domingo, 3 de junio de 2012

puntos sobresalientes jeremias 51 a 52

Puntos sobresalientes de Jeremías 51 y 52

1(Jeremias 55:6) Miles de judíos aprovecharon la oportunidad y volvieron a su país (Esd. 2:64-67). Al hacerlo, cumplieron el mandato profético de Jeremías de huir de Babilonia. Este grupo huyó en sentido literal, pues salieron físicamente de la ciudad . ¿Y qué pasó con los israelitas que no estaban en condiciones de hacer el largo viaje a Judá y Jerusalén? Aunque tuvieron que quedarse en Babilonia como fue el caso del anciano profeta Daniel, también podían contar con la bendición divina. Para ello era necesario que apoyaran incondicionalmente la adoración pura, cuya sede estaba en Jerusalén, y se mantuvieran alejados de la religión falsa de Babilonia.

Los cristianos verdaderos sabemos qué le espera a Babilonia la Grande; por eso tenemos la obligación de avisar a sus miembros. Una manera de hacerlo es distribuyendo biblias y publicaciones bíblicas editadas por “el esclavo fiel y discreto”, a quien Jesús nombró para suministrar el alimento espiritual “al tiempo apropiado” (Mat. 24:45). Si alguien se interesa en el mensaje de la Biblia, lo invitamos a que estudie con nosotros, esperando que vea la necesidad de “[huir] de en medio de Babilonia” antes de que sea demasiado tarde (Rev. 18:4).

2(Jeremías 51:11) Aquí se hace referencia a los “reyes de Media” entre los que atacaron Babilonia. El uso del plural tal vez indique que incluso en el tiempo de Ciro aún existía un rey o reyes medos subordinados, esto era compatible con la costumbre antigua. Cuando un contingente aliado de medos, persas, elamitas y otras tribus vecinas capturó Babilonia, un medo llamado Darío fue “hecho rey sobre el reino de los caldeos”, por lo visto nombrado por el rey Ciro el persa. (Da 5:31; 9:1; véase DARÍO núm. 1.)

3(Jeremías 51: 13 ) Al igual que la Babilonia simbólica, la antigua ciudad de Babilonia en realidad se sentaba sobre las aguas, pues estaba ubicada a ambos lados del río Éufrates y tenía varios canales y fosos llenos de agua. (Jer 51:1, 13; Rev 17:1, 15.) Estas aguas protegían la ciudad y por ellas llevaban los barcos riquezas y lujos procedentes de muchos lugares. Debe notarse que se dice que el agua del Éufrates se seca antes de que Babilonia la Grande experimente la ira del juicio divino. (Rev 16:12, 19.)

La mujer simbólica que lleva el nombre de Babilonia la Grande es “la gran ciudad que tiene un reino sobre los reyes de la tierra”, un reino que le permite sentarse sobre “pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas”. (Rev 17:1, 15, 18.) Un reino sobre otros reinos y naciones es lo que se conoce como un “imperio”. Babilonia la Grande se coloca a sí misma encima de los reyes terrestres y ejerce su poder e influencia sobre ellos. Monta a la simbólica bestia salvaje de siete cabezas.

4(Jeremías 51:30). Aqui se pronosticó el fin de la nación que conquistaría Egipto, la propia Babilonia. Con un siglo de antelación predijo certeramente que Babilonia caería de manera repentina. ¿Cómo? Sus aguas protectoras se ‘secarían’ y sus valientes cesarían de pelear. Dichas profecías se verificaron hasta el último detalle cuando los medos y los persas desviaron las aguas del Éufrates, vadearon la corriente y penetraron en la ciudad, tomando a los babilonios por sorpresa.

5(Jer. 51:26) La ciudad se convertiría en un terreno estéril o yermo . La desolación en la que hoy se halla la otrora poderosa Babilonia testifica la exactitud de la profecía divina.

6(Jer. 52:8-11). Durante el mandato de Sedequías, el falso profeta Hananías contradijo lo que Jehová había declarado por boca de Jeremías, a saber, que Babilonia sometería a Jerusalén. Pasando por alto la palabra divina, afirmó que el yugo de esclavitud que Nabucodonosor impondría a Judá y otras naciones sería quebrado. Por dirección de Jehová, Jeremías expuso la mentira de Hananías, reiteró que muchas naciones tendrían que servir a los babilonios y anunció la muerte del falso profeta ese año. Jeremías anunció que Jehová lo entregaría en manos de sus enemigos, quienes no tendrían compasión de él (Jer. 21:1-10). Efectivamente, los enemigos lo apresaron, degollaron a sus hijos en su presencia, le sacaron los ojos y se lo llevaron a Babilonia, donde murió Sí, todas estas profecías se cumplieron al pie de la letra.

7(Jer. 52:12-14).Jehová no miente. Vez tras vez, el profeta advirtió que la ciudad sería demolida si los judíos no se arrepentían de su idolatría, injusticia y violencia. Muchos creían que Jehová jamás haría algo así. Su templo estaba allí. Pero, Jehová cumplió lo que tenía pensado .

8(Jeremías 52:15) Aqui se menciona a “algunos de los de condición humilde del pueblo y [...] los demás del pueblo que quedaban en la ciudad”. La obra Perspicacia para comprender las Escrituras, vol. 1, pág. 445, dice: “La expresión ‘que quedaban en la ciudad’ parece dar a entender que muchos habían perecido debido al hambre, la enfermedad o el fuego, o que habían muerto en la guerra”.

9(Jeremías 52:28) En vista de la gran cantidad de cautivos mencionados en 2 Reyes 24:14, la cifra de 3.023 dada en Jeremías 52:28 parece referirse a los que tenían cierto rango o eran cabezas de familia, sin contabilizar, por tanto, a sus esposas e hijos, que ascendían a miles.

10(Jer 52:31) El decir que la cabeza de alguien sería alzada o elevada a veces significaba simbólicamente que sería levantado o restablecido a una posición de favor. (Gé 40:13, 21)

11(Jer. 52:31-34). En 580 se fecha el último suceso que Jeremías anotó: la liberación de Joaquín de las manos del sucesor de Nabucodonosor, Evil-merodac. Para aquel entonces, Jeremías debía rondar los 90 años. No contamos con datos fidedignos sobre su muerte, pero es probable que viviese hasta el final de sus días en Egipto y muriese fiel tras unos sesenta y siete años de servicio especial a Jehová.

Cumplió con su labor de profeta tanto en los tiempos en que se favorecía la adoración verdadera como cuando imperaba el culto apóstata. Halló personas reverentes que lo escucharon, aunque la mayoría rechazó sus mensajes o incluso le manifestó su franca hostilidad. ¿Fracasó Jeremías en su comisión? ¡Ni mucho menos! Desde el mismo principio, Jehová le había dicho: “De seguro pelearán contra ti, pero no prevalecerán contra ti, porque: ‘Yo estoy contigo’” (Jer. 1:19). Como testigos de Jehová, nuestra comisión actual es semejante a la de Jeremías.

Etiquetas

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Jehová es mi pastor y nada me faltara.