viernes, 12 de octubre de 2012

puntos sobresalientes daniel 7 a 9


CAPITULO 7
pe cap. 25 pág. 210 párr. 8 ¿A favor del mundo de Satanás, o del nuevo sistema de Dios?
8. ¿Qué otra parte importante del mundo de Satanás hay, y cómo se representa en la
Biblia a los que componen esta parte?
8 Estos gobiernos políticos componen otra parte importante del mundo de Satanás. Como ya
hemos señalado, en la Biblia se les representa mediante bestias. (Daniel 7:1-8, 17, 23) El hecho
de que estos gobiernos semejantes a bestias reciben su poder de Satanás lo muestra una visión
que escribió el apóstol Juan: “Vi una bestia salvaje que ascendía del mar, con diez cuernos y siete
cabezas . . . Y el dragón le dio a la bestia su poder.” (Revelación 13:1, 2; 12:9) Más prueba de que
estos reinos, o gobiernos, son parte del mundo de Satanás es el hecho de que Satanás tentó a
Jesús mediante ofrecerle estos reinos. Satanás no pudiera haber hecho eso si no hubiera sido el
gobernante de ellos.—Mateo 4:8, 9.
w00 15/5 pág. 16 párr. 8 Tengamos fe en la palabra profética de Dios
8. ¿Quién es el Anciano de Días, y cómo se cumplió la profecía de Daniel 7:9-14?
8 En el primer año del rey Belsasar de Babilonia, Jehová concedió a su profeta Daniel un sueño y
visiones notables. El profeta vio primero cuatro enormes bestias. El ángel de Dios las identificó
como “cuatro reyes”, indicando de ese modo que representaban a potencias mundiales sucesivas
(Daniel 7:1-8, 17). Daniel después contempló a Jehová, “el Anciano de Días”, sentado sobre su
glorioso trono, quien condenó a las bestias, les quitó la gobernación y destruyó a la cuarta de ellas.
Luego otorgó gobernación perdurable sobre “los pueblos, grupos nacionales y lenguajes” a “alguien
como un hijo del hombre” (Daniel 7:9-14). Esta es una maravillosa profecía que tiene que ver con
la entronización celestial del “Hijo del hombre”, Jesucristo, en 1914 (Mateo 16:13).
su cap. 2 págs. 13-14 párr. 2 Las cuestiones que determinan nuestro porvenir
2. ¿A qué se debe que las condiciones mundiales sean tan malas?
2 Por nobles que hayan sido los objetivos de las personas que han ejercido autoridad, todos los
gobiernos humanos son manipulados por fuerzas que están más allá del control de los hombres en
puestos de responsabilidad. ¿Quiénes efectúan esta manipulación? Espíritus sobrehumanos:
Satanás el Diablo y sus demonios. Es verdad que muchos se mofan de que se crea en tales
personas de la región espiritual. Pero Jesucristo no hizo eso. Él conocía personalmente los
antecedentes de Satanás, y lo llamó “el gobernante de este mundo” (Juan 12:31). En lenguaje
simbólico, la Biblia pinta al sistema político mundial como una bestia salvaje, y revela que “el
dragón [Satanás] le dio a la bestia su poder y su trono y grande autoridad”. (Revelación 13:1, 2;
compárese con Daniel 7:2-8, 12, 23-26.) Y para nuestro día la Biblia predijo más ‘ayes para la
tierra, porque el Diablo ha descendido a ustedes’ (Revelación 12:12). No hay ningún otro factor
que pueda dar cuenta satisfactoria del caos en que se ha arrojado a la sociedad humana. Pero
¿cómo se desarrolló esta situación? ¿Qué podemos hacer para obtener liberación?
gl págs. 24-25 El pueblo de Dios regresa a su tierra
Ciro tomó Babilonia en 539 a.E.C. Sus dominios se extendieron desde la India, en el este, hasta
Egipto y la actual Turquía, en el oeste. Apropiadamente, Daniel comparó el Imperio medopersa a
un “oso” voraz que ‘comía mucha carne’ (Da 7:5). Ciro gobernó de modo humanitario y tolerante.
Dividió el imperio en provincias, cada una administrada por un sátrapa que solía ser persa, si bien
un gobernante local bajo su mando también ejercía cierta autoridad. A los pueblos del imperio se
les animó a no dejar sus costumbres y religiones.
gl pág. 26 La influencia de Grecia y Roma en el pueblo judío
LA EXPANSIÓN del que se convertiría en el Imperio griego comenzó en las montañas de
Macedonia, donde Alejandro, un joven de apenas 20 años, dirigió su ambiciosa mirada hacia el
oriente. En 334 a.E.C. cruzó con su ejército el Helesponto (Dardanelos), estrecho que separa
Europa de Asia. Cual ágil “leopardo”, los griegos emprendieron una serie de rápidas conquistas (Da
7:6). Se impusieron a los persas cerca de Troya, en las llanuras del río Gránico, y en Isos les
infligieron una derrota decisiva………………………………..
………………………¿Qué sucedía mientras tanto en occidente? Roma, que apenas había sido un
conjunto de pueblos a orillas del Tíber, fue ganando importancia hasta que su eficiencia militar y
centralización política le permitieron anexionarse uno tras otro los territorios controlados por cuatro
de los generales de Alejandro. Para el año 30 a.E.C. era evidente la supremacía del Imperio romano,
la primera manifestación de la “bestia [...] espantosa” que Daniel contempló en una visión (Da 7:7).
si págs. 140-141 párr. 13 Libro bíblico número 27: Daniel
13. En un sueño en privado, ¿qué visión tiene Daniel acerca de cuatro bestias y la
gobernación del Reino?
13 Visiones de las bestias (7:1–8:27). Volvemos al “primer año de Belsasar”, cuyo reinado
evidentemente comenzó en 553 a.E.C. Daniel recibe un sueño en privado, y lo escribe en arameo.
Ve aparecer, una tras otra, cuatro bestias grandes y terribles. La cuarta es extraordinariamente
fuerte, y entre sus otros cuernos sale un cuerno pequeño “que estaba hablando cosas grandiosas”
(7:8). El Anciano de Días aparece y toma su asiento. “Mil millares” le ministran. “Alguien como un
hijo del hombre” se presenta ante él, y a este le son ‘dados gobernación y dignidad y reino, para
que los pueblos, grupos nacionales y lenguajes todos le sirvan’ (7:10, 13, 14). Entonces se le
interpreta a Daniel la visión de las cuatro bestias. Estas representan a cuatro reyes o reinos. De
entre los diez cuernos de la cuarta bestia surge un cuerno pequeño. Llega a ser poderoso y hace
guerra contra los santos. No obstante, el Tribunal celestial interviene para dar “el reino y la
gobernación y la grandeza de los reinos bajo todos los cielos [...] al pueblo que son los santos del
Supremo” (7:27).
w94 15/6 pág. 11 ¿Disfruta usted del estudio personal?
Una gran cantidad de siervos fieles de Jehová de la actualidad ya tienen “mucho que hacer en la
obra del Señor”. (1 Corintios 15:58.) Aun cuando usted revise su horario y se esfuerce
sinceramente, es posible que su actividad semanal no varíe mucho. Pese a todo, si tiene un deseo
constante de incrementar su entendimiento de la verdad y de mantenerse al tanto del
cumplimiento de los propósitos de Jehová y en completa armonía con ellos, se notará la diferencia.
………………. A los casi 100 años de edad, el profeta Daniel no pensaba que ya sabía bastante
de los caminos de Jehová. En sus años finales preguntó respecto a un asunto que no entendía muy
bien: “Oh mi señor, ¿qué será la parte final de estas cosas?”. (Daniel 12:8.) Sin duda, este afán
insaciable de conocer la verdad divina fue un factor clave en el desarrollo de la extraordinaria
integridad que mostró a lo largo de su azarosa vida. (Daniel 7:8, 16, 19, 20.)
Todos los siervos de Jehová tienen la misma responsabilidad de permanecer firmes como
Testigos de él. Tenga siempre el deseo de aprender para mantenerse fuerte en sentido espiritual.
Pruebe a añadir una o dos características nuevas a su programa semanal, mensual o anual de
estudio. Verá cómo Dios bendice el más mínimo esfuerzo de su parte. Sí, disfrute del estudio
personal de la Biblia y de sus resultados. (Salmo 107:43.)
gu pág. 11 párr. 20 Cómo rechazó el hombre la guía de Dios
20. ¿Qué diferencia hay entre los calificativos que se aplican a Dios y su nombre
personal?
20 Las Santas Escrituras llaman a Dios de muchas maneras: Señor, Dios Poderoso, Creador, el
Anciano de Días, el Dios de la verdad, el Dios vivo, Aquel que dura hasta tiempos indefinidos, el
Altísimo, el Santo, el Amo (Salmo 97:5; Isaías 10:21; Eclesiastés 12:1; Daniel 7:9; Salmo 31:5;
Daniel 6:26; Salmo 18:13; Isaías 5:24; Efesios 6:9). Cada uno de estos calificativos destaca un
aspecto diferente de Dios. Pero él adoptó un nombre personal, un nombre singular que engloba
todos sus atributos.
w10 15/2 pág. 3 ¿Vemos a Jehová como nuestro Padre?
EN CIERTA ocasión, un discípulo del Gran Maestro le hizo esta petición: “Señor, enséñanos a
orar”. Él le respondió: “Cuando oren, digan: ‘Padre, santificado sea tu nombre’” (Luc. 11:1, 2).
Jesús pudo haberse referido a Jehová con títulos tan sublimes como “Todopoderoso”, “Magnífico
Instructor”, “Creador”, “Anciano de Días” y “Rey de la eternidad” (Gén. 49:25; Isa. 30:20; 40:28;
Dan. 7:9; 1 Tim. 1:17). Sin embargo, optó por llamarlo “Padre”. ¿Por qué? Tal vez porque desea
que nos acerquemos al Ser más grandioso del universo con la misma actitud con la que se acerca
un humilde niño a su querido papá.
po cap. 3 págs. 31-32 párr. 11 Cuando el hombre estuvo con Dios en el Paraíso
11. ¿Cuántos componen la familia de “hijos” celestiales de Dios, y por qué se distinguen
en naturaleza de nosotras las criaturas humanas?
11 La cantidad de todos estos celestiales “hijos de Dios,” los querubines, los serafines y los
ángeles, llega a millones. El profeta Daniel, en Babilonia, recibió inspiración para escribir acerca de
la visión que había tenido de una escena de tribunal celestial: “Seguí contemplando hasta que se
colocaron tronos y el Anciano de Días se sentó. . . . Había mil millares que seguían ministrándole, y
diez mil veces diez mil [= 100.000.000] que seguían de pie directamente delante de él. El Tribunal
tomó asiento, y hubo libros que se abrieron.” (Daniel 7:9, 10) Un número tan tremendo de “hijos
de Dios” celestiales despliega la gran productividad creativa por parte del Padre celestial, Jehová
Dios el Todopoderoso. Él tiene una maravillosa familia de hijos obedientes en los cielos. Estas
no son criaturas de sangre y carne, porque fueron creadas antes que fuera creada nuestra Tierra
sobre la cual nosotras, criaturas de sangre y carne, ahora vivimos. De modo que esos “hijos de
Dios” celestiales son espíritu, como Dios mismo lo es, y en naturaleza son completamente distintos
a nosotras las criaturas humanas terrestres.
kl cap. 3 págs. 23-24 párr. 3 ¿Quién es el Dios verdadero?
3. ¿Por qué es imposible hacer una imagen de Dios?
3 ¿Qué aspecto tiene Dios? Algunos siervos suyos recibieron visiones de su gloriosa presencia. En
ellas Dios se representó a sí mismo sentado en un trono y emitiendo un imponente resplandor. Sin
embargo, los que contemplaron aquellas visiones jamás describieron un rostro definido. (Daniel
7:9, 10; Revelación 4:2, 3.) La razón es que “Dios es un Espíritu”; no tiene cuerpo físico. (Juan
4:24.) Por ello, es imposible hacer una imagen exacta del Creador, pues “a Dios ningún hombre lo
ha visto jamás”. (Juan 1:18; Éxodo 33:20.) De todos modos, la Biblia nos enseña mucho acerca de
Dios.
w11 1/6 pág. 13 ¿Tiene Dios una organización?
EL ORDEN es patente en todas las creaciones de Dios. Por ejemplo, la “simple” célula de la
levadura es una maravilla de organización. Contiene aproximadamente tantos componentes como
un avión Boeing 777. Todos ellos tienen una posición fija y caben en una esfera de solo cinco
micras de diámetro. Y a diferencia de los aviones, estas células tienen la capacidad de
reproducirse. ¡Qué orden y organización! (1 Corintios 14:33.)
La creación física no es el único ámbito que refleja organización. La Biblia revela que el mundo
espiritual también está perfectamente organizado en armonía con el propósito del Creador. En una
visión, el profeta Daniel observó una gran multitud de ángeles en la corte celestial de Dios. “Había
mil millares que seguían ministrándole —escribió—, y diez mil veces diez mil que seguían de pie
directamente delante de él.” (Daniel 7:9, 10.) Imagínese cuánta organización hace falta para que
esa enorme cantidad de ángeles —más de cien millones— actúe según las instrucciones de Dios a
favor de sus siervos que viven en la Tierra (Salmo 91:11).
uw cap. 15 pág. 117 párr. 1 ¿Cómo dirige Jehová a su organización?
1. ¿Qué información respecto a la organización de Jehová revela la Biblia, y por qué es
importante para nosotros?
MEDIANTE las Escrituras inspiradas, Jehová nos da vislumbres de su maravillosa organización
celestial (Isa. 6:2, 3; Eze. 1:1, 4-28; Dan. 7:9, 10, 13, 14). Aunque nosotros no podemos ver a
criaturas de espíritu, él nos da a conocer maneras como la actividad de los santos ángeles afecta a
los verdaderos adoradores en la Tierra (Gén. 28:12, 13; 2 Rey. 6:15-17; Sal. 34:7; Mat. 13:41,
42; 25:31, 32). La Biblia también describe la parte visible de la organización de Jehová y nos
ayuda a entender cómo Dios la dirige. El que verdaderamente tengamos comprensión espiritual de
estas cosas nos ayudará a ‘andar de una manera digna de Jehová a fin de que le agrademos
plenamente’. (Col. 1:9, 10.)
g93 8/8 pág. 21 Sepa envejecer
De la misma manera que se controlan hoy día otros problemas de salud, según ciertos
pronosticadores, llegará el tiempo en que con una simple receta se podrá combatir el
envejecimiento. Pero, ¿proporcionan tales predicciones fantásticas de hombres imperfectos una
esperanza real y alentadora a alguien cuya expectativa de vida es de unos “setenta” u “ochenta
años”? (Salmo 90:10.)
Miles de personas mayores han hallado una esperanza vivificadora en la Palabra de Dios, la
Biblia. Ahora confían en las promesas seguras del “Anciano de Días”, Jehová Dios. (Daniel
7:9, 13.) Una de ellas dice que la carne de las personas mayores se hará “más fresca que en la
juventud”, y que volverán “a los días de su vigor juvenil”. (Job 33:25.) Incluso los que duermen en
la muerte serán levantados para vivir así en el justo nuevo mundo de Dios, que pronto reemplazará
a este sistema de cosas que no satisface a nadie. (Hechos 24:15; 2 Pedro 3:13.) Fue esta
esperanza sólida la que permitió a Abrahán y a Job terminar sus días ‘viejos y satisfechos’.
No cabe duda de que vivir ahora en conformidad con estos valores que llenan el corazón es
como invertir para el futuro. Además, con una familia y amigos que le apoyen, así como con
actividades convenientes, una persona mayor puede disfrutar de una buena vejez. Pero, ante todo,
una estrecha relación con Aquel que promete libertad del envejecimiento y la muerte hará posible
saber envejecer. En efecto, los que tengan el favor de Dios “seguirán medrando durante la canicie”.
(Salmo 92:14.)
w00 15/5 pág. 14 párr. 24 Prestemos atención a la palabra profética de Dios para
nuestro día
24. ¿Qué contempla Daniel en el cielo según Daniel 7:9-14, y a qué señala esa visión?
24 Las visiones de Daniel dirigen nuestra atención ahora a los cielos (Daniel 7:9-14). “El
Anciano de Días”, Jehová Dios, está sentado en su glorioso trono como Juez. ‘Mil millares le
ministran, y diez mil veces diez mil siguen de pie directamente delante de él.’ Tras condenar a las
bestias, Dios les quita su gobernación y destruye a la cuarta de ellas. El gobierno permanente de
“los pueblos, grupos nacionales y lenguajes” se otorga a “alguien como un hijo del hombre”. Esto
señala al tiempo del fin y a la entronización del Hijo del hombre, Jesucristo, en el año 1914.
bw cap. 10 págs. 167-168 párr. 37 Salvaguarde su esperanza cristiana
37. (a) ¿Por qué se nos deben ‘despertar nuestras facultades de raciocinio claro’? (b) ¿A
qué acontecimiento de tremenda importancia señalaron los profetas?
37 Ciertamente nosotros hoy nos beneficiamos de que se nos ‘despierten nuestras facultades de
raciocinio’ para que podamos evaluar correctamente lo que es esencial para adquirir la aprobación
divina. (Compare con 2 Pedro 1:12-15) Desde días tan remotos como los de Enoc los “santos
profetas” advirtieron acerca de un día de ajuste de cuentas. En Judas 14, 15, leemos: “Sí, también
profetizó respecto de ellos Enoc, el séptimo en línea desde Adán, cuando dijo: ‘¡Miren! Jehová vino
con sus santas miríadas, para ejecutar juicio contra todos, y para probar la culpabilidad de todos
los impíos respecto a todos sus hechos impíos que hicieron impíamente, y respecto a todas las
cosas ofensivas que pecadores impíos hablaron contra él.’” Siglos después, profetas hebreos tales
como Isaías, Daniel, Joel, Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías y Malaquías fueron impelidos a
pronunciar profecías similares.—Isaías 66:15, 16; Daniel 7:9-22; Joel 3:9-17; Habacuc 3:16-18;
Sofonías 1:14-18; Ageo 2:21, 22; Zacarías 14:6-9; Malaquías 4:1-6.
ol parte 3 pág. 10 párr. 15 ¿Quiénes habitan el mundo de los espíritus?
15. ¿Cuándo y dónde se creó a los ángeles?
15 Jehová y Jesús no son los únicos seres que residen en el mundo de los espíritus. Jehová creó a
otras criaturas de naturaleza espiritual: los ángeles. Uno de ellos es Gabriel, el que habló con
María. Los ángeles no comenzaron su vida como seres humanos en la Tierra, sino que fueron
creados en el cielo mucho tiempo antes de que se creara en la Tierra a los seres humanos (Job
38:4-7). Hay millones de ángeles (Daniel 7:10).
bh cap. 11 págs. 110-111 párrs. 12-13 ¿Por qué permite Dios el sufrimiento?
12, 13. ¿Qué comparación muestra por qué Jehová ha permitido que Satanás gobierne el
mundo y que los seres humanos se gobiernen a sí mismos?
12 Pongamos una comparación. Un maestro está explicando a sus alumnos cómo resolver un
difícil problema de matemáticas. De repente, un alumno inteligente pero rebelde afirma que la
forma en que lo está resolviendo es incorrecta, y así da a entender que es un mal maestro.
El muchacho insiste en que él conoce una forma mucho mejor de resolverlo. Algunos de sus
compañeros de clase creen que tiene razón y se rebelan también. ¿Qué debería hacer el maestro?
Podría echar de la clase a los estudiantes rebeldes, pero ¿cómo reaccionarían los demás? Tal vez
pensarían que su compañero y los que se unieron a él tienen razón. Podrían perderle el respeto al
maestro y pensar que tiene miedo de que se pruebe que está equivocado. Pero ahora suponga que
el profesor permite que el estudiante rebelde demuestre a la clase cómo resolvería él el problema.
13 Jehová ha hecho algo parecido. Recuerde que quienes se rebelaron en el jardín de Edén
no eran los únicos implicados en la cuestión. Millones de ángeles observaron lo que ocurrió (Job
38:7; Daniel 7:10). La forma en que Jehová respondiera a la rebelión tendría importantes
consecuencias para aquellos ángeles y, con el tiempo, para todas las demás criaturas inteligentes.
Así pues, ¿qué ha hecho Jehová? Ha permitido que Satanás demuestre cómo gobernaría él a la
humanidad. Y también ha permitido que los seres humanos se gobiernen a sí mismos bajo la
dirección de Satanás.
kl cap. 3 págs. 27-28 párrs. 15-16 ¿Quién es el Dios verdadero?
15, 16. ¿De qué maneras ha manifestado Dios amor?
15 Según vaya leyendo la Biblia, observará que el principal atributo de Dios es el amor y que él lo
manifiesta de muchas maneras. Por ejemplo, por amor llegó a ser Creador y compartió, primero
con criaturas espirituales, el gozo de vivir. Esos centenares de millones de ángeles aman a Dios y
lo alaban. (Job 38:4, 7; Daniel 7:10.) Dios también demostró su amor al crear la Tierra y
prepararla para que la humanidad viviese feliz en ella. (Génesis 1:1, 26-28; Salmo 115:16.)
16 Son tantos los modos de beneficiarnos del amor de Dios, que resultan imposibles de
enumerar. Por un lado, Jehová, por su amor, nos ha dotado de un cuerpo maravilloso para que
podamos disfrutar de la vida. (Salmo 139:14.) Su amor puede observarse también en el hecho de
que nos da “lluvias desde el cielo y épocas fructíferas, llenando por completo [nuestros] corazones
de alimento y de alegría”. (Hechos 14:17.) Hasta “hace salir su sol sobre inicuos y buenos y hace
llover sobre justos e injustos”. (Mateo 5:45.) Y es el amor lo que mueve a nuestro Creador a
ayudarnos a adquirir conocimiento de él y servirle felizmente como sus adoradores. En efecto,
“Dios es amor”. (1 Juan 4:8.) Pero tiene otras muchas cualidades.
g 11/06 pág. 6 ¿Por qué permite Dios que suframos?
¿Cómo se sentiría un padre amoroso y competente si alguien lo acusara públicamente de
engañar a sus hijos, tratarlos de forma tiránica y privarlos de cosas necesarias? ¿Y cómo lograría
rebatir esas calumnias? ¿Agrediendo a su acusador? Claro que no. De hecho, si reaccionara de ese
modo, podría pensarse que las calumnias son ciertas.
Esta comparación ayuda a explicar cómo ha respondido Jehová Dios a las calumnias levantadas
contra él en el jardín de Edén al principio de la historia humana. Dios les había anunciado a
nuestros primeros padres, Adán y Eva, el maravilloso futuro que se había propuesto para la
humanidad. Habrían de llenar la Tierra, dominarla y convertirla en un paraíso (Génesis 1:28). Por
otra parte, cientos de millones de hijos espirituales de Dios, o ángeles, estaban muy interesados en
dicho propósito (Job 38:4, 7; Daniel 7:10).
g 4/11 págs. 28-29 ¿Es Dios omnipresente?
El hecho de que Jehová tenga una morada indica que no está en todas partes a la vez. Entonces,
¿cómo se mantiene al tanto de cuanto sucede? (2 Crónicas 6:39.) Una manera es mediante su
espíritu santo, o fuerza activa. El salmista escribió: “¿Adónde puedo irme de tu espíritu, y adónde
puedo huir de tu rostro? Si ascendiera al cielo, allí estarías; y si tendiera mi lecho en el Seol,
¡mira!, tú estarías allí” (Salmo 139:7-10).
Para comprender mejor hasta dónde llega el influjo del espíritu santo, pensemos en el Sol.
Aunque está situado en un lugar concreto, distribuye energía a una vasta porción de la Tierra.
De manera similar, aunque Jehová Dios tiene una morada establecida, puede hacer que su
voluntad se realice en cualquier rincón del universo; asimismo, utiliza su espíritu santo para
observar lo que está ocurriendo en cualquier parte y a cualquier hora. Por eso, 2 Crónicas 16:9
dice: “En cuanto a Jehová, sus ojos están discurriendo por toda la tierra para mostrar su fuerza a
favor de aquellos cuyo corazón es completo para con él”.
Dios también tiene bajo su dominio una organización de seres espirituales llamados ángeles,
cuyo número, según la Biblia, asciende a cientos —quizás miles— de millones o más (Daniel
7:10). El registro bíblico contiene numerosos relatos de ángeles que descendieron a la Tierra como
representantes de Dios, hablaron con los seres humanos y volvieron a él con un informe.
Un ejemplo es el de los ángeles que bajaron a investigar el clamor contra los habitantes de Sodoma
y Gomorra en los días de Abrahán. Fue seguramente después de oír el informe de estos ángeles
cuando Dios decidió aniquilar a aquellas ciudades (Génesis 18:20, 21, 33; 19:1, 13).
Como hemos visto, la Biblia pone de manifiesto que no hace falta que Jehová Dios esté presente
en todas partes al mismo tiempo. Gracias a la intervención de su espíritu santo y de sus fuerzas
angélicas, él está al corriente de todo cuanto sucede en su creación.
No hay duda de lo útil que es la Biblia para conocer mejor a nuestro Creador. En ella
aprendemos que él tiene una morada establecida llamada cielo, un ámbito espiritual que está más
allá de los cielos físicos; que en dicho ámbito habitan junto con él miríadas de poderosas criaturas
celestiales, y que en su morada imperan la serenidad, el poder y la pureza. Además, la Biblia
promete que al debido tiempo, la humanidad disfrutará en la Tierra de las mismas condiciones
pacíficas que reinan en los cielos (Mateo 6:10).
w00 1/10 pág. 6 La felicidad eterna: ¿en el cielo, o en la Tierra?
A Adán y Eva no se les dio nunca la opción de ir al cielo. Tenían que elegir entre obedecer a Dios
y vivir por toda la eternidad en un paraíso terrestre, o desobedecerle y morir. Lamentablemente,
escogieron desobedecer, por lo que volvieron al “polvo” del suelo (Génesis 2:16, 17; 3:2-5, 19).
Nunca fue el propósito divino que la familia humana en general muriera y poblara el cielo con los
muertos. Dios creó miríadas de ángeles para que habitaran en dicha región, así que estas criaturas
espirituales no son seres humanos difuntos resucitados para vivir en el cielo (Salmo 104:1, 4;
Daniel 7:10).
¿Qué debemos hacer a fin de recibir la bendición de vivir para siempre en el Paraíso terrestre? El
primer paso es estudiar la Palabra de Dios, la Santa Biblia. “Esto significa vida eterna —dijo Jesús
en oración—, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero, y de aquel a
quien tú enviaste, Jesucristo.” (Juan 17:3.)
Otro paso para disfrutar de felicidad eterna en el Paraíso es poner en práctica ese conocimiento
(Santiago 1:22-24). Quienes rigen su vida por la Palabra de Dios tienen la perspectiva de ver con
sus propios ojos el cumplimiento de profecías tan emocionantes como la de Isaías 11:9, que dice:
“[Los seres humanos] no harán ningún daño ni causarán ninguna ruina en toda mi santa montaña;
porque la tierra ciertamente estará llena del conocimiento de Jehová como las aguas cubren el
mismísimo mar”.
w09 1/3 pág. 29 ¿Se lleva Dios a los niños al cielo para convertirlos en ángeles?
¿Se lleva Dios a los niños al cielo para convertirlos en ángeles?
Cuando un niño muere, los amigos de la familia a veces tratan de consolarla diciendo cosas
como: “Dios necesitaba otro angelito en el cielo”. Pero ¿tiene lógica esa explicación?
Solo un Dios insensible y cruel causaría la muerte de un niño cada vez que necesitara otro ángel.
Sin embargo, la Biblia no describe a Jehová Dios de esa manera (Job 34:10). Al contrario, dice que
su cualidad predominante es el amor (1 Juan 4:8). Y si ninguna persona con un mínimo de bondad
y compasión les quitaría un hijo a otros padres para aumentar su propia familia, mucho menos lo
haría Jehová. El inmenso amor que siente por los seres humanos le impediría hacer algo como eso.
Pero piense por un momento: ¿de veras necesita Dios más ángeles? Según la Biblia, todas las
obras de Dios son buenas y perfectas (Deuteronomio 32:4). De modo que no pudo haberse
quedado corto al crear a los millones de ángeles (Daniel 7:10). El Dios todopoderoso nunca
cometería semejante error de cálculo. Ahora bien, ¿no dice la Biblia que Jehová ha elegido a
algunos seres humanos para que, tras su muerte, se conviertan en criaturas espirituales y formen
parte de su Reino celestial? Sí, es cierto, pero también indica que esas personas no serían niños en
el momento de su muerte (Revelación [Apocalipsis] 5:9, 10).
Otra razón por la que Dios no actuaría así es que no estaría de acuerdo con el propósito que él
tiene para los niños. En el jardín de Edén, Dios les dijo a Adán y Eva: “Sean fructíferos y háganse
muchos y llenen la tierra y sojúzguenla” (Génesis 1:28). Los niños son esenciales para el propósito
de Dios de que seres humanos obedientes pueblen la Tierra. Nunca se propuso arrebatarles la vida
a los niños para transformarlos en ángeles. La Biblia dice que los hijos son “una herencia de parte
de Jehová”, es decir, un regalo de Dios (Salmo 127:3). ¿Podría Jehová, el Dios de amor, quitarles
un regalo tan valioso a los padres? Claro que no.
Sin duda, la inesperada muerte de un niño produce gran tristeza y dolor a sus padres. Ahora
bien, ¿hay alguna esperanza de que puedan volver a verlo? La Biblia promete que Dios resucitará a
innumerables millones de personas en un paraíso aquí en la Tierra. Imagínese la alegría cuando
estos niños resuciten, ya completamente sanos, y se reúnan con sus seres queridos (Juan
5:28, 29). Como hemos visto, parte del propósito de Dios es que los niños crezcan, disfruten de la
vida y lleguen a conocerlo. Así pues, los niños que han muerto no viven en el cielo convertidos en
ángeles, sino que serán resucitados en una Tierra paradisíaca. Cuando ese momento llegue y
estemos al cuidado de nuestro amoroso Creador, tanto niños como adultos disfrutaremos de adorar
a Jehová Dios por toda la eternidad.
w10 15/9 pág. 17 párr. 5 Nuestra unidad cristiana glorifica a Dios
5. ¿Por qué pueden los ángeles servir a Dios en armonía, pero por qué nos resulta más
difícil a nosotros?
5 Pablo suplicó a los cristianos de Éfeso que siguieran “esforzándose solícitamente por observar
la unidad del espíritu” (Efe. 4:3). Algo que nos permitirá entender mejor por qué se requiere tanto
empeño es compararnos con los fieles ángeles. Dado que en la Tierra no hay dos seres vivos
completamente iguales, es lógico pensar que también son diferentes entre sí los millones de seres
espirituales (Dan. 7:10). Sin embargo, todos ellos sirven a Jehová en armonía. ¿Por qué? Porque
escuchan su palabra y hacen su voluntad (léase Salmo 103:20, 21). Ahora bien, en nuestro caso
nos resulta más difícil mantener la unidad, pues aunque poseemos como ellos muchísimas
cualidades, nosotros tenemos además numerosos defectos.
kc cap. 15 págs. 141-142 párr. 3 Apoyadores leales del Reino
3. (a) ¿Quién es el Juez? (b) ¿Qué muestran los “libros”? (c) ¿Qué sentencia se dicta?
3 El “Rey de la eternidad,” Jehová Dios, procede, pues, a sentarse en juicio. (Revelación 15:3)
Pero, ¿qué son los “libros” que ahora están abiertos delante de él? Son el miserable registro de
gobernación que las naciones han hecho a través de la historia. Al terminar los Tiempos de los
Gentiles en 1914 E.C., “el Tribunal” apropiadamente quita a las naciones la autoridad de “sus
gobernaciones,” aunque hay “un alargamiento de vida que se les dio por un tiempo y sazón”...
hasta que de hecho se ejecuta el juicio en ellas en Armagedón.—Daniel 7:12; Revelación 16:14,
16.
g05 22/4 págs. 3-4 ¿Quién es Jesucristo?
Aunque Jesús rara vez se refirió a sí mismo como el Hijo de Dios, sí reconoció que lo era (Marcos
14:61, 62; Juan 3:18; 5:25, 26; 11:4). Ahora bien, casi siempre se presentó como “el Hijo del
hombre”, con lo que puso de relieve su nacimiento humano, el hecho de que era en realidad un
hombre. De este modo mostró que él era el “hijo del hombre” a quien Daniel había visto en visión
compareciendo ante el Dios todopoderoso, “el Anciano de Días” (Mateo 20:28; Daniel 7:13).
En vez de proclamar que era el Hijo de Dios, Jesús dejó que la gente llegara a esa conclusión por
sí misma. Y así sucedió en el caso de algunas personas que no fueron sus apóstoles, como Juan el
Bautista y Marta, una amiga de Jesús (Juan 1:29-34; 11:27). La gente se convenció de que Jesús
era el Mesías prometido. Además, más tarde supieron que antes de venir a la Tierra había sido un
poderoso ser celestial y que Dios había transferido su vida a la matriz de la virgen María (Isaías
7:14; Mateo 1:20-23).
fu págs. 19-20 párr. 27 Un futuro seguro... cómo usted puede obtenerlo
27. ¿Qué es el reino de Dios, y cómo podemos mostrar nuestro aprecio por él? (Mateo
6:33)
27 Ese reino es el medio que Jehová usa para efectuar su voluntad. Unificará de nuevo a toda la
creación inteligente bajo la gobernación real de Jehová. Entre los miembros de ese gobierno
celestial se encontrarán personas tomadas de esta Tierra que han demostrado su apoyo leal a la
soberanía de Jehová, su gobernación. Se habla de éstos como un “rebaño pequeño.” (Lucas 12:32)
El último libro de la Biblia muestra que se les limita a “ciento cuarenta y cuatro mil, que han sido
comprados de la tierra.” (Revelación 14:1, 3) Sin embargo, el principal a quien se le encomienda
poder real, es a Jesucristo, el propio Hijo de Dios. En cumplimiento de profecía divina, él es aquel a
quien Jehová concede “gobernación y dignidad y reino, para que los pueblos, grupos nacionales y
lenguajes todos le sirvieran aun a él.” (Daniel 7:13, 14) Es vital el que cada uno de nosotros viva
en plena armonía con ese arreglo divino. A los que rehúsen hacerlo no se les permitirá que
estorben para siempre la seguridad de otros
ol parte 3 pág. 10 párr. 14 ¿Quiénes habitan el mundo de los espíritus?
14. a) ¿Qué ocurrió con Jesús después de morir como ser humano? b) ¿Qué posición
ocupa Jesús en el cielo ahora mismo?
14 Después de morir como ser humano, Jesús fue resucitado y llevado al cielo, donde volvió a ser
una poderosa criatura espiritual (Hechos 2:32, 33). Posteriormente, Jehová le dio “gobernación y
dignidad y reino, para que los pueblos, grupos nacionales y lenguajes todos le sirvieran aun a él”
(Daniel 7:13, 14). Así Dios lo ha hecho Rey poderoso; es el Rey del gobierno celestial de Jehová.
Dentro de poco, su poder se manifestará en toda la Tierra.
uw cap. 10 págs. 78-79 párr. 3 Un Reino “que no será reducido a ruinas”
3. a) Con relación a este Reino, ¿qué tuvo lugar en el cielo en 1914 E.C.? b) ¿Por qué es
importante esto para nosotros?
3 Ya, desde 1914 E.C., el Reino de Dios en las manos de Jesucristo ha estado en funcionamiento.
En aquel año los acontecimientos que Daniel había observado en visión profética tuvieron lugar en
realidad en el cielo. El “Anciano de Días”, Jehová Dios, confirió al Hijo del hombre, Jesucristo,
“gobernación y dignidad y reino, para que los pueblos, grupos nacionales y lenguajes todos le
sirvieran aun a él”. En su informe sobre la visión, Daniel escribió: “Su gobernación es una
gobernación indefinidamente duradera que no pasará, y su reino uno que no será reducido a
ruinas” (Dan. 7:13, 14). Es mediante este Reino como Dios hará posible que los que aman la
justicia disfruten de las innumerables cosas buenas que él se propuso cuando colocó a nuestros
primeros padres humanos en el Paraíso.
su cap. 15 pág. 114 párrs. 3-4 División de la gente por la cuestión del Reino
4. a) ¿Cómo se relaciona con Daniel 7:13, 14 esta parábola? b) ¿Qué preguntas
pudiéramos hacernos para nuestro provecho?
3 Cuando habló a sus apóstoles acerca de “la conclusión del sistema de cosas”, Jesús usó varias
parábolas o ilustraciones. En la última, dijo: “Cuando el Hijo del hombre llegue en su gloria, y todos
los ángeles con él, entonces se sentará sobre su glorioso trono. Y todas las naciones serán juntadas
delante de él, y separará a la gente unos de otros, así como el pastor separa las ovejas de las
cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha, pero las cabras a su izquierda”. (Mateo 24:3; 25:31-33.)
4 Note que aquí Jesús se llama “el Hijo del hombre”, como ya lo había hecho varias veces antes
en esta profecía (Mateo 24:27, 30, 37, 39, 44). Su uso de esta expresión fue un recordatorio de la
visión profética que se dio a Daniel aproximadamente seis siglos antes, acerca de la cual el profeta
escribió: “Seguí contemplando en las visiones de la noche, y, ¡pues vea! con las nubes de los cielos
sucedía que venía alguien como un hijo del hombre [Jesucristo]; y al Anciano de Días [Jehová Dios]
obtuvo acceso, y lo presentaron cerca, aun delante, de Aquél. Y a él fueron dados gobernación y
dignidad y reino, para que los pueblos, grupos nacionales y lenguajes todos le sirvieran aun a él.
Su gobernación es una gobernación indefinidamente duradera que no pasará, y su reino uno que
no será reducido a ruinas” (Daniel 7:13, 14; Hebreos 2:5-8). Esa autoridad de gobernar ya ha
sido dada a Jesucristo. A partir de 1914 él gobierna desde su trono celestial. ¿Cómo ha respondido
usted personalmente a Su gobernación? ¿Prueba su modo de vivir que usted manifiesta debido
respeto a Aquel a quien Dios mismo ha hecho Gobernante de toda la Tierra?
su cap. 14 págs. 107-108 párr. 8 Cómo empiezan “nuevos cielos y una nueva tierra”
8. a) ¿Cuándo dio existencia Jehová a estos “nuevos cielos”, y qué comparación existe
entre este cumplimiento de la profecía y el primero? b) ¿Cómo ha ido aumentando
progresivamente la cantidad de miembros de los “nuevos cielos”?
8 Como ya hemos visto, fue en 1914 cuando Jehová Dios confirió a su Hijo autoridad para que
empezara a gobernar en medio de sus enemigos. Entonces llegaron a existir los muy esperados
“nuevos cielos”. Lo que sucedió excedió por mucho en magnificencia a los acontecimientos
asociados con la liberación del Israel antiguo (Salmo 110:2; Daniel 7:13, 14). El gobierno que fue
dado a luz en 1914 de hecho rige desde el cielo mismo, y Dios ha dado autoridad sobre toda la
Tierra a ese gobierno. La ampliación de este gobierno aconteció posteriormente, cuando se resucitó
a los seguidores de Cristo ungidos con espíritu (que ya habían muerto) para que fueran reyes y
sacerdotes en el cielo con su Señor. A medida que otros miembros de esa clase del Reino han
terminado su vida terrestre, también han sido añadidos a la creciente cantidad de miembros de los
“nuevos cielos” (1 Tesalonicenses 4:14-17; Revelación 14:13). La gran mayoría, por mucho, de los
coherederos de Cristo están ahora activos en ese Reino celestial. Los cristianos nacidos del espíritu
a quienes así se une a Cristo componen la Nueva Jerusalén, acerca de la cual Jehová dijo: “Aquí
estoy creando a Jerusalén una causa para gozo y a su pueblo una causa para alborozo”. (Isaías
65:18.)
g86 8/2 págs. 8-9 ¿Cómo puede la paz hacerse una realidad?
…………..Hace unos 2.500 años se predijo en la Biblia que, para el tiempo del fin de este sistema
de cosas, ‘el Dios del cielo establecería un reino que nunca sería reducido a ruinas’. (Daniel 2:44.)
Este es el Reino eterno por el cual Jesús enseñó a sus discípulos a orar: “Venga tu reino. Efectúese
tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra”. (Mateo 6:9, 10.) Ese reino representa una
nueva gobernación celestial sobre toda la Tierra a manos de Jesucristo, tal como escribió Daniel el
profeta: “Su gobernación [o soberanía] es una gobernación de duración indefinida que no pasará, y
su reino uno que no será reducido a ruinas”. (Daniel 7:13, 14.)
Ese gobierno celestial en poder de Cristo es un nuevo orden de cosas que reemplazará el mal
gobierno que, por milenios, han ejercido sobre la humanidad las clases elitistas egoístas y divisivas.
Este constituye la parte gobernante de los ‘nuevos cielos y una nueva tierra que esperamos según
la promesa de Dios, donde la justicia habrá de morar’. (2 Pedro 3:13.) Este gobierno es la
verdadera “cuna del destino futuro del mundo” y no las Naciones Unidas en Nueva York, como
preconiza Robert Muller, quien es auxiliar del secretario general de las Naciones Unidas. Aunque las
Naciones Unidas han declarado el 1986 como Año Internacional de la Paz, la paz verdadera solo
puede venir a través del medio aprobado por Dios, su Reino.
lv cap. 5 pág. 51 párr. 3 Qué implica no ser parte del mundo
3. a) ¿Qué postura adoptó Jesús ante las actividades políticas de su época? b) ¿Por qué
llama la Biblia embajadores a los discípulos ungidos de Jesús? (Incluya la nota.)
3 En vez de involucrarse en las actividades políticas de su época, Jesús se dedicó a predicar el
Reino de Dios, el futuro gobierno celestial en el que ocuparía la posición de Rey (Daniel 7:13, 14;
Lucas 4:43; 17:20, 21). Por este motivo, pudo afirmar ante el gobernador romano Poncio Pilato:
“Mi reino no es parte de este mundo” (Juan 18:36). Sus discípulos fieles siempre hemos seguido su
ejemplo. ¿Cómo? Siendo leales al Reino y a su rey Jesucristo, y anunciando este gobierno por todo
el planeta (Mateo 24:14). Así, el apóstol Pablo escribió: “Somos, por lo tanto, embajadores en
sustitución de Cristo [...]. Como sustitutos [de] Cristo rogamos: ‘Reconcíliense con Dios’”
(2 Corintios 5:20).
[Notas]Desde el Pentecostés del año 33 de nuestra era, Cristo reina sobre la congregación de
cristianos ungidos que está en la Tierra (Colosenses 1:13). Y en 1914 recibió autoridad como rey
sobre “el reino del mundo”. Por consiguiente, los ungidos ahora sirven además como
embajadores del Reino mesiánico (Revelación 11:15).
g88 22/12 pág. 7 Cómo se puede resolver el problema de los pobres
En una visión, Pedro pudo ver a Cristo gobernando en ese Reino de Dios. “Por consiguiente —
continúa Pedro—, tenemos la palabra profética [sobre el Reino, mediante profetas como Isaías y
Daniel] hecha más segura.” (2 Pedro 1:19.) Por ejemplo: el profeta Daniel registró una visión de la
instalación de Cristo como Rey, cuando le “fueron dados gobernación y dignidad y reino”. Daniel
pasó a decir: “Su gobernación es una gobernación de duración indefinida que no pasará, y su reino
uno que no será reducido a ruinas”. (Daniel 7:13, 14.)
………………………….. Verdaderamente, el Reino de Dios es la única esperanza de la humanidad
para resolver el problema de los pobres. Se ha demostrado que el hombre es incapaz de gobernar
bien a su prójimo. La historia revela que “el hombre ha dominado al hombre para perjuicio suyo”,
sin importar el tipo de gobierno que se haya probado. Como indicó hace mucho tiempo la Palabra
de Dios: sencillamente, al hombre no le pertenece gobernarse a sí mismo sin contar con Dios.
(Eclesiastés 8:9; Jeremías 10:23.
Por otro lado, puede estar seguro de que las abundantes bendiciones descritas en la “palabra
profética” de Isaías se cumplirán. Allí dice: “Ciertamente edificarán casas, y las ocuparán; y
ciertamente plantarán viñas y comerán su fruto. No edificarán y otro lo ocupará; no plantarán y
otro lo comerá. [...] No se afanarán para nada, ni darán a luz para disturbio; porque son la prole
que está compuesta de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos. Y realmente
sucederá que, antes que ellos clamen, yo mismo responderé; mientras todavía estén hablando, yo
mismo oiré”. (Isaías 65:21-24.)
Para impartir estas bendiciones, Jehová Dios no utilizará ningún esfuerzo ni movimiento
humano, ni siquiera la teología de la liberación. Él va a hacer que su gobierno celestial asuma el
poder, reúna a toda la humanidad obediente y traiga justicia y prosperidad. De modo que tenga
presente el Reino de Dios. Póngalo en primer lugar en su vida. Sí, “mejor es refugiarse en Jehová
que confiar en el hombre terrestre”. (Salmo 118:8; Mateo 6:33.)
g 11/06 pág. 25 Conozca el majestuoso Mekong
La Biblia promete que nuestro amoroso Creador pronto intervendrá en los asuntos humanos
mediante su Reino (Daniel 2:44; 7:13, 14; Mateo 6:10). Bajo la guía de ese gobierno mundial
perfecto, se reparará todo el daño causado a la Tierra y, en sentido figurado, los ríos “bat[irán] las
manos” de puro gozo (Salmo 98:7-9). Esperamos que el majestuoso Mekong participe en ese
aplauso
w11 1/7 pág. 16 ¿Qué es el Reino de Dios?
2. ¿Por qué es Jesús el mejor rey?
El Hijo de Dios es el mejor rey porque es bondadoso, siempre obra con justicia y tiene el poder
para ayudar a la gente (Mateo 11:28-30). Tras ser resucitado, Jesús ascendió a los cielos, pero
no comenzó a reinar de inmediato (Hebreos 10:12, 13). Tuvo que esperar a la diestra de Dios
hasta que este le diera la autoridad para gobernar. (Lea Daniel 7:13, 14.)
w11 1/3 pág. 17 ¿Quién es Jesucristo?
5. ¿Qué está haciendo Jesús en la actualidad?
Jesús curó enfermos, resucitó a muertos y ayudó a quienes sufrían, demostrando así lo que en el
futuro haría por los siervos fieles de Dios (Lucas 18:35-42; Juan 5:28, 29). Cuando Jesús murió,
Dios lo resucitó y le devolvió su vida como ser espiritual en el cielo (1 Pedro 3:18). Luego esperó a
que Jehová lo nombrara Rey sobre toda la Tierra (Hebreos 10:12, 13). En la actualidad, Jesús
gobierna desde los cielos, y sus discípulos están anunciando esas “buenas nuevas”, o buenas
noticias, por todo el planeta. (Lea Daniel 7:13, 14 y Mateo 24:14.)
Muy pronto, Jesús utilizará su autoridad para acabar con las personas malvadas y con todo el
sufrimiento que están causando. Millones de personas que tienen fe en Jesús y le obedecen vivirán
felices en la Tierra, que será convertida en un paraíso. (Lea Salmo 37:9-11.)
es12 pág. 84
Ha llegado la hora de segar, porque la mies de la tierra está cabalmente madura (Rev.
14:15).
En cumplimiento de la visión de Juan, Cristo está realizando una cosecha mundial: la recolección
de “la mies de la tierra”. La primera etapa consiste en reunir al resto de los 144.000 “hijos del
reino” o, lo que es lo mismo, el “trigo” de la parábola de Jesús (Mat. 13:24-30, 36-41). Después de
la primera guerra mundial, la distinción entre los cristianos verdaderos y los falsos ha estado cada
vez más clara. Tanto es así que ha contribuido a que tenga lugar la segunda etapa de la recolección
de “la mies de la tierra”, que consiste en reunir a las otras ovejas. Estos cristianos no son “los hijos
del reino”, sino “una gran muchedumbre” compuesta por los súbditos de ese Reino. Procedentes de
todos “los pueblos, grupos nacionales y lenguajes”, aceptan gustosos el Reino mesiánico, formado
por Jesús y los 144.000 santos que gobernarán con él en los cielos (Rev. 7:9, 10; Dan.
7:13, 14, 18). w10 15/9 5:5, 7
w10 15/9 pág. 26 párr. 5 Nuestro Líder sigue hoy muy activo
5. En una visión que tuvo Juan, ¿qué actividad realiza el Rey Mesiánico?
5 El apóstol Juan tuvo una visión de otra de las actividades que realizaría el Rey Mesiánico
durante “el día del Señor”, período que comenzó con su coronación en 1914. Juan escribió: “Vi, y,
¡miren!, una nube blanca, y sobre la nube alguien sentado semejante a un hijo del hombre, con
una corona de oro sobre su cabeza y una hoz aguda en su mano”, listo para comenzar a cosechar
(Rev. 1:10; 14:14). Además, escuchó lo que un ángel enviado por Jehová le decía al Rey: “Pon
dentro tu hoz y siega, [...] porque la mies de la tierra está cabalmente madura” (Rev. 14:15, 16).
km 4/03 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
10. ¿Qué aspectos importantes de las “buenas nuevas del reino” tiene que conocer la gente? (Mat.
24:14.) [be-S págs. 279, 280.] En 1914, Jesús fue entronizado como Rey del Reino de
Dios. Después se arrojó a la Tierra al Diablo y sus demonios. Nos encontramos en
los últimos días de este sistema de cosas, y el Reino de Dios actuará pronto de modo
decisivo para limpiar la Tierra de todos los que se oponen a la soberanía divina y
establecer un nuevo mundo justo. (Basta con la sustancia.) (Dan. 2:44; 7:13, 14;
Rev. 12:7-10; 21:2-4.)
be pág. 279 párr. 3 - pág. 280 párr. 4 El mensaje que debemos proclamar
El profeta Daniel tuvo una visión de este avance: contempló a “alguien como un hijo del hombre”
(a Jesucristo) recibiendo del “Anciano de Días” (Jehová Dios) “gobernación y dignidad y reino, para
que los pueblos, grupos nacionales y lenguajes todos le sirvieran aun a él” (Dan. 7:13, 14). Tras
este suceso de trascendencia universal, que tuvo lugar en el cielo en el año 1914, se arrojó a la
Tierra al Diablo y sus demonios (Rev. 12:7-10). El viejo sistema de cosas entró en sus últimos días.
Sin embargo, antes de que se elimine por completo, se está proclamando por todo el mundo que el
Rey Mesiánico de Jehová ya gobierna desde su trono celestial. Reciben el aviso personas de todo
lugar, y su reacción revela la actitud con que acogen que el Altísimo sea Gobernante en “el reino de
la humanidad” (Dan. 4:32).
Ciertamente, aún ocurrirán más cosas, muchas más. Seguimos rogando “venga tu reino”, pero
no porque pensemos que la instauración del Reino celestial de Dios todavía quede en el futuro, sino
con la idea de que actuará de modo decisivo para cumplir profecías como Daniel 2:44 y Revelación
21:2-4. Transformará la Tierra en un paraíso lleno de personas que amen a Dios y al prójimo.
Cuando predicamos “estas buenas nuevas del Reino”, llamamos la atención a dichas perspectivas,
pero también señalamos con confianza que Jehová ya ha concedido plena autoridad real a su Hijo.
¿Destaca usted estas buenas nuevas cuando da testimonio del Reino?
Explique el Reino. ¿Cómo puede desempeñar su comisión de anunciar el Reino de Dios?
Aunque despierte el interés hablando de temas muy diversos, enseguida debe verse que su
mensaje se centra en dicho gobierno.
Un aspecto importante de esta obra es leer o citar pasajes bíblicos que se refieran al Reino.
Cuando hable de este, asegúrese de que sus interlocutores entiendan de qué se trata. Es posible
que no baste con aclarar que es un gobierno, pues a algunas personas les cuesta concebir que un
gobierno sea invisible. En este sentido, es posible seguir diversas líneas de razonamiento. Podría
mencionar, por ejemplo, que la gravedad es invisible y sin embargo ejerce una influencia
determinante en nuestra vida. Aunque no veamos al Creador de esta fuerza, es obvio que posee
gran poder. La Biblia lo llama “Rey de la eternidad” (1 Tim. 1:17). Otra posibilidad es indicar que
en un país grande, muchos ciudadanos no han visitado nunca la capital ni tampoco han visto al
primer mandatario en persona. Saben de ello a través de los servicios informativos. De igual modo,
la Biblia, que se publica en más de dos mil doscientos idiomas, nos habla del Reino de Dios; nos
indica quién ha sido investido de autoridad y qué está haciendo dicho gobierno hoy día. La Atalaya,
la publicación periódica que se edita en más idiomas que cualquier otra, señala en la portada su
misión con el subtítulo “Anunciando el Reino de Jehová”.
Otra forma de ayudar a los oyentes a comprender qué es el Reino consiste en mencionar algunos
frutos que desearían que produjesen los gobiernos: seguridad económica, paz, eliminación del
delito, trato imparcial a todos los grupos étnicos y buenos servicios médicos y educativos.
Muéstreles que tanto estos como los demás deseos legítimos de la humanidad se satisfarán gracias
al Reino de Dios (Sal. 145:16).
Procure avivar su deseo de ser súbditos del Reino, cuyo cabeza es Jesucristo. Indique que los
milagros que él realizó son un anticipo de lo que hará como Rey celestial. Mencione con frecuencia
las atrayentes cualidades que demostró (Mat. 8:2, 3; 11:28-30). Explique que entregó su vida por
nosotros y que luego Dios lo resucitó a la vida inmortal en los cielos, la sede de su trono (Hech.
2:29-35).
g 11/07 pág. 20 ¿De qué trata la Biblia?
Si usted está entre los millones de personas que recitan el padrenuestro, deténgase un momento
y piense en su significado. Fíjese en las palabras: “Venga tu reino” (Mateo 6:10). Este Reino no es
una condición abstracta en el corazón de los hombres, como aseguran algunos; por el contrario,
como indica la propia palabra, se trata de un gobierno, un gobierno celestial en manos de un rey,
Jesucristo, el “Rey de reyes” (Revelación 19:13, 16; Daniel 2:44; 7:13, 14). La Biblia enseña que
Jesucristo regirá toda la Tierra, instaurará la paz y la concordia eternas entre sus habitantes y
erradicará la maldad (Isaías 9:6, 7; 2 Tesalonicenses 1:6-10). De manera que es el Reino de Dios,
y no ningún gobierno humano, el que convertirá en realidad las palabras de Jesús: “Efectúese tu
voluntad [...] sobre la tierra” (Mateo 6:10).
Para hacer posible que esas palabras se materializaran, Jesús ofreció su vida como sacrificio,
pues es a través de él que se redimirá del pecado y la muerte a los hijos de Adán (Juan 3:16;
Romanos 6:23). Bajo el Reino de Dios, los seres humanos que pongan fe en el sacrificio de Cristo
serán liberados de los efectos del pecado adánico y alcanzarán poco a poco la perfección humana
(Salmo 37:11, 29). Entonces se habrán ido para siempre las enfermedades, que tanta congoja nos
causan, especialmente durante la vejez. Hasta el dolor emocional que nos produce la muerte será
cosa del pasado (Revelación 21:4).
¿Por qué podemos tener la certeza de que Dios cumplirá sus promesas? Porque literalmente
centenares de profecías bíblicas ya se han cumplido (véase la página 9). Tener fe en la Biblia
no significa ser un crédulo ni un soñador. Al contrario, dicha fe se funda en la razón y en pruebas
abundantes (Hebreos 11:1).
g 8/10 pág. 9 ¿Qué creen los testigos de Jehová?
4. El Reino de Dios Es un gobierno celestial dirigido por Jesucristo como Rey y sus 144.000
cogobernantes que son “comprados de la tierra” (Revelación [Apocalipsis] 5:9, 10; 14:1, 3, 4;
Daniel 2:44; 7:13, 14). Ellos gobernarán la Tierra, la cual quedará libre de toda maldad y estará
habitada por millones de siervos fieles de Dios (Proverbios 2:21, 22).
g 8/11 pág. 22 ¿Apoya Dios hoy las guerras?
2. Israel tenía un rey humano con su trono en Jerusalén. Los cristianos, por el contrario, son
gobernados por Jesucristo, quien es hoy un poderoso espíritu entronizado en el cielo (Daniel
7:13, 14). El propio Jesús declaró: “Mi reino no es parte de este mundo. Si mi reino fuera parte de
este mundo, mis servidores habrían peleado para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero,
como es el caso, mi reino no es de esta fuente” (Juan 18:36). Por consiguiente, ningún gobierno en
la Tierra puede afirmar que le pertenece a Cristo. ¿Qué importancia tiene este hecho para los
servidores de Jesús? El tercer punto lo explica.
w04 15/1 pág. 29 Puntos sobresalientes del libro de Génesis (parte 2)
Genesis 49:10. ¿Qué son “el cetro” y “el bastón de comandante”? El cetro es el bastón que
lleva un gobernante como símbolo de su autoridad real. El bastón de comandante es una vara larga
que simboliza el poder de mando. La referencia que Jacob hizo a ambos indicó que la tribu de Judá
tendría una medida importante de autoridad y poder hasta la venida de Siló. Este descendiente de
Judá es Jesucristo, aquel a quien Jehová ha otorgado gobernación celestial. Cristo tiene autoridad
real y posee el poder de mando (Salmo 2:8, 9; Isaías 55:4; Daniel 7:13, 14).
w97 15/8 pág. 16 párrs. 15-16 ¿Vivimos para el presente, o para un futuro eterno?
15, 16. a) ¿Por qué se modifica nuestro entendimiento de la profecía? b) ¿Qué podemos
aprender de los siervos fieles de Dios que comprendieron erróneamente ciertas
profecías?
15 No obstante, al producirse los acontecimientos, nuestra comprensión de la profecía se ha
hecho más clara. La historia indica que pocas veces, si acaso alguna, se han entendido por
completo las profecías divinas antes de su cumplimiento. Dios dijo a Abrahán exactamente cuánto
tiempo sería la descendencia “residente forastera en tierra ajena”: cuatrocientos años. (Génesis
15:13.) Sin embargo, Moisés se ofreció como libertador antes de tiempo. (Hechos 7:23-30.)
16 Consideremos asimismo las profecías mesiánicas. En retrospectiva, parece completamente
claro que se había predicho la muerte y resurrección del Mesías. (Isaías 53:8-10.) No obstante, los
propios discípulos de Jesús no captaron este hecho. (Mateo 16:21-23.) No entendieron que Daniel
7:13 y 14 se cumpliría durante la futura pa—rou—sí—a, o “presencia”, de Cristo. (Mateo 24:3.) De
modo que sus cálculos estaban errados en casi dos mil años cuando preguntaron a Jesús: “Señor,
¿estás restaurando el reino a Israel en este tiempo?”. (Hechos 1:6.) Incluso después que la
congregación cristiana llegó a estar bien establecida, siguieron surgiendo ideas equivocadas y
falsas expectativas. (2 Tesalonicenses 2:1, 2.) Aunque algunos cristianos tuvieron de vez en
cuando ideas erróneas, no puede negarse que Jehová bendijo la obra de aquellos creyentes del
siglo primero.
w04 1/11 pág. 11 párr. 9 Los felices siervos de Jehová
9. a) ¿Por qué no se limita la apacibilidad a nuestras relaciones personales? b) ¿Cómo
“heredarán la tierra” las personas de genio apacible?
9 Ahora bien, la apacibilidad no se limita a nuestras relaciones personales. Si nos sometemos de
buena gana a la soberanía de Jehová, demostramos que somos de genio apacible. El ejemplo
supremo al respecto es Jesucristo, quien mientras estuvo en la Tierra manifestó esta cualidad junto
con total sumisión a la voluntad de su Padre (Juan 5:19, 30). Jesús es quien principalmente hereda
la Tierra, puesto que es el Rey nombrado (Salmo 2:6-8; Daniel 7:13, 14). Sin embargo, comparte
su herencia con los 144.000 “coherederos” tomados de “entre la humanidad” para “reinar sobre la
tierra” (Romanos 8:17; Revelación [Apocalipsis] 5:9, 10; 14:1, 3, 4; Daniel 7:27). Cristo y sus
cogobernantes regirán a millones de personas mansas, en las que tendrá su feliz cumplimiento el
siguiente salmo profético: “Los mansos mismos poseerán la tierra, y verdaderamente hallarán su
deleite exquisito en la abundancia de paz” (Salmo 37:11; Mateo 25:33, 34, 46).
w06 15/9 pág. 3 ¿Qué son “los últimos días”?
Antes de examinar las pruebas visibles de que estamos viviendo en “los últimos días” de este
sistema de cosas, hablemos brevemente de un importante hecho que ocurrió en la región invisible
donde viven los espíritus (2 Timoteo 3:1). Todo indica que Jesucristo comenzó a reinar en el cielo
en 1914 (Daniel 7:13, 14). En su papel de rey, él enseguida entró en acción. La Biblia narra:
“Estalló guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron con el dragón, y el dragón y sus
ángeles combatieron” (Revelación [Apocalipsis] 12:7). “Miguel el arcángel” es Jesucristo
desempeñando sus funciones en el cielo (Judas 9; 1 Tesalonicenses 4:16). En cuanto al dragón,
ese es Satanás. ¿Y cómo les fue al Diablo y a sus ángeles malvados? Él y sus demonios perdieron
la guerra y fueron “arrojados abajo” a la Tierra, es decir, se les expulsó del cielo (Revelación 12:9).
El relato dice que los “cielos, y los que residen en ellos” —o sea, los ángeles fieles— se alegraron
por lo ocurrido. Pero aclara que los seres humanos no compartirían el mismo entusiasmo. “¡Ay de
la tierra [...]! —continúa la profecía—, porque el Diablo ha descendido a ustedes, teniendo gran
cólera, sabiendo que tiene un corto espacio de tiempo.” (Revelación 12:12.)
Como está enfurecido, Satanás ha estado causando sufrimiento y aflicción a los habitantes de
este planeta. No obstante, este difícil período —que la Biblia llama “los últimos días”— será breve,
pues durará “un corto espacio de tiempo”. Por lo tanto, tenemos razones para alegrarnos, ya que
pronto no quedará ni rastro de la influencia que el Diablo ejerce sobre la Tierra. Ahora bien, ¿qué
pruebas hay de que vivimos en los últimos días?
w10 1/4 pág. 8 Enseñanzas de Jesús sobre el Reino de Dios
¿Quién es el rey del Reino de Dios? No se nombra por votación popular, sino que es Dios
mismo quien lo elige. Y Jesús indicó que Dios lo seleccionó a él para este puesto.
Como bien sabía Jesús, la Biblia predijo que el Mesías prometido sería el gobernante de un reino
eterno (2 Samuel 7:12-14; Daniel 7:13, 14; Mateo 26:63, 64). Así pues, cuando Jesús declaró
que él era ese Mesías, se identificó como el Rey nombrado por Dios (Juan 4:25, 26). Por esta
razón, en varias ocasiones usó la expresión “mi reino” (Juan 18:36).
Jesús también habló de un conjunto de personas que reinarían con él (Lucas 22:28-30).
Al tratarse de un grupo limitado, se refirió a ellos como “rebaño pequeño”. Y explicó: “Su Padre ha
aprobado darles el reino” (Lucas 12:32). El último libro de la Biblia indica que, en total, son
144.000 los elegidos para este honor (Revelación [Apocalipsis] 5:9, 10; 14:1).
w08 1/5 pág. 16 El Reino de Dios
¿Dónde estará ubicado?
El Reino de Dios gobernará desde el cielo. Jesús prometió a sus discípulos: “Si prosigo mi camino
y les preparo un lugar [en el cielo], vengo otra vez y los recibiré en casa a mí mismo, para que
donde yo estoy también estén ustedes. [...] [Sigo] mi camino al Padre” (Juan 14:2, 3, 12; Daniel
7:13, 14).
w09 15/2 pág. 17 párr. 13 ¿Ora usted tal como enseñó Jesús?
13. a) ¿Cómo se cumplirá la petición “Venga tu reino”? b) ¿Qué ocurrirá cuando la
voluntad de Dios se efectúe en la Tierra?
13 “Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra.” (Mat. 6:10.)
¿Qué es este Reino que pedimos en el padrenuestro? Es el gobierno mesiánico celestial que está en
manos de Cristo y de los santos, los cuales se reúnen con él una vez resucitados (Dan. 7:13,
14, 18; Isa. 9:6, 7). Al orar para que el Reino de Dios “venga”, estamos pidiendo que acabe con
todos los adversarios terrestres de la soberanía divina. Cuando eso ocurra —dentro de poco tiempo
ya—, la Tierra se convertirá en un paraíso lleno de justicia, paz y prosperidad (Sal. 72:1-15; Dan.
2:44; 2 Ped. 3:13). La voluntad de Jehová ya se está efectuando en el cielo. Ahora rogamos que se
efectúe en la Tierra, es decir, que Dios lleve a cabo sus propósitos para nuestro planeta. Entre
otras cosas, él se propone acabar con todos sus enemigos, tal como hizo en la antigüedad (léase
Salmo 83:1, 2, 13-18).
w02 1/2 pág. 21 párrs. 11-12 ¿Ha recibido usted “el espíritu de la verdad”?
11, 12. a) ¿Cómo es que los ungidos están santificados en un sentido muy especial?
b) ¿De qué manera se santifica a las otras ovejas?
11 Las otras ovejas también tienen que permitir que la Palabra de Dios y Su espíritu santo las
purifique o santifique. Los ungidos ya están santificados en un sentido muy especial, pues han sido
declarados justos y santos como la novia de Cristo (Juan 17:17; 1 Corintios 6:11; Efesios 5:23-
27). El profeta Daniel dice que son “los santos del Supremo”, que reciben el Reino bajo el “hijo del
hombre”, Cristo Jesús (Daniel 7:13, 14, 18, 27). Con anterioridad, Jehová había dicho lo
siguiente a la nación de Israel mediante Moisés y Aarón: “Yo soy Jehová su Dios; y ustedes tienen
que santificarse y tienen que resultar santos, porque yo soy santo” (Levítico 11:44).
12 El sustantivo santificación significa fundamentalmente “acto o proceso de santificar o poner
aparte para el servicio o uso de Jehová Dios”. Y a la cualidad o estado de santo, santificado o
purificado se la denomina santidad. Ya en 1939 (1938 en inglés), la revista La Torre del Vigía dijo
que los de la clase Jonadab, u otras ovejas, “tienen que enterarse de que la consagración
[dedicación] y la santificación se requieren de cada uno [de los] que lleg[uen] a ser parte de la
grande muchedumbre y viv[an] en la tierra”. En la visión de la gran muchedumbre anotada en el
libro de Apocalipsis, se dice que sus componentes “han lavado sus ropas largas y las han
emblanquecido en la sangre del Cordero” y que “están rindiendo servicio sagrado [a Jehová] día y
noche en su templo” (Revelación 7:9, 14, 15). Con la ayuda del espíritu santo, las otras ovejas
hacen todo lo posible por estar a la altura de los requisitos de santidad de Jehová (2 Corintios 7:1).
pe cap. 14 pág. 123 párrs. 9-10 ¿Quiénes van al cielo, y por qué?
9, 10. De acuerdo con Daniel, ¿quiénes, además de Cristo, regirán en el gobierno de
Dios?
9 En capítulos anteriores hemos aprendido que Jesús gobernará sobre la nueva tierra paradisíaca
como rey del gobierno celestial de Dios. Mucho antes de que Jesús viniera a la Tierra, el libro
bíblico de Daniel predijo que al “hijo del hombre” se le ‘daría gobernación.’ El “Hijo del hombre” es
Jesucristo. (Marcos 14:41, 62) Y Daniel pasa a decir: “Su gobernación es una gobernación
indefinidamente duradera que no pasará, y su reino uno que no será reducido a ruinas.”—Daniel
7:13, 14.
10 Sin embargo, es importante que notemos aquí en el libro de Daniel que el “hijo del hombre”
no ha de gobernar solo. La Biblia dice: “Y el reino y la gobernación . . . fueron dados al pueblo que
son los santos del Supremo. Su reino [es decir: el reino de ellos] es un reino indefinidamente
duradero.” (Daniel 7:27) Estas expresiones “el pueblo” y “su reino” nos dan a saber que otras
personas gobernarán con Cristo en el gobierno de Dios.
w96 1/2 pág. 19 párr. 11 ¿Captamos el sentido de lo que es el Reino de Dios?
11. ¿Qué sucesos relacionados con el Reino tuvieron lugar al llegar el año 1914?
11 Fiel a su promesa, Jesús ha acompañado a sus discípulos verdaderos a través de los siglos
hasta el presente. En estos últimos días les ha concedido entendimiento progresivo y, además, los
ha hecho responsables de difundir la cada vez más brillante luz de la verdad. (Lucas 19:11-15, 26.)
En 1914 comenzaron a sucederse con rapidez y espectacularidad acontecimientos relacionados con
el Reino. En aquella fecha no solamente tuvo lugar el nacimiento del tan anhelado Reino, sino que
también comenzó la “conclusión del sistema de cosas”. (Revelación 11:15; 12:5, 10; Daniel 7:13,
14, 27.) Los cristianos verdaderos, conocedores del significado de los sucesos actuales, han
llevado a cabo la campaña de predicación y enseñanza del Reino más extensa de toda la historia,
tal como predijo Jesús: “Estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada
para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”. (Mateo 24:14.)
w91 15/9 pág. 8 Oraciones que de seguro serán contestadas
Jesús también enseñó a sus seguidores a orar: “Venga tu reino”. De seguro serán contestadas
las oraciones en que pedimos que venga el Reino de Dios. El Reino es la gobernación soberana de
Jehová manifestada mediante un gobierno mesiánico celestial en las manos de su Hijo, Jesucristo,
y sus “santos” asociados. (Daniel 7:13, 14, 18, 22, 27; Isaías 9:6, 7.) Desde hace mucho tiempo
los testigos de Jehová han probado con las Escrituras que Jesús fue entronizado como Rey celestial
en 1914. Entonces, ¿por qué debemos orar que “venga” el Reino?
El orar que venga el Reino realmente quiere decir que pedimos que venga contra todos los
opositores terrestres de la gobernación divina. Dentro de poco ‘el reino de Dios triturará y pondrá
fin a todos estos reinos terrestres, y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos’. (Daniel 2:44.)
Ese acontecimiento contribuirá a la santificación del nombre sagrado de Jehová.
w80 15/6 págs. 12-13 párr. 17 El gobierno de Dios... la única esperanza de la humanidad
17. ¿Qué otras revelaciones se hicieron respecto a la estructura del gobierno de Dios?
17 Otra revelación que se hizo acerca de este Gobierno es que otras personas de entre la
humanidad tendrán el privilegio de reinar con Cristo como reyes. Por su profeta Daniel, Dios mostró
que personas a quienes se llama “santos” gobernarán con su Hijo. (Dan. 7:13, 14, 27) Además,
Cristo prometió tal cosa a sus apóstoles fieles. (Luc. 22:28-30) A los cristianos ungidos, el apóstol
Pablo explicó lo siguiente en su carta a los gálatas: “Si pertenecen a Cristo, realmente son
descendencia de Abrahán.” Así, Pablo mostró que, aunque Cristo era principalmente la
descendencia prometida, Dios escogería a otros para que participaran con él como “herederos del
reino.” (Gál. 3:16, 29; Sant. 2:5) En armonía con eso, Pablo escribió lo siguiente a Timoteo: “Si
seguimos aguantando, también gobernaremos juntos como reyes.” (2 Tim. 2:12) Más tarde el
apóstol Juan escribió acerca de aquellos que han de “gobernar como reyes sobre la tierra” junto
con Cristo Jesús, y dijo que éstos serían 144.000.—Rev. 5:10; 14:1-3.
w08 15/5 pág. 3 párr. 4 ¿Cómo deberíamos tratar al prójimo?
4. ¿Por qué son felices los de genio apacible?
4 Los de genio apacible son felices porque “heredarán la tierra”. Jesús, que es “de genio apacible
y humilde de corazón”, fue nombrado “heredero de todas las cosas”. Por eso es el principal
Heredero de la Tierra, aquel que la gobernará (Mat. 11:29; Heb. 1:2; Sal. 2:8). Pero no será el
único. La Biblia predijo que habrá otros gobernantes en el Reino celestial aparte del “hijo del
hombre” (Dan. 7:13, 14, 21, 22, 27). Se trata de 144.000 cristianos ungidos, que también
demuestran apacibilidad. Estos son los llamados “coherederos con Cristo” (Rom. 8:16, 17; Rev.
14:1). Habrá, además, otras personas apacibles que recibirán vida eterna en la Tierra bajo el Reino
(Sal. 37:11).
w09 15/3 págs. 11-12 párrs. 4-5 No pierda de vista el premio
4, 5. ¿Qué premio les espera a millones de siervos de Dios de hoy día?
4 Ahora bien, para la gran mayoría de los siervos de Dios, el premio consiste en vivir para
siempre en la Tierra, un premio por el que bien vale la pena luchar (Sal. 37:11, 29). Esta
esperanza es segura, pues Jesús prometió: “Felices son los de genio apacible, puesto que ellos
heredarán la tierra” (Mat. 5:5). Es verdad que el principal heredero de la Tierra es el propio Cristo,
como lo confirma Salmo 2:8, y que habrá 144.000 seres humanos que gobernarán con él en los
cielos (Dan. 7:13, 14, 22, 27). Pero las otras ovejas, que vivirán en la Tierra, heredarán la parte
terrestre del Reino “preparado para [ellas] desde la fundación del mundo” (Mat. 25:34, 46). Dios
“no puede mentir”, de modo que el cumplimiento de sus promesas está garantizado (Tito 1:2). Por
eso podemos tener la misma confianza que Josué, quien animó así a los israelitas: “Ni una sola
palabra de todas las buenas palabras que Jehová su Dios les ha hablado ha fallado. Todas se han
realizado para ustedes. Ni una sola palabra de ellas ha fallado” (Jos. 23:14).
5 La vida en el nuevo mundo de Dios será muy distinta de la actual, tan llena de dificultades.
No habrá más guerra, delincuencia ni injusticia. Desaparecerán la pobreza, las enfermedades y
hasta la muerte. La gente tendrá salud perfecta, y la Tierra se transformará en un hermoso
paraíso. Nuestra alegría será mayor de lo que siquiera podemos imaginar. Vivir cada día será un
verdadero placer. ¡Qué premio tan extraordinario!
ol parte 7 pág. 24 párr. 14 ¿Quiénes practican la religión verdadera?
14. ¿Qué es el Reino de Dios, y quiénes lo gobernarán?
14 Por “toda la tierra habitada”, los Testigos proclaman que el Reino de Dios es un gobierno
celestial que gobernará con justicia toda la Tierra. Enseñan que Jehová ha designado a Cristo Jesús
para que sea Rey de ese Reino, junto con otros 144.000 gobernantes escogidos de entre la
humanidad (Daniel 7:14, 18; Revelación 14:1, 4).
w87 15/5 págs. 12-13 párrs. 12-13 ¡Por fin paz!... cuando Dios habla
12, 13. a) ¿Qué es la gobernación del Reino? b) ¿Qué hace del mensaje del Reino las
mejores noticias?
12 El Reino de Dios es el gobierno celestial que gobernará sobre la Tierra después de haberse
eliminado la gobernación humana actual. (Daniel 2:44; Mateo 6:9, 10.) Su Rey es Cristo Jesús, y él
tiene consigo gobernantes asociados. (Revelación 14:1-4; 20:4.) De ese Reino habla Daniel 7:14
en los siguientes términos: “A él fueron dados gobernación y dignidad y reino, para que los
pueblos, grupos nacionales y lenguajes todos sirvieran aun a él. Su gobernación es una
gobernación de duración indefinida que no pasará, y su reino uno que no será reducido a ruinas”.
13 ¿Qué hace que el mensaje acerca de la gobernación del Reino sea noticias tan buenas, las
mejores noticias posibles? El hecho de que esa gobernación introducirá un nuevo mundo, un nuevo
arreglo u orden de la sociedad humana. Bajo el Reino de Dios la humanidad recibirá bendiciones
tan maravillosas que Salmo 37:11 dice de los que vivirán entonces: “Los mansos mismos poseerán
la tierra, y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz”. Sí, “Jehová
mismo bendecirá a su pueblo con paz”. (Salmo 29:11.) Hoy, antes de que el Reino esté en pleno
control de todos los asuntos de la Tierra, las buenas nuevas de su gobernación pacífica permanente
en manos del “Príncipe de Paz” se predican en todas las naciones. Esto lo hacen los siervos
terrestres de Dios bajo la guía de Cristo y los ángeles. (Isaías 9:6, 7.)
w00 15/10 pág. 11 párr. 6 El Reino de Dios: el nuevo gobierno de la Tierra
6. ¿Qué clase de gobernación podemos esperar del Rey del Reino?
6 La Palabra de Dios dice del nuevo gobernante mundial: “A él fueron dados gobernación y
dignidad y reino, para que los pueblos, grupos nacionales y lenguajes todos le sirvieran aun a él”
(Daniel 7:14). Dado que Jesús imitará el amor de Dios, en su reinado abundará la paz y la
felicidad (Mateo 5:5; Juan 3:16; 1 Juan 4:7-10). “El aumento de su gobierno y de la paz
no [tendrá] fin [...,] para afianzarlo y sostenerlo con el derecho y la justicia.” (Isaías 9:7, La Biblia
de las Américas, nota.) Imaginemos la bendición que supondrá tener un Gobernante que rija con
amor y justicia. De ahí la predicción de 2 Pedro 3:13: “Hay nuevos cielos [el Reino celestial de
Dios] y una nueva tierra [una nueva sociedad terrestre] que esperamos según su promesa, y en
estos la justicia habrá de morar”.
w05 1/12 págs. 23-24 párrs. 6-7 Gente “de todos los lenguajes” oye las buenas nuevas
6, 7. ¿Qué profecías bíblicas anunciaron el carácter internacional y multilingüe de las
buenas nuevas?
6 Dicha expansión internacional se predijo hace siglos. Según la profecía de Daniel, Jesús
recibiría “gobernación y dignidad y reino, para que los pueblos, grupos nacionales y lenguajes
todos le sirvieran aun a él” (Daniel 7:14). Esta profecía bíblica ya se está cumpliendo, como lo
demuestra el hecho de que esta revista, que le informa del Reino de Jehová, se edite en 151
idiomas y se distribuya en el mundo entero.
7 La Biblia predijo un tiempo en que gente de diferentes lenguas oiría el mensaje salvador.
Zacarías, por ejemplo, anunció que la adoración verdadera atraería a multitudes: “En aquellos días
sucederá que diez hombres de todos los lenguajes de las naciones asirán, sí, realmente asirán la
falda de un hombre que sea judío [un cristiano ungido con espíritu, integrante del “Israel de Dios”],
y dirán: ‘Ciertamente iremos con ustedes, porque hemos oído que Dios está con ustedes’”
(Zacarías 8:23; Gálatas 6:16). Además, el apóstol Juan contempló la siguiente visión: “¡Miren!, una
gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y
lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero” (Revelación [Apocalipsis] 7:9). Y nosotros
mismos hemos presenciado el cumplimiento de tales profecías.
w11 1/6 pág. 7 Buenas noticias para los pobres
1. La autoridad de Jesús sobre todas las naciones La Palabra de Dios dice que a Jesús se le
concedió “gobernación [...] para que los pueblos, grupos nacionales y lenguajes todos le sirvieran”
(Daniel 7:14). ¿Se imagina las ventajas de que toda la humanidad tenga un solo gobierno?
Se acabará la pugna por el control de los recursos del planeta, de los cuales se beneficiarán todos
por igual. Jesús mismo garantizó que él será un gobernante mundial con la potestad de actuar,
pues declaró: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra” (Mateo 28:18).
w99 1/3 págs. 22-23 párr. 19 La bendición de Jehová sobre nuestra “tierra”
19. a) ¿Cómo se cumplirá en el Paraíso la distribución de la tierra? b) ¿Qué faceta del
Paraíso representa la ciudad? c) ¿Qué significado tiene el que la ciudad esté ubicada
a cierta distancia del templo?
19 En ese entonces también tendrá su cumplimiento final la distribución de la tierra de la visión
de Ezequiel. Este vio que la tierra estaba debidamente asignada; del mismo modo, todo cristiano
fiel puede tener la certeza de que contará con un lugar, una herencia, en el Paraíso. El deseo de
poseer un hogar en el que vivir y que cuidar se cumplirá seguramente de una manera ordenada
(Isaías 65:21; 1 Corintios 14:33). La ciudad que Ezequiel vio es una representación apropiada del
orden administrativo que Jehová se propone para la nueva tierra. La clase sacerdotal ungida
no estará entonces en carne y hueso entre la humanidad. La visión lo da a entender al representar
a la ciudad en tierra ‘profana’ a cierta distancia del templo (Ezequiel 48:15). Sin embargo, aunque
los 144.000 reinarán con Cristo en el cielo, el Rey no estará sin representantes en la Tierra. Sus
súbditos humanos se beneficiarán en gran manera de la guía y dirección amorosas de la clase del
principal. Pero la sede del gobierno no estará en la Tierra, sino en el cielo. Todos los que vivan en
la Tierra, incluida la clase del principal, estarán en sujeción al Reino Mesiánico (Daniel 2:44; 7:14,
18, 22).
w90 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
Al llamar “superiores” a las autoridades seglares, ¿le restamos de alguna manera honra
a Jehová? (Romanos 13:1.)
No, porque Jehová es mucho más que simplemente ‘superior’. Es “el Señor Soberano”, ‘el
Supremo’. (Salmo 73:28; Daniel 7:18, 22.) Las autoridades seglares son superiores simplemente
respecto a otros humanos y dentro de su propia esfera de actividad. Tienen la responsabilidad de
gobernar y proteger a las comunidades.—1/11, página 12.
w90 1/11 pág. 12 párr. 9 El punto de vista cristiano sobre las autoridades superiores
9. ¿Por qué no detrae de la gloria de Jehová el que se llame “superiores” a autoridades
humanas?
9 Al llamar “superiores” a las autoridades seglares, ¿le restamos de alguna manera honra a
Jehová? No, porque Jehová es mucho más que simplemente superior. Es “el Señor Soberano”, ‘el
Supremo’. (Salmo 73:28; Daniel 7:18, 22, 25, 27; Revelación 4:11; 6:10.) De ninguna manera
detrae de la adoración que damos a la Autoridad Suprema, el Señor Soberano Jehová, el que
mostremos sujeción apropiada a las autoridades humanas. Entonces, ¿hasta qué grado son
superiores estas autoridades? Simplemente respecto a otros humanos y dentro de su propia esfera
de actividad. Tienen la responsabilidad de gobernar y proteger a las comunidades humanas, y para
esto establecen reglamentos en cuanto a cómo deben conducirse los asuntos públicos.
w06 15/2 pág. 23 párr. 10 Se reúnen las cosas en los cielos y las cosas en la Tierra
10. ¿En qué sentido ‘participan de la sangre del Cristo’ los que beben del vino de la
Conmemoración?
10 Con relación al vino que beben los cristianos ungidos en la Conmemoración, Pablo escribió:
“La copa de bendición que bendecimos, ¿no es un participar de la sangre del Cristo?” (1 Corintios
10:16). ¿De qué manera ‘participan de la sangre del Cristo’ los que toman del vino? Por supuesto,
no intervienen en proporcionar el sacrificio de rescate, pues ellos mismos necesitan que se les
redima. Por su fe en el poder redentor de la sangre de Cristo obtienen el perdón de los pecados y
se les declara justos para vivir en el cielo (Romanos 5:8, 9; Tito 3:4-7). Es por medio de la sangre
que Cristo derramó que sus 144.000 coherederos son ‘santificados’, apartados, limpiados de
pecado para ser “santos” (Hebreos 10:29; Daniel 7:18, 27; Efesios 2:19). Efectivamente, es con
su sangre derramada que Cristo ‘compra para Dios personas de toda tribu y lengua y pueblo y
nación, y hace que sean un reino y sacerdotes para nuestro Dios, y han de reinar sobre la tierra’
(Revelación 5:9, 10).
w97 1/11 pág. 17 párr. 13 En el mundo sin ser parte de él
13. a) ¿Cómo ve Jehová a los gobiernos humanos? b) ¿Hasta dónde llega la sumisión
cristiana a los gobiernos humanos?
13 Este enfoque equilibrado refleja el propio punto de vista de Jehová Dios. Cuando las potencias
mundiales, o incluso países pequeños, abusan de su autoridad, oprimen al pueblo o persiguen a los
adoradores de Dios, ciertamente merecen la descripción profética de animales feroces. (Daniel
7:19-21; Revelación 11:7.) Sin embargo, cuando los gobiernos cumplen el propósito divino y
mantienen la ley y el orden con justicia, Dios los considera sus “siervos públicos”. (Romanos 13:6.)
Jehová espera que su pueblo respete a los gobiernos humanos y se sujete a ellos, pero dicha
sujeción no es ilimitada. Cuando los hombres exigen a los siervos de Dios lo que la ley divina
prohíbe, o cuando prohíben lo que Dios manda, estos adoptan la misma postura que los apóstoles,
a saber: “Tenemos que obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres”. (Hechos
5:29.)
es12 pág. 73 - En el Señor Soberano Jehová he puesto mi refugio (Sal. 73:28).
La palabra soberanía se refiere a la autoridad suprema del gobierno. Por tanto, quien ejerce el
poder o autoridad en grado máximo recibe el nombre de soberano. Sin duda, tenemos sobradas
razones para llamar así a Jehová, el Ser Supremo (Dan. 7:22). Puesto que Jehová ha creado todo,
es el legítimo Soberano de la Tierra y del resto del universo (Rev. 4:11). Además, también es
nuestro Juez, Legislador y Rey, combinando así en su persona los poderes judicial, legislativo y
ejecutivo, las tres ramas del gobierno universal (Isa. 33:22). Dado que le debemos la existencia y
dependemos de él, tenemos que verlo como nuestro Señor Soberano y defender su elevadísima
posición. Algo que nos moverá a hacerlo es tener siempre presentes estas palabras: “Jehová
mismo ha establecido firmemente su trono en los cielos mismos; y sobre toda cosa su propia
gobernación real ha tenido la dominación” (Sal. 103:19; Hech. 4:24). Si queremos defender la
soberanía de Jehová, debemos mantenernos íntegros. w10 15/11 4:4-6
w10 15/11 págs. 24-25 párrs. 4-6 Jehová es nuestro Soberano
4. ¿Qué dos asuntos entran en juego en el drama universal?- 5. ¿Qué razones tenemos
para defender la soberanía de Jehová?
4 En este drama universal entran en juego dos asuntos estrechamente ligados entre sí: la
soberanía de Dios y la integridad del ser humano. Las Escrituras llaman muchas veces a Jehová
“Señor Soberano”. Por ejemplo, un salmista dijo lleno de confianza: “En el Señor Soberano Jehová
he puesto mi refugio” (Sal. 73:28). La palabra soberanía se refiere a la autoridad suprema del
gobierno. Por tanto, quien ejerce el poder o autoridad en grado máximo recibe el nombre de
soberano. Sin duda, tenemos sobradas razones para llamar así a Jehová, el Ser Supremo (Dan.
7:22).
5 Puesto que Jehová ha creado todo, es el legítimo Soberano de la Tierra y del resto del universo
(léase Revelación 4:11). Además, también es nuestro Juez, Legislador y Rey, combinando así en su
persona los poderes judicial, legislativo y ejecutivo, las tres ramas del gobierno universal (Isa.
33:22). Dado que le debemos la existencia y dependemos de él, tenemos que verlo como nuestro
Señor Soberano y defender su elevadísima posición. Algo que nos moverá a hacerlo es tener
siempre presentes estas palabras: “Jehová mismo ha establecido firmemente su trono en los cielos
mismos; y sobre toda cosa su propia gobernación real ha tenido la dominación” (Sal. 103:19;
Hech. 4:24).
6 Si queremos defender la soberanía de Jehová, debemos mantenernos íntegros. Ahora bien,
¿qué implica ser íntegro? Como lo ilustra el caso del patriarca Job, la integridad exige demostrar
entereza moral, ser intachable y actuar con rectitud (Job 1:1).
w10 15/11 pág. 24 párr. 4 Jehová es nuestro Soberano
4. ¿Qué dos asuntos entran en juego en el drama universal?
4 En este drama universal entran en juego dos asuntos estrechamente ligados entre sí: la
soberanía de Dios y la integridad del ser humano. Las Escrituras llaman muchas veces a Jehová
“Señor Soberano”. Por ejemplo, un salmista dijo lleno de confianza: “En el Señor Soberano Jehová
he puesto mi refugio” (Sal. 73:28). La palabra soberanía se refiere a la autoridad suprema del
gobierno. Por tanto, quien ejerce el poder o autoridad en grado máximo recibe el nombre de
soberano. Sin duda, tenemos sobradas razones para llamar así a Jehová, el Ser Supremo (Dan.
7:22).
kc cap. 15 págs. 142-143 párrs. 6-7 Apoyadores leales del Reino
6. (a) ¿Respecto a quiénes más se dicta sentencia? (b) ¿Qué reciben éstos, y cómo?
6 De la profecía de Daniel notamos que a continuación se da juicio “a favor de los santos del
Supremo,” y que éstos, también, reciben “el reino y la gobernación y la grandeza de los reinos bajo
todos los cielos.” (Daniel 7:22, 27) ¿Quiénes son estos “santos”? Obviamente están en contraste
con los gobernantes corruptos y egoístas del gobierno humano, quienes por tanto tiempo han
oprimido a la gente. Son nada menos que los 144.000 “santos” ungidos, humanos que se hallan
“sin tacha” en cuanto a su integridad y que son “comprados de entre la humanidad” para llegar a
ser cogobernantes con el “Hijo del hombre” en su reino celestial. Se les resucita para que estén con
él “en el último día.” (Revelación 14:3-5; Mateo 24:30; Juan 6:40) Al entrar Jesús en su reino,
algunos de estos “santos,” un resto de ellos, definitivamente se hallan vivos en la Tierra. ¡Y tienen
un trabajo que hacer!
go cap. 7 pág. 118 párr. 25 Se entresaca a los que participarán en el regir mundial
25. Por rehusar rendir tal adoración, ¿cómo sufrieron en la I Guerra Mundial?
25 Porque ellos rehusaron adorar al Estado político patrióticamente, el cuerno “pequeño”
simbólico, la Potencia Mundial Angloamericana, tomó acción. Hostigó a este resto de “los santos
mismos del Supremo,” como lo había predicho Daniel 7:25. Para que se sometiera a prueba la
devoción de ellos a Su reino mesiánico que se estableció al fin de los Tiempos de los Gentiles
en 1914, el Supremo dio a sus “santos” en las manos del cuerno “pequeño” simbólico “por un
tiempo, y tiempos y la mitad de un tiempo,” o tres años y medio, durante la I Guerra Mundial. Pero
los sufrimientos que aguantaron entonces y desde ese tiempo los “santos” no han podido obligarlos
a transigir.
w99 1/5 págs. 17-18 párr. 16 “Use discernimiento el lector”
16. ¿Qué importantes sucesos se están produciendo con respecto a la religión?
16 Puesto que el comienzo de la gran tribulación aún es futuro, ¿es también futura la acción de
‘estar de pie en un lugar santo’? Parece que sí. Aunque “la cosa repugnante” apareció a principios
de este siglo y, por tanto, cuenta décadas de existencia, en el futuro cercano se colocará de
manera especial “en un lugar santo”. Tal como en el siglo primero los seguidores de Cristo debieron
estar al tanto de cómo se pondría “de pie en un lugar santo” la cosa repugnante, también hoy lo
están los cristianos. Es cierto que tendremos que esperar el cumplimiento en sí para conocer todos
los detalles. Sin embargo, es notable que en muchos países ya se detecta una creciente antipatía
hacia la religión. Algunos elementos políticos, junto con anteriores cristianos que se han desviado
de la fe verdadera, están promoviendo actitudes hostiles contra la religión en general y los
cristianos verdaderos en particular (Salmo 94:20, 21; 1 Timoteo 6:20, 21). En consecuencia, las
potencias políticas ya están ‘combatiendo contra el Cordero’ y, como indica Revelación 17:14, esa
lucha se intensificará. Aunque no pueden atacar directamente al Cordero de Dios —Jesucristo en su
posición exaltada y glorificada—, enconarán su hostilidad contra los adoradores verdaderos de
Dios, en particular sus “santos” (Daniel 7:25; compárese con Romanos 8:27; Colosenses 1:2;
Revelación 12:17). Dios nos da la seguridad de que el Cordero y aquellos que con él están
resultarán vencedores (Revelación 19:11-21).
w06 15/1 págs. 8-9 ‘Jah sirve para mi salvación’ - Jehová sigue siendo un libertador
Los siervos de Jehová de la actualidad pueden extraer lecciones fortalecedoras de este
sobresaliente acto de liberación divina. Una de ellas es que Jehová tiene poder ilimitado para
respaldarlos. En su triunfante canción de victoria, Moisés y los israelitas se expresaron así: “Tu
diestra, oh Jehová, está demostrando que es poderosa en habilidad, tu diestra, oh Jehová, puede
destrozar a un enemigo” (Éxodo 15:6).
Otra lección es que el Todopoderoso desea de corazón proteger a su pueblo. Los israelitas
cantaron: “Mi fuerza y mi poderío es Jah, puesto que él sirve para mi salvación. Este es mi Dios, y
yo lo elogiaré”. Y una lección más es que nadie puede oponerse con éxito a la voluntad divina.
En esa canción triunfante, el pueblo ya liberado entonó: “¿Quién entre los dioses es como tú, oh
Jehová? ¿Quién es como tú, que resultas poderoso en santidad? Aquel que ha de ser temido con
canciones de alabanza, Aquel que hace maravillas” (Éxodo 15:2, 11).
Al igual que el Faraón del antiguo Egipto, los gobernantes actuales persiguen al pueblo de
Jehová. Líderes orgullosos quizás lleguen al punto de ‘hablar hasta palabras contra el Altísimo y
hostigar continuamente a los santos mismos del Supremo’ (Daniel 7:25; 11:36). Pero Jehová
garantiza lo siguiente: “Sea cual sea el arma que se forme contra ti, no tendrá éxito, y sea cual sea
la lengua que se levante contra ti en el juicio, la condenarás. Esta es la posesión hereditaria de los
siervos de Jehová” (Isaías 54:17).
Los que se opongan a Dios no se saldrán con la suya, como quedó demostrado en el caso del
Faraón y su ejército. Los actos de liberación de Jehová, como el éxodo de Egipto, dan prueba de
que hacemos bien en seguir el principio que pronunciaron los apóstoles de Jesús, quienes
declararon: “Tenemos que obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres” (Hechos
5:29).
og págs. 25-26 párrs. 42-43 Un solo mundo, un solo gobierno, bajo la soberanía de Dios
42, 43. (a) ¿Quiénes tendrán participación con el Mesías en ese reino celestial?
(b) Según el cuadro que pintó Daniel 7:26, 27, la soberanía sobre la Tierra se da a
¿qué pueblo?
42 Este es el reino mesiánico celestial que los testigos cristianos de Jehová han estado
proclamando por todo el mundo desde el año en que nació en los cielos al terminar los Tiempos de
los Gentiles en el año 1914. (Lucas 21:24; Mateo 24:14) Personas que siguen los pasos del Mesías,
ungidas como él con el espíritu de Dios, han de participar con el Mesías en ese reino celestial. De
esto se habló proféticamente en un sueño que se le envió a Daniel mismo. En este sueño profético
cuatro bestias salvajes representaron la serie de potencias mundiales gentiles desde la babilónica
en adelante. Con relación al juicio divino que ejecutó el Tribunal Supremo del universo en aquella
cuarta bestia simbólica, Daniel 7:26, 27 explica:
43 “Y el tribunal se sentará y su soberanía le será quitada para ser destruida y aniquilada para
siempre. El reino, la dominación y la grandeza de los reinos que hay bajo todos los cielos, serán
entregados al pueblo de los santos del Altísimo. Su reino es un reino eterno y todos los señoríos les
servirán y le obedecerán.”—Sagrada Biblia, Versión Franquesa-Solé.
go cap. 7 págs. 119-120 párr. 28 Se entresaca a los que participarán en el regir mundial
28. ¿Por qué esperamos con gran deseo y con deleite ese reino como algo muy cercano?
28 Con gran deseo y oración solícita al Señor Soberano Jehová esperamos con placer el
cumplimiento de las palabras inspiradoras de confianza del ángel a Daniel: “Y el reino y la
gobernación y la grandeza de los reinos bajo todos los cielos fueron dados al pueblo que son los
santos del Supremo. Su reino es un reino indefinidamente duradero, y todas las gobernaciones
servirán y obedecerán aun a ellos.” (Daniel 7:27) Ahora tiene que estar muy cerca el tiempo en
que Jehová dará la gobernación mundial a Jesucristo y a todos Sus otros “santos.” Por más de mil
novecientos cuarenta años desde el Pentecostés de 33 E.C., Jehová ha estado entresacando a los
144.000 que estarán asociados con su Santo Hijo Jesús el Mesías en el regir del Reino sobre toda la
Tierra. Para ahora tenemos que estar viviendo en los días del resto final de ese cuerpo selecto de
144.000 “santos.” También han pasado más de sesenta años desde que terminaron los Tiempos de
los Gentiles en octubre de 1914. Por lo tanto debe estar cerca el tiempo en el cual el Rey celestial
instalado, Jesucristo, ha de hacer añicos a las naciones en el mayor tiempo de angustia de la
humanidad.—Salmo 2:5-9.
. w83 1/2 pág. 12 párr. 2 El Reino y “un lugar santo”
2. a) Mencione algunos textos bíblicos que nos ayudan a identificar a los “santos” de la
profecía de Daniel. b) ¿Qué otro grupo se ha presentado recientemente, y qué
interés común tienen estos dos grupos?
2 La profecía de Daniel dice mucho acerca de los “santos” que heredan el Reino (Daniel 7:27).
Estos componen el grupito de cristianos que ‘nacen otra vez’, israelitas espirituales, que se han
mantenido íntegros bajo los ataques de Satanás y así han demostrado que son dignos de tener un
lugar en el reino de los cielos (Juan 3:3; Lucas 12:32). En los últimos años, a los que quedan de
estos testigos ungidos de Dios se les ha unido “una grande muchedumbre [...] de todas las
naciones”, que espera vivir para siempre en una Tierra paradisíaca. ¿Pertenece usted a uno de
estos grupos? Si así es, tiene ahora el privilegio de rendir a Dios “servicio sagrado” en el santuario
terrestre de su templo espiritual. Este es un servicio santo, y se efectúa en “un lugar santo” que
corresponde al santuario del templo de Jehová en la antigua Jerusalén. (Revelación 7:4, 9, 15;
Romanos 12:1, 2.)
w08 1/5 pág. 16 El Reino de Dios
¿Quiénes serán sus gobernantes?
Jesús nació para ser el Gobernante del Reino de Dios. Un ángel le aseguró a su madre: “Jehová
Dios le dará el trono de David su padre, y reinará [...] para siempre” (Lucas 1:30-33). Además, tal
como les indicó a los apóstoles, Jesús escogería a algunos de sus seguidores para que gobernaran
con él. Les dijo: “Ustedes son los que con constancia han continuado conmigo en mis pruebas; y yo
hago un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo, para un reino” (Lucas
22:28, 29; Daniel 7:27). Un total de 144.000 seguidores de Jesús gobernarán con él (Revelación
[Apocalipsis] 5:9, 10; 14:1).
w11 1/7 pág. 16 ¿Qué es el Reino de Dios?
3. ¿Gobernarán otras personas con Jesús?
La Biblia dice que con Jesús gobernará un grupo de siervos de Dios. En Daniel 7:27 se les llama
santos. Los primeros escogidos por Dios para ser santos fueron los apóstoles de Jesús. Jehová ha
seguido eligiendo hasta nuestros días a hombres y mujeres de fe para que lleguen a ser santos.
Al igual que Jesús, estas personas van al cielo tras morir y reciben un cuerpo espiritual. (Lea Juan
14:1-3; 1 Corintios 15:42-45.)
¿Cuántos irán al cielo? Jesús llamó a este grupo “rebaño pequeño” (Lucas 12:32). Solo serán
144.000 quienes gobernarán la Tierra junto con él. (Lea Revelación [Apocalipsis] 5:9, 10; 14:1.)
CAPITULO 8
ms págs. 393-394 Profecía
Profecía: Dan. 8:1-4, 20 “En el tercer año de la gobernación real de Belsasar el rey [de
Babilonia], hubo una visión que se me apareció, . . . vi, y, ¡mire! un carnero parado delante de la
corriente de agua, y tenía dos cuernos. Y los dos cuernos eran altos, pero el uno era más alto que
el otro, y el más alto era el que subió después. Vi al carnero dando cornadas al oeste y al norte y al
sur, y ninguna bestia salvaje se mantuvo de pie delante de él, y no había nadie que librara de su
mano. E hizo según su voluntad, y se dio grandes ínfulas. ‘El carnero que tú viste que poseía los
dos cuernos representa a los reyes de Media y Persia.’” (Profecía que se le dio a Daniel cerca de
550 a. de E.C.)
Cumplimiento: La nación binaria de Medo Persia derribó a Babilonia en 539 a. de la E.C. y llegó
a ser la cuarta potencia mundial. La simboliza bien el carnero de dos cuernos, el cuerno más alto
subiendo último, porque la potencia de Media vino primero, pero la potencia persa que vino
después la superó en fuerza.—The Encyclopædia Britannica (Nueva York, 1911), tomo XVIII,
pág. 21 y tomo XXI, págs. 206, 207.
tp cap. 7 págs. 71-72 párr. 8 ¿Cuándo vendrá la predicha destrucción mundial?
8. a) El significado mayor de la profecía tiene que ver con ¿qué reino? b) En el
cumplimiento mayor, ¿qué representa el que se corte el árbol, y cómo ‘se le dio el
corazón de una bestia’?
8 El significado mayor tiene que ver con una gobernación más poderosa que beneficiaría a toda
criatura viviente de la Tierra. De esa gobernación, como dice la profecía, habría “alimento para
todos”, y protección hasta para los animales y las aves. (Daniel 4:12.) La única gobernación que en
realidad puede suministrar estos beneficios es el Reino de Dios. Los principios justos de ese
gobierno fueron demostrados mediante la historia de Judá, con sus reyes en Jerusalén. Pero, por la
infidelidad que se manifestó, Jehová dejó que el reino de Judá fuera conquistado por Babilonia
en 607 a. de la E.C. Fue como si el árbol del sueño hubiera sido cortado y se hubieran colocado
ataduras restringentes alrededor del tocón. Sin intervención divina, los gobiernos nacionales han
ejercido dominación mundial desde entonces. Puesto que estos reinos nacionales están
representados en la Biblia por “bestias”, fue como si un ángel procedente del cielo hubiera
anunciado: “Que se le dé el corazón de una bestia, y pasen siete tiempos sobre él”. (Daniel 4:16;
8:1-8, 20-22.) Con el tiempo, sin embargo, aquellos “siete tiempos” de gobernación por gobiernos
semejantes a bestias caducarían. Entonces las ‘ataduras’ serían removidas, y el “árbol” crecería de
nuevo a medida que comenzara a ejercer la dominación mundial aquel a quien Jehová daría “el
reino del mundo”.
w93 15/5 pág. 6 ¿Son fidedignas las predicciones de la Biblia?
Daniel, el profeta de Jehová que estaba en Babilonia cuando esta cayó, tuvo una visión referente
a los conquistadores medos y persas. Vio un carnero de dos cuernos y un macho de las cabras con
un cuerno enorme. El macho de las cabras se volvió contra el carnero, lo derribó y quebró sus dos
cuernos. Más tarde, el cuerno prominente del macho de las cabras fue quebrado, y en su lugar
subieron cuatro cuernos. (Daniel 8:1-8.) En conformidad con la predicción bíblica, la historia ha
confirmado que Media y Persia fueron como el carnero de dos cuernos. El macho de las cabras
representó a Grecia. ¿Y qué puede decirse del “gran cuerno”? Este resultó ser Alejandro Magno.
Cuando el gran cuerno figurativo fue quebrado, cuatro cuernos simbólicos (o reinos) lo
reemplazaron. En armonía con la profecía, tras la muerte de Alejandro, cuatro de sus generales se
hicieron con el poder. Tolomeo Lago en Egipto y Palestina; Seleuco Nicátor en Mesopotamia y Siria;
Casandro en Macedonia y Grecia, y Lisímaco en Tracia y Asia Menor. (Daniel 8:20-22.)
rs pág. 177 Gobierno
Las profecías bíblicas han resultado completamente confiables
Con un siglo de anterioridad la Palabra de Dios predijo que Babilonia alcanzaría la posición de
dominio mundial, y también que su poder finalmente sería quebrado y que, una vez desolada, su
capital jamás sería habitada de nuevo (Isa. 13:17-22). Con casi dos siglos de anterioridad, hasta
antes que Ciro naciera, la Biblia lo predijo por nombre, así como el papel que desempeñaría en los
asuntos internacionales (Isa. 44:28; 45:1, 2). Antes que Medopersia llegara a ser potencia mundial
se predijo que ascendería al poder, que tendría naturaleza binaria, y cómo terminaría. Con más de
dos siglos de anterioridad se predijo la línea de acción que seguiría el imperio mundial griego bajo
su primer rey, y también la división subsiguiente del imperio en cuatro partes. (Dan. 8:1-8, 20-
22.)
La Biblia predijo detalladamente las condiciones mundiales de nuestro día, y nos notifica que Dios
pondrá fin a todos los gobiernos humanos, y que el Reino de Dios en manos de su Hijo, Jesucristo,
gobernará sobre toda la humanidad. (Dan. 2:44; 7:13, 14.)
¿No es proceder con sabiduría el prestar atención a una fuente de información que ha resultado
tan consecuentemente confiable?
tp73 cap. 7 págs. 73-74 párr. 8 ¿Cuándo vendrá la predicha destrucción mundial?
8. (a) El significado mayor de la profecía tiene que ver con ¿qué reino? (b) En este
cumplimiento mayor, ¿qué representa el que se corte el árbol, y cómo ‘se lo dio el
corazón de una bestia’?
8 Este significado mayor tiene que ver con una gobernación de la cual toda cosa viviente en la
Tierra se beneficiaría. De ella, como dice la profecía, habría “alimento para todos,” y protección
para hasta los animales y los pájaros. (Daniel 4:12; compare con Mateo 13:31, 32.) La única
gobernación que verdaderamente puede suministrar esto es el reino de Dios. Por siglos los
principios justos de esa gobernación real fueron demostrados por medio del gobierno de Judá, con
su rey de la línea real de David en Jerusalén. Pero debido a la infidelidad de éstos, Jehová dejó que
fueran conquistados por el rey babilonio Nabucodonosor. Fue como si el árbol inmenso que se vio
en el sueño hubiera sido cortado y se hubieran colocado ataduras alrededor del tocón. Los
gobiernos gentiles entonces ejercieron dominación mundial, y Babilonia, gobernada por
Nabucodonosor, fue muy prominente. Estos reinos gentiles están representados en la Biblia por
“bestias.” (Daniel 8:1-8, 20-22) Por eso, lo que estaba sucediendo en los asuntos
gubernamentales era como había anunciado un ángel procedente del cielo: “Que se le dé el corazón
de una bestia, y pasen siete tiempos sobre él.” (Daniel 4:16) Con el tiempo, sin embargo, esos
“siete tiempos” se vencerían, las ‘ataduras’ serían removidas, y el “árbol” crecería a medida que
comenzara a ejercer la dominación mundial aquel a quien Jehová dijo que daría “el reino del
mundo.”
w78 1/4 pág. 10 párr. 8 La obediencia a las buenas nuevas un camino de vida
8. Si aceptamos la Biblia como inspirada, ¿ha de tomarse toda literalmente? Dé ejemplos.
8 De modo que toda la Biblia, tanto las Escrituras Hebreas, o “Antiguo Testamento,” como las
Escrituras Griegas, o “Nuevo Testamento,” constituye la completa Palabra de Dios, totalmente
verdadera e inspirada por Dios como guía para el cristiano en todos sus caminos. Sin embargo,
esto no significa, como creen algunos fundamentalistas, que todo haya de tomarse literalmente. Es
cierto que hay muchos mandatos o mandamientos literales. Pero hay mucha historia y hay también
muchas declaraciones simbólicas y pictóricas. Por ejemplo, a veces se da uso a bestias para
representar a gobiernos del mundo. (Dan. 8:1-8, 20-22; Rev. 17:3, 9-12) Y un “día” puede ser un
día de veinticuatro horas o puede representar un espacio de años. (Gén. 2:4; Juan 8:56) El
contexto y otras declaraciones relacionadas que se encuentran en la Biblia ayudan al estudiante a
distinguir entre los textos que son literales y los que son simbólicos y proféticos.
pm cap. 8 pág. 146 párr. 49 Misericordia a los perseguidos pero juicio a los
perseguidores
49. ¿Quién fue sucesora de Roma como la Potencia Mundial perseguidora, y por medio de
quién y cuándo se predijo esto?
49 En el siglo dieciocho Roma como la Sexta Potencia Mundial de la historia bíblica tuvo que ceder
ante el Imperio Británico, que llegó a ser la Séptima y Mayor Potencia Mundial de la historia bíblica.
Su registro revela que esta potencia también ha sido culpable de perseguir y dispersar al Israel
espiritual de Jehová de los ejércitos. En esto, también, los Estados Unidos de América han tenido
parte, pues más tarde fueron integrados en la Séptima Potencia Mundial, formándose así una
Potencia Mundial binaria compuesta de Gran Bretaña y los Estados Unidos. Esa persecución rabió
notoriamente contra el resto del Israel espiritual durante la I Guerra Mundial, sí, y hasta mayor
grado durante la II Guerra Mundial. Esto le había sido predicho vívidamente bajo símbolos
proféticos al desterrado profeta Daniel “en el tercer año de la gobernación real de Belsasar el rey,”
es decir, antes de la caída de la antigua Babilonia, y por eso más de veinte años antes de la visión
de Zacarías acerca de los cuatro cuernos y los cuatro artífices. (Daniel 8:1, 9-12, 23-26) Por lo
tanto Jehová sabía que se necesitaría que sus “artífices” simbólicos ‘echaran abajo los cuernos de
las naciones’ más de 2.490 años después de la visión de Zacarías.
lv cap. 7 págs. 82-84 párrs. 20-22 ¿Damos a la vida el mismo valor que le da Dios?
20-22. ¿Qué postura adoptan los cristianos ante el mundo, y por qué?
20 A los ojos de Dios, el mundo de Satanás tiene las manos manchadas de sangre inocente. Sus
gobiernos, representados en las Escrituras como bestias feroces, han matado a millones y millones
de personas, entre ellas muchos siervos de Jehová (Daniel 8:3, 4, 20-22; Revelación 13:1,
2, 7, 8). Muchos imperios mercantiles e instituciones científicas han colaborado con las potencias
políticas para crear las armas más espantosas que puedan imaginarse, sacando ganancias
astronómicas. No hay duda: “el mundo entero yace en el poder del inicuo” (1 Juan 5:19).
21 Sin embargo, los seguidores de Jesús pueden vivir libres de culpa de derramamiento de
sangre, tanto a nivel individual como colectivo. ¿Por qué? Porque “no son parte del mundo” y, por
eso, mantienen estricta neutralidad en las cuestiones políticas y las guerras (Juan 15:19; 17:16).
Además, cuando los persiguen, imitan a Cristo y no reaccionan violentamente, sino que tratan con
amor a sus enemigos, llegando a orar por ellos (Mateo 5:44; Romanos 12:17-21).
22 Sobre todo, los cristianos verdaderos no tienen ninguna relación con “Babilonia la Grande” —el
imperio mundial de la religión falsa—, la organización con mayor culpa de derramamiento de
sangre. Las Escrituras dicen que “en ella se halló la sangre de profetas y de santos y de todos los
que han sido degollados en la tierra”. Y por eso Dios nos advierte: “Sálganse de ella, pueblo mío”
(Revelación 17:6; 18:2, 4, 24).
w97 1/11 págs. 14-15 párrs. 5-6 En el mundo sin ser parte de él
5, 6. a) ¿Cuáles son las siete potencias mundiales de la historia bíblica? b) ¿Cómo se
simboliza a estas potencias mundiales, y de dónde procede su poder?
5 Siguiendo el modelo de Nemrod, los gobernantes de las potencias mundiales tampoco adoraron
a Jehová, hecho que se reflejaba en su actuación violenta y cruel. En las Escrituras se usa a
animales salvajes como símbolos de esas potencias mundiales, y la Biblia identifica en el transcurso
de los siglos a seis de ellas que tuvieron un fuerte impacto sobre el pueblo de Jehová. Estas fueron
Egipto, Asiria, Babilonia, Medopersia, Grecia y Roma. También se profetizó que se levantaría una
séptima potencia mundial después de Roma. (Daniel 7:3-7; 8:3-7, 20, 21; Revelación 17:9, 10.)
Esta resultó ser la potencia mundial angloamericana, compuesta por el Imperio Británico y su
aliado, Estados Unidos, que con el tiempo eclipsó en poder a Gran Bretaña. El Imperio Británico
empezó a tomar forma cuando desaparecieron los últimos vestigios del Imperio Romano.
6 En el libro de Revelación se simboliza a las siete potencias mundiales sucesivas por las siete
cabezas de una bestia salvaje que sale del mar de la humanidad agitada. (Isaías 17:12, 13;
57:20, 21; Revelación 13:1.) ¿Quién da el poder a esta bestia gobernante? La Biblia contesta: “El
dragón dio a la bestia su poder y su trono y gran autoridad”. (Revelación 13:2.) El dragón no es
otro que Satanás el Diablo. (Lucas 4:5, 6; Revelación 12:9.)
su cap. 5 pág. 38 párr. 2 Vislumbres confiables del porvenir de la humanidad
2. Dé ejemplos de profecías acerca de acontecimientos mundiales.
2 La profecía bíblica predijo la subida y decadencia de imperios mundiales, refiriéndose a ellos
por nombre... Babilonia, Medopersia y Grecia. Con casi dos siglos de anterioridad anunció cómo
caería Babilonia, y el nombre de su conquistador. Esto se cumplió en detalle. Predijo que la ciudad
de Babilonia con el tiempo llegaría a ser un yermo desolado, y nunca más sería habitada. Esa
condición continúa hasta nuestros días (Daniel 8:3-8, 20-22; Isaías 44:27–45:2; 13:1, 17-20).
Otras naciones cuyo nombre no se da en la Biblia fueron descritas de antemano con tanto detalle
que a personas bien informadas se les hace fácil identificarlas.
w11 1/12 pág. 12 ¿Quién puede interpretar las profecías?
Otras profecías pueden comprenderse examinando el contexto. Tal es el caso de la visión
profética de Daniel sobre un carnero con dos cuernos que es derribado por un “macho cabrío
peludo” con “un cuerno conspicuo entre sus ojos”. El contexto explica que el carnero representó “a
los reyes de Media y Persia”, y el macho cabrío “al rey de Grecia” (Daniel 8:3-8, 20-22). Más de
dos siglos después, el “gran cuerno” —Alejandro Magno— emprendió su conquista de Persia.
El historiador Josefo afirma que le mostraron esta profecía a Alejandro durante una campaña
militar cerca de Jerusalén, y este creyó que era el mencionado “rey de Grecia”.
w93 15/6 pág. 14 párr. 3 Conozca a Jehová mediante su Palabra
3. ¿Qué facultad identifica a Jehová como el Dios verdadero?
3 Podemos llegar a conocer muchos de los atributos de Jehová mediante su Palabra, la Biblia.
Uno de ellos es la facultad de profetizar con exactitud. Esta facultad identifica al Dios verdadero:
“Produzcan e infórmennos las cosas que van a suceder. Las primeras cosas —lo que fueron— de
veras informen, para que apliquemos nuestro corazón y sepamos el futuro de ellas. O hágannos oír
hasta las cosas que vienen. Informen acerca de las cosas que han de venir después, para que
sepamos que ustedes son dioses”. (Isaías 41:22, 23.) En su Palabra Jehová nos informa del
principio de la creación de la Tierra y la vida en ella. Predijo con mucha antelación sucesos futuros
que en efecto ocurrieron. Incluso hoy Jehová ‘nos hace oír hasta las cosas que vienen’, sobre todo
cosas que ocurrirán en estos “últimos días”. (2 Timoteo 3:1-5, 13; Génesis 1:1-30; Isaías 53:1-12;
Daniel 8:3-12, 20-25; Mateo 24:3-21; Revelación 6:1-8; 11:18.
ms pág. 394 Profecía
Profecía: Dan. 8:5-7, 21 “Yo, por mi parte, seguí considerando, y, ¡mire! había un macho de
las cabras que venía del poniente sobre la superficie de toda la tierra, y no estaba tocando la tierra.
Y en lo que respecta al macho cabrío, había un cuerno conspicuo entre sus ojos. Y siguió viniendo
hasta el carnero que poseía los dos cuernos, el cual yo había visto parado delante de la corriente
de agua; y vino corriendo hacia él en su poderosa furia. Y lo vi viniendo a contacto estrecho con el
carnero, y empezó a mostrar amargura hacia él, y procedió a derribar al carnero y a quebrar sus
dos cuernos, y resultó que no hubo poder en el carnero para mantenerse firme delante de él. De
modo que lo arrojó a la tierra y lo holló, y resultó que el carnero no tuvo quien lo librara de su
mano. ‘Y el macho cabrío peludo representa al rey de Grecia; y en cuanto al gran cuerno que
estaba entre sus ojos, representa al primer rey.’” (Profecía que se le dio a Daniel alrededor de
550 a. de la E.C.)
Cumplimiento: Más de dos siglos después que Daniel puso por escrito esta profecía el
conquistador griego Alejandro Magno ascendió al poder y echó abajo a Medo Persia; así Grecia
llegó a ser la Quinta Potencia Mundial, y gobernó a Judea en 332 a. de la E.C. Cuando Alejandro
vino a Jerusalén, informa Josefo, se le mostró la profecía de las conquistas de Alejandro: “Cuando
se le mostró el libro de Daniel, donde Daniel declaró que uno de los griegos destruiría el imperio de
los persas, supuso que él mismo era la persona indicada: y puesto que entonces estaba alegre . . .
los llamó a sí, y les dijo que le pidieran a él los favores que quisieran.”—Antigüedades judaicas,
libro XI, cap. VIII, §5, según se tradujo al inglés en The Life and Works of Flavius Josephus
(Filadelfia), William Whiston, pág. 388.
Copia del libro
Como esto dijo Alejandro Parmenion y abrazado cortésmente al Pontífice acompañándolo los sacerdotes llego a la
ciudad. Y entrando en el templo hizo a Dios sacrificios según le ordeno el Pontífice, al que hizo también la honra
debida.
Y luego le mostraron el libro de Daniel, en el que dice, que un griego vencería a los persas interpretando que el
mismo sería aquel, muy alegre despidió todo el pueblo. El día siguiente los hizo llamar, y mando que pidiesen todo
lo que querían.
Pidiéndole el Pontífice que les dejase vivir en la ley de sus padres, y que cada siete años les hiciese libres de los
tributos, se lo concedió todo. Y rogándole después que también a los Judíos que moraban en Babilonia y en Media,
los dejase observar de sus propias leyes también les prometió que el haría lo que le pedían. Como Alejandro les dio
lieccú, que fi a algunos que fuesen sin perjuicio de sus ceremonias Seguirlo en esta guerra, muchos se juntaron para
aquella jornada
ie págs. 13-14 párrs. 4-6 La idea penetra en el judaísmo, la cristiandad y el islam
4-6. ¿Cómo se convirtió la doctrina de la inmortalidad del alma en “un pilar” del
judaísmo?
4 Entonces, ¿cómo se convirtió la doctrina en “un pilar” del judaísmo? La historia nos da la
contestación. En el año 332 a.E.C., Alejandro Magno conquistó gran parte del Oriente Medio en una
campaña relámpago. A su llegada a Jerusalén, los judíos lo recibieron con los brazos abiertos.
Según el historiador judío del siglo I Flavio Josefo, incluso le mostraron la profecía del libro de
Daniel, escrito más de doscientos años antes, que describía claramente las conquistas de Alejandro
en el papel de “rey de Grecia” (Daniel 8:5-8, 21). Sus sucesores siguieron adelante con su plan
de helenización, inculcando en todo el imperio el idioma, la cultura y la filosofía de Grecia. Por
consiguiente, era inevitable que se produjera una fusión de las dos culturas, la griega y la judía.
5 A principios del siglo III a.E.C. se empezó la primera traducción de las Escrituras Hebreas al
griego, llamada la Septuaginta. Gracias a esta, muchos gentiles llegaron a respetar la religión judía
y a conocerla bien. Algunos hasta se convirtieron. Los judíos, por su parte, se iban familiarizando
con el pensamiento griego, y algunos se hicieron filósofos, lo cual era enteramente nuevo para
ellos. Uno de tales filósofos judíos fue Filón de Alejandría, del siglo I E.C.
6 Filón, que reverenciaba a Platón, intentó explicar el judaísmo desde el punto de vista de la
filosofía griega. “Filón, al crear una síntesis única de filosofía platónica y tradición bíblica —dice el
libro Historia del Cielo—, dejó el terreno abonado para los pensadores cristianos [y judíos]
posteriores.” ¿Y qué pensaba Filón del alma? El libro prosigue: “Para él, la muerte devuelve al alma
a su estado originario, en el que se encontraba antes del nacimiento. Dado que el alma pertenece
al mundo espiritual, la vida encarnada en un cuerpo no es sino un episodio breve y, a menudo,
desafortunado”. Otros pensadores judíos que creían en la inmortalidad del alma fueron el conocido
físico del siglo X Isaac Israeli y el filósofo alemán del siglo XVIII Moses Mendelssohn.
w83 1/2 pág. 16 párr. 18 El Reino y “un lugar santo”
18. a) ¿Dónde está situado el “lugar santo”, según lo que indican las Santas Escrituras?
b) Conforme a Daniel 8:12, ¿qué ocurre en ese lugar?
18 Hoy los del resto ocupan “un lugar santo”, y representan en la Tierra a la “Jerusalén celestial”
y su arreglo del templo. Daniel describe esto (en el versículo 11) como “el lugar establecido de su
santuario [el de Jehová]” aquí en Su “escabel”, la Tierra (Isaías 66:1). Dice: “De él [Jehová] el
rasgo constante fue quitado, y el lugar establecido de su santuario fue echado abajo. Y un ejército
mismo fue gradualmente entregado, junto con el rasgo constante, debido a transgresión; y siguió
arrojando la verdad a la tierra, y actuó y tuvo éxito” (Daniel 8:11, 12). ¿Cómo se cumplió esto?
dp cap. 10 pág. 176 párr. 23 ¿Quién puede hacer frente al Príncipe de príncipes?
23. a) ¿Cómo opuso resistencia al “Príncipe de príncipes” la potencia mundial
angloamericana durante la II Guerra Mundial? b) ¿Quién es “el Príncipe de
príncipes”?
23 Al perseguir a “los santos” durante la II Guerra Mundial, el cuerno pequeño se dio grandes
ínfulas “hasta llegar al mismo Príncipe del ejército”, o, como el ángel Gabriel lo expresa, se puso de
pie “contra el Príncipe de príncipes”, es decir, le opuso resistencia (Daniel 8:11, 25). El título
Príncipe de príncipes le corresponde exclusivamente a Jehová Dios. La palabra hebrea sar, que se
traduce por “príncipe”, se relaciona con un verbo cuyo significado es “dominar”. Este término
no solo es aplicable al hijo de un rey o a una persona de la realeza, sino también a un cabeza o un
jefe. En el libro de Daniel se mencionan otros príncipes angélicos, como por ejemplo, Miguel. De
todos ellos, Dios es el Príncipe por excelencia (Daniel 10:13, 21; compárese con Salmo 83:18).
¿Podemos imaginar que alguien haga frente a Jehová, el Príncipe de príncipes?
ms pág. 394 Profecía
Profecía: Dan. 8:8, 22 “El macho de las cabras, por su parte, se dio grandes ínfulas hasta el
extremo; pero en cuanto se hizo poderoso, el gran cuerno fue quebrado, y procedieron a subir
conspicuamente cuatro en lugar de él, hacia los cuatro vientos de los cielos. ‘Y puesto que ése
[cuerno grande] fue quebrado, de modo que hubo cuatro que finalmente se levantaron en lugar de
él, hay cuatro reinos de su nación que se pondrán de pie, pero no con su poder.’” (Profecía que se
le dio a Daniel cerca de 550 a. de E.C.)
Cumplimiento: Cuando murió Alejandro Magno en 323 a. de la E.C. el imperio greco fue
dividido en cuatro partes, cada parte gobernada por uno de los cuatro generales de Alejandro. Para
el año de 301 a. de la E.C., el año de la decisiva batalla de Ipso, cuatro generales de Alejandro se
habían establecido en poder. “Se efectuó la batalla decisiva, 301 a. de J.C., en Ipso, en Frigia . . .
Los dos conquistadores, Seleuco y Lisímaco, dividieron los dominios de Alejandro, mirando bien a
sus propios intereses. Seleuco recibió el valle del Éufrates, Alta Siria, Capadocia y parte de Frigia.
Lisímaco agregó el resto de Asia Menor a su dominio tracio, que se extendía por lo largo de las
playas occidentales del Euxino hasta las desembocaduras del Danubio; Ptolomeo retuvo Egipto, y
Casandro siguió reinando en Macedonia.”—A Manual of Ancient History (Cincinnati, Ohio, 1872),
M. E. Thalheimer, pág. 208.
Traducción exacta del libro:BC 301, en Ipso, en Frigia. Demetrio había llegado de Europa a la ayuda de su
padre, pero Seleuco, con las fuerzas de Oriente, incluyendo 480 elefantes de la India, aumentaron el
ejército de Lisímaco. Antígono, a los ochenta y un años, fue muerto; Demetrio, completamente derrotado,
se refugió en Grecia, pero no se le permitió entrar en Atenas. Los dos vencedores, Seleuco y Lisímaco,
dividió a los dominios de Alejandro, teniendo debidamente en cuenta sus propios intereses Seleuco recibió
el valle del Eufrates, Siria Superior, Capadocia, y parte de Frigia. Lisímaco añadió el resto de Asia Menor
que su dominio tracio, que se extendió a lo largo de las costas occidentales del Euxino hasta las bocas del
Danubio; Ptolomeo conserva Egipto, y siguió reinando Casandro en Macedonia hasta su muerte.
pm cap. 16 pág. 282 párr. 45 La presentación del Rey trae liberación a los prisioneros
45. (a) Con qué brote indirecto que saldría de la Potencia Mundial Griega ha tenido que
pelear en guerra espiritual el resto ungido, y en cuanto a qué cuestión? (b) ¿Cómo
han salido vencedores los ‘hijos de Sión’?
45 Sin embargo, según Daniel 8:8-25, había de haber un brote que saldría del Imperio Griego y
penetraría en el Imperio Romano como la Sexta Potencia Mundial y entonces seguiría adelante
hasta dentro del ‘cuerno pequeño’ simbólico, la potencia mundial binaria de Gran Bretaña y los
Estados Unidos como la Séptima Potencia Mundial. Con esta Séptima Potencia Mundial que afirma
ser cristiana el resto ungido del Israel espiritual ha tenido que contender, especialmente durante
las Guerras Mundiales I y II. Es una guerra espiritual lo que han tenido que pelear en un esfuerzo
por mantenerse neutrales en cuanto a las controversias de las potencias políticas mundanas y
obedecer a Dios como gobernante más bien que a hombres nacionalistas. (Hechos 5:29-32) Los
‘hijos de Sión’ espirituales han salido vencedores por fe en la Palabra de Dios y por su fidelidad al
reino mesiánico de Jehová. Esto no ha sucedido en el caso del Movimiento Sionista de los judíos
naturales, circuncisos, hasta ahora
dp cap. 10 pág. 173 párr. 19 ¿Quién puede hacer frente al Príncipe de príncipes?
19. ¿Qué es “la Decoración” mencionada en la visión?
19 Daniel vio que el cuerno pequeño “siguió haciéndose mucho mayor” hacia “la Decoración”
(Daniel 8:9). La Tierra Prometida que Jehová dio a su pueblo escogido era tan hermosa que se la
llamó “la decoración de todas las tierras”, es decir, de todo el planeta (Ezequiel 20:6, 15). Cierto es
que Gran Bretaña tomó Jerusalén el 9 de diciembre de 1917 y que en 1920 la Sociedad de
Naciones puso a Palestina bajo el mandato británico, un mandato que se prolongó hasta el 14 de
mayo de 1948. Sin embargo, puesto que se trata de una visión profética, llena de simbolismos, “la
Decoración” que en ella se menciona no se refiere a Jerusalén, sino que simboliza la condición
terrestre del pueblo que, en tiempos de la séptima potencia mundial, sería santo a los ojos de Dios.
Veamos cómo trató de intimidar a los santos la potencia mundial angloamericana
w07 1/9 pág. 20 Puntos sobresalientes del libro de Daniel
Respuestas a preguntas bíblicas:
8:9. ¿Qué representa “la Decoración”? En esta visión, “la Decoración” representa las
circunstancias en que viven los cristianos ungidos durante el tiempo en que domina la potencia
mundial angloamericana.
dp cap. 10 págs. 176-177 párr. 24 ¿Quién puede hacer frente al Príncipe de príncipes?
24. ¿De qué nos da seguridad Daniel 8:14?
24 Nadie puede hacer frente al Príncipe de príncipes, ni siquiera un rey de tan “fiero semblante”
como la potencia mundial angloamericana. Su intento de desolar el santuario de Dios fue estéril.
Tras un período de “dos mil trescientas tardes y mañanas —dice el mensajero angélico— [...] el
lugar santo ciertamente será llevado a su condición correcta”, o, según la versión de Moisés
Katznelson, “será victorioso” (Daniel 8:13, 14).
ip-2 cap. 19 págs. 288-289 párrs. 21-22 Denuncia de la hipocresía
21, 22. ¿En qué sentido ha hecho Jehová “cabalgar sobre los lugares altos de la tierra” al
Israel de Dios?
21 Desde su liberación del cautiverio babilónico en 1919, los cristianos ungidos han cumplido
fielmente lo que fue prefigurado por el sábado. Como consecuencia, Jehová los ha hecho “cabalgar
sobre los lugares altos de la tierra”. ¿En qué sentido? En el año 1513 a.E.C., Jehová hizo con los
descendientes de Abrahán un pacto en virtud del cual llegarían a ser un reino de sacerdotes y una
nación santa si le eran obedientes (Éxodo 19:5, 6). Durante los cuarenta años que pasaron en el
desierto, Jehová los guió de forma segura, como un águila que lleva sobre sí a sus polluelos, y los
bendijo con abundantes provisiones (Deuteronomio 32:10-12). Sin embargo, la nación
no manifestó fe y finalmente perdió todos los privilegios que estaban a su alcance. Pese a ello,
Jehová tiene un reino de sacerdotes hoy día: el Israel espiritual de Dios (Gálatas 6:16; 1 Pedro
2:9).
22 Esta nación espiritual ha hecho en “el tiempo del fin” lo que no hizo el antiguo Israel: ha sido
fiel a Dios (Daniel 8:17). Como sus miembros siguen con rigor los elevados caminos y normas de
Jehová, él los alza en sentido espiritual (Proverbios 4:4, 5, 8; Revelación [Apocalipsis] 11:12).
Amparados así de la inmundicia que los cerca, gozan de un estilo de vida elevado y, en vez de
obstinarse en seguir sus propias sendas, “[se deleitan] exquisitamente en Jehová” y su Palabra
(Salmo 37:4). Dios ha protegido su espiritualidad frente a la intensa oposición mundial.
Desde 1919, nadie ha invadido su “tierra” espiritual (Isaías 66:8). Siguen siendo un pueblo para Su
excelso nombre, el cual declaran con gozo por doquier (Deuteronomio 32:3; Hechos 15:14). Un
número creciente de personas mansas de toda nación también tienen el gran privilegio de que se
les enseñen los caminos de Jehová y se les ayude a andar en ellos.
w08 15/4 pág. 16 párr. 1 El matrimonio y los hijos en el tiempo del fin
1. a) ¿Qué cambios sociales llevarían a situaciones “difíciles de manejar” en nuestros
tiempos? b) ¿Por qué nos preocupan los cambios en los valores familiares?
LA Biblia predijo que “el tiempo del fin” estaría marcado por las guerras, los terremotos, el
hambre y las enfermedades (Dan. 8:17, 19; Luc. 21:10, 11). También advirtió que en ese período
decisivo de la historia de la humanidad se producirían importantes transformaciones en la sociedad.
Por ejemplo, tendrían lugar cambios drásticos en los valores familiares, que llevarían a situaciones
“difíciles de manejar” en estos críticos “últimos días” (2 Tim. 3:1-4). ¿Por qué nos preocupan tales
cambios? Porque son tan profundos y están tan extendidos que fácilmente podrían afectar nuestro
punto de vista sobre el matrimonio y los hijos. ¿De qué forma?
tr cap. 11 pág. 99 párr. 10 Los últimos días de este inicuo sistema de cosas
10. (a) ¿Por qué destruirá Dios a todo el sistema político de la Tierra? (b) Por lo tanto,
¿qué decisión afrontamos individualmente?
10 También está señalado para destrucción el sistema político que tan cruelmente ha oprimido a
la humanidad. Como cualquier estudio de la historia revela, este sistema tiene un registro de
derramamiento de sangre y voraz anhelo de poder. Apropiadamente, la Palabra de Dios compara a
todo el arreglo político de la Tierra con una “bestia salvaje,” y explica por qué los gobiernos han
manifestado cualidades bestiales. Nos dice que Satanás el Diablo, “el dragón,” ha dado a los
gobiernos mundanos el poder que éstos tienen y que éstos operan bajo su control. (Revelación
13:2; Daniel 8:20, 21; Lucas 4:5-8) Dios hace esta información disponible para nosotros para que
podamos decidir inteligentemente en cuanto a si querríamos tener algo que ver con los asuntos
políticos del mundo o no. Dios también nos informa lo que él hará. En Daniel 2:44 él habla del
tiempo en que “el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas.” Eso
aconteció en 1914 E.C. Pero, en cuanto a la acción que tomará el reino de Dios en el futuro
cercano, en la guerra del Armagedón o Har-Magedón, él pasa a decir: “Triturará y pondrá fin a
todos estos reinos [que existen al tiempo del fin], y él mismo subsistirá hasta tiempos
indefinidos.”—Vea también Revelación 16:14, 16; 19:17-21.
fm cap. 22 pág. 357 párr. 11 Enemigos terrestres del “misterio de Dios”
11. (a) ¿Cómo podemos explicar el hecho de que la “bestia salvaje” tenga más cuernos
que cabezas? (b) ¿Qué representan los cuernos, y qué comparación existe en poder
y autoridad entre la bestia y Jesucristo?
11 Tiene más cuernos que cabezas. Por eso, algunas de las cabezas quizás hayan tenido dos
cuernos, en representación de potencias mundiales binarias, tales como Medo-Persia, la Potencia
Mundial Romana con su Imperio de Oriente y su Imperio de Occidente, y la Potencia Mundial
Angloamericana. Los “cuernos” representaron a “reyes” o elementos gobernantes. Este hecho
recibe énfasis cuando se nota que cada cuerno tenía una diadema sobre él, mientras que en el caso
del “dragón” cada una de sus siete cabezas llevaba una diadema. Pero en el caso del reinante
Jesucristo, se dice que “sobre su cabeza hay muchas diademas,” aunque no se declara si había
siete o diez o aun más. Estas “muchas diademas” lo marcan como “Rey de reyes y Señor de
señores.” (Revelación 19:12, 16; 17:12-14; Daniel 8:20-22) Por lo tanto los diez “cuernos” reales
de la bestia salvaje que sale del mar no podrán resistir al Rey de reyes durante la guerra de Dios
en Armagedón, sino que serán despojados de su poder y autoridad real y perderán sus tronos.
Puesto que los diez cuernos con diademas están sobre las siete cabezas, eso da peso al argumento
de que la bestia salvaje que ascendió del mar representa a la organización política mundial que por
muchísimo tiempo Satanás ha tenido en la Tierra, desde los días de Nemrod en el siglo veintitrés a.
de la E.C. hasta ahora.
w95 1/10 pág. 7 ¿Cuándo tendremos un mundo sin guerras? CÓMO VEN LOS
CRISTIANOS LAS NACIONES UNIDAS
La profecía bíblica suele utilizar la figura de bestias salvajes como símbolo de los gobiernos
humanos. (Daniel 7:6, 12, 23; 8:20-22.) Por esa razón, desde hace décadas la revista La Atalaya
ha identificado a las bestias salvajes de los capítulos 13 a 17 de Revelación con los gobiernos del
mundo de hoy día, lo cual incluye a la ONU, representada en el capítulo 17 de Revelación como una
bestia de color escarlata que tiene siete cabezas y diez cuernos.
No obstante, este simbolismo bíblico no justifica ningún tipo de falta de respeto a los gobiernos ni
a sus funcionarios. La Biblia dice claramente: “Toda alma esté en sujeción a las autoridades
superiores, porque no hay autoridad a no ser por Dios; las autoridades que existen están colocadas
por Dios en sus posiciones relativas. Por lo tanto, el que se opone a la autoridad se ha puesto en
contra del arreglo de Dios; los que se han puesto en contra de este recibirán juicio para sí”.
(Romanos 13:1, 2.)
dp cap. 10 pág. 170 párr. 14 ¿Quién puede hacer frente al Príncipe de príncipes?
14. ¿Qué dijo el ángel Gabriel respecto a la actuación del cuerno pequeño simbólico, y
qué le sucedería?
14 Para entender el significado de las palabras que acabamos de citar, primero hemos de prestar
atención al ángel de Dios. Tras referirse a la subida al poder de los cuatro reinos en que se
fragmentó el imperio de Alejandro, el ángel Gabriel dice: “En la parte final del reino de ellos, a
medida que los transgresores actúen hasta lo completo, se pondrá de pie un rey de fiero semblante
y que entenderá dichos ambiguos. Y su poder tiene que hacerse potente, pero no por su propio
poder. Y de manera maravillosa causará ruina, y ciertamente tendrá éxito y obrará con eficacia. Y
realmente reducirá a la ruina a poderosos, también al pueblo hecho de los santos. Y según su
perspicacia ciertamente también hará que el engaño tenga éxito en su mano. Y en su corazón se
dará grandes ínfulas, y durante un tiempo libre de cuidados arruinará a muchos. Y contra el
Príncipe de príncipes se pondrá de pie, pero será sin mano como será quebrado” (Daniel 8:23-
25).
w07 1/9 pág. 20 Puntos sobresalientes del libro de Daniel
Respuestas a preguntas bíblicas:
8:25. ¿Quién es “el Príncipe de príncipes”? El término hebreo sar, que se traduce “príncipe”,
significa básicamente “jefe” o “cabeza”. Jehová Dios es el único a quien se puede llamar “el Príncipe
de príncipes”, pues él es el Jefe de todos los príncipes angélicos, incluido “Miguel, uno de los
príncipes prominentes” (Daniel 10:13)
CAPITULO 9
kj cap. 15 págs. 289-290 párr. 30 El atalaya vive para obtener el informe
30. ¿Qué decreto sobre la desolación de la tierra no habría de quedar en nada, y cuándo
entró en vigencia aquel decreto divino?
30 El decreto de Jehová no habría de quedar en nada. Él había decretado que la tierra del reino
de Judá debería estar absolutamente desolada de hombre y bestia domesticada, sin que siquiera
pasara una sola persona por la tierra desolada debido al temor de que por ella rondaran demonios.
Habría de yacer desolada de esta manera por un período completo de setenta años, a fin de que la
tierra dada por Dios disfrutara de un período sabático, en compensación de todos los años
sabáticos que los judíos no habían guardado en cuanto a la tierra. (2 Crónicas 36:17-23; compare
con Daniel 9:1, 2; Jeremías 9:11; 26:9; 32:43; 33:10-12; 34:22.) En consecuencia aquellos
desafiadores del decreto de Jehová tenían que ser desahuciados, y lo fueron. La total desolación de
la tierra de Judá sí comenzó en el séptimo mes del año de la destrucción de Jerusalén, alrededor
del 4/5 de octubre del año 607 a. de la E.C. (2 Reyes 25:18-26) A todo fugitivo judío que hubiera
en los alrededores que deseara volver a poseer la tierra antes de terminarse los setenta años de
desolación completa se le impidió hacerlo.—Jeremías 52:24-30.
fm cap. 17 págs. 260-261 párr. 23 El toque de las trompetas quinta y sexta
23. (a) En la Biblia, ¿con qué está asociado principalmente el río Éufrates? (b) ¿Qué
experiencia de estar atados junto al Éufrates y ser libertados tuvo el pueblo antiguo
de Dios?
23 En el día del apóstol Juan el “gran río Éufrates” era la frontera oriental del Imperio Romano.
También era la frontera nordeste de la tierra que Jehová Dios le prometió al patriarca Abrahán.
(Génesis 15:18, 19) No obstante, en la Biblia aquello con lo cual este río estaba asociado
principalmente era la antigua Babilonia que fue fundada por el “poderoso cazador” Nemrod.
(Génesis 10:8-10) En el año 607 a. de la E.C. el Imperio Babilónico destruyó a Jerusalén y su
glorioso templo y se llevó a la mayoría de los judíos sobrevivientes al destierro en Babilonia.
Después de eso estos judíos y sus descendientes tuvieron que quedarse bajo las ataduras del
destierro a orillas del río Éufrates por setenta años. Las oraciones de los fieles que temían a Dios
ascendieron a Jehová Dios pidiendo la liberación a su tiempo debido, en el año señalado, el año
septuagésimo desde la completa desolación del territorio de Judá y Jerusalén. En el predicho año
septuagésimo, en 537 a. de la E.C., Dios contestó sus oraciones y los libertó por medio del nuevo
rey ario de Babilonia, Ciro el Conquistador. (Salmo 102:13-22; 126:1-4; 137:1-9; 2 Crónicas
36:20-23; Daniel 9:1-4) Tuvo una experiencia semejante a ésta el Israel espiritual de tiempos
modernos.
w00 15/5 pág. 16 párr. 6 Tengamos fe en la palabra profética de Dios
6. a) ¿Cómo debemos entender la profecía de las 70 semanas? b) ¿Cuándo y cómo ‘acabó
con el pecado’ Jesús?
6 El profeta Daniel escribió una profecía mesiánica fundamental. En el primer año de Darío el
medo se dio cuenta de que los 70 años de desolación de Jerusalén estaban a punto de terminar
(Jeremías 29:10; Daniel 9:1-4). Mientras Daniel oraba, se le presentó el ángel Gabriel y le reveló
que ‘se habían determinado setenta semanas para acabar con el pecado’. El Mesías sería cortado a
la mitad de la septuagésima semana. “Las setenta semanas de años” empezaron en 455 a.E.C.,
cuando el rey persa Artajerjes I emitió ‘la palabra de restaurar Jerusalén’ (Daniel 9:20-27; Torres
Amat; Nehemías 2:1-8). El Mesías vendría después de 7 semanas más 62 semanas. Estos
483 años transcurrieron desde 455 a.E.C. hasta 29 E.C., cuando Jesús se bautizó y Dios lo ungió
como Mesías o Cristo (Lucas 3:21, 22). Jesús ‘acabó con el pecado’ al dar su vida como rescate el
año 33 E.C. (Marcos 10:45.) Estas son buenas razones para tener fe en la palabra profética de
Dios.
km 8/02 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
23. El profeta Daniel discernió por los escritos de Jeremías que la desolación de Jerusalén habría de
durar 70 años; esta exactitud asombrosa fortalece la fe en el poder de profetizar de Jehová
(Jer. 25:12; Dan. 9:2) [si-S pág. 129 §37].
si pág. 129 párr. 37 Libro bíblico número 24: Jeremías
37. ¿Cómo fortalece nuestra fe en el poder de profetizar de Jehová una consideración de
Jeremías?
37 La palabra de Jehová que le vino a Jeremías se cumplió con exactitud asombrosa. Esto
ciertamente fortalece la fe en el poder de profetizar de Jehová. Tome, por ejemplo, los
cumplimientos de profecías que Jeremías mismo vio como sobreviviente, como el cautiverio de
Sedequías y la destrucción de Jerusalén (21:3-10; 39:6-9), el destronamiento y la muerte en
cautiverio del rey Salum (Jehoacaz) (Jer. 22:11, 12; 2 Rey. 23:30-34; 2 Cró. 36:1-4), el que se
llevara cautivo al rey Conías (Joaquín) a Babilonia (Jer. 22:24-27; 2 Rey. 24:15, 16), y la muerte,
antes de que pasara un año, del profeta falso Hananías. (Jer. 28:16, 17.) Todas estas profecías, y
más, se cumplieron tal como Jehová había predicho. Profetas y siervos de Jehová posteriores
también hallaron autoritativa y provechosa la profecía de Jeremías. Por ejemplo, Daniel discernió
por los escritos de Jeremías que la desolación de Jerusalén habría de durar 70 años, y Esdras llamó
atención al cumplimiento de las palabras de Jeremías al final de los 70 años. (Dan. 9:2; 2 Cró.
36:20, 21; Esd. 1:1; Jer. 25:11, 12; 29:10.)
w11 1/1 pág. 22 “¿Es cierto que Dios me ama?”
Daniel se mantenía en constante comunicación con su Padre celestial. Fueron muchas las
ocasiones en que acudió a él por ayuda. Por ejemplo, cuando el rey Nabucodonosor de Babilonia
amenazó con matarlo si no lograba interpretarle un sueño, el joven Daniel le pidió a Jehová que lo
ayudara y protegiera (Daniel 2:17, 18). Años más tarde, humildemente confesó a Dios sus pecados
junto con los del pueblo y le suplicó que les tuviera misericordia (Daniel 9:3-6, 20). Además,
no dejó de pedir la guía divina cuando no lograba entender el significado de alguna visión. Y Jehová
lo escuchaba, pues en cierta ocasión envió a un ángel para que le proporcionara mayor
entendimiento. Este ángel le aseguró: “Tus palabras han sido oídas” (Daniel 10:12).
w72 15/10 págs. 616-617 párr. 5 Jamás “muy ocupado para orar”
5. (a) Dé ejemplos de hombres de oración. (b) ¿Quién es nuestro mejor ejemplo?
5 La Biblia, el libro de oración, habla de hombres sobresalientes de oración como Moisés, Daniel
y David. El rey Salomón pidió sabiduría y discernimiento a fin de juzgar adecuadamente. Daniel usó
la oración con mucha eficacia en Babilonia. (Dan. 9:4, 5, 18, 19) Aunque pudiéramos señalar a
muchos hombres de oración, con seguridad podemos decir que ningún hombre apreció la oración
como Cristo Jesús. La oración era una parte prominente de su vida. Aunque tenía poderes
sobrenaturales a su disposición, siempre acudía a su Padre en el cielo por sabiduría y fuerza, así
como para expresar alabanza y acción de gracias.—Juan 5:19, 30.
kc cap. 7 pág. 57 párr. 3 Identificando al Mesías, el Rey
3. Por lo tanto, ¿qué fervorosa oración expresó Daniel?
3 Daniel presentó fervorosas peticiones a Jehová a favor de su pueblo, reconociendo los pecados
de ellos y pidiendo a Jehová que desplegara misericordia. Sobre todo, solicitó de Jehová que
quitara de Su gran nombre el oprobio o vituperio que habían amontonado sobre él las naciones
vecinas de Israel. Suplicó a su Dios: “Oh Jehová, sí oye. Oh Jehová, sí perdona. Oh Jehová, sí
presta atención y actúa. No te tardes, por causa de ti mismo, oh Dios mío, porque tu propio
nombre ha sido llamado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.”—Daniel 9:4-19.
dp cap. 18 pág. 310 párr. 8 Jehová promete a Daniel una magnífica recompensa
8. ¿Qué ejemplo dio Daniel en cuanto a la oración?
8 La oración también contribuyó a que Daniel aguantara hasta el fin. Todos los días se dirigía a
Jehová Dios abiertamente y con palabras que brotaban de un corazón lleno de fe y confianza.
Daniel sabía que Jehová era el “Oidor de la oración” (Salmo 65:2; compárese con Hebreos 11:6).
Cuando su corazón estaba aplastado a causa de la rebeldía de Israel, volcó sus sentimientos en
Jehová (Daniel 9:4-19). Nunca permitió que nada le impidiera seguir orando a Jehová Dios,
ni siquiera cuando Darío decretó que durante treinta días solo se elevaran peticiones a él mismo
(Daniel 6:10). ¿No nos conmueve imaginarnos a este fiel anciano enfrentándose a un foso lleno de
leones antes que renunciar al inestimable privilegio de la oración? No puede caber ninguna duda de
que Daniel ‘fue hacia su fin’ en fidelidad y orando con fervor a Jehová todos los días.
w87 15/7 pág. 11 párr. 5 ¿Cuán significativas son sus oraciones?
5. ¿Qué otros ejemplos tenemos de oraciones significativas por siervos de Jehová?
5 Pudiera decirse que el libro de Lamentaciones es una larga y seria oración de Jeremías a favor
de su pueblo, porque allí se habla vez tras vez a Jehová. (Lamentaciones 1:20; 2:20; 3:40-45, 55-
66; 5:1-22.) Esdras y Daniel también hicieron oraciones significativas y serias a favor de su pueblo,
confesando los malos hechos de su nación y suplicando perdón. (Esdras 9:5-15; Daniel 9:4-19.) Y
podemos estar seguros de que la oración que Jonás hizo mientras estaba en el vientre del enorme
pez fue seria y significativa. (Jonás 2:1-9.)
dp cap. 11 págs. 185-186 párrs. 11-12 Se revela el tiempo de la llegada del Mesías
11, 12. a) Aunque no había ningún templo ni altar de Jehová en Babilonia, ¿cómo
mostraban los judíos devotos respeto por las ofrendas que la Ley prescribía? b) ¿Por
qué se llamó a Daniel “alguien muy deseable”?
11 Gabriel llegó “al tiempo de la ofrenda de la dádiva de la tarde”. Los judíos desterrados en
Babilonia no ofrecían sacrificios a Dios, pues el altar de Jehová había sido derruido junto con el
templo de Jerusalén y ellos eran cautivos de amos paganos. Sin embargo, era propio que los judíos
devotos que vivían en Babilonia alabaran y dirigieran súplicas a Jehová a las horas que la Ley
mosaica prescribía para las ofrendas. Debido a su profunda devoción a Dios, se llamó a Daniel
“alguien muy deseable”. Jehová, el “Oidor de la oración”, lo escuchó con agrado y al instante envió
a Gabriel para contestar la oración de fe del profeta (Salmo 65:2).
12 Daniel no dejó de orar a Dios tres veces al día, ni siquiera cuando su vida estuvo en peligro
por ello (Daniel 6:10, 11). No sorprende que Jehová lo considerara tan deseable. La oración y la
meditación en la Palabra de Dios permitieron a Daniel entender la voluntad divina. Persistió en sus
oraciones, y supo cómo acercarse debidamente a Jehová para que estas recibieran respuesta. En
ellas resaltó la justicia divina (Daniel 9:7, 14, 16). Y aunque sus enemigos no habían podido
encontrarle ningún defecto, Daniel fue consciente de su condición pecaminosa a los ojos de Dios y
estuvo muy dispuesto a confesar sus pecados (Daniel 6:4; Romanos 3:23).
es12 pág. 118
Jesús le dijo: “¡Vete, Satanás! Porque está escrito: ‘Es a Jehová tu Dios a quien tienes
que adorar, y es solo a él a quien tienes que rendir servicio sagrado’” (Mat. 4:10).
Si Jesús se apoyó en las Escrituras para resistir las tentaciones del Diablo, ¡cuánto más
deberíamos hacerlo nosotros! El primer paso para rechazar a Satanás y eludir sus trampas es
tomar la firme decisión de conocer las normas de Jehová y seguirlas fielmente. Mucha gente ha
decidido obedecer dichas normas después de estudiar la Biblia y comprender el valor de la
sabiduría y la justicia divinas. Ciertamente, “la palabra de Dios” ejerce un gran poder, pues es
capaz de descubrir los “pensamientos e intenciones del corazón” (Heb. 4:12). Además, cuanto más
leamos las Escrituras y meditemos en ellas, mejor comprenderemos que Jehová es un Dios fiel y
veraz (Dan. 9:13). En vista del poder de la Biblia, debemos dedicar tiempo a reflexionar en
pasajes que tengan que ver con nuestras debilidades. w11 15/1 4:6, 7
w11 15/1 pág. 23 párrs. 6-7 Poder para superar las tentaciones y el desánimo
6 En respuesta a las tentaciones del Diablo, Jesús citó de las Escrituras. Es obvio que las conocía
muy bien. Notemos las palabras que empleó: “Está escrito”, “Otra vez está escrito” y “¡Vete,
Satanás! Porque está escrito: ‘Es a Jehová tu Dios a quien tienes que adorar, y es solo a él a quien
tienes que rendir servicio sagrado’”. El amor de Jesús por Jehová y su Palabra lo impulsó a
rechazar las atractivas ofertas del Tentador (Mat. 4:1-10). Al ver que Jesús no caía en ninguna de
sus trampas, Satanás se marchó.
7 Si Jesús se apoyó en las Escrituras para resistir las tentaciones del Diablo, ¡cuánto más
deberíamos hacerlo nosotros! El primer paso para rechazar a Satanás y eludir sus trampas es
tomar la firme decisión de conocer las normas de Jehová y seguirlas fielmente. Mucha gente ha
decidido obedecer dichas normas después de estudiar la Biblia y comprender el valor de la
sabiduría y la justicia divinas. Ciertamente, “la palabra de Dios” ejerce un gran poder, pues es
capaz de descubrir los “pensamientos e intenciones del corazón” (Heb. 4:12). Además, cuanto más
leamos las Escrituras y meditemos en ellas, mejor comprenderemos que Jehová es un Dios fiel y
veraz (Dan. 9:13). En vista del poder de la Biblia, debemos dedicar tiempo a reflexionar en
pasajes que tengan que ver con nuestras debilidades.
w06 1/9 pág. 30 párrs. 14-15 “Dense a conocer sus peticiones a Dios”
14, 15. a) ¿Por qué no debemos dejar de orar aunque hayamos cometido un pecado? b)
Además de las oraciones personales, ¿qué otra cosa contribuirá a la recuperación
espiritual?
14 ¿Qué ayuda ofrece la oración a quien ha cometido un pecado? Algunos, al verse en tal
situación, dejan de orar por vergüenza; pero eso no es lo más prudente. Para ilustrarlo, pensemos
en un piloto de avión. Él sabe que si se pierde, puede pedir orientación a los controladores aéreos.
Ahora bien, ¿qué pasaría si, por vergüenza, no se atreviera a llamarlos? Los resultados podrían ser
desastrosos. Igualmente, quien comete un pecado y por bochorno no le ora a Dios, se expone a
mayor daño. La vergüenza por haber pecado no debe impedirnos hablar con Jehová. De hecho, a
quienes han cometido faltas graves, él los invita a orarle. El profeta Isaías animó a los pecadores
de su tiempo a invocar a Jehová, “porque él perdonará en gran manera” (Isaías 55:6, 7). Claro
está, para ‘ablandar el rostro de Jehová’ (es decir, buscar su favor), uno primero tiene que
ablandar su propio corazón (o sea, humillarse). Para ello, debe alejarse del pecado y arrepentirse
de verdad (Salmo 119:58; Daniel 9:13).
15 Hay otra importante razón para orar cuando se comete un pecado. El discípulo Santiago
aconsejó que quien necesite ayuda espiritual “llame a sí a los ancianos de la congregación, y que
ellos oren sobre él, [...] y Jehová lo levantará” (Santiago 5:14, 15). En efecto, la persona que ha
pecado debe confesárselo a Jehová, pero también es conveniente que pida a los ancianos que oren
por ella, pues esta medida contribuirá a su recuperación espiritual.
w11 15/1 pág. 23 párr. 7 Poder para superar las tentaciones y el desánimo
7. ¿Cómo nos ayuda la Biblia a resistir las tentaciones?
7 Si Jesús se apoyó en las Escrituras para resistir las tentaciones del Diablo, ¡cuánto más
deberíamos hacerlo nosotros! El primer paso para rechazar a Satanás y eludir sus trampas es
tomar la firme decisión de conocer las normas de Jehová y seguirlas fielmente. Mucha gente ha
decidido obedecer dichas normas después de estudiar la Biblia y comprender el valor de la
sabiduría y la justicia divinas. Ciertamente, “la palabra de Dios” ejerce un gran poder, pues es
capaz de descubrir los “pensamientos e intenciones del corazón” (Heb. 4:12). Además, cuanto más
leamos las Escrituras y meditemos en ellas, mejor comprenderemos que Jehová es un Dios fiel y
veraz (Dan. 9:13). En vista del poder de la Biblia, debemos dedicar tiempo a reflexionar en
pasajes que tengan que ver con nuestras debilidades.
g71 8/6 pág. 28 ¿Le da usted prioridad a la oración?
Si le damos prioridad a nuestras oraciones podremos presentar nuestras peticiones con razones
para que Dios nos conceda nuestra solicitud. Puede ser porque su nombre está envuelto en el
asunto, o porque sabemos que él es un Dios que se deleita en la misericordia, la justicia y la
bondad amorosa. (Éxo. 34:6, 7; Dan. 9:16-19) O podemos pedir perdón porque hemos heredado
el pecado de nuestros padres, tal como lo hizo el rey David.—Sal. 51:1-5.
Y cuando oremos usemos palabras y lenguaje selectos, recordando a quién le estamos
hablando... al Altísimo, al Gobernante Soberano del universo. El reconocer este hecho también hará
que vayamos a él con verdadera humildad y con el mayor respeto posible. Y al hacer nuestras
solicitudes jamás ‘digamos las mismas cosas repetidas veces,’ como hace la gente que no cree en
la Biblia.—Mat. 6:7.
Tampoco seamos como el anciano que oró: “Dios, bendíceme a mí y a mi esposa, a mi hijo Juan
y a su esposa; a nosotros cuatro y a nadie más.” No; abarquemos más. Queremos orar por la
santificación del nombre de Dios, por la venida de su reino, y por que se efectúe su voluntad en la
Tierra. También queremos recordar el bienestar de ‘la entera asociación de nuestros hermanos’ por
todo el mundo.—1 Ped. 5:9; Mat. 6:9, 10.
Si reconocemos que lo que la Palabra de Dios dice es la verdad, le daremos prioridad a la
oración, jamás la desatenderemos. Abarcaremos tanto en nuestras oraciones como debemos
abarcar y las expresaremos con las palabras excelentes que merecen.
dp cap. 11 págs. 184-185 párr. 9 Se revela el tiempo de la llegada del Mesías
9. a) ¿Con qué súplicas concluyó su oración Daniel? b) ¿Qué angustiaba a Daniel, y cómo
mostró su respeto por el nombre de Dios?
9 Daniel pasó a decir en su ferviente plegaria: “Ahora escucha, oh nuestro Dios, la oración de tu
siervo, y sus súplicas, y haz que tu rostro brille sobre tu santuario que está desolado, por causa de
Jehová. Inclina tu oído, oh Dios mío, y oye. Dígnate abrir los ojos y ve nuestras condiciones de
desolación y la ciudad que ha sido llamada por tu nombre; porque no según nuestros actos justos
dejamos que nuestras súplicas caigan delante de ti, sino según tus muchas misericordias. Oh
Jehová, sí oye. Oh Jehová, sí perdona. Oh Jehová, sí presta atención y actúa. No tardes, por causa
de ti mismo, oh Dios mío, porque tu propio nombre ha sido llamado sobre tu ciudad y sobre tu
pueblo” (Daniel 9:17-19). Si Dios no hubiera perdonado a su pueblo y lo hubiera dejado en el
exilio, permitiendo así que su santa ciudad, Jerusalén, quedara desolada indefinidamente, ¿lo
hubieran considerado las naciones el Soberano Universal? ¿No pudieran haber concluido que los
dioses de Babilonia eran más poderosos que Jehová? El nombre de Jehová hubiera caído en
descrédito, y a Daniel le angustiaba esa posibilidad. De las 19 ocasiones en las que el nombre
divino, Jehová, aparece en el libro de Daniel, 18 están vinculadas a esta oración.
¿Que nos enseňa Daniel 9:17-19 sobre la oración?
w07 1/9 pág. 20 Puntos sobresalientes del libro de Daniel
Lecciones para nosotros:
Daniel 9:1-23; 10:11. A Daniel se le llamó “alguien muy deseable” debido a que era un
hombre humilde, devoto y entregado al estudio y la oración. Fueron precisamente estas cualidades
las que le permitieron permanecer fiel a Dios hasta el final de su vida. Resolvámonos a seguir su
ejemplo.
Daniel 9:17-19. Cuando oramos para que venga el nuevo mundo de Dios, donde “la justicia
habrá de morar”, ¿cuál debería ser nuestra principal motivación? ¿El deseo de que desaparezcan
nuestros sufrimientos y dificultades, o más bien, la santificación del nombre de Dios y la
vindicación de su soberanía? (2 Pedro 3:13.)
cl cap. 6 pág. 64 párr. 15 El poder destructivo: “Jehová es persona varonil de guerra”
15. ¿Por qué rescató Jehová a los judíos cautivos en Babilonia?
15 Cabe señalar que Daniel elevó esta oración en un momento en el cual los judíos necesitaban
que Jehová volviese a actuar por causa de Su nombre. Habían sido desobedientes y se encontraban
cautivos, esta vez en Babilonia; entretanto, su capital, Jerusalén, yacía desolada. Daniel sabía que
si regresaban a su patria, se engrandecería el nombre divino, de modo que rogó: “Oh Jehová, sí
perdona. Oh Jehová, sí presta atención y actúa. No tardes, por causa de ti mismo, oh Dios mío,
porque tu propio nombre ha sido llamado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo” (Daniel 9:18, 19).
w72 1/5 pág. 270 párr. 35 ¿El nombre de quién respeta usted más... el suyo, o el de
Dios?
35. ¿Por qué era la antigua nación de Israel un “pueblo para su nombre,” y por qué hay
un problema en cuanto a que sean el ‘pueblo para el nombre’ de Jehová hoy?
35 Es un hecho que, en el año 1473 a. de la E.C., cuando el profeta Moisés estuvo dando sus
instrucciones de despedida a la nación de Israel antes que cruzaran el río Jordán y entraran en la
Tierra Prometida, les dijo: “Jehová te establecerá como pueblo santo para sí, tal como te juró,
porque continúas guardando los mandamientos de Jehová tu Dios, y has andado en sus caminos. Y
todos los pueblos de la tierra tendrán que ver que el nombre de Jehová ha sido llamado sobre ti, y
de veras tendrán miedo de ti.” (Deu. 28:9, 10) Como Jehová les dijo, ellos habían llegado a ser “mi
propiedad especial de entre todos los demás pueblos.” (Éxo. 19:3-5) Porque el nombre de Él se
llamaba sobre ellos, eran un “pueblo para su nombre.” (Jer. 14:9; Dan. 9:19) Pero, ¿ha
continuado el pueblo de Israel siendo un “pueblo para su nombre” hasta este día? ¿Los ha
confirmado como el “pueblo para su nombre” el establecimiento de la independiente y no teocrática
República de Israel en 1948 E.C., aunque no guardan la ley de Moisés y no tienen templo en
Jerusalén que se llame por el nombre de Jehová? Es importante que sepamos esto.
cf cap. 7 pág. 72 párrs. 15-16 “Consideren con sumo cuidado [...] al que ha aguantado”
15, 16. a) ¿Qué muestra que Jesús no confió en sus propias fuerzas para aguantar? b)
¿Qué confianza tenía Jesús en su Padre, y por qué razón?
15 Aunque Jesús era el Hijo perfecto de Dios, no confió en sus propias fuerzas para aguantar,
sino que acudió a su Padre celestial por ayuda. El apóstol Pablo escribió: “Cristo ofreció ruegos y
también peticiones a Aquel que podía salvarlo de la muerte, con fuertes clamores y lágrimas”
(Hebreos 5:7). Observe que Jesús “ofreció” no solo peticiones, sino también ruegos. El término
ruego se refiere a una súplica especialmente sincera e intensa; significa implorar ayuda. La palabra
“ruegos”, en plural, indica que Jesús le imploró a Jehová en más de una ocasión. De hecho, en el
jardín de Getsemaní, él oró con fervor una y otra vez (Mateo 26:36-44).
16 Jesús tenía plena confianza en que Jehová escucharía sus ruegos, pues sabía que su Padre es
el “Oidor de la oración” (Salmo 65:2). Durante su existencia prehumana, el Hijo primogénito había
visto al Padre contestar las oraciones de sus siervos fieles. Él estaba en los cielos cuando Jehová
envió a un ángel para responder a la oración sincera del profeta Daniel, incluso antes de que
terminara de orar (Daniel 9:20, 21). ¿Cómo, entonces, no iba a contestar el Padre a su Hijo
unigénito cuando este le abriera su corazón “con fuertes clamores y lágrimas”? Jehová respondió a
las súplicas de su Hijo y mandó a un ángel para que lo fortaleciera y así pudiera resistir la prueba
(Lucas 22:43).
w07 1/9 pág. 20 Puntos sobresalientes del libro de Daniel
Daniel 9:21. ¿Por qué llama Daniel al ángel Gabriel “el hombre”? Porque Gabriel se
presentó ante él con forma humana, tal como lo había hecho en una visión anterior (Daniel 8:15-
17).
es12 pág. 18
Dios envió a su Hijo (Gál. 4:4).
Jehová envió al ángel Gabriel para que le diera a conocer a Daniel una profecía sobre la llegada
de “Mesías el Caudillo” (Dan. 9:21-25). En los últimos meses del año 29, en el momento predicho,
Jesús recibió el espíritu santo, tras haber sido bautizado por Juan, y se convirtió en el Mesías o
Cristo, en el Ungido de Dios (Mat. 3:13-17; Juan 1:29-34). Como tal, estaba destinado a ser un
Líder sin igual. Desde el comienzo de su ministerio, Jesús demostró que era el Líder prometido,
“Mesías el Caudillo”. Pocos días después de bautizarse comenzó a reunir seguidores y realizó su
primer milagro (Juan 1:35–2:11). Acompañado de sus discípulos, recorrió Israel predicando las
buenas nuevas del Reino (Luc. 8:1). No solo les enseñó a predicar y enseñar, sino que les mostró
con el ejemplo cómo hacerlo (Luc. 9:1-6). ¡Qué excelente modelo para los superintendentes de
nuestros días! w10 15/9 4:4, 5
w10 15/9 pág. 22 párrs. 4-5 “Solamente tienen un Líder, [...] el Cristo”
4. ¿Qué profecía sobre la llegada del Mesías recibió Daniel?
5. ¿Cómo demostró Jesús durante su ministerio que era un Líder capaz?
4 Poco antes del incidente con aquel demonio, Jehová había enviado al ángel Gabriel para que le
diera a conocer a Daniel una profecía sobre la llegada de “Mesías el Caudillo” (Dan. 9:21-25).
En los últimos meses del año 29, justo en el momento predicho, Jesús recibió el espíritu santo, tras
haber sido bautizado por Juan, y se convirtió en el Mesías o Cristo, es decir, en el Ungido de Dios
(Mat. 3:13-17; Juan 1:29-34; Gál. 4:4). Como tal, estaba destinado a ser un Líder sin igual.
5 Desde el comienzo de su ministerio, Jesús demostró que era el Líder prometido, “Mesías el
Caudillo”. Pocos días después de bautizarse comenzó a reunir seguidores y realizó su primer
milagro (Juan 1:35–2:11). Acompañado de sus discípulos, recorrió Israel predicando las buenas
nuevas del Reino (Luc. 8:1). No solo les enseñó a predicar y enseñar, sino que les mostró con el
ejemplo cómo hacerlo (Luc. 9:1-6). ¡Qué excelente modelo para los superintendentes cristianos de
nuestros días!
dp cap. 18 pág. 310 párr. 9 Jehová promete a Daniel una magnífica recompensa
9. ¿Por qué no debemos tomar nunca a la ligera el privilegio de orar?
9 La oración es un acto sencillo. Podemos orar casi en cualquier momento y lugar, en voz alta o
en silencio. Nunca tomemos a la ligera, sin embargo, este preciado privilegio. La Biblia enlaza la
oración con el aguante, la perseverancia y el permanecer despiertos en sentido espiritual (Lucas
18:1; Romanos 12:12; Efesios 6:18; Colosenses 4:2). ¿No es asombroso que tengamos una vía de
comunicación libre y abierta con la persona más importante del universo? Y Jehová escucha.
Recordemos la ocasión en que envió un ángel en respuesta a la oración de Daniel. ¡El ángel llegó
mientras Daniel todavía estaba orando! (Daniel 9:20, 21). Aunque la nuestra no sea una época de
visitas angélicas, Jehová no ha cambiado (Malaquías 3:6). Tal como escuchó la oración de Daniel,
también escuchará las nuestras. Mediante la oración estrecharemos nuestra relación con Jehová y
forjaremos un vínculo con él que nos ayudará a aguantar hasta el fin, como lo hizo Daniel.
dp cap. 11 pág. 185 párr. 10 Se revela el tiempo de la llegada del Mesías
10. a) ¿Quién fue enviado a Daniel, y por qué? b) ¿Por qué usó Daniel el término
“hombre” con referencia a Gabriel?
10 Daniel aún estaba orando cuando el ángel de Dios se le apareció y le dijo: “Oh Daniel, ahora
he salido para hacerte tener perspicacia con entendimiento. Al comienzo de tus súplicas salió una
palabra, y yo mismo he venido a dar informe, porque eres alguien muy deseable. Así que da
consideración al asunto, y ten entendimiento en la cosa vista”. Pero ¿por qué en aquella ocasión
llamó Daniel al ángel “el hombre Gabriel”? (Daniel 9:20-23). Pues bien, cuando Daniel había
procurado comprender la visión anterior del macho cabrío y el carnero, se le había aparecido
“alguien que era en apariencia como un hombre físicamente capacitado”. Había sido el ángel
Gabriel, enviado para darle entendimiento al respecto (Daniel 8:15-17). Después de la oración de
Daniel, ese mismo ángel volvió a presentársele con apariencia humana y a hablarle como un
hombre lo haría.
w11 1/1 pág. 21 “¿Es cierto que Dios me ama?”
Una tarde, mientras oraba, el profeta Daniel recibió una sorprendente visita. Se trataba del ángel
Gabriel, a quien ya había tenido el honor de conocer anteriormente. “Daniel —dijo el ángel al
anciano profeta—, ahora he salido para hacerte tener perspicacia con entendimiento [...], porque
eres alguien muy deseable.” (Daniel 9:21-23.)
w99 1/2 pág. 7 ¿Cómo podemos demostrar verdadera humildad?
Por tanto, ¿por qué tratar de ser humildes? Porque la humildad cuenta con la aprobación de Dios
y nos ayuda a obtener su guía. Fue en parte la humildad de Daniel lo que hizo que Jehová lo
considerara “muy deseable” y le enviara a un ángel con una visión (Daniel 9:23; 10:11, 19). La
humildad trae muchas recompensas. Buenos amigos que nos aman. Y más importante: la
bendición de Jehová. “El resultado de la humildad y del temor de Jehová es riquezas y gloria y
vida.” (Proverbios 22:4.)
km 8/90 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
El bautismo de Cornelio, el primer converso gentil, marcó el fin de las “setenta semanas”. (Dan.
9:24.) [7, Lectura semanal de la Biblia; véase w90-S 15/5 pág. 24.] Cierto.
w90 15/5 pág. 24 ¡Testigos celosos de Jehová en marcha!
¡Testigos celosos de Jehová en marcha!
LOS testigos de Jehová del primer siglo actuaban con denuedo y celo. Cumplían con empeño la
comisión que Jesús les dio: “Vayan [...] hagan discípulos de gente de todas las naciones”. (Mateo
28:19, 20.)
Pero ¿cómo sabemos que los primeros seguidores de Cristo tomaron en serio aquella comisión?
Pues bien, el libro bíblico de Hechos de Apóstoles prueba que eran testigos celosos de Jehová,
¡gente verdaderamente en marcha!
BENEFICIOS Y OTROS RASGOS
La similitud de lenguaje y estilo del tercer Evangelio y el libro de Hechos indica que fueron
escritos por la misma persona: Lucas, “el médico amado”. (Colosenses 4:14.) Las conversaciones y
oraciones que se registran en Hechos están entre los rasgos singulares de este libro. Más o menos
el 20% del libro consiste en discursos, como los que pronunciaron Pedro y Pablo en apoyo de la fe
verdadera.
El libro de Hechos se escribió en Roma alrededor de 61 E.C. Eso explicaría por qué no se
menciona la comparecencia de Pablo ante César ni la persecución que Nerón lanzó contra los
cristianos cerca de 64 E.C. (2 Timoteo 4:11.)
Al igual que el Evangelio de Lucas, Hechos fue dirigido a Teófilo. Se escribió para fortalecer la fe
e informar sobre el aumento del cristianismo. (Lucas 1:1-4; Hechos 1:1, 2.) El libro demuestra que
la mano de Jehová estaba con sus siervos leales. Nos hace conscientes del poder de Su espíritu y
fortalece nuestra confianza en la profecía inspirada de Dios. Hechos también nos ayuda a aguantar
persecución, nos impulsa a ser testigos abnegados de Jehová y hace más firme nuestra fe en la
esperanza del Reino.
EXACTITUD HISTÓRICA
Lucas, quien fue compañero de Pablo, llevó el registro de los viajes que ellos hicieron. También
habló con testigos oculares. Estos factores y la investigación cuidadosa que efectuó hacen de sus
escritos una obra maestra de exactitud histórica.
Por eso el erudito William Ramsay pudo decir: “Lucas es un historiador de primera calidad: no es
simplemente que su exposición de los hechos sea fidedigna, sino que él posee el verdadero sentido
histórico [...] Debería incluirse a este autor entre los más grandes historiadores”.
PEDRO: TESTIGO FIEL
Solo por el poder del espíritu santo de Jehová pueden sus siervos llevar a cabo la obra que él les
da de declarar las buenas nuevas. Por eso, cuando los seguidores de Jesús reciban espíritu santo
serán sus testigos en Jerusalén, Judea, Samaria y “hasta la parte más distante de la tierra”. Se
llenan de espíritu santo en el Pentecostés de 33 E.C. Puesto que apenas son las nueve de la
mañana, de seguro no están embriagados como creen algunos. Pedro da un testimonio
emocionante, y 3.000 personas se bautizan. Los opositores religiosos tratan de acallar a los
proclamadores del Reino, pero en respuesta a sus oraciones Dios fortalece a sus testigos para que
hablen Su palabra con denuedo. Cuando se les amenaza de nuevo, responden: “Tenemos que
obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres”. La obra sigue efectuándose a
medida que ellos predican de casa en casa (1:1–5:42).
Por confianza en el espíritu de Jehová sus testigos aguantan la persecución. Así, después que se
da muerte a pedradas al fiel testigo Esteban, los seguidores de Jesús se ven obligados a esparcirse,
pero esto solo difunde la palabra. Felipe el evangelizador inicia el ministerio en Samaria. Para
sorpresa de muchos, el violento perseguidor Saulo de Tarso se convierte. Sirviendo ahora como el
apóstol Pablo, sufre persecución en Damasco, pero escapa de los designios asesinos de los judíos.
Pablo se asocia brevemente con los apóstoles en Jerusalén y luego sigue adelante en su ministerio
(6:1–9:31).
Hechos pasa a mostrar que la mano de Jehová está con sus testigos. Pedro resucita a Dorcas
(Tabita). Luego responde al llamamiento de ir a Cesarea, donde declara las buenas nuevas a
Cornelio y a la familia y los amigos de este. Son los primeros gentiles que se bautizan como
discípulos de Jesús. Así, en 36 E.C. terminan las “setenta semanas”. (Daniel 9:24.) Poco después,
Herodes Agripa I ejecuta al apóstol Santiago y manda arrestar a Pedro. Pero el apóstol es libertado
de la prisión por intervención angelical, y ‘la palabra de Jehová sigue creciendo y difundiéndose’
(9:32–12:25).
km 12/96 pág. 3 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
. La profecía de Daniel 9:24, 25 señala el nacimiento de Jesús [kl-S pág. 36 §8]. Falso. Señala
el año 29 E.C., cuando Jesús fue ungido con espíritu santo y llegó a ser el Mesías.
kl cap. 4 pág. 36 párr. 8 Jesucristo, la llave para conocer a Dios
8. a) ¿Cuándo comenzaron las 69 “semanas”, y con qué acontecimiento? b) ¿Cuánto
duraron las 69 “semanas”, y qué sucedió cuando terminaron?
8 En el siglo VI a.E.C., el profeta Daniel predijo que 69 “semanas” después de emitirse la orden
de restaurar y reedificar Jerusalén se presentaría “Mesías el Caudillo”. (Daniel 9:24, 25.) Cada
una de estas “semanas” fue de siete años de duración. De acuerdo con la Biblia y la historia, la
orden de reedificar a Jerusalén se emitió en el año 455 a.E.C. (Nehemías 2:1-8.) De modo que el
Mesías se presentaría 483 (69 veces 7) años después de 455 a.E.C. Eso nos lleva a 29 E.C., justo
el año en que Jehová ungió a Jesús con espíritu santo. De este modo Jesús llegó a ser “el Cristo”
(que significa “el Ungido”), o Mesías. (Lucas 3:15, 16, 21, 22.)
es13 pág. 18
Desde la salida de la palabra de restaurar y reedificar a Jerusalén hasta Mesías el
Caudillo, habrá siete semanas, también sesenta y dos semanas (Dan. 9:25).
Cuando Juan el Bautista apareció en escena, sus palabras y acciones llevaron a muchos a
preguntarse si habría llegado ya el Mesías (Luc. 3:15). Es posible que algunos hayan logrado
entender correctamente la profecía de las “setenta semanas”, que indicaba cuándo aparecería
Cristo (Dan. 9:24). Numerosas obras explican que se trata de semanas de años, o sea, períodos
de siete años. Por ejemplo, La Palabra de Dios para Todos aclara en una nota: “Setenta semanas
de años, o sea cuatrocientos noventa años”. Hoy, los siervos de Jehová sabemos que las
69 semanas de Daniel 9:25 comenzaron en el 455 antes de nuestra era, cuando el rey Artajerjes
de Persia autorizó a Nehemías a reconstruir Jerusalén (Neh. 2:1-8). Si contamos desde entonces
69 semanas, o 483 años, llegamos al 29 de la era cristiana, cuando tuvo lugar el bautismo de
Jesús. En ese momento fue ungido con espíritu santo y se convirtió en el Mesías (Mat. 3:13-17).
w11 15/8 1:3, 4
w11 15/8 págs. 8-9 párrs. 3-4 Esperaban al Mesías
3 Años más tarde, Juan el Bautista aparece en escena. Sus palabras y acciones llevan a muchos
a preguntarse si habrá llegado ya el Mesías (léase Lucas 3:15). ¿Por qué piensan algunos que es
el momento de que aparezca Cristo? Una posibilidad es que hayan logrado entender correctamente
la profecía de las “setenta semanas”, la cual dice: “Hay setenta semanas que han sido
determinadas sobre tu pueblo [...]. Y debes saber [...] que desde la salida de la palabra de
restaurar y reedificar a Jerusalén hasta Mesías el Caudillo, habrá siete semanas, también sesenta y
dos semanas” (Dan. 9:24, 25). Numerosas obras explican que se trata de semanas de años, o
sea, períodos de siete años. Por ejemplo, La Palabra de Dios para Todos aclara en una nota:
“Setenta semanas de años, o sea cuatrocientos noventa años”.
4 Hoy, los siervos de Jehová sabemos que las 69 semanas de Daniel 9:25 comenzaron en el 455
antes de nuestra era, cuando el rey Artajerjes de Persia autorizó a Nehemías a reconstruir
Jerusalén (Neh. 2:1-8). Si contamos desde entonces 69 semanas, o 483 años, llegamos al 29 de la
era cristiana, cuando tuvo lugar el bautismo de Jesús. En ese momento fue ungido con espíritu
santo y se convirtió en el Mesías (Mat. 3:13-17).
go cap. 8 págs. 122-123 párr. 5 Días marcados durante el “tiempo del fin”
5. ¿A favor de quiénes está plantado ‘Miguel el gran príncipe’ ahora?
5 Hoy el pueblo de Daniel sería, no los israelitas circuncisos carnales que rechazan al Mesías cuyo
aparecimiento Daniel (9:24, 25) predijo, sino el resto de israelitas espirituales de hoy, los que
son testigos cristianos de Jehová engendrados por espíritu durante este siglo veinte. A favor de
estos israelitas espirituales está plantado el Mesías glorificado, Jesús, de nuevo como ‘Miguel el
gran príncipe’ en el cielo, y él ejerce su poder y autoridad a favor de este resto espiritual. Esta
acción es lo que precipita el “tiempo de angustia como el cual no se ha hecho que ocurra uno desde
que hubo nación hasta aquel tiempo.”
w11 15/8 págs. 8-9 párrs. 3-4 Esperaban al Mesías
3, 4. ¿Cómo debemos entender Daniel 9:24, 25?
3 Años más tarde, Juan el Bautista aparece en escena. Sus palabras y acciones llevan a muchos
a preguntarse si habrá llegado ya el Mesías (léase Lucas 3:15). ¿Por qué piensan algunos que es
el momento de que aparezca Cristo? Una posibilidad es que hayan logrado entender correctamente
la profecía de las “setenta semanas”, la cual dice: “Hay setenta semanas que han sido
determinadas sobre tu pueblo [...]. Y debes saber [...] que desde la salida de la palabra de
restaurar y reedificar a Jerusalén hasta Mesías el Caudillo, habrá siete semanas, también sesenta y
dos semanas” (Dan. 9:24, 25). Numerosas obras explican que se trata de semanas de años, o
sea, períodos de siete años. Por ejemplo, La Palabra de Dios para Todos aclara en una nota:
“Setenta semanas de años, o sea cuatrocientos noventa años”.
4 Hoy, los siervos de Jehová sabemos que las 69 semanas de Daniel 9:25 comenzaron en el 455
antes de nuestra era, cuando el rey Artajerjes de Persia autorizó a Nehemías a reconstruir
Jerusalén (Neh. 2:1-8). Si contamos desde entonces 69 semanas, o 483 años, llegamos al 29 de la
era cristiana, cuando tuvo lugar el bautismo de Jesús. En ese momento fue ungido con espíritu
santo y se convirtió en el Mesías (Mat. 3:13-17).
km 12/04 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
8. a) ¿Cuándo salió “la palabra de restaurar y reedificar a Jerusalén”? b) ¿Cuántos años
transcurrirían desde entonces hasta la aparición de Jesús como el Mesías? (Dan. 9:24-27.)
[si-S pág. 291 § 18, 19.] “La palabra de restaurar y reedificar a Jerusalén” salió en
455 a.E.C. (Neh. 2:1, 17). Sesenta y nueve semanas de años (483 años) después, en
el otoño de 29 E.C., Jesús se bautizó y fue ungido con espíritu santo como el Mesías.
si pág. 291 párrs. 18-19 Estudio número 3: Sucesos fechados en la corriente del tiempo
18. a) ¿Qué profetizó Daniel acerca de 69 “semanas”? b) Según Nehemías, ¿cuándo
empezó este período? c) ¿Cómo llegamos a la fecha del comienzo del reinado de
Artajerjes?
19. a) Si contamos desde “el año veinte de Artajerjes”, ¿cómo determinamos la fecha en
que había de aparecer el Mesías? b) ¿Cómo se cumplió la profecía de las
70 “semanas” desde aquella fecha?
18 La septuagésima “semana”: 29-36 E.C. También se abarcan aspectos de tiempo
relacionados con el ministerio de Jesús en Daniel 9:24-27, que predice que pasarían 69 semanas
de años (483 años) “desde la salida de la palabra de restaurar y reedificar a Jerusalén hasta Mesías
el Caudillo”. Según Nehemías 2:1-8, esa palabra salió “en el año veinte de Artajerjes”, rey de
Persia. ¿Cuándo comenzó su reinado Artajerjes? Su padre y predecesor, Jerjes, murió a fines de
475 a.E.C. Así que el año de ascensión de Artajerjes empezó en 475 a.E.C., y hay pruebas
convincentes de esto en fuentes griegas, persas y babilónicas. Por ejemplo, Tucídides, historiador
griego famoso por su exactitud, dice que el estadista griego Temístocles huyó a Persia cuando
Artajerjes “recientemente había ascendido al trono”. Otro historiador griego del siglo I a.E.C.,
Diodoro Sículo, permite que fijemos la fecha de la muerte de Temístocles en 471/470 a.E.C.
Después de huir de su país, Temístocles había pedido permiso a Artajerjes para estudiar el idioma
persa por un año antes de presentarse ante él, lo cual se llevó a cabo. Por consiguiente,
Temístocles tiene que haberse establecido en Persia a más tardar en 472 a.E.C., y es razonable
fechar su llegada en 473 a.E.C. En ese tiempo Artajerjes “recientemente había ascendido al trono”.
19 De modo que “el año veinte de Artajerjes” sería 455 a.E.C. Si contamos 483 años (las
69 “semanas”) desde ese punto y recordamos que no hubo año cero al entrar en la era común,
llegamos a 29 E.C. para el aparecimiento de “Mesías el Caudillo”. Jesús llegó a ser el Mesías al
bautizarse y ser ungido con espíritu santo, en el otoño de ese año. La profecía indica también que
“a la mitad de la [septuagésima] semana hará que cesen el sacrificio y la ofrenda de dádiva”. Esto
sucedió cuando los sacrificios judíos típicos perdieron su validez debido a que Jesús se dio en
sacrificio. “La mitad” de esta “semana” de años nos lleva por tres años y medio hasta la primavera
de 33 E.C., cuando se dio muerte a Jesús. Con todo, “él tiene que mantener el pacto en vigor para
los muchos” durante toda la septuagésima semana. Esto muestra que el favor especial de Jehová
continuó con los judíos durante los siete años desde 29 E.C. hasta 36 E.C. Solo entonces se abrió el
camino para que gentiles incircuncisos llegaran a ser israelitas espirituales, como lo indicó la
conversión de Cornelio en 36 E.C.. (Hech. 10:30-33, 44-48; 11:1.)
km 2/06 pág. 7 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
9. ¿Por qué es importante en la cronología bíblica “el año veinte de Artajerjes el rey”? (Neh. 2:1, 5,
6, 11, 17, 18.) [si-S pág. 88 § 2, 5.] Esta fecha (455 a.e.c.), en la que se reconstruyó
Jerusalén y su muro, sirve de punto de referencia para calcular la venida del Mesías.
Si contamos 69 semanas de años (es decir, 483 años) a partir de 455 antes de
nuestra era, llegamos a 29 de nuestra era, el año en que Jesús fue ungido (Dan.
9:24-27; Luc. 3:1-3, 23).
si pág. 88 párr. 2 Libro bíblico número 16: Nehemías
2. ¿Qué condición lamentable afligía a Nehemías, pero qué tiempo señalado se acercaba?
2 En 456 a.E.C. no había prosperidad entre los ‘que habían quedado del cautiverio’, el resto judío
que había regresado a Jerusalén. Era lamentable su condición. (Neh. 1:3.) El muro de la ciudad
estaba en escombros, y el pueblo era un oprobio a los ojos de sus adversarios, que siempre
estaban observándolos. Esto afligía a Nehemías. Pero había llegado el tiempo señalado de Jehová
para acción en cuanto al muro de Jerusalén. Hubiera o no enemigos, Jerusalén tenía que ser
edificada junto con su muro protector como marca en la corriente del tiempo con relación a una
profecía que Jehová había dado a Daniel sobre la venida del Mesías. (Dan. 9:24-27.) Por
consiguiente, Jehová dirigió los sucesos y utilizó al fiel y celoso Nehemías para efectuar la voluntad
divina.
dp cap. 12 págs. 200-201 párr. 6 Un mensajero de Dios fortalece a Daniel
6. ¿Por qué preocuparon a Daniel las condiciones existentes en Jerusalén?
6 Daniel estaba familiarizado con la profecía de Jeremías (Daniel 9:2). Sabía que la
reconstrucción del templo de Jerusalén y la restauración de la adoración verdadera en ese lugar
guardaban estrecha relación con el propósito de Jehová respecto a Su pueblo, y que tales logros
precederían a la llegada del Mesías prometido. De hecho, Daniel se había visto favorecido con el
gran privilegio de recibir de Jehová la profecía de las “setenta semanas”, por la que supo que el
Mesías llegaría sesenta y nueve “semanas” después de “la salida de la palabra” de restaurar y
reconstruir Jerusalén (Daniel 9:24-27). Sin embargo, en vista del estado desolado de la ciudad y
la demora en las obras del templo, es fácil entender que Daniel se hallara desanimado y triste.
w95 1/11 págs. 10-11 párrs. 4-5 Salvados de una “generación inicua”
4, 5. a) ¿Por qué se interesaban los judíos temerosos de Dios del siglo primero en la
profecía de Daniel 9:24-27? b) ¿Cómo se cumplió esta profecía?
4 Alrededor del año 539 a.E.C., Daniel, el profeta de Dios, recibió una visión sobre ciertos
acontecimientos que tendrían lugar durante la última “semana” de un período de “setenta
semanas” de años. (Daniel 9:24-27.) Estas “semanas” empezaron en 455 a.E.C., cuando el rey
Artajerjes de Persia emitió la orden de que se reedificara la ciudad de Jerusalén. La última
“semana” comenzó en 29 E.C., cuando Jesucristo se bautizó y fue ungido, llegando de este modo a
ser el Mesías. Los judíos temerosos de Dios del siglo primero estaban muy al tanto del tiempo en
que debía cumplirse la profecía de Daniel. Por ejemplo, respecto a las muchedumbres que se
reunieron para oír la predicación de Juan el Bautizante en 29 E.C., Lucas 3:15 dice que “el pueblo
[estaba] en expectación, y todos [razonaban] en sus corazones acerca de Juan: ‘¿Acaso será él el
Cristo?’”.
5 La septuagésima “semana” abarcaría siete años de favor especial para los judíos. Empezó en
29 E.C., e incluyó el bautismo y ministerio de Jesús, su muerte en sacrificio “a la mitad de la
semana”, en 33 E.C., y la otra ‘mitad de la semana’, hasta 36 E.C. Durante esta “semana”, los
judíos y prosélitos judíos temerosos de Dios fueron los únicos que recibieron la oportunidad de
llegar a ser discípulos ungidos de Jesús. Posteriormente, en 70 E.C., una fecha no conocida de
antemano, las legiones romanas, bajo el mando de Tito, destruyeron el sistema judío apóstata.
(Daniel 9:26, 27.)
km 12/02 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
23. “La salida de la palabra de restaurar y reedificar a Jerusalén” tuvo lugar en 455 a.E.C., lo que
marca el inicio de las 69 semanas de años, que terminaron con la aparición del Mesías en
29 E.C. (Dan. 9:25.) [Lectura semanal de la Biblia; véase dp-S pág. 190 §20–pág. 191 §22.]
dp cap. 11 págs. 190-192 párrs. 20-22 Se revela el tiempo de la llegada del Mesías
20. a) ¿Cuándo se llevó a efecto “la palabra de restaurar y reedificar a Jerusalén”?
b) ¿Cuándo comenzaron las “setenta semanas”, y cuándo terminaron? c) ¿Qué
pruebas confirman la exactitud de las fechas de inicio y fin de las “setenta
semanas”?
21. a) ¿Qué habría de lograrse en las primeras “siete semanas”, y a pesar de qué
circunstancias? b) ¿En qué año habría de presentarse el Mesías, y qué muestra el
Evangelio de Lucas que sucedió en aquel tiempo?
22. ¿Cuándo se convirtió Jesús en el Mesías predicho, y cómo
20 Aunque la autorización se dio en el mes de Nisán, a principios del año vigésimo del reinado de
Artajerjes, “la salida de la palabra de restaurar y reedificar a Jerusalén” en realidad produjo sus
efectos unos meses después, cuando Nehemías llegó a Jerusalén y empezó su obra de
restauración. El viaje de Esdras había durado cuatro meses, pero Susa se hallaba a más de
300 kilómetros al este de Babilonia y, por tanto, aún más lejos de Jerusalén. Así pues, lo más
probable es que Nehemías llegara a la ciudad hacia el final del año vigésimo del reinado de
Artajerjes, en 455 a.E.C. En ese momento empezaron las predichas “setenta semanas”, que, como
ascenderían a 490 años, terminarían a finales del año 36 E.C. (véase el apartado “¿Cuándo
comenzó el reinado de Artajerjes?”, en la pág. 197).
SE PRESENTA “MESÍAS EL CAUDILLO”
21 ¿Cuántos años se tardó en reedificar Jerusalén? Pues bien, la reconstrucción habría de llevarse
a cabo “en los aprietos de los tiempos”, debido a los problemas internos de los propios judíos y la
oposición de los samaritanos y otros pueblos. Las obras debieron quedar terminadas, a efectos
prácticos, hacia el año 406 a.E.C., al cabo de “siete semanas”, o 49 años (Daniel 9:25). A
continuación vendría un período de 62 semanas, o 434 años, concluido el cual se presentaría el
Mesías prometido con tanta antelación. Si contamos 483 años (49 más 434) a partir de 455 a.E.C.,
llegamos a 29 E.C. ¿Qué sucedió en ese año? El evangelista Lucas relata: “En el año decimoquinto
del reinado de Tiberio César, cuando Poncio Pilato era gobernador de Judea, y Herodes era
gobernante de distrito de Galilea [...], la declaración de Dios vino a Juan el hijo de Zacarías en el
desierto. De modo que él entró en toda la comarca del Jordán, predicando bautismo en símbolo de
arrepentimiento para perdón de pecados”. En ese entonces, ‘el pueblo estaba en expectación’
respecto al Mesías (Lucas 3:1-3, 15).
22 Juan no era el Mesías prometido, pero dio testimonio de lo que presenció cuando Jesús de
Nazaret se bautizó en el otoño del año 29 E.C.: “Vi el espíritu bajar como paloma del cielo, y
permaneció sobre él. Ni siquiera yo lo conocía, pero El Mismo que me envió a bautizar en agua me
dijo: ‘Sobre quienquiera que veas el espíritu descender y permanecer, este es el que bautiza en
espíritu santo’. Y yo lo he visto, y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios” (Juan 1:32-
34). En el momento de su bautismo, Jesús llegó a ser el Ungido: el Mesías, o Cristo. Un discípulo
de Juan llamado Andrés conoció poco después a Jesús ya ungido, y le dijo a Simón Pedro: “Hemos
hallado al Mesías” (Juan 1:41). Por lo tanto, “Mesías el Caudillo” se presentó precisamente a
tiempo: al término de las 69 semanas
pe cap. 16 pág. 138 párr. 13 El gobierno de Dios empieza a regir
13. ¿Cómo predijo la Biblia el mismísimo año en que el Mesías apareció en la Tierra?
13 Pero puede que alguien pregunte: ‘¿Dónde predice la Biblia el año mismo en que el Mesías
apareció en la Tierra?’ El libro bíblico de Daniel dice: “Desde la salida de la palabra de restaurar y
reedificar a Jerusalén hasta Mesías el Caudillo, habrá siete semanas, también sesenta y dos
semanas,” o, en total, 69 semanas. (Daniel 9:25) Sin embargo, éstas no son 69 semanas
literales, lo cual solo llegaría a 483 días, o poco más de un año. Son 69 semanas de años, o
483 años. (Compare con Números 14:34.) El mandato de restaurar y reedificar los muros de
Jerusalén se dio en 455 a. de la E.C. (Nehemías 2:1-8) Por eso, estas 69 semanas de años
terminaron 483 años después, en 29 E.C. ¡Y en ese mismo año fue cuando Jesús vino a Juan para
ser bautizado! En aquella ocasión Jesús fue ungido con espíritu santo y llegó a ser el Mesías, o
Cristo.—Lucas 3:1, 2, 21-23.
es12 pág. 37
Jesús emprendió un recorrido [...] enseñando [...] y predicando las buenas nuevas del
reino (Mat. 9:35).
Jesús realizó su ministerio con tanto empeño porque comprendía el momento en el que se
encontraba según el horario de Dios. Gracias a la profecía de Daniel, podía saber que el ministerio
del Mesías terminaría “a la mitad de la semana” profética, es decir, después de tres años y medio
(Dan. 9:27). Poco después de realizar su entrada triunfal en Jerusalén en la primavera del año 33,
Jesús aseguró: “Ha llegado la hora para que el Hijo del hombre sea glorificado” (Juan 12:23).
Como vemos, sabía que su muerte era inminente. Pero esa no fue la principal razón por la que se
esforzó tanto. Más bien, fue porque lo más importante en su vida era hacer la voluntad de su Padre
y mostrar su amor al prójimo en toda ocasión. w10 15/12 1:5, 6
w10 15/12 págs. 7-8 párrs. 5-6 Demostremos celo por la adoración verdadera
5. ¿Cómo demostró Jesús un sentido de urgencia al llevar a cabo su ministerio?
6. ¿Qué era lo más importante en la vida de Jesús?
5 Nadie ha dejado un mejor ejemplo de lo que es servir a Dios con sentido de urgencia que
Jesucristo. Una de las razones por las que actuó así fue que tenía muchos objetivos que cumplir en
apenas tres años y medio. Pero en ese período tan breve hizo más a favor de la adoración
verdadera que cualquier otro ser humano. Dio a conocer el nombre y el propósito de su Padre,
predicó las buenas nuevas del Reino, denunció la hipocresía y las doctrinas falsas de los líderes
religiosos y defendió hasta la muerte la soberanía de Jehová. Además, recorrió incansablemente el
país enseñando, ayudando y sanando a la gente (Mat. 9:35). No hay duda: nadie ha logrado tanto
en tan poco tiempo. Dio todo lo que un hombre podía dar (Juan 18:37).
6 Jesús realizó su ministerio con tanto empeño porque comprendía el momento en el que se
encontraba según el horario de Dios. Gracias a la profecía de Daniel, podía saber que el ministerio
del Mesías terminaría “a la mitad de la semana” profética, es decir, después de tres años y medio
(Dan. 9:27). Poco después de realizar su entrada triunfal en Jerusalén en la primavera del año 33,
Jesús aseguró: “Ha llegado la hora para que el Hijo del hombre sea glorificado” (Juan 12:23).
Como vemos, sabía que su muerte era inminente. Pero esa no fue la principal razón por la que se
esforzó tanto. Más bien, fue porque lo más importante en su vida era hacer la voluntad de su Padre
y mostrar su amor al prójimo en toda ocasión. Ese amor lo motivó desde el principio a reunir un
grupo de discípulos y prepararlos para que fueran a predicar por todo el país. De ese modo se
aseguró de que continuaran con la labor que él había comenzado e incluso efectuaran obras
mayores que las suyas (léase Juan 14:12).
km 4/89 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
27. “El pacto” se refiere al (pacto de la Ley; nuevo pacto; pacto abrahámico). (Dan. 9:27.) [8,
Lectura semanal de la Biblia; véase kc-S pág. 65 §23.]
kc cap. 7 págs. 65-66 párr. 23 Identificando al Mesías, el Rey
23. (a) ¿Cómo se favoreció especialmente a los judíos durante la septuagésima semana?
(b) ¿Cómo se favoreció a otros después de haber terminado las “setenta semanas”?
23 Respecto a los judíos que serían introducidos en el Israel espiritual, la profecía dice: “Él tiene
que mantener el pacto en vigor para los muchos por una semana.” Esta es la ‘semana de años’ de
29 a 36 E.C., durante la cual a judíos naturales se les favoreció especialmente por ser adoptados
como parte de la ‘descendencia espiritual de Abrahán.’ (Daniel 9:27a) Pero entonces, con la
predicación de Pedro al gentil incircunciso Cornelio, se abrió el camino para que personas
incircuncisas de las naciones también fueran introducidas en el pacto abrahámico. Acerca de esto,
Pablo escribe: “Todos ustedes, de hecho, son hijos de Dios por medio de su fe en Cristo Jesús.
Porque todos ustedes que fueron bautizados en Cristo se han vestido de Cristo. No hay ni judío ni
griego, no hay ni esclavo ni libre, no hay ni macho ni hembra; porque todos ustedes son una
persona en unión con Cristo Jesús. Además, si pertenecen a Cristo, realmente son descendencia de
Abrahán, herederos con respecto a una promesa.”—Gálatas 3:26-29; Hechos 10:30-35, 44-48.
kc cap. 7 págs. 65-66 párr. 23 Identificando al Mesías, el Rey
23. (a) ¿Cómo se favoreció especialmente a los judíos durante la septuagésima semana?
(b) ¿Cómo se favoreció a otros después de haber terminado las “setenta semanas”?
23 Respecto a los judíos que serían introducidos en el Israel espiritual, la profecía dice: “Él tiene
que mantener el pacto en vigor para los muchos por una semana.” Esta es la ‘semana de años’ de
29 a 36 E.C., durante la cual a judíos naturales se les favoreció especialmente por ser adoptados
como parte de la ‘descendencia espiritual de Abrahán.’ (Daniel 9:27a) Pero entonces, con la
predicación de Pedro al gentil incircunciso Cornelio, se abrió el camino para que personas
incircuncisas de las naciones también fueran introducidas en el pacto abrahámico. Acerca de esto,
Pablo escribe: “Todos ustedes, de hecho, son hijos de Dios por medio de su fe en Cristo Jesús.
Porque todos ustedes que fueron bautizados en Cristo se han vestido de Cristo. No hay ni judío ni
griego, no hay ni esclavo ni libre, no hay ni macho ni hembra; porque todos ustedes son una
persona en unión con Cristo Jesús. Además, si pertenecen a Cristo, realmente son descendencia de
Abrahán, herederos con respecto a una promesa.”—Gálatas 3:26-29; Hechos 10:30-35, 44-48.
kc cap. 14 págs. 131-132 párrs. 15-17 ¡El Rey gobierna!
15-17. (a) ¿Quién perdió el “derecho legal” al reino de David, y cómo? (b) ¿Quién
recobraría ese derecho, y por cuánto tiempo? (c) Por eso, ¿qué pregunta pertinente
surge? (d) ¿Por qué sería apropiado el que Daniel contestara esta pregunta?
15 El profeta Ezequiel predijo con las siguientes palabras que Sedequías, el último del linaje
davídico de reyes que gobernó desde la Jerusalén terrestre, sería derribado de su trono:
“Esto es lo que ha dicho el Señor Soberano Jehová: ‘Remueve el turbante, y quita la
corona. Esto no será lo mismo. . . . Ruina, ruina, ruina la haré. En cuanto a ésta
también, ciertamente no llegará a ser de nadie hasta que venga aquel que tiene el
derecho legal, y tengo que dar esto a él.’”—Ezequiel 21:26, 27.
16 Aunque el rey Sedequías perdió entonces el “derecho legal” al reino davídico, el Mesías
prometido recobraría aquel “derecho” y gobernaría en el reino de Dios “para siempre.” (Lucas 1:32,
33) Pero, ¿cuánto tiempo pasaría hasta que el reino mesiánico —que había sido tipificado o
representado por el reino terrestre de Israel con su capital en Jerusalén— hubiera de comenzar a
gobernar?
17 Jehová Dios sabía eso, y podía indicar el espacio de tiempo en su Palabra, tal como había
predicho muchas otras cosas futuras. En su discurso sobre “la conclusión del sistema de cosas,”
Jesús se refirió varias veces a la profecía de Daniel, en la cual Dios había predicho con exactitud
muchos desenvolvimientos futuros que acontecerían en el cielo y en la Tierra. (Compare Mateo
24:3, 15, 21, 30 con Daniel 9:27; 11:31; 12:1; 7:13.) Además, ¿no había suministrado la
profecía de las “setenta semanas,” en Daniel 9:24-27, el horario exacto para la primera venida
del Mesías? ¿No sería apropiado que el mismo profeta diera a saber el tiempo fijado para la
segunda venida del Mesías? Es en el capítulo cuatro de Daniel donde hallamos esta información
profética en que estamos directamente interesados.
kc cap. 7 págs. 63-64 párr. 19 Identificando al Mesías, el Rey
19. ¿Cómo hizo el Mesías ‘que cesaran el sacrificio y la ofrenda de dádiva’?
19 De modo que lo que el pacto de la Ley del cual Moisés fue mediador no había podido hacer,
sobre la base de sus sacrificios animales, el nuevo pacto del cual el Mesías era el mediador ahora lo
lograría, sobre la base de su único sacrificio humano perfecto, hecho “a la mitad de la semana.”
Así, él haría ‘cesar el sacrificio y la ofrenda de dádiva,’ por el hecho de que las ofrendas de la Ley
ya no tendrían ningún valor. (Daniel 9:27) Como declaró más tarde el apóstol Pablo: “Las cosas
viejas pasaron, ¡miren! nuevas cosas han venido a existir. Pero todas las cosas vienen de Dios, que
nos reconcilió consigo mismo por medio de Cristo y nos dio el ministerio de la reconciliación.” —
2 Corintios 5:17, 18.
si pág. 138 párr. 3 Libro bíblico número 27: Daniel
3. ¿Qué prueba la canonicidad y autenticidad del libro de Daniel?
3 El libro de Daniel siempre ha sido parte del catálogo judío de las Escrituras inspiradas. En los
Rollos del Mar Muerto se han hallado fragmentos del libro de Daniel entre los de los otros libros
canónicos, y algunos de estos datan de la primera mitad del primer siglo a.E.C. Sin embargo, una
prueba más importante aún de la autenticidad del libro son las referencias a él en las Escrituras
Griegas Cristianas. Jesús menciona específicamente a Daniel en su profecía sobre “la conclusión del
sistema de cosas”, donde hace varias citas del libro. (Mat. 24:3; véanse también Dan. 9:27; 11:31
y 12:11—Mat. 24:15 y Mar. 13:14; Dan. 12:1—Mat. 24:21; Dan. 7:13, 14—Mat. 24:30.)
po cap. 13 pág. 163 párr. 17 Se revelan otros misterios relacionados con el Mesías
17. ¿Cuántos judíos tenían fe como la de Abrahán y aprovecharon la ‘septuagésima
semana de años’ de favor divino para ellos?
17 No todos los descendientes carnales de Abrahán tuvieron la fe que él tuvo y que resultó en
que fuera llamado justo y el “amigo” de Dios aun antes de ser circuncidado en la carne. (Génesis
15:6; Romanos 4:9-12; Santiago 2:21-23) Por eso no muchos de los judíos naturales
aprovecharon la ‘septuagésima semana de años’ durante la cual el pacto abrahámico fue
‘mantenido en vigor’ a favor de los descendientes carnales de Abrahán, Isaac y Jacob. (Daniel
9:27) Solo un resto pequeño hizo eso. La última cifra para los judíos que en Jerusalén aceptaron al
Mesías Jesús antes del fin de la ‘septuagésima semana de años’ en 36 E.C. fue de unos cinco mil.—
Hechos 4:4.
w70 15/6 pág. 367 párr. 25 Prefigurada la venidera “tribulación grande”
25. (a) Así los discípulos que estaban en Judea vieron ¿qué cosa de pie donde no debería
estar? (b) ¿Cómo había predicho Daniel 9:26, 27 esta cosa y la desolación que
causaría?
25 De esta manera los judíos cristianos alcanzaron a ver la “cosa repugnante que causa
desolación” de pie en un “lugar santo,” donde ‘no debería’ estar, cuando los ejércitos romanos
estuvieron plantados en terreno considerado santo por los judíos alrededor de la ciudad,
especialmente cuando socavaron el muro del templo. Esto fue la “cosa repugnante” predicha en
Daniel 9:27. En ese versículo, después de describir los acontecimientos de la septuagésima
semana de años, Daniel pasa a decir: “Y sobre el ala de cosas repugnantes habrá el que cause
desolación; y hasta un exterminio, la misma cosa que se ha decidido irá derramándose también
sobre el que yace desolado.” Esta desolación de la Jerusalén reedificada se detalla en el versículo
anterior (26b), con estas palabras: “Y a la ciudad y al lugar santo el pueblo de un caudillo que
viene los arruinará. Y el fin de él será por la inundación. Y hasta el fin habrá guerra; lo que está
decidido es desolaciones.” Jesús dijo que Daniel había predicho esta “cosa repugnante.
w89 1/2 pág. 31 Preguntas de los lectores
¿Terminó el pacto de la Ley al morir Jesús en el madero? ¿Cuándo fue reemplazado
aquel pacto por el nuevo pacto?
El nuevo pacto entró en vigor cuando Jehová actuó en conformidad con su aceptación del
sacrificio de rescate. Derramó su espíritu santo sobre los discípulos fieles de Jesús para dar
existencia a una nueva nación, el Israel espiritual, que se compone de los que entran en el pacto
para el Reino. (Lucas 22:29; Hechos 2:1-4.) Esto mostró que Dios había cancelado el pacto de la
Ley, clavándolo figurativamente al madero en el cual Jesús había muerto. De modo que el pacto de
la Ley terminó al comenzar a funcionar o ser inaugurado el nuevo pacto con el nacimiento de la
nueva nación, el Israel espiritual, en el Pentecostés de 33 E.C. (Hebreos 7:12; 8:1, 2.)
Más allá de esa respuesta fundamental a la pregunta, podemos notar que Dios no volvió
completamente la espalda al Israel natural al fin del pacto de la Ley y el obvio comienzo del nuevo
pacto en el Pentecostés de 33 E.C. Por ejemplo, en conformidad con el pacto abrahámico Jehová
mostró favor especial a judíos, prosélitos y samaritanos durante la “semana” septuagésima que
terminó en 36 E.C. (Génesis 12:1-3; 15:18; 22:18; Daniel 9:27; Hechos 10:9-28, 44-48.) Se
necesitó tiempo para que hasta algunos cristianos judíos ungidos se ajustaran al hecho de que
después de 33 E.C. no era necesario observar la Ley; esto se desprende de la cuestión que
se planteó al cuerpo gobernante en 49 E.C. (Hechos 15:1, 2.) En 70 E.C., cuando el templo y los
registros genealógicos relacionados con la Ley desaparecieron, destruidos por los romanos, quedó
probado sin lugar a dudas que la Ley había sido abandonada por completo. (Mateo 23:38.)
w89 1/2 pág. 12 párr. 11 Pactos relacionados con el propósito eterno de Dios
11. ¿Cómo hubo un cumplimiento literal del pacto abrahámico?
11 Los descendientes de Abrahán mediante Jacob (Israel), se multiplicaron hasta constituirse en
una gran nación. Como descendencia literal de Abrahán no numerada, estaban dedicados a la
adoración pura del Dios de Abrahán, Isaac y Jacob. (Génesis 28:13; Éxodo 3:6, 15; 6:3; Hechos
3:13.) Los israelitas con frecuencia se apartaron de la adoración pura, pero “Jehová les mostró
favor y les tuvo misericordia [...] a causa de su pacto con Abrahán, Isaac y Jacob; y no quiso
arruinarlos”. (2 Reyes 13:23; Éxodo 2:24; Levítico 26:42-45.) Hasta después que Dios hubo
aceptado a la congregación cristiana como pueblo suyo, continuó por un tiempo mostrando favor
especial a los israelitas como pueblo que era descendencia literal de Abrahán. (Daniel 9:27.)
w01 1/11 pág. 11 párr. 13 Jehová, el Dios de la gran paciencia
13. ¿Cómo siguió teniendo Jehová gran paciencia con los judíos incluso después que
mataron a su Hijo?
13 Incluso después que los judíos dieron muerte a su Hijo, Jehová siguió teniendo gran paciencia
con ellos por tres años y medio más, durante los cuales les dio en exclusiva la oportunidad de ser
llamados para formar parte de la descendencia espiritual de Abrahán (Daniel 9:27). Tanto antes
como después del año 36 de nuestra era, algunos judíos aceptaron ese llamamiento y así, como
dijo posteriormente Pablo, “lleg[ó] a haber un resto según una selección que se deb[ió] a bondad
inmerecida” (Romanos 11:5).
w03 15/5 pág. 30 Preguntas de los lectores
¿Por qué dice La Atalaya del 1 de abril de 2002, en la página 11, párrafo 7, que el
bautismo en agua de los nuevos creyentes judíos en el Pentecostés de 33 E.C. era un
símbolo de “su dedicación a Dios mediante Cristo”, si antes se entendía que la inmersión
de los judíos desde 33 hasta 36 E.C. no exigía dicha dedicación personal?
……………………………¿No eran aquellos judíos que se bautizaron después de la exhortación de
Pedro miembros de una nación ya dedicada? ¿No tenían una relación con Dios basada en su
dedicación a él? No. El apóstol Pablo escribió que Dios ‘había quitado la Ley del camino clavándola
al madero de tormento’ (Colosenses 2:14). Mediante la muerte de Cristo en el año 33, Jehová Dios
canceló el pacto de la Ley, el mismísimo fundamento sobre el que los israelitas habían entablado
una relación con él basada en su dedicación. Dios rechazó a la nación que había rechazado a su
Hijo. “Aquello que [era] Israel según la carne” ya no podía decir que era una nación dedicada a
Dios (1 Corintios 10:18; Mateo 21:43).
El pacto de la Ley fue abolido en el año 33, pero el período de tiempo de Dios para mostrar favor
y atención especiales a los judíos no terminó en ese momento. Ese período habría de extenderse
hasta el año 36 E.C., año en que Pedro predicó al devoto italiano Cornelio y su casa, así como a
otros gentiles (Hechos 10:1-48). ¿Qué base había para extender dicho favor?
“[El Mesías] tiene que mantener el pacto en vigor para los muchos por una semana”, dice
Daniel 9:27. Fue el pacto abrahámico el que se mantuvo en vigor por siete años, es decir, “una
semana”, desde el bautismo de Jesús y el principio de su ministerio público en calidad de Mesías en
el año 29 E.C. El único requisito para ser incluido en dicho pacto era ser un descendiente hebreo de
Abrahán; sin embargo, ese pacto unilateral no le permitía a la persona dedicarse a Jehová y
entablar una relación con él. Por eso, aunque los judíos creyentes que se bautizaron después del
discurso de Pedro en el Pentecostés del año 33 habían recibido atención especial por ser judíos
naturales, una vez que se canceló el pacto de la Ley ellos ya no tenían derecho a una relación con
Dios basada en una dedicación a él. Era necesario que se dedicaran personalmente a Jehová.
Había otra razón por la que era esencial que los judíos y los prosélitos hicieran una dedicación
personal mediante bautismo en el Pentecostés de 33. El apóstol Pedro exhortó a sus oyentes a
arrepentirse y bautizarse en el nombre de Jesús. Dar esos pasos exigía que renunciaran al estilo de
vida del mundo y aceptaran a Jesús como Señor y Mesías, como Sumo Sacerdote, y como aquel
que se sienta a la diestra de Dios en el cielo. Tenían que invocar el nombre de Jehová Dios para
alcanzar la salvación mediante Cristo Jesús, lo cual implicaba poner fe en Cristo y aceptarlo como
su Caudillo. El fundamento para entablar una relación con Dios y recibir el perdón de pecados había
cambiado. Cada judío creyente tenía que aceptar esta nueva provisión. ¿Cómo? Dedicándose a Dios
y expresándolo públicamente mediante la inmersión en agua en el nombre de Jesucristo.
El bautismo en agua era un símbolo
¿Que pacto se mantuvo “en vigor para los muchos” hasta el final de la semana de aňos
numero 70, es decir, hasta el aňo 36 de nuestra era? (Dan. 9:27.)
w07 1/9 pág. 20 Puntos sobresalientes del libro de Daniel
Daniel 9:27. ¿Qué pacto se mantuvo “en vigor para los muchos” hasta el final de la
septuagésima semana de años, es decir, hasta el año 36 de nuestra era? No es el pacto de
la Ley, ya que este se abolió con la muerte de Jesús en el año 33. Se trata del pacto abrahámico,
que se mantuvo en vigor para el Israel natural hasta el año 36, pues Jehová siguió otorgando a los
judíos un trato preferencial hasta ese año por ser descendientes de Abrahán. Dicho pacto sigue
vigente para “el Israel de Dios” (Gálatas 3:7-9, 14-18, 29; 6:16).

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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