jueves, 24 de septiembre de 2009

LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ QUIENES SON Y QUE CREEN.


Portada/Página

de los editores

Los

testigos de Jehová: ¿quiénes son y qué creen?

Reconocimiento

por las fotografías

Procedencia de las ilustraciones: pág. 7: foto de U.S. National Archives; pág. 9 (fondo) y pág. 12: Mountain High Maps® Copyright © 1997 Digital Wisdom, Inc.

Índice

PÁGINA

3 ¿Quiénes son?

6 Sus comienzos y su crecimiento en tiempos modernos

12 ¿Qué creen?

15 Las buenas nuevas que desean que usted oiga

19 Sus métodos de difusión de las buenas nuevas

22 El valor práctico de las buenas nuevas en la comunidad

25 Su organización y su obra a escala mundial

27 Preguntas que suelen hacer las personas interesadas

¿Quiénes

son?

LOS testigos de Jehová desean que los conozca mejor. Es posible que ya los haya tratado como vecinos o compañeros de trabajo, o en otro aspecto de la vida cotidiana. Tal vez los haya visto en la calle ofreciendo sus revistas a los transeúntes, o haya conversado brevemente con ellos en la puerta de su casa.

En realidad, los testigos de Jehová se interesan por usted y su bienestar. Quieren ser sus amigos y ofrecerle más información sobre sí mismos, sus creencias, su organización y su parecer sobre la gente y el mundo en el que todos vivimos. Por eso han preparado este folleto para usted.

Los testigos de Jehová son como cualquier otra persona en casi todo aspecto. Tienen los problemas comunes, sean económicos, físicos o emocionales. A veces se equivocan, pues no son perfectos ni infalibles, ni están inspirados por Dios. Sin embargo, tratan de aprender de las experiencias de la vida y estudian a conciencia la Biblia para efectuar los cambios necesarios. Se han dedicado a Dios para hacer Su voluntad, y procuran cumplir con esa dedicación. Buscan para todo la guía de la Palabra de Dios y de Su espíritu santo.

Consideran fundamental que sus creencias estén basadas en la Biblia y no en simples conjeturas o credos religiosos de hombres. Concuerdan con estas palabras que escribió el apóstol Pablo por inspiración divina: "Sea Dios hallado veraz, aunque todo hombre sea hallado mentiroso" (Romanos 3:4, Traducción del Nuevo Mundo). Con respecto a las enseñanzas que se presentan como verdades bíblicas, están totalmente de acuerdo con lo que hicieron los bereanos cuando escucharon el mensaje que predicaba el apóstol Pablo: "Recibieron la palabra con suma prontitud de ánimo, y examinaban con cuidado las Escrituras diariamente en cuanto a si estas cosas eran así" (Hechos 17:11). Los testigos de Jehová creen que toda enseñanza religiosa —la ofrezcan ellos u otras personas— debe someterse a esta prueba de concordancia con las Escrituras inspiradas por Dios. Por eso lo invitan, es más, lo instan a seguir este procedimiento en sus conversaciones con ellos.

De lo anterior se desprende que los testigos de Jehová creen que la Biblia es la Palabra de Dios. Consideran que los 66 libros que la componen están inspirados por Dios y son exactos desde el punto de vista histórico. Para referirse a lo que comúnmente se llama el Nuevo Testamento usan la expresión Escrituras Griegas Cristianas, y al Antiguo Testamento lo denominan las Escrituras Hebreas. Confían tanto en las Escrituras Griegas como en las Hebreas y las interpretan de manera literal, salvo en los casos en los que por el contexto o las expresiones empleadas es obvio que el sentido es figurado o simbólico. Creen que muchas profecías bíblicas ya se han cumplido, algunas se están cumpliendo y otras están por cumplirse.

SU

NOMBRE

¿Testigos de Jehová? En efecto, así se autodenominan. Se trata de un nombre descriptivo que indica que dan testimonio de Jehová, su divinidad y sus propósitos. Dios, Señor y Creador —al igual que presidente, rey y general— son títulos que pueden aplicarse a distintos personajes. Jehová, en cambio, es un nombre propio que designa al Dios todopoderoso y Creador del universo. Así lo muestra Salmo 83:18, que, según la versión Reina-Valera (RV) de 1909, dice: "Y conozcan que tu nombre es JEHOVÁ; Tú solo Altísimo sobre toda la tierra" (véase también la versión católica Torres Amat [82:19]).

El nombre Jehová (o Yavé y variantes de esta forma, como prefieren muchas versiones católicas y algunos biblistas) aparece casi siete mil veces en el texto original de las Escrituras Hebreas. Pero hay versiones que lo reemplazan por los términos Señor y Dios. En algunas de ellas, como La Biblia de las Américas y la Nueva Versión Internacional, el lector normalmente puede determinar cuándo se utiliza Jehová en hebreo, ya que los términos sustitutivos aparecen en versalitas con la inicial en mayúscula (DIOS, SEÑOR). Sin embargo, en la mayoría de las traducciones se emplea el nombre Jehová o Yavé, o variantes de este. La Traducción del Nuevo Mundo, por ejemplo, dice en Isaías 42:8: "Yo soy Jehová. Ese es mi nombre".

El relato bíblico del que toman su nombre los testigos de Jehová se encuentra en el capítulo 43 de Isaías. En este capítulo se compara la escena mundial a un juicio en el que se invita a los dioses de las naciones a que presenten testigos para demostrar que han obrado con justicia, tal como alegan, o a que escuchen a los testigos que defienden el lado de Jehová y reconozcan la verdad. En ese contexto, él declara a su pueblo: "Vosotros sois mis testigos [...] y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí. Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve" (Isaías 43:10, 11, RV, 1960).

Jehová Dios tuvo testigos en la Tierra a lo largo de los milenios que antecedieron al nacimiento de Jesús. En el capítulo 11 de Hebreos encontramos una lista de algunos de estos hombres de fe, y a continuación leemos en Hebreos 12:1: "Pues, entonces, porque tenemos tan grande nube de testigos que nos cerca, quitémonos nosotros también todo peso, y el pecado que fácilmente nos enreda, y corramos con aguante la carrera que está puesta delante de nosotros". Jesús dijo ante Poncio Pilato: "Para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio acerca de la verdad". Las Escrituras lo llaman "el testigo fiel y verdadero" (Juan 18:37; Revelación [Apocalipsis] 3:14). Jesús aseguró a sus discípulos: "Recibirán poder cuando el espíritu santo llegue sobre ustedes, y serán testigos de mí tanto en Jerusalén como en toda Judea, y en Samaria, y hasta la parte más distante de la tierra" (Hechos 1:8).

Por lo tanto, los aproximadamente seis millones de personas que hoy difunden en más de doscientos treinta países las buenas nuevas del Reino de Jehová dirigido por Jesucristo, creen que llevan con propiedad el nombre de testigos de Jehová.

[Nota]

Todas las citas bíblicas del folleto se han tomado de esta versión, a menos que se indique lo contrario.

[Comentario

de la página 4]

Se han dedicado a Dios para hacer Su voluntad

[Comentario

de la página 4]

Creen que la Biblia es la Palabra de Dios

[Comentario

de la página 5]

El nombre en un juicio simbólico

[Comentario

de la página 5]

Unos seis millones de Testigos en más de doscientos treinta países

[Ilustración

de la página 3]

Se interesan por usted

[Ilustración

de la página 4]

El nombre propio de Dios en hebreo antiguo

Sus

comienzos y su crecimiento en tiempos modernos

LA HISTORIA moderna de los testigos de Jehová comenzó hace más de un siglo. A principios de la década de 1870 se formó un pequeño círculo de estudio de la Biblia en Allegheny, que hoy forma parte de Pittsburgh (Pensilvania, E.U.A.). El promotor del grupo era Charles Taze Russell. En julio de 1879 se publicó el primer número de la revista Zion's Watch Tower and Herald of Christ's Presence (ahora conocida en español como La Atalaya). De aquel grupito surgieron muchas congregaciones, y en 1880 ya había un gran número en los estados vecinos. En 1881 se creó la entidad Zion's Watch Tower Tract Society, que se constituyó legalmente en 1884 con Russell como primer presidente. Más adelante se le cambió el nombre por el de Watch Tower Bible and Tract Society (a la que llamaremos Sociedad de aquí en adelante). Por aquel entonces, muchos daban testimonio de casa en casa y ofrecían publicaciones bíblicas. En 1888, unas cincuenta personas realizaban esta obra a tiempo completo; hoy la cifra ha ascendido a unas setecientas mil en todo el mundo.

En 1909, cuando la obra ya había alcanzado proyección internacional, la sede de la Sociedad se trasladó a Brooklyn (Nueva York), donde aún permanece. Se empezaron a publicar sermones bíblicos en distintos periódicos simultáneamente. En 1913 se editaban en cuatro idiomas en 3.000 periódicos de Estados Unidos, Canadá y Europa. Para ese año se habían distribuido cientos de millones de libros, folletos y tratados.

En 1912 se inició la preparación del "Foto-Drama de la Creación", programa de diapositivas y películas sonoras que abarcaba desde la creación hasta el fin del Reinado Milenario de Cristo. Las primeras proyecciones, que tuvieron lugar en 1914, registraron 35.000 asistentes diarios. El "Foto-Drama" fue una producción pionera en el campo del cine sonoro.

EL

AÑO 1914

Se acercaba un año crucial. En el número de octubre de 1876 de la revista Bible Examiner (editada en Brooklyn), el estudiante de la Biblia C. T. Russell publicó el artículo "¿Cuándo terminan los tiempos de los gentiles?". En la página 27 respondió: "Los siete tiempos terminarán en 1914 d.C.". (Los tiempos de los gentiles, o siete tiempos, se denominan en una versión bíblica "los tiempos señalados de las naciones" [Lucas 21:24].) Aunque en 1914 no sucedió todo lo esperado, aquel año marcó, en efecto, el fin de los tiempos de los gentiles y tuvo una gran trascendencia. Muchos historiadores y comentaristas coinciden en que en 1914 se produjo un cambio crucial en la historia, como muestran las siguientes citas:

"El último año totalmente 'normal' de la historia fue 1913, el año anterior al estallido de la I Guerra Mundial." (Editorial del Times-Herald, de Washington, D.C., 13/3/1949.)

"Cada vez más historiadores ven el período de setenta y cinco años que va de 1914 a 1989 y que comprendió las dos guerras mundiales y la Guerra Fría como una época única y diferenciada, un período singular en el que gran parte del mundo participó en la guerra, se estaba recuperando de ella o se preparó para ella." (The New York Times, 7/5/1995.)

"El mundo entero estalló hacia el inicio de la I Guerra Mundial, y aún no sabemos por qué. Antes de ese conflicto se creía que la utopía pronto iba a hacerse realidad. Había paz y prosperidad. De repente, todo voló en pedazos. Desde entonces, la humanidad tiene el alma en vilo [...]. Jamás en la historia se ha matado a tantas personas como en este siglo."—Doctor Walker Percy, American Medical News, 21/11/1977.

Más de cincuenta años después de 1914, el estadista alemán Konrad Adenauer escribió: "La seguridad y la tranquilidad desaparecieron de la vida de los hombres en 1914" (The West Parker, Cleveland [Ohio], 20/1/1966).

El primer presidente de la Sociedad, C. T. Russell, murió en 1916, y al año siguiente le sucedió Joseph F. Rutherford. A partir de entonces hubo muchos cambios. Empezó a publicarse una revista hermana de La Torre del Vigía, llamada The Golden Age. (Ahora se conoce en español como ¡Despertad!, y tiene una tirada de más de veinte millones de ejemplares en más de ochenta idiomas.) También se dio mayor énfasis a la predicación de casa en casa. Para distinguirse de las religiones de la cristiandad, en 1931 estos cristianos adoptaron el nombre de testigos de Jehová, basado en Isaías 43:10-12.

En la década de los veinte y los treinta, la radiodifusión cobró gran auge. En 1933, la Sociedad transmitía discursos bíblicos por 403 emisoras de radio. Posteriormente, los Testigos fueron aumentando las visitas de casa en casa provistos de fonógrafos portátiles que reproducían los discursos, y este método de predicación fue sustituyendo al uso de la radio. Cuando una persona se interesaba en la verdad bíblica, comenzaban a estudiar las Escrituras con ella en su hogar.

VICTORIAS

EN LOS TRIBUNALES

Durante los años treinta y cuarenta se arrestó a muchos Testigos por realizar su obra de evangelizar, y estos acudieron a los tribunales para defender la libertad de expresión, prensa, reunión y religión. En Estados Unidos apelaron contra las sentencias de tribunales inferiores ante el Tribunal Supremo del país y ganaron 43 procesos. Los tribunales supremos de otros países también han fallado en su favor. El profesor C. S. Braden dijo en su libro These Also Believe con respecto a sus victorias judiciales: "Han prestado un servicio notable a la democracia con su lucha por sus derechos civiles, porque esta ha contribuido considerablemente a garantizar esos derechos para todas las minorías de Estados Unidos".

PROGRAMAS

DE CAPACITACIÓN

J. F. Rutherford murió en 1942, y le sucedió en la presidencia N. H. Knorr. Con él se inició un programa de capacitación. En 1943 se abrió una escuela de formación misional, la Escuela Bíblica de Galaad de la Watchtower, cuyos graduados han sido enviados por toda la Tierra. Se han formado nuevas congregaciones en países en los que no había ninguna, y ya se han establecido más de cien sucursales en todo el mundo. De vez en cuando se organizan cursos especiales para capacitar a los ancianos de congregación, los trabajadores voluntarios de las sucursales y los precursores (evangelizadores a tiempo completo). En un centro educativo situado en Patterson (Nueva York) se imparten, además, una serie de cursos de instrucción especializada para ministros religiosos.

N. H. Knorr murió en 1977. Uno de los últimos cambios de organización que promovió antes de su muerte fue la ampliación del Cuerpo Gobernante, que reside en Brooklyn, en la sede mundial de la organización. En 1976 se dividieron las responsabilidades administrativas entre diversos comités compuestos por miembros del Cuerpo Gobernante, todos los cuales son ministros con muchos decenios de experiencia.

AMPLIACIÓN

DE LAS INSTALACIONES

La historia moderna de los testigos de Jehová está repleta de sucesos sorprendentes. El pequeño grupo de estudio de la Biblia que se formó en Pensilvania en 1870 ha crecido hasta convertirse en 90.000 congregaciones en el año 2000. Al principio encargaban la impresión de todas sus publicaciones a empresas comerciales, pero en 1920 empezaron a imprimir ellos mismos parte de sus obras en locales industriales alquilados. De 1927 en adelante realizaron dicha labor en una fábrica de ocho pisos situada en Brooklyn, propiedad de Watchtower Bible and Tract Society of New York, Inc., y la producción de publicaciones aumentó considerablemente. En la actualidad cuentan con varios edificios fabriles y un complejo de oficinas. Otros edificios situados en los alrededores alojan a los ministros religiosos que trabajan como voluntarios en esas instalaciones. Por otra parte, en el norte del estado de Nueva York, cerca de la población de Wallkill, poseen una combinación de granja e imprenta. En ese lugar se imprimen las revistas La Atalaya y ¡Despertad!, y se produce parte de los alimentos que consumen los voluntarios que sirven en las distintas instalaciones. Todos los voluntarios reciben un pequeño reembolso mensual por gastos personales.

ASAMBLEAS

INTERNACIONALES

En 1893 celebraron en Chicago (Illinois, E.U.A.) su primera gran asamblea, en la que hubo 360 asistentes y se bautizaron 70 nuevos Testigos. La última asamblea internacional celebrada en una sola ciudad tuvo lugar en 1958 en Nueva York. Para ella se utilizaron el Estadio Yankee y el desaparecido Polo Grounds. La asistencia máxima fue de 253.922 personas, y hubo 7.136 nuevos bautizados. Desde entonces, el programa de las asambleas internacionales se presenta en una serie de convenciones celebradas en muchos países. En total pueden tener lugar mil asambleas por todo el planeta.

[Comentario

de la página 8]

Un servicio notable a las libertades civiles

[Ilustración

de la página 6]

La tirada de La Atalaya ha aumentado de 6.000 ejemplares en un solo idioma a más de 22.000.000 en más de 132 idiomas

[Ilustración

de la página 7]

Un cambio crucial en la historia de la humanidad

[Ilustraciones

a toda plana de la página 10]

¿Qué

creen?

LOS testigos de Jehová creen en el Dios todopoderoso, Jehová, el Creador de los cielos y la Tierra. La misma existencia de las maravillas de complejo diseño que observamos en el universo, nos lleva a la conclusión lógica de que fueron obra de un Creador sumamente inteligente y poderoso. Tal como las obras de los seres humanos reflejan sus cualidades, así lo hacen las de Jehová Dios. La Biblia nos dice que "las cualidades invisibles de él se ven claramente desde la creación del mundo en adelante, porque se perciben por las cosas hechas". Además, sin voz ni palabras, "los cielos están declarando la gloria de Dios" (Romanos 1:20; Salmo 19:1-4).

El hombre no moldea vasijas de arcilla ni fabrica televisores ni computadoras sin un propósito en particular. En comparación, la Tierra y la creación vegetal y animal son obras mucho más prodigiosas. Nuestra mente no alcanza a comprender del todo el funcionamiento del cuerpo humano, con sus billones de células; el propio cerebro, el asiento del intelecto, es de una complejidad incomprensible. Si los hombres realizan sus inventos, que son relativamente insignificantes, con un propósito, sin duda Jehová Dios también creó sus impresionantes obras con una finalidad. Proverbios 16:4 lo confirma al decir: "Todo lo ha hecho Jehová para su propósito".

Jehová creó la Tierra con un objetivo, como indicó a la primera pareja humana: "Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra [...], y tengan en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y toda criatura viviente que se mueve sobre la tierra" (Génesis 1:28). Al desobedecer a Dios, no pudieron llenar la Tierra de familias justas que cuidaran bien el planeta, con su fauna y flora. Pero su fracaso no significa que el propósito de Jehová se haya frustrado. Miles de años más tarde se escribió: "Dios [...], el Formador de la tierra [...,] no la creó sencillamente para nada". "La formó aun para ser habitada." No será destruida, pues "la tierra para siempre permanece" (Isaías 45:18; Eclesiastés 1:4, Biblia de Jerusalén, 1975). El propósito de Dios para la Tierra se realizará: "Mi propio consejo subsistirá, y todo lo que es mi deleite haré" (Isaías 46:10).

Por lo tanto, los testigos de Jehová creen que nuestro planeta existirá para siempre y se convertirá en un paraíso, donde podrán vivir eternamente todas las personas —las que estén vivas y las que resuciten— que actúen en armonía con el propósito de Jehová. Todos los seres humanos hemos heredado la imperfección de Adán y Eva, de modo que somos pecadores (Romanos 5:12). La Biblia nos dice: "El salario que el pecado paga es muerte". "Los vivos tienen conciencia de que morirán; pero en cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto." "El alma que peca... ella misma morirá." (Romanos 6:23; Eclesiastés 9:5; Ezequiel 18:4, 20.) Entonces, ¿cómo pueden volver a la vida los muertos para beneficiarse de las bendiciones terrenales? Gracias únicamente al sacrificio redentor de Cristo Jesús, pues él afirmó: "Yo soy la resurrección y la vida. El que ejerce fe en mí, aunque muera, llegará a vivir". "Todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz y saldrán." (Juan 5:28, 29; 11:25; Mateo 20:28.)

¿Cómo se cumplirá esta promesa? La respuesta se encuentra en "las buenas nuevas del reino", que Jesús empezó a proclamar cuando estuvo en la Tierra (Mateo 4:17-23). Los testigos de Jehová predican hoy esas buenas nuevas de manera muy especial.

[Tabla

de la página 13]

(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicación)

CREENCIAS DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ

Creencia Razón bíblica

La Biblia es la Palabra de Dios 2 Tim. 3:16, 17;

y es la verdad 2 Ped. 1:20, 21; Juan 17:17

La Biblia es más confiable Mat. 15:3; Col. 2:8

que la tradición

El nombre de Dios es Jehová Sal. 83:18; Isa. 26:4; 42:8,

RV, 1960; Éxo. 6:3

Cristo es el Hijo de Dios Mat. 3:17;

y es inferior a él Juan 8:42; 14:28; 20:17;

1 Cor. 11:3; 15:28

Cristo fue la primera creación Col. 1:15; Rev. 3:14

de Dios

Cristo murió en un madero, Gál. 3:13; Hech. 5:30

no en una cruz

Cristo ofreció su vida humana Mat. 20:28; 1 Tim. 2:5, 6;

como rescate por las personas 1 Ped. 2:24

obedientes

Con el sacrificio de Jesús Rom. 6:10; Heb. 9:25-28

fue suficiente

Cristo fue levantado de entre los 1 Ped. 3:18; Rom. 6:9;

muertos como espíritu inmortal Rev. 1:17, 18

La presencia de Cristo Juan 14:19; Mat. 24:3;

es espiritual 2 Cor. 5:16; Sal. 110:1, 2

Ahora estamos en el 'tiempo Mat. 24:3-14; 2 Tim. 3:1-5;

del fin' Luc. 17:26-30

El Reino en manos de Cristo Isa. 9:6, 7; 11:1-5;

gobernará la Tierra con Dan. 7:13, 14; Mat. 6:10

justicia y paz

El Reino producirá condiciones Sal. 72:1-4;

de vida idóneas en la Tierra Rev. 7:9, 10, 13-17; 21:3, 4

La Tierra nunca será destruida Ecl. 1:4; Isa. 45:18;

ni quedará despoblada Sal. 78:69

Dios destruirá el sistema de Rev. 16:14, 16; Sof. 3:8;

cosas actual en la batalla de Dan. 2:44;

Har–Magedón Isa. 34:2; 55:10, 11

Los malvados serán aniquilados Mat. 25:41-46; 2 Tes. 1:6-9

para siempre

Las personas aprobadas por Dios Juan 3:16; 10:27, 28; 17:3;

recibirán vida eterna Mar. 10:29, 30

Solo hay un camino que conduce Mat. 7:13, 14; Efe. 4:4, 5

a la vida

La muerte humana se debe al Rom. 5:12; 6:23

pecado de Adán

El alma humana deja de existir Eze. 18:4; Ecl. 9:10;

en el momento de la muerte Sal. 6:5; 146:4; Juan 11:11-14

El infierno es la sepultura Job 14:13, Scío;

común de la humanidad Rev. [Apoc.] 20:13, 14, RV,

1909

La esperanza para los muertos 1 Cor. 15:20-22;

es la resurrección Juan 5:28, 29; 11:25, 26

La muerte adánica terminará 1 Cor. 15:26, 54; Rev. 21:4;

Isa. 25:8

Solo un pequeño rebaño de Luc. 12:32; Rev. 14:1, 3;

144.000 personas va al cielo 1 Cor. 15:40-53; Rev. 5:9, 10

para gobernar con Cristo

Los 144.000 nacen de nuevo 1 Ped. 1:23; Juan 3:3;

como hijos espirituales de Dios Rev. 7:3, 4

El nuevo pacto se hizo con Jer. 31:31; Heb. 8:10-13

el Israel espiritual

La congregación de Cristo Efe. 2:20; Isa. 28:16;

se edifica sobre él Mat. 21:42

Las oraciones deben dirigirse Juan 14:6, 13, 14; 1 Tim. 2:5

solo a Jehová por medio de Cristo

No deben usarse imágenes Éxo. 20:4, 5; Lev. 26:1;

religiosas 1 Cor. 10:14; Sal. 115:4-8

Debe evitarse el espiritismo Deu. 18:10-12; Gál. 5:19-21;

Lev. 19:31

Satanás es el gobernante 1 Juan 5:19; 2 Cor. 4:4;

invisible del mundo Juan 12:31

El cristiano no debe participar 2 Cor. 6:14-17; 11:13-15;

en movimientos ecuménicos Gál. 5:9; Deu. 7:1-5

El cristiano debe mantenerse Sant. 4:4; 1 Juan 2:15;

separado del mundo Juan 15:19; 17:16

Hay que obedecer las leyes Mat. 22:20, 21;

humanas que no estén en pugna 1 Ped. 2:12; 4:15

con las de Dios

Introducir sangre en el cuerpo Gén. 9:3, 4; Lev. 17:14;

por la boca o las venas viola Hech. 15:28, 29

las leyes divinas

Deben obedecerse las leyes 1 Cor. 6:9, 10; Heb. 13:4;

bíblicas sobre la moralidad 1 Tim. 3:2; Pro. 5:1-23

La ley del sábado se dio solo Deu. 5:15; Éxo. 31:13;

a Israel y fue abolida junto Rom. 10:4; Gál. 4:9, 10;

con la Ley mosaica Col. 2:16, 17

No debe haber una clase Mat. 23:8-12; 20:25-27;

clerical ni deben usarse Job 32:21, 22

títulos especiales

El hombre no evolucionó; Isa. 45:12;

fue creado Gén. 1:27; Mat. 19:4

Debe servirse a Dios siguiendo 1 Ped. 2:21; Heb. 10:7;

el ejemplo de Cristo Juan 4:34; 6:38

El bautismo por inmersión Mar. 1:9, 10; Juan 3:23;

completa simboliza la dedicación Hech. 19:4, 5

a Dios

Los cristianos dan testimonio Rom. 10:10; Heb. 13:15;

público de la verdad bíblica Isa. 43:10-12

de buena gana

[Ilustración

de la página 12]

LA TIERRA: creada por Jehová, cuidada por el hombre, habitada para siempre

Las

buenas nuevas que desean que usted oiga

CUANDO Jesús estuvo en la Tierra, sus discípulos se acercaron a él y le preguntaron: "[¿]Qué será la señal de tu presencia y de la conclusión del sistema de cosas?". Él respondió que habría guerras entre muchas naciones, hambres, pestes, terremotos y aumento del delito. También señaló que los maestros religiosos falsos extraviarían a numerosas personas, que se odiaría y perseguiría a sus seguidores verdaderos y que se produciría un enfriamiento generalizado del amor a la justicia. Cuando estas cosas empezaran a suceder, sería un indicio de que Cristo estaría presente de forma invisible y de que el Reino celestial se habría acercado. Estas serían, sin duda, buenas noticias. Por eso, Jesús añadió las siguientes palabras como parte de la señal: "Estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin" (Mateo 24:3-14).

Los sucesos mundiales de los últimos tiempos son de por sí malos, pero su significado, a saber, que Cristo está presente, es bueno. Las antedichas condiciones empezaron a manifestarse en el muy anunciado año de 1914, el cual marcó el fin de los tiempos de los gentiles y el comienzo del período de transición de la gobernación humana al Reinado Milenario de Cristo.

Los versículos 1 y 2 del Salmo 110 y Revelación 12:7-12 demuestran que existiría ese período de transición. Ambos pasajes indican que Cristo estaría sentado a la diestra de Dios en los cielos hasta el momento de su entronización. Entonces estallaría una guerra en el cielo en la que se arrojaría a Satanás a la Tierra, con las consiguientes calamidades para esta, y Cristo gobernaría en medio de sus enemigos. El fin completo de la maldad se produciría mediante una "gran tribulación", que culminaría en la batalla de Har–Magedón y a la que seguiría el pacífico Reinado Milenario de Cristo (Mateo 24:21, 33, 34; Revelación 16:14-16).

"Mas sabe esto —advierte la Biblia—, que en los últimos días se presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar. Porque los hombres serán amadores de sí mismos, amadores del dinero, presumidos, altivos, blasfemos, desobedientes a los padres, desagradecidos, desleales, sin tener cariño natural, no dispuestos a ningún acuerdo, calumniadores, sin autodominio, feroces, sin amor del bien, traicioneros, testarudos, hinchados de orgullo, amadores de placeres más bien que amadores de Dios, teniendo una forma de devoción piadosa, pero resultando falsos a su poder; y de estos apártate." (2 Timoteo 3:1-5.)

Algunos alegan que estas condiciones se dieron también en épocas pasadas, pero la realidad es que nunca han alcanzado la magnitud de nuestros días. Como reconocen los historiadores y los comentaristas, la humanidad jamás ha vivido un período como el que se inició en 1914 (véase la pág. 7). Nunca antes se habían sufrido calamidades de tanta envergadura. En cuanto a otros aspectos de la señal de los últimos días que dio Cristo, hay que tener en cuenta lo siguiente: la proclamación mundial de la presencia y el Reino de Cristo se ha realizado a una escala sin precedente en la historia, y jamás ha habido una persecución tan intensa por predicar como la que han padecido los testigos de Jehová. Centenares fueron ejecutados en los campos de concentración nazis. Hasta el día de hoy están proscritos en varios países, y en otros se les arresta, encarcela, tortura y mata. Todo esto forma parte de la señal que dio Jesús.

Como se predijo en Revelación 11:18, 'las naciones se han airado' contra los fieles testigos de Jehová, por lo que él expresará su "propia ira" contra tales naciones. Este mismo texto dice que Dios "causar[á] la ruina de los que están arruinando la tierra". Nunca antes en la historia humana se había visto amenazada la capacidad del planeta para sustentar la vida. Sin embargo, hoy esa amenaza es real. Muchos científicos han advertido que si el hombre sigue contaminando la Tierra, esta se volverá inhabitable. Pero Jehová "la formó aun para ser habitada", y por ello eliminará a los que la contaminan antes de que la arruinen por completo (Isaías 45:18).

BENDICIONES

TERRESTRES BAJO EL REINO

La idea de que el Reino de Dios tenga súbditos en la Tierra puede parecer extraña a muchos que creen en la Biblia y piensan que todos los que se salvan ascienden al cielo. Las Escrituras muestran que solo una cantidad limitada de personas van al cielo, y que en la Tierra vivirá para siempre una gran muchedumbre de número indefinido (Salmo 37:11, 29; Revelación 7:9; 14:1-5). Una profecía del libro bíblico de Daniel indica que el Reino Mesiánico de Dios llenará la Tierra y gobernará sobre ella.

En dicha profecía se representa el Reino de Cristo con una piedra que se corta de la "montaña" de la soberanía de Jehová. La piedra golpea y destruye una imagen que simboliza una serie de potencias terrestres; luego, 'la piedra que da contra la imagen llega a ser una gran montaña y llena toda la tierra'. La profecía continúa: "En los días de aquellos reyes el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos, y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos" (Daniel 2:34, 35, 44).

Es de este Reino y de la esperanza bíblica de vivir eternamente en una Tierra limpia y embellecida de lo que desean hablarle los testigos de Jehová. Millones de personas que están vivas ahora y muchísimos millones más que se encuentran en las sepulturas tendrán la oportunidad de morar en ella para siempre. Bajo el Reinado de Mil Años de Cristo Jesús se realizará el propósito que tenía Jehová al crear la Tierra y poner en ella a la primera pareja humana. Este Paraíso terrestre nunca será aburrido. Tal como a Adán se le asignó un trabajo en el jardín de Edén, a la humanidad se le encomendará la interesante tarea de cuidar del planeta y de la vida vegetal y animal que hay en él. Los seres humanos "disfrutarán por largo tiempo la obra de sus manos" (Isaías 65:22, Katznelson; Génesis 2:15).

Podrían citarse muchos textos bíblicos para mostrar las condiciones que existirán cuando reciba respuesta esta parte de la oración que Jesús nos enseñó: "Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra" (Mateo 6:10). Sin embargo, nos limitaremos al siguiente: "Oí una voz fuerte desde el trono decir: '¡Mira! La tienda de Dios está con la humanidad, y él residirá con ellos, y ellos serán sus pueblos. Y Dios mismo estará con ellos. Y limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado'. Y Aquel que estaba sentado en el trono dijo: '¡Mira!, voy a hacer nuevas todas las cosas'. También, dice: 'Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas'" (Revelación 21:3-5).

[Comentario

de la página 15]

"Tiempos críticos, difíciles de manejar",

PERO "entonces vendrá el fin"

[Ilustración

de la página 18]

Países Bajos

[Ilustración

de la página 18]

Nigeria

Sus

métodos de difusión de las buenas nuevas

EL QUE se mandara a los cristianos 'hacer discípulos de gente de todas las naciones' no significa que deban presionar a las personas ni convertirlas por la fuerza. Jesús recibió la comisión de "anunciar buenas nuevas a los mansos", "vendar a los quebrantados de corazón" y "consolar a todos los que están de duelo" (Mateo 28:19; Isaías 61:1, 2; Lucas 4:18, 19). Los testigos de Jehová procuran hacer eso mismo mediante la difusión de las buenas nuevas que contiene la Biblia. Al igual que el profeta Ezequiel de la antigüedad, tratan de hallar a los que "están suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo" (Ezequiel 9:4).

Su método más conocido de localizar a quienes se afligen por las condiciones actuales es el de la predicación de casa en casa. De este modo se esfuerzan por llevar el mensaje al público, tal como hizo Jesús, que fue "viajando de ciudad en ciudad y de aldea en aldea, predicando y declarando las buenas nuevas del reino de Dios". Sus primeros discípulos hicieron lo mismo (Lucas 8:1; 9:1-6; 10:1-9). Hoy día, los testigos de Jehová tratan de visitar todos los hogares, si es posible, varias veces al año, con el objetivo de conversar unos minutos sobre algún tema de interés local o mundial. Leen uno o dos textos bíblicos y, si su interlocutor demuestra interés, quedan en regresar en un momento conveniente a fin de continuar la conversación. Ofrecen Biblias y publicaciones bíblicas, además de cursos gratuitos de las Escrituras a domicilio. Estos cursos prácticos se imparten a millones de personas y familias en toda la Tierra.

Otro método del que se valen los Testigos para difundir "las buenas nuevas del reino" son las reuniones semanales que celebran en sus Salones del Reino. Una de tales reuniones consiste en una conferencia pública sobre un asunto de actualidad, seguida de un análisis de un tema o una profecía de la Biblia mediante la revista La Atalaya. Otra reunión comienza con una escuela en la que se prepara a los Testigos para ser mejores proclamadores de las buenas nuevas, y después se centra la atención en la obra de dar testimonio en el territorio local. Además, una vez por semana los Testigos se congregan en grupos pequeños en hogares particulares para estudiar la Biblia.

Todas estas reuniones están abiertas al público. Nunca se hacen colectas en ellas, y su contenido es provechoso para todos. La Biblia dice: "Busquemos la manera de ayudarnos unos a otros a tener más amor y a hacer el bien. No dejemos de asistir a nuestras reuniones, como hacen algunos, sino démonos ánimos unos a otros; y tanto más cuanto que vemos que el día del Señor se acerca". Aunque el estudio personal es necesario, las reuniones nos brindan otros beneficios: "El hierro con hierro se aguza, y el hombre aguza el ingenio de su amigo" (Hebreos 10:24, 25, Versión Popular; Proverbios 27:17, Torres Amat).

Los Testigos también aprovechan las oportunidades que se les presentan en la vida cotidiana para declarar las buenas nuevas. Puede tratarse de un breve intercambio de palabras con un vecino o con la persona sentada a su lado en el autobús o el avión, o de una conversación más extensa con un amigo, pariente o compañero de trabajo en la hora del almuerzo. El propio Jesús efectuó gran parte de su predicación en circunstancias diversas: caminando por la orilla del mar, sentado en una ladera, comiendo en casa de alguien, en una boda o viajando en una barca de pesca por el mar de Galilea. Enseñó asimismo en las sinagogas y en el templo de Jerusalén. En todo lugar aprovechaba la ocasión para hablar sobre el Reino de Dios. Los testigos de Jehová se esfuerzan por imitarlo también en este aspecto (1 Pedro 2:21).

PREDICAN

CON EL EJEMPLO

Ninguno de estos métodos de difundir las buenas nuevas tendría efecto si el predicador no pusiera por obra lo que enseña. Decir una cosa y hacer otra es actuar con hipocresía, y la hipocresía religiosa ha apartado de la Biblia a millones de personas. Pero la Biblia no es la culpable. Los escribas y los fariseos tenían las Escrituras Hebreas y, pese a ello, Jesús los llamó hipócritas. Admitió que enseñaban la Ley de Moisés, pero advirtió a sus discípulos: "Todas las cosas que les digan, háganlas y obsérvenlas, pero no hagan conforme a los hechos de ellos, porque dicen y no hacen" (Mateo 23:3). Una conducta cristiana ejemplar es más elocuente que largos sermones. Por ello se dijo a las esposas cristianas cuyos esposos eran incrédulos: "A fin de que [...] [estos] sean ganados sin una palabra por la conducta de sus esposas, por haber sido ellos testigos oculares de su conducta casta" (1 Pedro 3:1, 2).

Por lo tanto, los testigos de Jehová tratan de recomendar a su prójimo las buenas nuevas también de esta forma, a saber, siguiendo de manera ejemplar la conducta cristiana que recomiendan. Procuran 'hacer a los demás lo que quieren que se les haga a ellos' (Mateo 7:12). Y se esfuerzan por actuar así no solo con sus hermanos en la fe, amigos, vecinos y familiares, sino con todo el mundo. Como son imperfectos, no siempre lo consiguen del todo; sin embargo, desean sinceramente hacer el bien a todas las personas, por lo que, además de predicarles las buenas nuevas del Reino, les prestan ayuda siempre que pueden (Santiago 2:14-17).

[Ilustración

de la página 19]

Hawai

[Ilustración

de la página 19]

Venezuela

[Ilustración

de la página 19]

Yugoslavia

[Ilustraciones

de la página 20]

Los Salones del Reino son locales de diseño funcional en los que se estudia la Biblia

[Ilustraciones

de la página 21]

En todas sus relaciones interpersonales, incluidas las familiares, los Testigos se esfuerzan sinceramente por poner en práctica lo que recomiendan

El

valor práctico de las buenas nuevas en la comunidad

EN EL mundo de hoy, a menudo se oye decir que los principios del cristianismo no son prácticos, que no son viables en la compleja sociedad actual. No obstante, en una conversación que mantuvieron el dirigente hindú Mohandas Gandhi y el ex virrey británico de la India lord Irwin, se expresó una opinión muy diferente. Lord Irwin le preguntó a Gandhi cómo creía él que podrían resolverse los problemas entre Gran Bretaña y la India. Gandhi tomó una Biblia, la abrió por el capítulo 5 de Mateo y dijo: "Cuando su país y el mío obren en conformidad con las enseñanzas que Cristo comunicó en este Sermón del Monte, habremos resuelto no solo los problemas de nuestras naciones, sino los del mundo entero".

Ese sermón invita a buscar los valores espirituales, a ser apacibles, pacíficos y misericordiosos, y a amar la justicia. No solo condena el asesinato, sino también la ira; no solo el adulterio, sino también los pensamientos lascivos. Desaprueba el divorcio irresponsable, que rompe la familia y causa sufrimiento a los hijos. Nos dice: 'Amen hasta a los que sienten antipatía por ustedes, ayuden a los necesitados, dejen de juzgar al prójimo sin misericordia, traten a los demás como les gustaría que los trataran a ustedes'. Si se siguieran todos estos consejos, los resultados serían magníficos. Cuanta más gente los ponga en práctica en la comunidad, mejor será esta.

Los testigos de Jehová ejercen una buena influencia en ese sentido. Respetan el matrimonio, tal como enseña la Biblia; educan a sus hijos en los principios justos, y destacan la importancia de la institución familiar. Las familias unidas benefician mucho a la comunidad, e incluso a la nación. La historia está repleta de ejemplos de potencias mundiales que se desplomaron al debilitarse los vínculos familiares y aumentar la inmoralidad. Cuanto mayor sea la cantidad de personas y hogares a quienes los testigos de Jehová ayuden a vivir en armonía con los principios cristianos, menos delincuencia, inmoralidad y criminalidad habrá en el vecindario.

Uno de los grandes problemas que aquejan a las comunidades y a las naciones es el prejuicio racial. Sin embargo, el apóstol Pedro dijo: "Percibo que Dios no es parcial, sino que, en toda nación, el que le teme y obra justicia le es acepto". Y Pablo escribió: "No hay ni judío ni griego, no hay ni esclavo ni libre, no hay ni varón ni hembra; porque todos ustedes son una persona en unión con Cristo Jesús" (Hechos 10:34, 35; Gálatas 3:28). Los testigos de Jehová aceptan estas verdades. Personas de toda raza y color de piel conviven y trabajan juntas en la sede mundial de su organización, en las sucursales y en las congregaciones.

En África, algunas tribus no pueden relacionarse sin que se produzcan enfrentamientos. En cambio, en las asambleas de los testigos de Jehová celebradas en ese continente se congregan personas de muchas tribus, las cuales comen juntas, comparten alojamiento y adoran unidas a Dios en total armonía y hermandad, para sorpresa de las autoridades. El periódico neoyorquino Amsterdam News (2 de agosto de 1958) hizo referencia al efecto unificador del cristianismo verdadero, el cual se evidenció en la asamblea internacional antes mencionada, que reunió a más de un cuarto de millón de Testigos en la ciudad de Nueva York.

"Por todas partes se veía a negros, blancos y orientales de toda posición social y punto del planeta relacionarse alegre y libremente. [...] Los Testigos, procedentes de 120 países, han convivido y adorado juntos a Dios en paz, y han mostrado a los estadounidenses lo fácilmente que esto se puede hacer. [...] La asamblea es un magnífico ejemplo de que la gente puede trabajar y vivir en unidad."

Aunque muchos digan que los preceptos del cristianismo no son prácticos en este mundo moderno, ¿qué otra doctrina ha dado, o dará, buenos resultados? Los principios cristianos son ya de gran valor si se siguen en la comunidad, y constituirán la base para unir a todas 'las naciones, tribus y pueblos' de la Tierra cuando el Reino de Dios gobierne a la humanidad (Revelación 7:9, 10).

[Ilustración

de la página 23]

Personas de toda raza y color de piel trabajan juntas

[Ilustración

de la página 24]

El cristianismo es práctico. ¿Qué otra doctrina ha dado buenos resultados?

Su

organización y su obra a escala mundial

PARA dirigir la obra de la predicación en los más de doscientos treinta países donde están presentes, se valen de varios enlaces. La dirección general está a cargo del Cuerpo Gobernante, que se encuentra en la sede mundial de la organización, en Brooklyn (Nueva York). Este envía representantes todos los años a diferentes regiones del mundo para que se reúnan con los encargados de las sucursales ubicadas en dichas regiones. En cada sucursal existe un comité integrado por entre tres y siete miembros, los cuales supervisan la obra en los países que tienen bajo su jurisdicción. Hay varias sucursales que cuentan con imprenta, dotada en algunos casos de rotativas de alta velocidad. El país o zona que atiende cada sucursal está dividido en distritos, y estos, a su vez, en circuitos, compuestos de unas veinte congregaciones. Los superintendentes de distrito visitan por turno todos los circuitos de sus respectivos distritos. Cada circuito celebra dos asambleas al año. También hay superintendentes de circuito, que generalmente visitan todas las congregaciones de su circuito dos veces al año, con el objetivo de ayudarlas a organizar y efectuar la predicación en el territorio que tienen encomendado.

La congregación, con su correspondiente Salón del Reino, es el centro de la proclamación de las buenas nuevas en la comunidad. El territorio de cada congregación se divide en sectores, los cuales se asignan a diferentes Testigos, quienes procuran visitar todos los hogares para hablar con los residentes. Cada congregación, cuyo tamaño varía de unos cuantos Testigos a cerca de doscientos, tiene varios ancianos, a quienes se encomiendan diversas tareas. Pero la figura fundamental de la organización de los testigos de Jehová es el proclamador de las buenas nuevas. Todos los Testigos —sirvan en la sede mundial, las sucursales o las congregaciones— participan en la predicación pública del Reino de Dios.

La central recibe informes de toda esta actividad, con los que elabora un Anuario. Este contiene una tabla estadística que también se publica en el número del 1 de enero de la revista La Atalaya. Ambas publicaciones ofrecen anualmente informes detallados sobre los resultados que se han obtenido al dar testimonio de Jehová y su Reino Mesiánico. En los últimos años, la Conmemoración anual de la muerte de Jesús ha registrado una asistencia de unos catorce millones de Testigos y personas interesadas; la cantidad de tiempo dedicado a la proclamación de las buenas nuevas ha superado los mil millones de horas anuales, y se han bautizado más de trescientos mil nuevos discípulos cada año. El total de publicaciones distribuidas asciende a cientos de millones de ejemplares.

Preguntas

que suelen hacer las personas interesadas

Si

Dios es amor, ¿por qué permite la maldad?

EN EFECTO, Dios permite la maldad, y millones de seres humanos la practican deliberadamente. Por ejemplo, declaran guerras, matan a niños en los bombardeos, arrasan los terrenos y provocan hambres. Millones fuman y contraen cáncer de pulmón, cometen adulterio y se contagian de enfermedades de transmisión sexual, abusan del alcohol y enferman de cirrosis, por citar algunos casos. Tales personas no desean realmente que se elimine la maldad, sino, más bien, sus consecuencias. Cuando recogen lo que han sembrado, preguntan indignadas: "¿Por qué yo?", y culpan a Dios. Como dice Proverbios 19:3, "la necedad del hombre malogra sus empresas y luego su corazón se irrita contra Dios" (Pontificio Instituto Bíblico). Por otra parte, si Dios les impidiera seguir practicando el mal, protestarían por la pérdida de libertad.

Jehová permite la maldad principalmente para responder al desafío de Satanás el Diablo. Este alegó que Dios no podía tener a hombres en la Tierra que fueran leales a Él bajo prueba (Job 1:6-12; 2:1-10). Jehová consiente que siga con vida para darle la oportunidad de que pruebe su afirmación (Éxodo 9:16). En su afán por demostrar que tiene razón, el Diablo sigue hoy causando dificultades para que el hombre se vuelva contra Dios (Revelación 12:12). No obstante, al igual que Job y Jesús, los cristianos verdaderos de la actualidad se mantienen íntegros (Job 27:5; 31:6; Mateo 4:1-11; 1 Pedro 1:6, 7).

Quisiera

creer en un Paraíso terrenal en el que se vivirá para siempre, pero ¿no es demasiado bueno para ser verdad?

No, según la Biblia. La única razón por la que parece demasiado bueno para ser verdad es que la humanidad vive en condiciones penosas desde hace muchos siglos. Jehová creó la Tierra y mandó a la primera pareja que la llenara de hombres y mujeres justos, personas que cuidaran de la vida vegetal y animal del planeta y conservaran la belleza de este, no que lo destruyeran (véanse las págs. 12, 17). Así pues, la promesa del Paraíso no es tan buena que resulte increíble; lo que sí resultaría increíble sería que las deplorables condiciones de nuestros días se toleraran indefinidamente. Por ello, el Paraíso las reemplazará.

¿Cómo

puedo responder a los que se burlan de la Biblia y dicen que está llena de mitos y que carece de rigor científico?

No es credulidad lo que motiva a tener fe en estas promesas. "La fe sigue a lo oído." Al estudiar la Palabra de Dios, su sabiduría se hace patente y la fe aumenta (Romanos 10:17; Hebreos 11:1).

La arqueología bíblica confirma la exactitud de gran parte de los relatos históricos de las Escrituras. Además, la ciencia verdadera armoniza con la Biblia. Mucho antes de que los científicos lo descubrieran, esta ya indicaba el orden de las etapas por las que pasó nuestro planeta, que la Tierra es redonda, que cuelga de la nada en el espacio y que las aves realizan viajes migratorios (Génesis, capítulo 1; Isaías 40:22; Job 26:7; Jeremías 8:7).

El cumplimiento de las profecías demuestra que la Biblia es inspirada por Dios. Daniel predijo el ascenso y la caída de potencias mundiales, así como el año de la llegada y el de la muerte del Mesías (Daniel, capítulos 2, 8; 9:24-27). Hoy se están cumpliendo otras profecías, las cuales indican que vivimos en "los últimos días" (2 Timoteo 3:1-5; Mateo, capítulo 24). El hombre no posee tal presciencia (Isaías 41:23). Encontrará más argumentos en los libros La Biblia... ¿la Palabra de Dios, o palabra del hombre? y ¿Existe un Creador que se interese por nosotros?, editados por Watchtower Bible and Tract Society.

¿Qué

tengo que hacer para poder contestar preguntas sobre la Biblia?

Estudiarla, meditar sobre su contenido y, a la vez, pedir a Dios que Su espíritu lo guíe (Proverbios 15:28; Lucas 11:9-13). "Si alguno de ustedes tiene deficiencia en cuanto a sabiduría —dice la Biblia—, que siga pidiéndole a Dios, porque él da generosamente a todos, y sin echar en cara; y le será dada." (Santiago 1:5.) También vale la pena consultar publicaciones para el estudio de la Biblia. Por lo general se necesita asimismo la ayuda de otras personas, como la que Felipe ofreció a un etíope (Hechos 8:26-35). Los testigos de Jehová dan cursos bíblicos gratuitos a domicilio a quienes les interesa. Puede solicitar dicho servicio cuando desee.

¿Por

qué se oponen tantas personas a los testigos de Jehová y me dicen que no estudie con ellos?

Jesús encontró oposición cuando predicaba, y dijo que a sus seguidores les ocurriría lo mismo. En una ocasión, ciertos hombres quedaron impresionados con la enseñanza de Jesús, y los opositores religiosos les dijeron: "Ustedes no se han dejado extraviar también, ¿verdad? Ni uno de los gobernantes o de los fariseos ha puesto fe en él, ¿verdad?" (Juan 7:46-48; 15:20). Muchas personas que le aconsejan dejar de estudiar con los Testigos, o no están bien informadas, o tienen prejuicios. Estudie con ellos y vea por sí mismo si aumenta su conocimiento de la Biblia o no (Mateo 7:17-20).

¿Por

qué visitan los Testigos a gente que ya tiene su religión?

Porque siguen el ejemplo de Jesús. Él predicó a los judíos, quienes tenían una religión, aunque en muchos aspectos esta se había desviado de la Palabra de Dios (Mateo 15:1-9). En todas las naciones se practica algún tipo de religión, se llame o no cristiana. Sin embargo, es esencial que las creencias personales estén en conformidad con la Palabra de Dios, de modo que la ayuda que los Testigos brindan a la gente con ese fin constituye una muestra de amor al prójimo.

¿Creen

los Testigos que la única religión verdadera es la suya?

Toda persona que tome en serio su religión debería creer que es la verdadera. ¿Por qué practicarla si no fuera así? La Biblia aconseja a los cristianos: "Asegúrense de todas las cosas; adhiéranse firmemente a lo que es excelente" (1 Tesalonicenses 5:21). Uno debe asegurarse de que sus creencias están fundadas en la Biblia, ya que solo existe una fe verdadera. Efesios 4:5 lo confirma al hablar de "un Señor, una fe, un bautismo". Jesús no aprobaba la opinión liberal, tan común en nuestros días, de que hay muchos caminos, muchas religiones, y todos llevan a la salvación. Dijo, más bien: "Angosta es la puerta y estrecho el camino que conduce a la vida, y pocos son los que la hallan". Los testigos de Jehová creen que la han encontrado. Si no fuera así, buscarían otra religión (Mateo 7:14).

¿Creen

que son los únicos que se salvarán?

No. Millones de personas que vivieron en siglos pasados y que no eran testigos de Jehová resucitarán y recibirán la oportunidad de obtener la vida. Muchas que están vivas ahora pueden ponerse de parte de la verdad y la justicia antes de la "gran tribulación" y así salvarse. Además, Jesús dijo que no debemos juzgar al prójimo. Nosotros vemos la apariencia; Dios ve el corazón. Él conoce todos los factores y juzga con misericordia. Ha dejado el juicio en las manos de Jesús, no en las nuestras (Mateo 7:1-5; 24:21; 25:31).

¿Qué

contribuciones monetarias se esperan de los que asisten a las reuniones de los testigos de Jehová?

El apóstol Pablo dijo con respecto a las contribuciones monetarias: "Que cada uno haga tal como lo ha resuelto en su corazón, no de mala gana ni como obligado, porque Dios ama al dador alegre" (2 Corintios 9:7). Ni en los Salones del Reino ni en los lugares donde celebran las asambleas los testigos de Jehová se hacen jamás colectas. Solo se colocan cajas para que ofrezcan sus donativos aquellos que así lo deseen. Nadie sabe ni quiénes contribuyen ni la cantidad contribuida. Algunos pueden aportar más que otros; tal vez haya quienes no puedan dar nada. Jesús mostró el debido criterio a este respecto en un comentario que hizo sobre los que contribuían en las arcas de la tesorería de Jerusalén. Indicó que lo importante no es la cantidad de dinero que se ofrece, sino las posibilidades de la persona y el espíritu con el que da (Lucas 21:1-4).

Si

me hago testigo de Jehová, ¿tendré que predicar como ellos?

Cuando la promesa del Paraíso terrestre bajo la dominación del Reino de Cristo llega al corazón de la persona, esta se siente impulsada a hablar de ello, pues es una buena noticia. A usted le sucederá lo mismo (Hechos 5:41, 42).

La participación en la obra de predicar es una de las principales pruebas de que se es discípulo de Jesucristo. La Biblia llama a este "el testigo fiel y verdadero". Cuando estuvo en la Tierra, Jesús predicó el mensaje: "El reino de los cielos se ha acercado", y dijo a sus discípulos que hicieran lo mismo (Revelación 3:14; Mateo 4:17; 10:7). Posteriormente les mandó: "Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, [...] enseñándoles". También predijo que antes del fin, "estas buenas nuevas del reino se [predicarían] en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones" (Mateo 24:14; 28:19, 20).

Hay muchas formas de anunciar las buenas nuevas. A menudo se presenta la oportunidad de hacerlo en conversaciones con amigos y conocidos. Hay quienes predican por carta o por teléfono. Otros envían por correo a sus conocidos ciertas publicaciones que piensan que pueden interesarles. Y como no desean pasar por alto a nadie, los Testigos llevan el mensaje de casa en casa.

La Biblia contiene esta afectuosa invitación: "El espíritu y la novia siguen diciendo: '¡Ven!'. Y cualquiera que oiga, diga: '¡Ven!'. Y cualquiera que tenga sed, venga; cualquiera que desee, tome gratis el agua de la vida" (Revelación 22:17). El testimonio acerca del Paraíso terrestre y de sus bendiciones debe darse por voluntad propia, porque se tenga el vivo deseo de hablar de las buenas nuevas.

Estamos seguros de que tiene más preguntas sobre los testigos de Jehová y sus creencias. Algunas pudieran ser de naturaleza polémica. Por falta de espacio, no podemos contestarlas aquí todas como quisiéramos, de modo que lo invitamos a plantearlas a los Testigos de su localidad, bien en el Salón del Reino, bien cuando lo visiten en su hogar. También puede enviar sus preguntas a la dirección de la Sociedad Watch Tower que corresponda según la lista de abajo.

Nuestra

invitación

Ha sido un placer comunicarnos con usted a través de las páginas de este folleto, y esperamos que a usted le haya resultado igualmente grato conocernos mejor. Acepte, por favor, nuestra invitación de visitarnos en el Salón del Reino de su localidad. Así verá personalmente cómo son nuestras reuniones y cómo nos esforzamos por dar a conocer las buenas nuevas de una Tierra paradisíaca bajo el Reino de Cristo.

Dios lo ha prometido. "Hay nuevos cielos y una nueva tierra que esperamos según su promesa, y en estos la justicia habrá de morar." (2 Pedro 3:13.) Ya han transcurrido muchos siglos. La espera se aproxima a su fin, como lo indican las condiciones mundiales.

'Al contemplar que el día se acerca —dijo el apóstol Pablo—, considerémonos unos a otros para incitarnos al amor y a las obras excelentes, sin abandonar el reunirnos.' (Hebreos 10:24, 25.) Lo invitamos a seguir el consejo de Pablo reuniéndose con nosotros.

                                 gomezburgara@hotmail.com
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La hierba verde se ha secado,la flor se ha marchitado,pero en cuanto a la palabra de nuesro Dios JEHOVÁ,Durara hasta tiempo indefinido.  ISAIAS 40;8

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