*** kj cap. 7 pág. 116
párrs. 6-8 La cristiandad sabrá... cuando
le llegue el fin ***
estaban contaminando su posesión dada por Dios. Jehová usó a Ezequiel
para dirigirle la palabra a la tierra misma para indicar lo que le sobrevendría
debido a sus ocupantes idólatras que desafiaban a Dios. Ezequiel, todavía
refiriéndose al año 613 a. de la E.C., nos habla de esto con
estas palabras:
7 “Y la palabra de Jehová continuó ocurriéndome,
diciendo: ‘Hijo del hombre, pon tu rostro hacia las montañas de Israel y profetízales.
Y tienes que decir: “Oh montañas de Israel, oigan la palabra del Señor Soberano
Jehová: Esto es lo que ha dicho el Señor Soberano Jehová a las montañas y a las
colinas, a los cauces de los arroyos y a los valles:
8 “‘“‘¡Aquí estoy! Estoy trayendo sobre ustedes una
espada, y ciertamente destruiré sus lugares altos. Y sus altares tienen que
quedar desolados y sus estantes de incienso tienen que ser quebrados, y
ciertamente haré que los de ustedes que hayan sido muertos violentamente caigan
delante de los ídolos estercolizos de ustedes. Y ciertamente pondré los
cadáveres de los hijos de Israel delante de sus ídolos estercolizos, y
ciertamente esparciré los huesos de ustedes todo alrededor de sus altares. En
todos sus lugares de morada las ciudades mismas llegarán a estar devastadas y
los lugares altos mismos llegarán a estar desolados, para que yazcan devastados
y los altares de ustedes yazcan desolados y verdaderamente sean quebrados y
verdaderamente se haga cesar a los ídolos estercolizos de ustedes y sus
estantes de incienso sean cortados y las obras de ustedes sean borradas. Y el
que ha sido muerto violentamente ciertamente caerá en medio de ustedes, y
tendrán que saber que yo soy Jehová.’”’”—Ezequiel 6:1-7.
*** w72 15/11 pág. 680 ¿Permitirá
Dios que los contaminadores destruyan la
Tierra? ***
de aquella generación fiel que entró en la tierra se habían corrompido
moralmente; habían contaminado la tierra adoptando la idolatría y derramando
injustamente sangre inocente. Aun la tierra misma se había deteriorado.
El profeta Ezequiel estaba en Babilonia. Pero fue usado para expresar el
desagrado de Dios por la corrupción de Israel y para anunciar lo que Dios iba a
hacer acerca de ello. Al hacerlo, no dirigió la palabra a la gente, sino a
las “montañas de Israel,” a centenares de kilómetros al oeste y al sur de donde
estaba Ezequiel. Jehová le mandó:
“Hijo del hombre, pon
tu rostro hacia las montañas de Israel y profetízales. Y tienes que decir: ‘Oh
montañas de Israel, oigan la palabra del Señor Soberano Jehová: Esto es lo que
ha dicho el Señor Soberano Jehová a las montañas y a las colinas, a los cauces
de los arroyos y a los valles:
“‘“¡Aquí estoy! Estoy
trayendo sobre ustedes una espada, y ciertamente destruiré sus lugares altos. Y
sus altares tienen que quedar desolados y sus estantes de incienso tienen que
ser quebrados, y ciertamente haré que los de ustedes que hayan sido muertos
violentamente caigan delante de los ídolos estercolizos de ustedes. Y
ciertamente pondré los cadáveres de los hijos de Israel delante de sus ídolos
estercolizos, y ciertamente esparciré los huesos de ustedes todo alrededor de
sus altares. En todos sus lugares de morada las ciudades mismas llegarán a
estar devastadas y los lugares altos mismos llegarán a estar desolados, para que
yazcan devastados y los altares de ustedes yazcan desolados y verdaderamente
sean quebrados y verdaderamente se haga cesar a los ídolos estercolizos de
ustedes y sus estantes de incienso sean cortados y las obras de ustedes sean
borradas. Y el que ha sido muerto violentamente ciertamente caerá en medio de
ustedes, y tendrán que saber que yo soy Jehová.”’”—Eze. 6:1-7, New World
Translation.
Los “lugares altos” eran lugares donde se llevaba a cabo adoración
idolátrica. Por medio de sus altares, estantes de incienso e ídolos
estercolizos, los israelitas infieles estaban contaminando las montañas,
colinas, valles y márgenes de los cauces de arroyos de su posesión dada por
Dios. Jehová Dios se había propuesto que esa hermosa tierra fuera santificada
como lugar de Su adoración limpia, pero después de 860 años de haber
estado ocupada fue profanada. Al apartarse de la adoración pura de Dios y de
seguir sus leyes, hubo corrupción moral. El derramamiento de sangre contaminó
la tierra.
Realmente, toda su condición contaminada giraba en torno de su actitud
mala para con Jehová. De modo que la única manera de limpiar la tierra sería
tomando acción drástica contra sus contaminadores, para que aquellas montañas,
cauces de arroyos y valles estuvieran limpios y la tierra, de hecho, ‘supiera
que Dios es Jehová.’
LA FORNICACIÓN
ESPIRITUAL ACARREA LA PEOR CONTAMINACIÓN
La fornicación corporal es inmunda y les acarrea toda clase de ayes y
enfermedades a los que la practican. Pero la fornicación espiritual es peor.
Produce toda forma de corrupción y angustia, y por fin juicio de parte del Dios
verdadero. La fornicación espiritual fue el principal pecado de Israel. ¿Cómo
fue esto? Porque fue infiel a su ‘relación matrimonial’ con Jehová Dios. Dios
había llegado a ser “Esposo” celestial para la nación en virtud del pacto de la
Ley que él había establecido por medio del profeta Moisés en
1513 a. de la E.C.—Jer. 31:31, 32.
Pero Israel no le tenía aprecio a esa relación. El pacto de la Ley
prescribía la muerte como castigo por el adulterio. ¿Era la inmoralidad
espiritual, un pecado peor, igualmente punible? Sí. El castigo que sufriría el
Israel infiel se lo describió Jehová a Ezequiel:
“Y cuando ocurra [la
acción drástica que emprendería Dios] ciertamente les dejaré tener como resto a
los que escapen de la espada entre las naciones, cuando ustedes sean esparcidos
entre los países. Y los escapados de ustedes ciertamente se acordarán de mí
entre las naciones a las cuales habrán sido llevados cautivos, porque he
sufrido quebranto ante el corazón fornicador de ellos que se ha desviado de mí
y ante
LOS IDÓLATRAS
TENDRÁN QUE SABER QUIÉN ES ÉL
9 Lugares altos de idolatría, altares de idolatría,
estantes de incienso de idolatría, ídolos estercolizos... ésas son las cosas
viles por medio de las cuales los infieles habitantes de las montañas y colinas
y valles y márgenes de los cauces de arroyos de la tierra de Judá están
contaminando la posesión que Dios les dio. El propósito de él había sido que
aquella hermosa tierra fuera santificada como lugar de su adoración limpia,
pero ahora, después de 860 años de haber estado ocupada, ¡mírela!
¡Profanada por aquellos corrompidos lugares altos, altares, estantes de
incienso, ídolos estercolizos, mientras que el templo de Jehová era pasado por
alto como el único lugar correcto de adoración con la ayuda de su sacerdocio
allí!
10 Con razón, pues, Jehová resolvió traer la “espada”
de guerra agresiva sobre aquellas montañas, colinas, cauces de arroyos y valles
de la tierra de Judá, para hacer que los cuerpos violentamente muertos de los
idólatras cayeran alrededor de sus ídolos sucios como el estiércol de animales.
Sus lugares altos, estantes de incienso y altares con los cuales llevaban a
cabo su adoración idolátrica habrían de ser demolidos por los invasores sumamente
militarizados que Jehová traería contra esta tierra para purgarla de sus
habitantes idólatras.
11 Se tendría que tomar acción que fuera tan drástica
para librar a aquellas montañas, colinas, cauces de arroyos y valles de la
tierra de Judá de aquellos que estaban en rebelión contra la adoración pura del
Dios vivo y verdadero. Habían optado por dejar fuera de su mente a Jehová, y
habían hecho que las montañas, colinas, cauces de arroyos y los valles de la
tierra dada por Dios fueran identificados con la adoración falsa y los nombres
de deidades falsas. Ahora, por su obra purgadora o purificadora, él haría que
aquellas montañas, colinas, cauces de arroyos y valles subieran de nuevo quién
es el Dios verdadero: “Tendrán que saber que yo soy Jehová.”—Ezequiel 6:7.
12 La inmoralidad corporal es inmunda. La inmoralidad
espiritual, o fornicación espiritual, es peor todavía. Fornicación
espiritual... de eso eran culpables aquellos israelitas de la antigüedad a
grado sumamente alarmante y desagradable. Por medio del pacto que Jehová había
establecido mediante el profeta Moisés en 1513 a. de la E.C.,
Jehová había introducido a la nación de Israel en una relación de matrimonio
con él. Él era como Esposo celestial para la nación. (Jeremías 31:31, 32)
Pero la nación no apreció su relación bendita con él, sino que se unió a
dioses falsos en adoración idolátrica. Al hacer esto la nación cometió
inmoralidad espiritual. ¿Era punible la fornicación física de acuerdo con la
ley de Jehová? Sí. Igualmente, la fornicación o inmoralidad espiritual era
punible, se castigaba, porque significaba infidelidad al pacto de la nación con
él. Continuando, Jehová dijo por Ezequiel cómo serían castigados los israelitas
desleales y sufrirían por su inmoralidad espiritual:
13 “Y cuando ocurra ciertamente les dejaré tener como
resto a los que escapen de la espada entre las naciones, cuando ustedes sean
esparcidos entre los países. Y los escapados de ustedes ciertamente se
acordarán de mí entre las naciones a las cuales habrán sido llevados cautivos,
porque he sufrido quebranto ante el corazón fornicador de ellos que se ha
desviado de mí y ante sus ojos que se van en fornicación tras de sus ídolos
estercolizos; y ciertamente sentirán un asco en sus rostros ante las malas
cosas que han hecho en todas sus cosas detestables. Y tendrán que saber que yo
soy Jehová; no en vano hablé acerca de hacerles esta cosa
calamitosa.”—Ezequiel 6:8-10.
LA CRISTIANDAD,
LA PEOR CONTAMINADORA
Jehová jamás ha reconocido a la cristiandad como pertenencia de él, pero
ella ha hecho esa alegación. (Compare con Mateo 7:22, 23.) Ella se ha
anunciado como representante del Dios de la Biblia y como depósito de la verdad
bíblica. Ella afirma estar, como lo estuvo Israel, en una relación de esposa de
Dios, afirmando estar en relación de pacto con él por medio del nuevo pacto,
con Cristo de Mediador.
Pero la cristiandad ha practicado fornicación espiritual haciendo
alianzas con los elementos políticos, militares y comerciales de este mundo, y
ha llevado a cabo dentro de sus fronteras cosas peores que las que hizo el
Israel de la antigüedad. Ha contaminado las montañas, colinas, valles y cauces
de arroyos por la adopción de prácticas religiosas paganas y artículos de
adoración religiosa.
Realmente, ¿quién puede distinguir entre los motivos y las acciones de
las llamadas naciones cristianas y las naciones paganas? De hecho, la
cristiandad, aunque sea más rica materialmente que la mayoría de las naciones
paganas, tiene problemas, morales y de otra clase, mayores en número y
complejidad que los que tienen los paganos.
Por lo tanto, la cristiandad está ocupando incorrectamente toda posición
como cristiana. No obstante, Dios la hace responsable de lo que ella
afirma ser y la castigará de acuerdo con la manera en que ella ha violado
detestablemente esa afirmación. Tiene que ser removida de esa posición y de ese
nombre que ella afirma tener. Cuando Jehová la prive de ese nombre
destruyéndola, todo adherente que escape de ser ejecutado en la destrucción de
ella quedará sin expectativa alguna de una vida con libertad en el futuro. Los
elementos seglares de este mundo se apoderarán de ellos y los pondrán bajo su
control, así como Israel vino a quedar bajo el cautiverio y control de los
babilonios militaristas.
DIOS ES
FIEL A TODAS LAS ESTIPULACIONES DE UN
PACTO
La cristiandad tendrá que aprender, como aprendió el Israel de la
antigüedad, que Dios cumple sus pactos. Tendrán que saber que él es Jehová.
Israel no podía tratar el pacto con Jehová como un simple pedazo de papel.
¡Un pacto con Dios no es algo que la parte infiel del pacto puede hacer
pedazos y cancelar en cualquier momento que se le antoje! Dios es fiel y
remunera y bendice al que cumple los pactos. (Heb. 11:6) Y él es igual de fiel
en cuanto a castigar al quebrantador de pactos según los castigos especificados
en el pacto. (Deu. 7:9, 10) De otro modo no se podría confiar en él.
Jehová enfatizó este
MEDIOS DRÁSTICOS
POR LOS CUALES HACERLES SABER
16 El conocimiento de que Él es Jehová les habrá de
ser impuesto a los fornicadores espirituales de la cristiandad, tal como fue
necesario hacer en el caso de los contaminadores de las montañas, colinas,
cauces de arroyos y valles de la tierra de Judá. Para dar todavía más énfasis a
este hecho, el Señor Dios pasó a decir lo siguiente a su profeta Ezequiel:
17 “Esto es lo que ha dicho el Señor Soberano Jehová:
‘Palmotea con tus manos y patea con tu pie, y di: “¡Ay!” por todas las malas
cosas detestables de la casa de Israel, porque a espada, del hambre y de la
peste caerán. En cuanto al que está lejos, de la peste morirá; y en cuanto al
que está cerca, a espada caerá; y en cuanto al que ha quedado y que ha sido
salvaguardado, del hambre morirá, y ciertamente llevaré a su final mi furia
contra ellos. Y ustedes tendrán que saber que yo soy Jehová, cuando los de
ellos que hayan sido muertos violentamente lleguen a estar en medio de los
ídolos estercolizos de ellos, todo alrededor de sus altares, sobre toda alta
colina, en todas las cimas de las montañas y bajo todo árbol frondoso y bajo
todo gran árbol ramoso, el lugar donde han ofrecido un olor conducente a
descanso a todos sus ídolos estercolizos. Y ciertamente extenderé mi mano
contra ellos y haré de la tierra un yermo desolado, aun una desolación peor que
el desierto hacia Dibla, en todos sus lugares de morada. Y tendrán que saber
que yo soy Jehová.’”—Ezequiel 6:11-14.
UNA TIERRA
LIMPIADA
Por consiguiente, en nuestro día Dios el Creador mostrará su interés en
su creación destruyendo a todos los que participan en contaminarla y
arruinarla, tanto adentro como afuera de la cristiandad. En este tiempo cuando
la ruina completa parece inevitable, está muy cerca el tiempo señalado de
Jehová para “causar la ruina de los que están arruinando la tierra.” (Rev.
11:18) Cuando hayan desaparecido los contaminadores, quedará despejado el
camino para la reconstrucción que se efectuará de la manera que el Creador
diseñe y dirija.
Bueno, ¿habrá personas que sobrevivan para disfrutar de una Tierra
limpiada y hermoseada? Sí, pues en la destrucción de Jerusalén de la antigüedad
hubo aquellos que habían cumplido fielmente el pacto con Dios. Fueron
protegidos de morir cuando cayó la ciudad. En el destierro pudieron levantar
prole, algunos de los cuales regresaron en 537 a. de la E.C.
para restaurar la adoración verdadera. Estos hallaron paz y libertad de la
contaminación en la tierra anteriormente corrompida.
Así mismo en la cristiandad, y en algunas de las otras naciones, hay
personas que se afligen por la contaminación, particularmente la contaminación
moral y espiritual, que ven en torno de ellas. ¿Qué pueden hacer? Esto: Huir
rápidamente de toda suciedad moral y espiritual, aprender acerca de las leyes
de Dios y respetar su creación. Averiguar la manera correcta de acercarse a Él
y lo que se requiere para ser fiel a él. Esto solo se puede hacer obteniendo un
entendimiento verdadero de la Palabra de Jehová, la Santa Biblia.
Entonces, aunque la salud de una persona sea afectada adversamente por
la presente contaminación del aire, agua y tierra, espiritualmente puede
permanecer limpia y puede recibir el favor y protección de Dios cuando Él
desuele a los contaminadores. ¡Y qué expectativa, esperar con deleite el
inhalar aire limpio, beber agua pura, comer alimento limpio y disfrutar de la
limpieza de vivir cuando la Tierra llegue a la condición que el Creador se
propuso originalmente para ella!—Rev. 7:15-17; 21:1-4.
UNA TIERRA
LIMPIADA
Por consiguiente, en nuestro día Dios el Creador mostrará su interés en
su creación destruyendo a todos los que participan en contaminarla y arruinarla,
tanto adentro como afuera de la cristiandad. En este tiempo cuando la ruina
completa parece inevitable, está muy cerca el tiempo señalado de Jehová para
“causar la ruina de los que están arruinando la tierra.” (Rev. 11:18) Cuando
hayan desaparecido los contaminadores, quedará despejado el camino para la
reconstrucción que se efectuará de la manera que el Creador diseñe y dirija.
Bueno, ¿habrá personas que sobrevivan para disfrutar de una Tierra
limpiada y hermoseada? Sí, pues en la destrucción de Jerusalén de la antigüedad
hubo aquellos que habían cumplido fielmente el pacto con Dios. Fueron
protegidos de morir cuando cayó la ciudad. En el destierro pudieron levantar
prole, algunos de los cuales regresaron en 537 a. de la E.C.
para restaurar la adoración verdadera. Estos hallaron paz y libertad de la
contaminación en la tierra anteriormente corrompida.
Así mismo en la cristiandad, y en algunas de las otras naciones, hay
personas que se afligen por la contaminación, particularmente la contaminación
moral y espiritual, que ven en torno de ellas. ¿Qué pueden hacer? Esto: Huir
rápidamente de toda suciedad moral y espiritual, aprender acerca de las leyes
de Dios y respetar su creación. Averiguar la manera correcta de acercarse a Él
y lo que se requiere para ser fiel a él. Esto solo se puede hacer obteniendo un
entendimiento verdadero de la Palabra de Jehová, la Santa Biblia.
Entonces, aunque la salud de una persona sea afectada adversamente por
la presente contaminación del aire, agua y tierra, espiritualmente puede
permanecer limpia y puede recibir el favor y protección de Dios cuando Él
desuele a los contaminadores. ¡Y qué expectativa, esperar con deleite el
inhalar aire limpio, beber agua pura, comer alimento limpio y disfrutar de la
limpieza de vivir cuando la Tierra llegue a la condición que el Creador se
propuso originalmente para ella!—Rev. 7:15-17; 21:1-4.
*** kj cap. 7 pág. 123
La cristiandad sabrá... cuando le llegue
el fin ***
¡SE ACERCA
EL FIN DE ELLA!
22 ¿Debería la destrucción de un sistema idolátrico
de religión falsa e hipócrita hacer que se sintieran movidos a compasión los
ojos de las personas que aman la verdad y la justicia, o aun que se sintieran
movidos a compasión los ojos del Dios de la adoración verdadera? La gran
opresión y el cegar y extraviar a la gente que han resultado de esa religión
falsa impiden que los amadores de la verdad y la justicia se compadezcan. Al
contrario, se regocijan por el despeje del camino para que predomine la
adoración pura y verdadera por toda la Tierra. El fin próximo de la cristiandad
no llena a éstos de pena o consternación. El Señor Soberano Dios mismo
no sentirá por esto más pena de la que sintió cuando hizo que fuera
destruido el tipo antiguo de ella, los habitantes de la tierra de Judá y
Jerusalén. En evidencia de esto escribe lo siguiente el profeta Ezequiel:
23 “Y la palabra de Jehová continuó ocurriéndome,
diciendo: ‘Y en cuanto a ti, oh hijo del hombre, esto es lo que el Señor
Soberano Jehová ha dicho al suelo de Israel: “Un fin, el fin, ha venido sobre los
cuatro extremos de la tierra. Ahora el fin está sobre ti, y tengo que enviar mi
cólera contra ti, y ciertamente te juzgaré según tus caminos y traeré sobre ti
todas tus cosas detestables. Y mi ojo no se sentirá apenado por ti, y
ciertamente tampoco sentiré compasión, porque sobre ti traeré tus propios
caminos, y en medio de ti tus propias cosas detestables llegarán a estar; y
ustedes tendrán que saber que yo soy Jehová.”’”—Ezequiel 7:1-4.
24 Todavía es el año 613 a. de la E.C.
cuando Jehová hace esa declaración. Por lo tanto, solo faltaban seis años para
la destrucción de la ciudad de Jerusalén y su templo contaminado, los seis años
concluyentes de un período de cuarenta años de llevarse el “error” de la casa
de Judá.
*** w72 1/12 pág. 709 ¿Se
volverá la violencia de la cristiandad
contra ella? ***
¿Se volverá
la violencia de la cristiandad contra
ella?
CUANDO Jesucristo estuvo en la Tierra, ¿de alguna manera abogó por la
violencia? No. Aunque fue traicionado por un asociado traidor y llevado bajo
custodia por una chusma, Cristo censuró a su apóstol Pedro por usar una espada
para proteger a su Maestro.
Además, este mismo apóstol más tarde comparó el trato dado a Jesús con
el que se daba a un simple esclavo. ¿Cómo reaccionó Jesús a tal trato? Pedro
escribió: “Cuando lo estaban injuriando [a Cristo], no se puso a injuriar
en cambio. Cuando estaba sufriendo, no se puso a amenazar, sino que siguió
encomendándose al que juzga con justicia.”—1 Ped. 2:23.
Pero, ¿qué ha sucedido en la cristiandad, que afirma seguir los
preceptos del Príncipe de Paz? Desde la matanza atroz de las Cruzadas hasta las
matanzas violentas en masa en las Guerras Mundiales I y II, el propio
dominio de la cristiandad y algunas tierras que no son de la cristiandad
han rebosado de sangre. Y grave responsabilidad por esta violencia descansa
sobre la cristiandad.
Aun ahora en la Argentina hay clérigos de todos los niveles en la
Iglesia Católica Romana acusados de incitar a “saqueo, robo, asalto, secuestro,
crimen, pelea sangrienta, caos.” En el Brasil, el arzobispo Helder Câmara ha
condonado la violencia diciendo: “Respeto a los que con plena conciencia, optan
por la violencia revolucionaria. . . . La Iglesia de la América
Latina no puede condenar el uso de la fuerza. El deber de la Iglesia es intervenir.”
En los Estados Unidos las iglesias han venido a ser objeto de crítica
debido a abogar por la violencia, y lo mismo es cierto en Bolivia, la República
Sudafricana, Panamá y muchos otros lugares.
¿Por qué existe la violencia en la mismísima organización que afirma
seguir a Cristo? Porque la cristiandad ha resultado ser hipócrita hasta los
tuétanos. Por lo tanto sus acciones han sido diametralmente opuestas a sus
afirmaciones. Tal como se predijo acerca de estos “últimos días,” la
cristiandad ha tenido una “forma de la piedad,” una “forma de devoción
piadosa,” pero todo el tiempo ha estado “negando el poder de ella,” o
‘resultando falsa a su poder.’—2 Tim. 3:1-5, Moderna; Traducción
del Nuevo Mundo.
El Dios de la Biblia y su Hijo Jesucristo, a quien la cristiandad
pretende representar, odian la hipocresía. (Mat. 15:7, 8; Pro. 6:16-19) Dios
dijo a su nación pactada Israel, que ella era culpable de hipocresía, idolatría
y violencia:
“Esto es lo que el
Señor Soberano Jehová ha dicho al suelo de Israel: ‘Un fin, el fin, ha venido
sobre los cuatro extremos de la tierra. Ahora el fin está sobre ti, y tengo que
enviar mi cólera contra ti, y ciertamente te juzgaré según tus caminos y traeré
sobre ti todas tus cosas detestables. Y mi ojo no se sentirá apenado por
ti, y ciertamente tampoco sentiré compasión, porque sobre ti traeré tus propios
caminos, y en medio de ti tus propias cosas detestables llegarán a estar; y
ustedes tendrán que saber que yo soy Jehová.’”—Eze. 7:2-4, New World
Translation.
LO QUE
LA CRISTIANDAD HA SEMBRADO TIENE QUE SEGAR
“Sobre ti traeré tus propios caminos,” es el principio que Jehová
declaró aquí. El Juez de toda la Tierra actúa con fidelidad a sus propias leyes
y con consideración para los que quieren ver la justicia y la paz. Él se encarga
de que la violencia que practica una persona se vuelva sobre su propia cabeza.
En armonía con ello, Él no se retendrá por pena y compasión de ponerle fin
a la cristiandad con sus prácticas detestables.
Jehová no cambiará su ley de que, como siembra una persona, una
organización o una nación, así tiene que segar. (Gál. 6:7) Por lo tanto tiene
que hacerse que caigan sobre la cristiandad las consecuencias de sus caminos de
infidelidad, para hacer que ese sistema religioso coma el fruto de sus propios hechos.
(Pro. 1:30, 31) Jehová
JEHOVÁ HA
DADO ADVERTENCIA BONDADOSAMENTE
A juzgar por la actitud que está ganando terreno ahora entre los
gobernantes políticos y la gente, cuando venga la destrucción de la cristiandad
se verá claramente que el sistema religioso detestable no está obteniendo
nada salvo lo que justamente le corresponde y que no merece piedad alguna.
Así sucedió con la Jerusalén hipócrita. A los destructores babilonios de
Jerusalén les pareció así, como se muestra por lo que el jefe de la guardia de
corps del rey Nabucodonosor le dijo al profeta Jeremías: “Jehová tu Dios mismo
habló esta calamidad contra este lugar, para que Jehová la realizara e hiciera
tal como ha hablado, porque ustedes han pecado contra Jehová y no han
obedecido su voz. Y esta cosa les ha sucedido a ustedes.”—Jer. 40:1-3.
Nunca puede la cristiandad gritarle correctamente a Jehová,
“¡Pronosticador exagerado de calamidad!” porque él le dijo a Ezequiel que
dijera, teniéndola presente a ella así como a la casa infiel de Israel, lo
siguiente:
“Esto es lo que ha
dicho el Señor Soberano Jehová: ‘Una calamidad, una calamidad singular, ¡mira!
viene. Un fin mismo tiene que venir. El fin tiene que venir; tiene que
despertarse para ti. ¡Mira! Viene. La guirnalda tiene que venir a ti, oh habitador
de la tierra, el tiempo tiene que venir, el día está cerca. Hay confusión, y
no el gritar de las montañas. Ya pronto derramaré mi furia sobre ti, y
ciertamente traeré mi cólera contra ti hasta su final, y ciertamente te juzgaré
según tus caminos y traeré sobre ti todas tus cosas detestables. Tampoco se
sentirá apenado mi ojo ni sentiré compasión. Según tus caminos haré el
traer sobre ti mismo, y tus propias cosas detestables llegarán a estar en el
mismo medio de ti; y ustedes tendrán que saber que yo, Jehová, estoy haciendo
el herir.’”—Eze. 7:5-9, NW.
Jehová se repite a fin de añadir énfasis a la advertencia, y al mismo
tiempo añade algunos detalles esclarecedores. Dice que una “guirnalda” va a
circundar la cabeza de los practicantes de la religión falsa. No será un
adorno de los idólatras festejadores, sino el rodear la cabeza de confusión,
calamidad. La religión falsa no puede unir a la gente en ayudarse a sí
misma, ni siquiera en contra del enemigo común que ha de venir contra ella.
Entonces el gritar no será el de parranderos religiosos, sino el de
confusión desenfrenada. Será el ruido predicho para esta ocasión por el profeta
Isaías:
“¡Hay un sonido de
alboroto desde la ciudad [de Jerusalén entonces, y de la cristiandad], un
sonido desde el templo! Es el sonido de Jehová que paga lo merecido a sus
enemigos.”—Isa. 66:6.
Los obstinados, los arrogantes que practican la maldad y al mismo tiempo
piensan que Dios no ve o no se interesa tienen que saber que es Dios
quien los llama a cuentas. El apóstol Pablo habló en su día de ciertos hombres
que se habían “desviado de la verdad, . . . y [estaban]
subvirtiendo la fe de algunos.” Luego dijo: “Con todo, el fundamento sólido de
Dios queda en pie, teniendo este sello: ‘Jehová conoce a los que le
pertenecen,’ y: ‘Que renuncie a la injusticia todo el que nombra el nombre de
Jehová.’”—2 Tim. 2:18, 19.
De modo que, los que hipócritamente se llaman cristianos y entonces
no viven en armonía con ello tienen que saber que no pueden practicar
injusticia y salirse con la suya. Jehová Dios tiene que hacerles saber, como
dijo: “Ustedes tendrán que saber que yo, Jehová, estoy haciendo el herir.”—Eze.
7:9; compare con 1 Timoteo 1:20.
*** kj cap. 7 pág. 131
párrs. 42-44 La cristiandad sabrá... cuando
le llegue el fin ***
mi sentimiento ardiente está contra toda su muchedumbre. La espada está
afuera, y la peste y el hambre están adentro. Quienquiera que esté en el campo,
a espada morirá, quienesquiera que estén en la ciudad, el hambre y la peste
mismas los devorarán. Y sus escapados ciertamente se escaparán y llegarán a ser
en las montañas como las palomas de los valles, todas las cuales están
gimiendo, cada uno en su propio error. En cuanto a todas las manos, siguen
cayendo; y en cuanto a todas las rodillas, siguen goteando agua. Y se han
ceñido saco, y estremecimiento los ha cubierto; y en todos los rostros hay
vergüenza y en todas sus cabezas hay calvicie.”—Ezequiel 7:14-18.
43 El que Jehová rehúse pelear por ellos contra sus
asediadores desanimará a los religiosos bajo ataque. A los que se las arreglen
para mantenerse vivos se les caerán las manos de puro desaliento, como si
estuvieran paralizadas. Por temor sus extremidades inferiores sudarán tan
intensamente que sus rodillas gotearán de sudor. No será ningún día de gloria
para los religiosos falsos, sino de vergüenza para ellos. Ante el derribo de su
acariciado sistema religioso se afeitarán completamente la cabeza, por decirlo
así, en señal de duelo.
¡ENTONCES NO SERVIRÁN DE NADA LAS RIQUEZAS
MATERIALES!
44 Sin embargo, ¡aguarde! ¿Qué hay del tremendo
caudal que ha acumulado el sistema de religión hipócrita falsa? ¿No podrán
usar los controladores religiosos de todo este caudal material estas vastas
riquezas para comprar su liberación a la seguridad o comprar alimento y bebida
para evitar la inanición? Jehová no permitirá que la plata o el oro lo
sobornen a él o a sus fuerzas de ejecución de manera que se libre a los
sistemas religiosos que han confiado en que las riquezas materiales los
salvarán en el día de ajuste de cuentas. Por Su profeta Ezequiel dice:
*** w72 1/12 pág. 712 ¿Se
volverá la violencia de la cristiandad
contra ella? ***
los principios de los caminos y tratos de Dios con Israel y llegar solo
a una conclusión para hoy: Los que persisten en la cristiandad sufrirán pérdida
en el venidero día calamitoso. En sus siguientes palabras a Ezequiel, Jehová
describe la situación de los que apoyan a la cristiandad:
“Han tocado la trompeta
y ha habido un prepararse de todos, pero no hay nadie que vaya a la
batalla, porque mi sentimiento ardiente está contra toda su muchedumbre. La
espada está afuera, y la peste y el hambre están adentro. Quienquiera que esté
en el campo, a espada morirá, y quienesquiera que estén en la ciudad, el hambre
y la peste mismas los devorarán. Y sus escapados ciertamente se escaparán y
llegarán a ser en las montañas como las palomas de los valles, todas las cuales
están gimiendo, cada una en su propio error. En cuanto a todas las manos,
siguen cayendo; y en cuanto a todas las rodillas, siguen goteando agua. Y se
han ceñido saco, y estremecimiento los ha cubierto; y en todos los rostros hay
vergüenza y en todas sus cabezas hay calvicie.”—Eze. 7:14-18.
Tal como sucedió en el sitio de Jerusalén, así cuando la cristiandad sea
sitiada por sus desoladores, habrá gran temor. Sus miembros tendrán miedo de
salir en defensa de ella. Aunque se dé la llamada de “trompeta,” no se
presentará ningún defensor. A la cristiandad con sus religiones falsas le
espera la aniquilación. El que sus miembros rehúsen apoyarla desanimará a los
religiosos bajo ataque. Sus manos se caerán por desaliento; sus rodillas
gotearán de sudor. Se afeitarán la cabeza, por decirlo así, en señal de duelo.
ABANDONE LA CRISTIANDAD ANTES QUE COMIENCE SU
‘SITIO’
Los líderes religiosos de la cristiandad tienen la Biblia, la cual
condena su proceder y les advierte. Están enterados de las advertencias,
repetidas a menudo por los testigos de Jehová. Por lo tanto a ellos aplica el
proverbio: “El hombre censurado repetidas veces pero que hace dura su cerviz de
repente será quebrado, y eso sin curación.” (Pro. 29:1) El rey David de Israel
vio los juicios de Dios en acción durante su vida, y oró: “El hombre de
violencia... que la maldad misma lo cace con repetidas lanzadas.” (Sal. 140:11)
Ciertamente la violencia de la cristiandad volverá contra ella con efecto
devastador.
¿Ha examinado usted el registro de la cristiandad? ¿Cree usted en un
Dios de justicia? Entonces cuando usted observa que la violencia surge en todas
partes de la cristiandad usted sabe que ella está por segar el torbellino como
fruto de la semilla que ha sembrado. Si usted está afiliado de manera alguna al
sistema religioso de la cristiandad, ¡abandónela ahora!
*** w72 1/12 pág. 712 El
problema de llamar “Dios” a Jesús ***
El problema
de llamar “Dios” a Jesús
● Muchos teólogos reconocen el problema de llamar
“Dios” a Jesús, pues como el teólogo H. W. Montefiore escribió en el
libro Soundings—Essays Concerning Christian Understanding:
“Jesús mismo sabía que era el Hijo de su Padre celestial: se describió como
Señor y como Hijo del Hombre. Negativamente, no se describió como Dios.” Y
The Christian Century del 19 de mayo de 1971 comentó
acerca del teólogo católico romano Karl Rahner que él “está dispuesto a definir
a Jesús como ‘Señor y Salvador’ pero se detiene ante el extremo de llamarlo
Dios.”
En un discurso presentado en 1968, el profesor de teología
G. H. Boobyer enfocó este problema, y preguntó: “¿Pueden mantener
juntas, como parecen hacerlo todavía muchos doctos del Nuevo Testamento, las
dos posiciones de que por una parte el estudio crítico de los Evangelios revela
a un Jesús que no tenía conciencia de ser Dios y que no decía ser
Dios y por otra parte la creencia de que la cristología nicena, que lo declara
‘Dios verdadero de Dios verdadero’ es una correcta credalización de la
evidencia del Nuevo Testamento? Yo sugeriría por lo menos que este problema
está haciéndose suficientemente agudo hoy día para ser en sí una razón de la
‘revaluación de la creencia de la Iglesia en Cristo hasta el mismo día
presente’ que . . . A. Grillmeier menciona como urgente.”
En otras palabras, están reconociendo que la creencia en la trinidad
está sobre un fundamento tambaleante.
*** w72 15/12 pág. 758 Cuando
el dinero no tendrá valor ***
errónea delante de Dios.—1 Tim. 6:10.
¿Ve Dios esto, y bendecirá él a dichas organizaciones y hombres debido a
sus riquezas? Considere lo que él hizo con el Israel de la antigüedad en las
mismísimas condiciones.
Fue una cosa vergonzosa y que deshonraba a Dios ésta que el profeta
israelita Miqueas tuvo que informar acerca de los que afirmaban llevar el
nombre de Dios delante del mundo. Pero el profeta Miqueas tenía que decir lo
que Dios quería que se supiera, que “sus propios cabezas juzgan meramente por
un soborno, y sus propios sacerdotes instruyen solo por precio, y sus propios
profetas practican adivinación sencillamente por dinero; sin embargo sobre
Jehová siguen apoyándose, diciendo: ‘¿No está Jehová en medio de nosotros?
No vendrá sobre nosotros ninguna calamidad.’” ¿Iba a seguir protegiéndolos
su dinero? ¿Intervendría Dios a favor de ellos? Dios contestó: “Por lo tanto, a
causa de ustedes Sion será arada como un simple campo, y Jerusalén misma
llegará a ser simples montones de ruinas, y la montaña de la casa [de Jehová] será
como los lugares altos de un bosque.”—Miq. 3:11, 12.
EL DINERO
HA DE SER TIRADO EN LAS CALLES
Seis años antes que esta calamidad realmente tuviera lugar en la
destrucción de Jerusalén por los babilonios, el profeta Ezequiel, en Babilonia,
les advirtió. En un sentido más amplio, que envuelve a más gente, de seguro
sucederá semejante calamidad en nuestro tiempo, particularmente en la
cristiandad, porque la actitud de ella para con el dinero es idéntica a la de
Israel de aquel día. Dios no puede ser fiel a sus principios si
no obra de la misma manera para con los religiosos hipócritas que acarrean
reproche sobre Su nombre. La profecía de Ezequiel aplica, por lo tanto, con
mayor fuerza a la cristiandad. (Rom. 15:4; 1 Cor. 10:11) Dé cuidadosa atención
a lo que afronta la cristiandad en el futuro muy cercano:
*** kj cap. 7 pág. 132
párrs. 45-46 La cristiandad sabrá... cuando
le llegue el fin ***
45 “En las calles arrojarán su plata misma, y su
propio oro llegará a ser una cosa aborrecible. Ni la plata ni el oro
de ellos podrá librarlos en el día del furor de Jehová. A sus almas
no satisfarán, y sus intestinos no llenarán, porque ha llegado a ser
un tropiezo que causa su error. Y la decoración del adorno de uno... uno ha
puesto esto como razón para orgullo; y sus imágenes detestables, sus cosas
repugnantes, las han hecho de él. Es por eso que ciertamente lo haré para ellos
cosa aborrecible. Y ciertamente lo daré en mano de los extraños para saqueo y a
los inicuos de la tierra para despojo, y ciertamente lo profanarán. Y tendré
que apartar de ellos mi rostro, y verdaderamente profanarán mi lugar oculto, y
en ella verdaderamente entrarán salteadores y la profanarán.”—Ezequiel 7:19-22.
46 ¡Imagínese el dinero de plata siendo arrojado en
las calles de la ciudad de Jerusalén! ¡Imagínese el dinero de oro llegando a
ser como cosa aborrecible! Y sin embargo en otro tiempo estas riquezas
materiales eran las cosas que disfrutaban de suma estimación y eran
hambrientamente buscadas. Pero el poner el dinero antes que los intereses
espirituales y el desear con vehemencia el dinero llegaron a ser un tropiezo
sobre el cual tropezaron los religiosos hipócritas y cayeron, cometiendo
“error” solo para obtener ganancia injusta. ¡Qué vergonzoso fue para el profeta
Miqueas tener que informar: “Sus propios cabezas juzgan meramente por un
soborno, y sus propios sacerdotes instruyen solo por precio, y sus propios
profetas practican adivinación sencillamente por dinero; sin embargo sobre
Jehová siguen apoyándose, diciendo: ‘¿No está Jehová en medio de nosotros?
No vendrá sobre nosotros ninguna calamidad.’ Por lo tanto, a causa de
ustedes Sion será arada como un simple campo, y Jerusalén misma llegará a ser
simples montones de ruinas, y la montaña de la casa
*** w73 1/1 pág. 18 ¿Está
justificado Dios al castigar a los transgresores?
***
conocerlo, lo amarían por sus excelentes cualidades y a causa de la
bondad que ha mostrado a la humanidad. Habrían llegado a ser verdaderos amigos
de Dios, íntimos suyos, porque en tal caso el los ‘conocería’ o reconocería.
(Mat. 11:27; compare con Mateo 7:20.) Los reconocería como un hombre
reconocería a un huésped bienvenido en su casa. (Sal. 24:3, 4; 27:4) Estos
individuos que realmente conocen a Dios no emprenderían una
práctica de maldad.—1 Juan 3:6; 4:8.
LOS PRINCIPALES
TRANSGRESORES CONTRA DIOS
El apóstol Pablo escribe que Dios, por medio de Jesucristo, traerá “el
castigo judicial de destrucción eterna” sobre “los que no conocen a Dios y
sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús.”
(2 Tes. 1:8, 9) Luego Pablo describe a una clase o grupo de hombres
llamado, en sentido compuesto, “el hombre de desafuero.”—2 Tes. 2:3.
El apóstol muestra que este “hombre de desafuero” compuesto sería uno
que haría grandes declaraciones religiosas. Se levantaría sobre otros y
dictaría de modo religioso a los hombres. Pero realmente estaría enseñando
mentiras. El fin de esta clase de hombres sería la destrucción, al tiempo de la
manifestación de la presencia de Cristo.—2 Tes. 2:4-12.
DIOS CASTIGÓ
A SU PUEBLO PROFESO ISRAEL
El grupo descrito se encuentra hoy día entre el clero de la cristiandad.
El Dios Soberano tiene un propósito válido al ejecutar sus decisiones
judiciales contra el sistema religioso de la cristiandad guiado por este
“hombre de desafuero.” Esto se puede deducir de lo que le dijo a su profeta
Ezequiel acerca de los habitantes de Jerusalén y Judá de la antigüedad, porque
la cristiandad es una correspondencia adecuada de Jerusalén, la cual obró de
manera sumamente rebelde, corrompida. Jehová advirtió:
“Haz la cadena, porque
la tierra misma ha llegado a estar llena de juicio manchado de sangre y la
ciudad misma ha llegado a estar llena de violencia.”—Eze. 7:23.
Cuando Jerusalén fue destruida en 607 a. de la E.C. los
sobrevivientes literalmente fueron encadenados. Jehová quería que Ezequiel
advirtiera a los israelitas del juicio venidero, de modo que cuando llegara el
tiempo, solo seis años más tarde, supieran que el castigo que estaban
recibiendo realmente venía de Jehová. Sabrían que hay un Dios que interviene en
los asuntos de los hombres y que su nombre es Jehová.
Después de la destrucción, el profeta Jeremías habló en nombre de los
sobrevivientes del sitio, diciendo: “Me ha obstruido el paso como con un muro
de piedra, para que no salga. Ha hecho pesados mis grillos de cobre.”
(Lam. 3:7) El rey Sedequías, al huir de la ciudad, fue capturado y atado: “Y
[el rey de Babilonia] cegó los ojos de Sedequías, después de lo cual lo ató el
rey de Babilonia con grillos de cobre y lo llevó a Babilonia y lo puso en la
casa de custodia hasta el día de su muerte.” Aun Jeremías fue esposado junto
con la multitud de cautivos. Pero Nabuzaradán el jefe de la guardia de corps de
Nabucodonosor lo puso en libertad.—Jer. 52:11; 40:1-6.
CASTIGO DE JERUSALÉN JUSTIFICADO
Jehová estuvo justificado al hacer que se forjara esta “cadena” de
cautivos y desterrados. ¿Por qué? Bueno, los juicios que los tribunales del
país habían dictado y ejecutado causaron el derramamiento de sangre inocente; o
debido a la iniquidad de la gente aquellos tribunales tenían que tratar muchos
crímenes capitales que envolvían sangre. La situación era tal como Oseas le
había dicho a Israel años antes: “Hay la pronunciación de maldiciones y
práctica de engaño y asesinato y robo y perpetración de adulterio que han
estallado, y actos de derramamiento de sangre han tocado a otros actos de
derramamiento de sangre.”—Ose. 4:2.
Jerusalén de veras estaba “llena de violencia,” a pesar de ser el centro
de la adoración religiosa en el templo de Jehová. Esto hizo aun más imperativo
el que Jehová trajera castigo. ¿A quiénes usaría para que les aseguraran la
cadena simbólica? Jehová contesta:
“Ciertamente
introduciré a los peores de las naciones, y ciertamente tomarán posesión de sus
casas, y ciertamente haré que cese el
*** kj cap. 7 pág. 136
párrs. 54-57 La cristiandad sabrá... cuando
le llegue el fin ***
luz del pasado? La profanación, el uso incorrecto y la destrucción de
las cosas que la cristiandad considera sagradas ahora, aun sus cosas
sacratísimas, ya sean el mismísimo corazón y centro de la cristiandad, como la
Ciudad del Vaticano, o las residencias palaciegas de los patriarcas de los
diversos sistemas eclesiásticos hermanos: ortodoxo griego, constantinopolitano,
armenio, cóptico o el palacio del arzobispo anglicano. ¡Nada será sagrado para
los saqueadores!
EL PROPÓSITO
DIVINO DE TODO ESTO
55 En todo esto el Señor Soberano Dios que así
ejecuta sus decisiones judiciales contra la religión falsa tiene un propósito
válido. Él pasa a la declaración sin ambages de este propósito con lo que le
dice enseguida a su profeta Ezequiel:
56 “Haz la cadena, porque la tierra misma ha llegado
a estar llena de juicio manchado de sangre y la ciudad misma ha llegado a estar
llena de violencia. Y ciertamente introduciré a los peores de las naciones, y
ciertamente tomarán posesión de sus casas, y ciertamente haré que cese el
orgullo de los fuertes, y sus santuarios tienen que ser profanados. Vendrá
ansiedad, y ciertamente buscarán la paz pero no la habrá. Vendrá adversidad
sobre adversidad, y ocurrirá informe sobre informe, y la gente realmente
buscará una visión de un profeta, y la rey misma perecerá del sacerdote y el
consejo de los hombres de edad madura. El rey mismo se pondrá de duelo; hasta
un principal se vestirá de desolación, y las manos mismas de la gente de la
tierra se perturbarán. Según su camino actuaré para con ellos, y con sus
juicios los juzgaré; y tendrán que saber que yo soy Jehová.”—Ezequiel 7:23-27.
57 Estando en las cadenas del cautiverio los
sobrevivientes de la destrucción de Jerusalén en 607 a. de
la E.C. bien podrían meditar sobre lo que les había sucedido a su tierra y
nación. Se podrían dar cuenta dolorosamente de que de veras hay un Dios que
interviene en los asuntos
*** w73 1/1 pág. 19 ¿Está
justificado Dios al castigar a los transgresores?
***
orgullo de los fuertes,
y sus santuarios tienen que ser profanados.”—Eze. 7:24.
Los “peores de las naciones” eran los babilonios. La simple mención de
su nombre inculcaba temor en las naciones. En ese tiempo Babilonia ocupaba la
posición de la Tercera Potencia Mundial de la historia bíblica. Era invencible,
pues ni siquiera el gran poder de Egipto había podido refrenarla. Hablando
al “caudillo” de la antigua Tiro, Ezequiel llamó a los babilonios “los tiranos
de las naciones.” (Eze. 28:1, 2, 7) Babilonia constituía una amenaza muy grande
para Jerusalén, más de lo que había sido cualquier otra nación.
Jerusalén era una ciudad difícil de capturar, pero los babilonios bajo
Nabucodonosor irrumpieron a través de su muro después de un sitio de unos
dieciocho meses. (2 Rey. 25:1-4) Después de eso tomaron “posesión de sus
casas,” quemando con fuego todas las casas de los hombres grandes. Profanaron
“sus santuarios,” derribando y quemando el templo de Jehová.—2 Rey. 25:9,
13-17; 2 Cró. 36:17-19.
“El orgullo de los fuertes” fue hecho cesar cuando el rey Sedequías, el
ungido de la línea de David, fue capturado, cegado y llevado a Babilonia, y los
principales del sacerdocio fueron muertos atrozmente, incluso el sacerdote principal
Seraya y el segundo sacerdote Sofonías. También Nabucodonosor ejecutó a los
oficiales principales de la ciudad.—2 Rey. 25:18-21.
*** kj cap. 8 pág. 142
párrs. 1-5 Cosas religiosas detestables por
las cuales suspirar ***
destierro de Ezequiel en Babilonia. Él fecha el tiempo con estas
palabras:
2 “Y aconteció en el año sexto, en el sexto mes, en
el día cinco del mes, que yo estaba sentado en mi casa y los hombres de más
edad de Judá estaban sentados delante de mí, cuando la mano del Señor Soberano
Jehová cayó sobre mí allí.”—Ezequiel 8:1.
3 Evidentemente Jehová quería llamar la atención de
aquellos compañeros de destierro de Ezequiel que estaban sentados delante de él
en su casa en Tel-abib, en Babilonia, a algo especial. Estos hombres de mayor
edad probablemente habían venido a “inquirir de Jehová,” por medio de Ezequiel,
tal como sucedió más o menos un año después. (Ezequiel 20:1-3) Cuando la “mano”
de poder aplicado de Jehová cayó sobre Ezequiel, para hacer que tuviera una
visión emocionante, tuvieron que esperar hasta que el poder divino fuera
levantado de él al terminar la visión para saber lo que Ezequiel había visto.
Esto es lo que pudo decirles:
4 “Y empecé a ver, y, ¡mire! una semejanza similar a
la apariencia de fuego; desde la apariencia de sus caderas aun hacia abajo
había fuego, y desde sus caderas aun hacia arriba había algo como la apariencia
de un brillar, como el fulgor de electro. Entonces él alargó la representación
de una mano y me tomó por un mechón de mi cabeza, y un espíritu me llevó entre
la tierra y los cielos y me trajo a Jerusalén en las visiones de Dios, a la
entrada de la puerta interna que mira hacia el norte, donde está la morada del
símbolo de celos que incita a celos. Y, ¡mire! la gloria del Dios de Israel
estaba allí, como el aparecimiento que yo había visto en la llanura del
valle.”—Ezequiel 8:2-4.
5 Ezequiel no describió muy detalladamente la
apariencia que tomó Jehová en esta visión. Tenía una apariencia ígnea,
*** w72 15/6 pág. 362 párrs.
3-7 ¿Lo ha visitado a usted recientemente
el secretario del Rey? ***
atrás 2.582 años al año 612 antes de nuestra era común. Una
nueva potencia mundial poderosa (Babilonia) había tomado recientemente el
puesto dominante en el campo de la política mundial. Un reino que había regido
por 465 años dentro de una sola familia real desde 1077 a. de
la E.C. estaba por ser destruido. Le quedaban solo cinco años todavía
según la manera en que se desenvolvió la historia. De manera que, en realidad,
su ciudad capital —Jerusalén— fue destruida en 607 a. de
la E.C., y junto con ella el templo del Dios del reino. Este
acontecimiento habría de afectar a todo el mundo de la humanidad, porque
entonces habría de comenzar un período de 2.520 años durante el cual la
Potencia Mundial Babilónica, la Potencia Mundial Medopersa, la Potencia Mundial
Griega, la Potencia Mundial Romana y la Potencia Mundial Angloamericana habrían
de dominar a toda la humanidad sucesivamente.
4 La dominación de la Tierra por esas potencias
mundiales no habría de ser interrumpida por la Potencia Suprema del
Universo por medio de algún reino establecido por Él. Históricamente, ese largo
período de dominación mundial política ininterrumpida terminó en el
año 1914 E.C., cuando estalló una guerra internacional que finalmente
abarcó a veintiocho naciones, incluso la potencia binaria mundial de Inglaterra
y los Estados Unidos, a saber, la primera guerra mundial de la historia humana.
Por eso ahora podemos comprender que aquel año de mucho tiempo atrás al cual se
dirige nuestra atención aquí —612 a. de la E.C.— fue un año
crítico para aquel tiempo, y prefiguró un tiempo crítico para la actualidad.
5 Ya, en 612 a. de la E.C., había
diez mil individuos de Jerusalén y el Reino de Judá que habían sido deportados
de allí al destierro en Babilonia. (2 Rey. 24:14) Entre éstos estuvieron
hombres que llegaron a ser profetas de Jehová Dios, a saber, Daniel y Ezequiel
un hijo de Buzi el sacerdote. (Dan. 1:1-6; Eze. 1:1-3) El año 612
a. de la E.C. era el sexto año del destierro de estos dos deportados.
En aquel año el profeta Ezequiel tuvo una visión. Corporalmente, permaneció en
un lugar llamado Tel-abib cerca del río Kebar en Babilonia, pero en espíritu o
por inspiración fue transportado de regreso a Jerusalén. (Eze. 3:15; 8:1-4) En
esta visión se le llevó en recorrido por el templo que había sido construido
por el rey Salomón el hijo de David, para la adoración de Jehová como el Dios
del Reino de Israel. Jehová prohíbe el uso de toda imagen o cuadro en la
adoración de él como el Dios invisible; y sin embargo aquí en el templo
dedicado a la adoración de este Dios del cielo y la Tierra el profeta Ezequiel
vio imágenes y cuadros murales que estaban siendo usados en la adoración de
dioses falsos. Por ejemplo, una de las vistas que Ezequiel vio fue ésta:
6 “¡Mire! había toda representación de cosas que se
arrastran y bestias asquerosas, y todos los ídolos estercolizos de la casa de
Israel, estando la entalladura sobre la pared todo alrededor. Y setenta hombres
de los de edad madura de la casa de Israel, con Jaazanía el hijo de Safán de
pie entre ellos, estaban de pie ante ellos, cada uno con su incensario en su
mano, y ascendía el perfume de la nube del incienso. Y procedió a decirme:
‘¿Has visto, oh hijo del hombre, lo que los de edad madura de la casa de Israel
están haciendo en la oscuridad, cada uno en los cuartos interiores de su
exhibición? Porque están diciendo: “Jehová no nos está viendo. Jehová ha
dejado la tierra.”’”—Eze. 8:10-12.
7 Con el tiempo se sabría, y dentro de muy poco, si
aquellos setenta ancianos dentro del templo de Jehová estaban en lo correcto al
decir aquellas cosas y al esperar que no recibirían castigo por degradar y
contaminar la casa de adoración
*** si pág. 134 Libro bíblico
número 26: Ezequiel ***
CONTENIDO DE EZEQUIEL
7 El libro se divide naturalmente en tres secciones.
La primera, los capítulos 1 a 24, contiene advertencias de que la
destrucción de Jerusalén es segura. La segunda sección, los capítulos 25
a 32, contiene profecías de condenación para varias naciones paganas. La
última sección, los capítulos 33 a 48, consiste en profecías sobre la
restauración y culmina en la visión de un templo nuevo y una nueva ciudad
santa. En su mayor parte, las profecías están ordenadas tanto cronológica como
temáticamente.
8 Jehová comisiona a Ezequiel
como atalaya (1:1–3:27). En su visión inicial, en 613 a.E.C.,
Ezequiel ve un viento tempestuoso que viene del norte, junto con una masa de
nubes y un fuego trémulo. De este salen cuatro criaturas vivientes aladas, con
caras de hombre, león, toro y águila. Tienen la apariencia de brasas ardientes,
y cada una está acompañada por lo que se pudiera describir como una rueda en
medio de otra rueda, de altura impresionante, con llantas llenas de ojos. Se
mueven en unidad constante en cualquier dirección. Sobre las cabezas de las
criaturas vivientes hay la semejanza de una expansión, y sobre la expansión hay
un trono sobre el cual se halla “la apariencia de la semejanza de la gloria de
Jehová” (1:28).
9 Jehová le dice a Ezequiel, quien se postra: “Hijo
del hombre, plántate sobre tus pies”. Entonces lo comisiona como profeta a
Israel y a las naciones rebeldes de alrededor. No importa que estas personas
escuchen o no. Por lo menos sabrán que un profeta del Señor Jehová ha estado
entre ellas. Jehová hace que Ezequiel se coma el rollo de un libro, que llega a
ser como miel por lo dulce en su boca. Le dice: “Hijo del hombre, atalaya es lo
que te he hecho a la casa de Israel” (2:1; 3:17). Ezequiel tiene que dar
fielmente la advertencia, o morir.
10 Representación del sitio de
Jerusalén (4:1–7:27). Jehová le dice a Ezequiel que grabe un dibujo de
Jerusalén sobre un ladrillo. Como señal para Israel, él tiene que simular un
sitio contra el ladrillo. Para comunicar a otros el punto, Ezequiel ha de
echarse delante del ladrillo por 390 días sobre su lado izquierdo y por
40 días sobre el lado derecho, mientras subsiste con alimentación muy
escasa. La súplica de Ezequiel a Jehová de que le cambie el combustible que ha
de usar para cocer el alimento indica que Ezequiel realmente representa la
escena (4:9-15).
11 Jehová hace que Ezequiel represente el fin
calamitoso del sitio por medio de afeitarse el cabello y la barba. Tras de
dividir su cabello en tres partes, debe quemar una, desmenuzar otra con una
espada, y esparcir al viento la tercera. Así, al final del sitio algunos de los
habitantes de Jerusalén morirán por el hambre, la peste y la espada, y los
demás serán esparcidos entre las naciones. Jehová devastará a Jerusalén. ¿Por
qué? Por lo ofensivo de su depravada y detestable idolatría. La riqueza no
comprará alivio. En el día de la furia de Jehová el pueblo de Jerusalén
arrojará su plata en las calles, “y tendrán que saber que yo soy Jehová”
(7:27).
12 La visión de Ezequiel sobre
la Jerusalén apóstata (8:1–11:25). Ahora es el año 612
a.E.C. Ezequiel es transportado en una visión a la lejana Jerusalén, donde ve
las cosas detestables que están sucediendo en el templo de Jehová. En el patio
hay un símbolo repugnante que incita a celos a Jehová. Penetrando por un hueco
que abre en la pared, Ezequiel halla a 70 de los hombres de edad madura
adorando delante de bestias asquerosas e ídolos estercolizos entallados en la
pared. Estos hombres se excusan diciendo: “Jehová no nos está viendo. Jehová ha
dejado la tierra” (8:12). Junto a la puerta del norte hay mujeres que lloran
por el dios pagano Tamuz. ¡Pero eso no es todo! En la misma entrada del templo
hay 25 hombres de espaldas al templo y adorando al Sol. ¡Profanan a la
cara a Jehová, y él de seguro actuará en su furia!
13 ¡Mire ahora! Seis hombres aparecen con armas
desmenuzadoras en las manos. Entre ellos hay un séptimo hombre, vestido de
lino, con un tintero de secretario. Jehová le dice a este hombre vestido de
lino que pase por en medio de la ciudad y ponga una marca en la frente de los
hombres que suspiran y gimen por las cosas detestables que se hacen en la
ciudad. El paso siguiente es que Jehová les dice a los seis hombres que
entren y maten a toda persona —“a viejo, joven y virgen y niñito y
mujeres”— sobre la cual no esté la marca. Hacen esto, comenzando con los
viejos que están delante de la casa. El hombre vestido de lino informa: “He
hecho tal como me has mandado” (9:6, 11).
14 Ezequiel de nuevo ve la gloria de Jehová, elevada
sobre los querubines. Un querubín extiende brasas de fuego que ha tomado de
entre el rodaje, y el hombre vestido de lino las toma y las esparce sobre la
ciudad. En cuanto a los esparcidos de Israel, Jehová promete volver a
recogerlos y darles un espíritu nuevo. Pero ¿qué hay de estos adoradores falsos,
inicuos, en Jerusalén? “Sobre su cabeza ciertamente traeré su propio camino”,
dice Jehová (11:21). Se ve ascender la gloria de Jehová de sobre
*** w73 15/1 pág. 53 Dios
no está “muerto” ***
Dios no está
“muerto”
¿QUÉ piensa usted cuando oye decir a algún clérigo que “Dios está
muerto”? Algunos de los teólogos preponderantes de la cristiandad que hacen
esta observación explican que no quieren decir por esto que Dios nunca
existió. Más bien, quieren decir que Dios ‘no está envuelto en la historia
actual.’ Estos teólogos sostienen que él no se interesa en los asuntos del
hombre y que está contento con dejar que el hombre vaya por su propio camino
sin intervención o ayuda de Él.
Por lo tanto, a los que creen en esta filosofía les parece que,
prescindiendo de lo que hagan, Dios no les pedirá cuentas. Creen que Dios
no ve lo que hacen, o que si él efectivamente ve, no está lo
suficientemente interesado como para emprender alguna acción.
Parece increíble que líderes religiosos en las naciones que oficialmente
se llaman “cristianas” adopten esta actitud. Tienen la Biblia, y tienen acceso
a los registros históricos. Pueden observar la creación natural. Ciertamente
debían poder discernir que un Dios que ejerció tanto cuidado en la creación y
que proveyó un libro de verdad y principios elevados, como lo es la Biblia, es
un Dios que está definitivamente interesado en su creación. Además, la Biblia
refiere centenares de casos de los tratos de Dios con los hombres y muchas
promesas y profecías que reflejan sumo cuidado e interés en la gente que vive
hoy día.
Para que los que creen en Dios no caigan en la tonta actitud de
estos líderes religiosos, Jehová hace por medio de su profeta Ezequiel un
relato de personas en el pasado que pensaban como estos clérigos. Él muestra
los malos resultados de ese modo de pensar... las cosas degradadas en las que
resultó.
SEGUNDA VISIÓN EN QUE EZEQUIEL VE A JEHOVÁ
Ezequiel estaba en Babilonia. Era el año 612 a. de
la E.C., más de un año desde su primera visión, en la cual contempló el
carro celestial de Jehová en camino hacia Jerusalén. Ezequiel estaba en su casa
en Tel-abib, con los hombres de mayor edad de Judá sentados delante de él,
deseosos de saber qué mensaje tenía para ellos. Mientras estos hombres
aguardaban, Ezequiel tuvo la siguiente visión:
“Y empecé a ver, y,
¡mire! una semejanza similar a la apariencia de fuego; desde la apariencia de
sus caderas aun hacia abajo había fuego, y desde sus caderas aun hacia arriba
había algo como la apariencia de un brillar, como el fulgor de electro.
Entonces él alargó la representación de una mano y me tomó por un mechón de mi
cabeza, y un espíritu me llevó entre la tierra y los cielos y me trajo a
Jerusalén en las visiones de Dios, a la entrada de la puerta interna que mira
hacia el norte, donde está la morada del símbolo de celos que incita a celos.
Y, ¡mire! la gloria del Dios de Israel estaba allí, como el aparecimiento que
yo había visto en la llanura del valle.”—Eze. 8:2-4.
A Ezequiel se le hizo difícil describir la apariencia que asumió Jehová
en la visión, porque no era la apariencia de una figura humana, sino que
era imponente y gloriosa. Ezequiel fue levantado por el cabello de la cabeza y
llevado por el espíritu de inspiración a ver, de esta manera visionaria, lo que
estaba sucediendo a centenares de kilómetros al oeste, en Jerusalén.
Ezequiel fue colocado en el portón del patio interior del templo, en un
portón del norte. (El templo mismo daba hacia el este.) Era un portón que
llevaba al altar de sacrificio. En este lugar vio algo sumamente alarmante y
desagradable: un “símbolo
*** kj cap. 8 pág. 142
párrs. 1-5 Cosas religiosas detestables por
las cuales suspirar ***
destierro de Ezequiel en Babilonia. Él fecha el tiempo con estas
palabras:
2 “Y aconteció en el año sexto, en el sexto mes, en
el día cinco del mes, que yo estaba sentado en mi casa y los hombres de más
edad de Judá estaban sentados delante de mí, cuando la mano del Señor Soberano
Jehová cayó sobre mí allí.”—Ezequiel 8:1.
3 Evidentemente Jehová quería llamar la atención de
aquellos compañeros de destierro de Ezequiel que estaban sentados delante de él
en su casa en Tel-abib, en Babilonia, a algo especial. Estos hombres de mayor
edad probablemente habían venido a “inquirir de Jehová,” por medio de Ezequiel,
tal como sucedió más o menos un año después. (Ezequiel 20:1-3) Cuando la “mano”
de poder aplicado de Jehová cayó sobre Ezequiel, para hacer que tuviera una
visión emocionante, tuvieron que esperar hasta que el poder divino fuera
levantado de él al terminar la visión para saber lo que Ezequiel había visto.
Esto es lo que pudo decirles:
4 “Y empecé a ver, y, ¡mire! una semejanza similar a
la apariencia de fuego; desde la apariencia de sus caderas aun hacia abajo
había fuego, y desde sus caderas aun hacia arriba había algo como la apariencia
de un brillar, como el fulgor de electro. Entonces él alargó la representación
de una mano y me tomó por un mechón de mi cabeza, y un espíritu me llevó entre
la tierra y los cielos y me trajo a Jerusalén en las visiones de Dios, a la
entrada de la puerta interna que mira hacia el norte, donde está la morada del
símbolo de celos que incita a celos. Y, ¡mire! la gloria del Dios de Israel
estaba allí, como el aparecimiento que yo había visto en la llanura del
valle.”—Ezequiel 8:2-4.
5 Ezequiel no describió muy detalladamente la
apariencia que tomó Jehová en esta visión. Tenía una apariencia ígnea,
*** w73 1/4 pág. 220 ¿Se
acerca realmente un fin ardiente? ***
más fuerte posible su interés en la humanidad.—1 Cor. 15:45; Isa.
9:6.
Además, el salmista inspirado canta de Dios: “Él ha fundado la tierra
sobre sus lugares establecidos; no se le hará tambalear hasta tiempo
indefinido, ni para siempre.” Luego, después de describir la maravilla de
las obras creativas de Dios, en particular sus provisiones para el reino
animal, este escritor añade proféticamente: “La gloria de Jehová resultará ser
hasta tiempo indefinido. Jehová se regocijará en sus obras.” (Sal.
104:5, 31) ¿De qué manera se regocijaría el Creador en estas obras si las
quemara?
UN FIN
ARDIENTE PROFETIZADO, PREFIGURADO
Entonces, ¿qué quiere decir la Biblia cuando dice acerca de Dios que él
usa un fuego destructor sobre la Tierra? Dirijámonos a un ejemplo en la Biblia
que nos muestra muy definitivamente lo que significa y también lo que habrá de suceder
muy pronto, dándonos oportunidad de evitar la destrucción ardiente.
Es extraño que en el caso que es objeto de nuestra consideración el
fuego descendió sobre un pueblo que afirmaba ser la nación de Dios. Esto revela
que el simplemente alegar servir a Dios, o hasta el simplemente asociarse con
los que verdaderamente le sirven no garantiza la seguridad.
Esta ocasión fue una visión dada al profeta Ezequiel que estaba en
Babilonia en el año 612 a. de la E.C., junto con su
cumplimiento cinco años después. Un carro de altura tremenda se le apareció a
Ezequiel, un carro de guerra, en cuya parte superior estaba una figura que
representaba a Jehová Dios como el conductor del carro celestial. Ezequiel
había descrito el carro contemplado en visión en la primera parte de su relato
(capítulo 1), pues allí habló de la altura de sus ruedas y de las
criaturas vivientes que lo acompañaban. Más tarde, el carro, visualizado por
Ezequiel como estando en Jerusalén, estaba fuera de la entrada del norte que
llevaba al patio interior del templo. La gloria de Jehová había pasado de sobre
el carro y se había colocado sobre el umbral del Santísimo del templo.—Eze.
8:3, 4; 9:3.
Debido a la rebeldía de Jerusalén contra él y las prácticas totalmente
detestables, inmundas a las que ella se había entregado, Jehová le había
mostrado más temprano a Ezequiel pictóricamente que él iba a destruir a los
inicuos que había en ella. Pero primero mandó que una figura contemplada en la
visión, un “hombre vestido de lino,” pasara por la ciudad y marcara a las
personas de corazón justo en la ciudad para ser preservadas. Junto a este
hombre, Ezequiel también vio a otros seis hombres con ‘armas para destrozo’ en
sus manos.—Eze. 9:2-7.
UN “FUEGO”
DESDE EL CIELO
Ezequiel procede a decirnos lo que sucedió después:
“Y continué viendo, y,
¡mire! sobre la expansión que estaba sobre la cabeza de los querubines había
algo como piedra de zafiro, como la apariencia de la semejanza de un trono,
apareciendo sobre ellos. Y él procedió a decirle al hombre que estaba vestido
con el lino, aun a decirle: ‘Entra entre el conjunto de ruedas, debajo de los
querubines, y llena los huecos de tus dos manos con brasas de fuego de entre
los querubines y arrójalas sobre la ciudad.’ De manera que él entró delante de
mis ojos.”—Eze. 10:1, 2.
El material para incendiar la ciudad de Jerusalén habría de venir de
entre las ruedas del carro. Puesto que la gloria de Jehová llenaba el templo,
era evidente que él estaba presente para ver que se llevara a cabo su decisión
judicial.—Eze. 10:3-5.
Entonces Ezequiel pasa a describir las acciones del hombre vestido de
lino:
“Y aconteció, cuando
mandó al hombre vestido con el lino, diciendo: ‘Toma fuego de entre el conjunto
de las ruedas, de entre los querubines,’ que él procedió a entrar y plantarse
al lado de la rueda. Entonces el querubín alargó su mano de entre los
querubines al fuego que estaba entre los querubines y lo llevó y lo puso en los
huecos de las manos del que estaba vestido con el lino, quien ahora lo tomó y
salió. Y se vio
*** kj cap. 9 pág. 164
párrs. 8-9 Marcando las frentes para perdonar
la vida ***
8 ¡Ah!, al hombre vestido de lino se le envía a una
misión pacífica, salvavidas. Al llegar a este punto la Presencia Divina se
movió de sobre la plataforma sobrecogedora semejante a hielo que estaba por
encima de las cuatro ruedas y de las cabezas de los cuatro querubines en la
entrada septentrional del templo. ¿Hacia dónde? “Hacia el umbral de la casa.”
(Ezequiel 8:3, 4; 9:3) Este no era el pórtico del templo, enfrente del
cual estaban inclinándose los veinticinco adoradores del Sol. Apropiadamente
sería el umbral del compartimiento recóndito del templo, el umbral del Santo de
Santos en el cual estaba ubicada el Arca del Pacto. Sobre la cubierta de oro de
aquella Arca revestida de oro estaban los dos querubines de oro, de frente el
uno al otro con las alas levantadas. Entre los querubines, o encima de ellos,
aparecía la milagrosa luz “Shekinah” como símbolo de la presencia de Dios en el
Santísimo. (Números 7:89) De esta posición sobre el umbral interno del templo
Jehová expidió sus órdenes al “hombre que estaba vestido con el lino.” Él
habría de pasar por Jerusalén adelante de los “seis hombres.” Habría de usar su
pluma y tinta para efectuar una obra de marcar.
LAS FRENTES
DE QUIÉNES SE MARCAN, Y CÓMO
9 Toda la gente en Jerusalén tenía la vida en
peligro, porque Jehová estaba por ‘actuar con su furia’ al ejecutar su decisión
judicial contra la ciudad. A pesar de su “furia” justificada, tendría compasión
de algunos de sus habitantes. ¿De quiénes? De los que no simpatizaban con
las cosas detestables que se estaban cometiendo en el templo de Jehová
ni con la violencia con la cual los religiosos infieles estaban llenando
la tierra. (Ezequiel 8:17, 18) Había “hombres que están suspirando y gimiendo
por todas las cosas detestables que se están haciendo” en Jerusalén.
*** kj cap. 10 pág. 182
La destrucción ardiente de la cristiandad
desde el carro celestial ***
Capítulo 10
La destrucción
ardiente de la cristiandad desde el carro
celestial
EL CARRO celestial de Jehová todavía está parado fuera de la puerta del
norte que lleva al patio interior del templo de Jerusalén a medida que se
revelan nuevas cosas en la visión que se le da al profeta levítico Ezequiel. De
una posición de conductor sobre el carro celestial la “gloria del Dios de
Israel” había pasado a sobre el umbral del Santísimo del templo. (Ezequiel
8:3, 4; 9:3) El estar presente él allí era la ocasión apropiada para que
inspeccionara esta casa dedicada a él y viera lo que estaba sucediendo allí y
entonces expresara su decisión judicial. Establecía el modelo para lo que
habría de suceder más tarde tocante a un templo mayor, como lo predijo un
profeta posterior con estas palabras:
2 “‘¡Miren! Estoy enviando mi mensajero, y él tiene
que despejar un camino delante de mí. Y súbitamente vendrá a Su templo el Señor
verdadero, a quien ustedes buscan, y el mensajero del pacto en quien se
deleitan. ¡Miren! Ciertamente vendrá,’ ha dicho Jehová de los ejércitos. ‘Pero
¿quién estará soportando el día de su venida, y quién será el que se mantendrá
en pie cuando él aparezca? Porque él será como el fuego de un refinador y como
la lejía de los lavanderos. Y tendrá que sentarse como refinador y limpiador de
plata y tendrá que limpiar a los hijos de Leví; y tendrá que clarificarlos como
oro y como plata, y ellos ciertamente llegarán a ser para Jehová personas que
presentan
*** kj cap. 10 pág. 185
párrs. 8-10 La destrucción ardiente de
la cristiandad desde el carro celestial
***
el hombre entró,” lo cual parecería referirse al lado derecho del hombre
al entrar, estando su lado derecho hacia el norte. Adoptando este punto de
vista del asunto, The New English Bible (1970)
traduce así esta parte del versículo tres: “Los querubines estaban de pie al
lado derecho del templo al entrar un hombre.” Esto situaría a los querubines en
el lado del norte, donde los sitúa la descripción de Ezequiel 8:3, 4. De
otra manera, hemos de entender (aunque Ezequiel no lo dice) que el carro
celestial con sus ruedas y querubines había pasado del norte del templo al lado
del sur (el lado derecho cuando se mira hacia el este) del santuario.
9 Ahora aparentemente Ezequiel repite lo que había
descrito previamente (en Ezequiel 9:3) al pasar a decir: “Y la gloria de Jehová
empezó a levantarse de los querubines junto al umbral de la casa, y la casa
gradualmente se llenó de la nube, y el patio mismo estaba lleno del resplandor
de la gloria de Jehová. Y el sonido mismo de las alas de los querubines se hizo
oír hasta el patio exterior, como el sonido de Dios Todopoderoso cuando
habla.”—Ezequiel 10:4, 5.
10 Indicando que Jehová no se había alejado del
umbral del templo a sobre el carro celestial y luego había regresado al umbral
del templo, dice la Literal Translation of the Holy
Bible de Young: “Y se pone alto el honor de Jehová sobre el querubín,
sobre el umbral de la casa, y la casa se llena de la nube, y el patio se ha
llenado del brillo del honor de Jehová.” También, An American Translation
vierte así Ezequiel 10:3, 4: “ . . . y la nube llenó el
patio interior; pues cuando la gloria del SEÑOR había ascendido de los
querubines al umbral de la casa, la casa se llenó de la nube, mientras que el
patio se llenó del resplandor de la gloria del SEÑOR.” También, A New
Translation of the Bible (por el Dr. James Moffatt)
dice aquí: “ . . . una nube llenó el patio interior. Cuando
el Esplendor del Eterno ascendió de los
SEGUNDA VISIÓN EN QUE EZEQUIEL VE A JEHOVÁ
Ezequiel estaba en Babilonia. Era el año 612 a. de
la E.C., más de un año desde su primera visión, en la cual contempló el
carro celestial de Jehová en camino hacia Jerusalén. Ezequiel estaba en su casa
en Tel-abib, con los hombres de mayor edad de Judá sentados delante de él,
deseosos de saber qué mensaje tenía para ellos. Mientras estos hombres aguardaban,
Ezequiel tuvo la siguiente visión:
“Y empecé a ver, y,
¡mire! una semejanza similar a la apariencia de fuego; desde la apariencia de
sus caderas aun hacia abajo había fuego, y desde sus caderas aun hacia arriba
había algo como la apariencia de un brillar, como el fulgor de electro.
Entonces él alargó la representación de una mano y me tomó por un mechón de mi
cabeza, y un espíritu me llevó entre la tierra y los cielos y me trajo a
Jerusalén en las visiones de Dios, a la entrada de la puerta interna que mira
hacia el norte, donde está la morada del símbolo de celos que incita a celos.
Y, ¡mire! la gloria del Dios de Israel estaba allí, como el aparecimiento que
yo había visto en la llanura del valle.”—Eze. 8:2-4.
A Ezequiel se le hizo difícil describir la apariencia que asumió Jehová
en la visión, porque no era la apariencia de una figura humana, sino que
era imponente y gloriosa. Ezequiel fue levantado por el cabello de la cabeza y
llevado por el espíritu de inspiración a ver, de esta manera visionaria, lo que
estaba sucediendo a centenares de kilómetros al oeste, en Jerusalén.
Ezequiel fue colocado en el portón del patio interior del templo, en un
portón del norte. (El templo mismo daba hacia el este.) Era un portón que
llevaba al altar de sacrificio. En este lugar vio algo sumamente alarmante y
desagradable: un “símbolo
LAS FRENTES
DE QUIÉNES SE MARCAN, Y CÓMO
9 Toda la gente en Jerusalén tenía la vida en
peligro, porque Jehová estaba por ‘actuar con su furia’ al ejecutar su decisión
judicial contra la ciudad. A pesar de su “furia” justificada, tendría compasión
de algunos de sus habitantes. ¿De quiénes? De los que no simpatizaban con
las cosas detestables que se estaban cometiendo en el templo de Jehová
ni con la violencia con la cual los religiosos infieles estaban llenando
la tierra. (Ezequiel 8:17, 18) Había “hombres que están suspirando y
gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo” en Jerusalén.
*** kj cap. 10 pág. 182
La destrucción ardiente de la cristiandad
desde el carro celestial ***
Capítulo 10
La destrucción
ardiente de la cristiandad desde el carro
celestial
EL CARRO celestial de Jehová todavía está parado fuera de la puerta del
norte que lleva al patio interior del templo de Jerusalén a medida que se
revelan nuevas cosas en la visión que se le da al profeta levítico Ezequiel. De
una posición de conductor sobre el carro celestial la “gloria del Dios de
Israel” había pasado a sobre el umbral del Santísimo del templo. (Ezequiel
8:3, 4; 9:3) El estar presente él allí era la ocasión apropiada para que
inspeccionara esta casa dedicada a él y viera lo que estaba sucediendo allí y
entonces expresara su decisión judicial. Establecía el modelo para lo que
habría de suceder más tarde tocante a un templo mayor, como lo predijo un profeta
posterior con estas palabras:
2 “‘¡Miren! Estoy enviando mi mensajero, y él tiene
que despejar un camino delante de mí. Y súbitamente vendrá a Su templo el Señor
verdadero, a quien ustedes buscan, y el mensajero del pacto en quien se
deleitan. ¡Miren! Ciertamente vendrá,’ ha dicho Jehová de los ejércitos. ‘Pero
¿quién estará soportando el día de su venida, y quién será el que se mantendrá
en pie cuando él aparezca? Porque él será como el fuego de un refinador y como
la lejía de los lavanderos. Y tendrá que sentarse como refinador y limpiador de
plata y tendrá que limpiar a los hijos de Leví; y tendrá que clarificarlos como
oro y como plata, y ellos ciertamente llegarán a ser para Jehová personas que
presentan
*** kj cap. 10 pág. 185
párrs. 8-10 La destrucción ardiente de
la cristiandad desde el carro celestial
***
el hombre entró,” lo cual parecería referirse al lado derecho del hombre
al entrar, estando su lado derecho hacia el norte. Adoptando este punto de
vista del asunto, The New English Bible (1970)
traduce así esta parte del versículo tres: “Los querubines estaban de pie al
lado derecho del templo al entrar un hombre.” Esto situaría a los querubines en
el lado del norte, donde los sitúa la descripción de Ezequiel 8:3, 4. De
otra manera, hemos de entender (aunque Ezequiel no lo dice) que el carro
celestial con sus ruedas y querubines había pasado del norte del templo al lado
del sur (el lado derecho cuando se mira hacia el este) del santuario.
9 Ahora aparentemente Ezequiel repite lo que había descrito
previamente (en Ezequiel 9:3) al pasar a decir: “Y la gloria de Jehová empezó a
levantarse de los querubines junto al umbral de la casa, y la casa gradualmente
se llenó de la nube, y el patio mismo estaba lleno del resplandor de la gloria
de Jehová. Y el sonido mismo de las alas de los querubines se hizo oír hasta el
patio exterior, como el sonido de Dios Todopoderoso cuando habla.”—Ezequiel
10:4, 5.
10 Indicando que Jehová no se había alejado del
umbral del templo a sobre el carro celestial y luego había regresado al umbral
del templo, dice la Literal Translation of the Holy
Bible de Young: “Y se pone alto el honor de Jehová sobre el querubín,
sobre el umbral de la casa, y la casa se llena de la nube, y el patio se ha
llenado del brillo del honor de Jehová.” También, An American Translation
vierte así Ezequiel 10:3, 4: “ . . . y la nube llenó el
patio interior; pues cuando la gloria del SEÑOR había ascendido de los
querubines al umbral de la casa, la casa se llenó de la nube, mientras que el
patio se llenó del resplandor de la gloria del SEÑOR.” También, A New
Translation of the Bible (por el Dr. James Moffatt)
dice aquí: “ . . . una nube llenó el patio interior. Cuando
el Esplendor del Eterno ascendió de los
*** su cap. 12 págs. 93-94
párrs. 11-13 ¿Identificados para destrucción,
o para sobrevivir? ***
11 Ezequiel oyó a Jehová llamar a los que habían sido
asignados para arruinar a la infiel Jerusalén y sus habitantes. Vio a seis
hombres que estaban armados con armas que servían para aplastar o triturar, y
también había un hombre vestido de lino, que llevaba en sus caderas un tintero
de secretario. Primero Jehová dijo al hombre vestido de lino: “Pasa por en
medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y tienes que poner una marca en
las frentes de los hombres que están suspirando y gimiendo por todas las cosas
detestables que se están haciendo en medio de ella”. Entonces, a los otros
seis, dijo: “Pasen por la ciudad detrás de él y hieran. No se sienta apenado su
ojo, y no sientan ninguna compasión. A viejo, joven y virgen y niñito y mujeres
deben matar... hasta arruinamiento. Pero no se acerquen a ningún hombre sobre
el cual esté la marca, y desde mi santuario deben comenzar”. Ezequiel vio en
visión la destrucción que hubo entonces... tan extensa que parecía que todos
los israelitas que todavía estaban en el país estaban siendo arruinados
(Ezequiel 9:1-11). ¿Cuál era la clave para sobrevivir? Era la marca que hubiera
puesto en la frente de la persona el hombre que llevaba el tintero de
secretario.
12 Solo a las personas que estuvieran “suspirando y
gimiendo por todas las cosas detestables” que se hacían en Jerusalén se las
marcaba para sobrevivir. ¿Cuáles eran aquellas “cosas detestables”? Se dan
cinco: 1) Un “símbolo de celos” en la entrada al patio interior del templo
de Jehová. Prescindiendo de la forma que tuviera, a este objeto se le estaba
dando devoción que los israelitas debían a Jehová (1 Reyes 14:22-24).
2) Grabados, en las paredes, de cosas que se arrastraban y de bestias,
ante los cuales se estaba ofreciendo incienso dentro de la misma zona del
templo. 3) Mujeres que lloraban por la muerte del dios Tamuz, otro nombre
para Nemrod, aquel que había sido un rebelde contra Jehová (Génesis 10:9).
4) Hombres que desplegaban escandalosa falta de respeto al volver la
espalda al templo de Jehová e inclinarse ante el Sol (Deuteronomio 4:15-19).
5) Como indignidad final, gente que llenaba de violencia el país y
sostenía en alto un “vástago”, posiblemente un símbolo sexual, hacia la nariz
de Jehová. ¿Puede usted comprender por qué estas personas le eran repugnantes a
Jehová? (Ezequiel 8:5-17.)
13 ¿Qué reacción causan en usted personalmente las
prácticas modernas de la cristiandad que pueden compararse con estas “cosas
detestables”? 1) En muchas de las iglesias de la cristiandad hay imágenes
ante las cuales la gente se inclina en adoración, aunque la Biblia advierte
contra hacer eso. (1 Corintios 10:14; compárese con 2 Reyes
17:40, 41.) 2) La cristiandad está de acuerdo con la tendencia a
poner la enseñanza de que el hombre evolucionó de los animales en el lugar de
la creación por Dios, y, además, participa en desplegar devoción fervorosa ante
representaciones de animales y aves que se emplean como símbolos nacionales.
3) En su adoración da prominencia a la cruz, que desde la antigüedad fue
un símbolo religioso de Tamuz, y participa en ceremonias en las que lamenta a
los que han muerto en guerras sangrientas que reflejan el espíritu de Nemrod.
(Sin embargo, véase Juan 17:16, 17.) 4) Ella vuelve la espalda a lo que
Dios dice mediante su Palabra y escoge más bien la “iluminación” que ofrecen la
ciencia moderna y la filosofía humana. (1 Timoteo 6:20, 21; compárese
con Jeremías 2:13.) 5) Como si no bastara con eso, apoya la revolución en
ciertos lugares y mira con indulgencia la inmoralidad sexual, mientras afirma
que habla en el nombre de Dios (2 Pedro 2:1, 2). Algunas personas
consideran liberales estas tendencias. Quizá no concuerden con todas ellas,
pero puede que participen en otras, o por lo menos
*** w73 15/1 pág. 56 ¿Da
usted prominencia indebida a criaturas? ***
¿Da usted
prominencia indebida a criaturas?
EN VARIAS partes del mundo hallamos a personas que rinden homenaje a
toda clase de cosas, incluso animales y humanos. A algunos de éstos se les
reconoce abiertamente como dioses. A algunos no se les llama dioses,
no obstante la admiración y atención y, a menudo, la obediencia o devoción
otorgadas a éstos los hace, de hecho, dioses. En realidad, aun en la
cristiandad, sus devotos a menudo rinden mucho más servicio a cosas semejantes
que al mismísimo Dios que afirman servir.
Jehová Dios, el Dios de la Biblia, es “un Dios que exige devoción
exclusiva.” (Éxo. 20:5) Cualquier desviación de la lealtad plena y servicio de
todo corazón al Dios verdadero tiende a hacer que el adorador vaya deslizándose
hasta dejar de obedecer Sus leyes. La fibra espiritual y moral del individuo se
debilita y él gradualmente se deteriora hasta ser una persona que desobedece a
Dios y es idólatra. Finalmente, ya no reconoce la supremacía de Jehová y
se convierte en enemigo de Dios.
ADORACIÓN DE “ÍDOLOS ESTERCOLIZOS” EN ISRAEL
En el Israel de la antigüedad los sacerdotes y maestros religiosos se
habían alejado progresivamente de la Ley a tal grado que la devoción exclusiva
de Dios se había deteriorado a un grado alarmante. En realidad, se habían hecho
tan malas las condiciones poco antes de la destrucción de Jerusalén por los
babilonios que Dios había abandonado a su templo situado en Jerusalén. Pero
quería que todos supieran que él, no obstante, estaba plenamente enterado
de lo que estaba pasando. También, Dios estaba interesado en los individuos
honrados entre los judíos, quería que supieran por qué le estaba acarreando
castigo a la nación. Por lo tanto, permitió que Su profeta Ezequiel viera y
pusiera de manifiesto las cosas espantosamente detestables que los caudillos de
la nación estaban haciendo en el templo.
Ezequiel, en una visión, fue transportado de Babilonia a Jerusalén, y
allí Jehová estaba llevándolo en una gira del templo. Ezequiel informa:
“Por consiguiente me
trajo a la entrada del patio, y empecé a ver, y, ¡mire! cierto agujero en la
pared. Ahora me dijo: ‘Hijo del hombre, horada, por favor, a través de la
pared.’ Y gradualmente horadé a través de la pared, y, ¡mire! había cierta
entrada.”—Eze. 8:7, 8.
Ya sea por el agujero ensanchado o por “cierta entrada” cerca de él,
Ezequiel pudo entrar y ver lo que sucedía. Él nos dice:
“Y él me dijo además:
‘Entra y ve las malas cosas detestables que están haciendo aquí.’ Por lo tanto
entré y empecé a ver, y, ¡mire! había toda representación de cosas que se
arrastran y bestias asquerosas, y todos los ídolos estercolizos de la casa de
Israel, estando la entalladura sobre la pared todo alrededor. Y setenta hombres
de los de edad madura de la casa de Israel, con Jaazanía el hijo de Safán de
pie entre ellos, estaban de pie ante ellos, cada uno con su incensario en su
mano, y ascendía el perfume de la nube del incienso. Y procedió a decirme:
‘¿Has visto, oh hijo del hombre, lo que los de edad madura de la casa de Israel
están haciendo en la oscuridad, cada uno en los cuartos interiores de su
exhibición? Porque están diciendo: “Jehová no nos está viendo. Jehová ha
dejado la tierra.”’”—Eze. 8:9-12.
*** kj cap. 8 pág. 146
Cosas religiosas detestables por las cuales
suspirar ***
ULTRAJANTE ADORACIÓN DE CRIATURAS INFERIORES AL
HOMBRE
12 Ezequiel siguió a Jehová en esta gira de
inspección de las condiciones del templo. Dice: “Por consiguiente me trajo a la
entrada del patio, y empecé a ver, y, ¡mire! cierto agujero en la pared. Ahora
me dijo: ‘Hijo del hombre, horada, por favor, a través de la pared.’ Y
gradualmente horadé a través de la pared, y, ¡mire! había cierta entrada. Y él
me dijo además: ‘Entra y ve las malas cosas detestables que están haciendo
aquí.’”—Ezequiel 8:7-9.
13 De acuerdo con esto, Jehová trajo a Ezequiel por
la puerta interna del norte directamente al patio interior donde estaba ubicado
el altar. Dentro de este patio se le mostró a Ezequiel una cámara en o cerca de
la puerta interna por la cual había venido. ¿Vemos ahora ese hoyo en su pared?
A Ezequiel se le dice que lo horade, ensanchando la abertura a fin de pasar al
interior. Ya sea por esta entrada horadada o por otra “cierta entrada” cerca
del hoyo horadado, se le dice a Ezequiel que entre y vea qué están haciendo los
que están adentro. Ezequiel nos dice lo que vio después de proceder así:
14 “Por lo tanto entré y empecé a ver, y, ¡mire!
había toda representación de cosas que se arrastran y bestias asquerosas, y
todos los ídolos estercolizos de la casa de Israel, estando la entalladura
sobre la pared todo alrededor. Y setenta hombres de los de edad madura de la
casa de Israel, con Jaazanía el hijo de Safán de pie entre ellos, estaban de
pie ante ellos, cada uno con su incensario en su mano, y ascendía el perfume de
la nube del incienso. Y procedió a decirme: ‘¿Has visto, oh hijo del hombre, lo
que los de edad madura de la casa de Israel están haciendo en la oscuridad,
cada uno en los cuartos interiores de su exhibición? Porque están diciendo:
“Jehová no nos está viendo. Jehová ha dejado la tierra.”’”—Ezequiel
8:10-12.
*** kj cap. 9 pág. 167
párrs. 14-16 Marcando las frentes para
perdonar la vida ***
alrededor de su cuello para protegerse de ser muerto por los ejecutores
de Jehová. Ya aquel templo contaminado no era ningún santuario de refugio
para religiosos hipócritas. Por eso, ¿qué hay de los setenta “de edad madura de
la casa de Israel, con Jaazanía el hijo de Safán,” que estaban quemando
incienso a entalladuras idolátricas que estaban en las paredes interiores de la
casa que estaba delante del santuario? (Ezequiel 8:7-11) Fue con éstos que los
“seis hombres” empezaron su obra de ejecución. Luego estaban las mujeres
“sentadas . . . llorando por el dios Tamuz.” A éstas también se
les hicieron saltar los sesos, matándolas con las armas de destrozar. A los
“veinticinco hombres” que estaban entre el pórtico y el altar y que estaban
adorando al Sol no se les llama “ancianos” o “de edad madura,” pero
también fueron muertos por los “seis hombres.” (Ezequiel 8:14-16) Así la casa y
los patios del templo fueron contaminados con los que fueron muertos
violentamente. ¡Esto hizo que solo permaneciera vivo allí Ezequiel!
15 Puede que la escena sangrienta dentro del templo
haya hecho surgir esta pregunta en la mente de Ezequiel: Si en un lugar tan
sagrado como el templo a nadie se le perdona la vida, ¿cómo habrá oportunidad
de que se le perdone la vida a quien esté afuera en la ciudad seglar de
Jerusalén? Ezequiel nos dice cómo le afectó la impresión que aquello le
produjo, diciendo: “Y aconteció que, mientras herían y se me dejó permanecer,
procedí a caer sobre mi rostro y gritar y decir: ‘¡Ay, oh Señor Soberano
Jehová! ¿Estás arruinando a todos los que quedan de Israel mientras derramas tu
furia sobre Jerusalén?’”—Ezequiel 9:8.
16 ¿Habría de ser exterminada toda la nación de
Israel en aquel tiempo? A lo más solo había un resto o “los que quedan de
Israel,” en vista de que los asirios habían conquistado el reino de diez tribus
de Israel al norte y habían deportado a todos los sobrevivientes a partes
lejanas
*** w72 15/6 pág. 362 párrs.
3-7 ¿Lo ha visitado a usted recientemente
el secretario del Rey? ***
atrás 2.582 años al año 612 antes de nuestra era común. Una
nueva potencia mundial poderosa (Babilonia) había tomado recientemente el
puesto dominante en el campo de la política mundial. Un reino que había regido
por 465 años dentro de una sola familia real desde 1077 a. de
la E.C. estaba por ser destruido. Le quedaban solo cinco años todavía
según la manera en que se desenvolvió la historia. De manera que, en realidad,
su ciudad capital —Jerusalén— fue destruida en 607 a. de
la E.C., y junto con ella el templo del Dios del reino. Este
acontecimiento habría de afectar a todo el mundo de la humanidad, porque
entonces habría de comenzar un período de 2.520 años durante el cual la
Potencia Mundial Babilónica, la Potencia Mundial Medopersa, la Potencia Mundial
Griega, la Potencia Mundial Romana y la Potencia Mundial Angloamericana habrían
de dominar a toda la humanidad sucesivamente.
4 La dominación de la Tierra por esas potencias
mundiales no habría de ser interrumpida por la Potencia Suprema del
Universo por medio de algún reino establecido por Él. Históricamente, ese largo
período de dominación mundial política ininterrumpida terminó en el
año 1914 E.C., cuando estalló una guerra internacional que finalmente
abarcó a veintiocho naciones, incluso la potencia binaria mundial de Inglaterra
y los Estados Unidos, a saber, la primera guerra mundial de la historia humana.
Por eso ahora podemos comprender que aquel año de mucho tiempo atrás al cual se
dirige nuestra atención aquí —612 a. de la E.C.— fue un año
crítico para aquel tiempo, y prefiguró un tiempo crítico para la actualidad.
5 Ya, en 612 a. de la E.C., había
diez mil individuos de Jerusalén y el Reino de Judá que habían sido deportados
de allí al destierro en Babilonia. (2 Rey. 24:14) Entre éstos estuvieron
hombres que llegaron a ser profetas de Jehová Dios, a saber, Daniel y Ezequiel
un hijo de Buzi el sacerdote. (Dan. 1:1-6; Eze. 1:1-3) El año 612
a. de la E.C. era el sexto año del destierro de estos dos deportados.
En aquel año el profeta Ezequiel tuvo una visión. Corporalmente, permaneció en
un lugar llamado Tel-abib cerca del río Kebar en Babilonia, pero en espíritu o
por inspiración fue transportado de regreso a Jerusalén. (Eze. 3:15; 8:1-4) En
esta visión se le llevó en recorrido por el templo que había sido construido
por el rey Salomón el hijo de David, para la adoración de Jehová como el Dios del
Reino de Israel. Jehová prohíbe el uso de toda imagen o cuadro en la adoración
de él como el Dios invisible; y sin embargo aquí en el templo dedicado a la
adoración de este Dios del cielo y la Tierra el profeta Ezequiel vio imágenes y
cuadros murales que estaban siendo usados en la adoración de dioses falsos. Por
ejemplo, una de las vistas que Ezequiel vio fue ésta:
6 “¡Mire! había toda representación de cosas que se
arrastran y bestias asquerosas, y todos los ídolos estercolizos de la casa de
Israel, estando la entalladura sobre la pared todo alrededor. Y setenta hombres
de los de edad madura de la casa de Israel, con Jaazanía el hijo de Safán de
pie entre ellos, estaban de pie ante ellos, cada uno con su incensario en su
mano, y ascendía el perfume de la nube del incienso. Y procedió a decirme:
‘¿Has visto, oh hijo del hombre, lo que los de edad madura de la casa de Israel
están haciendo en la oscuridad, cada uno en los cuartos interiores de su
exhibición? Porque están diciendo: “Jehová no nos está viendo. Jehová ha
dejado la tierra.”’”—Eze. 8:10-12.
7 Con el tiempo se sabría, y dentro de muy poco, si
aquellos setenta ancianos dentro del templo de Jehová estaban en lo correcto al
decir aquellas cosas y al esperar que no recibirían castigo por degradar y
contaminar la casa de adoración
*** w73 1/2 pág. 91 ¿Cuál
es el punto de vista cristiano del
baile? ***
Sant. 4:1; Efe. 5:4; Fili. 4:8; 1 Tim. 2:9.
De modo que una persona joven o un cristiano de más edad, al considerar
el punto de vista cristiano del baile, puede preguntarse: ‘¿A qué grado cumple
el baile que tengo pensado esos requisitos bíblicos?’ A medida que las normas
morales de este inicuo sistema continúan derrumbándose, no sorprenderá el
que usted halle que muchos bailes de hoy día no son decorosos para el
pueblo santo de Dios. Por lo tanto, todos los cristianos, sin importar que sean
jóvenes o ancianos, deben tener presente lo que aconsejó el apóstol Pablo: “Sea
que estén comiendo, o bebiendo, o haciendo cualquier otra cosa, hagan todas las
cosas para la gloria de Dios.”—1 Cor. 10:31.
*** w73 1/2 pág. 91 La
cristiandad... peleadora contra Dios ***
La cristiandad...
peleadora contra Dios
¿REALMENTE pelea contra Dios la cristiandad, es decir, el dominio de las
naciones que se llaman cristianas? Parece paradójico... ¡las mismísimas
organizaciones que llevan el nombre de Cristo y que alegan estar en un pacto
con Dios están enseñando y conduciendo a sus adherentes en desobediencia a
Dios!
Sin embargo, eso no es tan raro cuando uno considera que el apóstol
cristiano Pablo habló de algunos hombres en la congregación cristiana de su día
que, dijo él, eran “falsos apóstoles, obreros engañosos, que se transforman en
apóstoles de Cristo. Y no es maravilla,” continuó Pablo, “porque Satanás
mismo sigue transformándose en ángel de luz.”—2 Cor. 11:13, 14.
Además, tanto Pablo como el apóstol Pedro advirtieron de una gran
apostasía que tendría lugar después de la muerte de los apóstoles. Como
resultado, muchos que afirmaban ser cristianos, dijeron ellos, seguirían “enseñanzas
de demonios” e hipócritamente hablarían mentiras. Tendrían “una forma de
devoción piadosa” pero resultarían “falsos a su poder.” Hablarían “cosas
torcidas para arrastrar a los discípulos tras sí.” ‘Explotarían [a discípulos
cristianos] con palabras fingidas,’ repudiando “aun al dueño que los
compró.”—1 Tim. 4:1, 2; 2 Tim. 3:5; Hech. 20:30; 2 Ped. 2:1-3;
2 Tes. 2:3-12.
También, al considerar lo que le sucedió a Israel, una nación que estaba
en un pacto con Dios, podemos ver un paralelo notable, sí, un modelo de la
condición de la cristiandad hoy día. Entre las cosas que sirven “para
amonestación de nosotros a quienes los fines de los sistemas de cosas han
llegado” está lo que Dios hizo que viera su profeta Ezequiel.—1 Cor.
10:11.
Ezequiel, aunque corporalmente estaba en Babilonia a 800 kilómetros
de distancia, fue transportado en visión, para ser llevado en una gira de
inspección del templo de Jehová en Jerusalén. Primero, contempló un idolátrico
“símbolo de celos” en una entrada interior. Luego vino el desenmascaramiento de
setenta líderes de Israel, en cámaras secretas, que estaban ofreciendo incienso
a esculturas de asquerosas bestias y cosas que se arrastran. Esto era lo
suficientemente detestable, pero Jehová le habló de nuevo a Ezequiel, diciendo:
“Todavía verás de nuevo grandes cosas detestables que están haciendo.”—Eze.
8:13.
ADORACIÓN DEL DIOS FALSO TAMUZ
21 Tamuz... ¡ah! recordamos que el cuarto mes del año
lunar lleva el nombre de este dios falso. Según los babilonios y los sirios era
el dios de la vegetación que crece durante la época de las lluvias con sus
inundaciones benignas y muere durante la época de la sequía del sudoeste de
Asia. La muerte de la vegetación representaba la muerte de Tamuz, y su muerte
era lo que lloraban anualmente en el tiempo de más intenso calor los adoradores
idólatras de Tamuz. Al volver la época de las lluvias se suponía que Tamuz
regresaba del averno, según lo simbolizaba el hecho de que la vegetación crecía
de nuevo. Se entiende que la adoración de Tamuz es una de las más antiguas
formas de adoración religiosa falsa de la historia humana, y no ha
desaparecido del todo de ciertas partes de la Tierra siquiera ahora.
22 Sin embargo, en su libro intitulado “The Two
Babylons” (Las dos Babilonias) el Dr. Alexander Hislop identifica a Tamuz con
Nemrod, el fundador de la ciudad de Babilonia, unos 180 años después del
diluvio del día de Noé.
23 Nemrod fue bisnieto de Noé. Según Génesis 10:1, 6,
8-12, a Nemrod se le llegó a conocer como “poderoso cazador en oposición a
Jehová.” Según la tradición religiosa, Nemrod fue ejecutado por su rebelión
contra Jehová, el Dios de Noé. Los seguidores de Nemrod consideraron una
tragedia o calamidad su muerte violenta, y lo deificaron. Anualmente
conmemoraban su muerte el primer o segundo
*** rs pág. 95 Cruz ***
figuración alguna de lo que hay en lo alto de los cielos, ni de lo que
hay abajo sobre la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra.
No te postrarás ante ellas, y no las servirás.” (Note que Dios mandó que su
pueblo ni siquiera hiciera una imagen ante la cual alguien
hubiera de inclinarse.)
De interés es este comentario de la New Catholic Encyclopedia:
“En el arte simbólico de los primeros siglos del cristianismo no se encuentra
la representación de la muerte redentora de Jesús en el Gólgota. Los cristianos
primitivos —bajo la influencia del Antiguo Testamento, que prohibía las
imágenes esculpidas— no estaban dispuestos a representar gráficamente ni
siquiera el instrumento de la Pasión del Señor” (1967, tomo IV, pág. 486).
Respecto a los cristianos del primer siglo, History of the
Christian Church (Historia de la iglesia cristiana) dice: “No se
usaba el crucifijo ni ninguna representación material de la cruz” (Nueva York,
1897, J. F. Hurst, tomo I, pág. 366).
¿Importa realmente el que una persona
le tenga afecto a una cruz, con
tal que no la adore?
¿Cómo se sentiría usted si se ejecutara a uno de sus amigos más queridos
después de habérsele acusado falsamente? ¿Haría una réplica del instrumento de
ejecución? ¿Le tendría afecto a dicho instrumento, o más bien lo evitaría?
En el antiguo Israel, los judíos infieles lloraban la muerte del dios
falso Tamuz. Jehová dijo que lo que hacían era una ‘cosa detestable’ (Eze.
8:13, 14). Según la historia, Tamuz era un dios babilonio, y la cruz se
usaba como su símbolo. Babilonia, desde su principio en los días de Nemrod,
estuvo contra Jehová y fue enemiga de la adoración verdadera (Gén. 10:8-10;
Jer. 50:29). Por eso, la persona que considera preciosa la cruz honra un
símbolo de una adoración que está opuesta al Dios verdadero.
Como se declara en Ezequiel 8:17, los judíos apóstatas también
‘empujaban el vástago a la nariz de Jehová’. El veía aquello como ‘detestable’
y ‘ofensivo’. ¿Por qué? Aquel “vástago” —explican algunos comentaristas— era
una representación del órgano sexual masculino, que se usaba en la adoración
fálica. ¿Cómo, pues, debe Jehová ver el uso de la cruz, la cual, según hemos
visto, se usaba en la antigüedad como símbolo en la adoración fálica?
*** bf cap. 1 pág. 25
párrs. 40-42 Babilonia la Grande y Sion
celestial en Revelación ***
tuvo una gran caída a manos de los medos y persas en 539 a. de
la E.C., su religión continuó, tal como ya había afectado a todas las
religiones falsas del mundo. En los últimos días del apóstol cristiano Juan la
religión de Babilonia todavía predominaba por toda la Tierra bajo diferentes
formas en diferentes lugares. Había tratado de tragarse a la religión judía y
hacer que no tuviera fuerza religiosa, para destruir así a los testigos de
Jehová. (Isaías 43:10-12; 44:8) Pero ahora, en el día del apóstol Juan, la
religión de Babilonia se encaró a algo nuevo, aunque esto comenzó con, o entre,
los judíos. Su religión se encaró a la fe de los discípulos de Cristo, las
enseñanzas de los testigos cristianos de Jehová.
41 La religión de Babilonia había peleado contra la
Sion terrestre y había causado su destrucción por algún tiempo. Ahora, en el
primer siglo E.C., la religión babilónica emprendió la pelea contra la Sion
espiritual según estaba representada por los testigos cristianos de Jehová.
Trató de tragárselos, destruirlos. ¿Hasta qué punto tuvo éxito?
42 En los días de la Sion antigua el profeta Ezequiel
reveló a sus compañeros de cautiverio en Babilonia que la religión de Babilonia
había sido introducida en el mismo templo de Jehová en Sion, particularmente en
la forma de adorar al dios babilonio Tamuz. (Ezequiel 8:13, 14) Siglos más
tarde el Señor Jesucristo predijo que Satanás el Diablo, el verdadero dios de
Babilonia, trataría de hacer algo similar en cuanto al templo espiritual de
Jehová, la congregación cristiana. Satanás el Diablo sería el enemigo que fue
representado en la parábola que dio Jesús acerca del trigo y la mala hierba y
que, mientras dormían los hombres, vino y sembró mala hierba entre la semilla
excelente ya sembrada en el campo. Al explicar la parábola o ilustración Jesús
dijo:
INSULTADORES DE DIOS DEL DÍA MODERNO
¿Ha hecho la cristiandad real y verdaderamente cosas tan malas como las
que hicieron aquellos judíos? ¿Hay un paralelo en el día moderno? Sí.
A la ciencia moderna se le ha llegado a tratar como una “vaca sagrada,”
a la cual hay que mirar con reverencia y considerar con precedencia a la Biblia
y a Dios. La intelectualidad supuestamente “avanzada” de los científicos, con
todas sus teorías, ha sido tratada como la forma moderna de esclarecimiento que
ha hecho “anticuada” a la Biblia. En realidad su tecnología puede sondear las
leyes de Dios solo a un grado limitado y solo puede funcionar dentro de la
estructura y las limitaciones de aquellas leyes. Pero los conductos noticieros
casi siempre honran a la tecnología más bien que al Dios que la hizo posible.
Hablan como si el hombre fuera grande, ‘arrancando los secretos de la
naturaleza’ y llegando a ser amo del universo.
¿Es esta actitud algo nuevo, este enfoque de toda la atención en la
criatura humana, este dar todo el crédito al hombre que Dios creó? No, la
tendencia de los humanos a proceder así fue descrita hace siglos por uno de los
apóstoles, el cual escribió: “Aunque afirmaban que eran sabios, se hicieron
necios y tornaron la gloria
*** kj cap. 8 pág. 153
párrs. 30-32 Cosas religiosas detestables por
las cuales suspirar ***
y llorando por Tamuz dentro del patio interior del templo del Señor
Soberano Dios en el día de Ezequiel.
ADORANDO UN SOL SIMBÓLICO
31 Sin embargo, ¿es eso todo? Ezequiel dice
que no, pues, siguiendo, nos cuenta lo que Jehová le mostró además,
diciendo: “Y me dijo además: ‘¿Has visto esto, oh hijo del hombre? Todavía
verás de nuevo grandes cosas detestables peores que éstas.’ Así es que me llevó
al patio interior de la casa de Jehová, y, ¡mire! a la entrada del templo de
Jehová, entre el pórtico y el altar, había unos veinticinco hombres con sus
espaldas al templo de Jehová y sus rostros hacia el este, y estaban
inclinándose hacia el este, al sol. Y pasó a decirme: ‘¿Has visto esto, oh hijo
del hombre? Es cosa tan liviana a la casa de Judá el hacer las cosas
detestables que han hecho aquí, que tengan que llenar la tierra con violencia y
que deban ofenderme de nuevo, y aquí están empujándome el vástago [la ramita] a
la nariz? Y yo mismo también actuaré con furia. Mi ojo no se sentirá
apenado, ni sentiré compasión. Y ciertamente clamarán en mis oídos con
fuerte voz, pero no los oiré.’”—Ezequiel 8:15-18; lectura de la nota al
pie de la página.
32 La conducta de aquellos veinticinco israelitas era
especialmente ultrajante para con Jehová. Allí estaban, en el patio interior
del templo dedicado a él y en el espacio entre el pórtico del templo y el altar
de sacrificio en el centro del patio interior. Pero no estaban adorando a
Jehová en aquel lugar, ni estaban inclinándose hacia su altar de
sacrificio que estaba al este de ellos. En vez de mirar hacia el oeste, hacia
el templo donde la presencia de Jehová estaba simbolizada por la luz “Shekinah”
que revoloteaba encima de la sagrada Arca del Pacto en el compartimiento
recóndito, el Santísimo, aquellos veinticinco hombres le volvían la espalda a
la Presencia Divina y miraban hacia
*** kj cap. 11 pág. 194
Les espera desilusión a los demasiado
confiados ***
Capítulo 11
Les espera
desilusión a los demasiado confiados
EN SU siguiente visión, ¿qué sucesos ve Ezequiel? Escuche: “Y un
espíritu procedió a alzarme y llevarme a la puerta oriental de la casa de
Jehová que mira hacia el este, y, ¡mire! en la entrada de la puerta había
veinticinco hombres, y llegué a ver en medio de ellos a Jaazanía el hijo de
Azur y a Pelatías el hijo de Benaya, príncipes del pueblo. Entonces [Jehová] me
dijo: ‘Hijo del hombre, éstos son los hombres que están tramando lo perjudicial
y asesorando mal consejo contra esta ciudad; que están diciendo: “¿No se
ha acercado mucho el edificar casas? Ella es la olla de boca ancha, y nosotros
somos la carne.”’”—Ezequiel 11:1-3.
2 Evidentemente éstos no son los veinticinco
hombres que Ezequiel vio antes en el patio interior del templo, adorando al Sol
hacia el este, antes que se diera la orden de empezar la obra del degüello de
los habitantes de Jerusalén que no llevaran la marca. (Ezequiel 8:16) Tampoco
es este Jaazanía el hijo de Azur el mismo Jaazanía hijo de Safán a quien
Ezequiel vio participar en adoración idolátrica dentro de un edificio del
templo. (Ezequiel 8:11) Se dice que estos
*** su cap. 12 pág. 94
párrs. 12-13 ¿Identificados para destrucción,
o para sobrevivir? ***
nombre para Nemrod, aquel que había sido un rebelde contra Jehová
(Génesis 10:9). 4) Hombres que desplegaban escandalosa falta de respeto al
volver la espalda al templo de Jehová e inclinarse ante el Sol (Deuteronomio
4:15-19). 5) Como indignidad final, gente que llenaba de violencia el país
y sostenía en alto un “vástago”, posiblemente un símbolo sexual, hacia la nariz
de Jehová. ¿Puede usted comprender por qué estas personas le eran repugnantes a
Jehová? (Ezequiel 8:5-17.)
13 ¿Qué reacción causan en usted personalmente las
prácticas modernas de la cristiandad que pueden compararse con estas “cosas
detestables”? 1) En muchas de las iglesias de la cristiandad hay imágenes
ante las cuales la gente se inclina en adoración, aunque la Biblia advierte
contra hacer eso. (1 Corintios 10:14; compárese con 2 Reyes
17:40, 41.) 2) La cristiandad está de acuerdo con la tendencia a
poner la enseñanza de que el hombre evolucionó de los animales en el lugar de
la creación por Dios, y, además, participa en desplegar devoción fervorosa ante
representaciones de animales y aves que se emplean como símbolos nacionales.
3) En su adoración da prominencia a la cruz, que desde la antigüedad fue
un símbolo religioso de Tamuz, y participa en ceremonias en las que lamenta a
los que han muerto en guerras sangrientas que reflejan el espíritu de Nemrod.
(Sin embargo, véase Juan 17:16, 17.) 4) Ella vuelve la espalda a lo
que Dios dice mediante su Palabra y escoge más bien la “iluminación” que
ofrecen la ciencia moderna y la filosofía humana. (1 Timoteo
6:20, 21; compárese con Jeremías 2:13.) 5) Como si no bastara con
eso, apoya la revolución en ciertos lugares y mira con indulgencia la
inmoralidad sexual, mientras afirma que habla en el nombre de Dios
(2 Pedro 2:1, 2). Algunas personas consideran liberales estas
tendencias. Quizá no concuerden con todas ellas, pero puede que participen en
otras, o por lo menos
LA CRISTIANDAD
INFECTADA DE DEMONISMO MORTÍFERO
42 Jehová tiene toda justificación para ‘actuar con
furia,’ sin sentir compasión, cuando en breve traiga sobre la cristiandad y sus
asociados mundanos la “tribulación grande” con la cual este sistema de cosas
terminará. Nuestra gira de inspección en cuanto a las condiciones religiosas de
la cristiandad ha sido tan reveladora como la que Ezequiel hizo en el templo
contaminado de Jehová en Jerusalén. Ha revelado que la casa de adoración de la
cristiandad está tan infectada de demonismo y tan cargada de los accesorios del
demonismo que no puede ser separada de ello. Hace casi cien años uno de
los clérigos famosos de la cristiandad admitió esto. En el año 1878 un
prelado católico romano, el cardenal John Newman, publicó su libro intitulado
“Essay on the Development of Christian Doctrine” (Ensayo sobre el desarrollo de
la doctrina cristiana). En éste manifestó creer que los supuestos cristianos
primitivos
LAS FRENTES
DE QUIÉNES SE MARCAN, Y CÓMO
9 Toda la gente en Jerusalén tenía la vida en
peligro, porque Jehová estaba por ‘actuar con su furia’ al ejecutar su decisión
judicial contra la ciudad. A pesar de su “furia” justificada, tendría compasión
de algunos de sus habitantes. ¿De quiénes? De los que no simpatizaban con
las cosas detestables que se estaban cometiendo en el templo de Jehová
ni con la violencia con la cual los religiosos infieles estaban llenando
la tierra. (Ezequiel 8:17, 18) Había “hombres que están suspirando y
gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo” en Jerusalén.
UNA OBRA
DE ‘MARCAR’ Y DE DESTROZAR
Por consiguiente, como Gobernante Divino invisible de Israel, Jehová se
vio obligado a obrar. ¿Consideraría a Jerusalén y su templo inviolables, un
santuario para los que estaban en ellos? Como es práctica de Jehová, reveló con
anticipación lo que se proponía hacer. Mientras el profeta de Dios, Jeremías,
estaba advirtiendo a la gente en Jerusalén de Su desagrado, a Ezequiel, en
cautiverio allá en Babilonia, se le dio, por el poder de Dios, una vista
visionaria de Jerusalén. Informa, en su libro profético:
“Y [Jehová] procedió a
clamar en mis oídos con una voz fuerte, diciendo: ‘¡Que se acerquen los que dan
su atención a la ciudad, cada uno con su arma en su mano para arruinar!’”—Eze.
9:1.
Estos “que dan su atención a la ciudad” como ‘arruinadores’
no serían Sedequías, el rey de Judá en aquel tiempo, y sus príncipes,
porque estos gobernantes habían recurrido a Faraón de Egipto para que les
ayudara a desviar la amenaza de Babilonia. ¿A quiénes llamó Jehová? Ezequiel
los vio y los describió:
“Y, ¡mire! había seis
hombres que venían de la dirección de la puerta superior que mira al norte,
cada uno con su arma para destrozar en su mano; y había entre ellos un hombre
vestido de lino, con un tintero de secretario a sus caderas, y procedieron a
entrar y plantarse al lado del altar de cobre.”—Eze. 9:2, New World
Translation.
Estos hombres, que ascendían a siete en total, eran un equipo completo
para acción. Vinieron de la dirección que Babilonia habría de venir contra
Jerusalén, pero no se dijo que los “seis hombres” que tenían armas de
destrozo eran soldados babilonios. Sin embargo, sí representaban un ejército
celestial, que podía, en realidad, usar a soldados babilonios como agentes
terrestres.
¿Fue el séptimo “hombre” un soldado? No, era un secretario, en una
misión de paz. Enseguida Ezequiel nos dice:
“Y respecto a la gloria
del Dios de Israel, fue elevada de sobre los querubines sobre los cuales estaba
hacia el umbral de la casa, y él empezó a clamar al hombre que estaba vestido
con el lino, a cuyas caderas estaba el tintero de secretario. Y Jehová pasó a
decirle: ‘Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y tienes
que poner una marca en las frentes de los hombres que están suspirando y
gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo en medio de
ella.’”—Eze. 9:3, 4, NW.
De modo que el ‘hombre vestido de lino’ evidentemente fue enviado a una
misión pacífica, salvavidas. Antes de dar al secretario su comisión la
Presencia Divina se mudó del carro de guerra celestial, descrito antes en la
visión, al “umbral de la casa,” evidentemente significando el umbral del
Santísimo dentro del templo mismo. Desde aquí Jehová expidió su mandato al
‘hombre vestido de lino,’ equipado con pluma y tinta para efectuar la obra de
marcar.
¿Quiénes habrían de recibir la marca que los distinguiría de los demás
habitantes de Jerusalén? Los que no estaban en armonía con la idolatría,
inmoralidad y otras cosas repugnantes que ofendían a Dios, provocándolo a
cólera. Estaban “suspirando y gimiendo” debido al desacato e insulto para con
la justicia y el nombre de Dios.
El simbólico ‘hombre vestido de lino’ tendría que ir de casa en casa, a
todo hogar en la ciudad de Jerusalén, para hallar a todos éstos que merecían la
marca. Tenían que ser marcados, porque eso era indicio de que eran adoradores
verdaderos de Jehová.
LOS PRIMEROS
QUE HABRÍAN DE SER DESTROZADOS
¿Qué valor tenía la marca? Jehová da la respuesta en su siguiente
mandato a los “seis hombres” que estaban armados con armas para destrozar:
“Pasen por la ciudad
detrás de él y hieran. No se sienta apenado su ojo, y no sientan
ninguna compasión. A anciano, joven y virgen y niñito y mujeres deben matar...
hasta arruinamiento. Pero no se acerquen a ningún hombre sobre el cual
esté la marca, y desde mi santuario deben comenzar.”—Eze. 9:5, 6.
Note dónde habría de comenzar el destrozo de cabezas: ¡desde el
santuario de Jehová! Es posible que los israelitas idólatras se hayan sentido
seguros dentro del templo, porque pensaban que los cuerpos
*** w84 15/2 págs. 12-14 Hable
sin temor la Palabra de Dios en
la Era nuclear ***
Hable sin
temor la Palabra de Dios en la
Era nuclear
‘Hable sin temor la
palabra de Dios.’ (FILIPENSES 1:14.)
ESTAMOS en la Era nuclear. ¡Todo el mundo está bajo la amenaza de guerra
nuclear ahora! El Creador Todopoderoso del átomo y su núcleo sabe bien esto.
¿En qué consiste Su Palabra para nuestros días, que tiene que predicarse en
todo el mundo? En nuestro tiempo él ha tenido un figurativo ‘hombre vestido de
lino, con un tintero de secretario al lado’ que está llevando a cabo una obra
de marcar.
2 Este “hombre” ha estado marcando la frente de las
personas que lloran y gimen debido a todas las cosas detestables que se están
haciendo, particularmente en el campo religioso de la cristiandad, la cual
afirma que adora a Dios (capítulo 9 de Ezequiel). Al recordar la línea de
conducta del clero de la cristiandad durante las dos guerras mundiales, dichas
personas se sienten angustiadas por lo que ellas, con razón, creen que tales
líderes religiosos harían durante una posible guerra nuclear en escala mundial.
Puesto que esperan mejor proceder de parte de los llamados líderes cristianos,
se sienten profundamente perturbadas por las cosas que el clero ahora permite
en este mundo sumamente inmoral, violento y dividido en sentido religioso. En
un sistema de cosas que está destinado a sufrir pronta destrucción, se está
marcando a dichas personas de corazón recto para que puedan pasar con vida a un
sistema de cosas nuevo y justo.
3 No se ve que las cosas del mundo vayan a mejorar.
En el caso de muchas personas de corazón recto tanto dentro como fuera de la
cristiandad, ¿qué calmará su temor de ser violentamente exterminadas en masa
dentro de poco? Pues bien, puede que les cause angustia la condición de lo que
las rodea. Pero lo más importante es lo siguiente: ¿Están angustiadas debido a
que el nombre del Dios de la Santa Biblia está implicado en este asunto y está
siendo vituperado debido al comportamiento de los que alegan que son Su pueblo?
Sin embargo, ¿quién es el figurativo “hombre vestido de lino” que está marcando
a un número cada vez mayor de estas personas afligidas, y cómo lo está
haciendo? El clero de la cristiandad no aprecia esta obra de marcar, y se ha
opuesto tenazmente a ella. Por lo tanto, para efectuar esta obra de marcar se
ha requerido el despliegue de mucho denuedo, de falta de temor.
4 Pero esta obra ha progresado con mayor ímpetu
todavía desde 1935. La ha efectuado una clase de cristianos dedicados a
Jehová Dios mediante Jesucristo, y que fueron prefigurados por el profeta
Ezequiel, sacerdote del antiguo Israel. Éste fue quien recibió la visión del
‘hombre vestido de lino que tenía el tintero de secretario al lado’. Ellos
están dedicados al mismo Dios a quien estuvo dedicado Ezequiel y, por eso, como
él, son testigos de Jehová. El Ezequiel de este día moderno de 1984 es una
clase sacerdotal, que pertenece al Israel espiritual, al cual el apóstol Pedro
escribió las palabras que se hallan en 1 Pedro 2:9: “Pero ustedes son ‘una
raza escogida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo para posesión
especial, para que declaren en público las excelencias’ de aquel que los llamó
de la oscuridad a su luz maravillosa”.
5 Por eso comprendemos que la clase del Ezequiel de
hoy día está compuesta de los que sirven como subsacerdotes en sentido espiritual,
bajo el Sumo Sacerdote Jesucristo, a quien Jehová Dios nombró bajo juramento al
sacerdocio “a la manera de Melquisedec”, quien fue rey de la antigua Salem y
“sacerdote del Dios Altísimo” (Salmo 110:4; Génesis 14:18; Hebreos 5:10; 6:20;
7:10, 11, 15-17). Desde el primer siglo, cuando el apóstol Pedro escribió su
carta, Jehová Dios ha seleccionado a los miembros de este “sacerdocio real”,
que finalmente ascenderán a 144.000 bajo el Sumo Sacerdote, Jesucristo.
(Revelación 7:1-8; 14:1-4.)
6 Hoy día sólo queda un pequeño resto de los
miembros del “sacerdocio real” todavía en la carne sobre la Tierra, de acuerdo
con el informe mundial sobre la celebración de la Cena del Señor el 29 de
marzo de 1983. Éstos sirven juntos como el figurativo hombre vestido de
lino, quien lleva a cabo la obra de marcar en la frente a los merecedores.
7 El profeta Ezequiel de la antigüedad tuvo que
revestirse de gran valor para no temer a los israelitas que se opusieron a él
en sus días. Pero el Dios Todopoderoso prometió que haría que el rostro de
Ezequiel fuera tan duro como el de sus antagonistas, sí, aun más duro. Por eso
él no debía temer a aquellos opositores que eran simplemente humanos (Ezequiel
2:4; 3:8; Isaías 51:12). De igual manera, el resto de cristianos ungidos por
espíritu, que componen la clase que fue prefigurada por el hombre que estaba
vestido de lino y que llevaba el tintero al lado, tienen que confiar en que el
Dios de Ezequiel les endurezca el rostro para encararse impávidamente al rostro
endurecido de los que se oponen a ellos dentro y fuera de la cristiandad.
8 Hace diecinueve siglos el Mensajero Principal de
Jehová, Jesucristo, dio a sus discípulos la comisión de hablar sin temor la
Palabra de Dios en el propio país de ellos. Antes de enviarlos, dijo: “No se
hagan temerosos de los que matan el cuerpo mas no pueden matar el alma; sino,
más bien, teman al que puede destruir tanto el alma como el cuerpo en el
Gehena” (Mateo 10:28). Además, en el último libro de la Biblia él dice al resto
ungido de nuestro propio tiempo: ‘No tengan miedo de las cosas que están para
sufrir. ¡Miren! El Diablo seguirá echando a algunos de ustedes en la prisión
para que sean puestos a prueba plenamente, y para que tengan tribulación diez
días. Pruébense fieles hasta la misma muerte, y yo les daré la corona de la
vida’ (Revelación 2:10). ¡Qué animadoras son estas palabras!
9 Cuando recordamos que hoy hay testigos de Jehová
en más de 40 países donde su obra está proscrita o bajo restricción legal
—sin duda más cristianos ahora que la cantidad que fue encarcelada en los
siglos primero y segundo—, los testigos de Jehová de hoy día no temen las cosas
que tienen que sufrir, incluso el encarcelamiento. El que los cristianos vayan
a prisión puede tener en sus compañeros cristianos un efecto opuesto al que
esperaría el enemigo. El apóstol Pablo, encarcelado, escribió desde la prisión:
“La mayoría de los hermanos en el Señor, sintiendo confianza por motivo de mis
cadenas de prisión, están mostrando tanto más ánimo para hablar sin temor la palabra
de Dios”. (Filipenses 1:14.)
10 Hoy, como en el día de Pablo, no es algún mensaje
de invención humana el que los testigos de Jehová están hablando sin temor. Es
el mensaje oportuno procedente de la Santa Biblia, la Palabra inspirada del
Dios Altísimo, Jehová. En esta Palabra él dice a los que pertenecen a su pueblo
dedicado y bautizado que tienen que ser Sus testigos al testificar acerca de Su
Divinidad y Dignidad Real (Isaías 43:10, 12). Puesto que él les dice que den a
conocer su Palabra infalible, ¿qué criatura, sea que se halle en posición
encumbrada o baja, tiene el derecho o la autoridad de mandarles que dejen de
hablarla, u obligarlos a ello? Ellos tienen que adoptar la postura de los
apóstoles cristianos de hace 1900 años, quienes dijeron a ciertos
funcionarios: “Tenemos que obedecer a Dios como gobernante más bien que a los
hombres”. (Hechos 5:29.)
11 Los hombres no se han convertido en dioses
mediante la invención de la bomba nuclear, y tienen que rendir cuentas al Dios
Altísimo por la manera como la usen. (Note lo que dice Salmo 82:6, 7.) Al
producir la bomba nuclear como medio disuasivo, los gobiernos procuran
perpetuar su dominación de la Tierra, más bien que adelantar los intereses del
Reino de Dios en manos de Jesucristo. Resentidos porque los verdaderos y
obedientes seguidores de Jesucristo proclaman este Reino hoy día, se oponen a
dicha proclamación. Esta Era nuclear no ha hecho anticuadas ni poco prácticas
las palabras proféticas de Cristo: “Estos [sucesos] son principio de dolores
*** w79 1/12 pág. 20 Lo
que otros han dicho sobre testificar de
casa en casa ***
Lo que
otros han dicho sobre testificar de casa
en casa
Cuando llegó el tiempo para que Jehová ejecutara juicio sobre la
apóstata ciudad de Jerusalén, dio a su profeta Ezequiel una visión en la cual
éste vio a un hombre vestido de lino y con un tintero de escritor. Jehová dio a
este hombre la siguiente comisión: “Pasa por en medio de la ciudad, por en
medio de Jerusalén, y tienes que poner una marca en las frentes de los hombres
que están suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se están
haciendo en medio de ella.” Los que recibieron la marca de aprobación se
salvaron al tiempo de la destrucción. Todos los demás perecieron.—Eze. 9:2-11.
Hoy día se está efectuando una obra de marcar parecida a aquélla, por la
cual se identifica a las personas que se sienten afligidas debido a la
hipocresía, corrupción y culpa de homicidio que hallan en la cristiandad, y que
están dispuestas a ponerse la verdadera personalidad cristiana... con la vida
eterna en mira. Por toda la región de la cristiandad los testigos de Jehová
llevan a cabo esta obra de marcar bajo la dirección de la clase representada
por el “hombre vestido de lino,” y la realizan principalmente por una vigorosa
campaña de predicar “estas buenas nuevas del reino” de casa en casa. (Mat.
24:14; Hech. 20:20) ¿Cómo ha recibido la gente esta campaña de testificación?
Como en el día de Ezequiel, ha habido personas que han estado dispuestas
a recibir la marca del cristianismo verdadero. Otras se han opuesto con encono
al mensaje. Y otras han hablado palabras de encomio respecto a los Testigos y
sus métodos de predicar. Considere, por ejemplo, lo siguiente que dijo el
sacerdote católico John A. O’Brien a unos 200 sacerdotes que se
hallaban en el Seminario Conciliar St. Joseph, de Nueva York:
“A fin de alistar
nuevos miembros y lograr que vuelvan los que se han apartado, no hay mejor
método que el de establecer contacto personal con ellos. Esto lo logra el
prudente, cortés y bien entrenado apóstol que toca los timbres de las puertas.
El secreto del éxito fenomenal de San Pablo estribó en que usó sin cansarse el
método de ir de casa en casa para conseguir conversos. Es irónico el hecho de
que los que actualmente emplean el método apostólico sean las sectas
no católicas, especialmente los testigos de Jehová, cuyos numerosos
conversos nos avergüenzan a nosotros los católicos.”—“The Monitor,” 7 de
julio de 1961.
Expresó más o menos la
misma opinión el sacerdote católico J. S. Kennedy, quien dijo lo
siguiente al escribir acerca de los testigos de Jehová:
“Su recorrido de puerta
en puerta en busca de conversos es intensivo y nunca cesa. . . .
su celo y abnegación deben darnos en qué pensar.”—“Our Sunday Visitor,”
3 de junio de 1962.
Y, más recientemente,
en una conferencia de líderes religiosos que se celebró en España se hizo notar
lo siguiente:
“Quizá [las iglesias]
descuiden con exceso lo que precisamente constituye la preocupación máxima de
los Testigos: la visita domiciliaria, que entra dentro de la metodología
apostólica de la iglesia primitiva. Mientras las iglesias, en no pocas
ocasiones, se limitan a construir sus templos, tocar las campanas para atraer a
la gente y a predicar en el interior de los lugares de culto, [los Testigos]
siguen la táctica apostólica de ir de casa en casa y de aprovechar todas las
ocasiones de testimoniar.”—“El Catolicismo,” Bogotá, Colombia, 14 de
septiembre de 1975.
Aunque las religiones ortodoxas esperan que la gente vaya a ellas, los
testigos de Jehová siguen el ejemplo de Jesús y los apóstoles y van a la gente.
Aunque estén proscritos o sufran persecuciones, siguen proclamando las “buenas
nuevas,” como lo hicieron los seguidores primitivos de Cristo, de quienes se
dijo:
“Se levantó gran
persecución contra la congregación que estaba en Jerusalén; todos salvo los
apóstoles fueron esparcidos por las regiones de Judea y de Samaria. Sin
embargo, los que habían sido esparcidos fueron por la tierra declarando las
buenas nuevas de la palabra.”—Hech. 8:1, 4.
No hubo modo de detener
la predicación del reino de Dios en aquel entonces.
EN ESCALA
MUNDIAL
En tiempos modernos se dio un testimonio extenso en la cristiandad hasta
el tiempo de la II Guerra Mundial. Este testimonio se amplió grandemente a
medida que, a partir de 1943, se envió a su obra a misioneros entrenados
en la Escuela Bíblica de Galaad de la Watchtower, South Lansing, Nueva York. En
país tras país
IDENTIFICANDO AL SECRETARIO DEL REY
19 Notemos que no eran solo “seis hombres” los
que vinieron del norte y entraron en el patio del templo y se detuvieron al
lado del altar de sacrificio de cobre. Eran siete. También, el séptimo hombre
no estaba armado como los otros seis. Ezequiel dice: “Y había entre ellos
un hombre vestido de lino, con un tintero de secretario a sus caderas.” (Eze.
9:2, NW) Pues bien, ¿quién es él?
20 Pues, ése es el secretario del Rey. Su vestimenta
no militar junto con su tintero que contiene pluma y tinta lo identifican
como secretario. Él también tiene que dar su atención a la ciudad, y puesto que
fue llamado por Aquel que está sentado en el trono sobre el carro celestial,
tiene que ser el secretario de Jehová, cuyo trono visible terrestre en
Jerusalén estaba entonces ocupado por el rey Sedequías de la familia real de
David. Él no es el secretario del rebelde rey Sedequías, sino del Rey de
la Eternidad, Jehová. ¿Quién era él allá en el día de Ezequiel, o quién es hoy?
21 Puesto que estaba entre los “seis hombres” que
representaban a ángeles del cielo para la ejecución de los juicios de Jehová,
¿representa él también a un ángel celestial o a un grupo de ángeles? Si fuera
un ángel celestial invisible, ¿cómo sabría usted si él le había visitado
recientemente o no? Pero, según la obra que Jehová le asigna, él aparentemente
representa algo que está aquí visiblemente en la Tierra y que se utiliza
pacíficamente. Bueno, pues entonces representa a un hombre, ¿verdad? Bueno,
mirando al pasado, al tiempo de Ezequiel, no tenemos registro en la Biblia
de que algún hombre particular efectuara literalmente la obra que se le dijo a
este hombre “vestido de lino” que hiciera. El profeta Jeremías, quien estaba
allá en Jerusalén, no la hizo. Ezequiel no la hizo, porque él regresó
a Jerusalén solo en visión, por el espíritu de inspiración procedente de
Jehová. Pero aunque no se vio en aquel tiempo a un hombre literal con un
tintero de secretario pasando por Jerusalén y efectuando la obra que Ezequiel
vio en la visión, el efecto provechoso de semejante trabajo de secretario se
puso en evidencia tal como si un hombre literal hubiera ido por la ciudad y
hecho el trabajo asignado. De modo que el hombre con el tintero era solo un
medio pictórico de señalar a un logro por Dios en aquel tiempo.
22 Pero, ¿qué hay de nuestro día? Se hace claro que
la visión del hombre con el tintero de secretario había de tener aplicación
principalmente en nuestro día, para beneficio de nosotros “a quienes los fines
de los sistemas de cosas han llegado.” (1 Cor. 10:11) Allá en el día de
Ezequiel no se representó a ningún hombre particular, aunque un solo
hombre pudiera haber hecho la obra dentro de la antigua Jerusalén amurallada
durante el tiempo que todavía quedaba antes que la ciudad fuera destruida. Pero
cuando consideramos que la “ciudad” antitípica de hoy es la cristiandad, con
sus dimensiones mundiales, podemos comprender que no es la obra de un solo
hombre. Tiene que ser la obra de un grupo de hombres efectuada a través de un
período de años. Por lo tanto, para nuestro día, el hombre de la visión
“vestido de lino, con un tintero de secretario a sus caderas” tiene que
representar a un hombre compuesto moderno, es decir, a un grupo unido de
hombres, todos trabajando juntos bajo una sola jefatura en la única misma obra,
con el mismo único fin en mira, en el servicio de Jehová, el “Rey de la
eternidad.” Ese es el secretario del Rey de nuestro día.
*** ka cap. 14 pág. 266
párrs. 21-23 Súbditos terrestres del reino
de Dios ***
intitulado “Vida,” que fue presentado para ser distribuido entre el
público el domingo 15 de agosto de 1929 después de una transmisión
radial por cadena de emisoras a toda la nación estadounidense desde la estación
WBBR, de Staten Island, Nueva York, sobre el tema “Salud y vida para la gente.”
Este interés especial en los judíos naturales circuncisos continuó hasta que se
publicó el libro Vindication (Vindicación), tomo 2, en 1932,
un libro que mostró que las profecías de Ezequiel acerca de Israel aplicaban al
Israel espiritual hoy.
22 Sin embargo, en el año 1931 se agitó interés
en escala más amplia en la clase de las “ovejas.” El 30 de julio, en la
asamblea internacional de la Asociación Internacional de Estudiantes de la
Biblia en Columbus, Ohio, el presidente de la Asociación pronunció el discurso
sobre “El varón con el tintero de escribano,” después de lo cual Robert J. Martin
anunció la presentación al público del nuevo libro intitulado “Vindicación,”
tomo 1. Este libro dio una consideración detallada, versículo por
versículo, del capítulo nueve de la profecía de Ezequiel, que presenta la
visión de este varón vestido de lino con el tintero de escribano. Tanto el
discurso como el libro llamaron atención al hecho de que el resto ungido de los
discípulos de Cristo tenían que efectuar una obra de marcar a favor de personas
semejantes a ovejas en la Tierra, no simplemente de israelitas naturales,
sino también de gente de todas las naciones. Esta era una obra de salvar vidas,
puesto que las Santas Escrituras muestran que solo a los marcados se les
perdonará la vida con el resto ungido a través de la venidera “grande tribulación.”
Llegan a ser súbditos terrestres del Reino.
23 Por décadas de tiempo había habido profundo
interés en lo que se llama “una gran multitud” en Revelación 7:9, Versión
Reina-Valera Revisada (1960) y “una gran compañía” en la Versión
Valera (1934). ¿Precisamente quiénes eran los que componían esta grande
muchedumbre? El 19 de noviembre de 1934, en Brooklyn, Nueva York,
*** w85 1/3 pág. 13 párrs.
7-12 Despiden luz en medio de las
tinieblas de la tierra ***
fructíferos, llenos de acción, hasta 1931, la cantidad de
proclamadores del Reino aumentó desde un puñado hasta decenas de miles de
testigos celosos.
‘Brilla’ más
8 Sin embargo, ¿‘brillaría’ Jehová solamente en
favor de los ungidos del ‘rebaño pequeño de herederos del Reino’? (Lucas
12:32.) No, pues los años desde 1931 hasta 1938 resultaron ser un
período grandioso de mayor iluminación, a medida que The Watch Tower
comenzó a enfocar claramente la atención en otro grupo. El artículo de estudio
del número del 1 de septiembre de 1931 llevó el título “EL HOMBRE CON
EL TINTERO DE ESCRIBANO”, y se basó en Ezequiel 9:1-11. Después de identificar
al ‘escribano’ como el resto ungido, The Watch Tower
presentó este comentario:
9 “Se da el mandamiento de poner una ‘marca sobre la
frente de los hombres que suspiran, y que lloran, por todas las abominaciones
que se hacen en medio’ de la cristiandad. [...] El Señor habla de una
clase de personas a quienes él ‘librará en un tiempo de angustia y mantendrá
vivas y bendecirá sobre la Tierra’ (Sal. 41:1, 2). Ésta tiene que ser la
clase de personas a quienes suele describirse como ‘los millones que ahora
viven que nunca morirán’”. Hoy día es emocionante ver que verdaderamente se
está marcando a millones de estas personas para conservarlas con vida, a medida
que se visten de la verdadera personalidad cristiana, en una relación de
dedicación a Jehová mediante Cristo Jesús. (Génesis 22:15-18; Sofonías 2:1-3;
Efesios 4:24.)
10 Los artículos de estudio de La Torre
del Vigía (hoy La Atalaya) desde octubre hasta
diciembre de 1932 fueron especialmente notables. Hicieron referencia a los
capítulos 9 y 10 de Segundo de Reyes y mostraron cómo el rey Jehú
prefiguró al ejecutor nombrado por Jehová, el Rey Jesucristo, representado en
la Tierra por el resto ungido, que advierte a otros acerca de la venidera
ejecución de juicio de Jehová. Pero ¿a quién representó el compañero de Jehú,
Jonadab? La Torre del Vigía contestó:
11 “Jonadab representó o prefiguró la clase de gente
que está en la Tierra ahora durante el tiempo en que la obra de Jehú está en
progreso, que [...] no está en armonía con la organización de Satanás, se
declara de parte de la justicia, y será preservada por el Señor durante el
tiempo del Armagedón, protegiéndola durante la tribulación, y dándole vida
eterna en la Tierra”. Entonces La Torre del Vigía
mostró que éstos eran los ‘bendecidos por el Padre’ en la parábola de Jesús
acerca de “las ovejas y las cabras” (Mateo 25:31-46). Dijo: “Éstos constituyen
la clase de ‘ovejas’, la cual favorece al pueblo ungido de Dios porque sabe que
los ungidos del Señor están haciendo la obra del Señor”.
12 Estos relampagueos de luz profética prepararon el
terreno para el histórico discurso sobre “La Grande Muchedumbre”, pronunciado
el 31 de mayo de 1935 por el presidente de la Watch Tower, J. F.
Rutherford, en la asamblea que los testigos de Jehová celebraron en
Washington, D.C. ¡Qué revelación de verdad divina fue aquélla! En aquella
ocasión se presentó prueba definitiva que identificaba a la “grande
muchedumbre” de Revelación 7:9 como las “otras ovejas” del Señor que se
mencionan en Juan 10:16, como la clase de Jonadab, como las personas que son
marcadas en la frente para sobrevivir, como los millones que ahora viven que
nunca morirán, y como “las ovejas” a quienes se separa de “las cabras” y que heredarán
vida eterna en el dominio terrestre del Reino de Dios. Todo esto se consideró
en La Torre del Vigía de septiembre de 1935.
*** w81 1/9 págs. 11-12 Desplegando
amor salvavidas al prójimo ***
mandó que fueran con su mensaje a las casas de la gente. (Mat. 10:7, 12,
13, 42; Luc. 10:5, 6) Además, el apóstol Pablo declaró a los ancianos de la
congregación de Éfeso: “Bien saben ustedes cómo desde el primer día que puse
pie en el distrito de Asia estuve con ustedes todo el tiempo, . . .
mientras no me retraje de decirles ninguna de las cosas que fueran de provecho,
ni de enseñarles públicamente y de casa en casa. Antes, di testimonio
cabalmente tanto a judíos como a griegos acerca del arrepentimiento para con
Dios y de la fe en nuestro Señor Jesús.”—Hech. 20:18-21.
Sí, Pablo estuvo enseñando en ‘una casa tras otra.’ Aunque sin duda
alguna él visitó a los que ya eran cristianos para fortalecerlos y animarlos,
de ningún modo podemos limitar las palabras de Pablo a únicamente una
referencia a las actividades de pastorear o apacentar a los cristianos. ¿Por
qué no? Porque Pablo declaró que él estaba predicando “arrepentimiento para con
Dios y de la fe en nuestro Señor Jesús” tanto a judíos como a griegos. Eso
indica claramente que estas personas todavía no eran cristianas. Se puede ver
que él consideraba que ésta era una obra salvavidas, porque a continuación
declaró que, como resultado de predicar, él estaba “limpio de la sangre de todo
hombre.”—Hech. 20:25-27.
MODELO PROFÉTICO
Lo susodicho queda corroborado por la profecía que se halla en el
capítulo 9 de Ezequiel, que prefiguró la obra de casa en casa que los testigos
de Jehová hacen hoy. Ese capítulo relata una visión que el profeta Ezequiel
tuvo hace unos 2.500 años.
En el capítulo anterior el profeta relata que recibió una visión en la
cual vio que los judíos estaban cometiendo toda clase de idolatría y apostasía
en su templo, en Jerusalén. Entonces, en el capítulo 9, Ezequiel registra una
visión en la cual había seis hombres que llevaban armas de degüello y un
séptimo hombre, no con armadura, sino vestido de lino y con un tintero de
secretario a las caderas. A aquel hombre se le dijo que pasara por en medio de
la ciudad de Jerusalén y ‘pusiera una marca en la frente de los hombres que
estuvieran suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se estaban
haciendo en medio de ella.’ (Versículo 4) A los seis hombres que llevaban armas
de degüello se les mandó que siguieran detrás de aquél y que mataran a todas
las personas que no tuvieran la marca, sí, a todas las que no estaban
suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se estaban haciendo
en medio de la ciudad.
¿Cómo hallaría este hombre vestido de lino a los que estaban suspirando
y gimiendo? La Atalaya del 15 de junio de 1972 explica: “No solo
por ir a la plaza pública o al mercado, sino a los hogares de la gente, yendo
de casa en casa. De esa manera podría oír sus expresiones procedentes del
corazón y decidir si deberían ser marcados en la frente o no. Esta no era una
operación rápida, de ningún modo, sino que exigía paciencia y el ir
concienzudamente de casa en casa o de puerta en puerta y hacer una honrada
inspección, sin mostrar parcialidad, sino marcando solo a aquellos que
sinceramente estaban afligidos por todas las cosas detestables que otros
estaban haciendo dentro de la ciudad real. . . . puso la marca
distintiva sobre la frente de éstos, donde pudiera ser vista públicamente por
amigos o enemigos.”
Así como se requirió que el hombre vestido de lino fuera visitando de
casa en casa para poder desempeñar plenamente su obligación de marcar a las
personas que merecían escapar de la ejecución, igualmente hoy en día se
requiere la obra de ir de casa en casa que desempeñan los testigos de Jehová
para hallar a las personas que aman la verdad y la justicia y darles la
oportunidad de huir al reino de Dios.
¿Qué cosa corresponde hoy a la marca que el hombre vestido de lino puso
sobre la frente de las personas que merecían ser salvadas? El recibir la marca
en la frente parece representar el cultivar una personalidad semejante a la de
Cristo. El poseer tal personalidad es lo único que puede hacer que uno sea
digno de no sufrir destrucción a manos de los ejecutores de Jehová en la
venidera “grande tribulación.” (Mat. 24:21) Al igual que una marca sobre la
frente sería visible a los ojos de toda la gente, así una personalidad
semejante a la de Cristo sería algo que todos fácilmente podrían distinguir.
Las Escrituras a menudo instan a que se cultive una personalidad semejante a la
de Cristo. Por supuesto, se requiere tiempo, energía y medios para marcar a una
persona de esta manera, pero los testigos de Jehová se alegran de hacer tales
sacrificios. De esa manera ellos también están desplegando amor salvavidas al
prójimo.—Efe. 4:20-24; Col. 3:9-11.
Sí, importante como sea el primer paso de ir de casa en casa para
encontrar a los que aman la verdad y la justicia, que están suspirando y
gimiendo por todas las condiciones inicuas que existen, éste es simplemente el
primer paso. El desplegar este amor salvavidas al prójimo requiere que el
siervo de Jehová efectúe esta obra a cabalidad mediante volver a visitar a las
personas y establecer estudios de la Biblia con ellas. Estos estudiantes de la
Biblia también tienen que aprender a orar, necesitan asociarse con la
congregación cristiana y tienen que aplicar los principios bíblicos en su vida.
A su vez, es necesario que ellos también participen en la obra de dar a conocer
a otros las cosas que están aprendiendo. Todo esto debería llevarlos a
dedicarse a Jehová Dios para hacer Su voluntad, y a bautizarse. Se debe añadir
que el seguir este proceder es imprescindible para recibir la ‘marca,’ es
decir, para vestirse de una personalidad semejante a la de Cristo. Al llevar a
cabo esta obra los testigos de Jehová realmente están desplegando amor
salvavidas al prójimo.
*** w81 1/9 pág. 12 El
reto de ir de casa en casa ***
El reto
de ir de casa en casa
ERA un testigo de Jehová de aproximadamente 75 años de edad. Cojeaba
bastante mientras caminaba de una casa a la otra; y con razón, pues se movía
por todas partes con dos piernas artificiales. Al tocar a una puerta, salió una
señora. Apuntándole con el dedo, ella le preguntó con tono de voz airado: ‘¿Es
usted testigo de Jehová?’
Él pausó por un momento y entonces, mirando a la señora fijamente a los
ojos, dijo: ‘Déjeme decirle, señora, que yo trato de serlo. No es fácil. Estoy
esforzándome por ello. Es una asignación difícil. ¿Se imagina usted lo que
significa ser un testigo del Altísimo, Jehová, el Soberano del universo? Esa es
una asignación seria. Le digo, señora: me estoy esforzando por serlo.’
¿Cuál fue la respuesta de la señora? No dijo una sola palabra. ¿Qué
podía decir?
No se puede negar. El ir de casa en casa con las buenas nuevas del reino
de Jehová Dios presenta un verdadero reto, un desafío. Indudablemente ésa es la
razón por la cual esta clase de evangelismo es singular de los Testigos. Ningún
otro grupo religioso da énfasis a esta clase de actividad o espera que todos
sus miembros participen en ella. De hecho, es interesante que aquellos que
critican severamente las enseñanzas de los testigos de Jehová no los acusan de
llevar a cabo una obra para la cual no haya ningún precedente bíblico. Lejos de
acusar a los Testigos de no tener base bíblica para su actividad, reiteradamente
estos críticos han reconocido en sus publicaciones que esta clase de
evangelismo está en armonía
EL GRAN
TEMPLO ESPIRITUAL DE DIOS
Al contemplar a esos defensores modernos de la soberanía universal y la
adoración de Jehová, estamos contemplando un cumplimiento conmovedor de la tan
citada profecía de Isaías 2:2-4: “Tiene que suceder en la parte final de los
días que la montaña de la casa de Jehová llegará a estar firmemente establecida
por encima de la cumbre de las montañas, y ciertamente será alzada por encima
de las colinas; y a ella tendrán que afluir todas las naciones. Y muchos
pueblos ciertamente irán y dirán: ‘Vengan, y subamos a la montaña de Jehová, a
la casa del Dios de Jacob; y él nos instruirá acerca de sus caminos, y
ciertamente andaremos en sus sendas.’ . . . Y tendrán que batir
sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en podaderas. No alzará espada
nación contra nación, ni aprenderán más la guerra.”
En la Jerusalén de la antigüedad el templo de Jehová estaba ubicado en
el monte Sión. Era el centro de adoración. Aquel templo fue destruido por los
babilonios en 607 a. de la E.C., y el segundo templo, edificado
después que los judíos fueron restaurados a Jerusalén desde el exilio
babilónico, y reedificado y ensanchado por Herodes, fue destruido por los
ejércitos romanos en 70 E.C. Por lo tanto, este templo del que habla
Isaías que existiría en la parte final de los días, y al cual la gente se
congregaría, no es un templo material hecho por manos humanas, sino que es
aquel del cual el escritor del libro bíblico llamado “A los Hebreos” dijo:
“Porque Cristo entró, no en un lugar santo hecho de manos, el cual es
copia de la realidad, sino en el cielo mismo, para comparecer ahora delante de
la persona de Dios a favor nuestro.”—Heb. 9:24.
A esto es que la profecía de Ageo realmente señaló... al gran templo
espiritual, en el Santísimo del cual, en el cielo mismo, Jehová Dios se sienta
como Juez. (Heb. 12:22, 23) Cristo como Sumo Sacerdote y Rey es el agente
principal de Dios para ‘mecer’ a las naciones. (Salmo 110) Está recogiendo a
los que están “suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se
están haciendo,” especialmente en el dominio de la cristiandad, que alega
servir a Dios y Cristo. (Eze. 9:4) La razón principal del ‘suspirar’ de estas
personas es, no que las condiciones mundiales las afecten adversamente,
sino la corrupción que ven que se practica entre los llamados cristianos... el
vituperio que estas prácticas le acarrean al buen nombre de Jehová Dios el
Soberano universal, y a su Hijo, su rey y sumo sacerdote. Demuestran que
verdaderamente aman la justicia.
En esta parte final de los últimos días no hay duda en cuanto a la
identidad de estas personas que están en los patios terrestres del templo
espiritual de Jehová. Han venido de toda posición... toda raza, nación y
antecedentes. Han limpiado su vida y están cambiando su personalidad de acuerdo
con el modelo que se manifiesta en las Escrituras. (Efe. 4:22-24) La esperanza
bíblica a la que se adhieren es la
?
¿TIENE USTED
LA “MARCA”?
15 Precisamente antes de la destrucción de la
Jerusalén antigua por los babilonios, Jehová le dio a Ezequiel una visión en la
cual un hombre simbólico pasó por Jerusalén, poniendo una marca en la frente de
todos los que estaban “suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables”
que se estaban efectuando en Jerusalén. (Eze. 9:4) Aquello anunció
proféticamente una obra que se está efectuando hoy. Cada uno de los que afirman
que son de las “otras ovejas,” con la esperanza de vivir aquí en la Tierra en
el nuevo orden de Dios, debería hacerse estas preguntas: ¿Tengo realmente la
marca? ¿Da evidencia de ello mi vida, tan claramente como
CUÁNDO COMENZÓ
EL ‘MARCAR’
¿Cuándo comenzó la obra de ‘marcar’ del día moderno según se prefiguró
por la obra del ‘hombre vestido de lino’? A lo más temprano, comenzó cuando, en
su número del 15 de agosto de 1934, The Watchtower publicó
el artículo intitulado “Su bondad.” Antes de esto, en 1931, por medio del
libro bíblico Vindication, publicado por la Sociedad Watch Tower Bible
and Tract, se les había mostrado a los seguidores dedicados, ungidos de Jesús
que ellos tenían que hacer la obra de ‘marcar.’ En ese mismo año habían
abrazado el nombre bíblico “testigos de Jehová,” sugerido en la Biblia en
Isaías 43:10-12. Fue como si Jehová les estuviera mandando: “Pasa por en medio
de la ciudad, por en medio de Jerusalén [que prefiguró a la cristiandad], y
tienes que poner una marca en las frentes de los hombres que están suspirando y
gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo en medio de
ella.”—Eze. 9:4.
En 1934, en el artículo susodicho “Su bondad,” se consideraron las
palabras de Jesús en Juan 10:16: “Tengo otras ovejas, que no son de este
redil [el “rebaño pequeño” de herederos celestiales]; a ésas también tengo que
traer, y escucharán mi voz, y llegarán a ser un solo rebaño, un solo pastor.”
Se vio por primera vez que las “otras ovejas” de la actualidad tienen que ser
personas que se han dedicado a Dios por medio de Cristo y que han simbolizado esa
dedicación incondicional por
*** w73 1/12 pág. 716 ‘Vencido
por la tentación’ ***
AYUDANDO A OTROS A LA AMISTAD CON DIOS
20 La profecía de Isaías (35:3, 4) muestra que
los siervos de Dios tienen un trabajo que hacer: “Fortalezcan las manos
débiles, y hagan firmes las rodillas que bambolean. Digan a los que están
ansiosos de corazón: ‘Sean fuertes. No tengan miedo. ¡Miren! Su propio
Dios vendrá con venganza misma, Dios aun con un pago. Él mismo vendrá y los
salvará.’” Dentro de la misma congregación de Dios, los superintendentes
fieles, “adecuadamente capacitados para enseñar a otros,” hacen visitas
personales a las familias y a los enfermizos física y espiritualmente, así como
a otros, e instruyen con amor y paciencia en las reuniones de congregación. (2 Tim.
2:2) Además, a las personas recién interesadas, que gimen por causa de las
cosas detestables que ven en la cristiandad y por todo el imperio mundial de
religión falsa, se les tiene que edificar con conocimiento de la venganza
venidera de Dios contra los inicuos y de la esperanza de salvación. (Eze.
9:4-6; 34:15, 16) Con este fin, se está llevando a cabo una gran obra
docente a través de la Tierra hoy día, y durante 1972 se visitó, en
promedio, a 1.269.277 hogares cada semana con estudios bíblicos.
21 ¿Se beneficia usted personalmente de esta gran
campaña de educación bíblica? Si no, se le extiende una calurosa invitación
para que se asocie en las reuniones en el Salón del Reino de los Testigos de
Jehová en su localidad... “¡Oigan, todos ustedes los sedientos! Vengan al agua.
¡Y los que no tienen dinero! Vengan, compren y coman. Sí, vengan, compren
vino y leche aun sin dinero y sin precio. . . . Escúchenme
atentamente, y coman lo que es bueno, y halle su alma su deleite exquisito en la
grosura misma. Inclinen su oído y vengan a mí. Escuchen, y su alma se mantendrá
viva.”—Isa. 55:1-3; Rev. 22:17.
22 Jesús mismo efectuó un trabajo productivo de
predicación mientras estuvo en la Tierra. Pero dijo que el que ejerciera fe en
él haría obras aun mayores. (Juan 14:12) Hoy los que tienen fe como la de
Abrahán, el amigo de Dios, están llevando a cabo la más grandiosa obra de
testimonio mundial de todos los tiempos hasta su consumación. Jesús también
dice a éstos: “Los he llamado amigos, porque todas las cosas que he oído de mi
Padre se las he dado a conocer a ustedes. Ustedes no me escogieron a mí,
sino que yo los escogí a ustedes, y los nombré para que vayan adelante y sigan
llevando fruto y que su fruto permanezca; a fin de que sin importar qué le
pidan al Padre en mi nombre él se lo dé a ustedes. Estas cosas les mando: que
se amen unos a otros.” (Juan 15:15-17) Por este amor como el de Cristo los unos
a los otros y por llevar mucho fruto, se identifican como los discípulos
modernos de Jesús.—Juan 13:34, 35; 15:1-5.
23 ¡Qué expresión fructífera concerniente al reino de
Dios se está efectuando en el paraíso espiritual del que disfruta el pueblo de
Dios en la Tierra hoy día! Verdaderamente, el esplendor de Jehová brilla a
través de su pueblo devoto, que lo busca por medio de Cristo, y que lo halla
como su Amigo amoroso.—Mat. 7:7, 11; Sal. 103:17, 18.
“BABILONIA LA GRANDE HA CAÍDO”
32 En el sexto siglo antes de Cristo fue buenas
nuevas para muchos el anuncio que se hizo de que Babilonia había caído ante los
medos y persas. Su derribo vino como un acto de juicio de parte de Jehová Dios
contra la inicua opresora de su pueblo desterrado. Por eso fue algo que
simplemente estaba en el orden correcto de las cosas el que, después que el
apóstol Juan vio y
*** bf cap. 2 pág. 77
párrs. 28-30 Desde su caída hasta que
se pisa el “lagar” ***
los marcaba figuradamente en la frente para identificarlos como
adoradores de Jehová y súbditos de su Rey reinante Jesucristo. (Ezequiel
9:3, 4) Estos eran las “otras ovejas” del Pastor-Rey Jesucristo, predichas
por él en Juan 10:16.
29 A medida que estas “otras ovejas” se asociaron con
el resto, también adoptaron el nombre testigos de Jehová. Así, mientras la
siega del resto de los “hijos del reino” termina, el recogimiento de las “otras
ovejas” aumenta por centenares de miles. Esto da cuenta de que el informe de la
celebración de la cena del Señor por todas partes del mundo en la noche del
viernes 9 de abril de 1971 mostrara que el número de los del resto que
participaron del pan y el vino había disminuido a 10.384, mientras que el
número total de personas de cualidades de oveja que predicaron las buenas
nuevas del Reino durante abril había aumentado a 1.573.044.—Mateo 25:31-40.
30 Los hechos prueban que el invisible Hijo del
hombre, coronado y sentado sobre la simbólica nube blanca, ha metido en la
Tierra su hoz aguda para obra de separación. Pronto se habrá segado de la
Tierra a todos los “hijos del reino,” los herederos ungidos del Reino. A medida
que el cosechar o la siega de éstos alcanza su culminación, y a medida que
aumenta y se intensifica la predicación de las buenas nuevas del Reino
públicamente y de casa en casa, más de las “otras ovejas” están siendo libradas
de Babilonia la Grande. Estas “otras ovejas” se regocijan con la esperanza de
que su Pastor-Rey las conducirá a salvo a través del fin destructivo de este
sistema de cosas y adelante al nuevo orden de cosas con sus “nuevos cielos y
una nueva
*** bf cap. 11 pág. 265
párrs. 40-43 Invitación para beber “agua
de vida” ***
toda lágrima de sus ojos.” (Juan 10:16) Su Rey Pastor ahora los está
invitando a estas “fuentes de aguas de vida,” y lo está haciendo por medio de
su clase de la Novia. Acerca de esto Juan escribe:
41 “Y el espíritu y la novia siguen diciendo: ‘¡Ven!’
Y cualquiera que oye diga: ‘¡Ven!’ Y cualquiera que tenga sed venga; cualquiera
que desee tome del agua de vida gratis.”—Revelación 22:17.
42 Esta invitación ha estado saliendo a estas “otras
ovejas” desde 1931, el año en que el resto de los 144.000 en la
Tierra abrazó el nombre bíblico de “testigos de Jehová” y comenzó a verse la
obra de poner una “marca en las frentes” de las “otras ovejas.” (Ezequiel
9:4-6) Es verdad que ya el 24 de febrero de 1918 comenzó a predicarse
un mensaje en que se daba consideración particular a las “otras ovejas,” a
saber, el discurso público intitulado “Millones que ahora viven no morirán
jamás.” Este ofrecía una esperanza de sobrevivir la “guerra del gran día de
Dios el Todopoderoso” y de tener después de eso vida eterna en la Tierra hecha
un Paraíso bajo el reino mesiánico de Dios. Pero este mensaje no mostró
definitivamente el camino de entrada a este privilegio de supervivencia,
excepto por justicia en general. No obstante, desde 1934 en adelante
el resto ungido señaló claramente que estas “otras ovejas” ahora debían
dedicarse plenamente a Dios y simbolizar su dedicación por bautismo en agua y
entonces llegar a ser compañeros testigos de Jehová junto con su resto.—Vea The
Watchtower and Herald of Christ’s Presence
del 15 de agosto de 1934, páginas 249, 250, párrafos 31-34 (La
Torre del Vigía, enero de 1935, página 12,
párrafos 31-34).
43 Así, ahora había una invitación definitiva que
había de extenderse para recoger a estas sedientas “otras
*** w71 15/12 pág. 748 Poseyendo
la verdad que lleva a vida eterna
***
Poseyendo la verdad que lleva a vida eterna
“Si permanecen en mi
palabra, verdaderamente son mis discípulos, y conocerán la verdad, y la verdad
los libertará.”—Juan 8:31, 32.
MÁS claramente que nunca antes vemos que este sistema de cosas está
desintegrándose. Diariamente aumenta la evidencia de su deterioración. Una tras
otra de las cosas en que la gente ha cifrado su confianza resulta incapaz de
vencer las condiciones aflictivas. La Biblia predijo con veracidad lo siguiente
acerca de nuestra era: “En los últimos días se presentarán tiempos críticos,
difíciles de manejar.” (2 Tim. 3:1) Jesucristo también profetizó
verídicamente esto de nuestro tiempo: “Sobre la tierra angustia de naciones,
no conociendo la salida a causa del bramido del mar y de su agitación,
mientras que los hombres desmayan por el temor y la expectativa de las cosas
que vienen sobre la tierra habitada.”—Luc. 21:25, 26.
2 Jehová Dios ha permitido suficiente tiempo para
que este presente sistema de cosas llegue a fruición plena. Ya no puede
haber duda alguna en cuanto a su naturaleza verdadera. Las personas que son de
corazón sincero y honrado verdaderamente están hastiadas con las condiciones.
En esto son como aquellas personas que vio el profeta Ezequiel en una visión tocante
a Jerusalén antes de su destrucción en 607 a. de la E.C. En
aquella visión Jehová le dijo a un hombre que tenía un tintero de secretario:
“Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y tienes que poner
una marca en las frentes de los hombres que están suspirando y gimiendo por
todas las cosas detestables que se están haciendo en medio de ella.” (Eze. 9:4)
Entonces a las fuerzas de destrucción dijo Jehová: “Pasen por la ciudad detrás
de él y hieran. No se sienta apenado su ojo, y no sientan ninguna
compasión. A anciano, joven y virgen y niñito y mujeres deben matar... hasta
arruinamiento. Pero no se acerquen a ningún hombre sobre el cual esté la
marca.” (Eze. 9:5, 6) Esa marca quiso decir vida cuando llegó la
destrucción.
3 Hoy está efectuándose un ‘marcar’ parecido. En
estos “últimos días” también está aconteciendo una identificación de
individuos. Jesús predijo: “Cuando el Hijo del hombre llegue en su gloria, y
todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre su glorioso trono. Y todas
las naciones serán juntadas delante de él, y separará a la gente unos de otros,
así como el pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su
derecha, pero las cabras a su izquierda.” (Mat. 25:31-33) Los que estén a la
izquierda “partirán al cortamiento eterno.” Los que estén a la derecha de favor
entran en “la vida eterna.” (Mat.
*** g71 8/11 pág. 28 ‘Felices
los que tienen hambre y sed de
justicia’ ***
nuestros pecados y limpiarnos de toda injusticia.” Sí, éstos han “sido
declarados justos como resultado de la fe” en el sacrificio de Jesús y “su
sangre.” ¡Qué razón para felicidad es ésa!—1 Juan 1:7, 9; Rom.
5:1, 9.
Estos cristianos ungidos también tienen hambre y sed de justicia en otro
respecto, porque tienen hambre y sed de un reino que hará que la justicia reine
en la Tierra, y por eso siguen orando: “Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el
cielo, también sobre la tierra.” Puesto que el cumplimiento de las profecías
bíblicas muestra que en el mismísimo futuro cercano pueden esperar ver hacerse
la voluntad de Dios en la Tierra como en el cielo, lo cual hará que la justicia
reine en todo el universo de Dios, tienen esta razón adicional para estar
felices aun ahora.—Mat. 6:9, 10; 24:1–25:46.
Como sucede en el caso de muchas otras palabras de Jesús dirigidas a los
seguidores de sus pasos con quienes ha pactado un reino y que esperan compartir
la gloria celestial con él, los principios que se declaran en las felicidades
con las cuales Jesús comenzó su Sermón del Monte también aplican a otros
seguidores suyos cuyo destino es terrestre y a quienes él llamó sus “otras
ovejas.” La esperanza de ellos es de un Paraíso terrestre donde serán saciadas
completamente su hambre y su sed de justicia.—Juan 10:16.
Los que tienen la perspectiva de este destino terrestre y que viven hoy
fueron prefigurados por ciertos individuos a quienes el antiguo profeta
Ezequiel vio en una visión. Estaban ‘suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables
que se estaban haciendo en medio de Jerusalén.’ (Eze. 9:4) Éstos tienen un
intenso amor a la justicia y están muy angustiados, tanto debido a sus propios
pecados y faltas como debido a la crasa iniquidad que cunde desenfrenada hoy en
la Tierra.—Mat. 24:12; 2 Tim. 3:1-5.
Debido a su buena condición de corazón Jehová Dios oye su suspirar y
gemir y por medio de sus Testigos ayuda a éstos a satisfacer su hambre y sed de
justicia. Con la ayuda de la Palabra, el espíritu y la organización visible de
Dios disciernen su necesidad de arrepentirse de su anterior proceder y
convertirse o volverse para hacer la voluntad de Dios. Al dedicarse a hacer la
voluntad de Dios y seguir el ejemplo que puso Jesús, y al bautizarse, adquieren
una buena conciencia, tal como leemos: “Lo que corresponde a esto ahora también
los está salvando a ustedes, a saber, el bautismo, (no el desechar la
suciedad de la carne, sino la solicitud hecha a Dios para una buena
conciencia).” Esto resulta en felicidad.—1 Ped. 3:21; 2:21.
Su hambre y sed de justicia se satisfacen también por el hecho de que
tienen una posición aceptable ante Jehová Dios. ¿Por qué? Porque al ejercer fe
en el sacrificio de rescate de Cristo han “lavado sus ropas largas y las han
emblanquecido.”—Rev. 7:14.
Tal como lo hacen los “hermanos” de Cristo con quienes están asociados,
ellos se esfuerzan solícitamente por llevar vidas justas. También tienen fe
firme en el fin temprano de este inicuo sistema de cosas, el cual será seguido
de ‘nuevos cielos y una nueva tierra en los cuales la justicia habrá de
morar.’—2 Ped. 3:10-13; Mat. 25:40.
Tanto a los hermanos de Cristo como a los de las “otras ovejas” se les
están satisfaciendo su hambre y sed de justicia ahora en otro respecto. Hoy en
la congregación cristiana verdadera el Rey Jesucristo ‘está reinando para
justicia misma y hay príncipes rigiendo para derecho mismo.’ Jehová Dios ha
nombrado en su organización visible ‘paz como superintendentes y justicia como
los que asignan tareas.’—Isa. 32:1; 60:17.
*** w72 15/6 págs. 371-372
Completando la obra del secretario del
Rey ***
OBRA EJECUTORA
POR LOS “SEIS HOMBRES” SE ACERCA
9 Si consideramos de valor nuestra vida terrestre
estaremos interesados en el valor que lleva consigo la “marca.” Llegamos a a
comprenderlo a medida que oímos lo que el Rey Jehová dice desde su trono
después de indicarle al “hombre vestido con el lino” qué hacer. El profeta
Ezequiel nos dice lo que Jehová declara después en la visión: “A estos otros él
dijo a mis oídos: ‘Pasen por la ciudad detrás de él y hieran. No se sienta
apenado su ojo, y no sientan ninguna compasión. A anciano, joven y virgen
y niñito y mujeres deben matar... hasta arruinamiento. Pero no se acerquen
a ningún hombre sobre el cual esté la marca, y desde mi santuario deben
comenzar.’”—Eze. 9:5, 6.
10 ¿Suena cruel el que Jehová diga: “A anciano, joven
y virgen y niñito y mujeres deben matar... hasta arruinamiento”? Sí, pero
piense en la misericordia divina que se revela en el mandato expreso de Jehová
a los “seis hombres” simbólicos armados con armas para destrozar: ¡“Pero
no se acerquen a ningún hombre sobre el cual esté la marca”! Ah, ahora
comprendemos que hay valor de protección en esa marca. Si, en la venidera
“tribulación grande” sobre la cristiandad y todo el resto de este sistema detestable
de cosas, deseamos que los ejércitos angélicos de Jehová no nos destruyan,
haremos esfuerzos sinceros ahora para adquirir la “marca” para preservación
nuestra. Trataremos de ayudar a otros a adquirir la “marca” también, para que
sean parte de esa “grande muchedumbre” acerca de la cual está escrito
proféticamente lo siguiente: “Estos son los que salen de la grande tribulación,
y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del
Cordero.” (Rev. 7:14) Si comprendemos que la obra de marcar está por terminar y
que pronto los “seis hombres” simbólicos están por destrozar las cabezas
no marcadas, amorosamente nos esforzaremos por apoyar la obra salvavidas
del secretario del Rey.
11 No supongamos egotistamente que nosotros, si
no tenemos la marca en la frente, podremos de alguna manera pasar sin ser
notados por los “seis hombres” armados. Cuando la antigua Jerusalén fue
destruida por los babilonios en 607 a. de la E.C., entonces,
según los hechos de acuerdo con la dura realidad, tanto niñitos como vírgenes,
mujeres, hombres jóvenes y ancianos fueron destruidos. Si los niñitos
no murieron de hambre o peste o a manos de los crueles soldados
babilonios, entonces murieron en las manos despiadadas de sus propias madres
hambrientas, que se los comieron como caníbales. El profeta Jeremías, quien
estuvo prisionero dentro de Jerusalén hasta que ésta cayó en manos de los
sitiadores, nos dice que fue así. (Lam. 2:20, 21) ¿Y qué hay de sus hijos
que sean demasiado jóvenes hoy para dedicarse inteligentemente y bautizarse en
símbolo de haber llegado a ser discípulos de Jesucristo? Puede que sean
demasiado jóvenes para conseguir la marca en la frente personalmente.
12 Pero, ¿está usted mismo marcado con esa marca de
dedicación y de personalidad cristiana? ¿Está esforzándose por hacer según la
amonestación que el apóstol cristiano Pablo da a un padre o a padres, a saber,
criar a los hijos en la disciplina y regulación mental de Jehová, y están ellos
respondiendo obedientemente a sus esfuerzos amorosos? (Efe. 6:1-4) Solo si esto
se está efectuando puede usted confiar en que el mérito de la “marca” en su
propia frente se extienda a sus hijos menores y que misericordiosamente se les
exima con usted de ejecución o destrucción en la venidera “tribulación grande como
la cual no ha sucedido una desde el principio del mundo hasta ahora, no,
ni volverá a suceder.” (Mat. 24:21) Ahora en el corto tiempo que queda es
tiempo de hacer esto, antes que el moderno “hombre vestido con el lino” termine
de marcar todas las frentes dignas y los simbólicos “seis hombres” comiencen a
usar sus armas de destrozar en todas las frentes no marcadas que
descubran. Ustedes los padres, ¿desean ustedes que a sus hijitos no se les
considere “inmundos,” sino “santos,” debido a que la frente de ustedes está
marcada en el día en que Jehová ejecuta la venganza? Naturalmente así debe ser.
Pero no supongan que sus hijos que tienen suficiente inteligencia para
tomar una decisión y personalmente dedicarse a Jehová por medio de Cristo
vendrán bajo el mérito de la frente marcada de ustedes.
13 Otra cosa que hay que vigilar ahora es con qué se
nos cuenta religiosamente. Recuerde que a los “seis hombres” se les ordenó
comenzar su destrozamiento de cabezas desde el santuario de Jehová, donde
estaban los que trataban de mezclar la adoración pura de Jehová con adoración
inmunda pagana. Los “seis hombres” no sintieron compasión o piedad por los
religiosos hipócritas, porque lo siguiente que leemos dice: “Así que comenzaron
con los ancianos que estaban delante de la casa. Y además les dijo: ‘Contaminen
la casa y llenen los patios con los que son muertos violentamente. ¡Salgan!’ Y
salieron e hirieron en la ciudad.” (Eze. 9:6, 7; 8:10-12) Más tarde tanto el
templo como la ciudad fueron destruidos por los babilonios. Por eso, si
seguimos asociándonos con esa muchedumbre hipócritamente religiosa dentro de la
cristiandad, ¿podemos razonablemente esperar que el secretario del Rey nos
marque en la frente y se nos exima del desastroso fin de esos adoradores falsos
que no se arrepienten? ¡De ninguna manera!
14 Tan extensa será la extinción de vidas en la
cristiandad y en todo el sistema mundial de cosas que parecerá como que nadie
será eximido de la destrucción ni podrá escaparse. Pero no debemos
pensar que Jehová se está extralimitando con su ejecución de juicio,
ni debemos sentir lástima por los que son ejecutados por los medios y
agencias de Dios. Jehová Dios no es injusto, y debemos respetarlo por
medio de aceptar su punto de vista. Para enseñarnos esta lección, note lo que
Ezequiel pasa a decirnos, mientras observaba cómo se efectuaba la obra de
matar:
15 “Y aconteció que, mientras herían y se me dejó
permanecer, procedí a caer sobre mi rostro y gritar y decir: ‘¡Ay, oh
*** w71 15/12 pág. 748 Poseyendo
la verdad que lleva a vida eterna
***
Poseyendo la verdad que lleva a vida eterna
“Si permanecen en mi
palabra, verdaderamente son mis discípulos, y conocerán la verdad, y la verdad
los libertará.”—Juan 8:31, 32.
MÁS claramente que nunca antes vemos que este sistema de cosas está
desintegrándose. Diariamente aumenta la evidencia de su deterioración. Una tras
otra de las cosas en que la gente ha cifrado su confianza resulta incapaz de
vencer las condiciones aflictivas. La Biblia predijo con veracidad lo siguiente
acerca de nuestra era: “En los últimos días se presentarán tiempos críticos,
difíciles de manejar.” (2 Tim. 3:1) Jesucristo también profetizó
verídicamente esto de nuestro tiempo: “Sobre la tierra angustia de naciones,
no conociendo la salida a causa del bramido del mar y de su agitación,
mientras que los hombres desmayan por el temor y la expectativa de las cosas
que vienen sobre la tierra habitada.”—Luc. 21:25, 26.
2 Jehová Dios ha permitido suficiente tiempo para
que este presente sistema de cosas llegue a fruición plena. Ya no puede
haber duda alguna en cuanto a su naturaleza verdadera. Las personas que son de
corazón sincero y honrado verdaderamente están hastiadas con las condiciones.
En esto son como aquellas personas que vio el profeta Ezequiel en una visión
tocante a Jerusalén antes de su destrucción en 607 a. de la E.C.
En aquella visión Jehová le dijo a un hombre que tenía un tintero de
secretario: “Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y
tienes que poner una marca en las frentes de los hombres que están suspirando y
gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo en medio de
ella.” (Eze. 9:4) Entonces a las fuerzas de destrucción dijo Jehová: “Pasen por
la ciudad detrás de él y hieran. No se sienta apenado su ojo, y no sientan
ninguna compasión. A anciano, joven y virgen y niñito y mujeres deben matar...
hasta arruinamiento. Pero no se acerquen a ningún hombre sobre el cual
esté la marca.” (Eze. 9:5, 6) Esa marca quiso decir vida cuando llegó la
destrucción.
3 Hoy está efectuándose un ‘marcar’ parecido. En
estos “últimos días” también está aconteciendo una identificación de
individuos. Jesús predijo: “Cuando el Hijo del hombre llegue en su gloria, y
todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre su glorioso trono. Y todas
las naciones serán juntadas delante de él, y separará a la gente unos de otros,
así como el pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su
derecha, pero las cabras a su izquierda.” (Mat. 25:31-33) Los que estén a la
izquierda “partirán al cortamiento eterno.” Los que estén a la derecha de favor
entran en “la vida eterna.” (Mat.
*** w73 1/3 pág. 158 ¿Suministran
las iglesias refugio de la cólera divina?
***
de los que fueran muertos violentamente contaminarían el santuario pero
que su adoración falsa con ídolos no contaminaba ese lugar santo. Sin
embargo, Jehová se había mudado muy lejos de su santuario nominal, y en
evidencia de eso quería que fuera contaminado por los cuerpos violentamente
muertos de los que estaban contaminando el santuario con sus idolatrías. Por
consiguiente, “comenzaron con los ancianos que estaban delante de la casa. Y
además [Jehová] les dijo: ‘Contaminen la casa y llenen los patios con los que
son muertos violentamente. ¡Salgan!’ Y salieron e hirieron en la ciudad.”—Eze.
9:6, 7.
En consecuencia, el que una persona esté dentro del terreno de una
iglesia o templo, o en un Salón del Reino de los testigos de Jehová,
no protegerá a esa persona de la cólera de Jehová, si no está
viviendo en armonía con las leyes justas
de Dios. Aun los hijos cuyos padres no los crían en “la
disciplina y regulación mental de Jehová,” en adoración pura, no serán
protegidos. La edad o el sexo no era razón para que se le perdonara la
vida al que fuera ofensor allá en Jerusalén cuando la cólera del Gobernante
Divino se encendiera contra esa ciudad. Los padres ‘no marcados’ serán
responsables de la muerte de sus hijitos.—Efe. 6:4, NW; Éxo. 20:5.
El ver que se les daba muerte a esos idólatras allí mismo en el
santuario de Dios quizás haya hecho surgir una pregunta en la mente de
Ezequiel: Si en un lugar tan sagrado como el templo a nadie se le perdona la
vida, ¿cómo habrá oportunidad de que se le perdone la vida a quien esté afuera
en la ciudad de Jerusalén? Tan conmovido quedó Ezequiel por lo que vio que
preguntó: “Y aconteció que, mientras herían y se me dejó permanecer, procedí a
caer sobre mi rostro y gritar y decir: ‘¡Ay, oh Señor Soberano Jehová! ¿Estás
arruinando a todos los que quedan de Israel mientras derramas tu furia sobre
Jerusalén?’”—Eze. 9:8, NW.
Jehová contestó la pregunta de Ezequiel: “El error de la casa de Israel
y Judá es muy, muy grande, y el país está lleno de derramamiento de sangre y la
ciudad está llena de perversidad; porque han dicho: ‘Jehová ha dejado la
tierra, y Jehová no está viendo.’ Y en cuanto a mí también, mi ojo
no se sentirá apenado, ni mostraré compasión. Ciertamente traeré
sobre su propia cabeza su camino.”—Eze. 9:9, 10.
Lo que Jehová dijo aquí realmente se cumplió cuando los babilonios
destruyeron a Jerusalén cinco años después.
SE HACE
INFORME SOBRE LA OBRA COMPLETADA
17 ¿Lo ha visitado a usted recientemente el moderno
“hombre vestido con el lino,” el secretario del Rey reinante Jehová? Usted
puede contestar inteligentemente, porque ahora usted sabe cómo identificarlo,
cómo reconocerlo. La pregunta más crítica es: ¿Cómo lo recibió usted? La
recepción sensata que lleva a vida eterna en el nuevo sistema de cosas de Dios
es dejar que este secretario del Rey comience su obra de marcar en su frente,
hablando bíblicamente. La obra salvavidas de este compuesto “hombre vestido con
el lino” está ahora por terminar. Prescindiendo de la resistencia que le
ofrezcan los religiosos hipócritas, la obra se efectuará completamente según la
voluntad divina. Lo que vio el profeta Ezequiel en visión garantiza esta
conclusión de éxito, porque Ezequiel nos dice al fin de esta visión: “Y, ¡mire!
el hombre vestido con el lino, a cuyas caderas estaba el tintero, traía palabra
de vuelta, diciendo: ‘He hecho tal como me has mandado.’”—Eze. 9:11.
18 Eso denota que el moderno “hombre vestido con el
lino” cumplirá fielmente su
*** w76 15/9 pág. 575 Preguntas
de los lectores ***
Preguntas de los lectores
● Si algunos
cristianos ungidos sobreviven y entran en
el Nuevo Orden, ¿envejecerán y morirán,
o cómo terminará su vida terrestre?
Francamente, la Biblia no dice. Sea como sea que acontezca, la vida
terrestre de estos cristianos que han sido ungidos con espíritu tendrá que
terminar a fin de que reciban su galardón de vida en el cielo.—1 Cor.
15:35-38.
La ilustración de Jesús acerca del trigo y la mala hierba muestra que
algunos “hijos del reino” estarán vivos en la Tierra en la “conclusión del
sistema de cosas.” (Mat. 13:24-30, 37-43) También, ciertos modelos bíblicos
sugieren que algunos de estos ungidos quizás pasen con vida a través de la
destructiva “grande tribulación.” (Mat. 24:21) Considere unos cuantos de estos
modelos.
El capítulo 9 de Ezequiel describe a un “hombre” que llevaba un
tintero de secretario y que había de ‘marcar’ a individuos que habían de pasar
con vida a través de la destrucción de Jerusalén en 607 a. de
la E.C. Se entiende que en nuestro tiempo esto representa la obra de
marcar en la cual el cuerpo colectivo de “hijos del reino” ungidos llevan la
delantera. El relato de Ezequiel indica que fue después de haberse efectuado la
obra de ejecución del juicio en Jerusalén que el “hombre” que completó la obra
de marcar dio su informe a Jehová. Eso sugiere que algunos de la clase ungida
estarán como sobrevivientes en la Tierra después de la obra de ejecución que le
sobrevendrá a esta generación. (Eze. 9:4, 8, 11) Una cosa relacionada que es
indicación de lo mismo es el hecho de que el profeta Ezequiel mismo siguió
viviendo en Babilonia después de la destrucción de la antigua Jerusalén.
Además, la esposa de Noé (que representa a la clase de los ungidos que
están desposados con el Noé Mayor, Jesús) pasó con vida a través del diluvio.
(Mat. 24:37-42; Efe. 5:25-30) Considere también a Eliseo, que vivió a través de
la obra destructiva que llevó a cabo Jehú, como el resto de los ungidos hoy
espera pasar con vida a través de la obra destructiva del Jehú Mayor,
Jesucristo. (Vea “Nuevos cielos y una nueva tierra,”
páginas 95 y 323, y “Santificado
“BRASAS DE FUEGO” SIMBÓLICAS ARROJADAS
SOBRE JERUSALÉN
14 Esto es lo último que ve el profeta Ezequiel del
hombre “vestido de lino” en la visión. Los ojos de Ezequiel se apartan de
seguir a este hombre en la ejecución de su misión a una contemplación adicional
del carro celestial. Ezequiel así nos evita la vista del incendio de la ciudad
de Jerusalén, a medida que este hombre vestido de lino aparta sus manos de la
obra salvavidas de marcar frentes hacia la obra destructiva de arrojar “brasas
de fuego” sobre la ciudad. No es con fuego hecho por el hombre que
incendia la ciudad; es fuego milagroso de la organización celestial de Dios.
No un hombre, sino un querubín que pertenecía a esa organización, puso
este fuego en las manos del hombre vestido de lino. ¿Qué significa esto? Esto:
que la destrucción total de Jerusalén como SI fuera con fuego podría ser una
expresión de la ira y furor de Jehová contra aquella ciudad capital del reino
de Judá. El profeta Ezequiel vio este fuego milagroso “entre el conjunto de las
ruedas,” no cuando vio por primera vez el carro celestial el año anterior
en Babilonia, sino ahora cuando ve a ese carro ubicado en Jerusalén.
Cuando ese carro llegara a Jerusalén, ¡sería hora de la destrucción de ella!
15 El profeta Jeremías, cuando se lamenta amargamente
por la destrucción de Jerusalén, asemeja la cólera y furia de Jehová a fuego.
Tristemente dice: “Jehová se ha tragado,
*** kj cap. 10 pág. 192
párrs. 24-27 La destrucción ardiente de
la cristiandad desde el carro celestial
***
‘¡Oh conjunto de ruedas [hag-Galgal, hebreo]!’”—Ezequiel 10:9-13.
25 Quizás haya sido una sorpresa para Ezequiel oír
que a las ruedas se les llamaba por un nombre: “¡Conjunto de ruedas!” (Ezequiel
10:2) Evidentemente este nombre lo ocasionaba lo que hace la rueda, a saber,
rueda o gira. De modo que podría llamarse una rodadora o giradora. Este rasgo
recibe énfasis en The Emphasised Bible, por
J. B. Rotherham, que traduce Ezequiel 10:13 de esta manera: “A las
ruedas, a ellas se hizo el clamor, ¡oh rueda giratoria!” O, según la lectura
marginal: “¡Oh tú que giras!” Correspondientemente, el nombre de la ciudad
israelita Guilgal significa “Un Rodar.”—Josué 5:9.
26 El dar a esta parte del carro celestial tal nombre
llama atención a la velocidad con que se mueve el carro celestial, la
organización celestial de Jehová. Se mueve como con “ruedas [galgal
(usado aquí en plural)] como una tempestad de viento.” “Sus ruedas son como una
tempestad de viento.” (Isaías 5:28, Ro) Los carros de guerra de la
capital asiria, Nínive, jamás se movieron más aprisa que este carro celestial,
aunque se diga de aquellos carros de guerra asirios: “Como los relámpagos
siguen corriendo.” (Nahúm 2:4) Aunque las ruedas del carro celestial giraban
con tantas revoluciones por minuto, tenían ojos para ver por dónde iban.
27 De las ruedas ahora el profeta Ezequiel dirigió su
consideración a los querubines acompañantes. Evidentemente mirando primero el
lado izquierdo de la criatura viviente querúbica, Ezequiel comenta acerca de
ellos como sigue: “Y cada uno tenía cuatro caras. La primera cara era la cara
del querubín [una cara de toro, en Ezequiel 1:10], y la segunda cara era la
cara de hombre terrestre, y la tercera era la cara de un león, y la cuarta era
la cara de un águila. Y los querubines se levantaban —era la misma criatura
viviente que había visto junto al río Kebar—
*** kj cap. 10 pág. 192
párrs. 24-27 La destrucción ardiente de
la cristiandad desde el carro celestial
***
‘¡Oh conjunto de ruedas [hag-Galgal, hebreo]!’”—Ezequiel 10:9-13.
25 Quizás haya sido una sorpresa para Ezequiel oír
que a las ruedas se les llamaba por un nombre: “¡Conjunto de ruedas!” (Ezequiel
10:2) Evidentemente este nombre lo ocasionaba lo que hace la rueda, a saber,
rueda o gira. De modo que podría llamarse una rodadora o giradora. Este rasgo
recibe énfasis en The Emphasised Bible, por
J. B. Rotherham, que traduce Ezequiel 10:13 de esta manera: “A las
ruedas, a ellas se hizo el clamor, ¡oh rueda giratoria!” O, según la lectura marginal:
“¡Oh tú que giras!” Correspondientemente, el nombre de la ciudad israelita
Guilgal significa “Un Rodar.”—Josué 5:9.
26 El dar a esta parte del carro celestial tal nombre
llama atención a la velocidad con que se mueve el carro celestial, la organización
celestial de Jehová. Se mueve como con “ruedas [galgal (usado aquí en
plural)] como una tempestad de viento.” “Sus ruedas son como una tempestad de
viento.” (Isaías 5:28, Ro) Los carros de guerra de la capital asiria,
Nínive, jamás se movieron más aprisa que este carro celestial, aunque se diga
de aquellos carros de guerra asirios: “Como los relámpagos siguen corriendo.”
(Nahúm 2:4) Aunque las ruedas del carro celestial giraban con tantas
revoluciones por minuto, tenían ojos para ver por dónde iban.
27 De las ruedas ahora el profeta Ezequiel dirigió su
consideración a los querubines acompañantes. Evidentemente mirando primero el
lado izquierdo de la criatura viviente querúbica, Ezequiel comenta acerca de
ellos como sigue: “Y cada uno tenía cuatro caras. La primera cara era la cara
del querubín [una cara de toro, en Ezequiel 1:10], y la segunda cara era la
cara de hombre terrestre, y la tercera era la cara de un león, y la cuarta era
la cara de un águila. Y los querubines se levantaban —era la misma criatura
viviente que había visto junto al río Kebar—
*** kj cap. 3 pág. 39
párrs. 8-10 ¡El carro de Dios está
en marcha! ***
alas inferiores y sus pies rectos como los de un becerro,
resplandecientes como el cobre bruñido, había otros rasgos prominentes que
caracterizaban a los querubines de la visión de Ezequiel. ¿Qué se dice de sus
cabezas? Ezequiel escribe: “Y en cuanto a la semejanza de sus caras, las cuatro
tenían una cara de hombre con una cara de león a la derecha, y las cuatro
tenían una cara de toro a la izquierda; las cuatro también tenían una cara de
águila. Así eran sus caras. Y sus alas se extendían hacia arriba. Cada una
tenía dos que se unían, y dos cubrían sus cuerpos.”—Ezequiel 1:10, 11.
9 El que estos querubines tuvieran cara de hombre al
frente armonizaba bien con el hecho de que tenían manos de hombre debajo de sus
alas y también de que los querubines tuvieran, en general, “la semejanza del
hombre terrestre.” Los querubines celestiales también tienen la cualidad o
atributo dado por Dios del amor, tal como la tiene el hombre terrestre, pues el
primer hombre, Adán, fue creado a la imagen y semejanza de Dios. (Génesis
1:26-28) Una cara de león, estando al lado derecho de la cabeza de cada
querubín, enfatizaba la cualidad de rectitud, justicia. Esta justicia tiene
poder como apoyo suyo, lo cual se representa bien por el hecho de que al otro
lado de la cara de león había, a la izquierda, una cara de toro. Esta cara
concuerda bien con el hecho de que los querubines tenían pies (o extremidades)
rectos, siendo la planta de cada uno “como la planta del pie de un becerro,”
resplandeciendo con el “fulgor de cobre bruñido.” En su descripción posterior
de los querubines, Ezequiel llama a la cara de toro la “cara del querubín.”
(Ezequiel 10:14) No hay duda de que los querubines son criaturas de gran
poder, como el del toro.
10 Puesto que Dios, en Job 39:27-29, llama atención
al gran alcance de la vista del águila, la cara de águila que había en la parte
posterior de la cabeza del querubín señala
*** w72 15/7 pág. 422 ¿Cómo
difiere Jehová de todos los otros dioses?
***
que lo que pudiera hacerlo cualquier imagen de su forma.
Una de las más sobresalientes de estas visiones fue la que contempló el
profeta Ezequiel. En ese tiempo Ezequiel era uno de los desterrados judíos en
Babilonia. Era el año quinto desde que el rey Nabucodonosor se había llevado
cautivo al rey Joaquín de Judá, junto con príncipes y hombres poderosos y
valientes, y artesanos. Era cerca del fin de la primavera de
613 a. de la E.C.—Eze. 1:1-3.
En ese tiempo la cólera de Jehová estaba contra Jerusalén, situada a
unos 800 kilómetros al oeste de la ubicación de Ezequiel. Dios había
mostrado misericordia al dejar permanecer la ciudad cuando Nabucodonosor
destronó a Joaquín y puso en el trono al tío de Joaquín, Sedequías (Matanía),
en 617 a. de la E.C. A pesar de esto, la ciudad continuó con su
derrotero idólatra, rebelde, contra Dios y acudió a Egipto más bien que a
Jehová por ayuda. (2 Rey. 24:11, 14-20; Eze. 17:15) Por lo tanto, Dios
advirtió a los judíos en Babilonia, por medio de Ezequiel, acerca de la
destrucción venidera de Jerusalén. También predijo consoladoramente la
misericordia que expresaría hacia algunos de sus ciudadanos. Al mismo tiempo
reveló un vistazo de su majestad imponente y sus cualidades sobresalientemente
excelentes.
En vista del propósito que tenía Jehová al presentar la visión, a saber,
mostrarse como dirigiendo las fuerzas destructivas hacia la ciudad de
Jerusalén, ¿qué mejor ilustración podría haber usado que la de un gran carro de
guerra? Ezequiel, un sacerdote, nos dio una descripción de lo que vio.
Escribió:
“Empecé a ver, y,
¡mire! había un viento tempestuoso que venía del norte, una gran masa de nubes
y fuego trémulo, y tenía un resplandor todo alrededor, y de en medio de ello
había algo como el parecer de electro [una aleación de oro y plata que
resplandecía con brillo al ser calentada], de en medio del fuego. Y de en medio
de él había la semejanza de cuatro criaturas vivientes, y esto era lo que
parecían: tenían la semejanza del hombre terrestre. Y cada una tenía cuatro
caras, y cada una de ellas cuatro alas. Y sus pies eran pies rectos, y la
planta de sus pies era como la planta del pie de un becerro; y resplandecían
como con el fulgor de cobre bruñido. Y había las manos de un hombre debajo de
sus alas en sus cuatro lados, y las cuatro tenían sus caras y sus alas. Sus
alas se unían una a la otra. No se volvían cuando iban; iban cada una
derecho adelante.”—Eze. 1:4-9.
Más tarde Ezequiel tuvo una segunda visión del carro de Dios en la que
él llamó “querubines” a las cuatro criaturas vivientes. (Eze. 10:1-22; 11:22)
Estas poderosas personas espíritus, ángeles de gran poder, atienden a Dios como
servidores en torno de Su trono así como de Su “carro.”—Éxo. 25:18-22; 37:7-9; Rev.
4:6-9.
ATRIBUTOS QUE OTROS DIOSES NO TIENEN
Cada querubín tenía cara de hombre al frente y las manos de hombre
debajo de sus alas. Los querubines tienen la cualidad dada por Dios del amor
tal como el hombre la tiene, cuyo antepasado Adán fue creado a la imagen y
semejanza de Dios. (Gén. 1:26-28) La cara de león (símbolo de justicia
valerosa) estaba al lado derecho de la cabeza de cada querubín. (Isa. 31:4;
Rev. 5:5) Del lado opuesto, en el lado izquierdo, estaba la cara de un toro
(poder, fuerza [Job 39:9-11]). De este modo la justicia estaba representada
bien como estando apoyada o respaldada por poder invencible. La cara de águila
que había en la parte posterior de la cabeza del querubín indica sabiduría
celestial, que corresponde a los cielos en los cuales se remonta el águila que
tiene gran alcance de vista y es de alto vuelo (los querubines tenían cuatro
alas).—Job 39:27, 29.
Puesto que tenían una cara que veía en cada dirección, los querubines
podían ir en la dirección de cualquiera de las cuatro caras. Cualquiera de las
cuatro cualidades o atributos que hubiera necesidad de ejercerse en cualquier
circunstancia dada, el querubín inmediatamente iría en dirección de la cara que
representaba esa cualidad hacia el objetivo. La velocidad de los querubines
