domingo, 30 de septiembre de 2012

apocalipsis o revelacion version el codigo real


Visiones de YHWH
Capítulo 1
(44) Parashah Devarim (Palabras) 1:1-2:17
Naturaleza de las Visiones
191
1 Visiones de Elohim que fueron dadas a Yeshua HaMashiaj para que fuesen entregadas a sus siervos a fin de
conocer las cosas que deben suceder en poco tiempo, y las declaró por medio de Su mensajero celestial, a Yohanán,
siervo suyo,
2 quien ha dado solemne declaración de la Torah de Di-os, y de Yeshua HaMashiaj, y de todo lo que vio.
3 ¡Cuán bendecido el que lee, y los que oyen las palabras de la profecía, y guardan las cosas en ellas escritas, porque
el tiempo para ser cumplidas está cerca!
Saludos de Yohanán, shalíaj a los yehudim
4 Yohanán, a las siete kehilot que están en Asia: Shalom veJésed de parte del que es, y que era, y que está viniendo, y
de parte de las shevá sefirot' que están ante Su trono,
5 y de parte de Yeshua HaMashiaj, el testigo fiel, el primogénito de los muertos y el juez supremo de los reyes de la
tierra, quien nos ama y nos redimió de nuestros pecados con su neshamah, 6 y nos confirmó el reino de cohanim para
su Di-os y Padre a quien sea la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén.
‘Esto es, los siete sefirot o espíritus en forma de atributos divinos con los cuales se revela la
Presencia Divina. Z Alef y Tav son la primera y la última letra el abecedario hebreo. Se tradujo al
griego como Alfa y Omega.
‘Esto es, un día sagrado dentro del anuario bíblico como bosquejado en Levítico
23 ° La trompeta bíblica, bocina hecha de cuerno de camero.
5 Esto es, las Siete Comunidades judías en el exilio y representativas de la Casa de Israel.
Visiones de Elohim
YHWH asegura la venida del Mashiaj
7 "He aquí que viene con las nubes, y lo verá todo ojo, y los que le golpearon; y harán lamentación por él todas las
tribus de la tierra de Israel. Sí, Amén.
8 Yo soy la Alef y la Tavz, dice YHWH Di-os, el que es, y el que era, y el que viene, El Shadai".
Circunstancias en que ocurrieron las visiones
9 Yo Yohanán, vuestro hermano, y partícipe en la tribulación y en el reino y en la perseverancia de Yeshua, estuve en
la isla llamada Patmos, por causa de la Torah de Di-os y de la solemne declaración que ha dado sobre Yeshua.
10 Estuve en éxtasis espiritual en un yom tov', y oí detrás de mí un bat kol gadol como de shofar' que decía:
11 "Lo que ves escríbelo en un rollo y envíalo a las shevá kehilots: Éfeso, Smirna,
Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.
El Rábi se le revela a uno de sus emisarios, el shalíaj Yohanán
12 Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo, y vuelto, vi siete menorot de oro puro,
13 y en medio de los siete menorot, a uno semejante al Ben Adam, vestido con un kitel gadól y ceñido por el pecho
con un cinturón de oro;
14 y los cabellos de su cabeza eran blancos, como lana blanca, como nieve; y sus ojos como llama de fuego,
15 y sus pies, semejante a bronce refulgente como a punto de fundición en un horno encendido, y su voz, como
estruendo de un salto de muchas aguas;
16 y tenía en su mano derecha, siete luminarias y de su boca salía una espada aguda de dos filos, y su rostro, brillante
como el sol en toda su fuerza.
El Rábi presenta el contenido de las visiones
17 Y cuando lo vi, caí como muerto a sus pies; y puso su mano derecha sobre mí, diciendo: "Soy el primer Mashiaj y
el segundo Mashiaj,
18 el Mashiaj que vive, aunque estuve muerto; pero he aquí que estoy vivo por los siglos de los siglos y tengo las
llaves de la muerte y del Sheol.
19 Escribe, pues, las cosas que viste, y las que son y las que están dispuestas para manifestarse después de éstas:
20 El misterio de las siete luminarias que viste en mi mano derecha, y los siete menorot de oro. Las siete luminarias
son los malajím de las siete kehilot, y los siete menorot, son siete kchilot".
Capítulo 2
Mensaje del Rábi a la Kehiláh Judía exiliada en Éfeso
192
1 Escribe al emisario de la comunidad judía en Efeso: Esto dice el que sujeta las siete luminarias en su diestra, el que
anda en medio de los menorot1 de oro.
2 Tengo conocimiento absoluto de tu andar, y que no puedes soportar a los violadores de la Torah, y pusiste a prueba
a los que se llaman apóstoles y no lo son, y descubriste sus mentiras;
3 y perseveras en mi Torah, y padeciste persecución por causa de mi nombre, y no has desmayado.
4 Pero tengo contra ti que dejaste tu primer amor.
5 Recuerda por tanto de dónde has caído, y has teshuváh volviéndote al fundamento de la halajáh, pues si no, vendré
a ti, y quitaré tu menorah de su lugar, a menos que hagas teshuváh.
6 Pero tienes esto: que detestas las enseñanzas y forma de vida de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco.
7 El que tiene oído, oiga qué dice la Shejinah a las comunidades judías en el exilio. A1 que venciere, le daré a comer
del etz hayim, que está en el Gad Edem de Di-os.
fi Plural de "menorah" la lámpara sagrada que ardía en el Templo.
Mensaje del Rábi a la Kehiláh judía exiliada en Smirna
8 Y escribe al emisario de la comunidad judía en Smirna: Esto dice el Mashiaj Primero y el Mashiaj Postrero, el que
estuvo muerto, y vivió:
9 Tengo conocimiento absoluto de tu tribulación y tu pobreza, pero eres rico, y sé de la blasfemia de los que se dicen
ser verdaderos yehudim, y no lo son, sino sinagoga de ha-satán.
10 No temas lo que vas a sufrir. He aquí el acusador está listo para echar en la cárcel a algunos de vosotros para que
vuestra obediencia a la Torah sea probada, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y te daré la
corona de la vida.
11 El que tiene oído, oiga lo que dice la Shejináh' a las comunidades judías en el exilio. Al que venciere, de ninguna
manera sufrirá daño de la muerte, la segunda.
Mensaje del Rábi a la Kehiláh judía exiliada en Pérgamo
12 Y escribe al emisario de la comunidad judía en Pérgamo. Esto dice el que tiene la espada aguda de dos filos:
13 Tengo conocimiento absoluto del lugar donde te encuentras, donde está el trono de ha-satán. Pero retienes mi
nombre, y no negaste mi emunah, aun en los días de Antipas, mi testigo fiel, el cual fue muerto entre vosotros, donde
mora ha-satán.
14 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: has mantenido dentro de la comunidad a los que retienen la doctrina de
Balaam, quien instruía a Balac cómo poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer lo sacrificado a los ídolos, y a
cometer inmoralidad sexual
‘Esto es, la Presencia Divina, nombre con el cual los místicos judíos después del año 70, con la
destrucción del Templo Sagrado, identificaban la Rúáj HaKodesh.
.
15 Además, también has mantenido dentro de la comunidad a los que sostienen las enseñanzas y forma de vida de los
nicolaítas.
16 Por tanto, has teshuváh; pues de lo contrario, te visitaré por cierto, y pelearé con la espada de mi boca, contra los
que insisten en retenerlos allí.
17 El que tiene oído, oiga lo que dice la rúaj a las kehilot. A1 que venciere, le daré del maná escondido y una
piedrecilla blanca, y escrito en la piedrecilla un nuevo nombre que nadie conoce, sino el que lo recibe.
(45) Parashah Vaetjanán (Y supliqué) 1:18-4:11
Mensaje del Rábi a la kehiláh judía exiliada en Tiatira
18 Y escribe al emisario de la comunidad judía que está en Tiatira: Esto dice el Juez Supremo de Di-os, el que tiene
sus ojos como llama de fuego, y sus pies semejantes al bronce refulgente como a punto de fundición:
19 Tengo conocimiento pleno de tu halajah, y tu amor, y tu emunah, y tu avodah, y tu perseverancia, y sé que tus
masin tovim ajaronim son más abundantes que las rishonim.
20 Pero tengo contra ti que permites entrar en la comunidad a esa mujer, Jezabel, quien a sí misma se llama
profetiza y se dedica a enseñar, y seduce a mis siervos a transgredir la Torah y a comer lo sacrificado a los ídolos.
21 Y le di tiempo para que hiciera teshuváh, pero no se quiere volver de sus abominaciones.
22 He aquí que la echo en cama, y a los que adulteran con ella, a gran tribulación, a menos que hagan teshuváh por
vivir como ella;
23 y a sus hijos mataré con plaga horrible, y todas las comunidades judías sabrán que yo soy el que escudriña los
riñones, y los corazones, y el que da a cada uno conforme a su obediencia a la Torah.
24 Pero a los otros en Tiatira cuantos no retienen esta enseñanza y no participaron, en lo que ellos se jactan en llamar,
"las profundidades de ha-satán", decreto: No os impongo otro yugo.
25 Solamente que retengáis firme lo que os he dado, hasta que venga.
26 E1 que vence, y al que guarde mis maasin tovim hasta el fin, les daré autoridad sobre las naciones,
193
27 y las juzgará con vara de hierro, como el alfarero pisotea los vasos de barro que no sirven,
28 pues así yo también lo he recibido de mi Padre; y le daré la estrella de la mañana.
29 El que tiene oído, oiga lo que dice la Shejináh a las comunidades judías en el exilio.
Capítulo 3
Mensaje del Rábi a la comunidad judía exiliada en Sardis
1 Y escriba al emisario de la comunidad judía en Sardis: "Esto dice el que tiene los siete sefirot de Di-os y las siete
luminarias: Conozco perfectamente tu manera de andar, que tienes fama de que vives, pero estás muerto.
2 Vela pues, y asegura las otras cosas que están a punto de morir, porque no he hallado tus pasos perfectos delante de
mi Di-os.
3 Acuérdate por tanto, cómo has recibido jokmahl y guárdala, y haz teshuváh. Porque si no pones cuidado de esto, iré
como ladrón, y de ningún modo sabrás a qué hora me presentaré a ti.
4 Pero tienes unos pocos yehudim en Sardis que no mancharon sus vestiduras, y andarán conmigo con kittel blanco,
porque son dignos.
5 El que venciere, se vestirá con vestiduras blancas; y bajo ningún concepto borraré su nombre del sefer haim9, más
bien confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus malajím.
6 E1 que tiene oído, oiga qué dice la Shejináh a las comunidades judías en el exilio.
Mensaje del Rábi a la comunidad judía exiliada en Filadelfia
7 Y escribe al emisario de la comunidad judía en Filadelfia: Esto dice el Kadosh el Emet, el que tiene la llave de
David, el que abre y ninguno podrá cerrar; el que cierra y ninguno puede abrir:
R Esto es, "sabiduría espiritual" uno de los sefirot o atributos de la divinidad que le fueron dados
al Mashiaj y a los tzadikim para realizar su servicio al Eterno.
` Esto es. "libro de la vida".
8 Conozco perfectamente tu forma de andar. He aquí he puesto delante de ti una puerta abierta, que nadie puede
cerrar, porque tienes kavod katán, pero guardaste mi halajah, y no negaste mi nombre.
9 He aquí que entrego alguno de la sinagoga de ha-satán, de los que se dicen ser yehudim, y no lo son, sino que
mienten. He aquí que los forzaré hasta un punto que vendrán y se harán tus talmidim, reconociendo que yo te amé.
10 Por cuanto guardaste pacientemente mi torah oral, yo también te guardaré de la hora de sufrimiento que está lista
para ser desatada sobre esta edad presente para probar a los que moran en la tierra.
11 Vengo pronto. Asegura lo que tienes para que ninguno tome tu corona.
12 Al que venciere, lo haré pilar del Templo de mi Di-os, y ya no saldrá jamás fuera, y escribiré sobre él el nombre de
mi Di-os y el nombre de la ciudad de mi Di-os: "Yerushaláyim, la nueva", la cual desciende del cielo, de mi Di-os y
mi nombre nuevo.
13 El que tiene oído, oiga qué dice la rúaj a las comunidades judías en el exilio.
Mensaje del Rábi a la comunidad judía exiliada en Laodicea
14 Y escribe al maláj en Laodicea: Esto dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el reshit'° de la creación de Di-os:
15 Conozco perfectamente tus caminos, que no eres frío ni caliente. ¡Cuánto diera porque fueses frío o caliente!
'° Esto es. el principio. o sea, la causa por la cual tuvo lugar la creación. Una referencia al
Mashiaj.
16 Pero como eres tibio, y no frío ni caliente, casi estoy por vomitarte de mi boca.
17 Pues dices: "Soy rico, he acumulado riquezas, y de nada tengo necesidad". Y no sabes que eres un infeliz y
miserable, y pobre, y ciego, y desnudo.
18 Te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego para que seas verdaderamente rico; y vestiduras blancas
para que te cubras, y no sea expuesta la vergüenza de tu desnudez; y colirio para ungir tus ojos a fin de recuperar tu
visión.
19 Yo confronto con sus hechos, y pongo en disciplina a todos los que amo: sé pues, fervoroso y haz teshuváh.
20 He aquí: estoy a la puerta llamando con insistencia; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré
con él, y él conmigo.
21 El que venciere, le otorgaré el honor de sentarse junto -a mí en mi trono, como yo vencí y fui sentado al lado de mi
Padre en Su trono.
22 El que tiene oídos oiga lo que la Shejináh a las comunidades judías en el exilio.
Capítulo 4
Las cosas que deben suceder
194
1 Después de estas cosas miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que me había hablado, como
de sonido de shofar, me dijo de nuevo:
Sube aquí y te mostraré lo que debe suceder después de esto.
2 No había terminado de decirlo, cuando fui transportado allí en espíritu, y he aquí un trono puesto en el cielo, y en el
trono, alguien sentado.
3 Y el que estaba sentado tenía su rostro del color de una piedra de jaspe, de cornalina y de una esmeralda, y por
encima del trono había un arcoiris.
4 Y alrededor del trono, veinticuatro tronos; y sobre esos tronos, veinticuatro jueces vestidos con ropas blancas, y
sobre sus cabezas, coronas de oro.
5 Y del trono salían relámpagos y voces y truenos; y delante del trono, siete menorot encendidos, los cuales son los
siete sefirot de Di-os.
6 Y delante del trono, como un mar de vidrio transparente, como un cristal. Y en medio del trono, y en su derredor,
cuatro seres vivientes, llenos de ojos por delante y por detrás.
7 El primer ser viviente tenía las características de un león; y el segundo ser viviente, las de un becerro; y el ser
viviente, el tercero, tenía rostro de hombre; y el cuarto, las características de un águila en pleno vuelo.
8 Y los cuatro seres vivientes, cada uno de los cuales tienen seis alas, están llenos de ojos tanto en su interior como en
su exterior y no descansan nunca pues su avodah permanente, día y noche es decir: "Kadosh, Kadosh, Kadosh,
YHWH Di-os, El Shadai; el que era y el que es y el que ha de manifestarse".
9 Y cuando los seres vivientes reciban la orden para dar gloria, y honor, y acción de gracias al que está sentado en el
Trono, quien vive por los siglos de los siglos,
10 los veinticuatro jueces se postrarán delante del que está sentado en el Trono, y rendirán servicio con temor
reverente, al que vive por los siglos de los siglos; y pondrán sus coronas delante del trono, diciendo:
11 ¡Digno eres, oh YHWH nuestro Dios, de recibir la gloria, y el honor, y el poder, porque tú creaste todas las cosas,
y por tu voluntad existieron y han sido hechas"
Capítulo 5
(46) Parashah Ékev (Por consiguiente) 5:1-7:8
1 Y vi en la diestra del que estaba sentado en el trono, un rollo escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos.
2 Y vi un maláj de muy alta jerarquía que proclamaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el rollo y romper sus
sellos?
3 Y nadie, ni en el cielo ni en la tierra, podía abrir el rollo ni siquiera intentar ver su contenido.
4 Y lágrimas en abundancia salían de `mis ojos, pues nadie fue hallado digno de abrir el rollo, ni siquiera intentar ver
qué decía.
5 Pero uno de los jueces me dijo: "No se aflija tu neshamah: He aquí que el León de la tribu de Yehudáh, la raíz de
David, venció para romper los siete sellos y abrir el rollo".
6 Y vi entre el Trono y los cuatro seres vivientes, y los cuatro jueces superiores, uno en pie, manso y humilde, con
siete shofarim", y siete ojos, que son los siete sefirot de Di-os enviados a toda la tierra.
7 Y acercándose, fue y lo recibió de la diestra del que estaba sentado en el Trono.
8 Y al tomarlo, los cuatro seres vivientes, y los veinticuatro ancianos, cada uno con cítara se inclinaron en reverencia
delante de él, teniendo también consigo sendos tazones de oro llenos de incienso, que son las oraciones de los hijos
de Israel.
9 Y cantarán un cántico nuevo, y dirán: "Digno eres de tomar el rollo y de romper sus sellos, porque fuiste inmolado,
y con tu alma confirmaste la redención final para Di-os, de toda nación, pueblo, raza, y lengua;
10 y los confirmaste como herederos del Reino para nuestro Di-os, para ser cohanim, y para reinar sobre la tierra". 11
Y vi una voz y la oí, de muchos malajím alrededor del Trono. y de los seres vivientes, y de los jueces; y el número de
ellos era miríadas y millares de millares,
12 que dirán a gran voz: "Digno es el que está en pie, como un cordero tierno que fue inmolado, de recibir el poder, y
riqueza, y sabiduría, y fortaleza, y honor, y gloria, y servicio".
13 Y a toda criatura, tanto en el cielo como en la tierra así como debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas
que están en él, oí que dirán: "Al que está sentado en el Trono y al cordero tierno, sea el servicio, y el honor, y la
gloria, y la soberanía por los siglos de los siglos".
11 Plural de shofar.
14 Y los cuatro seres vivientes decían: ¡Amén! Y los jueces se inclinarán hacia delante diciendo: "Amen". Y los
jueces se postrarán y le rendirán honores.
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Capítulo 6
1 Y vi cuando el cordero abrió uno de los siete sellos, y escuché a uno de los cuatro seres vivientes hablarme con una
voz semejante a la de un trueno diciéndome: Ven.
2 Y miré, y he aquí un caballo blanco. Y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió para
vencer, y vencía.
3 Y cuando abrió el segundo sello, escuché al segundo ser viviente diciéndome: Ven.
4 Y miré, y he aquí salió otro caballo, de color rojizo. Y al que lo montaba se le permitió quitar la paz de la tierra, a
fin de que se mataran unos a otros; y le fue dada una espada grandísima.
5 Y cuando abrió el tercer sello, escuché al tercer ser viviente diciéndome: Ven.
6 Y escuché como una voz en medio de los cuatro seres vivientes, diciendo: "Un cuarto de trigo por un denario"; y
"tres cuartos de cebada por un denario, pero no hagas daño al vino ni al aceite".
7 Y cuando abrió e1 cuarto sello, escuché la voz del cuarto ser viviente que decía: Ven.
8 Y miré, y he aquí un caballo amarillo. Y al que lo montaba le dieron nombre: Muerte, y el Sheol le seguía; y se le
permitió ejercer autoridad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, y con hambre, y con pestilencias, y
por la proliferación de animales terribles salidos de la tierra.
9 Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar del sacrificio, las vidas de los que habían sido asesinados por
causa de la Torah de Di-os y por causa de la solemne confesión que profesaban.
10 Y clamarán a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, YHWH Zebaot, HaKodesh y el Verdadero, no juzgas y vengas
nuestras almas de los que moran en la tierra?
11 Y les fue dada a cada uno, una ropa blanca; y les será dicho que descansaran aún por algún tiempo más, hasta
completar primeramente el número de sus consiervos y después, el de sus hermanos que habrían de ser asesinados
también como ellos.
12 Y cuando se abrió cl sexto sello, vi un gran terremoto y el sol se oscureció como un paño negro y la luna entera se
volvió de color rojo, como sangre;
13 y grandes cantidades de meteoritos cayeron desde el cielo sobre la tierra, como una higuera suelta sus higos
tiernos cuando es sacudida por un fuerte viento. 14 Y el segundo cielo fue enrollado como un rollo, y todas las
montañas y todas las islas fueron removidas con fuerza de sus lugares.
15 Y los gobernantes los grandes políticos, de la tierra, y y los grandes empresarios, y los ricos, y los militares
poderosos, y todo siervo, y todo libre, corrieron a esconderse en los refugios que tenían preparados en las cuevas y
entre las peñas de los montes;
16 y dirán palabras codificadas a las puertas de los montes y las peñas: "Cerraos sobre nosotros, y escondednos del
rostro del que está sentado en el Trono, y de la ira del cordero tierno;
17 pues llegó el gran día de la ira de YHWH y del cordero tierno, ¿y quién podrá sobrevivir y mantenerse en pie?"
Capítulo 7
1,7
1 Después de esto, vi cuatro malajím en pie sobre los cuatro puntos cardinales de la tierra, deteniendo los cuatro
vientos de la tierra, para que no soplara viento sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol.
2 También vi otro maláj subiendo del oriente, que tenía un sello del Di-os Viviente, y clamó a gran voz a los cuatro
malajím, a quienes les fue permitido hacer daño a la tierra y al mar, diciendo: 3 "No hagáis daño a la tierra, ni al mar,
ni a los árboles, hasta que pongamos un código secreto en la frente de los siervos de nuestro Di-os.
4 Y oí el número de los codificados, ciento cuarenta y cuatro mil, de todas las tribus de los benei Israel.
5 De la tribu de Yehudá: doce mil codificados. De la tribu de Reuvén, doce xnil codificados. De la tribu de Gad, doce
mil;
6 de la tribu de Aser, doce mil; de la tribu de Neftalí, doce mil; de la tribu de Menashéh, doce mil;
7 de la tribu de Shimeón, doce mil; de la tribu de Leví, doce mil; de la tribu de lsajar, doce mil;
8 de la tribu de Zevulón, doce mil; de la tribu de Yosef, doce mil; de la tribu de Ben-yamín, doce mil codificados.
(47) Parashah Re'é (Mira) 7:9-9:21
9 Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de toda nación, raza, y pueblos y
lenguas, que estaban en pie delante del trono y delante del cordero, vestidos con kitel blanco y ramas de olivo en sus
manos.
10 Y confiesan a gran voz: "La salvación pertenece a YHWH que está sentado en el trono por medio de Su cordero".
196
11 Y todos los malajím estaban en pie alrededor del trono, y de los jueces, y de los cuatro seres vivientes; y cayeron
sobre sus rostros, y dieron gloria al YHWH, diciendo:
12 "YHWH es Rey Verdadero la bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y el honor y el poder y la
fortaleza pertenecen a nuestro Di-os, por los siglos de los siglos, Amén".
13 Y a uno de los jueces se le concedió la palabra, y me dijo: "Estos que están vestidos de kittel blanco, ¿quiénes son,
y de dónde salieron?"
14 Y le respondí: "Adoní, ¿cómo podría yo saberlo? Pero tú lo sabes". Y me dijo: "Estos son los que han salido de la
gran tribulación; y lavaron sus ropas, y las emblanquecieron en la mikveh del Mashiaj.
15 Por eso están delante del trono de Dios y le sirven día y noche en Su Tabernáculo. Y el que está sentado en el
trono extenderá su ohel moed sobre ellos.
16 Ya no tendrán hambre, ni sed, ni jamás caerá sobre ellos la plaga del sol ni de su calor,
17 porque el tierno cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a los manantiales de aguas de
vida, y Di-os enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.
Capítulo 8
1 Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora. 2 Y vi a los siete malajím, los que
están en pie delante de Di-os, a los cuales le fueron dados siete shofarim.
3 Y llegó otro maláj, y se puso en pie junto al altar, teniendo un incensario de oro, y le fue dado mucho incienso para
que lo añadiera a los tefilot de todos los consagrados para YHWH, en el altar de oro delante del trono.
4 Y el humo de las ramas de incienso ascendió de mano del maláj, con los tefilot de los consagrados a YHWH, a Su
presencia.
5 Y el maláj tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó contra la tierra, y hubo truenos, y lamentos,
y relámpagos y un temblor de tierra.
a
6 Y los siete malajím que tienen los siete shofarim, se prepararon para tocarlos.
7 Y el primero tocó su shofar, y hubo granizo y fuego mezclado con sangre, y fueron lanzados a la tierra, y la tercera
parte de la tierra fue quemada así como la tercera parte de los árboles y toda la hierba verde.
8 Y el segundo maláj tocó el shofar, y lo que tenía el aspecto de una gigantesca montaña ardiendo en llamas fue
lanzada contra el mar, y la tercera parte del mar se convirtió en sangre.
9 Y murió la tercera parte de todas las criaturas vivientes del mar, y la tercera parte de todos los barcos que
navegaban por los océanos, fueron destruidos.
10 Y el tercer maláj tocó su shofar, y cayó del primer cielo un gran meteorito ardiendo como una antorcha, y al
desintegrarse en pedazos, fue a dar contra la tercera parte de los ríos, penetrando hasta las fuentes de las aguas del
subsuelo.
11 Y el nombre dado a este gran meteorito fue: "Mara". Y la tercera parte de las aguas dulces de la tierra se volvieron
amargas, y muchos hombres murieron a causa de la contaminación de las aguas, porque se volvieron venenosas.
12 Y el cuarto maláj tocó su shofar, y fue dañada la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte
de las estrellas; para que la tercera parte de ellos se oscureciera, y el día redujera las tres cuartas partes de su luz, y así
mismo, la noche se hiciera tres cuartas partes más oscura.
13 Y vi, y escuché una enorme cosa volando en el cielo, hacia al medio día, semejante a un águila del cual salía una
poderosa voz: "Ay, Ay, Ay de los que moran en la tierra, cuando den la orden de hacer sonar sus shofarim a los tres
malajim que están ya listos para tocarlos".
Capítulo 9
1 Y el quinto maláj tocó su shofar, y vi un maláj semejante a una luz de estrella descendiendo a la tierra, y le fue dada
la llave del pozo del abismo.
2 Y abrió el pozo del abismo, y del pozo subió una gran humareda como de un horno de fuego, y se oscureció el sol,
y se contaminó el aire por el humo del pozo.
3 Y salían del humo langostas a la tierra; y le fue dado poder como tienen los escorpiones terrestres.
4 Y fueron programadas para no hacer daño a la hierba de la tierra, ni a ninguna cosa verde ni a ningún árbol, sino
solo a los hombres que no tienen el código de Di-os en las frentes.
5 Y la programación tenía esta característica: no matarlos, sino solamente atormentarlos durante cinco meses consistiendo
el tormento en un fuerte dolor semejante a herida de un escorpión en un dedo del hombre.
197
6 Y en aquellos días los hombres buscarán permiso para que le autoricen ser muertos, pero de ningún modo se les
concederá; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos.
7 Y el aspecto de las langostas era semejante a caballos preparados para la batalla, y sobre sus cabezas tenían algo
semejante a coronas de oro, y sus rostros, como rostros humanos.
8 Y tenían abundancia de cabello, como de mujeres, y sus dientes como de leones;
9 y estaban protegidos por unas corazas de un metal como de hierro; y el estruendo de sus alas, como estruendo de
muchos caballos corriendo a la batalla.
10 Y tienen colas semejantes a escorpiones, y aguijones, y su poder estaba en sus colas para dañar a los hombres
durante cinco meses.
77
11 Sobre ellas tienen por dirigente máximo al maláj del abismo, cuyo nombre es Abadón y traducido al griego
"Apolión".
12 El primer "Ay" pasó, he aquí que después de estos, aún faltan dos ayes.
13 Y el sexto maláj tocó el shofar, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro delante de Di-os,
14 que decía al sexto maláj que sostenía su shofar: Desata a los cuatro líderes que han estado atados junto al gran río
Éufrates.
15 Y fueron sueltos los cuatro líderes que habían sido creados para la hora, y día, y mes, y año, para que mataran a la
tercera parte de los hombres.
16 Y logré oír el número de las langostas semejantes a caballos que formaban aquel gran ejército: doscientos millones.
17 Y de esta manera vi aquellas langostas semejantes a caballos, y a los que los dirigían: tenían corazas de fuego, de
jacinto y de azufre. Y la cabeza de las langostas semejantes a caballos, como cabezas de leones,y de su boca salen
fuego, y humo, y azufre.
18 Y por el efecto de estas tres armas mortales, fuego, humo y azufre que sale de la boca de ellos, murió la tercera
parte de los hombres.
19 Pues el poder de destrucción de aquellas langostas semejantes a caballos estaba en sus bocas y en sus colas, pues
sus colas tienen un parecido a la de las serpientes, que dañan con lo que sale de su boca, y con la cola.
20 Y el resto de los hombres, los que no fueron muertos por estas plagas, ni aun con esto, hicieron teshuváh de las
obras que habían creado sus propias manos, ni dejaron de continuar sirviendo a los demonios, ni a los ídolos de oro, y
de plata, y de bronce, y de piedra, y de madera, los cuales no pueden ver, ni oír ni andar.
21 Tampoco se volvieron al YHWH de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su depravación sexual, ni de sus
hurtos.
Capítulo 10
(48) Parasháh Shoftim (Jueces) 10:1-11:19
x
1 Y vi otro maláj gadol que descendía del cielo envuelto en una nube, y el arco iris estaba sobre su cabeza, y su rostro
era como luz del sol, y sus pies como pilar de fuego;
2 y tenía en su mano un sefer katán, desenrollado. Y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra,
3 y clamó a gran voz como rugido de león; y cuando gritó, activó las voces de siete truenos los cuales emitieron sus
propias voces.
4 Y cuando hablaron los siete truenos, estaba a punto de escribir lo que dijeron, pero oí una voz del cielo que decía:
guarda en secreto lo que hablaron los siete truenos, y no lo escribas.
5 Y el maláj gadol'= que vi en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó hacia el cielo su mano derecha
6 e hizo una solemne declaración por el honor del que vive por los siglos de los siglos, el creador de los cielos, y de
las cosas que están en ellos, y el mar, y las cosas que están en él:
7 "Cuando lleguen los días en que el séptimo maláj reciba la orden de tocar su shofar, el tiempo se ha cumplido y
habrá sido consumado el misterio de Di-os, como fue dicho a Sus siervos los profetas."
8 Y la voz que oí desde el cielo a/ principio, de nuevo me hablaba diciendo: "Anda y toma de la mano del maláj que
estuvo en pie sobre el mar y la tierra, el sefer katán" que está desenrollado.
9 Y fui hacia el maláj gadol diciéndole: "Permíteme el sefer katán". Y me dice: "Toma, y cómetelo como uno que
tiene hambre extrema; y te amargará el vientre, pero en tu boca será dulce como la miel".
198
10 Y tomé el sefer Icatán de la mano del maláj y me lo leí completo, devorándolo semejante a un hombre que come
hambriento, y al leerlo me resultó dulce como la miel, mas luego de reflexionar sobre lo que leí, mi alma quedó
profundamente abatida.
11 Y me dicen: "Tiene que ser proclamado todo de nuevo sobre muchos pueblos, y naciones, y lenguas, y reyes".
Capítulo 11
1 Y me fue dada una vara de medir semejante a un bordón, diciendo:
Levántate, y mide el Templo de Di-os, y el altar, y haz la cuenta de los que sirven en él;
2 pero el atrio del Templo, déjalo fuera, y no lo midas, pues fue dado a los goyim; y tomarán el control de la ciudad
consagrada durante cuarenta y dos meses.
3 y daré jokmah a mis dos testigos para explicar con poder profético 1a Torah durante 1260 días, y lo harán vestidos
con ropa de cilicio. ~
4 Estos son los dos olivos, y los dos candelabros que están en pie delante del Adón de la tierra.
5 Y si alguno quiere hacerles daño, sale fuego de su boca, y devora a sus enemigos; y según sea la manera cómo
alguien piense en eliminarlos, así serán sus adversarios eliminados.
6 Éstos tienen autoridad para cerrar el primer cielo para que no caiga lluvia en los días cuando proclamen sus
mensajes proféticos; también recibieron autoridad sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra
con todo tipo de plaga, cuantas veces lo consideren necesario.
7 Y cuando terminen su avodah, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá, y los matará.
8 Y sus cadáveres quedarán expuestos en la plaza pública de la gran ciudad, que espiritualmente füe llamada Sodoma,
y se llama Mitzraim, donde fue clavado en el madero el Adón de ellos.
9 Y será trasmitida la imagen de sus cadáveres a pueblos, naciones, y razas en sus propias lenguas, durante tres días y
medio sin permitir que sean sepultados.
'= Esto es. mensajero celestial grande, o sea, el más importante de la misión que les haya sido
encomendada, casi siempre una referencia al Maláj de YHWH.
" Esto es, "rollo o libro pequeño" una referencia al Código Real que en comparación con el
resto del Tanak es mucho más pequeño.
10 Y los que hayan hecho de Eretz Israel su morada, se regocijarán sobre ellos, y lo festejarán, enviándose regalos
unos a otros, porque ellos con su palabra y sus obras habían sido un duro golpe a sus planes.
l l Pero al pasar los tres días y medio, vino sobre los dos cadáveres un aliento de vida procedente de Di-os y entrando
en ellos, los resucitó, levantándolos sobre sus pies, y un miedo terrible se apoderó de todos los que lo vieron.
12 Y oyeron un bat kol hagadol procedente del tercer cielo, que les decía: "Subid aquí". Y subieron al cielo envueltos
en una nube a la vista de sus enemigos que los contemplaban sin poder hacerles nada.
13 Justo en ese momento hubo un enorme terremoto, y la décima parte de la ciudad se derrumbó, muriendo siete mil
hombres; pero los otros, llenos de temor reverente, comenzaron a darle gloria a Di-os del cielo.
77 14 El segundo ¡ay! pasó, he aquí que el tercero está listo para ejecutarse.
15 Y el séptimo maláj tocó el shofar, y hubo grandes voces en el séptimo cielo, que decían: "El dominio del mundo
ha regresado a YHWH, y a Su Mashiaj; y YHWH reinará por los siglos de los siglos".
16 Y los veinticuatro jueces que estaban sentados en sus tronos ante Di-os, se postraron sobre sus rostros, y dieron
honor a Di-os, diciendo:
" Esto es: "Te damos gracias, YHWH nuestro Di-os".
17 Modim Anajnu, YHW H Eloheinu", El Shadai, el que eres, y el que eras, porque has tomado tu gran poder, y
reinaste.
18 Y se airaron las naciones, pero llegó tu juicio, y el tiempo de ser juzgados los muertos, y dar la recompensa a tus
siervos los profetas y a los tzadiquim, y a los temerosos de tu nombre, a los pequeños, y a los grandes, y de destruir a
los que han contaminado la tierra.
19 Y se abrió el Tabernáculo de Di-os en el cielo, y fue enviada la imagen del Arca de su Pacto la cual fue vista por
todos, y hubo relámpagos, y voces, y truenos, y un terremoto, y granizo.
Capítulo 12
(49) Parashah Ki Tzetzé (Cuando salieres) 12:1-14:20
199
1 Entonces fue vista en el primer cielo una gran señal: una mujer vestida del sol y la luna debajo de sus pies, y en su
cabeza una corona de doce estrellas.
2 Y estando encinta, gritaba con dolores de parto en su angustia por terminar de dar a luz.
3 También fue vista otra señal en el cielo: he aquí un enorme dragón color rojizo, con siete cabezas, y diez cuernos,
teniendo en cada cabeza siete diademas. 4 Su cola, arrastrando la tercera parte de los meteoritos del cielo, los lanzó
contra la tierra. El dragón entonces se apostó delante de la mujer que estaba a punto de dar a luz, a fin de tomar al
hijo, tan pronto saliera, y devorarlo.
5 Y dio a luz un hijo, marcado para gobernar a todas las naciones con absoluto dominio; pero su hijo fue arrebatado
para Di-os, y su trono.
6 Y la mujer huyó al desierto, a un lugar que está preparado por Di-os, a fin de ser sustentada allí por mil doscientos
sesenta días.
7 Entonces tuvo lugar una batalla en el cielo: Mijael y sus malajím luchando contra el dragón y sus malajím, los
cuales presentaron batalla contra él.
8 Mas el dragón no prevaleció, ni se halló ya más el lugar de ellos en los lugares celestiales.
9 Y fue arrojado el gran dragón, la serpiente antigua, el conocido como diablo y hasatán, el cual engaña al mundo
entero. Fue lanzado violentamente a la tierra juntamente con sus shedim.
10 Entonces oí un bat kol hagadol en el cielo, que decía: "Ahora llegó la salvación y el poder, y el reino de nuestro
Di-os y la autoridad de Su Mashiaj; porque fue quitado de su posición de dominio el acusador de nuestros hermanos,
el que los acusa día y noche ante nuestro Di-os.
11 Y ellos le vencieron por la Palabra viviente del Cordero, cuando la exponían con poder en sus proclamaciones
solemnes, amando más su servicio que sus propias vidas, aun cuando les costase afrontar la muerte.
12 Por esto, ¡alegraos cielos, y los que en ellos tenéis morada permanente! ¡Ay de la tierra y del mar! Porque el
acusador, sabiendo que tiene poco tiempo, ha descendido hasta vosotros con gran ira. 13 Y cuando el dragón se dio
cuenta de que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que dio a luz al varón.
14 Mas le fueron dadas a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volara lejos, al desierto, fuera del alcance de
la serpiente, a un lugar donde es sustentada por un tiempo, y dos tiempos, y medio tiempo.
15 A1 ver esto, la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río. 16 Pero la tierra ayudó a la mujer,
abriéndose como una boca y absorbiendo el río que lanzó el dragón de sus fauces. 17 Entonces el dragón, parado
sobre la arena del mar, se llenó de ira contra la mujer, y se fue a hacer guerra contra su descendencia,
18 los que guardan los mandamientos de Di-os y retienen el testimonio de Yeshua como Mashiaj.
Capítulo 13
a
1 Y vi que subía del mar una bestia que tenía diez cuernos, diez diademas, y siete cabezas; y sobre sus cuernos, diez
diademas y sobre sus cabezas, un nombre para pronunciar blasfemia.
2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca, como boca de león. Y el dragón
le dio su poder, y su gobierno, y su autoridad.
3 Y vi una de sus cabezas degollada a punto de morir desangrada, pero su herida de muerte fue sanada. Y toda la
tierra se maravilló en pos de la bestia;
4 y adoraron al dragón, pues había dado la autoridad a la bestia; y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién es semejante
a la bestia y, quién puede luchar contra ella? 5 También le fue dada una boca que hablaba vulgaridades y blasfemias;
y le fue dada autoridad para actuar durante cuarenta y dos meses.
6 Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar Su nombre, y contra los que tienen acceso al tabernáculo
celestial. 7 Y le fue dado hacer guerra contra los yehudim en Eretz Yisrael, y vencerlos. También le fue dada
autoridad sobre los yehudim dispersos entre todo pueblo, y lengua, y nación, y raza.
8 Y le rendirán servicio y culto todos los que moran en la tierra cuyo nombre no ha sido escrito desde el principio de
la creación, en el rollo de la vida del Cordero tierno inmolado.
9 Cualquiera que tenga oído, oiga.
, 10 Si alguno está marcado para ser 'llevado a cautividad, a cautividad será llevado. Si alguno está marcado para ser
muerto a espada, a espada morirá. Aquí está el secreto para la perseverancia y emunah de los yehudim.
11 Y vi también otra bestia subiendo de la tierra, y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero tierno, pero
hablaba como dragón.
200
12 Y ejecuta toda la autoridad de la primera bestia, y es supervisada por ella, obligando que los habitantes de la tierra
tomen de los productos de ella para adorar a la primera bestia, cuya herida de muerte fue sanada.
` S Esto es, el monte de Tzión, en Yemshaláyim.
17 13 Y hace grandes prodigios, de tal manera que causa que descienda fuego desde el cielo sobre la tierra, en
presencia de los hombres.
14 Y engaña a los que moran en la tierra por medio de los prodigios que le fue permitido hacer en presencia de la
bestia, ordenando a los que moran en la tierra construir una imagen a la bestia que fue degollada de muerte, y se
recuperó.
15 Y le fue dada sabiduría para insuflar su espíritu de vida a la bestia, para que pudiera hacer que la imagen tuviese
inteligencia, y que hablara por sí misma, y ordenó que todos los que no se inclinaran ante la bestia, fueran muertos.
16 Y hace que a todos, tanto pequeños como grandes, ricos y pobres, libres o esclavos, les inserten un código en su
mano derecha o en su frente
17 y que ninguno que no tenga tal marca que coincida con el nombre de la bestia o el código de su nombre, pueda
comprar o vender.
18 Aquí está la sabiduría. El que tenga daat, decodifique el número de la bestia, porque es número de hombre; y su
código numérico es www.
Capítulo 14
1 Y tuve de nuevo visiones, y he aquí el Cordero en pie sobre Har Tzión'S, y con él ciento cuarenta y cuatro mil que
tienen su nombre y el nombre de su Padre codificado en sus frentes.
2 Y oí una voz del cielo, como voz de muchas aguas cayendo desde gran altura, y como voz de un gran trueno que
terminaba como voz de arpistas pulsando sus arpas.
3 Y cantan algo como un shir hadash'l delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los jueces. Y
nadie podía aprender el canto, sino los ciento cuarenta y cuatro mil que habían sido redimidos de la tierra.
4 Éstos son los que no se contaminaron con mujeres, porque son vírgenes" Éstos son los que siguen al Cordero a
cualquier lugar que vaya. Estos fueron rescatados de entre los hombres como primicias para Di-os y el Cordero;
5 y en su boca no fue hallada mentira. Son sin defecto.
6 Y vi otro maláj volando en medio del primer cielo, que tenía la promesa de la redención eterna para proclamarla a
los moradores de la tierra, a los magistrados puestos sobre toda nación, y raza, y lengua, y pueblo,
7 que decía a gran voz: "Temed a Di-os, y dadle gloria, pues llegó la hora de su juicio. Y servid con temor al que hizo
el cielo, y la tierra, y el mar, y las fuentes de las aguas."
8 Y otro maláj, el segundo, le siguió, diciendo: ¡Cayó, cayó la gran Babilonia, la que ha dado de beber a todas las
naciones del vino del furor de su herejía! 9 Y otro maláj, el tercero, apareció diciendo con gran voz: "Si alguno se
inclina delante de la bestia, y delante de su imagen, y recibe su código en la mano, o en la frente,
10 también beberá del vino del furor de Dios, vertido sin mezcla en la copa de su ira; y será atormentado con fuego y
azufre a la vista de los malajím kadoshim`, y ante los ojos del Cordero.
11 Y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos, pues los que sirven a la bestia y se inclinan ante su
imagen, no tienen acceso al Shabat, ni al llegar el día, ni al llegar la noche, asimismo pasará a cualquiera que recibe la
codificación de su nombre.
12 En esto será mostrada la perseverancia de los kadoshim: los que guardan los mandamientos de Di-os, y la fe que
tuvo Yeshua."
13 Y oí una voz desde el tercer cielo que decía: "Escribe: ¡Cuán felices los muertos, los que de aquí en adelante
vayan muriendo confiando en YHWH! Ciertamente la Shejináh dice que les será dado descanso de sus fatigas,
porque sus maasin tovim'91es acompañan.
14 Y miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Ben Adam, que tenía en su cabeza
una corona de oro, y en su mano una hoz afilada.
15 Y salió del Tabernáculo otro maláj, clamando a gran voz al que está sentado sobre la nube: "Puedes enviar tu hoz
y segar, porque la hora de la siega ha llegado, la mies de la tierra ha madurado y está lista para cosecharse".
16 Y el que estaba sentado sobre la nube arrojó su hoz sobre la tierra, y fue segada.
'fi Esto es, cántico nuevo.
“Esto es, nunca conocieron, ni se identificaron ni practicaron forma alguna de avodah zará
(idolatría)
201
'e Esto es, mensajeros celestiales que son apartados de toda cosa sucia y contaminante y sirven
solamente al Eterno.
" 9 Esto es, sus buenas obras
17 Y del Tabernáculo que está en el séptimo cielo, salió otro maláj, teniendo él también una hoz afilada.
18 Y salió del altar otro maláj que tiene poder sobre el fuego, y dio grandes voces al que tenía la hoz afilada,
diciendo: "Da la orden y lanza tu hoz afilada, y vendimia los racimos de la viña de Eretz Israel, porque maduraron las
uvas."
19 Y el maláj lanzó su hoz a Eretz Israel, y vendimió la viña de Israel, y echó las uvas en el gran lagar del furor de
Di-os. 20 Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, en una
extensión de doscientos ochenta y ocho kilómetros cuadrados.
Capítulo 15
(50) Parashah Ki Tavó (Cuando entres) 15:1-16:21
1 Vi en cielo otra señal, extraordinariamente grande y espeluznante: siete malajím armados con siete plagas, las últimas,
porque a través de ellas, la ira justa de Di-os fue finalmente satisfecha.
2 Y vi algo parecido a un mar transparente, como el cristal pero mezclado con fuego, y a los vencedores de la bestia,
y de su estatua, y del código secreto de su nombre, en pie, sobre el mar transparente como el cristal, teniendo en sus
manos arpas dadas por Di-os.
3 Y cantan el cántico de Moshé, siervo de Di-os, que es también el cántico del tierno Cordero, introduciéndolo así:
"¡Grandes y maravillosas son tus obras, YHWH Di-os, El Shadai, justos y verdaderos tus caminos, Rey de todas las
naciones!
4 ¿Quién no te temerá YHWH y glorificará Tu Nombre? Porque solo Tú eres HaKadosh, por lo cual, todas los
gentiles vendrán, y te rendirán culto postrados ante Ti, porque tu justicia ha sido manifiesta a todos"
5 Y después de esto miré, y fue abierto en el séptimo cielo el Tabernáculo del Encuentro
6 y del atrio del Tabernáculo salieron los siete malajím que tienen las siete armas terribles, vestidos de lino limpio y
brillantes, como una luz, y ceñidos por el pecho con cinturones de oro.
7 Y uno de los cuatro seres vivientes entregó a los siete malajím, siete copas de oro, llenas de la justa ira del Di-os
que vive por los siglos de los siglos.
8 Y el Tabernáculo se llenó de humo por la gloria de Di-os, y por su poder, y nadie podía entrar en el Tabernáculo
hasta que fueran consumadas las siete plagas de los siete malajím.
Capítulo 16
1 Y escuché claramente un bat kol guedolah procedente del Tabernáculo diciendo a los siete malajím: Salid, y
derramad sobre la tierra las siete copas de la justa ira de Di-os.
2 Salió el primero, y derramó su copa sobre la tierra; y se desató una úlcera terrible y altamente contagiosa sobre
todos los hombres que tienen el código del nombre de la bestia y que adoran su estatua.
3 El segundo derramó su copa sobre el mar, y se convirtió en sangre, como sangre de hombres asesinados, y toda
criatura viviente de los que están en el mar, murieron.
4 Y el tercero derramó su copa sobre los ríos y los manantiales de las aguas, y se volvió sangre.
5 Y oí al maláj de las aguas decir: "Tzadik YHWH, el que eres, y el que eras, HaKadosh, porque has dado tu
veredicto de justicia sobre estas cosas.
6 Por cuando ellos derramaron sangre de tzadiquin y de profetas; también la sangre los ha alcanzado, así lo merecen".
7 Y oí desde el altar que decían: "Sí, Adón, YHWH, Di-os Todopoderoso; justos y verdaderos son tus decretos".
8 Y el cuarto derramó su copa sobre el sol, y recibió autoridad para quemar la piel de los hombres con rayos
poderosos. 9 Y los hombres se abrasaron con el calor proveniente del sol; y blasfemaron el Nombre de Di-os, que
tiene autoridad sobre estas plagas, y no se volvieron de sus malos caminos para dar gloria al YHWH.
10 El quinto derramó su copa sobre el trono de la bestia, y todo lo que tenía bajo su control y dominio se oscureció
totalmente, y se mordían de rabia la lengua,
11 y blasfemaron al Di-os del cielo por sus dolores, y por sus llagas, y no se arrepintieron de sus obras.
12 El sexto derramó su copa sobre el gran' río Éufrates, y se secaron sus aguas para así preparar el camino de los
ejércitos que vienen del oriente.
202
13 Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres demonios en forma de
ranas,
14 pues son espíritus de demonios muy fuertes que hacen señales milagrosas, los cuales van a todos los presidentes
de toda la tierra, a fin de convencerlos de venir a la batalla, para reunirlos en el gran día del Di-os Todopoderoso.
15 He aquí que yo vengo como ladrón. ¡Cuán bendecido el que se mantiene velando y guarda sus ropas, para que no
ande desnudo y se haga manifiesta su vergüenza!
16 Y los reunió en el lugar llamado Har Meguido'°
17 Y el séptimo derramó su copa en la atmósfera; y salió un bat kol del Tabernáculo, desde el altar, que dice:
"Consumado es".
18 Y hubo relámpagos, y voces, y truenos, y se produjo en gigantesco terremoto, tan grande y terrible que jamás se ha
conocido uno igual en toda la historia de la humanidad.
19 Y la gran ciudad se dividió en tres partes, y las capitales de las naciones temblando, cayeron. Y la gran Babilonia
fue recordada ante Di-os para darle la copa del vino del furor de su ira.
20 Y todas las islas fueron sacudidas y removidas de su lugar, y todas las montañas desaparecieron sin dejar huella,
21 Y del cielo cayó un enorme granizo que se desplomó, y se rompió en pedazos, cayendo sobre los hombres, cada
granizo con un peso de noventa libras. Y los hombres blasfemaron contra Di-os por la plaga del granizo, pues tal
calamidad era extraordinariamente feroz.
zu Esto es, la montaña de Meguido, traducido al griego como Armagedón. Esta montana
todavía existe en la parte norte de Israel y desde su cima se puede contemplar todo el valle, uno
de los lugares más estratégicos de todo Israel.
Capí tulo 17
(52) Parashah Nitzavim/Vaiélej (Presentes/Y fue) 17:1-18:24
i Y vino uno de los siete malajím que tienen las siete copas, y habló conmigo, diciéndome: Ven, te mostraré la
sentencia final contra la gran ramera, que está sentada sobre muchas aguas,
2 con la cual fornicaron los reyes de la tierra haciendo que los que moran en la tierra fuesen intoxicados con el vino
de su fornicación;
3 y me llevó en espíritu al desierto. Y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata, llena de nombres de
blasfemia, con siete cabezas y diez cuernos.
4 Y la mujer estaba vestida de púrpura, y escarlata, y adornada de oro y piedras preciosas y de perlas, teniendo en su
diestra una copa de' oro llena de abominaciones y de las inmundicias de su fornicación;
5 y en su frente estaba escrito un nombre en código: "Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las
abominaciones de la tierra".
6 Y vi a la mujer embriagada de la sangre de los kadoshim y de la sangre de los mártires por la causa de Yeshua. Y al
ver quién era, quedé boquiabierto de asombro.
7 Y el maláj me dijo: ¿Por qué te has quedado atónito? Yo te revelaré el código de la mujer, y de la bestia que la
lleva, la que tiene las siete cabezas y los diez cuernos.
8 La bestia que viste, era y no es y está a punto de subir del abismo para ir a perdición. Y los que moran en la tierra,
cuyo nombre no fue escrito desde el principio del mundo en el libro de la vida, se asombrarán al ver quién es esta
bestia, que era y no es y se hará presente.
9 Aquí está el código para la mente que tiene jokmáh: las siete cabezas son siete montes sobre los cuales tiene su
trono la mujer.
10 También están bajo su dominio los siete reyes, cinco cayeron, el uno es, el otro aún no ha aparecido, y cuando lo
haga, será por muy poco tiempo.
11 Y la bestia que era y no es, ella es también el número octavo y es de los siete, y va a la perdición.
12 Y los diez cuernos que viste son diez reyes, los cuales aún no han recibido autoridad, pero por una hora la tendrán
como reyes juntamente con la bestia.
13 Estos tienen una misma intención: entregar su poder y autoridad a la bestia, 14 y pelear contra el Cordero tierno, y
el Cordero tierno los vencerá porque es Adón de señores y Rey de reyes, y los que están con él son llamados: Fieles y
elegidos.
15 También me dice: Las aguas que viste donde se sienta la ramera, son pueblos, multitudes y razas de goyim.
203
16 Y los diez cuernos que viste y la bestia, éstos aborrecerán a la ramera y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán
su riqueza, y la consumirán con fuego,
17 porque Di-os puso en el corazón de ellos hacer esto para ejecutar Su sentencia, haciendo un pacto y dando su reino
a la bestia, hasta que se haya cumplido lo que Di-os había previsto.
18 Y la mujer que viste es la gran ciudad que tiene dominio sobre los reyes de la tierra.
Capí tulo 18
1 Después de estas cosas, vi a otro maláj descendiendo del cielo, con gran autoridad, y la tierra fue iluminada con su
resplandor.
2 Y gritó a gran voz, diciendo: ¡Cayó, cayó Babilonia la grande! Y se convirtió en morada de shedim y guarida de
todo espíritu inmundo y de toda ave inmunda y aborrecible;
3 porque todas las naciones han bebido del vino del furor de sus torcidas enseñanzas, y los presidentes de la tierra
fornicaron con ella, y los mercaderes de la tierra se enriquecieron con las ventas de su lujuria.
4 Y oí otra voz procedente del cielo, que decía: "Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis cómplices de su desvío
de las enseñanzas de la Torah, y para que no recibáis parte de sus plagas,
5 porque sus pecados han sido amontonados hasta el cielo y Di-os trajo delante del tribunal celestial sus maldades.
6 Pagadle como ella pagó y dadle el doble según sus obras; en la copa que ella usó para hacer daño, vertedle el
doble.
7 Por cuanto buscó siempre su propia gloria y se dedicó a vivir en lujuria, otro tanto dadle de tormento y llanto; pues
ella es la que dice en su corazón: Estoy sentada como una reina y no he enviudado, y nunca sufriré muerte ni tendré
que hacer duelo.
8 Por eso, en un solo día le alcanzarán sus plagas: hambre, muerte y duelo; y será consumida por el fuego, porque
grande es YHWH Di-os, que la juzgó.
9 Y los reyes de la tierra, quienes fomicaron con ella y vivieron en lujuria, llorarán y se lamentarán por ella cuando
vean el humo de su incendio,
10 parados a lo lejos, por el temor de su tormento, y dicen: ¡Ay, ay, la gran ciudad, Babilonia, la ciudad fuerte,
porque en una hora vino su juicio!
11 Y los negociantes de la tierra lloraban y se lamentaban por ella, porque nadie compra ya mercadería:
12 de oro, plata, piedra preciosa, perlas, lino fino, púrpura, seda, escarlata, toda madera olorosa y todo lo que es
fabricado de maderas preciosas, de bronce, de hierro de mármol,
13 canela, especia, incienso, mirra, olíbano, vino, aceite, harina refinada, trigo, bestias de carga y ovejas, caballos y
carros, esclavos y almas de los hombres. 14 Y el producto de la codicia de tu alma se apartó de ti; y todas las cosas
exquisitas y espléndidas te fueron destruidas, se apartaron de ti y nunca jamás las hallarán.
15 Los mercaderes de estas cosas, que se enriquecieron a costa de ella, se pondrán en pie a lo lejos, por el temor de su
tormento, llorando y lamentando dirán:
16 ¡Ay, ay la gran ciudad, que se vestía de lino fino y de púrpura y de escarlata y se adornaba con oro, con piedras
preciosas y perlas,
17 porque en una hora fue consumida al fuego riqueza inigualable! Y todo navegante, y el que se traslada en naves de
un lugar a otro, y marineros, y todos cuantos trabajan en el mar, se pararon a lo lejos,
18 y viendo el humo de su incendio, gritan diciendo: ¿Qué otra ciudad es semejante a la gran ciudad?
19 Y echaron polvo sobre sus cabezas, y gemían de llanto y lamento, diciendo: ¡Ay, ay, la gran ciudad, en la cual se
enriquecieron con sus riquezas todos los comerciantes marítimos, pues en una hora fue completamente reducida a
nada!
20 Alégrense sobre ella, cielos, y los yehudim, y los nevi'im, y los shaliajim, porque en ella, Di-os trajo a juicio
vuestra causa.
21 Y un maláj gadol levantó una piedra, como una gran piedra de molino, y lanzándola con fuerza al mar dijo: ¡Con
este mismo impulso será arrojada Babilonia, la ciudad grande! ¡Que nunca jamás sea hallada,
22 y que ya nunca jamás sea oído en medio de ti sonido de arpistas, ni de instrumentistas, ni de flautistas, ni', de
trompetistas; que ya nunca más sean hallados en ti los artesanos de imágenes, que ya nunca más sea oído en ti sonido
de molino;
204
23 que ya nunca jamás la luz de la lámpara sagrada brille en ti; y que nunca más se escuche dentro de tus calles voz
de esposo y de desposada; porque tus mercaderes eran los dignatarios de la tierra pues con tus hechicerías fueron
engañados todos los gentiles!
24 Y en ella fue descubierta sangre de profetas, y de tzadikim, y de todos los que han sido asesinados en la tierra.
Capítulo 19
Parashah para Yom Teruáh (Día de hacer sonar el shofar) 19:1-20:10
1 Después de estas cosas, oí como una voz muy potente de una gran multitud en el cielo, diciendo: ¡Haleluyah! La
salvación y el honor y el poder pertenecen a nuestro Di-os,
2 porque sus juicios son verdaderos y justos, porque juzgó a la gran ramera, la cual prostituía la tierra con sus falsas
doctrinas y en la mano de ella vengó la sangre de sus siervos.
3 Y por segunda vez dijeron: ¡Haleluyah! Y el humo de ella subió por los siglos de los siglos.
4 Y los veinticuatro jueces y los cuatro seres vivientes se postraron, y dieron honor a YHWH, que está sentado en el
trono, diciendo: ¡Amén! ¡Haleluyah!
5 Y salió una voz del trono diciendo: ¡Alabad a nuestro Di-os todos sus siervos, los que le teméis, los pequeños y los
grandes!
6 Y oí como la voz de una enorme multitud, semejante al estruendo de muchas aguas cayendo a gran altura, y como
temblor de fuertes truenos, que decía: ¡Haleluyah! Porque YHWH, El Shadai, recibió el reino;
7 ¡Gócense y regocíjense, denle gloria pues llegó el tiempo para la boda del Mashiaj, y la Esposa de YHWH está
lista! 8 Y le fue dado que se vistiera de lino fino, resplandeciente, limpio, porque el lino fino son las obras de Tzedaka
de los yehudim.
9 Y me dijo: Escribe: "¡Cuán bendecidos los que han ido invitados a la boda del Mashiaj!". Y añadió: "Estas son las
palabras verdaderas de Di-os".
10 Y caí postrado a sus pies para darle honor como si fuera Di-os, pero me dijo: ¡Mírame bien y no hagas tal cosa!
Yo no soy Di-os, sino un consiervo tuyo y de tus hermanos los judíos, los que retienen el testimonio de Yeshua, pues
las enseñanzas de Yeshua son la sangre de la Torah. ¡Rinde ese honor solamente a YHWH!
11 Y vi el cielo abierto, y he aquí un caballo blanco, y su jinete es Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y libra las
batallas de Israel.
12 Y sus ojos son llama de fuego; y lleva sobre su cabeza muchas diademas codificadas con un nombre escrito en
ellas que nadie sabe pronunciar sino solamente él; 13 y vestido de una ropa teñida en sangre, y su nombre ha sido
llamado HaDabar YHWH='
14 Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino fino, blanco, limpio, le seguían en sendos caballos blancos.
15 Y de su boca sale una espada aguda para herir con ella a las naciones, y él las pastoreará gobernándolas con vara
de hierro; él es quien pisa el lagar del vino del furor de la ira de El Shadai.
16 Y en el vestido y en el talit que le cae sobre su muslo tiene este nombre escrito: Rey de reyes y Adón de señores.
17 También vi a un maláj que estaba de pie en el sol y clamó a gran voz diciendo a todas las aves que vuelan en
medio del cielo: "Venid, congregaos para la gran cena de Di-os.
18 Para que comáis carne de reyes y carne de jueces, y carne de magnates, y carnes de caballos, y de sus jinetes;
carne de todos, tanto de libres como de esclavos, de pequeños como de grandes"
19 Y vi a la bestia, y a los presidentes de las naciones, y a sus ejércitos, reunidos para hacer la guerra contra el
Mashiaj, que montaba en su caballo, y contra su ejército.
20 Y la bestia fue capturada, y con ella el falso profeta que había hecho las señales delante de ella, con las cuales
engañó a los que recibieron la marca de la bestia, y a los que adoran su estatua. Los dos fueron arrojados vivos y con
ímpetu atroz al lago de fuego que arde con azufre.
21 Y los demás presidentes y sus ejércitos, fueron muertos con la espada que salía de la boca del Mashiaj, el que
montaba en el caballo; y todas las aves fueron saciadas con sus carnes.
Capítulo 20
1 Y vi un maláj que descendía del cielo, teniendo la llave del abismo, y una gran cadena en su mano.
2 Y apresó al dragón, la serpiente anciana, que es el diablo y hasatán, y lo encadenó pór mil años,
3 y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y le puso un sello encima prohibiendo así todo tipo de engaño a los goyim hasta
que se hayan cumplido los mil años. Después de estas cosas, es necesario que sea dejado en libertad por un poco de
tiempo.
205
4 Y vi tronos, y se sentaron en ellos, y les fue dada autoridad para hacer juicio. Me fue concedido ver también las
almas de los que fueron decapitados por causa de su apego incondicional a la Torah y a su firme convicción acerca de
la verdadera identidad de Yeshua, los cuales no sirvieron a la bestia ni a su imagen, ni aceptaron que le codificaran su
mano derecha o su frente; ellos fueron resucitados y reinaron con el Mashiaj mil años.
Z' Esto es, el Verbo o Palabra de YHWH. El significado místico de esta expresión se dará a
conocer en la versión comentada.
5 Esta es la primera resurrección pues los demás muertos no fueron resucitados hasta que fueron cumplidos los mil
años.
6 Bendecido y apartado para YHWH el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene
dominio sobre ellos, sino que serán establecidos como cohanim para YHWH bajo la dirección de Mashiaj, reinando
con él por mil años.
17
7 Y cuando los mil años se cumplan, hasatán será suelto de su prisión,
8 y saldrá de allí con un solo y único propósito: Engañar a los goyim que están dispersados por todos los puntos
cardinales de la tierra, cuyo número es como la arena del mar, especialmente a Gog y Magog, a fin de reunirlos para
la batalla.
9 Y subieron sobre todas las fronteras de Eretz Yisrael y rodearon el campamento de los yehudím y la ciudad amada;
pero he aquí, descendió fuego del cielo y los hizo cenizas.
10 Y hasatán que los trajo allí bajo engaño, fue tomado y lanzado de cabeza al lago de fuego y azufre, donde previamente
habían sido arrojados la bestia y el falso profeta, donde recibirán su tormento día y noche, por los siglos de
los siglos.
Lectura Especial para Yom Kipur
(53) Parashah Haazinu/Vezot Ha-B'rajá (Prestad oído/Y esta es la bendición) Shabat Shuvá 20a1-21:27
11 Y vi un trono blanco, y al que estaba sentado en él, de cuyo rostro, tanto la tierra como el cielo huyeron, sin
encontrarse lugar para ellos.
12 Y me fue concedido ver a los muertos, tanto los de gran renombre como los pequeños, estaban de pie delante del
trono; y fueron traídos unos rollos para ser abiertos. Uno en particular, codificado como Séfer Jaimzz, fue
desenrollado; y todos los que habían experimentado la muerte fueron juzgados según sus obras, de acuerdo a las
cosas que habían sido registradas en los rollos.
13 Y el mar se abrió y entregó los muertos que había en su seno, asimismo la muerte entregó la lista de todos los que
había en su registro, y el sheol abrió sus puertas para permitir a sus muertos volver a la vida para ser juzgados, cada
uno según sus obras. 14 Y la Muerte y el Sheol fueron arrojados al lago de fuego. Este lago que arde con fuego es la
segunda muerte.
15 Y si alguno no fue hallado inscrito en el Séfer Jaim, fue lanzado al lago de fuego.
Capítulo 21
1 Y me fue concedido ver un cielo nuevo, y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y los
océanos desaparecieron.
2 Y vi que descendía del séptimo cielo, de la presencia misma de Di-os, la ciudad apartada y escogida, una
Yerushaláyim nueva, dispuesta como una esposa lista para entrar bajo la jupá con su esposo.
3 Y me fue permitido oír un bat kol hagadoh' procedente del trono que decía: He aquí el Tabernáculo de Di-os con los
hombres, y habitará en medio de ellos; y le serán por pueblo, y Di-os mismo estará dirigiéndoles.
4 Y enjugará toda lágrima de sus ojos, y los vestirá de inmortalidad para que nunca más puedan morir, entonces no
habrá más llanto, ni clamor, ni dolor. He aquí, las primeras cosas pasaron.
5 Y el que está sentado en el trono dijo: "He aquí, hago de nuevo todas las cosas. Escribe: Estas palabras son fieles y
verdaderas".
6 Y me dijo: Consumado es. Yo soy la Alef y la Tav, principio y final. A1 que tiene sed, le daré gratuitamente de la
fuente del agua de la vida.
7 El que se mantenga firme hasta el final, heredará todas las cosas, y le seré Di-os, y lo constituiré en juez.
8 Mas para los cobardes e incrédulos, los creadores de falsas doctrinas y asesinos, los infieles a los pactos e idólatras,
y todos los mentirosos, tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte verdadera, la
segunda.
206
9 Y vino uno de los siete malajím que tienen control de las siete calamidades finales que habían de venir sobre la
tierra, y me dijo: Ven, te mostraré la novia, la esposa del Cordero.
10 A1 momento me encontraba en el espíritu en un monte enorme y altísimo, y me mostró la ciudad escogida,
Yerushaláyim, que descendía del séptimo cielo, de Di-os, 11 teniendo en ella Su gloria; su fulgor era como una piedra
preciosísima, como de jaspe, transparente como un cristal;
12 alrededor tiene un muro, enorme y alto, con doce entradas principales, y sobre cada entrada principal está grabado
el nombre de cada una de las doce tribus de Israel, y ante cada una de las doce entradas hay un maláj asignado, en
total, doce malajím.
13 La distribución es como sigue: Por la parte oriental, tres puertas. Por el norte, tres puertas. Por el sur, tres puertas;
por el occidente, tres puertas.
14 Y el muro de la ciudad está construido sobre doce cimientos, y sobre cada uno de ellos aparecen grabados los doce
nombres de los doce apóstoles del Cordero.
15 Y el que está hablando conmigo tiene una medida específica: una vara de oro para medir la ciudad, y sus puertas,
y su muro. 16 Y la ciudad está fundada en un cuadrado, siendo su longitud y su anchura de iguales medidas. Y midió
la ciudad con la vara: doce mil estadios de largo, de ancho y de alto.
17 Midió también su muralla: ciento cuarenta y cuatro codos, medida de hombre que es de maláj.
18 El material de la ciudad es de oro puro, como puro cristal, pero la muralla es de jaspe.
19 Los fundamentos de la muralla de la ciudad han sido asegurados bellamente con toda piedra preciosa: su primer
columna de fundamento: jaspe; la segunda, zafiro; la tercera, calcedonia; la cuarta, esmeralda.
11 Esto es. Libro de la Vida.
Z' Esto es, voz celestial grande, fuerte.
20 La quinta, ónice; la sexta, cornalina; la séptima, crisolito; la octava, berilo; la novena, topacio; la décima,
crisopraso; la undécima, jacinto; la duodécima, amatista.
21 Y las doce puertas, doce perlas. Cada una de las puertas era una perla en sí misma. Y la calle central de la
ciudad, de oro puro, transparente como cristal.
22 Y no vi en ella Templo, porque YHWH, el Di-os Todopoderoso es su Templo juntamente con el Cordero.
23 Y la ciudad no tiene necesidad de luz procedente de energía solar ni energía de la luna, porque la gloria de Dios
la iluminó, y el Cordero la mantiene como una lumbrera. 24 Y las naciones andarán a la luz de ella; y los reyes de
la tierra le llevarán sus bienes. 25 Y nunca jamás serán cerradas sus puertas de día, pues allí no habrá noche. 26 Y
llevarán a ella la gloria y el honor proveniente de las naciones.
27 Aunque de ningún modo entrará en ella cosa inmunda ni que esté relacionada con idolatría y mentira, sino
solamente podrán entrar en ella los que han sido inscritos en el rollo de la vida del Cordero.
Lecturas Especiales para Sucot
Capítulo 22
(54) Parashah Shemini-Atzeret 22:1-21
1 Y me mostró un río de agua de vida, transparente como un cristal que fluye del trono de Di-os y del trono del
Cordero.
2 En medio de sus amplias calles, y de un lado y el otro del río, se encontraba el Etz Jaim=, que producía doce frutos,
un fruto aparecía cada rosh jódesh=s y las hojas del árbol eran usadas como medicina para las naciones por lo que no
hay maldición allí de ninguna clase.
3 El trono de Di-os y del Cordero estarán allí, y sus avadim=b le estarán sirviendo, 4 y verán Su apariencia; y Su
nombre estará inscrito en la cobertura de sus cabezas, a la altura de sus frentes=1
5 Y ya no habrá noche; ni tendrán necesidad de usar la luz de una menorah, ni de luz solar, porque YHWH Di-os
resplandecerá sobre ellos y les será por Rey eternamente y para siempre.
6 Y me dijo: Estas palabras son fidedignas y absolutamente confiables. Y YHWH, el Di-os de los espíritus de los
profetas, envió su maláj para mostrar a sus avadim lo que viene de forma inminente.
7 Y he aquí, vengo pronto. ¡Bendito el que está firme en su fe obediente por les palabras de la profecía de este rollo!
207
8 Yo soy Yohanán, el que oye y ve estas cosas. Y cuando oí y vi, me postré para rendir honor delante de los pies del
maláj que me mostraba estas cosas, como si fuera el mismo Di-os.
9 Pero me dijo: ¡Cuídate de hacer tal cosa, porque yo no soy Di-os, soy consiervo tuyo, y de tus parientes los profetas,
y de todos los yehudim que se sostengan firmes en emunah por las palabras de este rollo! ¡Póstrate en adoración
solamente ante Di-os!
10 También me dijo: "No selles las palabras de la profecía de este rollo, porque el tiempo para que todo se cumpla es
inminente.
11 Los burladores de la Torah continuarán así, y los que viven contaminando sus almas, seguirán haciéndolo, pero los
tzadikimz' deben mantenerse haciendo tzedaká=9, y el que ha sido apartado y consagrado exclusivamente para Di-os
deberá hacerlo aún más!
12 He aquí que mi regreso es inminente, y traigo conmigo la recompensa para dar a cada uno conforme su obediencia
a la Torah.
13 Yo soy la Alef y la Tav'°, el primero y el último, el principio y el final.
14 ¡Benditos los que lavan sus ropas guardando Sus mandamientos! Ellos tendrán autoridad sobre el árbol de la vida,
y tendrán el código de entrada a la puerta de la ciudad.
15 Pero estarán para siempre excluidos de ella los que han vivido en inmundicia, como perros, practicando la
inmoralidad sexual, la hechicería, el asesinato, la idolatría y la mentira
16 Yo mismo, Yeshua, envié mi maláj personal para daros declaración solemne de estas cosas en medio de las
comunidades judías del mundo pues soy la raíz y represento la Casa de David, la estrella resplandeciente de la
mañana.
Palabras finales a los judíos en el exilio
17 Y la Shejinah y la Kalá dicen: ¡Ven! Y el que oye diga: ¡Ven! Y el que tenga sed, venga y si está realmente
sediento, tome gratuitamente del agua de vida.
18 Yo declaro solemnemente a todo el que oye las palabras de la profecía de este rollo: Si alguno añade a ellas, Di-os
le añadirá las calamidades escritas en este rollo.
19 Y si alguno disminuyere de las palabras del rollo de esta profecía, Di-os quitará su porción del árbol de la vida, y
de la ciudad sagrada, y de las promesas que han sido escritas en este rollo.
20 El que solemnemente ha testificado de estas cosas dice también: "Sí, mi regreso es inminente" ¡Amén!
Despedida de Yohanán
21 ¡Ven pronto Adón Yeshua! La buena intención de Yeshua nuestro Adóm', sea con todos los escogidos.
_' Esto es, árbol de la vida.
=5 Esto es, el mes bíblico que es diferente al mes secular. =6 Esto es, los siervos de un rey.
_' Una referencia al tefilim que usamos los judíos en ciertos tiempos específicos de oración formado
por dos piezas, una que se enrolla en el brazo izquierdo y otra en la cabeza. Ea de la cabeza tiene la
forma del Templo de ti'erushaláyim y contiene el Nombre Sagrado en su interior y se coloca entre
los dos ojos, a la altura de la frente, donde comienza el cabello.
_" Esto es, los justos y piadosos de entre los judíos y los conversos sinceros de entre las
naciones. =9 Esto es, obras de justicia, como las exigidas por el Mashiaj a sus seguidores.
'° En el pensamiento hebreo, el agente envidado lleva cl Nombre Divino en el ejercicio de si¡ misión.
“Es decir, de cumplir todas estas promesas a Su pueblo Israel.

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casa de los patriarcas.

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