martes, 24 de abril de 2012

Después del Armagedón


Capítulo 19
Después del Armagedón, una Tierra paradisíaca
“ARMAGEDÓN” es, para muchos, una palabra que infunde temor. Los líderes mundiales suelen usarla para referirse a una posible III Guerra Mundial. Sin embargo, la Biblia dice que Armagedón es el lugar de una guerra justa que Dios lleva a cabo. (Apocalipsis 16:14, 16, Versión Valera) Esta guerra de Dios preparará el camino para un nuevo mundo justo.
2 A diferencia de las guerras de los hombres, que matan tanto a los buenos como a los malos, Armagedón destruirá solamente a los malos. (Salmo 92:7) Jehová Dios será el Juez, y él removerá de la existencia a cualesquiera personas que voluntariosamente rehúsen obedecer Sus leyes justas. Hoy, para muchas personas no hay nada malo en cosas como la fornicación, el emborracharse, el mentir o engañar. Pero Dios señala que estas cosas son malas. Por eso, en Armagedón él no salvará a los que continúan haciéndolas. (1 Corintios 6:9, 10; Revelación 21:8) Al conocer las leyes de Dios sobre estos asuntos, es importante que las personas que quizás estén practicando esas cosas incorrectas cambien de proceder.
3 Después del Armagedón no quedará parte alguna de este mundo inicuo. Solo continuarán vivas las personas que sirven a Dios. (1 Juan 2:17) Jesucristo comparó la situación a la de los días de Noé. (Mateo 24:37-39; 2 Pedro 3:5-7, 13; 2:5) Después del Armagedón, el reino de Dios será el único gobierno que regirá sobre la Tierra. Satanás y sus demonios no estarán aquí. (Revelación 20:1-3) Considere, por la información de las páginas siguientes, algunas de las bendiciones de que disfrutarán las personas obedientes, como lo muestra la Biblia.
TODA LA HUMANIDAD EN PAZ
“Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; y el gobierno principesco vendrá a estar sobre su hombro. Y por nombre se le llamará . . . Príncipe de Paz. De la abundancia del gobierno principesco y de la paz no habrá fin.”—Isaías 9:6, 7.
“En sus días el justo brotará, y la abundancia de paz hasta que la luna ya no sea. Y tendrá súbditos de mar a mar y desde el Río hasta los cabos de la tierra.”—Salmo 72:7, 8.
NO HABRÁ MÁS GUERRA
“Vengan, contemplen las actividades de Jehová, cómo ha establecido acontecimientos pasmosos en la tierra. Está haciendo cesar las guerras hasta la extremidad de la tierra.”—Salmo 46:8, 9.
CASAS EXCELENTES Y TRABAJO GOZOSO PARA TODOS
“Ciertamente edificarán casas, y las ocuparán . . . No edificarán y otro lo ocupará; no plantarán y otro lo comerá . . . la obra de sus propias manos mis escogidos usarán a grado cabal. No será para nada que se afanarán, ni darán a luz para disturbio; porque son la prole que está compuesta de los escogidos de Jehová, y sus descendientes con ellos.”—Isaías 65:21-23.
EL DELITO, LA VIOLENCIA Y LA INIQUIDAD SE HABRÁN IDO
“Porque los malhechores mismos serán cortados . . . Y solo un poco más de tiempo, y el inicuo ya no será; y ciertamente darás atención a su lugar, y él no será.”—Salmo 37:9, 10.
“En cuanto a los inicuos, ellos serán cortados de la mismísima tierra; y en cuanto a los traicioneros, ellos serán arrancados de ella.”—Proverbios 2:22.
TODA LA TIERRA UN PARAÍSO
Jesús dijo: “Estarás conmigo en el Paraíso.”—Lucas 23:43.
“Los justos mismos poseerán la tierra, y residirán para siempre sobre ella.”—Salmo 37:29.
TODOS TENDRÁN MUCHAS COSAS BUENAS PARA COMER
“Jehová de los ejércitos ciertamente hará para todos los pueblos . . . un banquete de platos con mucho aceite, un banquete de vino mantenido sobre las heces, de platos con mucho aceite llenos de médula.”—Isaías 25:6.
“Llegará a haber abundancia de grano en la tierra; en la cima de las montañas habrá sobreabundancia.” “La tierra misma ciertamente dará su producto; Dios, nuestro Dios, nos bendecirá.”—Salmo 72:16; 67:6.
4 De seguro usted desea vivir en la Tierra paradisíaca que será como el jardín en el cual fue creado el primer hombre, Adán. (Génesis 2:8; Lucas 23:43) ¡Imagínese!... no habrá más guerra, delito ni violencia. Usted podrá caminar por cualquier lugar a cualquier hora del día o de la noche sin temor de que alguien le cause daño. Los inicuos sencillamente no existirán ya.—Salmo 37:35-38.
5 Esto significa que no habrá políticos faltos de honradez ni líderes egoístas y voraces de los negocios para oprimir a la gente. Tampoco llevará la gente la carga de altos impuestos para pagar por armas militares. Nunca volverá alguien a estar sin buen alimento y sin vivienda cómoda porque no pueda pagar por esas cosas. El desempleo, la inflación y los precios altos ya no existirán. Habrán dejado de existir los problemas que causan sufrimiento a las familias hoy día. Toda persona tendrá trabajo agradable, y podrá ver el resultado de su labor y disfrutar de ello.
6 Ante todo, los que sobrevivan al Armagedón tendrán el trabajo de limpiar la Tierra y quitar las ruinas de este viejo sistema. Y entonces, bajo la dirección de la gobernación del Reino, tendrán el privilegio de cultivar el terreno y hacer de la Tierra un hermoso lugar en el cual vivir. ¡Qué felicidad será hacer ese trabajo! Dios bendecirá todo lo que se haga. El proveerá un clima apropiado para cultivar siembras y criar ganado, y se encargará de que las siembras y el ganado estén protegidos contra enfermedades y perjuicio.
7 Se cumplirá esta promesa del Creador amoroso, dada mediante el salmista bíblico: “Estás abriendo tu mano y satisfaciendo el deseo de toda cosa viviente.” (Salmo 145:16) Sí, todos los deseos apropiados de las personas que temen a Dios serán completamente satisfechos. No podemos siquiera imaginarnos lo maravillosa que será la vida en el paraíso terrestre. El apóstol Pedro, con referencia al arreglo de Dios para bendecir a su pueblo, escribió: “Hay nuevos cielos y una nueva tierra que esperamos según su promesa [la de Dios], y en éstos la justicia habrá de morar.”—2 Pedro 3:13; Isaías 65:17; 66:22.
8 ¿Qué son estos “nuevos cielos”? No son unos nuevos cielos físicos. Dios hizo perfectos nuestros cielos físicos, y ellos lo glorifican. (Salmo 8:3; 19:1, 2) Los “nuevos cielos” se refieren a una nueva gobernación sobre la Tierra. Los “cielos” de ahora se componen de gobiernos hechos por el hombre. En Armagedón éstos pasarán. (2 Pedro 3:7) Los “nuevos cielos” que los reemplazarán constarán del gobierno celestial de Dios. El rey de este gobierno será Jesucristo. Pero 144.000 seguidores fieles de él gobernarán con él como parte de los “nuevos cielos.”—Revelación 5:9, 10; 14:1, 3.
9 Entonces, ¿qué es la “nueva tierra”? No es un nuevo planeta. Dios hizo este planeta Tierra precisamente apropiado para ser habitado por humanos, y la voluntad de él es que este planeta permanezca para siempre. (Salmo 104:5) La “nueva tierra” se refiere a un nuevo grupo o sociedad de personas. En la Biblia es frecuente el uso de la palabra “tierra” de ese modo. Por ejemplo, la Biblia dice: “Toda la tierra [es decir, la gente] continuaba siendo de un solo lenguaje.” (Génesis 11:1) La “tierra” que será destruida es la gente que se hace parte de este sistema de cosas inicuo. (2 Pedro 3:7) La “nueva tierra” que reemplaza a estas personas se compondrá de verdaderos siervos de Dios que se han separado de este mundo de gente inicua.—Juan 17:14; 1 Juan 2:17.
10 Ahora mismo se está recogiendo en la congregación cristiana a personas de toda raza y nacionalidad que llegarán a ser parte de la “nueva tierra.” La unidad y la paz que existen entre ellas es solo una muestra pequeña, por anticipado, de lo que hará que el vivir en la Tierra paradisíaca después del Armagedón haya de ser un placer tan grande. Verdaderamente el reino de Dios realizará lo que ningún gobierno humano pudiera siquiera tener la esperanza de producir. Tan solo considere algunas de esas bendiciones como se señalan en las páginas siguientes.
UNA HERMANDAD AMOROSA DE TODA LA HUMANIDAD
“Dios no es parcial, sino que en toda nación el que le teme y obra justicia le es acepto.”—Hechos 10:34, 35.
“¡Miren! una grande muchedumbre, que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas . . . Ya no tendrán hambre ni tendrán más sed.”—Revelación 7:9, 16.
PAZ ENTRE LA GENTE Y LOS ANIMALES
“El lobo realmente morará por un tiempo con el cordero, y el leopardo mismo se echará con el cabrito, y el becerro y el leoncillo crinado y el animal bien alimentado todos juntos; y un simple muchachito será guía sobre ellos.”—Isaías 11:6; Isaías 65:25.
NO HABRÁ MÁS ENFERMEDADES, VEJEZ NI MUERTE
“En aquel tiempo los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos mismos de los sordos serán destapados. En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo, y la lengua del mudo clamará con alegría.”—Isaías 35:5, 6.
“Y Dios mismo estará con ellos. Y él limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado.”—Revelación 21:3, 4.
LOS MUERTOS VUELVEN A LA VIDA
“Viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz y saldrán.”—Juan 5:28, 29.
“El mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos.”—Revelación 20:13.
11 ¡Cuánto mejor será el paraíso bajo el reino de Dios que cualquier cosa que este viejo sistema pueda traer! Es verdad que hoy día algunas personas han convertido el lugar donde viven en lo que parece un paraíso. Pero las personas que viven juntas en estos lugares pueden ser personas malas y egoístas, y hasta quizás se odien unas a otras. Y, con el tiempo, enferman, envejecen y mueren. Sin embargo, después del Armagedón el paraíso que habrá en la Tierra incluirá mucho más que solo casas, jardines y parques hermosos.
12 Imagíneselo. Personas de toda raza y nacionalidad aprenderán a vivir juntas como una sola familia de hermanos y hermanas. Verdaderamente se amarán unas a otras. Nadie será egoísta ni desconsiderado. Nadie odiará a otra persona solo por razones de raza, color o procedencia. El prejuicio dejará de existir. Toda persona en la Tierra llegará a ser verdadero amigo y prójimo de toda otra persona. En verdad, aquél será un paraíso en sentido espiritual. ¿Le gustaría vivir en ese paraíso bajo los “nuevos cielos”?
13 Hoy día la gente habla mucho acerca de vivir juntos en paz, y hasta han establecido una organización de “Naciones Unidas.” Sin embargo, la gente y las naciones están divididas como nunca antes. ¿Qué se necesita? Es necesario que haya cambios en el corazón de la gente. Pero es sencillamente imposible el que los gobiernos de este mundo hagan tal milagro. Sin embargo, el mensaje de la Biblia acerca del amor de Dios está haciendo eso.
14 El aprender acerca del nuevo sistema justo está poniendo amor a Dios en el corazón de muchas personas. Y por eso ellas empiezan a obrar también amorosamente para con otras personas, tal como Dios lo hace. (1 Juan 4:9-11, 20) Esto significa un gran cambio en la vida de ellas. Así, muchas personas que eran ruines y rencorosas como animales crueles han llegado a ser gente mansa y apacible. Como ovejas obedientes, estas personas son recogidas al rebaño cristiano.
15 Por más de 1.900 años hubo un recogimiento del “rebaño pequeño” de 144.000 cristianos que gobernarán con Cristo. Solo unos cuantos de éstos quedan en la Tierra; la mayoría ya está gobernando con Cristo en el cielo. (Lucas 12:32; Revelación 20:6) Pero, refiriéndose a otros cristianos, Jesús dijo: “Tengo otras ovejas, que no son de este redil [del “rebaño pequeño”]; a ésas también tengo que traer, y escucharán mi voz, y llegarán a ser un solo rebaño, un solo pastor.” (Juan 10:16) Ahora se está recogiendo a una “grande muchedumbre” de estas “otras ovejas.” Estas personas serán las primeras de la “nueva tierra.” Jehová las protegerá a través de “la grande tribulación” al fin de este sistema inicuo para que sigan viviendo y entren en el paraíso terrestre.—Revelación 7:9, 10, 13-15.
16 Después del Armagedón otro milagro contribuirá a las condiciones paradisíacas. Animales como los leones, los tigres, los leopardos y los osos, que ahora pueden ser peligrosos, estarán en paz. ¡Qué magnífico será entonces dar un paseo por algún bosque y que por algún tiempo un león venga a caminar a su lado, y quizás más tarde un gran oso! Nunca jamás tendrá nadie que temer a otra cosa viva.
17 Pero prescindiendo de lo hermosos que sean los hogares y jardines, lo bondadosas y amorosas que sean las personas o lo amigables que sean los animales, si enfermáramos, envejeciéramos y muriéramos, todavía habría tristeza. ¿Pero quién puede dar salud perfecta a todos? Los gobiernos humanos no han podido acabar con el cáncer, ni problemas cardíacos u otras enfermedades. Sin embargo, aunque los médicos pudieran hacer eso, ellos confiesan que esto no impediría que la gente envejeciera. Todavía nos pondríamos viejos. Con el tiempo nuestros ojos perderían el brillo, nuestros músculos se debilitarían, nuestra piel se arrugaría y nuestros órganos internos dejarían de funcionar bien. Entonces vendría la muerte. ¡Qué triste!
18 Después del Armagedón, en la Tierra paradisíaca, un magnífico milagro de Dios cambiará todo eso, porque la promesa bíblica es: “Ningún residente dirá: ‘Estoy enfermo.’” (Isaías 33:24) Cuando Jesucristo estuvo en la Tierra probó que tenía poder para sanar toda clase de enfermedades y males, cosas que son el resultado del pecado que heredamos de Adán. (Marcos 2:1-12; Mateo 15:30, 31) Bajo la gobernación del Reino también se detendrá el proceso del envejecimiento. Los que son viejos hasta rejuvenecerán. Sí, ‘la carne del hombre se hará más fresca que en la juventud.’ (Job 33:25) ¡Qué emocionante será despertarse cada mañana y darse cuenta de que uno está más saludable de lo que estaba el día anterior!
19 De seguro nadie que viva en salud juvenil perfecta en la Tierra paradisíaca querrá morir alguna vez. ¡Y nadie tendrá que morir! El que reciban los beneficios del sacrificio de rescate significará al fin disfrutar de la magnífica dádiva divina de “vida eterna por Cristo Jesús nuestro Señor.” (Romanos 6:23) Como dice la Biblia, Cristo “tiene que gobernar como rey hasta que Dios haya puesto a todos los enemigos debajo de sus pies. Como el último enemigo, la muerte ha de ser reducida a la nada.”—1 Corintios 15:25, 26; Isaías 25:8.
20 Hasta personas que ahora están muertas disfrutarán de la Tierra paradisíaca. ¡Regresarán a la vida! Por eso, en aquel tiempo, en vez de anuncios de muertes, habrá gozosos informes acerca de los que habrán sido resucitados. ¡Qué maravilloso será dar la bienvenida de entre los muertos a padres, madres, hijos y otras personas amadas que ahora están en el sepulcro! No quedarán salas funerarias, cementerios ni lápidas sepulcrales que echen a perder la belleza de la Tierra paradisíaca.
21 ¿Quiénes gobernarán o dirigirán las actividades en la Tierra paradisíaca? Todas las leyes e instrucciones vendrán de los “nuevos cielos” en lo alto. Pero en la Tierra habrá hombres fieles a quienes se habrá nombrado para que vean que estas leyes e instrucciones se cumplan. Porque estos hombres representan de manera especial al Reino celestial, la Biblia los llama “príncipes.” (Isaías 32:1, 2; Salmo 45:16) Hasta en nuestro mismo día en la congregación cristiana hay hombres nombrados por espíritu santo de Dios para atender y dirigir las actividades de ésta. (Hechos 20:28) Podemos confiar en que después del Armagedón Cristo se encargará de que se nombre a los hombres apropiados para que sean representantes del gobierno del Reino, porque entonces él estará interviniendo directamente en los asuntos de la Tierra. ¿Cómo puede usted mostrar que anhela intensamente los “nuevos cielos” y “nueva tierra” de Dios? Haciendo todo lo que pueda para satisfacer los requisitos para la vida en ese nuevo sistema justo.—2 Pedro 3:14.

Macpela.

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casa de los patriarcas.

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