lunes, 1 de octubre de 2012

puntos sobresalientes daniel 4 a 6


CAPITULO 4
w07 1/9 pág. 18 Puntos sobresalientes del libro de Daniel
4:8, 9. ¿Se hizo Daniel un sacerdote practicante de magia? No. La expresión “jefe de los
sacerdotes practicantes de magia” tan solo se refiere a la posición de Daniel como “prefecto
principal sobre todos los sabios de Babilonia” (Daniel 2:48).
w07 1/9 pág. 18 Puntos sobresalientes del libro de Daniel
4:10, 11, 20-22. ¿Qué simbolizó el inmenso árbol del sueño de Nabucodonosor? En primer
término, el árbol representó a Nabucodonosor en su posición de monarca de una potencia mundial.
Sin embargo, como la gobernación se extendía “hasta la extremidad de la tierra”, ese árbol tiene
que simbolizar algo mucho mayor. Puesto que Daniel 4:17 relaciona el sueño con la gobernación
del “Altísimo” sobre la humanidad, el árbol también representa la soberanía universal de Jehová, y
en particular su soberanía sobre la Tierra. Por lo tanto, el sueño tiene dos cumplimientos: uno
relacionado con la gobernación de Nabucodonosor y otro relacionado con la soberanía de Jehová.
si pág. 9 párrs. 14-15 “Toda Escritura es inspirada de Dios y provechosa”
14, 15. En contraste con los escritos filosóficos humanos, ¿por qué es fácil traducir la
Biblia a otras lenguas? Ilustre.
14 Dado que la Biblia se ha escrito en esos términos sencillos, fáciles de entender, es posible
traducir con claridad y exactitud sus símbolos y acciones a la mayoría de los idiomas actuales. El
poder y la fuerza originales de la verdad se conservan en todas las traducciones. Palabras sencillas
de uso diario (como “caballo”, “guerra”, “corona”, “trono”, “esposo”, “esposa” e “hijos”) comunican
claramente la idea exacta en todo idioma. Esto está en contraste con los escritos filosóficos
humanos, que a menudo no se prestan a una traducción exacta. Con frecuencia sus expresiones
complicadas y su terminología altisonante no se pueden expresar de manera precisa en otra
lengua.
15 El poder de expresión de la Biblia es muy superior. Aun cuando Dios comunicó mensajes de
juicio a no creyentes, no empleó lenguaje filosófico, sino más bien símbolos de uso diario. Esto se
muestra en Daniel 4:10-12. Ahí el reino del rey pagano que se glorificaba a sí mismo fue descrito
con algún detalle mediante el símbolo de un árbol, y luego, por acciones relacionadas con ese árbol
se predijeron con exactitud acontecimientos futuros. Todo esto se comunica claramente en
traducciones a otros idiomas. En despliegue de amor, Jehová se ha comunicado así para que el
‘verdadero conocimiento se haga abundante’. ¡Qué ayuda maravillosa ha sido esto para entender la
profecía en este “tiempo del fin”! (Dan. 12:4.)
su cap. 3 pág. 25 párr. 11 ¿Cuánto durará el sistema actual?
11. y tabla (página 27) a) ¿Cómo se calcula la fecha del fin de los “tiempos señalados”?
b) Por eso, ¿qué empezó cuando aquellos “tiempos señalados” terminaron? c) ¿Qué
piensan de 1914 los historiadores? (Véase página 29.)
11 Con décadas de anterioridad se supo que eso vendría en 1914, al fin del cumplimiento
principal o mayor de los “siete tiempos” de Daniel 4:10-17. Pero la comprensión plena del
significado de esto vino gradualmente durante los años subsiguientes. Poco a poco unos
estudiantes de la Biblia vieron desarrollándose ante sus ojos los detalles de la señal compuesta que
Jesús dijo que indicaría su presencia celestial en el poder del Reino. Quedó patente que ellos
ciertamente habían entrado en “la conclusión del sistema de cosas”, que Cristo había empezado a
gobernar como Rey en 1914 y que el fin de este mundo inicuo vendría dentro de la generación que
había visto el principio de estas cosas.
rs pág. 160 párr. 2 Falsos profetas
Las Escrituras proporcionan elementos relativos a tiempo respecto a la presencia de Cristo, y los
testigos de Jehová los han estudiado con profundo interés (Luc. 21:24; Dan. 4:10-17). Jesús
también describió una señal compuesta de muchos rasgos que se enlazaría con el cumplimiento de
profecías en cuanto a tiempo para identificar a la generación que estaría viva para ver el fin del
sistema de cosas inicuo de Satanás (Luc. 21:7-36). Los testigos de Jehová han señalado a las
pruebas del cumplimiento de esta señal. Es cierto que los Testigos se han equivocado en lo que
tiene que ver con su entendimiento de lo que ocurriría al final de ciertos espacios de tiempo, pero
no han cometido el error de perder la fe ni de dejar de estar alerta con relación al cumplimiento de
los propósitos de Jehová. En su pensar, han persistido en tener muy presente el consejo de Jesús:
“Manténganse alerta, pues, porque no saben en qué día viene su Señor.” (Mat. 24:42.)
w93 15/11 pág. 32 Como un árbol
“LOS poemas los hacen tontos como yo, pero solo Dios puede hacer un árbol.” Al cantar las
muchas virtudes de los árboles el poeta Joyce Kilmer atribuía de este modo a Dios el mérito de su
creación.
Jehová Dios ha hecho una gran variedad de árboles, que difieren en esplendor y utilidad. Tanto
los árboles enanos como los gigantes pueden hacer gala de una belleza de difícil descripción.
Además, los árboles suministran alimento, combustible y cobijo. Y los constructores siguen
hallando nuevos usos para la madera.
En la Biblia a veces se utilizan los árboles en sentido figurado para representar reinos,
gobernantes y personajes. (Ezequiel 31:1-18; Daniel 4:10-26.) Se hace referencia a los árboles
en relación con las condiciones gozosas, pacíficas y fructíferas que resultan del reinado de Jehová y
la restauración de su pueblo. (1 Crónicas 16:33; Isaías 55:12; Ezequiel 34:27; 36:30.) Las
Escrituras también prometen que los días del pueblo de Dios serán como los de un árbol. (Isaías
65:22.) Esta promesa es significativa cuando pensamos que la vida de algunos árboles se extiende
por siglos.
w09 15/8 págs. 4-5 párr. 10 La vida eterna en la Tierra: una esperanza que Dios nos ha
dado
10. ¿Qué ejemplo demuestra que en ocasiones los mensajes que Dios dirige a una
persona en realidad conciernen a la humanidad entera?
10 En ocasiones, los mensajes que Jehová da no solo conciernen a la persona que los recibe, sino
también a la humanidad entera. Pongamos por caso la profecía de Daniel que trata sobre el sueño
que recibió el rey Nabucodonosor de Babilonia. En dicho sueño, el rey vio cómo se derribaba un
gigantesco árbol (Dan. 4:10-27). Aunque ese sueño se cumplió inicialmente en Nabucodonosor,
en realidad apuntaba a algo mayor: la soberanía de Jehová. Así es, en 607 antes de nuestra era
empezó un período de 2.520 años, tras el cual Jehová volvería a ejercer su soberanía sobre la
Tierra mediante un gobierno que estaría en manos de un descendiente del rey David. Esto ocurrió
en 1914, cuando Jesucristo fue coronado en los cielos. Dentro de poco, el Reino hará realidad la
esperanza de los siervos fieles de Dios.
bt cap. 4 págs. 29-31 párrs. 7-8 “Hombres iletrados y del vulgo”
7, 8. a) ¿Qué oportunidad ofrecemos a la gente? b) ¿Cómo se está cumpliendo
la promesa de “la restauración de todas las cosas”?
7 Hoy también tenemos que actuar con modestia al predicar. Es cierto que el espíritu ya
no transmite la facultad de hacer curaciones milagrosas. Pero aún hay algo grande que podemos
hacer por la gente: ayudarla a adquirir fe en Dios y en Cristo y, como Pedro, brindarle la
oportunidad de recibir el perdón de los pecados y disfrutar del alivio que da Jehová. Todos los años,
centenares de miles aceptan esta invitación y se bautizan como discípulos de Cristo.
8 Vivimos en la época de “la restauración de todas las cosas” que mencionó Pedro.
En cumplimiento de lo que “habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo”, el
Reino se estableció en los cielos en 1914 (Hech. 3:21; Sal. 110:1-3; Dan. 4:16, 17). Y poco
después, Jesús comenzó a dirigir una asombrosa restauración en la Tierra. Desde entonces,
millones de cristianos han entrado en un paraíso espiritual como súbditos del Reino. Se han
despojado de su vieja personalidad corrupta y se han vestido de la nueva, “creada conforme a la
voluntad de Dios” (Efe. 4:22-24). Esta obra, al igual que el milagro del tullido, no se efectúa por los
esfuerzos del hombre, sino por la acción del espíritu santo. Nosotros somos simples instrumentos
que procuramos, como Pedro, usar la Biblia con valentía y eficiencia. Los éxitos que obtenemos al
hacer discípulos se deben al poder de Jehová, y no a nuestras propias fuerzas.
w95 1/11 pág. 16 párr. 2 Tiempo de mantenernos despiertos
2. ¿Cómo se cumplió la profecía en 1914?
2 Felizmente, Jehová entronizó al Señor Jesucristo en los cielos con miras a eliminar a los
enemigos opresivos de la humanidad. (Revelación 11:15.) Tal como sucedió durante el primer
advenimiento del Mesías, también en este siglo se ha cumplido una notable profecía escrita por
Daniel. Daniel 4:16, 17, 32 indica que la gobernación real legítima se interrumpiría en la Tierra
durante un período de “siete tiempos”. En su cumplimiento mayor, estos siete tiempos equivalen a
siete años bíblicos de 360 “días” cada uno, es decir, 2.520 años. Empezaron en 607 a.E.C., cuando
Babilonia comenzó a hollar el reino de Israel, y terminaron en 1914 E.C., el año en que se
entronizó a Jesús en el cielo en calidad de Rey legítimo de la humanidad. Fue entonces cuando
concluyeron “los tiempos señalados de las naciones”. (Lucas 21:24.) Pero las naciones se han
negado a someterse al entrante Reino Mesiánico. (Salmo 2:1-6, 10-12; 110:1, 2.)
pm cap. 21 pág. 380 párr. 29 La Teocracia triunfa de todas las naciones
29. De manera que esta separación en partes produce ¿qué clase de reino? ¿Y cuándo
ocurrió esta separación en partes, y por qué?
29 Esto produce un reino del Hijo unigénito de Dios junto con el reino de Dios el Padre y sujeto a
éste. Y puesto que este reino secundario tiene conexiones con el reino terrestre de David, tiene que
tomar en cuenta los Tiempos de los Gentiles, de 2.520 años de duración, que se le impusieron al
reino de David. Por lo tanto ese reino secundario en las manos del Rey Mesiánico, el Hijo de Dios,
fue establecido originalmente al fin de los Tiempos de los Gentiles en 1914 E.C.—Lucas 21:24;
Daniel 4:16, 23-25; Hebreos 10:12, 13.
fm cap. 20 págs. 310-311 párr. 6 El séptimo ángel toca su trompeta
6. (a) ¿De qué manera ha permitido Dios que su gobernación real del mundo haya sido
interrumpida, y por cuánto tiempo? (b) ¿Qué aconteció en lo que respecta a
gobernación real mundial en octubre de 1914 E.C.?
6 El reino del mundo de la humanidad correctamente pertenece a Jehová Dios. Pero desde 607
a. de la E.C. en adelante él había permitido que su gobernación real del mundo por medio de un
descendiente ungido de la familia real del rey David quedara suspendida, que fuera interrumpida.
¿Por cuánto tiempo? Por un período de “siete tiempos,” siete “tiempos” simbólicos, o dos mil
quinientos veinte años. (Daniel 4:16, 23, 25) Aquellos “siete tiempos” durante los cuales las
potencias mundiales gentiles tuvieron la gobernación del mundo sin desafío o interrupción
terminaron alrededor del 4/5 de octubre de 1914 E.C. Fue entonces que el reino del mundo de la
humanidad legítimamente llegó a ser “el reino de nuestro Señor y de su Cristo.” Entonces Jesús el
Cristo o Mesías en el cielo sí aceptó el puesto de rey de la Fuente de toda legítima gobernación
real, Jehová.
w78 15/9 págs. 31-32 Preguntas de los lectores
Cómo puede uno estar seguro de que los “tiempo y tiempos y la mitad de un tiempo” de
Revelación 12:14 son tres tiempos y medio?
Ese versículo dice: “Pero las dos alas de la grande águila fueron dadas a la mujer, para que
volara al desierto a su lugar; allí es donde es alimentada por un tiempo y tiempos y la mitad de un
tiempo lejos de la cara de la serpiente.”—Rev. 12:14.
Es útil asegurarse de la duración del tiempo que se menciona aquí. ¿Por qué? Porque esta
información ayuda a uno a establecer cuánto duran los “siete tiempos” de la profecía de Daniel
acerca de un árbol enorme que fue cortado, así como la referencia de Jesús a los “tiempos
señalados de las naciones,”—Dan. 4:16, 23-25; Luc. 21:24.
El griego original en Revelación 12:14 dice: “tiempo señalado y tiempos señalados y mitad de
tiempo señalado.” Pues bien, ¿qué quiere decir la expresión del medio, “tiempos”? Si es dos,
entonces el total es tres y medio. Pero si, por ejemplo, se entendiera como cuatro o diez, entonces
el total sería cinco y medio u once y medio. ¿Cómo sabe uno lo que Juan quiso decir?
En los siglos antes de que se escribiera la Revelación, el lenguaje griego usaba una forma
binaria, una forma gramatical que indicaba dos de alguna cosa. Sin embargo, la forma binaria
no se usa en las Escrituras Griegas, o Nuevo Testamento; solo se usan las formas singular y plural.
Con la forma plural se podía añadir un número específico para indicar exactamente qué cantidad de
algo había, como “siete cabezas.”—Rev. 12:3.
Doctos del griego reconocen que cuando la Biblia usa la forma plural sin un número modificante
debe entenderse con el significado de la cantidad plural mínima, es decir, dos. El teólogo alemán
John Albert Bengel comentó acerca de este versículo: “El plural, kairous, tiempos, denota dos
tiempos. El número plural debe tomarse muy estrictamente.”
Por lo tanto, Revelación 12:14 significa tres tiempos y medio. Al comparar esto con los
1.260 días que se mencionan en el versículo 6 (así como con Revelación 11:2, 3), el estudiante de
la Biblia puede ver que los “siete tiempos” del capítulo cuatro de Daniel suman 2.520 días.
w76 15/5 pág. 302 párr. 3 Nuestro refugio bajo el incorruptible “reino de los cielos”
3. (a) ¿Cómo se nos guía a hallar el verdadero significado de las condiciones de la
actualidad? (b) ¿Qué pregunta significativa hizo que Jesucristo diera su gran profecía?
3 Bueno, hemos examinado la tendencia general de las cosas desde 1914, pero ¿hemos llegado
realmente a la causa fundamental? Y, más importante que eso, ¿cuál es el remedio? ¿Hay uno?
¿Cómo podemos hallar una respuesta satisfactoria a estas preguntas? ¿A quién podemos ir?
Felizmente, sí, hay alguien que puede darnos respuestas completamente satisfacientes a todas
estas preguntas, y ya nos las ha dado. Le recordamos que hasta allá en 1876 el estudiante de la
Biblia que llegó a ser el primer presidente de la Sociedad Watch Tower Bible and Tract declaró en
literatura impresa que los bíblicos “tiempos de los gentiles” terminarían en el otoño de 1914, con el
resultado de que el mundo entero experimentaría dificultades sin paralelo. ¿De dónde sacó él su
información? De la Palabra de Dios, la Santa Biblia, y particularmente de Daniel 4:16, 23, 25, 32
y la gran profecía que dio Jesucristo, el Hijo de Dios, que fue inspirado por el espíritu santo de
Dios. Esta profecía forma parte integrante de la Palabra de Dios y está registrada en Mateo 24:4-
51, también en Marcos 13:5-37 y Lucas 21:8-36. Esta profecía se dio en respuesta a una notable
pregunta que presentaron los discípulos de Jesús: “Dinos: ¿Cuándo serán estas cosas, y qué será la
señal de tu presencia y de la conclusión del sistema de cosas?” (Mateo 24:3) Sí, Jesús predijo la
conclusión de un sistema de cosas, no solo para su día, sino también, a manera de paralelo, para
nuestro día. También identificó el muy necesitado refugio en el cual estamos profundamente
interesados.
dp cap. 6 págs. 95-96 párrs. 25-26 Se desentraña el misterio del gran árbol
25, 26. a) ¿Cuánto duraron los “siete tiempos” en el caso de Nabucodonosor, y por qué
responde usted así? b) En el cumplimiento principal, ¿cuándo y cómo empezaron los
“siete tiempos”?
25 Durante la locura de Nabucodonosor, “su cabello mismo le creció largo como plumas de
águilas, y sus uñas como garras de pájaros” (Daniel 4:33). Eso requirió más de siete días o de
siete semanas. Algunas traducciones dicen “siete tiempos”; otras soluciones para esta última
palabra son “tiempos señalados (determinados)” o “períodos de tiempo” (Daniel 4:16, 23, 25,
32). Una variante textual de la antigua Septuaginta griega dice “siete años”. Josefo, historiador
judío del siglo I, consideró que los “siete tiempos” eran “siete años” (Antigüedades Judías, libro X,
capítulo X, sección 6). Y varios hebraístas han opinado igualmente que estos “tiempos” son “años”.
“Siete años” es la expresión que utilizan la Versión Popular, la Biblia de América y la versión
Cantera-Iglesias.
26 Todo apunta, pues, a que los “siete tiempos” de Nabucodonosor abarcaron siete años. En las
profecías, el año medio consta de 360 días, es decir, doce meses de treinta días cada uno
(compárese con Revelación [Apocalipsis] 12:6, 14). Por consiguiente, los “siete tiempos”, o
siete años, del rey fueron 360 días multiplicados por 7, o sea, 2.520 días. Ahora bien, ¿qué puede
decirse del cumplimiento principal del sueño? Los “siete tiempos” proféticos duraron mucho más de
2.520 días, tal como indican las palabras de Jesús: “Jerusalén será hollada por las naciones, hasta
que se cumplan los tiempos señalados de las naciones” (Lucas 21:24). Esa ‘holladura’ comenzó en
607 a.E.C., fecha de la destrucción de Jerusalén y del cese de las funciones del reino típico de Dios
en Judá. ¿Cuándo terminaría? En “los tiempos de la restauración de todas las cosas”, cuando la
soberanía divina respecto a la Tierra se manifestara de nuevo mediante una Jerusalén simbólica, el
Reino de Dios (Hechos 3:21).
go cap. 10 pág. 162 párr. 6 Una “grande muchedumbre” aclama al gobierno mundial
entrante
6. ¿Cómo se les ha notificado a todas las naciones del cambio que ha habido en su
posición?
6 A todas las naciones se les ha notificado del cambio en su posición delante de Jehová Dios, el
Señalador de los Tiempos de los Gentiles o “tiempos señalados de las naciones.” (Daniel 4:16, 23,
25, 32; Lucas 21:24) ¿De qué manera? Porque Jehová ha enviado sus “embajadores” del Reino a
las naciones, a predicar ‘estas buenas nuevas del reino en toda la tierra habitada para testimonio a
todas las naciones,’ tal como Jesucristo predijo en Mateo 24:14. Estos “embajadores” del Reino son
los “escogidos” de Dios, los “hermanos” espirituales de Jesucristo. (2 Corintios 5:20; Efesios 6:20;
Juan 20:17; Hebreos 2:11, 12) Por ese servicio de embajadores y la proclamación del Reino a
todas las naciones, se junta a éstas delante del Rey ungido de Dios, Jesucristo, quien tiene el cetro
de hierro. Ya los testigos cristianos de Jehová han introducido el mensaje del Reino en doscientos
diez países, y, como resultado de esto, hay discípulos activos del Rey Jesucristo en todos esos
países. (Mateo 28:19, 20) De esta manera se ha juntado a todas las naciones delante del Rey
entronizado como naciones a las cuales se les ha dado notificación, que se hallan en la misma
situación, bajo responsabilidad similar.—Compare con Mateo 24:31; Isaías 43:9.
w70 15/4 págs. 237-238 párr. 6 El Caudillo en el camino al Paraíso pacífico
6. ¿Cuándo llegó el tiempo para que Dios le diera el reino a Cristo Jesús? Por eso,
entonces, ¿qué tiene que estar muy cerca?
6 El reino terrenal del linaje real de David fue trastornado hace más de dos mil quinientos años,
en el año 607 antes de nuestra era común. No habría de ser restaurado hasta que llegara el tiempo
de Dios para dar el reino a aquel que tiene el derecho a él. (Eze. 21:25-27) De modo que no habría
de restaurarse hasta que caducaran los “tiempos señalados de las naciones.” Aquellos tiempos de
las naciones gentiles habrían de continuar por dos mil quinientos veinte años desde el derribo del
reino de David en 607 a. de la E.C. Por lo tanto aquellos Tiempos de los Gentiles terminaron en el
año 1914 de nuestra era común. (Luc. 21:24; Dan. 4:16, 23, 25) Para ese tiempo las potencias
políticas y gobiernos de los gentiles habían tenido su día, y era propio que la gobernación de la
casa real de David fuera restaurada de acuerdo con el pacto que Dios había hecho con David para
un reino eterno. De modo que el resucitado Heredero Permanente de David, el Señor Jesucristo,
fue instalado como rey en el cielo, para regir la Tierra desde allá arriba. Los acontecimientos
terrestres desde 1914 E.C. prueban ese hecho. Esto quiere decir que pronto tendrá que empezar la
restauración del Paraíso a la Tierra.
w71 15/2 pág. 116 párr. 28 El fin de la testificación mundial más cerca
28. ¿Qué período de tiempo terminó en 1914 E.C. y por eso qué incluye el dar testimonio
de Jesucristo hoy día?
28 El que uno hoy día dé testimonio de Jesucristo significa mucho más de lo que abarcaba hace
diecinueve siglos. La historia no ha permanecido estancada. El cumplimiento de la profecía bíblica
no ha permanecido estancado. Hoy, según el horario de la Biblia, el mundo de la humanidad está
viviendo en “el tiempo del fin.” (Dan. 12:4; 11:40) Por consiguiente, los testigos verdaderos de
Jesucristo tienen que dar testimonio de lo que ha llegado a ser cierto en cuanto a Jesucristo
durante este “tiempo del fin” que principió allá en 1914, al fin de los Tiempos de los Gentiles, o “los
tiempos señalados de las naciones,” en aquel año. (Luc. 21:24; Dan. 4:16, 23, 25, 32) Allí llegó
el tiempo para que Jehová Dios pusiera fin al pisoteo del derecho del Reino de su Mesías,
Jesucristo, por parte de las naciones gentiles. Esto lo hizo entronizando a su Hijo Jesucristo y
mandándole que fuera sojuzgando entre sus enemigos hasta que finalmente quedaran hechos
pedazos en la “guerra del gran día de Dios el Todopoderoso” en Har-Magedón. (Rev. 16:14; Sal.
110:1-5; Heb. 12:12, 13) Después de su entronización en el cielo, la I Guerra Mundial en la Tierra
fue eclipsada por el hecho de que “estalló guerra en el cielo” y Satanás fue arrojado a la Tierra.—
Rev. 12:1-13.
w78 15/2 pág. 15 párr. 13 Los peleadores contra Dios están perdiendo la batalla
13. (a) ¿Cómo se ha mantenido vivo hasta ahora a este “esclavo,” y en expectativa de
qué? (b) ¿Por qué debería tener un significado especial el período de 63 años
desde 1914?
13 Aquellos cristianos engendrados por espíritu del primer siglo murieron, pero en los siglos
desde entonces se han agregado miembros a la congregación del “esclavo,” todos los cuales han
estado aguardando la “presencia” del glorificado Amo Jesucristo en poder del Reino. Desde el
año 1914 ha aparecido la “señal” y ha llegado a ser constantemente más impresionante, en
verificación de que la presencia del Amo en poder del Reino empezó al cierre de los Tiempos de los
Gentiles en 1914. (Luc. 21:24; Dan. 4:16, 23, 25, 32) Desde entonces, ningún período de solo
63 años ha visto a toda la humanidad plagada de tales guerras internacionales, trastornos políticos,
acompañados de tantos terremotos, pestes de proporciones de pandemia, escaseces de alimento
con los precios de los alimentos en aumento vertiginoso, estallidos de desafuero, y opresión y
persecución desamorosas a la clase del “esclavo” de Cristo en todo el mundo. Verdaderamente,
este período entre la I Guerra Mundial de 1914 y ahora permanece sin paralelo histórico. Debería
tener significado de importancia mundial. ¡Lo tiene! Jesucristo, el profeta de Dios mayor que
Moisés, explicó proféticamente lo que significaría. ¿Qué?
w07 1/9 págs. 18-19 Puntos sobresalientes del libro de Daniel
4:16, 23, 25, 32, 33. ¿Cuánto duraron los “siete tiempos”? Estos “siete tiempos” deben
ser más que solo siete días de veinticuatro horas, pues los cambios que sufrió la apariencia del rey
Nabucodonosor no pudieron ocurrir en tan poco tiempo. En el caso de él, los “siete tiempos”
duraron siete años de 360 días cada uno, es decir, 2.520 días. Pero en el cumplimiento mayor de
esta profecía duran 2.520 años (Ezequiel 4:6, 7). Este período comenzó con la destrucción de
Jerusalén en el 607 antes de nuestra era y terminó cuando Jesús fue coronado Rey celestial en el
año 1914 (Lucas 21:24).
dp cap. 9 pág. 142 párr. 28 ¿Quién gobernará el mundo?
28. ¿Cuál es la duración de “un tiempo, y tiempos y la mitad de un tiempo”?
28 El ángel de Jehová se refirió a un período profético de “un tiempo, y tiempos y la mitad de un
tiempo”. ¿Cuánto duraría ese período? Los comentaristas de la Biblia generalmente coinciden en
que esta expresión significa tres tiempos y medio, es decir, la suma de un tiempo, dos tiempos y
medio tiempo. Puesto que los “siete tiempos” de la locura de Nabucodonosor fueron siete años, los
tres tiempos y medio son tres años y medio (Daniel 4:16, 25). La Sagrada Biblia de Bover-
Cantera, 1947, dice así: “Serán entregados en su poder por un año, dos años y medio año”. La
Biblia de América dice: “Por un período de tres años y medio”. El pasaje de Revelación 11:2-7
menciona el mismo plazo, e indica que los testigos de Dios predicarían vestidos de saco durante
42 meses, o 1.260 días, y luego se les daría muerte. ¿Cuándo empezó y terminó ese período?
w70 1/7 pág. 393 párr. 4 Defensores leales de la Palabra de Dios ***
4. ¿Qué hay de significativo en el hecho de que la Biblia sea un libro de profecía?
4 Aun más notable que su exactitud histórica, no obstante, es el hecho de que la Biblia es un
libro de profecía confiable. Esto, sobresalientemente, la distingue de todos los otros libros
sagrados. Sus profecías no son sencillamente unos cuantos comentarios incidentales acerca del
futuro. Desde su primer libro, Génesis, hasta e inclusive su último libro, La Revelación, la Biblia
está llena de declaraciones formales de acontecimientos futuros.—Gén. 3:15; Dan. 4:17; Rev.
21:1-5.
w90 15/10 pág. 18 párr. 14 Esté agradecido... el Reino Mesiánico de Jehová gobierna
14. ¿Cuál es el punto principal del sueño de Nabucodonosor?
14 Sin embargo, el tema del sueño de Nabucodonosor mostró que su cumplimiento principal se
relacionaba con el reino típico de Dios, que aquel rey gentil había ‘derribado’ porque se le había
permitido hacerlo. El sueño concluyó con esta declaración de propósito: “Con la intención de que
sepan los vivientes que el Altísimo es Gobernante en el reino de la humanidad, y que a quien él
quiere darlo lo da, y coloca sobre él aun al de más humilde condición de la humanidad”. (Daniel
4:17.)
dp cap. 7 págs. 112-113 párrs. 27-28 Cuatro palabras que cambiaron el mundo
27, 28. a) ¿Qué verdad fundamental nunca perdió de vista Daniel? b) ¿Qué prueba que
Jehová destruirá pronto el malvado mundo de la actualidad?
27 Por lo tanto, en nuestros tiempos hay una escritura en la pared, pero no solo respecto a
“Babilonia la Grande”. Recuerde una verdad fundamental del libro de Daniel: Jehová es el Soberano
Universal. Él, y solo él, tiene el derecho de establecer un gobernante sobre la humanidad (Daniel
4:17, 25; 5:21). Todo lo que se oponga a los propósitos de Jehová será eliminado. La actuación de
Jehová es solo cuestión de tiempo (Habacuc 2:3). En el caso de Daniel, tal ocasión llegó por fin en
la décima década de su vida, cuando vio cómo Jehová derribaba a una potencia mundial que había
oprimido al pueblo de Dios desde que él era un niño.
28 Las pruebas de que Jehová Dios ha instaurado a un Gobernante de la humanidad en un trono
celestial son innegables. El hecho de que el mundo haya pasado por alto a ese Rey y haya
rechazado su gobernación, constituye una prueba evidente de que en breve Jehová borrará de la
existencia a cuantos se opongan al Reino (Salmo 2:1-11; 2 Pedro 3:3-7). ¿Está usted actuando
conforme a la urgencia de estos tiempos y cifrando su confianza en el Reino de Dios? Si así es,
realmente ha aprendido lo que la escritura de la pared significa.
w10 15/8 pág. 27 ¿Por qué debemos ser puntuales?
En la Biblia hay abundantes ejemplos de la puntualidad de Dios (Jer. 25:11-13; Dan. 4:20-25;
9:25). Por eso hacemos bien en mantenernos a la expectativa del día de juicio de Jehová, tal como
nos exhortan las Escrituras. Aunque desde el punto de vista humano pareciera demorarse, se nos
asegura que “no llegará tarde” (Hab. 2:3).
w84 1/4 pág. 4 Un sueño desconcertante que le atañe
La gobernación mundial es el tema del sueño del rey. El sueño tiene un significado doble. Uno
tiene que ver con Nabucodonosor. El otro le afecta a usted. Daniel explica lo que representa para
Nabucodonosor el árbol que llega hasta el cielo: “Eres tú, oh rey, porque te has hecho grande y has
llegado a ser fuerte, y tu grandeza se ha hecho grande y ha alcanzado a los cielos, y tu
gobernación hasta la extremidad de la tierra”. (Daniel 4:22.)
Luego Daniel desenreda el significado del resto de la visión que tuvo el orgulloso rey:
Nabucodonosor experimentará una pérdida temporal de la gobernación debido a una enfermedad
que lo hará actuar como una bestia que come hierba. Esto durará siete años. Pero una vez que
pasen los “siete tiempos”, él recobrará la cordura y también la gobernación. Esto fue representado
por las dos ataduras de metal apretadas que rodeaban el tronco del árbol del sueño. Remuevan las
ataduras, y al instante el árbol echará brotes otra vez. El objetivo de todo esto —dice Daniel— es
probar “que el Altísimo es Gobernante en el reino de la humanidad, y que a quien él quiere dárselo
se lo da”. (Daniel 4:23-26.)
Doce meses después que Daniel interpreta el sueño del rey, éste se realiza... Nabucodonosor
pierde el juicio y la corona repentinamente. Siete años más tarde, otra vez conforme a las palabras
de Daniel, Nabucodonosor recobra la cordura y es restaurado a su trono con “grandeza
extraordinaria”, lo cual impulsó al rey a admitir: “Ahora yo, Nabucodonosor, alabo y ensalzo y
glorifico al Rey de los cielos, porque todas sus obras son verdad y sus caminos son justicia, y
porque a los que andan con orgullo él los puede humillar”. (Daniel 4:29-37.)
Él aprendió la lección. El Dios Todopoderoso, Jehová, fue quien tuvo la última palabra en el
asunto de quién ha de gobernar la Tierra y cuándo. Pero el significado del sueño de Nabucodonosor
no se limitaba a afectar a la gente de Babilonia. Su importancia o significado profético, relacionado
con la gobernación mundial, se extiende hasta este siglo XX y le atañe hasta a usted.
w06 15/7 págs. 6-7 El Reino de Dios: superior en todos los sentidos
Una profecía registrada en el libro bíblico de Daniel dice: “Corten el árbol, y arruínenlo.
No obstante, dejen su tronco mismo con las raíces en la tierra, pero con una atadura de hierro y de
cobre [...] hasta que siete tiempos mismos pasen sobre él” (Daniel 4:23). Como veremos, los
“siete tiempos” mencionados aquí duran lo mismo que “los tiempos señalados de las naciones”.
En la Biblia, los árboles se utilizan a veces para representar a personas, gobernantes y reinos
(Salmo 1:3; Jeremías 17:7, 8; Ezequiel, capítulo 31). El árbol simbólico “era visible hasta la
extremidad de toda la tierra” (Daniel 4:11). Por lo tanto, la gobernación representada por el árbol
que tenía que ser cortado y atado abarcaba “hasta la extremidad de la tierra”, lo que incluye a toda
la humanidad (Daniel 4:17, 20, 22). De modo que el árbol prefigura la gobernación suprema de
Dios, especialmente en lo que se refiere a la Tierra. Por un tiempo, Dios ejerció su soberanía
mediante un reino que él mismo estableció sobre la nación de Israel. Pero el árbol simbólico fue
cortado y alrededor del tocón se pusieron ataduras de hierro y cobre para impedir que creciera.
Con esto se dio a entender que el dominio de Dios sobre la Tierra cesaría temporalmente, como de
hecho sucedió en 607 a.e.c. El árbol conservaría las ataduras hasta que pasaran “siete tiempos”.
Al terminar ese período, Jehová daría la autoridad de gobernar a su legítimo heredero, Jesucristo.
Es evidente, pues, que las expresiones “siete tiempos” y “los tiempos señalados de las naciones” se
refieren al mismo período de tiempo.
w80 15/3 pág. 31 Preguntas de los lectores
A qué se debe que el tocón de árbol del sueño del rey Nabucodonosor fuera atado con
dos ataduras?
Nabucodonosor recibió un sueño profético acerca de un árbol enorme que fue cortado y atado.
En cuanto al tocón, leemos: “Dejen su tronco mismo con las raíces en la tierra, pero con una
atadura de hierro y de cobre, . . . y con las bestias del campo sea su porción hasta que siete
tiempos mismos pasen sobre él.”—Dan. 4:23, 15.
El profeta Daniel explicó que el significado de la primera aplicación de este sueño era que
Nabucodonosor sería quitado de su posición de gobernante por siete tiempos (manifiestamente
siete años). Entendemos que ese sueño también aplica a los “siete tiempos” de la gobernación
gentil durante los cuales Jehová no ejercería soberanía universal por medio de un reino con un
gobernante de la línea de David. Vea Nuestro gobierno mundial entrante... el reino de Dios (1977),
págs. 71-89.
El que se atara el tocón significaría que al “árbol” se le tendría restringido por siete tiempos.
Como muestra Job 14:7-9, bajo condiciones normales un tocón de árbol pudiera retoñar y
comenzar a crecer de nuevo; pero no sería así en el caso de éste. Cuando Nabucodonosor recibió
este sueño, el hierro y el cobre estaban entre los metales más fuertes que había. (Compare con
Sal. 107:10, 16; Job 40:18.) Así que el atar el tocón con una atadura de hierro y una atadura de
cobre sería doble confirmación de que el “árbol” no crecería de nuevo sino hasta que fueran
removidas las ataduras de la restricción divina.
re cap. 5 págs. 22-24 párr. 3 Juan contempla a Jesús glorificado
3. a) ¿Cómo nos ayuda a ver cuándo empieza el día del Señor la profecía de Daniel sobre
los “siete tiempos”? b) ¿Qué sucesos en la Tierra confirman al año 1914 como el
principio del día del Señor?
3 El cumplimiento de otras profecías bíblicas nos ayuda a ver cuándo empieza el día del Señor.
Por ejemplo, Daniel indicó que la gobernación en la línea del rey David fue derribada como un árbol
que fuera cortado; después de “siete tiempos” se sabría “que el Altísimo es Gobernante en el reino
de la humanidad, y que a quien él quiere darlo lo da”. (Daniel 4:23, 24, 31, 32.) El cumplimiento
principal de esa profecía empezó con la desolación del reino de Judá, que, según la prueba que
suministra la Biblia, quedó completa para octubre de 607 a.E.C. Revelación 12:6, 14 muestra que
tres tiempos y medio son 1.260 días; por eso, siete tiempos (dos veces esa cantidad) tienen que
ser 2.520 días. Contando “un día por un año”, determinamos que 2.520 años son la duración de los
“siete tiempos”. (Ezequiel 4:6.) Por lo tanto, Cristo Jesús empezó su gobernación celestial a fines
del año 1914. El estallido de la I Guerra Mundial en aquel año marcó un “principio de dolores de
angustia”, dolores que han continuado plagando a la humanidad. Desde 1914, ¡cuán notablemente
han confirmado los acontecimientos en esta Tierra manchada de sangre que aquel año fue el
principio del “día” de la presencia de Jesús! (Mateo 24:3-14.)
w07 1/9 pág. 19 Puntos sobresalientes del libro de Daniel
4:24-27. Proclamar el mensaje del Reino de Dios —incluidos los mensajes de juicio divino—
exige gran valor y fe. Daniel demostró estas cualidades cuando dio a conocer a Nabucodonosor
todo lo que le sucedería y lo que debía hacer para que ocurriera “un alargamiento de [su]
prosperidad”
si pág. 142 párr. 23 Libro bíblico número 27: Daniel
23. a) ¿Cómo se destaca la esperanza del Reino por todo el libro de Daniel? b) ¿Qué debe
animarnos a hacer este libro de profecía?
23 ¡La esperanza del Reino se destaca por todo el libro de Daniel, e inspira fe! Se muestra a
Jehová Dios como el Soberano Supremo que establece un Reino que nunca será reducido a ruinas y
que triturará a todos los demás reinos (2:19-23, 44; 4:25). Hasta los reyes paganos
Nabucodonosor y Darío se vieron obligados a reconocer la supremacía de Jehová (3:28, 29; 4:2,
3, 37; 6:25-27). Se ensalza y glorifica a Jehová como el Anciano de Días que juzga la cuestión del
Reino y da a “alguien como un hijo del hombre” los eternos “gobernación y dignidad y reino, para
que los pueblos, grupos nacionales y lenguajes todos le [sirvan] aun a él”. Son “los santos del
Supremo” quienes participan en el Reino con Cristo Jesús, el “Hijo del hombre”. (Dan. 7:13, 14,
18, 22; Mat. 24:30; Rev. 14:14.) Él es Miguel, el gran príncipe, quien ejerce su poder del Reino
para triturar y poner fin a todos los reinos de este viejo mundo. (Dan. 12:1; 2:44; Mat. 24:3, 21;
Rev. 12:7-10.) El entendimiento de estas profecías y visiones debe animar a los que aman la
justicia a despertarse y discurrir por las páginas de la Palabra de Dios para hallar las ‘cosas
verdaderamente maravillosas’ de los propósitos del Reino de Dios que se nos revelan mediante el
inspirado y provechoso libro de Daniel. (Dan. 12:2, 3, 6.)
w70 15/12 págs. 744-745 párrs. 4-5 El nombre de Jehová será declarado en toda la
Tierra
4, 5. ¿Precisamente cómo participan hoy las naciones en la adoración del hombre
corruptible y de las criaturas inferiores?
4 ¿Realmente hacen estas cosas las naciones de hoy, con todo su progreso moderno? Observe
cómo en cada nación se procura hacer que todos los ciudadanos reconozcan al estado como
supremo. Y recuerde que cada una de esas gobernaciones nacionales es la obra de criaturas
imperfectas y egoístas, y se sabe bien que es corruptible. Cada una tiene su propio emblema
nacional: ésta un león, aquélla un águila, aquella otra un dragón o una serpiente. Al estado,
simbolizado por una criatura bruta y dirigido por hombres pecaminosos, se pide que todos los
ciudadanos rindan homenaje, que le den obediencia indisputable, como si fuese a una autoridad
máxima final.
5 Queda olvidado el hecho de que Jehová Dios, el Creador del Sol y la Luna, y la Fuente de todo
el aire fresco y el agua que continuamente revivifican toda la Tierra, es el máximo “Gobernante en
el reino de la humanidad.” (Dan. 4:25) En cambio, a humanos imperfectos se les transforma en
héroes y bienhechores y a ellos se dan la alabanza y expresiones de gratitud, omitiéndose las que
corresponden apropiadamente a Jehová.
su cap. 14 pág. 105 párr. 1 Cómo empiezan “nuevos cielos y una nueva tierra”
1. a) En la Biblia, ¿a qué se hace referencia frecuentemente como “cielos”? b) En algunos
pasajes, ¿qué significa “tierra”?
LA MENCIÓN de los cielos hace que muchas personas piensen en el espacio sideral, la Luna y las
estrellas. La Biblia asocia también “cielo” con gobernación (Hechos 7:49). A veces usa la expresión
“los cielos” para referirse a Dios mismo como Soberano Universal (Daniel 4:26; Mateo 4:17).
Hasta a gobiernos de hombres se llama “cielos”, porque ocupan una posición sobre sus súbditos
(2 Pedro 3:7). De manera similar, “tierra” muchas veces significa el globo terráqueo, pero también
se puede referir a la sociedad humana (Génesis 11:1; Salmo 96:1). El saber esto y tenerlo
presente puede ayudarle a comprender el significado y la importancia de las fascinadoras promesas
acerca de “nuevos cielos y una nueva tierra”. Algunas de estas promesas tuvieron un cumplimiento
inicial en los días del Israel antiguo.
w81 1/6 págs. 13-14 párr. 15 ¿Está cerca el día de venganza de Dios?
15. ¿Qué le sucedió a Babilonia, pero qué herencia dejó?
15 De modo que la “célebre Ramera” tiene un nombre: “Babilonia la Grande.” Esto la enlaza con
la Babilonia de la historia antigua, en el tiempo del rey Nabucodonosor, la cual ciudad, según la
historia revela, estaba llena de depravada adoración del sexo y corrupción. (Dan. 4:28-30) Hoy,
ya no existe la Babilonia de Nabucodonosor. En el moderno Iraq, el lugar donde ella estaba es una
desolación, “como cuando Dios derribó a Sodoma y Gomorra.” (Isa. 13:19-22) Sin embargo, la
antigua Babilonia sí dejó una herencia para la humanidad. ¿Y qué es eso? Su idolatría... ¡su
religión!
w81 1/4 pág. 18 párr. 5 Se acerca la ejecución de la “gran ramera”
5. ¿Por qué parecía tener razón para jactarse Nabuconodosor?
5 “¿No es ésta Babilonia la Grande, la cual yo mismo he construido para la casa real con la
fortaleza de mi poder y para la dignidad de mi majestad?” (Dan. 4:30) Así se jactó el rey de
Babilonia, Nabucodonosor, más de seis siglos antes de la era común. Nabucodonosor parecía tener
buena razón para jactarse, pues Babilonia era la ciudad más poderosa de su tiempo, la capital del
imperio más poderoso que el mundo había visto hasta entonces. La enorme ciudad parecía
inexpugnable por estar cercada por macizas murallas dobles. También tenía un abastecimiento de
agua aparentemente seguro —el río Éufrates— que corría por la ciudad. A lo largo del río, dentro de
la ciudad, había inmensas murallas con puertas que se podían cerrar para vedar la entrada a
cualquier intruso.
w92 15/9 pág. 20 párr. 5 Jehová utiliza “necedad” para salvar a los que creen
5. ¿Cuál es el defecto fundamental de la sabiduría de este mundo?
5 Entonces, ¿cuál es el defecto fundamental de la sabiduría de este mundo, incluidos sus planes
para un nuevo orden mundial? Es que el mundo pasa por alto lo que nunca puede pasarse por alto
con éxito: la soberanía suprema de Jehová Dios. Arrogantemente rehúsa reconocer la soberanía
divina. El mundo excluye deliberadamente a Jehová de todos sus planes y confía en sus propias
habilidades y proyectos. (Compárese con Daniel 4:31-34; Juan 18:37.) La Biblia dice claramente
que “el temor de Jehová es el comienzo de la sabiduría”. (Proverbios 9:10; Salmo 111:10.) No
obstante, el mundo ni siquiera ha aprendido este requisito fundamental de la sabiduría. De modo
que, sin el apoyo divino, ¿cómo puede tener éxito? (Salmo 127:1.)
si pág. 142 párr. 22 Libro bíblico número 27: Daniel ***
22. ¿Qué lección aprendemos de la humillación de Nabucodonosor?
22 En el sueño de Nabucodonosor acerca del árbol cortado, como lo registra Daniel en el
capítulo 4, se relata que el rey, quien se vanagloriaba de sus propios logros y confiaba en su propio
poder, fue humillado por Jehová Dios. Se le hizo vivir como una bestia del campo hasta que
reconoció “que el Altísimo es Gobernante en el reino de la humanidad, y que a quien él quiere darlo
lo da”. (Dan. 4:32.) ¿Vamos a ser nosotros hoy día como Nabucodonosor, y nos vamos a
vanagloriar de nuestros logros y vamos a cifrar nuestra confianza en el poder de los hombres, para
que Dios tenga que castigarnos, o reconoceremos sabiamente que Él es el Gobernante en el reino
de la humanidad y cifraremos nuestra confianza en su Reino?
w71 1/7 pág. 409 Cosas preconocidas por Dios ***
Cuando Dios creó a la primera pareja humana eran perfectos, y Dios pudo contemplar el
resultado de toda su obra creativa y encontrarlo “muy bueno.” (Gén. 1:26, 31; Deu. 32:4) En vez
de preocuparse desconfiadamente por lo que hiciera en el futuro la pareja humana, el registro dice
que él “procedió a reposar.” (Gén. 2:2) Él pudo hacerlo porque, en virtud de su omnipotencia y
sabiduría suprema, ninguna acción, circunstancia o contingencia futura podría presentar un
obstáculo insuperable o un problema irremediable que obstruyera la realización de su propósito
soberano.—2 Cró. 20:6; Isa. 14:27; Dan. 4:35
w71 1/7 pág. 407 La presciencia de Dios
Así mismo, si, en ciertos respectos, Dios opta por ejercer su habilidad infinita de presciencia
ejerciendo selección y al grado que le agrada, entonces ciertamente ningún humano ni ángel puede
decir con razón: “¿Qué estás haciendo?” (Job 9:12; Isa. 45:9; Dan. 4:35) Por lo tanto no se trata
de habilidad, de lo que Dios puede prever, preconocer y predeterminar, pues “para Dios todas las
cosas son posibles.” (Mat. 19:26) Se trata de lo que Dios considere conveniente o crea necesario
prever, preconocer y predeterminar, porque “todo lo que se deleitó en hacer lo ha hecho.”—Sal.
115:3.
w76 1/5 págs. 277-278 párr. 17 El tiempo para escoger a Dios como Soberano
17. ¿Consultó Dios a hombres y naciones antes de ponerse en acción? ¿Cómo ilustraron
los veinticuatro ancianos la respuesta apropiada?
17 Al mundo de la humanidad no se le consultó primero en cuanto a esto. A las naciones
terrestres, con sus soberanías nacionales, tampoco se les consultó primero acerca de este paso de
Dios. El Dios Altísimo obró sin dilación a su tiempo señalado y estableció el reino mesiánico
celestial, de acuerdo con su propio derecho de soberanía universal. (Dan. 4:35) Lo que sería
correcto para la gente hacer en respuesta a la expresión legítima y propia de soberanía por Dios se
ilustró en lo que hicieron los veinticuatro ancianos que se inclinaron en adoración delante de Él y
dijeron: “Te damos gracias, Jehová Dios, el Todopoderoso, El que eres y que eras, porque has
tomado tu gran poder y has empezado a gobernar como rey.”—Rev. 11:16, 17.
w77 15/7 pág. 444 ¿Qué quiso decir el sabio?
Los asuntos humanos, incluso el nacimiento y la muerte, suceden dentro de un marco que los
hombres no pueden alterar. Esto continuará mientras cumpla con el propósito de Dios. De modo
que evidentemente es tocante a que hay “un tiempo para todo asunto bajo los cielos” que dijo
Salomón: “He llegado a saber que todo lo que el Dios verdadero hace, resultará ser hasta tiempo
indefinido.” (Ecl. 3:14) El hombre sencillamente no puede hacer nada en cuanto a la situación que
existe en la Tierra por el permiso o por la dirección de Dios. El poderoso rey Nabucodonosor, por
ejemplo, se vio obligado a reconocer esto: “A todos los habitantes de la tierra se les está
considerando como meramente nada, y él está haciendo conforme a su propia voluntad entre el
ejército de los cielos y los habitantes de la tierra. Y no existe nadie que pueda detener su mano o
que pueda decirle: ‘¿Qué has estado haciendo?’” (Dan. 4:35) Ningún esfuerzo por añadir o
sustraer tendrá éxito, ya que el patrón general de la vida en la Tierra continúa debido al permiso y
propósito de Dios. El hecho de que no se pueda comprender humanamente todo el alcance de la
obra de Dios en este campo debería llenar de temor o pavor reverente a la humanidad.
w95 15/10 pág. 11 párrs. 12-13 Por qué temer hoy al Dios verdadero
12, 13. ¿Qué debemos aprender de la victoria de Dios en el mar Rojo?
12 Del mismo modo, nosotros debemos reconocer que ningún dios falso de nuestros tiempos ni
ninguna superpotencia, aun cuando cuente con armamento nuclear, puede igualarse a Jehová. Él
puede librar a su pueblo, y lo hará. “Está haciendo conforme a su propia voluntad entre el ejército
de los cielos y los habitantes de la tierra. Y no existe nadie que pueda detener su mano o que
pueda decirle: ‘¿Qué has estado haciendo?’.” (Daniel 4:35.) Cuando captamos el sentido completo
de estas palabras, también nos sentimos impulsados a cantar sus alabanzas con alegría.
13 La canción de victoria que se entonó en el mar Rojo continúa así: “Jehová es persona varonil
de guerra. Jehová es su nombre”. Por lo tanto, este Guerrero Invencible no es el producto anónimo
de la imaginación del hombre. Tiene un nombre. Él es ‘el que hace que llegue a ser’, el Magnífico
Hacedor, Aquel “cuyo nombre es Jehová, [...] el Altísimo sobre toda la tierra”. (Éxodo 3:14; 15:3-
5; Salmo 83:18.) ¿No le parece que habría sido mejor que aquellos antiguos egipcios hubieran
tenido un temor respetuoso y razonable al Todopoderoso en lugar de oponerse a él?
w88 1/12 pág. 13 párr. 14 Las lecciones de Jehová a unos monarcas
14. ¿Cómo se cumplió el sueño acerca del árbol, y qué efecto tuvo en Nabucodonosor el
cumplimiento?
14 Después que Nabucodonosor hubo vivido como un animal durante aquellos siete tiempos o
años, Jehová le restauró el entendimiento y él tuvo que confesar que ‘nadie puede detener la mano
del Altísimo y decirle: ¿Qué has estado haciendo?’. Más que eso, el gobernante babilonio también
mostró que había aprendido su lección, cuando dijo: “Ahora yo, Nabucodonosor, alabo y ensalzo y
glorifico al Rey de los cielos, porque todas sus obras son verdad y sus caminos son justicia, y
porque a los que andan con orgullo [como lo había hecho el rey mismo] él los puede humillar”.
Todo ese testimonio sobre cómo vez tras vez Jehová resolvió la cuestión de la soberanía, ¿no es en
sí mismo vigorosa prueba circunstancial de que estos relatos no son producto de la imaginación de
alguien, sino la obra de un escritor a quien Dios inspiró para poner por escrito historia verdadera?
(Daniel 4:35, 37.)
dp cap. 6 págs. 92-93 párrs. 20-21 Se desentraña el misterio del gran árbol
20, 21. a) ¿Qué paralelo existe entre la eliminación de las ataduras de metal que
rodeaban el tronco con las raíces del árbol y lo que le ocurrió a Nabucodonosor?
b) ¿Qué reconoció Nabucodonosor, y quiere eso decir que se hizo adorador de
Jehová?
20 Cuando Nabucodonosor ocupó de nuevo el trono, fue como si se hubieran soltado las ataduras
de metal que rodeaban el tronco con las raíces del árbol del sueño. Refiriéndose a su
restablecimiento, explicó: “Al mismo tiempo mi entendimiento mismo empezó a volver a mí, y para
la dignidad de mi reino mi majestad y mi resplandor mismos empezaron a volver a mí; y hasta mis
altos oficiales reales y mis grandes me empezaron a buscar con empeño, y fui restablecido sobre
mi propio reino, y grandeza extraordinaria me fue añadida” (Daniel 4:36). Puede que algunos
funcionarios de la corte despreciaran al rey cuando se trastornó, pero luego lo ‘buscaron con
empeño’ y con total sumisión.
21 Realmente, el Dios Altísimo había ejecutado “señales y maravillas”. No es de extrañar que el
rey de Babilonia, una vez restablecido, admitiera: “Ahora yo, Nabucodonosor, alabo y ensalzo y
glorifico al Rey de los cielos, porque todas sus obras son verdad y sus caminos son justicia, y
porque a los que andan con orgullo él los puede humillar” (Daniel 4:2, 37). Sin embargo, tal
reconocimiento no hizo de Nabucodonosor un adorador no israelita de Jehová.
CAPITULO 5
g 1/11 págs. 10-11 Un libro digno de confianza. Tercera parte
El libro bíblico de Daniel habla de un rey de Babilonia llamado Belsasar (Daniel 5:1). Pero
tiempo atrás, algunas fuentes profanas afirmaban que Belsasar, aunque poderoso, nunca fue rey.
¿Estaba equivocada la Biblia? Veamos. En las ruinas de la ciudad mesopotámica de Ur se
desenterraron unos cilindros de arcilla. En uno de ellos aparecía grabada en escritura cuneiforme
una oración del rey babilonio Nabonido en favor de su hijo, que en parte decía: “Bel-sar-ussur [es
decir, Belsasar], mi hijo mayor”. Hallazgos arqueológicos posteriores confirmaron que Belsasar
“actuó como regente durante más de la mitad del reinado de su padre, durante cuyo tiempo era,
en realidad [...], rey”, según comenta el Nuevo Diccionario Bíblico Certeza.
ip-1 cap. 17 pág. 218 párr. 8 ‘¡Babilonia ha caído!’ ***
8. Según estaba profetizado, ¿cómo se comportan los babilonios, aun con sus enemigos
al otro lado de las murallas?
8 Al caer aquella funesta noche, el terror es lo último que les pasa por la mente a los babilonios.
Dos siglos antes, Isaías había predicho: “¡Que haya un poner en orden la mesa, un arreglar la
ubicación de los asientos, un comer, un beber!” (Isaías 21:5a). Sí, el arrogante rey Belsasar
está dando un banquete. Se ha invitado a mil de sus grandes, así como a multitud de esposas y
concubinas (Daniel 5:1, 2). Los juerguistas saben que hay un ejército al otro lado de las murallas,
pero creen que su ciudad es inexpugnable. Sus recios muros y profundos fosos hacen que parezca
imposible tomarla; sus muchos dioses lo hacen inconcebible. Por lo tanto, “¡que haya [...] un
comer, un beber!”. Belsasar se emborracha, y probablemente no es el único. El estado de
aturdimiento de los altos oficiales se percibe por la necesidad de despertarlos, como indican las
siguientes palabras proféticas de Isaías.
dp cap. 2 págs. 22-23 párr. 20 Daniel: un libro sometido a juicio
20. ¿Qué pormenores del banquete de Belsasar reflejan que Daniel conocía por
experiencia propia las costumbres babilónicas?
20 El sobrecogedor relato del banquete de Belsasar, que se halla en el capítulo 5 de Daniel,
proporciona muchos detalles. Parece ser que los invitados empezaron a comer con alegría y a
beber en abundancia, puesto que se hacen varias referencias al vino (Daniel 5:1, 2, 4). De hecho,
en relieves escultóricos de banquetes similares es lo único que se ve consumir a los invitados. Es
evidente, pues, que el vino era muy importante en esas celebraciones. Daniel también menciona la
presencia de mujeres en el banquete: las esposas secundarias y las concubinas del rey (Daniel
5:3, 23). La arqueología confirma esta característica de las costumbres babilónicas. Tanto los
judíos como los griegos del período macabeo consideraban inaceptable la idea de que las esposas
se unieran a los hombres en los banquetes. Tal vez sea esta la razón por la que las versiones más
antiguas de la traducción Septuaginta griega omitan la referencia a aquellas mujeres. Ahora bien,
el supuesto falsificador del libro de Daniel habría vivido en el mismo ambiente cultural helenizado
(griego) que produjo la Septuaginta, y posiblemente hasta en la misma época.
w70 15/9 pág. 572 Jehová requiere santidad
La actitud de Jehová hacia el uso profano de sus posesiones santas se puede discernir del
castigo severo que dio a los babilonios por tal ofensa. El rey Belsasar había profanado los vasos
santos del templo de Jehová al ordenar que fueran traídos y usados por los festejadores
embriagados. Aquella misma noche Jehová causó la destrucción súbita de ellos. (Dan. 5:1-4, 22-
31) Esto indica la importancia de que ahora la gente preste atención al consejo de la Biblia de
tratar bondadosa y amorosamente a los “santos” de Jehová, los hermanos espirituales de
Jesucristo.—Mat. 25:40, 45.
Es evidente que Jehová Dios espera que tanto sus “santos” ungidos como los miembros de la
“grande muchedumbre” se adhieran a un proceder de pureza y limpieza. Esa santidad de conducta
es un requisito para todos los siervos de Dios. Por lo tanto, usted demostrará sabiduría si se
esfuerza por obedecer el consejo bíblico que dice: “Como hijos obedientes, dejen de amoldarse
según los deseos que tuvieron en otro tiempo en su ignorancia, sino, de acuerdo con el santo que
los llamó, háganse ustedes mismos santos también en toda su conducta.”—1 Ped. 1:14, 15.
kc cap. 17 pág. 164 párr. 6 El Rey pelea en Armagedón
6. ¿A qué suceso que hace recordar a la antigua Babilonia se hace referencia en
Revelación 16?
6 Se nos muestra que, como preludio a la guerra en Armagedón, un ángel derrama un tazón “de
la cólera de Dios.” ¿Dónde? “Sobre el gran río Éufrates, y se secó su agua, para que se preparara el
camino para los reyes procedentes del nacimiento del sol.” (Revelación 16:1, 12) Más de 600 años
antes de que el apóstol Juan escribiera esa profecía, los reyes Darío de Media y Ciro de Persia
invadieron la tierra de Babilonia desde el este. Bajo el manto de la oscuridad, Ciro desvió el
Éufrates a otros canales, y, a medida que las aguas bajaron, hizo que su ejército entrara en la
ciudad por el lecho del río. En una sola noche, mientras los gobernantes y la nobleza de Babilonia
blasfemaban contra Jehová en una orgía señalada por borrachera, aquella gran ciudad fue
derribada.—Daniel 5:1-4, 30, 31.
w88 1/10 pág. 30 Preguntas de los lectores
¿Por qué, si Daniel había dicho que no aceptaría regalos del rey Belsasar por interpretar
la escritura en la pared, después leemos que lo visten con la vestidura y el collar?
Precisamente antes de que los medos y los persas derribaran a Babilonia, el rey Belsasar y su
corte estuvieron banqueteando. Durante el banquete él tomó los vasos que eran del templo de
Jehová y los usó para beber vino, en alabanza a los dioses de los babilonios. Pero aquella fiesta fue
interrumpida abruptamente cuando una mano sobrehumana escribió palabras extrañas en la pared.
(Daniel 5:1-5.)
Ni los sabios ni los astrólogos de Babilonia pudieron interpretar la escritura, aunque Belsasar
había prometido dar un collar de oro y prominencia gubernamental a cualquiera que pudiera leer y
explicar la extraña escritura. (Daniel 5:7-9.)
Cuando finalmente se trajo al hebreo llamado Daniel, el rey repitió su oferta: vestir de púrpura a
Daniel, ponerle un collar de oro y hacerlo el tercer gobernante en el reino. Honorablemente, el
profeta respondió: “Tus dádivas resulten para ti mismo, y tus regalos da a otros, sí. No obstante,
leeré la escritura misma al rey, y la interpretación le haré saber”. (Daniel 5:17.)
Así que Daniel no necesitaba un soborno ni un pago para suministrar la interpretación. El rey
podía quedarse con sus regalos o concedérselos a otra persona. Daniel suministraría la explicación,
no por alguna recompensa, sino porque Jehová, el Dios verdadero, que pronto traería juicio sobre
Babilonia, le daba poder para hacerlo.
Como leemos en Daniel 5:29, después que Daniel hubo interpretado las palabras, como dijo
que lo haría, el rey ordenó que de todas maneras se dieran las recompensas a Daniel. Daniel
mismo no se puso la ropa ni el collar. Se los pusieron por orden del gobernante absoluto, el rey
Belsasar. Pero eso no está en conflicto con Daniel 5:17, donde el profeta aclaró que no tenía
motivo egoísta.
Jesús después dijo que “el que reciba a un profeta porque es profeta, recibirá galardón de
profeta”. (Mateo 10:41.) Eso difícilmente aplicó a Belsasar, pues él no estaba tratando ni
bondadosa ni respetuosamente a Daniel porque respetara a este hombre fiel como profeta del Dios
verdadero. El rey Belsasar estaba dispuesto a dar los mismos regalos a cualquiera que pudiera
resolver el misterio de la escritura, hasta a algún astrólogo pagano. El rey recibió la recompensa
apropiada, la que estaba en armonía con la escritura profética sobre la pared: “En aquella misma
noche Belsasar el rey caldeo fue muerto, y Darío el medo mismo recibió el reino”. (Daniel
5:30, 31.)
w80 1/4 pág. 19 párr. 5 ¡Ánimo! el milenio se ha acercado
5. (a) ¿Por qué requirió ánimo de parte de Daniel hablar ante Nabucodonosor, y más
tarde ante Belsasar? (b) ¿Cómo se requiere ánimo similar de parte de los testigos de
Jehová hoy día?
5 El que Daniel se presentara ante el poderoso Nabucodonosor de Babilonia, y le diera a saber a
aquel gobernante las interpretaciones de los sueños que éste había tenido, requirió ánimo...
especialmente puesto que lo que Daniel profetizó indicaba que finalmente el Imperio Babilónico
sería destruido, y que el rey sería humillado. (Dan. 2:36-38, 44, 45; 4:24, 25, 33) Además, cuando
durante el banquete idólatra de Belsasar la escritura de Jehová apareció en la pared del palacio del
rey, Daniel tuvo que ser muy animoso para informar al rey y a sus grandes que la gran Babilonia
había llegado a su fin e iba a ser dada a Medo-Persia. (Dan. 5:1-6, 17-28) De igual manera, hoy
día se ha requerido ánimo de parte de muchos testigos de Jehová para hablar denodadamente
acerca del juicio de Dios en contra de Babilonia la Grande y otros sistemas de este mundo que
están condenados a la destrucción.—Rev. 16:12-16, 19.
dp cap. 2 págs. 15-16 párr. 7 Daniel: un libro sometido a juicio
7. a) ¿Por qué complacieron durante mucho tiempo a los críticos de la Biblia las
referencias de Daniel a Belsasar? b) ¿Qué sucedió con la idea de que Belsasar no era
más que un personaje ficticio?
7 Daniel escribió que Belsasar, “hijo” de Nabucodonosor, era quien reinaba en Babilonia cuando
la ciudad cayó (Daniel 5:1, 11, 18, 22, 30). Los críticos atacaron durante mucho tiempo esta
afirmación, pues el nombre de Belsasar no aparecía en ningún lugar aparte de la Biblia. Los
historiadores de la antigüedad pensaban, más bien, que Nabonido, un sucesor de Nabucodonosor,
fue el último rey de Babilonia. Por consiguiente, en 1850 Ferdinand Hitzig dijo que Belsasar era
obviamente un producto de la imaginación del escritor. ¿No le parece esa conclusión un tanto
precipitada? Al fin y al cabo, ¿constituiría el hecho de que no se mencionara a ese rey una
verdadera prueba de que nunca existió, máxime tratándose de un período del que se reconoce que
hay muy poca documentación histórica? Pues bien, en 1854 se desenterraron unos cilindros
pequeños de arcilla en las ruinas de la antigua ciudad babilónica de Ur, en lo que ahora es el sur de
Irak. Entre esos documentos cuneiformes del rey Nabonido figuraba una oración por “Bel-sarussur,
mi hijo mayor”. Hasta los críticos tuvieron que admitirlo: se trataba del Belsasar que
aparece en el libro de Daniel.
gm cap. 4 págs. 43-44 párrs. 15-16 ¿Es creíble el “Antiguo Testamento”?
15, 16. ¿Cómo ha confirmado la arqueología la existencia de un gobernante antiguo
mencionado en la Biblia?
15 Como campo de estudio la arqueología tiene un fundamento mucho más sólido que el de la
alta crítica. De muchas maneras los arqueólogos que excavan entre los vestigios de civilizaciones
pasadas han aumentado nuestro entendimiento de cómo era la vida en tiempos antiguos. Por eso
no sorprende que muchas veces el registro arqueológico armonice con lo que leemos en la Biblia. A
veces la arqueología hasta ha mostrado que la Biblia tiene razón y sus críticos no.
16 Por ejemplo, según el libro de Daniel, el último gobernante de Babilonia antes de su caída en
manos de los persas se llamó Belsasar. (Daniel 5:1-30.) Puesto que fuera de la Biblia no había
ninguna mención de Belsasar, se levantó la acusación de que la Biblia estaba equivocada y que
aquel hombre nunca había existido. Pero durante el siglo XIX se descubrieron en unas ruinas del
sur de Irak varios cilindros pequeños con inscripciones en grafía cuneiforme. Se halló que contenían
una oración por la salud del hijo mayor de Nabonido, el rey de Babilonia. ¿Cómo se llamaba este
hijo? Belsasar.
ip-2 cap. 6 págs. 77-78 párrs. 5-6 Jehová, “un Dios justo y un Salvador”
5, 6. ¿Cuándo y cómo se cumple la profecía de la caída de Babilonia?
5 En 539 a.E.C. —unos doscientos años después que Isaías escribe esta profecía—, Ciro llega a
los muros de Babilonia con la intención de atacar la ciudad (Jeremías 51:11, 12). Pero los
babilonios no se preocupan, pues creen que su capital es inexpugnable. Sus elevadas murallas se
alzan sobre profundos fosos alimentados por el río Éufrates, que forma parte del sistema defensivo
de la ciudad. Hace más de cien años que ningún enemigo ha podido tomarla por asalto. Tan seguro
se siente en el palacio el gobernante de Babilonia, Belsasar, que celebra un banquete con los
miembros de su corte (Daniel 5:1). Esa misma noche, la del 5 al 6 de octubre, Ciro lleva a cabo
una brillante táctica militar.
6 Corriente arriba, los ingenieros del rey persa han desviado el cauce del Éufrates, de modo que
sus aguas ya no fluyen en dirección sur hacia la ciudad. En breve, el nivel del río dentro de
Babilonia y alrededor de ella desciende tanto, que las tropas de Ciro pueden avanzar por el lecho
hasta el corazón de la capital (Isaías 44:27; Jeremías 50:38). Increíble como parezca, las puertas
que dan al río están abiertas, tal como predijo Isaías. Las fuerzas de Ciro irrumpen en Babilonia,
toman el palacio y dan muerte al rey Belsasar (Daniel 5:30). La conquista se efectúa en una sola
noche. Babilonia ha caído, y la profecía se ha cumplido al pie de la letra.
kj cap. 7 pág. 135 párrs. 52-53 La cristiandad sabrá... cuando le llegue el fin
52, 53. ¿Qué era entonces el “lugar oculto” de Jehová, y por qué permitió hasta que los
“salteadores” paganos lo profanaran sin castigarlos entonces?
52 ¿Para qué abrió el camino aquella condición de abandono del templo de Jerusalén allá en el día
de Ezequiel? Teniendo presentes las fuerzas militares babilonias, Jehová dijo: “Y verdaderamente
profanarán mi lugar oculto, y en ella verdaderamente entrarán salteadores y la profanarán.”—
Ezequiel 7:22.
53 El “lugar oculto” de Jehová era la cámara más interior del templo y se llamaba “el Santísimo.”
En el “día del furor de Jehová” a los invasores babilonios se les permitiría profanar hasta este
compartimiento sacratísimo. Por invadirlo entonces en busca de botín ningún babilonio pagano
sería derribado y muerto inmediatamente por Jehová ni sería herido de lepra. A aquellos
“salteadores” babilonios o caldeos se les permitiría, realmente sin castigo divino entonces, profanar
el templo hasta su compartimiento sacratísimo. ¡Esto se debía a que la presencia de Jehová ya
no estaba allí! A los “salteadores” caldeos se les permitió apoderarse de los utensilios y enseres
sagrados del templo de Jerusalén y llevárselos y exhibirlos en los templos de sus dioses y dioses
paganos en la idólatra Babilonia. Atrás dejaron las ruinas humeantes del templo saqueado que
habían incendiado.—2 Reyes 25:8-17; 2 Crónicas 36:17-19; Daniel 5:2, 3, 22, 23.
ws cap. 17 pág. 139 párr. 7 Recordada con lealtad la organización de Jehová
7. a) En sentido religioso, ¿cómo se puede describir la tierra de la antigua Babilonia?
b) ¿Qué efecto tiene que haber tenido esto en los cautivos judíos?
7 La Babilonia antigua era una tierra de dioses falsos en la cual abundaban los ídolos. (Daniel
5:4.) Podemos imaginarnos el efecto que tenía esta adoración de muchos dioses falsos en el
corazón de los judíos fieles que habían adorado solamente al único Dios verdadero sin imagen de
clase alguna. En vez de contemplar el templo de Jehová en toda su belleza en Jerusalén, por toda
la tierra de Babilonia contemplaban los templos de estos dioses falsos y sus ídolos. ¡Cómo debe
haber repugnado todo esto a los adoradores del único Dios verdadero!
dp cap. 2 págs. 16-17 párr. 9 Daniel: un libro sometido a juicio
9. a) ¿En qué sentido pudo decir Daniel que Belsasar era el hijo de Nabucodonosor?
b) ¿Por qué se equivocan los críticos al afirmar que Daniel ni siquiera dejó entrever
la existencia de Nabonido?
9 Todavía disconformes, algunos críticos protestan porque la Biblia no llame a Belsasar el hijo de
Nabonido, sino de Nabucodonosor, e insisten en que Daniel ni siquiera dejó entrever la existencia
de Nabonido. Pero ambas objeciones se desmoronan al examinarlas. Al parecer, Nabonido se casó
con la hija de Nabucodonosor, lo que haría de Belsasar el nieto de este. Ni en hebreo ni en arameo
existen las palabras abuelo o nieto; hijo de puede significar “nieto de” o hasta “descendiente de”
(compárese con Mateo 1:1). Además, el relato bíblico nos permite identificar a Belsasar como el
hijo de Nabonido. Aterrorizado por la premonitoria escritura en la pared, Belsasar, en su
desesperación, ofreció el tercer lugar del reino al que lograra descifrar aquellas palabras (Daniel
5:7). ¿Por qué el tercero y no el segundo? De la oferta se deduce que el primer y el segundo lugar
ya se hallaban ocupados. En efecto, lo estaban: por Nabonido y por su hijo Belsasar.
ip-2 cap. 8 págs. 113-114 párrs. 18-19 El anuncio del fin catastrófico de la religión falsa
18, 19. ¿Por qué tendrá consecuencias catastróficas la confianza de Babilonia en sus
consejeros?
18 Con aguda ironía, Jehová ordena: “Quédate quieta, ahora, con tus maleficios y con la
abundancia de tus hechicerías, en los cuales te has afanado desde tu juventud; para que
tal vez saques provecho, para que tal vez infundas miedo a la gente” (Isaías 47:12).
Jehová reta a Babilonia a ‘quedarse quieta’, o en otras palabras, a que no se reforme y que siga
confiando en las artes mágicas. Después de todo, la nación se ha afanado en la práctica del
ocultismo desde su “juventud”.
19 Sin embargo, Jehová le dice con sorna: “Te has fatigado con la multitud de tus
consejeros. Que se pongan de pie, ahora, y te salven, los adoradores de los cielos, los
contempladores de las estrellas, los que divulgan conocimiento en las lunas nuevas
respecto a las cosas que vendrán sobre ti” (Isaías 47:13). La nación presenciará el fracaso
rotundo de sus consejeros. Es cierto que la astrología de Babilonia refleja siglos de observación
astronómica, pero en la noche de su caída, el fracaso miserable de sus astrólogos pondrá en
evidencia la inutilidad de la adivinación (Daniel 5:7, 8).
go cap. 3 pág. 49 párr. 27 Cambios mundiales predichos hasta la llegada del reino de
Dios
27. ¿Qué representa, políticamente, cada metal de la “imagen”?
27 Puesto que Daniel le dijo a Nabucodonosor: “Tú mismo eres la cabeza de oro,” la imagen
metálica como un todo representó una serie de emperadores o gobernantes mundiales. En
realidad, la “cabeza de oro” abarcaba más que a Nabucodonosor mismo en lo que representaba.
Representó a la dinastía gobernante que fue establecida en él. Así, la cabeza de oro representó, en
su plenitud, a Nabucodonosor mismo, entonces a su hijo mayor Evil-merodac, y entonces a
Nabonido el yerno de Nabucodonosor, y finalmente a Belsasar (Baltasar) el nieto de
Nabucodonosor. (2 Reyes 25:27-30; Jeremías 52:31-34; Daniel 5:10, 11, 18, 22) Esta dinastía
estuvo como representante de la Potencia Mundial Babilónica. Por consiguiente, la serie de cuatro
metales en la imagen del sueño de Nabucodonosor representa una serie de potencias mundiales
que han ejercido dominación mundial sin que interviniera en ello el reino de Dios (ni el reino
terrestre típico ni el reino celestial antitípico). La interpretación que Daniel dio del sueño prueba
este punto.
w88 1/12 págs. 13-14 párrs. 16-17 Las lecciones de Jehová a unos monarcas
16, 17. a) ¿Cómo infundió temor Jehová en Belsasar? b) ¿Qué interpretación dio Daniel
respecto a la escritura en la pared, y cómo se realizó lo escrito?
16 Había llegado el tiempo de Dios para poner fin a la gobernación de Babilonia. Por eso, él hizo
que en la pared apareciera una escritura extraña. Este milagro afectó tanto al rey que él
inmediatamente pidió a todos sus sabios la interpretación de la escritura. Ninguno pudo
interpretarla. Entonces la madre del rey le recordó que Daniel, quien le había interpretado los
sueños a Nabucodonosor, podría interpretar aquella escritura. (Daniel 5:10-12.) Cuando se llamó
a Daniel y se le preguntó si podía hacerlo, Daniel le recordó al monarca que Dios había humillado a
su orgulloso abuelo para que supiera que el Altísimo es Gobernante en el reino de la humanidad.
(Daniel 5:20, 21.)
17 También Daniel dijo a Belsasar: “Al Dios en cuya mano tu aliento está, y al cual pertenecen
todos tus caminos, no has glorificado”. (Daniel 5:23.) De modo que la escritura le notificaba al
gobernante babilonio que los días de su reinado habían llegado a su fin, que a él se le había pesado
y se le había hallado deficiente, y que su reino sería dado a los medos y a los persas. Y aquella
misma noche, después que Jehová le hubo enseñado a aquel monarca orgulloso esta lección que
tanto necesitaba, Belsasar, el rey caldeo, fue muerto. (Daniel 5:30.)
w71 15/6 pág. 384 Preguntas de los lectores
Es bueno recordar también que la manera en que los hombres registraban las cosas en tiempos
antiguos era diferente de la manera en que se hacen esas cosas hoy. Por ejemplo, ciertos términos
encerraban más significado que hoy. Así sucede que Abrahán habló a Lot diciendo: “Nosotros
somos hermanos.” (Gén. 13:8) Sin embargo, Abrahán realmente era tío de Lot. Igualmente la reina
de Babilonia se refirió a Nabucodonosor como padre de Belsasar, cuando Nabonido evidentemente
era su padre y Nabucodonosor era su abuelo. (Dan. 5:11) De hecho, a menudo “padre” se usa
para referirse a un antepasado más remoto. Por eso repetidas veces en las Escrituras Griegas
Cristianas se llama a Abrahán “el padre de nosotros,” cuando realmente era un antepasado
lejano.—Hech. 7:2; Rom. 4:12; Sant. 2:21, Kingdom Interlinear Translation.
El considerar esos factores nos ayuda a entender por qué los escritores de la Biblia se
expresaron como lo hicieron al registrar ciertas listas genealógicas y así se remueven dificultades
aparentes.
w97 15/7 págs. 15-16 párr. 7 ¿Sigue usted tras la virtud?
7. ¿Qué puede aprenderse del proceder de Daniel y sus tres compañeros?
7 Podemos aprender mucho de Daniel y sus compañeros, todos ellos hombres temerosos de
Dios. Siguieron tras la virtud y no permitieron que la cultura babilonia los asimilara. Aunque les
dieron nombres babilonios, nunca perdieron su identidad como siervos de Jehová. Es significativo el
que unos setenta años más tarde, el rey babilonio aún se dirigiera a Daniel utilizando su nombre
hebreo. (Daniel 5:13.) Daniel no estuvo dispuesto a transigir en ningún momento de su larga
vida, ni siquiera en cuestiones de poca importancia. De joven “se resolvió en su corazón a
no contaminarse con los manjares exquisitos del rey”. (Daniel 1:8.) La firme postura de Daniel y
sus tres compañeros sin duda los fortaleció para superar las pruebas de vida o muerte a las que
más tarde se enfrentaron. (Daniel, capítulos 3 y 6.)
gm cap. 4 págs. 44-45 párr. 17 ¿Es creíble el “Antiguo Testamento”?
17. ¿Cómo se explica que la Biblia llame rey a Belsasar, cuando la mayoría de las
inscripciones lo llaman príncipe?
17 ¡Así que había existido un Belsasar! Pero ¿era rey cuando Babilonia cayó? La mayoría de los
documentos que se hallaron más tarde lo llamaban el hijo del rey, el príncipe heredero. Pero un
documento cuneiforme descrito como el “Relato en versículos de Nabonido” arrojó más luz sobre la
verdadera posición que ocupaba Belsasar. Informó: “Él [Nabonido] confió el ‘Campamento’ a su
(hijo) mayor, el primogénito, ordenó que estuvieran bajo su (mando) las tropas de todas partes del
país. Lo cedió (todo), confió el reinado a él”8. De modo que a Belsasar se le encargó el reinado.
¡Para todos los fines, eso de seguro lo hacía rey! Esta relación entre Belsasar y su padre, Nabonido,
explica por qué, durante aquel último banquete en Babilonia, Belsasar dijo que haría a Daniel el
tercer gobernante del reino. (Daniel 5:16.) Puesto que Nabonido era el primer gobernante,
Belsasar mismo era solo el segundo gobernante de Babilonia.
ce cap. 17 págs. 210-211 párr. 28 ¿Puede usted confiar en la Biblia?
28. ¿Cómo ha quedado vindicada la Biblia respecto a lo que dice sobre Belsasar?
28 Hubo un tiempo en que todas las fuentes antiguas conocidas diferían también de la Biblia
respecto a Belsasar, o Baltasar. La Biblia presenta a Belsasar como rey de Babilonia cuando esta
cayó (Daniel 5:1-31). Sin embargo, los escritos seglares ni siquiera mencionaban a Belsasar, y
decían que Nabonides era rey en aquel tiempo. Por eso, los críticos alegaban que Belsasar jamás
había existido. Sin embargo, en tiempos más recientes se hallaron escritos antiguos que
identificaban a Belsasar como hijo de Nabonides y corregente con su Padre en Babilonia. Por esta
razón, patentemente, la Biblia dice que Belsasar ofreció a Daniel hacerlo el “tercer gobernante en el
reino”, puesto que Belsasar mismo era el segundo (Daniel 5:16, 29). Por eso, R. P. Dougherty,
profesor de la Universidad de Yale, al comparar el libro bíblico de Daniel con otros escritos
antiguos, dijo: “Se puede interpretar que el relato bíblico excele porque emplea el nombre
Belsasar, porque atribuye poder de rey a Belsasar y porque reconoce que existía una gobernación
binaria en el reino”27.
dp cap. 7 pág. 107 párrs. 15-16 Cuatro palabras que cambiaron el mundo
15, 16. ¿Qué lección fundamental de la historia no había aprendido Belsasar, y hasta qué
punto es común esa negligencia hoy día?
15 Daniel dijo con valor: “Tus dádivas resulten para ti mismo, y tus regalos da a otros, sí.
No obstante, leeré la escritura misma al rey, y la interpretación le haré saber” (Daniel 5:17).
Daniel pasó a reconocer la grandeza de Nabucodonosor, un monarca tan poderoso que mató, hirió,
ensalzó o humilló a quien él quiso. No obstante, Daniel le recordó a Belsasar que fue Jehová, “el
Dios Altísimo”, quien hizo grande a Nabucodonosor y quien humilló a ese rey poderoso cuando se
hizo altivo. En efecto, Nabucodonosor tuvo que aprender que “el Dios Altísimo es Gobernante en el
reino de la humanidad, y que a aquel a quien quiere coloca sobre él” (Daniel 5:18-21).
16 Aunque Belsasar ‘sabía todo esto’, no había aprendido la lección de la historia. De hecho,
había llegado mucho más lejos que Nabucodonosor en su pecado de orgullo impropio perpetrando
un acto de descarada insolencia contra Jehová. Daniel puso al descubierto su culpa, y ante aquella
reunión de personas paganas le dijo sin temor que los dioses falsos “nada contemplan y nada oyen
y nada saben”. El valeroso profeta de Dios añadió que, en contraste con aquellos dioses sin valor
alguno, Jehová era el Dios ‘en cuya mano su aliento estaba’. Hasta el día de hoy, la gente hace
dioses de cosas inanimadas; idolatra el dinero, su carrera, el prestigio y hasta el placer. Pero nada
de esto puede impartir vida. Jehová es el único a quien todos nosotros debemos la existencia
misma, aquel que constantemente nos da el aliento (Daniel 5:22, 23; Hechos 17:24, 25).
kc cap. 14 pág. 136 párr. 26 ¡El Rey gobierna!
26. (a) ¿De qué fue testigo ocular Daniel, y qué comprendió? (b) ¿Cómo podemos saber
el mes y el año en que se cumplió la profecía de restauración dada por Daniel?
(c) Específicamente, ¿qué fecha es ésa?
26 Daniel mismo vivió en el exilio en Babilonia por muchos años. En la noche en que Babilonia
cayó en manos de los medos y los persas, él fue testigo ocular del cumplimiento de su propia
profecía, y de otras profecías, contra aquella ciudad. (Daniel 5:17, 25-30; Isaías 45:1, 2) Los
historiadores calculan que Babilonia cayó a principios de octubre del año 539 a. de la E.C. Poco
después, Daniel comprendió por medio de la profecía de Jeremías que el período de 70 años de
cautiverio y desolación para Jerusalén casi había terminado. (Daniel 9:2) ¡Y tenía razón! En el
primer año de Ciro el Persa, fechado por la mayoría de los historiadores desde la primavera de 538
a. de la E.C., Ciro emitió un decreto que permitía a los judíos regresar a su país para repoblarlo y
reedificar el templo de Jehová allí. (2 Crónicas 36:20-23; Esdras 1:1-5) El relato histórico inspirado
nos dice que los judíos respondieron gustosamente al decreto de Ciro, de modo que “cuando llegó
el séptimo mes los hijos de Israel estaban en sus ciudades.” (Esdras 3:1) Según nuestro
calendario, eso sería octubre de 537 a. de la E.C., fecha que, por lo tanto, señala el fin de los
predichos 70 años de desolación.
dp cap. 6 págs. 90-92 párr. 18 Se desentraña el misterio del gran árbol
18. ¿Qué sucedió con el trono de Babilonia durante los “siete tiempos”?
18 En el sueño, el gran árbol fue derribado y el tocón atado durante siete tiempos para impedir
que retoñara. De igual modo, Nabucodonosor “fue bajado del trono de su reino” cuando Jehová
provocó su locura (Daniel 5:20). Verdaderamente, de un corazón humano pasó a tener el de un
toro. Sin embargo, Dios le reservó el trono hasta que finalizaron los siete tiempos. Evil-merodac
posiblemente fue el cabeza provisional del gobierno, mientras que Daniel ostentó el cargo de
“gobernante sobre todo el distrito jurisdiccional de Babilonia y el prefecto principal sobre todos los
sabios de Babilonia”. Sus tres compañeros hebreos siguieron colaborando en la administración de
los asuntos de ese distrito (Daniel 1:11-19; 2:48, 49; 3:30). Los cuatro desterrados aguardaron la
vuelta de Nabucodonosor al trono, ya como un rey en sus cabales que había aprendido que “el
Altísimo es Gobernante en el reino de la humanidad, y que a quien él quiere darlo lo da”.
w71 1/12 pág. 731 párr. 9 Circuncisos de corazón y de oídos
9. ¿A qué se debe la incircuncisión de corazón y oídos? ¿Qué resultados tiene?
9 ¡Qué terrible acusación cayó sobre aquellos líderes religiosos! Los corazones y oídos
incircuncisos representan a individuos que son encallecidos, obstinados, inflexibles, y están
conectados con un rostro descarado y duro, un corazón duro y una cerviz endurecida. (Pro. 21:29;
28:14; 29:1) El orgullo es la causa básica, algo que lleva a la persona de mal en peor, como Daniel
dijo de Nabucodonosor: “Su corazón se hizo altivo y su propio espíritu se hizo duro, de modo que
actuó presuntuosamente.” Lo mismo fue cierto de Faraón.—Dan. 5:20; Éxo. 7:22; 9:7; vea
también Hebreos 3:7-13.
w00 1/8 pág. 9 párrs. 1-2 La presunción conduce a la deshonra
1, 2. ¿Qué es la presunción, y de qué maneras ha resultado desastrosa?
UN LEVITA envidioso lidera una turba que se rebela contra las autoridades nombradas por
Jehová. Un príncipe ambicioso prepara una tortuosa maquinación para usurpar el trono de su
padre. Un rey impaciente pasa por alto las instrucciones explícitas del profeta de Dios. Estos tres
israelitas comparten una característica común: la presunción.
2 La presunción es una tendencia del corazón que representa una seria amenaza para todos
(Salmo 19:13). La persona presuntuosa es atrevida y se toma libertades sin tener la debida
autorización. Este proceder suele terminar de forma desastrosa. De hecho, la presunción ha
derrocado reyes y ha derribado imperios (Jeremías 50:29, 31, 32; Daniel 5:20). Incluso ha
entrampado a algunos siervos de Jehová y los ha llevado a la perdición.
w88 1/12 pág. 20 párr. 19 Jehová recompensa la fe y el valor
19. ¿Qué fue sobresaliente cuando Daniel interpretó la escritura en la pared?
19 El estar de pie allí completamente solo en aquel ambiente esplendoroso y hostil no abrumó a
Daniel ni lo llevó a restar vigor a su mensaje ni perder de vista la cuestión que había surgido. Con
aplomo y en calma, expresándose claramente y con dignidad, dio un testimonio acerca de su Dios.
No contento con simplemente interpretar la escritura, Daniel le recordó al rey que Jehová Dios
había humillado al abuelo de Belsasar haciéndole vivir como una bestia salvaje hasta que llegó a
reconocer que el Dios Altísimo es gobernante en el reino de la humanidad. ‘Aunque sabías todo
esto —dijo Daniel a Belsasar—, no te humillaste, sino que profanaste los vasos del templo de
Jehová y alabaste a los dioses de oro, plata, cobre, hierro, madera y piedra que ni ven, ni oyen ni
saben nada. Pero al Dios a quien pertenecen todos tus caminos no glorificaste. Por consiguiente,
este decreto ha salido de él. Has sido pesado en la balanza y se te ha hallado deficiente, y tu reino
ha sido dividido y dado a los medos y a los persas.’ Sí, de nuevo Daniel dio un excelente ejemplo
de fe y valor para los siervos de Dios hoy día. (Daniel 5:22-28.)
ip-1 cap. 14 pág. 187 párr. 28 Jehová humilla a una ciudad arrogante
28. ¿Cuál fue la causa del pecado de los reyes de Babilonia, y qué aprendemos de ello?
28 La sentencia que se pronuncia contra la dinastía babilónica encierra una valiosa lección para
nosotros. La causa del pecado de aquellos reyes fue su desmesurada ambición (Daniel 5:23).
Sedientos de poder, querían dominar a otros seres humanos (Isaías 47:5, 6). Y ansiaban recibir
gloria de los hombres, algo que en justicia solo corresponde a Dios (Revelación [Apocalipsis] 4:11).
Sirva esto de advertencia a cuantos tienen autoridad, incluso en la congregación cristiana. La
ambición y el orgullo egoísta son características que Jehová no tolerará, ni a individuos ni a
naciones.
dp cap. 7 pág. 108 párr. 19 Cuatro palabras que cambiaron el mundo
19. ¿Cómo se interpretó la palabra “MENÉ”?
19 Dirigido por el espíritu santo de Dios, Daniel explicó: “Esta es la interpretación de la palabra:
MENÉ: Dios ha numerado los días de tu reino y lo ha terminado” (Daniel 5:26). Según las vocales
que añadiera el lector, con las consonantes de la primera palabra se podría formar tanto el término
mina como una forma de la voz aramea que significa “contado” o “numerado”. Daniel estaba muy
al tanto de que el destierro de los judíos se aproximaba a su fin, pues ya habían pasado sesenta y
ocho de los setenta años que se predijo que duraría (Jeremías 29:10). El Señor del tiempo, Jehová,
había numerado los días del reinado de Babilonia como potencia mundial, y su fin estaba más cerca
de lo que cualquiera de los presentes en el banquete de Belsasar pudiera imaginar. De hecho, el
tiempo ya se había agotado, no solo para Belsasar, sino también para su padre, Nabonido. Puede
que por esa razón la palabra “MENÉ” apareciera escrita dos veces, para anunciar el fin de la
gobernación de ambos reyes.
dp cap. 7 págs. 108-109 párr. 20 Cuatro palabras que cambiaron el mundo
20. ¿Qué explicación se dio a la palabra “TEQUEL”, y por qué era aplicable a Belsasar?
20 Por otra parte, “TEQUEL” solo se escribió una vez y en singular, lo que tal vez indique que
Belsasar era su principal destinatario. Tal conclusión sería apropiada, pues este rey demostró una
grave falta de respeto a Jehová. Por sí misma, la palabra significa “siclo”, pero sus consonantes
también permiten la lectura “pesado”. De ahí que Daniel le dijera a Belsasar: “TEQUEL: has sido
pesado en la balanza y has sido hallado deficiente” (Daniel 5:27). Para Jehová, todas las naciones
son tan insignificantes como una capa tenue de polvo en los platillos de una balanza (Isaías 40:15).
No pueden frustrar sus propósitos. ¿Qué importancia, por tanto, podría tener un rey arrogante?
Belsasar había tratado de ensalzarse por encima del Soberano del universo. Aquel simple mortal se
había atrevido a insultar a Jehová y a burlarse de la adoración pura, pero se le había “hallado
deficiente”. Sin lugar a dudas, Belsasar merecía plenamente el castigo que con celeridad se
aproximaba.
dp cap. 7 pág. 109 párr. 21 Cuatro palabras que cambiaron el mundo
21. ¿Qué triple juego de palabras encierra la expresión “PARSÍN”, y qué indicó en cuanto
al futuro de Babilonia como potencia mundial?
21 La última palabra escrita en la pared fue “PARSÍN”. Daniel la leyó en su forma singular,
“PERÉS”, seguramente porque estaba hablando con un solo rey, ya que el otro estaba ausente.
Este término culminó el gran enigma de Jehová con un triple juego de palabras. Literalmente,
“parsín” significa “medios siclos”, pero las letras permiten además otros dos significados:
“divisiones” y “persas”. De ahí la predicción de Daniel: “PERÉS: tu reino ha sido dividido y dado a
los medos y los persas” (Daniel 5:28).
w80 1/12 pág. 10 párr. 5 “Sálganse de ella, pueblo mío”
5. Según Isaías 44:28 a 45:7, para el tiempo de la caída de Babilonia la obra de
Jesucristo fue prefigurada por la obra ¿de quién? ¿Cómo armoniza la explicación que
Daniel dio de la escritura en la pared con lo que Isaías predijo?
5 Según lo declarado en Isaías 44:28 a 45:7, durante el tiempo en que la caída de Babilonia era
inminente, Ciro el Grande, el gobernante del Imperio Medopersa, asumió el trabajo que prefiguraba
lo que el glorificado Jesucristo haría durante el “tiempo del fin.” En la mismísima noche en que cayó
Babilonia en 539 a. de la E.C., el profeta Daniel interpretó con las siguientes palabras la escritura
que le había aparecido en la pared al rey Belsasar: “PERES [la forma singular de la tercera palabra
de la escritura enigmática], tu reino ha sido dividido y dado a los medos y los persas.” El relato del
testigo ocular Daniel pasa a decir: “En aquella misma noche Belsasar el rey caldeo fue muerto, y
Darío el medo mismo [como socio de Ciro] recibió el reino.”—Dan. 5:28-31; 9:1, 2.
si págs. 282-283 párr. 28 Estudio número 2: El tiempo y las Santas Escrituras
28. ¿Qué fecha eje se suministra para las Escrituras Hebreas?
28 Fecha eje para las Escrituras Hebreas. Un suceso prominente registrado tanto en la Biblia
como en la historia seglar es el derribo de la ciudad de Babilonia por los medos y los persas bajo
Ciro. La Biblia registra este suceso en Daniel 5:30. Varias fuentes históricas (entre ellas Diodoro,
Africano, Eusebio, Tolomeo y las tablillas babilónicas) señalan a 539 a.E.C. como el año en que Ciro
derribó Babilonia. La Crónica de Nabonides da el mes y el día de la caída de la ciudad (falta el año).
Así cronólogos seglares han establecido que la fecha de la caída de Babilonia fue el 11 de octubre
de 539 a.E.C., según el calendario juliano, o el 5 de octubre conforme al calendario gregoriano
pe cap. 5 págs. 54-55 párrs. 22-25 ¿Ha venido realmente de Dios la Biblia?
22-25. Dé unos ejemplos que muestren que la Biblia contiene historia verdadera.
22 Mire los dibujos y lo que está escrito en esta pared de un templo de Karnak, Egipto. Aquí se
narra la victoria que logró hace casi 3.000 años el faraón Sisac sobre el reino de Judá, durante la
gobernación de Roboam, hijo de Salomón. La Biblia narra el mismo acontecimiento.—1 Reyes
14:25, 26.
23 Mire también la Estela Moabita, o Estela de Mesa. El original se puede ver en el Museo del
Louvre, en París, Francia. Lo escrito menciona la rebelión del rey Mesa de Moab contra Israel. La
Biblia también informa sobre este acontecimiento.—2 Reyes 1:1; 3:4-27.
24 Aquí a la extrema derecha se ve la Piscina de Siloé, o Estanque de Siloam, y la entrada de un
túnel para agua que mide 533 metros de largo, en Jerusalén. Muchas personas que en nuestro
tiempo han visitado a Jerusalén han caminado por este túnel. La existencia de este túnel es prueba
adicional de que la Biblia es verídica. ¿Cómo? Porque la Biblia explica que el rey Ezequías mandó
construir este túnel hace más de 2.500 años para proteger de un ejército invasor su abastecimiento
de agua.—2 Reyes 20:20; 2 Crónicas 32:2-4, 30.
25 En el Museo Británico un visitante puede ver la Crónica de Nabonides, un duplicado de la cual
se ve a la derecha. En ella hay una descripción de la caída de la antigua Babilonia, como la que da
la Biblia misma. (Daniel 5:30, 31) Pero la Biblia dice que Belsasar era entonces rey de Babilonia.
Sin embargo, la Crónica de Nabonides ni siquiera menciona a Belsasar. De hecho, hubo un tiempo
en que todos los escritos antiguos conocidos decían que Nabonides era el último rey de Babilonia.
Por eso, algunos de los que dicen que la Biblia no es verídica alegaban que Belsasar nunca había
existido y que la Biblia estaba equivocada. ¡Pero en los últimos años se han hallado escritos
antiguos que han identificado a Belsasar como hijo de Nabonides y corregente de su padre en
Babilonia en aquel tiempo! Sí, la Biblia realmente es verdadera, como lo prueban muchísimos
ejemplos.
pm cap. 2 pág. 26 párr. 9 Por qué desilusionadas las más altas esperanzas
9. (a) ¿Cómo diferenciamos entre este Darío el rey de Persia y “Darío el medo”? (b) Por
eso, ¿cuándo empezó a profetizar Ageo?
9 Este Darío el rey difiere de “Darío el medo,” que estuvo asociado con el rey Ciro el Persa en el
derribamiento de Babilonia en el año 539 a. de la E.C., teniendo entonces sesenta y dos años de
edad. (Daniel 5:30, 31; 6:1-28) Después de Darío el Medo el trono de la caída Babilonia fue
tomado únicamente por el rey Ciro el Persa. Este fue sucedido por su hijo Cambises. Después de él,
uno de quien se dice que fue un usurpador, el mago Gaumata, se apoderó del trono del Imperio
Persa. Fue derribado por Darío el Persa, quien así llegó a ser el persa Darío I. Por lo general se le
da el apodo de Histaspes. Puesto que el año del reinado de los reyes persas comenzaba en la
primavera del año, el segundo año de este persa Darío el rey continuaría hasta la siguiente
primavera, y por eso correspondería con 520/519 a. de la E.C., según nuestra manera de fechar. El
sexto mes de ese año contaría desde la primavera de 520 a. de la E.C., y sería el mes lunar de
Ageo conocido como Elul. (Nehemías 6:15) Ese mes lunar correspondería con agosto-septiembre
para nosotros. Puesto que el día en el cual la palabra de Jehová le ocurrió al profeta Ageo fue el
primer día de ese mes lunar, fue el día de la luna nueva.
w80 15/11 pág. 15 párr. 13 El atalaya dijo: “¡Ha caído!” ***
13. Por lo tanto, ¿se había dado en vano el mandato que se dio en Isaías 21:2? Además,
¿siguió vigente en el nuevo régimen el puesto recién otorgado a Daniel?
13 Daniel 5:30, 31 dice: “En aquella misma noche Belsasar el rey caldeo fue muerto, y Darío el
medo mismo recibió el reino, siendo de unos sesenta y dos años de edad.” ¡Qué cambio relámpago
fue ése en la política del mundo! No había dado en vano Jehová el mandato: “¡Sube, oh Elam! ¡Pon
sitio, oh Media!” (Isa. 21:2) Al caer Babilonia en manos de los medos y los persas, Darío el medo
tomó el lugar de ‘segundo gobernante’ de Babilonia. La posición de “tercer gobernante” que se
acababa de otorgar a Daniel no continuó vigente en el régimen medopersa. Pero a Daniel no se le
dio muerte junto con Belsasar.
w72 15/10 pág. 638 ¿Quién fue “Darío el Medo”?
En armonía con lo susodicho, algunos doctos consideran probable que Darío el Medo fue un
virrey que, como subordinado del monarca supremo, Ciro, gobernó sobre el reino de los caldeos.
Los que sostienen este punto de vista señalan el hecho de que se declara que Darío “recibió el
reino” y que fue “hecho rey sobre el reino de los caldeos” como evidencia de que realmente estaba
subordinado a un monarca superior.—Dan. 5:31; 9:1.
CAPITULO 6
pm cap. 2 pág. 26 párr. 9 Por qué desilusionadas las más altas esperanzas
9. (a) ¿Cómo diferenciamos entre este Darío el rey de Persia y “Darío el medo”? (b) Por
eso, ¿cuándo empezó a profetizar Ageo?
9 Este Darío el rey difiere de “Darío el medo,” que estuvo asociado con el rey Ciro el Persa en el
derribamiento de Babilonia en el año 539 a. de la E.C., teniendo entonces sesenta y dos años de
edad. (Daniel 5:30, 31; 6:1-28) Después de Darío el Medo el trono de la caída Babilonia fue
tomado únicamente por el rey Ciro el Persa. Este fue sucedido por su hijo Cambises. Después de él,
uno de quien se dice que fue un usurpador, el mago Gaumata, se apoderó del trono del Imperio
Persa. Fue derribado por Darío el Persa, quien así llegó a ser el persa Darío I. Por lo general se le
da el apodo de Histaspes. Puesto que el año del reinado de los reyes persas comenzaba en la
primavera del año, el segundo año de este persa Darío el rey continuaría hasta la siguiente
primavera, y por eso correspondería con 520/519 a. de la E.C., según nuestra manera de fechar. El
sexto mes de ese año contaría desde la primavera de 520 a. de la E.C., y sería el mes lunar de
Ageo conocido como Elul. (Nehemías 6:15) Ese mes lunar correspondería con agosto-septiembre
para nosotros. Puesto que el día en el cual la palabra de Jehová le ocurrió al profeta Ageo fue el
primer día de ese mes lunar, fue el día de la luna nueva.
es12 pág. 19
Hable verdad cada uno de ustedes con su prójimo, porque somos miembros que nos
pertenecemos unos a otros (Efe. 4:25).
En vista de que estamos muy unidos, como “miembros que nos pertenecemos unos a otros”,
jamás debemos actuar de manera sinuosa, manipulando los hechos o tratando de conducir a
nuestros hermanos a conclusiones erróneas, pues eso equivale a mentir. Si alguien persistiera en
ese hábito, terminaría perdiendo su amistad con Dios (Pro. 3:32). Las palabras y acciones poco
honradas perturban la unidad de la congregación. Por eso, debemos imitar al profeta Daniel, un
hombre confiable a quien nadie podía acusar de corrupto (Dan. 6:4). Recordemos lo que Pablo les
dijo a los cristianos que tienen esperanza celestial: al ser parte del “cuerpo del Cristo”, cada
miembro pertenece a todos los demás, por lo que debe mantenerse unido al conjunto de veraces
hermanos de Jesús (Efe. 4:11, 12). Los cristianos que deseamos vivir para siempre en la Tierra
también debemos contribuir a la unidad del pueblo de Dios diciendo siempre la verdad. w10 15/5
4:7, 8
w10 15/5 págs. 29-30 párrs. 7-8 No contristemos el espíritu santo de Jehová
7, 8. ¿Por qué debemos decir siempre la verdad?
7 Digamos siempre la verdad. En Efesios 4:25, Pablo escribió: “Ahora que han desechado la
falsedad, hable verdad cada uno de ustedes con su prójimo, porque somos miembros que nos
pertenecemos unos a otros”. En vista de que estamos muy unidos, como “miembros que nos
pertenecemos unos a otros”, jamás debemos actuar de manera sinuosa, manipulando los hechos o
tratando de conducir a nuestros hermanos a conclusiones erróneas, pues eso equivale a mentir.
Si alguien persistiera en ese hábito, terminaría perdiendo su amistad con Dios (léase Proverbios
3:32).
8 Las palabras y acciones poco honradas perturban la unidad de la congregación. Por eso,
debemos imitar al profeta Daniel, un hombre confiable a quien nadie podía acusar de corrupto
(Dan. 6:4). Recordemos lo que Pablo les dijo a los cristianos que tienen esperanza celestial: al ser
parte del “cuerpo del Cristo”, cada miembro pertenece a todos los demás, por lo que debe
mantenerse unido al conjunto de veraces hermanos de Jesús (Efe. 4:11, 12). Los cristianos que
deseamos vivir para siempre en la Tierra también debemos contribuir a la unidad del pueblo de
Dios diciendo siempre la verdad.
dp cap. 8 págs. 124-125 párr. 23 Rescatado de las fauces de los leones
23. ¿Qué ejemplo dio Daniel en lo relativo al empleo, y cómo podemos imitarlo?
23 Daniel es un magnífico ejemplo para todos los siervos de Dios de la actualidad. Su conducta
fue irreprochable en todo momento. En las tareas seglares, “era digno de confianza y no se hallaba
en él ninguna negligencia ni cosa corrupta” (Daniel 6:4). De forma similar, el cristiano ha de ser
industrioso en su empleo. Claro está, eso no implica ser un individuo carente de escrúpulos que se
afana por ser rico o que pisa a los demás para ascender en la empresa (1 Timoteo 6:10). Las
Escrituras exigen que el cristiano cumpla con sus obligaciones seglares con honradez y entrega,
“como para Jehová” (Colosenses 3:22, 23; Tito 2:7, 8; Hebreos 13:18).
w10 15/5 págs. 29-30 párrs. 7-8 No contristemos el espíritu santo de Jehová
7, 8. ¿Por qué debemos decir siempre la verdad?
7 Digamos siempre la verdad. En Efesios 4:25, Pablo escribió: “Ahora que han desechado la
falsedad, hable verdad cada uno de ustedes con su prójimo, porque somos miembros que nos
pertenecemos unos a otros”. En vista de que estamos muy unidos, como “miembros que nos
pertenecemos unos a otros”, jamás debemos actuar de manera sinuosa, manipulando los hechos o
tratando de conducir a nuestros hermanos a conclusiones erróneas, pues eso equivale a mentir.
Si alguien persistiera en ese hábito, terminaría perdiendo su amistad con Dios (léase Proverbios
3:32).
8 Las palabras y acciones poco honradas perturban la unidad de la congregación. Por eso,
debemos imitar al profeta Daniel, un hombre confiable a quien nadie podía acusar de corrupto
(Dan. 6:4). Recordemos lo que Pablo les dijo a los cristianos que tienen esperanza celestial: al ser
parte del “cuerpo del Cristo”, cada miembro pertenece a todos los demás, por lo que debe
mantenerse unido al conjunto de veraces hermanos de Jesús (Efe. 4:11, 12). Los cristianos que
deseamos vivir para siempre en la Tierra también debemos contribuir a la unidad del pueblo de
Dios diciendo siempre la verdad.
w83 15/5 pág. 20 párrs. 13-14 Podemos ‘perseverar hasta el fin’
13, 14. a) ¿Quiénes eran los “falsos hermanos”? b) ¿Por qué eran especialmente
peligrosos los “falsos hermanos”? c) ¿Cómo han sido espiritualmente fortalecidos
los testigos de Jehová para defenderse de “falsos hermanos” que pudieran
infiltrarse en las congregaciones?
13 En peligros entre falsos hermanos: Lo más peligroso de todo, y sin duda lo más penoso para
Pablo, eran los “falsos hermanos” traicioneros o “seudo hermanos” (The Kingdom Interlinear
Translation of the Greek Scriptures). Desde el tiempo del traidor Judas Iscariote, ha habido tales
personas entre los seguidores de Cristo. Puede ser que en los días de Pablo los “apóstoles
superfinos” de Corinto se hallaran entre los “falsos hermanos”. Éstos eran especialmente peligrosos
debido a que traidoramente pretendían ser amigos mientras que en realidad eran traicioneros
desleales. Aquellos hombres trataban de hallar alguna acusación contra Pablo. (2 Corintios 11:5,
12-14; compare con Daniel 6:4, 5.)
14 Entre los “seudo hermanos” figuraban los que estaban activos en “las congregaciones de
Galacia”. Pero Pablo nunca cedió a tales hombres, “para que la verdad de las buenas nuevas
continuara con” sus compañeros de creencia (Gálatas 1:1, 2; 2:4, 5; compare con Judas 3, 4). Así
como Jehová ayudó a Pablo, Él ha fortalecido espiritualmente a Sus testigos del día actual a fin de
que “la verdad de las buenas nuevas” continúe con ellos. En escritos como las cartas que se
escribieron bajo inspiración divina a los creyentes de Corinto y Galacia, ellos hallan la ayuda
espiritual que necesitan para defenderse de “falsos hermanos” que pudieran infiltrarse en las
congregaciones.
w00 1/4 pág. 20 párr. 10 Los que pelean contra Dios no prevalecerán
10. Al igual que en el caso de Daniel, ¿qué han hecho en nuestros días los opositores de
Dios?
10 Los apóstatas, el clero y otras personas no soportan el mensaje de la Palabra de Dios. Los
opositores, presionados por sectores religiosos de la cristiandad, buscan una supuesta manera legal
de justificar su lucha contra nosotros. ¿Qué tácticas utilizan a veces? Pues bien, ¿qué hicieron
quienes conspiraron contra el profeta Daniel? En Daniel 6:4, 5 leemos: “Los altos funcionarios y
los sátrapas mismos constantemente procuraban hallar algún pretexto contra Daniel respecto al
reino; pero no había pretexto ni cosa corrupta alguna que pudieran hallar, puesto que él era digno
de confianza y no se hallaba en él ninguna negligencia ni cosa corrupta. Por consiguiente, estos
hombres físicamente capacitados decían: ‘No hallaremos en este Daniel ningún pretexto en
absoluto, excepto si lo tenemos que hallar contra él en la ley de su Dios’”. Hoy los opositores
buscan de igual modo un pretexto. Hablan de “sectas peligrosas” e intentan colocar esa etiqueta a
los testigos de Jehová. Atacan nuestra adoración y nuestra adhesión a los principios piadosos
mediante la distorsión de los hechos, la insinuación y la falsedad.
w10 15/2 págs. 17-18 párrs. 14-15 “El espíritu y la novia siguen diciendo: ‘¡Ven!’”
14, 15. ¿Cómo demostró Daniel que es esencial adorar a Dios con constancia?
14 Otro ejemplo de perseverancia en la adoración fue Daniel (léase Daniel 6:4-10, 16). Este
profeta se negó a cambiar su programa de actividades espirituales, lo que incluía orar “tres veces
al día”, algo que “había estado haciendo regularmente”. No estuvo dispuesto a dejar esa costumbre
ni siquiera por un mes, aunque eso lo llevara a ser arrojado al foso de los leones. De este modo,
dejó muy claro ante todos que no hay nada más importante que adorar con constancia a Jehová
(Mat. 5:16).
15 Al cabo de una noche en el foso, fue a verlo el rey, quien exclamó: “Oh Daniel, siervo del Dios
vivo, ¿ha podido tu Dios a quien sirves con constancia rescatarte de los leones?”. El profeta le
respondió: “Oh rey, sigue viviendo aun hasta tiempos indefinidos. Mi propio Dios envió a su ángel y
cerró la boca de los leones, y no me han arruinado, puesto que delante de él se halló inocencia
misma en mí; y también delante de ti, oh rey, ningún acto nocivo he hecho”. Jehová lo había
bendecido por servirle “con constancia” (Dan. 6:19-22).
w72 15/10 pág. 637 ¿Quién fue “Darío el Medo”?
EL REGISTRO bíblico nos dice que cierto Darío fue el “hijo de Asuero de la descendencia de los
medos.” (Dan. 9:1) Aproximadamente a los sesenta y dos años de edad sucedió en el reino al rey
caldeo Belsasar después de la conquista de Babilonia efectuada por las fuerzas de Ciro.—Dan.
5:30, 31.
Durante el reinado de Darío el Medo, el profeta Daniel recibió un elevado puesto gubernamental.
Más tarde, cuando Darío tenía la intención de hacer a Daniel primer ministro, otros oficiales
encumbrados idearon un ardid que resultó en que Daniel fuera arrojado al foso de los leones. Pero
Daniel fue librado milagrosamente, mientras que los conspiradores y sus familias fueron echados a
los leones. Entonces el rey Darío mandó que se hiciera una proclamación a través del dominio de
que “en todo dominio de [su] reino, la gente ha de temblar y temer delante del Dios de Daniel.”—
Dan. 6:4-27.
w96 1/5 pág. 11 párr. 7 Dios y el César
7. a) ¿Qué excelente postura adoptó Daniel a pesar de la elevada posición que tenía en el
gobierno de Babilonia? b) ¿Qué cambios hubo en tiempos cristianos?
7 La dinastía neobabilonia cayó bajo el dominio medopersa, y Daniel recibió un alto cargo público
bajo el nuevo régimen. (Daniel 5:30, 31; 6:1-3.) Sin embargo, Daniel no permitió que su posición
elevada lo llevara a violar su integridad. Se negó a obedecer cuando la ley civil le ordenó rendir
culto al rey Darío en vez de a Jehová, lo que le valió ser echado al foso de los leones; pero Jehová
lo rescató. (Daniel 6:4-24.) Todo esto ocurrió, claro está, en tiempos precristianos. Una vez
establecida la congregación cristiana, los siervos de Dios llegaron a estar “bajo ley para con Cristo”.
Muchas de las cosas que eran lícitas bajo el sistema judío debían mirarse entonces desde otro
ángulo, tomando como base las nuevas relaciones de Jehová con su pueblo. (1 Corintios 9:21;
Mateo 5:31, 32; 19:3-9.)
km 4/85 pág. 1 párr. 2 Sirvamos a Jehová con constancia
2 Daniel es uno de los muchos excelentes ejemplos bíblicos de constancia en servir a Jehová.
Invariablemente se acercaba a Jehová en busca de dirección, y era consecuente en cumplir con Su
voluntad. Aun cuando supo que se había formulado una ley que prohibía el orar a cualquier otra
persona salvo al rey, él siguió orando a Jehová a plena vista, así como “había estado haciendo
regularmente antes de esto”. Su condena: ¡Muerte en el foso de los leones! Pero Dios envió a su
ángel y “cerró la boca de los leones”. Darío, el rey, había razonado correctamente: “Tu Dios a quien
sirves con constancia [...] te rescatará” (Dan. 6:6-10, 16, 22). Así que, Daniel se mantuvo firme
en obedecer los requisitos de Jehová, y Jehová lo rescató.
es12 pág. 78
Sé sabio, hijo mío, y regocija mi corazón (Pro. 27:11).
Joven, seguro que cuando te encuentras en tu lugar de estudios o de trabajo, tienes levantadas
todas las defensas y estás muy pendiente de cualquier peligro espiritual. Pero cuando estás
relajado, bajas la guardia y eres más vulnerable a los ataques contra tus principios morales. ¿Qué
te ayudará a obedecer a Jehová siempre, incluso cuando estás a solas? Sobre todo, recordar que
con tu conducta puedes darle a Dios una gran alegría o herir sus sentimientos (Gén. 6:5, 6).
Ciertamente, tus acciones le afectan, pues, como indica la Biblia, “se interesa” por ti (1 Ped. 5:7).
Él desea que lo escuches por tu propio beneficio (Isa. 48:17, 18). En la antigüedad sufrió mucho
cuando sus siervos israelitas pasaron por alto sus consejos (Sal. 78:40, 41). En cambio, sabemos
lo contento que estaba con el profeta Daniel, pues a través de un ángel lo llamó “hombre muy
deseable” (Dan. 10:11). ¿Por qué lo apreciaba tanto? Porque Daniel le había sido fiel tanto en
público como en privado (Dan. 6:10). w10 15/11 1:15, 16
w10 15/11 págs. 5-6 párrs. 15-16 Joven, deja que te guíe la Palabra de Dios
15. Por lo general, ¿cuándo se ve sometida a pruebas más difíciles tu lealtad a Dios?
16. ¿Qué te ayudará a obedecer a Jehová incluso cuando estás a solas?
15 ¿Cuándo crees que tu lealtad se ve sometida a pruebas más difíciles? ¿En los momentos en
que estás acompañado, o cuando estás solo? Pues bien, cuando te encuentras en tu lugar de
estudios o de trabajo, normalmente tienes levantadas todas las defensas. Estás muy pendiente de
cualquier peligro espiritual. Pero cuando estás relajado, bajas la guardia y eres más vulnerable a
los ataques contra tus principios morales.
16 ¿Qué te ayudará a obedecer a Jehová siempre, incluso cuando estás a solas? Sobre todo,
recordar que con tu conducta puedes darle a Dios una gran alegría o herir sus sentimientos (Gén.
6:5, 6; Pro. 27:11). Ciertamente, tus acciones le afectan, pues, como indica la Biblia, “se interesa”
por ti (1 Ped. 5:7). Él desea que lo escuches por tu propio beneficio (Isa. 48:17, 18). En la
antigüedad sufrió mucho cuando sus siervos israelitas pasaron por alto sus consejos (Sal.
78:40, 41). En cambio, sabemos lo contento que estaba con el profeta Daniel, pues a través de un
ángel lo llamó “hombre muy deseable” (Dan. 10:11). ¿Por qué lo apreciaba tanto? Porque Daniel le
había sido fiel tanto en público como en privado (léase Daniel 6:10).
w01 1/8 pág. 20 Dejemos que la fuerza de la costumbre obre en favor de nosotros
Daniel sirvió a Jehová “con constancia” durante toda su dilatada vida (Daniel 6:16, 20). ¿Qué
buenos hábitos espirituales tenía? Por un lado, oraba con asiduidad. Pese al decreto real que
prohibió tal práctica, “tres veces al día se hincaba de rodillas y oraba y ofrecía alabanza delante de
su Dios, como había estado haciendo regularmente” (Daniel 6:10). No podía renunciar a la
costumbre de hablar con Dios, aunque supusiera una amenaza para su vida. Sin duda, la oración lo
fortaleció durante su excepcional trayectoria de integridad a Dios. Parece ser que este profeta
también tenía el buen hábito de estudiar las emocionantes promesas de Dios y meditar
profundamente sobre ellas (Jeremías 25:11, 12; Daniel 9:2). Sus buenas costumbres
contribuyeron en gran manera a que permaneciera fiel hasta el mismo final de su carrera.
km 12/02 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
16. ¿Qué lección aprendemos de la reacción de Daniel ante el decreto del rey que prohibía durante
treinta días hacer peticiones a cualquier dios u hombre que no fuera el propio rey? (Dan. 6:7-
10.) [Lectura semanal de la Biblia; véase dp-S pág. 125 §25–pág. 126 §28.] Daniel
consideró que cualquier cambio en sus hábitos equivaldría a transigir, y no quiso
que quienes lo observaban llegaran a la conclusión de que temía al hombre o de que
la orden del rey estaba por encima de la ley de Dios; del mismo modo, nosotros
tenemos que ser fieles y leales a Jehová.
*** dp cap. 8 págs. 125-126 párrs. 25-28 Rescatado de las fauces de los leones ***
25, 26. a) ¿Qué pudiera pensar alguien en cuanto al proceder de Daniel? b) ¿Por qué
consideró Daniel que un cambio en sus hábitos equivaldría a transigir?
25 Alguien quizá señale que Daniel pudo haber evitado la persecución orando a Jehová en secreto
durante aquel período de treinta días. Al fin y al cabo, no se requiere ningún marco ni postura en
particular para que Dios nos oiga, pues él puede percibir hasta las ‘meditaciones del corazón’
(Salmo 19:14). Sin embargo, Daniel consideró que cualquier cambio en sus hábitos equivaldría a
transigir. ¿Por qué?
26 En vista de que todo el mundo conocía su costumbre respecto a la oración, ¿qué habría dado a
entender si de repente la hubiera interrumpido? Era probable que quienes lo vieran llegaran a la
conclusión de que Daniel temía al hombre y de que el decreto del rey estaba por encima de la ley
de Jehová (Salmo 118:6). Pero los actos de Daniel demostraron que daba su devoción
exclusivamente a Dios (Deuteronomio 6:14, 15; Isaías 42:8). Claro está que aquello no significó
que desacatara la ley real con falta de respeto, pero tampoco transigió presa del miedo.
Sencillamente, siguió orando en la cámara del techo, “como había estado haciendo regularmente”
antes de que el rey promulgara el edicto.
27 Los siervos de Dios de la actualidad pueden aprender del ejemplo de Daniel. Se mantienen “en
sujeción a las autoridades superiores” y obedecen las leyes del país en que viven (Romanos 13:1).
Ahora bien, cuando las leyes de los hombres están en conflicto con las de Dios, el pueblo de Jehová
adopta la misma postura que los apóstoles de Jesús, quienes declararon con valor: “Tenemos que
obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres” (Hechos 5:29). Los cristianos
no fomentan con ello la insurrección o la rebelión; por el contrario, solo pretenden vivir en paz con
todos los hombres, a fin de ‘seguir llevando una vida tranquila y quieta con plena devoción piadosa’
(1 Timoteo 2:1, 2; Romanos 12:18).
28 Darío mencionó en dos ocasiones que Daniel servía a Dios “con constancia” (Daniel
6:16, 20). La raíz aramea de la palabra que se traduce por “constancia” significa “moverse en
círculo”; denota la idea de un círculo continuo, de algo perpetuo. La integridad de Daniel era así.
Seguía un curso previsible. Cuando se enfrentara a pruebas, fueran estas grandes o pequeñas,
no habría duda alguna respecto a lo que Daniel haría. Seguiría el rumbo de lealtad y fidelidad a
Jehová que se había trazado décadas antes.
km 11/02 pág. 5 párr. 1 Cabezas de familia, sigan un buen programa espiritual
1 Pese a vivir durante décadas en la idolátrica y corrupta Babilonia, Daniel tenía la reputación de
servir a Jehová “con constancia” (Dan. 6:16, 20). ¿Cómo conservó su espiritualidad? La Biblia
indica que seguía un programa para las actividades relacionadas con la adoración pura. Por
ejemplo, tres veces al día oraba desde su cámara del techo (Dan. 6:10). Y no hay duda de que
también efectuaba con regularidad otras actividades espirituales, como la lectura de la Ley.
De modo que cuando se enfrentó a una prueba que puso su vida en peligro, su devoción a Jehová
resultó inquebrantable y fue librado milagrosamente (Dan. 6:4-22).
tr cap. 17 págs. 155-156 párrs. 9-10 Cómo orar y ser oído por Dios
9. (a) Cuando oramos, ¿se exige alguna posición particular? (b) ¿Qué mostró Jesús
acerca de la oración personal? (c) ¿Qué clase de oración condenó Jesús?
9 ¿Exige Dios que nos coloquemos en cierta posición particular cuando oramos o que vayamos a
un edificio particular para orar? Su Palabra muestra que no. (Nehemías 8:6; Daniel 6:10; Marcos
11:25; Juan 11:41) Jesús indicó que es bueno estar solo para hacer oración personal, yendo uno a
su propio cuarto a orar. (Mateo 6:6) Y aunque Jesús mismo oró a veces en lugares públicos,
fuertemente condenó el orar delante de otros solo para ser visto por ellos y para exhibir la
“santidad” de uno. También mostró que Dios no aprueba el usar las mismas palabras vez tras vez
en la oración. (Mateo 6:5, 7, 8) ¿A qué se debe esto?
10 Se debe a que lo que verdaderamente cuenta con Dios es lo que está en nuestro corazón.
“Pues, en cuanto a Jehová, sus ojos están discurriendo por toda la tierra para mostrar su fuerza a
favor de aquellos cuyo corazón es completo para con él.” (2 Crónicas 16:9) ¿Cómo podrían
nuestras oraciones expresar lo que está en nuestro corazón si simplemente leemos de un libro de
oraciones? Por lo tanto, cuando oramos, debemos hacerlo desde el corazón, con humildad. “Dios se
opone a los altivos, mas da bondad inmerecida a los humildes.” (Santiago 4:6) No tiene ningún
valor el que usemos en nuestras oraciones lenguaje poco usual o altisonante. Más bien, debemos
hablar a Dios como lo haríamos a un amigo íntimo y en quien confiamos, y como un hijo a su
padre. Nuestra oración puede ser hasta en silencio, en nuestro propio corazón. (1 Samuel
1:12, 13) A veces quizás no hallemos precisamente las palabras exactas que queremos para
expresar nuestros pensamientos a Dios. Pero podemos confiar en que Dios conoce nuestras
necesidades y entiende nuestra oración sencilla.
dp cap. 18 pág. 310 párr. 8 Jehová promete a Daniel una magnífica recompensa
8. ¿Qué ejemplo dio Daniel en cuanto a la oración?
8 La oración también contribuyó a que Daniel aguantara hasta el fin. Todos los días se dirigía a
Jehová Dios abiertamente y con palabras que brotaban de un corazón lleno de fe y confianza.
Daniel sabía que Jehová era el “Oidor de la oración” (Salmo 65:2; compárese con Hebreos 11:6).
Cuando su corazón estaba aplastado a causa de la rebeldía de Israel, volcó sus sentimientos en
Jehová (Daniel 9:4-19). Nunca permitió que nada le impidiera seguir orando a Jehová Dios,
ni siquiera cuando Darío decretó que durante treinta días solo se elevaran peticiones a él mismo
(Daniel 6:10). ¿No nos conmueve imaginarnos a este fiel anciano enfrentándose a un foso lleno de
leones antes que renunciar al inestimable privilegio de la oración? No puede caber ninguna duda de
que Daniel ‘fue hacia su fin’ en fidelidad y orando con fervor a Jehová todos los días.
bh cap. 17 pág. 168 párr. 10 La oración nos acerca a Dios
10. ¿Por qué no es necesario adoptar una postura especial para orar?
10 ¿Hay que adoptar una postura especial? No. Jehová no nos pide que pongamos de cierta
manera las manos o el cuerpo entero. La Biblia enseña que hay varias posturas adecuadas para
orar. Por ejemplo, la persona puede estar sentada, inclinada, arrodillada o de pie (1 Crónicas
17:16; Nehemías 8:6; Daniel 6:10; Marcos 11:25). Lo que de verdad importa no es adoptar una
postura para que nos vean, sino tener la debida actitud. De hecho, podemos orar en silencio y en
cualquier lugar, tanto si estamos realizando nuestras labores habituales como si surge una
emergencia. Puede que nadie se dé cuenta de que estamos orando, pero Jehová sí nos escucha
(Nehemías 2:1-6).
dp cap. 11 págs. 185-186 párrs. 11-12 Se revela el tiempo de la llegada del Mesías
11, 12. a) Aunque no había ningún templo ni altar de Jehová en Babilonia, ¿cómo
mostraban los judíos devotos respeto por las ofrendas que la Ley prescribía? b) ¿Por
qué se llamó a Daniel “alguien muy deseable”?
11 Gabriel llegó “al tiempo de la ofrenda de la dádiva de la tarde”. Los judíos desterrados en
Babilonia no ofrecían sacrificios a Dios, pues el altar de Jehová había sido derruido junto con el
templo de Jerusalén y ellos eran cautivos de amos paganos. Sin embargo, era propio que los judíos
devotos que vivían en Babilonia alabaran y dirigieran súplicas a Jehová a las horas que la Ley
mosaica prescribía para las ofrendas. Debido a su profunda devoción a Dios, se llamó a Daniel
“alguien muy deseable”. Jehová, el “Oidor de la oración”, lo escuchó con agrado y al instante envió
a Gabriel para contestar la oración de fe del profeta (Salmo 65:2).
12 Daniel no dejó de orar a Dios tres veces al día, ni siquiera cuando su vida estuvo en peligro
por ello (Daniel 6:10, 11). No sorprende que Jehová lo considerara tan deseable. La oración y la
meditación en la Palabra de Dios permitieron a Daniel entender la voluntad divina. Persistió en sus
oraciones, y supo cómo acercarse debidamente a Jehová para que estas recibieran respuesta. En
ellas resaltó la justicia divina (Daniel 9:7, 14, 16). Y aunque sus enemigos no habían podido
encontrarle ningún defecto, Daniel fue consciente de su condición pecaminosa a los ojos de Dios y
estuvo muy dispuesto a confesar sus pecados (Daniel 6:4; Romanos 3:23).
g76 22/10 pág. 11 Protesta mundial contra las atrocidades
Es cierto que, para aquellas personas que rehúsan considerar la cuestión desde el punto de vista
de los testigos de Jehová, el negarse a comprar una simple tarjeta política, de muy poco valor
monetario, puede parecer como comportamiento testarudo. No obstante, para los Testigos, tiene
que ver con la adoración de Dios. Le recuerda a uno lo que sucedió en la antigua Medo-Persia,
cuando algunos hombres que odiaban a Daniel, el hebreo, hicieron que se promulgara una ley. Esta
ley decretaba que, por un período de treinta días, toda persona que hiciera petición a cualquier dios
u hombre, excepto al rey, sería arrojada a los leones.
Daniel no quería enfrentarse a esos leones, así como los testigos de Jehová no quieren ir a
prisión ni ser azotados ni, en el caso de las mujeres, ser violadas. Empero, Daniel oró
inmediatamente a Jehová Dios. Él no era un hombre terco y desaforado. Pero la adoración de Dios
estaba incluida en el asunto, y esa adoración correctamente tiene prioridad sobre cualquier
autoridad temporal. (Dan. 6:4-10) Hasta los apóstoles de Jesús, al hallarse frente a una situación
similar, dijeron: “Tenemos que obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres.”—
Hech. 5:29.
w11 1/1 pág. 22 “¿Es cierto que Dios me ama?”
El estudio de las Escrituras influyó también en su personalidad y en las decisiones que tomó en
su vida. La instrucción que recibió en su tierna infancia le permitió ver desde muy joven la
importancia de evitar a toda costa los alimentos que la Ley declaraba impuros (Daniel 1:8).
Además, gracias a los consejos de la Palabra de Dios, transmitió sin temor los mensajes divinos a
los reyes de Babilonia (Proverbios 29:25; Daniel 4:19-25; 5:22-28). También se ganó la fama de
ser un trabajador diligente y honrado (Daniel 6:4). Y llegó a confiar tanto en Jehová que prefería
morir antes que violar sus mandatos (Proverbios 3:5, 6; Daniel 6:23). ¡Con razón lo llamó Dios
“hombre muy deseable”!
En muchos sentidos, hoy es más fácil estudiar la Biblia. Por un lado, no tenemos que cargar con
rollos, y por otro, contamos con más escritos inspirados que Daniel, incluido el registro de cómo se
cumplieron algunas de sus profecías. Por si fuera poco, tenemos a nuestra disposición numerosas
herramientas de investigación. ¿Se vale usted de ellas? ¿Tiene un horario para leer la Biblia y
meditar en su mensaje? Si así es, su fe se hará tan fuerte como la de Daniel y su relación con
Jehová se hará más estrecha. Las Escrituras guiarán sus pasos, y sentirá que Dios lo acompaña en
todo momento.
w84 1/6 pág. 11 párrs. 15-16 Mantenga una fe sólida
15, 16. ¿Por qué es imprescindible la oración para mantener sólida nuestra fe?
15 Este ejemplo nos lleva a dos puntos que son vitales para mantener una fe sólida: la oración y
las reuniones cristianas. En muchos casos, las personas cuya fe es débil casi nunca oran. Cierto
padre cristiano tiene presente el hecho de que Daniel oraba varias veces al día, hasta después de
haberse dado una ley que prohibía la oración (Daniel 6:6-10). A diario este padre acude a Jehová
repetidas veces en busca de sabiduría y dirección.
16 ¿Vacila usted en orar? El salmo dice: “Jehová está cerca de todos los que lo invocan, de todos
los que lo invocan en apego a la verdad”. Jesús preguntó: “Si ustedes, aunque son inicuos, saben
dar buenos dones a sus hijos, ¿con cuánta más razón dará su Padre que está en los cielos cosas
buenas a los que le piden?” (Salmo 145:18; Mateo 7:11). Jehová ciertamente dará “cosas buenas”
a los que humildemente se las piden con fe.
w07 1/9 pág. 19 Puntos sobresalientes del libro de Daniel
6:6-10. Puesto que no se requiere ninguna postura especial para orar a Jehová, ¿no
habría sido prudente que Daniel orara en secreto durante la prohibición de treinta días?
Todo el mundo sabía que Daniel acostumbraba orar tres veces al día. Por eso, a sus enemigos se
les ocurrió la idea de promover una ley que limitara esta práctica. Si Daniel hubiera cambiado en
algo su costumbre, habría dado la impresión de que estaba renunciando a sus principios y de que
había dejado de dar devoción exclusiva a Jehová.
w06 1/11 págs. 24-25 párr. 12 ¿Nos adherimos al criterio de Jehová sobre las cosas
sagradas?
12. ¿Qué cosas son sagradas en nuestra vida, y por qué razón?
12 Es lógico, pues, que haya muchas cosas en la vida de los cristianos ungidos y de sus
compañeros que sean sagradas. Una de ellas es la relación con Jehová (1 Crónicas 28:9; Salmo
36:7). Tan valiosa es que no dejamos que nada ni nadie se interponga entre nosotros y nuestro
Dios, Jehová (2 Crónicas 15:2; Santiago 4:7, 8). La oración es igualmente esencial para mantener
una relación estrecha con él. Era algo tan sagrado para el profeta Daniel, que prefirió arriesgar la
vida antes que romper su fiel costumbre de orar a Dios (Daniel 6:7-11). “Las oraciones de los
santos” (los cristianos ungidos) son comparadas al incienso que se quemaba en el templo durante
el culto (Revelación 5:8; 8:3, 4; Levítico 16:12, 13). Este uso simbólico acentúa el carácter
sagrado de la oración. ¡Qué privilegio es poder comunicarnos con el Soberano universal! Por algo la
oración constituye un elemento sagrado en nuestra vida.
w94 1/8 pág. 19 párr. 13 Cultivemos un carácter razonable
13. a) ¿Por qué no deben formular los ancianos leyes y reglas inflexibles? b) ¿Cuáles son
algunos de los campos en los que es importante respetar la conciencia personal?
13 De igual modo, los hermanos que ocupan posiciones de responsabilidad están interesados en
llegar al corazón de las personas. Por ello se guardan de imponer normas arbitrarias e inflexibles y
de convertir sus opiniones en leyes. (Compárese con Daniel 6:7-16.) Aunque de vez en cuando
sea apropiado y oportuno dar consejo bondadoso tocante a temas como la ropa y el arreglo
personal, si el anciano se obsesiona con estos asuntos o trata de imponer normas que reflejan
principalmente su gusto personal, podría menoscabar su reputación de ser razonable. Sin duda,
nadie de la congregación debe procurar el control de los demás. (Compárese con 2 Corintios 1:24;
Filipenses 2:12.)
w73 15/1 págs. 51-52 párrs. 20-22 Ayuda de lo alto
20-22. Explique por qué la oración es una ayuda maravillosa de lo alto.
20 Cuando necesitamos ayuda divina rápidamente, la oración es el medio más accesible para
ayuda inmediata y directa. Puesto que Jehová Dios no duerme, no hay demora. “A Aquel que te
guarda no le es posible adormecerse.” (Sal. 121:3) Hay ayuda instantánea de lo alto para los que
acuden a Dios en oración. No es como tener que escribir una carta y luego esperar algunos días
para recibir la respuesta. Y hay tanto por lo cual orar, no solo para nosotros mismos sino también
para nuestros hermanos cristianos.
21 No solo es instantánea la comunicación mediante la oración; puede transmitirse a través de
toda clase de barrera usada para incomunicar. (Jon. 2:1-10) El misionero encarcelado en la China
Roja que pasó cinco años incomunicado tenía presente al profeta Daniel cuando dijo: “Oraba tres
veces al día a plena vista de todos los que pasaran por mi celda.” ¿El resultado? Él dijo: “¡Cuánta
fortaleza y confortación espirituales me produjo la oración! Y por esto todos llegaron a conocerme
como un ministro cristiano.” ¡Qué maravillosa ayuda de lo alto en respuesta a la oración!—Dan.
6:10.
22 Además, el cristiano puede orar por el confortante espíritu santo, que penetra por toda clase
de obstáculo, paredes y barrotes de prisión. Nada puede retener alejado el espíritu de Dios cuando
lo solicitamos y somos dignos de recibirlo.
w04 1/8 pág. 12 párr. 17 Jehová revela su gloria a los humildes
17. ¿Qué contribuyó a que el profeta Daniel cultivara humildad, y qué puede ayudarnos a
hacer lo mismo?
17 Se dijo del profeta hebreo Daniel que era un “hombre muy deseable” a los ojos de Dios porque
‘se humilló’, es decir, por su humildad (Daniel 10:11, 12). ¿Qué le ayudó a cultivarla? Ante todo,
manifestó una confianza inquebrantable en Jehová al acudir a él en oración con frecuencia (Daniel
6:10, 11). Además, estudió la Palabra de Dios con diligencia y buena motivación, lo cual
contribuyó a que se centrara en los gloriosos propósitos divinos. También estuvo dispuesto a
reconocer sus propias debilidades, no solo las de su pueblo. Y se interesó sinceramente en
fomentar la justicia de Dios, no la suya (Daniel 9:2, 5, 7). ¿Podemos copiar el sobresaliente
ejemplo de Daniel y esforzarnos por cultivar humildad y demostrarla en todo aspecto de la vida?
w03 15/9 pág. 15 párrs. 1-2 ¿Por qué debemos orar incesantemente?
1, 2. ¿Cómo demostró Daniel que valoraba el privilegio de la oración, y qué efecto tuvo
eso en su relación con Dios?
EL PROFETA Daniel tenía la costumbre de orar a Dios tres veces al día. Se arrodillaba ante la
ventana de su cámara del techo, que estaba orientada hacia Jerusalén, y ofrecía sus súplicas
(1 Reyes 8:46-49; Daniel 6:10). Aun cuando un decreto real prohibió que se orara a cualquiera
que no fuera el rey medo Darío, Daniel no titubeó ni por un momento en continuar con su
costumbre. Estuviera su vida en peligro por ello o no, este hombre de oración hacía ruegos a
Jehová incesantemente.
2 ¿Qué pensaba Jehová de Daniel? Cuando el ángel Gabriel se presentó ante el profeta para
contestarle una oración, le dijo que era “alguien muy deseable”, o “muy amado” (Daniel 9:20-23,
Reina-Valera, 1960). Además, en la profecía de Ezequiel, Jehová calificó a Daniel de hombre justo
(Ezequiel 14:14, 20). Es evidente que, gracias a todas las oraciones que hizo a lo largo de los años,
el profeta llegó a tener una relación muy estrecha con su Dios, lo cual hasta Darío reconoció
(Daniel 6:16).
km 7/06 pág. 4 párr. 5 Siembre buenos hábitos y coseche abundantes bendiciones
5. ¿Por qué es esencial orar a Jehová con regularidad?
5 El profeta Daniel recibió abundantes bendiciones por servir a Jehová “con constancia” a lo largo
de su vida. Ese servicio incluía orar a Jehová con regularidad (Dan. 6:10, 16, 20). De igual modo,
si acudimos con regularidad a Jehová en oración sincera, Él nos bendecirá con su espíritu santo
(Luc. 11:9-13). Y además responderá acercándose a nosotros, de modo que podamos tener
intimidad con Él (Sal. 25:14; Sant. 4:8). ¡Qué gran recompensa! Esforcémonos, pues, por
mantener buenos hábitos espirituales, y cosecharemos abundantes bendiciones de parte de Jehová.
si págs. 141-142 párr. 19 Libro bíblico número 27: Daniel
19. ¿Qué ejemplos excelentes de integridad y confianza, con oración, en Jehová Dios se
encuentran en el libro de Daniel?
19 Todos los que están resueltos a mantenerse íntegros en un mundo alejado de Dios hacen bien
en considerar el ejemplo excelente de Daniel y sus tres compañeros. Prescindiendo de lo cruel que
fuera la amenaza, ellos continuaron viviendo según los principios divinos. Cuando su vida estaba en
peligro, Daniel actuó “con consejo y buen sentido” y con respeto a la autoridad superior del rey
(2:14-16). Cuando se forzó la cuestión, los tres hebreos prefirieron el horno ardiente a un acto de
idolatría, y Daniel prefirió el foso de los leones a renunciar a su privilegio de orar a Jehová. En cada
caso Jehová concedió protección (3:4-6, 16-18, 27; 6:10, 11, 23). Daniel mismo provee un
espléndido ejemplo de confiar, con oración, en Jehová Dios (2:19-23; 9:3-23; 10:12).
dp cap. 8 pág. 126 párr. 28 Rescatado de las fauces de los leones
28. ¿En qué sentido sirvió Daniel a Dios “con constancia”?
28 Darío mencionó en dos ocasiones que Daniel servía a Dios “con constancia” (Daniel
6:16, 20). La raíz aramea de la palabra que se traduce por “constancia” significa “moverse en
círculo”; denota la idea de un círculo continuo, de algo perpetuo. La integridad de Daniel era así.
Seguía un curso previsible. Cuando se enfrentara a pruebas, fueran estas grandes o pequeñas,
no habría duda alguna respecto a lo que Daniel haría. Seguiría el rumbo de lealtad y fidelidad a
Jehová que se había trazado décadas antes.
w08 15/8 pág. 25 párr. 17 ¿Habla usted el “lenguaje puro” con fluidez?
17. ¿Qué ejemplo ilustra la importancia de tener buenos hábitos de estudio?
17 Programe un horario fijo de estudio. Es mejor estudiar un poco con regularidad que estudiar
mucho de vez en cuando. Escoja los momentos en los que esté más despierto y haya menos
distracciones. Aprender un idioma es como hacer un camino en la selva. Cuanto más se emplee ese
camino, mejor se marcará y más fácil será recorrerlo. Pero si no se usa con frecuencia, la selva
acabará por engullirlo. Por eso es tan importante persistir (Dan. 6:16, 20). Mantengámonos
“despiertos con toda constancia” y “con toda forma de oración” y sigamos hablando el lenguaje
puro de la verdad bíblica (Efe. 6:18).
g95 22/8 ¿Cómo puedo protegerme del acoso sexual?
Acude a Dios en busca de apoyo. Si cuando estás en la escuela hay veces que te da la sensación
de encontrarte dentro de una guarida de leones, recuerda que Jehová Dios protegió al profeta
Daniel cuando estuvo entre leones de verdad. (Daniel 6:16-22.) Jehová también puede ayudarte
a ti. Él comprende las presiones a las que te encaras en la escuela. Y si las cosas se ponen difíciles,
implora su ayuda, incluso en voz alta si es necesario. No tengas miedo ni vergüenza de que sepan
que sirves al Dios verdadero. La Biblia promete lo siguiente a los siervos fieles de Jehová: “Él está
guardando las almas de los que le son leales; de la mano de los inicuos los libra”. (Salmo 97:10.)
Estas palabras no garantizan que se te vaya a librar de manera milagrosa. Tienes que hacer todo
lo posible por protegerte tú. Pon en práctica los principios bíblicos. Manifiesta modestia en tu habla
y apariencia. Cuida tu trato con el sexo opuesto. De esta manera, te será más fácil protegerte del
acoso.
w00 15/7 pág. 18 párr. 9 La esperanza de la resurrección tiene poder
9. ¿Qué tenemos que evitar para que la esperanza de la resurrección nos sostenga en la
vida?
9 La esperanza de la resurrección sostuvo a Pablo. Puede ser que en Éfeso sus enemigos lo
echaran al circo para que luchase con las fieras (1 Corintios 15:32). Si ese fue el caso, Dios lo libró,
tal como tiempo atrás había rescatado a Daniel de los leones (Daniel 6:16-22; Hebreos
11:32, 33). La esperanza de la resurrección le ayudó a evitar la actitud de los apóstatas de Judá
del tiempo de Isaías. Estos decían: “Comamos y bebamos, que mañana morimos” (Isaías 22:13,
Septuaginta). Para que la esperanza de la resurrección nos sostenga en la vida, como le sostuvo a
él, debemos evitar a los que demuestran tal actitud malsana. “No se extravíen —advirtió Pablo—.
Las malas compañías echan a perder los hábitos útiles.” (1 Corintios 15:33.) Por supuesto, este
principio es aplicable a diferentes aspectos de la vida.
w04 1/12 pág. 15 párr. 11 Andemos en la senda de la integridad
11. ¿Qué nos ayudará a permanecer en la senda de la integridad?
11 El estudio regular de la Palabra de Dios y la meditación también nos ayudarán a nosotros a
permanecer en la senda de la integridad. Por ejemplo, recordar que José rechazó de plano las
proposiciones deshonestas de la esposa de Potifar nos animará a resistir las insinuaciones
inmorales de los compañeros de trabajo o de estudios o de cualquier otra persona (Génesis 39:7-
12). ¿Qué podemos hacer cuando este mundo nos tienta con oportunidades de progreso material,
prominencia o poder? Repasar el ejemplo de Moisés, quien despreció las glorias de Egipto (Hebreos
11:24-26). De igual modo, tener presente el aguante de Job reafirmará nuestra decisión de
mantenernos leales a Jehová pese a las enfermedades y desgracias que nos sobrevengan (Santiago
5:11). ¿Y si somos blanco de la persecución? En tal caso, nos infundirá valor la experiencia de
Daniel en el foso de los leones (Daniel 6:16-22).
bh cap. 10 págs. 97-98 párr. 5 ¿Cómo influyen en nosotros las criaturas espirituales?
5. ¿Qué ejemplos encontramos en la Biblia de personas a quienes los ángeles ayudaron?
5 Cuando Dios destruyó las malvadas ciudades de Sodoma y Gomorra, el justo Lot y sus hijas
sobrevivieron gracias a que dos ángeles los sacaron de la zona (Génesis 19:15, 16). Siglos
después, el profeta Daniel fue arrojado a un foso en el que había leones, pero no sufrió ningún
daño. Él explicó así la razón: “Mi propio Dios envió a su ángel y cerró la boca de los leones”
(Daniel 6:22). En el siglo primero de nuestra era, un ángel liberó al apóstol Pedro de la prisión
(Hechos 12:6-11). También Jesús recibió ayuda angélica cuando comenzaba su servicio a Dios en
la Tierra (Marcos 1:13). Y poco antes de su muerte, se le apareció un ángel y “lo fortaleció” (Lucas
22:43). ¡Cuánto debió de animar a Jesús recibir ese apoyo en momentos tan importantes de su
vida!
dp cap. 8 pág. 123 párr. 19 Rescatado de las fauces de los leones
19. ¿Cómo habían engañado y manipulado a Darío los altos funcionarios y los sátrapas?
19 ¡Cuánto debió de molestarle la conciencia a Darío al escuchar esas palabras! Él sabía desde el
principio que Daniel no había hecho nada para que lo arrojaran al foso de los leones, y también
estaba al tanto de que los altos funcionarios y los sátrapas habían tramado su ejecución y
manipulado al rey para lograr sus fines egoístas. Al afirmar estos que “todos los altos funcionarios
del reino” habían recomendado la aprobación del edicto, le dieron a entender que también se había
consultado la cuestión con Daniel. Darío se encargaría más tarde de aquellos taimados individuos,
pero primero ordenó que sacaran a Daniel del foso de los leones. Milagrosamente, este no había
sufrido ni un rasguño (Daniel 6:23).
dp cap. 8 pág. 123 párr. 20 Rescatado de las fauces de los leones
20. ¿Qué les ocurrió a los maliciosos enemigos de Daniel?
20 Ahora que Daniel estaba a salvo, Darío tenía otros asuntos que atender. “El rey dio orden, y
trajeron a aquellos hombres físicamente capacitados que habían acusado a Daniel, y en el foso de
los leones los arrojaron, a ellos, sus hijos y sus esposas; y no habían llegado al fondo del foso
antes que los leones hubieran logrado el dominio sobre ellos, y trituraron todos sus huesos.”
(Daniel 6:24.)
dp cap. 8 pág. 124 párr. 22 Rescatado de las fauces de los leones
22. ¿Qué nueva proclamación emitió Darío?
22 Ya sin los maquinadores altos funcionarios y sátrapas, Darío emitió una proclamación que
decía: “De delante de mí ha sido emitida una orden de que, en todo dominio de mi reino, la gente
ha de temblar y temer delante del Dios de Daniel. Porque él es el Dios vivo y Aquel que dura hasta
tiempos indefinidos, y su reino es uno que no será reducido a ruinas, y su dominio es para siempre.
Él está rescatando y librando y ejecutando señales y maravillas en los cielos y en la tierra, porque
ha rescatado a Daniel de la garra de los leones” (Daniel 6:25-27).

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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Jehová es mi pastor y nada me faltara.