domingo, 17 de junio de 2012

Estudio de la Atalaya Cántico 133 Jehová sabe librar a su pueblo

Estudio de la Atalaya

Cántico 133

Jehová sabe librar a su pueblo

Cántico 131
Jehová sabe librar a su pueblo

"Jehová sabe librar de la prueba a personas de devoción piadosa." (2 PED. 2:9)

¿POR QUÉ PODEMOS ESTAR SEGUROS DE ESTAS REALIDADES?
Jehová conoce el horario de los sucesos que cumplirán su propósito.
Jehová usará su poder para librar a su pueblo.
Jehová sabe cómo se desarrollarán los sucesos más trascendentales.

1. ¿Qué condiciones reinarán durante la "gran tribulación"?

CUANDO Dios ejecute su sentencia contra este sistema dominado por Satanás, lo
hará de forma totalmente repentina (1 Tes. 5:2, 3). Durante "el gran día de
Jehová", este mundo se hundirá en el caos (Sof. 1:14-17). Las dificultades y
privaciones estarán a la orden del día. De hecho, existirá una angustia "como la
cual no ha sucedido una desde el principio del mundo hasta ahora" (léase Mateo
24:21, 22).

2, 3. a) ¿A qué situación se enfrentará el pueblo de Dios durante la "gran
tribulación"? b) ¿Qué nos dará las fuerzas para soportar lo que se avecina?

2 Al ir acercándose la "gran tribulación" a su punto culminante, "Gog de la
tierra de Magog" atacará al pueblo de Dios con todos los medios a su alcance. En
efecto, se valdrá de "una numerosa fuerza militar [...] como nubes para cubrir
el país" (Eze. 38:2, 14-16). En ese momento no saldrá a socorrernos ninguna de
las instituciones de este mundo. Nuestra supervivencia dependerá exclusivamente
de la intervención divina. ¿Cómo reaccionaremos al vernos cara a cara frente al
exterminio?

3 Todos los siervos de Jehová deberíamos preguntarnos: "¿De verdad creo que Él
nos conservará vivos durante la gran tribulación?". Recordemos estas palabras
del apóstol Pedro: "Jehová sabe librar de la prueba a personas de devoción
piadosa, pero reservar a personas injustas para el día del juicio para que sean
cortadas de la existencia" (2 Ped. 2:9). Si meditamos en los actos de liberación
que realizó en el pasado, podremos afrontar el futuro con más entereza. Veamos
tres ejemplos que fortalecerán nuestra confianza en que Jehová tiene el poder
para salvar a su pueblo.

SOBREVIVIERON AL DILUVIO UNIVERSAL

4. ¿Por qué era tan importante el horario en el caso del Diluvio?

4 Pensemos en primer lugar en el Diluvio. En este caso, el horario era de suma
importancia para el cumplimiento de la voluntad divina. Antes de que se
produjera la gran inundación, tenía que llevarse a cabo la colosal tarea de
construir el arca y guardar en su interior a los animales. Jehová no esperó a
que esta quedara terminada para decidir cuándo caerían las aguas. No dejó
abierta la fecha por si la construcción se retrasaba. Más bien, el libro de
Génesis muestra que mucho antes de mandarle a Noé que construyera el arca, Dios
ya había fijado el momento en que empezaría el Diluvio. ¿Cómo lo sabemos?

5. ¿Qué indicó la sentencia divina registrada en Génesis 6:3, y cuándo se dictó?

5 La Biblia señala que Jehová dictó en los cielos la sentencia que hallamos en
Génesis 6:3: "No obrará mi espíritu para con el hombre por tiempo indefinido, ya
que él también es carne. Por consiguiente, sus días tendrán que llegar a ser
ciento veinte años". ¿Estaba indicando con estas palabras el promedio de vida
del ser humano? No. Más bien, lo que estaba dictaminando era cuándo intervendría
para borrar la maldad de toda la Tierra.* Dado que el Diluvio tuvo lugar en el
año 2370 antes de nuestra era, es lógico concluir que Dios hizo esta declaración
en el 2490. Para entonces, Noé ya tenía 480 años de edad (Gén. 7:6). Y dos
décadas más tarde, en el 2470, nació el primero de sus tres hijos (Gén. 5:32).
Faltaban unos cien años para que llegara el Diluvio, y Jehová aún no le había
revelado a Noé que desempeñaría una función esencial en la supervivencia del
género humano. ¿Cuánto esperó antes de decírselo?

* Véase La Atalaya del 15 de diciembre de 2010, páginas 30 y 31.

6. ¿Cuándo recibió Noé el mandato de construir el arca?

6 Todo indica que Noé no supo lo que iba a hacer Dios sino hasta décadas
después. ¿En qué nos basamos para afirmarlo? En la crónica inspirada, la cual
señala que cuando se le mandó construir el arca, sus hijos ya eran adultos y
estaban casados. Jehová le dijo: "Establezco mi pacto contigo; y tienes que
entrar en el arca, tú y tus hijos y tu esposa y las esposas de tus hijos" (Gén.
6:9-18). Por ello, es posible que cuando Noé recibió la comisión de hacer el
arca solo quedaran cuarenta o cincuenta años para el Diluvio.

7. a) ¿De qué manera demostraron fe Noé y su familia? b) ¿Cuándo le comunicó
Dios a Noé la fecha exacta del Diluvio?

7 Al ir avanzando la construcción, Noé y su familia deben de haberse preguntado
cómo se realizaría el propósito divino y cuándo se desataría el Diluvio. Pero su
desconocimiento de los detalles no les impidió terminar el arca. Dicen las
Escrituras: "Noé procedió a hacer conforme a todo lo que le había mandado Dios.
Hizo precisamente así" (Gén. 6:22). Fue tan solo siete días antes de comenzar la
inundación —el tiempo justo para que Noé y su familia introdujeran a los
animales en el arca— cuando Jehová le reveló la fecha exacta del Diluvio. De
este modo, todo estuvo listo "en el año seiscientos de la vida de Noé, en el
segundo mes, en el día diecisiete del mes", el día en que "las compuertas de los
cielos fueron abiertas" (Gén. 7:1-5, 11).

8. ¿Cómo fortalece el relato del Diluvio nuestra confianza en que Jehová sabe
cuándo tiene que liberar a sus siervos?

8 El relato del Diluvio no solo da fe de la capacidad de Jehová como Señor del
Tiempo, sino también como Libertador. Cada vez falta menos para el fin de este
mundo, y podemos estar seguros de que todo lo que él se ha propuesto se cumplirá
en su momento, sí, en el mismo "día y hora" que ha establecido (Mat. 24:36;
léase Habacuc 2:3 ).

LIBERADOS EN EL MAR ROJO

9 Hasta ahora hemos visto que Jehová controla a la perfección el horario de los
sucesos relacionados con su propósito. El segundo ejemplo nos mostrará otra
razón por la que podemos confiar en que el librará a su pueblo: empleará su
infinito poder para que su voluntad se cumpla sin falta. La capacidad de Jehová
de liberar a sus siervos está tan asegurada que en ocasiones los ha utilizado
como cebo para atraer a sus enemigos a una trampa. Este fue el caso cuando
liberó a los israelitas de la esclavitud en Egipto.

9, 10. ¿De qué manera usó Jehová a su pueblo como un cebo para conducir a los
ejércitos egipcios a una trampa?

10 Es probable que salieran de Egipto unos tres millones de israelitas. Por
orden de Jehová, Moisés los dirigió de tal modo que Faraón creyó que andaban
perdidos y confusos (léase Éxodo 14: 1-4). Sin poder resistirse, Faraón mordió
el anzuelo y se lanzó con su ejército detrás de sus anteriores esclavos,
acorralándolos en la orilla del mar Rojo, donde no parecían tener escapatoria
(Éxo. 14:5-10). La realidad era que los israelitas no corrían el menor peligro.
¿Por qué no? Porque Dios mismo iba a intervenir a favor de su pueblo.

11, 12. a) ¿Cómo intervino Jehová a favor de su pueblo? b) ¿Qué sucedió al
final, y qué nos enseña acerca de Jehová este relato?

11 "La columna de nube" que iba delante de los israelitas indicándoles por dónde
ir se colocó detrás de ellos, impidiendo que el ejército de Faraón los atacara y
dejándolo a oscuras. En cambio, para los israelitas fue una fuente de luz
nocturna (léase Éxodo 14:19, 20). Entonces Jehová dividió el mar valiéndose de
un poderoso viento del este que llevó a que "la cuenca del mar se convirtiera en
suelo seco". Seguramente, el proceso tomó su tiempo, pues el relato señala que
el viento sopló "durante toda la noche" y que "por fin los hijos de Israel
fueron por en medio del mar sobre tierra seca". En comparación con los soldados
de Faraón y sus carros de guerra, los israelitas se movían a paso lento. Pero
era imposible que los alcanzara aquel ejército, pues Jehová peleaba a favor de
ellos. De hecho, "empezó a poner en confusión el campamento de los egipcios. Y
siguió quitándoles ruedas a sus carros, de modo que los conducían con
dificultad" (Éxo. 14:21-25).

12 Una vez que todos los israelitas se encontraron a salvo en la otra orilla,
Moisés recibió esta orden: "Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas se
vuelvan sobre los egipcios, sus carros de guerra y sus soldados de caballería".
Aunque trataron de escapar del muro de agua que se les venía encima, "Jehová
sacudió a los egipcios, echándolos en medio del mar". La huida fue imposible.
"No se dejó que quedara ni siquiera uno solo de entre ellos." (Éxo. 14:26-28.)
De este modo, Dios dejó muy claro que posee el poder necesario para librar a su
pueblo de cualquier amenaza.

ESCAPARON DE LA DESTRUCCIÓN DE JERUSALÉN

13. ¿Qué instrucciones dio Jesús a sus seguidores, y posiblemente qué se
preguntaron ellos?

13 Jehová sabe perfectamente cómo se desarrollarán los sucesos para que se
cumpla su propósito. Este hecho es de suma importancia, como lo ilustra el
tercer ejemplo que vamos a examinar: el asedio de Jerusalén en el siglo primero.
A través de su Hijo, Jehová dio instrucciones a los cristianos de Jerusalén y
Judea para que escaparan de la destrucción de la ciudad, ocurrida en el año 70.
Jesús les dijo: "Cuando alcancen a ver la cosa repugnante que causa desolación,
como se habló de ella por medio de Daniel el profeta, de pie en un lugar santo,
[...] los que estén en Judea echen a huir a las montañas" (Mat. 24:15, 16).
Ahora bien, ¿cómo se darían cuenta los seguidores de Jesús de que se estaba
cumpliendo esa profecía?

14. ¿Cómo se fueron aclarando las instrucciones de Jesús por el rumbo que
tomaron los acontecimientos?

14 El propio rumbo de los acontecimientos aclaró qué había querido decir Jesús.
En el año 66, los ejércitos romanos capitaneados por Cestio Galo llegaron a
Jerusalén para sofocar una revuelta judía. Los rebeldes, conocidos por el nombre
de celotes, se refugiaron en la fortaleza del templo, y los romanos se pusieron
a socavar la muralla del recinto. Los cristianos que se habían mantenido alerta
vieron claro el significado de aquellos sucesos: "la cosa repugnante que causa
desolación" (el ejército pagano con sus estandartes idólatras) había llegado
hasta el "lugar santo" (los muros del templo). Era el momento de que los
discípulos de Cristo echaran a "huir a las montañas". Pero ¿cómo lograrían salir
de una ciudad bajo asedio? Estaba a punto de producirse un giro inesperado en la
situación.

15, 16. a) ¿Qué instrucciones concretas dio Jesús, y por qué era esencial que
sus discípulos las siguieran? b) ¿De qué dependerá nuestra liberación?

15 Sin razón aparente, Cestio Galo y sus tropas emprendieron la retirada, y los
celotes se pusieron a perseguirlos. De pronto, con todos los combatientes fuera
de Jerusalén, a los seguidores de Cristo se les presentó la oportunidad de
escapar. Jesús les había dicho claramente que dejaran atrás sus bienes
materiales y partieran sin demora (léase Mateo 24:17, 18). ¿Era necesaria tanta
urgencia? La respuesta no tardaría en quedar manifiesta. A los pocos días, los
celotes regresaron y empezaron a obligar a los habitantes de Jerusalén y Judea a
apoyarlos en su rebelión. A medida que los distintos bandos judíos luchaban por
el poder, las condiciones de vida en la ciudad se deterioraron rápidamente. La
huida se hizo cada vez más difícil, hasta que con el regreso de los romanos en
el año 70 resultó imposible (Luc. 19:43). Los que se habían demorado acabaron
atrapados. Sin embargo, los cristianos que habían obedecido las instrucciones de
Jesús de huir a las montañas salvaron su vida. Pudieron constatar personalmente
que Jehová sabe librar a sus siervos. ¿Qué lección extraemos de este relato?

16 Durante la gran tribulación, cuando vayan ocurriendo los diversos sucesos
predichos, los cristianos tendremos que seguir las indicaciones que Dios nos
haya dado a través de su Palabra y su organización. Tomemos como ejemplo el
mandato de Jesús: "Echen a huir a las montañas". Aunque tendrá aplicación en
nuestros tiempos, todavía no sabemos de qué forma deberemos huir.* Sin embargo,
podemos estar seguros de que Jehová aclarará las instrucciones cuando llegue el
momento. Ya que nuestra liberación dependerá de que obedezcamos, hacemos bien en
preguntarnos: "¿Cómo suelo reaccionar a la guía que da Jehová hoy a sus siervos?
¿La obedezco de inmediato, o lo pienso dos veces?" (Sant. 3:17).

* Véase La Atalaya del 1 de mayo de 1999, página 19.

DIOS NOS FORTALECE PARA LO QUE SE AVECINA

17. ¿Qué revela la profecía de Habacuc acerca del ataque que se lanzará contra
el pueblo de Dios?1

7 Volvamos ahora al ataque de Gog que mencionamos al principio. En una profecía
relacionada con este suceso, Habacuc dijo: "Oí, y mi vientre empezó a agitarse;
al sonido mis labios temblaron; podredumbre empezó a entrar en mis huesos; y en
mi situación estuve agitado, para esperar calladamente el día de la angustia,
para [la] subida [que hará Jehová a fin de enfrentarse] al pueblo [es decir, a
los ejércitos atacantes], para hacer el incursión contra ellos" (Hab. 3:16).
Como vemos, bastó con que el profeta se enterara de lo que sucedería durante el
venidero ataque contra el pueblo de Dios para que su estómago se agitara, sus
labios temblaran y sus fuerzas flaquearan. La reacción de Habacuc nos permite
comprender lo difícil que parecerá nuestra situación cuando las hordas de Gog
arremetan contra nosotros. No obstante, al igual que el profeta, debemos esperar
y mantener la confianza, seguros de que en su gran día Jehová liberará a su
pueblo (Hab. 3:18, 19).

18. a) ¿Por qué no tenemos motivos para temer el ataque que se avecina? b) ¿Qué
veremos la semana próxima?

18 Los tres ejemplos que acabamos de repasar demuestran sin ningún género de
dudas que Jehová sabe librar a su pueblo. Es imposible que su propósito quede
sin cumplirse. Tiene la victoria asegurada. Ahora bien, si queremos participar
en ese glorioso triunfo, tenemos que permanecer fieles hasta el fin. Pero ¿cómo
nos ayuda Jehová a mantenernos íntegros en la actualidad? Este es el tema que
trataremos en el próximo artículo.

http://burgara-despertadatalaya.blogspot.com 

--
La hierba verde se ha secado,la flor se ha marchitado,pero en cuanto a la
palabra de nuestro Dios JEHOVÁ,Durara hasta tiempo indefinido.  ISAIAS 40;8
http://burgara-despertadatalaya.blogspot.com
http://groups.yahoo.com/group/gb_mp
burgara@gmail.com




Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Jehová es mi pastor y nada me faltara.