sábado, 26 de mayo de 2012

Cuando la Tierra esté llena del conocimiento de Dios


Cuando la Tierra esté llena del conocimiento de Dios
IMAGÍNESE que un gran pintor acaba de terminar un magnífico cuadro. Considera, con razón, que es una pintura muy buena, una verdadera obra maestra. Pero durante la noche, un rival suyo, celoso, la estropea. Es comprensible que al artista le duela mucho lo sucedido. Cuánto desea ver encerrado en prisión al autor de ese acto vandálico. Y puede imaginarse cuánto anhela el pintor restaurar su obra para que recobre su anterior belleza.
2 Jehová, al igual que el artista de la ilustración, realizó una obra maestra al preparar la Tierra y colocar en ella a la raza humana. Después de crear al hombre y la mujer, Dios dictaminó que todo lo que había hecho en la Tierra era “muy bueno”. (Génesis 1:31.) Adán y Eva eran hijos de Dios, y él los amaba. Preveía un futuro feliz y glorioso para ellos. Es cierto que Satanás los indujo a rebelarse, pero la maravillosa creación de Dios no resultó dañada de modo irreparable. (Génesis 3:23, 24; 6:11, 12.)
3 Dios ha decidido corregir la situación. Desea de corazón vernos vivir como se propuso originalmente. Nuestra breve y atribulada existencia no puede llamarse “la vida que realmente lo es”, pues dista mucho del propósito original de Jehová. “La vida que realmente lo es” y que Dios desea para nosotros es “vida eterna” en condiciones perfectas. (1 Timoteo 6:12, 19.)
4 El conocimiento de Dios conlleva una responsabilidad ante Jehová. (Santiago 4:17.) Pero piense en las bendiciones que usted tendrá si utiliza ese conocimiento para conseguir la vida eterna. En su Palabra, la Biblia, Jehová Dios nos da una hermosa descripción de cómo será la vida en esa Tierra paradisíaca que tan próxima está. Por supuesto, los que formamos parte del pueblo de Jehová no le servimos solo por el deseo de recibir una recompensa. Le servimos porque le amamos. (Marcos 12:29, 30.) Además, la vida no se gana sirviendo a Jehová. La vida eterna es un regalo de Dios. (Romanos 6:23.) Conviene que meditemos en esa vida porque la esperanza del Paraíso nos recuerda la clase de Dios que es Jehová, el amoroso “remunerador de los que le buscan solícitamente”. (Hebreos 11:6.) Si mantenemos viva la esperanza en nuestra mente y corazón, nos costará menos aguantar las dificultades del mundo de Satanás. (Jeremías 23:20.)
5 Centremos nuestra atención seguidamente en la esperanza bíblica de vida eterna en el futuro Paraíso terrestre. ¿Cómo será la vida cuando la Tierra esté llena del conocimiento de Dios?
DESPUÉS DEL ARMAGEDÓN, UNA TIERRA PARADISÍACA
6 Como se indicó antes, Jehová Dios pronto destruirá el actual sistema de cosas inicuo. El mundo se aproxima rápidamente a lo que la Biblia llama Har–Magedón, o Armagedón. A algunas personas este término quizás les haga pensar en un holocausto nuclear provocado por naciones en guerra, pero nada tiene que ver con ello. Como indica Revelación 16:14-16, Armagedón es “la guerra del gran día de Dios el Todopoderoso”. Es una guerra en la que participan “los reyes de toda la tierra habitada”, es decir, todas las naciones. El Hijo de Jehová Dios, el Rey designado, pronto entrará en batalla, y el desenlace es absolutamente seguro. Todos los que se opongan al Reino de Dios y que formen parte del sistema inicuo de Satanás serán eliminados. Únicamente sobrevivirán los que se mantengan leales a Jehová. (Revelación 7:9, 14; 19:11-21.)
7 Imagínese que usted ha sobrevivido a ese cataclismo. ¿Cómo será la vida en la Tierra en el nuevo mundo que Dios ha prometido? (2 Pedro 3:13.) No hay razón para especular, pues la Biblia lo explica, y lo que dice es muy emocionante. Se inhabilitará a Satanás y sus demonios, es decir, serán encerrados en un abismo de inactividad durante el Reinado Milenario de Jesucristo. Esas perversas criaturas ya no seguirán acechándonos, causando problemas y tratando de empujarnos a cometer actos de infidelidad contra Dios. ¡Qué alivio! (Revelación 20:1-3.)
8 A su debido tiempo desaparecerá toda clase de enfermedad. (Isaías 33:24.) Entonces los cojos podrán ponerse de pie, caminar, correr y bailar, pues tendrán piernas fuertes y sanas. Después de haber vivido durante años en un mundo de silencio, los sordos oirán los alegres sonidos de su entorno. Los ciegos se sobrecogerán al ver aparecer ante sus ojos un mundo de formas y colores. (Isaías 35:5, 6.) ¡Por fin podrán contemplar el rostro de sus seres amados! Puede que entonces se les nuble la vista momentáneamente a causa de las lágrimas de alegría.
9 ¡Imagínese! Ya no harán falta lentes ni muletas ni bastones ni medicinas ni clínicas dentales ni hospitales. Nunca más habrá depresión ni enfermedades emocionales que priven de felicidad a la gente. Ningún niño estará enfermo. Los estragos de la edad remitirán. (Job 33:25.) Estaremos más sanos y fuertes. Todas las mañanas, tras una noche de sueño reparador, despertaremos con energías renovadas, llenos de vigor y con ganas de empezar un nuevo día de vida apasionante y de trabajo satisfactorio.
10 Los supervivientes del Armagedón tendrán mucho trabajo agradable que hacer. Convertirán la Tierra en un paraíso. Se eliminará todo vestigio del viejo sistema contaminado. Donde antes había barrios insalubres y tierra arruinada, habrá parques y huertos. Todo el mundo dispondrá de una vivienda cómoda y bonita. (Isaías 65:21.) Con el paso del tiempo, las zonas paradisíacas de la Tierra se extenderán y unirán gradualmente hasta que todo el globo terráqueo alcance la norma de belleza que el Creador fijó en el jardín de Edén. ¡Qué satisfacción dará participar en esa labor de restaurar la Tierra!
11 Para no perjudicar el medio ambiente, todas las tareas se efectuarán siguiendo la dirección divina. El hombre estará en paz con los animales. Ya no los matará sin piedad, sino que cuidará bien de ellos, pues habrá vuelto a asumir la administración responsable de la Tierra. Imagínese ver comer juntos a lobos y corderos, leones y becerros; y los animales domésticos, totalmente a salvo. Los niños no tendrán nada que temer de los animales salvajes, y no habrá ninguna persona cruel ni violenta que perturbe la tranquilidad del nuevo mundo. (Isaías 11:6-8.) Será un nuevo mundo en el que verdaderamente reinará la paz.
LA HUMANIDAD SE TRANSFORMARÁ
12 Isaías 11:9 nos explica por qué no se hará daño alguno en todo el planeta: “La tierra ciertamente estará llena del conocimiento de Jehová como las aguas cubren el mismísimo mar”. Estas palabras se refieren a los seres humanos, pues los animales no pueden adquirir el “conocimiento de Jehová” y efectuar cambios, ya que se rigen por el instinto. Ahora bien, el conocimiento de nuestro Creador sí cambia a la gente. Seguramente usted ya ha hecho algunos cambios al aplicar el conocimiento de Dios en su vida. Y lo mismo es cierto de millones de personas. Por consiguiente, esta profecía ya ha empezado a cumplirse en los que sirven a Jehová. Pero también señala al tiempo en que todas las personas del mundo se despojarán por completo de sus características animales o violentas y vivirán pacíficamente para siempre.
13 ¡Qué maravilloso será cuando la Tierra esté llena del conocimiento de Dios! Bajo la dirección del Rey Jesucristo y sus 144.000 corregentes, se llevará a cabo un extenso programa educativo. Se usarán nuevos “rollos”, que seguramente serán instrucciones escritas procedentes de Dios para educar a los habitantes de la Tierra. (Revelación 20:12.) La humanidad no aprenderá más la guerra, sino la paz. Todas las armas destructivas desaparecerán para siempre. (Salmo 46:9.) A los habitantes del nuevo mundo se les enseñará a tratar a su prójimo con amor, respeto y dignidad.
14 La humanidad llegará a ser una familia unida. No habrá barreras que obstaculicen la unidad y la hermandad. (Salmo 133:1-3.) Nadie tendrá que cerrar con llave su casa por temor a los ladrones. La paz reinará en todo corazón, en todo hogar y en todo rincón de la Tierra. (Miqueas 4:4.)
LA GOZOSA RESURRECCIÓN
15 Durante ese Milenio tendrá lugar la resurrección. No obstante, los que hayan pecado deliberadamente contra el espíritu santo de Dios, su fuerza activa, obrando de manera impenitente contra la manifestación o la dirección de dicho espíritu, no resucitarán. (Mateo 23:15, 33; Hebreos 6:4-6.) Naturalmente, Dios determinará quiénes han cometido esa clase de pecado. Ahora bien, habrá resurrección “así de justos como de injustos”, dos grupos bien diferenciados. (Hechos 24:15.) Sin embargo, como todo se hará en su debido orden, es razonable concluir que los primeros que volverán a vivir en la Tierra serán los justos, los que hayan servido a Jehová lealmente. (Hebreos 11:35-39.)
16 En lugar de oír noticias de guerras, desastres y muerte, los siervos de Jehová recibirán maravillosas nuevas sobre la resurrección. Será emocionante enterarse del regreso de hombres y mujeres fieles como Abel, Enoc, Noé, Abrahán, Sara, Job, Moisés, Rahab, Rut, David, Elías y Ester. Cuántos hechos históricos interesantes conoceremos cuando los resucitados aporten detalles sobre muchos de los relatos bíblicos. Y no cabe duda de que tanto ellos como los justos que hayan muerto en tiempos más recientes también querrán conocer detalles acerca del fin del sistema de Satanás y de cómo Jehová santificó su santo nombre y vindicó su soberanía.
17 Estos hombres y mujeres fieles serán de mucha ayuda durante la siguiente fase de la resurrección, cuando se suelte de las cadenas de la muerte a miles de millones de “injustos”. La mayor parte de la humanidad jamás tuvo la oportunidad de conocer a Jehová. Satanás ‘cegó su mente’. (2 Corintios 4:4.) Pero la obra del Diablo se desbaratará. Los injustos regresarán a una Tierra hermosa en la que reinará la paz. Personas bien organizadas los recibirán para enseñarles acerca de Jehová y su Hijo reinante, Jesucristo. Cuando los miles de millones de resucitados lleguen a conocer y amar a su Creador, el conocimiento de Jehová llenará la Tierra de una manera sin precedentes.
18 ¡Cuánta alegría nos producirá la resurrección! ¿Quién no ha sufrido a causa de la muerte, nuestro gran enemigo? Es más, ¿quién no se ha sentido destrozado cuando la enfermedad, la vejez, un accidente o algún acto violento se ha cobrado la vida de un ser querido, y ha roto así el lazo de amor o amistad que le unía a esa persona? Imagínese, entonces, el júbilo que habrá en el Paraíso cuando la gente se reúna con los suyos. Madres y padres, hijos e hijas, amigos y parientes correrán a abrazarse, riendo y llorando de alegría.
POR FIN HABRÁ PERFECCIÓN
19 A lo largo del Milenio se irá produciendo un milagro maravilloso. Puede que para la humanidad este sea el aspecto más emocionante del Reinado Milenario de Cristo. Jehová dirá a su Hijo que aplique los beneficios del sacrificio de rescate a todo hombre y mujer que sea fiel y obediente. De ese modo se borrará todo pecado y la humanidad alcanzará la perfección. (1 Juan 2:2; Revelación 21:1-4.)
20 ¡Perfección! ¿Qué supondrá ser perfectos? Supondrá volver a vivir como vivían Adán y Eva antes de pecar contra Jehová Dios. Los seres humanos perfectos se conformarán plenamente a las normas de Dios a nivel físico, mental, emocional, moral y espiritual, es decir, en todo aspecto imaginable. ¿Quiere decir esto que todas las personas serán idénticas? En absoluto. La creación de Jehová —los árboles, las flores y los animales— nos enseñan que a él le gusta la variedad. Los seres humanos perfectos tendrán personalidades y talentos distintos. Todos ellos gozarán de la vida tal y como Dios se propuso en un principio. Revelación 20:5 dice: “Los demás de los muertos no llegaron a vivir sino hasta que se terminaron los mil años”. Al igual que la gran muchedumbre de supervivientes del Armagedón, los resucitados llegarán a vivir en el sentido pleno de la palabra cuando lleguen a ser perfectos, sin pecado.
21 Entonces la humanidad perfecta se enfrentará a una última prueba. Al final del Milenio se soltará del abismo a Satanás y sus demonios por un tiempo breve y se les permitirá un último intento de apartar a la gente de Jehová. Algunas personas antepondrán los deseos impropios al amor a Dios, pero esa rebelión será sofocada rápidamente. Jehová ejecutará a estos egoístas junto con Satanás y todos sus demonios. Al fin habrán desaparecido para siempre todos los malhechores. (Revelación 20:7-10.)
¿QUÉ HARÁ USTED?
22 Los que amen a Jehová Dios y vivan en la Tierra paradisíaca tendrán toda la eternidad por delante. No podemos ni imaginar la felicidad que sentirán; y usted puede ser uno de ellos. Los logros del hombre perfecto en las artes, la música o la artesanía superarán a las mejores obras de los mayores maestros de este mundo decadente, lo que no es de extrañar, pues la humanidad será perfecta y dispondrá de tiempo ilimitado. Imagínese lo que podrá hacer siendo perfecto. Piense también en lo que usted y el resto de la humanidad aprenderán acerca de la creación de Jehová, desde los miles de millones de galaxias que hay en el universo hasta las minúsculas partículas subatómicas. Todo lo que logre el ser humano llenará de alegría el corazón de nuestro amoroso Padre celestial, Jehová. (Salmo 150:1-6.)
23 Entonces la vida no será aburrida. Con el paso del tiempo será cada vez más interesante. Recuerde que el conocimiento de Dios no tiene fin. (Romanos 11:33.) Por toda la eternidad, siempre habrá cosas que aprender y nuevos horizontes que explorar. (Eclesiastés 3:11.) Y al continuar aprendiendo de Jehová Dios, usted seguirá viviendo, no solo unos cuantos años, sino ¡para siempre! (Salmo 22:26.)
24 ¿Acaso un futuro dichoso en una Tierra paradisíaca no merece todo el esfuerzo o los sacrificios que usted haga? Por supuesto que sí. Pues bien, Jehová le ofrece la llave de ese magnífico futuro: el conocimiento de Dios. ¿La utilizará usted?
25 Si ama a Jehová, hacer Su voluntad le será un placer. (1 Juan 5:3.) ¡Cuántas bendiciones experimentará al seguir ese camino! Si utiliza el conocimiento de Dios, podrá disfrutar de una vida más feliz incluso en este mundo turbulento. Y las recompensas futuras son incalculables, pues este es el conocimiento que lleva a vida eterna. Ahora es el tiempo favorable para actuar. Resuélvase a vivir con arreglo al conocimiento de Dios. Demuestre su amor a Jehová. Honre su santo nombre y pruebe que Satanás es un mentiroso. A su vez, Jehová Dios, la Fuente de la sabiduría y el conocimiento verdaderos, se complacerá en usted desde lo más profundo de su corazón (Jeremías 31:3; Sofonías 3:17), y le amará para siempre.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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Jehová es mi pastor y nada me faltara.