sábado, 30 de junio de 2012

puntos sobresalientes ezequiel 6 a 10


*** kj cap. 7 pág. 116 párrs. 6-8 La cristiandad sabrá... cuando le llegue el fin ***
estaban contaminando su posesión dada por Dios. Jehová usó a Ezequiel para dirigirle la palabra a la tierra misma para indicar lo que le sobrevendría debido a sus ocupantes idólatras que desafiaban a Dios. Ezequiel, todavía refiriéndose al año 613 a. de la E.C., nos habla de esto con estas palabras:
7 “Y la palabra de Jehová continuó ocurriéndome, diciendo: ‘Hijo del hombre, pon tu rostro hacia las montañas de Israel y profetízales. Y tienes que decir: “Oh montañas de Israel, oigan la palabra del Señor Soberano Jehová: Esto es lo que ha dicho el Señor Soberano Jehová a las montañas y a las colinas, a los cauces de los arroyos y a los valles:
8 “‘“‘¡Aquí estoy! Estoy trayendo sobre ustedes una espada, y ciertamente destruiré sus lugares altos. Y sus altares tienen que quedar desolados y sus estantes de incienso tienen que ser quebrados, y ciertamente haré que los de ustedes que hayan sido muertos violentamente caigan delante de los ídolos estercolizos de ustedes. Y ciertamente pondré los cadáveres de los hijos de Israel delante de sus ídolos estercolizos, y ciertamente esparciré los huesos de ustedes todo alrededor de sus altares. En todos sus lugares de morada las ciudades mismas llegarán a estar devastadas y los lugares altos mismos llegarán a estar desolados, para que yazcan devastados y los altares de ustedes yazcan desolados y verdaderamente sean quebrados y verdaderamente se haga cesar a los ídolos estercolizos de ustedes y sus estantes de incienso sean cortados y las obras de ustedes sean borradas. Y el que ha sido muerto violentamente ciertamente caerá en medio de ustedes, y tendrán que saber que yo soy Jehová.’”’”—Ezequiel 6:1-7.

*** w72 15/11 pág. 680 ¿Permitirá Dios que los contaminadores destruyan la Tierra? ***
de aquella generación fiel que entró en la tierra se habían corrompido moralmente; habían contaminado la tierra adoptando la idolatría y derramando injustamente sangre inocente. Aun la tierra misma se había deteriorado.
El profeta Ezequiel estaba en Babilonia. Pero fue usado para expresar el desagrado de Dios por la corrupción de Israel y para anunciar lo que Dios iba a hacer acerca de ello. Al hacerlo, no dirigió la palabra a la gente, sino a las “montañas de Israel,” a centenares de kilómetros al oeste y al sur de donde estaba Ezequiel. Jehová le mandó:
“Hijo del hombre, pon tu rostro hacia las montañas de Israel y profetízales. Y tienes que decir: ‘Oh montañas de Israel, oigan la palabra del Señor Soberano Jehová: Esto es lo que ha dicho el Señor Soberano Jehová a las montañas y a las colinas, a los cauces de los arroyos y a los valles:
“‘“¡Aquí estoy! Estoy trayendo sobre ustedes una espada, y ciertamente destruiré sus lugares altos. Y sus altares tienen que quedar desolados y sus estantes de incienso tienen que ser quebrados, y ciertamente haré que los de ustedes que hayan sido muertos violentamente caigan delante de los ídolos estercolizos de ustedes. Y ciertamente pondré los cadáveres de los hijos de Israel delante de sus ídolos estercolizos, y ciertamente esparciré los huesos de ustedes todo alrededor de sus altares. En todos sus lugares de morada las ciudades mismas llegarán a estar devastadas y los lugares altos mismos llegarán a estar desolados, para que yazcan devastados y los altares de ustedes yazcan desolados y verdaderamente sean quebrados y verdaderamente se haga cesar a los ídolos estercolizos de ustedes y sus estantes de incienso sean cortados y las obras de ustedes sean borradas. Y el que ha sido muerto violentamente ciertamente caerá en medio de ustedes, y tendrán que saber que yo soy Jehová.”’”—Eze. 6:1-7, New World Translation.
Los “lugares altos” eran lugares donde se llevaba a cabo adoración idolátrica. Por medio de sus altares, estantes de incienso e ídolos estercolizos, los israelitas infieles estaban contaminando las montañas, colinas, valles y márgenes de los cauces de arroyos de su posesión dada por Dios. Jehová Dios se había propuesto que esa hermosa tierra fuera santificada como lugar de Su adoración limpia, pero después de 860 años de haber estado ocupada fue profanada. Al apartarse de la adoración pura de Dios y de seguir sus leyes, hubo corrupción moral. El derramamiento de sangre contaminó la tierra.
Realmente, toda su condición contaminada giraba en torno de su actitud mala para con Jehová. De modo que la única manera de limpiar la tierra sería tomando acción drástica contra sus contaminadores, para que aquellas montañas, cauces de arroyos y valles estuvieran limpios y la tierra, de hecho, ‘supiera que Dios es Jehová.’
LA FORNICACIÓN ESPIRITUAL ACARREA LA PEOR CONTAMINACIÓN
La fornicación corporal es inmunda y les acarrea toda clase de ayes y enfermedades a los que la practican. Pero la fornicación espiritual es peor. Produce toda forma de corrupción y angustia, y por fin juicio de parte del Dios verdadero. La fornicación espiritual fue el principal pecado de Israel. ¿Cómo fue esto? Porque fue infiel a su ‘relación matrimonial’ con Jehová Dios. Dios había llegado a ser “Esposo” celestial para la nación en virtud del pacto de la Ley que él había establecido por medio del profeta Moisés en 1513 a. de la E.C.—Jer. 31:31, 32.
Pero Israel no le tenía aprecio a esa relación. El pacto de la Ley prescribía la muerte como castigo por el adulterio. ¿Era la inmoralidad espiritual, un pecado peor, igualmente punible? Sí. El castigo que sufriría el Israel infiel se lo describió Jehová a Ezequiel:
“Y cuando ocurra [la acción drástica que emprendería Dios] ciertamente les dejaré tener como resto a los que escapen de la espada entre las naciones, cuando ustedes sean esparcidos entre los países. Y los escapados de ustedes ciertamente se acordarán de mí entre las naciones a las cuales habrán sido llevados cautivos, porque he sufrido quebranto ante el corazón fornicador de ellos que se ha desviado de mí y ante


LOS IDÓLATRAS TENDRÁN QUE SABER QUIÉN ES ÉL
9 Lugares altos de idolatría, altares de idolatría, estantes de incienso de idolatría, ídolos estercolizos... ésas son las cosas viles por medio de las cuales los infieles habitantes de las montañas y colinas y valles y márgenes de los cauces de arroyos de la tierra de Judá están contaminando la posesión que Dios les dio. El propósito de él había sido que aquella hermosa tierra fuera santificada como lugar de su adoración limpia, pero ahora, después de 860 años de haber estado ocupada, ¡mírela! ¡Profanada por aquellos corrompidos lugares altos, altares, estantes de incienso, ídolos estercolizos, mientras que el templo de Jehová era pasado por alto como el único lugar correcto de adoración con la ayuda de su sacerdocio allí!
10 Con razón, pues, Jehová resolvió traer la “espada” de guerra agresiva sobre aquellas montañas, colinas, cauces de arroyos y valles de la tierra de Judá, para hacer que los cuerpos violentamente muertos de los idólatras cayeran alrededor de sus ídolos sucios como el estiércol de animales. Sus lugares altos, estantes de incienso y altares con los cuales llevaban a cabo su adoración idolátrica habrían de ser demolidos por los invasores sumamente militarizados que Jehová traería contra esta tierra para purgarla de sus habitantes idólatras.
11 Se tendría que tomar acción que fuera tan drástica para librar a aquellas montañas, colinas, cauces de arroyos y valles de la tierra de Judá de aquellos que estaban en rebelión contra la adoración pura del Dios vivo y verdadero. Habían optado por dejar fuera de su mente a Jehová, y habían hecho que las montañas, colinas, cauces de arroyos y los valles de la tierra dada por Dios fueran identificados con la adoración falsa y los nombres de deidades falsas. Ahora, por su obra purgadora o purificadora, él haría que aquellas montañas, colinas, cauces de arroyos y valles subieran de nuevo quién es el Dios verdadero: “Tendrán que saber que yo soy Jehová.”—Ezequiel 6:7.
12 La inmoralidad corporal es inmunda. La inmoralidad espiritual, o fornicación espiritual, es peor todavía. Fornicación espiritual... de eso eran culpables aquellos israelitas de la antigüedad a grado sumamente alarmante y desagradable. Por medio del pacto que Jehová había establecido mediante el profeta Moisés en 1513 a. de la E.C., Jehová había introducido a la nación de Israel en una relación de matrimonio con él. Él era como Esposo celestial para la nación. (Jeremías 31:31, 32) Pero la nación no apreció su relación bendita con él, sino que se unió a dioses falsos en adoración idolátrica. Al hacer esto la nación cometió inmoralidad espiritual. ¿Era punible la fornicación física de acuerdo con la ley de Jehová? Sí. Igualmente, la fornicación o inmoralidad espiritual era punible, se castigaba, porque significaba infidelidad al pacto de la nación con él. Continuando, Jehová dijo por Ezequiel cómo serían castigados los israelitas desleales y sufrirían por su inmoralidad espiritual:
13 “Y cuando ocurra ciertamente les dejaré tener como resto a los que escapen de la espada entre las naciones, cuando ustedes sean esparcidos entre los países. Y los escapados de ustedes ciertamente se acordarán de mí entre las naciones a las cuales habrán sido llevados cautivos, porque he sufrido quebranto ante el corazón fornicador de ellos que se ha desviado de mí y ante sus ojos que se van en fornicación tras de sus ídolos estercolizos; y ciertamente sentirán un asco en sus rostros ante las malas cosas que han hecho en todas sus cosas detestables. Y tendrán que saber que yo soy Jehová; no en vano hablé acerca de hacerles esta cosa calamitosa.”—Ezequiel 6:8-10.
LA CRISTIANDAD, LA PEOR CONTAMINADORA
Jehová jamás ha reconocido a la cristiandad como pertenencia de él, pero ella ha hecho esa alegación. (Compare con Mateo 7:22, 23.) Ella se ha anunciado como representante del Dios de la Biblia y como depósito de la verdad bíblica. Ella afirma estar, como lo estuvo Israel, en una relación de esposa de Dios, afirmando estar en relación de pacto con él por medio del nuevo pacto, con Cristo de Mediador.
Pero la cristiandad ha practicado fornicación espiritual haciendo alianzas con los elementos políticos, militares y comerciales de este mundo, y ha llevado a cabo dentro de sus fronteras cosas peores que las que hizo el Israel de la antigüedad. Ha contaminado las montañas, colinas, valles y cauces de arroyos por la adopción de prácticas religiosas paganas y artículos de adoración religiosa.
Realmente, ¿quién puede distinguir entre los motivos y las acciones de las llamadas naciones cristianas y las naciones paganas? De hecho, la cristiandad, aunque sea más rica materialmente que la mayoría de las naciones paganas, tiene problemas, morales y de otra clase, mayores en número y complejidad que los que tienen los paganos.
Por lo tanto, la cristiandad está ocupando incorrectamente toda posición como cristiana. No obstante, Dios la hace responsable de lo que ella afirma ser y la castigará de acuerdo con la manera en que ella ha violado detestablemente esa afirmación. Tiene que ser removida de esa posición y de ese nombre que ella afirma tener. Cuando Jehová la prive de ese nombre destruyéndola, todo adherente que escape de ser ejecutado en la destrucción de ella quedará sin expectativa alguna de una vida con libertad en el futuro. Los elementos seglares de este mundo se apoderarán de ellos y los pondrán bajo su control, así como Israel vino a quedar bajo el cautiverio y control de los babilonios militaristas.
DIOS ES FIEL A TODAS LAS ESTIPULACIONES DE UN PACTO
La cristiandad tendrá que aprender, como aprendió el Israel de la antigüedad, que Dios cumple sus pactos. Tendrán que saber que él es Jehová. Israel no podía tratar el pacto con Jehová como un simple pedazo de papel. ¡Un pacto con Dios no es algo que la parte infiel del pacto puede hacer pedazos y cancelar en cualquier momento que se le antoje! Dios es fiel y remunera y bendice al que cumple los pactos. (Heb. 11:6) Y él es igual de fiel en cuanto a castigar al quebrantador de pactos según los castigos especificados en el pacto. (Deu. 7:9, 10) De otro modo no se podría confiar en él. Jehová enfatizó este
MEDIOS DRÁSTICOS POR LOS CUALES HACERLES SABER
16 El conocimiento de que Él es Jehová les habrá de ser impuesto a los fornicadores espirituales de la cristiandad, tal como fue necesario hacer en el caso de los contaminadores de las montañas, colinas, cauces de arroyos y valles de la tierra de Judá. Para dar todavía más énfasis a este hecho, el Señor Dios pasó a decir lo siguiente a su profeta Ezequiel:
17 “Esto es lo que ha dicho el Señor Soberano Jehová: ‘Palmotea con tus manos y patea con tu pie, y di: “¡Ay!” por todas las malas cosas detestables de la casa de Israel, porque a espada, del hambre y de la peste caerán. En cuanto al que está lejos, de la peste morirá; y en cuanto al que está cerca, a espada caerá; y en cuanto al que ha quedado y que ha sido salvaguardado, del hambre morirá, y ciertamente llevaré a su final mi furia contra ellos. Y ustedes tendrán que saber que yo soy Jehová, cuando los de ellos que hayan sido muertos violentamente lleguen a estar en medio de los ídolos estercolizos de ellos, todo alrededor de sus altares, sobre toda alta colina, en todas las cimas de las montañas y bajo todo árbol frondoso y bajo todo gran árbol ramoso, el lugar donde han ofrecido un olor conducente a descanso a todos sus ídolos estercolizos. Y ciertamente extenderé mi mano contra ellos y haré de la tierra un yermo desolado, aun una desolación peor que el desierto hacia Dibla, en todos sus lugares de morada. Y tendrán que saber que yo soy Jehová.’”—Ezequiel 6:11-14.

UNA TIERRA LIMPIADA
Por consiguiente, en nuestro día Dios el Creador mostrará su interés en su creación destruyendo a todos los que participan en contaminarla y arruinarla, tanto adentro como afuera de la cristiandad. En este tiempo cuando la ruina completa parece inevitable, está muy cerca el tiempo señalado de Jehová para “causar la ruina de los que están arruinando la tierra.” (Rev. 11:18) Cuando hayan desaparecido los contaminadores, quedará despejado el camino para la reconstrucción que se efectuará de la manera que el Creador diseñe y dirija.
Bueno, ¿habrá personas que sobrevivan para disfrutar de una Tierra limpiada y hermoseada? Sí, pues en la destrucción de Jerusalén de la antigüedad hubo aquellos que habían cumplido fielmente el pacto con Dios. Fueron protegidos de morir cuando cayó la ciudad. En el destierro pudieron levantar prole, algunos de los cuales regresaron en 537 a. de la E.C. para restaurar la adoración verdadera. Estos hallaron paz y libertad de la contaminación en la tierra anteriormente corrompida.
Así mismo en la cristiandad, y en algunas de las otras naciones, hay personas que se afligen por la contaminación, particularmente la contaminación moral y espiritual, que ven en torno de ellas. ¿Qué pueden hacer? Esto: Huir rápidamente de toda suciedad moral y espiritual, aprender acerca de las leyes de Dios y respetar su creación. Averiguar la manera correcta de acercarse a Él y lo que se requiere para ser fiel a él. Esto solo se puede hacer obteniendo un entendimiento verdadero de la Palabra de Jehová, la Santa Biblia.
Entonces, aunque la salud de una persona sea afectada adversamente por la presente contaminación del aire, agua y tierra, espiritualmente puede permanecer limpia y puede recibir el favor y protección de Dios cuando Él desuele a los contaminadores. ¡Y qué expectativa, esperar con deleite el inhalar aire limpio, beber agua pura, comer alimento limpio y disfrutar de la limpieza de vivir cuando la Tierra llegue a la condición que el Creador se propuso originalmente para ella!—Rev. 7:15-17; 21:1-4.

UNA TIERRA LIMPIADA
Por consiguiente, en nuestro día Dios el Creador mostrará su interés en su creación destruyendo a todos los que participan en contaminarla y arruinarla, tanto adentro como afuera de la cristiandad. En este tiempo cuando la ruina completa parece inevitable, está muy cerca el tiempo señalado de Jehová para “causar la ruina de los que están arruinando la tierra.” (Rev. 11:18) Cuando hayan desaparecido los contaminadores, quedará despejado el camino para la reconstrucción que se efectuará de la manera que el Creador diseñe y dirija.
Bueno, ¿habrá personas que sobrevivan para disfrutar de una Tierra limpiada y hermoseada? Sí, pues en la destrucción de Jerusalén de la antigüedad hubo aquellos que habían cumplido fielmente el pacto con Dios. Fueron protegidos de morir cuando cayó la ciudad. En el destierro pudieron levantar prole, algunos de los cuales regresaron en 537 a. de la E.C. para restaurar la adoración verdadera. Estos hallaron paz y libertad de la contaminación en la tierra anteriormente corrompida.
Así mismo en la cristiandad, y en algunas de las otras naciones, hay personas que se afligen por la contaminación, particularmente la contaminación moral y espiritual, que ven en torno de ellas. ¿Qué pueden hacer? Esto: Huir rápidamente de toda suciedad moral y espiritual, aprender acerca de las leyes de Dios y respetar su creación. Averiguar la manera correcta de acercarse a Él y lo que se requiere para ser fiel a él. Esto solo se puede hacer obteniendo un entendimiento verdadero de la Palabra de Jehová, la Santa Biblia.
Entonces, aunque la salud de una persona sea afectada adversamente por la presente contaminación del aire, agua y tierra, espiritualmente puede permanecer limpia y puede recibir el favor y protección de Dios cuando Él desuele a los contaminadores. ¡Y qué expectativa, esperar con deleite el inhalar aire limpio, beber agua pura, comer alimento limpio y disfrutar de la limpieza de vivir cuando la Tierra llegue a la condición que el Creador se propuso originalmente para ella!—Rev. 7:15-17; 21:1-4.
*** kj cap. 7 pág. 123 La cristiandad sabrá... cuando le llegue el fin ***
¡SE ACERCA EL FIN DE ELLA!
22 ¿Debería la destrucción de un sistema idolátrico de religión falsa e hipócrita hacer que se sintieran movidos a compasión los ojos de las personas que aman la verdad y la justicia, o aun que se sintieran movidos a compasión los ojos del Dios de la adoración verdadera? La gran opresión y el cegar y extraviar a la gente que han resultado de esa religión falsa impiden que los amadores de la verdad y la justicia se compadezcan. Al contrario, se regocijan por el despeje del camino para que predomine la adoración pura y verdadera por toda la Tierra. El fin próximo de la cristiandad no llena a éstos de pena o consternación. El Señor Soberano Dios mismo no sentirá por esto más pena de la que sintió cuando hizo que fuera destruido el tipo antiguo de ella, los habitantes de la tierra de Judá y Jerusalén. En evidencia de esto escribe lo siguiente el profeta Ezequiel:
23 “Y la palabra de Jehová continuó ocurriéndome, diciendo: ‘Y en cuanto a ti, oh hijo del hombre, esto es lo que el Señor Soberano Jehová ha dicho al suelo de Israel: “Un fin, el fin, ha venido sobre los cuatro extremos de la tierra. Ahora el fin está sobre ti, y tengo que enviar mi cólera contra ti, y ciertamente te juzgaré según tus caminos y traeré sobre ti todas tus cosas detestables. Y mi ojo no se sentirá apenado por ti, y ciertamente tampoco sentiré compasión, porque sobre ti traeré tus propios caminos, y en medio de ti tus propias cosas detestables llegarán a estar; y ustedes tendrán que saber que yo soy Jehová.”’”—Ezequiel 7:1-4.
24 Todavía es el año 613 a. de la E.C. cuando Jehová hace esa declaración. Por lo tanto, solo faltaban seis años para la destrucción de la ciudad de Jerusalén y su templo contaminado, los seis años concluyentes de un período de cuarenta años de llevarse el “error” de la casa de Judá.

*** w72 1/12 pág. 709 ¿Se volverá la violencia de la cristiandad contra ella? ***
¿Se volverá la violencia de la cristiandad contra ella?
CUANDO Jesucristo estuvo en la Tierra, ¿de alguna manera abogó por la violencia? No. Aunque fue traicionado por un asociado traidor y llevado bajo custodia por una chusma, Cristo censuró a su apóstol Pedro por usar una espada para proteger a su Maestro.
Además, este mismo apóstol más tarde comparó el trato dado a Jesús con el que se daba a un simple esclavo. ¿Cómo reaccionó Jesús a tal trato? Pedro escribió: “Cuando lo estaban injuriando [a Cristo], no se puso a injuriar en cambio. Cuando estaba sufriendo, no se puso a amenazar, sino que siguió encomendándose al que juzga con justicia.”—1 Ped. 2:23.
Pero, ¿qué ha sucedido en la cristiandad, que afirma seguir los preceptos del Príncipe de Paz? Desde la matanza atroz de las Cruzadas hasta las matanzas violentas en masa en las Guerras Mundiales I y II, el propio dominio de la cristiandad y algunas tierras que no son de la cristiandad han rebosado de sangre. Y grave responsabilidad por esta violencia descansa sobre la cristiandad.
Aun ahora en la Argentina hay clérigos de todos los niveles en la Iglesia Católica Romana acusados de incitar a “saqueo, robo, asalto, secuestro, crimen, pelea sangrienta, caos.” En el Brasil, el arzobispo Helder Câmara ha condonado la violencia diciendo: “Respeto a los que con plena conciencia, optan por la violencia revolucionaria. . . . La Iglesia de la América Latina no puede condenar el uso de la fuerza. El deber de la Iglesia es intervenir.”
En los Estados Unidos las iglesias han venido a ser objeto de crítica debido a abogar por la violencia, y lo mismo es cierto en Bolivia, la República Sudafricana, Panamá y muchos otros lugares.
¿Por qué existe la violencia en la mismísima organización que afirma seguir a Cristo? Porque la cristiandad ha resultado ser hipócrita hasta los tuétanos. Por lo tanto sus acciones han sido diametralmente opuestas a sus afirmaciones. Tal como se predijo acerca de estos “últimos días,” la cristiandad ha tenido una “forma de la piedad,” una “forma de devoción piadosa,” pero todo el tiempo ha estado “negando el poder de ella,” o ‘resultando falsa a su poder.’—2 Tim. 3:1-5, Moderna; Traducción del Nuevo Mundo.
El Dios de la Biblia y su Hijo Jesucristo, a quien la cristiandad pretende representar, odian la hipocresía. (Mat. 15:7, 8; Pro. 6:16-19) Dios dijo a su nación pactada Israel, que ella era culpable de hipocresía, idolatría y violencia:
“Esto es lo que el Señor Soberano Jehová ha dicho al suelo de Israel: ‘Un fin, el fin, ha venido sobre los cuatro extremos de la tierra. Ahora el fin está sobre ti, y tengo que enviar mi cólera contra ti, y ciertamente te juzgaré según tus caminos y traeré sobre ti todas tus cosas detestables. Y mi ojo no se sentirá apenado por ti, y ciertamente tampoco sentiré compasión, porque sobre ti traeré tus propios caminos, y en medio de ti tus propias cosas detestables llegarán a estar; y ustedes tendrán que saber que yo soy Jehová.’”—Eze. 7:2-4, New World Translation.
LO QUE LA CRISTIANDAD HA SEMBRADO TIENE QUE SEGAR
“Sobre ti traeré tus propios caminos,” es el principio que Jehová declaró aquí. El Juez de toda la Tierra actúa con fidelidad a sus propias leyes y con consideración para los que quieren ver la justicia y la paz. Él se encarga de que la violencia que practica una persona se vuelva sobre su propia cabeza. En armonía con ello, Él no se retendrá por pena y compasión de ponerle fin a la cristiandad con sus prácticas detestables.
Jehová no cambiará su ley de que, como siembra una persona, una organización o una nación, así tiene que segar. (Gál. 6:7) Por lo tanto tiene que hacerse que caigan sobre la cristiandad las consecuencias de sus caminos de infidelidad, para hacer que ese sistema religioso coma el fruto de sus propios hechos. (Pro. 1:30, 31) Jehová

JEHOVÁ HA DADO ADVERTENCIA BONDADOSAMENTE
A juzgar por la actitud que está ganando terreno ahora entre los gobernantes políticos y la gente, cuando venga la destrucción de la cristiandad se verá claramente que el sistema religioso detestable no está obteniendo nada salvo lo que justamente le corresponde y que no merece piedad alguna. Así sucedió con la Jerusalén hipócrita. A los destructores babilonios de Jerusalén les pareció así, como se muestra por lo que el jefe de la guardia de corps del rey Nabucodonosor le dijo al profeta Jeremías: “Jehová tu Dios mismo habló esta calamidad contra este lugar, para que Jehová la realizara e hiciera tal como ha hablado, porque ustedes han pecado contra Jehová y no han obedecido su voz. Y esta cosa les ha sucedido a ustedes.”—Jer. 40:1-3.
Nunca puede la cristiandad gritarle correctamente a Jehová, “¡Pronosticador exagerado de calamidad!” porque él le dijo a Ezequiel que dijera, teniéndola presente a ella así como a la casa infiel de Israel, lo siguiente:
“Esto es lo que ha dicho el Señor Soberano Jehová: ‘Una calamidad, una calamidad singular, ¡mira! viene. Un fin mismo tiene que venir. El fin tiene que venir; tiene que despertarse para ti. ¡Mira! Viene. La guirnalda tiene que venir a ti, oh habitador de la tierra, el tiempo tiene que venir, el día está cerca. Hay confusión, y no el gritar de las montañas. Ya pronto derramaré mi furia sobre ti, y ciertamente traeré mi cólera contra ti hasta su final, y ciertamente te juzgaré según tus caminos y traeré sobre ti todas tus cosas detestables. Tampoco se sentirá apenado mi ojo ni sentiré compasión. Según tus caminos haré el traer sobre ti mismo, y tus propias cosas detestables llegarán a estar en el mismo medio de ti; y ustedes tendrán que saber que yo, Jehová, estoy haciendo el herir.’”—Eze. 7:5-9, NW.
Jehová se repite a fin de añadir énfasis a la advertencia, y al mismo tiempo añade algunos detalles esclarecedores. Dice que una “guirnalda” va a circundar la cabeza de los practicantes de la religión falsa. No será un adorno de los idólatras festejadores, sino el rodear la cabeza de confusión, calamidad. La religión falsa no puede unir a la gente en ayudarse a sí misma, ni siquiera en contra del enemigo común que ha de venir contra ella. Entonces el gritar no será el de parranderos religiosos, sino el de confusión desenfrenada. Será el ruido predicho para esta ocasión por el profeta Isaías:
“¡Hay un sonido de alboroto desde la ciudad [de Jerusalén entonces, y de la cristiandad], un sonido desde el templo! Es el sonido de Jehová que paga lo merecido a sus enemigos.”—Isa. 66:6.
Los obstinados, los arrogantes que practican la maldad y al mismo tiempo piensan que Dios no ve o no se interesa tienen que saber que es Dios quien los llama a cuentas. El apóstol Pablo habló en su día de ciertos hombres que se habían “desviado de la verdad, . . . y [estaban] subvirtiendo la fe de algunos.” Luego dijo: “Con todo, el fundamento sólido de Dios queda en pie, teniendo este sello: ‘Jehová conoce a los que le pertenecen,’ y: ‘Que renuncie a la injusticia todo el que nombra el nombre de Jehová.’”—2 Tim. 2:18, 19.
De modo que, los que hipócritamente se llaman cristianos y entonces no viven en armonía con ello tienen que saber que no pueden practicar injusticia y salirse con la suya. Jehová Dios tiene que hacerles saber, como dijo: “Ustedes tendrán que saber que yo, Jehová, estoy haciendo el herir.”—Eze. 7:9; compare con 1 Timoteo 1:20.

*** kj cap. 7 pág. 131 párrs. 42-44 La cristiandad sabrá... cuando le llegue el fin ***
mi sentimiento ardiente está contra toda su muchedumbre. La espada está afuera, y la peste y el hambre están adentro. Quienquiera que esté en el campo, a espada morirá, quienesquiera que estén en la ciudad, el hambre y la peste mismas los devorarán. Y sus escapados ciertamente se escaparán y llegarán a ser en las montañas como las palomas de los valles, todas las cuales están gimiendo, cada uno en su propio error. En cuanto a todas las manos, siguen cayendo; y en cuanto a todas las rodillas, siguen goteando agua. Y se han ceñido saco, y estremecimiento los ha cubierto; y en todos los rostros hay vergüenza y en todas sus cabezas hay calvicie.”—Ezequiel 7:14-18.
43 El que Jehová rehúse pelear por ellos contra sus asediadores desanimará a los religiosos bajo ataque. A los que se las arreglen para mantenerse vivos se les caerán las manos de puro desaliento, como si estuvieran paralizadas. Por temor sus extremidades inferiores sudarán tan intensamente que sus rodillas gotearán de sudor. No será ningún día de gloria para los religiosos falsos, sino de vergüenza para ellos. Ante el derribo de su acariciado sistema religioso se afeitarán completamente la cabeza, por decirlo así, en señal de duelo.
¡ENTONCES NO SERVIRÁN DE NADA LAS RIQUEZAS MATERIALES!
44 Sin embargo, ¡aguarde! ¿Qué hay del tremendo caudal que ha acumulado el sistema de religión hipócrita falsa? ¿No podrán usar los controladores religiosos de todo este caudal material estas vastas riquezas para comprar su liberación a la seguridad o comprar alimento y bebida para evitar la inanición? Jehová no permitirá que la plata o el oro lo sobornen a él o a sus fuerzas de ejecución de manera que se libre a los sistemas religiosos que han confiado en que las riquezas materiales los salvarán en el día de ajuste de cuentas. Por Su profeta Ezequiel dice:

*** w72 1/12 pág. 712 ¿Se volverá la violencia de la cristiandad contra ella? ***
los principios de los caminos y tratos de Dios con Israel y llegar solo a una conclusión para hoy: Los que persisten en la cristiandad sufrirán pérdida en el venidero día calamitoso. En sus siguientes palabras a Ezequiel, Jehová describe la situación de los que apoyan a la cristiandad:
“Han tocado la trompeta y ha habido un prepararse de todos, pero no hay nadie que vaya a la batalla, porque mi sentimiento ardiente está contra toda su muchedumbre. La espada está afuera, y la peste y el hambre están adentro. Quienquiera que esté en el campo, a espada morirá, y quienesquiera que estén en la ciudad, el hambre y la peste mismas los devorarán. Y sus escapados ciertamente se escaparán y llegarán a ser en las montañas como las palomas de los valles, todas las cuales están gimiendo, cada una en su propio error. En cuanto a todas las manos, siguen cayendo; y en cuanto a todas las rodillas, siguen goteando agua. Y se han ceñido saco, y estremecimiento los ha cubierto; y en todos los rostros hay vergüenza y en todas sus cabezas hay calvicie.”—Eze. 7:14-18.
Tal como sucedió en el sitio de Jerusalén, así cuando la cristiandad sea sitiada por sus desoladores, habrá gran temor. Sus miembros tendrán miedo de salir en defensa de ella. Aunque se dé la llamada de “trompeta,” no se presentará ningún defensor. A la cristiandad con sus religiones falsas le espera la aniquilación. El que sus miembros rehúsen apoyarla desanimará a los religiosos bajo ataque. Sus manos se caerán por desaliento; sus rodillas gotearán de sudor. Se afeitarán la cabeza, por decirlo así, en señal de duelo.
ABANDONE LA CRISTIANDAD ANTES QUE COMIENCE SU ‘SITIO’
Los líderes religiosos de la cristiandad tienen la Biblia, la cual condena su proceder y les advierte. Están enterados de las advertencias, repetidas a menudo por los testigos de Jehová. Por lo tanto a ellos aplica el proverbio: “El hombre censurado repetidas veces pero que hace dura su cerviz de repente será quebrado, y eso sin curación.” (Pro. 29:1) El rey David de Israel vio los juicios de Dios en acción durante su vida, y oró: “El hombre de violencia... que la maldad misma lo cace con repetidas lanzadas.” (Sal. 140:11) Ciertamente la violencia de la cristiandad volverá contra ella con efecto devastador.
¿Ha examinado usted el registro de la cristiandad? ¿Cree usted en un Dios de justicia? Entonces cuando usted observa que la violencia surge en todas partes de la cristiandad usted sabe que ella está por segar el torbellino como fruto de la semilla que ha sembrado. Si usted está afiliado de manera alguna al sistema religioso de la cristiandad, ¡abandónela ahora!

*** w72 1/12 pág. 712 El problema de llamar “Dios” a Jesús ***
El problema de llamar “Dios” a Jesús
Muchos teólogos reconocen el problema de llamar “Dios” a Jesús, pues como el teólogo H. W. Montefiore escribió en el libro Soundings—Essays Concerning Christian Understanding: “Jesús mismo sabía que era el Hijo de su Padre celestial: se describió como Señor y como Hijo del Hombre. Negativamente, no se describió como Dios.” Y The Christian Century del 19 de mayo de 1971 comentó acerca del teólogo católico romano Karl Rahner que él “está dispuesto a definir a Jesús como ‘Señor y Salvador’ pero se detiene ante el extremo de llamarlo Dios.”
En un discurso presentado en 1968, el profesor de teología G. H. Boobyer enfocó este problema, y preguntó: “¿Pueden mantener juntas, como parecen hacerlo todavía muchos doctos del Nuevo Testamento, las dos posiciones de que por una parte el estudio crítico de los Evangelios revela a un Jesús que no tenía conciencia de ser Dios y que no decía ser Dios y por otra parte la creencia de que la cristología nicena, que lo declara ‘Dios verdadero de Dios verdadero’ es una correcta credalización de la evidencia del Nuevo Testamento? Yo sugeriría por lo menos que este problema está haciéndose suficientemente agudo hoy día para ser en sí una razón de la ‘revaluación de la creencia de la Iglesia en Cristo hasta el mismo día presente’ que . . . A. Grillmeier menciona como urgente.”
En otras palabras, están reconociendo que la creencia en la trinidad está sobre un fundamento tambaleante.


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errónea delante de Dios.—1 Tim. 6:10.
¿Ve Dios esto, y bendecirá él a dichas organizaciones y hombres debido a sus riquezas? Considere lo que él hizo con el Israel de la antigüedad en las mismísimas condiciones.
Fue una cosa vergonzosa y que deshonraba a Dios ésta que el profeta israelita Miqueas tuvo que informar acerca de los que afirmaban llevar el nombre de Dios delante del mundo. Pero el profeta Miqueas tenía que decir lo que Dios quería que se supiera, que “sus propios cabezas juzgan meramente por un soborno, y sus propios sacerdotes instruyen solo por precio, y sus propios profetas practican adivinación sencillamente por dinero; sin embargo sobre Jehová siguen apoyándose, diciendo: ‘¿No está Jehová en medio de nosotros? No vendrá sobre nosotros ninguna calamidad.’” ¿Iba a seguir protegiéndolos su dinero? ¿Intervendría Dios a favor de ellos? Dios contestó: “Por lo tanto, a causa de ustedes Sion será arada como un simple campo, y Jerusalén misma llegará a ser simples montones de ruinas, y la montaña de la casa [de Jehová] será como los lugares altos de un bosque.”—Miq. 3:11, 12.
EL DINERO HA DE SER TIRADO EN LAS CALLES
Seis años antes que esta calamidad realmente tuviera lugar en la destrucción de Jerusalén por los babilonios, el profeta Ezequiel, en Babilonia, les advirtió. En un sentido más amplio, que envuelve a más gente, de seguro sucederá semejante calamidad en nuestro tiempo, particularmente en la cristiandad, porque la actitud de ella para con el dinero es idéntica a la de Israel de aquel día. Dios no puede ser fiel a sus principios si no obra de la misma manera para con los religiosos hipócritas que acarrean reproche sobre Su nombre. La profecía de Ezequiel aplica, por lo tanto, con mayor fuerza a la cristiandad. (Rom. 15:4; 1 Cor. 10:11) Dé cuidadosa atención a lo que afronta la cristiandad en el futuro muy cercano:
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45 “En las calles arrojarán su plata misma, y su propio oro llegará a ser una cosa aborrecible. Ni la plata ni el oro de ellos podrá librarlos en el día del furor de Jehová. A sus almas no satisfarán, y sus intestinos no llenarán, porque ha llegado a ser un tropiezo que causa su error. Y la decoración del adorno de uno... uno ha puesto esto como razón para orgullo; y sus imágenes detestables, sus cosas repugnantes, las han hecho de él. Es por eso que ciertamente lo haré para ellos cosa aborrecible. Y ciertamente lo daré en mano de los extraños para saqueo y a los inicuos de la tierra para despojo, y ciertamente lo profanarán. Y tendré que apartar de ellos mi rostro, y verdaderamente profanarán mi lugar oculto, y en ella verdaderamente entrarán salteadores y la profanarán.”—Ezequiel 7:19-22.
46 ¡Imagínese el dinero de plata siendo arrojado en las calles de la ciudad de Jerusalén! ¡Imagínese el dinero de oro llegando a ser como cosa aborrecible! Y sin embargo en otro tiempo estas riquezas materiales eran las cosas que disfrutaban de suma estimación y eran hambrientamente buscadas. Pero el poner el dinero antes que los intereses espirituales y el desear con vehemencia el dinero llegaron a ser un tropiezo sobre el cual tropezaron los religiosos hipócritas y cayeron, cometiendo “error” solo para obtener ganancia injusta. ¡Qué vergonzoso fue para el profeta Miqueas tener que informar: “Sus propios cabezas juzgan meramente por un soborno, y sus propios sacerdotes instruyen solo por precio, y sus propios profetas practican adivinación sencillamente por dinero; sin embargo sobre Jehová siguen apoyándose, diciendo: ‘¿No está Jehová en medio de nosotros? No vendrá sobre nosotros ninguna calamidad.’ Por lo tanto, a causa de ustedes Sion será arada como un simple campo, y Jerusalén misma llegará a ser simples montones de ruinas, y la montaña de la casa

*** w73 1/1 pág. 18 ¿Está justificado Dios al castigar a los transgresores? ***
conocerlo, lo amarían por sus excelentes cualidades y a causa de la bondad que ha mostrado a la humanidad. Habrían llegado a ser verdaderos amigos de Dios, íntimos suyos, porque en tal caso el los ‘conocería’ o reconocería. (Mat. 11:27; compare con Mateo 7:20.) Los reconocería como un hombre reconocería a un huésped bienvenido en su casa. (Sal. 24:3, 4; 27:4) Estos individuos que realmente conocen a Dios no emprenderían una práctica de maldad.—1 Juan 3:6; 4:8.
LOS PRINCIPALES TRANSGRESORES CONTRA DIOS
El apóstol Pablo escribe que Dios, por medio de Jesucristo, traerá “el castigo judicial de destrucción eterna” sobre “los que no conocen a Dios y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús.” (2 Tes. 1:8, 9) Luego Pablo describe a una clase o grupo de hombres llamado, en sentido compuesto, “el hombre de desafuero.”—2 Tes. 2:3.
El apóstol muestra que este “hombre de desafuero” compuesto sería uno que haría grandes declaraciones religiosas. Se levantaría sobre otros y dictaría de modo religioso a los hombres. Pero realmente estaría enseñando mentiras. El fin de esta clase de hombres sería la destrucción, al tiempo de la manifestación de la presencia de Cristo.—2 Tes. 2:4-12.
DIOS CASTIGÓ A SU PUEBLO PROFESO ISRAEL
El grupo descrito se encuentra hoy día entre el clero de la cristiandad. El Dios Soberano tiene un propósito válido al ejecutar sus decisiones judiciales contra el sistema religioso de la cristiandad guiado por este “hombre de desafuero.” Esto se puede deducir de lo que le dijo a su profeta Ezequiel acerca de los habitantes de Jerusalén y Judá de la antigüedad, porque la cristiandad es una correspondencia adecuada de Jerusalén, la cual obró de manera sumamente rebelde, corrompida. Jehová advirtió:
“Haz la cadena, porque la tierra misma ha llegado a estar llena de juicio manchado de sangre y la ciudad misma ha llegado a estar llena de violencia.”—Eze. 7:23.
Cuando Jerusalén fue destruida en 607 a. de la E.C. los sobrevivientes literalmente fueron encadenados. Jehová quería que Ezequiel advirtiera a los israelitas del juicio venidero, de modo que cuando llegara el tiempo, solo seis años más tarde, supieran que el castigo que estaban recibiendo realmente venía de Jehová. Sabrían que hay un Dios que interviene en los asuntos de los hombres y que su nombre es Jehová.
Después de la destrucción, el profeta Jeremías habló en nombre de los sobrevivientes del sitio, diciendo: “Me ha obstruido el paso como con un muro de piedra, para que no salga. Ha hecho pesados mis grillos de cobre.” (Lam. 3:7) El rey Sedequías, al huir de la ciudad, fue capturado y atado: “Y [el rey de Babilonia] cegó los ojos de Sedequías, después de lo cual lo ató el rey de Babilonia con grillos de cobre y lo llevó a Babilonia y lo puso en la casa de custodia hasta el día de su muerte.” Aun Jeremías fue esposado junto con la multitud de cautivos. Pero Nabuzaradán el jefe de la guardia de corps de Nabucodonosor lo puso en libertad.—Jer. 52:11; 40:1-6.
CASTIGO DE JERUSALÉN JUSTIFICADO
Jehová estuvo justificado al hacer que se forjara esta “cadena” de cautivos y desterrados. ¿Por qué? Bueno, los juicios que los tribunales del país habían dictado y ejecutado causaron el derramamiento de sangre inocente; o debido a la iniquidad de la gente aquellos tribunales tenían que tratar muchos crímenes capitales que envolvían sangre. La situación era tal como Oseas le había dicho a Israel años antes: “Hay la pronunciación de maldiciones y práctica de engaño y asesinato y robo y perpetración de adulterio que han estallado, y actos de derramamiento de sangre han tocado a otros actos de derramamiento de sangre.”—Ose. 4:2.
Jerusalén de veras estaba “llena de violencia,” a pesar de ser el centro de la adoración religiosa en el templo de Jehová. Esto hizo aun más imperativo el que Jehová trajera castigo. ¿A quiénes usaría para que les aseguraran la cadena simbólica? Jehová contesta:
“Ciertamente introduciré a los peores de las naciones, y ciertamente tomarán posesión de sus casas, y ciertamente haré que cese el

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luz del pasado? La profanación, el uso incorrecto y la destrucción de las cosas que la cristiandad considera sagradas ahora, aun sus cosas sacratísimas, ya sean el mismísimo corazón y centro de la cristiandad, como la Ciudad del Vaticano, o las residencias palaciegas de los patriarcas de los diversos sistemas eclesiásticos hermanos: ortodoxo griego, constantinopolitano, armenio, cóptico o el palacio del arzobispo anglicano. ¡Nada será sagrado para los saqueadores!
EL PROPÓSITO DIVINO DE TODO ESTO
55 En todo esto el Señor Soberano Dios que así ejecuta sus decisiones judiciales contra la religión falsa tiene un propósito válido. Él pasa a la declaración sin ambages de este propósito con lo que le dice enseguida a su profeta Ezequiel:
56 “Haz la cadena, porque la tierra misma ha llegado a estar llena de juicio manchado de sangre y la ciudad misma ha llegado a estar llena de violencia. Y ciertamente introduciré a los peores de las naciones, y ciertamente tomarán posesión de sus casas, y ciertamente haré que cese el orgullo de los fuertes, y sus santuarios tienen que ser profanados. Vendrá ansiedad, y ciertamente buscarán la paz pero no la habrá. Vendrá adversidad sobre adversidad, y ocurrirá informe sobre informe, y la gente realmente buscará una visión de un profeta, y la rey misma perecerá del sacerdote y el consejo de los hombres de edad madura. El rey mismo se pondrá de duelo; hasta un principal se vestirá de desolación, y las manos mismas de la gente de la tierra se perturbarán. Según su camino actuaré para con ellos, y con sus juicios los juzgaré; y tendrán que saber que yo soy Jehová.”—Ezequiel 7:23-27.
57 Estando en las cadenas del cautiverio los sobrevivientes de la destrucción de Jerusalén en 607 a. de la E.C. bien podrían meditar sobre lo que les había sucedido a su tierra y nación. Se podrían dar cuenta dolorosamente de que de veras hay un Dios que interviene en los asuntos

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orgullo de los fuertes, y sus santuarios tienen que ser profanados.”—Eze. 7:24.
Los “peores de las naciones” eran los babilonios. La simple mención de su nombre inculcaba temor en las naciones. En ese tiempo Babilonia ocupaba la posición de la Tercera Potencia Mundial de la historia bíblica. Era invencible, pues ni siquiera el gran poder de Egipto había podido refrenarla. Hablando al “caudillo” de la antigua Tiro, Ezequiel llamó a los babilonios “los tiranos de las naciones.” (Eze. 28:1, 2, 7) Babilonia constituía una amenaza muy grande para Jerusalén, más de lo que había sido cualquier otra nación.
Jerusalén era una ciudad difícil de capturar, pero los babilonios bajo Nabucodonosor irrumpieron a través de su muro después de un sitio de unos dieciocho meses. (2 Rey. 25:1-4) Después de eso tomaron “posesión de sus casas,” quemando con fuego todas las casas de los hombres grandes. Profanaron “sus santuarios,” derribando y quemando el templo de Jehová.—2 Rey. 25:9, 13-17; 2 Cró. 36:17-19.
“El orgullo de los fuertes” fue hecho cesar cuando el rey Sedequías, el ungido de la línea de David, fue capturado, cegado y llevado a Babilonia, y los principales del sacerdocio fueron muertos atrozmente, incluso el sacerdote principal Seraya y el segundo sacerdote Sofonías. También Nabucodonosor ejecutó a los oficiales principales de la ciudad.—2 Rey. 25:18-21.
*** kj cap. 8 pág. 142 párrs. 1-5 Cosas religiosas detestables por las cuales suspirar ***
destierro de Ezequiel en Babilonia. Él fecha el tiempo con estas palabras:
2 “Y aconteció en el año sexto, en el sexto mes, en el día cinco del mes, que yo estaba sentado en mi casa y los hombres de más edad de Judá estaban sentados delante de mí, cuando la mano del Señor Soberano Jehová cayó sobre mí allí.”—Ezequiel 8:1.
3 Evidentemente Jehová quería llamar la atención de aquellos compañeros de destierro de Ezequiel que estaban sentados delante de él en su casa en Tel-abib, en Babilonia, a algo especial. Estos hombres de mayor edad probablemente habían venido a “inquirir de Jehová,” por medio de Ezequiel, tal como sucedió más o menos un año después. (Ezequiel 20:1-3) Cuando la “mano” de poder aplicado de Jehová cayó sobre Ezequiel, para hacer que tuviera una visión emocionante, tuvieron que esperar hasta que el poder divino fuera levantado de él al terminar la visión para saber lo que Ezequiel había visto. Esto es lo que pudo decirles:
4 “Y empecé a ver, y, ¡mire! una semejanza similar a la apariencia de fuego; desde la apariencia de sus caderas aun hacia abajo había fuego, y desde sus caderas aun hacia arriba había algo como la apariencia de un brillar, como el fulgor de electro. Entonces él alargó la representación de una mano y me tomó por un mechón de mi cabeza, y un espíritu me llevó entre la tierra y los cielos y me trajo a Jerusalén en las visiones de Dios, a la entrada de la puerta interna que mira hacia el norte, donde está la morada del símbolo de celos que incita a celos. Y, ¡mire! la gloria del Dios de Israel estaba allí, como el aparecimiento que yo había visto en la llanura del valle.”—Ezequiel 8:2-4.
5 Ezequiel no describió muy detalladamente la apariencia que tomó Jehová en esta visión. Tenía una apariencia ígnea,

*** w72 15/6 pág. 362 párrs. 3-7 ¿Lo ha visitado a usted recientemente el secretario del Rey? ***
atrás 2.582 años al año 612 antes de nuestra era común. Una nueva potencia mundial poderosa (Babilonia) había tomado recientemente el puesto dominante en el campo de la política mundial. Un reino que había regido por 465 años dentro de una sola familia real desde 1077 a. de la E.C. estaba por ser destruido. Le quedaban solo cinco años todavía según la manera en que se desenvolvió la historia. De manera que, en realidad, su ciudad capital —Jerusalén— fue destruida en 607 a. de la E.C., y junto con ella el templo del Dios del reino. Este acontecimiento habría de afectar a todo el mundo de la humanidad, porque entonces habría de comenzar un período de 2.520 años durante el cual la Potencia Mundial Babilónica, la Potencia Mundial Medopersa, la Potencia Mundial Griega, la Potencia Mundial Romana y la Potencia Mundial Angloamericana habrían de dominar a toda la humanidad sucesivamente.
4 La dominación de la Tierra por esas potencias mundiales no habría de ser interrumpida por la Potencia Suprema del Universo por medio de algún reino establecido por Él. Históricamente, ese largo período de dominación mundial política ininterrumpida terminó en el año 1914 E.C., cuando estalló una guerra internacional que finalmente abarcó a veintiocho naciones, incluso la potencia binaria mundial de Inglaterra y los Estados Unidos, a saber, la primera guerra mundial de la historia humana. Por eso ahora podemos comprender que aquel año de mucho tiempo atrás al cual se dirige nuestra atención aquí —612 a. de la E.C.— fue un año crítico para aquel tiempo, y prefiguró un tiempo crítico para la actualidad.
5 Ya, en 612 a. de la E.C., había diez mil individuos de Jerusalén y el Reino de Judá que habían sido deportados de allí al destierro en Babilonia. (2 Rey. 24:14) Entre éstos estuvieron hombres que llegaron a ser profetas de Jehová Dios, a saber, Daniel y Ezequiel un hijo de Buzi el sacerdote. (Dan. 1:1-6; Eze. 1:1-3) El año 612 a. de la E.C. era el sexto año del destierro de estos dos deportados. En aquel año el profeta Ezequiel tuvo una visión. Corporalmente, permaneció en un lugar llamado Tel-abib cerca del río Kebar en Babilonia, pero en espíritu o por inspiración fue transportado de regreso a Jerusalén. (Eze. 3:15; 8:1-4) En esta visión se le llevó en recorrido por el templo que había sido construido por el rey Salomón el hijo de David, para la adoración de Jehová como el Dios del Reino de Israel. Jehová prohíbe el uso de toda imagen o cuadro en la adoración de él como el Dios invisible; y sin embargo aquí en el templo dedicado a la adoración de este Dios del cielo y la Tierra el profeta Ezequiel vio imágenes y cuadros murales que estaban siendo usados en la adoración de dioses falsos. Por ejemplo, una de las vistas que Ezequiel vio fue ésta:
6 “¡Mire! había toda representación de cosas que se arrastran y bestias asquerosas, y todos los ídolos estercolizos de la casa de Israel, estando la entalladura sobre la pared todo alrededor. Y setenta hombres de los de edad madura de la casa de Israel, con Jaazanía el hijo de Safán de pie entre ellos, estaban de pie ante ellos, cada uno con su incensario en su mano, y ascendía el perfume de la nube del incienso. Y procedió a decirme: ‘¿Has visto, oh hijo del hombre, lo que los de edad madura de la casa de Israel están haciendo en la oscuridad, cada uno en los cuartos interiores de su exhibición? Porque están diciendo: “Jehová no nos está viendo. Jehová ha dejado la tierra.”’”—Eze. 8:10-12.
7 Con el tiempo se sabría, y dentro de muy poco, si aquellos setenta ancianos dentro del templo de Jehová estaban en lo correcto al decir aquellas cosas y al esperar que no recibirían castigo por degradar y contaminar la casa de adoración

*** si pág. 134 Libro bíblico número 26: Ezequiel ***
CONTENIDO DE EZEQUIEL
7 El libro se divide naturalmente en tres secciones. La primera, los capítulos 1 a 24, contiene advertencias de que la destrucción de Jerusalén es segura. La segunda sección, los capítulos 25 a 32, contiene profecías de condenación para varias naciones paganas. La última sección, los capítulos 33 a 48, consiste en profecías sobre la restauración y culmina en la visión de un templo nuevo y una nueva ciudad santa. En su mayor parte, las profecías están ordenadas tanto cronológica como temáticamente.
8 Jehová comisiona a Ezequiel como atalaya (1:1–3:27). En su visión inicial, en 613 a.E.C., Ezequiel ve un viento tempestuoso que viene del norte, junto con una masa de nubes y un fuego trémulo. De este salen cuatro criaturas vivientes aladas, con caras de hombre, león, toro y águila. Tienen la apariencia de brasas ardientes, y cada una está acompañada por lo que se pudiera describir como una rueda en medio de otra rueda, de altura impresionante, con llantas llenas de ojos. Se mueven en unidad constante en cualquier dirección. Sobre las cabezas de las criaturas vivientes hay la semejanza de una expansión, y sobre la expansión hay un trono sobre el cual se halla “la apariencia de la semejanza de la gloria de Jehová” (1:28).
9 Jehová le dice a Ezequiel, quien se postra: “Hijo del hombre, plántate sobre tus pies”. Entonces lo comisiona como profeta a Israel y a las naciones rebeldes de alrededor. No importa que estas personas escuchen o no. Por lo menos sabrán que un profeta del Señor Jehová ha estado entre ellas. Jehová hace que Ezequiel se coma el rollo de un libro, que llega a ser como miel por lo dulce en su boca. Le dice: “Hijo del hombre, atalaya es lo que te he hecho a la casa de Israel” (2:1; 3:17). Ezequiel tiene que dar fielmente la advertencia, o morir.
10 Representación del sitio de Jerusalén (4:1–7:27). Jehová le dice a Ezequiel que grabe un dibujo de Jerusalén sobre un ladrillo. Como señal para Israel, él tiene que simular un sitio contra el ladrillo. Para comunicar a otros el punto, Ezequiel ha de echarse delante del ladrillo por 390 días sobre su lado izquierdo y por 40 días sobre el lado derecho, mientras subsiste con alimentación muy escasa. La súplica de Ezequiel a Jehová de que le cambie el combustible que ha de usar para cocer el alimento indica que Ezequiel realmente representa la escena (4:9-15).
11 Jehová hace que Ezequiel represente el fin calamitoso del sitio por medio de afeitarse el cabello y la barba. Tras de dividir su cabello en tres partes, debe quemar una, desmenuzar otra con una espada, y esparcir al viento la tercera. Así, al final del sitio algunos de los habitantes de Jerusalén morirán por el hambre, la peste y la espada, y los demás serán esparcidos entre las naciones. Jehová devastará a Jerusalén. ¿Por qué? Por lo ofensivo de su depravada y detestable idolatría. La riqueza no comprará alivio. En el día de la furia de Jehová el pueblo de Jerusalén arrojará su plata en las calles, “y tendrán que saber que yo soy Jehová” (7:27).
12 La visión de Ezequiel sobre la Jerusalén apóstata (8:1–11:25). Ahora es el año 612 a.E.C. Ezequiel es transportado en una visión a la lejana Jerusalén, donde ve las cosas detestables que están sucediendo en el templo de Jehová. En el patio hay un símbolo repugnante que incita a celos a Jehová. Penetrando por un hueco que abre en la pared, Ezequiel halla a 70 de los hombres de edad madura adorando delante de bestias asquerosas e ídolos estercolizos entallados en la pared. Estos hombres se excusan diciendo: “Jehová no nos está viendo. Jehová ha dejado la tierra” (8:12). Junto a la puerta del norte hay mujeres que lloran por el dios pagano Tamuz. ¡Pero eso no es todo! En la misma entrada del templo hay 25 hombres de espaldas al templo y adorando al Sol. ¡Profanan a la cara a Jehová, y él de seguro actuará en su furia!
13 ¡Mire ahora! Seis hombres aparecen con armas desmenuzadoras en las manos. Entre ellos hay un séptimo hombre, vestido de lino, con un tintero de secretario. Jehová le dice a este hombre vestido de lino que pase por en medio de la ciudad y ponga una marca en la frente de los hombres que suspiran y gimen por las cosas detestables que se hacen en la ciudad. El paso siguiente es que Jehová les dice a los seis hombres que entren y maten a toda persona —“a viejo, joven y virgen y niñito y mujeres”— sobre la cual no esté la marca. Hacen esto, comenzando con los viejos que están delante de la casa. El hombre vestido de lino informa: “He hecho tal como me has mandado” (9:6, 11).
14 Ezequiel de nuevo ve la gloria de Jehová, elevada sobre los querubines. Un querubín extiende brasas de fuego que ha tomado de entre el rodaje, y el hombre vestido de lino las toma y las esparce sobre la ciudad. En cuanto a los esparcidos de Israel, Jehová promete volver a recogerlos y darles un espíritu nuevo. Pero ¿qué hay de estos adoradores falsos, inicuos, en Jerusalén? “Sobre su cabeza ciertamente traeré su propio camino”, dice Jehová (11:21). Se ve ascender la gloria de Jehová de sobre

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Dios no está “muerto”
¿QUÉ piensa usted cuando oye decir a algún clérigo que “Dios está muerto”? Algunos de los teólogos preponderantes de la cristiandad que hacen esta observación explican que no quieren decir por esto que Dios nunca existió. Más bien, quieren decir que Dios ‘no está envuelto en la historia actual.’ Estos teólogos sostienen que él no se interesa en los asuntos del hombre y que está contento con dejar que el hombre vaya por su propio camino sin intervención o ayuda de Él.
Por lo tanto, a los que creen en esta filosofía les parece que, prescindiendo de lo que hagan, Dios no les pedirá cuentas. Creen que Dios no ve lo que hacen, o que si él efectivamente ve, no está lo suficientemente interesado como para emprender alguna acción.
Parece increíble que líderes religiosos en las naciones que oficialmente se llaman “cristianas” adopten esta actitud. Tienen la Biblia, y tienen acceso a los registros históricos. Pueden observar la creación natural. Ciertamente debían poder discernir que un Dios que ejerció tanto cuidado en la creación y que proveyó un libro de verdad y principios elevados, como lo es la Biblia, es un Dios que está definitivamente interesado en su creación. Además, la Biblia refiere centenares de casos de los tratos de Dios con los hombres y muchas promesas y profecías que reflejan sumo cuidado e interés en la gente que vive hoy día.
Para que los que creen en Dios no caigan en la tonta actitud de estos líderes religiosos, Jehová hace por medio de su profeta Ezequiel un relato de personas en el pasado que pensaban como estos clérigos. Él muestra los malos resultados de ese modo de pensar... las cosas degradadas en las que resultó.
SEGUNDA VISIÓN EN QUE EZEQUIEL VE A JEHOVÁ
Ezequiel estaba en Babilonia. Era el año 612 a. de la E.C., más de un año desde su primera visión, en la cual contempló el carro celestial de Jehová en camino hacia Jerusalén. Ezequiel estaba en su casa en Tel-abib, con los hombres de mayor edad de Judá sentados delante de él, deseosos de saber qué mensaje tenía para ellos. Mientras estos hombres aguardaban, Ezequiel tuvo la siguiente visión:
“Y empecé a ver, y, ¡mire! una semejanza similar a la apariencia de fuego; desde la apariencia de sus caderas aun hacia abajo había fuego, y desde sus caderas aun hacia arriba había algo como la apariencia de un brillar, como el fulgor de electro. Entonces él alargó la representación de una mano y me tomó por un mechón de mi cabeza, y un espíritu me llevó entre la tierra y los cielos y me trajo a Jerusalén en las visiones de Dios, a la entrada de la puerta interna que mira hacia el norte, donde está la morada del símbolo de celos que incita a celos. Y, ¡mire! la gloria del Dios de Israel estaba allí, como el aparecimiento que yo había visto en la llanura del valle.”—Eze. 8:2-4.
A Ezequiel se le hizo difícil describir la apariencia que asumió Jehová en la visión, porque no era la apariencia de una figura humana, sino que era imponente y gloriosa. Ezequiel fue levantado por el cabello de la cabeza y llevado por el espíritu de inspiración a ver, de esta manera visionaria, lo que estaba sucediendo a centenares de kilómetros al oeste, en Jerusalén.
Ezequiel fue colocado en el portón del patio interior del templo, en un portón del norte. (El templo mismo daba hacia el este.) Era un portón que llevaba al altar de sacrificio. En este lugar vio algo sumamente alarmante y desagradable: un “símbolo

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destierro de Ezequiel en Babilonia. Él fecha el tiempo con estas palabras:
2 “Y aconteció en el año sexto, en el sexto mes, en el día cinco del mes, que yo estaba sentado en mi casa y los hombres de más edad de Judá estaban sentados delante de mí, cuando la mano del Señor Soberano Jehová cayó sobre mí allí.”—Ezequiel 8:1.
3 Evidentemente Jehová quería llamar la atención de aquellos compañeros de destierro de Ezequiel que estaban sentados delante de él en su casa en Tel-abib, en Babilonia, a algo especial. Estos hombres de mayor edad probablemente habían venido a “inquirir de Jehová,” por medio de Ezequiel, tal como sucedió más o menos un año después. (Ezequiel 20:1-3) Cuando la “mano” de poder aplicado de Jehová cayó sobre Ezequiel, para hacer que tuviera una visión emocionante, tuvieron que esperar hasta que el poder divino fuera levantado de él al terminar la visión para saber lo que Ezequiel había visto. Esto es lo que pudo decirles:
4 “Y empecé a ver, y, ¡mire! una semejanza similar a la apariencia de fuego; desde la apariencia de sus caderas aun hacia abajo había fuego, y desde sus caderas aun hacia arriba había algo como la apariencia de un brillar, como el fulgor de electro. Entonces él alargó la representación de una mano y me tomó por un mechón de mi cabeza, y un espíritu me llevó entre la tierra y los cielos y me trajo a Jerusalén en las visiones de Dios, a la entrada de la puerta interna que mira hacia el norte, donde está la morada del símbolo de celos que incita a celos. Y, ¡mire! la gloria del Dios de Israel estaba allí, como el aparecimiento que yo había visto en la llanura del valle.”—Ezequiel 8:2-4.
5 Ezequiel no describió muy detalladamente la apariencia que tomó Jehová en esta visión. Tenía una apariencia ígnea,

*** w73 1/4 pág. 220 ¿Se acerca realmente un fin ardiente? ***
más fuerte posible su interés en la humanidad.—1 Cor. 15:45; Isa. 9:6.
Además, el salmista inspirado canta de Dios: “Él ha fundado la tierra sobre sus lugares establecidos; no se le hará tambalear hasta tiempo indefinido, ni para siempre.” Luego, después de describir la maravilla de las obras creativas de Dios, en particular sus provisiones para el reino animal, este escritor añade proféticamente: “La gloria de Jehová resultará ser hasta tiempo indefinido. Jehová se regocijará en sus obras.” (Sal. 104:5, 31) ¿De qué manera se regocijaría el Creador en estas obras si las quemara?
UN FIN ARDIENTE PROFETIZADO, PREFIGURADO
Entonces, ¿qué quiere decir la Biblia cuando dice acerca de Dios que él usa un fuego destructor sobre la Tierra? Dirijámonos a un ejemplo en la Biblia que nos muestra muy definitivamente lo que significa y también lo que habrá de suceder muy pronto, dándonos oportunidad de evitar la destrucción ardiente.
Es extraño que en el caso que es objeto de nuestra consideración el fuego descendió sobre un pueblo que afirmaba ser la nación de Dios. Esto revela que el simplemente alegar servir a Dios, o hasta el simplemente asociarse con los que verdaderamente le sirven no garantiza la seguridad.
Esta ocasión fue una visión dada al profeta Ezequiel que estaba en Babilonia en el año 612 a. de la E.C., junto con su cumplimiento cinco años después. Un carro de altura tremenda se le apareció a Ezequiel, un carro de guerra, en cuya parte superior estaba una figura que representaba a Jehová Dios como el conductor del carro celestial. Ezequiel había descrito el carro contemplado en visión en la primera parte de su relato (capítulo 1), pues allí habló de la altura de sus ruedas y de las criaturas vivientes que lo acompañaban. Más tarde, el carro, visualizado por Ezequiel como estando en Jerusalén, estaba fuera de la entrada del norte que llevaba al patio interior del templo. La gloria de Jehová había pasado de sobre el carro y se había colocado sobre el umbral del Santísimo del templo.—Eze. 8:3, 4; 9:3.
Debido a la rebeldía de Jerusalén contra él y las prácticas totalmente detestables, inmundas a las que ella se había entregado, Jehová le había mostrado más temprano a Ezequiel pictóricamente que él iba a destruir a los inicuos que había en ella. Pero primero mandó que una figura contemplada en la visión, un “hombre vestido de lino,” pasara por la ciudad y marcara a las personas de corazón justo en la ciudad para ser preservadas. Junto a este hombre, Ezequiel también vio a otros seis hombres con ‘armas para destrozo’ en sus manos.—Eze. 9:2-7.
UN “FUEGO” DESDE EL CIELO
Ezequiel procede a decirnos lo que sucedió después:
“Y continué viendo, y, ¡mire! sobre la expansión que estaba sobre la cabeza de los querubines había algo como piedra de zafiro, como la apariencia de la semejanza de un trono, apareciendo sobre ellos. Y él procedió a decirle al hombre que estaba vestido con el lino, aun a decirle: ‘Entra entre el conjunto de ruedas, debajo de los querubines, y llena los huecos de tus dos manos con brasas de fuego de entre los querubines y arrójalas sobre la ciudad.’ De manera que él entró delante de mis ojos.”—Eze. 10:1, 2.
El material para incendiar la ciudad de Jerusalén habría de venir de entre las ruedas del carro. Puesto que la gloria de Jehová llenaba el templo, era evidente que él estaba presente para ver que se llevara a cabo su decisión judicial.—Eze. 10:3-5.
Entonces Ezequiel pasa a describir las acciones del hombre vestido de lino:
“Y aconteció, cuando mandó al hombre vestido con el lino, diciendo: ‘Toma fuego de entre el conjunto de las ruedas, de entre los querubines,’ que él procedió a entrar y plantarse al lado de la rueda. Entonces el querubín alargó su mano de entre los querubines al fuego que estaba entre los querubines y lo llevó y lo puso en los huecos de las manos del que estaba vestido con el lino, quien ahora lo tomó y salió. Y se vio

*** kj cap. 9 pág. 164 párrs. 8-9 Marcando las frentes para perdonar la vida ***
8 ¡Ah!, al hombre vestido de lino se le envía a una misión pacífica, salvavidas. Al llegar a este punto la Presencia Divina se movió de sobre la plataforma sobrecogedora semejante a hielo que estaba por encima de las cuatro ruedas y de las cabezas de los cuatro querubines en la entrada septentrional del templo. ¿Hacia dónde? “Hacia el umbral de la casa.” (Ezequiel 8:3, 4; 9:3) Este no era el pórtico del templo, enfrente del cual estaban inclinándose los veinticinco adoradores del Sol. Apropiadamente sería el umbral del compartimiento recóndito del templo, el umbral del Santo de Santos en el cual estaba ubicada el Arca del Pacto. Sobre la cubierta de oro de aquella Arca revestida de oro estaban los dos querubines de oro, de frente el uno al otro con las alas levantadas. Entre los querubines, o encima de ellos, aparecía la milagrosa luz “Shekinah” como símbolo de la presencia de Dios en el Santísimo. (Números 7:89) De esta posición sobre el umbral interno del templo Jehová expidió sus órdenes al “hombre que estaba vestido con el lino.” Él habría de pasar por Jerusalén adelante de los “seis hombres.” Habría de usar su pluma y tinta para efectuar una obra de marcar.
LAS FRENTES DE QUIÉNES SE MARCAN, Y CÓMO
9 Toda la gente en Jerusalén tenía la vida en peligro, porque Jehová estaba por ‘actuar con su furia’ al ejecutar su decisión judicial contra la ciudad. A pesar de su “furia” justificada, tendría compasión de algunos de sus habitantes. ¿De quiénes? De los que no simpatizaban con las cosas detestables que se estaban cometiendo en el templo de Jehová ni con la violencia con la cual los religiosos infieles estaban llenando la tierra. (Ezequiel 8:17, 18) Había “hombres que están suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo” en Jerusalén.

*** kj cap. 10 pág. 182 La destrucción ardiente de la cristiandad desde el carro celestial ***
Capítulo 10
La destrucción ardiente de la cristiandad desde el carro celestial
EL CARRO celestial de Jehová todavía está parado fuera de la puerta del norte que lleva al patio interior del templo de Jerusalén a medida que se revelan nuevas cosas en la visión que se le da al profeta levítico Ezequiel. De una posición de conductor sobre el carro celestial la “gloria del Dios de Israel” había pasado a sobre el umbral del Santísimo del templo. (Ezequiel 8:3, 4; 9:3) El estar presente él allí era la ocasión apropiada para que inspeccionara esta casa dedicada a él y viera lo que estaba sucediendo allí y entonces expresara su decisión judicial. Establecía el modelo para lo que habría de suceder más tarde tocante a un templo mayor, como lo predijo un profeta posterior con estas palabras:
2 “‘¡Miren! Estoy enviando mi mensajero, y él tiene que despejar un camino delante de mí. Y súbitamente vendrá a Su templo el Señor verdadero, a quien ustedes buscan, y el mensajero del pacto en quien se deleitan. ¡Miren! Ciertamente vendrá,’ ha dicho Jehová de los ejércitos. ‘Pero ¿quién estará soportando el día de su venida, y quién será el que se mantendrá en pie cuando él aparezca? Porque él será como el fuego de un refinador y como la lejía de los lavanderos. Y tendrá que sentarse como refinador y limpiador de plata y tendrá que limpiar a los hijos de Leví; y tendrá que clarificarlos como oro y como plata, y ellos ciertamente llegarán a ser para Jehová personas que presentan

*** kj cap. 10 pág. 185 párrs. 8-10 La destrucción ardiente de la cristiandad desde el carro celestial ***
el hombre entró,” lo cual parecería referirse al lado derecho del hombre al entrar, estando su lado derecho hacia el norte. Adoptando este punto de vista del asunto, The New English Bible (1970) traduce así esta parte del versículo tres: “Los querubines estaban de pie al lado derecho del templo al entrar un hombre.” Esto situaría a los querubines en el lado del norte, donde los sitúa la descripción de Ezequiel 8:3, 4. De otra manera, hemos de entender (aunque Ezequiel no lo dice) que el carro celestial con sus ruedas y querubines había pasado del norte del templo al lado del sur (el lado derecho cuando se mira hacia el este) del santuario.
9 Ahora aparentemente Ezequiel repite lo que había descrito previamente (en Ezequiel 9:3) al pasar a decir: “Y la gloria de Jehová empezó a levantarse de los querubines junto al umbral de la casa, y la casa gradualmente se llenó de la nube, y el patio mismo estaba lleno del resplandor de la gloria de Jehová. Y el sonido mismo de las alas de los querubines se hizo oír hasta el patio exterior, como el sonido de Dios Todopoderoso cuando habla.”—Ezequiel 10:4, 5.
10 Indicando que Jehová no se había alejado del umbral del templo a sobre el carro celestial y luego había regresado al umbral del templo, dice la Literal Translation of the Holy Bible de Young: “Y se pone alto el honor de Jehová sobre el querubín, sobre el umbral de la casa, y la casa se llena de la nube, y el patio se ha llenado del brillo del honor de Jehová.” También, An American Translation vierte así Ezequiel 10:3, 4: “ . . . y la nube llenó el patio interior; pues cuando la gloria del SEÑOR había ascendido de los querubines al umbral de la casa, la casa se llenó de la nube, mientras que el patio se llenó del resplandor de la gloria del SEÑOR.” También, A New Translation of the Bible (por el Dr. James Moffatt) dice aquí: “ . . . una nube llenó el patio interior. Cuando el Esplendor del Eterno ascendió de los
SEGUNDA VISIÓN EN QUE EZEQUIEL VE A JEHOVÁ
Ezequiel estaba en Babilonia. Era el año 612 a. de la E.C., más de un año desde su primera visión, en la cual contempló el carro celestial de Jehová en camino hacia Jerusalén. Ezequiel estaba en su casa en Tel-abib, con los hombres de mayor edad de Judá sentados delante de él, deseosos de saber qué mensaje tenía para ellos. Mientras estos hombres aguardaban, Ezequiel tuvo la siguiente visión:
“Y empecé a ver, y, ¡mire! una semejanza similar a la apariencia de fuego; desde la apariencia de sus caderas aun hacia abajo había fuego, y desde sus caderas aun hacia arriba había algo como la apariencia de un brillar, como el fulgor de electro. Entonces él alargó la representación de una mano y me tomó por un mechón de mi cabeza, y un espíritu me llevó entre la tierra y los cielos y me trajo a Jerusalén en las visiones de Dios, a la entrada de la puerta interna que mira hacia el norte, donde está la morada del símbolo de celos que incita a celos. Y, ¡mire! la gloria del Dios de Israel estaba allí, como el aparecimiento que yo había visto en la llanura del valle.”—Eze. 8:2-4.
A Ezequiel se le hizo difícil describir la apariencia que asumió Jehová en la visión, porque no era la apariencia de una figura humana, sino que era imponente y gloriosa. Ezequiel fue levantado por el cabello de la cabeza y llevado por el espíritu de inspiración a ver, de esta manera visionaria, lo que estaba sucediendo a centenares de kilómetros al oeste, en Jerusalén.
Ezequiel fue colocado en el portón del patio interior del templo, en un portón del norte. (El templo mismo daba hacia el este.) Era un portón que llevaba al altar de sacrificio. En este lugar vio algo sumamente alarmante y desagradable: un “símbolo

LAS FRENTES DE QUIÉNES SE MARCAN, Y CÓMO
9 Toda la gente en Jerusalén tenía la vida en peligro, porque Jehová estaba por ‘actuar con su furia’ al ejecutar su decisión judicial contra la ciudad. A pesar de su “furia” justificada, tendría compasión de algunos de sus habitantes. ¿De quiénes? De los que no simpatizaban con las cosas detestables que se estaban cometiendo en el templo de Jehová ni con la violencia con la cual los religiosos infieles estaban llenando la tierra. (Ezequiel 8:17, 18) Había “hombres que están suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo” en Jerusalén.

*** kj cap. 10 pág. 182 La destrucción ardiente de la cristiandad desde el carro celestial ***
Capítulo 10
La destrucción ardiente de la cristiandad desde el carro celestial
EL CARRO celestial de Jehová todavía está parado fuera de la puerta del norte que lleva al patio interior del templo de Jerusalén a medida que se revelan nuevas cosas en la visión que se le da al profeta levítico Ezequiel. De una posición de conductor sobre el carro celestial la “gloria del Dios de Israel” había pasado a sobre el umbral del Santísimo del templo. (Ezequiel 8:3, 4; 9:3) El estar presente él allí era la ocasión apropiada para que inspeccionara esta casa dedicada a él y viera lo que estaba sucediendo allí y entonces expresara su decisión judicial. Establecía el modelo para lo que habría de suceder más tarde tocante a un templo mayor, como lo predijo un profeta posterior con estas palabras:
2 “‘¡Miren! Estoy enviando mi mensajero, y él tiene que despejar un camino delante de mí. Y súbitamente vendrá a Su templo el Señor verdadero, a quien ustedes buscan, y el mensajero del pacto en quien se deleitan. ¡Miren! Ciertamente vendrá,’ ha dicho Jehová de los ejércitos. ‘Pero ¿quién estará soportando el día de su venida, y quién será el que se mantendrá en pie cuando él aparezca? Porque él será como el fuego de un refinador y como la lejía de los lavanderos. Y tendrá que sentarse como refinador y limpiador de plata y tendrá que limpiar a los hijos de Leví; y tendrá que clarificarlos como oro y como plata, y ellos ciertamente llegarán a ser para Jehová personas que presentan

*** kj cap. 10 pág. 185 párrs. 8-10 La destrucción ardiente de la cristiandad desde el carro celestial ***
el hombre entró,” lo cual parecería referirse al lado derecho del hombre al entrar, estando su lado derecho hacia el norte. Adoptando este punto de vista del asunto, The New English Bible (1970) traduce así esta parte del versículo tres: “Los querubines estaban de pie al lado derecho del templo al entrar un hombre.” Esto situaría a los querubines en el lado del norte, donde los sitúa la descripción de Ezequiel 8:3, 4. De otra manera, hemos de entender (aunque Ezequiel no lo dice) que el carro celestial con sus ruedas y querubines había pasado del norte del templo al lado del sur (el lado derecho cuando se mira hacia el este) del santuario.
9 Ahora aparentemente Ezequiel repite lo que había descrito previamente (en Ezequiel 9:3) al pasar a decir: “Y la gloria de Jehová empezó a levantarse de los querubines junto al umbral de la casa, y la casa gradualmente se llenó de la nube, y el patio mismo estaba lleno del resplandor de la gloria de Jehová. Y el sonido mismo de las alas de los querubines se hizo oír hasta el patio exterior, como el sonido de Dios Todopoderoso cuando habla.”—Ezequiel 10:4, 5.
10 Indicando que Jehová no se había alejado del umbral del templo a sobre el carro celestial y luego había regresado al umbral del templo, dice la Literal Translation of the Holy Bible de Young: “Y se pone alto el honor de Jehová sobre el querubín, sobre el umbral de la casa, y la casa se llena de la nube, y el patio se ha llenado del brillo del honor de Jehová.” También, An American Translation vierte así Ezequiel 10:3, 4: “ . . . y la nube llenó el patio interior; pues cuando la gloria del SEÑOR había ascendido de los querubines al umbral de la casa, la casa se llenó de la nube, mientras que el patio se llenó del resplandor de la gloria del SEÑOR.” También, A New Translation of the Bible (por el Dr. James Moffatt) dice aquí: “ . . . una nube llenó el patio interior. Cuando el Esplendor del Eterno ascendió de los

*** su cap. 12 págs. 93-94 párrs. 11-13 ¿Identificados para destrucción, o para sobrevivir? ***
11 Ezequiel oyó a Jehová llamar a los que habían sido asignados para arruinar a la infiel Jerusalén y sus habitantes. Vio a seis hombres que estaban armados con armas que servían para aplastar o triturar, y también había un hombre vestido de lino, que llevaba en sus caderas un tintero de secretario. Primero Jehová dijo al hombre vestido de lino: “Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y tienes que poner una marca en las frentes de los hombres que están suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo en medio de ella”. Entonces, a los otros seis, dijo: “Pasen por la ciudad detrás de él y hieran. No se sienta apenado su ojo, y no sientan ninguna compasión. A viejo, joven y virgen y niñito y mujeres deben matar... hasta arruinamiento. Pero no se acerquen a ningún hombre sobre el cual esté la marca, y desde mi santuario deben comenzar”. Ezequiel vio en visión la destrucción que hubo entonces... tan extensa que parecía que todos los israelitas que todavía estaban en el país estaban siendo arruinados (Ezequiel 9:1-11). ¿Cuál era la clave para sobrevivir? Era la marca que hubiera puesto en la frente de la persona el hombre que llevaba el tintero de secretario.
12 Solo a las personas que estuvieran “suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables” que se hacían en Jerusalén se las marcaba para sobrevivir. ¿Cuáles eran aquellas “cosas detestables”? Se dan cinco: 1) Un “símbolo de celos” en la entrada al patio interior del templo de Jehová. Prescindiendo de la forma que tuviera, a este objeto se le estaba dando devoción que los israelitas debían a Jehová (1 Reyes 14:22-24). 2) Grabados, en las paredes, de cosas que se arrastraban y de bestias, ante los cuales se estaba ofreciendo incienso dentro de la misma zona del templo. 3) Mujeres que lloraban por la muerte del dios Tamuz, otro nombre para Nemrod, aquel que había sido un rebelde contra Jehová (Génesis 10:9). 4) Hombres que desplegaban escandalosa falta de respeto al volver la espalda al templo de Jehová e inclinarse ante el Sol (Deuteronomio 4:15-19). 5) Como indignidad final, gente que llenaba de violencia el país y sostenía en alto un “vástago”, posiblemente un símbolo sexual, hacia la nariz de Jehová. ¿Puede usted comprender por qué estas personas le eran repugnantes a Jehová? (Ezequiel 8:5-17.)
13 ¿Qué reacción causan en usted personalmente las prácticas modernas de la cristiandad que pueden compararse con estas “cosas detestables”? 1) En muchas de las iglesias de la cristiandad hay imágenes ante las cuales la gente se inclina en adoración, aunque la Biblia advierte contra hacer eso. (1 Corintios 10:14; compárese con 2 Reyes 17:40, 41.) 2) La cristiandad está de acuerdo con la tendencia a poner la enseñanza de que el hombre evolucionó de los animales en el lugar de la creación por Dios, y, además, participa en desplegar devoción fervorosa ante representaciones de animales y aves que se emplean como símbolos nacionales. 3) En su adoración da prominencia a la cruz, que desde la antigüedad fue un símbolo religioso de Tamuz, y participa en ceremonias en las que lamenta a los que han muerto en guerras sangrientas que reflejan el espíritu de Nemrod. (Sin embargo, véase Juan 17:16, 17.) 4) Ella vuelve la espalda a lo que Dios dice mediante su Palabra y escoge más bien la “iluminación” que ofrecen la ciencia moderna y la filosofía humana. (1 Timoteo 6:20, 21; compárese con Jeremías 2:13.) 5) Como si no bastara con eso, apoya la revolución en ciertos lugares y mira con indulgencia la inmoralidad sexual, mientras afirma que habla en el nombre de Dios (2 Pedro 2:1, 2). Algunas personas consideran liberales estas tendencias. Quizá no concuerden con todas ellas, pero puede que participen en otras, o por lo menos

*** w73 15/1 pág. 56 ¿Da usted prominencia indebida a criaturas? ***
¿Da usted prominencia indebida a criaturas?
EN VARIAS partes del mundo hallamos a personas que rinden homenaje a toda clase de cosas, incluso animales y humanos. A algunos de éstos se les reconoce abiertamente como dioses. A algunos no se les llama dioses, no obstante la admiración y atención y, a menudo, la obediencia o devoción otorgadas a éstos los hace, de hecho, dioses. En realidad, aun en la cristiandad, sus devotos a menudo rinden mucho más servicio a cosas semejantes que al mismísimo Dios que afirman servir.
Jehová Dios, el Dios de la Biblia, es “un Dios que exige devoción exclusiva.” (Éxo. 20:5) Cualquier desviación de la lealtad plena y servicio de todo corazón al Dios verdadero tiende a hacer que el adorador vaya deslizándose hasta dejar de obedecer Sus leyes. La fibra espiritual y moral del individuo se debilita y él gradualmente se deteriora hasta ser una persona que desobedece a Dios y es idólatra. Finalmente, ya no reconoce la supremacía de Jehová y se convierte en enemigo de Dios.
ADORACIÓN DE “ÍDOLOS ESTERCOLIZOS” EN ISRAEL
En el Israel de la antigüedad los sacerdotes y maestros religiosos se habían alejado progresivamente de la Ley a tal grado que la devoción exclusiva de Dios se había deteriorado a un grado alarmante. En realidad, se habían hecho tan malas las condiciones poco antes de la destrucción de Jerusalén por los babilonios que Dios había abandonado a su templo situado en Jerusalén. Pero quería que todos supieran que él, no obstante, estaba plenamente enterado de lo que estaba pasando. También, Dios estaba interesado en los individuos honrados entre los judíos, quería que supieran por qué le estaba acarreando castigo a la nación. Por lo tanto, permitió que Su profeta Ezequiel viera y pusiera de manifiesto las cosas espantosamente detestables que los caudillos de la nación estaban haciendo en el templo.
Ezequiel, en una visión, fue transportado de Babilonia a Jerusalén, y allí Jehová estaba llevándolo en una gira del templo. Ezequiel informa:
“Por consiguiente me trajo a la entrada del patio, y empecé a ver, y, ¡mire! cierto agujero en la pared. Ahora me dijo: ‘Hijo del hombre, horada, por favor, a través de la pared.’ Y gradualmente horadé a través de la pared, y, ¡mire! había cierta entrada.”—Eze. 8:7, 8.
Ya sea por el agujero ensanchado o por “cierta entrada” cerca de él, Ezequiel pudo entrar y ver lo que sucedía. Él nos dice:
“Y él me dijo además: ‘Entra y ve las malas cosas detestables que están haciendo aquí.’ Por lo tanto entré y empecé a ver, y, ¡mire! había toda representación de cosas que se arrastran y bestias asquerosas, y todos los ídolos estercolizos de la casa de Israel, estando la entalladura sobre la pared todo alrededor. Y setenta hombres de los de edad madura de la casa de Israel, con Jaazanía el hijo de Safán de pie entre ellos, estaban de pie ante ellos, cada uno con su incensario en su mano, y ascendía el perfume de la nube del incienso. Y procedió a decirme: ‘¿Has visto, oh hijo del hombre, lo que los de edad madura de la casa de Israel están haciendo en la oscuridad, cada uno en los cuartos interiores de su exhibición? Porque están diciendo: “Jehová no nos está viendo. Jehová ha dejado la tierra.”’”—Eze. 8:9-12.

*** kj cap. 8 pág. 146 Cosas religiosas detestables por las cuales suspirar ***
ULTRAJANTE ADORACIÓN DE CRIATURAS INFERIORES AL HOMBRE
12 Ezequiel siguió a Jehová en esta gira de inspección de las condiciones del templo. Dice: “Por consiguiente me trajo a la entrada del patio, y empecé a ver, y, ¡mire! cierto agujero en la pared. Ahora me dijo: ‘Hijo del hombre, horada, por favor, a través de la pared.’ Y gradualmente horadé a través de la pared, y, ¡mire! había cierta entrada. Y él me dijo además: ‘Entra y ve las malas cosas detestables que están haciendo aquí.’”—Ezequiel 8:7-9.
13 De acuerdo con esto, Jehová trajo a Ezequiel por la puerta interna del norte directamente al patio interior donde estaba ubicado el altar. Dentro de este patio se le mostró a Ezequiel una cámara en o cerca de la puerta interna por la cual había venido. ¿Vemos ahora ese hoyo en su pared? A Ezequiel se le dice que lo horade, ensanchando la abertura a fin de pasar al interior. Ya sea por esta entrada horadada o por otra “cierta entrada” cerca del hoyo horadado, se le dice a Ezequiel que entre y vea qué están haciendo los que están adentro. Ezequiel nos dice lo que vio después de proceder así:
14 “Por lo tanto entré y empecé a ver, y, ¡mire! había toda representación de cosas que se arrastran y bestias asquerosas, y todos los ídolos estercolizos de la casa de Israel, estando la entalladura sobre la pared todo alrededor. Y setenta hombres de los de edad madura de la casa de Israel, con Jaazanía el hijo de Safán de pie entre ellos, estaban de pie ante ellos, cada uno con su incensario en su mano, y ascendía el perfume de la nube del incienso. Y procedió a decirme: ‘¿Has visto, oh hijo del hombre, lo que los de edad madura de la casa de Israel están haciendo en la oscuridad, cada uno en los cuartos interiores de su exhibición? Porque están diciendo: “Jehová no nos está viendo. Jehová ha dejado la tierra.”’”—Ezequiel 8:10-12.

*** kj cap. 9 pág. 167 párrs. 14-16 Marcando las frentes para perdonar la vida ***
alrededor de su cuello para protegerse de ser muerto por los ejecutores de Jehová. Ya aquel templo contaminado no era ningún santuario de refugio para religiosos hipócritas. Por eso, ¿qué hay de los setenta “de edad madura de la casa de Israel, con Jaazanía el hijo de Safán,” que estaban quemando incienso a entalladuras idolátricas que estaban en las paredes interiores de la casa que estaba delante del santuario? (Ezequiel 8:7-11) Fue con éstos que los “seis hombres” empezaron su obra de ejecución. Luego estaban las mujeres “sentadas . . . llorando por el dios Tamuz.” A éstas también se les hicieron saltar los sesos, matándolas con las armas de destrozar. A los “veinticinco hombres” que estaban entre el pórtico y el altar y que estaban adorando al Sol no se les llama “ancianos” o “de edad madura,” pero también fueron muertos por los “seis hombres.” (Ezequiel 8:14-16) Así la casa y los patios del templo fueron contaminados con los que fueron muertos violentamente. ¡Esto hizo que solo permaneciera vivo allí Ezequiel!
15 Puede que la escena sangrienta dentro del templo haya hecho surgir esta pregunta en la mente de Ezequiel: Si en un lugar tan sagrado como el templo a nadie se le perdona la vida, ¿cómo habrá oportunidad de que se le perdone la vida a quien esté afuera en la ciudad seglar de Jerusalén? Ezequiel nos dice cómo le afectó la impresión que aquello le produjo, diciendo: “Y aconteció que, mientras herían y se me dejó permanecer, procedí a caer sobre mi rostro y gritar y decir: ‘¡Ay, oh Señor Soberano Jehová! ¿Estás arruinando a todos los que quedan de Israel mientras derramas tu furia sobre Jerusalén?’”—Ezequiel 9:8.
16 ¿Habría de ser exterminada toda la nación de Israel en aquel tiempo? A lo más solo había un resto o “los que quedan de Israel,” en vista de que los asirios habían conquistado el reino de diez tribus de Israel al norte y habían deportado a todos los sobrevivientes a partes lejanas


*** w72 15/6 pág. 362 párrs. 3-7 ¿Lo ha visitado a usted recientemente el secretario del Rey? ***
atrás 2.582 años al año 612 antes de nuestra era común. Una nueva potencia mundial poderosa (Babilonia) había tomado recientemente el puesto dominante en el campo de la política mundial. Un reino que había regido por 465 años dentro de una sola familia real desde 1077 a. de la E.C. estaba por ser destruido. Le quedaban solo cinco años todavía según la manera en que se desenvolvió la historia. De manera que, en realidad, su ciudad capital —Jerusalén— fue destruida en 607 a. de la E.C., y junto con ella el templo del Dios del reino. Este acontecimiento habría de afectar a todo el mundo de la humanidad, porque entonces habría de comenzar un período de 2.520 años durante el cual la Potencia Mundial Babilónica, la Potencia Mundial Medopersa, la Potencia Mundial Griega, la Potencia Mundial Romana y la Potencia Mundial Angloamericana habrían de dominar a toda la humanidad sucesivamente.
4 La dominación de la Tierra por esas potencias mundiales no habría de ser interrumpida por la Potencia Suprema del Universo por medio de algún reino establecido por Él. Históricamente, ese largo período de dominación mundial política ininterrumpida terminó en el año 1914 E.C., cuando estalló una guerra internacional que finalmente abarcó a veintiocho naciones, incluso la potencia binaria mundial de Inglaterra y los Estados Unidos, a saber, la primera guerra mundial de la historia humana. Por eso ahora podemos comprender que aquel año de mucho tiempo atrás al cual se dirige nuestra atención aquí —612 a. de la E.C.— fue un año crítico para aquel tiempo, y prefiguró un tiempo crítico para la actualidad.
5 Ya, en 612 a. de la E.C., había diez mil individuos de Jerusalén y el Reino de Judá que habían sido deportados de allí al destierro en Babilonia. (2 Rey. 24:14) Entre éstos estuvieron hombres que llegaron a ser profetas de Jehová Dios, a saber, Daniel y Ezequiel un hijo de Buzi el sacerdote. (Dan. 1:1-6; Eze. 1:1-3) El año 612 a. de la E.C. era el sexto año del destierro de estos dos deportados. En aquel año el profeta Ezequiel tuvo una visión. Corporalmente, permaneció en un lugar llamado Tel-abib cerca del río Kebar en Babilonia, pero en espíritu o por inspiración fue transportado de regreso a Jerusalén. (Eze. 3:15; 8:1-4) En esta visión se le llevó en recorrido por el templo que había sido construido por el rey Salomón el hijo de David, para la adoración de Jehová como el Dios del Reino de Israel. Jehová prohíbe el uso de toda imagen o cuadro en la adoración de él como el Dios invisible; y sin embargo aquí en el templo dedicado a la adoración de este Dios del cielo y la Tierra el profeta Ezequiel vio imágenes y cuadros murales que estaban siendo usados en la adoración de dioses falsos. Por ejemplo, una de las vistas que Ezequiel vio fue ésta:
6 “¡Mire! había toda representación de cosas que se arrastran y bestias asquerosas, y todos los ídolos estercolizos de la casa de Israel, estando la entalladura sobre la pared todo alrededor. Y setenta hombres de los de edad madura de la casa de Israel, con Jaazanía el hijo de Safán de pie entre ellos, estaban de pie ante ellos, cada uno con su incensario en su mano, y ascendía el perfume de la nube del incienso. Y procedió a decirme: ‘¿Has visto, oh hijo del hombre, lo que los de edad madura de la casa de Israel están haciendo en la oscuridad, cada uno en los cuartos interiores de su exhibición? Porque están diciendo: “Jehová no nos está viendo. Jehová ha dejado la tierra.”’”—Eze. 8:10-12.
7 Con el tiempo se sabría, y dentro de muy poco, si aquellos setenta ancianos dentro del templo de Jehová estaban en lo correcto al decir aquellas cosas y al esperar que no recibirían castigo por degradar y contaminar la casa de adoración
*** w73 1/2 pág. 91 ¿Cuál es el punto de vista cristiano del baile? ***
Sant. 4:1; Efe. 5:4; Fili. 4:8; 1 Tim. 2:9.
De modo que una persona joven o un cristiano de más edad, al considerar el punto de vista cristiano del baile, puede preguntarse: ‘¿A qué grado cumple el baile que tengo pensado esos requisitos bíblicos?’ A medida que las normas morales de este inicuo sistema continúan derrumbándose, no sorprenderá el que usted halle que muchos bailes de hoy día no son decorosos para el pueblo santo de Dios. Por lo tanto, todos los cristianos, sin importar que sean jóvenes o ancianos, deben tener presente lo que aconsejó el apóstol Pablo: “Sea que estén comiendo, o bebiendo, o haciendo cualquier otra cosa, hagan todas las cosas para la gloria de Dios.”—1 Cor. 10:31.

*** w73 1/2 pág. 91 La cristiandad... peleadora contra Dios ***
La cristiandad... peleadora contra Dios
¿REALMENTE pelea contra Dios la cristiandad, es decir, el dominio de las naciones que se llaman cristianas? Parece paradójico... ¡las mismísimas organizaciones que llevan el nombre de Cristo y que alegan estar en un pacto con Dios están enseñando y conduciendo a sus adherentes en desobediencia a Dios!
Sin embargo, eso no es tan raro cuando uno considera que el apóstol cristiano Pablo habló de algunos hombres en la congregación cristiana de su día que, dijo él, eran “falsos apóstoles, obreros engañosos, que se transforman en apóstoles de Cristo. Y no es maravilla,” continuó Pablo, “porque Satanás mismo sigue transformándose en ángel de luz.”—2 Cor. 11:13, 14.
Además, tanto Pablo como el apóstol Pedro advirtieron de una gran apostasía que tendría lugar después de la muerte de los apóstoles. Como resultado, muchos que afirmaban ser cristianos, dijeron ellos, seguirían “enseñanzas de demonios” e hipócritamente hablarían mentiras. Tendrían “una forma de devoción piadosa” pero resultarían “falsos a su poder.” Hablarían “cosas torcidas para arrastrar a los discípulos tras sí.” ‘Explotarían [a discípulos cristianos] con palabras fingidas,’ repudiando “aun al dueño que los compró.”—1 Tim. 4:1, 2; 2 Tim. 3:5; Hech. 20:30; 2 Ped. 2:1-3; 2 Tes. 2:3-12.
También, al considerar lo que le sucedió a Israel, una nación que estaba en un pacto con Dios, podemos ver un paralelo notable, sí, un modelo de la condición de la cristiandad hoy día. Entre las cosas que sirven “para amonestación de nosotros a quienes los fines de los sistemas de cosas han llegado” está lo que Dios hizo que viera su profeta Ezequiel.—1 Cor. 10:11.
Ezequiel, aunque corporalmente estaba en Babilonia a 800 kilómetros de distancia, fue transportado en visión, para ser llevado en una gira de inspección del templo de Jehová en Jerusalén. Primero, contempló un idolátrico “símbolo de celos” en una entrada interior. Luego vino el desenmascaramiento de setenta líderes de Israel, en cámaras secretas, que estaban ofreciendo incienso a esculturas de asquerosas bestias y cosas que se arrastran. Esto era lo suficientemente detestable, pero Jehová le habló de nuevo a Ezequiel, diciendo: “Todavía verás de nuevo grandes cosas detestables que están haciendo.”—Eze. 8:13.

ADORACIÓN DEL DIOS FALSO TAMUZ
21 Tamuz... ¡ah! recordamos que el cuarto mes del año lunar lleva el nombre de este dios falso. Según los babilonios y los sirios era el dios de la vegetación que crece durante la época de las lluvias con sus inundaciones benignas y muere durante la época de la sequía del sudoeste de Asia. La muerte de la vegetación representaba la muerte de Tamuz, y su muerte era lo que lloraban anualmente en el tiempo de más intenso calor los adoradores idólatras de Tamuz. Al volver la época de las lluvias se suponía que Tamuz regresaba del averno, según lo simbolizaba el hecho de que la vegetación crecía de nuevo. Se entiende que la adoración de Tamuz es una de las más antiguas formas de adoración religiosa falsa de la historia humana, y no ha desaparecido del todo de ciertas partes de la Tierra siquiera ahora.
22 Sin embargo, en su libro intitulado “The Two Babylons” (Las dos Babilonias) el Dr. Alexander Hislop identifica a Tamuz con Nemrod, el fundador de la ciudad de Babilonia, unos 180 años después del diluvio del día de Noé.
23 Nemrod fue bisnieto de Noé. Según Génesis 10:1, 6, 8-12, a Nemrod se le llegó a conocer como “poderoso cazador en oposición a Jehová.” Según la tradición religiosa, Nemrod fue ejecutado por su rebelión contra Jehová, el Dios de Noé. Los seguidores de Nemrod consideraron una tragedia o calamidad su muerte violenta, y lo deificaron. Anualmente conmemoraban su muerte el primer o segundo

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figuración alguna de lo que hay en lo alto de los cielos, ni de lo que hay abajo sobre la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas, y no las servirás.” (Note que Dios mandó que su pueblo ni siquiera hiciera una imagen ante la cual alguien hubiera de inclinarse.)
De interés es este comentario de la New Catholic Encyclopedia: “En el arte simbólico de los primeros siglos del cristianismo no se encuentra la representación de la muerte redentora de Jesús en el Gólgota. Los cristianos primitivos —bajo la influencia del Antiguo Testamento, que prohibía las imágenes esculpidas— no estaban dispuestos a representar gráficamente ni siquiera el instrumento de la Pasión del Señor” (1967, tomo IV, pág. 486).
Respecto a los cristianos del primer siglo, History of the Christian Church (Historia de la iglesia cristiana) dice: “No se usaba el crucifijo ni ninguna representación material de la cruz” (Nueva York, 1897, J. F. Hurst, tomo I, pág. 366).
¿Importa realmente el que una persona le tenga afecto a una cruz, con tal que no la adore?
¿Cómo se sentiría usted si se ejecutara a uno de sus amigos más queridos después de habérsele acusado falsamente? ¿Haría una réplica del instrumento de ejecución? ¿Le tendría afecto a dicho instrumento, o más bien lo evitaría?
En el antiguo Israel, los judíos infieles lloraban la muerte del dios falso Tamuz. Jehová dijo que lo que hacían era una ‘cosa detestable’ (Eze. 8:13, 14). Según la historia, Tamuz era un dios babilonio, y la cruz se usaba como su símbolo. Babilonia, desde su principio en los días de Nemrod, estuvo contra Jehová y fue enemiga de la adoración verdadera (Gén. 10:8-10; Jer. 50:29). Por eso, la persona que considera preciosa la cruz honra un símbolo de una adoración que está opuesta al Dios verdadero.
Como se declara en Ezequiel 8:17, los judíos apóstatas también ‘empujaban el vástago a la nariz de Jehová’. El veía aquello como ‘detestable’ y ‘ofensivo’. ¿Por qué? Aquel “vástago” —explican algunos comentaristas— era una representación del órgano sexual masculino, que se usaba en la adoración fálica. ¿Cómo, pues, debe Jehová ver el uso de la cruz, la cual, según hemos visto, se usaba en la antigüedad como símbolo en la adoración fálica?

*** bf cap. 1 pág. 25 párrs. 40-42 Babilonia la Grande y Sion celestial en Revelación ***
tuvo una gran caída a manos de los medos y persas en 539 a. de la E.C., su religión continuó, tal como ya había afectado a todas las religiones falsas del mundo. En los últimos días del apóstol cristiano Juan la religión de Babilonia todavía predominaba por toda la Tierra bajo diferentes formas en diferentes lugares. Había tratado de tragarse a la religión judía y hacer que no tuviera fuerza religiosa, para destruir así a los testigos de Jehová. (Isaías 43:10-12; 44:8) Pero ahora, en el día del apóstol Juan, la religión de Babilonia se encaró a algo nuevo, aunque esto comenzó con, o entre, los judíos. Su religión se encaró a la fe de los discípulos de Cristo, las enseñanzas de los testigos cristianos de Jehová.
41 La religión de Babilonia había peleado contra la Sion terrestre y había causado su destrucción por algún tiempo. Ahora, en el primer siglo E.C., la religión babilónica emprendió la pelea contra la Sion espiritual según estaba representada por los testigos cristianos de Jehová. Trató de tragárselos, destruirlos. ¿Hasta qué punto tuvo éxito?
42 En los días de la Sion antigua el profeta Ezequiel reveló a sus compañeros de cautiverio en Babilonia que la religión de Babilonia había sido introducida en el mismo templo de Jehová en Sion, particularmente en la forma de adorar al dios babilonio Tamuz. (Ezequiel 8:13, 14) Siglos más tarde el Señor Jesucristo predijo que Satanás el Diablo, el verdadero dios de Babilonia, trataría de hacer algo similar en cuanto al templo espiritual de Jehová, la congregación cristiana. Satanás el Diablo sería el enemigo que fue representado en la parábola que dio Jesús acerca del trigo y la mala hierba y que, mientras dormían los hombres, vino y sembró mala hierba entre la semilla excelente ya sembrada en el campo. Al explicar la parábola o ilustración Jesús dijo:

INSULTADORES DE DIOS DEL DÍA MODERNO
¿Ha hecho la cristiandad real y verdaderamente cosas tan malas como las que hicieron aquellos judíos? ¿Hay un paralelo en el día moderno? Sí.
A la ciencia moderna se le ha llegado a tratar como una “vaca sagrada,” a la cual hay que mirar con reverencia y considerar con precedencia a la Biblia y a Dios. La intelectualidad supuestamente “avanzada” de los científicos, con todas sus teorías, ha sido tratada como la forma moderna de esclarecimiento que ha hecho “anticuada” a la Biblia. En realidad su tecnología puede sondear las leyes de Dios solo a un grado limitado y solo puede funcionar dentro de la estructura y las limitaciones de aquellas leyes. Pero los conductos noticieros casi siempre honran a la tecnología más bien que al Dios que la hizo posible. Hablan como si el hombre fuera grande, ‘arrancando los secretos de la naturaleza’ y llegando a ser amo del universo.
¿Es esta actitud algo nuevo, este enfoque de toda la atención en la criatura humana, este dar todo el crédito al hombre que Dios creó? No, la tendencia de los humanos a proceder así fue descrita hace siglos por uno de los apóstoles, el cual escribió: “Aunque afirmaban que eran sabios, se hicieron necios y tornaron la gloria

*** kj cap. 8 pág. 153 párrs. 30-32 Cosas religiosas detestables por las cuales suspirar ***
y llorando por Tamuz dentro del patio interior del templo del Señor Soberano Dios en el día de Ezequiel.
ADORANDO UN SOL SIMBÓLICO
31 Sin embargo, ¿es eso todo? Ezequiel dice que no, pues, siguiendo, nos cuenta lo que Jehová le mostró además, diciendo: “Y me dijo además: ‘¿Has visto esto, oh hijo del hombre? Todavía verás de nuevo grandes cosas detestables peores que éstas.’ Así es que me llevó al patio interior de la casa de Jehová, y, ¡mire! a la entrada del templo de Jehová, entre el pórtico y el altar, había unos veinticinco hombres con sus espaldas al templo de Jehová y sus rostros hacia el este, y estaban inclinándose hacia el este, al sol. Y pasó a decirme: ‘¿Has visto esto, oh hijo del hombre? Es cosa tan liviana a la casa de Judá el hacer las cosas detestables que han hecho aquí, que tengan que llenar la tierra con violencia y que deban ofenderme de nuevo, y aquí están empujándome el vástago [la ramita] a la nariz? Y yo mismo también actuaré con furia. Mi ojo no se sentirá apenado, ni sentiré compasión. Y ciertamente clamarán en mis oídos con fuerte voz, pero no los oiré.’”—Ezequiel 8:15-18; lectura de la nota al pie de la página.
32 La conducta de aquellos veinticinco israelitas era especialmente ultrajante para con Jehová. Allí estaban, en el patio interior del templo dedicado a él y en el espacio entre el pórtico del templo y el altar de sacrificio en el centro del patio interior. Pero no estaban adorando a Jehová en aquel lugar, ni estaban inclinándose hacia su altar de sacrificio que estaba al este de ellos. En vez de mirar hacia el oeste, hacia el templo donde la presencia de Jehová estaba simbolizada por la luz “Shekinah” que revoloteaba encima de la sagrada Arca del Pacto en el compartimiento recóndito, el Santísimo, aquellos veinticinco hombres le volvían la espalda a la Presencia Divina y miraban hacia

*** kj cap. 11 pág. 194 Les espera desilusión a los demasiado confiados ***
Capítulo 11
Les espera desilusión a los demasiado confiados
EN SU siguiente visión, ¿qué sucesos ve Ezequiel? Escuche: “Y un espíritu procedió a alzarme y llevarme a la puerta oriental de la casa de Jehová que mira hacia el este, y, ¡mire! en la entrada de la puerta había veinticinco hombres, y llegué a ver en medio de ellos a Jaazanía el hijo de Azur y a Pelatías el hijo de Benaya, príncipes del pueblo. Entonces [Jehová] me dijo: ‘Hijo del hombre, éstos son los hombres que están tramando lo perjudicial y asesorando mal consejo contra esta ciudad; que están diciendo: “¿No se ha acercado mucho el edificar casas? Ella es la olla de boca ancha, y nosotros somos la carne.”’”—Ezequiel 11:1-3.
2 Evidentemente éstos no son los veinticinco hombres que Ezequiel vio antes en el patio interior del templo, adorando al Sol hacia el este, antes que se diera la orden de empezar la obra del degüello de los habitantes de Jerusalén que no llevaran la marca. (Ezequiel 8:16) Tampoco es este Jaazanía el hijo de Azur el mismo Jaazanía hijo de Safán a quien Ezequiel vio participar en adoración idolátrica dentro de un edificio del templo. (Ezequiel 8:11) Se dice que estos

*** su cap. 12 pág. 94 párrs. 12-13 ¿Identificados para destrucción, o para sobrevivir? ***
nombre para Nemrod, aquel que había sido un rebelde contra Jehová (Génesis 10:9). 4) Hombres que desplegaban escandalosa falta de respeto al volver la espalda al templo de Jehová e inclinarse ante el Sol (Deuteronomio 4:15-19). 5) Como indignidad final, gente que llenaba de violencia el país y sostenía en alto un “vástago”, posiblemente un símbolo sexual, hacia la nariz de Jehová. ¿Puede usted comprender por qué estas personas le eran repugnantes a Jehová? (Ezequiel 8:5-17.)
13 ¿Qué reacción causan en usted personalmente las prácticas modernas de la cristiandad que pueden compararse con estas “cosas detestables”? 1) En muchas de las iglesias de la cristiandad hay imágenes ante las cuales la gente se inclina en adoración, aunque la Biblia advierte contra hacer eso. (1 Corintios 10:14; compárese con 2 Reyes 17:40, 41.) 2) La cristiandad está de acuerdo con la tendencia a poner la enseñanza de que el hombre evolucionó de los animales en el lugar de la creación por Dios, y, además, participa en desplegar devoción fervorosa ante representaciones de animales y aves que se emplean como símbolos nacionales. 3) En su adoración da prominencia a la cruz, que desde la antigüedad fue un símbolo religioso de Tamuz, y participa en ceremonias en las que lamenta a los que han muerto en guerras sangrientas que reflejan el espíritu de Nemrod. (Sin embargo, véase Juan 17:16, 17.) 4) Ella vuelve la espalda a lo que Dios dice mediante su Palabra y escoge más bien la “iluminación” que ofrecen la ciencia moderna y la filosofía humana. (1 Timoteo 6:20, 21; compárese con Jeremías 2:13.) 5) Como si no bastara con eso, apoya la revolución en ciertos lugares y mira con indulgencia la inmoralidad sexual, mientras afirma que habla en el nombre de Dios (2 Pedro 2:1, 2). Algunas personas consideran liberales estas tendencias. Quizá no concuerden con todas ellas, pero puede que participen en otras, o por lo menos
LA CRISTIANDAD INFECTADA DE DEMONISMO MORTÍFERO
42 Jehová tiene toda justificación para ‘actuar con furia,’ sin sentir compasión, cuando en breve traiga sobre la cristiandad y sus asociados mundanos la “tribulación grande” con la cual este sistema de cosas terminará. Nuestra gira de inspección en cuanto a las condiciones religiosas de la cristiandad ha sido tan reveladora como la que Ezequiel hizo en el templo contaminado de Jehová en Jerusalén. Ha revelado que la casa de adoración de la cristiandad está tan infectada de demonismo y tan cargada de los accesorios del demonismo que no puede ser separada de ello. Hace casi cien años uno de los clérigos famosos de la cristiandad admitió esto. En el año 1878 un prelado católico romano, el cardenal John Newman, publicó su libro intitulado “Essay on the Development of Christian Doctrine” (Ensayo sobre el desarrollo de la doctrina cristiana). En éste manifestó creer que los supuestos cristianos primitivos

LAS FRENTES DE QUIÉNES SE MARCAN, Y CÓMO
9 Toda la gente en Jerusalén tenía la vida en peligro, porque Jehová estaba por ‘actuar con su furia’ al ejecutar su decisión judicial contra la ciudad. A pesar de su “furia” justificada, tendría compasión de algunos de sus habitantes. ¿De quiénes? De los que no simpatizaban con las cosas detestables que se estaban cometiendo en el templo de Jehová ni con la violencia con la cual los religiosos infieles estaban llenando la tierra. (Ezequiel 8:17, 18) Había “hombres que están suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo” en Jerusalén.

UNA OBRA DE ‘MARCAR’ Y DE DESTROZAR
Por consiguiente, como Gobernante Divino invisible de Israel, Jehová se vio obligado a obrar. ¿Consideraría a Jerusalén y su templo inviolables, un santuario para los que estaban en ellos? Como es práctica de Jehová, reveló con anticipación lo que se proponía hacer. Mientras el profeta de Dios, Jeremías, estaba advirtiendo a la gente en Jerusalén de Su desagrado, a Ezequiel, en cautiverio allá en Babilonia, se le dio, por el poder de Dios, una vista visionaria de Jerusalén. Informa, en su libro profético:
“Y [Jehová] procedió a clamar en mis oídos con una voz fuerte, diciendo: ‘¡Que se acerquen los que dan su atención a la ciudad, cada uno con su arma en su mano para arruinar!’”—Eze. 9:1.
Estos “que dan su atención a la ciudad” como ‘arruinadores’ no serían Sedequías, el rey de Judá en aquel tiempo, y sus príncipes, porque estos gobernantes habían recurrido a Faraón de Egipto para que les ayudara a desviar la amenaza de Babilonia. ¿A quiénes llamó Jehová? Ezequiel los vio y los describió:
“Y, ¡mire! había seis hombres que venían de la dirección de la puerta superior que mira al norte, cada uno con su arma para destrozar en su mano; y había entre ellos un hombre vestido de lino, con un tintero de secretario a sus caderas, y procedieron a entrar y plantarse al lado del altar de cobre.”—Eze. 9:2, New World Translation.
Estos hombres, que ascendían a siete en total, eran un equipo completo para acción. Vinieron de la dirección que Babilonia habría de venir contra Jerusalén, pero no se dijo que los “seis hombres” que tenían armas de destrozo eran soldados babilonios. Sin embargo, sí representaban un ejército celestial, que podía, en realidad, usar a soldados babilonios como agentes terrestres.
¿Fue el séptimo “hombre” un soldado? No, era un secretario, en una misión de paz. Enseguida Ezequiel nos dice:
“Y respecto a la gloria del Dios de Israel, fue elevada de sobre los querubines sobre los cuales estaba hacia el umbral de la casa, y él empezó a clamar al hombre que estaba vestido con el lino, a cuyas caderas estaba el tintero de secretario. Y Jehová pasó a decirle: ‘Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y tienes que poner una marca en las frentes de los hombres que están suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo en medio de ella.’”—Eze. 9:3, 4, NW.
De modo que el ‘hombre vestido de lino’ evidentemente fue enviado a una misión pacífica, salvavidas. Antes de dar al secretario su comisión la Presencia Divina se mudó del carro de guerra celestial, descrito antes en la visión, al “umbral de la casa,” evidentemente significando el umbral del Santísimo dentro del templo mismo. Desde aquí Jehová expidió su mandato al ‘hombre vestido de lino,’ equipado con pluma y tinta para efectuar la obra de marcar.
¿Quiénes habrían de recibir la marca que los distinguiría de los demás habitantes de Jerusalén? Los que no estaban en armonía con la idolatría, inmoralidad y otras cosas repugnantes que ofendían a Dios, provocándolo a cólera. Estaban “suspirando y gimiendo” debido al desacato e insulto para con la justicia y el nombre de Dios.
El simbólico ‘hombre vestido de lino’ tendría que ir de casa en casa, a todo hogar en la ciudad de Jerusalén, para hallar a todos éstos que merecían la marca. Tenían que ser marcados, porque eso era indicio de que eran adoradores verdaderos de Jehová.
LOS PRIMEROS QUE HABRÍAN DE SER DESTROZADOS
¿Qué valor tenía la marca? Jehová da la respuesta en su siguiente mandato a los “seis hombres” que estaban armados con armas para destrozar:
“Pasen por la ciudad detrás de él y hieran. No se sienta apenado su ojo, y no sientan ninguna compasión. A anciano, joven y virgen y niñito y mujeres deben matar... hasta arruinamiento. Pero no se acerquen a ningún hombre sobre el cual esté la marca, y desde mi santuario deben comenzar.”—Eze. 9:5, 6.
Note dónde habría de comenzar el destrozo de cabezas: ¡desde el santuario de Jehová! Es posible que los israelitas idólatras se hayan sentido seguros dentro del templo, porque pensaban que los cuerpos

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Hable sin temor la Palabra de Dios en la Era nuclear
‘Hable sin temor la palabra de Dios.’ (FILIPENSES 1:14.)
ESTAMOS en la Era nuclear. ¡Todo el mundo está bajo la amenaza de guerra nuclear ahora! El Creador Todopoderoso del átomo y su núcleo sabe bien esto. ¿En qué consiste Su Palabra para nuestros días, que tiene que predicarse en todo el mundo? En nuestro tiempo él ha tenido un figurativo ‘hombre vestido de lino, con un tintero de secretario al lado’ que está llevando a cabo una obra de marcar.
2 Este “hombre” ha estado marcando la frente de las personas que lloran y gimen debido a todas las cosas detestables que se están haciendo, particularmente en el campo religioso de la cristiandad, la cual afirma que adora a Dios (capítulo 9 de Ezequiel). Al recordar la línea de conducta del clero de la cristiandad durante las dos guerras mundiales, dichas personas se sienten angustiadas por lo que ellas, con razón, creen que tales líderes religiosos harían durante una posible guerra nuclear en escala mundial. Puesto que esperan mejor proceder de parte de los llamados líderes cristianos, se sienten profundamente perturbadas por las cosas que el clero ahora permite en este mundo sumamente inmoral, violento y dividido en sentido religioso. En un sistema de cosas que está destinado a sufrir pronta destrucción, se está marcando a dichas personas de corazón recto para que puedan pasar con vida a un sistema de cosas nuevo y justo.
3 No se ve que las cosas del mundo vayan a mejorar. En el caso de muchas personas de corazón recto tanto dentro como fuera de la cristiandad, ¿qué calmará su temor de ser violentamente exterminadas en masa dentro de poco? Pues bien, puede que les cause angustia la condición de lo que las rodea. Pero lo más importante es lo siguiente: ¿Están angustiadas debido a que el nombre del Dios de la Santa Biblia está implicado en este asunto y está siendo vituperado debido al comportamiento de los que alegan que son Su pueblo? Sin embargo, ¿quién es el figurativo “hombre vestido de lino” que está marcando a un número cada vez mayor de estas personas afligidas, y cómo lo está haciendo? El clero de la cristiandad no aprecia esta obra de marcar, y se ha opuesto tenazmente a ella. Por lo tanto, para efectuar esta obra de marcar se ha requerido el despliegue de mucho denuedo, de falta de temor.
4 Pero esta obra ha progresado con mayor ímpetu todavía desde 1935. La ha efectuado una clase de cristianos dedicados a Jehová Dios mediante Jesucristo, y que fueron prefigurados por el profeta Ezequiel, sacerdote del antiguo Israel. Éste fue quien recibió la visión del ‘hombre vestido de lino que tenía el tintero de secretario al lado’. Ellos están dedicados al mismo Dios a quien estuvo dedicado Ezequiel y, por eso, como él, son testigos de Jehová. El Ezequiel de este día moderno de 1984 es una clase sacerdotal, que pertenece al Israel espiritual, al cual el apóstol Pedro escribió las palabras que se hallan en 1 Pedro 2:9: “Pero ustedes son ‘una raza escogida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo para posesión especial, para que declaren en público las excelencias’ de aquel que los llamó de la oscuridad a su luz maravillosa”.
5 Por eso comprendemos que la clase del Ezequiel de hoy día está compuesta de los que sirven como subsacerdotes en sentido espiritual, bajo el Sumo Sacerdote Jesucristo, a quien Jehová Dios nombró bajo juramento al sacerdocio “a la manera de Melquisedec”, quien fue rey de la antigua Salem y “sacerdote del Dios Altísimo” (Salmo 110:4; Génesis 14:18; Hebreos 5:10; 6:20; 7:10, 11, 15-17). Desde el primer siglo, cuando el apóstol Pedro escribió su carta, Jehová Dios ha seleccionado a los miembros de este “sacerdocio real”, que finalmente ascenderán a 144.000 bajo el Sumo Sacerdote, Jesucristo. (Revelación 7:1-8; 14:1-4.)
6 Hoy día sólo queda un pequeño resto de los miembros del “sacerdocio real” todavía en la carne sobre la Tierra, de acuerdo con el informe mundial sobre la celebración de la Cena del Señor el 29 de marzo de 1983. Éstos sirven juntos como el figurativo hombre vestido de lino, quien lleva a cabo la obra de marcar en la frente a los merecedores.
7 El profeta Ezequiel de la antigüedad tuvo que revestirse de gran valor para no temer a los israelitas que se opusieron a él en sus días. Pero el Dios Todopoderoso prometió que haría que el rostro de Ezequiel fuera tan duro como el de sus antagonistas, sí, aun más duro. Por eso él no debía temer a aquellos opositores que eran simplemente humanos (Ezequiel 2:4; 3:8; Isaías 51:12). De igual manera, el resto de cristianos ungidos por espíritu, que componen la clase que fue prefigurada por el hombre que estaba vestido de lino y que llevaba el tintero al lado, tienen que confiar en que el Dios de Ezequiel les endurezca el rostro para encararse impávidamente al rostro endurecido de los que se oponen a ellos dentro y fuera de la cristiandad.
8 Hace diecinueve siglos el Mensajero Principal de Jehová, Jesucristo, dio a sus discípulos la comisión de hablar sin temor la Palabra de Dios en el propio país de ellos. Antes de enviarlos, dijo: “No se hagan temerosos de los que matan el cuerpo mas no pueden matar el alma; sino, más bien, teman al que puede destruir tanto el alma como el cuerpo en el Gehena” (Mateo 10:28). Además, en el último libro de la Biblia él dice al resto ungido de nuestro propio tiempo: ‘No tengan miedo de las cosas que están para sufrir. ¡Miren! El Diablo seguirá echando a algunos de ustedes en la prisión para que sean puestos a prueba plenamente, y para que tengan tribulación diez días. Pruébense fieles hasta la misma muerte, y yo les daré la corona de la vida’ (Revelación 2:10). ¡Qué animadoras son estas palabras!
9 Cuando recordamos que hoy hay testigos de Jehová en más de 40 países donde su obra está proscrita o bajo restricción legal —sin duda más cristianos ahora que la cantidad que fue encarcelada en los siglos primero y segundo—, los testigos de Jehová de hoy día no temen las cosas que tienen que sufrir, incluso el encarcelamiento. El que los cristianos vayan a prisión puede tener en sus compañeros cristianos un efecto opuesto al que esperaría el enemigo. El apóstol Pablo, encarcelado, escribió desde la prisión: “La mayoría de los hermanos en el Señor, sintiendo confianza por motivo de mis cadenas de prisión, están mostrando tanto más ánimo para hablar sin temor la palabra de Dios”. (Filipenses 1:14.)
10 Hoy, como en el día de Pablo, no es algún mensaje de invención humana el que los testigos de Jehová están hablando sin temor. Es el mensaje oportuno procedente de la Santa Biblia, la Palabra inspirada del Dios Altísimo, Jehová. En esta Palabra él dice a los que pertenecen a su pueblo dedicado y bautizado que tienen que ser Sus testigos al testificar acerca de Su Divinidad y Dignidad Real (Isaías 43:10, 12). Puesto que él les dice que den a conocer su Palabra infalible, ¿qué criatura, sea que se halle en posición encumbrada o baja, tiene el derecho o la autoridad de mandarles que dejen de hablarla, u obligarlos a ello? Ellos tienen que adoptar la postura de los apóstoles cristianos de hace 1900 años, quienes dijeron a ciertos funcionarios: “Tenemos que obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres”. (Hechos 5:29.)
11 Los hombres no se han convertido en dioses mediante la invención de la bomba nuclear, y tienen que rendir cuentas al Dios Altísimo por la manera como la usen. (Note lo que dice Salmo 82:6, 7.) Al producir la bomba nuclear como medio disuasivo, los gobiernos procuran perpetuar su dominación de la Tierra, más bien que adelantar los intereses del Reino de Dios en manos de Jesucristo. Resentidos porque los verdaderos y obedientes seguidores de Jesucristo proclaman este Reino hoy día, se oponen a dicha proclamación. Esta Era nuclear no ha hecho anticuadas ni poco prácticas las palabras proféticas de Cristo: “Estos [sucesos] son principio de dolores

*** w79 1/12 pág. 20 Lo que otros han dicho sobre testificar de casa en casa ***
Lo que otros han dicho sobre testificar de casa en casa
Cuando llegó el tiempo para que Jehová ejecutara juicio sobre la apóstata ciudad de Jerusalén, dio a su profeta Ezequiel una visión en la cual éste vio a un hombre vestido de lino y con un tintero de escritor. Jehová dio a este hombre la siguiente comisión: “Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y tienes que poner una marca en las frentes de los hombres que están suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo en medio de ella.” Los que recibieron la marca de aprobación se salvaron al tiempo de la destrucción. Todos los demás perecieron.—Eze. 9:2-11.
Hoy día se está efectuando una obra de marcar parecida a aquélla, por la cual se identifica a las personas que se sienten afligidas debido a la hipocresía, corrupción y culpa de homicidio que hallan en la cristiandad, y que están dispuestas a ponerse la verdadera personalidad cristiana... con la vida eterna en mira. Por toda la región de la cristiandad los testigos de Jehová llevan a cabo esta obra de marcar bajo la dirección de la clase representada por el “hombre vestido de lino,” y la realizan principalmente por una vigorosa campaña de predicar “estas buenas nuevas del reino” de casa en casa. (Mat. 24:14; Hech. 20:20) ¿Cómo ha recibido la gente esta campaña de testificación?
Como en el día de Ezequiel, ha habido personas que han estado dispuestas a recibir la marca del cristianismo verdadero. Otras se han opuesto con encono al mensaje. Y otras han hablado palabras de encomio respecto a los Testigos y sus métodos de predicar. Considere, por ejemplo, lo siguiente que dijo el sacerdote católico John A. O’Brien a unos 200 sacerdotes que se hallaban en el Seminario Conciliar St. Joseph, de Nueva York:
“A fin de alistar nuevos miembros y lograr que vuelvan los que se han apartado, no hay mejor método que el de establecer contacto personal con ellos. Esto lo logra el prudente, cortés y bien entrenado apóstol que toca los timbres de las puertas. El secreto del éxito fenomenal de San Pablo estribó en que usó sin cansarse el método de ir de casa en casa para conseguir conversos. Es irónico el hecho de que los que actualmente emplean el método apostólico sean las sectas no católicas, especialmente los testigos de Jehová, cuyos numerosos conversos nos avergüenzan a nosotros los católicos.”—“The Monitor,” 7 de julio de 1961.
Expresó más o menos la misma opinión el sacerdote católico J. S. Kennedy, quien dijo lo siguiente al escribir acerca de los testigos de Jehová:
“Su recorrido de puerta en puerta en busca de conversos es intensivo y nunca cesa. . . . su celo y abnegación deben darnos en qué pensar.”—“Our Sunday Visitor,” 3 de junio de 1962.
Y, más recientemente, en una conferencia de líderes religiosos que se celebró en España se hizo notar lo siguiente:
“Quizá [las iglesias] descuiden con exceso lo que precisamente constituye la preocupación máxima de los Testigos: la visita domiciliaria, que entra dentro de la metodología apostólica de la iglesia primitiva. Mientras las iglesias, en no pocas ocasiones, se limitan a construir sus templos, tocar las campanas para atraer a la gente y a predicar en el interior de los lugares de culto, [los Testigos] siguen la táctica apostólica de ir de casa en casa y de aprovechar todas las ocasiones de testimoniar.”—“El Catolicismo,” Bogotá, Colombia, 14 de septiembre de 1975.
Aunque las religiones ortodoxas esperan que la gente vaya a ellas, los testigos de Jehová siguen el ejemplo de Jesús y los apóstoles y van a la gente. Aunque estén proscritos o sufran persecuciones, siguen proclamando las “buenas nuevas,” como lo hicieron los seguidores primitivos de Cristo, de quienes se dijo:
“Se levantó gran persecución contra la congregación que estaba en Jerusalén; todos salvo los apóstoles fueron esparcidos por las regiones de Judea y de Samaria. Sin embargo, los que habían sido esparcidos fueron por la tierra declarando las buenas nuevas de la palabra.”—Hech. 8:1, 4.
No hubo modo de detener la predicación del reino de Dios en aquel entonces.
EN ESCALA MUNDIAL
En tiempos modernos se dio un testimonio extenso en la cristiandad hasta el tiempo de la II Guerra Mundial. Este testimonio se amplió grandemente a medida que, a partir de 1943, se envió a su obra a misioneros entrenados en la Escuela Bíblica de Galaad de la Watchtower, South Lansing, Nueva York. En país tras país

IDENTIFICANDO AL SECRETARIO DEL REY
19 Notemos que no eran solo “seis hombres” los que vinieron del norte y entraron en el patio del templo y se detuvieron al lado del altar de sacrificio de cobre. Eran siete. También, el séptimo hombre no estaba armado como los otros seis. Ezequiel dice: “Y había entre ellos un hombre vestido de lino, con un tintero de secretario a sus caderas.” (Eze. 9:2, NW) Pues bien, ¿quién es él?
20 Pues, ése es el secretario del Rey. Su vestimenta no militar junto con su tintero que contiene pluma y tinta lo identifican como secretario. Él también tiene que dar su atención a la ciudad, y puesto que fue llamado por Aquel que está sentado en el trono sobre el carro celestial, tiene que ser el secretario de Jehová, cuyo trono visible terrestre en Jerusalén estaba entonces ocupado por el rey Sedequías de la familia real de David. Él no es el secretario del rebelde rey Sedequías, sino del Rey de la Eternidad, Jehová. ¿Quién era él allá en el día de Ezequiel, o quién es hoy?
21 Puesto que estaba entre los “seis hombres” que representaban a ángeles del cielo para la ejecución de los juicios de Jehová, ¿representa él también a un ángel celestial o a un grupo de ángeles? Si fuera un ángel celestial invisible, ¿cómo sabría usted si él le había visitado recientemente o no? Pero, según la obra que Jehová le asigna, él aparentemente representa algo que está aquí visiblemente en la Tierra y que se utiliza pacíficamente. Bueno, pues entonces representa a un hombre, ¿verdad? Bueno, mirando al pasado, al tiempo de Ezequiel, no tenemos registro en la Biblia de que algún hombre particular efectuara literalmente la obra que se le dijo a este hombre “vestido de lino” que hiciera. El profeta Jeremías, quien estaba allá en Jerusalén, no la hizo. Ezequiel no la hizo, porque él regresó a Jerusalén solo en visión, por el espíritu de inspiración procedente de Jehová. Pero aunque no se vio en aquel tiempo a un hombre literal con un tintero de secretario pasando por Jerusalén y efectuando la obra que Ezequiel vio en la visión, el efecto provechoso de semejante trabajo de secretario se puso en evidencia tal como si un hombre literal hubiera ido por la ciudad y hecho el trabajo asignado. De modo que el hombre con el tintero era solo un medio pictórico de señalar a un logro por Dios en aquel tiempo.
22 Pero, ¿qué hay de nuestro día? Se hace claro que la visión del hombre con el tintero de secretario había de tener aplicación principalmente en nuestro día, para beneficio de nosotros “a quienes los fines de los sistemas de cosas han llegado.” (1 Cor. 10:11) Allá en el día de Ezequiel no se representó a ningún hombre particular, aunque un solo hombre pudiera haber hecho la obra dentro de la antigua Jerusalén amurallada durante el tiempo que todavía quedaba antes que la ciudad fuera destruida. Pero cuando consideramos que la “ciudad” antitípica de hoy es la cristiandad, con sus dimensiones mundiales, podemos comprender que no es la obra de un solo hombre. Tiene que ser la obra de un grupo de hombres efectuada a través de un período de años. Por lo tanto, para nuestro día, el hombre de la visión “vestido de lino, con un tintero de secretario a sus caderas” tiene que representar a un hombre compuesto moderno, es decir, a un grupo unido de hombres, todos trabajando juntos bajo una sola jefatura en la única misma obra, con el mismo único fin en mira, en el servicio de Jehová, el “Rey de la eternidad.” Ese es el secretario del Rey de nuestro día.

*** ka cap. 14 pág. 266 párrs. 21-23 Súbditos terrestres del reino de Dios ***
intitulado “Vida,” que fue presentado para ser distribuido entre el público el domingo 15 de agosto de 1929 después de una transmisión radial por cadena de emisoras a toda la nación estadounidense desde la estación WBBR, de Staten Island, Nueva York, sobre el tema “Salud y vida para la gente.” Este interés especial en los judíos naturales circuncisos continuó hasta que se publicó el libro Vindication (Vindicación), tomo 2, en 1932, un libro que mostró que las profecías de Ezequiel acerca de Israel aplicaban al Israel espiritual hoy.
22 Sin embargo, en el año 1931 se agitó interés en escala más amplia en la clase de las “ovejas.” El 30 de julio, en la asamblea internacional de la Asociación Internacional de Estudiantes de la Biblia en Columbus, Ohio, el presidente de la Asociación pronunció el discurso sobre “El varón con el tintero de escribano,” después de lo cual Robert J. Martin anunció la presentación al público del nuevo libro intitulado “Vindicación,” tomo 1. Este libro dio una consideración detallada, versículo por versículo, del capítulo nueve de la profecía de Ezequiel, que presenta la visión de este varón vestido de lino con el tintero de escribano. Tanto el discurso como el libro llamaron atención al hecho de que el resto ungido de los discípulos de Cristo tenían que efectuar una obra de marcar a favor de personas semejantes a ovejas en la Tierra, no simplemente de israelitas naturales, sino también de gente de todas las naciones. Esta era una obra de salvar vidas, puesto que las Santas Escrituras muestran que solo a los marcados se les perdonará la vida con el resto ungido a través de la venidera “grande tribulación.” Llegan a ser súbditos terrestres del Reino.
23 Por décadas de tiempo había habido profundo interés en lo que se llama “una gran multitud” en Revelación 7:9, Versión Reina-Valera Revisada (1960) y “una gran compañía” en la Versión Valera (1934). ¿Precisamente quiénes eran los que componían esta grande muchedumbre? El 19 de noviembre de 1934, en Brooklyn, Nueva York,

*** w85 1/3 pág. 13 párrs. 7-12 Despiden luz en medio de las tinieblas de la tierra ***
fructíferos, llenos de acción, hasta 1931, la cantidad de proclamadores del Reino aumentó desde un puñado hasta decenas de miles de testigos celosos.
‘Brilla’ más
8 Sin embargo, ¿‘brillaría’ Jehová solamente en favor de los ungidos del ‘rebaño pequeño de herederos del Reino’? (Lucas 12:32.) No, pues los años desde 1931 hasta 1938 resultaron ser un período grandioso de mayor iluminación, a medida que The Watch Tower comenzó a enfocar claramente la atención en otro grupo. El artículo de estudio del número del 1 de septiembre de 1931 llevó el título “EL HOMBRE CON EL TINTERO DE ESCRIBANO”, y se basó en Ezequiel 9:1-11. Después de identificar al ‘escribano’ como el resto ungido, The Watch Tower presentó este comentario:
9 “Se da el mandamiento de poner una ‘marca sobre la frente de los hombres que suspiran, y que lloran, por todas las abominaciones que se hacen en medio’ de la cristiandad. [...] El Señor habla de una clase de personas a quienes él ‘librará en un tiempo de angustia y mantendrá vivas y bendecirá sobre la Tierra’ (Sal. 41:1, 2). Ésta tiene que ser la clase de personas a quienes suele describirse como ‘los millones que ahora viven que nunca morirán’”. Hoy día es emocionante ver que verdaderamente se está marcando a millones de estas personas para conservarlas con vida, a medida que se visten de la verdadera personalidad cristiana, en una relación de dedicación a Jehová mediante Cristo Jesús. (Génesis 22:15-18; Sofonías 2:1-3; Efesios 4:24.)
10 Los artículos de estudio de La Torre del Vigía (hoy La Atalaya) desde octubre hasta diciembre de 1932 fueron especialmente notables. Hicieron referencia a los capítulos 9 y 10 de Segundo de Reyes y mostraron cómo el rey Jehú prefiguró al ejecutor nombrado por Jehová, el Rey Jesucristo, representado en la Tierra por el resto ungido, que advierte a otros acerca de la venidera ejecución de juicio de Jehová. Pero ¿a quién representó el compañero de Jehú, Jonadab? La Torre del Vigía contestó:
11 “Jonadab representó o prefiguró la clase de gente que está en la Tierra ahora durante el tiempo en que la obra de Jehú está en progreso, que [...] no está en armonía con la organización de Satanás, se declara de parte de la justicia, y será preservada por el Señor durante el tiempo del Armagedón, protegiéndola durante la tribulación, y dándole vida eterna en la Tierra”. Entonces La Torre del Vigía mostró que éstos eran los ‘bendecidos por el Padre’ en la parábola de Jesús acerca de “las ovejas y las cabras” (Mateo 25:31-46). Dijo: “Éstos constituyen la clase de ‘ovejas’, la cual favorece al pueblo ungido de Dios porque sabe que los ungidos del Señor están haciendo la obra del Señor”.
12 Estos relampagueos de luz profética prepararon el terreno para el histórico discurso sobre “La Grande Muchedumbre”, pronunciado el 31 de mayo de 1935 por el presidente de la Watch Tower, J. F. Rutherford, en la asamblea que los testigos de Jehová celebraron en Washington, D.C. ¡Qué revelación de verdad divina fue aquélla! En aquella ocasión se presentó prueba definitiva que identificaba a la “grande muchedumbre” de Revelación 7:9 como las “otras ovejas” del Señor que se mencionan en Juan 10:16, como la clase de Jonadab, como las personas que son marcadas en la frente para sobrevivir, como los millones que ahora viven que nunca morirán, y como “las ovejas” a quienes se separa de “las cabras” y que heredarán vida eterna en el dominio terrestre del Reino de Dios. Todo esto se consideró en La Torre del Vigía de septiembre de 1935.

*** w81 1/9 págs. 11-12 Desplegando amor salvavidas al prójimo ***
mandó que fueran con su mensaje a las casas de la gente. (Mat. 10:7, 12, 13, 42; Luc. 10:5, 6) Además, el apóstol Pablo declaró a los ancianos de la congregación de Éfeso: “Bien saben ustedes cómo desde el primer día que puse pie en el distrito de Asia estuve con ustedes todo el tiempo, . . . mientras no me retraje de decirles ninguna de las cosas que fueran de provecho, ni de enseñarles públicamente y de casa en casa. Antes, di testimonio cabalmente tanto a judíos como a griegos acerca del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesús.”—Hech. 20:18-21.
Sí, Pablo estuvo enseñando en ‘una casa tras otra.’ Aunque sin duda alguna él visitó a los que ya eran cristianos para fortalecerlos y animarlos, de ningún modo podemos limitar las palabras de Pablo a únicamente una referencia a las actividades de pastorear o apacentar a los cristianos. ¿Por qué no? Porque Pablo declaró que él estaba predicando “arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesús” tanto a judíos como a griegos. Eso indica claramente que estas personas todavía no eran cristianas. Se puede ver que él consideraba que ésta era una obra salvavidas, porque a continuación declaró que, como resultado de predicar, él estaba “limpio de la sangre de todo hombre.”—Hech. 20:25-27.
MODELO PROFÉTICO
Lo susodicho queda corroborado por la profecía que se halla en el capítulo 9 de Ezequiel, que prefiguró la obra de casa en casa que los testigos de Jehová hacen hoy. Ese capítulo relata una visión que el profeta Ezequiel tuvo hace unos 2.500 años.
En el capítulo anterior el profeta relata que recibió una visión en la cual vio que los judíos estaban cometiendo toda clase de idolatría y apostasía en su templo, en Jerusalén. Entonces, en el capítulo 9, Ezequiel registra una visión en la cual había seis hombres que llevaban armas de degüello y un séptimo hombre, no con armadura, sino vestido de lino y con un tintero de secretario a las caderas. A aquel hombre se le dijo que pasara por en medio de la ciudad de Jerusalén y ‘pusiera una marca en la frente de los hombres que estuvieran suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se estaban haciendo en medio de ella.’ (Versículo 4) A los seis hombres que llevaban armas de degüello se les mandó que siguieran detrás de aquél y que mataran a todas las personas que no tuvieran la marca, sí, a todas las que no estaban suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se estaban haciendo en medio de la ciudad.
¿Cómo hallaría este hombre vestido de lino a los que estaban suspirando y gimiendo? La Atalaya del 15 de junio de 1972 explica: “No solo por ir a la plaza pública o al mercado, sino a los hogares de la gente, yendo de casa en casa. De esa manera podría oír sus expresiones procedentes del corazón y decidir si deberían ser marcados en la frente o no. Esta no era una operación rápida, de ningún modo, sino que exigía paciencia y el ir concienzudamente de casa en casa o de puerta en puerta y hacer una honrada inspección, sin mostrar parcialidad, sino marcando solo a aquellos que sinceramente estaban afligidos por todas las cosas detestables que otros estaban haciendo dentro de la ciudad real. . . . puso la marca distintiva sobre la frente de éstos, donde pudiera ser vista públicamente por amigos o enemigos.”
Así como se requirió que el hombre vestido de lino fuera visitando de casa en casa para poder desempeñar plenamente su obligación de marcar a las personas que merecían escapar de la ejecución, igualmente hoy en día se requiere la obra de ir de casa en casa que desempeñan los testigos de Jehová para hallar a las personas que aman la verdad y la justicia y darles la oportunidad de huir al reino de Dios.
¿Qué cosa corresponde hoy a la marca que el hombre vestido de lino puso sobre la frente de las personas que merecían ser salvadas? El recibir la marca en la frente parece representar el cultivar una personalidad semejante a la de Cristo. El poseer tal personalidad es lo único que puede hacer que uno sea digno de no sufrir destrucción a manos de los ejecutores de Jehová en la venidera “grande tribulación.” (Mat. 24:21) Al igual que una marca sobre la frente sería visible a los ojos de toda la gente, así una personalidad semejante a la de Cristo sería algo que todos fácilmente podrían distinguir. Las Escrituras a menudo instan a que se cultive una personalidad semejante a la de Cristo. Por supuesto, se requiere tiempo, energía y medios para marcar a una persona de esta manera, pero los testigos de Jehová se alegran de hacer tales sacrificios. De esa manera ellos también están desplegando amor salvavidas al prójimo.—Efe. 4:20-24; Col. 3:9-11.
Sí, importante como sea el primer paso de ir de casa en casa para encontrar a los que aman la verdad y la justicia, que están suspirando y gimiendo por todas las condiciones inicuas que existen, éste es simplemente el primer paso. El desplegar este amor salvavidas al prójimo requiere que el siervo de Jehová efectúe esta obra a cabalidad mediante volver a visitar a las personas y establecer estudios de la Biblia con ellas. Estos estudiantes de la Biblia también tienen que aprender a orar, necesitan asociarse con la congregación cristiana y tienen que aplicar los principios bíblicos en su vida. A su vez, es necesario que ellos también participen en la obra de dar a conocer a otros las cosas que están aprendiendo. Todo esto debería llevarlos a dedicarse a Jehová Dios para hacer Su voluntad, y a bautizarse. Se debe añadir que el seguir este proceder es imprescindible para recibir la ‘marca,’ es decir, para vestirse de una personalidad semejante a la de Cristo. Al llevar a cabo esta obra los testigos de Jehová realmente están desplegando amor salvavidas al prójimo.

*** w81 1/9 pág. 12 El reto de ir de casa en casa ***
El reto de ir de casa en casa
ERA un testigo de Jehová de aproximadamente 75 años de edad. Cojeaba bastante mientras caminaba de una casa a la otra; y con razón, pues se movía por todas partes con dos piernas artificiales. Al tocar a una puerta, salió una señora. Apuntándole con el dedo, ella le preguntó con tono de voz airado: ‘¿Es usted testigo de Jehová?’
Él pausó por un momento y entonces, mirando a la señora fijamente a los ojos, dijo: ‘Déjeme decirle, señora, que yo trato de serlo. No es fácil. Estoy esforzándome por ello. Es una asignación difícil. ¿Se imagina usted lo que significa ser un testigo del Altísimo, Jehová, el Soberano del universo? Esa es una asignación seria. Le digo, señora: me estoy esforzando por serlo.’
¿Cuál fue la respuesta de la señora? No dijo una sola palabra. ¿Qué podía decir?
No se puede negar. El ir de casa en casa con las buenas nuevas del reino de Jehová Dios presenta un verdadero reto, un desafío. Indudablemente ésa es la razón por la cual esta clase de evangelismo es singular de los Testigos. Ningún otro grupo religioso da énfasis a esta clase de actividad o espera que todos sus miembros participen en ella. De hecho, es interesante que aquellos que critican severamente las enseñanzas de los testigos de Jehová no los acusan de llevar a cabo una obra para la cual no haya ningún precedente bíblico. Lejos de acusar a los Testigos de no tener base bíblica para su actividad, reiteradamente estos críticos han reconocido en sus publicaciones que esta clase de evangelismo está en armonía
EL GRAN TEMPLO ESPIRITUAL DE DIOS
Al contemplar a esos defensores modernos de la soberanía universal y la adoración de Jehová, estamos contemplando un cumplimiento conmovedor de la tan citada profecía de Isaías 2:2-4: “Tiene que suceder en la parte final de los días que la montaña de la casa de Jehová llegará a estar firmemente establecida por encima de la cumbre de las montañas, y ciertamente será alzada por encima de las colinas; y a ella tendrán que afluir todas las naciones. Y muchos pueblos ciertamente irán y dirán: ‘Vengan, y subamos a la montaña de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y él nos instruirá acerca de sus caminos, y ciertamente andaremos en sus sendas.’ . . . Y tendrán que batir sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación, ni aprenderán más la guerra.”
En la Jerusalén de la antigüedad el templo de Jehová estaba ubicado en el monte Sión. Era el centro de adoración. Aquel templo fue destruido por los babilonios en 607 a. de la E.C., y el segundo templo, edificado después que los judíos fueron restaurados a Jerusalén desde el exilio babilónico, y reedificado y ensanchado por Herodes, fue destruido por los ejércitos romanos en 70 E.C. Por lo tanto, este templo del que habla Isaías que existiría en la parte final de los días, y al cual la gente se congregaría, no es un templo material hecho por manos humanas, sino que es aquel del cual el escritor del libro bíblico llamado “A los Hebreos” dijo: “Porque Cristo entró, no en un lugar santo hecho de manos, el cual es copia de la realidad, sino en el cielo mismo, para comparecer ahora delante de la persona de Dios a favor nuestro.”—Heb. 9:24.
A esto es que la profecía de Ageo realmente señaló... al gran templo espiritual, en el Santísimo del cual, en el cielo mismo, Jehová Dios se sienta como Juez. (Heb. 12:22, 23) Cristo como Sumo Sacerdote y Rey es el agente principal de Dios para ‘mecer’ a las naciones. (Salmo 110) Está recogiendo a los que están “suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo,” especialmente en el dominio de la cristiandad, que alega servir a Dios y Cristo. (Eze. 9:4) La razón principal del ‘suspirar’ de estas personas es, no que las condiciones mundiales las afecten adversamente, sino la corrupción que ven que se practica entre los llamados cristianos... el vituperio que estas prácticas le acarrean al buen nombre de Jehová Dios el Soberano universal, y a su Hijo, su rey y sumo sacerdote. Demuestran que verdaderamente aman la justicia.
En esta parte final de los últimos días no hay duda en cuanto a la identidad de estas personas que están en los patios terrestres del templo espiritual de Jehová. Han venido de toda posición... toda raza, nación y antecedentes. Han limpiado su vida y están cambiando su personalidad de acuerdo con el modelo que se manifiesta en las Escrituras. (Efe. 4:22-24) La esperanza bíblica a la que se adhieren es la

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¿TIENE USTED LA “MARCA”?
15 Precisamente antes de la destrucción de la Jerusalén antigua por los babilonios, Jehová le dio a Ezequiel una visión en la cual un hombre simbólico pasó por Jerusalén, poniendo una marca en la frente de todos los que estaban “suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables” que se estaban efectuando en Jerusalén. (Eze. 9:4) Aquello anunció proféticamente una obra que se está efectuando hoy. Cada uno de los que afirman que son de las “otras ovejas,” con la esperanza de vivir aquí en la Tierra en el nuevo orden de Dios, debería hacerse estas preguntas: ¿Tengo realmente la marca? ¿Da evidencia de ello mi vida, tan claramente como
CUÁNDO COMENZÓ EL ‘MARCAR’
¿Cuándo comenzó la obra de ‘marcar’ del día moderno según se prefiguró por la obra del ‘hombre vestido de lino’? A lo más temprano, comenzó cuando, en su número del 15 de agosto de 1934, The Watchtower publicó el artículo intitulado “Su bondad.” Antes de esto, en 1931, por medio del libro bíblico Vindication, publicado por la Sociedad Watch Tower Bible and Tract, se les había mostrado a los seguidores dedicados, ungidos de Jesús que ellos tenían que hacer la obra de ‘marcar.’ En ese mismo año habían abrazado el nombre bíblico “testigos de Jehová,” sugerido en la Biblia en Isaías 43:10-12. Fue como si Jehová les estuviera mandando: “Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén [que prefiguró a la cristiandad], y tienes que poner una marca en las frentes de los hombres que están suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo en medio de ella.”—Eze. 9:4.
En 1934, en el artículo susodicho “Su bondad,” se consideraron las palabras de Jesús en Juan 10:16: “Tengo otras ovejas, que no son de este redil [el “rebaño pequeño” de herederos celestiales]; a ésas también tengo que traer, y escucharán mi voz, y llegarán a ser un solo rebaño, un solo pastor.” Se vio por primera vez que las “otras ovejas” de la actualidad tienen que ser personas que se han dedicado a Dios por medio de Cristo y que han simbolizado esa dedicación incondicional por
*** w73 1/12 pág. 716 ‘Vencido por la tentación’ ***
AYUDANDO A OTROS A LA AMISTAD CON DIOS
20 La profecía de Isaías (35:3, 4) muestra que los siervos de Dios tienen un trabajo que hacer: “Fortalezcan las manos débiles, y hagan firmes las rodillas que bambolean. Digan a los que están ansiosos de corazón: ‘Sean fuertes. No tengan miedo. ¡Miren! Su propio Dios vendrá con venganza misma, Dios aun con un pago. Él mismo vendrá y los salvará.’” Dentro de la misma congregación de Dios, los superintendentes fieles, “adecuadamente capacitados para enseñar a otros,” hacen visitas personales a las familias y a los enfermizos física y espiritualmente, así como a otros, e instruyen con amor y paciencia en las reuniones de congregación. (2 Tim. 2:2) Además, a las personas recién interesadas, que gimen por causa de las cosas detestables que ven en la cristiandad y por todo el imperio mundial de religión falsa, se les tiene que edificar con conocimiento de la venganza venidera de Dios contra los inicuos y de la esperanza de salvación. (Eze. 9:4-6; 34:15, 16) Con este fin, se está llevando a cabo una gran obra docente a través de la Tierra hoy día, y durante 1972 se visitó, en promedio, a 1.269.277 hogares cada semana con estudios bíblicos.
21 ¿Se beneficia usted personalmente de esta gran campaña de educación bíblica? Si no, se le extiende una calurosa invitación para que se asocie en las reuniones en el Salón del Reino de los Testigos de Jehová en su localidad... “¡Oigan, todos ustedes los sedientos! Vengan al agua. ¡Y los que no tienen dinero! Vengan, compren y coman. Sí, vengan, compren vino y leche aun sin dinero y sin precio. . . . Escúchenme atentamente, y coman lo que es bueno, y halle su alma su deleite exquisito en la grosura misma. Inclinen su oído y vengan a mí. Escuchen, y su alma se mantendrá viva.”—Isa. 55:1-3; Rev. 22:17.
22 Jesús mismo efectuó un trabajo productivo de predicación mientras estuvo en la Tierra. Pero dijo que el que ejerciera fe en él haría obras aun mayores. (Juan 14:12) Hoy los que tienen fe como la de Abrahán, el amigo de Dios, están llevando a cabo la más grandiosa obra de testimonio mundial de todos los tiempos hasta su consumación. Jesús también dice a éstos: “Los he llamado amigos, porque todas las cosas que he oído de mi Padre se las he dado a conocer a ustedes. Ustedes no me escogieron a mí, sino que yo los escogí a ustedes, y los nombré para que vayan adelante y sigan llevando fruto y que su fruto permanezca; a fin de que sin importar qué le pidan al Padre en mi nombre él se lo dé a ustedes. Estas cosas les mando: que se amen unos a otros.” (Juan 15:15-17) Por este amor como el de Cristo los unos a los otros y por llevar mucho fruto, se identifican como los discípulos modernos de Jesús.—Juan 13:34, 35; 15:1-5.
23 ¡Qué expresión fructífera concerniente al reino de Dios se está efectuando en el paraíso espiritual del que disfruta el pueblo de Dios en la Tierra hoy día! Verdaderamente, el esplendor de Jehová brilla a través de su pueblo devoto, que lo busca por medio de Cristo, y que lo halla como su Amigo amoroso.—Mat. 7:7, 11; Sal. 103:17, 18.

 “BABILONIA LA GRANDE HA CAÍDO”
32 En el sexto siglo antes de Cristo fue buenas nuevas para muchos el anuncio que se hizo de que Babilonia había caído ante los medos y persas. Su derribo vino como un acto de juicio de parte de Jehová Dios contra la inicua opresora de su pueblo desterrado. Por eso fue algo que simplemente estaba en el orden correcto de las cosas el que, después que el apóstol Juan vio y

*** bf cap. 2 pág. 77 párrs. 28-30 Desde su caída hasta que se pisa el “lagar” ***
los marcaba figuradamente en la frente para identificarlos como adoradores de Jehová y súbditos de su Rey reinante Jesucristo. (Ezequiel 9:3, 4) Estos eran las “otras ovejas” del Pastor-Rey Jesucristo, predichas por él en Juan 10:16.
29 A medida que estas “otras ovejas” se asociaron con el resto, también adoptaron el nombre testigos de Jehová. Así, mientras la siega del resto de los “hijos del reino” termina, el recogimiento de las “otras ovejas” aumenta por centenares de miles. Esto da cuenta de que el informe de la celebración de la cena del Señor por todas partes del mundo en la noche del viernes 9 de abril de 1971 mostrara que el número de los del resto que participaron del pan y el vino había disminuido a 10.384, mientras que el número total de personas de cualidades de oveja que predicaron las buenas nuevas del Reino durante abril había aumentado a 1.573.044.—Mateo 25:31-40.
30 Los hechos prueban que el invisible Hijo del hombre, coronado y sentado sobre la simbólica nube blanca, ha metido en la Tierra su hoz aguda para obra de separación. Pronto se habrá segado de la Tierra a todos los “hijos del reino,” los herederos ungidos del Reino. A medida que el cosechar o la siega de éstos alcanza su culminación, y a medida que aumenta y se intensifica la predicación de las buenas nuevas del Reino públicamente y de casa en casa, más de las “otras ovejas” están siendo libradas de Babilonia la Grande. Estas “otras ovejas” se regocijan con la esperanza de que su Pastor-Rey las conducirá a salvo a través del fin destructivo de este sistema de cosas y adelante al nuevo orden de cosas con sus “nuevos cielos y una nueva

*** bf cap. 11 pág. 265 párrs. 40-43 Invitación para beber “agua de vida” ***
toda lágrima de sus ojos.” (Juan 10:16) Su Rey Pastor ahora los está invitando a estas “fuentes de aguas de vida,” y lo está haciendo por medio de su clase de la Novia. Acerca de esto Juan escribe:
41 “Y el espíritu y la novia siguen diciendo: ‘¡Ven!’ Y cualquiera que oye diga: ‘¡Ven!’ Y cualquiera que tenga sed venga; cualquiera que desee tome del agua de vida gratis.”—Revelación 22:17.
42 Esta invitación ha estado saliendo a estas “otras ovejas” desde 1931, el año en que el resto de los 144.000 en la Tierra abrazó el nombre bíblico de “testigos de Jehová” y comenzó a verse la obra de poner una “marca en las frentes” de las “otras ovejas.” (Ezequiel 9:4-6) Es verdad que ya el 24 de febrero de 1918 comenzó a predicarse un mensaje en que se daba consideración particular a las “otras ovejas,” a saber, el discurso público intitulado “Millones que ahora viven no morirán jamás.” Este ofrecía una esperanza de sobrevivir la “guerra del gran día de Dios el Todopoderoso” y de tener después de eso vida eterna en la Tierra hecha un Paraíso bajo el reino mesiánico de Dios. Pero este mensaje no mostró definitivamente el camino de entrada a este privilegio de supervivencia, excepto por justicia en general. No obstante, desde 1934 en adelante el resto ungido señaló claramente que estas “otras ovejas” ahora debían dedicarse plenamente a Dios y simbolizar su dedicación por bautismo en agua y entonces llegar a ser compañeros testigos de Jehová junto con su resto.—Vea The Watchtower and Herald of Christ’s Presence del 15 de agosto de 1934, páginas 249, 250, párrafos 31-34 (La Torre del Vigía, enero de 1935, página 12, párrafos 31-34).
43 Así, ahora había una invitación definitiva que había de extenderse para recoger a estas sedientas “otras

*** w71 15/12 pág. 748 Poseyendo la verdad que lleva a vida eterna ***
Poseyendo la verdad que lleva a vida eterna
“Si permanecen en mi palabra, verdaderamente son mis discípulos, y conocerán la verdad, y la verdad los libertará.”—Juan 8:31, 32.
MÁS claramente que nunca antes vemos que este sistema de cosas está desintegrándose. Diariamente aumenta la evidencia de su deterioración. Una tras otra de las cosas en que la gente ha cifrado su confianza resulta incapaz de vencer las condiciones aflictivas. La Biblia predijo con veracidad lo siguiente acerca de nuestra era: “En los últimos días se presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar.” (2 Tim. 3:1) Jesucristo también profetizó verídicamente esto de nuestro tiempo: “Sobre la tierra angustia de naciones, no conociendo la salida a causa del bramido del mar y de su agitación, mientras que los hombres desmayan por el temor y la expectativa de las cosas que vienen sobre la tierra habitada.”—Luc. 21:25, 26.
2 Jehová Dios ha permitido suficiente tiempo para que este presente sistema de cosas llegue a fruición plena. Ya no puede haber duda alguna en cuanto a su naturaleza verdadera. Las personas que son de corazón sincero y honrado verdaderamente están hastiadas con las condiciones. En esto son como aquellas personas que vio el profeta Ezequiel en una visión tocante a Jerusalén antes de su destrucción en 607 a. de la E.C. En aquella visión Jehová le dijo a un hombre que tenía un tintero de secretario: “Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y tienes que poner una marca en las frentes de los hombres que están suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo en medio de ella.” (Eze. 9:4) Entonces a las fuerzas de destrucción dijo Jehová: “Pasen por la ciudad detrás de él y hieran. No se sienta apenado su ojo, y no sientan ninguna compasión. A anciano, joven y virgen y niñito y mujeres deben matar... hasta arruinamiento. Pero no se acerquen a ningún hombre sobre el cual esté la marca.” (Eze. 9:5, 6) Esa marca quiso decir vida cuando llegó la destrucción.
3 Hoy está efectuándose un ‘marcar’ parecido. En estos “últimos días” también está aconteciendo una identificación de individuos. Jesús predijo: “Cuando el Hijo del hombre llegue en su gloria, y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre su glorioso trono. Y todas las naciones serán juntadas delante de él, y separará a la gente unos de otros, así como el pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha, pero las cabras a su izquierda.” (Mat. 25:31-33) Los que estén a la izquierda “partirán al cortamiento eterno.” Los que estén a la derecha de favor entran en “la vida eterna.” (Mat.

*** g71 8/11 pág. 28 ‘Felices los que tienen hambre y sed de justicia’ ***
nuestros pecados y limpiarnos de toda injusticia.” Sí, éstos han “sido declarados justos como resultado de la fe” en el sacrificio de Jesús y “su sangre.” ¡Qué razón para felicidad es ésa!—1 Juan 1:7, 9; Rom. 5:1, 9.
Estos cristianos ungidos también tienen hambre y sed de justicia en otro respecto, porque tienen hambre y sed de un reino que hará que la justicia reine en la Tierra, y por eso siguen orando: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra.” Puesto que el cumplimiento de las profecías bíblicas muestra que en el mismísimo futuro cercano pueden esperar ver hacerse la voluntad de Dios en la Tierra como en el cielo, lo cual hará que la justicia reine en todo el universo de Dios, tienen esta razón adicional para estar felices aun ahora.—Mat. 6:9, 10; 24:1–25:46.
Como sucede en el caso de muchas otras palabras de Jesús dirigidas a los seguidores de sus pasos con quienes ha pactado un reino y que esperan compartir la gloria celestial con él, los principios que se declaran en las felicidades con las cuales Jesús comenzó su Sermón del Monte también aplican a otros seguidores suyos cuyo destino es terrestre y a quienes él llamó sus “otras ovejas.” La esperanza de ellos es de un Paraíso terrestre donde serán saciadas completamente su hambre y su sed de justicia.—Juan 10:16.
Los que tienen la perspectiva de este destino terrestre y que viven hoy fueron prefigurados por ciertos individuos a quienes el antiguo profeta Ezequiel vio en una visión. Estaban ‘suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se estaban haciendo en medio de Jerusalén.’ (Eze. 9:4) Éstos tienen un intenso amor a la justicia y están muy angustiados, tanto debido a sus propios pecados y faltas como debido a la crasa iniquidad que cunde desenfrenada hoy en la Tierra.—Mat. 24:12; 2 Tim. 3:1-5.
Debido a su buena condición de corazón Jehová Dios oye su suspirar y gemir y por medio de sus Testigos ayuda a éstos a satisfacer su hambre y sed de justicia. Con la ayuda de la Palabra, el espíritu y la organización visible de Dios disciernen su necesidad de arrepentirse de su anterior proceder y convertirse o volverse para hacer la voluntad de Dios. Al dedicarse a hacer la voluntad de Dios y seguir el ejemplo que puso Jesús, y al bautizarse, adquieren una buena conciencia, tal como leemos: “Lo que corresponde a esto ahora también los está salvando a ustedes, a saber, el bautismo, (no el desechar la suciedad de la carne, sino la solicitud hecha a Dios para una buena conciencia).” Esto resulta en felicidad.—1 Ped. 3:21; 2:21.
Su hambre y sed de justicia se satisfacen también por el hecho de que tienen una posición aceptable ante Jehová Dios. ¿Por qué? Porque al ejercer fe en el sacrificio de rescate de Cristo han “lavado sus ropas largas y las han emblanquecido.”—Rev. 7:14.
Tal como lo hacen los “hermanos” de Cristo con quienes están asociados, ellos se esfuerzan solícitamente por llevar vidas justas. También tienen fe firme en el fin temprano de este inicuo sistema de cosas, el cual será seguido de ‘nuevos cielos y una nueva tierra en los cuales la justicia habrá de morar.’—2 Ped. 3:10-13; Mat. 25:40.
Tanto a los hermanos de Cristo como a los de las “otras ovejas” se les están satisfaciendo su hambre y sed de justicia ahora en otro respecto. Hoy en la congregación cristiana verdadera el Rey Jesucristo ‘está reinando para justicia misma y hay príncipes rigiendo para derecho mismo.’ Jehová Dios ha nombrado en su organización visible ‘paz como superintendentes y justicia como los que asignan tareas.’—Isa. 32:1; 60:17.
*** w72 15/6 págs. 371-372 Completando la obra del secretario del Rey ***
OBRA EJECUTORA POR LOS “SEIS HOMBRES” SE ACERCA
9 Si consideramos de valor nuestra vida terrestre estaremos interesados en el valor que lleva consigo la “marca.” Llegamos a a comprenderlo a medida que oímos lo que el Rey Jehová dice desde su trono después de indicarle al “hombre vestido con el lino” qué hacer. El profeta Ezequiel nos dice lo que Jehová declara después en la visión: “A estos otros él dijo a mis oídos: ‘Pasen por la ciudad detrás de él y hieran. No se sienta apenado su ojo, y no sientan ninguna compasión. A anciano, joven y virgen y niñito y mujeres deben matar... hasta arruinamiento. Pero no se acerquen a ningún hombre sobre el cual esté la marca, y desde mi santuario deben comenzar.’”—Eze. 9:5, 6.
10 ¿Suena cruel el que Jehová diga: “A anciano, joven y virgen y niñito y mujeres deben matar... hasta arruinamiento”? Sí, pero piense en la misericordia divina que se revela en el mandato expreso de Jehová a los “seis hombres” simbólicos armados con armas para destrozar: ¡“Pero no se acerquen a ningún hombre sobre el cual esté la marca”! Ah, ahora comprendemos que hay valor de protección en esa marca. Si, en la venidera “tribulación grande” sobre la cristiandad y todo el resto de este sistema detestable de cosas, deseamos que los ejércitos angélicos de Jehová no nos destruyan, haremos esfuerzos sinceros ahora para adquirir la “marca” para preservación nuestra. Trataremos de ayudar a otros a adquirir la “marca” también, para que sean parte de esa “grande muchedumbre” acerca de la cual está escrito proféticamente lo siguiente: “Estos son los que salen de la grande tribulación, y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.” (Rev. 7:14) Si comprendemos que la obra de marcar está por terminar y que pronto los “seis hombres” simbólicos están por destrozar las cabezas no marcadas, amorosamente nos esforzaremos por apoyar la obra salvavidas del secretario del Rey.
11 No supongamos egotistamente que nosotros, si no tenemos la marca en la frente, podremos de alguna manera pasar sin ser notados por los “seis hombres” armados. Cuando la antigua Jerusalén fue destruida por los babilonios en 607 a. de la E.C., entonces, según los hechos de acuerdo con la dura realidad, tanto niñitos como vírgenes, mujeres, hombres jóvenes y ancianos fueron destruidos. Si los niñitos no murieron de hambre o peste o a manos de los crueles soldados babilonios, entonces murieron en las manos despiadadas de sus propias madres hambrientas, que se los comieron como caníbales. El profeta Jeremías, quien estuvo prisionero dentro de Jerusalén hasta que ésta cayó en manos de los sitiadores, nos dice que fue así. (Lam. 2:20, 21) ¿Y qué hay de sus hijos que sean demasiado jóvenes hoy para dedicarse inteligentemente y bautizarse en símbolo de haber llegado a ser discípulos de Jesucristo? Puede que sean demasiado jóvenes para conseguir la marca en la frente personalmente.
12 Pero, ¿está usted mismo marcado con esa marca de dedicación y de personalidad cristiana? ¿Está esforzándose por hacer según la amonestación que el apóstol cristiano Pablo da a un padre o a padres, a saber, criar a los hijos en la disciplina y regulación mental de Jehová, y están ellos respondiendo obedientemente a sus esfuerzos amorosos? (Efe. 6:1-4) Solo si esto se está efectuando puede usted confiar en que el mérito de la “marca” en su propia frente se extienda a sus hijos menores y que misericordiosamente se les exima con usted de ejecución o destrucción en la venidera “tribulación grande como la cual no ha sucedido una desde el principio del mundo hasta ahora, no, ni volverá a suceder.” (Mat. 24:21) Ahora en el corto tiempo que queda es tiempo de hacer esto, antes que el moderno “hombre vestido con el lino” termine de marcar todas las frentes dignas y los simbólicos “seis hombres” comiencen a usar sus armas de destrozar en todas las frentes no marcadas que descubran. Ustedes los padres, ¿desean ustedes que a sus hijitos no se les considere “inmundos,” sino “santos,” debido a que la frente de ustedes está marcada en el día en que Jehová ejecuta la venganza? Naturalmente así debe ser. Pero no supongan que sus hijos que tienen suficiente inteligencia para tomar una decisión y personalmente dedicarse a Jehová por medio de Cristo vendrán bajo el mérito de la frente marcada de ustedes.
13 Otra cosa que hay que vigilar ahora es con qué se nos cuenta religiosamente. Recuerde que a los “seis hombres” se les ordenó comenzar su destrozamiento de cabezas desde el santuario de Jehová, donde estaban los que trataban de mezclar la adoración pura de Jehová con adoración inmunda pagana. Los “seis hombres” no sintieron compasión o piedad por los religiosos hipócritas, porque lo siguiente que leemos dice: “Así que comenzaron con los ancianos que estaban delante de la casa. Y además les dijo: ‘Contaminen la casa y llenen los patios con los que son muertos violentamente. ¡Salgan!’ Y salieron e hirieron en la ciudad.” (Eze. 9:6, 7; 8:10-12) Más tarde tanto el templo como la ciudad fueron destruidos por los babilonios. Por eso, si seguimos asociándonos con esa muchedumbre hipócritamente religiosa dentro de la cristiandad, ¿podemos razonablemente esperar que el secretario del Rey nos marque en la frente y se nos exima del desastroso fin de esos adoradores falsos que no se arrepienten? ¡De ninguna manera!
14 Tan extensa será la extinción de vidas en la cristiandad y en todo el sistema mundial de cosas que parecerá como que nadie será eximido de la destrucción ni podrá escaparse. Pero no debemos pensar que Jehová se está extralimitando con su ejecución de juicio, ni debemos sentir lástima por los que son ejecutados por los medios y agencias de Dios. Jehová Dios no es injusto, y debemos respetarlo por medio de aceptar su punto de vista. Para enseñarnos esta lección, note lo que Ezequiel pasa a decirnos, mientras observaba cómo se efectuaba la obra de matar:
15 “Y aconteció que, mientras herían y se me dejó permanecer, procedí a caer sobre mi rostro y gritar y decir: ‘¡Ay, oh

*** w71 15/12 pág. 748 Poseyendo la verdad que lleva a vida eterna ***
Poseyendo la verdad que lleva a vida eterna
“Si permanecen en mi palabra, verdaderamente son mis discípulos, y conocerán la verdad, y la verdad los libertará.”—Juan 8:31, 32.
MÁS claramente que nunca antes vemos que este sistema de cosas está desintegrándose. Diariamente aumenta la evidencia de su deterioración. Una tras otra de las cosas en que la gente ha cifrado su confianza resulta incapaz de vencer las condiciones aflictivas. La Biblia predijo con veracidad lo siguiente acerca de nuestra era: “En los últimos días se presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar.” (2 Tim. 3:1) Jesucristo también profetizó verídicamente esto de nuestro tiempo: “Sobre la tierra angustia de naciones, no conociendo la salida a causa del bramido del mar y de su agitación, mientras que los hombres desmayan por el temor y la expectativa de las cosas que vienen sobre la tierra habitada.”—Luc. 21:25, 26.
2 Jehová Dios ha permitido suficiente tiempo para que este presente sistema de cosas llegue a fruición plena. Ya no puede haber duda alguna en cuanto a su naturaleza verdadera. Las personas que son de corazón sincero y honrado verdaderamente están hastiadas con las condiciones. En esto son como aquellas personas que vio el profeta Ezequiel en una visión tocante a Jerusalén antes de su destrucción en 607 a. de la E.C. En aquella visión Jehová le dijo a un hombre que tenía un tintero de secretario: “Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y tienes que poner una marca en las frentes de los hombres que están suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo en medio de ella.” (Eze. 9:4) Entonces a las fuerzas de destrucción dijo Jehová: “Pasen por la ciudad detrás de él y hieran. No se sienta apenado su ojo, y no sientan ninguna compasión. A anciano, joven y virgen y niñito y mujeres deben matar... hasta arruinamiento. Pero no se acerquen a ningún hombre sobre el cual esté la marca.” (Eze. 9:5, 6) Esa marca quiso decir vida cuando llegó la destrucción.
3 Hoy está efectuándose un ‘marcar’ parecido. En estos “últimos días” también está aconteciendo una identificación de individuos. Jesús predijo: “Cuando el Hijo del hombre llegue en su gloria, y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre su glorioso trono. Y todas las naciones serán juntadas delante de él, y separará a la gente unos de otros, así como el pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha, pero las cabras a su izquierda.” (Mat. 25:31-33) Los que estén a la izquierda “partirán al cortamiento eterno.” Los que estén a la derecha de favor entran en “la vida eterna.” (Mat.

*** w73 1/3 pág. 158 ¿Suministran las iglesias refugio de la cólera divina? ***
de los que fueran muertos violentamente contaminarían el santuario pero que su adoración falsa con ídolos no contaminaba ese lugar santo. Sin embargo, Jehová se había mudado muy lejos de su santuario nominal, y en evidencia de eso quería que fuera contaminado por los cuerpos violentamente muertos de los que estaban contaminando el santuario con sus idolatrías. Por consiguiente, “comenzaron con los ancianos que estaban delante de la casa. Y además [Jehová] les dijo: ‘Contaminen la casa y llenen los patios con los que son muertos violentamente. ¡Salgan!’ Y salieron e hirieron en la ciudad.”—Eze. 9:6, 7.
En consecuencia, el que una persona esté dentro del terreno de una iglesia o templo, o en un Salón del Reino de los testigos de Jehová, no protegerá a esa persona de la cólera de Jehová, si no está viviendo en armonía con las leyes justas de Dios. Aun los hijos cuyos padres no los crían en “la disciplina y regulación mental de Jehová,” en adoración pura, no serán protegidos. La edad o el sexo no era razón para que se le perdonara la vida al que fuera ofensor allá en Jerusalén cuando la cólera del Gobernante Divino se encendiera contra esa ciudad. Los padres ‘no marcados’ serán responsables de la muerte de sus hijitos.—Efe. 6:4, NW; Éxo. 20:5.
El ver que se les daba muerte a esos idólatras allí mismo en el santuario de Dios quizás haya hecho surgir una pregunta en la mente de Ezequiel: Si en un lugar tan sagrado como el templo a nadie se le perdona la vida, ¿cómo habrá oportunidad de que se le perdone la vida a quien esté afuera en la ciudad de Jerusalén? Tan conmovido quedó Ezequiel por lo que vio que preguntó: “Y aconteció que, mientras herían y se me dejó permanecer, procedí a caer sobre mi rostro y gritar y decir: ‘¡Ay, oh Señor Soberano Jehová! ¿Estás arruinando a todos los que quedan de Israel mientras derramas tu furia sobre Jerusalén?’”—Eze. 9:8, NW.
Jehová contestó la pregunta de Ezequiel: “El error de la casa de Israel y Judá es muy, muy grande, y el país está lleno de derramamiento de sangre y la ciudad está llena de perversidad; porque han dicho: ‘Jehová ha dejado la tierra, y Jehová no está viendo.’ Y en cuanto a mí también, mi ojo no se sentirá apenado, ni mostraré compasión. Ciertamente traeré sobre su propia cabeza su camino.”—Eze. 9:9, 10.
Lo que Jehová dijo aquí realmente se cumplió cuando los babilonios destruyeron a Jerusalén cinco años después.
SE HACE INFORME SOBRE LA OBRA COMPLETADA
17 ¿Lo ha visitado a usted recientemente el moderno “hombre vestido con el lino,” el secretario del Rey reinante Jehová? Usted puede contestar inteligentemente, porque ahora usted sabe cómo identificarlo, cómo reconocerlo. La pregunta más crítica es: ¿Cómo lo recibió usted? La recepción sensata que lleva a vida eterna en el nuevo sistema de cosas de Dios es dejar que este secretario del Rey comience su obra de marcar en su frente, hablando bíblicamente. La obra salvavidas de este compuesto “hombre vestido con el lino” está ahora por terminar. Prescindiendo de la resistencia que le ofrezcan los religiosos hipócritas, la obra se efectuará completamente según la voluntad divina. Lo que vio el profeta Ezequiel en visión garantiza esta conclusión de éxito, porque Ezequiel nos dice al fin de esta visión: “Y, ¡mire! el hombre vestido con el lino, a cuyas caderas estaba el tintero, traía palabra de vuelta, diciendo: ‘He hecho tal como me has mandado.’”—Eze. 9:11.
18 Eso denota que el moderno “hombre vestido con el lino” cumplirá fielmente su

*** w76 15/9 pág. 575 Preguntas de los lectores ***
Preguntas de los lectores
Si algunos cristianos ungidos sobreviven y entran en el Nuevo Orden, ¿envejecerán y morirán, o cómo terminará su vida terrestre?
Francamente, la Biblia no dice. Sea como sea que acontezca, la vida terrestre de estos cristianos que han sido ungidos con espíritu tendrá que terminar a fin de que reciban su galardón de vida en el cielo.—1 Cor. 15:35-38.
La ilustración de Jesús acerca del trigo y la mala hierba muestra que algunos “hijos del reino” estarán vivos en la Tierra en la “conclusión del sistema de cosas.” (Mat. 13:24-30, 37-43) También, ciertos modelos bíblicos sugieren que algunos de estos ungidos quizás pasen con vida a través de la destructiva “grande tribulación.” (Mat. 24:21) Considere unos cuantos de estos modelos.
El capítulo 9 de Ezequiel describe a un “hombre” que llevaba un tintero de secretario y que había de ‘marcar’ a individuos que habían de pasar con vida a través de la destrucción de Jerusalén en 607 a. de la E.C. Se entiende que en nuestro tiempo esto representa la obra de marcar en la cual el cuerpo colectivo de “hijos del reino” ungidos llevan la delantera. El relato de Ezequiel indica que fue después de haberse efectuado la obra de ejecución del juicio en Jerusalén que el “hombre” que completó la obra de marcar dio su informe a Jehová. Eso sugiere que algunos de la clase ungida estarán como sobrevivientes en la Tierra después de la obra de ejecución que le sobrevendrá a esta generación. (Eze. 9:4, 8, 11) Una cosa relacionada que es indicación de lo mismo es el hecho de que el profeta Ezequiel mismo siguió viviendo en Babilonia después de la destrucción de la antigua Jerusalén.
Además, la esposa de Noé (que representa a la clase de los ungidos que están desposados con el Noé Mayor, Jesús) pasó con vida a través del diluvio. (Mat. 24:37-42; Efe. 5:25-30) Considere también a Eliseo, que vivió a través de la obra destructiva que llevó a cabo Jehú, como el resto de los ungidos hoy espera pasar con vida a través de la obra destructiva del Jehú Mayor, Jesucristo. (Vea “Nuevos cielos y una nueva tierra,” páginas 95 y 323, y “Santificado

 “BRASAS DE FUEGO” SIMBÓLICAS ARROJADAS SOBRE JERUSALÉN
14 Esto es lo último que ve el profeta Ezequiel del hombre “vestido de lino” en la visión. Los ojos de Ezequiel se apartan de seguir a este hombre en la ejecución de su misión a una contemplación adicional del carro celestial. Ezequiel así nos evita la vista del incendio de la ciudad de Jerusalén, a medida que este hombre vestido de lino aparta sus manos de la obra salvavidas de marcar frentes hacia la obra destructiva de arrojar “brasas de fuego” sobre la ciudad. No es con fuego hecho por el hombre que incendia la ciudad; es fuego milagroso de la organización celestial de Dios. No un hombre, sino un querubín que pertenecía a esa organización, puso este fuego en las manos del hombre vestido de lino. ¿Qué significa esto? Esto: que la destrucción total de Jerusalén como SI fuera con fuego podría ser una expresión de la ira y furor de Jehová contra aquella ciudad capital del reino de Judá. El profeta Ezequiel vio este fuego milagroso “entre el conjunto de las ruedas,” no cuando vio por primera vez el carro celestial el año anterior en Babilonia, sino ahora cuando ve a ese carro ubicado en Jerusalén. Cuando ese carro llegara a Jerusalén, ¡sería hora de la destrucción de ella!
15 El profeta Jeremías, cuando se lamenta amargamente por la destrucción de Jerusalén, asemeja la cólera y furia de Jehová a fuego. Tristemente dice: “Jehová se ha tragado,
*** kj cap. 10 pág. 192 párrs. 24-27 La destrucción ardiente de la cristiandad desde el carro celestial ***
‘¡Oh conjunto de ruedas [hag-Galgal, hebreo]!’”—Ezequiel 10:9-13.
25 Quizás haya sido una sorpresa para Ezequiel oír que a las ruedas se les llamaba por un nombre: “¡Conjunto de ruedas!” (Ezequiel 10:2) Evidentemente este nombre lo ocasionaba lo que hace la rueda, a saber, rueda o gira. De modo que podría llamarse una rodadora o giradora. Este rasgo recibe énfasis en The Emphasised Bible, por J. B. Rotherham, que traduce Ezequiel 10:13 de esta manera: “A las ruedas, a ellas se hizo el clamor, ¡oh rueda giratoria!” O, según la lectura marginal: “¡Oh tú que giras!” Correspondientemente, el nombre de la ciudad israelita Guilgal significa “Un Rodar.”—Josué 5:9.
26 El dar a esta parte del carro celestial tal nombre llama atención a la velocidad con que se mueve el carro celestial, la organización celestial de Jehová. Se mueve como con “ruedas [galgal (usado aquí en plural)] como una tempestad de viento.” “Sus ruedas son como una tempestad de viento.” (Isaías 5:28, Ro) Los carros de guerra de la capital asiria, Nínive, jamás se movieron más aprisa que este carro celestial, aunque se diga de aquellos carros de guerra asirios: “Como los relámpagos siguen corriendo.” (Nahúm 2:4) Aunque las ruedas del carro celestial giraban con tantas revoluciones por minuto, tenían ojos para ver por dónde iban.
27 De las ruedas ahora el profeta Ezequiel dirigió su consideración a los querubines acompañantes. Evidentemente mirando primero el lado izquierdo de la criatura viviente querúbica, Ezequiel comenta acerca de ellos como sigue: “Y cada uno tenía cuatro caras. La primera cara era la cara del querubín [una cara de toro, en Ezequiel 1:10], y la segunda cara era la cara de hombre terrestre, y la tercera era la cara de un león, y la cuarta era la cara de un águila. Y los querubines se levantaban —era la misma criatura viviente que había visto junto al río Kebar—

*** kj cap. 10 pág. 192 párrs. 24-27 La destrucción ardiente de la cristiandad desde el carro celestial ***
‘¡Oh conjunto de ruedas [hag-Galgal, hebreo]!’”—Ezequiel 10:9-13.
25 Quizás haya sido una sorpresa para Ezequiel oír que a las ruedas se les llamaba por un nombre: “¡Conjunto de ruedas!” (Ezequiel 10:2) Evidentemente este nombre lo ocasionaba lo que hace la rueda, a saber, rueda o gira. De modo que podría llamarse una rodadora o giradora. Este rasgo recibe énfasis en The Emphasised Bible, por J. B. Rotherham, que traduce Ezequiel 10:13 de esta manera: “A las ruedas, a ellas se hizo el clamor, ¡oh rueda giratoria!” O, según la lectura marginal: “¡Oh tú que giras!” Correspondientemente, el nombre de la ciudad israelita Guilgal significa “Un Rodar.”—Josué 5:9.
26 El dar a esta parte del carro celestial tal nombre llama atención a la velocidad con que se mueve el carro celestial, la organización celestial de Jehová. Se mueve como con “ruedas [galgal (usado aquí en plural)] como una tempestad de viento.” “Sus ruedas son como una tempestad de viento.” (Isaías 5:28, Ro) Los carros de guerra de la capital asiria, Nínive, jamás se movieron más aprisa que este carro celestial, aunque se diga de aquellos carros de guerra asirios: “Como los relámpagos siguen corriendo.” (Nahúm 2:4) Aunque las ruedas del carro celestial giraban con tantas revoluciones por minuto, tenían ojos para ver por dónde iban.
27 De las ruedas ahora el profeta Ezequiel dirigió su consideración a los querubines acompañantes. Evidentemente mirando primero el lado izquierdo de la criatura viviente querúbica, Ezequiel comenta acerca de ellos como sigue: “Y cada uno tenía cuatro caras. La primera cara era la cara del querubín [una cara de toro, en Ezequiel 1:10], y la segunda cara era la cara de hombre terrestre, y la tercera era la cara de un león, y la cuarta era la cara de un águila. Y los querubines se levantaban —era la misma criatura viviente que había visto junto al río Kebar—

*** kj cap. 3 pág. 39 párrs. 8-10 ¡El carro de Dios está en marcha! ***
alas inferiores y sus pies rectos como los de un becerro, resplandecientes como el cobre bruñido, había otros rasgos prominentes que caracterizaban a los querubines de la visión de Ezequiel. ¿Qué se dice de sus cabezas? Ezequiel escribe: “Y en cuanto a la semejanza de sus caras, las cuatro tenían una cara de hombre con una cara de león a la derecha, y las cuatro tenían una cara de toro a la izquierda; las cuatro también tenían una cara de águila. Así eran sus caras. Y sus alas se extendían hacia arriba. Cada una tenía dos que se unían, y dos cubrían sus cuerpos.”—Ezequiel 1:10, 11.
9 El que estos querubines tuvieran cara de hombre al frente armonizaba bien con el hecho de que tenían manos de hombre debajo de sus alas y también de que los querubines tuvieran, en general, “la semejanza del hombre terrestre.” Los querubines celestiales también tienen la cualidad o atributo dado por Dios del amor, tal como la tiene el hombre terrestre, pues el primer hombre, Adán, fue creado a la imagen y semejanza de Dios. (Génesis 1:26-28) Una cara de león, estando al lado derecho de la cabeza de cada querubín, enfatizaba la cualidad de rectitud, justicia. Esta justicia tiene poder como apoyo suyo, lo cual se representa bien por el hecho de que al otro lado de la cara de león había, a la izquierda, una cara de toro. Esta cara concuerda bien con el hecho de que los querubines tenían pies (o extremidades) rectos, siendo la planta de cada uno “como la planta del pie de un becerro,” resplandeciendo con el “fulgor de cobre bruñido.” En su descripción posterior de los querubines, Ezequiel llama a la cara de toro la “cara del querubín.” (Ezequiel 10:14) No hay duda de que los querubines son criaturas de gran poder, como el del toro.
10 Puesto que Dios, en Job 39:27-29, llama atención al gran alcance de la vista del águila, la cara de águila que había en la parte posterior de la cabeza del querubín señala

*** w72 15/7 pág. 422 ¿Cómo difiere Jehová de todos los otros dioses? ***
que lo que pudiera hacerlo cualquier imagen de su forma.
Una de las más sobresalientes de estas visiones fue la que contempló el profeta Ezequiel. En ese tiempo Ezequiel era uno de los desterrados judíos en Babilonia. Era el año quinto desde que el rey Nabucodonosor se había llevado cautivo al rey Joaquín de Judá, junto con príncipes y hombres poderosos y valientes, y artesanos. Era cerca del fin de la primavera de 613 a. de la E.C.—Eze. 1:1-3.
En ese tiempo la cólera de Jehová estaba contra Jerusalén, situada a unos 800 kilómetros al oeste de la ubicación de Ezequiel. Dios había mostrado misericordia al dejar permanecer la ciudad cuando Nabucodonosor destronó a Joaquín y puso en el trono al tío de Joaquín, Sedequías (Matanía), en 617 a. de la E.C. A pesar de esto, la ciudad continuó con su derrotero idólatra, rebelde, contra Dios y acudió a Egipto más bien que a Jehová por ayuda. (2 Rey. 24:11, 14-20; Eze. 17:15) Por lo tanto, Dios advirtió a los judíos en Babilonia, por medio de Ezequiel, acerca de la destrucción venidera de Jerusalén. También predijo consoladoramente la misericordia que expresaría hacia algunos de sus ciudadanos. Al mismo tiempo reveló un vistazo de su majestad imponente y sus cualidades sobresalientemente excelentes.
En vista del propósito que tenía Jehová al presentar la visión, a saber, mostrarse como dirigiendo las fuerzas destructivas hacia la ciudad de Jerusalén, ¿qué mejor ilustración podría haber usado que la de un gran carro de guerra? Ezequiel, un sacerdote, nos dio una descripción de lo que vio. Escribió:
“Empecé a ver, y, ¡mire! había un viento tempestuoso que venía del norte, una gran masa de nubes y fuego trémulo, y tenía un resplandor todo alrededor, y de en medio de ello había algo como el parecer de electro [una aleación de oro y plata que resplandecía con brillo al ser calentada], de en medio del fuego. Y de en medio de él había la semejanza de cuatro criaturas vivientes, y esto era lo que parecían: tenían la semejanza del hombre terrestre. Y cada una tenía cuatro caras, y cada una de ellas cuatro alas. Y sus pies eran pies rectos, y la planta de sus pies era como la planta del pie de un becerro; y resplandecían como con el fulgor de cobre bruñido. Y había las manos de un hombre debajo de sus alas en sus cuatro lados, y las cuatro tenían sus caras y sus alas. Sus alas se unían una a la otra. No se volvían cuando iban; iban cada una derecho adelante.”—Eze. 1:4-9.
Más tarde Ezequiel tuvo una segunda visión del carro de Dios en la que él llamó “querubines” a las cuatro criaturas vivientes. (Eze. 10:1-22; 11:22) Estas poderosas personas espíritus, ángeles de gran poder, atienden a Dios como servidores en torno de Su trono así como de Su “carro.”—Éxo. 25:18-22; 37:7-9; Rev. 4:6-9.
ATRIBUTOS QUE OTROS DIOSES NO TIENEN
Cada querubín tenía cara de hombre al frente y las manos de hombre debajo de sus alas. Los querubines tienen la cualidad dada por Dios del amor tal como el hombre la tiene, cuyo antepasado Adán fue creado a la imagen y semejanza de Dios. (Gén. 1:26-28) La cara de león (símbolo de justicia valerosa) estaba al lado derecho de la cabeza de cada querubín. (Isa. 31:4; Rev. 5:5) Del lado opuesto, en el lado izquierdo, estaba la cara de un toro (poder, fuerza [Job 39:9-11]). De este modo la justicia estaba representada bien como estando apoyada o respaldada por poder invencible. La cara de águila que había en la parte posterior de la cabeza del querubín indica sabiduría celestial, que corresponde a los cielos en los cuales se remonta el águila que tiene gran alcance de vista y es de alto vuelo (los querubines tenían cuatro alas).—Job 39:27, 29.
Puesto que tenían una cara que veía en cada dirección, los querubines podían ir en la dirección de cualquiera de las cuatro caras. Cualquiera de las cuatro cualidades o atributos que hubiera necesidad de ejercerse en cualquier circunstancia dada, el querubín inmediatamente iría en dirección de la cara que representaba esa cualidad hacia el objetivo. La velocidad de los querubines 

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