miércoles, 26 de septiembre de 2012

evangelio de mateo,.version codigo real


Mattityahu
Capítulo 1
1 Este es el libro del registro familiar de Yahoshua el Mashiaj, hijo de David, hijo de Avraham.
2 Avraham engendró a Yitzjak, Yitzjak engendró a Yaakov y Yaakov engendró a Yehudáh y sus hermanos.
3 Yehudáh engendró a Zeraj. Perez engendró a Jezrón y Jezrón engendró a Ram. Amminadav engendró a Naj-shón y
Naj-shón engendró a Zalmón.
5 Zalmón engendró de Rajav, a Boáz y Boáz engendró de Rut, a Oved, y Oved engendró a Yishái.
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6 Yishái engendró al rey David, y David engendró, a Shlomo de la que había sido de Uriyah.
7 Shlómo engendró a Rejáv-am y Rejávam engendró a Aviyah y Aviyah engendró a Asáh.
8 Asáh engendró a Yejoshafat y Yejoshafat engendró a Yorám y Yorám engendró a Uziyáhu.
9 Uziyahu engendró a Yotám y Yotán engendró a Ajáz, y Ajáz engendró a Jizkiyáhu.
10 Jizkiyáhu engendró a Menashéh y Menashéh engendró a Amón y Amón a Yoshiyáhu.
11 Yoshiyáhu engendró a Yejoniyah y sus hermanos en el tiempo del Exilio Babilónico.
12 Después de la deportación a Babilonia Yejanyáhu engendró a Shaltiel y Shaltiel engendró a Zerubavél.
13 Y Zerubavél engendró a Avijúd y Avijúd engendró a Avner y Avner engendró a Elyakim y Elyakim engendro a
Azur
14 Azur engendró a Tzadók y Tzadók engendró a Amón y Amón engendró a Elijúd.
15 Elijúd engendró a Eleazar y Eleazar engendró a Matán y Matán engendró a Ya' akov.
16 Ya'akov engendró a Yosef el esposo de Miriam de la cual nació Yeshua, el que es llamado Mashiaj.
17 Así pues, todas las generaciones desde Avraham hasta David fueron catorce generaciones y desde David hasta el
Exilio Babilónico, catorce generaciones. Y desde el Exilio Babilónico hasta el Mashiaj, catorce generaciones.
El Nacimiento del Mashiaj ben Yosef
18 El nacimiento de Yeshua el Mashiaj fue así: Habiendo sido dada Miriam su madre en matrimonio a Yosef, antes
de llegar la fecha para la consumación del matrimonio, y venir juntos, fue sabido que la Rúaj HaKodesh había
causado su embarazo.
19 Yosef, su marido legal, siendo un judío jasídico, no quería denunciarla exponiéndola a una muerte pública y vergonzosa
y pensando en cómo solucionar la situación, llegó a la conclusión que lo mejor era darle secretamente un
documento de divorcio.
20 Mientras pensaba cómo hacerlo apropiadamente, se durmió y mientras
dormía, he aquí un mensajero del Eterno se le apareció en visión diciéndole: Yosef ben David, no temas recibir a
Miriam como tu mujer, porque su embarazo ha sido causado por una palabra profética de la Ruaj HaKodesh.
21 Ella dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Yeshua porque él rescatará a su pueblo de sus pecados.
22 El Eterno decidió que esto fuera hecho siguiendo el plan anticipado por Él mismo cuando dijo por medio del
profeta:
23 "He aquí que una muchacha virtuosa concebirá en su vientre y dará a luz un hijo y ella lo llamará
Imánu-El"
24 A1 despertarse Yosef del sueño, hizo lo que el Eterno le había instruido por medio de Su mensajero celestial y
trajo a Miriam a su casa como su esposa,
25 pero se abstuvo de tener relaciones íntimas con ella hasta después que dio a luz su hijo y le puso por nombre
Yahoshua.
Capítulo 2
Honrado por Sabios de la Torah
1 Habiendo pues nacido Yeshua en Beit Léjem de Yehudáh durante los días cuando reinaba Herodes, he aquí que
vinieron desde el Oriente hasta Yerushaláyim, unos sabios
2 que decían: ¿Dónde está el que ha nacido para ser Rey de los judíos? Porque su Luz hemos visto en el Oriente y
venimos para honrarle.
3 Al saber del asunto, el rey Herodes se turbó en gran manera y con él también toda la ciudad de Yerushaláyim fue
conmovida.
4 Y habiendo reunido a los más importantes Cohanin así como a los maestros que enseñaban al pueblo la Torah les
preguntaba nerviosa e insistentemente acerca del lugar dónde debía nacer el Mashiaj.
5 Ellos, de común acuerdo le dijeron: En Beit Léjem de Yehudáh, porque así fue escrito por medio del profeta:
6 Y tú Bet Léjem Efratah, Aunque pequeña entre los príncipe de Yehudáh, De ti saldrá uno que gobernará por Mí
a Israel
7 Herodes entonces, habiendo llamado secretamente a los sabios venidos del Oriente, les hacía preguntas tratando de
calcular, con mucho cuidado y astucia, el tiempo que hacía que habían visto la Luz.
8 Así que los dejó partir hacia Beit Léjem, pero con estas instrucciones: Id allá y buscad con mucho cuidado al niño e
inmediatamente que lo encontréis, venid a mí para que yo también vaya e inclinándome delante de él le brinde mis
honores.
9 Ellos, habiendo acordado con el rey que así lo harían, se marcharon y he aquí que la Luz que habían visto al
principio en el Oriente se movía delante de ellos hasta que se detuvo sobre cl lugar donde se encontraba el niño.
10 Al ver de nuevo la Luz se regocijaron profundamente con cantos,yv danzas
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11 Hasta que llegaron a la casa y entrando vieron al niño con su madre Miriam. Entonces se inclinaron delante de él y
le ofrecieron sus reconocimientos reales y abriendo sus equipajes, he aquí que le traían regalos de oro, de incienso y
mirra. 12 Pero siendo avisados en un sueño que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.
La Familia Real es enviada al Exilio
13 Habiéndose marchado los sabios, he aquí un mensajero de parte del Eterno apareció a Yosef en un sueño y le dijo:
Levántate y toma contigo al niño y a su madre y escapa a Egipto y permanece allá hasta que te ordene regresar,
porque Herodes anda buscando al niño para matarlo.
14 A1 despertarse, inmediatamente tomó al niño y a su madre y esa misma noche se marchó camino a Egipto.
15 Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Eterno por medio del profeta: "De
Egipto llamé a mi hijo"
16 Herodes entonces, comprendiendo que había sido burlado, se enfureció de tal manera que ordenó matar en Beit
Léjem y sus alrededores, a todos los niños menores de dos años, conforme al tiempo que astutamente había calculado
en su reunión con los sabios.
17 Cuando esto ocurrió, se cumplió entonces lo que había sido anunciado por el profeta YÍrmeyahu cuando dijo:
18 Así dice el Eterno: Un grito fue oído en Ramah,
Gran lamentación y amargo gemido; Rajel llorando por sus hijos y rechaza ser consolada ¡Pues se le han ido sus
niños!
La familia real regresa a Eretz Yisrael
19 Más habiendo muerto Herodes, he aquí un mensajero de parte del Eterno se le apareció en sueños a Yósef en
Egipto
20 diciéndole: Levántate, toma al niño y a su madre y vuélvete a Eretz Israel porque han muerto los que procuraban
su muerte.
21 Entonces Yósef, al despertarse del sueño, se levantó inmediatamente y tomó al niño y a su madre y regresando
entró a Eretz Israel.
22 Pero oyendo que Arkeláos había reemplazado a su padre Herodes como rey en la tierra de Yehudáh, tenía temor
de irse allá, más siendo avisado en un sueño, se dirigió a la región de la Galil
23 y habiendo llegado a la ciudad de Natzeret, fijó su residencia allí para que se cumpliese así lo dicho por los profetas,
que sería llamado Netzarita.
Capítulo 3
1 Vinieron aquellos días en los cuales Yohanán el Inmersor hizo su aparición en el desierto de Yehudáh y predicaba 2
diciendo: Volveos de vuestros malos caminos al Eterno porque el Reino de los Cielos se ha acercado.
3 Este Yohanán es aquél a quien se refería el profeta Isaías cuando decía: Una voz está gritando: "En el desierto
preparad un camino para el Eterno, y construid allí sendas derechas para Él".
4 Yohanán estaba vestido con ropa hecha de crines de camello y una correa de cuero alrededor de su cintura y se
alimentaba de saltamontes y miel silvestre.
5 Y el pueblo comenzó a salir en busca de Yohanán, tanto de Yerushaláyim como de toda la provincia de Yehudáh y
de las regiones alrededor del Yardén.
6 Y confesando sus pecados, eran purificados en las aguas del río Yardén ante la vista de Yohanán.
7 Pero cuando vio que muchos de los Perushim y Tzadokim también venían para sumergirse en las aguas, les decía:
¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a escapar de la ira inminente que les viene encima?
8 Si en verdad os habéis vuelto de vuestros malos caminos al Eterno, ¡Mostradlo entonces por medio de las obras que
así lo prueben!
9 Y no comencéis a justificaros a vosotros mismos con la idea de que Avraham es vuestro padre, porque os digo que
el Eterno es poderoso para levantarles hijos a Avraham ¡aun de estas piedras!
10 Y también os digo que el hacha está puesta junto a la raíz de los árboles lista para cortarlos, y todo árbol que no de
buen fruto, será talado y echado al fuego.
11 Yo ciertamente os dirijo en esta inmersión de purificación como señal de que tenéis la firme intención de volveros
de vuestros malos caminos al Eterno, pero detrás de mí viene uno de más alto rango que yo a quien no soy digno
siquiera de llevarle su calzado. Él es quien os sumergirá en la Presencia Divina y os purificará con fuego.
12 Su gran tenedor lo tiene en su mano para limpiar el trigo y limpiará completamente su campo y recogerá su trigo
en el granero más la paja será echada al fuego que no se apaga.
El Rábi se purifica para iniciar su avodah
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13 Mientras Yohanán decía estas palabras, llegaba Yeshua desde la Galil hasta la orilla del Yardén, donde Yohanán
estaba sumergiendo en las aguas, y le pedía ser purificado por él.
14 Pero Yohanán se resistía a hacerlo y le impedía que entrara a las aguas, diciéndole: Yo soy quien necesita ser
purificado por ti, ¿y tu vienes a mí?
15 Mas respondiendo Yesbua le dijo: Permítelo ahora porque es necesario que cumplamos con todas las instrucciones
que ha ordenado el Eterno. Entonces le dejó bajar al Yardén.
16 Y después de haber hecho su purificación, subió enseguida de las aguas y he aquí los cielos se le abrieron, y
Yohanán vio la Presencia divina que descendía sobre Yeshua en forma de una paloma y se oyó una voz desde el cielo
que decía: "Este es mi hijo, el amado, aquél en quien mi alma ha encontrado complacencia".
Capítulo 4
El Rábi ayuna cuarenta días y es puesto bajo severa prueba
1 Entonces la Presencia divina le guió al desierto para ser tentado por el maligno. 2 Y cuando había concluido su
ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, tenía hambre.
3 Fue el momento cuando se le acercó el tentador para decirle: Si en verdad tú eres el hijo del Eterno, da la orden para
que estas piedras se conviertan en pan.
4 Más él respondió diciéndole: Escrito está: No solo del pan depende la vida del hombre Pero sí de toda palabra que
va saliendo de la boca del Eterno
5 Entonces el maligno le llevó hasta la Ciudad Escogida y lo paró sobre la parte más alta del Templo
6 y le dijo: "Si en verdad tú eres el hijo del Eterno, salta tu mismo hacia el precipicio, porque escrito está: A sus
mensajeros enviará contigo donde quiera que vayas y en sus manos te cargarán para que tu pie no tropiece en piedra.
7 Mas Yeshua replicó diciendo: Pero también está escrito:
No tentarás al Eterno vuestro Di-os
8 Y de nuevo el maligno lo llevó consigo, esta vez a un monte altísimo y desde allí le mostró todos los reinos de esta
edad presente y la gloria que ha sido dada a ellos
9 para luego decirle: Todo esto te lo daré si te postras delante de mí aceptándome como tu autoridad suprema
dispuesto a obedecerme y servirme para siempre.
10 Inmediatamente Yeshua le dijo: ¡Lárgate de mi satanás! Porque está escrito: ¡Solamente al Eterno reconocerás
como Di-os y solamente a Él temerás y darás culto!
11 Entonces el Maligno tuvo que marcharse de prisa y he aquí vinieron mensajeros celestiales de parte del Eterno
para atender a sus necesidades.
El Rábi Regresa a la Galil
12 Cuando Yeshua supo que Yohanán había sido puesto en prisión, se trasladó a la Galil
13 Más luego se marchó también de Netzaret y se movió hacia Kefar-Najúm, situada junto al mar, en medio de
Zvulón y Naftáli, y fijó allí su residencia
14 Para que se cumpliese lo anunciado por medio de Yeseyahu el profeta cuando dijo:
15 Tierra de Zvulón y tierra de Neftalí Gran honor te será traído por la Vía del Mar Hasta el otro lado del Yardén
Y hasta Galil de los gentiles. 16 ¡El pueblo que vivía en tinieblas vio gran Luz Y los que en tierra de sombra de
muerte se habían asentado, De pronto fueron con aquella misma luz iluminados!
17 Fue por ese tiempo que Yeshua inició su proclama real diciendo: ¡Volveos de vuestros malos caminos al Eterno,
porque el Reino de los Cielos se ha acercado!
18 Mientras Yeshua andaba junto al lago Kineret reconoció a dos hermanos, Simón, conocido como Kefa y Andrés
su hermano, que eran pescadores y estaban precisamente tirando una de sus redes al lago.
19 Y les dijo: Venid en pos de mí y os transformaré en pescadores de hombres. 20 Ellos entonces, inmediatamente
abandonaron todas sus redes y le aceptaron como su rabino para recibir sus instrucciones.
21 Caminando un poco más adelante, Yeshua reconoció a otros dos hermanos Yaakov ben Zavdai y Yohanán su
hermano, en el bote con su padre Zavdai, reparando sus redes, y los llamó.
22 Ellos también, de inmediato dejando el bote y a su padre, se fueron con él.
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23 Recorría Yeshua toda la Galil y enseñaba constantemente en todas las sinagogas de la región, dando a conocer el
regalo divino de la llegada del tiempo para el cumplimiento de las promesas dadas acerca del Reino y sanando todo
tipo de enfermedad y dolencia que iba encontrando entre el pueblo.
24 Y comenzaron a divulgarse por todos lados las cosas que enseñaba y las sanidades que hacía, incluso hasta en la
región de la Siria, y la gente comenzó a traerle a todos los que se hallaban enfermos de todo tipo de enfermedades, y a
los afligidos de diversos dolores y a los que estaban atrapados por los poderes demoníacos y a los oprimidos por
obras malignas de astrología y a los paralíticos y los iba sanando a todos.
25 Y grandes multitudes le seguían, tanto de la Galil, como de la región de las Diez Ciudades, y de Yerushaláyim y
de Yehu dáh como también de la región más allá del Yardén.
Capítulo 5
El Rábi Enseña Sobre el Carácter del Judío Piadoso
1 Al ver las multitudes del lugar, caminó hacia la parte más alta del monte y se sentó y entonces subieron tras él sus
talmidim
2 A los cuales comenzó a enseñarles diciendo:
3 ¡Cuán bendecidos son los pobres en espíritu! Porque de personas como ellos es el Reino de los Cielos.
4 ¡Cuán bendecidos son los que gimen como enlutados! Porque ellos serán consolados.
5 ¡Cuán bendecidos son los mansos! Porque ellos heredarán la tierra.
6 ¡Cuán bendecidos son los hambrientos y sedientos por los caminos rectos del Eterno! Porque ellos serán saciados
de gozo.
7 ¡Cuán bendecidos son los que actúan con misericordia!
Porque ellos serán juzgados misericordiosamente!
8 ¡Cuán bendecidos son los que buscan al Eterno con un corazón puro! Porque a ellos les serán revelados los
secretos del Altísimo.
9 ¡Cuán bendecidos son los que promueven el Shalom del Eterno!
Porque ellos serán llamados Sus hijos.
10 ¡Cuán bendecidos son los que sufren persecución por causa de su obediencia a los mandamientos del Eterno!
Porque de personas como ellos es el Reino de los Cielos.
11 ¡Cuán bendecidos sois cuando, mintiendo, levanten infamias contra vosotros y os persigan y digan toda clase de
falsedades acerca de vosotros por seguirme!
12 ¡Alegraos y regocijaos continuamente porque vuestra recompensa es grande en el Reino de los Cielos pues de la
misma manera fueron perseguidos los profetas enviados antes de vosotros!
El Rábi compara a los judíos piadosos con la sal y la luz
13 Vosotros sois la sal de Eretz Yisrael, pero si la sal pierde su espíritu, ¿cómo le sería devuelta? No será útil para
nada más, excepto para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.
14 Vosotros sois la luz de esta edad presente; una ciudad edificada sobre una montaña no puede esconderse.
I S Ni se enciende una lámpara para cubrirla con una cesta, sino para ser colocada bien arriba, en su propia base, para
que ilumine entonces a todos los que están en casa.
16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres para que vean vuestra conducta irreprochable y tengan entonces
ocasión de glorificar a vuestro Padre que está en los cielos.
El Rábi Enseña Acerca de la Torah
17 ¡Ni os pase por la mente la idea que he venido para declarar abrogada la Torah o los Profetas! No he venido a
abrogar, sino a mostraros cómo interpretarla correctamente.
18 Porque de cierto os digo, hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una yud ni un adorno de una letra sagrada, pasará
de la Torah hasta que todo lo dicho en ella haya sido totalmente enseñado y alcanzado su intención original
19 Por tanto, quien quiera que a propósito desobedezca uno solo de los mandamientos de la Torah, que le sea
aplicable, aun tratándose de los identificados como, "pequeños" y cause así que los hombres también los
desobedezcan, muy pequeño será llamado en el Reino de los Cielos. Más cualquiera que los obedezca y enseñe a los
hombres cómo obedecerlos, muy grande será llamado en el Reino de los Cielos.
20 Pues os digo que si vuestra manera de interpretar y obedecer la Torah no va más allá de la establecida por
aquellos soferim y perushim, para ir y recibir la justicia prometida en la Torah, no entraréis tampoco al Reino de los
Cielos.
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El Rábi enseña cómo interpretar la Torah
21Oísteis que fue dicho a nuestros padres: "No asesinarás" por lo que ha sido explicado que cualquiera que cometa
asesinato, automáticamente será traído ante un tribunal de juicio.
22 Pero os digo que esto significa algo más profundo aun, que cualquiera que se llene de ira contra su hermano
deberá ser traído a un tribunal de justicia. Y cualquiera que lleno de ira avergüence a su hermano públicamente
diciéndole: "Eres un imbécil que no sirve para nada", deberá ser traído a juicio ante el Sanedrín. Y cualquiera que le
diga a su hermano "Estúpido desgraciado", automáticamente se hace culpable y merece ser echado al basurero de
fuego.
23 Por tanto, si al momento de estar frente al altar del Templo, entregando una ofrenda, te acuerdas que tu hermano
tiene algo contra ti,
24 lo primero que debes hacer es dejar tu ofrenda delante del altar, y salir corriendo e ir a tu hermano y reconciliarte
con él y entonces ve de nuevo y presenta tu ofrenda.
25 Si con razón alguien te pone una demanda, trata de resolver la disputa inmediatamente cuando estando con tu
demandante en el camino hacia los tribunales, todavía haya tiempo, no sea que por tu indisposición a resolver el
conflicto, tu demandante te lleve a los tribunales y entonces el Juez ordene a su oficial que te ponga en la cárcel.
26 En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado hasta el último centavo.
27 Oísteis que fue dicho a nuestros padres: "No cometerás adulterio",
28 pero os digo que debéis entender esto en un nivel más profundo aun: Cualquiera que mira a una mujer y la codicia
sexualmente, ya cometió adulterio contra ella en su corazón.
29 Por lo tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer en tan horrible pecado, sácalo de un solo tirón y arrójalo lejos
de ti, porque es preferible que se pierda uno de tus miembros antes que todo tu cuerpo sea echado al abismo eterno.
30 Y si es tu mano derecha la que te causa caer en el pecado, córtala y échala lejos de ti, porque es preferible que se
pierda uno de tus miembros y no que todo tu cuerpo sea echado al abismo eterno.
31 Oísteis que fue dicho a nuestros padres: Cualquiera que decide romper el vínculo matrimonial con su esposa,
porque encontró en ella algo indecente, está obligado a darle un Documento de Divorcio.
32 Más os digo que la intención de este mandamiento es evitar que se rompa el vínculo matrimonial, por lo que,
excepto en caso de infidelidad, todo el que eche de su casa a su esposa, causará que ella cometa adulterio y por tanto,
él será responsable de ese pecado, y el que se case con una mujer echada de casa de su marido en esas condiciones,
establece una relación adúltera con ella.
33 También oísteis que fue dicho a nuestros padres: No faltarás a los juramentos que hayas hecho, sino cumplirás al
Eterno lo que hayas jurado.
34 Pero os digo que la intención de este mandamiento es protegerte de hacer juramentos que luego no puedas
cumplir. Por lo tanto, no hagas juramentos falsos, ni por el Cielo porque allí está el trono del Eterno.
35 Ni por la Tierra porque es el pedestal donde descansan Sus pies. Ni siguiera estando en Yerushaláyim jurarás por
ella, porque es la ciudad del Gran Rey.
36 Tampoco harás juramento tomando como garantía de tus palabras tu propia cabeza, porque no tienes el poder de
cambiar un cabello blanco en uno negro permanentemente.
37 Por tanto, asegúrate que cuando digas Sí, sea sí; y cuando digas No, sea no; porque el que tiene que hacer
depender su palabra de algo más allá de esto, del maligno procede.
38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo y diente por diente.
39 Pero yo os digo que el propósito de ese mandamiento no es promover la revancha contra el que te trata
impíamente, sino enseñarte cómo sujetar tus pasiones. Por tanto, al que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele
también la otra.
40 Y el que quiera llevarte a los tribunales para quitarte tu camisa, déjale también tu talit.
41 Y si una autoridad militar te exige que le lleves una carga por una distancia de kilómetro y medio, llévasela el
doble. 42 A1 que te pida, dale. Y al que te solicite un préstamo, no lo envíes con las manos vacías.
43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo pero odiarás a tu enemigo.
44 En verdad os digo que por el bien de la paz, debéis actuar así: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os
maldicen, haced el bien a los que os aborrecen y orad por los que os calumnian y os persiguen para que se
arrepientan.
45 Pues haciendo esto, llegaréis a ser hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir Su sol sobre buenos
y malos y hace caer Su lluvia sobre justos e injustos.
46 Porque si amáis solamente a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen lo mismo los cobradores de
impuestos?
47 Y si saludáis a vuestros compatriotas
'Donativos para causas dignas, como beneficencia y otros.
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'-Esto se refiere a las oraciones privadas, no a las públicas con un minian presente (diez judíos adultos).
solamente ¿qué hacéis de más? ¿No hacen los gentiles lo mismo entre ellos?
48 Sed pues perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.
Capítulo 6
El Rábi Enseña Sobre Buenas Obras, Oración y Ayuno
1 Cuidaos de dar vuestros donativos a los pobres delante de los hombres con la intención de ser vistos y aplaudidos
por ellos, porque no tendréis entonces recompensa alguna de vuestro Padre que está en los cielos.
2 Por tanto, cuando des tzedaká', no hagas tocar una trompeta delante de ti como los hipócritas hacen en las sinagogas
y en las calles para ser reconocidos por los hombres. De cierto os digo que esa es toda su recompensa.
3 Mas cuando estés dando tzedaká, asegúrate que tu mano izquierda no sepa qué está haciendo la derecha
4 para que tu donativo a los pobres sea dado en secreto a fin de no avergonzarlos públicamente y tu Padre que ve en
lo secreto, se encargará de recompensarte a la vista de todos.
Tefilah
5 Y cuando estéis haciendo vuestras oraciones, no hagáis como los hipócritas que les fascina orar en pie en las
sinagogas o en las esquinas de las calles para exhibirse' como piadosos delante de los hombres. De cierto os digo que
esa es toda su recompensa.
6 Mas tú, cuando vayas a hacer tus oraciones, entra a tu cuarto y cierra la puerta con llave y entonces comienza a orar
a tu Padre que está en secreto y tu Padre que ve lo que se hace en secreto, se encargará de recompensarte.
7 Y cuando estés orando, no repitas mecánicamente las mismas cosas, como los paganos que piensan que por repetir
y repetir conseguirán lo que piden.
8 Por tanto, no actuéis como ellos, porque vuestro Padre conoce exactamente cuáles son todas vuestras necesidades
reales antes que vosotros le pidáis.
Kadish LeMashiaj
9 Vosotros pues, oraréis siguiendo este orden:
Nuestro Padre que estás en los Cielos Santificado sea Tu Nombre
10 Venga de Ti el Reino Hágase Tu voluntad en la tierra Como se hace en el Cielo.
11 Danos hoy nuestro pan cotidiano 12 Y perdónanos nuestros pecados Como perdonamos a los que han pecado
contra nosotros.
13 Y no nos dejes caer en la tentación Más líbranos del maligno
Porque Tuyo es el Reino y el poder y la gloria,
Por siempre, Amén.
El Rábi enfatiza la importancia del perdón
14 Porque si perdonáis a los hombres sus transgresiones cuando pecan contra vosotros, también vuestro Padre que
está en los cielos os perdonará vuestras transgresiones cuando pequéis contra él.
}Lámpara sagrada de siete brazos que se usaba en el Templo.
15 Pero si no perdonáis a los hombres sus pecados tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará los
vuestros.
El Rábi Enseña sobre el Ayuno
16 Y cuando estéis ayunando, no hagáis deprimir vuestro semblante, como los hipócritas, que desfiguran sus rostros
para que todos se den cuenta que ayunan; de cierto os digo, esa es toda su recompensa.
17 Mas tú, cuando ayunes, pon aceite perfumado sobre tu cabeza y lava tu rostro,
18 para que nadie se dé cuenta que ayunas, excepto tu Padre que está en secreto y tu Padre que ve en lo secreto, te
recompensará delante de todos.
El Rábi Enseña Sobre Inversiones Eternas
19 No dediquéis vuestra vida a hacer tesoros aquí en la tierra, donde la polilla y el óxido las destruyen o donde
ladrones pueden hacer un túnel a escondidas y robarlo.
20 Dedicaos más bien a hacer tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido destruyen y donde ladrones no pueden
hacer un túnel para robarlo,
21 porque donde esté vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón.
El Rábi Enseña Sobre la Generosidad
22 El ojo es como la menorah del cuerpo, por tanto, si tienes un ojo bueno para ser generoso, todo tu cuerpo
resplandecerá como la menorah;
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23 pero si tienes un ojo malo para ser mezquino, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Por tanto, si la Única luz que hay
en ti está apagada ¡Qué grande será la oscuridad misma que te rodeará!
El Rábi enseña sobre la prioridad de Fidelidad y Lealtad al Eterno
24 Ningún esclavo puede servir a dos amos, porque siempre amará al primero más que al segundo, o al segundo más
que al primero. De la misma manera, no podréis servir al mismo tiempo al Eterno y a tus tesoros materiales.
25 Por tanto, ya que habéis escogido servir al Eterno, no estéis ansiosos por vuestra vida material, qué habréis de
comer o qué habréis de beber; ni por vuestro cuerpo, con qué os habréis de vestir. ¿No es la vida más valiosa que la
comida y el cuerpo más valioso que el vestido?
26 Mirad atentamente a las aves del cielo, que ni siembran ni cosechan ni guardan el grano en graneros y sin
embargo, vuestro Padre que está en los cielos las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
27¿Y quién de vosotros, por mucho que se afane, podrá añadir a su alma una hora más de vida?
28 Y por el vestido, ¿ por qué ponéis tanto afán en ello? Considerad atentamente cómo crecen los lirios del campo; no
trabajan con fatiga ni se hacen de ropas hilando,
29 mas os digo que ni aun Shlómo cuando estaba en el máximo de su esplendor, se vistió así como uno de ellos.
30 Y si es así como el Eterno viste a la hierba del campo que hoy está en pie y mañana se seca y es echada en horno
de fuego, ¿no hará mucho más por vosotros hombres de poca fe?
31 Por tanto, no os angustiéis el alma diciendo: ¿qué comeremos, o qué beberemos, o con qué nos vestiremos?
32 Porque los gentiles dedican su vida detrás de todas estas cosas, pero vuestro Padre que está en los cielos sabe que
tenéis necesidad de todas estas cosas.
33 Mas buscad primeramente el Reino del Eterno y su Justicia y todas estas cosas os serán añadidas.
34 Por tanto, no estéis ansiosos por el día de mañana porque el Mañana traerá consigo sus propios problemas.
Suficiente para vosotros es la fátiga de cada día.
Capítulo 7
El Rábi prohibe toda forma de lashón hará
1 No critiquéis para que no seáis criticados.
2 Porque así como criticáis a otros, seréis criticados y con la misma medida que medís, seréis medidos.
3 ¿Y por qué te dedicas a buscar la pajita en el ojo de tu hermano y no consideras la enorme astilla que está en tu
propio ojo?
4 ¿0 cómo te atreves a decirle a tu hermano déjame extraerte la pajita que tienes en el ojo cuando tienes una enorme
astilla en el tuyo?
5 ¡Hipócrita! Extrae primero la astilla de tu ojo y entonces verás con claridad para extraer la pajilla en el ojo de tu
hermano.
El Rábi Enseña del Cuidado de las Cosas Sagradas
6 No deis lo que es sagrado a los perros ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no suceda que las pisoteen y
se vuelvan contra vosotros fieramente y os despedacen.
El Rábi Comparte un Secreto para Recibir del Eterno
7 Insistid en pedir porque se os dará. Insistid en buscar, porque hallaréis. Insistid en llamar porque se os abrirá.
8 Porque todo aquél que constantemente pide, recibe. Y el que constantemente busca, encuentra. Y el que
constantemente toca a la puerta, se le abrirá.
9 ¿Qué padre entre vosotros si su hijo le pide insistentemente pan le dará una piedra?
10 ¿0 si repetidamente le pide pescado, le dará una serpiente?
ll Pues si vosotros, siendo de tendencia maligna sabéis cómo dar buenos regalos a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro
Padre que está en los cielos no dará buenas cosas a los que persistentemente le pidan?
12 Así pues, tratad a los demás en todas las cosas, como anheláis que los demás os traten porque esto resume toda la
Torah y los Profetas.
E1 Rábi Enseña Sobre Dos Entradas
13 Procurad ir por la entrada estrecha; porque ancha es la puerta y espacioso es el camino que lleva a la destrucción
y muchos son los que entran por ella.
14 Pero estrecha es la entrada y angosto es el camino que conduce a la vida eterna y pocos son los que la encuentran.
El Rábi Enseña Sobre Falsos Profetas
131
15 Guardaos de falsos profetas los cuales vienen a vosotros camuflados de ovejas mas por dentro son lobos
voraces. 16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos?
17 Así pues, un árbol sano trae consigo buen fruto pero un árbol que se ha dañado, lleva un fruto que no sirve.
18 No puede un árbol sano llevar un fruto dañado ni un árbol dañado llevar un fruto sano.
19 Y todo árbol dañado que no produce fruto sano, es cortado y echado en el fuego.
20 Por tanto, por el tipo de fruto que lleven, los conoceréis.
21 No todo el que me repite continuamente "Adoní, Adoní", entrará en el Reino de los cielos, sino los que han tomado
la decisión de vivir cada día haciendo lo que agrada a mi Padre que está en los cielos.
22 Muchos me dirán en aquél día: "Adoní, Adoní, ¿no profetizamos usando tu nombre y en tu nombre ordenamos a
los demonios que se fueran y en tu nombre ordenamos que se hicieran milagros?"
23. Pero entonces les diré en su propia cara: Nunca tuvisteis una relación íntima conmigo, apartaos de mí, violadores
de la Ley.
24 Por tanto, todo aquél que oye estas palabras que salen de mi boca y las pone por obra, le compararé a un varón
sabio de la Torah que edificó su casa sobre la roca.
25 Y vinieron con fuerza las lluvias y los ríos y soplaron furiosamente los vientos y golpearon contra aquella casa,
pero no cayó porque estaba fundamentada sobre la roca.
26 Pero cualquiera que oye estas palabras que salen de mi boca mas no las pone en práctica, lo compararé a un
hombre ignorante de la Torah que edificó su casa sobre arena movediza.
27 Y vinieron con fuerza las lluvias y los ríos y soplaron furiosamente los vientos y removieron aquella casa y cayó
estrepitosamente.
28 Y sucedió que cuando Yeshua terminó de hablar, los que estaban allí escuchándole quedaron maravillados de sus
palabras, porque les enseñaba como uno que tenía autoridad por sí mismo para explicar la Torah y no como los
intérpretes de la Ley'
Capítulo 8
El Rábi Limpia a un Leproso
1 Al descender Yeshua del monte, grandes multitudes de aquellos lugares caminaban hacia dónde él se movía
2 Y he aquí vino un leproso inmundo y se postró ante él suplicándole: "Adoní, si quieres, puedes limpiarme".
3 Yeshua extendió la mano y tocándole dijo: "Quiero, sé limpio". E inmediatamente su lepra inmunda desapareció.
4 Entonces Yeshua le dijo: Asegúrate de no decirle a nadie en Yerushaláyim que yo fui quien te sanó pero ve y
muéstrate al Cohen para que te examine y confirme tu limpieza y presenta el sacrificio que ordenó Moshé y entonces
solamente a ellos, le dirás cómo fuiste limpiado para que les sirva de evidencia.
El Rábi sana al esclavo de un militar gentil
5 Justo al entrar en Kefar- Najúm, se le acercó un oficial militar del ejército romano y le rogaba diciéndole:
6 "Adoní, mi siervo personal ha caído en una terrible parálisis y está postrado en casa sufriendo un tormento
horrible".
7 Y Yeshua le dijo: Yo iré y le sanaré.
8 Pero el oficial le respondió diciendo: Adoní, soy pecador, no merezco que entres en mi casa, pero tan solo di la
palabra y mi siervo se levantará.
9 Porque yo también soy un hombre en autoridad y tengo soldados bajo mi mando y digo a este: Vete allí y va y digo
a otro: Ven aquí, y viene.
10 Y al oír esto, Yeshua se admiró y dijo a los que le seguían: En verdad os digo que en todo Israel no he encontrado
a uno con tanta emunah.
11 Y os digo que vendrán muchos no judíos, del oriente y del occidente y ocupando su lugar, se sentarán a comer a la
mesa con Avraham, Yitzjak y Yaakov en el Reino de los Cielos,
12 mientras que herederos del Reino serán echados a las tinieblas de afuera. Allí entonces llorarán amargamente y
crujirán sus dientes con angustia indescriptible.
13 Entonces Yeshua le dijo al oficial: Ve pues así como has tenido fe obediente, te ha sido hecho.
El Rábi sana a la suegra de Kefa
14 Visitando Yeshua la casa de Kefa notó 'Que solamente estaban autorizados a repetir lo que otros habían dicho que su
suegra estaba postrada en cama bajo el ataque de una altísima fiebre
15 y tocando su mano, la fiebre le dejó y al ser levantada, inmediatamente se puso a servirles.
16 Al llegar la noche, le trajeron muchos en cuyos cuerpos se manifestaban personalidades demoníacas y con la
palabra echaba fuera de los cuerpos los demonios y sanó a todos los enfermos que también habían venido.
132
17 Esto sucedió para que podamos comprender lo dicho por el profeta Isaías cuando dijo:
"Él llevó nuestras enfermedades y se hizo cargo de nuestras dolencias"
18 Y al ver las multitudes del lugar que no lo dejaban ni andar, ordenó pasar al otro lado del lago.
19 Y mientras salían vino un intérprete de la Torah y le dijo: Rabaní, te seguiré donde quieras que vayas.
20 Yeshua le respondió diciendo: Las zorras tienen madrigueras y las aves de los cielos nidos, pero el Hijo del Hombre
no tiene siquiera donde reposar su cabeza.
21 Mas otro de sus discípulos le dijo: Adoní, permíteme que vaya primero y espere hasta el entierro de mi padre.
22 Mas Yeshua le dijo: Sígueme ahora y deja que los muertos entierren a sus muertos.
El Rábi hace un viaje a Gadara y ejerce dominio sobre la naturaleza
23 Cuando finalmente pudo entrar en la barca, sus íntimos talmidim le acompañaron.
24 Y mientras navegaban hacia la otra orilla, he aquí que repentinamente se levantó en el lago una tempestad tan
grande que la barca era completamente cubierta por las olas embravecidas. Pero Yeshua dormía.
25 Y se le acercaron y le despertaban diciéndole: Adoní, sálvanos, estamos a punto de ahogarnos.
26 Y Yeshua les dijo: ¿Por qué teméis? ¡Qué débil es vuestra fe! Entonces, logrando ponerse en pie reprendió con autoridad
a los vientos y a las olas y se hizo calma absoluta.
27 Y los varones dijeron: ¿Qué clase de hombre es este que hasta los vientos y las olas del mar le obedecen?
El Rábi Sana a dos hombres en la región de Gadara
28 Habiendo arribado a la otra orilla, a la región de los gadarenos, le salieron al encuentro dos hombres bajo el
control de personalidades demoníacas, violentos en gran manera, al extremo que nadie podía pasar por aquél camino.
29 Y le gritaban diciendo: ¿Qué tienes que ver con nosotros ahora, hijo del Eterno? ¿Cómo es que vienes antes del
tiempo establecido para atormentarnos?
30 Algo distante de allí estaban dándole la comida a una manada de cerdos.
31 Y los sheidim* le suplicaban diciendo: Si nos echas fuera de estos cuerpos, déjanos ir y entrar en los cuerpos de
los cerdos.
32 Y Yeshua les dijo: Id y entrad en ellos. Y los sheidim, saliendo del cuerpo de los dos hombres, entraron a los
cerdos y sucedió que la manada entera salió y se precipitó desde un despeñadero al lago donde se ahogaron.
33 Pero los que alimentaban los cerdos se dieron prisa y corrieron al poblado y contaban todo lo que habían visto y
lo de los dos hombres con demonios.
34 Y he aquí que todos los del caserío salieron a encontrarse con Yeshua y cuando le vieron, le rogaron que se
fuera de su región.
Capítulo 9
El Rábi Revela Su Gran Autoridad
1 Entonces, entrando Ye shua en la barca, cruzó al otro lado de l lago y vino a su ciudad.
2 Y he aquí le trajeron un paralítico, tendido en una camilla. Y viendo Yeshua la emunah de ellos, dijo al paralítico:
¡Ten ánimo hijo! Tus pecados te son perdonados.
3 Pero algunos intérpretes de la Torah que estaban allí, al oír eso, se decían unos a otros en voz baja: ¡Este hombre
está blasfemando!
4 Más s iéndole most rado por e l espír itu de prqfe cía sus pensamientos íntimos, supo Yeshua lo que hablaban y les
dijo: ¿Por qué estáis pensando cosas tan malvadas en vuestros corazones?
5 Porque, ¿qué es más fácil decir: "Tus pecados te son perdonados" o decir: "Levántate y anda?"
6 Entonces Yeshua corrigiéndoles dijo: Les demostraré ahora que al Hijo del Hombre le ha sido dada autoridad en
la tierra para perdonar pecados. Y volviéndose al paralítico le ordenó: "Levántate, toma tu lecho y vete a tu casa".
7 Y he aquí que e l hombre se levantó y tomó su lecho y se fue a su casa.
8 Y el pueblo que se había reunido allí, al ver esto, experimentó una pode rosa manife stación de la Pre s encia divina
en la forma de un temor reverente y se maravillaron y comenzó a decir brajot al Eterno por haber dado tal
autoridad a los hombres.
El Rábi Selecciona un talmid nuevo
9 Pasando Yeshua de allí a otro lugar, vio a un hombre llamado Mattityahu, que estaba sentado en la banca
de s ignada para los cobradores de los impuestos y le dijo: Sígueme.
Y levantándose, le siguió.
El Rábi alcanza a los alejados de la Torah
133
10 Y estando un día reclinado a la mesa con sus talmidim, Ye shua r e cibió a muchos cobradores de impuestos y a
otros que no obedecían la Torah y comía con ellos.
11 Cuando los fariseos que andaban por allí lo vieron, decían a los talmidim de Yeshua: ¿Por qué vuestro Rabí
come con esos pecadores y cobradores de impuestos?
12 Pero los oyó Yeshua y les dijo: No son los sanos y fuertes los que necesitan del médico, sino los enfermos y
débiles.
13 Vayan y aprendan lo que significa: "Misericordia quiero y no sacrificio", porque no he venido a llamar a los que
andan obedientes en los caminos del Eterno, sino a los que se han apartado de la Torah para que regresen.
El Rábi instruye a los talmidim de Yohanán ben Zakaryah
14 En eso vinieron hasta él los talmidim de Yohanán preguntándole: ¿Por
qué nosotros y los fariseos ayunamos con frecuencia más tus talmidim nunca ayunan?
15 Y Yeshua, s entándos e para ens eñarle s les dijo: ¿Acaso pueden los que están junto a la carpa nupcial como
invitados a la cena de bodas estar de duelo mientras el novio se encuentra entre ellos? Más vendrán los días cuando
el novio les será quitado y entonces ayunarán.
16 Nadie toma un pedazo de tela nueva para remendar una ropa vieja porque el paño nuevo tirará de la ropa vieja y
se hará peor la rotura.
17 Ni nadie echa vino nuevo en odres viejos pues al hacerlo, se revientan los odres y el vino se derrama y los odres
se echan a perder. Pero el vino nuevo se guarda en odres nuevos y de esta manera, ambos son protegidos.
El Rábi muestra la kedushah de su avodah
18 Mientras él hablaba estas cosas, he aquí se le acercó el oficial principal de una Sinagoga y postrándose delante de
él le suplicaba diciendo: Mi hija ha muerto, por favor, ven conmigo y pon tu mano sobre ella y yo s é que vivirá.
19 Y levantándose Yeshua, le siguió camino a su casa, y sus talmidim marchaban depr isa tras él.
20 Más sucedió que mient ras caminaban, una mujer que padecía de flujo de sangre por doce años, acercándose por
detrás, extendió su mano hasta tocar uno de los tzit-tzit de su talit,
21 porque estaba plenamente convencida en ella misma que si lograba tocarlos, sería sanada.
22 Mas Yeshua se volvió y la encontró
con su mirada y le dijo: ¡Ten ánimo hija, tu emunah te ha sanado! Y la mujer fue sana desde aquel mismo instante.
23 Y habiendo llegado Yeshua a la casa del oficial principal de la Sinagoga, vio a los flautistas y a los que estaban
por allí gritando para que los cont rataran para ende char la mue rta
24 y les dijo: Marchaos de aquí, la niña no está muerta, solamente duerme. Pero se burlaban de él.
25 Mas cuando fueron echados fuera, entrando Yeshua tomó la mano de la joven y la muchacha fue levantada viva.
26 Y se difundió la noticia de esto por toda aquella región.
27 A1 salir de allí Yeshua camino a su casa, he aquí le seguían dos ciegos gritando con todas sus fuerzas: "Ben David,
ten compasión de nosotros".
28 Al llegar a la casa, entraron tras él los ciegos y les dijo Yeshua: ¿En verdad estáis convencidos que puedo hacer
esto? Y ellos respondieron: Sí, Adoní.
29 Entonces les tocó sus ojos diciendo: "Como ha sido así vuestra emunah, así les será hecho".
30 Y sus ojos le fueron abiertos. Entonces les advirtió muy estrictamente diciéndoles: Mirad que no estéis
pregonando por todos lados que yo les sané.
31 Mas ellos, nada mas salir de la casa, comenzaron a contar en toda aquella región, lo que Yeshua les había hecho.
32 Acabando ellos de salir, he aquí le trajeron un hombre mudo por los efectos de un demonio.
33 Y echado fuera el demonio, el mudo habló. Y todos los que estaban allí presenciando aquello, se maravillaron
diciendo: Nunca ha sido vista cosa igual en Israel.
34 Mas los fariseos que oyeron eso, decían: Es por el príncipe de los demonios que echa fuera los demonios.
35 No obstante, Yeshua continuaba recorriendo todas las ciudades y todas los poblados, enseñando en sus sinagogas
y proclamando la noticia de la llegada del tiempo para el cumplimiento de la promesa de la manifestación del Reino y
sanando toda enfermedad y toda dolencia que encontraba en el pueblo.
36 Y al ver las multitudes de cada ciudad y de cada aldea, fue movido a compasión por ellas, porque estaban
desfallecidas y desparramadas como ovejas trasquiladas que han sido abandonadas y deambulaban sin pastor.
37 Entonces dijo a sus talmidim: Ciertamente la cosecha es abundante, mas los obreros son pocos.
38 Pedid al Dueño de la mies, que envié con urgencia obreros para recogerle Su cosecha.
Capítulo 10
El Rábi envía sus talmidim para traer de vuelta a los judíos asimilados
134
1 Entonces convocó a los doce talmidim y les transfirió autoridad sobre los espíritus inmundos para que los echasen
fueran y sobre todo tipo de enfermedad y dolencia para que las sanaran.
2 Estos son los nombres de los Doce Shaliajim:
Primero: Shimón llamado Kefa Segundo: Andrés hermano de Shimón Tercero: Yaakov ben Zavdai
3 Cuarto: Yohanán hermano de Yaakov
Quinto: Felipe
Sexto: Natanael bar Talai Séptimo: Tómah
Octavo: Mattityahu el cobrador de impuestos
Noveno: Yaakov ben Jalfai Décimo: Leveo llamado Tadeo 4 Undécimo: Shimón el Zelote Decimosegundo:
Yehudáh Krioteo, el que lo traicionó.
5 A éstos doce envió Yeshua con las siguientes instrucciones: Por caminos de gentiles no vayáis ni en ciudades de los
samaritanos entréis.
6 Antes bien id en busca de las ovejas perdidas de la Casa de Israel.
7 Y mientras las andáis buscando anunciad: El Reino de los Cielos se ha acercado.
8 A los que encontréis enfermos, sanadlos. A muertos, resucitadlos. A los leprosos, limpiadlos. A los sheidim
echadlos fuera. Esta autoridad la recibís sin haber pagado por ello, por tanto, ejercedla sin pedir dinero a cambio.
9 No toméis dinero con vosotros para llevar en vuestros cinturones, ni oro, ni plata ni bronce.
10 Tampoco toméis bolsa con ropa y zapatos extras para el camino, ni toméis con vosotros un madero como bordón,
porque el que labora en este servicio es digno de ser alimentado por aquellos que son instruidos.
11 Y a cualquier ciudad o poblado donde entréis, averiguad con cuidado qué familia judía haya allí que tenga un testimonio
irreprochable y hospedaos con ellos hasta que salgáis.
12 Y cuando hayáis seleccionado la familia donde pensáis hospedaros, saludadla diciendo: Shalom Aleijem.
13 Os aseguro que si son irreprochables, la paz que os acompaña les será transferida, pero si no lo son, vuestra paz se
volverá a vosotros.
14 Y si alguno no quisiere escuchar vuestra enseñanza, cuando estéis saliendo de su casa o de su ciudad, sacudid el
polvo de vuestros pies delante de ellos.
15 De cierto os digo, que en el Día del Juicio será más atenuante el pecado para Sodoma y Gomorra que para aquellos
que no os reciban.
16 He aquí que os envío como a ovejas en medio de lobos, por tanto sed sencillos como palomas, mas precavidos
como serpientes.
17 Estad todo el tiempo alertas, porque no faltarán aquellos que tendrán la intención de llevaros ante los tribunales
locales con acusaciones falsas para que os azoten en sus sinagogas.
18 Pues por causa mía, aun delante de reyes y gobernadores seréis llevados para mostrarles tanto a ellos como a los
gentiles, quién soy realmente.
19 Cuando esto suceda, no os preocupéis preparando discursos de defensa, ni qué palabras deberéis escoger, porque
en aquella misma hora os será dado lo que debéis decir
20 Pues no seréis vosotros los que hablaréis, sino la divina Presencia del Padre que mora en vosotros.
21 Un hermano delatará a su propio hermano para que sea condenado a muerte y un padre delatará a su hijo y se
levantarán los hijos y acusarán a sus propios padres y causarán que los condenen a muerte.
22 Y seréis odiados de todos ellos por identificaros conmigo como Mashiaj mas el que persevere firme en su obra
asignada hasta que la concluya, ese será salvo. 23 Cuando os persigan en una ciudad, huid para otra; porque de cierto
os digo que no terminaréis de recorrer todas las ciudades de Israel cuando hará su aparición el Hijo del Hombre.
24 Un talmid nunca es mayor que su Rabí, ni un esclavo superior a su amo. 25 Bástale al talmid venir a ser como su
Rabí y al esclavo como su amo. Si al dueño de la casa llamaron ba'al zebú, ¡qué no dirán de sus sirvientes!
26 Así pues, no los temáis, porque todo plan realizado a escondidas, será revelado y toda conspiración hecha en oculto,
será dada a conocer públicamente. 27 Lo que os digo en privado, dadlo a conocer delante de todos. Y lo que os he
enseñado como un secreto, proclamado a viva voz desde las azoteas.
28 Y no temáis a los que matan el cuerpo porque el alma no pueden dañar; más temed al que sí tiene poder para traer
a la ruina tanto el alma como el cuerpo en el basurero de fuego.
29 ¿No se venden dos gorriones por un centavo? Mas os digo que ni uno de ellos cae a tierra sin la aprobación de
vuestro Padre que está en los cielos.
30 Pues aun vuestros cabellos están todos numerados.
31 Por tanto, no temáis, más valéis vosotros que muchos gorriones.
135
32 A cualquiera pues que me reconozca como su Mashiaj delante de los hombres, yo también le reconoceré como mi
discípulo delante de mi Padre que está en los cielos.
33 Mas a todo el que definitivamente me niegue como su Mashiaj delante de los hombres, yo también le desconoceré
delante de mi Padre que está en los cielos.
34 No caigáis en el error de pensar que ahora traeré paz a la tierra; no implantaré la paz, sino la espada.
35 Porque mi venida es para causar aquello de la gran discusión entre un hijo y su padre, y entre la hija contra su
madre y de la nuera contra su suegra
36 cuando los enemigos de un hombre serán los de su propia familia.
37 El que ame padre o madre, hijo o hija más que a mí, no merece que yo sea su Mashiaj.
38 Y el que no toma su madero y decide seguirme, tampoco me merece.
39 Si andáis buscando proteger vuestra vida aquí, la perderéis; pero si por causa mía no os importa qué pase con
vuestra vida aquí, al final la encontraréis..
40 El que os recibe, a mí me recibe y el que me recibe a mí, en realidad recibe al que me envió.
41 Quien recibe a un profeta, por su investidura de profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un
Tzadik, por ser un Tzadik, recompensa de Tzadik recibirá.
42 Y cualquiera que de un vaso de agua fría a uno de estos pequeños, por ser un talmid de Mashiaj, os digo que no
perderá su recompensa.
Capítulo 11
El Rábi instruye sobre los dos Mashiaj
1 Cuando Yeshua terminó de entregar todas estas instrucciones a sus doce talmidim, se movió de allí y comenzó a
visitar las ciudades de donde procedían sus shaliajim, enseñando y dando a conocer su mensaje.
2 Y sucedió que Yohanán, quien había oído en la cárcel las obras que hacía el Mashiaj, le envió dos de sus talmidim
3 con esta pregunta: "¿Eres tú el Mashiaj que habría de venir o tendremos que esperar a otro Mashiaj?
4 Yeshua les respondió diciendo: Id y decid a Yohanán esto que habéis oído y habéis visto:
5 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son levantados y a los
pobres se les instruye acerca de la promesa cuyo tiempo para cumplirse ha llegado.
6 Y decidle también: ¡Bendecido es el que no se escandaliza por lo que hago!
El Rábi revela la aparición de Eliyahu HaNaví
7 Mientras ellos se marchaban, Yeshua comenzó a hablar de Yohanán a las multitudes que le rodeaban diciendo:
¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Un arbusto sacudido por el viento?
8 ¿Qué salisteis a ver entonces? ¿A un hombre con ropas finas y delicadas? He aquí, los que usan estas ropas no los
hallaréis en un desierto, sino en los palacios de los reyes.
9 ¿Qué salisteis a ver pues? ¿A un profeta? Ciertamente que sí, y algo más que un profeta.
10 Porque éste es de quien fue escrito: He aquí estoy enviando mi mensajero delante de ti para prepararte el
camino.
11 De cierto os digo, entre los nacidos de mujer no hay ninguno que haya tenido mayor honor que Yohanán el
Inmersor. Sin embargo, aun el llamado más pequeño que esté ya dentro del Reino de los cielos, mayor honor tiene
que él.
12 Os digo que desde los días cuando Yohanán el lnmersor se manifestó en el desierto hasta este mismo momento
que os hablo, el Reino de los Cielos es deseado ardientemente por el remanente justo de Israel mas solamente
aquellos que decididamente se abren paso a través de la Torah como la estoy enseñando, lograrán tomarlo.
13 Pues todos los profetas y la Torah profetizaron acerca de Yohanán'
14 Y si queréis creerlo, él es el Eliyahu que debía venir.
15 Quien tenga oídos para oír oiga.
El Rábi identifica la realidad de su generación
16 Mas ¿a qué compararé esta generación? Semejante es a los niños sentados en las plazas que dan voces a los otros
17 diciendo: Os tocamos los cantos alegres con la flauta Y no danzasteis. Os tocamos los cantos fúnebres Y no
llorasteis.
18 Porque vino Yohanán que ni comía ni bebía con el pueblo y dijeron: Demonio tiene.
19 Y del Hijo del Hombre, que ha venido comiendo y bebiendo con todos, le dicen: He ahí a un glotón y un bebedor
de vino sin medida, amigo de cobradores de impuestos y de los que no andan conforme a la Torah. Mas os digo que
la sabiduría, cuando es auténtica, se hace evidente por los resultados que produce.
136
El Rábi reprocha a las ciudades que no hicieron teshuvah
20 Entonces, comenzó a reprochar duramente a las ciudades donde había mostrado la mayoría de los milagros,
porque ni aun así, se volvieron de sus malos caminos al Eterno. Y les decía:
21 ¡Ay de ti Korazín! ¡Ay de ti Beit Tzaida! Porque si los milagros que se han hecho en ti hubiesen sido hechos en
Tzor y en Tzidón, hace tiempo se habrían vuelto de sus malos caminos al Eterno, humillados en ropa de duelo y
ceniza sobre sus cabezas como señal de verdadero arrepentimiento.
22 Por tanto os digo que en el Día del Juicio, serán más tolerables las faltas de Tzor y Tzidón que para vosotros.
23 Y tú, Kefar Najúm, ¿Serás acaso exaltada por tus buenas obras hasta el cielo? Te digo que no, mas hasta el lugar
de los muertos serás reducida, porque si en Sodoma se hubiesen hecho los milagros hechos en medio de ti, de cierto
habrían permanecido hasta hoy.
24 Por tanto, en el Día del Juicio, será más tolerable el castigo para Sodoma que para ti.
5-Un error en la traducción griega ha pasado al resto de las traducciones que han usado el
griego como fuente principal de las traducciones a otras lenguas. Este error gramatical es,
simplemente, horrible y altamente dañino a la fe en Yeshua como el Mashiaj, porque si la
Torah y todos los profetas solamente "profetizaron hasta Juan" como dicen las versiones castellanas
e inglesas, Yeshua y sus Emisarios que vinieron "después" de Yohanán, quedarían
descalificados. El hebreo nos preserva de ese error y sus implicaciones serán expuestas en el
comentario.
220
25 Fue por ese tiempo que Yeshua tomado con la palabra, dijo: Te alabo oh Padre, Adón del Cielo y de la tierra,
Porque escondiste estas cosas De los inteligentes y educados Y la has revelado a tus hijos sencillos 26 Sí, Padre,
porque así te agradó.
27 Todas las cosas me fueron dadas por mi Padre y nadie conoce realmente al Mashiaj sino el Padre, ni nadie tiene
un conocimiento real del Padre, sino Mashiaj y a los que Mashiáj tenga a bien revelar.
El Rábi ofrece un yugo aceptable
28 Venid en pos de mí, todos los que estáis agotados tratando de guardar todas las reglas que los hombres os han
puesto sobre vuestros hombros para merecer el Reino de los Cielos, que yo les haré descansar.
29 Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso humilde de corazón, y hallaréis descanso
para vuestras almas.
30 Porque mi halajah es fácil y mi carga es liviana para que podáis con ella.
Capítulo 12
El Rábi declara qué es y qué no es permitido en Shabat
1 Por ese mismo tiempo, un día de Shabat, mientras Yeshua caminaba hacia la Sinagoga, le.fue necesario cruzar unos
campos sembrados de trigo, y sus talmidim, teniendo hambre, desgranándolo con sus manos, comían.
2 Mas los fariseos que iban con ellos, al ver lo que hacían, le dijeron: Rabí, mira que tus discípulos están haciendo lo
que no es permitido en Shabat.
3 Entonces Yeshua les instruyó diciendo: ¿No habéis leído lo que hizo David cuando tuvo hambre juntamente con los
que le seguían?
4 ¿No os recordáis cómo entró en la casa del Eterno y comieron del pan sagrado, los del memorial de la Divina
Presencia, que no le era permitido comer, ni a él ni a los que con él estaban?
5¿Es que no habéis leído en la Torah que en los días de Shabat los cohanim en el Templo tienen que violar el Shabat
para hacer sus oficios y son sin culpa? 6 Os digo que uno mayor que el Templo está aquí.
7 Por tanto, si hubieses sabido cómo interpretar bien la Escritura que dice: "Misericordia quiero y no sacrificio", no
habríais condenado a los que no han violado el espíritu del Shabat.
8 Porque al Mashiaj se le ha dado autoridad incluso para decidir qué es y qué no es permitido en Shabat.
El Rábi decreta que es permitido sanar y hacer el bien en Shabat
9 Finalmente cruzaron aquel sector y llegaron a su sinagoga.
10 Y he aquí se encontraba allí un hombre con una mano paralizada completamente y le hicieron una pregunta
capciosa, para reunir evidencia a fin de poder acusarle como un violador del Shabat, diciéndole: ¿Es permitido curar
en Shabat?
11 Yeshua les respondió: ¿Qué hombre entre vosotros que tenga una oveja si se le cae en un hoyo en Shabat, no
extiende su mano y la salva?
137
12 ¿Cuánto más vale un hombre que una oveja? Por tanto yo juzgo que es permitido hacer buenas obras, aun siendo
Shabat.
13 Entonces dijo al hombre: Extiende tu mano. Y cuando la extendió, he aquí le fue sanada completamente, quedando
igual que la otra.
Los fariseos de la Escuela de Shamai rechazan a Yeshua
14 Al ver esto, los fariseos que estaban allí salieron de la Sinagoga y se reunieron privadamente a fin de preparar un
plan para eliminarlo.
15 Mas percibiendo Yeshua lo que tramaban, se fue de allí pero muchos enfermos lo siguieron y los sanó a todos.
El Rábi pide que no anden publicando sus milagros
16 Y con insistencia, les pedía de favor que no estuviesen diciendo que él les había sanado.
17 Esta actitud de Yeshua nos permite comprender ahora lo que nos fue anunciado por medio del profeta Yesha'yahu
cuando dijo:
18 Este es Mi siervo a quien Yo respaldo Mi elegido, en quien me deleito. Yo pondré mi Divina Presencia
sobre él Y enseñara a los gentiles cómo andar en mis caminos.
19 No irá anunciándose a sí mismo en público Ni andará haciéndose propaganda por las calles
20 Un arbusto rasgado no romperá Ni la tenue llamita de una lámpara de mecha que se apaga Terminará de
extinguir.
21 Él revelará el verdadero camino de la justicia. No se cansará ni le harán renunciar de su tarea
Hasta que haya establecido la verdad en la tierra, Pues aun en las costas lejanas esperarán sus enseñanzas.
El Rábi sana a un judío ciego y mudo
22 Entonces le fue traído uno que por la acción de un demonio había quedado ciego y mudo y lo sanó de modo que el
hombre hablaba y veía.
23 Y todos los que estaban allí quedaron bajo un poderoso impacto de la Presencia Divina al extremo que decían:
¿Será acaso este varón el hijo de David?
Fariseos de la Escuela de Shamai acusan al Rábi de brujería
24 Mas los fariseos que andaban por el área, al oír esto, decían entre sí: Este no echa fuera los sheidim por la
Presencia Divina* en él, sino por ser el representante de ba'al zebuv, el príncipe de los demonios.
25 Más Yeshua, conociendo sus pensamientos, por el don de la projécía que operaba en él, les dijo: Todo reino dividido
contra sí mismo se destruye y toda ciudad o familia dividida contra sí misma, será aniquilada.
26 Y si satanás echa fuera a satanás, a sí mismo se está dividiendo. ¿Cómo pues podría sobrevivir su reino?
27 Y si yo echo fuera los sheidim por ser el agente de ba'al zebuv, ¿por quién entonces los echan fuera vuestros
discípulos? Por tanto vuestros propios discípulos vendrán a ser vuestros jueces.
28 Pero si yo echo fuera los sheidim por la Presencia Divina operando en mí, entonces ciertamente el Reino de los
Cielos ha llegado a vosotros.
29 Porque ¿cómo podría alguien entrar a la casa de un hombre armado y tomarle sus bienes si primero no lo
inmoviliza? Cuando haga esto, entonces podrá también saquearle su casa.
30 El que no está conmigo, contra mí está y el que conmigo no recoge, desparrama.
El Rábi enseña sobre el pecado imperdonable
31 Por esta razón debéis saber entonces que toda violación de la Torah y toda blasfemia le será perdonada a los
hombres, excepto el blasfemar contra la revelación evidente de la Presencia Divina.
32 A cualquiera que dijere una palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado, pero el que hable contra la
manifestación palpable de la Presencia Divina, no le será perdonado, ni en esta edad presente ni en el mundo por
venir.
33 Si tenéis un buen árbol, su fruto será bueno. Pero si tenéis un árbol dañado, su fruto vendrá dañado. Pues por la
calidad de su fruto, se conoce la calidad del árbol. 34 ¡Criadores de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno siendo tan
depravados? Pues de la abundancia del corazón, habla la boca.
35 El hombre que guarda la Torah, de
la Torah en su corazón, hablará cosas buenas; pero el que atesora dentro un corazón malvado, de sus maldades internas
hablará su boca.
36 Mas os digo, que cuando venga el Día del Juicio, hasta de toda palabra dicha por descuido, tendréis que dar
cuenta.
138
37 Por tanto, lo escondido en tu corazón y revelado en tus palabras, hará evidente si serás justificado o si serás
condenado.
El Rábi rechaza jugar con los milagros y advierte de tales peligros
38 Entonces unos intérpretes de la Torah y unos fariseos que estaban por allí le dijeron: Rabí, queremos ver una señal
milagrosa venida de ti.
39 Mas él, aterrado por esta palabra que dijeron, les respondió: ¿Cómo podría una generación tan perversa y adúltera
atreverse a pedir una señal? Pues os digo que la señal que pedís no os será dada, sino la señal de Yonah el profeta.
40 Pues así como Yonah estuvo en el vientre del pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre tres días y
tres noches bajo la tierra.
41 Los hombres de Nínive serán levantados en el Día del Juicio como testigos contra esta generación y la
condenarán, porque al oír el mensaje de Yonah, se volvieron de sus malos caminos al Eterno. ¡Y he aquí uno mayor
que Yonah está entre vosotros!
42 La reina del Sur será levantada en el Día del Juicio contra esta generación y la condenará porque ella vino de
lejanas tierras para oír las instrucciones dadas por la sabiduría de Shlómo ¡Y he aquí uno más grande que Shlómo está
entre vosotros!
43 Pero en verdad, cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, se va arrastrando por lugares sin agua buscando reposo
y no lo consigue.
44 Entonces se dice a sí mismo: Volveré al lugar de donde salí. Y venido, lo encuentra desocupado, barrido y puesto
en orden.
45 Entonces se arrastra y trae consigo otros siete espíritus inmundos más depravados que él mismo, y entrados, hacen
su guarida allí haciendo entonces su situación postrera, peor que la primera. Así acontecerá a esta corrupta
generación.
El Rábi muestra que todos los judíos piadosos son una sola familia
46 Cuando todavía él se encontraba hablando a los que estaban allí, he aquí que su madre y sus hermanos estaban
fuera y procuraban llegar hasta él para hablarle.
47 Y alguien le dijo: Tu madre y tus hermanos están fuera buscándote para decirte algo.
48 Mas él, respondiendo le dijo: ¿Quién es mi madre y quienes son mis hermanos? 49 Y extendiendo su mano y
apuntando con ella a sus talmidim, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos.
50 Porque cualquiera que disponga su corazón para obedecer los mandamientos de mi Padre que está en los cielos,
ese es mi hermano y mi hermana y mi madre.
Capítulo 13
El Rábi enseña los secretos del Ma jut HaShem
1 El mismo día salió Yeshua de la casa y se sentó junto al lago.
2 Y se le juntaron grandes multitudes de yehudim de tal manera que subió a una barca y al sentarse en ella, todas las
personas se acomodaron de pie junto a la playa.
3 Y les habló muchísimas cosas en parábolas entre las cuales dijo: He aquí el sembrador salió a sembrar.
4 Y al ir tirando sus semillas, unas cayeron junto al camino y llegando las aves, las comieron.
5 Otras, cayendo en los pedregales, donde no había mucha tierra, brotaron pronto, mas por no tener su raíz cómo
profundizar por la escasez de tierra
6 al salir el sol se quemaron y al no tener desarrollada su raíz, se secaron.
7 Y otras cayeron entre los espinos, y los espinos, creciendo, la ahogaron.
8 Pero otras cayeron en la buena tierra y daban fruto, una a ciento, otra a sesenta y otra a treinta.
9 El que tiene oídos, oiga.
10 Y acercándose sus talmidim, le dijeron: ¿Por qué les hablas en parábolas?
11 Y respondiéndoles dijo: "Porque a vosotros ha sido concedido tener acceso a los secretos ocultos del Maljut Ha-
Shamayim, más a ellos, no todavía.
12 Porque el que tiene, le será dado y tendrá para satisfacer sus propias necesidades y aun algo más, pero al que no
tiene, hasta lo que tiene se le quitará.
13 Por esto les hablo mediante parábolas, porque viendo, no ven y oyendo no oyen, ni entienden.
14 De esta forma es que se cumple la profecía de Yeshayahu, aquella que dice: "De oído oiréis pero no entenderéis, Y
viendo veréis, mas no percibiréis.
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15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos,
No sea que vean con los ojos, Y oigan con sus oídos,Y entiendan con el corazón, Y hagan teshuvah y Yo
los sane"
16 Pero bendecidos vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen,
17 porque de cierto os digo que muchos profetas y tzadikim desearon ver lo que veis y no les fue concedido y oír lo
que oís y no les fue permitido.
18 Oíd pues vosotros, la parábola del sembrador:
19 Todo el que oye la palabra del reino y no la entiende, viene el maligno y arrebata lo que ha sido sembrado en su
corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.
20 Y el que fue sembrado en los pedregales, éste es el que oye la palabra y al momento la recibe con gozo;
21 Pero al no tener raíz, es de corta duración, pues al llegar la más leve tribulación o persecución por causa de la
palabra, inmediatamente se frustra y se escandaliza.
22 Y el que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de pensar
que todo se alcanza con las riquezas materiales, ahogan la palabra y no produce frutos.
23 Pero el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra y da fruto, a uno por ciento, a
uno por sesenta y uno por treinta.
El Rábi enseña el final de los que tuercen la Torah
24 Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es comparado a un hombre que sembró en su campo,
semilla escogida de la más alta calidad,
25 pero mientras dormían sus obreros, vino su enemigo e introdujo semilla de cizaña en medio del trigo y se fue.
26 A1 germinar el trigo y comenzar a dar fruto, apareció también la cizaña.
27 Los siervos del dueño del campo se le acercaron y le dijeron: "Adón, ¿acaso no sembraste semilla cuidadosamente
seleccionada en tu campo? ¿De dónde pues ha surgido esta cizaña?
28 Y él les dijo: "Un enemigo mío hizo esto". Los siervos le dijeron: ¿Quieres entonces que vayamos y la quitemos?
29 Más él dijo: "No, porque podrías arrancar con ella el trigo.
30 Dejadlas crecer juntamente hasta la siega y en el tiempo de la siega diré a los obreros: "Recoged primero la cizaña
y atadla en manojos para que sean quemadas totalmente. Mas el trigo recogedlo en mi granero".
El Rábi enseña el poder de la Torah
31 Les propuso otra parábola diciendo: "El Maljut hashamayim es semejante a una semilla de mostaza que un
segador tomó y sembró en su campo.
32 Esta a la verdad, es más pequeña que todas las semillas, pero cuando ha crecido es mayor que el resto de las
hortalizas y llega a ser un árbol de tal dimensión que hasta vienen las aves de los cielos y hacen nidos en sus ramas".
33 Otra parábola les habló diciendo: "El Maljut hashamayim es semejante a la levadura que una mujer tomó y la
mezcló en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado".
34 Todas estas cosas habló Yeshua a las multitudes en forma de parábolas y sin el uso de los midrashim nada les
decía,
35 para que podamos entender el significado real de las palabras del profeta cuando dice:
"Abriré mi boca con una parábola, declararé cosas que no han sido reveladas a generaciones previas y que han
estado escondidas desde la creación"
36 Habiendo despedido entonces a las multitudes, entró en la casa y se le acercaron sus talmidim, diciendo:
"Explícanos la parábola de la cizaña del campo".
El Rábi explica secretos de la Torah a los judíos de su círculo íntimo
37 Y él respondiendo dijo: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre;
38 y el campo es el mundo y la buena semilla son los jueces del reino y la cizaña son los representantes del maligno,
39 y el enemigo que la sembró es hasatan; y la siega es el final de esta edad presente y los segadores son los malajim.
40 Por tanto, así como la cizaña es recogida y echada al fuego para que sea consumida, así será el final de esta edad
presente.
41 Enviará el Hijo del Hombre a sus malajim y apresarán a todos los que causan que los demás tropiecen y a los que
niegan y viven sin Torah
42 y los echarán en el horno ardiente del basurero. Allí será el llanto y el crujido de los dientes.
43 Entonces los que andan según la Torah resplandecerán como el sol en el Maljut de su Padre. El que tiene oídos
espirituales oiga".
El Rábi enseña la importancia de encontrar al Mashiaj
140
44 El Maljut Hashamayim es semejante a un tesoro escondido en un campo; que hallándolo alguien, lo oculta de
nuevo, y por el gozo de ello, va y vende todo lo que tiene y compra aquel campo.
45 También el Maljut Hashamayim es comparable a un hombre de negocios dedicado a la compra y venta de buenas
perlas;
46 y encontrando finalmente una perla extraordinariamente preciosa, fue y vendió todas sus posesiones y la compró.
El Rábi enseña cómo será el fin de esta edad presente
47 Os digo más: "El Maljut Hashamaim es comparable a una red grande que fue lanzada al mar y recogió toda clase
de peces imaginable
48 la cual, una vez llenada, la sacaron a la orilla y sentados, van seleccionando: los peoes kasher colocados en
canastos, pero los prohibidos lanzados fuera.
49 Así será en la consumación de esta edad presente: Vendrán los malajim
y separarán a los que viven sin Torah de los que viven santificando la Torah, 50 y echarán a los primeros en el horno
ardiente del basurero. Allí será el llanto y el crujido de los dientes".
51 ¿Entendisteis todas estas cosas? Le dicen: Sí.
52 Y él les respondió: "Por esta causa, todo escriba instruido en el Maljut Hashamayim es semejante a un hombre jefe
de familia, que de su sabiduría recibida constantemente va mostrando nuevas enseñanzas juntamente con las
antiguas"
53 Y aconteció que cuando Yeshua concluyó estos midrashim se fue de allí.
54 Y llegado a la tierra donde se había criado, les enseñaba en su sinagoga y fue tan abundante su explicación de la
Torah que llegaron a un punto donde quedaron atónitos diciendo: ¿De dónde tiene éste tal sabiduría? ¿Y estos
milagros?
55 ¿No es este el hijo del artesano? ¿No es su madre Miriam y sus hermanos, Ya'akov y Yosef, Shimeón y Yehudáh?
56 ¿No están acaso todas sus hermanas ante nosotros? ¿De dónde, pues, ha sacado éste todas estas cosas, que no entendemos?
57 Y se sintieron ofendidos por no ser más estudiosos de la Torah. Pero Yeshua les dijo: "No hay profeta sin honor
excepto en su propia tierra y en su propia ciudad"
58 Y no hizo allí muchos milagros para no honrar la incredulidad de ellos.
Capítulo 14
La muerte de Yohanán, el Eliyahu HaNaví
1 Por aquellos mismos días, Herodes el tetrarca fue avisado de la fama de Yeshua y dijo a sus siervos:
2 "Este es Yohanán el lnmersor que seguramente ha resucitado de entre los muertos y por eso actúan en él estos
milagros portentosos".
3 Porque Herodes, después de apresar a Yohanán, lo ató con cadenas y lo puso en prisión (por causa de Herodías, la
esposa de su hermano Felipe,
4 pues Yohanán le decía: "No te es lícito tenerla")
5 decidido a matarlo, pero temía a los yehudim porque lo aceptaban como profeta.
6 Mas llegado el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías bailó en medio de todos y su actuación le gustó
muchísimo a Herodes;
7 por lo cual le prometió bajo juramento, darle lo que pidiera.
8 Entonces ella, inducida por su madre, le dice: "Dame ahora mismo, aquí, en presencia de todos, en una bandeja de
frutas, la cabeza de Yohanán el Inmersor".
9 Y el monarca, aunque profundamente preocupado, dio la orden que así se hiciera, pues su juramento fue oído en
público ante todos los reclinados a su mesa.
10 Envió pues y decapitó a Yohanán en la misma cárcel,
11 y su cabeza fue llevada en una bandeja de frutas y dada a la joven y ella la entregó a su madre.
El Rábi es informado de la muerte de Yohanán
12 Y viniendo sus talmidim, retiraron de allí el cadáver y le dieron sepultura; entonces fueron y se lo notificaron a
Yeshua. 13 A1 saber de esto, se retiró inmediatamente en una barca a un lugar solitario, pues necesitaba estar en
privado, pero en cuanto lo supieron las multitudes, lo siguieron a pie desde las ciudades.
14 Y saliendo de su privacidad, vio las multitudes y se compadeció profundamente en su alma por ellos, y sanó a sus
enfermos.
El Rábi alimenta a una gran multitud de judíos
141
15 Y al atardecer, se le acercaron sus talmidim, diciendo: "El lugar es solitario y la hora de minja ya pasó; despide a
la multitud para que yendo a las aldeas, puedan adquirir alimentos.
16 Mas Yeshua les dijo: "No tienen necesidad de irse. Es vuestra responsabilidad alimentarlos".
17 Pero ellos le dicen: ¡No tenemos aquí sino cinco panes y dos pescados!
18 Entonces él les dijo: "Traédmelos aquí".
19 Y dio orden que recostaran las multitudes sobre la hierba del campo y tomando los cinco panes y los dos pescados
y levantando sus ojos al cielo, confesó la bendición y luego de hacer betziat halejem, los dio así a sus talmidim y ellos
a las multitudes.
20 Y comieron todos y se saciaron; y trajeron de vuelta lo que ya las multitudes no tomaron, doce bolsos llenos.
21 Los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.
El Rábi despide la multitud y hace Arvit
22 Inmediatamente dio órdenes precisas a sus talmidim para que subieran a la barca y se les adelantaran a la orilla
opuesta, mientras él se ocupaba de despedir las multitudes.
23 Y luego de despedir las multitudes, subió al monte a orar en privado y caído el sol, estaba allí, completamente
solo. 24 Y la barca ya se había alejado al interior del lago varios kilómetros y estaba distante de tierra, zarandeada por
olas imprevistas de un viento contrario que soplaba.
El Rábi camina sobre las aguas
25 Y he aquí que mientras entraban en la cuarta vigilia de la noche, Yeshua mismo caminaba hacia ellos sobre el lago.
26 y cuando los talmidim le vieron caminando sobre las aguas, se espantaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y fue tanto su
miedo, que gritaban de terror.
27 Pero inmediatamente les habló diciendo: "Tened confianza, yo mismo soy. ¡No temáis!
28 Kefa entonces, respondiéndole dijo: "Adón, si eres tú, ordena que pueda yo caminar sobre las aguas e ir hacia ti".
29 Y él le dijo: "Ven". Y bajando de la barca, Kefa mismo anduvo sobre las aguas caminando hacia donde estaba
Yeshua. 30 pero al desviar su vista hacia el viento contrario que soplaba, tuvo miedo y comenzando a hundirse, gritó
desesperadamente diciendo: "Adoní hoshieni"
31 No había terminado de gritar cuando Yeshua, extendiendo su diestra, lo sostuvo en pie sobre las aguas y le dijo:
"¡Te faltó emunah! ¿De qué vale dudar?"
32 Y cuando ambos subieron a la barca, amainó el viento.
El Rábi es reconocido como Mashiaj por sus talmidim
33 Y los que estaban en la barca, le dieron honor real diciendo: "Verdaderamente tú eres el Mashiaj enviado de
Eloah".
34 Y después de pasar a la otra orilla, llegaron a la tierra de Ginosar.
El Rábi hace milagros por medio de sus tzitziyot
35 Y cuando los hombres del lugar se dieron cuenta quién era, pasaron la noticia por toda la región para que trajeran a
él todos los que por causa de sus pecados, tenían plagas y tormentos,
36 los cuales le rogaban encarecidamente que tan solo les permitiera tocar al menos uno de los tzittzit de su talit, y
cuantos lograron tocarlo, fueron restaurados.
Capítulo 15
El Rábi responde las críticas de los discípulos de la Escuela de Shamai
1 Para este tiempo se acercan a Yeshua unos perushim y soferim venidos de Yerushalayim, diciendo:
2 ¿Por qué tus talmidim quebrantan la tradición de nuestros jueces? ¡Pues no se lavan las manos cuando van a comer
el pan!
3 Mas él, respondiendo les dijo: ¿Y por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Eloah por vuestra
tradición? 4 Porque Eloah dijo: "Honra a tu padre y a tu madre" y "el que maldiga al padre y a la madre, será
condenado a muerte".
5 Mas vosotros interpretáis así: "Cualquiera que diga al padre o a la madre: "Es Korbán, todo aquello con lo que
podría ayudarte"
142
6 ya no está bajo ningún modo obligado a sostener financieramente a su padre y a su madre". Tal interpretación
destruye la
Torah y eso es lo que habéis hecho con vuestra tradición.
7 ¡Hipócritas! Bien profetizó de vosotros Yeshayahu cuando dijo:
"Este pueblo con los labios me honra Mas su corazón está muy lejos de Mí. 8 Y en vano me sirven
9 pues su temor de mi no es más que mandamientos dados por los hombres y aprendidos por rutina"
10 Y llamando a la multitud reunida allí, les dijo: "Oíd y entended:
11 El ritual que se hace sobre lo que entra por la boca, no es lo que contamina al hombre, sino lo que sale de su boca,
eso contamina al hombre".
El Rábi advierte del fin de la halajah de Shamai
12 Entonces acercándose los talmidim le dicen: ¿Supiste que los perushim se ofendieron cuando oyeron esta explicación
que diste de la Torah?
13 Yeshua respondiendo dijo: "Toda interpretación de la Torah que no haya sido revelada por mi Padre celestial, será
declarada legalmente inválida y por consiguiente, será desarraigada finalmente de Israel.
14 Dejadlos, son ciegos guías de ciegos; y si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyo".
El Rábi explica a los judíos de su círculo íntimo la vida jasídica
15 Respondiendo Kefa le dijo: "Acláranos la parábola".
16 Y él les dice: ¿También vosotros estáis aun sin la rúaj bináh?
17 ¿No entendéis que todo lo que entra por la boca va al vientre y es echado luego en la letrina?
18 Pero las cosas que salen de la boca, provienen del corazón y estas causan que los hombres se contaminen,
19 porque del yetzer hará provienen las malas ideas: asesinatos, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios,
lashón hará.
20 Estas cosas son las que hacen impuro al hombre, pero el comer sin seguir este o aquel ritual del orden preciso del
netilat yadaim, no contamina al hombre".
El Rábi se encuentra con una descendiente de los cananeos
21 Y saliendo de allí, fue a la región de Tiro y Sidón;
22 y he aquí, una mujer descendiente de los cananeos y que había salido de aquellos lugares, gritaba tras él diciendo:
"Adón ben David ¡ten compasión de mí! Mi hija está horriblemente bajo el dominio de los sheidim".
23 Mas él no le respondió palabra. Y acercándose sus talmidim le insistían: "Despídela, pues da voces tras nosotros".
24 Yeshua respondiendo dijo: "La misión que me fue encomendada está limitada estrictamente a las ovejas perdidas
de la Casa de Israel".
25 Pero ella, acercándose, se echó a sus pies, diciendo: "Adón, por favor, ayúdame".
26 Y él respondiendo dijo: "No está permitido tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos".
27 Mas ella replicó: "Es cierto, Adón, pero aun los perrillos comen las migajas que caen de la mesa de sus amos".
28 Entonces Yeshua le dijo: ¡Oh mujer! ¡Cuán grande es tu emunah! Hágase contigo como anhelas". Y su hija fue
sanada en aquel mismísimo momento.
El Rábi causa la santificación del Nombre del Eterno entre los judíos
29 Y pasando de allí, llegó Yeshua junto al lago de Galilea, y subiendo a la montaña, se sentó allí,
30 y se le acercaron grandes multitudes, trayendo consigo cojos, lisiados, ciegos, y muchísimos otros, y los iban
poniendo ante sus pies y los iba sanando a todos,
31 de manera que todos se asombraban viendo a los mudos hablando, los ciegos viendo, los cojos saltando y los
lisiados restaurándose. ¡Y le daban la gloria al Eterno!
El Rábi se compadece de los judíos y les hace un milagro
32 Llamando entonces Yeshua a sus talmidim, dijo: "Siento compasión del pueblo, pues ya hace tres días que están
conmigo y ya no tienen qué comer, y no quiero despedirlos en ayuna, no sea que desfallezcan en el camino"
33 Y los talmidim le dicen: ¿De dónde tenemos nosotros tantos panes en un lugar desierto como este, que podamos
alimentar a una multitud tan grande?
34 Y Yeshua les dijo: "¿Cuántos panes tenéis?" Y ellos le dijeron: "Siete y unos pocos pescadillos".
35 Y luego de dar instrucciones precisas a la multitud que se recostara sobre la tierra,
143
36 tomó los siete panes y los peces y confesó la brajá diciendo: "Baruj atá HaShem, Eloheinu melej ha'olam, hamotzi
lejem minhaaretz", e hizo el beziat haléjem, e iba dando a los talmidim y los talmidim al pueblo.
37 Y comieron todos y quedaron saciados y recogieron lo sobrante de los trozos, en total siete canastas repletas,
38 y los que estaban comiendo, eran como cuatro mil varones, aparte de las mujeres y los niños que no fueron contados.
39 Y después de despedir al pueblo, subió a la barca y arribó a orillas de Magdala.
Capítulo 16
El Rábi es confrontado nuevamente por los discípulos de Shamai y los Saduceos
n
1 Y acercándose los Parushim y Tzadokim con la intención de provocarle a fin de sorprenderle en alguna palabra o
enseñanza contraria a la Torah le pidieron que les mostrara una señal milagrosa proveniente del cielo
2 Yeshua respondiendo dijo:
3 Una generación que ignora la Torah y se vuelve hacedora de maldad,
4 demanda una señal milagrosa del cielo, pero ninguna señal de esta clase le será dada, excepto la de Yonah el
profeta. Y dejándolos con la palabra en la boca, continuó su camino.
El Rábi advierte a los judíos de tener mucho cuidado con la Halajah de la Casa de Shamai y de los Saduceos
5 Y cuando sus talmidim arribaron a la orilla opuesta, se percataron que habían olvidado traer pan con ellos.
6 Y él les dijo: "Cuidaos y guardaos de la levadura de los P'rushim y los Tz'dukim.
7 Más ellos razonaban entre sí diciendo: "Esto lo dice porque no trajimos pan". 8 Y cuando Yeshua se dio cuenta,
dijo: "¿Por qué pensáis que me refiero a vuestro olvido del pan, hombres de poca fe?"
9 ¿Tampoco vosotros entendéis ni recordáis los cinco panes entre cinco mil hombres y las cestas que recogisteis?
10 ¿0 los siete panes para cuatro mil hombres y las canastas que recolectasteis?
11 ¿Cómo entonces no entendéis que no fue por lo del pan que dije "Cuidaos y guardaos de la levadura de los
P'rushim y los Tz'dukim?"
12 Entonces al oírlo otra vez, comprendieron que no estaba refiriéndose al cuidado que debían tener por la levadura
del pan, sino de las interpretaciones de la Torah dadas como enseñanza por los P'rushim y los Tz'dukim.
El Rábi prohibe a sus talmidim revelar a los judíos que él es Mashiaj ben David
13 Y habiendo llegado Yeshua a la región de Cesarea de Filipo, comenzó a preguntar a todos y cada uno de sus
talmidim, diciendo: "¿Quién dicen los hijos de los hombres que es el Hijo del Hombre?"
14 Y ellos decían: "Algunos que es Yohanán el Inmersor, otros que Eliyahu; otros que Yirmiyahu o alguno de los
profetas".
I S Y les dijo Yeshua: ¿Y vosotros, quién decís que yo soy?
16 Entonces, respondiendo Shim'on Kefa, dijo: "Tú eres Mashiaj, el Hijo del Elohim que vive para siempre".
17 Y Yeshua le respondió diciendo: ¡Cuán bendecido eres Shim'on ben Yonah, porque lo que acabas de decir no te
fue revelado por carne ni sangre, sino por mi Padre que está en los cielos!
18 Y a ti te digo que tú eres Evén y sobre esta Evné' edificaré mi comunidad y las puertas del Sheol no prevalecerán
contra ella.
19 Y a ti daré las llaves del Reino de los Cielos y cualquiera cosa que tu tribunal prohiba en la tierra, asegúrate que
sea previamente aprobado en el cielo y cualquier cosa que permitas en la tierra, asegúrate que antes haya sido
decretado así por mi tribunal en el cielo.
20 Entonces advirtió a sus talmidim que no podían decir a nadie su identidad, mostrando que él era Mashiaj ben
David.
El Rábi enseña sobre los sufrimientos del Mashiaj ben Yosef
21 Desde este momento, Yeshua comenzó a revelar a sus discípulos que se acercaba el tiempo cuando debería subir a
Yerushalayim para sufrir muchas cosas y ser deshonrado y rechazado tanto de los ancianos como de los interpretes de
la Torah y cómo el Cohen HaGadol lo en tregaría a la muerte para que pudiera ser resucitado en el día tercero.
22 Entonces Kefa le sacó del grupo y hablándole privadamente al oído, comenzó a reprenderle diciendo: "¡Lejos
esté de ti mi maestro, permitir que estas cosas te sucedan!"
144
23 Mas Yeshua volviendo su rostro hacia él le dijo: "Ponte detrás de mi hasatán, me eres tropiezo, pues solamente
estás pensando como pensarían los hombres, no en los planes del Eterno".
24 Entonces dijo a sus talmidim: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su bordón consigo
y no deje por un instante de seguirme.
25 Porque cualquiera que desee preservar su nefesh, la perderá, mas cualquiera que pierda su nefesh por mi causa, la
encontrará.
26 ¿De qué valdrá a un hombre ganar el mundo entero a cambio de dañar su nefesh? ¿0 con qué podrá el hombre
intercambiar su nefesh?
El Rábi enseña cómo será revelado Mashiaj ben David
27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre, rodeado con Sus mensajeros celestiales para dar a cada
uno su recompensa conforme haya sido su obra.
28 De cierto os digo, que hay algunos de los que están en pie aquí que no experimentarán la muerte hasta que tengan
una visión del Hijo del Hombre viniendo en la gloria de su Reino".
'Se trata de un juego de palabras en hebreo entre Evén (Kefa-piedra) y Evné o evnevá, edificaré o construiré, que
comparten la misma raíz gramatical. El mismo efecto se produce en la traducción griega, pero se pierde en otras lenguas.
Lo hemos trasliterado para que sea algo evidente al oído del que habla el castellano como idioma materno. Las
implicaciones gramaticales y teológicas serán explicadas en el comentario.
Capítulo 17
El Rábi recibe instrucciones directas de Moshé Rabeinu y Eliyahu HaNaví
1 Seis días después Yeshua tomó consigo a Kefa a Yaakov y a Yohanán su hermano y los llevó consigo a un monte
alto para compartir con ellos privadamente.
2 Y su apariencia le fue cambiada repentinamente y su rostro se hizo brillante como el sol y sus vestidos se
transformaron en vestiduras muy blancas, como de luz.
3 Y he aquí aparecieron junto a él Moshé Rabeinu y Eliyahu haNaví que le hablaban personalmente.
4 Y Kefa, abriendo su boca dijo a Yeshua: Maestro, bueno es para nosotros que nos quedemos aquí y si lo permites,
haremos una sucá para ti, otra para Moshé y otra para Eliyahu.
Un bat kol del cielo es dicho sobre el Rábi
5 Y mientras aun hablaba de estas cosas, una nube de gloria les cubrió y he aquí un bat kol desde el cielo se oyó que
decía: "Este es mi hijo amado en quien estoy sumamente complacido, prestad atención y obedeced a sus enseñanzas".
6 Cuando los talmidim oyeron la voz del cielo, se postraron rostro en tierra sobrecogidos de temor reverente.
7 Mas Yeshua se les acercó y habiéndoles tocado les dijo: "Levantaos y no temáis". 8 Y sucedió que al levantar sus
ojos, no vieron a nadie más sino solamente a Yeshua.
El Rábi indica que Eliyahu HaNaví no fue reconocido por los judíos gobernantes del pueblo
9 Y habiendo bajado del monte, Yeshúa les ordenó diciendo: "No reveléis a nadie la visión hasta que el Hijo del
Hombre haya resucitado de entre los muertos".
10 Pero sus talmidim le preguntaron diciendo: ¿Por qué entonces los escribas afirman que Eliyahu debe venir
primero? 11 Y él les respondió: "Ciertamente Eliyahu vendrá primero y restaurará todas las cosas.
12 Y os digo que Eliyahu ya vino, pero no lo reconocieron por el contrario, hicieron en él todo cuando quisieron. De
la misma manera el Hijo del Hombre recibirá un trato semejante a mano de ellos".
13 Entonces los talmidim comprendieron que les había hablado de Yohanán el lnmersor.
El Rábi sana a un epiléptico
14 En eso llegaron al gentío que estaba por allí y se le acercó un hombre postrándose delante de él y diciéndole:
15 Maestro mío, ten misericordia de mi hijo que es epiléptico y constantemente sufre ataques muy severos con esta
enfermedad y a veces se cae en el fuego y otras veces en el agua.
16 Y lo he traído a tus talmidim, pero no han podido sanarle.
17 Entonces Yeshua respondió y dijo: "¡Oh generación incrédula que os habéis extraviado de la Torah! ¿Cuánto
tiempo tendré que estar entre vosotros? ¿Por cuánto tiempo más tendré que sufrir vuestro extravío? Traédmelo acá".
18 Y Yeshua increpó al demonio que estaba en el muchacho el cual salió de él inmediatamente, y justo cuando Yeshua
lo hizo, el joven fue sanado en esa misma hora.
El Rábi enseña la importancia de la Emunah en la vida jasídica
19 Entonces sus talmidim se le acercaron en privado y le preguntaron: ¿Por qué no pudimos echarlo fuera?
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20 Y él les respondió diciendo: "Por causa de vuestra falta de fe. De cierto os digo que si tuviereis emunah como de
un grano de mostaza y decís a este monte: "Pásate de aquí para allá" ciertamente se pasará; y nada os será imposible".
El Rábi reagrupa sus talmidim y los prepara para su éxodo
21 Y mientras caminaban hacia la Galilea para reagruparse con el resto de los talmidim,
22 Yeshua les previno diciendo: "El Hijo del Hombre será entregado en mano de los hombres
23 y le matarán, pero al tercer día resucitará". Estas palabras produjeron mucha tristeza en ellos.
El Rábi enseña sobre los impuestos fiscales
24 Y sucedió que al llegar a K'far Najúm se le acercaron a Kefa los cobradores del impuesto de las dos dracmas y le
dijeron: ¿Tu rabino no paga el impuesto de las dos dracmas?
25 Y él les dijo: Por supuesto que sí. Y al llegar a la casa, se le anticipó Yeshua y le dijo: "¿Qué te parece Shim'on?
Los reyes de la tierra, ¿De quiénes reciben los impuestos y los tributos? ¿De sus propios hijos o de los extranjeros?".
26 Y él le respondió: De los extranjeros. Entonces Yeshua le dijo: "Si este es el caso, entonces los hijos están exentos.
27 Mas para no darles ocasión de tropiezo en mi, ve al mar y echa la red pequeña y el primer pez que suba a ella,
tómalo y cuando le abras la boca, encontrarás un siclo, dáselo por ti y por mí".
Capítulo 18
El Rábi instruye sobre la importancia de hacer teshuvah
1 En aquella hora los talmidim se le acercaron a Yeshua y le dicen: ¿Quién es entonces el mayor en el Maljut Hashamayim?
2 Y llamando a un niñito, lo puso en medio de ellos, y dijo:
3 "De cierto os digo: Si no hacéis teshuvah para experimentar una transformación interior radical, al punto que
vuestras almas sean restauradas hasta volver a ser como niños, de ningún modo entraréis en el Maljut HaShem"
4 Por tanto, cualquiera que se humille como este niño, este será el mayor en el Maljut Hashamayim,
5 y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.
El Rábi advierte del peligro de desviar de la Torah a los judíos que habían regresado al Eterno por su enseñanza
6 Mas el que haga tropezar a uno de estos pequeños que han puesto sus ojos confiadamente en mi, mejor le sería que
le colgaran al cuello una piedra de molino de asno y lo hundieran en lo profundo del mar.
7 ¡Ay esta generación por las piedras de tropiezo que han puesto en el camino! Ciertamente es inevitable que
aparezcan las piedras de tropiezo, pero ¡ay de aquel hombre por quien sean puestas las piedras de tropiezo!
8 Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de causar que una piedra de tropiezo sea puesta en el camino, córtalo y
échalo de ti. Te conviene más entrar en la vida manco o cojo, que teniendo dos manos o dos pies ser lanzado al
basurero que arde con fuego eterno.
9 Y si tu ojo te es ocasión de levantar una piedra de tropiezo en el camino, sácalo y échalo de ti. Te conviene más
entrar tuerto a la vida, que teniendo dos ojos ser echado al abismo eterno.
10 Poned mucho cuidado en no menospreciar a estos pequeños, porque os digo que los malajim asignados a ellos en
los cielos, ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.
11 Porque el ben Adám ha venido para traer de vuelta los que han extraviado el camino.
12 ¿Qué os parece? Si cualquier hombre tuviera cien ovejas y se le extravía una de ellas, ¿no dejará acaso las noventa
y nueve pastando en la montaña e irá por la extraviada hasta encontrarla?
13 Y si finalmente la hallare, de cierto os digo que se regocija más por ella que por las noventa y nueva que no se le
fueron por caminos extraños.
14 De la misma forma, no es la voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno de estos pequeños.
El Rábi da lecciones sobre Hasidut (Vida de apego y piedad a la Torah)
15 Por tanto, si tu hermano se aparta de la Torah, ve y corrígelo en privado, estando tú y él solos. Si te escucha, has
ganado a tu hermano;
16 mas si no presta atención a tu corrección, insiste todavía y toma aun contigo a uno o dos, para que en boca de dos
o tres testigos conste toda palabra de corrección que sea dicha.
17 Y si también a ellos rechaza, insiste más y trae el caso ante beit din local, teniendo toda la comunidad de testigo. Y
si también rechaza el testimonio del tribunal dado ante toda la comunidad, considéralo como un gentil y un
publicano.
18 De cierto de cierto os digo, que todo cuanto prohibáis en la tierra, deberá ser prohibido primeramente en el cielo, y
todo lo que permitáis en la tierra, deberá ser permitido previamente en el cielo.
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19 De nuevo os digo: Si dos jueces de entre vosotros os ponéis de acuerdo en la tierra acerca de cualquier halajáh
necesaria para proteger la fe de la comunidad, les será permitida por mi Padre que está en los cielos;
20 porque donde están dos o tres jueces legislando bajo mi autoridad, allí estoy yo en medio de ellos".
21 Acercándose entonces Kefa, le dijo: "Adón: ¿Cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta
siete veces?
22 Yeshua le dice: "No te digo hasta siete veces, sino ¡hasta setenta veces siete!, pues aun los profetas que fueron
llenos de la Rúaj HaKodesh, cometieron errores".
El Rábi enseña sobre la importancia del perdón para un Jasidico
23 Por esto, el Maljut HaShamayim fue comparado a un varón que vino a ser rey quien quiso arreglar cuentas con sus
siervos;
24 y comenzando a revisar las cuentas, le fue presentado uno que le debía varios millones.
25 Y no teniendo con qué pagar, el adón ordenó que fuera vendido en una subasta pública, juntamente con su esposa
y sus hijos y todo cuanto tenía y que fuera así pagada su deuda.
26 El siervo entonces, cayó postrado ante él, diciendo: "Dame tiempo te ruego, y te lo pagaré todo"
27 Y movido a compasión extrema, el adón de aquel siervo le soltó y le perdonó la deuda.
28 Pero cuando aquel siervo salió, halló a uno de sus consiervos que le debía cien denarios y lanzándose al cuello lo
asfixiaba diciéndole: "Págame cualquier cosa que me debas".
29 Su consiervo entonces, postrándose a sus pies le suplicaba diciendo: "Dame tiempo y te pagaré todo".
30 Pero él no quiso, sino que fue y lo echó en la cárcel hasta que pagara lo que debía.
31 Cuando sus consiervos vieron lo ocurrido, profundamente avergonzados, fueron e informaron al adón mélej lo
sucedido.
32 Entonces su adón, llamándole le dice: "Siervo malvado: toda aquella deuda te perdoné porque me suplicaste.
33 ¿No debías también tú mostrar compasión de tu consiervo como yo tuve misericordia de ti?
34 Y su adón, enojadísimo, lo entregó a la corte de justicia pidiendo su encarcelamiento hasta que pagara todo lo que
debía. 35 Así también hará con vosotros mi Padre que está en los cielos, si no os perdonáis de corazón los unos a los
otros, como hermanos.
; Documento legal para un divorcio.
Capítulo 19
El Rábi se mueve hacia la provincia de Yehudáh
1 Y sucedió que cuando Yeshua concluyó su enseñanza de la Torah, se movió de la Galil y fue a las regiones de
Yehudáh, a la zona ubicada al este del río Yardén.
2 Y le siguieron grandes multitudes y los sanó allí.
El Rábi enseña sobre la mitzvah del get dado por Moshé
3 Y se le acercaron unos perushim poniendo a prueba su conocimiento de la ley judía y diciendo: ¿Es permitido legalmente
a un yehudí darle un get a su mujer por cualquier causa?
4 Respondiendo entonces Yeshua dijo: ¿No leísteis que quien desde el principio los creó, varón y hembra los hizo?
5 Y dijo: Por eso dejará el hombre a su padre y madre y se unirá a su mujer y los dos vendrán a ser una ejad.
6 Así que ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Eloah unió bajo un mismo yugo, no lo separe el hombre.
7 Le objetan: ¿Por qué pues, Moshé dio la instrucción del get' que permite 11 hombre despedirla de su casa oficialmente,
si no encuentra ya favor en sus ojos?
8 Responde Yeshua: "Por la dureza de vuestro corazón Moshé tuvo que hacer esta concesión y permitir el get, pero
esta no fue la intención original de HaShem y nunca fue así.
9 Por tanto declaro que cualquier yehudí, excepto en caso de probada infidelidad, si le escribe un get a su mujer
porque se quiere enyugar con otra que ahora le gusta más, y así lo hace finalmente, comete adulterio contra su
esposa"
10 Le dicen sus talmidim: Si así es la situación del hombre con su esposa, ¡mejor ni casarse!
El Rábi enseña los tres niveles de kedushá posibles para los jasidim
11 Entonces Yeshua les explicó: "No todos tienen capacidad para entender el alcance de esta palabra y sujetarse a
ella, sino aquellos a quienes les es concedido.
12 Porque hay hombres fieles que recibieron esto desde el vientre de sus madres, pero hay otros que tienen que
esforzarse por ser fieles para no ser escándalo a los hombres mientras que otros tendrán que batallar con todas sus
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fuerzas para alcanzar este nivel de fidelidad porque así lo exige el Maljut HaShamayim. Todo yehudí que quiera vivir
a esta altura, que acepte el reto".
El Rábi pronuncia brajot sobre los niños judíos a fin de preservar sus almas
13 Entonces les fueron llevados unos niños para que pusiera sus manos sobre ellos y les diera una brajá, pero los
talmidim abiertamente se le oponían.
14 Pero Yeshua les dijo: "Dejad a los niños y no le impidáis que se acerquen a mí, porque el Maljut HaShamayim es
dado en herencia a los que son como ellos".
15 Y después de poner sus manos sobre ellos, se movió de aquel lugar.
El Rábi enseña la importancia de guardar los mandamientos para que un yehudí pueda entrar en el mundo por venir.
16 Y he aquí, acercándose un yehudí, le dijo: "Rabi, ¿cuál sería la mejor mitzvah que yo pudiera hacer para que tenga
derecho a la vida eterna?
17 Entonces Yeshua le explicó: ¿Por qué me preguntas por la mejor mitzvah? HaShem que es bueno, dio los mandamientos
y si quieres realmente entrar en el mundo por venir, debes guardarlos apropiadamente".
18 Le dice: ¿Cuáles? Y Yeshua le explicó: "Los relacionados con el asesinato, el adulterio, el hurto, el falso
testimonio, 19 el que dice: "Honra a tu padre y a tu madre" y "amarás a tu prójimo como a ti mismo".
20 Le dice el joven yehudi: "Todas estas cosas las he practicado, ¿hay algo más que me falte?
21 Yeshua le explicó: "Si en verdad has tomado esto seriamente y quieres venir a ser un Tzadik, ve y vende tus
posesiones y reparte a los pobres y tendrás un galardón grande reservado para ti en los cielos y ven y bebe del polvo
de mis pies".
22 Pero cuando el joven oyó la explicación dada, le dio sus espaldas a Yeshua y se retiró de allí con su alma
traspasada de dolor, porque él formaba parte de las familias aristócratas y con muchas posesiones.
23 Entonces Yeshua explicó a sus talmidim: "De cierto os digo que dificilmente entrará un rico en el mundo por
venir". 24 Otra vez os digo: "Es más fácil hacer pasar a un camello cargado con ropas por la puerta de la aguja, que
hacer entrar a un rico en el mundo por venir".
25 Y oyéndolo, los talmidim quedaron asombrados en gran manera, diciendo: ¿Quién entonces podrá entrar en la
edad futura?
26 Y mirándoles sus almas, Yeshua les dijo: "Con las fuerzas que vienen de los hombres es imposible; pero con la
ayuda que viene de Eloah, todas las cosas son posibles".
El Rábi enseña quiénes serán los jueces de Israel en la Edad Mesiánica
27 Tomando la palabra Kefa, dijo: "He aquí, nosotros hemos dejado todo y hemos venido a servirte y beber del polvo
de tus pies. ¿Qué pues tendremos?
28 Y Yeshua les explicó: "En verdad os digo que en el tikun final, cuando todas las cosas sean hechas nuevas y el
Mashiaj se siente en su trono de gloria, vosotros que os habéis sentado a estudiar Torah bajo mis pies y seguir mis
enseñanzas, os sentaréis sobre doce tronos como parte de los jueces de mi tribunal, impartiendo la justicia de la Torah
a las doce tribus de Israel".
29 Y todo el que dejó casas, o hermanos o hermanas o padre o madre o hijos o tierras por causa de mi nombre,
recibirá en esta edad presente, mucho más y en el mundo por venir, derecho a la resurrección en gloria.
30 Pero muchos primeros, serán postreros y de los postreros, serán primeros".
Capítulo 20
El Rábi explica cómo los postreros serán primeros
1 Porque el Maljut HaShamayim es semejante a un hombre, dueño de una hacienda, que salió bien temprano en la
mañana a contratar obreros para su viñedo. 2 Y habiéndolos contratado por un denario al día, los envió a su viña.
3 Y saliendo hacia a la hora tercera, vio a otros, de pie en la plaza, desempleados
4 y les dijo: Id vosotros también a la viña y os daré lo que considere justo. Y fueron.
5 Saliendo otra vez cerca de la hora sexta y la novena, hizo lo mismo.
6 Y hacia la undécima, salió y halló a otros de pie y les dice: ¿Por qué habéis estado aquí todo el día sin hacer nada?
7 Le respondieron: "Porque nadie nos ha contratado". Les dijo: "Id también vosotros a la viña"
8 Y al ponerse el sol, el adón de la viña dijo a su administrador: "Llama a los obreros y págales su jornal,
comenzando por los postreros y terminando con los primeros".
9 Vinieron pues, los que habían entrado en la viña cerca de la hora undécima y recibieron cada uno un denario.
10 Viniendo luego los primeros, dedujeron que recibirían más, pero también ellos recibieron un denario cada uno.
11 Y cuando lo hubieron recibido, profirieron lashón hará contra el dueño de la hacienda, diciendo:
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12 "Estos postreros trabajaron una sola hora y los hiciste iguales a nosotros, que hemos soportado la carga y el calor
abrasador del día".
13 Pero él dijo a uno de ellos: "Amigo, no te hago injusticia. ¿No aceptaste el contrato por un denario?
14 Toma lo que es tuyo y márchate; pero también quiero dar a este postrero lo mismo que a ti.
15 ¿No tengo derecho acaso de hacer lo que quiera con lo mío? ¿0 tienes tu ojo tan malo que te molesta mi
generosidad? 16 Así debéis interpretar mis palabras cuando hablé diciendo: "Los postreros serán primeros y los
primeros, postreros".
El Rábi advierte a sus talmidim íntimos la cercanía del cumplimiento de su misión como Siervo Sufriente
17 Y mientras subían a Yerushalayim, Yeshua tomó aparte a los doce y mientras caminaban les dijo:
18 He aquí, subimos a Yerushalayim y el Hijo del Hombre será entregado a los principales cohanim y sus soferim
y lo condenarán a muerte;
19 y lo entregarán a los goyim para que sea escarnecido y azotado y colgado en un madero, pero al cumplirse el
tercer día, será levantado de entre los muertos.
El Rábi enseña sobre la Autoridad Suprema de HaShem
20 No había terminado de decir esto, cuando se le acercó la madre de los hijos de Zavdai con sus hijos, echándose
a sus pies con la intención de pedirle que le hiciera un favor.
21 El entonces, dándose cuenta le dijo: ¿Qué deseas? Le dice: "Dame tu palabra que estos dos hijos míos se
sienten en tu reino, uno a tu derecha y otro a tu izquierda".
22 Yeshua entonces respondió diciendo: "No tenéis idea de lo que estáis pidiendo. ¿Podéis beber la copa que estoy
a punto de beber yo solo? Le dicen: Podemos.
23 Les dijo: "Ciertamente, de mi copa beberéis, pero el sentarse a mi diestra
y a mi izquierda no es de mi autoridad decidirlo, sino a aquellos para quienes ha sido designado por mi Padre".
El Rábi enseña que el siervo de un profeta, será el próximo de su generación
24 Y cuando oyeron esto los diez, se molestaron profundamente con los dos hermanos, por lo que hicieron.
25 Entonces Yeshua, llamándolos en privado les dijo: "Sabéis bien que los gobernantes de los goyim se
convierten en sus tiranos y los que entre ellos son contados como grandes, luego vienen a ser sus propios
dictadores y le imponen sus propios caprichos.
26 Pero entre vosotros no será así, todo lo contrario, el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, deberá asumir
el rol de un siervo para todos.
27 Y el que tenga aspiraciones de ser contado como el número uno entre vosotros, que asuma la actitud de un
esclavo para el grupo,
28 siguiendo el ejemplo del Hijo del Hombre, que no vino a exigir que le sirvan, sino a servir y a entregar voluntariamente
su alma por la redención de los muchos".
El Rábi devuelve la vista a dos judíos
29 Y saliendo ellos de Yericó, le seguía una inmensa multitud;
30 y he aquí dos yehudim ciegos, que estaban sentados junto al camino, al oír que era por causa de Yeshua que
pasaba, gritaron diciendo: "Adón ben David: ten misericordia de nosotros".
31 Y de la multitud los reprendían para que callaran, pero ellos gritaban con más fuerza diciendo: "Adón, Hijo de
David, ten misericordia de nosotros".
32 Deteniéndose entonces Yeshua, les dijo a la distancia: ¿Qué anheláis que os haga?
33 Le dicen: Que sean abiertos nuestros ojos.
34 Entonces Yeshua, sobrecogido por una profunda compasión, les tocó los ojos y al instante recobraron la vista y
se le unieron.
Capítulo 21
El Rábi se alista para entrar a Yerushalayim montado en un burro
1 Y cuando se acercaron a Yerushalayim y llegaron al monte de las Olivas por la vía de Beit Pagei, Yeshua
comisionó a dos talmidim diciéndoles:
2 Id a la aldea que está enfrente de vosotros y enseguida hallaréis un asna atada y su borrico con ella; desatadla y
traédmelos.
3 Y si alguien os pregunta algo, simplemente decid: "Nuestro adón necesita de ellos" e inmediatamente los
enviará.
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4 Esto fue hecho así siguiendo el plan de HaShem, dado por medio del profeta, cuando dice:
5 "Decid a la hija de Tzión He aquí tu Rey viene a ti, Manso y sentado sobre un asna, Sobre un borrico, hijo
de animal de carga"
6 Y los talmidim, luego de ir y hacer exactamente como Yeshua les instruyó, 7 regresaron a él trayendo el asna y
su cría y pusieron sobre ellos los mantos y él se sentó encima.
El Rábi entra a Yerushalayim
Y se revela como Mashiaj ben Yosef
8 Y la mayoría de los yehudim extendían sus mantos en el camino por donde pasaría, y otros cortaban ramas
de los árboles y los colocaban en el sendero.
9 Y la multitud enorme de yehudim que iban delante de él y los otros judíos que le cubrían las espaldas,
coreaban a gran voz: "Hoshiá'na ben David" (Sálvanos hijo de David) "Baruj HaBa BeShem Adonai" (Bendito
el que viene en nombre del Eterno" "Hoshiá'na beHashamayim" (Sálvanos en los Cielos)
10 Y cuando entró en Yerushalayim, la ciudad completa temblaba, y coreaban diciendo: ¿Quién es este hombre?
11 Y la enorme multitud de yehudim respondían a una voz: "Este es el Profeta, el de Natzeret de la Galil".
12 Yeshua entonces fue directamente al Templo y entrando en el atrio, echó a todos .los que vendían y
compraban en el Templo y volcó las mesas de los cambistas y los asientos de los que vendían palomas,
13 y les dijo: "Escrito está: Mi casa será llamada Bet Tefilah para todas las naciones", mas por estas cosas
ilegítimas que hacéis, la habéis cambiado en una casa de ladrones".
El Rábi responde a los temores políticos de los principales cohanim
14 Y se les acercaron cojos y ciegos allí mismo, en el atrio del Templo, y los sanó.
IS Pero los principales cohanim viendo las maravillas que hizo, y a los niños que coreaban en el atrio del Templo
diciendo: "Hoshiá na ben David" se llenaron de furia y le dijeron:
16 ¿Te das cuenta las implicaciones que tiene lo que ellos dicen? Yeshua les respondió: "Lo entiendo perfectamente.
¿Es que nunca leísteis: "De la boca de los niños y de los que amamantan has encontrado fortaleza?
17 Y dejándolos en sus pensamientos, salió fuera de la ciudad, a Bet Anyah y pasó la noche allí.
El Rábi anticipa el final de los herejes políticos de la nación
18 Cuando regresó a la ciudad, bien temprano en la mañana, tuvo hambre;
19 y viendo una higuera solitaria junto al camino, se le acercó, pero no encontró ningún fruto, solamente hojas y le
dijo: "Jamás salga fruto de ti, para siempre". Y al instante, la higuera se marchitó.
20 Y al verlo, los talmidim se maravillaron y decían: ¿Cómo pudo secarse esta higuera instantáneamente?
21 Y explicando el hecho, dice Yeshua: "De cierto os digo, si tenéis emunah y no dudáis, no solamente haréis lo de la
higuera, sino que aun diciendo a este monte: "Sé quitado", será hecho así,
22 y todo lo que pidáis en vuestro tiempo de tefilah, con emunah, lo recibiréis".
El Rábi es confrontado por loscorruptos cohanim de Yerushalayim
23 Y cuando Yeshua entró en el atrio del Templo y explicaba la Torah, se le acercaron los principales cohanim y los
jueces que habían elegido de entre el pueblo, diciendo: ¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿Quién te ha dado esa
autoridad? 24 Y les respondió Yeshua y dijo: "Yo también os preguntaré de un asunto y cuando me lo respondáis, os
diré con qué autoridad hago estas cosas".
25 La purificación proclamada por Yohanán, ¿de dónde era? ¿Fue autorizada por el Cielo o fue un asunto de
hombres? 26 Ellos entonces razonaban entre sí diciendo: "Si decimos, "del Cielo", nos dirá: ¿Por qué pues no lo
obedecisteis? Y si decimos "asunto de hombres... ay de nosotros, el pueblo entero nos apedreará, porque todos están
convencidos que Yohanán fue profeta".
27 Y respondiendo a Yeshua, dijeron: "No sabemos". Y él les dijo: "Soy libre entonces de mi obligación de revelaros
con qué clase de autoridad hago estas cosas".
El Rábi enseña sobre la importancia de hacer teshuvah
28 Pero, ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, acercándose al primero, dijo: "Hijo, ve hoy, trabaja en el
viñedo". 29 Y respondiendo este dijo: "No quiero"; pero después, habiendo vuelto en sí, fue. 30 Y acercándose al
segundo, dijo lo mismo, y este, respondiendo dijo: "Si adón", pero no fue.
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31 ¿Quién de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron: "El primero". Yeshua les dijo: "De cierto os digo, que los
publicanos y las rameras van delante de vosotros al Maljut HaShem,
32 porque vino Yohanán hasta vosotros ofreciéndoles la solución: ¡camino de justicia!, Y no prestasteis atención ni le
obedecisteis; pero los publicanos y las rameras le obedecieron; y vosotros, viendo que el pueblo hacía teshuvah, no os
unisteis a ellos para obedecer también su llamado.
El Rábi enseña acerca del futuro de los falsos líderes que desgobernaban el pueblo de Israel en sus días.
33 Oíd otra parábola: Hubo un hombre, dueño de hacienda, el cual plantó una viña y la cercó de vallado y cavó en
ella un lagar y le edificó una torre y la arrendó a unos labradores y se fue lejos.
34 Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió a sus siervos a los labradores, para recibir de los frutos.
35 Mas los labradores, tomando a los siervos, a uno golpearon salvajemente, a otro mataron y a otro abofetearon.
36 De nuevo envió a otros siervos, más que los primeros y les hicieron de la misma manera.
37 Finalmente les envió a su hijo, pensando: "Cuando vean que es mi hijo, lo respetarán".
38 Pero los labradores, viendo al hijo, dijeron entre sí: "Este es el heredero, venid, matémoslo y nos corresponderá su
herencia".
39 Y prendiéndolo, lo echaron fuera de la viña y lo asesinaron.
40 Cuando venga entonces el adón de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores?
41 Le responden: "A esos malvados destruirá sin misericordia; y arrendará la viña a otros labradores, que cumplan
con la entrega de los frutos a tiempo".
42 Yeshua les dice: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: "La piedra que desecharon los edificadores, ha venido a ser la
piedra angular Esto es un asunto hecho por el Eterno, Y es maravilloso a vuestros ojos?
43 Por tanto os digo, que en la redención final y el establecimiento del Maljut HaShem os serán quitados y serán
dados a otra generación que producirán sus f rutos.
44 Y sucedió que cuando estas palabras le penetraron sus oídos, los principales cohanim y los perushim que estaban
por allí,
45 comprendieron que hablaba de ellos, pero cuando estaban listos a prenderle, 46 temieron a la gran cantidad de
yehudim que estaban presentes allí, porque habían aceptado que Yeshua era el Profeta.
Capí tulo 22
El Rábi enseña cómo y por qué serán pocos los que gusten los días del Mashiaj
I Y tomando de nuevo la palabra, Yeshua les habló en parábolas diciendo:
2 El Maljut HaShamayim me fue revelado como un hombre rey que hizo fiesta de bodas para su hijo,
3 y envió a sus siervos para ir y llamar a todos los que habían sido invitados a la fiesta de bodas, mas no quisieron
asistir.
4 Envió entonces otros siervos diciéndoles: Decid a los invitados: "He aquí he preparado mi cena de gala, mis
novillos y reses engordadas han sido matados, todo está listo, por favor, venid a la fiesta de bodas".
5 Pero ellos, colnpletamente indiferentes, se fueron, el uno para el campo el otro para sus negocios.
6 Los demás, poniendo sus manos sobre sus siervos, los afrentaron y asesinaron.
7 Entonces el rey, provocado a ira, envió sus tropas, ajustició a los homicidas y puso a fuego la ciudad de ellos.
8 Después dijo a sus siervos: la boda ciertamente está lista, pero los que habían sido invitados no eran dignos.
9 Id, pues a las encrucijadas de los caminos y llamad a la fiesta de bodas a todos cuantos halléis.
10 Y saliendo aquellos siervos por los caminos, reunieron a cuantos encontraron, así buenos como malos y la sala de
bodas se llenó de invitados.
11 Y entrando el rey para saludar a los invitados, vio allí a un hombre no vestido con ropas de boda.
12 Y le dijo: "Amigo, ¿cómo te atreviste a entrar aquí sin traje de boda? Y no pudo responderle palabra.
13 Entonces el rey dijo a los sirvientes: "Atadlo de manos y pies y echadlo a la oscuridad de afuera, allí donde será el
llanto y el crujir de dientes"
14 porque muchos son llamados mas pocos escogidos".
El Rábi es puesto en una trampa política muy grave
I S Entonces fueron aquellos perushim y planearon cómo hacerlo caer en contradicción con sus propias palabras,
16 y enviándoles unos de sus propios talmidim juntamente con los herodianos le dijeron: Maestro, sabemos que eres
un tzadik y enseñas el camino de Eloah basado en la verdad y no te cuidas de lo que la gente diga, porque no pones
tus ojos en las apariencias de los hombres,
17 dinos, pues, ¿qué te parece? ¿Debe ser aceptado como legítimo dar tributo al César o no?
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18 Pero Yeshua, percibiendo su trampa maliciosa, les dijo: ¿Por qué me exponéis a caer en tentación, hipócritas?
19 Mostradme la moneda del tributo. Y le presentaron un denario.
20 Y les dijo: ¿De quién es esta imagen y la inscripción que lleva?
21 Le dijeron: Del César. Respondió Yeshua: "Dad pues a Eloah lo que es de Eloah, y al César lo que es del César".
22 A1 oír esto, quedaron maravillados de su respuesta y abandonándolo, se marcharon.
El Rábi demuestra a los zadoquim las causas de sus errores
23 En aquél mismo día, se le acercaron unos zadoquim, los que afirman que no hay resurrección y le dijeron:
24 "Maestro, Moshé escribió: "Si alguno muere sin dejar hijos, su hermano se casará con la mujer de él y levantará
descendencia a su hermano".
25 Resulta que hubo entre nosotros siete hermanos y el primero, después de casarse, murió sin dejar descendencia y
así su mujer pasó a su hermano.
26 De la misma manera sucedió con el segundo y el tercero hasta los siete,
27 y finalmente murió también la mujer. 28 En la resurrección, pues, ¿de quién será ella esposa? ¡Pues todos la
tuvieron por mujer!
29 Respondiendo Yeshua les dijo: "Por vivir desconociendo la Torah y el poder de Eloah, es que erráis,
30 pues en la resurrección ni se casan ni se dan en casamiento, sino que son como los malajim en el cielo.
31 Pero acerca de la resurrección de los muertos: ¿no habéis siquiera leído lo que Eloah os ha enviado a decir cuando
dijo: 32 Yo soy el Eloah de Avraham y el Eloah de Yitzjak y el Eloah de Yaakov? ¡El no es Eloah de muertos sino de
vivos!
33 Y las multitudes de yehudim, oyéndolo, quedaban maravillados de su explicación de la Torah.
El Rábi es probado en su conocimiento de la Torah
34 Entonces aquellos perushim, cuando supieron que había hecho callar a los zadoquim, decidieron formar un solo
grupo. 35 Y uno de ellos, jajánl de la Ley, pensando que podía hacerlo caer en una contradicción legal, levantó esta
pregunta: 36 Maestro: ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley Judía?
37 Y él dijo: "Amarás al Eterno tu único Eloah, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todos tus bienes.
38 Este es el primero y más grande mandamiento,
39 Y el segundo es semejante: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo".
40 De estos dos mandamientos cuelga toda la Torah y los Profetas".
El Rábi pone a prueba el conocimiento de la Torah de sus opositores
41 Y como se le reunieron aquellos perushim, Yeshua les preguntó diciendo:
42 ¿Qué pensáis del Mashiaj? ¿De quién es hijo? Le dicen: De David.
43 Responde Yeshua: ¿Pues cómo me explican que David por la Ruaj le llama "Adoní", diciendo:
44 "Dijo el Eterno a mi Adoní: Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies?"
45 Si David le llama "Adoní", ¿cómo es su hijo?
46 Y nadie le podía responder palabra y desde aquél día, ninguno de ellos se atrevió más a hacerles preguntas capciosas.
Capítulo 23
El Rábi advierte a Israel tener mucho cuidado con la interpretación de la Torah de la Casa de Shamai
1 Entonces habló Yeshua a la multitud de judíos reunidos y a sus talmidim diciendo: 2 En la silla de Moshé se sientan
los perushim y los soferim.
3 Todo cuanto Moshé ha dicho, guardadlo y hacedlo, pero las interpretaciones que ellos hacen de esos
mandamientos, no los sigáis ni tampoco imitéis sus obras, porque ellos dicen mucho y no hacen nada,
R Jaján, un sabio de la ley judía que incluye la ley Escrita y la Oral que había en aquellos días.
4 pues declaran permitidas muchas cosas que son una carga imposible de llevar sobre los hombros del pueblo
mientras que ellos mismos ni con un dedo tienen la intención de guardarlas.
5 Antes bien, realizan todas sus obras para ser vistos por los hombres, como su costumbre de hacer
extremadamente largos sus tefilin y sus tzitziyot,
6 buscando siempre los primeros cojines para reclinarse en las cenas y las primeras sillas reservadas para los
judíos de mayor honor en las sinagogas,
7 y los saludos pomposos en las plazas y que los hombres les rindan honores especiales al llamarles "Rabí".
8 Mas vosotros no busquéis que os llamen "Rabí", porque ya tenéis vuestro Rabí, YHWH y todos vosotros sois
hermanos.9
152
9 Ni procuréis que los hombres os consideren "Abba", porque uno solo es vuestro "Abba"'°, YHWH.
10 Ni andéis detrás del título de "príncipe de Israel", porque uno es vuestro "Príncipe", el Mashiaj."
11 Mas bien, que el más grande entre vosotros, sea el que sirva a todos,
12 porque el que se enaltece será humillado, pero el que se humille será enaltecido.
13 Pero ¡Ay de los soferim y perushim hipócritas! Por esto cerráis el Maljut HaShamayim delante de los gentiles,
9 Posiblemente por consideraciones teológicas algunos manuscritos griegos sustituyeron YHWH
por "Xristós" (Cristo) y esto es lo que explica cómo el error pasó al resto de las versiones que
usaron las traducciones griegas como la fuente principal de traducción. El texto hebreo tiene YH
WH, no Mashiaj, seguramente una referencia a Isaías 48:I7 y 54:13, entre otros. Las explicaciones
e implicaciones de esto, podrán ser vistas en la versión comentada.
“Vea el uso que Pablo hace del vocablo en romanos 8:15 y Gálatas 4:6.
44 Seguramente una referencia a la profecia de "Sar shalom" (príncipe de paz) de Isaías 9:11.
14 porque ni entráis vosotros ni a los que están entrando dejáis entrar!
15 ¡Ay de los soferim y perushim hipócritas! Ellos son los que ponen mil obstáculos para aceptar a un converso y
si luego de recorrer mar y tierra finalmente lo reconocen como prosélito, en verdad lo hacen mas hijo del infierno
que ellos mismos!
16 ¡Ay de vosotros, los guías ciegos que decís: "Todo el que jure por el Bet HaMikdash no es tan obligante, pero
el que jura dar todo su oro al Templo, está obligado a hacerlo!
17 ¡Insensatos y ciegos! ¿Qué tiene mayor peso? ¿El oro o el Santuario que santifica el oro?
18 Y decís también: "Todo el que jura por el mitzbeaj, no está obligado a mantener su palabra, pero el que jura
apartar una ofrenda para él, completamente obligado está a cumplirla".
19 ¡Ciegos! Porque, ¿qué es mayor? ¿La ofrenda o el altar que santifica la ofrenda?
20 De esto se deriva que quien juró por el altar, juró por él y por todo lo que puso sobre él.
21 Y el que juró por el Bet Hamikdash jura por él y por el que habita en él.
22 Y el que juró por el cielo, jura por el trono de Eloah y por quien está sentado en él.
23 ¡Ay de vosotros, los soferim y los perushim hipócritas, que dais maserot de la menta y el eneldo y el comino y
habéis sido negligentes de lo que tiene mayor peso en la Torah: Mishpat, Jésed y Emunah! Estos mitzvot eran
necesarios establecer como prioridad sin dejar de cumplir los otros.
24 ¡Guías ciegos que vivís siempre colando el mosquito y tragando el camello!
25 ¡Ay de vosotros, los soferim y perushim hipócritas que limpiáis lo de afuera de la copa y del plato, mas por
dentro estáis llenos de extorsión e impureza!
26 ¡Perush ciego! Limpia primero la copa por dentro para que también por afuera pueda limpiarse
apropiadamente. 27 ¡Ay de vosotros, los soferim y perushim hipócritas que sois comparables a sepulcros pintados
de blanco, que a la verdad se muestran hermosos por fuera, mas por dentro estáis llenos de huesos de muertos y de
toda inmundicia!
28 Así también vosotros, exteriormente, delante de los hombres, dais la apariencia de ser tzadiquim, mas por
dentro estáis llenos de hipocresías y no guardáis la Torah.
29 ¡Ay de vosotros, los soferim y perushim hipócritas! Pues edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los
monumentos de los tzadiquim y decís: 30 "Si hubiésemos vivido en los días de nuestros padres, no habríamos sido
sus cómplices en el derramamiento de la sangre inocente de los profetas"
31 De modo que dais solemne declaración jurada contra vosotros mismos, que sois los hijos de los que mataron a
los profetas.
32 ¡Terminad pues de completar la medida de la culpabilidad de vuestros padres! 33 Serpientes, engendrados por
víboras, ¿qué recurso legal podréis inventar para escapar del Yom HaDin del Gehinom?
34 Por esto, he aquí yo os envío nevi"im y jajamim y soferim y sé que de ellos mataréis y colgaréis en maderos y
azotaréis en vuestras sinagogas y perseguiréis de ciudad en ciudad,
35 para que pueda venir sobre vosotros toda la sangre justa que está siendo derramada sobre la tierra, desde la
sangre de Havel HaTzadik, hasta la sangre de Zejaryah ben Berekias, a quien asesinasteis entre el Heijal y el
Mizbeaj.
36 De cierto os digo: Todo esto vendrá sobre esta generación.
37 ¡Yerushalayim, Yerushalayim, la que mata a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces
quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus pollitos debajo de sus alas y no quisiste!
38 He aquí, se cumplirá: "Esta Casa es abandonada a su ruina".
39 En verdad os digo: Bajo ningún concepto esperéis que me revele a vosotros hasta que en completo teshuvah
digáis: "Baruj HaBa BeShem Adonai".
153
Capítulo 24
El Rábi advierte de la destrucción de Yerushaláyim del Bet Hamikdash y el último exilio
1 Y saliendo del Bet Hamikdash, mientras se iba, se le acercaron sus talmidim para mostrarles las edificaciones
del Templo.
2 Entonces, respondiendoYeshua dijo: ¿Os referís a todas esa construcción? Ciertamente os digo bajo ningún concepto
ha de ser dejado aquí piedra sobre piedra que no sea derribada.
3 Y estando él sentado en la cima del Monte de las Olivas, sus talmidim se le acercaron privadamente y le dijeron:
Dinos: ¿cuándo serán estas cosas y cuál será la señal de tu revelación como Mashiaj ben David y la conclusión de
esta edad presente?
El Rábi enseña sobre el final de esta edad presente y la revelación del Mashiaj ben David
4 Y Yeshua les dijo: Mirad que nadie os aparte del camino;
5 porque vendrán muchos usando de mi nombre y diciendo: "Aní Mashiaj" y a muchos desviarán de la Torah.
6 Esa generación está destinada a oír de guerras y de rumores de guerras. Mirad que no os alarméis, porque es
necesario que sea así, pero aun no será el final de esta edad.
7 Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino y habrá mucha hambre y muchos terremotos en diferentes
lugares;
8 y todas estas cosas serán el principio de los dolores de parto.
9 Para entonces os entregarán a tribulación y os matarán; y seréis aborrecidos por todos los gentiles por causa de mi
nombre.
10 Y muchos tropezarán entonces y se entregarán unos a otros y unos a otros se odiarán sin causa.
11 Y serán levantados falsos profetas y apartarán de la Torah a muchos.
12 Y por haberse multiplicado la desobediencia a la Torah, el amor de la mayoría se enfriará.
13 Más el que se mantuvo fiel a la Torah, éste tendrá su parte en el mundo por venir.
El Rábi advierte de la importancia que los judíos Enseñen la Torah a las naciones para la redención final
14 Y esta Mezorat del Maljut tendrá que ser proclamada por los yehudim en toda la tierra habitada, como una
declaración solemne a todos los gentiles, y entonces vendrá el fin de esta edad presente.
El Rábi advierte a sus talmidim no participar con los zelotes en la rebelión contra Roma
15 Por tanto, cuando veáis que se coloca en el lugar sagrado la abominación de desolación hablada por el profeta
Daniel, 16 entonces los que estén en Yehudáh, huyan a los montes;
17 el que esté haciendo sus oraciones en la azotea, no baje a tomar lo de su casa; 18 y el que esté en el campo, no
regrese a tomar su capa.
19 Mas ¡ay de las que estén embarazadas y de las que estén amamantando en aquellos días!
20 Haced tefilah para que no tengáis que huir ni en invierno ni en Shabat.
El Rábi advierte del Yom HaShoah
21 Porque habrá entonces una tribulación muy grande como nunca ha sido vista desde el principio del mundo hasta
ahora, ni la habrá jamás.
22 Y si aquellos días no hubieran sido acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los tefilot de los kadoshim,
aquellos días serán reducidos.
El Rábi advierte contra falsos meshijim y profetas con falsas señales que no deberán ser creídas por los judíos.
23 Entonces, si alguno os dijere: "He aquí el Mashiaj", o "Aquí está el Mashiaj", no lo creáis,
24 porque serán levantados falsos meshijim y falsos profetas y mostrarán grandes señales y prodigios hasta el punto
de apartar de la Torah, si fuera posible, aun a los kadoshim.
25 ¡He aquí os lo he dicho de antemano! 26 Si pues os dicen: "Mirad, el Mashiaj está en el desierto", no salgáis. Si os
dicen: "¡Mirad, está en el interior de esos edificios!", no lo creáis,
El Rábi advierte como será revelado Mashiaj ben David
27 Porque como el relámpago sale del oriente y su luz se extiende hasta el occidente, así será la revelación de la
presencia del Mashiaj ben Adam.
28 Donde quiera que esté el cadáver, allí se juntarán las aves de rapiña.
29 E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días el sol se oscurecerá y la luna no reflejará su luz; meteoritos
caerán del cielo y las potestades celestes serán removidas de su lugar;
30 y entonces aparecerá en el cielo la señal del Ben Adam y seguidamente todas las tribus de Israel esparcidas por
toda la tierra decretarán duelo y verán al Ben Adam que viene en las nubes del cielo con gran poder y gloria.
154
31 Y enviará a sus malajim con gran shofar y reunirán a sus kadoshim de los cuatro vientos, de un extremo al otro de
los cielos.
32 Por esto, de la higuera aprended el midrash: Cuando ya su rama se pone tierna, y comiencen a brotar las hojas,
sabéis que el verano está cerca.
33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, dad por cierto que está cerca, a las puertas.
34 De cierto os digo: De ningún modo pasará la generación que vea esto, sino que estará en pie hasta que sucedan
todas estas cosas.
35 El cielo y la tierra pasarán, pero de ningún modo pasarán mis palabras.
El Rábi advierte que solamente HaShem conoce el día
36 Pero con respecto al día y hora exactos, es el que nadie sabe, ni los malajim de los cielos, ni el Hijo, sino solo el
Padre.
37 Mas como los días de Noaj, así será para el tiempo de la revelación del Ben Adam;
38 porque en aquellos días previos al mabul, estaban dedicados solamente a comer y beber y casándose y dándose en
casamiento, hasta el día que Noaj entró en el arca;
39 y no se dieron cuenta de la oportunidad final de arrepentirse que tenían, hasta que llegó el mabul y se los llevó a
todos, ásí también será la manifestación del Ben Adam.
40 Estarán dos en el campo, uno será tomado y el otro será dejado.
41 Dos mujeres moliendo en el molino, una será tomada y la otra será dejada. 42 Velad, pues, porque no sabéis a que
hora del día viene vuestro Adón.
43 Pero sabed esto: Si el dueño de la casa hubiese sabido a qué hora de la noche vendría el ladrón, hubiese velado y
no hubiera permitido que le hicieran un túnel por debajo del suelo para robarle sus bienes.
44 Por esto, vosotros también estad preparados, porque el Ben Adam viene a la hora que menos imaginéis.
El Rábi instruye acerca de la mitzvah de enseñar la Torah a todos
45 ¿Quién es pues el siervo fiel y prudente al cual el adón puso sobre su servidumbre para que les dé el alimento
asignado a su tiempo?
46 ¡Bendecido aquel siervo a quien, llegando su adón, lo halle haciendo así!
47 De cierto os digo, que lo pondrá sobre todos sus bienes.
48 Pero si aquel siervo malo dijera en su corazón: mi adón tarda;
49 y comenzara a golpear a sus consiervos y se dedicara a vivir comiendo y bebiendo como los borrachos,
50 vendrá el adón de aquel siervo en día que no imagina y a la hora que no puede ser anticipada,
51 y lo cortará en dos y le asignará su parte con los hipócritas. Allí será el lloro y el crujir de los dientes.
Capítulo 25
El Rábi instruye acerca de la importancia de estar preparados para la revelación del Mashiaj ben David.
l Cuando el Maljut HaShamayim esté para manifestarse, será comparable a diez muchachas jóvenes, que tomando sus
lámparas, salieron al encuentro del novio.
2 Y cinco de ellas eran insensatas y cinco, prudentes;
3 porque las insensatas, al tomar las lámparas, no tomaron consigo aceite extra, 4 mas las prudentes tomaron aceite de
repuesto en sus vasijas, juntamente con sus lámparas.
5 Y tardándose el novio, todas cabecearon y se durmieron.
6 Y a la medianoche hubo un clamor: ¡He aquí el novio! ¡Salid a juntaros con él!
7 Entonces todas aquellas muchachas se levantaron y arreglaron sus lámparas.
8 Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite, pues nuestras lámparas se están apagando.
9 Mas las prudentes respondieron diciendo: Si os damos, no habrá suficiente ni para vosotras ni para nosotras, id pues
a los que venden y comprad para vosotras mismas.
10 Pero mientras iban por aceite, llegó el novio y las que estaban listas, entraron con él a la fiesta de bodas y fue
cerrada la puerta.
11 Mas tarde llegaron también las otras muchachas diciendo: "Adón, adón, ábrenos".
12 Pero él respondiendo dijo: "De cierto os digo: No os reconozco".
13 Velad, pues, porque el día ni la hora lo sabréis.
El Rábi demanda participación responsable en la redención final de Israel
14 También es comparable a un hombre que saliendo de viaje, llamó a sus siervos y les encargó sus bienes.
15 Y a uno confió cinco talentos, a otro, dos y a otro, uno; a cada uno según su capacidad. Y se fue.
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16 E inmediatamente que el adón marchó, el que recibió cinco talentos, negoció con ellos y ganó otros cinco.
17 De la misma manera, el de los dos, ganó otros dos.
18 Mas el que recibió uno, fue, hizo un escondite bajo la tierra y guardó allí el dinero de su adón.
19 Y después de mucho tiempo, llega el adón de aquellos siervos y arregla cuentas con ellos.
20 Y viniendo el que recibió los cinco talentos, le mostró otros cinco talentos, diciendo: Adoní, cinco talentos me
entregaste mira, gané cinco talentos más.
21 Y su adón le dijo: Bien hecho, siervo bueno y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el
gozo de tu adón.
22 Presentándose también el de los dos talentos, dijo: Adoní, dos talentos me entregaste, mira, gané otros dos.
23 Su adón le dijo: Bien hecho, siervo bueno y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo
de tu adón.
24 Y acercándose finalmente el que había recibido un talento, dijo: Adoní, conozco bien que eres un hombre de fuerte
carácter, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste semilla;
25 por lo que tuve miedo y habiendo ido al campo, cavé y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.
26 Y respondiendo su adón, le dijo: Siervo malo y negligente: Sabiendo que cosecho donde no sembré y recojo donde
no esparcí, ¿no debiste llevar mi dinero a los banqueros para que al venir yo pudiera decir: al menos recibí lo mío
con interés?
28 Quitadle, pues, el talento y dadlo al que tiene los diez;
29 porque a todo el que tiene le será dado y tendrá en abundancia pero al que no tiene, aun lo que tiene le será
quitado.
30 Y al siervo negligente echadlo en las tinieblas de afuera. Allí será el llanto y el crujir de dientes.
El Rábi enseña cómo será el juicio a los gentiles
31 Así, cuando el Ben Adam venga en su gloria y todos los malajim con él, entonces se sentará en su trono de gloria,
32 y serán reunidas delante de él todas los goyim y los apartará unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los
cabritos,
33 y colocará las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda.
34 Entonces el Mélej HaMashiaj dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado
para vosotros desde la fundación del mundo;
35 porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui un extraño y me acogisteis;
36 y un desnudo, y me cubristeis; enfermo estuve, y me visitasteis; y en la cárcel estuve y vinisteis a mí.
37 Entonces los tzadiquim de entre los gentiles le responderán diciendo: Adón: ¿cuándo te vimos hambriento y te
sustentamos, o sediento y de dimos de beber?
38 ¿Y cuándo te vimos como extranjero y te acogimos? ¿0 desnudo y te cubrimos? 39 ¿0 cuándo te vimos enfermo o
en la cárcel y fuimos a ti?
40 Y respondiendo el Mélej HaMashiaj, les dirá: "De cierto os digo: en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis
hermanos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis".
41 Entonces también dirá a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos: ¡Al fuego eterno que ha sido preparado para
hasatán y sus sheidim!
42 porque tuve hambre y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;
43 estuve en el exilio y no me acogisteis y desnudo y no me cubristeis, enfermo y en prisión y no me visitasteis.
44 Aquellos gentiles también responderán diciendo: "Adón: ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, o exiliado, o
desnudo, o enfermo o en prisión y te servimos?"
45 Entonces les responderá diciendo: "De cierto os digo: en cuanto no lo hicisteis a uno de estos mis hermanos
judíos, aun a los más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis"
46 E irán éstos al castigo eterno, mas los tzadiquim de los gentiles, a la vida eterna.
Capítulo 26
El Rábi está consciente del plan final para su exterminio fisico y lo advierte a sus talmidim
1 Y aconteció que terminando Yeshua de hablar todas estas palabras, dijo en privado a sus talmidim:
2 "Sabéis que dentro de dos días se santifica Pesaj y el Ben Adam es entregado para ser colgado de un árbol"
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3 Entonces se reunieron los principales cohanim y los jueces legos seleccionados de entre el pueblo, en el patio de la
casa del cohen hagadol, llamado Cayafa,
4 y llegaron a un acuerdo: que engañando a los judíos, se le echase mano a Yeshua y se le matara.
5 Pero decían: No durante la fiesta, para que no haya un alboroto entre los judíos.
El Rábi es ungido como preparación para su sepultura
6 Y hallándose Yeshua en Bet Anyah, en la casa de Shimón el Justo,"
7 se le acercó una mujer que tenía un frasco de alabastro, lleno de un aceite perfumado muy costoso y estando
reclinado a la mesa, lo derramó sobre su cabeza.
8 A1 ver esto, los discípulos se indignaron, diciendo: ¿Para qué este derroche?
9 Pues pudo haberse vendido a un precio muy alto, y darlo a los pobres.
10 Y percatándose Yeshua, les dijo: ¿Por qué abusáis del corazón de esta mujer? Pues ha hecho conmigo una buena
obra; 11 porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis;
12 pues al derramar este aceite perfumado sobre mi cuerpo, lo hizo con la intención de prepararme para cuando sea
sepultado.
13 De cierto os digo: Dondequiera que se proclame la noticia de la redención, en todo el mundo, así se dirá también
lo que ésta hizo, para que me recuerden."
El Rábi es traicionado por uno de sus talmidim
14 Yendo entonces uno de los doce, llamado Yehudah de Keriot a los principales cohanim,
15 dijo: ¿qué estáis dispuestos a dar por él? ¡Os lo pondré privadamente en vuestras manos! Y ellos le fijaron treinta
piezas de plata.
16 Y desde entonces buscaba la ocasión propicia para entregarlo.
El Rábi ordena la preparación de Pesaj y él mismo en persona dirige el Seder.
17 El primer día, previo al comienzo de los Panes Sin Levadura, los talmidim se acercaron a Yeshua, diciendo:
¿Dónde quieres que te preparemos para comer Pesaj?
18 Y él dijo: Id a la ciudad, a cierto judío, y decidle: El Rabino dice: Mi tiempo está cercano, en tu casa santifico
Pesaj con mis talmidim.
19 Y los talmidim hicieron como Yeshua les ordenó y prepararon Pesaj.
20 Y al ponerse el sol, estaba reclinado a la mesa con los doce;
21 y mientras comían, dijo: "De cierto os digo que uno de vosotros me traicionará" 22 Y compungidos grandemente
en el corazón, cada uno le decía: ¿Verdad que no soy yo adón?
23 Entonces él, respondiendo dijo: "El que metió conmigo la mano en el plato, éste me entregará".
24 A 1a verdad, el Ben Adam irá por su camino según ha sido escrito acerca de él, mas ¡ay de aquel hombre por
quien el Ben Adam es traicionado así! ¡Mas le valiera a ese hombre no haber nacido!
25 Respondiendo Yehudah, el que lo había ya traicionado, dijo: ¡Seguramente que tampoco yo soy Rabí! Le dice:
"Tú lo has dicho".
26 Y mientras comían, tomó Yeshua el pan del medio, y habiendo hecho la bendición correspondiente, lo partió y lo
pasó a los talmidim diciendo: Tomad, comed; esto habla de mi cuerpo.
27 Luego tomó una copa, la de la redención, confesó la bendición sobre ella dando gracias al Padre y la pasó diciendo:
Bebed de ella todos;
28 porque esto habla de mi sangre para la confirmación de la Alianza, la cual es derramada a favor de muchos, para
perdón de pecados voluntarios.
29 Y os digo que desde ahora, jamás beberé de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros
en el reino de mi Padre
‘Un error de traducción al griego que lo vertió como "leproso" ha pasado a la mayoría de las
versiones castellanas e inglesas. El manuscrito hebreo que nos ha servido de fuente primaria
aquí, tiene la palabra correcta, tanto gramaticalmente como en relación a la ley divina que
prohibe a un "leproso" habitar en casa familiar. Esto será explicado mejor en (a versión
comentada.
‘Esto es, a Yeshua, una instrucción para recordarle, es decir, un memorial del Mashiaj, no de la
mujer. Será explicado en detalle en la versión comentada.
30 Y después de cantar el Hallel, salieron hacia el Monte de las Olivas.
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El Rábi advierte, por última vez, de su muerte y la profunda decepción que dicho evento producirá en Israel y entre
sus propios talmidim.
31 Mientras iban, Yeshua les dice: "Todos vosotros sufriréis una profunda decepción conmigo esta noche, porque
está escrito: "Heriré al pastor y serán dispersadas las ovejas".
32 Pero después de ser resucitado, iré yo mismo delante de vosotros a la Galil".
33 Y respondiendo Kefa le dijo: ¡Aunque todos se decepcionen contigo, yo nunca! 34 Yeshua le dijo: De cierto te
digo que en esta misma noche, antes que cante un gallo, me negarás tres veces!
35 Kefa le dice: Aunque tenga que morir contigo, de ningún modo te negaré. Y todos los talmidim le decían lo
mismo.
El Rábi se prepara para enfrentar su avodah final mediante profunda tefilah
36 Entonces llegó Yeshua con ellos a un lugar llamado Gat Shemanin y dice a sus talmidim: Sentaos aquí, mientras
voy allá y levantaré tefilah.
37 Y tomando a Kefa y a los dos hijos de /nvdai, comenzó a entristecerse y angusiarse privadamente con ellos.
38 Entonces le confiesa: Mi neshamah está siemk, invadida ahora por un sufrimiento muy grande y continuará así
hasta que muera.Quedaos aquì y permaneced alertas conmigo.
39 Y caminando unos pasos delante de ellos, se desplomó sobre su rostro, clamando y diciendo: "Avi, si es
posible hacerlo de otra manera, pase de mí esta copa, pero que no sea como yo quiero, sino como es Tu deseo".
40 Luego regresa a los talmidim y los haya dormidos y dice a Kefa: ¿Así que no pudisteis permanecer siquiera
despierto conmigo una sola hora?
41 Abrid vuestros ojos y haced tefilah para que no entréis en tentación; la rúaj está dispuesta, pero la carne es débil.
42 Y yendo de nuevo, hizo tefilah por segunda vez, diciendo: "Avi, si no es posible que esto pase sin que yo lo
beba, hágase tu voluntad".
43 Y al regresar, los halló otra vez durmiendo, porque sus ojos habían sido cargados de sueño.
44 Y dejándolos nuevamente, fue e hizo tefilah por tercera vez, haciendo la misma petición.
45 Entonces viene a los talmidim y les dice: Ahora podéis dormir y descansar lo que resta de la noche. He aquí se
ha acercado la hora, y el Ben Adam es entregado en mano de los transgresores de la Torah. 46 Estad sobre vuestros
pies. ¡Deprisa! Mirad, que ya está cerca el que me traiciona.
El Rábi es apresado por una turba contratada por los líderes corruptos
47 No había terminado de pronunciar estas palabras, y he aquí llegó Yehudah, uno de los doce, y con él muchos
gentiles contratados por los principales cohanim
y los jueces legos tomados de entre el pueblo, con espadas y garrotes.
48 Y el que lo traicionaba les había dado un código secreto, diciendo: "A1 que yo bese, él es, prendedlo".
49 Y enseguida, acercándose a Yeshua, dijo: ¡Shalom Rabí! Y le besó con mucha pompa.
50 Y Yeshua le dijo: "Javer, ¡a lo que vienes!" Entonces, acercándose, echaron mano sobre Yeshua y lo prendieron.
El Rábi rechaza el uso de la fuerza en el cumplimiento de su misión como Siervo Sufriente
51 Pero he aquí, Kefa, uno de los que estaban mas cerca de Yeshua, sacó su espada e hiriendo al siervo del cohen
hagadol, le cortó la oreja.
52 Entonces Yeshua le dice: "Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que toman espada, a espada perecerán.
53 ¿No te has dado cuenta aun que puedo invocar a mi Padre y me daría ahora mismo mas de 78 mil malajim?
54 Pero si lo hiciera: ¿cómo se cumplirían entonces las Escrituras de que así debe suceder?
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55 En aquella hora, Yeshua dijo a la turba: "¿Cómo contra un bandido os habéis atrevido a salir para prenderme con
espadas y garrotes? Yo soy el que cada día me sentaba para enseñar Torah en el Bet Hamikdash, y no me
prendisteis.
El Rábi es abandonado por sus propios talmidim y es traído ante las autoridades del Templo
56 Pero todo esto ha sucedido para que se cumplieran lo que fue escrito por los Profetas. Entonces, todos los
talmidim, abandonándolo, huyeron.
57 Y los que habían prendido a Yeshua, lo llevaron ante Kayafah el cohen hagadol, donde estaban reunidos los
soferim y los jueces legos tomados de entre el pueblo. 58 Y Kefa lo seguía de lejos hasta el patio del cohen hagadol;
y entrando, se sentó con los guardias para ver el final.
59 Y los principales cohanim y todo el Sanedrín, buscaban un falso testimonio contra Yeshua a fin de poder
condenarlo a muerte.
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60 Pero a pesar de haberse presentado muchos testigos falsos, no lo hallaron. Finalmente se presentaron dos que
dijeron: 61 Éste dijo: Puedo derribar el Bet Hamikdash de HaShem y reedificarlo en tres días.
62 Levantándose el cohen hagadol, le dijo: ¿Nada respondes? ¿Te das cuenta lo que estos testifican contra ti?
63 Mas Yeshua guardaba silencio. Entonces, el cohen hagadol le dijo: "Te demando por el Eloah Viviente, que nos
digas si Tú eres el Mashiaj ben Elohim.
64 Yeshua le dice: "Tú lo dijiste. Y además te digo: Desde ahora verás al Ben Adam, sentado a la diestra de YHWH y
viniendo en las nubes del cielo".
65 Entonces el cohen hagadol rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué necesidad tenemos ya de
testigos? Ahora mismo habéis oído la blasfemia.
El Rábi es abusado y rechazado por sus colegas y las autoridades del Templo
66 ¿Qué os parece? Respondiendo ellos dijeron: "Es reo de muerte".
67 Entonces le escupieron el rostro y le dieron puñetazos y otros lo abofetearon, diciendo:
68 "¡Profetízanos Mashiaj! ¿Quién es el que te golpeó?"
El Rábi es negado por Kefa, un talmid íntimo
69 Mientras tanto, Kefa estaba sentado afuera en el patio; y se le acercó una sirvienta, diciendo: Tu también andabas
con Yeshua el galileo;
70 pero él negó delante de todos, diciendo: ¡No sé lo que dices!
71 Y saliendo a la puerta, lo vio otra, y dice a los que estaban por allí: "Este andaba con Yeshua HaNatzir".
72 Y otra vez negó bajo juramento: ¡No conozco a ese hombre!
73 Un poco más tarde, acercándose los que estaban de pie, dijeron a Kefa: ¡Verdaderamente tú también eres uno de
ellos, porque cuando hablas tienes el mismo acento!
74 Entonces dijo: "Juro que no conozco a tal hombre y si miento, que me alcancen todas las maldiciones". Y no había
terminado de hablar, cuando cantó el gallo.
75 Y Kefa se acordó de la palabra que Yeshua había dicho: "Antes que cante el gallo, me negarás tres veces". Y
saliendo afuera, lloró con amargura de alma.
Capítulo 27
La Akedah del Rábi
1 Y llegada la madrugada, todos los principales cohanim y los jueces legos tomados de entre el pueblo, tomaron
consejo contra Yeshua para demandar su muerte.
2 Y habiendo realizado su akedáh, lo llevaron y lo presentaron ante Pilato, el procurador.
El final del traidor
3 Entonces Yehudah, el que lo traicionó, viendo que había sido condenado, hizo teshuvah y restituyó las treinta
piezas de plata, devolviéndolas a los principales cohanim y jueces legos tomados de entre el pueblo diciendo:
4 "Pequé, entregando sangre inocente". Pero ellos dijeron: ¿Qué nos importa eso a nosotros? ¡Es tu problema!
5 Y arrojando las piezas de plata en el atrio de Bet Hamikdash, se retiró y saliendo de allí, fue y se ahorcó.
El Rábi causa que las autoridades del Templo cumplan la profecía sin darse cuenta
6 Mas los principales cohanim, tomando las piezas de plata, dijeron: No es legalmente apropiado recibirlas como
parte del tesoro, por cuanto es precio de sangre;
7 y habiendo tomado consejo, compraron con ellas la "Parcela del Alfarero" y lo apartaron como cementerio para los
turistas.
8 Por lo cual, aquella parcela fue llamada Sadei Damah, hasta hoy.
9 Ahora podemos entender el significado preciso de lo dicho por medio del profeta, cuando dice: Y pesaron mi
salario, treinta piezas de plata. ¡Noble suma con la cual fui digno de su estimación!
10 Así tasaron los cohanim de parte de los hijos de Israel y las dieron para el Sadei Damah, como había anticipado
el Eterno.
El Rábi es confrontado por el representante de Roma
11 Y Yeshua fue presentado ante el procurador quien le preguntó diciendo: ¿Eres tú el rey de los yehudim? Y Yeshua
dijo: "Tú lo dices".
12 Y al ser acusado por los principales cohanim y los jueces legos tomados de entre el pueblo, nada respondió.
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13 Pilato entonces le dice: ¿No oyes cuántas cosas testifican contra ti?
14 Mas no le respondió una palabra; hasta el punto que el procurador se asombró en gran manera de quién sería tal
hombre. 15 Ahora bien, en cada moed, el procurador acostumbraba soltar un preso al pueblo; cualquiera desearan.
16 Y tenían a uno llamado Bar Rabah, famoso por sus fechorías y homicidios.
17 Reunida pues la multitud, Pilato les dijo: ¿A quién queréis que os suelte? ¿A Bar Rabah o a Yeshua, alias el
Mashiaj? 18 Esto dijo porque ya estaba convencido que le habían entregado por envidia.
19 Y estando Pilato sentado en el tribunal, su mujer le mandó a decir: "No tengas nada que ver con ese justo, porque
anoche sufrí mucho en sueños a causa de él".
El Rábi es traicionado por las autoridades del Templo e intercambiado por un criminal
20 Mas los principales cohanim y los jueces legos tomados de entre el pueblo persuadieron a las multitudes que se
habían juntado por allí, para que pidieran a Bar Rabah y mataran a Yeshua.
21 Y respondiendo el procurador, les dijo: ¿A cuál de estos dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: "A Bar
Rabah". 22 Pilato les dice: ¿Qué pues haré a Yeshua, alias el Mashiaj? Dicen todos: ¡Sea clavado en un árbol!
23 Y él dijo: ¿Pues qué mal hizo? Pero ellos gritaban más fuertemente: "Sea clavado en un árbol"
24 Y viendo Pilato que el juicio se estancaba y que mas bien se corría el riesgo de formarse un alboroto mayor,
tomando agua, se lavó las manos delante de la multitud, diciendo: ¡Soy inocente de su sangre! ¡Allá vosotros!
25 Y respondiendo todo el pueblo traído allí, dijo: ¡Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos!
26 Entonces les soltó a Bar Rabah y habiendo azotado a Yeshua, lo entregó para que fuese clavado en un madero.
El Rábi es martirizado por los hijos de Esaú
27 Los soldados del procurador, tomaron a Yeshua y lo condujeron hasta dentro del Cuartel General de Pilato,
reunieron a toda la compañía alrededor de Yeshua;
28 y desnudándolo, lo cubrieron con un manto de color rojizo
29 y tejiendo una corona de espinas, se la incrustaron violentamente sobre su cabeza y una vara de medir en su
diestra; y arrodillándose delante de él se burlaban, diciendo: "Shalom, Rey de los judíos"
30 Y escupiendo sobre él, tomaron la vara y le golpearon con ímpetu en la cabeza. 31 Después de burlarse de él, le
arrancaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron para ser clavado en un árbol.
32 Y al salir, se encontraron con un hombre de Cirene, llamado Simón. A éste obligaron para que llevara su madero.
33 Y cuando llegaron al lugar llamado Gólgota, que significa, "lugar de una calavera",
34 le dieron a beber vinagre mezclado con hiel; pero cuando se dio cuenta de lo que era, no lo quiso beber.
35 Y habiéndolo clavado en un árbol, se repartieron sus ropas, echando suertes, 36 y sentados, no le quitaban los ojos
de encima, vigilándolo.
37 Y por encima de su cabeza, pusieron la causa de su ejecución por escrito: ESTE ES YESHUA EL REY DE LOS
YEHUDIM
38 Inmediatamente fueron clavados en sendos maderos dos revoltosos, uno a la derecha y otro a su izquierda.
39 Y los que pasaban le proferían insultos, meneándole la cabeza,
40 y diciéndole: ¡Ajáh! ¡El que derriba el Bet Hamikdash y en tres días lo reconstruye! ¡Si eres el Ben Elohim,
sálvate a ti mismo y bájate del árbol!
41 Asimismo, los principales de los cohanim, burlándose, junto con los soferim y jueces legos tomados de entre el
pueblo, decían:
42 "A otros salvó, a sí mismo no se pudo salvar!" "¡A no dudarlo, es el Rey de Israel!' "¡Baje ahora del árbol y
aceptaremos su dominio!"
43 "¡Ha confiado en Eloah, que lo libre ahora si en él se deleita, porque dijo: Soy hijo de Eloah!"
44 Y del mismo modo le irrespetaban también los revoltosos que habían sido clavados a sendos maderos con él.
45 Pero desde el mediodía hasta las tres de la tarde, cayó sorpresivamente una densa oscuridad sobre todo Eretz
Israel, 46 y aproximadamente a las tres de la tarde, Yeshua confesó con gran voz, y dijo: "Elí, Elí, lamah Atsavtani"
47 Y algunos de los que estaban aun por allí, al oírlo, decían: "Este llama a Eliyahu".
48 Inmediatamente, corriendo uno de ellos, tomó una esponja y empapándola en vinagre, la puso en una vara y le
dio de beber.
49 Pero los otros decían: "Deja, veamos si Eliyahu viene a salvarlo".
El Rábi entrega su espíritu a HaShem y todo el Templo y Yerushaláyim se estremecen
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50 Entonces Yeshua, gimiendo de nuevo a gran voz, entregó el espíritu.
51 Y he aquí que el parojet del Bet Hamikdash fue rasgado violentamente en dos, de arriba hasta abajo, la tierra de
Israel fue sacudida y las rocas del lugar agrietadas,
52 y los sepulcros fueron abiertos y muchos cuerpos de los kadoshim que habían dormido, fueron resucitados;
53 y saliendo de los sepulcros, entraron luego a la ciudad kedoshá después que él fue resucitado, y se aparecieron a
muchos.
54 Y el centurión y los que estaban con él custodiando a Yeshua, viendo el terremoto y lo que estaba sucediendo, se
aterrorizaron en gran manera y dijeron: ¡Verdaderamente éste era hijo de los dioses". 55 Y estaban por allí muchas
mujeres, mirando desde lejos, las que habían seguido a Yeshua y le servían desde la Galil,
56 entre las cuales estaba Miriam de Magdal, también Miriam la madre de Ya'akov y de Yosef y la madre de los hijos
de Zavdai.
El Rábi recibe judía sepultura
57 Aproximándose la caída del sol, vino un hombre rico de Ramatayim, llamado Yosef, el cual también se había
hecho talmid de Yeshua.
58 Éste, entrando donde Pilato, pidió el cuerpo de Yeshua. Entonces Pilato mandó que le fuera entregado.
59 Y Yosef, tomando el cuerpo, lo envolvió en un lienzo limpio,
60 y lo puso en su sepulcro nuevo que había excavado en una roca; y después de hacer rodar una gran piedra a la
entrada del sepulcro, se fue.
61 Estaba allí Miriam de Magdal y la otra Miriam, sentadas enfrente del sepulcro.
El sepulcro del Rábi bajo custodia romana
62 Y al día siguiente, que es la de Preparación para los panes sin levadura, los principales cohanim y los perushim
que se le habían unido, se reunieron ante Pilato,
63 diciendo: Adón, recordamos que aquel impostor, estando aun vivo, dijo: Después de tres días, estaré resucitado.
64 Manda, pues, que sea asegurado el sepulcro hasta que pase el tercer día, no sea que, llegando sus talmidim, lo
hurten y digan al pueblo: Ha resucitado de entre los muertos. Y el postrer error sea peor que el primero.
65 Pilato les dijo: Tenéis una guardia. Id, aseguradlo como sabéis. Y les dio una guardia armada la que se asentó
frente al sepulcro, manteniéndose allí, día y noche.
Capítulo 28
El Eterno resucita al Rábi de entre los muertos
1 Y al terminar el Shabat, cuando daba su inicio el primer día de la semana, vino Miriam de Magdal con la otra
Miriam a ver el sepulcro.
2 Y he aquí hubo un terremoto, porque un malaj de HaShem, descendiendo del cielo, y acercándose, rodó la piedra y
se sentó encima de ella.
3 Y su aspecto era como la luz de un relámpago y su vestidura blanca como la nieve.
4 Y por temor de él, los custodios temblaron y se desplomaron como muertos; 5 pero el malaj, tomando la palabra,
dijo a las mujeres: "No temáis vosotras; porque sé que estáis buscando a Yeshua, el que fue .clavado en el árbol.
6 No está aquí, porque fue resucitado como lo había predicho. Venid, ved el lugar donde yacía.
7 E id sin perder tiempo y decid a sus talmidim que ha resucitado de entre los muertos; y he aquí va delante de
vosotros a la Galil, Decidle también que allí lo verán. He aquí os lo he dicho".
8 Y saliendo inmediatamente del sepulcro, con temor y gozo muy grande, corrían para dar la noticia a sus talmidim.
El Rábi hace su primera aparición
9 Y he aquí que Yeshua les salió al encuentro, diciendo: "Shalom Aleijen". Y ellas, acercándose, se inclinaron con
sumo respeto delante de Su Majestad e intentaban abrazar sus pies.
10 Entonces Yeshua les dice: "No temáis. Id, y dad la noticia a mis hermanos que vayan a la Galil, allí me verán".
11 Y mientras ellas iban, he aquí que algunos de la guarda romana yendo a la ciudad, dieron parte a los principales de
los cohanim de todo lo sucedido.
Las autoridades del Templo intentan ocultar la resurrección del Rábi
12 Y después de haber tenido sesión y ponerse de acuerdo, decidieron dar muchas piezas de plata a los soldados,
diciéndoles:
13 Decid: "Vinieron sus talmidim de noche y se robaron el cuerpo mientras nosotros dormíamos".
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14 Y si esto llega a oídos del procurador, nosotros lo persuadiremos y nos aseguraremos que no tengáis problemas
con la ley". 15 Y ellos, tomando la abundancia de piezas de plata, hicieron como lo habían acordado, por lo que esta
versión se divulgó entre los yehudim hasta hoy.
16 Pero los Once talmidim fueron a la Galil, al monte donde Yeshua les había indicado; 17 y al verlo, le rindieron
honores reales, aunque algunos no podían creer lo que veían.
El Rábi comunica su legado final a sus talmidim:
18 Y acercándose Yeshua, les habló diciendo: Toda autoridad me ha sido dada, en el cielo y en la tierra.
19 Id con urgencia y hacedme tantos talmidim como podáis entre todas las naciones."*
* El texto hebraico termina aquí. Del resto, tenemos hasta ahora dos versiones. Una que dice "...
y aseguraos que hagan tevilah a fin de introducirlos en el conocimiento del Padre, del Mashiaj y
del Espíritu que santifica. Asegúrense de enseñarles a guardar todas las cosas que os mandé; y he
aquí que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin de esta edad presente" y otra, citada
por Eusebio en el cuarto siglo que dice: "y aseguraos que sean sumergidos en agua en mi
nombre". El hecho que todos los casos que presentan inmersiones en agua en Crónicas de los
Apóstoles nunca usan la fórmula bautismal "En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu
Santo", sino solamente, "en el nombre de Yeshua", es decir, por su autoridad, indica que el texto
hebraico no conoció de tal fórmula, pues de lo contrario, ¿cómo se hubiesen atrevido los apóstoles
a desobedecer las instrucciones del Mashiaj? En cada documentación histórica sobre el
particular, solamente se usa el nombre de Yeshua como la fuente de la autoridad sobre la que se
imparte la purificación en agua a los que regresaban a la fe hebrea o a los gentiles que hacía su
conversión. Vea Crónicas de los Apóstoles (Hechos) 2:38; 8:16; 10:48; 19:5. Por su parte, el uso
del singular que hace Pablo del término en 1 Corintios 1:13 revela la costumbre de hacerlo en
armonía con Crónicas de los Apóstoles. Esto será considerado nuevamente en la versión
comentada.

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