viernes, 12 de octubre de 2012

jeremias Dios nos habla textos.



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Capítulo 1
“He puesto mis palabras en tu boca”
Semana del 5 de noviembre 2012
Párrafo 1
(Proverbios 18:24) Existen compañeros dispuestos a hacerse pedazos, pero existe un amigo más apegado que un
hermano.
Párrafo 2
(2 Pedro 1:20, 21) Porque ustedes saben esto primero, que ninguna profecía de la Escritura proviene de
interpretación privada alguna. 21 Porque la profecía no fue traída en ningún tiempo por la voluntad del hombre, sino
que hombres hablaron de parte de Dios al ser llevados por espíritu santo.
Párrafo 4
(Marcos 9:33-37) Y entraron en Capernaum. Ahora bien, cuando estuvo en la casa, les hizo la pregunta: “¿Qué
discutían en el camino?”. 34 Se quedaron callados, porque en el camino habían discutido entre sí sobre quién era el
mayor. 35 De modo que él se sentó y llamó a los doce y les dijo: “Si alguien quiere ser el primero, tiene que ser el
último de todos y ministro de todos”. 36 Y tomando a un niñito, lo puso de pie en medio de ellos y lo rodeó con los
brazos y les dijo: 37 “Cualquiera que reciba a uno de tales niñitos sobre la base de mi nombre, a mí me recibe; y
cualquiera que me recibe a mí, no me recibe a mí [solamente], sino [también] al que me envió”.
(Mateo 5:3-10) “Felices son los que tienen conciencia de su necesidad espiritual, puesto que a ellos pertenece el
reino de los cielos. 4 ”Felices son los que se lamentan, puesto que ellos serán consolados. 5 ”Felices son los de genio
apacible, puesto que ellos heredarán la tierra. 6 ”Felices son los que tienen hambre y sed de justicia, puesto que ellos
serán saciados. 7 ”Felices son los misericordiosos, puesto que a ellos se les mostrará misericordia. 8 ”Felices son los
de corazón puro, puesto que ellos verán a Dios. 9 ”Felices son los pacíficos, puesto que a ellos se les llamará ‘hijos
de Dios’. 10 ”Felices son los que han sido perseguidos por causa de la justicia, puesto que a ellos pertenece el reino
de los cielos.
(Mateo 5:43-45) ”Oyeron ustedes que se dijo: ‘Tienes que amar a tu prójimo y odiar a tu enemigo’. 44 Sin embargo, yo
les digo: Continúen amando a sus enemigos y orando por los que los persiguen; 45 para que demuestren ser hijos de
su Padre que está en los cielos, ya que él hace salir su sol sobre inicuos y buenos y hace llover sobre justos e
injustos.
(2 Timoteo 3:16) Toda Escritura es inspirada de Dios y provechosa para enseñar, para censurar, para rectificar las
cosas, para disciplinar en justicia,
(Jeremías 31:13) “En aquel tiempo se regocijará la virgen en la danza, también los jóvenes y los viejos, todos juntos.
Y ciertamente cambiaré su duelo en alborozo, y de veras los consolaré y los regocijaré, librados de su desconsuelo.
(Jeremías 31:33) “Porque este es el pacto que celebraré con la casa de Israel después de aquellos días —es la
expresión de Jehová—. Ciertamente pondré mi ley dentro de ellos, y en su corazón la escribiré. Y ciertamente llegaré
a ser su Dios, y ellos mismos llegarán a ser mi pueblo.”
(Jeremías 33:10, 11) “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘En este lugar del que ustedes estarán diciendo que está
desierto sin hombre y sin animal doméstico, en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén que están
desoladas sin hombre y sin habitante y sin animal doméstico, todavía se oirá 11 el sonido del alborozo y el sonido del
regocijo, la voz del novio y la voz de la novia, la voz de los que dicen: “¡Elogien a Jehová de los ejércitos, porque
Jehová es bueno; porque hasta tiempo indefinido es su bondad amorosa!”’. ”‘Ellos estarán trayendo una ofrenda de
acción de gracias a la casa de Jehová, porque yo traeré de vuelta a los cautivos de la tierra tal como al comienzo’, ha
dicho Jehová.”
(Lamentaciones 3:22, 23) Son los hechos de bondad amorosa de Jehová el que no nos hayamos acabado, porque
sus misericordias ciertamente no terminan. 23 Son nuevas cada mañana. Es abundante tu fidelidad.
Párrafo 5
(2 Corintios 13:11) Finalmente, hermanos, continúen regocijándose, siendo reajustados, siendo consolados,
pensando de acuerdo, viviendo pacíficamente; y el Dios de amor y de paz estará con ustedes.
(Jeremías 1:9) En esto, Jehová alargó la mano e hizo que esta me tocara la boca. Entonces me dijo Jehová: “Mira
que he puesto mis palabras en tu boca.
Párrafo 6
(Jeremías 1:5) “Antes de estar formándote en el vientre, te conocí; y antes que procedieras a salir de la matriz, te
santifiqué. Profeta a las naciones te hice”.
2
Párrafo 7
(2 Reyes 21:1-9) Doce años de edad tenía Manasés cuando empezó a reinar, y por cincuenta y cinco años reinó en
Jerusalén. Y el nombre de su madre era Hefziba. 2 Y él procedió a hacer lo que era malo a los ojos de Jehová,
conforme a las cosas detestables de las naciones que Jehová había expulsado de delante de los hijos de Israel. 3 Así
que volvió a construir los lugares altos que Ezequías su padre había destruido, y erigió altares a Baal e hizo un poste
sagrado, tal como había hecho Acab el rey de Israel; y se puso a inclinarse ante todo el ejército de los cielos y a
servirles. 4 Y edificó altares en la casa de Jehová, respecto a la cual Jehová había dicho: “En Jerusalén pondré mi
nombre”. 5 Y pasó a edificar altares a todo el ejército de los cielos en dos patios de la casa de Jehová. 6 E hizo pasar
a su propio hijo por el fuego, y practicó la magia y buscó agüeros e hizo médium espiritistas y pronosticadores
profesionales de sucesos. Hizo en gran escala lo que era malo a los ojos de Jehová, para ofenderlo. 7 Además, puso
la imagen tallada del poste sagrado, que él había hecho, en la casa de la cual Jehová había dicho a David y a
Salomón su hijo: “En esta casa y en Jerusalén, que he escogido de entre todas las tribus de Israel, pondré mi nombre
hasta tiempo indefinido. 8 Y no volveré a hacer que el pie de Israel ande errante del suelo que yo di a sus
antepasados, con tal que solo cuiden de hacer conforme a todo lo que les he mandado, aun respecto a toda la ley
que mi siervo Moisés les mandó”. 9 Y no escucharon, sino que Manasés siguió seduciéndolos a hacer lo que era
malo, más que las naciones que Jehová había aniquilado de delante de los hijos de Israel.
(2 Reyes 21:19-26) Veintidós años de edad tenía Amón cuando empezó a reinar, y por dos años reinó en Jerusalén.
Y el nombre de su madre era Mesulémet hija de Haruz de Jotbá. 20 Y él continuó haciendo lo que era malo a los ojos
de Jehová, tal como había hecho Manasés su padre. 21 Y siguió andando en todo el camino en que su padre había
andado, y continuó sirviendo a los dioses estercolizos que su padre había servido, e inclinándose ante ellos. 22 Así
dejó a Jehová el Dios de sus antepasados, y no anduvo en el camino de Jehová. 23 Con el tiempo, los siervos de
Amón conspiraron contra él y dieron muerte al rey en su propia casa. 24 Pero la gente de la tierra derribó a todos los
que fueron conspiradores contra el rey Amón. Entonces la gente de la tierra hizo rey a Josías su hijo en lugar de
él. 25 En cuanto al resto de los asuntos de Amón, lo que hizo, ¿no están escritos en el libro de los asuntos de los días
de los reyes de Judá? 26 Así que lo enterraron en su sepulcro en el jardín de Uzá; y Josías su hijo empezó a reinar en
lugar de él.
(2 Crónicas 34:3-8) Y en el año octavo de reinar, siendo todavía muchacho, comenzó a buscar al Dios de David su
antepasado; y en el año doce comenzó a limpiar a Judá y Jerusalén de los lugares altos y los postes sagrados y las
imágenes esculpidas y las estatuas fundidas. 4 Además, demolieron delante de él los altares de los Baales; y cortó de
sobre ellos los estantes de incienso que estaban más arriba; y los postes sagrados y las imágenes esculpidas y las
estatuas fundidas los hizo pedazos y los redujo a polvo, y entonces [lo] regó sobre la superficie de las sepulturas de
los que solían hacerles sacrificios. 5 Y quemó los huesos de los sacerdotes sobre sus altares. Así limpió a Judá y
Jerusalén. 6 También, en las ciudades de Manasés y de Efraín y de Simeón y hasta Neftalí, en sus lugares
devastados todo en derredor, 7 aun fue demoliendo los altares y los postes sagrados, y las imágenes esculpidas las
trituró y redujo a polvo; y todos los estantes del incienso los cortó en toda la tierra de Israel, después de lo cual
regresó a Jerusalén. 8 Y en el año dieciocho de reinar, cuando hubo limpiado la tierra y la casa, envió a Safán hijo de
Azalías y a Maaseya el jefe de la ciudad y a Joah hijo de Joacaz el registrador para reparar la casa de Jehová su
Dios.
Semana del 12 de noviembre 2012
Párrafo 8
(Números 8:24) “Esto es lo que aplica a los levitas: De veinticinco años de edad para arriba él vendrá a entrar en la
compañía, en el servicio de la tienda de reunión.
(Jeremías 1:6) Pero yo dije: “¡Ay, oh Señor Soberano Jehová! Mira que realmente no sé hablar, pues solo soy un
muchacho”.
Párrafo 9
(2 Reyes 22:14) Por lo tanto, Hilquías el sacerdote y Ahiqam y Acbor y Safán y Asaya fueron a Huldá la profetisa la
esposa de Salum hijo de Tiqvá hijo de Harhás, el cuidador de las prendas de vestir, pues ella moraba en Jerusalén,
en el segundo barrio; y procedieron a hablarle.
Párrafo 10
(Jeremías 1:10) Ve, te he comisionado este día para estar sobre las naciones y sobre los reinos, para desarraigar y
para demoler y para destruir y para derruir, para edificar y para plantar”.
(Jeremías 21:4-7) ‘Esto es lo que ha dicho Jehová el Dios de Israel: “Mira, voy a volver en dirección contraria las
armas de guerra que están en las manos de ustedes, con las cuales están peleando contra el rey de Babilonia y los
caldeos que los tienen sitiados fuera del muro, y ciertamente reuniré a estos en medio de esta ciudad. 5 Y yo mismo
ciertamente pelearé contra ustedes con mano extendida y con brazo fuerte y con cólera y con furia y con gran
indignación. 6 Y de veras golpearé a los habitantes de esta ciudad, tanto a hombre como a bestia. De una gran peste
3
morirán”’. 7 ”‘“Y después de eso —es la expresión de Jehová—, daré a Sedequías el rey de Judá y a sus siervos y al
pueblo y a los que en esta ciudad queden de la peste, de la espada y del hambre, en la mano de Nabucodorosor el
rey de Babilonia, aun en la mano de los enemigos de ellos y en la mano de los que están buscando su alma, y él
ciertamente los herirá a filo de espada. No les tendrá lástima, ni mostrará compasión ni tendrá misericordia alguna.”’
(Jeremías 21:10) ”‘“Porque he fijado mi rostro contra esta ciudad para calamidad y no para bien —es la expresión de
Jehová—. En la mano del rey de Babilonia será dada, y él ciertamente la quemará con fuego.”
Párrafo 11
(Jeremías 1:7-9) Y Jehová pasó a decirme: “No digas: ‘Solo soy un muchacho’. Antes bien, a todos aquellos a
quienes te envíe, debes ir; y todo lo que yo te mande, debes hablar. 8 No tengas miedo a causa de sus rostros,
porque: ‘Yo estoy contigo para librarte’, es la expresión de Jehová”. 9 En esto, Jehová alargó la mano e hizo que esta
me tocara la boca. Entonces me dijo Jehová: “Mira que he puesto mis palabras en tu boca.
(Jeremías 1:18, 19) Pero en cuanto a mí, aquí he hecho de ti hoy una ciudad fortificada y una columna de hierro y
muros de cobre contra todo el país, para con los reyes de Judá, para con sus príncipes, para con sus sacerdotes y
para con la gente de la tierra. 19 Y de seguro pelearán contra ti, pero no prevalecerán contra ti, porque: ‘Yo estoy
contigo —es la expresión de Jehová— para librarte’”.
Párrafo 12
(Santiago 5:17) Elías era hombre de sentimientos semejantes a los nuestros, y, no obstante, en oración oró que no
lloviera; y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.
Párrafo 13
(Jeremías 20:1-4) Ahora bien, Pasjur hijo de Imer, el sacerdote, que también era el principal comisionado en la casa
de Jehová, siguió escuchando a Jeremías mientras este profetizaba estas palabras. 2 Entonces Pasjur golpeó a
Jeremías el profeta y lo puso en el cepo que había en la Puerta Superior de Benjamín, que estaba en la casa de
Jehová. 3 Pero al día siguiente aconteció que Pasjur procedió a dejar salir a Jeremías del cepo, y Jeremías ahora le
dijo: “Jehová te ha llamado por nombre, no Pasjur, sino Terror todo en derredor. 4 Porque esto es lo que ha dicho
Jehová: ‘Mira, voy a hacer que seas un terror a ti mismo y a todos tus amadores, y ellos ciertamente caerán por la
espada de sus enemigos mientras tus ojos estén mirando; y a todo Judá daré en mano del rey de Babilonia, y él
realmente los llevará al destierro en Babilonia y los derribará a espada.
Párrafo 14
(Jeremías 20:14-18) ¡Maldito sea el día en que nací! ¡No llegue a ser bendecido el día en que mi madre me dio a
luz! 15 ¡Maldito sea el hombre que le llevó buenas nuevas a mi padre, y dijo: “¡Te ha nacido un hijo, un varón!”.
Positivamente lo regocijó. 16 Y ese mismo hombre tiene que llegar a ser como ciudades que Jehová ha derribado
mientras Él no ha sentido pesar. Y él tendrá que oír un alarido por la mañana y una señal de alarma a la hora del
mediodía. 17 ¿Por qué no me dio muerte definitivamente desde la matriz, para que mi madre llegara a ser para mí mi
sepultura, y su matriz estuviera preñada hasta tiempo indefinido? 18 ¿Por qué he salido de la mismísima matriz para
ver duro trabajo y desconsuelo y para que mis días se acaben en pura vergüenza?
Semana del 19 de noviembre 2012
Párrafo 15
(Jeremías 20:14-18) ¡Maldito sea el día en que nací! ¡No llegue a ser bendecido el día en que mi madre me dio a
luz! 15 ¡Maldito sea el hombre que le llevó buenas nuevas a mi padre, y dijo: “¡Te ha nacido un hijo, un varón!”.
Positivamente lo regocijó. 16 Y ese mismo hombre tiene que llegar a ser como ciudades que Jehová ha derribado
mientras Él no ha sentido pesar. Y él tendrá que oír un alarido por la mañana y una señal de alarma a la hora del
mediodía. 17 ¿Por qué no me dio muerte definitivamente desde la matriz, para que mi madre llegara a ser para mí mi
sepultura, y su matriz estuviera preñada hasta tiempo indefinido? 18 ¿Por qué he salido de la mismísima matriz para
ver duro trabajo y desconsuelo y para que mis días se acaben en pura vergüenza?
(Jeremías 20:12, 13) Pero tú, oh Jehová de los ejércitos, estás examinando al justo; estás viendo los riñones y el
corazón. Vea yo tu venganza en ellos, porque a ti te he revelado mi litigio. 13 ¡Canten a Jehová! ¡Alaben a Jehová!
Porque él ha librado el alma del pobre de la mano de los malhechores.
(2 Crónicas 36:12) Y continuó haciendo lo que era malo a los ojos de Jehová su Dios. No se humilló a causa de
Jeremías el profeta por orden de Jehová.
(2 Crónicas 36:21, 22) para cumplir la palabra de Jehová por boca de Jeremías, hasta que la tierra hubo pagado sus
sábados. Todos los días de yacer desolada guardó sábado, para cumplir setenta años. 22 Y en el primer año de Ciro
el rey de Persia, para que se realizara la palabra de Jehová por boca de Jeremías, Jehová despertó el espíritu de
Ciro el rey de Persia, de modo que él hizo pasar por todo su reino un pregón, y también por escrito, que decía:
4
(Esdras 1:1) Y en el primer año de Ciro el rey de Persia, para que se realizara la palabra de Jehová procedente de la
boca de Jeremías, Jehová despertó el espíritu de Ciro el rey de Persia, de modo que él hizo pasar por todo su reino
un pregón —y también por escrito— que decía:
Párrafo 16
(Jeremías 16:2) “No debes tomar para ti esposa, y no debes llegar a tener hijos e hijas en este lugar.
Párrafo 17
(Jeremías 38:20) Pero Jeremías dijo: “No harán tal dar. Obedece, por favor, la voz de Jehová en lo que te estoy
hablando, y te irá bien, y tu alma continuará viviendo.
Párrafo 18
(2 Timoteo 3:16) Toda Escritura es inspirada de Dios y provechosa para enseñar, para censurar, para rectificar las
cosas, para disciplinar en justicia,
Párrafo 19
(Jeremías 24:6, 7) Y ciertamente fijaré mi ojo sobre ellos de buena manera, y de seguro haré que regresen a esta
tierra. Y ciertamente los edificaré, y no demoleré; y ciertamente los plantaré, y no desarraigaré. 7 Y de veras les daré
un corazón para que me conozcan, que yo soy Jehová; y tendrán que llegar a ser mi pueblo, y yo mismo llegaré a ser
su Dios, porque se volverán a mí con todo el corazón.
(1 Corintios 3:6) Yo planté, Apolos regó, pero Dios siguió haciéndo[lo] crecer;
(Jeremías 39:1-9) En el año noveno del rey Sedequías el rey de Judá, en el mes décimo, Nabucodorosor el rey de
Babilonia y toda su fuerza militar vinieron a Jerusalén y empezaron a ponerle sitio. 2 En el año undécimo de
Sedequías, en el mes cuarto, el día nueve del mes, se abrió brecha en la ciudad. 3 Y todos los príncipes del rey de
Babilonia procedieron a entrar y sentarse en la Puerta del Medio, [a saber,] Nergal-sarézer, Samgar-nebo, Sarsekim,
Rabsarís, Nergal-sarézer el Rabmag y todos los demás príncipes del rey de Babilonia. 4 Ahora bien, aconteció que
tan pronto como Sedequías el rey de Judá y todos los hombres de guerra los vieron, empezaron a huir y a salir de la
ciudad de noche por el camino del jardín del rey, por la puerta entre el muro doble; y siguieron saliendo por el camino
del Arabá. 5 Y una fuerza militar de los caldeos fue corriendo tras ellos, y lograron alcanzar a Sedequías en las
llanuras desérticas de Jericó. Entonces lo tomaron y lo hicieron subir a Nabucodorosor el rey de Babilonia en Riblá en
la tierra de Hamat para que este pronunciara contra él decisiones judiciales. 6 Y el rey de Babilonia procedió a
degollar a los hijos de Sedequías en Riblá delante de sus ojos, y a todos los nobles de Judá el rey de Babilonia los
degolló. 7 Y cegó los ojos de Sedequías, después de lo cual lo sujetó con grilletes de cobre, para llevarlo a
Babilonia. 8 Y en cuanto a la casa del rey y las casas del pueblo, los caldeos las quemaron con fuego, y demolieron
los muros de Jerusalén. 9 Y a los demás del pueblo que habían quedado en la ciudad, y a los desertores que se
habían pasado a él, y a los demás del pueblo que quedaban se los llevó Nebuzaradán el jefe de la guardia de corps
al destierro a Babilonia.
Párrafo 20
(Tito 2:12) y nos instruye a repudiar la impiedad y los deseos mundanos y a vivir con buen juicio y justicia y devoción
piadosa en medio de este sistema de cosas actual,
(2 Timoteo 3:17) para que el hombre de Dios sea enteramente competente [y esté] completamente equipado para
toda buena obra.
Párrafo 21
(Romanos 15:4) Porque todas las cosas que fueron escritas en tiempo pasado fueron escritas para nuestra
instrucción, para que mediante nuestro aguante y mediante el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza.
Semana del 26 de noviembre 2012
Capítulo 2
Sirvamos en “la parte final de los días”
Párrafo 1
(Jeremías 1:13-16) Y procedió a ocurrirme la palabra de Jehová por segunda vez, diciendo: “¿Qué estás viendo?”.
De modo que dije: “Una olla con boca ancha a la que se sopla es lo que estoy viendo, y su boca está alejada del
norte”. 14 Ante esto, Jehová me dijo: “Desde el norte se soltará la calamidad contra todos los habitantes de la
tierra. 15 Porque ‘¡mira!, voy a mandar a llamar a todas las familias de los reinos del norte —es la expresión de
Jehová—; y ciertamente vendrán y colocarán cada cual su trono a la entrada de las puertas de Jerusalén, y contra
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todos sus muros en derredor y contra todas las ciudades de Judá. 16 Y ciertamente hablaré con ellos mis juicios por
toda su maldad, puesto que me han dejado y siguen haciendo humo de sacrificio a otros dioses e inclinándose ante
las obras de sus propias manos’.
Párrafo 2
(Jeremías 23:20) La cólera de Jehová no se volverá atrás hasta que él haya llevado a cabo y hasta que haya
realizado las ideas de su corazón. En la parte final de los días ustedes darán su consideración a ello con
entendimiento.
Párrafo 3
(Jeremías 25:1-3) La palabra que le ocurrió a Jeremías acerca de todo el pueblo de Judá en el año cuarto de
Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de Judá, es decir, el primer año de Nabucodorosor el rey de Babilonia; 2 la cual
Jeremías el profeta habló acerca de todo el pueblo de Judá y acerca de todos los habitantes de Jerusalén,
diciendo: 3 “Desde el año decimotercero de Josías hijo de Amón, el rey de Judá, y hasta el día de hoy, estos veintitrés
años me ha ocurrido la palabra de Jehová, y seguí hablándoles, madrugando y hablando, pero ustedes no
escucharon.
(Jeremías 36:1) Ahora bien, en el año cuarto de Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de Judá, aconteció que a Jeremías
le ocurrió esta palabra de parte de Jehová, que dijo:
(Jeremías 36:4) Y Jeremías procedió a llamar a Baruc hijo de Nerías para que Baruc escribiera de boca de Jeremías
todas las palabras de Jehová que Él le había hablado, en el rollo del libro.
(Jeremías 36:32) Y Jeremías mismo tomó otro rollo y entonces lo dio a Baruc hijo de Nerías, el secretario, quien
procedió a escribir en él, de boca de Jeremías, todas las palabras del libro que Jehoiaquim el rey de Judá había
quemado en el fuego; y se añadieron a ellas muchas otras palabras como aquellas.
Párrafo 4
(2 Reyes 19:32-36) ”’Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová respecto al rey de Asiria: “No entrará en esta
ciudad, ni disparará allí una flecha, ni se presentará contra ella con escudo, ni alzará contra ella cerco de sitiar. 33 Por
el camino por el cual procedió a venir, regresará, y en esta ciudad no entrará, es la expresión de Jehová. 34 Y
ciertamente defenderé esta ciudad para salvarla por causa de mí mismo y por causa de David mi siervo”’”. 35 Y
aconteció que en aquella noche el ángel de Jehová procedió a salir y a derribar a ciento ochenta y cinco mil
[hombres] en el campamento de los asirios. Cuando unas personas se levantaron muy de mañana, pues, allí todos
eran cadáveres muertos. 36 Por lo tanto Senaquerib el rey de Asiria partió y se fue y regresó, y se puso a morar en
Nínive.
(2 Crónicas 33:10, 11) Y Jehová siguió hablando a Manasés y su pueblo, pero ellos no prestaron atención. 11 Por fin
Jehová trajo contra ellos a los jefes del ejército que pertenecía al rey de Asiria, y así ellos capturaron a Manasés en
los huecos, y lo sujetaron con dos grilletes de cobre y se lo llevaron a Babilonia.
Párrafo 5
(2 Reyes 21:1-6) Doce años de edad tenía Manasés cuando empezó a reinar, y por cincuenta y cinco años reinó en
Jerusalén. Y el nombre de su madre era Hefziba. 2 Y él procedió a hacer lo que era malo a los ojos de Jehová,
conforme a las cosas detestables de las naciones que Jehová había expulsado de delante de los hijos de Israel. 3 Así
que volvió a construir los lugares altos que Ezequías su padre había destruido, y erigió altares a Baal e hizo un poste
sagrado, tal como había hecho Acab el rey de Israel; y se puso a inclinarse ante todo el ejército de los cielos y a
servirles. 4 Y edificó altares en la casa de Jehová, respecto a la cual Jehová había dicho: “En Jerusalén pondré mi
nombre”. 5 Y pasó a edificar altares a todo el ejército de los cielos en dos patios de la casa de Jehová. 6 E hizo pasar
a su propio hijo por el fuego, y practicó la magia y buscó agüeros e hizo médium espiritistas y pronosticadores
profesionales de sucesos. Hizo en gran escala lo que era malo a los ojos de Jehová, para ofenderlo.
(2 Reyes 21:12-16) Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová el Dios de Israel: ‘Aquí voy a traer una calamidad
sobre Jerusalén y Judá, de la cual, si alguien oye, ambos oídos le retiñirán. 13 Y ciertamente extenderé sobre
Jerusalén el cordel de medir que se aplicó a Samaria y también el instrumento de nivelar que se aplicó a la casa de
Acab; y simplemente limpiaré a Jerusalén así como uno limpia el tazón sin asa, limpiándolo y volviéndolo boca
abajo. 14 Y realmente abandonaré al resto de mi herencia y los daré en la mano de sus enemigos, y simplemente
llegarán a ser botín y presa para todos sus enemigos, 15 por razón de que hicieron lo que era malo a mis ojos y de
continuo estuvieron ofendiéndome desde el día en que sus antepasados salieron de Egipto hasta el día de hoy’”. 16 Y
hubo también sangre inocente que Manasés derramó en grandísima cantidad, hasta que hubo llenado a Jerusalén de
extremo a extremo, además de su pecado con que hizo pecar a Judá haciendo lo que era malo a los ojos de Jehová.
Párrafo 6
(2 Reyes 21:19-22:2) Veintidós años de edad tenía Amón cuando empezó a reinar, y por dos años reinó en
Jerusalén. Y el nombre de su madre era Mesulémet hija de Haruz de Jotbá. 20 Y él continuó haciendo lo que era malo
a los ojos de Jehová, tal como había hecho Manasés su padre. 21 Y siguió andando en todo el camino en que su
6
padre había andado, y continuó sirviendo a los dioses estercolizos que su padre había servido, e inclinándose ante
ellos. 22 Así dejó a Jehová el Dios de sus antepasados, y no anduvo en el camino de Jehová. 23 Con el tiempo, los
siervos de Amón conspiraron contra él y dieron muerte al rey en su propia casa. 24 Pero la gente de la tierra derribó a
todos los que fueron conspiradores contra el rey Amón. Entonces la gente de la tierra hizo rey a Josías su hijo en
lugar de él. 25 En cuanto al resto de los asuntos de Amón, lo que hizo, ¿no están escritos en el libro de los asuntos de
los días de los reyes de Judá? 26 Así que lo enterraron en su sepulcro en el jardín de Uzá; y Josías su hijo empezó a
reinar en lugar de él.
22 Ocho años de edad tenía Josías cuando empezó a reinar, y por treinta y un años reinó en Jerusalén. Y el nombre
de su madre era Jedidá hija de Adaya de Bozqat. 2 Y él procedió a hacer lo que era recto a los ojos de Jehová y a
andar en todo el camino de David su antepasado, y no se desvió a la derecha ni a la izquierda.
(2 Crónicas 34:1-8) Ocho años de edad tenía Josías cuando empezó a reinar, y por treinta y un años reinó en
Jerusalén. 2 Y procedió a hacer lo que era recto a los ojos de Jehová y a andar en los caminos de David su
antepasado; y no se desvió a la derecha ni a la izquierda. 3 Y en el año octavo de reinar, siendo todavía muchacho,
comenzó a buscar al Dios de David su antepasado; y en el año doce comenzó a limpiar a Judá y Jerusalén de los
lugares altos y los postes sagrados y las imágenes esculpidas y las estatuas fundidas. 4 Además, demolieron delante
de él los altares de los Baales; y cortó de sobre ellos los estantes de incienso que estaban más arriba; y los postes
sagrados y las imágenes esculpidas y las estatuas fundidas los hizo pedazos y los redujo a polvo, y entonces [lo]
regó sobre la superficie de las sepulturas de los que solían hacerles sacrificios. 5 Y quemó los huesos de los
sacerdotes sobre sus altares. Así limpió a Judá y Jerusalén. 6 También, en las ciudades de Manasés y de Efraín y de
Simeón y hasta Neftalí, en sus lugares devastados todo en derredor, 7 aun fue demoliendo los altares y los postes
sagrados, y las imágenes esculpidas las trituró y redujo a polvo; y todos los estantes del incienso los cortó en toda la
tierra de Israel, después de lo cual regresó a Jerusalén. 8 Y en el año dieciocho de reinar, cuando hubo limpiado la
tierra y la casa, envió a Safán hijo de Azalías y a Maaseya el jefe de la ciudad y a Joah hijo de Joacaz el registrador
para reparar la casa de Jehová su Dios.
Semana del 3 de diciembre 2012
Párrafo 7
(2 Reyes 22:8) Más tarde Hilquías el sumo sacerdote dijo a Safán el secretario: “He hallado en la casa de Jehová el
mismísimo libro de la ley”. De modo que Hilquías dio el libro a Safán, y él empezó a leerlo.
(2 Reyes 22:14-20) Por lo tanto, Hilquías el sacerdote y Ahiqam y Acbor y Safán y Asaya fueron a Huldá la profetisa
la esposa de Salum hijo de Tiqvá hijo de Harhás, el cuidador de las prendas de vestir, pues ella moraba en Jerusalén,
en el segundo barrio; y procedieron a hablarle. 15 A su vez ella les dijo: “Esto es lo que ha dicho Jehová el Dios de
Israel: ‘Digan al hombre que los ha enviado a mí: 16 “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Mira que voy a traer calamidad
sobre este lugar y sobre sus habitantes, aun todas las palabras del libro que el rey de Judá ha leído; 17 debido a que
me han dejado y se han puesto a hacer humo de sacrificio a otros dioses a fin de ofenderme con toda la obra de sus
manos, y mi furia se ha encendido contra este lugar, y no se extinguirá’”’. 18 Y en cuanto al rey de Judá que los envía
a inquirir de Jehová, esto es lo que deben decirle: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová el Dios de Israel: “En cuanto a las
palabras que has oído: 19 por razón de que tu corazón estuvo blando, de manera que te humillaste a causa de Jehová
al oír lo que he hablado contra este lugar y sus habitantes [para que] llegue a ser objeto de pasmo e invocación de
mal, y entonces rasgaste tus prendas de vestir y te pusiste a llorar delante de mí, yo, sí, yo, he oído —es la expresión
de Jehová—. 20 Por eso, mira, voy a recogerte a tus antepasados, y ciertamente serás recogido a tu propio
cementerio en paz, y tus ojos no mirarán toda la calamidad que voy a traer sobre este lugar”’”. Y procedieron a llevar
la respuesta al rey.
Párrafo 8
(2 Reyes 23:4-25) Y el rey pasó a mandar a Hilquías el sumo sacerdote y a los sacerdotes del segundo rango y a los
guardas de la puerta que sacaran del templo de Jehová todos los utensilios hechos para Baal y para el poste sagrado
y para todo el ejército de los cielos. Entonces los quemó fuera de Jerusalén, en los terraplenes de Cedrón, y trajo el
polvo de ellos a Betel. 5 Y a la fuerza dejó sin negocio a los sacerdotes de dioses extranjeros, que los reyes de Judá
habían colocado para que hicieran humo de sacrificio en los lugares altos de las ciudades de Judá y en los
alrededores de Jerusalén, y también a los que hacían humo de sacrificio a Baal, al sol y a la luna y a las
constelaciones del zodíaco y a todo el ejército de los cielos. 6 Además, sacó el poste sagrado desde la casa de
Jehová hasta las afueras de Jerusalén, al valle torrencial de Cedrón, y lo quemó en el valle torrencial de Cedrón y lo
molió hasta que quedó hecho polvo, y echó su polvo sobre la sepultura de los hijos del pueblo. 7 Además, demolió las
casas de los prostitutos de templo que estaban en la casa de Jehová, donde las mujeres tejían tiendas-capillas para
el poste sagrado. 8 Entonces trajo a todos los sacerdotes de las ciudades de Judá, a fin de hacer inservibles para
adoración los lugares altos donde los sacerdotes habían hecho humo de sacrificio, desde Gueba hasta Beer-seba; y
demolió los lugares altos de las puertas que estaban a la entrada de la puerta de Josué, el jefe de la ciudad, que
quedaba a la izquierda de una persona que entrara por la puerta de la ciudad. 9 Solo que los sacerdotes de los
lugares altos no subían al altar de Jehová en Jerusalén, sino que comían tortas no fermentadas entre sus
hermanos. 10 E hizo inservible para adoración a Tófet, que está en el valle de los hijos de Hinón, para que nadie
7
hiciera pasar a su hijo o a su hija por el fuego a Mólek. 11 Además, hizo que los caballos que los reyes de Judá
habían dado al sol cesaran de entrar en la casa de Jehová por el comedor de Natán-mélec el oficial de la corte, que
estaba en las galerías; y los carros del sol los quemó en el fuego. 12 Y los altares que estaban sobre el techo de la
cámara del techo de Acaz, que los reyes de Judá habían hecho, y los altares que Manasés había hecho en dos
patios de la casa de Jehová, los demolió el rey, después de lo cual los trituró allí, y echó su polvo en el valle torrencial
de Cedrón. 13 Y los lugares altos que estaban enfrente de Jerusalén, que estaban a la derecha del monte de
Arruinamiento, que Salomón el rey de Israel había edificado a Astoret, la cosa repugnante de los sidonios, y a
Kemós, la cosa repugnante de Moab, y a Milcom, la cosa detestable de los hijos de Ammón, el rey los hizo
inservibles para adoración. 14 E hizo pedazos las columnas sagradas y pasó a cortar los postes sagrados y a llenar
sus lugares de huesos humanos. 15 Y también el altar que estaba en Betel, el lugar alto que había hecho Jeroboán
hijo de Nebat, que hizo pecar a Israel, aun aquel altar y el lugar alto los demolió. Entonces quemó el lugar alto; [lo]
molió hasta que quedó hecho polvo, y quemó el poste sagrado. 16 Cuando Josías se volvió, llegó a ver las sepulturas
que había allí en la montaña. De manera que envió y tomó los huesos de las sepulturas y los quemó sobre el altar,
para hacerlo inservible para adoración, conforme a la palabra de Jehová que el hombre del Dios [verdadero] había
proclamado, [aquel] que proclamó estas cosas. 17 Entonces dijo: “¿Qué es la lápida sepulcral que estoy viendo allá?”.
Ante eso, los hombres de la ciudad le dijeron: “Es la sepultura del hombre del Dios [verdadero] que vino de Judá y
procedió a proclamar estas cosas que tú has hecho contra el altar de Betel”. 18 De modo que él dijo: “Déjenlo
descansar. No dejen que nadie moleste sus huesos”. En consecuencia, dejaron intactos sus huesos junto con los
huesos del profeta que había venido de Samaria. 19 Y también todas las casas de los lugares altos que había en las
ciudades de Samaria, que los reyes de Israel habían construido para causar ofensa, las quitó Josías, y pasó a hacer
con ellas conforme a todas las obras que había hecho en Betel. 20 Por consiguiente, sacrificó sobre los altares a
todos los sacerdotes de los lugares altos que había allí y quemó sobre ellos huesos humanos. Después de eso
regresó a Jerusalén. 21 El rey ahora mandó a todo el pueblo, diciendo: “Celebren una pascua a Jehová su Dios
conforme a lo que está escrito en este libro del pacto”. 22 Pues no se había celebrado pascua como esta desde los
días de los jueces que habían juzgado a Israel, ni en todos los días de los reyes de Israel y de los reyes de
Judá. 23 Pero en el año dieciocho del rey Josías se celebró esta pascua a Jehová en Jerusalén. 24 Y también a los
médium espiritistas y a los pronosticadores profesionales de sucesos y los terafim y los ídolos estercolizos y todas las
cosas repugnantes que habían aparecido en la tierra de Judá y en Jerusalén, Josías los eliminó, a fin de realmente
poner por obra las palabras de la ley que estaban escritas en el libro que Hilquías el sacerdote había hallado en la
casa de Jehová. 25 Y resultó que no hubo rey como él antes de él que se volviera a Jehová con todo su corazón y con
toda su alma y con toda su fuerza vital, conforme a toda la ley de Moisés; tampoco después de él se ha levantado
uno semejante a él.
(Jeremías 11:1-3) La palabra que le ocurrió a Jeremías de parte de Jehová, diciendo: 2 “¡Oigan ustedes las palabras
de este pacto! ”Y tienes que hablarlas a los hombres de Judá y a los habitantes de Jerusalén, 3 y tienes que decirles:
‘Esto es lo que ha dicho Jehová el Dios de Israel: “Maldito es el hombre que no escuche las palabras de este pacto,
(Jeremías 11:13) Porque tus dioses han llegado a ser tantos como el número de tus ciudades, oh Judá; y son tantos
como el número de las calles de Jerusalén los altares que ustedes han puesto para la cosa vergonzosa, altares para
hacer humo de sacrificio a Baal’.
Párrafo 9
(2 Crónicas 35:20-24) Después de todo esto, cuando Josías hubo preparado la casa, Nekó el rey de Egipto subió
para pelear en Carquemis junto al Éufrates. Entonces Josías salió a un encuentro con él. 21 Ante aquello, aquel le
envió mensajeros, diciendo: “¿Qué tengo yo que ver contigo, oh rey de Judá? No es contra ti contra quien vengo hoy,
sino que es contra otra casa contra la que tengo mi pelea, y a la que Dios mismo dijo que causara perturbación.
Guárdate de hacerlo por tu propio bien a causa de Dios, que está conmigo, y no dejes que él te arruine”. 22 Y Josías
no apartó su rostro de él; antes bien, para pelear contra él se disfrazó y no escuchó las palabras de Nekó
procedentes de la boca de Dios. De manera que vino a pelear en la llanura-valle de Meguidó. 23 Y los disparadores
lograron disparar contra el rey Josías, de modo que el rey dijo a sus siervos: “Bájenme, porque me han herido muy
gravemente”. 24 Por lo tanto, sus siervos lo bajaron del carro e hicieron que montara en el segundo carro de guerra
que era suyo, y lo trajeron a Jerusalén. Así murió y fue enterrado en el cementerio de sus antepasados; y todo Judá y
Jerusalén estuvieron de duelo por Josías.
Párrafo 10
(2 Crónicas 35:25) Y Jeremías se puso a salmodiar por Josías; y todos los cantores y las cantoras siguen hablando
de Josías en sus endechas hasta hoy; y las tienen establecidas como disposición reglamentaria sobre Israel, y allí
están escritas entre las endechas.
Párrafo 11
(Jeremías 22:10-12) ”No lloren ustedes al muerto, y no se conduelan por él. Lloren profusamente por el que está
yéndose, porque no volverá más, y realmente no verá la tierra de sus parientes. 11 Porque esto es lo que ha dicho
Jehová acerca de Salum hijo de Josías, el rey de Judá que está reinando en lugar de Josías su padre, que ha salido
de este lugar: ‘No volverá más allí. 12 Porque en el lugar adonde lo han llevado en destierro morirá, y ya no verá esta
tierra’.
8
(2 Crónicas 36:1-4) Entonces la gente de la tierra tomó a Jehoacaz hijo de Josías y lo hicieron rey en el lugar de su
padre en Jerusalén. 2 Veintitrés años de edad tenía Jehoacaz cuando empezó a reinar, y por tres meses reinó en
Jerusalén. 3 Sin embargo, el rey de Egipto lo quitó en Jerusalén y multó al país en cien talentos de plata y un talento
de oro. 4 Además, el rey de Egipto hizo rey sobre Judá y Jerusalén a Eliaquim su hermano, y le cambió el nombre al
de Jehoiaquim; pero a Jehoacaz, el hermano de este, Nekó lo tomó y se lo llevó a Egipto.
(2 Reyes 23:36, 37) Veinticinco años de edad tenía Jehoiaquim cuando empezó a reinar, y por once años reinó en
Jerusalén. Y el nombre de su madre era Zebidá hija de Pedaya de Rumá. 37 Y él continuó haciendo lo que era malo a
los ojos de Jehová, conforme a todo lo que habían hecho antepasados suyos.
Párrafo 12
(Jeremías 7:1-15) La palabra que le ocurrió a Jeremías de parte de Jehová, diciendo: 2 “Ponte de pie en la puerta de
la casa de Jehová, y tienes que proclamar allí esta palabra, y tienes que decir: ‘Oigan la palabra de Jehová, todos
ustedes los de Judá, que están entrando en estas puertas para inclinarse ante Jehová. 3 Esto es lo que ha dicho
Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: “Hagan buenos sus caminos y sus tratos, y ciertamente haré que sigan
residiendo en este lugar. 4 No cifren su confianza en palabras falaces, diciendo: ‘¡El templo de Jehová, el templo de
Jehová, el templo de Jehová son ellos!’. 5 Porque si positivamente hacen buenos sus caminos y sus tratos, si
positivamente llevan a cabo la justicia entre un hombre y su compañero, 6 si a ningún residente forastero, a ningún
huérfano de padre y a ninguna viuda oprimen, y sangre inocente no derraman en este lugar, y tras otros dioses no
andan para su propia calamidad, 7 yo, en cambio, ciertamente haré que sigan residiendo en este lugar, en la tierra
que di a sus antepasados, desde tiempo indefinido aun hasta tiempo indefinido”’”. 8 “Miren, ustedes están cifrando su
confianza en palabras falaces... ciertamente no será de ningún provecho en absoluto. 9 ¿Acaso se puede hurtar,
asesinar y cometer adulterio y jurar en falso y hacer humo de sacrificio a Baal y andar tras otros dioses que ustedes
no habían conocido, 10 y acaso tienen que venir ustedes y estar de pie delante de mí en esta casa sobre la cual se ha
llamado mi nombre, y tienen que decir: ‘Ciertamente seremos librados’, a pesar de hacer todas estas cosas
detestables? 11 ¿Acaso esta casa sobre la cual se ha llamado mi nombre ha llegado a ser sencillamente una cueva
de salteadores a los ojos de ustedes? Miren, yo mismo también [lo] he visto”, es la expresión de Jehová. 12 “‘Sin
embargo, vayan, sí, a mi lugar que estaba en Siló, donde al principio hice residir mi nombre, y vean lo que le hice a
causa de la maldad de mi pueblo Israel. 13 Y ahora, por la razón de que ustedes siguieron haciendo todas estas obras
—es la expresión de Jehová—, y yo seguí hablándoles, madrugando y hablando, pero no escucharon, y seguí
llamándolos, pero no respondieron, 14 yo ciertamente haré también a la casa sobre la cual se ha llamado mi nombre,
en la que ustedes confían, y al lugar que di a ustedes y a sus antepasados, tal como hice a Siló. 15 Y ciertamente los
arrojaré de delante de mi rostro, tal como arrojé a todos sus hermanos, a toda la prole de Efraín.’
(Jeremías 7:34) Y ciertamente haré cesar de las ciudades de Judá y de las calles de Jerusalén la voz de alborozo y
la voz de regocijo, la voz del novio y la voz de la novia; porque el país llegará a ser solo un lugar devastado.’”
(Jeremías 26:1-6) En el principio del regir real de Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de Judá, ocurrió esta palabra de
parte de Jehová, y dijo: 2 “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Manténte de pie en el patio de la casa de Jehová, y tienes
que hablar, acerca de todas las ciudades de Judá que están entrando a inclinarse en la casa de Jehová, todas las
palabras que ciertamente te mandaré hablarles. No quites palabra alguna. 3 Quizás escuchen y se vuelvan, cada uno
de su camino malo, y yo tenga que sentir pesar por la calamidad que estoy pensando ejecutar sobre ellos a causa de
la maldad de sus tratos. 4 Y tienes que decirles: “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Si ustedes no me escuchan
mediante andar en mi ley que he puesto delante de ustedes, 5 mediante escuchar las palabras de mis siervos los
profetas —a quienes estoy enviando a ustedes, aun madrugando y enviándo[los]—, a quienes no han
escuchado, 6 yo, en cambio, ciertamente haré que esta casa sea como la de Siló, y haré que esta ciudad sea una
invocación de mal para todas las naciones de la tierra’”’”.
(Hebreos 10:39) Ahora bien, nosotros no somos de la clase que se retrae para destrucción, sino de la clase que
tiene fe que resulta en conservar viva el alma.
(Hebreos 13:6) De modo que podemos tener buen ánimo y decir: “Jehová es mi ayudante; no tendré miedo. ¿Qué
puede hacerme el hombre?”.
Párrafo 13
(Jeremías 26:8-11) Aconteció que cuando Jeremías hubo terminado de hablar todo lo que Jehová [le] había
mandado hablar a todo el pueblo, entonces los sacerdotes y los profetas y todo el pueblo le echaron mano y dijeron:
“Positivamente morirás. 9 ¿Por qué has profetizado en el nombre de Jehová, diciendo: ‘Como la de Siló es como esta
casa llegará a ser, y esta mismísima ciudad será devastada de modo que quede sin habitante’?”. Y todo el pueblo
siguió congregándose alrededor de Jeremías en la casa de Jehová. 10 Andando el tiempo, los príncipes de Judá
llegaron a oír estas palabras, y procedieron a subir de la casa del rey a la casa de Jehová y a sentarse en la entrada
de la puerta nueva de Jehová. 11 Y los sacerdotes y los profetas empezaron a decir a los príncipes y a todo el pueblo:
“A este hombre le corresponde el juicio de muerte, porque ha profetizado acerca de esta ciudad tal como han oído
ustedes con sus propios oídos”.
9
Semana del 10 de diciembre 2012
Párrafo 14
(Jeremías 25:1-3) La palabra que le ocurrió a Jeremías acerca de todo el pueblo de Judá en el año cuarto de
Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de Judá, es decir, el primer año de Nabucodorosor el rey de Babilonia; 2 la cual
Jeremías el profeta habló acerca de todo el pueblo de Judá y acerca de todos los habitantes de Jerusalén,
diciendo: 3 “Desde el año decimotercero de Josías hijo de Amón, el rey de Judá, y hasta el día de hoy, estos veintitrés
años me ha ocurrido la palabra de Jehová, y seguí hablándoles, madrugando y hablando, pero ustedes no
escucharon.
(Jeremías 36:1-3) Ahora bien, en el año cuarto de Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de Judá, aconteció que a
Jeremías le ocurrió esta palabra de parte de Jehová, que dijo: 2 “Toma para ti un rollo de un libro, y tienes que escribir
en él todas las palabras que te he hablado contra Israel y contra Judá y contra todas las naciones, desde el día en
que te hablé, desde los días de Josías, hasta el mismo día de hoy. 3 Quizás los de la casa de Judá escuchen toda la
calamidad que estoy pensando hacerles, a fin de que se vuelvan, cada uno de su camino malo, y de que yo
realmente les perdone su error y su pecado”.
Párrafo 15
(Jeremías 36:21-26) De manera que el rey envió a Jehudí a conseguir el rollo. En conformidad, él lo sacó del
comedor de Elisamá el secretario. Y Jehudí empezó a leerlo en voz alta a oídos del rey y a oídos de todos los
príncipes que estaban de pie junto al rey. 22 Y el rey estaba sentado en la casa de invierno, en el mes noveno, con un
brasero ardiendo delante de él. 23 Entonces aconteció que tan pronto como Jehudí hubo leído tres o cuatro columnaspáginas,
él procedió a rasgarlo con el cuchillo de secretario, y [lo] fue arrojando también en el fuego que estaba en el
brasero, hasta que todo el rollo vino a parar al fuego que estaba en el brasero. 24 Y no sintieron pavor; tampoco
rasgaron sus prendas de vestir el rey ni ninguno de sus siervos, que estuvieron escuchando todas estas
palabras. 25 Y hasta Elnatán y Delayá y Guemarías mismos rogaron al rey que no quemara el rollo, pero él no les
escuchó. 26 Además, el rey dio órdenes a Jerahmeel el hijo del rey y a Seraya hijo de Azriel y a Selemías hijo de
Abdeel para que estos consiguieran a Baruc el secretario y a Jeremías el profeta. Pero Jehová los mantuvo ocultos.
(Jeremías 22:13-19) ”¡Ay de aquel que edifica su casa, pero no con justicia, y sus cámaras superiores, pero no con
derecho, por el uso de su semejante que le sirve de balde, y cuyo salario él no le da!; 14 el que dice: ‘Voy a edificarme
una casa espaciosa y cámaras superiores holgadas; y mis ventanas tendrán que ser ensanchadas para ella, y el
enmaderar será con cedro, y embadurnado con bermellón’. 15 ¿Continuarás reinando porque estás compitiendo por el
uso del cedro? En cuanto a tu padre, ¿no comió y bebió y ejecutó derecho y justicia? En aquel caso le fue bien. 16 Él
defendió la reclamación legal del afligido y del pobre. En aquel caso aquello marchó bien. ‘¿No era ese un caso de
conocerme? —es la expresión de Jehová—. 17 Con toda seguridad tus ojos y tu corazón están puestos solamente
sobre tu ganancia injusta, y sobre la sangre del inocente para derramar[la], y sobre el defraudar y sobre la extorsión a
fin de ocuparte en [estos].’ 18 ”Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová respecto a Jehoiaquim hijo de Josías, el
rey de Judá: ‘No lo plañirán: “¡Ay, hermano mío! Y ¡ay, hermana [mía]!”. No lo plañirán: “¡Ay, oh amo! Y ¡ay, su
dignidad!”. 19 Con el entierro de un asno será enterrado, con un llevar arrastrando y un echar afuera, más allá de las
puertas de Jerusalén’.
Párrafo 16
(Jeremías 31:7-9) Porque esto es lo que ha dicho Jehová: “Griten fuertemente a Jacob con regocijo, y griten
agudamente a la cabeza de naciones. Publíquen[lo]. Den alabanza y digan: ‘Salva, oh Jehová, a tu pueblo, al resto
de Israel’. 8 Aquí voy a traerlos de la tierra del norte, y ciertamente los juntaré de las partes más remotas de la tierra.
Entre ellos estarán el ciego y el cojo, la mujer que está encinta y la que da a luz, todos juntos. Como gran
congregación volverán acá. 9 Con llanto vendrán, y con [sus] súplicas de favor los traeré. Los haré andar a valles
torrenciales de agua, por un camino recto en el cual no se les hará tropezar. Porque he llegado a ser para Israel un
Padre; y en cuanto a Efraín, él es mi primogénito”.
(Jeremías 32:37-41) ‘Aquí voy a juntarlos de todas las tierras a las cuales los habré dispersado en mi cólera y en mi
furia y en gran indignación; y ciertamente los traeré de vuelta a este lugar y los haré morar en seguridad. 38 Y ellos de
veras llegarán a ser mi pueblo, y yo mismo llegaré a ser su Dios. 39 Y ciertamente les daré un solo corazón y un solo
camino para que me teman siempre, para bien de ellos y de sus hijos después de ellos. 40 Y de veras celebraré con
ellos un pacto de duración indefinida, de que no me volveré de detrás de ellos, para hacerles bien; y pondré en su
corazón el temor de mí para que no se desvíen de mí. 41 Y de veras me alborozaré a causa de ellos para hacerles
bien, y ciertamente los plantaré en esta tierra en apego a la verdad con todo mi corazón y con toda mi alma’”.
(Jeremías 33:15) En aquellos días y en aquel tiempo haré que brote para David un brote justo, y ciertamente
ejecutará derecho y justicia en la tierra.
10
(Jeremías 31:31) “¡Mira! Vienen días —es la expresión de Jehová—, y ciertamente celebraré con la casa de Israel y
con la casa de Judá un nuevo pacto;
(Jeremías 31:33, 34) “Porque este es el pacto que celebraré con la casa de Israel después de aquellos días —es la
expresión de Jehová—. Ciertamente pondré mi ley dentro de ellos, y en su corazón la escribiré. Y ciertamente llegaré
a ser su Dios, y ellos mismos llegarán a ser mi pueblo.” 34 “Y ya no enseñarán cada uno a su compañero y cada uno
a su hermano, diciendo: ‘¡Conozcan a Jehová!’, porque todos ellos me conocerán, desde el menor de ellos aun hasta
el mayor de ellos —es la expresión de Jehová—. Porque perdonaré su error, y no me acordaré más de su pecado.”
(Hebreos 8:7-9) Porque si aquel primer pacto hubiera estado exento de falta, no se habría buscado lugar para uno
segundo; 8 porque él encuentra falta en el pueblo cuando dice: “‘¡Mira! Vienen días —dice Jehová—y celebraré con
la casa de Israel y con la casa de Judá un nuevo pacto; 9 no según el pacto que hice con sus antepasados en [el] día
que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, porque no continuaron en mi pacto, de modo que dejé
de interesarme en ellos’, dice Jehová”.
(Hebreos 10:14-18) Porque por una sola ofrenda [de sacrificio] él ha perfeccionado perpetuamente a los que están
siendo santificados. 15 Además, el espíritu santo también nos da testimonio, porque después de haber dicho: 16 “‘Este
es el pacto que pactaré para con ellos después de aquellos días —dice Jehová—. Pondré mis leyes en sus
corazones, y en su mente las escribiré’”, 17 [dice después:] “Y de ningún modo recordaré más sus pecados y sus
desafueros”. 18 Ahora bien, donde hay perdón de estos, ya no hay ofrenda por el pecado.
Párrafo 17
(Jeremías 46:2) Para Egipto, respecto a la fuerza militar de Faraón Nekó el rey de Egipto, que se hallaba junto al río
Éufrates en Carquemis, a quien Nabucodorosor el rey de Babilonia derrotó en el año cuarto de Jehoiaquim hijo de
Josías, el rey de Judá:
(2 Reyes 24:1, 2) En sus días Nabucodonosor el rey de Babilonia subió, de modo que Jehoiaquim llegó a ser su
siervo por tres años. Sin embargo, se volvió y se rebeló contra él. 2 Y Jehová empezó a enviar contra él partidas
merodeadoras de caldeos y partidas merodeadoras de sirios y partidas merodeadoras de moabitas y partidas
merodeadoras de los hijos de Ammón, y siguió enviándolas contra Judá para destruirlo, conforme a la palabra de
Jehová que él había hablado mediante sus siervos los profetas.
(2 Reyes 24:10-16) Durante aquel tiempo los siervos de Nabucodonosor el rey de Babilonia subieron a Jerusalén, de
modo que la ciudad llegó a estar sitiada. 11 Y Nabucodonosor el rey de Babilonia procedió a llegar contra la ciudad,
mientras sus siervos la tenían sitiada. 12 Por fin Joaquín el rey de Judá salió al rey de Babilonia, él con su madre y
sus siervos y sus príncipes y sus oficiales de la corte; y el rey de Babilonia finalmente lo tomó en el año octavo de ser
él rey. 13 Entonces sacó de allí todos los tesoros de la casa de Jehová y los tesoros de la casa del rey, y pasó a cortar
en pedazos todos los utensilios de oro que Salomón el rey de Israel había hecho en el templo de Jehová, tal como
había hablado Jehová. 14 Y se llevó al destierro a toda Jerusalén y a todos los príncipes y a todos los hombres
valientes y poderosos —a diez mil estuvo llevando al destierro— y también a todo artífice y edificador de baluartes. A
nadie se había dejado atrás excepto a la clase de condición humilde de la gente de la tierra. 15 Así se llevó a Joaquín
al destierro a Babilonia; y a la madre del rey y a las esposas del rey y a sus oficiales de la corte y a los hombres de
nota del país se los llevó como gente desterrada de Jerusalén a Babilonia. 16 En cuanto a todos los hombres
valientes, siete mil, y los artífices y los edificadores de baluartes, mil, todos los hombres poderosos que se ocupaban
en la guerra, el rey de Babilonia procedió a llevarlos como gente desterrada a Babilonia.
(Daniel 1:1-7) En el año tercero de la gobernación real de Jehoiaquim el rey de Judá, Nabucodonosor el rey de
Babilonia vino a Jerusalén y procedió a ponerle sitio. 2 Con el tiempo, Jehová dio en su mano a Jehoiaquim el rey de
Judá y una parte de los utensilios de la casa del Dios [verdadero], de modo que él los llevó a la tierra de Sinar, a la
casa de su dios; y llevó los utensilios a la casa del tesoro de su dios. 3 Entonces el rey dijo a Aspenaz, su primer
oficial de la corte, que trajera a algunos de los hijos de Israel y de la prole real y de los nobles, 4 niños en los cuales
no hubiera ningún defecto, sino que fueran buenos de apariencia y tuvieran perspicacia en toda sabiduría y
estuvieran familiarizados con el conocimiento, y tuvieran discernimiento de lo que se sabe, en los cuales también
hubiera facultad de estar de pie en el palacio del rey; y les enseñara la escritura y la lengua de los
caldeos. 5 Además, a ellos el rey les señaló una ración diaria de los manjares exquisitos del rey y del vino que él
bebía, aun para nutrirlos por tres años, para que al fin de estos estuvieran de pie delante del rey. 6 Ahora bien,
sucedió que hubo entre ellos algunos de los hijos de Judá: Daniel, Hananías, Misael y Azarías. 7 Y a ellos el oficial
principal de la corte se puso a asignar nombres. De modo que asignó a Daniel [el nombre de] Beltsasar; y a
Hananías, Sadrac; y a Misael, Mesac; y a Azarías, Abednego.
Párrafo 18
(2 Reyes 24:17) Además, el rey de Babilonia hizo rey a su tío Matanías en lugar de él. Entonces cambió el nombre
de este al de Sedequías.
Párrafo 19
(Jeremías 11:21) Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová contra los hombres de Anatot que andan buscando tu
alma, y dicen: “No debes profetizar en el nombre de Jehová, para que no mueras a mano de nosotros”;
(Jeremías 44:16) “En cuanto a la palabra que nos has hablado en el nombre de Jehová, no te estamos escuchando;
11
Semana del 17 de diciembre 2012
Párrafo 20
(Jeremías 52:1, 2) Sedequías tenía veintiún años de edad cuando empezó a reinar, y por once años reinó en
Jerusalén. Y el nombre de su madre era Hamutal hija de Jeremías de Libná. 2 Y él continuó haciendo lo que era malo
a los ojos de Jehová, conforme a todo lo que había hecho Jehoiaquim.
(2 Crónicas 36:13) Y hasta contra el rey Nabucodonosor se rebeló, el cual le había hecho jurar por Dios; y siguió
poniendo tiesa su cerviz y endureciendo su corazón para no volverse a Jehová el Dios de Israel.
(Ezequiel 17:12, 13) “Di, por favor, a la casa rebelde: ‘¿No saben ustedes realmente lo que estas cosas significan?’.
Di: ‘¡Miren! El rey de Babilonia vino a Jerusalén y procedió a tomar a su rey y sus príncipes y a llevárselos a sí a
Babilonia. 13 Además, tomó uno de la descendencia real y celebró un pacto con él y lo introdujo en un juramento; y a
los hombres de nota del país se los llevó,
Párrafo 21
(Jeremías 27:1-3) Al principio del reino de Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de Judá, a Jeremías le ocurrió esta
palabra de parte de Jehová, diciendo: 2 “Esto es lo que me ha dicho Jehová: ‘Hazte ataduras y varas que sirvan de
yugo, y tienes que ponértelas sobre el cuello. 3 Y tienes que enviárselas al rey de Edom y al rey de Moab y al rey de
los hijos de Ammón y al rey de Tiro y al rey de Sidón, por la mano de los mensajeros que están viniendo a Jerusalén
a Sedequías el rey de Judá.
(Jeremías 27:14) Y no escuchen las palabras de los profetas que les están diciendo: ‘Ustedes no servirán al rey de
Babilonia’, porque falsedad es lo que les están profetizando.
(Jeremías 28:1-3) Entonces aconteció en aquel año, al principio del reinado de Sedequías el rey de Judá, en el año
cuarto, en el mes quinto, que Hananías hijo de Azur, el profeta que era de Gabaón, me dijo en la casa de Jehová,
ante los ojos de los sacerdotes y de todo el pueblo: 2 “Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de
Israel: ‘Ciertamente quebraré el yugo del rey de Babilonia. 3 Dentro de dos años completos voy a traer de vuelta a
este lugar todos los utensilios de la casa de Jehová que Nabucodonosor el rey de Babilonia tomó de este lugar para
llevarlos a Babilonia’”.
(Jeremías 28:16, 17) Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová: ‘¡Mira!, voy a enviarte de sobre la superficie del
suelo. Este año tú mismo tienes que morir, porque has hablado verdadera sublevación contra Jehová’”. 17 De manera
que el profeta Hananías murió aquel año, en el mes séptimo.
Párrafo 22
(Jeremías 52:3) Porque a causa de la cólera de Jehová esto sucedió en Jerusalén y Judá, hasta que él los hubo
echado de delante de su rostro. Y Sedequías procedió a rebelarse contra el rey de Babilonia.
(Ezequiel 17:15) Pero este finalmente se rebeló contra él al enviar sus mensajeros a Egipto, [para que este] le diera
caballos y un pueblo numeroso. ¿Tendrá éxito? ¿Escapará él, el que está haciendo estas cosas, y que ha
quebrantado un pacto? ¿Y realmente escapará?’.
(Jeremías 21:8-10) ”Y a este pueblo dirás: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová: “Aquí pongo delante de ustedes el
camino de la vida y el camino de la muerte. 9 El que se quede sentado en esta ciudad morirá a espada y del hambre
y de la peste; pero el que esté saliendo y realmente se pase a los caldeos que los tienen sitiados seguirá viviendo, y
su alma ciertamente llegará a ser suya como despojo”’. 10 ”‘“Porque he fijado mi rostro contra esta ciudad para
calamidad y no para bien —es la expresión de Jehová—. En la mano del rey de Babilonia será dada, y él ciertamente
la quemará con fuego.”
(Jeremías 52:4) Por fin, en el año noveno de ser él rey, en el mes décimo, al día diez del mes, aconteció que
Nabucodorosor el rey de Babilonia vino, él y toda su fuerza militar, contra Jerusalén, y se pusieron a acampar contra
ella y a edificar contra ella un muro de asedio todo en derredor.
Párrafo 23
(Jeremías 37:13-15) De modo que cuando él estaba en la Puerta de Benjamín aconteció que allí estaba el oficial que
tenía la superintendencia, cuyo nombre era Iriya hijo de Selemías hijo de Hananías. Al instante él echó mano a
Jeremías el profeta, y dijo: “¡Es a los caldeos a quienes te estás pasando!”. 14 Pero Jeremías dijo: “¡Eso es falso! No
me estoy pasando a los caldeos”. Pero él no le escuchó. De modo que Iriya mantuvo asido a Jeremías y lo llevó a los
príncipes. 15 Y los príncipes empezaron a indignarse con Jeremías, y lo golpearon y lo metieron en la casa de los
grilletes, en la casa de Jehonatán el secretario, porque esto era lo que habían hecho casa de detención.
12
(Jeremías 38:4-13) Y los príncipes empezaron a decir al rey: “Désele muerte, por favor, a este hombre, porque así es
como está debilitando las manos de los hombres de guerra que quedan en esta ciudad y las manos de toda la gente,
hablándoles conforme a estas palabras. Porque este hombre no es uno que busque la paz de este pueblo, sino
calamidad”. 5 De modo que el rey Sedequías dijo: “¡Miren! Está en la mano de ustedes. Porque no hay absolutamente
nada en que el rey mismo pueda prevalecer contra ustedes”. 6 Y procedieron a tomar a Jeremías y a arrojarlo en la
cisterna de Malkiya hijo del rey, la cual estaba en el Patio de la Guardia. Así que bajaron a Jeremías por medio de
sogas. Ahora bien, en la cisterna no había agua, sino fango; y Jeremías empezó a hundirse en el fango. 7 Y Ébedmélec
el etíope, un hombre que era eunuco y que estaba en la casa del rey, llegó a oír que habían metido a Jeremías
en la cisterna; y el rey estaba sentado en la Puerta de Benjamín. 8 De manera que Ébed-mélec salió de la casa del
rey y habló al rey, y dijo: 9 “Oh mi señor el rey, estos hombres han hecho mal en todo lo que han hecho a Jeremías el
profeta, a quien han arrojado en la cisterna, de modo que morirá donde está a causa del hambre. Porque ya no hay
pan en la ciudad”. 10 Entonces el rey dio orden a Ébed-mélec el etíope, y dijo: “Toma a tu cargo de este lugar a treinta
hombres, y tienes que sacar de la cisterna a Jeremías el profeta antes que muera”. 11 En conformidad, Ébed-mélec
tomó los hombres a su cargo y entró en la casa del rey al lugar debajo de la tesorería y tomó de allí trapos gastados y
pedazos de tela gastada, y se los bajó a Jeremías en la cisterna por medio de las sogas. 12 Entonces Ébed-mélec el
etíope dijo a Jeremías: “Por favor, ponte los trapos gastados y los pedazos de tela debajo de las axilas, bajo las
sogas”. Jeremías ahora lo hizo. 13 Por fin tiraron de Jeremías mediante las sogas y lo subieron de la cisterna. Y
Jeremías continuó morando en el Patio de la Guardia.
Párrafo 24
(Jeremías 39:1-7) En el año noveno del rey Sedequías el rey de Judá, en el mes décimo, Nabucodorosor el rey de
Babilonia y toda su fuerza militar vinieron a Jerusalén y empezaron a ponerle sitio. 2 En el año undécimo de
Sedequías, en el mes cuarto, el día nueve del mes, se abrió brecha en la ciudad. 3 Y todos los príncipes del rey de
Babilonia procedieron a entrar y sentarse en la Puerta del Medio, [a saber,] Nergal-sarézer, Samgar-nebo, Sarsekim,
Rabsarís, Nergal-sarézer el Rabmag y todos los demás príncipes del rey de Babilonia. 4 Ahora bien, aconteció que
tan pronto como Sedequías el rey de Judá y todos los hombres de guerra los vieron, empezaron a huir y a salir de la
ciudad de noche por el camino del jardín del rey, por la puerta entre el muro doble; y siguieron saliendo por el camino
del Arabá. 5 Y una fuerza militar de los caldeos fue corriendo tras ellos, y lograron alcanzar a Sedequías en las
llanuras desérticas de Jericó. Entonces lo tomaron y lo hicieron subir a Nabucodorosor el rey de Babilonia en Riblá en
la tierra de Hamat para que este pronunciara contra él decisiones judiciales. 6 Y el rey de Babilonia procedió a
degollar a los hijos de Sedequías en Riblá delante de sus ojos, y a todos los nobles de Judá el rey de Babilonia los
degolló. 7 Y cegó los ojos de Sedequías, después de lo cual lo sujetó con grilletes de cobre, para llevarlo a Babilonia.
Párrafo 25
(Jeremías 39:13, 14) En conformidad, Nebuzaradán el jefe de la guardia de corps y Nebusazbán el Rabsarís, y
Nergal-sarézer el Rabmag y todos los hombres principales del rey de Babilonia, enviaron; 14 aun procedieron a enviar
y tomar a Jeremías del Patio de la Guardia y entregarlo a Guedalías hijo de Ahiqam hijo de Safán, a fin de que lo
sacara a [su] casa, para que morara en medio del pueblo.
(Jeremías 40:1-7) La palabra que le ocurrió a Jeremías de parte de Jehová después que Nebuzaradán el jefe de la
guardia de corps lo envió de Ramá, cuando lo tomó mientras estaba sujeto con esposas en medio de todos los
desterrados de Jerusalén y de Judá, que estaban siendo llevados al destierro en Babilonia. 2 Entonces el jefe de la
guardia de corps tomó a Jeremías y le dijo: “Jehová tu Dios mismo habló esta calamidad contra este lugar, 3 para que
Jehová [la] realizara e hiciera tal como ha hablado, porque ustedes han pecado contra Jehová y no han obedecido su
voz. Y esta cosa les ha sucedido. 4 Y ahora, ¡mira!, te he soltado hoy de las esposas que estaban sobre tus manos.
Si es bueno a tus ojos venir conmigo a Babilonia, ven, y yo tendré mi ojo puesto en ti. Pero si es malo a tus ojos venir
conmigo a Babilonia, absténte. ¡Mira! Toda la tierra está delante de ti. Adondequiera que sea bueno y recto a tus ojos
ir, ve allí”. 5 Y él todavía no era uno que se volviera, cuando [Nebuzaradán dijo]: “Vuelve, sí, a Guedalías hijo de
Ahiqam hijo de Safán, a quien el rey de Babilonia ha comisionado sobre las ciudades de Judá, y mora con él en
medio del pueblo; o adondequiera que sea recto a tus ojos ir, ve”. Y el jefe de la guardia de corps entonces le dio una
porción designada de alimento y un presente y dejó que se fuera. 6 Por consiguiente, Jeremías se fue a Guedalías
hijo de Ahiqam en Mizpá, y se puso a morar con él en medio del pueblo que quedaba en el país. 7 Con el tiempo,
todos los jefes de las fuerzas militares que estaban en el campo, ellos y sus hombres, llegaron a oír que el rey de
Babilonia había comisionado a Guedalías hijo de Ahiqam sobre el país y que lo había comisionado [sobre] los
hombres y mujeres y niñitos y algunos de los de condición humilde del país, que no habían sido llevados al destierro
en Babilonia.
(Jeremías 41:2) Entonces Ismael hijo de Netanías y los diez hombres que estaban con él se levantaron y derribaron
a espada a Guedalías hijo de Ahiqam hijo de Safán. Así fue como él dio muerte a quien el rey de Babilonia había
comisionado sobre el país.
(Jeremías 42:9-11) y pasó a decirles: “Esto es lo que ha dicho Jehová el Dios de Israel, a quien me enviaron para
hacer caer delante de él su petición de favor: 10 ‘Si ustedes sin falta siguen morando en este país, yo también
ciertamente los edificaré y no [los] demoleré, y ciertamente los plantaré y no [los] desarraigaré; porque de seguro
sentiré pesar por la calamidad que les he causado. 11 No tengan miedo a causa del rey de Babilonia, de quien
ustedes están en temor’. ”‘No tengan miedo a causa de él —es la expresión de Jehová—, porque yo estoy con
ustedes, para salvarlos y para librarlos de su mano.
13
(Jeremías 43:1-11) Ahora bien, aconteció que luego que Jeremías acabó de hablar a toda la gente todas las
palabras de Jehová el Dios de ellos con las que Jehová el Dios de ellos lo había enviado a ellos, sí, todas estas
palabras, 2 Azarías hijo de Hosaya y Johanán hijo de Qaréah y todos los hombres presuntuosos procedieron a decir a
Jeremías: “Es una falsedad lo que estás hablando. Jehová nuestro Dios no te ha enviado, diciendo: ‘No entren en
Egipto para residir allí como forasteros’. 3 Antes bien, Baruc hijo de Nerías te está instigando contra nosotros con el
propósito de darnos en la mano de los caldeos, para darnos muerte o llevarnos al destierro en Babilonia”. 4 Y ni
Johanán hijo de Qaréah ni ninguno de los jefes de las fuerzas militares ni nadie de toda la gente obedeció la voz de
Jehová, de seguir morando en la tierra de Judá. 5 De manera que Johanán hijo de Qaréah y todos los jefes de las
fuerzas militares tomaron a todo el resto de Judá que había regresado de todas las naciones a las cuales habían sido
dispersados, para residir por algún tiempo en la tierra de Judá, 6 aun a los hombres físicamente capacitados y las
esposas y los niñitos y las hijas del rey y toda alma que Nebuzaradán el jefe de la guardia de corps había dejado que
se quedaran con Guedalías hijo de Ahiqam hijo de Safán, y a Jeremías el profeta y a Baruc hijo de Nerías. 7 Y por fin
entraron en la tierra de Egipto, pues no obedecieron la voz de Jehová; y gradualmente llegaron hasta
Tahpanhés. 8 Entonces le ocurrió la palabra de Jehová a Jeremías en Tahpanhés, y dijo: 9 “Toma en tu mano piedras
grandes, y tienes que esconderlas en el mortero [que está] en la terraza de ladrillos que se halla a la entrada de la
casa de Faraón en Tahpanhés, delante de los ojos de los hombres judíos. 10 Y tienes que decirles: ‘Esto es lo que ha
dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: “Aquí voy a enviar, y ciertamente tomaré a Nabucodorosor el rey de
Babilonia, mi siervo, y verdaderamente colocaré su trono directamente encima de estas piedras que he escondido, y
él ciertamente extenderá sobre ellas su tienda estatal. 11 Y tendrá que entrar y herir la tierra de Egipto. Quien esté
para plaga mortífera será para plaga mortífera, y quien esté para cautiverio será para cautiverio, y quien esté para la
espada será para la espada.
(Jeremías 44:11-13) ”Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: ‘¡Miren!, fijo mi
rostro contra ustedes para calamidad y para cortar a todo Judá. 12 Y ciertamente tomaré al resto de Judá, los que
fijaron sus rostros para entrar en la tierra de Egipto para residir allí como forasteros, y ciertamente se acabarán todos
en la tierra de Egipto. Caerán a espada; [y] por el hambre serán acabados, desde el más pequeño aun hasta el más
grande; a espada y del hambre morirán. Y tienen que llegar a ser una maldición, objeto de pasmo e invocación de
mal y oprobio. 13 Y ciertamente exigiré rendición de cuentas a los que moran en la tierra de Egipto, tal como exigí
rendición de cuentas a Jerusalén, con la espada, con el hambre y con la peste.
Párrafo 26
(Jeremías 44:16) “En cuanto a la palabra que nos has hablado en el nombre de Jehová, no te estamos escuchando;
(Jeremías 44:18) Y desde el tiempo en que cesamos de hacer humo de sacrificio a la ‘reina de los cielos’, y de
derramarle libaciones, nos ha faltado todo, y por la espada y por el hambre hemos sido acabados.
Párrafo 27
(Jeremías 52:31-34) Por fin, en el año treinta y siete del destierro de Joaquín el rey de Judá, en el mes duodécimo, el
día veinticinco del mes, aconteció que Evil-merodac el rey de Babilonia, en el año que llegó a ser rey, elevó la cabeza
de Joaquín el rey de Judá y procedió a sacarlo de la casa de encierro. 32 Y empezó a hablar con él cosas buenas y a
poner el trono de él más alto que los tronos de los [otros] reyes que estaban con él en Babilonia. 33 Y le quitó sus
prendas de vestir de prisionero, y él comió pan delante de él constantemente todos los días de su vida. 34 Y en cuanto
a su porción designada, se le dio con constancia una porción designada de parte del rey de Babilonia, diariamente
como debido, hasta el día de su muerte, todos los días de su vida.
(Jeremías 1:19) Y de seguro pelearán contra ti, pero no prevalecerán contra ti, porque: ‘Yo estoy contigo —es la
expresión de Jehová— para librarte’”.
(Mateo 10:16-22) ”¡Miren! Los estoy enviando como ovejas en medio de lobos; por lo tanto, demuestren ser
cautelosos como serpientes, y, sin embargo, inocentes como palomas. 17 Guárdense de los hombres; porque los
entregarán a los tribunales locales, y los azotarán en sus sinagogas. 18 ¡Si hasta los llevarán ante gobernadores y
reyes por mi causa, para un testimonio a ellos y a las naciones! 19 Sin embargo, cuando los entreguen, no se
inquieten acerca de cómo o qué han de hablar; porque en aquella hora se les dará lo que han de hablar; 20 porque los
que hablan no son únicamente ustedes, sino que el espíritu de su Padre habla por ustedes. 21 Además, el hermano
entregará a la muerte al hermano, y el padre a su hijo, y los hijos se levantarán contra los padres y los harán
morir. 22 Y ustedes serán objeto de odio de parte de toda la gente por motivo de mi nombre; mas el que haya
aguantado hasta el fin es el que será salvo.
14
Semana del 24 de diciembre 2012
Capítulo 3
“Tienes que decirles esta palabra”
Párrafo 1
(Mateo 16:13, 14) Ahora bien, cuando hubo llegado a las partes de Cesarea de Filipo, Jesús se puso a preguntar a
sus discípulos: “¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?”. 14 Ellos dijeron: “Algunos dicen Juan el
Bautista; otros, Elías; otros más, Jeremías o uno de los profetas”.
(Jeremías 13:12, 13) ”Y tienes que decirles esta palabra: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová el Dios de Israel: “Todo
jarro grande es algo que se llena de vino”’. Y ellos ciertamente te dirán: ‘¿Acaso no sabemos nosotros positivamente
que todo jarro grande es algo que se llena de vino?’. 13 Y tienes que decirles: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová: “Miren,
voy a llenar de borrachera a todos los habitantes de este país, y a los reyes que se sientan por David sobre su trono,
y a los sacerdotes, y a los profetas, y a todos los habitantes de Jerusalén.
(Juan 12:49) porque no he hablado de mi propio impulso, sino que el Padre mismo, que me ha enviado, me ha dado
mandamiento en cuanto a qué decir y qué hablar.
Párrafo 2
(Jeremías 5:20-22) Anuncien esto en la casa de Jacob, y publíquenlo en Judá, y digan: 21 “Oye esto, ahora, oh
pueblo imprudente que carece de corazón: Tienen ojos, pero no pueden ver; tienen oídos, pero no pueden oír. 22 ‘¿Ni
siquiera a mí me temen ustedes —es la expresión de Jehová—, o no están con fuertes dolores siquiera a causa de
mí, que he puesto la arena como límite para el mar, una disposición reglamentaria de duración indefinida que no
puede traspasar? Aunque se agiten sus olas, no obstante no pueden prevalecer; y [aunque], en efecto, se pongan
bulliciosas, no obstante no pueden traspasarlo.
Párrafo 3
(Jeremías 1:7, 8) Y Jehová pasó a decirme: “No digas: ‘Solo soy un muchacho’. Antes bien, a todos aquellos a
quienes te envíe, debes ir; y todo lo que yo te mande, debes hablar. 8 No tengas miedo a causa de sus rostros,
porque: ‘Yo estoy contigo para librarte’, es la expresión de Jehová”.
(Jeremías 1:9, 10) En esto, Jehová alargó la mano e hizo que esta me tocara la boca. Entonces me dijo Jehová:
“Mira que he puesto mis palabras en tu boca. 10 Ve, te he comisionado este día para estar sobre las naciones y sobre
los reinos, para desarraigar y para demoler y para destruir y para derruir, para edificar y para plantar”.
(Isaías 6:5-8) Y procedí a decir: “¡Ay de mí! ¡Pues puedo darme como reducido a silencio, porque hombre inmundo
de labios soy, y en medio de un pueblo inmundo de labios moro; pues mis ojos han visto al mismo Rey, Jehová de los
ejércitos!”. 6 Ante eso, uno de los serafines voló a donde mí, y en su mano había una brasa relumbrante que él había
tomado con tenazas del altar. 7 Y él procedió a tocarme la boca y a decir: “¡Mira! Esto ha tocado tus labios, y tu error
se ha ido y tu pecado mismo queda expiado”. 8 Y empecé a oír la voz de Jehová que decía: “¿A quién enviaré, y
quién irá por nosotros?”. Y yo procedí a decir: “¡Aquí estoy yo! Envíame a mí”.
Párrafo 5
(Jeremías 6:10, 11) “¿A quién hablaré y advertiré, para que oigan? ¡Mira! Su oído es incircunciso, de manera que no
pueden prestar atención. ¡Mira! La mismísima palabra de Jehová ha venido a ser para ellos un oprobio, en la cual
[palabra] no pueden deleitarse. 11 Y con la furia de Jehová me he llenado. Me he fatigado de contener[me].”
“Derrámala sobre el niño en la calle y sobre el grupo íntimo de jóvenes al mismo tiempo; porque ellos también serán
atrapados, un hombre junto con su esposa, un viejo junto con uno que está lleno de días.
(Jeremías 2:8) Los sacerdotes mismos no dijeron: ‘¿Dónde está Jehová?’. Y los mismísimos que manejaban la ley
no me conocieron; y los pastores mismos transgredieron contra mí, y hasta los profetas profetizaron por Baal, y
anduvieron en pos de los que no podían traer provecho.
(Jeremías 2:26, 27) ”Como con la vergüenza de un ladrón cuando se le descubre, así los de la casa de Israel han
sentido vergüenza, ellos, sus reyes, sus príncipes y sus sacerdotes y sus profetas. 27 Están diciendo a un árbol: ‘Tú
eres mi padre’, y a una piedra: ‘Tú misma me diste a luz’. Pero hacia mí han vuelto la cerviz, y no el rostro. Y en el
tiempo de su calamidad dirán: ‘¡Levántate, sí, y sálvanos!’.
(Lamentaciones 3:31, 32) Porque Jehová no seguirá desechando hasta tiempo indefinido. 32 Porque aunque haya
causado desconsuelo, también ciertamente mostrará misericordia conforme a la abundancia de su bondad amorosa.
Párrafo 6
15
(Jeremías 6:16, 17) Esto es lo que ha dicho Jehová: “Deténganse en los caminos, y vean, y pregunten acerca de las
veredas de mucho tiempo atrás, dónde, sí, está el buen camino; y anden en él, y hallen desahogo para sus almas”.
Pero ellos siguieron diciendo: “No vamos a andar”. 17 “Y levanté sobre ustedes atalayas: ‘¡Presten atención al sonido
del cuerno!’.” Pero ellos siguieron diciendo: “No vamos a prestar atención”.
(Jeremías 15:17) No me he sentado en el grupo íntimo de los que gastan bromas, para empezar entonces a
alborozarme. A causa de tu mano me he sentado absolutamente solo, porque es con denunciación con lo que me
has llenado.
(Jeremías 26:11) Y los sacerdotes y los profetas empezaron a decir a los príncipes y a todo el pueblo: “A este
hombre le corresponde el juicio de muerte, porque ha profetizado acerca de esta ciudad tal como han oído ustedes
con sus propios oídos”.
Semana del 31 de diciembre 2012
Párrafo 7
(Jeremías 20:7, 8) Me has embaucado, oh Jehová, de modo que fui embaucado. Usaste tu fuerza contra mí, de
modo que prevaleciste. Vine a ser objeto de risa todo el día; todos me hacen escarnio. 8 Porque cuantas veces grito,
clamo. Violencia y expoliación son lo que clamo. Porque la palabra de Jehová vino a ser para mí causa de oprobio y
de mofa todo el día.
Párrafo 9
(Jeremías 20:11) Pero Jehová estuvo conmigo como un terrible poderoso. Por eso los mismísimos que me persiguen
tropezarán y no prevalecerán. Ciertamente quedarán muy avergonzados, porque no habrán prosperado. [Su]
humillación, de duración indefinida, será una que no se olvidará.
Párrafo 10
(Filipenses 1:27, 28) Solamente que pórtense de una manera digna de las buenas nuevas acerca del Cristo, a fin de
que, sea que yo vaya y los vea, o esté ausente, oiga de las cosas que tienen que ver con ustedes, que están firmes
en un mismo espíritu, esforzándose lado a lado con una misma alma por la fe de las buenas nuevas, 28 y en ningún
sentido atemorizados por sus contrarios. Esto mismo es prueba de destrucción para ellos, pero de salvación para
ustedes; y esta [indicación] proviene de Dios,
(Hechos 4:29-31) Y ahora, Jehová, da atención a sus amenazas, y concede a tus esclavos que sigan hablando tu
palabra con todo denuedo, 30 mientras extiendes tú la mano para hacer curaciones y mientras ocurren señales y
portentos presagiosos mediante el nombre de tu santo siervo Jesús”. 31 Y cuando hubieron hecho ruego, el lugar
donde estaban reunidos fue sacudido; y todos sin excepción quedaron llenos del espíritu santo, y hablaban la palabra
de Dios con denuedo.
Párrafo 11
(Jeremías 25:3) “Desde el año decimotercero de Josías hijo de Amón, el rey de Judá, y hasta el día de hoy, estos
veintitrés años me ha ocurrido la palabra de Jehová, y seguí hablándoles, madrugando y hablando, pero ustedes no
escucharon.
Semana del 7 de enero 2013
Párrafo 13
(Jeremías 7:2) “Ponte de pie en la puerta de la casa de Jehová, y tienes que proclamar allí esta palabra, y tienes que
decir: ‘Oigan la palabra de Jehová, todos ustedes los de Judá, que están entrando en estas puertas para inclinarse
ante Jehová.
(Jeremías 17:19, 20) Esto es lo que me ha dicho Jehová: “Ve, y tienes que estar de pie en la puerta de los hijos del
pueblo por la cual entran los reyes de Judá y por la cual salen, y en todas las puertas de Jerusalén. 20 Y tienes que
decirles: ‘Oigan la palabra de Jehová, reyes de Judá, y todo Judá, y todos ustedes los habitantes de Jerusalén, que
están entrando por estas puertas.
Párrafo 14
(Jeremías 36:5-8) Entonces Jeremías dio orden a Baruc, y dijo: “Estoy encerrado. No puedo entrar en la casa de
Jehová. 6 Y tú mismo tienes que entrar y leer en voz alta, del rollo que has escrito de mi boca, las palabras de Jehová
a oídos del pueblo, en la casa de Jehová, en el día de ayuno; y también a oídos de [los de] todo Judá que estén
viniendo de sus ciudades debes leerlas en voz alta. 7 Quizás su petición de favor caiga delante de Jehová y se
vuelvan ellos, cada uno, de su camino malo, porque grande es la cólera y la furia que Jehová ha hablado contra este
pueblo”. 8 Y Baruc hijo de Nerías procedió a hacer conforme a todo lo que le había mandado Jeremías el profeta, leer
en voz alta del libro las palabras de Jehová en la casa de Jehová.
16
(Mateo 5:37) Simplemente signifique su palabra Sí, Sí, su No, No; porque lo que excede de esto proviene del inicuo.
(1 Corintios 14:33) Porque Dios no es [Dios] de desorden, sino de paz. Como en todas las congregaciones de los
santos,
(1 Corintios 14:40) Pero que todas las cosas se efectúen decentemente y por arreglo.
Párrafo 15
(Jeremías 29:1-4) Y estas son las palabras de la carta que Jeremías el profeta envió desde Jerusalén al remanente
de los ancianos de los desterrados y a los sacerdotes y a los profetas y a todo el pueblo, a quienes Nabucodonosor
había llevado al destierro desde Jerusalén a Babilonia, 2 después que Jeconías el rey, y la dama, y los oficiales de la
corte —los príncipes de Judá y Jerusalén— y los artífices y los constructores de baluartes hubieron salido de
Jerusalén. 3 Fue por la mano de Elasá hijo de Safán y de Guemarías hijo de Hilquías, a quienes Sedequías el rey de
Judá envió a Babilonia a Nabucodonosor el rey de Babilonia, diciendo: 4 “Esto es lo que ha dicho Jehová de los
ejércitos, el Dios de Israel, a todos los desterrados, a quienes he hecho ir al destierro de Jerusalén a Babilonia:
(Jeremías 29:10) “Porque esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Conforme se cumplan setenta años en Babilonia yo
dirigiré mi atención a ustedes, y ciertamente estableceré para con ustedes mi buena palabra trayéndolos de vuelta a
este lugar’.
Párrafo 16
(Lamentaciones 3:31-33) Porque Jehová no seguirá desechando hasta tiempo indefinido. 32 Porque aunque haya
causado desconsuelo, también ciertamente mostrará misericordia conforme a la abundancia de su bondad
amorosa. 33 Porque no de su propio corazón ha afligido ni desconsuela a los hijos de los hombres.
Párrafo 17
(Jeremías 24:6) Y ciertamente fijaré mi ojo sobre ellos de buena manera, y de seguro haré que regresen a esta
tierra. Y ciertamente los edificaré, y no demoleré; y ciertamente los plantaré, y no desarraigaré.
(Jeremías 26:3) Quizás escuchen y se vuelvan, cada uno de su camino malo, y yo tenga que sentir pesar por la
calamidad que estoy pensando ejecutar sobre ellos a causa de la maldad de sus tratos.
(Jeremías 31:17) ”‘Y existe una esperanza para tu futuro —es la expresión de Jehová—, y los hijos ciertamente
volverán a su propio territorio’”.
(Jeremías 35:15) Y seguí enviándoles todos mis siervos los profetas, madrugando y enviándo[los], diciendo:
‘Vuélvanse, por favor, cada uno de su camino malo, y hagan buenos sus tratos, y no anden tras otros dioses para
servirles. Y sigan morando en el suelo que les he dado a ustedes y a sus antepasados’. Pero ustedes no inclinaron
su oído, ni me escucharon.
Párrafo 18
(Lamentaciones 2:11) Se me han acabado los ojos en puras lágrimas. Mis intestinos se hallan en agitación. Mi
hígado ha sido derramado a la misma tierra, a causa del estallido de la hija de mi pueblo, a causa del desmayo de
niño y lactante en las plazas públicas del pueblo.
Párrafo 19
(Jeremías 15:16) Fueron halladas tus palabras, y procedí a comerlas; y tu palabra llega a ser para mí el alborozo y el
regocijo de mi corazón; porque tu nombre ha sido llamado sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.
Semana del 14 de enero 2013
Capítulo 4
Evitemos los engaños de un corazón traicionero
Párrafo 2
(Jeremías 17:9) ”El corazón es más traicionero que cualquier otra cosa, y es desesperado. ¿Quién puede conocerlo?
Párrafo 3
(Jeremías 2:28) ”¿Pero dónde están tus dioses que has hecho para ti? Que se levanten, si pueden salvarte en el
tiempo de tu calamidad. Porque tantos como el número de tus ciudades han llegado a ser tus dioses, oh Judá.
Párrafo 4
(Jeremías 17:15) ¡Mira! Hay aquellos que me dicen: “¿Dónde está la palabra de Jehová? Que entre, por favor”.
17
(Jeremías 17:1) “El pecado de Judá está escrito con un estilo de hierro. Con punta de diamante está grabado en la
tabla de su corazón, y en los cuernos de sus altares,
(Jeremías 17:5) Esto es lo que ha dicho Jehová: “Maldito es el hombre físicamente capacitado que cifra su fiada
expectativa en el hombre terrestre y realmente hace de la carne su brazo, y cuyo corazón se aparta de Jehová
mismo.
(Jeremías 17:7) Bendito es el hombre físicamente capacitado que confía en Jehová, y cuya confianza Jehová ha
llegado a ser.
Párrafo 5
(Jeremías 17:21, 22) Esto es lo que ha dicho Jehová: “Cuiden de sus almas, y no lleven en día de sábado carga
alguna que tengan que introducir por las puertas de Jerusalén. 22 Y no deben sacar carga alguna de sus hogares en
día de sábado; y no deben hacer ningún trabajo. Y tienen que santificar el día de sábado, tal como mandé a sus
antepasados;
(Jeremías 17:23) pero ellos no escucharon ni inclinaron su oído, y procedieron a endurecer su cerviz para no oír y
para no recibir disciplina”’.
(Isaías 58:13) ”Si en vista del sábado vuelves atrás tu pie respecto a hacer tus propios deleites en mi día santo, y
realmente llamas el sábado un deleite exquisito, un [día] santo de Jehová, uno que está siendo glorificado, y
realmente lo glorificas en vez de hacer según tus propios caminos, en vez de hallar lo que a ti te deleita y hablar una
palabra;
Párrafo 6
(Colosenses 2:16) Por lo tanto, que nadie los juzgue en el comer y beber, o respecto de una fiesta, o de una
observancia de la luna nueva, o de un sábado;
Párrafo 7
(Efesios 2:2, 3) en los cuales en un tiempo anduvieron conforme al sistema de cosas de este mundo, conforme al
gobernante de la autoridad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de la desobediencia. 3 Sí, entre ellos
todos nosotros en un tiempo nos comportamos en armonía con los deseos de nuestra carne, y hacíamos las cosas
que eran la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos naturalmente hijos de la ira así como los demás.
(Romanos 12:2) Y cesen de amoldarse a este sistema de cosas; más bien, transfórmense rehaciendo su mente,
para que prueben para ustedes mismos lo que es la buena y la acepta y la perfecta voluntad de Dios.
Párrafo 8
(Jeremías 9:23, 24) Esto es lo que ha dicho Jehová: “No se gloríe el sabio a causa de su sabiduría, y no se gloríe el
poderoso a causa de su poderío. No se gloríe el rico a causa de sus riquezas”. 24 “Pero el que se gloría, gloríese a
causa de esta misma cosa: de tener perspicacia y de tener conocimiento de mí, que yo soy Jehová, Aquel que ejerce
bondad amorosa, derecho y justicia en la tierra; porque en estas cosas de veras me deleito”, es la expresión de
Jehová.
(1 Corintios 1:31) para que sea así como está escrito: “El que se jacta, jáctese en Jehová”.
(Jeremías 2:35) ”Pero dices: ‘He permanecido inocente. De seguro su cólera se ha vuelto de contra mí’. ”¡Mira!, voy
a entrar en controversia contigo por decir tú: ‘No he pecado’.
Semana del 21 de enero 2013
Párrafo 9
(Jeremías 24:7) Y de veras les daré un corazón para que me conozcan, que yo soy Jehová; y tendrán que llegar a
ser mi pueblo, y yo mismo llegaré a ser su Dios, porque se volverán a mí con todo el corazón.
(Salmo 17:3) Tú has examinado mi corazón, has hecho inspección de noche, me has refinado; descubrirás [que] no
he tramado. Mi boca no transgredirá.
Párrafo 10
(Jeremías 18:1-4) La palabra que le ocurrió a Jeremías de parte de Jehová, diciendo: 2 “Levántate, y tienes que bajar
a la casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras”. 3 Y procedí a bajar a la casa del alfarero, y allí estaba él
haciendo un trabajo sobre las ruedas del alfarero. 4 Y la vasija que él estaba haciendo con el barro la echó a perder la
mano del alfarero, y él volvió atrás y se puso a hacer de ella otra vasija, tal como pareció recto a los ojos del alfarero
hacerla.
Párrafo 11
18
(Jeremías 18:6-10) “‘¿No puedo yo hacer con ustedes justamente como este alfarero, oh casa de Israel? —es la
expresión de Jehová—. ¡Miren! Como el barro en la mano del alfarero, así son ustedes en mi mano, oh casa de
Israel. 7 En cualquier momento que yo hable contra una nación y contra un reino para desarraigar[la] y para
demoler[la] y para destruir[la], 8 y esa nación realmente se vuelva de su maldad contra la cual haya hablado, yo
también ciertamente sentiré pesar por la calamidad que haya pensado ejecutar en ella. 9 Pero en cualquier momento
que yo hable respecto de una nación y respecto de un reino para edificar[la] y para plantar[la], 10 y esta realmente
haga lo que es malo a mis ojos al no obedecer mi voz, yo también ciertamente sentiré pesar por el bien que yo [me]
hubiera dicho que haría para su bien’.
Párrafo 12
(Deuteronomio 24:14) ”No debes defraudar a un jornalero que se halle en apuros y pobre, sea de tus hermanos o de
tus residentes forasteros que están en tu tierra, dentro de tus puertas.
(Jeremías 22:13, 14) ”¡Ay de aquel que edifica su casa, pero no con justicia, y sus cámaras superiores, pero no con
derecho, por el uso de su semejante que le sirve de balde, y cuyo salario él no le da!; 14 el que dice: ‘Voy a edificarme
una casa espaciosa y cámaras superiores holgadas; y mis ventanas tendrán que ser ensanchadas para ella, y el
enmaderar será con cedro, y embadurnado con bermellón’.
(Jeremías 22:17) Con toda seguridad tus ojos y tu corazón están puestos solamente sobre tu ganancia injusta, y
sobre la sangre del inocente para derramar[la], y sobre el defraudar y sobre la extorsión a fin de ocuparte en [estos].’
(Jeremías 22:19) Con el entierro de un asno será enterrado, con un llevar arrastrando y un echar afuera, más allá de
las puertas de Jerusalén’.
(Jeremías 22:21) Yo te hablé cuando te hallabas libre de cuidado. Dijiste: ‘No obedeceré’. Este ha sido tu proceder
desde tu juventud, pues no obedeciste mi voz.
Párrafo 13
(Jeremías 27:8) ”’”‘Y tiene que suceder que la nación y el reino que no quiera servirle, aun a Nabucodonosor el rey
de Babilonia; y el que no quiera poner su cuello bajo el yugo del rey de Babilonia, con la espada y con el hambre y
con la peste dirigiré yo mi atención a esa nación —es la expresión de Jehová—hasta que los haya acabado por
mano de él.’
(Jeremías 27:12) Aun a Sedequías el rey de Judá hablé conforme a todas estas palabras, y dije: “Pongan sus cuellos
bajo el yugo del rey de Babilonia y sírvanles a él y a su pueblo y sigan viviendo.
(Éxodo 21:2) ”En caso de que compres un esclavo hebreo, será esclavo seis años, pero al séptimo saldrá como
persona puesta en libertad sin pagar nada.
(Jeremías 34:14) “Al cabo de siete años cada uno de ustedes debe dejar que se vaya su hermano, un hebreo, que
haya llegado a ser vendido a ti y que te haya servido seis años; y tienes que dejarlo ir libre de estar contigo”. Pero los
antepasados de ustedes no me escucharon, ni inclinaron su oído.
(Jeremías 34:8-10) La palabra que le ocurrió a Jeremías de parte de Jehová después que el rey Sedequías celebró
un pacto con todo el pueblo que se hallaba en Jerusalén para proclamarles libertad, 9 para que dejara ir libre cada
uno a su siervo y cada uno a su sierva, a hebreo y a hebrea, a fin de no usarlos como siervos, es decir, a un judío,
que es su hermano. 10 De manera que todos los príncipes obedecieron, y toda la gente que había entrado en el pacto
para dejar ir libre cada uno a su siervo y cada uno a su sierva, a fin de no usarlos más como siervos, y procedieron a
obedecer y a dejar[los] ir.
Párrafo 14
(Jeremías 37:5) Y hubo una fuerza militar de Faraón que salió de Egipto; y los caldeos que tenían sitiada a Jerusalén
llegaron a oír el informe acerca de ella. De modo que se retiraron de contra Jerusalén.
(Jeremías 34:11) Pero dieron la vuelta después de aquello y empezaron a hacer volver a los siervos y a las siervas a
quienes habían dejado ir libres, y se pusieron a sujetarlos como siervos y como siervas.
Semana del 28 de enero 2013
Párrafo 15
(Efesios 4:32) Más bien háganse bondadosos unos con otros, tiernamente compasivos, y perdónense liberalmente
unos a otros, así como Dios también por Cristo liberalmente los perdonó a ustedes.
(Romanos 9:20, 21) Oh hombre, ¿quién, pues, eres tú, realmente, para que repliques contra Dios? ¿Acaso la cosa
moldeada dirá al que la moldeó: “¿Por qué me hiciste de esta manera?”? 21 ¿Qué? ¿No tiene el alfarero autoridad
sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para uso honroso, otro para uso deshonroso?
19
(2 Timoteo 2:20, 21) Ahora bien, en una casa grande no hay solamente vasos de oro y de plata, sino también de
madera y barro, y algunos para un propósito honroso, pero otros para un propósito falto de honra. 21 Por eso, si
alguien se mantiene apartado de estos, será un vaso para propósito honroso, santificado, útil a su dueño, preparado
para toda buena obra.
Párrafo 16
(Jeremías 10:23, 24) Bien sé yo, oh Jehová, que al hombre terrestre no le pertenece su camino. No pertenece al
hombre que está andando siquiera dirigir su paso. 24 Corrígeme, oh Jehová; sin embargo, con juicio; no en tu cólera,
para que no me reduzcas a nada.
Párrafo 17
(Jeremías 13:1-9) Esto es lo que me ha dicho Jehová: “Ve, y tienes que conseguirte un cinto de lino y ponértelo
sobre las caderas, pero no debes meterlo en agua”. 2 De manera que conseguí el cinto de acuerdo con la palabra de
Jehová, y me lo puse sobre las caderas. 3 Y la palabra de Jehová procedió a ocurrirme por segunda vez, y
dijo: 4 “Toma el cinto que conseguiste, que está sobre tus caderas, y levántate, ve al Éufrates, y escóndelo allí en una
hendidura del peñasco”. 5 De modo que fui y lo escondí junto al Éufrates, tal como me había mandado Jehová. 6 Pero
al cabo de muchos días aconteció que Jehová procedió a decirme: “Levántate, ve al Éufrates y toma de allí el cinto
que te mandé esconder allí”. 7 En conformidad, fui al Éufrates y cavé y tomé el cinto del lugar en el cual lo había
escondido, y, ¡mire!, el cinto se había arruinado; no servía para nada. 8 Entonces me ocurrió la palabra de Jehová,
diciendo: 9 “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘De la misma manera arruinaré el orgullo de Judá y el abundante orgullo
de Jerusalén.
(Esdras 7:9) Pues el primer [día] del primer mes él mismo señaló la subida desde Babilonia, y el primer [día] del
quinto mes llegó a Jerusalén, conforme a la buena mano de su Dios sobre él.
Párrafo 19
(Jeremías 13:10) Esta gente mala, que está rehusando obedecer mis palabras, que está andando en la terquedad de
su corazón y que sigue andando tras otros dioses a fin de servirles e inclinarse ante ellos, también llegará a ser
justamente como este cinto que no sirve para nada’.
(Jeremías 13:11) ‘Porque tal como un cinto se adhiere a las caderas de un hombre, así hice que toda la casa de
Israel y toda la casa de Judá se adhirieran aun a mí —es la expresión de Jehová—, a fin de que llegaran a ser para
mí un pueblo y un nombre y una alabanza y una cosa hermosa; pero no obedecieron.’
Semana del 4 de febrero 2013
Capítulo 5
¿A quiénes escogemos como amigos?
Párrafo 3
(Jeremías 21:2) “Por favor inquiere de Jehová por nosotros, porque Nabucodorosor el rey de Babilonia está haciendo
guerra contra nosotros. Tal vez Jehová haga con nosotros conforme a todas sus obras maravillosas, de manera que
aquel se retire de nosotros”.
(Jeremías 32:1-5) La palabra que le ocurrió a Jeremías de parte de Jehová en el año décimo de Sedequías el rey de
Judá, es decir, el año decimoctavo de Nabucodorosor. 2 Y en aquel tiempo las fuerzas militares del rey de Babilonia
tenían sitiada a Jerusalén; y en cuanto a Jeremías el profeta, él se hallaba restringido en el Patio de la Guardia que
está en la casa del rey de Judá; 3 porque Sedequías el rey de Judá lo había restringido, diciendo: “¿Por qué estás
profetizando, y dices: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová: “Aquí voy a dar esta ciudad en la mano del rey de Babilonia, y
él ciertamente la tomará; 4 y Sedequías mismo, el rey de Judá, no escapará de la mano de los caldeos, porque sin
falta será dado en la mano del rey de Babilonia, y su boca realmente hablará con la boca de aquel, y sus propios ojos
verán hasta los ojos de aquel”’; 5 ‘y a Babilonia llevará él a Sedequías, y allí continuará hasta que yo dirija mi atención
a él —es la expresión de Jehová—; aunque ustedes sigan guerreando contra los caldeos, no tendrán éxito’?”.
Párrafo 4
(1 Corintios 5:9, 10) En mi carta les escribí que cesaran de mezclarse en la compañía de fornicadores, 10 no
[queriendo decir] enteramente con los fornicadores de este mundo, o personas dominadas por la avidez y los que
practican extorsión, o idólatras. De otro modo, ustedes realmente tendrían que salirse del mundo.
Párrafo 5
(Jeremías 20:2) Entonces Pasjur golpeó a Jeremías el profeta y lo puso en el cepo que había en la Puerta Superior
de Benjamín, que estaba en la casa de Jehová.
(Deuteronomio 25:3) Con cuarenta varazos podrá golpearlo. No debe añadir ninguno, por temor de que continúe
golpeándolo con muchos varazos además de estos y tu hermano realmente quede deshonrado a tus ojos.
20
(Jeremías 37:3) Y el rey Sedequías procedió a enviar a Jehucal hijo de Selemías y a Sofonías hijo de Maaseya el
sacerdote a Jeremías el profeta, diciendo: “Ora, por favor, en pro de nosotros a Jehová nuestro Dios”.
(Jeremías 37:15, 16) Y los príncipes empezaron a indignarse con Jeremías, y lo golpearon y lo metieron en la casa
de los grilletes, en la casa de Jehonatán el secretario, porque esto era lo que habían hecho casa de
detención. 16 Cuando Jeremías entró en la casa de la cisterna y en los cuartos abovedados, entonces Jeremías
continuó morando allí muchos días.
(Jeremías 38:1-4) Y Sefatías hijo de Matán y Guedalías hijo de Pasjur y Jucal hijo de Selemías y Pasjur hijo de
Malkiya llegaron a oír las palabras que Jeremías hablaba a todo el pueblo, diciendo: 2 “Esto es lo que ha dicho
Jehová: ‘El que continúe morando en esta ciudad es el que morirá a espada, del hambre y de la peste. Pero el que
salga a los caldeos es el que seguirá viviendo y el que ciertamente llegará a tener su alma como despojo, y
viva’. 3 Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Sin falta esta ciudad será dada en la mano de la fuerza militar del rey de
Babilonia, y él ciertamente la tomará’”. 4 Y los príncipes empezaron a decir al rey: “Désele muerte, por favor, a este
hombre, porque así es como está debilitando las manos de los hombres de guerra que quedan en esta ciudad y las
manos de toda la gente, hablándoles conforme a estas palabras. Porque este hombre no es uno que busque la paz
de este pueblo, sino calamidad”.
Párrafo 6
(Jeremías 11:21) Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová contra los hombres de Anatot que andan buscando tu
alma, y dicen: “No debes profetizar en el nombre de Jehová, para que no mueras a mano de nosotros”;
(Jeremías 28:1-11) Entonces aconteció en aquel año, al principio del reinado de Sedequías el rey de Judá, en el año
cuarto, en el mes quinto, que Hananías hijo de Azur, el profeta que era de Gabaón, me dijo en la casa de Jehová,
ante los ojos de los sacerdotes y de todo el pueblo: 2 “Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de
Israel: ‘Ciertamente quebraré el yugo del rey de Babilonia. 3 Dentro de dos años completos voy a traer de vuelta a
este lugar todos los utensilios de la casa de Jehová que Nabucodonosor el rey de Babilonia tomó de este lugar para
llevarlos a Babilonia’”. 4 “‘Y a Jeconías hijo de Jehoiaquim, el rey de Judá, y a todos los desterrados de Judá que han
ido a Babilonia los voy a traer de vuelta a este lugar —es la expresión de Jehová—, porque quebraré el yugo del rey
de Babilonia.’” 5 Y Jeremías el profeta procedió a decir a Hananías el profeta ante los ojos de los sacerdotes y ante
los ojos de todo el pueblo que estaba de pie en la casa de Jehová; 6 sí, Jeremías el profeta procedió a decir: “¡Amén!
¡Hágalo así Jehová! ¡Establezca Jehová tus palabras que has profetizado y traiga de vuelta de Babilonia a este lugar
los utensilios de la casa de Jehová y a todos los desterrados! 7 Sin embargo, oye, por favor, esta palabra que estoy
hablando a tus oídos y a los oídos de todo el pueblo. 8 En cuanto a los profetas que fueron antes de mí y antes de ti
de mucho tiempo atrás, ellos también profetizaban acerca de muchos países y acerca de reinos grandes, de guerra y
de calamidad y de peste. 9 En cuanto al profeta que profetiza de paz, cuando se realice la palabra del profeta se
llegará a conocer el profeta a quien Jehová ha enviado en verdad”. 10 En eso Hananías el profeta tomó la vara que
servía de yugo de sobre el cuello de Jeremías el profeta y la quebró. 11 Y Hananías pasó a decir ante los ojos de todo
el pueblo: “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Así mismo dentro de dos años completos quebraré yo el yugo de
Nabucodonosor el rey de Babilonia de sobre el cuello de todas las naciones’”. Y Jeremías el profeta procedió a irse
por su camino.
(Jeremías 28:17) De manera que el profeta Hananías murió aquel año, en el mes séptimo.
(Jeremías 42:1-43:7) Entonces todos los jefes de las fuerzas militares y Johanán hijo de Qaréah y Jezanías hijo de
Hosaya y toda la gente, desde el más pequeño aun hasta el más grande, se acercaron 2 y dijeron a Jeremías el
profeta: “Caiga nuestra petición de favor delante de ti, por favor, y dígnate orar en pro de nosotros a Jehová tu Dios, a
favor de todo este resto, porque hemos quedado nosotros, unos pocos de entre muchos, tal como están viéndonos
tus ojos. 3 Y que Jehová tu Dios nos informe el camino en que debemos andar y la cosa que debemos hacer”. 4 Ante
esto, les dijo Jeremías el profeta: “He oído. Miren, voy a orarle a Jehová su Dios conforme a sus palabras; y
ciertamente sucederá que toda palabra que dé Jehová en respuesta a ustedes, yo se la informaré. No retendré de
ustedes una palabra”. 5 Y ellos, por su parte, dijeron a Jeremías: “Resulte Jehová testigo fiel y verdadero contra
nosotros si no es conforme a toda palabra con que Jehová tu Dios te envíe a nosotros que obremos con
exactitud. 6 Sea bueno o malo, es la voz de Jehová nuestro Dios, a quien te estamos enviando, la que nosotros
obedeceremos, con el intento de que nos vaya bien porque obedecemos la voz de Jehová nuestro Dios”. 7 Ahora
bien, aconteció que al cabo de diez días la palabra de Jehová procedió a ocurrirle a Jeremías. 8 De manera que él
mandó llamar a Johanán hijo de Qaréah y a todos los jefes de las fuerzas militares que con él estaban y a toda la
gente, desde el más pequeño aun hasta el más grande; 9 y pasó a decirles: “Esto es lo que ha dicho Jehová el Dios
de Israel, a quien me enviaron para hacer caer delante de él su petición de favor: 10 ‘Si ustedes sin falta siguen
morando en este país, yo también ciertamente los edificaré y no [los] demoleré, y ciertamente los plantaré y no [los]
desarraigaré; porque de seguro sentiré pesar por la calamidad que les he causado. 11 No tengan miedo a causa del
rey de Babilonia, de quien ustedes están en temor’. ”‘No tengan miedo a causa de él —es la expresión de Jehová—,
porque yo estoy con ustedes, para salvarlos y para librarlos de su mano. 12 Y les daré a ustedes misericordias, y él
ciertamente les tendrá misericordia y los hará volver a su propio terreno. 13 ”’Pero si ustedes dicen: “¡No; no vamos a
morar en este país!”, para desobedecer la voz de Jehová su Dios, 14 y dicen: “No, sino que entraremos en la tierra de
Egipto, donde no veremos guerra y no oiremos el sonido del cuerno y no padeceremos hambre de pan; y allí es
donde moraremos”; 15 ahora mismo, por lo tanto, oigan la palabra de Jehová, oh resto de Judá. Esto es lo que ha
dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: “Si ustedes mismos positivamente fijan sus rostros para entrar en
21
Egipto y realmente entran para residir allí como forasteros, 16 también tiene que suceder que la mismísima espada a
la cual tienen miedo los alcanzará allí en la tierra de Egipto, y la mismísima hambre ante la cual están aterrados los
seguirá estrechamente allá a Egipto; y allá es donde morirán. 17 Y acontecerá que todos los hombres que han fijado
sus rostros para entrar en Egipto para residir allí como forasteros serán los que morirán a espada, del hambre y de la
peste; y no llegarán a tener sobreviviente ni escapado, a causa de la calamidad que yo voy a traer sobre
ellos”.’ 18 ”Porque esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: ‘Tal como se ha derramado mi
cólera y mi furia sobre los habitantes de Jerusalén, así se derramará mi furia sobre ustedes por entrar en Egipto, y
ustedes ciertamente llegarán a ser maldición y objeto de pasmo e invocación de mal y oprobio, y no verán más este
lugar’. 19 ”Jehová ha hablado contra ustedes, oh resto de Judá. No entren en Egipto. Ustedes deben saber
positivamente que he dado testimonio contra ustedes hoy, 20 que han cometido error contra sus almas; porque
ustedes mismos me han enviado a Jehová su Dios, diciendo: ‘Ora a favor de nosotros a Jehová nuestro Dios; y
conforme a todo lo que diga Jehová nuestro Dios infórmanoslo así, y ciertamente [lo] haremos’. 21 Y les informo hoy,
pero ustedes ciertamente no obedecerán la voz de Jehová su Dios ni cosa alguna con la cual me ha enviado a
ustedes. 22 Y ahora deben saber positivamente que a espada, del hambre y de la peste morirán en el lugar en el cual
de veras les deleita entrar para residir como forasteros”.
43 Ahora bien, aconteció que luego que Jeremías acabó de hablar a toda la gente todas las palabras de Jehová el
Dios de ellos con las que Jehová el Dios de ellos lo había enviado a ellos, sí, todas estas palabras, 2 Azarías hijo de
Hosaya y Johanán hijo de Qaréah y todos los hombres presuntuosos procedieron a decir a Jeremías: “Es una
falsedad lo que estás hablando. Jehová nuestro Dios no te ha enviado, diciendo: ‘No entren en Egipto para residir allí
como forasteros’. 3 Antes bien, Baruc hijo de Nerías te está instigando contra nosotros con el propósito de darnos en
la mano de los caldeos, para darnos muerte o llevarnos al destierro en Babilonia”. 4 Y ni Johanán hijo de Qaréah ni
ninguno de los jefes de las fuerzas militares ni nadie de toda la gente obedeció la voz de Jehová, de seguir morando
en la tierra de Judá. 5 De manera que Johanán hijo de Qaréah y todos los jefes de las fuerzas militares tomaron a
todo el resto de Judá que había regresado de todas las naciones a las cuales habían sido dispersados, para residir
por algún tiempo en la tierra de Judá, 6 aun a los hombres físicamente capacitados y las esposas y los niñitos y las
hijas del rey y toda alma que Nebuzaradán el jefe de la guardia de corps había dejado que se quedaran con
Guedalías hijo de Ahiqam hijo de Safán, y a Jeremías el profeta y a Baruc hijo de Nerías. 7 Y por fin entraron en la
tierra de Egipto, pues no obedecieron la voz de Jehová; y gradualmente llegaron hasta Tahpanhés.
Semana del 11 de febrero 2013
Párrafo 7
(2 Crónicas 19:2) Jehú hijo de Hananí el hombre de visiones salió ahora delante de él y dijo al rey Jehosafat: “¿Es a
los inicuos a quienes se ha de dar ayuda, y es para los que odian a Jehová para quienes debes tener amor? Y por
esto hay indignación contra ti procedente de la persona de Jehová.
(Jeremías 17:5, 6) Esto es lo que ha dicho Jehová: “Maldito es el hombre físicamente capacitado que cifra su fiada
expectativa en el hombre terrestre y realmente hace de la carne su brazo, y cuyo corazón se aparta de Jehová
mismo. 6 Y ciertamente llegará a ser como un árbol solitario en la llanura desértica y no verá cuando venga el bien;
sino que tendrá que residir en lugares abrasados del desierto, en una región salada que no está habitada.
Párrafo 9
(Jeremías 18:18) Y ellos procedieron a decir: “Vengan, e ideemos contra Jeremías algunos pensamientos, porque la
ley no perecerá del sacerdote, ni el consejo del sabio, ni la palabra del profeta. Vengan e hirámoslo con la lengua, y
no prestemos atención a ninguna de sus palabras”.
(Jeremías 8:5, 6) ¿Por qué es infiel este pueblo, Jerusalén, con una infidelidad duradera? Se han asido de la
artimaña; han rehusado volverse. 6 He prestado atención, y me quedé escuchando. No era recta la manera como
seguían hablando. No había hombre alguno que se arrepintiera de su maldad, y dijera: ‘¿Qué he hecho?’. Cada uno
está volviéndose al proceder popular, como caballo que va lanzándose con ímpetu a la batalla.
(Jeremías 9:4, 5) “Guárdense ustedes cada uno de su propio compañero, y no cifren su confianza en ningún
hermano. Porque hasta todo hermano positivamente suplantaría, y todo compañero mismo andaría por todos lados
como simple calumniador, 5 y cada uno sigue jugando con su compañero; y no hablan ninguna verdad en absoluto.
Han enseñado a su lengua a hablar falsedad. Se han rendido de cansancio sencillamente haciendo el mal.
(Jeremías 15:17) No me he sentado en el grupo íntimo de los que gastan bromas, para empezar entonces a
alborozarme. A causa de tu mano me he sentado absolutamente solo, porque es con denunciación con lo que me
has llenado.
Párrafo 10
(Jeremías 18:11) ”Y ahora di, por favor, a los hombres de Judá y a los habitantes de Jerusalén: ‘Esto es lo que ha
dicho Jehová: “Aquí voy a formar contra ustedes una calamidad y pensar contra ustedes un pensamiento. Vuélvanse,
por favor, cada uno de su camino malo, y hagan buenos sus caminos y sus tratos”’”.
22
(Lamentaciones 3:22-24) Son los hechos de bondad amorosa de Jehová el que no nos hayamos acabado, porque
sus misericordias ciertamente no terminan. 23 Son nuevas cada mañana. Es abundante tu fidelidad. 24 “Jehová es la
parte que me corresponde —ha dicho mi alma—, por eso mostraré una actitud de espera por él.”
(Jeremías 17:7) Bendito es el hombre físicamente capacitado que confía en Jehová, y cuya confianza Jehová ha
llegado a ser.
Párrafo 12
(Jeremías 36:4-8) Y Jeremías procedió a llamar a Baruc hijo de Nerías para que Baruc escribiera de boca de
Jeremías todas las palabras de Jehová que Él le había hablado, en el rollo del libro. 5 Entonces Jeremías dio orden a
Baruc, y dijo: “Estoy encerrado. No puedo entrar en la casa de Jehová. 6 Y tú mismo tienes que entrar y leer en voz
alta, del rollo que has escrito de mi boca, las palabras de Jehová a oídos del pueblo, en la casa de Jehová, en el día
de ayuno; y también a oídos de [los de] todo Judá que estén viniendo de sus ciudades debes leerlas en voz
alta. 7 Quizás su petición de favor caiga delante de Jehová y se vuelvan ellos, cada uno, de su camino malo, porque
grande es la cólera y la furia que Jehová ha hablado contra este pueblo”. 8 Y Baruc hijo de Nerías procedió a hacer
conforme a todo lo que le había mandado Jeremías el profeta, leer en voz alta del libro las palabras de Jehová en la
casa de Jehová.
(Jeremías 36:14, 15) Entonces todos los príncipes enviaron a Jehudí hijo de Netanías hijo de Selemías hijo de Cusí
a Baruc, para decir: “El rollo del cual leíste en voz alta a oídos del pueblo... tómalo en tu mano y ven”. Por
consiguiente, Baruc hijo de Nerías tomó el rollo en su mano y entró a donde ellos. 15 Entonces le dijeron: “Siéntate,
por favor, y léelo en voz alta a oídos de nosotros”. De manera que Baruc leyó en voz alta a oídos de ellos.
(Jeremías 36:32) Y Jeremías mismo tomó otro rollo y entonces lo dio a Baruc hijo de Nerías, el secretario, quien
procedió a escribir en él, de boca de Jeremías, todas las palabras del libro que Jehoiaquim el rey de Judá había
quemado en el fuego; y se añadieron a ellas muchas otras palabras como aquellas.
(Jeremías 51:59-64) La palabra que Jeremías el profeta ordenó a Seraya hijo de Nerías hijo de Mahseya cuando
este fue con Sedequías el rey de Judá a Babilonia en el año cuarto de ser rey; y Seraya era el comisario
ordenador. 60 Y Jeremías procedió a escribir en un solo libro toda la calamidad que vendría sobre Babilonia, hasta
todas estas palabras escritas contra Babilonia. 61 Además, Jeremías dijo a Seraya: “Tan pronto como llegues a
Babilonia y realmente [la] veas, también tienes que leer en voz alta todas estas palabras. 62 Y tienes que decir: ‘Oh
Jehová, tú mismo has hablado contra este lugar, para cortarlo de modo que no llegue a haber en él habitante alguno,
sea hombre o aun animal doméstico, sino que llegue a ser meros yermos desolados hasta tiempo indefinido’. 63 Y
tiene que suceder que cuando hayas completado la lectura de este libro, le atarás una piedra, y tienes que arrojarlo
en medio del Éufrates. 64 Y tienes que decir: ‘Así es como se hundirá Babilonia, y nunca se levantará a causa de la
calamidad que voy a traer sobre ella; y ciertamente se rendirán de cansancio’”. Hasta este punto son las palabras de
Jeremías.
Semana del 18 de febrero 2013
Párrafo 13
(Jeremías 38:7-13) Y Ébed-mélec el etíope, un hombre que era eunuco y que estaba en la casa del rey, llegó a oír
que habían metido a Jeremías en la cisterna; y el rey estaba sentado en la Puerta de Benjamín. 8 De manera que
Ébed-mélec salió de la casa del rey y habló al rey, y dijo: 9 “Oh mi señor el rey, estos hombres han hecho mal en todo
lo que han hecho a Jeremías el profeta, a quien han arrojado en la cisterna, de modo que morirá donde está a causa
del hambre. Porque ya no hay pan en la ciudad”. 10 Entonces el rey dio orden a Ébed-mélec el etíope, y dijo: “Toma a
tu cargo de este lugar a treinta hombres, y tienes que sacar de la cisterna a Jeremías el profeta antes que
muera”. 11 En conformidad, Ébed-mélec tomó los hombres a su cargo y entró en la casa del rey al lugar debajo de la
tesorería y tomó de allí trapos gastados y pedazos de tela gastada, y se los bajó a Jeremías en la cisterna por medio
de las sogas. 12 Entonces Ébed-mélec el etíope dijo a Jeremías: “Por favor, ponte los trapos gastados y los pedazos
de tela debajo de las axilas, bajo las sogas”. Jeremías ahora lo hizo. 13 Por fin tiraron de Jeremías mediante las sogas
y lo subieron de la cisterna. Y Jeremías continuó morando en el Patio de la Guardia.
(Jeremías 39:15-18) Y a Jeremías le ocurrió la palabra de Jehová mientras se hallaba encerrado en el Patio de la
Guardia, diciendo: 16 “Ve, y tienes que decir a Ébed-mélec el etíope: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos,
el Dios de Israel: “Mira, voy a realizar mis palabras sobre esta ciudad para calamidad y no para bien, y ciertamente
sucederán delante de ti en aquel día”’. 17 ”‘Y de veras te libraré en aquel día —es la expresión de Jehová—, y no
serás dado en la mano de los hombres de quienes tú mismo estás asustado.’ 18 ”‘Porque sin falta te suministraré un
escape, y no caerás a espada; y ciertamente llegarás a tener tu alma como despojo, porque has confiado en mí’, es
la expresión de Jehová”.
Párrafo 14
(Jeremías 26:24) Además, resultó que la mano de Ahiqam hijo de Safán estuvo con Jeremías, para que no fuera
dado en la mano del pueblo para que se le diera muerte.
23
(Jeremías 36:9-25) Ahora bien, en el año quinto de Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de Judá, en el mes noveno,
aconteció que toda la gente de Jerusalén y toda la gente que estaba entrando en Jerusalén de las ciudades de Judá
proclamaron un ayuno delante de Jehová. 10 Y Baruc empezó a leer del libro en voz alta las palabras de Jeremías, en
la casa de Jehová, en el comedor de Guemarías hijo de Safán el copista, en el patio superior, a la entrada de la
puerta nueva de la casa de Jehová, a oídos de todo el pueblo. 11 Y Micaya hijo de Guemarías hijo de Safán llegó a oír
todas las palabras de Jehová, del libro. 12 Por lo cual bajó a la casa del rey, al comedor del secretario, y, ¡mire!, allí
estaban sentados todos los príncipes: Elisamá el secretario, y Delayá hijo de Semaya, y Elnatán hijo de Acbor, y
Guemarías hijo de Safán, y Sedequías hijo de Hananías, y todos los demás príncipes. 13 Y Micaya procedió a
informarles todas las palabras que había oído cuando Baruc leyó en voz alta del libro a oídos del pueblo. 14 Entonces
todos los príncipes enviaron a Jehudí hijo de Netanías hijo de Selemías hijo de Cusí a Baruc, para decir: “El rollo del
cual leíste en voz alta a oídos del pueblo... tómalo en tu mano y ven”. Por consiguiente, Baruc hijo de Nerías tomó el
rollo en su mano y entró a donde ellos. 15 Entonces le dijeron: “Siéntate, por favor, y léelo en voz alta a oídos de
nosotros”. De manera que Baruc leyó en voz alta a oídos de ellos. 16 Ahora bien, aconteció que, tan pronto como
oyeron todas las palabras, se miraron unos a otros con pavor; y procedieron a decir a Baruc: “Nosotros sin falta
informaremos todas estas palabras al rey”. 17 Y a Baruc le preguntaron, diciendo: “Infórmanos, por favor: ¿Cómo
escribiste todas estas palabras de su boca?”. 18 Entonces Baruc les dijo: “De su boca él siguió declarándome todas
estas palabras, y yo estuve escribiendo en el libro con tinta”. 19 Por fin los príncipes dijeron a Baruc: “Ve, ocúltate —tú
y Jeremías—, de modo que nadie en absoluto sepa dónde están”. 20 Entonces fueron al rey, al patio, y encargaron el
rollo al comedor de Elisamá el secretario; y empezaron a anunciar todas las palabras a oídos del rey. 21 De manera
que el rey envió a Jehudí a conseguir el rollo. En conformidad, él lo sacó del comedor de Elisamá el secretario. Y
Jehudí empezó a leerlo en voz alta a oídos del rey y a oídos de todos los príncipes que estaban de pie junto al
rey. 22 Y el rey estaba sentado en la casa de invierno, en el mes noveno, con un brasero ardiendo delante de
él. 23 Entonces aconteció que tan pronto como Jehudí hubo leído tres o cuatro columnas-páginas, él procedió a
rasgarlo con el cuchillo de secretario, y [lo] fue arrojando también en el fuego que estaba en el brasero, hasta que
todo el rollo vino a parar al fuego que estaba en el brasero. 24 Y no sintieron pavor; tampoco rasgaron sus prendas de
vestir el rey ni ninguno de sus siervos, que estuvieron escuchando todas estas palabras. 25 Y hasta Elnatán y Delayá
y Guemarías mismos rogaron al rey que no quemara el rollo, pero él no les escuchó.
(Jeremías 29:1-3) Y estas son las palabras de la carta que Jeremías el profeta envió desde Jerusalén al remanente
de los ancianos de los desterrados y a los sacerdotes y a los profetas y a todo el pueblo, a quienes Nabucodonosor
había llevado al destierro desde Jerusalén a Babilonia, 2 después que Jeconías el rey, y la dama, y los oficiales de la
corte —los príncipes de Judá y Jerusalén— y los artífices y los constructores de baluartes hubieron salido de
Jerusalén. 3 Fue por la mano de Elasá hijo de Safán y de Guemarías hijo de Hilquías, a quienes Sedequías el rey de
Judá envió a Babilonia a Nabucodonosor el rey de Babilonia, diciendo:
Párrafo 15
(Lamentaciones 3:52-59) Mis enemigos realmente me han cazado justamente como a un pájaro, sin causa
alguna. 53 Han silenciado mi vida en el hoyo mismo, y siguieron arrojándome piedras. 54 Aguas han fluido por encima
de mi cabeza. He dicho: “¡Ciertamente seré cortado!”. 55 He clamado tu nombre, oh Jehová, desde un hoyo de la
clase más baja. 56 Tienes que oír mi voz. No escondas tu oído de mi alivio, de mi clamor por ayuda. 57 Te has
acercado en el día que seguí llamándote. Dijiste: “No tengas miedo”. 58 Has tomado a tu cargo, oh Jehová, las
contiendas de mi alma. Has recomprado mi vida. 59 Has visto, oh Jehová, el mal que se me hizo. Oh, de veras
conduce el juicio para mí.
Párrafo 17
(Proverbios 17:17) Un compañero verdadero ama en todo tiempo, y es un hermano nacido para cuando hay
angustia.
(Proverbios 18:24) Existen compañeros dispuestos a hacerse pedazos, pero existe un amigo más apegado que un
hermano.
(Proverbios 27:9) Aceite e incienso son lo que regocija el corazón, también la dulzura del compañero de uno debido
al consejo del alma.
Párrafo 18
(Proverbios 13:20) El que está andando con personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los
estúpidos le irá mal.
(Proverbios 22:17) Inclina tu oído y oye las palabras de los sabios, para que apliques tu mismísimo corazón a mi
conocimiento.
24
Semana del 25 de febrero 2013
Capítulo 6
“Obedece, por favor, la voz de Jehová”
Párrafo 1
(Jeremías 8:6) He prestado atención, y me quedé escuchando. No era recta la manera como seguían hablando. No
había hombre alguno que se arrepintiera de su maldad, y dijera: ‘¿Qué he hecho?’. Cada uno está volviéndose al
proceder popular, como caballo que va lanzándose con ímpetu a la batalla.
Párrafo 2
(Jeremías 3:25) Nos acostamos en nuestra vergüenza, y nuestra humillación sigue cubriéndonos; porque para con
Jehová nuestro Dios hemos pecado, nosotros y nuestros padres desde nuestra juventud y hasta el día de hoy, y no
hemos obedecido la voz de Jehová nuestro Dios.”
(Jeremías 7:28) Y tienes que decirles: ‘Esta es la nación cuyo pueblo no ha obedecido la voz de Jehová su Dios, y
no ha aceptado disciplina. La fidelidad ha perecido, y ha sido cortada de su boca’.
(Jeremías 26:13) Y ahora hagan buenos sus caminos y sus tratos, y obedezcan la voz de Jehová su Dios, y Jehová
sentirá pesar por la calamidad que ha hablado contra ustedes.
(Jeremías 38:20) Pero Jeremías dijo: “No harán tal dar. Obedece, por favor, la voz de Jehová en lo que te estoy
hablando, y te irá bien, y tu alma continuará viviendo.
(Jeremías 43:4) Y ni Johanán hijo de Qaréah ni ninguno de los jefes de las fuerzas militares ni nadie de toda la gente
obedeció la voz de Jehová, de seguir morando en la tierra de Judá.
(Jeremías 43:7) Y por fin entraron en la tierra de Egipto, pues no obedecieron la voz de Jehová; y gradualmente
llegaron hasta Tahpanhés.
Párrafo 3
(Jeremías 10:12) Él es el Hacedor de la tierra por su poder, Aquel que firmemente estableció la tierra productiva por
su sabiduría, y Aquel que por su entendimiento extendió los cielos.
(Jeremías 10:6, 7) De ninguna manera hay alguien semejante a ti, oh Jehová. Tú eres grande, y tu nombre es
grande en poderío. 7 ¿Quién no debería temerte, oh Rey de las naciones?, porque eso es propio [respecto] a ti;
porque entre todos los sabios de las naciones y entre todas sus gobernaciones reales no hay absolutamente nadie
semejante a ti.
Párrafo 4
(Deuteronomio 11:13-17) ”Y tiene que suceder que si ustedes obedecen sin falta mis mandamientos que les estoy
mandando hoy de modo que amen a Jehová su Dios y le sirvan con todo su corazón y con toda su alma, 14 entonces
ciertamente daré lluvia para su tierra a su tiempo señalado, lluvia de otoño y lluvia de primavera, y verdaderamente
recogerás tu grano y tu vino dulce y tu aceite. 15 Y ciertamente daré vegetación en tu campo para tus animales
domésticos, y verdaderamente comerás y quedarás satisfecho. 16 Cuídense por temor de que su corazón sea atraído
seductoramente, y de veras se desvíen y adoren a otros dioses y se inclinen ante ellos, 17 y la cólera de Jehová
ciertamente se encienda contra ustedes, y en efecto cierre él los cielos de modo que no ocurra lluvia, y el suelo no dé
su producto, y ustedes tengan que perecer rápidamente de sobre la buena tierra que Jehová les da.
(Jeremías 3:3) De modo que se retienen los chaparrones copiosos, y ni siquiera ha ocurrido una lluvia primaveral. Y
la frente de una esposa que comete prostitución ha llegado a ser tuya. Has rehusado sentirte humillada.
(Jeremías 5:24) Pero no han dicho en su corazón: “Temamos, ahora, a Jehová nuestro Dios, Aquel que está dando
el aguacero y la lluvia del otoño y la lluvia de la primavera en su estación, Aquel que guarda para nosotros hasta las
semanas prescritas de la cosecha”.
(Jeremías 12:4) ¿Hasta cuándo debe seguir marchitándose la tierra, y secarse la vegetación misma de todo el
campo? A causa de la maldad de los que en ella moran, las bestias y las criaturas voladoras han sido barridas de allí.
Pues ellos han dicho: “Él no ve nuestro futuro”.
(Jeremías 14:1-4) [Esto es] lo que le ocurrió como palabra de Jehová a Jeremías respecto a los asuntos de las
sequías: 2 Judá se ha dado al duelo, y sus mismísimas puertas se han desvanecido. Han quedado contristadas hasta
la tierra, y aun el alarido de Jerusalén ha subido. 3 Y sus majestuosos mismos han enviado a sus insignificantes por
25
agua. Han llegado a las zanjas. No han hallado agua. Han regresado con sus vasijas vacías. Han quedado
avergonzados y han sido desilusionados, y se han cubierto la cabeza. 4 A causa del terreno que se ha resquebrajado
por no haber ocurrido aguacero sobre la tierra, los labradores se han avergonzado; se han cubierto la cabeza.
(Jeremías 14:22) ¿Existe entre los vanos ídolos de las naciones quien haga caer lluvia, o acaso pueden hasta los
cielos mismos dar chaparrones copiosos? ¿No eres tú Ese, oh Jehová nuestro Dios? Y en ti esperamos, porque tú
mismo has hecho todas estas cosas.
(Jeremías 23:10) Porque de adúlteros se ha llenado la tierra. Porque a causa de la maldición la tierra se ha dado al
duelo, los pastos del desierto se han secado; y la manera de proceder de ellos resulta mala, y su poderío no es recto.
Párrafo 5
(Jeremías 2:13) porque hay dos cosas malas que mi pueblo ha hecho: Me han dejado hasta a mí, la fuente de agua
viva, para labrarse cisternas, cisternas rotas, que no pueden contener el agua.’
(Jeremías 17:13) Oh Jehová, la esperanza de Israel, todos los que están dejándote quedarán avergonzados. Los
que apostatan de mí serán escritos hasta en la tierra, porque han dejado a la fuente de agua viva, Jehová.
Párrafo 6
(Jeremías 38:4-6) Y los príncipes empezaron a decir al rey: “Désele muerte, por favor, a este hombre, porque así es
como está debilitando las manos de los hombres de guerra que quedan en esta ciudad y las manos de toda la gente,
hablándoles conforme a estas palabras. Porque este hombre no es uno que busque la paz de este pueblo, sino
calamidad”. 5 De modo que el rey Sedequías dijo: “¡Miren! Está en la mano de ustedes. Porque no hay absolutamente
nada en que el rey mismo pueda prevalecer contra ustedes”. 6 Y procedieron a tomar a Jeremías y a arrojarlo en la
cisterna de Malkiya hijo del rey, la cual estaba en el Patio de la Guardia. Así que bajaron a Jeremías por medio de
sogas. Ahora bien, en la cisterna no había agua, sino fango; y Jeremías empezó a hundirse en el fango.
(Jeremías 38:20) Pero Jeremías dijo: “No harán tal dar. Obedece, por favor, la voz de Jehová en lo que te estoy
hablando, y te irá bien, y tu alma continuará viviendo.
Semana del 4 de marzo 2013
Párrafo 7
(Jeremías 38:20) Pero Jeremías dijo: “No harán tal dar. Obedece, por favor, la voz de Jehová en lo que te estoy
hablando, y te irá bien, y tu alma continuará viviendo.
Párrafo 8
(Jeremías 7:3) Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: “Hagan buenos sus caminos y sus
tratos, y ciertamente haré que sigan residiendo en este lugar.
(Jeremías 18:11) ”Y ahora di, por favor, a los hombres de Judá y a los habitantes de Jerusalén: ‘Esto es lo que ha
dicho Jehová: “Aquí voy a formar contra ustedes una calamidad y pensar contra ustedes un pensamiento. Vuélvanse,
por favor, cada uno de su camino malo, y hagan buenos sus caminos y sus tratos”’”.
(Jeremías 25:5) cuando ellos decían: ‘Vuélvanse, por favor, cada uno de su camino malo y de la maldad de sus
tratos, y continúen morando sobre el suelo que Jehová les dio a ustedes y a sus antepasados desde mucho tiempo
atrás y hasta mucho tiempo por venir.
(Jeremías 35:15) Y seguí enviándoles todos mis siervos los profetas, madrugando y enviándo[los], diciendo:
‘Vuélvanse, por favor, cada uno de su camino malo, y hagan buenos sus tratos, y no anden tras otros dioses para
servirles. Y sigan morando en el suelo que les he dado a ustedes y a sus antepasados’. Pero ustedes no inclinaron
su oído, ni me escucharon.
Párrafo 10
(Isaías 59:2) No, sino que los mismos errores de ustedes han llegado a ser las cosas que causan división entre
ustedes y su Dios, y los propios pecados de ustedes han hecho que sea ocultado de ustedes el rostro [de él] para no
oír.
Párrafo 11
(Jeremías 32:19) grande en consejo y abundante en actos, tú cuyos ojos están abiertos sobre todos los caminos de
los hijos de los hombres, a fin de dar a cada uno conforme a sus caminos y conforme al fruto de sus tratos;
Párrafo 12
(1 Corintios 5:11-13) Pero ahora les escribo que cesen de mezclarse en la compañía de cualquiera que, llamándose
hermano, sea fornicador, o persona dominada por la avidez, o idólatra, o injuriador, o borracho, o que practique
extorsión, y ni siquiera coman con tal hombre. 12 Pues, ¿qué tengo yo que ver con juzgar a los de afuera? ¿No juzgan
ustedes a los de adentro, 13 mientras Dios juzga a los de afuera? “Remuevan al [hombre] inicuo de entre ustedes.”
26
(Jeremías 3:22) “Vuélvanse, hijos renegados. Yo sanaré su condición de renegados.” “¡Aquí estamos! Hemos venido
a ti, porque tú, oh Jehová, eres nuestro Dios.
Semana del 11 de marzo 2013
Párrafo 13
(Jeremías 8:6) He prestado atención, y me quedé escuchando. No era recta la manera como seguían hablando. No
había hombre alguno que se arrepintiera de su maldad, y dijera: ‘¿Qué he hecho?’. Cada uno está volviéndose al
proceder popular, como caballo que va lanzándose con ímpetu a la batalla.
Párrafo 14
(Lamentaciones 3:40, 41) De veras escudriñemos nuestros caminos y explorémoslos, y volvámonos, sí, hasta
Jehová. 41 Levantemos nuestro corazón junto con las palmas de [nuestras] manos a Dios en los cielos:
(Jeremías 3:10) y a pesar de todo esto, su hermana traicionera, Judá, no se volvió a mí con todo su corazón, sino
solo falsamente’, es la expresión de Jehová”.
Párrafo 15
(Lamentaciones 3:41, 42) Levantemos nuestro corazón junto con las palmas de [nuestras] manos a Dios en los
cielos: 42 “Nosotros mismos hemos transgredido, y nos hemos portado rebeldemente. Tú mismo no has perdonado.
Párrafo 16
(Jeremías 31:20) “¿Es Efraín para mí un hijo precioso, o un niño acariciado? Porque al grado que hablé contra él, sin
falta me acordaré de él más aún. Por eso mis intestinos se han alborotado por él. Con toda seguridad le tendré
piedad”, es la expresión de Jehová.
(Jeremías 29:11-14) ”‘Porque yo mismo bien conozco los pensamientos que estoy pensando para con ustedes —es
la expresión de Jehová—, pensamientos de paz, y no de calamidad, para darles un futuro y una esperanza. 12 Y
ustedes ciertamente me llamarán y vendrán y me orarán, y yo ciertamente les escucharé.’ 13 ”‘Y ustedes realmente
me buscarán y [me] hallarán, porque me buscarán con todo su corazón. 14 Y yo mismo ciertamente me dejaré hallar
por ustedes —es la expresión de Jehová—. Y ciertamente recogeré a su cuerpo de cautivos y los juntaré a ustedes
de todas las naciones y de todos los lugares a los cuales los he dispersado —es la expresión de Jehová—. Y de
veras los traeré de vuelta al lugar del cual los hice ir al destierro.’
Párrafo 17
(Jeremías 35:1-10) La palabra que le ocurrió a Jeremías de parte de Jehová en los días de Jehoiaquim hijo de
Josías, el rey de Judá, diciendo: 2 “Ve a la casa de los recabitas, y tienes que hablar con ellos y llevarlos a la casa de
Jehová, a uno de los comedores; y tienes que darles a beber vino”. 3 De manera que tomé a Jaazanías hijo de
Jeremías hijo de Habazinías y a sus hermanos, y a todos sus hijos, y a toda la casa de los recabitas, 4 y procedí a
llevarlos a la casa de Jehová, al comedor de los hijos de Hanán hijo de Igdalías, un hombre del Dios [verdadero], el
cual estaba al lado del comedor de los príncipes, que estaba sobre el comedor de Maaseya hijo de Salum el guarda
de la puerta. 5 Entonces puse delante de los hijos de la casa de los recabitas tazas llenas de vino, y copas, y les dije:
“Beban vino”. 6 Pero ellos dijeron: “No beberemos vino, porque Jonadab hijo de Recab, nuestro antepasado, nos
impuso el mandato, y dijo: ‘No deben beber vino, ni ustedes ni sus hijos, hasta tiempo indefinido. 7 Y no deben
edificar casa, y no deben sembrar semilla; y no deben plantar viña, ni debe llegar a ser de ustedes. Antes bien, en
tiendas deben morar todos sus días, a fin de que sigan viviendo muchos días sobre la superficie del suelo donde
están residiendo como forasteros’. 8 De modo que seguimos obedeciendo la voz de Jehonadab hijo de Recab nuestro
antepasado en todo lo que él nos mandó, y no bebemos vino en todos nuestros días, nosotros, nuestras esposas,
nuestros hijos ni nuestras hijas, 9 y no edificamos casas para morar nosotros en ellas, para que ninguna viña o campo
o semilla llegue a ser nuestro. 10 Y seguimos morando en tiendas y obedeciendo y haciendo conforme a todo lo que
Jonadab nuestro antepasado nos mandó.
Párrafo 18
(Jeremías 35:19) por lo tanto esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: “No será cortado de
Jonadab hijo de Recab un hombre que siempre esté de pie delante de mí”’”.
Semana del 18 de marzo 2013
Párrafo 19
(Jeremías 7:23) Pero esta palabra sí la expresé en mandato a ellos, y dije: “Obedezcan mi voz, y ciertamente llegaré
a ser su Dios, y ustedes mismos llegarán a ser mi pueblo; y tienen que andar en todo el camino que yo les mande, a
fin de que les vaya bien”’.
Párrafo 20
27
(Jeremías 1:17-19) ”Y en cuanto a ti, debes ceñirte las caderas, y tienes que levantarte y hablarles todo lo que yo
mismo te mande. No te sobrecojas de terror alguno a causa de ellos, para que yo no te infunda terror delante de
ellos. 18 Pero en cuanto a mí, aquí he hecho de ti hoy una ciudad fortificada y una columna de hierro y muros de
cobre contra todo el país, para con los reyes de Judá, para con sus príncipes, para con sus sacerdotes y para con la
gente de la tierra. 19 Y de seguro pelearán contra ti, pero no prevalecerán contra ti, porque: ‘Yo estoy contigo —es la
expresión de Jehová— para librarte’”.
Párrafo 21
(Jeremías 26:20-23) ”Y también sucedió que hubo un hombre que estaba profetizando en el nombre de Jehová,
Uriya hijo de Semaya de Quiryat-jearim. Y siguió profetizando contra esta ciudad y contra este país conforme a todas
las palabras de Jeremías. 21 Y el rey Jehoiaquim y todos sus hombres poderosos y todos los príncipes llegaron a oír
sus palabras, y el rey empezó a buscar que se le diera muerte. Cuando Uriya llegó a oír [esto], al instante le dio
miedo, y huyó, y entró en Egipto. 22 Pero el rey Jehoiaquim envió hombres a Egipto, a Elnatán hijo de Acbor y otros
hombres con él a Egipto. 23 Y procedieron a sacar a Uriya de Egipto y llevarlo al rey Jehoiaquim, quien entonces lo
derribó a espada y echó su cuerpo muerto en el cementerio de los hijos del pueblo”.
(Jeremías 36:1-6) Ahora bien, en el año cuarto de Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de Judá, aconteció que a
Jeremías le ocurrió esta palabra de parte de Jehová, que dijo: 2 “Toma para ti un rollo de un libro, y tienes que escribir
en él todas las palabras que te he hablado contra Israel y contra Judá y contra todas las naciones, desde el día en
que te hablé, desde los días de Josías, hasta el mismo día de hoy. 3 Quizás los de la casa de Judá escuchen toda la
calamidad que estoy pensando hacerles, a fin de que se vuelvan, cada uno de su camino malo, y de que yo
realmente les perdone su error y su pecado”. 4 Y Jeremías procedió a llamar a Baruc hijo de Nerías para que Baruc
escribiera de boca de Jeremías todas las palabras de Jehová que Él le había hablado, en el rollo del libro. 5 Entonces
Jeremías dio orden a Baruc, y dijo: “Estoy encerrado. No puedo entrar en la casa de Jehová. 6 Y tú mismo tienes que
entrar y leer en voz alta, del rollo que has escrito de mi boca, las palabras de Jehová a oídos del pueblo, en la casa
de Jehová, en el día de ayuno; y también a oídos de [los de] todo Judá que estén viniendo de sus ciudades debes
leerlas en voz alta.
(Jeremías 36:21-26) De manera que el rey envió a Jehudí a conseguir el rollo. En conformidad, él lo sacó del
comedor de Elisamá el secretario. Y Jehudí empezó a leerlo en voz alta a oídos del rey y a oídos de todos los
príncipes que estaban de pie junto al rey. 22 Y el rey estaba sentado en la casa de invierno, en el mes noveno, con un
brasero ardiendo delante de él. 23 Entonces aconteció que tan pronto como Jehudí hubo leído tres o cuatro columnaspáginas,
él procedió a rasgarlo con el cuchillo de secretario, y [lo] fue arrojando también en el fuego que estaba en el
brasero, hasta que todo el rollo vino a parar al fuego que estaba en el brasero. 24 Y no sintieron pavor; tampoco
rasgaron sus prendas de vestir el rey ni ninguno de sus siervos, que estuvieron escuchando todas estas
palabras. 25 Y hasta Elnatán y Delayá y Guemarías mismos rogaron al rey que no quemara el rollo, pero él no les
escuchó. 26 Además, el rey dio órdenes a Jerahmeel el hijo del rey y a Seraya hijo de Azriel y a Selemías hijo de
Abdeel para que estos consiguieran a Baruc el secretario y a Jeremías el profeta. Pero Jehová los mantuvo ocultos.
Párrafo 23
(Jeremías 15:20, 21) “Y yo he hecho que seas para este pueblo un muro fortificado de cobre; y ciertamente pelearán
contra ti, pero no prevalecerán contra ti. Porque yo estoy contigo, para salvarte y para librarte —es la expresión de
Jehová—. 21 Y ciertamente te libraré de la mano de los malos, y ciertamente te redimiré de la palma de los tiránicos.”
Párrafo 24
(Jeremías 10:23) Bien sé yo, oh Jehová, que al hombre terrestre no le pertenece su camino. No pertenece al hombre
que está andando siquiera dirigir su paso.
(Jeremías 7:23) Pero esta palabra sí la expresé en mandato a ellos, y dije: “Obedezcan mi voz, y ciertamente llegaré
a ser su Dios, y ustedes mismos llegarán a ser mi pueblo; y tienen que andar en todo el camino que yo les mande, a
fin de que les vaya bien”’.
Semana del 25 de marzo 2013
Capítulo 7
“Saturaré al alma cansada”
Párrafo 2
(Jeremías 30:18, 19) Esto es lo que ha dicho Jehová: “Aquí voy a recoger a los cautivos de las tiendas de Jacob, y
de sus tabernáculos tendré piedad. Y la ciudad realmente será reedificada sobre su montículo; y sobre su debido sitio
la torre de habitación misma se asentará. 19 Y de ellos ciertamente saldrá acción de gracias, y el sonido de los que
están riéndose. Y yo ciertamente los multiplicaré, y no se harán pocos; y de veras los haré pesados en cuanto a
número, y no se harán insignificantes.
28
(Jeremías 31:4) Todavía te reedificaré y realmente serás reedificada, oh virgen de Israel. Todavía te engalanarás
con tus panderetas y realmente saldrás en la danza de los que están riéndose.
(Jeremías 31:12-14) Y ciertamente vendrán y clamarán gozosamente en la altura de Sión y se pondrán radiantes por
la bondad de Jehová, por el grano y por el vino nuevo y por el aceite y por las crías del rebaño y la vacada. Y su alma
simplemente llegará a ser como un jardín bien regado, y ya no volverán a languidecer”. 13 “En aquel tiempo se
regocijará la virgen en la danza, también los jóvenes y los viejos, todos juntos. Y ciertamente cambiaré su duelo en
alborozo, y de veras los consolaré y los regocijaré, librados de su desconsuelo. 14 Y ciertamente saturaré de grosura
el alma de los sacerdotes, y mi propio pueblo quedará satisfecho con mi bondad”, es la expresión de Jehová.
(Jeremías 31:25) Porque ciertamente saturaré al alma cansada, y ciertamente llenaré a toda alma que languidece”.
Párrafo 4
(Santiago 5:17) Elías era hombre de sentimientos semejantes a los nuestros, y, no obstante, en oración oró que no
lloviera; y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.
(Romanos 15:4) Porque todas las cosas que fueron escritas en tiempo pasado fueron escritas para nuestra
instrucción, para que mediante nuestro aguante y mediante el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza.
Párrafo 5
(Juan 4:44) Jesús mismo, sin embargo, dio testimonio de que el profeta no tiene honra en su propia tierra.
(Jeremías 1:1) Las palabras de Jeremías hijo de Hilquías, uno de los sacerdotes que estaban en Anatot, en la tierra
de Benjamín;
(Jeremías 11:21) Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová contra los hombres de Anatot que andan buscando tu
alma, y dicen: “No debes profetizar en el nombre de Jehová, para que no mueras a mano de nosotros”;
Párrafo 6
(Jeremías 11:22, 23) por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos: “Mira, voy a dirigir mi atención a
ellos. Los jóvenes mismos morirán a espada. Sus mismos hijos e hijas morirán del hambre. 23 Y no llegará a haber
para ellos siquiera un resto, porque traeré calamidad sobre los hombres de Anatot, el año en que se les dé atención”.
(Salmo 11:4) Jehová está en su santo templo. Jehová... en los cielos está su trono. Sus propios ojos contemplan, sus
propios ojos radiantes examinan a los hijos de los hombres.
(Salmo 66:7) Él está gobernando por su poderío hasta tiempo indefinido. Sobre las naciones sus propios ojos
atalayan. En cuanto a los que son tercos, no se ensalcen en sí mismos. Sélah.
(1 Timoteo 4:16) Presta constante atención a ti mismo y a tu enseñanza. Persiste en estas cosas, pues haciendo
esto te salvarás a ti mismo y también a los que te escuchan.
Semana del 1 de abril 2013
Párrafo 7
(Jeremías 20:1, 2) Ahora bien, Pasjur hijo de Imer, el sacerdote, que también era el principal comisionado en la casa
de Jehová, siguió escuchando a Jeremías mientras este profetizaba estas palabras. 2 Entonces Pasjur golpeó a
Jeremías el profeta y lo puso en el cepo que había en la Puerta Superior de Benjamín, que estaba en la casa de
Jehová.
(Deuteronomio 25:3) Con cuarenta varazos podrá golpearlo. No debe añadir ninguno, por temor de que continúe
golpeándolo con muchos varazos además de estos y tu hermano realmente quede deshonrado a tus ojos.
Párrafo 8
(Jeremías 20:3-7) Pero al día siguiente aconteció que Pasjur procedió a dejar salir a Jeremías del cepo, y Jeremías
ahora le dijo: “Jehová te ha llamado por nombre, no Pasjur, sino Terror todo en derredor. 4 Porque esto es lo que ha
dicho Jehová: ‘Mira, voy a hacer que seas un terror a ti mismo y a todos tus amadores, y ellos ciertamente caerán por
la espada de sus enemigos mientras tus ojos estén mirando; y a todo Judá daré en mano del rey de Babilonia, y él
realmente los llevará al destierro en Babilonia y los derribará a espada. 5 Y ciertamente daré todas las cosas
almacenadas de esta ciudad y todo su producto y todas sus cosas preciosas; y todos los tesoros de los reyes de
Judá voy a dar en la mano de sus enemigos. Y ellos ciertamente los saquearán y los tomarán y los llevarán a
Babilonia. 6 Y en cuanto a ti, oh Pasjur, y todos los habitantes de tu casa, se irán al cautiverio; y a Babilonia llegarás,
y allí morirás, y allí serás enterrado tú mismo con todos tus amadores, porque les has profetizado en falsedad’”. 7 Me
has embaucado, oh Jehová, de modo que fui embaucado. Usaste tu fuerza contra mí, de modo que prevaleciste.
Vine a ser objeto de risa todo el día; todos me hacen escarnio.
(Jeremías 20:8, 9) Porque cuantas veces grito, clamo. Violencia y expoliación son lo que clamo. Porque la palabra
de Jehová vino a ser para mí causa de oprobio y de mofa todo el día. 9 Y dije: “No voy a hacer mención de él, y no
29
hablaré más en su nombre”. Y en mi corazón resultó ser como un fuego ardiente, encerrado en mis huesos; y me
cansé de contener, y no pude [aguantarlo].
Párrafo 9
(2 Corintios 4:16-18) Por lo tanto no nos rendimos; más bien, aunque el hombre que somos exteriormente se vaya
desgastando, ciertamente el hombre que somos interiormente va renovándose de día en día. 17 Porque aunque la
tribulación es momentánea y liviana, obra para nosotros una gloria que es de más y más sobrepujante peso y es
eterna; 18 mientras tenemos los ojos fijos, no en las cosas que se ven, sino en las que no se ven. Porque las cosas
que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
Párrafo 10
(Jeremías 20:12, 13) Pero tú, oh Jehová de los ejércitos, estás examinando al justo; estás viendo los riñones y el
corazón. Vea yo tu venganza en ellos, porque a ti te he revelado mi litigio. 13 ¡Canten a Jehová! ¡Alaben a Jehová!
Porque él ha librado el alma del pobre de la mano de los malhechores.
(Hechos 16:25, 26) Mas como a la mitad de la noche, Pablo y Silas estaban orando y alabando a Dios con canción;
sí, los presos los oían. 26 De repente ocurrió un gran terremoto, de modo que se sacudieron los fundamentos de la
cárcel. Además, se abrieron al instante todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.
Párrafo 11
(Jeremías 20:14-16) ¡Maldito sea el día en que nací! ¡No llegue a ser bendecido el día en que mi madre me dio a
luz! 15 ¡Maldito sea el hombre que le llevó buenas nuevas a mi padre, y dijo: “¡Te ha nacido un hijo, un varón!”.
Positivamente lo regocijó. 16 Y ese mismo hombre tiene que llegar a ser como ciudades que Jehová ha derribado
mientras Él no ha sentido pesar. Y él tendrá que oír un alarido por la mañana y una señal de alarma a la hora del
mediodía.
(Jeremías 21:1-7) La palabra que le ocurrió a Jeremías de parte de Jehová, cuando el rey Sedequías envió a donde
él a Pasjur hijo de Malkías y a Sofonías hijo de Maaseya, el sacerdote, diciendo: 2 “Por favor inquiere de Jehová por
nosotros, porque Nabucodorosor el rey de Babilonia está haciendo guerra contra nosotros. Tal vez Jehová haga con
nosotros conforme a todas sus obras maravillosas, de manera que aquel se retire de nosotros”. 3 Y Jeremías
procedió a decirles: “Esto es lo que dirán a Sedequías: 4 ‘Esto es lo que ha dicho Jehová el Dios de Israel: “Mira, voy
a volver en dirección contraria las armas de guerra que están en las manos de ustedes, con las cuales están
peleando contra el rey de Babilonia y los caldeos que los tienen sitiados fuera del muro, y ciertamente reuniré a estos
en medio de esta ciudad. 5 Y yo mismo ciertamente pelearé contra ustedes con mano extendida y con brazo fuerte y
con cólera y con furia y con gran indignación. 6 Y de veras golpearé a los habitantes de esta ciudad, tanto a hombre
como a bestia. De una gran peste morirán”’. 7 ”‘“Y después de eso —es la expresión de Jehová—, daré a Sedequías
el rey de Judá y a sus siervos y al pueblo y a los que en esta ciudad queden de la peste, de la espada y del hambre,
en la mano de Nabucodorosor el rey de Babilonia, aun en la mano de los enemigos de ellos y en la mano de los que
están buscando su alma, y él ciertamente los herirá a filo de espada. No les tendrá lástima, ni mostrará compasión ni
tendrá misericordia alguna.”’
Párrafo 12
(Lucas 5:31) Respondiendo, Jesús les dijo: “Los que están sanos no necesitan médico, pero los que se hallan mal sí.
(Mateo 5:3) “Felices son los que tienen conciencia de su necesidad espiritual, puesto que a ellos pertenece el reino
de los cielos.
(Romanos 12:10-12) En amor fraternal ténganse tierno cariño unos a otros. En cuanto a mostrarse honra unos a
otros, lleven la delantera. 11 No sean holgazanes en sus quehaceres. Fulguren con el espíritu. Sirvan a Jehová como
esclavos. 12 Regocíjense en la esperanza. Aguanten bajo tribulación. Perseveren en la oración.
Párrafo 13
(Jeremías 18:19, 20) De veras préstame atención, oh Jehová, y escucha la voz de mis contrarios. 20 ¿Debe pagarse
con mal el bien? Porque han excavado un hoyo para mi alma. Acuérdate de cómo estuve de pie delante de ti para
hablar lo bueno hasta acerca de ellos, para volver de contra ellos tu furia.
(Jeremías 18:23) Pero tú mismo, oh Jehová, bien sabes todo su consejo contra mí para [mi] muerte. No encubras su
error, y no borres ese pecado suyo de delante de ti; antes bien, que lleguen a ser aquellos a quienes se haga
tropezar delante de ti. En el tiempo de tu cólera, ponte en acción contra ellos.
(Lamentaciones 3:55-57) He clamado tu nombre, oh Jehová, desde un hoyo de la clase más baja. 56 Tienes que oír
mi voz. No escondas tu oído de mi alivio, de mi clamor por ayuda. 57 Te has acercado en el día que seguí llamándote.
Dijiste: “No tengas miedo”.
Semana del 8 de abril 2013
Párrafo 14
30
(Jeremías 31:25) Porque ciertamente saturaré al alma cansada, y ciertamente llenaré a toda alma que languidece”.
(Jeremías 1:18, 19) Pero en cuanto a mí, aquí he hecho de ti hoy una ciudad fortificada y una columna de hierro y
muros de cobre contra todo el país, para con los reyes de Judá, para con sus príncipes, para con sus sacerdotes y
para con la gente de la tierra. 19 Y de seguro pelearán contra ti, pero no prevalecerán contra ti, porque: ‘Yo estoy
contigo —es la expresión de Jehová— para librarte’”.
(Jeremías 16:19) Oh Jehová mi fuerza y mi plaza fuerte, y mi lugar adonde huir en el día de angustia, a ti vendrán las
naciones mismas desde los cabos de la tierra, y dirán: “Realmente nuestros antepasados llegaron a poseer pura
falsedad, vanidad y cosas en las que no había nada provechoso”.
Párrafo 15
(Proverbios 25:11) Como manzanas de oro en entalladuras de plata es una palabra hablada al tiempo apropiado
para ella.
Párrafo 16
(Jeremías 15:15, 16) Tú mismo has sabido. Oh Jehová, acuérdate de mí y dirígeme tu atención y véngame de mis
perseguidores. En tu tardanza para la cólera, no me quites. Nota que he soportado oprobio por causa de ti
mismo. 16 Fueron halladas tus palabras, y procedí a comerlas; y tu palabra llega a ser para mí el alborozo y el
regocijo de mi corazón; porque tu nombre ha sido llamado sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.
(Jeremías 17:7, 8) Bendito es el hombre físicamente capacitado que confía en Jehová, y cuya confianza Jehová ha
llegado a ser. 8 Y ciertamente llegará a ser como un árbol plantado junto a las aguas, que envía sus raíces al
mismísimo lado de la corriente de agua; y no verá cuando venga el calor, sino que su follaje realmente resultará
frondoso. Y en el año de sequía no se inquietará, ni dejará de producir fruto.
Párrafo 17
(Jeremías 38:19, 20) Entonces el rey Sedequías dijo a Jeremías: “Me tienen aterrado los judíos que se han pasado a
los caldeos, no sea que me den en mano de ellos y estos realmente me traten abusivamente”. 20 Pero Jeremías dijo:
“No harán tal dar. Obedece, por favor, la voz de Jehová en lo que te estoy hablando, y te irá bien, y tu alma
continuará viviendo.
(Jeremías 42:1-12) Entonces todos los jefes de las fuerzas militares y Johanán hijo de Qaréah y Jezanías hijo de
Hosaya y toda la gente, desde el más pequeño aun hasta el más grande, se acercaron 2 y dijeron a Jeremías el
profeta: “Caiga nuestra petición de favor delante de ti, por favor, y dígnate orar en pro de nosotros a Jehová tu Dios, a
favor de todo este resto, porque hemos quedado nosotros, unos pocos de entre muchos, tal como están viéndonos
tus ojos. 3 Y que Jehová tu Dios nos informe el camino en que debemos andar y la cosa que debemos hacer”. 4 Ante
esto, les dijo Jeremías el profeta: “He oído. Miren, voy a orarle a Jehová su Dios conforme a sus palabras; y
ciertamente sucederá que toda palabra que dé Jehová en respuesta a ustedes, yo se la informaré. No retendré de
ustedes una palabra”. 5 Y ellos, por su parte, dijeron a Jeremías: “Resulte Jehová testigo fiel y verdadero contra
nosotros si no es conforme a toda palabra con que Jehová tu Dios te envíe a nosotros que obremos con
exactitud. 6 Sea bueno o malo, es la voz de Jehová nuestro Dios, a quien te estamos enviando, la que nosotros
obedeceremos, con el intento de que nos vaya bien porque obedecemos la voz de Jehová nuestro Dios”. 7 Ahora
bien, aconteció que al cabo de diez días la palabra de Jehová procedió a ocurrirle a Jeremías. 8 De manera que él
mandó llamar a Johanán hijo de Qaréah y a todos los jefes de las fuerzas militares que con él estaban y a toda la
gente, desde el más pequeño aun hasta el más grande; 9 y pasó a decirles: “Esto es lo que ha dicho Jehová el Dios
de Israel, a quien me enviaron para hacer caer delante de él su petición de favor: 10 ‘Si ustedes sin falta siguen
morando en este país, yo también ciertamente los edificaré y no [los] demoleré, y ciertamente los plantaré y no [los]
desarraigaré; porque de seguro sentiré pesar por la calamidad que les he causado. 11 No tengan miedo a causa del
rey de Babilonia, de quien ustedes están en temor’. ”‘No tengan miedo a causa de él —es la expresión de Jehová—,
porque yo estoy con ustedes, para salvarlos y para librarlos de su mano. 12 Y les daré a ustedes misericordias, y él
ciertamente les tendrá misericordia y los hará volver a su propio terreno.
(Jeremías 31:7-14) Porque esto es lo que ha dicho Jehová: “Griten fuertemente a Jacob con regocijo, y griten
agudamente a la cabeza de naciones. Publíquen[lo]. Den alabanza y digan: ‘Salva, oh Jehová, a tu pueblo, al resto
de Israel’. 8 Aquí voy a traerlos de la tierra del norte, y ciertamente los juntaré de las partes más remotas de la tierra.
Entre ellos estarán el ciego y el cojo, la mujer que está encinta y la que da a luz, todos juntos. Como gran
congregación volverán acá. 9 Con llanto vendrán, y con [sus] súplicas de favor los traeré. Los haré andar a valles
torrenciales de agua, por un camino recto en el cual no se les hará tropezar. Porque he llegado a ser para Israel un
Padre; y en cuanto a Efraín, él es mi primogénito”. 10 Oigan la palabra de Jehová, oh naciones, y anúncien[la] entre
las islas lejanas, y digan: “Aquel que esparció a Israel lo juntará él mismo, y ciertamente lo guardará como un pastor
a su hato. 11 Porque Jehová realmente redimirá a Jacob y lo reclamará de la mano de aquel más fuerte que él. 12 Y
ciertamente vendrán y clamarán gozosamente en la altura de Sión y se pondrán radiantes por la bondad de Jehová,
por el grano y por el vino nuevo y por el aceite y por las crías del rebaño y la vacada. Y su alma simplemente llegará
a ser como un jardín bien regado, y ya no volverán a languidecer”. 13 “En aquel tiempo se regocijará la virgen en la
danza, también los jóvenes y los viejos, todos juntos. Y ciertamente cambiaré su duelo en alborozo, y de veras los
consolaré y los regocijaré, librados de su desconsuelo. 14 Y ciertamente saturaré de grosura el alma de los
sacerdotes, y mi propio pueblo quedará satisfecho con mi bondad”, es la expresión de Jehová.
31
Párrafo 18
(Jeremías 35:3-10) De manera que tomé a Jaazanías hijo de Jeremías hijo de Habazinías y a sus hermanos, y a
todos sus hijos, y a toda la casa de los recabitas, 4 y procedí a llevarlos a la casa de Jehová, al comedor de los hijos
de Hanán hijo de Igdalías, un hombre del Dios [verdadero], el cual estaba al lado del comedor de los príncipes, que
estaba sobre el comedor de Maaseya hijo de Salum el guarda de la puerta. 5 Entonces puse delante de los hijos de la
casa de los recabitas tazas llenas de vino, y copas, y les dije: “Beban vino”. 6 Pero ellos dijeron: “No beberemos vino,
porque Jonadab hijo de Recab, nuestro antepasado, nos impuso el mandato, y dijo: ‘No deben beber vino, ni ustedes
ni sus hijos, hasta tiempo indefinido. 7 Y no deben edificar casa, y no deben sembrar semilla; y no deben plantar viña,
ni debe llegar a ser de ustedes. Antes bien, en tiendas deben morar todos sus días, a fin de que sigan viviendo
muchos días sobre la superficie del suelo donde están residiendo como forasteros’. 8 De modo que seguimos
obedeciendo la voz de Jehonadab hijo de Recab nuestro antepasado en todo lo que él nos mandó, y no bebemos
vino en todos nuestros días, nosotros, nuestras esposas, nuestros hijos ni nuestras hijas, 9 y no edificamos casas
para morar nosotros en ellas, para que ninguna viña o campo o semilla llegue a ser nuestro. 10 Y seguimos morando
en tiendas y obedeciendo y haciendo conforme a todo lo que Jonadab nuestro antepasado nos mandó.
(Jeremías 35:14) Ha habido un llevar a cabo las palabras de Jehonadab hijo de Recab, que él mandó a sus hijos, de
no beber vino, y ellos no lo han bebido hasta el día de hoy, porque han obedecido el mandamiento de su antepasado.
Y en cuanto a mí, yo les he hablado a ustedes, madrugando y hablando, pero no me han obedecido.
(Jeremías 35:17-19) “Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová, el Dios de los ejércitos, el Dios de Israel: ‘Aquí voy
a traer sobre Judá y sobre todos los habitantes de Jerusalén toda la calamidad que he hablado contra ellos, por la
razón de que les he hablado pero no escucharon, y seguí llamándolos, pero no respondieron’.” 18 Y a la casa de los
recabitas dijo Jeremías: “Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: ‘Por la razón de que
ustedes han obedecido el mandamiento de Jehonadab su antepasado y siguen guardando todos sus mandamientos
y haciendo conforme a todo lo que él les mandó, 19 por lo tanto esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el
Dios de Israel: “No será cortado de Jonadab hijo de Recab un hombre que siempre esté de pie delante de mí”’”.
Párrafo 19
(Jeremías 38:7-13) Y Ébed-mélec el etíope, un hombre que era eunuco y que estaba en la casa del rey, llegó a oír
que habían metido a Jeremías en la cisterna; y el rey estaba sentado en la Puerta de Benjamín. 8 De manera que
Ébed-mélec salió de la casa del rey y habló al rey, y dijo: 9 “Oh mi señor el rey, estos hombres han hecho mal en todo
lo que han hecho a Jeremías el profeta, a quien han arrojado en la cisterna, de modo que morirá donde está a causa
del hambre. Porque ya no hay pan en la ciudad”. 10 Entonces el rey dio orden a Ébed-mélec el etíope, y dijo: “Toma a
tu cargo de este lugar a treinta hombres, y tienes que sacar de la cisterna a Jeremías el profeta antes que
muera”. 11 En conformidad, Ébed-mélec tomó los hombres a su cargo y entró en la casa del rey al lugar debajo de la
tesorería y tomó de allí trapos gastados y pedazos de tela gastada, y se los bajó a Jeremías en la cisterna por medio
de las sogas. 12 Entonces Ébed-mélec el etíope dijo a Jeremías: “Por favor, ponte los trapos gastados y los pedazos
de tela debajo de las axilas, bajo las sogas”. Jeremías ahora lo hizo. 13 Por fin tiraron de Jeremías mediante las sogas
y lo subieron de la cisterna. Y Jeremías continuó morando en el Patio de la Guardia.
(Jeremías 39:15-18) Y a Jeremías le ocurrió la palabra de Jehová mientras se hallaba encerrado en el Patio de la
Guardia, diciendo: 16 “Ve, y tienes que decir a Ébed-mélec el etíope: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos,
el Dios de Israel: “Mira, voy a realizar mis palabras sobre esta ciudad para calamidad y no para bien, y ciertamente
sucederán delante de ti en aquel día”’. 17 ”‘Y de veras te libraré en aquel día —es la expresión de Jehová—, y no
serás dado en la mano de los hombres de quienes tú mismo estás asustado.’ 18 ”‘Porque sin falta te suministraré un
escape, y no caerás a espada; y ciertamente llegarás a tener tu alma como despojo, porque has confiado en mí’, es
la expresión de Jehová”.
Párrafo 20
(1 Tesalonicenses 5:11) Por lo tanto, sigan consolándose unos a otros y edificándose unos a otros, así como de
hecho lo están haciendo.
(1 Tesalonicenses 5:28) La bondad inmerecida de nuestro Señor Jesucristo esté con ustedes.
32
Semana del 15 de abril 2013
Capítulo 8
¿Sobreviviremos, como Jeremías?
Párrafo 1
(Josué 24:15) Ahora, si es malo a sus ojos servir a Jehová, escójanse hoy a quién quieren servir, si a los dioses a
quienes sirvieron sus antepasados que estaban al otro lado del Río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra
están morando. Pero en cuanto a mí y a mi casa, nosotros serviremos a Jehová”.
(Jeremías 38:17) Jeremías ahora dijo a Sedequías: “Esto es lo que ha dicho Jehová, el Dios de los ejércitos, el Dios
de Israel: ‘Si sales sin falta a los príncipes del rey de Babilonia, tu alma también ciertamente seguirá viviendo, y esta
ciudad misma no será quemada con fuego, y tú mismo y tu casa ciertamente seguirán viviendo.
(Jeremías 38:18-23) Pero si no sales a los príncipes del rey de Babilonia, esta ciudad también tiene que ser dada en
mano de los caldeos, y ellos realmente la quemarán con fuego, y tú mismo no escaparás de su mano’”. 19 Entonces el
rey Sedequías dijo a Jeremías: “Me tienen aterrado los judíos que se han pasado a los caldeos, no sea que me den
en mano de ellos y estos realmente me traten abusivamente”. 20 Pero Jeremías dijo: “No harán tal dar. Obedece, por
favor, la voz de Jehová en lo que te estoy hablando, y te irá bien, y tu alma continuará viviendo. 21 Pero si rehúsas
salir, esta es la cosa que Jehová me ha hecho ver: 22 Y, ¡mira!, a todas las mujeres que han quedado en la casa del
rey de Judá las sacan a los príncipes del rey de Babilonia, y dicen: ‘Los hombres que están en paz contigo te han
ilusionado y han prevalecido sobre ti. Han hecho que tu pie se hunda en el mismísimo cieno; se han retirado en la
dirección opuesta’. 23 Y a todas tus esposas y tus hijos los sacan a los caldeos, y tú mismo no escaparás de su mano,
sino que por la mano del rey de Babilonia serás prendido, y por causa tuya esta ciudad será quemada con fuego”.
(Jeremías 39:6, 7) Y el rey de Babilonia procedió a degollar a los hijos de Sedequías en Riblá delante de sus ojos, y
a todos los nobles de Judá el rey de Babilonia los degolló. 7 Y cegó los ojos de Sedequías, después de lo cual lo
sujetó con grilletes de cobre, para llevarlo a Babilonia.
Párrafo 2
(1 Corintios 7:36-39) Pero si alguno piensa que se está portando impropiamente para con su virginidad, si esta ha
pasado la flor de la juventud, y esa es la manera como debe efectuarse, que haga lo que quiera; no peca. Que se
casen. 37 Pero si alguno está resuelto en su corazón, y no tiene necesidad alguna, sino que tiene autoridad sobre su
propia voluntad y ha tomado esta decisión en su propio corazón, de guardar su propia virginidad, hará bien. 38 Por
consiguiente, también el que da su virginidad en matrimonio hace bien, pero el que no la da en matrimonio hará
mejor. 39 La esposa está atada durante todo el tiempo que su esposo vive. Pero si su esposo se durmiera [en la
muerte], está libre para casarse con quien quiera, [pero] solo en [el] Señor.
(1 Timoteo 5:8) Ciertamente si alguno no provee para los que son suyos, y especialmente para los que son
miembros de su casa, ha repudiado la fe y es peor que una persona sin fe.
Párrafo 3
(Jeremías 21:9) El que se quede sentado en esta ciudad morirá a espada y del hambre y de la peste; pero el que
esté saliendo y realmente se pase a los caldeos que los tienen sitiados seguirá viviendo, y su alma ciertamente
llegará a ser suya como despojo”’.
(Jeremías 40:1-4) La palabra que le ocurrió a Jeremías de parte de Jehová después que Nebuzaradán el jefe de la
guardia de corps lo envió de Ramá, cuando lo tomó mientras estaba sujeto con esposas en medio de todos los
desterrados de Jerusalén y de Judá, que estaban siendo llevados al destierro en Babilonia. 2 Entonces el jefe de la
guardia de corps tomó a Jeremías y le dijo: “Jehová tu Dios mismo habló esta calamidad contra este lugar, 3 para que
Jehová [la] realizara e hiciera tal como ha hablado, porque ustedes han pecado contra Jehová y no han obedecido su
voz. Y esta cosa les ha sucedido. 4 Y ahora, ¡mira!, te he soltado hoy de las esposas que estaban sobre tus manos.
Si es bueno a tus ojos venir conmigo a Babilonia, ven, y yo tendré mi ojo puesto en ti. Pero si es malo a tus ojos venir
conmigo a Babilonia, absténte. ¡Mira! Toda la tierra está delante de ti. Adondequiera que sea bueno y recto a tus ojos
ir, ve allí”.
(Jeremías 16:1-4) Y continuó ocurriéndome la palabra de Jehová, y dijo: 2 “No debes tomar para ti esposa, y no
debes llegar a tener hijos e hijas en este lugar. 3 Porque esto es lo que ha dicho Jehová respecto a los hijos y
respecto a las hijas que nacen en este lugar, y respecto a sus madres que los están dando a luz y respecto a sus
padres que están causando su nacimiento en este país: 4 ‘De muertes por dolencias morirán. No serán plañidos, ni
serán enterrados. Como estiércol sobre la superficie del suelo llegarán a ser; y a espada y por hambre serán
acabados, y sus cuerpos muertos realmente servirán de alimento para las criaturas voladoras de los cielos y para las
bestias de la tierra’.
33
Párrafo 4
(Deuteronomio 7:14) Llegarás a ser el más bendito de todos los pueblos. No resultará haber en ti macho ni hembra
sin prole, ni entre tus animales domésticos.
(Jeremías 7:33) Y los cuerpos muertos de este pueblo tendrán que llegar a ser alimento para las criaturas voladoras
de los cielos y para las bestias de la tierra, sin que nadie [las] haga temblar.
(Jeremías 16:5-9) ”Porque esto es lo que ha dicho Jehová: ‘No entres en la casa de un banquete de dolientes, y no
vayas para plañir, y no te conduelas de ellos’. ”‘Porque yo he quitado mi paz de este pueblo —es la expresión de
Jehová—, aun bondad amorosa y misericordias. 6 Y ciertamente morirán, los grandes y los pequeños, en esta tierra.
No serán enterrados, ni se golpeará la gente por ellos, ni se hará nadie cortaduras ni se hará calvo por ellos. 7 Y no
les repartirán pan a causa del duelo para consolar a alguien por el muerto; ni les darán a beber la copa de
consolación a causa del padre de uno ni a causa de la madre de uno. 8 Y no debes entrar en ninguna casa de
banquete para sentarte con ellos a comer y a beber.’ 9 ”Porque esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el
Dios de Israel: ‘Miren, voy a hacer cesar de este lugar, ante los ojos de ustedes y en sus días, la voz de alborozo y la
voz de regocijo, la voz del novio y la voz de la novia’.
(Jeremías 14:16) Y la mismísima gente a la que están profetizando llegará a ser gente echada fuera a las calles de
Jerusalén a causa del hambre y de la espada, sin que haya quien los entierre... a ellos, sus esposas y sus hijos y sus
hijas. Y ciertamente derramaré sobre ellos su calamidad’.
(Lamentaciones 2:20) Mira, oh Jehová, y de veras observa a aquella a quien has tratado severamente de esta
manera. ¿Acaso las mujeres deben seguir comiendo su propio fruto, los hijos que han nacido completamente
formados?, ¿o se debe matar en el santuario de Jehová a sacerdote y profeta?
Párrafo 5
(Jeremías 16:5-9) ”Porque esto es lo que ha dicho Jehová: ‘No entres en la casa de un banquete de dolientes, y no
vayas para plañir, y no te conduelas de ellos’. ”‘Porque yo he quitado mi paz de este pueblo —es la expresión de
Jehová—, aun bondad amorosa y misericordias. 6 Y ciertamente morirán, los grandes y los pequeños, en esta tierra.
No serán enterrados, ni se golpeará la gente por ellos, ni se hará nadie cortaduras ni se hará calvo por ellos. 7 Y no
les repartirán pan a causa del duelo para consolar a alguien por el muerto; ni les darán a beber la copa de
consolación a causa del padre de uno ni a causa de la madre de uno. 8 Y no debes entrar en ninguna casa de
banquete para sentarte con ellos a comer y a beber.’ 9 ”Porque esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el
Dios de Israel: ‘Miren, voy a hacer cesar de este lugar, ante los ojos de ustedes y en sus días, la voz de alborozo y la
voz de regocijo, la voz del novio y la voz de la novia’.
(2 Corintios 1:4) que nos consuela en toda nuestra tribulación, para que nosotros podamos consolar a los [que se
hallan] en cualquier clase de tribulación mediante el consuelo con que nosotros mismos estamos siendo consolados
por Dios.
(Romanos 12:15) Regocíjense con los que se regocijan; lloren con los que lloran.
(Mateo 24:17, 18) El que esté sobre la azotea no baje para sacar los efectos de su casa; 18 y el que esté en el campo
no vuelva a la casa a recoger su prenda de vestir exterior.
Párrafo 7
(Mateo 24:19) ¡Ay de las mujeres que estén encintas y de las que den de mamar en aquellos días!
Semana del 22 de abril 2013
Párrafo 8
(Proverbios 5:18) Resulte bendita tu fuente de aguas, y regocíjate con la esposa de tu juventud,
Párrafo 9
(Mateo 19:11, 12) Él les dijo: “No todos hacen lugar para el dicho, sino únicamente los que tienen el don. 12 Porque
hay eunucos que nacieron así de la matriz de su madre, y hay eunucos que fueron hechos eunucos por los hombres,
y hay eunucos que a sí mismos se han hecho eunucos por causa del reino de los cielos. Quien pueda hacer lugar
para ello, haga lugar para ello”.
(1 Corintios 7:39) La esposa está atada durante todo el tiempo que su esposo vive. Pero si su esposo se durmiera
[en la muerte], está libre para casarse con quien quiera, [pero] solo en [el] Señor.
34
(Jeremías 22:3) Esto es lo que ha dicho Jehová: “Hagan derecho y justicia, y libren de la mano del defraudador a la
víctima del robo; y no maltraten a ningún residente forastero, huérfano de padre ni viuda. No [les] hagan violencia. Y
no derramen sangre inocente en este lugar.
(1 Corintios 7:8, 9) Ahora bien, digo a los no casados y a las viudas: les es bueno permanecer así como yo. 9 Pero si
no tienen autodominio, cásense, porque mejor es casarse que estar encendidos [de pasión].
Párrafo 10
(Jeremías 15:17) No me he sentado en el grupo íntimo de los que gastan bromas, para empezar entonces a
alborozarme. A causa de tu mano me he sentado absolutamente solo, porque es con denunciación con lo que me
has llenado.
Párrafo 12
(1 Corintios 7:8) Ahora bien, digo a los no casados y a las viudas: les es bueno permanecer así como yo.
(1 Corintios 9:5) Tenemos autoridad para llevar en derredor a una hermana como esposa, tal como los demás
apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas, ¿verdad?
(1 Corintios 7:35) Pero esto lo digo para la ventaja personal de ustedes, no para echarles un lazo, sino para
moverlos a lo que es decoroso y a lo que resulta en atender constantemente al Señor sin distracción.
Párrafo 13
(1 Corintios 7:28) Pero aunque te casaras, no cometerías ningún pecado. Y si una [persona] virgen se casara, la tal
no cometería ningún pecado. No obstante, los que lo hagan tendrán tribulación en la carne. Pero yo les ahorro [eso].
(1 Corintios 7:37, 38) Pero si alguno está resuelto en su corazón, y no tiene necesidad alguna, sino que tiene
autoridad sobre su propia voluntad y ha tomado esta decisión en su propio corazón, de guardar su propia virginidad,
hará bien. 38 Por consiguiente, también el que da su virginidad en matrimonio hace bien, pero el que no la da en
matrimonio hará mejor.
Semana del 29 de abril 2013
Párrafo 14
(Romanos 16:3) Den mis saludos a Prisca y a Áquila mis colaboradores en Cristo Jesús,
(Hechos 18:1-3) Después de estas cosas, él partió de Atenas y llegó a Corinto. 2 Y halló a cierto judío de nombre
Áquila, un natural del Ponto que recientemente había llegado de Italia, y a Priscila su esposa, por el hecho de que
Claudio había ordenado que todos los judíos se fueran de Roma. De modo que fue a ellos 3 y, por ser del mismo
oficio, se quedó en su casa, y trabajaban, porque el oficio de ellos era hacer tiendas de campaña.
Párrafo 17
(Marcos 7:9-13) Además, siguió diciéndoles: “Diestramente ponen ustedes a un lado el mandamiento de Dios para
retener su tradición. 10 Por ejemplo, Moisés dijo: ‘Honra a tu padre y a tu madre’, y: ‘El que injurie a padre o a madre
termine en muerte’. 11 Pero ustedes dicen: ‘Si un hombre le dice a su padre o a su madre: “Todo lo que tengo por lo
cual pudieras sacar provecho de mí es corbán (es decir, una dádiva dedicada a Dios)”’..., 12 ya no le dejan hacer ni
una sola cosa por su padre o su madre, 13 y así invalidan la palabra de Dios por la tradición suya que ustedes
transmitieron. Y hacen muchas cosas parecidas a esto”.
(1 Timoteo 5:3-8) Honra a las viudas que realmente son viudas. 4 Pero si alguna viuda tiene hijos o nietos, que estos
aprendan primero a practicar devoción piadosa en su propia casa y a seguir pagando la debida compensación a sus
padres y abuelos, porque esto es acepto a vista de Dios. 5 Ahora bien, la mujer que realmente es viuda y ha quedado
en indigencia ha puesto su esperanza en Dios y persiste en ruegos y oraciones noche y día. 6 Pero la que se entrega
a la satisfacción sensual está muerta aunque esté viviendo. 7 De modo que sigue dando estos mandatos, para que
sean irreprensibles. 8 Ciertamente si alguno no provee para los que son suyos, y especialmente para los que son
miembros de su casa, ha repudiado la fe y es peor que una persona sin fe.
Párrafo 18
(Jeremías 12:6) Porque hasta tus propios hermanos y la casa de tu propio padre, aun ellos mismos te han tratado
con traición. Hasta ellos mismos han gritado vigorosamente detrás de ti. No pongas fe en ellos, simplemente porque
te hablan cosas buenas.
Párrafo 19
(Salmo 103:11-14) Porque así como los cielos son más altos que la tierra, su bondad amorosa es superior para con
los que le temen. 12 Tan lejos como está el naciente del poniente, así de lejos ha puesto de nosotros nuestras
transgresiones. 13 Como un padre muestra misericordia a sus hijos, Jehová ha mostrado misericordia a los que le
temen. 14 Pues él mismo conoce bien la formación de nosotros, y se acuerda de que somos polvo.
35
(Juan 19:25-27) Junto al madero de tormento de Jesús, pues, estaban de pie su madre y la hermana de su madre;
María la esposa de Clopas, y María Magdalena. 26 Entonces Jesús, al ver a su madre y al discípulo a quien él amaba,
de pie allí cerca, dijo a su madre: “Mujer, ¡ahí está tu hijo!”. 27 Entonces dijo al discípulo: “¡Ahí está tu madre!”. Y
desde aquella hora el discípulo la llevó consigo a su propio hogar.
Párrafo 20
(Jeremías 31:34) “Y ya no enseñarán cada uno a su compañero y cada uno a su hermano, diciendo: ‘¡Conozcan a
Jehová!’, porque todos ellos me conocerán, desde el menor de ellos aun hasta el mayor de ellos —es la expresión de
Jehová—. Porque perdonaré su error, y no me acordaré más de su pecado.”
Semana del 6 de mayo 2013
Capítulo 9
‘No sigas buscando cosas grandes para ti’
Párrafo 1
(Jeremías 25:1-3) La palabra que le ocurrió a Jeremías acerca de todo el pueblo de Judá en el año cuarto de
Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de Judá, es decir, el primer año de Nabucodorosor el rey de Babilonia; 2 la cual
Jeremías el profeta habló acerca de todo el pueblo de Judá y acerca de todos los habitantes de Jerusalén,
diciendo: 3 “Desde el año decimotercero de Josías hijo de Amón, el rey de Judá, y hasta el día de hoy, estos veintitrés
años me ha ocurrido la palabra de Jehová, y seguí hablándoles, madrugando y hablando, pero ustedes no
escucharon.
(Jeremías 36:1, 2) Ahora bien, en el año cuarto de Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de Judá, aconteció que a
Jeremías le ocurrió esta palabra de parte de Jehová, que dijo: 2 “Toma para ti un rollo de un libro, y tienes que escribir
en él todas las palabras que te he hablado contra Israel y contra Judá y contra todas las naciones, desde el día en
que te hablé, desde los días de Josías, hasta el mismo día de hoy.
(Jeremías 36:9, 10) Ahora bien, en el año quinto de Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de Judá, en el mes noveno,
aconteció que toda la gente de Jerusalén y toda la gente que estaba entrando en Jerusalén de las ciudades de Judá
proclamaron un ayuno delante de Jehová. 10 Y Baruc empezó a leer del libro en voz alta las palabras de Jeremías, en
la casa de Jehová, en el comedor de Guemarías hijo de Safán el copista, en el patio superior, a la entrada de la
puerta nueva de la casa de Jehová, a oídos de todo el pueblo.
Párrafo 2
(Jeremías 45:1-5) La palabra que Jeremías el profeta habló a Baruc hijo de Nerías cuando este escribió en un libro
estas palabras procedentes de la boca de Jeremías en el año cuarto de Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de Judá,
diciendo: 2 “Esto es lo que Jehová el Dios de Israel ha dicho respecto a ti, oh Baruc: 3 ‘Has dicho: “¡Ay de mí, ahora,
porque Jehová ha añadido desconsuelo a mi dolor! Me he fatigado a causa de mi suspirar, y no he hallado lugar de
descanso”’. 4 ”Esto es lo que debes decirle: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová: “¡Mira! Lo que he edificado lo estoy
demoliendo, y lo que he plantado lo estoy desarraigando, aun todo el país mismo. 5 Pero en cuanto a ti, tú sigues
buscando cosas grandes para ti. No sigas buscando”’. ”‘Porque, mira, voy a traer una calamidad sobre toda carne —
es la expresión de Jehová—, y ciertamente te daré tu alma como despojo en todos los lugares adonde vayas’”.
Párrafo 3
(Job 34:21) Porque los ojos de él están sobre los caminos del hombre, y todos sus pasos él ve.
(Filipenses 1:10) para que se aseguren de las cosas más importantes, para que estén exentos de defectos y no
hagan tropezar a otros hasta el día de Cristo,
Párrafo 4
(Jeremías 36:32) Y Jeremías mismo tomó otro rollo y entonces lo dio a Baruc hijo de Nerías, el secretario, quien
procedió a escribir en él, de boca de Jeremías, todas las palabras del libro que Jehoiaquim el rey de Judá había
quemado en el fuego; y se añadieron a ellas muchas otras palabras como aquellas.
(Jeremías 36:11, 12) Y Micaya hijo de Guemarías hijo de Safán llegó a oír todas las palabras de Jehová, del
libro. 12 Por lo cual bajó a la casa del rey, al comedor del secretario, y, ¡mire!, allí estaban sentados todos los
príncipes: Elisamá el secretario, y Delayá hijo de Semaya, y Elnatán hijo de Acbor, y Guemarías hijo de Safán, y
Sedequías hijo de Hananías, y todos los demás príncipes.
(Jeremías 36:14) Entonces todos los príncipes enviaron a Jehudí hijo de Netanías hijo de Selemías hijo de Cusí a
Baruc, para decir: “El rollo del cual leíste en voz alta a oídos del pueblo... tómalo en tu mano y ven”. Por consiguiente,
Baruc hijo de Nerías tomó el rollo en su mano y entró a donde ellos.
36
(Jeremías 51:59) La palabra que Jeremías el profeta ordenó a Seraya hijo de Nerías hijo de Mahseya cuando este
fue con Sedequías el rey de Judá a Babilonia en el año cuarto de ser rey; y Seraya era el comisario ordenador.
Párrafo 5
(Jeremías 45:4) ”Esto es lo que debes decirle: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová: “¡Mira! Lo que he edificado lo estoy
demoliendo, y lo que he plantado lo estoy desarraigando, aun todo el país mismo.
Párrafo 6
(Jeremías 48:1) Para Moab esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: “¡Ay de Nebo, porque
con violencia ha sido despojada! Quiryataim ha quedado avergonzada, ha sido tomada. La altura segura ha quedado
avergonzada, y se le ha puesto en terror.
(Jeremías 48:7) Porque tu confianza está cifrada en tus obras y en tus tesoros, tú misma también serás tomada. Y
Kemós ciertamente saldrá al destierro, sus sacerdotes y sus príncipes al mismo tiempo.
(Jeremías 49:1) Para los hijos de Ammón esto es lo que ha dicho Jehová: “¿Acaso no hay hijos que tenga Israel, o
no hay heredero que tenga él? ¿Por qué ha tomado posesión Malcam de Gad, y su propio pueblo se ha puesto a
morar en las mismísimas ciudades [de Israel]?”.
(Jeremías 49:4) ¿Por qué te glorías de las llanuras bajas, tu ondulante llanura baja, oh hija infiel, tú la que confía en
sus tesoros, [que dice:] “¿Quién vendrá a mí?”.’”
(Jeremías 51:1) Esto es lo que ha dicho Jehová: “Aquí voy a suscitar contra Babilonia y contra los habitantes de Lebqamai
un viento arruinador;
(Jeremías 51:13) “Oh mujer que resides sobre aguas caudalosas, abundante en tesoros, ha llegado tu fin, la medida
de tu lucrosa actividad.
Párrafo 7
(Jeremías 6:12) Y sus casas ciertamente serán transferidas a otros para posesión, los campos y las esposas al
mismo tiempo. Porque extenderé mi mano contra los habitantes del país”, es la expresión de Jehová.
(Jeremías 20:5) Y ciertamente daré todas las cosas almacenadas de esta ciudad y todo su producto y todas sus
cosas preciosas; y todos los tesoros de los reyes de Judá voy a dar en la mano de sus enemigos. Y ellos ciertamente
los saquearán y los tomarán y los llevarán a Babilonia.
(Jeremías 27:12) Aun a Sedequías el rey de Judá hablé conforme a todas estas palabras, y dije: “Pongan sus cuellos
bajo el yugo del rey de Babilonia y sírvanles a él y a su pueblo y sigan viviendo.
(Jeremías 27:17) No les escuchen. Sirvan al rey de Babilonia y sigan viviendo. ¿Por qué debe llegar a ser esta
ciudad un lugar devastado?
(Jeremías 27:21, 22) porque esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel, acerca de los
utensilios que quedan en la casa de Jehová y en la casa del rey de Judá y en Jerusalén: 22 ‘“A Babilonia es adonde
serán llevados, y allí permanecerán hasta el día en que yo les dirija mi atención a ellos”, es la expresión de Jehová.
“Y ciertamente los haré subir y los restauraré en este lugar”’”.
Semana del 13 de mayo 2013
Párrafo 8
(Jeremías 45:5) Pero en cuanto a ti, tú sigues buscando cosas grandes para ti. No sigas buscando”’. ”‘Porque, mira,
voy a traer una calamidad sobre toda carne —es la expresión de Jehová—, y ciertamente te daré tu alma como
despojo en todos los lugares adonde vayas’”.
(Jeremías 21:9) El que se quede sentado en esta ciudad morirá a espada y del hambre y de la peste; pero el que
esté saliendo y realmente se pase a los caldeos que los tienen sitiados seguirá viviendo, y su alma ciertamente
llegará a ser suya como despojo”’.
(Jeremías 38:2) “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘El que continúe morando en esta ciudad es el que morirá a
espada, del hambre y de la peste. Pero el que salga a los caldeos es el que seguirá viviendo y el que ciertamente
llegará a tener su alma como despojo, y viva’.
Párrafo 9
(Lamentaciones 4:6) El [castigo por el] error de la hija de mi pueblo también llega a ser mayor que el [castigo por el]
pecado de Sodoma, la cual fue derribada como en un momento, y a la cual ninguna mano se dirigió [con ayuda].
37
(Lamentaciones 2:20) Mira, oh Jehová, y de veras observa a aquella a quien has tratado severamente de esta
manera. ¿Acaso las mujeres deben seguir comiendo su propio fruto, los hijos que han nacido completamente
formados?, ¿o se debe matar en el santuario de Jehová a sacerdote y profeta?
(Lamentaciones 4:10) Las mismísimas manos de mujeres compasivas han cocido a sus propios hijos. Estos han
llegado a ser como pan de consolación a alguien durante el quebranto de la hija de mi pueblo.
(Jeremías 19:9) Y ciertamente haré que coman la carne de sus hijos y la carne de sus hijas; y comerán cada cual la
carne de su semejante, a causa de la estrechez y a causa de la tensión con la que los cercarán sus enemigos y los
que buscan su alma.”’
(Jeremías 43:5-7) De manera que Johanán hijo de Qaréah y todos los jefes de las fuerzas militares tomaron a todo el
resto de Judá que había regresado de todas las naciones a las cuales habían sido dispersados, para residir por algún
tiempo en la tierra de Judá, 6 aun a los hombres físicamente capacitados y las esposas y los niñitos y las hijas del rey
y toda alma que Nebuzaradán el jefe de la guardia de corps había dejado que se quedaran con Guedalías hijo de
Ahiqam hijo de Safán, y a Jeremías el profeta y a Baruc hijo de Nerías. 7 Y por fin entraron en la tierra de Egipto, pues
no obedecieron la voz de Jehová; y gradualmente llegaron hasta Tahpanhés.
Párrafo 12
(Proverbios 25:27) El comer demasiada miel no es bueno; y el que la gente ande buscando su propia gloria, ¿es eso
gloria?
Párrafo 13
(Proverbios 17:3) El vaso de refinación es para la plata y el horno para el oro, pero Jehová es el examinador de los
corazones.
(Salmo 26:2) Examíname, oh Jehová, y ponme a prueba; refina mis riñones y mi corazón.
(Jeremías 17:9, 10) ”El corazón es más traicionero que cualquier otra cosa, y es desesperado. ¿Quién puede
conocerlo? 10 Yo, Jehová, estoy escudriñando el corazón, examinando los riñones, aun para dar a cada uno conforme
a sus caminos, conforme al fruto de sus tratos.
Semana del 20 de mayo 2013
Párrafo 14
(Proverbios 18:11) Las cosas valiosas del rico son su pueblo fuerte, y son como un muro protector en su
imaginación.
(Proverbios 11:4) Las cosas valiosas no serán de ningún provecho en el día del furor, pero la justicia misma librará
de la muerte.
Párrafo 15
(Lucas 17:30-33) De la misma manera será en aquel día en que el Hijo del hombre ha de ser revelado. 31 ”En aquel
día, el que esté en la azotea, pero cuyas cosas movibles estén dentro de la casa, no baje a recogerlas; e, igualmente,
el que esté en el campo no vuelva a las cosas atrás. 32 Acuérdense de la esposa de Lot. 33 Cualquiera que procure
mantener segura su alma para sí mismo la perderá, pero cualquiera que la pierda la conservará viva.
Párrafo 16
(Lamentaciones 5:2) Nuestra propia posesión hereditaria ha sido transferida a extraños, nuestras casas a
extranjeros.
(2 Timoteo 3:11) mis persecuciones, mis sufrimientos, la clase de cosas que me sucedieron en Antioquía, en Iconio,
en Listra, la clase de persecuciones que he soportado; y, no obstante, de todas ellas el Señor me libró.
Párrafo 17
(Sofonías 1:18) Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día del furor de Jehová; sino que por el fuego de su celo
toda la tierra será devorada, porque él hará un exterminio, realmente uno terrible, de todos los habitantes de la tierra.”
(Ezequiel 7:19) ”’En las calles arrojarán su plata misma, y su propio oro llegará a ser una cosa aborrecible. Ni la plata
ni el oro de ellos podrá librarlos en el día del furor de Jehová. A sus almas no satisfarán, y sus intestinos no llenarán,
porque ha llegado a ser un tropiezo que es causa de su error.
(Jeremías 2:28) ”¿Pero dónde están tus dioses que has hecho para ti? Que se levanten, si pueden salvarte en el
tiempo de tu calamidad. Porque tantos como el número de tus ciudades han llegado a ser tus dioses, oh Judá.
Párrafo 18
38
(Revelación 7:14, 15) De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son
los que salen de la gran tribulación, y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del
Cordero. 15 Por eso están delante del trono de Dios; y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y
El que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos.
(1 Timoteo 6:19) atesorando para sí con seguridad un fundamento excelente para el futuro, para que logren asirse
firmemente de la vida que realmente lo es.
(Jeremías 25:32, 33) ”Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos: ‘¡Miren! Una calamidad va a salir de nación en
nación, y una gran tormenta misma será levantada desde las partes más remotas de la tierra. 33 Y los muertos por
Jehová ciertamente llegarán a estar en aquel día desde un extremo de la tierra hasta el mismísimo otro extremo de la
tierra. No serán plañidos, ni serán recogidos ni enterrados. Quedarán como estiércol sobre la superficie del suelo’.
Párrafo 19
(Jeremías 37:21) En conformidad, el rey Sedequías dio orden, y entonces custodiaron a Jeremías en el Patio de la
Guardia; y diariamente se le daba un pan redondo de la calle de los panaderos, hasta que todo el pan de la ciudad se
agotó. Y Jeremías continuó morando en el Patio de la Guardia.
Semana del 27 de mayo 2013
Capítulo 10
¿Nos preguntamos a diario “dónde está Jehová”?
Párrafo 1
(Jeremías 9:1-3) ¡Oh, que mi cabeza fuera aguas, y que mis ojos fueran fuente de lágrimas! Entonces podría llorar
día y noche por aquellos de la hija de mi pueblo que fueron muertos. 2 ¡Oh, que tuviera yo en el desierto un lugar de
alojamiento de viajeros! Entonces dejaría a mi pueblo y me iría de ellos, porque todos ellos son adúlteros, una
asamblea solemne de hombres traicioneros en sus tratos; 3 y doblan su lengua como su arco en falsedad; pero no
por fidelidad han resultado poderosos en el país. “Pues de maldad en maldad procedieron, y aun a mí me pasaron
por alto”, es la expresión de Jehová.
(Jeremías 8:20, 21) “¡Ha pasado la siega, se ha acabado el verano; pero en cuanto a nosotros, no hemos sido
salvados!” 21 Por el quebranto de la hija de mi pueblo he quedado desbaratado. Me he entristecido. Pasmo absoluto
se ha apoderado de mí.
(Jeremías 6:19) ¡Escucha, oh tierra! Aquí voy a traer calamidad sobre este pueblo como el fruto de sus
pensamientos, porque no prestaron atención a mis propias palabras; y mi ley... también siguieron rechazándola.”
(Jeremías 9:13) Y Jehová procedió a decir: “Por motivo de que dejaron mi ley que di [para que estuviera] delante de
ellos, y [porque] no han obedecido mi voz y no han andado en ella,
Párrafo 2
(Jeremías 5:31) Los profetas mismos realmente profetizan en falsedad; y en cuanto a los sacerdotes, van
sojuzgando conforme a sus poderes. Y mi propio pueblo así [lo] ha amado; ¿y qué harán ustedes al final de ello?”
(Jeremías 6:14) Y tratan de sanar el quebranto de mi pueblo livianamente, diciendo: ‘¡Hay paz! ¡Hay paz!’, cuando no
hay paz.
(Jeremías 2:6) Y no han dicho: ‘¿Dónde está Jehová, Aquel que nos hizo subir de la tierra de Egipto, Aquel que nos
llevó andando por el desierto, por una tierra de llanura desértica y de hoyo, por una tierra falta de agua, y de sombra
profunda, por una tierra a través de la cual ningún hombre pasó y en la cual no moró hombre terrestre alguno?’.
(Jeremías 2:8) Los sacerdotes mismos no dijeron: ‘¿Dónde está Jehová?’. Y los mismísimos que manejaban la ley
no me conocieron; y los pastores mismos transgredieron contra mí, y hasta los profetas profetizaron por Baal, y
anduvieron en pos de los que no podían traer provecho.
Párrafo 3
(Jeremías 29:13, 14) ”‘Y ustedes realmente me buscarán y [me] hallarán, porque me buscarán con todo su
corazón. 14 Y yo mismo ciertamente me dejaré hallar por ustedes —es la expresión de Jehová—. Y ciertamente
recogeré a su cuerpo de cautivos y los juntaré a ustedes de todas las naciones y de todos los lugares a los cuales los
he dispersado —es la expresión de Jehová—. Y de veras los traeré de vuelta al lugar del cual los hice ir al destierro.’
(Salmo 25:4) Hazme conocer tus propios caminos, oh Jehová; enséñame tus propias sendas.
39
(Jeremías 33:3) ‘Llámame, y yo te responderé y prontamente te informaré de cosas grandes e incomprensibles que
no has conocido’”.
Párrafo 5
(Proverbios 17:10) Una reprensión obra más profundamente en un entendido que el golpear cien veces a un
estúpido.
Párrafo 6
(Job 35:10) Y, no obstante, nadie ha dicho: ‘¿Dónde está Dios mi Magnífico Hacedor, El que da melodías en la
noche?’.
(Job 37:14) Presta oído a esto, sí, oh Job; deténte y muéstrate atento a las maravillosas obras de Dios.
(Job 42:3) ‘¿Quién es este que está oscureciendo el consejo sin conocimiento?’ Por eso hablé, pero no entendía
cosas demasiado maravillosas para mí, las cuales no conozco.
(Job 42:5) De oídas he sabido de ti, pero ahora mi propio ojo de veras te ve.
Párrafo 7
(1 Crónicas 28:9) ”Y tú, Salomón, hijo mío, conoce al Dios de tu padre y sírvele con corazón completo y con alma
deleitosa; porque todos los corazones Jehová los está escudriñando, y toda inclinación de los pensamientos la está
discerniendo. Si tú lo buscas, él se dejará hallar de ti; pero si lo dejas, él te desechará para siempre.
Semana del 3 de junio 2013
Párrafo 9
(Jeremías 15:15, 16) Tú mismo has sabido. Oh Jehová, acuérdate de mí y dirígeme tu atención y véngame de mis
perseguidores. En tu tardanza para la cólera, no me quites. Nota que he soportado oprobio por causa de ti
mismo. 16 Fueron halladas tus palabras, y procedí a comerlas; y tu palabra llega a ser para mí el alborozo y el
regocijo de mi corazón; porque tu nombre ha sido llamado sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.
Párrafo 10
(Jeremías 20:8, 9) Porque cuantas veces grito, clamo. Violencia y expoliación son lo que clamo. Porque la palabra
de Jehová vino a ser para mí causa de oprobio y de mofa todo el día. 9 Y dije: “No voy a hacer mención de él, y no
hablaré más en su nombre”. Y en mi corazón resultó ser como un fuego ardiente, encerrado en mis huesos; y me
cansé de contener, y no pude [aguantarlo].
Párrafo 11
(Jeremías 12:1) Tú eres justo, oh Jehová, cuando me dirijo a ti con mi queja, realmente cuando hablo contigo hasta
de asuntos de juicio. ¿Por qué será que el camino de los inicuos ha tenido éxito, que todos los que están cometiendo
traición son los despreocupados?
(Jeremías 12:3) Y tú mismo, oh Jehová, me conoces bien; me ves, y has examinado mi corazón en unión contigo
mismo. Apártalos como ovejas para la degollación, y ponlos a un lado para el día de matanza.
(Jeremías 12:14) Esto es lo que ha dicho Jehová contra todos mis malos vecinos, que están tocando la posesión
hereditaria que yo hice que mi pueblo, aun Israel, poseyera: “Aquí voy a desarraigarlos de sobre su suelo; y a la casa
de Judá desarraigaré de en medio de ellos.
Párrafo 12
(Jeremías 32:19) grande en consejo y abundante en actos, tú cuyos ojos están abiertos sobre todos los caminos de
los hijos de los hombres, a fin de dar a cada uno conforme a sus caminos y conforme al fruto de sus tratos;
Párrafo 13
(Job 36:5-7) ¡Mira! Dios es potente, y no rechazará; [es] potente en poder de corazón; 6 no conservará vivo a ningún
inicuo, pero dará el juicio de los afligidos. 7 No apartará sus ojos de ningún justo; aun a reyes sobre el trono...
también a ellos los sentará para siempre, y serán ensalzados.
(Job 36:26) ¡He aquí! Dios es más sublime de lo que podemos saber; en número, sus años son inescrutables.
40
Semana del 10 de junio 2013
Párrafo 14
(Jeremías 9:24) “Pero el que se gloría, gloríese a causa de esta misma cosa: de tener perspicacia y de tener
conocimiento de mí, que yo soy Jehová, Aquel que ejerce bondad amorosa, derecho y justicia en la tierra; porque en
estas cosas de veras me deleito”, es la expresión de Jehová.
(1 Reyes 11:41) En cuanto al resto de los asuntos de Salomón, y todo lo que hizo, y su sabiduría, ¿no están escritos
en el libro de los asuntos de Salomón?
(1 Reyes 14:19) Y el resto de los asuntos de Jeroboán, cómo guerreó y cómo reinó, allí están escritos en el libro de
los asuntos de los días de los reyes de Israel.
(1 Reyes 15:7) En cuanto al resto de los asuntos de Abiyam y todo cuanto hizo, ¿no están escritos en el libro de los
asuntos de los días de los reyes de Judá? También hubo guerra entre Abiyam y Jeroboán.
Párrafo 15
(1 Reyes 21:23) Y también respecto a Jezabel ha hablado Jehová, diciendo: ‘Los perros mismos se comerán a
Jezabel en la porción de terreno de Jezreel.
(2 Reyes 9:31-37) Y Jehú mismo entró por la puerta. Ella ahora dijo: “¿Le fue bien a Zimrí, el que mató a su
señor?”. 32 Ante eso, él alzó el rostro hacia la ventana y dijo: “¿Quién está conmigo? ¿Quién?”. Inmediatamente dos o
tres oficiales de la corte miraron abajo, a él. 33 Por lo tanto él dijo: “¡Déjenla caer!”. Entonces la dejaron caer, y parte
de su sangre fue salpicando sobre la pared y sobre los caballos; y él ahora la holló. 34 Después de eso pasó adentro y
comió y bebió, y entonces dijo: “Ustedes, por favor, encárguense de esta maldita y entiérrenla, porque es hija de
rey”. 35 Cuando fueron a enterrarla, no hallaron nada de ella sino el cráneo y los pies y las palmas de las
manos. 36 Cuando volvieron y se lo informaron, él pasó a decir: “Es la palabra de Jehová que él habló por medio de
su siervo Elías el tisbita, cuando dijo: ‘En la porción de terreno de Jezreel los perros se comerán la carne de
Jezabel. 37 Y el cuerpo muerto de Jezabel ciertamente llegará a ser como estiércol sobre la faz del campo en la
porción de terreno de Jezreel, para que no puedan decir: “Esta es Jezabel”’”.
Párrafo 16
(Jeremías 1:18, 19) Pero en cuanto a mí, aquí he hecho de ti hoy una ciudad fortificada y una columna de hierro y
muros de cobre contra todo el país, para con los reyes de Judá, para con sus príncipes, para con sus sacerdotes y
para con la gente de la tierra. 19 Y de seguro pelearán contra ti, pero no prevalecerán contra ti, porque: ‘Yo estoy
contigo —es la expresión de Jehová— para librarte’”.
(2 Reyes 21:1-7) Doce años de edad tenía Manasés cuando empezó a reinar, y por cincuenta y cinco años reinó en
Jerusalén. Y el nombre de su madre era Hefziba. 2 Y él procedió a hacer lo que era malo a los ojos de Jehová,
conforme a las cosas detestables de las naciones que Jehová había expulsado de delante de los hijos de Israel. 3 Así
que volvió a construir los lugares altos que Ezequías su padre había destruido, y erigió altares a Baal e hizo un poste
sagrado, tal como había hecho Acab el rey de Israel; y se puso a inclinarse ante todo el ejército de los cielos y a
servirles. 4 Y edificó altares en la casa de Jehová, respecto a la cual Jehová había dicho: “En Jerusalén pondré mi
nombre”. 5 Y pasó a edificar altares a todo el ejército de los cielos en dos patios de la casa de Jehová. 6 E hizo pasar
a su propio hijo por el fuego, y practicó la magia y buscó agüeros e hizo médium espiritistas y pronosticadores
profesionales de sucesos. Hizo en gran escala lo que era malo a los ojos de Jehová, para ofenderlo. 7 Además, puso
la imagen tallada del poste sagrado, que él había hecho, en la casa de la cual Jehová había dicho a David y a
Salomón su hijo: “En esta casa y en Jerusalén, que he escogido de entre todas las tribus de Israel, pondré mi nombre
hasta tiempo indefinido.
(2 Reyes 21:16) Y hubo también sangre inocente que Manasés derramó en grandísima cantidad, hasta que hubo
llenado a Jerusalén de extremo a extremo, además de su pecado con que hizo pecar a Judá haciendo lo que era
malo a los ojos de Jehová.
(Jeremías 15:4) Y ciertamente los daré para trepidación a todos los reinos de la tierra, a causa de Manasés hijo de
Ezequías, el rey de Judá, por lo que hizo en Jerusalén.
(2 Crónicas 33:12, 13) Y tan pronto como esto le causó angustia, él ablandó el rostro de Jehová su Dios, y siguió
humillándose mucho a causa del Dios de sus antepasados. 13 Y siguió orando a Él, de modo que Él se dejó rogar por
él y oyó su petición de favor y lo restauró en Jerusalén a su gobernación real; y Manasés llegó a saber que Jehová es
el Dios [verdadero].
Párrafo 18
(Jeremías 26:20-23) ”Y también sucedió que hubo un hombre que estaba profetizando en el nombre de Jehová,
Uriya hijo de Semaya de Quiryat-jearim. Y siguió profetizando contra esta ciudad y contra este país conforme a todas
las palabras de Jeremías. 21 Y el rey Jehoiaquim y todos sus hombres poderosos y todos los príncipes llegaron a oír
sus palabras, y el rey empezó a buscar que se le diera muerte. Cuando Uriya llegó a oír [esto], al instante le dio
miedo, y huyó, y entró en Egipto. 22 Pero el rey Jehoiaquim envió hombres a Egipto, a Elnatán hijo de Acbor y otros
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hombres con él a Egipto. 23 Y procedieron a sacar a Uriya de Egipto y llevarlo al rey Jehoiaquim, quien entonces lo
derribó a espada y echó su cuerpo muerto en el cementerio de los hijos del pueblo”.
(Jeremías 26:24) Además, resultó que la mano de Ahiqam hijo de Safán estuvo con Jeremías, para que no fuera
dado en la mano del pueblo para que se le diera muerte.
Párrafo 19
(Jeremías 36:1-3) Ahora bien, en el año cuarto de Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de Judá, aconteció que a
Jeremías le ocurrió esta palabra de parte de Jehová, que dijo: 2 “Toma para ti un rollo de un libro, y tienes que escribir
en él todas las palabras que te he hablado contra Israel y contra Judá y contra todas las naciones, desde el día en
que te hablé, desde los días de Josías, hasta el mismo día de hoy. 3 Quizás los de la casa de Judá escuchen toda la
calamidad que estoy pensando hacerles, a fin de que se vuelvan, cada uno de su camino malo, y de que yo
realmente les perdone su error y su pecado”.
(Jeremías 44:4) Y les seguí enviando todos mis siervos los profetas, madrugando y enviando, diciendo: “No hagan,
por favor, esta clase de cosa detestable que he odiado”.
(2 Crónicas 36:15) Y Jehová el Dios de sus antepasados siguió enviando [avisos] contra ellos por medio de sus
mensajeros, enviando vez tras vez, porque sentía compasión por su pueblo y por su morada.
(Lamentaciones 3:22, 23) Son los hechos de bondad amorosa de Jehová el que no nos hayamos acabado, porque
sus misericordias ciertamente no terminan. 23 Son nuevas cada mañana. Es abundante tu fidelidad.
Semana del 17 de junio 2013
Párrafo 20
(Jeremías 2:6-8) Y no han dicho: ‘¿Dónde está Jehová, Aquel que nos hizo subir de la tierra de Egipto, Aquel que
nos llevó andando por el desierto, por una tierra de llanura desértica y de hoyo, por una tierra falta de agua, y de
sombra profunda, por una tierra a través de la cual ningún hombre pasó y en la cual no moró hombre terrestre
alguno?’. 7 ”Y gradualmente los traje a una tierra del huerto, para que comieran su fruto y sus cosas buenas. Pero
ustedes entraron y contaminaron mi tierra; y de mi propia herencia hicieron algo detestable. 8 Los sacerdotes mismos
no dijeron: ‘¿Dónde está Jehová?’. Y los mismísimos que manejaban la ley no me conocieron; y los pastores mismos
transgredieron contra mí, y hasta los profetas profetizaron por Baal, y anduvieron en pos de los que no podían traer
provecho.
Párrafo 21
(Jeremías 15:16) Fueron halladas tus palabras, y procedí a comerlas; y tu palabra llega a ser para mí el alborozo y el
regocijo de mi corazón; porque tu nombre ha sido llamado sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.
(Jeremías 15:20) “Y yo he hecho que seas para este pueblo un muro fortificado de cobre; y ciertamente pelearán
contra ti, pero no prevalecerán contra ti. Porque yo estoy contigo, para salvarte y para librarte —es la expresión de
Jehová—.
(Lucas 12:11, 12) Pero cuando los lleven ante asambleas públicas y ante funcionarios de gobierno y autoridades, no
se inquieten acerca de cómo o qué hablarán en defensa, o de qué dirán; 12 porque el espíritu santo les enseñará en
aquella misma hora las cosas que deben decir”.
Párrafo 22
(Lamentaciones 3:44) Has obstruido el acceso a ti mismo con una masa de nubes, para que no pase la oración.
(Proverbios 28:9) El que aparta su oído de oír la ley... hasta su oración es cosa detestable.
Párrafo 23
(Jeremías 17:5-8) Esto es lo que ha dicho Jehová: “Maldito es el hombre físicamente capacitado que cifra su fiada
expectativa en el hombre terrestre y realmente hace de la carne su brazo, y cuyo corazón se aparta de Jehová
mismo. 6 Y ciertamente llegará a ser como un árbol solitario en la llanura desértica y no verá cuando venga el bien;
sino que tendrá que residir en lugares abrasados del desierto, en una región salada que no está habitada. 7 Bendito
es el hombre físicamente capacitado que confía en Jehová, y cuya confianza Jehová ha llegado a ser. 8 Y
ciertamente llegará a ser como un árbol plantado junto a las aguas, que envía sus raíces al mismísimo lado de la
corriente de agua; y no verá cuando venga el calor, sino que su follaje realmente resultará frondoso. Y en el año de
sequía no se inquietará, ni dejará de producir fruto.
Párrafo 24
(Jeremías 33:3) ‘Llámame, y yo te responderé y prontamente te informaré de cosas grandes e incomprensibles que
no has conocido’”.
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Párrafo 25
(2 Timoteo 4:10) Pues Demas me ha abandonado porque ha amado el presente sistema de cosas, y se ha ido a
Tesalónica; Crescente, a Galacia; Tito, a Dalmacia.
Párrafo 27
(Isaías 30:21) Y tus propios oídos oirán una palabra detrás de ti que diga: “Este es el camino. Anden en él”, en caso
de que ustedes se fueran a la derecha o en caso de que se fueran a la izquierda.
Semana del 24 de junio 2013
Capítulo 11
“Pastores de acuerdo con mi corazón”
Párrafo 2
(1 Samuel 17:34-36) Y David pasó a decir a Saúl: “Tu siervo llegó a ser pastor de su padre entre el rebaño, y vino un
león, y también un oso, y [cada uno] se llevó una oveja del hato. 35 Y yo salí tras él y lo derribé y de su boca hice el
rescate. Cuando empezó a levantarse contra mí, lo agarré de la barba y lo derribé y le di muerte. 36 Tanto al león
como al oso tu siervo los derribó; y este filisteo incircunciso tiene que llegar a ser como uno de ellos, porque ha
desafiado con escarnio a las líneas de batalla del Dios vivo”.
Párrafo 3
(Jeremías 2:8) Los sacerdotes mismos no dijeron: ‘¿Dónde está Jehová?’. Y los mismísimos que manejaban la ley
no me conocieron; y los pastores mismos transgredieron contra mí, y hasta los profetas profetizaron por Baal, y
anduvieron en pos de los que no podían traer provecho.
(Jeremías 3:15) Y de veras les daré pastores de acuerdo con mi corazón, y ellos ciertamente los apacentarán con
conocimiento y perspicacia.
(Jeremías 23:1-4) “¡Ay de los pastores que están destruyendo y esparciendo las ovejas de mi apacentamiento!”, es
la expresión de Jehová. 2 Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová el Dios de Israel contra los pastores que están
pastoreando a mi pueblo: “Ustedes mismos han esparcido mis ovejas; y siguieron dispersándolas, y no han dirigido
su atención a ellas”. “Aquí voy a dirigir mi atención a ustedes por la maldad de sus tratos”, es la expresión de
Jehová. 3 “Y yo mismo juntaré al resto de mis ovejas de todas las tierras a las cuales las había dispersado, y
ciertamente las traeré de vuelta a su apacentadero, y de veras serán fructíferas y llegarán a ser muchas. 4 Y
ciertamente levantaré sobre ellas pastores que realmente las pastorearán; y ellas ya no tendrán miedo, ni se
sobrecogerán de terror alguno, y no faltará ninguna”, es la expresión de Jehová.
Párrafo 4
(Juan 10:11-15) Yo soy el pastor excelente; el pastor excelente entrega su alma a favor de las ovejas. 12 El
asalariado, que no es pastor, y a quien las ovejas no pertenecen como suyas propias, ve venir al lobo y abandona las
ovejas y huye —y el lobo las arrebata y las desparrama— 13 porque es asalariado y no le importan las ovejas. 14 Yo
soy el pastor excelente, y conozco a mis ovejas y mis ovejas me conocen a mí, 15 así como el Padre me conoce y yo
conozco al Padre; y yo entrego mi alma a favor de las ovejas.
(Revelación 7:9) Después de estas cosas vi, y, ¡miren!, una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar,
de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de largas
ropas blancas; y había ramas de palmera en sus manos.
(Mateo 20:25-27) Pero Jesús, llamándolos a sí, dijo: “Ustedes saben que los gobernantes de las naciones se
enseñorean de ellas, y los grandes ejercen autoridad sobre ellas. 26 No es así entre ustedes; antes bien, el que quiera
llegar a ser grande entre ustedes tiene que ser ministro de ustedes, 27 y el que quiera ser el primero entre ustedes
tiene que ser esclavo de ustedes.
(1 Pedro 5:2, 3) Pastoreen el rebaño de Dios bajo su custodia, no como obligados, sino de buena gana; tampoco por
amor a ganancia falta de honradez, sino con empeño; 3 tampoco como enseñoreándose de los que son la herencia
de Dios, sino haciéndose ejemplos del rebaño.
Párrafo 5
(1 Pedro 2:25) Porque ustedes, como ovejas, andaban descarriados; pero ahora se han vuelto al pastor y
superintendente de sus almas.
(Jeremías 23:3, 4) “Y yo mismo juntaré al resto de mis ovejas de todas las tierras a las cuales las había dispersado,
y ciertamente las traeré de vuelta a su apacentadero, y de veras serán fructíferas y llegarán a ser muchas. 4 Y
ciertamente levantaré sobre ellas pastores que realmente las pastorearán; y ellas ya no tendrán miedo, ni se
sobrecogerán de terror alguno, y no faltará ninguna”, es la expresión de Jehová.
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(1 Pedro 1:18, 19) Porque ustedes saben que no fue con cosas corruptibles, con plata u oro, con lo que fueron
librados de su forma de conducta infructuosa recibida por tradición de sus antepasados. 19 Más bien, fue con sangre
preciosa, como la de un cordero sin tacha e inmaculado, sí, la de Cristo.
Párrafo 6
(Proverbios 27:23) Debes conocer positivamente la apariencia de tu rebaño. Fija tu corazón en tus hatos;
(Jeremías 33:12) “Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos: ‘En este lugar desierto sin hombre y ni siquiera
animal doméstico, y en todas sus ciudades, todavía llegará a haber el apacentadero de los pastores que están
haciendo que el rebaño se eche’.
Párrafo 7
(Jeremías 25:3-6) “Desde el año decimotercero de Josías hijo de Amón, el rey de Judá, y hasta el día de hoy, estos
veintitrés años me ha ocurrido la palabra de Jehová, y seguí hablándoles, madrugando y hablando, pero ustedes no
escucharon. 4 Y Jehová les envió todos sus siervos los profetas, madrugando y enviándo[los], pero ustedes no
escucharon, ni inclinaron su oído para escuchar, 5 cuando ellos decían: ‘Vuélvanse, por favor, cada uno de su camino
malo y de la maldad de sus tratos, y continúen morando sobre el suelo que Jehová les dio a ustedes y a sus
antepasados desde mucho tiempo atrás y hasta mucho tiempo por venir. 6 Y no anden tras otros dioses para servirles
y para inclinarse ante ellos, para que no me ofendan con la obra de sus manos, y para que yo no les cause
calamidad a ustedes’.
Párrafo 8
(Jeremías 18:20) ¿Debe pagarse con mal el bien? Porque han excavado un hoyo para mi alma. Acuérdate de cómo
estuve de pie delante de ti para hablar lo bueno hasta acerca de ellos, para volver de contra ellos tu furia.
(Mateo 25:21) Su amo le dijo: ‘¡Bien hecho, esclavo bueno y fiel! Fuiste fiel sobre unas cuantas cosas. Te nombraré
sobre muchas cosas. Entra en el gozo de tu amo’
Semana del 1 de julio 2013
Párrafo 9
(Jeremías 3:15) Y de veras les daré pastores de acuerdo con mi corazón, y ellos ciertamente los apacentarán con
conocimiento y perspicacia.
(1 Timoteo 3:2) El superintendente, por lo tanto, debe ser irreprensible, esposo de una sola mujer, moderado en los
hábitos, de juicio sano, ordenado, hospitalario, capacitado para enseñar,
(1 Timoteo 5:17) Que los ancianos que presiden excelentemente sean tenidos por dignos de doble honra,
especialmente los que trabajan duro en hablar y enseñar.
(Jeremías 6:8) Déjate corregir, oh Jerusalén, para que mi alma no se aparte de ti disgustada; para que no te ponga
como un yermo desolado, una tierra no habitada”.
Párrafo 10
(Jeremías 1:7-10) Y Jehová pasó a decirme: “No digas: ‘Solo soy un muchacho’. Antes bien, a todos aquellos a
quienes te envíe, debes ir; y todo lo que yo te mande, debes hablar. 8 No tengas miedo a causa de sus rostros,
porque: ‘Yo estoy contigo para librarte’, es la expresión de Jehová”. 9 En esto, Jehová alargó la mano e hizo que esta
me tocara la boca. Entonces me dijo Jehová: “Mira que he puesto mis palabras en tu boca. 10 Ve, te he comisionado
este día para estar sobre las naciones y sobre los reinos, para desarraigar y para demoler y para destruir y para
derruir, para edificar y para plantar”.
Párrafo 11
(Jeremías 10:21) Porque los pastores se han portado irrazonablemente, y no han buscado siquiera a Jehová. Por
eso no han obrado con perspicacia, y todos sus animales apacentados han sido esparcidos”.
(Jeremías 14:14, 15) Y Jehová pasó a decirme: “Falsedad es lo que los profetas están profetizando en mi nombre.
Yo no los he enviado, ni les he ordenado ni les he hablado. Una visión falsa y adivinación y una cosa que nada vale y
la artimaña de su corazón es lo que ellos les están hablando proféticamente. 15 Por lo tanto, esto es lo que ha dicho
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Jehová respecto a los profetas que están profetizando en mi nombre y a quienes yo mismo no envié, y que están
diciendo que no ocurrirá espada ni hambre en este país: ‘A espada y por hambre serán acabados aquellos profetas.
Párrafo 13
(Jeremías 19:1) Esto es lo que dijo Jehová: “Ve, y tienes que conseguir un frasco de barro de alfarero, y a algunos
de los ancianos del pueblo y a algunos de los ancianos de los sacerdotes.
(Jeremías 19:10, 11) ”Y tienes que quebrar el frasco ante los ojos de los hombres que van contigo. 11 Y tienes que
decirles: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos: “De la misma manera quebraré yo a este pueblo y a esta
ciudad como quiebra alguien la vasija del alfarero de modo que ya no puede componerse; y en Tófet enterrarán hasta
que no haya más lugar para enterrar”’.
(Jeremías 27:1-22) Al principio del reino de Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de Judá, a Jeremías le ocurrió esta
palabra de parte de Jehová, diciendo: 2 “Esto es lo que me ha dicho Jehová: ‘Hazte ataduras y varas que sirvan de
yugo, y tienes que ponértelas sobre el cuello. 3 Y tienes que enviárselas al rey de Edom y al rey de Moab y al rey de
los hijos de Ammón y al rey de Tiro y al rey de Sidón, por la mano de los mensajeros que están viniendo a Jerusalén
a Sedequías el rey de Judá. 4 Y tienes que darles un mandato para sus amos, y decir: ”’“Esto es lo que ha dicho
Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel; esto es lo que ustedes deben decir a sus amos: 5 ‘Yo mismo he hecho la
tierra, a la humanidad y las bestias que están sobre la superficie de la tierra por mi gran poder y por mi brazo
extendido; y la he dado a quien ha resultado recto a mis ojos darla. 6 Y ahora yo mismo he dado todos estos países
en la mano de Nabucodonosor el rey de Babilonia, mi siervo; y hasta las bestias salvajes del campo se las he dado
para que le sirvan. 7 Y todas las naciones tienen que servirle, sí, a él y a su hijo y a su nieto hasta que llegue el
tiempo de aun su propio país, y muchas naciones y reyes grandes tendrán que explotarlo como siervo’. 8 ”’”‘Y tiene
que suceder que la nación y el reino que no quiera servirle, aun a Nabucodonosor el rey de Babilonia; y el que no
quiera poner su cuello bajo el yugo del rey de Babilonia, con la espada y con el hambre y con la peste dirigiré yo mi
atención a esa nación —es la expresión de Jehová— hasta que los haya acabado por mano de él.’ 9 ”’”‘Y en cuanto a
ustedes, no escuchen a sus profetas ni a sus practicantes de adivinación ni a sus soñadores ni a sus practicantes de
magia ni a sus hechiceros, que están diciéndoles: “Ustedes no servirán al rey de Babilonia”. 10 Porque falsedad es lo
que les están profetizando, con el propósito de que sean llevados lejos de sobre su suelo; y yo tenga que
dispersarlos, y ustedes tengan que perecer. 11 ”’”’Y en cuanto a la nación que ponga su cuello bajo el yugo del rey de
Babilonia y realmente le sirva, yo también ciertamente la dejaré descansar sobre su suelo —es la expresión de
Jehová— y ciertamente lo cultivará y morará en él’”’”. 12 Aun a Sedequías el rey de Judá hablé conforme a todas
estas palabras, y dije: “Pongan sus cuellos bajo el yugo del rey de Babilonia y sírvanles a él y a su pueblo y sigan
viviendo. 13 ¿Por qué deben morir tú mismo y tu pueblo a espada, del hambre y de la peste conforme a lo que Jehová
ha hablado a la nación que no sirva al rey de Babilonia? 14 Y no escuchen las palabras de los profetas que les están
diciendo: ‘Ustedes no servirán al rey de Babilonia’, porque falsedad es lo que les están profetizando. 15 ”‘Porque yo no
los he enviado —es la expresión de Jehová—; antes bien, están profetizando en mi nombre falsamente, con el objeto
de que yo los disperse a ustedes, y tengan que perecer, ustedes y los profetas que les están profetizando’”. 16 Y
hablé a los sacerdotes, y a todo este pueblo hablé, y dije: “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘No escuchen las palabras
de sus profetas que les están profetizando, y dicen: “¡Miren! ¡Los utensilios de la casa de Jehová están siendo traídos
de vuelta de Babilonia muy pronto ya!”. Porque falsedad es lo que les están profetizando. 17 No les escuchen. Sirvan
al rey de Babilonia y sigan viviendo. ¿Por qué debe llegar a ser esta ciudad un lugar devastado? 18 Pero si ellos son
profetas y si la palabra de Jehová de veras existe con ellos, que ellos, por favor, rueguen a Jehová de los ejércitos,
para que los utensilios que quedan en la casa de Jehová y en la casa del rey de Judá y en Jerusalén no vayan a
entrar en Babilonia’. 19 ”Porque esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos acerca de las columnas y acerca del
mar y acerca de las carretillas y acerca de lo restante de los utensilios que quedan en esta ciudad, 20 los cuales no
había tomado Nabucodonosor el rey de Babilonia cuando se llevó al destierro a Jeconías hijo de Jehoiaquim, el rey
de Judá, de Jerusalén a Babilonia, junto con todos los nobles de Judá y Jerusalén; 21 porque esto es lo que ha dicho
Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel, acerca de los utensilios que quedan en la casa de Jehová y en la casa del
rey de Judá y en Jerusalén: 22 ‘“A Babilonia es adonde serán llevados, y allí permanecerán hasta el día en que yo les
dirija mi atención a ellos”, es la expresión de Jehová. “Y ciertamente los haré subir y los restauraré en este lugar”’”.
(Jeremías 28:1-17) Entonces aconteció en aquel año, al principio del reinado de Sedequías el rey de Judá, en el año
cuarto, en el mes quinto, que Hananías hijo de Azur, el profeta que era de Gabaón, me dijo en la casa de Jehová,
ante los ojos de los sacerdotes y de todo el pueblo: 2 “Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de
Israel: ‘Ciertamente quebraré el yugo del rey de Babilonia. 3 Dentro de dos años completos voy a traer de vuelta a
este lugar todos los utensilios de la casa de Jehová que Nabucodonosor el rey de Babilonia tomó de este lugar para
llevarlos a Babilonia’”. 4 “‘Y a Jeconías hijo de Jehoiaquim, el rey de Judá, y a todos los desterrados de Judá que han
ido a Babilonia los voy a traer de vuelta a este lugar —es la expresión de Jehová—, porque quebraré el yugo del rey
de Babilonia.’” 5 Y Jeremías el profeta procedió a decir a Hananías el profeta ante los ojos de los sacerdotes y ante
los ojos de todo el pueblo que estaba de pie en la casa de Jehová; 6 sí, Jeremías el profeta procedió a decir: “¡Amén!
¡Hágalo así Jehová! ¡Establezca Jehová tus palabras que has profetizado y traiga de vuelta de Babilonia a este lugar
los utensilios de la casa de Jehová y a todos los desterrados! 7 Sin embargo, oye, por favor, esta palabra que estoy
hablando a tus oídos y a los oídos de todo el pueblo. 8 En cuanto a los profetas que fueron antes de mí y antes de ti
de mucho tiempo atrás, ellos también profetizaban acerca de muchos países y acerca de reinos grandes, de guerra y
de calamidad y de peste. 9 En cuanto al profeta que profetiza de paz, cuando se realice la palabra del profeta se
llegará a conocer el profeta a quien Jehová ha enviado en verdad”. 10 En eso Hananías el profeta tomó la vara que
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servía de yugo de sobre el cuello de Jeremías el profeta y la quebró. 11 Y Hananías pasó a decir ante los ojos de todo
el pueblo: “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Así mismo dentro de dos años completos quebraré yo el yugo de
Nabucodonosor el rey de Babilonia de sobre el cuello de todas las naciones’”. Y Jeremías el profeta procedió a irse
por su camino. 12 Entonces la palabra de Jehová le ocurrió a Jeremías, después que Hananías el profeta hubo
quebrado la vara que servía de yugo de sobre el cuello de Jeremías el profeta, y dijo: 13 “Ve, y tienes que decir a
Hananías: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová: “Has quebrado varas de madera que sirven de yugo, y en lugar de ellas
tendrás que hacer varas de hierro que sirvan de yugo”. 14 Porque esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el
Dios de Israel: “Ciertamente pondré un yugo de hierro sobre el cuello de todas estas naciones, para que sirvan a
Nabucodonosor el rey de Babilonia; y tendrán que servirle. Y hasta las bestias salvajes del campo ciertamente le
daré”’”. 15 Y Jeremías el profeta pasó a decir a Hananías el profeta: “¡Escucha, por favor, oh Hananías! Jehová no te
ha enviado, sino que tú mismo has hecho que este pueblo confíe en una falsedad. 16 Por lo tanto, esto es lo que ha
dicho Jehová: ‘¡Mira!, voy a enviarte de sobre la superficie del suelo. Este año tú mismo tienes que morir, porque has
hablado verdadera sublevación contra Jehová’”. 17 De manera que el profeta Hananías murió aquel año, en el mes
séptimo.
Párrafo 14
(Jeremías 8:22) ¿No hay bálsamo en Galaad? ¿O no hay sanador allí? ¿Por qué, pues, no ha subido el recobro de
la hija de mi pueblo?
(Jeremías 5:31) Los profetas mismos realmente profetizan en falsedad; y en cuanto a los sacerdotes, van
sojuzgando conforme a sus poderes. Y mi propio pueblo así [lo] ha amado; ¿y qué harán ustedes al final de ello?”
(Santiago 5:14, 15) ¿Hay alguno enfermo entre ustedes? Que llame a [sí] a los ancianos de la congregación, y que
ellos oren sobre él, untándo[lo] con aceite en el nombre de Jehová. 15 Y la oración de fe sanará al indispuesto, y
Jehová lo levantará. También, si hubiera cometido pecados, se le perdonará.
Semana del 8 de julio 2013
Párrafo 15
(Juan 21:16, 17) De nuevo le dijo, por segunda vez: “Simón hijo de Juan, ¿me amas?”. Él le dijo: “Sí, Señor, tú sabes
que te tengo cariño”. Le dijo: “Pastorea mis ovejitas”. 17 Le dijo por tercera vez: “Simón hijo de Juan, ¿me tienes
cariño?”. Pedro se contristó de que por tercera vez le dijera: “¿Me tienes cariño?”. De modo que le dijo: “Señor, tú
sabes todas las cosas; tú bien sabes que te tengo cariño”. Le dijo Jesús: “Apacienta mis ovejitas.
(Jeremías 2:2) “Ve, y tienes que clamar a oídos de Jerusalén, y decir: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová: “Bien
recuerdo, por parte tuya, la bondad amorosa de tu juventud, el amor mientras estuviste comprometida para casarte,
tu andar en pos de mí en el desierto, en una tierra no sembrada.
(Jeremías 2:5) Esto es lo que ha dicho Jehová: “¿Qué han hallado sus padres en mí que fuera injusto, para que se
hayan alejado de mí, y siguieran andando tras el ídolo vano y se hicieran vanos ellos mismos?
(Jeremías 7:5-7) Porque si positivamente hacen buenos sus caminos y sus tratos, si positivamente llevan a cabo la
justicia entre un hombre y su compañero, 6 si a ningún residente forastero, a ningún huérfano de padre y a ninguna
viuda oprimen, y sangre inocente no derraman en este lugar, y tras otros dioses no andan para su propia
calamidad, 7 yo, en cambio, ciertamente haré que sigan residiendo en este lugar, en la tierra que di a sus
antepasados, desde tiempo indefinido aun hasta tiempo indefinido”’”.
(Jeremías 10:2) Esto es lo que ha dicho Jehová: “No aprendan de ninguna manera el camino de las naciones, y no
se sobrecojan de terror aun ante las señales de los cielos, porque las naciones se sobrecogen de terror ante ellas.
(Tito 1:9) que se adhiera firmemente a la fiel palabra en lo que toca a su [arte de] enseñar, para que pueda exhortar
por la enseñanza que es saludable y también censurar a los que contradicen.
Párrafo 16
(Jeremías 8:11) Y tratan de sanar el quebranto de la hija de mi pueblo livianamente, diciendo: “¡Hay paz! ¡Hay paz!”,
cuando no hay paz.
Párrafo 17
(Jeremías 50:6, 7) Rebaño de criaturas que perecen es lo que mi pueblo ha llegado a ser. Sus propios pastores las
han hecho andar errantes. En las montañas las han descarriado. De montaña a colina han ido. Han olvidado su lugar
de descanso. 7 Todos los que las han hallado se las han comido, y sus propios adversarios han dicho: ‘No llegaremos
a ser culpables, debido al hecho de que ellos han pecado contra Jehová, el lugar de habitación de la justicia y la
esperanza de sus antepasados, Jehová’.”
46
(Jeremías 5:7) ¿Cómo puedo perdonarte por esta mismísima cosa? Tus propios hijos me han dejado, y siguen
jurando por lo que no es Dios. Y yo seguí satisfaciéndolos, pero ellos continuaron cometiendo adulterio, y a la casa
de una prostituta van en tropas.
(Jeremías 25:4, 5) Y Jehová les envió todos sus siervos los profetas, madrugando y enviándo[los], pero ustedes no
escucharon, ni inclinaron su oído para escuchar, 5 cuando ellos decían: ‘Vuélvanse, por favor, cada uno de su camino
malo y de la maldad de sus tratos, y continúen morando sobre el suelo que Jehová les dio a ustedes y a sus
antepasados desde mucho tiempo atrás y hasta mucho tiempo por venir.
(Jeremías 35:15) Y seguí enviándoles todos mis siervos los profetas, madrugando y enviándo[los], diciendo:
‘Vuélvanse, por favor, cada uno de su camino malo, y hagan buenos sus tratos, y no anden tras otros dioses para
servirles. Y sigan morando en el suelo que les he dado a ustedes y a sus antepasados’. Pero ustedes no inclinaron
su oído, ni me escucharon.
(Jeremías 44:4) Y les seguí enviando todos mis siervos los profetas, madrugando y enviando, diciendo: “No hagan,
por favor, esta clase de cosa detestable que he odiado”.
Párrafo 18
(Jeremías 45:5) Pero en cuanto a ti, tú sigues buscando cosas grandes para ti. No sigas buscando”’. ”‘Porque, mira,
voy a traer una calamidad sobre toda carne —es la expresión de Jehová—, y ciertamente te daré tu alma como
despojo en todos los lugares adonde vayas’”.
(1 Timoteo 4:13) Mientras llego, continúa aplicándote a la lectura pública, a la exhortación, a la enseñanza.
(1 Timoteo 4:16) Presta constante atención a ti mismo y a tu enseñanza. Persiste en estas cosas, pues haciendo
esto te salvarás a ti mismo y también a los que te escuchan.
Párrafo 19
(Jeremías 4:14) Lava tu corazón para que quede limpio de pura maldad, oh Jerusalén, para que seas salvada.
¿Hasta cuándo estarán alojados dentro de ti tus pensamientos erróneos?
(Jeremías 22:11) Porque esto es lo que ha dicho Jehová acerca de Salum hijo de Josías, el rey de Judá que está
reinando en lugar de Josías su padre, que ha salido de este lugar: ‘No volverá más allí.
(Jeremías 22:15, 16) ¿Continuarás reinando porque estás compitiendo por el uso del cedro? En cuanto a tu padre,
¿no comió y bebió y ejecutó derecho y justicia? En aquel caso le fue bien. 16 Él defendió la reclamación legal del
afligido y del pobre. En aquel caso aquello marchó bien. ‘¿No era ese un caso de conocerme? —es la expresión de
Jehová—.
Párrafo 20
(Jeremías 46:28) En cuanto a ti, no tengas miedo, oh siervo mío Jacob —es la expresión de Jehová—, porque yo
estoy contigo. Porque haré un exterminio entre todas las naciones a las cuales te he dispersado, pero no haré
exterminio de ti. No obstante, tendré que castigarte hasta el grado debido, y de ninguna manera te dejaré sin
castigo’”.
(Jeremías 7:9) ¿Acaso se puede hurtar, asesinar y cometer adulterio y jurar en falso y hacer humo de sacrificio a
Baal y andar tras otros dioses que ustedes no habían conocido,
(Jeremías 7:16) ”Y en cuanto a ti, no ores a favor de este pueblo, ni levantes a favor de ellos un clamor rogativo ni
una oración, ni me implores, porque no te estaré escuchando.
(Jeremías 33:6-8) ‘Aquí voy a hacer subir para ella un recobro y salud; y ciertamente los sanaré y les revelaré una
abundancia de paz y verdad. 7 Y de veras traeré de vuelta a los cautivos de Judá y a los cautivos de Israel, y
ciertamente los edificaré tal como en el comienzo. 8 Y los purificaré, sí, de todo su error con el que han pecado contra
mí, y perdonaré, sí, todos sus errores con los que han pecado contra mí y con los que han transgredido contra mí.
(Lamentaciones 1:18) Jehová es justo, porque es contra su boca contra lo que me he rebelado. Escuchen, ahora,
pueblos todos, y vean mi dolor. Mis propias vírgenes y mis propios jóvenes se han ido al cautiverio.
Párrafo 21
(Salmo 23:1-6) Jehová es mi Pastor. Nada me faltará. 2 En prados herbosos me hace recostar; me conduce por
descansaderos donde abunda el agua. 3 Refresca mi alma. Me guía por los senderos trillados de la justicia por causa
de su nombre. 4 Aunque ande en el valle de sombra profunda, no temo nada malo, porque tú estás conmigo; tu vara
y tu cayado son las cosas que me consuelan. 5 Dispones ante mí una mesa enfrente de los que me muestran
hostilidad. Con aceite me has untado la cabeza; mi copa está bien llena. 6 De seguro el bien y la bondad amorosa
mismos seguirán tras de mí todos los días de mi vida; y ciertamente moraré en la casa de Jehová hasta la largura de
días.
(Jeremías 3:15) Y de veras les daré pastores de acuerdo con mi corazón, y ellos ciertamente los apacentarán con
conocimiento y perspicacia.
47
(Jeremías 23:4) Y ciertamente levantaré sobre ellas pastores que realmente las pastorearán; y ellas ya no tendrán
miedo, ni se sobrecogerán de terror alguno, y no faltará ninguna”, es la expresión de Jehová.
Semana del 15 de julio 2013
Capítulo 12
“¿No era ese un caso de conocerme?”
Párrafo 1
(Jeremías 22:13, 14) ”¡Ay de aquel que edifica su casa, pero no con justicia, y sus cámaras superiores, pero no con
derecho, por el uso de su semejante que le sirve de balde, y cuyo salario él no le da!; 14 el que dice: ‘Voy a edificarme
una casa espaciosa y cámaras superiores holgadas; y mis ventanas tendrán que ser ensanchadas para ella, y el
enmaderar será con cedro, y embadurnado con bermellón’.
Párrafo 2
(2 Reyes 23:33-35) Y Faraón Nekoh logró ponerlo en cadenas en Riblá, en la tierra de Hamat, para que no reinara
en Jerusalén, y luego impuso al país una multa de cien talentos de plata y un talento de oro. 34 Además, Faraón
Nekoh hizo rey a Eliaquim hijo de Josías en lugar de Josías su padre, y le cambió el nombre al de Jehoiaquim; y a
Jehoacaz lo tomó y luego lo llevó a Egipto, donde por fin murió. 35 Y la plata y el oro se los dio Jehoiaquim a Faraón.
Solo que fijó un impuesto al país, para dar la plata según la orden de Faraón. Conforme al impuesto asignado a cada
uno por valuación exigió él la plata y el oro de la gente de la tierra, para darlo a Faraón Nekoh.
Párrafo 3
(Jeremías 22:15, 16) ¿Continuarás reinando porque estás compitiendo por el uso del cedro? En cuanto a tu padre,
¿no comió y bebió y ejecutó derecho y justicia? En aquel caso le fue bien. 16 Él defendió la reclamación legal del
afligido y del pobre. En aquel caso aquello marchó bien. ‘¿No era ese un caso de conocerme? —es la expresión de
Jehová—.
Párrafo 6
(Jeremías 36:21-24) De manera que el rey envió a Jehudí a conseguir el rollo. En conformidad, él lo sacó del
comedor de Elisamá el secretario. Y Jehudí empezó a leerlo en voz alta a oídos del rey y a oídos de todos los
príncipes que estaban de pie junto al rey. 22 Y el rey estaba sentado en la casa de invierno, en el mes noveno, con un
brasero ardiendo delante de él. 23 Entonces aconteció que tan pronto como Jehudí hubo leído tres o cuatro columnaspáginas,
él procedió a rasgarlo con el cuchillo de secretario, y [lo] fue arrojando también en el fuego que estaba en el
brasero, hasta que todo el rollo vino a parar al fuego que estaba en el brasero. 24 Y no sintieron pavor; tampoco
rasgaron sus prendas de vestir el rey ni ninguno de sus siervos, que estuvieron escuchando todas estas palabras.
Párrafo 7
(Jeremías 9:24) “Pero el que se gloría, gloríese a causa de esta misma cosa: de tener perspicacia y de tener
conocimiento de mí, que yo soy Jehová, Aquel que ejerce bondad amorosa, derecho y justicia en la tierra; porque en
estas cosas de veras me deleito”, es la expresión de Jehová.
Semana del 22 de julio 2013
Párrafo 9
(Jeremías 31:3) Desde lejos se me apareció Jehová mismo [y dijo]: “Y con un amor hasta tiempo indefinido te he
amado. Por eso te he atraído con bondad amorosa.
Párrafo 10
48
(Jeremías 29:10-12) “Porque esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Conforme se cumplan setenta años en Babilonia yo
dirigiré mi atención a ustedes, y ciertamente estableceré para con ustedes mi buena palabra trayéndolos de vuelta a
este lugar’. 11 ”‘Porque yo mismo bien conozco los pensamientos que estoy pensando para con ustedes —es la
expresión de Jehová—, pensamientos de paz, y no de calamidad, para darles un futuro y una esperanza. 12 Y
ustedes ciertamente me llamarán y vendrán y me orarán, y yo ciertamente les escucharé.’
Párrafo 11
(Jeremías 27:22) ‘“A Babilonia es adonde serán llevados, y allí permanecerán hasta el día en que yo les dirija mi
atención a ellos”, es la expresión de Jehová. “Y ciertamente los haré subir y los restauraré en este lugar”’”.
(Jeremías 33:10, 11) “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘En este lugar del que ustedes estarán diciendo que está
desierto sin hombre y sin animal doméstico, en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén que están
desoladas sin hombre y sin habitante y sin animal doméstico, todavía se oirá 11 el sonido del alborozo y el sonido del
regocijo, la voz del novio y la voz de la novia, la voz de los que dicen: “¡Elogien a Jehová de los ejércitos, porque
Jehová es bueno; porque hasta tiempo indefinido es su bondad amorosa!”’. ”‘Ellos estarán trayendo una ofrenda de
acción de gracias a la casa de Jehová, porque yo traeré de vuelta a los cautivos de la tierra tal como al comienzo’, ha
dicho Jehová.”
Párrafo 12
(Jeremías 31:18-20) “Positivamente he oído a Efraín lamentarse de sí mismo: ‘Me has corregido, para que sea
corregido, como un becerro que no ha sido entrenado. Haz que me vuelva, y prontamente me volveré, porque tú eres
Jehová mi Dios. 19 Porque después de volverme sentí pesar; y después que se me hizo saber di una palmada sobre
el muslo. Me avergoncé, y también me sentí humillado, porque había llevado el oprobio de mi juventud’.” 20 “¿Es
Efraín para mí un hijo precioso, o un niño acariciado? Porque al grado que hablé contra él, sin falta me acordaré de él
más aún. Por eso mis intestinos se han alborotado por él. Con toda seguridad le tendré piedad”, es la expresión de
Jehová.
Párrafo 13
(Jeremías 15:15) Tú mismo has sabido. Oh Jehová, acuérdate de mí y dirígeme tu atención y véngame de mis
perseguidores. En tu tardanza para la cólera, no me quites. Nota que he soportado oprobio por causa de ti mismo.
(Lamentaciones 3:55-57) He clamado tu nombre, oh Jehová, desde un hoyo de la clase más baja. 56 Tienes que oír
mi voz. No escondas tu oído de mi alivio, de mi clamor por ayuda. 57 Te has acercado en el día que seguí llamándote.
Dijiste: “No tengas miedo”.
(Lamentaciones 3:22) Son los hechos de bondad amorosa de Jehová el que no nos hayamos acabado, porque sus
misericordias ciertamente no terminan.
Semana del 29 de julio 2013
Párrafo 14
(Jeremías 23:5, 6) “¡Miren! Vienen días —es la expresión de Jehová—, y yo ciertamente levantaré a David un brote
justo. Y un rey ciertamente reinará y actuará con discreción y ejecutará derecho y justicia en la tierra. 6 En sus días
Judá será salvado, e Israel mismo residirá en seguridad. Y este es su nombre con el cual se le llamará: Jehová Es
Nuestra Justicia.”
Párrafo 15
(Jeremías 4:1, 2) “Si quieres volverte, oh Israel —es la expresión de Jehová—, puedes volverte aun a mí. Y si a
causa de mí quitas tus cosas repugnantes, entonces no andarás como fugitivo. 2 Y [si] ciertamente juras: ‘¡Tan
ciertamente como que Jehová vive en verdad, en justicia y en rectitud!’, entonces en él las naciones realmente se
bendecirán, y en él se jactarán acerca de sí mismas.”
Párrafo 16
(Jeremías 31:35, 36) Esto es lo que ha dicho Jehová, el Dador del sol para luz de día, los estatutos de la luna y las
estrellas para luz de noche, Aquel que agita el mar para que se pongan bulliciosas sus olas, Aquel cuyo nombre es
Jehová de los ejércitos: 36 “‘Si estas disposiciones reglamentarias pudieran ser quitadas de delante de mí —es la
expresión de Jehová—, los que son la descendencia de Israel igualmente pudieran cesar de resultar ser nación
delante de mí para siempre’”.
(Lamentaciones 3:37, 38) ¿Quién, pues, ha dicho que ocurra algo [cuando] Jehová mismo no ha dado la
orden? 38 De la boca del Altísimo no salen cosas malas y lo que es bueno.
Párrafo 17
49
(Jeremías 12:1) Tú eres justo, oh Jehová, cuando me dirijo a ti con mi queja, realmente cuando hablo contigo hasta
de asuntos de juicio. ¿Por qué será que el camino de los inicuos ha tenido éxito, que todos los que están cometiendo
traición son los despreocupados?
(Jeremías 20:12) Pero tú, oh Jehová de los ejércitos, estás examinando al justo; estás viendo los riñones y el
corazón. Vea yo tu venganza en ellos, porque a ti te he revelado mi litigio.
Párrafo 18
(Lamentaciones 3:58, 59) Has tomado a tu cargo, oh Jehová, las contiendas de mi alma. Has recomprado mi
vida. 59 Has visto, oh Jehová, el mal que se me hizo. Oh, de veras conduce el juicio para mí.
Párrafo 19
(Jeremías 7:5-7) Porque si positivamente hacen buenos sus caminos y sus tratos, si positivamente llevan a cabo la
justicia entre un hombre y su compañero, 6 si a ningún residente forastero, a ningún huérfano de padre y a ninguna
viuda oprimen, y sangre inocente no derraman en este lugar, y tras otros dioses no andan para su propia
calamidad, 7 yo, en cambio, ciertamente haré que sigan residiendo en este lugar, en la tierra que di a sus
antepasados, desde tiempo indefinido aun hasta tiempo indefinido”’”.
(Jeremías 22:3) Esto es lo que ha dicho Jehová: “Hagan derecho y justicia, y libren de la mano del defraudador a la
víctima del robo; y no maltraten a ningún residente forastero, huérfano de padre ni viuda. No [les] hagan violencia. Y
no derramen sangre inocente en este lugar.
(Lamentaciones 3:25, 26) Bueno es Jehová al que espera en él, al alma que sigue buscándolo. 26 Bueno es que uno
espere, aun callado, la salvación de Jehová.
Semana del 5 de agosto 2013
Párrafo 20
(Jeremías 18:11) ”Y ahora di, por favor, a los hombres de Judá y a los habitantes de Jerusalén: ‘Esto es lo que ha
dicho Jehová: “Aquí voy a formar contra ustedes una calamidad y pensar contra ustedes un pensamiento. Vuélvanse,
por favor, cada uno de su camino malo, y hagan buenos sus caminos y sus tratos”’”.
(Jeremías 26:13) Y ahora hagan buenos sus caminos y sus tratos, y obedezcan la voz de Jehová su Dios, y Jehová
sentirá pesar por la calamidad que ha hablado contra ustedes.
Párrafo 21
(Jeremías 3:12) Ve, y tienes que proclamar estas palabras al norte y decir: ”‘“De veras vuélvete, oh renegada Israel”,
es la expresión de Jehová’. ‘“No haré caer mi rostro [airadamente] sobre ustedes, porque soy leal”, es la expresión de
Jehová.’ ‘“No me quedaré resentido hasta tiempo indefinido.
(Jeremías 15:19) Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová: “Si te vuelves, entonces te traeré de vuelta. Delante
de mí estarás de pie. Y si sacas lo que es precioso de las cosas que nada valen, llegarás a ser como mi propia boca.
Ellos mismos se volverán a ti, pero tú mismo no te volverás a ellos”.
(Lamentaciones 5:21) Tráenos de vuelta, oh Jehová, a ti mismo, y prontamente volveremos. Trae días nuevos para
nosotros como en la antigüedad.
Párrafo 22
(Jeremías 33:8) Y los purificaré, sí, de todo su error con el que han pecado contra mí, y perdonaré, sí, todos sus
errores con los que han pecado contra mí y con los que han transgredido contra mí.
Párrafo 25
(Jeremías 6:16) Esto es lo que ha dicho Jehová: “Deténganse en los caminos, y vean, y pregunten acerca de las
veredas de mucho tiempo atrás, dónde, sí, está el buen camino; y anden en él, y hallen desahogo para sus almas”.
Pero ellos siguieron diciendo: “No vamos a andar”.
Semana del 12 de agosto 2013
Capítulo 13
“Jehová ha hecho lo que tenía pensado”
50
Párrafo 1
(Lamentaciones 2:17) Jehová ha hecho lo que tenía pensado. Ha realizado su dicho, lo que había ordenado desde
los días de mucho tiempo atrás. Ha demolido y no ha mostrado compasión. Y hace que el enemigo se regocije sobre
ti. Ha elevado el cuerno de tus adversarios.
Párrafo 2
(Deuteronomio 30:19, 20) De veras tomo los cielos y la tierra como testigos contra ustedes hoy, de que he puesto
delante de ti la vida y la muerte, la bendición y la invocación de mal; y tienes que escoger la vida a fin de que te
mantengas vivo, tú y tu prole, 20 amando a Jehová tu Dios, escuchando su voz y adhiriéndote a él; porque él es tu
vida y la longitud de tus días, para que mores sobre el suelo que Jehová juró a tus antepasados Abrahán, Isaac y
Jacob que les daría”.
(Jeremías 19:9) Y ciertamente haré que coman la carne de sus hijos y la carne de sus hijas; y comerán cada cual la
carne de su semejante, a causa de la estrechez y a causa de la tensión con la que los cercarán sus enemigos y los
que buscan su alma.”’
(Levítico 26:29) De modo que tendrán que comer la carne de sus hijos, y comerán la carne de sus hijas.
(Lamentaciones 4:10) Las mismísimas manos de mujeres compasivas han cocido a sus propios hijos. Estos han
llegado a ser como pan de consolación a alguien durante el quebranto de la hija de mi pueblo.
Párrafo 3
(2 Crónicas 36:15) Y Jehová el Dios de sus antepasados siguió enviando [avisos] contra ellos por medio de sus
mensajeros, enviando vez tras vez, porque sentía compasión por su pueblo y por su morada.
(Jeremías 26:3) Quizás escuchen y se vuelvan, cada uno de su camino malo, y yo tenga que sentir pesar por la
calamidad que estoy pensando ejecutar sobre ellos a causa de la maldad de sus tratos.
(Jeremías 26:12, 13) Ante aquello, Jeremías dijo a todos los príncipes y a todo el pueblo: “Fue Jehová quien me
envió a profetizar acerca de esta casa y acerca de esta ciudad todas las palabras que ustedes han oído. 13 Y ahora
hagan buenos sus caminos y sus tratos, y obedezcan la voz de Jehová su Dios, y Jehová sentirá pesar por la
calamidad que ha hablado contra ustedes.
Párrafo 4
(Jeremías 4:19) ¡Oh mis intestinos, mis intestinos! Estoy con fuertes dolores en las paredes de mi corazón. Mi
corazón está alborotado dentro de mí. No puedo quedarme callado, porque el sonido del cuerno es lo que mi alma ha
oído, la señal de alarma de la guerra.
Párrafo 5
(Jeremías 1:17) ”Y en cuanto a ti, debes ceñirte las caderas, y tienes que levantarte y hablarles todo lo que yo mismo
te mande. No te sobrecojas de terror alguno a causa de ellos, para que yo no te infunda terror delante de ellos.
(Jeremías 7:30) ‘Porque los hijos de Judá han hecho lo que es malo a mis ojos —es la expresión de Jehová—. Han
puesto sus cosas repugnantes en la casa sobre la cual se ha llamado mi nombre, a fin de contaminarla.
(Jeremías 9:22) ”Habla: ‘Esto es lo que la expresión de Jehová es: “Los cuerpos muertos de la humanidad también
tienen que caer como estiércol sobre la haz del campo, y como una fila de grano recién cortado tras el segador, sin
nadie que recoja”’”.
(Josué 23:14) ”Ahora, ¡miren!, hoy me voy por el camino de toda la tierra, y ustedes bien saben con todo su corazón
y con toda su alma que ni una sola palabra de todas las buenas palabras que Jehová su Dios les ha hablado ha
fallado. Todas se han realizado para ustedes. Ni una sola palabra de ellas ha fallado.
Párrafo 6
(Mateo 16:13, 14) Ahora bien, cuando hubo llegado a las partes de Cesarea de Filipo, Jesús se puso a preguntar a
sus discípulos: “¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?”. 14 Ellos dijeron: “Algunos dicen Juan el
Bautista; otros, Elías; otros más, Jeremías o uno de los profetas”.
Párrafo 7
(2 Pedro 3:9-14) Jehová no es lento respecto a su promesa, como algunas personas consideran la lentitud, pero es
paciente para con ustedes porque no desea que ninguno sea destruido; más bien, desea que todos alcancen el
arrepentimiento. 10 Sin embargo, el día de Jehová vendrá como ladrón, y en este los cielos pasarán con un ruido de
silbido, pero los elementos, estando intensamente calientes, serán disueltos, y la tierra y las obras [que hay] en ella
serán descubiertas. 11 Puesto que todas estas cosas así han de ser disueltas, ¡qué clase de personas deben ser
ustedes en actos santos de conducta y hechos de devoción piadosa, 12 esperando y teniendo muy presente la
presencia del día de Jehová, por el cual [los] cielos, estando encendidos, serán disueltos, y [los] elementos, estando
intensamente calientes, se derretirán! 13 Pero hay nuevos cielos y una nueva tierra que esperamos según
51
su promesa, y en estos la justicia habrá de morar. 14 Por eso, amados, ya que están esperando estas cosas, hagan lo
sumo posible para que finalmente él los halle inmaculados y sin tacha y en paz.
(Lamentaciones 2:17) Jehová ha hecho lo que tenía pensado. Ha realizado su dicho, lo que había ordenado desde
los días de mucho tiempo atrás. Ha demolido y no ha mostrado compasión. Y hace que el enemigo se regocije sobre
ti. Ha elevado el cuerno de tus adversarios.
Semana del 19 de agosto 2013
Párrafo 8
(Isaías 41:26) ”¿Quién ha informado cosa alguna desde el comienzo, para que sepamos, o desde tiempos pasados,
para que digamos: ‘Tiene razón’? Realmente no hay nadie que informe. Realmente no hay nadie que haga [a uno]
oír. Realmente no hay nadie que oiga dicho alguno de ustedes.”
(Isaías 42:9) ”Las primeras cosas... miren, han llegado, pero nuevas cosas anuncio. Antes que empiecen a brotar,
hago que ustedes [las] oigan”.
Párrafo 9
(Jeremías 51:7) Babilonia ha sido una copa de oro en la mano de Jehová, pues ella ha estado emborrachando a
toda la tierra. De su vino han bebido las naciones. Por eso las naciones siguen obrando enloquecidas.
(Jeremías 25:15-29) Porque esto es lo que me dijo Jehová el Dios de Israel: “Toma de mi mano esta copa del vino
de la furia, y tienes que hacer que lo beban todas las naciones a quienes voy a enviarte. 16 Y tienen que beber y
sacudirse de aquí para allá y actuar como hombres enloquecidos a causa de la espada que voy a enviar entre
ellas”. 17 Y procedí a tomar la copa de la mano de Jehová y a hacer que bebieran todas las naciones a quienes
Jehová me había enviado: 18 a saber, a Jerusalén y a las ciudades de Judá y sus reyes, sus príncipes, para hacerlos
un lugar devastado, un objeto de pasmo, algo de qué silbar y una invocación de mal, tal como sucede este día; 19 a
Faraón el rey de Egipto y sus siervos y sus príncipes y todo su pueblo; 20 y a toda la compañía mixta, y a todos los
reyes de la tierra de Uz, y a todos los reyes de la tierra de los filisteos, y a Asquelón y Gaza y Eqrón y el resto de
Asdod; 21 a Edom y Moab y los hijos de Ammón; 22 y a todos los reyes de Tiro y a todos los reyes de Sidón y a los
reyes de la isla que está en la región del mar; 23 y a Dedán y Temá y Buz y todos los de cabello cortado en las
sienes; 24 y a todos los reyes de los árabes y todos los reyes de la compañía mixta que está residiendo en el
desierto; 25 y todos los reyes de Zimrí y todos los reyes de Elam y todos los reyes de los medos; 26 y todos los reyes
del norte que están cerca y lejos, uno tras otro, y todos los [demás] reinos de la tierra que están sobre la superficie
del suelo; y el mismo rey de Sesac beberá después de ellos. 27 “Y tienes que decirles: ‘Esto es lo que ha dicho
Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: “Beban y emborráchense y vomiten y caigan de manera que no puedan
levantarse a causa de la espada que voy a enviar entre ustedes”’. 28 Y tiene que suceder que, en caso de que ellos
rehúsen tomar la copa de tu mano para beber, también tienes que decirles: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová de los
ejércitos: “Beberán sin falta. 29 Porque, ¡miren!, es con la ciudad sobre la cual se llama mi nombre con que estoy
comenzando en cuanto a traer calamidad, ¿y deben ustedes mismos de manera alguna quedar libres de castigo?”’.
”‘No quedarán libres de castigo, porque hay una espada que estoy llamando contra todos los habitantes de la tierra’,
es la expresión de Jehová de los ejércitos.
(Jeremías 27:3-6) Y tienes que enviárselas al rey de Edom y al rey de Moab y al rey de los hijos de Ammón y al rey
de Tiro y al rey de Sidón, por la mano de los mensajeros que están viniendo a Jerusalén a Sedequías el rey de
Judá. 4 Y tienes que darles un mandato para sus amos, y decir: ”’“Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el
Dios de Israel; esto es lo que ustedes deben decir a sus amos: 5 ‘Yo mismo he hecho la tierra, a la humanidad y las
bestias que están sobre la superficie de la tierra por mi gran poder y por mi brazo extendido; y la he dado a quien ha
resultado recto a mis ojos darla. 6 Y ahora yo mismo he dado todos estos países en la mano de Nabucodonosor el
rey de Babilonia, mi siervo; y hasta las bestias salvajes del campo se las he dado para que le sirvan.
(Jeremías 46:13) La palabra que Jehová habló a Jeremías el profeta en cuanto a la venida de Nabucodorosor el rey
de Babilonia para derribar la tierra de Egipto:
Párrafo 10
(Jeremías 22:11, 12) Porque esto es lo que ha dicho Jehová acerca de Salum hijo de Josías, el rey de Judá que está
reinando en lugar de Josías su padre, que ha salido de este lugar: ‘No volverá más allí. 12 Porque en el lugar adonde
lo han llevado en destierro morirá, y ya no verá esta tierra’.
(2 Reyes 23:31-34) Veintitrés años de edad tenía Jehoacaz cuando empezó a reinar, y por tres meses reinó en
Jerusalén. Y el nombre de su madre era Hamutal hija de Jeremías de Libná. 32 Y él se puso a hacer lo que era malo a
52
los ojos de Jehová, conforme a todo lo que habían hecho antepasados suyos. 33 Y Faraón Nekoh logró ponerlo en
cadenas en Riblá, en la tierra de Hamat, para que no reinara en Jerusalén, y luego impuso al país una multa de cien
talentos de plata y un talento de oro. 34 Además, Faraón Nekoh hizo rey a Eliaquim hijo de Josías en lugar de Josías
su padre, y le cambió el nombre al de Jehoiaquim; y a Jehoacaz lo tomó y luego lo llevó a Egipto, donde por fin
murió.
(Jeremías 22:18, 19) ”Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová respecto a Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de
Judá: ‘No lo plañirán: “¡Ay, hermano mío! Y ¡ay, hermana [mía]!”. No lo plañirán: “¡Ay, oh amo! Y ¡ay, su
dignidad!”. 19 Con el entierro de un asno será enterrado, con un llevar arrastrando y un echar afuera, más allá de las
puertas de Jerusalén’.
(Jeremías 36:30) Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová contra Jehoiaquim el rey de Judá: ‘No llegará a tener a
nadie que se siente sobre el trono de David, y su propio cuerpo muerto llegará a ser algo arrojado de día al calor y de
noche a la escarcha.
(Jeremías 22:24-27) “‘¡Tan ciertamente como que vivo yo —es la expresión de Jehová—, aun si Conías hijo de
Jehoiaquim, el rey de Judá, fuera el anillo de sellar sobre mi diestra, de allí te arrancaría! 25 Y ciertamente te daré en
la mano de los que están buscando tu alma, y en la mano de los que te tienen asustado, y en la mano de
Nabucodorosor el rey de Babilonia, y en la mano de los caldeos. 26 Y ciertamente los arrojaré a ti y a tu madre que te
dio a luz a otra tierra en la cual ustedes no nacieron, y allí es donde morirán. 27 Y a la tierra a la cual ellos estarán
alzando su alma para volver, a ella no volverán.
(Jeremías 24:1) Y Jehová me mostró, y, ¡mire!, dos cestas de higos colocadas delante del templo de Jehová,
después que Nabucodorosor el rey de Babilonia se hubo llevado al destierro a Jeconías hijo de Jehoiaquim, el rey de
Judá, y a los príncipes de Judá y a los artífices y a los constructores de baluartes, de Jerusalén para transportarlos a
Babilonia.
(Jeremías 21:1-10) La palabra que le ocurrió a Jeremías de parte de Jehová, cuando el rey Sedequías envió a donde
él a Pasjur hijo de Malkías y a Sofonías hijo de Maaseya, el sacerdote, diciendo: 2 “Por favor inquiere de Jehová por
nosotros, porque Nabucodorosor el rey de Babilonia está haciendo guerra contra nosotros. Tal vez Jehová haga con
nosotros conforme a todas sus obras maravillosas, de manera que aquel se retire de nosotros”. 3 Y Jeremías
procedió a decirles: “Esto es lo que dirán a Sedequías: 4 ‘Esto es lo que ha dicho Jehová el Dios de Israel: “Mira, voy
a volver en dirección contraria las armas de guerra que están en las manos de ustedes, con las cuales están
peleando contra el rey de Babilonia y los caldeos que los tienen sitiados fuera del muro, y ciertamente reuniré a estos
en medio de esta ciudad. 5 Y yo mismo ciertamente pelearé contra ustedes con mano extendida y con brazo fuerte y
con cólera y con furia y con gran indignación. 6 Y de veras golpearé a los habitantes de esta ciudad, tanto a hombre
como a bestia. De una gran peste morirán”’. 7 ”‘“Y después de eso —es la expresión de Jehová—, daré a Sedequías
el rey de Judá y a sus siervos y al pueblo y a los que en esta ciudad queden de la peste, de la espada y del hambre,
en la mano de Nabucodorosor el rey de Babilonia, aun en la mano de los enemigos de ellos y en la mano de los que
están buscando su alma, y él ciertamente los herirá a filo de espada. No les tendrá lástima, ni mostrará compasión ni
tendrá misericordia alguna.”’ 8 ”Y a este pueblo dirás: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová: “Aquí pongo delante de
ustedes el camino de la vida y el camino de la muerte. 9 El que se quede sentado en esta ciudad morirá a espada y
del hambre y de la peste; pero el que esté saliendo y realmente se pase a los caldeos que los tienen sitiados seguirá
viviendo, y su alma ciertamente llegará a ser suya como despojo”’. 10 ”‘“Porque he fijado mi rostro contra esta ciudad
para calamidad y no para bien —es la expresión de Jehová—. En la mano del rey de Babilonia será dada, y él
ciertamente la quemará con fuego.”
(Jeremías 52:8-11) Y una fuerza militar de los caldeos fue corriendo tras el rey, y lograron alcanzar a Sedequías en
las llanuras desérticas de Jericó; y toda su propia fuerza militar fue esparcida de su lado. 9 Entonces prendieron al rey
y lo hicieron subir al rey de Babilonia en Riblá, en la tierra de Hamat, para que este pronunciara contra él decisiones
judiciales. 10 Y el rey de Babilonia procedió a degollar a los hijos de Sedequías delante de sus ojos, y también a todos
los príncipes de Judá los degolló en Riblá. 11 Y cegó los ojos de Sedequías, después de lo cual el rey de Babilonia lo
sujetó con grilletes de cobre y lo llevó a Babilonia y lo puso en la casa de custodia hasta el día de su muerte.
Párrafo 11
(Jeremías 28:1-17) Entonces aconteció en aquel año, al principio del reinado de Sedequías el rey de Judá, en el año
cuarto, en el mes quinto, que Hananías hijo de Azur, el profeta que era de Gabaón, me dijo en la casa de Jehová,
ante los ojos de los sacerdotes y de todo el pueblo: 2 “Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de
Israel: ‘Ciertamente quebraré el yugo del rey de Babilonia. 3 Dentro de dos años completos voy a traer de vuelta a
este lugar todos los utensilios de la casa de Jehová que Nabucodonosor el rey de Babilonia tomó de este lugar para
llevarlos a Babilonia’”. 4 “‘Y a Jeconías hijo de Jehoiaquim, el rey de Judá, y a todos los desterrados de Judá que han
ido a Babilonia los voy a traer de vuelta a este lugar —es la expresión de Jehová—, porque quebraré el yugo del rey
de Babilonia.’” 5 Y Jeremías el profeta procedió a decir a Hananías el profeta ante los ojos de los sacerdotes y ante
los ojos de todo el pueblo que estaba de pie en la casa de Jehová; 6 sí, Jeremías el profeta procedió a decir: “¡Amén!
¡Hágalo así Jehová! ¡Establezca Jehová tus palabras que has profetizado y traiga de vuelta de Babilonia a este lugar
los utensilios de la casa de Jehová y a todos los desterrados! 7 Sin embargo, oye, por favor, esta palabra que estoy
hablando a tus oídos y a los oídos de todo el pueblo. 8 En cuanto a los profetas que fueron antes de mí y antes de ti
de mucho tiempo atrás, ellos también profetizaban acerca de muchos países y acerca de reinos grandes, de guerra y
53
de calamidad y de peste. 9 En cuanto al profeta que profetiza de paz, cuando se realice la palabra del profeta se
llegará a conocer el profeta a quien Jehová ha enviado en verdad”. 10 En eso Hananías el profeta tomó la vara que
servía de yugo de sobre el cuello de Jeremías el profeta y la quebró. 11 Y Hananías pasó a decir ante los ojos de todo
el pueblo: “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Así mismo dentro de dos años completos quebraré yo el yugo de
Nabucodonosor el rey de Babilonia de sobre el cuello de todas las naciones’”. Y Jeremías el profeta procedió a irse
por su camino. 12 Entonces la palabra de Jehová le ocurrió a Jeremías, después que Hananías el profeta hubo
quebrado la vara que servía de yugo de sobre el cuello de Jeremías el profeta, y dijo: 13 “Ve, y tienes que decir a
Hananías: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová: “Has quebrado varas de madera que sirven de yugo, y en lugar de ellas
tendrás que hacer varas de hierro que sirvan de yugo”. 14 Porque esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el
Dios de Israel: “Ciertamente pondré un yugo de hierro sobre el cuello de todas estas naciones, para que sirvan a
Nabucodonosor el rey de Babilonia; y tendrán que servirle. Y hasta las bestias salvajes del campo ciertamente le
daré”’”. 15 Y Jeremías el profeta pasó a decir a Hananías el profeta: “¡Escucha, por favor, oh Hananías! Jehová no te
ha enviado, sino que tú mismo has hecho que este pueblo confíe en una falsedad. 16 Por lo tanto, esto es lo que ha
dicho Jehová: ‘¡Mira!, voy a enviarte de sobre la superficie del suelo. Este año tú mismo tienes que morir, porque has
hablado verdadera sublevación contra Jehová’”. 17 De manera que el profeta Hananías murió aquel año, en el mes
séptimo.
(Jeremías 28:10-17) En eso Hananías el profeta tomó la vara que servía de yugo de sobre el cuello de Jeremías el
profeta y la quebró. 11 Y Hananías pasó a decir ante los ojos de todo el pueblo: “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Así
mismo dentro de dos años completos quebraré yo el yugo de Nabucodonosor el rey de Babilonia de sobre el cuello
de todas las naciones’”. Y Jeremías el profeta procedió a irse por su camino. 12 Entonces la palabra de Jehová le
ocurrió a Jeremías, después que Hananías el profeta hubo quebrado la vara que servía de yugo de sobre el cuello de
Jeremías el profeta, y dijo: 13 “Ve, y tienes que decir a Hananías: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová: “Has quebrado
varas de madera que sirven de yugo, y en lugar de ellas tendrás que hacer varas de hierro que sirvan de
yugo”. 14 Porque esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: “Ciertamente pondré un yugo de
hierro sobre el cuello de todas estas naciones, para que sirvan a Nabucodonosor el rey de Babilonia; y tendrán que
servirle. Y hasta las bestias salvajes del campo ciertamente le daré”’”. 15 Y Jeremías el profeta pasó a decir a
Hananías el profeta: “¡Escucha, por favor, oh Hananías! Jehová no te ha enviado, sino que tú mismo has hecho que
este pueblo confíe en una falsedad. 16 Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová: ‘¡Mira!, voy a enviarte de sobre la
superficie del suelo. Este año tú mismo tienes que morir, porque has hablado verdadera sublevación contra
Jehová’”. 17 De manera que el profeta Hananías murió aquel año, en el mes séptimo.
Párrafo 12
(Jeremías 4:1) “Si quieres volverte, oh Israel —es la expresión de Jehová—, puedes volverte aun a mí. Y si a causa
de mí quitas tus cosas repugnantes, entonces no andarás como fugitivo.
(Jeremías 16:18) Y, en primer lugar, ciertamente pagaré la plena cantidad de su error y de su pecado, por razón de
que profanaron mi tierra. Con los cadáveres de sus cosas repugnantes y sus cosas detestables habían llenado mi
herencia’”.
(Jeremías 19:3-5) Y tienes que decir: ‘Oigan la palabra de Jehová, oh reyes de Judá y ustedes los habitantes de
Jerusalén. Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: ”’“Miren, voy a traer sobre este lugar una
calamidad que, cuando alguien oiga de ella, le retiñirán los oídos; 4 por la razón de que ellos me han dejado y han
procedido a hacer que este lugar no pueda reconocerse, y a hacer en él humo de sacrificio a otros dioses que no
habían conocido, ellos ni sus antepasados ni los reyes de Judá; y han llenado este lugar de la sangre de los
inocentes. 5 Y edificaron los lugares altos del Baal para quemar a sus hijos en el fuego como holocaustos al Baal,
cosa que yo no había mandado ni de la cual había hablado, y que no había subido a mi corazón”’.
(Jeremías 19:15) “Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: ‘Mira, voy a traer sobre esta
ciudad y sobre todas sus ciudades toda la calamidad que he hablado contra ella, porque ellos han endurecido su
cerviz para no obedecer mis palabras’”.
(Jeremías 52:12-14) Y en el mes quinto, el día diez del mes, es decir, [en] el año diecinueve del rey Nabucodorosor,
el rey de Babilonia, entró en Jerusalén Nebuzaradán el jefe de la guardia de corps, que tenía su puesto delante del
rey de Babilonia. 13 Y procedió a quemar la casa de Jehová y la casa del rey y todas las casas de Jerusalén; y quemó
con fuego toda casa grande. 14 Y todas las fuerzas militares de los caldeos que estaban con el jefe de la guardia de
corps demolieron todos los muros de Jerusalén, en derredor.
Párrafo 13
(Nehemías 3:14) Y la Puerta de los Montones de Ceniza fue lo que Malkiya hijo de Recab, un príncipe del distrito de
Bet-hakerem, reparó; él mismo se puso a edificarla y a colocar sus hojas, sus cerrojos y sus barras.
(Jeremías 35:18, 19) Y a la casa de los recabitas dijo Jeremías: “Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el
Dios de Israel: ‘Por la razón de que ustedes han obedecido el mandamiento de Jehonadab su antepasado y siguen
guardando todos sus mandamientos y haciendo conforme a todo lo que él les mandó, 19 por lo tanto esto es lo que ha
dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: “No será cortado de Jonadab hijo de Recab un hombre que siempre
esté de pie delante de mí”’”.
54
(Jeremías 38:11-13) En conformidad, Ébed-mélec tomó los hombres a su cargo y entró en la casa del rey al lugar
debajo de la tesorería y tomó de allí trapos gastados y pedazos de tela gastada, y se los bajó a Jeremías en la
cisterna por medio de las sogas. 12 Entonces Ébed-mélec el etíope dijo a Jeremías: “Por favor, ponte los trapos
gastados y los pedazos de tela debajo de las axilas, bajo las sogas”. Jeremías ahora lo hizo. 13 Por fin tiraron de
Jeremías mediante las sogas y lo subieron de la cisterna. Y Jeremías continuó morando en el Patio de la Guardia.
(Jeremías 39:15-18) Y a Jeremías le ocurrió la palabra de Jehová mientras se hallaba encerrado en el Patio de la
Guardia, diciendo: 16 “Ve, y tienes que decir a Ébed-mélec el etíope: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos,
el Dios de Israel: “Mira, voy a realizar mis palabras sobre esta ciudad para calamidad y no para bien, y ciertamente
sucederán delante de ti en aquel día”’. 17 ”‘Y de veras te libraré en aquel día —es la expresión de Jehová—, y no
serás dado en la mano de los hombres de quienes tú mismo estás asustado.’ 18 ”‘Porque sin falta te suministraré un
escape, y no caerás a espada; y ciertamente llegarás a tener tu alma como despojo, porque has confiado en mí’, es
la expresión de Jehová”.
(Jeremías 45:1) La palabra que Jeremías el profeta habló a Baruc hijo de Nerías cuando este escribió en un libro
estas palabras procedentes de la boca de Jeremías en el año cuarto de Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de Judá,
diciendo:
(Jeremías 45:5) Pero en cuanto a ti, tú sigues buscando cosas grandes para ti. No sigas buscando”’. ”‘Porque, mira,
voy a traer una calamidad sobre toda carne —es la expresión de Jehová—, y ciertamente te daré tu alma como
despojo en todos los lugares adonde vayas’”.
(2 Pedro 2:9) Jehová sabe librar de la prueba a personas de devoción piadosa, pero reservar a personas injustas
para el día del juicio para que sean cortadas [de la existencia],
Semana del 26 de agosto 2013
Párrafo 14
(Jeremías 25:17-19) Y procedí a tomar la copa de la mano de Jehová y a hacer que bebieran todas las naciones a
quienes Jehová me había enviado: 18 a saber, a Jerusalén y a las ciudades de Judá y sus reyes, sus príncipes, para
hacerlos un lugar devastado, un objeto de pasmo, algo de qué silbar y una invocación de mal, tal como sucede este
día; 19 a Faraón el rey de Egipto y sus siervos y sus príncipes y todo su pueblo;
(2 Reyes 23:29-35) En sus días Faraón Nekoh el rey de Egipto subió al rey de Asiria junto al río Éufrates, y el rey
Josías procedió a ir a su encuentro; pero aquel le dio muerte en Meguidó tan pronto como lo vio. 30 De manera que
sus siervos lo transportaron muerto en un carro desde Meguidó y lo trajeron a Jerusalén y lo enterraron en su
sepulcro. Entonces la gente de la tierra tomó a Jehoacaz hijo de Josías y lo ungieron y lo hicieron rey en lugar de su
padre. 31 Veintitrés años de edad tenía Jehoacaz cuando empezó a reinar, y por tres meses reinó en Jerusalén. Y el
nombre de su madre era Hamutal hija de Jeremías de Libná. 32 Y él se puso a hacer lo que era malo a los ojos de
Jehová, conforme a todo lo que habían hecho antepasados suyos. 33 Y Faraón Nekoh logró ponerlo en cadenas en
Riblá, en la tierra de Hamat, para que no reinara en Jerusalén, y luego impuso al país una multa de cien talentos de
plata y un talento de oro. 34 Además, Faraón Nekoh hizo rey a Eliaquim hijo de Josías en lugar de Josías su padre, y
le cambió el nombre al de Jehoiaquim; y a Jehoacaz lo tomó y luego lo llevó a Egipto, donde por fin murió. 35 Y la
plata y el oro se los dio Jehoiaquim a Faraón. Solo que fijó un impuesto al país, para dar la plata según la orden de
Faraón. Conforme al impuesto asignado a cada uno por valuación exigió él la plata y el oro de la gente de la tierra,
para darlo a Faraón Nekoh.
(Jeremías 42:10-16) ‘Si ustedes sin falta siguen morando en este país, yo también ciertamente los edificaré y no [los]
demoleré, y ciertamente los plantaré y no [los] desarraigaré; porque de seguro sentiré pesar por la calamidad que les
he causado. 11 No tengan miedo a causa del rey de Babilonia, de quien ustedes están en temor’. ”‘No tengan miedo a
causa de él —es la expresión de Jehová—, porque yo estoy con ustedes, para salvarlos y para librarlos de su
mano. 12 Y les daré a ustedes misericordias, y él ciertamente les tendrá misericordia y los hará volver a su propio
terreno. 13 ”’Pero si ustedes dicen: “¡No; no vamos a morar en este país!”, para desobedecer la voz de Jehová su
Dios, 14 y dicen: “No, sino que entraremos en la tierra de Egipto, donde no veremos guerra y no oiremos el sonido del
cuerno y no padeceremos hambre de pan; y allí es donde moraremos”; 15 ahora mismo, por lo tanto, oigan la palabra
de Jehová, oh resto de Judá. Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: “Si ustedes mismos
positivamente fijan sus rostros para entrar en Egipto y realmente entran para residir allí como forasteros, 16 también
tiene que suceder que la mismísima espada a la cual tienen miedo los alcanzará allí en la tierra de Egipto, y la
mismísima hambre ante la cual están aterrados los seguirá estrechamente allá a Egipto; y allá es donde morirán.
(Jeremías 44:30) Esto es lo que ha dicho Jehová: “Aquí voy a dar a Faraón Hofrá, el rey de Egipto, en la mano de
sus enemigos y en la mano de los que buscan su alma, tal como he dado a Sedequías el rey de Judá en la mano de
Nabucodorosor el rey de Babilonia, su enemigo y el que buscaba su alma”.’”
(Jeremías 43:8-13) Entonces le ocurrió la palabra de Jehová a Jeremías en Tahpanhés, y dijo: 9 “Toma en tu mano
piedras grandes, y tienes que esconderlas en el mortero [que está] en la terraza de ladrillos que se halla a la entrada
55
de la casa de Faraón en Tahpanhés, delante de los ojos de los hombres judíos. 10 Y tienes que decirles: ‘Esto es lo
que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: “Aquí voy a enviar, y ciertamente tomaré a Nabucodorosor el
rey de Babilonia, mi siervo, y verdaderamente colocaré su trono directamente encima de estas piedras que he
escondido, y él ciertamente extenderá sobre ellas su tienda estatal. 11 Y tendrá que entrar y herir la tierra de Egipto.
Quien esté para plaga mortífera será para plaga mortífera, y quien esté para cautiverio será para cautiverio, y quien
esté para la espada será para la espada. 12 Y ciertamente encenderé un fuego en las casas de los dioses de Egipto; y
él ciertamente los quemará y los conducirá cautivos y se envolverá en la tierra de Egipto, tal como se envuelve un
pastor en su prenda de vestir, y realmente saldrá de allá en paz. 13 Y ciertamente hará pedazos las columnas de Betsemes,
que está en la tierra de Egipto; y las casas de los dioses de Egipto las quemará con fuego”’”.
Párrafo 15
(Jeremías 50:38) Hay una devastación sobre sus aguas, y estas tienen que secarse. Porque es una tierra de
imágenes esculpidas, y a causa de [sus] visiones aterradoras siguen obrando locamente.
(Jeremías 51:30) ”Los hombres poderosos de Babilonia han cesado de pelear. Se han quedado sentados en los
lugares fuertes. Su poderío se ha agotado. Se han convertido en mujeres. Las residencias de ella han sido
incendiadas. Sus barras han sido quebradas.
(Jeremías 50:39) Por eso los frecuentadores de las regiones áridas morarán con los animales aulladores, y en ella
tienen que morar los avestruces; y nunca más se morará en ella, ni residirá ella por generación tras generación.”
(Jeremías 51:26) “Y la gente no tomará de ti una piedra para una esquina ni una piedra para fundamentos, porque
yermos desolados hasta tiempo indefinido es lo que llegarás a ser”, es la expresión de Jehová.
Párrafo 16
(Jeremías 25:8-11) ”Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos: ‘“Por la razón de que ustedes no
obedecieron mis palabras, 9 miren, voy a enviar y ciertamente tomaré a todas las familias del norte —es la expresión
de Jehová—, hasta [enviar aviso] a Nabucodorosor el rey de Babilonia, mi siervo, y ciertamente las traeré contra esta
tierra y contra sus habitantes y contra todas estas naciones en derredor; y ciertamente los daré por entero a la
destrucción y haré de ellos objeto de pasmo y algo de qué silbar y lugares devastados hasta tiempo indefinido. 10 Y
ciertamente destruiré de entre ellos el sonido de alborozo y el sonido de regocijo, la voz del novio y la voz de la novia,
el sonido del molino de mano y la luz de la lámpara. 11 Y toda esta tierra tiene que llegar a ser un lugar devastado, un
objeto de pasmo, y estas naciones tendrán que servir al rey de Babilonia setenta años”’.
(Jeremías 29:10) “Porque esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Conforme se cumplan setenta años en Babilonia yo
dirigiré mi atención a ustedes, y ciertamente estableceré para con ustedes mi buena palabra trayéndolos de vuelta a
este lugar’.
(Daniel 9:2) en el primer año de reinar él, yo mismo, Daniel, discerní por los libros el número de los años acerca de
los cuales la palabra de Jehová había ocurrido a Jeremías el profeta, para cumplir las devastaciones de Jerusalén, [a
saber,] setenta años.
(Esdras 1:1-4) Y en el primer año de Ciro el rey de Persia, para que se realizara la palabra de Jehová procedente de
la boca de Jeremías, Jehová despertó el espíritu de Ciro el rey de Persia, de modo que él hizo pasar por todo su
reino un pregón —y también por escrito— que decía: 2 “Esto es lo que ha dicho Ciro el rey de Persia: ‘Todos los
reinos de la tierra me los ha dado Jehová el Dios de los cielos, y él mismo me ha comisionado para que le edifique
una casa en Jerusalén, que está en Judá. 3 Cualquiera que haya entre ustedes de todo su pueblo, resulte su Dios
estar con él. Así, pues, que suba a Jerusalén, que está en Judá, y reedifique la casa de Jehová el Dios de Israel —él
es el Dios [verdadero]— la cual estaba en Jerusalén. 4 En cuanto a cualquiera que quede de todos los lugares donde
esté residiendo como forastero, que los hombres de su lugar lo ayuden con plata y con oro y con bienes y con
animales domésticos, junto con la ofrenda voluntaria para la casa del Dios [verdadero], la cual estaba en Jerusalén’”.
(Jeremías 30:8-10) “Y tiene que suceder en aquel día —es la expresión de Jehová de los ejércitos— que quebraré el
yugo de uno de sobre tu cuello, y romperé en dos tus ataduras, y los extraños ya no lo explotarán como siervo. 9 Y
ellos ciertamente servirán a Jehová su Dios y a David su rey, a quien levantaré para ellos.” 10 “Y en cuanto a ti, no
tengas miedo, oh siervo mío, Jacob —es la expresión de Jehová—, y no te sobrecojas de terror, oh Israel. Porque,
mira, voy a salvarte de lejos, y a tu prole de la tierra de su cautiverio. Y Jacob ciertamente volverá y estará libre de
disturbio y estará en desahogo, y no habrá quien haga temblar.”
(Jeremías 31:3) Desde lejos se me apareció Jehová mismo [y dijo]: “Y con un amor hasta tiempo indefinido te he
amado. Por eso te he atraído con bondad amorosa.
(Jeremías 31:11, 12) Porque Jehová realmente redimirá a Jacob y lo reclamará de la mano de aquel más fuerte que
él. 12 Y ciertamente vendrán y clamarán gozosamente en la altura de Sión y se pondrán radiantes por la bondad de
Jehová, por el grano y por el vino nuevo y por el aceite y por las crías del rebaño y la vacada. Y su alma simplemente
llegará a ser como un jardín bien regado, y ya no volverán a languidecer”.
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(Jeremías 32:37) ‘Aquí voy a juntarlos de todas las tierras a las cuales los habré dispersado en mi cólera y en mi
furia y en gran indignación; y ciertamente los traeré de vuelta a este lugar y los haré morar en seguridad.
Párrafo 17
(Jeremías 31:15) “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘En Ramá se está oyendo una voz, lamentación y llanto amargo;
Raquel que llora a sus hijos. Ha rehusado ser consolada acerca de sus hijos, porque ya no son’.”
(Mateo 2:16-18) Entonces Herodes, viendo que los astrólogos habían resultado más astutos que él, se enfureció
mucho, y envió e hizo que eliminaran a todos los muchachitos en Belén y en todos sus distritos, de dos años de edad
para abajo, conforme al tiempo que había averiguado cuidadosamente de los astrólogos. 17 Entonces se cumplió lo
que se había hablado por medio de Jeremías el profeta, que dijo: 18 “Se oyó una voz en Ramá, llanto y gran plañido;
era Raquel que lloraba a sus hijos, y no quiso ser consolada, porque ya no son”.
Párrafo 18
(Jeremías 25:15-17) Porque esto es lo que me dijo Jehová el Dios de Israel: “Toma de mi mano esta copa del vino
de la furia, y tienes que hacer que lo beban todas las naciones a quienes voy a enviarte. 16 Y tienen que beber y
sacudirse de aquí para allá y actuar como hombres enloquecidos a causa de la espada que voy a enviar entre
ellas”. 17 Y procedí a tomar la copa de la mano de Jehová y a hacer que bebieran todas las naciones a quienes
Jehová me había enviado:
(Jeremías 25:21) a Edom y Moab y los hijos de Ammón;
(Jeremías 27:1-7) Al principio del reino de Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de Judá, a Jeremías le ocurrió esta
palabra de parte de Jehová, diciendo: 2 “Esto es lo que me ha dicho Jehová: ‘Hazte ataduras y varas que sirvan de
yugo, y tienes que ponértelas sobre el cuello. 3 Y tienes que enviárselas al rey de Edom y al rey de Moab y al rey de
los hijos de Ammón y al rey de Tiro y al rey de Sidón, por la mano de los mensajeros que están viniendo a Jerusalén
a Sedequías el rey de Judá. 4 Y tienes que darles un mandato para sus amos, y decir: ”’“Esto es lo que ha dicho
Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel; esto es lo que ustedes deben decir a sus amos: 5 ‘Yo mismo he hecho la
tierra, a la humanidad y las bestias que están sobre la superficie de la tierra por mi gran poder y por mi brazo
extendido; y la he dado a quien ha resultado recto a mis ojos darla. 6 Y ahora yo mismo he dado todos estos países
en la mano de Nabucodonosor el rey de Babilonia, mi siervo; y hasta las bestias salvajes del campo se las he dado
para que le sirvan. 7 Y todas las naciones tienen que servirle, sí, a él y a su hijo y a su nieto hasta que llegue el
tiempo de aun su propio país, y muchas naciones y reyes grandes tendrán que explotarlo como siervo’.
(Jeremías 49:7-10) Para Edom, esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos: “¿No hay ya sabiduría en Temán?
¿Ha perecido el consejo de los entendidos? ¿Está su sabiduría en estado de putrefacción? 8 ¡Huyan! ¡Permítanse
ceder! ¡Bajen a lo profundo para morar, oh habitantes de Dedán! Porque el desastre de Esaú ciertamente traeré
sobre él, el tiempo en que tenga que dirigirle mi atención. 9 Si realmente vinieran a ti vendimiadores mismos, ¿no
dejarían que quedaran algunos rebuscos? Si [entraran] ladrones de noche, ciertamente causarían solo la ruina que
quisieran. 10 Pero en cuanto a mí, ciertamente desnudaré a Esaú. Verdaderamente descubriré sus escondrijos, y uno
no podrá esconderse. Su prole y sus hermanos y sus vecinos ciertamente serán despojados con violencia, y él no
existirá.
(Jeremías 49:17, 18) Y Edom tiene que llegar a ser objeto de pasmo. Todo el que vaya pasando junto a ella se
quedará mirando pasmado, y silbará por causa de todas sus plagas. 18 Justamente como en el derribo de Sodoma y
Gomorra y sus [pueblos] vecinos —ha dicho Jehová—, no morará allí hombre alguno, y no residirá como forastero en
ella ningún hijo de la humanidad.
Párrafo 19
(Isaías 46:9-11) Acuérdense de las primeras cosas de mucho tiempo atrás, que yo soy el Divino y no hay otro Dios,
ni nadie semejante a mí; 10 Aquel que declara desde el principio el final, y desde hace mucho las cosas que no se han
hecho; Aquel que dice: ‘Mi propio consejo subsistirá, y todo lo que es mi deleite haré’; 11 Aquel que llama desde el
naciente a un ave de rapiña; desde un país distante, al hombre que ha de ejecutar mi consejo. Hasta [lo] he hablado;
también lo haré venir. [Lo] he formado, también lo haré.
Semana del 2 de septiembre 2013
Párrafo 20
(Mateo 24:3) Estando él sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él los discípulos privadamente, y dijeron:
“Dinos: ¿Cuándo serán estas cosas, y qué será la señal de tu presencia y de la conclusión del sistema de cosas?”.
(Mateo 24:21) porque entonces habrá gran tribulación como la cual no ha sucedido una desde el principio del mundo
hasta ahora, no, ni volverá a suceder.
57
(Jeremías 31:15) “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘En Ramá se está oyendo una voz, lamentación y llanto amargo;
Raquel que llora a sus hijos. Ha rehusado ser consolada acerca de sus hijos, porque ya no son’.”
Párrafo 21
(Revelación 14:8) Y otro, un segundo ángel, vino después, diciendo: “¡Ha caído! ¡Babilonia la Grande ha caído, la
que hizo que todas las naciones bebieran del vino de la cólera de su fornicación!”.
(Revelación 17:1, 2) Y uno de los siete ángeles que tenían los siete tazones vino y habló conmigo, y dijo: “Ven, te
mostraré el juicio sobre la gran ramera que se sienta sobre muchas aguas, 2 con quien los reyes de la tierra
cometieron fornicación, entre tanto que los que habitan la tierra fueron emborrachados con el vino de su fornicación”.
(Revelación 17:5) Y sobre su frente estaba escrito un nombre, un misterio: “Babilonia la Grande, la madre de las
rameras y de las cosas repugnantes de la tierra”.
(Jeremías 50:2) “Anúncien[lo] entre las naciones y publíquen[lo]. Y alcen una señal enhiesta; publíquen[lo]. No
escondan nada. Digan: ‘Babilonia ha sido tomada. Bel ha quedado avergonzado. Merodac se ha aterrorizado. Sus
imágenes han quedado avergonzadas. Sus ídolos estercolizos se han aterrorizado’.
(Jeremías 51:8) De repente ha caído Babilonia, de modo que está quebrada. Aúllen sobre ella. Tomen bálsamo para
su dolor. Tal vez sea sanada”.
(Revelación 18:2) Y él clamó con voz poderosa, y dijo: “¡Ha caído! ¡Babilonia la Grande ha caído, y ha llegado a ser
lugar de habitación de demonios y escondite de toda exhalación inmunda y escondite de toda ave inmunda y odiada!
(Revelación 18:4) Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con
ella en sus pecados, y si no quieren recibir parte de sus plagas.
(Jeremías 51:6) ”Huyan de en medio de Babilonia, y provea escape cada uno para su propia alma. No vaya a
dejarlos inanimados el error de ella. Porque es el tiempo de la venganza que pertenece a Jehová. Hay tratamiento
por el cual él le está dando el pago.
(Jeremías 51:36) Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová: “Aquí estoy conduciendo tu causa judicial, y
ciertamente ejecutaré venganza para ti. Y realmente secaré el mar de ella, y de seguro haré que queden secos sus
pozos.
(Revelación 16:12) Y el sexto derramó su tazón sobre el gran río Éufrates, y su agua se secó, para que se preparara
el camino para los reyes procedentes del nacimiento del sol.
Párrafo 22
(Jeremías 50:29) ”Manden a llamar contra Babilonia a los arqueros, a todos los que pisan el arco. Acampen contra
ella todo en derredor. No resulte haber ningún escapado. Páguenle conforme a su actividad. Conforme a todo lo que
ha hecho, háganle a ella. Porque es contra Jehová contra quien ha obrado presuntuosamente, contra el Santo de
Israel.
(Jeremías 51:9) “Hubiéramos querido sanar a Babilonia, pero no ha sido sanada. Déjenla, y vámonos cada uno a su
propia tierra. Pues hasta los cielos mismos ha llegado el juicio de ella, y se ha alzado hasta los cielos nublados.
(Revelación 18:6) Páguenle a ella así como ella misma pagó, y háganle a ella el doble, sí, el doble del número de las
cosas que ella hizo; en la copa en que ella vació una mezcla, vacíenle a ella el doble de la mezcla.
(Jeremías 50:39, 40) Por eso los frecuentadores de las regiones áridas morarán con los animales aulladores, y en
ella tienen que morar los avestruces; y nunca más se morará en ella, ni residirá ella por generación tras
generación.” 40 “Justamente como en el caso del derribo de Sodoma y de Gomorra y de sus [pueblos] vecinos por
Dios —es la expresión de Jehová—, no morará allí hombre alguno, ni residirá como forastero en ella el hijo de la
humanidad.
Párrafo 23
(Jeremías 30:18, 19) Esto es lo que ha dicho Jehová: “Aquí voy a recoger a los cautivos de las tiendas de Jacob, y
de sus tabernáculos tendré piedad. Y la ciudad realmente será reedificada sobre su montículo; y sobre su debido sitio
la torre de habitación misma se asentará. 19 Y de ellos ciertamente saldrá acción de gracias, y el sonido de los que
están riéndose. Y yo ciertamente los multiplicaré, y no se harán pocos; y de veras los haré pesados en cuanto a
número, y no se harán insignificantes.
(Jeremías 3:15) Y de veras les daré pastores de acuerdo con mi corazón, y ellos ciertamente los apacentarán con
conocimiento y perspicacia.
(Jeremías 23:3, 4) “Y yo mismo juntaré al resto de mis ovejas de todas las tierras a las cuales las había dispersado,
y ciertamente las traeré de vuelta a su apacentadero, y de veras serán fructíferas y llegarán a ser muchas. 4 Y
ciertamente levantaré sobre ellas pastores que realmente las pastorearán; y ellas ya no tendrán miedo, ni se
sobrecogerán de terror alguno, y no faltará ninguna”, es la expresión de Jehová.
Párrafo 24
58
(Jeremías 25:33) Y los muertos por Jehová ciertamente llegarán a estar en aquel día desde un extremo de la tierra
hasta el mismísimo otro extremo de la tierra. No serán plañidos, ni serán recogidos ni enterrados. Quedarán como
estiércol sobre la superficie del suelo’.
Párrafo 25
(Mateo 28:19, 20) Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el
nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo, 20 enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado.
Y, ¡miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas”.
(Jeremías 23:30) “Por lo tanto, aquí estoy yo contra los profetas —es la expresión de Jehová—, los que están
hurtando mis palabras, cada uno de su compañero.”
(Lamentaciones 2:17) Jehová ha hecho lo que tenía pensado. Ha realizado su dicho, lo que había ordenado desde
los días de mucho tiempo atrás. Ha demolido y no ha mostrado compasión. Y hace que el enemigo se regocije sobre
ti. Ha elevado el cuerno de tus adversarios.
Párrafo 26
(Jeremías 31:31-33) “¡Mira! Vienen días —es la expresión de Jehová—, y ciertamente celebraré con la casa de
Israel y con la casa de Judá un nuevo pacto; 32 no uno como el pacto que celebré con sus antepasados en el día que
los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, ‘el cual pacto mío ellos mismos quebrantaron, aunque yo
mismo los poseía como dueño marital’, es la expresión de Jehová.” 33 “Porque este es el pacto que celebraré con la
casa de Israel después de aquellos días —es la expresión de Jehová—. Ciertamente pondré mi ley dentro de ellos, y
en su corazón la escribiré. Y ciertamente llegaré a ser su Dios, y ellos mismos llegarán a ser mi pueblo.”
Semana del 9 de septiembre 2013
Capítulo 14
Beneficios del nuevo pacto
Párrafo 1
(Jeremías 1:10) Ve, te he comisionado este día para estar sobre las naciones y sobre los reinos, para desarraigar y
para demoler y para destruir y para derruir, para edificar y para plantar”.
(Jeremías 30:17, 18) “Porque haré subir un recobro para ti, y de tus golpes te sanaré —es la expresión de Jehová—.
Porque una mujer ahuyentada es lo que te llamaron: ‘Esa es Sión, a quien nadie está buscando’.” 18 Esto es lo que ha
dicho Jehová: “Aquí voy a recoger a los cautivos de las tiendas de Jacob, y de sus tabernáculos tendré piedad. Y la
ciudad realmente será reedificada sobre su montículo; y sobre su debido sitio la torre de habitación misma se
asentará.
Párrafo 2
(Jeremías 16:17, 18) Porque mis ojos están sobre todos sus caminos. No han estado ocultos de delante de mí, ni ha
estado escondido su error de enfrente de mis ojos. 18 Y, en primer lugar, ciertamente pagaré la plena cantidad de su
error y de su pecado, por razón de que profanaron mi tierra. Con los cadáveres de sus cosas repugnantes y sus
cosas detestables habían llenado mi herencia’”.
(Jeremías 5:1) Anden discurriendo por las calles de Jerusalén y vean, ahora, y sepan, y busquen ustedes mismos en
sus plazas públicas si acaso pueden hallar un hombre, si acaso existe alguien que haga justicia, alguien que busque
fidelidad, y yo la perdonaré.
(Jeremías 15:6, 7) ”‘Tú misma me has abandonado —es la expresión de Jehová—. Hacia atrás es como sigues
andando. Y extenderé mi mano contra ti y te arruinaré. Me he cansado de sentir pesar. 7 Y los aventaré con un bieldo
en las puertas del país. Ciertamente [los] privaré de hijos. De veras destruiré a mi pueblo, [puesto que] no se han
vuelto de sus propios caminos.
(Jeremías 11:10) Han regresado a los errores de sus antepasados, los primeros, que rehusaron obedecer mis
palabras, pero que han andado ellos mismos tras otros dioses a fin de servirles. La casa de Israel y la casa de Judá
han quebrantado mi pacto que yo celebré con sus antepasados.
(Jeremías 34:18) Y de veras daré a los hombres que traspasaron mi pacto, puesto que no llevaron a cabo las
palabras del pacto que celebraron delante de mí [con] el becerro que cortaron en dos para pasar entre sus pedazos;
(Jeremías 30:11) “Porque yo estoy contigo —es la expresión de Jehová— para salvarte; pero haré un exterminio
entre todas las naciones a las cuales te he esparcido. Sin embargo, en tu caso no haré exterminio. Y tendré que
corregirte hasta el grado debido, puesto que de ninguna manera te dejaré sin castigo.”
59
(Jeremías 46:28) En cuanto a ti, no tengas miedo, oh siervo mío Jacob —es la expresión de Jehová—, porque yo
estoy contigo. Porque haré un exterminio entre todas las naciones a las cuales te he dispersado, pero no haré
exterminio de ti. No obstante, tendré que castigarte hasta el grado debido, y de ninguna manera te dejaré sin
castigo’”.
Párrafo 3
(Jeremías 31:31, 32) “¡Mira! Vienen días —es la expresión de Jehová—, y ciertamente celebraré con la casa de
Israel y con la casa de Judá un nuevo pacto; 32 no uno como el pacto que celebré con sus antepasados en el día que
los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, ‘el cual pacto mío ellos mismos quebrantaron, aunque yo
mismo los poseía como dueño marital’, es la expresión de Jehová.”
(Lucas 22:20) También, la copa de la misma manera después que hubieron cenado, diciendo él: “Esta copa significa
el nuevo pacto en virtud de mi sangre, que ha de ser derramada a favor de ustedes.
(Hebreos 8:7-9) Porque si aquel primer pacto hubiera estado exento de falta, no se habría buscado lugar para uno
segundo; 8 porque él encuentra falta en el pueblo cuando dice: “‘¡Mira! Vienen días —dice Jehová—y celebraré con
la casa de Israel y con la casa de Judá un nuevo pacto; 9 no según el pacto que hice con sus antepasados en [el] día
que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, porque no continuaron en mi pacto, de modo que dejé
de interesarme en ellos’, dice Jehová”.
Párrafo 4
(Génesis 22:17, 18) yo de seguro te bendeciré y de seguro multiplicaré tu descendencia como las estrellas de los
cielos y como los granos de arena que hay en la orilla del mar; y tu descendencia tomará posesión de la puerta de
sus enemigos. 18 Y mediante tu descendencia ciertamente se bendecirán todas las naciones de la tierra debido a que
has escuchado mi voz’”.
(Éxodo 19:5-8) Y ahora si ustedes obedecen estrictamente mi voz y verdaderamente guardan mi pacto, entonces
ciertamente llegarán a ser mi propiedad especial de entre todos los [demás] pueblos, porque toda la tierra me
pertenece a mí. 6 Y ustedes mismos llegarán a ser para mí un reino de sacerdotes y una nación santa’. Estas son las
palabras que has de decir a los hijos de Israel”. 7 De modo que Moisés vino y llamó a los ancianos del pueblo y
expuso ante ellos todas estas palabras que Jehová le había mandado. 8 Después de eso todo el pueblo respondió
unánimemente y dijo: “Todo lo que Jehová ha hablado estamos dispuestos a hacerlo”. Inmediatamente llevó Moisés a
Jehová las palabras del pueblo.
(Gálatas 3:19-22) Entonces, ¿por qué la Ley? Fue añadida para poner de manifiesto las transgresiones, hasta que
llegara la descendencia a quien se había hecho la promesa; y fue transmitida mediante ángeles por mano de un
mediador. 20 Ahora bien, no hay mediador cuando se trata de una sola persona, mas Dios es uno solo. 21 ¿Está la
Ley, por lo tanto, contra las promesas de Dios? ¡Jamás suceda eso! Porque si se hubiera dado una ley capaz de dar
vida, la justicia realmente habría sido por medio de ley. 22 Pero la Escritura entregó todas las cosas juntas a la
custodia del pecado, para que la promesa que resulta de fe para con Jesucristo se diera a los que ejercen fe.
Párrafo 5
(Jeremías 31:34) “Y ya no enseñarán cada uno a su compañero y cada uno a su hermano, diciendo: ‘¡Conozcan a
Jehová!’, porque todos ellos me conocerán, desde el menor de ellos aun hasta el mayor de ellos —es la expresión de
Jehová—. Porque perdonaré su error, y no me acordaré más de su pecado.”
Párrafo 6
(Lamentaciones 3:44) Has obstruido el acceso a ti mismo con una masa de nubes, para que no pase la oración.
(Santiago 3:5-10) Así, también, la lengua es un miembro pequeño, y sin embargo hace grandes alardes. ¡Miren!
¡Con cuán pequeño fuego se incendia tan grande bosque! 6 Pues bien, la lengua es un fuego. La lengua constituye
un mundo de injusticia entre nuestros miembros, porque mancha todo el cuerpo y enciende en llamas la rueda de la
vida natural y es encendida en llamas por el Gehena. 7 Porque toda especie de bestias salvajes así como de aves y
de cosas que se arrastran y de criaturas marinas ha de ser domada y ha sido domada por el género humano. 8 Pero
la lengua, nadie de la humanidad puede domarla. Cosa ingobernable y perjudicial, está llena de veneno
mortífero. 9 Con ella bendecimos a Jehová, sí, [al] Padre, y, no obstante, con ella maldecimos a hombres que han
llegado a la existencia “a la semejanza de Dios”. 10 De la misma boca salen bendición y maldición. No es correcto,
hermanos míos, que estas cosas sigan ocurriendo de esta manera.
Párrafo 7
(1 Corintios 10:12) Por consiguiente, el que piensa que está en pie, cuídese de no caer.
(Romanos 7:21-25) Hallo, pues, esta ley en el caso mío: que cuando deseo hacer lo que es correcto, lo que es malo
está presente conmigo. 22 Verdaderamente me deleito en la ley de Dios conforme al hombre que soy por
dentro, 23 pero contemplo en mis miembros otra ley que guerrea contra la ley de mi mente y que me conduce cautivo
a la ley del pecado que está en mis miembros. 24 ¡Hombre desdichado que soy! ¿Quién me librará del cuerpo que
está padeciendo esta muerte? 25 ¡Gracias a Dios mediante Jesucristo nuestro Señor! Así pues, con [mi] mente yo
mismo soy esclavo a la ley de Dios, pero con [mi] carne a la ley del pecado.
60
Semana del 16 de septiembre 2013
Párrafo 8
(Salmo 103:13, 14) Como un padre muestra misericordia a sus hijos, Jehová ha mostrado misericordia a los que le
temen. 14 Pues él mismo conoce bien la formación de nosotros, y se acuerda de que somos polvo.
(Jeremías 31:34) “Y ya no enseñarán cada uno a su compañero y cada uno a su hermano, diciendo: ‘¡Conozcan a
Jehová!’, porque todos ellos me conocerán, desde el menor de ellos aun hasta el mayor de ellos —es la expresión de
Jehová—. Porque perdonaré su error, y no me acordaré más de su pecado.”
Párrafo 9
(Hebreos 9:15) Por eso él es mediador de un nuevo pacto, para que, habiendo ocurrido una muerte para la liberación
[de ellos] por rescate de las transgresiones bajo el pacto anterior, los que han sido llamados reciban la promesa de la
herencia eterna.
(Hebreos 9:22) Sí, casi todas las cosas son limpiadas con sangre según la Ley, y a menos que se derrame sangre
no se efectúa ningún perdón.
(Hebreos 9:28) así también el Cristo fue ofrecido una vez para siempre para cargar con los pecados de muchos; y la
segunda vez que aparece será aparte del pecado y a los que lo están esperando con intenso anhelo para [la]
salvación [de ellos].
(Hechos 2:38) Pedro les [dijo]: “Arrepiéntanse, y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para
perdón de sus pecados, y recibirán la dádiva gratuita del espíritu santo.
(Hechos 3:19) ”Arrepiéntanse, por lo tanto, y vuélvanse para que sean borrados sus pecados, para que vengan
tiempos de refrigerio de parte de la persona de Jehová
(Mateo 21:43) Por eso les digo: El reino de Dios les será quitado a ustedes y será dado a una nación que produzca
sus frutos.
(Hechos 3:13-15) El Dios de Abrahán y de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros antepasados, ha glorificado a su
Siervo, Jesús, a quien ustedes, por su parte, entregaron y repudiaron ante el rostro de Pilato, cuando él había
decidido ponerlo en libertad. 14 Sí, ustedes repudiaron a aquel santo y justo, y pidieron que se les concediera de
gracia un varón, un asesino, 15 mientras que mataron al Agente Principal de la vida. Pero Dios lo ha levantado de
entre los muertos, del cual hecho nosotros somos testigos.
(Gálatas 6:16) Y a todos los que hayan de andar ordenadamente por esta regla de conducta, sobre ellos haya paz y
misericordia, sí, sobre el Israel de Dios.
(Romanos 9:6) Sin embargo, no es como si la palabra de Dios hubiera fallado. Porque no todos los que [provienen]
de Israel son realmente “Israel”.
Párrafo 10
(Jeremías 23:5, 6) “¡Miren! Vienen días —es la expresión de Jehová—, y yo ciertamente levantaré a David un brote
justo. Y un rey ciertamente reinará y actuará con discreción y ejecutará derecho y justicia en la tierra. 6 En sus días
Judá será salvado, e Israel mismo residirá en seguridad. Y este es su nombre con el cual se le llamará: Jehová Es
Nuestra Justicia.”
(Jeremías 33:15) En aquellos días y en aquel tiempo haré que brote para David un brote justo, y ciertamente
ejecutará derecho y justicia en la tierra.
(Romanos 5:18) Así, pues, como mediante una sola ofensa el resultado a toda clase de hombres fue la condenación,
así mismo también mediante un solo acto de justificación el resultado a toda clase de hombres es el declararlos
justos para vida.
Párrafo 11
(Jeremías 31:33) “Porque este es el pacto que celebraré con la casa de Israel después de aquellos días —es la
expresión de Jehová—. Ciertamente pondré mi ley dentro de ellos, y en su corazón la escribiré. Y ciertamente llegaré
a ser su Dios, y ellos mismos llegarán a ser mi pueblo.”
(Juan 10:16) ”Y tengo otras ovejas, que no son de este redil; a esas también tengo que traer, y escucharán mi voz, y
llegarán a ser un solo rebaño, un solo pastor.
(Levítico 24:22) ”’Una misma decisión judicial debe aplicar a ustedes. El residente forastero debe resultar ser lo
mismo que el natural, porque yo soy Jehová el Dios de ustedes’”.
61
(Números 15:15) Ustedes que son de la congregación y el residente forastero que está residiendo como forastero
tendrán un mismo estatuto. Será estatuto hasta tiempo indefinido para sus generaciones. El residente forastero debe
resultar ser lo mismo que ustedes delante de Jehová.
Párrafo 12
(Gálatas 6:2) Sigan llevando las cargas los unos de los otros, y así cumplan la ley del Cristo.
(Romanos 2:28, 29) Porque no es judío el que lo es por fuera, ni es la circuncisión la que está afuera en la
carne. 29 Más bien, es judío el que lo es por dentro, y [su] circuncisión es la del corazón por espíritu, y no por un
código escrito. La alabanza de ese viene, no de los hombres, sino de Dios.
(Mateo 22:36-39) “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?”. 37 Él le dijo: “‘Tienes que amar a
Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente’. 38 Este es el más grande y el primer
mandamiento. 39 El segundo, semejante a él, es este: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’.
Párrafo 13
(Santiago 1:25) Pero el que mira con cuidado en la ley perfecta que pertenece a la libertad, y persiste en [ella], este,
por cuanto se ha hecho, no un oidor olvidadizo, sino un hacedor de la obra, será feliz al hacer[la].
(Santiago 2:12) Sigan hablando de tal modo y sigan haciendo de tal modo como lo hacen los que van a ser juzgados
por la ley de un pueblo libre.
Semana del 23 de septiembre 2013
Párrafo 14
(Marcos 14:24) Y les dijo: “Esto significa mi ‘sangre del pacto’, que ha de ser derramada a favor de muchos.
(Gálatas 3:8, 9) Ahora bien, la Escritura, viendo por anticipado que Dios declararía justa a gente de las naciones
debido a fe, declaró las buenas nuevas de antemano a Abrahán, a saber: “Por medio de ti todas las naciones serán
bendecidas”. 9 Por consiguiente, los que se adhieren a la fe están siendo bendecidos junto con el Abrahán que tuvo
fe.
(Gálatas 3:29) Además, si pertenecen a Cristo, realmente son descendencia de Abrahán, herederos respecto a una
promesa.
(Génesis 12:3) Y ciertamente bendeciré a los que te bendigan, y al que invoque mal sobre ti lo maldeciré, y
ciertamente se bendecirán por medio de ti todas las familias del suelo”.
Párrafo 15
(Hebreos 2:17, 18) Por consiguiente, le era preciso llegar a ser semejante a sus “hermanos” en todo respecto, para
llegar a ser un sumo sacerdote misericordioso y fiel en cosas que tienen que ver con Dios, a fin de ofrecer sacrificio
propiciatorio por los pecados de la gente. 18 Pues por cuanto él mismo ha sufrido al ser puesto a prueba, puede ir en
socorro de los que están siendo puestos a prueba.
(Éxodo 19:6) Y ustedes mismos llegarán a ser para mí un reino de sacerdotes y una nación santa’. Estas son las
palabras que has de decir a los hijos de Israel”.
(1 Pedro 1:1, 2) Pedro, apóstol de Jesucristo, a los residentes temporales esparcidos por el Ponto, Galacia,
Capadocia, Asia y Bitinia, a los escogidos 2 según la presciencia de Dios el Padre, con santificación por el espíritu,
con el propósito de que sean obedientes y rociados con la sangre de Jesucristo: Que bondad inmerecida y paz sean
aumentadas a ustedes.
(1 Pedro 2:9) Pero ustedes son “una raza escogida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo para posesión
especial, para que declaren en público las excelencias” de aquel que los llamó de la oscuridad a su luz maravillosa.
(Romanos 5:21) ¿Con qué fin? Para que, así como el pecado reinó con la muerte, así mismo también la bondad
inmerecida reinara mediante la justicia con vida eterna en mira mediante Jesucristo nuestro Señor.
Párrafo 16
(Revelación 7:9) Después de estas cosas vi, y, ¡miren!, una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar,
de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de largas
ropas blancas; y había ramas de palmera en sus manos.
(Revelación 7:14) De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los
que salen de la gran tribulación, y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.
62
(Romanos 4:2, 3) Por ejemplo, si a Abrahán se le declarara justo como resultado de obras, tendría base para
jactarse; mas no con Dios. 3 Porque, ¿qué dice la escritura? “Abrahán ejerció fe en Jehová, y le fue contado por
justicia.”
(Santiago 2:23) y se cumplió la escritura que dice: “Abrahán puso fe en Jehová, y le fue contado por justicia”, y vino
a ser llamado “amigo de Jehová”.
Párrafo 17
(Jeremías 31:34) “Y ya no enseñarán cada uno a su compañero y cada uno a su hermano, diciendo: ‘¡Conozcan a
Jehová!’, porque todos ellos me conocerán, desde el menor de ellos aun hasta el mayor de ellos —es la expresión de
Jehová—. Porque perdonaré su error, y no me acordaré más de su pecado.”
(2 Samuel 11:4) Después de aquello David envió mensajeros para poder tomarla. De modo que ella entró a donde él,
y él se acostó con ella, mientras ella estaba santificándose de su inmundicia. Más tarde ella regresó a su casa.
(2 Samuel 11:15) De modo que escribió en la carta, diciendo: “Pongan a Urías enfrente de los ataques más pesados
de la batalla, y tienen que retirarse de detrás de él, y él tiene que ser derribado y morir”.
(2 Samuel 11:27) Cuando hubo pasado el período de duelo, David en seguida envió y la acogió en su casa, y ella
llegó a ser su esposa. Andando el tiempo, ella le dio a luz un hijo, pero la cosa que David había hecho pareció mala a
los ojos de Jehová.
(2 Samuel 12:9-14) ¿Por qué despreciaste la palabra de Jehová, haciendo lo que es malo a sus ojos? A Urías el
hitita lo derribaste a espada, y a su esposa la tomaste por esposa tuya, y a él lo mataste por la espada de los hijos de
Ammón. 10 Y ahora una espada no se apartará de tu propia casa hasta tiempo indefinido, como consecuencia del
hecho de que me despreciaste de modo que tomaste a la esposa de Urías el hitita para que llegara a ser tu
esposa’. 11 Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Aquí estoy levantando contra ti calamidad procedente de tu propia casa;
y ciertamente tomaré a tus esposas ante tus mismos ojos y las daré a tu semejante, y él ciertamente se acostará con
tus esposas ante los ojos de este sol. 12 Mientras que tú mismo obraste en secreto, yo, por mi parte, haré esta cosa
enfrente de todo Israel y enfrente del sol’”. 13 David ahora dijo a Natán: “He pecado contra Jehová”. Ante lo cual
Natán dijo a David: “Jehová, a su vez, efectivamente deja pasar tu pecado. No morirás. 14 A pesar de esto, por cuanto
indisputablemente has tratado a Jehová con falta de respeto mediante esta cosa, también el hijo mismo, que acaba
de nacerte, positivamente morirá”.
(Isaías 38:17) ¡Mira! Por paz tuve lo que era amargo, sí, amargo; y tú mismo te has apegado a mi alma [y la has
guardado] del hoyo de la desintegración. Porque has arrojado tras tus espaldas todos mis pecados.
(2 Crónicas 7:17, 18) ”Y si tú mismo andas delante de mí, tal como anduvo David tu padre, aun haciendo conforme a
todo lo que te he mandado, y guardas mis disposiciones reglamentarias y mis decisiones judiciales, 18 entonces yo
ciertamente estableceré el trono de tu gobernación real, tal como pacté con David tu padre, al decir: ‘No será cortado
hombre tuyo de gobernar sobre Israel’.
(Ezequiel 18:21, 22) ”’Ahora bien, en lo que respecta a alguien inicuo, en caso de que él se vuelva de todos sus
pecados que haya cometido y realmente guarde todos mis estatutos y ejecute derecho y justicia, positivamente
seguirá viviendo. No morirá. 22 Todas sus transgresiones que haya cometido... no serán recordadas contra él. Por su
justicia que ha hecho seguirá viviendo.’
Párrafo 18
(Mateo 6:14, 15) ”Porque si perdonan a los hombres sus ofensas, su Padre celestial también los perdonará a
ustedes; 15 mientras que si no perdonan a los hombres sus ofensas, tampoco perdonará su Padre las ofensas de
ustedes.
Párrafo 19
(Jeremías 31:34) “Y ya no enseñarán cada uno a su compañero y cada uno a su hermano, diciendo: ‘¡Conozcan a
Jehová!’, porque todos ellos me conocerán, desde el menor de ellos aun hasta el mayor de ellos —es la expresión de
Jehová—. Porque perdonaré su error, y no me acordaré más de su pecado.”
(2 Corintios 2:6-8) Esta reprensión dada por la mayoría es suficiente para tal hombre, 7 de modo que, al contrario
ahora, deben perdonar[lo] bondadosamente y consolar[lo], para que de un modo u otro tal hombre no sea tragado por
hallarse demasiado triste. 8 Por lo tanto, los exhorto a que confirmen su amor para con él.
Semana del 30 de septiembre 2013
Párrafo 20
63
(Sofonías 1:12) ”Y en aquel tiempo tiene que ocurrir que con lámparas escudriñaré cuidadosamente a Jerusalén, y
ciertamente daré atención a los hombres que se congelan sobre sus heces [y] que dicen en su corazón: ‘Jehová no
hará bien, y no hará mal’.
(Jeremías 16:17) Porque mis ojos están sobre todos sus caminos. No han estado ocultos de delante de mí, ni ha
estado escondido su error de enfrente de mis ojos.
(2 Crónicas 16:9) Pues, en cuanto a Jehová, sus ojos están discurriendo por toda la tierra para mostrar su fuerza a
favor de aquellos cuyo corazón es completo para con él. Has actuado tontamente respecto a esto, pues desde ahora
en adelante existirán guerras contra ti”.
Párrafo 21
(Jeremías 31:33, 34) “Porque este es el pacto que celebraré con la casa de Israel después de aquellos días —es la
expresión de Jehová—. Ciertamente pondré mi ley dentro de ellos, y en su corazón la escribiré. Y ciertamente llegaré
a ser su Dios, y ellos mismos llegarán a ser mi pueblo.” 34 “Y ya no enseñarán cada uno a su compañero y cada uno
a su hermano, diciendo: ‘¡Conozcan a Jehová!’, porque todos ellos me conocerán, desde el menor de ellos aun hasta
el mayor de ellos —es la expresión de Jehová—. Porque perdonaré su error, y no me acordaré más de su pecado.”
Párrafo 24
(Jeremías 31:20) “¿Es Efraín para mí un hijo precioso, o un niño acariciado? Porque al grado que hablé contra él, sin
falta me acordaré de él más aún. Por eso mis intestinos se han alborotado por él. Con toda seguridad le tendré
piedad”, es la expresión de Jehová.
Párrafo 25
(Romanos 8:19-22) Porque la expectación anhelante de la creación aguarda la revelación de los hijos de
Dios. 20 Porque la creación fue sujetada a futilidad, no de su propia voluntad, sino por aquel que la sujetó, sobre la
base de la esperanza 21 de que la creación misma también será libertada de la esclavitud a la corrupción y tendrá la
gloriosa libertad de los hijos de Dios. 22 Porque sabemos que toda la creación sigue gimiendo juntamente y estando
en dolor juntamente hasta ahora.
(Jeremías 33:15) En aquellos días y en aquel tiempo haré que brote para David un brote justo, y ciertamente
ejecutará derecho y justicia en la tierra.
Semana del 7 de octubre 2013
Capítulo 15
“No puedo quedarme callado”
Párrafo 1
(Jeremías 2:4) Oigan la palabra de Jehová, oh casa de Jacob, y todos ustedes las familias de la casa de Israel.
(Jeremías 42:15) ahora mismo, por lo tanto, oigan la palabra de Jehová, oh resto de Judá. Esto es lo que ha dicho
Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: “Si ustedes mismos positivamente fijan sus rostros para entrar en Egipto y
realmente entran para residir allí como forasteros,
(Jeremías 1:17) ”Y en cuanto a ti, debes ceñirte las caderas, y tienes que levantarte y hablarles todo lo que yo mismo
te mande. No te sobrecojas de terror alguno a causa de ellos, para que yo no te infunda terror delante de ellos.
(Jeremías 4:19) ¡Oh mis intestinos, mis intestinos! Estoy con fuertes dolores en las paredes de mi corazón. Mi
corazón está alborotado dentro de mí. No puedo quedarme callado, porque el sonido del cuerno es lo que mi alma ha
oído, la señal de alarma de la guerra.
Párrafo 2
(Santiago 5:10) Hermanos, tomen por modelo de sufrir el mal y de ejercer paciencia a los profetas, que hablaron en
el nombre de Jehová.
(Hechos 4:19, 20) Pero, en respuesta, Pedro y Juan les dijeron: “Si es justo a vista de Dios escucharles a ustedes
más bien que a Dios, júzguenlo ustedes mismos. 20 Pero en cuanto a nosotros, no podemos dejar de hablar de las
cosas que hemos visto y oído”.
Párrafo 3
(Hechos 4:20) Pero en cuanto a nosotros, no podemos dejar de hablar de las cosas que hemos visto y oído”.
Párrafo 4
64
(Jeremías 29:19) debido al hecho de que no han escuchado mis palabras —es la expresión de Jehová— que les he
enviado con mis siervos los profetas, madrugando y enviándo[los].’ ”‘Pero ustedes no han escuchado’, es la
expresión de Jehová.
(Jeremías 44:16) “En cuanto a la palabra que nos has hablado en el nombre de Jehová, no te estamos escuchando;
Párrafo 5
(Jeremías 4:23-26) Vi la tierra, y, ¡mira!, [estaba] vacía y desierta; y dentro de los cielos, y su luz ya no existía. 24 Vi
las montañas, y, ¡mira!, se mecían, y todas las colinas mismas recibieron un sacudimiento. 25 Vi, y, ¡mira!, no había
un hombre terrestre, y todas las criaturas voladoras de los cielos habían huido. 26 Vi, y, ¡mira!, el huerto mismo era un
desierto, y todas sus mismísimas ciudades habían sido demolidas. Era a causa de Jehová, a causa de su ardiente
cólera.
(Lucas 21:34-36) ”Mas presten atención a sí mismos para que sus corazones nunca lleguen a estar cargados debido
a comer con exceso y beber con exceso, y por las inquietudes de la vida, y de repente esté aquel día sobre ustedes
instantáneamente 35 como un lazo. Porque vendrá sobre todos los que moran sobre la haz de toda la
tierra. 36 Manténganse despiertos, pues, en todo tiempo haciendo ruego para que logren escapar de todas estas
cosas que están destinadas a suceder, y estar en pie delante del Hijo del hombre”.
Párrafo 6
(Jeremías 26:2, 3) “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Manténte de pie en el patio de la casa de Jehová, y tienes que
hablar, acerca de todas las ciudades de Judá que están entrando a inclinarse en la casa de Jehová, todas las
palabras que ciertamente te mandaré hablarles. No quites palabra alguna. 3 Quizás escuchen y se vuelvan, cada uno
de su camino malo, y yo tenga que sentir pesar por la calamidad que estoy pensando ejecutar sobre ellos a causa de
la maldad de sus tratos.
Semana del 14 de octubre 2013
Párrafo 7
(Jeremías 14:13-16) Ante esto, yo dije: “¡Ay, oh Señor Soberano Jehová! Mira que los profetas están diciéndoles: ‘No
verán espada, y no habrá hambre que les suceda a ustedes, sino que paz verdadera es lo que les daré en este
lugar’”. 14 Y Jehová pasó a decirme: “Falsedad es lo que los profetas están profetizando en mi nombre. Yo no los he
enviado, ni les he ordenado ni les he hablado. Una visión falsa y adivinación y una cosa que nada vale y la artimaña
de su corazón es lo que ellos les están hablando proféticamente. 15 Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová
respecto a los profetas que están profetizando en mi nombre y a quienes yo mismo no envié, y que están diciendo
que no ocurrirá espada ni hambre en este país: ‘A espada y por hambre serán acabados aquellos profetas. 16 Y la
mismísima gente a la que están profetizando llegará a ser gente echada fuera a las calles de Jerusalén a causa del
hambre y de la espada, sin que haya quien los entierre... a ellos, sus esposas y sus hijos y sus hijas. Y ciertamente
derramaré sobre ellos su calamidad’.
(Jeremías 15:10) ¡Ay de mí, oh madre mía, porque me has dado a luz, hombre sujeto a riña y hombre sujeto a
contienda con toda la tierra! No he dado un préstamo, y no me han dado un préstamo. Todos ellos están invocando el
mal contra mí.
(Jeremías 18:18) Y ellos procedieron a decir: “Vengan, e ideemos contra Jeremías algunos pensamientos, porque la
ley no perecerá del sacerdote, ni el consejo del sabio, ni la palabra del profeta. Vengan e hirámoslo con la lengua, y
no prestemos atención a ninguna de sus palabras”.
(Lamentaciones 3:61, 62) Has oído su vituperio, oh Jehová, todos sus pensamientos contra mí, 62 los labios de los
que se levantan contra mí, y su susurrar contra mí todo el día.
Párrafo 8
(Jeremías 1:18, 19) Pero en cuanto a mí, aquí he hecho de ti hoy una ciudad fortificada y una columna de hierro y
muros de cobre contra todo el país, para con los reyes de Judá, para con sus príncipes, para con sus sacerdotes y
para con la gente de la tierra. 19 Y de seguro pelearán contra ti, pero no prevalecerán contra ti, porque: ‘Yo estoy
contigo —es la expresión de Jehová— para librarte’”.
Párrafo 9
(Jeremías 26:11-16) Y los sacerdotes y los profetas empezaron a decir a los príncipes y a todo el pueblo: “A este
hombre le corresponde el juicio de muerte, porque ha profetizado acerca de esta ciudad tal como han oído ustedes
con sus propios oídos”. 12 Ante aquello, Jeremías dijo a todos los príncipes y a todo el pueblo: “Fue Jehová quien me
envió a profetizar acerca de esta casa y acerca de esta ciudad todas las palabras que ustedes han oído. 13 Y ahora
hagan buenos sus caminos y sus tratos, y obedezcan la voz de Jehová su Dios, y Jehová sentirá pesar por la
calamidad que ha hablado contra ustedes. 14 Y en cuanto a mí, aquí estoy en la mano de ustedes. Hagan conmigo
65
según lo que sea bueno y según lo que sea recto a los ojos de ustedes. 15 Solo que deben saber sin falta que, si me
dan muerte, es sangre inocente la que están poniendo sobre ustedes mismos y sobre esta ciudad y sobre sus
habitantes, porque en verdad Jehová sí me envió a ustedes para hablar a oídos de ustedes todas estas
palabras”. 16 Entonces los príncipes y todo el pueblo dijeron a los sacerdotes y a los profetas: “No hay juicio de
muerte que le corresponda a este hombre, porque fue en el nombre de Jehová nuestro Dios como nos habló”.
(Lucas 21:12-15) ”Pero antes de todas estas cosas les echarán mano a ustedes y los perseguirán, entregándolos a
las sinagogas y prisiones, y serán llevados ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre. 13 Resultará para
ustedes en testimonio. 14 Por lo tanto, resuélvanlo en sus corazones que no ensayarán de antemano cómo hacer su
defensa, 15 porque yo les daré boca y sabiduría, que todos sus opositores juntos no podrán resistir ni disputar.
Párrafo 10
(Jeremías 20:1-6) Ahora bien, Pasjur hijo de Imer, el sacerdote, que también era el principal comisionado en la casa
de Jehová, siguió escuchando a Jeremías mientras este profetizaba estas palabras. 2 Entonces Pasjur golpeó a
Jeremías el profeta y lo puso en el cepo que había en la Puerta Superior de Benjamín, que estaba en la casa de
Jehová. 3 Pero al día siguiente aconteció que Pasjur procedió a dejar salir a Jeremías del cepo, y Jeremías ahora le
dijo: “Jehová te ha llamado por nombre, no Pasjur, sino Terror todo en derredor. 4 Porque esto es lo que ha dicho
Jehová: ‘Mira, voy a hacer que seas un terror a ti mismo y a todos tus amadores, y ellos ciertamente caerán por la
espada de sus enemigos mientras tus ojos estén mirando; y a todo Judá daré en mano del rey de Babilonia, y él
realmente los llevará al destierro en Babilonia y los derribará a espada. 5 Y ciertamente daré todas las cosas
almacenadas de esta ciudad y todo su producto y todas sus cosas preciosas; y todos los tesoros de los reyes de
Judá voy a dar en la mano de sus enemigos. Y ellos ciertamente los saquearán y los tomarán y los llevarán a
Babilonia. 6 Y en cuanto a ti, oh Pasjur, y todos los habitantes de tu casa, se irán al cautiverio; y a Babilonia llegarás,
y allí morirás, y allí serás enterrado tú mismo con todos tus amadores, porque les has profetizado en falsedad’”.
(Jeremías 20:11) Pero Jehová estuvo conmigo como un terrible poderoso. Por eso los mismísimos que me persiguen
tropezarán y no prevalecerán. Ciertamente quedarán muy avergonzados, porque no habrán prosperado. [Su]
humillación, de duración indefinida, será una que no se olvidará.
Párrafo 11
(Jeremías 28:1-17) Entonces aconteció en aquel año, al principio del reinado de Sedequías el rey de Judá, en el año
cuarto, en el mes quinto, que Hananías hijo de Azur, el profeta que era de Gabaón, me dijo en la casa de Jehová,
ante los ojos de los sacerdotes y de todo el pueblo: 2 “Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de
Israel: ‘Ciertamente quebraré el yugo del rey de Babilonia. 3 Dentro de dos años completos voy a traer de vuelta a
este lugar todos los utensilios de la casa de Jehová que Nabucodonosor el rey de Babilonia tomó de este lugar para
llevarlos a Babilonia’”. 4 “‘Y a Jeconías hijo de Jehoiaquim, el rey de Judá, y a todos los desterrados de Judá que han
ido a Babilonia los voy a traer de vuelta a este lugar —es la expresión de Jehová—, porque quebraré el yugo del rey
de Babilonia.’” 5 Y Jeremías el profeta procedió a decir a Hananías el profeta ante los ojos de los sacerdotes y ante
los ojos de todo el pueblo que estaba de pie en la casa de Jehová; 6 sí, Jeremías el profeta procedió a decir: “¡Amén!
¡Hágalo así Jehová! ¡Establezca Jehová tus palabras que has profetizado y traiga de vuelta de Babilonia a este lugar
los utensilios de la casa de Jehová y a todos los desterrados! 7 Sin embargo, oye, por favor, esta palabra que estoy
hablando a tus oídos y a los oídos de todo el pueblo. 8 En cuanto a los profetas que fueron antes de mí y antes de ti
de mucho tiempo atrás, ellos también profetizaban acerca de muchos países y acerca de reinos grandes, de guerra y
de calamidad y de peste. 9 En cuanto al profeta que profetiza de paz, cuando se realice la palabra del profeta se
llegará a conocer el profeta a quien Jehová ha enviado en verdad”. 10 En eso Hananías el profeta tomó la vara que
servía de yugo de sobre el cuello de Jeremías el profeta y la quebró. 11 Y Hananías pasó a decir ante los ojos de todo
el pueblo: “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Así mismo dentro de dos años completos quebraré yo el yugo de
Nabucodonosor el rey de Babilonia de sobre el cuello de todas las naciones’”. Y Jeremías el profeta procedió a irse
por su camino. 12 Entonces la palabra de Jehová le ocurrió a Jeremías, después que Hananías el profeta hubo
quebrado la vara que servía de yugo de sobre el cuello de Jeremías el profeta, y dijo: 13 “Ve, y tienes que decir a
Hananías: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová: “Has quebrado varas de madera que sirven de yugo, y en lugar de ellas
tendrás que hacer varas de hierro que sirvan de yugo”. 14 Porque esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos, el
Dios de Israel: “Ciertamente pondré un yugo de hierro sobre el cuello de todas estas naciones, para que sirvan a
Nabucodonosor el rey de Babilonia; y tendrán que servirle. Y hasta las bestias salvajes del campo ciertamente le
daré”’”. 15 Y Jeremías el profeta pasó a decir a Hananías el profeta: “¡Escucha, por favor, oh Hananías! Jehová no te
ha enviado, sino que tú mismo has hecho que este pueblo confíe en una falsedad. 16 Por lo tanto, esto es lo que ha
dicho Jehová: ‘¡Mira!, voy a enviarte de sobre la superficie del suelo. Este año tú mismo tienes que morir, porque has
hablado verdadera sublevación contra Jehová’”. 17 De manera que el profeta Hananías murió aquel año, en el mes
séptimo.
Párrafo 12
(2 Timoteo 2:23-25) Además, niégate a admitir las cuestiones necias e ignorantes, pues sabes que producen
peleas. 24 Pero el esclavo del Señor no tiene necesidad de pelear, sino de ser amable para con todos, capacitado
66
para enseñar, manteniéndose reprimido bajo lo malo, 25 instruyendo con apacibilidad a los que no están
favorablemente dispuestos; ya que Dios quizás les dé arrepentimiento que conduzca a un conocimiento exacto de la
verdad,
(Proverbios 17:14) El principio de la contienda es como alguien que da curso libre a las aguas; por eso, antes que
haya estallado la riña, retírate.
Semana del 21 de octubre 2013
Párrafo 13
(Jeremías 1:8) No tengas miedo a causa de sus rostros, porque: ‘Yo estoy contigo para librarte’, es la expresión de
Jehová”.
(Lamentaciones 3:57) Te has acercado en el día que seguí llamándote. Dijiste: “No tengas miedo”.
(Jeremías 46:27) ”‘Y en cuanto a ti, no tengas miedo, oh siervo mío Jacob, y no estés sobrecogido de terror, oh
Israel. Porque, mira, voy a salvarte de lejos, y a tu prole de la tierra de su cautiverio. Y ciertamente Jacob volverá y no
tendrá disturbio, y estará en desahogo y sin nadie que haga temblar.
Párrafo 14
(Jeremías 37:21) En conformidad, el rey Sedequías dio orden, y entonces custodiaron a Jeremías en el Patio de la
Guardia; y diariamente se le daba un pan redondo de la calle de los panaderos, hasta que todo el pan de la ciudad se
agotó. Y Jeremías continuó morando en el Patio de la Guardia.
(Jeremías 38:4-6) Y los príncipes empezaron a decir al rey: “Désele muerte, por favor, a este hombre, porque así es
como está debilitando las manos de los hombres de guerra que quedan en esta ciudad y las manos de toda la gente,
hablándoles conforme a estas palabras. Porque este hombre no es uno que busque la paz de este pueblo, sino
calamidad”. 5 De modo que el rey Sedequías dijo: “¡Miren! Está en la mano de ustedes. Porque no hay absolutamente
nada en que el rey mismo pueda prevalecer contra ustedes”. 6 Y procedieron a tomar a Jeremías y a arrojarlo en la
cisterna de Malkiya hijo del rey, la cual estaba en el Patio de la Guardia. Así que bajaron a Jeremías por medio de
sogas. Ahora bien, en la cisterna no había agua, sino fango; y Jeremías empezó a hundirse en el fango.
Párrafo 15
(Jeremías 15:20, 21) “Y yo he hecho que seas para este pueblo un muro fortificado de cobre; y ciertamente pelearán
contra ti, pero no prevalecerán contra ti. Porque yo estoy contigo, para salvarte y para librarte —es la expresión de
Jehová—. 21 Y ciertamente te libraré de la mano de los malos, y ciertamente te redimiré de la palma de los tiránicos.”
(Jeremías 38:7-13) Y Ébed-mélec el etíope, un hombre que era eunuco y que estaba en la casa del rey, llegó a oír
que habían metido a Jeremías en la cisterna; y el rey estaba sentado en la Puerta de Benjamín. 8 De manera que
Ébed-mélec salió de la casa del rey y habló al rey, y dijo: 9 “Oh mi señor el rey, estos hombres han hecho mal en todo
lo que han hecho a Jeremías el profeta, a quien han arrojado en la cisterna, de modo que morirá donde está a causa
del hambre. Porque ya no hay pan en la ciudad”. 10 Entonces el rey dio orden a Ébed-mélec el etíope, y dijo: “Toma a
tu cargo de este lugar a treinta hombres, y tienes que sacar de la cisterna a Jeremías el profeta antes que
muera”. 11 En conformidad, Ébed-mélec tomó los hombres a su cargo y entró en la casa del rey al lugar debajo de la
tesorería y tomó de allí trapos gastados y pedazos de tela gastada, y se los bajó a Jeremías en la cisterna por medio
de las sogas. 12 Entonces Ébed-mélec el etíope dijo a Jeremías: “Por favor, ponte los trapos gastados y los pedazos
de tela debajo de las axilas, bajo las sogas”. Jeremías ahora lo hizo. 13 Por fin tiraron de Jeremías mediante las sogas
y lo subieron de la cisterna. Y Jeremías continuó morando en el Patio de la Guardia.
Párrafo 16
(Jeremías 38:9) “Oh mi señor el rey, estos hombres han hecho mal en todo lo que han hecho a Jeremías el profeta,
a quien han arrojado en la cisterna, de modo que morirá donde está a causa del hambre. Porque ya no hay pan en la
ciudad”.
(Jeremías 39:16-18) “Ve, y tienes que decir a Ébed-mélec el etíope: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos,
el Dios de Israel: “Mira, voy a realizar mis palabras sobre esta ciudad para calamidad y no para bien, y ciertamente
sucederán delante de ti en aquel día”’. 17 ”‘Y de veras te libraré en aquel día —es la expresión de Jehová—, y no
serás dado en la mano de los hombres de quienes tú mismo estás asustado.’ 18 ”‘Porque sin falta te suministraré un
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escape, y no caerás a espada; y ciertamente llegarás a tener tu alma como despojo, porque has confiado en mí’, es
la expresión de Jehová”.
(Jeremías 1:8) No tengas miedo a causa de sus rostros, porque: ‘Yo estoy contigo para librarte’, es la expresión de
Jehová”.
(Jeremías 40:1-4) La palabra que le ocurrió a Jeremías de parte de Jehová después que Nebuzaradán el jefe de la
guardia de corps lo envió de Ramá, cuando lo tomó mientras estaba sujeto con esposas en medio de todos los
desterrados de Jerusalén y de Judá, que estaban siendo llevados al destierro en Babilonia. 2 Entonces el jefe de la
guardia de corps tomó a Jeremías y le dijo: “Jehová tu Dios mismo habló esta calamidad contra este lugar, 3 para que
Jehová [la] realizara e hiciera tal como ha hablado, porque ustedes han pecado contra Jehová y no han obedecido su
voz. Y esta cosa les ha sucedido. 4 Y ahora, ¡mira!, te he soltado hoy de las esposas que estaban sobre tus manos.
Si es bueno a tus ojos venir conmigo a Babilonia, ven, y yo tendré mi ojo puesto en ti. Pero si es malo a tus ojos venir
conmigo a Babilonia, absténte. ¡Mira! Toda la tierra está delante de ti. Adondequiera que sea bueno y recto a tus ojos
ir, ve allí”.
Párrafo 17
(Lucas 21:25, 26) ”También, habrá señales en el sol y en la luna y en las estrellas, y sobre la tierra angustia de
naciones, por no conocer la salida a causa del bramido del mar y [de su] agitación, 26 mientras que los hombres
desmayan por el temor y la expectación de las cosas que vienen sobre la tierra habitada; porque los poderes de los
cielos serán sacudidos.
(Jeremías 8:20) “¡Ha pasado la siega, se ha acabado el verano; pero en cuanto a nosotros, no hemos sido
salvados!”
(Jeremías 14:9) ¿Por qué te pones como hombre atónito, como hombre poderoso que no puede hacer nada en
cuanto a salvar? Sin embargo, tú mismo estás en medio de nosotros, oh Jehová, y sobre nosotros tu propio nombre
ha sido llamado. No nos falles.
(Jeremías 39:18) ”‘Porque sin falta te suministraré un escape, y no caerás a espada; y ciertamente llegarás a tener tu
alma como despojo, porque has confiado en mí’, es la expresión de Jehová”.
Párrafo 18
(Jeremías 1:7) Y Jehová pasó a decirme: “No digas: ‘Solo soy un muchacho’. Antes bien, a todos aquellos a quienes
te envíe, debes ir; y todo lo que yo te mande, debes hablar.
(Jeremías 52:1-34) Sedequías tenía veintiún años de edad cuando empezó a reinar, y por once años reinó en
Jerusalén. Y el nombre de su madre era Hamutal hija de Jeremías de Libná. 2 Y él continuó haciendo lo que era malo
a los ojos de Jehová, conforme a todo lo que había hecho Jehoiaquim. 3 Porque a causa de la cólera de Jehová esto
sucedió en Jerusalén y Judá, hasta que él los hubo echado de delante de su rostro. Y Sedequías procedió a
rebelarse contra el rey de Babilonia. 4 Por fin, en el año noveno de ser él rey, en el mes décimo, al día diez del mes,
aconteció que Nabucodorosor el rey de Babilonia vino, él y toda su fuerza militar, contra Jerusalén, y se pusieron a
acampar contra ella y a edificar contra ella un muro de asedio todo en derredor. 5 De manera que la ciudad llegó a
estar sitiada hasta el año undécimo del rey Sedequías. 6 En el mes cuarto, el día nueve del mes, también se agravó
el hambre en la ciudad y resultó que no hubo pan para la gente de la tierra. 7 Por fin se abrió brecha en la ciudad; y
en cuanto a todos los hombres de guerra, se pusieron a huir y a salir de noche de la ciudad por el camino de la
puerta entre el muro doble que está junto al jardín del rey, mientras los caldeos estaban todo alrededor contra la
ciudad; y siguieron yendo por el camino del Arabá. 8 Y una fuerza militar de los caldeos fue corriendo tras el rey, y
lograron alcanzar a Sedequías en las llanuras desérticas de Jericó; y toda su propia fuerza militar fue esparcida de su
lado. 9 Entonces prendieron al rey y lo hicieron subir al rey de Babilonia en Riblá, en la tierra de Hamat, para que este
pronunciara contra él decisiones judiciales. 10 Y el rey de Babilonia procedió a degollar a los hijos de Sedequías
delante de sus ojos, y también a todos los príncipes de Judá los degolló en Riblá. 11 Y cegó los ojos de Sedequías,
después de lo cual el rey de Babilonia lo sujetó con grilletes de cobre y lo llevó a Babilonia y lo puso en la casa de
custodia hasta el día de su muerte. 12 Y en el mes quinto, el día diez del mes, es decir, [en] el año diecinueve del rey
Nabucodorosor, el rey de Babilonia, entró en Jerusalén Nebuzaradán el jefe de la guardia de corps, que tenía su
puesto delante del rey de Babilonia. 13 Y procedió a quemar la casa de Jehová y la casa del rey y todas las casas de
Jerusalén; y quemó con fuego toda casa grande. 14 Y todas las fuerzas militares de los caldeos que estaban con el
jefe de la guardia de corps demolieron todos los muros de Jerusalén, en derredor. 15 Y a algunos de los de condición
humilde del pueblo y a los demás del pueblo que quedaban en la ciudad y a los desertores que se habían pasado al
rey de Babilonia y a los demás de los obreros maestros se los llevó al destierro Nebuzaradán el jefe de la guardia de
corps. 16 Y a algunos de condición humilde del país Nebuzaradán el jefe de la guardia de corps dejó que se quedaran
como viñadores y trabajadores bajo obligación. 17 Y las columnas de cobre que pertenecían a la casa de Jehová, y
las carretillas, y el mar de cobre que había en la casa de Jehová, los caldeos los hicieron pedazos, y fueron
llevándose todo el cobre de ellos a Babilonia. 18 Y los recipientes y las palas y los apagadores y los tazones y las
copas y todos los utensilios de cobre con que se solía ministrar, los tomaron. 19 Y las fuentes y los braserillos y los
tazones y los recipientes y los candelabros y las copas y los tazones que eran de oro genuino, y los que eran de plata
genuina, los tomó el jefe de la guardia de corps. 20 Y las dos columnas, el único mar y los doce toros de cobre que
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estaban debajo [del mar], las carretillas, que había hecho el rey Salomón para la casa de Jehová. Sucede que no [se
tomó el] peso del cobre de ellos... de todos estos objetos. 21 Y en cuanto a las columnas, de dieciocho codos de
altura era cada columna, y un hilo de doce codos mismo la circundaba; y su grueso era de cuatro dedos, y era
hueca. 22 Y el capitel sobre ella era de cobre, y la altura de un capitel era de cinco codos; y en cuanto a la obra de
malla y las granadas sobre el capitel, todo en derredor, todo ello era de cobre; y la segunda columna tenía justamente
lo mismo que estos, también las granadas. 23 Y de las granadas sucedía que había noventa y seis, en los lados, y
eran cien todas las granadas sobre la obra de malla en derredor. 24 Además, el jefe de la guardia de corps tomó a
Seraya el sacerdote principal y a Sofonías el segundo sacerdote y a los tres guardas de la puerta, 25 y de la ciudad
tomó a un oficial de la corte que, según sucedía, era el comisionado de los hombres de guerra, y a siete hombres de
los que tenían acceso al rey, que fueron hallados en la ciudad, y al secretario del jefe del ejército, el que reunía con
fines militares a la gente de la tierra, y a sesenta hombres de la gente de la tierra, a quienes se halló en medio de la
ciudad. 26 De modo que Nebuzaradán el jefe de la guardia de corps tomó a estos y los condujo al rey de Babilonia en
Riblá. 27 Y a estos el rey de Babilonia procedió a derribarlos y a darles muerte en Riblá, en la tierra de Hamat. Así
Judá se fue al destierro de sobre su suelo. 28 Estas son las personas a quienes Nabucodorosor llevó al destierro: en
el año séptimo, tres mil veintitrés judíos. 29 En el año dieciocho de Nabucodorosor, de Jerusalén hubo ochocientas
treinta y dos almas. 30 En el año veintitrés de Nabucodorosor, Nebuzaradán el jefe de la guardia de corps llevó al
destierro a judíos, a setecientas cuarenta y cinco almas. Todas las almas fueron cuatro mil seiscientas. 31 Por fin, en
el año treinta y siete del destierro de Joaquín el rey de Judá, en el mes duodécimo, el día veinticinco del mes,
aconteció que Evil-merodac el rey de Babilonia, en el año que llegó a ser rey, elevó la cabeza de Joaquín el rey de
Judá y procedió a sacarlo de la casa de encierro. 32 Y empezó a hablar con él cosas buenas y a poner el trono de él
más alto que los tronos de los [otros] reyes que estaban con él en Babilonia. 33 Y le quitó sus prendas de vestir de
prisionero, y él comió pan delante de él constantemente todos los días de su vida. 34 Y en cuanto a su porción
designada, se le dio con constancia una porción designada de parte del rey de Babilonia, diariamente como debido,
hasta el día de su muerte, todos los días de su vida.
Párrafo 19
(Lamentaciones 5:19) En cuanto a ti, oh Jehová, hasta tiempo indefinido te sentarás. Tu trono es para generación
tras generación.
(Jeremías 25:3-6) “Desde el año decimotercero de Josías hijo de Amón, el rey de Judá, y hasta el día de hoy, estos
veintitrés años me ha ocurrido la palabra de Jehová, y seguí hablándoles, madrugando y hablando, pero ustedes no
escucharon. 4 Y Jehová les envió todos sus siervos los profetas, madrugando y enviándo[los], pero ustedes no
escucharon, ni inclinaron su oído para escuchar, 5 cuando ellos decían: ‘Vuélvanse, por favor, cada uno de su camino
malo y de la maldad de sus tratos, y continúen morando sobre el suelo que Jehová les dio a ustedes y a sus
antepasados desde mucho tiempo atrás y hasta mucho tiempo por venir. 6 Y no anden tras otros dioses para servirles
y para inclinarse ante ellos, para que no me ofendan con la obra de sus manos, y para que yo no les cause
calamidad a ustedes’.
Párrafo 20
(Jeremías 15:16) Fueron halladas tus palabras, y procedí a comerlas; y tu palabra llega a ser para mí el alborozo y el
regocijo de mi corazón; porque tu nombre ha sido llamado sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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Jehová es mi pastor y nada me faltara.