miércoles, 18 de abril de 2012

Es posible ser felices en un hogar dividido "¿Cómo sabes que no salvarás a tu [cónyuge]?"(1 COR. 7:16)

Es posible ser felices en un hogar dividido

"¿Cómo sabes que no salvarás a tu [cónyuge]?"(1 COR. 7:16)

BUSQUE LAS RESPUESTAS:
¿Cómo puede usted cultivar la paz en el hogar si sus familiares no comparten su
fe?
¿Qué puede hacer para que su familia se interese por la verdad?
¿Qué ayuda podemos prestar todos nosotros a quienes viven con familiares no
Testigos?

1. Cuando una persona acepta el mensaje del Reino, ¿qué puede ocurrir en su
familia?

JESÚS envió a sus discípulos a predicar el siguiente mensaje: "El reino de los
cielos se ha acercado" (Mat. 10:1, 7). Estas buenas nuevas traerían paz y
felicidad a quienes las aceptaran con verdadero aprecio. Sin embargo, Jesús
también advirtió a sus apóstoles que muchas personas se opondrían a la
predicación del Reino (Mat. 10:16-23). En ocasiones, el rechazo procedería de la
propia familia, lo cual sería especialmente doloroso(léase Mateo 10: 34-36).

2. ¿Por qué podemos ser felices aunque nuestra familia no comparta nuestras
creencias religiosas?

2 ¿Significa esto que los testigos de Jehová no pueden ser felices si los
familiares con los que viven no comparten sus creencias religiosas? ¡Claro que
no! Es cierto que algunos sufren una oposición muy intensa, pero no siempre es
así. Además, esa situación no tiene por qué ser permanente. Entonces, ¿de qué
depende que seamos felices a pesar de la hostilidad o la indiferencia de los
familiares? En buena medida, de nosotros mismos, de nuestra propia reacción a su
actitud. Y aunque las circunstancias sean desfavorables, si somos leales, Jehová
nos bendecirá y nos llenará de gozo. Como veremos, hay dos cosas que ayudarán al
cristiano a ser más feliz: 1) esforzarse por cultivar la paz en su hogar y 2)
seguir intentando que sus seres queridos abracen la religión verdadera.

CULTIVE LA PAZ EN EL HOGAR

3. ¿Por qué debemos hacer todo lo posible por cultivar la paz en el hogar?

3 Para que la semilla de la justicia germine en el corazón de nuestros
familiares, es preciso que haya paz en el hogar (léase Santiago 3:18). Incluso
si nuestra familia todavía no está unida en la adoración pura, debemos hacer
todo lo posible por cultivar la paz. ¿Cómo podemos lograrlo?

4. ¿Cómo podemos conservar la paz interior?

4 Los cristianos debemos conservar la paz interior. Para ello, tenemos que orar
con fervor, pues así recibimos la incomparable "paz de Dios" (Fili. 4:6, 7).
También disfrutamos de paz y felicidad al adquirir conocimiento de Jehová y
aplicar los principios bíblicos en la vida (Isa. 54:13). Y obtenemos los mismos
beneficios cuando participamos con celo en las reuniones de la congregación y el
ministerio del campo. Por lo general, quienes viven con familiares no creyentes
se las arreglan para realizar estas actividades cristianas. Enza,* cuyo esposo
se opone firmemente a la verdad, participa en la obra de enseñanza bíblica
después de atender las labores del hogar. Ella dice: "Gracias a la bendición de
Jehová, siempre que hago el esfuerzo de salir a predicar obtengo buenos
resultados". No es de extrañar que su corazón esté lleno de paz, felicidad y
satisfacción.

* Se han cambiado los nombres.

5. ¿Qué problema suelen afrontar quienes viven con familiares no cristianos, y
dónde encontrarán ayuda?

5 Es importante hacer todo lo posible por estar en paz con nuestros familiares
no cristianos. No siempre será fácil, pues a veces ellos querrán que hagamos
cosas contrarias a los principios bíblicos. Puede que algunos se enojen mucho al
ver que no damos el brazo a torcer; pero, a largo plazo, nuestra firmeza
contribuirá a la paz. Claro está, si lo que nos piden no viola ningún principio
divino, nos conviene ser flexibles y ahorrarnos tensiones innecesarias (léase
Proverbios 16:7). Siempre que afrontemos un problema difícil, busquemos los
consejos de los ancianos y de las publicaciones del esclavo fiel y discreto
(Pro. 11:14).

6, 7. a) ¿Por qué no quieren algunas personas que sus familiares estudien con
los testigos de Jehová? b) ¿Cómo debe reaccionar un estudiante de la Biblia o un
Testigo si un familiar se opone a su fe?

6 Para cultivar la paz en el hogar, debemos confiar en Jehová y ser comprensivos
con nuestros familiares no creyentes (Pro. 16:20). Esto es aplicable incluso a
quienes llevan poco tiempo estudiando con los Testigos. Algunas personas no ven
inconveniente en que su cónyuge tome clases bíblicas o hasta lo consideran
beneficioso para la familia. No obstante, hay quienes reaccionan con hostilidad.
Esther, que ahora es Testigo, admite que se puso "hecha una furia" cuando su
esposo aceptó un curso bíblico de los testigos de Jehová. Ella confiesa:
"Algunas publicaciones se las tiré a la basura, y otras se las quemé". Howard,
quien al principio se negó a que su esposa estudiara las Escrituras, explica:
"Muchos hombres temen que su esposa esté siendo captada por una secta peligrosa.
Al no saber cómo defenderla de la supuesta amenaza, reaccionan con agresividad".

7 Si un estudiante de la Biblia sufre la oposición de su cónyuge, ¿cómo podemos
ayudarle? Debemos explicarle que no tiene por qué abandonar el estudio. Es muy
posible que su pareja cambie de actitud si la trata con bondad y respeto (1 Ped.
3:15). Howard dice: "Le agradezco a mi esposa que mantuviera la calma y no
reaccionara de forma exagerada". Ella cuenta: "Me exigió que dejara de estudiar
la Biblia. Según decía, me estaban lavando el cerebro. Yo me esforcé por no
discutir y le dije que tal vez tuviera razón, pero que sinceramente no lo veía
así. Le pedí que leyera el libro que yo estaba estudiando. Cuando lo hizo, se
quedó sin argumentos y muy impresionado". También hay que tener presente que el
cónyuge no cristiano puede sentirse abandonado o celoso cuando su pareja sale a
participar en las actividades cristianas. Con palabras cariñosas y
tranquilizadoras, el creyente puede disipar muchos de sus temores.

AYÚDELOS A ABRAZAR LA RELIGIÓN VERDADERA

8. ¿Qué le indica Pablo al cristiano casado con un no creyente?

8 El apóstol Pablo le indica al cristiano que no debe abandonar a su cónyuge
solo porque este no sea creyente (léase 1 Corintios 7:12-16). * Además, le
recuerda que siempre existe la posibilidad de que él o ella acepte la verdad, lo
cual puede ayudarle a seguir siendo feliz. Eso sí, aunque hacemos bien en
intentar que nuestro cónyuge escuche el mensaje bíblico, conviene que seamos
prudentes. Veamos unas experiencias que lo demuestran.

* Este mandato no impide al cristiano tomar la seria decisión de separarse
legalmente en algunos casos extremos. Hallará más información en las páginas 220
y 221 del libro "Manténganse en el amor de Dios" .

9. ¿Qué precaución debemos tener al hablarles de la Biblia a los familiares no
creyentes?

9 Cuando los estudiantes de la Biblia comprenden que han hallado la verdad,
suelen emocionarse tanto que tal vez se pasen el día hablando de lo que están
aprendiendo y esperen que sus familiares también acepten enseguida el mensaje
del Reino. Eso fue lo que le ocurrió a Fred. "¡Quería contárselo a todo el
mundo!", recuerda. Sin embargo, la respuesta no siempre es tan positiva como
desean. La esposa de Fred, por ejemplo, reconoce: "Me tenía agobiada". Otro caso
es el de una mujer que aceptó la verdad dieciocho años después que su esposo.
Ella explica: "Yo necesitaba asimilar las cosas poco a poco". Si estamos dando
clases bíblicas a una persona cuyo cónyuge no tiene interés en la religión
verdadera, ¿por qué no ensayar juntos con regularidad qué podría decir para
explicarle sus creencias con tacto? Moisés dijo: "Goteará como la lluvia mi
instrucción, destilará como el rocío mi dicho, como suaves lluvias sobre la
hierba y como copiosos chaparrones sobre la vegetación" (Deu. 32:2). Unas gotas
de la verdad salpicadas aquí y allá en el momento oportuno pueden calar más
hondo que todo un diluvio de agua espiritual.

10-12. a) ¿Qué aconsejó el apóstol Pedro a los cristianos cuyo cónyuge no es
creyente? b) ¿Cómo aprendió una estudiante de la Biblia a seguir el consejo de 1
Pedro 3:1, 2?

10 Por inspiración divina, el apóstol Pedro les dirigió este consejo a las
cristianas casadas con no creyentes: "Estén en sujeción a sus propios esposos, a
fin de que, si algunos no son obedientes a la palabra, sean ganados sin una
palabra por la conducta de sus esposas, por haber sido ellos testigos oculares
de su conducta casta junto con profundo respeto" (1 Ped. 3:1, 2). En efecto, una
mujer puede lograr que su cónyuge abrace la fe verdadera si le muestra sincero
respeto aun cuando él no la trate con bondad y ternura. Igualmente, el cristiano
que tiene una esposa no creyente debe ejercer su autoridad con amor aunque ella
se muestre hostil (1 Ped. 3:7-9).

11 Muchos cristianos de nuestros días han comprobado el valor del consejo de
Pedro. Veamos el caso de Selma. Su esposo, Steve, se disgustó cuando ella empezó
a estudiar con los Testigos. Él mismo reconoce que se sentía "molesto, celoso e
inseguro". Ella señala: "Incluso antes de aprender la verdad, no era fácil vivir
con él. Yo tenía que ir siempre con pies de plomo, pues se enojaba con
facilidad. Cuando acepté estudiar la Biblia, su carácter se volvió aún más
difícil". ¿Cómo afrontó Selma la situación?

12 A ella se le quedó grabada una lección que le enseñó la Testigo que le daba
clases bíblicas: "Fue un día que no tenía ganas de estudiar. La noche anterior
había estado discutiendo con Steve y él se había puesto furioso conmigo, así que
estaba triste y me sentía muy mal. Le conté todo a la hermana, y ella me pidió
que leyera 1 Corintios 13:4-7. Recuerdo que dije: 'Steve jamás me trata con
tanto cariño como dice aquí'. Ella me corrigió preguntándome: 'Y tú, ¿le
muestras amor de alguna de estas maneras?'. Yo contesté que no, que se me hacía
muy difícil debido a su mal genio. Con mucha suavidad, ella me respondió:
'Selma, ¿quién está aprendiendo a ser cristiano? ¿Steve, o tú?'. Comprendí que
debía cambiar de actitud. Le pedí a Jehová que me ayudara a tratar con más amor
a mi esposo. Poco a poco, las cosas fueron cambiando". Diecisiete años después,
Steve aceptó la verdad.

QUÉ PODEMOS HACER LOS DEMÁS

13, 14. ¿Cómo podemos todos ayudar a los cristianos que viven con familiares no
creyentes?

13 Como finas gotas de lluvia que empapan el terreno y dan vida a las plantas,
los actos amorosos de los diversos miembros de la congregación pueden contribuir
mucho a la felicidad de quienes viven con familiares que no son Testigos. Así lo
reconoce Elvina, de Brasil: "Si estoy firme en la verdad es gracias al amor de
mis hermanos y hermanas".

14 Pero nuestro amor y bondad también puede producir un gran efecto en los
familiares no creyentes. Veamos, por ejemplo, el caso de un hermano de Nigeria
que aceptó la verdad trece años después que su esposa. Él cuenta: "Yo iba
viajando con un testigo de Jehová. De repente, su vehículo se estropeó, y él fue
a la localidad más cercana para buscar a otros Testigos. Ellos nos hospedaron y
nos atendieron como si nos conocieran de toda la vida. ¡Ese era el amor
cristiano del que mi esposa siempre me había hablado!". En Inglaterra, una mujer
que se hizo cristiana dieciocho años después que su esposo recuerda: "Los
Testigos siempre nos invitaban a ambos a comer. Me hacían sentir bienvenida".
Algo parecido le sucedió a un hombre del mismo país que se hizo Testigo como su
esposa: "Los hermanos venían a nuestra casa o nos invitaban a la suya. Nos
demostraron que les importábamos, sobre todo cuando estuve en el hospital y
muchos fueron a visitarme". Sin duda, todos podemos aportar nuestro granito de
arena demostrando interés por los familiares no Testigos de nuestros hermanos.

15, 16. ¿Cómo pueden seguir siendo felices quienes viven con familiares no
cristianos?

15 Debemos admitir que, aunque los cristianos pasen años comportándose de forma
intachable y predicándoles con tacto, no todos los cónyuges, hijos, padres y
demás familiares abrazarán la religión verdadera. Puede que nunca se interesen
en ella o que continúen rechazándola con firmeza (Mat. 10: 35-37). Aun así, lo
mejor es seguir tratándolos con un espíritu cristiano. Un hombre que se hizo
Testigo después que su mujer asegura: "Cuando manifestamos las cualidades
cristianas, no sabemos lo que puede ocurrir en la mente y el corazón del cónyuge
no creyente. Nunca hay que darse por vencido".

16 Ahora bien, aun si el familiar sigue sin abrazar la verdad, es posible ser
feliz. Cierta hermana lleva veintiún años intentando sin éxito que su esposo
acepte el mensaje del Reino. ¿Cómo se siente? "No he perdido la alegría porque
no dejo de esforzarme por agradar a Jehová, serle fiel y fortalecer mi
espiritualidad. Estoy concentrada en actividades cristianas como estudiar, ir a
las reuniones, predicar y ayudar a mis hermanos en la fe. De ese modo protejo mi
corazón y me siento más cerca de Jehová." (Pro. 4:23.)

¡NO SE RINDA!

17, 18. ¿Qué ayudará al cristiano a mantener la esperanza aunque sus familiares
no sirvan a Jehová?

17 Si usted está sirviendo fielmente a Jehová a pesar de no contar con el apoyo
de su familia, no se rinda. Recuerde que "Jehová no abandonará a su pueblo, por
causa de su gran nombre" (1 Sam. 12:22). Se mantendrá a su lado mientras usted
se aferre a Él(léase 2 Cró nicas 15:2). Siga este consejo bíblico: "Deléitate
exquisitamente en Jehová [...]. Haz rodar sobre Jehová tu camino, y fíate de él"
(Sal. 37:4, 5). Sea perseverante en la oración y tenga fe absoluta en que su
Padre celestial le ayudará a seguir adelante pase lo que pase (Rom. 12:12).

18 Pídale a Jehová que le conceda su espíritu santo para cultivar un ambiente
pacífico en su hogar (Heb. 12:14). Puede que algún día logre tocar el corazón de
sus familiares. Al hacer "todas las cosas para la gloria de Dios", sentirá una
gran felicidad y paz interior (1 Cor. 10:31). Jamás olvide que cuenta con el
cariño y el apoyo de toda la hermandad mundial.


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La hierba verde se ha secado,la flor se ha marchitado,pero en cuanto a la
palabra de nuestro Dios JEHOVÁ,Durara hasta tiempo indefinido. ISAIAS 40;8
http://groups.yahoo.com/group/gb_mp
http://burgara-despertadatalaya.blogspot.com
burgara@gmail.com

Macpela.

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