domingo, 30 de septiembre de 2012

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Yohanán (Juan)
Capítulo 1
1 Desde un principio era dabar de Elohim y aquél dabar estaba siempre ante Elohim y el dabar que ya existía era la
expresión misma de Elohim.
2 Éste existía desde un principio ante Elohim.
3 Todas las cosas por dabar fueron hechas y sin ello, nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
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4 En él estaba la vida y la vida era la luz de los hombres.
5 Y la luz en las tinieblas resplandece y las tinieblas no prevalecieron contra ella. 6 Hubo un hombre enviado de
Elohim, nombrado Yohanán;
7 Este vino como testigo para que diera testimonio de la luz, a fin de que todos tuvieran fe obediente por medio de él;
8 No era él la luz, sino para que diera testimonio de la luz.
9 La luz verdadera, que alumbra a todo hombre cuando nace en esta edad presente, 10 estaba ya en el mundo y por él
fue hecho el mundo, pero el mundo no le conoció.
11 A los de su propio oficio vino, pero ellos no lo aceptaron.
12 Mas a todos los que lo aceptaron, a los que creen en su autoridad, les dio derecho de ser llamados jueces y
sacerdotes de Elohim;
13 los cuales no nacieron de sangres, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Elohim.
14 Y el dabar que el Eterno tenía en Su seno, se hizo carne y tabernaculizó entre nosotros y contemplamos su gloria,
gloria como la del único en su clase del Padre, lleno de Jésed y Emet.
15 Yohanán testifica de él y ha proclamado: Éste era del que dije: "El que viene tras de mí, ha venido a ser antes de
mí, pues era primero que yo.
16 Porque de su plenitud tomamos todos, Jésed a cambio de Jésed,
17 Pues la Torah fue dada por intermedio de Moshé, pero la jésed y la emet fueron reveladas en toda su fuerza, por
medio de Yeshua HaMashiaj.
18 A Elohim nadie ha visto jamás; el juez único de su clase, que está en el seno del Padre, él lo reveló.
19 Y éste es el edut de Yohanán, cuando los judeanos le enviaron a él, desde Yerushaláyim, una comitiva de sacerdotes
y levitas para preguntarle: "¿Quién eres tú, para hacer lo que haces?".
20 Y no se negó a responder sino confesó: "Yo no soy el Mashiaj".
21 Y le preguntaron: ¿Quién eres pues? ¿Eliyahu? Y dice: No soy. ¿Eres el Naví? Y respondió: No lo soy.
22 Entonces le dijeron: "¿Quién eres pues? Para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti
mismo?”.
23 Dijo: Yo soy voz de uno que clama: "En el desierto allanad el camino del Eterno, como dijo Yeshayahu Hanaví".
24 (Y los enviados eran de los perushim.)
25 Y le preguntaron diciéndole: ¿Por qué pues has establecido esta purificación en agua, si tu no eres ni el Naví, ni
Eliyahu, ni el Mashiaj?
26 Yohanán le respondió: "Yo administro esta purificación en agua mas entre vosotros hay uno que ha sido ya puesto
en autoridad que vosotros no conocéis.
27 el que viene después de mí, de quien no soy digno de desatar la correa de su sandalia".
28 Estas cosas sucedieron en Bet Anyah, al otro lado del Yardén donde Yohanán estaba administrando su tevilah.
29 A1 siguiente día, ve a Yeshua que viene hacia él, y dice: ¡Jinei! El cordero de Elohim, que arranca de raíz el yétzer
hará del mundo.
30 Éste es de quien yo dije "Detrás de mí viene un varón, que fue establecido y comisionado antes que yo, pues fue
llamado primero que yo.
31 Y yo no lo conocía así, mas para que fuera revelado a Israel, por eso vine yo administrando la purificación en
agua".
32 Y Yohanán dio una solemne declaración: "He visto la Presencia Divina que descendía del cielo como paloma, y
permaneció sobre él.
33 Y yo no lo conocía así, pero el que me autorizó para establecer esta tevilah, él me dijo: "Sobre el que veas que
desciende la Presencia Divina, y permanece sobre él, ese es el que ha recibido la autoridad para hacer la purificación
en la nube de gloria".
34 Y yo he visto, y he dado solemne declaración de que éste es el juez supremo que Elohim ha establecido para
Israel". 35 A1 día siguiente, estando Yohanán y dos de sus talmidim en su avodah,
36 vio a Yeshua que pasaba por allí y dijo: ¡Jinei! El cordero de Elohim que quita el yétzer hará del mundo".
37 Y cuando sus dos talmidim le oyeron decir eso, siguieron a Yeshua.
38 Volviéndose entonces Yeshua, y dándose cuenta que le seguían, les dice: ¿Qué buscáis? Ellos entonces le
dijeron: Rábi, ¿dónde tienes tu escuela?
39 Les dice: "Venid y ved". Fueron, pues, y vieron donde se reunía para enseñar Torah y se quedaron con él aquél
día, porque era ya como la hora décima".
40 Uno de los que habían oído de Yohanán y habían seguido a Yeshua era Andrei, el hermano de Simón Kefa.
41 Y lo primero que hizo Andrei fue buscar hasta encontrar a su hermano Simón y le dice: "Hemos hallado al
Mashiaj" (que traducido es, el Ungido de HaShem para la redención final de Israel y del mundo.)
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42 Y lo llevó a Yeshua. Mirándolo fijamente, Yeshua dijo: "Tú eres Simón ben Yohanán, tu serás llamado Kefa (que
significa "piedra".)
43 A1 día siguiente, le fue impuesta la necesidad de moverse hacia la Galil y halla a Felipe. Y Yeshua le dice:
"Sígueme".
44 Y Felipe era de Beit-Zaidah, la misma ciudad de Andrei y Kefa.
45 Y lo primero que hizo Felipe fue buscar hasta encontrar a Natanael y le dice: "Hemos hallado a aquel de quien
escribió Moshé en la Torah y de quien se habla en los Nevi'im, a Yeshua ben Yosef, el de Natzeret.
46 Y Natanael le dijo: ¿De Natzeret puede salir algo bueno? Felipe le dijo "Ven y ve".
47 Cuando Yeshua vio a Natanael que viene, dijo de él: "Jinei: un verdadero israelita, en quien no hay engaño".
48 Natanael le dice: ¿De dónde me conoces? Respondió Yeshua y le dijo: "Antes que te llamara Felipe, cuando
estabas haciendo Shajarit debajo de la higuera, te vi".
49 Le respondió Natanael: "Rábi: Tú eres el juez supremo de Elohim, tú eres el Mélej de Israel".
50 Respondiendo Yeshua le dijo: ¿Porque te dije "debajo de la higuera te vi", crees? ¡Cosas mayores que estas verás!
51 Y le dice: "De cierto de cierto os digo: Veréis el cielo abierto, y los malajim de Elohim que ascienden y
descienden sobre el Ben Adám".
Capítulo 2
1 En el tercer día de la semana, hubo una boda en Kat'ne, ciudad de la Galil y se encontraba allí la madre de Yeshua.
2 Y fue también invitado a la boda, Yeshua y sus talmidim.
3 Y faltando vino, la madre de Yeshua le dice: No tienen vino.
4 Yeshua le dice: ¿Qué tenemos que ver tu y yo con esto mujer? Aun no ha llegado mi hora.
5 Su madre dice a los que servían: "Asegúrense de hacer lo que os diga".
6 Y había allí seis tinajas de piedra colocadas en su lugar, siguiendo el orden de la purificación de los judíos, cada
una con capacidad de 80 a 120 litros de agua.
7 Yeshua les dice: "Llenad las tinajas de agua". Y las llenaron hasta el borde.
8 Les dice luego: "Sacad ahora y llevad al rosh hamesibba". Y se lo llevaron.
9 Cuando el rosh hamesibba probó el agua transformada en vino (sin saber de dónde procedía, aunque sí los
sirvientes que habían sacado el agua), llama al esposo y le dice:
10 "Todo hombre sirve primero el buen vino, y después, cuando están alegres, el de menor calidad, pero tú has
guardado el buen vino hasta ahora".
11 Este principio de señales hizo Yeshua en Kat"ne de la Galil, y manifestó allí su kavod, y sus talmidim afirmaron
su confianza en él.
12 Después de esto, descendió Yeshua a Kefar Najúm con su madre, y sus hermanos y sus talmidim y permanecieron
allí unos pocos días.
13 Y la fiesta de Pesaj de los yehudím estaba cerca y Yeshua subió a Yerushaláyim.
14 y halló en el Bet Hamikdash a los que vendían bueyes y ovejas y palomas y los cambistas sentados,
15 y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del atrio del Bet Hamikdash a todos, con las ovejas y los bueyes y
desparramó las monedas de los cambistas y volcó sus mesas.
16 y a los que vendían palomas, dijo: "Quitad esto de aquí. Os prohíbo hacer de la casa de mi Padre, casa de
mercadeo contrario a la Torah"
17 Recordaron entonces sustalmidim que está escrito: "Kinat Betejá Akjalatni". 18 Interviniendo entonces los
yehudim que administraban aquella sección, le dijeron: ¿Qué señal milagrosa nos muestras, ya que te atreves a hacer
esto? 19 Respondió Yeshua y les dijo: "Destruid este mishkán y en tres días lo levantaré". 20 Dijeron entonces los
yehudim: "Por cuarenta y seis años se estuvo edificando este santuario ¿y lo levantarás tú en tres días?"
21 Mas él hablaba del heijal de su cuerpo.
22 Cuando pues, fue resucitado de entre los muertos, sus talmidim recordaron que había dicho esto y afirmaron su
absoluta confianza en la Torah y a la palabra que había dicho Yeshua.
23 Y mientras estaba en Yerushaláyim santificando Pesaj, muchos creyeron en él, convencidos por las señales que
hacía.
24 Pero Yeshua mismo no se confiaba de ellos, porque los conocía bien a todos, 25 y no tenía necesidad de que nadie
le diera testimonio de ellos, porque él tenía conocimiento pleno de cómo era el corazón del hombre.
Capítulo 3
1 Había un varón de los perushim que se llamaba Nikodemo, un juez del tribunal supremo de los yehudim.
2 Éste vino a Yeshua de noche y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Elohim como maestro; porque nadie puede
hacer estas señales que tú haces, si no está Elohim con él.
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3 Respondió Yeshua y le dijo: "De cierto de cierto te digo, el que no naciere de arriba, no puede ver el Maljut
HaShem". 4 Le dice Nikodemo: ¿Cómo puede nacer un hombre siendo ya anciano? ¿Puede acaso entrar por segunda
vez en la matriz de su madre y nacer?
5 Respondió Yeshua: "De cierto, de cierto te digo: el que no experimente lo prometido en la Torah por la Ruaj Ha-
Kodesh, no puede entrar en el Maljut HaShem".
6 Lo que ha nacido de esta edad presente, de esta edad presente es, lo que ha nacido por la intervención de la
Presencia Divina, a ella pertenece.
7 No te maravilles de que te haya dicho: "Os es necesario nacer de arriba".
8 El viento sopla de donde quiere y oyes su sonido, mas no sabes de dónde viene ni a dónde va; así le sucede a todo el
que experimenta lo prometido en la Torah.
9 Respondió Nikodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
10 Respondió Yeshua y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel y no sabes esto?
11 De cierto, de cierto te digo: lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro
testimonio".
12 Si os he dicho cosas terrenales y no las aceptáis en vuestro corazón para ponerlo por obra, ¿cómo tendréis emunah
en mi enseñanza, si os digo cómo son las cosas en el mundo por venir?
13 Nadie ha subido al Cielo, sino el que descendió del cielo: el Ben Adam.
14 Y como Moshé levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Ben Adam sea levantado,
15 para que todo el que creyendo en él ponga por obra sus dichos, tenga vida eterna.
16 P'orque de tal manera amó Elohim a los hombres, que dio al Mashiaj único, para que todo aquél que tiene fe obediente
en él, no se pierda, más le sea concedido vivir eternamente en el mundo por venir".
17 Porque no envió Elohim su Mashiaj a los hombres, para declararlos excluidos para siempre de la vida, sino para
que los hombres sean salvos por medio de él".
18 E1 que tiene fe obediente en él, no es excluido, pero el que no tiene fe obediente en él, ya ha sido excluido del
mundo por venir, porque no ha creído en obediencia en la persona del Mashiaj único de Elohim.
19 Y esta es la causa legal que estará pendiente sobre ellos: que la Luz ha sido ofrecida a los hombres de esta edad
presente, pero ellos amaron más la vida sin obediencia a la Torah, que la de sujeción a la Torah, porque su forma de
vivir era la maldad.
20 Porque todo el que practica lo prohibido por la Torah, aborrece la Luz y no viene a la Luz, para que su forma de
vivir en maldad no sea expuesta.
21 Mas el que practica la Torah, se acerca sin temor a la Luz, para que sea manifiesto a todos que su forma de vida
está en armonía con lo que Elohim ha establecido. 22 Después de esto, Yeshua fue con sus talmidim a la tierra de
Yehudáh; y estaba allí con ellos, y hacía tevilah.
23 Y también estaba Yohanan purificando en agua en Enón, cerca de Salim, pues allí fluían muchas aguas de
manantial; y venían, y eran purificados.
24 porque Yohanán todavía no había sido puesto en la cárcel.
25 Se levantó entonces un debate entre un yehudí, talmid de Yeshua y los talmidim de Yohanán, sobre la eficacia de las
purificaciones de Yohanán.
26 Y se acercaron a Yohanán y le dijeron: "Rabí, el que estaba contigo al otro lado del Yardén, de quien tú has dado
solemne declaración, ¡he aquí, ahora está purificando en agua y todos, en vez de venir a ti, acuden a él!"
27 Respondió Yohanán y dijo: "No puede
el hombre recibir nada, sino le es dado del Cielo".
28 Vosotros mismos me sois testigos de que dije: "Yo no soy el Mashiaj, sino el enviado delante de él".
29 E1 que tiene la esposa es el esposo, mas el amigo del esposo, que ha estado a su lado y lo complace en todo, se
alegra en gran manera cuando oye las palabras del esposo. Así pues, este mi gozo está cumplido.
30 El debe crecer, y yo menguar".
31 El que viene de arriba, está sobre todos. El que es de la tierra, de la tierra es, y de la tierra habla. El que viene del
Cielo tiene autoridad sobre todos;
32 lo que ha visto y oyó, de eso ha dado solemne declaración, pero nadie la recibe.
33 El que recibe sus palabras, testifica que Elohim es fiel en cumplir lo que promete.
34 Pues el que Elohim envió, habla las palabras de Elohim, porque Elohim no da Su rúaj según nosotros pensamos.
35 El Padre ama al Mashiaj, y ha entregado todas las cosas en su mano.
36 El que tiene fe obediente en el Mashiaj tiene vida eterna, pero el que desobedece al Mashiaj, no verá la vida en el
mundo por venir, sino que la indignación de Elohim permanece sobre él".
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Capítulo 4
1 Cuando supo Yeshua que los perushim habían oído el asunto de que "Yeshua hace y purifica más talmidim que Yohanán",
2 (aunque Yeshua mismo no dirigía las purificaciones, sino sus talmidim),
3 dejó Yehudáh, y se fue de nuevo a la Galil.
4 Mas tenia que pasar por Shomrom.
5 Llega pues a una ciudad de Shomron llamada Sicar, cerca del campo que Yaakov dio a su hijo Yosef.
6 Y estaba allí el pozo de Yaakov. Yeshua, cansado del viaje, estaba sentado sobre la piedra que lo cubría, bien
fatigado. Era como el mediodía.
7 Y vino una mujer de Shomron a sacar agua. Yeshua le dijo: "Dame de beber".
8 (Pues sus talmidim habían ido a la ciudad para comprar alimentos.)
9 Le dice entonces la mujer shomromita: ¿Cómo tú siendo yehudí me pides de beber a mi que soy mujer de
Shomron? (Porque yehudím y shomromim no tenían relaciones amistosas entre sí.)
10 Respondió Yeshua, y le dijo: "Si conocieras la provisión de Elohim, y quién es el que de dice: dame de beber, tú le
pedirías, y él te daría agua viva".
11 Le dijo: Adón, ni vasijas traes contigo, y el pozo es profundo, ¿de dónde pues tienes el agua de vida?
12 ¿Eres tú acaso mayor que Yaakov avinu, que nos dio este pozo del cual bebió él mismo, sus hijos y sus ganados?
13 Respondió Yeshua y le dijo: "Todo el que bebidre, de esta agua, volverá a tener sed;
14 pero el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que le daré será en él una fuente
de aguas que salte a borbotones para vida eterna".
15 Le dijo la mujer: "Adón, dame esa agua, para que no tenga sed ni tenga que venir aquí a sacar".
16 Responde Yeshua: "Ve, llama a tu esposo, y ven acá".
17 Respondió la mujer y dijo: "No tengo esposo". Yeshua le dice: "Bien dijiste: no tengo esposo",
18 porque cinco esposos has tenido; y el que ahora tienes, no te pertenece. En esto has dicho la verdad".
19 Le dijo la mujer: "Adón, me da la impresión que eres un profeta.
20 Nuestros padres sirvieron al Eterno en este monte, y vosotros decís que en Yerushaláyim es el lugar donde
debemos servirle".
21 Yeshua le dijo: "Mujer, créeme, que viene un tiempo cuando ni en este monte ni en Yerushaláyim serviréis al
Padre.
22 Vosotros servís lo que no sabéis; nosotros servimos lo que sabemos, porque la salvación viene de los yehudim.
23 Pero viene una hora, y ya ha llegado, cuando los verdaderos servidores, servirán al Padre con la motivación
correcta y según la Torah, porque a los tales el Padre busca para que le sirvan.
24 Elohim es espíritu, y los que le sirven, en espíritu y según la Torah deben servirle".
25 Le dijo la mujer: "Sé que viene el Mashiaj (llamado el Ungido), cuando él venga, nos dirá todo lo que debemos
hacer".
26 yeshua le dijo: "Aní jú, el que habla contigo".
27 En esto llegaron sus talmidim, y se sorprendieron al verle hablando con una mujer. Sin embargo, ninguno le dijo:
¿Qué procuras enseñarnos o qué asunto hablas con ella?
28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres:
29 ¡Venid rápido! ¡Ved a un hombre que me dijo todo lo que hice sin que nadie jamás lo supiera! ¿No será acaso el
Mashiaj? 30 Salieron de la ciudad, y vinieron a él. 31 Mientras tanto, los talmidim le rogaban, diciendo: "Rabí,
come".
32 Más él dijo: "Yo tengo para comer una deliciosa comida que vosotros no sabéis".
33 Se decían pues los talmidim, unos a otros: "¿Acaso alguien le trajo comida? 34 Le dijo Yeshua: "Mi comida es
que haga la voluntad del que me envió, y concluya Su misión que me ha sido encomendada".
35 ¿No decís vosotros: "Aun faltan cuatro meses y entonces viene la cosecha? ¡He aquí os digo: Alzad vuestros ojos,
y mirad con atención a los campos, porque están blancos para la cosecha". 36 Y al que recoge la cosecha recibe
salario, y almacena fruto para el mundo por venir, para que el que siembra, se alegre juntamente con el que siega".
37 Porque en esto es verdadero el refrán: "Uno es el que siembra y otro el que cosecha".
38 Yo os envié a cosechar lo que vosotros no habéis labrado; otros labraron, y vosotros habéis entrado en su labor".
39 Entonces muchos de los de aquella ciudad de Shomron creyeron en él a causa de la palabra de la mujer, que no
cesaba de confesar: "Me ha dicho todo lo que he hecho en secreto".
40 Cuando, pues, llegaron los shomromitas, le rogaban que permaneciera con ellos y estuvo allí dos días.
41 Y muchos creyeron por las enseñanzas que salían de él,
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42 y decían a la mujer: "Ya no creemos solamente por tu dicho, sino porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos
que verdaderamente, éste es el salvador del mundo".
43 Y después de los dos días, salió de allí hacia la Galil.
44 Porque Yeshua mismo declaró que un profeta no tiene honra sino en su propia tierra.
45 Cuando, pues, llegó a la Galil, los yehudim de allí, lo acogieron con gozo, habiendo visto todo lo que había hecho
en la fiesta de Yerushaláyim, porque también ellos habían subido a la fiesta.
46 Vino, pues, otra vez, a Katné de Galil, donde había transformado el agua en vino; y había un funcionario de la alta
sociedad, cuyo hijo estaba enfermo en Kefar Najúm.
47 Éste, oyendo que Yeshua había llegado de Yehudáh a la Galil, fue a él, y le rogaba que descendiera, y sanara a su
hijo, pues estaba a punto de morir.
48 Entonces Yeshua le dijo: "Si no viereis las señales y prodigios, de ningún modo creeréis".
49 Le dijo el funcionario: "Adón, desciende antes que mi hijo muera".
50 Yeshua le dice: "Ve, tu hijo vive". Y el hombre creyó la palabra de Yeshua, y descendió caminando a su casa".
Sl Mientras descendía, sus siervos le salieron al encuentro, y le dijeron: "Tu hijo vive".
52 Les preguntó entonces a qué hora comenzó a mejorarse. Y le dijeron: "Ayer a la hora séptima, lo dejó la fiebre".
53 El padre entonces entendió que aquella fue la hora en que Yeshua le había dicho: "Tu hijo vive", y creyó él, con
toda su casa.
54 Esta segunda señal hizo nuevamente Yeshua, después de ir de Yehudáh a la
Galil.
Capítulo 5
1 Después de estas cosas, había una fiesta en Yehudáh, y Yeshua subió a Yerushaláyim.
2 Y hay en Yerushaláyim,junto a Sha'ar Hatzón, un estanque llamado en arameo Beit-Zata que tiene cinco pórticos.
3 Y muchas personas enfermas, ciegas, cojas, y paralíticas, se juntaban allí.
4 Porque un malaj descendía de tiempo en tiempo, y movía las aguas; y cualquiera que descendiera al estanque luego
de movida las aguas, era sanado de cualquier enfermedad que tuviese.
5 Y se encontraba allí cierto hombre que llevaba treinta y ocho años con su enfermedad.
6 Cuando Yeshua lo vio tendido, y habiendo sido informado que llevaba todo ese tiempo en esas condiciones, le dijo:
"¿Quieres ser sano?"
7 "Adón, le respondió el paralítico, no tengo un hombre que me sumerja en las aguas cuando son agitadas, y mientras
lo intento, otro baja primero que yo".
8 Yeshua 1e dijo: "¡Levántate, toma tu camilla, y anda?".
9 E inmediatamente recibió curación, puso sobre sus hombros la camilla, y echó a andar. Y era Shabat aquel día.
10 Entonces unos yehudím le decían al que había sido sanado: "Es Shabat, y no te es lícito llevar esa carga".
11 Mas él respondió: "El mismo que me sanó me dijo: Toma tu camilla, y anda". 12 Le preguntaron: "¿Quién es el
hombre que te autorizó andar con carga en Shabat?
13 Pero el que había sido sanado no sabía quién era, porque ya Yeshua había desaparecido entre la multitud reunida
en el lugar.
14 Tiempo después lo encontró Yeshua en el Bet HaMikdash, y le dijo: "Mira, has sido sanado, no peques más para
que no te venga algo peor".
15 El hombre salió y dio aviso a los yehudim que había sido Yeshua el que lo había sanado.
16 Y por esto perseguían estos yehudím a Yeshua, porque hacía estas cosas en Shabat.
17 Mas él les decía: "Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo".
18 Por esto, pues, los yehudim de Yehudáh procuraban matarlo, porque no solo, según su halajah, quebrantaba el
Shabat, sino que también decía que Elohim era su propio Padre, colocándose en una posición comparable a Elohim.
19 Debido a esto, Yeshua tuvo que explicarles, y les dijo: "De cierto, de cierto os digo: No puede el hijo hacer nada
por su propia nefesh, pero lo que él ve que su Padre hace, él lo imita, porque todas las cosas que el Padre hace, el hijo
las hace igualmente, para imitarlo".
20 Porque el Padre ama al Mashiaj, y le muestra todas las cosas que él tiene planeado hacer, y obras mayores aún que
éstas le mostrará, hasta que vosotros os maravilléis.
21 Porque como el Padre tiene poder para devolver la vida a los muertos y levantarlos, así también ha concedido al
Mashiaj ese poder para que levante aun a los muertos, los que considere necesario".
22 Porque el Padre a nadie juzga, sino que ha comisionado en las manos del Mashiaj, todo el juicio.
23 Para que todos honren al Mashiaj como honran al Padre. El que no dé honra al Mashiaj, no da honor al Padre que
lo envió.
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24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y confía con perfecta fe obediente en el que me envió, tiene
vida eterna, y no irá a juicio, sino que ha pasado ya de la muerte a la vida.
25 De cierto de cierto os digo: que viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Mashiaj de
Elohim, y los que oigan, vivirán".
26 Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también concedió al Mashiaj tener vida en sí mismo,
27 también le dio autoridad para establecer el juicio, por cuando es el Ben Adam.
28 No os maravilléis de esto, pues viene la hora cuando todos los que están en los sepulcros, oirán su voz.
29 y saldrán: los que obedecieron Torá, a resurrección de vida; mas los que vivían violando la Torá a resurrección de
condenación.
30 No puedo hacer yo nada que proviene de mi propia neshamah; según oigo, juzgo; y mi tribunal estará basado en
mishpat zedek, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió".
31 Si yo hiciera propaganda pública acerca de mí mismo, tal declaración no sería auténtica.
32 Pero hay otro que hace esta solemne declaración acerca de mi; y sé que su confesión es emet.
33 Vosotros habéis enviado emisarios a Yohanán, y él ha dado declaración solemne de la verdad.
34 Pero yo no necesito recibir testimonio de parte de hombre alguno, para saber
quién soy, mas digo esto para que vosotros seáis salvos.
35 Él era como una menorah que ardía y alumbraba, y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz.
36 Mas yo tengo un testimonio mayor que el de Yohanán, porque las maasin tovim que el Padre me dio para que
realizara, esas obras mismas que hago, son mi carta de presentación, de que ha sido el Padre quien me ha enviado.
37 Y el Padre que me envió, él ha dado solemne declaración acerca de mí, el mismo de quien nunca habéis oído Su
voz, ni habéis visto Su aspecto.
38 Y no tenéis Su dabar permaneciendo en vosotros, porque a quién Él envió, a éste vosotros no recibís con emunah.
39 Vivís investigando profundamente las Kitvei HaKodesh porque estáis convencidos que en ellas está la promesa
del Jayei Olam, y aun no os habéis dado cuenta que ellas son las que dan solemne declaración acerca de mí"
40 ¡Y no queréis venir a mí para recibir Jayei Olam!
41 Gloria de los hombres no recibo.
42 Pero he recibido daat de vosotros, y sé que no tenéis el amor a Elohim en vosotros mismos.
43 Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis como
Mashiaj.
44 ¿Cómo podéis tener emunah, si solamente buscáis recibir gloria uno de los otros, y no buscáis la gloria que es de
parte del Elohim único?
45 No penséis que os acusaré delante del Padre; hay quien os acusa: Moshé, en quien vosotros habéis puesto la
esperanza de vuestra redención.
46 Porque si creyerais a Moshé, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.
47 Pero si no tenéis emunah en sus escritos, ¿cómo la tendréis en mis palabras?".
Capítulo 6
1 Después de estas cosas, Yeshua se trasladó al otro lado del lago de Kineret, que está en Tiberiades.
2 Y lo seguían enormes multitudes porque veían las señales que hacía en los enfermos.
3 Y subió Yeshua a una montaña, y se sentó allí con sus talmidim.
4 Y estaba acercándose Pesaj, la fiesta de los yehudím.
5 Alzando pues sus ojos, Yeshua se dio cuenta de la gran multitud que venía hacia él, y dijo a Felipe: ¿De dónde
compraremos panes para que ellos coman?
6 (Pero esto decía para poner a prueba su emunah, porque él sabía lo que iba a hacer).
7 Felipe 1e dijo: "Doscientos denarios de panes no serían suficientes para que cada uno tomara algo".
8 Le dice uno de sus talmidim, Andrés, el hermano de Simón Kefa:
9 "Aquí está un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, mas, ¿qué es esto entre tantos?"
10 Dice Yeshua: "Haced recostar a los hombres. Y había mucha hierba en aquel lugar. Se recostaron pues, los
hombres, en número como de cinco mil.
11 Entonces Yeshua tomó los panes, y habiendo hecho la bendición, los hizo llegar a los hombres; e igualmente de
los pescados, cuanto querían.
12 Y cuando se hubieron saciado, dice a sus talmidim: "Recoged los trozos sobrantes para que no se desperdicie
nada".
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13 Recogieron, por tanto, y llenaron doce cestos de trozos de los cinco panes de cebada que quedaron sin repartir a
los que habían comido.
14 Entonces los hombres, viendo la señal que había hecho, decían: "Verdaderamente éste es el Naví que había de
aparecer en esta edad".
15 Yeshua, por tanto, percibiendo en su nefesh que estaban dispuestos a llegarse hasta él y arrebatarlo por la fuerza
para proclamarlo "Rey de Israel", se fue inmediatamente de allí, retirándose en un lugar del monte, completamente
solo.
16 Y cuando se hizo tarde, sus talmidim bajaron hacia el mar,
17 y entrando en una barca, se dirigían al otro lado del mar, hacia Kefar Najúm. Y la noche había caído sobre ellos, y
Yeshua todavía no se les había unido;
18 además, el mar comenzaba a encresparse, al soplar repentinamente un viento muy poderoso.
19 Habiendo pues, remado como veinticinco o treinta estadios, vieron a Yeshua caminando sobre el mar y
acercándose a la barca. Y se llenaron de espanto.
20 Pero él les dijo: "Aní jú, no tengáis miedo".
21 «Entonces estaban felices de recibirlo en la barca, la cual llegó inmediatamente a la orilla donde iban.
22 A1 día siguiente, la multitud que se había quedado al otro lado del mar, vio que no había allí sino un bote, y les fue
dicho que Yeshua no había entrado con sus talmidim en la barca, sino que sus talmidim se habían marchado solos.
23 Para entonces otras barcas habían llegado de Tiberiades cerca del lugar donde habían comido de los panes,
después que Yeshua hubo hecho la berajá.
24 Cuando pues, las personas que habían llegado se percataron que Yeshua no estaba allí, ni sus talmidim, entraron
ellos en las barcas y fueron hacia Kefar Najúm buscando a Yeshua.
25 Y hallándolo al otro lado del mar, le dijeron: "Rabí, ¿cuándo llegaste acá?" 26 Les respondió Yeshua: "De cierto
de cierto os digo: Me buscáis, no porque visteis la señales, sino porque comisteis de los panes y os saciasteis.
27 Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que te sostiene para vida eterna, la cual el Mashiaj os
dará, porque sobre éste ha puesto Elohim, el Padre Su sello.
28 Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica los mitzvot del Eterno?
29 Respondiendo Yeshua les dijo: "Esta es la mitzvah de Elohim: Que tengáis emunah en el que Él envió".
30 Entonces le dijeron: ¿Qué señal, pues, haces Tú, para que veamos y creamos? ¿Qué obra haces?
31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "Pan del cielo les dio a comer".
32 Y Yeshua les dijo: "De cierto de cierto os digo: No os ha dado Moshé el pan del cielo, sino mi Padre os da el
verdadero pan del cielo.
33 Porque el pan de Elohim es el que desciende del cielo y da vida al mundo. 34 Le dijeron: "Adón, danos siempre
este pan".
35 Yeshua le dijo: "Yo soy el pan que imparte vida, el que a mí viene nunca tendrá hambre, y el que tiene emunah en
mi, nunca jamás tendrá sed.
36 Pero os he dicho que, aunque me habéis visto, no tenéis emunah.
37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí y al que a mí viene, bajo ninguna situación lo dejaré fuera,
38 pues he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió;
39 y esta es la voluntad del que me envió: que todo lo que me ha dado, nada pierda de ellos, sino que lo resucite en el
día final.
40 Porque esta es la voluntad del Padre: que todo al que le sea concedido la revelación del Mashiaj y tener emunah en
él, tenga vida eterna y yo le resucitaré en el día postrero.
41 Los yehudim de Yehudáh que estaban allí, murmuraban entonces acerca de él, porque había dicho: "Yo soy el pan
que descendió del cielo", y decían:
42 ¿No es este Yeshua ben Yosef, cuyo padre y madre conocemos? ¿Cómo dice ahora: "He descendido del cielo?"
43 Respondió Yeshua y les dijo: "No murmuréis entre vosotros.
44 Nadie puede venir a mí, si el Padre que me envió no lo atrajere, y yo lo resucitaré en el día postrero.
45 Está escrito en los Nevi'im: "Y serán todos enseñados por Elohim". Todo el que oyó de parte del Padre y aprendió
estas cosas, viene a mí.
46 No que alguno haya visto al Padre, excepto el que es de parte de Elohim. Éste ha visto al Padre.
47 De cierto de cierto os digo: El que tiene emunah vivirá eternamente. 48 Aní jú el pan que imparte vida". 49
Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron.
50 Este es el pan que desciende del cielo, para que quien coma de él no muera.
51 Aní jú, el pan que imparte vida que descendió del cielo: si alguno come este pan, vivirá para siempre. Y
ciertamente el pan que yo daré por la vida del mundo, es mi carne.
171
52 Entonces los yehudim de Yehudáh discutían unos con otros, diciendo: ¿Cómo puede este darnos a comer su carne?
53 Así que Yeshua les dice: De cierto de cierto os digo: A menos que comáis la carne del Ben Adam y bebáis su sangre,
no tenéis vida en vosotros.
54 El que come y traga mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el día postrero.
55 Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida.
56 El que come y traga mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.
57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo en el Padre, de igual modo el que come y traga mi carne, él también
vivirá en mi".
58 Éste es el pan que descendió del cielo; no como los padres comieron y murieron. El que come y traga este pan,
vivirá para siempre".
59 Estas cosas dijo en Kefar Najúm, enseñando en una sinagoga.
60 A1 oirlo, pues, muchos de entre sus propios talmidim, dijeron: "Difíciles de entender son estas palabras. ¿Quién
puede interpretarlas?"
61 Pero Yeshua, sabiendo en sí mismo que sus propios talmidim murmuraban sobre esto, les dijo: ¿Esto os causa
tropiezo?
62 ¿Qué será si vierais al Ben Adam ascendiendo adonde estaba primero? 63 Es la rúaj la que mantiene a uno con
vida; la carne, para nada aprovecha. Las palabras que yo os he hablado, son de la Ruaj HaKodesh y son las que te
mantienen con vida".
64 Pero hay entre vosotros algunos que no tienen emunah. (Porque desde el principio Yeshua conocía quiénes eran
los que no tenían emunah y quién lo había de entregar.)
65 Y decía: "Por esto os he dicho que nadie puede venir a mí, si no le fuere autorizado del Padre".
66 Por esto, muchos de sus talmidim le dieron las espaldas y regresaron a su antigua manera de vivir, y ya no
andaban con él.
67 Dijo, pues, Yeshua a los Doce: "Queréis vosotros iros también?"
68 Le respondió Simón Kefa: "Adoní: ¿a quién iremos? ¡Las palabras con que interpretas la Torah son para vida
eterna! 69 Y nosotros hemos tenido emunah y recibido daat para declarar solemnemente que tú eres el HaKadosh de
Hashem.
70 Yeshua les respondió: ¿No os escogí yo a vosotros doce, y uno de vosotros me fue dado como hasatán?
71 Sé refería a Yehudáh bar Simón, de K'riot, uno de los doce, porque este sería el que lo traicionaría.
Capítulo 7
1 Y después de estas cosas, andaba Yeshua en la Galil, pues no quería exponerse innecesariamente en Yehudáh,
porque había yehudim allá que estaban tramando asesinarlo.
2 Y estaba cerca la fiesta de los yehudim, la de Sucot.
3 Le dijeron, pues, sus hermanos: Sal de aquí y vete a Yehudáh, para que también tus talmidim allí vean las obras que
haces;
4 porque ninguno que desea darse a conocer, hace las cosas en secreto. Ya que haces estas cosas, revélate a todos. 5
(Porque ni aun sus hennanos tenían emunah en él)
6 Yeshua entonces les dijo: "El momento para hacer lo que tengo que hacer, aun no ha llegado, mas vuestro tiempo
siempre está presto.
7 No pueden los de esta edad presente aborreceros, mas a mí me aborrecen, porque yo testifico que sus obras son
contrarias a la Torah.
8 Haced aliyah vosotros para la fiesta. Yo no hago aliyah para esa fiesta con vosotros, porque mi tiempo aun no se ha
cumplido.
9 Y habiéndoles dicho estas cosas, se quedó en la Galil.
10 Sin embargo, tan pronto como sus hermanos hicieron aliyah para la fiesta, entonces también él hizo aliyah, pero
no abiertamente, sino como en secreto.
11 Y los yehudim de Yehudah, lo buscaban en la fiesta, y decían: ¿Dónde está aquel? 12 Y había entre la multitud
gran debate acerca de él, pues unos decían: Es bueno. Otros decían: No, sino que engaña al pueblo.
13 Sin embargo, nadie hablaba abiertamente acerca de él, por miedo a los yehudim
14 Pero cuando la fiesta estaba por la mitad, subió Yeshua al Bet HaMikdash y enseñaba la Torah.
15 Y se asombraron los yehudim diciendo: ¿Cómo sabe combinar las letras del rollo de la Torah, con tanta
sabiduría sin haberlo estudiado?
16 Respondiendo Yeshua dijo: "Mi enseñanza no es mía, sino del que me envió.
17 Si alguno en verdad está dispuesto para hacer Su voluntad, conocerá acerca de mis dichos, si son o no revelación
de Elohim, o si yo hablo por mi propia interpretación de la Torah.
172
18 E1 que habla por sí mismo, busca su propia gloria; más el que no tiene otra motivación en su corazón que el
honor de aquel quien lo envió, éste es confiable y no hay falsedad en su neshamah.
19 ¿No os ha dado Moshé la Torah? Pero ninguno de vosotros la cumplís como debe ser. ¿Por qué procuráis
asesinarme? 20 Dijeron de la multitud: Un shed te ha vuelto loco: ¿Quién de nosotros procura matarte?
21 Respondió Yeshua y le dijo: "Una sola obra hice y todos os asombráis.
22 Por causa de esto, Moshé os dio la mitzvah del brit milah, no porque sea de Moshé, sino de los padres; y en
Shabat circuncidáis al varón.
23 Si el varón recibe el brit milah para que la Torah de Moshé no sea quebrantada, ¿os enojáis conmigo porque en
Shabat sané por completo a un hombre?
24 No juzguéis por apariencias, sino juzgad con mishpat tzédek.
25 Decían entonces unos yerushalamitas: ¿No es este a quien andan buscando para condenarlo a muerte?
26 Mirad, habla con libertad y nada le dicen. ¿Acaso habrán reconocido los gobernantes que verdaderamente este es
el Mashiaj?
27 Otros decían: "Este sabemos de dónde es, mas cuando venga el Mashiaj, nadie sabrá de dónde sea".
28 Entonces, mientras explicaba la Torah, alzó la voz Yeshua en el Bet HaMikdash, diciendo: ¡Así que me conocéis
y sabéis de dónde soy! ¡Excelente! Yo no he venido de mí mismo, pero el que me envió es confiable, a quien
vosotros no conocéis.
29 Yo le conozco, porque vengo de parte de él, y él me envió.
30 Entonces procuraron echarle mano, pero nadie se atrevió, porque aun no había llegado su hora.
31 Pero muchos de entre la multitud aceptaron que él era el Mashiaj y decían: "Cuando venga el Mashiaj ¿hará más
señales de las que éste hizo?
32 Oyeron los perushim los comentarios que las personas allí hacían de él y los principales cohanim y los perushim,
enviaron los guardias para que lo prendieran.
33 Entonces Yeshua dijo: "Todavía tengo un poquito de tiempo para estar entre vosotros, y luego me voy al que me
envió.
34 Me buscaréis y_ no me hallaréis y a donde yo estoy, vosotros no podréis venir".
35 Dijeron entonces los yehudim entre sí: "¿adónde tiene planeado esconderse que no lo hallemos?" Otros decían:
"¡Tal vez está pensando irse al exilio con los goyim y enseñarle Torah a los paganos!"
36 Y aun otros: ¿Qué significa esta palabra que dijo: "Me buscaréis y no me hallaréis"y "a donde yo estoy, vosotros
no podéis ir?"
37 Y en el último día, el más grande de la fiesta, Yeshua, puesto en pie, alzó la voz diciendo: "Si alguno tiene sed,
venga a mí y beba.
38 El que tiene emunah en mí, como prometió la Escritura, de su interior brotarán ríos de agua viva".
39 Y esto dijo acerca de la Rúaj HaKodesh que iban a recibir los que tuvieran emunah en él, pues la Presencia Divina
estaba retirada, pues Yeshua no había sido aún introducido en su gloria".
40 Entonces, de entre la multitud, al oír estas palabras, unos decían: "Este verdaderamente es el Profeta".
41 Otros decían: ¡Este es el Mashiaj! Pero otros decían: ¿Acaso podrá venir el Mashiaj de la Galil?
42 ¿No dice la Escritura que de la semilla de David y de Bet - Léjem, la aldea de David, viene el Mashiaj?
43 Y se hizo tan grande controversia que los yehudim se dividieron a causa de él.
44 Y algunos querían apresarlo, pero nadie puso sus manos sobre él.
45 Así que los guardias fueron a los principales cohanim y perushim y ellos le dijeron: ¿Por qué no lo trajisteis?
46 Respondieron los guardias: ¡Jamás un hombre ha hablado así!
47 Entonces le dijeron los perushim: ¿Acaso vosotros también habéis sido engañados?
48 ¿0 alguno de los jueces o de los sabios perushim han creído en él?
49 Pero estos am ha'aretz que no conocen la Torah, están bajo maldición.
50 Entonces Nikodemo, el que tuvo una entrevista previa con él y que era uno de ellos, les dice:
51 ¿Juzga acaso nuestra jalajah a un hombre sin que primero lo oiga y conozca con exactitud por qué hace lo que
hace?
52 Respondieron y le dijeron: ¿Acaso eres tú también de la Galil? Investiga bien y verás que de la Galil no se puede
levantar profeta".
Capítulo 8
El Rábi continúa su enseñanza
173
1 Otra vez Yeshua tomó la palabra diciendo: "Soy la luz de esta edad presente, el que me sigue nunca más andará en
tinieblas, sino que tendrá "Or Hajayim." Le dijeron, pues, los perushim: "Tu das testimonio acerca de ti mismo; tu
testimonio, por tanto, no es confiable".
2 Respondió Yeshua: "Aunque me hayan colocado en una posición donde tengo que dar solemne declaración de
quién soy y cuál es mi misión, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde vine y a dónde voy; mas vosotros no
sabéis de dónde vengo o a dónde voy.
3 Vosotros juzgáis bajo los efectos del yétzer hará; por mi parte, no juzgo a nadie de esa manera.
4 Y aunque sea colocado en una posición donde tenga que tomar decisiones jalájicas serias, mi juicio es verdadero,
porque no estoy solo, sino que conmigo está el Padre que me envió.
5 En vuestra propia Torah está escrito que el testimonio de dos hombres debe tomarse como verdadero.
6 Bien, yo doy solemne confesión de mí mismo pero también el Padre que me envió, da solemne declaración acerca
de mí"
7 Entonces le insistían diciendo: "¿Dónde está tu padre?" Ycshua respondió: "Como no tenéis una relación íntima
conmigo tampoco con mi Padre. Si me conocierais a mí, también a mi Padre conoceríais".
8 Estas palabras las habló en el Beit HaOtzar mientras dictaba shiurim en el Beit HaMikdash, y nadie le echó mano,
porque aun no había llegado su hora.
9 Debido a esto, les dijo otra vez: "Yo me voy y me buscaréis, y en vuestro pecado moriréis. A dónde yo voy,
vosotros no podéis ir".
10 Decían, entonces los yehudim del lugar: ¿Acaso está pensando en suicidarse, que dice: "adónde yo voy, vosotros
no podéis?
11 Y les decía: "Vosotros sois de ma jut, yo soy, de Keter; vosotros sois de esta edad presente, yo no soy de ella.
12 Por eso os dije que en vuestros pecados moriréis; porque si no tenéis emunah en lo que les he dicho que soy, en
vuestros pecados moriréis.
13 Le insistían diciendo: ¿Quién eres tú? Yeshua les dijo: "Lo que os he dicho desde el principio.
14 Muchas cosas tengo que decir y juzgar acerca de vosotros, pero el que me envió, es emet; y yo, lo que oí de él,
esto es lo que hablo al mundo.
15 Ellos todavía no se daban cuenta que les estaba hablando del Padre.
16 Entonces Yeshua dijo: "Cuando levantéis al Ben Adam, entonces se os abrirán los ojos para comprender quién yo
soy y que nada hago de mí mismo, sino que según me instruyó el Padre, así hablo.
17 Y el que me envió está conmigo. No me dejó solo, porque yo siempre hago lo que le es agradable".
18 Hablando estas cosas, muchos yehudim le aceptaron como el Mashiaj.
19 Decía entonces Yeshua a los yehudim que habían entendido lo que había dicho:
"Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis talmidim,
20 y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará".
21 Le respondieron: "Somos descendencia de Avraham y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: seréis
libres?
22 Yeshua les respondió: "De cierto de cierto os digo: todo el que vive transgrediendo la Torah como un estilo de
vida, es esclavo del yétzer hará.
23 Y un esclavo no queda en la casa para siempre, el hijo queda para siempre.
24 Así que si el Mashiaj os liberta, seréis verdaderamente libres".
25 Sé que sois descendencia de Avraham, pero procuráis asesinarme, porque os habéis privado de la habilidad de
comprender mis palabras.
26 Yo hablo lo que he visto en la presencia del Padre y vosotros no hacéis otra cosa que lo que habéis recibido de
vuestro padre.
27 Respondieron y le dijeron: "Nuestro padre es Avraham". Yeshua les dice: "Si fueseis hijos de Avraham, las obras
de Avraham haríais;
28 pero ahora procuráis asesinar a un hombre que os ha hablado la Torah, la cual oyó de parte de Elohim.
No hizo esto Avraham.
29 Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Le dijeron: "Nosotros no hemos nacido de fornicación. Un solo Padre
tenemos: Elohim."
30 Yeshua les dijo: "Si Elohim fuera vuestro Padre, ciertamente me amaríais, porque yo de Elohim salí y por Su
decreto me he presentado a vosotros. No estoy aquí por mí mismo, sino que Él me envió".
31 ¿Por qué no entendéis mi enseñanza? Porque no estáis dispuestos a obedecer mi palabra.
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32 Vosotros sois del que os engendró: "Sorú Reshaim, y los deseos de vuestro padre queréis hacer; él fue homicida
desde un principio y nunca actúo legítimamente, porque jamás estuvo en la verdad, pues no hay verdad en él. Y
cuando habla la mentira, habla de su propia naturaleza, pues es el mentiroso y su propio padre.
33 Y a mí, que os hablo la verdad, no me creéis.
34 ¿Quién de vosotros me reprocha haber violado algún mandamiento de la Torah? Si os digo la verdad, ¿por qué
vosotros no me creéis?
35 El que es de Elohim, oye y obedece las palabras de Elohim; por esta razón es que vosotros no oís ni obedecéis,
porque no sois de Elohim.
36 Respondieron aquellos yehudim y le dijeron: ¿No decimos bien nosotros que tú eres samaritano y que está loco de
remate?
37 Yeshua respondió: "No tengo una mente loca, sino que honro a mi Padre y vosotros me deshonráis.
38 Pero yo no busco mi gloria; hay quien me la dará y él es el que juzga.
39 Dé cierto de cierto os digo: Si alguno guarda y vive según lo que les he enseñado de la Torah, bajo ningún
concepto experimentará la muerte eterna.
40 Le dijeron aquellos yehudim: "Ahora sí estamos convencidos que tienes demonio de locura. Avraham murió, y
también los profetas y tú dices: "Si alguno guarda y vive según lo que les he enseñado de la Torah, bajo ningún
concepto experimentará la muerte eterna".
41 ¿Eres tú acaso mayor que nuestro padre Avraham, el cual murió? ¡Y también los profetas murieron! ¿Quién te
haces a ti mismo?
42 Yeshua respondió: "Si yo busco mi propia gloria, entonces muy poca cosa es; mi Padre es el que me glorifica, el
que vosotros decís que es vuestro Elohim.
43 Y no habéis tenido una relación íntima con él, mas yo sí la tengo. Y si dijera que no, seré semejante a vosotros,
mentiroso. Pero yo guardo una relación íntima con HaShem y guardo Su Torah.
44 Avraham vuestro padre se regocijó de que vería mi día, y lo vio, y se gozó.
45 Entonces aquellos yehudim le dijeron: "Aun no tienes cincuenta años ¿Y has visto a Avraham?
46 Yeshua les dijo: "De cierto de cierto os digo: Antes que Avraham naciera, aníjú"
47 Tomaron entonces piedras para arrojárselas; pero Yeshua se les desapareció de la vista y salió del Bet HaMikdash.
Capítulo 9
1 Y como pasaba por un lugar, vio a un hombre ciego de nacimiento.
2 Y le preguntaron sus talmidim diciendo: "Rabí: ¿quién pecó? ¿Éste o sus padres, para que haya nacido ciego?"
3 Yeshua respondió: "No es que pecó este o sus padres, sino para que las obras de Elohim se manifiesten en él.
4 Es necesario para mí que cumpla la misión del que me envió mientras disponga de esta vida, pues viene la hora de
mi muerte, cuando ya no se podrá hacer nada más;
5 mientras esté en el mundo, soy luz del mundo".
6 Y habiendo dicho esto, escupió en tierra, y con la saliva hizo lodo, y le untó sobre los ojos,
7 y le dijo: "Ve a purificarte al estanque de Siloaj" (que al traducirlo significa "Enviado".) Así que fue y se lavó y regresó
viendo.
8 Entonces los vecinos y los que antes conocían que era mendigo, decían: ¿No es este el que sentado mendigaba?
9 Otros decían: "Este es". Terceros decían: "No, es uno parecido a él". Él decía: Yo soy.
10 Entonces le preguntaban: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos?
11 Y él respondió: "Un hombre llamado Yeshua hizo lodo, me untó sobre los ojos y me dijo: Ve al Siloaj y purifícate.
Y fui, e hice tevilah y recibí la vista".
12 Y le dijeron: ¿Dónde está él? Y dice: "No sé".
13 Y trajeron al ex ciego ante el tribunal de los perushim
14 Y el día cuando Yeshua hizo lodo y le abrió los ojos, era Shabat.
15 Y otra vez, le preguntaban también los perushim que les explicara cómo había recibido la vista. Y les dijo: "Me
puso lodo sobre los ojos, hice tevilah y veo".
16 Entonces algunos de los perushim decían: "Este hombre no procede de Elohim, pues no guarda el Shabat". Otros
decían: "¿Cómo puede un violador de la Torah hacer tales señales?" Y había majaloket entre ellos.
17 Y debido a esto, de nuevo preguntaban al ciego: "¿Qué piensas tú de él, puesto que fue a ti quien abrió los ojos?".
Y dijo: "Sin duda es profeta".
18 No creyeron pues, los yehudim del tribunal que el hombre fuese en verdad ciego y que ahora veía, hasta que
llamaron a sus padres y le preguntaron diciendo:
175
19 ¿Es este vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego?
20 Entonces respondieron sus padres y dijeron: "Sabemos que este es nuestro hijo y que nació ciego".
21 Le dijeron: "¿Cómo, pues, ve ahora?" Dicen: " Cómo ve ahora, no lo sabemos; o quién le restauró la visión,
tampoco sabemos; preguntadle, edad tiene, él hablará por sí mismo".
22 Esto dijeron sus padres porque temían a los yehudim del tribunal, porque aquellos yehudim ya habían acordado
que si alguno lo reconocía públicamente como Mashiaj, fuera expulsado de la sinagoga.
23 Por eso dijeron sus padres: "Edad tiene, preguntadle".
24 Llamaron, pues, por segunda vez al hombre que había sido ciego y le dijeron: "Da gloria a Elohim". Nosotros
sabemos que este hombre es un transgresor de la Torah.
25 Entonces él respondió: "Si es un transgresor de la Torah, no lo sé, pero una sola cosa sí sé: que siendo ciego, ahora
veo".
26 Le dijeron por tanto: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te devolvió la visión?
27 Le respondió: "Ya os lo dije y no escuchasteis. ¿Para qué queréis oírlo de nuevo? ¿Acaso tenéis en mente
confirmar esto para haceros sus talmidim?
28 Y con gesto ofensivo le dijeron: ¡Tú eres talmid de él, pero nosotros, talmidim de Moshé somos!
29 Nosotros sabemos que Elohim habló a
Moshé, mas a éste, no sabemos de dónde es que ha recibido estos poderes.
30 Respondió el hombre y les dijo: "Pues esto es lo maravilloso: que vosotros, siendo los jueces, no sepáis de dónde
es que ha recibido este poder, y a mí me devolvió la vista.
31 Sabemos que Elohim no oye a los que viven transgrediendo la Torah, pero si alguno es temeroso de él y hace Su
voluntad, a ése oye.
32 Jamás, ni desde los días de Moshé se oyó que alguien restaurara la visión a un ciego de nacimiento.
33 Si éste no viniera de Elohim, no podría hacer nada de esto".
34 Respondieron y le dijeron: ¡Tú naciste completamente bajo pecado! ¿Y te atreves a enseñarnos? Y lo expulsaron
de la sinagoga.
35 Oyó Yeshua que lo habían echado, y hallándolo dijo: ¿Crees tú en el Mashiaj?
36 Respondió él y dijo: ¿Quién es, Adón, para que crea en él?
37 Yeshua le dijo: "No solamente lo has visto ya, sino que el que habla contigo, él es".
38 Y él dijo: "Aní ma'amim, adoní". E inclinado ante él, le hizo una reverencia real.
39 Y Yeshua dijo: "Para juicio vine Yo a este mundo, para que los que no ven, vean; y los que ven, se vuelvan
ciegos". 40 Oyendo esto algunos de los perushim que estaban por allí con él, le dijeron: "¿Acaso también nosotros
estamos ciegos?"
41 Les dijo Yeshua: "Si fuerais ciegos, no tendrías responsabilidad por vuestro pecado, mas ahora, porque decís:
"vemos", vuestro pecado permanece".
Capítulo 10
1 "De cierto de cierto os digo: El que no entra por la puerta de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y
salteador.
2 Más el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.
3 A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz, y a las ovejas propias llama por su nombre y las saca.
4 Y cuando ha sacado todas las propias, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz.
5 Más de ningún modo seguirán a un impostor, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los impostores.
6 Este midrash dijo Yeshua, pero ellos no entendieron qué era lo que les quería decir.
7 Yeshua pues, les habló de nuevo diciendo: "De cierto de cierto os digo: "Yo soy la puerta de las ovejas.
8 Todos los que vinieron antes de mí, son ladrones y salteadores; pero no los oyeron las ovejas.
9 Aní Jú HaSha'ar; el que por mí entra, vivirá y entrará y saldrá y hallará pasto.
10 El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en
abundancia.
11 Aní Jú HaRo'eh Ha Tov, el buen pastor su vida expone por las ovejas.
12 El asalariado y que no es el ro'eh de quien no son propias las ovejas, ve que viene el lobo, y abandona las ovejas y
huye, y el lobo las arrebata y las dispersa;
13 porque es asalariado y no le importa para nada las ovejas.
14 Yo soy el buen pastor, y mantengo una relación íntima con las mías, y las mías conmigo,
15 así como el Padre tiene una relación íntima conmigo y yo con él; y expongo mi vida por las ovejas.
16 También tengo otras ovejas que no son de este redil; también a ellas debo traer y oirán mi voz; y vendrán a ser un
solo rebaño y un solo pastor.
17 Por esto me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.
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18 Nadie me la quita, sino que yo la pongo de mí propia voluntad, para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de
mi Padre".
19 Volvió a levantarse un majaloket en los yehudim por estas palabras.
20 Y muchos de ellos decían: "Se ha vuelto loco de remate, ha perdido su mente. ¿Por qué lo escucháis?"
21 Otros decían: "Estas palabras no son de uno bajo los efectos de los shedim. ¿Puede acaso un loco devolverle la
visión a un ciego?
22 Llegó entonces Janucá en Yerushaláyim. Era invierno,
23 y Yeshua se paseaba en el Templo en el pórtico de Shlomo.
24 Entonces lo rodearon los yehudim y le decían: "¿Hasta cuándo dejarás nuestras almas en suspenso? Dinos
claramente si tu eres el Mashiaj".
25 Yeshua les respondió: "Os lo dije y no tenéis emunah. Las obras que yo hago en nombre de mi Padre, éstas dan
testimonio de mí".
26 Pero vosotros no podéis dejar brotar la emunah de adentro de vosotros, porque no sois de mis ovejas.
27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen
28 y yo les doy vida eterna para que bajo ninguna circunstancias pierdan la entrada al mundo por venir. Y nadie las
arrebatará de mi mano.
29 Lo que mi Padre me ha dado es sumamente grande, más que todas las cosas, y nadie puede arrebatar eso de las
manos del Padre.
30 El Padre y yo, somos una ejad"
31 Volvieron aquellos yehudim a tomar piedras para apedrearlo.
32 Yeshua les dijo: "Muchas buenas obras del Padre os he mostrado: ¿por cuál de ellas me apedreáis?
33 Le respondieron aquellos yehudim: "Por buena obra no te apedreamos, sino por Jilul HaShem, y porque tú, siendo
hombre, te has hecho a ti mismo demasiado, fámiliar con Elohim.
34 Yeshua les respondió: "No está escrito en vuestra Torah: "Yo dije, elohim sois?
35 Si llamó "elohim" a aquellos a quienes se les confió la administración de la justicia por la palabra de Elohim, (y la
Escritura no puede ser quebrantada),
36 ¿A1 que el Padre apartó y envió al mundo, vosotros decís: Has hecho Jilul HaShem, porque dije: "Soy el hijo de
Elohim?"
37 Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis;
38 mas si las hago, aunque no aceptéis mi propio testimonio, al menos tened emunah en las obras, para que estéis en
condiciones de recibir la revelación de que el Padre está en mí y yo en el Padre.
39 Procuraron otra vez prenderlo, pero él se escapó de sus manos.
40 Y fue de nuevo al otro lado del Yardén, al lugar donde Yohanán al principio, estuvo haciendo tevilah y
permaneció allí.
41 Y muchos acudieron a él y decían: "Yohanán, a la verdad, ninguna señal hizo, pero todas las cosas que dijo
Yohanán acerca de éste, son emet".
42 Y muchos creyeron en él allí.
Capítulo 11
1 Estaba enfermo uno llamado El'azar, de Beit Anyah, la aldea de Miriam y Marta su hermana.
2 (Y Miriam, cuyo hermano El'azar estaba enfermo, fue la que ungió al Adón con perfume y le enjugó los pies con
sus cabellos.)
3 Enviaron, pues, las hermanas a decirle: Adón, tu amigo está enfermo.
4 Y al oírlo Yeshua, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para kavod HaShem, para que el Mashiaj de
Elohim muestre su identidad por ella.
5 Y amaba Yeshua a Marta, y a su hermana y a El'azar.
6 Cuando, pues, oyó: Está enfermo, entonces permaneció dos días más en el lugar donde estaba.
7 Luego, después de esto, dice a los talmidim: Vamos otra vez a Yehudáh.
8 Le dicen los talmidim: Rabí, ahora mismo procuraban aquellos yehudim apedrearte, ¿y otras vez vas allá?
9 Yeshua respondió: ¿No hay doce horas de luz de sol? Si uno camina de día, no tropieza, porque ve la luz de este
mundo. 10 Pero si uno camina de noche, tropieza, porque la luz no está en él.
11 Dicha estas cosas, les dice luego: Nuestro amigo El'azar se ha dormido, pero voy a despertarlo.
12 Entonces los talmidim le dijeron: Adoní, si se ha dormido, sanará.
13 (Pero Yeshua habló acerca de su muerte, mas ellos pensaron que les habló acerca del reposar el sueño.)
14 Así que entonces Yeshua les dijo claramente: El'azar murió;
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15 y me alegro por vosotros de no haber estado allí, para que creáis. Pero vayamos hacia él.
16 Entonces T'oma, conocido como "el mellizo", dijo a sus compañeros: "Vayamos nosotros también para que
muramos con él".
17 Cuando llegó Yeshua, supo que hacía ya cuatro días que estaba en el sepulcro. 18 Y Beit Anyah estaba cerca de
Yerushaláyim como tres kilómetros;
19 y muchos de los yehudim habían acudido a Marta y Miriam, para darle ánimo por su hermano.
20 Así que cuando Marta oyó: Yeshua viene, salió a su encuentro. Pero Miriam permaneció sentada en su casa.
21 Entonces Marta dijo a Yeshua: Adoní, si hubieras estado aquí, mi hermano no se habría muerto;
22 pero aun así, estoy segura que todo lo que pidas a Elohim, Elohim te lo concederá.
23 Yeshua le dice: "Tu hermano resucitará".
24 Marta le dice: "Sé que resucitará, en la resurrección, en el día final".
25 Yeshua le dijo: "Yo soy la resurrección y la vida, el que tiene emunah en mí, aunque muera, vivirá;
26 y todo el que vive y tiene emunah en mí, de ningún modo quedará muerto para siempre. ¿Tienes fe obediente en
esto?
27 Le dice: "Sí, Adoní, yo tengo emunah que tú eres el Mashiaj, el Hijo de Elohim, el que viene al mundo".
28 Y habiendo dicho esto, fue y llamó
a su hermana Miriam, diciéndole muy privadamente: "Nuestro rabí está aquí y te llama".
29 Y cuando ella lo oyó, se levantó de prisa e iba hacia su encuentro,
30 pues Yeshua todavía no había llegado a la aldea, sino que estaba aun en el lugar donde Marta lo había
encontrado.
31 Entonces los yehudim que estaban con ella en la casa buscando confortarla, viendo que Miriam se levantó de prisa
y salió, la siguieron, pensando: "Seguramente va al kever para llorar allí".
32 Así que, cuando Miriam llegó adonde estaba Yeshua, al verlo, cayó a sus pies, diciendo: "Adoní, si hubieras
estado aquí, no habría muerto mi hermano".
33 Yeshua, pues, cuando la vio llorando, y a los yehudim que habían llegado con ella, se conmovió profundamente en
su neshamah y se afligió internamente y dijo: 34 ¿Dónde le habéis puesto? Le dicen: Adoní, ven y ve por ti mismo.
35 Yeshua lloró.
36 Decían, pues, los yehudim: ¡Mirad cuánto le amaba!
37 Y algunos de ellos decían: ¿No podía él, que devolvió la visión al ciego, haber hecho algo para evitar también que
éste muriera?
38 Entonces Yeshua, conmovido otra vez en su interior, va al kever. Era una cueva y había una piedra puesta en su
entrada.
39 Dice Yeshua: "Quitad la piedra". Le dice Marta, la hermana del que había muerto: Adoní, hiede ya, porque es de
cuatro días".
40 Yeshua le dice: ¿No te dije que si tienes emunah verás HaKavod HaShem? 41 Quitaron, pues, la piedra. Entonces
Yeshua alzó los ojos a lo alto, y dijo:
¡Aví, te doy gracias porque escuchaste mi ruego.
42 Yo sabía que siempre me oyes, pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que Tú me
enviaste.
43 Y habiendo dicho esto, clamó con un kol gadol: ¡El'azar, ven fuera!
44 Y el que había muerto salió atados los pies y las manos con vendas y su cabeza envuelta con el mitznefet. Yeshua
les dice: "Desatadlo y dejadlo ir a casa"
45 Entonces muchos de los yehudim que habían venido a casa de Miriam y vieron lo que hizo, lo aceptaron como
Mashiaj.
46 Y algunos de ellos fueron a los perushim y les dijeron lo que había hecho Yeshua.
47 Entonces los principales de los cohanim y los perushim reunieron al Sanedrín y decían: ¿Qué hacemos? ¡Porque
este hombre hace muchas señales!
48 Si lo dejamos así, todos finalmente le aceptarán como Mashiaj, y vendrán los romanos y nos quitarán tanto el
control del Beit HaMikdash, como la nación.
49 Entonces uno de ellos, Cayafa, que era el Cohen HaGadol aquel año, les dijo: Vosotros no tenéis idea de lo que
está pasando aquí,
50 ni os viene a la mente que os conviene que un solo hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca.
51 Mas no dijo esto por sí mismo, sino que, ocupando la posición de cohen hagadol de aquel año, profetizó que Yeshua
tendría que morir por la nación;
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52 y no solamente por la nación, sino también para congregar en perfecta unidad, a los hijos de Elohim que estaban
en el exilio.
53 Por tanto, desde aquel día, resolvieron quitar de la tierra su vida.
54 Así que, Yeshua ya no andaba abiertamente entre los yehudim de Yehudah, sino que se fue de allí a la región
contigua al desierto, a una ciudad llamada Efraim, y allí permaneció con sus talmidim.
55 Estaba cerca Pesaj, la fiesta de los yehudim y muchos subieron de allí a Yerushaláyim para hacer tevilah de purificación.
56 Buscaban a Yeshua y estando de pie en el Bet Hamikdash, se decían unos a otros: ¿Qué os parece? ¿Vendrá o no
vendrá a la fiesta?
57 Y los principales de los cohanim y los perushim habían dado órdenes para que si alguno supiera dónde estaba, lo
informara de inmediato a fin de apresarlo.
Capítulo 12
1 Seis días antes de Pesaj, Yeshua fue a Beit-Anyah donde estaba El'azar, a quien había resucitado de entre los
muertos.
2 Le hicieron, pues, allí, una cena y Marta servía; y El'azar era uno de los que estaban reclinados con él a la mesa.
3 Y Miriam entonces, tomando una libra de perfume de nardo puro, de muchísimo valor, ungió los pies de él, y la
casa entera se llenó del aroma del perfume.
4 Pero Yehudáh de K'riot, uno de sus talmidim, el que le entregaría, dice:
5 ¿Por qué no fue vendido este perfume por trescientos denarios y dado como tzedaká a los pobres?
6 Mas dijo esto, no porque tuviera compasión de los pobres, sino porque era ladrón, y siendo el tesorero del grupo,
hurtaba de lo que se echaba en ella.
7 Entonces Yeshua le dijo: "Déjala, para el día de mi sepultura ha preservado este perfume,
8 porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros, mas a mí no siempre me tendréis".
9 Cuando los yehudim se enteraron que él estaba allí, una gran multitud de ellos fueron, no solamente por causa de
Yeshua, sino también para ver a El'azar, a quien había resucitado de entre los muertos.
10 Por ello, los principales de los cohanim resolvieron matar también a El'azar,
11 pues por su causa, muchos de los yehudim iban y se convencían en perfecta fe, que Yeshua era el Mashiaj.
12 Al día siguiente, la enorme multitud de yehudim que había llegado para la fiesta, al oír: "Yeshua está de camino a
Yerushaláyim",
13 tomaron las ramas de las palmeras y salieron a su encuentro, y solemnemente proclamaban: "Hoshia ná, Baruj
HaBá BeShem HaShem, HaMelej Lelsrael"
14 Hallando Yeshua un borrico, montó sobre él, como está escrito:
15"No temas hija deTzión, he aquí tu rey viene a ti montado en un borrico, hijo de asna"
16 Al principio, sus talmidim no entendieron lo que estaba pasando, pero cuando Yeshua fue glorificado, entonces
recordaron que estas cosas estaban escritas de él y que en él se cumplieron.
17 Y la multitud de los yehudim que estaban con él y que presenciaron cuando llamó a El'azar del kever y lo resucitó
de entre los muertos, solemnemente declaraba que él era el Melej HaMashiaj.
18 Por esto salieron también aquellos a recibirle, porque la enorme multitud de yehudim que estaba allí, oyeron y
recibieron esta declaración de esta señal profética y estaban convencidos que era el que había de venir.
19 Entonces los perushim se dijeron unos a otros: ¿Veis que no conseguís evitar que los yehudím le acepten como
Mashiaj? ¡Mirad, todo el mundo se fue detrás de él!
20 Había unos yehudim de los que habían subido para santificar al Eterno en la fiesta;
21 éstos, pues, se acercaron a Felipe el de Beit Tzaidah de la Galil, y le rogaban diciendo: "Adón, deseamos ver a
Yeshua".
22 Felipe fue y lo dijo a Andrei, y Andrei y Felipe se lo dijeron a Yeshua.
23 Pero Yeshua les respondió diciendo: "Ha llegado la hora para que el Ben Adam sea glorificado.
24 De cierto de cierto os digo: A menos que el grano de trigo caiga en la tierra y muera, queda solo; mas si muere,
lleva mucho fruto.
25 El que ama su neshamah, la pierde, pero el que ama más el Honor del Eterno que su propia neshamah,
perdiéndola en esta edad presente, la preservará para Jayei Olam.
26 Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estoy, allí deberá encontrarse mi servidor también. Si alguno me sirve, el
Padre lo honrará.
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27 Ahora está turbada mi neshamah. ¿Y qué diré? ¿Padre, sálvame de este momento dificil que viene?
¡Absolutamente no, pues para esto llegué a esta hora!
28 Esto es lo que diré: "Padre, glorifica Tu Nombre". Entonces un bat kol vino desde el Cielo diciendo: "¡No solamente
lo glorifiqué, pero lo glorificaré otra vez!"
29 La enorme multitud de yehudim que estaba allí presente escuchando, al oír aquello decían: "Ha sido un trueno".
Otros decían: "Un málaj le ha hablado".
30 Yeshua les respondió diciendo: "Este bat kol no ha venido por causa mía, sino por causa de vosotros.
31 Ahora es el juicio de esta edad presente, ahora el príncipe de esta edad presente, será echado fuera.
32 y yo, cuando sea levantado de la tierra, a todos atraeré hacia mí mismo.
33 Esto decía dando a entender de qué forma moriría.
34 Le respondieron de la multitud: "Hemos sido instruidos por la Torah, que el Mashiaj permanece para siempre.
¿Cómo dices tú es necesario que el Ben Adam sea colgado en un madero? ¿De qué Mashiaj estás hablando?"
35 Entonces Yeshua les dijo: "Todavía por un poco de tiempo está la Luz entre vosotros. Andad mientras tenéis Luz,
para que no os sorprenda la oscuridad, pues el que anda en la oscuridad, no sabe a dónde va.
36 Mientras tenéis Luz, poned vuestra confianza en ella, para que lleguéis a ser hijos de la Luz". Estas cosas habló
Yeshua, y retirándose, se escondió de ellos. 37 Pero a pesar de haber hecho tantas señales milagrosas delante de ellos,
los jueces no aceptaban su testimonio;
38 para que se cumpliera la palabra del Yeshiyahu haNaví, quien dijo: "¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a
quién fue revelado el brazo del Eterno?
39 Esto explica por qué no podían aceptar su mesianidad, porque Yeshiyahu dijo luego:
40 "Cierra la mente de ellos y sus oídos, oscurece sus ojos, para que no vean ni entiendan, ni puedan volverse de sus
malos caminos y sanarse".
41 Esto dijo Yeshiyahu porque vio su kavod y habló acerca de él.
42 No obstante, aun de los líderes, muchos aceptaron su mesianidad, pero por causa de los perushim no lo confesaban
en público, para no ser expulsados de la sinagoga.
43 Porque amaron más el honor que dan los hombres, que el honor que da el Eterno.
44 Entonces Yeshua dijo a gran voz: "El que cree en mí, en verdad no está depositando su confianza en mí, sino en el
que me envió;
45 y el que me ve, es como si viera al que me envió.
46 Yo, la Luz, he venido al mundo, para que todo el que tiene emunah en mi, no permanezca en tinieblas.
47 Y si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no le juzgo; porque no vine ahora para juzgar al mundo, sino
para salvar al mundo.
48 El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene ya quien le juzgue: La palabra que hablé; ella le juzgará en el día
postrero.
49 Porque yo no hablé por mí mismo, sino que el Padre, el que me envió, él me ha dado las instrucciones de lo que
debo decir y lo que debo hablar
50 Y tengo perfecta fe que su mandamiento es para Jayei Olam. Por tanto, lo que yo hablo, lo hablo exactamente
como el Padre me ha dicho".
Capítulo 13
1 Antes de la fiesta de Pesaj, sabiendo Yeshua que sus minutos estaban llegando para que pasara de este mundo al
Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, estuvo cuidando de ellos hasta el momento final.
2 Y durante el seder del korbán pesaj, habiendo puesto ya hasatán en el corazón de Yehudáh ben Simón, de K'riot,
que lo entregara,
3 sabiendo que el Padre le había entregado todas las cosas en las manos y que había salido de Elohim y a Elohim iba,
4 se levantó de la seudah, colocó a un lado su manto, y tomando un paño, lo tiró sobre sus hombros;
5 luego echó agua en un lebrillo y comenzó a purificar los pies de los talmidim y a secarlos con el paño que estaba
sobre sus hombros.
6 Llegó, pues a Simón Kefa y le dijo: "Adón: ¿Tú me purificas los pies?
7 Respondió Yeshua y le dijo: "Lo que ahora hago, no lo entiendes, pero después de estas cosas, lo entenderás".
8 Le dijo Kefa: "Bajo ningún precepto me purificarás los pies jamás". Yeshua le dijo: "Si no te hago esta purificación,
no tienes parte conmigo".
9 Le dice Simón Kefa: "Adoní, no solo los pies, sino también las manos y la cabeza".
10 Yeshua le dijo: "El que ha sido purificado en mikveh, no tiene necesidad sino de purificarse solo los pies porque
está todo limpio; y vosotros ya estáis limpios, aunque no todos".
11 Porque sabía quién había planeado su entrega, por eso dijo: "No todos estáis limpios".
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12 Así que, después de purificarles los pies, tomó su manto, volvió a reclinarse a la mesa y les dijo: ¿Entendéis lo que
os he hecho?
13 Vosotros me llamáis "Rabi"y "Adoní", y decís bien, porque lo soy,
14 Pues si yo, el Rabino y el Adón os purifiqué los pies, vosotros debéis estar dispuestos a purificaros los pies los
unos a los otros.
15 Porque ejemplo os di, para que como yo os hice, así hagáis vosotros.
16 De cierto de cierto os digo: un siervo no es mayor que su adón, ni un enviado es mayor que el que lo envió.
17 Si sabéis estas cosas, bendecidos sois si las hiciereis.
18 No lo digo de todos vosotros; yo sé a quienes he elegido, pero desde ahora os lo digo, antes que suceda, para que
cuando suceda, tengáis plena confianza que yo soy el Mashiaj:
19 Es necesario que se cumpla la Kitvei Hakodesh que dice: "El que come de mi pan, levantó contra mí su calcañar"
20 De cierto de cierto os digo: El que recibe al que yo envíe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que
me envió". _
21 Habiendo dicho esto, Yeshua se conmovió profundamente en su neshamah e hizo una solemne declaración: "De
cierto de cierto os digo, que uno de vosotros me entregará".
22 Los talmidim se miraban unos a otros, bien confundidos acerca de quién de ellos lo dice.
23 Uno de sus talmidim, el más querido de Yeshua, estaba reclinado junto a su hombro
24 y a éste hace señas Simón para que le preguntase de quién dijo eso.
25 Entonces él, aprovechando que estaba junto al oído de Yeshua, le preguntó como en secreto: "Adón: ¿quién es?".
26 Yeshua respondió en privado: "Es aquél a quien yo prepare el bocado y diere el maror sumergido en jaroset".
Entonces, mojando el maror, lo da a Yehudáh ben Shimón, de K'riot.
27 Y tras el bocado, hasatán entró en él; por lo que Yeshua le dijo: "Lo que haces házlo ya".
28 Ninguno de los que estaban reclinados a la mesa entendió para qué se lo dijo; 29 y algunos pensaban, puesto que
Yehudah tenía la bolsa de tesorería, que Yeshua le decía: "Compra las cosas que son requeridas para la fiesta, o que
diera tzedakáh para los pobres".
30 Asi que, habiendo tomado el bocado, salió enseguida. Ya era de noche.
31 Cuando pues, hubo salido, dijo Yeshua: "Ahora ha sido glorificado el Ben Adam y Elohim ha sido glorificado en
él.
32 Y si Elohim recibe Kavod en él, rápidamente lo glorificará.
33 Hijitos míos, aun estoy con vosotros un poco. Me buscaréis, pero como dije allá a los yehudim, también a
vosotros lo digo: Adonde yo voy ahora, vosotros no podéis venir.
34 Un nuevo mandamiento os doy: que os améis unos a otros como os he amado, que también os améis unos a otros.
35 En esto conocerán todos que sois mis talmidim: si os tenéis amor los unos a otros".
36 Le dice Simón Kefa "Adón: ¿a dónde vas? Yeshua respondió: "Adonde voy, no puedes seguirme ahora, pero me
seguirás después".
37 Le dice Kefa: "Adón: ¿no puedo seguirte ahora? ¡Mi nefesh pondré por la tuya!
38 Yeshua le respondió: ¿Tu nefesh pondrás por mí? De cierto de cierto os digo: Será imposible para el gallo cantar
antes que me hayas negado tres veces".
Capítulo 14
1 No se turbe vuestro corazón; tenéis emunah en Elohim, tenedla también en mí.
2 En la casa de mi Padre, muchas moradas hay; si no fuese así, os lo hubiera dicho; voy pues a preparar lugar para
vosotros.
3 Y cuando me vaya y os prepare lugar, vendré otra vez y os tomaré conmigo, para que donde yo estoy, vosotros también
estéis.
4 Y sabéis el camino a dónde yo voy.
5 Le dice T'oma: "Adón, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podríamos saber el camino?"
6 Yeshua le dice: "Aní HaDerek, veEmet, veJaim; nadie viene al Padre sino por mí".
7 Si tenéis una relación íntima conmigo, también con mi Padre la tendréis; y desde ahora la tendréis y lo habéis
visto".
'8 Le dice Felipe: "Adón, muéstranos al Padre y es suficiente".
9 Yeshua le dice: ¿Tanto tiempo he estado con vosotros, y no te has dado cuenta de a quién represento? E1 que me ha
visto, es como si hubiese visto al Padre. ¿Cómo dices tú, "muéstranos al Padre?"
10 ¿No tienes emunah que yo estoy en el Padre y el Padre en mí? Las palabras que yo os digo, no las hablo por mi
propia cuenta; sino el Padre, que mora en mí, él hace las obras.
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11 Tened emunah que Yo estoy en el Padre y el Padre en mí; y si no, tened emunah de esto, por las obras mismas que
habéis visto.
12 De cierto, de cierto os digo: El que tiene emunah en mí, las obras que yo hago, también él las hará; y mayores
obras hará, porque yo me voy al Padre. 13 Y todo lo que pidáis por mis méritos, eso haré, para que el Padre sea
glorificado en el Mashiaj.
14 Si algo pidiereis por mis méritos, yo lo haré.
15 Si me amáis, entonces poned por obra mis mandamientos.
16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Menahem, para que esté con vosotros para siempre,
17 la rúaj haemet, la cual esta edad presente no puede recibir, pues ni la puede ver ni relacionarse con ella. Vosotros
si la conocéis, porque mora con vosotros y estará en vosotros.
18 No os dejaré huérfanos, vendré a vosotros.
19 Aun un poco, y esta generación presente no me verá más; mas vosotros me veréis, y porque yo vivo, vosotros también
viviréis.
20 En aquel día vosotros recibiréis daat de que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.
21 El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre; y
yo lo amaré y me manifestaré a él.
22 Le dice Yehudáh (no el de K'riot): Adón, ¿qué significa que estás por revelarte a nosotros y no a esta edad
presente?
23 Respondió Yeshua y le dijo: "Si alguno me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará; y vendremos a él; y
haremos morada con él.
24 El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que oís, no es inventada por mí, sino que viene del Padre
que me envió.
25 Estas cosas os he hablado estando con vosotros.
26 Mas el Manajén, la Divina Presencia que santifica, la que enviará el Padre por mis méritos, ella os enseñará todas
las cosas y os recordará lo que os dije.
27 Shalom os dejo, y mi Shalom os imparto. Yo os lo doy, no como esta edad presente lo concibe. No se confunda
vuestro corazón ni tenga miedo.
28 Oísteis que os dije: Me voy y vuelvo a vosotros. Si me amarais, os llenaríais de simjá de que voy al Padre, porque
el Padre mayor es que yo.
29 Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda, podáis tener emunah.
30 No hablaré ya mucho con vosotros, porque viene el príncipe de esta edad, y no tiene nada en mí;
31 mas para que esta generación conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levantaos,
¡vámonos de aquí inmediatamente!
Capí tulo 15
1 Yo soy el auténtico vino y mi Padre es el korem.
2 Toda rama que en mí no lleva fruto, la quita; y toda la que lleva fruto, la limpia, para lleve más fruto.
3 Ya vosotros estáis limpios por la torah oral que os he dado.
4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como la rama de la vid no puede llevar fruto por sí misma si no permanece
recibiendo el vino, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
5 Yo soy el vino, vosotros las ramas de la vid. El que se mantiene íntimamente unido a mí y yo a él, éste lleva mucho
fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
6 El que no se une íntimamente a mí, ya fue echado fuera como una rama de la vid que es cortada y finalmente se
seca; y las recogen, y las echan en el fuego y arden.
7 Si permanecéis unidos en mi y mi torah oral en vosotros, pedid lo que queráis y se os dará.
8 Esto causará que mi Padre sea glorificado: que llevéis mucho fruto, y seáis así mis talmidim.
9 Como el Padre me amó, también yo os he amado; permaneced en mi amor.
10 Guardando mi torah oral, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mitzvot de mi Padre y permanezco
en Su amor.
11 Estas cosas os he hablado para que mi simjáh esté en vosotros y vuestra simjáh sea completa.
12 Esto es mitzvah para vosotros: que os améis unos a otros, como yo os he amado.
13 Nadie tiene mayor amor que este: que uno entregue voluntariamente su nefesh por sus javerim.
14 Vosotros sois mis javerim, si ponéis por obra mi torah oral que os he dado.
15 Ya no os llamo avadim; porque el eved no sabe qué hace su adón, mas os he llamado javerim, porque la torah oral
que oí de mi Padre, os la di a conocer.
182
16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros y os impartí s'mijáh, para que vayáis y produzcáis
vino y vuestro vino permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre, por mis méritos, os lo conceda.
17 Esto es mitzvah para vosotros: que os améis unos a otros.
18 Si las autoridades esta edad presente os aborrecen, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros.
19 Si fuerais de ellos, amarían lo suyo; pero como no sois de ellos, sino que os elegí de entre ellos, por eso os
aborrecen.
20 Acordaos de la torah oral que os he dado: "Un eved no es mayor que su adón". Si a mí me persiguieron, también a
vosotros os perseguirán; si guardaron mi torah oral, también guardarán la vuestra.
21 Mas esto os harán por causa de mi nombre, porque no han tenido nunca una relación íntima con el que me envió.
22 Si no hubiera venido y les hubiera hablado, no serían responsables de su pecado; pero ahora no tienen excusa por
su pecado de corrupción.
23 El que me aborrece, también a mi Padre aborrece.
24 Si no tuvieran las evidencias que he presentado ante ellos y que ningún otro ha dado, no serían responsables de su
pecado; mas ahora las han visto y aun con eso, nos han aborrecido, tanto a mí como a mi Padre.
25 Pero esto es lo que significa la palabra escrita en su propia Torah: "Me odiaron sin causa".
26 Mas cuando venga de nuevo la Shejinah, a quien yo os enviaré con autorización del Padre, la ruaj emet, que
procede del Padre, ella mostrará en su tiempo, las sagradas evidencias de mi identidad.
27 Y vosotros también presentaréis esas evidencias, porque habéis estado conmigo desde un principio.
Capítulo 16
1 Estas cosas os he hablado para que no experimentéis frustración.
2 Os echarán de las sinagogas y vendrá un momento cuando cualquiera después de mataros, pensará que habrá hecho
una gran avodah a HaShem.
3 Y harán esto porque nunca tuvieron una relación íntima ni con el Padre ni conmigo.
4 Mas os he dicho estas cosas para que cuando llegue ese momento, las recordéis que ya os la dije. Sin embargo, son
cosas de las que no les enseñé desde un principio, pues para entonces estaba con vosotros.
5 Pero ahora voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: "¿A dónde vas?"
6 Antes bien, porque os he dicho estas cosas, profunda tristeza ha llenado vuestro corazón.
7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que me vaya, porque si no me voy, la Rúaj HaKodesh no vendría a
vosotros, pero si me voy, os la enviaré.
8 Y cuando ella venga, expondrá y presentará las evidencias de que las autoridades de esta edad presente son
culpables de transgresión de la Torah, de corrupción de la justicia y de los mishpatim.
9 De transgresión de la Torah, por no haber hecho caso a mis palabras.
10 De corrupción de la justicia, pues por
esa causa, tengo que irme al Padre y esconder mi rostro de vosotros sin que me podáis ver más.
11 Y de mishpatim, porque el presidente del sanedrín ha sido ya juzgado por haberlos corrompido.
12 Aun tengo mucha torah oral que revelaros, pero ahora no la podéis sobrellevar.
13 Pero cuando venga la ruaj emet, ella os guiará en toda la verdad; pues no hablará de su propia mente, sino que
hablará todo lo que oirá, y os pondrá de sobre aviso de las cosas que han de venir.
14 Ella se encargará de mostrar mi honor, porque tomará de lo que es mí responsabilidad y os lo anunciará.
15 Todo lo que tiene el Padre es mío, por eso dije que toma de lo que es mi honor hacer y os lo dará a conocer
16 Un poco, y ya no me veréis, y de nuevo un poco, y me veréis.
17 Varios de sus talmidim comentaban en secreto: ¿Qué es esto que nos dice: un poco, y no me veréis, y otra vez un
poco, y me veréis" y "Porque me voy al Padre".
18 Decían pues: ¿Qué es esto que dice: "un poco"? No sabemos de qué habla,
19 Yeshua comprendió que deseaban preguntarle de eso y les dijo: Preguntáis entre vosotros acerca de esto que dije:
Un poco, y no me veréis, y otra voz un poco, y me veréis?
20 De cierto, de cierto os digo que vosotros lloraréis y lamentaréis, y las autoridades de esta generación se alegrarán
pues en verdad, vosotros os llenaréis de tristeza, ¡pero vuestra tristeza se transformará en simjáh!
21 Cuando la mujer está de parto tiene aflicción, porque ha llegado su hora, pero después que ha dado a luz su bebé,
ya ni se acuerda de su angustia, por el gozo de que un hombre ha venido al mundo.
22 También vosotros, ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver y se alegrará vuestro corazón y ¡nadie podrá
arrebataros entonces vuestra simjah!
23 Y en aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo: ¡Todo lo que pidáis al Padre por mis méritos,
os lo dará".
24 Hasta ahora nada habéis pedido por mis méritos; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.
183
25 Estas cosas os he hablado en midrashim, viene la hora en que no os hablaré usando midrashim, sino claramente os
anunciaré acerca del Padre.
26 En aquél día, pediréis por mis méritos, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros,
27 porque el Padre mismo os ama, pues vosotros me habéis amado y habéis tenido perfecta fe que yo salí de Elohim.
28 Salí del Padre y he venido al mundo, otra vez dejo al mundo y voy al Padre.
29 Dicen sus talmidim: Mira, ahora hablas con claridad y ningún midrash dices.
30 Ahora entendemos que tienes daat de todas las cosas y no tienes necesidad de que alguien te pregunte; por esto
tenemos perfecta fe en que saliste de Elohim.
31 Yeshua les respondió: ¿Ahora tenéis emunah?
32 He aquí viene una hora, y ya llegó, en que seréis esparcidos cada uno para su propia casa, para dejarme solo;
aunque no estoy solo, porque el Padre está conmigo. 33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis Shalom. En
medio de las autoridades de esta generación, tendréis aflicción, pero confiad, yo las he vencido".
Capítulo 17
1 Estas cosas habló Yeshua, y levantando sus ojos al cielo, dijo: "Padre, la hora ha llegado: Glorifica a tu Mashiaj
para que tu Mashiaj pueda glorificarte luego,
2 así como le diste autoridad sobre todos los hombres, para que les imparta vida eterna a todos los que le has dado.
3 Y esta es la vida eterna: que tenga una relación íntima contigo, el único Elohim verdadero y a Yeshua HaMashiaj, a
quien enviaste.
4 Yo te glorifiqué en la tierra, concluyendo la misión que me encomendaste hacer.
5 Y ahora Padre, glorifícame Tú, al lado Tuyo, con la gloria que tenías junto a Ti antes de la creación de todas las
cosas.
6 Yo revelé tu verdadera identidad a los hombres que de esta edad presente me diste. Tuyos eran y me los diste, y han
guardado Tu Torah.
7 Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de Ti;
8 porque la torah oral que me diste, les he dado; y ellos la recibieron y conocieron verdaderamente que salí de Ti, y
creyeron que Tú me enviaste.
9 Yo ruego por ellos; no ruego ahora por esta generación, sino por los que me has dado, pues son tuyos;
10 y todo lo mío es tuyo, y todo lo tuyo, mío; y he sido glorificado en ellos.
11 Y ya no estoy en este mundo, mas voy a Ti. Abba Kadosh, guárdalos por tu propio honor, el cual me has dado,
para que sean uno como nosotros.
12 Cuando estaba con ellos, yo los guardaba por la autoridad que me diste y los cuidé, y ninguno de ellos se perdió,
sino el hijo de perdición, cumpliéndose así la Escritura.
13 Mas ahora voy a Ti; y hablo estas cosas en el mundo, para que tengan mi simjah completa en ellos mismos.
14 Yo les he dado Tu torah oral, y esta generación los aborreció, pues no pertenecen a ella, como tampoco yo
pertenezco.
15 No ruego que los quites de en medio de ellos, sino que los guardes del maligno. 16 No son de esta edad presente,
como tampoco yo pertenezco a ella.
17 Santifícalos en la verdad, Tu Torah es la verdad.
18 Como me enviaste a esta edad presente, también yo los he enviado,
19 y por ellos yo me consagro a Tu Torah, para que también ellos sean consagrados a Tu Torah.
20 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer con perfecta fe en mí, por la solemne
declaración que de mí ellos darán,
21 para que todos sean una unidad, como Tú, Padre en mí y yo en ti; que también ellos sean una unidad perfecta con
nosotros, para que esta edad presente, crea que tu me enviaste.
22 Y yo, bajo palabra, les he dado ya la gloria que me has dado, para que vivan en perfecta unidad, como nosotros
somos una unidad perfecta.
23 Yo en ellos y Tú en mí, para que sean perfeccionados en unidad, para que esta edad presenta pueda comprender
que Tú me enviaste y los amaste a ellos tanto como a mí.
24 Padre, aquellos que me has dado, quiero
que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que contemplen mi gloria que me has dado, pues me amaste
desde antes de la creación de todas las cosas.
25 Abba Tzadik, ciertamente esta edad presente no ha tenido una relación íntima contigo, mas yo la tuve, y éstos
conocieron que Tú me enviaste.
26 Y les di a conocer quién eres tú realmente, y lo daré a conocer más aún, para que el amor con que me amaste
esté en ellos y yo en ellos.
184
Capítulo 18
1 Después de elevar esta tefilah, Yeshua salió con sus talmidim al otro lado del arroyo del Cedrón, donde había un
huerto, en el cual entró con sus talmidim.
2 Y también Yehudáh, el que lo traicionaba, conocía el lugar, pues muchas veces se había reunido allí Yeshua con sus
talmidim.
3 Por tanto, tomando Yehudáh una guardia romana, juntamente con la asignada a los principales cohanim y algunos
policías de los perushim, fue allí con luminarias, antorchas y armas.
4 Entonces Yeshua, teniendo de antemano conocimiento de las cosas que iban a sucederle, salió a su encuentro y dijo:
¿A quién buscáis?
5 Le respondieron: A Yeshua HaNatzir. Les dice: Aní Jú (y con ellos venía también Yehudáh el que le traicionaba).
6 Y cuando les dijo: "Aní jú", retrocedieron y cayeron a tierra.
7 Otra vez, pues, les preguntó: ¿A quién buscáis? Y ellos dijeron: AYeshua HaNatzir.
8 Yeshua respondió: "Os dije que yo soy el que buscáis. Por tanto, si me buscáis a mí, dejad que éstos se vayan".
9 A1 decir esto, podemos entender entonces el significado de su ruego: "De los que me has dado, no perdí ninguno".
10 Entonces Simón Kefa, que llevaba un cuchillo largo, lo sacó de su funda e hirió al ayudante del cohen hagadol, y
le cortó la oreja derecha. Y el nombre del ayudante era Maleo.
11 Entonces Yeshua dijo a Kefa: "Mete el cuchillo en la funda. La copa que me dado el Padre ¿acaso no la he de
beber? 12 Entonces la guardia, y el tribuno, y los policías de los yehudim, prendieron a Yeshua y lo ataron,
13 y lo llevaron primero ante Anán porque era suegro de Kayafa, quien era cohen hagadol aquel año.
14 Y Kayfa era el que había dado consejo a los yehudim del sanedrín: "Conviene que un solo hombre muera por el
pueblo". 15 Y Simón Kefa y otro talmid seguían a Yeshua. Y este talmid era conocido del cohen hagadol, y entró con
Yeshua en el patio del cohen hagadol;
16 mas Kefa se había quedado afuera, de pie junto a la puerta. Salió, pues, el otro talmid, conocido del cohen
hagadol, y habló a la portera e hizo pasar a Kefa.
17 Entonces la criada a cargo de la puerta dijo a Kefa: ¿No eres tú también de tos seguidores de ese hombre? Le
dijo: No soy.
18 Y los siervos y los policías que habían preparado una fogata, estaban de pie y se calentaban, pues hacía frío. Y
Kefa también estaba con ellos, de pie, calentándose.
19 Entonces el cohen hagadol preguntó a Yeshua acerca de sus talmidim y acerca de su enseñanza.
20 Yeshua le respondió: "Yo he hablado públicamente a todos. Siempre expliqué
la Torah en la sinagoga y el Bet HaMikdash, donde se reúnen los yehudim, y nada hablé en oculto.
21 ¿Por qué me preguntas a mí? Pregunta a los que han oído qué es lo que les hablé. He aquí, ellos saben lo que dije.
22 No había terminado de decir esto, cuando uno de los policías que estaba presente, le dio una bofetada a Yeshua,
diciendo: ¿Así respondes al cohen hagadol?
23 Yeshua le respondió: "Si respondí mal, demuestra en qué está mal, pero si como se merece ¿por qué me golpeas?
24 Y Anás entonces lo envió atado a Caifás, el cohen hagadol.
25 Y Simón Kefa continuaba de pie, calentándose. Le dijeron, pues: ¿No eres tú también uno de sus seguidores? El
negó y dijo: No soy.
26 Dice uno de los ayudantes del cohen hagadol, familiar de aquel que le había cortado la oreja: ¿No te vi yo en el
huerto con él?
27 Y de la misma manera, Kefa negó otra vez, y enseguida cantó el gallo.
28 Desde e! tribunal de Cayafa llevaron a Yeshua al Pretorio, era de madrugada y los que lo llevaron no entraron
en el Pretorio para no impurificarse y poder comer Pésaj.
29 Salió pues, Pilato a ellos y dice: ¿Qué acüsación traéis contra este hombre?
30 Respondiendo le dijeron: Si éste no estuviera haciendo lo que no nos está permitido, no te lo habríamos
entregado ajuicio.
31 Entonces les dijo Pilato: Tomadlo vosotros y juzgadlo según vuestra ley. Le dijeron los yehudim: A nosotros no
nos está permitido colgar en un madero a nadie.
32 esto dijo dando a entender de qué muerte moriría.
33 Entonces entró Pilato otra vez en el Pretorio, y llamó a Yeshua y le dijo: ¿Eres tú el rey de los yehudim?
34 Yeshua le respondió: ¿Dices tú esto por ti mismo o te lo dijeron otros de mí? 35 Respondió Pilato: ¿Acaso soy yo
yehudí? Tu nación y los principales de los cohanim te entregaron a mí. ¿Qué féchoría hiciste?
36 Yeshua respondió: "Mi reino no es semejante a los de esta generación. Si mi reino fuera semejante a los de esta
edad presente, mis súbditos pelearían para que no fuera entregado a los yehudim. Pero mi reino no es de aquí.
185
37 Le dijo, entonces, Pilato: ¿Así que eres tú rey? Yeshua respondió: Tu lo acabas de decir. Yo para esto he nacido y
para esto he venido a esta edad presente, para dar testimonio de la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi
voz.
38 Le dice Pilato: ¿Qué es la verdad? Y habiendo dicho esto, salió otra vez a los yehudim que estaban allí y les dijo:
"Yo no hallo en él ningún delito".
39 Pero es vuestra costumbre que os suelte a uno en Pesaj. ¿Queréis, pues, que os suelte al Rey de los yehudim?
40 Gritaron entonces otra vez, diciendo: ¡No a éste, sino a Bar Rabá! Y Bar Rabá era un delincuente común.
Capítulo 19
1 Así que, tomó entonces Pilato a Yeshua y lo azotó.
2 Y los soldados trenzaron una corona de espinas, se la incrustaron en la cabeza y lo vistieron con un manto de color
púrpura,
3 y se acercaban a él diciendo: ¡Viva el Rey de los yehudim! Y le golpeaban el rostro.
4 Otra vez salió Pilato, y les dice: "Mirad, os lo traigo fuera para que sepáis que ningún delito he hallado en él".
5 Entonces salió Yeshua, llevando la corona de espinas y el traje de púrpura. Y les dice: "He aquí el hombre".
6 Cuando los principales de los cohanim y sus policías lo vieron, gritaron, diciendo: "Al madero, al madero". Les dice
Pilato: Tomadlo vosotros y clavadlo al madero, pues yo no hallo delito en él".
7 Le respondieron aquellos yehudim: "Nosotros tenemos una ley, y según la ley debe morir, porque se hizo a sí
mismo, el Hijo de Elohim.
8 Cuando, pues, Pilato oyó esta palabra, se atemorizó más de lo que ya estaba.
9 Y entró al Pretorio de nuevo y dice a Yeshua: ¿De dónde eres tú? Mas Yeshua no le dio respuesta.
10 Entonces le dijo Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y tengo autoridad para
clavarte en un árbol?
11 Yeshua respondió: "Ninguna autoridad tendrías sobre mí, sino te hubiera sido dada de arriba, por esto, el que me
entregó a ti, mayor culpabilidad tiene.
12 Por estas palabras, Pilato procuraba ahora soltarlo; mas los yehudim que estaban allí gritando decían: "Si sueltas a
éste, no mostrarás lealtad al César, todo el que se hace rey, contra el Cesar se levanta".
13 A1 oír estas palabras, Pilato no vio otra alternativa y llevó afuera a Yeshua y se sentó en el tribunal, en el lugar
llamado "enlosado" y en hebreo "Gabatá".
14 (Y era la preparación de Pesaj, como la hora sexta.) Y dice a los yehudim: "He aquí vuestro rey".
15 Entonces ellos gritaron: "Fuera, fuera, al madero! Les dice Pilato: ¿Me pedís que crucifique a vuestro rey?
Respondieron los principales cohanim: ¡No tenemos más rey que el César!
16 Entonces, se lo entregó para que fuese clavado al madero. Tomaron pues a Yeshua,
17 y cargando él mismo un madero, salió hacia el lugar llamado en hebreo Gilgulet (Calavera),
18 donde lo clavaron al madero, y con él a otros dos, uno a cada lado y Yeshua en medio.
19 Y Pilato escribió un título y lo puso sobre el madero, y estaba escrito: "Yeshua HaNotzrí Rey de los Yehudim".
20 Este título, por tanto, lo iban leyendo muchos yehudim que pasaban, porque el lugar donde Yeshua fue clavado
al madero estaba cerca de la ciudad, y había sido escrito en hebreo, latín y griego.
21 Entonces los principales de los cohanim y los yehudim asociados con ellos, decían a Pilato: No escribas: El Rey de
los Yehudim, sino que él dijo: Soy rey de los yehudim",'.
22 Respondió Pilato: "Lo que he escrito, he escrito".
23 Cuando, pues, los soldados clavaron a Yeshua al madero, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes, una para
cada soldado, y la túnica. Mas la túnica era sin costura, tejida completamente desde arriba.
24 Entonces se dijeron unos a otros: "No la rasguemos, sino echemos suertes sobre ella para ver a quién le toca.
Esto nos permite entender la Escritura: "Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mis ropas echaron suertes". Así
pues, los soldados hicieron eso.
25 Y junto al madero de Yeshua, estaban de pie, su madre, la hermana de su madre, Miriam la de Cleofás, y María de
Magdal.
26 Viendo entonces Yeshua a su madre, y al talmid que con el cual estaba encariñado, de pie, a su lado, dice a la
madre: "Mujer, he ahí tu hijo".
27 Después dice al talmid: "He ahí tu madre". Y desde aquella hora, el talmid la recibió en su propia casa.
28 Después de esto, sabiendo Yeshua que todo había sido consumado, para que se cumpliera la Escritura, dice: Sed
tengo.
29 Estaba puesta allí una vasija llena de vinagre. Entonces sujetaron alrededor de un hisopo una esponja empapada de
vinagre, y se la acercaron a la boca.
186
30 Luego que Yeshua tocó el vinagre con sus labios, dijo: Consumado es. Yhabiendo inclinado la cabeza, entregó su
rúaj. 31 Entonces los yehudim, por cuanto era la preparación, para que los cuerpos no quedaran colgados en yom tov,
pues aquel yom tov era de gran solemnidad, rogáron a Pilato que le fueran quebradas las piernas y fuesen
descolgados.
32 Fueron, por tanto, los solados y quebraron las piernas al primero, y al otro que había sido clavado cerca de él,
33 pero cuando llegaron a Yeshua, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas;
34 sino que uno de los solados le abrió el costado con su lanza, y al instante salió sangre y agua.
35 Y el que lo ha visto, ha dado solemne declaración de estas cosas, y su declaración es verdadera; y sabe que dice la
verdad, para que también vosotros creáis.
36 Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliera la Escritura: "No será quebrado hueso suyo".
37 Y también otra Escritura que dice: Mirarán al que traspasaron.
38 Después de estas cosas, Yosef de Arimatea, que era talmid de Yeshua, aunque secretamente por miedo de los
yehudim del sanedrín, rogó a Pilato que le permitiera llevarse el cuerpo de Yeshua; y Pilato se lo permitió. Entonces
fue, y llevó su cuerpo.
39 Y he aquí Nikodemo, el que al principio acudió a él de noche, llevando una mezcla de mirra y áloe, como cien
libras, fue también con Yosef.
40 Tomaron pues el cuerpo de Yeshua, y lo envolvieron en lienzos con las especias aromáticas, según es costumbre
sepultar entre los yehudim.
41 Y en el lugar donde fue clavado al madero había un huerto, y en el huerto un kever nuevo, en el cual nadie había
sido pues aún;
42 allí, pues, por causa de la preparación de los yehudim, y porque el kaver estaba cerca, pusieron a Yeshua.
Capítulo 20
1 El primer día después del Shabat, siendo aún oscuro Miriam de Magdala, habiendo llegado muy temprano al
kever, vio quitada la piedra del kever.
2 Y corriendo hacia Simón Kefa y hacia el otro talmid a quien Yeshua amaba de forma especial, les dice: "Se
llevaron del kever al Adón, y no sabemos dónde le pusieron".
3 Entonces salió Kefa y el otro talmid, e iban hacia el kever.
4 Y corrían los dos juntamente, pero el otro talmid se le adelantó, corriendo más aprisa que Kefa, y llegó de primero
al kever,
5 y agachándose, ve los lienzos yaciendo allí, pero no entró.
6 Detrás de él, siguiéndolo, llegó también Simón Kefa, y entra al kever, y ve los lienzos yaciendo allí,
7 y el sudario que había sido puesto sobre su cabeza, no junto con los lienzos, sino envuelto en un lugar aparte.
8 Justo en ese momento, entró también el otro talmid, el que había llegado primero al kever, y vio y creyó con perfecta
emunah.
9 (porque aun no habían entendido la Escritura que debía resucitar de entre los muertos)
10 Así que los talmidim fueron otra vez a los suyos.
11 Pero Miriam se había quedado afuera, frente al kever, llorando; y mientras lloraba, se inclinó para mirar hacia el
kever;
12 y ve dos malajim vestidos de blanco que estaban allí sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había
yacido el cuerpo de Yeshua.
13 Y ellos le dicen: "Mujer, ¿por qué lloras? Les dice: "Porque se llevaron a mi Adón, y no sé dónde le pusieron".
14 Dicho esto, se dio la vuelta y vio a Yeshua de pie, sin saber que era Yeshua .
15 Yeshua le dijo: "Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el jardinero, le dijo:"Adón, si
tú te lo llevaste, dime dónde lo pusiste, y yo me lo llevaré".
16 Yeshua le dijo: ¡Miriam! Ella, volviéndose, le dijo: ¡Raboní!
17 Yeshua le dijo: "No me toques, porque aun no he subido al Padre; pero ve por ti misma a mis hermanos, y diles:
"Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Di-os y a vuestro Di-os".
18 Miriam de Magdala salió para decir estas cosas y a darlas buenas noticias a los talmidim: ¡He visto al Adón!
19 Acercándose la caída del sol de aquél día, el primero después del Shabat, y estando el lugar donde estaban los
talmidim con las puertas cerradas, por miedo de los yehudim que gobernaban al pueblo, Yeshua se les apareció en
medio de ellos, y les dice: ¡Shalom Alejem!
20 Y habiendo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Entonces los talmidim, al ver al Adón, se llenaron de
profunda simjáh.
21 Así que les dijo otra vez: ¡Shalom alejem! Como me envió el Padre, así también yo os envío.
187
22 Y habiendo dicho esto, sopló y les dice: Recibid la Rúaj HaKodesh.
23 A los que le han sido perdonados sus pecados, los perdonaréis, a cuántos les han sido retenidos sus pecados, se los
retendréis".
24 Pero Tómah, uno de los doce, el llamado teom (mellizo), no estaba con ellos cuando se apareció Yeshua;
25 por lo que los otros talmidim le decían: ¡Hemos visto al Adón! Pero él le dijo: "Excepto que vea entre sus manos
la señal de los clavos, y en su costado introduzca mi mano, de ningún modo creeré"
26 Ocho días después, sus talmidim se encontraban de nuevo reunidos dentro de la casa, Tómah con ellos. Vino
Yeshua estando las puertas cerradas, y se apareció en medio, y dijo: ¡Shalom Alejem!
27 Luego dijo a Toma: "Acerca tu dedo y mira mis manos; y acerca también tu mano y métela en mi costado; y no
seas incrédulo, sino creyente.
28 Respondió Tomah: "Mi Adón y mi Juez!
29 Yeshua le dice: ¿Porque me has visto crees finalmente? ¡Benditos los que no vieron y creyeron!
30 Yeshua hizo, por supuesto, muchas otras señales milagrosas en presencia de sus talmidim, las cuales no están
escritas en este rollo;
31 pero estas han sido escritas para que creáis que Yeshua es el Mashiaj, el Ben Elohim, y para que teniendo emunah,
tengáis vida por sus méritos.
Capítulo 21
1 Después de esto, Yeshua se reveló a sus talmidim otra vez, junto al mar de Tiberias, y lo hizo de esta manera:
2 Estaban juntos Simón Kefa y Toma, llamado Dídimo y Natanael el de Katné de Galil, y los hijos de Zavdai y otros
dos de sus talmidim.
3Les dice Simón Kefa: Voy a pescar. Le dicen: Vamos nosotros también contigo. Salieron pues y entraron en la
barca, y durante toda aquella noche, no pescaron nada.
4 Pero cuando estaba para despuntar el alba, se apareció Yeshua en pie en la playa, pero los talmidim no sabían que
eraYeshua.
5 Yeshua entonces les dijo: "Hijos míos: ¿tenéis algún pescado`?". Le respondieron: "No".
6 Él les dijo: "Echad la red hacia el lado derecho de la barca y hallaréis". La tiraron, y les faltó la fuerza para
arrastrarla, por la gran cantidad de peces.
7 Entonces, aquel talmid a quien Yeshua amaba de forma especial, dijo a Kefa: "Es el Adón". Simón Kefa, de tan
solo oír "Es el Adón", se ciñó su ropa, porque estaba solamente con la interior, y se echó al agua.
8 Y los otros talmidim, llegando a la barca, arrastraron la red con los peces, porque no estaban lejos de la orilla, como
doscientos codos.
9 Cuando bajaron a tierra, había brasas puestas y un pescado encima, y pan.
10 Yeshua les dice: "Traed de los pescados frescos"
11 Entonces Simón Kefa subió a la barca y terminó de arrastrar la red a tierra, llena de peces muy grandes, 153 en
total; y he aquí que siendo tantos, la red no se rompió.
12 Yeshua les dice: "Venid y comed". Pero ninguno de los talmidim se atrevía a preguntarle: "Y tú ¿quién eres?",
porque sabían que era el Adón.
13 Yeshua se acercó, tomó el pan y les repartió; también del pescado.
14 Esta fue ya la tercera vez que Yeshua se dejó ver de sus talmidim resucitado de entre los muertos.
15 Luego de haber comido, Yeshua le dijo a Simón Kefa: "Simón ben Yohanán: ¿me amas mas que éstos? Le dijo:
Sí, Adón, tu sabes que te amo. Le dice: Apacienta mis corderos.
16 De nuevo le dice por segunda vez: "Simón ben Yohanán: ¿tienes cariño por mí? Le dice: "Sí, Adón, tú sabes que
lo tengo". Le respondió: "Apacienta mis ovejas".
17 Le dice por tercera vez: "Simón ben Yohanán: ¿me tienes afecto? Kefa se entristeció que por tercera vez y que
ahora le preguntara: ¿Me tienes afecto? Y le dijo: "Adón, tú lo sabes todo, tu sabes del afecto que te tengo. Le dijo:
"Apacienta mis corderitos".
18 De cierto, de cierto te digo: "Cuando eras más joven, te vestías tú mismo e ibas a donde querías, pero cuando
envejezcas, extenderás tus manos y otro te vestirá como no quieres, y te llevará adonde no deseas".
19 Esto dijo para hacerle ver con qué tipo de muerte glorificaría a Elohim. Y habiendo dicho esto, le dice: "Sígueme".
20 Y volviendo su cabeza, Kefa vio que les seguía aquel talmid a quien Yeshua le tenía un afecto especial (el mismo
que en el seder se había reclinado sobre su hombro y dicho: Adón: ¿quién es el que te entregará?).
21 Así pues, al verlo Kefa, dice a Yeshua: Adón ¿y que será de éste?
22 Yeshua le dice: "Si quiero que él quede hasta que me vea venir, ¿por qué te preocupas tanto por eso?".
23 Se comentó entonces entre los hermanos este dicho: "Este discípulo no morirá"; pero Yeshua no dijo "no morirá"
sino, "si quiero que él quede hasta que me vea venir, por qué te preocupas tanto por eso?
188
24 Este es el talmid que da testimonio de la solemne declaración de estas cosas. Y sabemos que su declaración bajo
honor, es verdadera.
25 Y hay también muchísimas otras cosas que hizo Yeshua, las cuales, si se escribieran una por una, supongo que ni
aún en el mundo cabrían los rollos que setendrían que escribir.

Macpela.

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casa de los patriarcas.

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