jueves, 21 de octubre de 2010

Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático.-En la semana del 25 de octubre de 2010

Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
En la semana del 25 de octubre de 2010, el superintendente de la
Escuela del Ministerio Teocrático dirigirá un repaso de veinte minutos
utilizando las preguntas que aparecen a continuación. Dicho repaso se
basará en las asignaciones de las semanas del 6 de septiembre al 25 de
octubre de 2010.
1. ¿Qué lección aprendemos al examinar la vida del rey Azarías .

15 En el año veintisiete de Jeroboán el rey de Israel, Azarías° hijo
de Amasías° el rey de Judá llegó a ser rey. 2 Dieciséis años de edad
tenía cuando empezó a reinar, y por cincuenta y dos años reinó en
Jerusalén.° Y el nombre de su madre era Jecolías* de Jerusalén. 3 Y él
continuó haciendo lo que era recto a los ojos de Jehová, conforme a
todo lo que había hecho Amasías su padre.° 4 Fue solo que los lugares
altos no desaparecieron.° El pueblo todavía estaba sacrificando y
haciendo humo de sacrificio en los lugares altos.° 5 Por fin Jehová
plagó al rey,° y este continuó leproso° hasta el día de su muerte, y
siguió morando en su casa, exento de deberes,° mientras Jotán° el hijo
del rey estaba sobre la casa y juzgaba° a la gente de la tierra.* 6 En
cuanto al resto de los asuntos de Azarías* y todo lo que hizo, ¿no
están escritos en el libro° de los asuntos de los días de los reyes de
Judá?

Los beneficios de la humildad
Uno de los beneficios de la humildad es que impide que nos jactemos de
nosotros mismos. Así no incomodamos a otros, y evitamos vergüenza
personal si nuestros logros no los han impresionado. Debemos jactarnos
en Jehová, no en nosotros mismos 1 corintios 1:31.

2. Si Jotán solo gobernó dieciséis años, ¿por qué se habla en 2 Reyes
15:30 del "año veinte" de su .

Puesto que Jotán solo gobernó dieciséis años, la referencia que se
hace en 2 Reyes 15:30 al "año veinte de Jotán" parece que ha de
entenderse como una referencia al año vigésimo después de llegar a ser
rey, es decir, el año cuarto de Acaz. Puede que el escritor de Reyes
prefiriese no introducir a Acaz, sucesor de Jotán, en este punto del
relato debido a que aún tenía detalles que suministrar sobre el
reinado de Jotán.

3. ¿Quiénes eran "los samaritanos" mencionados en 2 Reyes 17:29.
La religión samaritana. La religión samaritana llegó a la existencia
debido a varios factores; uno de los principales fue el esfuerzo de
Jeroboán por alejar a las diez tribus de la adoración de Jehová
centrada en Jerusalén. Durante aproximadamente doscientos cincuenta
años, a los sacerdotes levíticos que Dios había nombrado los reemplazó
un sacerdocio instalado por el hombre, sacerdocio que, a su vez,
condujo al reino de Israel a la práctica de idolatría degradante. (1Re
12:28-33; 2Re 17:7-17; 2Cr 11:13-15; 13:8, 9) Luego llegó la caída del
reino septentrional. Los inmigrantes paganos traídos desde Babilonia,
Cutá, Avá, Hamat y Sefarvaim eran adoradores de muchas deidades:
Sucot-benot, Nergal, Asimá, Nibhaz, Tartaq, Adramélec y Anamélec.
Aunque aprendieron algo acerca de Jehová gracias a la instrucción de
un sacerdote del sacerdocio de Jeroboán, sin embargo, tal como Samaria
había hecho con los becerros de oro, estos continuaron adorando a sus
dioses falsos generación tras generación. (2Re 17:24-41.) Los grandes
esfuerzos de Josías por librar a esas comunidades septentrionales de
su adoración idolátrica, más o menos cien años después de la caída de
Samaria, no tuvieron un efecto más duradero que el de las reformas
similares que hizo en el reino meridional de Judá. (2Re 23:4-20; 2Cr
34:6, 7)

4. ¿Por qué se dice que Jehová ha "formado" su propósito? (2 Rey. 19:25.)
3 El hecho de que Jehová sea un Dios de propósito es fundamental para
entender la cuestión de su influencia en los asuntos humanos. Este
hecho está implícito en su mismo nombre. Jehová significa "Él Hace que
Llegue a Ser". Mediante una actuación progresiva, Jehová se convierte
en el Cumplidor de todas sus promesas. Por ello, se dice que Jehová
'forma' o moldea su propósito en lo que respecta a acciones o sucesos
futuros (2 Reyes 19:25; Isaías 46:11). Este término procede de la
palabra hebrea ya·tsár, relacionada con otra que significa "alfarero"
(Jeremías 18:4). Tal como un hábil alfarero puede dar forma a un
pedazo de barro y convertirlo en una hermosa vasija, Jehová puede
formar, o maniobrar, los asuntos para llevar a cabo su voluntad
(Efesios 1:11).

5. ¿Por qué decimos que 2 Reyes 25:8, 25, 26 señala con exactitud el
comienzo de los setenta años que Jerusalén permanecería desolada?
Finalmente, Jerusalén cayó ante Nabucodonosor en 607 a. E.C., después
de un sitio de dieciocho meses. (2Re 25:1-4.) En esta ocasión se sacó
de la ciudad a la mayor parte de sus habitantes. A algunos de los de
condición humilde se les permitió permanecer "como viñadores y
trabajadores bajo obligación", con Guedalías como gobernador en Mizpá.
(Jer 52:16; 40:7-10; 2Re 25:22.) Los babilonios se llevaron cautivos,
entre otros, a "algunos de los de condición humilde del pueblo y a los
demás del pueblo que quedaban en la ciudad y a los desertores [...] y
a los demás de los obreros maestros". La expresión "que quedaban en la
ciudad" parece dar a entender que muchos habían perecido debido al
hambre, la enfermedad o el fuego, o que habían muerto en la guerra.
(Jer 52:15; 2Re 25:11.) A los hijos de Sedequías, los príncipes de
Judá, los oficiales de la corte, ciertos sacerdotes y muchos otros
ciudadanos importantes se les ejecutó por orden del rey de Babilonia.
(2Re 25:7, 18-21; Jer 52:10, 24-27.) Esto explicaría el número tan
reducido de exiliados, ya que el total indicado ascendía únicamente a
832, probablemente los cabezas de sus casas, sin contar ni a sus
esposas ni a sus hijos. (Jer 52:29.)
Unos dos meses más tarde, después del asesinato de Guedalías, el resto
de los judíos que quedaban en Judá huyeron a Egipto, y se llevaron
consigo a Jeremías y Baruc. (2Re 25:8-12, 25, 26; Jer 43:5-7.) Es
posible que algunos de los judíos también huyeran a otras naciones
cercanas. Probablemente fue de entre estas naciones de donde
Nabucodonosor se llevó a 745 cautivos, cabezas de sus casas, cinco
años más tarde, cuando Jehová le usó como garrote simbólico para hacer
pedazos a las naciones que lindaban con Judá. (Jer 51:20; 52:30.)
Josefo dice que cinco años después de la caída de Jerusalén,
Nabucodonosor invadió Ammón y Moab, y luego prosiguió hacia el S. y se
vengó de Egipto. (Antigüedades Judías, libro X, cap. IX, sec. 7.)
Jerusalén no sufrió la misma suerte que otras ciudades conquistadas,
como, por ejemplo, Samaria, habitada de nuevo con cautivos procedentes
de otras partes del Imperio asirio. A diferencia de la política
habitual de los babilonios para con las ciudades que conquistaban,
Jerusalén y sus alrededores fueron despoblados de habitantes y
quedaron desolados, como Jehová había predicho. Algunos críticos de la
Biblia ponen en duda el que la tierra de Judá, en un tiempo próspera,
se convirtiese de repente en "un yermo desolado, sin habitante", pero
no hay pruebas históricas ni registros de este período que prueben lo
contrario. (Jer 9:11; 32:43.) El arqueólogo G. Ernest Wright escribe:
"La violencia que se abatió sobre Judá queda atestiguada [...] por los
testimonios arqueológicos de que diversas ciudades fueron quedando una
tras otra deshabitadas en esta época. Algunas no volverían a ser
ocupadas nunca de nuevo". (Arqueología bíblica, 1975, págs. 261, 262.)
W. F. Albright concuerda con esta misma idea: "No conocemos ni un solo
caso de que una ciudad de la Judea [Judá] propiamente dicha estuviera
ocupada sin interrupción durante todo el período exílico".
(Arqueología de Palestina, 1962, pág. 144.)
Jerusalén fue sitiada definitivamente en el noveno año de Sedequías
(609 a. E.C.) y cayó en su undécimo año (607 a. E.C.), que corresponde
con el decimonoveno año del reinado de Nabucodonosor (si contamos
desde 625 a. E.C., su año de ascenso al trono; 2Re 25:1-8). En el
quinto mes de 607 (el mes de Ab, que correspondía a parte de julio y
agosto) la ciudad fue incendiada, los muros demolidos y la mayor parte
de sus habitantes llevados al destierro. Sin embargo, se permitió que
quedaran "algunos de condición humilde de la gente", quienes al final
huyeron a Egipto cuando Guedalías, el gobernador nombrado por
Nabucodonosor, fue asesinado, dejando de ese modo la tierra de Judá
desolada por completo. (2Re 25:9-12, 22-26.) Esto ocurrió en el
séptimo mes, Etanim (o Tisri, que correspondía a parte de septiembre y
octubre). Por consiguiente, la cuenta de los setenta años de
desolación debió haber comenzado hacia el 1 de octubre de 607 a. E.C.,
para finalizar en 537 a. E.C. Fue en el séptimo mes de este último año
cuando los primeros judíos repatriados llegaron a Judá, justo setenta
años después del comienzo de la desolación completa de la tierra. (2Cr
36:21-23; Esd 3:1.)

6. ¿Por qué dice 1 Samuel 16:10, 11 que David era el octavo hijo de
Jesé, cuando Esdras indica que era el séptimo? (1 Cró. 2:15.).
Después de que el rey Saúl del antiguo Israel rechazó la adoración
pura, Jehová Dios envió al profeta Samuel para que ungiera rey a uno
de los hijos de Jesé. El pasaje bíblico que narra este acontecimiento
histórico, escrito por el propio Samuel en el siglo XI a.E.C., indica
que David era el octavo hijo de Jesé (1 Samuel 16:10-13). Por otra
parte, el relato que escribió el sacerdote Esdras seiscientos años más
tarde dice: "Jesé, a su vez, llegó a ser padre de su primogénito
Eliab, y de Abinadab el segundo, y Simeá el tercero, Netanel el
cuarto, Radai el quinto, Ozem el sexto, David el séptimo" (1 Crónicas
2:13-15). ¿Qué le sucedió a uno de los hermanos de David, y por qué
omite Esdras su nombre?
La Biblia deja claro que Jesé "tenía ocho hijos" (1 Samuel 17:12).
Seguramente uno de ellos murió antes de casarse y ser padre. Al no
dejar descendientes, no tendría parte en la herencia tribal ni
afectaría a los registros genealógicos del linaje de Jesé.
Ahora trasladémonos al tiempo de Esdras. Pensemos en el ambiente en el
que recabó toda la información para escribir las Crónicas. El
destierro de Babilonia había terminado hacía casi setenta y siete
años, y los judíos habían vuelto a establecerse en su territorio. El
rey de Persia había autorizado a Esdras para que nombrara jueces y
maestros de la Ley de Dios y para que hermoseara la casa de Jehová. Se
precisaban listas genealógicas exactas a fin de confirmar las
herencias tribales y asegurarse de que solo llegaran a ser sacerdotes
los que estaban acreditados. De modo que Esdras preparó un relato
completo de la historia nacional, en el que estaba incluido un
registro claro y fiable del linaje de Judá y de David. El nombre del
hijo de Jesé que murió sin descendientes sería irrelevante, y por eso
lo omitió.

7. ¿Cómo podemos imitar el ejemplo de los antiguos galaaditas? (1 Cró.
5:10, 18-22.)
5:10, 18-22. En los días del rey Saúl, las tribus que moraban al este
del Jordán derrotaron a los hagritas, aunque el número de estos era
más del doble. Aquellos hombres valerosos obtuvieron la victoria
porque confiaron en Jehová y clamaron a él por ayuda. De igual manera,
confiemos totalmente en Jehová en la guerra espiritual que sostenemos
con enemigos temibles (Efesios 6:10-17).

8. ¿Qué podemos aprender de los porteros levitas? (1 Cró. 9:26, 27.)

-- 9:26, 27. Los porteros levitas ocupaban un puesto de gran
confianza, pues tenían a su cargo las llaves de los recintos sagrados
del templo. Demostraron ser responsables en sus funciones al abrir las
puertas todos los días. A nosotros se nos ha encomendado ayudar a las
personas de nuestro territorio para que vengan a adorar a Jehová. ¿No
deberíamos, pues, realizar esta comisión con la misma responsabilidad
que demostraron los porteros levitas?

9. ¿Cuánta importancia se daba al canto en el antiguo Israel? (1 Cró. 9:33.
El canto en el templo recibía una importancia considerable. Prueba de
ello son las muchas referencias bíblicas a los cantores, así como el
hecho de que se les "dejó libres de deberes" comunes a los demás
levitas con el fin de que pudieran dedicarse por completo a su
servicio. (1Cr 9:33.) Estos cantores continuaron como un grupo
especial de levitas, pues se les registra por separado dentro del
grupo de los que volvieron de Babilonia. (Esd 2:40, 41) Incluso el rey
persa Artajerjes Longimano los favoreció, dispensándolos de 'impuesto,
tributo y peaje', al igual que a otros grupos especiales. (Esd 7:24.)
Más tarde, el rey mandó que hubiera "una provisión fija para los
cantores según lo que cada día requería". Aunque esta orden se
atribuye a Artajerjes, lo más probable es que la decretara Esdras en
virtud del poder que el rey le delegó. (Ne 11:23; Esd 7:18-26.) Estos
hechos ayudan a entender por qué aunque todos los cantores eran
levitas, la Biblia se refiere a ellos como un grupo especial: "los
cantores y los levitas". (Ne 7:1; 13:10.)

10. ¿Por qué estuvo mal la reacción de David descrita en 1 Crónicas 13:11?
13:11. En vez de enojarnos con Jehová y culparlo por nuestros
fracasos, debemos analizar la situación para determinar la verdadera
causa. Con seguridad eso fue lo que hizo David. Aprendió de su error y
más tarde llevó el Arca a Jerusalén sin contratiempos utilizando el
medio adecuado.

La hierba verde se ha secado,la flor se ha marchitado,pero en cuanto a
la palabra de nuestro Dios JEHOVÁ,Durara hasta tiempo indefinido.
ISAIAS 40;8
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