domingo, 9 de septiembre de 2012

puntos sobresalientes ezequiel 42 a 45


CAPITULO 42
w99 1/3 págs. 12-13 párrs. 19-20 “Pon tu corazón sobre” el templo de Dios
19, 20. ¿Por qué debe tener lugar hoy y no en el Paraíso el cumplimiento principal de la
visión?
19 Ezequiel vio un templo que tenía que ser limpiado de idolatría y fornicación espiritual (Ezequiel
43:7-9). Es evidente que este detalle no podría aplicarse a la adoración de Jehová en el Paraíso.
Además, los sacerdotes de la visión representan a la clase sacerdotal ungida mientras todavía está
en la Tierra, no después de su resurrección celestial ni durante el Milenio. ¿Por qué? Observemos
que a los sacerdotes se les representa sirviendo en el patio interior. En artículos anteriores de
La Atalaya se ha explicado que este patio simboliza la singular posición espiritual de los
subsacerdotes de Cristo mientras aún están en la Tierra. Fijémonos también en que la visión pone
de relieve la imperfección de los sacerdotes, pues se les dice que ofrezcan sacrificios por sus
propios pecados y se les previene contra el peligro de hacerse inmundos espiritual y moralmente.
De modo que no representan a los ungidos resucitados, sobre quienes escribió el apóstol Pablo:
“Sonará la trompeta, y los muertos serán levantados incorruptibles” (1 Corintios 15:52; Ezequiel
44:21, 22, 25, 27). Los sacerdotes de la visión de Ezequiel están con la gente y le sirven
directamente. Eso no será posible en el Paraíso, cuando la clase sacerdotal viva en el cielo. La
visión suministra, por tanto, una buena imagen de cómo los ungidos trabajan en estrecha
colaboración con la “gran muchedumbre” en la Tierra hoy día (Revelación 7:9; Ezequiel 42:14).
20 Por tanto, la visión que tiene Ezequiel del templo anticipa los efectos curativos de la limpieza
espiritual que está teniendo lugar en la actualidad. Ahora bien, ¿qué significa eso para nosotros?
No se trata sencillamente de una cuestión teológica abstracta. La visión tiene mucho que ver con
nuestra propia adoración diaria al único Dios verdadero, Jehová. En el próximo artículo veremos
cómo.
it-2 pág. 1103 Templo
Ezequiel hace referencia a un muro de 500 cañas (1.555 m.) de lado que rodeaba el templo.
Algunos eruditos han entendido que este muro, que era “para hacer división entre lo que es santo y
lo que es profano”, estaba a unos 600 m. del recinto. (Eze 42:16-20.)
CAPITULO 43
w70 1/5 pág. 273 párr. 42 Familiarícese con Dios y conserve la paz ***
42. Catorce años después de la destrucción de Jerusalén, ¿qué visión de Dios tuvo
Ezequiel con relación al nuevo templo?
42 “Entonces me hizo ir a la puerta, la puerta que mira hacia el este,” dice Ezequiel. “Y, ¡mire! la
gloria del Dios de Israel venía de la dirección del este, y su voz era como la voz de vastas aguas; y
la tierra misma brilló debido a su gloria. Y era como la apariencia de la visión que había visto, como
la visión que vi cuando vine a arruinar la ciudad; y había apariencias como la apariencia que vi
junto al río Kebar, y procedí a caer sobre mi rostro. Y la gloria misma de Jehová entró en la casa
por vía de la puerta cuyo frente estaba hacia el este.”—Eze. 43:1-4; 40:1-4.
kj cap. 11 pág. 210 párr. 40 Les espera desilusión a los demasiado confiados
40. Después de aquel movimiento del carro celestial de Jehová a la cúspide de la
montaña, Ezequiel fue puesto en posición de hacer ¿qué, y cuándo vio de nuevo el
carro, y por cuánto tiempo profetizó?
40 Después que el carro celestial de Jehová ocupó su posición sobre el monte de los Olivos, a
Ezequiel mismo se le puso en posición de declarar las visiones proféticas que tenían que ver con la
Jerusalén de su día. No fue sino hasta dieciocho años y medio después, lo cual fue trece años y
medio después de la destrucción de Jerusalén, que Ezequiel vio otra vez el “carro” simbólico de
Jehová. (Ezequiel 40:1-6; 43:1-17) En este tiempo posterior recibió un mensaje profético de otra
clase del Conductor Divino del carro celestial. Ezequiel continuó siendo profeta de Jehová hasta el
principio del año vigésimo séptimo de su destierro en Babilonia. (Ezequiel 29:17-21) De modo que
durante veintiún años y nueve meses sirvió de testigo profético de Jehová.—Ezequiel 1:1-3.
re cap. 36 pág. 259 párr. 4 La devastación de la gran ciudad
4. a) ¿Qué visión tiene Juan después? b) ¿Cómo podemos identificar al ángel, y por qué
es apropiado que él anuncie la caída de Babilonia la Grande?
4 Juan continúa el relato de este modo: “Después de estas cosas vi a otro ángel que
descendía del cielo, con gran autoridad; y la tierra fue alumbrada por su gloria. Y él
clamó con voz poderosa, y dijo: ‘¡Ha caído! ¡Babilonia la Grande ha caído [...]!’”.
(Revelación 18:1, 2a.) Esta es la segunda vez que Juan oye ese anuncio angelical. (Véase
Revelación 14:8.) Sin embargo, ¡esta vez su importancia recibe énfasis por la magnificencia del
ángel celestial, pues su gloria ilumina toda la Tierra! ¿Quién será él? Siglos antes, el profeta
Ezequiel, en un informe sobre una visión celestial, declaró que “la tierra misma brilló debido a su
gloria [la de Jehová]”. (Ezequiel 43:2.) El único ángel que brillaría con una gloria comparable a la
de Jehová sería el Señor Jesús, quien es “el reflejo de su gloria [la de Dios] y la representación
exacta de su mismo ser”. (Hebreos 1:3.) En 1914, Jesús llegó a ser un Rey celestial, y desde
entonces ha estado ejerciendo autoridad sobre la Tierra como el Rey y Juez asociado de Jehová.
Por eso, es apropiado que él anuncie la caída de Babilonia la Grande.
w99 1/3 pág. 9 párr. 5 “Pon tu corazón sobre” el templo de Dios
5. a) ¿Qué aseguró Jehová a Ezequiel? b) ¿Qué eran “los cadáveres de sus reyes” que
tenían que eliminarse del templo, y por qué era eso importante?
5 Luego, Jehová mismo aparece en la visión. Entra en el templo y asegura al profeta Ezequiel
que Él residirá allí. Pero Jehová exige que primero se limpie Su casa, diciendo: “Ahora que alejen
de mí su fornicación y los cadáveres de sus reyes, y ciertamente residiré en medio de ellos hasta
tiempo indefinido” (Ezequiel 43:2-4, 7, 9). Con los “cadáveres de sus reyes” se hacía referencia,
por lo visto, a ídolos. Los gobernantes rebeldes de Jerusalén y el pueblo habían contaminado el
templo de Dios con ídolos y, para los efectos, los habían convertido en reyes (compárese con Amós
5:26). Estos no eran ni mucho menos dioses o reyes vivos, sino objetos inertes y sucios a la vista
de Jehová. Había que eliminarlos (Levítico 26:30; Jeremías 16:18).
w07 1/8 pág. 10 Puntos sobresalientes del libro de Ezequiel (parte 2)
43:2-4, 7, 9. ¿Qué eran “los cadáveres de sus reyes” que debían sacarse del templo?
Según parece, dichos cadáveres eran ídolos. Tanto la clase gobernante de Jerusalén como el pueblo
habían contaminado el templo de Dios con sus ídolos. Para todos los efectos, estos habían llegado a
ser sus reyes.
w78 15/2 pág. 22 párr. 18 “De seguro pelearán contra ti”
18. ¿En qué sentido está la clase de Jeremías sobre naciones y reinos, y en qué sentido
actúa esta clase como comisionada para con tales naciones y reinos?
18 ¿En qué sentido, entonces, están “sobre las naciones y sobre los reinos”? ¿Cómo llevan a cabo
su comisión supranacional procedente de Jehová, en cuyo nombre han sido enviados? Bueno, se les
da una posición o puesto que proviene de una fuente superior a las naciones y reinos mundanos.
Por esta razón están debidamente autorizados para hacer en todo el mundo declaraciones formales
para el pronunciamiento de las cuales, sin diplomacia mundana, estas naciones y reinos
no comisionarían a la clase de Jeremías. Con autoridad procedente del Dios Altísimo y con el
lenguaje de su Biblia, ellos simplemente declaran que estas naciones y reinos serán desarraigados,
derruidos, demolidos y destruidos al debido tiempo de Dios, y por Sus medios escogidos, de los
lugares en los cuales están atrincherados. (Compare con Ezequiel 43:3; Génesis 41:11-13.) Es
como si la clase de Jeremías estuviera efectuando el desarraigar, derruir, demoler y destruir, pues
lo que la Palabra de Dios le dice a esta clase que declare, Él mismo lo cumplirá.—Jer. 18:7-10.
si pág. 137 párr. 32 Libro bíblico número 26: Ezequiel
32. Compare la visión del templo de Ezequiel con la visión apocalíptica de “la santa
ciudad”.
32 Es interesante comparar la visión del templo de Ezequiel con la visión apocalíptica de “la santa
ciudad de Jerusalén”. (Rev. 21:10.) Deben notarse ciertas diferencias; por ejemplo, el templo de
Ezequiel se halla aparte de la ciudad, al norte de esta, mientras que Jehová mismo es el templo de
la ciudad de Revelación. No obstante, tanto en un caso como en el otro fluye el río de la vida, hay
los árboles que dan cosechas de fruto mensuales y hojas para curación, y hay la presencia de la
gloria de Jehová. Cada visión contribuye a que se aprecie la gobernación real de Jehová y el que él
provea salvación a los que le rinden servicio sagrado. (Eze. 43:4, 5—Rev. 21:11; Eze. 47:1, 8,
9, 12—Rev. 22:1-3.)
ip-2 cap. 27 págs. 396-397 párr. 14 Jehová bendice la adoración pura
14. a) ¿Qué predijo Malaquías sobre la venida de Jehová a su templo? b) Según la
profecía de Ezequiel, ¿qué sucedió cuando Jehová vino a su templo? c) ¿Cuándo
inspeccionaron Jehová y Jesús el templo espiritual, y cuáles fueron las
consecuencias para los que afirmaban representar la adoración pura?
14 Estas palabras de Isaías armonizan con otras dos declaraciones proféticas que encontramos en
Ezequiel 43:4, 6-9 y Malaquías 3:1-5. En ambos pasajes se predice la venida de Jehová Dios a su
templo. La profecía de Malaquías muestra que viene para inspeccionar su casa de adoración pura y,
en calidad de Refinador, rechazar a quienes lo representan de manera impropia. La visión de
Ezequiel muestra a Jehová entrando en el templo y pidiendo que se elimine todo rastro de
inmoralidad e idolatría. El cumplimiento moderno de estas predicciones se inició en 1918, cuando
tuvo lugar en el ámbito espiritual un importante suceso relacionado con la adoración de Jehová.
Todo indica que Él y Jesús examinaron a cuantos afirmaban representar la adoración pura y que,
como consecuencia, la corrupta cristiandad fue definitivamente abandonada. Para los seguidores
ungidos de Cristo, la inspección significó un breve período de refinación seguido de una rápida
restauración espiritual en 1919 (1 Pedro 4:17).
na págs. 29-30 Por qué tenemos que conocer el nombre de Dios
Por otra parte, cuando los israelitas no observaban la Ley de Dios profanaban su nombre. Así,
pecados como el ofrecer sacrificios a ídolos, jurar en apoyo de una mentira, oprimir a los pobres y
cometer fornicación se describen en la Biblia como ‘profanar el nombre de Dios’. (Levítico 18:21;
19:12; Jeremías 34:16; Ezequiel 43:7.)
w00 15/4 pág. 12 párrs. 21-22 Se hacen nuevas todas las cosas, como estaba predicho
21, 22. ¿Qué bendiciones nos asegura Juan, y qué significa el que se limpien las
lágrimas?
21 Esta idea se hace innegable a medida que examinamos más a fondo la maravillosa profecía. El
versículo 3 termina hablando del tiempo en el que Dios estará con la humanidad y dirigirá su
benefactora atención a la gente que haga su voluntad (Ezequiel 43:7). Juan continúa en los
versículos 4 y 5: “[Jehová Dios] limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más,
ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado. Y Aquel que estaba
sentado en el trono dijo: ‘¡Mira!, voy a hacer nuevas todas las cosas’. También dice: ‘Escribe,
porque estas palabras son fieles y verdaderas’”. ¡Qué profecía más alentadora!
22 Pause para saborear lo que la Biblia predice en este pasaje. ‘Dios limpiará toda lágrima de sus
ojos.’ Esto no puede referirse a las lágrimas naturales que lubrican nuestros sensibles ojos ni a las
lágrimas de gozo. No, las lágrimas que Dios limpiará son las causadas por el sufrimiento, el pesar,
la desilusión, el dolor y la agonía. ¿Cómo podemos estar seguros? Pues bien, esta extraordinaria
profecía de Dios relaciona el hecho de que se limpien las lágrimas con el que no haya más ‘muerte,
lamento, clamor ni dolor’ (Juan 11:35).
ms pág. 437 Santificación
Eze. 43:7, 8 “Ellos, los de la casa de Israel, ya no contaminarán mi santo nombre, ellos y sus
reyes, por su fornicación y por los cadáveres de sus reyes en su muerte . . . Y contaminaron mi
santo nombre por sus cosas detestables que hicieron, de modo que fui exterminándolos en mi
cólera.”
ip-2 cap. 27 pág. 397 Jehová bendice la adoración pura
La expresión “los cadáveres de sus reyes”, empleada en Ezequiel 43:7, 9, se refiere a los ídolos.
Los dirigentes y demás habitantes rebeldes de Jerusalén habían contaminado el templo de Dios
con ídolos y prácticamente los habían convertido en reyes.
it-2 págs. 1008-1009 Sepultura
“Los cadáveres de sus reyes.” En Ezequiel 43:7-9, Jehová condenó a la casa de Israel y a
sus reyes debido a que habían contaminado Su santo nombre “por su fornicación y por los
cadáveres de sus reyes en su muerte”, y dijo: “Ahora que alejen de mí su fornicación y los
cadáveres de sus reyes, y ciertamente residiré en medio de ellos hasta tiempo indefinido”. Algunos
comentaristas entienden que estas palabras indican que los judíos eran culpables porque habían
construido las sepulturas de ciertos reyes en las proximidades del templo. En el versículo 7, cerca
de una veintena de manuscritos y ediciones hebreos, así como los targumes, contienen la frase “en
su muerte”, mientras que el texto masorético lee “sus lugares altos” y la Septuaginta griega dice
“en medio de ellos”.
Aun suponiendo que la lectura correcta de este versículo fuese “en su muerte”, no parece que
eso sea suficiente razón para creer que alguno de los reyes de Judá fue enterrado en las cercanías
del templo. Puesto que el cadáver de una persona era inmundo según la Ley, el enterrar a alguien
en las proximidades del templo hubiese constituido una afrenta directa contra Dios; sin embargo,
las historias de los reyes no aluden ni siquiera de manera velada a semejante profanación de la
santidad del templo. Es improbable que los reyes a los que no se concedió un entierro en las
“sepulturas de los reyes” o “de los hijos de David”, recibieran sepultura cerca del templo, un lugar
más ensalzado, en vez de en uno menos importante u honorable.
Un examen más detenido de Ezequiel 43:7-9 muestra que se estaba hablando acerca de la
idolatría, y que del mismo modo que la “fornicación” era figurativa, “los cadáveres de sus reyes”
representaban los ídolos sin vida que habían adorado los gobernantes y la casa de Israel. Jehová se
había expresado en términos similares en Levítico 26:30, donde advirtió a los israelitas que debido
a su desobediencia ‘aniquilaría sus lugares altos sagrados y cortaría sus estantes del incienso y
pondría los propios cadáveres de ellos sobre los cadáveres de sus ídolos estercolizos’. (Compárese
Jer 16:18; Eze 6:4-6.) La Biblia muestra que tales ídolos se introdujeron en el recinto del templo.
(Eze 8:5-17.) Asimismo, debe recordarse que a algunos de estos ídolos se les llamaba reyes, y la
palabra “rey” está incluida en los nombres Mólek (1Re 11:7), Milcom (1Re 11:5) y Malcam (Jer
49:1). El profeta Amós (5:26) escribió con relación a los ídolos del reino septentrional: “Y
ciertamente llevarán a Sakut su rey y a Keván, sus imágenes, la estrella del dios de ustedes, que
ustedes se hicieron”. De manera que parece tener mayor peso la opinión de que el texto condena
la idolatría mas bien que la profanación del suelo santo por enterrar en él a algún gobernante
literal.
w88 15/10 pág. 13 párr. 15 “Este es el día de suprema importancia”
15. ¿Qué significó para el pueblo de Dios de los días de Ezequiel el que se midiera un
templo en una visión?
15 En el año 593 a.E.C., 14 años después de haber sido destruido el templo de Jerusalén,
Ezequiel vio una casa de Jehová en una visión. Se le dio un recorrido extenso de este templo y él
observó mientras cada uno de sus rasgos era cuidadosamente medido. (Ezequiel, capítulos 40–42.)
¿Qué significó esto? Jehová mismo explicó: el medir aquel templo daba a entender una prueba para
el pueblo de Ezequiel. Si se humillaban, se arrepentían de sus errores y satisfacían los requisitos
según las leyes de Jehová, se les dirían las medidas del templo. Esto obviamente los animaría con
la esperanza de que cierto día el pueblo de Jehová sería librado de Babilonia y de nuevo adoraría a
Jehová en su templo literal. (Ezequiel 43:10, 11.)
w99 1/3 pág. 19 párr. 6 La bendición de Jehová sobre nuestra “tierra”
6. ¿Qué debió haber recordado a los judíos el que se salpicara sangre sobre el altar de la
visión?
6 ¿Cuál es la fuente de las bendiciones que recibe el pueblo restaurado de Dios? Pues bien,
observemos que el agua fluye desde el templo de Dios. De igual modo, en la actualidad las
bendiciones proceden de Jehová a través de su gran templo espiritual, la provisión para la
adoración pura. La visión de Ezequiel añade un detalle importante. En el patio interior, la corriente
fluye hasta más allá del altar, hacia el sur (Ezequiel 47:1). El altar está en el mismo centro del
templo de la visión. Jehová se lo describe meticulosamente a Ezequiel y ordena que se salpique en
él la sangre de un sacrificio (Ezequiel 43:13-18, 20). Aquel altar tenía un gran significado para
los israelitas. Su pacto con Jehová se había validado mucho tiempo antes cuando Moisés salpicó
sangre sobre un altar al pie del monte Sinaí (Éxodo 24:4-8). Así que el que se salpicara la sangre
sobre el altar de la visión debió recordarles que cuando regresaran a su tierra restaurada, las
bendiciones de Jehová fluirían sobre ellos siempre y cuando hicieran honor a aquel pacto
(Deuteronomio 28:1-14).
w07 1/8 pág. 10 Puntos sobresalientes del libro de Ezequiel (parte 2)
43:13-20. ¿Qué representó el altar que Ezequiel contempló en la visión? Representó el
propósito de Dios de rescatar a la humanidad mediante el sacrificio de Jesucristo. Gracias a dicho
sacrificio es posible que los ungidos sean declarados justos y que la “gran muchedumbre” tenga
una condición limpia ante Dios (Revelación 7:9-14; Romanos 5:1, 2). Esto explicaría por qué en la
visión de Ezequiel no aparece “el mar fundido” del templo de Salomón, aquel gran recipiente que
los sacerdotes usaban para lavarse (1 Reyes 7:23-26).
w01 15/6 págs. 27-28 La historia y el legado de los Asmoneos
Aunque los Asmoneos descendían de sacerdotes, nunca habían ocupado el sumo sacerdocio, un
puesto que, en opinión de muchos judíos, pertenecía a los sacerdotes de la línea de Sadoc, a quien
Salomón había nombrado sumo sacerdote (1 Reyes 2:35; Ezequiel 43:19). Jonatán se valió de la
guerra y la diplomacia para persuadir a los seléucidas de que le dieran a él ese cargo, pero tras su
muerte, su hermano Simón logró aún más. En septiembre del año 140 a.E.C. se emitió en
Jerusalén un importante decreto, conservado en unas tablillas de bronce al estilo griego: “El rey
Demetrio [el gobernante seléucida griego] lo confirmó [a Simón], por esto, como sumo sacerdote,
lo contó entre sus amigos, y lo rodeó de honores [...]. Los judíos y los sacerdotes resolvieron que
Simón fuera su caudillo y sumo sacerdote de por vida hasta que apareciera un profeta digno de
crédito” (1 Macabeos 14:38-41, libro histórico apócrifo).
it-2 pág. 899 Sal
La Biblia habla de la sal como algo esencial en la dieta del hombre y como un condimento para
los alimentos. (Job 6:6.) Bajo la ley mosaica, todo lo que se ofrecía a Jehová sobre el altar tenía
que salarse, no para mejorar el sabor, sino seguramente porque la sal representaba que la ofrenda
estaba libre de corrupción o deterioro. (Le 2:11, 13; Eze 43:24.) En los patios del templo debieron
almacenarse grandes cantidades de sal para ese propósito. Esdras se preocupó de que hubiese a
mano suficiente cantidad de sal para los sacrificios. (Esd 6:9; 7:21, 22.) Se dice que Antíoco III
(c. 198 a. E.C.) dio 375 medimnos (unos 20.000 l.) de sal para el servicio del templo.
CAPITULO 44
kj cap. 21 págs. 388-389 párr. 15 Vida en seguridad bajo el reinado del Mesías
15. ¿Adónde fue dirigida la corriente de agua de vida, y por qué fue llevado Ezequiel por
camino indirecto para obtener una vista exterior de la corriente?
15 En la visión de Ezequiel esta agua que brota del templo en el cual Jehová ha establecido su
residencia es dirigida a donde se necesita vida. Diciendo cómo el ángel de Jehová sigue guiándolo
en su gira de observación, Ezequiel escribe: “Y gradualmente me sacó por vía de la puerta del
norte y me llevó alrededor por el camino de afuera a la puerta exterior que mira hacia el este, y,
¡mire! agua que salía en chorrillos del lado derecho.” (Ezequiel 47:2) Ezequiel tuvo que ser llevado
por este camino indirecto debido a que la puerta exterior oriental había sido santificada al haber
pasado la gloria de Jehová por ella y entrado en el templo y por lo tanto estaba cerrada. (Ezequiel
44:1-3; compare con 10:19; 11:22, 23.) De modo que Ezequiel fue llevado al lado septentrional o
norteño del agua que estaba saliendo en chorrillos desde el templo al sur de su puerta exterior
oriental.
ip-1 cap. 25 págs. 332-334 párr. 8 El rey y sus príncipes
8. ¿Cómo está preparando y utilizando Jehová a los “príncipes” que son de las otras
ovejas?
8 Durante los pasados cincuenta años se ha podido distinguir claramente quiénes son los
“príncipes”. A los pertenecientes a las otras ovejas, que constituyen la clase del “principal” en
formación, se les está preparando para que algunos de ellos, después de la gran tribulación,
puedan desempeñar funciones administrativas en la “nueva tierra” (Ezequiel 44:2, 3; 2 Pedro
3:13). Dan dirección espiritual y consuelo a la vez que toman la iniciativa en el servicio del Reino;
así demuestran ser “como la sombra de un peñasco pesado”, pues confortan al rebaño en lo
relativo a la adoración que rinde.
w99 1/3 págs. 9-10 párr. 8 “Pon tu corazón sobre” el templo de Dios
8. a) ¿Quiénes eran los principales del Israel antiguo? b) ¿Cómo apoyaba la adoración
pura el principal de la visión de Ezequiel?
8 La visión también presenta a alguien llamado el principal. La nación había tenido principales
desde la época de Moisés. La palabra hebrea para principal, na—sí, podía referirse al cabeza de una
casa paterna, una tribu o incluso una nación. En la visión de Ezequiel, a los gobernantes de Israel
en conjunto se les reprende por oprimir al pueblo y se les insta a ser imparciales y justos. Si bien el
principal no pertenece a la clase sacerdotal, desempeña un papel destacado en la adoración pura.
Entra y sale del patio exterior con las tribus no sacerdotales, se sienta en el pórtico de la Puerta del
Este y suministra al pueblo algunos sacrificios para que los ofrezca (Ezequiel 44:2, 3; 45:8-12,
17). De este modo, la visión garantiza al pueblo de Ezequiel que a la nación restaurada se la
bendeciría con caudillos ejemplares, hombres que apoyarían al sacerdocio en organizar al pueblo
de Dios y que serían muy buenos ejemplos en los asuntos de naturaleza espiritual
w80 1/9 pág. 24 párr. 16 Fiesta que será celebrada por miles de millones
16. (a) ¿De entre quiénes serán tomados muchos miembros de la clase del “principal”?
(b) Sería un gozo especial para el resto sobreviviente experimentar con ellos ¿qué
privilegio?
16 Los miembros de la clase del “principal” serán tomados de entre la “grande muchedumbre” de
individuos semejantes a ovejas que, junto con el resto engendrado por espíritu, sobrevivan a la
“grande tribulación.” (Rev. 7:1-15) Estos presenciarán la resurrección de los miles de millones de
muertos humanos y el recogimiento de ellos en el atrio terrestre del templo espiritual de Jehová
para la celebración de la fiesta de las cabañas en su antitipo. ¡Qué experiencia gozosa sería para el
resto espiritual el que siguiera residiendo en la Tierra hasta el principio de ese milagroso
recogimiento del cual se presenta una visión en Zacarías 14:16-19! Con gozo indecible participarían
en la celebración mundial junto con todos aquellos que hayan sido redimidos por la preciosa sangre
del “Cordero de Dios,” “Cristo nuestra pascua.”—Eze. 44:3; 45:7-46:18; 48:21, 22.
w99 1/3 págs. 15-16 párrs. 13-14 “El templo” y “el principal” hoy
13, 14. a) ¿Por qué debe pertenecer a las otras ovejas el principal? b) ¿A quiénes
representa el principal?
13 Ahora surge una pregunta de interés. ¿A quién o quiénes, entonces, representa el principal?
Puesto que se habla de él como un individuo y también como un grupo, podemos suponer que
representa a una clase de hombres (Ezequiel 44:3; 45:8, 9). Pero ¿a quiénes? Está claro que
no es a los ungidos. En la visión, el principal colabora estrechamente con los sacerdotes, pero no es
uno de ellos. A diferencia de la clase sacerdotal, se le da una herencia en el territorio y, por lo
tanto, su futuro está aquí en la Tierra, no en el cielo (Ezequiel 48:21). Además, Ezequiel 46:10
dice: “En lo que respecta al principal en medio de ellos, cuando [las tribus no sacerdotales] entran
[en el patio exterior del templo], él debe entrar; y cuando salen, él debe salir”. No entra en el patio
interior, sino que rinde culto en el patio exterior, y entra al templo y sale de él con el pueblo. Estos
factores ubican incuestionablemente al principal entre la gran muchedumbre de las otras ovejas.
14 No hay duda de que el principal tiene algunas responsabilidades en el pueblo de Dios. En el
patio exterior se sienta en el pórtico de la Puerta del Este (Ezequiel 44:2, 3). Este hecho indica un
puesto de supervisión, similar al de los ancianos de Israel que se sentaban en la puerta de la
ciudad y juzgaban (Rut 4:1-12; Proverbios 22:22). ¿Qué miembros de las otras ovejas ocupan
posiciones de superintendencia hoy día? Los ancianos que tienen una esperanza terrenal a quienes
se ha nombrado por espíritu santo (Hechos 20:28). De modo que ahora se está preparando a la
clase del principal con la perspectiva de que más adelante, en el nuevo mundo, desempeñe una
función administrativa.
w99 1/2 pág. 19 párrs. 22-23 Nuestro tesoro en vasos de barro
22, 23. ¿Cómo se está moldeando al rebaño pequeño y a las otras ovejas?
22 Como el número de miembros del resto ungido por espíritu ha ido menguando en la Tierra, se
ha concedido la supervisión espiritual a hermanos maduros de la gran muchedumbre en casi todas
las congregaciones del mundo. Y cuando los últimos Testigos ungidos, ya mayores, terminen su
carrera terrestre, los príncipes (sa—rím) de las otras ovejas estarán preparados para desempeñar
los deberes administrativos en la Tierra como la clase del principal (Ezequiel 44:3; Isaías 32:1).
23 Al rebaño pequeño y a las otras ovejas se les sigue moldeando como vasos para uso honroso
(Juan 10:14-16). Sea que nuestra esperanza descanse en los “nuevos cielos” o en “una nueva
tierra”, respondamos de todo corazón a la invitación de Jehová: “Alborócense y estén gozosos para
siempre en lo que voy a crear. Porque, ¡miren!, voy a crear a Jerusalén una causa para gozo y a su
pueblo una causa para alborozo” (Isaías 65:17, 18). Que todos nosotros, frágiles seres humanos,
sirvamos siempre con humildad, y seamos moldeados por “el poder que es más allá de lo normal”,
el poder del espíritu santo de Dios (2 Corintios 4:7; Juan 16:13).
w07 1/8 pág. 10 Puntos sobresalientes del libro de Ezequiel (parte 2)
44:10-16. ¿A quién prefiguró la clase sacerdotal? Prefiguró al grupo de cristianos ungidos
de nuestros días, al cual Jehová ‘refinó y limpió’ cuando vino a su templo en 1918 (Malaquías 3:1-
5). A los que estaban limpios o se habían arrepentido se les permitió seguir sirviendo a Dios. Pero
tendrían que esforzarse por “mantenerse sin mancha del mundo” y así dar el ejemplo a la “gran
muchedumbre”, representada por las tribus no sacerdotales (Santiago 1:27; Revelación 7:9, 10).
w99 1/3 pág. 9 párr. 7 “Pon tu corazón sobre” el templo de Dios
7. ¿Qué información se da sobre los levitas y los sacerdotes?
7 Al sacerdocio también se le iba a limpiar, a refinar. Se iba a reprender a los levitas por haber
sucumbido a la idolatría, mientras que a los hijos sacerdotales de Sadoc se les encomiaría y
recompensaría por haber permanecido limpios. No obstante, tanto los sacerdotes como los levitas
tendrían puestos de servicio en la casa restaurada de Dios, dependiendo, por supuesto, de su
fidelidad personal. Además, Jehová decretó: “Deben instruir a mi pueblo en cuanto a la diferencia
entre una cosa santa y una cosa profana; y deben hacer que sepan la diferencia entre lo que es
inmundo y lo que es limpio” (Ezequiel 44:10-16, 23). De modo que se restablecería el sacerdocio
y se recompensaría el aguante fiel de los sacerdotes.
w99 1/3 pág. 10 párr. 9 “Pon tu corazón sobre” el templo de Dios
9. a) ¿Cómo se dividiría la tierra, pero quiénes no recibirían ninguna herencia? b) ¿Qué
era la contribución santa, y qué contenía?
9 Finalmente, la visión de Ezequiel incluye una perspectiva general de la tierra de Israel. Esta
debía dividirse de tal modo que a cada tribu correspondiera una porción de terreno. El principal
también tendría una herencia. Pero los sacerdotes no, pues Jehová dijo: “Yo soy su herencia”
(Ezequiel 44:10, 28; Números 18:20). La visión indica que la porción de terreno del principal
estaría a ambos lados de una zona especial denominada la contribución santa. Se trataba de un
terreno cuadrado dividido en tres franjas: la superior, para los levitas arrepentidos; la del centro,
para los sacerdotes, y la inferior, para la ciudad y su tierra productiva. El templo de Jehová estaría
ubicado en la franja de tierra de los sacerdotes, en el centro de la contribución cuadrada (Ezequiel
45:1-7).
w99 1/3 pág. 16 párr. 15 “El templo” y “el principal” hoy
15. a) ¿Cómo arroja luz la visión de Ezequiel sobre la relación que existe entre los
ancianos de la gran muchedumbre y la clase sacerdotal ungida? b) ¿Qué iniciativa
han tomado los ancianos ungidos en la organización terrestre de Dios?
15 Ahora bien, ¿qué relación existe hoy día entre la clase sacerdotal ungida y esos ancianos de la
gran muchedumbre que ocupan posiciones de superintendencia? La visión de Ezequiel da a
entender que los ancianos que forman parte de la gran muchedumbre desempeñan un papel
subordinado y de apoyo, mientras que los ungidos llevan la delantera espiritual. ¿Cómo lo indica?
Recordemos que a los sacerdotes de la visión se les dio la responsabilidad de enseñar al pueblo
asuntos espirituales. También se les dijo que fueran jueces en los casos legales. Además, a los
levitas se les asignaron “posiciones de superintendencia” en las puertas del templo (Ezequiel
44:11, 23, 24). Evidentemente, el principal debía someterse a los servicios espirituales y a la
dirección de los sacerdotes. Es apropiado, por tanto, que en nuestros tiempos los ungidos hayan
tomado la iniciativa en la adoración pura. Por ejemplo, a los miembros del Cuerpo Gobernante de
los testigos de Jehová se les ha escogido de entre estos. Tales ancianos ungidos fieles han estado
capacitando durante décadas a la clase del principal en formación, y han preparado a los futuros
miembros de esa clase para cuando llegue el día, en el venidero nuevo mundo de Dios, en que se
les delegue autoridad completa.
w88 15/9 pág. 27 párr. 19 “Tendrán que saber que yo soy Jehová”
19. ¿Cómo deben afectarnos los detalles del templo y el hecho de que los que
ministraban allí tenían que cumplir con las normas de Dios?
19 Los muchos detalles del templo, los sacrificios, las ofrendas y las fiestas deberían grabar en
nosotros la necesidad de seguir cuidadosamente las instrucciones que recibimos de la organización
de Dios, y darnos cuenta de que se debe hacer todo esfuerzo por ensalzar a Jehová y su adoración.
(Ezequiel 45:13-25; 46:12-20.) Los que ministraban en el templo tenían que cumplir con las altas
normas de Dios, y habían de enseñar a la gente ‘la diferencia entre las cosas santas y las cosas
profanas’. (Ezequiel 44:15, 16, 23.) Esto debería impulsarnos a mantenernos santos como
pueblo de Jehová. (Efesios 1:3, 4.)
w73 1/8 pág. 460 párr. 24 Derechos o deberes... ¿cuáles?
24. ¿Cuál era la razón de la ley que requería que los israelitas llevaran barba?
24 ¿Se dio esta Ley a causa de la moda? No. Fue para impedir que los israelitas imitaran la
práctica de algunas de las naciones paganas a su alrededor. Sin embargo, los israelitas habrían de
mantener sus barbas recortadas, nítidas, bien ciudadas. Una barba descuidada o afeitada
significaba dolor y duelo a causa de alguna calamidad. (2 Sam. 19:24-28; Isa. 7:20) También se
cortaba el cabello periódicamente, a menos que una persona estuviese bajo un voto de nazareo. En
la profecía de Ezequiel a los sacerdotes se les manda que se recorten el pelo y no lo lleven suelto.—
Eze. 44:15, 20.
ip-2 cap. 27 págs. 399-400 párrs. 18-19 Jehová bendice la adoración pura
18, 19. a) ¿Qué conmovedora ilustración usa Jehová, y cómo puede aplicarse al pueblo
exiliado? b) ¿Cómo se ha beneficiado el resto ungido hoy del alimento y los cuidados
que se le han dispensado con amor?
18 Los siguientes cuatro versículos pintan una imagen conmovedora de los tiernos cuidados de
Jehová. Isaías empieza diciendo: “Regocíjense con Jerusalén y estén gozosos con ella, todos
ustedes los amadores de ella. Alborócense en gran manera con ella, todos los que se
mantienen de duelo por ella; por razón de que mamarán y ciertamente se satisfarán del
pecho de la plena consolación por ella; por razón de que sorberán y experimentarán
exquisito deleite de la mama de la gloria de ella” (Isaías 66:10, 11). Jehová utiliza la
ilustración de una mujer que amamanta a su hijo. Cuando el bebé está hambriento, llora con
insistencia, pero tan pronto como la madre se lo acerca al pecho, su aflicción se torna en alegría y
satisfacción. De igual modo, cuando el resto de judíos fieles que reside en Babilonia sea liberado y
restaurado, su duelo se transformará rápidamente en felicidad y satisfacción. Estarán gozosos. A
medida que reconstruyan y repueblen Jerusalén, le devolverán su gloria, y esta, a su vez,
envolverá a todos los habitantes fieles. De nuevo serán nutridos en sentido espiritual por medio de
un sacerdocio activo (Ezequiel 44:15, 23).
19 El Israel de Dios también fue bendecido con abundancia de alimento espiritual tras la
restauración de 1919. Desde entonces se ha suministrado dicho alimento de forma regular
mediante “el esclavo fiel y discreto” (Mateo 24:45-47). Para el resto ungido ha sido un período de
verdadero consuelo y regocijo. Pero ha recibido aún más bendiciones.
w70 1/1 pág. 26 Guárdese de “excesos con vino”
Debido a que las bebidas alcohólicas son deprimentes Jehová les prohibió a los sacerdotes y
levitas tomarlas, cuando estuvieran en servicio en el tabernáculo o templo, aun en pequeñas
cantidades, bajo pena de muerte. (Lev. 10:9; Eze. 44:21) Cuando no estaban en servicio podían
beber con moderación. (1 Cró. 9:29) También era disposición reglamentaria divina que los
nazareos que estaban bajo voto no bebieran alcohol. (Núm. 6:2-4, 13-20; Amós 2:12) Debido a
que Sansón habría de ser nazareo desde que naciera, a su madre ni siquiera se le permitió beber
vino o licor durante su preñez. (Jue. 13:4, 5, 7, 14) Cuando desempeñan su cargo, “no es para los
reyes beber vino ni para los funcionarios encumbrados decir: ‘¿Dónde hay licor embriagante?’” para
que no ‘se olviden de lo que está decretado y perviertan la causa de cualquiera de los hijos de la
aflicción.’ (Pro. 31:4, 5) De modo semejante, como ya se mencionó, los siervos ministeriales de la
congregación cristiana “igualmente deben ser serios, . . . no dados mucho vino.”—1 Tim. 3:8, 9.
w90 1/9 pág. 25 párr. 9 ¿Está usted capacitado para servir?
9. ¿Qué cuidado debe tener el anciano o siervo ministerial con relación a las bebidas
alcohólicas?
9 No un borracho pendenciero ni dado a mucho vino. (1 Timoteo 3:3, 8; Tito 1:7.) El que es
siervo ministerial o anciano no debe abusar de las bebidas alcohólicas. La adicción a estas puede
llevarlo a perder el dominio de los pensamientos y las emociones, lo cual llevaría a las pendencias o
peleas del borracho. No debe ser ‘dado a mucho vino’ ni tener la reputación de ser un bebedor
empedernido ni uno que beba en exceso. (Proverbios 23:20, 21, 29-35.) ¡Qué trágico sería que una
visita de pastoreo fuera estropeada por la intemperancia! Si algún hermano usa bebidas
alcohólicas, no debería hacerlo mientras participa en las reuniones, en el ministerio ni en ninguna
otra forma de servicio sagrado. (Levítico 10:8-11; Ezequiel 44:21.)
w99 1/3 pág. 15 párr. 11 “El templo” y “el principal” hoy
11. a) ¿Cómo se recalca la importancia de la limpieza de los sacerdotes en la visión de
Ezequiel? b) ¿Cómo se ha limpiado en los últimos días a los ungidos en sentido
espiritual?
11 No obstante, los sacerdotes no deben limitarse a enseñar a los demás a estar limpios; han de
estar limpios ellos mismos. Por ello, Ezequiel previó un proceso de refinación del sacerdocio de
Israel (Ezequiel 44:10-16). Del mismo modo, la historia indica que en 1918 Jehová se sentó “como
refinador” en su templo espiritual y examinó a la clase sacerdotal ungida (Malaquías 3:1-5). A los
que consideró limpios espiritualmente o arrepentidos de actos anteriores de idolatría les permitió
conservar el privilegio de servir en Su templo espiritual. Aun así, a nivel individual los ungidos,
como las demás personas, pueden hacerse impuros, espiritual y moralmente (Ezequiel 44:22, 25-
27). Han tenido que luchar mucho por mantenerse “sin mancha del mundo” (Santiago 1:27;
compárese con Marcos 7:20-23).
km 4/07 pág. 7 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
10. ¿Por qué establecer contrastes es tan eficaz en la enseñanza? [be pág. 57 § 3, 4.] Para que
alguien se convierta en un verdadero discípulo de Cristo, es preciso que entienda
con claridad lo que se le enseña. Debe oír la verdad y ver cómo difiere de otras
creencias. De ahí que resulte útil establecer contrastes. Vez tras vez, Jehová instó a
su pueblo a “hacer distinción” entre lo limpio y lo inmundo (Lev. 10:9-11). Dijo que
quienes le sirvieran en su gran templo espiritual enseñarían “la diferencia entre una
cosa santa y una cosa profana” (Eze. 44:23). De modo que los contrastes instruyen
mediante establecer diferencias.
be pág. 57 párrs. 3-4 Hágase un buen maestro
Para que alguien se convierta en un verdadero discípulo, es preciso que entienda con claridad lo
que se le enseña. Debe oír la verdad y ver cómo difiere de otras creencias. De ahí que resulte útil
establecer contrastes.
Vez tras vez, Jehová instó a su pueblo a “hacer distinción” entre lo limpio y lo inmundo (Lev.
10:9-11). Dijo que quienes le sirvieran en Su gran templo espiritual enseñarían “la diferencia entre
una cosa santa y una cosa profana” (Eze. 44:23). En el libro de Proverbios a menudo se
contrapone la justicia con el desafuero, o la sabiduría con la tontedad. Hasta elementos que no son
opuestos se diferencian unos de otros. El apóstol Pablo distinguió entre el hombre justo y el bueno,
como leemos en Romanos 5:7. En el libro de Hebreos mostró la superioridad del servicio de Cristo
como sumo sacerdote, en comparación con el de Aarón. Es tal como escribió Johann Amos
Comenius, pedagogo del siglo XVII: “Enseñar no tiene otro sentido que mostrar cómo difieren las
cosas en sus diferentes propósitos, formas y orígenes. [...] Por lo tanto, quien diferencia bien
enseña bien”.
ip-2 cap. 15 pág. 228 párr. 23 La mujer estéril se regocija
23. a) ¿Qué efecto ha tenido en los cristianos ungidos de los últimos días ser
“enseñad[o]s por Jehová”? b) ¿En qué sentido ha bendecido Dios a su pueblo con
“límites de piedras deleitables”?
23 El versículo 13 del capítulo 54 de Isaías nos da la clave: todos ellos serían “enseñad[o]s por
Jehová”. El propio Jesús aplicó estas palabras a sus discípulos ungidos (Juan 6:45). Respecto a
estos, Daniel el profeta predijo que en “el tiempo del fin” se les bendeciría con verdadero
conocimiento y perspicacia espiritual en abundancia (Daniel 12:3, 4). Tal entendimiento les ha
permitido encabezar la mayor campaña educativa de la historia, con la que han difundido la
enseñanza divina por toda la Tierra (Mateo 24:14). Además, les ha ayudado a distinguir entre la
religión verdadera y la falsa. Isaías 54:12 habla de “límites de piedras deleitables”. Desde 1919,
Jehová ha concedido a los ungidos un entendimiento cada vez más claro de los límites, o líneas de
demarcación espirituales, apartándolos así de la religión falsa y de los elementos impíos del mundo
(Ezequiel 44:23; Juan 17:14; Santiago 1:27). Por consiguiente, se les ha separado para que sean
el pueblo de Dios mismo (1 Pedro 2:9).
lv cap. 13 pág. 144 párr. 2 Fiestas que desagradan a Dios
2. Explique cómo ve Jehová que se mezcle la religión verdadera y la falsa.
2 Recordemos lo que ocurrió hace siglos cerca del monte Sinaí. Cuando los israelitas pidieron a
Aarón que les fabricara la imagen de un dios, él los complació y les hizo un becerro de oro.
No obstante, pretendió que solo era un símbolo del Todopoderoso, pues dijo: “Mañana hay fiesta a
Jehová”. Pero ¿cómo se sintió Jehová? ¿Se quedó indiferente al ver esa celebración que mezclaba
la religión verdadera y la falsa? Ni mucho menos. De hecho, hizo ejecutar a unas tres mil personas
que habían adorado la estatua (Éxodo 32:1-6, 10, 28). ¿Qué nos enseña este relato a quienes
deseamos mantenernos en el amor de Dios? La importancia de “no to[car] nada inmundo” y de
esforzarnos celosamente por conservar la verdad libre de toda corrupción (Isaías 52:11; Ezequiel
44:23; Gálatas 5:9).
g00 8/6 pág. 8 Protección propia y de los seres queridos
La principal razón por la que debe combatirse la afición a la pornografía es, por supuesto, el
deseo intenso de agradar a Dios. Cuando llevamos una vida virtuosa, regocijamos Su corazón
(Proverbios 27:11). Cuando, por el contrario, nos extraviamos, hacemos que se sienta “herido en el
corazón” (Génesis 6:6). Si usted es cristiano, sin duda le importan los sentimientos de Dios.
También debería preocuparle el uso que usted da a su mente y corazón, que están dedicados a
Dios y, por lo tanto, deben mantenerse limpios para Su servicio (Ezequiel 44:23). La Biblia insta a
los cristianos a limpiarse de “toda contaminación de la carne y del espíritu, perfeccionando la
santidad en el temor de Dios” (2 Corintios 7:1). En efecto, un temor sano de desagradar a Dios,
quien ve todas las cosas, puede impulsarle a librarse de la pornografía.
w99 1/3 págs. 20-21 párrs. 10-11 La bendición de Jehová sobre nuestra “tierra”
10, 11. ¿Cuál es otro aspecto fundamental de esta agua simbólica, y qué relación tiene
con el tremendo crecimiento del río?
10 Como ya se indicó, hay otro aspecto fundamental de esta agua simbólica: conocimiento. En el
Israel restaurado, Jehová bendijo a su pueblo con la enseñanza de las Escrituras que impartía el
sacerdocio (Ezequiel 44:23). De modo similar, Jehová ha bendecido a su pueblo hoy día con la
amplia enseñanza de su Palabra de verdad que imparte el “sacerdocio real” (1 Pedro 2:9). El
conocimiento sobre Jehová Dios, sobre sus propósitos para la humanidad y, en especial, sobre
Jesucristo y el Reino Mesiánico, ha fluido durante estos últimos días como un torrente que va
creciendo. ¡Qué magnífico es el caudal cada vez mayor de refrigerio espiritual que estamos
recibiendo! (Daniel 12:4.)
11 Igual que el río que el ángel midió se hacía cada vez más profundo, así el flujo de bendiciones
vivificantes procedentes de Jehová ha aumentado considerablemente a fin de abarcar a todas las
personas que entran en nuestra bendita tierra espiritual. Otra profecía de restauración predijo: “El
pequeño mismo llegará a ser mil, y el chico una nación poderosa. Yo mismo, Jehová, lo aceleraré a
su propio tiempo” (Isaías 60:22). Estas palabras se han hecho realidad: millones de personas han
venido en tropel para rendir adoración pura junto con nosotros. Jehová ha facilitado “agua” en
abundancia a todos los que se vuelven a él (Revelación 22:17). Se encarga de que su organización
terrestre distribuya Biblias y publicaciones bíblicas por todo el mundo en cientos de idiomas. Del
mismo modo, las reuniones cristianas, y hasta las asambleas, se organizan mundialmente para
suministrar a todas las personas las cristalinas aguas de la verdad. ¿Qué efecto tienen esas
provisiones en la gente?
w99 1/3 págs. 14-15 párrs. 9-10 “El templo” y “el principal” hoy
9, 10. ¿Cómo ha provisto instrucción espiritual el “sacerdocio real”, según prefiguró la
clase sacerdotal de la visión de Ezequiel?
9 En tiempos precristianos los sacerdotes trabajaban arduamente en el templo. Matar a los
animales para el sacrificio, ofrecerlos en el altar y servir a los demás sacerdotes y al pueblo
constituía un trabajo agotador. Pero les correspondía otra importante tarea. Jehová mandó
respecto a los sacerdotes: “Deben instruir a mi pueblo en cuanto a la diferencia entre una cosa
santa y una cosa profana; y deben hacer que sepan la diferencia entre lo que es inmundo y lo que
es limpio” (Ezequiel 44:23; Malaquías 2:7).
10 ¿Agradecemos el arduo trabajo y el humilde servicio que los ungidos como cuerpo, como
“sacerdocio real”, han realizado a favor de la adoración pura? (1 Pedro 2:9.) Al igual que los
sacerdotes levíticos de tiempos antiguos, han tomado la iniciativa en impartir instrucción espiritual
y ayudar a la gente a entender qué es lo que Dios considera limpio y aceptable, y qué no (Mateo
24:45). Esa enseñanza, que se da mediante las publicaciones basadas en la Biblia, las reuniones y
las asambleas cristianas, ha ayudado a millones de personas a reconciliarse con Dios (2 Corintios
5:20).
w07 1/8 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro de Ezequiel (parte 2)
44:23. ¡Qué agradecidos podemos estar por todo lo que la clase sacerdotal de nuestros días
hace a favor de nosotros! “El esclavo fiel y discreto” ha asumido la tarea de darnos alimento
espiritual oportuno de modo que podamos distinguir entre lo que es limpio y lo que es inmundo a
los ojos de Jehová (Mateo 24:45).
w99 1/3 pág. 15 párr. 12 “El templo” y “el principal” hoy ***
12. ¿Por qué debemos valorar la labor de los ungidos?
12 Todos individualmente debemos preguntarnos: “¿Valoro el ejemplo que han dado los ungidos
a lo largo de sus muchos años de servicio fiel? ¿Imito su fe?”. Es conveniente que quienes forman
parte de la gran muchedumbre recuerden que los ungidos no estarán siempre aquí en la Tierra con
ellos. Jehová dijo sobre los sacerdotes de la visión de Ezequiel: “Ninguna posesión [de tierra]
deben darles ustedes en Israel: Yo soy su posesión” (Ezequiel 44:28). De igual modo, a los
ungidos tampoco les pertenece un lugar eterno en la Tierra. Tienen una herencia celestial, y los que
componen la gran muchedumbre consideran un privilegio apoyarlos y animarlos mientras todavía
están en la Tierra (Mateo 25:34-40; 1 Pedro 1:3, 4).
w11 15/9 págs. 11-12 párrs. 3-4 ¿Hemos hecho de Jehová nuestra herencia?
3, 4. ¿Qué excelente ejemplo dan los fieles ungidos?
3 Al igual que los levitas y los sacerdotes de la antigüedad, los cristianos ungidos aprecian
muchísimo el privilegio de servir a Jehová (Núm. 18:20). Claro, no esperan que él les entregue
como posesión algún lugar en la Tierra. Pero sí anhelan el día en que serán reyes y sacerdotes
junto a Jesucristo en el cielo, donde, tal como indica Revelación 4:10, 11, seguirán prestando
servicio a Dios (Eze. 44:28).
4 Ahora bien, mientras están en la Tierra, ¿cómo demuestran que Jehová es su herencia? Con su
forma de vivir indican que nada hay tan importante para ellos como servirle. Además, cifran su fe
en el sacrificio redentor de Cristo y obedecen sus mandatos. De este modo, hacen “seguros para sí
su llamamiento y selección” (2 Ped. 1:10). Naturalmente, no todos gozan de las circunstancias más
favorables, pero no utilizan sus limitaciones como excusa para aflojar el paso. Al contrario, se
esfuerzan por darle el máximo a Dios. ¡Qué buen ejemplo para quienes esperan vivir eternamente
en la Tierra!
w88 1/7 pág. 9 párr. 9 “Muéstrense agradecidos”
9. ¿Por qué en realidad se causaban daño a sí mismos los que obraban con egoísmo?
9 Si los israelitas contribuían generosamente, la bendición de Jehová estaría sobre sus casas.
(Compárese con Ezequiel 44:30; Malaquías 3:10.) Sin embargo, muchas veces sucedía que, a
pesar de abundantes cosechas, los israelitas no hacían sus contribuciones. Entonces Dios utilizaba
a reyes o profetas para darles recordatorios que revivificaran su agradecimiento. En realidad los
que salían perdiendo eran los israelitas egoístas, porque Jehová no podía bendecir a los que
retenían las contribuciones asociadas con su adoración o para los pobres.
w03 1/12 págs. 16-17 párr. 8 ‘Mostrémonos agradecidos’
8. ¿Qué diferencia había entre las ofrendas voluntarias y el diezmo?
8 En segundo lugar, Jehová dispuso que los israelitas hicieran contribuciones voluntarias, aparte
del diezmo. Este es el mandato que Moisés les transmitió: “Al entrar en la tierra adonde los llevo,
entonces tiene que suceder que, cuando coman del pan de la tierra, deben hacer una contribución
a Jehová”. Debían presentar “como contribución a Jehová durante todas sus generaciones” algunas
de las primicias de su “harina a medio moler como tortas anulares”. Nótese que no se especificaba
una cantidad fija de tales primicias (Números 15:18-21). Pero cuando los israelitas ofrecían una
contribución en acción de gracias, podían contar con la bendición de Jehová. Algo parecido se
observa con relación al templo de la visión de Ezequiel. Leemos: “Los primeros de todos los
primeros frutos maduros de todo, y toda contribución de todo procedente de todas las
contribuciones de ustedes... a los sacerdotes llegará a pertenecer; y las primicias de sus harinas a
medio moler deben dar al sacerdote, para hacer que una bendición descanse sobre tu casa”
(Ezequiel 44:30).
CAPITULO 45
w99 1/3 pág. 10 párr. 9 “Pon tu corazón sobre” el templo de Dios
9. a) ¿Cómo se dividiría la tierra, pero quiénes no recibirían ninguna herencia? b) ¿Qué
era la contribución santa, y qué contenía?
9 Finalmente, la visión de Ezequiel incluye una perspectiva general de la tierra de Israel. Esta
debía dividirse de tal modo que a cada tribu correspondiera una porción de terreno. El principal
también tendría una herencia. Pero los sacerdotes no, pues Jehová dijo: “Yo soy su herencia”
(Ezequiel 44:10, 28; Números 18:20). La visión indica que la porción de terreno del principal
estaría a ambos lados de una zona especial denominada la contribución santa. Se trataba de un
terreno cuadrado dividido en tres franjas: la superior, para los levitas arrepentidos; la del centro,
para los sacerdotes, y la inferior, para la ciudad y su tierra productiva. El templo de Jehová estaría
ubicado en la franja de tierra de los sacerdotes, en el centro de la contribución cuadrada (Ezequiel
45:1-7).
w99 1/3 pág. 17 párr. 20 “El templo” y “el principal” hoy
20. ¿Qué principio aprendemos de “la contribución santa” de la visión de Ezequiel, y
cómo podemos aplicar ese principio?
20 ¿Qué podemos comentar sobre la sección de tierra denominada “la contribución santa”? Esta
era la contribución del pueblo para el sostén del sacerdocio y la ciudad. Del mismo modo, “toda la
gente de la tierra” debía aportar un terreno para el principal. ¿Qué significa esto en la actualidad?
Está claro que no implica que el pueblo de Dios tenga que sostener a una clase clerical asalariada
(2 Tesalonicenses 3:8). El apoyo que se da a los ancianos hoy día es principalmente de naturaleza
espiritual. Incluye ayudarlos en la obra que se está efectuando y manifestar un espíritu de
cooperación y sumisión. Ahora bien, como en los días de Ezequiel, esta contribución se hace “a
Jehová”, no a hombre alguno (Ezequiel 45:1, 7, 16).
w07 1/8 pág. 10 Puntos sobresalientes del libro de Ezequiel (parte 2)
45:1; 47:13–48:29. ¿Qué representan “la tierra” y su repartición? “La tierra” representa
el ámbito de acción del pueblo de Dios. Sin importar el país en el que viva, cada siervo de Jehová
de nuestros días tiene un lugar en esa “tierra” restaurada, siempre y cuando mantenga pura su
adoración. La repartición de “la tierra” tendrá su cumplimiento final cuando llegue el nuevo mundo;
allí todos los fieles heredarán un lugar en el cual vivir (Isaías 65:17, 21).
w74 15/6 págs. 372-373 párrs. 17-19 ‘Tenga muy presente la presencia del día de
Jehová’
17-19. (a) ¿En qué otra cosa hallamos evidencia de lo cercano del “día de Jehová”?
(b) ¿Cuáles son algunos de los desenvolvimientos entre el pueblo de Dios que
muestran que está muy cerca la entrada del nuevo orden de Dios?
17 No hay duda de que las condiciones mundiales indican que se ha acercado la “presencia del
día de Jehová.” Pero ésa no es la única evidencia. También podemos hallar evidencia clara de su
cercanía en lo que está sucediendo en la verdadera congregación cristiana de Dios... en lo que
Jehová está haciendo respecto a su pueblo. Por los tratos de Dios en los últimos años se ve que el
nuevo orden de justicia está tan cerca que podemos verlo cobrar forma ante nosotros mismos.
18 Considere estos desenvolvimientos: En cuanto a organización, ahora las congregaciones del
pueblo de Jehová han llegado a estar más plenamente armonizadas con las Escrituras, con el
arreglo de ancianos y siervos ministeriales. También, se les ha ayudado a entender la visión de
Ezequiel de una sede semejante a ciudad para administración mundial en la Tierra, llamada
“Jehová Mismo Está Allí.” Se dan cuenta de que habrá un cuerpo administrativo sirviendo bajo el
reino celestial, un cuerpo llamado el “principal” en la profecía de Ezequiel. (Eze. 45:7; 48:35)
Además, ahora entienden que la “grande muchedumbre” de sobrevivientes de la “tribulación
grande” será el fundamento de la “nueva tierra,” la nueva sociedad terrestre producida por el
reinado de mil años de Cristo. El entendimiento de la profecía de Zacarías les ha dado a entender
que todo lo que haga el pueblo de Dios se hará en santidad y en ensalzamiento de la soberanía de
Jehová, sin que haya nada inmundo ni perjudicial en absoluto, de modo que Dios no tendrá ya más
causa para hallar defectos en su pueblo. (Zac. 14:20, 21) Además, han recibido instrucciones
cuidadosas en cuanto a cómo tienen que vivir ahora las personas si quieren sobrevivir la
“tribulación grande.” Todo esto ayuda a preparar a los de corazón sincero y honrado para la vida en
el nuevo orden de Dios. También vemos como nunca antes la entrada rápida, hasta fenomenal, de
los que compondrán la “grande muchedumbre.” Verdaderamente, el separar de las “cabras” a las
“ovejas” procede a una velocidad sorprendente. Hoy las personas que anhelan condiciones de
justicia responden muy rápidamente a las buenas nuevas.—Mar. 13:10; Mat. 25:31-46; Rev. 7:9.
19 En vista de estas evidencias, ciertamente sería una persona de oír embotado y de lento
observar la que no se diera cuenta de que estamos en la generación que Jesús predijo que
inmediatamente precedería a la entrada del justo nuevo orden de Dios. Y estamos muy
adelantados dentro de esa generación, según todas las evidencias ante nuestros ojos.—Mat. 24:34.
w07 1/8 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro de Ezequiel (parte 2)
45:7, 16. ¿Qué prefigura la contribución del pueblo para el sacerdocio y el principal? En
el templo espiritual de nuestros días, la contribución es principalmente de carácter espiritual e
implica estar prestos a ayudar y ser cooperadores.
jd cap. 6 págs. 71-72 párr. 5 Demostremos que conocemos a Dios haciendo “que la
justicia fluya”
5. ¿Qué aspecto de la justicia nos interesa especialmente ahora?
5 A través de los mensajeros que envió a Israel, Jehová destacó la importancia de actuar con
justicia (Isaías 1:17; 10:1, 2; Jeremías 7:5-7; Ezequiel 45:9). Y en particular puso de relieve esta
cualidad mediante los doce profetas (Amós 5:7, 12; Miqueas 3:9; Zacarías 8:16, 17). El lector
actual notará que hay un aspecto que ellos recalcan en sus libros: la necesidad de ser rectos en la
vida diaria. Claro, sus lecciones tienen muchas aplicaciones; pero centrémonos en dos campos que
ellos relacionan especialmente con la justicia y fijémonos en cómo poner en práctica lo que
aprendamos.
w98 1/8 pág. 7 párr. 3 Jehová: la fuente de verdadera justicia y derecho
3. ¿Qué podemos aprender de las palabras originales que se usan en la Biblia para
justicia y derecho?
3 Puede entenderse mejor la amplitud de la justicia de Dios al conocer las palabras de los
idiomas originales bíblicos. Es de interés que en las Escrituras no hay ninguna diferencia importante
entre justicia y derecho. Es más, las palabras hebreas se usan a veces en paralelo, como en Amós
5:24, donde Jehová exhorta a su pueblo: “Que salga rodando el derecho como aguas, y la justicia
como un torrente que constantemente fluya”. Los términos “justicia y derecho” aparecen también
juntos varias veces para dar énfasis (Salmo 33:5; Isaías 33:5; Jeremías 33:15; Ezequiel 18:21;
45:9).
w99 1/3 págs. 16-17 párr. 17 “El templo” y “el principal” hoy
17. ¿Cómo deben verse a sí mismos los pastores cristianos, y cómo debe verlos el
rebaño?
17 Las palabras “príncipe” y “principal”, cuyo significado es similar en hebreo, no se emplean
como títulos concebidos para ensalzar a hombres, sino que designan la responsabilidad que estos
asumen al cuidar a las ovejas de Dios. Jehová da esta severa advertencia: “¡Basta de ustedes, oh
principales de Israel! Remuevan la violencia y la expoliación, y hagan derecho y justicia mismos”
(Ezequiel 45:9). Es conveniente que todos los ancianos de hoy día tomen a pecho ese consejo
(1 Pedro 5:2, 3). El rebaño, a su vez, reconoce que Jesús ha suministrado pastores como “dádivas
en hombres” (Efesios 4:8). Sus requisitos están consignados en la Palabra inspirada de Dios
(1 Timoteo 3:1-7; Tito 1:5-9). Los cristianos, por tanto, siguen el ejemplo de los ancianos (Hebreos
13:7).
it-2 pág. 549 Omer
Medida para áridos equivalente a la décima parte de un efá. (Éx 16:16, 18, 22, 32, 33, 36.) A la
luz de los hallazgos arqueológicos con respecto a la capacidad de un bato, la medida equivalente
para líquidos, se calcula que un efá equivalía a 22 l. (Compárese con Eze 45:10, 11.) Una medida
de omer equivaldría por lo tanto a 2,2 l.
Una comparación del texto hebreo de Éxodo 29:40 y Números 28:5 revela que ‘un décimo’
significa la décima parte de un efá, es decir, un omer. Este hecho permite traducir el ‘décimo’
hebreo por “un décimo de efá” o “la décima parte de un efa”. (Nú 15:4; NM, NC, Mod, Val.)
it-2 pág. 976 Sea
Medida para áridos que, según fuentes rabínicas, equivale a la tercera parte de un efá. (Gé 18:6;
1Sa 25:18; 1Re 18:32; 2Re 7:1, 16, 18.) Como la medida de un efá se calcula en 22 l., de acuerdo
con los hallazgos arqueológicos referentes a la capacidad del bato (medida correspondiente para
líquidos), la medida de sea equivalía a 7,33 l. (Compárese con Eze 45:11.)
w88 15/9 pág. 27 párr. 19 “Tendrán que saber que yo soy Jehová”
19. ¿Cómo deben afectarnos los detalles del templo y el hecho de que los que
ministraban allí tenían que cumplir con las normas de Dios?
19 Los muchos detalles del templo, los sacrificios, las ofrendas y las fiestas deberían grabar en
nosotros la necesidad de seguir cuidadosamente las instrucciones que recibimos de la organización
de Dios, y darnos cuenta de que se debe hacer todo esfuerzo por ensalzar a Jehová y su adoración.
(Ezequiel 45:13-25; 46:12-20.) Los que ministraban en el templo tenían que cumplir con las
altas normas de Dios, y habían de enseñar a la gente ‘la diferencia entre las cosas santas y las
cosas profanas’. (Ezequiel 44:15, 16, 23.) Esto debería impulsarnos a mantenernos santos como
pueblo de Jehová. (Efesios 1:3, 4.)
w99 1/3 pág. 10 párr. 10 “Pon tu corazón sobre” el templo de Dios
10. ¿Qué significó la profecía sobre la división de la tierra para los desterrados fieles de
Judá?
10 ¡Cómo debió levantar el ánimo de los desterrados esta visión! Se aseguraba a todas las
familias una herencia en la tierra (compárese con Miqueas 4:4). La adoración pura ocuparía una
posición central y ensalzada. Y fijémonos que en la visión de Ezequiel, el principal, igual que los
sacerdotes, viviría en la tierra aportada por el pueblo (Ezequiel 45:16). De modo que en la tierra
restaurada, el pueblo habría de contribuir al trabajo de las personas nombradas por Jehová para
llevar la delantera, y las apoyaría cooperando con su dirección. Esta tierra era el arquetipo de la
organización, la colaboración y la seguridad.
w10 15/3 pág. 26 párr. 9 Un solo rebaño, un solo pastor
9. En el cumplimiento de la visión del templo de Ezequiel, ¿quiénes son los sacerdotes y
quiénes son los demás israelitas?
9 Examinemos otro ejemplo. Ezequiel tuvo una extensa visión del templo de Jehová (Eze., caps.
40-48). En aquella representación profética, los sacerdotes trabajaban en el templo, daban
instrucción y recibían los consejos y la corrección de Jehová (Eze. 44:23-31). Por su parte, los
miembros de las diversas tribus acudían a adorar a Dios y a ofrecerle sacrificios (Eze. 45:16, 17).
En este caso, los sacerdotes son los ungidos, y los restantes israelitas, las personas que tienen la
esperanza de vivir en la Tierra. La visión destaca que este último grupo colabora armoniosamente
con la clase sacerdotal que encabeza la adoración pura.
w80 1/9 págs. 23-24 párr. 15 Fiesta que será celebrada por miles de millones
15. Durante su residencia en el Nuevo Orden, el resto sobreviviente de israelitas
espirituales tendrá la cooperación leal ¿de quiénes?
15 Cuando empiece el Nuevo Orden, el resto sobreviviente de israelitas espirituales todavía
estará morando en tiendas como “residentes temporales” en la Tierra. Esperarán con vivo interés el
ser transferidos de la escena terrestre a su herencia celestial, para estar con Cristo y sus reyes y
sacerdotes asociados. (Rev. 20:4-6) Pero durante su residencia en la Tierra después de Har-
Magedón tendrán la cooperación leal de la clase del “principal,” los “príncipes en toda la tierra,” al
supervisar la fiesta antitípica del séptimo mes, la de las cabañas.—Eze. 45:17, 25.
it-1 pág. 1155 Hin
Medida para líquidos (Éx 30:24; Nú 28:14; Eze 45:24; 46:5, 7, 11); también, el recipiente
usado para medir un hin. (Le 19:36.) Según el historiador judío Josefo, un hin equivalía a dos
congios atenienses, y un bato, a setenta y dos sextarios. (Antigüedades Judías, libro III, cap. VIII,
sec. 3; libro VIII, cap. II, sec. 9.) Ya que otras fuentes indican que dos congios atenienses
correspondían a doce sextarios, se puede calcular que un hin era la sexta parte de una medida de
bato, esto es, unos 3,7 l.

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