sábado, 29 de septiembre de 2012

evangelio de lucas version el codigo real


Hi l e l (L u c a s )
(13) Parashah Shemot (Nombres) 1:1-2:20
Capí t ul o 1
79
1 Para ti, honorable amante de Di-os: Puesto que muchos han decidido reunir los relatos históricos acerca de las cosas
que se han cumplido entre nosotros
2 y que nos han sido preservadas y trasmitidas oralmente por los que desde el principio fueron testigos oculares y
maestros de la Torah;
3 también yo he sido inspirado a escribírtelas en orden, habiendo investigado exactamente cada una de las cosas y
partiendo de fuentes absolutamente confiables
4 para que seas confirmado en la grandeza de la verdad en la que has sido instruido.
Nacimiento de Yojanán ben Zacarías
5 Hubo en los días de Herodes, el que tenía el título de "rey de Yehudáh", cierto cohen de nombre Zekaryah,
perteneciente a la división de Aviyah casado con una hija de Aarón llamada Elisheva.
6 Y ambos eran tzadikim, viviendo piadosa e irreprensiblemente delante de Él, en obediencia sincera de los mitzvot y
jukim de HaShem.
7 Pero no tenían descendencia, porque Elisheva era estéril y ambos eran avanzados en los días de su edad.
8 Y aconteció que llegado su turno, mientras estaba oficiando en el culto, según los deberes propios que le
pertenecían como cohen,
9 conforme a la minhag de los cohanim, una vez dentro del Templo de HaShem, le correspondió por revelación, la
responsabilidad de ofrecer el incienso.
10 Y todos los judíos asignados a él estaban orando afuera, a la hora de ofrecer el incienso.
11 Entonces se le apareció un maláj de HaShem, de pie a la derecha del altar del incienso.
12 Y al verlo, Zekaryah fue sobrecogido de espanto y gran turbación emocional llenó su espíritu;
13 pero el maláj le dijo: "No temas Zekaryah, porque fue oída tu oración y tu mujer Elisheva te dará a luz un hijo y
llamarás su nombre Yojanán.
14 Y tendrás simjáh y alegría y muchos se regocijarán por su nacimiento.
15 porque será grande delante de HaShem y será lleno de la Presencia Divina desde el vientre de su madre y te
asegurarás que nunca beba vino ni algún otro licor.
16 El hará volver a muchos de los hijos de Israel a HASHEM, su Di-os.
17 Y él mismo irá delante de YHWH en la mente y el poder de Eliyahu Hanaví con esa misión: proclamar que ya
es el tiempo para que los corazones de los padres se vuelvan a los hijos y los rebeldes a la prudencia de los tzadikim
y a preparar para Y'HWH un pueblo bien dispuesto.
18 Y Zerkayah dijo al maláj: ¿Cómo podría estar seguro que lo que me dices es verdad? Porque tanto mi mujer
como yo, somos ya ancianos, avanzados en días.
19 Y respondiendo el maláj le dijo: Yo soy Gavri'el, el que estando en la presencia del Elohim fui enviado para
hablarte y revelarte estas cosas.
20 Y he aquí estarás mudo y no podrás hablar, hasta el día cuando estas cosas te habrán de suceder, por cuanto no
creíste a mis palabras las cuales serán cumplidas en su tiempo justo.
21 Y los que estaban esperando a Zekaryah, se extrañaban de que se demorase tanto en el Bet HaMikdash.
22 Y cuando salió sin poder hablarles, se dieron cuenta que había tenido una visión en el Bet HaMikdash, pues le
hacía señas y permanecía mudo.
23 Y sucedió que al concluir el tiempo de sus oficios divinos, regresó a su casa
24 y unos días después su mujer Elishevah concibió pero lo mantuvo en secreto cinco meses, hasta que finalmente
lo dio a conocer diciendo:
25 "Así ha hecho YHWH conmigo, en el tiempo cuando finalmente se dignó quitar mi vergüenza entre los
hombres".
Anuncio del nacimiento del Rábi Yeshua
26 Al sexto mes, e1 maláj Gavri'el fue enviado por Di-os a una ciudad de 1a Galil, cuyo nombre era Netzeret,
27 a una almah judía dada en erusin a un varón judío cuyo nombre era Yosef, de la Casa de David; y el nombre de la
almah era Miriam.
28 Y entrando donde la muchacha se encontraba, le dijo: "Shalom a ti, escogida. YHWH está contigo".
29 Mas ella se turbó en gran manera portan especial saludo y se preguntaba a sí misma qué clase de bendición sería
ésta.
30 Pero el mensajero celestial le dijo: "No temas Miriam, porque hallaste gracia delante de Di-os.
31 He aquí concebirás en tu seno y darás a luz un hijo y llamarás su nombre Yeshua.
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32 Este será grande y llamado Ben Elión y HaShem Di-os le dará el trono de David, su padre;
33 y reinará sobre la casa de Ya'akov por siglos y siglos y de su reino no habrá final".
34 Entonces Miriam le dijo al mensajero celestial: ¿Qué tendré que hacer para que esto se cumpla, pues no he tenido
relaciones íntimas con varón?
35 Y respondiendo el maláj le dijo:
La Presencia Divina vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te rodeará de Su favor, por lo cual también el que se
engendre de ti será apartado para el uso exclusivo del Eterno y será llamado Ben Elohim.
36 Y he aquí tu parienta Elisheva, ella también ha concebido un hijo en su vejez y ya está en su sexto mes, ¡y eso que
la llamaban la estéril!
37 pues para Di-os nada es imposible". 38 Entonces Miriam dijo: "He aquí la sierva de HaShem que se haga conmigo
conforme a tu palabra". Y el mensajero celestial se fue de ella.
Miriam obedece las instrucciones del mensajero celestial
39 Y en esos días, luego de haber cumplido con la debida preparación, Miriam partió gozosa hacia una ciudad en la
región montañosa de Yehudah;
40 y entró en la casa de Zekaryah y viendo a Elisheva, le dijo "Shatom".
41 Y aconteció que cuando Elisheva oyó a Miriam diciéndole: "Shalom", la criatura saltó de gozo en su vientre, y
Elisheva fue llena de la Presencia Divina;
42 y profetizando a gran voz dijo: "Bendita tu entre las demás mujeres judías y bendito el fruto que saldrá de tu vientre".
43 ¿Y cómo me es concedido el honor que la madre de mi Adón venga a mí?
44 Porque he aquí, cuando tu shalom llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.
45 Bendecida la que creyó obedientemente que serán cumplidas todas las cosas que le han sido dichas de parte del
Eterno.
46 Entonces Miriam, elevó esta oración diciendo: Mi alma glorifica a HaShem
47 Y mi rúaj se regocija en Él, mi Salvador;
48 Porque miró la indignidad de su sierva; pues he aquí desde ahora me considerarán bendecida todas las
generaciones.
49 Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso, Kadosh es Su Nombre.
50 Y su misericordia para los que le temen de generación en generación.
51 Con su diestra hizo proezas, esparciendo
a los soberbios en el pensamiento malvado de sus corazones.
52 Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó el honor de los humildes. 53 A los hambrientos sació con bienes y
a los que se enriquecen malvadamente, envió vacíos.
54 Acudió en ayuda de Israel, su siervo, para recordar Su misericordia
55 con Abraham y su descendencia para siempre, en estricto cumplimiento de lo dicho a nuestros padres.
56 Y Miriam pennaneció con ella como tres meses y luego regresó a su casa.
Nacimiento de Yojanán ben Zekaryah
57 Venido el cumplimiento del tiempo, Elishevah dio a luz un hijo.
58 Y sus vecinos y familiares oyeron que YHWH había engrandecido su misericordia con ella y juntamente con ella
se regocijaban.
59 Y aconteció que al octavo día de haber nacido, cuando se le hacía el brit milah al niño, lo querían llamar Zekaryah,
por el nombre de su padre.
60 Pero interviniendo su madre, dijo: No será ese su nombre, sino Yojanán.
61 Y le decían: Ninguno de tu familia es llamado con ese nombre.
62 Y por señas indagaban con el padre cómo debía ser llamado.
63 Entonces, pidiendo una tablilla de barro, escribió en ella: Yojanán es su nombre. Y todos se maravillaron.
64 No había terminado de escribir el nombre del niño, cuando su boca fue abierta y su lengua desatada y habló de
nuevo, confesando bendiciones al Eterno.
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65 Y temor del cielo cayó sobre todos los vecinos y por toda la región de las montañas de Yehudáh se comentaban todas
aquellas palabras proféticas.
66 Y todos los que supieron de ellas las guardaban en su corazón, diciendo: ¿Quién vendrá a ser este niño? Y la mano
del Eterno estaba con él.
67 Y su padre Zekaryah, fue lleno de la Presencia Divina y profetizó diciendo:
Kadish LeZekaryah
68 Bendito sea HaShem, el Di-os de Israel, porque visitó a Su pueblo y le ha abierto las puertas de la redención; 69
Y nos ha levantado el shofar de salvación, en 1a casa de David su siervo.
70 Tal como habló desde el principio por la boca de sus santos profetas:
71 Salvación de nuestros enemigos y de la mano de los que nos aborrecen.
72 Para hacer misericordia a nuestros padres, acordándose de su Pacto Kadosh.
73 El voto que juró a nuestro padre Avraham:
74 que nos salvaría de mano de nuestro enemigo, para servirle sin temor a ser castigados,
75 en santidad y justicia delante de Él, todos los días de nuestra vida.
Zekaryah, el cohen, profetiza sobre su hijo
76 Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado, porque irás delante de HaShem a fin de prepararle camino; 77
para impartir revelación de salvación a Su pueblo mediante el perdón de sus pecados,
78 Por las más profundas misericordias de nuestro Di-os,
Quien hará que la Luz de justicia nos visite desde las Alturas.
79 Para guiar al Camino de Shalom, los pies de los nuestros que violan Su Pacto e iluminar a los que estando sin
Torah habitan en tinieblas.
80 Y el niño crecía y se fortalecía en espíritu y era educado en el desierto hasta el tiempo de su manifestación
pública a Israel.
Capítulo 2
Nacimiento del Rábi
1 Y sucedió en aquellos días que se hizo de público conocimiento un edicto de parte de César Augusto: que todos
los moradores de la tierra de Israel debían ser censados.
2 Este primer censo ocurrió siendo Quirinius gobernador desde Siria.
3 Y todos iban cada uno a la ciudad donde habían nacido, para ser censados.
4 Y subió también Yosef desde la Galil a la Ciudad de David, llamada Bet-Léjem, por ser un descendiente de la Casa
y familia de David,
5 a fin de censarse junto con Miriam, su esposa, dada a él en matrimonio, la cual estaba embarazada.
6 Y aconteció que estando ellos allí, llegó el cumplimiento del tiempo para que diese a luz,
7 Y dio a luz a su hijo primogénito y lo envolvió con mantas sacerdotales y lo tenía en su regazo dentro de una sucá,
porque no encontraron sitio para ellos en las posadas.
Los malajim anuncian el nacimiento del Rábi
8 Y había en la misma región, unos levitas pastores que estaban morando en sucot en los campos y guardaban por
turno, las vigilias de la noche sobre los rebaños consagrados al Templo,
9 cuando de pronto, un mensajero celestial se presentó ante ellos y la gloria de HaShem los rodeó de resplandor y
tuvieron gran temor.
10 Pero el maláj les dijo: "No temáis, porque he aquí que os anuncio un gran mensaje de gran gozo para todo el
pueblo de Israel:
11 Que hoy os ha nacido en la Ciudad de David, un Salvador: Adón Mashiaj.
12 Y esta será la señal: Hallaréis a un niño envuelto en mantas sacerdotales y acostado en una sucá.
13 Y repentinamente, junto al mensajero celestial, apareció una multitud de malajim alabando a Di-os y diciendo:
14 "Gloria a Di-os en las alturas y Shalom en la tierra de IsraelA los hombres de Su complacencia".
15 Y sucedió que cuando los malajim se fueron al cielo, los levitas pastores se decían unos a otros: "Pasemos ahora
mismo hasta Bet-Léjem y veamos esto que ha sucedido y que HaShem nos ha revelado".
16 Y sin perder tiempo, fueron y hallaron al niño acostado en una sucá, juntamente con Miriam y Yosef.
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17 Y después de comprobar el asunto con sus propios ojos, revelaron lo que les fue dicho acerca de este niño.
18 Y todos los que lo supieron, se maravillaban de las cosas dichas por los pastores,
19 pero Miriam guardaba todas estas cosas en su corazón.
20 Y los levitas pastores regresaron glorificando a Di-os por todo lo que oyeron y vieron, exactamente como les fue
anunciado.
El Rábi entra oficialmente dentro del Pacto Avrahámico
(14) Parashah Vaierá (Me aparecí) 2:21-5:11
21 Y cuando se cumplieron los ocho días desde su nacimiento llegó el momento de hacerle el brit milah, su padre
ordenó: "Su nombre será conocido en Israel como Yahoshua". Éste fue dado por el maláj antes de que el niño fuese
concebido en el vientre.
El Rábi recibe el Pidyom Haben
22 Y cuando se cumplieron los días de su purificación, como establecidos por la Ley de Moshé, subieron con él a
Yerushaláyim para presentarlo ante HaShem,
23 como está escrito en la Torah del Eterno: "Todo varón que abre la matriz, será llamado kadosh para HaShem",
24 y para llevar un sacrificio conforme a lo dicho en la Torah de HaShem: un par de tórtolas o dos pichones de
palomas.
Un Tzadik profetiza sobre el Rábi
25 Y he aquí había un varón en Yerushaláyim cuyo nombre era Shimón quien era un tzadik y jasídico que esperaba la
redención de Israel y la Presencia Divina estaba sobre él,
26 y por la Rúaj HaKodesh le había sido revelado que no vería la muerte antes que viera al Mashiaj de HaShem.
27 y la Presencia Divina le impulsó a ir al Templo justo cuando entraban los padres del niño Yeshua para hacer por él
conforme al rito de la Torah,
28 y también él lo tomó en sus brazos y bendijo a Di-os y dijo:
29 Ahora, Soberano HaShem, puedes besar la partida de tu siervo en paz, conforme a Tu palabra;
30 Pues mis ojos han visto Tu salvación,
31 La cual preparaste en presencia de todos los pueblos:
32 Luz para revelación de los gentiles y gloria de tu pueblo Israel.
33 Y su padre y su madre estaban maravillados de las cosas que se decían de él. 34 Y Shimón los bendijo y profetizó
a su madre Miriam: He aquí éste ha sido designado para caída y levantamiento de muchos en Israel y para señal que
será motivo de gran controversia,
35 y una espada traspasará tu alma, para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.
36 Estaba también allí una profetisa Hanah bat Penuel, de la tribu de Asher de edad muy avanzada, la cual se había
casado muy joven, desde los días cuando fue declarada almah y había vivido con su marido siete años.
37 Y ya hacía ochenta y cuatro años que era viuda y durante todo ese tiempo, no se alejaba del Templo sirviendo de
noche y de día con ayunos y oraciones.
38 También ésta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Di-os y hablaba acerca del niño a todos los que
esperaban la redención de Yerushaláyim.
Los padres del Rábi regresan a la Galil
39 Y luego que Yosef y Miriam hubieron cumplido todas las cosas establecidas por la Torah de HaShem,
regresaron a la Galil, a su propio pueblo, Netzeret.
40 Y el niño crecía y se fortalecía y se iba llenando de jokmah y la gracia de Di-os estaba sobre él.
El Rábi sube a Yerushaláyim con sus padres, para santificar Pésaj
41 Y cada año en la fiesta de Pesaj, sus padres subían a Yerushaláyim.
42 Y cuando cumplió los doce años de edad, al subir a Yerushaláylm conforme a la minhag del moed,
43 y haber concluido los días, mientras regresaban, el jovencito Yeshua se quedó en Yerushaláyim y sus padres no se
dieron cuenta.
El Rábi en el Templo estudiando Torah con los rabinos Shamai y Hilel
44 Y dando por hecho que estaba entre la multitud de fieles que regresaban, anduvieron camino de un día y
entonces comenzaron a buscarlo entre los familiares y los conocidos,
45 pero al no hallarlo, se volvieron a Yerushaláyim buscándolo.
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46 Y sucedió que después de tres días, lo encontraron en el Templo, sentado en medio de los rabinos, no sólo
oyéndolos, sino también haciéndoles preguntas de la Torah.
47 Y todos los rabinos que le oían se sorprendían de su inteligencia y de la sabiduría de sus respuestas.
48 Y al verlo se sorprendieron y su madre le dijo: "Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? He aquí tu padre y yo te
buscábamos con angustia en nuestras almas".
49 Y les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No os dije que me era necesario dedicarme a las cosas de mi padre?
50 Pero ellos no entendieron las palabras que les habló.
El Rábi regresa a Netzeret con sus padres y se va haciendo adulto
51 Y descendió con ellos y fue a Netzeret y estaba sujeto a ellos. Pero su madre guardaba todas las cosas que decía,
cada palabra, en su corazón.
52 Y Yeshua continuaba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Di-os y de los hombres.
Capítulo 3
La Avodah de Yojanán ben Zerkayah, el Cohen
1 En el año decimoquinto del reino del emperador Tiberio, cuando Poncio Pilato era el procurador de Yehudáh y
Herodes gobernador de la Galil y su hermano Felipe gobernador de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias
gobernador de Abilinia,
2 en el tiempo cuando eran cohanin hagedolin Hanán y Kayafa, vino Palabra de Di-os a Yojanán ben Zerkayah en el
desierto
3 por la cual fue hacia la región del cruce del Yardén proclamando una purificación en agua como señal de teshuváh
para el perdón de pecados,
4 como está escrito en el séfer de Yeshayahu HaNaví: "Voz que clama: en el desierto preparad el camino de
HaShem, haced fáciles sus sendas
5 Todo valle será rellenado y todo monte y collado, disminuido, y la calzada tortuosa, enderezada y las quebradas se
alisen,
6 para que pueda ser revelada la gloria del Eterno y toda carne unida pueda contemplarla".
7 Decía pues, a las multitudes que salían para ser purificados bajo su autoridad: ¡Generación de víboras! ¿Quién os
reveló la manera de huir de la ira que viene?
8 Si en verdad os habéis vuelto de vuestros malos caminos al Eterno y a Su Torah, mostradlo por medio de una
conducta que confirme que lo habéis hecho de corazón, sinceramente; y no comencéis a justificaros entre vosotros
mismos diciendo: "A Abraham tenemos por padre", porque os digo que Di-os puede levantarle hijos a Abraham aun
de estas piedras.
9 Y además, el hacha ya ha sido puesta sobre la raíz de los árboles; y todo árbol que no da buen fruto, es cortado y
echado al fuego.
10 Y las multitudes le preguntaban diciendo: ¿Qué nos dices que debemos hacer?
11 Y respondiendo decía: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene comida, compártala con el
hambriento.
12 Y unos cobradores de impuestos fueron también para hacer tevilah y le dijeron: "Rabino, ¿qué dices que
hagamos?".
13 Él les dijo: "Tened como regla exigir solamente lo que está ordenado por la ley". 14 Y le preguntaban también
unos soldados: ¿Qué decretas que hagamos nosotros? Y les dijo: "No os apropiéis del dinero del pueblo por
intimidación ni despojéis de sus bienes a las personas acusándolas falsamente y contentaos con vuestro salario".
15 Y como el pueblo estaba expectante y todo el mundo razonaba en sus corazones acerca de si Yojanán tal vez fuese
el Mashiaj,
16 Yojanán declaró diciendo a todos: Yo, en verdad, os purifico con agua, más viene ya el que tiene más autoridad
que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de sus sandalias; él os sumergirá en la Presencia Divina.
17 Su aventador está en su mano para limpiar su era y recoger el trigo en el granero; pero quemará completamente la
paja en fuego que no podrá ser apagado. 18 Con estas y muchas otras palabras de exhortación profética hablaba al
pueblo y les anunciaba las buenas noticias de la venida del Mashiaj.
El Rábi se purifica delante del Tzadik Yojanán ben Zerkayah, el Cohen
19 Y aconteció que cuando todo el pueblo hacía tevilah, también Yeshua lo hizo. Y mientras decía la bendición, se le
rasgó el cielo,
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20 y descendió la Presencia Divina sobre él en una figura corporal, como una paloma y se oyó un Bat Kol desde el
cielo: "Tú eres mi hijo, el amado pues en ti me complací".
Yojanán ben Zekaryah, HaCohem, es puesto en la cárcel
21 Entonces Herodes el gobernador, reprendido por Yojanán a causa de sus muchas perversidades y últimamente
por causa de Herodías, la mujer de su hermano,
22 añadió a sus maldades también esta: Encerró a Yojanán en la cárcel.
El Registro de la Familia Real del Rábi
23 Y Yeshua mismo, al comenzar su avodah, tenía como treinta años, el hijo de Yose f hijo de Helí,
24 de Matat, de Leví, de Malki, de Yannai, de Yose f
25 de Mattityahu, de Amotz, de Najún, de Jesli, de Nagai
26 de Majat, de Mattityahu, de Shimi, de Yosef, de Yehudáh,
27 de Yojanán, de Reija, de Zerubavel, de Shalatiel, de Neri
28 de Malki, de Addi, de Kosam, de Elmadam, de Er,
29 de Yeshua, de Eliécer, de Yoram, de Matat, de Leví
30 de Shimeón, de Yehudáh, de Yosef, de Yonam,de Elyakim,
31 de Mal'ah, de Manah, de Matatah, de Natan, de David,
32 de Yishai, de Oved, de Bo'az, de Salmón, de Najshon,
33 de Amminadav, de Admin, de Ami, de Jetzron, de Perez, de Yehudáh,
34 de Ya'akov, de Yitzjak, de Abraham, de Teraj, de Najor,
35 de Serug, de Re'u, de Peleg, de Ever, de Shelah,
36 de Keinán, de Arpájshad, de Sem, de Noaj, de Lamej,
37 de Metushelaj, de Janoj, de Yared, de Majalalel, de Keinán,
38 de Enosh, de Shet, de Adam ben Elohim.
Capítulo 4
El Rábi es puesto a prueba
1 Yeshua, lleno de la Presencia Divina, volvió del Yardén y fue impulsado en su mente para ir al desierto y allí era
guiado en el espíritu,
2 donde fue tentado por hasatán por cuarenta días, pasados los cuales tuvo hambre.
3 Entonces hasatán le dijo: Como ya te han dicho que eres hijo de Di-os, di a estas piedras que se conviertan en pan.
4 Y Yeshua le respondió: "Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre".
5 Y hasatán lo tomó consigo arrebatándolo a una montaña muy alta y le mostró en visión, por unos segundos, todos
los gobiernos y glorias que tendría la humanidad.
6 Y hasatán le dijo: Todos esos gobiernos y sus glorias y la autoridad para dirigirlos estoy dispuesto a
concedértelas, pues a mi me ha sido dado, y a quien yo quiera la doy.
7 Por tanto, si te postras delante de mí y me reconoces como tu autoridad y dedicas tu vida a servirme, todos serán
tuyos. 8 Respondiendo Yeshua le dijo: "Escrito está: a HaShem tu Di-os temerás y a él sólo servirás".
9 Lo llevó entonces a Yerushaláyim y lo puso en pie sobre la parte más alta del techo del Templo y le dijo: Como te
han dicho que eres hijo de Di-os, lánzate de aquí abajo,
10 porque fue escrito para ti: "A sus malajim dará órdenes acerca de ti, de guardarte.
11 Y: "En las manos te llevarán, a fin de que no tropiece tu pie en piedra".
12 Y respondiendo Yeshua le dijo: "Dicho está: No tentarás a HaShem tu Di-os".
13 Y viendo hasatán que todas sus trampas habían fracasado, se apartó de Yeshua hasta que pudiera encontrar una
ocasión más propicia.
El Rábi comienza su avodah en Israel
14 Pero Yeshua regresó a la Galil lleno de espíritu de guevuráh y las noticias acerca de él se extendían por toda la
región;
15 y enseñaba en las sinagogas de ellos e iba siendo aceptado y respetado por todos.
El Rábi asiste al servicio de Torah en Netzeret
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16 Y fue a Netzeret, donde se había criado y conforme a su costumbre, entró en la sinagoga en día de Shabat y fue
llamado a leer la Haftarah.
17 Y le fue entregado un rollo del profeta Yeshayahu y desenrollándolo, encontró el lugar de la lectura para ese
Shabat donde estaba escrito:
18 La Rúaj HaKodesh está sobre mí, porque me ungió para proclamar la promesa de la redención a los pobres; a
pregonar libertad a los cautivos y devolverle la vista a los ciegos; para publicar a los oprimidos la llegada de su
liberación.
19 A proclamar el año aceptable para HaShem.
20 Y habiendo enrollado el séfer, devolviéndolo al shammash, se sentó en la silla de Moshé. Y todos en la sinagoga
tenían sus ojos puestos fijamente en él.
El Rábi explica la Torah
21 Y comenzó su explicación diciendo: "Hoy, mientras vosotros estabais oyendo la lectura, esta Escritura ha
alcanzado el propósito por el cual fue escrita".
22 Y todos daban testimonio de él y se maravillaban de las palabras de gracia que salían de su boca; pero otros
decían: ¿No es este el hijo de Yosef?
23 Y les dijo: Sin duda me diréis este proverbio: "Médico, cúrate a ti mismo" y "todas esas cosas que hemos oído en
Kefar Najún, hazlas también aquí en tu propia tierra";
24 Y dijo: En verdad os digo que ningún profeta es recibido en su propia ciudad. 25 Y dijo además: Ciertamente que
muchas viudas había en Israel en los días de Eliyahu, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses mientras
un hambre terrible hubo por toda la tierra,
26 pero a ninguna de ellas fue enviado Eliyahu, sino a una mujer viuda en Tzarfat de Tzidón
27 Y muchos leprosos había en la Casa de Israel en los días de Elisha Hanaví, pero ninguno de ellos fue limpiado
excepto Na'amam el sirio.
El Rábi es rechazado por algunos en Netzeret
28 A1 oír estas cosas, todos ellos se llenaron de ira en la sinagoga;
29 y levantándose, lo tomaron fuera del poblado y lo llevaron hasta la parte alta del barranco del monte sobre el cual
había sido edificada la aldea, para despeñarlo.
30 Pero él, logrando pasar por en medio de todos, se marchó.
El Rábi enseña la Torah en Shabat en Kafar Najúm
31 Y descendió a Kefar Najún, ciudad de la Galil y dedicada los días de Shabat para enseñarles Torah.
32 Y se admiraban de su doctrina, porque su palabra salía de sus labios con autoridad.
33 Y en la sinagoga estaba un hombre que tenia la mente tomada por un demonio inmundo y vociferó con voz
terrible:
34 ¿Qué tenemos de común tú y nosotros, Yahoshua de Netzeret? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres: el
escogido de Di-os.
35 Y Yeshua le ordenó, diciendo en alta voz: "Cállate de una vez y sal de él". Y arrojándolo en medio, el shed tuvo
que irse sin hacerle daño.
36 Y les sobrevino a todos un profundo asombro y hablando entre sí decían: ¿Qué tipo de enseñanza es esta, que con
autoridad y poder manda a los espíritus inmundos y tienen que irse?
La fama del Rábi se extiende
37 Y su fama se extendía por toda la región alrededor.
38 Y levantándose de la sinagoga, entró en la casa de Shimón; y la suegra de Shimón estaba enferma con gran
fiebre; y le rogaron que la sanara.
39 E inclinándose hacia ella, reprendió a la fiebre y la dejó; e inmediatamente, habiéndose levantado, les servía.
40 Y cuando estaba para caer el sol, todos cuántos tenían enfermos de todo tipo de dolencias, los llevaron a él, y los
sanaba imponiéndoles las manos uno por uno.
41 Y muchos sheidim tenían que salir, sumamente molestos; y gruñendo terriblemente decían: "Tú eres el hijo de
Di-os". Pero reprendiéndolos, no les permitía hablar de estas cosas, porque sabían que él era el Mashiaj.
El Rábi hace Shajarit
42 A1 hacerse de día, salió y se fue a un lugar solitario; pero las multitudes le buscaban hasta que lo encontraron y
yendo hacia él, trataban de impedirle que se fuera a otro lugar.
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43 Pero él les dijo: Es necesario que proclame la promesa del Reino de Dios a las otras ciudades, pues para esto he
sido enviado.
El Rábi enseña Torah en la provincia de Yehudáh
44 Y se fue y estuvo predicando en las sinagogas de Yehudáh.
Capítulo 5
El Rábi de nuevo en la Galil
1 Y sucedió que estando Yeshua de pie junto al lago de Kineret, la multitud se le echaba encima para oír la
explicación de la Torah de Di-os,
2 y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago y los pescadores no estaban en ellas porque habían salido a
lavar sus redes.
3 Y subiendo a una de las barcas, la cual era de Shimón, le rogó que se alejara un poco de la orilla. Y sentándose,
enseñaba desde la barca a la multitud.
El Rábi busca talmidim
4 Cuando terminó de hablar, dijo a Shimón: Rema hacia la parte más profunda del lago y echad las redes para una
pesca.
5 Respondiendo Shimón le dijo: Rabino, toda la noche hemos estado trabajando y nada hemos pescado; mas en tu
palabra, echaré la red.
6 Y habiéndolo hecho así, encerraron una gran cantidad de pescados y se rompían sus redes.
7 Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarles. Y fueron y
llenaron ambas barcas en tal medida que casi anegaban.
8 Y cuando Shimón Kefa vio esto, se postró a los pies de Yeshua diciendo: ¡Apártate de mi Adón, porque soy
hombre pecador!
9 Pues por la pesca que habían hecho, un gran temor se había apoderado de él y de todos los que con él estaban,
10 y de la misma manera, Ya'akov y Yojanán, hijos de Zavdai, que eran socios del negocio con Shimón, estaban
llenos de un profundo sentido de presencia divina. Pero Yeshua dijo a Shimón: No temas: desde ahora serás
pescador de hombres.
11 Y luego de traer las barcas a la orilla, dejándolo todo, le siguieron.
El Rábi sana a un judío leproso
(15) Parashah Bo (Entra) 5:12-7:50
12 Y sucedió que al estar el Rábi en una de las ciudades, había allí un varón lleno de lepra; y al ver a Yeshua,
cayendo sobre su rostro, le rogó diciendo: Adoní, si quieres puedes limpiarme.
13 Y extendiendo la mano, lo tocó diciendo: Quiero que estés limpio. Y no había terminado de decirlo, cuando la
lepra se fue de su cuerpo.
El Rábi engrandece la Torah de Moshé
14 Y él le mandó esto: No lo digas a nadie, pero ve, muéstrate al cohen y presenta la ofrenda por tu purificación
conforme ordenó Moshé, para que les sirva de testimonio.
El Rábi necesita apartarse para orar
15 Pero aunque él pedía que guardaran silencio, no podía evitar que su fama se difundiera más y más y grandes
multitudes concurrían para escucharlo y para ser sanadas de sus enfermedades.
16 Más él, buscando la ocasión, se retiraba a lugares solitarios para orar.
El Rábi revela que al Mashiaj se le ha dado autoridad para perdonar pecados
17 También un día que estaba enseñando Torah aconteció esto: los perushim y maestros de la ley que habían
llegado de todas las aldeas de la Galil y de Yerushaláyim, estaban sentados a sus pies y el poder de HaShem
estaba sobre él para sanar,
18 y he aquí unos varones que llevaban a un hombre paralizado en su lecho, procuraban abrirse paso entre la
multitud y ponerlo delante de él.
19 Pero no hallando cómo hacerlo por causa del gentío, habiendo subido al techo, lo descolgaron con lecho y todo
por entre las tejas, hasta que lograron ponerlo delante de Yeshua.
20 Y viendo la emunah de ellos, dijo: "Hombre, tus pecados te son perdonados".
21 Y los escribas y fariseos comenzaron a razonar entre sí, diciendo: ¿Quién es este que habla blasfemias? ¿Quién
puede perdonar esos pecados sino solo Di-os?
22 Pero Yeshua, conociendo los pensamientos de ellos, tomando la palabra les dijo: ¿Qué estáis cavilando en
vuestros corazones?
23 ¿Qué es más fácil decir: Tus pecados te son perdonados o decir: Levántate y anda?
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24 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre ha recibido autoridad en la tierra para perdonar pecados (dijo al
paralítico): A ti te digo: "Levántate y toma tu lecho y vete a tu casa".
25 E inmediatamente, habiéndose levantado a la vista de ellos y tomando aquello en que estuvo acostado, salió
para su casa entonando bendiciones a Di-os.
26 Y un profundo sentido de la Presencia Divina cayó sobre todos y glorificaban a HASHEM y fueron llenos de
temor y decían: Hoy hemos visto cosas que si las contamos, nadie las creería.
El Rábi sigue buscando talmidim
27 Y después de estas cosas, salió y observó a un publicano, de nombre Leví, sentado en el lugar donde se cobran
los impuestos, y le dijo: Sígueme.
28 Y dejándolo todo, se levantó y lo seguía.
29 Y Leví le hizo un gran banquete en su casa. Y muchos publicanos y otras personalidades estaban reclinados a
la mesa con ellos.
30 Y los Perushim y sus soferim murmuraban contra los discípulos de Yeshua, diciéndoles: ¿Por qué coméis y
bebéis con los publicanos y pecadores?
31 Y alcanzándolo oír Yeshua les dijo: "Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
32 No he venido a llamar a tzadiquim, sino a violadores de la Torah par que hagan teshuvah".
El Rábi revela que el Mashiaj representa al Esposo
33 Entonces ellos le dijeron: Los talmidim de Yojanán ayunan con frecuencia y hacen oraciones, igualmente los
de los Perushim, pero los tuyos comen y beben y no vemos que ayunan ni oran.
34 Y Yeshua les dijo: ¿Acaso podéis hacer que ayunen los ayudantes del esposo que construyen la jupah mientras
el esposo está con ellos?
35 Pero vendrán días en que a ellos también el esposo les será quitado, entonces, en aquellos días, ayunarán.
El Rábi revela la introducción de la edad de la redención final
36 Y les dijo esta parábola: Nadie, luego que ha cortado un pedazo de tela nueva, la cose en un vestido viejo, pues
de hacerlo así, no sólo se romperá lo nuevo, sino que el tejido nuevo no combina con lo viejo.
37 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos, de otra manera el vino nuevo reventará los odres y el vino,
derramándose se perderá y los odres serán destruidos.
38 Más el vino nuevo se ha de echar en odres nuevos.
39 Sin embargo, nadie, después de beber añejo, desea del nuevo, porque dice: el añejo es delicioso.
Capítulo 6
El Rábi define lo que es o no permitido en Shabat
1 Y aconteció que un día de Shabat, cuando pasaba Yeshua por los sembrados, sus talmidim arrancaban espigas y
restregándolas con las manos, comían.
2 Y algunos de los perushim le dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es permitido hacer en Shabat?
3 Respondiendo Yeshua, les dijo: ¿Ni aun esto habéis leído, eso que hizo David, cuando tuvo hambre él y los que le
acompañaban,
4 cómo entró en la Casa de Di-os y tomó Léjen HaPanim de la mesa de HaShem y comió y lo compartió con aquellos
que estaban con él, panes que no son permitidos comer sino solamente a los cohanim?
5 Y les decía: El Hijo del Hombre es Adón del Shabat.
6 Y aconteció otro día de Shabat que entró Yeshua en la sinagoga para enseñar Torah y estaba allí un hombre con su
mano derecha agarrotada.
7 Y los soferim y perushim lo observaban atentamente, para ver si lo sanaba en Shabat a fin de encontrar una razón
válida para acusarlo formalmente.
8 Pero Yeshua, consciente de lo que estaba pasando por su mente, dijo al hombre que tenía su mano tiesa: Levántate
y ponte en medio. Y lo hizo.
9 Entonces Yeshua les dijo: Os tengo una pregunta: ¿Es permitido en Shabat hacer bien o hacer mal, restaurar una
vida o destruirla?
10 Y mirándolos a todos en derredor, le dijo: ¡Extiende tu mano! Y él lo hizo y su mano fue restaurada.
11 Pero a los soferim y perushim les entró una fuerte ira y de ella fueron llenos, y discutían entre sí que debería
hacerse a Yeshua.
El Rábi busca la dirección divina para seleccionar sus doce emisarios principales
12 Y sucedió en aquellos días que él salió al monte para orar y pasó la noche en oración a Di-os.
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13 Y al amanecer, llamó a sus talmidim y escogió de ellos a doce a los cuales llamó shaliajim.
14 A Shimón, a quien también llamó Kefa, y Andrei su hermano; y a Ya'akov y Yojanán y a Felipe y Bar Talmai;
15 y a Mattityahu y a T'oma y a Ya'akov bar Alfeo, y a Shimón quien fue llamado Zelote.
16 Y a Yehudáh bar Ya'akov y a Yehudáh de Keriot, quien vino a ser el traidor.
El Rábi enseña Torah en el Valle y sana a todos los judíos enfermos
17 Y bajando con ellos, se detuvo en el valle y se le había reunido una maravillosa multitud de sus talmidim así como
una gran muchedumbre del pueblo, de toda Yehudáh y de Yerushaláyim y de la región costera de Tzor y de Tzidón.
18 los cuales habían ido para escuchar sus enseñanzas de la Torah y para ser sanados de sus enfermedades y aquellos
que eran atormentados por espíritus inmundos, también eran sanados.
19 Y toda la muchedumbre no tenía otra meta que tocarlo; pues salía virtud sanadora de él y sanaba a todos los que le
tocaban.
El Rábi establece la ética de conducta de sus jueces
20 Y mirando fijamente a sus talmidim, decía: Bendecidos los pobres porque de ellos es el Reino de Di-os.
21 Bendecidos los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Bendecidos los que ahora lloráis, porque luego
reiréis.
22 Bendecidos sois cuando los hombres os aborrezcan y os excluyan y os insulten y os denuncien como si fuerais
criminales, por causa del Hijo del Hombre.
23 Regocijaos y danzad de gozo, porque he aquí vuestra recompensa será grande en el cielo, pues sus padres hicieron
lo mismo con los profetas.
24 Pero ¡ay de vosotros aristócratas, porque ya tenéis vuestro consuelo!
25 ¡Ay de vosotros los que estáis ahora saciados, porque sabréis lo que es pasar hambre! ¡Ay de los que ahora reís,
porque días vendrán cuando lloraréis y haréis lamento!
26 ¡Ay de vosotros cuando todos los hombres digan bien de vosotros, porque así hacían sus padres a los falsos profetas!
27 Pero a vosotros que oís, digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen.
28 Bendecid a los que os maldicen y levantaos temprano para orar por los que os tratan con violencia.
29 Al que te hiere en la mejilla, preséntale también la otra; y al que te quita el manto, no le estorbes tomar la túnica.
30 A todo el que te pida, dale; y al que te quite lo tuyo, no vivas reclamándoselo. 31 Y como deseáis que los hombres
hagan contigo, haced así con ellos.
32 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué clase mérito es el vuestro? Pues los que viven violando la Torah también
aman a los que los aman.
33 Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los que viven pisoteando la Torah hacen lo
mismo.
34 Y si prestáis de aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué clase de mérito es el vuestro? También los transgresores
de la Torah dan prestado a los suyos para recibir a cambio.
35 Pero vosotros: amad a vuestros enemigos, y haced bien y dad sin esperar que te sea devuelto, y vuestro premio
será grande y estaréis actuando como hijos del Altísimo, porque Él es bondadoso hacia los malvados e ingratos.
36 Sed pues misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso.
37 No juzguéis y no seréis juzgados. No condenéis y no seréis condenados. Perdonad y seréis perdonados.
38 Dad y os será dado: medida buena, apretada, remecida y rebozando dará en vuestro regazo. Porque con la medida
con que medís, os será medido.
39 Y también les dijo una parábola: ¿Puede acaso un ciego guiar a un ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?
El Rábi muestra la importancia de la educación rabínica para ser juez en Israel
40 No hay talmid que sea más grande que su rabino; pero cada cuando es bien educado, vendrá a ser como su rabino.
41 ¿Y por qué miras y no ves la viga en tu ojo, sino la pajita en el ojo de tu hermano?
42 ¿Cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, deja que saque la pajita que está en tu ojo y la viga que está en el
tuyo no la acabas de ver? Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo y entonces verás claramente para sacar la pajita
que está en el ojo de tu hermano.
43 No hay árbol bueno que produzca fruto malo, ni árbol malo que produzca fruto bueno;
44 pero cada árbol es conocido por su fruto, pues no se recogen higos de los espinos, ni uvas de una zarza.
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45 Un buen hombre, del buen tesoro que hay en su corazón, saca buenas cosas pero el malvado, del mal tesoro de
su corazón saca lo malo; porque de lo que abunda en el corazón habla la boca.
El Rábi enseña que la clave es lo que hacemos más que lo que oímos
46 ¿Y por qué me llamáis: Adoní, Adoní, pero no hacéis lo que os digo?
47 Les mostraré a quién es semejante el que viene a mí y oye mis palabras y las hace: 48 Es semejante a un hombre
que edifica una casa y cavó y profundizó hasta encontrar la piedra y sobre ella levanta el cimiento; y viniendo un
diluvio de aguas el torrente embistió contra aquella casa, mas no pudo moverla, porque su fundamento estaba en la
roca viva.
49 Pero el que oyó pero no hizo, es semejante a un hombre que edificó una casa sobre la tierra, sin fundamento,
contra la cual embistió el torrente y no más la alcanzó, la derribó y fue grande la destrucción de aquella casa.
Capítulo 7
El Rábi es sensible a las necesidades de un militar
1 Después que hubo completado todas las palabras a oídos del pueblo, entró en Kafar-Najúm.
2 Y el siervo de confianza de un alto funcionario romano muy estimado por él, estaba enfermo, a punto de morir.
3 Y al oír acerca de Yeshua, envió a él una comitiva fonnada por zekenin de los judíos, a rogarle que fuera y lo
sanara.
4 Y ellos, llegando hasta Yeshua le rogaban con insistencia diciendo: En verdad merece que le concedas este favor,
5 porque es un amante de Israel y él mismo nos edificó una sinagoga.
6 Y Yeshua fue con ellos. Pero cuando no estaban ya lejos de la casa, el oficial romano le envió unos amigos,
diciendo: Adoní, no te molestes, pues no soy digno que entres bajo mi techo;
7 por lo cual no me consideré merecedor siquiera de ir personalmente a ti; pero habla con una palabra y mi siervo
sanará.
8 Porque yo también soy hombre sujeto a autoridad y tengo soldados bajo mi control. Y digo a uno: Ve y va. Y a
otro: Ven, y viene. Y a mi esclavo: haz esto, y lo hace.
9 Y al oír estas cosas, Yeshua quedó profundamente impresionado, y volviéndose dijo a la gente que le
acompañaba: ¡Os digo que ni aun en toda la Casa de Israel hallé una fe tan grande!
10 Y cuando los que fueron enviados regresaron a la casa, se encontraron con que el esclavo se había recuperado totalmente.
El Rábi resucita el hijo de una viuda de Israel
11 Y sucedió mas tarde que Yeshua fue a una ciudad llamada Na'im y le acompañaban sus talmidim y una gran
cantidad de pueblo.
12 Y cuando se acercó a la puerta de la ciudad, he aquí estaban sacando a un muerto para enterrarlo, hijo único de
su madre que era viuda; y una gran multitud de la ciudad la acompañaba.
13 Y al verla, se llenó de compasión por ella y le dijo: No llores.
14 Y acercándose, extendió su mano y detuvo con ella el féretro y los que lo llevaban también se detuvieron. Y
dijo: "Joven, a ti te digo: ¡Levántate!
15 Y el muerto se levantó y comenzó a hablar y lo dio a su madre.
16 Y todos fueron sobrecogidos de yirat HaShem y bendecían al Eterno diciendo: "Baruj HaShem" y también: "Un
naví gadol se ha levantado entre nosotros"y otros decían: "Di-os ha visitado a su pueblo".
17 Y este dicho acerca de él, se extendió por toda Yehudáh y por toda la región aledaña.
Yojanán envía un comité al Rábi
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18 Y los talmidim de Yojanán le informaron acerca de todas estas cosas;
19 y Yojanán llamó a dos de sus talmidim y los envió a Yeshua para decirle: ¿Eres tú el que viene o esperaremos a
otro?
20 Y ellos vinieron a Yeshua y le dijeron: Yojanán el Inmersor nos envió a ti, diciendo: ¿Eres tú el que viene o esperaremos
a otro?
21 Y en aquella misma hora sanó a muchos de enfermedades y dolencias y de espíritus malignos e hizo que muchos
ciegos vieran.
22 Y Yeshua respondió y les dijo: Id, informad a Yojanán lo que visteis y oísteis: los ciegos ven, los cojos andan, los
leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, los pobres reciben la proclamación de las
promesas,
23 y bendecido es todo aquel que no encuentre motivo para decepcionarse conmigo.
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El Rábi revela el oficio divino de Yojanán ben Zerkayah, el Cohen
24 Y cuando los mensajeros de Yojanán se marcharon, comenzó a decir a las multitudes acerca de Yojanán: ¿Qué
salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña movida de un lado a otro por el viento?
25 Pero ¿qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras lujosas? He aquí los que tienen vestidos
esplendorosos y viven de banquetes en banquetes, en las casas de los monarcas están.
26 Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y aun más grande que los profetas.
27 Porque éste es de quien fue escrito: "He aquí envío mi mensajero delante de tu rostro a fin de prepararte el camino
delante de ti".
28 Os digo que no hay profeta entre los engendrados de mujeres que sea mayor que Yojanán, sin embargo, el más
pequeño en el reino de Di-os, mayor es que él.
29 Y todo el pueblo y los publicanos que habían hecho tevilah con Yojanán, al oírlo, decían: "Tzadik HaShem".
El Rábi usa una parábola para identificar su generación
30 Pero los Perushim y los soferim, que habían rechazado la tevilah de Yojanán, se excluían a sí mismos de lo que
HaShem estaba haciendo.
31 Entonces dyo: ¿A qué compararé o haré semejante esta generación?
32 Semejantes son a muchachos que se sientan en la plaza y unos amigos gritan a los otros diciendo: "Os tocamos
flauta y no danzasteis; entonamos lamentos y no llorasteis".
33 Porque vino Yojanán el Inmersor, que no come pan ni bebe vino y decís: Demonio tiene.
34 Y luego ha venido el Hijo del Hombre, que come y bebe y decís: Mirad, he aquí un hombre glotón y bebedor de
vino, amigo de publicanos y violadores de la Torah.
35 Más encontramos la evidencia de la sabiduría donde están sus hijos.
El Rábi es invitado a una cena por un Perush y una mujer judía habiendo hecho teshuvá es perdonada
36 Le rogaba uno de los perushim que comiera con él; y entrando en la casa del perush, se reclinó a la mesa.
37 Y he aquí una mujer que era de mal vivir en la ciudad, al enterarse que estaba reclinado a la mesa en la casa del
perush, llevando un frasco de alabastro lleno de aceite perfumado
38 y situándose detrás, a sus pies, llorando, comenzó a humedecer sus pies con las lágrimas y los enjugaba con sus
cabellos; y besaba una y otra vez sus pies y los ungía con el perfume.
39 Y viendo el perush que lo había invitado se decía: "Si éste fuese en realidad profeta, conocería quién y qué clase
de reputación tiene la mujer que lo toca, que es una pecadora".
40 Yeshua, tomando la palabra, le dijo:
Shimón, una cosa tengo que decirte. Y el respondió: Habla rabino. Y Yeshua le dijo:
41 Cierto prestamista tenía dos deudores; uno le debía quinientos denarios y el otro, cincuenta;
42 y no teniendo con qué pagar, perdonó a ambos. ¿Quién pues de ellos le amará más?
43 Respondiendo Shimón dijo: Pienso que a quien perdonó más. Yeshua le dijo: Haz hecho un juicio correcto.
El Rábi enseña la relación entre perdón y amor
44 Y vuelto hacia la mujer, dijo a Shimón: ¿Ves esta mujer? Entré a tu casa; mas no me diste agua para mis pies, pero
ésta mojó mis pies con sus lágrimas y los enjugó con sus cabellos.
45 No me diste beso, mas ésta, desde que entré, no dejaba de besar vehementemente mis pies.
46 No ungiste mi cabeza con aceite, mas ésta ungió mis pies con aceite perfumado. 47 Por lo cual te digo que sus
muchos pecados han sido perdonados, porque amó mucho; mas al que poco es perdonado, poco ama.
El Rábi ha recibido autoridad del Eterno para perdonar los pecados
48 Y dijo a la mujer: Tus pecados te son perdonados.
49 Y los que estaban reclinados con él a 1a mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es este quien también se las
da de perdonar pecados?
50 Pero a ella dijo: ¡Tu emunah te da dado Yeshuat, puedes irte en shalom!
Capitulo 8
El Rábi visita cada ciudad y aldea de Israel
(16) Parashah Beshalaj (Cuando él dejó ir) 8:1-9:62
1 Y sucedió después que Yeshua recorría ciudad por ciudad y aldea por aldea, proclamando y anunciando la buena
noticia de la llegada del tiempo para el cumplimiento de las promesas del Reino de Di-os; y con él los doce
2 y algunas mujeres que habían sido sanadas de sheidim y enfermedades: Miriam, conocida como de Migdal, de la
cual había echado siete sheidim,
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3 y Yojana, esposa de Kuza, el ministro de finanzas de Herodes y Soshana y otras muchas que le servían con sus
bienes.
El Rábi enseña los secretos del Maljut HaShem
4 Y de cada ciudad acudían a él y juntándose una gran multitud, les dijo por una parábola: 5 El sembrador salió a
sembrar su semilla, una cayo junto al camino y fue hollada; y las aves de los cielos la comieron.
6 Y otra cayó sobre terreno pedregoso, y brotó pronto pero al no tener humedad, se secó.
7 Y otra cayó entre los espinos y creciendo juntamente con las espinas, la asfixiaron. 8 Pero otra cayó en buena tierra
y creció y dio fruto, cien veces la cantidad sembrada. Diciendo estas cosas, afirmaba: El que tiene oídos para oír,
oiga.
9 Y sus talmidim le preguntaban: ¿Qué significa esta parábola?
El Rábi explica en privado los secretos del Maljut HaShem
10 Y les dijo: A vosotros ha sido concedido tener revelación acerca de los misterios del Reino de Di-os; pero a los
demás, por parábolas, para que viendo no vean y oyendo no perciban.
11 Esta es pues la parábola: La semilla es la Palabra del Eterno,
12 y los de junto al camino son los que oyeron, pero luego viene hasatan y quita la palabra de sus corazones, para que
no crean y sean salvos.
13 Y los del terreno pedregoso, son aquellos que cuando oyen, reciben de momento la Palabra, pero no tienen raíz;
por lo que crecen por un tiempo, pero cuando llega la hora de la prueba se apartan.
14 Y los que caen entre los espinos, son los que oyeron, pero al continuar viviendo como antes, son asfixiados por las
preocupaciones, riquezas y placeres de la vida y no dan fruto.
15 Pero los de buena tierra, son los que oyeron la palabra con un corazón receptivo y noble y porque perseveran,
producen fruto.
16 Ahora bien, nadie que enciende una lámpara, la cubre con una vasija o la pone debajo de una cama, sino sobre el
candelero, para que los que entran vean con la luz.
17 Porque nada hay oculto que no llegue a ser manifiesto, ni hecho en secreto que no haya de ser expuesto con
absoluta seguridad y a la vista de todos.
18 Concentrad pues el pensamiento en lo que oís, porque al que tiene le será dado y tendrá más, pero al que no
tiene, aun lo que piensa que tiene, le será quitado.
El Rábi establece la obediencia a la Torah como el fundamento primario de la familia
19 Y se presentó su madre en el lugar donde estaba y sus hermanos, pero no podían acercársele por causa de la
multitud.
20 Y le fue pasado el mensaje: Tu madre y tus hermanos han estado fuera, anhelando verte.
21 Mas Yeshua respondiendo dijo: Mi madre y mis hermanos son los que oyen y viven practicando lo que dice la
Torah de HaShem.
El Rábi muestra autoridad sobre los elementos naturales
22 En uno de esos días, sucedió que Yeshua entró en una barca con sus talmidim, y les dijo: "Pasemos al otro lado del
lago" y se hicieron a la mar.
23 Y mientras navegaban, Yeshua se durmió; y una tempestad de viento cayó sobre el lago y la barca se anegaba con
gran peligro de sus vidas.
24 Y acercándose, lo despertaron, diciendo: ¡Rabino, rabino, perecemos! Y él, despertando, reprendió el viento y a
las aguas encrespadas y cesaron y se hizo bonanza inmediatamente.
25 Entonces les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban diciendo unos a otros: ¿Quién es este
que da órdenes incluso al viento y a las aguas y le obedecen?
El Rábi limpia de cerdos la tierra de Israel
26 Y navegaron hacia la región de los gadarenos que esta al lado opuesto de la Galil.
27 Y cuando Yeshua pisó tierra, le salió al encuentro un hombre de la provincia que estaba bajo el control de los
sheidim y por mucho tiempo andaba desnudo y no vivía en casa alguna, sino moraba entre los sepulcros.
28 Y al ver a Yeshua, fue atraído hacia él, y postrándose en tierra, gruñía con fuerza sobrenatural y dijo con voz
estruendosa: ¿Qué tienes que ver conmigo, Yeshua ben El Elión? Te lo suplico: No me atormentes.
29 (Esto decía porque Yeshua mandó al shed principal salir del hombre, pues durante mucho tiempo se había
apoderado de su mente; y aunque era atado con cadenas y grillos a fin de poderlo traer bajo control, rompiendo
siempre las cadenas, era forzado por los sheidim a los lugares desiertos.)
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30 Y Yeshua le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y él dijo: "Legión", porque muchos sheidim habían entrado en él.
31 Y le rogaban que no les mandara ir al Tejón. (Abismo)
32 Y había allí muchos cerdos que andaban comiendo en el monte; y los sheidim le rogaron que les permitiera entrar
en ellos y atacarlos; y se los permitió.
33 Saliendo entonces del hombre, los sheidim se lanzaron contra los puercos y entrados en ellos los lanzaron por el
despeñadero que daba al lago y se ahogaron.
34 Y cuando los que apacentaban los cerdos vieron lo sucedido, huyeron despavoridos y lo contaron en la ciudad y en
las aldeas de alrededor.
35 A1 escuchar semejante noticia, muchos salieron para ver lo que realmente había sucedido y fueron ante Yeshua
y hallaron al hombre de quien habían salido los sheidim, sentado a los pies de Yeshua, vestido Y prestando
atención a la enseñanza de la Torah que daba el Rábi, completamente lúcido y en sano juicio.
36 Y los que habían visto el incidente, les contaron cómo fue sanado el que tenía los sheidim.
El Rábi es rechazado por los criadores de cerdos pues les dañó el negocio
37 Pero toda la multitud de los gadarenos que vinieron, a una voz le pedían a Yeshua que por favor se fuera de sus
contornos porque estaban sobrecogidos de miedo. Al oír su petición, Yeshua subió a la barca y se fue.
El Rábi establece talmidim anónimos
38 Más el hombre de quien había salido los sheidim, le rogaba suplicante que le permitiera estar con él; pero le
respondió diciendo:
39 Vuelve a tu casa y cuenta cuán grandes cosas te hizo HaShem. Y fue proclamando por toda la ciudad, cuán
grandes cosas le hizo HaShem por medio de Yeshua.
El Rábi es bienvenido y sana la hija de un oficial de la sinagoga y una hija de Abraham en el camino, es sanada.
40 Y habiendo regresado Yeshua,la multitud le dio una gran bienvenida, pues todos estaban esperándole.
41 Y he aquí un varón llamado Yoarash, oficial de la sinagoga, postrándose a los pies de Yeshua, le rogaba que
entrara en su casa,
42 porque la única hija que tenia, como de unos doce años, se estaba muriendo. Y mientras él iba, las multitudes se
le tira han encima tratando de tocarle;
43 y una mujer que estaba con flujo de sangre desde hacía doce años, durante cuyo tiempo no pudo ser sanada por
nadie,
44 acercándose por detrás, echó mano de uno de los flecos de su tzit-tzit de oración; y al instante, el flujo de su sangre
se detuvo.
45 Enseguida dijo el Rábi: ¿Quién me ha tocado? Y negándolo todos, dijo Kefa: Rabino, ¡toda la multitud te aprieta y
te oprime!
46 Pero Yeshua dijo: Alguien me ha tocado diférente al resto, porque he percibido que poder sanador ha salido de
mí.
47 Y como la mujer se dio cuenta que le sería imposible pasar inadvertida, se postró delante del Rábi, y temblando,
confesó delante de todos por qué le había echado mano a sus tzitziyot y cómo al instante de haberlos tenido en su
mano, fue sanada.
48 Y el Rábi le dijo: Hija, tu emunah te ha devuelto la vida; ve en Shalom.
49 No había terminado de hablar esto, cuando aparece uno de la casa del oficial de la sinagoga diciéndole: Ha muerto
tu hija, no importunes más al Rabino.
50 Pero alcanzándolo a oír Yeshua, le dijo: No temas, solamente te pido que teng¿emunah y será salva.
51 Y entrando en la casa, no permitió a nadie entrar con él, excepto Kefa, Yojanán y Ya'akov, y al padre y la madre
de la niña.
52 Y todos lloraban y lamentaban por ella. Pero él dijo: No lloréis, porque no ha muerto, solamente duerme.
53 Y se reían de él burlonamente, convencidos que la niña ya estaba muerta.
54 Mas el Rábi, tomando la mano de la niña, la llamó diciendo con firmeza: Niña, levántate.
55 Y su espíritu volvió y al instante se levantó; y el Rábi ordenó que inmediatamente le dieran de comer.
El Rábi prohibe revelar su identidad como Mashiaj ben David
56 Y mientras los padres no atinaban a decir palabra por estar llenos de asombro, el Rábi les pidió de favor que no
dijeran a nadie cómo lo había hecho.
Capítulo 9
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El Rábi Envía Sus Emisarios
1 Entonces convocó a los Doce y les dio poder y samjut sobre todos los sheidim y para sanar enfermedades.
2 Y los envió a proclamar la noticia del Maljut HaShem y a hacer tikun en los enfermos;
3 y les dijo: Nada toméis para el camino, ni madero, ni alforja, ni pan, ni dinero ni dos túnicas.
4 Y en cualquier casa donde entréis, quedaos allí hasta que hayáis concluido la obra, entonces salid de ella.
5 Y tened por cierto que algunos no os recibirán, cuando así ocurra, salid de esa ciudad y sacudid el polvo de vuestros
pies como testimonio contra ellos.
6 Salieron los shaliajim y recorrían una por una las aldeas, anunciando la llegada del tiempo de la promesa de la
redención y haciendo tikun en los enfermos por todo lugar.
El Rábi asombra a los gobernantes
7 También Herodes, el tetrarca, oyó de las cosas que Yeshua hacía y estaba poseído de un gran asombro, pues
algunos le decían: Yojanán ha resucitado de los muertos;
8 más otros le decían: Seguramente es Eliyahu Hanaví que se ha revelado. Y aún otros le decían: Resucitó algún
profeta de los antiguos.
9 Pero Herodes decía: Yo decapité a Yojanán. ¿Quién es pues este del cual oigo tantas cosas? Y daba la vida por
verlo.
10 Y cuando los shaliajim regresaron, le contaron todo lo que habían hecho. Y el Rábi, tomándolos consigo, se retiró
aparte a una ciudad llamada Beit Zayda.
El Rábi recibe las multitudes
11 Pero cuando las multitudes se dieron cuenta que se marchaba para allá, le siguieron los pasos; y luego de darles la
bienvenida, les hablaba acerca del Maljut HaShem y a todos los que necesitaban ser sanados, lossanó.
El Rábi alimenta a los judíos
12 Cuando el día comenzaba a declinar, sus talmidim se le acercaron y le dijeron: Despide a la multitud para que
vayan a las aldeas y casas de campo de alrededor y se puedan alojar allí y encontrar alimentos, porque aquí estamos
en un lugar desolado.
13 Y les dijo: Dadle vosotros de comer. Y ellos respondieron: No tenemos mas que cinco panes y dos peces,
¡excepto que vayamos nosotros y compremos comida para todo este pueblo! (Pues eran como cinco mil hombres.)
14 Entonces dijo a sus talmidim: Haced que se recuesten en grupos de cincuenta. 15 E hicieron así, recostando a
todos.
16 Entonces, tomando los cinco panes y los dos pescados, alzó sus ojos al cielo y bendijo al Eterno.
Entonces partiendo el pan y los pescados los iba dando a los talmidim para distribuirlos entre la multitud.
17 Y todos comieron y se saciaron, y se recogió lo que había sobrado; doce cestos de pedazos.
El Rábi establece una Restricción para Israel
18 Mientras el Rábi estaba orando a solas, los talmidim vinieron a él, y concluyendo su tiempo de tefilah, les
preguntó: ¿Quién dicen las multitudes que yo soy?
19 Y respondiendo decían: "Unos afirman que tú eres Yojanán haNatvil" y otros decían: "Unos dicen que tú eres
Eliyahu I iaNaví". Y otros: "Uno de los profetas de la antigüedad que ha resucitado".
20 Y les dijo: Y vosotros, quién decís que yo soy? Y respondiendo Kefa dijo: "Atá Mashiaj LeHaShem".
21 Entonces el Rábi, advirtiéndoles bajo palabra, les ordenó estrictamente que no revelaran su identidad a nadie,
diciendo: 22 El Ben Adam, tiene que sufrir muchas cosas y ser rechazado por los ancianos y los principales cohanim
y los soferim y ser muerto y resucitar al tercer día.
El Rábi demanda total entrega al Maljut
23 Luego dijo en presencia de todos: "Si alguno quiere seguirme, renuncie a todos sus derechos, y tome su madero,
y sígame día tras día".
24 Porque cualquiera que quiera salvar su alma, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, la salvará.
25 Pues, ¿qué beneficio real podría obtener un hombre que ganó el mundo entero, pero deshizo o debilitó su alma?
El Rábi advierte de un serio peligro
26 Os digo que todo aquel que se avergüence de mí y de mis palabras, de este se avergonzará el Ben Adam cuando
venga en su gloria y la del Padre y la de los malájim kedoshim.
27 Y en verdad os digo: Hay algunos de los que están aquí, que de ningún modo experimentarán la muerte hasta
que tengan un adelanto del Maljut HaShem.
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El Rábi cumple su promesa y da un adelanto del Maljut HaShem
28 Y aconteció como ocho días después de haber dicho estas palabras, que tomando a Kefa, a Yojanán y a Ya'akov,
subió al monte para hacer sus oraciones. 29 Y mientras hacía tefilah, la apariencia de su rostro cambió súbitamente y
se volvió diferente, y su vestido, transformándose, se hizo blanco y resplandeciente.
30 Y he aquí, dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moshé Rabeinu y Eliyahu Hanaví,
31 quienes, habiéndose manifestado rodeados de kavot, hablaban de su éxodo que el estaba a punto de cumplir en
Yerushaláyim.
32 Y Kefa y los que estaban con él, fueron sobrecogidos de un profundo sueño; pero cuando despertaron completamente,
vieron su gloria y a los dos varones que aun estaban con él.
33 Y aconteció que cuando Moshé Rabeinu y Eliyahu Hanaví comenzaron a retirarse lentamente de su presencia,
Kefa dijo a Yeshua: "Adoní, bueno es que nos quedemos aquí y hagamos tres sucot, una sucá para Moshé, otra para
Eliyahu y otra sucá para ti", pues no tenía daat en lo que hablaba.
34 Y estando Kefa diciendo estas cosas, he aquí vino una nube de gloria que los cubría con su sombra; y fueron
sumergidos en la nube y mientras veían que Moshé y Eliyahu entraban en ella, se iban llenando cada vez más y más
de un profundo temor reverente.
35 Y he aquí de la nube salió un bat kol que decía: "Tzé bení bejirí elav tishmaium" (Este es mi hijo amado).
36 Y luego que el bat kol fue escuchado, he aquí, Yeshua estaba solo. Y ellos callaron y en aquellos días nada dijeron
a ninguno de sus compañeros, de las cosas que habían visto.
El Rábi continúa su avodah al Eterno
37 Pero al día siguiente, bajando del monte, aconteció que una gran multitud les salió al encuentro.
38 Y he aquí un varón de la multitud clamó diciendo: "Rabino, te ruego que prestes atención a mi hijo, mi único;
39 pues he aquí que un shed lo toma y de repente da como alaridos, le hace convulsionar y le hace crujir los dientes y
echar espumas por la boca y vive destruyéndolo y casi nunca lo deja desde que logró comenzar a atormentarlo.
40 Y rogué a tus talmidim que lo echaran fuera, pero no pudieron".
41 Y el Rábi Yeshua dijo: ¡Oh generación incrédula y apartada de la Torah! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros y
viviré para enseñarles? Traédmelo acá.
42 Y cuando le acercaban el muchacho, el demonio lo derribó y lo convulsionó; pero Yeshua reprendiendo al shed,
sanó al joven y se lo devolvió a su padre.
El Rábi causa asombro y hace una gran revelación
43 Y todos estaban asombrados del poder de HaShem y mientras se maravillaban de las cosas que eran hechas por él,
dijo a sus talmidim:
44 "Poned vosotros estas palabras bien adentro de vuestros oídos como si fuera un tesoro porque el Ben Adam está a
punto de ser entregado en mano de los hombres".
45 Pero ellos no entendían esta palabra, porque estaban selladas a propósito para que no la comprendieran; todo lo
contrario, les fue dado un profundo temor de preguntarle los detalles sobre su significado.
El Rábi enseña la verdadera grandeza
46 Surgió entonces un argumento entre ellos sobre quién sería el mayor.
47 Pero Yeshua, habiendo percibido el razonamiento de sus corazones, tomando a un niñito, lo puso junto a sí
mismo,
48 y les dijo: Cualquiera que reciba a un niñito como este en mi nombre, me recibe a mí y el que me recibe a mí,
recibe al que me envió. Porque el que es más pequeño entre vosotros, ese es el verdaderamente grande.
El Rábi muestra parte de Su plan escondido
49 En ese momento, tomando la palabra Yojanán, dijo: Rabino, vimos a uno echando fuera sheidim usando tu
nombre y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros.
50 Y el Rábi Yeshua le dijo: "No se lo prohibáis; porque el que no está contra vosotros, está a favor de vosotros".
El Rábi prepara su aliyah
51 Y aconteció que cuando al estarse cumpliendo el tiempo para su aliyah, Yeshua afirmó su rostro para subir a
Yerushaláyim.
52 Y envió mensajeros delante de él los cuales fueron y entraron en una aldea de Shomrom para hacerle los preparativos.
53 Pero los vecinos de Shomrom le negaron la entrada, porque su aspecto era de un judío que iba a Yerushaláyim.
54 Y viendo esto los talmidiln Ya'akov y Yojanán, dijeron: Adón: ¿quieres que demos la palabra y que fuego
descienda del cielo y los consuma?
55 Entonces, volviéndose, les llamó duramente la atención.
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56 Y se fueron a otra aldea.
El Rábi revela la urgencia de la hora
57 Y mientras iban por el camino, un hombre le dijo: Adoní, te seguiré a donde quieras que vayas.
58 Y el Rábi Yeshua le respondió: "Las zorras tienen cuevas; y las aves de los cielos abrigo, pero el Ben Adam no
tiene dónde reclinar su cabeza".
59 Y dijo a otro: Sígueme. Pero le respondió: Adoní, permíteme primero ir a enterrar a mi padre.
60 Y le dijo: Deja que los muertos entierren a los muertos, pero tú ve y proclama la llegada del Maljut HaShem.
61 Otro le dijo: Adoní, te seguiré, pero déjame ir primero a despedirme de los que están en mi casa.
62 Y le dijo Yeshua: Ninguno que haya puesto la mano en un arado y se mantenga mirando hacia lo que dejó atrás,
es apto para proclamar el Maljut HaShem.
Capítulo 10
El Rábi establece 70 nuevos líderes
(17) Parsháh Yitro (Jetro) 10:1-12:21
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1 Después de estas cosas, Yeshua escogió de entre sus talmidim a otros setenta, a quienes envió delante de él, de
dos en dos, a toda región y ciudad donde él habría de ir.
2 Y les decía: La cosecha, a la verdad, es mucha, pero los obreros son pocos. Rogad, pues, al Dueño de la cosecha,
que envíe Sus obreros a recogerla.
3 ¡Id! He aquí os envío como corderos en medio de lobos.
4 No llevéis bolsa, ni mochila, ni calzado de repuesto, y a nadie saludéis en el camino.
5 En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Shalom a esta casa. 6 Y si hay allí un hijo de paz, vuestra paz
reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros.
7 Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo de lo que ellos tengan; pues el obrero es digno de sus
jornales. No os paséis de casa en casa.
8 Y en cualquier ciudad donde entréis y os reciban, comed lo que os pongan delante,
9 y sanad a los enfermos que haya en ellas y decidles: Se os ha acercado el Maljut HaShem.
10 Pero en cualquier ciudad donde no os reciban, saliendo a sus plazas decid:
11 Hasta el polvo que de vuestra ciudad que se pegó a nuestros pies lo sacudimos contra vosotros, pero esto sabed:
que el Maljut HaShem se ha acercado.
12 Os digo que en aquel día será menos duro el castigo para los de Sedom que para esa ciudad.
El Rábi se duele en su alma por la dureza de ciertas ciudades
13 ¡Ay de ti Corazim! ¡Ay de ti, Bet Tzaidah, porque si en Tzor y Tzidón se hubiesen hecho los milagros que en ti
han sido hechos, hace mucho se habrían arrepentido sentados en saco de cilicio y ceniza!
14 Por lo tanto a los de Tzor y Tzidón les será el juicio más tolerable que a vosotros.
15 Y tú, Kafar Nahum, ¿serás exaltada hasta el cielo? ¡Ciertamente hasta el Sheol serás humillada!
16 Y a vosotros digo: El que os oye, me oye a mí; y el que os rechaza, me rechaza a mí; y el que a mí rechaza,
rechaza al que me envió.
El Rábi recibe a los 70 que fueron e hicieron lo que les pidió
17 Volvieron pues los setenta que había enviado con gran gozo, y dijeron:
"Adoneinu, hasta los sheidim tienen que hacer lo que decimos que hagan cuando usamos tu nombre".
18 Y les dijo: "Yo veía a hasatán como era lanzado desde los cielos y de allí caía como un rayo.
19 Hinei, os doy autoridad para hollar serpientes y escorpiones y sobre todo el poder del enemigo; y nada, absolutamente
os dañará.
20 Pero no os regocijéis en esto de los sheidim que os tienen que obedecer, sino regocijaos que vuestros nombres han
sido escritos en los cielos".
21 En aquella misma hora el Rábi se llenó de un gozo sobrenatural y vino sobre él la Presencia Divina y danzando en
círculos levantó sus manos y abriendo su boca decía:
"Bendito eres Tú HaShem, Rey arriba en el cielo y abajo en la tierra, que has escondido estas cosas de los que son
vistos como sabios y entendidos, y la has dado a conocer a los pequeños de Israel. Ken Aví, porque así te
agradó".
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22 Y llamando a un lado a sus talmidim, completamente en privado, les dijo "Todas las cosas me fueron entregadas
por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre, ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquél a quien el
Hijo lo quiera revelar.
23 Bendecidos son los ojos que ven lo que vosotros veis,
24 porque os digo que muchos profetas y reyes suplicaron por ver lo que vosotros estáis viendo y no lo vieron; y oír
lo que vosotros estáis oyendo, y no lo oyeron".
El Rábi responde la pregunta de un escriba
25 Y he aquí un escriba se levantó para ver cuánto conocimiento tenía el Rábi y le dijo: Rabino, ¿qué haré para
heredar la vida eterna?
26 Yeshua le dijo: ¿Qué está escrito en la Torah? ¿Cómo lees?
27 Y él dijo: "Amarás a HaShem tu Dios, de todo corazón y con toda tu alma y con todos tus bienes y a tu prójimo
como a ti mismo"
28 Y le dijo: "Has hecho un juicio correcto. Practica eso como un estilo de vida y vivirás".
29 Pero él, queriendo encontrar una debilidad en el argumento, dijo: ¿Pero quién es mi prójimo?
30 Yeshua, aprovechando su pregunta le dijo: "Cierto judío bajaba de Yerushaláyim a Yericó y cayó en mano de
ladrones los cuales atacándole, le robaron y lo hirieron, dejándolo casi muerto, y se fueron.
31 Y coincidió que cierto cohen bajaba por aquel camino y viéndolo, cruzó por la orilla opuesta.
32 E igualmente un levita, al llegar al lugar, viéndolo, cruzó al otro lado de la vía y siguió su camino.
33 Pero un samaritano que pasaba por allí, cerca de él, cuando lo vio fue movido a misericordia;
34 y acercándose al varón, vendó sus heridas derramando sobre ellas vino y aceite; y poniéndolo sobre su asno, lo
llevó al mesón y cuidó de él.
35 Venida la mañana, cuando debía partir, sacó dos denarios y los dio al mesonero diciéndole: Cuídalo, y todo lo
que gaste de más, yo te lo pagaré cuando regrese.
36 ¿Quién de estos tres te parece que llegó a ser el prójimo del que cayó en mano de los ladrones?
37 Y él le dijo: El que hizo misericordia con él. El Rábi Yeshua le dijo: "Ve tú y haz lo mismo"
El Rábi es recibido en casa de dos hermanas
38 Y mientras ellos seguían su camino, el Rábi entró en cierta aldea; y una mujer de nombre Marta, le dio hospedaje.
39 Esta tenía una hermana llamada Miriam, la cual vino y se sentó a los pies del Rábi y oía sus palabras.
40 Pero Marta, estando ocupadísima con tantas cosas por hacer en la casa para atender sus visitantes, vino diciendo:
¿Adoní, no te da cuidado que mi hermana me ha dejado sola con toda esta responsabilidad de atender la mesa? Dile
que me ayude.
41 Y el Rábi, respondiendo dijo: "Marta, Marta, afanada y turbada estás por muchas cosas,
42 pero una cosa es más importante y Miriam ha escogido la mejor parte y no le será quitada".
Capítulo 11
El Rábi hace minjah y comparte el secreto de la perseverancia en oración como uno de los secretos del Hasidut
a
1 Estando el Rábi Yeshua haciendo tefilah en cierto lugar, al concluir, sucedió que uno de sus talmidim le dijo:
Rabino, enséñanos el orden de la tefilah que debemos seguir, como también Yojanán enseñó a sus talmidim.
2 Y les dijo: Cuando hagáis tefilah, seguid este orden: Padre, santificado sea Tu Nombre Venga tu Reino
3 El pan nuestro de cada día dánoslo hoy
4 Y perdona nuestras transgresiones, Porque también nosotros perdonamos A los que nos deben.
Y no permitas que caigamos en la tentación.
5 Luego les dijo: ¿Quién de vosotros teniendo un amigo y yendo a él a medianoche y diciéndole "Amigo, préstame
tres panes,
6 porque un amigo mío llegó a mí de viaje y no tengo qué ponerle delante",
7 le respondería de adentro le y diría: No me molestes, la puerta ya está cerrada y tanto mis niños como yo, estamos
ya en cama, no puedo levantarme y dártelos"? 8 Os digo que, aunque no tuviese la intención de levantarse ni
tratándose de un amigo, al menos por la persistencia e importunidad del otro, se levantará y le dará todos los panes
que necesite.
9 Y yo os digo: Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad a la puerta correcta y os será abierta.
10 Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y el que llama a la puerta se le abre.
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11 Pues, ¿qué padre hay entre vosotros que el hijo le pida un pescado y en vez de pescado le dé serpiente?
12 Y si le pide un huevo, ¿le dará un escorpión?
13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más el Padre que es perfecto
dará la Ruaj HaKodesh del cielo a los que se lo pidan?
El Rábi atrae la presencia del Maljut en Israel
14 Estaba Yeshua echando fuera un shed que era mudo, y sucedió que salido el shed, el mudo habló y las
multitudes se maravillaron.
IS Pero algunos de los que estaban allí dijeron: Por Ba'al Z'vuv, el príncipe de los sheidim, echa fuera los
sheidim.
16 Otros, para hacerlo caer en una trampa, demandaban de él una señal del cielo. 17 Mas él, conociendo los
pensamientos de ellos, les dijo: "Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado y casa contra casa, se desploma.
18 Ya que decís que por Ba'al Z'vuv echo yo fuera los sheidim, afirmáis que hasatan está dividido contra sí
mismo ¿cómo entonces podría permanecer su reino?
19 Ahora bien, suponiendo que tenéis razón y que yo eché fuera los sheidim por Va'al Z'evul, ¿por quién los
echaron vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.
20 Pero, si por el dedo de Di-os hecho yo fuera los sheidim, entonces el Maljut HaShem se os está ofreciendo.
21 Cuando el hombre, fuertemente armado defiende el patio de su casa, segura estará su propiedad.
22 Pero si llega uno más fuerte que él y lo vence, le quita todas las armas en que se apoyaba y reparte sus despojos.
23 El que no está conmigo, contra mí está; y el que conmigo no recoge, desparrama.
24 Cuando una ruaj hataméh sale del hombre, anda por lugares donde no hay agua, buscando reposo; pero al no
hallarlo, dice: volveré a mi casa de donde salí. 25 Y si al regresar la encuentra barrida y adornada, pero sin custodia,
26 enseguida se activa y toma consigo otros siete sheidim de más depravada naturaleza que la suya, y entrando de
nuevo, habitan allí. Cuando esto sucede, el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que antes.
El Rábi demanda obediencia a la Torah
27 Y sucedió que al decir estas cosas, cierta mujer de la multitud, alzando la voz, le dijo: "Feliz el vientre que te
llevó y los senos que mamaste".
28 Pero el Rábi respondió: "Más felices son los que oyen la Torah de HaShem y la obedecen".
El Rábi demuestra que las señales no son el fundamento para reconocer al Mashiaj
29 Y como el número de personas reunidas iba en aumento, comenzó a decir: "Esta generación es una generación
perversa; busca una señal, más no se le dará otra, excepto la señal de Yonah haNaví.
30 Pues como Yonah llegó a ser una señal para los ninivitas, así también lo será el Ben Adam para esta generación.
31 La reina del Sur se levantará en el juicio con los hombres de esta generación y los hallará culpables porque vino de
lejanas tierras para oír de la sabiduría de Sh'lomo; y he aquí, uno más grande que Sh'lomo en este lugar.
32 Hombres ninivitas se levantarán en el juicio contra los hombres de esta generación, y los hallarán culpables;
porque a la predicación de Yonah, hicieron una conversión sincera y se volvieron de sus malos caminos al
Eterno; y he aquí uno más grande que Yonah en este lugar.
33 Nadie que enciende una lámpara la pone debajo de una canasta, en lugar oculto, sino sobre el candelero, para
que los que entran puedan ser iluminados con su luz.
34 La lámpara del cuerpo es el ojo. Por esto, cuando tu ojo está sano, también tu cuerpo estará iluminado, pero
cuando tu ojo está enfermo, también tu cuerpo enfermo está.
35 Mira, pues, que la luz que haya en ti no sea oscuridad.
36 Si todo tu cuerpo está iluminado, no teniendo en él ninguna parte oscura, todo será brillante, como cuando una
lámpara te ilumina con su resplandor.
37 Y mientras hablaba, un Perush le ruega que coma con él; y entrando, se reclinó a su mesa.
38 Pero el Perush, viéndolo, se extrañó que no hiciera netilat yadaim antes de comer.
39 Mas el Rábi le dijo: Ahora bien, vosotros~los Perushim, limpiáis lo de fuera del vaso y del plato; pero lo interior
de vosotros está lleno de extorsión y perversidad.
40 ¡insensatos! E1 que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro?
41 Mas bien, dad tzedaká con misericordia de lo que ponéis adentro de vuestros platos y copas y he aquí todo será
limpio.
42 Más ¡ay de vosotros los perushim que dais el diezmo por la menta y por la ruda y por todo tipo de hortaliza; pero
habéis descuidado la justicia y el amor por HaShem, esto es lo que debíais haber hecho primero, sin pasar por alto lo
otro! 43 ¡Ay de vosotros; los perushim que amáis la primera silla en las sinagogas y las salutaciones en las plazas!
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44 ¡Ay de vosotros! Porque sois como los sepulcros que no se sabe que son sepulcros y pasan desapercibidos y los
hombres que caminan encima ni se imaginan por el terreno que pisan.
45 Respondiendo uno de los maestros de la Torah le dijo: "Rabino, diciendo estas cosas, también nos ofendes a
nosotros que estamos contigo”.
46 Y él dijo: ¡Ay también de vosotros, maestros de la Torah, que vivís haciendo gezerot y takkanot que se
convierten en cargas dificiles de llevar; mas vosotros, ni con un dedo las tocáis!
47 ¡Ay de vosotros! Los que edificáis los sepulcros de los profetas a quienes mataron vuestros padres.
48 Por tanto, sois testigos y consentidores de las obras de vuestros padres; porque ciertamente ellos fueron quienes
los mataron, pero vosotros edificáis sus sepulcros.
49 Por esto de la sabiduría de Di-os fue dicho: Enviaré a ellos nevüm y shaliajim y de ellos perseguirán y
asesinarán;
50 para que en esta generación sea hecho el tikun por la sangre de todos los ncvüm, derramada desde la creación
del mundo,
51 desde la sangre de Avel hasta la sangre de Zekaryah quien fue asesinado en tre el Altar y el Lugar Kadosh.Sí os
digo en esta generación será requerido hacer tikun.
52 ¡Ay de vosotros! Legisladores que quitáis la llave de la puerta al Daat y vosotros mismos no entrasteis y a los que
estaban ya entrando, se lo impedisteis.
53 Y cuando él salió de allí, los legisladores y los perushim que estaban presentes, se disgustaron mucho y se llenaron
de resentimientos, y criticando duramente sus palabras, lo hostigaban y provocaban con preguntas difíciles de muchas
cosas relacionadas con la halajah,
54 buscando de alguna manera encontrar una debilidad en sus palabras y cazar cualquier desliz que cometiera.
Capitulo 12
El Rábi advierte contra la Halajah de Shamai
(18) Parashah Mishpatim (Juicios) 12:1-14:33
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1 Habiéndose aglomerado miles de judíos hasta el grado que pisotearse unos a otros, dirigió la palabra, primeramente
a sus talmidim: Tened cuidado sobre todas las cosas, de la levadura de esos perushim, que esta basada en la
hipocresía.
2 Porque nada hay encubierto que no haya de ser descubierto; ni oculto que no haya de saberse.
3 Por tanto, todo lo que habéis dicho en la oscuridad, será escuchado en la luz y lo que hablasteis al oído en el cuarto
secreto, desde (as azoteas será proclamado.
El Rábi enseña sobre Yirat HaShem
4 Más os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo y luego de esto, nada más pueden hacer.
5 Más os enseñare a quien debéis temer: Temed a aquel que, después de haber quitado la vida, tiene poder para
echar en la Gey Hinnom. Si, os digo: ¡a este temed! 6 ¿Acaso no se venden cinco gorriones por dos blancas? Y
ninguno de ellos es contado como perdido delante de Di-os. 7 Pues de la misma forma, hasta los cabellos de vuestra
cabeza están todos numerados. No temáis pues, ¡mas valéis vosotros que muchos gorriones!
8 Y os digo: Todo aquel que se declare seguidor mío delante de los hombres, también el Hijo del Hombre lo declarara
su talmid delante de los malájim de HaShem.
9 Pero el que habiéndome conocido diga luego que yo no soy su Mashiaj, negándome, yo también lo desconoceré
delante de los malájim de HaShem.
10 Y todo aquel que diga una palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado, pero el que pronunció blasfemia
contra la clara manifestación de la Ruaj HaKodesh, no le será perdonado.
11 Y cuando os traigan a las sinagogas, ante sus jueces y autoridades, no os preocupéis de cómo o que responderéis o
que habréis de decir,
12 porque la Presencia Divina os enseñará en la misma hora, lo que debéis hablar.
13 En aquel momento, interrumpiendo uno de la multitud le dijo: Rabino, ordena a mi hermano que parta conmigo la
herencia.
14 El entonces le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez para que me dedique a repartir
herencias?
El Rábi advierte a los judíos no seguir el estilo de vida de los gentiles
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I S Y les dijo: Poned atención a lo que decís, y guardaos de toda avaricia; porque aunque una persona tenga mas de
lo que necesita para vivir, su paz .y su salud y su felicidad, no depende de la cantidad de bienes materiales que
posee.
16 Luego les contó una parábola: Hubo un hombre rico que tenia un campo y sucedió que le fue concedida
magnificas cosechas, buenas y abundantes.
17 Y él razonaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré? Porque no tengo dónde guardar mis frutos.
18 Entonces dijo: Ya sé lo que haré: derribare mis graneros y los edificaré más grandes; y almacenaré allí todos mis
granos de trigo y mis bienes.
19 y entonces diré a mi alma: Alma mía, muchos bienes tienes almacenados para muchos años; repósate, come y bebe
y goza de la vida, bebiendo y divirtiéndote. 20 Pero Di-os le dijo: Insensato, esta noche será demandada tu alma, y
todo lo que has acumulado, ¿para quien será?
21 Así es visto por HaShem todo el que vive para atesorar solo para sí mismo y no usa sus riquezas para la causa del
Eterno.
22 Dijo luego a sus talmidim: Por tanto os digo, no os preocupéis por la vida, que habéis de comer ni por el cuerpo
que habéis de vestir.
23 Porque la vida es dada para dedicarla a algo más que comer y el cuerpo para algo más que vestirlo.
24 Considerad los cuervos, que ni siembran ni siegan y no cuentan ni con despensa ni con granero, y HaShem los
alimenta ¿Cuánto no valéis vosotros más que las aves?
25 ¿Y quien de vosotros tiene poder para añadir a su estatura un codo, no importa el empeño que pongan en lograrlo?
26 Pues si no podéis ni aun con esta que para HaShem es nada, ¿por qué os preocupáis por lo demás?
27 Considerad los lirios, cómo crecen. No trabajan ni hilan y os digo que ni aun Salomón con toda su gloria, se vistió
jamás así como uno de ellos.
28 Si HaShem entonces toma la hierba que hoy esta en el campo y mañana es echada al horno y la viste así, ¿cuánto
más a vosotros hombres de poca emunah?
29 Vosotros pues, no afanéis vuestras almas viviendo solamente para buscar la comida y la bebida.
30 Porque los gentiles viven dedicados a estas cosas, pero vuestro Padre Celestial sabe que vosotros tenéis necesidad
de estas cosas.
31 Más bien, dedicaos a buscar Su Maljut, y todas estas cosas vendrán sobre vosotros como añadidura.
32 No temáis, manada pequeña, porque vuestro Padre tomó placer en daros Su Reino.
33 Vended vuestros bienes que os sobran y dadlo como tzedaka y haceos así bolsas que no envejecen y tesoros en los
cielos que no se agotan, donde el ladrón no puede llegar ni la polilla destruir.
34 Porque donde esté vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón.
El Rábi enseña sobre la importancia de estar trabajando por la redención de Israel todo el tiempo
35 Que vuestros lomos estén ceñidos y vuestras lámparas encendidas,
36 y sed vosotros semejantes a los hombres que están pendientes a que su Adón regrese de las bodas, para que
cuando llegue y llame, le abran al instante.
37 Bendecidos aquellos siervos a quienes, cuando venga el Adón, los halle velando; de cierto os digo que se ceñirá y
ordenara que se reclinen a la mesa y caminando alrededor, les ira sirviendo.
38 Y aunque venga a la segunda vigilia o a la tercera, si los halla así, ¡cuán bendecidos son aquellos siervos!
39 Pero esto sabed: que si el adón de la casa supiera a qué vigilia habría de venir el ladrón, velaría y no permitiría que
su propiedad fuera forzada.
40 Por tanto, estad preparados, porque el Ben Adam viene en una hora que no podrá ser calculada por mente humana.
41 Entonces Kefa dijo: Adón, ¿dices esta parábola a nosotros o también a todos? 42 El Rábi Yeshua le dijo: ¿Quién
es pues el administrador fiel, el amado, al cual el Adón pondrá sobre su casa para que reparta a tiempo su ración?
43 Bendecido aquel siervo, al cual cuando su Adón venga, lo halle haciendo así. 44 De cierto os digo, sobre toda su
hacienda lo pondrá.
45 Pero si aquel siervo dijera en su corazón: Mi adón tarda en venir y comenzare a golpear a los criados y a las
criadas de su adón, y a comer y beber y aun no
se sintiese satisfecho sino que también se dedicara a emborracharse,
46 vendrá el adón de aquel siervo en el día que menos lo imagina y a una hora que nunca se le habría ocurrido, y lo
castigará duramente, y pondrá su porción con los violadores de la Torah.
47 Pues aquel siervo, que conoció la voluntad de su adón, no se preparó, ni hizo conforme a sus instrucciones, será
azotado mucho.
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48 Pero el siervo que no la conoció y por su ignorancia hizo cosas dignas de azote, será azotado poco, porque a todo
aquel a quien fue dado mucho, mucho le será demandado y al que mucho le fue encomendado, mucho se le pedirá.
El Rábi explica su responsabilidad con la profecía y el orden de la redención
49 Vine para causar que la profecía sobre elfuego que tiene que venir a la tierra, sea encendido, y ¿qué otro
deseo podría tener si ya ha brotado?
50 Pero queda todavía una inmersión con la que tengo que ser inmerso, ¡y cuanto sufre mi alma hasta que llegue
y pueda cumplirlo!
51 ¿Pensáis que vine a establecer el reino de paz en la tierra? Os digo que no, sino a causar que la profecía sobre la
división sea cumplida.
52 Porque de ahora en adelante, en una misma familia, cinco estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres.
53 Estará dividido padre contra su hijo, e hijo contra su padre; madre contra su hija, e hija contra su madre; suegra
contra su nuera y nuera contra su suegra.
54 Y decía también a las multitudes: Cuando veis la nube que sale del poniente, inmediatamente decís: Viene
lluvia, y así sucede.
55 Y cuando sopla el viento sur, decís: Habrá calor, y lo hace.
56 ¡Hipócritas! Si sabéis distinguir la apariencia de la tierra y del cielo, ¿cómo es que no distinguís este tiempo?
57 ¿Y por que razón vuestras almas no juzgan por ellas mismas lo que es recto? 58 Cuando, pues, vas con tu
enemigo ante un magistrado, procura con diligencia negociar la disputa con él por el camino; no sea finalmente que
te arrastre hacia el juez y el juez te entregue al policía y el policía a la cárcel.
59 De cierto te digo, de ningún modo saldrás de allí hasta que pagues el último centavo.
Capítulo 13
El Rábi demanda teshuvah
á
1 Y para este mismo tiempo, estaban allí algunos que le hablaban acerca de los galileos, cuya sangre Pilato había
mezclado con los sacrificios de ellos.
2 Y respondiendo dijo: ¿Pensáis que estos varones de la Galil, por haber muerto sufriendo tales cosas, fueron más
pecadores que e,l resto de los galileos?
3 Os digo que no, por el contrario, si no hacéis teshuváh, todos pereceréis igualmente. 4 ¿Y qué me decís de aquellos
dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloaj y los mató? ¿Pensáis que fueron más pecadores que el resto de los
hombres que vivían en Yerushaláyim?
5 Os digo que no, por el contrario, si no hacéis teshuvah, todos pereceréis igualmente.
El Rábi usa un buen viñador como ilustración
6 Entonces proponía esta parábola: Un hombre tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no
halló.
7 Y dijo al viñador: He aquí por tres años he venido buscando fruto de esta higuera y no lo encuentro. ¿Para qué
hemos de permitir que inutilice también la tierra? ¡Córtala!
8 A éste dijo el labrador: Adón, déjala aún este año, hasta que la cultive y le haga una cavidad alrededor donde pueda
abonarla; 9 quién quita que en el futuro dará fruto; y si así no fuera, la cortarás el próximo año.
El Rábi declara permitido sanar en Shabat
10 Mientras enseñaba en la sinagoga continuamente cada Shabat,
11 he aquí se encontraba allí una mujer que tenía un espíritu de enfermedad desde hacía dieciocho años y estando
encorvada siempre, de ninguna manera podía enderezarse.
12 Y cuando Yeshua la vio, la llamó y le dijo: "Isha, has quedado libre de tu enfermedad".
13 Inmediatamente puso sobre ella las manos y al instante se enderezó y daba gloria al Eterno sin poder detenerse.
14 Pero el oficial de la Sinagoga, indignado porque el Rábi Yeshua hubiera hecho esta sanidad en Shabat, decía a la
multitud: "Seis días hay para trabajar, en éstos pues, venid para que seáis sanados, pero no en Shabat".
15 Yeshua le respondió: ¡Hipócritas! Cada uno de vosotros ¿no desata la cuerda de su buey o el asno del establo y
permite que sea llevado a beber en Shabat? 16 Y he aquí a ella, que es una hija de Abraham, a quien hasatan había esclavizado
durante dieciocho años, ¿no convenía liberarla y romperle este nudo aunque fuese día de Shabat?
17 Y diciendo estas cosas, todos los que estaban allí como sus adversarios, se sentían avergonzados, pero en cambio,
todo el pueblo vivía danzando de gozo por todas las cosas maravillosas hechas por la mano de Yeshua.
El Rábi usa una semilla de mostaza para una parábola
18 Entonces, aprovechando la ocasión, dijo: ¿A qué es semejante el Maljut HaShem y a qué lo compararé?
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19 Es semejante al grano de mostaza que un hombre tomó y lo sembró en su huerto y creció y se hizo un árbol
suficientemente grande para albergar las aves del cielo haciendo nidos en sus ramas.
El Rábi usa la madre judía preparando el pan del Shabat como ilustración
20 Y dijo entonces: ¿A qué compararé el Maljut HaShem?
21 Es semejante a la levadura que tomó una mujer y la introdujo en tres medidas de harina, hasta que todo
fermentó.
El Rábi demanda esfuerzo personal para entrar por la puerta estrecha
22 Y mientras se encaminaba hacia Yerushaláyim, pasando por todas las ciudades y aldeas que encontraba en su
camino, enseñando Torah,
23 le dijo uno: Adoní, ¿son pocos los que logran entrar en el Maljut HaShem?
24 Esforzaos desde ahora para entrar por la puerta angosta, porque os digo que muchos harán luego un enorme
esfuerzo por entrar y no podrán.
25 Después que el adón de la casa se levante y cierre la puerta, y llegando luego os reunáis alrededor de la puerta,
aunque la golpees y grites: "Adón, Adón, ábrenos", os responderá diciendo: "No sé de dónde sois".
26 A lo que vosotros comenzaréis a decir entonces: Delante de ti comimos y en nuestras calles enseñaste;
27 pero de cierto os hablará diciendo: No sé de dónde sois; apartaos de mí violadores de la Torah.
28 Allí será el llanto y el rechinar de los dientes, cuando veáis a Abraham, Yitzjak y Ya'akov y a todos los profetas en
el Maljut HaShem, más todos los transgresores de la Torah serán excluidos y echados fuera.
29 Pues acudirán del oriente y del occidente, del sur y del norte y se reclinarán a la mesa en el Maljut HaShem.
30 Y he aquí hay algunos postreros que serán primeros y algunos primeros que serán postreros.
El Rábi es advertido por sus amigos fariseos de un complot para asesinarlo
31 En esa misma hora se acercaron algunos de los perushim, diciéndole: "Sal deprisa y márchate de aquí, porque
hemos descubierto que Herodes te quiere asesinar".
32 E1 Rábi les dijo: 1d y decidle a esa zorra: He aquí echo fuera sheidim y hago sanidades hoy mañana y al tercer
día acabo mi obra.
33 Pero es necesario que continúe mi viaje hoy y mañana y pasado mañana me vaya porque es imposible para un
profeta verdadero morir fuera de Yerushaláyim.
El Rábi lamenta el retiro de la Presencia Divina del Templo
34 ¡Yerushaláyim! ¡Yerushaláyim! Tu que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados. ¡Cuántas veces
quise juntar a tus hijos como una gallina a sus polluelos debajo de sus alas y no quisiste!
35 He aquí, a tu casa le será retirada la Presencia Divina y quedará desolada y os digo que bajo ningún modo me
veréis hasta que digáis: ¡Baruj Habá BeShem Adonai!
Capítulo 14
El Rábi enseña a los rabinos las leyes del Shabat
1 Sucedió un día de Shabat, que entró a partir el pan a casa de uno de los perushim de más alta jerarquía en la corte
de justicia de la comunidad y sus adversarios lo observaban constantemente,
2 porque he aquí un hombre hinchado por retención de agua, estaba delante de él.
3 Y tomando el Rábi Yeshua la palabra, habló a los doctores de la ley y a los perushim, diciendo: ¿Es lícito sanar en
Shabat? ¿Sí o No?
4 Pero ellos callaron. Y tomando al hombre hinchado y abrazándolo fuertemente contra sí, lo sanó y lo despidió.
5 Y les dijo: ¿A quién de vosotros si un hijo o una oveja se le cae en un pozo no lo sacará prontamente aunque sea
Shabat? 6 Y no le podían responder a esto.
El Rábi enseña sobre la humildad
7 Y mirando el Rábi con atención cómo escogían los puestos de mayor honor en los reclinatorios asignados a la mesa,
proponía una parábola a los convidados, diciéndoles: 8 Cuando seas invitado por alguien a una fiesta, no procures
tomar el reclinatorio de más alto honor, no sea que haya sido reservado para alguno de más distinción que tú 9 y
llegando el que te invitó a ti y a él, te diga: Da lugar a éste, y entonces, con vergüenza, comiences a ocupar un puesto
de menos jerarquía.
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10 Pero cuando seas invitado, ve y reclínate en el último lugar, para que cuando llegue el que te ha invitado, te diga:
Amigo, muévete a un puesto mejor. Entonces serás honrado delante de todos los que están reclinados a la mesa
juntamente contigo.
11 Porque todo el que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido.
El Rábi enseña sobre el cuidado de los pobres
12 Y decía también al que lo había invitado: Cuando hagas una comida o cena, no convides a tus amigos ni a tus
hermanos, ni a tus parientes, ni a tus vecinos ricos, para que ellos a su vez no te vuelvan a convidar y sea esta tu
recompensa.
13 Pero cuando hagas un banquete, invita a pobres, mancos, cojos y ciegos;
14 y serás bendecido, pues ellos no te lo pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los
justos.
El Rábi enseña sobre el peligro de rechazar la oferta del Maljut
15 Y oyendo estas cosas, uno de los que estaban reclinados a la mesa, le dijo: ¡Cuán bendecido el que coma pan en el
Maljut HaShem!
16 El Rábi entonces le dijo: Cierto hombre preparaba una gran cena e invitó a muchos.
17 Y cuando se aproximaba la hora de comer, envió su siervo a decir a los convidados: Venid, ya está preparado todo
para vosotros.
18 Pero cada uno comenzó a excusarse. El primero dijo: Compré un campo y necesito ir a verlo, te ruego que me
disculpes. 19 Y otro dijo: Compré cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas, te ruego me disculpes.
20 Finalmente otro dijo: Acabo de casarme y por tanto no puedo asistir.
21 Y regresando el siervo se presentó ante su adón y le dio un informe de estas cosas. Entonces, enojado, el amo de la
casa dijo a su siervo: Sal pronto por las plazas y calles de 1a ciudad y asegúrate que entren aquí los pobres, los
afligidos, los inválidos y los ciegos.
22 Y el siervo dijo: Adón, se ha hecho como ordenaste y aún hay lugar.
23 Y el adón dijo al siervo: Ve por los caminos reales y a los senderos anexos y convéncelos que han sido invitados
para que entren y se llene mi casa.
24 Porque os digo que ninguno de aquellos que fueron invitados gustará mi cena.
El Rábi enseña sobre el costo de ser su talmid
25 Y a las inmensas multitudes que venían con él, se volvió y les dijo:
26 Si alguno viene a mí y me ama más que a su padre y madre, y la mujer y los hijos, los hermanos y las hermanas y
aun también su propia vida, no puede ser mi talmid.
27 Cualquiera que no toma su madero y viene en pos de mí, no puede ser mi talmid.
28 Porque ¿quién de vosotros planeando edificar una torre, no se sienta primero y calcula su costo para ver si tiene
suficientes recursos para terminarla?
29 Pues de lo contrario, se lanza a poner el cimiento y luego resulta que no puede acabar de construirla y todos los
que lo vean comiencen a hacer burla de él diciendo:
30 Este hombre comenzó a edificar pero no pudo terminar.
31 ¿0 qué rey que tenga que ir a guerrear contra otro rey, no se sienta primero a pensar si puede hacer frente con diez
mil al que viene contra él con veinte mil?
32 Y si calcula que no puede, mientras el otro está aun lejos, le envía emisarios pidiéndole condiciones de paz.
33 Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todas sus posesiones, no puede ser mi talmid.
34 Buena es la sal, pero si se volviese insípida, ¿con qué se dará sabor?
35 Ni para la tierra es buena, ni siquiera para fertilizante, solo para ser lanzada fuera. El que tiene oídos para oír,
oiga.
Capítulo 15
El Rábi enseña que todo Israel hará teshuvah finalmente no importa cuán lejos y bajo haya caído
(19) Parashah Terumáh (Ofrendas) 15:1-18:14
1 Para este tiempo estaban acercándose a él todos los cobradores de impuestos y los que vivían alejados de la Torah,
para escucharle.
2 Y tanto los perushim como los soferim que estaban allí, murmuraban diciendo: "Este a los que viven sin Torah
recibe y con ellos come".
Parábola de la oveja perdida
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3 Entonces el Rábi, sobre este asunto, les propuso una parábola, diciendo:
4 ¿Qué hombre de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas no deja las noventa y nueve en el campo y va
tras la que se ha perdido, hasta encontrarla?
5 Y cuando la encuentra, se llena de siruJá y la pone así sobre sus hombros,
6 y regresando a la casa, convoca a sus amigos y vecinos diciéndoles: ¡Gócense conmigo porque encontré a mi oveja
perdida! 7 Os digo que así habrá más simjá en el cielo por uno que viviendo lejos de la Torah, se vuelve al Eterno de
sus malos caminos, que por noventa y nueve tzadikim que no tienen necesidad de hacer teshuvah.
Parábola de la moneda perdida
8 ¿0 qué mujer teniendo diez monedas, si pierde una de ellas, no enciende una lámpara y barre la casa y busca
diligentemente hasta hallarla?
9 Y cuando la halla, reúne a las amigas y vecinas, diciendo: ¡nagila hava! Porque halló la moneda que se le había
perdido. 10 Así, os digo, hay simjá delante de los malájim de Di-os por un trasgresor de la Torah que hace Teshuvah.
Parábola del padre que perdona a su hijo que regresa
11 El Rábi les dijo también: "Cierto hombre tenía dos hijos;
12 y el menor de ellos dijo a su padre: Padre mío, dame la parte de tu hacienda que me pertenece por herencia. Y
les repartió sus posesiones.
13 Y después de no muchos días, recogiendo todos los bienes adquiridos, se fue de la casa a un país lejano, y allí
malgastó su herencia, viviendo perdidamente.
14 Y cuando hubo malgastado todos los bienes recibidos, sobrevino una grave crisis económica en aquél país,
con hambrunas por todos lados, y comenzó a sufrir de profunda necesidad.
15 Y no tuvo otra opción que acercarse a uno de los ciudadanos de aquél país, quien le envió al campo a
apacentar cerdos.
16 Y el hambre que tenía era tan fuerte que se desesperaba por comer y llenarse de las algarrobas con que
alimentaban a los puercos, pero nadie le daba.
17 Entonces, volviendo en sí, dijo: "Cuántos jornaleros de mi padre tienen panes hasta de sobra, y yo aquí me estoy
muriendo de hambre".
18 Me levantaré y volveré a mi padre y le diré: Padre mío, pequé contra HaShem y ante tus ojos,
19 ya no soy digno de que me reconozcas como hijo tuyo; te ruego que me tomes como uno de tus jornaleros".
20 Y enseguida se levantó y vino a su padre. Y estando aún lejos, lo vio su padre y se le conmovieron sus entrañas
y salió corriendo y se echó sobre su cuello y no podía detenerse de besarle.
21 Le dijo entonces el hijo: Padre mío, pequé contra HaShem y ante tus ojos, no merezco que me reconozcas como
hijo tuyo...
22 Pero el padre le dijo a sus siervos: "Venid pronto, sacad el mejor vestido y vestidlo, y ponedle un anillo en su
mano y zapatos en los pies;
23 y traed el becerro gordo y matadlo y comamos y luego hagamos fiesta.
24 Porque este mi hijo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y fue hallado". Y comenzaron a regocijarse.
25 Pero su otro hijo, el mayor, estaba en el campo, y mientras regresaba, al escuchar los cantos y las danzas,
26 se acercó y llamó a uno de los criados y le preguntó qué sería la razón de aquello.
27 Él le dijo: Tu hermano ha regresado y tu padre hizo matar el becerro gordo por haberle recuperado sano.
28 Pero la noticia le causó gran enojo y no quería entrar. Saliendo entonces su padre, le rogaba que entrase.
29 Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí tantos años te sirvo y jamás he desobedecido un mandamiento tuyo y
he aquí nunca me diste siquiera un cabrito para festejar con mis amigos.
30 Mas cuando regresó ese hijo tuyo, que consumió tus bienes con rameras, has matado para él el becerro gordo.
31 El entonces le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas;
32 mas era necesario hacer fiesta y danzar de gozo, porque tu hermano estaba muerto y ha revivido; estaba perdido
y ha sido hallado".
Capítulo 16
1 Yeshua entonces, propuso una parábola a sus talmidim: Había cierto hombre rico que tenía un administrador y
éste fue acusado ante él de malversar sus bienes.
2 Y llamándolo, le dijo: ¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Dame un estado de cuenta de tu administración,
porque ya no podrás ejercer más tu cargo.
3 Entonces el administrador dijo para sí: ¿Qué haré? Porque mi adón me quita la administración. Si me dedico a
cavar, ya no tengo fuerzas para eso; si a vivir de la migaja pública, me avergüenza.
4 Pensándolo bien, lo que debo hacer, para que cuando me quite la administración me reciban en sus casas, es
evidente.
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5 Y llamando a cada uno de los deudores de su adón, decía al primero: ¿Cuánto debes a mi adón?
6 Y él dijo: Cien medidas de aceite. Y le dijo: Bien, toma tu prózbul, siéntate y escribe cincuenta.
7 Luego dijo al otro: ¿Y tú cuánto debes? Le dijo: Cien medidas de trigo. Toma tu prozbul y escribe: Ochenta.
8 Y el adón reconoció la astucia de su administrador injusto, porque actuó con sagacidad; pues los hijos de esta
edad presente son más astutos en su trato con los semejantes, que los hijos de la luz.
9 Por eso os digo: En esta edad presente no tenéis otra alternativa que negociar con este tipo de personas que viven de
las riquezas injustas, y tendréis que hacerlo así, para que cuando los negocios de esta edad presente concluyan, hayáis
tenido oportunidad de invertir en el mundo venidero y recibir allí, en las moradas eternas, vuestros tesoros.
10 El que es honesto en lo muy poco, también es honesto en lo mucho; y el que es deshonesto en lo muy poco, también
es deshonesto en lo mucho.
11 Por tanto, si haciendo negocios con gente injusta, no mostráis fidelidad, ¿quién creerá que sois confiables?
12 Y si en lo ajeno no fuisteis honestos ¿quién os dará lo vuestro?
13 Ningún siervo puede servir a dos amos; porque amará a uno más que al otro o será honesto con uno y
deshonesto con el otro. No podéis servir al Eterno y a las riquezas injustas.
14 Luego que los perushim que estaban allí oían esto, se burlaban de él, porque eran amantes del dinero.
15 Y les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres, pero HaShem conoce
vuestros corazones; pues lo que entre hombres es visto de gran estima, delante del Eterno es una abominación.
16 La Torah y los Profetas hablaron de Yojanán.
A partir de él, las promesas de apertura del Maljut HaShem han comenzado a ser proclamadas y todos con
insistencia se esfuerzan por abrirse paso entre la gente para entrar en él.
17 Pero es más fácil que el cielo y la tierra se evaporen, que caiga siquiera una parte ínfima de una letra de la
Torah.
18 Todo el que de carta de divorcio a su mujer porque ha encontrado otra que le guste más, y luego de separarse
de su espósa se casa con la otra, adultera; y el que se casa con la repudiada por la misma razón, adultera.
El Rábi enfatiza la autoridad y normalidad de la Torah para que Israel haga finalmente teshuvah
19 Había un hombre rico que se vestía de lino fino y púrpura y vivía haciendo banquete tras banquete de manera desperdiciada.
20 Y cierto hombre, muy pobre, Eleazar, había sido colocado a su puerta, lleno de llagas,
21 y ansiaba comer algo siquiera de lo que iba cayendo de la mesa del rico y los perros que iban pasando por allí, le
lamían las llagas.
22 Sucedió que murió el pobre y fue llevado por los malajín al seno de Avraham. Y murió también el rico y fue
sepultado. 23 Y alzando sus ojos en el Sheol, bajo fuertes tormentos, vio a Avraham desde lejos y a Eleazar a sus
pies.
24 Y clamando con fuertes voces, dijo: Padre Avraham, ten misericordia de mí y envía a Eleazar para que mojando la
punta de su dedo en agua, toque mi lengua y la refresque, porque estoy bajo tormento en esta llama.
25 Dijo entonces Avraham: Hijo, recuerda que recibiste tus placeres en tu vida y Eleazar sus males. Pero ahora éste
es consolado aquí y tu atormentado.
26 Pero además de esto, hay una separación abismal entre nosotros y vosotros, tanto que es imposible cruzar de aquí
a vosotros, ni de allá a nosotros.
27 Entonces dijo: Te ruego, pues, padre, que lo envíes a casa de mi padre,
28 porque tengo cinco hermanos; para que les advierta solemnemente del peligro a fin de que no vengan ellos
también a este lugar de tormento.
29 Pero Avraham dijo: A Moshé y a los Profetas tienen: óiganlos.
30 El entonces dijo: No, padre Avraham, pero si alguno fuera a ellos de entre los muertos, harán teshuvah.
31 Mas le dijo: Si no oyen a Moshé y a los Profetas, tampoco se persuadirán si alguno se levanta de entre los muertos.
Capítulo 17
El Rábi explica la Torah de Moshé
1 Dijo entonces a sus talmidim: Los escándalos son imposibles de evitar, más ¡ay de aquél por quien vienen!
2 Es preferible que le sea colgada al cuello una piedra de molino y se le arrojara al mar, que hacer tropezar a uno de
estos pequeños.
3 Así que tened sumo cuidado por vosotros mismos. Si tu hermano viola algún precepto de la Torah ofendiéndote,
corrígelo inmediatamente; y si hace teshuvah, perdónalo.
4 Y si siete veces al día violara la Torah y te ofendiera y siete veces volviera a ti diciendo: Me arrepiento, perdónalo.
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El Rábi enseña que no hay lugar para la vanagloria personal
5 Y dijeron los shaliajim al Rábi: Auméntanos el atributo de emunah.
6 Y dijo el Rábi: Si tuvierais emunah como un grano de mostaza, diríais a este árbol: "Desarráigate y se plantado en
el mar", y os obedecería.
7 ¿Y quién de vosotros que tiene un siervo labrando o pastoreando, cuando venga de su oficio, le dirá: "Pasa en
seguida y reclínate a la mesa conmigo?
8 ¿No le dirá más bien: "Prepara algo para que yo cene, cíñete y sírveme hasta que coma y beba y después de esto,
comerás y beberás tú?"
9 ¿Acaso da gracias el siervo porque hizo lo ordenado?
10 Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os fue ordenado, decid: "Siervos inútiles somos, porque
hemos hecho lo que debíamos".
El Rábi diez leprosos y ordena que sea cumplida la Torah de Moshé
11 Y a1 viajar hacia Yerushaláyim, sucedió que pasaba entre Galilea y Samaria,
12 Y entrando el Rábi en una aldea, le salieron al encuentro diez varones leprosos, los cuales, parados a lo lejos,
13 alzaban la voz diciendo: "Yeshua, Rabí, ten misericordia de nosotros".
14 Y al verlos, les dijo: "Id, mostraos a los cohanin". Y sucedió que, mientras iban, quedaron limpios.
15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, regresó glorificando a HaShem a gran voz,
16 y cayó sobre su rostro ante el Rábi, dándole gracias. Y era shomroni.
El Rábi enseña la importancia de la gratitud como un principio jasídico
17 Respondiendo entonces Yeshua, dijo: ¿No quedaron limpios los diez`? Y los otros nueve, ¿dónde están?
18 ¿Nadie fue hallado que regresara para dar gloria a HaShem, sino este extranjero?
19 Y le dijo: Levántate, tu emunah te ha hecho completo.
El Rábi instruye a los fariseos sobre el Maljut
20 Interrogado por los Perushim sobre cuándo viene el Maljut HaShem, les respondió diciendo: El Maljut
HaShem no viene con advertencia.
21 Ni dirán, "Helo aquí" o "allí". Porque he aquí, el Maljut HaShem está en medio de vosotros.
El Rábi advierte a no ir detrás de nadie que se Anuncie a sí mismo como el Mashiaj ben David
22 Entonces dijo a los talmidim: Días vendrán cuando anhelaréis ver uno de los días del Mashiaj y no lo veréis.
23 Y os dirán: "Helo aquí" o "Allí". No vayáis, ni sigáis corriendo detrás,
24 porque como el relámpago al descargarse, resplandece brillante desde un extremo del cielo hasta el otro, así será la
venida del Mashiaj ben David.
25 Pero antes que esto suceda, le será necesario sufrir muchas cosas y ser rechazado por esta generación.
El Rábi advierte cómo serán los días antes de la redención final
26 Y como sucedió en los días de Noaj, así será también en los días de Mashiaj 27 "Comían, bebían, se casaban, se
daban en casamiento, hasta el día en que Noaj entró en el arca, y vino el mabul y destruyó a todos.
28 Asimismo, como ocurrió en los días de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban...
29 Pero el día en que Lot salió de Sedóm, llovió fuego y azufre proveniente del cielo y a destruyó a todos.
30 Siguiendo este mismo proceso, será el día cuando el Mashiaj sea revelado.
31 En aquel día, el que esté en la azotea, y sus bienes en la casa, no baje a tomarlos; y el que esté en el campo, de la
misma manera, no se vuelva atrás a lo que dejó.
32 Recordad la mujer de Lot.
33 Todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará.
34 Os digo: En esa noche, estarán dos en una cama; el uno será tomado y el otro dejado.
35 Dos estarán moliendo juntas: la una será tomada y la otra dejada.
36 Y respondiendo los talmidim le dicen: ¿Dónde está predicho esto Adón?
37 Le dijo entonces el Rábi: "Donde estén los cadáveres, allí también se juntarán las aves de rapiña".
Capítulo 18
El Rábi enseña sobre la Fidelidad de HaShem
1 Y les proponía un midrash sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar, diciendo:
2 Había un shofet en cierta ciudad que no era temeroso de Di-os ni trataba con respeto a hombre alguno.
3 Había también en la misma ciudad una almanah que visitaba constantemente su beit din diciendo: "Defiéndeme de
ese demandante malvado que me quiere despojar mis bienes injustamente".
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4 Pero el shofet no quiso atenderla por algún tiempo; mas después de tantas visitas, se dijo: "Aunque no me importa
qué ordene la Torah sobre esto ni lo que digan los que vienen a este tribunal,
5 le aplicaré lo que dice la Torah a esta almanah porque se me hace insoportable al punto de olerme a peste y si
continúa viniendo aquí acabará con mi paciencia".
6 Dijo entonces nuestro Adón: ¡Oíd lo que dice el shofet injusto!
7 ¿Y acaso Di-os no hará que se cumpla lo prometido en Su Torah a sus escogidos que claman a él en las oraciones
del día y de la noche? ¿Se tardará en responderles?
8 Os digo que HaShem aun cuando parezca que demore por un tiempo, le cumplirá finalmente Sus promesas y
cuando lo haga, será con rapidez extrema y totalmente. Pero cuando venga el Mashiaj, ¿hallará hombres fieles a
HaShem en la tierra?
El Rábi enseña sobre la importancia de la Humildad
9 Y a unos que confiaban en su propia justicia y se consideraban tzadikim y vivían menospreciando a los demás, les
dijo el siguiente midrash:
10 "Dos hombres subieron al Beit Hamikdash a orar: el uno era perush y el otro mojet.
11 El perush, de pie, rezaba estas cosas a sí mismo para ser oído por los otros diciendo: "Oh HaShem, te doy gracias
porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros... ni siquiera como este mojet que está por
allá...
12 Ayuno dos veces por semana, pago el diezmo de todo lo que gano..."
13 Pero el mojet, a distancia, no se consideraba digno siquiera de levantar sus ojos al cielo, sino que golpeándose el
pecho, no cesaba de gemir diciendo: "HaShem: rajem na al jotéh kamoní".
14 Dice Yeshua: "Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que aquél, porque cualquiera que se enaltece,
será humillado, pero el que se humilla, será enaltecido".
El Rábi bendice a los niños judíos
(20) Parashah Tetzavet (Y mandarás) 18:15-20:26
K
15 Y les traían también los yeladim para que pusiera sus manos sobre ellos. Y al ver la acción del pueblo, los
talmidim los reprendían.
16 Mas Yeshua los llamó diciendo: "Dejad que los yeladim sean traídos a mí y no se lo impidáis, porque el Maljut
HaShamaim es reservado en herencia para los que son como ellos".
17 De cierto os digo: El que no reciba el Maljut HaShem como un yeled, no habrá forma que pueda luego entrar en
él.
El Rábi muestra a un judío el camino seguro al mundo por venir
18 Y cierto líder de la clase aristócrata le preguntó diciendo: Rávi Hatov, ¿qué mitzvah es el que debo hacer para
heredar el Jayei Olam?
19 Y Yeshua le habló: "¿Por qué me llamas tov? Ninguno tiene derecho a llamarse bueno, sino solamente uno: Dios.
20 Los mitzvot sabes: Honra a tu padre y a tu madre, no asesines, no adulteres, no hurtes no darás falso testimonio
contra tu prójimo...
21 Y él dijo: "De todas estas cosas he sido shomer mitzvot desde mi bar mitzvah". 22 Pero Yeshua, luego de oírlo,
le dijo: "Una cosa veo que te falta todavía: vende todo lo que tienes y repártelo entre los pobres, y tendrás un tesoro
en el cielo; entonces ven, y sígueme".
23 Él, entonces, al oír estas cosas, se puso muy triste, porque había acumulado mucha riqueza".
24 Y viendo Yeshua la tristeza de su alma, lo miró fijamente y le dijo: "¡Cuán dificilmente entrarán en el Maljut
HaShem los que tienen riquezas!
25 Porque es más fácil hacer entrar un camello por un ojo de aguja, que lograr que un rico entre en el Maljut
HaShem". 26 Y los que oyeron esto dijeron: "Entonces ¿quién es capaz de vivir?"
27 Y él dijo: "Lo que es imposible para con los hombres es posible con HaShem".
28 Entonces Shimón Kefa le dijo: "He aquí nosotros hemos dejado lo nuestro y te hemos seguido".
29 Y él le respondió: "De cierto os digo que nadie hay que haya dejado casa, o mujer, o hermanos, o padres, o
hijos, por causa del Maljut HaShem
30 que ciertamente no reciba muchísimo más en esta edad presente y en la venidera, Hayei Olam ".
El Rábi anticipa su muerte y sufrimientos como requisito para entrar en la inmortalidad
107
31 Y tomando consigo a los doce, les dijo: "He aquí subimos a Yerushaláyim y se cumplirán todas las cosas escritas
por los Profetas acerca del Ben HaAdám;
32 porque será entregado a los gentiles y será ridiculizado, y afrentado y escupido 33 y después de azotarlo, le
quitarán la vida, pero al cumplirse tres días, se levantará".
34 Pero ellos no tuvieron entendimiento profético de estas cosas. Y esta revelación les fue dabar nistar para todos y
no tenían el entendimiento de su significado.
El Rábi sana a un judío ciego
35 Y aconteció que mientras se acercaba a Yericó, un ciego estaba sentado por allí, junto al camino, suplicando
tzedaká,
36 y cuando percibió que pasaba una multitud, preguntaba qué sería aquello. 37 Y le informaron diciendo: "Está
pasando Yeshua de Netzeret".
38 Y gritó, diciendo: "Yeshua ben David, Janeiní".
39 Y los que iban delante del grupo, lo reprendían para que callara; pero él gritaba con más fuerza: "Yeshua ben
David, Janení".
40 Entonces Yeshua, deteniéndose, ordenó que fuese traído hacia él y cuando estaba cercano, le preguntó:
41 ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: "Adoní que reciba la vista".
42 Y Yeshua le dijo: "¡Recíbela! Tu emunah te ha traído sanidad".
43 Y al instante recobró la visión y dando la gloria al Eterno, seguía a Yeshua. Y todo el pueblo, al ver aquello,
comenzó a bendecir: "Baruj HaShem ", "Baruj HaShem”.
Capítulo 19
1 Y después de entrar, iba pasando por Yericó,
2 y he aquí un varón llamado Zakai, jefe de los mojesim y acaudalado,
3 procuraba ver quién era Yeshua, pero no podía a causa de la multitud, porque era pequeño de estatura.
4 Y corriendo, se adelantó al grupo, y subió a un sicómoro para verle, porque estaba a punto de pasar justo por allí.
5 Y tan pronto como llegó al lugar, Yeshua miró hacia arriba y le dijo: "Zakai, apresúrate a bajar, porque es necesario
que hoy entre a posar en tu casa".
6 Y apresurándose, bajó y le dio Kabalat HaMalkut con grande simjá.
7 Y al verlo, todos murmuraban, diciendo: "Ha entrado a hospedarse con un hombre que es violador de la Torah".
8 Entonces Zakai, puesto en pie, dijo: "He aquí Adoní: la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si algo defraudé a
alguien, hago tikun cuadruplicado".
9 Y Yeshua le dijo: "Hoy ha venido yeshuat a esta casa, por cuanto él también es hijo de Avraham".
10 porque el Ben Adam vino a buscar y a dar vida a lo que se había perdido".
El Rábi hace un midrash sobre el Maljut
11 Y cuando oyeron estas cosas, percibiendo Yeshua que por estar cercanos a Yerushaláyim ellos tenían la idea de
que el Maljut HaShem sería manifestado súbitamente, prosiguió el Rábi sus palabras contándoles un midrash y dijo:
12 "Cierto hombre, nacido de la familia real, viajó a un país lejano a recibir un reino para sí y volver.
13 Y llamando a diez de sus avadim, les entregó diez manim y les dijo: Negociad mientras vengo.
14 Pero los hijos de la ciudad donde vivían, lo aborrecían y luego que se fue, enviaron tras él una delegación,
diciendo: "No queremos que sea este hombre quien tenga autoridad sobre nosotros y llegue a ser el rey".
15 Y aconteció que luego de recibido el reino, el hombre regresó y ordenó que
le llamaran aquellos avadim a los cuales había entregado el dinero, para saber cuánto había ganado cada uno.
16 Llegó el primero diciendo: "Adoní, tu maneh ha ganado diez manim".
17 Y le dijo: Eved hatov por cuanto en lo poco has mostrado fidelidad, recibe autoridad para gobernar sobre diez
ciudades. 18 Y llegó el segundo, diciendo: "Adoní, tu maneh ha producido cinco manim".
19 Entonces también dijo a éste: "Tu también recibe autoridad para gobernar sobre cinco ciudades".
20 Y el otro llegó, diciendo: "Adoní, aquí está tu maneh, que desde que me la diste, tuve guardada en un paño,
21 porque tenía temor de ti, pues eres hombre de fuerte carácter, que tomas lo que no pusiste y siegas lo que no
sembraste".
22 Le dijo: ¡Siervo malo! De tu boca te juzgo. ¿Sabías que soy hombre radical en los asuntos del reino, que tomo lo
que no puse y cosecho lo que no sembré?
23 ¿Cómo entonces no pusiste mi dinero en el banco? Y yo, al regresar, habría tomado lo que me pertenece ¡con sus
intereses!
24 Y a los presentes dijo: "Quitadle el maneh y dadlo al que tiene diez manim. 25 Y le dijeron: ¡Adoní, tiene diez
manim!"
108
26 Os digo que a todo el que tiene le será dado: mas al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
27 Y a aquellos enemigos míos que no quisieron que yo llegara a ser rey sobre ellos, traedlos acá y decapitadlos
delante de mí".
28 Y terminado de contar el midrash, iba delante subiendo hacia Yerushaláyim.
29 Y aconteció que al acercarse a Beit Paje¡ y Beit Anyah, próximos al monte conocido como "de las Olivas", envió a
dos de sus talmidim
30 diciendo: "Id a la aldea de enfrente y nada mas entrar hallaréis un borrico atado en el que ningún hombre montó
jamás. Desatadlo y traedlo.
31 Y si por casualidad alguien os preguntara: "¿Por qué lo desatáis?" responderéis así: "Porque nuestro adón lo
necesita". 32 Yendo entonces los enviados, hallaron exactamente como les dijo,
33 y mientras desataban el borrico, sus dueños le dijeron: "¿Por qué desatáis el borrico?"
34 Y ellos le dijeron: "Porque nuestro adón lo necesita".
35 Y lo llevaron a Yeshua y echando sobre el borrico sus mantos, hicieron montar a Yeshua.
36 Y mientras él avanzaba, tendían sus mantos en el camino.
37 Cuando Yeshua estaba ya cercano a la bajada del monte de las Olivas, toda la multitud de los talmidim, regocijándose,
comenzaron a bendecir al Eterno con gran voz por todos los milagros que habían visto y decían:
38 "Baruj Habá HaMelej BeShem Adonai" y "Shalom beshamayim" y "Kavod beShamayim"
39 Y algunos de los perushim de entre la multitud le dijeron: "Rábi, reprende a tus talmidim".
40 Y respondiendo Yeshua dijo: "Os digo que si éstos callaran, las piedras lo harían".
41 Y cuando se acercó, al ver la ciudad, lloró sobre ella,
42 diciendo: ¡Si tú también conocieras en este día lo que te falta para alcanzar tu shalom! Pero ahora esto ha sido
decretado nistar para tus ojos.
43 Porque vendrán días sobre ti cuando tus enemigos te levantarán vallado y te afligirán por todos lados y te sitiarán
en todas tus murallas;
44 y te arrasarán y a tus banin dentro de ti; y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no te diste cuenta de la
oportunidad que YHWH te concedió".
El Rábi corrige a los Cohanim en el Templo
45 Y entrando en el Templo, comenzó a echar fuera a los que estaban vendiendo, 46 diciéndoles: "Escrito está: "Y mi
casa será llamada Bet Tefilah, más vosotros la habéis hecho cueva de ladrones".
47 Y estaba enseñando cada día en el Templo, pero los principales cohanim y los soferim y los líderes aristócratas de
entre el pueblo, procuraban una ocasión para poner fin a su vida.
48 Y no hallaban qué hacer, porque todo el pueblo encontraba delicia escuchando sus clases de Torah.
Capítulo 20
El Rábi oculta a los líderes del Templo su autoridad jalájica
1-1
1 Y aconteció en uno de aquellos días cuando estaba entregado por completo Yeshua a la enseñanza de la Torah al
pueblo y mostrando las promesas que YHWH había dado por medio de los profetas, que se acercaron los principales
de los cohanim y de los soferim y los zekenim,
2 y dirigiéndose a él, dijeron: "Dinos con qué s'mijáh haces estas cosas o quién es el que te dio esta s'mijah".
3 Respondiendo Yeshua les dijo: "Yo también os traigo un asunto, y confio que me respondáis.
4 La tevilah de teshuváh de Yojanán: ¿fue autorizado por el Cielo o por los hombres? 5 Entonces ellos discutieron
entre sí diciendo: "Si le dijéramos "por el Cielo", dirá: "Por qué no lo recibisteis para obedecerle".
6 Y si le dijéramos: "por los hombres", todo el pueblo nos apedreará, porque están absolutamente convencidos que
Yojanán era profeta".
7 Y respondieron que no sabían quién lo autorizó.
8 Y Yeshua les dijo: "Tampoco yo os digo con qué s'mijah hago estas cosas".
El Rábi anuncia que la redención final Será quitada a su generación y dada a otra
9 Entonces comenzó a decir un midrash: "Cierto hombre plantó una viña y la arrendó a unos labradores y se ausentó
por tiempo y tiempos.
10 Y cuando llegó el momento apropiado, envió un siervo a los labradores para que le dieran del fruto de la viña;
pero los labradores, después de golpearlo, lo enviaron con las manos vacías.
109
11 Y se añadió otro emisario a la encomienda, pero ellos, a éste también, habiéndolo golpeado y afrentado, lo despidieron
con las manos vacías.
12 Y se añadió otro más, el tercero el que también fue enviado, pero ellos también a éste, lo golpearon salvajemente y
lo echaron fuera.
13 Dijo entonces el adón de la viña: ¿Qué haré con ellos? Enviaré mi hijo, el amado, quizá a este lo respetarán.
14 Pero nada mas verlo, los labradores murmuraban entre sí, diciendo: "Este es el heredero; matémosle para que la
herencia llegue a ser nuestra".
15 Y echándolo fuera de la viña, lo asesinaron. ¿Qué pues les hará el adón de la viña?
16 Irá por sí mismo y destruirá a estos labradores y dará la viña a otros. A1 oírlo, dijeron: "Que tal cosa nunca nos
suceda" 17 Pero él, mirándolos fijamente uno a uno, dijo: "Qué, pues, significa esto que está escrito: La piedra
rechazada por los constructores Es la que vino a ser la principal del ángulo.
18 Todo el que se lance contra ella, será despedazado y si ella cayere sobre ellos, los triturará.
19 Y los soferim y los zadoquim trataron de echarle mano en aquella misma hora, porque se dieron cuenta que dijo
este midrash contra ellos. Pero temieron al pueblo,
20 y acechándole, enviaron espías que pretendieran ser tzadikim, para atraparle en alguna palabra, a fin de entregarlo
al poder y autoridad del procurador romano.
El Rábi enseña cómo deben los judíos relacionarse con las autoridades civiles de esta edad
21 Y le preguntaron diciendo: "Rabino, sabemos que hablas y enseñas rectamente y que no haces acepción de
personas, sino que en verdad instruyes al pueblo en el camino del Eterno.
22 ¿Nos es lícito dar tributo al César, o no?
23 Yeshua entonces, percibiendo su astucia, les dijo:
24 Mostradme un denario. ¿De quién es la imagen que tiene y su inscripción? Y ellos dijeron: De César.
25 Y él les dijo: "Dad al César lo que es del César y a HaShem lo que es de HaShem"
26 Y no pudieron sorprenderle en ninguna palabra, ni aun delante del pueblo, y admirados por su respuesta,
callaron.
El Rábi corrige a los Zadoquim
(21) Parasháh Ki Tisá (Cuando saques cuenta) 20:27-22:46
27 Acercándose entonces algunos de los zadoquim, los que enseñaban que no habrá resurrección, le preguntaron
diciendo: 28 "Rabino, Moshé escribió un mandamiento que puede resumirse así: "Si el hermano de alguno muriera
teniendo mujer y sin dejarle descendencia, que su cuñado tome a la mujer y levante descendencia a su hermano".
29 Eran, pues, siete hermanos; y el primero, habiendo tomado mujer, murió sin hijos,
30 También el segundo y el tercero la tomaron.
31 Y así también los siete, no dejaron hijos y murieron,
32 y finalmente murió también la mujer. 33 En la resurrección, ¿de cuál de ellos será esposa la mujer? ¡Porque los
siete la tuvieron por mujer!
34 Yeshua les dijo: "Los hijos de esta edad presente se casan y son dados en casamiento;
35 más los que sean tenidos por dignos de alcanzar el mundo por venir, e1 de la resurrección de entre los muertos, no
se casan ni son dados en casamiento,
36 pues ya no podrán morir jamás, pues son como los malajím y vienen a ser hijos de Di-os al ser hijos de la
resurrección. 37 Y en cuanto a que los muertos resucitan, Moshé lo sugirió en lo de la zarza, cuando dice: "Anokí
Elohei Avraham, Elohei Yitzjak, VeElohei Ya'akov".
38 Lo que significa que HaShem no es Di-os de muertos, sino de vivos, porque para él, todos viven".
39 Respondiendo entonces algunos de los soferim que estaban por allí, dijeron: "¡Rabino, que bien le has
respondido!"
40 Y ya no se atrevían a preguntarle nada.
41 Yeshua entonces les dijo: "¿Cómo afirman los escribas que el Mashiaj es hijo de David?
42 Porque el mismo David dice en el libro de Tehilim: "Dij o HaShem a mi Adón: Siéntate a mi diestra
43 Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies"
44 David, pues, le llama "Adoní", ¿cómo podría ser entonces su propio hijo?
45 Y escuchándolo todo el pueblo, dijo a sus talmidim:
110
46 "Guardaos de los soferim, esos que andan con ropas costosas y aman que les rindan honores y tributos en las
plazas públicas y se desesperan por ocupar los asientos de más honor en la sinagoga y los primeros lugares en las
cenas;
47 y al mismo tiempo devoran las casas de las viudas y por pretexto, alargan sus rezos. Éstos recibirán una sentencia
mucho más estricta".
Capítulo 21
El Rábi advierte de la destrucción del Templo y el fin de esta edad presente
1 Y levantando sus ojos, vio a los ricos echando sus ofrendas en el otzar del Templo.
2 Vio también a una almanah de muy escasos recursos, que echaba allí dos centavos y dijo:
3 "En verdad os digo que esta viuda pobre echó más que todos,
4 porque éstos, de lo que les sobraba pusieron en las ofrendas, mas ésta, de su pobreza, echó todo el sustento con el
cual contaba".
5 Y mientras algunos estaban diciendo acerca del Templo: "Ha sido decorado con piedras hermosas y donativos",
dijo:
6 "Días vendrán cuando de todo esto que veis no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida".
7 Y le preguntaron, diciendo: "Rabino, ¿cuándo será esto y cuál será la señal cuando todas estas cosas estén a punto
de ocurrir?"
8 Y él dijo: "Mirad que no seáis engañados, porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: "Ani MashiaJ"' y "El
tiempo se ha acercado". No vayáis en pos de ellos.
9 Y cuando oigáis de guerras y rumores de guerras, no os alarméis, porque estas cosas tienen que suceder primero,
pero el fin no será inmediatamente".
10 Entonces les decía: "Se levantará nación contra nación y gobierno contra gobierno;
Il y habrá terremotos y hambrunas y plagas horribles en diferentes lugares además de sucesos aterradores y grandes
señales que se verán venir desde el cielo. 12 Pero antes de todas estas cosas, os echarán mano y os perseguirán,
entregándoos a las sinagogas de ellos y cárceles, y llevados ante reyes y gobernadores por la causa que mi nombre
representa.
13 Pero esto os será una excelente ocasión de dar testimonio de mí.
14 Por tanto, no afanéis vuestra neshamah cavilando de antemano las cosas que habréis de decir para defenderos,
15 pues yo os pondré en los labios palabra de jokmah que no podrán resistir ni contradecir todos los que se os
opongan. 16 Y seréis traicionados incluso por padres, hermanos, parientes y amigos y algunos de vosotros seréis
asesinados.
17 Y por causa de lo que mi nombre representa, seréis despreciados por todos los aborrecedores de la Torah,
18 pero ni un cabello de vuestra cabellera se contará como pérdida en el mundo por venir.
19 Permaneced firmes y sin desesperaros en medio de la adversidad y de esta manera os mantendréis sanos y
fuertes. 20 Pero cuando veáis a Yerushaláyim rodeada de ejércitos, sabed por cierto que habrá llegado la hora de su
desolación. 21 Entonces, los que estéis en Yehudáh, corred a buscar refugio a los montes; y los que están en medio
de ella, salgan de la zona de batalla; y los que estén en los campos, no entren a la ciudad;
22 pues estos son los yamim nekamáh, para que se cumplan las cosas que están escritas.
23 ¡Ay de las que estén embarazadas y de las que aun amamantan en aquellos días! Porque vendrá Tzaráh Gedolah,
sobre Eretz Israel y escalofriantes olas de terrorismo contra este pueblo.
24 Y caerán a filo de espada y serán llevados al exilio entre todas las naciones y Yerushaláyim vendrá bajo dominio
goyim hasta que se cumpla el tiempo dado a ellos.
25 Y habrá señales milagrosas en el sol y la luna y las estrellas; y sobre la tierra, angustia y desespero de las personas
ante el bramido del mar y de sus olas;
26 desfalleciendo los hombres por el miedo y la expectación de las cosas horribles que vendrá sobre la tierra, porque
las potencias de los cielos serán sacudidas.
27 Y entonces verán al Hijo del Hombre viniendo en una nube con gran kavod y guevurah.
28 Y cuando estas cosas comiencen a suceder, erguios y levantad vuestras cabezas, porque vuestra Geulah está muy
cercana.
29 Y jes contó una mashal: "Mirad la higuera y el resto de los árboles:
30 cuando veis que le brotan las hojas, por vosotros mismos sabéis que el verano está cerca.
31 Así también vosotros, cuando veáis que suceden todas estas cosas, sabed que está cerca el Maljut HaShem.
111
32 De cierto os dijo: "La generación que comience a ver esto, no pasará, hasta que todo esto acontezca".
33 "El cielo y la tierra pasarán, pero de ninguna manera mis palabras".
34 Pero poned la mirada en vosotros mismos, no sea que vuestros corazones se entreguen a la glotonería y la
embriaguez y a las preocupaciones vanas de esta edad presente y venga sobre vosotros, como un lazo, el día que
nadie sabe,
35 porque vendrá sin duda una trampa sobre todos los que están sentados ejerciendo el gobierno sobre toda la tierra.
36 Así que velad en todo tiempo, rogando encarecidamente que recibáis el honor de escapar de todas estas cosas que
están por suceder y de estar en pie delante del Ben Adam.
37 Y en el Bet HaMikdash daba clase de estas cosas durante el día; pero al venir la noche, salía y se retiraba en el
monte llamado de las Olivas.
38 Y al venir la mañana, todos los judíos venían a él para oír sus enseñanzas en el Bet HaMikdash.
Capí tulo 22
El Rábi es traicionado por un amigo
1 Se acercaba entonces el moed de jag hamatzah, llamada también Pesaj;
2 y buscaban los principales de los cohanim y los soferim bajo su autoridad, cómo lo matarían, pero temían al
pueblo. 3 Para este momento, hasatan entró en Yehudáh le Keriot, que era contado entre los Doce,
4 el cual fue y habló con los principales de los cohanim y los oficiales de la guarda del Templo y negoció con ellos
bajo qué condiciones se lo entregaría.
5 Y se alegraron, y arreglaron con él para darle plata,
6 y llegados a un acuerdo bajo juramento, buscaba ocasión para entregárselo sin que el pueblo estuviese presente pues
lo impediría.
El Rábi se prepara para santificar Pesaj
7 Llegó entonces el día de sacar la levadura de las casas, cuando era requerido por la Torah presentar el korbán pesaj
8 y envió a Kefa y a Yojanán, diciendo: "Id, preparadnos pesaj para que la comamos".
9 Y ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que la preparemos?
10 Entonces él le dijo: "Después de entrar en la ciudad, he aquí os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro
de agua. Seguidlo hasta la casa en la cual entre,
11 y decid al baal bayit: "El rabino te dice: ¿Dónde está la habitación donde coma pesaj con mis talmidim?
12 Y él os mostrará una habitación muy amplia, en el segundo piso, ya lista para el seder, preparad allí".
13 Entonces fueron y hallaron como les había dicho y prepararon el korbán pesaj allí.
El Rábi dirige el Seder de Pesaj y anuncia la confirmación del Pacto con Israel
14 Y cuando llegó la hora, se reclinó a la mesa y los shaliajim con él,
15 y les dijo: "¡Cuánto había deseado con toda mi neshamah que llegara este momento de dirigir personalmente este
seder y comer el korbán pesaj con vosotros antes de mi padecimiento!
16 Porque os digo que bajo ningún concepto podré guardar Pesaj de nuevo hasta que todo lo que está escondido en su
significado profético sea revelado en el Maljut HaShem.
17 18 19 Y tomando ha-matzah, hizo la brajáh, lo partió y les dio, diciendo: "Esto es mi cuerpo, que por vosotros está
siendo ofrecido; haced esto como un memorial de mí". 20 Y luego de haber comido, tomando la copa de la redención
decía: "Esta es la confirmación del pacto en mi sangre, la cual es derramada por vosotros.
21 ¡Mas he aquí la mano del que me entrega está conmigo, justo aquí sobre esta mesa!
22 Porque en verdad, el Ben Adam va según lo determinado; pero ¡ay de aquel hombre por medio del cual es
entregado! 23 Y ellos comenzaron a preguntarse acerca de quién de ellos sería el que haría tal cosa.
El Rábi promueve el amor y servicio entre sus talmidim
24 En esto se produjo una rivalidad entre el grupo, acerca de quién de ellos sería el mejor capacitado para ser
establecido como el de más alto rango en el reino.
25 Él entonces le dijo: "Los reyes de las naciones gentiles se enseñorean de ellas y los que sobre ellas tienen dominio,
debiendo ser benefactores, las esclavizan,
26 mas no será de este modo entre vosotros; sino que el mayor de vosotros se haga como el menor y el que de entre
vosotros sea el Nasí, que asuma la posición de un siervo.
27 Porque ¿quién es el mayor, el que se reclina a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se reclina? Y he aquí yo estoy
entre vosotros como el siervo.
112
El Rábi promete un lugar de autoridad en el Reino a sus talmidim
28 Mas vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas;
29 y les prometo lo que el Padre me ha prometido: un reino;
30 para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino; y os sentaréis en las sillas del juicio, juzgando a las doce tribus
de Israel.
El Rábi anticipa la negación de Kefa
31 Shimón, Shimón, he aquí hasatán busca con diligencia cómo zarandearte como a trigo;
32 pero ya rogué por ti, que tu emunah no sea destruida. Y tu, a su tiempo, harás teshuváh y traerás gran consolación
a tus hermanos".
33 Mas él le dijo: Adoní, estoy dispuesto a ir contigo, no sólo a la cárcel, sino incluso a la muerte".
34 Mas él le dijo: "Te digo, Kefa, no cantará hoy un gallo hasta que tres veces niegues que tengas alguna relación
conmigo".
35 Y les dijo: "Cuando os envié sin bolsa, ni alforja ni sandalias, ¿os faltó algo? Y ellos respondieron:
"Absolutamente nada".
El Rábi imparte nuevas instrucciones para el nuevo momento que se acerca
36 Entonces les dijo: "Pero ahora, el que tiene bolsa, tómela; y el que tiene alforja, haga lo mismo; y el que no tiene
espada, venda su ropa y cómprela.
37 Porque os digo que la escritura que dice: "Y fue contado con los violadores de la Torah", debe materializarse en
mi, porque todo lo escrito acerca de mí, está llegando a su hora para que alcance el propósito para el cual se
escribió".
38 Entonces ellos dijeron: "Mira Adoní, aquí están las dos espadas". Y él les dijo: "Basta".
39 Y saliendo, se dirigió, según su costumbre, al monte de las Olivas; y lo siguieron también sus talmidim.
El Rábi completa su preparación espiritual para enfrentar exitosamente su prueba final
40 Y cuando llegó al lugar, les dijo: "Haced tefilot para que no caigáis en tentación" 41 Y él se apartó de ellos como a
un tiro de piedra;
42 y postrado sobre sus rodillas, ofrecía tefilah, diciendo:
43 "Abba, si quieres, aparta esta copa de mí,
44 pero no se haga mi voluntad, sino la tuya".
45 Y cuando terminó de ofrecer sus tefilot, yendo a los talmidim, los halló durmiendo pues era mucha la depresión
que sufrían, 46 y les dijo: "¿Por qué dormís? Levantaos y ofreced tefilot rogando que no entréis en tentación".
El Rábi es secuestrado por guardas mercenarios
(22/23) Parashot Vaiakel/Pekudé (Y reunió/Recuento) 22:47-24:53
x 47 Estando él aún con estas palabras en su boca, he aquí una pandilla dirigida por
Yehudáh, uno de los doce, quien se acercó a Yeshua para saludarlo con un beso, pues había dado esta contraseña:
"A1 que yo besare, ese es".
48 Y Yeshua le dijo: "Yehudáh, ¿con un beso entregas al Ben HaAdam?"
49 Entonces los que estaban con él, percibiendo lo que iba a suceder, dijeron: "Adoní, ¿usamos la espada?"
50 Y uno de ellos hirió al siervo del cohen hagadol y le cortó su oreja derecha.
51 Respondiendo entonces Yeshua dijo: "Basta, solamente permitidme hacer esto", y tomando la oreja, lo sanó.
52 En eso llegaron los principales de los cohanim y los oficiales de la guarda del Templo y de los zekenim tomados
de entre el pueblo y Yeshua les dijo: "¿Cómo contra un delincuente común salisteis con espadas y garrotes?
El Rábi identifica la naturaleza de sus captores
53 Estando cada día en el Templo, no extendisteis las manos contra mí; mas para esta hora os ha sido permitido estar
aquí, y a las autoridades de las tinieblas"
54 Y después de arrestarlo, lo llevaron y lo introdujeron en la casa del cohen hagadol. Y Kefa le seguía de lejos,
55 y tras encender un fuego en medio del patio y habiéndose sentado todos juntos, Kefa se sentó entre ellos.
El Rábi es negado por uno de sus más íntimos seguidores
56 Entonces una sirvienta, viéndole sentado frente a la fogata, lo miró fijamente y dijo: "Este también andaba con él".
57 Pero él lo negó, diciendo: "Mujer, no tengo ningún tipo de relación con ese hombre".
58 Y poco tiempo después, viéndolo otro, dijo: "Tu también eres de ellos". Y Kefa dijo: "Hombre, no lo soy".
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59 Y cuando había pasado cerca de una hora, otro decía insistentemente: "Sin duda que este también andaba con él,
porque es galileo".
60 Mas Kefa dijo: "Hombre, no tengo ni idea de lo que dices". Y al momento cantó un gallo.
61 Entonces Yeshua, volviéndose, miró a Kefa; y Kefa se acordó de su palabra tal como le había dicho: "Antes que
hoy cante un gallo, me negarás tres veces";
62 y saliendo afuera, lloró con amargura de su neshamah.
El Rábi es burlado, ofendido y torturado
63 Y los hombres que tenían a Yeshua bajo custodia, se burlaban de é1, golpeándolo,
64 y después de vendarlo, le preguntaban diciendo: "Profetiza ahora: ¿quién te golpeó?
65 Y le decían muchas otras cosas así, blasfemándole en su propio rostro.
El Rábi es expuesto a un juicio por las autoridades del Templo
66 Y cuando comenzaba a despuntar la aurora, se convocó una reunión formada por los principales de los cohanim y
los soferim que le asistían y lo llevaron al lugar de sesión del Bet Din de ellos,
67 y allí le decían: "Si tú eres el Mashiaj, dínoslo". Y les respondió: "Si os lo dijera, de ningún modo lo aceptaríais,
68 y si os hiciera la pregunta, de ningún modo estarías dispuestos a responderla.
69 Pero desde ahora el Ben Adam estará sentado a la diestra del poder de Di-os".
70 Entonces todos dijeron: "¿Significa entonces que tú eres el Ben Elohim?". Y él les dijo: "Sois vosotros los que lo
decís".
71 Ellos entonces dijeron: "¿Qué más necesidad tenemos de llamar testigos? Porque nosotros mismos lo hemos oído
de su propia boca".
Capítulo 23
El Rábi es traído ante el representante del emperador romano
1 Y levantándose todo el tribunal que habían formado, lo llevaron a Pilato,
2 y comenzaron a acusarlo, diciendo: A éste hemos descubierto que envenena nuestra nación, prohibiéndonos pagar
los impuestos al César y además declarando que él es el Mashiaj, nuestro Rey.
3 Entonces Pilato le preguntó diciendo: ¿Eres tú el Rey de los Yehudim? Y él respondió diciendo: "Tú lo has dicho".
4 Pilato dijo entonces a los principales cohanim y a la multitud que habían reunido: "No encuentro ningún delito en
este hombre".
5 Pero ellos insistían diciendo: "Alborota al pueblo con su interpretación de la Ley enseñando por toda Yehudáh
comenzando desde la Galil hasta este lugar".
6 Al oírlo entonces Pilato, preguntó si el hombre era galileo.
7 Y al ser informado que era de la jurisdicción de Herodes, lo remitió a él, quien estaba en Yerushaláyim en aquellos
días.
El Rábi es presentado ante Herodes, torturado y devuelto a Pilato
8 Y Herodes, al ver a Yeshua, se alegró profundamente, porque había oído tantas cosas de él, que desde hacía tiempo
procuraba verlo, esperando ver que algún milagro fuese hecho por su mano.
9 Y le hacía muchas preguntas, de muchas maneras y usando muchas palabras, más él nada le respondió.
10 Mientras tanto, los principales cohanim y sus escribas, no cesaban de acusarlo también ante el tetrarca.
11 Entonces Herodes, con sus soldados, después de humillarlo y ridiculizarlo, poniéndole una ropa costosísima, lo
devolvió a Pilato.
12 Y aquel mismo día Herodes y Pilato se hicieron amigos, pues habían estado en pleito constante el uno con el otro.
El Rábi es entregado a su misión final como Siervo Sufriente
13 Entonces Pilato, convocando a los principales de los cohanim y a los jueces que ellos habían elegido de entre el
pueblo, y a los que estaban con ellos en su concilio, les dijo:
14 "Me habéis presentado a este hombre acusándolo como de uno que está amotinando al pueblo sin embargo, yo
mismo, habiéndolo interrogado delante de vosotros, ningún delito de los que le acusáis he hallado que sea cierto.
15 ¡Y ni siquiera Herodes! Pues he aquí, nos lo envió de regreso sin levantarle causa, y he comprobado que nada de
lo que este hombre ha hecho, merece que le sea aplicada condena a muerte.
16 Le soltaré pues, después de castigarlo".
17 Pero todos los que estaban allí, reunidos por los principales cohanim,
18 gritaron a una diciendo: ¡Quita a este y suéltanos a Bar Abba!
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19 (Este Bar Abba fue un hombre acusado de levantar una insurrección en la ciudad que causó la vida a una persona
y había sido echado en la cárcel.
20 Pero buscando cómo dejar libre a Yeshua, Pilato, gritó a los soldados que se lo trajeran de nuevo.
21 Mas ellos continuaban gritando: ¡Crucifícale! ¡Crucifícale!
22 Mas él, por tercera vez les dijo: "Ningún delito digno de muerte hallé en él. Después de azotarle, le soltaré".
23 Pero ellos insistían a grandes voces, demandando legalmente, que fuera crucificado. Y sus voces se iban
imponiendo en la decisión final.
24 Pilato entonces sentenció que se ejecutara su demanda.
25 Les soltó pues, al que pedían, (el que había sido echado a la cárcel por insurrección y homicidio) y entregó a
Yeshua a sus deseos.
Un Judío africano es llamado para auxiliar al Rábi
26 Y mientras los soldados romanos le llevaban, echaron mano a un cierto Shimón cireneo, que acaba de llegar de su
país, le pusieron encima el madero para la ejecución, para que lo cargara detrás de Yeshua.
27 Y lo seguían muchos judíos del pueblo y de mujeres judías que lamentaban y lloraban.
El Rábi, en medio de su agonía, advierte del peligro de los días venideros
28 Pero Yeshua, volviéndose hacia ellas, dijo: "Hijas de Yerushaláyim, no lloréis por mí, llorad mas bien por vosotras
mismas y por vuestros hijos,
29 porque he aquí vienen días en los cuales dirán: ¡Cuán bendecidas las estériles y los vientres que no concibieron y
los pechos que no amamantaron!
30 Entonces comenzarán a decir a los montes: "Caed sobre nosotros" y a los collados: "Cubridnos";
31 porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿qué no harán en el seco?
32 Y también eran conducidos detrás de él, dos criminales para ser ejecutados juntamente con él.
33 Y cuando llegaron al lugar llamado "Calavera", le clavaron al madero y a los dos criminales, uno a su derecha y
el otro a su izquierda.
El Rábi perdona a sus ejecutores
34 Y Yeshua decía: "Padre concédeles selijáh, porque no tienen la menor idea de lo que están haciendo". Y
repartiendo las ropas de Yeshua, echaron suertes.
35 Y el pueblo reunido allí, estaba observando; y los jueces que habían sido tomados como líderes de entre el
pueblo, se burlaban, diciendo: "Salvó a otros, sálvese a sí mismo, si es el Mashiaj del Eterno, el Escogido".
36 Y también se burlaban de él los soldados, acercándose, y ofreciéndole vinagre y diciendo:
37 "Si tú eres el Rey de los Yehudim, sálvate a ti mismo".
38 Y habían puesto una inscripción sobre su cabeza que decía:
"Este es el Rey de los Yehudim"
39 Y uno de los criminales que fueron también colgados, le injuriaba, diciendo: "¿No eres acaso el Mashiaj?
¡Sálvate a ti mismo y a nosotros!"
40 Pero el otro le reprendió diciendo: ¿Ni aun tienes temor del Cielo, estando sufriendo la misma sentencia?
41 Pues nosotros, a la verdad, padecemos lo que merecen las cosas horribles que hicimos, pero éste, nada malo
hizo".
42 Y decía: "Yeshua, acuérdate de mí cuando vayas a recibir tu reino".
43 Y le dijo: "De cierto te digo hoy que estarás conmigo en el Gad Edem".
44 Era ya como el medio día, y aparecieron densas tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena.
45 E1 sol se oscureció y el parojet del Templo, se desgarró por el medio.
46 Y Yeshua, clamando a gran voz, dijo: "Avi be yadja aflcid ruji"
47 Viendo entonces el centurión romano lo sucedido, tuvo que reconocer al Di-os de Israel como el verdadero y
dijo: "Verdaderamente este hombre era un hombre justo".
48 Y todos los que estaban por allí, que se liabían reunido para presenciar el espectáculo, al ver las cosas que
habían pasado, se regresaron, y remordidos de dolor, iban por el camino golpeándose sus pechos".
49 Mas sus conocidos que estaban allí juntamente con las mujeres que lo seguían desde la Ga1il, se mantenían
todavía por el área, aunque de lejos y presenciaban todas estas cosas.
Un Juez de Israel da judía sepultura al Rábi
50 Y he aquí un Yehudí llamado Yosef, varón bueno y Tzadik, consejero del Sanedrín
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51 y que vehementemente se había opuesto contra aquella conspiración y no estaba de acuerdo con sus acciones,
natural de Ramatayim, ciudad de los Yehudim de Yehudáh, y quien vivía esperando la manifestación del Maljut
HaShem,
52 éste, acercándose a Pilato, pidió el cuerpo de Yeshua.
53 Y después de bajarlo, lo envolvió en una sábana y lo puso en un sepulcro excavado en roca, donde todavía nadie
había sido puesto antes.
54 Era día de preparación aquél día porque un Shabat se acercaba.
55 Y las mujeres que habían ido con él desde la Galil, siguiendo de cerca, observaron cuidadosamente el sepulcro y
cómo fue colocado su cuerpo.
56 Y vueltas, prepararon especias aromáticas y ungüentos de mirra. Y reposaron el Shabat, conforme el mandamiento.
Capítulo 24
El Rábi fue resucitado por YHWH conforme lo había dicho
1 Y en el Yom HaRishón de la semana, al comienzo del alba, siendo aun oscuro, fueron al sepulcro llevando consigo
los ungüentos que habían preparado.
2 Y hallaron que la piedra del sepulcro, había sido rodada.
3 Y cuando entraron, no encontraron el cuerpo del Adón Yeshua.
4 Y sobrecogidas por una muy grande confusión he aquí se acercaron repentinamente junto a ellas, dos varones con
vestiduras resplandecientes.
5 Y desconcertadas y llenas de temor, humillaron sus rostros hasta la tierra, y ellos le dijeron: ¿Por qué buscáis al que
vive entre los muertos?
6 Él no está aquí, ha sido resucitado. Recordad cómo os habló estando aún en la Galil diciendo:
7 "El Hijo del Hombre tiene que ser entregado en manos de hombres transgresores de la Torah y ser colgado en un
árbol y al cumplirse el día tercero, experimentar la resurrección".
8 Y se acordaron de sus palabras,
9 y habiendo regresado del sepulcro, dieron la noticia de todas estas cosas a los Once y a todos los demás.
10 Y las que dijeron estas cosas a los shaliajim fueron Miriam de Magdala y Yojana, y Miriam bat Ya'akov, y las
demás que estaban con ellas.
Los talmidim del Rábi no aceptan el testimonio de su resurrección
11 Pero a ellos, estas palabras le parecieron pura ridiculez y no las creían.
12 Mas Kefa, levantándose, corrió al sepulcro y agachándose desde ajúera, vio los lienzos vacíos, y regresó a su casa
completamente desconcertado sobre qué habría pasado.
13 Y he aquí, en el mismo día, dos de ellos estaban descendiendo hacia una aldea cuyo nombre era Amaus, distante
casi doce kilómetros de Yerushaláyim.
14 E iban hablando entre sí de todas estas cosas que habían acontecido.
El Rábi se aparece vivo a dos talmidim
15 Y sucedió que mientras continuaban su charla y discutían entre sí acerca de aquellos hechos, he aquí que el
mismo Yeshua se acercó y caminaba con ellos.
16 Pero no se daban cuenta de su identidad, porque no les fue permitido aun que lo reconocieran.
17 Y les dijo: "¿Qué palabras son éstas que habláis entre vosotros mismos mientras camináis?" Y se detuvieron y le
miraron llenos de tristeza.
18 Entonces, uno de ellos, llamado Cleofás, respondiendo le dijo: ¿Eres tú el único visitante en Yerushaláyim que
no supiste las cosas que en ella han tenido lugar en estos días?
19 Y les dijo: "¿Cuáles?" Y ellos le dijeron: "Las cosas relacionadas con Yeshua ha Natzri, quien fue un varón
profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Di-os y de todo el pueblo,
20 y cómo los principales de los cohanim y nuestros propios jueces lo entregaron a sentencia de muerte y lo clavaron
de m árbol.
21 ¡Y nosotros esperábamos que él era cl que iba a traer la redención final a Israel! Pero, además de todas estas cosas,
hoy hace tres días desde que esto ha ocurrido.
22 Pero nos confunde también el que algunas mujeres de entre nosotros nos intranquilizaron después de ir de
madrugada al sepulcro
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23 pues no hallando su cuerpo, regresaron a nosotros diciendo que habían visto una visión de malajim, quienes
dicen que él vive.
24 Y algunos de los nuestros fueron al sepulcro, y hallaron tal como habían dicho las mujeres, mas a él no lo
vieron"
El Rábi explica por qué era necesario que el Mashiaj muriera
25 Y Yeshua les dijo: ¡Oh simples y tardos de corazón para tener emunah en todo lo que hablaron los profetas!
26 ¿Acaso no era necesario que el Mashiaj sufriera estas cosas para poder entrar en su gloria?
27 Y comenzando desde Moshé y por todos los Nevi'im les fue interpretando pasuk por pasuk, incluyendo los
Escrituras Sagradas, las cosas que se habían escrito acerca del Mashiaj.
28 Y se acercaron a la aldea donde iban, y él hizo como si tuviera que ir más lejos. 29 Pero ellos trataban de impedir
que se fuera y le apremiaban con palabras diciendo: "Quédate con nosotros, pues está para caer el sol, y el día ya ha
declinado". Accedió entonces y entró para quedarse con ellos.
30 Y sucedió que, al reclinarse con ellos a la mesa, tomando el matzah, hizo la berajá ("Baruj atá Adouai, Eloheinu
mélej ha'olam, hamotzi léjem min haaretz". Amén. ) y después de partirlo, les daba. 31 Entonces se les abrieron los
ojos y lo reconocieron; pero él desapareció de su vista.
32 Y se dijeron el uno al otro: ¿No estaba ardiendo nuestro corazón cuando nos hablaba en el camino, y nos abría
los Escrituras Sagradas?
33 Y levantándose en la misma hora, regresaron a Yerushaláyim y hallaron a los Once reunidos y a los que estaban
con ellos que decían:
34 "Nuestro Adón se le apareció a Shimón quien lo vio con sus propios ojos, ¡No hay duda alguna, Yeshua ha sido
levantado de entre los muertos!
35 Y ellos mismos contaban lo sucedido en el camino, y cómo le reconocieron al partir el pan.
El Rábi se aparece en medio de sus talmidim
36 Y mientras hablaban de estas cosas, tratando deponer en orden los hechos, él se apareció en medio de ellos y les
dice: ¡Shalom Alejem!
37 Y se llenaron de un temor muy profundo, y atemorizados en gran manera, pensaban que veían un espíritu.
38 Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados así? ¿Por qué surgen esas dudas en vuestro corazón?
39 Ved mis manos y mis pies, que yo mismo soy. Palpadme y mirad, pues un espíritu no tiene carne ni huesos, como
veis que yo tengo".
El Rábi ofrece más evidencias de su resurrección
40 Y habiendo dicho esto, les mostró más evidentemente aun, las manos y los pies. 41 Pero como ellos, aun
confundidos y al mismo tiempo regocijados en extremo, todavía no llegaban a aceptarlo como un hecho, les dijo:
¿Tenéis aquí algo de comer?
42 Ellos entonces le presentaron parte de un pescado asado,
43 y tomándolo, lo comió delante de ellos y les dijo:
44 "Esto es el significado preciso de mis palabras que os hablé estando aun entre vosotros: que tenían que cumplirse
todas las cosas que habían sido escritas acerca de mí en la Torah de Moshé, en los Nevüm y en los Tehilim"
45 Entonces les abrió el entendimiento para entender los Escrituras Sagradas.
El Rábi se despide y ordena a sus talmidim permanecer en el Templo de Yerushaláyim
46 Y les dijo: "Así ha sido escrito, que el Mashiaj debía entrar en el palacio del sufrimiento y que resucitaría de entre
los muertos al cumplirse los tres días,
47 y que se proclamaría bajo su autoridad, teshuvah para perdón de pecados, a todos los hombres, comenzando desde
Yerushaláyim.
48 Vosotros sois los edim de estas cosas. 49 "He aquí, yo estoy por enviar lo que el Padre me prometió sobre
vosotros; por lo tanto, permaneced quietos en la ciudad de Yerushayalim, para que seáis investidos de poder
sobrenatural venido del Cielo.
50 Entonces los llevó hasta cerca de Bet Anyáh y alzando sus manos, les dio una berajá.
51 Y he aquí, que luego de haberles entregado la berajá, él partió de ellos y fue levantado del suelo y llevado arriba al
cielo.
52 Y ellos, después de rendirle los honores reales, regresaron a Yerushaláyim con gran simjá.
53 Y estaban siempre en el Templo, proclamando la gloria del Eterno.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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