sábado, 26 de mayo de 2012

El punto de vista bíblico ¿Son mensajeros de Dios los ovnis?


El punto de vista bíblico
¿Son mensajeros de Dios los ovnis?
EN EL ocaso del siglo XX, y en medio de condiciones mundiales cada vez peores, la creencia en objetos voladores no identificados (OVNI) tripulados por seres extraterrestres continúa propagándose. ¿Son los ovnis solo producto de la ficción? ¿Se trata de un engaño, una patraña llevada a cabo por gente que quiere burlarse de la credulidad del público?
Entre quienes afirman haber visto ovnis, o a los tripulantes extraterrestres de estos, se cuentan personas de apariencia normal y dignas de confianza; en efecto, hay profesores instruidos y científicos que creen en la existencia de tales visitantes de otros mundos. Están convencidos de que los extraterrestres observan a los seres humanos y en ocasiones se comunican con ellos. Se han formado “grupos de apoyo extraterrestre” con el fin de ayudar a quienes afirman haber establecido contacto con visitantes del espacio.
Estrategia alienígena de supervivencia
En el libro Aliens Among Us (Extraterrestres entre nosotros), Ruth Montgomery publica entrevistas con algunas personas que están convencidas de que son visitantes extraterrestres que habitan cuerpos humanos. Algunos de los supuestos extraterrestres humanizados, vaticinan que en el año 2000 tendrá lugar “un acontecimiento cósmico para el cual se han estado preparando las jerarquías de ángeles y amos”. Hay quienes creen que los extraterrestres emplean ovnis para recolectar y preservar especímenes vegetales y animales o que los usarán como naves de rescate para salvar a millones de seres humanos de la inminente destrucción de la Tierra. Después del colosal cataclismo, se devolverá a los humanos para dar comienzo a “la nueva era y el nuevo orden” de conciencia espiritual. Un joven de Colorado (E. U. A.), miembro de un grupo autodenominado “Alien Youth” (Juventud Extraterrestre), comentó a ¡Despertad! con toda seriedad: “Mis amigos y yo estamos aguardando a que nuestros antepasados alienígenas nos teletransporten”.
Unos cuantos de los que afirman ser extraterrestres aseguran que Dios los está dirigiendo, y otros aseveran que hablan con él con toda libertad para que les aconseje cómo ayudar a la humanidad. ¿Utiliza Dios a visitantes de otros mundos para salvar a la humanidad de la venidera catástrofe mundial?
La comunicación de Dios con el hombre
Al comienzo de la historia humana, Dios se comunicó con el hombre. En la Biblia se narran las conversaciones de Dios con Adán y Eva, Noé, Abrahán y otros más. (Génesis 3:8-10; 6:13; 15:1.) Dios empleó sueños, voces y visiones para darles a saber su voluntad y hacer que se escribiera la Biblia. Pero, cuando esta quedó concluida, ¿era aún necesario que Dios se comunicara directamente con el hombre? No, en absoluto, pues la Biblia menciona que las Santas Escrituras hacen que “el hombre de Dios sea enteramente competente y esté completamente equipado para toda buena obra”. (2 Timoteo 3:17.) Según la Biblia, la guía para hacer frente a estos tiempos difíciles debe provenir de la Palabra escrita de Dios. Entonces, ¿existe alguna base para creer que Dios nos da instrucciones especiales personalmente o mediante algún portavoz extraterrestre? No, pues el apóstol Pablo advirtió: “Aunque nosotros o un ángel del cielo les declarara como buenas nuevas algo que fuera más allá de lo que nosotros les declaramos como buenas nuevas, sea maldito”. (Gálatas 1:8.)
Aunque las afirmaciones de presuntas fuentes extraterrestres parezcan coincidir con profecías bíblicas que describen los cambios cataclísmicos que experimentará la Tierra dentro de poco, la supervivencia que estas fuentes ofrecen depende de criaturas. La Biblia, en cambio, no insta al hombre a huir al hipotético refugio de una nave espacial ni nada semejante. Dice, más bien, que ha de buscarse protección llevando una vida de dedicación a Dios, dedicación que debe simbolizarse por bautismo en agua. (1 Pedro 3:21; compárese con Salmo 91:7; Mateo 28:19, 20; Juan 17:3.) Jesús, por su parte, nos dice “El que haya aguantado hasta el fin es el que será salvo”. (Mateo 24:13.)
¿No recalcan estos textos la relación espiritual con Dios como medio de sobrevivir más bien que la búsqueda de un refugio físico? Así pues, en vez de contribuir a la supervivencia de la humanidad, los relatos de ‘seres sobrehumanos’ desvían su atención de lo que Dios realmente exige para el bienestar eterno de esta.
¿Quién puede afirmar que representa a Dios cuando en realidad procura apartar a la gente del medio que ha establecido para la supervivencia? En su libro Report on Communion, Ed Conroy comenta que los “ufólogos [estudiosos de ovnis] serios con formación en psicología y ciencias sociales” realizan estudios comparativos sobre “‘visitantes nocturnos’, fantasmas, poltergeists (espíritus chocarreros y sus manifestaciones), apariciones, visiones religiosas y los entes denominados demonios”. Muchos ufólogos y personas que se dicen extraterrestres en forma humana afirman que la utilización de naves espaciales para viajar es prácticamente innecesaria, pues tales seres pueden trasladarse de forma invisible y materializarse en cualquier punto de la Tierra sin necesidad de un vehículo espacial.
La Biblia dice claramente que Satanás y sus demonios están empeñados en extraviar a la humanidad. Se aprovechan del desánimo y la desesperanza de los hombres para fomentar soluciones atractivas, pero falsas. (2 Corintios 11:14.) Por eso la Palabra de Dios advierte: “En períodos posteriores algunos se apartarán de la fe, prestando atención a expresiones inspiradas que extravían y a enseñanzas de demonios”. (1 Timoteo 4:1.)
Por consiguiente, prescindiendo de la forma que tomen dichos seres en sus supuestas visitas o de sus indicaciones aparentemente beneficiosas, deben ser rechazados. Quienes optan por seguir el consejo de “extraterrestres” en lugar de la Palabra de Dios, se extraviarán irremisiblemente, un terrible error en estos tiempos críticos.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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