domingo, 16 de septiembre de 2012

Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático 2012.-17 de sept. Lectura de la Biblia: Ezequiel 46 a 48

17 de sept. Lectura de la Biblia: Ezequiel 46 a 48 
Núm. 1: Ezequiel 48:1-14 
Núm. 2: Por qué debemos ser honrados siempre (Efe. 4:25, 28; 5:1) 
Núm. 3: Como responder a quienes dicen: ―Ustedes tienen su propia Biblia‖ (rs pág. 397 párrs.1-4) 
Lectura de la Biblia: Ezequiel 46 a 48
*** w07 1/8 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro de
Ezequiel (parte 2) ***
47:1-5. ¿Qué simbolizan las aguas del río que
Ezequiel contempla en visión? Simbolizan los medios 
que Jehová ha dispuesto para que obtengamos vida. 
Estas aguas incluyen el sacrificio redentor de Jesucristo y 
el conocimiento de Dios que se halla en la Biblia (Jeremías 
2:13; Juan 4:7-26; Efesios 5:25-27). En nuestros días, el 
caudal del río ha ido aumentando gradualmente a fin de 
satisfacer las necesidades de la gran cantidad de 
personas que están abrazando la adoración verdadera 
(Isaías 60:22). Y en el Milenio, las aguas de vida de este 
río fluirán con todo su poder e incluirán los ―rollos‖ que 
serán abiertos para aumentar nuestra comprensión 
espiritual (Revelación 20:12; 22:1, 2).
47:12. ¿Qué representan los árboles frutales? Estos 
árboles simbólicos representan las dádivas espirituales de 
Dios que permitirán a la humanidad recuperarse y 
alcanzar la perfección.
48:15-19, 30-35, nota. ¿Qué prefigura la ciudad de la
visión? El hecho de que ―Jehová-Samah‖ se sitúe en 
suelo ―profano‖ nos hace pensar en algo terrenal. Según 
parece, la ciudad prefigura una administración terrestre 
que beneficiará a los miembros de la justa ―nueva tierra‖ 
(2 Pedro 3:13). Las puertas ubicadas en cada uno de sus 
lados ilustran lo accesible que es. Los superintendentes 
del pueblo de Dios deben ser tan accesibles como esta 
ciudad.
47:9, 11. El agua simbólica —que incluye el valiosísimo 
conocimiento de Dios— está teniendo un maravilloso 
efecto revitalizante en quienes la beben (Juan 17:3). 
En contraste, quienes rechazan el agua de vida serán 
dados ―a sal‖, es decir, serán destruidos para siempre. 
Es vital, por lo tanto, que hagamos ―lo sumo posible 
para [...] maneja[r] la palabra de la verdad correctamente‖ 
(2 Timoteo 2:15).
Núm. 1: Ezequiel 48:1-14
Núm. 2: Por qué debemos ser honrados siempre (Efe. 4:25, 28; 5:1) 
*** w10 1/3 págs. 12-14 ¿Hay que ser siempre
honrados? ***
¿Hay que ser siempre honrados?
TODO el mundo es honrado  a veces; muchos,  casi
siempre. Pero ¿a cuántos conoce usted que se preocupen 
por ser honrados siempre?
La falta de honradez abunda en diversos campos de la 
vida moderna. Y eso que la gente sabe lo que Dios piensa 
del asunto. Por ejemplo, casi todo el mundo se sabe de 
memoria el mandamiento: ―No robarás‖ (Éxodo 20:15, 
Biblia de Jerusalén). El problema es que, según muchas 
personas, hay circunstancias que justifican el robo o 
alguna otra forma de falta de honradez. Veamos tres 
excusas comunes.
La pobreza, ¿justifica que se robe?
Un funcionario imperial romano dijo en cierta ocasión 
que ―la pobreza es la madre  del delito‖. Y sí, puede que 
una persona pobre se crea con derecho a robar, y habrá 
quienes quizás hasta le den la razón. Pero ¿qué pensaba 
Jesús? Por una parte, sabemos que él trataba con mucha 
compasión a las personas necesitadas; ―se compadeció 
de ellas‖, informa la Biblia (Mateo 9:36). No obstante, bajo 
ninguna circunstancia disculpó el robo. Entonces, ¿qué 
pueden hacer los pobres?
Pues bien, Dios se compadece de quien sinceramente 
trata de obedecerlo, y bendice sus esfuerzos por 
conseguir las cosas básicas (Salmo 37:25). La Biblia 
promete: ―Jehová no hará que el alma del justo padezca 
hambre, pero rechazará el deseo vehemente de los 
inicuos‖ (Proverbios 10:3). ¿Puede una persona pobre 
confiar en esta promesa? Victorine está convencida de 
que así es.
Victorine es viuda, tiene cinco hijos en edad escolar y 
vive en un país en vías de desarrollo donde la ayuda para 
los pobres es limitada, de modo que su vida no es fácil. 
Como pasa la mayor parte del día trabajando fuera de 
casa, se le presentan muchas oportunidades para robar. 
Pero ella no se siente tentada a hacerlo. Al contrario, 
trabaja duro como vendedora ambulante para conseguir 
su sustento básico. ¿Por qué desea ser honrada?
―Primero, porque creo que a Dios le gusta la honradez 
y que si lo imito me bendecirá. Segundo, mis hijos solo 
pueden ser honrados si yo les doy el ejemplo.‖
¿Y cómo le va? ―Tenemos comida, ropa y casa. Claro, 
ha habido veces en que he tenido que pedir ayuda a mis 
amigos, como cuando tengo que pagar gastos médicos inesperados. Siempre me han dado lo que necesito 
porque saben que soy honesta cuando les digo lo que me 
pasa y que no trato de aprovecharme de su bondad.
‖Mis hijos están aprendiendo a ser honrados. Hace 
poco, una vecina vio unas monedas en la mesa y me 
preguntó si no tenía miedo de que los niños las tomaran. 
No me creyó cuando le dije que mis hijos jamás harían 
una cosa así. Sin que yo lo supiera, decidió ponerlos a 
prueba, y dejó dos monedas de 100 francos en la casa, 
donde los niños fácilmente podían hallarlas. Cuando 
regresó al día siguiente, quedó muy sorprendida al 
encontrar las monedas donde las había dejado. Para mí 
es más importante tener hijos honrados que tener muchas 
cosas materiales.‖
"Todo el mundo lo hace"
Robar en el lugar de empleo es muy común, por lo que 
muchos piensan: ―Todo el mundo lo hace, así que, ¿por 
qué yo no?‖. En contraste, la Biblia exhorta: ―No debes 
seguir tras la muchedumbre para fines malos‖ (Éxodo 
23:2). Victoire ha seguido esa exhortación. ¿Le ha ido 
bien?
Cuando tenía 19 años, consiguió trabajo en una planta 
procesadora de aceite de palma. Pronto descubrió que las 
40 mujeres que trabajaban allí escondían en sus canastos 
almendras de palma para sacarlas a escondidas de la 
planta. Luego, cada fin de semana, las vendían y obtenían 
el equivalente  al salario de tres o cuatro días de trabajo. 
Victoire relata: ―Literalmente,  todo el mundo lo hacía, y 
esperaban que yo también lo hiciera. Pero me negué, y les 
dije que para mí la honradez era importante. Se burlaron 
de mí, diciendo que era una tonta.
‖Cierto día que salíamos de la planta, apareció de 
repente el administrador y se puso a revisar los canastos. 
Resulta que en todos encontró almendras, menos en el 
mío. Las mujeres tuvieron que trabajar dos semanas sin 
sueldo o fueron despedidas. Quedó claro que yo no era 
ninguna tonta.‖
"El que lo encuentra se lo queda"
¿Qué hace usted cuando se encuentra algo de valor? 
A muchas personas les invade instantáneamente un 
sentimiento de propiedad que borra cualquier intención de 
devolverlo a su dueño. En otras palabras, siguen la 
filosofía de ―el que lo encuentra se lo queda‖, y no creen 
estar haciendo nada malo. ―Al fin y al cabo  —dicen 
algunos—, el dueño ya lo dio por perdido, ¿no?‖ Otros 
opinan que no tienen por qué estar buscando al dueño, 
que eso es mucho trabajo.
Pero ¿cómo ve Dios el asunto? Deuteronomio 22:1-3 
muestra que, en la antigüedad, quien encontrara algo 
perdido no podía sencillamente quedárselo; la orden era: 
―Debes [...] guardarlo hasta que el dueño venga a buscarlo 
y se lo devuelvas‖  (La Palabra de Dios para Todos).
Además, le convenía informarlo. Si no lo hacía, corría el 
riesgo de que se le acusara de ladrón (Éxodo 22:9). ¿Será 
práctico este principio hoy? A Christine no le cabe la 
menor duda.
Christine es directora de una escuela privada. Un 
miércoles recibió su sueldo del mes en efectivo y, como es 
costumbre en África occidental, hizo un rollito con los 
billetes y los metió en su bolso. Luego paró una mototaxi y 
salió deprisa para una reunión. Al llegar, buscó en su 
bolso unas monedas para pagarle al taxista, pero, como 
estaba oscuro, no se dio cuenta de que los billetes se le 
cayeron al piso.
Unos minutos después llegó al lugar Blaise, un joven 
de 19 años que no era de la zona. Por coincidencia, Blaise 
había quedado en ir con un amigo al mismo sitio adonde 
fue Christine. Una vez allí, vio el rollo de billetes; lo recogió 
y se lo echó al bolsillo. Cuando terminó la reunión, le dijo a 
su amigo que había encontrado algo en la calle, y que si 
alguien lo había perdido, que lo llamara por teléfono para
identificar el objeto.
Al llegar a casa esa noche, Christine casi se desmaya 
al ver que había perdido su sueldo de todo el mes. 
La siguiente semana le contó lo ocurrido a su amiga 
Josephine, y ella le dijo que un joven  —Blaise— había 
encontrado algo el día de la reunión. Christine lo llamó, le 
dijo exactamente de cuánto eran los billetes, y él le 
devolvió el dinero. ¡Qué feliz se sintió ella! ¿Y Blaise? 
Después de guardar aquellos billetes durante una semana, 
dijo: ―Podría haberme quedado con el dinero, pero me 
sentí mucho mejor por haberlo devuelto‖.
Por qué se esfuerzan por ser honrados siempre
Victorine, Victoire y Blaise viven en distintas áreas y 
no se conocen entre ellos. Sin embargo, tienen algo en 
común: son testigos de Jehová y defienden lo que la Biblia 
dice sobre la honradez. De hecho, esperan un nuevo 
mundo que Dios ha prometido: ―Hay nuevos cielos y una 
nueva tierra que esperamos según su promesa, y en estos 
la justicia habrá de morar‖. Toda la gente que viva 
entonces será justa y honrada (2 Pedro 3:13).
Victorine tiene pocas esperanzas de que su economía 
mejore mucho mientras Dios no cambie la situación 
mundial. Con todo, es espiritualmente rica, algo que 
no puede conseguirse con dinero. Sus hijos son honrados 
y de buenos modales. Cada domingo, todos ellos rebosan 
de felicidad cuando les hablan a sus vecinos de la bondad 
divina y les explican cómo Dios responderá a ―todos los 
que lo invocan en apego a la verdad‖ y protegerá ―a todos 
los que lo aman‖ (Salmo 145:7, 18, 20).
Con el tiempo, Victoire dejó la planta de procesamiento 
de aceite de palma. Comenzó un negocio propio: en el 
mercado se puso a vender  garri (una clase de harina 
gruesa hecha de yuca, o mandioca). Su honradez le atrajo 
muchos clientes. De hecho, pronto pudo reducir la 
cantidad de  horas que pasaba en el mercado y dedicar 
más tiempo a hablarles a otros sobre la posibilidad de vivir,en un mundo donde todos serán honrados. Actualmente 
está casada, y ella y su esposo sirven de ministros 
cristianos de tiempo completo.
Christine perdió su dinero frente a un Salón del Reino 
de los Testigos de Jehová. Blaise, que estaba de visita, 
no conocía a muchos de los presentes, pero sabía que 
todos eran sus hermanos cristianos, que siempre procuran 
ser honrados.
¿A cuántas personas conoce usted que sinceramente 
se esfuercen por ser honradas siempre? Tan solo 
imagínese estar con 50, 100 ó 200 personas así. Esa es la 
feliz experiencia que los testigos de Jehová viven en sus 
Salones del Reino. ¿Por qué no va al salón y los conoce 
mejor?
Núm. 3: Como responder a quienes dicen: ―Ustedes tienen su propia Biblia‖ (rs pág. 397 párrs.1-4)
*** rs pág. 397 Traducción del Nuevo Mundo ***
„Ustedes tienen su propia Biblia‟
Usted pudiera contestar: ‗¿Qué traducción de la 
Biblia tiene usted? ¿Es... (enumere unas cuantas en su 
idioma)? Pues, fíjese, hay muchas traducciones'. 
Entonces pudiera añadir: ‗Con gusto usaré la traducción 
que usted prefiera. Pero quizás le interese saber por qué 
me gusta especialmente la Traducción del Nuevo Mundo.
Es debido a su lenguaje moderno y entendible, y porque 
los traductores se apegaron estrechamente a lo que dice 
en los idiomas en que originalmente se escribió la Biblia'.
O contestar: ‗Lo que usted dice me hace pensar que 
usted tiene una Biblia en su casa. ¿Qué traducción de la 
Biblia usa usted?... ¿Le sería posible traerla?'. Entonces
pudiera añadir: ‗Para todos nosotros, prescindiendo de la 
traducción que usemos, en Juan 17:3 Jesús recalcó algo 
importante que debemos tener presente, como usted 
puede ver aquí en su propia Biblia...'.
Otra posibilidad: ‗Hay muchas traducciones de la 
Biblia. Nuestra Sociedad anima a usar una variedad de 
ellas para hacer comparaciones y ayudar a los estudiantes 
a captar el verdadero sentido de las Escrituras. Como 
quizás usted sepa, la Biblia fue escrita originalmente en 
hebreo, arameo y griego. Por tanto, agradecemos lo que 
los traductores han hecho para verterla en nuestro idioma. 
¿Qué traducción de la Biblia usa usted?'.
Una sugerencia adicional: ‗Evidentemente usted es 
una persona que ama la Palabra de Dios. Así que estoy 
seguro de que le interesaría saber cuál es una de las 
grandes diferencias entre la Traducción del Nuevo Mundo
y otras versiones. Esta tiene que ver con el nombre de la 
persona más importante de que hablan las Escrituras. 
¿Sabe quién es?'.  Entonces pudiera añadir: 1) ‗¿Sabe 
usted que el nombre personal de él aparece unas 
7.000 veces en la Biblia en el hebreo original... más veces 
que cualquier otro nombre?'. 2) ‗¿Importa el que usemos 
el nombre personal de Dios o no? Pues bien, ¿tiene usted 
amigos íntimos cuyos nombres no sepa?... Si queremos 
tener una relación personal con Dios, el saber Su nombre 
es un importante paso inicial. Note lo que Jesús dijo en 
Juan 17:3, 6. (Sal. 83:18)'.


--
La hierba verde se ha secado,la flor se ha marchitado,pero en cuanto a la
palabra de nuestro Dios JEHOVÁ,Durara hasta tiempo indefinido.  ISAIAS 40;8
http://burgara-despertadatalaya.blogspot.com
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burgara@gmail.com




Macpela.

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casa de los patriarcas.

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