domingo, 11 de octubre de 2009

El secreto de la felicidad familiar.


Índice

CAPÍTULO PÁGINA

1 ¿Tiene algún secreto la felicidad familiar? 5

2 Cómo prepararse para tener éxito en el matrimonio 13

3 Dos claves para la permanencia del matrimonio 27

4 Cómo administrar la casa 39

5 Eduquemos a los hijos desde la infancia 51

6 Cómo contribuir a la formación del adolescente 64

7 ¿Hay un rebelde en casa? 76

8 Protejamos a la familia de las influencias destructivas 90

9 Las familias monoparentales pueden tener éxito 103

10 Cuando un familiar enferma 116

11 Mantengamos la paz en la familia 128

12 Podemos superar los problemas que perjudican a la familia 142

13 Si el matrimonio está al borde de la ruptura 153

14 Envejeciendo juntos 163

15 Honremos a nuestros padres mayores 173

16 Garanticemos un futuro seguro para nuestra familia 183

Capítulo

1

¿Tiene

algún secreto la felicidad familiar?

LA FAMILIA es la institución más antigua de la Tierra, y desempeña un papel fundamental en la sociedad humana. A lo largo de la historia, la fortaleza de la sociedad ha estado en función de la fortaleza de la familia. Esta institución es el mejor marco en el que criar a los hijos para que se conviertan en adultos maduros.

2

La familia feliz es un remanso de paz y seguridad. Imagínese por un momento a la familia ideal. Durante la cena, los padres amorosos se sientan con sus hijos y conversan sobre los sucesos del día. Los niños cuentan con entusiasmo lo que ha ocurrido en la escuela. El tiempo relajante que pasan juntos los reconforta a todos para afrontar el día siguiente en el mundo exterior.

3

En una familia feliz, el niño sabe que sus padres le atenderán cuando esté enfermo, posiblemente turnándose al lado de su cama durante la noche. Sabe que puede acudir a su madre o a su padre con cualquiera de sus problemas infantiles para que lo aconsejen y apoyen. El niño se siente seguro, sin importar lo plagado de problemas que esté el mundo exterior.

4

Cuando los hijos crecen, por lo general se casan y forman su propia familia. "Se advierte la deuda contraída con los padres cuando se tiene un hijo", reza un proverbio oriental. Los hijos adultos intentan entonces sentar las bases para su felicidad familiar con un profundo sentido de gratitud y amor, y a su vez atienden a sus padres mayores, quienes disfrutan de la compañía de los nietos.

5

Es posible que en este momento esté pensando: 'Sí, amo a mi familia, pero mi realidad no se ajusta a esa descripción. Mi cónyuge y yo tenemos diferentes horarios de trabajo y nos vemos muy poco. Nuestras conversaciones suelen girar en torno a los problemas económicos'. ¿O decimos: 'Mis hijos y mis nietos viven en otra ciudad, y nunca los veo'? Es cierto: por razones que normalmente no podemos controlar, en muchos casos la vida de familia dista mucho de ser la ideal. De todos modos, algunas personas disfrutan de felicidad en la familia. ¿Cómo lo logran? ¿Tiene algún secreto la felicidad familiar? La respuesta es sí. Pero antes de analizarlo, debemos contestar otra importante pregunta.

¿QUÉ

ES LA FAMILIA?

6

En los países occidentales, las familias suelen estar compuestas por el padre, la madre y los hijos. Los abuelos viven en sus propios hogares en tanto las circunstancias se lo permitan. Aunque se mantiene contacto con otros familiares más lejanos, la responsabilidad hacia ellos es limitada. Este es, fundamentalmente, el tipo de familia que analizaremos en el libro. Sin embargo, en los últimos años han proliferado otras clases de familia: las monoparentales, las que reúnen hijos de diferentes matrimonios y aquellas en las que los padres no viven juntos por alguna razón.

7

En algunas culturas es común la familia extendida. En este tipo de familia, los hijos siguen atendiendo a sus padres mayores, y los lazos y responsabilidades familiares se extienden a los parientes lejanos. No es infrecuente que los miembros de la familia colaboren en la manutención, la crianza e incluso la educación de sobrinos u otros parientes más lejanos. Los principios que se analizan en esta publicación también son aplicables a las familias extendidas.

SE

SOMETE A PRESIÓN A LA FAMILIA

8

Hoy la familia está cambiando, y tristemente no para mejor. Tomemos, por ejemplo, el caso de la India. En ese país, muchas esposas viven con los familiares de su esposo y trabajan en el hogar bajo la dirección de estos. No obstante, en la actualidad no es extraño que las esposas hindúes estén empleadas en el mercado laboral, aunque se sigue esperando que cumplan con su papel tradicional en el hogar. En muchos países se plantea la pregunta: ¿Cuánto trabajo doméstico debe realizar la mujer empleada fuera del hogar en comparación con otros componentes de la familia?

9

En las sociedades orientales es tradicional el concepto de familia extendida e interdependiente. Sin embargo, con la influencia del individualismo occidental y la presión de los problemas económicos, la familia extendida tradicional se está debilitando. Por ello, muchas personas consideran el cuidado de los familiares ancianos más una carga que un deber o un privilegio. Algunos padres ancianos reciben malos tratos, y en muchos países es común maltratar a familiares ancianos o despreocuparse de ellos.

10

El divorcio está cada vez más generalizado. En España, el índice de divorcios se disparó de 1 por cada 100 matrimonios hace veinticinco años a 1 por cada 8 a principios de la década de los noventa. Gran Bretaña, que cuenta con la mayor tasa de divorcios de Europa (se calcula que 4 de cada 10 matrimonios fracasan), ha experimentado un súbito aumento de familias monoparentales.

11

Parece ser que en Alemania se está abandonando el concepto tradicional de familia. En los años noventa, en el 35% de los hogares alemanes vivía solamente una persona, y en el 31%, dos. Las bodas también están disminuyendo en Francia, y los que se casan se divorcian más a menudo y más pronto que en tiempos anteriores. Muchos prefieren vivir juntos sin la responsabilidad del matrimonio. Tendencias como estas se observan por todo el mundo.

12

¿Qué puede decirse de los hijos? En Estados Unidos y en muchos otros países aumentan los nacimientos fuera del matrimonio (en algunos casos las madres aún están en los primeros años de la adolescencia). Muchas adolescentes tienen hijos de diferentes padres. Noticias procedentes de todo el mundo hablan de millones de niños sin hogar que deambulan por las calles; muchos huyen de familias que los maltratan, y a otros se les echa de casa porque la familia ya no puede mantenerlos.

13

No cabe duda: la familia está en crisis. Además de los datos mencionados, muchas familias se ven privadas de la felicidad debido a la rebeldía juvenil, el abuso deshonesto de niños, la violencia marital, el alcoholismo y otros problemas abrumadores. Para un gran número de jóvenes y adultos, la familia está lejos de ser un remanso de paz.

14

¿A qué se debe la actual crisis familiar? Algunos la atribuyen a la entrada de la mujer en el mercado laboral; otros, al derrumbe moral de nuestros días, y también se aducen otras causas. Hace casi dos mil años, un conocido abogado predijo que la familia se vería sometida a muchas presiones cuando escribió: "En los últimos días se presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar. Porque los hombres serán amadores de sí mismos, amadores del dinero, presumidos, altivos, blasfemos, desobedientes a los padres, desagradecidos, desleales, sin tener cariño natural, no dispuestos a ningún acuerdo, calumniadores, sin autodominio, feroces, sin amor del bien, traicioneros, testarudos, hinchados de orgullo, amadores de placeres más bien que amadores de Dios". (2 Timoteo 3:1-4.) ¿Quién puede poner en duda que estas palabras se están cumpliendo en la actualidad? En un mundo caracterizado por estas condiciones, ¿debe extrañar que muchas familias estén en crisis?

EL

SECRETO DE LA FELICIDAD FAMILIAR

15

Se ha ofrecido mucho consejo sobre cómo conseguir felicidad en la familia. En el mundo occidental existe un sinnúmero de libros y revistas de autoayuda sobre este tema. El problema es que los consejeros humanos se contradicen entre sí, y el consejo que está en boga hoy puede considerarse obsoleto mañana.

16

¿Dónde, entonces, es posible encontrar dirección confiable para la familia? ¿Se le ocurriría a usted buscar en un libro que se terminó de escribir hace unos mil novecientos años? ¿O pensaría que un libro como ese tiene que estar completamente desfasado? La realidad es que el verdadero secreto de la felicidad familiar se halla en un libro así.

17

Ese libro es la Biblia. Según todas las indicaciones, Dios mismo lo inspiró. En la Biblia se halla la siguiente declaración: "Toda Escritura es inspirada de Dios y provechosa para enseñar, para censurar, para rectificar las cosas, para disciplinar en justicia". (2 Timoteo 3:16.) En esta publicación lo animaremos a considerar cómo puede ayudarlo la Biblia a "rectificar las cosas" cuando se enfrente a las presiones y los problemas que afligen a la familia actual.

18

Si se siente inclinado a descartar la posibilidad de que la Biblia pueda ayudar a las familias a ser felices, piense en lo siguiente: quien inspiró la Biblia también instituyó el matrimonio. (Génesis 2:18-25.) La Biblia dice que su nombre es Jehová. (Salmo 83:18.) Es el Creador y 'el Padre, a quien toda familia debe su nombre'. (Efesios 3:14, 15.) Jehová ha observado la vida de familia desde los albores de la historia humana. Conoce los problemas que pueden plantearse y ha dado consejo para resolverlos. A lo largo de la historia, aquellos que han seguido sinceramente los principios bíblicos en su vida de familia han disfrutado de un mayor grado de felicidad.

19

Por ejemplo, un ama de casa indonesia era una jugadora empedernida. Por años desatendió a sus tres hijos, y se peleaba constantemente con su esposo. En un determinado momento empezó a estudiar la Biblia. Con el paso del tiempo se convenció de la veracidad de todo lo que la Biblia enseña. Siguió su consejo y se convirtió en una mejor esposa. Su cambio, inducido por los principios bíblicos, redundó en felicidad para toda la familia.

20

Un ama de casa española dice: "Llevábamos casados solo un año cuando empezamos a tener problemas serios". Esta pareja no tenía mucho en común, y hablaban muy poco entre ellos, excepto cuando discutían. Aunque tenían una hija pequeña, decidieron separarse legalmente. Pero antes se les animó a buscar ayuda en la Biblia. Estudiaron el consejo que esta da para los casados y empezaron a observarlo. No pasó mucho tiempo antes de que pudieran comunicarse pacíficamente y su pequeña familia disfrutara de felicidad y unidad.

21

La Biblia ayuda también a las personas mayores. Tome como ejemplo la experiencia de un matrimonio japonés. El esposo tenía mal genio y a veces era violento. Las hijas de este matrimonio empezaron a estudiar la Biblia a pesar de la oposición de sus padres. Luego, el padre siguió el ejemplo de las hijas, pero la madre mantuvo su postura. No obstante, con el transcurso de los años observó el buen efecto que los principios bíblicos tuvieron en su familia. Sus hijas la atendieron debidamente y el temperamento de su esposo mejoró mucho. Estos cambios la impulsaron a investigar la Biblia por sí misma, y esta también tuvo un efecto positivo en ella. Esta señora mayor reconoció en repetidas ocasiones: "Llegamos a ser un verdadero matrimonio".

22

Estas personas se cuentan entre las muchas que han aprendido el secreto de la felicidad familiar. Han aceptado el consejo de la Biblia y lo han seguido. Es cierto que viven en el mismo mundo violento, inmoral y con los mismos problemas económicos que el resto de la gente. Y también son imperfectos; pero hallan felicidad al procurar hacer la voluntad de quien dio origen a la familia. Como dice la Biblia, Jehová Dios es "Aquel que te enseña para que te beneficies a ti mismo, Aquel que te hace pisar en el camino en que debes andar". (Isaías 48:17.)

23

Aunque la Biblia terminó de escribirse hace unos dos mil años, su consejo ciertamente es de gran actualidad. Además, se escribió para todo el mundo. La Biblia no es un libro americano ni occidental. Jehová "hizo de un solo hombre toda nación de hombres", y conoce el carácter del ser humano de cualquier cultura. (Hechos 17:26.) Los principios bíblicos son útiles para todos. Si usted los sigue, también conocerá el secreto de la felicidad familiar.

A

MODO DE REPASO

¿Qué le está sucediendo a la vida de familia en la actualidad? (2 Timoteo 3:1-4.)

¿Quién dio origen a la familia? (Efesios 3:14, 15.)

¿Cuál es el secreto de la felicidad familiar? (Isaías 48:17.)

[Preguntas

del estudio]

1. ¿Por qué es importante la fortaleza de la familia en la sociedad humana?

2-5. a) Describa la seguridad que siente el niño en una familia feliz. b) ¿Qué problemas se informan en algunas familias?

6. ¿De qué tipos de familia se hablará en este libro?

7. ¿Qué es la familia extendida?

8, 9. ¿Qué problemas de algunos países muestran que la familia está cambiando?

10, 11. ¿Qué hechos muestran que la familia está cambiando en Europa?

12. ¿Cómo afectan a los niños los cambios de la familia moderna?

13. ¿Qué problemas generalizados privan de felicidad a las familias?

14. a) ¿A qué causas se ha atribuido la crisis de la familia? b) ¿Cómo describió un abogado del siglo primero el mundo actual, y cómo ha afectado el cumplimiento de sus palabras a la vida de familia?

15-17. ¿Qué autoridad se señala en este libro como la fuente del secreto de la felicidad familiar?

18. ¿Por qué es razonable aceptar la Biblia como autoridad sobre consejo matrimonial?

19-21. ¿Qué experiencias modernas muestran que la Biblia puede resolver problemas matrimoniales?

22, 23. ¿Cómo ayuda la Biblia a gente de diferentes antecedentes culturales a hallar felicidad en su vida familiar?

[Ilustración

a toda plana de la página 4]

Capítulo

2

Cómo

prepararse para tener éxito en el matrimonio

LA CONSTRUCCIÓN de un edificio requiere preparación cuidadosa. Antes de colocar el fundamento, debe adquirirse el terreno y han de trazarse los planos. Sin embargo, no puede pasarse por alto otro elemento fundamental. Jesús dijo: "¿Quién de ustedes que quiere edificar una torre no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo suficiente para completarla?". (Lucas 14:28.)

2

Lo que es cierto en la construcción de un edificio también lo es en la formación de un matrimonio de éxito. Muchos dicen: "Quiero casarme". ¿Pero cuántos se paran y calculan el costo? Aunque la Biblia habla favorablemente del matrimonio, también señala los desafíos que este presenta. (Proverbios 18:22; 1 Corintios 7:28.) Por lo tanto, los que están contemplando el matrimonio deben tener una visión realista tanto de las bendiciones como del costo que comporta.

3

La Biblia puede ayudarnos. Su consejo lo inspiró quien dio origen al matrimonio, Jehová Dios. (Efesios 3:14, 15; 2 Timoteo 3:16.) Vamos a utilizar los principios que se hallan en esta guía, antigua pero de gran actualidad, para determinar 1) ¿cómo puede uno saber si está preparado para el matrimonio?, 2) ¿qué debe buscarse en el futuro cónyuge? y 3) ¿cómo puede mantenerse honorable el noviazgo?

¿ESTAMOS

PREPARADOS PARA EL MATRIMONIO?

4

La construcción de un edificio puede ser costosa, pero no lo es menos su mantenimiento a largo plazo. Lo mismo sucede en el caso del matrimonio. Casarse puede constituir un desafío; pero mantener una buena relación en el matrimonio año tras año no lo es menos. ¿Qué se requiere para mantener esa buena relación? Un factor fundamental es el sentimiento de compromiso sin reservas. La Biblia describe la relación matrimonial del siguiente modo: "El hombre dejará a su padre y a su madre, y tiene que adherirse a su esposa, y tienen que llegar a ser una sola carne". (Génesis 2:24.) Jesucristo especificó la única base bíblica para el divorcio con la posibilidad de contraer nuevas nupcias: la "fornicación", es decir, las relaciones sexuales extramaritales ilícitas. (Mateo 19:9.) Si estamos contemplando el matrimonio, tengamos presentes estas normas bíblicas. Si aún no estamos preparados para aceptar ese compromiso solemne, no estamos preparados para el matrimonio. (Deuteronomio 23:21; Eclesiastés 5:4, 5.)

5

La idea de un compromiso solemne asusta a muchos. "Saber que los dos estábamos atados para toda la vida me hizo sentir acorralado, encerrado, totalmente cercado", confesó un joven. Pero si amamos de verdad a la persona con la que pensamos casarnos, el compromiso no nos parecerá una carga. Por el contrario, lo veremos como una garantía de seguridad. El sentimiento de compromiso implicado en el matrimonio hará que la pareja desee estar junta durante tiempos favorables y desfavorables, así como apoyarse mutuamente en toda circunstancia. Pablo, apóstol cristiano, escribió que el amor verdadero "soporta todas las cosas", "aguanta todas las cosas". (1 Corintios 13:4, 7.) "El compromiso del matrimonio me da seguridad —dice una mujer—. Valoro el sentimiento reconfortante que me produce haber admitido para nosotros mismos y delante del mundo que deseamos mantenernos unidos." (Eclesiastés 4:9-12.)

6

Cumplir ese compromiso requiere madurez. Por ello, Pablo aconseja a los cristianos que es preferible que pospongan el matrimonio hasta que hayan pasado la "flor de la juventud", el tiempo en el que los impulsos sexuales se intensifican y pueden afectar el buen juicio. (1 Corintios 7:36.) Los jóvenes cambian con rapidez al crecer. Muchos de los que se casan cuando son muy jóvenes se dan cuenta de que sus necesidades y deseos, así como los de su pareja, cambian después de unos cuantos años. Las estadísticas ponen de relieve que la probabilidad de que los matrimonios de adolescentes sean infelices y terminen en divorcio es mucho mayor que en el caso de los que se desposan más tarde. De modo que no hay que precipitarse. Los años que vivimos como adultos jóvenes solteros pueden proporcionarnos una experiencia muy valiosa para convertirnos en cónyuges más maduros y mejor preparados. Posponer el matrimonio también puede ayudarnos a entendernos mejor a nosotros mismos, un factor esencial para una buena relación de pareja.

PRIMERO

DEBEMOS CONOCERNOS A NOSOTROS MISMOS

7

¿Nos parece fácil enumerar las cualidades que nos gustaría que tuviera nuestra pareja? Para la mayoría sí lo es. Sin embargo, ¿qué puede decirse de nuestras cualidades? ¿Qué cualidades tengo yo que puedan contribuir al éxito de mi matrimonio? ¿Qué clase de esposo o esposa seré? Por ejemplo, ¿admito sin vacilar mis errores y acepto el consejo, o siempre me pongo a la defensiva cuando me corrigen? ¿Soy normalmente alegre y optimista, o suelo ser pesimista y quejumbroso? (Proverbios 8:33; 15:15.) Recordemos que el matrimonio no va a cambiar nuestra personalidad. Si somos orgullosos, hipersensibles o muy pesimistas de solteros, seremos igual de casados. Puesto que es difícil vernos a nosotros mismos como nos ven los demás, ¿por qué no pedimos a nuestros padres o a un amigo de confianza su opinión sincera y sus recomendaciones? Si vemos que podemos efectuar algún cambio, trabajemos en ello antes de contemplar el matrimonio.

8

La Biblia nos anima a permitir que el espíritu santo de Dios actúe en nosotros a fin de producir cualidades como "amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad, autodominio". También nos dice que 'seamos hechos nuevos en la fuerza que impulsa nuestra mente', y que 'nos vistamos de la nueva personalidad que fue creada conforme a la voluntad de Dios en verdadera justicia y lealtad'. (Gálatas 5:22, 23; Efesios 4:23, 24.) La aplicación de este consejo durante la soltería es como depositar dinero en el banco: producirá dividendos en el futuro, después de casados.

9

Por ejemplo, en el caso de la mujer, puede aprender a prestar más atención a "la persona secreta del corazón" que a su apariencia física. (1 Pedro 3:3, 4.) La modestia y el juicio sano la ayudarán a tener sabiduría, que es una verdadera "corona de hermosura". (Proverbios 4:9; 31:10, 30; 1 Timoteo 2:9, 10.) En cuanto al hombre, puede aprender a tratar a las mujeres con amabilidad y respeto. (1 Timoteo 5:1, 2.) Asimismo, debe aprender a tomar decisiones y a asumir responsabilidades, y también a ser modesto y humilde. Las actitudes dominantes provocan muchos problemas en el matrimonio. (Proverbios 29:23; Miqueas 6:8; Efesios 5:28, 29.)

10

Aunque cambiar el modo de ser en estos campos no es fácil, es algo en lo que todos los cristianos debemos trabajar, y, además, nos ayudará a ser mejores cónyuges.

QUÉ

BUSCAR EN EL FUTURO CÓNYUGE

11

¿Es costumbre en el lugar donde vive que uno escoja a su pareja? En tal caso, ¿cómo debe proceder si halla a alguien del sexo contrario que le resulta atractivo? Primero pregúntese: '¿Tengo en realidad la intención de casarme?'. Es cruel jugar con las emociones de otra persona creándole falsas expectativas. (Proverbios 13:12.) Luego pregúntese: '¿Estoy en condición de casarme?'. Si la respuesta a ambas preguntas es afirmativa, los pasos siguientes van a depender de las costumbres locales. En algunos países, después de observar a la persona por algún tiempo, se le expresa directamente el deseo de conocerla mejor. Si la respuesta es negativa, no debe insistirse hasta el punto de ser desagradable. Recordemos que la otra persona también tiene el derecho de tomar su decisión al respecto. Sin embargo, si la respuesta es afirmativa, podemos planear pasar tiempo juntos en actividades sanas. De este modo tendremos la oportunidad de determinar si esa es la pareja idónea para nosotros. ¿Qué debe buscarse durante esta etapa?

12

Para contestar esa pregunta, imagínese dos instrumentos musicales, como por ejemplo, el piano y la guitarra. Si están bien afinados, cualquiera de los dos produce música agradable como instrumento solista. Pero ¿qué sucede si se tocan juntos? En ese caso deben estar afinados entre sí. Lo mismo sucede con los componentes de la pareja. Es posible que cada uno se haya esforzado por "afinar" su personalidad a nivel individual. Pero la pregunta importante es: ¿están afinados entre sí? En otras palabras, ¿son compatibles?

13

Es importante que ambos compartan las mismas creencias y principios. El apóstol Pablo escribió: "No lleguen a estar unidos bajo yugo desigual con los incrédulos". (2 Corintios 6:14; 1 Corintios 7:39.) Casarse con alguien que no comparte nuestra fe en Dios aumenta el riesgo de que se produzca una grave discordancia. Por otra parte, la devoción mutua a Jehová Dios es el fundamento más seguro de la unidad. Jehová quiere que seamos felices y que nos una el lazo más estrecho con nuestra pareja. Desea que estemos unidos a él y uno al otro en un lazo triple de amor. (Eclesiastés 4:12.)

14

Aunque la adoración conjunta a Dios es el aspecto más importante de la unidad, hay otros factores implicados. Para estar en armonía, la pareja debe tener metas similares. ¿Cuáles son las suyas? Por ejemplo, ¿qué piensan sobre tener hijos? ¿Qué ocupa el lugar prioritario en su vida? (Mateo 6:33.) El verdadero éxito en el matrimonio requiere que ambos cónyuges sean buenos amigos y disfruten de la compañía mutua. (Proverbios 17:17.) Para ello deben poseer intereses en común. Es difícil mantener una amistad estrecha —mucho menos un matrimonio— cuando este no es el caso. Ahora bien, si a su futura pareja le gusta una actividad en particular, como el excursionismo, y a usted no, ¿quiere decir eso que no son el uno para el otro? No necesariamente. Es posible que tengan en común otros intereses de mayor relevancia. Es más, usted puede hacer feliz a su futura pareja participando en las actividades sanas que a ella le gustan. (Hechos 20:35.)

15

Puede decirse que la compatibilidad viene determinada por la facultad de adaptación más bien que por la identidad de caracteres. En vez de preguntarse: '¿Concordamos en todo?', sería mejor plantearse: '¿Qué sucede cuando disentimos? ¿Podemos discutir los asuntos con calma, respetando la dignidad de nuestra pareja? ¿O se convierten los desacuerdos en discusiones acaloradas?'. (Efesios 4:29, 31.) Si queremos casarnos, debemos cuidarnos de quienes sean orgullosos, dogmáticos, de los que nunca quieran ceder o de los que constantemente insistan en salirse con la suya, abierta o solapadamente.

DEBEMOS

INFORMARNOS PRIMERO

16

A aquellos a quienes se confían responsabilidades en la congregación cristiana primero se 'les prueba en cuanto a aptitud'. (1 Timoteo 3:10.) Podemos utilizar también este principio. Por ejemplo, la mujer podría preguntarse: '¿Qué reputación tiene este hombre? ¿Quiénes son sus amigos? ¿Tiene autodominio? ¿Cómo trata a las personas mayores? ¿De qué clase de familia procede? ¿Cómo se lleva con sus familiares? ¿Qué actitud tiene con referencia al dinero? ¿Abusa de las bebidas alcohólicas? ¿Tiene mal genio o es incluso violento? ¿Qué responsabilidades tiene en la congregación, y cómo cumple con ellas? ¿Podría respetarlo profundamente?'. (Levítico 19:32; Proverbios 22:29; 31:23; Efesios 5:3-5, 33; 1 Timoteo 5:8; 6:10; Tito 2:6, 7.)

17

El hombre podría preguntarse: '¿Ama y respeta a Dios esta mujer? ¿Puede encargarse de un hogar? ¿Qué esperará de nosotros su familia? ¿Es prudente, trabajadora, ahorrativa? ¿De qué suele hablar? ¿Se interesa sinceramente por el bienestar ajeno, o es egocéntrica y entrometida? ¿Es confiable? ¿Está dispuesta a someterse a la jefatura, o es terca, incluso hasta rebelde?'. (Proverbios 31:10-31; Lucas 6:45; Efesios 5:22, 23; 1 Timoteo 5:13; 1 Pedro 4:15.)

18

No hay que olvidar que estamos tratando con alguien que es descendiente imperfecto de Adán, no con un héroe (o heroína) idealizado tomado de una novela romántica. Todo el mundo tiene debilidades y algunas deben pasarse por alto, tanto en lo que toca a uno mismo como a la futura pareja. (Romanos 3:23; Santiago 3:2.) Además, una determinada debilidad puede contribuir al crecimiento espiritual. Por ejemplo, imagínese que tienen una discusión durante el noviazgo, pues incluso las personas que se aman y respetan mutuamente a veces discrepan en sus conclusiones. (Compárese con Génesis 30:2; Hechos 15:39.) ¿Es posible que ambos tengan sencillamente que 'refrenar su espíritu' un poco más y aprender a resolver los asuntos de manera más pacífica? (Proverbios 25:28.) ¿Muestra su futura pareja un deseo de mejorar? ¿Y qué puede decirse de uno mismo? ¿Podría aprender a ser menos sensible, menos susceptible? (Eclesiastés 7:9.) Aprender a resolver problemas puede crear el marco para una comunicación franca que va a ser esencial en la vida de casados. (Colosenses 3:13.)

19

¿Qué podemos hacer si percibimos tendencias que nos preocupan mucho? Estas deben sopesarse detenidamente. Por mucho que nos atraiga la persona y por grandes que sean los deseos que tengamos de casarnos, nunca cerremos los ojos a las faltas graves. (Proverbios 22:3; Eclesiastés 2:14.) Si tenemos serias reservas sobre nuestra futura pareja, lo más prudente es romper la relación y no comprometernos solemnemente con ella.

MANTENGAMOS

HONORABLE EL NOVIAZGO

20

¿Cómo podemos mantener honorable el noviazgo? Primero hay que asegurarse de que la conducta moral sea irreprochable. ¿Se considera apropiado donde vive que las parejas no casadas se agarren de la mano, se besen o se abracen? De todos modos, aunque no se desaprueben estas acciones, tales expresiones de afecto deben reservarse para la etapa de la relación en la que ya se ha formalizado el compromiso para el matrimonio. Hay que cuidarse, asimismo, de que estas no se intensifiquen hasta desembocar en conducta inmunda o en fornicación. (Efesios 4:18, 19; compárese con Cantar de los Cantares 1:2; 2:6; 8:5, 9, 10.) Dado que el corazón es traicionero, es prudente no quedarse solos en una casa, un apartamento, un automóvil estacionado o en ningún otro lugar que pudiera prestarse a comportamiento impropio. (Jeremías 17:9.) Mantener el noviazgo moralmente limpio demuestra que poseemos autodominio y que anteponemos altruistamente el bienestar de nuestra pareja a nuestros propios deseos. Y lo que es más importante, un noviazgo limpio agrada a Jehová Dios, quien manda a sus siervos que se abstengan de la inmundicia y la fornicación. (Gálatas 5:19-21.)

21

En segundo lugar, un noviazgo honorable también exige comunicación sincera. Cuando los novios contemplan el matrimonio, hay ciertos asuntos que deben tratar sin reservas. ¿Dónde van a vivir? ¿Trabajarán ambos? ¿Quieren tener hijos? También es justo revelar asuntos, quizás del pasado, que puedan afectar al matrimonio. Entre estos pueden contarse deudas u obligaciones importantes y cuestiones de salud, como alguna enfermedad grave. Ya que muchas personas infectadas con el VIH (el virus que causa el sida) no manifiestan síntomas inmediatos, no sería impropio que el interesado o sus padres pidieran una prueba del sida a quien tuviera un pasado de promiscuidad sexual o drogadicción intravenosa. Si los resultados del análisis son positivos, la persona infectada no debe presionar a su futura pareja para que mantenga el compromiso si esta no lo desea. Es más, sería aconsejable que todo aquel que hubiera pertenecido a un grupo de alto riesgo se sometiera voluntariamente a la prueba del sida antes de iniciar un noviazgo.

DESPUÉS

DE LA BODA

22

Es probable que durante los meses anteriores a la boda ambos estén muy ocupados con los preparativos. Se puede aliviar mucha tensión siendo moderados. Una boda sofisticada posiblemente complazca a los parientes y a la comunidad, pero tal vez suponga un esfuerzo físico y económico innecesario para los recién casados y sus familias. Es razonable seguir hasta cierto grado las costumbres locales, pero deben evitarse los extremos y la competencia, pues pueden ensombrecer la ocasión y privar a los novios de la alegría propia de ese día. Aunque es importante tomar en consideración los sentimientos de los demás, el novio es principalmente el primer responsable de decidir qué se hará en la recepción de bodas. (Juan 2:9.)

23

Recordemos que la boda dura solo un día, pero el matrimonio es para toda la vida. Evitemos concentrarnos demasiado en el día de la boda. En lugar de eso, busquemos la dirección de Jehová Dios y planeemos de antemano la vida de casados. Así estaremos bien preparados para tener éxito en el matrimonio.

[Notas]

Lo antedicho sería aplicable en los países donde se considera apropiado que los cristianos salgan juntos para conocerse.

Aun en la congregación cristiana es posible que algunos vivan un tanto al margen de las actividades espirituales, y en vez de ser siervos entusiastas de Dios, se dejen influir por las actitudes y la conducta del mundo. (Juan 17:16; Santiago 4:4.)

¿CÓMO

PUEDEN AYUDAR ESTOS PRINCIPIOS BÍBLICOS A UNA PERSONA A PREPARARSE PARA TENER ÉXITO EN EL MATRIMONIO?

Debe haber un sentimiento de compromiso entre el esposo y la esposa. (Génesis 2:24.)

La persona interior es más importante que la apariencia exterior. (1 Pedro 3:3, 4.)

"No lleguen a estar unidos bajo yugo desigual." (2 Corintios 6:14.)

Las personas inmorales están alejadas de Dios. (Efesios 4:18, 19.)

[Preguntas

del estudio]

1, 2. a) ¿Cómo recalcó Jesús la importancia de la planificación? b) ¿En qué campo es especialmente importante la planificación?

3. ¿Por qué es valiosa la Biblia para los que planean casarse, y qué tres preguntas nos ayudará a contestar?

4. ¿Qué factor fundamental contribuye a mantener un buen matrimonio, y por qué?

5. Aunque a algunos les asusta el compromiso solemne del matrimonio, ¿por qué deben valorarlo los que piensan casarse?

6. ¿Por qué es mejor no casarse demasiado joven?

7. ¿Por qué deberían primero autoexaminarse los que piensan casarse?

8-10. ¿Qué consejo da la Biblia sobre la preparación para el matrimonio?

11, 12. ¿Cómo pueden determinar dos personas si son compatibles?

13. ¿Por qué es muy imprudente iniciar una relación con alguien que no comparte nuestra fe?

14, 15. Explique por qué profesar la misma fe no es el único factor unificante del matrimonio.

16, 17. ¿Qué pueden buscar el hombre y la mujer en su futura pareja?

18. Si se perciben debilidades de poca importancia durante el noviazgo, ¿qué debe tenerse presente?

19. ¿Qué sería prudente hacer si surgieran problemas serios durante el noviazgo?

20. ¿Cómo pueden mantener los novios una conducta irreprochable?

21. ¿Qué comunicación franca puede ser necesaria para mantener honorable el noviazgo?

22, 23. a) ¿Cómo podría perderse el equilibrio al preparar la boda? b) ¿Qué visión equilibrada debe mantenerse sobre la boda y el matrimonio?

[Recuadro

de la página 17]

LAS

COSTUMBRES Y LA BIBLIA

Precio de la novia y dote: En algunos países se espera que la familia del novio entregue una suma de dinero a la familia de la novia (precio de la novia). En otros, la familia de la novia da dinero a la del novio (dote). No hay nada impropio en estas costumbres, en tanto sean legales. (Romanos 13:1.) En cualquier caso, no obstante, la familia receptora debe evitar la codicia y no pedir más dinero ni bienes de lo que es razonable. (Proverbios 20:21; 1 Corintios 6:10.) Por otra parte, no debe deducirse de la costumbre de pagar un precio por la novia que esta sea una propiedad adquirida; tampoco debe pensar el esposo que su única responsabilidad para con su esposa y la familia de esta es de naturaleza económica.

Poligamia: Algunas culturas permiten que el hombre tenga más de una esposa. En este contexto social, el hombre puede convertirse en un cacique, más bien que en un esposo y padre. Además, el matrimonio polígamo a menudo suscita la competencia entre las esposas. Para los cristianos, la Biblia solo permite la soltería o la monogamia. (1 Corintios 7:2.)

Matrimonio de prueba: A muchas parejas les parece que vivir juntos antes de casarse les permitirá determinar si son compatibles. No obstante, este ensayo no pone a prueba uno de los elementos más importantes del matrimonio: el compromiso. Ningún otro sistema, aparte del matrimonio, ofrece el mismo grado de protección y seguridad a todos los implicados, incluidos los hijos que puedan resultar de la unión. A los ojos de Jehová Dios, la convivencia consensual sin la sanción del matrimonio es fornicación. (1 Corintios 6:18; Hebreos 13:4.)

[Ilustraciones

de la página 19]

Cultivemos en la soltería cualidades, hábitos y aptitudes que puedan ayudarnos en el matrimonio

Capítulo

3

Dos

claves para la permanencia del matrimonio

CUANDO Dios unió en matrimonio al primer hombre y a la primera mujer, nada indicó que la unión sería temporal. Adán y Eva debían vivir juntos para siempre. (Génesis 2:24.) La norma divina para el matrimonio honorable es la unión de un hombre con una mujer. La única base bíblica para divorciarse y contraer nuevas nupcias es la inmoralidad sexual de carácter grave de cualquiera de los componentes de la pareja. (Mateo 5:32.)

2

¿Es posible que dos personas vivan felices juntas por tiempo indefinido? Sí, y la Biblia identifica dos claves, o factores fundamentales, que lo hacen posible. Si ambos cónyuges las utilizan, obtendrán felicidad y muchas bendiciones. ¿Cuáles son estas claves?

LA

PRIMERA CLAVE

3

La primera clave es el amor. La Biblia habla de diferentes clases de amor. Una es el afecto o cariño que se siente por otra persona, el amor que se tienen los amigos íntimos. (Juan 11:3.) Otra es el amor que se profesan los componentes de la familia. (Romanos 12:10.) Una tercera es el amor romántico que se siente por una persona de distinto sexo. (Proverbios 5:15-20.) La pareja debe cultivar todos estos tipos de amor. Ahora bien, hay una cuarta clase de amor que es más importante que las demás.

4

En el idioma en el que se escribieron las Escrituras Griegas Cristianas, la palabra para esta cuarta clase de amor es a··pe. Este es el término que se utiliza en 1 Juan 4:8, donde dice: "Dios es amor". En realidad, "amamos, porque [Dios] nos amó primero". (1 Juan 4:19.) El cristiano debe cultivar este amor primero a Jehová Dios y luego a su semejante. (Marcos 12:29-31.) La palabra a··pe también se emplea en Efesios 5:2, donde leemos: "Sigan andando en amor, así como el Cristo también los amó a ustedes y se entregó por ustedes". Jesús dijo que esta clase de amor es la que identificaría a sus verdaderos seguidores: "En esto todos conocerán que ustedes son mis discípulos, si tienen amor [a··pe] entre sí". (Juan 13:35.) Vea también cómo se usa a··pe en 1 Corintios 13:13: "Permanecen la fe, la esperanza, el amor, estos tres; pero el mayor de estos es el amor [a··pe]".

5

¿Qué hace que el amor a··pe sea mayor que la fe y la esperanza? El hecho de que se rige por principios —principios justos—, aquellos que se hallan en la Palabra de Dios. (Salmo 119:105.) Es un interés altruista por hacer a los demás lo que es propio y bueno desde el punto de vista de Dios, sea que el destinatario lo merezca o no. Este amor hace posible que la pareja casada siga el siguiente consejo bíblico: "Continúen soportándose [el uno al otro] y perdonándose liberalmente [el uno al otro] si alguno tiene causa de queja contra otro. Como Jehová los perdonó liberalmente a ustedes, así también háganlo ustedes". (Colosenses 3:13.) Los matrimonios que se quieren, poseen y cultivan "amor [a··pe] intenso [el uno al otro], porque el amor cubre una multitud de pecados". (1 Pedro 4:8.) Observe que la Biblia dice que el amor cubre las faltas, no que las elimina, pues ningún ser humano imperfecto es irreprochable. (Salmo 130:3, 4; Santiago 3:2.)

6

Cuando los cónyuges cultivan este amor a Dios y entre sí, la relación es permanente y feliz, pues "el amor nunca falla". (1 Corintios 13:8.) El amor es "un vínculo perfecto de unión". (Colosenses 3:14.) ¿Cómo pueden cultivar los que están casados esa clase de amor? Leyendo la Palabra de Dios juntos y comentándola; estudiando el ejemplo de amor de Jesús y procurando imitar su modo de pensar y actuar. También, asistiendo a las reuniones cristianas, donde se enseña la Palabra de Dios, y pidiendo a Dios su ayuda para cultivar esa clase sublime de amor, un fruto de su espíritu santo. (Proverbios 3:5, 6; Juan 17:3; Gálatas 5:22; Hebreos 10:24, 25.)

LA

SEGUNDA CLAVE

7

Si dos personas casadas se quieren de verdad, también se tendrán respeto, y esta es la segunda clave para un matrimonio feliz. El respeto se define como "miramiento, consideración, deferencia", y es sinónimo de "honra". La Palabra de Dios aconseja a todos los cristianos, incluidos los esposos y las esposas: "En cuanto a mostrarse honra unos a otros, lleven la delantera". (Romanos 12:10.) El apóstol Pedro escribió: "Ustedes, esposos, continúen morando con [sus esposas] de igual manera, de acuerdo con conocimiento, asignándoles honra como a un vaso más débil, el femenino". (1 Pedro 3:7.) A la esposa se le aconseja que 'tenga profundo respeto a su esposo'. (Efesios 5:33.) Si queremos honrar a alguien, lo tratamos con consideración, respetando su dignidad y opiniones, y estamos dispuestos a complacerlo en todo lo que sea razonable.

8

Los que desean ser felices en su matrimonio se respetan mutuamente, "no vigilando con interés personal solo sus propios asuntos, sino también con interés personal los de [su pareja]". (Filipenses 2:4.) No piensan solo en su conveniencia personal, lo cual sería muestra de egoísmo, sino que consideran lo que es mejor para su pareja. Es más, anteponen los intereses de esta a los suyos.

9

El respeto ayuda al matrimonio a aceptar las diferencias de opinión. No es razonable esperar que dos personas tengan criterios idénticos en todo. Lo que puede ser importante para el esposo, posiblemente no lo sea para la esposa, y lo que a esta le gusta, puede que no le agrade a aquel. Pero cada uno debe respetar los criterios y gustos del otro, en tanto estos estén dentro del marco de las leyes y principios de Jehová. (1 Pedro 2:16; compárese con Filemón 14.) Además, cada uno debe respetar la dignidad de su pareja, no haciéndola objeto de comentarios o bromas degradantes ni en público ni en privado.

10

En efecto, el amor a Dios y el amor y respeto mutuos son dos claves fundamentales para tener éxito en el matrimonio. ¿Cómo pueden aplicarse a algunas de las facetas más importantes de la vida conyugal?

JEFATURA

COMO LA DE CRISTO

11

La Biblia nos dice que el hombre fue creado con los atributos necesarios para ser un buen cabeza de familia. Como tal, sería responsable ante Jehová del bienestar espiritual y físico de su esposa e hijos. Tendría que tomar decisiones equilibradas que reflejaran la voluntad divina y dar un buen ejemplo de conducta piadosa. "Que las esposas estén en sujeción a sus esposos como al Señor, porque el esposo es cabeza de su esposa como el Cristo también es cabeza de la congregación." (Efesios 5:22, 23.) Sin embargo, la Biblia dice que el esposo también tiene un cabeza que posee autoridad sobre él. El apóstol Pablo escribió: "Quiero que sepan que la cabeza de todo varón es el Cristo; a su vez, la cabeza de la mujer es el varón; a su vez, la cabeza del Cristo es Dios". (1 Corintios 11:3.) El esposo prudente aprende a ejercer la jefatura imitando a su propio cabeza, Cristo Jesús.

12

Jesús también tiene un cabeza, Jehová, a quien se sujeta como es debido. Jesús dijo: "No busco mi propia voluntad, sino la voluntad del que me envió". (Juan 5:30.) ¡Qué magnífico ejemplo! Jesús, "el primogénito de toda la creación", llegó a ser el Mesías. (Colosenses 1:15.) Iba a convertirse en la Cabeza de la congregación de cristianos ungidos y el Rey escogido del Reino de Dios, por encima de todos los ángeles. (Filipenses 2:9-11; Hebreos 1:4.) A pesar de esta excelsa posición y de perspectivas tan elevadas, Jesús no fue un hombre duro, inflexible ni demasiado exigente. No fue un déspota que recordara constantemente a sus discípulos que debían obedecerlo. Fue amoroso y compasivo, especialmente con los oprimidos. Dijo: "Vengan a mí, todos los que se afanan y están cargados, y yo los refrescaré. Tomen sobre sí mi yugo y aprendan de mí, porque soy de genio apacible y humilde de corazón, y hallarán refrigerio para sus almas. Porque mi yugo es suave y mi carga es ligera". (Mateo 11:28-30.) Su compañía era muy agradable.

13

El esposo que desea una vida de familia feliz debe analizar las excelentes cualidades de Jesús. El buen esposo no es duro ni un dictador que utiliza su jefatura como un garrote para intimidar a su esposa. Por el contrario, la ama y la honra. Si Jesús fue "humilde de corazón", el esposo tiene aún más razón para serlo, porque, a diferencia de Cristo, él comete errores, y entonces espera la comprensión de su esposa. Por lo tanto, el esposo humilde admite sus equivocaciones, a pesar de que a veces no resulta fácil decir: "Lo siento, tenías razón". Para la esposa será mucho más fácil respetar la jefatura del esposo si es humilde y modesto que si es orgulloso y terco. Por su parte, la esposa respetuosa también pide disculpas cuando se equivoca.

14

Dios creó a la mujer con excelentes atributos que puede utilizar para la felicidad del matrimonio. El esposo sensato reconoce este hecho y no anula a su esposa. La mujer suele tener más compasión y sensibilidad, cualidades necesarias para cuidar de la familia e inspirar las relaciones humanas. Normalmente, a la mujer le gusta hacer de su casa un lugar agradable donde vivir. La "esposa capaz" de la que habla el capítulo 31 de Proverbios poseía muchas buenas cualidades y talentos, de los que su familia se benefició ampliamente. ¿Por qué? Porque el corazón de su esposo 'cifró confianza' en ella. (Proverbios 31:10, 11.)

15

En algunas culturas se sobrevalora la autoridad del esposo y se considera irrespetuoso incluso preguntarle algo. En estas culturas al esposo le está permitido tratar a su esposa como a una esclava. Tal ejercicio erróneo de la jefatura deteriora la relación con la esposa, y también con Dios. (Compárese con 1 Juan 4:20, 21.) Por otra parte, algunos esposos no toman la delantera y permiten que su esposa rija el hogar. El esposo que se sujeta debidamente a Cristo ni explota a su esposa ni la priva de su dignidad. Por el contrario, imita el amor abnegado de Jesús y actúa como Pablo aconsejó: "Esposos, continúen amando a sus esposas, tal como el Cristo también amó a la congregación y se entregó por ella". (Efesios 5:25.) Cristo Jesús amó tanto a sus seguidores que murió por ellos. Un buen esposo debe imitar esa actitud altruista, procurando el bien de su esposa y no siendo exigente. Cuando el esposo se somete a Cristo e imita su amor y respeto, la esposa se sujeta a él de buena gana. (Efesios 5:28, 29, 33.)

SUJECIÓN

DE LA ESPOSA

16

Algún tiempo después de la creación de Adán, "Jehová Dios pasó a decir: 'No es bueno que el hombre continúe solo. Voy a hacerle una ayudante, como complemento de él'". (Génesis 2:18.) Dios creó a Eva como un "complemento", no como una competidora. El matrimonio no habría de ser un barco con dos capitanes rivales. El esposo tenía que ejercer la jefatura con cariño, y la esposa debía demostrar amor, respeto y sumisión voluntaria.

17

Sin embargo, la buena esposa no solo es sumisa. Intenta ser una verdadera ayudante apoyando las decisiones que toma su esposo. Por supuesto, eso es más fácil si concuerda con tales decisiones. Pero aun cuando este no sea el caso, su apoyo puede contribuir a que la decisión del marido redunde en mejores resultados.

18

Hay otros modos en los que la esposa puede ayudar a su esposo a ser un buen cabeza. Puede agradecer su esfuerzo por llevar la delantera en vez de criticarle o hacerle sentir que nunca la satisface. Al apoyar activamente a su esposo, debe recordar que "el espíritu quieto y apacible [...] es de gran valor a los ojos de Dios", no solo a los ojos de su esposo. (1 Pedro 3:3, 4; Colosenses 3:12.) ¿Y si el esposo no es creyente? En cualquier caso, las Escrituras animan a las esposas a 'amar a sus esposos, amar a sus hijos, ser de juicio sano, castas, trabajadoras en casa, buenas, y a sujetarse a sus propios esposos, para que no se hable injuriosamente de la palabra de Dios'. (Tito 2:4, 5.) Si se plantean cuestiones de conciencia, es más posible que el esposo no creyente respete la postura de su esposa si esta la expone "con genio apacible y profundo respeto". Algunos esposos incrédulos han sido "ganados sin una palabra por la conducta de sus esposas, por haber sido ellos testigos oculares de su conducta casta junto con profundo respeto". (1 Pedro 3:1, 2, 15; 1 Corintios 7:13-16.)

19

Si el esposo le pide a su esposa que haga algo que Dios condena, ¿cómo debe proceder ella? En tal caso debe recordar que Dios es su Gobernante principal, y seguir el ejemplo de los apóstoles cuando las autoridades les ordenaron que desobedecieran la ley de Dios. Hechos 5:29 explica: "Pedro y los otros apóstoles dijeron: 'Tenemos que obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres'".

BUENA

COMUNICACIÓN

20

El amor y el respeto son esenciales en otra faceta de la relación de pareja: la comunicación. El esposo que ama a su esposa conversa con ella sobre sus actividades, sus problemas, sus opiniones y otros asuntos. Ella lo necesita. El esposo que dedica tiempo a hablar con su esposa y realmente escucha lo que esta dice demuestra que la ama y la respeta. (Santiago 1:19.) Algunas esposas se quejan de que sus esposos conversan muy poco con ellas, lo cual es lamentable. Es cierto que en estos tiempos tan ocupados puede que los esposos trabajen muchas horas fuera del hogar, y que las circunstancias económicas obliguen a algunas esposas a tener también un empleo. Pero los cónyuges necesitan reservar tiempo el uno para el otro. En caso contrario, pueden llegar a vivir vidas paralelas e independientes, y es posible que surjan problemas graves si cualquiera de los dos se ve obligado a buscar comprensión fuera del matrimonio.

21

El modo de comunicarse es también importante. "Los dichos agradables son [...] dulces al alma y una curación a los huesos." (Proverbios 16:24.) Sea el cónyuge creyente o no, es aplicable este consejo bíblico: "Que su habla siempre sea con gracia, sazonada con sal", es decir, de buen gusto. (Colosenses 4:6.) Cuando se ha pasado un día difícil, unas palabras amables y comprensivas del cónyuge pueden producir mucho bien. "Como manzanas de oro en entalladuras de plata es una palabra hablada al tiempo apropiado para ella." (Proverbios 25:11.) El tono de voz y la selección de palabras son muy importantes. Por ejemplo, puede que uno le diga al otro con irritación y tono exigente: "¡Cierra esa puerta!". No obstante, una frase como "¿Te importaría cerrar la puerta, por favor?", dicha con comprensión y tono calmado, estaría mucho más 'sazonada con sal'.

22

Las palabras amables, las miradas y los gestos afables, la bondad, la comprensión y la ternura son importantes acicates de la comunicación. Si tanto el esposo como la esposa procuran mantener una buena comunicación, ambos se sentirán con libertad de hacer saber sus necesidades, y podrán ayudarse y apoyarse mutuamente en tiempos de desilusión o tensión. "Hablen confortadoramente a las almas abatidas", insta la Palabra de Dios. (1 Tesalonicenses 5:14.) Habrá ocasiones en que el esposo se sienta desanimado, y otras en las que la esposa estará abatida. 'Hablarse confortadoramente' en esos momentos puede resultar muy edificante. (Romanos 15:2.)

23

La pareja que demuestra su amor y respeto no verá todo desacuerdo como un desafío. Procurará no 'encolerizarse amargamente'. (Colosenses 3:19.) Ambos deben recordar que una "respuesta, cuando es apacible, aparta la furia". (Proverbios 15:1.) Nunca debemos rebajar ni condenar a nuestra pareja cuando esta nos exprese sus sentimientos con franqueza. Por el contrario, veámoslo como una oportunidad de comprender mejor a nuestro cónyuge. Ambos debemos procurar resolver juntos las diferencias y llegar a conclusiones armoniosas.

24

Recordemos la ocasión en la que Sara recomendó a su esposo, Abrahán, una solución para cierto problema, que sus sentimientos no le permitían aceptar. Sin embargo, Dios le dijo a Abrahán: "Escucha su voz". (Génesis 21:9-12.) Abrahán lo hizo, y fue bendecido por ello. De igual manera, si la esposa recomienda algo diferente de lo que piensa el esposo, este debe por lo menos escucharla. La esposa, a su vez, no debe dominar la conversación, sino escuchar la opinión de su esposo. (Proverbios 25:24.) No demostraría amor ni respeto el que cualquiera de los dos insistiera siempre en hacer las cosas a su modo.

25

La buena comunicación también es importante en la relación sexual de la pareja. El egoísmo y la falta de autodominio pueden perjudicar seriamente la relación íntima de los cónyuges. Es esencial que haya comunicación franca, y también que se tenga paciencia. Cuando cada uno procura altruistamente el bienestar de su pareja, la relación sexual no suele ser causa de problemas serios. En este como en otros asuntos, "que cada uno siga buscando, no su propia ventaja, sino la de la otra persona". (1 Corintios 7:3-5; 10:24.)

26

La Palabra de Dios ofrece el mejor consejo. Es cierto que todos los matrimonios tienen altibajos. Pero cuando la pareja se somete al modo de pensar de Jehová, revelado en la Biblia, y basa su relación en el amor regido por principios y en el respeto, puede tener la confianza de que su matrimonio será permanente y feliz. De este modo no solo se honrarán mutuamente, sino que también honrarán a quien dio origen al matrimonio, Jehová Dios.

¿CÓMO

PUEDEN AYUDAR ESTOS PRINCIPIOS BÍBLICOS A QUE LA PAREJA TENGA UN MATRIMONIO PERMANENTE Y FELIZ?

Los verdaderos cristianos se aman unos a otros. (Juan 13:35.)

Los cristianos están dispuestos a perdonarse. (Colosenses 3:13.)

Hay un debido orden de jefatura. (1 Corintios 11:3.)

Es importante decir lo que es debido y como es debido. (Proverbios 25:11.)

[Preguntas

del estudio]

1, 2. a) ¿Qué permanencia debía tener el matrimonio? b) ¿Cómo sería posible?

3. ¿Qué tres clases de amor deben cultivar los cónyuges?

4. ¿Qué otra clase de amor existe?

5, 6. a) ¿Por qué es el amor mayor que la fe y la esperanza? b) ¿Por qué razones contribuye el amor a la permanencia del matrimonio?

7. ¿Qué es respeto, y quién debe mostrar respeto en el matrimonio?

8-10. ¿Cómo puede el respeto contribuir a la estabilidad y felicidad del matrimonio?

11. Según la Biblia, ¿quién es el cabeza en el matrimonio?

12. ¿Qué buen ejemplo doble dio Jesús de sujeción y jefatura?

13, 14. ¿Cómo debe ejercer la jefatura el esposo a imitación de Jesús?

15. ¿Cómo puede el esposo amar y respetar a su esposa, según el ejemplo de Cristo?

16. ¿Qué cualidades deben distinguir la relación de la esposa con su esposo?

17, 18. ¿De qué maneras puede la esposa ser una verdadera ayudante para su esposo?

19. ¿Qué debe hacer la esposa si su esposo le pide que viole la ley de Dios?

20. ¿En qué importante faceta de la relación de pareja son fundamentales el amor y el respeto?

21. ¿Cómo puede contribuir el habla apropiada a la felicidad del matrimonio?

22. ¿Qué puede ayudar a la pareja a mantener la buena comunicación?

23, 24. ¿Cómo pueden ayudar el amor y el respeto cuando hay desacuerdos? Dé un ejemplo.

25. ¿Cómo contribuye la buena comunicación a la felicidad en los aspectos íntimos de la vida conyugal?

26. Aunque todos los matrimonios tienen altibajos, ¿cómo puede ayudarnos el consejo de la Palabra de Dios a ser felices?

[Ilustración

de la página 28]

El amor y el respeto mutuos hacen posible el éxito en el matrimonio

Capítulo

4

Cómo

administrar la casa

"LA ESCENA de este mundo está cambiando." (1 Corintios 7:31.) Esas palabras se escribieron hace más de mil novecientos años, pero siguen siendo muy ciertas hoy día. Efectivamente, las cosas están cambiando, y en particular la vida familiar. Lo que se consideraba normal o tradicional hace cuarenta o cincuenta años no suele ser aceptable hoy. Debido a ello, la administración de la casa puede suponer un gran desafío. No obstante, si se sigue el consejo bíblico, puede superarse el desafío.

VIVAMOS

SEGÚN NUESTRAS POSIBILIDADES

2

En la actualidad, mucha gente ya no se contenta con llevar una vida sencilla, centrada en la familia. El mundo comercial produce cada vez más artículos y se vale del señuelo de la publicidad para seducir al público, por lo que millones de padres y madres tienen que invertir muchas horas trabajando para adquirir esos productos. Otros millones de personas se enfrentan a una lucha diaria solo para poner un poco de alimento en la mesa. Tienen que trabajar mucho más tiempo que en el pasado, a veces en dos empleos distintos, a fin de cubrir los gastos básicos. Algunos serían felices con tan solo tener un trabajo, pues el desempleo es un problema generalizado. En efecto, la vida no es siempre fácil para la familia moderna, pero los principios bíblicos pueden ayudar a las familias a obtener el máximo beneficio de su situación.

3

El apóstol Pablo pasó por presiones económicas. La experiencia le enseñó una buena lección, que explica en la carta que escribió a su amigo Timoteo: "Porque nada hemos traído al mundo, y tampoco podemos llevarnos cosa alguna. Teniendo, pues, sustento y con qué cubrirnos, estaremos contentos con estas cosas". (1 Timoteo 6:7, 8.) Es cierto que la familia necesita más que solo alimento y ropa. También precisa de un lugar donde vivir. Los hijos requieren educación. Y también hay que hacer frente a las facturas médicas y otros gastos. En cualquier caso, es aplicable el principio de las palabras de Pablo. Si nos contentamos con satisfacer nuestras necesidades, más bien que nuestros deseos, la vida será más fácil.

4

Otro principio útil es el que se halla en una de las parábolas de Jesús. Él dijo: "¿Quién de ustedes que quiere edificar una torre no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo suficiente para completarla?". (Lucas 14:28.) Jesús habla aquí de la previsión, de la planificación previa. Vimos en un capítulo anterior que este era un principio útil para la pareja joven que piensa casarse. Y después de la boda también es provechoso a la hora de administrar la casa. La previsión implica hacer un presupuesto y planificar por adelantado el uso más sensato de los recursos disponibles. De este modo la familia puede controlar los gastos, apartando dinero para sufragar las necesidades básicas diarias o semanales, y no vivir por encima de sus posibilidades.

5

En algunos países, tal administración del dinero supone resistir la tentación de solicitar préstamos a intereses elevados para efectuar compras innecesarias. En otros, puede significar ejercer un estricto control de las tarjetas de crédito. (Proverbios 22:7.) También puede significar resistir el impulso adquisitivo, es decir, comprar productos sin pensarlo y sin sopesar ni las necesidades ni las consecuencias. Por otra parte, un buen presupuesto pone de relieve el perjuicio que supone para la economía familiar gastar dinero egoístamente en el juego, el tabaco y la bebida excesiva, además de ser todo ello contrario a los principios bíblicos. (Proverbios 23:20, 21, 29-35; Romanos 6:19; Efesios 5:3-5.)

6

¿Qué puede decirse de las personas que se ven obligadas a vivir en la pobreza? Por una parte, puede consolarlas saber que este problema mundial es solo temporal. En el nuevo mundo que se acerca, Jehová eliminará la pobreza junto con todos los demás males causantes del sufrimiento humano. (Salmo 72:1, 12-16.) Entretanto, los verdaderos cristianos, aunque estén sumidos en la pobreza, no pierden totalmente la esperanza, pues tienen fe en esta promesa de Jehová: "De ningún modo te dejaré y de ningún modo te desampararé". Por ello, el creyente puede decir con confianza: "Jehová es mi ayudante; no tendré miedo". (Hebreos 13:5, 6.) En estos días difíciles, Jehová ha apoyado a sus adoradores de muchas maneras cuando estos siguen sus principios y ponen el Reino en primer lugar en su vida. (Mateo 6:33.) Muchos de ellos pueden dar testimonio de esto, haciéndose eco de estas palabras del apóstol Pablo: "En toda cosa y en toda circunstancia he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, tanto de tener abundancia como de padecer necesidad. Para todas las cosas tengo la fuerza en virtud de aquel que me imparte poder". (Filipenses 4:12, 13.)

COMPARTIR

LA CARGA

7

Cerca del fin de su ministerio terrestre, Jesús dijo: "Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo". (Mateo 22:39.) La aplicación de este consejo en la familia facilita enormemente la administración doméstica. ¿Y qué prójimo más cercano y querido tenemos que aquel con quien vivimos: los esposos y las esposas, los padres y los hijos? ¿Cómo pueden mostrarse amor los componentes de la familia?

8

Un modo es colaborando todos de alguna manera en los quehaceres domésticos. A los hijos se les debe enseñar a no dejar las cosas desordenadas después de usarlas, sea que se trate de los juguetes o de la ropa. Es posible que tome tiempo y esfuerzo hacer la cama todas las mañanas, pero es una gran ayuda para la familia. Se entiende que en ocasiones es inevitable cierta desorganización temporal, pero todos pueden colaborar a fin de mantener el hogar razonablemente ordenado, y también dejar todo arreglado y limpio después de las comidas. La pereza, la autocompasión y hacer las cosas de mala gana tienen un efecto negativo en todos. (Proverbios 26:14-16.) Por otra parte, un espíritu alegre y dispuesto promueve la felicidad familiar. "Dios ama al dador alegre." (2 Corintios 9:7.)

9

La consideración y el amor evitan que se produzca una situación que se ha convertido en un grave problema en algunos hogares. La madre ha sido tradicionalmente el puntal de la vida doméstica. Se ha encargado del cuidado de los hijos, la limpieza de la casa, el lavado de la ropa y la compra y preparación del alimento. En algunos países también es costumbre que las mujeres trabajen en el campo, vendan el producto en el mercado o contribuyan de otras maneras a la economía familiar. Aun en los lugares donde no existía esta costumbre, la necesidad ha obligado a millones de mujeres casadas a emplearse en el mercado laboral. La esposa y madre que trabaja arduamente dentro y fuera del hogar merece encomio. Como la "esposa capaz" que se describe en la Biblia, tiene el tiempo muy ocupado. "El pan de la pereza no come." (Proverbios 31:10, 27.) Pero esto no significa que la mujer sea la única que deba trabajar en el hogar. Cuando ambos cónyuges trabajan todo el día fuera de casa, ¿debería la esposa llevar sola la carga de las tareas domésticas mientras el esposo y el resto de la familia descansan? Por supuesto que no. (Compárese con 2 Corintios 8:13, 14.) Por ejemplo, si la madre va a preparar la comida, agradecerá que otros miembros de la familia la ayuden a hacerlo, que pongan la mesa, que hagan algunas compras o limpien un poco la casa. En efecto, toda la familia puede colaborar en las tareas domésticas. (Compárese con Gálatas 6:2.)

10

Es posible que alguien diga: "Donde yo vivo el hombre no realiza esas tareas". Puede que así sea, pero ¿no convendría meditar un poco sobre el particular? Cuando Jehová Dios originó la familia, no dijo que ciertos trabajos serían privativos de la mujer. En una ocasión en que unos mensajeros especiales de Jehová visitaron a Abrahán, un hombre fiel, este colaboró en la preparación de la comida y la sirvió personalmente. (Génesis 18:1-8.) La Biblia aconseja: "Los esposos deben estar amando a sus esposas como a sus propios cuerpos". (Efesios 5:28.) Si al final del día el esposo está cansado y quiere descansar, ¿no es probable que la esposa se sienta del mismo modo, o quizá aún peor? (1 Pedro 3:7.) Luego, ¿no sería propio y amoroso que el esposo ayudara en casa? (Filipenses 2:3, 4.)

11

Jesús dio el mejor ejemplo de complacer a Dios y hacer felices a quienes le rodeaban. Aunque no se casó, fue un buen modelo para los esposos, así como para las esposas y los hijos. Dijo de sí mismo: "El Hijo del hombre no vino para que se le ministrara, sino para ministrar", es decir, para servir a otros. (Mateo 20:28.) ¡Qué agradables son las familias en las que todos los miembros cultivan esa misma actitud!

POR

QUÉ ES TAN IMPORTANTE LA LIMPIEZA

12

Otro principio bíblico que puede ayudar en el hogar es el que se halla en 2 Corintios 7:1, donde leemos: "Limpiémonos de toda contaminación de la carne y del espíritu". Jehová acepta a quienes obedecen estas palabras inspiradas, pues él requiere "la forma de adoración que es limpia e incontaminada". (Santiago 1:27.) Esta limpieza redunda en beneficios para la familia.

13

Por ejemplo, la Biblia nos asegura que llegará el día en que no existirán más dolencias ni enfermedades. En aquel tiempo "ningún residente dirá: 'Estoy enfermo'". (Isaías 33:24; Revelación 21:4, 5.) Sin embargo, mientras tanto todas las familias tienen que sufrir enfermedades de vez en cuando. Pablo y Timoteo también enfermaron. (Gálatas 4:13; 1 Timoteo 5:23.) De todos modos, los médicos dicen que muchas enfermedades son evitables. Las familias sensatas se libran de algunas de estas enfermedades procurando la limpieza física y espiritual. Veamos cómo. (Compárese con Proverbios 22:3.)

14

La limpieza espiritual incluye la limpieza moral. Como es bien sabido, la Biblia propugna normas morales elevadas y condena toda clase de intimidad sexual fuera del matrimonio. "Ni fornicadores [...], ni adúlteros, ni hombres que se tienen para propósitos contranaturales, ni hombres que se acuestan con hombres [...], heredarán el reino de Dios." (1 Corintios 6:9, 10.) El acatamiento de estas normas estrictas es muy importante para los cristianos que viven en el degenerado mundo actual, pues agrada a Dios y también ayuda a proteger a la familia de las enfermedades de transmisión sexual, como el sida, la sífilis, la gonorrea y la clamidia. (Proverbios 7:10-23.)

15

El 'limpiarse de toda contaminación de la carne' protege a la familia de otras enfermedades. Muchas de estas se deben a la falta de limpieza física. Un ejemplo importante es el hábito de fumar. El tabaco no solo ensucia los pulmones, la ropa y el mismo aire, sino que también enferma a la gente. Millones de personas mueren todos los años a causa del tabaco. Piense en ello; millones de personas no hubieran enfermado ni muerto prematuramente todos los años si hubieran evitado 'la contaminación de la carne'.

16

Considere otro ejemplo. Hace unos tres mil quinientos años, Dios entregó su Ley a la nación de Israel para organizar su adoración y de algún modo también su vida cotidiana. La Ley contenía ciertas normas elementales de higiene que protegían de diferentes enfermedades a la nación. Una de ellas tenía que ver con cubrir el excremento humano fuera del campamento, de manera que no contaminara la zona donde habitaba el pueblo. (Deuteronomio 23:12, 13.) Esta antigua ley es aún un buen consejo. En la actualidad todavía sigue enfermando y muriendo gente por no acatarlo.

17

En atención a este principio de la Ley israelita, el cuarto de baño y el retrete de la familia, sea que se hallen dentro de la casa o fuera, deben mantenerse limpios y desinfectados. Si el retrete no está limpio y cubierto, las moscas pueden acudir a él y luego transmitir los gérmenes a otros lugares de la casa, e incluso contaminar el alimento que comemos. Además, tanto niños como adultos deben lavarse las manos después de ir al baño. Si no lo hacen, van a transportar los gérmenes adheridos a la piel. Según una doctora francesa, lavarse las manos "es aún una de las mejores garantías para la prevención de ciertas infecciones digestivas, respiratorias o de la piel".

18

Es cierto que la limpieza presenta un desafío en los vecindarios pobres. Una persona que conoce bien estos barrios explicó: "El clima extremadamente caluroso dificulta mucho más la labor de limpieza. Las tormentas de polvo cubren todas las grietas de la casa con sus finas partículas oscuras. [...] El crecimiento de la población de las ciudades, así como de algunas zonas rurales, también genera peligros para la salud. En esos lugares es común ver alcantarillas abiertas, basura amontonada, sucios retretes comunitarios, ratas transmisoras de enfermedades, cucarachas y moscas".

19

La limpieza es difícil en esas condiciones. De todos modos, vale la pena intentarlo. El jabón, el agua y un poco de esfuerzo son más baratos que los medicamentos y las facturas del hospital. Si vive en un entorno como ese, mantenga su casa y su patio tan limpios como sea posible y libres de excremento animal. Si el camino que lleva a su casa se embarra durante la época de lluvias, puede cubrirlo con piedras o grava para no introducir el barro en la vivienda. Si se utilizan sandalias o zapatos, estos pueden dejarse en la entrada. También debe evitarse la contaminación del depósito de agua. Se calcula que las enfermedades debidas al agua infectada y las malas condiciones sanitarias ocasionan por lo menos dos millones de muertes al año.

20

La limpieza doméstica depende de todos: la madre, el padre, los hijos y los visitantes. Una madre de Kenia que tiene ocho hijos dice: "Todos han aprendido a colaborar". Una casa limpia y ordenada honra a toda la familia. Como reza un refrán español, "la pobreza no está reñida con la limpieza". Sea que vivamos en una mansión, un apartamento, una casa humilde o una choza, la limpieza es fundamental para la salud de la familia.

EL

ENCOMIO NOS AYUDA A PROGRESAR

21

El libro de Proverbios dice sobre la esposa capaz: "Sus hijos se han levantado y han procedido a pronunciarla feliz; su dueño se levanta, y la alaba". (Proverbios 31:28.) ¿Cuándo fue la última vez que encomiamos a un miembro de la familia? En realidad, somos como las plantas en primavera, que florecen cuando reciben calor y humedad. En nuestro caso, necesitamos el calor del encomio. A la esposa la ayuda saber que su esposo agradece su trabajo arduo y cuidado amoroso, y que la tiene en alta estima. (Proverbios 15:23; 25:11.) Es muy agradable el que la esposa asimismo elogie a su esposo por su trabajo fuera y dentro del hogar. Los hijos también progresan cuando los padres los alaban por su trabajo en casa, en la escuela o en la congregación cristiana. Un poco de agradecimiento puede lograr mucho. ¿Cuánto cuesta decir: "Gracias"? Muy poco, pero el efecto en el ánimo de la familia puede ser grande.

22

La administración de la casa no es fácil por muchas razones. No obstante, puede tenerse éxito en la empresa. Un proverbio bíblico dice: "Con sabiduría se edifica la casa, y con discernimiento resulta firmemente establecida". (Proverbios 24:3.) La familia consigue sabiduría y discernimiento si toda ella procura aprender y observar en su vida la voluntad de Dios. La felicidad familiar bien vale la pena el esfuerzo.

[Nota]

En un manual sobre la diarrea —una enfermedad común que causa muchas muertes infantiles—, la Organización Mundial de la Salud dice: "Si no hay retrete: defecar lejos de la casa y de lugares donde juegan los niños, y al menos a diez metros de distancia del abastecimiento de agua; cubrir el excremento con tierra".

¿CÓMO

PUEDEN AYUDAR ESTOS PRINCIPIOS BÍBLICOS A LA FAMILIA EN LA ADMINISTRACIÓN DOMÉSTICA?

Es sensato estar satisfechos con lo imprescindible. (1 Timoteo 6:7, 8.)

Jehová no abandona a los que le sirven. (Hebreos 13:5, 6.)

El amor al prójimo es una cualidad cristiana sobresaliente. (Mateo 22:39.)

El cristiano se mantiene limpio corporal y espiritualmente. (2 Corintios 7:1.)

[Preguntas

del estudio]

1. ¿Por qué puede ser muy difícil la administración doméstica hoy en día?

2. ¿Qué circunstancias económicas causan tensión en la familia?

3. ¿Qué principio expuso el apóstol Pablo, y cómo puede ayudarnos a tener éxito en la administración doméstica?

4, 5. ¿Cómo pueden ayudarnos la previsión y la planificación en la administración doméstica?

6. ¿Qué verdades bíblicas ayudan a los que se ven obligados a vivir en la pobreza?

7. ¿Qué palabras de Jesús pueden ayudarnos en la administración doméstica?

8. ¿Cómo puede expresarse el amor dentro de la familia?

9, 10. a) ¿Qué carga suele tener la mujer de la casa, y cómo puede aligerarse esta? b) ¿Qué concepto equilibrado de las tareas domésticas se recomienda?

11. ¿Cómo dio Jesús un buen ejemplo a cada uno de los componentes de la familia?

12. ¿Qué requiere Jehová de los que le sirven?

13. ¿Por qué es importante la limpieza en la familia?

14. ¿Cómo puede proteger de enfermedades a la familia la limpieza moral?

15. Dé un ejemplo de falta de limpieza física que puede causar enfermedades evitables.

16, 17. a) ¿Qué ley de Jehová protegió a los israelitas de ciertas enfermedades? b) ¿Cómo puede observarse el principio de Deuteronomio 23:12, 13 en todo hogar?

18, 19. ¿Qué recomendaciones se dan para mantener limpia la casa, incluso en los barrios pobres?

20. ¿Quiénes son responsables de la limpieza del hogar?

21. Según Proverbios 31:28, ¿qué contribuirá a la felicidad familiar?

22. ¿Qué se necesita para que la familia esté "firmemente establecida", y cómo puede obtenerse?

[Recuadro

de la página 45]

AGUA

LIMPIA, BUENA SALUD

La Organización Mundial de la Salud ofrece algunas recomendaciones prácticas para la gente que vive en países donde es difícil conseguir agua limpia y las condiciones sanitarias son precarias.

"Recoja y almacene el agua para beber en recipientes limpios. Mantenga el recipiente cubierto y no permita que ni los niños ni los animales beban de él. [...] Saque el agua solo con un cazo de mango largo que únicamente use para ese propósito. Vacíe y enjuague el recipiente todos los días.

"Hierva el agua que utilice para preparar la comida o la bebida de los niños pequeños. [...] El agua solo debe hervir unos segundos."

[Ilustraciones

de la página 42]

El cuidado de la casa es responsabilidad de toda la familia

[Ilustración

de la página 47]

Mantener las cosas limpias es más barato que comprar medicamentos

Capítulo

5

Eduquemos

a los hijos desde la infancia

"LOS hijos son una herencia de parte de Jehová", exclamó agradecido un padre hace unos tres mil años. (Salmo 127:3.) En realidad, el gozo de la paternidad es un valioso don divino que la mayor parte de los matrimonios pueden recibir. Sin embargo, los que tienen hijos pronto se percatan de que la alegría viene acompañada de responsabilidades.

2

La crianza de los hijos es una tarea imponente, en especial en la actualidad. No obstante, muchos la han acometido con éxito, y el salmista inspirado nos da la clave al decir: "A menos que Jehová mismo edifique la casa, de nada vale que sus edificadores hayan trabajado duro en ella". (Salmo 127:1.) Cuanto más nos esmeremos en seguir las instrucciones de Jehová, mejores padres seremos. La Biblia dice: "Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento". (Proverbios 3:5.) ¿Estaremos dispuestos a escuchar el consejo de Jehová cuando acometamos esta empresa de veinte años: la crianza de un hijo?

EL

PUNTO DE VISTA BÍBLICO

3

En muchos hogares de todo el mundo, el hombre ve la educación de los hijos como una responsabilidad de la mujer. Es cierto que la Palabra de Dios dice que el padre es quien principalmente debe mantener a la familia. Sin embargo, también indica que tiene responsabilidades domésticas. La Biblia especifica: "Prepara tu trabajo fuera, y alístatelo en el campo. Después también tienes que edificar tu casa". (Proverbios 24:27.) Para Dios, tanto el padre como la madre son responsables de la educación de los hijos. (Proverbios 1:8, 9.)

4

¿Qué piensa de sus hijos? Se dice que en Asia "las niñas no suelen ser bien recibidas", y también que ese prejuicio todavía existe en Latinoamérica, incluso entre las "familias más educadas". Sin embargo, es preciso indicar que las niñas no son hijos de segunda categoría. Jacob, un padre famoso de tiempos antiguos, se refirió a toda su descendencia, incluidas las hijas que entonces tuviera, como "los hijos con quienes Dios [me] ha favorecido". (Génesis 33:1-5; 37:35.) De igual manera, Jesús bendijo a todos "los niñitos" (niños y niñas) que le trajeron. (Mateo 19:13-15.) Podemos estar seguros de que esta acción reflejó el punto de vista de Jehová. (Deuteronomio 16:14.)

5

¿Es costumbre en su comunidad que la mujer tenga tantos hijos como pueda? La pareja tiene el derecho de decidir cuántos hijos desea. Pero, ¿y si los padres no tienen los medios para alimentar, vestir y educar a muchos hijos? El matrimonio tendrá que sopesar este factor a la hora de decidir el tamaño de su familia. Algunas parejas que no pueden mantener a todos sus hijos confían a sus parientes la responsabilidad de criar a algunos de ellos. ¿Es esta una solución aconsejable? En realidad, no. Y no exime a los padres de la obligación que tienen para con sus hijos. La Biblia dice: "Si alguno no provee para los que son suyos, y especialmente para los que son miembros de su casa, ha repudiado la fe". (1 Timoteo 5:8.) Las parejas responsables planifican el tamaño de su "casa" de modo que puedan 'proveer para todos los que son suyos'. ¿Es permisible el control de la natalidad con ese fin? También es una decisión personal; además, si un matrimonio opta por esta solución, el método anticonceptivo que elija es asimismo una cuestión personal. "Cada uno llevará su propia carga de responsabilidad." (Gálatas 6:5.) Sin embargo, el control de la natalidad que implique cualquier forma de aborto es contrario a los principios bíblicos. Jehová Dios es "la fuente de la vida". (Salmo 36:9.) Por lo tanto, destruir una vida después de su concepción demostraría una crasa falta de respeto a Jehová y equivaldría a asesinato. (Éxodo 21:22, 23; Salmo 139:16; Jeremías 1:5.)

CÓMO

SATISFACER LAS NECESIDADES DEL NIÑO

6

Proverbios 22:6 dice: "Entrena al muchacho conforme al camino para él". La educación de los hijos es otro deber primordial de los padres. ¿Cuándo ha de empezar esa educación? Muy temprano. El apóstol Pablo dijo que se había educado a Timoteo "desde la infancia". (2 Timoteo 3:15.) La palabra griega que se utiliza en este versículo puede referirse a un recién nacido o incluso a un niño no nacido. (Lucas 1:41, 44; Hechos 7:18-20.) De modo que, apropiadamente, se educó a Timoteo desde muy pequeño. La infancia es el tiempo ideal para empezar a educar al niño, que en esa etapa de la vida ya tiene hambre de conocimiento.

7

"Cuando vi a mi hijo por primera vez —dice una madre—, sentí un gran amor por él." Tal es el sentir de la mayoría de las madres. Este hermoso apego entre madre e hijo se va profundizando a medida que pasan tiempo juntos después del nacimiento. El amamantamiento estrecha la intimidad. (Compárese con 1 Tesalonicenses 2:7.) El que la madre acaricie a su hijo y le hable es fundamental para satisfacer sus necesidades emocionales. (Compárese con Isaías 66:12.) ¿Y qué puede decirse del padre? Él también debe establecer una profunda relación afectiva con su hijo. Jehová mismo es el mejor ejemplo. El libro de Proverbios nos habla de la relación de Jehová con su Hijo unigénito, a quien se representa diciendo: "Jehová mismo me produjo como el principio de su camino [...] y llegué a ser [aquel] con quien él estuvo especialmente encariñado día a día". (Proverbios 8:22, 30; Juan 1:14.) Del mismo modo, el buen padre cultiva una cariñosa relación afectiva con su hijo desde el mismo principio de la vida de este. "Muéstrele mucho afecto —dice un padre—. Ningún hijo ha muerto jamás de abrazos y besos."

8

Ahora bien, los hijos necesitan algo más. Desde el nacimiento, el cerebro está preparado para recibir y almacenar datos, y son los padres quienes están en mejor condición de suministrarlos. Piense, por ejemplo, en el lenguaje. Los investigadores creen que la aptitud del niño para hablar y leer "depende en gran medida de la naturaleza de su interacción temprana con sus padres". Háblele y léale a su hijo desde la infancia. Pronto este querrá imitarle, y no pasará mucho tiempo antes de que le esté enseñando a leer. Es posible que aprenda a leer antes de ir a la escuela. Este será un gran beneficio si vive en un país donde hay escasez de maestros y las aulas están atestadas.

9

La primera preocupación de los padres cristianos es satisfacer la necesidad espiritual del niño. (Véase Deuteronomio 8:3.) ¿Con qué meta? Ayudarle a desarrollar una personalidad cristiana, es decir, vestirse de "la nueva personalidad". (Efesios 4:24.) Para ello necesitan los materiales y los métodos de construcción apropiados.

INCULQUEMOS

LA VERDAD EN NUESTROS HIJOS

10

La calidad de un edificio depende en gran medida de la clase de materiales utilizados en su construcción. El apóstol Pablo dijo que los mejores materiales de construcción para la personalidad cristiana eran "oro, plata, piedras preciosas". (1 Corintios 3:10-12.) Estos materiales representan cualidades como la fe, la sabiduría, el discernimiento, la lealtad, el respeto y el amor a Jehová y a sus leyes. (Salmo 19:7-11; Proverbios 2:1-6; 3:13, 14.) ¿Cómo pueden ayudar los padres a sus hijos a cultivar estas cualidades? Siguiendo un procedimiento esbozado hace mucho tiempo.

11

Poco antes de que la nación de Israel entrara en la Tierra Prometida, Jehová dijo a los padres israelitas: "Estas palabras que te estoy mandando hoy tienen que resultar estar sobre tu corazón; y tienes que inculcarlas en tu hijo y hablar de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino y cuando te acuestes y cuando te levantes". (Deuteronomio 6:6, 7.) De modo que los padres tienen que ser ejemplos y compañeros de sus hijos, deben comunicarse con ellos y ser sus maestros.

12

Sea un ejemplo. Primero, Jehová dijo: "Estas palabras [...] tienen que resultar estar sobre tu corazón". Luego añadió: "Tienes que inculcarlas en tu hijo". Las cualidades piadosas deben hallarse primero en el corazón del padre. Este tiene que amar y vivir la verdad. Solo entonces estará en condición de llegar al corazón del niño. (Proverbios 20:7.) ¿Por qué? Porque a los hijos les influye más lo que ven que lo que oyen. (Lucas 6:40; 1 Corintios 11:1.)

13

Sea un compañero. Jehová dijo a los padres de Israel: 'Habla con tus hijos cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino'. Este mandato implica dedicar tiempo a los hijos sin importar lo ocupados que estén los padres. Jesús creyó que los niños merecían que les brindara su tiempo. Durante los últimos días de su ministerio terrestre, "la gente empezó a traerle niñitos para que los tocara". ¿Cómo reaccionó Jesús? "Tomó a los niños en los brazos y empezó a bendecirlos." (Marcos 10:13, 16.) Imagínese: las últimas horas de la vida de Jesús estaban agotándose y él dispensó a aquellos niños su tiempo y atención. ¡Qué gran lección!

14

Comuníquese con ellos. Pasar tiempo con el niño favorecerá la comunicación. Cuanto más se comunique con él, mejor percibirá el desarrollo de su personalidad. Recuerde, no obstante, que comunicarse significa más que solo hablar. "Tuve que cultivar el arte de escuchar —dijo una madre brasileña—, escuchar con el corazón." Su paciencia rindió fruto cuando su hijo empezó a revelarle sus sentimientos.

15

Los niños necesitan "tiempo de reír [...] y tiempo de dar saltos", es decir, recreación. (Eclesiastés 3:1, 4; Zacarías 8:5.) La recreación es muy provechosa cuando los padres y los hijos se divierten juntos. Es triste el hecho de que en muchos hogares la televisión sea prácticamente la única forma de entretenimiento. Aunque hay programas televisivos entretenidos, muchos erosionan los valores, y por otra parte este hábito suprime la comunicación familiar. Siendo así, ¿por qué no participar en actividades creativas junto con los hijos? Se puede cantar, jugar, salir con amigos o visitar lugares agradables. Tales actividades fomentan la comunicación.

16

Sea un maestro. "Tienes que inculcar [estas palabras] en tu hijo", dijo Jehová. El contexto nos muestra qué enseñar y cómo hacerlo. Primero, "tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza vital". (Deuteronomio 6:5.) Luego, "estas palabras [...] tienes que inculcarlas". La instrucción debe tener como objetivo infundir en el niño amor de toda alma a Jehová y a sus leyes. (Compárese con Hebreos 8:10.) El término "inculcar" significa enseñar mediante la repetición. De modo que Jehová nos indica que la mejor manera de ayudar a los hijos a desarrollar una personalidad piadosa es hablándoles de él con asiduidad. Esto implica tener un estudio bíblico regular con ellos.

17

La mayor parte de los padres saben que no es fácil introducir la enseñanza en el corazón del niño. El apóstol Pedro instó a sus compañeros cristianos: "Como criaturas recién nacidas, desarrollen el anhelo por la leche no adulterada que pertenece a la palabra". (1 Pedro 2:2.) La expresión "desarrollen el anhelo" indica que muchas personas no tienen un hambre inherente de alimento espiritual. Los padres deben hallar maneras de cultivar este anhelo en sus hijos.

18

Jesús llegó al corazón de sus oyentes mediante el uso de ilustraciones. (Marcos 13:34; Lucas 10:29-37.) Este método docente es especialmente efectivo en el caso de los niños. Enséñeles los principios bíblicos utilizando historias interesantes e impactantes, como las que se hallan en la publicación Mi libro de historias bíblicas. Envuelva a los niños en el relato. Permítales usar su creatividad dibujando o representando acontecimientos bíblicos. Jesús también utilizó preguntas. (Mateo 17:24-27.) Siga este método durante el estudio de familia. En vez de limitarse a expresar una ley de Dios, formule preguntas como: ¿Por qué nos dio Jehová esta ley? ¿Qué nos sucederá si la observamos? ¿Qué nos sucederá si no la observamos? Estas preguntas ayudan al niño a razonar y a ver que las leyes de Dios son prácticas y buenas. (Deuteronomio 10:13.)

19

Siendo ejemplos y compañeros de nuestros hijos, comunicándonos con ellos y haciéndonos sus maestros, les podemos ayudar a establecer una estrecha relación personal con Jehová Dios desde la infancia. Esta relación permitirá que nuestros hijos lleguen a ser cristianos felices. Se esforzarán por vivir según su fe aun cuando se enfrenten a la presión de sus compañeros y a diversas tentaciones. Ayudémoslos siempre a valorar esta preciosa relación con Dios. (Proverbios 27:11.)

LA

DISCIPLINA ES VITAL

20

La disciplina es educación que corrige la mente y el corazón. Los niños la necesitan constantemente. Pablo aconseja a los padres que 'sigan criando a los hijos en la disciplina y regulación mental de Jehová'. (Efesios 6:4.) Los padres deben disciplinar con amor, tal como lo hace Jehová. (Hebreos 12:4-11.) La disciplina fundamentada en el amor puede administrarse mediante el razonamiento. Por ello se nos dice que 'escuchemos la disciplina'. (Proverbios 8:33.) ¿Cómo debe suministrarse?

21

Algunos padres piensan que disciplinar a sus hijos significa solo hablarles en tono amenazante, regañarlos o hasta insultarlos. Sin embargo, abundando en el mismo tema, Pablo advierte: "Ustedes, padres, no estén irritando a sus hijos". (Efesios 6:4.) A todos los cristianos se les insta a 'ser amables para con todos, instruyendo con apacibilidad a los que no están favorablemente dispuestos'. (2 Timoteo 2:24, 25.) Los padres cristianos reconocen la necesidad de ser firmes, pero a la vez tienen presentes estas palabras cuando disciplinan a sus hijos. Ahora bien, en ocasiones el razonamiento no es suficiente y puede necesitarse algún tipo de castigo. (Proverbios 22:15.)

22

Los hijos son diferentes, por lo que necesitan diferentes clases de disciplina. Algunos no se dejan "corregir por meras palabras". En estos casos, el castigo ocasional por la desobediencia puede salvarles la vida. (Proverbios 17:10; 23:13, 14; 29:19.) Pero el niño tiene que entender por qué se le castiga. "La vara y la censura son lo que da sabiduría." (Proverbios 29:15; Job 6:24.) Además, el castigo tiene límites. "Tendré que castigarte hasta el grado debido", dijo Jehová a su pueblo. (Jeremías 46:28b.) La Biblia no aprueba de ningún modo las palizas o azotainas furiosas, que pueden magullar o hasta herir al niño. (Proverbios 16:32.)

23

Cuando Jehová advirtió a su pueblo que lo iba a disciplinar, primero dijo: "No tengas miedo [...] porque yo estoy contigo". (Jeremías 46:28a.) De igual manera, la disciplina paterna apropiada nunca debería resultar en que el hijo se sintiera rechazado. (Colosenses 3:21.) Más bien, el hijo debe percibir que el padre lo disciplina porque 'está con él', de su lado.

CÓMO

PROTEGER A LOS HIJOS

24

Para muchos adultos, la niñez fue un tiempo feliz. Recuerdan el afectuoso sentimiento de seguridad, la certeza de que sus padres los protegerían sucediera lo que sucediera. Los padres quieren que sus hijos se sientan así, pero en el mundo degenerado de hoy es más difícil proteger a los hijos que en tiempos pasados.

25

Una amenaza repugnante que se ha extendido en los últimos años es el abuso deshonesto de menores. En Malaysia, el número de casos se ha cuadruplicado en un período de diez años. En Alemania, unos trescientos mil niños son víctimas de abusos sexuales todos los años, y en un país sudamericano el número de casos asciende, según un estudio, a la escalofriante cifra de nueve millones. Triste es decirlo, pero la mayoría de estos niños sufren estos abusos en su propio hogar, de personas a quienes conocen y en quienes confían. Sin embargo, los hijos deberían estar bien protegidos por sus padres. ¿Cómo pueden estos defenderlos?

26

La experiencia muestra que los niños que saben poco de la sexualidad son especialmente vulnerables, por lo que una importante medida preventiva es educarlos desde la niñez. El conocimiento puede protegerlos "del mal camino, del hombre que habla cosas perversas". (Proverbios 2:10-12.) ¿Qué conocimiento? El conocimiento de los principios bíblicos, de lo que es moralmente propio e impropio, y también el conocimiento de que algunos adultos se comportan mal y de que los niños no deben obedecerlos cuando les proponen actos impropios. (Compárese con Daniel 1:4, 8; 3:16-18.) Esta instrucción no debe darse solo una vez. La mayoría de los niños necesitan que se les repitan las lecciones para recordarlas bien. Cuando estos se hacen un poco mayores, el padre debe respetar el derecho a la intimidad de su hija, y la madre debe hacer lo mismo con su hijo, reforzando de este modo el sentido del niño de lo que es propio. Y, por supuesto, una de las mejores salvaguardas contra el abuso deshonesto es que los padres supervisen de cerca la vida de sus hijos.

BUSQUEMOS

LA DIRECCIÓN DIVINA

27

La educación de los hijos desde la infancia es un verdadero desafío, pero los padres creyentes no tienen que afrontarlo solos. En el tiempo de los jueces, cuando un hombre llamado Manóah supo que iba a ser padre, pidió la dirección de Jehová para criar a su hijo. Jehová contestó su oración. (Jueces 13:8, 12, 24.)

28

De igual modo hoy, los padres creyentes que crían a sus hijos pueden pedir ayuda a Jehová en oración. Ser padre es difícil, pero la recompensa es grande. Una pareja cristiana de Hawai dice a los padres: "Tienen doce años para acometer la tarea antes de la crítica edad de la adolescencia. Pero si se esfuerzan por seguir los principios bíblicos, segarán gozo y paz cuando sus hijos decidan que quieren servir a Jehová desde el corazón". (Proverbios 23:15, 16.) Cuando su hijo tome esa decisión, usted también se sentirá movido a exclamar: "Los hijos son una herencia de Jehová".

[Nota]

Editado por Watchtower Bible and Tract Society of New York, Inc.

¿CÓMO

PUEDEN AYUDAR ESTOS PRINCIPIOS BÍBLICOS A LOS PADRES EN LA EDUCACIÓN DE SUS HIJOS?

Confiar en Jehová. (Proverbios 3:5.)

Ser responsable. (1 Timoteo 5:8.)

Jehová es un Padre amoroso. (Proverbios 8:22, 30.)

Los padres tienen la responsabilidad de instruir a sus hijos. (Deuteronomio 6:6, 7.)

La disciplina es necesaria. (Efesios 6:4.)

[Preguntas

del estudio]

1, 2. ¿Qué ayuda deben procurar los padres para criar a sus hijos?

3. ¿Qué responsabilidad tiene el padre en la crianza de los hijos?

4. ¿Por qué no debemos pensar que los hijos varones son superiores a las niñas?

5. ¿Sobre qué base va a decidir el matrimonio el tamaño de la familia?

6. ¿Cuándo debe empezar la educación del niño?

7. a) ¿Por qué es importante que tanto el padre como la madre establezcan una relación afectiva con el niño? b) ¿Qué relación existió entre Jehová y su Hijo unigénito?

8. ¿Cómo pueden los padres estimular intelectualmente a los hijos desde la infancia?

9. ¿Cuál es la meta principal que deben tener presente los padres?

10. ¿Qué cualidades deben cultivar los hijos?

11. ¿Cómo ayudaban los padres israelitas a sus hijos a cultivar personalidades piadosas?

12. ¿Por qué es fundamental que los padres sean un buen ejemplo?

13. ¿Cómo pueden los padres cristianos imitar el ejemplo de Jesús al atender a sus hijos?

14. ¿Por qué es beneficioso que los padres pasen tiempo con sus hijos?

15. ¿Qué debe tenerse presente en cuanto a la recreación?

16. ¿Qué deben enseñar los padres a los hijos sobre Jehová, y cómo deben hacerlo?

17. ¿Qué es posible que tengan que cultivar los padres en sus hijos? ¿Por qué?

18. ¿Qué métodos docentes de Jesús se anima a los padres a imitar?

19. Si los padres siguen los principios bíblicos al tratar con sus hijos, ¿de qué grandes ventajas disfrutarán estos?

20. ¿Qué es disciplina, y cómo debe administrarse?

21. ¿Qué principios deben tener presentes los padres cuando disciplinan a los hijos?

22. Si hay que castigar a un niño, ¿qué se le debe ayudar a entender?

23. ¿Qué debería percibir el niño cuando sus padres lo castigan?

24, 25. ¿De qué repugnante amenaza necesitan protección los hijos en estos días?

26. ¿De qué maneras puede protegerse a los hijos, y cómo puede proteger al niño el conocimiento?

27, 28. ¿Quién es el mejor ayudante que tienen los padres para criar debidamente a sus hijos?

[Recuadro

de la página 61]

DISCIPLINA

EFECTIVA

Una forma coherente de disciplina es hacer sentir al niño las consecuencias desagradables de su mal comportamiento. (Gálatas 6:7; compárese con Éxodo 34:6, 7.) Por ejemplo, si su hijo ensucia algo, hacer que lo limpie personalmente puede ser la mejor lección. ¿Ha tratado injustamente a alguien? Mandarle que se disculpe puede corregir esta mala tendencia. Otra forma de disciplina puede consistir en imponerle ciertas restricciones por un tiempo para que aprenda la lección necesaria. De este modo se inculca en el niño la sensatez de observar los principios justos.

[Ilustraciones

de la página 57]

Padres, sean ejemplos, compañeros, conversadores y maestros

Capítulo

6

Cómo

contribuir a la formación del adolescente

ES OBVIO que tener a un adolescente en casa es muy diferente de tener a un niño de cinco años o incluso de diez. La adolescencia conlleva sus propios problemas, pero también puede producir alegrías y beneficios. Ejemplos como José, David, Josías y Timoteo muestran que los jóvenes son capaces de actuar responsablemente y establecer una excelente relación con Jehová. (Génesis 37:2-11; 1 Samuel 16:11-13; 2 Reyes 22:3-7; Hechos 16:1, 2.) Muchos adolescentes lo están haciendo en la actualidad. Probablemente conozca a algunos de ellos.

2

Ahora bien, para algunos la adolescencia es un período turbulento. Los adolescentes experimentan altibajos emocionales. Tanto los muchachos como las muchachas quieren un mayor grado de independencia, y les molestan las limitaciones que les imponen sus progenitores. Pero los jóvenes aún carecen de experiencia y necesitan el amor y la ayuda paciente de sus padres. La adolescencia puede ser una etapa apasionante, aunque también puede ocasionar confusión, tanto en los padres como en los hijos. ¿Cómo ayudar a los jóvenes durante esos años?

3

Los padres que siguen el consejo bíblico facilitan mucho a sus hijos adolescentes esa difícil transición a la vida adulta responsable. En todos los países y en todas las épocas, los padres y los adolescentes que han acatado como familia los principios bíblicos han sido bendecidos con el éxito. (Salmo 119:1.)

COMUNICACIÓN

HONRADA Y FRANCA

4

La Biblia dice: "Resultan frustrados los planes donde no hay habla confidencial". (Proverbios 15:22.) El habla confidencial fue necesaria durante la niñez, pero en los años de la adolescencia es especialmente fundamental, pues los jóvenes pasan menos tiempo en casa y más con sus condiscípulos y otros compañeros. Si no hay habla confidencial, es decir, comunicación honrada y franca entre padres e hijos, el adolescente puede convertirse en un extraño en casa. Por ello, ¿cómo pueden mantenerse abiertas las vías de comunicación?

5

Ambas partes tienen que contribuir: el adolescente y los padres. Es cierto que a este puede resultarle más difícil hablar con sus padres ahora que cuando era más pequeño. No obstante, recordemos que "cuando no hay dirección diestra, el pueblo cae; pero hay salvación en la multitud de consejeros". (Proverbios 11:14.) Estas palabras son aplicables a todos, jóvenes y adultos. Los adolescentes que las comprenden reconocen que todavía necesitan dirección diestra, ya que se enfrentan a una problemática más compleja que en años anteriores. Deben admitir que sus padres creyentes están cualificados para darles consejo, por tener más experiencia en la vida y haberles demostrado su interés amoroso durante muchos años. De modo que el adolescente sensato no volverá la espalda a sus padres en esta etapa de la vida.

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Para que haya comunicación franca, los padres deben esforzarse por estar libres para su hijo cuando este tenga la necesidad de hablar con ellos. Tienen que asegurarse de que las vías de comunicación estén abiertas, al menos en lo que a ellos concierne. Es posible que no resulte fácil. La Biblia dice que hay "tiempo de callar y tiempo de hablar". (Eclesiastés 3:7.) Cuando el adolescente piense que es tiempo de hablar, posiblemente sea tiempo de callar para el padre. Este quizá había apartado el tiempo para estudiar, descansar o realizar trabajos en casa. No obstante, si el hijo quiere hablar con él, es mejor que cambie sus planes y lo escuche. De otro modo, es posible que no vuelva a intentarlo. Recordemos el ejemplo de Jesús. En una ocasión tenía previsto descansar, pero cuando las muchedumbres acudieron a él, postergó su descanso y empezó a enseñar a la gente. (Marcos 6:30-34.) La mayoría de los adolescentes reconocen que sus padres tienen una vida muy ocupada; no obstante, necesitan sentir la seguridad de que están allí para atenderlos si lo necesitan. De modo que estemos siempre libres para nuestros hijos y seamos comprensivos con ellos.

7

Recordemos nuestra adolescencia, y no perdamos el sentido del humor. Los padres deben disfrutar de la compañía de sus hijos. ¿Cómo pasan los padres su tiempo libre? Si siempre invierten el tiempo en actividades ajenas a la familia, los adolescentes pronto lo percibirán. Si los hijos llegan a la conclusión de que los compañeros de la escuela piensan más en ellos que sus padres, tarde o temprano experimentarán problemas.

QUÉ

COMUNICAR

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Si los padres aún no han inculcado en sus hijos valores como la honradez y el trabajo arduo, deberían hacerlo sin falta durante la adolescencia. (1 Tesalonicenses 4:11; 2 Tesalonicenses 3:10.) También es fundamental asegurarse de que sus hijos crean de todo corazón en la importancia de llevar una vida moral y limpia. (Proverbios 20:11.) Los padres pueden comunicar muchas cosas mediante el ejemplo. Tal como los esposos incrédulos pueden ser "ganados sin una palabra por la conducta de sus esposas", también los adolescentes pueden aprender los principios justos gracias a la conducta de sus padres. (1 Pedro 3:1.) Sin embargo, no basta con dar el ejemplo, ya que los hijos también están expuestos a muchos modelos negativos y a una avalancha de propaganda tentadora fuera del hogar. Por lo tanto, es preciso que los padres que se preocupan por sus hijos sepan qué piensan estos de lo que ven y oyen, y para ello son necesarias conversaciones profundas. (Proverbios 20:5.)

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Esto es particularmente cierto en lo que respecta a la sexualidad. ¿Nos resulta incómodo tratar este tema con nuestros hijos? Aunque así sea, debemos esforzarnos por hacerlo, pues en caso contrario lo aprenderán de otra persona. Si no les enseñamos nosotros, ¿quién sabe qué información distorsionada pueden recibir de los demás? En la Biblia, Jehová no elude los temas de naturaleza sexual, y tampoco deben hacerlo los padres. (Proverbios 4:1-4; 5:1-21.)

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Debemos agradecer que la Biblia contenga pautas claras sobre la conducta sexual, y la Sociedad Watchtower ha publicado mucha información útil que muestra que tal normativa sigue teniendo vigencia en este mundo moderno. ¿Por qué no valerse de esta ayuda? Por ejemplo, ¿por qué no repasar con el hijo o la hija la sección "Lo sexual y la moralidad", del libro Lo que los jóvenes preguntan. Respuestas prácticas? Es posible que el resultado le sorprenda agradablemente.

11

¿Sobre qué tema deberían hablar principalmente los padres con los hijos? El apóstol Pablo lo indicó cuando escribió: "Sigan [criando a sus hijos] en la disciplina y regulación mental de Jehová". (Efesios 6:4.) Los hijos necesitan aprender continuamente de Jehová. En particular, necesitan aprender a amarlo, y deberían desear servirle. Mucho puede enseñarse en este caso también mediante el ejemplo. Si los adolescentes ven que sus padres aman a Dios 'con todo su corazón y con toda su alma y con toda su mente', y que esto produce un buen efecto en su vida, es posible que se sientan motivados a hacer lo mismo. (Mateo 22:37.) De igual manera, si los jóvenes ven que sus padres tienen un punto de vista razonable sobre los bienes materiales y ponen el Reino de Dios en primer lugar en su vida, posiblemente ellos también cultiven la misma actitud mental. (Eclesiastés 7:12; Mateo 6:31-33.)

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El estudio bíblico de familia semanal es una gran ayuda para comunicar a los jóvenes los valores espirituales. (Salmo 119:33, 34; Proverbios 4:20-23.) Es fundamental que este estudio sea regular. (Salmo 1:1-3.) Los padres y los hijos deben comprender que el estudio de familia es prioritario y que las demás actividades han de supeditarse a este, no viceversa. Además, para que el estudio de familia sea provechoso, todos deben tener la actitud apropiada. Un padre dijo: "El secreto radica en que el conductor fomente un ambiente relajado pero respetuoso con relación al estudio de familia; informal aunque no carente de seriedad. A veces no resulta fácil conseguir el debido equilibrio, y es necesario corregir la actitud de los jóvenes con cierta frecuencia. Si no sale bien en una ocasión, persevere y concéntrese en la próxima". Este mismo padre dijo que en la oración de apertura del estudio pedía específicamente la ayuda de Jehová para que todos tuvieran el punto de vista apropiado. (Salmo 119:66.)

13

Los padres creyentes tienen la responsabilidad de dirigir el estudio de familia. Es cierto que algunos no son grandes maestros, y es posible que les resulte difícil hacer interesante el estudio. No obstante, si amamos a nuestros hijos adolescentes "en hecho y verdad", desearemos ayudarlos a progresar espiritualmente con humildad y honradez. (1 Juan 3:18.) Es posible que se quejen de vez en cuando, pero probablemente perciban también nuestro profundo interés por su bienestar.

14

El estudio de familia no es la única ocasión en la que comunicar importante información de naturaleza espiritual. ¿Recuerda el mandato de Jehová a los padres?: "Tienen que aplicar estas palabras mías a su corazón y a su alma y atarlas como señal sobre su mano, y tienen que servirles de venda frontal entre los ojos. También tienen que enseñarlas a sus hijos, para hablar de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino y cuando te acuestes y cuando te levantes". (Deuteronomio 11:18, 19; véase también Deuteronomio 6:6, 7.) Esto no significa que los padres deban estar predicando constantemente a sus hijos. No obstante, el padre que ama a sus hijos debe buscar siempre oportunidades para fortalecer la espiritualidad de su familia.

DISCIPLINA

Y RESPETO

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La disciplina es educación que reforma, e implica comunicación. Supone corrección más bien que castigo, aunque este pueda ser necesario a veces. Sus hijos precisaron disciplina cuando eran más jóvenes, y ahora que son adolescentes todavía la necesitan de alguna forma, quizá aún más que antes. Los adolescentes sensatos saben que así es.

16

La Biblia dice: "Cualquiera que es tonto trata con falta de respeto la disciplina de su padre, pero cualquiera que hace caso de la censura es sagaz". (Proverbios 15:5.) Este texto bíblico dice mucho. Implica que habrá disciplina. Para que el adolescente 'haga caso de la censura', primero tiene que recibirla. Jehová ha encargado la disciplina a ambos padres, particularmente al padre. Sin embargo, el adolescente es responsable de escuchar esa disciplina. Aprenderá más y cometerá menos errores si escucha la disciplina prudente de su padre y de su madre. (Proverbios 1:8.) La Biblia dice: "El que descuida la disciplina para en pobreza y deshonra, pero el que guarda una censura es el que es glorificado". (Proverbios 13:18.)

17

Al disciplinar al adolescente, los padres deben ser equilibrados. No deben ser tan estrictos que irriten a sus hijos, quizá hasta el extremo de menoscabar la confianza de estos en sí mismos. (Colosenses 3:21.) Pero tampoco deben ser tan permisivos que los hijos se vean privados de la importante educación que necesitan. Tal permisividad puede ser calamitosa. Proverbios 29:17 dice: "Castiga a tu hijo y te traerá descanso, y dará mucho placer a tu alma". Por otro lado, el versículo 21 dice: "Si uno viene mimando a su siervo desde la juventud, este hasta llegará a ser un ingrato en el período posterior de su vida". Aunque este texto se refiere a los siervos, es aplicable de igual manera a los jóvenes de la casa.

18

En realidad, la disciplina apropiada es prueba del amor que el padre siente por su hijo. (Hebreos 12:6, 11.) Si somos padres, sabemos que es difícil mantener una disciplina coherente y razonable. Puede parecer que, en aras de la paz, sea mejor permitir que el adolescente obstinado haga lo que quiera. Sin embargo, el padre que sigue este proceder segará con el tiempo la pérdida del control de su familia. (Proverbios 29:15; Gálatas 6:9.)

TRABAJO

Y JUEGO

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En tiempos pasados se esperaba que los hijos ayudaran en las labores agrícolas o domésticas. En la actualidad, muchos adolescentes disponen de bastantes espacios de ocio no supervisado. Para llenar este tiempo, el comercio brinda interminables formas de entretenimiento. Por otra parte, si tenemos en cuenta que el mundo concede muy poco valor a las normas morales de la Biblia, las probabilidades de que el adolescente se malogre son altas.

20

Por ello, el padre juicioso se reserva el derecho de tomar la decisión final en lo que respecta a la recreación. Pero no debemos olvidar que el adolescente está creciendo. Es probable que cada año que pase sienta un deseo mayor de que se le trate como a un adulto. De modo que es sensato que el padre le dé más margen de selección de entretenimiento con el paso del tiempo, siempre y cuando tal selección refleje progreso hacia la madurez espiritual. Puede que a veces el adolescente no escoja la mejor música ni los mejores compañeros, etc. Cuando esto suceda, debe hablarse con él para que haga una mejor elección en el futuro.

21

¿Cuánto tiempo debe permitirse para la recreación? En algunos países se hace creer a los adolescentes que tienen derecho a disfrutar de entretenimiento continuo. En esos casos es posible que el adolescente se plantee la vida en torno a la recreación. Los padres deben inculcarle la lección de que hay que invertir tiempo en otros menesteres, como la familia, el estudio personal, el compañerismo con personas espiritualmente maduras, las reuniones cristianas y las tareas domésticas. De este modo se evitará que los "placeres de esta vida" ahoguen la palabra de Dios. (Lucas 8:11-15.)

22

El rey Salomón dijo: "He llegado a saber que no hay nada mejor para ellos que regocijarse y hacer el bien durante la vida de uno; y también que todo hombre coma y realmente beba y vea el bien por todo su duro trabajo. Es el don de Dios". (Eclesiastés 3:12, 13.) En efecto, regocijarse es parte de una vida equilibrada. Pero también lo es el trabajo arduo. En la actualidad, muchos adolescentes no conocen la satisfacción que ocasiona el trabajo arduo ni el sentimiento de autoestima que produce enfrentarse a un problema y resolverlo. A algunos no se les da la oportunidad de aprender una profesión o un oficio con el que mantenerse más tarde en la vida. Este es un verdadero reto para los padres. ¿Les proporcionarán tales oportunidades a sus hijos? Si logran enseñar a sus hijos adolescentes a valorar el trabajo arduo y hasta a disfrutar de él, estos cultivarán una actitud saludable que les reportará muchos beneficios a lo largo de la vida.

DE

ADOLESCENTE A ADULTO

23

Aunque tengamos problemas con nuestros hijos adolescentes, estas palabras bíblicas siguen siendo veraces: "El amor nunca falla". (1 Corintios 13:8.) Nunca cesemos de exteriorizar el amor que sin duda sentimos por ellos. Preguntémonos: '¿Encomio a mis hijos cuando resuelven problemas o superan obstáculos? ¿Aprovecho las oportunidades para expresarles mi amor y reconocimiento antes de que estas pasen?'. Aunque a veces se produzcan malentendidos, si los adolescentes tienen la seguridad de que los amamos, es mucho más probable que correspondan a nuestro amor.

24

Hay que esperar que con el tiempo los hijos tomen sus propias decisiones con relación a asuntos importantes. Es posible que en algunos casos los padres no concuerden con tales decisiones. ¿Y si el hijo decide que no quiere seguir sirviendo a Jehová Dios? Esta es una posibilidad. Incluso algunos de los propios hijos espirituales de Jehová rechazaron su consejo y se rebelaron contra él. (Génesis 6:2; Judas 6.) Los hijos no son computadoras que puedan programarse para que actúen como nosotros queremos. Son criaturas con libre albedrío, responsables ante Jehová por las decisiones que tomen. En cualquier caso, Proverbios 22:6 sigue siendo una regla general cierta: "Entrena al muchacho conforme al camino para él; aun cuando se haga viejo no se desviará de él".

25

De modo que demostremos mucho amor a nuestros hijos. Hagamos lo sumo posible por seguir los principios bíblicos en su crianza. Démosles un buen ejemplo de conducta piadosa. Así proporcionaremos a nuestros hijos la mejor oportunidad de convertirse en adultos responsables y temerosos de Dios. Esta es la mejor manera de demostrar nuestra gratitud a Jehová por el privilegio de la paternidad.

¿CÓMO

PUEDEN AYUDAR ESTOS PRINCIPIOS BÍBLICOS A LOS PADRES EN LA FORMACIÓN DE LOS HIJOS ADOLESCENTES?

Se necesita comunicación. (Proverbios 15:22.)

Debemos estudiar regularmente la Palabra de Dios. (Salmo 1:1, 2.)

La persona sagaz escucha la disciplina. (Proverbios 15:5.)

Tanto el trabajo como el juego tienen su lugar. (Eclesiastés 3:12, 13.)

[Preguntas

del estudio]

1, 2. ¿Qué desafíos y qué alegrías son propios de la adolescencia?

3. ¿De qué manera pueden los padres dar a sus hijos adolescentes una buena oportunidad en la vida?

4. ¿Por qué es especialmente importante durante la adolescencia el habla confidencial?

5. ¿Cómo deben ver los adolescentes la comunicación con sus padres?

6. ¿Qué actitud tendrán los padres sensatos y amorosos en cuanto a la comunicación con sus hijos adolescentes?

7. ¿Qué deben evitar los padres?

8. ¿Cómo pueden inculcarse en los hijos los valores de la honradez, el trabajo arduo y la buena conducta?

9, 10. ¿Por qué deben los padres dar una educación sexual a sus hijos, y cómo pueden hacerlo?

11. ¿Cuál es una de las maneras más efectivas de enseñar a los hijos a servir a Jehová?

12, 13. ¿Qué puntos deben tenerse presentes para que el estudio de familia tenga éxito?

14. ¿Cómo puede aplicarse Deuteronomio 11:18, 19 a la enseñanza de temas espirituales a los adolescentes?

15, 16. a) ¿Qué es disciplina? b) ¿Quiénes están encargados de disciplinar a los hijos, y quién tiene la responsabilidad de escuchar la disciplina?

17. ¿Qué equilibrio necesitan los padres cuando disciplinan a sus hijos?

18. ¿De qué es evidencia la disciplina, y qué se evita cuando los padres disciplinan de manera coherente a sus hijos?

19, 20. ¿Cómo pueden los padres tratar con sensatez la cuestión del entretenimiento de sus hijos adolescentes?

21. ¿Por qué protegerá al adolescente ser razonable en la cantidad de tiempo que dedica a la recreación?

22. ¿Con qué debe equilibrarse la recreación en la vida del adolescente?

23. ¿Cómo pueden los padres encomiar a sus hijos adolescentes?

24. ¿Qué principio bíblico es cierto como regla general en la crianza de los hijos, pero qué debe tenerse presente?

25. ¿Cuál es la mejor manera de demostrar nuestra gratitud a Jehová por el privilegio de la paternidad?

[Ilustración

de la página 67]

Esté libre para sus hijos cuando estos necesiten hablar

[Ilustración

de la página 69]

El estudio regular de la Biblia es fundamental para la familia

[Ilustración

de la página 70]

Exprese a sus hijos amor y reconocimiento

Capítulo

7

¿Hay

un rebelde en casa?

UNOS días antes de su muerte, Jesús formuló a un grupo de guías religiosos judíos una pregunta que invitaba a la reflexión. Dijo: "¿Qué les parece? Un hombre tenía dos hijos. Dirigiéndose al primero, dijo: 'Hijo, ve, trabaja hoy en la viña'. En respuesta, este dijo: 'Iré, señor', pero no fue. Acercándose al segundo, dijo lo mismo. En respuesta, este dijo: "No quiero". Después le pesó, y fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre?'. Los guías religiosos dijeron: 'El segundo'". (Mateo 21:28-31.)

2

Con estas palabras Jesús puso de manifiesto la infidelidad de los guías judíos. Eran como el primer hijo, que prometió hacer la voluntad de Dios y luego no cumplió su promesa. Pero además, muchos padres reconocerán que esta parábola de Jesús reflejaba una buena comprensión de la vida familiar. Como tan bien lo ilustró Jesús, suele ser difícil saber qué piensan los jóvenes o prever su actuación. Es posible que un joven problemático durante la adolescencia se convierta en un adulto responsable y respetado. Este hecho debe tenerse presente al analizar la problemática de la rebelión en la adolescencia.

¿QUÉ

ES UN REBELDE?

3

De vez en cuando oímos de adolescentes que se rebelan abiertamente contra sus padres. Es posible incluso que conozcamos a alguna familia con un hijo adolescente que parece ingobernable. Sin embargo, no siempre es fácil determinar si un hijo es en realidad rebelde. Además, es difícil entender por qué algunos hijos se rebelan y otros, quizá de la misma familia, no. Si los padres sospechan que uno de sus hijos se está convirtiendo en un rebelde incorregible, ¿qué deben hacer? Para contestar esta pregunta, primero hay que definir qué es un rebelde.

4

Puede decirse que rebelde es la persona que voluntaria y sistemáticamente desobedece, resiste y desafía a una autoridad superior. Como 'la tontedad está atada al corazón del muchacho' (Proverbios 22:15), es de esperar que todos los hijos se opongan a la autoridad paterna y a otras autoridades en una u otra ocasión, particularmente durante la etapa de desarrollo físico y emocional conocida como la adolescencia. Todo cambio en la vida genera tensión, y la adolescencia es el período de cambios más profundos. El hijo adolescente está pasando de la niñez a la edad adulta. Por ello, a algunos padres e hijos les resulta difícil entenderse durante esta etapa. Por lo general, los padres quieren retardar la transición, mientras que los hijos desean acelerarla.

5

El adolescente rebelde rechaza los valores de sus padres; pero no debe confundirse la desobediencia ocasional con la rebeldía. Y en lo que respecta a la espiritualidad, es posible que algunos hijos muestren poco interés o ninguno en la verdad bíblica, aunque eso no supone necesariamente rebeldía. Los padres no deben apresurarse a catalogar de rebeldes a sus hijos.

6

¿Se caracteriza la adolescencia de todos los jóvenes por la rebelión contra la autoridad paterna? No, de ningún modo. La realidad es que solo una minoría de los adolescentes incurre en una verdadera rebelión. Ahora bien, ¿qué puede decirse del hijo que se rebela obstinada y sistemáticamente? ¿Qué puede provocar tal rebelión?

CAUSAS

DE LA REBELIÓN

7

Una de las causas principales de la rebelión es el ambiente del mundo satánico. "El mundo entero yace en el poder del inicuo." (1 Juan 5:19.) El mundo controlado por Satanás ha promovido una cultura perjudicial, contra la que deben luchar los cristianos. (Juan 17:15.) Buena parte de esa cultura es hoy más vulgar, más peligrosa y está repleta de más influencias negativas que en el pasado. (2 Timoteo 3:1-5, 13.) Si los padres no educan, advierten y protegen a sus hijos, es fácil que los jóvenes se dejen influir por "el espíritu que ahora opera en los hijos de la desobediencia". (Efesios 2:2.) Y aquí entra la presión de las malas compañías. La Biblia dice: "Al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal". (Proverbios 13:20.) De igual manera, el que busca la compañía de quienes están imbuidos del espíritu de este mundo probablemente también reciba esa influencia. Los jóvenes necesitan que se les ayude con constancia a entender que la obediencia a los principios piadosos es el fundamento del mejor modo de vivir. (Isaías 48:17, 18.)

8

Otra causa de la rebelión pudiera ser el ambiente familiar. Si uno de los padres es alcohólico o drogadicto, o maltrata físicamente a su cónyuge, es posible que el adolescente adquiera un concepto distorsionado de la vida. Aun en hogares relativamente tranquilos puede estallar la rebelión si el hijo cree que los padres no se interesan suficiente por él. Sin embargo, la rebelión del adolescente no siempre obedece a causas externas. Algunos hijos rechazan los valores paternos a pesar de que sus padres se rigen por principios piadosos y los protegen en buena medida del mundo que los rodea. ¿Por qué? Quizá debido a otra raíz de nuestros problemas: la imperfección humana. Pablo dijo: "Por medio de un solo hombre [Adán] el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado". (Romanos 5:12.) Adán fue un rebelde egoísta, y legó a todos sus descendientes una desdichada herencia. Algunos jóvenes optan sencillamente por rebelarse, del mismo modo que lo hizo su antepasado.

ELÍ

FUE PERMISIVO, Y REHOBOAM, RESTRICTIVO

9

Otro factor que ha contribuido a la rebelión del adolescente ha sido el criterio desequilibrado de ciertos padres sobre la crianza de los hijos. (Colosenses 3:21.) Algunos creen que deben ser muy restrictivos y disciplinar con dureza a sus hijos. Otros son permisivos y no suministran directrices que protejan al adolescente sin experiencia. No siempre es fácil encontrar el punto medio entre esos extremos. Además, no todos los hijos tienen las mismas necesidades. Es posible que algunos precisen más supervisión que otros. Dos ejemplos bíblicos nos ayudarán a ver el peligro que entrañan ambos extremos: ser demasiado permisivos o demasiado restrictivos.

10

Elí fue un sumo sacerdote del antiguo pueblo de Israel que tenía hijos. Desempeñó sus funciones durante cuarenta años, y sin duda estaba bien versado en la Ley de Dios. Debió cumplir con sus deberes sacerdotales cotidianos fielmente, y también debió esmerarse en educar a sus hijos Ofní y Finehás en la Ley divina. Sin embargo, fue demasiado permisivo con ellos. Ofní y Finehás oficiaban como sacerdotes, pero eran "hombres que no servían para nada", interesados solo en satisfacer sus apetitos y deseos inmorales. Cuando cometieron actos vergonzosos en suelo sagrado, Elí no tuvo el valor de destituirlos. Se limitó a darles una débil reprensión. Con su permisividad, honró a sus hijos más que a Dios. En consecuencia, estos se rebelaron contra la adoración limpia de Jehová y toda la casa de Elí tuvo un fin calamitoso. (1 Samuel 2:12-17, 22-25, 29; 3:13, 14; 4:11-22.)

11

Los hijos de Elí ya eran adultos cuando ocurrieron estos hechos. De todos modos, el relato subraya el peligro de no disciplinar a los hijos. (Compárese con Proverbios 29:21.) Parece que algunos padres confunden amor con permisividad, por lo que no fijan reglas claras, coherentes y razonables para sus hijos. Descuidan disciplinarlos amorosamente, incluso cuando violan los principios piadosos. Esta permisividad puede llevar a los hijos a repudiar la autoridad paterna y de cualquier otro tipo. (Compárese con Eclesiastés 8:11.)

12

Rehoboam ejemplifica el otro extremo en el ejercicio de la autoridad. Fue el último rey del reino unido de Israel, pero no fue un rey justo. Rehoboam había heredado un país con un pueblo descontento por las cargas que le había impuesto su padre, Salomón. ¿Fue comprensivo Rehoboam? No. Cuando una delegación le pidió que eliminara algunas de las medidas opresivas, no siguió el consejo maduro de sus asesores de mayor edad y ordenó que se hiciera aún más pesado el yugo del pueblo. Su arrogancia provocó la rebelión de las diez tribus septentrionales, y el reino se dividió en dos. (1 Reyes 12:1-21; 2 Crónicas 10:19.)

13

Los padres pueden aprender algunas lecciones importantes del relato bíblico de Rehoboam. Tienen que "hallar a Jehová" en oración y examinar cómo están educando a sus hijos a la luz de los principios bíblicos. (Salmo 105:4.) "La mera opresión puede hacer que un sabio se porte como loco", dice Eclesiastés 7:7. Las directrices bien pensadas dan al adolescente margen para el crecimiento a la vez que le sirven de protección. Pero los jóvenes no deberían vivir en un ambiente tan rígido y restrictivo que no pudieran alcanzar un grado razonable de independencia y confianza en sí mismos. Cuando los padres se esfuerzan por conseguir el equilibrio entre la libertad razonable y los límites firmes bien definidos, la mayoría de los adolescentes se sienten menos inclinados a rebelarse.

SATISFACER

CIERTAS NECESIDADES BÁSICAS PUEDE EVITAR LA REBELIÓN

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Aunque a los padres les gusta ver a sus hijos crecer y llegar a la edad adulta, puede ser que les preocupe que el hijo adolescente deje de depender de ellos, es decir, que empiece a independizarse. Durante esa transición, no deben sorprenderse si el adolescente demuestra en ocasiones cierta terquedad o falta de cooperación. Recordemos que la meta de los padres creyentes debe ser criar a cristianos maduros, estables y responsables. (Compárese con 1 Corintios 13:11; Efesios 4:13, 14.)

15

Por difícil que resulte, los padres deben aprender a no negar sistemáticamente a sus hijos adolescentes la mayor independencia que reclaman. Los hijos necesitan formar su identidad personal. De hecho, algunos adolescentes adquieren una actitud bastante madura ante la vida siendo relativamente jóvenes. Por ejemplo, la Biblia dice del joven rey Josías: "Siendo todavía muchacho [como de unos 15 años], comenzó a buscar al Dios de David". Este notable adolescente fue sin lugar a dudas una persona responsable. (2 Crónicas 34:1-3.)

16

Sin embargo, la libertad conlleva responsabilidad. Por ello, debe permitirse que el adulto en ciernes experimente las consecuencias de algunas de sus decisiones y acciones. El principio: "Cualquier cosa que el hombre esté sembrando, esto también segará", es aplicable tanto a los adolescentes como a los adultos. (Gálatas 6:7.) No se puede resguardar a los hijos indefinidamente. ¿Y si el hijo quiere hacer algo que es del todo inaceptable? El padre responsable dirá "no". Y aunque puede explicar las razones, nada debe hacer cambiar su "no" por un "sí". (Compárese con Mateo 5:37.) Ahora bien, debe intentar decir "no" de manera calmada y razonable, pues "la respuesta, cuando es apacible, aparta la furia". (Proverbios 15:1.)

17

Los jóvenes necesitan la seguridad de la disciplina consecuente, aunque no siempre acepten de buena gana las restricciones y las reglas. Les frustra que estas se cambien constantemente, en función del estado de ánimo del padre en un determinado momento. Además, si los adolescentes reciben el aliento y la ayuda necesarios para superar el retraimiento, la timidez o la falta de confianza en sí mismos, probablemente lleguen a ser adultos más estables. Los adolescentes también agradecen que se confíe en ellos cuando lo merecen. (Compárese con Isaías 35:3, 4; Lucas 16:10; 19:17.)

18

A los padres les puede confortar saber que los hijos normalmente crecen sin problemas cuando existe paz, estabilidad y amor en el hogar. (Efesios 4:31, 32; Santiago 3:17, 18.) Es más, muchos jóvenes procedentes de familias marcadas por el alcoholismo, la violencia u otras influencias perjudiciales, han superado el mal ambiente familiar y se han convertido en adultos de provecho. Por lo tanto, si proporcionamos al adolescente un hogar donde pueda sentirse seguro, sabiendo que recibirá amor, afecto y atención —aunque tal apoyo venga acompañado de restricciones razonables y disciplina acorde con los principios bíblicos—, muy probablemente se convertirá en un adulto del que podremos sentirnos orgullosos. (Compárese con Proverbios 27:11.)

CUANDO

LOS HIJOS SE METEN EN DIFICULTADES

19

La buena educación ciertamente beneficia a los hijos. Proverbios 22:6 dice: "Entrena al muchacho conforme al camino para él; aun cuando se haga viejo no se desviará de él". Pero, ¿qué puede decirse de los hijos que se meten en serios problemas a pesar de tener buenos padres? ¿Es eso posible? Sí. Las palabras del proverbio deben entenderse a la luz de otros versículos que recalcan la responsabilidad del hijo de "escuchar" y obedecer a sus padres. (Proverbios 1:8.) Tanto los padres como los hijos deben aplicar los principios bíblicos para que haya armonía en la familia. Si los padres y los hijos no cooperan, surgirán dificultades.

20

¿Cómo deben reaccionar los padres cuando un adolescente yerra y se mete en problemas? En ese momento en particular el joven necesita ayuda. Si los padres recuerdan que están tratando con un joven inexperto, les será más fácil resistir la tendencia a reaccionar de forma exagerada. Pablo aconsejó a los miembros maduros de la congregación: "Aunque un hombre dé algún paso en falso antes que se dé cuenta de ello, ustedes los que tienen las debidas cualidades espirituales traten de reajustar a tal hombre con espíritu de apacibilidad". (Gálatas 6:1.) Los padres pueden seguir este mismo procedimiento al tratar con el joven que comete un error irreflexivamente. Deben explicarle con claridad por qué fue impropia su conducta y qué hacer para no incurrir de nuevo en el mismo error. Por otra parte, deben aclararle que lo condenable es la mala conducta, no él. (Compárese con Judas 22, 23.)

21

¿Qué debe hacerse si la falta del joven es muy grave? En tal caso, este necesita ayuda especial y buena dirección. Cuando un miembro de la congregación comete un pecado serio, se le anima a arrepentirse y buscar la ayuda de los ancianos. (Santiago 5:14-16.) Una vez se arrepiente, los ancianos le ayudan a recobrarse espiritualmente. En la familia, la responsabilidad de ayudar al adolescente que yerra recae sobre los padres, aunque es posible que deban analizar el problema con los ancianos. Los padres no deben ocultar al cuerpo de ancianos ningún pecado grave que haya cometido un hijo suyo.

22

A los padres les resulta muy duro tratar un problema serio que implique a sus hijos. Es posible que la angustia emocional provoque en ellos una respuesta airada y amenazante, pero esa reacción solo logrará amargar al hijo que ha errado. Tengamos presente que el futuro del joven va a depender de cómo lo tratemos en esos momentos críticos. Recordemos, también, que Jehová estuvo dispuesto a perdonar a su pueblo cuando se desvió de lo que era recto, a condición de que se arrepintiera. Estas fueron sus amorosas palabras: "'Vengan, pues, y enderecemos los asuntos entre nosotros —dice Jehová—. Aunque los pecados de ustedes resulten ser como escarlata, se les hará blancos justamente como la nieve; aunque sean rojos como tela de carmesí, llegarán a ser aun como la lana'". (Isaías 1:18.) Este es un gran ejemplo para los padres.

23

De modo que debemos animar al joven desobediente a cambiar de proceder. Podemos pedir consejo sano a los padres que tienen experiencia y a los ancianos de la congregación. (Proverbios 11:14.) No debemos actuar impulsivamente ni decir o hacer nada que dificulte el que el hijo regrese a nosotros. Hemos de evitar la ira y la amargura incontroladas. (Colosenses 3:8.) No nos demos por vencidos enseguida. (1 Corintios 13:4, 7.) Aunque hay que odiar la maldad, no debemos ser duros ni amargarnos con nuestros hijos. Y lo que es más importante, los padres debemos esforzarnos por dar un buen ejemplo y mantener fuerte nuestra fe en Dios.

CÓMO

TRATAR A UN REBELDE INCORREGIBLE

24

En algunos casos no hay duda de que el joven está resuelto a rebelarse y rechazar por completo los valores cristianos. En tales circunstancias, los padres deben centrarse en mantener y reconstruir la vida familiar de los demás hijos. Deben tener cuidado de no concentrar toda la energía en el hijo rebelde y descuidar a los demás. En vez de intentar esconder el problema del resto de la familia, pueden analizarlo con ella en la medida que sea conveniente y de un modo tranquilizador. (Compárese con Proverbios 20:18.)

25

El apóstol Juan dijo de quien se convierte en un rebelde incorregible en la congregación: "Nunca lo reciban en casa ni le digan un saludo". (2 Juan 10.) A los padres puede parecerles que deben adoptar una postura similar si el hijo es mayor de edad y se hace totalmente rebelde. Esta acción puede ser muy difícil, y hasta desgarradora, pero a veces es esencial para proteger al resto de la familia. Esta necesita nuestra protección y supervisión continuas. Por ello, debemos seguir manteniendo límites de conducta bien definidos pero razonables. Hay que comunicarse con los demás hijos e interesarse por cómo les va en la escuela y en la congregación. También debe aclarárseles que aunque no aprobamos la conducta del hijo rebelde, no lo odiamos. No debe condenarse al hijo, sino sus malas acciones. Cuando dos hijos de Jacob acarrearon extrañamiento a la familia por un hecho cruel, Jacob maldijo la cólera violenta de estos, no a sus hijos. (Génesis 34:1-31; 49:5-7.)

26

Es posible que nos sintamos responsables por lo que ha sucedido en la familia. Pero si hemos orado a Jehová, hemos hecho todo lo que estaba a nuestro alcance y hemos seguido su consejo en la medida de nuestras posibilidades, no debemos inculparnos irrazonablemente. Debe consolarnos el hecho de que aunque nadie puede ser un padre perfecto, nosotros nos hemos esforzado por cumplir con nuestra responsabilidad. (Compárese con Hechos 20:26.) Es desgarrador tener a un rebelde incorregible en la familia; pero si llega a sucedernos, tengamos la seguridad de que Dios entiende nuestra situación y que nunca abandonará a sus siervos devotos. (Salmo 27:10.) De modo que resolvámonos a hacer de nuestro hogar un refugio seguro y espiritual para los demás hijos.

27

Por otra parte, nunca perdamos la esperanza. Es posible que la educación temprana que se le dio al hijo descarriado afecte con el tiempo su corazón y le haga recapacitar. (Eclesiastés 11:6.) Muchas familias cristianas han pasado por la misma experiencia, y algunas han visto regresar a sus hijos descarriados, tal como el padre de la parábola del hijo pródigo de Jesús. (Lucas 15:11-32.) Lo mismo puede sucedernos a nosotros.

¿CÓMO

PUEDEN AYUDAR ESTOS PRINCIPIOS BÍBLICOS A LOS PADRES A IMPEDIR LA REBELIÓN SERIA EN EL HOGAR?

Si los hijos no reciben ayuda, el espíritu del mundo puede corromperlos. (Proverbios 13:20; Efesios 2:2.)

Los padres deben encontrar el equilibrio entre ser demasiado permisivos y demasiado restrictivos. (Eclesiastés 7:7; 8:11.)

Hay que ocuparse de la mala conducta, pero con apacibilidad. (Gálatas 6:1.)

Quienes cometen pecados graves pueden recibir 'curación' si se arrepienten y aceptan ayuda. (Santiago 5:14-16.)

[Preguntas

del estudio]

1, 2. a) ¿Qué parábola de Jesús puso de manifiesto la infidelidad de los guías religiosos judíos? b) ¿Qué podemos aprender de esta parábola de Jesús respecto a los adolescentes?

3. ¿Por qué no deben apresurarse los padres a catalogar de rebeldes a sus hijos?

4-6. a) ¿Qué es un rebelde? b) ¿Qué deben tener presente los padres cuando su hijo adolescente les desobedece ocasionalmente?

7. ¿Cómo puede el ambiente satánico inducir a los jóvenes a la rebelión?

8. ¿Qué factores pueden causar la rebelión de los hijos?

9. ¿Qué extremos en la crianza de los hijos pueden provocar su rebelión?

10. ¿Por qué no fue un buen padre Elí, aunque probablemente fuera un sumo sacerdote fiel?

11. ¿Qué pueden aprender los padres del mal ejemplo de Elí?

12. ¿Qué error cometió Rehoboam en el ejercicio de la autoridad?

13. ¿Cómo pueden evitar los padres el error de Rehoboam?

14, 15. ¿Cómo deben ver los padres el desarrollo de sus hijos?

16. ¿Qué deben comprender los hijos cuando reciben mayor libertad?

17. ¿Qué necesidades del adolescente deben satisfacer los padres?

18. ¿Cuáles son algunos hechos alentadores sobre los adolescentes?

19. Aunque los padres deben educar al niño en el camino que debe seguir, ¿qué responsabilidad tiene el hijo personalmente?

20. Cuando los hijos yerran irreflexivamente, ¿qué sería sensato que los padres hicieran?

21. Según el ejemplo de la congregación cristiana, ¿qué deben hacer los padres si un hijo comete un pecado serio?

22. Al igual que Jehová, ¿cuál debe ser la actitud de los padres cuando un hijo comete un error grave?

23. ¿Qué deben y qué no deben hacer los padres cuando un hijo comete un pecado serio?

24. ¿Qué triste situación surge a veces en la familia cristiana, y cómo deben reaccionar los padres?

25. a) Siguiendo el modelo de la congregación cristiana, ¿cómo es posible que tengan que proceder los padres si un hijo se hace rebelde incorregible? b) ¿Qué deben tener presente los padres si uno de sus hijos se rebela?

26. ¿Qué puede servirles de consuelo a los padres concienzudos si uno de sus hijos se rebela?

27. Según la parábola del hijo pródigo, ¿qué pueden esperar siempre los padres de un hijo rebelde?

[Recuadro

de la página 82]

HABLA

CON TUS PADRES

Los adolescentes tendrán dudas y experimentarán ansiedades relacionadas con su mayor independencia. Es posible que se sientan un tanto inseguros de su capacidad para valerse por sí mismos en el mundo. Es como si intentaran andar por un camino resbaladizo. Joven, confía a tus padres tus temores y ansiedades. (Proverbios 23:22.) Y si piensas que tus padres te tienen demasiado sujeto, háblales sobre tu necesidad de mayor libertad. Planea hablar con ellos cuando estés tranquilo y ellos no estén muy ocupados. (Proverbios 15:23.) Tómense el tiempo necesario para escucharse mutuamente.

[Ilustración

de la página 83]

Es probable que los hijos lleguen a ser adultos estables si sus padres los ayudan a afrontar los problemas de la adolescencia

Capítulo

8

Protejamos

a la familia de las influencias destructivas

EL NIÑO se dispone a salir de casa para ir a la escuela, y está lloviendo a cántaros. ¿Qué hacemos? ¿Le dejamos salir por la puerta sin ninguna protección para la lluvia? ¿O le ponemos tantas prendas protectoras que casi no puede moverse? Por supuesto, ni una cosa ni la otra. Le damos justo lo que necesita para que no se moje.

2

De igual manera, los padres deben hallar un modo equilibrado de proteger a su familia de las influencias destructivas que llueven sobre ella de diferentes fuentes: la industria del entretenimiento, los medios de comunicación, los compañeros y a veces incluso la escuela. Algunos padres hacen muy poco o no hacen nada por proteger a su familia. Otros, viendo que casi todas las influencias exteriores son perjudiciales, restringen tanto a los hijos que estos se sienten asfixiados. ¿Puede conseguirse el equilibrio?

3

Sí, es posible. Los extremos no solo son ineficaces, sino que pueden ser contraproducentes. (Eclesiastés 7:16, 17.) Entonces, ¿cómo pueden los padres cristianos proteger con equilibrio a su familia? Analicemos tres campos: la educación, las compañías y la recreación.

¿QUIÉN

ENSEÑARÁ A NUESTROS HIJOS?

4

Los padres cristianos conceden gran importancia a la educación. Saben que en la escuela se enseña a los hijos a leer, escribir, comunicarse y resolver problemas. También aprenden a estudiar. La educación escolar puede ayudarlos a superar los desafíos del mundo actual. Además, una buena educación los capacita para efectuar trabajos de más calidad. (Proverbios 22:29.)

5

Sin embargo, la escuela también pone a nuestros hijos en contacto con otros jóvenes, muchos de los cuales tienen una visión distorsionada de la vida. Por ejemplo, ¿qué piensan del sexo y la moralidad? En una escuela secundaria nigeriana, una muchacha promiscua solía aconsejar a sus condiscípulas sobre temas sexuales. Estas la escuchaban con atención pese a lo disparatado de sus ideas, que solía tomar de publicaciones pornográficas. Algunas siguieron sus recomendaciones. Como resultado, una de sus amigas quedó embarazada y murió al intentar provocarse un aborto.

6

Es triste decirlo, pero parte de la desinformación sexual escolar no procede de los condiscípulos, sino de los maestros. A muchos padres les preocupa que la educación sexual que se imparte no vaya acompañada de la enseñanza de valores morales y responsabilidad personal. La madre de una niña de 12 años dijo: "Vivimos en una zona muy religiosa y conservadora. Sin embargo, en la escuela secundaria local están repartiendo preservativos a los estudiantes". A esta madre y a su esposo les preocupó enterarse de que su hija estaba recibiendo proposiciones inmorales de chicos de su edad. ¿Cómo pueden los padres proteger a su familia de esas malas influencias?

7

¿Es mejor mantener a los hijos en ignorancia de los temas sexuales? No. Lo mejor es educarlos personalmente. (Proverbios 5:1.) Es cierto que en algunos lugares de Europa y Norteamérica, muchos padres rehúyen estos temas. De igual modo, en algunos países africanos, los padres raramente hablan de sexualidad con sus hijos. "No es parte de la cultura africana hacerlo", dice un padre de Sierra Leona. Algunos padres incluso creen que la educación sexual da ideas a los hijos para que ensayen la conducta inmoral. Pero ¿qué piensa Dios?

DIOS

Y LA SEXUALIDAD

8

La Biblia muestra con claridad que no hay nada impropio en hablar de sexualidad en un contexto adecuado. En Israel, el pueblo de Dios tenía que reunirse, incluidos "los pequeñuelos", para escuchar la lectura en voz alta de la Ley mosaica. (Deuteronomio 31:10-12; Josué 8:35.) La Ley mencionaba directamente varios asuntos de naturaleza sexual, entre ellos la menstruación, las emisiones seminales, la fornicación, el adulterio, la homosexualidad, el incesto y la bestialidad. (Levítico 15:16, 19; 18:6, 22, 23; Deuteronomio 22:22.) Los padres sin duda tendrían mucho que explicar a sus curiosos hijos después de esas lecturas.

9

Algunos pasajes de los capítulos 5, 6 y 7 de Proverbios contienen amoroso consejo paternal sobre los peligros de la inmoralidad sexual. Estos versículos muestran que a veces la inmoralidad se presenta de un modo muy atractivo. (Proverbios 5:3; 6:24, 25; 7:14-21.) Pero enseñan que es impropia y que sus consecuencias son calamitosas, y también orientan a los jóvenes para que eviten los caminos inmorales. (Proverbios 5:1-14, 21-23; 6:27-35; 7:22-27.) Además, contrastan la inmoralidad con la satisfacción del placer sexual en el debido contexto del matrimonio. (Proverbios 5:15-20.) Estos pasajes constituyen un buen modelo docente para los padres.

10

¿Encamina esa educación a los jóvenes a ser inmorales? Al contrario; la Biblia enseña: "Por conocimiento son librados los justos". (Proverbios 11:9.) ¿Queremos rescatar a nuestros hijos de las influencias mundanas? Un padre dijo: "Intentamos ser muy francos con nuestros hijos sobre la sexualidad desde que eran muy pequeños. De ese modo, cuando oyen a otros niños hablar sobre el sexo, no sienten ninguna curiosidad. No es ningún misterio para ellos".

11

Como se ha dicho en capítulos anteriores, la educación sexual debe empezar temprano en la vida del niño. Cuando se enseña a los niños pequeños los nombres de las partes del cuerpo, no deben pasarse por alto sus partes íntimas, como si estas fueran vergonzosas. Se les debe enseñar su nombre correcto. Con el paso del tiempo, es importante explicarles los conceptos de intimidad y espacio personal. Es preferible que sean ambos padres quienes enseñen a sus hijos que estas partes del cuerpo son especiales y que por regla general nadie debe tocarlas ni verlas, y que tampoco debe hablarse de ellas de manera indigna. Cuando los niños se hacen mayores, se les debe informar sobre cómo se unen el hombre y la mujer para concebir un hijo. Y cuando entran en la pubertad, ya deben conocer muy bien los cambios que experimentará su cuerpo. Como se analizó en el capítulo 5, esta educación también puede proteger a los hijos de los abusos deshonestos. (Proverbios 2:10-14.)

TRABAJO

PREPARATORIO DE LOS PADRES EN EL HOGAR

12

Los padres deben estar preparados para contrarrestar otros conceptos falsos que quizá se enseñen en la escuela, es decir, filosofías mundanas como la evolución, el nacionalismo o la idea de que no hay verdades absolutas. (1 Corintios 3:19; compárese con Génesis 1:27; Levítico 26:1; Juan 4:24; 17:17.) Muchas autoridades escolares sinceras conceden indebida importancia a la educación superior. Aunque esta es una cuestión de decisión personal, algunos profesores sostienen que es la única vía para alcanzar el éxito personal. (Salmo 146:3-6.)

13

Para contrarrestar las ideas erróneas o distorsionadas, los padres deben saber exactamente qué se está enseñando a sus hijos. De modo que también tienen trabajo preparatorio en el hogar. Deben mostrar un interés verdadero en la educación de sus hijos. Tienen que hablar con ellos al regresar de la escuela. Pueden preguntarles qué están aprendiendo, qué les gusta más y qué encuentran más difícil. Deben revisar sus tareas, sus notas y los resultados de los exámenes. Es muy conveniente conocer a sus profesores y que estos sepan que valoramos su trabajo y estamos dispuestos a ayudarlos en lo que esté a nuestro alcance.

LOS

AMIGOS DE LOS HIJOS

14

"¿Dónde aprendiste eso?" ¡Cuántos padres han formulado esta pregunta horrorizados por algo que han dicho o hecho sus hijos que es impropio de ellos! Normalmente la respuesta tiene que ver con algún nuevo amigo de la escuela o del vecindario. Las compañías sin duda nos afectan profundamente, seamos jóvenes o adultos. El apóstol Pablo advirtió: "No se extravíen. Las malas compañías echan a perder los hábitos útiles". (1 Corintios 15:33; Proverbios 13:20.) Los jóvenes son especialmente susceptibles a la presión de los compañeros. Suelen tener cierta inseguridad, y muchas veces los vence el deseo de complacer e impresionar a sus compañeros. De ahí la suma importancia de que escojan buenos amigos.

15

Como bien saben los padres, los hijos no siempre hacen la mejor elección; necesitan orientación. No es asunto de escogerles los amigos, sino de enseñarles, a medida que se hacen mayores, a distinguir las cualidades que deben valorar en un amigo. La cualidad principal es el amor a Jehová y el deseo de hacer lo que es recto a Sus ojos. (Marcos 12:28-30.) Hay que enseñarles a amar y respetar a las personas honradas, bondadosas, generosas y diligentes. En el estudio de familia se les puede ayudar a reconocer esas cualidades en los personajes bíblicos y luego a relacionarlas con otras similares que manifiestan los miembros de la congregación. Los padres deben dar el ejemplo usando los mismos criterios para elegir a sus propios amigos.

16

¿Sabemos quiénes son los amigos de nuestros hijos? ¿Por qué no les decimos que los inviten a casa para conocerlos? También podemos preguntarles qué piensan de estos amigos otros jóvenes. ¿Se les conoce por su integridad personal, o por vivir una doble vida? Si esto último es cierto, debemos ayudarlos a entender por qué pueden perjudicarlos esas compañías. (Salmo 26:4, 5, 9-12.) Si notamos cambios indeseables en la conducta, vestimenta, actitud o habla de nuestros hijos, quizá debamos hablar con ellos sobre sus amigos. Puede que estén pasando tiempo con alguna compañía que está influyendo negativamente en ellos. (Compárese con Génesis 34:1, 2.)

17

Pero no basta con enseñar a los hijos a evitar las malas compañías. Hay que ayudarlos a hallar buenos compañeros. Un padre dice: "Siempre buscábamos un sustitutivo. Cuando la escuela quiso que nuestro hijo jugara en el equipo de fútbol, mi esposa y yo nos sentamos con él y le explicamos el peligro: las personas con las que tendría que relacionarse. Pero entonces le dijimos que íbamos a llevarle con otros jóvenes de la congregación al campo para jugar al fútbol. Y eso dio resultados".

18

Los padres sensatos ayudan a sus hijos a hallar buenos amigos y a disfrutar de recreación sana con ellos. Sin embargo, a muchos padres no les resulta fácil escoger la recreación.

¿QUÉ

CLASE DE RECREACIÓN?

19

¿Condena la Biblia el divertirse? De ninguna manera. La Biblia dice que hay "tiempo de reír [...] y tiempo de dar saltos". (Eclesiastés 3:4.) En el antiguo Israel, el pueblo de Dios disfrutaba de la música y el baile, y también de juegos y acertijos. Jesucristo asistió a un banquete de bodas y a "un gran banquete de recepción" que le preparó Mateo Leví. (Lucas 5:29; Juan 2:1, 2.) Está claro que Jesús no era un aguafiestas. Que nunca se vean como pecado la risa y la diversión en nuestro hogar.

20

Jehová es "el Dios feliz". (1 Timoteo 1:11.) De modo que la adoración a Jehová debe alegrar la vida, no ensombrecerla ni agriarla. (Compárese con Deuteronomio 16:15.) Los niños están llenos de vida y energía, que pueden liberar mediante el juego y el entretenimiento. La recreación bien escogida es más que diversión. Es para el niño un modo de aprender y madurar. El cabeza tiene la responsabilidad de satisfacer todas las necesidades de su familia, incluida la recreación. Claro está, se necesita equilibrio.

21

En estos turbulentos "últimos días" abundan en la sociedad personas 'amadoras de placeres más bien que amadoras de Dios', tal como se profetizó en la Biblia. (2 Timoteo 3:1-5.) Para muchas de ellas, la recreación ocupa el primer lugar en la vida. La oferta de entretenimiento es tan variada, que fácilmente puede desplazar los asuntos más importantes. Además, buena parte del entretenimiento moderno promueve la inmoralidad sexual, la violencia, la drogadicción y otras prácticas gravemente dañinas. (Proverbios 3:31.) ¿Qué puede hacerse para proteger a los jóvenes del entretenimiento perjudicial?

22

Los padres tienen que fijar límites y restricciones. Pero, más aún, deben enseñar a sus hijos a distinguir el entretenimiento perjudicial y, por otra parte, a saber cuánto tiempo dedicar a la diversión. Tal educación requiere tiempo y esfuerzo. Por ejemplo: un padre que tenía dos hijos percibió que el mayor escuchaba una nueva emisora de radio con bastante frecuencia. De modo que un día, cuando iba al trabajo en su camión, sintonizó aquella emisora. Se detuvo varias veces para apuntar la letra de algunas canciones. Más tarde se sentó con sus hijos y habló con ellos sobre lo que había oído. Les planteó preguntas de punto de vista, empezando por: "¿Qué les parece a ustedes?", y escuchó pacientemente sus respuestas. Después de razonar sobre el asunto con la Biblia, los muchachos concordaron en no escuchar más aquella emisora.

23

Los padres cristianos sensatos revisan la música, los programas de televisión, las videocintas, los libros de historietas, los videojuegos y las películas en que se interesan sus hijos. Se fijan en la portada, en la presentación, en la letra de las canciones, leen las críticas de la prensa y ven algunos pasajes. A muchos les asombra la clase de "entretenimiento" que se dirige a los jóvenes en la actualidad. Los que quieren proteger a sus hijos de las influencias inmundas se sientan con la familia y le advierten de los peligros, usando la Biblia y publicaciones bíblicas, como el libro Lo que los jóvenes preguntan. Respuestas prácticas y artículos de las revistas La Atalaya y ¡Despertad! Cuando los padres establecen límites firmes y son coherentes y razonables, normalmente consiguen buenos resultados. (Mateo 5:37; Filipenses 4:5.)

24

Claro está que no permitir las formas perjudiciales de recreación es solo parte de la batalla. Lo malo debe sustituirse por lo bueno; de otro modo, es posible que los hijos se descarríen. Muchas familias cristianas guardan incontables recuerdos felices de momentos de recreación que pasaron juntos, como excursiones, caminatas, acampadas, juegos, práctica de deportes y viajes para visitar a familiares o amigos. A algunas familias les distrae y reconforta leer en voz alta como entretenimiento. Otras lo pasan bien contando anécdotas humorísticas o interesantes. Y otras comparten aficiones, como la carpintería u otros trabajos artesanales, y también tocar instrumentos musicales, pintar o estudiar las creaciones de Dios. Enseñar a los hijos a disfrutar de tales actividades los protege de gran parte del entretenimiento inmundo, y aprenden que la recreación incluye más que solo sentarse pasivamente a escuchar y ver. La participación suele ser mucho más divertida que la observación.

25

Las reuniones sociales también pueden constituir un buen modo de recreación. Si están bien supervisadas y no son excesivamente grandes ni consumen demasiado tiempo, pueden aportar a los hijos más que diversión. Pueden contribuir a estrechar los lazos de amor en la congregación. (Compárese con Lucas 14:13, 14; Judas 12.)

NUESTRA

FAMILIA PUEDE VENCER AL MUNDO

26

No cabe duda de que proteger a la familia de las influencias destructivas del mundo requiere mucho esfuerzo. Pero hay un factor particularmente fundamental para conseguirlo: el amor. Los estrechos lazos de amor familiares harán de nuestro hogar un refugio seguro y promoverán la comunicación, que es fundamental para proteger a los hijos de las malas influencias. Pero es todavía más importante cultivar otra clase de amor: amor a Jehová. Cuando ese amor reina en la familia, es más probable que los hijos crezcan con la firme resolución de no desagradar a Dios sucumbiendo a las influencias mundanas. Por otra parte, los padres que aman a Jehová de corazón intentarán imitar su personalidad amorosa, razonable y equilibrada. (Efesios 5:1; Santiago 3:17.) De ese modo, los hijos no tendrán razón para ver la adoración de Jehová tan solo como una lista de prohibiciones o como un modo de vivir desprovisto de alegría o diversión del que quieren escaparse tan pronto como sea posible. Más bien, comprobarán que adorar a Dios es el modo de vivir más feliz y satisfactorio que existe.

27

Las familias que permanecen unidas sirviendo a Dios de manera feliz y equilibrada, y que se esfuerzan de todo corazón por permanecer 'inmaculadas y sin tacha' de las influencias corruptoras de este mundo, regocijan a Jehová. (2 Pedro 3:14; Proverbios 27:11.) Tales familias siguen los pasos de Jesucristo, quien resistió todos los esfuerzos del mundo de Satanás por corromperlo. Poco antes de terminar su vida en la Tierra, Jesús pudo decir: "Yo he vencido al mundo". (Juan 16:33.) ¡Que nuestra familia también venza al mundo y disfrute de la vida para siempre!

[Notas]

Si desea más información, vea el folleto Los testigos de Jehová y la educación, editado por Watchtower Bible and Tract Society of New York, Inc., págs. 4-7.

La palabra hebrea que se traduce "reír" puede también traducirse "jugar", "celebrar" o incluso "divertirse".

Editados por Watchtower Bible and Tract Society of New York, Inc.

¿CÓMO

PUEDEN AYUDAR ESTOS PRINCIPIOS BÍBLICOS A PROTEGER A LA FAMILIA?

El conocimiento lleva a la sabiduría, que puede conservar viva a la persona. (Eclesiastés 7:12.)

"La sabiduría de este mundo es necedad para con Dios." (1 Corintios 3:19.)

Deben evitarse las malas compañías. (1 Corintios 15:33.)

Aunque la recreación tiene su lugar, debe controlarse. (Eclesiastés 3:4.)

[Preguntas

del estudio]

1-3. a) ¿De dónde proceden las influencias destructivas que amenazan a la familia? b) ¿Qué equilibrio necesitan los padres para proteger a la familia?

4. ¿Cómo deben ver los padres cristianos la educación?

5, 6. ¿Cómo es posible que los hijos reciban en la escuela información sexual distorsionada?

7. ¿Cuál es la mejor manera de contrarrestar la información errónea sobre la sexualidad?

8, 9. ¿Qué información útil sobre asuntos sexuales contiene la Biblia?

10. ¿Por qué no debe llevar a los hijos a la inmoralidad el debido conocimiento de la sexualidad?

11. ¿Cómo puede enseñarse progresivamente a los hijos los asuntos íntimos de la vida?

12. ¿Qué puntos de vista distorsionados suelen enseñarse en las escuelas?

13. ¿Cómo puede protegerse de las ideas erróneas a los hijos que van a la escuela?

14. ¿Por qué es fundamental que los hijos escojan buenas amistades?

15. ¿Cómo pueden ayudar los padres a los hijos a escoger amigos?

16. ¿Cómo pueden supervisar los padres la elección de amigos de sus hijos?

17, 18. ¿Qué ayuda práctica pueden dar los padres a sus hijos además de prevenirles contra las malas compañías?

19. ¿Qué ejemplos bíblicos muestran que no es impropio que las familias se diviertan?

20. ¿Qué deben tener presente los padres al suministrar recreación para la familia?

21. ¿Qué riesgos existen en la recreación hoy día?

22. ¿Cómo pueden ayudar los padres a los hijos a tomar buenas decisiones en cuanto a la recreación?

23. ¿Cómo pueden los padres proteger a los hijos del entretenimiento insano?

24, 25. ¿Cuáles son algunas formas sanas de recreación de que puede disfrutar junta la familia?

26. ¿Cuál es la cualidad más importante que nos ayuda a proteger a la familia de las influencias perjudiciales?

27. ¿Cómo puede vencer al mundo la familia?

[Recuadro

de la página 97]

NO

CREÍA QUE SE PERDÍA NADA

Paul y su esposa, Lu-Ann, padres cristianos, organizan reuniones sociales en su casa de vez en cuando. Se aseguran de que estén bien supervisadas y no sean demasiado grandes. Tienen buena razón para pensar que benefician a sus hijos.

Lu-Ann explica: "La madre de un compañero de clase de Eric, mi hijo de seis años, me dijo que se compadecía de él porque se sentaba aparte y no participaba en las fiestas de cumpleaños en la escuela. Le dije: 'Agradezco que se preocupe por mi hijo de ese modo, pues dice mucho en favor suyo. Y es posible que nada de lo que le explique la convenza de que Eric no cree que se pierda nada'. Ella concordó, de modo que añadí: 'Para su propia tranquilidad, pregúntele usted misma a Eric cómo se siente'. Cuando yo no estaba delante, le preguntó al niño: '¿No te importa perderte estas bonitas fiestas de cumpleaños?'. Él alzó la cabeza y, mirándola sorprendido, le dijo: '¿Cree usted que diez minutos, unos cuantos bizcochos y una canción hacen una fiesta? ¡Debería venir a mi casa y ver lo que es una verdadera fiesta!'". El inocente entusiasmo del niño no dejó lugar a dudas: no creía que se estuviera perdiendo nada.

[Ilustración

de la página 99]

La recreación bien escogida, como esta acampada familiar, puede ayudar a los hijos a aprender y crecer espiritualmente

Capítulo

9

Las

familias monoparentales pueden tener éxito

SE HA dicho que las familias monoparentales son "el tipo de familia de mayor crecimiento" en Estados Unidos. La situación es la misma en muchos otros países. Un número sin precedentes de divorcios, abandonos del hogar, separaciones y nacimientos ilegítimos ha tenido profundas consecuencias en millones de padres e hijos.

2

"Soy una viuda de 28 años con dos hijos —escribió una madre sola—. Me siento muy deprimida porque no quiero criar a mis hijos sin padre. Parece que no le intereso a nadie. Mis hijos me oyen llorar a menudo, y les afecta." Además de tener que combatir sentimientos como la ira, la culpa y la soledad, la mayoría de los padres solos se enfrentan al desafío de trabajar fuera del hogar y luego efectuar los quehaceres domésticos. Una madre dijo: "Ser madre sola es como ser malabarista. Después de seis meses de práctica, finalmente puedes hacer malabarismos con cuatro pelotas a la vez. Pero tan pronto como lo logras, alguien te lanza una nueva pelota".

3

Los jóvenes de familias monoparentales suelen tener sus propios problemas. Es posible que tengan que combatir fuertes emociones tras el súbito abandono o la muerte repentina de uno de los padres. Para muchos jóvenes, la ausencia de uno de los padres tiene un profundo efecto negativo.

4

Las familias monoparentales ya existían en tiempos bíblicos. Las Escrituras mencionan en repetidas ocasiones al "huérfano de padre" y a la "viuda". (Éxodo 22:22; Deuteronomio 24:19-21; Job 31:16-22.) Jehová Dios no era indiferente a su difícil situación. El salmista llamó a Dios "padre de huérfanos de padre y juez de viudas". (Salmo 68:5.) No cabe duda de que hoy en día Jehová se interesa igualmente por las familias monoparentales. Es más, su Palabra contiene principios que pueden ayudarlas a tener éxito.

ADMINISTRACIÓN

DE LA CASA

5

Piense en la tarea de administrar la casa. "Hay muchas ocasiones en las que quisiera contar con la ayuda de un hombre —admite una divorciada—, como cuando el automóvil empieza a hacer ruidos y no sabes de dónde proceden." Es posible que a los hombres recién divorciados o enviudados también los desconcierte la multitud de quehaceres domésticos que ahora tienen que realizar. Y en el caso de los hijos, la desorganización doméstica provoca sentimientos de inestabilidad e inseguridad.

6

¿Qué puede ayudarnos? Recordemos el ejemplo de la "esposa capaz" descrita en Proverbios 31:10-31. Es sorprendente el campo de acción que esta mujer abarcó: compra, venta, costura, cocina, inversión en bienes raíces, agricultura y gestión de un negocio. ¿Cuál fue su secreto? Era industriosa, trabajaba hasta tarde y se levantaba temprano para empezar sus labores. Asimismo estaba bien organizada; delegaba algunas tareas y atendía personalmente las necesidades de los demás. No extraña que se ganara la alabanza de los suyos.

7

Si somos padres solos, debemos ser concienzudos con nuestras responsabilidades domésticas. Tenemos que hallar satisfacción en esa labor, puesto que así contribuiremos de modo importante a la felicidad de nuestros hijos. Ahora bien, la planificación y la organización son esenciales. La Biblia dice: "Los planes del diligente propenden de seguro a ventaja". (Proverbios 21:5.) Un padre solo admitió: "No suelo pensar en la comida hasta que tengo hambre". Pero las comidas planeadas suelen ser más nutritivas y apetecibles que las que se improvisan apresuradamente. Es posible que tengamos que aprender a realizar ciertas tareas domésticas. Algunas madres solas han aprendido a pintar, a efectuar trabajos de fontanería y a reparar averías sencillas del automóvil consultando a amigos entendidos, libros de "hágalo usted mismo" y profesionales serviciales.

8

¿Es justo pedir a los hijos que ayuden? Una madre sola razonó: "A veces queremos compensar la ausencia del padre facilitando las cosas a los hijos". Eso es comprensible, aunque quizá no siempre sea lo mejor para el hijo. A los jóvenes temerosos de Dios de tiempos bíblicos se les encargaban tareas apropiadas. (Génesis 37:2; Cantar de los Cantares 1:6.) Por lo tanto, aunque no debemos sobrecargar a nuestros hijos, es sensato asignarles tareas, como lavar los platos y mantener limpia su habitación. ¿Por qué no realizar algunas tareas juntos? Puede resultar muy agradable.

EL

DESAFÍO DE GANARSE LA VIDA

9

A la mayoría de los padres solos les resulta difícil satisfacer sus necesidades económicas, en especial a las madres jóvenes solteras. En los países donde el Estado proporciona seguridad social, pueden beneficiarse de esa asistencia, al menos hasta que encuentren empleo. La Biblia permite a los cristianos valerse de esas provisiones cuando es necesario. (Romanos 13:1, 6.) Las viudas y las divorciadas se enfrentan a retos similares. Muchas de ellas, obligadas a entrar en el mercado laboral después de años de labores domésticas, a menudo solo encuentran trabajos poco remunerados. Otras mejoran un poco su situación matriculándose en programas de preparación laboral o en determinados cursillos.

10

No debe sorprender a la madre sola que los hijos no deseen que busque trabajo, y no debe sentirse culpable. Más bien, ha de explicarles por qué tiene que trabajar, y ayudarlos a entender que Jehová requiere que los padres mantengan a su familia. (1 Timoteo 5:8.) Con el tiempo, la mayor parte de los hijos se adaptan a la nueva situación. Sin embargo, hay que pasar tanto tiempo con ellos como lo permita nuestro ocupado horario. Esta atención amorosa también minimizará el impacto de las posibles limitaciones económicas de la familia. (Proverbios 15:16, 17.)

QUIÉN

CUIDA DE QUIÉN

11

Es natural que los padres solos se sientan especialmente allegados a sus hijos, aunque deben tener cuidado de no propiciar una inversión de los papeles asignados por Dios a los padres y a los hijos. Por ejemplo, puede causar serias dificultades el que la madre sola pretenda que su hijo asuma las responsabilidades de cabeza de la casa o el que trate a su hija como a una confidente, cargándola con problemas íntimos. Esta postura es impropia, causa tensión en los hijos y puede confundirlos.

12

Asegure a sus hijos que usted, como padre o madre, va a cuidar de ellos, y no viceversa. (Compárese con 2 Corintios 12:14.) Es posible que los padres solos a veces necesiten algún consejo o un poco de apoyo. Puede pedirlo a los ancianos de la congregación o también a cristianas maduras, no a sus hijos menores. (Tito 2:3.)

MANTENER

LA DISCIPLINA

13

El hombre no suele tener problemas para mantener la disciplina, pero a la mujer puede resultarle complicado. Una madre sola dice: "Mis hijos tienen cuerpo y voz de hombre. A veces es difícil no parecer indecisa o débil en comparación". Además, es posible que aún estemos de duelo por la pérdida de nuestro amado cónyuge, o que nos sintamos culpables o airados por el fracaso del matrimonio. Si compartimos la custodia de los hijos con nuestro ex cónyuge, tal vez temamos que estos prefieran irse con él. Tales situaciones pueden dificultar la disciplina equilibrada.

14

La Biblia dice que "el muchacho que se deja a rienda suelta causará vergüenza a su madre". (Proverbios 29:15.) Contamos con el apoyo de Jehová Dios para fijar reglas en la familia y luego hacerlas cumplir, de modo que no cedamos a los sentimientos de culpa, remordimiento ni temor. (Proverbios 1:8.) Nunca transijamos en lo que respecta a los principios bíblicos. (Proverbios 13:24.) Intentemos ser razonables, coherentes y firmes. Con el tiempo, la mayoría de los hijos reaccionan como es debido. Ahora bien, hay que tomar en consideración sus sentimientos. Un padre solo dice: "Tenía que templar la disciplina con la comprensión debido al trauma de haber perdido a su madre. Aprovecho toda oportunidad para hablar con ellos. Tenemos momentos íntimos cuando preparamos la cena. En esas ocasiones ellos se confían a mí".

15

Si estamos divorciados, no lograremos nada positivo socavando el respeto a nuestro anterior cónyuge. Las riñas entre los padres perjudican a los hijos y hacen que con el tiempo estos les pierdan el respeto a ambos. De modo que evitemos frases hirientes como: "¡Eres igual que tu padre!". Sin importar el daño que nos haya ocasionado, aún es el padre de nuestros hijos, quienes necesitan el amor, la atención y la disciplina de ambos progenitores.

16

Como se ha explicado en capítulos anteriores, la disciplina implica instrucción, no solo castigo. Se pueden evitar muchos problemas con un buen programa de educación espiritual. (Filipenses 3:16.) Es esencial asistir regularmente a las reuniones. (Hebreos 10:24, 25.) También lo es tener un estudio bíblico de familia semanal. Es cierto que no es fácil mantener sin interrupción ese estudio. "Después de un día de trabajo, lo que necesito es descansar —dice una madre concienzuda—. Pero me preparo mentalmente para estudiar con mi hija, pues sé que es algo que debe hacerse. A ella le encanta nuestro estudio de familia."

17

La madre y la abuela de Timoteo, compañero del apóstol Pablo, lo educaron en los principios bíblicos, aparentemente sin el concurso de su padre. De todos modos, Timoteo llegó a ser un cristiano sobresaliente. (Hechos 16:1, 2; 2 Timoteo 1:5; 3:14, 15.) Podemos esperar los mismos resultados si nos esforzamos por criar a nuestros hijos en "la disciplina y regulación mental de Jehová". (Efesios 6:4.)

CÓMO

GANAR LA BATALLA CONTRA LA SOLEDAD

18

Una madre sola se lamentaba: "Cuando llego a casa y veo esas cuatro paredes, especialmente después de que mis hijos se acuestan, la soledad se apodera de mí". Sí, la soledad suele ser el problema principal al que se enfrentan los padres solos. Es natural anhelar el afectuoso compañerismo e intimidad del matrimonio. Pero ¿debería alguien intentar solucionar ese problema a cualquier costo? En tiempos del apóstol Pablo, algunas viudas jóvenes permitieron que 'sus impulsos sexuales se interpusieran entre ellas y el Cristo'. (1 Timoteo 5:11, 12.) Sería perjudicial permitir que los deseos carnales eclipsaran los intereses espirituales. (1 Timoteo 5:6.)

19

Un cristiano dijo: "Los impulsos sexuales son muy fuertes, pero pueden controlarse. Cuando acude un pensamiento a la cabeza, no es cuestión de darle vueltas. Hay que rechazarlo inmediatamente. También ayuda pensar en los hijos". La Palabra de Dios aconseja: 'Amortigüen los miembros de su cuerpo en cuanto a apetito sexual'. (Colosenses 3:5.) Si intentáramos amortiguar nuestro apetito de alimento físico, ¿leeríamos revistas con fotografías de deliciosos alimentos o nos relacionaríamos con gente que siempre estuviera hablando de comida? Por supuesto que no. Lo mismo es cierto en cuanto a los deseos carnales.

20

Algunos cristianos han buscado la compañía de personas no creyentes. (1 Corintios 7:39.) ¿Han solucionado así su problema? No. Una cristiana divorciada advirtió: "Hay algo mucho peor que estar sola. Es estar casada con la persona equivocada". Las viudas cristianas del siglo primero sin duda se sintieron solas en ocasiones, pero las que fueron sensatas se mantuvieron ocupadas 'hospedando a extraños, lavando los pies de los santos y socorriendo a los atribulados'. (1 Timoteo 5:10.) Las cristianas fieles de la actualidad que han esperado muchos años para encontrar un cónyuge temeroso de Dios también se han mantenido ocupadas. Una viuda cristiana de 68 años empezó a visitar a otras viudas cuando se sentía sola. Dijo: "Veo que al hacer esas visitas y atender mis quehaceres domésticos y mi espiritualidad, no tengo tiempo para sentirme sola". Hablar del Reino de Dios a otras personas es una obra especialmente provechosa. (Mateo 28:19, 20.)

21

Hay que admitir que no existe ninguna cura milagrosa para la soledad. Pero puede superarse con la fuerza que Jehová da. El cristiano recibe esa fortaleza cuando "persiste en ruegos y oraciones noche y día". (1 Timoteo 5:5.) Los ruegos son peticiones sinceras, súplicas por ayuda, quizá incluso con fuertes clamores y lágrimas. (Compárese con Hebreos 5:7.) Puede sernos de gran ayuda derramar nuestro corazón "noche y día" ante Jehová. Además, el compañerismo sano puede llenar el vacío de la soledad. Las compañías apropiadas pueden ofrecernos la "buena palabra" de ánimo mencionada en Proverbios 12:25.

22

Si afloran de vez en cuando sentimientos de soledad, como es probable que suceda, recordemos que nadie lo tiene todo en esta vida. En realidad, 'toda la asociación de nuestros hermanos' está sufriendo de una manera u otra. (1 Pedro 5:9.) No pensemos demasiado en el pasado. (Eclesiastés 7:10.) Evaluemos las ventajas que tenemos. Sobre todo, resolvámonos a ser íntegros y regocijar el corazón de Jehová. (Proverbios 27:11.)

CÓMO

PUEDEN AYUDAR LOS DEMÁS

23

El apoyo y la ayuda de los compañeros cristianos son inapreciables. Santiago 1:27 dice: "La forma de adoración que es limpia e incontaminada desde el punto de vista de nuestro Dios y Padre es esta: cuidar de los huérfanos y de las viudas en su tribulación". Sí, los cristianos tienen la obligación de ayudar a las familias monoparentales. ¿Cómo pueden hacerlo?

24

Se puede ofrecer ayuda material. La Biblia dice: "Cualquiera que tiene los medios de este mundo para el sostén de la vida, y contempla a su hermano pasar necesidad, y sin embargo le cierra la puerta de sus tiernas compasiones, ¿de qué manera permanece el amor de Dios en él?". (1 Juan 3:17.) La palabra original griega que se traduce "contempla" no significa un vistazo casual, sino mirar deliberadamente. Esto indica que el cristiano bondadoso primero debe conocer bien las circunstancias y necesidades de la familia. Quizá necesite dinero. En algunos casos, lo que se requiere es ayuda para reparar la casa. O es posible que agradezca que se le invite a comer o a una reunión social.

25

Primera de Pedro 3:8 dice además: "Todos ustedes sean de un mismo ánimo y parecer, compartiendo sentimientos como compañeros, teniendo cariño fraternal, siendo tiernamente compasivos". Una madre sola con seis hijos comentó: "Es difícil, y a veces me siento abrumada. Sin embargo, de vez en cuando un hermano me dice: 'Joan, lo estás haciendo muy bien. Va a valer la pena'. Solo saber que otros piensan en ti y que les importas ayuda mucho". Las cristianas mayores pueden ayudar especialmente a las jóvenes que son madres solas escuchándolas cuando tienen problemas que les sería violento tratar con un varón.

26

Los varones cristianos pueden ayudar de otros modos. Job, un hombre justo, dijo: "Yo libraba [...] al huérfano de padre y a cualquiera que no tuviera ayudador". (Job 29:12.) De igual manera, hoy algunos varones cristianos se interesan sinceramente por los huérfanos y manifiestan genuino "amor procedente de un corazón limpio", sin ningún motivo oculto. (1 Timoteo 1:5.) Pueden salir ocasionalmente con estos jóvenes al ministerio cristiano, sin descuidar a sus propias familias, y también invitarlos a su estudio de familia o a disfrutar de un rato de recreación. Tal bondad muy bien pudiera rescatar a un huérfano de un proceder de rebeldía.

27

Por supuesto, en última instancia, es a los padres solos a quienes les corresponde 'llevar su propia carga de responsabilidad'. (Gálatas 6:5.) No obstante, pueden disfrutar del amor de los hermanos cristianos y de Jehová Dios mismo. La Biblia dice de Dios: "Da alivio al huérfano de padre y a la viuda". (Salmo 146:9.) Con Su apoyo amoroso, las familias monoparentales pueden tener éxito.

[Notas]

Si una joven cristiana queda embarazada como consecuencia de su conducta inmoral, la congregación cristiana de ninguna manera aprueba lo que ha hecho. De todos modos, si se arrepiente, los ancianos de la congregación y otros hermanos quizá deseen ayudarla.

No se hace referencia aquí a situaciones en las que el hijo deba ser protegido de un padre violento. Además, si el otro padre intenta debilitar nuestra autoridad, quizá para convencer al hijo de que nos abandone, puede ser conveniente pedir consejo a amigos con experiencia, como los ancianos de la congregación cristiana.

¿CÓMO

PUEDEN AYUDAR ESTOS PRINCIPIOS BÍBLICOS A LOS PADRES Y A LOS HIJOS A ENFRENTARSE A LOS PROBLEMAS DE LAS FAMILIAS MONOPARENTALES?

Jehová Dios es "padre de huérfanos de padre y juez de viudas". (Salmo 68:5.)

La planificación es esencial para tener éxito. (Proverbios 21:5.)

Jehová respalda el derecho de los padres de disciplinar a sus hijos. (Proverbios 1:8.)

Las viudas cristianas sensatas se mantienen ocupadas en buenas obras y persisten en la oración. (1 Timoteo 5:5, 10.)

Mostrar interés apropiado por los 'huérfanos y las viudas' es parte de la adoración verdadera. (Santiago 1:27.)

[Preguntas

del estudio]

1-3. ¿Por qué ha aumentado el número de familias monoparentales, y cómo ha afectado a los implicados?

4. ¿Cómo sabemos que Jehová se interesa por las familias monoparentales?

5. ¿Qué problema afrontan inicialmente los padres solos?

6, 7. a) ¿Qué magnífico ejemplo dio la "esposa capaz" de Proverbios? b) ¿Cómo ayuda a las familias monoparentales el cumplimiento diligente de las responsabilidades domésticas?

8. ¿Cómo pueden ayudar en la casa los hijos de familias monoparentales?

9. ¿Por qué suelen tener dificultades económicas las madres solas?

10. ¿Cómo puede explicar la madre sola a sus hijos por qué tiene que buscar trabajo?

11, 12. ¿Qué inversión de papeles deben evitar los padres solos, y cómo pueden lograrlo?

13. ¿Qué problema en cuanto a la disciplina puede tener una madre sola?

14. ¿Qué ayudará a los padres solos a mantener un punto de vista equilibrado sobre la disciplina?

15. ¿Qué debe evitar el padre divorciado al hablar de su ex cónyuge?

16. ¿Qué provisiones espirituales deben ser parte regular de la disciplina en un hogar monoparental?

17. ¿Qué podemos aprender de la buena crianza de Timoteo, el compañero de Pablo?

18, 19. a) ¿Cómo puede afectar la soledad a un padre sin cónyuge? b) ¿Qué consejo puede ayudar a controlar los deseos carnales?

20. a) ¿Qué riesgos comporta salir con no creyentes? b) ¿Cómo han combatido la soledad los cristianos sin cónyuge, tanto en el siglo primero como en la actualidad?

21. ¿Cómo pueden ayudar la oración y las buenas compañías a combatir la soledad?

22. ¿Qué consideraciones pueden ayudar cuando afloran sentimientos de soledad de vez en cuando?

23. ¿Qué responsabilidad tienen los compañeros cristianos con respecto a los padres solos de la congregación?

24. ¿Cómo se puede ayudar a las familias monoparentales necesitadas?

25. ¿Cómo pueden compadecerse los compañeros cristianos de los padres solos?

26. ¿Cómo pueden ayudar los cristianos varones maduros a los huérfanos de padre?

27. ¿Con qué apoyo pueden contar los padres solos?

[Recuadro

de la página 112]

QUÉ

PUEDEN HACER LOS JÓVENES

¿Perteneces a una familia monoparental? En tal caso, ¿cómo puedes ayudar? Por una parte, sé obediente. Ni el tamaño de tu cuerpo ni el que seas varón te autoriza a 'abandonar la ley de tu madre'. (Proverbios 1:8.) Jehová te manda que seas obediente, y este proceder a la larga redundará en tu felicidad. (Proverbios 23:22; Efesios 6:1-3.)

Toma la iniciativa y sé agradecido. "Mi madre trabaja en un hospital y tiene que llevar el uniforme bien planchado. De modo que yo se lo plancho —dice Tony—. Es una ayuda para mamá, así que yo lo hago." Una madre sola dice: "A menudo, cuando estoy abatida o irritada por una jornada de trabajo especialmente difícil y llego a casa, ese es el día que a mi hija se le ha ocurrido poner la mesa y preparar la cena".

Ten presente que tu colaboración es importante. Después de un día de trabajo duro, es posible que a tu padre o a tu madre le resulte difícil conducir el estudio bíblico de familia. Si tú no cooperas, se lo haces más difícil. Procura estar listo para la hora programada. Prepárate de antemano. Si eres obediente, agradecido y colaborador, agradarás a tu padre o a tu madre, y lo que es más importante, también a Dios.

[Ilustración

de la página 107]

Dedique todo el tiempo que pueda a sus hijos

[Ilustración

de la página 109]

Hijos, cooperen con su madre o padre solo

[Ilustración

de la página 110]

La congregación no pasa por alto a las "viudas" ni a los "huérfanos de padre"

Capítulo

10

Cuando

un familiar enferma

JOB era un hombre que disfrutaba de una vida familiar feliz. La Biblia lo llama "el más grande de todos los orientales". Tenía siete hijos y tres hijas, diez en total. También disponía de los medios para mantener holgadamente a su familia. Lo que es más importante, llevaba la delantera en las actividades espirituales y se preocupaba de que sus hijos tuvieran la aprobación de Jehová. Todo ello resultó en unos lazos familiares estrechos y felices. (Job 1:1-5.)

2

La situación de Job no pasó inadvertida a Satanás, el archienemigo de Jehová Dios. Satanás, que busca constantemente maneras de quebrantar la integridad de los siervos de Dios, atacó a Job arruinando a su feliz familia. Luego "hirió a Job con un divieso maligno desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza". Así utilizó Satanás la tragedia y la enfermedad para quebrantar la integridad de Job. (Job 2:6, 7.)

3

La Biblia no da el nombre médico de la enfermedad que padeció Job, aunque sí describe sus síntomas. Su carne se cubrió de cresas, se le formaron costras en la piel y esta se descompuso. Su aliento era repugnante y su cuerpo hedía. El dolor le carcomía. (Job 7:5; 19:17; 30:17, 30.) Job se sentaba sobre cenizas en su agonía, y se rascaba con un fragmento de vasija de barro. (Job 2:8.) ¡Qué lamentable escena!

4

¿Cómo reaccionaría usted si se viera afligido por una grave enfermedad como aquella? Hoy, Satanás no ataca a los siervos de Dios con enfermedades, como hizo en el caso de Job. De todos modos, debido a la imperfección humana, las presiones de la vida cotidiana y el deterioro del medio ambiente, es de esperar que de vez en cuando algún familiar enferme. A pesar de las medidas preventivas que adoptemos, todos somos susceptibles de padecer enfermedades, aunque pocos suframos tanto como Job. Cuando la enfermedad invade nuestro hogar, puede constituir un verdadero reto. Veamos, pues, cómo nos ayuda la Biblia a enfrentarnos a este enemigo siempre presente de la humanidad. (Eclesiastés 9:11; 2 Timoteo 3:16.)

CÓMO

DEBEMOS REACCIONAR

5

El trastorno del ritmo normal de la vida, no importa cuál sea la causa, siempre ocasiona dificultades, lo que es especialmente cierto si el motivo es una enfermedad prolongada. Incluso una enfermedad breve requiere cambios, concesiones y sacrificios. Es posible que los familiares sanos deban cuidarse de no hacer ruido para que el enfermo pueda descansar. Quizá tengan que renunciar a ciertas actividades. La realidad es que en la mayoría de las familias, hasta los niños se compadecen del hermano o el padre enfermo, aunque a veces haya que recordarles que tengan consideración. (Colosenses 3:12.) En el caso de las dolencias temporales, la familia normalmente está dispuesta a hacer lo que sea necesario. Además, cada familiar espera la misma consideración si él enferma. (Mateo 7:12.)

6

¿Qué ocurre, sin embargo, si la enfermedad es muy grave y el trastorno que causa es drástico y prolongado, como cuando un familiar sufre una parálisis, la enfermedad de Alzheimer o cualquier otra enfermedad degenerativa? Otro problema lo constituyen las enfermedades mentales, como la esquizofrenia. Normalmente, la reacción inicial en estos casos es sentir lástima, entristecerse porque un ser querido está sufriendo tanto. Sin embargo, al sentimiento de lástima pueden seguirle otras reacciones. Cuando los familiares empiezan a sentir los efectos en su vida, las limitaciones que impone a su libertad el enfermo, es posible que alguno se resienta y se pregunte: "¿Por qué tiene que sucederme esto a mí?".

7

Parece que la esposa de Job pensó de manera similar. Recordemos que ya había perdido a sus hijos. Sin duda, esta sucesión de tragedias la abatió cada vez más. Finalmente, cuando vio a su esposo, antes tan activo y enérgico, afligido por una enfermedad dolorosa y repugnante, parece que perdió de vista el factor fundamental que trascendía a todas las tragedias: la relación que ambos tenían con Dios. La Biblia dice: "Finalmente su esposa le dijo: '¿Todavía estás reteniendo firmemente tu integridad? ¡Maldice a Dios, y muere!'". (Job 2:9.)

8

A muchos les frustra, e incluso les enoja, que la enfermedad de otra persona cambie radicalmente su vida. De todos modos, el cristiano que razona sobre la situación debe poder percibir que esta le ofrece la oportunidad de demostrar la autenticidad de su amor. El amor verdadero "es sufrido, bondadoso [...] [y] no busca sus propios intereses. [...] Todas las cosas las soporta, todas las cree, todas las espera, todas las aguanta". (1 Corintios 13:4-7.) En vez de permitir que los sentimientos negativos nos dominen, debemos hacer todo lo posible por controlarlos. (Proverbios 3:21.)

9

¿Qué puede hacerse para salvaguardar el bienestar espiritual y emocional de la familia que tiene a uno de sus miembros gravemente enfermo? Es comprensible que cada enfermedad requiera un cuidado y un tratamiento concretos, y no sería propio que esta publicación recomendara ningún tipo de atención médica ni cuidado doméstico en particular. Sin embargo, en sentido espiritual, Jehová "está levantando a todos los que están encorvados". (Salmo 145:14.) El rey David escribió: "Feliz es cualquiera que obra con consideración para con el de condición humilde; en el día de calamidad Jehová le proveerá escape. Jehová mismo lo guardará y lo conservará vivo. [...] Jehová mismo lo sustentará sobre un diván de enfermedad". (Salmo 41:1-3.) Jehová conserva vivos a sus siervos en sentido espiritual, incluso cuando se les somete a una prueba emocional que sobrepasa su capacidad de resistencia. (2 Corintios 4:7.) Muchas personas que han tenido que afrontar enfermedades graves en la familia se han hecho eco de las palabras del salmista: "He sido afligido en gran grado. Oh Jehová, consérvame vivo conforme a tu palabra". (Salmo 119:107.)

ESPÍRITU

CURATIVO

10

"El espíritu de un hombre puede soportar su dolencia —dice un proverbio bíblico—; pero en cuanto al espíritu herido, ¿quién puede aguantarlo?" (Proverbios 18:14.) El trauma no solo puede afligir el "espíritu de un hombre", sino también el de una familia. No obstante, "un corazón calmado es la vida del organismo de carne". (Proverbios 14:30.) El que una familia supere las enfermedades, graves o no, depende en buena medida de la actitud de sus componentes, es decir, de su espíritu. (Compárese con Proverbios 17:22.)

11

Después de solo seis años de matrimonio, una cristiana tuvo que pasar por la prueba de ver a su esposo paralizado por una apoplejía. "Mi esposo perdió casi totalmente la facultad del habla, y era muy difícil conversar con él —recuerda—. El esfuerzo mental que tenía que hacer para comprender lo que quería decirme era inmenso." Y no hay que pasar por alto la agonía y frustración que debió experimentar el marido. ¿Qué hizo esa pareja? Aunque vivía lejos de la congregación cristiana, la hermana hizo todo cuanto pudo por conservar su fortaleza espiritual y se mantuvo al día con toda la información más reciente de la organización, así como con el alimento espiritual que suministran periódicamente las revistas La Atalaya y ¡Despertad! Esto le dio la fortaleza espiritual que necesitaba para atender a su querido esposo hasta su muerte, cuatro años más tarde.

12

En el caso de Job, fue él mismo, el afligido, quien se mantuvo fuerte. "¿Aceptaremos solamente lo que es bueno de parte del Dios verdadero, y no aceptaremos también lo que es malo?", preguntó a su esposa. (Job 2:10.) No extraña que más tarde el discípulo Santiago citara a Job como un ejemplo sobresaliente de paciencia y aguante. En Santiago 5:11 leemos: "Ustedes han oído del aguante de Job y han visto el resultado que Jehová dio, que Jehová es muy tierno en cariño, y misericordioso". De igual modo hoy, la disposición valerosa del enfermo ha ayudado en muchas ocasiones a otros familiares a mantener una actitud positiva.

13

La mayoría de quienes han tenido a familiares enfermos concuerdan en que es natural que al principio sea difícil aceptar los hechos. También señalan que es muy importante el modo de ver la situación. Los cambios y modificaciones en la rutina familiar pueden resultar difíciles al principio. Pero si nos esforzamos, podremos adaptarnos a la nueva situación. En el intento, es importante que no comparemos nuestras circunstancias con las de otras personas que no tienen familiares enfermos, pensando que su vida es más fácil y que nuestra situación no es justa. De hecho, nadie conoce en realidad las cargas que los demás tienen que sobrellevar. Las siguientes palabras de Jesús son un consuelo para todos los cristianos: "Vengan a mí, todos los que se afanan y están cargados, y yo los refrescaré". (Mateo 11:28.)

ORDEN

DE PRIORIDADES

14

Ante una enfermedad grave, la familia debe recordar estas palabras inspiradas: "En la multitud de consejeros hay logro". (Proverbios 15:22.) Los componentes de la familia podrían reunirse y analizar la situación propiciada por la enfermedad. Sería muy apropiado hacerlo con oración y buscando la dirección de la Palabra de Dios. (Salmo 25:4.) ¿Qué debe tratarse en esa ocasión? Bien, deben tomarse decisiones relativas al tratamiento médico, el presupuesto y la familia. ¿Quién va ser el primer responsable de cuidar al enfermo? ¿Cómo cooperará el resto de la familia? ¿Cómo afectarán a toda la familia los planes que se hagan? ¿Cómo se satisfarán las necesidades espirituales y de otra índole del familiar que atienda al enfermo?

15

Pedir a Jehová sinceramente su dirección, meditar en su Palabra y seguir con decisión el camino que la Biblia indica suele resultar en bendiciones que superan nuestras expectativas. Es posible que la enfermedad del familiar no remita. Pero apoyarse en Jehová siempre producirá los mejores resultados en cualquier situación. (Salmo 55:22.) El salmista escribió: "Tu propia bondad amorosa, oh Jehová, siguió sustentándome. Cuando mis pensamientos inquietantes llegaron a ser muchos dentro de mí, tus propias consolaciones empezaron a acariciar mi alma". (Salmo 94:18, 19; véase también Salmo 63:6-8.)

CÓMO

AYUDAR A LOS HIJOS

16

Las enfermedades graves pueden generar problemas entre los hijos. Es importante que los padres los ayuden a entender las necesidades que han surgido y cómo pueden colaborar. Si quien enferma es un hijo, debe ayudarse a sus hermanos a comprender que la atención y el cuidado adicionales que el enfermo está recibiendo no significan que se le quiera más que a ellos. Los padres no deben permitir que se susciten resentimientos ni rivalidades, sino que deben ayudar a los demás hijos a estrechar su relación y afecto entre sí, a la vez que cooperan en solventar la situación causada por la enfermedad.

17

Los niños pequeños normalmente reaccionan mejor si los padres apelan a sus sentimientos que si les dan explicaciones largas o complicadas sobre la enfermedad, aunque se les puede dar una idea de la dolencia que aqueja al enfermo. Si los hijos sanos se dan cuenta de cómo la enfermedad impide al doliente hacer muchas de las cosas que para ellos no suponen ninguna dificultad, es más probable que aumente su "amor fraternal" y que sean "tiernamente compasivos". (1 Pedro 3:8.)

18

A los hijos mayores se les debe ayudar a entender que existe una situación difícil que requiere el sacrificio de todos los miembros de la familia. Como hay que sufragar la atención médica y los medicamentos, es posible que los padres no puedan dar todo lo que deseen a los demás hijos. ¿Se resentirán estos y pensarán que se les está privando de lo que les corresponde? ¿O entenderán la situación y estarán dispuestos a hacer los sacrificios necesarios? Mucho depende de cómo se trate el asunto y del espíritu que se genere en la familia. De hecho, en muchas familias la enfermedad de uno de sus componentes ha permitido a los padres educar a sus hijos en la línea del consejo paulino: "No haciendo nada movidos por espíritu de contradicción ni por egotismo, sino considerando con humildad mental que los demás son superiores a ustedes, no vigilando con interés personal solo sus propios asuntos, sino también con interés personal los de los demás". (Filipenses 2:3, 4.)

CÓMO

DEBE CONSIDERARSE EL TRATAMIENTO MÉDICO

19

Los cristianos equilibrados no objetan al tratamiento médico en tanto este no contravenga la ley divina. Cuando un familiar enferma, buscan rápidamente la ayuda necesaria para aliviar su dolencia. Es posible que haya que sopesar opiniones médicas opuestas. Además, en los últimos años se han presentado nuevos trastornos y enfermedades, para muchos de los cuales no hay ningún tratamiento generalmente aceptado. A veces incluso es difícil obtener un diagnóstico exacto. ¿Qué debe hacer el cristiano en esos casos?

20

Aunque uno de los escritores bíblicos era médico y el apóstol Pablo ofreció consejo médico útil a su amigo Timoteo, las Escrituras son una guía moral y espiritual, no un tratado de medicina. (Colosenses 4:14; 1 Timoteo 5:23.) De modo que en cuestión de tratamiento médico, el cabeza de familia cristiano debe tomar su propia decisión equilibrada. Puede que desee contrastar opiniones médicas. (Compárese con Proverbios 18:17.) Sin duda desea la mejor ayuda disponible para el familiar enfermo, que la mayoría procura en la medicina convencional. Otros se sienten más cómodos con terapias alternativas. Aquí también entra la decisión personal. Sin embargo, al afrontar problemas de salud, los cristianos siguen permitiendo que 'la palabra de Dios sea una lámpara para su pie y una luz para su vereda'. (Salmo 119:105.) Siguen observando las directrices expuestas en la Biblia. (Isaías 55:8, 9.) Por ello, evitan cualquier técnica de diagnóstico que tenga visos de espiritismo y también tratamientos que violen los principios bíblicos. (Salmo 36:9; Hechos 15:28, 29; Revelación 21:8.)

21

Este fue el caso de una joven asiática. Poco después de empezar a estudiar la Biblia con los testigos de Jehová, dio a luz prematuramente a una niña que pesaba solo 1.470 gramos. Se angustió cuando un médico le dijo que la niña sería retrasada mental y nunca aprendería a andar. El doctor le aconsejó que entregara a su hija a una institución. Su esposo tenía dudas en cuanto a qué hacer. ¿A quién podía recurrir?

22

Ella cuenta: "Recuerdo haber aprendido en la Biblia que 'los hijos son una herencia de parte de Jehová; el fruto del vientre es un galardón'". (Salmo 127:3.) De modo que decidió llevarse esa "herencia" a casa y cuidarla. Al principio, la tarea se le hizo difícil, pero con la ayuda de los amigos cristianos de la congregación local de los testigos de Jehová, la mujer logró salir adelante y dar a su hija la ayuda especial que requería. Doce años más tarde, la niña asistía a las reuniones del Salón del Reino y disfrutaba de la compañía de los demás jóvenes. La madre comenta: "Estoy muy agradecida de que los principios bíblicos me impulsaran a hacer lo que debía. La Biblia me ayudó a mantener una conciencia limpia ante Jehová Dios y a no lamentar el resto de mi vida una mala decisión".

23

Las enfermedades no estarán siempre con nosotros. El profeta Isaías habló del tiempo en el que "ningún residente dirá: 'Estoy enfermo'". (Isaías 33:24.) Esa promesa se cumplirá en el nuevo mundo que se acerca. Sin embargo, hasta que ese mundo llegue, tenemos que enfrentarnos a la enfermedad y a la muerte. Felizmente, la palabra de Dios nos da la ayuda y la dirección que necesitamos. Las normas de conducta básicas que suministra la Biblia son intemporales y trascienden las opiniones en constante cambio de los seres humanos imperfectos. En consecuencia, la persona sensata concuerda con lo que escribió el salmista: "La ley de Jehová es perfecta, hace volver el alma. El recordatorio de Jehová es fidedigno, hace sabio al inexperto. [...] Las decisiones judiciales de Jehová son verdaderas; han resultado del todo justas [...]; en guardarlas hay un galardón grande". (Salmo 19:7, 9, 11.)

¿CÓMO

PUEDEN AYUDAR ESTOS PRINCIPIOS BÍBLICOS A LA FAMILIA A AFRONTAR LA ENFERMEDAD GRAVE Y LOS TRASTORNOS QUE CAUSA?

El amor es sufrido y aguanta todas las cosas. (1 Corintios 13:4-7.)

Es importante cultivar un buen espíritu. (Proverbios 18:14.)

Es conveniente pedir consejo antes de tomar decisiones importantes. (Proverbios 15:22.)

Jehová nos apoya cuando se presentan dificultades en la vida. (Salmo 55:22.)

La Palabra de Jehová es una guía en toda situación. (Salmo 119:105.)

[Preguntas

del estudio]

1, 2. ¿Cómo intentó quebrantar Satanás la integridad de Job valiéndose de la tragedia y la enfermedad?

3. ¿Cuáles eran los síntomas de la enfermedad de Job?

4. ¿Por qué experiencia pasan todas las familias de vez en cuando?

5. ¿Cómo suelen reaccionar los familiares ante una enfermedad temporal?

6. ¿Qué reacciones se ven a veces cuando un familiar sufre una enfermedad grave y prolongada?

7. ¿Cómo reaccionó la esposa de Job ante su enfermedad, y qué olvidó al parecer?

8. Cuando un familiar enferma de gravedad, ¿qué texto ayudará a los demás a conservar la actitud apropiada?

9. ¿Qué garantías pueden ayudar espiritual y emocionalmente a la familia cuando un miembro enferma de gravedad?

10, 11. a) ¿Qué factor es fundamental para que la familia afronte con éxito la enfermedad? b) ¿Cómo afrontó una mujer la enfermedad de su esposo?

12. Como en el caso de Job, ¿qué aportación hace a veces el mismo enfermo?

13. ¿Qué comparación no debe hacer la familia que tiene a uno de sus miembros enfermo de gravedad?

14. ¿Qué prioridades deben establecerse?

15. ¿Qué apoyo da Jehová a las familias que pasan por una enfermedad grave?

16, 17. ¿Qué puede explicarse a los hijos sobre la enfermedad de un hermano suyo?

18. ¿Cómo puede ayudarse a los hijos mayores a entender los problemas que causa la enfermedad, y cómo puede beneficiarlos esto?

19, 20. a) ¿Qué responsabilidad tiene el cabeza cuando un familiar enferma? b) Aunque la Biblia no es un libro de medicina, ¿qué directrices ofrece para afrontar la enfermedad?

21, 22. ¿Cómo razonó una joven asiática sobre un principio bíblico, y cómo la benefició su decisión?

23. ¿Qué consuelo da la Biblia a los enfermos y a aquellos que los atienden?

[Ilustración

de la página 118]

El cristiano muestra la profundidad de su amor cuando su cónyuge enferma

[Ilustración

de la página 125]

Los problemas pueden resolverse si la familia actúa unida

Capítulo

11

Mantengamos

la paz en la familia

FELICES son aquellos que viven en familias en las que reinan el amor, la comprensión y la paz. Es de esperar que este sea su caso. No obstante, la triste realidad es que un sinnúmero de familias distan mucho de ajustarse a esa descripción y se hallan divididas por una razón u otra. ¿Qué separa a las familias? En este capítulo analizaremos tres factores. En algunas, no todos sus miembros profesan la misma fe. En otras, es posible que los hijos no tengan los mismos padres biológicos. En otras, la causa de la división es la lucha por conseguir el sustento o el deseo de poseer más bienes materiales. Ahora bien, las circunstancias que dividen a una familia pueden no afectar a otra. ¿En qué radica la diferencia?

2

Un factor es el punto de vista. Si tratamos sinceramente de entender el punto de vista de los demás, es más probable que podamos percibir cómo mantener la unidad familiar. Otro factor es la fuente del consejo. Muchas personas siguen el consejo de compañeros de trabajo, vecinos, columnistas de periódicos u otras guías humanas. Sin embargo, hay quienes investigan qué dice la Palabra de Dios sobre su situación, y luego obran en consecuencia. ¿Cómo puede ayudar este proceder a mantener la paz en la familia? (2 Timoteo 3:16, 17.)

SI

EL ESPOSO PROFESA OTRA FE

3

La Biblia aconseja enérgicamente que no nos casemos con nadie que profese otra fe religiosa. (Deuteronomio 7:3, 4; 1 Corintios 7:39.) Sin embargo, es posible que la mujer aprenda la verdad de la Biblia una vez casada y que su esposo no la acepte. ¿Qué hacer en ese caso? Por supuesto, los votos matrimoniales siguen vigentes. (1 Corintios 7:10.) La Biblia recalca la permanencia del matrimonio y anima a los casados a resolver las diferencias en vez de huir de ellas. (Efesios 5:28-31; Tito 2:4, 5.) ¿Qué hacer, entonces, si el esposo se opone firmemente a que la esposa practique la religión de la Biblia? Es posible que intente impedir que ella asista a las reuniones de la congregación, y que no quiera que vaya de casa en casa hablando de religión. ¿Qué debe hacer la esposa?

4

En primer lugar puede preguntarse: '¿Por qué piensa así mi esposo?'. (Proverbios 16:20, 23.) Si él no entiende bien lo que está haciendo su esposa, es posible que se preocupe por ella. O puede ser que sus familiares lo presionen porque esta no participa en ciertas costumbres que son importantes para ellos. "Me sentía solo y abandonado en casa", dijo un esposo. Este hombre pensaba que la religión le había arrebatado a su esposa. No obstante, el orgullo le impedía admitir que se sentía solo. Posiblemente el esposo necesite que su esposa le asegure que su amor a Jehová no menoscaba en absoluto el amor que siente por él. También es importante que pase tiempo con su esposo.

5

Sin embargo, hay otro factor relevante para tratar la situación con sensatez. La Palabra de Dios exhorta a las esposas: "Estén en sujeción a sus esposos, como es decoroso en el Señor". (Colosenses 3:18.) De modo que previene contra el espíritu de independencia. Además, al decir "como es decoroso en el Señor", este texto indica que la sujeción al esposo debe asimismo tomar en consideración la sujeción al Señor. Ambas deben equilibrarse.

6

La asistencia a las reuniones de la congregación y dar testimonio de su fe bíblica son aspectos importantes de la adoración verdadera que no debe descuidar el cristiano. (Romanos 10:9, 10, 14; Hebreos 10:24, 25.) ¿Qué haríamos, pues, si un ser humano nos mandara directamente que no obedeciéramos un requisito específico de Dios? Los apóstoles de Jesucristo declararon: "Tenemos que obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres". (Hechos 5:29.) Su ejemplo suministra un precedente que es aplicable a muchas situaciones de la vida. ¿Nos impulsará el amor a Jehová a rendirle la devoción que justamente le pertenece? Al mismo tiempo, ¿harán el amor y el respeto que le tenemos a nuestro esposo que intentemos rendir dicha devoción de un modo que él pueda aceptar? (Mateo 4:10; 1 Juan 5:3.)

7

Jesús mostró que esto no sería posible. Advirtió que debido a la oposición a la adoración verdadera, los miembros creyentes de algunas familias se sentirían desgajados del resto de la familia, como por la acción de una espada. (Mateo 10:34-36.) Una mujer japonesa vivió esta experiencia. Su esposo se opuso a su religión durante once años. La maltrató con severidad y muchas veces ni siquiera le permitió entrar en casa. Pero ella perseveró, y también recibió la ayuda de los hermanos de la congregación cristiana. Oró incesantemente y obtuvo mucho ánimo de las palabras de 1 Pedro 2:20. Esta cristiana estaba convencida de que, si permanecía firme, algún día su esposo se decidiría a servir a Jehová con ella. Y así fue.

8

Hay muchas maneras prácticas de influir en la actitud del cónyuge. Por ejemplo, si el esposo no está de acuerdo con la religión de su esposa, esta no debe darle razones válidas de queja en otras facetas de la vida. Por ello, la esposa debe mantener la casa limpia, cuidar su apariencia personal, ser cariñosa y también agradecida. No debe criticar a su esposo, sino apoyarlo y mostrarle que reconoce su jefatura. Tampoco toma represalias cuando piensa que ha sido víctima de una injusticia. (1 Pedro 2:21, 23.) Tiene en cuenta que todos somos imperfectos, y es la primera en pedir disculpas si surge una disputa. (Efesios 4:26.)

9

La asistencia a las reuniones no es justificación para no tener las comidas preparadas a tiempo. Ella puede salir al ministerio cristiano cuando su marido no está en casa. La esposa cristiana sensata no predica a su esposo si él no lo desea. Más bien, sigue este consejo del apóstol Pedro: "Ustedes, esposas, estén en sujeción a sus propios esposos, a fin de que, si algunos no son obedientes a la palabra, sean ganados sin una palabra por la conducta de sus esposas, por haber sido ellos testigos oculares de su conducta casta junto con profundo respeto". (1 Pedro 3:1, 2.) Las esposas cristianas procuran reflejar plenamente en su vida los frutos del espíritu de Dios. (Gálatas 5:22, 23.)

CUANDO

LA ESPOSA NO ES CREYENTE

10

¿Qué puede hacerse cuando el esposo es el creyente y la esposa no? La Biblia da el debido consejo. Dice: "Si algún hermano tiene esposa incrédula, y sin embargo ella está de acuerdo en morar con él, no la deje". (1 Corintios 7:12.) También aconseja a los esposos: "Sigan amando a sus esposas". (Colosenses 3:19.)

11

Si nuestra esposa profesa otra fe, debemos esforzarnos especialmente por respetarla y tomar en consideración sus sentimientos. Como todo ser adulto, es libre hasta cierto punto de practicar sus creencias religiosas, aunque no concordemos con estas. No esperemos que la primera vez que hablemos con ella sobre nuestra fe abandone sus creencias de toda la vida por otras nuevas. En vez de decirle bruscamente que las costumbres religiosas que tanto ella como su familia han practicado por mucho tiempo son falsas, tenemos que esforzarnos con paciencia por razonar con ella sobre la base de las Escrituras. Es posible que se sienta descuidada si dedicamos mucho tiempo a las actividades de la congregación. En algunos casos, la oposición a nuestro servicio a Jehová puede traducirse en un sencillo mensaje: "Necesito que me dediques más tiempo". Seamos pacientes. Nuestra consideración amorosa puede ayudarla con el tiempo a abrazar la adoración verdadera. (Colosenses 3:12-14; 1 Pedro 3:8, 9.)

EDUCACIÓN

DE LOS HIJOS

12

La educación espiritual de los hijos es a veces problemática en la familia dividida por motivos religiosos. ¿Cómo deben aplicarse los principios bíblicos? La Biblia asigna al padre la responsabilidad principal de educar a los hijos, pero la madre también desempeña un papel importante. (Proverbios 1:8; compárese con Génesis 18:19; Deuteronomio 11:18, 19.) El padre sigue siendo el cabeza de familia aunque no acepte la jefatura de Cristo.

13

Algunos esposos incrédulos no ponen objeción a que la madre eduque a los hijos en materia religiosa, pero otros se oponen a ello. ¿Qué puede hacerse si el esposo no permite que la esposa lleve a los hijos a las reuniones de la congregación o incluso le prohíbe que estudie la Biblia con ellos en casa? En ese caso, la esposa debe equilibrar sus diferentes obligaciones: la que tiene con Jehová Dios, la que tiene con su esposo y la que tiene con sus queridos hijos. ¿Cómo pueden conciliarse estas?

14

Ante todo, hay que hacerlo motivo de oración. (Filipenses 4:6, 7; 1 Juan 5:14.) Pero a la postre, la esposa debe decidir cómo proceder. Si actúa con prudencia, aclarando al esposo que no es su intención desafiar su jefatura, es posible que con el tiempo remita la oposición. Aun si el esposo le prohíbe llevar a los hijos a las reuniones o estudiar la Biblia formalmente con ellos, es posible enseñarles de otras maneras. Mediante la conversación diaria y el buen ejemplo, puede inculcar en ellos amor a Jehová, fe en su Palabra, respeto a los padres —incluido el padre—, interés por los demás y buenos hábitos de trabajo. Con el tiempo, es posible que el padre se percate de los buenos resultados y reconozca el valor de la labor de su esposa. (Proverbios 23:24.)

15

Si el esposo es creyente y la esposa no, él debe asumir la responsabilidad de criar a sus hijos "en la disciplina y regulación mental de Jehová". (Efesios 6:4.) Al hacerlo, debe ser razonable y tratar a su esposa con bondad y amor.

SI

LOS PADRES PROFESAN OTRA FE

16

Ya no es infrecuente que incluso hijos menores de edad abracen una religión diferente a la de sus padres. ¿Es ese tu caso? Si así es, la Biblia tiene consejo para ti.

17

La Palabra de Dios dice: "Sean obedientes a sus padres en unión con el Señor, porque esto es justo: 'Honra a tu padre y a tu madre'". (Efesios 6:1, 2.) Estas palabras implican tener un respeto saludable a los padres. Sin embargo, siendo importante la obediencia a los padres, esta no debe pasar por alto al Dios verdadero. Cuando el hijo alcanza edad suficiente para tomar decisiones, es más responsable de sus actos. Esto no es cierto solo en lo relativo a la ley civil, sino especialmente en lo que respecta a la ley divina. "Cada uno de nosotros rendirá cuenta de sí mismo a Dios", dice la Biblia. (Romanos 14:12.)

18

Si tus creencias resultan en que hagas cambios en tu vida, intenta comprender el punto de vista de tus padres. Probablemente les complazca ver que, al estudiar y aplicar lo que aprendes en la Biblia, eres más respetuoso, más obediente, más cumplidor con lo que te piden. Sin embargo, si tu nueva fe también te lleva a rechazar creencias y costumbres que para ellos son importantes, pueden pensar que estás despreciando la herencia familiar. Es posible que también teman por tu bienestar, si lo que haces no es popular en la comunidad o desvía tu atención de objetivos que en su opinión te ayudarían a prosperar en sentido material. El orgullo también puede constituir una barrera. Tal vez piensen que en realidad lo que les dices es que tú estás en lo cierto y ellos están equivocados.

19

Por lo tanto, tan pronto como sea posible, intenta que tus padres conozcan a un anciano o a otros Testigos maduros de la congregación. Invita a tus padres a visitar el Salón del Reino para que oigan por sí mismos lo que allí se dice y para que conozcan la clase de personas que son los testigos de Jehová. Con el tiempo, quizá la actitud de tus padres se ablande. Incluso en los casos en los que los padres se oponen rotundamente a la religión de su hijo, le rompen las publicaciones bíblicas y le prohíben asistir a las reuniones cristianas, normalmente hay oportunidades de leer en otro lugar, hablar con compañeros cristianos y dar testimonio y ayudar a los demás de manera informal. También puedes orar a Jehová. Algunos jóvenes tienen que esperar a alcanzar la edad suficiente para independizarse de la familia antes de poder hacer más. Ahora bien, sin importar la situación de tu hogar, no olvides 'honrar a tu padre y a tu madre'. Contribuye a la paz de tu familia. (Romanos 12:17, 18.) Sobre todo, busca la paz con Dios.

EL

RETO DE SER PADRASTROS

20

En numerosos hogares, la situación que presenta el mayor reto no es de naturaleza religiosa, sino biológica. En muchas familias actuales hay hijos de matrimonios anteriores de uno o de ambos padres. En tales familias, los hijos pueden ser presa de los celos y el resentimiento o quizá enfrentarse a un conflicto de lealtades. Por consiguiente, es posible que rechacen el esfuerzo sincero de los padrastros por ser unos buenos padres. ¿Qué puede ayudar a las familias con hijastros a tener éxito?

21

Debe reconocerse que, pese a que las circunstancias son especiales, los principios bíblicos que producen buenos resultados en otras familias también son aplicables en este caso. Pasar por alto esos principios puede parecer una solución viable momentánea, pero a la larga solo agravará los problemas. (Salmo 127:1; Proverbios 29:15.) Hay que cultivar sabiduría y discernimiento: sabiduría para seguir los principios piadosos a fin de segar beneficios a largo plazo, y discernimiento para determinar por qué los familiares se comportan o hablan como lo hacen. También es necesaria la empatía. (Proverbios 16:21; 24:3; 1 Pedro 3:8.)

22

Si somos padrastros, quizá recordemos que antes los hijos nos aceptaban como amigos de la familia. Pero al convertirnos en parte de ella, es posible que las actitudes cambien. Los hijos recuerdan al padre que ya no vive con ellos, y puede que se enfrenten a un conflicto de lealtades creyendo que queremos arrebatarles el afecto que tienen al padre ausente. A veces quizá nos recuerden sin rodeos que no somos su padre o su madre. Estas afirmaciones duelen. Pero la Biblia dice: "No te des prisa en tu espíritu a sentirte ofendido". (Eclesiastés 7:9.) Entender las emociones de los hijos requiere discernimiento y empatía.

23

Estas cualidades son fundamentales cuando se disciplina a los hijos. Es esencial asimismo que la disciplina sea coherente. (Proverbios 6:20; 13:1.) Y como no todos los hijos son iguales, tampoco lo es la disciplina que necesitan. A algunos padrastros les parece que, al menos al principio, es mejor que el padre biológico se encargue de este aspecto de la crianza. Por otra parte, es esencial que ambos padres estén de acuerdo con la disciplina y la sostengan, no favoreciendo a sus propios hijos en detrimento de los hijastros. (Proverbios 24:23.) La obediencia es importante, pero también hay que tener en cuenta que algunos errores se deben a la imperfección. No reaccionemos de forma exagerada. La disciplina debe templarse con el amor. (Colosenses 3:21.)

24

Las conversaciones de familia son un buen aliado para conjurar las dificultades. Ayudan a esta a concentrarse en los asuntos más relevantes de la vida. (Compárese con Filipenses 1:9-11.) También ayudan a todos a ver cómo pueden contribuir a la consecución de los objetivos familiares. Además, las conversaciones familiares francas pueden evitar los problemas morales. Las hijas necesitan entender cómo deben vestirse y comportarse delante de su padrastro o sus hermanastros, y los hijos necesitan consejo sobre cómo comportarse con su madrastra o sus hermanastras. (1 Tesalonicenses 4:3-8.)

25

Se necesita paciencia para enfrentarse al desafío de ser padrastros. Toma tiempo fomentar nuevas relaciones. Ganarse el amor y el respeto de los hijos que no son propios puede ser una tarea colosal. Pero es posible conseguirlo. La clave para la paz en la familia con hijastros es poseer un corazón sabio y entendido junto con un fuerte deseo de agradar a Jehová. (Proverbios 16:20.) Estas cualidades también pueden ayudarnos a afrontar otras situaciones.

¿DIVIDEN

NUESTRO HOGAR LOS INTERESES MATERIALES?

26

Los problemas y las actitudes con respecto a los bienes materiales pueden dividir de muchas formas a las familias. La triste realidad es que las discusiones sobre el dinero y el deseo de ser ricos, o al menos un poco más ricos, deterioran la relación de algunas familias. Este deterioro puede producirse cuando ambos cónyuges trabajan y mantienen cuentas separadas. Aun si se evitan las discusiones, es posible que los horarios de sus respectivos trabajos no les permitan dedicarse mucho tiempo el uno al otro. Una tendencia cada vez más acusada en muchos países es que los padres pasen temporadas largas fuera del hogar —meses o incluso años— para ganar más dinero que el que podrían conseguir en casa. Esta costumbre puede dar lugar a serios problemas.

27

No es posible reglamentar tales situaciones, pues las familias afrontan diferentes presiones y sus necesidades son distintas. De todos modos, el consejo bíblico puede sernos útil. Por ejemplo, Proverbios 13:10 indica que se evita la lucha innecesaria 'consultando juntos'. Esto no significa solo exponer los puntos de vista propios, sino buscar consejo y determinar qué piensa nuestra pareja al respecto. Además, preparar un presupuesto realista contribuye a unificar el esfuerzo de la familia. En algunas ocasiones es necesario, quizá temporalmente, que ambos cónyuges trabajen fuera de casa para sufragar gastos extraordinarios, especialmente cuando tienen hijos u otros familiares a su cargo. En ese caso, el esposo debe demostrar a su esposa que aún dispone de tiempo para ella. Tanto él como los hijos pueden ayudarla en algunos de los quehaceres domésticos que antes realizaba sola. (Filipenses 2:1-4.)

28

Sin embargo, debe tenerse presente que aunque el dinero es necesario en este sistema de cosas, no consigue la felicidad, y aún menos la vida. (Eclesiastés 7:12.) De hecho, conceder demasiada importancia a los bienes materiales puede ocasionarnos la ruina espiritual y moral. (1 Timoteo 6:9-12.) Es mucho mejor buscar primero el Reino de Dios y su justicia, con la seguridad de que Jehová bendecirá nuestros esfuerzos por obtener las cosas necesarias para la vida. (Mateo 6:25-33; Hebreos 13:5.) Si mantenemos los intereses espirituales en primer lugar y buscamos primero la paz con Dios, veremos que nuestra familia, aunque quizá esté dividida por ciertas circunstancias, conseguirá verdadera unidad en lo más importante.

¿CÓMO

PUEDEN AYUDAR ESTOS PRINCIPIOS BÍBLICOS A LA FAMILIA A CONSERVAR LA PAZ EN EL HOGAR?

Los cristianos cultivan discernimiento. (Proverbios 16:21; 24:3.)

El amor y el respeto en el matrimonio no dependen de que se profese la misma fe. (Efesios 5:23, 25.)

El cristiano nunca debe violar deliberadamente la ley de Dios. (Hechos 5:29.)

Los cristianos buscan la paz. (Romanos 12:18.)

No debemos ofendernos enseguida. (Eclesiastés 7:9.)

[Preguntas

del estudio]

1. ¿Qué factores pueden causar división en la familia?

2. ¿Dónde buscan algunos consejo para la vida familiar, pero cuál es la mejor fuente de consejo?

3. a) ¿Qué aconseja la Biblia en cuanto a casarse con alguien que profesa otra fe? b) ¿Qué principios bíblicos son aplicables cuando solo uno de los cónyuges es creyente?

4. ¿De qué manera puede mostrar empatía una esposa si su marido no es creyente?

5. ¿Qué equilibrio debe mantener la esposa cuyo marido no profesa la misma fe?

6. ¿Qué principios debe tener presentes la esposa cristiana?

7. ¿Qué determinación debe tener la esposa cristiana?

8, 9. ¿Cómo debe actuar la esposa para no colocar obstáculos innecesarios ante su esposo?

10. ¿Cómo debe actuar el esposo creyente con su esposa si esta no profesa su misma fe?

11. ¿Cómo puede el esposo demostrar discernimiento y ejercer su jefatura con prudencia si la esposa no es creyente?

12. Aun si los cónyuges son de diferente religión, ¿cómo deben aplicarse los principios bíblicos en la educación de los hijos?

13, 14. ¿Qué puede hacer la esposa si su marido le prohíbe llevar a los hijos a las reuniones cristianas o estudiar con ellos?

15. ¿Cuál es la responsabilidad del padre creyente en cuanto a la educación de los hijos?

16, 17. ¿Qué principios bíblicos deben tener presentes los hijos si aceptan una fe diferente a la de sus padres?

18, 19. Si los hijos tienen una religión diferente a la de sus padres, ¿cómo pueden ayudarlos a entender mejor su fe?

20. ¿Qué sentimientos pueden desarrollar los hijos hacia sus padrastros?

21. A pesar de sus circunstancias especiales, ¿por qué deben los padrastros guiarse por los principios bíblicos?

22. ¿Por qué le puede resultar difícil al hijo aceptar a un padrastro?

23. ¿Cómo puede disciplinarse a los hijastros?

24. ¿Qué puede contribuir a evitar problemas morales en una familia con hijastros?

25. ¿Qué cualidades contribuyen a la paz en una familia con hijastros?

26. ¿De qué maneras pueden dividir a la familia los problemas económicos y la actitud con respecto a los bienes materiales?

27. ¿Qué principios pueden ayudar a la familia con problemas económicos?

28. ¿Qué recordatorios, si se observan, pueden ayudar a la familia a actuar en unidad?

[Ilustración

de la página 130]

Intentemos comprender el punto de vista de la otra persona

[Ilustración

de la página 138]

Seamos padres naturales o padrastros, confiemos en el consejo bíblico

[Recuadro

de la página 139]

LOS

BUENOS MATRIMONIOS PROPICIAN LA DIGNIDAD Y LA PAZ

Hoy muchos hombres y mujeres viven juntos sin ningún compromiso legal. Esta es una situación a la que puede enfrentarse el nuevo creyente. En algunos casos la comunidad o la tribu aprueba la unión, pero no es legal. La norma bíblica requiere que el matrimonio se registre debidamente. (Tito 3:1; Hebreos 13:4.) La Biblia también estipula que los miembros de la congregación cristiana deben ser monógamos. (1 Corintios 7:2; 1 Timoteo 3:2, 12.) Observar esta norma es el primer paso para tener paz en el hogar. (Salmo 119:165.) Los requisitos de Jehová no son idealistas ni gravosos. Lo que Dios nos enseña es para nuestro beneficio. (Isaías 48:17, 18.)

Capítulo

12

Podemos

superar los problemas que perjudican a la familia

EL VIEJO automóvil está recién lavado y encerado. Los transeúntes observan su brillo y les parece como nuevo. Pero debajo de la superficie el óxido está corroyendo la carrocería. Lo mismo sucede en el caso de algunas familias. Aunque las apariencias externas son de normalidad, las caras sonrientes enmascaran el temor y el dolor. En la intimidad, algunos elementos corroen la paz familiar. Dos problemas que producen este efecto son el alcoholismo y la violencia.

EL

PERJUICIO DEL ALCOHOLISMO

2

La Biblia no condena la ingestión moderada de bebidas alcohólicas, pero sí la borrachera. (Proverbios 23:20, 21; 1 Corintios 6:9, 10; 1 Timoteo 5:23; Tito 2:2, 3.) Ahora bien, el alcoholismo es más que la borrachera; es una dependencia física y psíquica de las bebidas alcohólicas. No solo los adultos pueden ser alcohólicos, sino, lamentablemente, también los jóvenes.

3

La Biblia indicó hace mucho tiempo que el abuso de las bebidas alcohólicas puede desbaratar la paz familiar. (Deuteronomio 21:18-21.) Los efectos corrosivos del alcohol afectan a toda la familia. El cónyuge concentra sus esfuerzos en impedir que el alcohólico siga bebiendo o en afrontar su comportamiento impredecible. Intenta ocultar las bebidas, tirarlas, esconder el dinero al alcohólico y apelar a su amor a la familia, a la vida e incluso a Dios, pero este sigue bebiendo. Al fracasar los intentos por conseguir que su pareja deje de beber, le invade un sentimiento de frustración e ineptitud. Es posible que sienta temor, ira, culpa, nerviosismo, ansiedad y pérdida de amor propio.

4

Los hijos no escapan de los efectos de tener un padre alcohólico. Algunos son víctimas de maltrato físico, y otros, de abusos deshonestos. Es posible que incluso se sientan culpables de que su padre o su madre sean alcohólicos. El comportamiento incoherente del familiar alcohólico suele convertirlos en seres desconfiados. Como no pueden hablar cómodamente de lo que sucede en casa, los hijos aprenden a reprimir sus sentimientos, a menudo con perjuicio para su salud. (Proverbios 17:22.) Algunos niños arrastran hasta la edad adulta esa falta de confianza en sí mismos y de amor propio.

¿QUÉ

PUEDE HACER LA FAMILIA?

5

Aunque muchas autoridades dicen que el alcoholismo no tiene cura, reconocen que es posible conseguir cierta recuperación mediante la abstinencia total. (Compárese con Mateo 5:29.) Sin embargo, no es fácil lograr que un alcohólico acepte ayuda, pues este normalmente niega su problema. No obstante, cuando los familiares dan los pasos necesarios para resolver la situación que el alcoholismo ha provocado, es posible que el afectado empiece a reconocer que en realidad tiene ese problema. Un médico que ha ayudado a muchos alcohólicos y a sus familias dijo: "Creo que lo más importante es que la familia sencillamente siga su vida normal de la manera más provechosa posible. El alcohólico tiene que percibir que cada vez es mayor el contraste entre él y el resto de la familia".

6

Si hay un alcohólico en nuestra familia, el consejo inspirado de la Biblia puede ayudarnos a vivir de la manera más provechosa posible. (Isaías 48:17; 2 Timoteo 3:16, 17.) Veamos algunos principios que han ayudado a las familias a afrontar con éxito el problema del alcoholismo.

7

Deje de culparse a mismo. La Biblia dice: "Cada uno llevará su propia carga de responsabilidad" y "cada uno de nosotros rendirá cuenta de sí mismo a Dios". (Gálatas 6:5; Romanos 14:12.) Es posible que el alcohólico responsabilice de su condición a sus familiares. Algunos dicen: "Si me trataran mejor, no bebería". Prestar oídos a esa justificación es animarlos a que sigan bebiendo. Pero aunque seamos víctimas de las circunstancias o de otras personas, todos nosotros, incluidos los alcohólicos, somos responsables de lo que hacemos. (Compárese con Filipenses 2:12.)

8

No piense que siempre debe proteger al alcohólico de las consecuencias de la bebida. El proverbio bíblico que habla del hombre enfurecido es aplicable asimismo al alcohólico: "Si lo libraras, también habrías de seguir haciéndolo vez tras vez". (Proverbios 19:19.) Debe dejarse que el alcohólico sufra las consecuencias de la bebida. Que él mismo limpie lo que ensucia o llame al trabajo la mañana siguiente a la borrachera.

9

Acepte la ayuda de los demás. Proverbios 17:17 dice: "Un compañero verdadero ama en todo tiempo, y es un hermano nacido para cuando haya angustia". El alcohólico causa angustia a la familia, y, por lo tanto, usted necesita ayuda. No vacile en confiar en los 'compañeros verdaderos' para que se la presten. (Proverbios 18:24.) Otras personas que comprenden el problema o que han afrontado una situación similar pueden ofrecerle recomendaciones prácticas sobre qué hacer o qué evitar. Pero sea equilibrado. No hable con cualquiera, sino con aquellos en quienes confía y que sabe que respetarán su "habla confidencial". (Proverbios 11:13.)

10

Aprenda a confiar en los ancianos cristianos. Los ancianos de la congregación cristiana pueden serle de gran ayuda. Estos hombres maduros están educados en la Palabra de Dios y tienen experiencia en la aplicación de sus principios. Son "como escondite contra el viento y escondrijo contra la tempestad de lluvia, como corrientes de agua en país árido, como la sombra de un peñasco pesado en una tierra agotada". (Isaías 32:2.) Los ancianos cristianos no solo protegen a la congregación en conjunto de las influencias nocivas, sino que también consuelan y confortan a aquellos que tienen problemas, y se interesan personalmente por ellos. Aprovéchese plenamente de su ayuda.

11

Sobre todo, obtenga fuerza de Jehová. La Biblia nos asegura con cariño: "Jehová está cerca de los que están quebrantados de corazón; y salva a los que están aplastados en espíritu". (Salmo 34:18.) Si se siente quebrantado de corazón o aplastado en espíritu debido a las presiones de vivir con un familiar alcohólico, sepa que "Jehová está cerca". Él entiende lo difícil que es su situación familiar. (1 Pedro 5:6, 7.)

12

Creer lo que Jehová dice en su Palabra nos puede ayudar a hacer frente a la ansiedad. (Salmo 130:3, 4; Mateo 6:25-34; 1 Juan 3:19, 20.) Estudiar la Palabra de Dios y vivir de acuerdo con sus principios nos permite recibir la ayuda del espíritu santo de Dios, que nos da "el poder que es más allá de lo normal" para enfrentarnos a la vida cotidiana. (2 Corintios 4:7.)

13

El abuso del alcohol puede ser la causa de otro problema que aflige a muchas familias: la violencia doméstica.

EL

PERJUICIO QUE CAUSA LA VIOLENCIA DOMÉSTICA

14

El primer acto violento de la historia humana fue un incidente de violencia doméstica entre dos hermanos, Caín y Abel. (Génesis 4:8.) Desde entonces, la humanidad se ha visto afligida por todo tipo de violencia doméstica. Hay esposos que maltratan a sus esposas, esposas que agreden a sus esposos, padres que azotan cruelmente a sus hijos pequeños e hijos crecidos que abusan de sus padres mayores.

15

El perjuicio que causa la violencia doméstica trasciende las cicatrices físicas. Una esposa maltratada dijo: "Tengo que hacer frente a fuertes sentimientos de culpa y vergüenza. Por la mañana, la mayor parte de las veces quisiera quedarme en la cama y pensar que todo ha sido una pesadilla". Los hijos que observan o sufren la violencia doméstica pueden convertirse ellos mismos en padres violentos cuando tengan su propia familia.

16

La violencia doméstica no se limita al abuso físico; con frecuencia la agresión es verbal. Proverbios 12:18 dice: "Existe el que habla irreflexivamente como con las estocadas de una espada". Estas "estocadas" que caracterizan la violencia doméstica pueden ser insultos y gritos, así como crítica constante, injurias y amenazas de violencia física. Las heridas de la violencia emocional son invisibles y suelen pasar inadvertidas a los demás.

17

Es especialmente triste el maltrato emocional de los hijos, es decir, la crítica constante y el menosprecio de sus habilidades, inteligencia o valía personal. Ese abuso verbal puede cercenar la confianza del niño en sí mismo. Es cierto que todos los niños necesitan disciplina. Pero la Biblia manda a los padres: "No estén exasperando a sus hijos, para que ellos no se descorazonen". (Colosenses 3:21.)

CÓMO

EVITAR LA VIOLENCIA DOMÉSTICA

18

La violencia se gesta en el corazón y en la mente; nuestro modo de actuar se origina en nuestro modo de pensar. (Santiago 1:14, 15.) La persona violenta tiene que transformar su modo de pensar para despojarse de la agresividad. (Romanos 12:2.) ¿Es posible? Sí. La Palabra de Dios tiene el poder de cambiar a la gente. Puede incluso desarraigar ideas destructivas 'fuertemente atrincheradas'. (2 Corintios 10:4; Hebreos 4:12.) El conocimiento exacto de la Biblia ayuda a cambiar de tal manera a la persona, que se dice que esta se viste de una nueva personalidad. (Efesios 4:22-24; Colosenses 3:8-10.)

19

Cómo ver al cónyuge. La Palabra de Dios dice: "Los esposos deben estar amando a sus esposas como a sus propios cuerpos. El que ama a su esposa, a sí mismo se ama". (Efesios 5:28.) La Biblia también dice que el esposo debe asignar a su esposa "honra como a un vaso más débil". (1 Pedro 3:7.) A las esposas se las exhorta a que "amen a sus esposos" y les tengan "profundo respeto". (Tito 2:4; Efesios 5:33.) Está claro que ningún esposo temeroso de Dios puede decir con razón que honra a su esposa si abusa de ella física o verbalmente. Y ninguna esposa que grita a su esposo, le habla con sarcasmo o lo regaña constantemente puede decir que lo ama y lo respeta de verdad.

20

Cómo ver a los hijos. Los hijos merecen, es más, necesitan, el amor y la atención de los padres. La Palabra de Dios llama a los hijos "una herencia de parte de Jehová" y "un galardón". (Salmo 127:3.) Los padres son responsables ante Jehová de cuidar esa herencia. La Biblia habla de "las cosas características de pequeñuelo" y de la "tontedad" de la niñez. (1 Corintios 13:11; Proverbios 22:15.) A los padres no les debe sorprender que sus hijos actúen 'tontamente'. Los jóvenes no son adultos. Los padres no deben pedir más de sus hijos de lo que es propio de su edad, sus antecedentes familiares y su capacidad. (Véase Génesis 33:12-14.)

21

Cómo ver a los padres mayores. Levítico 19:32 dice: "Ante canas debes levantarte, y tienes que mostrar consideración a la persona del envejecido". De modo que la Ley de Dios fomentaba el tener en alta estima y respetar a las personas mayores. Esto puede resultar difícil cuando un padre mayor es demasiado exigente o está enfermo y no se mueve ni piensa con rapidez. De todos modos, se recuerda a los hijos que sigan "pagando la debida compensación a sus padres". (1 Timoteo 5:4.) Esto significa tratarlos con dignidad y respeto, e incluso ayudarlos económicamente si es necesario. Maltratar a los padres mayores físicamente o de cualquier otra manera es totalmente contrario a la enseñanza bíblica.

22

Cultivemos autodominio. Proverbios 29:11 dice: "Todo su espíritu es lo que el estúpido deja salir, pero el que es sabio lo mantiene calmado hasta lo último". ¿Cómo podemos controlar el espíritu? En vez de dejar que la frustración se apodere de nosotros, zanjemos enseguida las dificultades que surjan. (Efesios 4:26, 27.) Salgamos del lugar si sentimos que vamos a perder el control. Pidamos a Dios que su espíritu santo produzca en nosotros autodominio. (Gálatas 5:22, 23.) Un paseo o un poco de ejercicio físico pueden ayudarnos a controlar las emociones. (Proverbios 17:14, 27.) Procuremos ser 'tardos para la cólera'. (Proverbios 14:29.)

¿SEPARARSE,

O SEGUIR JUNTOS?

23

La Biblia coloca entre las obras condenadas por Dios las "enemistades, contiendas [...], arrebatos de cólera", y dice que "los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios". (Gálatas 5:19-21.) Por lo tanto, quien afirme ser cristiano y repetida e impenitentemente incurra en arrebatos de cólera, quizá incluso maltratando físicamente a su cónyuge e hijos, puede ser expulsado de la congregación cristiana. (Compárese con 2 Juan 9, 10.) De este modo la congregación se mantiene limpia de personas violentas. (1 Corintios 5:6, 7; Gálatas 5:9.)

24

¿Qué puede hacer el cristiano cuyo cónyuge recurre a la violencia física y no da muestras de querer cambiar? Algunos han preferido seguir con el cónyuge violento por una razón u otra. Otros han preferido dejarlo, pensando que corre peligro su salud física, mental y espiritual, y quizá incluso su propia vida. La víctima de maltrato físico tiene que decidir personalmente, ante Jehová, qué hacer en esa situación. (1 Corintios 7:10, 11.) Es posible que amigos bienintencionados, parientes o ancianos cristianos quieran ofrecer ayuda y consejo, pero no deben presionar a la víctima para que tome ninguna decisión en particular. Es su decisión personal. (Romanos 14:4; Gálatas 6:5.)

EL

FIN DE LOS PROBLEMAS QUE PERJUDICAN A LA FAMILIA

25

Cuando Jehová unió a Adán y Eva en matrimonio, no se propuso que problemas como el alcoholismo o la violencia corroyesen a la familia. (Efesios 3:14, 15.) En ella debían reinar el amor y la paz, y cada miembro habría de ver satisfechas sus necesidades mentales, emocionales y espirituales. Con la llegada del pecado, sin embargo, la familia rápidamente se deterioró. (Compárese con Eclesiastés 8:9.)

26

Felizmente, Jehová no ha abandonado su propósito para la familia. Él promete traer un nuevo mundo pacífico en el que las personas "realmente morarán en seguridad, sin nadie que las haga temblar". (Ezequiel 34:28.) En aquel tiempo, el alcoholismo, la violencia doméstica y todos los demás problemas que hoy perjudican a la familia ya no existirán. La gente no sonreirá para ocultar el temor y el dolor, sino porque "hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz". (Salmo 37:11.)

[Nota]

En algunos países existen centros de tratamiento, hospitales y programas de rehabilitación especializados en ayudar a los alcohólicos y sus familias. La decisión de recurrir o no a estas ayudas es de carácter personal. La Sociedad Watch Tower no refrenda ningún tratamiento en particular. Sin embargo, debemos asegurarnos de que la ayuda recibida no implique actividades que estén en conflicto con los principios bíblicos.

¿CÓMO

PUEDEN AYUDAR ESTOS PRINCIPIOS BÍBLICOS A LA FAMILIA A EVITAR PROBLEMAS QUE LA PERJUDICARÍAN SERIAMENTE?

Jehová condena el abuso de las bebidas alcohólicas. (Proverbios 23:20, 21.)

Cada persona es responsable de sus acciones. (Romanos 14:12.)

Sin autodominio no podemos servir a Dios de manera acepta. (Proverbios 29:11.)

Los cristianos verdaderos honran a sus padres mayores. (Levítico 19:32.)

[Preguntas

del estudio]

1. ¿Qué problemas ocultos existen en algunas familias?

2. a) ¿Qué dice la Biblia sobre las bebidas alcohólicas? b) ¿Qué es el alcoholismo?

3, 4. Describa los efectos del alcoholismo en el cónyuge y en los hijos del alcohólico.

5. ¿Cómo puede tratarse el alcoholismo, y por qué es difícil?

6. ¿Cuál es la mejor fuente de consejo para la familia en la que hay un alcohólico?

7. ¿Quién es responsable de que un familiar sea alcohólico?

8. ¿De qué maneras se puede ayudar al alcohólico a encararse a las consecuencias de su problema?

9, 10. ¿Por qué deben aceptar ayuda los familiares del alcohólico, y la ayuda de quién en particular deben buscar?

11, 12. ¿Quién suministra la mejor ayuda para la familia del alcohólico, y cómo se consigue?

13. ¿Cuál es un segundo problema que perjudica a muchas familias?

14. ¿Cuándo empezó la violencia doméstica, y cuál es la situación en la actualidad?

15. ¿De qué manera afecta emocionalmente a los familiares la violencia doméstica?

16, 17. ¿Qué es abuso emocional, y cómo afecta a los familiares?

18. ¿Dónde empieza la violencia doméstica, y cómo dice la Biblia que puede eliminarse?

19. ¿Cómo debe ver y tratar el cristiano a su cónyuge?

20. ¿Ante quién son responsables los padres, y por qué no deben estos abrigar expectativas irreales con relación a sus hijos?

21. ¿Cuál es la manera piadosa de ver y tratar a los padres mayores?

22. ¿Cuál es un factor clave para superar la violencia doméstica, y cómo puede ejercerse?

23. ¿Qué puede suceder si un miembro de la congregación cristiana incurre repetida e impenitentemente en violentos arrebatos de cólera, quizá hasta abusando físicamente de su familia?

24. a) ¿Qué pueden decidir las víctimas del abuso físico? b) ¿Cómo pueden apoyar al cónyuge maltratado los amigos y los ancianos, pero qué deben evitar?

25. ¿Cuál es el propósito de Jehová para la familia?

26. ¿Qué futuro espera a quienes procuran vivir según los requisitos de Jehová?

[Ilustración

de la página 146]

Los ancianos cristianos pueden ser de gran ayuda a la hora de resolver los problemas familiares

[Ilustración

de la página 151]

Los cónyuges cristianos que se aman y respetan mutuamente resuelven sin dilación sus dificultades

Capítulo

13

Si

el matrimonio está al borde de la ruptura

EN 1988, una italiana de nombre Lucia se sentía muy deprimida. Al cabo de diez años de matrimonio, este estaba tocando a su fin. Muchas veces había intentado reconciliarse con su esposo, pero no había tenido éxito. De modo que se separó por incompatibilidad de caracteres, con la perspectiva de tener que criar sola a sus dos hijas. Pensando en aquel tiempo, Lucia recuerda: "Estaba convencida de que nada podía salvar nuestro matrimonio".

2

Si tenemos problemas matrimoniales, podemos entender a Lucia. Quizá nos preguntemos si aún es posible salvar nuestro matrimonio. En tal caso, será útil analizar la pregunta: ¿He seguido todo el buen consejo que Dios da en la Biblia para que el matrimonio tenga éxito? (Salmo 119:105.)

3

Cuando hay mucha tensión entre los cónyuges, a veces parece que la ruptura del matrimonio es la solución más fácil. No obstante, aunque en muchos países ha aumentado de modo impresionante el número de rupturas matrimoniales, un alto porcentaje de divorciados, tanto hombres como mujeres, se arrepienten de haberse separado. Muchos de estos tienen más problemas de salud, tanto físicos como mentales, que los que siguen casados. La confusión e infelicidad de los hijos de parejas divorciadas suelen durar años. Los padres y los amigos de las familias rotas también sufren. ¿Y qué puede decirse de cómo ve la situación Dios, quien dio origen al matrimonio?

4

Como se ha visto en capítulos anteriores, Dios se propuso que el matrimonio fuera una unión para toda la vida. (Génesis 2:24.) ¿Por qué, entonces, se disuelven tantos matrimonios? Tales rupturas no se producen de la noche a la mañana. Normalmente hay señales de advertencia. Los pequeños problemas del matrimonio pueden crecer y crecer hasta parecer insuperables. Pero si se atienden enseguida con la ayuda de la Biblia, pueden evitarse muchas rupturas matrimoniales.

HAY

QUE SER REALISTAS

5

Un factor que a veces causa problemas son las expectativas irreales que abrigan los componentes de la pareja. Las novelas románticas, las revistas populares, los programas de televisión y las películas a veces crean esperanzas y sueños muy distantes de la vida real. Cuando estos no se materializan, es posible que la persona se sienta engañada, insatisfecha e incluso amargada. ¿Cómo, entonces, pueden dos seres imperfectos hallar felicidad en el matrimonio? Conseguir una relación satisfactoria requiere esfuerzo.

6

La Biblia es práctica. Reconoce los gozos del matrimonio, pero también advierte que los casados "tendrán tribulación en la carne". (1 Corintios 7:28.) Como ya se ha dicho, ambos componentes de la pareja son imperfectos y están inclinados al pecado. La constitución mental y emocional y la crianza de cada uno de ellos son distintas. Las parejas a veces tienen diferencias en cuanto al dinero, los hijos y los parientes políticos. El no disponer de suficiente tiempo para hacer cosas juntos y los problemas sexuales también pueden ser causa de conflictos. Toma tiempo tratar estos asuntos, pero no hay por qué desanimarse. La mayoría de los matrimonios pueden hallar soluciones aceptables para ambos cónyuges a todos esos problemas.

HAY

QUE TRATAR LAS DIFERENCIAS

7

A muchos les resulta difícil mantener la calma cuando hablan de sus sentimientos heridos, de malentendidos o de defectos personales. En vez de decir con franqueza: "Creo que no me entiendes", el cónyuge se exalta y exagera el problema. Muchos dicen: "Solo te preocupas por ti", o: "No me quieres". Es posible que el otro cónyuge no responda para evitar una discusión.

8

Un mejor proceder es seguir el consejo bíblico: "Estén airados, y, no obstante, no pequen; que no se ponga el sol estando ustedes en estado provocado". (Efesios 4:26.) Se preguntó a una pareja feliz en su sexagésimo aniversario de boda cuál había sido el secreto del éxito de su matrimonio. El esposo dijo: "Aprendimos a no acostarnos sin antes resolver las diferencias, sin importar lo pequeñas que fueran".

9

Cuando los cónyuges disienten, cada uno tiene que "ser presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar, lento en cuanto a ira". (Santiago 1:19.) Después de escucharse atentamente, es posible que ambos vean la necesidad de pedir disculpas. (Santiago 5:16.) Decir con sinceridad: "Siento haberte herido", requiere humildad y valor. Pero tratar de este modo las diferencias no solo contribuirá de modo importante a que resuelvan sus problemas, sino también a que cultiven una relación afectuosa e íntima que les permita hallar más placer en la compañía mutua.

EL

DÉBITO CONYUGAL

10

Cuando el apóstol Pablo escribió a los corintios, recomendó el matrimonio "a causa de la ocurrencia común de la fornicación". (1 Corintios 7:2.) El mundo hoy es tan malo como la antigua Corinto, si no peor. Los temas inmorales de los que habla abiertamente la gente del mundo, su modo de vestir inmodesto y las historias sensuales de las revistas, los libros, la televisión y las películas se combinan para excitar los apetitos sexuales ilícitos. Pablo dijo a los corintios, que vivían en un ambiente similar: "Mejor es casarse que estar encendidos de pasión". (1 Corintios 7:9.)

11

Por este motivo, la Biblia manda a los cristianos casados: "Que el esposo dé a su esposa lo que le es debido; pero que la esposa haga lo mismo también a su esposo". (1 Corintios 7:3.) Estas palabras ponen el acento en dar, no en exigir. La intimidad física en el matrimonio solo es verdaderamente satisfactoria si cada parte se interesa por el bien de su pareja. Por ejemplo, la Biblia manda a los esposos que traten a sus esposas "de acuerdo con conocimiento". (1 Pedro 3:7.) Esto es particularmente cierto en lo que respecta a dar y recibir el débito conyugal. Si no se trata a la esposa con ternura, es posible que este aspecto de la vida matrimonial no le resulte placentero.

12

Hay momentos en los que la pareja quizá tenga que privarse del débito conyugal. Por ejemplo, en el caso de la esposa, durante ciertos días del mes o cuando se encuentra muy cansada. (Compárese con Levítico 18:19.) O en el caso del esposo, cuando afronta un problema serio en el trabajo y se siente emocionalmente agotado. Si es necesario suspender temporalmente el débito conyugal por una determinada razón, es mejor que ambos hablen de ello con franqueza y lleguen a un "común acuerdo". (1 Corintios 7:5.) De este modo, ninguno de los dos componentes de la pareja llegará a conclusiones equivocadas. Por el contrario, si la esposa niega voluntariamente el débito a su esposo o este lo rinde sin cariño deliberadamente, la pareja puede exponerse a la tentación. Esta situación es un caldo de cultivo para los problemas conyugales.

13

Como todos los cristianos, los siervos de Dios casados deben evitar la pornografía, pues esta puede suscitar deseos inmundos o contranaturales. (Colosenses 3:5.) También tienen que vigilar sus pensamientos y acciones cuando tratan con personas de distinto sexo. Jesús advirtió: "El que sigue mirando a una mujer a fin de tener una pasión por ella ya ha cometido adulterio con ella en su corazón". (Mateo 5:28.) Seguir el consejo bíblico relativo al sexo hace posible que las parejas no caigan en la tentación y cometan adulterio. Es más, les permite continuar disfrutando de una intimidad placentera en la que el sexo se tiene como una dádiva sana de Jehová, quien dio origen al matrimonio. (Proverbios 5:15-19.)

BASE

BÍBLICA PARA EL DIVORCIO

14

Afortunadamente, la mayoría de los matrimonios cristianos pueden resolver los problemas a los que se enfrentan. Sin embargo, algunas veces no es así. Como el ser humano es imperfecto y vive en un mundo pecador que está bajo el control de Satanás, algunos matrimonios llegan hasta el punto de la ruptura. (1 Juan 5:19.) ¿Cómo deben afrontar los cristianos esta difícil situación?

15

Como se mencionó en el capítulo 2 de este libro, la fornicación es la única base bíblica para divorciarse con la posibilidad de contraer nuevas nupcias. (Mateo 19:9.) Si tenemos pruebas definitivas de la infidelidad de nuestro cónyuge, nos enfrentamos a una difícil decisión. ¿Mantendremos el matrimonio, o pediremos el divorcio? No hay reglas al respecto. Algunos cristianos han perdonado completamente a su pareja, que se ha arrepentido sinceramente, y su matrimonio ha vuelto a la normalidad. Otros han decidido no divorciarse por causa de los hijos.

16

Por otra parte, el pecado puede haber resultado en un embarazo o una enfermedad de transmisión sexual. O quizá los hijos necesiten que se les proteja de un padre que abusa sexualmente de ellos. De modo que hay muchos factores que deben tenerse en cuenta antes de tomar una decisión. No obstante, si un cónyuge tiene relaciones sexuales con su pareja después de enterarse de la infidelidad de esta, es indicación de que la ha perdonado y desea mantener el matrimonio. Ya no existe base para el divorcio bíblico con la posibilidad de volver a casarse. Nadie debe entrometerse e influir en la decisión del cónyuge inocente, ni criticar la decisión que tome. Él tendrá que vivir con las consecuencias de su decisión. "Cada uno llevará su propia carga de responsabilidad." (Gálatas 6:5.)

BASES

PARA LA SEPARACIÓN

17

¿Existen situaciones que justifiquen la separación o posiblemente el divorcio aunque no haya habido fornicación? Sí, pero en tal caso el cristiano no está libre para casarse de nuevo con otra persona. (Mateo 5:32.) La Biblia permite la separación, pero estipula que el que se vaya "permanezca sin casarse, o, si no, que se reconcilie". (1 Corintios 7:11.) ¿Qué situaciones extremas pueden hacer aconsejable la separación?

18

Pues bien, la familia puede quedar en la indigencia debido a la pereza y malos hábitos extremos del esposo. Es posible que este gaste el dinero de la familia en el juego, en la bebida o en drogas. La Biblia dice: "Si alguno no provee para [...] los que son miembros de su casa, ha repudiado la fe y es peor que una persona sin fe". (1 Timoteo 5:8.) Si un hombre así no quiere cambiar y quizá hasta toma el dinero que gana su esposa para costearse sus vicios, esta puede decidir que debe proteger su bienestar y el de sus hijos mediante una separación legal.

19

La separación legal también puede contemplarse en los casos en los que un cónyuge sea muy violento con su pareja y la golpee hasta el extremo de poner en peligro su salud o incluso su vida. Por otra parte, si este procura constantemente obligar a su pareja a violar de algún modo los mandatos de Dios, esta puede asimismo considerar la separación, especialmente si la situación pone en peligro su vida espiritual. El cónyuge amenazado puede llegar a la conclusión de que la única manera de "obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres" es conseguir una separación legal. (Hechos 5:29.)

20

En todos los casos de abuso conyugal extremo, nadie debe presionar al cónyuge inocente ni para que se separe ni para que siga con su pareja. Los hermanos maduros y los ancianos pueden ofrecer apoyo y consejo bíblico, pero desconocen todos los detalles de la relación conyugal. Solo Jehová los conoce. Por supuesto, si una esposa cristiana utilizara excusas pobres para romper su matrimonio, no estaría honrando esta institución divina. Pero si persiste la situación extremadamente peligrosa, nadie debería criticarla en caso de que decidiera separarse. Puede decirse exactamente lo mismo con relación al esposo cristiano que busca la separación. "Todos estaremos de pie ante el tribunal de Dios." (Romanos 14:10.)

CÓMO

SE SALVÓ UN MATRIMONIO ROTO

21

Tres meses después de que Lucia, mencionada al principio, se separó de su esposo, se puso en contacto con los testigos de Jehová y empezó a estudiar la Biblia con ellos. "Para mi gran sorpresa —explica—, la Biblia me ofreció soluciones prácticas a mi problema. Después de estudiar por una sola semana, quise reconciliarme inmediatamente con mi esposo. Hoy puedo decir que Jehová sabe cómo salvar matrimonios en crisis, porque su enseñanza ayuda a la pareja a valorarse mutuamente. No es cierto, como dicen algunos, que los testigos de Jehová dividan a las familias. En mi caso, fue precisamente lo contrario." Lucia aprendió a aplicar los principios bíblicos en su vida.

22

Lucia no es una excepción. El matrimonio debe ser una bendición, no una carga. Con ese fin, Jehová ha dado la mejor fuente de consejo matrimonial que jamás se ha escrito: su valiosísima Palabra. La Biblia puede hacer "sabio al inexperto". (Salmo 19:7-11.) Ha salvado muchos matrimonios que estaban al borde de la ruptura y ha mejorado muchos otros con graves problemas. Que todas las parejas casadas confíen plenamente en el consejo matrimonial que Jehová Dios ofrece. Sin duda, surte efecto.

[Notas]

Se ha cambiado el nombre.

Algunos de estos asuntos se han tratado en capítulos anteriores.

El término bíblico traducido "fornicación" incluye el adulterio, la homosexualidad, la bestialidad y otros actos ilícitos deliberados que implican el uso de los órganos sexuales.

Lo dicho no es aplicable cuando el esposo, a pesar de sus buenas intenciones, no puede mantener a su familia por razones ajenas a su voluntad, como la enfermedad o el desempleo.

¿CÓMO

PUEDEN AYUDAR ESTOS PRINCIPIOS BÍBLICOS A EVITAR LA RUPTURA DEL MATRIMONIO?

El matrimonio es causa de gozo y también de tribulación. (Proverbios 5:18, 19; 1 Corintios 7:28.)

Los desacuerdos deben resolverse inmediatamente. (Efesios 4:26.)

En la conversación es tan importante hablar como escuchar. (Santiago 1:19.)

Debe rendirse el débito conyugal con un espíritu altruista y con ternura. (1 Corintios 7:3-5.)

[Preguntas

del estudio]

1, 2. ¿Qué pregunta hay que plantearse cuando un matrimonio se ve sometido a presión?

3. Aunque el divorcio se ha hecho muy común, ¿cómo reaccionan muchos divorciados y sus familias?

4. ¿Cómo deben tratarse los problemas matrimoniales?

5. ¿Qué realidad debe afrontar todo matrimonio?

6. a) ¿Qué punto de vista realista contiene la Biblia en lo que respecta al matrimonio? b) ¿Cuáles son algunas causas de desacuerdos en el matrimonio?

7, 8. Si hay sentimientos heridos o malentendidos en el matrimonio, ¿cuál es la manera bíblica de tratarlos?

9. a) ¿Qué aspecto fundamental de la comunicación destacan las Escrituras? b) ¿Qué deben hacer a menudo los cónyuges, aunque requiera valor y humildad?

10. ¿Qué protección que recomendó Pablo a los cristianos corintios puede ser aplicable al cristiano actual?

11, 12. a) ¿Qué se deben mutuamente los cónyuges, y con qué espíritu debe rendirse? b) ¿Cómo debe tratarse la situación si es necesario suspender temporalmente el débito conyugal?

13. ¿Cómo pueden los cristianos mantener limpios sus pensamientos?

14. ¿Qué lamentable situación se presenta a veces? ¿Por qué?

15. a) ¿Cuál es la única base bíblica para el divorcio con la posibilidad de contraer nuevas nupcias? b) ¿Por qué han decidido algunos no divorciarse del cónyuge infiel?

16. a) ¿Qué factores han decidido a algunos a divorciarse del cónyuge infiel? b) Cuando el cónyuge inocente decide si debe o no divorciarse, ¿por qué no debe nadie criticar su decisión?

17. Si no ha habido fornicación, ¿qué limitaciones impone la Biblia a la separación o el divorcio?

18, 19. ¿Qué situaciones extremas pueden llevar al cónyuge a sopesar si es aconsejable la separación legal o el divorcio, aunque no tenga la posibilidad de volver a casarse?

20. a) En caso de ruptura del matrimonio, ¿qué pueden ofrecer los hermanos maduros y los ancianos, y qué no deben hacer? b) ¿Qué acción no deben excusar los casados con las referencias bíblicas a la separación y el divorcio?

21. ¿Qué experiencia muestra que el consejo bíblico para el matrimonio surte efecto?

22. ¿En qué deben confiar todas las parejas casadas?

[Ilustración

de la página 154]

Solucione los problemas sin dilación. No permita que se ponga el sol estando provocado

Capítulo

14

Envejeciendo

juntos

CUANDO nos hacemos mayores, experimentamos muchos cambios. La debilidad física erosiona nuestro vigor. Una mirada al espejo pone de manifiesto nuevas arrugas y la decoloración gradual del cabello, si no la pérdida de este. La memoria puede empezar a fallarnos. Se inician nuevas relaciones cuando los hijos se casan, y de nuevo cuando llegan los nietos. Para algunos, la jubilación significa un cambio en la rutina cotidiana.

2

Lo cierto es que hacerse mayor puede suponer una prueba difícil. (Eclesiastés 12:1-8.) En cualquier caso, tomemos como ejemplo a los siervos de Dios de la antigüedad. Aunque finalmente murieron, estos hombres y mujeres se hicieron sabios y entendidos, lo que les reportó una gran satisfacción en su edad avanzada. (Génesis 25:8; 35:29; Job 12:12; 42:17.) ¿Cómo lograron conservar la felicidad al hacerse mayores? Sin duda, viviendo en armonía con los principios que hoy hallamos en la Biblia. (Salmo 119:105; 2 Timoteo 3:16, 17.)

3

El apóstol Pablo incluyó en su carta a Tito consejo sano para los que estaban envejeciendo: "Que los hombres de edad sean moderados en los hábitos, serios, de juicio sano, saludables en fe, en amor, en aguante. Igualmente, que las mujeres de edad sean reverentes en su comportamiento, no calumniadoras, ni esclavizadas a mucho vino, maestras de lo que es bueno". (Tito 2:2, 3.) Prestar atención a estas palabras puede ayudarnos a afrontar los retos que presenta la edad avanzada.

ADAPTÉMONOS

A LA VIDA INDEPENDIENTE DE NUESTROS HIJOS

4

El cambio de papeles requiere capacidad de adaptación. Esto es especialmente cierto cuando los hijos adultos dejan el hogar y se casan. Para muchos padres, este es el primer aviso de que están haciéndose mayores. Aunque les alegra que sus hijos alcancen la edad adulta, los padres a menudo se preguntan si han hecho todo lo posible a fin de prepararlos para la vida independiente. Y es posible que los echen de menos en casa.

5

Es comprensible que los padres sigan preocupándose por el bienestar de sus hijos aunque estos ya no vivan con ellos. "Me sentiría feliz solo con oír de ellos a menudo para saber que están bien", dijo una madre. Y un padre cuenta: "Cuando nuestra hija se marchó de casa, lo pasamos muy mal. Dejó un gran vacío en nuestro hogar, pues siempre habíamos hecho todas las cosas juntos". ¿Cómo han superado estos padres la ausencia de sus hijos? En muchos casos, ocupándose de ayudar a otras personas.

6

Cuando los hijos se casan, el papel de los padres cambia. Génesis 2:24 dice: "El hombre dejará a su padre y a su madre, y tiene que adherirse a su esposa, y tienen que llegar a ser una sola carne". El reconocimiento de los principios divinos de la jefatura y el orden ayuda a los padres a mantener la relación familiar en su debida perspectiva. (1 Corintios 11:3; 14:33, 40.)

7

Cuando las dos hijas de un matrimonio se casaron y se fueron de casa, los padres sintieron un vacío en su vida. Al principio, el esposo no se sentía cómodo con sus yernos. Pero cuando reflexionó sobre el principio de la jefatura, aceptó que los esposos de sus hijas habían llegado a ser los responsables de sus respectivos hogares. Por lo tanto, cuando sus hijas le pedían consejo, les preguntaba cuál era el parecer de sus maridos, y entonces intentaba apoyar en lo posible el criterio de estos. Sus yernos lo ven ahora como un amigo y reciben con gusto sus consejos.

8

¿Y si los recién casados, sin incurrir en ningún comportamiento antibíblico, no hacen lo que en opinión de los padres es mejor? "Siempre los ayudamos a ver el criterio de Jehová —explica una pareja que tiene hijos casados—, pero si no concordamos con su decisión, la aceptamos y les damos nuestro apoyo y ánimo."

9

En ciertos países asiáticos, a algunas madres les resulta particularmente difícil aceptar la independencia de sus hijos varones. Sin embargo, si respetan el orden y la jefatura cristianos, la fricción con las nueras se minimiza. Una cristiana dice que la marcha de sus hijos de casa "le ha dado muchos motivos de satisfacción". Por una parte, le encanta ver cómo administran su nuevo hogar, y por otra, ha aligerado la carga física y emocional que ella y su esposo tienen que sobrellevar a medida que se hacen mayores.

CÓMO

FORTALECER EL VÍNCULO MATRIMONIAL

10

Al llegar a la mediana edad, la gente reacciona de distintos modos. Algunos hombres se visten de manera diferente para aparentar ser más jóvenes. A muchas mujeres les preocupan los cambios concomitantes de la menopausia. Lamentablemente, algunas personas de mediana edad provocan el resentimiento de su pareja coqueteando con personas más jóvenes del sexo contrario. Los hombres mayores piadosos, en cambio, son "de juicio sano" y refrenan los deseos impropios. (1 Pedro 4:7.) Las mujeres maduras, del mismo modo, se esfuerzan por mantener la estabilidad de su matrimonio debido al amor que le tienen a su esposo y su deseo de agradar a Jehová.

11

El rey Lemuel compuso bajo inspiración una loa a la "esposa capaz" que recompensa a su esposo "con bien, y no mal, todos los días de su vida". El esposo cristiano no debe pasar por alto el esfuerzo de su esposa por superar los problemas emocionales propios de la mediana edad. El amor que le tiene lo impulsará a 'alabarla'. (Proverbios 31:10, 12, 28.)

12

Durante los ocupados años de la crianza de los hijos, es posible que los padres releguen con mucho gusto sus deseos personales a fin de atender las necesidades de aquellos. Sin embargo, una vez que los hijos se van de casa, es el momento de volver a concentrarse en la vida de casados. "Cuando nuestras hijas se marcharon de casa —dice un esposo—, empecé a cortejar a mi esposa de nuevo." Otro esposo dice: "Nos preocupamos cada uno por la salud del otro, y nos recordamos mutuamente la necesidad de hacer ejercicio". Para no sentirse sola, esta pareja invita a casa a otros miembros de la congregación. Sí, interesarse por otras personas reporta muchos beneficios. Es más, agrada a Jehová. (Filipenses 2:4; Hebreos 13:2, 16.)

13

No permitamos que se abra ninguna brecha de comunicación entre nosotros y nuestro cónyuge. Hay que hablar francamente. (Proverbios 17:27.) "Al preocuparnos el uno por el otro y tenernos consideración, nos entendemos cada vez mejor", comenta un esposo. Su esposa concuerda: "Al hacernos mayores, hemos aprendido a valorar cosas como tomar el té juntos, conversar y ayudarnos mutuamente". La franqueza y la honradez contribuyen a consolidar el vínculo matrimonial, dándole una resistencia que neutralice los ataques de Satanás, el saboteador del matrimonio.

DISFRUTEMOS

DE LOS NIETOS

14

Los nietos son "la corona" de las personas mayores. (Proverbios 17:6.) La compañía de los nietos puede ser un verdadero deleite y tener un efecto alentador y reconfortante. La Biblia habla bien de Loida, una abuela que, con su hija Eunice, transmitió sus creencias a su nieto Timoteo. Este joven creció sabiendo que tanto su madre como su abuela valoraban la verdad bíblica. (2 Timoteo 1:5; 3:14, 15.)

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Esta es una faceta especial en la que los abuelos pueden hacer una aportación muy valiosa. Ellos ya han transmitido el conocimiento de los propósitos de Jehová a sus hijos. Ahora pueden hacer lo propio con otra generación. A muchos niños les encanta que sus abuelos les cuenten historias bíblicas. Por supuesto, estos no deben asumir la responsabilidad paterna de inculcar las verdades bíblicas en sus hijos, pero pueden complementarla. (Deuteronomio 6:7.) Los abuelos pueden hacer suya la oración del salmista: "Aun hasta la vejez y canicie, oh Dios, no me dejes, hasta que informe acerca de tu brazo a la generación; a todos los que han de venir, acerca de tu poderío". (Salmo 71:18; 78:5, 6.)

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Triste es decirlo, pero algunos abuelos miman tanto a sus nietos que se crean tensiones entre los abuelos y sus hijos adultos. Sin embargo, la bondad sincera de los abuelos quizá motive a los nietos a confiarles asuntos que no se atreven a revelar a sus padres. A veces los jóvenes creen que los abuelos serán más comprensivos y se pondrán de su lado contra sus padres. ¿Qué hacer en ese caso? Hay que actuar con sabiduría y animar a los nietos a ser francos con sus padres. Se les puede explicar que ese proceder agrada a Jehová. (Efesios 6:1-3.) Si es necesario, los abuelos pueden ofrecerse para allanar el camino hablando primero con los padres. Deben sincerarse con sus nietos y comunicarles lo que han aprendido a lo largo de los años. Su honradez y franqueza puede beneficiarlos.

AJUSTÉMONOS

AL PASO DE LOS AÑOS

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A medida que pasan los años, sentimos que no podemos hacer todo lo que solíamos o quisiéramos hacer. ¿Cómo podemos ajustarnos al paso de los años? Quizá nos sintamos como si tuviéramos 30 años, pero una mirada al espejo refleja una realidad diferente. Este hecho no debe ser motivo de desánimo. El salmista suplicó a Jehová: "No me deseches en el tiempo de la vejez; justamente cuando mi poder está fallando, no me dejes". Debemos estar resueltos a imitar la determinación del salmista. Él dijo: "Esperaré constantemente, y ciertamente añadiré a toda tu alabanza". (Salmo 71:9, 14.)

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Muchos se han preparado de antemano para aumentar su alabanza a Jehová después de la jubilación. "Planeé con anterioridad lo que iba a hacer cuando nuestra hija terminara su educación —explica un padre que ahora está jubilado—. Decidí que empezaría el ministerio de la predicación de tiempo completo, y vendí mi negocio para estar libre y servir más de lleno a Jehová. Pedí a Dios que me guiara." Si estamos aproximándonos a la edad de la jubilación, puede consolarnos la declaración de nuestro Magnífico Creador: "Aun hasta la vejez de uno yo soy el Mismo; y hasta la canicie de uno yo mismo seguiré soportando". (Isaías 46:4.)

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Adaptarse a la jubilación después de retirarse de la vida laboral no siempre es fácil. El apóstol Pablo aconsejó a los hombres de edad que fueran "moderados en los hábitos". Esta admonición requiere un comedimiento general y no ceder a la inclinación de buscar la vida fácil. Es posible que la autodisciplina y la rutina sean más necesarias después de la jubilación que antes. De modo que mantengámonos ocupados, 'siempre teniendo mucho que hacer en la obra del Señor, sabiendo que nuestra labor no es en vano en lo relacionado con el Señor'. (1 Corintios 15:58.) Ensanchemos nuestras actividades para ayudar a los demás. (2 Corintios 6:13.) Muchos cristianos lo hacen predicando celosamente las buenas nuevas a un paso acorde con su edad. Al hacernos mayores, debemos mantenernos "saludables en fe, en amor, en aguante". (Tito 2:2.)

SI

PERDEMOS A NUESTRO CÓNYUGE

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Es un hecho triste, pero inevitable en el presente sistema de cosas, que la muerte acaba separando a los matrimonios. El cónyuge doliente cristiano sabe que su ser querido está durmiendo y tiene la confianza de que volverá a verlo. (Juan 11:11, 25.) Pero la pérdida es siempre dolorosa. ¿Cómo puede afrontarla el superviviente?

21

Tener presente lo que hizo un personaje bíblico puede ayudarnos. Ana enviudó al cabo de solo siete años de matrimonio, y cuando leemos de ella, tenía ya 84 años. Podemos estar seguros de que sintió mucho la pérdida de su esposo. ¿Cómo la sobrellevó? Rindió servicio sagrado a Jehová Dios en su templo noche y día. (Lucas 2:36-38.) Su vida de servicio y oración fue sin duda un buen antídoto contra el dolor y la soledad que sintió en su viudez.

22

"Mi mayor desafío ha sido no tener un compañero con quien hablar —explica una mujer de 72 años que enviudó hace diez—. Mi esposo era un buen oyente. Hablábamos de la congregación y de nuestra participación en el ministerio cristiano." Otra viuda comenta: "Aunque se dice que el tiempo sana, he visto que es más exacto decir que lo que nos ayuda a sanar es lo que hacemos con el tiempo. Estamos en mejor condición de ayudar a los demás". Un viudo de 67 años concuerda: "Una magnífica manera de sobrellevar el dolor es dar de uno mismo para confortar a los demás".

DIOS

VALORA A LAS PERSONAS MAYORES

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Aunque la muerte nos separe de nuestro querido cónyuge, Jehová siempre es fiel, sin lugar a dudas. "Una cosa he pedido a Jehová —cantó el rey David de la antigüedad—. Es lo que buscaré, que pueda morar en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la agradabilidad de Jehová y para mirar con aprecio a su templo." (Salmo 27:4.)

24

"Honra a las viudas que realmente son viudas", exhorta el apóstol Pablo. (1 Timoteo 5:3.) El consejo que sigue a esta instrucción indica que las viudas que lo merecieran y no tuvieran parientes cercanos podían recibir apoyo material de la congregación. No obstante, la instrucción de 'honrarlas' conlleva la idea de valorarlas. A los viudos y las viudas piadosos puede consolarles mucho saber que Jehová los valora y promete sostenerlos. (Santiago 1:27.)

25

"El esplendor de los viejos es su canicie", declara la Palabra inspirada de Dios, y también dice que "la canicie es corona de hermosura cuando se halla en el camino de la justicia". (Proverbios 16:31; 20:29.) Continuemos, entonces, sea que estemos casados o vivamos solos de nuevo, manteniendo el servicio a Jehová en primer lugar en nuestra vida. Así nos haremos un buen nombre ante Dios ahora con la perspectiva de disfrutar de vida eterna en un mundo en el que habrán desaparecido los dolores de la vejez. (Salmo 37:3-5; Isaías 65:20.)

[Nota]

El folleto Cuando muere un ser querido, editado por Watchtower Bible and Tract Society of New York, Inc., contiene un análisis detallado de este tema.

¿CÓMO

PUEDEN AYUDAR ESTOS PRINCIPIOS BÍBLICOS A LAS PAREJAS CUANDO ENVEJECEN?

Los nietos son una "corona" para las personas mayores. (Proverbios 17:6.)

La edad avanzada ofrece más oportunidades de servir a Jehová. (Salmo 71:9, 14.)

Se anima a las personas mayores a ser 'moderadas en los hábitos'. (Tito 2:2.)

Los cónyuges dolientes pueden hallar consuelo en la Biblia. (Juan 11:11, 25.)

Jehová valora a las personas mayores fieles. (Proverbios 16:31.)

[Preguntas

del estudio]

1, 2. a) ¿Qué cambios nos ocurren cuando envejecemos? b) ¿Cómo hallaron satisfacción en la vejez los hombres piadosos de tiempos bíblicos?

3. ¿Qué aconsejó Pablo a los hombres y mujeres mayores?

4, 5. ¿Cómo reaccionan muchos padres cuando los hijos se van de casa, y cómo se adaptan algunos a la nueva situación?

6. ¿Qué ayuda a mantener la relación familiar en su debida perspectiva?

7. ¿Qué excelente actitud tuvo un padre cuando sus hijas se marcharon de casa para casarse?

8, 9. ¿Cómo se han adaptado algunos padres a la vida independiente de sus hijos mayores?

10, 11. ¿Qué consejo bíblico ayuda a la gente a evitar algunas de las trampas de la mediana edad?

12. ¿Cómo puede la pareja estar más unida a medida que pasan los años?

13. ¿Por qué son importantes la franqueza y la honradez a medida que la pareja se hace mayor?

14. ¿Cómo debió contribuir la abuela de Timoteo a su formación cristiana?

15. ¿Qué valiosa aportación pueden hacer los abuelos con relación a los nietos, pero qué deben evitar?

16. ¿Cómo pueden los abuelos evitar ser fuente de tensiones en el seno familiar?

17. ¿Qué determinación del salmista deben imitar los cristianos mayores?

18. ¿Cómo puede aprovechar la jubilación el cristiano maduro?

19. ¿Qué consejo se da a los que se están haciendo mayores?

20, 21. a) En el sistema de cosas actual, ¿qué termina separando al matrimonio? b) ¿Qué buen ejemplo dio Ana a los cónyuges dolientes?

22. ¿Cómo han sobrellevado la soledad algunos viudos y viudas?

23, 24. ¿Qué gran consuelo da la Biblia a los que han envejecido, particularmente a aquellos que han enviudado?

25. ¿Qué meta tienen aún las personas mayores?

[Ilustraciones

de la página 166]

Los cónyuges deben reafirmarse su amor al hacerse mayores

Capítulo

15

Honremos

a nuestros padres mayores

"ESCUCHA a tu padre, que causó tu nacimiento, y no desprecies a tu madre simplemente porque ha envejecido", aconsejó el sabio de la antigüedad. (Proverbios 23:22.) '¡Yo nunca haría eso!', es posible que exclamemos. La mayoría de nosotros no solo no despreciamos a nuestra madre ni a nuestro padre, sino que, por el contrario, les tenemos un profundo amor. Reconocemos que les debemos muchísimo. Ante todo, nuestros padres nos dieron la vida. Aunque Jehová es la Fuente de la vida, sin ellos no hubiéramos existido. Nada de lo que podamos darles es tan valioso como la vida misma. Luego, pensemos tan solo en la abnegación, la preocupación, los gastos y la atención amorosa que conlleva la formación de un hijo desde la infancia hasta la edad adulta. Por ello, es muy razonable el consejo que da la Palabra de Dios: "Honra a tu padre y a tu madre [...] para que te vaya bien y dures largo tiempo sobre la tierra". (Efesios 6:2, 3.)

RECONOCIMIENTO

DE LAS NECESIDADES EMOCIONALES

2

El apóstol Pablo escribió a los cristianos: "Que estos [hijos o nietos] aprendan primero a practicar devoción piadosa en su propia casa y a seguir pagando la debida compensación a sus padres y abuelos, porque esto es acepto a vista de Dios". (1 Timoteo 5:4.) Los hijos mayores ofrecen esta "debida compensación" agradeciendo los años de amor, trabajo y cuidado que sus padres y abuelos les han dedicado. Un modo de hacerlo es reconociendo que, como todo el mundo, los mayores necesitan que se les ame y conforte, y a menudo con más premura. Como todos nosotros, necesitan sentir que se les valora. Necesitan sentir que su vida vale la pena.

3

De modo que podemos honrar a nuestros padres y abuelos haciéndoles saber que los amamos. (1 Corintios 16:14.) Si no vivimos con nuestros padres, debemos recordar que para ellos es muy importante saber de nosotros. Una carta alentadora, una llamada telefónica o una visita pueden alegrarles mucho. Miyo, que vive en Japón, escribió a los 82 años de edad: "Mi hija [cuyo esposo es ministro viajante] me dice: 'Mamá, "viaja" con nosotros'. Me manda su itinerario y el número de teléfono de donde van a estar cada semana. Puedo buscar en el mapa y decir: '¡Ah, ahora están aquí!'. Siempre doy gracias a Jehová por la bendición de tener una hija así".

AYUDA

MATERIAL

4

¿Está implicado en honrar a los padres atender también sus necesidades materiales? Sí, a menudo así es. En los días de Jesús, los caudillos religiosos judíos sostenían la tradición de que si una persona declaraba que su dinero o propiedad era "una dádiva dedicada a Dios", no tenía la responsabilidad de utilizarlo para atender materialmente a sus padres. (Mateo 15:3-6.) ¡Qué insensibilidad! En realidad, aquellos guías religiosos no animaban a la gente a honrar a sus padres, sino a despreciarlos negándoles egoístamente la ayuda material. No queremos caer nunca en ese error. (Deuteronomio 27:16.)

5

En muchos países el gobierno subvenciona hoy programas sociales para cubrir algunas de las necesidades de las personas mayores, como alimento, ropa y cobijo. Por otra parte, es posible que los ancianos tengan un plan de jubilación. Pero si estas provisiones se acaban o son insuficientes, los hijos honran a los padres haciendo lo que puedan por satisfacer sus necesidades materiales. De hecho, el cuidado de los padres mayores es una manifestación de devoción piadosa, es decir, de devoción a Jehová Dios, quien instituyó la familia.

AMOR

Y ABNEGACIÓN

6

Muchos hijos adultos han atendido con amor y abnegación a sus padres enfermos. Algunos han acogido a sus padres en sus hogares o se han mudado para vivir cerca de ellos. Otros han ido a vivir con sus padres. Estas medidas han sido provechosas en muchas ocasiones tanto para los padres como para los hijos.

7

Sin embargo, a veces tales traslados no producen los resultados apetecidos. ¿Por qué? Quizá porque se toman decisiones precipitadas o de carácter puramente emocional. "El sagaz considera sus pasos", advierte sabiamente la Biblia. (Proverbios 14:15.) Por ejemplo, imaginémonos que a nuestra madre anciana se le hace difícil vivir sola y creemos que sería provechoso traerla a nuestra casa. 'Considerar nuestros pasos con sagacidad' implicaría repasar primero las siguientes preguntas: ¿Cuáles son sus necesidades reales? ¿Ofrecen el sector privado o el público servicios que permitan otra solución aceptable? ¿Quiere ella mudarse? En tal caso, ¿cómo se verá afectada su vida? ¿Tendrá que separarse de sus amigos? ¿Cómo puede afectarla emocionalmente esta circunstancia? ¿Hemos hablado del asunto con ella? ¿Cómo puede afectar el traslado a nuestro cónyuge, a nuestros hijos y a nosotros mismos? Si nuestra madre necesita atención, ¿quién la dispensará? ¿Puede compartirse la responsabilidad? ¿Hemos hablado del asunto con todos los que están directamente implicados?

8

Como la responsabilidad de atender a los padres ancianos recae sobre todos los hijos, quizá sea conveniente celebrar una reunión familiar para que todos participen en la adopción de decisiones. Asimismo puede ser útil hablar con los ancianos de la congregación o con otros hermanos que hayan afrontado una situación similar. "Resultan frustrados los planes donde no hay habla confidencial —advierte la Biblia—, pero en la multitud de consejeros hay logro." (Proverbios 15:22.)

SEAMOS

CONSIDERADOS Y COMPRENSIVOS

9

Honrar a los padres ancianos requiere consideración y comprensión. El paso de los años deja huella, y es posible que al anciano le resulte cada vez más difícil andar, comer y recordar. Quizá necesite ayuda. Los hijos a menudo quieren proteger a sus padres y les ofrecen consejo, pero no deben olvidar que están tratando con adultos que han acumulado sabiduría y experiencia durante toda una vida, y que siempre se han atendido a sí mismos y han tomado sus propias decisiones. Es posible que su identidad y amor propio se fundamenten en su papel de padres y adultos. Los padres que piensan que deben entregar el control de su vida a los hijos quizá se depriman o se resientan. Algunos se molestan y se resisten porque lo interpretan como un intento de privarles de su independencia.

10

Esos problemas no tienen soluciones fáciles, pero es bondadoso permitir que los padres de edad avanzada se atiendan a sí mismos y tomen sus propias decisiones al grado que sea posible. Es prudente no decidir qué es mejor para los padres sin antes hablar con ellos. Es posible que hayan perdido mucho debido a la edad. Debemos permitir que conserven lo que aún tienen. Quizá veamos que cuanto menos intentamos controlar la vida de nuestros padres, mejor relación tenemos con ellos. Nuestros padres se sentirán más felices, y nosotros también. Aun si es necesario que insistamos en ciertos asuntos por su bien, honrar a los padres exige que siempre los tratemos con la dignidad y el respeto que merecen. La Palabra de Dios aconseja: "Ante canas debes levantarte, y tienes que mostrar consideración a la persona del envejecido". (Levítico 19:32.)

HAY

QUE MANTENER LA ACTITUD CORRECTA

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A veces, lo que dificulta honrar a los padres mayores es la mala relación que los hijos tuvieron con ellos en el pasado. Quizá nuestro padre fue frío y poco cariñoso, y nuestra madre, dominante y severa. Es posible que aún nos sintamos frustrados, molestos o dolidos porque no fueron los padres que hubiéramos deseado. ¿Pueden superarse estos sentimientos?

12

Basse, que se crió en Finlandia, relata: "Mi padrastro había sido oficial de las SS en la Alemania nazi. Perdía fácilmente los estribos y entonces era peligroso. Golpeó a mamá muchas veces delante de mí. Un día se enfureció conmigo, se quitó el cinturón y me dio en la cara con la hebilla. El golpe fue tan fuerte que me tumbó sobre la cama".

13

No obstante, debe verse la otra cara de la moneda. Basse añade: "Por otra parte, él trabajaba arduamente y no eludía la responsabilidad de mantener a la familia. Nunca me demostró afecto paternal, pero yo sabía que estaba marcado emocionalmente. Su madre lo había echado de casa cuando era niño. Se abrió camino a puñetazos y fue a la guerra siendo joven. Podía comprenderlo hasta cierto grado, y no lo culpaba. Cuando crecí y él enfermó, le ayudé cuanto pude hasta su muerte. No fue fácil, pero hice cuanto estuvo en mi mano. Procuré ser un buen hijo hasta el fin, y creo que me aceptó como tal".

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Tanto en la familia como en toda situación de la vida es aplicable este consejo bíblico: "Vístanse de los tiernos cariños de la compasión, la bondad, la humildad mental, la apacibilidad y la gran paciencia. Continúen soportándose unos a otros y perdonándose liberalmente unos a otros si alguno tiene causa de queja contra otro. Como Jehová los perdonó liberalmente a ustedes, así también háganlo ustedes". (Colosenses 3:12, 13.)

LOS

QUE ATIENDEN TAMBIÉN REQUIEREN ATENCIÓN

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Atender a un padre enfermo es difícil, pues implica muchas tareas, muchas responsabilidades y mucho tiempo. Pero la parte más dura suele ser de naturaleza emocional. Es angustioso ver a los padres perder la salud, la memoria y la independencia. Sandy, que procede de Puerto Rico, relata: "Mi madre era el núcleo de nuestra familia. Fue muy doloroso atenderla. Primero empezó a cojear; luego necesitó un bastón, después un andador y finalmente una silla de ruedas. Empeoró progresivamente hasta su fallecimiento. Enfermó de cáncer de huesos y necesitó atención constante: día y noche. La bañábamos, la alimentábamos y le leíamos. Fue muy difícil, especialmente en sentido emocional. Cuando me di cuenta de que mamá se moría, lloré porque la amaba mucho".

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Si nos encontramos en una situación similar, ¿qué podemos hacer? Nos será de gran ayuda escuchar a Jehová mediante la lectura de la Biblia y hablarle por medio de la oración. (Filipenses 4:6, 7.) También es práctico procurar una alimentación equilibrada y suficiente descanso. De este modo nos hallaremos en mejor condición, tanto emocional como física, para atender a nuestro ser querido. Quizá podamos romper la rutina diaria de vez en cuando. Aun si no es posible tomar vacaciones, es prudente programar ciertos períodos de descanso. A fin de disponer del tiempo necesario, podemos hablar con otra persona para que se quede con el padre enfermo.

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No es infrecuente que los adultos que atienden a sus padres sean demasiado exigentes consigo mismos. Pero no debemos sentirnos culpables por lo que no podemos hacer. En algunas circunstancias quizá tengamos que confiar a nuestro ser querido a un hogar de ancianos. Si estamos atendiendo a un padre enfermo, seamos realistas en cuanto a nuestra capacidad. Debemos equilibrar las necesidades de nuestros padres con las de nuestro cónyuge e hijos.

FUERZA

EXTRAORDINARIA

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En su Palabra, la Biblia, Jehová suministra amorosamente consejo muy provechoso para quienes atienden a sus padres mayores, aunque esa no es la única ayuda que ofrece. "Jehová está cerca de todos los que lo invocan —escribió el salmista inspirado—, [...] oirá su clamor por ayuda, y los salvará." Jehová salvará, es decir, protegerá, a sus fieles incluso en las situaciones más difíciles. (Salmo 145:18, 19.)

19

Myrna, de las Filipinas, vivió esa experiencia cuando atendió a su madre, que quedó paralizada por una apoplejía. "No hay nada más deprimente que ver sufrir a un ser querido y que no pueda decirte dónde le duele —escribe Myrna—. Era como verla ahogarse paulatinamente sin que yo pudiera hacer nada. Muchas veces me arrodillaba y le decía a Jehová lo cansada que me sentía. Lloraba como David, cuando le suplicó a Jehová que colocara sus lágrimas en un odre y lo recordara. [Salmo 56:8.] Y Jehová me suministró la fuerza que necesitaba conforme a su promesa. 'Jehová llegó a ser como un apoyo para mí.'" (Salmo 18:18.)

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Se ha dicho que atender a los padres ancianos es una "historia sin un final feliz". A pesar de todo el esfuerzo, los padres finalmente mueren, como ocurrió en el caso de la madre de Myrna. Pero los que confían en Jehová saben que la muerte no es el fin de la historia. El apóstol Pablo dijo: "Tengo esperanza en cuanto a Dios [...] de que va a haber resurrección así de justos como de injustos". (Hechos 24:15.) A los que han perdido a sus padres mayores les consuela la esperanza de la resurrección y la promesa divina de un maravilloso nuevo mundo, donde "la muerte no será más". (Revelación 21:4.)

21

Los siervos de Dios tienen a sus padres en alta estima aunque hayan envejecido, y los honran. (Proverbios 23:22-24.) De este modo experimentan lo que dice el proverbio inspirado: "Tu padre y tu madre se regocijarán, y la que te dio a luz estará gozosa". (Proverbios 23:25.) Y, sobre todo, los que honran a sus padres de edad avanzada también agradan y honran a Jehová Dios.

[Nota]

No hablamos de los casos en los que los padres han sido culpables de abuso extremo de su autoridad y confianza, es decir, de comportamientos que pudieran considerarse delictivos.

¿CÓMO

PUEDEN AYUDAR ESTOS PRINCIPIOS BÍBLICOS A HONRAR A LOS PADRES MAYORES?

Debemos dar la debida compensación a nuestros padres y abuelos. (1 Timoteo 5:4.)

Debemos efectuar todos los asuntos con amor. (1 Corintios 16:14.)

Las decisiones importantes nunca deben tomarse precipitadamente. (Proverbios 14:15.)

Debe respetarse a los padres mayores, aunque se hayan debilitado o estén enfermos. (Levítico 19:32.)

La vejez y la muerte no existirán siempre. (Revelación 21:4.)

[Preguntas

del estudio]

1. ¿Qué debemos a nuestros padres, y, por lo tanto, qué debemos sentir y hacer por ellos?

2. ¿Cómo pueden los hijos adultos dar la "debida compensación" a sus padres?

3. ¿Cómo honramos a nuestros padres y abuelos?

4. ¿Cómo fomentó la tradición religiosa judía un trato insensible a los padres mayores?

5. A pesar de los servicios que el gobierno presta en algunos países, ¿por qué el honrar a los padres incluye a veces la ayuda económica?

6. ¿Qué medidas han adoptado algunos para satisfacer las necesidades de sus padres?

7. ¿Por qué no es conveniente precipitarse al tomar decisiones con respecto a los padres mayores?

8. ¿A quiénes podemos consultar a la hora de decidir cómo ayudar a los padres mayores?

9, 10. a) A pesar de la edad avanzada, ¿qué consideración merecen los ancianos? b) ¿Cómo debe tratar siempre a sus padres el hijo adulto, sin importar cuánto haga por ellos?

11-13. Si el hijo no ha tenido una buena relación con sus padres en el pasado, ¿cómo puede aun así afrontar el reto de atenderlos en su vejez?

14. ¿Qué texto es aplicable a todas las situaciones, incluidas las que tienen que ver con el cuidado de los padres mayores?

15. ¿Por qué es angustioso a veces atender a los padres?

16, 17. ¿Qué consejo puede contribuir al equilibrio de quien dispensa la atención?

18, 19. ¿Qué ha prometido Jehová con respecto a apoyar a sus siervos, y qué experiencia muestra que cumple esa promesa?

20. ¿Qué promesas bíblicas ayudan a mantener el optimismo a quienes atienden a los padres ancianos aun cuando estos mueran?

21. ¿Qué buenos resultados se obtienen al honrar a los padres mayores?

[Ilustración

de la página 179]

No es prudente decidir por los padres sin antes hablar con ellos

Capítulo

16

Garanticemos

un futuro seguro para nuestra familia

CUANDO Jehová unió en matrimonio a Adán y Eva, el hombre exteriorizó su alegría pronunciando la poesía hebrea más antigua que se conoce. (Génesis 2:22, 23.) Sin embargo, el Creador no solo tenía presente complacer a sus hijos humanos. Quería que las parejas casadas y las familias hicieran Su voluntad. Dijo a la primera pareja: "Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla, y tengan en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y toda criatura viviente que se mueve sobre la tierra". (Génesis 1:28.) Esta era en verdad una comisión maravillosa y gratificante. Adán, Eva y sus hijos habrían sido muy felices de haber cumplido obedientemente la voluntad de Jehová.

2

Hoy las familias también son más felices si hacen la voluntad de Dios juntas. El apóstol Pablo escribió: "La devoción piadosa es provechosa para todas las cosas, puesto que encierra promesa de la vida de ahora y de la que ha de venir". (1 Timoteo 4:8.) La familia que vive con devoción piadosa y sigue el consejo que Jehová da en la Biblia será feliz en "la vida de ahora". (Salmo 1:1-3; 119:105; 2 Timoteo 3:16.) Aun si solo un miembro de la familia se rige por los principios bíblicos, la situación es mejor que si ninguno lo hace.

3

En este libro se han examinado muchos principios bíblicos que contribuyen a la felicidad familiar. Es probable que nos hayamos percatado de que algunos de ellos se han repetido varias veces en sus páginas. ¿Por qué? Porque representan verdades importantes que nos benefician a todos en diferentes aspectos de la vida familiar. La familia que procura aplicar esos principios bíblicos ve que en realidad la devoción piadosa "encierra promesa de la vida de ahora". Veamos de nuevo cuatro de esos importantes principios.

EL

VALOR DEL AUTODOMINIO

4

El rey Salomón dijo: "Como una ciudad en que se ha hecho irrupción, que no tiene muro, es el hombre que no tiene freno para su espíritu". (Proverbios 25:28; 29:11.) Es fundamental para aquellos que desean un matrimonio feliz 'frenar el espíritu', es decir, ejercer autodominio. Ceder a las emociones destructivas, como la ira o la lujuria, ocasiona daños que toma años reparar, si es que son reparables.

5

Es obvio que ningún descendiente de Adán puede controlar completamente su carne imperfecta. (Romanos 7:21, 22.) Ahora bien, el autodominio es un fruto del espíritu. (Gálatas 5:22, 23.) Por ello, el espíritu de Dios producirá autodominio en nosotros si pedimos esa cualidad en oración, si seguimos el consejo apropiado que dan las Escrituras y si nos relacionamos con otras personas que la manifiestan, a la vez que evitamos a quienes no lo hacen. (Salmo 119:100, 101, 130; Proverbios 13:20; 1 Pedro 4:7.) Tal proceder nos ayudará a 'huir de la fornicación', aun ante la misma tentación. (1 Corintios 6:18.) Rechazaremos la violencia y evitaremos o superaremos el alcoholismo. Asimismo, mantendremos la calma ante las provocaciones y las situaciones difíciles. Que todos, incluidos los niños, aprendamos a cultivar ese fruto esencial del espíritu. (Salmo 119:1, 2.)

MODO

APROPIADO DE VER LA JEFATURA

6

El segundo principio importante es el reconocimiento de la jefatura. Pablo expuso el orden debido cuando dijo: "Quiero que sepan que la cabeza de todo varón es el Cristo; a su vez, la cabeza de la mujer es el varón; a su vez, la cabeza del Cristo es Dios". (1 Corintios 11:3.) Esto significa que el hombre lleva la delantera en la familia, su esposa lo apoya lealmente y los hijos obedecen a los padres. (Efesios 5:22-25, 28-33; 6:1-4.) Ahora bien, debe notarse que la jefatura produce felicidad solo cuando se ejerce como es debido. Los esposos que viven con devoción piadosa saben que no es lo mismo jefatura que dictadura. Imitan a Jesús, su Cabeza. Aunque él iba a ser "cabeza sobre todas las cosas", "no vino para que se le ministrara, sino para ministrar". (Efesios 1:22; Mateo 20:28.) De igual manera, el cristiano no ejerce la jefatura para beneficio propio, sino para el provecho de su esposa e hijos. (1 Corintios 13:4, 5.)

7

Por su parte, la esposa que vive con devoción piadosa no compite con su esposo ni intenta dominarlo. Se complace en apoyarlo y colaborar con él. La Biblia a veces dice que la esposa es "poseída" por su esposo, no dejando duda de que él es el cabeza. (Génesis 20:3.) Al casarse llega a estar bajo "la ley de su esposo". (Romanos 7:2.) Al mismo tiempo, la Biblia la llama "ayudante" y "complemento". (Génesis 2:20.) Ella aporta cualidades y habilidades de las que carece su esposo, y le da el apoyo necesario. (Proverbios 31:10-31.) La Biblia también indica que la esposa es "socia" del esposo, es decir, que trabaja lado a lado con él. (Malaquías 2:14.) Estos principios bíblicos ayudan al esposo y a la esposa a comprender la posición de cada uno y a tratarse con el debido respeto y dignidad.

'SEAMOS

PRESTOS EN CUANTO A OÍR'

8

Este libro ha destacado frecuentemente la necesidad de la comunicación. ¿Por qué? Porque es más fácil resolver los problemas cuando las personas no solo se hablan, sino también se escuchan con atención. Se ha recalcado asimismo el hecho de que la comunicación es una vía de dos direcciones. El discípulo Santiago lo expresó de este modo: "Todo hombre tiene que ser presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar". (Santiago 1:19.)

9

También es importante que cuidemos nuestro modo de hablar. Las palabras duras, hirientes o hipercríticas no constituyen buena comunicación. (Proverbios 15:1; 21:9; 29:11, 20.) Aun si lo que decimos es correcto, es probable que haga más daño que bien si lo expresamos de modo cruel, orgulloso o insensible. Nuestra habla debe ser prudente, "sazonada con sal". (Colosenses 4:6.) Nuestras palabras tienen que ser como "manzanas de oro en entalladuras de plata". (Proverbios 25:11.) A las familias que aprenden a comunicarse bien les es mucho más fácil conseguir la felicidad.

EL

PAPEL ESENCIAL DEL AMOR

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La palabra "amor" aparece repetidas veces en este libro. ¿Recordamos la clase de amor de la que se habla principalmente? Es cierto que el amor romántico (en griego, é·ros) desempeña un papel importante en el matrimonio, y que a las parejas que tienen éxito les une un afecto y una amistad profundos (en griego, phi·lí·a). Pero es más importante aún el amor representado por la palabra griega a·gá·pe. Este es el amor que tenemos a Jehová, a Jesús y a nuestro semejante. (Mateo 22:37-39.) Es el amor que Jehová expresa a la humanidad. (Juan 3:16.) Es maravilloso que nosotros podamos mostrar la misma clase de amor a nuestro cónyuge y a nuestros hijos. (1 Juan 4:19.)

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En el matrimonio, este amor elevado es verdaderamente "un vínculo perfecto de unión". (Colosenses 3:14.) Une a los cónyuges y hace que actúen de la manera más provechosa para ambos y para los hijos. Cuando las familias se enfrentan a situaciones difíciles, el amor las ayuda a tratar unidas los problemas. Cuando la pareja envejece, el amor ayuda a los cónyuges a apoyarse mutuamente y a seguir queriéndose. "El amor [...] no busca sus propios intereses [...]. Todas las cosas las soporta, todas las cree, todas las espera, todas las aguanta. El amor nunca falla." (1 Corintios 13:4-8.)

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El vínculo matrimonial es especialmente fuerte cuando no solo está consolidado por el amor entre los cónyuges, sino especialmente por el amor a Jehová. (Eclesiastés 4:9-12.) ¿Por qué? El apóstol Juan escribió: "Esto es lo que el amor de Dios significa: que observemos sus mandamientos". (1 Juan 5:3.) De modo que la pareja no solo debe educar a los hijos en la devoción piadosa porque los ama profundamente, sino porque es un mandato de Jehová. (Deuteronomio 6:6, 7.) Los cónyuges no solo deben evitar la inmoralidad porque se aman mutuamente, sino sobre todo porque aman a Jehová, quien "juzgará a los fornicadores y a los adúlteros". (Hebreos 13:4.) Incluso si un cónyuge causa graves problemas en el matrimonio, el amor a Jehová ayuda a su pareja a seguir aplicando los principios bíblicos. Felices son las familias en las que el amor recíproco está consolidado por el amor a Jehová.

LA

FAMILIA QUE HACE LA VOLUNTAD DE JEHOVÁ

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Toda la vida del cristiano se centra en hacer la voluntad de Dios. (Salmo 143:10.) Esto es lo que en realidad significa la devoción piadosa. Hacer la voluntad de Dios ayuda a las familias a concentrarse en los asuntos de verdadera importancia. (Filipenses 1:9, 10.) Por ejemplo, Jesús advirtió: "Vine a causar división, y estará el hombre contra su padre, y la hija contra su madre, y la esposa joven contra su suegra. Realmente, los enemigos del hombre serán personas de su propia casa". (Mateo 10:35, 36.) En conformidad con la advertencia de Jesús, muchos de sus seguidores han sido perseguidos por sus familiares. Esta es una situación triste y dolorosa. Con todo, los lazos familiares no deben tener más peso que nuestro amor a Jehová Dios y a Jesucristo. (Mateo 10:37-39.) Si perseveramos a pesar de la oposición familiar, es posible que los opositores cambien al observar el buen efecto de la devoción piadosa. (1 Corintios 7:12-16; 1 Pedro 3:1, 2.) Y aunque esto no suceda, no se consigue ningún bien duradero dejando de servir a Dios debido a la oposición.

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Hacer la voluntad de Dios ayuda a los padres a tomar las mejores decisiones. Por ejemplo, en algunas comunidades los padres suelen considerar a los hijos como una inversión, y cuentan con ellos para que los atiendan en su vejez. Aun cuando es justo y adecuado que los hijos adultos cuiden de los padres ancianos, estos no deben influir en sus hijos para que adopten un modo de vivir materialista. Los padres no hacen ningún favor a sus hijos si los educan de manera que antepongan los bienes materiales a los espirituales. (1 Timoteo 6:9.)

15

Un buen ejemplo al respecto fue Eunice, la madre de Timoteo, el joven amigo de Pablo. (2 Timoteo 1:5.) Aunque Eunice estaba casada con un incrédulo, logró educar a Timoteo en el camino de la devoción piadosa, con la colaboración de Loida, la abuela de este. (2 Timoteo 3:14, 15.) Cuando Timoteo tuvo edad suficiente, Eunice le permitió salir de casa y emprender la obra de predicar el Reino como compañero misional de Pablo. (Hechos 16:1-5.) Sin duda debió emocionar a Eunice ver a su hijo convertido en un misionero sobresaliente. Su devoción piadosa en la vida adulta fue un buen reflejo de la educación que recibió de niño. A Eunice tuvo que satisfacerle y alegrarle oír informes del ministerio fiel de Timoteo, aunque posiblemente lo echara de menos en casa. (Filipenses 2:19, 20.)

LA

FAMILIA Y NUESTRO FUTURO

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Jesús se crió en una familia piadosa, y de adulto se preocupó, como era debido, por su madre. (Lucas 2:51, 52; Juan 19:26.) Sin embargo, el primer objetivo de Jesús fue cumplir la voluntad de Dios, lo que en su caso implicó abrir el camino para que los seres humanos pudieran conseguir la vida eterna. Abrió esta oportunidad cuando ofreció su vida humana perfecta como rescate por la humanidad pecadora. (Marcos 10:45; Juan 5:28, 29.)

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Jehová levantó a Jesús después de su muerte para la vida celestial, le dio gran autoridad y, con el tiempo, lo entronizó como Rey del Reino celestial. (Mateo 28:18; Romanos 14:9; Revelación 11:15.) El sacrificio de Jesús hizo posible seleccionar a algunos seres humanos para que gobernaran con él en ese Reino. También abrió el camino para que el resto de la humanidad obediente disfrutara de vida perfecta en la Tierra restaurada a condiciones paradisíacas. (Revelación 5:9, 10; 14:1, 4; 21:3-5; 22:1-4.) Uno de los mayores privilegios que tenemos hoy es comunicar estas gloriosas buenas nuevas a nuestro prójimo. (Mateo 24:14.)

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Como mostró el apóstol Pablo, vivir con devoción piadosa encierra la promesa de que la gente herede esas bendiciones en la vida "que ha de venir". Sin duda, esta es la mejor manera de hallar felicidad. Recordemos: "el mundo va pasando, y también su deseo, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre". (1 Juan 2:17.) Por lo tanto, seamos hijos o padres, esposos o esposas, adultos solos con hijos o sin ellos, esforcémonos por hacer la voluntad de Dios. Aun cuando estemos bajo presión o nos enfrentemos a dificultades extremas, nunca debemos olvidar que somos siervos del Dios vivo. Por ello, que nuestras acciones regocijen siempre a Jehová. (Proverbios 27:11.) Y que nuestra conducta resulte en felicidad para nosotros ahora y vida eterna en el futuro en el nuevo mundo.

¿CÓMO

PUEDEN AYUDAR ESTOS PRINCIPIOS BÍBLICOS A NUESTRA FAMILIA A SER FELIZ?

El autodominio puede cultivarse. (Gálatas 5:22, 23.)

El esposo y la esposa procuran el beneficio de la familia viendo como es debido la jefatura. (Efesios 5:22-25, 28-33; 6:4.)

La comunicación incluye escuchar. (Santiago 1:19.)

El amor a Jehová fortalece el matrimonio. (1 Juan 5:3.)

Hacer la voluntad de Dios es la meta más importante de la familia. (Salmo 143:10; 1 Timoteo 4:8.)

[Preguntas

del estudio]

1. ¿Cuál era el propósito de Dios para la familia?

2, 3. ¿Cómo pueden las familias hallar hoy la mayor felicidad?

4. ¿Por qué es fundamental el autodominio en el matrimonio?

5. ¿Cómo puede el ser humano imperfecto cultivar autodominio, y con qué beneficios?

6. a) ¿Cuál es el orden de jefatura establecido por Dios? b) ¿Qué debe recordar el hombre para que su jefatura redunde en la felicidad de su familia?

7. ¿Qué principios bíblicos ayudan a la esposa a cumplir con el papel que Dios le ha asignado en la familia?

8, 9. Explique algunos principios que ayudan a todos los miembros de la familia a mejorar la comunicación.

10. ¿Qué clase de amor es fundamental en el matrimonio?

11. ¿Cómo beneficia el amor al matrimonio?

12. ¿Por qué consolida al matrimonio su amor a Dios?

13. ¿Cómo ayuda a la familia a concentrarse en lo que es verdaderamente importante su decisión de hacer la voluntad divina?

14. ¿Cómo puede el deseo de hacer la voluntad de Dios ayudar a los padres a actuar de la manera más provechosa para los hijos?

15. ¿Cómo fue Eunice, la madre de Timoteo, un ejemplo excelente en cuanto a hacer la voluntad de Dios?

16. ¿Qué preocupación filial demostró Jesús, pero cuál fue su objetivo principal?

17. ¿Qué gloriosa perspectiva hizo posible el proceder fiel de Jesús para los que hacen la voluntad de Dios?

18. ¿Qué recordatorio y qué ánimo se dan tanto a las familias como a sus componentes?

[Recuadro

de la página 188]

EL

DON DE LA SOLTERÍA

No todo el mundo se casa. Y no todas las parejas deciden tener hijos. Jesús fue soltero, y dijo que la soltería es un don cuando se escoge "por causa del reino de los cielos". (Mateo 19:11, 12.) El apóstol Pablo también optó por no casarse. Dijo que tanto la soltería como el matrimonio eran 'dones'. (1 Corintios 7:7, 8, 25-28.) Por lo tanto, aunque este libro ha tratado principalmente el tema del matrimonio y la crianza de los hijos, no debemos perder de vista los posibles beneficios y recompensas de permanecer soltero o de casarse y no tener hijos.

Contraportada

LA FAMILIA es la institución humana más antigua que se conoce, pero en la actualidad afronta graves problemas. El alarmante aumento de la drogadicción e inmoralidad entre los adolescentes, la plaga moderna del divorcio y la violencia doméstica, el creciente número de familias monoparentales y otros graves problemas hacen que algunas personas se cuestionen la supervivencia de la familia.

¿Es todavía posible que la familia provea un ambiente estable, propicio para el cuidado y la protección de todos sus miembros? Sin duda, si estos conocen el verdadero secreto de la felicidad familiar. Este no es un secreto oculto. Se ha aplicado y probado por muchos siglos. ¿Cuál es? Este libro, El secreto de la felicidad familiar, contiene la respuesta. También da ejemplos prácticos de cómo este "secreto" puede ayudar a resolver un buen número de situaciones familiares que suponen un desafío. ¿Hay alguien hoy en día que no necesite esta información?

                                gomezburgara@hotmail.com
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La hierba verde se ha secado,la flor se ha marchitado,pero en cuanto a la palabra de nuesro Dios JEHOVÁ,Durara hasta tiempo indefinido.  ISAIAS 40;8

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