domingo, 20 de mayo de 2012

puntos sobresalientes jeremias 44 a 48


CAPITULO 44
bt. Cap. 3 pág. 25,– La presencia judía en mesopotamia y egipto
El historiador Emil Schürer señala que “en Mesopotamia, Media y Babilonia residían los descendientes de los
miembros del reino de diez tribus [de Israel] y del reino de Judá que habían sido deportados allí por los asirios y
babilonios”. Según Esdras 2:64, solo regresaron del exilio en Babilonia 42.360 varones israelitas, más sus
respectivas esposas e hijos. Este retorno tuvo lugar en el año 537 antes de nuestra era. Para el siglo I de la era
cristiana, Flavio Josefo comentó que había decenas de miles de judíos que “vivían en la región de Babilonia”.
Y fue en el seno de estas comunidades, entre los siglos III y V, donde se gestó la obra conocida como el Talmud
de Babilonia.
En lo que a Egipto se refiere, está documentada la presencia hebrea al menos unos seiscientos años antes de
Cristo. Para entonces, Jeremías dirigió un mensaje a los judíos que vivían en diversas localidades de Egipto,
entre ellas Menfis (Jer. 44:1, nota). Posteriormente, durante el período helenístico, es probable que llegaran más
al país en una migración masiva. De hecho, Josefo indica que sus compatriotas figuraron entre los primeros
pobladores de Alejandría. Con el tiempo se les concedió toda una sección de esta ciudad. Y ya en el siglo I de
nuestra era, otro historiador judío, Filón, indicó que un millón de israelitas tenían su domicilio en Egipto, “desde la
pendiente de Libia hasta los límites de Etiopía”.
w11 1/10 pág. 27,28, párr.,7 – ¿Cuándo comenzaron los “setenta años”?
A causa de una rebelión de los judíos, los babilonios regresaron a Jerusalén (2 Reyes 24:20; 25:8-10). Esta vez
arrasaron la ciudad y su sagrado templo, y llevaron a muchos de sus habitantes al cautiverio en Babilonia. En dos
meses, “todos [los que habían quedado] huyeron a Egipto, grandes y pequeños, junto con los oficiales, pues
temían a los babilonios” (2 Reyes 25:25, 26, Nueva Versión Internacional). Fue solo entonces, en el séptimo mes
judío de tisri (septiembre-octubre) de ese año, cuando la tierra quedó desolada y abandonada y comenzó su
descanso sabático. Mediante el profeta Jeremías, Dios recordó a los refugiados judíos que estaban en Egipto:
“Ustedes han visto todas las calamidades que envié sobre Jerusalén y sobre las ciudades de Judá: ahí las tienen
hoy, arruinadas y sin habitantes” (Jeremías 44:1, 2, BNP). Así pues, todo apunta a que este suceso marcó el inicio
de los setenta años. ¿Y en qué año ocurrió eso? Para responder a esta pregunta, debemos averiguar cuándo
concluyeron los setenta años.
g70 22/01 pág. 27. párr.3. - “Tu palabra es la verdad” - La profecía bíblica no es de interpretación privada
Sin embargo, ¡qué diferente era la palabra profética de Dios! Por medio de su profeta Jeremías, Jehová dijo: Los
caldeos “destrozarán con la espada tus ciudades fortificadas en las que estás confiando.” (Jer. 5:17) “Yo
ciertamente le haré también a la casa sobre la cual se ha llamado mi nombre . . . tal como le hice a Silo” (Jer. 7:14),
donde el tabernáculo había estado situado en el tiempo de Josué. (Jos. 18:1) “¡Miren! La fuerza militar de Faraón
que está saliendo a ustedes con el propósito de dar ayuda tendrá que regresar a su país, Egipto. Y los caldeos
ciertamente volverán y pelearán contra esta ciudad y la tomarán y la quemarán con fuego.” (Jer. 37:7, 8) Increíbles
como hayan parecido estas palabras a los judíos, se cumplieron.—Jer. 44:2.
ms. pág. 495, párr. 6 - Unión de fes - Por no mantenerse limpios de los ritos religiosos falsos se
acarrearon la desaprobación de Dios
Jer. 44:2, 3 “Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: ‘Ustedes mismos han visto toda la
calamidad que he traído sobre Jerusalén y sobre todas las ciudades de Judá, y miren que son un lugar devastado
el día de hoy, y no hay en ellas habitante. Es a causa de su maldad que ellos hicieron para ofenderme, yendo y
haciendo humo de sacrificio y rindiendo servicio a otros dioses que ellos mismos no habían conocido, ni ustedes
ni sus antepasados,’”
w96 15/6 pág. 16,17, párr. 18,20 – ¿Cómo podrían los israelitas haberse ahorrado las maldiciones? ¿Qué
confianza tiene Dios con respecto a los seres humanos?
18 En Deuteronomio 28:15-68 se formulan en la forma de maldiciones los dolorosos efectos de la
desobediencia. Algunas consisten exactamente en lo opuesto a las bendiciones que resultarían de la obediencia
enumeradas en Deuteronomio 28:3-14. El pueblo de Israel cosechó con frecuencia los devastadores efectos de
las maldiciones porque optó por practicar la adoración falsa. (Esdras 9:7; Jeremías 6:6-8; 44:2-6.) ¡Qué terrible!
Podría haberse ahorrado tales consecuencias si hubiera hecho la elección correcta, es decir, si hubiera preferido
obedecer las leyes y los principios sanos de Jehová, que definen con claridad lo que es bueno y lo que es malo.
Gran número de personas hoy sufren mucho y tienen vidas trágicas porque deciden obrar en oposición a los
principios bíblicos al practicar la religión falsa, participar en la inmoralidad sexual, consumir drogas ilícitas, abusar
de las bebidas alcohólicas, etc. Como les sucedió a Israel y Judá en la antigüedad, al hacer la elección
equivocada se acarrean la desaprobación divina y se causan penas innecesarias. (Isaías 65:12-14.)
20 ¿Obedecerá usted a Dios, o le desobedecerá? Los israelitas podían elegir. Aunque todos hemos heredado la
inclinación pecaminosa de Adán, también hemos recibido el don de la libertad de elección. A pesar de Satanás, de
este mundo inicuo y de nuestras imperfecciones, podemos hacer la elección correcta. Además, nuestro Creador
tiene la confianza de que en toda prueba y tentación habrá quienes elegirán bien, no solo de palabra, sino también
de obra. (1 Pedro 5:8-10.) ¿Será usted uno de ellos?
jr. cap. 11, pág. 137, párr. 17 - ¿Cuándo debe un anciano prestar atención especial a una oveja en
particular, y cómo lo hará?
17 Si una oveja incauta es inducida a alejarse del rebaño, el pastor vigilante se apresurará a encarrilarla de nuevo
(léase Jeremías 50:6, 7). A veces, el superintendente tendrá que razonar con firmeza y amor con los que se
exponen al peligro. Por ejemplo, quizás observe que una pareja comprometida para casarse va sin acompañante a
lugares donde la pasión puede dominarlos. Como pastor amoroso y comprensivo que es, los ayudará a evitar estas
circunstancias comprometedoras. Guardándose de lanzar acusaciones, les señalará el riesgo que corren de hacer
algo que Jehová odie. Como Jeremías, los ancianos fieles condenan lo que Dios condena. En este aspecto son
como Jehová, quien instó bondadosamente a su pueblo mediante su profeta: “No hagan, por favor, esta clase de
cosa detestable que he odiado” (Jer. 5:7; 25:4, 5; 35:15; 44:4). ¿Apreciamos de verdad el interés por el rebaño que
muestran los pastores afectuosos?
jr. cap. 10, pág. 122-123, párr. 19 - ¿Qué aprendió Jeremías de la persistencia de Jehová en enviar
profetas a su pueblo?
19 Jeremías también aprendió de sus vivencias personales mientras Jehová lo usó para advertir al pueblo. En el
cuarto año de Jehoiaquim, Jehová le mandó escribir todas las palabras que le había hablado desde los días de
Josías hasta ese momento. ¿Con qué objetivo? Animar a los judíos a que se volvieran de su mal camino y así
pudieran recibir el perdón (léase Jeremías 36:1-3). Jeremías, quien madrugaba para proclamar los mensajes de
Dios, hasta les rogó que dejaran sus prácticas detestables (Jer. 44:4). Por experiencia propia, Jeremías entendió
que Dios había enviado a los profetas movido por la compasión. ¿No habrá engendrado esto en él una compasión
semejante? (2 Cró. 36:15.) Ahora comprendemos por qué dijo lo siguiente al sobrevivir a la destrucción de
Jerusalén: “Son los hechos de bondad amorosa de Jehová el que no nos hayamos acabado, porque sus
misericordias ciertamente no terminan. Son nuevas cada mañana” (Lam. 3:22, 23).
jr. cap. 2, pág. 30-31, párrs. 25,26 - ¿Qué sucedió después de la caída de Jerusalén? - ¿Cómo
reaccionaron los contemporáneos de Jeremías a su mensaje?
25 ¿Qué le sucedió a Jeremías mientras tanto? Los príncipes de Jerusalén lo habían encarcelado, pero los
babilonios lo trataron bien y lo pusieron en libertad. Más adelante, lo hallaron entre otros judíos que iban al
cautiverio y fue liberado nuevamente. Todavía le quedaba mucho que hacer al servicio de Dios y a favor de los
supervivientes. Nabucodonosor nombró a Guedalías gobernador del territorio conquistado y prometió paz al resto
de los judíos si le servían a él, el rey de Babilonia. No obstante, unos sediciosos asesinaron al gobernador (Jer.
39:13, 14; 40:1-7; 41:2). Jeremías animó a los judíos que quedaban a que permanecieran en la tierra y
no temieran al rey babilonio. Pero sus líderes lo tildaron de mentiroso y huyeron a Egipto, llevándoselo a él y a
Baruc a la fuerza. Pese a todo, Jeremías profetizó que Nabucodonosor invadiría y subyugaría incluso aquel país
y que causaría sufrimiento a los refugiados judíos (Jer. 42:9-11; 43:1-11; 44:11-13).
26 Una vez más, la respuesta de los contemporáneos del profeta del Dios verdadero fue no escucharlo. ¿Por
qué? “Desde el tiempo en que cesamos de hacer humo de sacrificio a la ‘reina de los cielos’, y de derramarle
libaciones —argumentaron—, nos ha faltado todo, y por la espada y por el hambre hemos sido acabados.” (Jer.
44:16, 18.) ¡Qué estado espiritual tan lamentable! Por otro lado, nos resulta muy alentador ver que un hombre
imperfecto rodeado de personas infieles se mantuviera leal a Jehová.
ip. cap. 10, pág. 123, párr. 11 - ¿Le servirá de lección a Judá la disciplina que recibe?
11 ¿Aprenderá Judá la lección y regresará a Jehová? ¿Abandonará el pueblo el espiritismo y la idolatría, y se
volverá “a la ley y a la atestación”? Jehová prevé su reacción: “Tiene que suceder que, por estar hambriento y
por haberse indignado, realmente invocará el mal contra su rey y contra su Dios, y ciertamente mirará con
avidez hacia arriba” (Isaías 8:21b). En efecto, muchos judíos acusarán a su rey humano de haberlos abocado a
esta situación. Incluso habrá quienes sean tan necios que atribuyan sus calamidades a Jehová (compárese con
Jeremías 44:15-18). Hoy en día, muchas personas reaccionan de modo parecido y culpan a Dios de tragedias que
son producto de la maldad del hombre.
w99 1/1 pág. 17, párr. 8 – Escuchemos a Dios - ¿Cómo escuchamos a Dios hoy, y por qué fortalece esto
nuestra fe?
8 Al menos cuatro factores fortalecieron la fe de Abrahán, y estos mismos factores pueden ayudarnos a
nosotros. Primero, demostró que ‘creía que Dios existe’ haciendo caso a Jehová en las ocasiones en que este
habló. De ese modo se diferenció de los judíos del tiempo de Jeremías, que creían en Jehová pero no tenían fe
en sus palabras (Jeremías 44:15-19). Jehová nos habla hoy mediante las páginas de la Biblia, su Palabra
inspirada, que Pedro asemejó a “una lámpara que resplandece en un lugar oscuro [...], en sus corazones”
(2 Pedro 1:19). Cuando leemos la Biblia con atención nos ‘nutrimos con las palabras de la fe’ (1 Timoteo 4:6;
Romanos 10:17). Además, en estos últimos días “el esclavo fiel y discreto” dispensa “alimento [espiritual] al
tiempo apropiado”, guía para aplicar los principios bíblicos y entender la profecía bíblica (Mateo 24:45-47). Es
indispensable escuchar a Jehová por estos medios para tener una fe fuerte.
9 La fe de Abrahán estaba estrechamente relacionada con su esperanza. “Basado [...] en esperanza tuvo fe,
para llegar a ser padre de muchas naciones.” (Romanos 4:18.) Este es el segundo factor que puede ayudarnos.
Nunca debemos olvidar que Jehová es “remunerador de los que le buscan solícitamente”. El apóstol Pablo dijo:
“Estamos trabajando duro y esforzándonos, porque hemos cifrado nuestra esperanza en un Dios vivo” (1 Timoteo
4:10). Si en realidad creemos en la esperanza cristiana, toda nuestra vida evidenciará la fe que tenemos, como
en el caso de Abrahán.
w88 1/4 pág. 19, párr. 12-15. – La “Reina del Cielo” y la idolatría - ¿En qué actividad celosa participaban
las familias judías? - ¿Cómo veía Jehová la adoración de aquellas personas? - ¿Qué situación existe hoy
en la cristiandad respecto a idolatría? - ¿Cómo consideran a María los verdaderos cristianos?
12 Hallamos otro paralelo al examinar el mensaje de Jeremías a Jerusalén. Cuando Jehová dijo a su profeta
que no orara a favor del pueblo, indicó por qué. “¿No ves lo que andan haciendo en las ciudades de Judá y en
las calles de Jerusalén? Los hijos están recogiendo trozos de leña, y los padres están prendiendo el fuego, y las
esposas están amasando pasta de harina.” ¿Y en qué empresa estaba envuelta celosamente toda la familia? ¡“A
fin de hacer tortas de sacrificio a la ‘reina de los cielos’”! (Jeremías 7:16-18; 44:15, 19.)
13 Un comentario judío dice: “El culto de la ‘reina del cielo’ se efectuaba celosamente y en público”. Aunque
parezca increíble, la nación de Judá estaba practicando la idolatría, adorando a una diosa pagana, posiblemente
la diosa babilónica de la fertilidad, Istar, la tercera divinidad de la tríada astral de Babilonia. Si no era Istar, esta
“reina” pudiera haber sido Astoret, la diosa cananea correspondiente. (1 Reyes 11:5, 33.)
14 Además de participar en la adoración de esta diosa, el pueblo participaba en idolatría de otra índole. Jehová
los condenó por eso, diciendo: “¿Por qué me han ofendido con sus imágenes esculpidas, con sus vanos dioses
extranjeros?”. La acusación continuó: “No han obedecido mi voz y no han andado en ella, sino que siguieron
andando tras la terquedad de su corazón y tras las imágenes de Baal, acerca de las cuales sus padres les
habían enseñado”. (Jeremías 8:19; 9:13, 14.) ¿Ha caído en la misma trampa la cristiandad?
15 Visite casi cualquier iglesia o catedral —protestante, católica u ortodoxa— y hallará, por lo menos, imágenes
de la cruz. Pero en el campo católico y el ortodoxo hay imágenes de “la siempre virgen Santa María, Madre del
Dios Verdadero” en una infinita variedad de escenarios y posiciones. ¡Le dan todo título superlativo, entre ellos
“Reina del cielo” y “Reina del universo”! Por otra parte, la clase que hoy obra como Jeremías, aunque respeta a
María como la madre de Jesús y creyente ungida, ha seguido cuidadosamente el consejo apostólico que dice:
“Guárdense de los ídolos”. (1 Juan 5:21; Jeremías 10:14.)
w78 15/12 pág. 7, párrs. 2,3. – Agradezcamos el que Dios nos discipline con paciencia
Hay más de 30 otras advertencias directas que Dios dio a Israel en aquel tiempo respecto a los dioses falsos
de las naciones, ídolos de madera, piedra y metal... un insulto a su gobernación.
Sin embargo, Israel pasó por alto estas advertencias repetidas... nunca realmente captaron el sentido y
significado pleno de ellas. Aunque estas personas seguían diciendo que adoraban a Jehová y eran su pueblo,
cayeron en el lazo de tratar de seguir a dos amos. Los israelitas se engañaron al ponerse a pensar que podían
adorar a Jehová como Dios y al mismo tiempo acudir al dios Baal de la localidad y hasta ofrecerle sacrificios para
recibir buenas cosechas y otras ventajas.—Jer. 7:9; 44:15-23.
g80 8/12 pág. 19. párrs.1-5. - Los peligros de la devoción a María
Admitiendo los peligros de dar devoción a María, The Catholic Encyclopedia declara: “Es imposible negar que
la devoción popular a la Bienaventurada Virgen a menudo estuvo acompañada de extravagancia y abusos.” En
época tan remota como a fines del siglo cuarto, el “santo” católico Epifanio condenó el que se ofrecieran tortas a
María, y declaró: “Que nadie reverencie en adoración a María.” La misma enciclopedia nos informa: “Ya en el año
540 hallamos, en el centro del ápice de la catedral de Parenzo, un mosaico en el cual [María] está sentada en un
trono como Reina de los Cielos.”
¿No fue precisamente esta clase de adoración pagana lo que provocó la ira de Dios allá en el tiempo de la
nación de Israel? La Biblia relata: “Los hijos recogen leña, los padres prenden fuego, las mujeres amasan para
hacer tortas a la Reina de los Cielos, y se liba en honor de otros dioses para exasperarme.”—Jer. 7:18; 44:15-30.
Este peligro todavía existe. Daniel L. Migliore, profesor adjunto de teología en el Seminario de Princeton,
escribió recientemente: “Cometemos un sinnúmero de violaciones con relación a María. . . . La hemos hecho la
Reina de los Cielos.” El arzobispo católico de Toronto, Carter, dio la siguiente explicación de la razón por la cual
el Concilio Vaticano II trató de atenuar o moderar la veneración religiosa de María: “El Concilio tenía presente la
clase de abusos que se ven, por ejemplo, en algunos países latinoamericanos, donde a veces se ha colocado a
María por encima de todo lo demás.” Los “abusos” a los cuales puede conducir la veneración religiosa de María
llegan a verse claramente en sitios de peregrinaje dedicados a María como el de Lourdes, en Francia, y el de
Fátima, en Portugal.
Además de ser un peligro para los católicos, la mariolatría indudablemente causa disensión dentro de la
cristiandad, dado que la mayoría de los protestantes rechazan la devoción a María como idolatría. También, la
información que se acaba de presentar demuestra que los católicos están divididos entre sí sobre la cuestión de
si son bíblicos o no los dogmas acerca de María.
Queda claro, por lo tanto, que al hacer que resurja la adoración a María el papa Juan Pablo II no está
haciendo nada para unir a los católicos entre sí ni para acercarlos a las demás religiones de la cristiandad. Es
más, no está haciendo nada para restaurar el verdadero cristianismo tal como lo practicaron los apóstoles y los
primeros discípulos de Cristo.
jr. cap. 15, pág. 183, párr. 4 - ¿Qué actitud reinaba en la antigua Jerusalén?
4 No nos cabe la menor duda de que la promesa de Dios de un futuro maravilloso bajo el gobierno de su Hijo es
la mejor noticia que podemos dar al mundo. Sin embargo, muchas personas responden igual que aquellos judíos
que dijeron a Jeremías: “En cuanto a la palabra que nos has hablado en el nombre de Jehová, no te estamos
escuchando” (Jer. 29:19; 44:16). ¡Cuántas veces oyó Jeremías esas palabras! También nosotros oímos
frecuentemente a la gente decir: “No me interesa”. La apatía generalizada puede apagar el celo de los
publicadores del Reino. ¿Les ha pasado eso a algunos miembros de su congregación, o quizás a usted mismo? De
ser así, ¿qué se puede hacer?
w78 15/2 pág. 13,14, párr. 6. – ¿En el nombre de quién vino y habló Jeremías, y cómo verifican este
hecho las declaraciones de personas de aquel tiempo?
6 Jeremías era miembro de una familia sacerdotal que vivía en Anatot, bajo el reino de Judá. Como Jesucristo,
Jeremías no vino ni habló en su propio nombre, aunque sobre él caían las obligaciones de un sacerdote levita.
Como en el caso de Jesús, el profetizar de Jeremías despertó oposición. Sus opositores, que deseaban matarlo, le
dijeron: “No debes profetizar en el nombre de Jehová, para que no mueras a mano nuestra.” (Jer. 11:21) En una
ocasión, cuando se sintió desalentado, Jeremías dijo: “No voy a hacer mención de él, y no hablaré más en su
nombre.” (Jer. 20:9) Pero se halló tan enardecido por la palabra de Dios que no pudo dejar de proclamarla. Sus
profecías se cumplieron cuando Jerusalén fue destruida en 607 a. de la E.C., y no obstante los judíos
sobrevivientes que estaban empeñados en seguir sus propios caminos le dijeron: “En cuanto a la palabra que nos
has hablado en el nombre de Jehová, no te estamos escuchando.” (Jer. 44:16) Con el tiempo aquellos
jr. cap. 2, pág. 26, párr. 19 - . ¿Cómo reaccionaron los contemporáneos de Jeremías a su mensaje, y por
qué debe interesarnos esto?
19 Pongámonos en la piel de Jeremías. Desde los tiempos de Josías había visto trastornos políticos y un
progresivo deterioro espiritual en el pueblo de Dios, y sabía que las circunstancias todavía iban a empeorar.
La gente de su pueblo natal lo amenazó: “No debes profetizar en el nombre de Jehová, para que no mueras a
mano de nosotros” (Jer. 11:21). Aun viendo que se cumplían las profecías, los judíos le dijeron: “En cuanto a la
palabra que nos has hablado en el nombre de Jehová, no te estamos escuchando” (Jer. 44:16). Pero la vida de
muchas personas estaba en juego, y lo mismo sucede hoy. Nuestro mensaje, al igual que el de Jeremías, procede
de Jehová. Por ello, haremos bien en reforzar nuestro celo por el ministerio examinando cómo protegió Jehová a
su profeta durante el período previo a la caída de Jerusalén.
w99 15/5 pág. 13, párr. 15 – ¿De qué manera pecaron los judíos que se hallaban en Egipto en tiempo de
Jeremías?
15 Debido a la extrema deslealtad de su pueblo, Jehová permitió que los babilonios destruyeran Jerusalén y su
templo en 607 a.E.C. La mayoría de los habitantes de la nación fueron exiliados a Babilonia, pero unos pocos se
quedaron en el país, entre ellos Jeremías. Cuando el gobernador Guedalías fue asesinado, este grupo huyó a
Egipto, llevándose consigo a Jeremías (2 Reyes 25:22-26; Jeremías 43:5-7). Allí empezaron a hacer sacrificios a
dioses falsos. Jeremías reprendió a los israelitas infieles por su modo de actuar, pero estos no le hicieron caso.
No quisieron volver a Jehová, e insistieron en hacer humo de sacrificio a la “reina de los cielos”. ¿Por qué? Porque
aquello era lo que tanto ellos como sus antepasados habían hecho ‘en las ciudades de Judá y en las calles de
Jerusalén, cuando estaban hartos de pan y colmados de bien, y no veían ninguna calamidad’ (Jeremías
44:16, 17). Los judíos también arguyeron: “Desde el tiempo en que cesamos de hacer humo de sacrificio a la ‘reina
de los cielos’, y de derramarle libaciones, nos ha faltado todo, y por la espada y por el hambre hemos sido
acabados” (Jeremías 44:18).
w99 1/9 pág. 13, párr. 15. – ¿De qué manera pecaron los judíos que se hallaban en Egipto en tiempo
de Jeremías?
15 Debido a la extrema deslealtad de su pueblo, Jehová permitió que los babilonios destruyeran Jerusalén y su
templo en 607 a.E.C. La mayoría de los habitantes de la nación fueron exiliados a Babilonia, pero unos pocos se
quedaron en el país, entre ellos Jeremías. Cuando el gobernador Guedalías fue asesinado, este grupo huyó a
Egipto, llevándose consigo a Jeremías (2 Reyes 25:22-26; Jeremías 43:5-7). Allí empezaron a hacer sacrificios a
dioses falsos. Jeremías reprendió a los israelitas infieles por su modo de actuar, pero estos no le hicieron caso.
No quisieron volver a Jehová, e insistieron en hacer humo de sacrificio a la “reina de los cielos”. ¿Por qué?
Porque aquello era lo que tanto ellos como sus antepasados habían hecho ‘en las ciudades de Judá y en las
calles de Jerusalén, cuando estaban hartos de pan y colmados de bien, y no veían ninguna calamidad’
(Jeremías 44:16, 17). Los judíos también arguyeron: “Desde el tiempo en que cesamos de hacer humo de
sacrificio a la ‘reina de los cielos’, y de derramarle libaciones, nos ha faltado todo, y por la espada y por el hambre
hemos sido acabados” (Jeremías 44:18).
It-2 . pág. 1106 , párr, 4 - Terquedad
Como Jehová advierte que juzgará a los tercos, la ejecución de ese juicio no puede atribuirse a otras causas o
a una fuente distinta. Jehová les dijo a los obstinados israelitas mediante el profeta Isaías: “Debido a saber yo
que tú eres duro y que tu cerviz es un tendón de hierro y tu frente es cobre, yo también seguí informándote desde
aquel tiempo. Antes que viniera, te lo hice oír, para que no dijeras: ‘Mi propio ídolo las ha hecho, y mi propia
imagen tallada y mi propia imagen fundida las han ordenado’”. (Isa 48:4, 5; compárese con Jer 44:16-23.)
is. pág. 124, párr. 1. – Libro bíblico número 24: Jeremías - . ¿Cuándo y por quién fue comisionado
Jeremías?
EL PROFETA Jeremías vivió durante tiempos peligrosos y turbulentos. Fue comisionado por Jehová en el año
647 a.E.C., el decimotercer año del reinado del devoto rey Josías de Judá. Mientras se efectuaban reparaciones en
la casa de Jehová, se encontró el libro de la Ley de Jehová, y este se le leyó al rey. Josías se esforzó
vigorosamente por imponer su observación, pero, como mucho, logró solamente un retroceso temporal de la
apostasía que llevaba a la idolatría. Tanto el abuelo de Josías, Manasés, quien había reinado por 55 años, como
Amón su padre, quien fue asesinado después de reinar tan solo 2 años, habían actuado inicuamente. Por el
estímulo que habían dado al pueblo para que participara en orgías impuras y ritos horribles, la gente se había
acostumbrado a ofrecer incienso a la “reina de los cielos” y a hacer sacrificios humanos a dioses demoníacos.
Jerusalén se había llenado de la sangre de inocentes derramada por Manasés. (Jer. 1:2; 44:19; 2 Rey. 21:6, 16,
19-23; 23:26, 27.)
It-2 . pág. 1213 - Votos
Votos impropios o inmundos. Los votos de religiones paganas muchas veces estaban relacionados con
prácticas inmundas e inmorales. Por toda Fenicia, Siria y Babilonia, los ingresos procedentes de la prostitución
del templo se dedicaban al ídolo o al templo. Tales votos degenerados estaban prohibidos en Israel: “No debes
introducir el alquiler de una ramera ni el precio de un perro [probablemente pederasta (sodomita)] en la casa de
Jehová tu Dios por voto alguno”. (Dt 23:18, nota.)
Después de la destrucción de Jerusalén, Jeremías recordó a los judíos que estaban en Egipto que una de las
razones de su calamidad era que habían dirigido impropiamente sus votos a la “reina de los cielos” y le habían
ofrecido sacrificios. Las mujeres, que tenían una participación destacada en esta adoración idolátrica, dijeron
rápidamente que sus esposos habían aprobado sus votos y el culto a la “reina de los cielos” y que estaban
determinadas a cumplir con sus votos a esta diosa. De esa manera se justificaban, con el pretexto de actuar en
armonía con la Ley respecto a los votos para las mujeres. (Nú 30:10-15.) Jeremías las acusó de actos
desaforados por ser idolátricos. (Jer 44:19, 23-25; 2Co 6:16-18.)
It-2 . pág. 807,808 .- REINA DE LOS CIELOS
Título de una diosa a la que adoraban los israelitas apóstatas en los días de Jeremías. (Jer 44:17-19.)
Aunque en el culto a la “reina de los cielos” estaban implicadas principalmente las mujeres, al parecer toda la
familia participaba de alguna manera. Las mujeres cocían tortas de sacrificio, los hijos recogían la leña y los
padres prendían el fuego. (Jer 7:18.) El hecho de que los que huyeron a Egipto después del asesinato del
gobernador Guedalías atribuyeran su calamidad a su negligencia en hacer humo de sacrificio y libaciones a la
“reina de los cielos”, refleja que la adoración a esta diosa había arraigado entre los judíos. Sin embargo, el
profeta Jeremías indicó vigorosamente lo equivocados que estaban. (Jer 44:15-30.)
Las Escrituras no identifican de modo específico a la “reina de los cielos”. Hay quien opina que se trataba de
Inanna, la diosa sumeria de la fertilidad, que en Babilonia recibía el nombre de Istar. El nombre Inanna significa
literalmente “Reina del Cielo”, y los textos acadios llaman a Istar “reina de los cielos” y “reina de los cielos y las
estrellas”.
Parece ser que el culto a Istar se extendió a otras naciones. En una de las tablillas de el-Amarna, dirigida a
Amenhotep III, el autor, Tusratta, menciona a “Istar, dueña del cielo”. En Egipto, una inscripción del rey
Horemheb, quien se cree que reinó durante el siglo XIV a. E.C., menciona a “Astarté [Istar], señora del cielo”. Un
fragmento de una estela hallado en Menfis que data del reinado de Merneptah, un monarca egipcio que, según
se cree, reinó en el siglo XIII a. E.C., contiene una representación de Astarté junto con la inscripción: “Astarté,
señora del cielo”. Durante el período persa, a Astarté se la conocía en Siene (la moderna Asuán) con el
sobrenombre de “reina de los cielos”.
El culto a la “reina de los cielos” se extendió hasta el siglo IV E.C. Hacia el año 375 E.C., Epifanio escribió en
su tratado Panarion (79, 1, 7): “Algunas mujeres adornan una especie de carro o un banco con cuatro esquinas, y
en cierto día festivo del año, tras cubrirlo con una tela de lino, colocan ante él un pan y lo ofrecen en nombre de
María. Luego todas las mujeres participan de este pan”. Epifanio (79, 8, 1, 2) relacionó estas costumbres con el
culto a la “reina de los cielos” del que se habla en Jeremías, y citó Jeremías 7:18 y 44:25. (Epiphanius, edición
de Karl Holl, Leipzig, 1933, vol. 3, págs. 476, 482, 483.)
g73 22/08 pág. 28. párr.3. - ¿Cuál es el punto de vista bíblico? - Todos están sirviendo a un dios
Esto fue la mismísima cosa de lo cual los israelitas se hicieron culpables. Afirmaban servir a Jehová y al mismo
tiempo sacrificaban a otros dioses. No veían nada malo en mezclar prácticas idolátricas con su adoración de
Jehová. (Jer. 44:16-19) ¿Pero aprobó Jehová su adoración? No. El profeta Jeremías les dijo: “En cuanto al humo
de sacrificio que ustedes hicieron en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, ustedes y sus
antepasados, sus reyes y sus príncipes y la gente de la tierra, ¿acaso no fue esto lo que Jehová recordó y lo que
procedió a subir a su corazón? Por fin Jehová ya no pudo aguantarlo a causa de la maldad de los tratos de
ustedes, a causa de las cosas detestables que habían hecho, y por eso su tierra llegó a ser un lugar devastado y
objeto de pasmo e invocación de mal, sin habitante alguno, como sucede este día. Por el hecho de que ustedes
hicieron humo de sacrificio y que pecaron contra Jehová y no obedecieron la voz de Jehová y no anduvieron en su
ley y en sus estatutos y en sus recordatorios, es por eso que les ha acaecido esta calamidad.”—Jer. 44:21-23.
g93 8/4 pág. 25. párrs.3-7. - Votos erróneos o contrarios a las Escrituras
Si sabemos que un voto es inmundo o inmoral, deberíamos anularlo como si soltáramos un hierro candente.
(2 Corintios 6:16-18.) He aquí algunos ejemplos de votos inmundos:
□ Votos hechos a dioses o diosas falsos, por ejemplo, a la “reina de los cielos” babilónica. (Jeremías
44:23, 25.)
□ Votos contra la ley, comparables al juramento de los 40 hombres que se propusieron no comer ni un bocado
hasta haber matado al apóstol Pablo. (Hechos 23:13, 14.)
□ Votos apóstatas que siguen el modelo de las “enseñanzas de demonios, por [...] hombres que hablan
mentiras, que [prohíben] casarse, y [mandan] abstenerse de alimentos que Dios creó para que participen de ellos
con acción de gracias los que tienen fe y conocen la verdad con exactitud”. (1 Timoteo 4:1-3.)
Parece obvio que quizás tengamos que anular algunos votos hechos en el pasado. Pero en lo que se refiere a
votos que en nada atentan contra las Escrituras, ¿por qué buscar pretextos? ¿No debería nuestro conocimiento
exacto actual hacer que mostráramos más respeto que nunca antes por nuestros votos pasados?
It-2 . pág. 999 , párr, 3 - señal
Los propósitos de las señales. Jehová dio señales como garantía de que sus palabras eran veraces y
confiables. (Jer 44:29; 1Sa 2:31-34; 10:7, 9; 2Re 20:8-11.) Pusieron de manifiesto el apoyo de Dios a Moisés y a
otros siervos (Éx 3:11, 12; compárese con Jue 6:17, 20-22), a un apóstol (2Co 12:12), así como a la congregación
cristiana (1Co 14:22).
w80 1/7 pág. 25, párr. 12. – ¿Por qué no pudo el rey Sedequías derrotar la profecía que Jeremías había
hecho acerca de él, y qué espectáculo se vio obligado a presenciar frente al rey Nabucodonosor?
12 A medida que el rey Sedequías y sus tropas huían de la ciudad invadida al abrigo de la noche, quizás el rey se
haya felicitado a sí mismo por haber frustrado la espantosa profecía de Jeremías acerca de él. Pero no pudo llegar
hasta el faraón Hofra de Egipto, su aliado. (Jer. 44:30) Los perseguidores babilonios lo alcanzaron en la llanura
desértica de Jericó, en el Arabá o Valle de la Grieta, unos kilómetros al nordeste de Jerusalén. En grilletes de
cobre lo llevaron al norte a la ciudad de Ribla en la tierra de Amat, a enfrentarse con el rey Nabucodonosor. Antes
de que se le cegara por orden de Nabucodonosor, a Sedequías se le obligó a presenciar el horroroso espectáculo
de ver cómo mataban a sus hijos. A muchos de los funcionarios de su corte y de sus oficiales militares igualmente
se les dio muerte. Al sumo sacerdote Seraya y al sacerdote auxiliar, Sofonías, quienes no habían apoyado a su
compañero sacerdote, Jeremías, se les dio muerte, junto con tres guardas de la puerta del templo.—2 Rey. 25:6, 7,
18-21.
ms. pág. 490, párr. 1 - La profecía bíblica es específica, hasta predice nombres
Jer. 44:30 “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Aquí estoy dando a Faraón Hofra, el rey de Egipto, en la mano de
sus enemigos y en la mano de los que buscan su alma, tal como he dado a Sedequías el rey de Judá en la mano
de Nabucodorosor el rey de Babilonia.’” (Jeremías declaró esto poco después que cayó Jerusalén en 607 a. de
la E.C. “Muchos años después [que cayó Jerusalén] los castigos con que Dios había amenazado a Apries (Faraón-
Hofra) empezaron a sobrevenirle.”—Ancient History (Nueva York), Charles Rollin, tomo I, pág. 231. Amasis, uno de
los oficiales de Hofra, se rebeló contra él. Informa Herodoto: “Se dice que Apries [Faraón-Hofra] no creía que
hubiese un dios capaz de derribarlo de su eminencia, pues así de firme pensaba que se había establecido él en su
reino. Pero en este tiempo le fue mal a él en la batalla; y . . . cayó en manos de los enemigos, y lo trajeron de
vuelta preso . . . Amasis . . . entregó a Apries [Hofra] en manos de los que antes habían sido sus súbditos . . .
Entonces los egipcios lo tomaron y lo estrangularon.”—The History of Herodotus [Nueva York, 1928], traducida por
George Rawlinson, pág. 141.)
CAPITULO 45
km 8/2 págs, 5,6 - Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
17. ¿Por qué perdió Baruc el equilibrio espiritual, y qué lección aprendemos de su experiencia? (Jer. 45:1-5.)
[Lectura semanal de la Biblia; véase w97-S 15/8 pág. 21 §14-16.] Baruc empezó a ‘buscar cosas grandes para
sí’, posiblemente riquezas, prominencia o seguridad material, pero respondió a la corrección de Jehová y
escapó con vida; en vista de la proximidad del fin de este sistema de cosas, no debemos buscar cosas
similares.
km 6/07 págs, 3 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
12. ¿Por qué diría Baruc que Jehová le había ‘añadido desconsuelo a su dolor’ y que eso ‘lo había fatigado’?
¿Cuál fue su primera reacción ante el problema? (Jer. 45:1-5.) El desconsuelo y la fatiga de Baruc pudieron
deberse en parte a la falta de respuesta de los judíos, que habían hecho caso omiso a años de repetidas
advertencias y persistido en su proceder apóstata. Baruc había empezado a ‘buscar cosas grandes para sí’,
posiblemente riquezas, seguridad material o prominencia. Con bondad, Jehová le recordó que la calamidad
definitivamente llegaría, así que no era momento de buscar cosas que estorbaran la espiritualidad [21 de
mayo, w06 15/8 págs. 17, 18; w97 15/8 pág. 21].
is- pág. 128 párr. 31. – ¿Qué se le garantiza a Baruc?
31 Lo que tendrá Baruc (45:1-5). Baruc se angustia al escuchar las muchas profecías de condenación que
transmite Jeremías. Se le dice que piense primero en la obra de Jehová de edificar y de demoler en vez de estar
“buscando cosas grandes” para sí (45:5). Experimentará salvación a través de toda la calamidad.
kj- cap, 13, pág. 261, párr. 61,62. – LOS “HOMBRES JUSTOS” PARA JUZGAR A LA CRISTIANDAD -
Puesto que los ejecutores de Jehová en aquel tiempo eran paganos, ¿de qué manera podría llamárseles
“hombres justos,” y, de modo similar, quiénes son los “hombres justos” a quienes se usa como
ejecutores en nuestro día? - ¿Cómo se confirma la identidad de esos “hombres justos” en las palabras
finales de Jehová en cuanto a Oholibá?
61 Sin embargo, ¿quiénes son esos “hombres justos” que ejecutarán juicio en ella? No son Ezequiel ni sus
compañeros del destierro Daniel, Hananías, Misael y Azarías, ni el profeta Jeremías en Jerusalén ni su secretario
Baruc ni sus amigos Ebed-melec el etíope y la casa de los recabitas. (Ezequiel 14:14, 20; Daniel 1:1-7; Jeremías
35:1-19; 36:4-32; 45:1-5) Estos hombres aprobados no tuvieron parte alguna en ejecutar el juicio de Jehová en
Oholibá (Jerusalén) en los años 609-607 a. de la E.C. Más bien, fueron los asirios los que destruyeron a Oholá
(Samaria) en 740 a. de la E.C., y los babilonios los que destruyeron a Oholibá (Jerusalén) en 607 a. de la E.C.
62 En consecuencia, lo que se quiere decir con los “hombres justos” aquí es los ex-amantes apasionados de
Oholibá (Jerusalén) de quienes su alma finalmente se aparta disgustada y que por lo tanto se vuelven contra ella
y la arruinan. Pero, ¿cómo se les podría llamar “hombres justos” a éstos, los ejecutores de juicio babilonios,
cuando eran paganos? Era en sentido comparativo. Tan grande era la iniquidad de Oholibá (Jerusalén) a la vista
de Jehová, que los babilonios a quienes Él usaba como sus ejecutores eran comparativamente “justos” a Su
vista. Debido a haber violado tan notoriamente su pacto sagrado con Jehová como su Dios, Oholibá (Jerusalén)
era mucho más censurable que los babilonios paganos. Además, estaban ejecutando el juicio “justo” de Jehová
sobre Oholibá (Jerusalén), el juicio que merecen las adúlteras y las derramadoras de sangre. (Ezequiel 23:22-27)
De modo similar, en nuestro día los “hombres justos” no son los testigos cristianos de Jehová, sino que son los
que en otro tiempo fueron asociados mundanos de la cristiandad que llegan a odiarla y se vuelven contra ella
para ejecutar la sentencia de Dios en ella.
kj- cap, 9, pág. 170, párr. 22. – Entre los sobrevivientes de la destrucción de Jerusalén, ¿quiénes
fueron los que realmente tuvieron la promesa y protección divina, y qué clase de obra es el marcar las
frentes, según lo muestran los hechos acerca de éstos?
22 En aquel entonces ningún habitante de Jerusalén llevó una marca literal en su frente que notificara a los
ejecutores que Jehová usó que habría de ser perdonado de recibir muerte violenta. No hay registro alguno en la
Biblia que muestre que algún siervo comisionado de Jehová haya pasado por en medio de Jerusalén y usado
pluma y tinta para marcar las “frentes de los hombres que están suspirando y gimiendo por todas las cosas
detestables que se están haciendo en medio de ella.” (Ezequiel 9:4) El profeta-sacerdote Jeremías no lo hizo; el
profeta Ezequiel mismo no lo hizo, pues él mismo estuvo desterrado en Babilonia durante todo el reinado de
Sedequías, el último rey de Jerusalén. Según la promesa y protección divina ciertos individuos sí escaparon de ser
ejecutados, como Baruc el secretario de Jeremías, y Ebed-melec el etíope y los recabitas. (Jeremías 45:1-5;
39:15-18; 35:1-19) Pero estos sobrevivientes no llevaron ninguna marca en sus frentes literales. Evidentemente,
pues, el marcar frentes como Ezequiel lo contempló en visión de antemano es una obra simbólica.
jr. cap. 9, pág. 106, párr. 8 - ¿A qué conflicto personal se encaró Baruc en el cuarto año de Jehoiaquim?
y ¿Cómo ayudó Jehová a Baruc?
CORRÍA el cuarto año del reinado del inicuo rey Jehoiaquim (alrededor del 625 antes de nuestra era), y Baruc,
el fiel secretario de Jeremías, se sentía cansado. Jeremías le mandó escribir en un rollo todas las palabras que
Jehová le había hablado a él contra Jerusalén y Judá durante los veintitrés años que llevaba de profeta (Jer.
25:1-3; 36:1, 2). Baruc no leyó el contenido del rollo a los judíos de inmediato, sino al año siguiente (Jer.
36:9, 10). Pero algo lo afligía. ¿Qué era?
2 “¡Ay de mí, ahora —se lamentó Baruc—, porque Jehová ha añadido desconsuelo a mi dolor! Me he fatigado
a causa de mi suspirar.” También nosotros hemos expresado sentimientos de cansancio alguna vez en la vida,
bien de manera audible, o silenciosamente en el corazón. Sea como sea que se haya quejado Baruc, Jehová
estaba oyendo. Aquel que sondea los corazones conocía el motivo de su desaliento y, valiéndose de Jeremías, lo
corrigió con bondad (léase Jeremías 45:1-5). ¿A qué obedecía el cansancio de Baruc? ¿Acaso era la misión que
se le había encomendado o las circunstancias en las que debía cumplirla? En realidad, su estado emotivo se
originaba en el corazón. Baruc andaba “buscando cosas grandes”. ¿Qué cosas? ¿Qué le prometió Jehová si
aceptaba su consejo y su guía? ¿Y qué enseñanza provechosa nos deja su experiencia?
w76 1/2 pág. 83, párr. 3. - , ¿qué dos hombres recibieron la bendición especial de Jehová, y cómo?
8 El otro hombre mencionado por Jehová fue Baruc, el secretario fiel del profeta Jeremías. Él tuvo el maravilloso
privilegio de escribir al dictado de Jeremías dos rollos en los cuales se pronunciaba el mensaje profético de la ruina
de Jerusalén. Mientras escribía el primer rollo, que más tarde fue quemado pedazo a pedazo por Joaquim, Baruc
se quejó de estar cansado. Jehová le advirtió: “Pero en cuanto a ti, tú sigues buscando cosas grandes para ti.
No sigas buscando.” Sin embargo, debido a su fidelidad se le prometió preservación y seguridad, no solo durante
este terrible sitio de Jerusalén sino también más tarde cuando los rebeldes escapados obligaron a él y a Jeremías
a bajar a Egipto con ellos. (Jer. 36:4-32; 43:4-7) Pero note en qué consistiría esta preservación: “‘Porque aquí
estoy trayendo una calamidad sobre toda carne,’ es la expresión de Jehová, ‘y ciertamente te daré tu alma como
despojo en todos los lugares adonde vayas.’” (Jer. 45:1-5) De modo que ni a Baruc ni a Ebed-melec se les
prometió nada sino su “alma,” su vida sin nada más, durante el tiempo de sitio y destrucción de la ciudad de
Jerusalén.
w80 15/10 pág. 20,21, párr. 5,8. - Según Jeremías 45:1–3, ¿cómo se sentía Baruc entonces? ¿Qué le reveló
Jehová entonces a Baruc como propósito Suyo, pero qué buscaba Baruc para sí?
5 Después que Joaquim hubo reinado tres años en sujeción a Egipto, el profeta-sacerdote Jeremías recibió un
mensaje de Jehová para su secretario, Baruc hijo de Nería. Ya era el cuarto año del rey Joaquim. Ese fue un año
crítico, porque en ese año (625 a. de la E.C.) Nabucodonosor hijo de Nabopolasar llegó a ser rey de Babilonia.
Ahora el rey de Jerusalén tendría que habérselas con el gobernante de la Tercera Potencia Mundial, Babilonia,
conquistadora del Imperio Asirio. Leamos aquí lo que dice Jeremías 45:1-3:
8 Baruc no tenía ninguna perspectiva de un “lugar de descanso” para sí. Jehová notó la inclinación interna de
Baruc y mandó que Jeremías le dijera: “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘¡Mira! Lo que he edificado lo estoy
demoliendo, y lo que he plantado lo estoy desarraigando, aun todo el país mismo. Pero en cuanto a ti, tú sigues
buscando cosas grandes para ti. No sigas buscando.’”—Jer. 45:4, 5.
w00 15/02 pág. 6, párr. 1,2. - No volvamos a la zona de peligro
Actualmente, muchas personas oyen el mensaje respecto a la decisión de Dios de aniquilar este sistema de
cosas malvado y, hasta cierto punto, se dan cuenta de la validez de la advertencia. “Puede que con el tiempo
llegue —tal vez razonen—, pero no hoy.” Les viene muy bien posponer el día de Jehová para no distraerse de lo
que les parece más importante en el momento.
A Baruc le ocurrió lo mismo. Era el secretario del profeta Jeremías de la antigüedad, y con valor avisó a los
israelitas del desastre inminente que sufriría Jerusalén. Pero en una ocasión se cansó de su cometido, por lo que
Jehová lo corrigió: “En cuanto a ti, tú sigues buscando cosas grandes para ti. No sigas buscando”. Se tratara de
riquezas, importancia o seguridad material, Baruc no tenía que ‘seguir buscando grandes cosas para sí’. Debía
interesarse en una sola: llevar a cabo la voluntad de Dios, que era ayudar a la gente a ponerse de Su parte.
Como consecuencia, recibiría ‘su alma como despojo’ (Jeremías 45:1-5). De modo similar, en lugar de ‘buscar
grandes cosas para nosotros’, tenemos que buscar a Jehová, lo cual puede resultar en que salvemos la vida.
w02 1/10 pág. 14, párr. 11-13. - ¿Por qué no debemos buscar “cosas grandes” para nosotros mismos en
el presente sistema de cosas? - ¿Qué lección de humildad nos enseña el relato de Baruc?
11 Baruc estaba escribiendo un mensaje profético cuando Jehová fijó su atención en él. ¿Por qué? Baruc
había empezado a lamentar su suerte en la vida y a desear algo mejor que su privilegio especial en el servicio a
Dios. Al observar tal cambio de actitud en él, Jehová le dio este claro pero bondadoso consejo: “Tú sigues
buscando cosas grandes para ti. No sigas buscando. Porque, mira, voy a traer una calamidad sobre toda
carne [...], y ciertamente te daré tu alma como despojo en todos los lugares adonde vayas” (Jeremías 36:4;
45:5).
12 ¿Percibe usted en las palabras que Jehová le dirige a Baruc Su honda preocupación por este hombre
bueno, que le servía con tanta fidelidad y valor al lado de Jeremías? En la actualidad, Jehová también se
preocupa mucho por quienes sienten la tentación de buscar lo que a su juicio son mejores oportunidades
económicas en este sistema de cosas. Afortunadamente, al igual que Baruc, gran parte de ellos han respondido
a los afectuosos consejos de hermanos espirituales maduros (Lucas 15:4-7). Que todos nosotros veamos con
claridad que no hay futuro para los que buscan “cosas grandes” para sí en el presente sistema. Estas personas
no solo no hallan la felicidad verdadera, sino que, peor aún, pronto pasarán junto con este mundo y todos sus
deseos egoístas (Mateo 6:19, 20; 1 Juan 2:15-17).
13 El relato de Baruc también nos enseña una excelente lección de humildad. Tengamos en cuenta que Baruc
no recibió el consejo directamente de Jehová, sino mediante Jeremías, cuyas imperfecciones y características
personales seguramente conocía muy bien (Jeremías 45:1, 2). Con todo, no lo venció el orgullo, sino que con
humildad comprendió que el consejo procedía de Jehová (2 Crónicas 26:3, 4, 16; Proverbios 18:12; 19:20). Por
tanto, si ‘damos algún paso en falso antes de darnos cuenta de ello’ y recibimos consejos oportunos de la
Palabra de Dios, imitemos la madurez, el discernimiento espiritual y la humildad de Baruc (Gálatas 6:1).
w06 15/08 pág. 17, párrs. 7,8,9; pág 18, párr.. - Baruc busca “cosas grandes” - ¿Cuáles pudieron haber
sido las “cosas grandes” que Baruc buscaba para sí, y qué aprendemos de su respuesta al consejo de
Jehová? (Jer. 45:5.) [21 de mayo, w06 15/8 pág. 18 párr. 1; pág. 19 párr. 6.]
7Mientras escribía el primer rollo, Baruc pasó por un período de angustia. “¡Ay de mí, ahora —se lamentó—,
porque Jehová ha añadido desconsuelo a mi dolor! Me he fatigado a causa de mi suspirar, y no he hallado lugar
de descanso.” ¿Por qué se sintió así? (Jeremías 45:1-3.)
8No conocemos las razones concretas, pero sí podemos imaginarnos su situación. A Baruc debieron de
resultarle muy evidentes la apostasía y el rechazo a Jehová de Israel y Judá, pues tuvo que resumir las
advertencias que durante veintitrés años se le habían dado al pueblo. Por otra parte, debió de conmocionarlo la
decisión divina de destruir a Jerusalén y Judá y de condenar a la nación a setenta años de exilio en Babilonia,
información que Jehová reveló aquel mismo año y que quizá se incluyó en el rollo (Jeremías 25:1-11). Además,
estaba arriesgando su posición y su carrera por apoyar firmemente a Jeremías en ese momento crítico.
9Sea como fuere, Jehová mismo intervino para recordarle a Baruc el juicio que se avecinaba: “Lo que he
edificado lo estoy demoliendo, y lo que he plantado lo estoy desarraigando, aun todo el país mismo”. Entonces le
dio este consejo: “Pero en cuanto a ti, tú sigues buscando cosas grandes para ti. No sigas buscando” (Jeremías
45:4, 5).
® 1Jehová no especificó qué eran esas “cosas grandes”, pero Baruc debió de saber si se refería a deseos
egoístas, prominencia o prosperidad material. Dios le aconsejó que fuera realista y no olvidara lo que iba a
suceder: “Mira, voy a traer una calamidad sobre toda carne [...], y ciertamente te daré tu alma como despojo en
todos los lugares adonde vayas”. La posesión más valiosa de Baruc era su vida, y Jehová le prometió preservarla
adondequiera que fuera (Jeremías 45:5).
® 6Cuando a Baruc se le recordó que en los últimos días de Judá no había tiempo para buscar “cosas grandes”
para sí mismo, es obvio que respondió bien, pues efectivamente recibió “[su] alma como despojo”. Ese consejo
también es útil para nosotros, pues al igual que Baruc vivimos en los últimos días de un sistema de cosas.
Jehová nos promete lo mismo: salvar nuestra vida. ¿Respondemos nosotros a sus consejos como lo hizo Baruc?
w08 15/10 pág. 8,9, párrs. 7,9. - ¿Cómo mostró Jehová interés paternal por Baruc? - ¿Cómo contestaría
las preguntas planteadas en el párrafo?
7 Baruc fue un escriba que colaboró fielmente con Jeremías en la difícil misión de anunciar el castigo divino
contra el reino de Judá (Jer. 1:18, 19). Pero en cierto momento de su vida empezó a buscar “cosas grandes” para
sí. Es posible que viniera de una familia influyente y que por eso comenzara a alimentar ambiciones personales o
deseos de hacerse rico. Sea lo que fuere, Jehová observó que en su corazón estaba brotando una actitud
peligrosa, de modo que tomó medidas inmediatas. Le envió este mensaje con Jeremías: “Has dicho: ‘¡Ay de mí,
ahora, porque Jehová ha añadido desconsuelo a mi dolor! Me he fatigado a causa de mi suspirar, y no he hallado
lugar de descanso’”. Entonces, Jehová le dijo: “Tú sigues buscando cosas grandes para ti. No sigas buscando”
(Jer. 45:1-5).
8 Aunque Jehová fue firme, no se enfadó con Baruc, sino que mostró interés paternal por él. Sin duda, vio que
sus deseos no procedían de un corazón malvado o retorcido. Además, sabía que Jerusalén y Judá tenían los
días contados y no quería que su siervo tropezara en un momento tan crucial. Por eso, para ayudarle a recobrar
el equilibrio, le recordó que iba a “traer una calamidad sobre toda carne” y le indicó que si actuaba con sensatez,
viviría (Jer. 45:5). En otras palabras, le dijo: “Sé realista, Baruc. Recuerda que pronto castigaré a Judá y
Jerusalén por sus pecados. Mantente fiel y vivirás. Yo te protegeré”. Esta advertencia debió de haberle calado
hondo, pues reaccionó como debía y sobrevivió a la destrucción de Jerusalén, ocurrida diecisiete años más
tarde.
9 Reflexionemos en este relato valiéndonos de las siguientes preguntas y pasajes. Al analizar la forma en que
Jehová trató a Baruc, ¿qué aprendemos acerca de Él y de sus sentimientos hacia sus siervos? (Léase Hebreos
12:9.) En vista de los tiempos difíciles que corren, ¿qué lección extraemos del consejo que le dio a Baruc y de la
manera como este reaccionó? (Léase Lucas 21:34-36.) A imitación de Jeremías, ¿cómo pueden los ancianos de
la congregación reflejar el interés de Jehová por Sus siervos? (Léase Gálatas 6:1.)
es-12, pág, 91. - Martes 11 de septiembre - ¡Maldito sea el día en que nací! (Jer. 20:14.)
Muchos siervos de Jehová realizan su ministerio en lugares donde hace falta gran aguante. Ese fue el caso de
Jeremías, quien profetizó en Judá durante los agitados últimos días de aquel reino. A diario tenía que dar prueba
de su fe en Dios cumpliendo con el difícil mandato de anunciar sus mensajes de juicio. Hubo un momento en el
que hasta su leal secretario, Baruc, se quejó de lo fatigosa que era su situación (Jer. 45:2, 3). ¿Cedió Jeremías
al desánimo? Bueno, en una ocasión se deprimió tanto que exclamó: “¿Por qué he salido de la [...] matriz para
ver duro trabajo y desconsuelo y para que mis días se acaben en pura vergüenza?” (Jer. 20:15, 18). Con todo, el
fiel profeta no se rindió. Siguió esperando en Jehová. Como consecuencia, pudo ver el cumplimiento de las
palabras de Dios que encontramos en Jeremías 17:7: “Bendito es el hombre físicamente capacitado que confía
en Jehová, y cuya confianza Jehová ha llegado a ser”. w11 15/3 2:7, 8
w08 15/04 pág. 15, párrs. 16. - ¿Qué valiosa lección aprendemos de lo que le pasó a Baruc?
16 Parece que Baruc deseaba llevar una vida cómoda y desahogada. Jehová advirtió esa inclinación y le aconsejó
que dejara de buscar “cosas grandes”. Baruc fue humilde y sensato y escuchó a Jehová, gracias a lo cual logró
sobrevivir a la destrucción de Jerusalén (Jer. 45:2-5). Sus contemporáneos, por el contrario, consiguieron “cosas
grandes” en sentido material y se olvidaron de Jehová. Pero no tardaron en perderlo todo a manos de los caldeos,
o babilonios, y muchos hasta perdieron la vida (2 Cró. 36:15-18). Lo que le sucedió a Baruc nos enseña que es
mucho mejor tener una buena relación con Dios que ser rico e importante en este mundo.
w79 15/2 pág. 29, párr. 1,3,6. - Baruc... un secretario que recibió un mensaje profético
Esta experiencia tiene que haber animado mucho a Baruc, porque antes de eso se le había dirigido a él
personalmente un mensaje profético. Aquel mensaje le ayudó a enderezar su modo de pensar. Fue durante el
cuarto año del reinado de Joaquim que Baruc exclamó: “¡Ay de mí, ahora, porque Jehová ha añadido
desconsuelo a mi dolor! Me he fatigado a causa de mi suspirar, y no he hallado lugar de descanso.” (Jer. 45:3) El
dolor que experimentó Baruc fue la angustia que le producía el morar entre sus desaforados coterráneos. Estos
eran personas corruptas, tercas y que no querían arrepentirse. Puede ser que Baruc se haya sentido como en
Sodoma se sintió Lot, del cual la Biblia dice: “Porque ese hombre justo por lo que veía y oía mientras moraba
entre ellos de día en día atormentaba su alma justa a causa de los hechos desaforados de ellos.” (2 Ped. 2:8)
Además del dolor que sentía en el corazón, Baruc experimentó desconsuelo. ¿Qué lo llevó a pensar que Jehová
Dios había añadido aquel desconsuelo a su dolor?
La palabra de Jehová no anunciaba un cambio hacia mejores condiciones durante la vida de Baruc. En vez de
eso, era un mensaje sombrío que señalaba a calamidad segura. Esta perspectiva llenó de desconsuelo a Baruc.
Desde un punto de vista personal, no tenía esperanza alguna de mejorar su situación. Por eso, sencillamente
cedió a los suspiros. No podía hallar paz: no hallaba “lugar de descanso.”
La actitud de Baruc no era saludable. Él necesitaba corrección. La palabra de Jehová a él fue: “¡Mira! Lo que
he edificado lo estoy demoliendo, y lo que he plantado lo estoy desarraigando, aun todo el país mismo. Pero en
cuanto a ti, tú sigues buscando cosas grandes para ti. No sigas buscando. Porque aquí estoy trayendo una
calamidad sobre toda carne, . . . y ciertamente te daré tu alma como despojo en todos los lugares adonde
vayas.”—Jer. 45:4, 5
Hoy nosotros podemos beneficiarnos de la experiencia de Baruc. El servicio fiel que él rindió a Jehová como
secretario de Jeremías no resultó en que él recibiera recompensas materiales de índole especial. De manera
semejante, nosotros hoy no deberíamos esperar algún trato especial cuando la gente en general está
experimentando sufrimiento y penalidades. Debemos estar dispuestos a experimentar penalidad también durante
la venidera “grande tribulación,” manteniéndonos satisfechos con esto que Jehová nos asegura: “Probablemente
sean ocultados en el día de la cólera de Jehová.” (Mat. 24:21, 22; Sof. 2:3) Entonces, cuando veamos la
ejecución del juicio de Dios contra los inicuos, podemos esperar con confianza que recibiremos nuestra alma o
vida como despojo por medio de sobrevivir la “grande tribulación” y entrar en el nuevo orden de justicia y paz de
Jehová.
w97 15/08 pág. 21, párr. 14,15. - ¿Cómo perdió Baruc su equilibrio espiritual? - ¿Por qué no tenía
sentido que ‘buscara cosas grandes’?
14 Como el fin de este sistema de cosas todavía no ha llegado, es posible que haya quienes se sientan
inclinados a obtener lo que este mundo ofrece: carreras prestigiosas, empleos lucrativos y riqueza. Piense en el
secretario de Jeremías, Baruc. Él se lamentó: “¡Ay de mí, ahora, porque Jehová ha añadido desconsuelo a mi
dolor! Me he fatigado a causa de mi suspirar, y no he hallado lugar de descanso”. (Jeremías 45:3.) Baruc se
sentía cansado. Ser secretario de Jeremías representaba una tarea difícil, de mucha tensión. (Jeremías 36:14-
26.) Y no se vislumbraba el fin de la tensión. Debían faltar unos dieciocho años para la destrucción de Jerusalén.
15 Jehová dijo a Baruc: “¡Mira! Lo que he edificado lo estoy demoliendo, y lo que he plantado lo estoy
desarraigando, aun todo el país mismo. Pero en cuanto a ti, tú sigues buscando cosas grandes para ti. No sigas
buscando”. Baruc había perdido el equilibrio. Había empezado a ‘buscar cosas grandes para sí’, posiblemente
riquezas, prominencia o seguridad material. Como Jehová ‘iba a desarraigar todo el país mismo’, ¿qué sentido
tenía buscar esas cosas? Por lo tanto, Jehová hizo reflexionar a Baruc con este recordatorio: “Voy a traer una
calamidad sobre toda carne [...], y ciertamente te daré tu alma como despojo en todos los lugares adonde vayas”.
Los bienes materiales no sobrevivirían a la destrucción de Jerusalén. Jehová solo le garantizó la salvación de su
“alma como despojo”. (Jeremías 45:4, 5.)
g03 8/4 pág. 20-21, párrs. 6-1. - El punto de vista bíblico - ¿Qué es el materialismo? - El amor al dinero
Cierto diccionario define el materialismo como “la preocupación por los intereses materiales o la importancia
que se les atribuye en detrimento de los intereses intelectuales o espirituales”. Así que el materialismo nace de
nuestros deseos, prioridades y objetivos en la vida. Esta afirmación queda demostrada claramente en los
siguientes dos ejemplos bíblicos.
Jehová dio un consejo firme a Baruc, secretario del profeta Jeremías. Es probable que este siervo fuera pobre
debido a la situación que reinaba en Jerusalén y a su estrecha relación con el impopular Jeremías. Aun así,
Jehová le hizo esta observación: “En cuanto a ti, tú sigues buscando cosas grandes para ti. No sigas buscando”.
Tal vez Baruc había comenzado a manifestar una actitud materialista, obsesionándose por la riqueza y la
seguridad material de otras personas. Jehová le recordó que lo salvaría a él de la inminente destrucción de
Jerusalén, no a sus posesiones (Jeremías 45:4, 5).
w73 15/6 pág. 378, párr. 3. - ¿Realmente lo cree usted? - ES PELIGROSO INQUIETARSE DEMASIADO
POR LAS NECESIDADES DIARIAS
Acuérdese de que Jehová Dios no ha prometido preservar casas bonitas y otras posesiones cuando sea
destruido este sistema inicuo. Él ha prometido preservar la vida. Las ejecuciones de los juicios de Jehová en el
pasado demuestran esto. Cualquier casa y otras posesiones que Noé y su familia hayan tenido, pero que
no pudieran introducir en el arca, fueron destruidas. Antes de la caída de Jerusalén en 607 a. de la E.C., se le dijo
al secretario de Jeremías, Baruc: “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘¡Mira! Lo que he edificado lo estoy demoliendo,
y lo que he plantado lo estoy desarraigando, aun todo el país mismo. Pero en cuanto a ti, tú sigues buscando
cosas grandes para ti. No sigas buscando. Porque aquí estoy trayendo una calamidad sobre toda carne,’ es la
expresión de Jehová, ‘y ciertamente te daré tu alma como despojo en todos los lugares adonde vayas.’” (Jer.
45:4, 5) De modo similar, los cristianos que abandonaron Jerusalén antes de su destrucción en 70 E.C. escaparon
con su vida y con las pocas posesiones materiales que pudieron llevar. Todo lo demás tuvieron que dejarlo.
jr. cap. 11, pág. 137. párr. 18 - ¿Qué resultados animadores producen los esfuerzos de los pastores
espirituales?
18 Desde luego, no todos aquellos a quienes Jeremías aconsejó lo escucharon; pero hubo algunos que sí. Uno de
ellos fue Baruc, su amigo y secretario. Cuando necesitó un consejo firme, Jeremías no se retuvo de dárselo (Jer.
45:5). ¿Con qué resultados? Baruc conservó el favor de Dios y sobrevivió a la destrucción de Jerusalén. Hoy día,
los esfuerzos que hacen los ancianos por ayudar a sus hermanos también tienen un efecto muy positivo. Esto los
impulsa a seguir ‘aplicándose a la exhortación y la enseñanza’ que llevan a la salvación (1 Tim. 4:13, 16).
jr. cap. 9, pág. 106, párr. 8 - ¿Por qué fue relevante el hecho de que Baruc recibiera su alma como
despojo?
8 Reflexionemos ahora sobre este punto en particular: ¿qué obtendría Baruc por seguir el consejo de Dios?
¡Nada menos que su “alma”! Ese sería su “despojo” (léase Jeremías 45:5). Los judíos que se salvaron del
desastre fueron relativamente pocos. ¿Quiénes? Los que obedecieron la orden divina de rendirse a los caldeos
(Jer. 21:9; 38:2). “¿Fue eso todo lo que recibieron por obedecer?”, quizás pregunte alguien.
. w81 15/3 pág. 22, párr. 14. - ¿Por qué no es apropiado que nosotros, como testigos cristianos, demos
demasiada importancia al logro humano y al supuesto éxito relacionado con éste?
14 No tiene nada de raro el que los hombres del mundo creen para sí inquietud por dar demasiada importancia al
logro humano. Es cierto, por supuesto, que la Biblia estimula la diligencia y el desarrollo de aptitud en el trabajo.
(Pro. 22:29) Pero la ambición cegadora acompañada de gran inquietud por algún supuesto éxito son incompatibles
con la “paz de Dios.” De hecho, el procurar alcanzar dominio sobre otros puede hacer que la persona ambiciosa se
valga de métodos dudosos, que tal vez recurra a socavar los esfuerzos de sus compañeros de trabajo y proceda
de manera poco honrada que resulte en la desaprobación divina. (Pro. 3:32; 2 Cor. 4:1, 2) Cierto, los que son
excesivamente ambiciosos pueden recibir los aplausos de los hombres, como fue el caso con los líderes religiosos
hipócritas de hace 19 siglos, pues ellos hacían regalos, oraban y ayunaban para ganarse alabanza. Pero
Jesucristo condenó las acciones de aquellos hipócritas egocéntricos y dijo que ‘estaban disfrutando de su galardón
completo.’ (Mat. 6:1-18) ¡Qué insensato el que cualquier testigo de Jehová viva en inquietud de su propia hechura
por tratar de ser “grande,” solo para descubrir que por ello ha perdido bendiciones eternas!—Compare con
Jeremías 45:5.
w96 1/12 pág. 19, párr. 14. - Sin importar el nivel de educación que escojamos, ¿qué debe ser lo más
importante en nuestra vida?
14 Si optas por obtener una educación seglar suplementaria a la requerida por la ley, examina prudentemente la
razón por la que lo haces. ¿Es por prestigio personal y para conseguir riquezas materiales? (Jeremías 45:5;
1 Timoteo 6:17.) ¿O tienes la meta de usar la educación adicional para participar más de lleno en el servicio a
Jehová? Lydia, una joven que optó por seguir estudiando, expresó su buen criterio sobre los asuntos espirituales al
decir: “Otros optan por la educación superior, permiten que el materialismo se interponga en su camino y se
olvidan de Dios. Personalmente, mi relación con Dios es lo más importante para mí”. ¡Qué actitud más loable para
todos nosotros!
w80 15/10 pág. 22,23, párr. 16,17. - ¿Qué beneficio podemos sacar de la acción obediente de Baruc
como ilustración de lo que se debe hacer?
16 Aquellos judíos obstinados no pudieron eludir por largo tiempo la dominación de la Potencia Mundial
Babilónica, porque con el tiempo Nabucodonosor añadió a Egipto al territorio de su imperio. Si Jeremías y Baruc
sobrevivían para ser testigos de esta toma por Babilonia, no llegarían a ser víctimas de la cólera de
Nabucodonosor. Él tenía razón para recordarlos con bondad. Baruc seguiría teniendo su “alma” como despojo en
vindicación de la promesa de Jehová en Jeremías 45:5. Entonces podría comprender plenamente lo sabio y
recto que había sido al abandonar su proceder inoportuno de buscar “cosas grandes” para sí mismo.
17 ¿Podemos nosotros hoy día sacar verdadero provecho de la sumisión obediente de Baruc al consejo con
que Jehová lo corrigió? ¡Sí! Prescindiendo de lo estrechamente relacionados que estemos con la clase de
Jeremías, hacemos lo que es divinamente aprobado al no tratar de echar mano ávidamente a “cosas grandes”
para nosotros durante estos últimos días de la cristiandad. Nuestra “alma,” nuestra vida, como persona, es de
mucho más valor que “cosas grandes” condenadas a pasar junto con este mundo inicuo, con el despojo de todos
hasta quedar solo su “alma.” El estar vivo uno entonces como “alma” bajo aprobación divina será muchísimo más
precioso que el disfrutar ahora por algún tiempo de cualquier cosa perecedera de la cristiandad y de toda la
Religión Organizada
w05 1/10 pág. 30, párr. 14-15. - Contrariamente a la opinión popular, ¿qué consejo bíblico es oportuno
hoy día? - ¿Qué preguntas pueden hacerse los jóvenes?
14 Hoy día, la opinión popular es que los jóvenes solo podrán triunfar en la vida si van a la universidad. Pero en
lugar de guiarse por la opinión popular, los cristianos obedecen esta exhortación bíblica: “Cesen de amoldarse a
este sistema de cosas; más bien, transfórmense rehaciendo su mente, para que prueben para ustedes mismos lo
que es la buena y la acepta y la perfecta voluntad de Dios” (Romanos 12:2). ¿Cuál es la voluntad de Dios para
sus siervos, tanto jóvenes como mayores, en esta etapa final del tiempo del fin? Pablo instó a Timoteo: “Mantén
tu juicio en todas las cosas, sufre el mal, haz la obra de evangelizador, efectúa tu ministerio plenamente”.
No cabe duda de que estas palabras son muy oportunas para todos nosotros (2 Timoteo 4:5).
15 En vez de dejarnos atrapar por la actitud materialista del mundo, todos debemos ‘mantener nuestro juicio’,
nuestra orientación espiritual. Si eres joven, pregúntate: “¿Me esfuerzo todo lo que puedo por ‘efectuar mi
ministerio’, por ser un ministro capacitado de la Palabra de Dios? ¿Qué planes tengo para efectuar mi ministerio
‘plenamente’? ¿He pensado en hacer del servicio de tiempo completo la carrera de mi vida?”. Son preguntas
difíciles de contestar, sobre todo cuando ves a otros jóvenes yendo en pos de metas egoístas, “buscando cosas
grandes” que en su opinión les garantizarán un brillante porvenir (Jeremías 45:5). Esto subraya la necesidad de
que, desde la infancia, los padres proporcionen a sus hijos la clase de ambiente y formación que favorezca su
desarrollo espiritual (Proverbios 22:6; Eclesiastés 12:1; 2 Timoteo 3:14, 15).
w11 15/11 pág. 19, párrs. 11. - ¿De qué formas muestran los cristianos que están alerta y no usan el
mundo a plenitud?
11 El siervo de Dios que se mantiene alerta tampoco usa el mundo a plenitud en lo referente a los estudios
superiores. Mucha gente los considera indispensables para obtener prestigio y prosperidad. Sin embargo, nosotros
vivimos como residentes temporales y perseguimos otros objetivos. No tenemos “la mente puesta en cosas
encumbradas” (Rom. 12:16; Jer. 45:5). Somos discípulos de Cristo, y por eso hacemos caso de su advertencia:
“Mantengan abiertos los ojos y guárdense de toda suerte de codicia, porque hasta cuando uno tiene en
abundancia, su vida no resulta de las cosas que posee” (Luc. 12:15). Si eres un cristiano joven, trázate metas
espirituales. Te animamos a no buscar más formación de la que precises para cubrir tus necesidades básicas.
Lo principal es que te prepares para servir a Jehová “con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus
fuerzas y con toda tu mente” (Luc. 10:27). De este modo podrás ser “rico para con Dios” (Luc. 12:21; léase Mateo
6:19-21).
CAPITULO 46
dp. Cap.3, pág. 1, párr. 2. - Sometidos a prueba, pero fieles a Jehová
2 En el año 625 a.E.C., el faraón egipcio Nekó, en un intento desesperado por contener la expansión de Babilonia
hacia el sur, condujo su ejército a Carquemis, ciudad ubicada a orillas del alto Éufrates. La batalla de Carquemis,
nombre con el que pasó a la historia, fue un acontecimiento decisivo. El ejército babilónico, comandado por el
príncipe heredero Nabucodonosor, infligió una aplastante derrota a las fuerzas del faraón Nekó (Jeremías 46:2).
Con el impulso de su victoria, Nabucodonosor arrolló Siria y Palestina y, a efectos prácticos, acabó con la
dominación egipcia sobre esa región. Solo la muerte de su padre, Nabopolasar, detuvo temporalmente su ofensiva.
dp. Cap.2, pág. 18,19, párr. 14. - ¿Por qué no existe ninguna discrepancia entre Daniel y Jeremías
respecto a los años del reinado de Jehoiaquim?
14 Daniel 1:1 dice: “En el año tercero de la gobernación real de Jehoiaquim el rey de Judá, Nabucodonosor el rey
de Babilonia vino a Jerusalén y procedió a ponerle sitio”. Los críticos señalan que hay un error en este texto porque
al parecer discrepa de Jeremías, quien dice que el cuarto año de Jehoiaquim fue el primero de Nabucodonosor
(Jeremías 25:1; 46:2). ¿Contradijo Daniel a Jeremías? La cuestión se resuelve fácilmente con más elementos de
juicio. En el año 628 a.E.C., el faraón Nekó proclamó rey a Jehoiaquim, y este se convirtió en un simple títere de
aquel gobernante egipcio. Esto sucedió unos tres años antes de que Nabucodonosor sucediera a su padre en el
trono de Babilonia (624 a.E.C.). Poco después, en 620 a.E.C., Nabucodonosor invadió Judá y convirtió a
Jehoiaquim en un rey vasallo de Babilonia (2 Reyes 23:34; 24:1). Para un judío que viviera en Babilonia, el “tercer
año” del rey Jehoiaquim habría sido el tercer año de su vasallaje a Babilonia. Daniel escribió desde esa óptica.
Jeremías, en cambio, escribió desde el punto de vista de los judíos que moraban en la misma Jerusalén, así que
fijó el comienzo del reinado de Jehoiaquim en el momento en que el faraón Nekó lo hizo rey.
jr. Cap.2 pág. 24-26, párr. 27-28. - ¿Qué sucesos internacionales marcaron los últimos años del gobierno
de Jehoiaquim y el reinado de Sedequías?
17 En 625, los caldeos y los egipcios libraron una batalla decisiva en Carquemis, cerca del Éufrates, a unos
600 kilómetros (370 millas) al norte de Jerusalén. El rey Nabucodonosor derrotó a los ejércitos del faraón Nekó,
poniendo fin a la dominación egipcia en la zona (Jer. 46:2). Pasó a subyugar a Judá y obligó a Jehoiaquim a
rendirle vasallaje. No obstante, a los tres años, este se rebeló (2 Rey. 24:1, 2). Como respuesta, Nabucodonosor
y sus tropas invadieron Judá en 618 y cercaron Jerusalén. Imaginemos lo difíciles que fueron aquellos tiempos,
incluso para Jeremías, el profeta de Dios. Jehoiaquim murió al parecer durante el sitio de la ciudad, y su hijo
Joaquín se rindió a los babilonios después de haber reinado por solo tres meses. Nabucodonosor saqueó la
ciudad y se llevó al exilio al rey y su familia, a las familias nobiliarias de Judá, a los hombres poderosos y a sus
artesanos. Entre los exiliados figuraron Daniel, Hananías, Misael y Azarías (2 Rey. 24:10-16; Dan. 1:1-7).
18 Nabucodonosor puso en el trono a otro hijo de Josías, a Sedequías, quien sería el último rey terrestre de la
línea de David. Su mandato acabó cuando Jerusalén y su templo fueron destruidos en 607 (2 Rey. 24:17). Los
once años de su reinado se caracterizaron por grandes tensiones sociales y políticas en Judá. Es evidente que
Jeremías tuvo que confiar plenamente en Aquel que lo había nombrado profeta.
g75. 22/01 pág. 16, párrs. 6,7,8. - ¿Qué depara el futuro para el Canal de Suez?
¡El primer canal hecho por el hombre que existió en el istmo de Suez fue en el siglo catorce antes de la E.C.!
Comenzaba en Bubastis (cerca de la actual Zagazig) y seguía el uadi Tumilat desde el río Nilo hasta Heroópolis,
en la fuente de los actuales Lagos Amargos.
Con el tiempo, las acumulaciones de cieno llenaron un sector del viejo golfo de Heroópolis. Así es que,
durante el siglo séptimo antes de la E.C., el faraón Neko, quien se menciona en la Biblia, comenzó a cavar el
canal al sur de los Lagos Amargos. (2 Cró. 35:20-36:4; Jer. 46:2) Neko nunca terminó ese canal. Sus obreros
murieron en grandes cantidades. Según el historiador Herodoto: “Él por fin desistió de su empresa, a
consecuencia de un oráculo que le advirtió ‘que estaba trabajando para los bárbaros,’” que el canal ayudaría a
sus enemigos. Con el tiempo, los persas conquistaron la tierra del Nilo, y Darío el Grande hizo terminar el canal.
Los romanos y los primeros califas árabes emprendieron trabajos adicionales en la antigua vía marítima. Sin
embargo, el califa Abu Jafar al-Mansur lo clausuró para fines del siglo dieciocho de la E.C. a fin de obstruir la
línea de abastecimientos a sus enemigos. Sin embargo, la idea de un canal que cruzara el istmo de Suez atrajo a
gobernantes más recientes. Entre ellos estuvo Napoleón Bonaparte, quien puso a Lepère a trabajar en la idea,
solo para dejarlo a un lado cuando este ingeniero equivocadamente llegó a la conclusión de que el mar Rojo era
nueve metros más alto que el Mediterráneo
w82. 1/10 pág. 28,29, párr. 11. - ¿Qué significa la expresión “día de Jehová”? - ¿Qué “gran día de
Jehová” está todavía en el futuro, y qué ocurrirá entonces?
11 “El gran día de Jehová está cerca.” (Sofonías 1:14) Nunca antes han sido más inquietantes estas palabras. Es
cierto que ha habido otros períodos especiales de la historia en los que Jehová ha ejecutado Su juicio y glorificado
Su santo nombre, y cada uno de aquellos períodos fue una miniatura del “día de Jehová.” La Jerusalén infiel,
Babilonia y Egipto experimentaron tales ‘días.’ (Isaías 2:1, 6-17; 13:1-6; Jeremías 46:1-10) Pero el más grandioso
“día de Jehová” está todavía en el futuro. Ese es el “día” en el que se ejecutará el juicio de Jehová contra la
cristiandad, contra el resto del imperio mundial satánico de la religión falsa y contra el entero sistema inicuo de
Satanás. Es un “día de furor, día de angustia y de zozobra, día de tempestad y de desolación.” La profecía
continúa: “’Y ciertamente causaré angustia a la humanidad, ... es contra Jehová que han pecado. ... Ni su plata ni
su oro podrá librarlos en el día del furor de Jehová; sino que por el fuego de su celo toda la tierra será devorada,
porque él hará un exterminio, realmente uno terrible, de todos los habitantes de la tierra.’ ... Antes que venga sobre
ustedes la cólera ardiente de Jehová, antes que venga sobre ustedes el día de la cólera de Jehová, busquen a
Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial. Busquen justicia,
busquen mansedumbre. Probablemente sean ocultados en el día de la cólera de Jehová.”—Sofonías 1:15–2:3.
w89. 1/09 pág. 1, párr. 12. - ¿Cómo ha resultado confiable la palabra de Dios en cuanto a sus profecías
sobre “el día de Jehová”?
12 Como ya se indicó, los profetas precristianos advirtieron muchas veces que el día de venganza de Jehová
estaba cerca. En el año 607 a.E.C. llegó un “día de Jehová” en pequeña escala, cuando Jehová ejecutó su
venganza sobre su pueblo rebelde. (Sofonías 1:14-18.) Tiempo después, otras naciones, Babilonia y Egipto entre
ellas, sufrieron ese “día de Jehová”. (Isaías 13:6-9; Jeremías 46:1-10; Abdías 15.) También se predijo el fin del
sistema de cosas judío del siglo primero, el cual llegó cuando los ejércitos romanos devastaron Judea en el
año 70 E.C. (Lucas 19:41-44; 1 Pedro 4:7.) Pero Pedro señala a un “día de Jehová” futuro, cuya magnitud hará
parecer pequeño incluso al Diluvio universal.
w06. 15/12 pág. 15, párr. 3. - . ¿Qué es “el gran día de Jehová”?
3 ¿Qué es “el gran día de Jehová”? Por toda la Biblia, la expresión “día de Jehová” designa momentos especiales
en los que Jehová ejecutó su sentencia contra sus enemigos y glorificó su gran nombre. Los infieles habitantes de
Judá y Jerusalén, así como las potencias opresoras de Babilonia y Egipto, se enfrentaron a distintos ‘días de
Jehová’ cuando sufrieron la ejecución del juicio divino (Isaías 2:1, 10-12; 13:1-6; Jeremías 46:7-10). Sin embargo,
el “día de Jehová” más grandioso está todavía por venir. Será el “día” en que Dios dará su merecido a todos los
que han difamado Su nombre. Comenzará con la destrucción de “Babilonia la Grande”, el imperio mundial de la
religión falsa, y culminará con la aniquilación del resto de este malvado sistema de cosas en la guerra de
Armagedón (Revelación [Apocalipsis] 16:14, 16; 17:5, 15-17; 19:11-21).
w78. 1/05 pág. 26, párr. 23. - ¿Quién queremos que nos vindique como inocentes, y cuándo?
23 Por supuesto, no deseamos poner en el lugar de prominencia la vindicación nuestra como lo de mayor
importancia para nosotros. En vez de justificarnos, queremos que Jehová el Juez justo nos vindique, como lo hizo
Job. (Job 19:25-27) Pero si, después de escudriñarnos cabalmente, estamos convencidos de nuestra inocencia
con la Palabra de Dios como base para ello, entonces, sin temor de ser desaprobados, podemos revelar a Dios
nuestro “litigio” y esperar la venida de su “día de venganza.” Al “confesar de plano” todo, podemos decir al Juez
Supremo: “Tú, oh Jehová de los ejércitos, estás examinando al justo; estás viendo los riñones y el corazón. Vea yo
tu venganza en ellos [nuestros perseguidores], porque a ti he revelado mi litigio.” (Jer. 20:11, 12) En ese “día de
venganza” las flechas de Jehová no traspasarán nuestros riñones, sino los riñones de nuestros perseguidores, y
les producirán una herida profunda y fatal.—Jer. 46:10; Lam. 3:13.
g00. 8/11 pág. 23, párr. 3. - ¿Hierbas utilizadas como medicamentos?
Aunque la mayoría de los occidentales están acostumbrados a las pastillas, cápsulas e inyecciones, tales
métodos terapéuticos son relativamente recientes. Desde hace milenios, la gente recurre a los remedios
naturales. Por ejemplo, los médicos hebreos de la época bíblica utilizaban aceite, bálsamos y vino (Isaías 1:6;
Jeremías 46:11; Lucas 10:34), y elaboraban cataplasmas de higos secos para, según parece, curar forúnculos, o
diviesos (2 Reyes 20:7).
ip. Cap.19, pág. 251,252, párr. 18. - ¿Por qué se llama a Tiro “la virgen hija de Sidón”, y cómo cambiará su
situación?
18 Isaías también llama a Tiro “la virgen hija de Sidón”, para indicar que nunca antes la han capturado y forzado
conquistadores extranjeros y que aún es independiente (compárese con 2 Reyes 19:21; Isaías 47:1; Jeremías
46:11). Ahora, en cambio, va a ser aniquilada, y algunos de sus habitantes buscarán refugio en la colonia fenicia
de Kitim. Sin embargo, al haber perdido su poder económico, no hallarán descanso allí.
w81. 15/04 pág. 26, párr. 5. - La ciencia atestigua de la exactitud de la Biblia
La Biblia hace referencia a plantas y árboles que crecían en diferentes países. Por ejemplo, habla con precisión
acerca de los poderes curativos del bálsamo, que se obtenía de varios árboles de hoja perenne. Al escribir para el
Diccionario Enciclopédico de la Biblia, una obra francesa, C. E. Martin dijo: “Pequeñas cantidades de [resina]
almáciga gotean naturalmente del árbol, pero, para obtener más, se hacen incisiones longitudinales en el tronco, lo
cual permite que la resina fluya libremente. . . . Tenía la reputación de calmar el dolor y curar heridas; Jeremías
menciona en sentido figurativo el bálsamo de Galaad, renombrado con relación a las heridas. (8:22; 46:11; 51:8);
también se menciona proverbialmente en el habla actual.” Muchos historiadores romanos y griegos, tales como
Plinio y Diodoro de Sicilia, mencionaron este bálsamo.
sl. Cap.8 pág. 141, párr. 27. - ¿Qué añade al cuadro la expresión “el esplendor del Carmelo”?
27 Otras bellas escenas con las cuales Isaías podía hacer comparaciones eran “el esplendor del Carmelo y de
Sarón.” La cordillera montañosa del Carmelo corre hacia el oeste y termina en un impresionante promontorio que
casi cae en el mar Mediterráneo en Jaifa. Muy apropiadamente el admirador enamorado del Cantar de los
Cantares de Salomón pudo decir a su amada sulamita: “Tu cabeza sobre ti es como el Carmelo.” (Cantar de los
Cantares 7:5; compare con Jeremías 46:18.) El nombre Carmelo significa “huerto,” o “tierra fructífera.” La montaña
casaba bien con su nombre cuando estaba adornada de viñas y huertos, como en los días del rey Uzías de
Jerusalén.—2 Crónicas 26:10.
w71. 1/09 pág. 549,550, párr. 1,2. - Preguntas de los lectores
● Ezequiel 29:1-16 indica que Egipto sería desolado por cuarenta años. ¿Aconteció realmente eso?—
EE. UU.
Esta desolación de Egipto pudo haber venido después de la conquista de Egipto por Nabucodonosor. La caída
de Egipto ya había sido pronunciada por Jeremías el profeta de Jehová. (Jer. 25:17-19) Comenzó con la derrota
decisiva de Egipto en Carquemis junto al río Éufrates por los babilonios bajo Nabucodonosor a principios de
625 a. de la E.C. Este acontecimiento se describe en Jeremías 46:2-10 así como en las crónicas babilónicas.
Enseguida Nabucodonosor se apoderó de Siria y Palestina, y Judá llegó a ser un estado vasallo de Babilonia.
(2 Rey. 24:1) Egipto hizo un último esfuerzo por seguir siendo una potencia en Asia. El Faraón gobernante (que
se cree que fue Hofra) vino a Canaán en respuesta a la petición del rey judío Sedequías para darle apoyo militar
en su revuelta contra Babilonia en 609 a 607 a. de la E.C. Las tropas de Egipto, produciendo solo un
levantamiento temporal del sitio babilónico, fueron obligadas a retirarse y Jerusalén fue dejada a su
destrucción.—Jer. 37:5-7; Eze. 17:15-18.
A pesar de la vigorosa advertencia que dio Jeremías (Jer. 42:7-22), el resto de la población de Judá huyó más
tarde a Egipto como asilo. (Jer. 24:1, 8-10) Pero el cumplimiento de las profecías de Jehová alcanzó a los
refugiados israelitas cuando Nabucodonosor marchó contra Egipto y conquistó el país.
Respecto a esto, las palabras proféticas de Jehová declaran: “Y él [Nabucodonosor] tendrá que entrar y herir
la tierra de Egipto. Quien esté para plaga mortífera será para plaga mortífera, y quien esté para cautiverio será
para cautiverio, y quien esté para la espada será para la espada. Y ciertamente encenderé un fuego en las casas
de los dioses de Egipto; y él ciertamente los quemará y los conducirá cautivos.” “Haz para ti mero equipaje para
el destierro, oh moradora, la hija de Egipto. Porque Nof misma llegará a ser un mero objeto de pasmo y
realmente será encendida, de modo que quede sin habitante. . . . Porque el mismísimo día de su desastre les ha
sobrevenido.”—Jer. 43:11, 12; 46:19, 21.
Así, Jehová predijo la segura devastación de Egipto por las fuerzas de Babilonia bajo Nabucodonosor. Y
Nabucodonosor recibió la riqueza de Egipto como su ‘pago’ por el servicio militar que rindió en ejecución del
juicio de Jehová contra Tiro, la opositora del pueblo de Dios.—Eze. 29:18-20; 30:10-12.
w07. 15/03 pág. 11, párr. 5. - . Puntos sobresalientes del libro de Jeremías
46:22. ¿Por qué se compara la voz de Egipto a la de una serpiente? Tal vez se refiera al sonido de la retirada
tras una derrota —semejante al silbido que produce una serpiente al huir— o a la humillación de la voz nacional
debido a la calamidad sufrida. La comparación también indica la inutilidad de la costumbre de los faraones egipcios
de portar una representación de la serpiente sagrada en su tocado para invocar la protección de la diosa serpiente
Wadjet.
g 11/10 pág. 17, párr. 2,3. - Profecía confiable
Solo Jehová Dios, el autor de la Biblia, puede predecir el futuro sin equivocarse. Fíjese, por ejemplo, en las
palabras que inspiró a Jeremías respecto a dos ciudades egipcias: Menfis y Tebas. Menfis, o Nof, fue en su
tiempo un importante centro comercial, político y religioso. No obstante, Jehová predijo: “Nof misma llegará a ser
un simple objeto de pasmo y realmente será incendiada, de modo que quede sin habitante” (Jeremías 46:19).
Y así sucedió. El libro In the Steps of Moses the Lawgiver (Tras los pasos del legislador Moisés) revela que “las
enormes ruinas de Menfis” fueron saqueadas por los conquistadores árabes, quienes las utilizaron como cantera.
Añade que en la actualidad, “dentro del perímetro de la ciudad antigua no sobresale del negro suelo ni una sola
piedra”.
Tebas, llamada anteriormente No-amón, o No, tuvo un destino similar junto con sus impotentes dioses.
Respecto a esta anterior capital de Egipto y principal centro de adoración del dios Amón, Jehová declaró: “Aquí
voy a dirigir mi atención a Amón [...] y a Faraón y a Egipto y a sus dioses [...]. Y ciertamente los daré [...] en la
mano de Nabucodorosor el rey de Babilonia” (Jeremías 46:25, 26). Tal como se había profetizado, el monarca
babilonio conquistó Egipto y la importante ciudad de No-amón. Y después que el soberano persa Cambises II le
asestara otro golpe en el año 525 antes de nuestra era, la ciudad entró en una decadencia gradual hasta que los
romanos la destruyeron. Es obvio que la exactitud de sus profecías coloca la Biblia en un lugar destacado y nos
da confianza en lo que dice respecto a nuestro futuro.
bm. Sección 14, pág. 17. - Los profetas: voceros de Dios
2. La restitución de la adoración verdadera. Tras los setenta años de exilio en Babilonia, el pueblo de Dios
regresaría a su tierra, reconstruiría el templo de Jerusalén y restituiría la adoración verdadera (Jeremías 46:27;
Amós 9:13-15). Unos doscientos años antes de que sucediera, Isaías profetizó que un hombre llamado Ciro
conquistaría Babilonia y liberaría al pueblo. Incluso reveló cuál sería su singular plan de ataque (Isaías 44:24–
45:3).
jr. Cap.15 pág. 188,189, párr. 13. - ¿Por qué dijo Jehová a Jeremías: “No tengas miedo”, y por qué
debemos reflexionar en ello?
13 Los fieles siervos de Dios se vieron afectados por las terribles condiciones que reinaron en Jerusalén antes de
su caída en 607. Es comprensible, pues, que Dios le dijera a Jeremías: “No tengas miedo” (Jer. 1:8; Lam. 3:57).
También le mandó que confortara a otros con esas mismas palabras (léase Jeremías 46:27). ¿Cuál es la lección?
A veces pudiéramos sentir miedo en este peligroso tiempo del fin. ¿Escucharemos en esos momentos a Jehová
diciéndonos: “No tengas miedo”? En capítulos anteriores analizamos cómo Dios sostuvo a Jeremías durante aquel
espantoso período. Repasemos brevemente lo que acaeció y extraigamos una enseñanza.
w03. 1/07 pág. 32, párr. 1-4. - ¿Qué les sucedió?
NOF y No son las denominaciones bíblicas de Menfis y Tebas, en su día famosas capitales de Egipto. Nof
(Menfis) se encontraba a unos 23 kilómetros al sur de El Cairo, en la ribera occidental del río Nilo. Con el paso
del tiempo, no obstante, Menfis perdió su condición de capital de Egipto. A comienzos del siglo XV antes de la
era común, Egipto ya tenía una nueva capital, No (Tebas), situada unos 500 kilómetros al sur de Menfis. Entre los
numerosos templos en ruinas de Tebas se halla el de Karnak, considerado la mayor edificación con columnas
jamás construida. Tebas y su templo de Karnak estaban dedicados a la adoración de Amón, principal dios
egipcio.
¿Qué predijo la Biblia acerca de Menfis y Tebas? Emitió un juicio condenatorio contra el Faraón de Egipto y
sus dioses, en particular contra su deidad principal, “Amón de No” (Jeremías 46:25, 26). La multitud de
adoradores que allí acudían sería ‘cortada’ (Ezequiel 30:14, 15). Y así fue. Todo lo que queda del culto a Amón
son templos derruidos. La moderna Luxor, ciudad situada sobre parte del emplazamiento de la antigua Tebas, se
yergue entre las ruinas, junto con otros pequeños pueblos.
Con respecto a Menfis, apenas queda algo más que sus cementerios. El escriturario Louis Golding señala:
“Con el paso de los siglos, los conquistadores árabes de Egipto se valieron de las enormes ruinas de Menfis
como cantera para la construcción de su capital [El Cairo] en la otra orilla del río. El cieno del Nilo y los
constructores árabes fueron tan eficientes que, de entre el negro suelo, no sobresale ni una piedra en kilómetros
a la redonda dentro del perímetro de la antigua ciudad”. Ciertamente, como predijo la Biblia, Menfis se convirtió
en “un simple objeto de pasmo [...] sin habitante[s]” (Jeremías 46:19).
Estos no son más que dos de los muchos ejemplos que demuestran la exactitud de las profecías bíblicas.
La devastación de Tebas y Menfis nos proporciona una sólida razón para confiar en la realización de las
profecías de la Biblia que aún quedan por cumplirse (Salmo 37:10, 11, 29; Lucas 23:43; Revelación [Apocalipsis]
21:3-5).
g92. 8/09 pág. 27, párrs. 4,5,6,7- El punto de vista bíblico - “La vara de la disciplina” ¿Un recurso
anticuado?
En la Biblia, la disciplina se relaciona consecuentemente con el amor y la mansedumbre, no con la ira y la
brutalidad. El consejero hábil debe “ser amable para con todos, [...] reprimido bajo lo malo, instruyendo con
apacibilidad a los que no están favorablemente dispuestos”. (2 Timoteo 2:24, 25.)
Por consiguiente, la disciplina no ha de servir de desahogo emocional para los padres; más bien, es un
método docente. Debe corregir al hijo que yerra; no obstante, si se imparte durante un arrebato de ira,
comunicará una lección errónea. Habrá satisfecho al padre, no al hijo.
Además, la disciplina eficaz tiene límites. Jehová dijo a Su pueblo en Jeremías 46:28: “Tendré que castigarte
hasta el grado debido”. Es de suma importancia tener esto presente cuando se imparte disciplina física. Pegar
o zarandear a un niño puede ocasionarle alguna lesión cerebral o hasta la muerte. Ir más allá del propósito de la
disciplina —corregir y enseñar— sería incurrir en maltrato.
La Biblia no favorece el abuso
Antes de corregir a su pueblo, Jehová dijo: “No tengas miedo [...], porque yo estoy contigo”. (Jeremías 46:28.)
La disciplina no debe hacer que el niño se sienta abandonado. Más bien, debe percibir que el padre ‘está con él’,
apoyándole con amor y ánimo. Si se considera necesario administrar disciplina física, el niño debe entender la
razón. Proverbios 29:15 dice que “la vara y la censura son lo que da sabiduría”.
g01. 8/11 pág. 32, párr. 1,2. - ¿Cómo se debe corregir a los hijos?
“Surgen problemas cuando se alaba a los niños sin importar lo que hagan”, observa el rotativo canadiense
National Post. Algunos progenitores creen que de esta manera alimentan la autoestima de sus hijos. Sin
embargo, según el psicólogo Roy Baumeister, “la alta autoestima solo es buena si está basada en auténticos
logros; los padres deben concentrarse, más bien, en enseñarles a dominarse”.
Los padres que temen corregir a sus hijos cuando dan un paso en falso les están haciendo daño. Al fin y al
cabo, corregir al niño es un modo de enseñarle a no caer en los mismos errores. Claro está, los padres deben
guardarse de que la disciplina sea demasiado severa y desproporcionada (Jeremías 46:28). Deben asegurarse
de que no sea excesiva. La Biblia advierte: “Padres, no estén exasperando a sus hijos, para que ellos no se
descorazonen” (Colosenses 3:21).
w05. 15/06 pág. 32, párr. 1-4. -¿Por qué es importante la disciplina, y qué equilibrio procuran hallar los
padres cristianos?
19 Claro está que el amor de los padres no se limita a las palabras; se expresa más que nada con hechos.
Suministrar a los hijos lo necesario en sentido material y espiritual es una muestra de amor, sobre todo cuando los
padres les confirman que lo hacen principalmente porque los aman. También la disciplina constituye una expresión
importantísima del amor de los padres. De hecho, “Jehová disciplina a quien ama” (Hebreos 12:6). Por otro lado,
no disciplinar a los hijos en realidad denota odio hacia ellos (Proverbios 13:24). Jehová siempre encuentra el
equilibrio perfecto y disciplina “hasta el grado debido” (Jeremías 46:28). Para los padres imperfectos no siempre
es fácil hacer esto. Aun así, vale la pena esforzarse al máximo por lograr dicho equilibrio. La disciplina amorosa y
firme ayudará al niño a convertirse en un adulto feliz y productivo (Proverbios 22:6). ¿No es eso lo que todo padre
cristiano quiere para su hijo?
g78. 22/01 pág. 10,11 . - ¿Qué hay si el niño no presta atención a la disciplina?
La Biblia recomienda: “Castiga a tu hijo y te traerá descanso y le dará mucho placer a tu alma.” (Pro. 29:17) La
corrección envuelve castigo. Esto puede ser una azotaina literal o negar un preciado privilegio. El niño aprenderá
una lección vital... respetar la autoridad. Dios da el ejemplo de cómo se debe administrar el castigo conforme a
medida, cuando dice: “Tendré que castigarte hasta el grado debido.” No obstante, a las mismas personas a
quienes castigó él las tranquilizó, al decir: “porque yo estoy contigo.” Todavía las amaba. De modo que Jehová
fija unos límites amorosos y sin embargo firmes respecto a lo que es la conducta apropiada. ¡Padres, hagan lo
mismo!—Jer. 46:28.
kl. Cap.15 pág. 148, párr. 20,21. - ¿cómo pueden beneficiarse los padres del ejemplo de Jehová? - ¿Cómo
pueden determinar los padres si su disciplina es eficaz?
20 Jehová Dios, nuestro Padre celestial, da el ejemplo tocante a la disciplina. Su corrección nunca es
extremada. “Tendré que castigarte hasta el grado debido”, dijo Dios a su pueblo. (Jeremías 46:28.) Los padres
deben imitar a Jehová en este aspecto. La disciplina que excede los límites razonables o trasciende el propósito
de corregir y enseñar es, desde luego, exasperante.
21 ¿Cómo pueden determinar los padres si su disciplina es eficaz? Podrían preguntarse: ‘¿Qué logra la
disciplina que doy?’. La disciplina debería enseñar. Su hijo debería entender por qué se le disciplina. A los padres
también tienen que preocuparles las repercusiones de su corrección. Cierto, al principio la disciplina irrita a casi
todos los niños. (Hebreos 12:11.) Pero esta nunca debería comunicar al niño sentimientos de miedo ni de
desamparo, ni dejarle con la impresión de que es inherentemente malo. Antes de corregir a su pueblo, Jehová
dijo: “No tengas miedo, [...] porque yo estoy contigo”. (Jeremías 46:28.) Sí, la
ip. Cap.3, pág. 32,33, párr. 24. - . ¿A qué proceso de refinación se propone someter Jehová a su pueblo?
24 El propio pueblo de Jehová se ha hecho su enemigo. Se tiene bien merecida la venganza de Dios, quien ‘se
desembarazará’ o librará de ellos. ¿Supondrá eso la destrucción total y permanente del pueblo que lleva Su
nombre? No, pues Él pasa a decir: “Y de veras volveré mi mano sobre ti, y eliminaré por fundición tu escoria
espumajosa como con lejía, y ciertamente quitaré todos tus desperdicios” (Isaías 1:25). Jehová utiliza ahora
el proceso de refinación a modo de ejemplo. Los refinadores de la antigüedad solían añadir lejía para separar más
fácilmente la escoria del valioso metal. De igual manera, Jehová, que no considera completamente malvado a su
pueblo, lo ‘castigará hasta el grado debido’. Solo eliminará de él los “desperdicios”, los individuos tercos e
indeseables que se niegan a aprender y obedecer (Jeremías 46:28). Con estas palabras, Isaías tiene el privilegio
de poner por escrito hechos históricos antes de que sucedan.
fy. Cap.5 pág. 60,61, párr. 22,23. - Si hay que castigar a un niño, ¿qué se le debe ayudar a entender? -
¿Qué debería percibir el niño cuando sus padres lo castigan?
22 Los hijos son diferentes, por lo que necesitan diferentes clases de disciplina. Algunos no se dejan “corregir
por meras palabras”. En estos casos, el castigo ocasional por la desobediencia puede salvarles la vida.
(Proverbios 17:10; 23:13, 14; 29:19.) Pero el niño tiene que entender por qué se le castiga. “La vara y la censura
son lo que da sabiduría.” (Proverbios 29:15; Job 6:24.) Además, el castigo tiene límites. “Tendré que castigarte
hasta el grado debido”, dijo Jehová a su pueblo. (Jeremías 46:28b.) La Biblia no aprueba de ningún modo las
palizas o azotainas furiosas, que pueden magullar o hasta herir al niño. (Proverbios 16:32.)
23 Cuando Jehová advirtió a su pueblo que lo iba a disciplinar, primero dijo: “No tengas miedo [...] porque yo
estoy contigo”. (Jeremías 46:28a.) De igual manera, la disciplina paterna apropiada nunca debería resultar en
que el hijo se sintiera rechazado. (Colosenses 3:21.) Más bien, el hijo debe percibir que el padre lo disciplina
porque ‘está con él’, de su lado.
jr. Cap.14 pág. 168,169, párr. 2. - ¿Por qué castigó Jehová a su pueblo, y hasta qué grado?
2 El hecho de que Jeremías proclamara la restauración del pueblo judío no implicaba que Dios iba a mimarlo o a
rebajar sus normas de justicia. De ninguna manera: Jehová ejecutaría juicio contra los rebeldes judíos (léase
Jeremías 16:17, 18). En esa época no había mucha gente en Jerusalén que ‘hiciera justicia’ o ‘buscara fidelidad’, lo
que había agotado la paciencia divina. “Me he cansado de sentir pesar”, dijo Jehová (Jer. 5:1; 15:6, 7). Aquellos
judíos habían “regresado a los errores de sus antepasados, los primeros, que rehusaron obedecer” las palabras de
Jehová, y lo habían encolerizado por su relación adúltera con dioses falsos (Jer. 11:10; 34:18). Jehová iba a
corregir a su pueblo, a castigarlo “hasta el grado debido”, a ver si alguien reflexionaba y regresaba a él (Jer. 30:11;
46:28).
jr. Cap.11 pág. 139, párr. 20. - ¿Qué responsabilidad tienen los ancianos al tratar con los malhechores?
20 Podemos tener la completa certeza de que Jehová disciplina a los malhechores al “grado debido” (Jer. 46:28).
Por consiguiente, dependiendo de las circunstancias y la actitud del pecador, los ancianos tendrán que
aconsejarlo, exhortarlo o censurarlo. Y si no se arrepiente, será necesario expulsarlo. En tal caso, los ancianos
no oran en público por la persona expulsada que se obstina en el pecado; no sirve de nada (Jer. 7:9, 16). Pero sí
imitarán a Dios mostrándole cómo recobrar el favor divino (léase Jeremías 33:6-8). Si bien la expulsión puede ser
dolorosa, no nos cabe duda de que las normas de Dios son rectas y justas, y los beneficios de aplicarlas son
inmejorables (Lam. 1:18).
CAPITULO 47
1t-1. págs. 241. - Asquelón
(quizás: Lugar de Pesaje [Pago]).
Puerto marítimo del Mediterráneo y una de las cinco ciudades filisteas principales. (Jos 13:3.) Se la ha
identificado con ‛Asqalan (Tel Ashqelon), lugar ubicado a unos 19 Km. al NNE. de Gaza. La ciudad estaba
emplazada en un anfiteatro natural formado de roca, cuya parte cóncava daba al Mediterráneo. Su fértil territorio
producía manzanas, higos y una clase de cebolla pequeña conocida como ascalonia, que al parecer deriva su
nombre del de la ciudad filistea.
Asquelón fue asignada a la tribu de Judá, que la capturó, aunque al parecer no permaneció sometida a esta
tribu mucho tiempo. (Jue 1:18, 19.) En los días de Sansón y de Samuel era una ciudad filistea (Jue 14:19; 1Sa
6:17), y más tarde David la menciona en su endecha por la muerte de Saúl y Jonatán. (2Sa 1:20.) Su nombre
no aparece entre las ciudades filisteas que fueron tomadas durante la conquista del rey Uzías. (2Cr 26:6.)
En la profecía de Amós (c. 804 a. E.C.) se predijo que el gobernante de Asquelón sufriría derrota. (Am 1:8.) La
historia seglar informa que en el siglo siguiente Tiglat-piléser III de Asiria convirtió Asqaluna (Asquelón) en una
ciudad vasalla. Jeremías pronunció dos profecías contra Asquelón (después del año 647 a. E.C.), y aunque la
que se registra en Jeremías 47:2-7 quizás se cumplió de algún modo cuando Nabucodonosor saqueó la ciudad
al principio de su reinado (c. 624 a. E.C.), la de Jeremías 25:17-20, 28, 29 indica con claridad que su
cumplimiento llegaría después de la caída de Jerusalén en 607 a. E.C. La profecía de Sofonías (escrita antes del
año 648 a. E.C.) también predijo la venidera desolación de Asquelón y otras ciudades filisteas, después de lo
cual el resto de Judá con el tiempo ocuparía “las casas de Asquelón”. (Sof 2:4-7.) Finalmente, alrededor del año
518 a. E.C. Zacarías pronunció una declaración formal contra Asquelón en conexión con el tiempo de la
desolación de Tiro (332 a. E.C.). (Zac 9:3-5.)
1t-1. págs. 440. - Casluhim
Un hijo o un pueblo descendiente de Mizraim, el hijo de Cam. El registro bíblico muestra que ‘los filisteos
procedieron de entre los casluhim’. (Gé 10:6, 13, 14; 1Cr 1:8, 11, 12.) Como otros textos dicen que los filisteos
procedían de Caftor o Creta (Jer 47:4; Am 9:7), algunos eruditos opinan que la frase citada debería colocarse
después de caftorim, el último descendiente de Mizraim mencionado en la lista. Sin embargo, no hay necesidad
de presuponer que estos textos se contradicen. El registro de Génesis (paralelo al de Crónicas) es genealógico.
Las otras referencias que dicen que los filisteos procedían de Caftor probablemente sean geográficas y solo
indiquen que emigraron del territorio de los caftorim.
Los casluhim no aparecen en ninguna otra parte de la Biblia y no han dejado huella en la historia seglar. Solo
se sabe que descendían de Mizraim, cuyo nombre equivalía a Egipto en tiempos bíblicos, y no hay información
alguna que muestre dónde se asentaron.
1t-1. págs. 386. - Caftor, Caftorim
Entre los descendientes de Cam por medio de Mizraim se encuentran los caftorim. (Gé 10:6, 13, 14; 1Cr 1:12.)
En un tiempo no determinado anterior al éxodo de Egipto (1513 a. E.C.), los caftorim tomaron la parte SO. de
Canaán, desposeyendo a un pueblo conocido como los avim. (Dt 2:23.) En otros lugares el nombre Caftor
(también Creta, NM) se aplica a la “isla”, “costa” (BAS; Val, 1960) o “provincia marítima” (BR; Scío, nota; TA) de
la que los filisteos emigraron a Canaán. (Jer 47:4; Am 9:7.)
La identificación de Caftor ha sido objeto de mucha discusión. Algunos de los lugares apuntados son la región
del delta de Egipto, la costa sudoriental de Asia Menor (incluida Cilicia), Capadocia y Creta. La mayoría de los
eruditos favorecen en la actualidad como identificación más probable la isla de Creta, cerca de la costa SE. de
Grecia. Algunos opinan que el nombre Caftor designaba también a otras islas vecinas y parte de la costa. Se
cree que los nombres Kaftara y Kfty(w), hallados en textos asirobabilonios e inscripciones egipcias,
respectivamente, hacen alusión a Caftor. Existe prueba que indica que los egipcios (también descendientes de
Mizraim) comerciaron con los cretenses desde tiempos primitivos, posiblemente desde tiempos de Abrahán.
Muchos escriturarios opinan que “los caftorim” mencionados en Deuteronomio 2:23 son en realidad los
filisteos. Sin embargo, como se dice que los filisteos provenían de los casluhim (otra rama de los descendientes
de Mizraim), solo se podría llamar caftorim a los filisteos en sentido geográfico y no genealógico o racial, es decir,
en el sentido de que vivieron en el territorio de Caftor antes de mudarse a Canaán. De modo que se les llamaría
caftorim en el mismo sentido que se llamó sirio (o arameo) a Jacob el hebreo. (Dt 26:5.) No puede entenderse de
otro modo que los caftorim de Deuteronomio 2:23 fueran los filisteos, y debe admitirse que los caftorim tuvieron
sus propios emigrantes a la tierra de Canaá
w87 1/4 pág 31. - Preguntas de los lectores
▪ ¿Es apropiado que un cristiano permita que se le haga una autopsia a un pariente?
La Biblia no hace ningún comentario directo sobre la autopsia, pero sí hay información bíblica pertinente que
el cristiano puede considerar. Entonces podrá tomar su propia decisión a la luz de tales textos y de los
pormenores de la situación en particular.
Una autopsia es el examen quirúrgico (disección) de un cadáver con el fin de determinar lo que ha causado la
muerte. Este examen también puede proporcionar datos acerca de los efectos o el mecanismo de cierta
enfermedad. El punto de vista de algunas religiones acerca de las autopsias ha sido afectado por enseñanzas
que no son bíblicas. Por ejemplo, una enciclopedia católica declara: “El cuerpo del fallecido debe tratarse con
reverencia por ser la antigua morada de su alma [...] En la resurrección general a la vida eterna, está destinado a
levantarse con su alma [...] Puede haber un intervalo de tiempo entre la muerte médica y la salida del alma”. Sin
embargo, la Biblia indica que cuando una persona (un alma viviente) muere, se convierte en un alma muerta.
(Génesis 2:7; 7:21-23; Levítico 21:1, 11.) ¿Qué hay de su cuerpo? Con referencia tanto a “los hijos de la
humanidad” como a las “bestias”, leemos: “Del polvo han llegado a ser todos, y todos vuelven al polvo”.
(Eclesiastés 3:18-20.) En la resurrección, Dios no va a levantar el cuerpo que desde mucho tiempo atrás se
habrá convertido en simple polvo, sino que dará un cuerpo según le plazca. (Véase 1 Corintios 15:38, 47, 48.)
Otro aspecto del punto de vista bíblico respecto a los muertos puede analizarse con relación a la autopsia.
Dios ordenó a Israel: “No deben hacerse cortaduras en su carne por un alma difunta, y no deben ponerse marcas
de tatuaje. Yo soy Jehová”. (Levítico 19:28; Deuteronomio 14:1, 2; Jeremías 47:5; Miqueas 5:1.) Como se ve, el
pueblo de Dios no habría de imitar a las naciones vecinas mutilando la carne como indicación de duelo por los
muertos ni por otros motivos de religión falsa. Este mandato también debe haber animado a los israelitas a
mostrar respeto por su cuerpo como creación de Dios. (Salmo 100:3; 139:14; Job 10:8.)
Los cristianos, de igual manera, deben tener el debido respeto a su vida y su cuerpo, los cuales han dedicado
a Dios. (Romanos 12:1.) Algunos han concluido que este punto de vista de respeto a su cuerpo debería ser el
factor determinante respecto a lo que deben pensar sobre las autopsias. Han opinado que a menos que haya
alguna razón apremiante, preferirían que el cuerpo de su querido pariente no fuera sometido a una disección tras
el fallecimiento. Puede que sepan que en algunos lugares la sangre extraída de cadáveres se ha usado para
transfusiones y otros fines, y no quieren tener nada que ver con esto.
Entonces, ¿por qué han permitido algunos cristianos que se hayan hecho autopsias? Reconocen que la Biblia
no ofrece comentarios específicos sobre este procedimiento médico. Puede que también hayan notado que en
Egipto los israelitas permitieron que los médicos egipcios embalsamaran a Jacob y a José, lo cual probablemente
implicaba ciertos procedimientos quirúrgicos para remover vísceras. (Génesis 50:2, 3, 26.) En ciertos casos, hoy,
la ley del país exige que se haga una autopsia. Por ejemplo, si un joven saludable muere sin causa manifiesta,
puede que sea obligatorio hacerle una autopsia. Es obvio que cuando la ley exige una autopsia los cristianos
recuerdan el consejo de estar “en sujeción a las autoridades superiores”. (Romanos 13:1, 7; Mateo 22:21.)
Aun en el caso de una persona que haya estado bajo cuidado médico, y por eso se sepa lo que
probablemente causó su muerte, una autopsia puede suministrar datos útiles. Puede que los hijos del fallecido
deseen conocer con exactitud la causa de la muerte, para así tener un más detallado historial médico de la
familia. Tal información pudiera afectar el propio patrón de vida futuro de ellos o cualquier tratamiento que
recibieran posteriormente. Existen otras razones también para que algunos hayan permitido una autopsia. Un
informe de este examen, documentado por los estudios del tejido orgánico, pudiera servir para que una familia
calificara para recibir beneficios destinados a los sobrevivientes del fallecido, como al presentarse pruebas de
que haya habido antracosis o pulmón negro, una enfermedad asociada con la minería del carbón. Algunos hasta
han opinado que una autopsia podría contribuir a su tranquilidad mental al ayudarles a comprender qué fue, o no
fue, lo que causó la muerte del ser amado. Otras personas fuera del círculo familiar también pudieran estar
implicadas en esto. Puede que los parientes con sinceridad crean que el permitir que se haga una autopsia
pudiera ayudar al médico a comprender el desarrollo y adelanto de cierta enfermedad, de modo que él estuviera
mejor equipado para tratarla en otros.
Por consiguiente, es apropiado que los cristianos muestren respeto por su cuerpo, pero hay otros factores que
pueden tener en cuenta al decidir si van a permitir que en cierta situación en particular se haga una autopsia.
w99 1/10 pág 31. párr. 17. - ¿Cómo romperá Jehová pronto su silencio?
17 Salomón también dijo: “El Dios verdadero juzgará tanto al justo como al inicuo, porque hay un tiempo para todo
asunto” (Eclesiastés 3:17). En efecto, Jehová tiene un tiempo señalado para ejecutar su sentencia sobre la religión
falsa y sobre “los reyes de la tierra [que] toman su posición [...] contra Jehová y contra su ungido” (Salmo 2:1-6;
Revelación 16:13-16). Una vez que llegue este tiempo, los días de Jehová de ‘quedarse callado’ habrán terminado
(Salmo 83:1; Isaías 62:1; Jeremías 47:6, 7). Por medio de su Rey Mesiánico, Jesucristo, ‘hablará’ en el único
lenguaje que parecen entender sus oponentes: “Como hombre poderoso Jehová mismo saldrá. Como guerrero
despertará celo. Gritará, sí, soltará un grito de guerra; sobre sus enemigos se mostrará más poderoso. ‘He estado
callado por largo tiempo. Continué silencioso. Seguí ejerciendo autodominio. Como una mujer que está dando a luz
voy a gemir, jadear y boquear a la misma vez. Devastaré montañas y colinas, y secaré toda su vegetación. Y
ciertamente tornaré ríos en islas, y secaré los estanques llenos de cañas. Y ciertamente haré que los ciegos anden
por un camino que no han conocido; en una vereda que no han conocido haré que pisen. Tornaré un lugar oscuro
delante de ellos en luz, y terreno escabroso en tierra llana. Estas son las cosas que ciertamente les haré, y de
seguro no los dejaré’” (Isaías 42:13-16).
CAPITULO 48
1t-2. págs. 777,778. – Quiryataim (Ciudad Doble).
1. Ciudad situada al E. del Jordán que construyeron o reconstruyeron los rubenitas. (Nú 32:37; Jos 13:15, 19.)
Posteriormente llegó a estar bajo dominio moabita. En las profecías de Jeremías (48:1) y Ezequiel (25:9) se
alude a ella como una ciudad moabita que sufriría calamidad. Con anterioridad a esas referencias, el rey Mesá,
del siglo X a. E.C., se jactó de haber edificado Qiryaten (al parecer Quiryataim).
Los eruditos por lo general la sitúan en una zona próxima a Quraiyat, a unos 10 Km. al ONO. de Dibón. Sin
embargo, las ruinas que se han encontrado en ese lugar son de una fecha posterior al siglo I a. E.C., por lo que
la ubicación exacta de la ciudad es incierta.
2. Lugar del territorio de Neftalí dado a los levitas guersonitas (1Cr 6:71, 76) y al que se llama Qartán en Josué
21:32. (Véase QARTÁN.)
1t-2. págs. 471. – Nebo
1. Ciudad moabita que conquistó el rey amorreo Sehón algún tiempo antes de que los israelitas entrasen en la
Tierra Prometida. (Compárese con Nú 21:26; 32:3; Isa 15:2.) Después que Israel derrotó a Sehón, los rubenitas
reedificaron Nebo. (Nú 32:37, 38.) Sin embargo, parece ser que en la parte final del siglo X a. E.C. los rubenitas
(1Cr 5:1, 8) perdieron la ciudad, puesto que en la Piedra Moabita el rey Mesá se jacta de habérsela arrebatado a
Israel bajo la dirección de su dios Kemós. Más tarde, tanto Isaías (en el siglo VIII a. E.C.) como Jeremías (en el
siglo VII a. E.C.) mencionaron a Nebo en profecías dirigidas contra Moab. (Isa 15:2; Jer 48:1, 22.)
1t-2. págs. 1236,1237. – Zóar (Pequeñez).
Ciudad del “Distrito” que se encontraba al extremo de una llanura fértil. (Gé 13:10-12; véase JORDÁN,
DISTRITO DEL.) Parece ser que anteriormente se llamaba Bela. En los días de Abrahán, esta ciudad estaba
gobernada por un rey que, tras doce años de vasallaje a Kedorlaomer, se rebeló junto con los otros cuatro reyes
del Distrito, pero el monarca elamita y sus tres aliados los derrotaron. (Gé 14:1-11.) Cuando Jehová estaba a
punto de destruir Sodoma, Lot solicitó y recibió permiso para huir desde allí a Zóar, y esta ciudad fue librada de la
destrucción. (Gé 19:18-25.) Más tarde, él y sus dos hijas dejaron Zóar por temor, y comenzaron a morar en una
cueva de la cercana región montañosa. (Gé 19:30.)
Se predijo que cuando le sobreviniese la catástrofe a Moab, sus fugitivos huirían a Zóar, y que el clamor por la
devastación de la nación se oiría “desde Zóar hasta Horonaim misma, hasta Eglat-selisiyá”, lo que quizás indique
que en aquel entonces Zóar era una ciudad moabita. (Isa 15:5; Jer 48:34.) La Septuaginta griega y algunas
versiones modernas (NC, SA, VP, etc.) mencionan a Zóar (Segor; Soar; Zogora) en Jeremías 48:4 (31:4, LXX),
pero el texto masorético hebreo dice en este pasaje “sus pequeñuelos” (DK, Mod, NM, etc.). Zóar marcaba el
extremo meridional de la tierra que Moisés divisó desde el monte Nebo. (Dt 34:1-3.) Según parece, la ciudad se
hallaba en Moab o en sus inmediaciones, próxima a la región montañosa moabita y hacia el SE. del mar Muerto.
(Compárese con Gé 19:17-22, 30, 37.) Algunos eruditos sitúan Zóar al N. del mar Muerto, mientras que otros
optan por ubicarla en la península de El-Lisan, o junto al O. o al S. del límite meridional del mar. Yohanan Aharoni
la identifica con es-Safi, situada en el delta del valle torrencial de Zered (Wadi el-Hesa). Durante la Edad Media el
nombre Zóar estaba vinculado a un lugar importante situado entre Jerusalén y Elat. Sin embargo, varios eruditos
opinan que tanto la Zóar original como las demás “ciudades del Distrito” yacen bajo las aguas del sector
meridional del mar Muerto. (Gé 13:12.)
w80 15/10 pág. 24, párrs. 24 - ¿Quiénes lanzarán un contraataque entonces? ¿Merecerán ellos ser
‘malditos’ por descuido o por retenerse?
24 Entonces ¿qué? Revelación 19:11-21 muestra que Jesucristo, un conquistador mayor que el rey
Nabucodonosor, cabalgará con ejércitos angelicales en un contraataque. No quedarán bajo maldición por haber
cumplido descuidadamente su misión recibida de Jehová. No merecerán ninguna maldición por haber retenido de
la sangre del enemigo la “espada” de la ejecución. (Jer. 48:10) Ejecutarán la venganza de Jehová contra las
naciones agresivas. Por hacerlo, se les bendecirá con una victoria gloriosa, para la vindicación eterna de Jehová.
1t-2. págs. 589. – Paloma
La paloma es un ave tímida, que tiembla cuando se le asusta. (Os 11:11.) En su estado silvestre suele anidar en
los valles (Eze 7:16), aunque la paloma brava anida en los salientes y en los agujeros de los acantilados y los
desfiladeros rocosos. (Can 2:14; Jer 48:28.) Si se las domestica, vuelan de regreso a sus palomares, y cuando lo
hacen, la parte inferior blanca de las alas de una gran bandada de palomas semeja una nube en movimiento. (Isa
60:8.) En Israel se han descubierto algunos palomares de tamaño considerable.
1t-2. págs. 775. – QUIR DE MOAB
Importante ciudad de Moab, probablemente una antigua capital. El Targum arameo suele llamar Karak a Quir
(de Moab), Quir-haréset y Quir-heres, y así indica que son diferentes nombres del mismo lugar. Por consiguiente,
a “Quir de Moab” por lo general se la identifica con la moderna Karak. (Isa 15:1.) Esta ciudad está situada en una
pequeña meseta a unos 900 m. sobre el nivel del mar y a unos 35 Km. al S. de Dibón. Varios valles profundos
separan la mayor parte de Karak de las montañas cercanas más elevadas.
Hacia el final del siglo X a. E.C., las fuerzas aliadas de Israel, Judá y Edom atacaron a Quir-haréset. De ser
correcta su identificación con Karak, los honderos acribillaron la ciudad con piedras desde las montañas
cercanas. Aunque no se conquistó Quir-haréset, la batalla contra el rey de Moab fue muy encarnizada. Por
alguna razón que no se explica, él y 700 guerreros intentaron abrirse paso a través de las líneas de batalla con el
fin de llegar hasta el rey de Edom, pero no tuvieron éxito. Finalmente, el rey de Moab sacrificó en público a su
propio primogénito, probablemente como último recurso para apaciguar al dios Kemós. (2Re 3:5, 9, 25-27.)
También podría entenderse que el texto hebreo (2Re 3:27) se refiere al primogénito del rey de Edom, y hay quien
opina que esta alusión está implícita en Amós 2:1, aunque esta lectura es menos probable.
La profecía de Isaías indicó que los moabitas se lamentarían por las tortas de pasas de Quir-haréset,
posiblemente un producto importante dentro del comercio de esta ciudad. (Isa 16:6, 7.) Isaías también dijo que
estaría alborotado como un arpa por Moab y Quir-haréset. De la misma manera que las cuerdas de un arpa
vibran con sonido, las entrañas de Isaías se alteraron por el mensaje de juicio contra Quir-haréset. (Isa 16:11;
véase también Jer 48:31, 36.)
1t-2. págs. 1020. – Sibmá
Población situada al E. del Jordán que Israel conquistó al rey amorreo Sehón y que se asignó a los rubenitas,
quienes la deseaban debido a sus tierras de pasto. También se la llamó Sebam. (Nú 32:2-5, 37, 38; Jos 13:15,
19, 21.) En un principio perteneció a los moabitas (compárese con Nú 21:25, 26), y volvió a ser posesión suya en
un tiempo que no se especifica. Se destacaba por sus viñas, así como por su fruta de verano. (Isa 16:8, 9, 13, 14;
Jer 48:32, 46, 47.) No se conoce la ubicación exacta de Sibmá (Sebam), si bien en Números 32:3 se la menciona
junto con Hesbón y Nebo, y el comentario de Jerónimo sobre Isaías 16:8 explica que se hallaba a unos
quinientos pasos de Hesbón. Sin embargo, algunos la identifican de manera tentativa con Qurn el-Kibsh, a unos
5 Km. al OSO. de Hesbón, la moderna Hisban.
g83 8/6 pág. 21, párrs. 6,7 - Conozca a la invitadora uva
Hoy día, cuando mi contenido de azúcar alcanza 20 a 23,5 por 100, me recogen, me exprimen, me remueven
los tallos, me bombean en depósitos de acero inoxidable, se me añade levadura cultivada para producir
fermentación y finalmente mi azúcar de uva se convierte en alcohol y bióxido de carbono. Entonces se usan
centrifugadoras o filtros para remover las células de la levadura y otros sólidos, y termino por ser un vino recién
fermentado. Constantemente se me analiza y examina con cuidado hasta que alcance el punto de madurez;
entonces me embotellan y estoy listo para distribución.
Pero no siempre fue así. En la historia temprana del hombre, especialmente en las regiones que se
mencionan en la Biblia, yo alcanzaba mi madurez y dulzura durante agosto y septiembre. Entonces me recogían
y me echaban en tinas de piedra caliza, donde hombres descalzos, que cantaban mientras trabajaban, me
exprimían cuidadosamente para que los tallos y las semillas no se rompieran, y para que mi cáscara secretara
muy poco del ácido tánico. (Isaías 16:10; Jeremías 25:30; 48:33.)
1t-2. págs. 1207. – Vino y bebidas alcohólicas
La fabricación del vino. Las uvas se recogían en Palestina durante agosto y septiembre, en función del tipo de
uva y del clima de la región. La temporada de la vendimia prácticamente había terminado cuando se celebraba la
“fiesta de las cabañas”, en la primera parte del otoño. (Dt 16:13.) Después de recogerse, las uvas se colocaban
en tinas o artesas de piedra caliza, donde los hombres solían pisarlas a pie descalzo mientras cantaban. (Isa
16:10; Jer 25:30; 48:33.) Como la pisa era relativamente suave, los tallos y las semillas no se partían, y solo se
exprimía un poco del ácido tánico de las pieles, lo que, a su vez, contribuía a un vino de alta calidad, suave y
dulce al paladar. (Can 7:9.) A veces se utilizaban piedras pesadas en lugar de los pies. (Véase LAGAR.)
Si el primer “mosto” o zumo fresco de las uvas se mantiene separado del mayor volumen de zumo extraído
bajo presión, forma los mejores vinos y los más generosos. La fermentación empieza a las seis horas de haber
prensado las uvas, mientras el zumo todavía está en las tinas, y prosigue lentamente durante un período de
varios meses. El contenido en alcohol de los vinos naturales varía entre un 8 y un 16% en volumen, pero puede
aumentarse si se añade azúcar al mosto o si después se le agrega alcohol. El vino se vuelve ácido acético, o
vinagre, si las uvas tienen poco contenido de azúcar y la fermentación continúa por demasiado tiempo, o si el
vino no está protegido apropiadamente para que no empiece la oxidación. (Rut 2:14.)
El vino se guardaba en jarros u odres durante el período de envejecimiento. (Jer 13:12.) Estos recipientes
probablemente estaban ventilados de tal manera que pudiera escapar el anhídrido carbónico (un derivado de la
conversión de los azúcares en alcohol por medio de la fermentación) sin permitir que el oxígeno del aire
estuviese en contacto con el vino y reaccionase con él. (Job 32:19.) Según pasaba el tiempo sin mover el vino,
este gradualmente se clarificaba, depositándose en el fondo las heces, lo que aumentaba el bouquet y el sabor.
(Lu 5:39.) Después solía pasarse el vino a otras vasijas. (Isa 25:6; Jer 48:11; véase HECES.)
bf. Cap. 8 Pág. 206 Párr. 33 . - ¿Cómo opera la Palabra de Dios con sus ejércitos celestiales un lagar
global, y con qué resultados devastadores?
33 La Palabra de Dios con sus ejércitos celestiales sirve como el operador de un lagar global para aplastar la vid
política terrestre con todas sus ramas políticas y todos sus enormes racimos de uvas de hechos inicuos y opresión.
Estas uvas no son aplastadas con blandos pies humanos, sino con cascos de caballos. Como a caballo la Palabra
de Dios y sus ejércitos celestiales saltan dentro del tanque-receptáculo del lagar simbólico y van cabalgando sus
caballos en círculo dentro de éste para desplegar completamente la “cólera de la ira de Dios el Todopoderoso.”
Mientras cabalgan alrededor pisando la vid internacional política indudablemente cantan canciones de victoria,
según la antigua costumbre de los pisadores de lagares de gritar y cantar mientras pisaban las uvas. (Jeremías
25:30; 48:33) Durante esta simbólica pisadura la sangre de los enemigos del reino de Dios será derramada como
nunca antes en la historia humana.—Revelación 14:18-20; Joel 3:12-16.
1t-2. págs. 489. – Nimrim - (posiblemente: Leopardos).
En las profecías de Isaías y Jeremías contra Moab, estos hacen referencia a “las aguas de Nimrim”. (Isa 15:5-
9; Jer 48:34, 35.) Hay quien toma como base la fertilidad de la zona circundante e identifica las aguas de Nimrim
con Wadi Nimrin, cuyas aguas fluyen hacia el Jordán al N. del mar Muerto. (Véase BET-NIMRÁ.) No obstante, el
orden en que aparecen los lugares en las profecías parece apuntar al S. de Moab, por lo que algunos prefieren la
identificación con Wadi en-Numeirah, que llega hasta el extremo SE. del mar Muerto, a unos 17 Km. al OSO. de
Karak. Las profecías predecían que estas aguas llegarían a ser “verdaderas desolaciones”, ya sea en sentido
figurado debido a la desolación de la tierra o quizás porque los ejércitos enemigos cegarían sus arroyos.
1t-1. págs. 561,562. - Cortaduras
En la antigüedad era una práctica común en ocasiones de duelo hacerse incisiones en la carne o rasguños en
los brazos, manos y cara. (Jer 47:5; 48:37.) Con ello al parecer se intentaba apaciguar o aplacar a las deidades
que, según se creía, tenían autoridad sobre los muertos. Hablando del comportamiento de los escitas a la muerte
de su rey, el historiador griego Heródoto (IV, 71) escribe que en señal de luto “se cortan un trozo de oreja, se
afeitan el cabello en redondo, se hacen cortes en los brazos, se desgarran la frente y la nariz y se clavan flechas
a través de la mano izquierda”.
Sin embargo, el infligirse laceraciones en la carne no se limitaba a los ritos de duelo. Los profetas de Baal se
cortaron “según su costumbre con dagas y con lancetas, hasta que hicieron chorrear la sangre sobre sí” con la
esperanza de que su dios contestase sus ruegos. (1Re 18:28.) Otros pueblos antiguos también practicaban ritos
similares. Por ejemplo, Heródoto (II, 61) menciona que durante el festival de Isis, los carios que residían en
Egipto se sajaban la frente con cuchillos.
La ley de Dios prohibía específicamente hacerse cortaduras en la carne por causa de los muertos. (Le 19:28;
21:5; Dt 14:1.) La razón: Israel era un pueblo santo a Jehová, su propiedad especial (Dt 14:2), y como tal, tenía
que permanecer libre de estas prácticas. Además, estas manifestaciones extremas de duelo acompañadas de
laceraciones eran totalmente impropias para un pueblo consciente de la condición real de los muertos, así como
de la esperanza de la resurrección. (Da 12:13; Heb 11:19.) Por otra parte, la prohibición de las mutilaciones
grabaría en los israelitas un respeto apropiado por el cuerpo humano como creación de Dios.
A pesar de todo, parece ser que en algunas ocasiones los israelitas pasaron por alto la ley de Dios con
respecto a practicarse cortaduras en la carne. (Jer 41:5; compárese con Miq 5:1.)
re. Cap. 25 Pág. 64 Párr. 11 . - . ¿Qué significó el que los fieles cristianos ungidos profetizaran “vestidos
de saco”?
11 Estos cristianos ungidos fieles necesitaban la cualidad de aguante, porque tenían que profetizar “vestidos de
saco”. ¿Qué significó esto? En los tiempos bíblicos el saco frecuentemente simbolizaba duelo. El llevarlo puesto
indicaba que el usuario estaba abatido por el dolor o la angustia. (Génesis 37:34; Job 16:15, 16; Ezequiel 27:31.)
El saco se asociaba con los mensajes dolorosos de condenación o aflicción que los profetas de Dios tenían que
proclamar. (Isaías 3:8, 24-26; Jeremías 48:37; 49:3.) El vestirse de saco podía indicar humildad o
arrepentimiento ante la advertencia divina. (Jonás 3:5.) El saco que llevaban los dos testigos parece indicar su
aguante con humildad mientras anunciaban los juicios de Jehová. Eran testigos que proclamaban Su día de
venganza que traería duelo también a las naciones. (Deuteronomio 32:41-43.)

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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