martes, 24 de abril de 2012

El Día del Juicio y después



El Día del Juicio y después
¿QUÉ CUADRO le viene a la mente cuando oye hablar del Día del Juicio? Algunos se imaginan un gran trono, y enfrente de éste una larga fila de personas que han sido resucitadas de entre los muertos. A medida que cada persona pasa delante del trono, se le juzga por sus hechos del pasado, todos los cuales están escritos en el libro del Juez. Las cosas que la persona ha hecho sirven como base para enviarla o al cielo o a un infierno ardiente.
2 Pero la Biblia da un cuadro muy diferente del Día del Juicio. No es un día que se deba temer. Note lo que la Biblia dice acerca de Dios: “Ha fijado un día en que se propone juzgar a la tierra habitada con justicia por un varón a quien él ha nombrado.” (Hechos 17:31) Por supuesto, este juez nombrado por Dios es Jesucristo.
3 Podemos estar seguros de que Cristo será imparcial y justo en su juicio. Una profecía acerca de él en Isaías 11:3, 4 nos asegura esto. Por eso, contrario a la opinión popular, él no juzgará a las personas sobre la base de los pecados que éstas hayan cometido en el pasado, muchos de los cuales quizás se hayan cometido por ignorancia. La Biblia explica que cuando una persona muere queda libre de cualesquier pecados que haya cometido. Dice: “El que ha muerto ha sido absuelto de su pecado.” (Romanos 6:7) Esto significa que cuando a alguien se le resucita se le juzga sobre la base de lo que haga durante el Día del Juicio, no de lo que haya hecho antes de morir.
4 Por tanto, el Día del Juicio no es un día literal de 24 horas. La Biblia aclara esto cuando habla de los que participarán con Jesucristo en juzgar. (1 Corintios 6:1-3) “Vi tronos,” dice el escritor bíblico, “y hubo quienes se sentaron sobre ellos, y se les dio poder para juzgar.” Estos jueces son los fieles seguidores ungidos de Cristo, quienes, como continúa diciendo la Biblia, “llegaron a vivir y gobernaron como reyes con el Cristo por mil años.” De modo que el Día del Juicio durará 1.000 años. Este es el mismo período de 1.000 años durante el cual Cristo y sus 144.000 fieles seguidores ungidos han de gobernar como “nuevos cielos” sobre la “nueva tierra.”—Revelación 20:4, 6; 2 Pedro 3:13.
5 Mire estas páginas. Dan alguna idea de lo maravilloso que será el Día del Juicio para la humanidad. El salmista bíblico escribió lo siguiente acerca de ese tiempo glorioso: “Alborócese el campo abierto y cuanto hay en él. Al mismo tiempo prorrumpan gozosamente en gritos todos los árboles del bosque delante de Jehová. Porque ha venido; porque ha venido a juzgar la tierra. Juzgará la tierra productiva con justicia y a los pueblos con su fidelidad.”—Salmo 96:12, 13.
6 Durante el Día del Juicio los que sobrevivan al Armagedón trabajarán para hacer de la Tierra un paraíso. A este paraíso se dará la bienvenida a los que vuelvan de entre los muertos. (Lucas 23:43) ¡Qué felicidad habrá cuando miembros de una misma familia se reúnan de nuevo, después de haber sido separados por mucho tiempo por la muerte! Sí, ¡qué agradable será vivir en paz, disfrutar de buena salud y recibir instrucción acerca de los propósitos de Dios! La Biblia dice: “Cuando hay juicios procedentes de ti para la tierra, justicia es lo que los habitantes de la tierra productiva ciertamente aprenderán.” (Isaías 26:9) Durante el Día del Juicio toda la gente aprenderá acerca de Jehová, y recibirá oportunidad plena de obedecerle y servirle.
7 Esas condiciones paradisíacas son las que existirán cuando Jesucristo y sus 144.000 reyes asociados juzguen a la humanidad. La gente que escoja servir a Jehová podrá recibir vida eterna. Pero, hasta en medio de estas circunstancias, las mejores que pudiera haber, algunas personas rehusarán servir a Dios. Como dicen las Escrituras: “Aunque al inicuo se le muestre favor, simplemente no aprenderá justicia. En la tierra de derechura actuará injustamente.” (Isaías 26:10) Por eso, después que se les haya dado plena oportunidad de cambiar de proceder y aprender la justicia, se destruirá a tales inicuos. A algunos se les dará muerte hasta antes de que termine el Día del Juicio. (Isaías 65:20) No se les permitirá permanecer para corromper o echar a perder la Tierra paradisíaca.
8 Ciertamente será un gran privilegio el ser resucitado en la Tierra durante el gran Día del Juicio de Jehová. Sin embargo, la Biblia indica que no todos los muertos disfrutarán de ese privilegio. Por ejemplo, considere el caso de la gente de la antigua Sodoma. La Biblia dice que los hombres de Sodoma querían tener relaciones sexuales con “los hombres” que en aquel momento visitaban a Lot. El comportamiento inmoral de los sodomitas era tan extremado que aun después que se les hubo herido milagrosamente con ceguera “se agotaban tratando de hallar la entrada” de la casa, para pasar adentro y tener ayuntamiento con los visitantes de Lot.—Génesis 19:4-11.
9 ¿Serán resucitadas durante el Día del Juicio esas personas tan terriblemente inicuas? Según lo que las Escrituras indican, parece que no será así. Por ejemplo, uno de los discípulos inspirados de Jesús, Judas, primero escribió acerca de los ángeles que abandonaron su lugar en el cielo para tener relaciones sexuales con las hijas de los hombres. Entonces añadió: “Así también Sodoma y Gomorra y las ciudades circunvecinas —después que ellas de la misma manera como los anteriores hubieron cometido fornicación con exceso, e ido en pos de carne para uso contranatural— son puestas delante de nosotros como ejemplo amonestador al sufrir el castigo judicial de fuego eterno.” (Judas 6, 7; Génesis 6:1, 2) Sí; por su inmoralidad excesiva la gente de Sodoma y de las ciudades circunvecinas sufrió una destrucción de la cual parece que nunca será resucitada.—2 Pedro 2:4-6, 9, 10a.
10 Jesús también indicó que quizás no se resucite a los sodomitas. Al hablar de Capernaum, ciudad donde ejecutó milagros, dijo: “Si las obras poderosas que se efectuaron en ti [Capernaum] se hubieran efectuado en Sodoma, habría permanecido hasta este mismo día. Por consiguiente, les digo: Le será más soportable a la tierra de Sodoma en el Día del Juicio que a ti.” (Mateo 11:22-24) Al decir que les sería más soportable a los sodomitas de la antigüedad, quienes desde el punto de vista de los israelitas que oían aquellas palabras no merecían en absoluto la resurrección del Día del Juicio, Jesús recalcaba lo reprensibles que eran los habitantes de Capernaum.
11 Es indudable, pues, que debemos hacer cuanto podamos por vivir de tal manera que se nos considere merecedores de una resurrección. Pero pudiera surgir la pregunta: ¿Les será más difícil a algunos de los resucitados aprender y practicar la justicia que a otros? Pues considere esto: Antes de que personas ‘justas’ como Abrahán, Isaac, Job, Débora, Rut y Daniel murieran, todas anhelaban la llegada del Mesías. ¡Cuánto les alegrará aprender acerca de él durante el Día del Juicio, y enterarse de que ya gobierna en el cielo! Por eso, a esas personas ‘justas’ se les hará mucho más fácil practicar la justicia en ese tiempo que a cualquiera de los “injustos” que sean resucitados.—Hechos 24:15.
RESURRECCIONES DE “VIDA” Y DE “JUICIO”
12 Al describir la situación que existirá en el Día del Juicio, Jesús dijo: “Los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz [es decir, la de Jesús] y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio. . . . así como oigo, juzgo; y el juicio que yo dicto es justo, porque no busco mi propia voluntad, sino la voluntad del que me envió.” (Juan 5:28-30) ¿Qué es esta “resurrección de vida,” y qué es la “resurrección de juicio”? ¿Y quiénes las reciben?
13 Hemos visto claramente que cuando los muertos salen del sepulcro no son juzgados por sus hechos del pasado. Más bien, se les juzga sobre la base de lo que hacen durante el Día del Juicio. Por eso, cuando Jesús mencionó a “los que hicieron cosas buenas” y “los que practicaron cosas viles,” se refería a las cosas buenas y cosas malas que ellos harían durante el Día del Juicio. Por las cosas buenas que hagan, muchos de los resucitados progresarán hasta la perfección humana para el fin del Día de Juicio de 1.000 años. Así, su regreso de entre los muertos resultará ser una “resurrección de vida,” porque alcanzarán la vida perfecta sin pecado.
14 Por otra parte, ¿qué hay de los que ‘practiquen cosas viles o malas’ durante el Día del Juicio? Al cabo su regreso de entre los muertos será una “resurrección de juicio.” ¿Qué significa esto? Significa juicio o condenación a muerte. Por eso, estas personas serán destruidas o durante el Día del Juicio o hacia el fin de éste. La razón para esto es que hacen cosas malas; rehúsan tercamente aprender y practicar la justicia.
CUÁNDO COMIENZA EL DÍA DEL JUICIO
15 El apóstol Juan vio en visión lo que sucede inmediatamente antes del Día del Juicio. Escribió: “Vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él. De delante de él huyeron la tierra y el cielo, . . . Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono . . . Y los muertos fueron juzgados.” (Revelación 20:11, 12) Por eso, antes de que comience el Día del Juicio este sistema de cosas actual compuesto de “la tierra y el cielo” pasará. Solo los que estén sirviendo a Dios sobrevivirán, mientras que todos los inicuos serán destruidos en Armagedón.—1 Juan 2:17.
16 Así, no será solamente a los “muertos” resucitados a quienes se juzgará durante el Día del Juicio. También se juzgará a los “vivos” que sobrevivan al Armagedón, así como a cualesquier hijos que éstos tengan. (2 Timoteo 4:1) En su visión Juan vio cómo se les juzga. “Y se abrieron rollos,” escribió. “Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos. Y el mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos, y fueron juzgados individualmente según sus hechos.”—Revelación 20:12, 13.
17 ¿Qué son los “rollos” que se abren y se usan para juzgar tanto a “los muertos” como a “los vivos”? Patentemente serán algo que va más allá de nuestra Santa Biblia de la actualidad. Son escritos o libros inspirados que contienen las leyes e instrucciones de Jehová. Por la lectura de éstos toda la gente que esté en la Tierra podrá conocer la voluntad de Dios. Entonces, con las leyes e instrucciones de estos “rollos” como base, toda persona en la Tierra será juzgada. Los que obedezcan las cosas escritas allí recibirán los beneficios del sacrificio de rescate de Cristo, y gradualmente alcanzarán la perfección humana.
18 Para el fin del Día de Juicio de 1.000 años nadie en la Tierra estará en condición moribunda por el pecado de Adán. Verdaderamente, en el sentido más pleno toda persona habrá llegado a vivir. A esto se refiere la Biblia cuando dice: “Los demás de los muertos [o sea, los que no son de los 144.000 que van al cielo] no llegaron a vivir sino hasta que fueron terminados los mil años.” (Revelación 20:5) La referencia que se hace aquí a “los demás de los muertos” no significa que se resucita a otras personas al fin del Día de Juicio de 1.000 años. Más bien, significa que todas las personas llegan a vivir por el hecho de que finalmente alcanzan la perfección humana. Estarán en la misma condición de perfección en que se hallaron Adán y Eva en el jardín de Edén. ¿Qué sucederá entonces?
DESPUÉS DEL DÍA DEL JUICIO
19 Jesucristo, una vez que haya hecho todo lo que Dios le ha encargado, “entrega el reino a su Dios y Padre.” Esto sucede al fin del Día de Juicio de 1.000 años. Para entonces todos los enemigos habrán sido eliminados. El último de éstos es la muerte que se ha heredado de Adán. ¡Esa muerte será destruida! Entonces el Reino llega a ser propiedad de Jehová Dios. El lo gobierna directamente como Rey.—1 Corintios 15:24-28.
20 ¿Cómo determinará Jehová quiénes han de tener su nombre escrito en el “rollo de la vida,” o “el libro de la vida”? (Revelación 20:12, 15) Será mediante una prueba que se impondrá a la humanidad. Recuerde que Adán y Eva fracasaron bajo una prueba de esa índole, y que Job, cuando fue puesto a prueba, mantuvo su integridad. Pero la fe de la mayoría de los humanos que vivan hasta el fin de los 1.000 años nunca habrá sido sometida a prueba. Antes de que se les resucitara ignoraban los propósitos de Jehová. Eran parte del inicuo sistema de cosas de Satanás; eran “injustos.” Entonces, después de su resurrección, se les hizo fácil servir a Jehová porque vivían en el paraíso sin oposición alguna procedente del Diablo. Pero, ¿servirán a Jehová estos miles de millones de humanos, que entonces serán perfectos, si a Satanás se le da la oportunidad de tratar de impedir que sigan sirviendo a Jehová? ¿Puede Satanás hacer a ellos lo que hizo a los perfectos Adán y Eva?
21 Para que esas cuestiones queden resueltas, Jehová deja que Satanás y sus demonios salgan del abismo donde han estado durante los 1.000 años. ¿Qué resultado tiene esto? La Biblia muestra que Satanás logra apartar a algunas personas de servir a Jehová. Estas serán como “la arena del mar,” lo que significa que es una cantidad indeterminada. Después de efectuarse esa prueba, Satanás y sus demonios, y también los que no salgan victoriosos de la prueba, son arrojados en el simbólico “lago de fuego,” que es la muerte segunda (eterna). (Revelación 20:7-10, 15) Pero aquellos cuyos nombres se encuentren escritos en “el libro de la vida” permanecerán en el glorioso paraíso terrestre. El que tengan sus nombres escritos en “el libro de la vida” significa que Jehová los juzga perfectamente justos en corazón, mente y cuerpo, y por eso dignos de vivir para siempre en el paraíso en la Tierra.
EL DÍA DE JUICIO ACTUAL
22 De modo que la Biblia da información acerca de acontecimientos que están a más de 1.000 años en el porvenir. Y muestra que no hay razón para temer lo que ha de venir. Pero la pregunta es: ¿Estará usted allí para disfrutar de las cosas buenas que Dios tiene para entonces? Eso dependerá de si sobrevive a un día de juicio anterior, a saber, el actual “día de juicio y de la destrucción de los hombres impíos.”—2 Pedro 3:7.
23 Sí, desde que Cristo regresó y se sentó sobre su trono celestial, toda la humanidad ha estado bajo juicio. Este “día de juicio” actual viene antes de que comience el Día de Juicio de 1.000 años. Durante el juicio actual se está efectuando una separación de la gente como “cabras” a la izquierda de Cristo o como “ovejas” a su derecha. Las “cabras” serán destruidas porque no ayudan a los “hermanos” ungidos de Cristo en el servicio de éstos a Dios. Con el tiempo, estas “cabras” muestran que son pecadores que no se arrepienten, inicuos, endurecidos en su práctica de la injusticia. Las “ovejas,” por otra parte, serán bendecidas con vida bajo la gobernación del Reino porque apoyan en todo sentido a los “hermanos” de Cristo.—Mateo 25:31-46.

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