jueves, 27 de septiembre de 2012

evangelio de marcos version el codigo real


Meir (Marcos)
Capítulo 1
(1) Parashah Breshit (Por causa del principal) 1:1-45
1 Memorias principales de la proclamación de la promesa de Yahoshua HaMashiaj,
2 Como está escrito en Yeshayahu haNaví: Hineni, envío mi mensajero delante de tu rostro El cual preparará el
camino para ti. 3 Voz que clama: en el desierto preparad el camino Del Eterno, ¡haced derechas Sus sendas!
4 Apareció Yojanán en el desierto, haciendo tevilah y proclamando la purificación de teshuváh, para perdón de los
pecados.
5 Y venían a él de toda la región de Yehudáh y todos los Yerushalamitas y confesando sus pecados, eran purificados
bajo su autoridad en el río Yarden. 6 Yojanán estaba vestido con una ropa hecha de pelos de camello y un cinto de
cuero alrededor de su cintura y comía langostas y miel silvestre.
55
7 Y decía en su predicación: Hineni, viene después de mí el que tiene mayor autoridad que yo, a quien no soy digno
de desatar postrado la correa de sus sandalias.
8 Yo les he purificado con agua, pero él lo hará con la Ruaj HaKodesh.
El Rábi inicia su avodah HaShem
9 Sucedió por esos días de confesión, que Yeshua vino desde Natzeret de Galil y fue purificado por Yojanán en el río
Yarden.
10 Y mientras subía del agua, inmediatamente se rasgaron con fuerza los cielos y vio la Rúaj KaKodesh, en forma de
una paloma, descendiendo sobre él.
11 Y vino un bat kol desde los cielos que decía: Tú eres mi hijo amado; en ti fui complacido.
El Rábi es puesto a prueba
12 Inmediatamente la Shejináh le impulsó con fuerza hacia el midbar.
13 Y permaneció en el midbar cuarenta días, siendo tentado por hasatán y estaba con las fieras y mensajeros
celestiales le asistían.
El Rábi en la Galil
14 Y después que Yojanán fue arrestado, Yeshua fue a la Galil proclamando la promesa de la redención de Elokim
que había sido prometida a los padres
15 y diciendo: "El tiempo para iniciar la edad mesiánica ha llegado Y la hora para la manifestación del Reino
anunciado Se ha hecho cercano. Haced teshuváh y tened confianza obediente en la promesa".
El Rábi seleccionando sus talmidim
16 Y mientras recorría la rivera del mar de Galil, vio a Shimón y a su hermano Andrai, echando una reshet en el mar,
porque eran pescadores.
17 Yeshua les dijo: Venid en pos de mí y les educaré para que seáis pescadores de hombres.
18 Inmediatamente dejando sus redes, le siguieron
19 Y caminando un poco más adelante, vio a Ya'akov ben Zavdai y a Yojanán su hermano en su barca, reparando sus
redes. 20 Y sin perder tiempo los llamó y dejando a su padre Zavdai en la barca con los sjirim, lo siguieron.
21 Y llegaron a Kafar-Najúm y no más arribaba el Shabat, entraba en el bet keneset y enseñaba.
22 Y se asombraban de su enseñanza, porque lo hacía con autoridad propia y no al estilo de los escribas.
23 En un momento que enseñaba, se encontraba en el bet keneset un hombre con una rúaj hataméh que dio un fuerte
grito diciendo:
24 ¿Qué tenemos que ver contigo Yeshua de Natzrati? ¿Viniste para acabar con nosotros? Sé quién eres, el escogido
del Juez Altísimo.
25 Pero Yeshua le dio una orden: Cállate ahora mismo y sal de él.
26 Y la rúaj hatameh haciéndolo convulsionar, grito en alta voz y salió de él.
27 Y todos los allí presentes quedaron maravillados y se pusieron a discutir entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¡Un
nuevo estilo de enseñanza, con autoridad! ¡Ordena incluso a los espíritus inmundos y le obedecen!
28Y su fama comenzó a extenderse de inmediato hacia todas las áreas de la provincia de Galil.
El Rábi visita la casa de Kefa
29 Y saliendo del bet keneset, fueron de inmediato con Ya'akov y Yojanán a la casa de Shimón y Andrai.
30 Y la suegra de Shimón estaba enferma en su cama y enseguida le hablaron de ella.
31 Entonces él se le acercó, y tomándola de la mano, la levantó, e inmediatamente la fiebre la dejó y les servía.
El Rábi se compadece de los enfermos
32 Y siendo ya tarde, cuando el sol estaba para ponerse, le traían todos los que estaban enfermos y a los controlados
mentalmente por sheidim.
33 Y la ciudad entera se agolpó hacia la puerta
34 Y sanó a muchos que estaban enfermos con diversas enfermedades y debilidades y echó fuera a muchos sheidim;
y no permitía a los sheidim que hablaran, porque conocían su verdadera identidad.
El Rábi haciendo shajarit
35Y levantándose muy de mañana, estando aun oscuro, salió y fue a un lugar apartado y allí hizo shajarit.
El Rábi se mueve incansablemente
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36 Y Shimón y los que estaban con él, le buscaban con ansias:
37 Y lo hallaron, y le dicen: Todos te buscan.
38 Y les respondió: Vamos a otra parte, visitemos los pueblos vecinos para que también predique allí, pues para esto
he nacido.
39 Y salió para hacer oír su proclama en sus sinagogas y a echar fuera los sheidim por toda la Galil.
El Rábi sana a un judío leproso
7 7 40 Y se le acerca un leproso, y echándose a sus pies le rogaba diciéndole: Si quieres, puedes limpiarme.
41 Y movido a misericordia, extendió su mano y tocándole dijo: Quiero, sé limpio. 42 E inmediatamente la lepra se
desapareció y quedó limpio.
43 Y lo despidió enseguida, advirtiéndole con insistencia:
44 No lo digas nada a nadie, sino ve, muéstrate al cohen y cumple por tu limpieza, lo que Moshé ordenó para la
purificación, para que les sirva de ejemplo.
45 Pero él, no mas salió, comenzó a decir en alta voz lo que había ocurrido y a divulgar el asunto hasta que ya el
HaMashiaj no podía entrar públicamente en una ciudad, sino se quedaba fuera, en lugares desiertos y venían a él de
todas partes.
Capítulo 2
(2) Parashah Noaj (Noé) 2:1-2:28
El Rábi se aparece en Kefar Najún
1 Y pasado algún tiempo, entró de nuevo en Kefar Najún y se corrió la voz: ¡Está en casa!
2 Y se reunieron muchísimos, tanto que ya no cabían ni siquiera en la puerta y les enseñaba la Torah.
3 Y vinieron cuatro trayendo consigo un paralítico
4 Más no pudieron introducirlo dentro de la casa donde él estaba por causa de la enorme multitud. Entonces, subieron
encima de la casa y rasgando con fuerza el techo, hicieron una abertura y por allí bajaron al paralítico, acostado en su
litera.
5 Y viendo Yeshua la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados son perdonados.
6 Pero estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales al oír esto, especulaban en sus corazones:
7 ¿Por qué habla éste así? ¿Quién puede perdonar estos pecados sino Elokim exclusivamente?
8 E inmediatamente Yeshua percibió en su espíritu lo que razonaban y les dice: ¿Por qué pensáis tal cosa en vuestros
corazones?
9 ¿Qué es más fácil decir: "Tus pecados te son perdonados" o decir, "Levántate, toma tu lecho y anda?"
10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene autorización para perdonar pecados en la tierra (dijo al
paralítico):
11 A ti te digo: Levántate hacia mí ahora mismo, toma tu lecho y vete a tu casa. 12 Inmediatamente se levantó y
tomando su litera, salió ante los ojos de todos, de manera que estaban asombradísimos y comenzaron a darle gloria al
Eterno, diciendo: ¡Así como esto, jamás hemos visto cosa igual!
El Rábi sigue haciendo talmidim y enseñando Torah
13 Al día siguiente, salió de nuevo a caminar por la rivera del mar y las multitudes venían a él y les enseñaba Torah.
14 Y mientras pasaba por el lugar donde se reúnen los cobradores de impuestos aduaneros, vio a Leví ben Jalfai
sentado allí y le dijo: Sígueme. Y levantándose de inmediato, lo siguió.
IS Y sucede que mientras estaba el reclinado a la mesa en casa de Leví, muchos cobradores de impuestos y pecadores
estaban reclinados también a la mesa, comiendo con Yeshua y sus talmidim, porque estos aumentaban en número y le
seguían. 16 Y al ver los escribas de los Perushim que comía con publicanos y pecadores, decían a los talmidim de
Yeshua: ¿Con los publicanos y pecadores come vuestro maestro?
17 Yeshua, alcanzando oírlo les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No vine a llamar a
tzadikim sino a jataim.
El Rábi enseña sobre el ayuno
18 Los talmidim de Yojanán y de los P'rushim estaban ayunando y se acercan
y le dicen: ¿Por qué los talmidim de Yojanán y los de los P'rushim ayunan y tus talmidim no ayunan?
19 Y Yeshua les dijo: ¿Pueden acaso ayunar los acompañantes del novio entre tanto que el novio está con ellos?
Mientras tengan bajo su custodia al novio, no pueden ayunar.
57
20 Mas vendrán días cuando el novio les será quitado, en esos días harán tzomot. 21 Nadie toma una tela nueva y la
cose en un vestido que está viejo y próximo a podrirse, pues de hacerlo así, el remiendo nuevo tira de lo viejo y se
hace peor la rotura.
22 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos, pues de hacerlo así, el vino reventará los odres y tanto el vino como los
odres, se pierden. Antes bien, se sigue la regla: "Vino nuevo en odres nuevos".
El Rábi enseña sobre el Shabat
23 Y sucedió que pasaba él por los sembrados en día de Shabat y sus talmidim, mientras caminaban, arrancaban
espigas con sus manos.
7 7 24 Y los P'rushim le dijeron: Mira, ¿por qué están haciendo algo que no se permite en Shabat?
25 Y el le dijo: ¿Nunca leísteis qué hizo David cuando tuvo necesidad y tuvo hambre él y los que con él estaban,
26 cómo entró en el Bet HaShem en tiempo de Ahimelec, cohen hagadol, y comió de los panes de la proposición, los
cuales no son permitidos comer sino a los cohanin y dio también a los que estaban con él?
27 Y les decía: El Shabat fue hecho por causa del hombre, no el hombre por causa del Shabat.
28 Por tanto, Haben HaAdam es Adón del Shabat.
Capítulo 3
(3) Parashah Lej Lejá (Sal por ti mismo) 3:1-4:20
El Rábi entra en Beit Keneset y establece una halajah para el Shabat
1 Entró de nuevo en el beit keneset y estaba allí un hombre que tenía una mano que se le había quedado
completamente seca. 2 Y le vigilaban atentamente para ver si lo sanaría en Shabat a fin de tener una causa para
acusarle fórmalmente.
3 Entonces Yeshua dijo al hombre con su mano seca: ¡Levántate y ponte en el medio!
4 Y les dice: ¿Es permitido en Shabat hacer el bien o hacer el mal? ¿Salvar una vida o destruirla? Mas ellos callaban.
5 Y mirándolos uno por uno y percibiendo la dureza de su corazón, su alma fue puesta bajo profunda frustración y
escandalizado por tal actitud, dice al hombre: Extiende tu mano. Y la extendió y su mano le quedó completamente
restaurada como la otra.
6 Y saliendo los perushim, de inmediato fueron a los herodianos y les presentaban diferentes alternativas de cómo
establecer un plan secreto contra Yeshua para asesinarlo.
La sola presencia del Rábi hacía milagros
7 Pero Yeshua se retiró hacia el mar con sus talmidim. Y grandes multitudes de la Galil y de Yehudah
8 y de Yerushaláyim y de Idumea y de la región más allá del Yardén así como gran multitud de la región de Tiro y
Sidón, oyendo de las cosas maravillosas que hacía, acudían a él.
9 Y por causa de la muchedumbre, dijo a sus talmidim que le tuvieran siempre lista una barca a fin de que no lo
apretujaran 10 porque había sanado a muchos de tal manera que aquellos que estaban azotados por enfermedades
diversas debido a sus transgresiones de la Torah, desesperadamente se le echaban encima, para tocarlo.
11 Y los espíritus inmundos, de tan solo verlo, caían ante él y gritando decían: ¡Tú eres Ben HaElokim!
12 Pero Yeshua los reprendía constantemente, pues no les permitía que revelaran su identidad.
El Rábi selecciona sus representantes
13 Y subió a una montaña y llamando a los que quiso, vinieron a él.
14 Y ordenó a doce, para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar
15 Y que tuvieran autoridad para sanar y para echar fuera sheidim;
16 Y a Shimón le cambió el nombre por Kefa,
17 Y a Ya'akov bar Zavdai y a Yojanán su hermano, les llamó Benei Regosh, esto es, "Hijos del trueno",
18 y ordenó también a Andrai y a Felipe y a Bar Talmai y a Matai y a Toma, y a Ya'akov bar Alfeo y a Tadai y a
Shimón el zelote
19 Y a Yehudah de Kriyot, quien por cierto, fue quien le entregó.
El Rábi enseña acerca de Hilul HaRuaj HaKodesh
20 Llegó a una casa y otra vez la muchedumbre se agolpó en tan grande número que no tenían tiempo ni siquiera para
comer pan.
58
21 Y oyéndolo sus familiares, fueron allí con la intención de tomarlo y llevárselo consigo a casa pues decían: se ha
vuelto loco.
22 También los escribas que habían descendido de Yerushaláyim, trataban de explicar al pueblo sus poderes
milagrosos diciendo: "Por Baal Zibul y por sar hashedin, echa fuera los sheidim.
23 Pero Yeshua, llamándolos junto a sí, les decía en parábolas: ¿Cómo puede hasatán echar fuera a hasatán?
24 Pues si un reino se dividiera contra sí mismo, tal reino no podría permanecer. 25 Y si una casa se dividiera contra
sí misma, tal casa no podría sobrevivir.
26 Y si hasatán se levanta contra él mismo y se divide, no puede permanecer su reino, más ha llegado su fin.
27 Ningún hombre es capaz de entrar en la casa de un tirano y quitarle sus tesoros, a menos que primero lo ponga en
sujeción y entonces podrá incautarle sus bienes enterrados en su casa.
28 De cierto os digo que todo será perdonado a los hijos de los hombres, sus pecados y sus blasfemias con que suelen
blasfemar,
29 Pero blasfemar la Shejináh no tiene jamás perdón, sino que es ya culpable de juicio ante el Tribunal Eterno.
30 Porque decían que lo que estaba en él causando esos milagros, era un espíritu inmundo.
El Rábi demanda absoluta obediencia a la Torah
31 En eso llegan su madre y sus hermanos, y quedándose fuera, enviaron por él. 32 Y había una multitud sentada a su
alrededor y le dicen: Mira, tu madre y tus hermanos están afuera, buscándote.
33 Y respondiéndoles dice: "¿Quién es mi madre? ¿Y quiénes son mis hermanos? 34 Y mirando a los que estaban
sentados alrededor de él dice: He aquí mi madre y mis hermanos.
35 Pues todo aquel que hace la voluntad de Elokim, éste es mi hermano y hermana, y madre".
Capítulo 4
El Rábi enseña acerca del Maljut
1 Y de nuevo comenzó a enseñar junto al mar y se le juntó una multitud tan grande que se vio obligado a entrar y
sentarse en una barca en el mar y todo el gentío estaba cerca, en la orilla.
2 Y les enseñaba muchas cosas en parábolas y les decía en su enseñanza:
3 Escuchad bien: He aquí el sembrador salió a sembrar
4 y mientras sembraba, sucedió que una semilla cayó junto al camino y vinieron las aves y destrozándola, se la
comieron.
5 Y otra cayó en un pedregal, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, por no tener profundidad de tierra,
6 pero salido el sol, se marchitó y por no tener raíz, completamente se secó.
7 Y otra cayó en medio de espinos y los espinos crecieron y cuando la semilla brotó, los espinos la ahogaron y no le
fue posible dar fruto.
8 Pero otras semillas cayeron en buena tierra y daban fruto hermoso que iba creciendo y se desarrollaba con fuerza y
producían: una a treinta, otra a sesenta y otra a ciento por uno.
9 Y les decía: El que tiene oídos para oír, oiga.
El Rábi explica su metodología
10 Y cuando estuvo solo con los doce y con los otros que formaban parte de su círculo íntimo, le preguntaban acerca
del por qué usaba parábolas
11 Yeshua les decía: A vosotros os es dado conocer el misterio del Maljut Elokim, pero a los de afuera todo es dicho
en parábolas;
12 Para que se cumpla la palabra que dice: "Viendo, vean, pero no comprendan y oyendo, oigan, pero no entiendan;
no sea que se vuelvan de sus malos caminos y les sea perdonado su pecado".
El Rábi explica la parábola del zoreaa
13 Y les dijo: ¿No habéis entendido esta parábola? ¿Cómo pues comprenderéis todas las otras parábolas?
14 El sembrador la palabra siembra.
15 Y los de junto al camino son aquellos donde se siembra la palabra pero al momento de oírla, inmediatamente viene
hasatán y arrebata la palabra sembrada.
16 Y éstos del pedregal, son los que al momento de oír la palabra, la reciben con gozo,
17 pero no tienen raíz en sí mismos, más bien son oidores temporales pues cuando viene luego la tribulación o
persecución
por causa de la palabra recibida, enseguida tropiezan con ella.
18 Y los de los espinos, estos son los que han oído la palabra,
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19 pero los afanes de esta edad presente y la seducción engañosa de las riquezas y las otras cosas que ofrece este
mundo, entrando en su corazón, ahogan la palabra y causan que no de fruto.
20 Pero los que fueron sembrados en la tierra, la buena, son aquellos que oyen la palabra y la reciben y dan fruto a
treinta, a sesenta y a ciento por uno.
(4) Parashah Vaierá (Y él apareció) 4:21-56
El Rábi usa la menorah para enseñar
x 21 También les decía: ¿Qué provecho hay en traer una menorah encendida para colocarla debajo del almud o
debajo de la cama? ¿No es más bien para colocarla sobre el candelero?
22 Porque todo lo que se ha permitido que esté oculto, es para que a su tiempo sea manifestado y lo que se ha
permitido que esté encubierto, es para que después salga a la luz.
23 Si alguno tiene oídos para entender, entienda.
24 Y les decía también: Valorad apropiadamente lo que oís pues con la medida que medís os será medido y aun se os
añadirá la responsabilidad de lo que habéis oído.
25 Porque al que tiene, le será dado; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
El Rábi explica el misterio de la simiente
26 Decía además: El Maljut HaElokim es semejante a un hombre cuando siembra la semilla en la tierra:
27 duerme y se levanta, noche y día, y la semilla germina y crece, sin que él sepa cómo
28 porque de sí misma da fruto la tierra: primero un tallo, luego una espiga y luego grano abundante en la espiga.
29 Y cuando el fruto está listo, enseguida se mete la hoz, porque ha llegado la siega.
El Rábi enseña de nuevo sobre el Maljut
30 Y les dijo: ¿A qué es semejante el Maljut HaElokim? ¿0 con qué midrash lo compararemos?
31 A1 grano de mostaza, que cuando se siembra, aun cuando es más pequeño que el resto de las semillas de la tierra
32 cuando ha sido sembrado, crece y llega a ser mayor que las otras hortalizas y produce fuertes ramas capaces de dar
abrigo, bajo su sombra, a las aves del cielo.
33 Y con muchas parábolas como ésta, les hablaba la Palabra, según su capacidad para entender.
34 Y aunque a sus discípulos explicaba todo en privado, a las multitudes no les hablaba sino usando la parábola.
El Rábi calma una tempestad en el mar
35 Y ese mismo día, llegando el atardecer, dice a sus talmidim: Pasemos al otro
lado del lago.
36 Y despedida la multitud, lo llevan consigo como estaba en la barca. Y había otras barcas con él.
37 Y de repente, se levanta una gran tempestad de viento y las olas del lago caían dentro de la barca en tal cantidad
que la barca se anegaba.
38 Pero Yeshua estaba en la popa, durmiendo sobre el cabezal; y lo despiertan diciéndole: Maestro, ¿ no te importa
que estemos pereciendo?
39 Y levantándose, reprendió al viento y mirando al mar dijo: ¡Calla! ¡Enmudece! E inmediatamente el viento
amainó y el mar guardó silencio y les sobrevino una intensa calma.
40 Y les dijo: ¿Por qué estáis así de miedosos? ¿Cómo es que no tenéis aún plena confianza?
41 Entonces temieron con más grande temor y se decían el uno al otro: ¿Quién es este hombre que no solamente el
viento sino también el mar le obedece?
Capítulo 5
El Rábi libera a un judío y ordena la destrucción de la cría de cerdos en Israel
` 1 Y vinieron al otro lado del mar, a la región de los Gerasenos
2 y tan pronto como él salió de la barca, vino a su encuentro, desde los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo
3 quien tenía su morada en los sepulcros y no lo podían someter ni siquiera con fuertes cadenas
4 pues aun cuando muchas veces había sido controlado con grillos en sus pies y cadenas en sus manos, finalmente las
rompía y los grillos hacía pedazos.
5 Y constantemente, tanto en la noche como en el día, estaba entre los sepulcros y en los montes circundantes y daba
alaridos salvajes y se hería con piedras.
6 Y cuando a la distancia vio a Yeshua, corrió y se postró ante él
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7 y gruñendo a gran voz, dice: Yeshua, ¿qué acuerdo hay entre tú y yo hijo del Elokim Altísimo? ¡Júrame por Elokim
que no me pondrás en tormentos!
8 (Esto decía porque Yeshua le ordenaba: ("Sal de ese hombre, espíritu inmundo")
9 Y le preguntó: ¿Cuál es tu nombre? Y le dijo: Nuestro nombre es "Legión"porque somos muchos.
10 Y le rogaba con insistencia que no lo enviase fuera de aquella región.
11 Y estaba allí, cerca de la montaña, un gran hato de cerdos, paciendo.
12 Y le rogaron diciendo: Danos permiso para irnos hacia los cerdos, para que entremos en ellos.
13 Y se lo permitió. Y cuando los espíritus inmundos salieron, entraron en los cerdos y el hato completo, unos dos
mil, se precipitó por el desfiladero que daba al mar y en sus aguas se ahogaban.
14 Y los que los apacentaban huyeron e informaron del asunto en la ciudad y también a los que laboraban en los
campos; y vinieron para saber qué había realmente pasado.
15 Y se acercaron a Yeshua y vieron al que tenían por endemoniado (quien había tenido a legión), sentado, vestido y
en su sano juicio; y se llenaron de temor.
16 Y los que habían visto aquello, les explicaban detalladamente lo sucedido al endemoniado, y el asunto de los
cerdos.
17 Y le rogaban que se marchara de sus contornos.
18 Y cuando Yeshua estaba entrando en la barca para marcharse, el que había estado endemoniado le rogaba que le
permitiera acompañarle.
19 Más no se lo permitió sino que le dijo: Ve a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas HaShem hizo por
ti y cuánta misericordia mostró contigo.
20 Y yendo, comenzó a proclamar en la Decápolis cuán grandes cosas HaShem le había hecho por medio de Yeshua
y todos se maravillaban.
El Rábi sana la hija de un juez de Israel Y en el camino, a una judía desahuciada por los médicos
21 Y habiendo cruzado Yeshua de nuevo a la otra orilla, se le juntó alrededor una gran multitud mientras estaba aun
junto al mar.
22 Y llega uno de los jueces de la sinagoga llamado Yair, y al verle, cayó a sus pies,
23 rogándole con insistencia y diciendo: "Mi niña se me está muriendo, ven te ruego y pon tu mano sobre ella para
que sea sanada y recobre su vida".
24 Y fue con él y una gran multitud le seguía y le oprimían.
25 Y una mujer que llevaba doce años con flujo sanguíneo,
26 y que había sufrido muchísimo de parte de muchos médicos y gastado todos sus ahorros en tratamientos, sin sacar
ningún provecho, antes bien, su condición empeoraba,
27 al oír acerca de Yeshua, abriéndose paso por detrás de la multitud, tocó su tzitzit,
28 pues decía para sí: "Si tan sólo toco sus tzitziyot, seré sanada.
29 Y no más los tocó, percibió en su cuerpo que había sido sanada de aquel azote, pues al instante se secó el flujo de
su sangre.
30 Inmediatamente Yeshua percibió que de él había salido poder y volviéndose a la multitud, preguntaba: ¿Quién ha
tocado mis tzitziyot?
31 Y sus talmidim le decían: Ves cómo la multitud se te echa encima y preguntas ¿quién me ha tocado?
32 Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto.
33 Entonces la mujer, con gran temor y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró ante
Yeshua y le dijo toda su historia.
34 Y él le dijo: Hija mía, tu emunah te ha devuelto la vida, vete en paz y queda sana de tu azote.
35 Y mientras él aun hablaba, llegan de la casa del juez de la sinagoga, diciendo: "Tu hija ha muerto. No es necesario
que importunes más al Rabí".
36 Pero Yeshua alcanzando escuchar lo que le decían, dice al juez principal de la sinagoga: "No temas, sigue
confiando". 37 Y detuvo la multitud y no permitió que nadie le siguiera, sino Kefa, Ya'akov y Yojanán el hermano de
Ya'akov.
38 Y llegando a la casa del juez principal de la sinagoga perciben el alboroto formado y a los que endechan dando
enormes gritos.
39 Y entrando dice: ¿Por qué estás armando todo este alboroto y endechando? La niña no ha muerto, solo duerme.
40 Y se burlaban de él, mas Yeshua, ordenando con autoridad a todos los endechadores que salieran de la casa, toma
al padre de la niña y a la madre y a los que están con él y entra al lugar donde estaba la niña:
41 y tomando su mano, le dice: Talita Kumi.
61
42 E inmediatamente la niña se levantó y andaba, pues tenía doce años. Y les sobrecogió un espanto extremadamente
grande.
43 Y Yeshua les ordenó varias veces, con firme insistencia: "Asegúrense que nadie sepa cómo hice esto". También
ordenó que le dieran de comer.
Capítulo 6
El Rábi enseña en Nazaret
1 Y salió Yeshua de allí y regresa a su comarca y sus talmidim lo siguen.
2 Y llegado el Shabat, comenzó a enseñar en la sinagoga. Y la mayoría de los que le escuchaban se asombraban
diciendo: ¿De dónde obtuvo estas interpretaciones de la Torah y cuál es la sabiduría que le ha sido dada? ¿Y cómo ha
recibido este poder de hacer este tipo de milagros que son hechos por sus manos?
3 ¿No es este el alfarero, el hijo de Miriam y el hermano de Ya'akov y de Yosef y de Yehudah y de Shimón? ¿Y no
pertenecen a nuestra comunidad sus hermanas que están entre nosotros?
4 Y Yeshua les decía: No hay profeta sin honra sino en su tierra y entre sus parientes y en su propia casa.
5 Y no le fue permitido hacer allí ningún milagro, excepto sanar a unos pocos enfermos imponiendo sobre ellos sus
manos.
6 Y Yeshua estaba asombrado por la falta de emunah que había en ellos. Y recorría las aldeas de la comarca,
explicando la Torah.
El Rábi extiende su obra de tikun
7 Y llamó a sus doce talmidim y comenzó a enviarlos de dos en dos, imponiendo sobre ellos las manos y
transfiriéndole autoridad sobre los espíritus inmundos. 8 Y les ordenó que no tomaran consigo nada para el camino,
sino solamente su madero. Ni comida, ni bolsa, ni un centavo en el cinto.
9 Y les ordenó también que se calzaran con sandalias y que no llevaran ropa extra.
10 Además les decía: Dondequiera que entréis en una casa, no os mováis luego a otra y a otra, quedaos en ella hasta
que salgáis de esa comarca.
11 Y en cualquier lugar que no os den kabalat panim y rechacen escuchar lo que tenéis que decirles, cuando estéis
saliendo de allí, sacudid el polvo de la planta de vuestros pies como evidencia contra ellos.
12 Y saliendo, proclamaban con urgencia que hicieran teshuváh.
13 y echaban fuera muchos sheidim y hacían votos ungiendo con aceite a muchos enfermos y los sanaban.
14 Y Herodes, el rey, fue informado de todas las cosas que se decían de Yeshua pues su fama era notoria por todos
lados, y le decían: Es Yojanán el inmersor que ha resucitado de entre los muertos y por eso actúan en él esos poderes.
15 Pero otros le decían: Es Eliyahu ha Navi. Y otros: Un profeta como los profetas antiguos.
16 Y al oír estas explicaciones, Herodes decía: Es Yojanán a quien yo decapité que ha resucitado.
17 Porque el mismo Herodes había ordenado el arresto de Yojanán y lo había puesto en prisión, encadenado, por
causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe, pues se casó con ella.
18 Pues Yojanán había reprendido a Herodes diciéndole: La Torah no te permite tener la mujer de tu hermano.
19 Y por esta razón, Herodías aborrecía a Yojanán y procuraba asesinarlo, pero no encontraba cómo.
20 pues Herodes, a pesar de haberlo arrestado por complacerla, estaba convencido en su interior que Yojanán era un
tzadik y kadosh y le temía y le daba protección. Y le daba audiencia para oírlo y se quedaba atemorizado cada vez
que lo oía, pero aun así, le gustaba escucharlo.
21 Sin embargo, se le presentó a Herodías una ocasión única, cuando Herodes, en su cumpleaños hizo un banquete a
sus nobles y a los tribunos y a sus oficiales principales de la Galil.
22 Entró también al banquete la misma hija de Herodías, invitada para bailar, y agradó a Herodes y a los que estaban
reclinados a la mesa con él. Y el rey dijo a la joven: Pídeme lo que quieras y te lo concederé.
23 Y le juró: Pídeme, hasta una mitad de mi reino te daré.
24 Y saliendo ella, tomó consejo con su madre diciéndole: ¿Qué le pediré? Y ella le dijo: La cabeza de Yojanán el
inmersor. 25 Y sin perder tiempo, regresó donde estaba Herodes y le dijo: He aquí mi petición: Quiero que me des
ahora mismo en una bandeja, la cabeza de Yojanán el inmersor.
26 Y el rey se enojó muchísimo, mas por causa de los juramentos que había hecho delante de sus invitados que
estaban allí, reclinados a su mesa, no quiso negarle su petición.
27 Inmediatamente, enviando el rey a un verdugo, ordenó traer su cabeza. Y yendo a la prisión, lo decapitó,
28 y trajo su cabeza en una bandeja y la dio a la joven y la joven la entregó a su madre. 29 Y cuando los talmidim de
Yojanán lo supieron, vinieron por su cuerpo y le dieron sepultura.
62
El Rábi recibe los informes preliminares de la misión encomendada a sus shaliajim
-
11 30 Y los shaliajim regresando, se juntaron con Yeshua, y le cuentan todo lo que habían hecho y lo que habían
enseñado. 31 Y les dice: Venid conmigo aparte, a un lugar solitario y tomad un poco de descanso, (pues eran muchos
los que iban y venían y no les alcanzaba el tiempo ni para comer).
32 Y se fueron en la barca, solos, a un lugar solitario.
33 pero muchos, desde lejos, reconociéndolos y viendo que se irían a otro lugar junto al lago, se fueron a pie y desde
todas las ciudades venían y llegaron antes que ellos.
El Rábi es buscado por los judíos
34 Y al desembarcar he aquí la multitud los estaba esperando y se le conmovieron las fibras más profundas de sus
entrañas, porque le pareció que estaba en presencia de un rebaño sin pastor. Y comenzó a enseñarles muchas cosas.
35 Y habiendo avanzado el día, se le acercaron sus talmidim y le decían: La hora es muy avanzada y el lugar es
desierto, 36 despídelos, para que vayan a los lugares vecinos y aldeas cercanas y compren algo para comer.
37 Mas Yeshua, respondiendo les dijo: Dadles vosotros de comer. Y le dicen: ¿Estás sugiriéndonos que vayamos a
comprar por lo menos doscientos denarios de pan y que le demos de comer? 38 Entonces él les dice: ¿Cuántos panes
tenéis? Id y averiguad. Y al saberlo, dicen: Cinco y dos pescados.
39 Y les mandó que recostasen a la gente en grupos, sobre la hierba verde.
40 Y se recostaron en grupos de ciento y de cincuenta.
41 Y tomando los cinco panes y los dos pescados, alzó los ojos al cielo, bendijo sobre ellos y partió los panes. E iba
partiendo los panes y dando a los talmidim para que ellos lo repartieran. También hizo lo mismo con los pescados.
42 Y comieron todos y se saciaron,
43 Y quedaron doce cestas repletas de trozos de pan y de pescado.
44 Y los que habían comido del pan eran como cinco mil hombres.
El Rábi se retira para hacer arvit
45 Y enseguida urgió a sus talmidim subir a la barca y adelantársele a la otra orilla, hacia Beit Tzaidah mientras él
despedía la multitud.
46 y cuando la hubo despedido, fue al monte cercano para hacer las oraciones de arvit.
El Rábi camina sobre las aguas
47 Y llegada la noche, la barca se encontraba en medio del mar y él solo estaba en tierra.
48 Y alcanzándolos a ver cómo se fatigaban remando, porque el viento les era contrario, hacia la cuarta vigilia de la
noche se les acerca caminando sobre las aguas y hacia como si quisiese adelantárseles.
49 Pero ellos, viéndolo caminar sobre el mar, pensaron que era una ruaj refaim y gritaban,
50 pues todos le vieron y estaban temblando de miedo, pero enseguida les habló y les dice: Tened ánimo, ani hú, no
sigáis temblando.
51 Y subió a ellos en la barca y se calmó el viento que les era contrario. Y estaban petrificados de espanto.
52 y no podían concebir cómo se multiplicaron los panes, pues todavía un velo cubría su corazón.
El Rábi continúa enseñando y responde a necesidades con hechos milagrosos
53 Y concluido el viaje, llegaron a tierra de Ginosar.
54 Y no más habían desembarcado, los reconocieron
55 y caminaron toda aquella región y le llevaban los enfermos incluso en sus lechos, a donde quera que oían que estaba.
56 y en cada lugar donde entraba, en comarcas, ciudades o aldeas, ponían a los enfermos en lugares públicos por
donde anticipaban que pasaría y le rogaban que al menos les permitieran tocar sus tzitziot; y cuantos lo tocaron,
inmediatamente sanaban.
Capítulo 7
(5) Parashah Jayei Sarah (Las vidas de Sarah) 7:1-9:13
El Rábi explica el significado espiritual de netilat yadaim
x
1 Y ciertos escribas y fariseos llegados de Yerushaláyim se reúnen con él
2 y viendo que algunos de sus talmidim comían el pan con manos inmundas, es decir, no ritualmente purificadas,
3 (porque estos fariseos imponían a todos los judíos la tradición recibida oralmente de sus líderes que a menos que se
hiciese desde el principio netilat yadaim, no se debería comer pan
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4 y al regresar del mercado, si no se hace primero netilat yadaim que no se coma, además imponían otras cosas que
debían ser observadas rigurosamente, como la purificación de copas, jarros y utensilios de metal).
5 aquellos escribas y fariseos le preguntaban: ¿Por qué tus talmidim no guardan los mandamientos establecidos como
ordenanzas que viene de los ancianos, sino que comen pan con manos impuras?
6 Entonces Yeshua les dijo: Bien profetizó Yeshayahu acerca de vosotros los hipócritas, como esta escrito:
"Este pueblo con sus labios me honra pero su corazón está lejos de mí
7 y en vano me honran, pues enseñan ordenanzas inventadas por los hombres como si fueran mandamientos de la
Torah". 8 Porque vosotros habéis dejado los mandamientos de Elokim y os habéis aferrado a vuestras propias
opiniones.
9 También les decía: Bien invalidáis el mandamiento de Elokim para establecer vuestra propia autoridad,
10 porque Moshé dijo: "Honra a tu padre y a tu madre" y "El que maldice a padre o madre, de cierto morirá".
ll Pero vosotros usáis el principio de Shev ve-Al-Ta'aseh y entonces al enseñar que si un hombre dice al padre o a la
madre: "Todo el dinero que pudiese usar para ayudarte lo he prometido como korbán"
12 ya no le demandáis nada más a favor del padre o la madre
13 invalidando la Torah de Elokim con vuestras propias opiniones que habéis trasmitido; y como éstas, hacéis
muchas otras cosas semejantes.
El Rábi explica el significado del netilat yadaim
14 Y llamando de nuevo a la multitud, les decía: Oídme todos y entended:
15 Nada hay fuera del hombre que entrando en él pueda contaminarlo,
16 es al revés, las cosas que salen del hombre son las que lo contaminan.
17 Y cuando entró en casa, despedida la multitud, sus talmidim le preguntaron sobre el significado del midrash
usado.
18 Y les dice: ¿Aun también vosotros permanecéis tardos para entender? ¿No comprendéis que todo lo que de fuera
entra en el hombre no tiene poder para contaminarlo,
19 pues no entra en su corazón, sino en su vientre y sale a la letrina? (Esto decía confirmando que todos los
alimentos .sancionados por la Torah, ya eran ritualm ente puros y pon tanto no había que hacer nada para
purificarlos de nuevo)
20 Y decía: Lo que sale de dentro del hombre es lo que lo contamina.
21 Porque es de dentro, del corazón de los hombres, de donde salen los pensamientos impuros, las fornicaciones, los
hurtos, los homicidios,
22 adulterios, avaricias, maldades, engaños, lascivias, envidia, maledicencia, soberbia, insensatez.
23 Todas estas cosas malignas de adentro salen y causan que una persona se vuelva impura.
El Rábi tiene misericordia de una cananea
24 Y saliendo de allí, se fue a la región de Tzor y Tzidón, y entrando en una casa, no quería que nadie supiera que
estaba allí, pero le fue imposible pasar sin ser reconocido,
25 pues no más había llegado, una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, habiendo oído de él y que ahora estaba
allí, vino y se postró a sus pies.
26 La mujer era griega, pero de origen nacional sirofenicio, y le rogaba encarecidamente que echara fuera el demonio
que estaba en su hija.
27 Pero Yeshua le decía: "Deja primero que los hijos estén saciados completamente porque no está bien tomar el pan
de los hijos y tirarlo a los perrillos".
28 Y ella le respondió: "Eso es correcto adoní, pero aun los perritos debajo de la mesa, comen de las migajas de los
hijos".
29 Y le dijo: Por esta confesión que has dicho, ve, el demonio ha salido de tu hija.
30 Y al llegar a su casa, encontró a la niña acostada en la cama y fue informada que el demonio se había ido.
El Rábi sana a un judío sordomudo
31 Y volviendo a salir de aquella región de Tzor atravesó Tzidón y pasó por la Decápolis y de allí se dirigió hacia el
mar de la Galil.
32 Y le traen un sordo y tartamudo y le rogaban que le impusiera sus manos.
33 Y apartándolo de la multitud, cuando estaba a solas con él, le metió los dedos en las orejas y poniendo saliva en
sus dedos, le tocó su lengua
34 y levantando los ojos al cielo, gimió profundamente y dice: "Ef-fatá" (es decir, sé abierto)
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35 E inmediatamente fueron abiertos sus oídos y se le soltó la atadura de su lengua, y hablaba perfectamente.
36 Y ordenó a todos que a nadie lo dijeran, pero mientras más lo ordenaba, más lo proclamaban por todos lados.
37 Y en gran manera se maravillaban diciendo: Hace todo bien: a los sordos oír y a los mudos hablar.
Capítulo 8
El Rábi hace un gran milagro para suplir una gran necesidad del pueblo judío
1 En aquellos días, de nuevo se aglomeró la gente y no habiendo qué comer, reunió a sus talmidim y les dijo:
2 Tengo compasión del pueblo, porque hace tres días que están conmigo y ya no tienen pan;
3 y algunos han venido de muy lejos y si los despidiera en ayunas como están, se desmayarán por el camino.
4 Y sus talmidim le respondieron: ¿De dónde podrá alguien encontrar en este desierto suficiente pan para alimentar a
toda esta gente?
5 Y les preguntó: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos respondieron: Siete.
6 Entonces mandó que la multitud se recostase en tierra y tomando los siete panes dio gracias y los partió y los dio así
a sus talmidim para que parados delante, los fueran pasando entre la multitud.
7 Luego aparecieron unos cuantos pescadillos y haciendo la bendición sobre ellos, ordenó que también los
repartiesen.
8 Y comieron y se saciaron y miraron cómo había sobrado trozos de pan y de pescado, en abundancia, siete canastas.
9 Eran como unos cuatro mil hombres los que comieron. Y entonces los despidió. 10 Inmediatamente, entrando en la
barca con sus talmidim, se fue a la región de Dalmanuta.
El Rábi rechaza dar una señal del cielo
11 Vinieron entonces los Perushim y comenzaron a entablar una polémica con él hasta que, buscando hacerle caer en
una trampa, le pidieron una señal del cielo.
12 Y profundamente dolido en su alma dijo: ¿Por qué busca esta generación una señal? ¡Oh, por supuesto que sí, a no
dudarlo le será dada señal a esta generación!
13 Y dejándolos, entró de nuevo en la barca y se fue a la orilla opuesta.
El Rábi enseña sobre el incidente previo
14 Habían olvidado de traer pan y en la barca no tenían nada de comer, excepto un pan.
15 Y mientras Yeshua les ordenaba diciendo: "Pongan mucha atención a las enseñanzas de los fariseos y guardaos de
su levadura así como también de la levadura de Herodes",
16 ellos deducían entre sí la causa por la cual decía esto y razonaban diciendo: Esto dice porque se nos olvidó traer
pan. 17 Pero Yeshua se dio cuenta enseguida de sus pensamientos y les dijo: "¿Por qué pensáis que hablo esto porque
no habéis traído con vosotros pan? ¿Todavía no podéis reflexionar y discernir apropiadamente mis palabras?
¿Continuáis aun con vuestro corazón de piedra?
18 ¿Teniendo ojos para ver no veis y oídos para oír no oís?
19 ¿Se les olvidó ya cuando partí aquellos cinco panes y alcanzó para cinco mil? ¿Os recordáis cuántas cestas
recogisteis? Les dicen: Doce.
20 ¿Y cuando siete panes alcanzaron para cuatro mil, ¿cuántas cestas llenas de pedazos recogisteis? Respondieron:
Siete. , 21 Y les decía: ¿Cómo es que viendo estas cosas estáis aun sin entendimiento?
El Rábi sana a un judío ciego
22 Y llegan a Beit- Zaidah y le trajeron un ciego y le rogaban que lo tocase.
23 Y tomando de la mano al ciego, lo sacó fuera de la aldea y poniendo saliva sobre sus ojos impuso las manos sobre
ambos y le preguntaba diciendo: ¿Ves algo?
24 Y alzando los ojos decía: Veo a los hombres, pero no los distingo bien, me parecen como árboles que andan.
25 Entonces colocó sus manos otra vez sobre sus ojos y fijando la vista, se restableció y veía bien todas las cosas, aun
las de lejos.
26 Y lo envió directamente a su casa, diciéndole: Ni siquiera se te ocurra entrar a la aldea.
El Rábi ordena ocultar su identidad como Mashiaj ben David
27 Y salió Yeshua con sus talmidim hacia los poblados cercanos a Cesarea de Filipo; y mientras andaban por el
camino, preguntaba a sus talmidim: ¿Qué dicen los hombres sobre mí, quién yo soy?
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28 Y ellos dijeron: Unos afirman: Yojanán el Inmersor. Y otros: Eliyahu Hanaví. Y aún otros: uno de los profetas. 29
Y Yeshua les pregunta diciendo: ¿Y vosotros? ¿Quién decís que yo soy? Y respondiendo Kefa, le dice: Tú eres el
Mashiaj.
30 Y les prohibió bajo palabra que a nadie revelaran su identidad.
31 Y comenzó a enseñarles las razones, diciéndoles: Es necesario que el Ben HaAdam sea expuesto a un sufrimiento
extremo, traicionado y rechazado y que los gobernantes y los escribas bajo la autoridad del cohen hagadol lo
entreguen en las manos de los gentiles y así causen su muerte para que después de tres días, sea resucitado.
32 Y al hablar clara y directamente del asunto, Kefa, llamándolo aparte, comenzó a amonestarlo con firmeza.
33 Mas Yeshua se dio la vuelta y ante la vista de sus talmidim, reprendió a Kefa diciendo: "Apártate de mi hasatán,
pues no pones la mirada en las cosas de HaShem, sino en la opinión de los hombres".
34 Y llamando a sus talmidim y a los que estaban por allí, les dijo: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí
mismo, tome su madero y sígame".
35 Porque cualquiera que desee salvar su nefesh, la perderá; más cualquiera que pierda su nefesh por la promesa de la
redención que ha sido dada y por mi causa, la salvará. 36 Porque, ¿qué beneficio puede sacar el hombre ganando el
mundo entero si pierde su nefesh?
37 Pues ¿qué dará el hombre de intercambio por su nefesh?
38 Porque quien se avergüence de mí y de mi mensaje en esta generación adúltera y pecadora, también el Ben
HaAdam se avergonzará de él cuando haga su aparición en la gloria de su Padre con sus malajim ha kadoshim.
Capítulo 9
El Rábi revela en privado su identidad como Mashiaj ben David
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1 También les decía: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí que no experimentarán la muerte hasta
que les sea concedido ver el Maljut Elokim manifestado en poder.
2 Y seis días después, Yeshua tomó consigo a Kefa, Ya'akov y a Yojanán y los llevó privadamente a una montaña
muy alta y mientras ellos miraban, se fue cambiando de aspecto,
3 y sus vestidos se volvieron resplandecientes y extraordinariamente blancos, como ningún lavador jamás podría emblanquecerlos.
4 Y se les apareció Eliyahu Hanaví con Moshé Rabeinu, hablando con Yeshua. 5 E interviniendo en la conversación,
Kefa dijo a Yeshua: Rábi, es un honor para nosotros estar aquí si quieres hacemos tres sucot, una para ti, una para
Moshé y otra para Eliyahu.
6 Porque él no sabía qué decirle, pues todos estaban sobrecogidos de espanto.
7 Y apareció una nube de gloria que los cubrió y desde la nube salió una voz: "ze beni yedidi eilav tishmaun" .
8 Y repentinamente, mirando alrededor, ya no vieron a nadie con ellos, sino sólo a Yeshua.
El Rábi enseña sobre Eliyahu Hanaví
9 Y al descender del monte, Yeshua les ordenó que no compartieran con nadie lo que habían visto, excepto después
que el Ben HaAdam hubiese resucitado de entre los muertos.
10 Y guardaban el asunto íntimamente pero entre ellos discutían y meditaban en el tema de la resurrección del
Mashiaj de entre los muertos.
11 Y le preguntaban diciendo: ¿Por qué dicen los soferim que Eliyahu debe manifestarse primero que el Mashiaj?
12 Entonces él les decía: Eliyahu, a la verdad, viene primero para hacer tikun de todas las cosas, ¿cómo está escrito
entonces acerca del Ben Adam que debe sufrir tantas cosas hasta incluso la de ser considerado incompetente para el
oficio de Mashiaj9
13 Pero os digo algo: Eliyahu Hanaví no solamente ha venido, sino que además hicieron con él cuanto querían, según
está escrito sobre él.
(6) Parashah Toldot (Generaciones) 9:14-10:31
El Rábi libera a un joven controlado por sheidim
14 Y cuando llegaron al resto de los talmidim, vieron una gran multitud alrededor de ellos y a unos soferim discutiendo
con ellos.
15 Y enseguida, al ver a Yeshua, toda la multitud se llenó de expectación y corrieron hacia él y le saludaban.
16 Y preguntó a sus talmidim: ¿Qué discutís con ellos?
17 Y uno de la multitud le respondió: Rábi, te traje a mi hijo que tiene un espíritu inmundo que le impide hablar;
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18 y dondequiera que lo ataca, lo derriba, y echa espumas por la boca y crujen los dientes y se pone rígido. Y pedí a
tus talmidim que lo echaran, pero no pudieron.
19 Y respondiendo él, les dice: ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os
tendré que soportar? Traédmelo.
20 Y se lo trajeron. Y cuando el demonio lo vió, al instante hizo entrar al muchacho en fuertes convulsiones; y
cayendo en tierra, lo hizo revolcar por el piso, echando espumas por su boca.
21 Y preguntó a su padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y le dijo: Desde que era niño;
22 pero esto no es nada, muchas veces hasta lo echó al fuego y a las aguas para matarlo. Te ruego que si puedes
hacer algo, tengas compasión de nosotros y ayúdanos. 23 Entonces Yeshua le dijo: ¿Qué quieres decir con eso de "si
puedes"? ¡Por su puesto que todo es posible para el que tiene absoluta confianza que será como el Padre ha
prometido!
24 Inmediatamente el padre del muchacho dijo: Aní Maamim; ayúdame a liberarla. 25 Yeshua entonces, notando que
la multitud de agolpaba, con rapidez reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: "espíritu que causas sordera y mudez,
te ordeno: Sal de él y te prohíbo que regreses a él". 26 Y el demonio, después de gritar con fuerza, y hacerlo caer en
fuertes convulsiones, salió. Y el joven quedó como muerto de tal manera que la gente decía: "Se murió".
27 Pero Yeshua, tomándole de la mano, lo levantó.
28 Y luego que Yeshua entró en la casa, sus talmidim le preguntaban privadamente: ¿por qué nosotros no pudimos
echar fuera ese demonio?
29 Y les dijo: No es posible tener autoridad sobre este tipo de demonios, excepto por medio de la debida preparación
espiritual en oración.
El Rábi vuelve a enseñar sobre su misión principal como Mashiaj Sufriente
30 Y después de salir de allí, caminaba por la Galil y no quería que ninguno lo supiera,
31 porque deseaba enseñar a sus talmidim acerca de su misión como Mashiaj ben Yosef y les decía: El ben HaAdam
está siendo traicionado y lo asesinarán pero después de muerto, a los tres días resucitará.
32 Pero ellos no entendían lo dicho y tenían temor de preguntarle.
El Rábi enseña sobre la grandeza del que sirve
33 Llegaron a Kefar Najúm, y cuando estuvo en casa, les preguntó: ¿Qué discutíais entre vosotros en el camino?
34 Pero ellos guardaron silencio, porque en el camino habían estado discutiendo entre sí quién sería el que ocuparía la
primera posición en el reino.
35 Y después de tomar asiento, llamó a los doce y les dice: "Si alguno quiere ser el primero, actúe como si fuese el
postrero y sea servidor de todos".
36 Y tomando a un niñito, lo puso en medio de ellos y cargándolo en sus brazos, les dijo:
37 "Cualquiera que reciba en mi nombre a uno de éstos niños, a mí me recibe; y cualquiera que me recibe, no me
recibe a mí, sino al que me envió".
El Rábi enseña sobre las recompensas
38 Yojanán le dijo: Rábi, hemos visto a uno echando fuera sheidim en tu nombre y se lo prohibimos, pues no andaba
con nosotros.
39 Mas Yeshua les dijo: "No se lo prohibáis; porque no hay nadie que haga una señal milagrosa en mi nombre que
pueda luego hacer lashón hará contra mí;
40 por tanto, el que no está contra nosotros, está a favor de nuestra causa. 41 Cualquiera entonces que os dé a beber
un vaso de agua, por cuanto vais en el nombre del Mashiaj, de cierto os digo: no perderá su recom-pensa.
42 Y cualquiera que sea causa de tropiezo a uno de estos pequeños que creen en el Mashiaj, mejor le fuera si le
colgaran al cuello una piedra de molino de asno y lo echaran al mar.
El Rábi enseña de la importancia de hacer teshuvá radicalmente
43 Por lo que si tu mano te es causa de tropiezo, córtala, es mejor para ti entrar manco en la vida,
44 que ir con las dos manos al Ge-Hinom, donde el fuego no se puede apagar.
45 Y si tu pie te es causa de tropiezo, córtalo;
46 es mejor para ti entrar cojo en la vida, que con los dos pies ser echado en el GeHinom.
47 Y si tu ojo te es causa de tropiezo, sácatelo, es mejor para ti entrar tuerto en el Maljut LeHaShem, que con los dos
ojos ser echado al Ge-Hinom.
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48 donde el gusano de los que causan tropiezo no muere ni su fuego se apaga. 49 Pues todos serán salados con fuego.
50 Buena es la sal, pero si pierde su capacidad de salar, ¿con qué sazonaréis? Tened sal dentro de vosotros mismos y
vivid en paz unos con otros".
Capítulo 10
El Rábi enseña sobre el divorcio
1 Y partiendo de allí, va a la frontera con la provincia de Yehudáh, en las cercanías del cruce del Yardén y de nuevo
multitudes le acompañan y como era su minhag, en el camino no cesaba de enseñarles Torah.
2 Y acercándose unos fariseos que procuraban encontrar la forma de hacerle caer en una trampa, le preguntaban:
¿Según la Torah, es permitido a un hombre divorciarse de su mujer y echarla de su casa?
3 Yeshua respondiendo, les decía: ¿Qué os mandó Moshé?
4 Y le dijeron: Moshé declaró que dar un get era mutar y por tanto, se le podía enviar fuera de su casa.
5 Pero Yeshua les dijo: A1 ver la dureza de vuestro corazón, Moshé no tuvo otra alternativa que permitir esta
ordenanza, 6 mas en Breshit está escrito que la creación incluyó un varón y una hembra.
7 Por esta razón, dejará el hombre a su padre y a su madre
8 y vendrán a ser los dos una sola carne. De manera que ya no son dos, sino uno. 9 Portanto, lo que Elokim puso bajo
un mismo yugo, el hombre no debe procurar separarlo.
10 Y en la casa, los talmidim le preguntaron de nuevo sobre el asunto.
11 Y le decía: Cualquiera que se divorcia de su esposa para poder tomar otra que le agrada más, comete adulterio
contra su esposa.
12 Y si una mujer provoca que su marido se divorcie de ella para poder casarse con otro hombre que le guste más, y
finalmente se casa, comete adulterio.
El Rábi imparte brajot (bendiciones) a los niños
13 Y le traían unos niños para que los tocara, mas los talmidim reprendían a los que así hacían,
14 pero cuando Yeshua lo vio, le dolió muchísimo y les dijo: Dejad los niños venir a mí y no se lo impidáis, porque
de personas como ellos es el Maljut HaShem.
15 De cierto os digo: Quien no reciba el Maljut HaShem con la inocencia y la fe con que un niño recibe y cree las
cosas que le decimos, de ningún modo entrará en él.
16 Y tomándolo en sus brazos, les daba una brajá a cada uno, mientras les imponía las manos.
El Rábi demanda obediencia a la Torah
7 7
17 Y saliendo él hacia el camino, vino uno corriendo y postrándose delante, le preguntaba: Rabi bueno: ¿qué mitzvot
debo guardar para tener herencia en la vida eterna?
18 Yeshua le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno, sino uno solo, Elokim.
19 Los mandamientos conoces: "No asesines, no adulteres, no hurtes, no des falso testimonio, no defraudes, honra a
tu padre y a tu madre..."
20 Y él le dijo: Rábi, todo esto lo he guardado desde mi niñez.
21 Entonces Yeshua, mirándolo fijamente, le tomó un profundo cariño y le dijo: Una cosa te falta: Anda y vende
cuanto tienes y dalo a los pobres y tendrás una herencia en el cielo; vuelve entonces y siéntate a mis pies y serás mi
talmid".
22 Y al oír esto, se entristeció mucho y así se marchó, porque formaba parte de la clase rica.
23 Y Yeshua, mirando alrededor, dice a sus talmidim: ¡Cuán dificilmente entrarán en el Reino de HaShem los que
tienen muchas posesiones!
24 Y los talmidim quedaron asombrados de sus palabras. Pero Yeshua, interviniendo, les dice: "Hijos, qué difícil es
entrar en el Maljut HaShem.
25 Es más fácil hacer pasar a un camello por un ojo de aguja, que entrar un rico en el Maljut HaShem".
26 Entonces ellos se asombraban aun más y decían entre sí: ¿Quién pues podrá entrar?
27 Mirándolos Yeshua les decía: "Apoyándonos en otros hombres, imposible, pero no así con Elokim; porque todas
las cosas son posibles si nos apoyamos en él".
28 Kefa comentó: "Ten en cuenta que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte"
29 Yeshua le dijo: "De cierto de cierto os digo: No hay quien haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o
padre, o esposa o hijos, por mi causa y por causa de la promesa dada a los padres,
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30 que no reciba cien veces más ahora, en esta edad presente, casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y
tesoros escondidos en campos aunque con persecuciones, y en la edad por venir, la vida eterna.
31 Pero muchos primeros serán postreros y postreros, primeros.
(7) Parashah Vaietzé (Él se fue) 10:32-11:33
El Rábi vuelve a enseñar sobre Mashiaj ben Yosef
32 Y estaban en el camino subiendo hacia Yerushaláyim y Yeshua iba delante de ellos y estaban asombrados de sus
palabras y les seguían con mucho temor. Y tomando de nuevo a los doce, los reunió aparte y comenzó a explicarles
las cosas que estaban a punto de acontecerle, diciéndoles:
33 He aquí, subimos a Yerushaláyim y el Ben HaAdam será entregado a los principales cohanim y a sus soferim para
que lo condenen a muerte por medio de los gentiles.
34 Y /os gentiles se burlarán de él y le escupirán y le azotarán y matarán; pero después de tres días, será levantado.
El Rábi insiste en la importancia del amor y del servicio
35 Y Ya'akov y Yojanán benei Zavdai, se le acercaron privadamente y le decían: Rábi, queremos que nos concedas lo
que te pedimos.
36 Y él les dijo: ¿Qué queréis que os haga?
37 Entonces ellos le dijeron: Concédenos que cuando seas coronado rey de Israel, nos sentemos, uno a tu derecha y
otro a tu izquierda.
38 Mas Yeshua les dijo: No tenéis la menor idea de lo que pedís. ¿Podéis beber de la copa que yo bebo o ser inmersos
en el mikveh en que será sumergido?
39 Y ellos le dijeron: Podemos. Entonces Yeshua le dijo: La copa que yo bebo, beberéis y en la tevilah en que seré
sumergido, seréis sumergidos;
40 pero yo no tengo autoridad para decidir quién habrá de sentarse a mi derecha y a mi izquierda, pues tal posición ha
sido ya designada a aquellos para quienes ha sido preparado.
41 Y oyendo del asunto, los diez comenzaron a enojarse a causa de Ya'akov y de Yoj anán.
42 Mas Yeshua, llamándolos, les dice: Sabéis que los que piensan que son los gobernantes de los gentiles, y sus
políticos, aprovechándose de su posición, abusan de su autoridad y se enseñorean de ellos tratándolos
dictatorialmente
43 pero entre vosotros no es así, sino que quien quiera ejercer gran autoridad entre vosotros, será vuestro servidor,
44 y el que quiera ser el primero de entre vosotros, será el siervo de todos;
45 porque ni siquiera el Ben HaAdam vino a ser servido, sino a servir y a dar su alma como kofer por muchos.
El Rábi restaura la vista a un judío
46 En eso llegan a Yericó. Y al salir de Yericó él y sus talmidim así como la multitud, estaba sentado junto al camino
Timai bar Timai, el ciego que dependía de la caridad pública.
47 Cuando oyó que se trataba de Yeshua HaNotzrí, comenzó a gritar y a decir: "Yeshua ben David, ten misericordia
de mí".
48 Y muchos le reprendían para que callara, pero él se esforzaba mucho más para gritar: "Ben David, ten misericordia
de mi".
49 Entonces Yeshua se detuvo y dijo: Llamadlo. Y llamando al ciego, le decían: ¡Jazak! Te está llamando.
50 El entonces, sin perder tiempo, arroj ando su yakam, se puso de pie de un solo salto y se orientaba hacia Yeshua.
51 Y Yeshua, dirigiéndole la palabra le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Raboni, que recobre la
vista.
52 Y Yeshua le dijo: Anda, tu emunah te ha hecho sano. E instantáneamente recobró la visión y lo seguía en el
camino
Capí tulo 11
El Rábi entra en Yerushaláyim montado en burro
1 Y cuando se acercaban a Yerushaláyim por la parte de Beit- Paguei y Beit Anyah, junto al monte de las Olivas,
Yeshua envía dos de sus talmidim diciéndoles:
2 Id a la aldea que está enfrente de vosotros e inmediatamente que entréis en ella, hallaréis un borrico atado, en el
cual ningún hombre ha montado aun. Desatadlo y traedlo.
3 Y si alguien os dijera ¿Qué estáis haciendo? Responded: Nuestro Adón lo necesita y luego de usarlo, lo envía
aquí sin falta.
4 Y fueron y hallaron un borrico atado junto a una puerta, al otro lado de la calle por donde iban, y lo desatan;
69
5 pero algunos que estaban parados por allí, les decían: ¿Qué le hacéis al borrico? ¿Por qué lo desatáis?
6 Entonces les respondieron textualmente lo que Yeshua les había dicho y les permitieron tomarlo con ellos.
7 Y llevan el borrico a Yeshua y echando sus mantos sobre el animal, se montó sobre él.
8 También muchos tendían sus ropas por el camino y otros, cortando ramas de los árboles del campo, los tiraban en
las calles por donde pasaría.
9 Y tanto los que iban delante como los que le seguían detrás, gritaban con fuerza: "Hoshian-ná" y "Baruj Habá
BeShem HaShem";
10 Y "Bendito es el Reino de David nuestro padre, que viene" y "Shalom en las alturas".
11 Y entró en Yerushaláyim y en el Bet HaMikdash y luego de mirar cuidadosamente todo lo que estaba ocurriendo a
su derredor, siendo ya avanzado el día, salió hacia Beit Anyah con los doce.
El Rábi aprovecha una ocasión para dar una lección sobre emunah
12 Y al día siguiente, cuando salieron ellos de Beit Anyah, tuvo hambre;
13 y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue allá por si acaso hallaría en ella algún fruto; mas llegando, nada
halló, sino hojas, pues no era tiempo de higos.
14 Y hablándole dijo: ¡Nunca jamás coma alguien fruto de ti! Y sus talmidim escuchaban.
El Rábi establece una geZerah para el Templo
15 Y llegan a Yerushaláyim; y después de entrar en el patio del Templo comenzó a echar fuera a los que allí vendían
y a los que compraban: y volcaba las mesas de los cambistas y los asientos de los que vendían las palomas;
16 Y colocando una cerca alrededor de la Torah, impuso un decreto: "Queda terminante prohibido que alguien
transporte objetos a través del atrio del Templo".
17 Y explicándoles la gezerah les decía: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las
naciones? Mas vosotros la habéis hecho una cueva de ladrones.
18 Y oyendo los principales de los cohanin y los soferim lo de la prohibición, buscaban cómo eliminarlo, pero le
temían, pues todo el pueblo estaba maravillado de su enseñanza.
19 Y al caer la tarde, salieron de la ciudad.
El Rábi explica por qué maldijo la higuera
20 Y pasando muy de mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces.
21 Y Kefa, recordando, le dice: Rábi, mira, la higuera que maldijiste, se secó. 22 Y respondiendo Yeshua les dice:
Tened fe obediente en Elokim.
23 De cierto os digo, cualquiera que diga a este monte: Quítate de aquí y échate en el mar y no dude en su corazón,
sino que está convencido que lo que dice ha de ser cumplido, lo que diga le será hecho.
24 Por esto os digo: Todo cuando oréis y supliquéis, estad convencidos que lo recibiréis y os vendrá.
25 Y cuando estéis en pie para orar esta clase de oración, aseguraos de perdonar, si tenéis algo contra alguien,
26 para que también vuestro Padre celestial, os perdone vuestras transgresiones.
El Rábi oculta a las autoridades del Templo el origen de su s'mijah
27 Llegan de nuevo a Yerushaláyim y caminando por el atrio del Templo, se le acercan los principales cohanin y los
soferim y los ancianos,
28 y le decían: ¿Con qué autoridad impones estas cosas? ¿Quién te ha dado autoridad para establecer esos gezerot?
29 Entonces Yeshua les dijo: Os haré una pregunta y me daréis la respuesta y os diré entonces con qué autoridad he
impuesto esas medidas.
30 La tevilah de Yojanán: ¿fue dado por el cielo o fue solamente un invento de hombres? Respondedme.
31 Pero ellos discutían el asunto entre sí diciendo: Si decimos que viene del cielo, nos dirá: ¿Por qué pues no lo
creísteis? 32 Y si le decimos: "Invento de hombres..." (Pero eso ni siquiera querían hablarlo muy alto, pues temían al
pueblo, pues todo el pueblo reconocía que Yojanán era un profeta de verdad.)
33 Y respondiendo a Yeshua, dicen: No lo sabemos. Entonces Yeshua les dijo: Pues tampoco os digo con qué
autoridad impuse esas ordenanzas.
Capítulo 12
(8) Parashah Vishlaj (Él envió) 12:1-12:44
El Rábi narra la parábola de labradores violadores de la Torah
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1 Y comenzó a hablarles en parábolas: Un hombre plantó un viñedo y levantó a su derredor una cerca y cavando en la
tierra, hizo un lagar, edificó una torre, la arrendó a unos labradores v se fue de viaje.
2 Y al llegar el tiempo de la cosecha, envió un siervo a los labradores para recibir de ellos su parte de la producción
del viñedo.
3 Pero ellos le echaron mano, lo golpearon y lo enviaron con las manos vacías.
4 De nuevo le envió otro siervo; también a éste, golpeándole por la cabeza lo maltrataron y lo echaron de allí humillado.
5 Envió otro, y a éste lo mataron. Y luego otros, de los cuales a algunos golpearon sin misericordia y a otros
asesinaron.
6 Pero el hombre tenía aun otro, un hijo amado. Lo envió como su último recurso pensando: Seguramente respetarán
a mi hijo.
7 Entonces aquellos labradores acordaron entre sí: Este es el heredero, matémoslo y el fruto del viñedo será nuestro
para siempre.
8 Y echándole mano, lo asesinaron y arrastrándolo, lo tiraron fuera de la viña. 9 ¿Qué hará entonces el dueño del
viñedo? Sin duda vendrá y destruirá a esos labradores y dará su viña a otros.
10 ¿Es que acaso no habéis leído esta Escritura:
"La piedra que desecharon los edificadores es la que ha venido a ser cabeza del ángulo;
11 de parte de HaShem se hizo esto y es asunto maravilloso a nuestros ojos"?
12 Y procuraban prenderlo, pues se dieron cuenta que había elaborado la parábola para referirse a ellos, pero
teniendo temor del pueblo, lo dejaron y se fueron.
El Rábi establece su jalajáh con respecto a las autoridades terrenales y el Eterno
13 Y le envían algunos Perushim y los del partido de Herodes para sorprenderle aunque fuese en una palabra.
14 Y llegando, le dicen: "Rabino, sabemos que eres hombre de verdad y por tanto no temes por lo que nadie pueda
decir de ti, pues no miras si la persona es rica o pobre, sino que enseñas con emet el camino de Elokim. Desde la
perspectiva de la Torah, ¿es permitido dar tributo al César? ¿Lo daremos o no lo daremos?
15 Pero Yeshua, percibiendo su hipocresía, les dijo: ¿Por qué buscáis que caiga en una trampa? Traedme un denario
para que lo vea.
16 Y se lo trajeron. Y les dice: ¿De quién es esta imagen y la inscripción? Y ellos dijeron: De César.
17 Entonces Yeshua les dijo: "Lo que es del Cé-sar al César y lo que es de Elokim, a Elokim". Y se maravillan de
él.
El Rábi expone las evidencias dadas en la Torah sobre la resurrección de los muertos
18 Y vinieron los tzadokim quienes niegan la resurrección, y le preguntan diciendo:
19 Rabino, Moshé nos escribió que cuando el hermano de alguno muera y deje su esposa sin ningún hijo, que el
hermano del muerto tome la viuda y levante descendencia a su hermano.
20 Había siete hermanos; el primero tomó mujer y murió y no dejó descendencia. 21 Y la tomó el segundo, y murió
sin dejar descendencia; y de la misma manera el tercero.
22 Y así, ninguno de los siete pudo levantarle familia. Finalmente murió también la mujer.
23 En la resurrección, ¿de cuál de ellos será esposa ya que los siete la tuvieron por mujer?
24 Yeshua les dijo: ¿No es por esta causa que trazáis mal las Escrituras, pues no sabéis Torah ni mucho menos del
poder de Elokim?
25 Porque cuando resuciten de entre los muertos, no habrá casamientos ni descendencia que haya que dar en matrimonio,
sino que son como malajim en los cielos.
26 Pero acerca de que los muertos resuciten, ¿no habéis leído en el libro que escribió Moshé, en la sección de la
zarza, cómo le habló Elokim diciendo: Yo soy el Elokim de Abraham, Yitzjak y Ya'akov?
27 Por tanto, El no es Elokim de muertos, sino de vivos. ¡Cuánto destruís la Torah!
El Rábi confirma el Shemáh como el Credo Oficial de Israel
28 Y acercándose uno de los soferim que oyó la discusión y se había dado cuenta que Yeshua había expuesto
correctamente la Torah, le preguntó: Rabino, ¿cuál es el primer mandamiento de todos?
29 Respondió Yeshua: El primero es: "Shemah Israel, HaShem nuestro Elokim, HaShem uno es"
30 Y amarás a HaShem tu Elokim, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todos tus bienes".
31 Y el segundo es: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". Mayor que estos, no hay otro mandamiento.
71
32 Y el soferim le dijo: ¡Bien enseñado, Rábi! Ciertamente como has dicho, Él es uno, y no hay otro además de él;
33 y amarlo con todo el corazón y poniendo en ello todo el entendimiento y expresándolo con nuestros bienes y
amar al prójimo como a uno mismo, tiene mayor peso que todos los holocaustos y sacrificios que pudiéramos
ofrecer.
34 Y Yeshua, viendo que había respondido con sabiduría, le dijo: "No estás lejos del Maljut Elokim". Y ya ninguno
se atrevía a preguntarle.
El Rábi revela la grandeza del Mashiaj
35 Y tomando la palabra, enseñaba en el Templo, y les hizo pensar en la grandeza del Mashiaj preguntando: ¿Cómo
dicen los soferim que el Mashiaj es hijo de David?
36 Porque David, hablando bajo inspiración de la Presencia Divina, afirmó:
"Dijo HaShem a adoní Siéntate a mi diestra Hasta que ponga tus Enemigos debajo de tus pies".
37 Si David mismo lo llama "Mi adón", ¿cómo podría ser su hijo? Y la enorme multitud que estaba allí, se
deleitaba escuchándolo.
El Rábi Advierte contra líderes hipócritas
38 Y en su enseñanza les decía también: Cuídense mucho de esos soferim que anhelan andar con largas ropas y
recibir saludos en las plazas,
39 y ocupar los asientos reservados para los de más alta autoridad en la sinagoga y los puestos de honor en las cenas,
40 cuídense especialmente de los que devoran las casas de las viudas y para cubrirse, hacen un espectáculo
cuchicheando en público largas oraciones. Estos serán juzgados con mayor severidad.
El Rábi enseña que las ofrendas se miden por lo que nos queda, no por lo que damos
41 Y sentado al lado opuesto pero de frente al arca de las ofrendas, observaba cómo la gente que pasaba por allí,
echaba en ella sus monedas. Y muchos, judíos ricos, echaban mucho;
42 más llegando una judía viuda y pobre, echó dos moneditas de muy poco valor.
43 Y llamando a sus talmidim, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que están
echando en el arca de las ofrendas;
44 porque todos echan de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza, echó todo lo que tenía, todo su sustento para este
día.
Capítulo 13
(9 Parashah Vaieshev para Janucá 10) Parashah Miketz (Y sucedió) 13:1-14:31
El Rábi advierte de la destrucción del Templo
x
1 Y saliendo Yeshua del Templo, le dice uno de sus talmidim: Rábi, mira ¡qué piedras y edificios maravillosos!
2 Y Yeshua le dijo: ¿Veis tan extraordinarias edificaciones? De ningún modo quedarán ahí, pues cada piedra sobre
piedra que ha sido puesta, será totalmente derribada.
3 Y sentado en el monte de las olivas, mirando hacia el Templo, Kefa, Ya'akov, Yojanán y Andrai le preguntan en
privado:
4 Dinos: ¿Cuándo será esto y cuál será la señal cuando todo esto esté para ser cumplido?
El Rábi revela las señales que indicarán el fin de esta edad presente
5 Entonces Yeshua comenzó a revelarles el asunto diciendo: Tened mucho cuidado que nadie os engañe.
6 Vendrán muchos usando mi nombre y diciendo: Aní Mashiaj. Y a muchos engañarán.
7 Mas cuando oigáis de guerras y rumores de guerra, no os alarméis; es necesario que suceda así, pero aun no es el fin
de esta edad.
8 Porque una nación se levantará contra otra nación y un reino contra otro reino y habrá grandes terremotos en todas
partes y hambres. Estas cosas serán las señales del principio para el Jevlei Mashiaj.
9 Mirad bien por vuestras vidas pues os entregarán a los tribunales y en sus sinagogas seréis azotados y tendréis que
comparecer delante de gobernadores y de reyes por mi causa, como testimonio a ellos.
10 Pues la promesa del perdón y la redención por medio de Mí, deberá ser proclamada antes a todos los gentiles.
11 Y cuando os lleven para entregaros a los tribunales, no estéis preparando de antemano vuestra defensa pensando
en lo que diréis, pues lo que os sea dado en aquella hora, eso hablad, pues ya no seréis vosotros los que habléis, sino
la Presencia Divina.
72
12 Y el hermano entregará a muerte al hermano y el padre al hijo y los hijos se rebelarán contra los padres y los
matarán.
13 Y seréis aborrecidos por todos a causa de mi nombre. Mas el que se mantuvo firme hasta el fin de sus días, éste
hallará la vida.
14 Pero cuando veáis la abominación que causa desolación, puesta donde no debe estar, entonces los que estén en
Yehudáh huyan a los montes;
15 el que esté en la azotea, no baje para entrar a tomar algo de su casa.
16 Y el que iba hacia el campo, no regrese a tomar su capa.
17 Más ¡ay de las que estén embarazadas y de las que estén amamantando en aquellos días!
18 Por tanto, orad que no sea en invierno.
19 Porque aquellos días serán de tribulación tan intensa que no se podrá comparar a ninguna previa que haya ocurrido
desde el comienzo de la creación que Elokim hizo hasta ahora, ni jamás la habrá.
20 Y a no ser que HaShem acortó esos días por causa de los escogidos que eligió, se habría dicho: "Ninguna carne
fue salva".
El Rábi advierte contra (a aparición de falsos Mashiaj
21 Para entonces, si alguien os dijera: ¡Mira, aquí está el Mashiaj! o ¡Mira allá está! No lo creáis,
22 porque se levantarán falsos Mashiaj y falsos profetas, y darán señales y prodigios, a fin de extraviar, si fuese
posible, a los escogidos.
23 Más vosotros, estad alertas: Os he revelado todo esto antes que suceda.
24 Pero en aquellos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá y la luna no proyectará su luz nocturna.
25 y las estrellas caerán desde los cielos y las fuerzas que sostienen el universo serán sacudidas.
26 Y entonces verán al Ben HaAdám viniendo en las nubes con gran guevuráh y kavod.
El Rábi muestra una de las funciones que deberá cumplir Mashiaj ben David
27 Y enviará sus malajim y reunirá los escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el
extremo del cielo.
28 De la higuera aprended la parábola, pues así como sabéis que el verano está cerca cuando su rama tierna brota y
comienzan a salirle las hojas,
29 así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, dad por cierto que está cerca, a las puertas.
30 De cierto os digo: Esta generación que comience a ver estas cosas, no pasará hasta que todo esto haya sucedido.
31 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
El Rábi afirma que solamente HaShem, el Padre, conoce el día y la hora
32 Pero de aquél día o de aquella hora nadie sabe, ni los malajim en el cielo, ni el Hijo, sino solamente el Padre.
33 Mirad y estad alertas porque no sabréis cuándo es el momento.
34 Es semejante a un hombre que salió de viaje, dejó su casa y extendió su autoridad entre sus siervos a cada uno su
trabajo y ordenó al portero que velara.
El Rábi enfatiza la importancia de ser shomer Torah
35 Por tanto: velad, pues no sabéis cuándo vendrá el Adón de la casa, si al atardecer o a medianoche o al canto del
gallo, o en la madrugada;
36 no sea que llegando repentinamente, os sorprenda viviendo sin guardar la Torah.
37 Y lo que a vosotros digo, a todos digo: sean shomer Torah.
Capítulo 14
Se pone precio a la cabeza del Rábi
1 Faltaban dos días para que comenzara la fiesta de Pesaj y de Matzot. Y los principales de los cohanim y de los
soferim procuraban encontrar la manera de prenderle por engaño para causar su muerte.
2 Por esto decían: ¡No durante la fiesta, porque causaría una sublevación popular!
El Rábi es ungido con perfume de la realeza
3 Y estando Yahoshua en Bet Anyah, en la casa de Shimón el artesano, mientras se encontraba reclinado a la mesa,
vino una mujer trayendo consigo un vaso de alabastro con perfume de pistajio, costosísimo, y quebrando el frasco,
derramó el perfume sobre su cabeza.
4 Pero algunos de los que estaban allí, sumamente molestos, murmuraban entre sí diciendo: ¿Por qué ha hecho este
desperdicio de perfume?
73
5 Porque podía ser vendido por más de trescientos denarios y ser repartido entre los pobres. Y la criticaban
duramente.
6 Pero Yahoshua dijo: Dejadla. ¿por qué la avergonzáis? Una buena obra me ha hecho,
7 porque a los pobres siempre tendréis con vosotros, y cuando queráis les podéis hacer bien; pero a mí no siempre
me tenéis.
8 Ella ha hecho lo que estaba en su capacidad hacer: se anticipó a ungir mi cuerpo para la sepultura.
9 Y de cierto os digo: Donde quiera que se predique esta promesa de redención y perdón de pecados, también se
usará su ejemplo, para memoria de ella.
El Rábi es traicionado
10 Entonces Yehudáh de Keriot, uno de los doce, fue a los principales cohanim para negociar su captura.
11 Entonces ellos se alegraron al oír su propuesta y acordaron darle dinero. Desde entonces buscaba la ocasión de
informarles cuándo estaría sólo, sin la protección del pueblo, para que le echaran mano.
El Rábi da instrucciones para el Seder de Pesaj
12 Como al día siguiente sería el primer día de Matzah, cuando los cohanin habían establecido hacer el sacrificio de
Pesaj, le dicen sus talmidim: ¿Dónde quieres que vayamos a preparar la cena para que conduzcas el Seder de Pesaj?
13 Entonces escogió dos talmidim y los envió con estas instrucciones: Id a Yerushaláyim y os saldrá al encuentro un
hombre que lleva un cántaro de agua, seguidlo,
14 y donde entre, decid al baal de esa casa: El Rábi dice: ¿Dónde está mi cuarto donde dirija el Seder de Pesaj con
mis talmidim?",
15 Y él os llevará al segundo piso y os mostrará un gran comedor equipado y listo para el Séder. Preparad allí para
nosotros.
16 Y los talmidim salieron y entraron en la ciudad y les aconteció exactamente como le dijo y prepararon el Seder de
Pesaj.
El Rábi dirige el Seder de Pesaj
17 Y habiendo llegado la tarde de ese día, entra allí con los doce,
18 y estando reclinados a la mesa, mientras comían, Yahoshua dijo: De cierto os digo que uno de vosotros, que está
comiendo conmigo, me traicionará.
19 Tales palabras los aturdieron y entristecidos en gran manera, uno por uno le iban preguntando: ¿Será ese yo?
20 Y les dijo: Es uno de los doce, el que moja su matzah conmigo en el plato.
21 Porque el Ben HaAdam deberá ir por su camino como está escrito de él. Pero ¡ay de aquel hombre por cuya mano
el Ben HaAdam es traicionado! ¡Mejor habría sido para ese hombre no haber nacido!
El Rábi anuncia la renovación y confirmación del Pacto dado a Israel
22 Y estando ellos comiendo, Yahoshua tomó el pedazo del medio de matzah y confesó la bendición diciendo:
"Barz j Ató HAshem, Elohenu mélej haolam
Hamotzi léjem min-haaretz. Amén”.
Entonces lo partió en dos y tomando de una mitad, les dio, y dijo: Tomad, comed, esto es mi cuerpo.
23 Y habiendo tomado la copa de la redención, dijo:
"Baruj atá HaShem, Elehenu mélej haolam Borey pri Haguéfem. Amén”.
Entonces se la dio y todos bebieron de ella.
24 Y les dijo: Esto es mi sangre del Pacto, la cual es derramada por muchos.
25 De cierto os digo que no beberé más de este fruto de la vid hasta aquel día cuando beba el vino nuevo en el Maljut
Elokim.
26 Y luego de cantar el Halel, salieron hacia el monte de las Olivas.
El Rábi anticipa que decepcionará a muchos
27 Y les dice Yeshua: Todos vosotros experimentaréis una profunda frustración, porque escrito está: "Heriré al pastor
y las ovejas serán dispersadas".
28 Pero después de resucitar, iré delante de vosotros a la Galil.
El Rábi predice la negación de Kefa
29 Entonces Kefa le dice: Aunque todos pierdan la confianza en ti, yo no.
74
30 Y le dice Yahoshua: De cierto te digo hoy, esta misma noche, antes que el gallo cante por segunda vez, tres veces
me habrás negado.
31 Mas él, no paraba de hablar afirmándole: "Aunque me cueste morir junto a ti, no te negaré". Y los demás también
le prometían lo mismo.
(11) Parashah Vaigash (Y él se acercó) 14:32-15:5
Al Rábi revela la gravedad de la hora que se avecina
32 En eso llegan a un sitio cuyo nombre es Gat Shemanei y dice a sus talmidim: Sentaos aquí hasta que haya hecho
una oración.
33 Y toma consigo a Kefa, Ya'akov y Yojanán y apartándose con ellos, repentinamente vino sobre él una angustia
nunca antes vista, tan grande que estaba despavorido.
34 Y les dice: Mi alma está rodeada de una fuerte y pesada carga que me ha sido puesta, tanto que podría morirme
ahora mismo. Esperad aquí y haced tefilah.
35 Y yendo un poco más adelante, daba pasos y se postraba en tierra y gemía rogando en un airebato de dolor, que si
era posible, resistiera aquel peso y pasara de él aquella angustia.
36 Y por una hora postrado en tierra, gemía diciendo:
Abba todas las cosas son posibles para Ti aparta de mí esta copa; pero no lo que yo quiero, sino lo que Tú.
37 Entonces regresó y los encuentra durmiendo; y dice a Kefa: "¿Es tiempo de dormir? ¿No pudiste hacer tefilah una
hora?
38 Velad y orad, para que no entréis en tentación. La rúaj a la verdad está dispuesta, pero la naturaleza humana es
débil. 39 Y yendo otra vez por otra hora, no cesaba de hacer la misma oración.
40 Y volviendo, de nuevo los encontró durmiendo, porque sus ojos estaban cargados de un sueño muy profundo de
tal magnitud que les era imposible abrir los ojos y no sabían qué responderle.
41 Y volvió la tercera vez y regresando les dice: "Dormid si queréis lo que falta de la noche y descansad... ¡Basta!
Llegó la hora. He aquí que el Ben HaAdam es entregado en las manos de los transgresores de la Torah.
42 ¡Vamos! ¡Levantaos! He aquí que ya está cerca el que me traiciona.
El Rábi es identificado para ser apresado
43 Y estando aun hablando estas cosas, se presenta yehudah (uno de los doce) y con él una turba armada con palos y
garrotes, enviados departe de los principales cohanim, sus soferim y zekeinin.
44 Y el que lo traicionaba les había dado previamente una señal, diciéndoles: "Al que yo bese, él es, Prendedlo y
llevadlo bajo la más alta seguridad".
45 Y llegando, fue hacia Yahoshua y de inmediato le dice: "Mi rabino", y tomándole por los hombros, l e dio varios
besos seguidos y bien sonados.
46 Entonces ellos le echaron mano y lo prendieron.
47 Pero uno de los que estaban allí, desenvainando su espada, hirió al oficial encargado de la guarda personal del
cohen hagadol y de un tirón le cortó la oreja.
48 E interviniendo Yahoshua les dijo: ¿Cómo contra un bandido, con espadas y garrotes habéis salido para
apresarme? 49 Sí, yo soy el que cada día estaba con vosotros enseñando en el Templo y no me echasteis mano, pero
esto ha sucedido para que se cumplan las Escrituras.
50 Y sus talmidím, abandonándolo, huyeron todos,
51 aunque cierto joven quiso seguirlo, el que vestía con una sábana de una sola pieza, pero le echaron mano y lo
sujetaban por su ropa,
52 más quitándosela, pudo escaparse, aunque tuvo que huir desnudo.
53 Y llevaron a Yahoshua ante el Cohen hagadol y se le reunieron todos los principales cohanin, sus zekenin y
soferim.
54 Y Kefa le seguía de lejos, hasta dentro del patio de la casa del Cohen hagadol; y estaba sentado con los sirvientes
y calentándose junto al fuego.
55 Y el cohen hagadol con los otros que habían estado en el puesto ese año, y todo el Sanedrín buscaban evidencias
contra Yahoshua para poder sentenciarlo a muerte, pero no la hallaban.
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56 Porque venían muchos dando falso testimonio contra él; mas era obvio que no decían la verdad, pues no
coincidían en los cargos.
57 Finalmente trajeron algunos que decían:
58 Nosotros le oímos decir: "Yo derribaré este santuario hecho por manos y en tres días edificaré otro no hecho por
manos". 59 Pero ni aun con eso, las evidencias eran aceptables.
60 Y poniéndose en pie y adelantándose al tribunal, el cohen hagadol, preguntó
a Yahoshua: ¿No respondes nada? ¿Por qué piensas que están dando estos testimonios contra ti?
61 Mas él callaba y nada respondía. El cohen hagadol le preguntaba de nuevo pero ahora le decía: ¿Eres tú
HaMashiaj, el Hijo del Bendito?
62 Y Yahoshua respondió: "Aní Jú". Y veréis al Ben Adam sentado a la diestra de m~y viniendo en las nubes del
cielo".
63 Entonces el cohen hagadol, haciendo keriáh, dice: " ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos?
64 Vosotros mismos oísteis la blasfemia salir de su boca. ¿Qué os parece?". Y todos ellos determinaron que había un
caso evidente de sentencia de muerte.
65 Y algunos de los que estaban allí comenzaron a escupirle y cubriéndole el rostro, le daban puñetazos tras puñetazo
y a decirle: ¡Profetiza! También los guardas se dieron gusto dándole golpes tras golpe en su rostro.
66 Y estando Kefa más alejado del lugar, en el patio, aparece una de las criadas del cohen hagadol,
67 y viendo a Kefa calentándose, después de mirarle fijamente, dice: "También tú estabas con ese Yahoshua
HaNotzrí".
68 Pero él negó, diciendo: "No tengo ni la menor idea de qué hablas". Y salió afuera, hacia la puerta.
69 Y la criada, pasando y viéndolo otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: "Este es uno de ellos".
70 Pero él negó nuevamente. Y no mucho después, otros que estaban alrededor, decían a Kefa: "Verdaderamente
eres de ellos, pues también vienes de la Galil".
71 Y bajo juramento, comenzó a pronunciar maldiciones para que cayeran sobre él si esto fuese así y decía: `No
tengo la menor idea de quién me habláis".
72 Y enseguida cantó el gallo por segunda vez. Y se acordó Kefa de las palabras que Yahoshua le había dicho:
"Antes que el gallo cante la segunda vez, me habrás negado tres veces". Y machacándosele el alma mientras pensaba
en lo que había hecho no hacía otra cosa que llorar desconsoladamente.
Capítulo 15
El Rábi hace su akedáh hasta el monte Moriah
1 Tan pronto como amaneció, los principales cohanim no hicieron otra cosa que celebrar consejo con los zekenin y
los soferim y el resto del sanedrín para confirmar la sentencia y atando a Yahoshua, lo llevaron así y lo entregaron a
Pilato.
El Rábi es interrogado por el procurador romano
2 Y Pilato le preguntó: ¿Eres tú el rey de los yehudim? Y él, respondiéndole, dice: "Correcto, es así como tú has
dicho".
3 Y los principales cohanin lo acusaban de muchas cosas que el procurador ni entendía.
4 Y Pilato le pregunta otra vez: ¿Tienes algo que decir a tu favor? ¡Mira de cuántas cosas te acusan!
5 Mas Yeshua no respondió nada más, hasta el punto que Pilato estaba sorprendido.
(12) Parashah Vaiejéi (Y él vivió) 15:6-16:8
El Rábi es intercambiado por un homicida
6 Ahora bien, en la fiesta, Pilato les soltaba un preso; cualquiera que pidieran. 7 Y se encontraba preso un tal Bar
Abba, quien se había unido a un grupo de insurrectos y en la sedición había cometido asesinato.
8 Cuando la multitud comenzó a subir la grada y acercarse para pedirle a Pilato que hiciera como era su costumbre,
9 Pilato les respondió diciendo: ¿Queréis que os suelte al rey de los yehudim?
10 Pues se había dado cuenta que los principales cohanim le habían entregado por envidia.
11 Pero los principales cohanim previendo el asunto ya tenían incitada a la multitud que subía cada año para
presenciar la costumbre, para que mas bien les soltara a Bar Abba.
12 Y respondiendo Pilato les dijo de nuevo: ¿Qué pues queréis que haga con el que llamáis "Rey de los yehudim"?
13 Y ellos gritaron otra vez: ¡Que sea colgado de un madero!
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14 Y Pilato les decía: ¿Por qué me aconsejáis eso? ¿Qué mal ha hecho? Pero la multitud reunida para aquello, gritaba
aun más fuertemente: ¡Que sea colgado de un madero!
El Rábi es entregado a muerte por el procurador romano
15 Pilato entonces, queriendo complacer a la multitud, les soltó a Bar Abba y después de azotar a Yahoshua, lo
entregó para que fuese colgado.
16 Entonces los soldados lo llevaron hacia el pretorio que queda dentro de la fortaleza donde estaba Pilato, y
convocaron a todo el batallón,
17 y vistiendo de púrpura a Yahoshua trenzaron una corona de espinos y se la incrustaron sobre la cabeza.
El Rábi es humillado por los gentiles
18 Y humillándolo, le saludaban diciendo: "Shalom mélej Hayehudim".
19 Y con varas, le golpeaban con fuerza en la cabeza mientras otros le escupían; y aun otros, burlándose, se le
arrodillaban y le hacían reverencias.
20 Y cuando se cansaron de hacerlo un espectáculo público, le quitaron el vestido de púrpura y le pusieron su propia
ropa y lo sacaron para ser colgado en el madero.
21 Y a uno que venía del campo y pasaba por allí obligaron a llevar el tronco de árbol donde sería clavado, era
natural de Cirene y se llamaba Shimón, padre de Alejandro y de Rufo.
El Rábi es conducido como cordero al matadero
22 Y lo conducían hacia el lugar llamado Golgotáh (que se traduce como "lugar de la calavera)
23 y le daban vino mezclado con mirra, pero no lo aceptaba.
24 Y quitándole su ropa, los guardas romanos le clavaron al madero y luego se repartieron las diferentes partes de
sus vestidos echando suerte sobre ellos para ver qué le tocaba a cada uno.
25 Eran las nueve de la mañana cuando fue clavado al madero.
26 Y colgaron del árbol, por encima de su cabeza, la causa de su ejecución: "El Rey de los Yehudim".
27 Y con él clavaron también en sendos maderos, a dos ladrones,
28 uno a su derecha y otro a su izquierda
El Rábi es humillado de nuevo por gentiles y los minim
29 Y los que iban pasando en turno para humillarle, lo insultaban meneando la cabeza y diciéndole en el rostro: ¡Eh,
tu que derribas el Templo y en tres días lo edificas,
30 sálvate a ti mismo, bajando del madero! 31 De esta manera también, cuando le tocó el turno a los principales
cohanim, blasfemando contra él lo escarnecían diciéndose unos a otros delante de él: "A otros salvó, a sí mismo no se
puede salvar".
32 ¡El Mashiaj, Mélej Israel! ¡Que baje ahora del árbol para que veamos y creamos! También le hacían burla lo que
habían sido clavados junto a él.
El Rábi exhala su último aliento
33 Llegado las doce del día, hubo oscuri-, dad sobre toda la tierra de Israel hasta las tres de la tarde.
34 Y a las tres de la tarde, Yahoshua gritó a gran voz: "Elohí, Elohí, Lemaná shevaktaní", que significa:
"Mi Elokim, mi Elokim, para esta hora he sido apartado".
35 Y al escucharlo los que estaban por allí, decían: "A Eliyahu llama este".
36 Corriendo entonces uno de ellos y empapando una esponja en vinagre, la sujetó a una vara y trataba de que
bebiera, y se lo impedían, pero él lo intentaba diciendo: "Dejadme, veamos si viene Eliyahu a salvarlo".
37 Pero Yahoshua, lanzando un grito estremecedor, expiró,
38 Y el parojet del Heijal en el Templo, se rasgó en dos, desde arriba hacia abajo. 39 Viendo el centurión que estaba
frente a él que había expirado de esa manera, dijo: "Verdaderamente este hombre era hijo de los dioses". [Vea Nota
en Mattityahu (Mateo) 27:54]
40 Y también había unas mujeres mirando desde lejos; entre las cuales estaba Miriam de Magdala, Miriam la madre
de Ya'akov el menor y de Yossi y Shalomit. 41 las cuales le habían seguido y le servían desde que estaba en la Galil.
Y le acompañaban otras muchas que habían subido con él a Yerushaláyim.
El Rábi recibe judía sepultura
42 Y acercándose la hora del atardecer, puesto que era día de preparación, es decir, la víspera de un Yom Tov,
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43 vino Yosef de Arimatea, miembro muy respetado del sanedrín, que también esperaba la manifestación del Reino
de HaShem anunciado por Yahoshua, y aunque no tenía audiencia, entró osadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de
Yahoshua.
44 Pilato se sorprendió que ya hubiese muerto; y haciendo venir al centurión, indagó si efectivamente ya estaba
muerto. 45 Y confirmado el asunto por el centurión, autorizó que le dieran el cuerpo a Yosef, quien habiendo
comprado una sábana, lo bajó del madero y lo envolvió en la sábana y lo puso en un sepulcro que había sido hecho en
la pura roca e hizo rodar la piedra a la entrada del sepulcro.
46 Y Miriam de Magdala y Miriam la madre de Yossi, observaban dónde fue puesto.
Ca p í t u l o 1 6
El Rábi es resucitado de entre los muertos
1 Y pasado el Shabat, Miriam de Magdala, Miriam la madre de Ya'akov y Salomit, compraron especies aromáticas
para ir a ungirlo.
2 Y muy de mañana, en yom rishón, llegan al sepulcro cuando ya había salido el sol,
3 y decían entre ellas: ¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro?
4 porque era enorme. Pero al levantar los ojos, observan que la piedra ha sido rodada.
5 Y entrando al sepulcro, vieron a un joven sentado a la derecha, vestido de una ropa larga y blanca y se privaron de
miedo.
6 Pero él les dice: "No tengáis temor. Buscáis a Yeshua HaNotzrí, el que fue clavado al madero. No está aquí, ha
resucitado, mirad el lugar donde lo pusieron.
7 Pero id deprisa y decid a sus talmidim y a Kefa que irá delante de vosotros a la Galil; allí se encontrarán como os
dijo".
8 Y saliendo, huían del sepulcro, pues un profundo espanto cayó sobre ellas y del miedo corrían temblando y a nadie
dijeron nada porque un temor atroz se posesionó de sus almas.
Nota sobre la sección 16: 9-20 Hasta donde tenemos información histórica y
arqueológica, estos pasukim no formaron parte de los originales. Un testigo hebraico
muy antiguo de la Versión conocida como Siríaca (Códice S) concluye Meir aquí, de
igual manera que los manuscritos griegos más antiguos. Los tradicionales versículos
del 9-20 existen en copias griegas tardías y se tienen cuatro versiones diferentes. Nos
hemos guiado aquí por el testigo hebraico más antiguo y teniendo en cuenta el estilo
mishnáico de Meir, sus elementos internos inclinan la balanza siempre por la versión
más corta y de más f á c i l memorización.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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