domingo, 24 de junio de 2012

puntos sobresalientes ezequiel 1 a 5


CAPITULO 1
wt. cap. 14 , pág, 128. párr. 1. - ¿Qué información revela la Biblia sobre la organización de Jehová, y por
qué es importante para nosotros?
¿TIENE Dios una organización? Las Escrituras divinamente inspiradas nos dicen que sí y nos permiten
vislumbrar su impresionante parte celestial (Ezequiel 1:1, 4-14; Daniel 7:9, 10, 13, 14). Aunque esta no pueda
verse literalmente, pues es invisible, ejerce una gran influencia en los adoradores verdaderos de la actualidad
(2 Reyes 6:15-17). La organización de Jehová tiene también una parte visible aquí en la Tierra. La Biblia nos ayuda
a entender qué la constituye y cómo la dirige Jehová.
g79. 22/7. pág. 16-17. - Atajos del hombre para facilitar el comercio - Canales de la antigüedad
Según los registros, parece que el primer canal que llevaba barcos existió en Egipto durante el segundo
milenio antes de la era común. Ese canal siguió casi la misma ruta que el canal de Suez moderno.
Los fenicios, asirios, sumerios y egipcios de la antigüedad construyeron complejas redes de canales que
sirvieron como medio de comunicación y transporte. En Babilonia se usaban embarcaciones parecidas a cestos
de poca profundidad y balsas para llevar las mercancías de ida y vuelta al mar. Es posible que los ríos Kebar y
Ahavá que se mencionan en la Biblia hayan sido canales.—Eze. 1:1; Esd. 8:21.
Sin embargo, para ver el cambio más significativo en la construcción de canales hay que mirar a la antigua
China. Se dice que en el año 983 de la era común, Chhiao Wei-Yo, comisionado auxiliar para el transporte en
una sección del Gran Canal o Canal Imperial, inventó la primera esclusa para embalsar las aguas de un río.
g. 11/07 , pág, 11. - El punto de vista bíblico - ¿Quién es el Autor de la Biblia?
Otras veces, Dios hizo que los hombres contemplaran en visiones las cosas que quería que escribieran. Ezequiel
dijo: “Empecé a ver visiones de Dios” (Ezequiel 1:1). De igual modo, “Daniel mismo contempló un sueño y visiones
de su cabeza sobre su cama. En aquel tiempo puso por escrito el sueño” (Daniel 7:1). El último libro de la Biblia,
Revelación, se comunicó por este medio al apóstol Juan, quien escribió: “Por inspiración llegué a estar en el día del
Señor, y oí detrás de mí una voz poderosa como la de una trompeta, que decía: ‘Lo que ves, escríbelo en un rollo’”
(Revelación 1:10, 11).
si. Libro bíblico número 26: Ezequiel , pág, 132. párrs, 1-3.
- En qué circunstancias se hallaban los desterrados en Babilonia, y qué nuevas pruebas afrontaban? –
-¿Qué tres profetas sobresalieron durante los años críticos que antecedieron a la destrucción de
Jerusalén?
- Significativamente, ¿cómo se llama a Ezequiel, y qué significa su nombre?
- ¿Durante qué años profetizó Ezequiel, y qué se sabe de su vida y su muerte?
-. ¿Qué se puede decir acerca de que Ezequiel fuera el escritor, así como de la canonicidad y autenticidad
del libro de Ezequiel?
EN EL año 617 a.E.C., Joaquín, rey de Judá, entregó Jerusalén a Nabucodonosor, quien llevó a Babilonia a
las personas principales del país y los tesoros de la casa de Jehová y de la casa del rey. Entre los cautivos
estaban la familia del rey y los príncipes; los hombres valientes y poderosos; los artífices y constructores; y
Ezequiel el hijo de Buzí el sacerdote. (2 Rey. 24:11-17; Eze. 1:1-3.) Con el corazón afligido, aquellos israelitas
desterrados habían completado su viaje agotador desde una tierra de colinas, fuentes y valles a una de vastas
planicies. Ahora vivían junto al río Kebar en medio de un imperio poderoso, rodeados de un pueblo de
costumbres extrañas y de adoración pagana. Nabucodonosor permitió a los israelitas tener sus propios hogares,
tener sirvientes y participar en negocios. (Eze. 8:1; Jer. 29:5-7; Esd. 2:65.) Si eran industriosos, podrían
prosperar. ¿Caerían en las trampas de la religión babilónica y el materialismo? ¿Continuarían rebelándose contra
Jehová? ¿Aceptarían su destierro como disciplina procedente de él? Afrontarían nuevas pruebas en el país de su
destierro.
2 Durante aquellos años críticos que llevaron a la destrucción de Jerusalén, Jehová no se privó a sí mismo, ni
privó a los israelitas, de los servicios de un profeta. Jeremías fue apostado en Jerusalén misma, Daniel estuvo en
la corte en la ciudad de Babilonia, y Ezequiel fue el profeta a los desterrados judíos en la región de Babilonia.
Ezequiel era tanto sacerdote como profeta, una distinción de que igualmente disfrutó Jeremías y, más tarde,
Zacarías. (Eze. 1:3.) Por todo su libro se le llama más de 90 veces “hijo del hombre”, un punto importante cuando
se estudia su profecía porque a Jesús también se le llama “Hijo del hombre” casi 80 veces en las Escrituras
Griegas Cristianas. (Eze. 2:1; Mat. 8:20.) Su nombre Ezequiel (hebreo: Yejez·qé’l) significa “Dios Fortalece”. Fue
en el quinto año del destierro de Joaquín, en 613 a.E.C., cuando Jehová comisionó a Ezequiel como profeta. De
Ezequiel leemos que, en el vigésimo séptimo año del destierro, 22 años más tarde, todavía continúa en su obra.
(Eze. 1:1, 2; 29:17.) Era hombre casado, pero su esposa murió el día en que Nabucodonosor puso sitio final a
Jerusalén (24:2, 18). No se sabe cuándo ni cómo murió él.
3 El que Ezequiel realmente escribió el libro que lleva su nombre y que este libro tiene su debido lugar en el
canon de las Escrituras no está en disputa. Fue incluido en el canon en los días de Esdras y aparece en los
catálogos de tiempos cristianos primitivos, notablemente en el canon de Orígenes. De su autenticidad también
testifica la similitud sorprendente entre sus simbolismos y los de Jeremías y la Revelación. (Eze. 24:2-12—Jer.
1:13-15; Eze. 23:1-49—Jer. 3:6-11; Eze. 18:2-4—Jer. 31:29, 30; Eze. 1:5, 10—Rev. 4:6, 7; Eze. 5:17—Rev. 6:8;
Eze. 9:4—Rev. 7:3; Eze. 2:9; 3:1—Rev. 10:2, 8-10; Eze. 23:22, 25, 26—Rev. 17:16; 18:8; Eze. 27:30, 36—Rev.
18:9, 17-19; Eze. 37:27—Rev. 21:3; Eze. 48:30-34—Rev. 21:12, 13; Eze. 47:1, 7, 12—Rev. 22:1, 2.)
kj. cap. 6 , pág, 94-95. párr. 7. - ¿Qué hizo con Jerusalén el sitiador Nabucodonosor después que el rey
Joaquín se rindió a él, y qué le sucedió a Ezequiel?
7 Entonces no era el tiempo de Jehová para que Jerusalén y su templo fueran destruidos, y él no puso en el
corazón del rey de Babilonia destruir la ciudad santa en aquel tiempo. En vez de eso, leemos lo siguiente acerca
de Nabucodonosor rey de Babilonia: “Se llevó al destierro a toda Jerusalén y a todos los príncipes y a todos los
hombres valientes y poderosos —a diez mil estaba llevando al destierro— y también a todo artífice y edificador de
baluartes. A nadie se había dejado atrás excepto a la clase de humilde situación de la gente de la tierra. Así se
llevó a Joaquín al destierro a Babilonia; y a la madre del rey y a las esposas del rey y a sus oficiales de la corte y a
los hombres de nota del país se los llevó como gente desterrada de Jerusalén a Babilonia.” (2 Reyes 23:36
a 24:15; 2 Crónicas 36:5-10; Daniel 1:1-4; Jeremías 22:18, 19) Ezequiel hijo de Buzi el sacerdote fue llevado al
destierro con el rey capturado, Joaquín, en 617 a. de la E.C.—Ezequiel 1:1-3.
sh. cap. 14, pág, 340. La incredulidad moderna... ¿debería continuar la búsqueda?
[Recuadro de las páginas 340] - Prueba de la autenticidad de la Biblia
Exactitud histórica: Los sucesos que se narran en la Biblia están en plena armonía con hechos históricos
confirmados. El libro A Lawyer Examines the Bible (Un abogado examina la Biblia) dice: “Mientras que en las
novelas románticas, las leyendas y los testimonios falsos se ejerce cuidado para situar en algún lugar lejano y en
alguna época imprecisa lo que sucede, [...] los relatos bíblicos nos suministran con suma precisión la fecha y el
lugar de lo que se narra”. (Ezequiel 1:1-3.) Y The New Bible Dictionary (El nuevo diccionario bíblico) declara: “[El
escritor de Hechos] sitúa su narración en el marco de la historia contemporánea; sus páginas están repletas de
referencias a magistrados públicos, a gobernadores provinciales, a reyes dependientes, y así por el estilo, y esas
referencias vez tras vez resultan ser exactas en cuanto al tiempo y al lugar en cuestión”. (Hechos 4:5, 6; 18:12;
23:26.)
w88 . 15/9, pág 11. párr. 4. ¿Qué contempló en una visión Ezequiel? - ¿Quiénes eran las “criaturas
vivientes”, y qué cualidades poseían?
4 El 5 de Tamuz de 613 a.E.C. (en el quinto año del destierro de Joaquín el rey de Judá en Babilonia), Ezequiel,
un sacerdote de 30 años de edad, estaba entre los cautivos judíos junto al “río Kebar”, un importante canal del río
Éufrates. En una visión él contempló el carro celestial de Jehová, un carro acompañado por “cuatro criaturas
vivientes”. (Léase Ezequiel 1:4-10.) Cada ‘criatura viviente’, o querubín alado, tenía cuatro caras. (Ezequiel 10:1-
20; 11:22.) Estas indican que los querubines poseen amor (el hombre), justicia (el león), poder (el toro) y sabiduría
(el águila), cualidades que Dios les ha dado. Cada querubín estaba de pie al lado de una enorme ‘rueda dentro de
una rueda’, y el espíritu o fuerza activa de Dios podía mover las ruedas en cualquier dirección. (Ezequiel 1:1-21.)
km 8/02. pág, 6. Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
30. El carro de Dios descrito en el capítulo 1 de Ezequiel representa (el Reino mesiánico de Dios; la
organización angelical de Jehová; la comunicación que Jehová mantiene con el resto) [lectura semanal de la
Biblia; véase w88-S 15/9 pág. 11 §5].
w88-S 15/9 pág. 11 párrs. 4,5. - Comisión del atalaya de Dios - ¿Qué representa el carro celestial, y cómo
debería afectar al pueblo de Dios la visión de ese carro?
4 El 5 de Tamuz de 613 a.E.C. (en el quinto año del destierro de Joaquín el rey de Judá en Babilonia),
Ezequiel, un sacerdote de 30 años de edad, estaba entre los cautivos judíos junto al “río Kebar”, un importante
canal del río Éufrates. En una visión él contempló el carro celestial de Jehová, un carro acompañado por “cuatro
criaturas vivientes”. (Léase Ezequiel 1:4-10.) Cada ‘criatura viviente’, o querubín alado, tenía cuatro caras.
(Ezequiel 10:1-20; 11:22.) Estas indican que los querubines poseen amor (el hombre), justicia (el león), poder (el
toro) y sabiduría (el águila), cualidades que Dios les ha dado. Cada querubín estaba de pie al lado de una
enorme ‘rueda dentro de una rueda’, y el espíritu o fuerza activa de Dios podía mover las ruedas en cualquier
dirección. (Ezequiel 1:1-21.)
5 El Conductor del carro era una gloriosa representación de Jehová. (Léase Ezequiel 1:22-28.) ¡Qué apta
representación de la organización angelical de Dios, compuesta de seres celestiales, espíritus! (Salmo 18:10;
103:20, 21; Daniel 7:9, 10.) Jehová conduce el carro en el sentido de que ejerce dominio sobre esas criaturas y
las utiliza según Su propósito. El Conductor estaba en calma, como el arco iris que lo acompañaba, pero
Ezequiel quedó tremendamente impresionado. De seguro esta vista imponente de la gloria y el poder de Jehová
como Organizador Supremo de sus huestes celestiales debería infundirnos humildad y agradecimiento por el
privilegio de servir a Jehová como parte de su organización terrestre.
km 2/02. pág, 8. Emplee medios visuales para enseñar - ¿Cómo empleó Jehová los medios visuales para
enseñar a sus siervos del pasado, y con qué resultado?
1 Hubo ocasiones en las que Jehová se valió de visiones y sueños para transmitir información importante a
sus siervos del pasado. Recuerde, por ejemplo, la visión de Ezequiel del carruaje celestial de Jehová (Eze. 1:1-
28). Imagínese también cómo se sintió Daniel al ver el sueño que profetizaba una sucesión de potencias
mundiales (Dan. 7:1-15, 28). ¿Y qué podemos decir de la electrizante revelación “en señales” que recibió el
apóstol Juan acerca de lo que ocurriría durante “el día del Señor”? (Rev. 1:1, 10.) Jehová enseñó a sus siervos
con dinámicas imágenes de vivos colores, lo que causó una impresión duradera en la mente de ellos.
w99 . 1/3, pág 8. . párr. 2. - ¿Por qué debieron entristecer a Ezequiel los recuerdos del templo de Dios que
hubo en Jerusalén?
2 Al fiel profeta Ezequiel debió entristecerle pensar en que el templo de Dios yacía en ruinas a cientos de
kilómetros de distancia, convertido en el desolado refugio de animales salvajes (Jeremías 9:11). Su propio padre,
Buzí, había oficiado de sacerdote en él (Ezequiel 1:3). Ezequiel hubiera tenido el mismo privilegio, pero lo habían
llevado al destierro con los nobles de Jerusalén en 617 a.E.C., cuando aún era joven. Ya con unos 50 años de
edad, probablemente se daba cuenta de que no viviría para ver de nuevo Jerusalén ni participaría en la
reconstrucción de su templo. Podemos imaginarnos, por tanto, cuánto debió significar para él recibir la visión de un
templo glorioso.
w80 . 1/12, pág 16, párr. 5. - ¿Con qué dirección se asocia a Jehová en lo que tiene que ver con obras de
destrucción? - ¿Quién declaró él que le serviría de garrote para hacer añicos a naciones y reinos?
5 Como en el caso de la destrucción de Jerusalén en la fecha más temprana de 607 a. de la E.C., la destrucción
le sobrevendría a Babilonia desde el “norte.” (Eze. 1:4; 9:2; Jer. 50:41; 51:48) En cuanto a dirección, Salmo 75:6, 7,
parece asociar a Dios con el norte cuando dice: “Ni del oriente ni del occidente, ni del sur hay un ensalzamiento.
Porque Dios es el juez. A éste abate, y a aquél ensalza.” Por la ruta del norte, el rey Nabucodonosor de Babilonia
vino en 609 a. de la E.C. contra Jerusalén y su rey rebelde, Sedequías. Dos años más tarde, “la moradora de Sión”
pudo exclamar: “Nabucodonosor el rey de Babilonia . . . me ha tragado como una culebra [o dragón].” (Jer. 51:34,
35) En cuanto a lo que Jehová Dios tuvo que ver con la destrucción de Jerusalén, Dios dijo allá en 614 a. de la
E.C., según lo cita Jeremías, las siguientes palabras respecto a Nabucodonosor como su instrumento de ejecución:
“Tú eres para mí un garrote, como armas de guerra, y por medio de ti ciertamente haré añicos a naciones [a Judá,
Egipto, Moab, Amón, Edom y otras], y por medio de ti verdaderamente arruinaré a reinos. . . . y por medio de ti de
veras haré añicos a gobernadores y gobernantes diputados.”—Jer. 51:20-23.
cl. cap. 1 , pág, 13. párr. 18. - ¿Qué visión recibió Ezequiel, y qué simbolizan las cuatro caras de las
“criaturas vivientes” que están cerca de Jehová?
18 Aunque no podamos ver al Altísimo, la Biblia contiene pasajes emocionantes que nos permiten hacernos una
idea del cielo inmaterial. Por ejemplo, el capítulo primero del libro de Ezequiel refiere una visión del profeta en la
que la organización celestial de Jehová aparece representada como un enorme carruaje. Impresiona en especial la
descripción de los poderosos espíritus que rodean al Creador (Ezequiel 1:4-10). La apariencia de tales “criaturas
vivientes”, que mantienen una estrecha relación con el Dios al que sirven, aporta datos importantes acerca de él.
Cada una posee cuatro caras —de toro, león, águila y hombre—, que al parecer simbolizan las cuatro cualidades
principales de la personalidad de Jehová (Revelación 4:6-8, 10).
cl. cap. 4 , pág, 38. párr. 4,5. - ¿Qué relación existe entre el nombre de Dios y Su poderío? - ¿Por qué es
adecuado que Jehová eligiera al toro como símbolo de su poder?
4 El Altísimo es inigualable en potencia. Jeremías 10:6 dice: “De ninguna manera hay alguien semejante a ti,
oh Jehová. Tú eres grande, y tu nombre es grande en poderío”. Observemos que el poderío se relaciona con el
nombre Jehová, el cual, como recordamos, significa “Él Hace que Llegue a Ser”. ¿Qué permite a Dios hacer que
él mismo llegue a ser lo que decida? Principalmente, su poder. En efecto, su capacidad de actuar, de realizar su
voluntad, es infinita y constituye uno de sus atributos esenciales.
5 Dado que nos resulta imposible comprender cabalmente la magnitud de su poder, Jehová ilustra esta cualidad
de diversas maneras. Por ejemplo, ya hemos mencionado que simboliza esta cualidad con el toro (Ezequiel 1:4-
10). Y es una elección idónea, pues aunque esté domesticado, este animal sigue siendo grande y fuerte. Quienes
vivieron en la Palestina de tiempos bíblicos rara vez, si acaso alguna, se enfrentaron a criatura más vigorosa. Pero
sí conocían una especie más intimidante, el toro salvaje, o uro, que hoy se encuentra extinto (Job 39:9-12).
El emperador romano Julio César indicó que era de talla algo menor que la del elefante. “Grande es su fuerza y
velocidad”, escribió. Imaginémonos qué pequeños y débiles nos sentiríamos ante tal criatura
cl. cap. 23 , pág, 236-237. párr. 16-18. - ¿Por qué dice la Biblia que “Dios es amor”? - ¿Por qué es el hombre la
criatura terrestre que mejor representa su atributo del amor?
16 La afirmación “Dios es amor” no es una ecuación simple que equivalga a “Dios es igual al amor”.
No podemos invertirla y decir: “El amor es Dios”, ya que Jehová es mucho más que una cualidad abstracta; es
una persona con una amplia gama de sentimientos y cualidades, aparte del amor. No obstante, este atributo
impregna todo su ser. De ahí que una obra de consulta indique lo siguiente sobre el citado versículo: “La esencia
o la naturaleza divina es el amor”. En líneas generales, podemos seguir este planteamiento: las acciones de
Jehová son posibles por su poder y están guiadas por la justicia y la sabiduría; sin embargo, son motivadas por el
amor, cualidad siempre presente cuando él hace uso de sus demás atributos.
17 Oímos a menudo que Jehová es la personificación del amor. Por tanto, para aprender acerca del amor
regido por principios, es preciso adquirir conocimiento referente a Dios. Claro, también observamos esta hermosa
cualidad en los seres humanos. Pero ¿por qué se halla presente en ellos? Durante la creación, el Todopoderoso
pronunció estas palabras, dirigidas por lo visto a su Hijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra
semejanza” (Génesis 1:26). En efecto, el hombre y la mujer son los únicos habitantes de la Tierra que, en
imitación de su Padre celestial, tienen la opción de amar. Recordemos que cuando el Ser supremo se valió de
varias criaturas para simbolizar sus atributos cardinales, eligió al hombre, su mayor creación terrestre, como
símbolo del atributo dominante: el amor (Ezequiel 1:10).
18 Cuando amamos altruistamente, rigiéndonos por principios, reflejamos la cualidad dominante de Jehová.
Es tal y como escribió el apóstol Juan: “En cuanto a nosotros, amamos, porque él nos amó primero” (1 Juan
4:19). Ahora bien, ¿en qué sentidos nos ha amado primero?
w97 . 1/1, pág 14-16. párr. 12. - ¿Qué incentivo tenemos para ir “directamente adelante”?
12 Sí, debemos seguir el paso del carro celestial angélico de Jehová, yendo “directamente adelante”. (Ezequiel
1:12.) Tenemos presentes las palabras de Pedro: “Jehová no es lento respecto a su promesa, como algunas
personas consideran la lentitud, pero es paciente para con ustedes porque no desea que ninguno sea destruido;
más bien, desea que todos alcancen el arrepentimiento”. (2 Pedro 3:9.) Que el celo ejemplar de nuestros hermanos
de países pobres económicamente nos sirva de estímulo. La aparente tardanza de Armagedón está permitiendo el
recogimiento de centenares de miles de personas en estos países y de muchas otras en territorios bien trabajados.
No nos quepa la menor duda: “El gran día de Jehová está cerca. Está cerca, y hay un apresurarse muchísimo de
él”. (Sofonías 1:14.) Nosotros también deberíamos apresurarnos en dar un testimonio completo final.
es12 Marzo - Jueves 15 de marzo
Sean obedientes a los que llevan la delantera entre ustedes, y sean sumisos, porque ellos están velando
por las almas de ustedes como los que han de rendir cuenta (Heb. 13:17).
Jehová emplea su espíritu para conducir en la dirección que desea a su organización, la cual tiene una parte
terrestre y otra celestial. En la visión de Ezequiel se representa a esta última como un carruaje que avanza
imparable por los aires para cumplir el propósito divino. ¿Qué impulsa a este vehículo a tomar un rumbo u otro?
El espíritu santo (Eze. 1:20, 21). Lógicamente, esa misma fuerza guía a la otra parte de su organización, la parte
terrestre. Por eso, al obedecer lealmente las instrucciones que esta nos da, estamos avanzando al paso del
carruaje de Jehová y cooperando con su espíritu. w10 15/4 2:12
km 6/07. pág, 3. Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
15. ¿Qué representa el carruaje descrito en el capítulo 1 de Ezequiel? Este resplandeciente vehículo
representa la parte invisible de la organización de Dios, compuesta por todas las fieles criaturas de espíritu
de Jehová. Dios va montado en él en el sentido de que lo utiliza para realizar sus propósitos (Sal. 103:20;
Eze. 1:22, 25, 26, 28). Este carro efectúa la voluntad divina con rapidez y se desplaza cuando y hacia donde
el espíritu de Dios lo impele (Eze. 1:12, 14) [25 de junio, od pág. 9; w91 15/3 págs. 10, 11].
w91 15/3 págs. 10, 11. - ¿Cómo benefició a Ezequiel la visión del carro celestial? ¿Cómo ha afectado el
entendimiento de la visión del carro celestial a la clase Ezequiel y a la gran muchedumbre hoy día??
Ruedas dentro de ruedas
6 Había otro detalle extraordinario. Cada rueda tenía una rueda dentro... una del mismo diámetro y transversal
a la rueda base. Solo así podía decirse que las ruedas “iban en sus cuatro lados respectivos” (versículo 17). Las
ruedas podían cambiar de dirección instantáneamente porque había un lado de las ruedas hacia cada dirección.
Las ruedas ajustaban la dirección de su movimiento a la que tomaban los cuatro querubines. Sobre las cuatro
ruedas, la carrocería del carro de Dios podía transportarse sostenida invisiblemente, como lo hace una poderosa
embarcación que, sostenida por un colchón de aire, se desliza rápidamente sobre el agua.
7 ¿De dónde venía este poder de las ruedas de ajustarse a todos los movimientos de los cuatro querubines?
Del espíritu santo del Dios Todopoderoso. El versículo 20 dice: “Adondequiera que el espíritu se inclinaba a ir,
ellas iban [...] El espíritu de la criatura viviente estaba en las ruedas”. La misma fuerza activa invisible de Dios
que estaba en los querubines se hallaba en aquellas ruedas.
8 Se hace referencia a las ruedas por el término “rodaje”. (Ezequiel 10:13.) Es patente que se las llama así por
lo que hace cada rueda. Se mueve mediante rodar. El designar así esta parte del carro celestial destaca la
velocidad con que se mueve este vehículo. Aunque sus ruedas se movían tan rápidamente, siempre podían ver
el camino en que iban, por la plenitud de ojos que tenían.
9 Pero alcemos la mirada ahora y veamos qué hay más arriba de estas cuatro altísimas ruedas de rápido
movimiento. El versículo 22 del capítulo 1 de Ezequiel dice: “Y sobre las cabezas de las criaturas vivientes había
la semejanza de una expansión como el chispear de hielo sobrecogedor, extendida sobre sus cabezas por
encima”. La expansión, aunque sólida, era translúcida, “como el chispear de hielo sobrecogedor”. Chispeaba
como miles de diamantes al dar el sol contra ellos. Sí; ¡una vista muy impresionante!
El glorioso Conductor del carro
10 Evidentemente el carro se detiene para que su Conductor hable a Ezequiel. Por encima de la expansión hay
algo semejante a un trono con la apariencia del zafiro, o de color azul intenso. Sobre el trono hay Alguien cuya
apariencia es como la de un hombre terrestre. La forma humana era la mejor manera de ayudar a Ezequiel a
comprender esta manifestación divina. Pero aquella forma humana está envuelta en gloria, de modo que
resplandece como el electro, una brillante aleación de plata y oro. ¡Qué refulgente belleza! Desde la cintura de
esta forma semejante a la de un hombre, esta elegante gloria se extiende tanto hacia arriba como hacia abajo.
Por lo tanto toda aquella forma estaba rodeada de gloria. Esto indica que Jehová es indescriptiblemente glorioso.
Además, el Conductor del carro va acompañado de un hermoso arco iris. ¡Qué calma y tranquilidad comunica un
arco iris después de una tormenta! Por esa actitud de calma, Jehová mantiene en perfecto equilibrio sus atributos
de sabiduría, justicia, poder y amor.
11 El carro y el trono de Jehová están rodeados de luz y hermosos colores. ¡Qué contraste con Satanás, el
príncipe de las tinieblas y de lo oculto! ¿Y cómo afectó todo esto a Ezequiel? “Cuando llegué a verla —dice—,
entonces caí sobre mi rostro, y empecé a oír la voz de uno que hablaba.” (Ezequiel 1:28.)
Lo que representó el carro
12 ¿Qué representa este carro maravilloso? A la organización celestial de Jehová Dios. Está compuesta de
todas sus santas criaturas celestiales de la región invisible: serafines, querubines y ángeles. Puesto que Jehová
es el Dios Altísimo, todas sus criaturas de espíritu —celestiales— están sujetas a él, y él las conduce en el
sentido de que las domina benévolamente y las utiliza según su propósito. (Salmo 103:20.)
13 Jehová conduce a esta organización como si estuviera en un carro, y la mueve hacia donde Su espíritu la
impele. La organización no está en desenfreno, sin control ni supervisión inteligente. Dios no deja que esta
organización vaya en cualquier dirección que ella quiera ir; más bien, ella sigue las direcciones de él. Juntos,
todos los que la componen se mueven adelante en unidad hasta el logro pleno de los objetivos de Dios. ¡Qué
maravillosa organización celestial se revela en esta visión del carro celestial de cuatro ruedas de Jehová en
marcha! En conformidad con esto, se representa a la organización de Jehová como una estructura cuadrada, en
perfecto equilibrio.
Nombrado atalaya
14 Pero ¿a quién representa el profeta Ezequiel? Por los hechos de la historia está claro que el grupo de los
testigos de Jehová ungidos por espíritu ha estado asociado con el carro celestial. Por eso, Ezequiel es una buena
representación del resto ungido de los testigos de Jehová desde 1919. Espiritualmente, la organización celestial
de Dios se comunicó con el resto ungido en aquel año, para revivificarlos como testigos de Jehová para todo el
mundo. (Compárese con Revelación 11:1-12.) En aquel tiempo esa organización semejante a un carro estaba en
marcha, tal como lo está hoy. De hecho, sus ruedas de progreso se mueven más rápidamente que nunca.
¡Jehová se transporta adelante con rapidez!
15 Ezequiel quiso saber por qué había llegado este carro celestial hasta donde él y se había detenido allí. Supo
esto cuando oyó la voz de Aquel que estaba sentado sobre el carro. Ezequiel se postró ante la grandeza de este
impresionante espectáculo. Escuche mientras la voz del Conductor del carro celestial dice: “Hijo del hombre,
plántate sobre tus pies para hablar contigo”. (Ezequiel 2:1.) Jehová entonces comisiona a Ezequiel para que sirva
de atalaya y dé advertencia a la casa rebelde de Israel. Hasta se le comisiona a hablar en el nombre de Dios. El
nombre de Ezequiel significa “Dios Fortalece”. Así que Dios ha fortalecido a la clase Ezequiel y los ha enviado al
nombrarlos atalaya para la cristiandad.
16 La visión del carro celestial fue importante y asombrosa para Ezequiel, pero también lo preparó para
efectuar su comisión de atalaya que diera advertencia sobre la venidera destrucción de Jerusalén. Lo mismo ha
sido cierto respecto a la clase del atalaya hoy. Su entendimiento de la visión del carro celestial de Jehová en
marcha ha tenido un profundo efecto en el resto ungido. En 1931 el resto ungido aprendió más sobre la visión de
Ezequiel, como se reveló en Vindicación (el primer tomo). En aquel tiempo el resto ungido se llenó de tan
profundo aprecio que desde el número del 15 de octubre de 1931 hasta el del 1 de agosto de 1950 el diseño de
la portada de La Atalaya mostró en su esquina superior derecha un dibujo que presentaba el concepto de un
artista de la visión que se le dio a Ezequiel del carro celestial. Así, la clase Ezequiel ha cumplido con la comisión
que se le dio, y ha estado sirviendo de atalaya, dando la advertencia divina. ¡Nunca había estado más cerca el
tiempo de la ardiente destrucción de la cristiandad por Jehová entronizado en su carro celestial!
17 Hoy, “una gran muchedumbre” de personas mansas como ovejas se asocia con el resto ungido. (Revelación
7:9.) Juntos proclaman la advertencia de la destrucción que vendrá sobre la cristiandad y todo este diabólico
sistema de cosas. Esta obra de advertir va a buen paso, y, como se indica en Revelación 14:6, 7, los ángeles la
apoyan.
uw. Cap.15 , pág, 117 ¿Cómo dirige Jehová a su organización? -
¿Qué información respecto a la organización de Jehová revela la Biblia, y por qué es importante para
nosotros?
MEDIANTE las Escrituras inspiradas, Jehová nos da vislumbres de su maravillosa organización celestial (Isa.
6:2, 3; Eze. 1:1, 4-28; Dan. 7:9, 10, 13, 14). Aunque nosotros no podemos ver a criaturas de espíritu, él nos da a
conocer maneras como la actividad de los santos ángeles afecta a los verdaderos adoradores en la Tierra (Gén.
28:12, 13; 2 Rey. 6:15-17; Sal. 34:7; Mat. 13:41, 42; 25:31, 32). La Biblia también describe la parte visible de la
organización de Jehová y nos ayuda a entender cómo Dios la dirige. El que verdaderamente tengamos
comprensión espiritual de estas cosas nos ayudará a ‘andar de una manera digna de Jehová a fin de que le
agrademos plenamente’. (Col. 1:9, 10.)
kj. cap.15 , pág, 279. párr. 3. - ¿Cómo fue prefigurado o tipificado el “atalaya” del Creador, y cuándo?
3 El “atalaya” del Creador para nuestro día fue prefigurado o tipificado. ¿Por quién? Por el profeta Ezequiel,
durante aquellos seis años críticos que terminaron con la primera destrucción de Jerusalén en 607 a. de la E.C.
Ezequiel fue comisionado como profeta y atalaya en el año 613 a. de la E.C. (Ezequiel 1:1-3; 3:17-21) Pero ahora,
antes que le llegue a su lugar de destierro en Babilonia el informe de la destrucción de Jerusalén, se le recuerda
que, como atalaya, es responsable de las vidas del pueblo escogido de Dios. Después de registrar los mensajes
que se le pidió que entregara contra siete naciones que habían maltratado al pueblo escogido de Dios (Ezequiel,
capítulos veinticinco a treinta y dos), el profeta escribe
kj. cap. 11 , pág, 210. párr. 40. - Después de aquel movimiento del carro celestial de Jehová a la cúspide
de la montaña, Ezequiel fue puesto en posición de hacer ¿qué, y cuándo vio de nuevo el carro, y por
cuánto tiempo profetizó?
: 40 Después que el carro celestial de Jehová ocupó su posición sobre el monte de los Olivos, a Ezequiel mismo
se le puso en posición de declarar las visiones proféticas que tenían que ver con la Jerusalén de su día. No fue
sino hasta dieciocho años y medio después, lo cual fue trece años y medio después de la destrucción de
Jerusalén, que Ezequiel vio otra vez el “carro” simbólico de Jehová. (Ezequiel 40:1-6; 43:1-17) En este tiempo
posterior recibió un mensaje profético de otra clase del Conductor Divino del carro celestial. Ezequiel continuó
siendo profeta de Jehová hasta el principio del año vigésimo séptimo de su destierro en Babilonia. (Ezequiel 29:17-
21) De modo que durante veintiún años y nueve meses sirvió de testigo profético de Jehová.—Ezequiel 1:1-3.
kj. cap. 3 , pág, 36-37. párr. 3. - ¿Qué indica en cuanto a su libro profético el que Ezequiel fechara y
situara los asuntos, y cuándo vino sobre él la mano de Jehová por primera vez?
3 En armonía con ello, el año 613 a. de la E.C., el año en que Ezequiel tuvo originalmente la visión del carro de
Dios, fue el “año quinto del destierro del rey Joaquín.” Ezequiel mismo estaba en el año treinta de su vida. Nada de
lo que sucedió fue imaginario o mítico, sino realmente histórico, y por eso como historiador Ezequiel fechó los
asuntos definitivamente en las palabras de apertura de su libro profético, escribiendo: “Ahora bien, aconteció en el
año treinta, en el mes cuarto [el mes lunar Tamuz], en el día cinco del mes, mientras yo estaba en medio del
pueblo desterrado junto al río Kebar, que los cielos fueron abiertos y empecé a ver visiones de Dios. En el día
cinco del mes [5 de Tamuz], es decir, en el año quinto del destierro del rey Joaquín, la palabra de Jehová le ocurrió
específicamente a Ezequiel hijo de Buzi el sacerdote en la tierra de los caldeos junto al río Kebar, y sobre él en
aquel lugar llegó a estar la mano de Jehová.” (Ezequiel 1:1-3) De modo que esto fue para fines de la primavera de
613 a. de la E.C.
kj. cap. 3 , pág, 37-38. párr. 5. - En Ezequiel 1:4-9, ¿cómo describió el profeta a las cuatro criaturas
vivientes?
5 “Y empecé a ver, y, ¡mire! había un viento tempestuoso que venía del norte, una gran masa de nubes y fuego
trémulo, y tenía un resplandor todo alrededor, y de en medio de ello había algo como el parecer de electro, de en
medio del fuego. Y de en medio de él había la semejanza de cuatro criaturas vivientes, y esto era lo que parecían:
tenían la semejanza del hombre terrestre. Y cada una tenía cuatro caras, y cada una de ellas cuatro alas. Y sus
pies eran pies rectos, y la planta de sus pies era como la planta del pie de un becerro; y resplandecían como con el
fulgor de cobre bruñido. Y había las manos de un hombre debajo de sus alas en sus cuatro lados, y las cuatro
tenían sus caras y sus alas. Sus alas se unían una a la otra. No se volvían cuando iban; iban cada una derecho
adelante.”—Ezequiel 1:4-9.
be. cap. 47 , pág, 247. párr. 2. - Uso eficaz de medios visuales
El ejemplo de los más grandes Maestros. Jehová enseñó lecciones valiosas mediante ayudas visuales difíciles
de olvidar. Una noche llevó a Abrahán al aire libre y le dijo: “Mira hacia arriba, por favor, a los cielos, y cuenta las
estrellas, si es que se te hace posible contarlas. [...] Así llegará a ser tu descendencia” (Gén. 15:5). Aun cuando la
promesa parecía irrealizable desde la óptica humana, Abrahán se sintió profundamente conmovido y puso fe en
Dios. En otra ocasión, Jehová envió a Jeremías a la casa de un alfarero para que viera al artesano moldear el
barro en su taller. ¡Qué modo tan impactante de enseñar que el Creador ejerce autoridad sobre el hombre! (Jer.
18:1-6.) ¿Y acaso olvidaría alguna vez Jonás la lección de misericordia que Jehová le dio utilizando una calabaza
vinatera? (Jon. 4:6-11.) Algunos profetas incluso recibieron la orden divina de escenificar los mensajes proféticos
valiéndose de determinados objetos (1 Rey. 11:29-32; Jer. 27:1-8; Eze. 4:1-17). El tabernáculo y el templo son, en
sí mismos, representaciones que nos ayudan a comprender realidades celestiales (Heb. 9:9, 23, 24). Dios también
empleó muchas visiones para transmitir información importante (Eze. 1:4-28; 8:2-18; Hech. 10:9-16; 16:9, 10; Rev.
1:1).
fm. cap.1 , pág, 14-15. párr. 21. - Comparando la visión de Revelación con la profecía de Ezequiel, ¿qué
descubrimos que representan las “cuatro criaturas vivientes” de la visión de Juan? - ¿Por qué había cuatro
criaturas, cada una con una cara diferente?
20 Las “criaturas vivientes” así descritas en Revelación 4:6-8 representan a los querubines de Dios, cuya primer
aparición ante los ojos humanos se describe en Génesis 3:24, después de la expulsión del pecador Adán y su
esposa Eva del Jardín de Edén. En Ezequiel 1:5, 13, 14, 15, 19, 20, 21, 22 y 10:15, 18, 20, a los querubines que
se movían al lado de las tremendas ruedas del carro del trono de Dios se les llama “criaturas vivientes,” y Ezequiel
10:1-22 directamente llama a las criaturas vivientes “querubines.” Mientras que en la visión de Ezequiel cada
criatura viviente querúbica tiene cuatro caras, a saber, las de un hombre enfrente, de un león a la derecha, de un
toro (querubín) a la izquierda, de un águila detrás, los querubines que se ven en la visión de Juan tienen una cara
individual cada uno, y cada un tiene respectivamente una de las cuatro caras que se ve en la visión de Ezequiel.
(Ezequiel 1:5, 6, 10, 11; 10:14, 20-22) Así, cada uno de estos querubines o criaturas vivientes daría prominencia
particular a la cualidad distinguidora especial que representara la cara.
re. cap. 14 , pág, 80. párr. 19. - ¿Qué representan las cuatro criaturas vivientes, y cómo lo sabemos?
19 ¿Qué representan estas criaturas? Una visión informada por otro profeta, Ezequiel, nos ayuda a encontrar la
respuesta. Ezequiel vio a Jehová entronizado sobre un carro celestial, al que acompañaban criaturas vivientes que
incorporaban en sí características semejantes a las que describe Juan. (Ezequiel 1:5-11, 22-28.) Después,
Ezequiel de nuevo vio aquel carro-trono acompañado por las criaturas vivientes. Esta vez, sin embargo, llamó
querubines a las criaturas vivientes. (Ezequiel 10:9-15.) Las cuatro criaturas vivientes que Juan ve tienen que
representar a los muchos querubines de Dios... criaturas de alto rango en Su organización celestial. Para Juan no
sería raro ver a querubines tan cerca de la persona de Jehová, puesto que en el arreglo del tabernáculo de la
antigüedad había dos querubines de oro desplegados sobre la cubierta del arca del pacto, que representaba el
trono de Jehová. De entre estos querubines la voz de Jehová emitió mandamientos a la nación. (Éxodo 25:22;
Salmo 80:1.)
kj. cap. 4 , pág, 72. párr. 38. - ¿De qué manera se le ofreció el rollo a Ezequiel, y qué pregunta surge en
cuanto a la aceptación de éste?
38 La mano que se alargó hacia Ezequiel para ofrecerle el rollo fue probablemente una mano que estaba debajo
de un ala de una de las cuatro criaturas vivientes querúbicas que acompañaban el carro celestial de Jehová.
(Ezequiel 1:8) Después se informa que la mano de uno de estos querubines fue utilizada para poner fuego en la
mano del “hombre vestido con el lino.” (Ezequiel 10:6-8) Pero, ¿aceptó Ezequiel de aquella mano el rollo a pesar
de su contenido revelado y entonces se lo comió, haciéndolo parte de sí mismo? Como “señal” o “portento” para el
futuro, ¿qué indicó él que haría el resto de testigos ungidos de Jehová en este siglo veinte?
kj. cap. 10 , pág, 192-193. párr. 27. - ¿Qué declaración hizo ahora Ezequiel acerca de los querubines, y
qué indica el movimiento de las ruedas junto a ellos?
27 De las ruedas ahora el profeta Ezequiel dirigió su consideración a los querubines acompañantes.
Evidentemente mirando primero el lado izquierdo de la criatura viviente querúbica, Ezequiel comenta acerca de
ellos como sigue: “Y cada uno tenía cuatro caras. La primera cara era la cara del querubín [una cara de toro, en
Ezequiel 1:10], y la segunda cara era la cara de hombre terrestre, y la tercera era la cara de un león, y la cuarta
era la cara de un águila. Y los querubines se levantaban —era la misma criatura viviente que había visto junto al río
Kebar— y cuando los querubines iban, las ruedas iban al lado de ellos; y cuando los querubines alzaban sus alas
para estar bien arriba de la tierra, las ruedas no cambiaban de dirección, aun ellas mismas, de al lado de ellos.
Cuando éstos se detenían, ellas se detenían; y cuando éstos se levantaban, ellas se levantaban con ellos, porque
el espíritu de la criatura viviente estaba en ellas.” (Ezequiel 10:14-17) Así, pues, había cooperación perfecta entre
las ruedas y los querubines. No había ninguna falta de armonía o desorganización en cuanto a este carro celestial
de Jehová.
kj. cap. 3 , pág, 38-39. párr. 8. - ¿De qué eran las caras de las cuatro criaturas vivientes, y en qué posición
estaban sus alas?
8 Además de su par de alas superiores y su par de alas inferiores y sus pies rectos como los de un becerro,
resplandecientes como el cobre bruñido, había otros rasgos prominentes que caracterizaban a los querubines de la
visión de Ezequiel. ¿Qué se dice de sus cabezas? Ezequiel escribe: “Y en cuanto a la semejanza de sus caras, las
cuatro tenían una cara de hombre con una cara de león a la derecha, y las cuatro tenían una cara de toro a la
izquierda; las cuatro también tenían una cara de águila. Así eran sus caras. Y sus alas se extendían hacia arriba.
Cada una tenía dos que se unían, y dos cubrían sus cuerpos.”—Ezequiel 1:10, 11.
cl. cap. 11 , pág, 166-167. párr. 20. - ¿Qué aprendemos sobre Jehová al examinar cómo trató a Israel? -
¿Por qué es el león un símbolo adecuado de la justicia de Jehová?
20 Aprendemos mucho acerca del Creador al examinar cómo trató a Israel. Comprendemos que sus ojos —que
todo lo contemplan— ven las injusticias y que le afecta mucho lo que observa (Proverbios 15:3). Asimismo nos
reconforta saber que muestra misericordia siempre que hay base para ello. Además, su justicia jamás es
precipitada. Debido a su paciencia, muchos llegan a creer, erróneamente, que nunca castigará a los malvados,
pero de ningún modo es así. La relación que mantuvo con Israel nos enseña también que la paciencia divina tiene
límites. Jehová sostiene con firmeza la justicia. A diferencia del hombre, que con frecuencia no se atreve a
pronunciarse a favor de ella, él siempre tiene el valor de hacerlo. De ahí que sea muy apropiado que el león, como
símbolo de la justicia valerosa, esté asociado a la presencia y el trono de Dios (Ezequiel 1:10; Revelación
[Apocalipsis] 4:7). Así pues, podemos estar seguros de que él cumplirá su promesa de eliminar la injusticia de la
Tierra. Su criterio a la hora de juzgar pudiera resumirse así: firmeza cuando es necesario, misericordia cuando es
posible (2 Pedro 3:9).
kj. cap. 3 , pág, 41. párr. 13. - ¿Con qué comparaciones describió Ezequiel el resplandor de las cuatro
criaturas vivientes, y su velocidad?
13 “E iban cada una derecho adelante. Adondequiera que el espíritu se inclinaba a ir, iban ellas. No se volvían
mientras iban. Y en cuanto a la semejanza de las criaturas vivientes, su apariencia era como brasas ardientes de
fuego. Algo como la apariencia de antorchas se movía hacia atrás y hacia adelante entre las criaturas vivientes, y
el fuego era brillante, y del fuego salían relámpagos. Y de parte de las criaturas vivientes había un salir y un volver
como con la apariencia del relámpago.”—Ezequiel 1:12-14.
cl. cap. 20 , pág, 204-205. párr. 14,15. - ¿Qué nos enseña el carruaje divino que vio Ezequiel acerca de la
organización celestial de Jehová, y cómo se diferencia esta de las instituciones mundanas?
14 Hay un pasaje bíblico muy interesante que nos permite hacernos una ligera idea de la adaptabilidad de
Dios. Se trata de la visión que tuvo el profeta Ezequiel de Su organización celestial de criaturas espirituales.
En ella contempló un carruaje de imponente tamaño, el “vehículo” que Jehová mismo guía en todo momento.
Llama la atención cómo se movía: sus gigantescas ruedas tenían cuatro lados y estaban llenas de ojos, gracias a
lo cual lo veían todo, y cambiaban de dirección en el acto, sin detenerse ni dar la vuelta. Enorme como era, no se
desplazaba con la pesadez de una torpe máquina, sino a la velocidad del relámpago, virando incluso en ángulo
recto (Ezequiel 1:1, 14-28). En efecto, la organización divina es como el Soberano omnipotente que la dirige: tan
adaptable que se ajusta de continuo a las cambiantes situaciones y necesidades que afronta.
15 Los seres humanos han de contentarse con tratar de imitar una adaptabilidad tan perfecta. Muy a menudo,
tanto ellos como sus organizaciones son más rígidos que adaptables, más irrazonables que flexibles. A modo de
ilustración: un superpetrolero o un tren de mercancías impresionan por su tamaño y potencia. Pero ¿cómo
responden a los cambios repentinos de circunstancias? En el caso del pesado ferrocarril, cuando está a punto de
toparse con un obstáculo en la vía, no puede girar, ni tampoco frenar con facilidad, porque recorrería más de un
kilómetro antes de detenerse. De igual modo, el enorme barco petrolero puede avanzar unos ocho kilómetros
después de pararse los motores, y hasta si se pusieran en retroceso, aún surcaría unos tres kilómetros. Otro
tanto ocurre con las instituciones humanas de carácter rígido e irrazonable. Por orgullo, muchos hombres
rehúsan adaptarse a los cambios de necesidades y circunstancias. Tal rigidez causa la caída de empresas e
incluso gobiernos (Proverbios 16:18). ¡Qué alegría saber que Jehová y su organización no son así!
pm. cap.8 , pág, 143. párr. 42. - ¿Qué simbolizaron aquellos “cuernos,” y qué significa el que haya cuatro
de ellos?
42 El profeta Zacarías sabía que en las Escrituras Hebreas inspiradas se usa el cuerno para simbolizar una
potencia gubernamental de una nación o imperio. Aquellos cuatro cuernos simbólicos no necesariamente
representan cuatro naciones o imperios individuales que hasta entonces hubieran dispersado a las gentes de Judá,
Israel y Jerusalén y arruinado sus ciudades. En la Escritura, el número cuatro tiene un significado simbólico. Por
ejemplo, al usar cuatro con relación a los vientos, los cuatro vientos de los cielos sería una referencia a todas las
partes o ángulos de los cielos. O solo los cuatro vientos se referirían a todas las direcciones de la Tierra. (Ezequiel
37:9; Daniel 7:2) Las cuatro ruedas que pertenecían al carro celestial de Jehová que vio el profeta Ezequiel
sugerirían una base bien equilibrada para la transportación en el caso del carro divino. (Ezequiel 1:15, 21) Por
consiguiente cuatro cuernos podrían significar todas las potencias gubernamentales que tuvieran que ver con el
asunto o estuvieran envueltas en él, y no solo cuatro potencias literales de ésas, en función desde todas las
direcciones y sin que hubiese desequilibrio porque se hubiese omitido alguna parte.
w85 . 1/3, pág 16. párr. 2.¿Qué condiciones abundan en la organización de Jehová, y a qué pregunta nos
lleva esto?
2 Al igual que la organización celestial, la organización teocrática que Jehová tiene en la Tierra es permanente
también. Además, puesto que Jehová es la Fuente de energía dinámica, hace que ‘los que esperan en él abunden
en plena potencia’ (Isaías 40:29-31). Su organización está llena de actividad y progresa constantemente.
(Compárese con Ezequiel 1:15-21.) Las 47.869 congregaciones de los testigos de Jehová en 203 países por toda
la Tierra están bien organizadas para seguir participando con celo en la obra del Reino (Mateo 24:14). ¿Cómo se
ha formado esta dinámica organización mundial?
kj. cap. 3 , pág, 41-42. párr. 15. - ¿Cómo describe Ezequiel las ruedas en cuanto a su composición y
movimientos?
15 “Mientras seguía viendo las criaturas vivientes, pues, ¡mire! había una rueda en la tierra al lado de las criaturas
vivientes, junto a las cuatro caras de cada una. En cuanto a la apariencia de las ruedas y su estructura, era como
el refulgir del crisólito; y las cuatro tenían una sola semejanza. Y su apariencia y su estructura eran tal como
cuando una rueda resultaba estar en medio de una rueda. Al ir iban en sus cuatro lados respectivos. No se volvían
en otra dirección cuando iban. Y en cuanto a sus llantas, tenían tal altura que asustaban; y sus llantas estaban
llenas de ojos alrededor de las cuatro. Y cuando las criaturas vivientes iban, las ruedas iban al lado de ellas, y
cuando a las criaturas vivientes se les alzaba de la tierra, a las ruedas se les alzaba. Adondequiera que el espíritu
se inclinaba a ir, ellas iban, inclinándose el espíritu a ir allí; y las ruedas mismas eran alzadas cerca de ellas, al
lado, porque el espíritu de la criatura viviente estaba en las ruedas. Cuando iban, éstas iban; y cuando se
quedaban quietas, éstas se quedaban quietas; y cuando se les alzaba de la tierra, a las ruedas se les alzaba cerca
de ellas, al lado, porque el espíritu de la criatura viviente estaba en las ruedas.”—Ezequiel 1:15-21.
fm. cap.15 , pág, 19-20. párr. 31,32. - ¿De qué dos modos puede decirse que las cuatro criaturas estaban
“en medio del trono”?
31 En lo que respecta a las cuatro criaturas vivientes, el apóstol Juan dice que estaban “en medio del trono y
alrededor del trono.” (Revelación 4:6) ¿Cómo es posible tal cosa cuando el mismo Señor Dios el Todopoderoso
está sentado sobre el trono? De este modo: Las cuatro criaturas vivientes estaban en el medio con el trono, porque
el trono ocupaba la posición central, y las cuatro criaturas vivientes estaban en el centro con él. Más allá del trono
de Dios y todo alrededor de él por los cuatro lados estaban sentadas las veinticuatro personas de mayor edad en
sus tronos. (Revelación 4:4) La expresión “en medio del trono” también pudiera significar que, cuando se miraba al
trono en dirección a cada uno de sus cuatro lados, había una criatura viviente en el medio de ese lado del trono. En
otras palabras, las cuatro criaturas vivientes no estaban en las cuatro esquinas del trono o de su plataforma, como
sucedía en el caso de las cuatro criaturas vivientes querúbicas a las cuales vio el profeta Ezequiel, una al lado de
cada una de las cuatro ruedas sobre las cuales iba la plataforma del carro del trono de Dios.—Ezequiel 1:15-22.
32 Entonces, ¡qué bien encaja la posición de Jehová entre estas criaturas vivientes con las palabras de Salmo
99:1! Dicen: “Jehová mismo ha llegado a ser rey. . . . Está sentado sobre los querubines.”
re. cap. 14 , pág, 80. párr. 20. - ¿De qué manera se puede decir que las cuatro criaturas vivientes están
“en medio del trono y alrededor del trono”?
20 Estas cuatro criaturas vivientes están “en medio del trono y alrededor del trono”. ¿Qué quiere decir esto,
exactamente? Pudiera significar que están situadas alrededor del trono de tal manera que haya una en el medio de
cada lado. Por eso los traductores de la versión de la Biblia en inglés Today’s English Version parafrasearon la
expresión griega original de esta manera: “rodeando el trono en cada uno de sus lados”. También pudiera ser que
la expresión significara que las cuatro criaturas vivientes están en la posición central en el cielo donde está el
trono. Probablemente por eso la Versión Popular vierte esta frase: “En el centro, donde estaba el trono, y a su
alrededor”. Lo importante es que los querubines están cerca del trono de Jehová, como lo estuvieron los
querubines que Ezequiel observó en cada esquina del carro que representó a la organización de Jehová.
(Ezequiel 1:15-22.) Todo esto armoniza con las palabras de Salmo 99:1: “Jehová mismo ha llegado a ser rey. [...]
Está sentado sobre los querubines”.
w10 . 15/4, pág 9-10. párr. 12. - Según indica la visión de Ezequiel, ¿cómo guía Jehová a su
organización? - ¿Cómo demostramos que estamos trabajando en armonía con el espíritu?
12 En segundo lugar, Jehová emplea su espíritu para conducir en la dirección que desea a su organización, la
cual tiene una parte terrestre y otra celestial. En la visión de Ezequiel se representa a esta última como un carruaje
que avanza imparable por los aires para cumplir el propósito divino. ¿Qué impulsa a este vehículo a tomar un
rumbo u otro? El espíritu santo (Eze. 1:20, 21). Lógicamente, esa misma fuerza guía a la otra parte de su
organización, la parte terrestre. Por eso, al obedecer lealmente las instrucciones que esta nos da, estamos
avanzando al paso del carruaje de Jehová y cooperando con su espíritu (Heb. 13:17).
g87. 8/10 , pág, 31. - Los glaciares... ese “hielo sobrecogedor”
LOS glaciares se forman cuando grandes masas de nieve no derretida se cristalizan en apretados bloques de
hielo, acumulándose en las laderas de las montañas. A esta formación se la denomina glaciar de valle. Cuando la
acumulación de hielo es muy densa, su propio peso hace que la masa helada se deslice hacia un valle o hacia el
mar. Los icebergs son grandes bloques de hielo que se han desprendido del extremo del glaciar y se han
precipitado al mar.
Algunos glaciares de valle son tan extensos como grandes ríos. De hecho, son “ríos de hielo”. Otras
formaciones, llamadas glaciares continentales, abarcan zonas inmensas, como la Antártida y Groenlandia.
Los glaciares son almacenes de agua congelada que producen el “chispear de hielo sobrecogedor”, otra
creación de Jehová. (Ezequiel 1:22; Job 37:10.)
kj. cap. 10 , pág, 186. párr. 11. - Cuando el hombre vestido de lino entró para obtener las brasas
ardientes, ¿dónde estaba la gloria de Jehová, y qué efecto tenía esto en el templo, de modo que los
querubines llamaron la atención a ello de qué manera?
11 De modo que la gloria de Jehová había dejado el trono de zafiro que había sobre aquella expansión semejante
a hielo que estaba sobre las ruedas y los querubines situados junto a ellas y todavía estaba sobre el umbral del
Santísimo del templo cuando se le dijo al hombre vestido de lino que obtuviera brasas de fuego. (Ezequiel 1:25-27;
10:1, 2) En cuanto al templo debajo de la gloria de Jehová, llegó a estar lleno de una nube milagrosa, lo cual
mostraba que Jehová dominaba el templo y nadie más podía entrar en él. (Compare con 1 Reyes 8:10-13;
Revelación 15:8.) Tan brillante era la gloria de Jehová sobre el templo que su resplandor llenaba el patio enfrente
del santuario del templo. La presencia de Jehová en el templo para ejecutar su decisión judicial era sumamente
importante. Tan merecedora de atención era que los cuatro querubines situados junto a las ruedas del carro
pusieron en movimiento sus alas, no para alejarse volando con el carro, sino para hacer un sonido poderoso. Si
alguien hubiera estado en el patio exterior, podría haber oído el sonido. Pudiera haber sido como trueno
ensordecedor, como cuando Dios Todopoderoso habla.—Compare con Éxodo 20:18, 19; Juan 12:28-30.
kj. cap. 3 , pág, 53-54. párr. 40. - Ante la visión de la “semejanza de la gloria de Jehová,” ¿qué se sintió
impelido a hacer Ezequiel, y al discernir la organización celestial de Jehová, ¿qué se sintieron impelidos a
hacer los del resto ungido de este siglo?
40 Ante la “semejanza de la gloria de Jehová” contemplada en visión el sacerdote Ezequiel se sintió impelido
irresistiblemente a caer sobre su rostro, a postrarse. Deseaba saber por qué este carro celestial había llegado
adonde estaba él y se había detenido. Lo averiguó cuando le llegó una voz procedente de Aquel que estaba
entronizado sobre el carro, sobre la “semejanza de una expansión como el chispear de hielo sobrecogedor.”
(Ezequiel 1:22, 26-28) Así mismo, cuando los del resto ungido de los testigos cristianos de Jehová de este siglo
discernieron la organización celestial de Jehová, se llenaron de temor sobrecogedor. Se sintieron obligados más
fuertemente a adorarlo a Él y llegar a ser testigos de su nombre gloriosamente histórico, Jehová. Habiendo
terminado la I Guerra Mundial el 11 de noviembre de 1918, y habiendo empezado el mundo posbélico, prestaron
intensa atención en el año 1919, después de su reavivamiento, para oír lo que Jehová les decía por medio de Su
organización semejante a carro.
kj. cap. 3 , pág, 43-45. párr. 19. - ¿Qué vio Ezequiel sobre las cuatro ruedas, y qué sonido oyó que
producían las alas de las criaturas vivientes?
19 Miremos ahora, con Ezequiel, más arriba de las cuatro ruedas de altura que asusta y veamos qué hay arriba.
Hay, por decirlo así, el piso del carro, pues Ezequiel pasa a decir: “Y sobre las cabezas de las criaturas vivientes
había la semejanza de una expansión como el chispear de hielo sobrecogedor, extendida sobre sus cabezas
arriba. Y bajo la expansión sus alas estaban rectas, una a la otra. Cada una tenía dos alas que cubrían de este
lado y cada una tenía dos que cubrían del otro lado sus cuerpos. Y llegué a oír el sonido de sus alas, un sonido
como el de vastas aguas, como el sonido del Todopoderoso, cuando iban, el sonido de un tumulto, como el sonido
de un campamento. Cuando se detenían, bajaban sus alas.”—Ezequiel 1:22-24.
w70 . 1/5, pág 271-272. párr.35,36. - ¿Qué simbolizan los rasgos de los querubines? - ¿Qué vio Ezequiel
precisamente sobre los querubines y ruedas, y qué oyó?
35 Criaturas según la descripción de esas criaturas vivientes querúbicas no existen, por supuesto, en los
cielos, en la región invisible de los espíritus. Por esta razón los varios rasgos de su apariencia aparentemente
grotesca eran símbolos de buenas cualidades como las que son sobresalientes en el hombre, el león, el toro, el
águila, y otras criaturas aladas. Interesantes como son estas cualidades, aquí por el momento estamos
interesados más en lo que había más arriba de las cuatro criaturas vivientes querúbicas y sobre las ruedas que
estaban a los lados de ellas. ¿Qué vio allá arriba el profeta Ezequiel? Nos dice él:
36 “Y sobre las cabezas de las criaturas vivientes había la semejanza de una expansión como el chispear de
hielo sobrecogedor, extendida sobre sus cabezas arriba. Y bajo la expansión sus alas estaban rectas, una a la
otra. Cada una tenía dos alas que cubrían de este lado y cada una tenía dos que cubrían del otro lado sus
cuerpos. Y llegué a oír el sonido de sus alas, un sonido como el de vastas aguas, como el sonido del
Todopoderoso, cuando iban, el sonido de un tumulto, como el sonido de un campamento. Cuando se detenían,
bajaban sus alas.”—Eze. 1:22-24.
cl. cap. 3 , pág, 31-32. párr. 16. - ¿Qué relación hay entre la santidad y la belleza? Dé un ejemplo. -
¿Cómo resaltan la limpieza, la pureza y la luz las descripciones de Jehová que aparecen en las visiones?
16 En primer lugar, las Escrituras relacionan lo santo con lo bello. Así, Isaías 63:15 señala que el cielo es la
“excelsa morada de santidad y hermosura” de Dios. La belleza nos atrae. Observe, por ejemplo, la lámina de la
página 33. ¿No le llama la atención? ¿En qué reside su encanto? Fíjese en lo pura que parece el agua. Hasta el
aire debe de estar limpio, porque el cielo es azul y se ven como destellos de luz. Ahora bien, si se modificara el
paisaje, de modo que el arroyo estuviera lleno de basura, los árboles y las piedras pintarrajeados y el aire
viciado, dejaría de atraernos y, de hecho, nos repelería. En efecto, de forma natural asociamos la belleza con la
limpieza, la pureza y la luz, palabras que suelen utilizarse al hablar de la santidad de Jehová. No es de extrañar
que nos cautiven las descripciones de nuestro santo Dios que ofrecen las visiones, donde irradia luz o
resplandece como el fuego, las gemas o los metales preciosos más relucientes y puros, destacándose así la
inmensa belleza y santidad del Creador (Ezequiel 1:25-28; Revelación 4:2, 3)..
w70 . 1/5, pág 272. párr. 38. - ¿Cómo describe Ezequiel al que venía en el carro y los efectos de luz que lo
rodeaban?
38 “Y llegó a haber una voz sobre la expansión que estaba sobre su cabeza. (Cuando se detenían, bajaban sus
alas.) Y sobre la expansión que había sobre sus cabezas había algo que en apariencia era como piedra de zafiro,
la semejanza de un trono. Y sobre la semejanza del trono había una semejanza de alguien que en apariencia era
como un hombre terrestre sobre él, arriba. Y llegué a ver algo como el fulgor de electro, como la apariencia de
fuego todo alrededor en el interior, desde la apariencia de sus caderas y hacia arriba; y desde la apariencia de sus
caderas y hacia abajo vi algo como la apariencia de fuego, y él tenía un resplandor todo alrededor. Había algo
como la apariencia del arco que ocurre en una masa de nubes en el día de una lluvia fuerte. Así era la apariencia
del resplandor que había alrededor. Era la apariencia de la semejanza de la gloria de Jehová. Cuando llegué a
verla, entonces caí sobre mi rostro, y empecé a oír la voz de uno que hablaba.”—Eze. 1:25-28.
fm. cap.1 , pág, 12. párr. 15. - ¿De qué manera fue la visión que tuvo Juan del trono de Dios más
inspiradora de temor reverente que la que tuvo el profeta Ezequiel? - ¿Qué simbolizan y anuncian los
relámpagos y voces y truenos?
15 Difiriendo del profeta Ezequiel, el apóstol Juan no describió el trono de Dios diciendo que tenía el resplandor de
una “piedra de zafiro.” (Ezequiel 1:26) Sin embargo, para Juan fue más inspirador de temor reverente, porque “del
trono proceden relámpagos y voces y truenos.” (Revelación 4:5) Relampagueos de deslumbrante iluminación
ciertamente salen despedidos del trono celestial de Dios, pero sus relámpagos también podrían emplearse como
flechas o proyectiles ardientes para matar instantáneamente a sus enemigos. También salen voces del trono de
Aquel que es el Creador de toda habla, voces que no hablan sin significado, sino que comunican mensajes que
están de acuerdo unos con otros y en armonía con la luz de la verdad. El trueno sigue al relámpago, y los
retumbos de trueno que salen del trono de Dios golpean con fuerza en los sentidos de la gente que observa y oye
el significado de los relampagueos de revelación divina. Estas cosas que proceden del trono celestial de Dios
denotan o anuncian que él está en su trono en este tiempo en que va a acontecer un suceso espectacular, tal
como cuando relampagueos, retumbos de trueno y sonidos como de cuerno acompañaron su presencia en el
monte Sinaí para dar los Diez Mandamientos.—Éxodo 20:18.
re. cap. 14 , pág, 76. párr. 6. - ¿Qué impresión de Jehová nos da Juan, y por qué es apropiada?
6 A diferencia de profetas anteriores que tuvieron visiones del trono de Jehová, Juan no da ninguna descripción
detallada del Santo que lo ocupa. (Ezequiel 1:26, 27; Daniel 7:9, 10.) Pero Juan nos da su impresión del que está
en el trono allí, de este modo: “Y el que está sentado es, en apariencia, semejante a una piedra de jaspe y a
una piedra preciosa de color rojo, y alrededor del trono hay un arco iris de apariencia semejante a una
esmeralda”. (Revelación 4:3.) ¡Qué incomparable magnificencia! Juan percibe una belleza serena, relumbrante,
como la de piedras preciosas lustrosas, relucientes. ¡Cuán apropiadamente concuerda esto con la descripción que
da el discípulo Santiago de Jehová como el “Padre de las luces celestes”! (Santiago 1:17.) Poco después de
escribir Revelación, Juan mismo declaró: “Dios es luz y no hay oscuridad alguna en unión con él”. (1 Juan 1:5.)
¡Cuán glorioso Personaje —superlativamente glorioso— en realidad es Jehová!
ip-1. cap. 8 , pág, 88. párr. 4. - ¿Por qué han de ser simbólicas las descripciones que se hacen de Jehová en
las visiones que aparecen en la Biblia? - ¿Qué revela en cuanto a Jehová la visión de Isaías?
4 A diferencia de Ezequiel, Daniel y Juan, Isaías no hace ninguna alusión a la apariencia de Jehová en su visión.
Además, todos esos relatos difieren en cuanto a lo que se ve en el cielo (Ezequiel 1:26-28; Daniel 7:9, 10;
Revelación [Apocalipsis] 4:2, 3). No obstante, hemos de tener presente la naturaleza de aquellas visiones y su
propósito. No son descripciones literales de la presencia de Jehová. El ojo físico no puede ver lo que es espiritual,
ni la mente humana, con sus limitaciones, alcanza a comprender la región espiritual. De ahí que las visiones
presenten en términos humanos la información que se quiere transmitir (compárese con Revelación 1:1). La visión
de Isaías no precisa una descripción de la apariencia de Dios, pues su propósito es que el profeta sepa que
Jehová está en Su santo templo, que es santo y que Sus juicios son puros.
kj. cap. 8 , pág, 142-143. párr. 5. - ¿Cómo trata de describir Ezequiel la apariencia gloriosa que tomó
Jehová, y qué clase de espíritu fue el que lo transportó a Jerusalén?
5 Ezequiel no describió muy detalladamente la apariencia que tomó Jehová en esta visión. Tenía una apariencia
ígnea, y de sus caderas hacia abajo había una apariencia de fuego. De sus caderas hacia arriba había un brillar,
“como el fulgor de electro.” A Ezequiel se le hace difícil describir la apariencia porque no se asemeja a la forma de
un hombre. Pero es imponente, gloriosa, tal como sucedió con la primera visión que tuvo Ezequiel del carro
celestial junto al río Kebar. (Ezequiel 1:26-28) Cuando esta apariencia de Jehová alargó lo que corresponde a una
mano humana (“la representación de una mano”) y tomó a Ezequiel por un “mechón” de su cabeza, ¿se sintió
Ezequiel como aquellos israelitas cuyo cabello arrancó el gobernador Nehemías porque estaba disgustado debido
a que no obedecían la ley de Dios? (Nehemías 13:25) Por supuesto, Dios no estaba disgustado con su profeta
Ezequiel, sino que le disgustaban las cosas que iba a mostrarle a Ezequiel en visión. Siendo levantado de este
modo, Ezequiel fue transportado en espíritu de Babilonia a Jerusalén a centenares de kilómetros al oeste.
Evidentemente el “espíritu” que lo llevó allí era el espíritu de inspiración.
w98 . 15/1, pág 10. párr. 1,2. – . ¿Por qué diríamos que es un gran privilegio servir a Jehová?
TRAS haber sufrido en prisión durante años, recibió la orden de comparecer ante el soberano del país.
Entonces los acontecimientos se precipitaron. El cautivo se encontró de repente al servicio del monarca más
poderoso del mundo de aquellos tiempos. Se le confirió un puesto de enorme responsabilidad y extraordinario
honor. José, cuyos pies habían estado sujetos con grilletes, andaba entonces con un rey (Génesis 41:14, 39-43;
Salmo 105:17, 18).
2 Hoy día, los seres humanos tenemos la oportunidad de entrar en el servicio de alguien mucho mayor que el
Faraón de Egipto. El Ser Supremo del universo nos invita a todos a servirle. ¡Qué imponente privilegio es hacerlo
y forjar una estrecha relación con Jehová, el Dios Todopoderoso! En las Escrituras se relaciona a Dios con el
poder majestuoso y el esplendor, así como con la serenidad, la belleza y la agradabilidad (Ezequiel 1:26-28;
Revelación [Apocalipsis] 4:1-3). El amor se evidencia en todas sus relaciones (1 Juan 4:8). Nunca miente
(Números 23:19), y jamás decepciona a quienes le son leales (Salmo 18:25). Al sujetarnos a sus justos
requisitos, disfrutamos de una vida feliz y con sentido ahora, y tenemos la esperanza de la vida eterna (Juan
17:3). Ningún mandatario humano ofrece nada remotamente parecido a tales bendiciones y privilegios.
fm. cap.18 , pág, 272-273. párr. 5. - . ¿Qué representa el arco iris “sobre su cabeza”?
5 El arco iris que estaba “sobre su cabeza” sugiere que es un representante especial de Jehová, “el Dios de paz,”
porque el apóstol Juan había visto en su visión anterior de Jehová Dios entronizado que “alrededor del trono hay
un arco iris de apariencia semejante a una esmeralda.” (Revelación 4:3; compare con Ezequiel 1:28.) Después del
diluvio global del día del profeta Noé el arco iris que Jehová Dios hizo que apareciera en la nube anunciaba paz
después de la tormenta y que Su pacto para con la humanidad es pacífico, y prohíbe otra inundación de toda la
Tierra con agua. (Génesis 9:8-17; Isaías 54:9) ¡Qué apropiado, pues, el que haya un arco iris sobre la cabeza del
“ángel fuerte” que representa a Jesucristo, puesto que de Jesús se predijo que llegaría a ser el “Príncipe de
Paz”!—Isaías 9:6, 7.
kj. cap. 3 , pág, 47. párr. 26,27. - ¿Cómo afectó la visión a Ezequiel antes que se le hablara, y cómo nos
afecta la descripción que él da de ella?
26 Bueno, ¿cuál es nuestra impresión de esta descripción de la simple “semejanza de la gloria de Jehová”? ¿Qué
efecto tuvo en Ezequiel, que realmente vio estas cosas en visión? Él nos dice, escribiendo: “Cuando llegué a verla,
entonces caí sobre mi rostro, y empecé a oír la voz de uno que hablaba.”—Ezequiel 1:28.
27 La simple descripción escrita de ella jamás puede producir en nosotros el efecto aplastador que produjo la
mismísima vista de la visión en toda su grandeza en este hombre sacerdotal, Ezequiel. Él no pudo menos que
postrarse ante esta “semejanza de la gloria de Jehová.” Pero la descripción inspirada de Ezequiel profundiza
nuestro aprecio de ciertos aspectos de Aquel que desea que sepamos que él es Jehová. Sin embargo, la impresión
en nosotros se hace aun más conmovedora y excitante cuando vemos, a la luz de la Biblia, el significado de este
carro de Dios.
re. cap. 24 , pág, 155. párr. 3. - ¿Quién es el “ángel fuerte”? - ¿Qué significa el arco iris que tiene sobre la
cabeza?
3 ¿Quién es este “ángel fuerte”? Evidentemente es Jesucristo glorificado, desempeñando otro papel. Lo reviste
una nube de invisibilidad, lo que nos recuerda las palabras anteriores de Juan acerca de Jesús: “¡Miren! Viene con
las nubes, y todo ojo le verá, y los que lo traspasaron”. (Revelación 1:7; compárese con Mateo 17:2-5.) El arco iris
sobre su cabeza nos recuerda la visión que tuvo antes Juan del trono de Jehová, con su “arco iris de apariencia
semejante a una esmeralda”. (Revelación 4:3; compárese con Ezequiel 1:28.) Aquel arco iris sugería la serenidad
y paz que rodean el trono de Dios. De igual manera, este arco iris sobre la cabeza del ángel lo identificaría como
un mensajero especial de paz, el predicho “Príncipe de Paz” de Jehová. (Isaías 9:6, 7.)
w91 . 15/3, pág 9-10. párr. 11. - ¿Cómo afectó a Ezequiel la visión del carro y el trono de Jehová?
11 El carro y el trono de Jehová están rodeados de luz y hermosos colores. ¡Qué contraste con Satanás, el
príncipe de las tinieblas y de lo oculto! ¿Y cómo afectó todo esto a Ezequiel? “Cuando llegué a verla —dice—,
entonces caí sobre mi rostro, y empecé a oír la voz de uno que hablaba.” (Ezequiel 1:28.)
El carro celestial de Jehová en marcha
w91 . 15/3, pág 8-9. párr. 1. - ¿Qué medio de transporte tiene Jehová?
EN ESTOS días en que hay elegantes aviones de propulsión, puede que los líderes del mundo crean que
disfrutan de lo último en transportación eficaz. Pero 2.600 años atrás Jehová Dios reveló que él tiene un medio
de transporte superlativo, uno que está mucho más allá de lo que haya visto cualquier ingeniero. ¡Es un carro
tremendamente grande, asombroso! ¿Parece extraño que el Creador del universo se transporte en un vehículo
parecido a un carro? No; porque el vehículo celestial de Jehová es muy diferente de todo vehículo concebido por
el hombre.
w91 . 15/3, pág 9. párr. 2 - ¿Cómo se describe el carro celestial de Jehová en el capítulo 1 de Ezequiel, y a
quiénes llama nuestra atención primero el profeta?
2 En el capítulo 1 de la profecía de Ezequiel se representa a Jehová en un enorme carro celestial. Este
impresionante vehículo de cuatro ruedas se mueve por autopropulsión y puede efectuar movimientos
sorprendentes. Ezequiel tuvo una visión de este carro celestial cuando aquel profeta se hallaba cerca de uno de
los canales de la antigua Babilonia en 613 a.E.C. El profeta primero llama nuestra atención a los acompañantes
del carro celestial de Jehová. Mientras leemos, tratemos de visualizar lo que vio Ezequiel.
Cuatro criaturas vivientes
w91 . 15/3, pág 9. párr. 3. - ¿Qué denotan las cuatro caras de cada uno de los cuatro querubines?
3 Ezequiel informa: “Empecé a ver, y, ¡mire!, había un viento tempestuoso que venía del norte, una gran masa
de nubes y fuego trémulo, y tenía un resplandor todo alrededor [...] Y de en medio de él había la semejanza de
cuatro criaturas vivientes”. (Ezequiel 1:4, 5.) Cada una de estas cuatro criaturas vivientes, o querubines, tenía
cuatro alas y cuatro caras. Tenían una cara de león, que denota la justicia de Jehová; una cara de toro, que
representa el poder de Dios; y una cara de águila, que significa Su sabiduría. También tenían una cara de
hombre, que señala al amor de Jehová. (Deuteronomio 32:4; Job 12:13; Isaías 40:26; Ezequiel 1:10; 1 Juan 4:8.)
w91 . 15/3, pág 9. párr. 4 - ¿Por qué tenían cuatro caras los querubines, y cuán veloces eran?
4 Cada querubín tenía una cara vuelta en una de las cuatro direcciones. Así que los querubines podían
cambiar de rumbo instantáneamente hacia donde mirara la cara puesta en la dirección deseada. ¿Cuán veloces
eran? Pues bien, ¡podían moverse con la velocidad del relámpago! (Ezequiel 1:14.) Ningún vehículo hecho por el
hombre ha alcanzado tal velocidad.
w91 . 15/3, pág 9. párr. 5 - ¿Cómo describió Ezequiel las ruedas del carro y sus llantas?
5 De repente tenemos a la vista las ruedas del carro. ¡Qué extraordinarias son! Los versículos 16 y 18 dicen:
“Su apariencia y su estructura eran tal como cuando una rueda resultaba estar en medio de una rueda. Y en
cuanto a sus llantas, tenían tal altura que asustaban; y sus llantas estaban llenas de ojos todo en derredor de las
cuatro”. El que hubiera una rueda al lado de cada querubín significaría que habría cuatro ruedas en cuatro
lugares relacionados. Las ruedas refulgían como crisólito, una piedra transparente o translúcida amarillenta o
verdosa. Esto añade luz y belleza a esta gloriosa visión. Puesto que las llantas de las ruedas estaban “llenas de
ojos todo en derredor”, no iban ciegamente en cualquier dirección. Y aquellas ruedas eran enormemente altas,
por lo cual podían abarcar una gran distancia con solo una revolución sobre su eje. Como los cuatro querubines,
podían moverse con la velocidad del relámpago.
Ruedas dentro de ruedas
w91 . 15/3, pág 9-10. párr. 6. - ¿Cómo era posible que el carro tuviera ruedas dentro de ruedas? - ¿A qué
ajustaban las ruedas la dirección de su movimiento?
6 Había otro detalle extraordinario. Cada rueda tenía una rueda dentro... una del mismo diámetro y transversal
a la rueda base. Solo así podía decirse que las ruedas “iban en sus cuatro lados respectivos” (versículo 17). Las
ruedas podían cambiar de dirección instantáneamente porque había un lado de las ruedas hacia cada dirección.
Las ruedas ajustaban la dirección de su movimiento a la que tomaban los cuatro querubines. Sobre las cuatro
ruedas, la carrocería del carro de Dios podía transportarse sostenida invisiblemente, como lo hace una poderosa
embarcación que, sostenida por un colchón de aire, se desliza rápidamente sobre el agua.
w91 . 15/3, pág 9-10. párr. 7. – ¿Cuál era la fuente del poder de las ruedas?
7 ¿De dónde venía este poder de las ruedas de ajustarse a todos los movimientos de los cuatro querubines?
Del espíritu santo del Dios Todopoderoso. El versículo 20 dice: “Adondequiera que el espíritu se inclinaba a ir,
ellas iban [...] El espíritu de la criatura viviente estaba en las ruedas”. La misma fuerza activa invisible de Dios
que estaba en los querubines se hallaba en aquellas ruedas.
w91 . 15/3, pág 9-10. párr. 8. – ¿Cómo se llamó a las ruedas, y por qué?
8 Se hace referencia a las ruedas por el término “rodaje”. (Ezequiel 10:13.) Es patente que se las llama así por
lo que hace cada rueda. Se mueve mediante rodar. El designar así esta parte del carro celestial destaca la
velocidad con que se mueve este vehículo. Aunque sus ruedas se movían tan rápidamente, siempre podían ver
el camino en que iban, por la plenitud de ojos que tenían.
w91 . 15/3, pág 9-10. párr. 9. – ¿Cómo describió Ezequiel lo que estaba más arriba de las cuatro ruedas de
rápido movimiento del carro?
9 Pero alcemos la mirada ahora y veamos qué hay más arriba de estas cuatro altísimas ruedas de rápido
movimiento. El versículo 22 del capítulo 1 de Ezequiel dice: “Y sobre las cabezas de las criaturas vivientes
había la semejanza de una expansión como el chispear de hielo sobrecogedor, extendida sobre sus cabezas por
encima”. La expansión, aunque sólida, era translúcida, “como el chispear de hielo sobrecogedor”. Chispeaba
como miles de diamantes al dar el sol contra ellos. Sí; ¡una vista muy impresionante!
El glorioso Conductor del carro
w91 . 15/3, pág 9-10. párr. 10. – ¿Qué descripción se da del trono y del que está sentado sobre él? - ¿Qué
denota el hecho de que el Conductor del carro esté envuelto en gloria?
10 Evidentemente el carro se detiene para que su Conductor hable a Ezequiel. Por encima de la expansión hay
algo semejante a un trono con la apariencia del zafiro, o de color azul intenso. Sobre el trono hay Alguien cuya
apariencia es como la de un hombre terrestre. La forma humana era la mejor manera de ayudar a Ezequiel a
comprender esta manifestación divina. Pero aquella forma humana está envuelta en gloria, de modo que
resplandece como el electro, una brillante aleación de plata y oro. ¡Qué refulgente belleza! Desde la cintura de
esta forma semejante a la de un hombre, esta elegante gloria se extiende tanto hacia arriba como hacia abajo.
Por lo tanto toda aquella forma estaba rodeada de gloria. Esto indica que Jehová es indescriptiblemente glorioso.
Además, el Conductor del carro va acompañado de un hermoso arco iris. ¡Qué calma y tranquilidad comunica un
arco iris después de una tormenta! Por esa actitud de calma, Jehová mantiene en perfecto equilibrio sus atributos
de sabiduría, justicia, poder y amor.
CAPITULO 2
si. Libro bíblico número 26: Ezequiel - pág. 134, párr. 9. - ¿En qué consiste la comisión de Ezequiel?
9 Jehová le dice a Ezequiel, quien se postra: “Hijo del hombre, plántate sobre tus pies”. Entonces lo comisiona
como profeta a Israel y a las naciones rebeldes de alrededor. No importa que estas personas escuchen o no. Por lo
menos sabrán que un profeta del Señor Jehová ha estado entre ellas. Jehová hace que Ezequiel se coma el rollo
de un libro, que llega a ser como miel por lo dulce en su boca. Le dice: “Hijo del hombre, atalaya es lo que te he
hecho a la casa de Israel” (2:1; 3:17). Ezequiel tiene que dar fielmente la advertencia, o morir.
kj. cap. 4, pág. 55, párr. 2. - A Ezequiel se le habla llamándosele ¿qué? ¿Habría de hacerlo esto un tipo de
Cristo, o qué propósito tenía?
2 “Y él procedió a decirme: ‘Hijo del hombre, plántate sobre tus pies para hablar contigo.’” (Ezequiel 2:1) A
Ezequiel no se le habla con el uso de su nombre personal, sino con la expresión “Hijo del hombre [Ben adam].” Por
todo el libro de su profecía, a Ezequiel se le habla noventa y tres veces de este modo. Solo una vez más aparece
el nombre personal del profeta en el libro, y esta vez es en el capítulo veinticuatro, versículo veinticuatro, donde
Jehová le dice a la casa de Israel, según lo cita el profeta: “Y Ezequiel ha llegado a ser para ustedes un portento.
Según todo lo que él ha hecho, ustedes harán. Cuando esto venga, ustedes también tendrán que saber que yo soy
el Señor Soberano Jehová.” Así no se da ninguna prominencia al propio nombre del profeta, sino que
continuamente se le recuerda su condición y su origen humildes. Él es simplemente prole del hombre terrestre.
Más de seiscientos cuarenta años después se informa que Jesucristo hace referencia a sí mismo setenta y seis
veces (de Mateo 8:20 a Juan 13:31) con la expresión “el Hijo del hombre.” Pero por esto él no se está comparando
con Ezequiel, ni tampoco hace esto a Ezequiel un tipo de Cristo. Al compañero de destierro de Ezequiel, Daniel,
también se le habla llamándosele “hijo del hombre.”
w91 . 15/3, pág 22.. - ¿Quiénes han recibido de veras un llamamiento celestial? - Es vital examinarse con
cuidado
El que alguien afirme que ha recibido el llamamiento celestial no hace que a esa persona lleguen revelaciones
especiales. Dios tiene un conducto de comunicación por el cual suministra alimento espiritual a su organización
terrestre. (Mateo 24:45-47.) Así que nadie debe creer que el ser cristiano ungido le da sabiduría superior a la de la
“gran muchedumbre” que tiene la esperanza terrestre. (Revelación 7:9.) El manifestar aptitud al testificar, contestar
preguntas bíblicas o dar discursos bíblicos no es señal de unción con el espíritu, pues cristianos que tienen la
esperanza terrestre también hacen lo mismo muy bien. Al igual que los ungidos, ellos también llevan una vida
cristiana ejemplar. Respecto a eso, Sansón y otros de tiempos anteriores al cristianismo tenían el espíritu de Dios y
estaban llenos de celo y entendimiento. Con todo, ninguno de aquella ‘gran nube de testigos’ tuvo la esperanza
celestial. (Hebreos 11:32-38; 12:1; Éxodo 35:30, 31; Jueces 14:6, 19; 15:14; 1 Samuel 16:13; Ezequiel 2:2.)
w01 . 15/7, pág 17. párr. 9. - ¿Cómo respondieron algunas personas a lo que dijo Ezequiel, y qué
respuesta similar obtenemos hoy?Un mensaje que salva vidas
9 Cuando el profeta Ezequiel proclamó con valor las palabras de Jehová a las “naciones rebeldes”, los reinos
de Israel y Judá, a algunas personas les complacía escuchar lo que hablaba (Ezequiel 2:3). “¡Mira! —dijo
Jehová—, tú eres para ellos como una canción de amores sensuales, como uno con bella voz y que toca bien un
instrumento de cuerdas.” (Ezequiel 33:32.) Aunque les gustaba lo que decía Ezequiel, no actuaron en
consecuencia. ¿Qué sucede hoy? Cuando el resto ungido y sus compañeros proclaman con valentía los
mensajes de Jehová, a algunas personas les agrada escucharles hablar de las bendiciones del Reino, pero
no responden con aprecio, no se hacen discípulos ni toman parte en la siega.
w09 . 15/3, pág 31. - ¿Seguiremos predicando con perseverancia? - Cuídese física y espiritualmente
A pesar de nuestros esfuerzos sinceros, es relativamente poca la gente que llega a valorar las buenas nuevas.
Pero es animador saber que Jehová nunca olvidará nuestra labor (Heb. 6:10). Aunque muchos no quieran hablar
con nosotros, quizás hablen de nuestra visita una vez que nos marchemos. El efecto podría ser similar al que tuvo
lugar en los tiempos de Ezequiel: las personas “ciertamente sabrán [...] que resultó haber un profeta mismo en
medio de [ellas]” (Eze 2:5). Es cierto que cumplir nuestro ministerio no es fácil, pero los beneficios son muchos,
no solo para nosotros, sino también para quienes aceptan nuestro mensaje.
w10 . 15/7, pág 11. párr. 18. - ¿Cómo contribuirá la predicación del Reino a que en el futuro se
engrandezca el nombre de Dios?
18 También nosotros tenemos el privilegio de anunciar el nombre y el propósito de Jehová. Gracias a nuestra
labor, cuando él ajuste cuentas con sus enemigos, no podrán decir que ignoraban lo que iba a pasar. Tal como el
faraón de Egipto, sabrán que es Jehová quien está actuando (Éxo. 8:1, 20; 14:25). Al mismo tiempo, Dios honrará
a sus siervos fieles dejando claro frente a todo el mundo que ellos son sus representantes (léanse Ezequiel 2:5 y
33:33).
w88 . 15/9, pág 11. párr. 6. - ¿Qué nombramiento recibió Ezequiel, y cómo consideraba el servicio a Dios?
- ¿Entre qué clase de gente profetizaría Ezequiel, y por qué es provechoso saber cómo trató Dios con él?
6 Aunque a Ezequiel se le recordó su origen humano y su condición humilde cuando se le llamó “hijo del hombre”,
se le nombró profeta de Jehová. (Léase Ezequiel 2:1-5.) Ezequiel iría a “naciones rebeldes”, los reinos de Israel y
Judá. Primero, por mandato divino él se comió un rollo que contenía endechas, pero a Ezequiel le supo a miel
porque agradecía ser el profeta de Dios. También a los cristianos ungidos y a sus consiervos se les hace dulce ser
testigos de Jehová. Ezequiel profetizaría entre personas insensibles y tercas, pero Dios haría que el rostro de él
fuera tan resuelto como el rostro de ellos, y su frente tan dura como el diamante. Profetizaría con denuedo, fuera
que ellos escucharan o no. Es animador saber que tal como Dios sostuvo a Ezequiel en circunstancias difíciles, así
nos ayudará a nosotros a dar testimonio valerosamente en cualquier territorio. (Ezequiel 2:6–3:11.)
kj. cap. 4, pág. 67, párr. 26. - ¿Quiénes fueron pasados por alto al ser nombrado Ezequiel para ser profeta
y testigo, y de quién reconocen los testigos ungidos de Jehová de hoy día que viene su nombramiento?
26 Allá en el año 613 a. de la E.C. Jehová pasó por alto al sumo sacerdote, Seraya, y al segundo sacerdote,
Sofonías, en el templo de Jerusalén, y nombró a Ezequiel hijo de Buzi subsacerdote para que fuera su profeta en
la tierra de Babilonia, para que hablara en Su nombre y diera testimonio de Él. (2 Reyes 25:18) Desde encima de
su carro celestial Jehová le dijo a Ezequiel: “Hijo del hombre, te estoy enviando a los hijos de Israel, a naciones
rebeldes que se han rebelado contra mí.” (Ezequiel 2:3) Así sucedió con los testigos ungidos y dedicados de
Jehová allá en el año 1919 E.C. Los hechos desde entonces hasta esta fecha demuestran que recibieron su
ordenación y nombramiento y comisión para su obra en este “tiempo del fin” desde Jehová mismo por medio de su
organización celestial semejante a carro. Por consiguiente han tomado muy en serio su comisión divina como cosa
verdaderamente bíblica, y han tratado de cumplirla fielmente a pesar de la crítica y objeciones del clero de la
cristiandad.
kj. cap. 4, pág. 70, párr. 32. - ¿Por qué fue a una misión difícil que fue enviado Ezequiel, y estar a la
expectativa de qué de acuerdo con la predicción de Dios consolaría y fortalecería a Ezequiel?
32 Para Ezequiel de la antigüedad fue a una misión difícil que lo envió Jehová, pues fue enviado a gente “de
rostro insolente y duro corazón.” A fin de que él llevara a cabo su misión hasta el fin necesitaba que se cumpliera
con relación a él lo que significaba su nombre Ezequiel, a saber, “Dios fortalece.” En aquel tiempo, quizás no lo
consideraran ni lo apreciaran como profeta de Jehová. Pero fuera que lo oyeran como profeta de Jehová o se
abstuvieran de oírle y prestarle atención, habría de llegar la ocasión en que los de este pueblo rebelde ‘sabrían
también que había habido un profeta mismo en medio de ellos.’ Jehová lo confirmaría como profeta ante ellos
haciendo que se cumpliera lo que Ezequiel profetizara. (Ezequiel 2:3-5) El estar a la expectativa de esto sería un
consuelo y fuerza para Ezequiel, para que no se desalentara debido a la manera en que se le estaba considerando
y tratando por el momento.
kj. cap. 4, pág. 56, párr. 4. - ¿A quiénes se le dijo a Ezequiel que era enviado, y después que él les
hablara los dichos de Jehová a ellos, qué sabrían con certeza?
4 “Y él pasó a decirme: ‘Hijo del hombre, te estoy enviando a los hijos de Israel, a naciones rebeldes que se han
rebelado contra mí. Ellos mismos y sus antepasados han transgredido contra mí hasta este mismísimo día. Y los
hijos de rostro insolente y duro corazón... a ellos te estoy enviando, y tienes que decirles: “Esto es lo que ha dicho
el Señor Soberano Jehová.” Y en cuanto a ellos, sea que escuchen o se abstengan —porque son una casa
rebelde— ciertamente sabrán también que había un profeta mismo en medio de ellos.’”—Ezequiel 2:3-5.
km. 8/94 pág. 4, párr. 16. - Sigamos progresando en una rutina ordenada - Elementos esenciales de una
rutina ordenada:
16 Debemos seguir nuestra rutina de predicación aunque encontremos indiferencia en el territorio. Sabemos de
antemano que solo unos cuantos responderán favorablemente. (Mat. 13:15; 24:9.) Ezequiel recibió la comisión
de predicar a personas ‘rebeldes, insolentes y de duro corazón’. Jehová le prometió ayudarlo haciendo su ‘frente
exactamente tan dura como las frentes de ellos’, a saber, “como un diamante, más dura que el pedernal”. (Eze.
2:3, 4; 3:7-9.) Así pues, una rutina regular de servicio exige perseverancia.
kj. cap. 4, pág. 55, párr. 3. - ¿Qué le impartió a Ezequiel el mandato divino de ponerse de pie, y por qué le
era mejor a Ezequiel estar de pie ante Aquel que le hablaba?
3 El mandato de Jehová a Ezequiel de que se levantara le impartió fuerza activa a Ezequiel, haciendo que
pudiera levantarse del suelo. Como nos dice: “Y tan pronto como me habló, espíritu empezó a entrar en mí, y
finalmente me hizo plantarme sobre mis pies para que yo oyera a Aquel que me hablaba.” (Ezequiel 2:2) Estando
de pie ante la Presencia Divina, Ezequiel estaba más alerta para oír lo que se decía.
w84 . 15/2, pág 13-14. párr. 7. - Los de hoy día que fueron prefigurados por el hombre vestido de lino con
el tintero tienen que confiar en que Jehová haga ¿qué, para ellos?
7 El profeta Ezequiel de la antigüedad tuvo que revestirse de gran valor para no temer a los israelitas que se
opusieron a él en sus días. Pero el Dios Todopoderoso prometió que haría que el rostro de Ezequiel fuera tan duro
como el de sus antagonistas, sí, aun más duro. Por eso él no debía temer a aquellos opositores que eran
simplemente humanos (Ezequiel 2:4; 3:8; Isaías 51:12). De igual manera, el resto de cristianos ungidos por
espíritu, que componen la clase que fue prefigurada por el hombre que estaba vestido de lino y que llevaba el
tintero al lado, tienen que confiar en que el Dios de Ezequiel les endurezca el rostro para encararse impávidamente
al rostro endurecido de los que se oponen a ellos dentro y fuera de la cristiandad.
km. 8/94 pág. 1, párr. 3. - Seamos optimistas
3 Mantengamos un punto de vista correcto de nuestro ministerio: Para ello necesitamos tener presentes
varios factores. Recordemos que muchas personas desconocen nuestro mensaje o se oponen a él. (Mat. 13:14,
15.) Aunque se ordenó a los apóstoles que dejaran de enseñar en el nombre de Jesús, ellos persistieron fielmente
en su comisión de predicar y la cosecha se siguió recogiendo. (Hech. 5:28, 29; 6:7.) Sabemos de antemano que en
algunos territorios relativamente pocas personas escucharán. (Mat. 7:14.) Así que tenemos razón para alegrarnos
aunque solo una persona de nuestro territorio escuche el mensaje. Recordemos también que se debe dar la
oportunidad de oír hasta a los opositores. (Eze. 33:8.) Algunos opositores cambian con el tiempo y llegan a adorar
a Jehová. Si lo vemos desde la perspectiva apropiada, nuestro ministerio nos proporcionará un sentido de logro,
incluso si son pocas las personas que nos escuchan. El solo hecho de presentarnos a la puerta con el mensaje del
Reino de Dios es un testimonio. (Eze. 2:4, 5.)
km. 5/01 pág. 8, párr. 5. - “¡Hemos predicado el territorio muchas veces!”
5 La obra se está llevando a cabo. Tal como predijo Jesús, las buenas nuevas se están predicando (Mat.
24:14). Mediante esta obra se da advertencia incluso a la gente que ‘no quiere escucharnos’. Sabemos que habrá
quienes rechacen la verdad y hasta se opongan a ella. Aun así, tales personas tienen que ser debidamente
advertidas del venidero juicio de Jehová (Eze. 2:4, 5; 3:7, 8, 19).
w84 . 15/2, pág 20. párr. 10.
¿Por qué deberían haber escuchado a los testigos de Jehová el clero y sus feligreses, y qué hecho
todavía tendrán que reconocer tales religiosos?
10 Particularmente el clero de la cristiandad y sus feligreses debían haber entendido el mensaje y el consejo de
los testigos de Jehová. La fuente de donde los Testigos sacan lo que dicen es la mismísima Biblia que los
religiosos del llamado mundo cristiano alegan aceptar, y que sus sociedades bíblicas esparcen por todas partes en
muchos idiomas. La situación ha resultado ser como Jehová Dios dijo a Ezequiel, según la Traducción del Nuevo
Mundo: “Y los hijos de rostro insolente y duro corazón... a ellos te estoy enviando, y tienes que decirles: ‘Esto es lo
que ha dicho el Señor Soberano Jehová.’ Y en cuanto a ellos, sea que escuchen o se abstengan —porque son una
casa rebelde— ciertamente sabrán también que había un profeta mismo en medio de ellos”. (Ezequiel 2:4, 5.)
km. 11/10 pág. 2, párr. 5. - ¿Por qué deberíamos seguir predicando con entusiasmo aun si el territorio
parece improductivo?
5 La cosecha no ha terminado. Aun si el territorio de la congregación ya se ha abarcado en repetidas ocasiones
y al parecer nadie responde, hay buenas razones para mantener el entusiasmo y el sentido de urgencia (2 Tim.
4:2). Las violentas sacudidas en el escenario mundial hacen que la gente cambie su modo de pensar y reflexione
seriamente sobre el futuro. Los jóvenes ven la necesidad de encontrar paz mental y seguridad a medida que
crecen. También puede ser que nuestra persistencia impresione a algunos, y quienes en el pasado no quisieron
escucharnos tal vez ahora estén más dispuestos a saber de nosotros. Además, aun aquellos que con toda
intención rechazan nuestro mensaje deben ser advertidos (Eze. 2:4, 5; 3:19).
km. 11/81 pág. 1, párr. 3. - Cultivando el espíritu de presteza al sacrificio
3 Considere el sacrificio personal de Abrahán. Por mandato de Dios Abrahán dejó su hogar a los 75 años de edad
para hacerse un residente temporero en una tierra extranjera. (Heb. 11:8-10) También es animador recordar el
espíritu abnegado de hombres como Isaías, Jeremías y Ezequiel, quienes tenían asignaciones en territorios
difíciles. (Eze. 2:4, 7) No obstante todos éstos sirvieron abnegadamente año tras año, seguros de que tenían la
bendición de Jehová. De igual manera hoy, los siervos de Jehová hacen ajustes en su vida a fin de participar al
mayor grado posible en la obra de predicar, sea en algún lugar lejano o cercano.
yb. 83 pág. 258,. - La organización progresiva de Jehová
Para ayudar a su pueblo dedicado a lograr esta obra de publicación caracterizada por estos dos aspectos,
Jehová ha provisto a su organización en avance muchas prensas de alta velocidad de tipo offset, así como
equipo de encuadernación moderno. También ha equipado a su pueblo con el más reciente conocimiento técnico
en el campo de la fotocomposición por computadoras. Y en muchas partes del mundo ha suministrado expansión
en los edificios de vivienda que sirven como hogares Betel para el personal, y fábricas impresoras para la
maquinaria de modo que este mensaje se ponga en forma impresa en más de 160 idiomas.
Pero Jehová ha equipado a su pueblo organizado con algo más importante que edificios materiales
inanimados; lo ha equipado con la ‘lengua del sabio’ y lo ha enviado de casa en casa a predicar verbalmente a la
gente, “sea que escuchen o se abstengan.” (Pro. 15:2; Eze. 2:5) Nos regocija en gran manera el ver que en estos
“últimos días” Jehová ha dado expansión a este cuerpo docente, hasta que ahora éste cuenta con más de dos
millones de representantes. Él ha puesto sobre ellos Su nombre, les ha suministrado poder mediante su espíritu y los ha
respaldado como testigos de Él.
w70 . 1/2, pág 86. Superando las presiones que tienden a desanimar - indiferencia
La actitud de indiferencia de personas a quienes encuentran en el ministerio de casa en casa también ejerce
presión que tiende a causar desaliento en algunos ministros cristianos. En algunas localidades un ministro puede
ir por horas de casa en casa y encontrar muy poca respuesta, consiguiendo hablar solo muy brevemente en
algunas puertas, encontrando indiferencia fría en muchas puertas y recibiendo insultos en unas cuantas. A pesar
de todo esto, ¿es infructuoso su ministerio? Él está agradando al Creador al obedecer Su mandato de predicar;
está dando un testimonio sea que la gente acepte o rechace; está trabajando por la salvación de los que
escuchen, y algunos escucharán; y está asegurándose su propia salvación. ¡De ninguna manera un ministerio
infructuoso!—Mat. 24:14; Eze. 2:5; 1 Tim. 4:16.
w88 . 1/1, pág 26. párr. 5. -¿Qué otra razón hay para que perseveremos en la predicación? - ¿Cómo es
base para juicio la predicación?
5 También, la predicación de Jeremías fue realmente una obra de juicio. En 607 a.E.C. ninguno de los que
murieron o fueron a la esclavitud cuando Jerusalén cayó podía alegar que no sabía por qué le estaba ocurriendo
aquello. Antes de aquella fecha, por 40 años Jeremías les había estado advirtiendo con precisión lo que les
pasaría si continuaban en rebelión contra Jehová. (Compárese con Ezequiel 2:5.) Hoy sucede algo similar: la
predicación de las buenas nuevas como “testimonio a todas las naciones” es base para juicio. El apóstol Pablo
aclara esto cuando indica que Cristo Jesús traerá venganza sobre “los que no conocen a Dios y sobre los que no
obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús”. (2 Tesalonicenses 1:8, 9.) Se juzgará a las
personas por cómo responden a las buenas nuevas. Por eso, la predicación tiene que continuar con vigor y
claridad hasta el mismo fin. (Revelación 14:6, 7.) Nada debe impedir que este mensaje vital sea llevado a la gente
con la mayor frecuencia posible. Esto pone una gran responsabilidad sobre todos los siervos dedicados de Jehová.
w97 . 1/5, pág 18. . párr. 23. - ¿Cuál será nuestra actitud, escuche o no la gente?
18 ¿Responde la gente con tanta rapidez donde usted vive? Si es así, compartimos su alegría. En algunos
territorios, en cambio, hay que trabajar arduamente mucho tiempo para encontrar a una sola persona interesada.
¿Aflojan la mano o se descorazonan los que sirven en esos territorios? No, los testigos de Jehová recuerdan lo que
Dios dijo a Ezequiel la primera vez que comisionó al joven profeta para predicar a sus compatriotas judíos: “En
cuanto a ellos, sea que escuchen o se abstengan —porque son una casa rebelde— ciertamente sabrán también
que resultó haber un profeta mismo en medio de ellos”. (Ezequiel 2:5.) Al igual que Ezequiel, seguimos hablando a
la gente acerca de la paz de Dios, sea que responda o no. Nos emocionamos si escuchan. Pero si nos dan la
espalda, se burlan de nosotros y hasta nos persiguen, perseveramos. Amamos a Jehová, y la Biblia dice: “El
amor [...] todas [las cosas] las aguanta”. (1 Corintios 13:4, 7.) Debido a que predicamos con aguante, la gente sabe
quiénes son los testigos de Jehová. Conocen nuestro mensaje. Cuando el fin venga, sabrán que los testigos de
Jehová trataron de ayudarlos a disfrutar de la paz de Dios.
w08 . 1/7, pág 11. párr. 17. - ¿Qué se verá obligada a reconocer la gente dentro de poco?
17 Aunque la mayoría de las personas rechazan nuestro mensaje, dentro de poco lo verán con ojos distintos (Mat.
24:37-39). Jehová le aseguró a Ezequiel que cuando llegara el juicio que le había mandado anunciar, los rebeldes
israelitas tendrían que reconocer que “un profeta mismo [había estado] en medio de ellos” (Eze. 2:5). De igual
manera, cuando Jehová ajuste cuentas con este mundo malvado, la gente se verá obligada a reconocer que los
testigos de Jehová eran los verdaderos representantes del único Dios verdadero y que el mensaje que
proclamaban públicamente y de casa en casa realmente provenía de él. ¡Qué gran honor tenemos de portar el
nombre de Jehová y de dar a conocer su mensaje en este período tan trascendental! Sigamos adelante, pues,
valiéndonos del poder de Dios para superar los desafíos de la predicación de casa en casa.
km. 11/73 pág. 1, párr. 3. - Ellos tendrán que conocer a Jehová
3 Esto no es debido a que estas personas jamás han tenido la oportunidad de aprender. La indiferencia de la
gente se debe, de una manera general, a que Satanás ha cegado sus mentes. ¿Significa esto que es en vano el
continuar yendo de casa en casa? ¡De ningún modo! Sea que la gente escuche o no, es la voluntad de Dios que se
siga dando el testimonio. (Eze. 2:5) Esto engrandece su amor y su justicia, y es nuestro privilegio el tener una
participación en ello. Además, sin duda en su vecindario hay algunas personas que están ‘suspirando y gimiendo’
debido a las condiciones detestables que existen en la cristiandad. Estas personas tienen que ser ‘marcadas en la
frente’ a fin de escapar de la destrucción. Pero, ¿cómo?
km. 11/72 pág. 4, párr. 2. - Presentando las buenas nuevas... con paciencia y persistencia
2 Jehová está dirigiendo su obra y es su voluntad que a personas en todas partes se les dé la oportunidad de
escuchar las buenas nuevas. De hecho, el tiempo que queda para alcanzar a la gente en nuestro territorio con las
buenas nuevas es corto. A medida que predicamos, las personas quizás nos observen aunque no hablen con
nosotros. Otros quizás no abren su puerta, pero ellos saben quién los está visitando y a veces quedan
favorablemente impresionados debido a nuestra fe y devoción. Sin embargo, aun cuando el amo de casa no esté
interesado, ¿no estamos dando un testimonio? Por supuesto que sí. Por medio de nuestra misma presencia han
llegado a saber que un ‘profeta’ ha estado en medio de ellos. Sea que escuchen o rehúsen escuchar, se está
dando un testimonio.—Eze. 2:5, 7.
w91 . 15/1, pág 13-14. . párr. 13. - ¿Qué debemos hacer aunque la gente no escuche el mensaje del
Reino? - ¿Qué comparación se hizo entre Pablo y Ezequiel?
13 Con la ayuda de Jehová, los cristianos deben declarar el mensaje del Reino de casa en casa, aunque la gente
no lo reciba con aprecio. Como atalaya de Dios, Ezequiel tenía que dar advertencia a la gente fuera que esta
escuchara o no. (Ezequiel 2:5-7; 3:11, 27; 33:1-6.) E. M. Blaiklock estableció el siguiente paralelo entre Ezequiel y
Pablo: “En él [el discurso de Pablo en el capítulo 20 de Hechos] se ve un cuadro claro del ministerio en Éfeso. Note
lo siguiente: Primero, la urgencia y fidelidad de Pablo. No buscaba popularidad ni la aprobación del público. Dado
como Ezequiel a la obra del atalaya, efectuaba su trabajo respaldando lo que decía con celo y carácter sinceros.
Segundo, su comprensión amorosa. No era un hombre que pusiera en sus labios palabras de juicio sin emoción.
Tercero, su evangelismo incansable. Públicamente y de casa en casa, en la ciudad y por toda la provincia, había
predicado el evangelio”.
w884 . 15/7, pág 30.¿Por qué dijo Jehová a Ezequiel que el rostro de aquel profeta sería duro, como el
rostro de los judíos?
Aquellas personas eran obstinadas y rebeldes. (Ezequiel 2:6.) ¿Podrían vencer o intimidar al mensajero de
Dios? No. Porque tenía el apoyo de Dios, Ezequiel no sería más blando que ellos. El pedernal es una piedra
durísima, más dura que el acero. Si a los judíos tercos e insensibles se les podía comparar con pedernal, lo
mismo se podría hacer con Ezequiel. Más que eso, él sería como el diamante, que es el más duro de los
minerales; es tan duro que puede rayar hasta al pedernal. (Jeremías 17:1, 2.)
Eso de ninguna manera significa que hoy día los del pueblo de Dios deben considerar deseable que uno sea
duro, insensible a los sentimientos de otros o hasta implacable cuando hace lo que cree que es recto. Note a qué
instó el apóstol Pedro respecto a tratar unas personas con otras: “Todos ustedes sean de un mismo ánimo y
parecer, compartiendo sentimientos como compañeros, teniendo cariño fraternal, siendo tiernamente
compasivos, de mente humilde, no pagando daño por daño ni injuria por injuria, sino, al contrario, confiriendo una
bendición”. (1 Pedro 3:8, 9.)
Entre las razones que nos mueven a compartir las buenas nuevas del Reino con otros está también la
compasión. (Mateo 9:36-38.) Pero cuando afrontamos indiferencia, rechazo u oposición franca, no dejamos de
proclamar el mensaje de Dios para nuestro tiempo. Eso incluye proclamar que dentro de poco él traerá
“venganza sobre los que no conocen a Dios y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro
Señor Jesús”. (2 Tesalonicenses 1:6-9.) No debemos dejar que se nos intimide, ni debemos retraernos. En ese
sentido podemos ser duros como el diamante, como tuvo que serlo Ezequiel.
w91 . 1/10, pág 31. - ¿Aprecia usted la organización terrestre de Jehová? - ‘Como un diamante he hecho
tu frente’
El diamante es la sustancia natural más dura que el hombre conoce. La Biblia se refiere al uso de diamantes
para grabar sobre materiales duros. (Jeremías 17:1.) Además, note lo que dijo Jehová a Ezequiel: “¡Mira! He
hecho tu rostro exactamente tan duro como los rostros de ellos, y tu frente exactamente tan dura como sus
frentes. Como un diamante, más dura que el pedernal, he hecho tu frente”. (Ezequiel 3:8, 9.) Jehová dio a
Ezequiel una determinación firme, diamantina, que le permitió profetizar a un pueblo obstinado. (Ezequiel 2:6.)
Hoy, de igual manera, Jehová ha dado a su pueblo una dureza o firmeza diamantina cuando este ha afrontado
gran oposición. Los testigos de Jehová han aguantado proscripciones legales, chusmas, linchamientos, golpizas,
encarcelamientos injustos, torturas y hasta ejecuciones. Con todo, han manifestado una fe inquebrantable.
kj. cap. 4, pág. 71, párr. 34. - ¿A pesar de qué acerca de la casa rebelde de Israel se le dijo a Ezequiel que
hablara con intrepidez la palabra de Dios, y por qué, igualmente, ha tenido que hablar con intrepidez el
resto ungido de los testigos de Jehová?
34 ¿Nos gustaría dar hoy el mensaje de Jehová entre cosas que nos punzaran y entre escorpiones? Se
necesitaría gran valor y confianza en Aquel que nos enviara a hacerlo. Ezequiel fue enviado a una situación de ese
tipo, según las palabras que le dijo además. Jehová: “Y tú, oh hijo del hombre, no tengas miedo de ellos; y
no tengas miedo de sus palabras, porque hay tercos y cosas que te punzan y es entre escorpiones que moras. De
sus palabras no tengas miedo, y ante sus rostros no te sobrecojas de terror, porque son casa rebelde. Y tienes que
hablarles más palabras, sea que oigan o se abstengan, porque son un caso de rebelión.” (Ezequiel 2:6, 7) Desde
el año 1919 E.C. el resto ungido de los testigos de Jehová ha descubierto que ha sido exactamente así al haber
hablado intrépidamente la palabra de Jehová en medio de la cristiandad.
jv. pág. 28, párr. 621. - Pruebas y zarandeos desde el interior - ¿Utilizaba Dios un conducto visible?
Por supuesto, hay muchas organizaciones religiosas, y una gran cantidad de sus maestros emplean hasta
cierto grado la Biblia. ¿Estaba Dios utilizando a Charles Taze Russell en particular? Si así era, ¿cesó Dios de
tener un conducto visible una vez que murió el hermano Russell? Estas fueron cuestiones de mucha importancia
que dieron lugar a más pruebas y zarandeos.
Ciertamente no se esperaría que Dios utilizara a C. T. Russell si este no se apegaba lealmente a la Palabra de
Dios. (Jer. 23:28; 2 Tim. 3:16, 17.) Dios no utilizaría a un hombre que por temor se abstuviera de predicar lo que
veía claramente expresado en las Escrituras. (Eze. 2:6-8.) Tampoco utilizaría a alguien que se aprovechara de su
conocimiento de las Escrituras para conseguir gloria para sí mismo. (Juan 5:44.) Por lo tanto, ¿qué muestran los
hechos?
A medida que los testigos de Jehová repasan hoy la obra de Charles Taze Russell, las cosas que enseñó, sus
razones para enseñarlas y el resultado de todo ello, no dudan de que Dios, en realidad, lo utilizó de manera
especial y en un tiempo significativo.
w07 . 1/7, pág 12. - La Palabra de Jehová es viva - Puntos sobresalientes del libro de Ezequiel (parte 1)
Ezequiel 2:6. ¿Por qué se llama reiteradamente “hijo del hombre” a Ezequiel? Jehová se dirige al profeta
de este modo para recordarle que es una persona de carne y hueso, acentuando así el contraste entre el
mensajero humano y el Autor divino del mensaje. El mismo nombre se da a Jesucristo unas ochenta veces en los
Evangelios, indicando claramente que el Hijo de Dios había venido como ser humano, no como una encarnación.
Ezequiel 2:9–3:3. ¿Por qué le resultó dulce a Ezequiel el rollo de endechas y gemidos? Lo que hizo que
el rollo le resultara de un sabor dulce fue su actitud ante la misión encomendada. Apreciaba mucho su servicio
como profeta de Jehová.
w97 . 1/3, pág 31. - Hicieron la voluntad de Jehová - Se recibe a Jesús como Mesías y Rey
Una lección para nosotros
Jesús tuvo que ser muy valiente para entrar en Jerusalén como lo había profetizado Zacarías. Sabía que al
hacerlo provocaría la ira de sus enemigos. Antes de su ascensión al cielo, Jesús ordenó a sus seguidores que
predicaran las buenas nuevas del Reino de Dios y que ‘hicieran discípulos de gente de todas las naciones’.
(Mateo 24:14; 28:19, 20.) También se necesita valor para cumplir con este trabajo. No todo el mundo se alegra
de escuchar el mensaje. Algunos se muestran indiferentes, y otros se oponen. Algunos gobiernos han impuesto
restricciones a la predicación o la han proscrito por completo.
Aun así, los testigos de Jehová saben que se deben predicar las buenas nuevas del Reino de Dios ya
establecido, sin importar que la gente escuche o no. (Ezequiel 2:7.) La siguiente promesa de Jesús les anima a
perseverar en esta obra salvadora: “¡Miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de
cosas”. (Mateo 28:20.)
w91 . 15/3, pág 17. . párr. 19. - ¿Qué haremos en cuanto a la guía que recibimos si nos mantenemos al
paso con el carro celestial de Jehová?
19 Este no es un derrotero fácil, pero los que aguantan hasta el fin serán salvos. (Mateo 24:13.) Con la ayuda de
Jehová, no dejaremos que los mundanos nos moldeen para ser como ellos y así impedir que estemos al paso con
el carro celestial de Jehová. (Ezequiel 2:8; Romanos 12:21.) Si vamos al paso con la organización angelical
semejante a un carro, obraremos con presteza en conformidad con la guía y las instrucciones que recibimos
mediante la organización visible de Dios. Jehová nos provee lo que necesitamos para hacer frente a los ataques
contra nuestra fe, para seguir asidos de la Palabra de vida y para mantener la vista fija en las realidades
espirituales que se concentran en el Conductor Real del carro celestial.
kj. cap. 5, pág. 74,75, párr. 4. - ¿Cuál fue el propósito de que el carro celestial de Jehová avanzara hasta
delante de Ezequiel, y qué preguntas surgen en cuanto a cómo dispondría Ezequiel del rollo que se le
ofrecía?
4 Todavía quedaba tiempo para que un atalaya diera advertencia antes que llegara la gran calamidad venidera.
Súbitamente Ezequiel fue favorecido con una visión de Jehová el Dios de Israel. En la visión con visos de realidad
el imponente carro celestial de Jehová avanzó desde el norte hasta delante de Ezequiel allí en la orilla del río
(canal) Kebar en Babilonia. El propósito de esta visión era que Jehová, que estaba encima de la organización
semejante a carro, nombrara a Ezequiel como profeta y atalaya a favor de los hijos de Israel, que estaban en
peligro. Como profeta era necesario que Ezequiel tuviera un mensaje, y como atalaya necesitaba algo acerca de lo
cual clamar. El mensaje profético de Ezequiel y la advertencia que habría de clamar se hallaban por escrito en el
rollo que ahora le extendió una mano a Ezequiel, junto con el mandato de que se comiera este rollo. ¿Deseaba
Ezequiel proclamar las “endechas y gemir y plañir” que estaban escritos en el frente y por detrás del rollo? ¿Sería
un rollo con un mensaje de ese tipo algo sabroso, deleitable como comida? ¿Sería Ezequiel rebelde como los hijos
de Israel, como Jehová le dijo que no fuera? (Ezequiel 2:8-10) ¿Qué escogió Ezequiel, como ejemplo para el
Ezequiel moderno?
kj. cap. 4, pág. 71, párr. 35. - La condición de la cristiandad hoy día muestra que ella ha respondido ¿de
qué manera a la palabra de Jehová presentada por todo medio de comunicación, y por eso de qué manera
no debe imitarse a la cristiandad?
35 La condición religiosa de hoy día en la cristiandad da testimonio del hecho de que, rebeldemente, no ha
escuchado la palabra de las Santas Escrituras de Jehová que se le ha hablado por todo medio de comunicación,
por visitas de casa en casa con la página impresa, por discos tocados en fonógrafos portátiles, por los
altoparlantes de automóviles con equipo sonoro, por discursos públicos directos, por cadenas de radioemisoras y
por televisión. Prescindiendo de la indiferencia o hasta la rebelión de la cristiandad, los testigos ungidos de Jehová
han actuado exactamente como Él le dijo a Ezequiel que actuara, diciendo: “Y tú, oh hijo del hombre, oye lo que te
estoy hablando. No te hagas rebelde como la casa rebelde. Abre tu boca y como lo que te estoy dando.”—
Ezequiel 2:8.
w88 . 15/10, pág 14. párr. 18. ¿Qué se le mandó comer a Juan? - En una visión similar, ¿qué se le mandó
comer a Ezequiel, y con qué efecto?
18 En la forma magnífica que adopta en la visión, Jesús tiene un rollito en la mano, y a Juan se le da la instrucción
de tomar el rollo y comérselo. (Revelación 10:8, 9.) Por eso, Juan tiene una experiencia muy parecida a la de
Ezequiel, a quien también se le mandó que se comiera un rollo que se le presentó en una visión. En el caso de
Ezequiel, Jehová mismo entregó el rollo al profeta, y Ezequiel vio que “había escritos en él endechas y gemir y
plañir”. (Ezequiel 2:8-10.) Ezequiel informa: “Empecé a comérmelo, y llegó a ser en mi boca como miel por lo
dulce”. (Ezequiel 3:3.) ¿Qué envolvió para Ezequiel el comerse el rollo?
w84 . 15/2, pág 18. párr. 5. - A pesar del contenido del “rollo”, ¿cómo le supo a Ezequiel “el rollo de un
libro” cuando lo comió? - ¿Qué clase de experiencia es para nosotros el que se ponga en nuestra boca la
Palabra de Dios para que sirvamos como testigos de él?
5 El mensaje del Reino que todavía siguen proclamando los testigos de Jehová es ciertamente un mensaje
desafiador, en un mundo que tiene otras inclinaciones. A ellos les ha sucedido algo parecido a la experiencia del
profeta Ezequiel, cuando éste estuvo cautivo en la tierra de Babilonia, unos años antes de que Jerusalén fuera
destruida por los babilonios en 607 a. de la E.C. Como al apóstol que más tarde estuvo en la isla de Patmos, a
Ezequiel se le dio “el rollo de un libro”. El profeta nos dice: “Estaba escrito en el frente y por detrás; y había escritos
en él endechas y gemir y plañir” (Ezequiel 2:9, 10). Después de haber obedecido las instrucciones de Dios
respecto a comerse aquel “rollo de un libro”, Ezequiel comenta: “Llegó a ser en mi boca como miel por lo dulce”
(Ezequiel 3:1-3). Hoy día, es un dulce privilegio para cualquiera de nosotros el que se ponga en nuestra boca la
Palabra de Dios para que seamos portadores de su mensaje, prescindiendo de todo lo que contiene esa Palabra,
incluso endechas, gemir y plañir. (Compare con Salmo 19:7-10.) Los testigos de Jehová estiman la Palabra
revelada de Dios después de haberla comido desde el año posbélico de 1919 en adelante. Ésta los ha fortalecido,
tal como la miel literal fortaleció a Jonatán. (1 Samuel 14:26, 27.)
CAPITULO 3
w96 . 15/9, pág 11. párr. 6,7. - ¿Qué hizo Jehová que se comiera el profeta Ezequiel, y qué efecto tuvo en
él?
6 Antes de la destrucción de Jerusalén en 607 a.E.C., Jehová habló a los judíos exiliados en Babilonia
mediante el profeta Ezequiel, a quien dijo: “Hijo del hombre, lo que halles, come. Cómete este rollo, y ve, habla a
la casa de Israel”. Ezequiel obedeció. Dijo: “Por lo tanto, abrí la boca, y él gradualmente me hizo comer este rollo.
Y, siguiendo, me dijo: ‘Hijo del hombre, debes hacer que tu propio vientre coma, para que llenes tus intestinos
mismos con este rollo que te estoy dando’. Y empecé a comérmelo, y llegó a ser en mi boca como miel por lo
dulce”. (Ezequiel 3:1-3.)
7 El cuerpo humano extrae las sustancias nutritivas del alimento que ingerimos, y estas se convierten, en
cierto sentido, en parte de nosotros. Así mismo, era necesario que el “rollo” que se comió Ezequiel, es decir, el
mensaje de Jehová que tenía que declarar, se convirtiera en parte de él e influyera en sus emociones. Las
palabras de Dios conmovieron tanto los sentimientos más profundos de Ezequiel que declararlas en público era
un deleite para él. Si usted es testigo de Jehová, ¿se complace en hacer declaración pública del mensaje de
Dios?
w97 . 1/5, pág 21-22. párr. 14. -
¿Qué visión de cosas celestiales tuvo Ezequiel, y qué se le mandó? - ¿Qué comprendió el pueblo de
Jehová en nuestros tiempos, y qué se sintió obligado a hacer?
14 En el año 613 a.E.C., Ezequiel vio un carro que representaba a la organización celestial de Jehová en marcha.
(Ezequiel 1:4-28.) Después Jehová le dijo: “Hijo del hombre, ve, entra entre los de la casa de Israel, y tienes que
hablarles con mis palabras”. (Ezequiel 3:4.) Este año de 1997 comprendemos que la organización celestial de
Jehová todavía avanza inexorablemente para cumplir los propósitos de Dios. Por tanto, aún nos sentimos
impelidos a hablar al prójimo sobre estos propósitos. En su día, Ezequiel habló las palabras que Jehová le inspiró
directamente. En la actualidad hablamos lo que dice la Palabra inspirada de Jehová, la Biblia. ¡Y qué mensaje tiene
ese libro para la humanidad! Aunque muchos se preocupan por el futuro, la Biblia indica que la situación está
mucho peor, y a la vez mucho mejor, de lo que se imaginan.
w10 . 15/2, pág 7-8. párr. 10-11. - ¿Qué clase de estudio nos ayudará a predicar con más valentía? -
Mencione algún paso que piensa dar para mejorar su programa de estudio personal.
10 Si queremos que el estudio personal influya significativamente en nosotros, el mensaje bíblico debe
penetrar hondo en nuestro corazón y cambiarnos por dentro. Pensemos en Ezequiel. En una visión, Jehová le
pidió que comiera un rollo que contenía una enérgica denuncia contra un pueblo insensible. El profeta tenía que
asimilar aquel mensaje hasta hacerlo parte de su ser. De este modo, la tarea de proclamarlo le resultaría tan
agradable como la miel (léase Ezequiel 2:8–3:4, 7-9).
11 Hoy nos encontramos en una situación semejante a la de Ezequiel. No es fácil proclamar el mensaje divino,
pues muchos no quieren ni oír hablar de él. Para perseverar en nuestra labor, es esencial estudiar de un modo
que nos permita absorber bien el mensaje de las Escrituras. Y no podemos dejarlo a la casualidad; tenemos que
seguir fielmente un programa. Nuestro deseo debe ser imitar al salmista que cantó: “Que los dichos de mi boca y
la meditación de mi corazón lleguen a ser placenteros delante de ti, oh Jehová, mi Roca y mi Redentor” (Sal.
19:14). Es fundamental meditar en la lectura de la Biblia, pues así se grabarán sus verdades en el corazón. Sin
lugar a dudas, todos hemos de esforzarnos por mejorar nuestro estudio personal.
w88 . 15/7, pág 30. - Preguntas de los lectores
¿Por qué dijo Jehová a Ezequiel que el rostro de aquel profeta sería duro, como el rostro de los judíos?
Ezequiel fue un profeta de Dios que sirvió entre los judíos llevados al cautiverio en Babilonia. Parece que
aquellos cautivos creían que de alguna manera Jehová se apresuraría a rescatarlos porque eran su pueblo
escogido. No aceptaban que lo que les había sobrevenido se debía a que merecían Su desagrado.
Por eso, cuando Jehová dijo a Ezequiel que fuera a “hablarles con mis palabras”, no se trataba de una
asignación fácil. Para preparar al profeta, Dios le advirtió que “no querrán escucharte, porque no quieren
escucharme; porque todos los de la casa de Israel son de cabeza dura y de duro corazón”. (Ezequiel 3:4, 7.)
Entonces Dios dijo a Ezequiel: “¡Mira! He hecho tu rostro exactamente tan duro como los rostros de ellos, y tu
frente exactamente tan dura como sus frentes. Como un diamante, más dura que el pedernal, he hecho tu frente.
No debes tenerles miedo”. (Ezequiel 3:8, 9.)
Aquellas personas eran obstinadas y rebeldes. (Ezequiel 2:6.) ¿Podrían vencer o intimidar al mensajero de
Dios? No. Porque tenía el apoyo de Dios, Ezequiel no sería más blando que ellos. El pedernal es una piedra
durísima, más dura que el acero. Si a los judíos tercos e insensibles se les podía comparar con pedernal, lo
mismo se podría hacer con Ezequiel. Más que eso, él sería como el diamante, que es el más duro de los
minerales; es tan duro que puede rayar hasta al pedernal. (Jeremías 17:1, 2.)
Eso de ninguna manera significa que hoy día los del pueblo de Dios deben considerar deseable que uno sea
duro, insensible a los sentimientos de otros o hasta implacable cuando hace lo que cree que es recto. Note a qué
instó el apóstol Pedro respecto a tratar unas personas con otras: “Todos ustedes sean de un mismo ánimo y
parecer, compartiendo sentimientos como compañeros, teniendo cariño fraternal, siendo tiernamente
compasivos, de mente humilde, no pagando daño por daño ni injuria por injuria, sino, al contrario, confiriendo una
bendición”. (1 Pedro 3:8, 9.)
Entre las razones que nos mueven a compartir las buenas nuevas del Reino con otros está también la
compasión. (Mateo 9:36-38.) Pero cuando afrontamos indiferencia, rechazo u oposición franca, no dejamos de
proclamar el mensaje de Dios para nuestro tiempo. Eso incluye proclamar que dentro de poco él traerá
“venganza sobre los que no conocen a Dios y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro
Señor Jesús”. (2 Tesalonicenses 1:6-9.) No debemos dejar que se nos intimide, ni debemos retraernos. En ese
sentido podemos ser duros como el diamante, como tuvo que serlo Ezequiel.
w94 . 15/9, pág 19. párr. 15. - ¿Cómo puede ayudarnos el ejemplo de Ezequiel a revitalizar nuestro celo
por la predicación del Reino?
15 Los profetas de Dios también tuvieron celo y una actitud de espera ejemplares, cualidades que necesitamos en
nuestro ministerio hoy día. Probablemente, cuando aprendimos la verdad de la Palabra de Dios, teníamos un celo
ardiente que nos impulsaba a hablar con denuedo. Sin embargo, puede que hayan pasado algunos años y
hayamos abarcado nuestro territorio muchas veces. Quizás hoy día menos personas aceptan el mensaje del
Reino. ¿Ha disminuido nuestro celo debido a esto? De ser así, considere el caso del profeta Ezequiel, cuyo
nombre significa “Dios Fortalece”. Aunque Ezequiel se enfrentó al pueblo terco del antiguo Israel, Dios lo fortaleció
y, en sentido figurado, hizo su frente más dura que el pedernal. De este modo Ezequiel pudo llevar a cabo su
ministerio por muchos años, sin importar la respuesta del pueblo. Su ejemplo muestra que podemos hacer lo
mismo, y puede ayudarnos a revitalizar nuestro celo por la predicación. (Ezequiel 3:8, 9; 2 Timoteo 4:5.)
km. 8/94, pág. 4, párr. 15-16. - Elementos esenciales de una rutina ordenada
15 Cuando planeamos nuestras actividades de la semana, debemos apartar períodos específicos para el
servicio del campo. Tal vez la congregación tiene reuniones para el servicio varios días de la semana y
únicamente es cuestión de decidir cuáles apoyaremos. Es bueno participar en las diferentes facetas del servicio,
como la obra de casa en casa con las revistas y otras publicaciones, hacer revisitas y dirigir estudios bíblicos.
Hasta podemos estar preparados para dar testimonio informal, llevando con nosotros algunas publicaciones y
aprovechando las oportunidades de entablar conversaciones. Ya que por lo general salimos con alguien,
podemos preguntarle sobre su horario para hacer planes que convengan a ambos.
16 Debemos seguir nuestra rutina de predicación aunque encontremos indiferencia en el territorio. Sabemos de
antemano que solo unos cuantos responderán favorablemente. (Mat. 13:15; 24:9.) Ezequiel recibió la comisión
de predicar a personas ‘rebeldes, insolentes y de duro corazón’. Jehová le prometió ayudarlo haciendo su ‘frente
exactamente tan dura como las frentes de ellos’, a saber, “como un diamante, más dura que el pedernal”. (Eze.
2:3, 4; 3:7-9.) Así pues, una rutina regular de servicio exige perseverancia.
w87 . 15/2, pág 15. párr. 2. - ¿Cómo puede usted perseverar en la obra de casa en casa?
2 La primera manera de mostrar nuestro amor y aprecio, y quizás la más distintiva, es la de llevar de casa en
casa las buenas nuevas del Reino de Dios. El hacer esto exige verdadera franqueza de expresión, porque
continuamente implica confrontación directa con otras personas, muchas de las cuales nos verán como una
molestia. Exige verdadero amor a Dios y al prójimo el que sigamos yendo de casa en casa, aunque nos
enfrentemos a indiferencia, molestia, desprecio u oposición directa. (Compárese con Ezequiel 3:7-9.)
w84 . 15/2, pág 22. párr. 13. -¿Qué promesa hecha al resto ungido ha cumplido Jehová?, y, debido a eso,
¿en qué sentido ha servido el resto de ejemplo excelente para las “otras ovejas”?
13 La intrepidez que hasta ahora ha desplegado el resto ungido al hablar se ha debido a que Jehová ha cumplido
esta promesa suya: “¡Mira! He hecho tu rostro exactamente tan duro como los rostros de ellos y tu frente
exactamente tan dura como sus frentes. Como un diamante, más dura que el pedernal, he hecho tu frente. No
debes tenerles miedo, y no debes sobrecogerte de terror ante sus rostros, porque son casa rebelde” (Ezequiel 3:8,
9). Fortalecido así, el resto ha servido de ejemplo alentador a la creciente muchedumbre de “otras ovejas” que
Jesucristo, el Pastor Excelente, prometió que reuniría al lado de su resto ungido (Juan 10:16; Revelación 7:9-17).
Como testigos de Jehová, estas “otras ovejas” han llegado a ser tan denodadas como un león.
w10 . 15/7, pág 14. - “No tengas miedo. Yo [...] te ayudaré”
Un escudo contra la intimidación
Rabsaqué trató de intimidar a los judíos desafiando a su rey: “Sírvete hacer una apuesta con mi señor el rey
de Asiria, y déjame darte dos mil caballos para ver si puedes, por tu parte, poner jinetes sobre ellos. ¿Cómo,
pues, podrías volver atrás el rostro de un solo gobernador de los siervos más pequeños de mi señor[?]” (2 Rey.
18:23, 24). Humanamente hablando, Ezequías y su pueblo no tenían ninguna posibilidad de derrotar al poderoso
ejército asirio.
Hoy, nuestros perseguidores también pudieran dar la impresión de ser invencibles, sobre todo si cuentan con
todo el respaldo del gobierno. Ese fue el caso de los nazis, quienes trataron de intimidar a muchos siervos de
Dios durante la segunda guerra mundial. Uno de ellos, que estuvo recluido por años, contó el trato que recibió.
Cuando un oficial le dijo: “¿Viste fusilar a tu hermano? ¿Qué lección aprendiste de eso?”, él respondió: “Soy
testigo de Jehová y seguiré siéndolo”. El militar replicó: “Entonces serás el siguiente que será fusilado”. Pero el
enemigo no cumplió sus amenazas. El hermano explicó qué le permitió mantenerse firme: “Yo confiaba en el
nombre de Jehová” (Pro. 18:10).
La fe absoluta en Jehová es como un escudo que nos protege de todos los ataques de Satanás contra nuestra
espiritualidad (Efe. 6:16). Por eso, hemos de pedirle a Dios que nos fortalezca la fe (Luc. 17:5). También
debemos aprovechar los medios que el esclavo fiel ha dispuesto. Al vernos frente a cualquier amenaza,
cobraremos fuerzas si recordamos la garantía que recibió el profeta Ezequiel, quien lidiaba con un pueblo terco.
Dios le dijo: “He hecho tu rostro exactamente tan duro como los rostros de ellos, y tu frente exactamente tan dura
como sus frentes. Como un diamante, más dura que el pedernal, he hecho tu frente” (Eze. 3:8, 9). Cuando lo
necesitemos, Jehová también nos dará esa resistencia.
w07 . 1/7, pág 13. - La Palabra de Jehová es viva - Puntos sobresalientes del libro de Ezequiel (parte 1)
Lecciones para nosotros:
Ezequiel; 3:8, 9, 18-21. No deberíamos temblar ante los malvados ni retraernos de predicar el mensaje divino,
que incluye una advertencia para ellos. Cuando afrontamos indiferencia u hostilidad, debemos ser tan duros
como el diamante, pero sin hacernos agresivos, insensibles o despiadados. Jesús se compadeció de la gente a
la que predicaba, y a nosotros también debe motivarnos la compasión al predicar (Mateo 9:36).
Ezequiel 3:15. Tras recibir su comisión, Ezequiel moró en Tel-abib, ‘aturdido por siete días’, digiriendo el
mensaje que habría de anunciar. ¿No deberíamos dedicar tiempo al estudio diligente y la meditación a fin de
entender las profundas verdades espirituales?
km. 7/84, pág. 1, párr. 1-3. - ¿Se compadece usted de la gente?
1 Referente a Jesús se dijo: ‘Se compadeció de la gente’ (Mat. 9:36). ¿Sentimos semejante cariño tierno por
otros (Mat. 9:36b, Interlinear)? ¿Se siente usted movido a mostrarlo de manera vigorosa?
2 Si la casa de sus vecinos estuviera ardiendo y la vida de ellos estuviera en peligro, ¿cuánto persistiría e
insistiría usted en un esfuerzo por llegar hasta ellos (Mat. 22:39)? ¿Llamaría usted a la puerta de entrada con
unos golpecitos una o dos veces y, al ver que nadie contesta, se iría a su casa? ¡De seguro usted haría un
esfuerzo supremo para llegar a ellos y salvarles la vida! La vida de la gente en todo el mundo está en juego. Por
eso, Jehová ha suministrado su mensaje de salvación y nos ha comisionado para llevarlo a la gente, sea que
escuche o rehúse escuchar. (Eze. 3:10, 11.)
3 En el empeño de llegar a todas las personas, se nos ha animado a participar en la obra de casa en casa y a
que lo hagamos con regularidad. Generalmente, los precursores participan en esta obra todos los días. Muchos
de nosotros tenemos alguna parte en la obra de casa en casa cada semana. Todos nosotros debemos tener la
meta de participar en esta obra de salvar vidas tan a menudo como podamos, y especialmente el primer domingo
de cada mes y el segundo y cuarto sábados de cada mes.
km. 5/97, pág. 7, párr. 1,2. - ¿Por qué seguimos visitándolos?
1 ¿Se ha hecho esa pregunta alguna vez, quizás mientras se preparaba un día para ir al servicio del campo?
En algunos lugares donde el territorio se trabaja muchas veces, puede que los amos de casa nos reconozcan y
de inmediato nos rechacen. Tal vez solo unos pocos respondan favorablemente. Sin embargo, existen muchas
razones de peso por las que seguimos visitándolos.
2 En primer lugar, se nos ordena seguir predicando el mensaje del Reino hasta que venga el fin. (Mat. 24:14;
28:19, 20.) El profeta Isaías preguntó cuánto tiempo tendría que seguir predicando. Hallamos la respuesta que se
le dio en Isaías 6:11. No cabe la menor duda: se le mandó que siguiera llevando al pueblo el mensaje de Dios.
Asimismo, Jehová espera hoy que sigamos visitando a las personas de nuestro territorio aun cuando nos
rechacen. (Eze. 3:10, 11.) Esta es una misión sagrada que se nos ha encomendado. (1 Cor. 9:17.)
kj. cap. 5, pág. 80, párr. 19. - ¿A qué acusación no se dejó expuesto Jehová, y, para corresponder con
Ezequiel, a quién envió Él el resto ungido, y para que dijera qué?
19 Jehová no se dejará expuesto a la acusación de que no le dio aviso de antemano a la gente que se abstuvo de
escuchar su mensaje del momento oportuno. Es por eso que “pasó a decirme [a mí, Ezequiel]: ‘Hijo del hombre,
todas mis palabras que te hable, tómalas en tu corazón y óyelas con tus propios oídos. Y ve, entra entre el pueblo
desterrado, entre los hijos de tu pueblo, y tienes que hablarles y decirles: “Esto es lo que ha dicho el Señor
Soberano Jehová,” sea que oigan o se abstengan.’” (Ezequiel 3:10, 11) Al resto ungido que había sobrevivido la
I Guerra Mundial y que estaba familiarizado con el libro profético de Ezequiel se le recordó que tenía que tomar en
su corazón la Palabra de Dios. Entonces tenía que entrar entre el “pueblo desterrado” del día moderno, a saber, la
gente de la cristiandad, que realmente ha sido tomada en cautiverio y destierro por Babilonia la Grande, el imperio
mundial de religión babilónica falsa. A éstos el resto ungido tenía que decir lo que Jehová le dijo que dijera en su
Palabra escrita, prescindiendo de que escucharan o rehusaran hacerlo. Por este proceder el resto ungido mostraría
que era fiel a su Dios.
w96 . 15/4, pág 21. párr. 18. - ¿Quiénes llenan los diez requisitos de la adoración verdadera, y cómo? -
¿Qué debemos hacer personalmente para heredar las bendiciones que nos aguardan?
Un nombre distintivo
18 En la actualidad, ¿quiénes satisfacen realmente estos diez requisitos de la adoración verdadera? ¿A
quiénes se conoce por su expediente de integridad y de paz? Por todo el globo se conoce a los testigos de
Jehová porque ‘no son parte del mundo’. (Juan 15:19; 17:14, 16; 18:36.) Para el pueblo de Jehová es un honor
portar su nombre y ser sus Testigos, tal como Jesucristo fue un fiel testigo de su Padre. Llevamos ese nombre
sagrado conscientes de la responsabilidad que tenemos de vivir a la altura de lo que representa. Y, como
Testigos suyos, nos aguarda un maravilloso porvenir: formar parte de una familia humana obediente y unida que
adorará al Soberano Universal en el paraíso terrenal restaurado. A fin de obtener esta bendición, sigamos
identificándonos claramente con la adoración verdadera y portando con orgullo el nombre de testigos de Jehová,
“porque verdaderos y justos son sus juicios”. (Revelación 19:2; Isaías 43:10-12; Ezequiel 3:11.)
km. 5/93, pág. 1, párr. 4,5. - Lo que logramos al enfrentarnos a este desafío:
4 Nuestro ministerio de casa en casa da la oportunidad de aprender acerca de Jehová y sus propósitos a
aquellos que buscan la verdad y la justicia, iniciándolos en el camino que lleva a la vida eterna. A los que buscan
placeres mundanos se les advierte con amor que tienen que cambiar para disfrutar de la aprobación de Jehová.
Este ministerio también da a conocer el nombre de Jehová y le trae honra, sea que los amos de casa escuchen o
no. (Eze. 3:11.)
5 Trabajar en el ministerio nos ayuda a cultivar los frutos del espíritu, como el amor altruista, el gozo, la paz y
la gran paciencia. Nos ayuda a ser humildes y compasivos, pues implica hacer bien a nuestro semejante.
Mantenernos ocupados en el servicio a Jehová nos protege del mundo. (1 Cor. 15:58.)
kj. cap. 5, pág. 86, párr. 31. - ¿Qué palabras adicionales recibió Ezequiel en cuanto a su responsabilidad
como atalaya, para advertir al inicuo y al justo?
29 Sin duda Ezequiel de la antigüedad esperaba palabra adicional de Jehová en su nueva ubicación en Telabib,
Babilonia. Vino, como nos informa Ezequiel: “Y aconteció al fin de siete días que procedió a ocurrirme la
palabra de Jehová, diciendo:
30 “‘Hijo del hombre, atalaya es lo que te he hecho a la casa de Israel, y tienes que oír habla de mi boca y
tienes que advertirles de mi parte. Cuando yo le diga a alguien inicuo: “Positivamente morirás,” y tú realmente
no le adviertas y hables para advertir al inicuo de su camino inicuo para conservado vivo, siendo él inicuo, en su
error morirá, pero su sangre la reclamaré de tu propia mano. Pero en cuanto a ti, en caso de que hayas advertido
a alguien inicuo y él realmente no se vuelva de su iniquidad y de su camino inicuo, él mismo por su error morirá;
pero en cuanto a ti, habrás librado tu propia alma.
31 “‘Y cuando alguien justo se vuelva de su justicia y realmente haga injusticia y yo tenga que poner un
tropiezo delante de él, él mismo morirá porque tú no le advertiste. Por su pecado morirá, y sus hechos justos que
él hizo no serán recordados, pero su sangre la reclamaré de tu propia mano. Y en cuanto a ti, en caso de que
hayas advertido a alguien justo para que el justo no peque, y él mismo realmente no peca, sin falta él seguirá
viviendo porque se le había advertido, y tú mismo habrás librado tu propia alma.’”—Ezequiel 3:16-21.
si. Libro bíblico número 26: Ezequiel. , pág. 137, párr. 30. - ¿Qué principios declarados en Ezequiel son
valiosos para nosotros hoy?
30 Los principios declarados en Ezequiel también son inestimables para nosotros hoy. La apostasía y la idolatría,
junto con la rebelión, solo pueden conducir al disfavor de Jehová. (Eze. 6:1-7; 12:2-4, 11-16.) Cada uno responderá
por su propio pecado, pero Jehová perdonará al que se vuelva de su derrotero incorrecto. A ese se le concederá
misericordia, y seguirá viviendo (18:20-22). Los siervos de Dios deben ser atalayas fieles como Ezequiel, aun en
asignaciones difíciles y bajo burla y oprobio. No debemos dejar que el inicuo muera sin recibir advertencia, pues su
sangre estaría sobre nuestra cabeza (3:17; 33:1-9). Los pastores del pueblo de Dios llevan la pesada
responsabilidad de atender el rebaño (34:2-10).
w75 . 1/4, pág 210. - ¿Cómo son diferentes los testigos de Jehová?
Además, los testigos de Jehová ven, de las profecías bíblicas y de los acontecimientos mundiales que se
desarrollan rápidamente en cumplimiento de las profecías, que el gobierno del Reino fue establecido en los
cielos, con Cristo entronizado, al fin de los “tiempos de los Gentiles” en 1914 E.C. (Luc. 21:24) Comprenden que
Dios está permitiendo tiempo para dar a la gente, especialmente a los de la cristiandad, oportunidad para recibir
advertencia de la destrucción de este sistema de cosas a fin de que hallen seguridad poniéndose de parte del
gobierno del Reino. Pero los testigos de Jehová están advirtiendo que ya se ha acercado el tiempo en que el
Reino triturará a todos los gobiernos humanos en la guerra asociada en la Biblia con “Har-Magedón” o
“Armagedón.”—Rev. 16:14-16; 19:11-21; Eze. 3:17.
w73 . 1/6. , pág 344. ¿Cuánto se interesa usted en la gente? - El nombre de dios está envuelto
El santo nombre de Dios está vinculado con la obra de predicar y hacer discípulos. Él ha prometido
no ejecutar juicio sobre el presente sistema hasta que se haya dado amplia advertencia. Jesucristo dijo: “Estas
buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces
vendrá el fin.” (Mat. 24:14) Por lo tanto, si nosotros como pueblo de él dejáramos de declarar las “buenas nuevas”
y dejáramos de ayudar a otros a ponerse de parte del Reino para que puedan sobrevivir al fin de este sistema, le
estaríamos acarreando vituperio al nombre de Dios. Esto se debe a que Dios entonces podría ser culpado por
haber dejado a la humanidad sin darle la debida advertencia. La posición de los testigos cristianos de Jehová hoy
día es exactamente igual a la del profeta Ezequiel en tiempos antiguos. Dios le dijo a Ezequiel: “Atalaya es lo que
te he hecho a la casa de Israel, y tienes que oír habla de mi boca y tienes que advertirles de mi parte.”—Eze.
3:17.
Tal como Ezequiel de la antigüedad no dejó de desempeñar sus deberes como atalaya, hoy los testigos de
Jehová como cuerpo no dejarán de dar la advertencia. Sin embargo, individuos pueden fallar debido a dejar que
su amor a Jehová y a su prójimo sea reemplazado con otros afectos. Por eso es importante que todos
consideremos seriamente si nuestro corazón nos está impulsando correctamente.
Quizás usted ha empleado muchos años en la obra de predicar y hacer discípulos. Entonces usted tiene razón
para ser más celoso ahora que nunca antes. Usted ha disfrutado de una vida significativa. Usted ha tenido
asociación preciosa con compañeros creyentes. Usted puede ver que la evidencia es más clara que nunca antes
de que el fin de este sistema se ha acercado. ¡Cómo debe hacer eso que usted quiera ayudar a otros a
encaminarse hacia la supervivencia!
Si apenas ha comenzado a participar en la obra de predicar y hacer discípulos, usted también puede ver la
importancia de esforzarse vigorosamente. Usted recuerda bien los problemas que tenía no hace mucho y cómo
la Palabra de Dios le ayudó a comenzar a disfrutar del mejor modo de vivir ahora. Apreciando las circunstancias
peligrosas en las que usted estaba tan tarde en este tiempo del fin, usted tiene suficiente razón para querer
ayudar a otros.
Por otra parte, puede que usted solo haya comenzado a estudiar la Palabra de Dios. En ese caso quizás esté
empezando a ver la importancia de llegar a ser un discípulo verdadero de Jesucristo. Le animamos a que siga
haciendo esfuerzos con este fin.
Que todos nosotros demostremos que nos interesamos hondamente en la gente y que tenemos amor genuino
a nuestro Dios Jehová procediendo de toda alma en la obra de predicar y hacer discípulos.
km. 2/97, pág. 1, párr. 3,4. - Participemos en la obra que nunca se repetirá
3 Una obra de advertencia actual: Jehová declaró hace mucho tiempo que desataría su ira contra el inicuo
sistema de hoy y que únicamente los mansos se salvarían. (Sof. 2:2, 3; 3:8.) El tiempo para predicar este
mensaje de advertencia se está acabando. La “gran tribulación” está a las puertas, y actualmente se está
recogiendo a los mansos. Los “campos”, en efecto, están “blancos para la siega”. Por eso, ninguna otra obra es
más importante y urgente que esta. (Mat. 24:14, 21, 22; Juan 4:35.)
4 Tenemos que participar hoy día en dar la advertencia a nuestros semejantes, “sea que escuchen o se
abstengan”. Es una asignación divina que no nos atrevemos a pasar por alto. (Eze. 2:4, 5; 3:17, 18.) Participar de
lleno en esta obra es una manifestación convincente de nuestro profundo amor a Dios, nuestro interés verdadero
por el prójimo y nuestra fe inquebrantable en nuestro Salvador, Jesucristo
w81 . 15/6, pág 20-21. párr. 4. -¿A quién levantó Jehová para que fuera profeta a su propio pueblo de
Israel, y a quiénes prefiguró este profeta? - ¿Qué comisión recibió Ezequiel?
4 Por sus facultades divinas Jehová sabía de antemano que la cristiandad misma necesitaría que se le
presentara la advertencia final procedente de él. Sabía lo que indicaba, o prefiguraba, la historia de su pueblo
escogido de tiempos precristianos. En el año 613 a. de la E.C. él levantó a un judío llamado Ezequiel para que
fuera profeta a su propio pueblo. Así, aunque Ezequiel entonces se hallaba exiliado en la tierra de Babilonia, fue el
atalaya de Jehová para Israel. Lo que él profetizó fue llevado hacia el sudoeste a Jerusalén en la tierra de Judá. Lo
que Jehová dijo a Ezequiel en aquel tiempo es de interés a nosotros hoy día, porque Ezequiel representó a los
testigos ungidos de Jehová de hoy día. Esta clase ungida ha obrado en armonía con lo que Jehová dijo a Ezequiel
en las siguientes palabras: “Hijo del hombre, atalaya es lo que te he hecho a la casa de Israel, y tienes que oír
habla de mi boca y tienes que advertirles de mi parte. Cuando yo le diga a alguien inicuo: ‘Positivamente morirás,’ y
tú realmente no le adviertas y hables para advertir al inicuo de su camino inicuo para conservarlo vivo, siendo él
inicuo, en su error morirá, pero su sangre la reclamaré de tu propia mano.”—Eze. 3:17, 18.
w10 . 1/1, pág 23. - ¿Desaparecerá algún día la Tierra?
La paciencia de Dios y nuestra salvación
En realidad, “Jehová no es lento respecto a su promesa”. Al contrario, está siendo paciente porque nos ama.
Por eso, la Biblia nos anima a ver “la paciencia de nuestro Señor como salvación” (2 Pedro 3:9, 15). Pero ¿qué
tiene que ver la paciencia de Dios con nuestra salvación?
Él sabe que, para darles un mundo seguro y feliz a las personas buenas, primero tiene que acabar con
quienes “están arruinando la tierra” (Revelación 11:18). Sin embargo, él ama a todos los seres humanos y
“no desea que ninguno sea destruido”. De ahí que haya decidido ser paciente y advertir a las personas malas por
medio de una campaña mundial de predicación (Ezequiel 3:17, 18). Quienes escuchen el mensaje del Reino y
obedezcan los principios divinos se salvarán y vivirán eternamente en un paraíso terrestre.
yb. 06, pág. 4-5. - Carta del Cuerpo Gobernante
Jehová nos pedirá cuentas si descuidamos la obra vital de advertir a la gente. Tenemos muy presente lo que
Jehová dijo a Ezequiel: “Hijo del hombre, atalaya es lo que te he hecho a la casa de Israel, y tienes que oír habla
de mi boca y tienes que advertirles de mi parte. Cuando yo diga a alguien inicuo: ‘Positivamente morirás’, y tú
realmente no le adviertas y hables para advertir al inicuo de su camino inicuo para conservarlo vivo, por ser él
inicuo, en su error morirá, pero su sangre la reclamaré de tu propia mano” (Eze. 3:17, 18).
No es fácil vivir en estos últimos días. Resulta complicado equilibrar las responsabilidades familiares, el
empleo, la predicación y otras actividades de la congregación. Además, muchos de ustedes tienen que hacer
frente a la depresión y otras enfermedades, la edad avanzada e incluso la oposición. Sabemos que la mayoría
están “cargados”, por eso queremos transmitirles nuestra comprensión, tal como hizo Jesús cuando dijo: “Vengan
a mí, todos los que se afanan y están cargados, y yo los refrescaré” (Mat. 11:28). Todos los que se esfuerzan por
seguir sirviendo lealmente a Jehová a pesar de obstáculos grandes y pequeños merecen nuestro encomio.
km. 7/79, pág. 4, párr. 1 - Presentando las buenas nuevas... ¿está usted trabajando eficazmente su
territorio?
1 ¿Sabe usted que, en promedio, por cada publicador en los Estados Unidos hay aproximadamente
369 personas que necesitan oír las “buenas nuevas”? ¿Por qué es tan vital que todos reciban el mensaje del
Reino? Esto se debe a que sus vidas mismas, así como las nuestras, están en peligro. (Eze. 3:17-19; 33:6;
1 Tim. 4:16) Muchas personas todavía están respondiendo a las “buenas nuevas” por todo el país. De modo que
deberíamos estar interesados no solo en cuántas veces podemos trabajar completamente nuestro territorio en un
período dado, o en la cantidad de literatura que podemos colocar, sino en la cantidad de personas a las cuales
podemos llevar el mensaje bíblico del Reino.
km. 5/85, pág. 7, párr. 7,8. - Enseñemos al encontrarnos con objeciones - Prevea las objeciones
7 A veces las objeciones pueden preverse. Por ejemplo, al notar que la persona está ocupada, algunos
publicadores dicen: “Estoy visitando a las personas ocupadas”, y entonces continúan con su presentación usual.
8 Para ser maestros eficientes en el ministerio de casa en casa, tenemos que dar seria consideración a cómo
tratar con las objeciones que se presenten. Al prepararnos para ser maestros eficientes, aun cuando nos
encontremos con objeciones, mostramos nuestra obediencia al mandato de Jesús y nuestro interés sincero en la
gente de nuestro territorio. (Eze. 3:17-19.)
w81 . 15/2 pág 15. párr. 12. ¿Por qué es bueno pensar en las cosas de Jehová que son inspiradoras de
temor, y hablar de ellas?
12 “Y ellos hablarán acerca de la fuerza de tus propias cosas inspiradoras de temor; y en cuanto a tu
grandeza, yo ciertamente la declararé.” (Sal. 145:6)
Ah, sí, hay mucho más acerca de lo cual podemos informar. A través de las páginas de las Escrituras se revelan
muchas cosas inspiradoras de temor que manifiestan el poder de Jehová demostrado a favor de sus siervos
fieles y en contra de los que se hacen enemigos de Dios. Muchos de aquellos poderosos actos del pasado sirven
de cuadros proféticos y son instrucción que le es indispensable a esta generación de la humanidad. Sí, “todas las
cosas que fueron escritas en tiempo pasado fueron escritas para nuestra instrucción, para que por medio de
nuestra perseverancia y por medio del consuelo de las Escrituras tengamos esperanza.” (Rom. 15:4) El hablar de
estas cosas públicamente es un servicio y un acto de amor a otros. Sirve para advertirles respecto a los
propósitos de Jehová para los días venideros. Los que anuncian estas cosas se benefician a sí mismos también
tal como se benefició el atalaya descrito en Ezequiel 3:17-19. La “grande tribulación” que se acerca será otra
cosa que demostrará la grandeza de Jehová en cuanto a cumplir con su propósito declarado. Por eso,
anunciémosla mientras Jehová mantenga abierto el camino para poder hacerlo en este sistema de cosas.
Podemos copiar la manera en que Jesucristo entregó la advertencia del juicio de Dios.—Mat. 10:28-30; Luc.
19:41-44.
w74 . 15/7, pág 443. párr. 16 - ¿Qué hizo Jehová Dios antes de ejecutar su juicio sobre Judá y Jerusalén
infieles en el tiempo de Ezequiel?
16 Considerando lo que está envuelto, ¿no tienen razón hoy los testigos cristianos de Jehová para esmerarse en
su esfuerzo por llegar a la gente con el mensaje de la Palabra de Dios que salva vidas? El que lo hagan mostraría
que le tienen el debido respeto al deseo de Dios de que todos los hombres se arrepientan y vivan en armonía con
conocimiento exacto. Antes que Jehová Dios permitiera que los babilonios destruyeran a Jerusalén y devastaran la
tierra de Judá hizo que se les advirtiera. Consideraba preciosos los pocos años adicionales de vida que habrían de
disfrutar los que prestaran atención a la advertencia. Quería que tantos como fuera posible evitaran experimentar
una muerte horrible como resultado de la guerra o sus efectos. Por lo tanto colocó una responsabilidad de peso
sobre su profeta Ezequiel, diciendo: “Atalaya es lo que te he hecho a la casa de Israel, y tienes que oír habla de mi
boca y tienes que advertirles de mi parte. Cuando yo le diga a alguien inicuo: ‘Positivamente morirás,’ y tú
realmente no le adviertas y hables para advertir al inicuo de su camino inicuo para conservarlo vivo, siendo él
inicuo, en su error morirá, pero su sangre la reclamaré de tu propia mano. Pero en cuanto a ti, en caso de que
hayas advertido a alguien inicuo y él realmente no se vuelva de su iniquidad y de su camino inicuo, él mismo por su
error morirá; pero en cuanto a ti, habrás librado tu propia alma.”—Eze. 3:17-19.
w08 . 15/7, pág 6. párr. 12. - ¿Cómo destaca la visión de Ezequiel la importancia de seguir buscando a
más personas mansas como ovejas?
12 La visión de Ezequiel destaca una razón por la que es tan urgente seguir buscando a quienes “están
suspirando y gimiendo”: hay vidas en juego. Así es, dentro de poco las fuerzas de ejecución de Jehová,
representadas por los seis hombres armados, destruirán a quienes no tengan la marca simbólica. Hablando del
juicio que se aproxima, el apóstol Pablo dijo que Jesús, junto con sus poderosos ángeles, traerá “venganza sobre
los que no conocen a Dios y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús”
(2 Tes. 1:7, 8). Estas palabras indican que la gente será juzgada por la forma en que responda a las buenas
nuevas, de modo que la proclamación del mensaje de Dios debe continuar con toda su fuerza hasta el final (Rev.
14:6, 7). Eso significa que todos los siervos de Jehová llevamos una seria responsabilidad sobre nuestros hombros
(léase Ezequiel 3:17-19).
tr. cap. 19, pág. 169, párr. 13. - En vez de por transfusiones de sangre, ¿cuál es la única manera de obtener
la salvación? - ¿Qué tenemos que hacer para estar ‘limpios de la sangre de todo hombre,’ como lo estuvo
el apóstol Pablo?
13 Como nunca antes, hay necesidad urgente de que personas por todas partes comprendan el punto de vista de
Dios sobre la vida. Es necesario que aprendan acerca de la provisión que Jehová Dios mismo ha hecho para
salvar la vida. Él envió a su Hijo Jesucristo a derramar su propia sangre vital a favor de los que ejerzan fe, y lo
resucitó de entre los muertos. (Hebreos 13:20, 21) No es por transfusiones de sangre, sino solamente por medio
de fe en la sangre derramada de Jesús que se puede obtener la salvación. Y es urgente obtener y ejercer esa fe
ahora antes de que este viejo sistema de cosas termine. Si hemos aprendido acerca de esta provisión amorosa,
entonces debemos sentirnos impulsados a hablar a otros acerca de ella. El interés piadoso en la vida de otras
personas nos moverá a hacerlo con celo y denuedo. (Ezequiel 3:17-21) Si aceptamos esta responsabilidad y
persistimos en ella hasta que todos hayan tenido la oportunidad de oír, podremos decir, como dijo el apóstol Pablo:
“Estoy limpio de la sangre de todo hombre, porque no me he retraído de decirles todo el consejo de Dios.”—
Hechos 20:26, 27.
w80 . 1/3, pág 15. párr. 7. ¿Qué privilegio, parecido al de Ezequiel, tenemos hoy día, y qué debemos hacer
en cuanto a él?
7 Entre la fiel “nube de testigos” que, según la descripción que da Pablo en el capítulo 11 de Hebreos, abrigaban
la “expectativa segura de cosas esperadas,” se encuentran “Samuel y . . . los otros profetas,” ¡y qué intrepidez
manifestaron éstos al dar a conocer la palabra de Jehová! (Heb. 11:32; 12:1) Entre ellos estaba Ezequiel, quien
profetizó desde Babilonia respecto al juicio de Jehová contra la apóstata Jerusalén... juicio que se ejecutó en 607
a. de la E.C. La seriedad de la comisión de Ezequiel se pone de manifiesto por la “palabra de Jehová” que le vino
en varias ocasiones. Fue ésta: “‘Ahora bien, en lo que respecta al atalaya, en caso de que él vea venir la espada y
realmente no toque el cuerno y la gente misma no reciba ninguna advertencia y una espada venga y quite de ellos
alma, por su propio error ésta misma tiene que ser quitada, pero su sangre la reclamaré de mano del atalaya
mismo.’ Ahora bien, en cuanto a ti, oh hijo del hombre, atalaya es lo que te he hecho a la casa de Israel, y de mi
boca tienes que oír la palabra y darles advertencia de mí.” (Eze. 33:6, 7; 3:17-21) ¿Vemos “venir la espada” hoy
día? ¿Reconocemos con aprecio que la actual “aflicción” entre las naciones está conduciéndolas inexorablemente
a Har-Magedón, la guerra de Dios? Entonces tenemos que tocar la ‘trompeta de advertencia,’ y mostrar a la gente
el camino al reino de Dios... su única esperanza. ¡Qué privilegio es participar en esta obra de dar advertencia en el
actual día de juicio, tal como lo hizo Ezequiel allá en aquel tiempo!—Mat. 24:3-8, 14; 25:31, 32; Rev. 16:13-16.
kj. cap. 9, pág. 180, párr. 42. - ¿Qué indica si la obra de marcar dentro y fuera de la cristiandad se
efectuará completamente o no, y de qué habría sido considerado responsable el hombre del tintero si
no hubiera llevado a cabo su comisión?
42 En la visión dada al profeta Ezequiel se hizo hasta su fin la obra salvadora de vidas de marcar frentes en la
Jerusalén condenada a destrucción. Con igual certeza, pues, aunque la obra de marcar se ha estado efectuando
ya por más de treinta y siete años, se terminará por toda la Tierra, dentro y fuera de la cristiandad. La certeza de
esto se puede ver de antemano por lo que el profeta Ezequiel dice en cuanto a si el hombre a quien se le encargó
la obra de marcar llevó a cabo su comisión o no: “Y, ¡mire! el hombre vestido con el lino, a cuyas caderas estaba el
tintero, traía palabra de vuelta, diciendo: ‘He hecho tal como me has mandado.’” (Ezequiel 9:11) Si el hombre
no hubiera llevado a cabo su comisión habría sido considerado responsable del degüello de los hombres que
‘suspiraban y gemían’ cuyas frentes no hubiera marcado. Habría sido como Ezequiel, a quien se habría
considerado responsable de la sangre de los israelitas ejecutados si no les hubiera dado la advertencia de parte de
Jehová como atalaya.—Ezequiel 3:17-21.
w78 . 1/11, pág 26-27. párr. 22,23. - ¿En qué otro aspecto de la culpa por sangre debemos interesarnos?
(Hech. 18:6) - Entonces, ¿a qué debemos estar resueltos con relación a la vida y la sangre?
22 De igual manera podemos desplegar nuestra resolución de mantenernos libres de culpa por sangre por
medio de predicar activa y entusiásticamente el mensaje del Reino. (Mar. 13:10) Considere, con relación a esto,
el consejo de Dios al profeta Ezequiel antes de la caída de Jerusalén en 607 a. de la E.C. Dios le dijo a Ezequiel
que si él, como atalaya, no daba el mensaje de advertencia, se le contaría culpable por la sangre de los israelitas
que perecieran. (Eze. 3:17-21; 33:2-16) Sin embargo, ¡qué satisfacción podemos tener si cumplimos con nuestra
responsabilidad cristiana de difundir la verdad acerca del fin venidero de este inicuo sistema y acerca del paraíso
que vendrá después! El hacer esto le permite a uno sentirse como se sintió el apóstol Pablo, quien dijo a unos
ancianos cristianos: “Yo estoy limpio de la sangre de todo hombre, porque no me he retraído de decirles todo el
consejo de Dios.” (Hech. 20:26, 27) ¡Qué privilegio! Mientras personalmente evitamos culpa relacionada con la
sangre, podemos ayudar a otras personas a obtener la vida eterna por el ejercicio de fe de éstas con relación a la
sangre de Cristo.
23 Por eso, aunque la mayoría de las personas quizás no sepan lo que Dios dice y consideren la sangre como
simplemente algo que sustenta temporalmente la vida humana, no es así entre los cristianos verdaderos.
Nosotros, fundándonos en la Palabra de Dios, apreciamos el punto de vista de Jehová en cuanto a la vida y la
sangre. Estemos resueltos a defender ese punto de vista y a vivir en armonía con él.
go. cap. 9, pág. 156, párr. 18. -¿Es la advertencia que damos a la gente solo asustarla para que haga lo
correcto?
18 Una catástrofe global que afectará a más personas e instituciones que las que fueron afectadas por el diluvio
del día de Noé está por estallar sobre este “mundo de gente impía.” (2 Pedro 2:5) Hay que repetir esto para que
penetre —y merece que se le repita— en los oídos de los “escogidos” y de toda otra persona que esté interesada
en un gobierno mundial perfecto y justo. Este no es un caso de asustar a la gente con un susto falso como el de la
doctrina difamatoria para Dios de un “tormento eterno en un infierno de fuego y azufre literales” para obligar a la
gente a convertirse y a concurrir a alguna iglesia. Lo que está en peligro no es solamente la vida, sino la vida
eterna, de la gente que está bajo riesgo, y, como los ‘atalayas’ nombrados por Dios, nosotros tenemos la
obligación de dar la advertencia a las personas de corazón honrado y de buena disposición hacia lo justo.
(Ezequiel 3:17-21; 33:6-20) No deseamos dejar sin cumplir nuestras responsabilidades para con Dios. No estamos
asustándonos para cumplir nuestro deber cuando tomamos este asunto con seriedad. Nuestro objeto es desplegar
amor a Dios y a nuestros congéneres humanos, especialmente nuestros hermanos cristianos.
w04 . 1/3, pág 18. párr. 20. -
¿Qué están determinadas a hacer las otras ovejas que viven hoy? - ¿De qué son conscientes los
cristianos ungidos?
20 Los que forman parte de la gran muchedumbre de otras ovejas han imitado a sus hermanos ungidos.
Entienden que el conocimiento que tienen de los propósitos de Dios conlleva una gran responsabilidad (Ezequiel
3:17-21). Por consiguiente, con la ayuda de la Palabra de Dios y del espíritu santo, también mantienen abundante
su abastecimiento de aceite mediante el estudio y las reuniones cristianas. Y dejan resplandecer su luz al participar
en la obra de predicar y enseñar, ‘negociando’ así junto con sus hermanos ungidos. Ahora bien, los cristianos
ungidos son muy conscientes de que los talentos se les confiaron a ellos, y que son ellos quienes deben rendir
cuentas por la forma en que se administran los bienes del Señor en la Tierra. Aunque son pocos en número,
no pueden traspasar sus obligaciones a la gran muchedumbre. Con esto presente, el esclavo fiel y discreto sigue a
cargo de los ‘negocios’ del Rey, agradecido por el apoyo de los miembros devotos de la gran muchedumbre. Estos
últimos reconocen la responsabilidad que recae sobre sus hermanos ungidos y se sienten privilegiados de trabajar
bajo su supervisión.
km. 11/96, pág. 1, párr. 4-6. - Tenemos una comisión
4 Ejemplos fieles que debemos seguir: El profeta Ezequiel sintió la responsabilidad de dar un mensaje de
advertencia a los israelitas infieles. Jehová le advirtió enérgicamente de las consecuencias de no llevar a cabo su
asignación: “Cuando yo diga a alguien inicuo: ‘Positivamente morirás’, y tú realmente no le adviertas [...], por ser
él inicuo, en su error morirá, pero su sangre la reclamaré de tu propia mano”. (Eze. 3:18.) A pesar de la fuerte
oposición del pueblo, Ezequiel cumplió lealmente su comisión. Por eso, pudo regocijarse cuando Jehová ejecutó
la sentencia.
5 Siglos después, el apóstol Pablo escribió acerca de su responsabilidad de predicar. Declaró: “Estoy limpio de
la sangre de todo hombre, porque no me he retraído de decirles todo el consejo de Dios”. Pablo predicó
públicamente y de casa en casa porque sabía que si no lo hacía, sería culpable de derramamiento de sangre a la
vista de Dios. (Hech. 20:20, 26, 27.)
6 ¿Tenemos el celo de Ezequiel? ¿Nos sentimos impelidos a predicar como Pablo? Nuestra comisión es la
misma que tuvieron ellos. Debemos seguir cumpliendo con nuestra responsabilidad de advertir al prójimo, a
pesar de su apatía, indiferencia u oposición. Otros miles de personas aún pueden responder al mensaje del
Reino y decir: “Iremos con ustedes, porque hemos oído que Dios está con ustedes”. (Zac. 8:23.) Que nuestro
amor a Dios y al prójimo nos impulse a no darnos por vencidos. Tenemos la comisión de predicar.
km. 12/07, pág. 8, párr. 2. - Consuelo para los quebrantados de corazón
2 El enfoque. Para que nuestro mensaje sea un consuelo, debería distinguirse por ser equilibrado y positivo.
Al mantener al mínimo los comentarios sobre los males del mundo y las doctrinas falsas, dejamos que resalten la
verdad de las Santas Escrituras y la brillante esperanza que dan las consoladoras promesas de Dios. Por
supuesto, esto no significa que ahora vamos a evitar hablar del Armagedón. No, pues nuestra comisión consiste en
proclamar tanto “el año de la buena voluntad de parte de Jehová, [como] el día de la venganza de parte de nuestro
Dios”. Pero no se supone que el Armagedón y sus devastadoras consecuencias oscurezcan el mensaje de las
buenas nuevas del Reino de Dios (Isa. 61:2; Eze. 3:18; Mat. 24:14).
km. 4/74, pág. 3, párr. 2. - Sirviendo de buena gana
2 Pero pudiera preguntarse: ¿Cómo podía Pablo decir: ‘Ay de mí, si no declaro las buenas nuevas,’ y al mismo
tiempo llevar a cabo su servicio de buena voluntad?” (1 Cor. 9:16) Pablo sabía lo que Ezequiel 3:18 declara acerca
de la seriedad de la responsabilidad de dar advertencia al inicuo. Él sabía que Jehová, por amor a la gente,
deseaba que ellos recibieran una advertencia. Pablo ciertamente tenía amor por la gente también, ¿no es cierto? Y
de buena gana aceptó el punto de vista de Jehová acerca de predicar las buenas nuevas al mundo de la
humanidad pecaminosa.
km. 7/89, pág. 4, párr. 1,2. - Presentando las buenas nuevas... mediante usar el Registro de casa en casa
1 “He predicado cabalmente las buenas nuevas acerca del Cristo.” (Rom. 15:19.) Esas palabras del apóstol
Pablo indican que efectuó con diligencia su comisión de predicar, enseñar y hacer discípulos.
2 Nosotros también queremos testificar cabalmente en nuestro territorio asignado. Vivimos en el tiempo más
crítico de la historia... hay vidas en peligro. Si no advertimos a la gente, incurriremos en culpa por derramamiento
de sangre. (Eze. 3:18, 19.) Como el apóstol Pablo, queremos decir con buena conciencia que estamos ‘limpios
de la sangre de todo hombre’. (Hech. 20:26.) ¿Cómo podemos abarcar nuestro territorio de manera más
completa? El usar debidamente el Registro de casa en casa puede ayudarnos a hacerlo.
bt. 6/07, cap. 19, pág. 151, párr. 8. - . ¿Cómo reaccionó Pablo al encontrar entre los judíos mucha
resistencia a su testificación, y adónde fue para seguir predicando?
“Muchos de los corintios [...] empezaron a creer” (Hechos 18:5-8)
8 Hay otro dato que confirma que Pablo veía su oficio tan solo como un medio para ganarse la vida. ¿Qué hizo
cuando Silas y Timoteo llegaron de Macedonia con una generosa aportación? (2 Cor. 11:9.) De inmediato,
“empezó a estar intensamente ocupado con la palabra” o, según lo expresa la Nueva Versión Internacional (NVI),
“se dedicó exclusivamente a la predicación”, dando testimonio en la sinagoga (Hech. 18:5). Sin embargo, los
judíos opusieron mucha resistencia a su testificación. Ante su negativa a aceptar el mensaje salvador sobre
Cristo, el apóstol les indicó de dos maneras que se desentendía de toda responsabilidad. Por un lado, se sacudió
la ropa, y por otro les dijo: “Esté la sangre de ustedes sobre sus propias cabezas. Yo estoy limpio. Desde ahora
me iré a gente de las naciones” (Hech. 18:6; Eze. 3:18, 19).
9 ¿Adónde se iría a predicar? El relato señala que dejó la sinagoga y se fue a la casa adyacente de Ticio Justo,
probablemente un prosélito judío (Hech. 18:7). Aunque durante toda su estadía en Corinto siguió alojado con
Áquila y Priscila, tomó como centro de evangelización aquel nuevo domicilio.
kl. cap. 11, pág. 105-106, párr. 14. - ¿Cómo podría probar usted que Mateo 24:14 se está cumpliendo en
nuestros días?
14 “Estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada.” (Mateo 24:14.) Jesús predijo
que las buenas nuevas del Reino se predicarían en toda la Tierra para testimonio a todas las naciones. Con la
ayuda y la bendición de Dios, millones de testigos de Jehová dedican miles de millones de horas a esta obra de
predicar y hacer discípulos. (Mateo 28:19, 20.) Sí, los Testigos reconocen que si no declararan las buenas nuevas,
serían culpables de sangre. (Ezequiel 3:18, 19.) Por ello se alegran de que todos los años miles de personas
agradecidas respondan al mensaje del Reino y se hagan cristianos verdaderos, es decir, testigos de Jehová. Es un
privilegio inestimable servir a Jehová y difundir el conocimiento de Dios. Y cuando estas buenas nuevas se hayan
predicado en toda la Tierra habitada, vendrá el fin del presente sistema inicuo.
km. 11/10, pág. 2, párr. 5. - ¿Por qué deberíamos seguir predicando con entusiasmo aun si el territorio
parece improductivo?
5 La cosecha no ha terminado. Aun si el territorio de la congregación ya se ha abarcado en repetidas ocasiones
y al parecer nadie responde, hay buenas razones para mantener el entusiasmo y el sentido de urgencia (2 Tim.
4:2). Las violentas sacudidas en el escenario mundial hacen que la gente cambie su modo de pensar y reflexione
seriamente sobre el futuro. Los jóvenes ven la necesidad de encontrar paz mental y seguridad a medida que
crecen. También puede ser que nuestra persistencia impresione a algunos, y quienes en el pasado no quisieron
escucharnos tal vez ahora estén más dispuestos a saber de nosotros. Además, aun aquellos que con toda
intención rechazan nuestro mensaje deben ser advertidos (Eze. 2:4, 5; 3:19).
km. 6/07, pág. 1, párr. 2. - Felices de gastarnos en el servicio de Jehová
2 Amor al prójimo. Si hacemos todo lo posible en el servicio a Jehová y amamos a Dios y al prójimo, nuestra
conciencia estará tranquila. Puesto que Pablo se afanó por predicar las buenas nuevas, pudo decir con gusto: “Los
llamo para que este mismo día sean testigos de que estoy limpio de la sangre de todo hombre” (Hech. 20:24, 26;
1 Tes. 2:8). Si participamos en el ministerio al grado que nos lo permitan las circunstancias, evitaremos hacernos
culpables de derramamiento de sangre (Eze. 3:18-21).
w81 . 15/6, pág 23. párr. 10. - ¿De cuánta importancia es el puesto de atalaya? - ¿Cómo muestra Dios
que se interesa tanto por los que necesitan la advertencia como por su atalaya?
10 Muy claro está que el puesto de atalaya encierra gran responsabilidad. En tiempos de guerra se da muerte al
soldado que se duerme cuando está de guardia, porque así se ha puesto en peligro la vida de otros, junto con el
riesgo de sufrir derrota. (Jue. 7:19) Se ve, pues, que Dios no solo se interesa por la vida de los que necesitan
recibir la advertencia, sino también por la vida de su atalaya. Esto lo manifiestan las siguientes palabras que él
dirigió a Ezequiel: “Pero en cuanto a ti, en caso de que hayas advertido a alguien inicuo y él realmente no se
vuelva de su iniquidad y de su camino inicuo, él mismo por su error morirá; pero en cuanto a ti, habrás librado tu
propia alma. Y cuando alguien justo se vuelva de su justicia y realmente haga injusticia y yo tenga que poner un
tropiezo delante de él, él mismo morirá porque tú no le advertiste. Por su pecado morirá, y sus hechos justos que él
hizo no serán recordados, pero su sangre la reclamaré de tu propia mano. Y en cuanto a ti, en caso de que hayas
advertido a alguien justo para que el justo no peque, y él mismo realmente no peca, sin falta él seguirá viviendo
porque se le había advertido, y tú mismo habrás librado tu propia alma.”—Eze. 3:19-21; 33:2-9.
g77 . 22/11. , pág 28. ¿Cuál es el punto de vista bíblico?
“El lago de fuego”... ¿literal o simbólico?
En cuanto al tormento, no hay razón para entender esto literalmente como una experiencia consciente de
sufrimiento. La Versión griega de los Setenta de las Escrituras Hebreas usa la palabra para tormento (básanos)
varias veces al referirse a la muerte. Por ejemplo, leemos: “Y cuando el justo se aparte de su justicia, y cometa una
transgresión, y yo traiga castigo [básanos, literalmente “tormento”] delante de él, él morirá.” (Eze. 3:20) Más tarde
Dios le dijo a Ezequiel que “todos los muertos que cayeron a espada . . . han recibido su castigo [básanos]” y que
las personas “que descienden muertas a Hades . . . han recibido su castigo [básanos].” (Eze. 32:24, 30, Versión de
los Setenta) En la traducción inglesa de los Setenta por Bagster se agrega una nota al pie de la página en
Ezequiel 3:20 que dice: “Básanos en el Antiguo Testamento parece significar castigo.” Y se ve claramente que el
castigo, o tormento, que se menciona en los textos bíblicos citados aquí de Ezequiel es muerte.
w88 . 15/9, pág 12. párr. 8. - ¿Quiénes sirven de “atalaya” de Jehová hoy, y quiénes se asocian con
ellos?
8 Si Ezequiel fallaba como atalaya, Jehová lo haría responsable por la muerte de las víctimas. Aunque los que no
querían que él los censurara pondrían cuerdas figurativas sobre él, Ezequiel declararía con denuedo el mensaje de
Dios. (Ezequiel 3:22-27.) En nuestros días la cristiandad rehúsa escuchar, y trata de imponer restricciones a los
cristianos ungidos. Pero desde 1919 estos ungidos han servido como el “atalaya” de Jehová y han declarado
valerosamente Su mensaje para “el tiempo del fin” de este sistema. (Daniel 12:4.) Una creciente “gran
muchedumbre” de “otras ovejas” de Jesús se asocia con los ungidos en esta obra. (Revelación 7:9, 10; Juan
10:16.) Puesto que la clase del “atalaya” sigue dando el mensaje de Dios, de seguro cada uno de los ungidos y de
la “gran muchedumbre” querría declararlo como publicador regular.
kj. cap. 5, pág. 89-90, párr. 40. - ¿Qué restricciones habría de esperar Ezequiel que se le impusieran en
cuanto a movimiento y en cuanto a habla?
40 “Entonces entró espíritu en mí y me hizo plantarme sobre mis pies, y él empezó a hablar conmigo y decirme:
‘Ven, estáte encerrado dentro de tu casa. Y tú, oh hijo del hombre, ¡mira! ciertamente pondrán cuerdas sobre ti y te
atarán con ellas de modo que no puedas salir entre ellos. Y haré que tu misma lengua se pegue al cielo de tu boca,
y ciertamente llegarás a estar mudo, y no llegarás a ser para ellos un hombre que administre censura, porque son
casa rebelde. Y cuando yo hable contigo abriré tu boca, y tendrás que decirles: “Esto es lo que ha dicho el
Soberano Señor, Jehová.” El que oiga, oiga, y el que se abstenga, se abstenga, porque son casa rebelde.’”—
Ezequiel 3:24-27.
CAPITULO 4
Entonces, ¿cómo se calcula el tiempo hasta 1914? Al contar 2.520 años desde principios de octubre de 607 a.
de la E.C. llegamos a principios de octubre de 1914 E.C., como se muestra en la tabla.
[Tabla]
CÓMO SE CALCULAN LOS “SIETE TIEMPOS”
“Siete tiempos” = 7 X 360 = 2.520 años
Un “tiempo”, o año, bíblico = 12 X 30 días = 360 (Rev. 11:2, 3; 12:6, 14).
En el cumplimiento de los “siete tiempos”, cada día equivale a un año (Eze. 4:6; Núm. 14:34).
Principios de
octubre de 607 a. E.C. a 31 de diciembre de 607 a. E.C. = 1⁄4 año
1 de enero de 606 a. E.C. a 31 de diciembre de 1 a. E.C.= 606 años
1 de enero de 1 E.C. a 31 de diciembre de 1913 = 1.913 años
1 de enero de 1914 a principios de octubre de 1914 = 3⁄4 año
Total: 2.520 años
w71 . 1/1, pág 12. párr. 13-14. - ¿Cómo demostró Moisés que los siervos de Jehová han de ser diferentes?
13 Entre los muchos otros siervos fieles de Jehová Dios que tuvieron el valor de ser diferentes, que
no permitieron que se les modelara al ejemplo infiel de los que estaban a su alrededor, estuvieron los profetas
hebreos, desde el tiempo de Moisés hasta el tiempo de Daniel y después. Moisés, al llegar a la edad viril en la
corte de Faraón, fácilmente pudo haberse amoldado al proceder de los que estaban a su alrededor, olvidarse de
su educación y religión hebreas y continuar disfrutando de los placeres, fama y poder que le corresponderían
como hijo de la hija de Faraón. ¡Qué ventajas tenía ante sí cuando se considera que había sido “instruido en toda
la sabiduría de los egipcios,” y se le conocía como “poderoso en sus palabras y hechos”!—Hech. 7:22.
14 Pero no, ¡no se retrajo de ser diferente! Cómo deben haber movido la cabeza sus anteriores conocidos de la
corte, desconcertados por la manera en que el presunto heredero escogió “ser maltratado con el pueblo de Dios
más bien que disfrutar temporalmente del pecado, porque estimó el vituperio del Cristo como riqueza más grande
que los tesoros de Egipto.” (Heb. 11:25, 26) Al emprender este derrotero no solo se aseguró de tener un buen
nombre con Jehová Dios, sino que fue usado más poderosamente por Dios que lo que cualquier otro humano
imperfecto jamás ha sido usado. Y en particular se exigió que los profetas fieles: Isaías, Jeremías y Ezequiel
tuvieran el valor de ser diferentes de los reincidentes israelitas a su alrededor.—Isa. 20:3; Jer. 16:2; 7:16;
Ezequiel, capítulos 4 y 5.
kj. cap. 6, pág. 93-94, párr. 4. - ¿Qué habría de hacer Ezequiel con el ladrillo que tenía que tomar,
como “una señal a la casa de Israel”?
4 “Y tú, oh hijo del hombre, toma para ti un ladrillo, y tienes que ponerlo delante de ti y grabar sobre él una ciudad,
aun a Jerusalén. Y tienes que poner sitio contra ella y construir un muro de asedio contra ella y amontonar un
cerco de sitiar contra ella y colocar campamentos contra ella y poner arietes todo alrededor contra ella. Y en cuanto
a ti, toma para ti una tartera de hierro, y tienes que ponerla como un muro de hierro entre ti y la ciudad, y tienes
que fijar tu rostro contra ella, y tiene que llegar a estar bajo sitio, y tienes que sitiarla. Es una señal a la casa de
Israel.”—Ezequiel 4:1-3.
w07 . 1/7, pág 12. - La Palabra de Jehová es viva - Puntos sobresalientes del libro de Ezequiel (parte 1)
Ezequiel 4:1-17. ¿Representó realmente Ezequiel la escena que describía el cercano asedio de Jerusalén?
El hecho de que Ezequiel le suplicara a Jehová que le permitiera cocinar con otro combustible y que se le
concediera su petición indica que Ezequiel realmente representó la escena. Se recostó sobre su lado izquierdo por
los trescientos noventa años de culpa del reino de diez tribus, desde su inicio en el 997 antes de nuestra era hasta
la destrucción de Jerusalén en el 607. Después se recostó sobre su lado derecho por los cuarenta años de pecado
de Judá, que iban desde el nombramiento de Jeremías como profeta en el 647 hasta el 607. Durante todo este
período de cuatrocientos treinta días, Ezequiel subsistió con muy poco alimento y agua, apuntando proféticamente
al hambre que habría durante el sitio de Jerusalén.
w91 . 15/3, pág 15. . párr. 12. - ¿Qué hizo Ezequiel durante más de dos décadas de servicio como profeta?
- ¿Cómo podemos edificar una relación estrecha con Jehová?
12 Ezequiel recibió visiones y mensajes con varios propósitos y para diversos auditorios. Tuvo que escuchar
cuidadosamente y entonces hablar y actuar según las instrucciones que recibió. Durante unos 22 años en que
sirvió de profeta le fueron revelados progresivamente nueva información y nuevos procedimientos. A veces
Ezequiel expresó mensajes fraseados especialmente. En otras ocasiones recurrió a la pantomima, como cuando
se acostó delante de un ladrillo que simbolizaba a Jerusalén. (Ezequiel 4:1-8.) Su ejemplo en asuntos
personales —como su reacción ante la muerte de su esposa— también comunicaba un mensaje. (Ezequiel
24:15-19.) Tenía que estar al día, siempre presentar el mensaje correcto y tomar la acción apropiada al tiempo
debido. Ezequiel se mantuvo adherido a Jehová en una muy estrecha y progresiva relación de trabajo.
13 De igual manera, nosotros, para edificar y mantener una relación estrecha con Jehová como colaboradores
de él, tenemos que poner en nuestro corazón la Palabra de Dios. (1 Corintios 3:9.) El mantenernos así al paso
con la organización visible de Dios requiere que nos mantengamos al día con el fluir del alimento espiritual que
se suministra al tiempo apropiado. (Mateo 24:45-47.) El “lenguaje puro” está expandiéndose constantemente.
(Sofonías 3:9.) Solo si estamos al día podremos responder obedientemente a la dirección del Conductor del
Carro.
tp-73. cap. 7, pág. 74-75, párr. 9,10. - Al calcular la duración de los “siete tiempos,” ¿cuánto resulta que
dura cada ‘tiempo’? ¿Cómo indica esto la Biblia? - ¿Cuándo empezaron los “siete tiempos,” cuántos años
abarcan, y cuándo terminan?
9 ¿Cuánto durarían esos “siete tiempos”? Eran mucho más que siete años literales, porque centenares de
años más tarde Jesucristo indicó que todavía no habían terminado. En el primer siglo de nuestra era común, él
los llamó “los tiempos señalados de las naciones,” es decir, las naciones gentiles, que habían tenido la
dominación mundial desde la conquista de Jerusalén por Babilonia en 607 a. de la E.C.—Lucas 21:24.
10 Note usted mismo la manera en que la Biblia se refiere a los “tiempos” proféticos. Revelación 11:2, 3
muestra que 1.260 días componen cuarenta y dos meses, o tres años y medio. Revelación 12:6, 14 menciona el
mismo número de días (1.260) pero los llama “un tiempo y tiempos y la mitad de un tiempo,” o tres “tiempos” y
medio. Cada uno de esos “tiempos,” pues, debe consistir en 360 días (3 1⁄2 x 360 = 1.260). Además, cada día de
los “tiempos” proféticos de la profecía de Daniel representa un año entero, según la regla: “Un día por un año,”
que registraron bajo inspiración dos diferentes profetas de Dios. (Números 14:34; Ezequiel 4:6) Establecido esto,
no es difícil determinar que “siete tiempos” (7 x 360) es 2.520 años. Contando desde el otoño de 607 a. de
la E.C., cuando Babilonia derribó el típico reino de Dios en Judá, 2.520 años nos llevan hasta el otoño
de 1914 E.C. (606 1⁄4 + 1913 3⁄4 = 2.520) como el tiempo en que “el reino del mundo” había de ser confiado a
Jesucristo sobre su trono celestial.
fm. cap. 19, pág. 303, párr. 41. - ¿Cuál es el significado de los “tres días y medio” en que los “dos
testigos” estuvieron muertos? - ¿Cuándo terminó la humillación pública de estos “tres días y medio,” y
cuáles fueron dos pasos que se dieron en esa dirección?
41 Tres y medio fue el número de los años durante los cuales los “dos testigos” habían profetizado “vestidos de
saco.” Pero no debemos entender que los “tres días y medio” de estar ellos muertos en el camino ancho de la
ciudad significan tres años y medio, tomando cada día como símbolo de un año, como en Ezequiel 4:6. Los “tres
días y medio” especificados en Revelación 11:9-11 representan solo un corto período de tiempo de inactividad en
cuanto al testimonio público por parte del resto ungido y de malicioso regocijo por parte de sus enemigos. Esos
“tres días y medio” terminaron en marzo de 1919. Se estaba circulando una petición para conseguir firmas a favor
de que se pusiera en libertad a los ocho hombres representativos de la Sociedad Watch Tower Bible and Tract.
Antes de que la petición fuera completada por los del resto ungido en los Estados Unidos, se aceptó fianza por los
ocho prisioneros federales, el 21 de marzo de 1919.
po. cap. 14, pág. 176-1177, párr. 19. - Puesto que los Tiempos de los Gentiles son siete, ¿cuánto duraría
cada “tiempo”? - ¿Para qué tiempo del año comenzaron aquellos Tiempos, y para qué tiempo del año
terminaron?
19 Ahora si medimos hacia atrás desde 1914 E.C. hasta 607 a. de la E.C., calculamos 2.520 años. Si, después de
eso, tomamos el número de los “tiempos,” siete, y dividimos entre esa cantidad 2.520 años, eso resulta en
360 años. Eso es lo que dura un “tiempo” profético en las Santas Escrituras. (Revelación 12:6, 14; compare con
Revelación 11:2, 3.) Los siete años literales de la locura de Nabucodonosor ilustraron aquellos “siete tiempos” de
2.520 años, pues cada día de un “tiempo” profético de 360 días representaba un año. (Ezequiel 4:6; Números
14:34) Los “siete tiempos” simbólicos empezaron cuando los ejércitos de Babilonia dejaron a Jerusalén y la tierra
de Judá hechos una desolación, sin gobernador que reemplazara en aquella tierra al gobernador Gedalías, que
había sido asesinado, para mediados del mes lunar de Tisri. De modo que terminarían para ese tiempo del año
en 1914 E.C., o alrededor del 4/5 de octubre de 1914.
po. cap. 14, pág. 173, párr. 11. - ¿En qué período se encuentra este mundo, en correspondencia con qué
períodos similares anteriores?
11 Hoy el mundo vive en su “tiempo del fin.” Recordemos que, cuando aquel “mundo antiguo,” el “mundo de gente
impía,” “el mundo de aquel tiempo,” el tiempo de Noé fue inundado con un diluvio global, su “tiempo del fin”
empezó ciento veinte años antes del cataclismo por agua de 2370 a. de la E.C. (2 Pedro 2:5; 3:6; Génesis 6:1-3;
Mateo 24:37-39) Antes de la destrucción de Jerusalén en 607 a. de la E.C. por los babilonios, Dios le habló al
último rey davídico que estaba en el trono de Jerusalén, Sedequías, y aludió al “tiempo del error del fin.” El “tiempo
del fin” de Jerusalén entonces duró cuarenta años, comenzando cuando Dios levantó a Jeremías para que fuera su
profeta en el año trece del reinado de Josías. (Ezequiel 21:25; Jeremías 1:1, 2; Ezequiel 4:6, 7) La Jerusalén del
primer siglo E.C. también tuvo su “tiempo del fin,” de cuarenta y un años (29 a 70 E.C.).—Lucas 19:41-44;
1 Tesalonicenses 2:16.
si. Estudio número 3: Sucesos fechados en la corriente del tiempo - , pág. 28, párr. 7. - ¿Cómo pueden
calcularse los años hacia atrás hasta la división del reino tras la muerte de Salomón? - ¿Qué apoyo
suministra la profecía de Ezequiel?
7 De 607 a.E.C. a 997 a.E.C. El calcular este período hacia atrás desde la caída de Jerusalén hasta el tiempo en
que el reino se dividió después de la muerte de Salomón presenta muchas dificultades. Sin embargo, una
comparación de los reinados de los reyes de Israel y de Judá como se registran en Primero y Segundo de los
Reyes indica que este período abarca 390 años. Encontramos prueba convincente de que esa es la cifra correcta
en la profecía de Ezequiel 4:1-13. Un examen de la profecía muestra que señala al tiempo en que Jerusalén sería
sitiada y sus habitantes serían llevados cautivos por las naciones, lo cual ocurrió en 607 a.E.C. De modo que los
40 años mencionados en el caso de Judá concluyeron con la desolación de Jerusalén. Los 390 años mencionados
en el caso de Israel no terminaron cuando Samaria fue destruida, puesto que eso había sucedido mucho antes de
la profecía de Ezequiel, y esta profecía dice claramente que señala al sitio y la destrucción de Jerusalén. Así,
también “el error de la casa de Israel” terminó en 607 a.E.C. Si contamos hacia atrás desde esa fecha, vemos que
el período de 390 años empezó en 997 a.E.C. En ese año Jeroboán, después de la muerte de Salomón, rompió
con la casa de David y “procedió a separar a Israel de seguir a Jehová, y los hizo pecar con un gran pecado”.
(2 Rey. 17:21.)
si. Estudio número 2: El tiempo y las Santas Escrituras - - , pág. 278, párr. 22. - ¿Cuánto dura un año
profético?
22 “Año” profético. En la profecía bíblica se suele usar la palabra “año” en un sentido especial como el
equivalente de 12 meses de 30 días cada uno, lo que da un total de 360 días para el año. Observe lo que dice
cierta autoridad al comentar sobre Ezequiel 4:5, 6: “Tenemos que suponer que Ezequiel conocía un año de
360 días. Este ni es un verdadero año solar ni es un año lunar. Es un año ‘promedio’ en el que cada mes tiene
30 días”.
23 Al año profético también se le llama “tiempo”, y un estudio de Revelación 11:2, 3 y 12:6, 14 revela que a un
“tiempo” se le asignan 360 días. En la profecía un año a veces también se representa simbólicamente con un
“día”. (Eze. 4:5, 6.)
kc. cap. 14, pág. 135, párr. 24. - ¿Cómo podemos interpretar cuánto duran los “siete tiempos”?
24 Si buscamos el capítulo 12 de Revelación, notamos que los versículos 6 y 14 muestran que un espacio de
1.260 días equivale a “tiempo y tiempos y la mitad de un tiempo,” o 1 + 2 + 1/2 para un total de 3 1/2 tiempos. Por lo
tanto, un “tiempo” sería igual a 360 días, o 12 meses lunares con un promedio de 30 días cada uno. “Siete
tiempos” sumarían 2.520 días; y el modo profético y bíblico de contar “un día por un año, un día por un año,” indica
que éstos en realidad resultarían ser un espacio de 2.520 años civiles. (Números 14:34; Ezequiel 4:6) Esto, pues,
es lo que duran los “siete tiempos”... los Tiempos de los Gentiles.
tp. cap. 7, pág. 72-73, párr. 9-10. - Al calcular la duración de los “siete tiempos”, ¿cuánto resulta que dura
cada ‘tiempo’, y cómo indica esto la Biblia? - ¿Cuándo empezaron los “siete tiempos”, cuántos años
abarcan, y cuándo terminan?
9 ¿Cuánto durarían aquellos “siete tiempos”? Mucho más que siete años, porque siglos después Jesucristo
indicó que estos “tiempos señalados de las naciones” todavía continuaban. Las naciones habían tenido la
dominación mundial desde la conquista de Jerusalén por Babilonia en 607 a. de la E.C., y continuarían teniéndola
por algún tiempo todavía. (Lucas 21:24.)
10 Note usted cómo se refiere la Biblia a los “tiempos” proféticos. Revelación 11:2, 3 muestra que 1.260 días
componen 42 meses, o tres años y medio. Revelación 12:6, 14 menciona el mismo número de días (1.260), pero
los llama “un tiempo y tiempos y la mitad de un tiempo”, o tres “tiempos” y medio. Cada uno de esos “tiempos” es
de 360 días (3 1/2 × 360 = 1.260). Cada día de esos “tiempos” proféticos representa un año entero, según el
principio de “un día por un año”. (Números 14:34; Ezequiel 4:6.) Así, pues, los “siete tiempos” son 2.520 años (7
× 360). Contando desde el otoño de 607 a. de la E.C., cuando Babilonia derribó el típico reino de Dios en Judá,
2.520 años nos llevan hasta el otoño de 1914 E.C. (606 1/4 + 1913 3/4 = 2.520). En ese año “el reino del mundo”
había de ser confiado a Jesucristo.
kj. cap. 7, pág. 123-124, párr. 24. - ¿Por qué fue exacto Jehová al decir que “un fin, el fin,” había venido
sobre la tierra, y a qué realmente pone fin Él?
24 Todavía es el año 613 a. de la E.C. cuando Jehová hace esa declaración. Por lo tanto, solo faltaban seis años
para la destrucción de la ciudad de Jerusalén y su templo contaminado, los seis años concluyentes de un período
de cuarenta años de llevarse el “error” de la casa de Judá. (Ezequiel 4:6) Con mucha exactitud, pues, Jehová
podía decir que “un fin, el fin” ha venido sobre los cuatro extremos de la tierra, el “suelo de Israel.” Él mismo siente
la urgencia del progreso de los acontecimientos cuando dice: “Ahora el fin está sobre ti.” Esto significa que ha
llegado el tiempo para que él emprenda acción judicial tocante al “suelo de Israel” hasta sus cuatro cabos. De
modo que añade: “Y tengo que enviar mi cólera contra ti, y ciertamente te juzgaré según tus caminos y traeré sobre
ti todas tus cosas detestables.” No es al “suelo de Israel,” “los cuatro extremos de la tierra,” a lo que Él pone fin. El
suelo sin vida no le rinde cuentas a Él. Correctamente, es al infiel sistema religioso que ha estado funcionando
sobre este suelo por más de tres siglos que Jehová pone fin en su cólera justa.
go. cap. 5, pág. 88, párr. 38. - ¿Cuándo terminarían esos 2.520 días, vistos simbólicamente?
38 Por lo tanto queda muy manifiesto que los “siete tiempos” de 2.520 días, al medirse contra la “imagen” de
potencias mundiales, desde la cabeza hasta los pies, tienen que representar algo más largo que los siete años
literales en los cuales Nabucodonosor se comportó como una bestia, afuera en el campo. Por eso cada uno de
esos 2.520 días tiene que ser tratado según la regla bíblica que dice: “Un día por un año, un día por un año, es lo
que te he dado.” (Ezequiel 4:6; compare con Números 14:34.) Esto significaría que los “siete tiempos” de
dominación de la Tierra por potencias mundiales gentiles sin la intervención del reino de Dios se extenderían por
2.520 años desde que la tierra de Judá, (y Jerusalén con ella) fue desolada por los babilonios. Esa cantidad de
años desde la mitad del séptimo mes lunar (o 15 de Tisri) de 607 a. de la E.C. nos lleva a ¿cuándo? Al 15 de Tisri,
o 4/5 de octubre de 1914 E.C.
re. cap. 5, pág. 22, párr. 3 - ¿Cómo nos ayuda a ver cuándo empieza el día del Señor la profecía de Daniel
sobre los “siete tiempos”? - ¿Qué sucesos en la Tierra confirman al año 1914 como el principio del día del
Señor?
3 El cumplimiento de otras profecías bíblicas nos ayuda a ver cuándo empieza el día del Señor. Por ejemplo,
Daniel indicó que la gobernación en la línea del rey David fue derribada como un árbol que fuera cortado; después
de “siete tiempos” se sabría “que el Altísimo es Gobernante en el reino de la humanidad, y que a quien él quiere
darlo lo da”. (Daniel 4:23, 24, 31, 32.) El cumplimiento principal de esa profecía empezó con la desolación del reino
de Judá, que, según la prueba que suministra la Biblia, quedó completa para octubre de 607 a.E.C. Revelación
12:6, 14 muestra que tres tiempos y medio son 1.260 días; por eso, siete tiempos (dos veces esa cantidad) tienen
que ser 2.520 días. Contando “un día por un año”, determinamos que 2.520 años son la duración de los “siete
tiempos”. (Ezequiel 4:6.) Por lo tanto, Cristo Jesús empezó su gobernación celestial a fines del año 1914. El
estallido de la I Guerra Mundial en aquel año marcó un “principio de dolores de angustia”, dolores que han
continuado plagando a la humanidad. Desde 1914, ¡cuán notablemente han confirmado los acontecimientos en
esta Tierra manchada de sangre que aquel año fue el principio del “día” de la presencia de Jesús! (Mateo 24:3-14.)
w75 . 1/2 pág 77. ¿Está muriendo el cristianismo? - Se predijo que prosperaría en nuestro tiempo
También hay otras razones para esperar que el cristianismo verdadero florezca y aumente hoy día. Una de estas
razones es que éste es el tiempo de la presencia invisible de Cristo en poder como Rey. Los “tiempos señalados
de las naciones,” o los “tiempos de los gentiles,” han terminado. Estos “tiempos” empezaron cuando el reino
representativo de Dios en la Tierra fue derrocado por Babilonia en 607 a. de la E.C. ¿Cuánto tiempo habrían de
durar estos “tiempos”? Habrían de ser “siete tiempos” o siete años proféticos de 360 días cada uno, en los cuales
un día habría de contar por un año. Esto sería 7 x 360, ó 2.520 años. Esto nos trae al año 1914 E.C., cuando el
Reino sería restaurado en las manos de aquel “que tiene el derecho legal.”—Luc. 21:24; Dan. 4:17; Eze. 4:6;
21:27.
w80 . 1/1, pág 3-4. ¿Cuándo nació Jesús? - Cómo determinar el año
Una manera de determinar el año del nacimiento de Jesús es considerar la profecía de las “setenta semanas,”
o “setenta semanas de años,” registrada por inspiración divina en Daniel 9:24-27. (Vea Sagrada Biblia, versión de
Straubinger [1958], nota sobre Daniel 9:24.) El ángel Gabriel dijo al profeta hebreo Daniel: “Desde la salida de la
palabra de restaurar y reedificar a Jerusalén hasta Mesías el Caudillo, habrá siete semanas, también sesenta y
dos semanas [de años, o 483 años].”—Dan. 9:25; Núm. 14:34; Eze. 4:6.
¿Cuándo empezaron estos 483 años? En el otoño de 455 a. de la E.C., durante el vigésimo año del rey
Artajerjes, cuando aquel monarca persa decretó que se reconstruyera a Jerusalén y sus muros. (Neh. 2:1-8) Por
consiguiente, ese período de 69 “semanas” (483 años) terminó en el otoño de 29 E.C. Entonces se presentó el
Mesías, porque en ese año Jesús fue bautizado por Juan el Bautizante y llegó a ser el Ungido o Cristo al ser
ungido con el espíritu santo de Dios. (Mat. 3:13-17) De paso, Lucas 3:1-3 indica que Juan empezó su actividad
de bautizar en el “año decimoquinto del reinado de Tiberio César,” un año que se extendió desde el 17 de agosto
de 28 E.C. hasta el 16 de agosto de 29 E.C.
¿Qué edad tenía Jesús al bautizarse? Las Sagradas Escrituras contestan: “Jesús mismo, cuando comenzó su
obra [inmediatamente después de su bautismo], era como de treinta años.” (Luc. 3:21-23) Si contamos 30 años
hacia atrás desde el bautismo de Jesús en 29 E.C. (y recuerde que no hay año cero entre los períodos que se
fechan a. de la E.C. y E.C.), descubrimos que él nació en 2 a. de la E.C.
Presta apoyo a esta fecha la profecía de las “setenta semanas de años.” Esta indica que al Mesías se le daría
muerte, y así se ‘haría que cesaran el sacrificio y la ofrenda de dádiva’ como cosas que ya no se requerirían, a
mitad de la “semana” septuagésima. (Dan. 9:27; Rom. 6:14; Heb. 7:26-28) Esto significa que el ministerio de
Cristo duró tres años y medio. Éste empezó en su bautismo en 29 E.C. y terminó en su muerte en el tiempo de la
Pascua en 33 E.C. (Luc. 22:7-20) Al contar desde ese año hacia atrás 33 años y medio (lo que duró la vida
terrestre de Jesús) también podemos calcular en qué año nació Jesús y ver que fue en el año 2 a. de la E.C.
w85 . 1/2, pág 11. párr. 12. ¿Cuándo comenzaron los Tiempos de los Gentiles, cuánto duraron, y cuándo
terminaron?
12 Los romanos, quienes eran gentiles, comenzaron a pisotear a Jerusalén en 63 a. de la E.C. Pero antes de
éstos, los gentiles griegos, persas y babilonios habían hollado a esta “ciudad del gran Rey” Jehová (Mateo
5:34, 35). Los babilonios la destruyeron junto con su templo en 607 a. de la E.C. Desde aquel tiempo en adelante
los gentiles comenzaron a pisotear lo que representaba al Reino de Dios, y los Tiempos de los Gentiles realmente
comenzaron. Esos Tiempos de los Gentiles ascenderían a siete, y cada tiempo correspondería a un año profético
de 360 días. Sobre la base de “un día por un año”, los “siete tiempos” en total sumarían 2.520 años (Números
14:34; Ezequiel 4:6; capítulo 4 de Daniel). Puesto que comenzaron con la desolación de Jerusalén en 607 a. de
la E.C., los “siete tiempos” terminarían en 1914 E.C.
w90 . 15/10, pág 19. párr. 16. - ¿Cómo ayuda a los cristianos a calcular cuándo terminaron los siete
tiempos el libro de Revelación?
16 Pero ¿cómo llegaron a entender los testigos de Jehová cuánto durarían los siete tiempos? La Biblia revela que
“un tiempo, y tiempos y la mitad de un tiempo”, o tres tiempos y medio, son lo mismo que 1.260 días. (Revelación
12:6, 14.) Por lo tanto, el doble de ese número, o siete tiempos, sería 2.520 días. Sobre la base de la guía profética
de “un día por un año”, los siete tiempos sumarían 2.520 años. (Números 14:34; Ezequiel 4:6.) Por este cálculo,
los Tiempos de los Gentiles, que empezaron en octubre de 607 a.E.C., terminaron 2.520 años después, en octubre
de 1914.
dp- cap. 6, pág. 96-97, párr. 28. - ¿Qué regla debe aplicarse a los 2.520 días de los “siete tiempos”
proféticos? - ¿Cuánto duraron los “siete tiempos” proféticos, y qué fechas fijan su comienzo y su final?
28 Puesto que los “siete tiempos” son proféticos, a los 2.520 días hemos de aplicarles la regla bíblica “Un día por
un año”, que se da en una profecía relativa al asedio de Jerusalén por parte de Babilonia (Ezequiel 4:6, 7;
compárese con Números 14:34). Por lo tanto, los “siete tiempos” en los que las potencias gentiles dominarían la
Tierra sin la interferencia del Reino de Dios, abarcaron 2.520 años. Comenzaron en el séptimo mes lunar (15 de
Tisri) del año 607 a.E.C., con la desolación de Judá y Jerusalén (2 Reyes 25:8, 9, 25, 26). Desde esa fecha hasta
el año 1 a.E.C. transcurrieron 606 años. Los 1.914 años restantes nos llevan al año 1914 E.C. Por consiguiente,
los “siete tiempos”, o 2.520 años, finalizaron el 15 de Tisri (el 4/5 de octubre) de 1914 E.C.
kj- cap. 13, pág. 251, párr. 37. - ¿Qué indicó la descripción que dio Jehová de la “copa” acerca de la
cantidad de la poción que habría de beber Oholibá y, ante lo que tenía que beber, por qué estaría pasmada,
borracha, desconsolada?
37 Evidentemente durante noventa y tres años, desde el tiempo de la destrucción de Samaria en 740 a. de la E.C.
hasta el principio del “tiempo del error del fin” de Jerusalén en 647 a. de la E.C. la adulterina Oholibá tuvo tiempo
para sacar provecho del ejemplo amonestador histórico de su hermana Oholá. Por desgracia, no lo hizo. (Ezequiel
4:6, 7; 21:25) A mano de su dueño marital olvidado, Jehová, ella tiene que beber la misma clase de poción que
bebió su hermana Oholá (Samaria) en 740 a. de la E.C. Solo que la copa de ella tendrá mayor cantidad, “contiene
mucho la copa” porque es “la profunda y ancha.” Beberá la poción de llegar a ser “objeto de risa y escarnio” para
todas las naciones inclinadas a lo malicioso a su alrededor. Quedará pasmada ante la vergüenza y desolación que
le vendrá. ¡Solo pensar que Jehová permitiría que esto le sobreviniera a ella! La copa de destrucción nacional, de
deportación de su patria dada por Dios y de la desgracia internacional bastará para hacer que se sienta borracha.
Se llenará de desconsuelo ante su propia condición de arruinada, no ante el oprobio que le acarreó al nombre de
su dueño marital, Jehová. Prescindiendo de lo grande que sea la poción, no será mayor de lo que le corresponde.
w07 . 1/9, pág 17. - La Palabra de Jehová es viva - Puntos sobresalientes del libro de Daniel
Ezequiel 4:16, 23, 25, 32, 33. ¿Cuánto duraron los “siete tiempos”? Estos “siete tiempos” deben ser más que
solo siete días de veinticuatro horas, pues los cambios que sufrió la apariencia del rey Nabucodonosor no pudieron
ocurrir en tan poco tiempo. En el caso de él, los “siete tiempos” duraron siete años de 360 días cada uno, es decir,
2.520 días. Pero en el cumplimiento mayor de esta profecía duran 2.520 años (Ezequiel 4:6, 7). Este período
comenzó con la destrucción de Jerusalén en el 607 antes de nuestra era y terminó cuando Jesús fue coronado Rey
celestial en el año 1914 (Lucas 21:24).
km. 6/07, pág. 3, párr. 11. - Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
11. En vista de lo que se dice de Jeremías en Jeremías 37:21, ¿qué seguridad podemos tener? Jehová sostuvo
a Jeremías durante el sitio de Jerusalén, cuando la gente tuvo que “comer pan por peso y con solicitud
ansiosa”, e incluso hubo mujeres que se comieron la carne de sus propios hijos (Eze. 4:16; Lam. 2:20).
Para los siervos fieles de Dios, la experiencia de Jeremías es garantía de que Jehová puede sostenernos
durante los últimos días hasta que llegue Armagedón, aun cuando la situación parezca desesperada [7 de
mayo, w97 15/9 págs. 3, 4; w77 pág. 21].
fm. cap. 4, pág. 56-57, párr. 22. - Además de describir los precios altos debido a la escasez de alimento,
¿de qué otra manera simbolizó la visión el hambre?
22 No solo habían de costar caras las medidas de comestibles corrientes de consumo general, sino que, debido a
la escasez de alimento, los comestibles habrían de ser pesados, racionados, para que hubiera distribución igual y
evitar un sobreconsumo de la cantidad de alimento disponible. El cuadro negro y presagioso era suficiente como
para recordarle al apóstol Juan la profecía de hambre de Ezequiel 4:10, 16: “Tu alimento que comerás será por
peso... veinte siclos al día. . . . y tendrán que comer pan por peso y con solicitud ansiosa, y será por medida y con
horror que beber el agua misma.” Necesariamente, la “balanza” del tercer jinete sobre el caballo negro tenía que
ser usada para controlar el consumo de las existencias de alimento, si había algunas.
kj. cap. 6, pág. 107, párr. 37. - ¿Cómo se ilustró el pan ceremonialmente inmundo que los habitantes de
Jerusalén se verían obligados a comer?
37 ¡Qué desdichada dieta habrían de tener los habitantes enjaulados de la Jerusalén sitiada! Era suficientemente malo tener
que comer pan hecho de una variedad de ingredientes: de trigo, cebada, habas, lentejas, mijo y espelta. Para un judío como
Ezequiel hijo de un sacerdote del templo ese pan sería inmundo, porque su composición violaba el principio que Jehová había
manifestado en la ley dada por Moisés, en Levítico 19:19: “No debes sembrar tu campo con semillas de dos índoles, y
no debes ponerte una prenda de vestir de hilo de dos índoles, mezclados juntos.” (También, Deuteronomio 22:9) ¡Pero mire el
material combustible que los habitantes de la Jerusalén sitiada quizás tendrían que usar al cocer este pan ritualmente
inmundo! Jehová lo insinuó cuando le dijo a Ezequiel cómo cocer la mezcla del pan: “Y como torta redonda de cebada lo
comerás; y en cuanto a él, sobre tortas de estiércol del excremento de la humanidad lo cocerás delante de sus ojos.” Ezequiel
habría de representar un cuadro profético mediante ello, pues nos dice: “Y Jehová pasó a decir: ‘Justamente así los hijos de
Israel comerán su pan inmundo entre las naciones a las cuales los dispersaré.’”—Ezequiel 4:12, 13.
w94 . 1/8, pág 13. párr. 14. - ¿Por qué modificó Jehová su línea de actuación al tratar con el profeta
Ezequiel?
14 Jehová ha modificado su línea de actuación en otras ocasiones, incluso en asuntos que tenían relativamente
poca importancia. Por ejemplo, cuando comisionó al profeta Ezequiel a representar un drama profético, entre otras
instrucciones le especificó que cocinara en un fuego alimentado con excrementos humanos. Pero esta orden le
resultó insoportable al profeta, que exclamó: “¡Ay!, ¡oh Señor Soberano Jehová!”, y rogó que no le ordenara hacer
algo que le parecía tan repulsivo. En vez de rechazar los sentimientos del profeta como irracionales, Jehová le
permitió emplear estiércol de ganado, combustible que aun hoy día es habitual en muchos países. (Ezequiel 4:12-
15.)
kj. cap. 6, pág. 109, párr. 41. - ¿Cómo habría de irles a los sobrevivientes del sitio de Jerusalén en las
tierras a las cuales fueran esparcidos?
41 Sin embargo, ¿qué pasó en cuanto a los sobrevivientes del sitio de Jerusalén que duró dieciocho meses?
Como Jehová le dijo a Ezequiel, habrían de ‘comer su pan inmundo entre las naciones a las cuales los dispersaré.’
(Ezequiel 4:13) Habrían de ser dispersados, esparcidos a tierras no israelitas como desterrados, dejando la tierra
de Judá y Jerusalén en desolación completa. En Jerusalén no solo dejaron a las víctimas del hambre y la peste,
sino también a los que habían sido muertos por las armas y equipo militar de los caldeos o babilonios. Estas
últimas bajas bélicas y los sobrevivientes mismos eran como las otras dos partes del cabello que Ezequiel se había
afeitado de la cabeza y la barba con una espada. Los muertos en la guerra eran como la tercera parte de su
cabello que Ezequiel habría de cortar con la espada todo alrededor, en todos lados. En cuanto a los sobrevivientes,
que habrían de ser dispersados entre las naciones gentiles, eran como la tercera parte restante del cabello de
Ezequiel que él habría de esparcir al viento, no para una vida pacífica en el destierro, sino, como Jehová le dijo a
Ezequiel: “Sacaré una espada misma detrás de ellos.” (Ezequiel 5:2) Explicando las acciones simbólicas de
Ezequiel en cuanto a estas últimas dos porciones de cabello, Jehová le dijo a su profeta:
kj. cap. 6, pág. 108, párr. 38. - ¿Cómo expresó horror Ezequiel ante comer pan de esa clase preparado de
tal manera, y qué significaba para Jerusalén el tener que comer tan objetable pan?
38 Cocido de tal manera, el pan sería doblemente inmundo. ¿Nos parece repugnante a nosotros los de la
civilización moderna ese proceso de cocimiento? Hace veinticinco siglos hasta le fue repugnante a Ezequiel.
No pudo menos que expresar su horror, como nos dice: “Y procedí a decir: ‘¡Ay! ¡oh Señor Soberano Jehová!
¡Mira! Mi alma no es alma contaminada; ni cuerpo ya muerto ni animal despedazado he comido desde mi juventud,
aun hasta ahora, y en mi boca no ha entrado ninguna carne asquerosa.’” (Ezequiel 4:14) Más de seiscientos años
después un cristiano judío, el apóstol Pedro, tuvo repulsión similar ante las instrucciones que se le dieron en una
visión de Dios. (Hechos 10:9-17; 11:5-10) Ezequiel, de una familia sacerdotal, no deseaba, ni siquiera bajo las
horribles condiciones de hambre de un sitio, contaminarse ceremonialmente, aunque significara muerte por
inanición. Eso le suministra a uno solo un vislumbre del horrible aprieto con que se podría ver humillada la
Jerusalén sitiada.
w88 . 1511, pág 11-12. párr. 8. ¿Qué dos tipos de forasteros residían en Israel, y por qué había una
diferencia en el modo como los israelitas trataban con ellos?
8 El pacto de la Ley reconocía la situación de los no israelitas con relación a Dios y a su pueblo. Algunos
forasteros eran pobladores que simplemente residían en la tierra de Israel, donde tenían que obedecer leyes
fundamentales, como las que prohibían el asesinato y exigían la observación del sábado. (Nehemías 13:16-21.) En
vez de abrazar como hermanos a estos pobladores, el israelita ejercía cautela razonable al hablar o tratar con
ellos, porque todavía no eran parte de la nación de Dios. Por ejemplo, mientras que al israelita no se le permitía
comprar y comer el cadáver sin desangrar de un animal que hubiera muerto por sí mismo, a los forasteros que no
eran prosélitos se les permitía. (Deuteronomio 14:21; Ezequiel 4:14.) Con el tiempo, algunos de aquellos
pobladores forasteros quizás seguían el proceder de otros forasteros que se hacían prosélitos circuncisos. Solo
entonces se les trataba como hermanos en la adoración verdadera, con la responsabilidad de observar toda la Ley.
(Levítico 16:29; 17:10; 19:33, 34; 24:22.) Rut, la moabita, y Naamán, el leproso sirio, fueron no israelitas a quienes
Dios aceptó. (Mateo 1:5; Lucas 4:27.)
kj. cap. 6, pág. 108, párr. 39. - ¿Por qué podía mostrar Jehová consideración a los sentimientos de
Ezequiel a este respecto, y sin embargo cómo le habría de ir a Jerusalén en cuanto a alimento y bebida?
39 Sin embargo, una mezcla de pan, fuera cocida sobre tortas de estiércol hechas de excremento humano o no,
todavía sería inmunda, además de estar en abastecimiento escaso. Este era el punto principal que habría de
recalcarse. Por consiguiente Jehová pudo mostrar consideración a los sentimientos de Ezequiel y hacer el proceso
de cocimiento más normal para personas del Oriente Medio. “Por consiguiente,” dice Ezequiel, “me dijo: ‘Ve esto,
te he dado estiércol de ganado vacuno en vez de las tortas de excremento de la humanidad, y tienes que hacer tu
pan sobre él.’” Entonces Jehová da su propia explicación, pues Ezequiel escribe: “Y continuó, diciéndome: ‘Hijo del
hombre, aquí estoy quebrando las varas alrededor de las cuales se suspenden panes de forma de anillo, en
Jerusalén, y tendrán que comer pan por peso y con solicitud ansiosa, y será por medida y con horror que beberán
el agua misma, para que les falte pan y agua y se miren pasmados unos a otros y se pudran en su error.’”—
Ezequiel 4:15-17.
ip- 1 cap. 26, pág. 348, párr. 13. - ¿Qué promesa se hace al que “anda en continua justicia”, y cómo se
cumplió en el caso de Jeremías?
13 A modo de contraste, Jehová dice a continuación: “Hay uno que anda en continua justicia y habla lo que es
recto, que rechaza la ganancia injusta de los fraudes, que sacude sus manos para tenerlas libres de asir
soborno, que se tapa el oído para no escuchar el derramamiento de sangre, y que cierra los ojos para
no ver lo que es malo. Este es el que residirá en las alturas mismas; su altura segura será lugares
peñascosos de difícil acceso. Su propio pan ciertamente se le dará; su abastecimiento de agua será
inagotable” (Isaías 33:15, 16). Como indicó posteriormente el apóstol Pedro, “Jehová sabe librar de la prueba a
personas de devoción piadosa, pero reservar a personas injustas para el día del juicio para que sean cortadas de
la existencia” (2 Pedro 2:9). Jeremías experimentó tal liberación. Durante el asedio de los babilonios, la gente tuvo
que “comer pan por peso y con solicitud ansiosa” (Ezequiel 4:16). Algunas mujeres se comieron incluso la carne
de sus propios hijos (Lamentaciones 2:20). No obstante, Jehová se encargó de que a Jeremías no le sucediera
nada.
re. cap. 16, pág. 96, párr. 22. - ¿Qué dice una voz, y a qué necesidad llama atención? - ¿Qué se entiende
por el costo de un litro de trigo y de tres litros de cebada?
22 Juan nos dice más: “Y oí una voz como si fuera en medio de las cuatro criaturas vivientes decir: ‘Un litro
de trigo por un denario, y tres litros de cebada por un denario; y no dañes el aceite de oliva ni el vino’”.
(Revelación 6:6.) Con una sola voz los cuatro querubines dejan saber que es necesario vigilar cuidadosamente el
alimento disponible... tal como la gente tuvo que “comer pan por peso y con solicitud ansiosa” antes de la
destrucción de Jerusalén en 607 a.E.C. (Ezequiel 4:16.) En los días de Juan se consideraba que un litro de trigo
era la ración diaria para un soldado. ¿Cuánto costaría dicha ración? Un denario... ¡el salario de un día completo!
(Mateo 20:2.) ¿Y qué sucedía si el hombre tenía familia? Pues, podría comprar tres litros de cebada sin refinar.
Aun aquella cantidad solo alimentaría a una familia pequeña. Y no se veía a la cebada como un alimento de tanta
calidad como el trigo.
w96 . 15/5, pág 4-5. - Seguridad verdadera, ahora y para siempre - Seguridad para los siervos de Dios
Jehová siempre ha brindado seguridad a los que confían en él. El profeta Jeremías, por ejemplo, recibió
protección divina. Cuando los ejércitos babilonios sitiaron la apóstata Jerusalén, el pueblo tuvo que “comer pan
por peso y con solicitud ansiosa”. (Ezequiel 4:16.) La situación se agravó de tal modo que algunas mujeres
cocieron y se comieron a sus propios hijos. (Lamentaciones 2:20; 4:10.) Aunque Jeremías estaba bajo custodia
en ese tiempo debido a su denodada predicación, Jehová se encargó de que “diariamente se le [diera] un pan
redondo de la calle de los panaderos, hasta que todo el pan de la ciudad se agotó”. (Jeremías 37:21.)
………..
Aunque Jehová todavía no brinda a sus siervos protección total contra el daño, los informes muestran que sí
utiliza su poder para cuidarlos y protegerlos. Los cristianos también están protegidos de muchos problemas
porque rigen su vida por los principios bíblicos. (Proverbios 22:3.) Además, disfrutan de la seguridad de una
organización mundial de amorosos hermanos y hermanas espirituales que se ayudan mutuamente en tiempos de
necesidad. (Juan 13:34, 35; Romanos 8:28.) Por ejemplo, en respuesta a la situación desesperada de sus
hermanos de Ruanda, país destrozado por la guerra, los testigos de Jehová de Europa donaron y enviaron
inmediatamente 65 toneladas de ropa, además de medicinas, alimento y otras provisiones por un valor de
1.600.000 dólares. (Compárese con Hechos 11:28, 29.)
Aunque Jehová permite que los cristianos verdaderos pasen por pruebas, tienen la garantía de que él les dará
la fuerza, la ayuda y la sabiduría necesarias para aguantar. El apóstol Pablo escribió a sus compañeros de
creencia: “Ninguna tentación [prueba] los ha tomado a ustedes salvo lo que es común a los hombres. Pero Dios
es fiel, y no dejará que sean tentados [probados] más allá de lo que pueden soportar, sino que junto con la
tentación [prueba] también dispondrá la salida para que puedan aguantarla”. (1 Corintios 10:13; Biblia del
Peregrino.)
CAPITULO 5
g73 . 1/2. , pág 13. - Peluquero del hogar... ¿le conviene serlo?
El cabello humano crece de 1,3 a 2,5 centímetros por mes. Para controlar este crecimiento, originalmente el corte
de pelo sin duda se hacía en el hogar por un miembro de la familia. Pero es patente que pronto llegaron a ser
corrientes los especialistas. Hace más de 2.500 años la Biblia habló de la “navaja de barberos.” (Eze. 5:1) Y
alrededor de ese tiempo se informa que los griegos tenían prodigiosos salones de peluquería.
kj. cap. 6, pág. 106, párr. 36. - ¿Cómo ilustró Ezequiel que el hambre y la peste consumirían a sus
víctimas como fuego?
36 Los que morirían como resultado del hambre y la peste dentro de la Jerusalén sitiada habrían de ser como la
tercera parte del cabello que Ezequiel se afeitaría de su cabeza y barba, no con navaja, sino con una espada de
guerra, y que Ezequiel habría de ‘quemar en el fuego mismo en medio de la ciudad tan pronto como se hayan
cumplido los días del sitio [mímico].’ (Ezequiel 5:1, 2) ¡El hambre y la peste habrían de consumir a sus víctimas
como el fuego!
it-2. pág 465. - Navaja
Dios mandó a Ezequiel que usara una espada como navaja de afeitar para rasurarse el cabello y la barba, y
que luego hiriera una tercera parte del pelo con esta espada, ilustración gráfica de que una parte de los
habitantes de Jerusalén serían aniquilados por la espada. Esta ilustración indica que las espadas podían
utilizarse a modo de navajas afiladas. (Eze 5:1, 2, 12.) Además revela que el oficio de barbero se conocía desde
la antigüedad.
Debido al cortante daño que una lengua engañosa puede causar, en la Biblia se la asemeja a una navaja. (Sl
52:2.)
w07 . 1/7, pág 11. - La Palabra de Jehová es viva - Puntos sobresalientes del libro de Ezequiel (parte 1)
Ezequiel 5:1-3. ¿Qué tiene de significativo que Ezequiel tomara unos pocos cabellos de los que había
esparcido al viento y los envolviera en los pliegues de las faldas de su vestidura? Este acto sirvió para
señalar que un resto regresaría a Judá y reanudaría la adoración verdadera después de los setenta años de
desolación (Ezequiel 11:17-20).
w88 . 15/9, pág 12-13. párr. 11. - ¿Qué acciones se mencionan en Ezequiel 5:1-4, y qué significado tenían?
- ¿Qué efecto debe tener en nosotros el que Dios cumpliera las representaciones de Ezequiel?
11 Ezequiel entonces usó una espada para raparse el pelo de la cabeza y afeitarse la barba. (Léase Ezequiel 5:1-
4.) Los que murieran de hambre y peste se asemejarían a la tercera parte del pelo del profeta que él quemó en
medio de Jerusalén. Los que murieran en la guerra serían como la tercera parte que él hirió con la espada. Los
sobrevivientes serían dispersados entre las naciones como la tercera parte de su pelo que él esparció al viento.
Pero algunos desterrados serían como los pocos pelos que Ezequiel tomó de aquella porción esparcida y envolvió
en su prenda de vestir para mostrar que emprenderían la adoración verdadera en Judá después de la desolación
de 70 años. (Ezequiel 5:5-17.) El hecho de que Jehová cumplió esta representación de significado profético, y
otras, debería infundirnos confianza en él como el Cumplidor de las profecías. (Isaías 42:9; 55:11.)
w72 . 1/11, pág 645-646. - ¡Los días de la cristiandad están contados! - Alimento y condiciones de salud
malos
¿Qué hay de los sobrevivientes del hambre y la peste? Para mostrar lo que les sucedería, se le dijo a Ezequiel
que se afeitara el cabello y su barba y lo pesara en tres porciones. Una tercera parte habría de quemarse con
fuego, otra parte habría de herirse con la espada y la última porción habría de ser esparcida al viento.—Eze. 5:1-
4.
La tercera parte que habría de quemarse en medio de la ciudad representaría a los que murieran por hambre
y peste.—Eze. 5:12.
La tercera parte del pelo herido con la espada representaría la porción de la gente que no moriría por peste,
sino que sería muerta con la espada de la guerra.
La última tercera parte simbolizaría a los sobrevivientes de la caída de Jerusalén, que sufrirían dispersión
entre las naciones gentiles, como el cabello que fue esparcido al viento. Fueron esparcidos, no para una vida
pacífica en el destierro, sino, como Jehová dijo: “Sacaré una espada misma detrás de ellos.”—Eze. 5:2.
Ezequiel evidentemente habría de tomar una parte de este último tercio de su cabello y usarlo de dos
maneras. Dios le mandó: “Y tienes que tomar de allí unos pocos en número y envolverlos en tus faldas. Y otros
de ellos los tomarás y tienes que lanzarlos en medio del fuego e incinerarlos en el fuego.”—Eze. 5:3, 4.
Por lo tanto, gracias a la bondad inmerecida de Dios, la situación no era absolutamente desesperada para
todos los habitantes de Jerusalén. Los pocos cabellos envueltos en las faldas de Ezequiel representarían a un
resto de entre los llevados cautivos. Estos también irían al destierro, pero ellos (o su prole) regresarían de la
dispersión para emprender una adoración purificada de Jehová después que la tierra de Judá hubiera
permanecido desolada por setenta años.
Sin embargo, para los cautivos en general, sería una experiencia muy dura, muy triste. El fuego consumidor
de la cólera de Jehová estaría contra ellos, pues Dios dijo de los que estaban representados por los cabellos de
la última tercera parte lanzada al fuego: “De uno saldrá un fuego a toda la casa de Israel.” Como el cabello
humano, serían muy combustibles y no tendrían la protección de Jehová.—Eze. 5:4.
kj. cap. 6, pág. 109, párr. 41. - ¿Cómo habría de irles a los sobrevivientes del sitio de Jerusalén en las
tierras a las cuales fueran esparcidos?
41 Sin embargo, ¿qué pasó en cuanto a los sobrevivientes del sitio de Jerusalén que duró dieciocho meses?
Como Jehová le dijo a Ezequiel, habrían de ‘comer su pan inmundo entre las naciones a las cuales los dispersaré.’
(Ezequiel 4:13) Habrían de ser dispersados, esparcidos a tierras no israelitas como desterrados, dejando la tierra
de Judá y Jerusalén en desolación completa. En Jerusalén no solo dejaron a las víctimas del hambre y la peste,
sino también a los que habían sido muertos por las armas y equipo militar de los caldeos o babilonios. Estas
últimas bajas bélicas y los sobrevivientes mismos eran como las otras dos partes del cabello que Ezequiel se había
afeitado de la cabeza y la barba con una espada. Los muertos en la guerra eran como la tercera parte de su
cabello que Ezequiel habría de cortar con la espada todo alrededor, en todos lados. En cuanto a los sobrevivientes,
que habrían de ser dispersados entre las naciones gentiles, eran como la tercera parte restante del cabello de
Ezequiel que él habría de esparcir al viento, no para una vida pacífica en el destierro, sino, como Jehová le dijo a
Ezequiel: “Sacaré una espada misma detrás de ellos.” (Ezequiel 5:2) Explicando las acciones simbólicas de
Ezequiel en cuanto a estas últimas dos porciones de cabello, Jehová le dijo a su profeta:
re. cap. 21, pág. 133, párr. 13. - ¿Qué sucede cuando se tocan las primeras cuatro trompetas, y qué pregunta
hace surgir esto?
13 Como veremos, cuando se tocan las primeras cuatro trompetas se infligen plagas sobre “la tercera parte” de la tierra, del
mar, de los ríos y las fuentes de agua, y de las fuentes de luz para la tierra. (Revelación 8:7-12.) La tercera parte de algo es
una porción considerable, pero no la totalidad. (Compárese con Isaías 19:24; Ezequiel 5:2; Zacarías 13:8, 9.) Por eso, ¿qué
“tercera parte” merecería con más razón que otras estas plagas? La gran mayoría de la humanidad ha sido cegada y
corrompida por Satanás y su descendencia. (Génesis 3:15; 2 Corintios 4:4.) La situación es como la describió David: “Todos
se han desviado, todos son igualmente corruptos; no hay quien haga el bien, ni siquiera uno”. (Salmo 14:3.) Sí, toda la
humanidad está en peligro de recibir juicio adverso. Pero una sección de ella es particularmente culpable. ¡Una parte —“la
tercera parte”— debió estar mejor informada que las demás y actuar mejor! ¿Cuál es esa “tercera parte”?
kj. cap. 6, pág. 110, párr. 43. - ¿Cuál habría de ser la experiencia de los que fueron representados por los
cabellos envueltos en las faldas de Ezequiel y de los que fueron representados por el cabello arrojado al
fuego?
43 Algunos desterrados habrían de ser como los pocos cabellos que Ezequiel tomaría de la tercera porción de
cabello afeitado y envolvería en las faldas de su prenda de vestir. Esos desterrados pasarían por su dura
experiencia y regresarían de la dispersión para emprender una adoración purificada de Jehová después que la
tierra de Judá hubiera permanecido desolada por setenta años. Pero en cuanto a los desterrados en general,
no habría de ser ninguna experiencia fácil. El fuego consumidor de la cólera de Jehová estaría contra ellos. Como
el cabello humano, serían muy combustibles. Por eso, en cuanto a los cabellos restantes que no estaban envueltos
en las faldas de Ezequiel, Jehová le dijo: “Y otros de ellos los tomarás y tienes que lanzarlos en medio del fuego e
incinerarlos en el fuego. De uno [un fuego] saldrá un fuego a toda la casa de Israel.”—Ezequiel 5:3, 4.
kj. cap. 6, pág. 10, párr. 30,31. - Una comparación de la cristiandad con el paganismo corresponde con
¿qué estimación que Jehová le expresó a Ezequiel acerca de Jerusalén al ser comparada con los países
circunstantes, y por eso qué estaba resuelto a hacerle Jehová a Jerusalén?
30 La cristiandad no puede negar que ha obrado mucho peor que el dominio religioso que ella llama
“paganismo” o “paganía.” La estimación que ha hecho Jehová de ella ha de ser la misma que le expresó al
profeta Ezequiel acerca de la ciudad donde estaba ubicado el templo de Su adoración: “Esto es lo que ha dicho
el Señor Soberano Jehová: ‘Esta es Jerusalén. En medio de las naciones la he puesto, con países todo alrededor
de ella. Y ella procedió a portarse rebeldemente contra mis decisiones judiciales en iniquidad más que las
naciones, y contra mis estatutos más que los países que la rodean toda, pues mis decisiones judiciales
rechazaron y, en cuanto a mis estatutos, no anduvieron en ellos.’
31 “Por lo tanto esto es lo que ha dicho el Señor Soberano Jehová: ‘Debido a que ustedes fueron más
turbulentos que las naciones que están todo alrededor de ustedes, en mis estatutos no anduvieron y mis
decisiones judiciales no ejecutaron; sino que según las decisiones judiciales de las naciones que están todo
alrededor de ustedes, ustedes ejecutaron, ¿verdad? Por lo tanto esto es lo que ha dicho el Señor Soberano
Jehová: “Aquí estoy contra ti, oh ciudad, aun yo, y ciertamente ejecutaré en medio de ti decisiones judiciales a los
ojos de las naciones. Y ciertamente haré en ti lo que no he hecho y como lo cual no haré más por causa de todas
tus cosas detestables.”’”—Ezequiel 5:5-9.
cl. cap. 25, pág. 257-258, párr. 17-19. - ¿Cómo muestra la Biblia que la compasión de Jehová tiene
límites? - ¿Por qué se agotó la compasión de Jehová hacia su pueblo?
17 ¿Deberíamos imaginar, entonces, que la entrañable compasión de Jehová carece de límites? Todo lo
contrario. La Biblia indica claramente que la niega con toda justicia a quienes se oponen a sus rectos caminos
(Hebreos 10:28). Veamos por qué actúa así examinando el ejemplo de los israelitas.
18 Aunque él los liberó de sus enemigos en repetidas ocasiones, terminaron superando los límites de la
compasión divina. Aquellos obstinados se entregaron al culto de ídolos abominables, que llegaron a introducir en
el templo del Altísimo (Ezequiel 5:11; 8:17, 18). Además, “continuamente estuvieron burlándose de los
mensajeros del Dios verdadero y despreciando sus palabras y mofándose de sus profetas, hasta que la furia de
Jehová subió contra su pueblo, hasta que no hubo curación” (2 Crónicas 36:16). Alcanzaron una degradación tal,
que no hubo ya razón válida para que Dios, cuya justa indignación habían provocado, siguiera mostrándoles
misericordia. ¿Cuáles fueron las consecuencias?
19 Jehová ya no podía apiadarse de su pueblo. De ahí que proclamara: “No mostraré compasión, ni sentiré
pena, y no tendré la misericordia de guardarme de arruinarlos” (Jeremías 13:14). Por consiguiente, Jerusalén y
su templo fueron destruidos, y los israelitas, llevados cautivos a Babilonia. ¡Qué trágico es que los pecadores se
vuelvan tan rebeldes que lleguen a exceder los límites de la compasión de Dios! (Lamentaciones 2:21.)
kj. cap. 6, pág. 106, párr. 35. - Según lo que Jehová le dijo a Ezequiel, ¿hasta qué punto sería extremada
el hambre?
35 “‘Por lo tanto padres mismos comerán a hijos en medio de ti, e hijos mismos comerán a sus padres, y
ciertamente ejecutaré en ti actos de juicio y esparciré a todo el residuo de ti a todo viento. Por lo tanto, tan
ciertamente como que estoy vivo,’ es la expresión del Señor Soberano Jehová, ‘seguramente por causa de que fue
mi santuario lo que contaminaste con todas tus cosas repugnantes y con todas tus cosas detestables, yo mismo
también soy Aquel que ciertamente te disminuirá y mi ojo no se sentirá apenado y ciertamente yo mismo tampoco
mostraré compasión. Una tercera parte de ti... por la peste morirán, y por hambre se acabarán en medio de ti.’”—
Ezequiel 5:10-12.
kj. cap. 6, pág. 109-110, párr. 42. - ¿Cómo lo explicó Jehová según la manera en que Ezequiel trató a la
última tercera parte del cabello que se había afeitado, y qué habrían de saber los sobrevivientes?
42 “Y otra tercera parte [la segunda tercera parte del cabello]... por la espada [de guerra] caerán todo alrededor de
ti. Y la última tercera parte la esparciré aun a todo viento, y una espada es lo que sacaré detrás de ellos. Y mi
cólera ciertamente vendrá a su final y ciertamente apaciguaré mi furia en ellos y me consolaré; y tendrán que saber
que yo mismo, Jehová, he hablado en mi insistencia en devoción exclusiva cuando lleve mi furia a su final sobre
ellos.”—Ezequiel 5:12, 13.
it-1. pág 1082-1083. - Hambre
Tiempos de hambre en la antigüedad………..
Aunque los profetas de Dios advirtieron que la apostasía ocasionaría la muerte por el hambre, la peste y la
espada, los infieles judaítas prefirieron escuchar a sus falsos profetas, quienes les aseguraron que no les
sobrevendría ninguna calamidad. (Jer 14:11-18; Eze 5:12-17.) Sin embargo, las palabras de los profetas
verdaderos resultaron ciertas. Tan severa fue el hambre en Jerusalén durante el sitio babilonio (609-607 a. E.C.),
que las mujeres cocieron a sus propios hijos y se los comieron. (La 4:1-10; 5:10; 2Re 25:1-3; Jer 52:4-6;
compárese con Dt 28:51-53.)
Jehová advirtió de antemano mediante su profeta Joel de una tremenda plaga de insectos que devastaría la
tierra y traería un hambre severa antes de la venida del “día de Jehová”. (Joe 1.)
Siglos más tarde Jesús predijo que las escaseces de alimento serían una de las características que señalarían
la conclusión del “sistema de cosas”. (Mt 24:3, 7; compárese con Rev 6:5, 6.) Tal como anunció con anticipación
el profeta cristiano Ágabo, en el tiempo del emperador Claudio (41-54 E.C.) hubo una gran hambre. (Hch 11:28.)
Unos años antes, en 42 E.C., un hambre severa había asolado Egipto, donde vivían muchos judíos. Asimismo,
una “gran necesidad” le sobrevino a la tierra de Judá y Jerusalén cuando los ejércitos romanos bajo el general
Tito asediaron Jerusalén y finalmente la destruyeron en 70 E.C. (Lu 21:23.) Josefo relata las terribles condiciones
de hambre que se dieron en la ciudad: hasta el extremo de comer cuero, hierba y heno. También menciona que
una madre se comió a su propio hijo. (La Guerra de los Judíos, libro VI, cap. III, secs. 3, 4.) Cuando Jesús predijo
tales escaseces de alimento, indicó que no solo pensaba en los acontecimientos que precederían a la
destrucción de Jerusalén, sino también en lo que ocurriría cuando llegara el tiempo para que el Hijo del hombre
retornara en la gloria de su Reino. (Lu 21:11, 27, 31; compárese con Rev 6:5, 6.)
No se padecerá hambre. Cristo Jesús aseguró que Dios contestaría la oración por el pan de cada día de sus
siervos fieles y cuidaría de aquellos que pusieran el Reino en primer lugar. (Mt 6:11, 33; compárese con Sl 33:19;
37:19, 25.) Sin embargo, Jesús mostró que sus siervos en algunas ocasiones podrían sufrir hambre debido a la
oposición y a la persecución. (Mt 25:35, 37, 40.) El apóstol Pablo, en particular, explica sus frecuentes
sufrimientos, debidos tanto al hambre como a la sed, al efectuar su ministerio en circunstancias difíciles. (1Co
4:11-13; 2Co 11:27; Flp 4:12.) No obstante, confiaba en que el hambre física nunca podría separar a los fieles
siervos de Dios de la fuerza sustentadora del amor de Dios. (Ro 8:35, 38, 39; contrástese con Lu 6:25.)
Aquellos que realmente tienen hambre y sed de justicia y verdad siempre verán satisfechas sus necesidades
espirituales. (Mt 5:6; Jn 6:35.) Esto incluye a los de la “gran muchedumbre”, que tienen la esperanza de sobrevivir
a la “gran tribulación” y de quienes se dice que “ya no tendrán hambre ni tendrán más sed”. (Rev 7:9, 13-17.)
Asimismo, bajo la gobernación del reino de Dios llegará a haber abundancia para satisfacer el hambre física de
toda la humanidad. (Sl 72:16: Isa 25:6.)
km. 5/97 pág. 7, párr. 3. - ¿Por qué seguimos visitándolos?
3 Otra razón para que sigamos visitándolos es que nos brinda la oportunidad de mostrar lo profundo de nuestra
devoción a Jehová. (1 Juan 5:3.) Además, cuando contemplamos lo que le aguarda a la humanidad en el futuro
cercano, ¿cómo podemos dejar de advertir amorosamente a nuestros semejantes? (2 Tim. 4:2; Sant. 2:8.) El
cumplir fielmente nuestra asignación les suministra continuamente la oportunidad de que respondan al mensaje
divino de salvación, y así no podrán decir que no se les avisó. (Eze. 5:13.)
g74 . 22/5. , pág 7. - ¿Cuál es el punto de vista bíblico? - ¿Son celebraciones inofensivas?
En vista de esos mandamientos, es obvio que los israelitas que querían ser fieles a Dios nunca hubieran
adoptado las fiestas religiosas de los cananeos y comenzado a celebrarlas bajo nombres nuevos. Eso hubiera
significado perder su posición de ‘santos,’ limpios o puros, ante su Dios, Jehová. Tal como la gente hoy día
no consideraría una camisa con una mancha visible, limpia y apropiada para vestir formalmente, así Jehová Dios
no considera como apropiado la práctica de algo que esté contaminado por la adoración falsa. Él insiste en la
adoración exclusiva. (Eze. 5:13) Él declaró a los israelitas: “Yo Jehová tu Dios soy un Dios que exige devoción
exclusiva.”—Éxo. 20:5.
w95 . 15/9, pág 8. párr. 2. - ¿Cómo se han traducido las palabras hebreas para celo?
2 Las palabras hebreas de la misma familia que se traducen tanto celo como celos aparecen más de ochenta
veces en las Escrituras Hebreas, y en casi el 50% de las ocasiones se refieren a Jehová Dios. “Cuando se habla
del carácter celoso de Dios —explica G. H. Livingston—, no se alude a una emoción negativa, sino, más bien, a la
insistencia en la exclusividad de la adoración a Jehová.” (The Pentateuch in Its Cultural Environment.) Por eso, la
Traducción del Nuevo Mundo a veces traduce el sustantivo hebreo por “insistencia en devoción exclusiva”.
(Ezequiel 5:13.) Además de “celo”, otra traducción apropiada es “ardor”. (Isaías 9:7; Salmo 79:5.)
kj. cap. 12, pág. 214, párr. 3. - ¿Cuándo se le dio a Ezequiel este mensaje profético, y qué había estado
haciendo hasta entonces, dando énfasis a qué propósito divino?
3 En aquel tiempo corría el séptimo año del destierro de Ezequiel en la tierra de Babilonia, o el año 611 a. de
la E.C., probablemente el quinto mes lunar (llamado Ab) y el día décimo de ese mes. (Ezequiel 20:1) Desde que
Ezequiel había visto por última vez el carro celestial de Jehová en visión el año anterior, continuó profetizando. En
el transcurso de las profecías divinas que le fueron dadas durante aquel tiempo él había declarado repetidas veces
el propósito anunciado de Dios, de que los que oían Sus profecías “tendrán que saber que yo soy Jehová.”
(Ezequiel 12:15, 16, 20; 13:9, 14, 21, 23; 14:8; 15:7; 16:62; 20:12, 20, 26, 38, 42, 44) Ahora se estaba un año más
cerca de cuando Jehová haría que se cumplieran esas palabras, para que los israelitas tuvieran que saber que
Jehová había hablado y que había obrado en cumplimiento de lo que había hablado.—Ezequiel 5:13; 12:15; 21:5;
22:22; 37:14, 28.
it-1. pág 454-455. - Celo
Por su nombre. Cuando se examina lo que representa el nombre de Dios, se hace patente la razón de su
“insistencia en devoción exclusiva”. (Eze 5:13.) Su nombre representa todo lo que es recto y justo. Él es santo,
limpio, recto y leal en grado superlativo. (Isa 6:3; Rev 4:8; 16:5.) Su soberanía es necesaria para la existencia del
universo, y la lealtad a su soberanía y a sus leyes es esencial para el orden y la paz de toda la creación. (Pr 29:2;
1Co 14:33.) Por lo tanto, su celo es puro y limpio, y siempre resultará en el bien de sus criaturas, pues Él, el
Creador, el Proveedor y el Dador de toda cosa buena, no deriva ningún beneficio personal de la devoción de sus
criaturas. (Job 41:11; Sl 145:16; Ro 11:35; Snt 1:17; Rev 4:11.) De todas formas, debido a su devoción a la justicia,
su corazón se alegra con aprecio amoroso cuando sus siervos se mantienen firmes a favor de la justicia y le dan a
Él devoción exclusiva. (Pr 23:15, 16; 27:11.)
it-2. pág 552. - Oprobio, vituperio
Jehová silencia a los que vituperan a su pueblo. Cuando los israelitas participaban en adoración falsa o en
prácticas injustas vituperaban a Jehová Dios, pues hacían que Su adoración no pareciese mejor que la de las otras
naciones vecinas. (Isa 65:7.) Debido a su infidelidad, Dios permitió que sufrieran calamidad y así se convirtieran en
un objeto de oprobio entre las naciones. (Eze 5:14, 15.) Al no darse cuenta de que el juicio provenía de Dios, otras
naciones atribuyeron la calamidad a su incapacidad para salvar a Israel, lo que acarreó aún más oprobio a Jehová.
Por consiguiente, al restablecer a los israelitas sobre la base de su arrepentimiento, Jehová limpió Su nombre de
tal oprobio. (Eze 36:15, 20, 21, 30-36.)
kj. cap. 6, pág. 110-111, párr. 45. - ¿Qué clase de ejemplo habría de hacer Jehová de la gente de
Jerusalén, y qué actos de juicio habría de efectuar para con aquellos de Jerusalén que parcialmente
sobrevivieran?
44 De modo que los que tratan de adorar hipócritamente al Dios verdadero no escaparán por largo tiempo. Jehová
odia el ser tratado por hipócritas religiosos como un Dios a quien se le puede engañar. Por lo tanto a esos que
parcialmente sobrevivan este Dios que requiere devoción exclusiva dice:
45 “Y haré de ti un lugar devastado y un oprobio entre las naciones que están todo alrededor tuyo delante de los
ojos de todo el que pase. Y tienes que llegar a ser un oprobio y objeto de palabras ultrajantes, un ejemplo
amonestador y un horror a las naciones que están todo alrededor de ti, cuando haga en ti actos de juicio en cólera
y en furia y en enfurecidas censuras. Yo mismo, Jehová, he hablado. Cuando envíe las flechas dañinas del hambre
sobre ellos, que tienen que resultar ser para arruinamiento, las cuales flechas enviaré para arruinarlos a ustedes,
aun el hambre aumentaré sobre ustedes y ciertamente quebraré sus varas alrededor de las cuales se suspenden
panes de forma de anillo. Y ciertamente enviaré sobre ustedes hambre y bestias salvajes dañinas, y ellas tienen
que privarte de hijos, y la peste y la sangre misma irán pasando por ti, y una espada traeré sobre ti. Yo mismo,
Jehová, he hablado.”—Ezequiel 5:14-17.
w88 . 15/10 pág 11. párr. 7. - ¿Qué profecía pronunció Ezequiel acerca de Jerusalén? - ¿Cómo se cumplió
esta profecía?
7 Ezequiel, al escribir quizás cinco años antes de la destrucción de Jerusalén en 607 a.E.C., profetizó un terrible
castigo para los judíos debido a la infidelidad que desplegaban. Escribió bajo inspiración: “Así, también, será
cuando haya mis cuatro actos dañinos de juicio —espada y hambre y bestia salvaje dañina y peste— que
realmente enviaré sobre Jerusalén para cortar de ella hombre terrestre y animal doméstico”. (Ezequiel 14:21; 5:17.)
¿Se cumplió esto literalmente en aquel tiempo? No hay duda de que Jerusalén sufrió debido al hambre y la guerra
a medida que su fin se acercaba. Y por lo general el hambre causa enfermedades. (2 Crónicas 36:1-3, 6, 13, 17-
21; Jeremías 52:4-7; Lamentaciones 4:9, 10.) ¿Hubo también una plaga literal de bestias salvajes en aquel
tiempo? Probablemente hubo casos de animales que se llevaran arrastrando a humanos y quizás hasta los
mataran, puesto que Jeremías también predijo esto. (Levítico 26:22-33; Jeremías 15:2, 3.)
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