miércoles, 25 de julio de 2012

puntos sobresalientes ezequiel 18 a 20


EZEQUIEL CAPÍTULO 18

w07 1/7 pág. 13 Puntos sobresalientes del libro de Ezequiel (parte 1)
18:1-29. Cada cual es responsable de sus propios actos.
km 8/07 pág. 7 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
13. Al expresar el “dicho proverbial” de Ezequiel 18:2, ¿qué trataban de hacer los israelitas, y qué importante lección sobre la responsabilidad pone eso de relieve? [w88 15/9 pág. 18 § 10.] Los israelitas trataron de excusarse culpando a sus antepasados por los sufrimientos que padecían. Pero el profeta señaló que cada cual es responsable por las consecuencias de su propia conducta y que todos tendremos que rendirle cuentas a Jehová (Eze. 18:20, 27-30).
w88 15/9 pág. 18 párr. 10 ¡Jehová desenvaina la espada!
10 Sin embargo, para beneficiarnos del cumplimiento de la profecía mesiánica tenemos que mantener una buena relación con Jehová. Aparentemente los coterráneos desterrados de Ezequiel pensaban que estaban en buena situación ante Dios y culpaban a sus antepasados por los sufrimientos que padecían. Pero el profeta señaló que cada persona es responsable por las consecuencias de su propia conducta. (Ezequiel 18:1-29; compárese con Jeremías 31:28-30.) Después vino un llamamiento al corazón. (Léase Ezequiel 18:30-32.) Sí, Jehová es misericordioso con el que se arrepiente, y no se deleita en la muerte de nadie. Por lo tanto, Dios dice: ‘Vuélvanse y sigan viviendo’. (Compárese con 2 Pedro 3:9.)
w75 1/6 págs. 339-340 párr. 9 Resolviendo la cuestión de tenencia
9. ¿Qué entrañó el comer del fruto prohibido?
9 Cuando Satanás el Diablo tentó a Eva a comer del fruto prohibido, no se hizo mención directa en cuanto a su tenencia. Pero considere por un momento lo que sucede cuando usted come algo. Una vez que está en su mano o en su plato, usted ha tomado posesión de ello, sea que tenga el derecho a ello o no. Sin embargo, después de haberlo comido usted realmente lo ha hecho parte de usted mismo. Lo ha hecho suyo, sin importar lo que diga a modo de excusa o confesión. Así sucedió con Eva. Aunque acababa de repetir el mandato de Dios: “No deben comer de él, no, no deben tocarlo para que no mueran,” enseguida leemos que “empezó a tomar de su fruto y a comerlo. Después dio de él también a su esposo cuando él estuvo con ella y él empezó a comerlo.” (Gén. 3:1-6) El argumento de Satanás que impelió la acción de ellos fue en el sentido de que el derecho para comer de ese fruto les pertenecía. En consecuencia, por acción deliberada y desafiante, que habla más fuerte que las palabras, tanto Adán como Eva clasificaron ese árbol prohibido como idéntico a todos los otros árboles para los cuales se les había dado el derecho de comer. Pero inmediatamente después que ambos habían comido del fruto prohibido, ¿se sintieron justificados en su clasificación judicial de los árboles? El hecho de que les remordiera la conciencia dice ¡No! Cierto, no podían restaurar al árbol las piezas de fruto que habían comido de él, pero el haber asimilado en su cuerpo el fruto comido no les produjo la sensación de ser dueños con derecho justo de comer del fruto prohibido. Las hojas con las cuales se hicieron cubiertas para ocultar su desnudez, de la cual ahora se dieron cuenta, no fueron tomadas del árbol prohibido, sino que fueron tomadas de la higuera. El resultado de todo el asunto era como si hubieran comido agraz.—Eze. 18:2.
si pág. 135 párr. 18 Libro bíblico número 26: Ezequiel
18. a) ¿Qué principios declara Jehová al censurar a los judíos desterrados? b) ¿Qué juicio les espera a los reyes de Judá?
18 Jehová censura a los judíos desterrados por su dicho proverbial: “Padres son los que comen el agraz, pero son los dientes de los hijos los que tienen dentera”. No; “el alma que peca... ella misma morirá” (18:2, 4). El justo seguirá viviendo. Jehová no se deleita en la muerte del inicuo. Su deleite es ver que el inicuo se vuelva de sus caminos malos y viva. En cuanto a los reyes de Judá, como leoncillos han sido atrapados por Egipto y por Babilonia. Su voz ‘no se oirá más en las montañas de Israel’ (19:9).
kl cap. 15 pág. 145 párr. 15 Cómo formar una familia que honre a Dios
15. ¿Cómo se transmiten a veces los métodos de crianza impropios, pero cómo puede interrumpirse este ciclo?
15 El mero hecho de tener una sierra y un martillo no convierte a nadie en un buen carpintero. De igual manera, el simplemente tener hijos no convierte a nadie en un buen padre o una buena madre. Conscientes de ello o no, los padres suelen criar a sus hijos tal como los criaron a ellos. De ahí que, a veces, los métodos de crianza impropios se transmitan de una generación a otra. Un antiguo proverbio hebreo dice: “Los padres son los que comen el agraz, pero son los dientes de los hijos los que tienen dentera”. No obstante, las Escrituras muestran que nadie está obligado a seguir el proceder de sus padres. Puede escoger un camino diferente, un camino regido por los estatutos de Jehová. (Ezequiel 18:2, 14, 17.)
T-26 págs. 2-3 ¿Le gustaría saber más de la Biblia?
Las Escrituras contienen verdades esclarecedoras. Quienes adquieren conocimiento de ellas se liberan de las ideas falsas que dominan la vida de millones de personas. Por ejemplo, saber la verdad de lo que le sucede a la gente al morir nos libera del temor de que los muertos nos causen daño o de que nuestros familiares o amigos fallecidos estén sufriendo (Ezequiel 18:4). La doctrina bíblica de la resurrección consuela a quienes han perdido a seres queridos (Juan 11:25). Por otro lado, saber la verdad respecto a los ángeles malignos nos pone sobre aviso en cuanto a los peligros del espiritismo y nos ayuda a entender por qué hay tantos problemas en el mundo.
T-22 pág. 5 ¿Quién es, realmente, el gobernante del mundo?
Estos malvados gobernantes invisibles del mundo están decididos a extraviar a toda la humanidad, a apartarla de la adoración a Dios. Un método que emplean para ello es fomentar la idea de que se sobrevive a la muerte, a pesar de que la Palabra de Dios muestra con claridad que en la muerte no hay consciencia de nada. (Génesis 2:17; 3:19; Ezequiel 18:4; Salmo 146:3, 4; Eclesiastés 9:5, 10.) Lo que sucede es que, valiéndose de un médium espiritista o de una “voz” del mundo invisible, un espíritu maligno puede imitar la voz de un difunto y hablar con los parientes o amigos que le han sobrevivido. Aunque la “voz” pretenda ser el fallecido, ¡es en realidad un demonio!
T-14 págs. 5-6 ¿Qué creen los testigos de Jehová?
Confiamos plenamente en que habrá una vida futura, y que esta será posible gracias a una resurrección de entre los muertos bajo el Reino de Dios. Creemos, como enseña la Biblia, que cuando una persona muere realmente deja de existir, que “en ese día de veras perecen sus pensamientos”. (Salmo 146:3, 4; Ezequiel 18:4; Eclesiastés 9:5.) Sí, la vida futura de las personas muertas depende de que estén en la memoria de Dios y de que Él las resucite. (Juan 5:28, 29.)
T-18 págs. 5-6 Los testigos de Jehová. ¿Qué creencias tienen?
Los testigos de Jehová creemos que el sistema de cosas actual, con su ciclo de nacimiento, vida y muerte, no es lo único que existe. Confiamos plenamente en la vida futura, lo que incluye una resurrección de los muertos bajo el Reino de Dios. Creemos que, como enseña la Biblia, cuando alguien muere su existencia de hecho termina. (Salmo 146:3, 4; Eclesiastés 9:5; Ezequiel 18:4.) Así pues, la Biblia no enseña la idea de que haya un alma inmortal o reencarnación. Más bien, el que los muertos tengan una vida futura depende de que Dios se acuerde de ellos y los resucite. (Isaías 25:8; Daniel 12:1, 2, 13.)
T-16 págs. 3-4 ¿Qué esperanza hay para los seres queridos que han muerto?
Pero alguien pudiera preguntar: ‘¿No tienen los seres humanos un alma inmortal que sigue viviendo después de la muerte?’. Muchos han enseñado esta doctrina, y hasta dicen que la muerte es una puerta que conduce a otra vida. Pero esta idea no viene de la Biblia. Más bien, la Palabra de Dios enseña que usted es un alma, que su alma es realmente usted, con todas sus facultades físicas y mentales. (Génesis 2:7; Jeremías 2:34; Proverbios 2:10.) La Biblia también dice: “El alma que esté pecando... ella misma morirá”. (Ezequiel 18:4.) No hay ningún pasaje bíblico que enseñe que el hombre tenga un alma inmortal que siga viviendo después de la muerte del cuerpo.
kn37 pág. 2 ¡Se acerca el fin de la religión falsa!
... ENSEÑA DOCTRINAS FALSAS. La mayoría de las religiones enseñan que el alma o espíritu es una parte invisible del ser humano que sobrevive a la muerte del cuerpo. Muchas religiones se valen de esta doctrina para aprovecharse de sus miembros, cobrándoles dinero por orar en favor de las almas de sus difuntos. Pero la Biblia enseña algo muy distinto: “El alma que peca... ella misma morirá” (Ezequiel 18:4). “Los vivos tienen conciencia de que morirán; pero en cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto.” (Eclesiastés 9:5.) Jesús enseñó que los muertos serán resucitados, algo que resultaría innecesario si el hombre tuviera un alma inmortal (Juan 11:11-25). ¿Enseña su religión que el alma no muere?
wi pág. 23 párrs. 15-17 ¿Qué significa conocer al Dios verdadero?
15-17. a) ¿Qué enseña la Biblia acerca de la muerte y del alma? (Véase el recuadro de la página 22.) b) ¿Qué esperanza ofrece la Biblia respecto a los muertos?
15 ¿Influyó el helenismo en las doctrinas y creencias religiosas judías durante este período? La Encyclopaedia Judaica admite sin ambages: “Es probable que la doctrina de la inmortalidad del alma entrara en el judaísmo por influencia griega”.8 Las Escrituras Hebreas enseñan con sencillez y claridad que el deseo original de Dios era que el hombre viviera eternamente con salud perfecta en la Tierra. (Véanse las páginas 11 y 12, párrafos 2 al 4.) Génesis 2:7 dice: “El Señor Dios formó al hombre del polvo del suelo y sopló en sus narices el aliento de la vida, y el hombre vino a ser alma viviente” (DK). Observe que no dice que Dios dio al hombre un alma, sino que este vino a ser un alma. Cuando el primer hombre, Adán, desobedeció y se rebeló contra Dios, fue condenado a muerte. Como resultado, Adán, el alma humana, murió. Nada de él sobrevivió en otro mundo. El concepto del alma inmortal, por tanto, no es bíblico. La Biblia dice claramente: “El alma que pecare, ha de morir”. (Ezequiel 18:4.)
16 Lo que muestran las Escrituras sobre el estado de los muertos concuerda con la enseñanza bíblica de que el alma es mortal. Eclesiastés, capítulo 9, versículos 5 y 10, dice: “Los vivos saben que morirán, pero los muertos no saben nada, [...] porque no hay obra, ni empresa, ni conocimiento, ni sabiduría en la tumba [“el Seol”, NM, la sepultura común de la humanidad] a la que te diriges”. (Compárese con Salmo 146:3, 4.) Dios dio la muerte como castigo. (Génesis 2:17.) No es otra forma de vida, sino la antítesis de la vida. En vista de este hecho, no debería sorprendernos que las Escrituras nunca hablen de castigar a la gente quemándola en el infierno (gueh hin·nóm). Esta idea también se recogió de la filosofía griega y de las doctrinas paganas. Respecto a la creencia judía mística de la reencarnación, The New Standard Jewish Encyclopedia dice: “Parece ser que la idea se originó en la India. [...] En la Cábala [libros místicos del judaísmo] surge primero en el libro Bahir, y luego, a partir del Zohar, fue aceptada habitualmente por los místicos y desempeñó un papel importante en las creencias y literatura hasídicas”.9
17 Ya que la muerte es lo contrario de la vida y el alma no vive en otro mundo, ¿qué esperanza hay para los muertos? La Palabra de Dios enseña que se hará que la mayoría de los muertos vuelvan a la vida después que el Rey Mesiánico nombrado por Dios restaure para la humanidad las condiciones paradisíacas en la Tierra. Se suele llamar a esta enseñanza bíblica ‘la resurrección de los muertos’. No solo serán resucitados los siervos fieles de Dios, sino muchos millones, miles de millones, que nunca tuvieron oportunidad plena de aprender acerca de él y servirle en verdad. (Da-niyye-l [Daniel] 12:2, 13, DK; Isaías 26:19; Job 14:14, 15.)
ie pág. 22 párrs. 4-5 ¿Qué le sucede al alma a la hora de la muerte?
4, 5. Dé ejemplos bíblicos de que el alma puede morir.
4 ¿Qué le ocurrió al alma de Adán cuando este murió? Pues bien, recordemos que en la Biblia la palabra alma con frecuencia se refiere sencillamente a la persona. Por lo tanto, cuando decimos que Adán murió, estamos diciendo que el alma llamada Adán murió. Esto podría parecer extraño al que cree en la inmortalidad del alma. No obstante, la Biblia afirma: “El alma que peca... ella misma morirá” (Ezequiel 18:4). Levítico 21:1 habla de “un alma difunta” (un “cadáver”, Biblia de Jerusalén). Y a los nazareos se les dijo que no se acercaran a “ninguna alma muerta” (un “cuerpo muerto”, Versión Moderna) (Números 6:6).
5 En 1 Reyes 19:4 encontramos una alusión parecida al alma. Elías, muy angustiado, “se puso a pedir que muriera su alma”. De igual modo, Jonás “siguió pidiendo que su alma muriera, y repetidamente decía: ‘Mejor es mi morir que mi estar vivo’” (Jonás 4:8). Y Jesús utilizó la expresión ‘matar un alma’, que en la Biblia del Peregrino se traduce por “dar muerte” (Marcos 3:4). Así que la muerte del alma significa simplemente la muerte de la persona.
rq lección 11 pág. 23 párr. 5 Creencias y costumbres que no agradan a Dios
5. Temor a los muertos: Los muertos no pueden hacer ni sentir nada. Nosotros no podemos ayudarlos, y ellos no pueden hacernos daño. (Salmo 146:4; Eclesiastés 9:5, 10.) El alma muere; no continúa viviendo después de la muerte. (Ezequiel 18:4.) Pero a veces ángeles inicuos, llamados demonios, se hacen pasar por los espíritus de los muertos. Toda costumbre relacionada con temer o adorar a los muertos es incorrecta. (Isaías 8:19.)
gu págs. 9-11 párr. 16 Cómo rechazó el hombre la guía de Dios
16. ¿Qué ha significado el pecado de Adán para todos sus descendientes, y por qué?
16 Adán y Eva acabaron por morir. La humanidad había perdido el Paraíso, que con el tiempo, durante el Diluvio de los días de Noé, desapareció. En conformidad con las leyes de la herencia, nuestros primeros padres transmitieron a sus hijos el pecado y la muerte (Job 14:4). A partir de entonces, toda alma tendría que conocer la muerte, tal como está escrito: “El alma que peca... ella misma morirá” (Ezequiel 18:4). Los escritos divinos también dicen: “Por medio de un solo hombre [Adán] el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado” (Romanos 5:12).
ol parte 8 pág. 25 Rechace la religión falsa; practique la religión verdadera
El alma. Muchas religiones enseñan que el alma es algo que hay dentro de la persona y que nunca muere. La Biblia enseña que el alma es la persona y, por supuesto, toda persona es mortal (Génesis 2:7; Ezequiel 18:4).
ol parte 4 pág. 13 párr. 7 ¿Dónde están nuestros antepasados?
7. ¿Qué textos bíblicos prueban que el alma puede morir?
7 Puesto que el alma es la persona misma, cuando muere la persona, muere el alma. Ezequiel 18:4 dice: “El alma que peca... ella misma morirá”. Además, Hechos 3:23 dice: “Cualquier alma [o persona] que no escuche a ese Profeta será completamente destruida de entre el pueblo”. De modo que el alma no es algo que siga viviendo después de que el cuerpo muere.
km 11/96 pág. 1 párr. 3 ¿Maneja usted correctamente la Palabra de Dios?
3 Sea maestro de la Palabra de Dios: Los proclamadores del Reino de la actualidad han obtenido excelentes resultados al enseñar a la gente sincera acudiendo a la Biblia y razonando sobre su contenido. Por ejemplo, un hermano utilizó Ezequiel 18:4 y otros textos relacionados para razonar con un pastor y tres de sus feligreses sobre el futuro de los inicuos y los justos. A raíz de esto, algunos miembros de la Iglesia empezaron a estudiar, y con el tiempo uno de ellos aceptó la verdad. Otro caso fue el de una hermana a la que se pidió que explicara al esposo incrédulo de una señora interesada por qué los testigos de Jehová no celebran la Navidad ni los cumpleaños. Mientras ella leía las respuestas bíblicas directamente del libro Razonamiento, el marido decía que estaba de acuerdo. La esposa se entusiasmó tanto al ver la reacción de su marido, que dijo: “Iremos a sus reuniones”. Y el esposo concordó con ella.
yb90 págs. 144-145 Finlandia
Animados por unos resultados tan buenos, los dos repartidores viajaron a Helsinki, la capital, e hicieron los preparativos necesarios para pronunciar un discurso público en el auditorio de la Casa del Pueblo (ahora Casa de los Trabajadores) el 22 de noviembre de 1910. El hermano Harteva era bien conocido en los círculos religiosos de Helsinki, así que muchos ministros y creyentes de varias organizaciones religiosas fueron a oírle hablar movidos por la curiosidad. En su discurso, Harteva desafió a cualquiera del auditorio que fuese capaz de mostrar en público un versículo de la Biblia donde se afirmara que el alma es inmortal. Todas las miradas se clavaron en las primeras filas de la sala, donde estaban sentados los ministros religiosos. Se hizo un silencio absoluto. Entonces leyó Ezequiel 18:4, dio un puñetazo en el atril y exclamó: “¡Así pues, el alma muere!”. Se estaban delimitando con claridad las líneas de batalla entre los líderes religiosos de Finlandia y los defensores de la verdad bíblica. De esta manera se sembró la verdad en la capital, así como en otras dos ciudades principales del país.
uw cap. 9 pág. 71 párr. 4 El poder de la esperanza de la resurrección
4. a) Antes de que alguien pueda comprender y apreciar la resurrección, ¿qué asunto quizá tengamos que considerar con esa persona? b) ¿Qué textos bíblicos usaría usted para explicar lo que es el alma? ¿lo que es la condición de los muertos? c) Pero ¿qué hay si alguien usa una traducción de la Biblia que parece oscurecer las verdades que se hallan en esos textos?
4 Antes de que esas personas puedan comprender y apreciar cuán maravillosa provisión es la resurrección, es necesario que entiendan lo que es el alma y la condición de los muertos. Con frecuencia basta con unos cuantos textos bíblicos para aclarar estos asuntos a la persona que tiene hambre de la verdad (Gén. 2:7; Eze. 18:4; Sal. 146:3, 4). Pero algunas traducciones modernas y ediciones en paráfrasis de la Biblia oscurecen estas verdades. Por eso, quizá sea necesario considerar las expresiones que se usan en los idiomas originales de la Biblia.
su cap. 11 pág. 83 párr. 5 “Huyan de en medio de Babilonia”
5. a) ¿De qué manera fue en realidad una elaboración de la mentira que Satanás dijo a Eva la creencia babilónica acerca de la muerte? b) ¿A qué otras enseñanzas ha llevado ésta?
5 Los babilonios creían que la muerte era simplemente pasar a otra clase de vida, pero esto contradecía lo que Dios había dicho a nuestros primeros padres. Los filósofos griegos ampliaron esta idea, y dijeron que los humanos tienen un alma inmortal. La primera mentira del Diablo fue que, si Adán y Eva desobedecían a Dios, ‘positivamente no morirían’ en la carne. Ahora lo que se decía a la gente era que lo que vivía para siempre era una parte interna de ella que la gente no podía ver. Esta enseñanza falsa condujo a creer en un infierno de fuego, el purgatorio, la adoración de los antepasados, y mucho más que eso. (Génesis 3:1-5; Eclesiastés 9:5, 10; Ezequiel 18:4.)
rs pág. 138 - pág. 139 Espíritu
¿Hay en el hombre una parte espiritual que sobreviva a la muerte del cuerpo?
Eze. 18:4: “El alma que esté pecando... ella misma morirá.” (Las versiones VV (1977), Str, TA y NC vierten la palabra hebrea nephesh “alma” en este versículo, y así indican que es el alma lo que muere. Algunas traducciones que vierten nephesh “alma” en otros pasajes usan las expresiones “el hombre” o “aquel” en este versículo. De modo que nephesh, el alma, es la persona, no una parte inmaterial de esta que sobreviva cuando el cuerpo muere.) (Véase la sección titulada “Alma” para más detalles.)
rs pág. 30 Adoración de antepasados
¿Tiene la persona una parte espiritual que sobreviva cuando muere el cuerpo?
Eze. 18:4: “¡Miren! Todas las almas... a mí me pertenecen. Como el alma del padre así igualmente el alma del hijo... a mí me pertenecen. El alma que esté pecando... ella misma morirá.” (También el versículo 20.)
jv cap. 22 pág. 429 Parte 2— Testigos hasta la parte más distante de la Tierra
También hubo algunos griegos que se habían hecho Estudiantes de la Biblia en la cercana Albania y en los distantes Estados Unidos, que dieron atención a su país. Les había impresionado mucho saber que la adoración de iconos no tiene base bíblica (Éxo. 20:4, 5; 1 Juan 5:21), que los pecadores no sufren tormentos en el infierno (Ecl. 9:5, 10; Eze. 18:4; Rev. 21:8) y que el Reino de Dios es la única y verdadera esperanza de la humanidad (Dan. 2:44; Mat. 6:9, 10). Ansiaban compartir estas verdades con la gente de su país, fuera personalmente o por correo. Como resultado, en Grecia y las islas griegas empezaron a surgir grupos de testigos de Jehová.
jv cap. 22 págs. 408-409 Parte 1— Testigos hasta la parte más distante de la Tierra
La esposa de August Lundborg, Ebba, se trasladó de Suecia a Finlandia en 1906 para trabajar de repartidora. Por aquel entonces hubo también varios hombres que regresaron de Estados Unidos con publicaciones de la Watch Tower y empezaron a compartir con otros lo que estaban aprendiendo. Al cabo de unos cuantos años Emil Österman, que buscaba algo mejor que lo que ofrecían las iglesias, adquirió el libro El Plan Divino de las Edades. Él y su amigo Kaarlo Harteva, que también buscaba algo mejor, lo leyeron. Harteva reconoció el valor del libro y lo tradujo al finlandés. Con el respaldo económico de Österman lo publicó y los dos empezaron a distribuirlo. Hablaron en lugares públicos, hicieron visitas de casa en casa y dieron discursos en auditorios grandes atestados de gente, todo ello con un verdadero espíritu evangelizador. En Helsinki, después de desenmascarar las doctrinas falsas de la cristiandad ante un grupo de concurrentes, el hermano Harteva los desafió a utilizar la Biblia para probar la doctrina de la inmortalidad del alma. Todo el mundo miró a los clérigos presentes. Ninguno habló; nadie pudo rebatir las palabras claras de Ezequiel 18:4. Algunos de los asistentes confesaron más tarde que, después de lo que habían oído, se les había hecho difícil dormir aquella noche.
tr cap. 9 pág. 79 párr. 11 Por qué un “rebaño pequeño” va al cielo
11. ¿Debido a qué enseñanza falsa en cuanto al alma creen muchas personas que ellas irán al cielo?
11 Cuando usted pensaba entonces en vida celestial para usted, ¿creía usted en la inmortalidad del alma humana? Entonces es muy comprensible que usted haya esperado que su alma iría al cielo. Pero si usted tenía tal esperanza no era porque el espíritu de Dios le estuviera dando testimonio. Al contrario, como usted sabe ahora, la Palabra inspirada de Dios dice que el alma humana muere y deja de existir. De modo que los que mueren tienen que depender de que Dios los resucite y los ponga en el lugar donde sea la voluntad de él ponerlos.—Ezequiel 18:4; 1 Corintios 15:35-38.
sg estudio 25 págs. 126-127 párrs. 4-5 Leyendo y aplicando textos bíblicos
4, 5. ¿Qué se quiere decir por “palabras correctas enfatizadas”? Ilustre.
4 Las palabras correctas enfatizadas. La razón por la cual se lee un texto debe regir lo que haya de recibir el énfasis. Si todo pensamiento que se expresa en el texto recibe el mismo énfasis, nada se destacará y el punto de su argumento se perderá. Por lo tanto, asegúrese de que las palabras a que se dé el énfasis principal sean las que llevan el pensamiento para el cual se usa el texto bíblico.
5 Por ejemplo, si usted está usando Ezequiel 18:4 para probar que el pecado no lleva al tormento eterno, sino a la muerte, lo leería de esta manera: “El alma que esté pecando... ella misma morirá,” con énfasis especial en la palabra en letras cursivas. Pero si lo que usted quiere comunicar es que no es meramente el cuerpo, sino de hecho el alma lo que muere, usted transferiría el énfasis, leyendo: “El alma que esté pecando... ella misma morirá.” Su colocación del énfasis debe ser determinada por la razón que usted tiene para leer el texto.
hp cap. 12 pág. 115 párrs. 12-13 La muerte no es enemigo invencible
Según la Biblia, ¿qué es un “alma”? (12, 13)
12 Para expresarlo simplemente: las Escrituras enseñan que su alma es usted. Lo que ya hemos leído en Génesis 2:7 muestra eso. Recuerde que Dios formó del polvo el cuerpo del hombre. Entonces Dios proveyó la vida y el aliento que se necesitaban para sostener esa vida. ¿Con qué resultado? Según la propia Palabra de Dios, el hombre “vino a ser alma viviente [hebreo, nephesh].” (Génesis 2:7) No se le dio un alma a Adán, ni llegó a tener un alma. Él era un alma. Al enseñar eso, la Biblia se atiene a ello desde el principio hasta el fin. Muchos siglos después el apóstol Pablo citó Génesis 2:7 cuando escribió: “El primer hombre Adán vino a ser alma viviente [griego, psykhe].”—1 Corintios 15:45.
13 La palabra hebrea nephesh y la palabra griega psykhe, que se hallan en estos textos, se han traducido de varias maneras. Se notará que en muchas versiones de la Biblia se han traducido “alma” en Ezequiel 18:4 y Mateo 10:28. En otros textos esas mismas palabras originales se han traducido “ser,” “criatura,” o “persona.” Éstas son traducciones válidas de las palabras originales, y una comparación de ellas muestra que el alma es la criatura o persona misma, no alguna parte invisible del hombre. La Biblia en los idiomas originales aplica estas mismas palabras a animales, lo cual muestra que éstos son almas o tienen vida como almas.—Génesis 2:19; Levítico 11:46; Revelación 8:9.
ts cap. 5 pág. 37 ¿Qué es esto que se llama “alma”?
En la Biblia la palabra “alma” aparece en muchas traducciones como versión de la palabra hebrea néphesh y la palabra griega psykhé. (Vea, por ejemplo, Ezequiel 18:4 y Mateo 10:28 en Versión Valera, Versión Moderna, Versión Reina-Valera Revisada y Versión de Torres Amat.) Estos mismos términos del hebreo y el griego también han sido traducidos “ser,” “criatura” y “persona.” Prescindiendo de si su Biblia vierte consistentemente como “alma” las palabras del idioma original (como lo hace la Traducción del Nuevo Mundo), un examen de los textos en los cuales aparecen las palabras néphesh y psykhé le ayudará a ver lo que estos términos significaban para el pueblo de Dios de la antigüedad. Así usted mismo puede determinar la verdadera naturaleza del alma para su propia información.
sh cap. 15 pág. 356 Un regreso al Dios verdadero - Lo que creen los testigos de Jehová
Pregunta: ¿Qué es un alma?
Respuesta: En la Biblia el alma (hebreo: né·fesch; griego: psy·kjé) es una persona o un animal o la vida de que disfruta una persona o un animal.
  “Y Dios pasó a decir: ‘Produzca la tierra almas vivientes según sus géneros, animal doméstico y animal moviente y bestia salvaje de la tierra según su género’. Y Jehová Dios procedió a formar al hombre del polvo del suelo y a soplar en sus narices el aliento de vida, y el hombre vino a ser alma viviente.” (Génesis 1:24; 2:7.)
  Los animales y el hombre SON almas vivientes. El alma no es algo que tenga existencia separada. Puede morir, y muere. “¡Miren! Todas las almas... a mí me pertenecen. Como el alma del padre, así igualmente el alma del hijo... a mí me pertenecen. El alma que peca... ella misma morirá.” (Ezequiel 18:4.)
sh cap. 10 pág. 250 párr. 24 El cristianismo... ¿era Jesús el camino a Dios?
24. a) ¿Dónde había estado Lázaro durante cuatro días? b) ¿Qué dice la Biblia sobre la inmortalidad?
24 ¿A dónde se había ido Lázaro durante los cuatro días que estuvo muerto? A ningún lugar. Estaba inconsciente, dormido en la tumba a la espera de una resurrección. Jesús lo bendijo mediante levantarlo milagrosamente de entre los muertos. Pero, según lo que Juan relata, Lázaro no dijo nada de haber estado en el cielo, el infierno ni el purgatorio durante aquellos cuatro días. ¿Por qué no? Sencillamente porque no tenía ningún alma inmortal que pudiera viajar a tales lugares. (Job 36:14; Ezequiel 18:4.)
g70 22/9 pág. 27 ¿Cómo mostramos que tememos a Dios?
A algunos se les ha enseñado que Dios atormenta a las personas en un infierno ardiente después que mueren. Para ellos, la posibilidad de que Dios los relegue a ese pavoroso lugar es la razón por la que temen a Dios. Sin embargo, la Santa Biblia no enseña tal idea que deshonra a Dios, y por eso tal idea jamás podría servir de base para el temor piadoso. (Jer. 19:5; Rom. 6:7, 23; Eze. 18:4) Tampoco debemos temer a Jehová Dios solo porque tiene el poder de castigar la maldad. El temor piadoso se basa en fe en Dios. Está estrechamente enlazado con amor y confianza. Es un temor sano que beneficia al individuo.
re cap. 17 pág. 100 párr. 3 Recompensa para ‘las almas degolladas’
3. a) En el tabernáculo judío de la antigüedad, ¿cómo se derramaban almas “a la base del altar”? b) ¿Por qué vio Juan que debajo de un altar simbólico en el cielo estaban las almas de testigos degollados?
3 Debajo de ese altar están “las almas de los que habían sido degollados a causa de la palabra de Dios y a causa de la obra de testimonio que solían tener”. ¿Qué significa esto? Estas no podrían ser almas que hubieran abandonado sus cuerpos... como las almas en que creían los griegos paganos. (Génesis 2:7; Ezequiel 18:4.) Más bien, Juan sabe que el alma, o la vida, está simbolizada por la sangre, y cuando los sacerdotes del antiguo tabernáculo judío degollaban un animal en sacrificio, rociaban la sangre “en derredor sobre el altar” o la derramaban “a la base del altar de la ofrenda quemada”. (Levítico 3:2, 8, 13; 4:7; 17:6, 11, 12.) Por eso, había estrecha identidad entre el alma del animal y el altar de los sacrificios. Pero ¿por qué vemos debajo de un altar simbólico en el cielo las almas, o la sangre, de estos siervos de Dios en particular? Porque su muerte se considera un sacrificio.
g70 8/9 pág. 6 Esté alerta a los peligros del espiritismo
Sin embargo, alguien quizás se sienta convencido, como se sintió el obispo Pike, de que la persona con quien se ha comunicado es una persona amada que ha muerto. No obstante, esto sencillamente no podría ser, porque los muertos no están conscientes. La Biblia dice con énfasis: “Los vivos están conscientes de que morirán; pero en cuanto a los muertos, ellos no están conscientes de nada en absoluto . . . no hay trabajo ni formación de proyectos ni conocimiento ni sabiduría en el Seol [el sepulcro], el lugar adonde estás yendo.” Al sobrevenir la muerte el alma del hombre no sobrevive, sino que la Biblia muestra que muere: “El alma que esté pecando... ella misma morirá.”—Ecl. 9:5, 10; Eze. 18:4.
g70 8/3 pág. 28 párr. 7 La transmigración de las almas... ¿es lógica?
7 En realidad, esta creencia oriental es tanto ilógica e irrazonable como injusta. Para aprender la verdad acerca del hombre, el alma y la muerte, considere lo que dice acerca de éstos el más antiguo libro oriental, la Santa Biblia. Los hechos que presenta son lógicos y razonables porque Dios, el Creador del hombre, es su Autor. Nos dice que el hombre no es inmortal, sino mortal. (Núm. 23:10; Eze. 18:4) No da indicación alguna de que el hombre tenga un alma inmortal, que transmigre. (Sal. 89:48; Ecl. 9:5, 10) La muerte es el resultado del pecado en acción en nuestros cuerpos, el cual pecado vino sobre la familia humana cuando el primer hombre desobedeció a Dios.—Rom. 5:12.
g79 8/5 pág. 26 El Louvre con la Biblia en la mano
19. [Sala 135] Capilla funeral mastaba, donde la familia y los sacerdotes se reunían para orar por el alma del difunto. Prueba de que los egipcios creían en la inmortalidad del alma mucho antes que los griegos y las iglesias de la cristiandad.—Compare con Eclesiastés 9:10; Ezequiel 18:4.
g88 22/11 pág. 20 ¿Por qué rechazaron los socinianos la doctrina de la Trinidad?
Los socinianos no se retrajeron de usar el nombre personal de Dios: Jehová. Consideraban de especial importancia las palabras de Juan 17:3, donde se dice que el adquirir conocimiento de Dios y de Su Hijo significa vida eterna. Veían la vida eterna como la gran esperanza del verdadero cristiano. Negaron rotundamente la doctrina de la inmortalidad del alma. Más bien, al igual que la Biblia, enseñaron que el alma muere, pero que existe la esperanza de una resurrección futura. (Ezequiel 18:4; Juan 5:28, 29.)
También descartaron la enseñanza del infierno de fuego por no tener apoyo bíblico. Para Socino era absurdo afirmar que Dios torturaba eternamente en el infierno a una persona por unos pecados cometidos en el transcurso de una vida de setenta u ochenta años escasos. Algunos de los primeros maestros socinianos hasta enseñaron acerca del reinado milenario de Cristo sobre la Tierra. (Eclesiastés 9:5; Revelación 20:4.)
g97 22/2 págs. 18-19 Toda la verdad sobre la mentira
¿Cuál es una de las principales mentiras que esparcen muchos guías religiosos hoy? Es parecida a la que Satanás le contó a Eva: “Positivamente no morirán.” (Génesis 3:4.) Pero Eva murió, y volvió a la tierra, al polvo del que había sido formada.
Ahora bien, ¿dio tan solo la impresión de haber muerto, cuando en realidad vivía en otra esfera? ¿Es acaso la muerte una puerta a otro tipo de existencia? La Biblia no contiene ninguna indicación de que perviviera alguna parte consciente de Eva. Su alma no sobrevivió. Al desobedecer a Dios, había pecado, y la Biblia dice: “El alma que peca... ella misma morirá”. (Ezequiel 18:4.) Eva, al igual que su esposo, había sido creada como alma viviente, y su vida como tal cesó. (Génesis 2:7.) Con referencia al estado de los difuntos, la Biblia dice: “En cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto”. (Eclesiastés 9:5.) Pero ¿qué enseñan las iglesias por lo general?
Suelen enseñar que el ser humano posee un alma inmortal que queda libre tras la muerte y pasa a otra existencia, ya sea de dicha, o de suplicio. Así, The Catholic Encyclopedia comenta: “La Iglesia enseña expresamente la eternidad de las penas del infierno como verdad de fe que no puede negarse ni ponerse en entredicho sin incurrir en manifiesta herejía”. (Tomo 7, página 209, edición de 1913.)
Esta doctrina es completamente distinta de la clara enseñanza bíblica. Las Escrituras enseñan que cuando alguien muere “vuelve a su suelo; en ese día de veras perecen sus pensamientos”. (Salmo 146:4.) Por consiguiente, la Biblia indica que los muertos no sufren dolor alguno, pues no tienen conciencia de nada en absoluto. De ahí que haga esta exhortación: “Todo lo que tu mano halle que hacer, hazlo con tu mismo poder, porque no hay trabajo ni formación de proyectos ni conocimiento ni sabiduría en el Seol [la sepultura común de la humanidad], el lugar adonde vas”. (Eclesiastés 9:10.)
g04 22/4 pág. 14 Lecciones de las extraordinarias tumbas del Perú
Estas antiguas civilizaciones peruanas no son las únicas con ritos funerarios cuyo fundamento es la creencia en una misteriosa supervivencia tras la muerte. Hasta en culturas modernas se demuestra preocupación por lo que ocurre una vez que se exhala el último suspiro.
Hoy en día gozan de amplia aceptación doctrinas tan diferentes como la reencarnación o la transmigración de las almas, el purgatorio, el infierno y la comunicación con los difuntos. Todas ellas se basan en la misma enseñanza, a saber, que solo se pierde el cuerpo y perdura un elemento imperecedero. La Biblia, sin embargo, no respalda ninguna de estas ideas (Eclesiastés 3:18-20; 9:5, 10; Ezequiel 18:4).
Por el contrario, las Escrituras muestran que el hombre entero es un alma, o sea, una criatura mortal (Génesis 2:7). No obstante, la Palabra de Dios también brinda una gloriosa esperanza para los difuntos. Dice que habrá “resurrección así de justos como de injustos” (Hechos 24:15). Y no se limita a enunciar esta perspectiva, pues contiene crónicas de testigos oculares que presenciaron varias resurrecciones (Juan 11:17-47; 1 Corintios 15:3-6). ¡Qué futuro tan maravilloso aguarda a los millones de personas que han perdido la vida en el transcurso de los siglos!
w76 15/10 págs. 630-631 párrs. 26-27 Jehová nuestro Dios... justo y recto
26, 27. ¿Cómo se puede ilustrar esto con la enseñanza acerca de un infierno de fuego?
26 Como ilustración de cómo responde este “sentido,” considere cómo responden muchas personas —quizás cómo respondemos nosotros mismos, también— a la enseñanza de un infierno de fuego. Especialmente en el pasado, muchas iglesias han enseñado que las almas de los inicuos son atormentadas eternamente en el infierno. La Biblia no apoya tal idea, pues declara que los muertos están inconscientes y que la mayoría de los muertos todavía volverán a vivir por medio de una resurrección. (Ecl. 9:5, 10; Eze. 18:4; Juan 5:28, 29; 11:11-14) Pero hasta sin saber lo que dice la Biblia, a muchas personas les repugna la doctrina de un infierno de fuego. No pueden aceptarla ni aunque su propia iglesia la enseñe. De ninguna manera les entra. No pueden creer que un Dios de amor, derecho y justicia hubiera de tomar a una persona que hubiera sido mala durante, digamos, sesenta años, y la atormentara con sufrimiento atroz eternamente. Y a muchas personas les ha traído alivio el aprender que su sentido de rectitud y justicia está respaldado por la Palabra de Dios.
27 El mismísimo hecho de que nosotros, individuos humanos, que solo reflejamos imperfectamente la “imagen” de Dios, tengamos el deseo apremiante de ver que se haga lo que es justo y recto, debe aumentar en nosotros la seguridad de que Jehová mismo se guía por esas cualidades.
w08 1/11 págs. 4-5 ¿Adónde vamos cuando morimos?
¿Hay algún ser humano que tenga un alma inmortal? Dios le dijo al profeta Ezequiel: “El alma que peque, ésa morirá” (Ezequiel 18:4, Biblia Americana San Jerónimo). Más tarde, el apóstol Pablo escribió: “Por medio de un solo hombre [Adán] el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron” (Romanos 5:12, NVI). Por lo tanto, si todos los seres humanos pecan, es lógico concluir que también todas las almas mueren
us pág. 17 párr. 27 Espíritus en invisibilidad... ¿nos ayudan, o nos perjudican?
27. ¿Pueden ser destruidas las almas? ¿Cómo muestra esto Ezequiel 18:4, 20?
27 Quizás más sorprendente es el hecho de que en Números 23:10; Lucas 6:9; Hechos 3:23 y en muchos otros textos bíblicos usted descubriría que un “alma” puede ser “destruida.” En la profecía de Ezequiel, Jehová Dios nos dice claramente que “el alma que esté pecando... ella misma morirá.” (Ezequiel 18:4, 20) Puesto que el alma muere, está claro que no es inmortal.
br78 pág. 14 ¿Qué creen?
Por lo tanto, los testigos de Jehová creen que la Tierra existirá para siempre y que todas las personas —vivas y muertas— que encuadren en el propósito de Jehová de una Tierra hermoseada y habitada podrán vivir en ella para siempre. Toda la humanidad ha heredado de Adán y Eva la imperfección y, por lo tanto, es pecadora. (Romanos 5:12.) La Biblia nos dice: “El salario que el pecado paga es muerte”. “Los vivos tienen conciencia de que morirán; pero en cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto.” “El alma que peca... ella misma morirá.” (Romanos 6:23; Eclesiastés 9:5; Ezequiel 18:4, 20.) Entonces, ¿cómo pueden volver a vivir los muertos para participar de las bendiciones terrenales? Solo mediante el sacrificio de rescate de Cristo Jesús, pues él dijo: “Yo soy la resurrección y la vida. El que ejerce fe en mí, aunque muera, llegará a vivir”. “Todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz y saldrán.” (Juan 11:25; 5:28, 29; Mateo 20:28.)
jt pág. 14 ¿Qué creen?
Por lo tanto, los testigos de Jehová creen que nuestro planeta existirá para siempre y se convertirá en un paraíso, donde podrán vivir eternamente todas las personas —las que estén vivas y las que resuciten— que actúen en armonía con el propósito de Jehová. Todos los seres humanos hemos heredado la imperfección de Adán y Eva, de modo que somos pecadores (Romanos 5:12). La Biblia nos dice: “El salario que el pecado paga es muerte”. “Los vivos tienen conciencia de que morirán; pero en cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto.” “El alma que peca... ella misma morirá.” (Romanos 6:23; Eclesiastés 9:5; Ezequiel 18:4, 20.) Entonces, ¿cómo pueden volver a la vida los muertos para beneficiarse de las bendiciones terrenales? Gracias únicamente al sacrificio redentor de Cristo Jesús, pues él afirmó: “Yo soy la resurrección y la vida. El que ejerce fe en mí, aunque muera, llegará a vivir”. “Todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz y saldrán.” (Juan 5:28, 29; 11:25; Mateo 20:28.)
pe cap. 8 págs. 78-79 párr. 7 ¿Qué sucede cuando uno muere?
7. ¿Qué dice la Biblia que prueba que tanto las almas animales como las almas humanas mueren?
7 Puesto que los animales son almas, cuando ellos mueren sus almas mueren. Como dice la Biblia: “Toda alma viviente murió, sí, las cosas que había en el mar.” (Revelación 16:3) ¿Qué hay de las almas humanas? Como aprendimos en el capítulo anterior, Dios no creó al hombre con un alma. El hombre es un alma. Por eso, como esperaríamos, cuando el hombre muere, su alma muere. Vez tras vez la Biblia dice que esto es verdad. Jamás dice la Biblia que el alma sea imperecedera o que no pueda morir. “Todos los que van bajando al polvo se encorvarán, y nadie jamás conservará viva su propia alma,” dice Salmo 22:29. “El alma que esté pecando... ella misma morirá,” explica Ezequiel 18:4 y 20. Y si usted busca Josué 10:28-39, hallará siete lugares en los cuales se dice que al alma se le da muerte o se le destruye.
kc cap. 5 pág. 40 párrs. 8-9 El Reino... ¿por qué se ha tardado tanto en ‘venir’?
Dios no quiso decir aquí que solo el cuerpo de Adán moriría, mientras que algún “alma” o “espíritu” del interior escaparía del cuerpo y continuaría viviendo en un cielo o un infierno. No, porque Adán mismo era un “alma.” Como dice el relato de la creación, en Génesis 2:7: “Procedió Jehová Dios a formar al hombre del polvo del suelo y a soplar en sus narices el aliento de vida, y el hombre vino a ser alma viviente.” Con el tiempo, tanto Adán como Eva murieron... como almas. Y porque la entera raza humana es prole de Adán ya contaminado por el pecado, todos hemos heredado el pecado y la muerte. “El alma que esté pecando... ella misma morirá.” (Ezequiel 18:4, 20) Sí, como almas humanas, todos morimos. La muerte ha llegado a gobernar como rey sobre nosotros.—Romanos 5:12, 14; 6:12; Eclesiastés 3:19, 20; 9:5, 10; Salmo 6:5; 115:17.
rs pág. 298 Reencarnación
¿Deja margen para creer en la reencarnación lo que la Biblia enseña acerca del alma y la muerte?
  Génesis 2:7 declara: “Procedió Jehová Dios a formar al hombre del polvo del suelo y a soplar en sus narices el aliento de vida, y el hombre vino a ser alma viviente”. Note que el hombre mismo era el alma; el alma no era inmaterial, algo separado y distinto del cuerpo. “El alma que esté pecando... ella misma morirá” (Eze. 18:4, 20). Y se alude a un difunto como “alma muerta” (Núm. 6:6). Al morir, “sale su espíritu, él vuelve a su suelo; en ese día de veras perecen sus pensamientos” (Sal. 146:4). De modo que, cuando alguien muere, la persona completa está muerta; no hay nada que quede vivo y pueda pasar a otro cuerpo. (Para más detalles, véanse las secciones tituladas “Alma” y “Muerte”.)
po cap. 3 págs. 38-39 párr. 23 Cuando el hombre estuvo con Dios en el Paraíso
23. Cuando el cuerpo humano muere, ¿qué le sucede al alma?
23 Puesto que la Palabra inspirada de Dios dice claramente: “El hombre llegó a ser alma viviente,” el hombre es un alma. ¡La Biblia dice la verdad! Es la autoridad en cuanto a lo que el alma humana es. Los filósofos paganos de la antigüedad, que no tenían la Palabra escrita de Dios, son quienes dicen que el hombre tiene por dentro un alma espiritual invisible que parte hacia la región de los espíritus cuando el cuerpo humano muere. En el texto hebreo la palabra para “alma” es néphesh; en la Versión de los Setenta de las Escrituras Hebreas, en griego, es psykhé. Por eso, lo que le sucede al cuerpo del hombre le sucede al alma humana. No es solo el cuerpo humano lo que muere, sino, como dice Jehová Dios en Ezequiel 18:4: “¡Miren! Todas las almas... a mí me pertenecen. . . . El alma que esté pecando... ella misma morirá.” (También, vea el versículo 20.)
tr cap. 5 pág. 37 párr. 9 ¿Dónde están los muertos?
9. (a) ¿Dice la Biblia que el alma humana sea imperecedera? (b) ¿Qué textos bíblicos muestran que el alma humana puede morir?
9 Puesto que el alma es la persona misma, ¿qué le sucede al alma cuando viene la muerte? La Biblia dice muy claramente que el alma está sujeta a la muerte, diciendo: “El alma que esté pecando... ella misma morirá.” (Ezequiel 18:4, 20) El apóstol Pedro citó de los escritos de Moisés acerca de Jesús y dijo: “En verdad, cualquier alma que no escuche a ese Profeta será completamente destruida de entre el pueblo.” (Hechos 3:23) En consistencia con esta verdad fundamental, ni una sola vez en todos sus versículos dice la Biblia que las almas humanas o las almas animales sean inmortales, imperecederas, que no puedan ser destruidas ni morir. Sin embargo, hay docenas de textos bíblicos que muestran que el alma puede morir o ser muerta. (Levítico 23:30; Santiago 5:20) Hasta de Jesucristo la Biblia dice: “Derramó su alma hasta la mismísima muerte.” (Isaías 53:12) Vemos, pues, que el alma humana es la persona misma, y cuando la persona muere, es el alma humana lo que muere.
hp cap. 18 págs. 170-172 párrs. 8-11 ¿Hay algo bueno en todas las religiones?
¿Qué conflicto se ve entre algunas enseñanzas y prácticas comunes y la Biblia? (8-11)
8 Aunque la adoración que agrade a Dios tiene que estar de acuerdo con el “conocimiento exacto,” un examen revela que la mayoría de las iglesias enseñan doctrinas que están en conflicto con la Biblia. (Romanos 10:2) Por ejemplo, se adhieren a la doctrina antibíblica de que el hombre tiene un alma inmortal. (Ezequiel 18:4, 20; vea la página 115.) ‘¿Es tan mala esa enseñanza?’ quizás se pregunten algunos. No olvide que la primera mentira de Satanás fue que el pecado no traería muerte. (Génesis 3:1-4) Aunque en la actualidad la muerte es inevitable, el enseñar que el hombre tiene un alma inmortal tiende a fomentar la mentira de Satanás. Ha llevado a millones de personas a tratos terribles con demonios que se presentan como si fueran las almas de los muertos. Y esa doctrina priva de significado a la verdad bíblica acerca de una venidera resurrección de los muertos.—Hechos 24:15.
9 El comportamiento también está envuelto en esto, porque muchas religiones aceptan o estimulan la celebración de días festivos y costumbres que se basan en la creencia de la inmortalidad del alma. La víspera de Todos los Santos, el Día de Difuntos y otros días especiales son festividades de esa clase, e incorporan en sí prácticas sacadas de religiones no cristianas.
10 La mezcla de religión no cristiana y religión supuestamente cristiana se extiende a otros días de fiesta, como las Navidades. Dios mandó a los cristianos que conmemoraran la muerte de Jesús, no su nacimiento. (1 Corintios 11:24-26) Y la Biblia muestra que Jesús no nació en diciembre, que es una temporada fría y lluviosa en Israel. (Lucas 2:8-11) Usted puede consultar casi cualquier enciclopedia y ver que la fecha del 25 de diciembre fue escogida porque ya era un día festivo romano. Sir James Frazer declara:
  “Tomadas en conjunto, las coincidencias entre [las Navidades y la Pascua de Resurrección] y las fiestas paganas son demasiado similares y demasiado numerosas para ser accidentales. . . . [Los clérigos] percibieron que para que el cristianismo conquistara al mundo la única manera en que podría hacerlo sería por medio de aflojar los principios demasiado rígidos de su Fundador, por medio de ampliar un poco la puerta angosta que lleva a la salvación.”—The Golden Bough.
11 Después de haberse enterado de la realidad, ¿qué persona que sinceramente amara a Jehová continuaría aceptando creencias y prácticas basadas en transigir con la adoración pagana? Para algunas personas estas enseñanzas o prácticas quizás parezcan cosas de poca importancia. Pero la Biblia dice claramente: “Un poco de levadura hace fermentar toda la masa.”—Gálatas 5:9.
hp cap. 12 pág. 116 párrs. 14-16 La muerte no es enemigo invencible
¿Puede morir un alma? ¿qué cosas implicaría esto? (14-16)
14 Como alma, Adán, o cualquiera de nosotros, podría comer, sentir hambre y cansarse. En el hebreo original, la Biblia dice que las almas hacen todo eso. (Deuteronomio 23:24; Proverbios 19:15; 25:25) Al declarar una prohibición que aplicaba a los israelitas respecto al trabajo en cierto día, Dios aclaró otro punto importante acerca del alma cuando dijo: “En cuanto a cualquier alma que haga trabajo de clase alguna en este mismo día, tendré que destruir a esa alma de entre su pueblo.” (Levítico 23:30) Así, la Biblia muestra aquí, y en muchos otros textos, que un alma puede morir.—Ezequiel 18:4, 20; Salmo 33:19.
15 El conocer esas verdades bíblicas puede ayudarnos a valorar los relatos que recientemente se han divulgado acerca de personas que supuestamente murieron (no se advertía latido del corazón ni actividad cerebral), y que, sin embargo, después de haber sido revivificadas, contaron que habían estado flotando fuera del cuerpo. Una posibilidad es que hayan tenido alucinaciones causadas por el medicamento o por un cerebro que haya sufrido privación de oxígeno. Sea ésa la explicación completa o no, sabemos con certeza que ningún alma invisible salió del cuerpo.
16 Además, si los muertos están totalmente inconscientes y ningún “alma” se va flotando del cuerpo, entonces no puede haber un infierno de llamas esperando la llegada de las almas de los inicuos, ¿verdad? Sin embargo, muchas iglesias enseñan que a los inicuos se les atormenta después de la muerte. Al aprender la verdad acerca de los muertos, algunas personas se han sentido molestas y con buena razón, y han preguntado: ‘¿Por qué no nos dijo nuestra religión la verdad acerca de los muertos?’ ¿Qué respuesta provoca esto en usted?—Compare con Jeremías 7:31.
ts cap. 12 pág. 98 Un rico en el Hades
Los que enseñan que existe un infierno de fuego solícitamente señalan a este relato como prueba definitiva de que ciertamente hay un infierno de tormento a la espera de los inicuos. Pero, al hacerlo, pasan por alto declaraciones bíblicas claras y repetidas como: “El alma que esté pecando... ella misma morirá.” (Ezequiel 18:4, 20) Y: “En cuanto a los muertos, ellos no están conscientes de nada en absoluto.” (Eclesiastés 9:5) Obviamente estas declaraciones no apoyan la idea de tormento para “almas perdidas” en un infierno de fuego.
ts cap. 5 págs. 41-42 ¿Qué es esto que se llama “alma”?
Si los doctos están en lo correcto al decir que el alma humana es la persona entera, incluso su cuerpo carnal, deberíamos esperar que la Biblia dijera que el alma es mortal. ¿Encontramos eso? Sí. La Biblia habla de ‘detener,’ ‘librar’ y ‘salvar de la muerte’ a una néphesh o alma. (Salmo 78:50; 116:8; Santiago 5:20) También leemos: “No hiramos mortalmente su alma.” (Génesis 37:21) “Allí tiene que huir el homicida que hiera mortalmente a un alma sin intención.” (Números 35:11) “Su alma morirá en la juventud.” (Job 36:14) “El alma que esté pecando... ella misma morirá.”—Ezequiel 18:4, 20.
bh pág. 210 “Alma” y “espíritu”: ¿qué significan realmente estas palabras?
Si continúa estudiando la Palabra de Dios, verá que no hay en ella ni un solo versículo que combine la palabra “alma” con otras como “inmortal” o “eterna”. Por el contrario, las Escrituras muestran que el alma es mortal, que ciertamente muere (Ezequiel 18:4, 20). Eso explica que la Biblia se refiera a un cadáver con la expresión “alma muerta” (Levítico 21:11).
sh cap. 9 pág. 224 párr. 35 El judaísmo... en busca de Dios mediante las Escrituras y la tradición
35. a) ¿Qué punto de vista ha aceptado el Judaísmo Reformado sobre la enseñanza de la inmortalidad del alma? b) ¿Qué enseña claramente la Biblia acerca del alma?
35 El Judaísmo Reformado ha llegado al extremo de dejar de creer en la resurrección. Ha eliminado la palabra de los devocionarios que usa, y solo reconoce la creencia en el alma inmortal. ¡Cuánto más clara es la idea bíblica que se expresa en Génesis 2:7: “El Señor Dios formó al hombre del polvo del suelo y sopló en sus narices el aliento de la vida, y el hombre vino a ser alma viviente”! La combinación del cuerpo y el espíritu, o la fuerza de vida, constituye un “alma viviente”. (Génesis 2:7; 7:22; Salmo 146:4.) A la inversa, cuando el pecador humano muere, entonces el alma muere. (Ezequiel 18:4, 20.) Así, pues, en el momento de la muerte el hombre cesa de tener existencia consciente. Su fuerza de vida regresa a Dios, quien la dio. (Eclesiastés 3:19; 9:5, 10; 12:7.) La verdadera esperanza bíblica en cuanto a los muertos es la resurrección (hebreo: teji·yáth ham·me·thím, o “revivificación de los muertos”).
sh cap. 3 págs. 55-56 párrs. 26-27 Hilos comunes en la mitología
26, 27. ¿Cómo veían la muerte los aztecas, los incas y los mayas?
26 Los aztecas, los incas y los mayas también creían en un alma inmortal. La muerte era tan misteriosa para ellos como lo era para otras civilizaciones. Tenían sus ceremonias y creencias como ayuda para resignarse a ella. Como explica el historiador arqueológico Victor W. von Hagen en su libro The Ancient Sun Kingdoms of the Americas (Los antiguos reinos solares de las Américas): “Los muertos en realidad estaban vivos: simplemente habían pasado de una fase a otra; eran invisibles, impalpables, invulnerables. Los muertos [...] habían llegado a ser los miembros invisibles del clan”. (Nótese el contraste con Jueces 16:30; Ezequiel 18:4, 20.)
27 Esta misma fuente nos dice que “el indígena [inca] creía en la inmortalidad; de hecho, creía que uno nunca moría, [...] el cuerpo muerto simplemente pasaba a otro estado de vida y adquiría las influencias de los poderes invisibles”. Los mayas también creían en un alma y 13 cielos y 9 infiernos. Como vemos, por todas partes la gente ha querido negar la realidad de la muerte, y el alma inmortal ha sido la muleta sobre la cual se ha apoyado. (Isaías 38:18; Hechos 3:23.)
kl cap. 9 pág. 84 párr. 14 ¿Qué les sucede a nuestros difuntos?
14. ¿Por qué son incompatibles los conceptos de resurrección y alma inmortal?
14 Deténgase ahora un momento y piense: si el hombre tuviera un alma inmortal que sobreviviera a la muerte, nadie necesitaría que se le resucitara, que se le hiciera volver a la vida. En realidad, no sería bondadoso resucitar a alguien como Lázaro para que volviera a llevar una vida imperfecta en la Tierra si ya hubiera estado disfrutando de la dicha celestial. Lo cierto es que en la Biblia ni siquiera aparece la expresión “alma inmortal”. Al contrario, las Escrituras dicen que el alma humana que peca, muere. (Ezequiel 18:4, 20.) Así pues, según indica la Biblia, el único remedio para la muerte es la resurrección.
g70 22/7 pág. 27 ¿Es la religión de usted la correcta?
Para comenzar, considere algunas enseñanzas comunes de las organizaciones religiosas. ¿Enseña su religión, por ejemplo, la creencia popular de que el alma humana es inmortal, que no puede morir? Note lo que la Palabra de verdad de Dios dice sobre este asunto: “Derramó su alma hasta la muerte.” (Isa. 53:12, Mod) “El alma que pecare, esa morirá.” (Eze. 18:4, 20, Val) ¿Verdad que es obvia la respuesta de la Biblia? Enseña que las almas son mortales, que pueden morir y que sí mueren. ¿Enseña eso su religión? Debería hacerlo si es la religión correcta.
g83 22/12 pág. 17 La mezcla del catolicismo con el vudú... ¿cómo la ve usted?
¿Cómo considera usted dicha mezcla religiosa? Algunas personas tal vez se sientan ofendidas, pues les parece que ésta es una corrupción del cristianismo. Por otra parte, quizás no lo consideren malo. Durante toda la historia, un sinnúmero de víctimas han muerto en guerras religiosas, cruzadas, persecuciones y motines. ¡Lo que está sucediendo en Brasil, quizás digan ellas, por lo menos es mejor que aquello!
Puede que otras personas hasta se pregunten por qué se levanta todo este revuelo. Podrían llamar la atención al hecho de que la religión católica misma es producto de por lo menos tres tradiciones religiosas: el cristianismo bíblico, la filosofía griega y las religiones paganas populares del Oriente Medio y de Europa. ¿Cómo sucedió eso?
La Iglesia Católica enseña que la Biblia es la Palabra de Dios, y de ésta provienen muchos de los nombres y conceptos que ella utiliza en la adoración. No obstante, las filosofías de los griegos paganos de la antigüedad ejercieron una influencia poderosa en los teólogos católicos, y esto alteró sus enseñanzas. Por ejemplo, la doctrina de la inmortalidad inherente del alma humana no aparece en la Biblia (Ezequiel 18:4, 20). Pero los filósofos griegos la enseñaban y ahora es una doctrina fundamental del catolicismo.
g86 22/8 págs. 8-9 Se resuelve el misterio
¿Son los muertos los causantes de estos fenómenos?
Si los muertos están inconscientes —en realidad muertos—, entonces no podrían ser las fuerzas misteriosas detrás de lo oculto. Entonces, ¿en qué condición están los muertos?
Al describir la creación del hombre, las Escrituras dicen lo siguiente: “El hombre vino a ser alma viviente”. (Génesis 2:7, Versión Moderna.) Note que en el texto no existe el más mínimo indicio de que al hombre se le dio un alma como uno de los componentes de su ser. Más bien, queda claro que el alma es el hombre mismo. Entonces, ¿qué sucede cuando el hombre muere?
De Jesucristo la Biblia profetizó: “Derramó su alma hasta la muerte”. (Isaías 53:12, VM.) Y de la humanidad en general las Escrituras dicen: “El alma que pecare, ésa es la que morirá”. (Ezequiel 18:4, 20, VM.) Todas las almas humanas mueren porque todas heredaron el pecado del primer hombre, Adán, quien se hizo pecador al desobedecer a Dios. Y la Biblia dice: “El salario del pecado es muerte”. (Romanos 5:12; 6:23, VM.) Por lo tanto, al sobrevenir la muerte, lo que muere es el alma, es decir, la persona con todos sus sentidos.
Entonces, ¿pueden los muertos comunicarse con los vivos? La Biblia dice: “Pues [del hombre] sale su aliento, y vuelve a la tierra; en ese mismo día perecen sus pensamientos”. Y también dice: “No alabarán los muertos a JAH, ni cuantos descienden al silencio; pero nosotros bendeciremos a JAH desde ahora y para siempre”. (Salmo 146:4; 115:17, Reina-Valera, 1960.)
Dado que los muertos no pueden alabar a Dios, ya que ‘sus pensamientos han perecido’, naturalmente tampoco pueden comunicarse con los vivos ni ser los causantes de ningún fenómeno paranormal. Entonces, ¿quién los causa?
w77 15/6 pág. 380 ¿Recuerda usted?
¿Qué fuente tiene la idea de que el alma humana sea inmortal?
Esa fuente no es la Biblia, la cual enseña claramente que el alma muere. (Eze. 18:4, 20) Los teólogos de la cristiandad consiguieron esta enseñanza del modo de pensar del filósofo griego Platón, que, a su vez, la adoptó de las religiones misteriosas que se originaron en la Babilonia antigua.—Pág. 268.
bf cap. 11 pág. 260 párr. 28 Invitación para beber “agua de vida”
28. ¿Por qué debe seguir practicando la justicia el que es justo, y el santo seguir siendo hecho santo todavía?
28 La persona que ahora es justa a la vista de Dios debe seguir practicando la justicia. El que es santo como esclavo de Dios debe continuar siendo hecho santo. Si no es así, perderán todo el crédito que han edificado por su justicia y santidad anterior. Pero si siguen adelante en justicia y santidad, al fin habrán acumulado crédito con Dios y serán abundantemente recompensados por eso. ¡Qué advertencia y estímulo!—Ezequiel 18:5-9, 24.
km 6/05 pág. 3 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático -
13. ¿Por qué tuvo que morir el hijo de David y Bat-seba por el pecado de sus padres cuando en Deuteronomio 24:16 y Ezequiel 18:20 se dice que un hijo no morirá debido al error del padre? (2 Sam. 12:14; 22:31.) Si los encargados del caso hubieran sido jueces humanos, habrían perdido la vida tanto los padres como el hijo que estaba en la matriz (Deu. 22:22). Es posible que la pérdida del hijo haya grabado mejor en la mente de David lo molesto que estaba Jehová con su pecado. Por otro lado, desconocemos el estado de salud del recién nacido. Podemos estar seguros, no obstante, de que Jehová resolvió el asunto con justicia [3, w05-S 15/5, “Preguntas de los lectores”; w86-S 15/3 pág. 31].
w86 15/3 pág. 31 Preguntas de los lectores
¿Por qué tuvo que morir el hijo de David y de Bat-seba por el pecado de sus padres si Deuteronomio 24:16 y Ezequiel 18:20 dicen que un hijo no deberá morir por el error de su padre?
Tanto David como Bat-seba eran personas casadas cuando cometieron adulterio y ella quedó encinta. El adulterio del que fueron culpables era un pecado grave que la ley de Dios castigaba con la muerte. (2 Samuel 11:1-5; Deuteronomio 5:18; 22:22.) Si Dios hubiera permitido que los hombres que estaban bajo la Ley emitieran el juicio, el hijo que se estaba formando en la matriz de Bat-seba habría muerto con ella. Pero Jehová escogió tratar este caso de modo diferente, y puesto que es “el Juez de toda la tierra”, ciertamente podía hacerlo con todo derecho. (Génesis 18:25.)
Cuando se le hizo ver su culpa, David reconoció: “He pecado contra Jehová”. Entonces el vocero de Dios le dijo a David: “Jehová, a su vez, efectivamente deja pasar tu pecado. No morirás”. (2 Samuel 12:13.) A David se le mostró misericordia debido al pacto del Reino. Además, como Dios puede leer el corazón, pudo haber visto la autenticidad del arrepentimiento de David y concluido que había razón para extenderles misericordia. Aún así, David y Bat-seba no iban a escapar de todas las consecuencias de su error. Se les dijo: “A pesar de esto, por cuanto innegablemente has tratado a Jehová con falta de respeto mediante esta cosa, también el hijo mismo, que acaba de nacerte, positivamente morirá”. (2 Samuel 12:14.)
Dios ‘le asestó un golpe’ al hijo que no les pertenecía; el niño enfermó y murió. Alguien hoy, centrándose en la muerte del niño, podría pensar que este juicio fue demasiado duro. Sin embargo, debe tenerse presente que si este caso de adulterio se hubiera tratado ante jueces humanos bajo la Ley, los tres (David, Bat-seba y el niño que llevaba en su matriz) habrían perdido la vida. Desde este punto de vista, el que Dios permitiera a dos de ellos seguir viviendo fue una muestra de misericordia. Además, no tenemos todos los hechos, como información en cuanto a la salud que pudo haber tenido el niño al nacer. De todos modos, podemos aceptar la manera como Dios trató este caso, confiando en que lo que hizo fue imparcial, sabio y justo. Incluso el mismo David reconoció más tarde: “En cuanto al Dios verdadero, perfecto es su camino”. (2 Samuel 22:31; compárese con Job 34:12; Isaías 55:11.)
Lo que acaba de mencionarse encaja con el modo como David reaccionó al oír el juicio de Dios. Mientras el niño estuvo enfermo, David lloró y ayunó. Pero una vez hubo muerto, David se dio cuenta de que el caso había terminado. (2 Samuel 12:22, 23.) Confiando en el juicio de Dios, David procedió a consolar a Bat-seba (ahora su esposa legal), garantizándole que su matrimonio continuaría. Después les nació Salomón, quien llegó a ser el sucesor de David.
El modo como Dios trató ese caso no debe verse como una contradicción de Deuteronomio 24:16 o Ezequiel 18:20.
Una parte de la Ley decía: “Padres no deben ser muertos a causa de hijos, e hijos no deben ser muertos a causa de padres. Cada cual debe ser muerto por su propio pecado”. (Deuteronomio 24:16.) Estas instrucciones eran para los jueces israelitas que trataban casos legales. Los jueces no podían leer el corazón. Tenían que tratar cada caso sobre la base de la conducta del implicado, establecida por los hechos.
De modo similar, Ezequiel 18:20 dice: “Un hijo mismo no llevará nada debido al error del padre, y un padre mismo no llevará nada debido al error del hijo. Sobre sí mismo la misma justicia del justo llegará a estar y sobre sí mismo la misma iniquidad del inicuo llegará a estar”. Esas palabras se referían primariamente a los adultos. El contexto habla de un hijo que veía la iniquidad de su padre pero que no participaba en ella; en vez de eso, llevaba a cabo las decisiones judiciales de Jehová y andaba en Sus estatutos. Un hijo así sería conservado con vida cuando su padre muriera. (Ezequiel 18:14-17.)
Aun así, es innegable que los hijos pueden sufrir las consecuencias del proceder de sus padres. Los padres que son derrochadores o insensatos pueden acarrear pobreza a toda la familia. O imagínese cómo afectaría a los hijos el que un padre delincuente fuera sentenciado a prisión. Incluso las calamidades que Dios trajo justamente sobre Israel por su iniquidad afectaron a los hijos en aquel tiempo. (Deuteronomio 28:15, 20-32; Ezequiel 8:6-18; 9:5-10.) Por esa razón, Dios instó a su pueblo de la siguiente manera: “Y tienes que escoger la vida a fin de que te mantengas vivo, tú y tu prole, amando a Jehová tu Dios, escuchando su voz y adhiriéndote a él; porque él es tu vida y la longitud de tus días”. (Deuteronomio 30:19, 20.)
La experiencia de David y Bat-seba debería hacer reflexionar a los padres sobre cómo su propia conducta puede afectar de manera importante a sus hijos. Si los padres ‘están en temor del nombre de Dios, el sol de la justicia puede brillar’ para bendición de toda la familia. (Malaquías 4:2.)
jv cap. 31 pág. 707 Cómo los ha escogido y guiado Dios
La búsqueda de entendimiento bíblico que emprendieron C. T. Russell y sus colaboradores produjo resultados. Como personas que amaban la verdad, creían que la Biblia era la Palabra inspirada de Dios. (2 Tim. 3:16, 17.) Rechazaron las ideas evolucionistas de Darwin y los puntos de vista de la alta crítica de la Biblia que socavaban la fe. Al aceptar las Escrituras como la autoridad suprema, también rechazaron, por considerarlas antibíblicas, enseñanzas como la Trinidad, la inmortalidad del alma y el tormento eterno, doctrinas cuyas raíces eran paganas. Entre las “grandes verdades” que aceptaron estuvieron la de que Jehová es el Creador de todas las cosas, que Jesucristo es el Hijo de Dios que dio su vida en rescate por otros y que cuando Jesús regresara su presencia sería invisible como criatura espiritual. (Mat. 20:28; Juan 3:16; 14:19; Rev. 4:11.) También comprendieron con claridad que el hombre es un alma mortal. (Gén. 2:7; Eze. 18:20.)
jv cap. 10 pág. 127 Aumenta el conocimiento exacto de la verdad
No obstante, ¿qué se puede decir del alma? ¿Apoyaron los Estudiantes de la Biblia la creencia de que es una parte espiritual del hombre, algo que sigue viviendo después que muere el cuerpo? Todo lo contrario; en 1903 la revista Watch Tower declaró: “Tenemos que prestar atención cuidadosa al hecho de que la lección no es que el hombre tenga un alma, sino que el hombre es un alma, o ser. Tomemos como ilustración de la naturaleza el aire que respiramos: se compone de oxígeno y nitrógeno, ninguno de los cuales es la atmósfera, o aire; pero cuando ambos se combinan en las proporciones químicas adecuadas, lo que resulta es la atmósfera. Lo mismo ocurre con el alma. Dios nos habla desde este punto de vista, de que cada uno de nosotros es un alma. Él no le habla a nuestro cuerpo ni a nuestro aliento de vida, sino que se dirige a nosotros como seres inteligentes, o almas. Cuando pronunció cuál sería la pena por violar su ley, no le habló específicamente al cuerpo de Adán, sino al hombre, al alma, al ser inteligente: ‘Porque el día que de él comieres, morirás’. ‘El alma que pecare, esa morirá.’ (Gén. 2:17; Eze. 18:20.)”. Esto armonizaba con lo que la revista Watch Tower había declarado en abril de 1881.
jv cap. 5 págs. 44-45 Se proclama la vuelta del Señor (1870 1914)
La investigación de las Escrituras les aclaró muchas cosas a estos buscadores sinceros de la verdad. Entendieron las verdades bíblicas de que el alma humana muere y que la inmortalidad es un don que solo recibirán los que hereden con Cristo Su Reino celestial. (Eze. 18:20; Rom. 2:6, 7.) Empezaron a comprender la doctrina del sacrificio de rescate de Jesucristo y la oportunidad que esta provisión presentaba a la humanidad. (Mat. 20:28.) Se dieron cuenta de que si bien la primera vez que Jesús vino a la Tierra se presentó en carne como hombre, al regresar estaría presente invisiblemente como persona espiritual. (Juan 14:19.) Aprendieron, además, que el propósito de la vuelta de Jesús no sería destruir a todos, sino bendecir a las familias obedientes de la Tierra. (Gál. 3:8.) Russell escribió: “Nos apenó mucho el error de los segundoadventistas, que esperaban a Cristo en la carne y enseñaban que el mundo y todo cuanto hay en él, salvo los segundoadventistas, sería consumido por fuego”.
ms pág. 242 Hijos
Cuando lleguen a ser adultos, los hijos tienen que responder por su propia conducta
Eze. 18:20 “El alma que esté pecando... esa misma morirá. Un hijo mismo no llevará nada debido al error del padre, y un padre mismo no llevará nada debido al error del hijo. Sobre sí mismo la misma justicia del justo llegará a estar, y sobre sí mismo la misma iniquidad del inicuo llegará a estar.”
g79 22/9 pág. 28 ¿Deberían los cristianos velar a los muertos?
Pero, ¿qué se puede decir acerca del temor de los muertos que puede ser la razón para la celebración de una vela para el difunto? Este temor es injustificado porque las escrituras indican que el hombre no posee un alma inmortal. Más bien, se nos dice que “los muertos . . . no están conscientes de nada en absoluto, . . . no hay trabajo ni formación de proyectos ni conocimiento ni sabiduría en el Seol [el sepulcro común de la humanidad], el lugar adonde estás yendo.” (Ecl. 9:5, 10) En otra parte la Palabra de Dios dice: “El alma que esté pecando... ella misma morirá.” (Eze. 18:20) Ni siquiera está exceptuado de esto un niño aparentemente inocente, porque todos los humanos han heredado el pecado y la muerte del primer hombre, Adán. (1 Rey. 8:46; Rom. 5:12) Se ve pues que el niño difunto no tiene un “alma inmortal” que vuela al cielo instantáneamente para convertirse en ángel. Además, los ángeles celestiales no son humanos fallecidos, sino creaciones directas.—Col. 1:15-17; Heb. 1:7.
Por lo tanto, los cristianos no temen a los muertos ni creen que están obligados a celebrar una vela para el difunto. Tampoco ‘se apesadumbran como lo hacen los demás que no tienen esperanza.’ (1 Tes. 4:13) Es cierto que la muerte de un ser querido les causa tristeza, tal como el hombre perfecto Jesucristo derramó lágrimas debido a la muerte de su amigo Lázaro. Pero en esa misma ocasión Jesús levantó a Lázaro de entre los muertos y así dio a todos los creyentes razón sólida para esperar en la resurrección de los que están en la memoria de Dios.—Juan 11:30-44; Hech. 24:15.
si pág. 137 párr. 30 Libro bíblico número 26: Ezequiel
30. ¿Qué principios declarados en Ezequiel son valiosos para nosotros hoy?
30 Los principios declarados en Ezequiel también son inestimables para nosotros hoy. La apostasía y la idolatría, junto con la rebelión, solo pueden conducir al disfavor de Jehová. (Eze. 6:1-7; 12:2-4, 11-16.) Cada uno responderá por su propio pecado, pero Jehová perdonará al que se vuelva de su derrotero incorrecto. A ese se le concederá misericordia, y seguirá viviendo (18:20-22). Los siervos de Dios deben ser atalayas fieles como Ezequiel, aun en asignaciones difíciles y bajo burla y oprobio. No debemos dejar que el inicuo muera sin recibir advertencia, pues su sangre estaría sobre nuestra cabeza (3:17; 33:1-9). Los pastores del pueblo de Dios llevan la pesada responsabilidad de atender el rebaño (34:2-10).
jr cap. 14 págs. 176-177 párr. 17 Beneficios del nuevo pacto
17. ¿En qué sentido no ‘se acuerda’ más Jehová de los pecados?
17 ¿Qué ocurre con los pecados de quienes tienen el favor de Dios? Como se mencionó antes, Jehová dijo por medio de Jeremías: “Perdonaré su error, y no me acordaré más de su pecado” (Jer. 31:34). Dios hace esto con los ungidos en virtud del sacrificio de Jesús. Igualmente, puede perdonar los pecados de la gran muchedumbre gracias a la misma “sangre del pacto”. El que Jeremías dijera que Dios no ‘se acordaría’ más de los pecados no significa que perdería la memoria y ya no podría recordarlos. Más bien, indica que él echa los pecados tras sus espaldas una vez que ha administrado la disciplina necesaria y ha perdonado al pecador arrepentido. Pensemos en los pecados que cometió el rey David relacionados con Bat-seba y Urías. David recibió disciplina y sufrió las consecuencias (2 Sam. 11:4, 15, 27; 12:9-14; Isa. 38:17). Sin embargo, Dios no siguió imputándole sus pecados (léase 2 Crónicas 7:17, 18). Como se señala en el nuevo pacto, una vez que él perdona los pecados mediante el sacrificio de Jesús, ya no los recuerda más (Eze. 18:21, 22).
cl cap. 26 págs. 266-267 párrs. 16-17 Un Dios “listo para perdonar”
16, 17. ¿Qué significa la afirmación bíblica de que Jehová olvida nuestros pecados, y por qué respondemos de este modo?
16 Jehová hizo esta promesa referente a los partícipes del nuevo pacto: “Perdonaré su error, y no me acordaré más de su pecado” (Jeremías 31:34). ¿Quiere decir esto que cuando él dispensa las faltas, las borra de su memoria? No, porque las Escrituras refieren los errores de muchas personas a quienes perdonó, como David (2 Samuel 11:1-17; 12:13). Es obvio que Dios sigue teniendo conciencia de ellos, y para beneficio nuestro, los ha dejado por escrito en su Palabra, señalando además que el arrepentido obtuvo la remisión de sus pecados (Romanos 15:4). Entonces, ¿qué significa la afirmación bíblica de que Jehová no se ‘acuerda’ de lo que perdonó?
17 El verbo hebreo traducido “me acordaré” supone más que traer a la memoria el pasado. Como menciona la obra Theological Wordbook of the Old Testament, “conlleva además la idea de tomar la acción pertinente”. De modo que “acordarse” del pecado implica en esta acepción adoptar medidas contra los transgresores (Oseas 9:9). Por consiguiente, al decir Dios: “No me acordaré más de su pecado”, nos garantiza que cuando perdone sus faltas al arrepentido, no tomará luego represalias (Ezequiel 18:21, 22). Jehová olvida en el sentido de que no saca a colación en repetidas ocasiones el mismo error para acusarnos o castigarnos una y otra vez. ¿Verdad que es reconfortante saber que él perdona y olvida?
T-71 pág. 4 ¿Rige el destino nuestra vida? ¿O nos considera Dios responsables de nuestros actos?
¿Dónde podemos encontrar las respuestas a estas preguntas? Un lugar es la Biblia, conocida en el islam como Tawrat, Zebur e Inchil y aceptada como “la Palabra de Dios”. En ella leemos lo siguiente: “Ahora bien, en lo que respecta a alguien inicuo, en caso de que él se vuelva de todos sus pecados que haya cometido y realmente guarde todos mis estatutos y ejecute derecho y justicia, positivamente seguirá viviendo. No morirá. ¿Acaso me deleito de manera alguna en la muerte de alguien inicuo [...] y no en que se vuelva de sus caminos y realmente siga viviendo?” (Ezequiel 18:21, 23). Obviamente, es posible que una persona malvada cambie de vida. No está predestinada a seguir siendo inicua durante todos sus días.
na El nombre de Dios y los traductores de la Biblia
En Génesis 15:2; Éxodo 6:3; 15:3; 17:16; 23:17; 33:19; 34:23; Deuteronomio 3:24. Tyndale también incluyó el nombre de Dios en Ezequiel 18:23 y 36:23, en sus traducciones que fueron añadidas al fin de The New Testament (El Nuevo Testamento), Amberes, 1534.
lmn págs. 26-27 párr. 51 “¡Mira! Estoy haciendo nuevas todas las cosas”
51. ¿Por qué es necesario que usted tome medidas ahora?
51 ¿Le gustaría vivir en el Paraíso? Si usted responde que sí, le emocionará saber que cuando Jesús habló del actual sistema angustioso y de “la señal” de su destrucción venidera, agregó: “De ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas”. Por lo menos algunos de la generación que vio el “principio de dolores de angustia” en 1914 vivirán para ver la restauración del Paraíso a la Tierra. (Mateo 24:3-8, 34.) Pero lamentablemente la mayor parte de las personas hoy están en el camino ancho que lleva a la destrucción. (Mateo 7:13, 14.) Les queda poco tiempo para cambiar de derrotero. ¡Cuán agradecido puede estar usted de que Jehová haya dado advertencia a tiempo! Puesto que Jehová quiere que usted tenga vida, él le ayudará a dar los pasos necesarios. (2 Pedro 3:9; Ezequiel 18:23.)
km 11/75 pág. 4 Beneficios de nuestra bendición “doble” de libros nuevos
Su propósito persiste a pesar de rebelión en el cielo y en la Tierra. (15 min.) El propósito original era poblar la Tierra con adoradores verdaderos. (Pág. 62, §21) Dios no deseaba que el hombre muriera. (Eze. 18:23; págs. 55, 56) Por medio de la serpiente, un espíritu invisible hizo que Eva se rebelara. (Pág. 58, lea §11.) Ella siguió el proceder de aquel espíritu rebelde. (Pág. 60 §16) A pesar de la rebelión, ¿abandonó Dios su propósito? No. Es evidente que Dios sostuvo Su propósito por el hecho de que permitió que Adán y Eva procrearan. (Gén. 3:16) Lo reforzó formando el propósito de hacer que su ungido triturara al Rebelde. (Gén. 3:14, 15; págs. 60-62; pág. 65, §29)
po cap. 5 pág. 55 párr. 2 Se forma el “propósito eterno” de Dios en su Ungido
2. (a) ¿Con qué clase de vida comenzó la humanidad? (b) ¿Qué muestra si Dios planeó o no que el hombre tomara el proceder que conduciría a la muerte?
2 Al principio la vida de la humanidad era hermosa. Comenzó hace casi seis mil años en un Paraíso terrestre. Era un placer vivir allí, por lo cual se le llamó el Jardín de Edén, o Paraíso de Placer o Deleite. (Génesis 2:8, Versión de Scío) Nuestros primeros padres humanos, el primer hombre y la primera mujer, eran perfectos, con abundancia de salud y con la posibilidad de nunca morir. Siendo criaturas humanas, eran mortales, pero tenían ante sí la oportunidad que les ofrecía su Creador de vivir en el Paraíso de Placer para siempre en el futuro, eternamente. Así, el Dador de Vida celestial de ellos podía llegar a ser el Padre Eterno de ellos. Él no planeó que ellos murieran por tomar el proceder que conduciría a la muerte. Su deseo era que vivieran eternamente como sus hijos eternos. Más de tres mil años después Él expresó lo que sinceramente pensaba en cuanto a este asunto, cuando dijo a su pueblo escogido:
“‘¿Acaso me deleito de manera alguna en la muerte de alguien inicuo,’ es la expresión del Señor Soberano Jehová, ‘y no en que se vuelva de sus caminos y realmente siga viviendo?’”—Eze. 18:23.
ip-2 cap. 25 pág. 360 párrs. 1-2 Oración de arrepentimiento
1, 2. a) ¿Qué objetivo tiene la disciplina de Jehová? b) ¿Ante qué disyuntiva se hallaban los judíos tras recibir la disciplina de Jehová?
LA DESTRUCCIÓN de Jerusalén y de su templo en el año 607 a.E.C. fue una medida disciplinaria de parte de Jehová, una manera de expresar su desaprobación total. Aunque la desobediente nación de Judá merecía aquel severo castigo, Dios no se proponía exterminarla. El apóstol Pablo mencionó el objetivo de la disciplina de Jehová cuando dijo: “Es cierto que ninguna disciplina parece por el presente ser cosa de gozo, sino penosa; sin embargo, después, a los que han sido entrenados por ella, da fruto pacífico, a saber, justicia” (Hebreos 12:11).
2 ¿Cómo reaccionarían los judíos ante tan dura experiencia? ¿Odiarían la disciplina de Jehová? (Salmo 50:16, 17.) ¿O más bien la aceptarían como parte de su entrenamiento? ¿Se arrepentirían y serían sanados? (Isaías 57:18; Ezequiel 18:23.) La profecía de Isaías da a entender que por lo menos algunos de ellos respondieron bien a la corrección. En los últimos versículos del capítulo 63 y todo el capítulo 64 se representa a la nación de Judá como un pueblo arrepentido que dirige súplicas sinceras a Jehová. El profeta Isaías pronuncia una oración de arrepentimiento en nombre de sus compatriotas que estarán en el destierro, y en ella habla de acontecimientos futuros como si estuvieran ocurriendo ante sus ojos.
cl cap. 6 págs. 59-60 párrs. 5-6 El poder destructivo: “Jehová es persona varonil de guerra”
5, 6. a) ¿Por qué es adecuado llamar a Dios “Jehová de los ejércitos”? b) ¿Qué diferencia hay entre las guerras divinas y las humanas?
5 El título divino “Jehová de los ejércitos” se utiliza casi trescientas veces en las Escrituras Hebreas y dos en las Escrituras Griegas Cristianas (1 Samuel 1:11). Como Soberano, Jehová comanda un extenso ejército de ángeles, cuyo potencial destructivo es impresionante (Josué 5:13-15; 1 Reyes 22:19; Isaías 37:36). Aunque la muerte de seres humanos nunca sea una escena grata, debemos recordar que las guerras divinas no son comparables a los mezquinos conflictos humanos. Las agresiones del hombre siempre están marcadas por la codicia y el egoísmo, por mucho que las justifiquen políticos y militares alegando motivos nobles.
6 Jehová, en cambio, no actúa cegado por las emociones. De él dice Deuteronomio 32:4: “La Roca, perfecta es su actividad, porque todos sus caminos son justicia. Dios de fidelidad, con quien no hay injusticia; justo y recto es él”. Además, condena en su Palabra la furia incontrolada, la crueldad y la violencia (Génesis 49:7; Salmo 11:5). Nunca actúa sin causa, y ejerce su poder destructivo en contadas ocasiones, siempre como último recurso. Por boca del profeta Ezequiel reveló su sentir: “¿Acaso me deleito de manera alguna en la muerte de alguien inicuo —es la expresión del Señor Soberano Jehová—, y no en que se vuelva de sus caminos y realmente siga viviendo?” (Ezequiel 18:23).
w99 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
Ya que hemos recibido tanto de la mano de Jehová, ¿cómo podemos corresponder al mayor Rey y Dador?
La Biblia revela que el mejor regalo que podemos dar a Jehová es el “sacrificio de alabanza” (Hebreos 13:15). ¿Por qué? Porque este sacrificio está relacionado directamente con la salvación, uno de los principales intereses de Jehová en este tiempo del fin (Ezequiel 18:23).—1/11, página 21
w99 1/11 pág. 21 Cuando la generosidad abunda
Habiendo recibido tanto, las personas agradecidas se preguntan lógicamente cómo pueden corresponder al mayor Rey y Dador, Jehová Dios. La Biblia revela que el mejor regalo que podemos dar a Jehová es el “sacrificio de alabanza” (Hebreos 13:15). ¿Por qué? Porque este sacrificio está relacionado directamente con la salvación, uno de los principales intereses de Jehová en este tiempo del fin (Ezequiel 18:23). Además, también constituye un sacrificio aceptable dar de las fuerzas y el tiempo que poseemos para ayudar a los enfermos, los deprimidos y otras personas necesitadas (1 Tesalonicenses 5:14; Hebreos 13:16; Santiago 1:27).
tp cap. 6 pág. 58 párr. 9 ¿Qué ha estado haciendo Dios?
9. ¿Qué aprendemos de la manera como Jehová trató con el Israel antiguo?
9 Cuando el pueblo de Israel, que había jurado servir a Dios, resultó infiel, él no los rechazó al instante. Como les dijo: “Seguí enviando a ustedes todos mis siervos los profetas, madrugando diariamente y enviándolos”. Pero ellos no escucharon. (Jeremías 7:25, 26.) Hasta cuando se acercó el tiempo para la destrucción de Jerusalén, Jehová dijo: “¿Acaso me deleito de manera alguna en la muerte de alguien inicuo, [...] y no en que se vuelva de sus caminos y realmente siga viviendo? [...] Por lo tanto, hagan un volverse y sigan viviendo”. (Ezequiel 18:23, 32.)
tp cap. 4 pág. 40 párr. 17 Destrucción mundial primero... entonces paz mundial
17. Si es cierto que Dios no se complace en traer destrucción a la humanidad, ¿por qué lo va a hacer?
17 Correctamente, la paciencia y la misericordia de Dios tienen su límite. Si no fuera así, ¿dónde estaría Su amor para con los justos? Él no puede volver un oído sordo a las súplicas de ellos de que los libre del sufrimiento que la iniquidad produce en esta Tierra. (Lucas 18:7, 8; Proverbios 29:2, 16.) Por eso, las circunstancias exigen destrucción mundial. Obligan a Dios a tomar acción para permanecer fiel a lo que es recto y justo y para mostrar compasión a los que también aman lo que es recto. No es un caso de que Dios se complazca en hacer que le venga destrucción a la humanidad. “‘¿Acaso me deleito de manera alguna en la muerte de alguien inicuo —es la expresión del Señor Soberano Jehová—, y no en que se vuelva de sus caminos y realmente siga viviendo? [...] Por lo tanto, hagan un volverse y sigan viviendo.’” (Ezequiel 18:23, 32.)
tp73 cap. 6 págs. 61-62 párrs. 9-10 ¿Qué ha estado haciendo Dios?
9, 10. (a) ¿Qué piensa usted de la manera en que Jehová trató con Israel, en vista de que los instó vez tras vez a apartarse de la maldad? (b) Además de que él es paciente, ¿qué otra cosa nos enseñan estos relatos acerca de Dios?
9 Cuando el pueblo de Israel, que estaba en relación de pacto con Dios, le resultó infiel, ¿qué hizo él? No los rechazó inmediatamente. Como les dijo por medio de su profeta Jeremías: “Seguí enviando a ustedes todos mis siervos los profetas, madrugando diariamente y enviándolos.” Pero ellos no escucharon. (Jeremías 7:25, 26) Aun a medida que se acercaba el tiempo para el sitio mismo y la destrucción de Jerusalén, Jehová dijo lo siguiente por medio de su profeta Ezequiel: “‘¿Acaso me deleito de manera alguna en la muerte de alguien inicuo,’ es la expresión del Señor Soberano Jehová, ‘y no en que se vuelva de sus caminos y realmente siga viviendo? . . . Por lo tanto hagan un volverse y sigan viviendo.’”—Ezequiel 18:23, 32.
10 Entonces, ¿qué vemos? Que, de manera que toca profundamente el corazón de las personas que aman lo justo, Jehová ha manifestado claramente su gran paciencia para con la humanidad. Al mismo tiempo, por sus tratos también deja vigorosamente impresionado en nosotros el amor que le tiene a la justicia y la importancia de vivir en armonía con sus requisitos.
tp73 cap. 4 págs. 42-43 párr. 17 Destrucción mundial primero... entonces paz mundial
17. Si es cierto que Dios no se complace en hacer que le venga destrucción a la humanidad, ¿por qué lo va a hacer?
17 Correctamente, la paciencia y la misericordia de Dios tienen su límite. Si no fuera así, ¿dónde estaría su amor para con los justos? Él no puede volver un oído sordo a sus súplicas por alivio del sufrimiento que la iniquidad produce en esta Tierra. (Lucas 18:7, 8; Proverbios 29:2, 16) Por eso, las circunstancias exigen destrucción mundial; obligan a Dios a hacer eso para permanecer fiel a lo que es recto y justo y para mostrar compasión a los que también aman lo que es recto. Sin embargo no es un caso de que Dios se complazca en hacer que le venga destrucción a la humanidad. Como dice: “‘¿Acaso me deleito de manera alguna en la muerte de alguien inicuo,’ es la expresión del Señor Soberano Jehová, ‘y no en que se vuelva de sus caminos y realmente siga viviendo?’ . . . ‘Por lo tanto hagan un volverse y sigan viviendo.’”—Ezequiel 18:23, 32.
ip-2 cap. 19 págs. 280-281 párrs. 8-9 Denuncia de la hipocresía
8, 9. ¿Qué obras deben acompañar al arrepentimiento sincero?
8 Jehová no se conforma con que las personas ayunen por sus pecados; quiere que se arrepientan. Solo así pueden ganarse su favor (Ezequiel 18:23, 32). Él explica que el ayuno no tiene valor a menos que el individuo corrija al mismo tiempo los pecados cometidos. Jehová formula unas preguntas que invitan a la reflexión: “¿No es este el ayuno que yo escojo? ¿El desatar los grilletes de la iniquidad, soltar las ataduras de la vara que sirve de yugo, y despachar libres a los aplastados, y que ustedes rompan en dos toda vara que sirve de yugo?” (Isaías 58:6).
9 Los grilletes y el yugo son símbolos de esclavitud cruel. Así que, en vez de ayunar y al mismo tiempo oprimir a sus hermanos, los judíos deberían obedecer el mandato: “Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo” (Levítico 19:18). Deberían liberar a todos los que han oprimido y esclavizado injustamente. Las prácticas religiosas con las que pretenden llamar la atención, como el ayuno, no sustituyen a la verdadera devoción piadosa ni a las obras que manifiestan amor fraternal. Un contemporáneo de Isaías, el profeta Miqueas, escribe: “¿Y qué es lo que Jehová está pidiendo de vuelta de ti sino ejercer justicia y amar la bondad y ser modesto al andar con tu Dios?” (Miqueas 6:8).
es12 pág. 40 AbrilUstedes ciertamente dirán: “El camino de Jehová no está bien ajustado” (Eze. 18:25).
w10 15/10 págs. 3-4 párrs. 5-6 “¿Quién ha llegado a conocer la mente de Jehová[?]”
5 Debemos tener cuidado para que nuestras normas y expectativas no distorsionen el concepto que tenemos de Dios. ¿Por qué es eso tan importante? Porque al estudiar las Escrituras, podría parecernos que algunas de las acciones de Jehová son un tanto inapropiadas desde nuestro punto de vista limitado e imperfecto. Los israelitas cayeron en ese error y llegaron a una conclusión equivocada sobre la forma en que Jehová los trataba. Observemos lo que él les dijo: “Ustedes ciertamente dirán: ‘El camino de Jehová no está bien ajustado’. Oye, por favor, oh casa de Israel. ¿No está bien ajustado mi propio camino? ¿No son los caminos de ustedes los que no están bien ajustados?” (Eze. 18:25).
6 Si no queremos caer en el error de juzgar a Jehová según las normas humanas, debemos reconocer que nuestra visión de las cosas es limitada y a veces incluso errónea. Un hombre que aprendió esta lección fue Job. Al atravesar una época muy angustiosa que lo sumió en el abatimiento, se centró tanto en su dolor que no se dio cuenta de que había en juego cuestiones de mayor importancia. Sin embargo, Jehová le ayudó con amor a ver los asuntos con más claridad. Al plantearle más de setenta preguntas que Job no supo contestar, le hizo ver lo limitada que era su capacidad de comprensión. El patriarca fue humilde y rectificó su forma de pensar (léase Job 42:1-6).
w90 1/11 pág. 31 ‘Continúen siendo reajustados’
Hoy pasa algo similar; puede que un cristiano se haya criado en un ambiente de discriminación racial. Después de aceptar la verdad, quizás reconozca mentalmente que Dios no es parcial, pero puede que todavía se apegue a sentimientos de prejuicio racial. Aunque no es hostil a personas de otras razas, pudiera ser que automáticamente asumiera que tienen cualidades indeseables debido a su patrimonio racial. Quizás moleste a otros con bromas o declaraciones de índole étnica que constantemente llamen atención a la raza, o a diferencias raciales. Puede que hasta rechace el consejo espiritual de un compañero cristiano que, por desventajas educativas o sociales, no se exprese de cierta manera. ¡Es obvio que tendrá que hacer un verdadero esfuerzo para reajustar su pensamiento en conformidad con el de Jehová!
Pero sea que la cuestión se relacione con el prejuicio racial, el materialismo, la participación en asuntos sociales en la escuela y el trabajo, o la necesidad de asistir a las reuniones cristianas, debemos estar listos para responder a la dirección que se nos suministre mediante la Palabra de Dios y su organización. Nunca debemos pensar que el consejo bíblico válido no nos aplica, y pasarlo por alto. Recuerde que los israelitas infieles dijeron: “El camino de Jehová no está bien ajustado”. ¿No somos nosotros quienes debemos ajustarnos a los caminos de Jehová? (Ezequiel 18:25.)
Nos regocijamos de que Jehová se interese afectuosamente en cómo caminamos delante de él y suministre corrección constante para su pueblo. Es como profetizó Isaías: “Tus propios oídos oirán una palabra detrás de ti que diga: ‘Este es el camino. Anden en él’, en caso de que ustedes se fueran a la derecha o en caso de que se fueran a la izquierda”. Estemos dispuestos a recibir la amorosa dirección que nos da Jehová y estemos ‘listos para obedecer’. (Isaías 30:21; Santiago 3:17.) Sí, ¡continuemos siendo reajustados para que nuestro proceder nos lleve a la meta de una eternidad en el favor de Dios!
w71 1/7 pág. 408 Ejercicio selectivo de la presciencia
Por lo tanto, las invitaciones y oportunidades para recibir beneficios y bendiciones eternas que Dios coloca delante de todos los hombres son de buena fe. (Mat. 21:22; Sant. 1:5, 6) Con toda sinceridad él puede instar a los hombres a ‘volverse de sus transgresiones y seguir viviendo,’ como lo hizo con el pueblo de Israel. (Eze. 18:23, 30-32) Lógicamente, él no podría hacer esto si preconociera que individualmente estaban destinados a morir en iniquidad. Como Jehová le dijo a Israel: “Ni dije yo a la descendencia de Jacob: ‘Búsquenme sencillamente para nada.’ Yo soy Jehová, que hablo lo que es justo, que informo lo que es recto. . . . Diríjanse a mí y sean salvos, todos ustedes que están en los cabos de la tierra.”—Isa. 45:19-22.
km 1/70 pág. 5 Provisiones espléndidas para edificar y fortalecer la fe
Capítulo 8: (35 min.) Algunas personas dicen que las aparentes inconsistencias más serias de la Biblia tienen que ver con sus normas morales, a pesar de que Biblia parezca ser de elevada cualidad moral ya que sus leyes superan por mucho leyes humanas. Se considerarán objeciones típicas que individuos del grupo escogido harán surgir. (1) ¿Cómo se puede decir que la Biblia presenta un código moral procedente de Dios siendo que relata la borrachera de Noé y el resultado? Cuente o haga contar brevemente Génesis 9:20-27. Explique, dando énfasis a Proverbios 20:1. Comente que dicha franqueza de la Biblia debe impresionarnos, entretejiendo cita de página 92. Explique que el modo de pensar de Dios es más alto que el nuestro, y lea Ezequiel 18:29, 30. (2) Algunos hacen acusación de que un Dios moral jamás hubiera pedido la ejecución de los cananeos, incluso niñitos. Dé sustancia de Deuteronomio 9:5. Mencione las iniquidades de que habla Levítico 18, entre ellas incesto, sodomía y bestialidad; finalmente lea 18:27. Incluya primer párrafo de cita de página 94. Los tratos de Dios muestran que él no se apresura a destruir a personas imperfectas. Trate asunto de los niños, leyendo Deuteronomio 30:19, 20. Recalque puntos del último párrafo de página 96 y primero de página 97. Muestre que hay algo que los padres de hoy deben aprender de este ejemplo. (3) Algunos creen que hay inconsistencia en Biblia porque ley mosaica envolvió “ojo por ojo” o represalia, mientras que cristianismo recalca perdonar. Pero ley mosaica no instó a que se procurara venganza personal, como se ve de Romanos 12:19. Así mismo cristianos no deben ‘vengarse.’ Jehová mismo se adhirió al principio de ‘alma por alma.’ Ilustre por medio de dar sustancia de Romanos 5:12 y 1 Timoteo 2:5. Dios ha permanecido el mismo, aunque lo que él requiere de nosotros puede cambiar al progresar su propósito. Escrituras Hebreas hablan de guerras pero también señalan hacia futuro al “Príncipe de Paz.” Escrituras Griegas Cristianas dan mucha importancia a paz pero también a guerra venidera cuando iniquidad será eliminada. Repase los puntos principales: (1) Biblia contiene relatos de mala conducta que sirven como ejemplos para advertirnos. (2) Tenemos que considerar tratos de Dios desde su punto de vista, no desde punto de vista humano, imperfecto y emocional. (3) Norma de moralidad de Dios ha permanecido consistentemente alta. Concluya mostrando que manera en que respondemos a lo que leemos en Biblia puede revelar lo que está en nuestro corazón y afectar nuestra vida eterna. Hay que examinar con cuidado normas morales de Biblia y aprender de las Escrituras. Debemos sentirnos agradecidos porque Biblia expone requisitos para los que quieren agradar a Dios. Use Miqueas 6:8 y sustancia de Josué 24:15. Anime auditorio a tener presente cuando lee Biblia que no se contradice y que sus lecciones morales son para nuestro bienestar eterno
w70 1/7 pág. 401 párr. 9 Manifestando lealtad a Jehová y su Palabra
9. ¿Por qué nos encontraremos con dificultades si esperamos que la Biblia se conforme a nuestro propio punto de vista personal?
9 Hay personas que al comenzar el estudio de la Biblia tienen la idea de que ésta debe conformarse a su propio punto de vista personal. Esto, por supuesto, hace difícil el que comprendan y aprecien lo que dice. ¿Por qué? Porque, como la Biblia muestra, ‘los caminos de Dios son más altos que los caminos de nosotros, y los pensamientos de él son más altos que los pensamientos de nosotros.’ (Isa. 55:9) Todos nosotros somos imperfectos, sujetos a error. El rey Salomón, uno de los hombres más sabios que jamás ha vivido, reconoció ese hecho, diciendo: “No hay hombre que no peque.” (1 Rey. 8:46) La experiencia humana demuestra lo veraz de esto. Así, si una persona considera los asuntos desde el punto de vista del razonamiento humano imperfecto, los juicios de Dios quizás parezcan extraños. Pero si la Biblia se conformara a nuestro punto de vista humano limitado, ¿probaría eso que la Biblia es de Dios? ¡No!—Eze. 18:29, 30.
rs pág. 245 Muerte
¿Creó Dios al hombre para que muriera?
Al contrario; Jehová advirtió a Adán que la desobediencia conduciría a la muerte (Gén. 2:17). Después, Dios advirtió a Israel que su proceder conduciría hasta a la muerte prematura de ellos (Eze. 18:31). Con el tiempo envió a su Hijo para que muriera por la humanidad a fin de que los que tuvieran fe en esta provisión disfrutaran de vida eterna. (Juan 3:16, 36.)
w01 1/11 pág. 8 párr. 4 Jehová, el Dios de la gran paciencia
4. a) ¿Cómo se expresa en las Escrituras Hebreas la idea de gran paciencia? (Véase también la nota.) b) ¿Cómo describe el profeta Nahúm a Jehová, y qué revela esto sobre Su gran paciencia?
4 El concepto de gran paciencia se expresa en las Escrituras Hebreas mediante dos palabras cuyo significado literal es “largura de las ventanas de la nariz” y que se vierten “tardo para la cólera” en la Traducción del Nuevo Mundo. El profeta Nahúm dijo lo siguiente sobre este atributo divino: “Jehová es tardo para la cólera y grande en poder, y de ninguna manera se retendrá Jehová de castigar” (Nahúm 1:3). De modo que esta cualidad no implica debilidad de Su parte ni carece de límites. El hecho de que el Dios todopoderoso sea al mismo tiempo tardo para la cólera y grande en poder demuestra que su gran paciencia es el resultado de un autodominio deliberado. Posee el poder de castigar, pero se abstiene a propósito de hacerlo de inmediato con el fin de dar al pecador la oportunidad de cambiar (Ezequiel 18:31, 32). La gran paciencia de Jehová es, por tanto, una expresión de su amor y pone de relieve la sabiduría con la que utiliza su poder.

EZEQUIEL CAPÍTULO 19

it-1 pág. 777 Egipto, egipcio
Invasión asiria. El rey asirio Esar-hadón (contemporáneo del rey judaíta Manasés [716-662 a. E.C.]) invadió Egipto, conquistó Menfis, en el Bajo Egipto, y envió a muchos al exilio. Al parecer el Faraón que gobernaba en ese tiempo todavía era Taharka (Tirhaqá).
Asurbanipal, último rey de Asiria, reanudó el ataque y saqueó la ciudad de Tebas (la bíblica No-amón), en el Alto Egipto, donde se encontraban las mayores riquezas de los templos de Egipto. De nuevo la Biblia señala la participación de etíopes, libios y otros pueblos africanos. (Na 3:8-10.)
Algún tiempo después se retiraron de Egipto las guarniciones asirias y el país empezó a recobrar algo de su anterior prosperidad y poder. Cuando Asiria cayó ante los medos y los babilonios, Egipto había obtenido suficiente fuerza (con el apoyo de tropas mercenarias) para acudir en ayuda del rey asirio. El Faraón (Nekoh II) condujo a las fuerzas egipcias, pero en el camino se enfrentó con el ejército judaíta del rey Josías en Meguidó y se vio obligado a entrar en una batalla que no deseaba, batalla que resultó en la derrota de Judá y la muerte de Josías. (2Re 23:29; 2Cr 35:20-24.) Tres meses más tarde (en 628 a. E.C.), Nekoh quitó del trono de Judá al hijo y sucesor de Josías, Jehoacaz, se lo llevó cautivo a Egipto y colocó en su lugar a su hermano Eliaquim (de sobrenombre Jehoiaquim). (2Re 23:31-35; 2Cr 36:1-4; compárese con Eze 19:1-4.) Judá se convirtió en tributaria de Egipto, pagando una cantidad inicial equivalente a 1.046.000 dólares (E.U.A.). Durante este período el profeta Uriya efectuó su vana huida a Egipto. (Jer 26:21-23.)
po cap. 8 págs. 101-102 párr. 23 La selección divina según el “propósito eterno”
23. Todos esos rasgos: cetro, bastón de mando, obediencia de los pueblos, comparación con un león, ¿qué denotan para Judá?
23 Notemos que Jacob compara a Judá con un león. Miqueas 5:8 asemeja al león a un rey animal del bosque. Ezequiel 19:1-9 compara con leones a los reyes del reino de Judá. Así, el que Jacob compare a Judá con un león encaja bien con el hecho de que el cetro no había de ‘apartarse de Judá,’ lo cual daba a entender que Judá ya tenía el cetro y no lo perdería o sería privado de él. El que éste era el cetro de la posición de rey está sostenido por el hecho de que el cetro estaba vinculado con el “bastón de mando,” que tampoco había de apartarse de Judá antes que viniera Silo. Además, a Judá, representado por este Silo, “pertenecerá la obediencia de los pueblos.” (Génesis 49:10) ¡Todos estos rasgos acerca de Judá denotan realeza!
w88 15/9 pág. 18 párr. 11 ¡Jehová desenvaina la espada!
11. ¿A qué se comparó a los gobernantes de Judá, y qué le sucedería a Judá cuando fuera herida por la “espada” de Jehová?
11 En una endecha por la caída de Judá, se comparó a sus gobernantes con leoncillos. El rey Jehoacaz murió en el destierro en Egipto, Jehoiaquim fue capturado por Nabucodonosor, y Joaquín fue enviado al destierro en Babilonia. Después Nabucodonosor colocó a Sedequías sobre el trono de Judá, pero Sedequías se rebeló. Al fin Sedequías fue llevado al cautiverio en Babilonia como si fuera un león enjaulado. En armonía con la endecha profética, en 607 a.E.C. Judá llegó a ser una vid arruinada, “y no resultó haber en ella vara fuerte, ningún cetro para gobernar”. ¡La “espada” de Jehová la había herido! (Ezequiel 19:1-14; Jeremías 39:1-7.)
it-1 pág. 811 Endecha
Las endechas se relacionan con el duelo, como cuando Jehová le dijo al Israel infiel: “Ciertamente convertiré las fiestas de ustedes en duelo y todas sus canciones en una endecha”. (Am 8:10.) De modo que levantar una endecha significaba entonar una elegía, que posiblemente indicaba la desaprobación de Jehová o que contrastaba circunstancias favorables anteriores con una situación infeliz posterior. (Jer 7:29; Eze 19:1-14.) Las endechas solían ser salmodiadas por las mujeres. (Eze 27:32; Jer 9:20.)
it-2 pág. 208 León
El león suele pasar parte del día durmiendo en su cubil y cazar por la noche. Para conseguir su alimento, practica la emboscada o acecha a su presa hasta que está lo suficientemente cerca como para precipitarse sobre ella en una rápida estirada (Job 38:39, 40; Sl 10:9; Lam 3:10), en la que puede alcanzar una velocidad de hasta 65 Km/h. A los tres meses de edad, los cachorros ya acompañan a la madre para adquirir experiencia en la caza, a los seis o siete meses se les desteta, a los cuatro años alcanzan la madurez sexual y a los seis, su plenitud física. (Eze 19:2, 3.)
El hombre ha cazado leones desde hace mucho tiempo. Para capturarlos se utilizaban fosos y redes. (Eze 19:3, 4, 9.) En la antigua Asiria, la caza del león era uno de los deportes favoritos de los monarcas. Bien en carro o a caballo, el rey perseguía a los leones armado con un arco y flechas. (GRABADO, vol. 1, pág. 955.
it-1 pág. 992 Garfio, anzuelo, corchete
Ganchos de metal o de algún otro material, que a veces terminan en una punta afilada.
Las dos grandes series de tela de lino bordado que conformaban el tabernáculo se unían una a la otra con corchetes de oro, mientras que las cubiertas de pelo de cabra se sujetaban con corchetes de cobre. (Éx 26:1, 5, 6, 7, 10, 11; 36:13, 18; 39:33.) La cortina que separaba el Santo del Santísimo y la pantalla que estaba a la entrada del tabernáculo estaban colgadas de unos corchetes, que al parecer también eran de oro. (Éx 26:31-33, 36, 37.)
En la Biblia también se hace referencia a los anzuelos que empleaban los pescadores de aquella época (Hab 1:14, 15; Isa 19:1, 6-8; Mt 17:24-27), así como a los ganchos que utilizaban los carniceros. (Am 4:2.) Para conducir a los animales, sobre todo si eran salvajes, se usaban garfios o, posiblemente, espinos pasados a través de la mejilla o la nariz del animal. (Eze 19:3, 4, 6, 9, nota.)
si pág. 135 párr. 18 Libro bíblico número 26: Ezequiel
18. a) ¿Qué principios declara Jehová al censurar a los judíos desterrados? b) ¿Qué juicio les espera a los reyes de Judá?
18 Jehová censura a los judíos desterrados por su dicho proverbial: “Padres son los que comen el agraz, pero son los dientes de los hijos los que tienen dentera”. No; “el alma que peca... ella misma morirá” (18:2, 4). El justo seguirá viviendo. Jehová no se deleita en la muerte del inicuo. Su deleite es ver que el inicuo se vuelva de sus caminos malos y viva. En cuanto a los reyes de Judá, como leoncillos han sido atrapados por Egipto y por Babilonia. Su voz ‘no se oirá más en las montañas de Israel’ (19:9).
it-2 pág. 20 Jaula
Caja empleada para encerrar aves y otros animales. (Jer 5:27; compárese con Am 8:1, 2, donde la misma palabra hebrea, kelúv, se traduce “cesta”.) Ezequiel debió referirse al rey Joaquín de Judá cuando habló de un león que fue metido en una jaula (heb. su·ghár) y llevado al rey de Babilonia. (Eze 19:9; compárese con 2Re 24:12-15.)
it-1 pág. 470 Cetro
Bastón o vara que lleva un gobernante como distintivo de autoridad real. A veces el término “cetro” se usa en sentido figurado para representar reyes (Eze 19:10, 11, 14) o autoridad (Zac 10:11), en especial autoridad real.
En la antigua Persia se tenía que dar muerte a quien compareciera ante la presencia del monarca sin haber sido invitado, a menos que el rey extendiese el cetro de oro. (Est 4:11; 5:2; 8:4.)
Las palabras proféticas de Jacob: “El cetro no se apartará de Judá”, indicaban que el reino llegaría a ser posesión de la tribu de Judá y permanecería en ella hasta la llegada de Siló. (Gé 49:10; véase BASTÓN DE COMANDANTE.) Siglos más tarde, los babilonios, en calidad de “espada” ejecutora de Jehová, destruyeron el reino de Judá y tomaron cautivo a su rey. A este suceso aluden las palabras de Jehová mediante Ezequiel: “¡Una espada, una espada! Ha sido aguzada, y también está pulida. [...] ¿Rechaza el cetro de mi propio hijo, como hace con todo árbol? [...] Porque un exterminio se ha hecho, ¿y qué si rechaza también el cetro?”. (Eze 21:9, 10, 13.) Así, la “espada” trató al “cetro” de Judá de la dinastía davídica como a todo otro árbol que había de ser talado, es decir, como a otros reyes o reinos a los que ya había arruinado.
El Salmo segundo, profecía que Pedro aplicó a Jesucristo (Hch 4:25-27), mostró que el ungido de Jehová utilizaría un cetro de hierro para hacer pedazos a las naciones. (Sl 2:2, 6, 9; compárese con Rev 12:5; 19:15.) Como Jesucristo siempre usa su autoridad real de la manera correcta, su cetro es de rectitud. (Sl 45:6, 7; Heb 1:8, 9.)
En el Salmo 125:3 se dice que “el cetro de iniquidad no seguirá descansando sobre la suerte de los justos”. Estas palabras dan la seguridad de que los justos no serán oprimidos indefinidamente por quienes ejercen autoridad de manera inicua.
it-2 pág. 682 Ponzoña
Veneno; especialmente el líquido tóxico secretado por ciertas serpientes y otros animales. (Nú 21:4-9; Dt 8:15; Hch 28:3-6.) Una palabra hebrea que designa el veneno de los reptiles es je·máh (Dt 32:24), que también se usa para denotar “cólera”, “furia” y cosas por el estilo. (Dt 29:28; Eze 19:12.) Viene de una raíz que significa “estar caliente” (compárese con Dt 19:6), y puede que aluda a la inflamación o sensación de ardor causada por la picadura de una serpiente venenosa. Otra palabra hebrea (ro’sch o rohsch) se aplica al “veneno” o la “ponzoña” de las cobras, al agua “envenenada” y a una “planta venenosa”. (Dt 32:32, 33; Job 20:16; Jer 8:14; 9:15; 23:15; Lam 3:19; véanse COBRA; PLANTA VENENOSA; VÍBORA CORNUDA.)
it-1 pág. 664 Desierto
En la Biblia no eran frecuentes las regiones que, aun pudiendo ser consideradas desérticas, fuesen comparables al desierto sahariano, con sus grandes extensiones de dunas movedizas. Por lo general, eran llanuras áridas o semiáridas casi sin árboles, mesetas rocosas o valles secos y desolados encerrados entre altas montañas y picos pelados. (Job 30:3-7; Jer 17:6; Eze 19:13.)
w93 15/4 pág. 32 ¿Un cetro con una granada de la casa de Jehová?
LOS arqueólogos han descubierto en Israel muchos cetros, bastones de mando que portaban las personas que ostentaban autoridad. (Génesis 49:10; Ester 8:4; Ezequiel 19:14.) Algunos cetros hallados en Lakís tenían la empuñadura en forma de granada. El pueblo de Dios conocía muy bien ese fruto. (Deuteronomio 8:8; El Cantar de los Cantares 4:13.)
La granada en flor tallada en marfil que aparece a la izquierda salió a la luz no hace mucho tiempo. Mide 43 milímetros, y el orificio que tiene en la base indica que formaba parte de un cetro. Observe los caracteres inscritos en hebreo arcaico del siglo VIII a.E.C.
En el pasado se rompió una parte del marfil, por lo que algunas letras se perdieron y otras aparecen solo parcialmente. No obstante, especialistas en paleografía han propuesto la reconstrucción que se presenta en el dibujo de abajo (según el libro Biblical Archaeologist). El espaciamiento irregular de las letras hace factibles dos lecturas principales. El erudito francés André Lemaire propone la siguiente: “Perteneciente al Tem[plo del Seño]r [Yahweh], santo para los sacerdotes”. Nahman Avigad propone esta otra: “Dádiva sagrada para los sacerdotes de (en) la Casa de Yahweh”.
Estos y otros eruditos han llegado a la conclusión de que el cetro llevaba originalmente los cuatro caracteres hebreos del nombre personal de Dios, Jehová. Es probable que dijese “la casa de Jehová”, una frase común en la Biblia. (Éxodo 23:19; 1 Reyes 8:10, 11.)
Muchos estudiosos creen que esta empuñadura tal vez perteneció a un sacerdote del templo que construyó Salomón o fue una dádiva para el templo. Merece mencionarse que el diseño en forma de granada era frecuente en el templo de Dios. (Éxodo 28:31-35; 1 Reyes 7:15-20.)

EZEQUIEL CAPÍTULO 20

w88 15/9 pág. 19 párr. 13 ¡Jehová desenvaina la espada!
13. ¿Qué significa la “espada” de Dios, y qué se haría que supieran “todos los de carne” cuando se blandiera aquella espada?
13 En el séptimo año del destierro (alrededor del 10 de Ab de 611 a.E.C.) faltaban menos de dos años y medio para que empezara “la batalla en el día de Jehová” contra Judá y Jerusalén. (Ezequiel 13:5; 20:1.) Note lo que entonces dijo Jehová el Guerrero mediante Ezequiel. (Léase Ezequiel 21:1-5.) La “espada” de Dios significa la agencia terrestre que él utilizaría, pero puede incluir a su organización celestial que se asemeja a un carro. Los habitantes ‘justos’ e ‘inicuos’ de Judá e Israel, así como las naciones que le tuvieran mala voluntad al pueblo de Dios, caerían por la “espada” de Dios. Sí, se haría que “todos los de carne” supieran que Jehová guerreaba contra ellos.
it-1 pág. 844 Esdras
La Biblia no da detalles sobre los primeros años de la vida de Esdras. Solo informa que vivió en Babilonia y que procedía de una familia de sumos sacerdotes, aunque no de la línea particular que ostentaba el sumo sacerdocio cuando el pueblo regresó del exilio en 537 a. E.C. El último antepasado de Esdras que ocupó el cargo de sumo sacerdote fue Seraya, en los días del rey Sedequías de Judá. Nabucodonosor dio muerte a Seraya cuando tomó Jerusalén, en el año 607 a. E.C. (Esd 7:1, 6; 2Re 25:18, 21.) Debido a que los judíos siguieron respetando el sacerdocio en el exilio babilonio, las familias sacerdotales conservaron su identidad. Además, la comunidad judía mantuvo su organización interna: los hombres mayores continuaron ejerciendo de cabezas representantes del pueblo. (Eze 20:1.) Seguramente, la familia de Esdras se interesó en que él tuviera una buena preparación en la ley de Dios, un interés que sería compartido por él mismo.
kj cap. 8 pág. 142 párrs. 3-4 Cosas religiosas detestables por las cuales suspirar
3. ¿Por qué estaban aquellos ancianos allí, y cuánto tiempo tuvieron que esperar hasta enterarse de lo que ahora vio Ezequiel?
3 Evidentemente Jehová quería llamar la atención de aquellos compañeros de destierro de Ezequiel que estaban sentados delante de él en su casa en Tel-abib, en Babilonia, a algo especial. Estos hombres de mayor edad probablemente habían venido a “inquirir de Jehová,” por medio de Ezequiel, tal como sucedió más o menos un año después. (Ezequiel 20:1-3) Cuando la “mano” de poder aplicado de Jehová cayó sobre Ezequiel, para hacer que tuviera una visión emocionante, tuvieron que esperar hasta que el poder divino fuera levantado de él al terminar la visión para saber lo que Ezequiel había visto. Esto es lo que pudo decirles:
w88 15/9 pág. 19 ¡Jehová desenvaina la espada!
12. a) Como sus antepasados, ¿qué malos actos cometieron los contemporáneos de Ezequiel? b) ¿Por qué preguntó la gente si Ezequiel estaba componiendo dichos proverbiales, y qué advertencia derivamos de esto?
12 Ezequiel habló el mensaje de Dios cuando le hablaron “hombres de los de edad madura de Israel”. Indicó que aunque Jehová había librado de Egipto a los israelitas y les había dado Su Ley, ellos la habían rechazado y habían practicado la idolatría. Puesto que los contemporáneos de Ezequiel eran culpables de malos hechos similares, Dios se pondría en juicio contra ellos. Aparentemente por escepticismo, y no porque no entendieran lo que Ezequiel quería decir, la gente preguntó: “¿No está componiendo dichos proverbiales?”. Pronto aprenderían que no había nada simplemente proverbial en el mensaje de aquel profeta. De esto deberíamos aprender que jamás debemos adoptar una actitud de escepticismo en cuanto al cumplimiento de las advertencias bíblicas. (Ezequiel 20:1-49.)
w07 1/7 pág. 14 Puntos sobresalientes del libro de Ezequiel (parte 1)
Lecciones para nosotros:
20:1, 49. La reacción de los ancianos de Israel indica que eran escépticos a lo que Ezequiel estaba anunciando. No desarrollemos jamás una actitud escéptica ante las advertencias divinas.
it-1 pág. 566 Cosa detestable
Aunque los líderes de Israel —los reyes y los sacerdotes— fueron culpables de estos actos o los toleraron (1Re 21:25, 26; 2Re 21:2-12; 2Cr 28:1, 3; 33:2-6; 36:8, 14; Eze 8:6-17; 43:7, 8), Dios envió a sus profetas fieles para que hicieran saber al pueblo que Él detestaba su proceder rebelde y le advirtieran de las consecuencias. (Eze 16:2, 51, 52; 20:4; 22:2; 23:36.) Se instó al pueblo a rechazar estas prácticas detestables y volver a los estatutos y normas de conducta divinos. (Eze 14:6.) El seguir practicando lo que Dios detesta solo podía llevarles con el tiempo a la desolación y la destrucción. (Jer 44:4, 22; Eze 6:11; 7:3-9; 11:21; 12:16; 33:29.) Después del
exilio, algunos se avergonzarían de sus malos caminos y Jehová les daría “un nuevo espíritu”. (Eze 6:9; 11:18-21; 36:31.)
kj cap. 13 pág. 239 párr. 7 ¡Los asociados de la cristiandad se vuelven contra ella!
7. ¿Cómo practicaron las simbólicas Oholá y Oholibá prostitución espiritual en Egipto, y por qué se podía decir correctamente de la Oholá simbólica que era la mayor de las dos hermanas?
7 Contaminándose con la idolatría que entonces dominaba en Egipto. Al proceder así estaban teniendo relación inmunda, inmoral, con los dioses falsos e ídolos del Egipto pagano. En la profecía de Ezequiel 20:4-8 Jehová les recordó a ciertos ancianos desterrados de Israel aquella prostitución espiritual de parte de sus antepasados en Egipto. Por supuesto, en aquel tiempo el reino septentrional o norteño de Israel con su capital en Samaria no existía. (1 Reyes 16:23-28) Pero las diez tribus que finalmente se rebelaron para formar ese reino sí existían, y por eso la mujer simbólica Oholá estaba en formación. Se componía de la mayor parte de las tribus de Israel, y en éstas estaban incluidas las tribus que descendieron de los dos hijos mayores de Jacob, a saber, Rubén y Simeón, y también las tribus de Manasés y Efraín que descendieron de José, el hijo primogénito de Jacob por su esposa amada Raquel. Correctamente, pues, se podría decir que la simbólica Oholá era la “mayor” de las dos hijas simbólicas de la una misma madre.—Génesis 29:32-35; 30:22-24.
ip-2 cap. 23 págs. 344-345 párrs. 17-18 “Un nombre nuevo”
17, 18. a) ¿Por qué pueden confiar los habitantes de Sión en que disfrutarán del fruto de su labor? b) ¿Cómo disfruta el pueblo de Jehová del fruto de su labor hoy día?
17 Al darle un nombre nuevo a su pueblo, Jehová le garantiza que sus esfuerzos no serán en vano. “Jehová ha jurado con su diestra y con su brazo fuerte: ‘Ciertamente no daré más tu grano como alimento a tus enemigos, ni beberán los extranjeros tu vino nuevo, por el cual te has afanado. Antes bien, los mismísimos que lo recogen lo comerán, y de seguro alabarán a Jehová; y los mismísimos que lo juntan lo beberán en mis santos patios’.” (Isaías 62:8, 9.) La diestra y el brazo fuerte de Jehová son símbolos de su fuerza y poder (Deuteronomio 32:40; Ezequiel 20:5). El hecho de que los utilice para pronunciar un juramento indica que está resuelto a cambiar la situación de Sión. En el año 607 a.E.C., Jehová permite que los enemigos de Sión la saqueen (Deuteronomio 28:33, 51). Pero ahora asegura que solo disfrutarán de los bienes de ella quienes tengan el derecho (Deuteronomio 14:22-27).
18 En el cumplimiento moderno de esta promesa, el pueblo restaurado de Jehová vive una gran prosperidad espiritual. Disfruta a plenitud del fruto de su labor, a saber, el incremento en la cantidad de discípulos cristianos y la abundancia de alimento espiritual (Isaías 55:1, 2; 65:14). Como es un pueblo fiel, Jehová no permite que sus enemigos menoscaben su prosperidad espiritual ni le priven de los resultados de su servicio de todo corazón. Nada de lo que se hace en el servicio de Jehová es en vano (Malaquías 3:10-12; Hebreos 6:10).
it-2 págs. 166-167 Juramento
Formas o acciones que se empleaban. Parece ser que el ademán que se utilizaba con más frecuencia al hacer un juramento era levantar la mano derecha hacia el cielo. Se dice simbólicamente que Jehová mismo pronuncia un juramento de esta manera. (Gé 14:22; Éx 6:8; Dt 32:40; Isa 62:8; Eze 20:5.) En la visión de Daniel, el ángel alzó ambas manos hacia los cielos al expresar un juramento. (Da 12:7.) Se dice de los perjuros que su “diestra es diestra de falsedad”. (Sl 144:8.)
kj cap. 17 pág. 312 párrs. 1-2 Un “jardín de Edén” por causa de Su nombre
1, 2. En el siglo veinte a. de la E.C., ¿qué porción de la tierra de Palestina era como el “jardín de Jehová,” y cómo llegó a ser como una selva la tierra del reino de Judá?
EN EL siglo veinte antes de nuestra era común, por lo menos una porción de la tierra de Palestina se parecía al jardín de Edén en el cual el Creador colocó al primer hombre, Adán.
2 Génesis 13:10 nos dice: “De modo que alzó sus ojos Lot y vio todo el Distrito del Jordán, que todo éste era una región bien regada antes de arruinar Jehová a Sodoma y Gomorra, como el jardín de Jehová.” (Génesis 2:7-15) Cuatrocientos años después la Tierra Prometida de Palestina todavía era hermosa, como una “decoración” en nuestra Tierra. Jehová la llamó “una tierra que yo había espiado para ellos [los israelitas], una que manaba leche y miel. Era la decoración de todas las tierras.” (Ezequiel 20:5, 6) Eso incluía lo que llegó a ser el territorio del reino de Judá, del cual Jerusalén fue la capital. La conquista babilónica de la tierra de Judá en 607 a. de la E.C. resultó en que la tierra quedara desolada, sin habitante humano y sin animal doméstico. Llegó a ser como una selva. (Miqueas 3:12; Jeremías 26:17, 18) ¿Sería otra vez transformada en una tierra como el jardín de Edén?
ip-1 cap. 6 págs. 64-65 párr. 7 Jehová Dios tiene misericordia de un resto
7. ¿En qué sentido “llegará a ser para decoración y para gloria” el brote de Jehová?
7 Isaías recurre a términos muy gráficos para referirse a la transformación que se avecina. El brote de Jehová “llegará a ser para decoración y para gloria”. La palabra “decoración” evoca la belleza de la Tierra Prometida cuando, siglos antes, Jehová se la dio a Israel. Era tan hermosa que se la consideraba “la decoración [“joya”, Franquesa-Solé] de todas las tierras” (Ezequiel 20:6). De modo que las palabras de Isaías garantizan al pueblo que el territorio de Judá recobrará el esplendor y la hermosura de antaño. De hecho, será como una joya que corone la Tierra.
w87 1/7 pág. 14 párrs. 15-16 ‘Ninguna paz para los inicuos’
15, 16. a) ¿Qué desenvolvimientos tendrán lugar entre el rey del norte y el rey del sur? b) ¿Qué significará esto para el pueblo de Dios?
15 Entonces, ¿qué pasa, finalmente, entre estos dos reyes? El ángel dice: “Y en el tiempo del fin [del fin de la historia de los dos reyes] el rey del sur se envolverá con él en un empuje, y contra él el rey del norte se lanzará como tempestad con carros y con hombres de a caballo y con muchas naves”. (Daniel 11:40; Mateo 24:3.) Es patente que las conferencias de cumbre no son la solución a la rivalidad entre las superpotencias. Las tensiones causadas por el “empuje” del rey del sur y el expansionismo del rey del norte posiblemente se intensifiquen a veces; pero al fin, de alguna manera, se provocará al rey del norte a tomar la acción excesivamente violenta que Daniel describe.
16 Estos días finales son especialmente difíciles para el pueblo de Dios, que durante este siglo ha sido perseguido por ambos reyes. El ángel advirtió que el rey del norte “también realmente entrará en la tierra de la Decoración, y habrá muchas tierras a las que se hará tropezar”. “La tierra de la Decoración” es una expresión simbólica para la tierra del pueblo de Dios. Por eso, las palabras del ángel deben significar que, además de conquistar a muchas naciones, el rey del norte ataca a la heredad o patrimonio espiritual del pueblo de Jehová. (Daniel 8:9; 11:41-44; Ezequiel 20:6.) En el versículo 45 la profecía añade: “Y plantará sus tiendas palaciegas entre el gran mar y la santa montaña de Decoración”. En otras palabras, se prepara para lanzar un ataque final contra el paraíso espiritual del pueblo de Dios.
it-1 pág. 567 Cosa repugnante
Mientras que la palabra hebrea sché·qets se usa exclusivamente en relación con animales “inmundos”, la palabra schiq·qúts se emplea sobre todo con respecto a los ídolos y las prácticas idolátricas. En el éxodo, Jehová ordenó a los israelitas que tiraran “las cosas repugnantes” y “los ídolos estercolizos de Egipto”, pero hubo quienes no obedecieron este mandato y profanaron el nombre de Dios. (Eze 20:6-9.) Camino de la Tierra Prometida, Israel pasó por el territorio de naciones paganas y vio “las cosas repugnantes y los ídolos estercolizos de ellos, madera y piedra, plata y oro”. Se ordenó a los israelitas que tuvieran “asco en sumo grado” a esas imágenes religiosas como “cosa dada por entero a la destrucción”, y que no las introdujeran en sus casas. (Dt 29:16-18; 7:26.) Los dioses y diosas falsos de las naciones, como Milcom, Mólek, Kemós y Astoret, eran ‘cosas repugnantes’. (1Re 11:5, 7; 2Re 23:13.) Cuando Israel practicó la idolatría, también se hizo repugnante a los ojos de Jehová, y más tarde provocó Su furia contaminando el templo con objetos idolátricos, lo que resultó por fin en su propia desolación. (Jer 32:34, 35; Eze 7:20-22; Os 9:10.) Debido a que ‘ministraban de ese modo a madera y piedra’, estaban practicando “ayuntamiento inmoral”, fornicación espiritual, y cortaron su comunicación con Dios. (Eze 20:30-32; compárese con Jer 13:27.)
dp cap. 10 pág. 173 párr. 19 ¿Quién puede hacer frente al Príncipe de príncipes?
19. ¿Qué es “la Decoración” mencionada en la visión?
19 Daniel vio que el cuerno pequeño “siguió haciéndose mucho mayor” hacia “la Decoración” (Daniel 8:9). La Tierra Prometida que Jehová dio a su pueblo escogido era tan hermosa que se la llamó “la decoración de todas las tierras”, es decir, de todo el planeta (Ezequiel 20:6, 15). Cierto es que Gran Bretaña tomó Jerusalén el 9 de diciembre de 1917 y que en 1920 la Sociedad de Naciones puso a Palestina bajo el mandato británico, un mandato que se prolongó hasta el 14 de mayo de 1948. Sin embargo, puesto que se trata de una visión profética, llena de simbolismos, “la Decoración” que en ella se menciona no se refiere a Jerusalén, sino que simboliza la condición terrestre del pueblo que, en tiempos de la séptima potencia mundial, sería santo a los ojos de Dios. Veamos cómo trató de intimidar a los santos la potencia mundial angloamericana.
kj cap. 7 pág. 115 párrs. 4-5 La cristiandad sabrá... cuando le llegue el fin
4. En cuanto a lo que habría de hacerse, ¿por qué se considera aquí a la tierra de Judá, y qué le sucedió a aquella tierra en 607 a. de la E.C.?
4 El hacer una cosa como ésa sería un desperdicio de su actividad creadora, una señal de derrota. Lo que debería hacer, y lo que se propone hacer, lo ilustró por lo que le hizo a la tierra de Judá y Jerusalén allá en el séptimo siglo antes de nuestra era común. Jehová había llevado a su pueblo a la Tierra Prometida en el año 1473 a. de la E.C. Entonces era, como Jehová dijo, “una tierra que yo había espiado para ellos, una que manaba leche y miel. Era la decoración de todas las tierras.” (Ezequiel 20:6, 15) La generación de los israelitas que Jehová introdujo en esta tierra hermosa permaneció fiel a Él. Pero sus descendientes comenzaron a contaminar la tierra adoptando la idolatría y derramando injustamente sangre inocente. Después vinieron repetidas purgas o purificaciones religiosas, pero los israelitas siempre recaían en la idolatría. Finalmente, en 607 a. de la E.C., Jehová eliminó de allí a todos los idólatras judíos y así dejó totalmente desolada la tierra de Judá.
w72 1/6 pág. 333 párr. 26 Poniendo el lugar santo en condición correcta
26. ¿Cómo se hizo grande el ‘cuernito’ simbólico “hacia la Decoración,” y por eso qué pregunta surge en cuanto a esa Decoración como ubicación para el cumplimiento de la profecía?
26 En el año 1917 esta Potencia Mundial Binaria Angloamericana ciertamente se hizo “mucho mayor . . . hacia la Decoración.” ¿Cómo? Mediante la captura de Jerusalén el 9 de diciembre, y poniendo bajo control británico a Palestina. En el año 1920 la Sociedad de Naciones asignó a la Gran Bretaña el mandato internacional sobre Palestina, mandato que continuaría hasta el 14 de mayo de 1948. En tiempos bíblicos la Tierra Prometida que Jehová dio a su pueblo escogido era tan hermosa que se llamaba la Decoración, es decir, de toda la Tierra. En Ezequiel 20:6, 15, Jehová la llama “la decoración de todas las tierras.” ¿Fue literalmente allí que fue echado abajo el “lugar establecido de su santuario” por el simbólico “cuerno, uno pequeño”? Tenemos que examinar los hechos físicos de este “tiempo del fin” para saber
w94 1/5 págs. 3-4 ¿Satisface la religión sus necesidades?
¿Satisfizo esta adoración politeísta las necesidades espirituales de los egipcios? No. Egipto se convirtió en un país de superstición y degradantes costumbres sexuales. No solo no mejoró su calidad de vida, sino que el modo de vivir egipcio provocó “malas dolencias” en el pueblo. (Deuteronomio 7:15.) No extraña, pues, que la Biblia hable con desprecio de los dioses de Egipto, llamándolos “ídolos estercolizos”. (Ezequiel 20:7, 8.)
Hoy existe una situación similar. La mayoría de las personas tienen al menos algún tipo de fe religiosa; pocos dicen no creer en Dios. No obstante, está claro que la religión en general no ha satisfecho las necesidades espirituales de la humanidad. ¿Existirían hoy los problemas de la guerra, el racismo, el hambre y la implacable pobreza si la gente viviera verdaderamente “de toda expresión de la boca de Jehová”? Por supuesto que no. De todos modos, poca gente piensa en cambiar de religión. Algunos ni siquiera están dispuestos a hablar de religión o prestar atención a ideas religiosas nuevas.
it-2 págs. 41-42 Jehová
Uso y significado del Nombre en tiempos antiguos. A menudo se han aplicado mal los pasajes de Éxodo 3:13-16 y 6:3 para indicar que el nombre de Jehová se le reveló por primera vez a Moisés poco antes del éxodo de Egipto. Es cierto que Moisés formuló la pregunta: “Supongamos que llego ahora a los hijos de Israel y de hecho les digo: ‘El Dios de sus antepasados me ha enviado a ustedes’, y ellos de hecho me dicen: ‘¿Cuál es su nombre?’. ¿Qué les diré?”. Pero esto no significa que él o los israelitas no conociesen el nombre de Jehová. El mismo nombre de la madre de Moisés —Jokébed— posiblemente significa “Jehová Es Gloria”. (Éx 6:20.) Seguramente la pregunta de Moisés estaba relacionada con las circunstancias en las que se hallaban los hijos de Israel. Habían sufrido dura esclavitud durante muchas décadas sin ninguna señal de alivio. Es muy probable que se hubiesen infiltrado en el pueblo la duda y el desánimo, y como consecuencia se habría debilitado su fe en el poder y el propósito de Dios de liberarlos. (Véase también Eze 20:7, 8.) Por lo tanto, el que Moisés simplemente dijera que iba en el nombre de “Dios” (’Elo·hím) o el “Señor Soberano” (’Adho·nái) no hubiera significado mucho para los israelitas que sufrían. Sabían que los egipcios tenían sus propios dioses y señores, y sin duda tuvieron que oírles mofas en el sentido de que sus dioses eran superiores al Dios de los israelitas.
it-1 pág. 770 Egipto, egipcio
Durante los dos siglos que la nación de Israel permaneció en Egipto, no escapó por completo de la influencia contaminante de tal adoración falsa (Jos 24:14), lo que puede explicar las actitudes incorrectas que manifestaron muchos israelitas al comienzo del éxodo. Aunque Jehová les dijo que se deshiciesen de los “ídolos estercolizos de Egipto”, no obedecieron. (Eze 20:7, 8; 23:3, 4, 8.) El que hicieran en el desierto un becerro de oro para adorarlo quizás refleje la adoración egipcia de animales que había corrompido a algunos israelitas. (Éx 32:1-8; Hch 7:39-41.) Antes de que Israel entrase en la Tierra Prometida, Jehová volvió a advertir de forma explícita que no se mezclara con su adoración el culto a representaciones animales o a cuerpos “cósmicos”. (Dt 4:15-20.) Sin embargo, la adoración de animales resurgió de nuevo siglos más tarde, cuando Jeroboán hizo dos becerros de oro una vez regresó de Egipto y empezó a gobernar sobre el reino norteño de Israel. (1Re 12:2, 28, 29.) Es digno de mención que los escritos inspirados de Moisés están completamente libres de la influencia de la idolatría y superstición egipcias.
bf cap. 6 pág. 155 párrs. 20-21 “El juicio sobre la gran ramera”
20. (a) ¿De qué más es Babilonia la Grande la madre, y qué ha dado a luz ilegítimamente? (b) Además, ¿qué otras actividades y prácticas son santificadas y honradas?
20 Babilonia la Grande es también la madre de las abominaciones o “cosas repugnantes de la tierra.” ¿De qué cosa abominable y repugnante de la Tierra no es ella la madre, desde el punto de vista de Dios? Yendo en pos de cosas religiosas que no eran el Dios verdadero Jehová, ella ha dado a luz ilegítimamente la idolatría, literal y figurada. (Romanos 2:22; Mateo 24:15; 1 Reyes 11:5, 7; 2 Reyes 23:13) Ha dado a luz también mediums espiritistas, adivinos, astrólogos y sacrificios humanos. (2 Reyes 23:24; Isaías 66:3; Ezequiel 20:7, 8, 30; Oseas 9:10) Junto con todas estas religiones falsas e inspiradas por los demonios ha habido toda clase de prácticas obscenas, conducta relajada, aun prostitución conectada con templos por medio de lo cual se santifica la inmoralidad. También se participa en borrachera, en honor de un dios falso.
ip-2 cap. 24 págs. 358-359 párr. 21 Jehová se hace un nombre hermoso
21. a) ¿De qué gran privilegio podría haber disfrutado Israel en relación con el nombre de Dios? b) ¿Cuál fue la razón principal por la que Dios liberó a los descendientes de Abrahán cautivos en Egipto?
21 Con todo, la pérdida de los bienes de los israelitas resulta insignificante en comparación con la del privilegio que han despreciado: contribuir a la glorificación del nombre de Dios. Moisés prometió a los israelitas: “Jehová te establecerá como pueblo santo para sí, tal como te juró, porque continúas guardando los mandamientos de Jehová tu Dios, y has andado en sus caminos. Y todos los pueblos de la tierra tendrán que ver que el nombre de Jehová ha sido llamado sobre ti, y de veras tendrán miedo de ti” (Deuteronomio 28:9, 10). Cuando Jehová actuó en defensa de los descendientes de Abrahán cautivos en Egipto y los liberó, no lo hizo tan solo para que tuvieran una vida más agradable. Había una motivación mucho más importante: Su nombre. Efectivamente, se encargó de que su nombre fuera “declarado en toda la tierra” (Éxodo 9:15, 16). Y cuando mostró misericordia a Israel tras su rebelión en el desierto, no lo hizo por pura emoción. Él mismo dijo: “Me puse a actuar por causa de mi propio nombre para que no fuera profanado delante de los ojos de las naciones” (Ezequiel 20:8-10).
ip-2 cap. 4 pág. 60 párr. 24 “Ustedes son mis testigos”
24. ¿Cuál es la razón principal por la que Jehová perdona a su pueblo —tanto en el pasado como en el presente— y, sin embargo, qué siente por él?
24 Notemos, sin embargo, que Jehová no mostrará misericordia a Israel solo porque esta nación se haya arrepentido, sino por causa de él mismo. En efecto, su nombre está en juego. Si dejara a Israel en el exilio para siempre, Su propio nombre caería en descrédito (Salmo 79:9; Ezequiel 20:8-10). Hoy en día, de igual modo, la salvación de los seres humanos tiene menos importancia que la santificación del nombre de Jehová y la vindicación de su soberanía. No obstante, Dios ama a los que aceptan su disciplina sin reservas y lo adoran con espíritu y con verdad. Demuestra su amor a estas personas —sean ungidas o de las otras ovejas— borrando sus transgresiones en virtud del sacrificio de Jesucristo (Juan 3:16; 4:23, 24).
w71 1/6 pág. 325 ¿Defiende usted el nombre y reputación de Dios?
Así es que hallamos que la nación de Israel, cuya historia forma gran parte del registro bíblico, fue escogida para ser un ‘pueblo que llevara el nombre’ de Jehová. (Deu. 28:9, 10; 2 Cró. 7:14; Isa. 43:1, 3, 7) El pacto de la ley de Jehová con este pueblo colocó la importancia principal en que diera devoción exclusiva a Jehová como Dios y no tomara su nombre de manera indigna, “porque Jehová no dejará sin castigar al que tome su nombre de manera indigna.” (Éxo. 20:1-7) Cuando Israel mostró una actitud rebelde en el desierto, Jehová trató misericordiosamente con aquella nación y no la abandonó. Sin embargo, reveló su razón primaria al decir: “Me puse a actuar por causa de mi propio nombre para que no fuera profanado delante de los ojos de las naciones.”—Eze. 20:8-10.
it-2 pág. 47 Jehová
Así, notamos que a la nación de Israel, cuya historia ocupa un buen número de páginas del registro bíblico, se la escogió para ser un ‘pueblo para el nombre’ de Jehová. (Dt 28:9, 10; 2Cr 7:14; Isa 43:1, 3, 6, 7.) Según el pacto de la Ley que Dios hizo con esa nación, la cuestión que cobraba mayor importancia era dar devoción exclusiva a Jehová como Dios y no tomar su nombre de manera indigna, “porque Jehová no dejará sin castigo al que tome su nombre de manera indigna”. (Éx 20:1-7; compárese con Le 19:12; 24:10-23.) Como consecuencia de la manifestación de su poder para salvar y destruir cuando liberó a Israel de Egipto, el nombre de Jehová fue “declarado en toda la tierra”, y la fama de este nombre precedía a Israel en su marcha a la Tierra Prometida. (Éx 9:15, 16; 15:1-3, 11-17; 2Sa 7:23; Jer 32:20, 21.) Como lo expresó el profeta Isaías, “así condujiste a tu pueblo para hacer para ti mismo un nombre hermoso”. (Isa 63:11-14.) Cuando los israelitas manifestaron una actitud rebelde en el desierto, Jehová los trató con misericordia y no los abandonó. Sin embargo, reveló la razón fundamental por la que obró así, al decir: “Me puse a actuar por causa de mi propio nombre para que no fuera profanado delante de los ojos de las naciones”. (Eze 20:8-10.)
ip-2 cap. 9 págs. 126-127 párr. 11 Jehová nos enseña para nuestro bien
11. ¿Por qué no permitirá Dios que su pueblo sea completamente destruido?
11 Los exiliados judíos de corazón justo reaccionan ante la reprensión de Dios y se resuelven a prestar atención a sus enseñanzas. La siguiente declaración los tranquiliza muchísimo: “¡Mira! Te he refinado, pero no en la forma de plata. He hecho la selección de ti en el horno de fundición de la aflicción. Por mi propia causa, por mi propia causa actuaré, porque, ¿cómo podría uno dejarse profanar? Y a ningún otro daré mi propia gloria” (Isaías 48:10, 11). Las terribles experiencias por las que Jehová ha permitido que pase su pueblo —comparables a un “horno de [...] aflicción”— lo han sometido a prueba y lo han refinado, revelando así lo que hay en su corazón. Algo parecido sucedió siglos antes, cuando Moisés dijo a sus antepasados: “Jehová tu Dios te hizo andar estos cuarenta años en el desierto, a fin de humillarte, de ponerte a prueba para saber lo que estaba en tu corazón” (Deuteronomio 8:2). Pese a la actitud rebelde de la nación, Jehová no la exterminó entonces y tampoco la destruirá por completo en esta ocasión. De este modo no se pondrán en entredicho Su nombre y Su honor. Si el pueblo pereciera a manos de los babilonios, Jehová no sería fiel a Su pacto y Su nombre sería profanado. Parecería que el Dios de Israel es incapaz de salvar a su pueblo (Ezequiel 20:9).
w79 1/1 pág. 11 ¿Anda usted en el nombre de Dios?
19. (a) ¿Qué acción ha prometido Jehová, y por qué? (b) Entonces, ¿de qué oración esperamos el cumplimiento?
19 De seguro los que verdaderamente andan en el nombre de Jehová esperan con intensa emoción el tiempo en que Dios habrá de obrar para el mayor bien de todos los que aman la justicia y habrá de tomar acción contra los que profanan su nombre. (Eze. 20:9; 39:7) Ciertamente los que aman a Jehová esperan con anhelo el cumplimiento de la Oración Modelo que enseñó Jesucristo: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra.” (Mat. 6:9, 10) Adicionalmente, las personas que andan en el nombre de Jehová también esperan anhelantemente el día en que todo el que esté vivo respete el nombre santísimo de Dios.
w00 1/6 págs. 9-10 Mantengamos radiante nuestra “esperanza de la salvación”
2. ¿De qué maneras es fundamental para la adoración verdadera “la esperanza de la salvación”?
2 “La esperanza respecto al futuro no era una característica del mundo pagano” que rodeaba a los cristianos del siglo primero, dice The International Standard Bible Encyclopedia (Efesios 2:12; 1 Tesalonicenses 4:13). No obstante, “la esperanza de la salvación” es un elemento fundamental de la adoración verdadera. ¿En qué sentido? En primer lugar, la salvación de los siervos de Jehová se relaciona con Su propio nombre. El salmista Asaf oró: “Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre; y líbranos” (Salmo 79:9; Ezequiel 20:9). Además, la confianza en las bendiciones que Jehová ha prometido es esencial para disfrutar de una buena relación con él. Pablo lo explicó de este modo: “Sin fe es imposible serle de buen agrado, porque el que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que llega a ser remunerador de los que le buscan solícitamente” (Hebreos 11:6). También indicó que la salvación de los arrepentidos fue una de las razones principales de la venida de Jesús a la Tierra, al decir: “Fiel y merecedor de plena aceptación es el dicho de que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a pecadores” (1 Timoteo 1:15). Y el apóstol Pedro se refirió a la salvación como ‘el fin [o, el resultado] de nuestra fe’ (1 Pedro 1:9). Está claro que es apropiado esperar la salvación. Pero ¿qué es realmente la salvación? ¿Y qué se requiere para conseguirla?
w95 15/5 págs. 25-26 párrs. 17-19 Destellos de luz: grandes y pequeños (parte 2)
17, 18. ¿Qué vindicará Jehová, y qué santificará?
17 Durante mucho tiempo los Testigos hablaron de la vindicación del nombre de Jehová. Ahora bien, ¿había puesto Satanás en tela de juicio el nombre de Jehová? ¿Lo había hecho alguno de sus agentes, como si a Jehová no le correspondiera ese nombre? De ninguna manera. No fue el nombre de Jehová lo que se desafió y lo que necesitaba ser vindicado. Por eso, las publicaciones actuales de la Sociedad Watch Tower no mencionan la vindicación del nombre de Jehová, sino la vindicación de la soberanía de Jehová y la santificación de su nombre. Tal proceder está en conformidad con lo que Jesús nos dijo que pidiéramos en oración: “Santificado sea tu nombre”. (Mateo 6:9.) Jehová dijo en muchas ocasiones que santificaría su nombre, el cual los israelitas habían profanado, no desafiado. (Ezequiel 20:9, 14, 22; 36:23.)
18 Cabe señalar que en 1971 (en español, 1973), el libro “Las naciones sabrán que yo soy Jehová”... ¿cómo? hizo esta distinción: “Jesucristo [...] combate [...] por la vindicación de la Soberanía universal de Jehová y por la glorificación del nombre de Jehová” (páginas 364, 365). En 1973 (en español, 1975), el libro El reino de mil años de Dios se ha acercado comentó: “La venidera ‘grande tribulación’ es la ocasión en la cual el Dios Todopoderoso Jehová vindicará su soberanía universal y santificará su digno nombre” (página 410). Luego, en 1975, ¡El hombre al umbral de ser salvo de la angustia mundial! comentó: “El mayor acontecimiento de la historia universal habrá sido consumado entonces, la vindicación de la soberanía universal de Jehová y la santificación de su nombre sagrado” (página 279).
g73 22/2 pág. 5 ¿Tienen los cristianos que guardar el sábado?
De hecho, esta ley sabática sería una señal, ¿entre Jehová y quién? Solamente Israel. Está escrito en Éxodo 31:13: “Habla a los hijos de Israel, diciendo: ‘Especialmente mis sábados los han de guardar, porque es una señal entre mí y ustedes durante sus generaciones para que sepan que yo Jehová estoy santificándolos.’” (Vea también Ezequiel 20:10-12.) Y aunque algunos afirman que la ley sabática aplicó desde Edén en adelante, Moisés claramente declaró a su pueblo: “No fue con nuestros antepasados que Jehová celebró este pacto, sino con nosotros, todos nosotros que estamos aquí hoy vivos.”—Deu. 5:3.
kj cap. 12 pág. 214 párr. 3 “Hasta que venga aquel que tiene el derecho legal”
3. ¿Cuándo se le dio a Ezequiel este mensaje profético, y qué había estado haciendo hasta entonces, dando énfasis a qué propósito divino?
3 En aquel tiempo corría el séptimo año del destierro de Ezequiel en la tierra de Babilonia, o el año 611 a. de la E.C., probablemente el quinto mes lunar (llamado Ab) y el día décimo de ese mes. (Ezequiel 20:1) Desde que Ezequiel había visto por última vez el carro celestial de Jehová en visión el año anterior, continuó profetizando. En el transcurso de las profecías divinas que le fueron dadas durante aquel tiempo él había declarado repetidas veces el propósito anunciado de Dios, de que los que oían Sus profecías “tendrán que saber que yo soy Jehová.” (Ezequiel 12:15, 16, 20; 13:9, 14, 21, 23; 14:8; 15:7; 16:62; 20:12, 20, 26, 38, 42, 44) Ahora se estaba un año más cerca de cuando Jehová haría que se cumplieran esas palabras, para que los israelitas tuvieran que saber que Jehová había hablado y que había obrado en cumplimiento de lo que había hablado.—Ezequiel 5:13; 12:15; 21:5; 22:22; 37:14, 28.
w86 1/5 pág. 25 Profanan el nombre de Dios... al no usarlo
JEHOVÁ trató misericordiosamente con el pueblo de Israel por causa de su propio nombre, de modo que este no fuera profanado delante de las naciones. (Ezequiel 20:9, 13, 14, 22.) Sin embargo, con el tiempo, los israelitas dejaron de usar el nombre de Dios, hasta que finalmente se perdió su pronunciación. El dejar de usar el nombre de Dios equivalía a profanarlo.
Respecto a esto, R. Laird Harris declaró: “Es muy extraño el hecho de que la pronunciación antigua del nombre del Dios de Israel se haya perdido completamente. La fe de la nación de Israel era la única fe respetable en la antigüedad. Fue la primera religión monoteísta del mundo y es la única fe antigua que ha llegado a ser una religión mundial. Era única en el sentido de ser completamente espiritual y sin ninguna representación material de su Dios. También fue singular, desafortunadamente, por haber dejado perder la pronunciación del nombre de su Dios. En realidad, la situación es extraña, y difícilmente pudo ser prevista por aquellos hombres sinceros que no se atrevían a pronunciar el inefable nombre por temor a profanarlo. El resultado parece que llegó a ser una diferente clase de profanación. El no usar el nombre de Dios parece profanarlo tal como lo haría el usarlo groseramente. Pero los hechos son claros. Los hebreos de la antigüedad, naturalmente, pronunciaban y escribían el nombre de Dios”. (The Law and the Prophets, redactado por John H. Skilton, Nutley, Nueva Jersey, 1974, página 215.)
Los israelitas sabían que si ellos olvidaban el nombre de Jehová, Dios mismo ‘averiguaría esto’. (Salmo 44:20, 21.) Posteriormente, al ocurrir esto, “dirigió su atención a las naciones para sacar de entre ellas un pueblo para su nombre”. (Hechos 15:14.) Aunque hoy día no sabemos pronunciar exactamente el nombre divino en hebreo, una traducción adecuada del Tetragrámaton (las cuatro consonantes hebreas que representan el nombre) al español es Jehová. Hoy día, más de tres millones de personas son conocidas como testigos de Jehová, y se sienten felices de ser portadores del nombre de su Dios y de ser identificados por este.
si pág. 31 párr. 8 Libro bíblico número 4: Números
8. ¿Cómo testifican de la inspiración de Números otros escritores de la Biblia?
8 Que el relato es parte genuina de las Escrituras inspiradas por Dios y provechosas lo corrobora el hecho de que otros escritores de la Biblia se refieren directamente a casi todos sus sucesos principales, así como a muchos otros detalles, y muchos de esos escritores destacan la importancia de aquellos sucesos y detalles. Por ejemplo, Josué (Jos. 4:12; 14:2), Jeremías (2 Rey. 18:4), Nehemías (Neh. 9:19-22), Asaf (Sal. 78:14-41), David (Sal. 95:7-11), Isaías (Isa. 48:21), Ezequiel (Eze. 20:13-24), Oseas (Ose. 9:10), Amós (Amós 5:25), Miqueas (Miq. 6:5), Lucas en su registro del discurso de Esteban (Hech. 7:36), Pablo (1 Cor. 10:1-11), Pedro (2 Ped. 2:15, 16), Judas (Jud. 11) y Juan, al registrar las palabras de Jesús a la congregación de Pérgamo (Rev. 2:14), hacen uso del registro de Números, como lo hizo Jesucristo mismo. (Juan 3:14.)
w75 1/6 págs. 341-342 Resolviendo la cuestión de tenencia
17. (a) ¿Cómo actuó Jehová en un nivel nacional? (b) ¿De qué manera resultó Israel infiel e indigno, alcanzando qué climax?
17 Al debido tiempo Jehová también actuó en un nivel nacional. De los doce hijos de Jacob, cuyo nombre fue cambiado a Israel, Jehová formó la nación de Israel. En el monte Sinaí, les dijo: “Si ustedes obedecen estrictamente mi voz y verdaderamente guardan mi pacto, entonces ciertamente llegarán a ser mi propiedad especial de entre todos los demás pueblos, porque toda la tierra me pertenece a mí.” (Éxo. 19:5) En el libro de Deuteronomio aparece tres veces la expresión “una propiedad especial,” y el contexto en cada caso enfatiza fuertemente el punto de vista y proceder correctos en cuanto a adoración y tenencia. (Deu. 7:6; 14:2; 26:18) Sin embargo, como nación Israel repetidas veces rehusó responder o someterse a los tratos de Dios con ella o prestar atención a Sus profetas. Rechazaron su tenencia de ellos como Rey o como Dador de Estatutos. (1 Sam. 8:7; Isa. 33:22; Eze. 20:13, 30-32) El clímax llegó cuando Dios les envió a su propio Hijo amado. Tenían toda razón para aceptarlo como su Mesías. En cambio, bajo la influencia de sus líderes, lo rechazaron y lo mataron. Jesús mismo describió con exactitud esto en su ilustración de Jehová como el “dueño de la viña” la cual “arrendó a cultivadores.”—Luc. 20:9-16.
g93 22/5 pág. 10 La vida, un regalo que atesorar
Las Escrituras dejan claro que dentro de la madre se desarrolla un ser humano individual y único. La vida comienza en la concepción. El hecho de venir al mundo solo permite que el hombre pueda ver la criatura que Dios ya ha visto. Ezequiel habla de “cada hijo que abría la matriz”. (Ezequiel 20:26.) Job hace referencia a “las puertas del vientre de mi madre”, y llama a los abortos “niños que no han visto la luz”. (Job 3:10, 16.)
………………………………………………………………………………………..
¿No es natural que el Creador de la vida haya establecido pautas claras con respecto al uso de nuestras facultades reproductivas? A sus ojos, crear una vida que no se tenga la intención de cuidar constituye un pecado semejante al de quitar una vida.
Es indudable que el debate continuará hasta el fin de este sistema. Pero en lo que respecta al Creador de la vida, Jehová Dios, y a los que respetan sus leyes, la cuestión no ofrece la menor duda. La vida es preciosa, es una dádiva que se ha de cuidar y atesorar desde su mismo comienzo.
it-1 pág. 1074 Habla injuriosa
El término correspondiente en las Escrituras Hebreas es ga·dháf. Aunque originalmente debió referirse a daño físico violento, se usa en sentido figurado con el significado de “hablar injuriosamente”, es decir, hacer daño con palabras. (Nú 15:30; 2Re 19:6; Eze 20:27.) La palabra hebrea na·qáv, cuyo significado primario es “horadar; traspasar” (2Re 12:9; 2Re 18:21), tiene el sentido de blasfemar en el relato del hijo de una mujer israelita que había ‘injuriado’ el nombre de Jehová. (Le 24:11, 16.) Este es un caso de habla áspera o grosera dirigida contra Jehová o contra su pueblo. Un estudio del contexto aclara la naturaleza del “habla injuriosa”. (Véanse EXECRAR; INJURIA; INVOCACIÓN DE MAL.)
it-1 pág. 552 Corbán
Como se explica en Marcos 7:11, “corbán” es “una dádiva dedicada a Dios”. La palabra hebrea original, qor·bán, así como su equivalente en griego (kor·bán), significa “ofrenda”. El término hebreo, usado en Levítico y Números, aplica tanto a ofrendas cruentas como incruentas. (Le 1:2, 3; 2:1; Nú 5:15; 6:14, 21.) Esta palabra hebrea también se emplea en Ezequiel 20:28 y 40:43. Otra palabra griega afín a kor·bán es kor·ba·nás, que aparece en Mateo 27:6, donde se informa que los sacerdotes principales dijeron que no era lícito echar en “la tesorería [una forma de kor·ba·nás] sagrada” el dinero de la traición de Judas, porque era “el precio de sangre”.
it-2 pág. 420 Mólek
El rey Josías profanó Tófet, el principal centro del culto a Mólek de Judá, con el fin de evitar que la gente hiciese pasar a sus hijos por el fuego. (2Re 23:10-13.) Pero con eso no se erradicó esta práctica de manera definitiva, pues Ezequiel, que comenzó a profetizar dieciséis años después de la muerte de Josías, menciona que seguía dándose en su tiempo. (Eze 20:31.)
jv cap. 12 págs. 164-165 La gran muchedumbre, ¿vivirá en el cielo, o en la Tierra?
Un estudio del libro bíblico del profeta Ezequiel suministró más luz a este respecto. En 1931 se publicó el primero de tres tomos de un comentario titulado Vindication (en español Vindicación, publicado en 1935). Este explicaba el significado de lo que Ezequiel escribió respecto a la furia de Jehová contra las antiguas Judá y Jerusalén apóstatas. Aunque los habitantes de Judá aseguraban que servían al Dios vivo y verdadero, adoptaron los ritos religiosos de las naciones circundantes, ofrecieron incienso a dioses inanimados y se hicieron inmorales al depositar su confianza en alianzas políticas, en vez de mostrar fe en Jehová. (Eze. 8:5-18; 16:26, 28, 29; 20:32.) En todo esto se comportaron exactamente como la cristiandad; en consecuencia, Jehová ejecutará su sentencia sobre la cristiandad tal como lo hizo en el caso de la Judá y la Jerusalén infieles. Sin embargo, el capítulo 9 de Ezequiel muestra que antes de la ejecución de la sentencia divina se marcaría a algunas personas con el fin de conservarlas vivas. ¿Quiénes son estas?
w08 1/6 pág. 9 ¿Llevan todos los caminos a Dios?
En tiempos de los profetas Ezequiel y Jeremías (siglo VII antes de nuestra era), muchos israelitas desobedecían la Ley de Dios y se relacionaban estrechamente con la gente de las naciones cercanas. Al seguir sus costumbres y participar en sus fiestas, los israelitas practicaban una mezcla de cultos. Muchos de ellos decían: “Lleguemos a ser como las naciones, como las familias de las tierras, ministrando a madera y piedra” (Ezequiel 20:32; Jeremías 2:28). Afirmaban adorar a Jehová Dios, pero al mismo tiempo veneraban “ídolos estercolizos”, incluso sacrificándoles sus propios hijos (Ezequiel 23:37-39; Jeremías 19:3-5).
it-2 págs. 365-366 Mente
Facultad del cerebro que permite reunir información, razonar y extraer conclusiones. El término “mente” traduce varias palabras griegas afines que expresan cualidades de la mente, tales como juicio, percepción, inteligencia, raciocinio, pensamiento, intención, recuerdo, estado mental, opinión, inclinación y actitud. A veces, donde algunas versiones traducen “mente”, otras emplean los términos descriptivos o específicos ya mencionados. En las Escrituras Hebreas algunas versiones traducen por “mente” las palabras hebreas que propiamente significan “corazón”, “alma” y “espíritu”. (Compárese con Dt 4:39, nota; Da 5:21, Val; Pr 23:7, Val, 1989; Eze 20:32, DK; Mod; CORAZÓN.)
g90 8/10 págs. 24-25 ¿Por qué tengo que estudiar la Biblia?
¿Lo has hecho? Por ejemplo, ¿puedes explicar por qué dice la Biblia que Jehová tiene “ojos”, “oídos”, un “rostro” y un “brazo”? (1 Pedro 3:12; Ezequiel 20:33.) ¿No dice también que “Dios es un Espíritu”? (Juan 4:24.) O, ¿sabes hasta qué grado puede observarte Dios y conocer lo que vas a decir aun antes de que lo digas? (Salmo 139:4.) ¿Y los atributos cardinales de Jehová: amor, sabiduría, justicia y poder? ¿Puedes explicar cuál fue la mayor manifestación del amor de Dios? (Juan 3:16.) ¿Conoces la diferencia entre el espíritu de Dios y Su poder? (Miqueas 3:8.) ¿Puedes demostrar que Dios tiene sentimientos y que es posible herírselos? (Salmo 78:40.)
w71 1/4 pág. 218 Jehová... un Dios imponente pero amoroso
Así mismo, se describe a Jehová Dios en la Biblia como si tuviese ciertos rasgos humanos. Por ejemplo, el apóstol cristiano Pedro escribió: “Los ojos de Jehová están sobre los justos, y sus oídos atentos a su ruego; pero el rostro de Jehová está contra los que hacen cosas malas.” (1 Ped. 3:12; Eze. 20:33; Éxo. 15:6; Luc. 11:20) A menudo se necesitan expresiones como éstas para que la descripción les sea comprensible a los humanos. Pero no deben tomarse literalmente, así como las referencias metafóricas a Dios como “sol,” “escudo” o “Roca” no han de tomarse literalmente.—Sal. 84:11; Deu. 32:4, 31.
w72 15/6 págs. 363-364 párrs. 10-12 ¿Lo ha visitado a usted recientemente el secretario del Rey?
10, 11. (a) ¿Quién fue el que clamó a oídos de Ezequiel, y desde dónde? (b) ¿Por qué tenía éste el derecho de dar órdenes acerca de la ciudad?
10 “Y procedió a clamar en mis oídos con una voz fuerte, diciendo: ‘¡Que se acerquen los que dan su atención a la ciudad, cada uno con su arma en su mano para arruinar!’”
11 Es Jehová quien está dando este mandato a oídos de Ezequiel. (Eze. 9:1) ¿Dónde está Él? Allí está, sentado en aquel glorioso trono que va sobre ese carro de ruedas temiblemente altas, con un querubín celestial al lado de cada una de las cuatro ruedas. (Eze. 8:2-4; 10:1, 2) Él tiene el derecho de dar órdenes acerca de la ciudad de Jerusalén, porque Él es Rey. Es el “Rey de la eternidad.” (1 Tim. 1:17, Traducción del Nuevo Mundo; Moffatt; Rev. 15:3) Él era realmente el Rey invisible de la nación de Ezequiel; y del rey ungido que se sentaba en el trono de Jerusalén se decía que estaba sentado sobre “el trono de Jehová,” como representante visible de Jehová el Rey invisible. (1 Cró. 29:23; Eze. 20:33) Jesucristo llamó a la Jerusalén de su día “la ciudad del gran Rey.” (Mat. 5:35) De modo que él tenía el derecho real supremo de dar órdenes en cuanto a cómo se habría de disponer de la ciudad de Jerusalén. Según la siguiente visión en esta serie de visiones a Ezequiel, Jerusalén habría de ser quemada. (Eze. 10:1-7; 2 Rey. 25:8, 9; 2 Cró. 36:17-19) Pero antes que la ciudad fuera completamente arrasada, ¿qué habría de hacerse a sus habitantes?
it-2 pág. 43 Jehová
Como se puede observar, estas descripciones emplean metáforas y símiles que asemejan la apariencia de Jehová a cosas que el hombre conoce, como las joyas, el fuego y el arco iris. Incluso se le describe como si tuviera ciertos rasgos humanos. Aunque algunos eruditos han dado demasiada importancia a lo que llaman expresiones antropomórficas de la Biblia (como las referencias a los “ojos”, los “oídos”, el “rostro” [1Pe 3:12], el “brazo” [Eze 20:33], la “diestra” [Éx 15:6] de Dios, etc.), es obvio que tales expresiones son necesarias para que el hombre comprenda la descripción. El que Jehová Dios hubiese dado al hombre una descripción de sí mismo en términos propios de espíritus, sería como plantear ecuaciones de álgebra superior a personas que solo tuviesen los más elementales conocimientos de aritmética, o intentar explicar los colores a una persona ciega de nacimiento. (Job 37:23, 24.)
it-1 págs. 371-372 Brazo
Miembro del cuerpo humano. Los términos hebreo y griego para “brazo” (zeró·ha‛; bra·kjí·ōn) se usan con frecuencia en la Biblia de modo figurado para representar la capacidad de ejercer fuerza o poder. (Gé 49:24, nota; Job 22:8, nota; compárese con Lu 1:51.) El “brazo” de Jehová Dios es inconmensurablemente poderoso, capaz de hacer obras creativas maravillosas. (Jer 27:5; 32:17.) Por medio de su “brazo” Jehová también gobierna (Isa 40:10; Eze 20:33), salva a los que están angustiados (Sl 44:3; Isa 52:10), libera a su pueblo (Éx 6:6; Isa 63:12; Hch 13:17), sostiene y cuida a sus siervos (Dt 33:27; Isa 40:11; Os 11:3), juzga (Isa 51:5) y esparce a sus enemigos (Sl 89:10; Lu 1:51). Quebrar el brazo quiere decir desbaratar el poder de alguien. (Job 38:15; Sl 10:15; Jer 48:25.) Por medio de Jesucristo, revestido de autoridad y poder y en calidad de Juez y Ejecutor, Jehová manifiesta su fuerza representada por su “brazo”. (Isa 53:1; Jn 12:37, 38.)
it-2 pág. 235 Ligadura
El verbo hebreo ’a·sár, que significa “atar; poner en cadenas” (Jue 16:5; Eze 3:25; 2Re 23:33), es la raíz de otras tres palabras relacionadas con ligaduras: ’e·súr, que se refiere a “grilletes” (Jer 37:15); moh·se·róhth, a “ataduras” (Sl 2:3), y ma·só·reth, a una “atadura” (Eze 20:37). El término griego que se emplea para atadura es de·smós (Lu 8:29), mientras que sýn·de·smos se traduce por “vínculo unidor” o “atadura conjunta”. (Ef 4:3, Int.)
it-2 pág. 236 Ligadura
En un sentido favorable, Ezequiel habla de la “atadura del pacto” refiriéndose al carácter obligatorio de este. (Eze 20:37.) A los que están bajo el pacto matrimonial se les considera ‘atados’ por él. (Ro 7:2; 1Co 7:27, 39.) Se dice que el amor es un “vínculo perfecto de unión”. (Col 3:14.)
it-2 pág. 239 Limpio, limpieza
Son varias las palabras hebreas y griegas que designan lo que es limpio y puro, así como la purificación, es decir, la acción de restablecer algo a una condición inmaculada, intachable, exenta de suciedad, adulteración o corrupción. Estas palabras no solo se refieren al estado de limpieza física, sino también, y con más frecuencia, a la limpieza moral o espiritual. Muchas veces la limpieza física coincide parcialmente con la ceremonial. La palabra hebrea que por lo general alude a la limpieza moral o ceremonial es el verbo ta·hér, que significa “estar limpio; limpiar”. Un sinónimo de ta·hér es ba·rár, que en sus varias formas significa “limpiar; seleccionar; mantener limpio; mostrarse limpio”. (Eze 20:38; Ec 3:18; Sl 18:26; Jer 4:11.) De igual manera, la palabra griega ka·tha·rós significa “limpio; puro” en sentido físico, moral y religioso. (Mt 23:26; Mt 5:8; Tit 1:15.) La palabra “inmundicia” se traduce del término hebreo ta·mé’ y del griego a·ka·thar·sí·a. (Le 5:2; Mt 23:27; Gál 5:19.)
si pág. 217 párr. 19 Libro bíblico número 47: 2 Corintios
19. ¿De qué diversas maneras dio Pablo un ejemplo sobresaliente para los ministros cristianos hoy, especialmente para los superintendentes?
19 Pablo ciertamente dio un ejemplo espléndido que los ministros cristianos pueden imitar. En primer lugar, estimó y estudió las inspiradas Escrituras Hebreas, pues vez tras vez citó de ellas, aludió a ellas y las aplicó. (2 Cor. 6:2, 16-18; 7:1; 8:15; 9:9; 13:1; Isa. 49:8; Lev. 26:12; Isa. 52:11; Eze. 20:41; 2 Sam. 7:14; Ose. 1:10.) Además, como superintendente mostró profundo interés por el rebaño, y dijo: “Por mi parte muy gustosamente gastaré y quedaré completamente gastado por sus almas”. Se entregó de lleno a favor de sus hermanos, como claramente lo muestra el registro. (2 Cor. 12:15; 6:3-10.) Fue incansable en sus labores mientras enseñó, exhortó y enderezó asuntos en la congregación corintia. Advirtió claramente contra el compañerismo con la oscuridad, al decir a los corintios: “No lleguen a estar unidos bajo yugo desigual con los incrédulos”. Debido a su interés amoroso por ellos, no quería que les corrompieran la mente “así como la serpiente sedujo a Eva por su astucia”, y por eso de todo corazón les amonestó: “Sigan poniéndose a prueba para ver si están en la fe, sigan dando prueba de lo que ustedes mismos son”. Los movió a desplegar generosidad cristiana al señalarles que “Dios ama al dador alegre”, y él mismo expresó las más profundas gracias a Dios por Su indescriptible dádiva gratuita. Sus hermanos de Corinto ciertamente estaban inscritos en amor sobre la tabla carnal del corazón de Pablo, y el servicio ilimitado de él para beneficio de ellos es lo que debería identificar a un superintendente celoso y alerta. ¡Qué ejemplo sobresaliente para nosotros hoy (6:14; 11:3; 13:5; 9:7, 15; 3:2)!
w11 15/2 pág. 16 párrs. 16-17 La aprobación de Dios nos conduce a la vida eterna
16, 17. ¿Cómo recibe Jehová la alabanza de quienes comienzan a predicar movidos por la fe?
16 Los verdaderos siervos de Dios siempre se han distinguido por alabarlo públicamente. Para el salmista era tan importante darle gloria que le dirigió esta súplica: “Por favor, complácete en las ofrendas voluntarias de mi boca, oh Jehová” (Sal. 119:108). ¿Qué puede decirse de la actualidad? Refiriéndose al sinnúmero de adoradores de nuestros tiempos, Isaías predijo: “Las alabanzas de Jehová anunciarán” y “con [la] aprobación [de él] subirán [sus ofrendas] sobre [su] altar” (Isa. 60:6, 7). Hoy, millones de cristianos cumplimos estas palabras al ofrecerle el “sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de labios que hacen declaración pública de su nombre” (Heb. 13:15).
17 ¿Qué hay de usted? ¿Está haciendo ofrendas que complacen a Dios? Si no es así, ¿realizará los cambios precisos y comenzará a alabarlo en público predicando las buenas nuevas? Ese sacrificio de alabanza será una muestra de fe, por lo que le resultará “más grato a Jehová que un toro” (léase Salmo 69:30, 31). Tenga la seguridad de que el “olor conducente a descanso” de esa ofrenda llegará hasta su trono, y él le concederá su aprobación (Eze. 20:41). ¡Qué gozo sin par podrá sentir entonces!
it-1 págs. 369-370 Bosque
Uso simbólico. Así como se usan los árboles para simbolizar a personas y gobernantes, la Biblia también hace mención de los bosques para representar simbólicamente a pueblos o naciones y sus gobernantes. Por ejemplo, la iniquidad de la Judá apóstata fue como una llama que habría de consumir a su pueblo (Isa 9:18), y la ira de Jehová quemaría el reino meridional (Judá) con una llama inextinguible. (Eze 20:46-48.) También se pronunciaron profecías similares contra naciones paganas enemigas del pueblo de Dios. Se cortaría a los guerreros asirios y se les entresacaría como árboles de un bosque. (Sl 83:14, 15; Jer 46:22, 23; Isa 10:19, 34.)
kj cap. 12 págs. 215-216 párr. 7 “Hasta que venga aquel que tiene el derecho legal”
7. ¿Por qué el desenvainar esa “espada” significó ay para todos los ocupantes del “suelo de Israel,” y con qué propósito se hizo que la “espada” efectuara su trabajo desde el sur adelante al norte?
7 Cuando esta simbólica “espada” de Jehová hiera, ¡ay para todos los ocupantes del “suelo de Israel”! Esa espada cortará al ocupante “justo” así como al ocupante “inicuo,” tal como cuando un incendio forestal devora el árbol “todavía húmedo” así como el “árbol seco.” (Ezequiel 20:47, 48) Cuando Jehová comience a blandir esa espada, ésta no se detendrá con cortar a los del reino de Judá, que estaba hacia el sur desde Babilonia como un “punto cardinal meridional,” siendo Judá también un reino meridional en contraste con el reino septentrional de las diez tribus de Israel que se sublevaron. (Ezequiel 20:45, 46) La “espada” de Jehová también continuaría su actividad hacia el norte, saliendo “de su vaina contra toda carne de sur a norte.” ¿Con qué propósito se da tan extenso uso a esta “espada”? El Esgrimidor celestial de la “espada” explica, diciendo: “Y todos los de carne tendrán que saber que yo mismo, Jehová, he sacado mi espada de su vaina. Ya no volverá atrás.”—Ezequiel 21:5

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