domingo, 17 de junio de 2012

Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático 2012 18 de jun. Lectura de la Biblia: Lamentaciones 3 a 5

18 de jun. Lectura de la Biblia: Lamentaciones 3 a 5 
Núm. 1: Lamentaciones 5:1-22 
Núm. 2: ** Como responder si alguien pregunta: ―¿Creen ustedes en la virgen María?‖ (rs pág. 234 párrs.1, 2) 
Núm. 3: ¿Por qué estamos seguros de que la Biblia es un libro inspirado por Dios? (2Tim. 3:16)
Lectura de la Biblia: Lamentaciones 3 a 5
*** w07 1/6 págs. 10-11 Puntos sobresalientes del libro
de Lamentaciones ***
3:16. ¿Qué quiere decir la expresión: "Con grava
hace que se me quiebren los dientes"? Según una obra 
de consulta, ―en el camino al destierro, los judíos se vieron 
obligados a cocer su pan en huecos abiertos en la tierra, lo 
que hacía que se mezclara con grava‖. Al comerlo, podían 
rompérseles los dientes.
4:3, 10. ¿Por qué compara Jeremías "la hija de [su]
pueblo" a "avestruces en el desierto"? Job 39:16 dice 
que el avestruz ―trata a sus hijos bruscamente, como si 
no fueran suyos‖. Por ejemplo, cuando los polluelos salen 
del huevo, la madre se marcha con otras hembras y el 
macho se queda a cargo. ¿Y cómo proceden ambos 
padres cuando se encuentran frente a un peligro? Huyen 
del nido, abandonando a sus pequeñuelos. Durante el sitio 
babilónico, el hambre en Jerusalén fue tan grave que las 
madres, que por naturaleza son compasivas, se volvieron 
crueles con sus propios hijos, como los avestruces en el
desierto. Hasta los chacales mostraban mejores 
sentimientos maternales.
5:7. ¿Pide cuentas Jehová a la gente por los errores
de sus antepasados? No, Jehová no castiga 
directamente a la gente por los pecados de sus 
antepasados. ―Cada uno de nosotros rendirá cuenta de sí 
mismo a Dios‖, sostiene la Biblia (Romanos 14:12). 
No obstante, las consecuencias de tales errores pueden 
perdurar y afectar a las nuevas generaciones. Por 
ejemplo, la idolatría de los israelitas hizo difícil que hasta 
los fieles de tiempos posteriores siguieran la senda de la 
rectitud (Éxodo 20:5).
3:8, 43, 44. Durante las calamidades que padecieron 
los habitantes de Jerusalén, Jehová se negó a escuchar 
sus gritos de auxilio. ¿Por qué razón? Por su 
desobediencia y falta de arrepentimiento. De manera que 
si queremos que Jehová conteste nuestras oraciones, 
tenemos que obedecerle (Proverbios 28:9).
3:20. Jehová, ―el Altísimo sobre toda la tierra‖, es tan 
excelso que tiene que condescender para ―tender la vista 
sobre cielo y tierra‖ (Salmo 83:18; 113:6). Pero Jeremías 
sabía muy bien que el Todopoderoso está dispuesto a 
inclinarse hacia la gente, es decir, a descender a su nivel 
para animarla. ¡Qué felices podemos estar de que el Dios 
verdadero no solo sea omnipotente y omnisciente, sino 
también humilde!
3:21-26, 28-33. ¿Cómo podemos aguantar hasta el 
sufrimiento más intenso? Jeremías nos da la respuesta. 
No debemos olvidar que los actos de bondad amorosa de 
Jehová son abundantes y que sus misericordias son 
muchas. Hay que recordar asimismo que el solo hecho de 
estar vivos es motivo suficiente para no perder la 
esperanza, y que es preciso ser pacientes y esperar la 
salvación de Jehová en silencio, sin quejarnos. Además, 
debemos ‗poner la boca en el mismísimo polvo', es decir, 
someternos humildemente  a las pruebas reconociendo 
que si Dios las permite, es por una buena razón.
3:27. Las pruebas de fe que sobrevienen en la juventud 
quizás impliquen aguantar penalidades y burlas; pero 
―bueno le es al hombre [...] llevar el yugo durante su 
juventud‖. ¿Por qué? Porque aprender a llevar el yugo del 
sufrimiento en la juventud lo prepara para afrontar los 
problemas que surjan más adelante en la vida.
3:39-42. No conviene ―entregarse a quejas‖ cuando se 
está sufriendo debido a los propios pecados. En lugar de 
quejarnos por las consecuencias de las malas acciones, 
―escudriñemos nuestros caminos y explorémoslos, y 
volvámonos [...] hasta Jehová‖. Lo más sabio es 
arrepentirse y rectificar nuestra conducta.
Núm. 1: Lamentaciones 5:1-22
Núm. 2: ** Como responder si alguien pregunta: ―¿Creen ustedes en la virgen María?‖ (rs pág. 234 párrs.1, 2)
*** rs pág. 234 María (Madre de Jesús) ***
„¿Cree usted en la Virgen María?‟
Usted pudiera contestar: ‗Las Sagradas Escrituras 
dicen claramente que la madre de Jesucristo fue una 
virgen, y nosotros creemos eso. Dios fue el Padre de él. El 
niño que nació fue verdaderamente el Hijo de Dios, tal 
como el ángel le dijo a María (Luc. 1:35)'.  Entonces
pudiera añadir: ‗Pero ¿se ha preguntado usted alguna 
vez por qué era tan importante que Jesús naciera de esa 
manera? [...] Sólo así podía proporcionarse un rescate 
apropiado que haría posible que se nos librara del pecado 
y la muerte (1 Tim. 2:5, 6; entonces tal vez Juan 3:16)'.
O contestar: ‗Sí, creemos en ella. Creemos todo lo 
que las Sagradas Escrituras dicen respecto a ella, y 
definitivamente dicen que fue en su condición de virgen 
cuando dio a luz a Jesús. También son muy alentadoras 
otras cosas que las Escrituras dicen respecto a María y las 
lecciones que podemos aprender del ejemplo de ella.
„Ustedes no creen en la Virgen María‟
Usted pudiera contestar: ‗Reconozco que hay 
quienes no creen que una virgen dio a luz al Hijo de Dios. 
Pero nosotros sí lo creemos. (Abra uno de nuestros libros 
a una sección donde se considere este asunto, y 
muéstresela al amo de casa.)'. Entonces pudiera añadir:
‗Pero ¿se necesita más que eso para obtener la 
salvación? [...] Note lo que Jesús dijo en oración a su 
Padre (Juan 17:3)'.
Núm. 3: ¿Por qué estamos seguros de que la Biblia es un libro inspirado por Dios? (2Tim. 3:16) 
*** w10 1/3 págs. 4-7 La Biblia sí tiene origen divino ***
¿SABE usted a qué se refería el apóstol Pablo cuando dijo 
que la Biblia fue inspirada por Dios? (2 Timoteo 3:16.) Pablo 
empleó un término griego que literalmente significa ―insuflada 
por Dios‖ o ―soplada por Dios‖. Con eso quiso decir que los 
escritores bíblicos escribían únicamente lo que Dios les 
indicaba mediante su espíritu santo.
En palabras del apóstol Pedro, esos hombres ―hablaron 
de parte de Dios al ser llevados por espíritu santo‖ (2 Pedro 
1:21). De ahí que Pablo llamara a los libros bíblicos ―los 
santos escritos, que pueden hacer[nos] sabio[s] para la 
salvación mediante la fe relacionada con Cristo Jesús‖ 
(2 Timoteo 3:15).
Pese a todo, muchas personas cuestionan hoy la autoría 
divina de la Biblia. Según sir Charles Marston, llama la 
atención ―el desdén con que algunos han mirado los relatos 
de la Biblia‖. Y es que numerosos críticos han protagonizado 
feroces ataques contra ella. Algunos incluso la han 
descalificado acusándola de no ser más que un montón de 
―mitos y [...] cuentos de hadas‖.
Analice las pruebas
A cada uno de nosotros le corresponde decidir si confiará 
o no en lo que dicen las Sagradas Escrituras. Y esta es una 
decisión en la que no podemos darnos el lujo de 
equivocarnos. ¿Por qué? Porque si la Biblia efectivamente 
tiene origen divino, sería perjudicial  —quizá hasta mortal—
pasar por alto sus advertencias. Y está claro que quienes la 
consideran un libro cualquiera no dejan que guíe todo 
aspecto de su vida ni determine sus creencias 
(1 Tesalonicenses 2:13).
Ahora bien, ¿cómo puede usted determinar si la Biblia 
merece su confianza? Igual que lo haría con una persona. 
¿Confiaría plenamente en alguien que acaba de conocer? 
Seguramente no. Antes invertiría tiempo en conocerlo mejor y 
comprobar que, en efecto, merece su confianza. ¿Por qué 
no hace lo mismo con la Biblia? En vez de creer las hipótesis 
o las opiniones prejuiciadas de otras personas, analice las 
pruebas que demuestran que las Sagradas Escrituras tienen 
origen divino.
Acusaciones de supuestos amigos
No se sorprenda si muchos expertos atacan la 
autenticidad y confiabilidad de la Biblia. Hoy día, la mayoría 
de estos comentaristas bíblicos  —aunque se consideran 
cristianos y, por tanto, deberían respetarla— ―sólo hablan de 
la Escritura como un registro, exposición y celebración 
humanos‖ (Nuevo Diccionario de Teología).
Muchos incluso cuestionan si las personas que escribieron 
la Biblia eran quienes afirmaban ser. Sostienen, por ejemplo, 
que el libro de Isaías no fue escrito por este profeta, sino por 
otras personas mucho después de que él muriera. Según 
Lowther Clarke, autor del Concise Bible Commentary, el libro 
de Isaías ―es fruto del trabajo de distintas generaciones‖. Sin 
embargo, cada vez que Jesucristo y sus discípulos citaban 
porciones del libro de Isaías, se las atribuían a este profeta 
(Mateo 3:3; 15:7; Lucas 4:17; Juan 12:38-41; Romanos 
9:27, 29).
Pero algunos críticos de la Biblia, como J. R. Dummelow, 
van todavía más lejos: aseguran que las profecías del libro de 
Daniel ―son, en realidad, relatos históricos que el autor quiso 
hacer pasar por predicciones‖. De nuevo, quienes hacen esta 
afirmación olvidan las palabras del propio Jesús. En una 
profecía sobre ―la cosa repugnante que causa desolación‖, 
mencionó que ya se había hablado de ella ―por medio de 
Daniel el profeta‖ (Mateo 24:15). ¿Citaría Jesús del libro de
Daniel si este fuese una falsificación? Nadie que afirme ser 
cristiano creería algo semejante.
¿Tan importante es?
Tal vez usted se pregunte: ―¿De veras es tan importante 
saber quién escribió los libros de la Biblia?‖. Pues sí que 
importa, y mucho. Imagínese que llega a sus manos lo que 
supuestamente es el testamento de un amigo suyo. Pero 
unos abogados le dicen que no lo escribió él, sino unos 
conocidos que, con las mejores intenciones, incluyeron lo que 
pensaban que eran los deseos del fallecido. ¿Tendría ese 
documento el mismo valor para usted? ¿Estaría 
completamente seguro de que contiene los deseos de su 
amigo?
Precisamente eso es lo que les pasa a numerosas 
personas con la Biblia. Como no confían en que Dios sea su 
verdadero autor, muchos —incluidos algunos que dicen ser 
cristianos— desobedecen sin contemplaciones los mandatos 
bíblicos relacionados con la honradez y la moralidad sexual, 
entre otros. Hay quienes, para justificarse, les restan 
importancia diciendo: ―¡Es que esas normas son del Antiguo 
Testamento!‖. Con todo, no tienen en cuenta que el apóstol 
Pablo se refería a ese Antiguo Testamento cuando habló de 
―los santos escritos‖ que eran ―inspirad[os] de Dios‖.
―Pero si quienes hacen esas críticas son biblistas, algo de 
razón tendrán  —puede que alguien proteste—. ¿O es que 
todo lo que dicen está mal?‖ Por supuesto que no. De hecho, 
es gracias a la labor de muchos investigadores concienzudos 
que hoy sabemos lo que decía el texto original de la Biblia. 
Por ejemplo, ellos han identificado los pequeños errores que 
se introdujeron con el paso de los siglos en las sucesivas 
copias del texto bíblico. De todos modos, admitir que los 
copistas cometieron errores es una cosa, y otra muy 
diferente, rechazar la Biblia y decir que es como cualquier 
otro libro escrito por el hombre.Confíe en "los santos escritos"
Poco antes de decirle a Timoteo que Dios había inspirado 
la Biblia, Pablo le indicó por qué era esencial contar con los 
escritos inspirados. Le dijo: ―En los últimos días [...] hombres 
inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y 
siendo extraviados‖ (2 Timoteo 3:1, 13). En tiempos del 
apóstol ya había sabios e intelectuales que usaban 
―argumentos persuasivos‖ para confundir a la gente y debilitar 
su fe en Jesucristo (1 Corintios 1:18, 19; Colosenses 2:4, 8). 
Por eso, a fin de que Timoteo no cayera en las trampas de 
estos hombres, el apóstol le recomendó que continuara 
estudiando lo que había aprendido desde niño en los santos 
escritos (2 Timoteo 3:14, 15).
Esta recomendación es particularmente válida en nuestros 
tiempos, pues vivimos en ―los últimos días‖ que mencionó 
Pablo. Por tanto, no nos dejemos convencer por los 
―argumentos persuasivos‖ que plantean algunos expertos 
brillantes. Más bien, imitemos a los primeros cristianos: jamás 
dudemos de la Biblia, que en verdad es la Palabra inspirada
de Dios.
Para ello, es posible que necesitemos fortalecer nuestra fe 
en la Biblia. Si así lo desea, los testigos de Jehová le 
ayudarán con mucho gusto. Ellos podrán explicarle, por 
ejemplo, cómo la Palabra de Dios ha resultado ser una guía 
confiable a lo largo de la historia, cómo es exacta en 
cuestiones científicas, cómo todas sus partes concuerdan 
entre sí y cómo se han cumplido sus profecías. Si le interesa 
aprender esto y mucho más, escriba sin ningún compromiso a 
los editores de esta revista pidiéndoles más información. 
Al igual que otros millones de personas de buen corazón, 
comprobará por usted mismo que la Biblia de veras tiene 
origen divino


--
La hierba verde se ha secado,la flor se ha marchitado,pero en cuanto a la
palabra de nuestro Dios JEHOVÁ,Durara hasta tiempo indefinido.  ISAIAS 40;8
http://burgara-despertadatalaya.blogspot.com
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