lunes, 27 de agosto de 2012

Texto Diario Martes 28-08-2012

Tienen que ser santos, porque yo soy santo (1 Ped. 1:16).
Podemos cumplir con esta importante condición dando los pasos necesarios para lavarnos en sentido simbólico. ¿Qué es lo que nos purificará? La palabra de verdad de Dios. En las Escrituras se compara la palabra de verdad de Dios a agua purificadora. Por ejemplo, el apóstol Pablo escribió que Cristo purificó a su casta novia —la congregación de cristianos ungidos— "limpiándola con el baño de agua por medio de la palabra" a fin de que "sea santa y sin tacha", y por eso, a los ojos de Jehová se encuentra limpia (Efe. 5:25-27). Años antes, Jesús había mencionado el poder purificador de la palabra de Dios, palabra que él mismo había proclamado. En efecto, les dijo a sus discípulos: "Ustedes ya están limpios a causa de la palabra que les he hablado" (Juan 15:3). Por lo tanto, la palabra de verdad tiene la capacidad de purificarnos moral y espiritualmente. Si queremos que Dios acepte nuestro servicio, es imprescindible que nos dejemos limpiar por la verdad divina. w10 15/7 3:14, 15

--
La hierba verde se ha secado,la flor se ha marchitado,pero en cuanto a la
palabra de nuestro Dios JEHOVÁ,Durara hasta tiempo indefinido.  ISAIAS 40;8
http://burgara-despertadatalaya.blogspot.com
http://groups.yahoo.com/group/gb_mp
burgara@gmail.com




Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Jehová es mi pastor y nada me faltara.