lunes, 30 de julio de 2012

ARQUEOLOGÍA Y ABRAHÁN


LA ARQUEOLOGÍA Y ABRAHÁN
Un personaje clave en la Biblia es Abrahán. Este no solo es el antepasado de todos los escritores de la Biblia, de los judíos y de muchos árabes; a él también se le llama “el padre de todos los que tienen fe.” (Rom. 4:11) Además, debería interesar a las personas de todas las naciones el saber si el relato bíblico relativo a Abrahán es auténtico. ¿Por qué? Porque fue a él a quien Dios hizo la siguiente promesa: “Por medio de tu descendencia ciertamente se bendecirán todas las naciones de la tierra.” (Gén. 22:16-18) Si deseamos estar entre “los que tienen fe” que serán bendecidos por la descendencia de Abrahán, debemos estar sumamente interesados en la evidencia que comprueba la exactitud de los detalles que se presentan en la Biblia acerca de la vida de Abrahán y el tiempo en que él vivió.
La Biblia nos informa que Abrahán (quien entonces se llamaba Abrán) fue criado en “Ur de los caldeos.” (Gén. 11:27, 28) ¿Se trata de un sitio legendario? ¿Qué han revelado los picos y las palas de los arqueólogos? Aun allá en 1854, J. E. Taylor inciertamente identificó Ur con Tell Mugayr (“Montón de Betún”), que queda a solo unos cuantos kilómetros al oeste del río Éufrates. En 1869, el orientalista francés Jules Oppert presentó en el Colegio de Francia, en París, un informe en el cual definitivamente identificó este sitio con la ciudad de Ur, basándose en el trabajo de Taylor, quien había hallado allí cilindros de arcilla en los cuales había inscripciones cuneiformes. Entonces, mucho más tarde, entre los años 1922 y 1934, el arqueólogo británico sir Leonard Woolley no solo confirmó esta identificación, sino que también descubrió que la Ur que Abrahán había dejado atrás era una ciudad próspera y altamente civilizada con casas cómodas y un templo que tenía una enorme torre, o zigurat, dedicado a la adoración del dios lunar Nanna, o Sin. Por mucho tiempo los historiadores habían expresado dudas acerca de la ciudad de Ur que se menciona en la Biblia con relación a Abrahán. Pero la pala del arqueólogo probó la veracidad de la Biblia.
Los arqueólogos también han confirmado muchas de las costumbres que se mencionan en el relato bíblico acerca de Abrahán. Por ejemplo, en Nuzu, o Nuzi, antigua ciudad hurrita que queda al sudeste de Nínive, se han hallado tablillas de arcilla que comprueban costumbres como las siguientes: El que los esclavos llegaban a ser herederos de los bienes de los amos que no tenían hijos (compare con los comentarios de Abrahán acerca de su esclavo Eliezer—Génesis 15:1-4); el que una esposa estéril estaba bajo la obligación de proveer una concubina para su esposo (Sara, o Sarai, hizo que Abrahán recibiera como concubina a Agar—Génesis 16:1, 2); el que se llevaban a cabo transacciones de negocio en la puerta de una ciudad (compare con la compra por Abrahán del campo y la cueva de Macpela, cerca de Hebrón.—Génesis 23:1-20). En la erudita publicación francesa Supplément au Dictionnaire de la Bible (tomo VI, columnas 663-672), hay más de ocho columnas en letra de imprenta pequeña que muestran cómo las excavaciones de Nuzi corroboran la Biblia. La Encyclopædia Britannica declara: “Este material [que se ha encontrado en] Nuzi ha aclarado muchos pasajes difíciles de las narrativas patriarcales contemporáneas de Génesis.”

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Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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