domingo, 22 de julio de 2012

Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático 2012.-23 de jul. Lectura de la Biblia: Ezequiel 18 a 20

23 de jul. Lectura de la Biblia: Ezequiel 18 a 20 
Núm. 1: Ezequiel 19:1-14 
Núm. 2: La actitud cristiana para con las autoridades (rs pág. 263 párr. 2—pág. 264 párr. 2)
Núm. 3: ¿Qué significan las palabras de Mateo 21:43? 
Lectura de la Biblia: Ezequiel 18 a 20
*** w07 1/7 págs. 13-14 Puntos sobresalientes del libro
de Ezequiel (parte 1) ***
18:1-29. Cada cual es responsable de sus propios 
actos.
20:1, 49. La reacción de los ancianos de Israel indica 
que eran escépticos a lo que Ezequiel estaba anunciando. 
No desarrollemos jamás una actitud escéptica ante las 
advertencias divinas.
Núm. 1: Ezequiel 19:1-14
Núm. 2: La actitud cristiana para con las autoridades (rs pág. 263 párr. 2—pág. 264 párr. 2)
*** rs pág. 263 - pág. 264 Neutralidad ***
¿Qué textos bíblicos han tenido que ver con la actitud
de los cristianos para con la autoridad de los
gobiernos seglares?
Rom. 13:1, 5-7: ―Toda alma esté en sujeción a las 
autoridades superiores [dirigentes gubernamentales], 
porque no hay autoridad a no ser por Dios [...] Hay por lo 
tanto razón apremiante para que ustedes estén en 
sujeción, no solo por causa de esa ira, sino  también por 
causa de la conciencia de ustedes. [...] Rindan a todos lo 
que les es debido, al que pide impuesto, el impuesto; al 
que pide tributo, el tributo; al que pide temor, dicho temor; 
al que pide honra, dicha honra.‖ (Ningún gobierno podría 
existir sin el permiso de Dios. Prescindiendo de la 
conducta de funcionarios individuales, los cristianos 
verdaderos les han mostrado respeto debido al cargo que 
ocupan. Por ejemplo, sin importar el uso que han dado los 
gobiernos al dinero recaudado en impuestos, los 
adoradores de Jehová han pagado honradamente sus 
impuestos a cambio de los servicios de los cuales toda 
persona pudiera beneficiarse.)
Mar. 12:17: ―Jesús entonces dijo: ‗Paguen de vuelta a 
César las cosas de César, pero a Dios las cosas de Dios.'‖ 
(Por  eso los cristianos siempre han reconocido que no 
solo tienen que ‗pagar de vuelta' dinero en la forma de 
impuestos al gobierno seglar, sino también cumplir con las 
obligaciones superiores que tienen para con Dios.)
Hech. 5:28, 29: ―[Un portavoz del tribunal supremo 
judío] dijo: ‗Les ordenamos positivamente [a los apóstoles] 
que no siguieran enseñando sobre la base de este nombre 
[el de Jesucristo], y sin embargo, ¡miren! han llenado a 
Jerusalén con su enseñanza, y están determinados a traer 
la sangre de este hombre sobre nosotros.' En respuesta 
Pedro y los otros apóstoles dijeron: ‗Tenemos que 
obedecer a Dios como gobernante más bien que a los 
hombres.'‖ (Cuando ha habido un conflicto directo entre 
los mandatos de gobernantes humanos y los requisitos de 
Dios, los cristianos verdaderos han imitado el ejemplo de 
los apóstoles y han obedecido a Dios en primer lugar.)
Núm. 3: ¿Qué significan las palabras de Mateo 21:43?
*** w10 15/3 págs. 24-26 párrs. 1-10 Un solo rebaño, un
solo pastor ***
JEHOVÁ amó a Abrahán, y por eso les tuvo el mismo 
cariño a sus descendientes, los israelitas, y fue leal con 
ellos. Por más de quince siglos los vio como su pueblo 
elegido y su ―propiedad especial‖  (léase Deuteronomio
7:6). Pero no dejó de lado a las personas de otras 
naciones. Si deseaban adorarle, podían unirse a Israel. 
Estos conversos  —llamados prosélitos— eran 
considerados miembros de aquella nación especial, y 
como tales, tenían el derecho a ser tratados como 
hermanos y el deber de someterse a todas las leyes 
divinas (Lev. 19:33, 34; 24:22).
2
No obstante, llegó el momento en que Jesús hizo esta 
asombrosa declaración a los judíos: ―El reino de Dios les 
será quitado a ustedes y será dado a una nación  que 
produzca sus frutos‖ (Mat. 21:43). ¿Quiénes formarían esa 
nueva nación? ¿Cómo nos beneficiamos hoy día de ese 
cambio?
La nueva nación
3
Pedro identificó claramente a la nueva nación al decir 
a sus hermanos cristianos: ―Ustedes son ‗una raza 
escogida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo 
para posesión especial, para que declaren en público las 
excelencias' de aquel que los llamó de la oscuridad a su 
luz maravillosa‖ (1 Ped. 2:9). En cumplimiento de las 
profecías, los primeros integrantes de la nueva nación 
fueron israelitas que aceptaron a Jesús como Mesías 
(Dan. 9:27a; Mat. 10:6). Pero más tarde se agregaron 
muchos que no eran judíos, tal y como indicó el apóstol:―Ustedes no eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios‖ 
(1 Ped. 2:10).
4
¿A quiénes dirigió Pedro estas palabras? Al comienzo 
de su carta vemos que se trata de personas a quienes 
Jehová ―dio un nuevo nacimiento a una esperanza viva 
mediante la resurrección de Jesucristo de entre los 
muertos, a una herencia incorruptible e incontaminada e 
inmarcesible [...] reservada en los cielos para [ellas]‖ 
(1 Ped. 1:3, 4). Por consiguiente, la nueva nación está 
formada por quienes tienen la esperanza de vivir en el 
cielo, los cristianos ungidos. En Gálatas 6:16 recibe el 
nombre ―Israel de Dios‖. Y el apóstol Juan aprendió en sus 
visiones lo siguiente acerca de estos israelitas espirituales: 
que son 144.000, que son ―comprados de entre la 
humanidad como primicias para Dios y para el Cordero‖ y 
que ―serán sacerdotes [...] y reinarán con [Cristo] por los 
mil años‖ (Rev. 5:10; 7:4; 14:1, 4; 20:6; Sant. 1:18).
¿Incluye a otro grupo?
5
Como hemos visto, está claro que la designación ―el 
Israel de Dios‖ se refiere exclusivamente a los ungidos 
(Gál. 6:16). Sin embargo, ¿ha utilizado alguna vez Jehová 
a la nación de Israel para representar a otros cristianos 
aparte de los ungidos? Sí, y así lo podemos ver en las 
siguientes palabras de Jesús a sus apóstoles fieles: ―Hago 
un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un 
pacto conmigo, para un reino, para que coman y beban a 
mi mesa en mi reino, y se sienten sobre tronos para juzgar
a las doce tribus de Israel‖ (Luc. 22:28-30). Este juicio 
tendrá lugar durante el tiempo de ―la re-creación‖, o 
regeneración de todas las cosas, es decir, durante el 
Reinado de Mil Años de Cristo (léase Mateo 19:28; nota).
6
Durante el Milenio, los 144.000 desempeñarán en el 
cielo las funciones de reyes, sacerdotes y jueces (Rev. 
20:4). Ahora bien, ¿a quiénes juzgarán y gobernarán? 
En Mateo 19:28 y Lucas 22:30 vemos que es a ―las doce 
tribus de Israel‖. En este caso, ¿a quiénes representa este 
grupo? Evidentemente, a todas las personas que tienen la 
esperanza de vivir en la Tierra gracias a su fe en el 
sacrificio de Jesús, y no a la clase de reyes y sacerdotes 
(recordemos que la tribu sacerdotal de Leví no se incluía 
entre las doce tribus). Aunque las personas simbolizadas 
en este contexto por ―las doce tribus‖ no son sacerdotes, 
se benefician espiritualmente de los servicios sacerdotales 
de los 144.000. Y también forman parte del pueblo de Dios 
y gozan del amor y la aprobación de Jehová. Con toda 
razón, se les asemeja al Israel de la antigüedad.
7
Lo anterior concuerda con una visión que tuvo el 
apóstol Juan en la que, antes de la gran tribulación, los 
144.000 reciben el sello permanente. ¿Qué contempló 
acto seguido? Una ―gran muchedumbre‖ procedente ―de 
todas las naciones‖ (Rev. 7:9). Esta innumerable multitud 
sobrevive a la gran tribulación y entra en el Reino 
Milenario de Cristo. Pero no serán los únicos súbditos, 
pues se les unirán miles de millones de resucitados (Juan 
5:28, 29; Rev. 20:13). Todos los súbditos terrestres forman 
―las doce tribus de Israel‖ que serán juzgadas por Jesús y 
los 144.000 que reinarán con él (Hech. 17:31; 24:15; Rev. 
20:12).
8
Si examinamos los sucesos del Día de Expiación, 
descubriremos una representación profética de la relación 
entre los 144.000 y el resto de la humanidad (Lev. 16:6-
10). En esta festividad anual, el sumo sacerdote 
sacrificaba primero un toro como ofrenda por el pecado ―a 
favor de sí mismo y de su casa‖. Correspondientemente, el 
sacrificio de Jesús beneficia en primer lugar a la casa de 
sacerdotes y reyes celestiales que sirven bajo su 
dirección. Pero en el Día de Expiación también se 
empleaban dos machos cabríos para expiar los pecados 
de los demás israelitas. Dado que la tribu sacerdotal 
simboliza a los 144.000, el resto de Israel corresponde a 
quienes esperan vivir para siempre en la Tierra. Por lo 
tanto, en Mateo 19:28, la expresión ―las doce tribus de 
Israel‖ no se refiere a los sacerdotes ungidos, sino a las 
demás personas que ponen fe en el sacrificio de Cristo.
9
Examinemos otro ejemplo. Ezequiel tuvo una extensa 
visión del templo de Jehová (Eze., caps. 40-48). 
En aquella representación profética, los sacerdotes 
trabajaban en el templo, daban instrucción y recibían los 
consejos y la corrección de Jehová (Eze. 44:23-31). Por su 
parte, los miembros  de las diversas tribus acudían a 
adorar a Dios y a ofrecerle sacrificios (Eze. 45:16, 17). 
En este caso, los sacerdotes son los ungidos, y los 
restantes israelitas, las personas que tienen la esperanza 
de vivir en la Tierra. La visión destaca que este último 
grupo colabora armoniosamente con la clase sacerdotal 
que encabeza la adoración pura.
10
Jesús habló de ―otras ovejas‖ que no pertenecerían 
al mismo ―redil‖ que el ―rebaño pequeño‖ de cristianos 
ungidos (Juan 10:16; Luc. 12:32). Con referencia a ellas, 
dijo: ―A esas también tengo que traer, y escucharán mi 
voz, y llegarán a ser un solo rebaño, un solo pastor‖. 
¡Cuánto se fortalece nuestra fe al ver el cumplimiento de 
estas palabras! En efecto, se han unido dos grupos: el 
más pequeño, los ungidos, y el mayor, la gran 
muchedumbre de otras ovejas (léase Zacarías 8:23). Este 
último grupo no presta servicio en el patio interior del 
templo espiritual, sino en el patio exterior.

--
La hierba verde se ha secado,la flor se ha marchitado,pero en cuanto a la
palabra de nuestro Dios JEHOVÁ,Durara hasta tiempo indefinido.  ISAIAS 40;8
http://burgara-despertadatalaya.blogspot.com
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burgara@gmail.com




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