domingo, 30 de septiembre de 2012

Referencias al Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático 2012 .-1 de oct. Lectura de la Biblia: Daniel 4 a 6

1 de oct. Lectura de la Biblia: Daniel 4 a 6 
Núm. 1: Daniel 4:18-28 
Núm. 2: Por que evitamos los cristianos verdaderos todo lo que tiene que ver con él espiritismo 
Núm. 3: ¿Cómo transmitió Dios instrucciones a sus siervos en tiempos pasados? (rs pág. 274 párrs. 2, 3) 

Lectura de la Biblia: Daniel 4 a 6
*** w07 1/9 págs. 18-19 Puntos sobresalientes del libro
de Daniel ***
4:8, 9. ¿Se hizo Daniel un sacerdote practicante de
magia? No. La expresión ―jefe de los sacerdotes 
practicantes de magia‖ tan solo se refiere a la posición de 
Daniel como ―prefecto principal sobre todos los sabios de 
Babilonia‖ (Daniel 2:48).
4:10, 11, 20-22. ¿Qué simbolizó el inmenso árbol del
sueño de Nabucodonosor? En primer término, el árbol 
representó a Nabucodonosor en su posición de monarca 
de una potencia mundial. Sin embargo, como la 
gobernación se extendía ―hasta la extremidad de la tierra‖, 
ese árbol tiene que simbolizar algo mucho mayor. Puesto 
que Daniel 4:17 relaciona el sueño con la gobernación del 
―Altísimo‖ sobre la humanidad, el árbol también representa 
la soberanía universal de Jehová, y en particular su 
soberanía sobre la Tierra. Por lo tanto, el sueño tiene dos 
cumplimientos: uno relacionado con la gobernación de 
Nabucodonosor y otro relacionado con la soberanía de 
Jehová.
4:16, 23, 25, 32, 33. ¿Cuánto duraron los “siete
tiempos”? Estos ―siete tiempos‖ deben ser más que solo 
siete días de veinticuatro horas, pues los cambios que 
sufrió  la apariencia del rey Nabucodonosor no pudieron 
ocurrir en tan poco tiempo. En el caso de él, los ―siete 
tiempos‖ duraron siete años de 360 días cada uno, es 
decir, 2.520 días. Pero en el cumplimiento mayor de esta 
profecía duran 2.520 años (Ezequiel 4:6, 7). Este período 
comenzó con la destrucción de Jerusalén en el 607 antes 
de nuestra era y terminó cuando Jesús fue coronado Rey 
celestial en el año 1914 (Lucas 21:24).
6:6-10. Puesto que no se requiere ninguna postura
especial para orar a Jehová, ¿no habría sido prudente
que Daniel orara en secreto durante la prohibición de
treinta días? Todo el mundo sabía que Daniel 
acostumbraba orar tres veces al día. Por eso, a sus 
enemigos se les ocurrió la idea de promover una ley que 
limitara esta práctica. Si Daniel hubiera cambiado en algo 
su costumbre, habría dado la impresión de que estaba 
renunciando a sus principios y de que había dejado de dar 
devoción exclusiva a Jehová.
4:24-27. Proclamar el mensaje del Reino de Dios  —
incluidos los mensajes de juicio divino— exige gran valor y 
fe. Daniel demostró estas cualidades cuando dio a 
conocer a Nabucodonosor todo lo que le sucedería y lo 
que debía hacer para que ocurriera ―un alargamiento de 
[su] prosperidad‖.
5:30, 31. El ―dicho proverbial contra el rey de Babilonia‖ 
ciertamente se cumplió (Isaías 14:3, 4, 12-15). Satanás, 
quien es tan orgulloso como aquella antigua dinastía 
babilonia, también tendrá un fin deshonroso (Daniel 4:30; 
5:2-4, 23).
Núm. 1: Daniel 4:18-28
*** lv cap. 16 págs. 187-195 Luchemos contra el Diablo
y sus maquinaciones ***
EL ESPIRITISMO ES UNA TRAICIÓN
10
El espiritismo, u ocultismo, engloba la adivinación, la 
brujería, los maleficios, la comunicación con los muertos y 
otras artes mágicas. Quien lo practica cae en el 
demonismo, pues entra en contacto directo con los 
espíritus malignos. Como bien sabemos, Jehová considera 
que todo esto es ―algo detestable‖ (Deuteronomio 18:10-
12; Revelación 21:8). Dado que nuestro Padre celestial 
pide a los cristianos que ―aborrezcan lo que es inicuo‖, 
jamás se nos ocurriría traicionarlo vilmente teniendo trato 
con los demonios (Romanos 12:9). Solo pensarlo nos 
repugna.
11
Ciertamente, el espiritismo constituye una gravísima 
traición contra Jehová. Y por eso mismo, el Diablo procura 
a toda costa enredarnos en ese pecado. Cada vez que lo 
consigue, se apunta un gran triunfo. ¿En qué sentido? 
Para ilustrarlo, pensemos en un soldado. Si se dejara 
convencer por el enemigo y cambiara de bando, su nuevo 
comandante se frotaría las manos satisfecho; quizás hasta 
pensaría en humillar al comandante del ejército rival 
exhibiendo al traidor como un trofeo. Del mismo modo, si 
algún cristiano decidiera practicar el espiritismo, se 
convertiría a sabiendas en un desertor, y se pondría 
directamente bajo las órdenes de Satanás. ¡Qué contento 
estaría el Diablo de poder mostrar ese trofeo de guerra! 
¿Querríamos darle ese gusto? Jamás, pues no somos 
unos traidores.SATANÁS SIEMBRA LA DUDA CUESTIONANDO LA
VERDAD
12
Difícilmente caeremos en el espiritismo si lo 
consideramos detestable. Satanás lo sabe, y por eso 
quiere hacernos cambiar de opinión. ¿Cómo? 
Confundiéndonos para que lleguemos a creer ―que lo 
bueno es malo y lo malo es bueno‖ (Isaías 5:20). Muchas 
veces trata de lograrlo empleando un método de eficacia 
probada: sembrar la duda cuestionando la verdad.
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Veamos varios ejemplos de esta táctica diabólica. 
En el paraíso, Satanás le preguntó a Eva: ―¿Es realmente
el caso que Dios ha dicho que ustedes no deben comer de 
todo árbol del jardín?‖. Mucho después, se presentó en 
una reunión de los ángeles en el cielo y dejó caer esta 
pregunta acerca del fiel Job: ―¿Ha temido [...] a Dios  por
nada?‖. Y siglos más tarde, cuando Cristo apenas 
comenzaba su ministerio terrestre, le lanzó el siguiente 
desafío: ―Si eres hijo de Dios, di a estas piedras que se 
conviertan en panes‖. Para colmo de desfachatez, al 
hacerle este reto estaba aludiendo en son de burla a las 
palabras que había pronunciado Jehová unas seis 
semanas antes: ―Este es mi Hijo, el amado, a quien he 
aprobado‖ (Génesis 3:1; Job 1:9; Mateo 3:17; 4:3).
14
Hoy, al igual que ayer, el Diablo sigue recurriendo a 
la misma táctica. La utiliza, por ejemplo, para sembrar 
dudas acerca del espiritismo. Y, por desgracia, logra que 
algunos cristianos se cuestionen si todas sus modalidades 
son de verdad tan malas como se dice. En la práctica, se 
están preguntando:  ―¿Es realmente el caso...?‖
(2 Corintios 11:3). Ahora bien, ¿cómo podemos  razonar 
con ellos para ayudarles a corregir su actitud? ¿Y qué nos 
permitirá protegernos de esta trampa? Para contestar 
estas preguntas, analicemos dos campos de la vida en los 
que Satanás ha ido infiltrando elementos espiritistas: las 
diversiones y el cuidado de la salud.
APELA A NUESTROS DESEOS Y NECESIDADES
15
Cada día se toman más a la ligera el espiritismo, la 
brujería y otras clases de ocultismo, particularmente en el 
mundo occidental. Un creciente número de películas, 
libros, programas y videojuegos  presentan las prácticas 
demoníacas como si fueran divertidas, inofensivas e 
incluso sofisticadas. De hecho, hay libros y películas con 
argumentos que giran en torno a las ciencias ocultas que 
son muy famosos; tanto, que hasta cuentan con 
asociaciones de admiradores. Sin duda, los demonios han 
logrado que el público considere que el espiritismo 
no plantea grandes peligros. ¿Ha influido esta actitud en 
algunos cristianos? Sí. ¿En qué sentido? Por poner un 
ejemplo típico, un cristiano que vio cierta película llena de 
elementos ocultistas dijo: ―Sí, vi la película, pero eso no es 
practicar espiritismo‖. ¿Por qué es tan peligroso este 
razonamiento?
16
Es cierto que ver espiritismo no es lo mismo que 
practicarlo directamente; pero eso no significa que 
no encierre ningún peligro. ¿Por qué? Para empezar, hay 
que señalar un detalle que se deduce de la Biblia: Satanás 
y sus demonios no pueden leernos la mente. Sin embargo, 
como quieren saber qué pensamos y cuáles son nuestras 
debilidades espirituales, vigilan  —como vimos antes—
todo lo que hacemos, lo que incluye nuestra forma de 
divertirnos. Por tanto, si alguien demostrara por su 
conducta que le gustan las películas y libros sobre 
médiums, hechiceros, endemoniados, y así por el estilo, 
estaría mandando un mensaje a los demonios. 
En realidad, les estaría revelando su punto débil. Y ellos lo 
aprovecharían para intensificar su lucha ―cuerpo a cuerpo‖ 
contra él y conseguir que termine derrotado sobre la lona. 
De hecho, las diversiones ocultistas han llevado a algunos 
a interesarse tanto en el espiritismo que han terminado 
practicándolo (Gálatas 6:7).
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Satanás no solo intenta aprovecharse de nuestros 
deseos de divertirnos, sino también de nuestras 
necesidades en materia de salud. Por ejemplo, un 
cristiano enfermo quizás se descorazone viendo que 
ningún tratamiento lo ayuda a mejorar (Marcos 5:25, 26). 
¿Cómo podrían valerse de su desánimo Satanás y sus 
demonios? Ellos saben que la Palabra de Dios advierte 
que no se busque ―el auxilio de los que practican lo que es 
perjudicial‖ (Isaías 31:2). Por eso, pudieran tentar al 
enfermo a dejarse llevar por la desesperación, pasar por 
alto la advertencia bíblica y aceptar tratamientos o 
técnicas que usan algún ―poder mágico‖, o espiritista. Caer 
en esa trampa sería sin duda muy perjudicial para su 
relación con Dios. ¿En qué sentido?
18
A los israelitas que habían usado ―poder mágico‖, 
Jehová les dijo: ―Cuando ustedes extienden las palmas de 
las manos, escondo de ustedes los ojos. Aunque hagan 
muchas oraciones, no escucho‖ (Isaías 1:13, 15). Es obvio 
que nosotros no deseamos caer en ese mismo error. 
No queremos hacer nada que lleve a Jehová a cerrar sus 
oídos a nuestras súplicas y retirarnos su apoyo, y menos 
aún estando enfermos (Salmo 41:3). Por lo tanto, ¿cómo 
actuaremos si encontramos indicios de que un 
determinado tratamiento o método de diagnóstico tiene 
elementos espiritistas? Lo rechazaremos de plano (Mateo 
6:13). Así no nos arriesgaremos a perder el favor de 
Jehová (véase el recuadro ―¿Será espiritismo?‖, en la 
página 194).
¿CONVIENE ANDAR CONTANDO HISTORIAS SOBRE
DEMONIOS?
19
Mientras que en casi todo el mundo occidental suele 
restársele importancia a la peligrosidad de Satanás, en 
otras partes de la Tierra ocurre lo contrario. Muchas 
personas han caído en la trampa de creer que es más 
poderoso de lo que realmente es. De hecho, viven, comen, 
trabajan y duermen con miedo a los demonios. Al mismo 
tiempo, les fascina escuchar y contar un relato tras otro 
sobre actos poderosos realizados por los espíritus. Ahora 
bien, ¿deberíamos los siervos del Dios verdadero prestar 
atención a esas historias o difundirlas? No, y por dos 
razones fundamentales.20
La primera razón es que si divulgáramos historias 
sobre hazañas demoníacas, le haríamos el juego a 
Satanás. ¿De qué manera? Pues bien, aunque la Biblia 
reconoce que él tiene la capacidad de realizar actos 
poderosos, también muestra que emplea ―señales y 
portentos [...] mentirosos‖ y ―todo engaño‖ 
(2 Tesalonicenses 2:9, 10). Es el mayor embustero que 
existe, y sabe manipular la mente de quienes sienten 
atracción por el espiritismo. Así, logra que crean 
sinceramente que han visto o escuchado lo que en 
realidad no ha ocurrido. Luego tal vez lo cuenten como un 
hecho, y al ir de boca en boca, se va exagerando el relato. 
¿Qué sucedería si un cristiano participara en esa cadena 
de cuentos? Que estaría colaborando con ―el padre de la 
mentira‖. ¡Le estaría haciendo publicidad! (Juan 8:44; 
2 Timoteo 2:16.)
21
Aun si los ataques demoníacos que alguien afirma 
haber sufrido fueran reales, hay una segunda razón para 
no andar contándolos vez tras vez a los  hermanos. 
Queremos centrarnos en Cristo, y no en Satanás. 
Debemos estar ―mirando atentamente al Agente Principal 
y Perfeccionador de nuestra fe, Jesús‖ (Hebreos 12:2). 
De hecho, cuando él estuvo en la Tierra no se dedicó a 
relatar a sus discípulos un sinnúmero de historias de 
espíritus, y eso que sin duda tenía información de sobra 
acerca de lo que podía o no podía hacer el Diablo. Más 
bien, se concentró en el mensaje del Reino. Hacemos bien 
en imitar a Jesús y sus apóstoles conversando sobre 
asuntos edificantes, como ―las cosas magníficas de Dios‖ 
(Hechos 2:11; Lucas 8:1; Romanos 1:11, 12).
22
Como hemos visto, Satanás intenta acabar con 
nuestra relación con Jehová valiéndose de trampas muy 
diversas, entre ellas el espiritismo. Sin embargo, si 
mantenemos vivo nuestro odio por el mal y nos aferramos 
al bien, no le daremos al Diablo la oportunidad de 
debilitarnos en nuestra resolución de rechazar el 
espiritismo en todas sus modalidades (Efesios 4:27). 
¡Cuánto ―gozo [habrá] en el cielo‖ si seguimos ―firmes 
contra las maquinaciones del Diablo‖ hasta que sea 
destruido! (Efesios 6:11.)
Núm. 3: ¿Cómo transmitió Dios instrucciones a sus siervos en tiempos pasados? (rs pág. 274 párrs. 2, 3)
*** rs pág. 274 Organización ***
¿Cómo transmitió Dios instrucciones a sus siervos en
la Tierra en tiempos pasados?
  Cuando los adoradores de Jehová eran pocos, él dio 
instrucciones a los cabezas de familia como Noé y 
Abrahán, y entonces ellos obraron como portavoces de 
Jehová para con sus familias (Gén. 7:1, 7; 12:1-5). 
Cuando Jehová libertó de Egipto a los israelitas, les dio 
instrucciones mediante Moisés (Éxo. 3:10). En el monte 
Sinaí, Dios organizó al pueblo y formó una nación, les 
proveyó leyes y disposiciones reglamentarias para dirigir 
su adoración y las relaciones de unos con otros (Éxo. 
24:12). Estableció un sacerdocio para que llevara la 
delantera en asuntos de adoración y para que instruyera al 
pueblo en los requisitos de Jehová; a veces también 
levantaba profetas para que dieran al pueblo las 
exhortaciones y advertencias necesarias (Deu. 33:8, 10; 
Jer. 7:24, 25). Así, aunque Jehová escuchaba las 
oraciones personales de sus adoradores, les proveía 
instrucción mediante un arreglo de organización.
  A medida que se acercó el tiempo en que Jehová había 
de empezar a unificar a los adoradores verdaderos 
consigo mediante Jesucristo, Dios lo envió a la Tierra para 
que sirviera como Su portavoz (Heb. 1:1, 2). Entonces, 
con el derramamiento del espíritu santo en el Pentecostés 
de 33 E.C., se formó la congregación cristiana. Después 
que Jesús hubo regresado al cielo, esta congregación 
llegó a ser el arreglo de Jehová para impartir instrucción y 
coordinar los esfuerzos de los cristianos como individuos. 
Había superintendentes para llevar la delantera en las 
congregaciones locales, y un cuerpo gobernante central 
tomaba las decisiones necesarias y ayudaba a coordinar 
la actividad. Estaba claro que Jehová había dado 
existencia en la Tierra a una organización compuesta de 
cristianos verdaderos. (Hech. 14:23; 16:4, 5; Gál. 2:7-10.)
--
La hierba verde se ha secado,la flor se ha marchitado,pero en cuanto a la
palabra de nuestro Dios JEHOVÁ,Durara hasta tiempo indefinido.  ISAIAS 40;8
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