lunes, 24 de septiembre de 2012

puntos sobresalientes daniel 1 a 3


CAPITULO 1
dp cap. 3 pág. 32 párr. 4 Sometidos a prueba, pero fieles a Jehová
4. ¿Cómo ha de entenderse la expresión de Daniel 1:1 “el año tercero de la gobernación
real de Jehoiaquim”?
4 La expresión “por tres años” nos interesa sobremanera, en vista de las palabras de apertura de
Daniel: “En el año tercero de la gobernación real de Jehoiaquim el rey de Judá, Nabucodonosor el
rey de Babilonia vino a Jerusalén y procedió a ponerle sitio” (Daniel 1:1). En el tercer año del
reinado completo de Jehoiaquim, que abarcó del 628 al 618 a.E.C., Nabucodonosor todavía no era
“el rey de Babilonia”, sino el príncipe heredero. En 620 a.E.C., Nabucodonosor obligó a Jehoiaquim
a pagarle tributo. No obstante, este se rebeló al cabo de unos tres años, de modo que en
618 a.E.C., es decir, durante el tercer año del reinado de Jehoiaquim como vasallo de Babilonia,
Nabucodonosor llegó a Jerusalén por segunda vez para castigarlo por su rebeldía.
kj cap. 13 pág. 261 párr. 61 ¡Los asociados de la cristiandad se vuelven contra ella!
61. ¿Quiénes, pues, son los “hombres justos” que ejecutan juicio en la simbólica
Oholibá?
61 Sin embargo, ¿quiénes son esos “hombres justos” que ejecutarán juicio en ella? No son
Ezequiel ni sus compañeros del destierro Daniel, Hananías, Misael y Azarías, ni el profeta Jeremías
en Jerusalén ni su secretario Baruc ni sus amigos Ebed-melec el etíope y la casa de los recabitas.
(Ezequiel 14:14, 20; Daniel 1:1-7; Jeremías 35:1-19; 36:4-32; 45:1-5) Estos hombres aprobados
no tuvieron parte alguna en ejecutar el juicio de Jehová en Oholibá (Jerusalén) en los años 609-
607 a. de la E.C. Más bien, fueron los asirios los que destruyeron a Oholá (Samaria) en 740 a. de
la E.C., y los babilonios los que destruyeron a Oholibá (Jerusalén) en 607 a. de la E.C.
jr cap. 2 págs. 24-26 párrs. 17-18 Sirvamos en “la parte final de los días”
17, 18. ¿Qué sucesos internacionales marcaron los últimos años del gobierno de
Jehoiaquim y el reinado de Sedequías?
17 En 625, los caldeos y los egipcios libraron una batalla decisiva en Carquemis, cerca del
Éufrates, a unos 600 kilómetros (370 millas) al norte de Jerusalén. El rey Nabucodonosor derrotó a
los ejércitos del faraón Nekó, poniendo fin a la dominación egipcia en la zona (Jer. 46:2). Pasó a
subyugar a Judá y obligó a Jehoiaquim a rendirle vasallaje. No obstante, a los tres años, este se
rebeló (2 Rey. 24:1, 2). Como respuesta, Nabucodonosor y sus tropas invadieron Judá en 618 y
cercaron Jerusalén. Imaginemos lo difíciles que fueron aquellos tiempos, incluso para Jeremías, el
profeta de Dios. Jehoiaquim murió al parecer durante el sitio de la ciudad, y su hijo Joaquín se
rindió a los babilonios después de haber reinado por solo tres meses. Nabucodonosor saqueó la
ciudad y se llevó al exilio al rey y su familia, a las familias nobiliarias de Judá, a los hombres
poderosos y a sus artesanos. Entre los exiliados figuraron Daniel, Hananías, Misael y Azarías
(2 Rey. 24:10-16; Dan. 1:1-7).
18 Nabucodonosor puso en el trono a otro hijo de Josías, a Sedequías, quien sería el último rey
terrestre de la línea de David. Su mandato acabó cuando Jerusalén y su templo fueron destruidos
en 607 (2 Rey. 24:17). Los once años de su reinado se caracterizaron por grandes tensiones
sociales y políticas en Judá. Es evidente que Jeremías tuvo que confiar plenamente en Aquel que lo
había nombrado profeta.
w97 15/7 pág. 15 párr. 5 ¿Sigue usted tras la virtud?
5. ¿A qué pruebas se enfrentaron Daniel y sus tres compañeros?
5 También fueron ejemplares en virtud Daniel y sus tres compañeros hebreos, llamados
Hananías, Misael y Azarías. Se les llevó por la fuerza de su tierra natal al exilio en Babilonia. A los
cuatro jóvenes se les dieron nombres babilonios: Beltsasar, Sadrac, Mesac y Abednego. Se les
ofrecieron “los manjares exquisitos del rey”, entre ellos alimentos prohibidos por la Ley de Dios.
Además, se les obligó a tomar un curso de preparación de tres años de duración sobre “la escritura
y la lengua de los caldeos”, lo cual implicaba más que solo aprender otro idioma, pues es probable
que el término “caldeos” designara en este contexto a la clase culta. Por lo tanto, estos jóvenes
hebreos estuvieron expuestos a las distorsionadas enseñanzas babilonias. (Daniel 1:1-7.)
dp cap. 3 pág. 32 párr. 5 Sometidos a prueba, pero fieles a Jehová
5. ¿Qué desenlace tuvo la segunda campaña de Nabucodonosor contra Jerusalén?
5 El desenlace del asedio fue que “con el tiempo, Jehová dio en su mano a Jehoiaquim el rey de
Judá y una parte de los utensilios de la casa del Dios verdadero” (Daniel 1:2). Jehoiaquim murió
probablemente en las primeras etapas del asedio, tal vez asesinado o en alguna revuelta (Jeremías
22:18, 19). En 618 a.E.C., su hijo Joaquín, de 18 años de edad, le sucedió en el trono. Pero su
mandato solo duró tres meses y diez días, hasta su rendición, en 617 a.E.C. (compárese con
2 Reyes 24:10-15).
dp cap. 12 pág. 198 párrs. 2-3 Un mensajero de Dios fortalece a Daniel
2, 3. ¿Por qué, posiblemente, no volvió Daniel a Judá junto con el resto de judíos?
2 Daniel no estuvo entre los que volvieron a la tierra de Judá. A su avanzada edad, es posible
que le resultara muy fatigoso viajar. De todos modos, Dios le tenía reservados otros cometidos en
Babilonia. Transcurridos dos años, tuvieron lugar los sucesos que a continuación se relatan: “En el
tercer año de Ciro el rey de Persia un asunto fue revelado a Daniel, a quien se llamó por nombre
Beltsasar; y el asunto era verdadero, y había un gran servicio militar. Y él entendió el asunto, y
tuvo entendimiento en la cosa vista” (Daniel 10:1).
3 “El tercer año de Ciro” caería en 536/535 a.E.C. Ya habían pasado más de ochenta años desde
que Daniel, junto con la prole real y los jóvenes de noble cuna de Judá, había sido llevado a
Babilonia (Daniel 1:3). Si llegó allí en su temprana adolescencia, ya debía de tener casi 100 años
de edad. ¡Qué magnífico historial de servicio fiel!
si págs. 328-329 párr. 8 Estudio número 8: Ventajas de la “Traducción del Nuevo Mundo”
8. a) Dé ejemplos de homógrafos. b) ¿Cómo se ha tratado con ellos en la traducción?
8 En algunos lugares ha surgido un problema en cuanto a la traducción de homógrafos. Los
homógrafos son palabras del idioma original que tienen igual ortografía pero diferentes significados
básicos. Esto dificulta el suministrar a la palabra el significado correcto al traducirla. En español hay
homógrafos como “haya” (árbol) y “haya” (del verbo haber) o “canto” (piedra) y “canto” (canción),
que se escriben de igual manera pero son palabras de sentido obviamente diferente. Un ejemplo
bíblico es el término hebreo rav, que representa raíces claramente diferentes y que, por lo tanto, se
vierte de varios modos en la Traducción del Nuevo Mundo. Rav tiene por lo general el significado de
‘muchos’, como en Éxodo 5:5. Con todo, la palabra rav que se usa en títulos —como en “Rabsaqué”
(heb.: Rav-scha—qéh) en 2 Reyes 18:17— significa “primer” o “principal”, como cuando se vierte
“su primer oficial de la corte” en Daniel 1:3. (Véase también Jeremías 39:3, nota.) La palabra rav,
de forma idéntica, significa “arquero”, lo que explica la lectura que se presenta en Jeremías 50:29.
Para diferenciar esas palabras que se escriben idénticamente, los traductores han aceptado como
autoridades a peritos en palabras, como L. Koehler y W. Baumgartner.
dp cap. 3 pág. 33 párrs. 7-8 Sometidos a prueba, pero fieles a Jehová
7, 8. ¿Qué se desprende de Daniel 1:3, 4 y 6 en cuanto a los antecedentes de Daniel y sus
tres compañeros? 9. ¿Por qué parece seguro que Daniel y sus tres compañeros
tuvieron padres piadosos?
7 Los tesoros del templo no fue lo único que se llevó a Babilonia. El relato dice: “Entonces el rey
dijo a Aspenaz, su primer oficial de la corte, que trajera a algunos de los hijos de Israel y de la
prole real y de los nobles, niños en los cuales no hubiera ningún defecto, sino que fueran buenos
de apariencia y tuvieran perspicacia en toda sabiduría y estuvieran familiarizados con el
conocimiento, y tuvieran discernimiento de lo que se sabe, en los cuales también hubiera facultad
de estar de pie en el palacio del rey” (Daniel 1:3, 4).
8 ¿A quiénes se escogió? Poco después se nos indica: “Sucedió que hubo entre ellos algunos de
los hijos de Judá: Daniel, Hananías, Misael y Azarías” (Daniel 1:6). Estas palabras iluminan un
poco los antecedentes de Daniel y sus compañeros, que de otro modo quedarían oscuros. Por
ejemplo, notamos que eran “hijos de Judá”, la tribu real. Fueran o no de linaje real, es lógico
pensar que por lo menos procedían de familias de cierta posición e influencia. Además de una
mente y un cuerpo saludables, tenían perspicacia, sabiduría, conocimiento y discernimiento, y todo
ello a una edad lo suficientemente temprana como para llamarlos “niños”, tal vez en la pubertad.
Daniel y sus compañeros debieron de destacar como lo más selecto de la juventud de Jerusalén.
9 El relato no nos dice quiénes eran sus padres. No obstante, parece seguro que eran personas
piadosas que se habían tomado en serio sus responsabilidades paternas. Si tenemos en cuenta la
decadencia moral y espiritual que reinaba en la Jerusalén de la época, y sobre todo entre ‘la prole
real y los nobles’, es evidente que las atractivas cualidades de Daniel y sus tres compañeros
no eran fortuitas. Sin lugar a dudas, debió ser desgarrador para los padres ver que se llevaban a
sus hijos a una tierra lejana. Pero qué orgullosos se habrían sentido si hubieran conocido el
desenlace de aquellos sucesos. Qué importante es, por lo tanto, que los padres críen a sus hijos
“en la disciplina y regulación mental de Jehová” (Efesios 6:4).
w90 1/8 pág. 6 Siervos jóvenes de tiempos bíblicos
¿No ha oído usted acaso acerca de Daniel? Puede que Daniel haya tenido menos de 20 años de
edad cuando, con otros “niños”, fue llevado cautivo a la corte del poderoso Nabucodonosor, rey de
Babilonia. Aunque joven, Daniel estaba resuelto a obedecer a Dios. Él y sus compañeros rehusaron
contaminarse con alimentos que quizás violaban la Ley de Dios o habían sido profanados por ritos
paganos. Por más de 80 años Daniel se mantuvo firme en su integridad; desplegó fidelidad hasta el
punto de no obedecer la orden de que dejara de orar a Dios, aunque esto resultaría en que lo
echaran a los leones. ¿Considera usted con seriedad como esa su servicio a Dios y sus oraciones?
Así debería ser. (Daniel 1:3, 4, 8; 6:10, 16, 22.)
dp cap. 5 págs. 71-72 párr. 6 Su fe superó una prueba difícil
6. ¿Por qué suponía un reto especial para Daniel, Hananías, Misael y Azarías la vida en
Babilonia?
6 Los judíos se hallaban entonces precisamente en esa situación. Les resultaría difícil mantenerse
íntegros a Jehová, sobre todo a Daniel, Hananías, Misael y Azarías, pues a estos cuatro jóvenes
hebreos se les había seleccionado especialmente para educarlos como funcionarios del gobierno
(Daniel 1:3-5). Recordemos que llegaron al extremo de ponerles los nombres babilónicos de
Beltsasar, Sadrac, Mesac y Abednego, probablemente para facilitar su adaptación al nuevo
ambiente. La posición encumbrada de estos hombres haría que su negativa a adorar a los dioses
del país fuera notoria e incluso se viera como una traición
w05 15/7 pág. 27 párrs. 4-5 ¿Somos fieles en todas las cosas?
4, 5. ¿Qué revela nuestra fidelidad “en lo mínimo”?
4 La obediencia diaria “en lo mínimo” es importante por dos motivos. Primero, porque revela
nuestro sentir respecto a la soberanía de Jehová. Pensemos en la prueba de lealtad a la que se
sometió a nuestros primeros padres, Adán y Eva. No les suponía ningún tipo de privación, pues
podían comer de todos los árboles del jardín de Edén, salvo de uno: el “árbol del conocimiento de
lo bueno y lo malo” (Génesis 2:16, 17). Su fidelidad al observar este sencillo mandato habría
demostrado que estaban a favor de la gobernación de Jehová. Por consiguiente, cumplir las
órdenes de Jehová en nuestra vida cotidiana es prueba de que apoyamos la soberanía divina.
5 Segundo, nuestra manera de proceder “en lo mínimo” influye en cómo nos comportamos
“también en lo mucho”, es decir, en asuntos de mayor relevancia. A este respecto, observemos lo
que les sucedió a Daniel y sus tres fieles amigos hebreos, Hananías, Misael y Azarías. Siendo aún
jóvenes, probablemente adolescentes, fueron deportados a Babilonia en el año 617 antes de
nuestra era, y los cuatro terminaron en la corte del rey Nabucodonosor. Allí se “les señaló una
ración diaria de los manjares exquisitos del rey y del vino que él bebía, aun para nutrirlos por tres
años, para que al fin de estos estuvieran de pie delante del rey” (Daniel 1:3-5).
w92 1/11 págs. 13-14 párrs. 16-17 La educación en tiempos bíblicos
16, 17. a) ¿A qué programa educativo se tuvieron que someter Daniel y sus tres
compañeros? b) ¿Qué les ayudó a permanecer fieles a Jehová a pesar de que tuvieron
que recibir aquella educación babilonia?
16 Unos 10 años antes de la destrucción de Jerusalén, el rey Nabucodonosor se llevó cautivos al rey
Joaquín y a un grupo de príncipes y miembros de la nobleza. (2 Reyes 24:15.) Entre ellos estaban
Daniel y otros tres jóvenes de la nobleza. (Daniel 1:3, 6.) Nabucodonosor ordenó que los cuatro
jóvenes recibieran un curso de educación especial de tres años en “la escritura y la lengua de los
caldeos”. Además, recibían “una ración diaria de los manjares exquisitos del rey y del vino que él
bebía”. (Daniel 1:4, 5.) Eso era peligroso por varias razones. Es muy probable que el programa de
instrucción no fuera sencillamente un curso de tres años para aprender un idioma. Algunos piensan
que el término “caldeos” que aparece en este pasaje “no [se refiere] a los babilonios como pueblo,
sino a la clase instruida” (The Soncino Books of the Bible). En su comentario sobre Daniel, C. F. Keil
dice: “Daniel y sus compañeros habían de ser educados en la sabiduría de los sacerdotes y
hombres instruidos caldeos que se enseñaba en las escuelas de Babilonia”. La ración de comida
real que se les ofreció también los puso en peligro de desobedecer las restricciones alimentarias de
la Ley de Moisés. ¿Cómo les fue?
17 Como vocero de los cuatro jóvenes de la nobleza judía, Daniel explicó claramente desde el
mismo principio que no comerían ni beberían nada que violara su conciencia. (Daniel 1:8, 11-13.)
Jehová bendijo esta postura firme de los jóvenes y ablandó el corazón del oficial babilonio
encargado. (Daniel 1:9, 14-16.) Lo que sucedió después en la vida de los cuatro jóvenes hebreos
prueba sin lugar a dudas que su programa de educación obligatorio de tres años en la cultura
babilonia no los desvió de su apego estrecho a Jehová y su adoración pura. (Daniel, capítulos 3 y
6.) Jehová hizo posible que salieran ilesos de aquella inmersión obligatoria en los estudios
superiores de Babilonia que duró tres años. “En cuanto a estos niños, los cuatro, el Dios verdadero
les dio conocimiento y perspicacia en toda escritura y sabiduría; y Daniel mismo tenía
entendimiento en toda suerte de visiones y sueños. Y en lo que respecta a todo asunto de sabiduría
y entendimiento que el rey inquiría de ellos, hasta llegó a hallarlos diez veces mejores que todos
los sacerdotes practicantes de magia y los sortílegos que había en toda su región real.” (Daniel
1:17, 20.)
w91 1/6 pág. 30 Preguntas de los lectores
¿Es apropiado que una cristiana use joyas o maquillaje, se tiña el cabello o siga otras
prácticas por el estilo?
Dicho sencillamente: la Biblia no prohíbe todo esfuerzo por mejorar o embellecer la apariencia de
uno. Algunos siervos de Dios —hombres y mujeres— usaron joyas. (Génesis 41:42; Éxodo 32:2, 3;
Daniel 5:29.) La fiel Ester consintió en someterse a un extenso régimen de belleza con aceites
cosméticos, perfumes y masajes. (Ester 2:7, 12, 15; compárese con Daniel 1:3-8.) Dios dijo que
él había engalanado figurativamente a Israel con brazaletes, un collar, una nariguera y zarcillos.
Todo esto contribuyó a que ella llegara a presentar “muy, muy bella” apariencia. (Ezequiel 16:11-
13.)……….
………..La cristiana prudente reexamina de vez en cuando su arreglo personal y se pregunta con
toda sinceridad: ‘¿Me pongo generalmente más joyas o maquillaje (o joyas o maquillaje más
marcados) que la mayoría de las cristianas de mi zona? ¿Me arreglo como lo hacen mundanas
narcisistas o estrellas de cine vanidosas, o me dejo guiar principalmente por el consejo de
1 Timoteo 2:9 y 1 Pedro 3:3, 4? Sí, ¿es mi arreglo personal realmente modesto y demuestra
respeto genuino a las opiniones y los sentimientos de los demás?’. (Proverbios 31:30.)
La mujer cuyo esposo es un cristiano puede pedir los comentarios y el consejo de él. Además,
unas hermanas pueden obtener consejo útil de otras cuando lo buscan con sinceridad. Pero en vez
de acudir a una amiga que tenga gustos parecidos, pudiera ser mejor hablar con hermanas
mayores a quienes se respete por su equilibrio y sabiduría. (Compárese con 1 Reyes 12:6-8.) La
Biblia dice a las mujeres mayores reverentes “que hagan recobrar el juicio a las mujeres jóvenes
para que [...] sean de juicio sano, castas [...], para que no se hable injuriosamente de la palabra
de Dios”. (Tito 2:2-5.) Ninguna cristiana madura querría que por su uso inmodesto de joyas o
maquillaje ‘se hablara injuriosamente’ de la Palabra de Dios ni de Su pueblo………………………
……..La persona que ve a las cristianas en el ministerio del campo, o que asiste a nuestras
reuniones, debería recibir una impresión favorable. Esa es la impresión que generalmente reciben
los observadores. La mayoría de las cristianas no dan motivo para que un extraño concluya, por un
lado, que son desaliñadas, o, por el otro, que están demasiado maquilladas o adornadas; más bien,
se arreglan “como es propio de mujeres que profesan reverenciar a Dios”. (1 Timoteo 2:10.)
w08 15/12 págs. 8-9 párrs. 8-9 ¿Será usted íntegro pase lo que pase?
8, 9. a) ¿Qué desafío enfrentaron Daniel y sus compañeros? b) ¿Cómo pueden los
jóvenes cristianos alegrar a Jehová y a sus hermanos en la fe?
8 En segundo lugar, debemos ser íntegros y obedecer a Dios cuando estamos con personas que
no comparten nuestra fe. Pensemos en Daniel y sus tres compañeros, quienes de jóvenes fueron
llevados cautivos a Babilonia. Al llegar a aquella ciudad se encontraron entre paganos que
prácticamente no sabían nada de Jehová. Cuando los presionaron para que comieran alimentos que
la Ley de Dios prohibía, no hubiera sido difícil para ellos encontrar algún pretexto para ser
desleales. Después de todo, ni sus padres ni los ancianos ni los sacerdotes de Israel podían verlos.
¿Quién iba a enterarse? Jehová, por supuesto. Así que adoptaron una postura firme y obedecieron
a Dios a pesar de la presión y de los riesgos que corrían (Dan. 1:3-9).
9 Hoy día, los jóvenes cristianos actúan de la misma manera: respetan las leyes de Dios y se
niegan a ceder ante la presión de sus compañeros. Cuando ustedes, jóvenes, evitan las drogas, la
violencia, las palabras obscenas y la inmoralidad, están obedeciendo a su Dios, y eso es actuar con
integridad y lealtad. Además de beneficiarse ustedes mismos, alegran a Jehová y a sus hermanos
en la fe (Sal. 110:3).
w07 1/9 pág. 19 Puntos sobresalientes del libro de Daniel
Lecciones para nosotros:
1:3-8. La determinación de Daniel y sus compañeros de permanecer leales a Jehová habla muy
bien de la labor que realizaron sus padres al educarlos. Cuando los padres cristianos ponen las
actividades espirituales en primer lugar en su vida y enseñan a sus hijos a hacer lo mismo, es muy
probable que estos logren resistir las tentaciones o presiones que surjan en la escuela o en
cualquier otro lugar.
dp cap. 3 pág. 34 párr. 10 Sometidos a prueba, pero fieles a Jehová
10. ¿Qué se les enseñó a los jóvenes hebreos, y con qué objetivo?
10 De inmediato se emprendió una campaña para dominar las jóvenes mentes de aquellos
exiliados. A fin de que los adolescentes hebreos se amoldaran al sistema babilónico,
Nabucodonosor decretó que sus funcionarios “les enseñara[n] la escritura y la lengua de los
caldeos” (Daniel 1:4). No se trataba de una educación cualquiera. The International Standard
Bible Encyclopedia explica que “comprendía el estudio del sumerio, del acadio, del arameo [...] y
de otros idiomas, así como de la extensa literatura en esas lenguas”. La “extensa literatura”
abarcaba, entre otras materias, la historia, las matemáticas y la astronomía. Debe decirse también
que “los textos religiosos relacionados, tanto de agüeros como de astrología [...], desempeñaban
un papel muy importante
g93 8/1 pág. 24 ¿Puedo llegar a enviciarme con la bebida?
En consecuencia, muchos países restringen el acceso de los jóvenes a las bebidas alcohólicas. Si
eres cristiano, tienes una poderosa razón para obedecer tales leyes, pues Dios te pide que estés
“en sujeción a las autoridades superiores”. (Romanos 13:1, 2.) Aun si debido a las costumbres
imperantes en tu país te estuviese permitido el alcohol, ¿te conviene realmente empezar a beber a
tu edad? Como dice 1 Corintios 6:12, “todas las cosas me son lícitas; pero no todas las cosas son
ventajosas”. ¿De veras crees que estás preparado para asumir esa responsabilidad?
Hay que reconocer que si tus compañeros te ofrecen un atractivo vaso de vino gasificado, te
sentirás tentado a probar a qué sabe. Sin embargo, debes tener presente que estás ante una droga
cuyo poder adictivo es muy fuerte. En tiempos bíblicos, jóvenes temerosos de Dios, como Daniel,
Sadrac, Mesac y Abednego, tuvieron la valentía de oponerse a las autoridades babilonias y rechazar
los alimentos contaminados y el vino que el rey pagano de Babilonia apartó para ellos. Tú también
puedes tener el valor de decir ¡no! (Daniel 1:3-17.)
Cuando seas mayor —legal, mental, emocional y físicamente— podrás tomar bebidas alcohólicas,
si así lo decides, pero todavía deberás ejercer moderación y evitar la adicción a la bebida. Hay
muchos jóvenes que ya son adictos. En un próximo artículo veremos qué pueden hacer para
rehabilitarse.
w75 15/7 págs. 421-422 ¿Realmente resolverá la ciencia los problemas de usted?
¿Cuáles son los resultados de acudir a Dios para que guíe el modo de pensar de uno en cuanto a
asuntos de índole científica? Muy favorables; los problemas de la vida son resueltos.
Esto se puede ilustrar por un acontecimiento antiguo. Un rey de Babilonia ordenó que cautivos
jóvenes, judíos, fueran traídos ante él para entrenamiento especial. ¿Cuáles? Según Daniel 1:4 en
la traducción de Franquesa y Solé, fueron los “dotados de toda sabiduría, instruidos en todo saber,
conocedores de ciencias.” Pero “ciencias” en este versículo no significa las ciencias astrológica y
mágica insensatas que se basaban en los puntos de vista filosóficos y religiosos de aquel día. Los
judíos antiguos no ignoraban la astronomía y química fundamentales, etcétera, pero tampoco eran
engañados por la pseudociencia de Babilonia.
En cambio eran particularmente famosos por la sabiduría y moralidad expresadas en su
literatura, su arquitectura, historia natural, agricultura y otras ciencias prácticas. “En cuanto a
muchos de estos asuntos,” hace notar el comentarista Albert Barnes con referencia a los judíos,
“estaban, sin duda, muy adelantados de los caldeos [babilonios], y probablemente el propósito del
monarca caldeo era aprovecharse de lo que ellos sabían.”
Lo mismo es cierto hoy día, los cristianos verdaderos tienen un punto de vista equilibrado en
cuanto al conocimiento científico, y esto produce buenos resultados. No son extraviados por ideas
“científicas” que a menudo son más opinión personal que hecho establecido. Karl Popper, filósofo
de la ciencia, confiesa: “La ciencia no es un sistema de declaraciones seguras o bien
establecidas; . . . no sabemos: solo podemos conjeturar. Y nuestras conjeturas son guiadas por lo
no científico, lo metafísico . . .” Lo que el apóstol cristiano le dijo sabiamente a Timoteo es
apropiado aun hoy día; le aconsejó que se apartara “de las vanas palabrerías que violan lo que es
santo y de las contradicciones del falsamente llamado ‘conocimiento.’”—1 Tim. 6:20.
km 8/96 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
32. Los jóvenes cristianos no deben dudar en dar a conocer respetuosamente a las autoridades y a
sus compañeros, que no están dispuestos a violar su conciencia piadosa [Dan. 1:8, 11-13]
[lectura semanal de la Biblia; véase w92 1/11 pág. 14 §17].
w92 1/11 págs. 13-14 párrs. 16-17 La educación en tiempos bíblicos
16, 17. a) ¿A qué programa educativo se tuvieron que someter Daniel y sus tres
compañeros? b) ¿Qué les ayudó a permanecer fieles a Jehová a pesar de que
tuvieron que recibir aquella educación babilonia?
16 Unos 10 años antes de la destrucción de Jerusalén, el rey Nabucodonosor se llevó cautivos al
rey Joaquín y a un grupo de príncipes y miembros de la nobleza. (2 Reyes 24:15.) Entre ellos
estaban Daniel y otros tres jóvenes de la nobleza. (Daniel 1:3, 6.) Nabucodonosor ordenó que los
cuatro jóvenes recibieran un curso de educación especial de tres años en “la escritura y la lengua
de los caldeos”. Además, recibían “una ración diaria de los manjares exquisitos del rey y del vino
que él bebía”. (Daniel 1:4, 5.) Eso era peligroso por varias razones. Es muy probable que el
programa de instrucción no fuera sencillamente un curso de tres años para aprender un idioma.
Algunos piensan que el término “caldeos” que aparece en este pasaje “no [se refiere] a los
babilonios como pueblo, sino a la clase instruida” (The Soncino Books of the Bible). En su
comentario sobre Daniel, C. F. Keil dice: “Daniel y sus compañeros habían de ser educados en la
sabiduría de los sacerdotes y hombres instruidos caldeos que se enseñaba en las escuelas de
Babilonia”. La ración de comida real que se les ofreció también los puso en peligro de desobedecer
las restricciones alimentarias de la Ley de Moisés. ¿Cómo les fue?
17 Como vocero de los cuatro jóvenes de la nobleza judía, Daniel explicó claramente desde el
mismo principio que no comerían ni beberían nada que violara su conciencia. (Daniel 1:8, 11-13.)
Jehová bendijo esta postura firme de los jóvenes y ablandó el corazón del oficial babilonio
encargado. (Daniel 1:9, 14-16.) Lo que sucedió después en la vida de los cuatro jóvenes hebreos
prueba sin lugar a dudas que su programa de educación obligatorio de tres años en la cultura
babilonia no los desvió de su apego estrecho a Jehová y su adoración pura. (Daniel, capítulos 3 y
6.) Jehová hizo posible que salieran ilesos de aquella inmersión obligatoria en los estudios
superiores de Babilonia que duró tres años. “En cuanto a estos niños, los cuatro, el Dios verdadero
les dio conocimiento y perspicacia en toda escritura y sabiduría; y Daniel mismo tenía
entendimiento en toda suerte de visiones y sueños. Y en lo que respecta a todo asunto de sabiduría
y entendimiento que el rey inquiría de ellos, hasta llegó a hallarlos diez veces mejores que todos
los sacerdotes practicantes de magia y los sortílegos que había en toda su región real.” (Daniel
1:17, 20.)
fy cap. 5 pág. 62 párr. 26 Eduquemos a los hijos desde la infancia
26. ¿De qué maneras puede protegerse a los hijos, y cómo puede proteger al niño el
conocimiento?
26 La experiencia muestra que los niños que saben poco de la sexualidad son especialmente
vulnerables, por lo que una importante medida preventiva es educarlos desde la niñez. El
conocimiento puede protegerlos “del mal camino, del hombre que habla cosas perversas”.
(Proverbios 2:10-12.) ¿Qué conocimiento? El conocimiento de los principios bíblicos, de lo que es
moralmente propio e impropio, y también el conocimiento de que algunos adultos se comportan
mal y de que los niños no deben obedecerlos cuando les proponen actos impropios. (Compárese
con Daniel 1:4, 8; 3:16-18.) Esta instrucción no debe darse solo una vez. La mayoría de los niños
necesitan que se les repitan las lecciones para recordarlas bien. Cuando estos se hacen un poco
mayores, el padre debe respetar el derecho a la intimidad de su hija, y la madre debe hacer lo
mismo con su hijo, reforzando de este modo el sentido del niño de lo que es propio. Y, por
supuesto, una de las mejores salvaguardas contra el abuso deshonesto es que los padres
supervisen de cerca la vida de sus hijos.
w85 15/5 págs. 24-25 párr. 15 “Ustedes son la sal de la tierra”
15. ¿Qué ejemplos excelentes nos dieron Jesús y Daniel?
15 El siervo fiel de Jehová tiene que saber decir que no a las prácticas malas y las tentaciones.
Recuerde que Jesús dijo que no tres veces cuando Satanás lo tentó en el desierto (Mateo 4:1-10).
Y considere el ejemplo del profeta Daniel. Él aprendió a decir que no a una edad relativamente
tierna. Cuando Daniel era un joven de la corte real de Babilonia, a él y sus compañeros se les
ofreció “una ración diaria de los manjares exquisitos del rey”. Pero Daniel y sus amigos la
rechazaron. Éste no era un caso de rechazar una oferta hospitalaria. Más bien, los cuatro jóvenes
hebreos insistían en un régimen alimentario que consistía solamente de legumbres y agua porque
deseaban evitar alimento que la Ley de Jehová prohibía o que había sido contaminado mediante
ritos paganos. Se requirió verdadero valor para seguir dicho proceder. El resultado fue
galardonador, pues a fines del período de prueba establecido, su apariencia física era mejor que la
de los que habían aceptado el régimen alimentario del rey. Y en sentido espiritual, aquellos hebreos
disfrutaron de la bendición y el favor de Jehová. (Daniel 1:5-17.)
ip-2 cap. 28 págs. 406-407 párr. 9 Luz para las naciones
9. ¿Qué buenas nuevas declara Jehová?
9 ¿Implica la destrucción de Jerusalén en el 607 a.E.C. que Jehová se quedará sin testigos en la
Tierra? No, pues habrá judíos de integridad excepcional, como Daniel y sus tres compañeros, que
seguirán sirviéndole pese a estar desterrados en Babilonia (Daniel 1:6, 7). En efecto, la sucesión
de testigos leales de Jehová no se interrumpirá, y al finalizar los setenta años, hombres y mujeres
fieles saldrán de Babilonia y regresarán a Judá para restablecer allí la adoración pura. A eso se
refiere Jehová a continuación: “Ciertamente pondré en medio de ellas una señal, y
ciertamente enviaré algunos de los escapados a las naciones, a Tarsis, Pul y Lud, los que
estiran el arco, Tubal y Javán, las islas lejanas, que no han oído un informe acerca de mí
ni han visto mi gloria; y de seguro anunciarán mi gloria entre las naciones” (Isaías
66:19).
yp2 pág. 134 Buenos ejemplos: Los tres hebreos
Hananías, Misael y Azarías están en la llanura de Dura, cerca de Babilonia. La gente que los
rodea se ha inclinado ante una enorme imagen, pero ellos siguen de pie. Pese a la presión de los
demás y las amenazas del rey, no dan su brazo a torcer. Con mucho respeto le dicen a
Nabucodonosor que su decisión de servir a Jehová no es negociable (Daniel 1:6; 3:17, 18).
Los tres saben por experiencia que lo más inteligente es obedecer a Jehová. Tiempo atrás,
siendo todavía unos niños, habían sido llevados cautivos a Babilonia. Ya entonces habían
demostrado ser fieles al negarse a comer ciertos alimentos prohibidos en la Ley. Aquello los
preparó para afrontar pruebas futuras (Daniel 1:6-20). Y tú, ¿estás decidido a cumplir las
normas de Dios aunque tus compañeros te presionen para que no lo hagas? Si de joven aprendes a
obedecer a Jehová en asuntos que parecen insignificantes, estarás mejor preparado para
mantenerte fiel cuando en el futuro te enfrentes a problemas mayores (Proverbios 3:5, 6; Lucas
16:10)
w05 15/4 pág. 11 párr. 7 Confiemos en la palabra de Jehová
7. ¿De qué manera dieron Daniel y otros tres jóvenes hebreos un buen ejemplo de cómo
mantener la pureza espiritual?
7 “La inclinación del corazón del hombre es mala desde su juventud.” A pesar de ello y de que
este mundo corrupto se encuentra bajo el control de Satanás, los jóvenes pueden llevar una vida
limpia (Génesis 8:21; 1 Juan 5:19). Exiliados en Babilonia, Daniel y los tres hebreos se
mantuvieron alerta conforme a la palabra de Dios. Por ejemplo, no quisieron “contaminarse con los
manjares exquisitos del rey” (Daniel 1:6-10). Los babilonios comían animales inmundos,
prohibidos por la Ley mosaica (Levítico 11:1-31; 20:24-26). Además, no solían desangrar los
animales, por lo que comer su carne constituía una violación de la ley de Dios sobre la sangre
(Génesis 9:3, 4). Con razón, los cuatro hebreos no probaron los manjares del rey. Aquellos jóvenes
devotos mantuvieron su pureza espiritual y dieron un buen ejemplo.
g 4/07 pág. 12 ¿Por qué siempre me comparan con los demás?
Veamos ahora el relato bíblico del joven Daniel y sus tres compañeros hebreos. Estos jóvenes
no querían comer los manjares que les ofrecía el rey de Babilonia porque la Ley de Dios los prohibía
(Levítico 11:4-8). A fin de convencer a su guardián para que los ayudara, Daniel le propuso una
prueba. Le sugirió que por diez días se les diera comida aceptable según la Ley divina y que
después los comparara a ellos con los demás jóvenes de la corte real. ¿Cuál fue el resultado?
La Biblia explica: “Al fin de diez días el semblante de ellos pareció mejor y más nutrido en carnes
que el de todos los niños que estaban comiendo los manjares exquisitos del rey” (Daniel 1:6-16).
Nota que el buen resultado no se debió a que Daniel y sus compañeros fueran de algún modo
superiores a los demás jóvenes, sino más bien, a que optaron por obedecer las leyes que Dios le
había dado a su pueblo.
¿Ves algún parecido entre tu situación y la de los jóvenes hebreos? Si vives de acuerdo con las
normas morales de la Biblia, sin duda serás diferente de otros jóvenes. Habrá quienes observen
tales diferencias y, perplejos, ‘hablen injuriosamente de ti’ (1 Pedro 4:3, 4). Pero otros reconocerán
los buenos resultados de tu conducta y puede que incluso se sientan impulsados a aprender acerca
de Jehová (1 Pedro 2:12). Así pues, en circunstancias como estas puede ser bueno que te
comparen con otras personas.
km 4/85 pág. 2 párr. 5 Sirvamos a Jehová con constancia
5 Mediante valerse de estos mismos medios para obtener el espíritu de Dios a fin de mantenerse
en ese derrotero, hermanos y hermanas fieles y dedicados en todas partes están equipados para
compartir con otros lo que aprenden. A menudo, estos hermanos constantes dicen que el hablar a
otros acerca de su esperanza es el mejor modo de mantener la vista fija en el premio que está por
delante. Y así como Daniel fue fortalecido por su asociación con otros jóvenes que respetaban las
leyes de Dios, la asociación con otros en el servicio del Reino puede fortalecernos para permanecer
sólidos en la fe y tener el favor de Jehová. (Dan. 1:6, 17.)
hp cap. 9 págs. 90-91 párrs. 11-14 Jóvenes... ¿cómo pueden USTEDES ser felices?
Si el tener a Dios presente en tu modo de vivir te hace diferente de los demás, ¿hay algo
malo en eso? (11-14)
11 El que sigas el consejo de la Biblia puede hacer que resaltes por ser hasta cierto grado
diferente de los jóvenes de término medio. De hecho, puede ser que debido a eso unas cuantas
personas se burlen de ti. (1 Pedro 2:20; 4:4) ¿Dejarás que eso te retenga de seguir un proceder
que hará más agradable y placentera tu vida?
12 Hay muchos jóvenes que hablan acerca de pensar por sí mismos, pero la realidad muestra que
temen ser diferentes. Sin embargo, la Biblia contiene excelentes ejemplos de jóvenes que no se
dejaron llevar por los demás. Aunque eran jóvenes normales que, lo mismo que tú, tenían
intereses, preocupaciones y esperanzas, dejaron que el sabio consejo de Dios guiara su modo de
pensar y sus acciones.
13 Puedes leer un ejemplo de eso en Daniel 1:6-20; 3:1-30. Tres hebreos, compañeros jóvenes
de Daniel, estuvieron dispuestos a ser diferentes de la mayoría de las personas que los rodeaban.
Cuando se les mandó inclinarse ante una imagen, algo que la Palabra de Dios prohíbe, rehusaron
hacerlo. ¿Pudieras tú haber hecho eso? Otros individuos hasta quisieron matarlos por el punto de
vista de ellos. No obstante, ellos se adhirieron lealmente a sus principios, y del relato verás que
Dios expresó que aprobaba a estos jóvenes, y los protegió. Al fin, el rey de Babilonia los honró, y
así corroboró estas palabras que Salomón escribió: “También me doy cuenta de que les resultará
bien a los que temen al Dios verdadero.”—Eclesiastés 8:12; Éxodo 20:4, 5.
14 Aquellos jóvenes se granjearon el respeto de otras personas, pero también tenían respeto de
sí mismos, o dignidad personal. Lo mismo ha sido cierto en tiempos modernos acerca de muchos
jóvenes testigos de Jehová. Compañeros de clase han expresado admiración por las convicciones
de estos cristianos y por el hecho de que saben adónde van en la vida. ¿No concuerdas en que si a
uno se le respeta y uno tiene dignidad personal, eso hace más significativa la vida?
dp cap. 7 pág. 106 párr. 13 Cuatro palabras que cambiaron el mundo
13. a) ¿Por qué aconsejó la reina que se llamara a Daniel? b) ¿Qué clase de vida llevaba
Daniel?
13 En ese momento crucial, la propia reina, probablemente la reina madre, entró en la sala del
banquete. Se había enterado de la conmoción que se había producido y sabía de alguien que podría
descifrar la escritura de la pared. Décadas atrás, su padre, Nabucodonosor, había nombrado a
Daniel sobre todos sus sabios. La reina lo recordaba como un hombre con “un espíritu
extraordinario y conocimiento y perspicacia”. Puesto que al parecer Belsasar no conocía a Daniel,
es posible que el profeta perdiera su encumbrada posición en el gobierno tras la muerte de
Nabucodonosor. Pero la prominencia le importaba poco. Contaba seguramente más de 90 años en
aquel momento y seguía sirviendo con fidelidad a Jehová. Pese a llevar unas ocho décadas
desterrado, aún se le conocía por su nombre hebreo. Hasta la reina lo llamó Daniel y no empleó el
nombre babilónico que se le había puesto. De hecho, ella aconsejó al rey: “Que se llame a Daniel
mismo, para que muestre la interpretación misma” (Daniel 1:7; 5:10-12).
dp cap. 18 pág. 311 párr. 10 Jehová promete a Daniel una magnífica recompensa
10. ¿Por qué era importante para Daniel enseñar la verdad de la Palabra de Dios?
10 Daniel había de ir “hacia el fin” aún en otro sentido. Tenía que perseverar en la enseñanza de
la verdad. Nunca olvidó que era miembro del pueblo escogido respecto al que las Escrituras habían
dicho: “Ustedes son mis testigos —es la expresión de Jehová—, aun mi siervo a quien he escogido”
(Isaías 43:10). Daniel hizo cuanto pudo por estar a la altura de esa comisión. Es probable que
entre sus tareas se contara la de enseñar a su propia gente desterrada en Babilonia. Poco sabemos
de sus relaciones con los demás judíos, a excepción de sus lazos con los tres a quienes se llama
“sus compañeros”: Hananías, Misael y Azarías (Daniel 1:7; 2:13, 17, 18). La amistad íntima que
se profesaban seguramente ayudó a todos ellos a aguantar (Proverbios 17:17). Daniel tuvo mucho
que enseñar a sus amigos, pues Jehová lo bendijo con una perspicacia especial (Daniel 1:17). Sin
embargo, su labor docente incluyó también otro aspecto.
w97 15/7 págs. 15-16 párr. 7 ¿Sigue usted tras la virtud?
7. ¿Qué puede aprenderse del proceder de Daniel y sus tres compañeros?
7 Podemos aprender mucho de Daniel y sus compañeros, todos ellos hombres temerosos de
Dios. Siguieron tras la virtud y no permitieron que la cultura babilonia los asimilara. Aunque les
dieron nombres babilonios, nunca perdieron su identidad como siervos de Jehová. Es significativo el
que unos setenta años más tarde, el rey babilonio aún se dirigiera a Daniel utilizando su nombre
hebreo. (Daniel 5:13.) Daniel no estuvo dispuesto a transigir en ningún momento de su larga vida,
ni siquiera en cuestiones de poca importancia. De joven “se resolvió en su corazón a
no contaminarse con los manjares exquisitos del rey”. (Daniel 1:8.) La firme postura de Daniel y
sus tres compañeros sin duda los fortaleció para superar las pruebas de vida o muerte a las que
más tarde se enfrentaron. (Daniel, capítulos 3 y 6.)
w78 1/6 págs. 11-12 párrs. 14-16 Haga todas las cosas con una buena conciencia
14-16. Explique las palabras de Pablo en Romanos 14:5, 6.
14 El apóstol suministra otro ejemplo:
“Un hombre juzga un día como superior a otro; otro juzga un día como todos los demás;
cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que observa el día lo
observa para Jehová. También, el que come, come para Jehová, pues da gracias a Dios;
y el que no come, no come para Jehová, y sin embargo da gracias a Dios.”—Rom.
14:5, 6.
15 Por ejemplo, un judío que hubiera aceptado a Cristo pero que en el pasado hubiera obedecido
por largo tiempo la ley del sábado, podría tener escrúpulos de conciencia en cuanto a efectuar
algún trabajo laborioso en el día de descanso o sábado judío. Eso podría ser cocinar, trabajar de
carpintero o viajar una distancia considerable. Aunque fuera trabajo de la congregación, algo que
otros miembros de la congregación quizás esperaran que él les hiciera o que hiciera con ellos, ese
día él quizás se abstuviera a causa de su conciencia. Con gusto haría aquel trabajo en cualquier
otro día. Pero observaba aquel día como especial “para Jehová,” es decir, le parecía que era la
voluntad de Jehová lo que estaba haciendo al observar aquel día como especialmente sagrado. Y al
comer, daba gracias a Dios de poder estar absolutamente limpio y separado de la adoración de
ídolos porque Dios había bosquejado con claridad su punto de vista sobre tales asuntos en la ley
mosaica. (Note el sentir de Daniel, que entonces estaba bajo la Ley. [Dan. 1:8]) Su acción de
conciencia no perjudicaba a nadie en la congregación, y él no estaba participando en ningún mal
proceder. Por lo tanto, Jehová no lo consideraba inmundo. Jehová comprendía que estaba rindiendo
obediencia según su leal saber y entender y con una conciencia limpia, y no negaba el sacrificio de
Cristo.
16 Por otra parte, el grupo o cuerpo general de los cristianos consideraba que todos los días
pertenecían a Dios por igual —que todos eran sagrados— y ninguno era especialmente sagrado.
Comían carne con una conciencia limpia, sabiendo que, si anteriormente había sido presentada
delante de un ídolo, esto no cambiaba la carne misma, porque los ídolos en realidad no tenían
ningún poder. Le daban gracias a Dios por poder comer el alimento que él había provisto y le
agradecían la libertad que les había dado por medio de Cristo.
w11 1/1 pág. 22 “¿Es cierto que Dios me ama?”
El registro bíblico indica que Daniel era un estudiante de las Escrituras muy aplicado. En Daniel
9:2 leemos: “Discerní por los libros el número de los años [...] para [que se cumplieran] las
devastaciones de Jerusalén”. Los libros que Daniel tenía a su disposición probablemente incluían los
escritos de Moisés, David, Salomón, Isaías, Jeremías, Ezequiel y otros profetas. ¿Nos lo podemos
imaginar rodeado de rollos y pergaminos, absorto en el estudio de las profecías? Tuvo que haberse
pasado horas, tal vez en la habitación del techo de su casa, meditando y comparando los distintos
pasajes sobre la restauración de la religión verdadera en Jerusalén. Su esfuerzo por entender el
mensaje de la Palabra de Dios sin duda fortaleció su fe y su relación con Jehová.
El estudio de las Escrituras influyó también en su personalidad y en las decisiones que tomó en
su vida. La instrucción que recibió en su tierna infancia le permitió ver desde muy joven la
importancia de evitar a toda costa los alimentos que la Ley declaraba impuros (Daniel 1:8).
Además, gracias a los consejos de la Palabra de Dios, transmitió sin temor los mensajes divinos a
los reyes de Babilonia (Proverbios 29:25; Daniel 4:19-25; 5:22-28). También se ganó la fama de
ser un trabajador diligente y honrado (Daniel 6:4). Y llegó a confiar tanto en Jehová que prefería
morir antes que violar sus mandatos (Proverbios 3:5, 6; Daniel 6:23). ¡Con razón lo llamó Dios
“hombre muy deseable”!
En muchos sentidos, hoy es más fácil estudiar la Biblia. Por un lado, no tenemos que cargar con
rollos, y por otro, contamos con más escritos inspirados que Daniel, incluido el registro de cómo se
cumplieron algunas de sus profecías. Por si fuera poco, tenemos a nuestra disposición numerosas
herramientas de investigación. ¿Se vale usted de ellas? ¿Tiene un horario para leer la Biblia y
meditar en su mensaje? Si así es, su fe se hará tan fuerte como la de Daniel y su relación con
Jehová se hará más estrecha. Las Escrituras guiarán sus pasos, y sentirá que Dios lo acompaña en
todo momento.
w01 15/3 págs. 11-12 párr. 6 Venzamos las debilidades humanas
6. ¿Cuándo y cómo deberíamos prepararnos para afrontar la tentación?
6 Es prudente que nos preparemos para las dificultades que puedan surgir de improviso. El rey
Asá aprovechó un período de paz para construir sus fortificaciones defensivas (2 Crónicas 14:2,
6, 7). Sabía que si esperaba a que se produjera un ataque, sería demasiado tarde. De igual modo,
es mejor que las decisiones respecto a lo que haremos ante la tentación las tomemos con calma,
cuando todo esté tranquilo (Salmo 63:6). Daniel y sus amigos piadosos se resolvieron a ser fieles a
la ley de Jehová antes de que los presionaran para que comieran los manjares del rey, de modo
que no vacilaron en aferrarse a sus convicciones y no ingirieron alimentos inmundos (Daniel 1:8).
Reforcemos nuestra decisión de permanecer limpios en sentido moral antes de que se presenten
las tentaciones, pues así evitaremos caer en el pecado.
dp cap. 3 págs. 36-37 párrs. 15-16 Sometidos a prueba, pero fieles a Jehová
15, 16. ¿A qué peligros se enfrentaron Daniel y sus compañeros, y cómo reaccionaron?
15 Tanto los nombres babilónicos como el programa de reeducación y la dieta especial constituían
un intento, no solo de integrar a Daniel y los tres jóvenes hebreos en la cultura babilónica, sino de
distanciarlos de su propio Dios, Jehová, de su formación religiosa y de sus raíces. ¿Cómo
reaccionarían aquellos jóvenes frente a todas esas presiones y tentaciones?
16 El relato inspirado dice: “Daniel se resolvió en su corazón a no contaminarse con los manjares
exquisitos del rey ni con su vino de beber” (Daniel 1:8a). Aunque solo se nombra a Daniel, lo que
sigue deja patente que sus tres compañeros secundaron su decisión. Las palabras “se resolvió en
su corazón” indican que la educación que Daniel recibió de sus padres y de otras personas en su
tierra natal le había llegado al corazón. No cabe duda de que una formación parecida determinó la
decisión de los otros tres hebreos. Estos ejemplos subrayan la importancia de educar a nuestros
hijos aun cuando parezcan demasiado pequeños para entender (Proverbios 22:6; 2 Timoteo 3:14,
15).
dp cap. 3 págs. 38-39 párrs. 20-21 Sometidos a prueba, pero fieles a Jehová
20, 21. ¿Qué hizo Daniel, y con qué resultado?
20 Daniel estaba resuelto de corazón a oponerse a las malas influencias, así que obró en armonía
con su decisión. “Siguió solicitando del oficial principal de la corte no contaminarse.” (Daniel
1:8b.) La expresión “siguió solicitando” es digna de destacar. Si deseamos resistir las tentaciones o
superar alguna debilidad, en la mayoría de los casos tendremos que ser persistentes (Gálatas 6:9).
21 La persistencia de Daniel se vio recompensada. “Por consiguiente, el Dios verdadero entregó a
Daniel a bondad amorosa y misericordia delante del oficial principal de la corte.” (Daniel 1:9.) El
curso favorable que tomaron los acontecimientos no se debió a que Daniel y sus compañeros
fueran afables e inteligentes, sino, más bien, a la bendición de Jehová. Probablemente, Daniel
recordó el proverbio hebreo: “Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio
entendimiento. En todos tus caminos tómalo en cuenta, y él mismo hará derechas tus sendas”
(Proverbios 3:5, 6). Seguir ese consejo fue muy provechoso.
km 8/75 pág. 2 Sus Reuniones de Servicio
(1) Cuando era joven, Daniel, reflejó su entrenamiento temprano en la ley de Dios al rehusar
contaminarse con los manjares exquisitos del rey. (Dan. 1:8, 9) ¿Cómo es él un buen ejemplo
para nosotros hoy día cuando se sabe que algunos alimentos están contaminados con sangre o
cuando uno está bajo presión para que acepte una transfusión de sangre?
w85 1/7 pág. 26 párr. 13 Triunfo en “la parte final de los días”
13. ¿Cómo dio Daniel un ejemplo excelente a los Testigos adolescentes?
13 Mientras Ezequiel estaba profetizando entre los judíos exiliados cerca de Babilonia, el joven
Daniel, quien era de la descendencia principesca judía, estaba recibiendo educación en la corte real
de Nabucodonosor. Allí, como mantenedor de integridad, dio un ejemplo excelente a todos los
siervos jóvenes de Jehová hoy día. (Daniel 1:8, 9.)
w72 1/8 pág. 461 párr. 6 Mantenga integridad cuando afronte pruebas de fe
6. ¿Qué otras oportunidades de transigir fueron puestas delante de Daniel y sus tres
compañeros, y cómo reaccionaron ellos?
6 Esta no había sido la primera prueba de estos siervos fieles, porque con anterioridad fueron
invitados a vivir lujosamente, bebiendo vino y comiendo alimentos especiales de los que
disfrutaban los del palacio donde ellos estaban alojados. Su posición fue firme como se registra en
Daniel 1:8: “Daniel se resolvió en su corazón a no contaminarse con los manjares exquisitos del
rey [cosas que no les permitía comer la ley de los israelitas] y con su vino de beber. Y siguió
solicitando del principal oficial de la corte no contaminarse.” Hizo la petición: “Que nos den algunas
legumbres para que comamos y agua que bebamos.”—Dan. 1:12.
w02 1/11 pág. 18 párrs. 14-15 Cristianos neutrales en los últimos días
14, 15. a) ¿Qué hizo Daniel para obedecer a Dios y evitar un conflicto con las
autoridades? b) ¿Qué postura adoptaron los tres hebreos cuando tuvieron que
afrontar una difícil situación que puso a prueba su obediencia a Dios?
14 Daniel y sus tres compañeros constituyen un magnífico ejemplo de cómo equilibrar la sumisión
a los gobiernos humanos con la que se debe a Dios. Estos cuatro jóvenes hebreos exiliados en
Babilonia obedecieron las leyes de aquel país, y enseguida se les escogió para recibir una
preparación especial. Daniel se percató de que algunos aspectos de dicha preparación
probablemente irían en contra de la Ley de Jehová, de modo que habló con el oficial al mando.
Como consecuencia, se hicieron los cambios necesarios para respetar la conciencia de los cuatro
hebreos (Daniel 1:8-17). Los testigos de Jehová seguimos el ejemplo de Daniel explicando con
tacto nuestra postura a los funcionarios a fin de evitar problemas innecesarios.
15 Ahora bien, andando el tiempo, los tres amigos de Daniel tuvieron que afrontar una difícil
situación que puso a prueba su obediencia a Dios. El rey babilonio erigió un gran ídolo en la llanura
de Dura y convocó a los altos funcionarios a su inauguración. Para ese entonces, los tres hebreos
habían sido nombrados administradores del distrito jurisdiccional de Babilonia, por lo que estaban
obligados a acudir. En cierto momento del acto, todos los presentes debían inclinarse ante la
imagen. Pero los hebreos sabían que aquello era contrario a la ley de Dios (Deuteronomio 5:8-10).
Por tanto, cuando todos los demás se postraron, ellos permanecieron de pie. Al no acatar la orden
del rey, se expusieron a sufrir una muerte atroz, de la cual se salvaron solo gracias a un milagro;
así es, prefirieron arriesgar la vida antes que desobedecer a Jehová (Daniel 2:49–3:29).
w80 1/4 pág. 19 párr. 3 ¡Ánimo! el milenio se ha acercado
3. ¿Qué ánimo o valor ejemplar mostraron Daniel y sus compañeros en lo relacionado con
el alimento y la bebida?
3 La Palabra de Dios abunda en relatos en los que sus siervos desplegaron gran valor y ánimo
frente a situaciones que pusieron a prueba su fe. Un individuo que desplegó tal ánimo en varias
ocasiones fue Daniel, el profeta de Dios. Como joven esclavizado en Babilonia, “se resolvió en su
corazón a no contaminarse con los manjares exquisitos del rey y con su vino de beber,” y en
aquella resolución lo acompañaron Sadrac, Mesac y Abednego. (Dan. 1:8-19) Eso exigió ánimo,
semejante al ánimo que han tenido que desplegar los testigos de Jehová jóvenes en algunos países
hoy día, por ejemplo al rehusar almuerzos escolares que contienen productos de sangre.—Hech.
15:28, 29.
w91 15/11 págs. 13-14 párr. 2 Cultivemos el fruto de autodominio
2. ¿Qué excelentes ejemplos bíblicos tenemos de humanos imperfectos que ejercieron
autodominio?
2 También tenemos excelentes ejemplos bíblicos de humanos imperfectos que han ejercido
autodominio. Por ejemplo, esta cualidad se manifestó durante un incidente notable en la vida de
José, hijo del patriarca Jacob. ¡Qué dominio de sí mismo ejerció José cuando la esposa de Potifar
trató de seducirlo! (Génesis 39:7-9.) También tenemos el excelente ejemplo de los cuatro jóvenes
hebreos que supieron dominarse para no comer de los platos exquisitos del rey babilonio debido a
las restricciones de la Ley de Moisés. (Daniel 1:8-17.)
w05 15/7 pág. 27 párr. 7 ¿Somos fieles en todas las cosas?
7. ¿Qué dejó claro la obediencia de Daniel y sus tres amigos?
7 Sin duda, las restricciones dietéticas no constituían motivo de preocupación para la casa real.
Pero Daniel y sus amigos se habían resuelto de corazón a no contaminarse con alimentos
prohibidos por la Ley que Dios había dado a Israel. Como el asunto comprometía su lealtad y
fidelidad a Dios, pidieron que se les suministrara una dieta a base de legumbres y agua, propuesta
que fue aceptada (Daniel 1:9-14). Hoy día, puede que a algunos les parezca insignificante lo que
hicieron aquellos cuatro jóvenes. No obstante, su obediencia a Dios dejó claro cuál era su postura
en cuanto a la soberanía de Jehová.
dp cap. 3 pág. 39 párr. 23 Sometidos a prueba, pero fieles a Jehová
23. ¿Cómo demostró Daniel perspicacia y sabiduría en su proceder?
23 Aquella era la oportunidad de demostrar su perspicacia y sabiduría. Es probable que el joven
Daniel recordara el proverbio: “La respuesta, cuando es apacible, aparta la furia, pero la palabra
que causa dolor hace subir la cólera” (Proverbios 15:1). En vez de obstinarse en que se le otorgara
su petición, lo que posiblemente hubiera dado pie a que se le convirtiera en un mártir, aplazó el
asunto. En su debido momento se dirigió al “guardián”, quien, por no tener que rendir cuentas
directamente al rey, es probable que estuviera más dispuesto a hacer alguna concesión (Daniel
1:11).
km 8/87 pág. 1 párr. 2 Prepárense espiritualmente para la escuela
2 Daniel y sus tres compañeros adolescentes se prepararon diligentemente antes de entrar en un
período de educación seglar. Recibieron el favor y la bendición de Jehová porque ‘resolvieron en su
corazón’ mantener integridad. De manera similar, el estar firmemente resueltos a permanecer
leales a Jehová durante el venidero año escolar resultará en abundantes recompensas para los
jóvenes cristianos hoy día. (Dan. 1:8, 17; Pro. 10:22.)
w96 1/12 pág. 20 párr. 19 Jóvenes que se acuerdan de su Creador
19. ¿Cómo se acordaron de su Creador algunos jóvenes del pasado?
19 Afortunadamente, muchos jóvenes de tiempos pasados y presentes se han acordado de su
Creador. El pequeño Samuel mantuvo su lealtad en el servicio del tabernáculo a pesar de la
influencia inmoral de los que servían con él. (1 Samuel 2:12-26.) La esposa de Potifar, la atractiva
mujer que tentó a José, no consiguió seducir a este joven a cometer fornicación. (Génesis 39:1-
12.) Aunque Jeremías ‘solo era un muchacho’, predicó con valor pese a la severa oposición que
afrontó. (Jeremías 1:6-8.) Una niña israelita indicó sin temor al poderoso jefe del ejército sirio que
debía buscar ayuda en Israel, donde este aprendió acerca de Jehová. (2 Reyes 5:1-4.) El joven
Daniel y sus compañeros mantuvieron su fe cuando se les sometió a prueba con relación a las leyes
dietéticas de Dios. Y los jóvenes Sadrac, Mesac y Abednego prefirieron que se les echara a un
horno ardiente antes que ser desleales a Dios e inclinarse ante una imagen para adorarla. (Daniel
1:8, 17; 3:16-18; Éxodo 20:5.)
w07 1/9 pág. 19 Puntos sobresalientes del libro de Daniel
Lecciones para nosotros:
1:10-12. Daniel comprendió las razones que tenía “el oficial principal de la corte” para temer al
rey, de modo que no insistió más en su solicitud. Así fue que abordó al “guardián”, quien, por
ocupar un cargo de menor responsabilidad, podría estar más dispuesto a hacer concesiones.
Imitemos la sagacidad, el entendimiento y la sabiduría de Daniel cuando nos encontremos en
situaciones difíciles.
w07 1/9 pág. 18 Puntos sobresalientes del libro de Daniel
Respuestas a preguntas bíblicas:
1:11-15. ¿Fue la dieta vegetariana lo que mejoró el semblante de los cuatro jóvenes
judíos? No, no fue eso. Ninguna dieta puede lograr semejantes cambios en tan solo diez
días. El mérito es de Jehová, quien bendijo a estos cuatro jóvenes por confiar en él (Proverbios
10:22).
dp cap. 3 págs. 40-41 párr. 26 Sometidos a prueba, pero fieles a Jehová
26. ¿Qué resultado tuvo la prueba de diez días, y a qué se debió tal desenlace?
26 “Al fin de diez días el semblante de ellos pareció mejor y más nutrido en carnes que el de
todos los niños que estaban comiendo los manjares exquisitos del rey.” (Daniel 1:15.) Este relato
no debe utilizarse como prueba de que una dieta vegetariana es superior a otra más rica y
abundante en carne. Diez días es poco tiempo para que cualquier tipo de dieta produzca efectos
tangibles, pero no para que Dios cumpla su propósito. Su Palabra dice: “La bendición de Jehová...
eso es lo que enriquece, y él no añade dolor con ella” (Proverbios 10:22). Los cuatro jóvenes
hebreos cifraron su fe y confianza en Jehová, y él no los abandonó. Varios siglos después,
Jesucristo sobrevivió cuarenta días sin comer y citó a este respecto Deuteronomio 8:3, donde
leemos: “No solo de pan vive el hombre, sino que de toda expresión de la boca de Jehová vive el
hombre”. La experiencia de Daniel y sus amigos es un clásico exponente de ello.
dp cap. 3 págs. 41-42 párrs. 27-28 Sometidos a prueba, pero fieles a Jehová
27, 28. ¿Cómo los preparó para mayores pruebas en el futuro el régimen al que Daniel y
sus tres amigos se sometieron?
27 Los diez días constituyeron solo una prueba, pero los resultados fueron más que convincentes.
“De modo que el guardián siguió llevándose de ellos sus manjares exquisitos y su vino de beber, y
dándoles legumbres.” (Daniel 1:16.) No es difícil imaginar lo que los demás jóvenes que estaban
en el programa de preparación debieron pensar de Daniel y sus compañeros. Cambiar todos los
días un festín de reyes por legumbres les parecería una necedad. Pero por el horizonte asomaban
intensas pruebas que iban a exigir de aquellos jóvenes toda la lucidez y sobriedad de que fueran
capaces. Por encima de todo, era su fe y confianza en Jehová lo que les permitiría superar esas
pruebas de fe (compárese con Josué 1:7).
28 Las palabras que siguen dejan patente que Jehová estaba con ellos: “En cuanto a estos niños,
los cuatro, el Dios verdadero les dio conocimiento y perspicacia en toda escritura y sabiduría; y
Daniel mismo tenía entendimiento en toda suerte de visiones y sueños” (Daniel 1:17). Para hacer
frente a los tiempos difíciles que estaban por venir, necesitaban algo más que fortaleza física y
buena salud. “Cuando la sabiduría entre en tu corazón y el conocimiento mismo se haga agradable
a tu mismísima alma, la capacidad de pensar misma te vigilará, el discernimiento mismo te
salvaguardará, para librarte del mal camino.” (Proverbios 2:10-12.) Aquello fue precisamente lo
que Jehová otorgó a los cuatro jóvenes fieles a fin de prepararlos para lo que se avecinaba.
km 5/76 pág. 7 párr. 2 Anime a los jóvenes entre nosotros
2 Jehová Dios mismo considera con gran interés y gozo a los jóvenes que sirven fielmente. (Luc.
18:16) Recuerde cómo apoyó al joven Daniel y a sus compañeros. Ellos habían sido transportados
por un rey enemigo a una tierra lejana, donde predominaban el paganismo y el nacionalismo. Pero,
¿transigieron estos jóvenes en su integridad o se quedaron callados en cuanto a su creencia en la
soberanía de Jehová? ¿Los abandonó Jehová? El relato bíblico dice: “En cuanto a estos niños, los
cuatro, a ellos el Dios verdadero dio conocimiento y perspicacia en toda escritura y sabiduría.”
Como resultado llegó a ser evidente aun hasta al rey que la sabiduría que ellos tenían era muy
superior a la de todos los sacerdotes de Babilonia.—Dan. 1:17-20.
dp cap. 3 págs. 42-43 párrs. 30-31 Sometidos a prueba, pero fieles a Jehová
30, 31. ¿Cómo se demostró que el proceder que Daniel y sus compañeros escogieron los
benefició?
30 Una vez concluidos los tres años de reeducación y preparación, llegó la prueba decisiva: una
entrevista personal con el rey. “Al fin de los días que había dicho el rey para que se los llevaran, el
oficial principal de la corte también procedió a llevarlos delante de Nabucodonosor.” (Daniel 1:18.)
Era hora de que los cuatro jóvenes rindieran cuenta de sí mismos. ¿Se demostraría que les había
beneficiado más cumplir las normas de Jehová que entregarse al estilo de vida de Babilonia?
31 “El rey empezó a hablar con ellos, y de todos ellos no se halló a nadie como Daniel, Hananías,
Misael y Azarías; y ellos continuaron estando de pie delante del rey.” (Daniel 1:19.) El proceder
que habían seguido durante los tres años anteriores quedó plenamente justificado. No había sido
una locura seguir un régimen basado en los dictados de su fe y conciencia. Su fidelidad en
cuestiones que en apariencia carecían de importancia les reportó bendiciones mayores. El privilegio
de ‘estar de pie delante del rey’ era el objetivo que perseguían todos los muchachos incluidos en el
programa de formación. La Biblia no dice si los cuatro jóvenes hebreos fueron los únicos
seleccionados. En cualquier caso, su fiel derrotero ciertamente resultó en que obtuvieran “un
galardón grande” (Salmo 19:11).
ip-2 cap. 2 págs. 16-17 párr. 2 Confortadoras palabras proféticas que nos conciernen
2. ¿Qué situación reinaba en Jerusalén cuando Isaías puso por escrito su libro profético,
pero qué cambio iba a darse?
2 Cuando Isaías terminó de redactar sus profecías, Jerusalén había sobrevivido a la amenaza
asiria, el templo seguía en pie y la gente se ocupaba de sus quehaceres diarios tal y como lo había
hecho por siglos. No obstante, la situación iba a cambiar. Llegaría el día en que las riquezas de los
reyes judíos serían llevadas a Babilonia, y algunos jóvenes judíos servirían como oficiales de la
corte en esa ciudad (Isaías 39:6,7). Todo esto ocurriría más de cien años después (2 Reyes 24:12-
17; Daniel 1:19).
go cap. 5 págs. 80-81 párr. 23 Prediciendo el tiempo para la gobernación mundial
23. ¿Por qué no resultó en la caída de Babilonia la enfermedad del rey?
23 ¿Significó esta degradación del rey Nabucodonosor la caída del Imperio Babilonio? ¡De ninguna
manera! Según el decreto del Dios Altísimo este imperio había de continuar por algunas décadas
todavía como la Tercera Potencia Mundial, que ahora correspondía con el tronco basal o tronco con
las raíces del inmenso árbol que se vio en el sueño de Nabucodonosor. El profeta Daniel continuó
como siervo del rey demente, sirviendo de “gobernante sobre todo el distrito jurisdiccional de
Babilonia y el prefecto principal sobre todos los sabios de Babilonia.” También, los tres compañeros
hebreos de Daniel: Hananías, Misael y Azarías, continuaron participando en la administración de los
asuntos de aquel distrito jurisdiccional. (Daniel 1:11-19; 2:48, 49; 3:30) Ciertamente estos
cuatro prominentes desterrados judíos en Babilonia estaban midiendo el tiempo de la enfermedad
del rey y estaban esperando el tiempo en que lo recibirían de nuevo en su juicio a su trono imperial
como monarca gentil que había aprendido bien la lección de que “el Altísimo es Gobernante en el
reino de la humanidad, y que a quien él quiere dárselo se lo da.” Al fin de los “siete tiempos” esto
sucedió.
dp cap. 3 págs. 43-44 párrs. 33-34 Sometidos a prueba, pero fieles a Jehová
33, 34. a) ¿Por qué quedó impresionado con los jóvenes hebreos el rey? b) ¿Qué lección
nos enseña la experiencia de los cuatro hebreos?
33 Nabucodonosor no tardó en percibir que la sabiduría y la perspicacia que Jehová había
conferido a los cuatro jóvenes hebreos superaba en mucho a la de todos los consejeros y sabios de
la corte. “En lo que respecta a todo asunto de sabiduría y entendimiento que el rey inquiría de
ellos, hasta llegó a hallarlos diez veces mejores que todos los sacerdotes practicantes de magia y
los sortílegos que había en toda su región real.” (Daniel 1:20.) ¿Acaso podía ser de otro modo?
Los “sacerdotes practicantes de magia” y los “sortílegos” se basaban en las enseñanzas mundanas
y supersticiosas de Babilonia, mientras que Daniel y sus amigos confiaban en la sabiduría de arriba.
Sencillamente, no había comparación posible.
34 En realidad, la situación no ha cambiado mucho a lo largo de los tiempos. En el siglo I E.C.,
cuando la filosofía griega y la ley romana estaban en boga, el apóstol Pablo escribió por inspiración:
“La sabiduría de este mundo es necedad para con Dios; porque está escrito: ‘Prende a los sabios en
su propia astucia’. Y otra vez: ‘Jehová sabe que los razonamientos de los sabios son vanos’. Por
eso, que nadie se jacte en los hombres” (1 Corintios 3:19-21). Hoy en día necesitamos aferrarnos a
las enseñanzas de Jehová para que el mundo no nos deslumbre y nos descarríe fácilmente (1 Juan
2:15-17).
w97 15/7 pág. 15 párr. 6 ¿Sigue usted tras la virtud?
6. ¿Por qué podemos decir que Daniel siguió tras la virtud?
6 A pesar de la enorme presión a la que se vieron sometidos, Daniel y sus tres compañeros
escogieron la virtud y no el vicio. Daniel 1:21 dice: “Daniel continuó hasta el primer año de Ciro el
rey”. Sí, Daniel “continuó” como siervo virtuoso de Jehová por más de ochenta años, y vio el
ascenso y la caída de varios reyes poderosos. Permaneció fiel a Dios pese a las intrigas y las
conspiraciones de funcionarios corruptos del gobierno y la inmoralidad sexual que impregnaba la
religión babilonia. Daniel siguió tras la virtud.
CAPITULO 2
w07 1/9 pág. 18 Puntos sobresalientes del libro de Daniel
Respuestas a preguntas bíblicas:
2:1. ¿Cuándo tuvo Nabucodonosor el sueño de la imagen inmensa? De acuerdo con el
relato, esto ocurrió “en el segundo año de la gobernación real de Nabucodonosor”, quien llegó a ser
rey en el 624. Por lo tanto, el segundo año de su reinado tuvo que ser el 623. No obstante, en esa
fecha, Daniel no podría haber estado en Babilonia para interpretar el sueño, pues aún faltaban años
para la invasión de Judá. De modo que “el segundo año” tiene que empezar a contarse a partir del
607, cuando el rey babilonio destruyó Jerusalén y llegó a ser el nuevo gobernante mundial.
km 8/96 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
7. Daniel demostró ser un profeta verdadero al explicar el significado de la imagen del sueño del
rey Nabucodonosor después de que este se la describiera [lectura semanal de la Biblia; véase
Daniel 2:7-9, 26]. Falso. Para demostrar que era un profeta verdadero, Daniel
primero tuvo que relatar el sueño a Nabucodonosor y después dar la interpretación.
(Con la idea es suficiente.)
w80 1/4 págs. 19-20 párrs. 6-7 ¡Ánimo! el milenio se ha acercado
6, 7. (a) ¿Por qué llegó a gozar de prominencia Daniel durante el reinado de Darío?
(b) ¿Cuál era la única manera en que sus enemigos podían hallar una oportunidad contra
él? (c) ¿Qué situaciones semejantes han surgido en nuestro tiempo?
6 En sus penosas experiencias, Daniel y sus compañeros habían confiado mucho en Jehová por
medio de la oración. (Dan. 2:17, 18) Y fue en relación con la oración que en otra ocasión se le
volvió a exigir a Daniel que mostrara ánimo inquebrantable. Babilonia ya había caído y Darío
gobernaba sobre Medo-Persia, la cuarta potencia mundial del registro bíblico. A causa del “espíritu
extraordinario” que su Dios le había concedido, el envejecido Daniel llegó a ser más distinguido que
todos los demás funcionarios del reino. Aquellos hombres notables, celosos de la sabiduría y
posición de Daniel, buscaban el modo de destruirlo. Pero sabían muy bien que no hallarían pretexto
alguno, a menos que lo hicieran en conexión con “la ley de su Dios.”—Dan. 6:1-5.
7 Puesto que estaban al tanto de la costumbre que Daniel tenía de orar y ofrecer alabanza a su
Dios tres veces al día, los conspiradores hicieron que el rey firmara un edicto en el que se ordenaba
que cualquiera que hiciera petición a algún dios u hombre por 30 días, excepto al rey, fuera
arrojado al foso de los leones. El edicto llegó a ser la ley inmutable de los medos y los persas.
(Dan. 6:6-9) Esta situación se asemeja a la situación actual en muchos países en los que oficiales
subordinados o clérigos, resentidos por el hecho de que los testigos de Jehová se niegan a hacerse
parte del mundo o a suavizar o moderar su actividad del Reino, y celosos de la bendición de Dios
sobre la obra de ellos, tratan de “entrampar” y sacar del medio a los Testigos. Estos opositores
saben bien que por lo general el pueblo de Jehová está compuesto de las personas más
respetuosas de las leyes y honradas de la comunidad. Por eso, inventan cuestiones que envuelven
ceremonias y saludos idólatras, y gritos de lemas partidistas o patrióticos, como “Heil Hitler,” “Viva
Franco,” y otros.
w94 1/7 pág. 19 párr. 5 La posición cristiana ante la autoridad
5. a) ¿Cómo debemos entender las palabras de Jesús y Pablo respecto a la autoridad
humana? b) ¿En qué sentido “están colocadas por Dios en sus posiciones relativas”
las autoridades superiores?
5 Jehová entregó la gobernación de este mundo a Satanás al permitirle vivir después de su
rebelión y tras haber tentado a Adán y Eva, haciendo que se rebelaran contra Su soberanía.
(Génesis 3:1-6; compárese con Éxodo 9:15, 16.) De modo que las palabras de Jesús y de Pablo
tienen que significar que, una vez que la primera pareja humana rechazó en Edén la teocracia, es
decir, el gobierno ejercido por Dios, Jehová permitió que los seres humanos alejados de él crearan
estructuras de poder que les permitieran vivir en una sociedad ordenada. En ocasiones, a fin de
cumplir su propósito, Jehová ha hecho que ciertos soberanos o gobiernos sean derrocados (Daniel
2:19-21), mientras que ha permitido que otros permanezcan en el poder. Con respecto a los
gobernantes cuya existencia Jehová tolera, puede decirse que “están [colocados] por Dios en sus
posiciones relativas”.
kj cap. 6 págs. 92-93 párr. 1 Los días de la cristiandad están contados
1. ¿Por qué puede hacerse la pregunta en cuanto al asunto del tiempo tocante a la
cristiandad, y por qué están contados sus días?
“¿CUÁNTO tiempo queda?” Bien pudiéramos hacer esta pregunta tocante a esa organización
religiosa que se extiende por todo el mundo, la cristiandad. El Dios a quien ella afirma que adora es
un Contador de Años. Él ha puesto dentro de su propia jurisdicción los “tiempos y sazones” en
cuanto a sus criaturas humanas, y especialmente en cuanto a las que alegan ser representantes y
siervos de Él religiosamente. (Daniel 2:20-22; Hechos 1:7) Este hecho debería servir de gran
consuelo a todos los que aman lo que es correcto. ¿Por qué? Porque nos asegura que el
Todopoderoso Dios de justicia no tolerará eternamente la iniquidad aquí en la Tierra. Él ha señalado
el tiempo en que permitirá que la religión falsa predomine en toda la Tierra, esclavizando a casi
toda la familia humana. Ni siquiera la más poderosa organización religiosa falsa en la Tierra podrá
evitar ser destruida a manos de Él, cuando haya llegado Su debido tiempo para que Él ejecute su
w11 1/1 pág. 23 “¿Es cierto que Dios me ama?”
Quien solo vela por sus propios intereses no goza de buenas amistades. Pues bien, si queremos
que nuestra amistad con Dios tenga futuro, tenemos que evitar esa tendencia. Daniel no era ajeno
a esta verdad y por eso se preocupó de que el nombre de Dios recibiera siempre la gloria que
merece.
Cuando Jehová le reveló el sueño de Nabucodonosor y le dio a conocer su interpretación, Daniel
dijo: “Que el nombre de Dios llegue a ser bendito de tiempo indefinido aun hasta tiempo indefinido,
porque la sabiduría y el poderío [...] pertenecen a él”. Y cuando Daniel le comunicó al rey el sueño
y su significado, se aseguró en repetidas ocasiones de darle el mérito a Jehová, a quien llamó el
“Revelador de secretos”. Además, al pedirle a Jehová que perdonara al pueblo y lo liberara,
demostró que le preocupaba que el nombre de Dios fuera ensalzado: “Oh Jehová, [...] presta
atención y actúa [...] porque tu propio nombre ha sido llamado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo”
(Daniel 2:20, 28; 9:19).
Hay muchas maneras en las que podemos imitar a Daniel y honrar el nombre de Jehová. Una es
pidiendo en nuestras oraciones que el nombre de Dios sea santificado (Mateo 6:9, 10). Otra es
asegurándonos de que nuestra conducta nunca manche su santo nombre. Y una última es
contándoles a otras personas las cosas maravillosas que hemos aprendido acerca de su Reino.
Es verdad que el mundo en el que vivimos es egoísta y cruel. Pero nos consuela saber que
Jehová ama profundamente a cada uno de sus siervos. Ya lo dijo el salmista: “Jehová está
complaciéndose en su pueblo. Hermosea a los mansos con salvación” (Salmo 149:4).
w07 1/9 pág. 19 Puntos sobresalientes del libro de Daniel
2:29, 30. Tal como hizo Daniel, debemos atribuir el mérito a Jehová por todo lo que hayamos
adquirido como resultado de nuestra educación bíblica, sean conocimientos, habilidades o
cualidades.
w79 15/8 pág. 18 párr. 7 Jehová no abandona a su pueblo
7. ¿Qué puede hacer Jehová con las autoridades gubernamentales para cumplir Su
voluntad?
7 Cuando Jehová opta por hacerlo, puede dirigir o controlar a autoridades gubernamentales para
que se efectúe Su voluntad. Por lo tanto, apropiadamente declara un proverbio inspirado: “El
corazón de un rey es como corrientes de agua en la mano de Jehová. Adondequiera que se deleita
en hacerlo, lo vuelve.” (Pro. 21:1; Dan. 2:21) Observe ahora cómo la mano del Altísimo se hizo
más patente en los días de Mardoqueo y Ester.
km 4/89 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
15. Cuando Daniel interpretó el sueño de Nabucodonosor, ¿a qué conclusión llegó el rey? (Dan.
2:26, 28, 47.) [4, Lectura semanal de la Biblia; véase w88-S 1/12 pág. 12 §9.] Que Jehová
es el único Dios verdadero.
w88 1/12 pág. 12 párr. 9 Las lecciones de Jehová a unos monarcas
9. a) ¿Quién, únicamente, podía interpretar el sueño de Nabucodonosor, y qué
interpretación dio? b) Como resultado de la interpretación, ¿a qué conclusión llegó
el rey?
9 Cuando Daniel compareció ante el rey, Nabucodonosor le preguntó: “¿Eres lo suficientemente
competente como para hacerme saber el sueño que contemplé, y su interpretación?”. Después de
recordarle al orgulloso monarca que sus sabios no habían podido decirle el secreto de su sueño ni
su interpretación, Daniel dijo: “No obstante, existe un Dios en los cielos que es un Revelador de
secretos, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de ocurrir en la parte final de los
días”. Entonces Daniel le habló al rey sobre la imagen gigantesca que el rey había visto en su
sueño, y lo que significaba. El rey quedó tan impresionado que declaró: “Verdaderamente el Dios
de ustedes es un Dios de dioses y un Señor de reyes y un Revelador de secretos, porque pudiste
revelar este secreto”. Así le enseñó Jehová al rey Nabucodonosor que Él es el único Dios verdadero.
(Daniel 2:26, 28, 47.)
g 1/11 págs. 12-13 Un libro digno de confianza. Tercera parte
Una esperanza en la que usted puede confiar
Y hay otra profecía cuyo sorprendente cumplimiento se está viendo en nuestros días. Esta tiene
que ver con el rey Nabucodonosor de Babilonia y un sueño que tuvo sobre una imagen inmensa.
El cuerpo de la imagen estaba dividido en cinco partes: la cabeza; los pechos y los brazos; el
vientre y los muslos; las piernas, y los pies. Cada parte tenía una composición metálica diferente
(Daniel 2:31-33). Las cinco partes representaban una sucesión de reinos —o gobiernos— que
empezó con Babilonia y que continúa hasta el día de hoy con la potencia mundial angloamericana,
la séptima de la historia bíblica (Daniel 2:36-41).
El profeta Daniel señaló que en la composición de los pies y los dedos de los pies de la imagen
había una diferencia notable. En lugar de ser de un metal puro, estaban hechos de hierro mezclado
con barro húmedo. Daniel le dio la siguiente explicación a Nabucodonosor: “Como contemplaste
hierro mezclado con barro húmedo, llegarán a estar mezclados con la prole de la humanidad; pero
no resultará que se mantengan pegados, este a aquel, tal como el hierro no se mezcla con barro
moldeado” (Daniel 2:43). Y es cierto, la mezcla de hierro y barro resulta frágil: los dos materiales
no se “mant[ienen] pegados”. ¡Qué bien le encaja esta descripción al mundo políticamente dividido
en el que vivimos!
Daniel también reveló otro importante dato. En el sueño, el rey Nabucodonosor vio una piedra
cortada de una montaña que “dio contra la imagen en sus pies de hierro y de barro moldeado, y los
trituró” (Daniel 2:34). ¿A qué se refieren esas palabras? Daniel mismo lo explicó: “En los días de
aquellos reyes [durante el tiempo de la última potencia mundial] el Dios del cielo establecerá un
reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo.
Triturará y pondrá fin a todos estos reinos, y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos”
(Daniel 2:44). Esta profecía señaló a un Reino muy diferente de los gobiernos que el hombre
conoce. Su Rey es Jesucristo, el Mesías. Y como se ha indicado previamente en esta serie de
artículos, este Rey aplastará a Satanás y a todos sus seguidores —tanto humanos como
espirituales—, logrando con ello que impere la paz y la armonía en todo el universo (1 Corintios
15:25).
w80 15/11 pág. 17 párr. 20 El atalaya dijo: “¡Ha caído!”
20. ¿Por qué no fueron los judíos desterrados en Babilonia los que rompieron las
imágenes esculpidas de los dioses de ésta, y quién fue el rompedor de imágenes?
20 El rompedor de imágenes a quien se hace referencia aquí es Jehová, el único Dios vivo y
verdadero, el Dios celoso o “Dios que exige devoción exclusiva.” (Éxo. 20:5) Al dejar que los
medos y los persas, que no adoraban a los dioses de Babilonia, vencieran a ésta, Jehová puso de
manifiesto la falsedad de los dioses idolátricos de la Tercera Potencia Mundial, manifestó que no
existen. No fueron los judíos desterrados en Babilonia los que derribaron a la Tercera Potencia
Mundial por medio de levantarse en algún tipo de rebelión; su Dios Jehová no los autorizó ni
comisionó para que hicieran tal cosa. En vez de eso, él se valió de Darío el Medo y de Ciro el persa
para causar la caída de la idólatra Babilonia como potencia mundial. (Dan. 2:32, 36-38) De modo
que no fue el “atalaya” quien causó la caída de aquel que “en sus tratos es traicionero,” es decir, de
Babilonia. El atalaya simplemente dio testimonio acerca de su caída, para la vindicación de Jehová
como el Dios de la profecía y como Señor Soberano.
w07 1/9 pág. 18 Puntos sobresalientes del libro de Daniel
Respuestas a preguntas bíblicas:
2:32, 39. ¿En qué sentido fue el reino “de plata” inferior al ‘de oro’, y el reino “de
cobre” inferior al “de plata”? El Imperio medopersa (la sección de plata de la imagen) resultó
inferior a Babilonia (la cabeza de oro) en el sentido de que solo a esta se le concedió el honor de
derribar al reino de Judá. Por su parte, Grecia (representada por el cobre) sucedió a Medopersia,
pero resultó inferior a ella, tal como el cobre es inferior a la plata. Es cierto que el Imperio griego
abarcó un territorio más extenso, pero fue Medopersia —y no Grecia— quien tuvo el privilegio de
liberar al pueblo de Dios de su cautiverio.
nc págs. 22-23 párr. 40 Cuando todas las naciones chocan, de frente, con Dios
40. En Revelación, capítulo diecisiete, de la bestia salvaje sobre la cual monta Babilonia
la Grande se dice que es ¿qué, y por qué, y qué simboliza en nuestro día?
40 Que no haya equivocación en la mente de nadie en cuanto a este asunto. La Santa Biblia dice
franca y rotundamente que “aquellos reyes,” aquellos gobernantes políticos de la Tierra, están
peleando contra el reino establecido de Dios. Volvamos la atención al último libro de la Biblia, a
Revelación, capítulo diecisiete. Ahí vemos por lenguaje pictórico que los gobernantes políticos de
esta Tierra destruirán a Babilonia la Grande, que es el imperio mundial de religión falsa que
comenzó con la antigua Babilonia. A la bestia salvaje de color escarlata sobre la cual monta
Babilonia la Grande hasta su destrucción se le representa con siete cabezas y diez cuernos. Esas
siete cabezas indican las siete potencias mundiales sucesivas de la historia humana, desde el
Egipto antiguo, a través de Asiria, Babilonia, Medo-Persia, Grecia, Roma y la Potencia Mundial
Angloamericana. El versículo once dice que la bestia salvaje misma es “un octavo rey,” es decir,
una Octava Potencia Mundial. Esa Octava Potencia Mundial es las Naciones Unidas de hoy día, la
organización internacional para la paz y seguridad mundial y por lo tanto para mantener los “pies”
de la “imagen” idolátrica plantados donde ya no deben estar.—Revelación 17:11; Daniel 2:33, 34.
w08 15/7 pág. 18 párrs. 6-7 No sabemos dónde tendrá éxito
6, 7. a) ¿Qué crecimiento ha tenido lugar desde 1914? b) ¿Cómo culminará dicho
crecimiento?
6 Desde el establecimiento del Reino de Dios en los cielos en el año 1914, las ramas del
simbólico árbol de mostaza se han extendido mucho más allá de lo esperado. El pueblo de Dios ha
presenciado el cumplimiento literal de la siguiente profecía del libro de Isaías: “El pequeño mismo
llegará a ser mil, y el chico una nación poderosa” (Isa. 60:22). El grupito de ungidos que
participaba en la obra del Reino a principios del siglo XX no podía siquiera imaginar que en el
año 2008 habría casi siete millones de testigos de Jehová realizando dicha obra en más de
doscientos treinta países y territorios. Un crecimiento extraordinario, sin duda, tanto como el del
grano de mostaza de la parábola de Jesús.
7 Pero ahí no termina el crecimiento. Llegará el momento en que toda persona que viva en este
planeta sea súbdito del Reino de Dios. Para entonces, todos los malvados habrán sido eliminados.
Y eso no ocurrirá gracias a los esfuerzos humanos, sino a la intervención del Señor Soberano
Jehová (léase Daniel 2:34, 35). Entonces veremos el cumplimiento final de otra profecía de
Isaías, que dice: “La tierra ciertamente estará llena del conocimiento de Jehová como las aguas
cubren el mismísimo mar” (Isa. 11:9).
g74 22/4 págs. 24-25 Usted puede sobrevivir el venidero choque
A pesar del anuncio que se ha hecho del gobierno de la propia selección de Dios para administrar
los asuntos de la Tierra, los hombres han persistido obstinadamente en sus esfuerzos de gobernar
la Tierra independientemente de Dios. Han puesto a prueba todos los tipos imaginables de
gobierno. Los gobernantes han sido cambiados vez tras vez; los ciudadanos repetidamente han
reemplazado a un grupo de hombres en el poder por otro grupo. Sin embargo la mayoría reconoce
que sus problemas no han sido solucionados sino, en cambio, se han empeorado. Y la gente
reconoce generalmente que los gobiernos políticos frecuentemente han abundado en corrupción,
falta de honradez y opresión. Fue de hecho el ex-presidente de los Estados Unidos Harry Truman
quien escribió que para salir bien como gobernante un hombre, “no puede vivir conforme al
Sermón del Monte” sino que “tiene que ser un Maquiavelo, un Luis XI de Francia, César, Borgia . . .
un mentiroso, traicionero, un héroe y no sé que más a fin de tener buen éxito.”
Sin embargo la mayoría de la población del mundo presta oídos sordos a los que les están
proclamando las buenas nuevas del prometido reino de Dios o, peor, maltratan o hasta persiguen a
estos proclamadores del Reino. Al mismo tiempo, los líderes mundiales, religiosos, políticos y otros,
sostienen y profetizan cosas brillantes para el mundo en el futuro. Y, aunque toda la evidencia
muestra que estas predicciones son pura falsedad, la gente “así lo ha amado.” (Jer. 5:31; también
Isa. 30:9-11) Puesto que han escogido este derrotero y caprichosamente se apegan a él, Dios
no tiene otra alternativa que la de ‘traer sobre la propia cabeza de ellos sus caminos.’—Eze.
9:9, 10.
Sí, el gobierno humano de la Tierra independiente de Dios ha resultado ser un fracaso miserable.
Las palabras de Jesús concerniente a los guías religiosos de su día aplican bien a los caudillos
mundiales de nuestro tiempo: “Déjenlos. Guías ciegos es lo que son. Si, pues, un ciego guía a un
ciego, ambos caerán en un hoyo.” (Mat. 15:14) Su abuso de la Tierra resultará en un choque de
frente con el único gobierno que puede cumplir con la voluntad de Dios para esta Tierra, su reino
por su Hijo.
El choque es seguro porque Dios nunca abandonará sus principios justos a fin de evitar este
encuentro violento. Ese choque hará añicos a todo este sistema mundial, como fue predicho hace
mucho en la profecía de Daniel 2:34, 35, 44, 45. Entonces el propio gobierno de Dios se hará
cargo de la dirección de todos los asuntos de la Tierra para el beneficio duradero de todos los que
vivan entonces.
¿Cómo puede uno sobrevivir a ese venidero choque? Solo por medio de ponerse ahora leal y
firmemente de parte de ese gobierno justo. Usted mostrará que realmente lo quiere por medio de
orarle a Dios: “Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra.”—
Matt. 6:10.
Entonces le aplicarán las palabras del salmista: “Mil caerán a tu lado mismo y diez mil a tu
diestra; a ti no se acercará. Solo con tus ojos seguirás mirando y verás la retribución misma de los
inicuos. Porque tú dijiste: ‘Jehová es mi refugio,’ has hecho al Altísimo mismo tu morada; no te
acaecerá ninguna calamidad.”—Sal. 91:7-10.
Considere ahora la emocionante oportunidad que se hará accesible a toda la humanidad
obediente en ese venidero nuevo orden.
nc pág. 28 párr. 54 Cuando todas las naciones chocan, de frente, con Dios
54. ¿Qué extensión alcanzará entonces el reino victorioso de Dios, según se representa
por la piedra que dio contra la imagen?
54 El reino victorioso de Dios, representado por la piedra que dio contra la imagen simbólica en
los pies, crecerá entonces como lo hizo aquella piedra y llegará a ser una “gran montaña” que llene
toda la Tierra. (Daniel 2:35) El reino de Dios por su Cristo estará en todas partes de esta Tierra.
¡Qué privilegio será sobrevivir el choque final de las naciones con Dios y vivir en esa montaña real!
sv págs. 23-24 párr. 37 Salvando a la raza humana... a la manera del Reino
37. Cuando Dios instaló a su Rey en la “Jerusalén celestial” en 1914, eso quiso decir que
era tiempo para que empezara a cumplirse ¿qué rasgo de la profecía de Daniel
(capítulo 2)?
37 El que Dios instalara a su Rey Mesiánico Jesucristo en la “Jerusalén celestial” en 1914 significó
el principio del cumplimiento de la profecía de Daniel acerca de una “piedra” que fue cortada de
una “montaña” simbólica, dada en estas palabras: “Y en cuanto a la piedra que dio contra la
imagen [de potencias mundiales], llegó a ser una gran montaña y llenó toda la tierra. Y en los días
de aquellos reyes el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino
mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos, y él mismo
subsistirá hasta tiempos indefinidos; puesto que contemplaste que de la montaña una piedra fue
cortada, no por manos, y que trituró el hierro, el cobre, el barro moldeado, la plata y el oro.”—
Daniel 2:35, 44, 45
w80 1/4 pág. 19 párr. 5 ¡Ánimo! el milenio se ha acercado
5. (a) ¿Por qué requirió ánimo de parte de Daniel hablar ante Nabucodonosor, y más
tarde ante Belsasar? (b) ¿Cómo se requiere ánimo similar de parte de los testigos de
Jehová hoy día?
5 El que Daniel se presentara ante el poderoso Nabucodonosor de Babilonia, y le diera a saber a
aquel gobernante las interpretaciones de los sueños que éste había tenido, requirió ánimo...
especialmente puesto que lo que Daniel profetizó indicaba que finalmente el Imperio Babilónico
sería destruido, y que el rey sería humillado. (Dan. 2:36-38, 44, 45; 4:24, 25, 33) Además,
cuando durante el banquete idólatra de Belsasar la escritura de Jehová apareció en la pared del
palacio del rey, Daniel tuvo que ser muy animoso para informar al rey y a sus grandes que la gran
Babilonia había llegado a su fin e iba a ser dada a Medo-Persia. (Dan. 5:1-6, 17-28) De igual
manera, hoy día se ha requerido ánimo de parte de muchos testigos de Jehová para hablar
denodadamente acerca del juicio de Dios en contra de Babilonia la Grande y otros sistemas de este
mundo que están condenados a la destrucción.—Rev. 16:12-16, 19.
fu pág. 20 párr. 28 Un futuro seguro... cómo usted puede obtenerlo
28. (a) ¿Por cuánto tiempo ha habido gobernación humana, y por qué no continuará ya
por mucho tiempo más? (Jeremías 17:5) (b) ¿Qué significará esto para Satanás? (c)
¿Qué le sucederá a los gobiernos humanos? (d) ¿Qué le pasará a las personas
inicuas? (e) ¿Qué le sucederá a los que son indiferentes para con la gobernación de
Jehová? (2 Tesalonicenses 1:6-9)
28 Desde la rebelión en Edén, la raza humana ha tenido casi seis mil años para probar el fruto de
la gobernación humana. Ésta ha sido un desastre. Apropiadamente, la Biblia señala a esta
generación como la generación durante la cual Dios ejecutará sus juicios. ¿Qué significará esto para
Satanás el Diablo, el principal enemigo de la humanidad? Él y su demonios quedarán
completamente fuera de acción, ‘arrojados al abismo,’ sin poder extraviar a la humanidad.
(Revelación 20:1-3) ¿Qué significará la ejecución de los juicios de Dios para los gobiernos de los
hombres? La Biblia predice: “El reino . . . triturará y pondrá fin a todos estos reinos [de los
hombres], y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos.” (Daniel 2:44) ¿Qué significará esto
para los mentirosos, ladrones, y los que practican la violencia? “El inicuo ya no será; y ciertamente
darás atención a su lugar, y él no será.” (Salmo 37:10) ¿Qué significará para los que
indiferentemente pasan por alto la gobernación de Jehová? En los días de Noé, “no hicieron caso
hasta que vino el diluvio y los barrió a todos,” y será similar ahora, cuando Dios use a su Hijo para
ejecutar justicia.—Mateo 24:39.
mn pág. 25 párr. 48 “¡Mira! Estoy haciendo nuevas todas las cosas”
48. (a) ¿Permitirá Dios que hombres egoístas arruinen esta Tierra? (b) ¿Cómo, pues,
acabará Jehová con los ayes y con los que son responsables de ellos?
48 ¿Se acabarán alguna vez estos ayes? ¡Sí!... cuando el mismo gobierno del cielo, el Reino del
Dios Todopoderoso, entre en acción para “causar la ruina de los que están arruinando la tierra.”
(Revelación 11:18; Daniel 2:44) Nunca permitirá Dios que los comunistas, cristianos falsos
ni cualesquier otras personas arruinen la Tierra, obra de sus manos, con sus proyectos nucleares.
Más bien, él declara: “Mi decisión judicial es reunir naciones, para que yo junte reinos, a fin de
derramar sobre ellos mi denunciación, toda mi cólera ardiente.” (Sofonías 3:8) Jehová, mediante
su Cristo, usará grandes fuerzas que él domina en la naturaleza para causarles destrucción
abrumadora a todos los que siguen a Satanás en la Tierra. Esto se efectuará en escala global,
semejante en magnitud al diluvio del día de Noé.—Jeremías 25:31-34; 2 Pedro 3:5-7, 10.
ml págs. 22-23 párr. 34 ¡Lo mucho más que encierra la vida!
34. ¿Cómo obra Dios para salvar vidas? (Daniel 2:44)
34 ¡Pero Dios sí la conoce! Hablando de su juicio sobre los reinos egoístas, o naciones de la
Tierra, Dios declara que él “establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas,” y que “triturará
y pondrá fin a todos estos reinos.” (Daniel 2:44) Entonces concederá vida bajo condiciones
pacíficas a todos los que hayan aceptado el gobierno del Reino de Jesús. Para ayudar a todas estas
personas que buscan la vida, los cristianos verdaderos hoy en día participan en una obra salvavidas
en cumplimiento de otra parte de la gran profecía de Jesús: “Y estas buenas nuevas del reino se
predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el
fin.”—Mateo 24:14.
us págs. 60-62 párr. 113 Espíritus en invisibilidad... ¿nos ayudan, o nos perjudican?
113. ¿Qué glorioso futuro tenemos por delante?
113 ¿Puede usted imaginarse el vivir en una Tierra restaurada a un hermoso paraíso con personas
verdaderamente humildes y amorosas como sus compañeros, no bajo un sistema político egoísta y
opresivo sino bajo un gobierno perfecto y justo? (Daniel 2:44; Isaías 65:17, 21, 22, 25) ¿Le
gustaría vivir en un tiempo en que la voluntad de Dios se haga en la Tierra como en el cielo y en
que la gente ya no aprenda más la guerra? (2 Pedro 3:13; Mateo 6:10; Miqueas 4:3, 4) ¡Allí
no habrá enfermedades, dolor ni temor a la muerte! ¡Y lo que es más, los mismísimos que han
causado tanto sufrimiento en la Tierra por medio del espiritismo, es decir, el Diablo y sus
demonios, habrán sido destruidos para siempre! ¡Que expectativa más gloriosa ofrece la Palabra de
Dios: Vida eterna en una Tierra paradisíaca en paz, seguridad y salud!—Revelación 21:3, 4; 20:10.
dg cap. 9 pág. 21 párrs. 13-14 Cómo sabemos que estamos en “los últimos días”
13, 14. ¿Qué tiempo de angustia predijo Jesús, y cómo concluirá?
13 Se le está acabando el tiempo a este mundo bajo la influencia de Satanás. Pronto terminará
en medio de una tribulación de la cual Jesús dijo: “Entonces habrá gran tribulación como la cual no
ha sucedido una desde el principio del mundo hasta ahora, no, ni volverá a suceder”. (Mateo
24:21.)
14 La “gran tribulación” culminará en la guerra de Dios, Armagedón. El profeta Daniel dijo que en
ese tiempo Dios “triturará y pondrá fin a todos estos reinos”. Eso significará el fin de toda
gobernación humana actual en independencia de Dios. Desde el cielo, la gobernación del Reino
ejercerá completo control sobre los asuntos humanos. Daniel predijo que a “ningún otro pueblo” se
le dejará jamás la autoridad de gobernar. (Daniel 2:44; Revelación 16:14-16.)
pc págs. 19-20 párrs. 5-7 Cultive fe en el Creador
5-7. a) ¿Cómo se desviaron los seres humanos del propósito original de Dios? b) ¿Qué
hizo Dios para ayudar a toda la humanidad?
5 La Biblia indica lo que sucedió después: Adán y Eva desobedecieron un mandato directo de
Dios. ¡Qué desagradecidos! Como resultado, perdieron el derecho a vivir para siempre en el Paraíso
(Génesis 3:1-19). Y, según leemos en la Biblia, todos sus descendientes sufrieron las
consecuencias de su rebeldía: “Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y la
muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían
pecado” (Romanos 5:12). En efecto, el sufrimiento y los problemas de este mundo son
consecuencia del pecado y la imperfección heredada. Con todo, Dios es compasivo y se ha
propuesto liberar a la humanidad del pecado y la muerte por medio del sacrificio de su Hijo,
Jesucristo (Juan 3:16; 1 Juan 4:9, 10). Veamos cómo.
6 Con el fin de ayudar a la humanidad entera, Dios decidió crear un Reino —un tipo de
gobierno— en el cielo, y nombró Rey a su Hijo, Jesucristo (Mateo 6:10). Por medio de ese Reino,
Dios acabará con todos los problemas de la Tierra y cumplirá su propósito de convertir el planeta
en un paraíso para todos los seres humanos (Daniel 2:44; Revelación 21:3, 4). ¿Le parece que la
idea de convertir la Tierra en un paraíso y vivir felices para siempre con salud perfecta bajo el
Reino de Dios es solo un bonito sueño? Nada más lejos de la realidad, pues Jehová Dios lo ha
garantizado personalmente: “Así resultará ser mi palabra que sale de mi boca. No volverá a mí sin
resultados, sino que ciertamente hará aquello en que me he deleitado, y tendrá éxito seguro en
aquello para lo cual la he enviado” (Isaías 55:11). ¿No deberíamos estar agradecidos por el amor
tan grande que nos ha mostrado? Por todo el mundo, millones de personas de toda raza y cultura
demuestran su agradecimiento al esforzarse por servir a Dios y establecer una buena relación con
él.
7 Ahora bien, ¿cómo podemos cultivar verdadera fe en Dios? Quienes no profesan ninguna
religión piensan que la fe no es más que una ayuda psicológica que aporta a los creyentes ánimo y
fortaleza. ¿Qué opina usted? ¿Sabe lo que realmente es la fe?
kp pág. 14 Ha llegado “la hora del juicio”
Se avecinan más cambios. En “la hora del juicio”, Jehová Dios también pedirá cuentas al sistema
político mundial, a sus gobernantes y a cuantos pasen por alto el justo dominio de su Reino
celestial en manos de Jesucristo (Revelación 13:1, 2; 19:19-21). En la visión profética de Daniel
2:20-45 se representa la dominación política desde los días de Babilonia hasta la actualidad
mediante una gigantesca imagen hecha de oro, plata, cobre, hierro y barro. En alusión a nuestro
tiempo, la profecía dijo: “El Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas”.
Y la Biblia revela qué más hará este Reino durante “la hora del juicio” de Jehová: “Triturará y
pondrá fin a todos estos reinos, y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos” (Daniel 2:44).
La Biblia advierte a los adoradores sinceros de Dios que no amen “las cosas que están en el
mundo”, es decir, el estilo de vida que promueve este sistema de cosas alejado del Dios verdadero
(1 Juan 2:15-17). ¿Muestran sus decisiones y acciones que apoya usted sin reservas el Reino de
Dios? ¿Ocupa ese Reino el primer lugar en su vida? (Mateo 6:33; Juan 17:16, 17.)
km 12/02 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
28. Según Daniel 2:34, 35, 45, la piedra que golpea y tritura la imagen representa (Armagedón;
los contundentes mensajes de juicio proclamados por el pueblo de Dios; el Reino mesiánico)
[si-S pág. 142 §20, 23].
si pág. 142 párr. 20 Libro bíblico número 27: Daniel
20. ¿Qué cuatro visiones se registran acerca de las potencias mundiales, y por qué
fortalece nuestra fe el considerarlas hoy día?
20 El repasar las visiones de Daniel es emocionante y fortalece la fe. En primer lugar, considere
las cuatro visiones acerca de las potencias mundiales: 1) Está la visión de la imagen pavorosa,
cuya cabeza de oro representa la dinastía de reyes babilonios que empezó con Nabucodonosor,
después de la cual se levantan otros tres reinos, como los representan las otras partes de la
imagen. Estos son los reinos triturados por la “piedra”, la cual llega a ser “un reino que nunca será
reducido a ruinas”, el Reino de Dios (2:31-45). 2) Luego vienen las visiones privadas que se dan a
Daniel, la primera de las cuales es la de las cuatro bestias, que representan a “cuatro reyes”. Estas
son como un león, un oso, un leopardo con cuatro cabezas, y una bestia que tiene grandes dientes
de hierro, diez cuernos y, más tarde, un cuerno pequeño (7:1-8, 17-28). 3) Entonces está la visión
del carnero (Medopersia), el macho cabrío (Grecia), y el cuerno pequeño (8:1-27). 4) Finalmente
tenemos la visión del rey del sur y el rey del norte. Daniel 11:5-19 describe con exactitud la
rivalidad entre las descendencias egipcias y seléucidas del Imperio Griego de Alejandro después de
la muerte de Alejandro en 323 a.E.C. Desde el versículo 20 la profecía sigue trazando el derrotero
de naciones sucesoras del sur y del norte. La referencia de Jesús a “la cosa repugnante que está
causando desolación” (11:31), en su profecía sobre la señal de su presencia, muestra que esta
lucha de los dos reyes por el poder continúa hasta la misma “conclusión del sistema de cosas”.
(Mat. 24:3.) ¡Cuán consoladora es la garantía que da la profecía de que en el “tiempo de angustia
como el cual no se ha hecho que ocurra uno desde que hubo nación hasta aquel tiempo” Miguel
mismo se pondrá de pie para eliminar a las naciones impías y traer paz a la humanidad obediente!
(Dan. 11:20–12:1.)
w81 15/10 págs. 14-15 párr. 8 Los cristianos y la esperanza del reino de mil años
8. (a) ¿De qué fue garantía la venida de Jesús? (b) ¿Cómo muestran las Escrituras que el
paraíso será restaurado en la Tierra?
8 En su famoso Sermón del Monte, Jesús declaró: “No piensen que vine a destruir la Ley o los
Profetas. No vine a destruir, sino a cumplir.” (Mat. 5:17) O, como vierte este versículo la Versión
Torres Amat (católica): “No penséis que yo he venido a destruir la doctrina de la ley ni de los
profetas. No he venido a destruirla, sino a darle su cumplimiento.” Puesto que Jesús vino a dar
cumplimiento a la doctrina o las enseñanzas de los profetas, su venida fue una garantía de que se
cumplirían las profecías de ellos respecto a la restauración del paraíso en la Tierra. He aquí solo
algunas de esas profecías: Salmos 37:11, 29; 72:1-8, 16-19; 115:16; Isaías 9:6, 7; 11:1-10;
45:18; Daniel 2:34, 35, 44, 45; 7:13, 14.
km 2/71 pág. 4 párr. 2 Presentando las buenas nuevas... sobre “El gobierno que
resolverá los problemas del hombre”
2 Puesto que el problema de la contaminación es un asunto de mucho interés, podríamos decir:
“La contaminación hoy día está afectando a todo el mundo. Debido al interés que tenemos en
nosotros y en nuestras familias, no podemos continuar pasando por alto este problema, pensando
que las cosas mejorarán. Los científicos nos dicen que, a menos que sea detenida, la
contaminación destruirá a la raza humana en esta generación. Así es que no tenemos que esperar
a que una guerra mundial nos mate a todos, ¿verdad? [Deje que respondan.] En algunas ciudades
los niños no pueden correr ni jugar sin temor de que sus pulmones y su corazón reciban daño. El
aire, el agua, todo nuestro ambiente se está contaminando, ocasionando enfermedad y muerte.
¿Piensa usted que Dios hará algo acerca de esto? [Deje que respondan.] ¡Qué animador es leer en
la Biblia que Dios va a arruinar a los que están arruinando a la Tierra! Está muy cerca el tiempo en
el cual, por medio de su gobierno del Reino, él resolverá este problema de la contaminación así
como también los otros problemas con los cuales el hombre ha estado batallando por siglos.”
(Prosiga a Rev. 21:3, 4; Dan. 2:44 o Sal. 37:10, 11.)
km 6/72 pág. 1 párr. 3 Nuestro principal libro de texto
3 Aun más importante, la Biblia nos ayuda a conocer a Jehová mismo, su nombre, sus
sobresalientes cualidades, su Hijo y el lugar importante que él ocupa en los propósitos de Dios.
(Col. 1:17, 18; 2:3) Y como libro de profecía, la Biblia realmente es sobresaliente. No tiene igual.
Solo ella ha dado verdadero significado a los sucesos de la historia y muestra por qué resultaron de
la manera que resultaron. (Luc. 19:41-44) Lo que es más, la Biblia muestra el futuro de todos los
gobiernos mundanos de la actualidad (Dan. 2:44) y explica los acontecimientos de nuestro día,
mostrando que pronto Jehová eliminará a todos los inicuos. (Sal. 37:9, 10) ¡Qué razones tan
poderosas para que todos leamos la Palabra de Dios diariamente!
km 4/05 pág. 7 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
7. Puesto que Jehová concedió a su Hijo plena autoridad para gobernar en 1914, ¿por qué
oramos “venga tu reino”? (Mat. 6:9, 10.) [be-S pág. 279 § 4.] Cuando rogamos “venga tu
reino”, estamos pidiendo que el reino ya instaurado de Dios actúe de forma decisiva
para cumplir profecías como las de Daniel 2:44 y Revelación 21:2-4. Se nos ha
comisionado para proclamar las bendiciones que pronto traerá el Reino de Dios
(Mat. 24:14).
be pág. 279 párr. 4 El mensaje que debemos proclamar
Ciertamente, aún ocurrirán más cosas, muchas más. Seguimos rogando “venga tu reino”, pero
no porque pensemos que la instauración del Reino celestial de Dios todavía quede en el futuro, sino
con la idea de que actuará de modo decisivo para cumplir profecías como Daniel 2:44 y
Revelación 21:2-4. Transformará la Tierra en un paraíso lleno de personas que amen a Dios y al
prójimo. Cuando predicamos “estas buenas nuevas del Reino”, llamamos la atención a dichas
perspectivas, pero también señalamos con confianza que Jehová ya ha concedido plena autoridad
real a su Hijo. ¿Destaca usted estas buenas nuevas cuando da testimonio del Reino?
km 8/07 pág. 7 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
12. ¿En qué sentido se parecen los líderes religiosos de la cristiandad a los “profetas estúpidos, que
[andaban] tras su propio espíritu”, de los que se habla en Ezequiel 13:3? [w99 1/10 pág. 13.]
Tal como los guías religiosos prominentes e influyentes del día de Ezequiel, los
líderes religiosos de la cristiandad no están advirtiendo a la gente sobre el venidero
día de juicio de Dios. El clero de la cristiandad no explica que el Reino establecido de
Jehová está a punto de intervenir en los asuntos de la Tierra (Dan. 2:44). Aunque
afirman hablar en el nombre de Dios, les dicen a sus feligreses lo que estos quieren
oír.
*** w99 1/10 págs. 12-14 párrs. 12-15 Se acerca un “tiempo para paz” ***
, viviendo supuestas vidas normales a la espera de acontecimientos. Jesús dijo: “Presten
atención a sí mismos para que sus corazones nunca lleguen a estar cargados debido a comer con
exceso y beber con exceso, y por las inquietudes de la vida, y de repente esté aquel día sobre
ustedes instantáneamente como un lazo” (Lucas 21:34, 35). Podemos estar seguros de esto: los
“cuatro vientos” de destrucción que en la actualidad retienen los “cuatro ángeles” de Jehová
no seguirán retenidos para siempre (Revelación 7:1-3).
13 En vista de que se está acercando el día de ajuste de cuentas, las palabras de Salomón en
cuanto a que hay un “tiempo de hablar” adquieren un significado especial (Eclesiastés 3:7).
Habiendo reconocido que ahora es en realidad el tiempo de hablar, cerca de seis millones de
testigos de Jehová están hablando celosamente acerca de la gloriosa gobernación de Dios y
advirtiendo del día de la venganza. Se ofrecen voluntariamente en este día de la fuerza militar de
Cristo (Salmo 110:3; 145:10-12).
Los que hablan de “paz, cuando no hay paz”
14 Durante el siglo VII a.E.C., los profetas Jeremías y Ezequiel comunicaron mensajes divinos de
juicio contra Jerusalén por su ingobernable proceder de desobediencia a Dios. La destrucción que
predijeron tuvo lugar en 607 a.E.C., aunque algunos guías religiosos prominentes e influyentes
habían contradicho a los mensajeros de Dios. Aquellos guías demostraron ser ‘profetas estúpidos,
que descarriaron al pueblo de Dios, diciendo: “¡Hay paz!, cuando no hay paz”’ (Ezequiel 13:1-16;
Jeremías 6:14, 15; 8:8-12).
15 Tal como los “profetas estúpidos” de aquel tiempo, la mayoría de los líderes religiosos actuales
tampoco están advirtiendo a la gente en cuanto al venidero día de juicio de Dios. Por el contrario,
hablan con optimismo de que los organismos políticos terminarán consiguiendo la paz y la
seguridad. Con más ansia de agradar a los hombres que a Dios, dicen a sus feligreses lo que estos
quieren oír, en vez de explicarles que el Reino de Dios está establecido y que el Rey Mesiánico
pronto completará su victoria (Daniel 2:44; 2 Timoteo 4:3, 4; Revelación 6:2). Puesto que son
falsos profetas, también hablan de “paz, cuando no hay paz”. Pero su convencimiento pronto se
tornará en horror repentino cuando tengan que enfrentarse a la furia de Aquel al que han
representado en falsos colores y a cuyo nombre han causado indecible oprobio. Los guías del
imperio mundial de la religión falsa, al que la Biblia describe como una mujer inmoral, se
atragantarán con sus propios gritos engañosos de paz (Revelación 18:7, 8).
tr cap. 10 pág. 93 párr. 21 El reino de Dios entra en poder en medio de sus enemigos
21. (a) Explique precisamente lo que aconteció en 1914. (b) ¿Qué significará la
contestación a la oración para que el reino de Dios “venga”?
21 Sin duda alguna, la evidencia señala a 1914 como el año en que el reino de Dios entró en
funciones, y ese acontecimiento está haciendo que sucedan cosas aquí en la Tierra. En ese mismo
año el “presente inicuo sistema de cosas” entró en sus “últimos días.” (Gálatas 1:4) Ya pronto la
oración para que el reino de Dios “venga” será contestada, cuando éste exhiba su gran poder al
destruir el entero sistema inicuo de Satanás. Entonces solo el reino de Dios funcionará como el
único gobierno que regirá la Tierra por toda la eternidad. (Daniel 2:44) Tomando el control directo
de todos los asuntos de la Tierra, lloverá bendiciones de paz, felicidad y vida a la humanidad
obediente. La oración para que ‘la voluntad de Dios se efectúe, como en el cielo, también en la
tierra,’ habrá tenido cumplimiento glorioso, porque el reino de Dios habrá venido para regir para
siempre. ¡Imagínese! Usted puede disfrutar de vida eterna bajo la gobernación amorosa de ese
reino.—Mateo 6:9, 10.
go cap. 4 pág. 67 párr. 7 Cómo se convierte en gobierno mundial el reino de Dios
7. ¿Cómo han mostrado “aquellos reyes” que están resueltos a seguir gobernando?
7 En aquel año de la sacudida bélica de 1914 había más gobernantes sentados en tronos como
reyes que en la actualidad. Allí existían las circunstancias para que se realizaran estas palabras de
Daniel 2:44: “En los días de aquellos reyes el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será
reducido a ruinas.” Aquellos “reyes,” o cualesquier gobernantes políticos que desde entonces hayan
llegado al poder en la Tierra, han rehusado prestar atención a las “buenas nuevas del reino” que
ahora han recibido publicación de alcance mundial. Ellos, o sus gobiernos, se han opuesto o hasta
han perseguido violentamente a los predicadores cristianos de las “buenas nuevas” del reino
mesiánico establecido de Jehová. Esos “reyes” han hecho esto como expresión de que están
resueltos a apegarse a sus soberanías terrestres. Entonces, ¿qué tiene que hacerse en cuanto a
esos gobernantes que rehúsan ceder sus soberanías al reino mesiánico que Dios ha puesto en el
poder? Daniel 2:44 nos da la respuesta:
w71 15/4 pág. 247 Preguntas que hace la gente sobre los testigos de Jehová
¿Por qué visitan los testigos de Jehová los hogares de personas que ya tienen su propia
religión?
Porque los testigos de Jehová creen que la voluntad de Dios es que ellos lo hagan. Jesucristo
visitó a la gente en sus hogares para hablarles acerca de Dios y sus propósitos, aunque muchos de
ellos tenían puntos de vista sobre la religión que eran diferentes de lo que Jesús enseñaba. Puesto
que él mandó a sus seguidores que hicieran lo mismo, los testigos de Jehová consideran imperativo
el que sigan su ejemplo con sumo cuidado y atención. (1 Ped. 2:21; Mat. 10:11-15; Hech. 5:42;
20:20) El que visiten a la gente en sus hogares es excelente, porque a la gente le es necesario
aprender acerca de los maravillosos propósitos de Dios. Los testigos de Jehová quieren que la
gente sepa que Dios va a poner fin a las condiciones inicuas de la Tierra y reemplazarlas con
justicia por medio del gobierno perfecto de su Reino celestial. El tiempo para que eso suceda está
muy cerca; sucederá en esta generación. A la gente se le tiene que dar advertencia de este hecho
y decir qué hacer para recibir la protección y bendición de Dios. Las iglesias de la cristiandad
no están enseñando a la gente estas verdades bíblicas vitales.—Dan. 2:44; Mat. 24:14, 34.
w72 1/11 págs. 661-662 párr. 20 Buscando la buena voluntad de Dios ahora
20. (a) ¿A quiénes está disponible ahora el “año de la buena voluntad” de Dios? (b) ¿A
qué anuncio da prominencia? (c) ¿Para quiénes especialmente son “buenas nuevas”
el anuncio del Reino?
20 Verdaderamente este es un tiempo en que la buena voluntad de Dios se necesita más que
nunca antes. Felizmente, el “año de la buena voluntad de parte de Jehová” se ha hecho accesible
no solo a una comunidad limitada de israelitas carnales, sino a todas las familias de la Tierra
habitada. ¿Cómo es eso? Jesús explica en el siguiente versículo de su profecía para nuestro día: “Y
estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las
naciones; y entonces vendrá el fin.” (Mat. 24:14) Jesús no está aquí con nosotros para predicar
esas buenas nuevas en la Tierra. Sin embargo, en obediencia a ese mandato, el cuerpo mundial de
testigos cristianos de Jehová ha estado predicando “estas buenas nuevas del reino” en toda la
Tierra, desde el nacimiento de ese Reino en el año 1914, y con creciente eficacia. Han estado
anunciando fielmente a todos los amadores de la justicia que desean gobierno perfecto y pacífico
en la Tierra que el reino de Dios que se ha buscado por largo tiempo y por el cual se ha orado por
largo tiempo, con el Hijo ensalzado de Dios, Cristo Jesús, sobre su trono celestial, fue autorizado
por Dios en 1914. Este anuncio es “buenas nuevas” a los que están buscando la buena voluntad de
Dios, porque lleva consigo la expectativa de conseguir el favor y la buena voluntad de Dios para la
bendición y beneficio eternos de ellos bajo ese gobierno perfecto. Son “buenas nuevas” para los
“hombres de buena voluntad” de Dios, porque significa que el rey entronizado de Dios pronto
dirigirá su atención decisivamente a la Tierra para ejecutar cambios que sacudirán al mundo,
necesarios para permitir la restauración de la Tierra a las condiciones deleitables y pacíficas que
Dios se propuso originalmente.—Dan. 2:44; Sof. 3:8; Sal. 37:10, 11.
w74 15/5 pág. 305 párr. 14 La declaración de las buenas nuevas lleva fruto
mundialmente
14. (a) Puesto que el crecimiento de la cristiandad se rezaga del de la población mundial,
¿cómo explica el clero de ella la venida del Reino? (b) ¿Por qué el que haya habido
dos guerras mundiales dentro de treinta y dos años hace surgir una pregunta en
cuanto a la venida del Reino en lo que respecta a la cristiandad?
14 Por mucho tiempo se pensó que el reino de Dios vendría por la conversión de toda la
humanidad en miembros de las iglesias de la cristiandad. Pero ahora que la cristiandad va
quedando rezagada con respecto al aumento en la población mundial, el clero religioso dice que la
venida del Reino es solo a los corazones de la cantidad de personas que crean. No hay enseñanza
de que el reino mesiánico de Dios haya de venir contra el sistema mundano de cosas actual y
destruirlo y entonces gobernar como un verdadero gobierno sobre todos los habitantes de la Tierra
y llenar toda la Tierra de justicia y paz y felicidad para siempre. (Dan. 2:44; 7:13, 14) Jesucristo
dijo: “El hombre bueno del buen tesoro de su corazón produce lo bueno.” Y: “Donde está su tesoro,
allí también estará su corazón.” (Luc. 6:45; 12:34) Pero, ¿dónde está la evidencia de que el reino
de Dios haya sido establecido siquiera en el corazón de los miembros de las iglesias de la
cristiandad y de que el corazón de éstos tenga como tesoro el reino de Dios? ¿Son dos guerras
mundiales dentro de treinta y dos años de este siglo veinte evidencia de que el “reino de la justicia,
la paz, y el gozo, en el Espíritu Santo” estuviera establecido en el corazón de los centenares de
millones de miembros de las iglesias de la cristiandad?
w12. 15/6 Página 17 ¿Quienes son “todos estos reinos”?
¿Quienes son “todos estos reinos”?
Según predice Daniel 2:44, el Reino de Dios “triturará y pondrá fin a todos estos reinos”. Esta
profecía se refiere únicamente a los gobiernos que forman las partes de la estatua inmensa.
¿Y qué hay de los demás gobiernos? La profecía paralela de Revelación muestra el cuadro completo
al revelar que se reunirá “a los reyes de toda la tierra habitada” para pelear contra Jehová en “la
guerra del gran día de Dios el Todopoderoso” (Rev.16:14; 19:19-21). Así, en Armagedón ser han
destruidos todos los gobiernos del mundo, no solo los de la imagen de Daniel.
w06 1/2 pág. 26 párr. 20 “Testimonio a todas las naciones”
20. ¿Por qué nos alegramos de que se esté dando testimonio a las naciones a escala tan
grande?
20 Aún no sabemos hasta qué grado se dará testimonio a las naciones ni tampoco el día y la hora
en que vendrá el fin. Solo sabemos que será pronto. Nos alegramos de que la predicación de las
buenas nuevas a escala tan grande sea solo una de las muchas indicaciones de que se acerca el
tiempo en que el Reino de Dios reemplazará a los gobiernos humanos (Daniel 2:44). Todos los
años se brinda a millones de personas la oportunidad de aceptar las buenas nuevas para la gloria
de Jehová Dios. Resolvámonos a seguir fieles y a mantenernos ocupados, junto con nuestros
hermanos de todo el mundo, en dar testimonio a todas las naciones. Así nos salvaremos a nosotros
mismos y a los que nos escuchan (1 Timoteo 4:16).
w96 15/4 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Qué es el Reino de Dios?
El Reino es un gobierno celestial de carácter divino que cumplirá la voluntad de Dios de eliminar los
efectos del pecado y la muerte y restablecer la justicia en la Tierra. (Daniel 2:44; Revelación
[Apocalipsis] 11:15; 12:10.)—1/2, página 16.
w96 1/2 pág. 16 párr. 2 ¿Captamos el sentido de lo que es el Reino de Dios? ***
2. Según la Biblia, ¿qué es el Reino de Dios, y qué llevará a cabo?
2 Sin embargo, la Biblia muestra claramente que el Reino de Dios no consiste en una institución
terrena ni en un estado del corazón ni en la cristianización de la sociedad humana. Es cierto que
entender la naturaleza del Reino induce profundos cambios en la vida de quienes ejercen fe en él.
Pero el Reino propiamente dicho es un gobierno celestial de carácter divino que cumplirá la
voluntad de Dios, eliminando los efectos del pecado y la muerte y restableciendo la justicia en la
Tierra. Ya ha tomado el poder en los cielos, y en breve “triturará y pondrá fin a todos estos reinos
[humanos], y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos”. (Daniel 2:44; Revelación
[Apocalipsis] 11:15; 12:10.)
w11 1/1 pág. 16 ¿Por qué aprender acerca de Dios?
2. ¿Qué mensaje tiene Dios para nosotros?
Ningún gobierno ha podido acabar con la violencia, las injusticias, las enfermedades ni la
muerte. Pero Dios ha prometido traer un gobierno justo que terminará para siempre con el
sufrimiento de toda la humanidad. (Lea Daniel 2:44.)
nc págs. 19-20 párrs. 34-35 Cuando todas las naciones chocan, de frente, con Dios
34, 35. ¿Qué pregunta bien pudiéramos hacer? Y por la respuesta de Daniel a ella, ¿qué
se hace claro en cuanto a la cuestión por la cual acontece la confrontación?
34 ¿Qué significa todo esto? bien pudiéramos preguntar, porque vivimos en los días de esos
simbólicos pies de hierro embadurnados de barro.
35 Daniel, inspirado con el espíritu de Jehová, nos da la interpretación exacta, diciendo: “Y en los
días de aquellos reyes el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el
reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos, y él
mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos . . . El gran Dios mismo ha hecho saber al rey lo que ha
de ocurrir después de esto. Y el sueño es confiable, y la interpretación de él es digna de confianza.”
(Daniel 2:44, 45) Por esta interpretación, ¿qué pudiera ser más claro para nosotros que el hecho
de que la cuestión por la cual tiene que ocurrir esta confrontación dentro de nuestra generación es
la de dominación mundial, enlazada con la soberanía universal del Dios del cielo? ¡Es un caso de los
reyes de la Tierra contra el reino que Dios establece! La disputa sobre quién gobernará toda la
Tierra tiene que ser resuelta ahora por fin. ¡Nosotros hoy día estamos abarcados dentro del
cumplimiento de esa profecía! ¡Toda la humanidad por toda la Tierra está abarcada!
decisión judicial contra la religión falsa. La cristiandad ha sido muy culpable al representarlo
falsamente ante la humanidad. Por lo tanto, ¡los días de la cristiandad están contados!
g 5/11 págs. 16-17 Un libro digno de confianza. Séptima parte
Tras describir la imagen antes mencionada, Daniel escribió: “Una piedra fue cortada [de una
montaña], no por manos, y dio contra la imagen en sus pies de hierro y de barro moldeado, y los
trituró” (Daniel 2:34). ¿Qué significaría este portentoso espectáculo?
El profeta sigue diciendo: “En los días de aquellos [últimos] reyes el Dios del cielo establecerá un
reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo.
Triturará y pondrá fin a todos estos reinos [terrestres], y él mismo subsistirá hasta tiempos
indefinidos” (Daniel 2:44, 45). Fijémonos en tres puntos importantes.
1. El Reino victorioso, representado por una gran piedra, es establecido por el propio Dios, no por
manos humanas; por eso se lo llama correctamente el Reino de Dios.
2. El Reino de Dios “triturará” a todos los reinos humanos, entre los que figura la séptima potencia
mundial. ¿La razón? Todos se negarán a ceder el poder y lucharán contra Dios en una gran
guerra final entablada en un lugar simbólico llamado Har–Magedón, o Armagedón. La Biblia
aclara que en esta batalla están involucrados “los reyes de toda la tierra habitada” (Revelación
16:13, 14, 16).
3. A diferencia de los gobiernos humanos transitorios, incluidas las siete potencias mundiales, el
Reino de Dios “nunca será reducido a ruinas”; además, ejercerá su dominio sobre toda la
Tierra (Daniel 2:35, 44).
CAPITULO 3
dp cap. 1 págs. 7-8 párrs. 10-11 El libro de Daniel y nosotros
10, 11. ¿A qué pruebas tuvieron que enfrentarse Daniel y sus compañeros, y qué ayuda
recibieron de Jehová?
10 Este fue un cambio drástico de circunstancias para Daniel y sus amigos. En Judá habían vivido
entre adoradores de Jehová, pero en Babilonia estaban rodeados de gente que rendía culto a dioses
y diosas mitológicos. Aun así, los jóvenes Daniel, Hananías, Misael y Azarías no se amedrentaron.
Aunque aquella situación ponía a prueba su fe, estaban decididos a aferrarse a la adoración
verdadera.
11 No iba a resultarles fácil. El rey Nabucodonosor era un ferviente devoto de Marduk, la principal
deidad de Babilonia. Había ocasiones en que las demandas del rey resultaban de todo punto
inaceptables para alguien que adorase a Jehová (véase, por ejemplo, Daniel 3:1-7). No obstante,
Daniel y sus compañeros contaban con la guía constante de Dios. Durante sus tres años de
aprendizaje, Él los bendijo con “conocimiento y perspicacia en toda escritura y sabiduría”. A Daniel
se le otorgó, además, la facultad de entender el significado de visiones y sueños. Cuando
posteriormente el rey examinó a aquellos cuatro jóvenes, los halló “diez veces mejores que todos
los sacerdotes practicantes de magia y los sortílegos que había en toda su región real” (Daniel
1:17, 20).
w97 1/4 pág. 27 Preguntas de los lectores
¿Qué debe hacer un cristiano si se le requiere para que sirva de jurado?
En algunos países, la administración de justicia se vale de jurados elegidos de entre los
ciudadanos. En esos lugares el cristiano debe decidir cómo actuar si se le requiere para
desempeñar la labor de jurado. Sin violentar su conciencia, muchos cristianos han llegado a la
conclusión de que los principios bíblicos no prohíben acudir a dichos requerimientos, del mismo
modo que Sadrac, Mesac y Abednego obedecieron la orden del gobierno babilonio de presentarse
en la llanura de Dura, o cuando José y María fueron a Belén por mandato de las autoridades
romanas. (Daniel 3:1-12; Lucas 2:1-4.) Sin embargo, hay ciertos factores que los cristianos
sinceros pueden analizar.
……….. Los cristianos se esfuerzan por ‘ocuparse en sus propios negocios’ y no entremeterse
“en asuntos ajenos”. (1 Tesalonicenses 4:11; 1 Pedro 4:15.) Cuando un judío le pidió a Jesús que
arbitrara en un caso de derechos hereditarios, Jesús respondió: “Hombre, ¿quién me nombró juez o
repartidor sobre ustedes?”. (Lucas 12:13, 14.) Jesús vino a declarar las buenas nuevas del Reino,
no a dirimir contiendas legales. (Lucas 4:18, 43.) La respuesta de Jesús quizá motivó al hombre a
poner en práctica el método resolutorio prescrito en la Ley de Dios. (Deuteronomio 1:16, 17.) Sin
cuestionar la validez de lo antedicho, acatar el requerimiento de una notificación para presentarse
como jurado difiere de entremeterse en los asuntos ajenos. Guarda más relación con la situación
de los tres compañeros de Daniel. El gobierno babilonio les ordenó presentarse en la llanura de
Dura, y el que lo hicieran no violó la Ley de Dios. Su actuación posterior fue otro asunto, como
muestra la Biblia. (Daniel 3:16-18.)……………………. Los cristianos deben ser equilibrados al examinar
si pueden acceder a ciertas exigencias del César. Pablo aconsejó: “Den a todos [las autoridades
superiores] lo que les es debido: al que pide impuesto, el impuesto; al que pide tributo, el tributo;
al que pide temor, dicho temor”. (Romanos 13:7.) Este es un consejo directo en lo que respecta a
gravámenes económicos. (Mateo 22:17-21.) Sin embargo, si el César dice que los ciudadanos
deben dar de su tiempo y energía para limpiar las carreteras o llevar a cabo otras labores que a él
le corresponden, cada cristiano debe decidir individualmente si lo hará. (Mateo 5:41.)
Algunos cristianos han pensado que servir de jurados es dar al César lo que es del César. (Lucas
20:25.) El deber del jurado es escuchar las pruebas y ofrecer una opinión sincera sobre unos
hechos o un aspecto de la ley. Por ejemplo, en un gran jurado (o jurado de acusación), sus
integrantes deciden si las pruebas exigen que se juzgue a alguien, pero ellos no determinan su
culpabilidad. ¿Y qué se puede decir de un juicio típico? En un caso civil el jurado pudiera conceder
compensaciones por daños y perjuicios. En un caso criminal deben decidir si las pruebas admiten
un veredicto de culpabilidad. En algunas ocasiones recomiendan la sentencia estipulada por la ley
que debe dictarse. Luego, el gobierno se vale de su autoridad “para expresar ira sobre el que
practica lo que es malo”, o “para infligir castigo a los malhechores”. (1 Pedro 2:14.)
¿Qué se puede decir de un cristiano que opina que su conciencia no le permite servir de jurado
en un caso concreto? La Biblia no menciona el servicio de jurado, por lo tanto, no podría decir: ‘ser
jurado va contra mi religión’. Dependiendo del caso en cuestión, pudiera alegar que servir de
jurado en ese juicio violaría su conciencia. Así sería en un caso relacionado con inmoralidad sexual,
homicidio u otras cuestiones en el que su criterio estuviera conformado por el conocimiento bíblico
y no solo por la ley seglar. En la práctica, no obstante, es muy posible que el caso para el que se le
escoja no implique cuestiones de esta naturaleza.
Un cristiano maduro también meditaría sobre la posibilidad de ser responsable por la sentencia
que dictaron los jueces. (Compárese con Génesis 39:17-20; 1 Timoteo 5:22.) Si el veredicto de
culpabilidad es erróneo y se impone la pena de muerte, ¿compartiría el cristiano que sirviera de
jurado la culpa por derramamiento de sangre? (Éxodo 22:2; Deuteronomio 21:8; 22:8; Jeremías
2:34; Mateo 23:35; Hechos 18:6.) En el juicio de Jesús, Pilato quiso ser “inocente de la sangre de
este hombre”. Y los judíos no dudaron en decir: “Venga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros
hijos”. (Mateo 27:24, 25.)
Si un cristiano se presenta para cumplir con su obligación de jurado, como le exige el gobierno,
pero su conciencia no le permite servir en un caso concreto a pesar de la insistencia del juez,
deberá estar dispuesto a afrontar las consecuencias, sea una multa o prisión. (1 Pedro 2:19.)
Como conclusión, cada cristiano debe decidir qué hacer cuando se halle ante la obligación de
servir de jurado sobre la base de su entendimiento de la Biblia y los dictados de su propia
conciencia. Algunos cristianos se han presentado para cumplir con esa obligación y han servido en
ciertos jurados. Otros se han sentido obligados a negarse, incluso bajo pena de recibir un castigo.
Cada cristiano debe decidir por sí mismo qué hacer, y nadie debe criticar su decisión. (Gálatas
6:5.)
w85 15/10 pág. 28 Jehová ha hecho cosas grandes por nosotros
En marzo de 1979 la Corte Suprema de Justicia dictó un fallo favorable en el caso de Juan Carlos
Barros contra Consejo Nacional de Educación. Los dos hijos del hermano Barros, Pablo y Hugo (de
siete y ocho años de edad respectivamente), habían sido expulsados de la escuela por negarse a
participar en una ceremonia de izar la bandera. (Compárese con Éxodo 20:4-6; Daniel 3:1, 16-
18; 1 Juan 5:21.) El fallo judicial dijo en parte: “[Su] actividad meramente pasiva en el caso, [...]
no puede afirmarse constituyera una manifestación razonada de falta de respeto a los símbolos
patrios y sí de obediencia a la autoridad paterna”. Así se reconoció que la posición religiosa de los
hijos de Testigos de ninguna manera envolvía falta de respeto a los símbolos nacionales de
Argentina.
w75 1/9 pág. 537 párrs. 16-17 ¿Lo guía una conciencia cristiana sensitiva?
16. ¿A qué dos derroteros pudiera llevar la conciencia a dos cristianos?
17. ¿Indica esto que algo esté equivocado? ¿Qué razón hay para la posible diferencia?
16 Pero ¿qué derrotero le moverá a seguir su conciencia cuando se conduce un ejercicio
patriótico? Por ejemplo, quizás al auditorio del que usted forme parte se le pida que se ponga de
pie y salude la bandera nacional. Como cristiano usted definitivamente evitaría ejecutar todo acto
de idolatría. Sin embargo, ¿le permitirá su conciencia ponerse de pie? Un cristiano en esta situación
podría concluir que debería permanecer sentado, porque de ese modo personalmente se siente
seguro de que no está envuelto en la ceremonia. ¿Sería a eso que lo movería la conciencia de
usted? Otro cristiano en la misma circunstancia pudiera decidir ponerse de pie. Comprende que
no es como si todo lo que se hubiese pedido de uno para mostrar participación plena fuera ponerse
de pie. Al auditorio se le pide que se ponga de pie y salude. Quizás él recuerde que los tres hebreos
evidentemente se pusieron de pie delante de la imagen erigida por Nabucodonosor, pero rehusaron
inclinarse ante ella. En consecuencia, pudiera concluir que en este caso la participación plena
envuelve tanto el ponerse de pie como el saludar, de modo que su propia conciencia le permite el
simplemente ponerse de pie respetuosamente sin saludar.—Dan. 3:1-18.
17 Como se puede ver, en el caso de dos cristianos en la misma clase de situación, la conciencia
pudiera moverlos a conclusiones levemente diferentes, aunque ambos se abstienen de lo que la
Biblia demuestra que es impropio. (Éxo. 20:4, 5; 1 Juan 5:21) Esa variación permitida por el
funcionamiento de la conciencia no es una evidencia de confusión o falta de unidad entre cristianos.
Tampoco es prueba de que definitivamente uno de los dos esté equivocado. En vez de eso, esa
variación se puede considerar como un efecto esperado de conseguir y usar la conciencia cristiana.
25. ¿Qué significa el que un asunto sea “asunto de su conciencia”?
26, 27. (a) ¿De qué manera puede ayudarle a uno el hablar con un anciano, pero qué
no puede hacer él? (b) ¿De qué manera nos ayuda una conciencia sensitiva?
25 El desarrollar y seguir una conciencia apropiadamente sensitiva requiere atención constante.
¡Es tan fácil que influyan indebidamente en nosotros los del mundo que nos rodea, cuya conciencia
es demasiado indulgente, o está embotada o hasta contaminada! (Tito 1:15) Surgirán muchos
asuntos que usted tendrá que resolver en armonía con su propia conciencia. Si ha trabajado para
cultivar una conciencia cristiana sensitiva, eso le ayudará. Esté dispuesto a escuchar
cuidadosamente la voz de su conciencia, sin creer que si “es asunto de su conciencia” no importa lo
que usted haga. Sí importa. La decisión que tome puede afectar su entero punto de vista en cuanto
a la vida, su reputación de cristiano, su espiritualidad y, lo que es más importante, su relación con
Jehová Dios.
26 En un asunto de seria importancia, pero que todavía sea asunto de su conciencia, no titubee
en hablar con cristianos maduros, como los ancianos de la congregación. Por supuesto, ellos
no pueden decidir por usted. (Un cristiano sincero, cuando inquirió acerca de cierto asunto de
familia, preguntó: “¿Está esto en contra de la conciencia cristiana?”) No, un anciano no podrá
decirle cómo debe responder su conciencia, pero quizás pueda compartir con usted consejo bíblico
equilibrado que usted pueda evaluar. Y si la conciencia de usted ha sido plasmada por los caminos
y personalidad de Jehová y responde a Sus principios, esto le ayudará a enderezar su camino. (Sal.
25:4, 5) Su conciencia sensitiva ayudará a guiarlo.
27 Verdaderamente hay satisfacción en tener y poder usar la facultad de conciencia que Dios nos
ha dado. Es una bendición. Cuando se le mantiene apropiadamente sensitiva, equilibrada por la
Palabra de Dios, puede ayudar a uno a andar sabiamente delante de Dios y de los hombres. (2 Cor.
4:2) Puede servir de dadora de testimonio de que uno se está comportando de una manera que
probablemente tenga la aprobación eterna de Jehová.—2 Cor. 1:12.
w74 1/5 pág. 287 Preguntas de los lectores
Por qué algunos testigos cristianos de Jehová se ponen de pie para el saludo a la
bandera pero no para cuando se toca el himno nacional?—EE. UU.
Con frecuencia lo que se acostumbra es que todos los que asisten a una ceremonia de saludo a la
bandera se pongan de pie y personalmente saluden la bandera como juramento de lealtad a esta
imagen del Estado. En una situación de esa índole es probable que el simple acto de ponerse de pie
no se considere en sí mismo un acto de adoración. Por lo tanto, muchos cristianos verdaderos no han
visto ninguna objeción a ponerse de pie respetuosamente, pero no saludan ni dicen el juramento. Por
supuesto, la conciencia entra en el cuadro. Aun si algunos Testigos siguen este proceder, es posible
que la conciencia de otros los mueva a permanecer sentados o excusarse del lugar donde se esté
efectuando la ceremonia.
………………… Por eso se pudiera preguntar: ¿Podría un cristiano de manera alguna sugerir que
está de acuerdo con sentimientos de orgullo nacionalista? ¿Sería correcto que participara en
canciones que aprueban guerras y revoluciones?
No debe pasarse por alto este hecho: La posición susodicha de los testigos de Jehová de ninguna
manera es irrespetuosa para con la autoridad gubernamental constituida. Los testigos de Jehová de
ninguna manera en absoluto participan en motines, revoluciones o rebeliones en un esfuerzo por
derrocar a un gobierno. Jamás son desleales, nunca participan en agitación subversiva o actividad
de ninguna clase contra el gobierno. De hecho, la Biblia dice que los gobiernos temporales son un
“arreglo de Dios” y subsisten ‘colocados por Dios en sus posiciones relativas.’ Más que eso, los
testigos de Jehová están bajo el mandato divino de dar impuestos, tributo y honra a esas
“autoridades superiores.”—Rom. 13:1-7.
Por lo tanto, los testigos de Jehová apropiadamente se ponen de pie o se inclinan o hasta se
postran delante de un gobernante por honra y respeto a su posición, si ésa es la costumbre del
país. (Gén. 23:7; 42:6; 44:14) Pero no alabarán a tal gobernante humano como a un dios.
Tampoco se inclinarán o saludarán o besarán o quemarán incienso en un acto reverente de
adoración delante de un cuadro o una imagen de un gobernante o una imagen del Estado, como
aquella que Nabucodonosor levantó en la llanura de Dura, o como las banderas modernas de las
naciones. (Hech. 12:21-23; 14:12-15; Dan. 3:1-29) Por eso, mientras los gobiernos no hagan
leyes contrarias a las leyes de Dios como se manifiestan en la Biblia, los cristianos hoy, como los
cristianos del primer siglo, serán obedientes en cuanto a dar “a César las cosas de César,” y al
mismo tiempo rendirán “a Dios las cosas de Dios,” a saber, su adoración y servicio.—Hech. 4:19;
5:29; Mar. 12:17.
fm cap. 23 págs. 386-387 párr. 28 “La imagen de la bestia salvaje”
28. Muestre lo que el número 6, usado en este caso, representa.
28 Este valor numérico del nombre es el número 6 elevado al tercer grado, a saber 6 + 60 + 600.
Es “número de hombre,” y por eso un número humano. Pero por estos pasados seis mil años la
humanidad ha sido marcada por la imperfección, tal como el número seis no alcanza al número
siete, el símbolo de perfección que se usa repetidamente en el libro de Revelación. Además el
número seis ha estado asociado con hombres que desafiaron a Jehová Dios. Por ejemplo, el gigante
filisteo Goliat, quien desafió con escarnio a Jehová para gran indignación de David de Belén, el
pastor israelita, probablemente tenía seis dedos en cada mano y pie. (1 Crónicas 20:5-7)
Nabucodonosor el rey de Babilonia erigió una alta imagen nacional de oro, de sesenta codos de
altura y seis codos de ancho, e hizo que los tres amigos hebreos del profeta Daniel fueran
arrojados en un horno ardiente por rehusar quebrantar la ley de Jehová y adorar la imagen de oro.
(Daniel 3:1-23) En vista de que está conectado con estas cosas, el número seis representaría algo
hecho por el hombre, algo imperfecto, pecaminoso, como el hombre en su rebelión contra Dios,
algo que podría ser desafiador y opuesto a Jehová Dios, por lo tanto algo desaprobado por Él.
g72 22/1 pág. 28 ‘Felices los perseguidos por mi causa’
¿Por qué pueden regocijarse los que están siendo perseguidos por causa de Jesús? “Porque de
esa manera persiguieron a los profetas antes de ustedes.” Realmente es motivo de regocijo el ser
clasificados con los antiguos profetas fieles de Jehová. Acerca de ellos leemos que “taparon las
bocas de leones [como lo hizo Daniel], detuvieron la fuerza del fuego [como lo hicieron los tres
amigos de Daniel], escaparon del filo de la espada [como lo hizo Elías], de un estado débil fueron
hechos poderosos [como Sansón], . . . fueron atormentados.” Sí, el ser asociado con siervos de
Jehová Dios que resultaron fieles bajo condiciones como ésas es en sí un gran galardón y motivo de
regocijo.—Heb. 11:33-37; Jue. 16:18-30; 1 Rey. 19:1-8; 2 Cró. 36:16; Dan. 3:1-29; 6:1-27;
Sant. 5:10, 11.
dp cap. 5 págs. 72-73 párr. 8 Su fe superó una prueba difícil
8. a) ¿A quiénes se convocó para la inauguración de la imagen, y qué se exigió de todos
los presentes? b) ¿Cuál era el castigo por rehusar inclinarse ante la imagen?
8 Por consiguiente, Nabucodonosor organizó una ceremonia inaugural y reunió a sus sátrapas,
prefectos, gobernadores, consejeros, tesoreros, jueces, magistrados policíacos y a todos los
administradores de los distritos jurisdiccionales. Un heraldo proclamó: “A ustedes se les dice, oh
pueblos, grupos nacionales y lenguajes, que al tiempo de oír el sonido del cuerno, el caramillo, la
cítara, el arpa triangular, el instrumento de cuerdas, la gaita y toda suerte de instrumentos
musicales, caigan y adoren la imagen de oro que Nabucodonosor el rey ha erigido. Y quienquiera
que no caiga y adore, al mismo momento será arrojado en el horno ardiente de fuego” (Daniel
3:2-6).
km 12/96 pág. 3 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
12. ¿Qué declaración bíblica de los tres hebreos revela que su obediencia a Dios no dependía de si
recibían protección y salvación divinas? (Dan. 3:16-18) [si-S pág. 141 §19]. Sus palabras
anotadas en Daniel 3:18 muestran claramente que aunque Jehová Dios optara por
no salvarlos, no incurrirían en un acto de idolatría. (Con la idea es suficiente.)
si págs. 141-142 párr. 19 Libro bíblico número 27: Daniel
19. ¿Qué ejemplos excelentes de integridad y confianza, con oración, en Jehová Dios se
encuentran en el libro de Daniel?
19 Todos los que están resueltos a mantenerse íntegros en un mundo alejado de Dios hacen bien
en considerar el ejemplo excelente de Daniel y sus tres compañeros. Prescindiendo de lo cruel que
fuera la amenaza, ellos continuaron viviendo según los principios divinos. Cuando su vida estaba en
peligro, Daniel actuó “con consejo y buen sentido” y con respeto a la autoridad superior del rey
(2:14-16). Cuando se forzó la cuestión, los tres hebreos prefirieron el horno ardiente a un acto de
idolatría, y Daniel prefirió el foso de los leones a renunciar a su privilegio de orar a Jehová. En cada
caso Jehová concedió protección (3:4-6, 16-18, 27; 6:10, 11, 23). Daniel mismo provee un
espléndido ejemplo de confiar, con oración, en Jehová Dios (2:19-23; 9:3-23; 10:12).
dp cap. 2 págs. 20-21 párr. 18 Daniel: un libro sometido a juicio
18. ¿Cómo se ha demostrado que son exactas las referencias de Daniel a las distintas
formas de castigo de Babilonia y Persia?
18 El libro de Daniel revela asimismo algunas diferencias fundamentales entre la ley babilónica y
la medopersa. Por ejemplo, en conformidad con la ley babilónica, se arrojó a los tres compañeros
de Daniel a un horno ardiente por no someterse al mandato del rey. Unas décadas más tarde, se
echó a Daniel al foso de los leones por negarse a acatar una ley persa que violaba su conciencia
(Daniel 3:6; 6:7-9). Hay quienes han intentado desacreditar el relato del horno ardiente
calificándolo de legendario, pero los arqueólogos han descubierto una carta babilónica de la época
que menciona de modo específico esa forma de castigo. Para los medos y los persas, en cambio, el
fuego era sagrado, así que estos optaron por otros métodos despiadados de tortura. De ahí que la
referencia al foso de los leones no nos sorprenda.
dp cap. 5 pág. 74 párr. 11 Su fe superó una prueba difícil
11. ¿Por qué se negaron a inclinarse ante la imagen Sadrac, Mesac y Abednego?
11 Para los judíos, sin embargo, la cuestión era muy distinta. Su Dios, Jehová, les había
mandado: “No debes hacerte una imagen tallada ni una forma parecida a cosa alguna que esté en
los cielos arriba o que esté en la tierra debajo o que esté en las aguas debajo de la tierra. No debes
inclinarte ante ellas ni ser inducido a servirlas, porque yo Jehová tu Dios soy un Dios que exige
devoción exclusiva” (Éxodo 20:4, 5). Por consiguiente, cuando comenzó la música y los reunidos se
postraron ante la imagen, tres jóvenes hebreos —Sadrac, Mesac y Abednego— permanecieron de
pie (Daniel 3:7).
dp cap. 5 pág. 74 párr. 12 Su fe superó una prueba difícil
12. ¿De qué acusaron ciertos caldeos a los tres hebreos, y por qué?
12 La negativa de tres funcionarios hebreos a adorar a la imagen enfureció a ciertos caldeos. Al
instante se dirigieron al rey y “acusaron a los judíos”. Los acusadores no querían explicaciones,
sino que se castigara a los hebreos por deslealtad y traición. Por tanto, dijeron: “Existen ciertos
judíos a quienes nombraste sobre la administración del distrito jurisdiccional de Babilonia: Sadrac,
Mesac y Abednego; estos hombres físicamente capacitados no te han prestado ninguna atención,
oh rey, no sirven a tus propios dioses, y la imagen de oro que has erigido no adoran” (Daniel 3:8-
12).
w78 1/11 pág. 24 párrs. 13-14 Firme resolución respecto a la vida y la sangre
13, 14. (a) ¿Cómo pudiera usted ayudar a alguien a ver que la prohibición bíblica abarca
transfusiones de sangre humana? (b) ¿Por qué estaría en armonía con los ejemplos
registrados en la Biblia el rechazar una transfusión?
13 Como vimos desde el principio, el campo de la medicina es una zona en la cual a veces se
convierte en cuestión polémica la obediencia a la ley de Dios acerca de la sangre. Muchas personas
consideran que las transfusiones de sangre que en la cantidad de millones se dan anualmente son
una parte necesaria y salvadora de vidas de la medicina moderna. Sin embargo, los cristianos
verdaderos, en vez de guiar su pensamiento y conducta por el punto de vista que ha llegado a
dominar recientemente entre los hombres de la medicina, tienen que mantener en primer lugar en
la mente lo que Dios ordena: ‘Absténganse de sangre.’
14 Es verdad que cuando la Biblia fue escrita no había transfusiones de sangre. Sin embargo, lo
que la Palabra de Dios dice ciertamente abarca la práctica de transfundir sangre. El médico que le
prohíbe cierto antibiótico a un paciente que es alérgico a ese antibiótico no solo estaría prohibiendo
así que el paciente lo tomara oralmente, sino que también estaría prohibiendo que lo tomara por
inyección. De manera similar, el mandato de Dios acerca de ‘abstenerse de sangre’ prohíbe
ingerirla por la boca así como recibirla en las venas por inyecciones. Además, la Biblia indica
claramente que la ley divina no había de pasarse por alto ni siquiera durante una emergencia que
pudiera representar una amenaza para la vida. (1 Sam. 14:31-35) Muchos de los siervos
aprobados de Dios han estado dispuestos a encararse a peligros y hasta a la muerte más bien que
violar los principios bíblicos y su integridad a Jehová. (Dan. 3:8-18; Heb. 11:35-38) Han tenido
confianza plena en el poder que Dios tiene para restaurar la vida, y creen estas palabras de
Jesucristo: “Yo soy la resurrección y la vida. El que ejerce fe en mí, aunque muera, llegará a
vivir.”—Juan 11:25; 5:28, 29.
hp cap. 17 págs. 164-165 párr. 12 ¿Las leyes de quién pondrá usted primero?
¿Por qué debemos obedecer a Dios aunque nuestra vida esté bajo amenaza? (12)
12 En defensa de su creencia en la libertad de palabra o de adoración, o algún ideal político,
muchos hombres se han arriesgado a morir. Han obedecido a un gobernante o comandante militar
prescindiendo del peligro. ¿No tenemos nosotros razones de mucho más peso para obedecer al
Soberano del universo? ‘Por supuesto que sí,’ contesta el registro de integridad que dejaron
muchos hombres de fe. (Daniel 3:8-18; Hebreos 11:35-38) Ellos sabían, como debemos saber
nosotros, que Jehová es el Dador de Vida y recordará y recompensará a los que le obedezcan...
devolviéndolos a la vida por una resurrección a su debido tiempo, si es necesario. (Hebreos 5:9;
6:10; Juan 11:25) Podemos estar seguros de que, bajo cualquier circunstancia, el obedecer a
Jehová es el proceder correcto y perdurablemente mejor.—Marcos 8:35.
dp cap. 2 págs. 21-22 párr. 19 Daniel: un libro sometido a juicio
19. ¿Qué contraste entre las legislaciones babilonia y medopersa se pone de manifiesto
en el libro de Daniel?
19 Hay otra diferencia notable. Daniel muestra que Nabucodonosor tenía la potestad de
promulgar y cambiar decretos a su antojo, pero Darío no podía hacer nada para modificar ‘las leyes
de los medos y los persas’, ni siquiera las que él mismo había aprobado (Daniel 2:5, 6, 24, 46-49;
3:10, 11, 29; 6:12-16). El historiador John C. Whitcomb escribe: “La historia antigua corrobora
esta diferencia entre Babilonia, donde la ley estaba sujeta al rey, y Medopersia, donde el rey estaba
sujeto a la ley”.
dp cap. 5 págs. 74-75 párrs. 13-14 Su fe superó una prueba difícil
13, 14. ¿Cómo reaccionó Nabucodonosor ante el proceder de Sadrac, Mesac y Abednego?
13 ¡Qué frustración debió sentir Nabucodonosor cuando los tres hebreos desobedecieron su
mandato! Era evidente que no había logrado hacer de Sadrac, Mesac y Abednego defensores leales
del Imperio babilónico. ¿Acaso no los había educado en la sabiduría de los caldeos? Incluso les
había cambiado el nombre. Ahora bien, Nabucodonosor se equivocaba por completo si pensaba que
una educación elevada haría que adoptasen otra religión o que ponerles otros nombres les
cambiaría la personalidad. Sadrac, Mesac y Abednego continuaron siendo fieles siervos de Jehová.
14 El rey Nabucodonosor se puso furioso, así que al instante los mandó llamar y les preguntó: “¿Es
realmente así, oh Sadrac, Mesac y Abednego, que no sirven a mis propios dioses, y que la imagen
de oro que he erigido ustedes no adoran?”. Seguramente pronunció estas palabras con turbación e
incredulidad. Tuvo que haberse preguntado cómo podían tres hombres en su sano juicio pasar por
alto una orden tan directa, cuya desobediencia se castigaba con tanta severidad (Daniel 3:13,
14).
w85 15/4 pág. 12 párr. 14 Sea fiel a Dios, “que mira en secreto”
14. ¿A qué prueba ‘secreta’ respecto a la sangre podría usted encararse?
15. En lo que tiene que ver con nuestra posición respecto a la sangre, ¿qué punto de
vista incorrecto tienen algunos médicos y funcionarios?14 Imagínese que a usted se le dijera
que necesita urgentemente una transfusión. La ley de Dios respecto a la sangre le vendría a la
mente, ¿no es cierto? Y su resolución de obedecer a Dios, sin importar cuáles fueran los resultados
inmediatos de ello, probablemente sería fortalecida si hubiera presentes compañeros cristianos.
(Compárese con Daniel 3:13-18.) Sin embargo, ¿qué hay si un médico o un juez ejerciera presión
sobre usted en privado para que aceptara sangre, y hasta le dijera que le dejara a él cargar con la
responsabilidad ante Dios?
15 Informes de varios países indican que a veces los médicos, los funcionarios del hospital y los
jueces creen, equivocadamente, que los testigos de Jehová ponen reparos en público a aceptar
transfusiones de sangre, pero que privadamente o para sus adentros piensan de manera diferente.
En cierto caso un juez concluyó arbitrariamente “que el punto crucial del problema descansa, no en
las convicciones religiosas [del paciente], sino en el que ella rehusara firmar una autorización
previa por escrito para que se le administrara la transfusión de sangre. Ella no se opuso a recibir el
tratamiento que se requería... sin embargo, no instruiría que se le administrara el mismo”. Al
contrario, en vez de rehusar débilmente ‘firmar la autorización para que se les administre sangre’,
se ha hecho constar que los testigos de Jehová firmemente desean firmar documentos legales que
exoneran al personal médico de cualquier responsabilidad por daños ocasionados por rehusar
aceptar transfusiones de sangre.
18. Respecto a la cuestión de la sangre, ¿qué determinación debemos dar a conocer
claramente? ¿Qué resultados se obtendrán probablemente?
19. En todo momento, ¿de qué hecho debemos estar conscientes?
18 Este caso recalca la importancia de explicar con toda claridad que en nuestra posición respecto
a la sangre no hay lugar a transigencia. Los apóstoles adoptaron una posición igual de firme al
declarar: “Tenemos que obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres” (Hechos
5:29). El caso de la hermana Rodríguez también demuestra el efecto que podría tener en otras
personas el que un Testigo transigiera. Aunque estaba enferma y débil físicamente, tuvo que
enfrentarse a presión adicional solo porque tal vez haya habido alguien que anteriormente haya
violado la ley de Dios en secreto. Por supuesto, tal violación no sería secreta para el “Juez de toda
la tierra” (Génesis 18:25). Agraciadamente, la hermana Rodríguez mostró en privado la misma
firmeza que había mostrado en público. Y después, cuando hubo recobrado la salud, explicó a esa
misma asamblea médica que estaba determinada a continuar siendo fiel a Dios.
19 Nosotros, también, tenemos que ser fieles, sea que obremos en público o no. Jehová se
complace en tal fidelidad y la recompensa; responderá en justicia a las obras —públicas o
privadas— de los que son infieles a las normas de Él (Salmo 51:6; Job 34:24). Amorosamente,
Dios provee consejo perfecto que nos ayuda a vencer cualesquier faltas ocultas que tengamos,
como consideraremos en el siguiente artículo.
uw cap. 6 pág. 51 párr. 9 La cuestión que tiene que afrontar toda la creación
9. ¿Cómo se ha probado vez tras vez que el Diablo es un mentiroso respecto a la
acusación que presentó en el día de Job?
9 Ni siquiera cuando se les pone a prueba severamente se apartan de Jehová los que
verdaderamente lo conocen. Satanás alegó que si Job perdía sus posesiones o recibía daño físico,
hasta este hombre de quien Jehová se expresaba con alta estima abandonaría a Dios. Pero Job
probó que el Diablo era mentiroso, y lo hizo aunque no sabía la razón de toda la calamidad en que
se vio sumido (Job 2:3, 9, 10). En un esfuerzo por todavía tratar de probar su punto, Satanás
después hizo que un rey de Babilonia enfurecido amenazara con muerte en un horno ardiente a
tres jóvenes hebreos si éstos no se arrodillaban en adoración delante de una imagen erigida por el
rey. Los jóvenes, obligados a escoger entre el mandato del rey y la ley de Jehová contra la
idolatría, firmemente hicieron saber que servían a Jehová y que él era su Soberano Supremo. Para
ellos, la fidelidad a Dios era más preciosa que la vida. (Dan. 3:14-18.)
wt cap. 6 pág. 56 párr. 13 La cuestión que todos debemos afrontar
13. ¿Cómo se demostró que el Diablo era un mentiroso en el caso de a) Job? b) los tres
hebreos?
13 Los que conocen de verdad a Jehová no se alejan de él ni siquiera cuando se les somete a
duras pruebas. Satanás alegó que incluso Job, de quien Jehová hablaba muy favorablemente,
incurriría en tal infidelidad si perdía sus muchas posesiones o la salud. Pero Job demostró que el
Diablo era un mentiroso, aunque ni él mismo sabía por qué le sobrevenían tantas calamidades (Job
2:9, 10). Siglos después, Satanás, tratando todavía de probar que tenía razón, hizo que un
enfurecido rey de Babilonia amenazara a tres jóvenes hebreos con matarlos en un horno ardiente si
no se inclinaban ante una imagen que había erigido y la adoraban. Al verse obligados a escoger
entre obedecer el mandato del rey y obedecer la ley divina que condenaba la idolatría, declararon
con firmeza que servían a Jehová y que él era su Soberano Supremo. Consideraron la lealtad a
Dios más importante que la vida presente (Daniel 3:14-18).
tr cap. 8 pág. 74 párr. 23 ¿Por qué ha permitido Dios la iniquidad hasta nuestro día?
23. (a) ¿Cómo debemos considerar la obediencia a Dios? (b) Después que los siervos
fieles de Dios hayan hecho la obra de declarar Su nombre y propósitos en toda la
Tierra, ¿qué hará Jehová?
23 La obediencia a Dios no es verdaderamente difícil. Si comprendemos que la sabiduría de
Jehová es mucho más grande que la nuestra, y que todo lo que hace lo hace para nuestro bien
porque es un Dios de amor, entonces le obedeceremos en todo. Sea cual sea la voluntad de
Jehová, querremos hacerla, ya sea en tiempos de crisis o en las cosas cotidianas de la vida. Ese
siempre ha sido el parecer de los siervos leales de Dios. (Daniel 3:16-18; Salmo 119:33-37
[118:33-37, TA]). En el primer siglo algunos de éstos dijeron a un tribunal superior: “Tenemos que
obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres.” (Hechos 5:29) Hoy día, Jehová
está usando a sus siervos fieles para declarar su nombre y sus propósitos en toda la Tierra. (Mateo
24:14) Cuando eso se haga hasta el punto que le satisfaga, entonces él le mostrará a Satanás su
poder sin límite aplastándolo a él y a todos los otros rebeldes, poniendo fin a este sistema inicuo.
Así Jehová eliminará del universo la iniquidad y preparará el camino para su justo nuevo sistema.
dp cap. 5 pág. 77 párr. 17 Su fe superó una prueba difícil
17. ¿Cómo respondieron Sadrac, Mesac y Abednego a la oferta del rey?
17 Sadrac, Mesac y Abednego no necesitaron reconsiderar su decisión. Inmediatamente
respondieron: “Oh Nabucodonosor, respecto a esto no estamos bajo necesidad de devolverte
palabra. Si ha de ser, nuestro Dios a quien servimos puede rescatarnos. Del horno ardiente de
fuego y de tu mano, oh rey, nos rescatará. Pero si no, séate sabido, oh rey, que a tus dioses
no servimos, y la imagen de oro que has erigido ciertamente no adoraremos” (Daniel 3:16-18).
fy cap. 5 pág. 62 párr. 26 Eduquemos a los hijos desde la infancia
26. ¿De qué maneras puede protegerse a los hijos, y cómo puede proteger al niño el
conocimiento?
26 La experiencia muestra que los niños que saben poco de la sexualidad son especialmente
vulnerables, por lo que una importante medida preventiva es educarlos desde la niñez. El
conocimiento puede protegerlos “del mal camino, del hombre que habla cosas perversas”.
(Proverbios 2:10-12.) ¿Qué conocimiento? El conocimiento de los principios bíblicos, de lo que es
moralmente propio e impropio, y también el conocimiento de que algunos adultos se comportan
mal y de que los niños no deben obedecerlos cuando les proponen actos impropios. (Compárese
con Daniel 1:4, 8; 3:16-18.) Esta instrucción no debe darse solo una vez. La mayoría de los niños
necesitan que se les repitan las lecciones para recordarlas bien. Cuando estos se hacen un poco
mayores, el padre debe respetar el derecho a la intimidad de su hija, y la madre debe hacer lo
mismo con su hijo, reforzando de este modo el sentido del niño de lo que es propio. Y, por
supuesto, una de las mejores salvaguardas contra el abuso deshonesto es que los padres
supervisen de cerca la vida de sus hijos.
w77 15/7 pág. 435 párr. 18 Dé gracias a Jehová por Su bondad amorosa
18. ¿Cómo hemos recibido muchos de nosotros despliegues similares de bondad amorosa
como individuos? (Sal. 22:4, 7, 8)
18 Además, usted quizás haya tenido experiencias que de modo similar son razón para dar
gracias a Jehová por su bondad amorosa. Por ejemplo, ¿se le ha sometido a burla por sostener los
principios cristianos? Quizás fue por abstenerse de prácticas faltas de honradez en su trabajo, por
rehusar hacer trampas en la escuela o negarse a participar en la chismografía del vecindario. (Efe.
6:5-8; Heb. 13:18; 1 Tim. 5:13) O quizás se le haya aplicado presión para obligarlo a transigir en
su adoración. (Dan. 3:16-18; Rev. 18:4, 5) Ese maltrato u oposición no se le hizo agradable,
¿verdad? Sin embargo, con el tiempo aquello quizás se detuvo. Es posible que los opositores se
cansaran o llegaran a respetar su adherencia a los principios bíblicos. Pero el punto es que usted
sostuvo la cuestión de la soberanía de Dios al hacer lo que era correcto a los ojos de Jehová, y él lo
ayudó a permanecer firme hasta que vino el alivio. ¿No es ésa una manifestación de su bondad
amorosa por la cual darle gracias y alabarlo?—Sal. 22:22, 25; 23:6.
w07 1/9 pág. 19 Puntos sobresalientes del libro de Daniel
Lecciones para nosotros:
3:16-18. Es poco probable que los tres hebreos hubieran podido responder con tanta firmeza a
las amenazas de Nabucodonosor si antes hubieran cedido en la cuestión de la dieta. Esforcémonos
nosotros también por ser “fieles en todas las cosas” (1 Timoteo 3:11).
w76 1/7 págs. 406-407 párr. 28 Continúen constantes como viendo al que es invisible
28. (a) Describa la prueba de los tres fieles hebreos. (b) ¿Qué instrucción podemos
derivar de su experiencia y de las palabras de Pablo?
28 Aun bajo prueba severa, nuestra situación no es tan difícil como la de Sadrac, Mesac y
Abednego. Aunque se les puso ante la posibilidad de ser echados en el horno sumamente caliente,
declararon: “Si ha de ser, nuestro Dios a quien servimos puede rescatarnos. Del horno ardiente de
fuego y de tu mano, oh rey, nos rescatará.” (Dan. 3:17) Y no se detuvieron allí. Pasaron a decir:
“Pero si no, séate sabido, oh rey, que no es a tus dioses que estamos sirviendo, y a la imagen de
oro que has erigido ciertamente no la adoraremos.” (Dan. 3:18) Se obtiene muchísimo consuelo al
reconocer que Jehová puede deshacer completamente cualquier daño que Satanás nos inflija. Por
eso, ¿qué es el sufrimiento momentáneo en comparación con la vida eterna en medio de
condiciones de perfección? Las palabras de Pablo a los corintios son sumamente confortantes e
ilustran cómo deberíamos considerar este asunto: “Porque aunque la tribulación es momentánea y
liviana, obra para nosotros una gloria que es de más y más sobrepujante peso y es eterna;
mientras tenemos los ojos fijos, no en las cosas que se ven, sino en las que no se ven. Porque las
cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.”—2 Cor. 4:17, 18.
yp2 pág. 134 Buenos ejemplos: Los tres hebreos
Hananías, Misael y Azarías están en la llanura de Dura, cerca de Babilonia. La gente que los
rodea se ha inclinado ante una enorme imagen, pero ellos siguen de pie. Pese a la presión de los
demás y las amenazas del rey, no dan su brazo a torcer. Con mucho respeto le dicen a
Nabucodonosor que su decisión de servir a Jehová no es negociable (Daniel 1:6; 3:17, 18).
Los tres saben por experiencia que lo más inteligente es obedecer a Jehová. Tiempo atrás,
siendo todavía unos niños, habían sido llevados cautivos a Babilonia. Ya entonces habían
demostrado ser fieles al negarse a comer ciertos alimentos prohibidos en la Ley. Aquello los
preparó para afrontar pruebas futuras (Daniel 1:6-20). Y tú, ¿estás decidido a cumplir las normas
de Dios aunque tus compañeros te presionen para que no lo hagas? Si de joven aprendes a
obedecer a Jehová en asuntos que parecen insignificantes, estarás mejor preparado para
mantenerte fiel cuando en el futuro te enfrentes a problemas mayores (Proverbios 3:5, 6; Lucas
16:10).
re cap. 8 págs. 40-41 párr. 12 La lucha por vencer
12. ¿Cómo ha fortalecido la clase Juan al pueblo de Dios contra la persecución?
12 Para fortalecer al pueblo de Dios contra la tribulación, la clase Juan siempre les ha recordado
la esencia de las palabras de Jesús a los cristianos de Esmirna. Por ejemplo, al comenzar la
persecución nazi, números de La Torre del Vigía de 1934 y 1935 publicaron artículos como “No los
temáis”, que consideró la información de Mateo 10:26-33; “El crisol”, basado en Daniel 3:17, 18;
y “La boca de los leones”, que tuvo como texto temático a Daniel 6:22. En los años ochenta, una
década durante la cual los testigos de Jehová experimentaron persecución cruel en más de
40 países y en la cual se publicó también este libro, La Atalaya fortaleció al pueblo de Dios con
artículos como “¡Felices, aunque perseguidos!” y “Los cristianos afrontan la persecución con
aguante”.
g95 22/8 pág. 6 ¿Por qué no temieron hablar?
¿Qué sucede si un Testigo es amenazado de muerte? Pues bien, los testigos de Jehová tienen
confianza inquebrantable en la potestad de Dios para volverlos a la vida. (Hechos 24:15.) Por tal
razón, demuestran la misma actitud de tres jóvenes hebreos en la antigua Babilonia, que ante la
amenaza de ser arrojados a un horno de fuego ardiente, respondieron al rey Nabucodonosor: “Si
ha de ser, nuestro Dios a quien servimos puede rescatarnos. [...] Séate sabido, oh rey, que a tus
dioses no servimos, y la imagen de oro que has erigido ciertamente no adoraremos”. (Daniel
3:17, 18.)
Por consiguiente, como ya se indicó antes, cuando Hitler se encaramó al pedestal con la
intención de divinizarse, la lucha ideológica fue inevitable. El Tercer Reich, armado de la espada, se
encontró cara a cara con un pequeño grupo de testigos de Jehová que habían jurado lealtad al Dios
verdadero, el Dios Todopoderoso, Jehová. Pero aun antes de que empezara la guerra, el resultado
ya estaba decidido.
w09 15/5 pág. 22 párrs. 8-9 Los ángeles: “espíritus para servicio público”
8, 9. ¿Cómo ha usado Jehová a los ángeles para ayudar a sus siervos?
8 Los ángeles ayudaron a muchos siervos de Dios, entre ellos a Abrahán, Jacob, Moisés, Josué,
Isaías, Daniel, Pedro, Juan y Pablo, e incluso a Jesús. Además, ejecutaron sentencias divinas
y transmitieron profecías e instrucciones, como las que contenía la Ley mosaica (2 Rey. 19:35;
Dan. 10:5, 11, 14; Hech. 7:53; Rev. 1:1). Puesto que ahora disponemos de la Palabra de Dios
completa, no parece que sea necesario que los ángeles comuniquen los mensajes divinos (2 Tim.
3:16, 17). Con todo, siguen muy ocupados efectuando la voluntad de Dios y apoyando a sus
siervos, aunque no los veamos.
9 La Biblia señala que “el ángel de Jehová está acampando todo en derredor de los que le temen,
y los libra” (Sal. 34:7; 91:11). Puesto que Satanás ha cuestionado la integridad de los siervos de
Dios, Jehová le permite ponernos a prueba de diversas maneras (Luc. 21:16-19). Sin embargo,
Dios sabe en qué momento deja de ser necesario que siga la prueba, pues sabe cuándo ha
quedado claramente demostrada nuestra fidelidad (léase 1 Corintios 10:13). Los ángeles siempre
están alerta para intervenir si esa es la voluntad de Dios. Por ejemplo, rescataron a Sadrac, Mesac,
Abednego, Daniel y Pedro. Ahora bien, los ángeles no impidieron las muertes de Esteban y
Santiago a manos de sus enemigos (Dan. 3:17, 18, 28; 6:22; Hech. 7:59, 60; 12:1-3, 7, 11).
¿Por qué razón? Porque las circunstancias y las cuestiones implicadas eran diferentes. De igual
modo, aunque algunos de los hermanos que estaban en los campos de concentración nazis fueron
ejecutados, Jehová hizo que sobreviviera la mayoría de ellos.
yb78 págs. 11-12 Anuario de los testigos de Jehová para 1978
A los “abusadores” les gusta cometer abuso contra los niños de quienes ellos piensan que lo
único que pueden hacer es someterse a tal trato. Pero los jóvenes entre los testigos de Jehová
también se sienten felices al ‘oír la palabra de Dios y guardarla.’ (Luc. 11:28) Han prestado
atención a la palabra de Jehová por medio de Moisés, de que se reúnan en la congregación junto
con sus padres, ‘a fin de escuchar y a fin de aprender, puesto que tienen que temer a Jehová y
cuidar de poner por obra todas las palabras’ de la ley de Dios. (Deu. 31:12) Se han beneficiado de
la experiencia de los tres fieles hebreos en la llanura de Dura (Dan. 3:18) y la firme decisión de los
primeros seguidores cristianos de Jesús (Hech. 5:29) y por lo tanto están equipados para
enfrentarse a esos “abusadores.”
dp cap. 5 págs. 77-79 párrs. 18-19 Su fe superó una prueba difícil
18, 19. ¿Qué sucedió cuando se arrojó a los tres hebreos al horno ardiente?
18 Enfurecido, Nabucodonosor ordenó a sus siervos que calentaran el horno siete veces más que
de costumbre y luego mandó a “ciertos hombres físicamente capacitados de energía vital” que
ataran a Sadrac, Mesac y Abednego y los arrojaran en el “horno ardiente de fuego”. Siguiendo sus
instrucciones, los echaron en el fuego atados y vestidos por completo, quizá para que ardieran lo
más rápidamente posible. No obstante, fueron los siervos de Nabucodonosor quienes perecieron
abrasados (Daniel 3:19-22).
19 Pero algo insólito estaba ocurriendo. Aunque Sadrac, Mesac y Abednego se hallaban en medio
del horno de fuego, las llamas no los consumían. ¡Imagínese el asombro de Nabucodonosor! Pese a
que los habían arrojado bien atados a aquel fuego devorador, aún seguían con vida, y hasta se
paseaban entre las llamas con toda libertad. Pero Nabucodonosor se percató de algo más.
“¿No fueron tres los hombres físicamente capacitados que arrojamos atados en medio del fuego?”,
preguntó a los encumbrados funcionarios reales. “Sí, oh rey”, respondieron. Nabucodonosor gritó:
“¡Miren! Contemplo a cuatro hombres físicamente capacitados que se pasean libres en medio del
fuego, y no sufren daño, y la apariencia del cuarto se asemeja a un hijo de los dioses” (Daniel
3:23-25).
w08 15/9 pág. 9 párrs. 8-9 Jehová es nuestro Libertador
8, 9. a) ¿Cómo sabemos que no se nos va a proteger de todo daño físico? b) ¿Qué
debemos reconocer si somos realistas?
8 Jehová no ha prometido protegernos a cada uno de sus siervos de todo daño físico en la
actualidad. Por eso, tenemos la misma actitud que expresaron los tres fieles hebreos que se
negaron a inclinarse ante la imagen de oro del rey Nabucodonosor. Aquellos jóvenes no dieron por
sentado que Jehová haría un milagro para proteger su vida (léase Daniel 3:17, 18). De todos
modos, Jehová los salvó de morir abrasados por las llamas de un horno ardiente (Dan. 3:21-27).
Tengamos presente, sin embargo, que incluso en tiempos bíblicos, ese tipo de milagros eran la
excepción, no la regla. Lo cierto es que muchos siervos fieles de Jehová murieron a manos de sus
enemigos (Heb. 11:35-37).
9 ¿Y hoy día? Pues bien, está claro que nuestro Libertador tiene el poder para salvar a quien él
desee. Pero ¿podemos asegurar a ciencia cierta que Jehová ha intervenido en alguna situación en
particular? La verdad es que no. Aun así, si alguien cree que Jehová lo ha protegido
milagrosamente de algún peligro, sería atrevido de nuestra parte afirmar lo contrario. De todos
modos, siendo realistas, hay que reconocer que muchos cristianos fieles han muerto en
circunstancias trágicas o a consecuencia de la persecución, como sucedió bajo el régimen nazi (Ecl.
9:11). ¿Diríamos que Jehová no protegió a esos cristianos fieles? Por supuesto que no.
km 6/04 pág. 1 párr. 3 Los ángeles nos ayudan
3 Frente a la oposición. Daniel, sus tres jóvenes compañeros hebreos, el apóstol Pedro y
muchos más que han padecido grandes pruebas han experimentado la protección de Jehová por
medio de ángeles “poderosos en potencia” (Sal. 103:20; Dan. 3:28; 6:21, 22; Hech. 12:11).
Aunque a veces nos sintamos indefensos ante la oposición, puede infundirnos mucho ánimo
recordar que, tal como descubrió el servidor de Eliseo, “hay más que están con nosotros que los
que están con ellos” (2 Rey. 6:15-17). Aunque se nos separe por la fuerza de nuestros hermanos
cristianos, no nos desesperemos. La Palabra de Dios nos asegura: “El ángel de Jehová está
acampando todo en derredor de los que le temen” (Sal. 34:7).
dp cap. 5 pág. 79 párrs. 20-21 Su fe superó una prueba difícil
20, 21. a) ¿De qué se percató Nabucodonosor en cuanto a Sadrac, Mesac y Abednego
cuando estos salieron del horno? b) ¿Qué tuvo que reconocer Nabucodonosor?
20 Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno ardiente y exclamó: “¡Sadrac, Mesac y
Abednego, siervos del Dios Altísimo, salgan y vengan acá!”. Los tres hebreos salieron caminando
de en medio del fuego y sin duda dejaron atónitos a cuantos presenciaron aquel milagro, entre
ellos los sátrapas, prefectos, gobernadores y altos funcionarios. ¡Era como si aquellos tres jóvenes
nunca hubieran entrado en el horno! Ni siquiera olían a humo, y ni uno solo de sus cabellos se
había chamuscado (Daniel 3:26, 27).
21 Nabucodonosor se vio obligado a reconocer que Jehová es el Dios Altísimo. Dijo: “Bendito sea
el Dios de Sadrac, Mesac y Abednego, quien envió a su ángel y rescató a sus siervos que confiaron
en él y que cambiaron la palabra misma del rey y entregaron sus cuerpos, porque no quisieron
servir y no quisieron adorar a ningún dios en absoluto excepto a su propio Dios”. A continuación, el
rey añadió esta seria advertencia: “De mí una orden se emite, que cualquier pueblo, grupo nacional
o lenguaje que diga cualquier cosa mala contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abednego sea
desmembrado, y su casa sea convertida en excusado público; puesto que no existe otro dios que
pueda librar como este”. Así, los tres hebreos recuperaron el favor del rey y ‘prosperaron en el
distrito jurisdiccional de Babilonia’ (Daniel 3:28-30).

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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