domingo, 21 de octubre de 2012

puntos sobresalientes oseas 1 a 7


CAPITULO 1
si pág. 155 párr. 2 Libro bíblico número 33: Miqueas
2. ¿Qué se sabe de Miqueas y del período en que profetizó?
2 Como sucede en el caso de muchos de los profetas, es muy poco lo que se dice de Miqueas
mismo en su libro; el mensaje era lo importante. El nombre Miqueas es una forma abreviada de
Miguel (que significa “¿Quién Es Como Dios?”) o Micaya (que significa “¿Quién Es Como Jehová?”).
Miqueas fue profeta durante los reinados de Jotán, Acaz y Ezequías (777-717 a.E.C.), y por eso
contemporáneo de los profetas Isaías y Oseas. (Isa. 1:1; Ose. 1:1.) No se sabe con exactitud por
cuánto tiempo profetizó, pero a lo más fue por 60 años. Sus profecías sobre el arruinamiento de
Samaria deben haberse dado antes de la destrucción de aquella ciudad en 740 a.E.C., y el registro
entero debe haberse completado para el fin del reinado de Ezequías, en 717 a.E.C. (Miq. 1:1.)
Miqueas fue un profeta rural de la aldea de Moréset en la fértil Sefelá, al sudoeste de Jerusalén. El
hecho de que conocía bien la vida rural se nota por la clase de ilustraciones que usó para
comunicar los puntos de sus declaraciones (2:12; 4:12, 13; 6:15; 7:1, 4, 14).
w07 15/9 págs. 14-15 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Respuestas a preguntas bíblicas:
Oseas 1:1. ¿Por qué menciona Oseas a los cuatro reyes que gobernaron en Judá
durante su ministerio, mientras que solo menciona a uno de Israel? Se debe a que solo los
reyes del linaje davídico eran reconocidos como los legítimos monarcas del pueblo escogido por
Dios. Los reyes del reino del norte no eran descendientes de David, pero los de Judá sí.
jd cap. 11 págs. 141-142 párr. 5 ¿Deseamos como Jehová que la gente se salve?
5. ¿Qué aspectos de la misericordia de Dios y su interés por salvar vidas le parecen más
conmovedores? (Véase también el recuadro “Sirvieron de buena gana”.)
5 Aunque no vivimos en tiempos de los doce profetas, ¿verdad que nos emocionan las pruebas
que dio Jehová de que es misericordioso y se interesa por salvar vidas? Al conmovernos de ese
modo, nos sentimos más apegados a Dios y nos preocupamos más por ayudar al prójimo a obtener
la vida. Pese a que la mayoría de los hombres y mujeres de hoy van por mal camino, Dios nos
asegura que “no desea que ninguno sea destruido; más bien, desea que todos alcancen el
arrepentimiento” (2 Pedro 3:9). Ese deseo de Jehová se refleja en las cariñosas palabras que Oseas
pronunció al recibir de vuelta a su esposa adúltera. De igual modo, Jehová se dirigió a su pueblo y
le habló “a su corazón”. No estaba obligado a perdonarlo; lo hizo por voluntad propia, de su “propio
albedrío” (Oseas 1:2; 2:13, 14; 3:1-5; 14:4). ¿Sabe usted por qué son tan importantes la actitud
y los actos de perdón de Dios? Porque hay vidas en juego. Otra prueba de que él es misericordioso
y quiere salvar a la gente es la existencia de la congregación cristiana, la cual realiza una obra en
la que usted está implicado.
jd cap. 10 pág. 128 párrs. 8-9 Esforcémonos para que nuestra familia honre a Dios
8, 9. ¿Por qué aparece en la Biblia la historia de Oseas y Gómer?
8 Sin duda, estamos decididos a mantener fuerte nuestro matrimonio. No obstante, ninguna
pareja es inmune a los problemas de la vida de casados. ¿Cuál es la mejor manera de
solucionarlos, sobre todo si uno cree que el culpable es el otro? En los capítulos 2 y 4 de este libro
hablamos de Oseas. Su mujer, Gómer, se convirtió en “una esposa de fornicación” y anduvo
“corr[iendo] tras sus apasionados amantes”. Pero estos la abandonaron, y ella cayó en la pobreza y
la esclavitud. Oseas tuvo que pagar dinero para recuperarla, y Dios lo exhortó a amarla. ¿Por qué
razón? Para representar lo que estaba ocurriendo entre Jehová, el “dueño marital”, y la nación de
Israel, que estaba unida a él como una esposa (Oseas 1:2-9; 2:5-7; 3:1-5; Jeremías 3:14; Isaías
62:4, 5).
9 Desde muy antiguo, el pueblo de Israel había herido a Jehová al servir a otros dioses (Éxodo
32:7-10; Jueces 8:33; 10:6; Salmo 78:40, 41; Isaías 63:10). Sin embargo, en aquel tiempo, el
reino de diez tribus del norte, con su culto a becerros, se había hecho especialmente culpable
(1 Reyes 12:28-30). Además, aquellos israelitas no confiaron en Jehová, su Dueño Marital, sino en
sus amantes políticos. Hasta recurrieron a Asiria, como si fueran una terca cebra en celo (Oseas
8:9). ¿Cómo se sentiría uno si su cónyuge lo traicionara con tanto descaro?
w07 15/9 pág. 15 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
1:2-9; 3:1, 2. Piense en el sacrificio de Oseas al continuar con su matrimonio en conformidad
con la voluntad divina. ¿Hasta qué punto estamos dispuestos a renunciar a nuestras preferencias
con tal de hacer la voluntad de Dios?
w07 15/9 págs. 14-15 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Respuestas a preguntas bíblicas:
Oseas 1:2-9. ¿Se casó Oseas con “una esposa de fornicación”? Sí, Oseas de hecho se
casó con una mujer que más tarde llegó a ser adúltera. Nada de lo que menciona el profeta sobre
su vida privada hace suponer que se trate de un sueño o una visión.
jd cap. 8 págs. 99-100 párr. 6 ¿Qué pide Jehová de usted?
6. ¿Cómo nos beneficia ser modestos y reconocer los efectos del pecado?
6 ¿Por qué es vital que uno sea modesto y humilde si desea evitar el pecado voluntario? Porque
así reconocerá cuánto poder tiene el pecado (Salmo 51:3). Oseas nos ayuda a entender lo
atrayente que puede resultar el mal y lo destructivo que termina siendo. Por ejemplo, en aquel
entonces, Jehová prometió que iba a “pedir cuentas” a su pueblo por haberle desobedecido.
Cuando leemos esas palabras, ¿vemos alguna indicación de que fueran a librarse del castigo
aquellos pecadores, que obraban sin modestia? No. Eso es lo que quizás creyeran ellos, pues el
pecado suele engañar y esclavizar a quienes lo practican. Pero tiene un efecto aún peor: los separa
de Jehová, tal vez hasta el extremo de que sus propios “tratos”, o acciones, “no [les] permiten [...]
regresar a su Dios”. El pecado voluntario los corroe moralmente, los convierte en “practicantes de
lo que es dañino”. Además, hace que su vida sea un fracaso absoluto. Tal vez parezca que les va
bien por ahora, pero a menos que se arrepientan, no pueden esperar que Dios los apruebe (Oseas
1:4; 4:11-13; 5:4; 6:8).
w07 15/9 pág. 15 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
1:6-9. Jehová detesta el adulterio espiritual tanto como el físico.
w76 1/8 pág. 474 párr. 16 La misericordia de Dios desplegada en Har-Magedón
16. (a) ¿Qué significará para la cristiandad el que ella sea rechazada como cosa que
no forma parte del pueblo de Jehová? (b) ¿Qué nombre se le dio al segundo hijo de
la esposa de Oseas, y por qué?
16 Ahora, antes del estallido de la “grande tribulación” en el futuro cercano, es cuando debemos
aprovechar la misericordia de Jehová. Jamás olvidemos esto: A la cristiandad no se le ha de
mostrar ninguna misericordia durante la tribulación venidera. Por consiguiente, debemos querer
desasociarnos de ella. En ese tiempo el rechazo de ella como lo que no forma parte del pueblo de
Jehová se dará a conocer innegablemente. ¡Eso significará destrucción para ella! Ella es la Loruhama
(A Quien No Se Le Muestra Compasión) de hoy día. (Ose. 1:6) El rechazamiento total de
ella se prefiguró en otros asuntos matrimoniales del profeta Oseas. Él se refiere a su esposa Gomer
cuando dice: “Y ella gradualmente destetó a Lo-ruhama, y procedió a estar encinta y dar a luz un
hijo. Así que Él [Jehová] dijo: ‘Llámalo por nombre Lo-ammí, porque ustedes no son mi pueblo y yo
mismo no resultaré ser de ustedes.’” (Ose. 1:8, 9) Con esas palabras termina el primer capítulo
del libro profético de Oseas en las traducciones bíblicas judías y en ediciones de la Versión de los
Setenta griega de Oseas.
km 4/89 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático 17.
¿Qué indican los nombres de los hijos de Gómer en cuanto a cómo trataría Jehová con Israel?
(Ose. 1:6, 9.) [15, si-S pág. 144 §9.] Estos nombres indicaban que Jehová no mostraría
misericordia de nuevo a la casa de Israel; enfatizaban que los rechazaba completamente como su
pueblo. (Cualquiera; basta con la sustancia.)si pág. 144 párr. 9 Libro bíblico número 28:
Oseas
w07 15/9 págs. 14-15 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Respuestas a preguntas bíblicas:
Oseas 1:7. ¿Cuándo se mostró misericordia y se salvó a la casa de Judá? Estas palabras
se cumplieron en 732 antes de nuestra era, durante el reinado de Ezequías. En aquellos días,
Jehová frustró el ataque asirio contra Jerusalén mediante un ángel que ejecutó a 185.000 soldados
enemigos en una sola noche (2 Reyes 19:34, 35). Así libró Jehová a Judá, no “por un arco ni por
una espada ni por guerra, ni por caballos ni por hombres de a caballo”, sino por medio de un ángel.
9. ¿Qué indican los nombres de los hijos de Gómer en cuanto a cómo trataría Jehová con
Israel?
9 Se ilustra el adulterio de Israel (1:1–3:5). La “esposa de fornicación” de Oseas le da un
hijo, Jezreel. Después ella tiene otros dos hijos: una hija, Lo-ruhamá, que significa “[A Ella] No Se
Le Mostró Misericordia”, y un hijo, Lo-ammí, que significa “No Mi Pueblo”. Jehová dio estos dos
nombres para indicar que ‘ya no mostraría misericordia de nuevo a la casa de Israel’ y para
recalcar que los rechazaba a todos como pueblo Suyo (1:2, 6, 9). Sin embargo, los hijos de Judá e
Israel, como “hijos del Dios vivo”, han de ser juntados a unidad bajo un solo cabeza “porque
grande será el día de Jezreel” (1:10, 11). El pueblo de Dios volverá a Jehová y lo aceptará como
esposo después que se haya limpiado de la adoración adúltera de Baal (2:16). Jehová protegerá a
Israel y se comprometerá con ella para tiempo indefinido en justicia, en derecho, en bondad
amorosa, en misericordias y en fidelidad. De acuerdo con el nombre Jezreel (que significa “Dios
Sembrará Semilla [Simiente]”), Jehová promete: “Ciertamente la sembraré como semilla para mí
en la tierra, [...] y ciertamente diré a los que no son mi pueblo: ‘Tú eres mi pueblo’; y ellos, por su
parte, dirán: ‘Tú eres mi Dios’” (2:23). Como una esposa que se arrepiente de su adulterio, ‘Israel
volverá y ciertamente buscará a Jehová su Dios, y a David su rey’ (3:5).
w07 15/9 pág. 15 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
1:7, 10, 11; 2:14-23. Todo cuanto Jehová profetizó respecto a Israel y Judá se efectuó.
La palabra de Dios siempre se cumple.
si pág. 253 párr. 13 Libro bíblico número 60: 1 Pedro 13. a) ¿Cómo aclara Pedro en su
carta el propósito por el cual Dios llama a la congregación cristiana? b) ¿A qué
herencia gozosa señala Pedro, y quiénes la alcanzan?
13 En un tiempo en que de nuevo se presentaban pruebas ardientes y persecuciones, Pedro
suministró estímulo fortalecedor, y en verdad su carta es inestimable para todos los que se
enfrentan con tales pruebas hoy día. Observe que Pedro usa las Escrituras Hebreas cuando
cita las palabras de Jehová: “Tienen que ser santos, porque yo soy santo”. (1 Ped. 1:16; Lev.
11:44.) Luego, de nuevo, en un pasaje donde abundan las referencias a otros escritos
inspirados, él muestra cómo se edifica en una casa espiritual de piedras vivas sobre el
fundamento de Cristo la congregación cristiana. ¿Y con qué fin? Pedro responde: “Ustedes son
‘una raza escogida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo para posesión especial,
para que declaren en público las excelencias’ de aquel que los llamó de la oscuridad a su luz
maravillosa”. (1 Ped. 2:4-10; Isa. 28:16; Sal. 118:22; Isa. 8:14; Éxo. 19:5, 6; Isa. 43:21;
Ose. 1:10; 2:23.) A tal “sacerdocio real”, el sacerdocio general que comprende a la entera
nación santa de Dios, Pedro extiende la promesa del Reino en cuanto a “una herencia
incorruptible e incontaminada e inmarcesible”, “la inmarcesible corona de la gloria”, “gloria
eterna en unión con Cristo”. Así se les da mucho estímulo para que sigan regocijándose de
modo que “también durante la revelación de su gloria se regocijen y se llenen de gran gozo”.
(1 Ped. 1:4; 5:4, 10; 4:13.)
w07 15/9 págs. 14-15 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Respuestas a preguntas bíblicas:
Oseas 1:10, 11. Si el reino de Israel cayó en el 740 antes de nuestra era, ¿en qué
sentido fueron los hijos de Israel “juntados a unidad” con los hijos de Judá? Muchos
habitantes del reino del norte se unieron a Judá antes de que esta nación se fuera al cautiverio en
Babilonia en el año 607 (2 Crónicas 11:13-17; 30:6-12, 18-20, 25). Entre los exiliados judíos que
regresaron a su patria en 537 había descendientes de aquellos israelitas (Esdras 2:70).
w90 1/3 pág. 14 párr. 17 Sigan tras la devoción piadosa como cristianos bautizados
17. a) En el libro de Oseas, ¿qué aprendemos sobre la misericordia de Jehová? b) ¿Qué
efecto debe tener en nosotros el reflexionar sobre la misericordia de Jehová?
17 Considere un ejemplo. Algún tiempo atrás, en la lectura asignada de la Biblia para la Escuela
del Ministerio Teocrático consideramos el libro de Oseas. Después de leer ese libro de la Biblia,
usted pudiera preguntarse: ‘¿Qué aprendí sobre Jehová como Persona —sus cualidades y sus
caminos— en ese libro?’. El modo como lo utilizaron escritores bíblicos posteriores indica que del
libro de Oseas se puede aprender mucho sobre la tierna misericordia de Jehová. (Compare Mateo
9:13 con Oseas 6:6; Romanos 9:22-26 con Oseas 1:10 y 2:21-23.) El hecho de que Jehová
estaba dispuesto a mostrar misericordia a Israel quedó ilustrado por los tratos de Oseas con su
esposa, Gómer. (Oseas 1:2; 3:1-5.) Aunque el derramamiento de sangre, el robo, la fornicación y
la idolatría cundían en Israel, Jehová ‘habló al corazón de Israel’. (Oseas 2:13, 14; 4:2.) Jehová no
estaba obligado a mostrar tal misericordia, sino que lo hacía de su “propio albedrío”, a condición de
que los israelitas se arrepintieran sinceramente y se volvieran de su derrotero pecaminoso. (Oseas
14:4; compárese con Oseas 3:3.) El que usted reflexione así sobre la extraordinaria misericordia de
Jehová le conmoverá el corazón y fortalecerá su apego personal a Él.
w76 1/8 pág. 475 párrs. 20-21 La misericordia de Dios desplegada en Har-Magedón
20, 21. (a) ¿Cuándo se permitió que individuos de la exiliada “casa de Israel” se
aprovecharan de la misericordia de Jehová, y cómo? (b) Jehová señaló a eso ¿con
qué palabras que se encuentran en Oseas 1:10, 1?
20 El tipo antiguo de la cristiandad, el reino de diez tribus de Israel, jamás volvió a ser
establecido en la tierra que Dios le había dado en el Oriente Medio. Sin embargo, a miembros
individuales de aquella “casa de Israel” rechazada se les permitió aprovecharse de la misericordia
de Jehová y volver a él y llegar a formar parte de su pueblo aprobado. Este privilegio sería suyo
cuando la sucesora de Asiria, la Potencia Mundial Babilónica, fuera derribada. Entonces Ciro el
Conquistador libertaría a los adoradores exiliados del Dios de Abrahán, Isaac y Jacob. Señalando
hacia eso, Jehová continuó diciendo por medio de su profeta Oseas:
21 “Y el número de los hijos de Israel tiene que llegar a ser como los granos de la arena del mar
que no pueden ser medidos ni numerados. Y tiene que ocurrir que en el lugar en que solía
decírseles: ‘Ustedes no son mi pueblo,’ se les dirá: ‘Los hijos del Dios vivo.’ Y los hijos de Judá y los
hijos de Israel ciertamente serán juntados a unidad y realmente colocarán para sí una sola cabeza
y subirán del país, porque grande será el día de Jezreel [Dios Sembrará].”—Ose. 1:10, 11.
w88 1/11 pág. 26 párr. 2 ¿Los ha llamado Dios a la paz?
2. ¿Cómo consideran la separación y el divorcio los cristianos?
2 La imperfección humana y otros factores a veces han conducido a la separación o el divorcio
hasta entre siervos bautizados de Dios. Sin embargo, debido a lo mucho que estiman los cristianos
el matrimonio, por lo general estas medidas solo se toman después de esfuerzos persistentes por
mantener unido el matrimonio. A este respecto, Dios mismo da el ejemplo supremo. Como “dueño
marital” del antiguo Israel, él aguantó siglos de terquedad, rebelión y adulterio espiritual por su
pueblo. (Isaías 54:1-5; Jeremías 3:14-17; Oseas 1:10, 11; 3:1-5.) Solo después que los israelitas
se hicieron incorregibles los rechazó Jehová como nación. (Mateo 23:37, 38.)
w84 1/11 pág. 23 párrs. 21-22 ¿Dónde podemos hallar unidad en este mundo
desgarrado por la contienda?
21, 22. a) ¿Quiénes cumplen, pues, la profecía de Isaías 2:2-4? b) ¿Qué cumplimientos
proféticos experimentan ahora los testigos de Jehová?
21 En vista de la evidencia, pues, ¿quiénes cumplen la profecía de Isaías, capítulo 2, versículos 2
al 4? Refiriéndose al tiempo en que vivimos, esa profecía declara que la adoración verdadera de
Jehová llegaría a estar establecida firmemente bajo la gobernación del Reino, y que muchos dirían:
“Vengan, y subamos a la montaña de Jehová, [...] y él nos instruirá acerca de sus caminos, y
ciertamente andaremos en sus sendas”. La profecía también dice: “Él ciertamente dictará el fallo
entre las naciones y enderezará los asuntos respecto a muchos pueblos. Y tendrán que batir sus
espadas en rejas de arado y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación, ni
aprenderán más la guerra”.
22 ¿Quiénes son los que han dejado que Dios y su Palabra ‘enderecen los asuntos’ entre ellos?
¿Quiénes han respondido realmente al mandato de Dios de ‘no aprender más la guerra’? ¿Quiénes
han pasado en nuestros días un total de miles de años en prisiones y campos de concentración
porque no han querido matar a su prójimo? ¿Quiénes respetan la Biblia como la Palabra inspirada
de Dios y obedecen a Dios como Gobernante? ¿Quiénes dan prueba de que son una hermandad
internacional que es única en este mundo desgarrado por la contienda? La respuesta solo puede
ser: los testigos de Jehová. Y ahora se está reuniendo a las “otras ovejas”, a centenares de miles
de ellas, como compañeras de los que quedan del ungido “rebaño pequeño” (Juan 10:16; Lucas
12:32). Éstas se están beneficiando también del cumplimiento de una profecía que se dio allá en el
tiempo de Oseas. La profecía predijo que todos los siervos de Jehová ‘ciertamente serían juntados
a unidad’ bajo un solo Cabeza, Jesucristo, en poder del Reino (Oseas 1:11). Ellos ven también que
en su unidad se han cumplido las palabras de Jesús cuando pidió a Dios en oración que sus
seguidores “sean uno así como nosotros somos uno” (Juan 17:20-22). Así, Dios ha cumplido para
con ellos su promesa de hace mucho tiempo: “En unidad los pondré, como rebaño en el aprisco”.
(Miqueas 2:12.)
CAPITULO 2
jd cap. 10 págs. 130-131 párr. 13 Esforcémonos para que nuestra familia honre a Dios
13. ¿Qué nos enseña el hecho de que Jehová exigiera a su pueblo descarriado que se
arrepintiera?
13 Este relato histórico encierra otra lección. ¿Estaba dispuesto Dios a reanudar la relación con
los israelitas si seguían con su fornicación? No, pues mediante Oseas mandó a la nación adúltera
que “apart[ara] sus fornicaciones de su presencia, y sus adulterios de entre sus pechos” (Oseas
2:2, Versión Moderna). En efecto, su pueblo tenía que arrepentirse y dar “fruto propio del
arrepentimiento” (Mateo 3:8). ¿Qué enseña esto a los casados? Que cada uno debe centrarse en
sus propios defectos y no en los del otro. Por consiguiente, si hemos lastimado a nuestro cónyuge,
tratemos de arreglar las cosas disculpándonos con sinceridad y modificando nuestra conducta. Así,
tal vez nos conceda el perdón.
jd cap. 8 pág. 104 párr. 13 ¿Qué pide Jehová de usted?
13. ¿Cómo ‘apartamos la fornicación’, por así decirlo, y evitamos la tentación?
13 Oseas le ruega al pueblo que “aparte sus fornicaciones de su presencia”, es decir, que tome
medidas concretas para proteger su moralidad (Oseas 2:2, Versión Moderna). Hoy aplicamos este
consejo cuando actuamos con prudencia y nos alejamos del peligro. Por poner un caso, tal vez
afrontemos una tentación constante en el centro de estudios o en el vecindario. Aunque nos resulte
imposible cambiar de escuela o de casa, podemos dar otros pasos para huir de la tentación y, por
así decirlo, ‘apartar de nuestra presencia la fornicación’. Uno de estos pasos es decirles a los demás
que somos cristianos verdaderos, testigos de Jehová, y explicarles con respeto y claridad nuestros
valores y creencias. Debemos dejarles muy claro que estamos firmemente decididos a seguir las
elevadas normas de Jehová (Amós 5:15). Otra manera de ‘apartar la fornicación’ es evitando la
pornografía y el entretenimiento poco recomendable. Para ello, quizás haya que tirar alguna revista
o buscar nuevas amistades que amen a Jehová y que reconozcan como nosotros que debemos
hacer lo que Dios pide (Miqueas 7:5). Así es: con la ayuda de Jehová evitaremos que nos
contamine la inmoralidad del mundo.
g93 22/10 pág. 22 ¿Qué es “ir demasiado lejos”?
Algunos jóvenes creen que mientras no lleguen al coito, no han ido demasiado lejos, que lo que
hacen no es realmente malo. No obstante, la Biblia dice lo contrario. En Gálatas 5:19-21, el apóstol
Pablo escribió: “Las obras de la carne son manifiestas, y son: fornicación, inmundicia, conducta
relajada [...]. Los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios”.
¿Qué es fornicación? La palabra griega original para fornicación es por·néi·a. Se refiere a
actividad sexual que implica el uso de los órganos genitales fuera del vínculo matrimonial. Una
muchacha citada en la revista Seventeen permitió que su novio la presionara a realizar coito oral.
“Me siento realmente estúpida —explicó—, pues todas mis amigas dicen que lo hacen con su novio
y que voy a perderlo si no lo hago.” Los estudios demuestran que una cantidad alarmante de
jóvenes ha realizado ese tipo de acto inmoral. Sin embargo, tales actos constituyen por·néi·a y
acarrean la desaprobación divina.
El apóstol Pablo también relacionó la fornicación con la “inmundicia”. La palabra griega original,
a·ka·thar·sí·a, abarca cualquier tipo de impureza, tanto en el habla como en la conducta. Por
supuesto, sería inmundo deslizar las manos bajo la ropa de alguien, quitársela o acariciarle sus
partes íntimas, como podrían ser los pechos. La Biblia incluye acariciar los pechos entre los
placeres reservados a las parejas casadas. (Proverbios 5:18, 19; compara con Oseas 2:2.)
jd cap. 4 págs. 51-53 párrs. 17-18 Jehová, el Dios que predice y cumple
17, 18. a) ¿Qué motivos para tener esperanza da Dios a los seres humanos? b) ¿Cómo
debemos ver la disciplina de Jehová?
17 Cuando Jehová cumple sus promesas, no lo hace sencillamente para exhibir su capacidad de
predecir el futuro, como si pretendiera impresionar a los seres humanos. La razón de todos sus
actos es muy distinta: actúa movido por un amor regido por principios, pues “Dios es amor”
(1 Juan 4:8). Recordemos el caso de Oseas, del siglo VIII antes de nuestra era. Tal como este
profeta fue víctima de la infidelidad de su esposa Gómer, Jehová sufrió la traición de los israelitas,
cuya idolatría era comparable al adulterio. Así es: ellos habían adulterado la adoración pura de
Jehová mezclándola con el culto a Baal; además, habían “cometido fornicación”, por así decirlo, con
Asiria y Egipto. ¿Cuál sería la reacción del Altísimo? Del mismo modo que Oseas tendría que buscar
a su esposa infiel y traerla de vuelta consigo, Jehová buscaría a su pueblo. Y lo haría movido por el
amor: “Con las sogas del hombre terrestre seguí atrayéndolos, con las cuerdas del amor, [...] y con
dulzura llevé alimento a cada uno” (Oseas 2:5; 11:4). Dios los perdonaría y restablecería su
relación con ellos si demostraban arrepentimiento sincero (Oseas 1:3, 4; 2:16, 23; 6:1-3; 14:4).
¡Qué cariño tan conmovedor! Pues bien, uno debería preguntarse: “Si Jehová demostró tanto
afecto en el pasado, ¿tengo motivos para dudar de que sienta por mí un cariño eterno, un amor
leal y constante, una ternura inagotable?” (Oseas 11:8).
18 Los doce libros proféticos también nos permiten ver la disciplina de Jehová como una
demostración de su amor. Así, él avisó a su pueblo descarriado de que iba a corregirlo, pero le hizo
esta promesa: “No [te] aniquilaré completamente” (Amós 9:8). Cuando fue necesario castigarlo,
no se contuvo; sin embargo, tuvo que ser muy tranquilizador saber que se trataba de una medida
temporal. Malaquías 1:6 compara a Jehová a un padre afectuoso, y sabemos que los padres
disciplinan a sus hijos queridos para corregirlos (Nahúm 1:3; Hebreos 12:6). No obstante, nuestro
Padre celestial es amoroso, y por ello es lento para la cólera; además, recompensa con generosidad
a sus siervos, como vemos confirmado en Malaquías 3:10, 16.
jd cap. 10 pág. 128 párrs. 8-9 Esforcémonos para que nuestra familia honre a Dios
8, 9. ¿Por qué aparece en la Biblia la historia de Oseas y Gómer?
8 Sin duda, estamos decididos a mantener fuerte nuestro matrimonio. No obstante, ninguna
pareja es inmune a los problemas de la vida de casados. ¿Cuál es la mejor manera de
solucionarlos, sobre todo si uno cree que el culpable es el otro? En los capítulos 2 y 4 de este libro
hablamos de Oseas. Su mujer, Gómer, se convirtió en “una esposa de fornicación” y anduvo
“corr[iendo] tras sus apasionados amantes”. Pero estos la abandonaron, y ella cayó en la pobreza y
la esclavitud. Oseas tuvo que pagar dinero para recuperarla, y Dios lo exhortó a amarla. ¿Por qué
razón? Para representar lo que estaba ocurriendo entre Jehová, el “dueño marital”, y la nación de
Israel, que estaba unida a él como una esposa (Oseas 1:2-9; 2:5-7; 3:1-5; Jeremías 3:14; Isaías
62:4, 5).
9 Desde muy antiguo, el pueblo de Israel había herido a Jehová al servir a otros dioses (Éxodo
32:7-10; Jueces 8:33; 10:6; Salmo 78:40, 41; Isaías 63:10). Sin embargo, en aquel tiempo, el
reino de diez tribus del norte, con su culto a becerros, se había hecho especialmente culpable
(1 Reyes 12:28-30). Además, aquellos israelitas no confiaron en Jehová, su Dueño Marital, sino en
sus amantes políticos. Hasta recurrieron a Asiria, como si fueran una terca cebra en celo (Oseas
8:9). ¿Cómo se sentiría uno si su cónyuge lo traicionara con tanto descaro?
w82 1/5 pág. 12 párr. 18 Jóvenes, ¿es la moralidad bíblica el mejor camino?
18. Cuando se burlen de él por ser casto, ¿qué preguntas debería considerar el cristiano
joven?
18 Las Escrituras indican que algunas personas inmorales se meterían furtivamente en la
congregación cristiana. Por lo tanto, manténte vigilante. Si te parece que algunas personas son de
esta clase, sugiere que hablen con los ancianos para que consigan ayuda espiritual. Así estarás
mostrándoles amor genuino y tal vez también estés protegiendo a otros miembros de la
congregación. Es cierto que algunas personas mundanas inmorales tal vez se burlen de ti por tu
proceder casto. Pero, ¡piénsalo! ¿Deberías dejar que los que son “esclavos de corrupción” —sí,
esclavos de sus propias pasiones— te hagan sentir avergonzado? (2 Pedro 2:19) ¿Quién tiene la
mayor fuerza... la mujer (o el hombre) de una moral relajada e inmoral que ‘corre tras sus
apasionados amantes,’ o la virgen casta que puede decir de su fuerza moral: “Soy un muro”? (El
Cantar de los Cantares 8:10; compare con Oseas 2:7.) ¿Cuál de las dos estará más propensa a
perder el respeto de sí misma y a ‘dar a otros su dignidad’?—Proverbios 5:9; Judas 4, 8-13.
jd cap. 7 págs. 91-92 párrs. 17-18 Sirvamos a Jehová de acuerdo con sus elevadas
normas
17, 18. a) ¿Por qué es vital que odiemos el mal? b) Dé un ejemplo de cómo podemos
cultivar intenso odio hacia el mal.
17 Odiar el mal nos ayudará a no cometer actos que desagradan a Dios. Por ejemplo, alguien tal
vez tenga muy claro lo peligrosa que es la pornografía difundida por Internet y por ello procure
evitarla. Pero ¿qué hay del “hombre que [es] en el interior”? ¿Cuáles son sus sentimientos hacia los
contenidos pornográficos? (Efesios 3:16.) Si obedece la exhortación divina de Amós 5:15, le será
más fácil cultivar odio por el mal, y así salir victorioso en su lucha espiritual.
18 Veamos otro ejemplo. ¿Se imagina usted inclinándose ante ídolos, dando culto al sexo? ¡Qué
idea tan repugnante!, ¿verdad? Pues bien, como indicó Oseas, eso fue lo que hicieron los
antepasados de los israelitas al cometer actos inmorales frente al Baal de Peor (Números 25:1-3;
Oseas 9:10). Parece ser que la razón por la que el profeta se refirió a este incidente era porque la
adoración de Baal constituía en sus días un grave problema en Israel, el reino de diez tribus
(2 Reyes 17:16-18; Oseas 2:8, 13). Imagínese la espantosa escena: los israelitas postrándose
ante ídolos en medio de orgías sexuales. Tener presente que Dios condenó aquellos actos nos
ayudará a combatir las trampas que Satanás coloca valiéndose de Internet. Por otro lado, la gente
de hoy suele idolatrar a los hombres y mujeres más atractivos del mundo del espectáculo. Pero
¡qué diferente es el comportamiento de quienes escuchamos a los profetas y sus advertencias
contra la idolatría!
w76 15/8 págs. 499-500 párrs. 17-18 La lealtad al pacto matrimonial mueve a Dios a
mostrar misericordia
17, 18. (a) ¿Por qué se verá obligada la cristiandad a sufrir las maldiciones de Dios?
(b) Advirtiendo sobre esto, ¿qué dijo Jehová en Oseas 2:9-13?
17 Porque alegan que están en relación de pacto con el Dios de la Biblia, las organizaciones
religiosas de la cristiandad tienen que sufrir las penas en que incurren por prostituirse por medio de
entrar en amistad con los políticos y militaristas. Que recuerden que la nación de Israel de antaño
se vio obligada a sufrir las maldiciones de Dios como penas impuestas por violar el pacto de la Ley
mosaica entre ella y Jehová como Esposo Celestial de su organización semejante a esposa.
Advirtiendo sobre esto, Jehová dijo además por medio de Oseas:
18 “‘Por lo tanto volveré atrás y ciertamente quitaré mi grano en su tiempo y mi vino dulce en su
sazón, y ciertamente arrebataré mi lana y mi lino que son para cubrir su desnudez. Y ahora
descubriré sus partes naturales a los ojos de sus amantes apasionados, y no habrá hombre que la
arrebate de mi mano. Y ciertamente haré que cese todo el alborozo de ella, su fiesta, su luna
nueva y su sábado y todo período de fiesta de ella. Y ciertamente haré desolada su vid y su
higuera, de las cuales ella ha dicho: “Son un regalo a mí, que mis amantes apasionados me han
dado”; y ciertamente las pondré como bosque, y la bestia salvaje del campo ciertamente las
devorará. Y ciertamente le pediré cuentas a ella por todos los días de las imágenes de Baal a las
cuales ella siguió haciendo humo de sacrificio, cuando siguió engalanándose con su anillo y su
adorno y siguió yendo tras sus amantes apasionados, y a mí fue que olvidó,’ es la expresión de
Jehová.”—Ose. 2:9-13.
jd cap. 11 págs. 141-142 párr. 5 ¿Deseamos como Jehová que la gente se salve?
5. ¿Qué aspectos de la misericordia de Dios y su interés por salvar vidas le parecen más
conmovedores? (Véase también el recuadro “Sirvieron de buena gana”.)
5 Aunque no vivimos en tiempos de los doce profetas, ¿verdad que nos emocionan las pruebas
que dio Jehová de que es misericordioso y se interesa por salvar vidas? Al conmovernos de ese
modo, nos sentimos más apegados a Dios y nos preocupamos más por ayudar al prójimo a obtener
la vida. Pese a que la mayoría de los hombres y mujeres de hoy van por mal camino, Dios nos
asegura que “no desea que ninguno sea destruido; más bien, desea que todos alcancen el
arrepentimiento” (2 Pedro 3:9). Ese deseo de Jehová se refleja en las cariñosas palabras que Oseas
pronunció al recibir de vuelta a su esposa adúltera. De igual modo, Jehová se dirigió a su pueblo y
le habló “a su corazón”. No estaba obligado a perdonarlo; lo hizo por voluntad propia, de su “propio
albedrío” (Oseas 1:2; 2:13, 14; 3:1-5; 14:4). ¿Sabe usted por qué son tan importantes la actitud
y los actos de perdón de Dios? Porque hay vidas en juego. Otra prueba de que él es misericordioso
y quiere salvar a la gente es la existencia de la congregación cristiana, la cual realiza una obra en
la que usted está implicado.
Los doce profetas son ejemplos excepcionales de interés por la salvación del prójimo. Con toda
lealtad proclamaron mensajes que beneficiaron al pueblo de Dios y a otras personas. Y lo hicieron
sin reparar en sacrificios, peligros ni amenazas. En la actualidad, la parte terrestre de la
organización de Jehová no deja de crecer, por lo que cada vez hay más necesidad de hombres
maduros dispuestos a servir de ancianos y siervos ministeriales en las congregaciones de todo el
mundo. También hacen falta urgentemente más evangelizadores de tiempo completo. ¿Le sería
posible a usted imitar el ejemplo de los profetas? Puede hacerlo ofreciéndose de buena gana y
usando sus dotes en el servicio a Dios, tanto dentro como fuera de la congregación. Sin duda, esa
es una de las mejores maneras de imitar a Jehová a fin de lograr que otros se salven.
jd cap. 10 pág. 129 párrs. 10-11 Esforcémonos para que nuestra familia honre a Dios
10, 11. ¿Cómo puede uno imitar a Jehová si se enfrenta a un problema matrimonial
aparentemente causado por su cónyuge?
10 En los días de Oseas ya habían transcurrido más de setecientos años desde que los israelitas
entraron en un pacto con Jehová. Sin embargo, Dios estaba dispuesto a perdonarlos, siempre que
volvieran a él. Por lo visto, Oseas ya estaba realizando su labor profética para el año 803 antes de
nuestra era. Así pues, la paciencia de Jehová se extendió durante unos sesenta años más en el
caso de Israel y casi doscientos en el de Judá. Empleando la situación familiar de Oseas a modo de
ilustración, Jehová siguió invitando al pueblo del pacto a que se arrepintiera. La verdad es que
tenía razones legítimas para dar por terminado su matrimonio con Israel. Pero, en vez de eso,
no dejó de enviar profetas. Quería que ayudaran a su esposa simbólica a regresar a su lado,
aunque él tuviera que pagar un precio a cambio (Oseas 14:1, 2; Amós 2:11).
11 Supongamos que uno se enfrenta a algún problema matrimonial aparentemente causado por
su cónyuge. ¿Reaccionará como Jehová? ¿Dará el primer paso para que el matrimonio recobre la
armonía? (Colosenses 3:12, 13.) Para hacerlo se necesita humildad, una humildad que Jehová
ejemplificó de modo maravilloso en su relación con los israelitas (Salmo 18:35; 113:5-8).
En efecto, él les “habla[ba] a su corazón” e incluso les rogaba. Dado que somos humanos
imperfectos, ¿verdad que tenemos mayores razones para apelar al corazón de nuestro cónyuge,
tratando de resolver los problemas y de pasar por alto los errores? Cabe destacar que los esfuerzos
de Jehová dieron su fruto. Un resto de la nación le abrió el corazón cuando estaba en “el desierto”,
es decir, en el destierro en Babilonia, y luego regresó a su tierra llamando a Jehová “Mi esposo”
(Oseas 2:14-16).
w76 15/8 pág. 501 párr. 23 La lealtad al pacto matrimonial mueve a Dios a mostrar
misericordia
23. Para predecir que se reconciliaría con su pueblo en pacto con él y asemejado a una
esposa, ¿qué dijo Jehová en Oseas 2:14-16?
23 De modo que, para predecir esta reconciliación Suya con el pueblo en pacto con él y
asemejado a una esposa, Jehová hizo que su profeta Oseas dijera además, por inspiración: “‘Por lo
tanto aquí estoy prevaleciendo sobre ella, y ciertamente haré que entre en el desierto, y
ciertamente hablaré a su corazón. Y de veras le daré sus viñas desde entonces en adelante, y la
llanura baja de Acor como entrada a la esperanza; y ciertamente responderá allí como en los días
de su juventud y como en el día de subir ella de la tierra de Egipto. Y tiene que ocurrir en aquel
día,’ es la expresión de Jehová, ‘que me llamarás Mi esposo [hebreo: ishi], y ya no me llamarás Mi
dueño [baali].’” (Ose. 2:14-16) O, citando la traducción de Leeser del versículo dieciséis: “Y
sucederá en aquel día, dice el Señor, que me llamarás Ishi [mi esposo], y ya no me llamarás Báali
[mi señor].”—Ose. 2:18; Leeser; Rotherham.
ip-2 cap. 26 pág. 377 párr. 12 “Estén gozosos para siempre en lo que voy a crear”
12. ¿Qué bendiciones aguardan al resto fiel?
12 ¿Qué bendiciones aguardan a este resto fiel? Jehová explica: “Sarón tiene que llegar a ser
una dehesa para ovejas, y la llanura baja de Acor un descansadero para ganado vacuno,
para mi pueblo que me habrá buscado” (Isaías 65:10). El ganado lanar y el vacuno
desempeñan un papel importante en la vida de muchos judíos, y la abundancia de pastos
contribuye a la prosperidad en tiempos de paz. Jehová menciona dos extremos del país para pintar
un cuadro de paz y bonanza. Al oeste, en la costa mediterránea, se extiende la llanura de Sarón,
célebre por su belleza y fertilidad, y el valle de Acor forma parte del límite nordeste de la tierra
(Josué 15:7). Durante el destierro, ambas regiones yacerán desoladas, junto con el resto del país.
No obstante, Jehová promete que, tras el exilio, se convertirán en hermosas dehesas para el resto
repatriado (Isaías 35:2; Oseas 2:15).
w76 1/12 pág. 735 ¿Recuerda usted?
En Oseas 2:16, ¿qué quiere decir el hecho de que, como se predijo, los israelitas ya
no llamarían a Jehová: “Mi dueño,” sino: “Mi esposo”?
Esto señalaba al cambio que acontecería en la situación del resto judío arrepentido. Desde
entonces en adelante, como esposa compuesta no querrían sentirse como quien fuera solo
posesión de un amo de esclavos. La designación “Mi esposo” reflejaba una mayor intimidad y un
sentimiento de ser como ayudante para Dios. Además, debido a la contaminación anterior con la
adoración del falso dios Baal, un nombre que significa “dueño,” apropiadamente evitarían usar el
título “Baal” con referencia a Jehová Dios. Así, no les vendría el recuerdo de su pecado y el de sus
antepasados al adorar a Baal.—Págs. 501-503.
dg cap. 10 pág. 26 párrs. 17-18 El maravilloso nuevo mundo hecho por Dios
17, 18. En el nuevo mundo, ¿qué relación existirá entre el hombre y los animales?
17 También habrá paz entre el hombre y las bestias, como la que había en Edén. (Génesis 1:28;
2:19.) Dios dice: “Para ellos ciertamente celebraré un pacto en aquel día con relación a la bestia
salvaje del campo y con la criatura voladora de los cielos y la cosa del suelo que se arrastra, y [...]
sí haré que se acuesten en seguridad”. (Oseas 2:18.)
18 ¿Cuánta paz habrá? “El lobo realmente morará por un tiempo con el cordero, y el leopardo
mismo se echará con el cabrito, y el becerro y el leoncillo crinado y el animal bien alimentado todos
juntos; y un simple muchachito será guía sobre ellos.” Nunca más serán los animales una amenaza
para el hombre ni para sí mismos. ¡Hasta “el león comerá paja justamente como el toro”! (Isaías
11:6-9; 65:25.)
lp cap. 15 pág. 180 párr. 24 El fin de las enfermedades y la muerte
24. (a) ¿Qué relación habrá entonces entre el hombre y los animales? (b) ¿Ocurrirán
accidentes serios?
24 Cuando Dios creó al hombre y la mujer, les dijo que sojuzgaran la Tierra y ejercieran dominio
sobre la creación animal. (Génesis 1:28) La Tierra fue hecha como don o dádiva para el hombre...
su hogar. (Salmo 115:16) Por lo tanto, el hombre sabrá cómo atender la Tierra, y ejercer dirección
apropiada, amorosa, sobre los animales. Los animales serán los amigos del hombre e
instintivamente respetarán su dominio. Dios demostró esto cuando restauró al Israel antiguo del
destierro en Babilonia. (Oseas 2:18) Estando en plena posesión de sus facultades, y con todos sus
sentidos alerta, el hombre no tendrá accidentes serios. Mire a los animales en su morada natural.
El murciélago, con su equipo de “sonar,” vuela en la oscuridad y sin errar evita objetos tan finos
como un alambre de piano. Un pájaro ejecuta un aterrizaje perfecto sobre una rama o ramita.
Están plenamente equipados para la vida que viven, y disfrutan de la vida. Con más fuerte
razonamiento podemos estar seguros de que el hombre, siendo superior a los animales, estará en
cómoda y perfecta armonía con su ambiente.
hp cap. 20 págs. 189-190 párr. 17 ¿Qué clase de vida quiere usted?
¿Qué clase de vida proveerá Dios en el nuevo orden? (13-18)
17 Además, la Biblia dice que en el jardín de Edén lo que los animales comían era vegetación.
(Génesis 1:30) Por lo tanto, usted puede esperar que Dios arregle los asuntos de modo que los
animales va no sean feroces ni peligrosos; estarán en paz unos con otros y con los humanos. Tanto
niños como personas mayores disfrutarán de la compañía de éstos a plenitud.—Compare con Isaías
11:6-8; 65:25; Oseas 2:18.
ka cap. 8 págs. 144-145 párrs. 12-13 Qué esperar para el fin del Día de Juicio milenario
12, 13. (a) Allá en el Paraíso original, ¿cuál era la actitud del hombre y la mujer en cuanto a las
criaturas terrestres inferiores? (b) ¿Qué clase de relación habrá entre las criaturas terrestres
inferiores mismas, más que de modo figurativo?
12 De acuerdo con esto, podemos esperar que la encantadora descripción de la vida animal que
se da en Isaías 11:6-9 tenga un cumplimiento literal con relación a las aves, los peces y las
criaturas terrestres de la Tierra durante el reinado milenario del Príncipe de Paz, el Hijo del Jesé
Mayor, Jehová Dios. Allá en el pasado remoto en el original Paraíso de placer o Jardín de Edén, la
mujer Eva no le tenía ningún miedo a la serpiente, pues no huyó de ella cuando se hizo que le
hablara. (Génesis 3:1-4) Antes de esto, a Adán se le habían traído los animales salvajes y las
criaturas volátiles y él les dio nombres, sin manifestarles temor. (Génesis 2:19, 20) Esa condición
edénica de libertad del temor a las criaturas inferiores de la Tierra y de seguridad contra recibir
daño de ellas será introducida de nuevo en el Paraíso restaurado.
13 Además, estos animales terrestres, criaturas volátiles y peces estarán en paz entre sí mismos
así como con el hombre. Sería inconsistente el que Dios inspirara una profecía como la de Isaías
11:6-9, y Ezequiel 34:25 y Oseas 2:18 de modo que tuviera solo un significado figurativo o
espiritual y no tuviera una copia verdadera de esas cosas en la vida real, como si el cumplimiento
literal fuera un ideal imposible.
kj cap. 18 pág. 348 párr. 33 Resurrección a unidad en un “jardín de Edén”
33. ¿Cómo se ha realizado la paz del pacto de Jehová entre su pueblo restaurado, qué
evidencia hay de que su santuario se ha colocado entre ellos, y de qué manera está
su tabernáculo sobre ellos?
33 Jehová ha dado a su Rey reinante Jesucristo como un “pacto” o solemne garantía promisoria
para la paz de todos sus súbditos obedientes. Por Su espíritu, que produce el fruto de amor, gozo,
paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad y gobierno de uno mismo, Jehová ha
removido toda malignidad bestial de la personalidad de su pueblo restaurado. Su santuario, que
representa la adoración cristiana pura, está entre estos que se adhieren con firmeza a su Palabra
escrita, la Santa Biblia. Su tabernáculo de protección divina y relación de familia está sobre ellos.
Es muy manifiesto a todos los observadores honrados que esos súbditos dedicados y bautizados del
Rey reinante han llegado a ser el pueblo de Jehová, porque realmente han abandonado toda forma
mundana de idolatría y han hecho de Jehová el único Dios a quien adoran.—Isaías 42:6; 49:8;
Oseas 2:18-20; Miqueas 4:1-5.
jd cap. 14 pág. 186 párr. 15 “Una bendición hasta que no haya más carencia”
15. ¿Qué grandes beneficios recibimos al hacer caso a los doce profetas?
15 Pero aparte de decirnos qué evitar, los profetas subrayaron los beneficios que recibimos al
cumplir con las normas divinas. Para empezar, estrechamos nuestra relación con Jehová (Miqueas
4:5). También formamos parte de una congregación que, al regirse por la justicia, es más estable y
activa. Asimismo, tenemos matrimonios más sólidos, y familias más unidas y más centradas en lo
espiritual (Oseas 2:19; 11:4). Además, por ser justos y honrados, nos ganamos el respeto de
nuestros semejantes. Y al imitar la misericordia de Jehová, mostramos compasión y bondad, y
recibimos a cambio el mismo trato de los hermanos (Miqueas 7:18, 19). En efecto, vivimos
rodeados de personas espirituales que aman la verdad y la paz y, sobre todo, gozamos de la
amistad con Jehová (Zacarías 8:16, 19). ¿Verdad que usted ya disfruta ahora de estas
bendiciones?
w73 1/2 pág. 69 ¿Es usted misericordioso como su Padre es misericordioso?
Esto no quiere decir que Dios es un sentimentalista. Su ejercicio de misericordia siempre está en
armonía con sus otras cualidades y normas justas, entre ellas su justicia y santidad. (Ose. 2:19)
Por eso, jamás debemos tratar de abusar de la misericordia de Dios, pensando que él continuará su
misericordia para con nosotros sin importar lo que hagamos. Uno no puede mofarse de él, y los
que voluntariosamente siembran el mal solo pueden esperar segar el mal. (Gál. 6:7) Si mostramos
deliberada falta de respeto a los caminos justos de Dios por nuestras palabras, hechos y proceder
de la vida, lo ofendemos, y él correctamente puede ‘encerrar con cólera sus misericordias.’—Sal.
77:9; Rom. 2:4-11.
w75 1/1 pág. 17 párr. 13 ¿Abarca la misericordia de Dios todos nuestros pecados?
13. ¿Qué significados diferentes tiene la palabra “misericordia” según se usa en las
Escrituras?
13 La práctica de misericordia, como se usa la palabra en español, muy a menudo transmite la
idea de abstenerse, de ejercer restricción como en el caso de administrar castigo, siendo impelida
esta restricción por compasión o benevolencia. Y así se usa en la Biblia. El ejercicio de Dios de
misericordia siempre está en armonía con sus otras cualidades y normas rectas, incluso su justicia
y apego a la verdad. (Sal. 40:11; Ose. 2:19) Y puesto que todos los hombres son pecaminosos
por herencia y reciben el pago de la muerte por el pecado, es evidente que el perdonar el error, o
el aligeramiento de juicio o castigo, está envuelto con frecuencia en el ejercicio de Dios de
misericordia. Sin embargo, la palabra hebrea y la palabra griega no están limitadas a perdón o
restricción al aplicar un castigo judicial. Con más frecuencia, la misericordia no se refiere a una
acción negativa, una abstención (como de dar castigo), sino a una acción positiva, a una expresión
de consideración bondadosa o piedad que produce alivio a los que están en situación desventajosa
y que necesitan misericordia. Por lo tanto, como se pudiera esperar las Escrituras muestran que la
misericordia de Jehová Dios no es una cualidad que entra en juego solo cuando las personas están,
de hecho, “enjuiciadas” delante de él a causa de haber cometido alguna maldad en particular. Más
bien, es una cualidad característica de la personalidad de Dios, su manera normal de reaccionar
para con los necesitados, una faceta de su amor.—2 Cor. 1:3; 1 Juan 4:8.
jd cap. 11 pág. 147 párrs. 14-15 ¿Deseamos como Jehová que la gente se salve?
14, 15. ¿Qué circunstancias podrían poner a prueba nuestra actitud ante el perdón de
Jehová?
14 ¿Y si un hermano peca gravemente, no se arrepiente y hay que expulsarlo? Así sucedía en el
siglo primero: el cristiano que se volvía pecador y no se arrepentía tenía que ser echado de la
congregación. Si esa situación se daba estando aún vivos los apóstoles de Jesús, no es de extrañar
que hoy ocurra de vez en cuando. En tales casos, los hermanos leales siguen la norma bíblica de
no tener ningún trato con el expulsado. Esta demostración de lealtad a Jehová tal vez lo ayude a
darse cuenta de la gravedad de su conducta y lo mueva a arrepentirse. La Biblia habla de un
hombre de Corinto que fue expulsado, pero que luego cambió y fue readmitido en la congregación
(1 Corintios 5:11-13; 2 Corintios 2:5-8). Cuando esto pasa en la actualidad, ¿cómo nos sentimos, y
cómo mostramos interés en que se salve quien ha regresado?
15 El pecador arrepentido tal vez sienta vergüenza y desconsuelo. Quizás necesite que le
confirmen que Dios y sus hermanos lo quieren y desean que se salve. Notemos con cuánta ternura
tranquilizó Dios en la antigüedad a cada miembro de su pueblo que estuvo dispuesto a
arrepentirse: “Me comprometo contigo y te seré fiel, y [me] conocerás de verdad” (Oseas 2:20, La
Palabra de Dios para Todos). Nosotros hacemos bien en imitar estos sentimientos de Jehová, el
Dios que, según indicó Zacarías, nos promete: “Les mostraré misericordia” (Zacarías 10:6).
w89 1/3 pág. 14 Jehová nuestro Dios es misericordioso
Oseas 2:21-23.—Jezreel significa “Dios Sembrará Semilla”. Jehová reuniría a un resto fiel y lo
sembraría como semilla en Judá, donde habría grano, vino dulce y aceite. Para beneficio del resto
necesitado, estas buenas cosas le pedirían a la tierra que supliera minerales a los tallos que
sostenían el grano, a las vides y a los olivos. La tierra pediría lluvia a los cielos, y estos le pedirían
a Dios que produjera nubes que dieran la lluvia necesaria.
si pág. 253 párr. 13 Libro bíblico número 60: 1 Pedro
13. a) ¿Cómo aclara Pedro en su carta el propósito por el cual Dios llama a la
congregación cristiana? b) ¿A qué herencia gozosa señala Pedro, y quiénes la
alcanzan?
13 En un tiempo en que de nuevo se presentaban pruebas ardientes y persecuciones, Pedro
suministró estímulo fortalecedor, y en verdad su carta es inestimable para todos los que se
enfrentan con tales pruebas hoy día. Observe que Pedro usa las Escrituras Hebreas cuando cita las
palabras de Jehová: “Tienen que ser santos, porque yo soy santo”. (1 Ped. 1:16; Lev. 11:44.)
Luego, de nuevo, en un pasaje donde abundan las referencias a otros escritos inspirados, él
muestra cómo se edifica en una casa espiritual de piedras vivas sobre el fundamento de Cristo la
congregación cristiana. ¿Y con qué fin? Pedro responde: “Ustedes son ‘una raza escogida, un
sacerdocio real, una nación santa, un pueblo para posesión especial, para que declaren en público
las excelencias’ de aquel que los llamó de la oscuridad a su luz maravillosa”. (1 Ped. 2:4-10; Isa.
28:16; Sal. 118:22; Isa. 8:14; Éxo. 19:5, 6; Isa. 43:21; Ose. 1:10; 2:23.) A tal “sacerdocio real”,
el sacerdocio general que comprende a la entera nación santa de Dios, Pedro extiende la promesa
del Reino en cuanto a “una herencia incorruptible e incontaminada e inmarcesible”, “la inmarcesible
corona de la gloria”, “gloria eterna en unión con Cristo”. Así se les da mucho estímulo para que
sigan regocijándose de modo que “también durante la revelación de su gloria se regocijen y se
llenen de gran gozo”. (1 Ped. 1:4; 5:4, 10; 4:13.)
w76 15/8 pág. 506 párr. 21 Reconciliación por medio de la misericordia de Dios antes de
Har-Magedón
21. (a) ¿A quiénes declara Jehová así su pueblo, y quiénes se unen a éstos en hacer
declaración pública de que Él es su Dios? (b) ¿Cómo cumple Jehová el significado del
nombre Jezreel aquí?
21 De esta manera espiritualmente provechosa Jehová muestra misericordia al resto que había
sido privado de su misericordia mientras estaban en el destierro o exilio en Babilonia la Grande
durante la I Guerra Mundial. A los que no eran pueblo de Él, ahora Jehová dice: “Tú eres mi
pueblo.” En respuesta sincera el resto dice: “Tú eres mi Dios.” (Ose. 2:23) La “grande
muchedumbre” de compañeros de disposición de oveja que también están residiendo ahora en el
paraíso espiritual se unen al resto en hacer declaración pública de que Jehová es su Dios. (Rev.
7:9-17; Juan 10:16) Todo esto acontece en la heredad terrestre restaurada en la cual Jehová ha
sembrado como semilla al resto de israelitas espirituales, para cumplir el significado del nombre
Jezreel: “Dios sembrará semilla.”
w07 15/9 pág. 15 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Oseas 2:21-23. ¿Qué predijo Jehová con las palabras: “Ciertamente la sembraré [a
Jezreel] como semilla para mí en la tierra, y ciertamente mostraré misericordia a
aquella”? El nombre del hijo primogénito de Oseas con Gómer fue Jezreel (Oseas 1:2-4).
El significado de ese nombre, “Dios Sembrará Semilla”, indica proféticamente que Jehová reuniría a
un resto fiel de israelitas en 537 y los sembraría como semillas en Judá. La tierra, desolada durante
setenta años, ahora produciría grano, vino dulce y aceite. De manera poética, la profecía dice que
estas cosas buenas pedirían a la tierra que les proporcionara sus nutrientes y la tierra pediría a los
cielos lluvia; a su vez, los cielos pedirían a Dios que produjera nubes de lluvia. Todo esto ocurriría a
fin de cubrir generosamente las necesidades de los que regresaran. Los apóstoles Pablo y Pedro
relacionan Oseas 2:23 con la obra de recolección del resto del Israel espiritual (Romanos
9:25, 26; 1 Pedro 2:10).
CAPITULO 3
w88 1/11 pág. 26 párr. 3 ¿Los ha llamado Dios a la paz?
3. a) ¿Qué razones bíblicamente permisibles pudieran llevar a un cristiano a separarse de
su cónyuge? b) ¿Qué circunstancias hacen posible un divorcio bíblico?
3 Puede ser que a veces algunos cristianos acudan a los ancianos de la congregación por ayuda
respecto a problemas maritales graves. Los ancianos no están autorizados para decirle a nadie que
deje a su cónyuge o se divorcie de él, pero pueden señalar a lo que la Palabra de Dios dice sobre
estos asuntos. Como lo muestra el artículo anterior, la separación es permisible bíblicamente
cuando de propósito no se provee el sustento, o cuando hay abuso físico extremo o peligra por
completo la espiritualidad del cónyuge cristiano. También se ha indicado que puede haber divorcio
bíblico con la posibilidad de casarse después con otra persona si un cónyuge ha cometido
“fornicación”, lo que abarca varias formas de relaciones sexuales inmorales. (Mateo 19:9.)
Naturalmente, no se debe pensar en la separación ni en el divorcio como algo inevitable, puesto
que quizás sea posible restaurar la paz en el matrimonio; el cónyuge inocente puede hasta
perdonar el adulterio u otras formas de fornicación. (Mateo 5:31, 32; compárese con Oseas 3:1-
3.)
kl cap. 13 pág. 123 párr. 13 Por qué produce felicidad llevar una vida piadosa
13. ¿Qué otros problemas origina el adulterio, y qué futuro les espera a los fornicadores
y adúlteros impenitentes?
13 Aunque el adulterio puede ser perdonado, según las Escrituras constituye una base válida para
que el cónyuge inocente se divorcie. (Mateo 5:32; compárese con Oseas 3:1-5.) Cuando dicho
proceder inmoral resulta en la disolución del matrimonio, pueden quedar profundas cicatrices
emocionales tanto en el cónyuge inocente como en los hijos. Para el bien de la familia humana, la
Palabra de Dios indica que los fornicadores y adúlteros impenitentes recibirán de él una sentencia
desfavorable. Además, dice claramente que los que practican la inmoralidad sexual “no heredarán
el reino de Dios”. (Gálatas 5:19, 21.)
w90 1/3 pág. 14 párr. 17 Sigan tras la devoción piadosa como cristianos bautizados
17. a) En el libro de Oseas, ¿qué aprendemos sobre la misericordia de Jehová? b) ¿Qué
efecto debe tener en nosotros el reflexionar sobre la misericordia de Jehová?
17 Considere un ejemplo. Algún tiempo atrás, en la lectura asignada de la Biblia para la Escuela
del Ministerio Teocrático consideramos el libro de Oseas. Después de leer ese libro de la Biblia,
usted pudiera preguntarse: ‘¿Qué aprendí sobre Jehová como Persona —sus cualidades y sus
caminos— en ese libro?’. El modo como lo utilizaron escritores bíblicos posteriores indica que del
libro de Oseas se puede aprender mucho sobre la tierna misericordia de Jehová. (Compare Mateo
9:13 con Oseas 6:6; Romanos 9:22-26 con Oseas 1:10 y 2:21-23.) El hecho de que Jehová estaba
dispuesto a mostrar misericordia a Israel quedó ilustrado por los tratos de Oseas con su esposa,
Gómer. (Oseas 1:2; 3:1-5.) Aunque el derramamiento de sangre, el robo, la fornicación y la
idolatría cundían en Israel, Jehová ‘habló al corazón de Israel’. (Oseas 2:13, 14; 4:2.) Jehová no
estaba obligado a mostrar tal misericordia, sino que lo hacía de su “propio albedrío”, a condición de
que los israelitas se arrepintieran sinceramente y se volvieran de su derrotero pecaminoso. (Oseas
14:4; compárese con Oseas 3:3.) El que usted reflexione así sobre la extraordinaria misericordia
de Jehová le conmoverá el corazón y fortalecerá su apego personal a Él.
jd cap. 10 pág. 134 párr. 19 Esforcémonos para que nuestra familia honre a Dios
19. ¿Por qué no debemos darnos por vencidos con los hijos?
19 Oseas predijo que un resto de los israelitas aceptaría la disciplina: “Los hijos de Israel
volverán y ciertamente buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y ciertamente vendrán
retemblando a Jehová y a su bondad en la parte final de los días” (Oseas 3:5). Así es: la
corrección de Dios funcionó con un resto de su pueblo. Por eso, padres, sean optimistas y piensen
que con sus hijos va a ocurrir igual. Traten de verles sus buenas cualidades. Háblenles con bondad,
pero sin transigir en los principios bíblicos. Hasta si el hijo rebelde no responde como debería,
quién sabe si luego recapacitará.
w91 15/8 pág. 17 párrs. 16-17 La abundante bondad de Jehová
16, 17. ¿Cómo se cumplió Oseas 3:5 a) en el año 537 a.E.C.? b) en 1919 E.C.?
16 Cuando miró al futuro a “los últimos días”, el apóstol Pablo advirtió que ‘los hombres no
tendrían amor del bien’. (2 Timoteo 3:1-3.) Ni siquiera apreciarían manifestaciones normales de la
bondad, como la generosidad y las buenas relaciones entre vecinos. ¡Cuánto nos animan, pues,
estas conmovedoras palabras de Oseas 3:5: “Los hijos de Israel volverán y ciertamente buscarán
a Jehová su Dios, y a David su rey; y ciertamente vendrán retemblando a Jehová y a su bondad en
la parte final de los días”!
17 Esta profecía tuvo su primer cumplimiento en 537 a.E.C., cuando los judíos regresaron del
destierro en Babilonia a la Tierra Prometida. En tiempos modernos empezó a cumplirse en el año
1919, cuando el resto del Israel espiritual salió de la organización de Satanás y empezó a buscar
diligentemente a Jehová y su bondad. Los del resto hallaron que “David su rey” había estado
reinando desde 1914 con poder celestial en la persona de Jesucristo. Bajo su supervisión celestial
aceptaron con entusiasmo la responsabilidad de anunciar estas buenas nuevas a las naciones. Así
empezaron a cumplir la comisión registrada en Mateo 24:14: “Estas buenas nuevas del reino
[establecido] se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y
entonces vendrá el fin”.
w95 15/3 pág. 10 párr. 2 Aprendamos a disfrutar del temor de Jehová
2. a) ¿Qué clase de temor es impropio, y qué clase es deseable? b) ¿Qué es temor
piadoso, y cómo lo indican los textos citados?
2 El temor puede ser un veneno mental que paralice nuestras facultades de raciocinio. Puede
socavar el valor y acabar con la esperanza. Así pudiera sentirse la persona que ve amenazada su
integridad física por un enemigo. (Jeremías 51:30.) También sería víctima de este tipo de temor la
persona que concede demasiada importancia a la aprobación de aquellos a quienes se considera
influyentes. (Proverbios 29:25.) Por otro lado, también existe el temor saludable, que impide que
obremos imprudentemente y nos perjudiquemos. El temor piadoso va aún más allá. Es un
sentimiento de profunda reverencia a Jehová, unido a un miedo saludable de desagradarle. (Salmo
89:7.) Este temor a desagradar a Dios nace de nuestro agradecimiento por su amor leal y bondad.
(Salmo 5:7; Oseas 3:5.) También incluye reconocer que Jehová es el Juez Supremo y el
Todopoderoso, que puede castigar e incluso dar muerte a los que se niegan a obedecerle.
(Romanos 14:10-12.)
w03 15/6 págs. 20-21 párrs. 11-12 Busquemos el lado bueno de las personas
11, 12. a) ¿Qué ejemplo profético subraya la importancia de centrarnos en los aspectos
positivos de nuestros familiares? b) ¿Qué lección nos da el padre de la parábola del
hijo pródigo?
11 Al reflexionar sobre la gran paciencia que demostró Jehová con la incrédula nación de Israel,
comprendemos mejor la forma en que él se centra en los aspectos positivos de sus siervos. Por
ejemplo, ilustró la constancia de su amor valiéndose de las circunstancias familiares de Oseas,
casado con una mujer llamada Gómer. A pesar de la reiterada infidelidad de ella, Jehová ordenó al
profeta: “Ve de nuevo, ama a una mujer amada por un compañero y que comete adulterio, como
en el caso del amor de Jehová a los hijos de Israel mientras ellos se vuelven a otros dioses y están
amando las tortas de pasas” (Oseas 3:1). ¿Por qué le dio tales instrucciones? Aunque la nación se
había descarriado de la senda divina, él sabía que en su seno existían personas que iban a
responder a Su paciencia, tal como el propio Oseas señaló: “Después los hijos de Israel volverán y
ciertamente buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y ciertamente vendrán retemblando a
Jehová y a su bondad en la parte final de los días” (Oseas 3:5). Sin duda, es un magnífico ejemplo
que hacemos bien en recordar cuando tenemos problemas en casa. Si seguimos esperando una
buena reacción de nuestra familia, al menos daremos el debido ejemplo de paciencia.
12 Con su parábola del hijo pródigo, Jesús nos permite entender aún mejor cómo podemos
centrarnos en los aspectos positivos de nuestros familiares. El padre del relato trató con
misericordia a su hijo menor cuando este regresó al hogar después de abandonar su vida disoluta.
Ahora bien, ¿cómo reaccionó ante las quejas del primogénito, quien nunca se había ido de casa? Se
dirigió a él con estas palabras: “Hijo, tú siempre has estado conmigo, y todas las cosas que son
mías son tuyas”. No fue una dura recriminación, sino una sencilla confirmación de su amor paterno.
“Simplemente teníamos que gozar y tener regocijo —prosiguió—, porque este hermano tuyo estaba
muerto y llegó a vivir, y estaba perdido y fue hallado.” De igual manera, debemos esforzarnos por
ver siempre el lado bueno de los demás (Lucas 15:11-32).
CAPITULO 4
jd cap. 9 págs. 115-116 párr. 10 Tratemos a los demás como Dios quiere
10. ¿Qué dijeron los profetas sobre cierta conducta habitual en los antiguos reinos de
Israel y Judá?
10 Los profetas sabían que, a veces, hasta algunos hombres y mujeres dedicados a Jehová pasan
por alto sus mandamientos. Así ocurría en tiempos de Oseas, profeta que expresó lo indignado que
estaba Jehová con algunos de sus contemporáneos: “¡Despojo violento para ellos, porque han
transgredido contra mí! Y yo mismo procedí a redimirlos, pero ellos mismos han hablado mentiras
hasta contra mí”. Además de difamar a Jehová clara e innegablemente, algunos incurrían en otros
pecados, como “la pronunciación de maldiciones y [la] práctica de engaño”, quizás distorsionando
los hechos para inducir a error a su prójimo (Oseas 4:1, 2; 7:1-3, 13; 10:4; 12:1). Oseas escribió
lo anterior en Samaria, el reino del norte. Pero ¿iban mejor las cosas en Judá? Miqueas responde:
“Sus propios ricos se han llenado de violencia, y sus propios habitantes han hablado falsedad, y su
lengua es mañosa en su boca” (Miqueas 6:12). Conviene recordar que aquellos profetas
condenaron tanto la “práctica de engaño” como la “lengua [...] mañosa”. Por esta razón, hasta el
cristiano —que jamás contaría mentiras intencionadas— debe preguntarse: “¿Recurro a veces al
engaño o a la lengua ‘mañosa’? ¿Cómo quiere Dios que me comporte al comunicarme con los
demás?”.
w05 15/11 pág. 21 párr. 21 Las profecías de Oseas nos ayudan a andar con Dios
21. ¿Qué relación existe entre el conocimiento y el andar con Dios?
21 Para seguir andando con Dios, debemos seguir adquiriendo conocimiento de él y aplicarlo a
nuestra vida. El conocimiento de Jehová era muy escaso en Israel (Oseas 4:1, 6). No obstante,
hubo quienes estimaron mucho la enseñanza divina y actuaron en consecuencia, por lo que se les
colmó de bendiciones. Entre estos figuraban Oseas y los siete mil contemporáneos de Elías que
no se postraron ante Baal (1 Reyes 19:18; Romanos 11:1-4). La gratitud por la instrucción divina
también nos ayudará a nosotros a seguir andando con Dios (Salmo 119:66; Isaías 30:20, 21).
w07 15/9 pág. 16 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 4:1, 6. Para andar con Dios, debemos seguir adquiriendo conocimiento de él y regir
nuestra vida por lo que aprendemos.
tp cap. 8 pág. 92 párr. 14 ¿Quiénes serán los sobrevivientes?
14. ¿A quiénes se ‘marcó’ para sobrevivir en el tiempo en que Jerusalén fue destruida por
Babilonia?
14 Para sobrevivir a la venidera destrucción mundial, es necesario que seamos como aquellos
cuya vida fue perdonada cuando Babilonia destruyó a Jerusalén en 607 a. de la E.C., personas de
quienes se dijo que estaban “suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables” que se
estaban haciendo en aquella ciudad. (Ezequiel 9:4.) Las condiciones eran “detestables” de varias
maneras. Por ejemplo, a los pobres se les estaba oprimiendo, y sus paisanos hasta tenían a
algunos en esclavitud ilegalmente. (Jeremías 34:13-16.) La condición moral del reino de Judá había
sobrepasado en deterioro a la del reino norteño de Israel, descrita antes de este modo por el
profeta Oseas: “Hay la pronunciación de maldiciones y práctica de engaño y asesinato y robo [...] y
actos de derramamiento de sangre han tocado a otros actos de derramamiento de sangre”. (Oseas
4:2; Ezequiel 16:2, 51.) Solo los que tenían el corazón contristado por aquella injusticia y por la
falta de respeto a Dios que tal injusticia mostraba fueron ‘marcados’ para sobrevivir. (Ezequiel 9:3-
6.)
tp73 cap. 8 págs. 94-95 párr. 14 ¿Quiénes serán los sobrevivientes?
14. ¿Quiénes fueron los marcados para sobrevivir cuando Jerusalén fue destruida por
Babilonia?
14 Para estar entre los sobrevivientes de la venidera destrucción mundial, es necesario que
seamos como aquellos a quienes Dios dejó vivos cuando permitió que los ejércitos de Babilonia
destruyeran a Jerusalén. A estas personas marcadas para sobrevivir se les describió diciendo que
estaban “suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables” que se estaban haciendo en
medio de la ciudad. (Ezequiel 9:4) Las condiciones eran muy malas allá; a los pobres se les estaba
oprimiendo, y sus paisanos hasta tenían a algunos en esclavitud ilegalmente. (Jeremías 34:13-16)
Jerusalén y el reino de Judá se habían hecho aun peor de lo que se había hecho el reino norteño de
Israel y su capital, Samaria, de los cuales el profeta Oseas había escrito antes lo siguiente: “Hay la
pronunciación de maldiciones y práctica de engaño y asesinato y robo . . . y actos de
derramamiento de sangre han tocado a otros actos de derramamiento de sangre.” (Oseas 4:2;
Ezequiel 16:2, 51) Solo los que en el corazón se contristaban por aquella injusticia o iniquidad y la
falta de respeto que ésta mostraba a Dios fueron ‘marcados’ para sobrevivir.—Ezequiel 9:2, 4-6.
w74 1/12 págs. 721-722 párr. 4 ¿Puede usted decir que realmente ha llegado a conocer
a Dios?
4. ¿Cómo se hace patente la falta de conocimiento acerca de Dios?
4 Desde luego se hace patente que hoy la mayoría rechaza el conocimiento de Dios, así como lo
hizo la nación de Israel en los días de Oseas. Después de condenar la deplorable falta de
conocimiento entre sus compañeros israelitas, Oseas pasó a mostrar cuánto resaltaba la falta de
conocimiento de ellos. Dijo: “Hay la pronunciación de maldiciones y práctica de engaño y asesinato
y robo y perpetración de adulterio que han estallado, y actos de derramamiento de sangre han
tocado a otros actos de derramamiento de sangre.” (Ose. 4:2) Sí, las acciones de uno revelan
cuán bien conoce uno a Dios. Un escritor cristiano comentó sobre esto cuando dijo: “Y en esto
tenemos el conocimiento de que hemos llegado a conocerlo [es decir, a Dios, como se menciona en
1 Juan 1:5], a saber, si continuamos observando sus mandamientos. El que dice: ‘Yo he llegado a
conocerlo,’ y sin embargo no está observando sus mandamientos, es mentiroso, y la verdad
no está en esta persona.” (1 Juan 2:3, 4) Por eso, el que uno conozca a Dios significa más que
simplemente ser una persona religiosa que va a la iglesia. Tendría que ser obediente a la voluntad
de Dios. ¿Cuál es la posición de usted en este respecto?
jd cap. 8 págs. 101-102 párr. 9 ¿Qué pide Jehová de usted?
9. En tiempos de los doce profetas, ¿de qué maneras desobedecían muchas personas las
normas de Jehová?
9 Los doce profetas nos ofrecen armas eficaces. Aunque vivieron siglos antes de la era de los
multicines y los videoclubes, los rodeaban símbolos fálicos, prostitución “sagrada” y promiscuidad
descarada (1 Reyes 14:24; Isaías 57:3, 4; Habacuc 2:15). Así lo atestiguan estas palabras de los
profetas: “En cuanto a los hombres, es con las rameras con quienes se apartan, y con las
prostitutas de templo con quienes hacen sacrificio”. “Un hombre y su propio padre han ido a la
misma muchacha, con el propósito de profanar mi santo nombre.” Algunos llegaban a pagar
regularmente el “salario de prostitutas”, con las que participaban en ritos de fertilidad. El adulterio
estaba a la orden del día, pues muchos cónyuges infieles estaban “yendo tras sus amantes
apasionados” (Oseas 2:13; 4:2, 13, 14; Amós 2:7; Miqueas 1:7, La Nueva Biblia Latinoamérica).
w07 15/9 pág. 16 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 4:9-13. Jehová pedirá cuentas a quienes practican la inmoralidad y la adoración impura
(Oseas 1:4).
ip-1 cap. 7 pág. 84 párr. 28 ¡Ay de la viña infiel!
28. ¿Qué pecados se condenan en los últimos ayes de Isaías, y cómo pueden evitarlos los
cristianos de la actualidad?
28 Es apropiado, pues, que Isaías añada estos últimos ayes: “¡Ay de los que son sabios a sus
propios ojos, y discretos aun enfrente de sus propios rostros! ¡Ay de los que son
poderosos en beber vino, y de los hombres con energía vital para mezclar licor
embriagante, los que pronuncian justo al inicuo a cambio de un soborno, y que hasta la
justicia del justo quitan de él!” (Isaías 5:21-23). Probablemente, estas palabras iban dirigidas
a los jueces del país. Hoy en día, los ancianos de las congregaciones procuran no parecer “sabios a
sus propios ojos”. Aceptan con humildad los consejos de otros ancianos y siguen cuidadosamente
las directrices de la organización (Proverbios 1:5; 1 Corintios 14:33). Son moderados con la
bebida, y nunca consumen alcohol precisamente antes de cumplir con sus responsabilidades en la
congregación (Oseas 4:11). Asimismo se guardan de dar siquiera la apariencia de mostrar
favoritismo (Santiago 2:9). Son muy distintos de los clérigos de la cristiandad, muchos de los
cuales encubren a los pecadores ricos e influyentes de su grey, desoyendo por completo las
advertencias del apóstol Pablo que se hallan en Romanos 1:18, 26, 27; 1 Corintios 6:9, 10, y
Efesios 5:3-5.
jd cap. 7 págs. 94-95 párrs. 24-25 Sirvamos a Jehová de acuerdo con sus elevadas
normas
24, 25. Dé ejemplos de cómo aplicar a situaciones concretas los principios analizados en
este capítulo.
24 Ahora pensemos en nuestro caso personal. Si uno conoce las normas divinas aplicables a la
situación que deba afrontar, ¿tendrá el valor de temer a Jehová, y no a los hombres? Pongamos el
siguiente ejemplo. Una joven trabaja con un compañero de oficina que no comparte sus principios
cristianos, pero que es especialmente atento con ella. ¿Le vendrá a la mente algún pasaje bíblico,
algún recordatorio sobre las normas de Jehová y los peligros de pasarlas por alto? Uno muy
adecuado sería Oseas 4:11: “Fornicación y vino y vino dulce son lo que quitan el buen motivo”.
Teniendo en cuenta esa advertencia, ¿la moverá el temor de Dios a ser fiel a las normas cristianas
y rechazar sus invitaciones a actividades sociales? Y si él le viene con coqueteos, ¿“ech[ará] a huir”
y demostrará así que teme desagradar a nuestro amoroso Dios? (Génesis 39:12; Jeremías 17:9.)
25 Ahora volvamos al caso del cristiano que lucha contra la atracción de la pornografía en
Internet. Salmo 119:37, que forma parte de una oración, dice: “Haz que mis ojos pasen adelante
para que no vean lo que es inútil”. ¿Vendrán a su mente esas palabras? De igual modo, Jesús dijo
en el Sermón del Monte: “Todo el que sigue mirando a una mujer a fin de tener una pasión por ella
ya ha cometido adulterio con ella en su corazón” (Mateo 5:28). ¿Repasará mentalmente esa
advertencia dicha persona? El temor de Jehová y el deseo de acatar sus normas deben impulsar al
cristiano a apartarse de todo lo que pueda corromperlo. Cada vez que nos veamos tentados a
pensar o actuar de forma contraria a las normas divinas, esforcémonos por fortalecer el temor de
Jehová. Tengamos presente la garantía que él nos ofrece por boca de Ageo: “Estoy con ustedes”.
g86 22/4 pág. 12 ¿Cómo puedo decir No a las relaciones sexuales premaritales?
RECONOCE TUS LIMITACIONES: Hay ocasiones en que tal vez seas más vulnerable a la
atracción sexual que en otras. Tal vez te sientas desanimado debido a algún fracaso personal o
algún desacuerdo con alguien, quizás tus padres. Especialmente en tales ocasiones es cuando
debes ejercer mucha cautela. También, ten cuidado con el uso de las bebidas alcohólicas. Bajo la
influencia de estas puedes perder el dominio de ti mismo. “Vino y vino dulce son lo que quitan el
buen motivo.” (Oseas 4:11.)
g93 22/1 pág. 16 ¿Qué puedo hacer para dejar la bebida?
Determínate a dejar la bebida
El profesor George Vaillant escribe que “el alcoholismo tiene [...] tratamiento, pero [...] se
requiere una gran responsabilidad por parte del paciente”. Eso incluye que estés determinado a
dejar la bebida. La falta de resolución puede suponer vivir —y morir— como un alcohólico. ¿Qué te
puede ayudar a conseguir dicha determinación? Para ‘odiar lo que es malo’, debes centrar tu
atención en los devastadores efectos del alcoholismo. (Salmo 97:10.)
Por ejemplo, podrías pensar detenidamente en el elevado precio en sentido físico, emocional y
moral que tiene que pagar el alcohólico. Cuando una persona está dolida o se siente inútil, puede
parecerle que una copa la sosegará por un tiempo. Pero, a la larga, la dependencia del alcohol solo
sirve para crear más dificultades; se rompen las amistades y las relaciones familiares se hacen
tensas. Además, como el alcohol reduce las inhibiciones, puede fácilmente ‘quitarte el buen motivo’
y llevarte a una conducta muy mala. (Oseas 4:11.)
Piensa también en el daño que causan a tu organismo dosis elevadas de alcohol, que envenenan
gradualmente tus órganos vitales. Por eso la Biblia dice que los resultados de beber en exceso
no son mucho más que ‘ayes, gemidos, riñas, lamentos y golpes’. (Proverbios 23:29, 30, Nueva
Biblia Española.) ¿Existe algún placer temporal que merezca este precio?
También te puede ayudar el que te recuerdes a ti mismo que no necesitas alcohol para ser feliz.
Tampoco necesitas un estímulo artificial para tener amor propio, buena salud, amigos leales y una
familia amorosa. El éxito en estos campos de la vida proviene de aplicar los consejos de la Palabra
de Dios. (Salmo 1:1-3.) En ella también se te da una esperanza para un futuro más prometedor:
vida eterna sin dolores emocionales
g94 22/3 pág. 17 ¿Cómo evitar jugar con la inmoralidad?
Estar a solas en un lugar romántico sigue siendo peligroso en la actualidad. Una adolescente a la
que llamaremos Mary recuerda: “Cuando salíamos, normalmente llevábamos un acompañante”. Sin
embargo, en cierta ocasión se encontraron a solas en un apartamento. “Nos dejamos llevar. Fue
una estupidez por nuestra parte permitir que ocurriera. Teníamos la actitud de que ‘no nos pasaría
a nosotros’. Pero ahora sé que hay que tener compañía todo el tiempo, sean cuales sean las
circunstancias. Si no puedes encontrar a nadie para que te acompañe, haz otros planes. Nosotros
bajamos la guardia.”
Tú no bajes la guardia. Si sales con alguien en particular, planea tus citas con cuidado. De ser
posible, sal en grupo o insiste en llevar un acompañante. Rehúye las situaciones peligrosas, como
estar a solas en un automóvil estacionado o en un apartamento. Disfrutar de la compañía mutua en
visitas a museos, restaurantes, pistas de patinaje y lugares similares suele ser más seguro. De
igual modo, recuerda también las palabras de Oseas 4:11: “Vino y vino dulce son lo que quitan el
buen motivo”. El alcohol suele reducir las inhibiciones, por lo que sería sensato que tuvieras
cuidado con él aunque estés en edad legal para beber.
w70 1/1 pág. 25 Guárdese de “excesos con vino”
La moderación en todo es un principio bíblico. Ni siquiera la miel está exceptuada... en
moderación es buena; el comer demasiado de ella es perjudicial. (Pro. 25:27) Lo mismo aplica a
los dones de Jehová de vino y otras bebidas alcohólicas. Estos también tienen que usarse como él
lo manda. El beber en demasía y el desatender los principios bíblicos al usar estas provisiones trae
la desaprobación de Jehová y lleva a libertinaje y muerte. La Biblia se expresa muy enfáticamente
sobre este asunto, tanto en sus preceptos como en sus ejemplos.—Pro. 23:29-31.
El vino y el uso apropiado de él no se censuran, pero la Biblia prohíbe la borrachera y condena la
falta de gobierno de uno mismo. “¡Ay de los que están levantándose muy de mañana para buscar
solo licor embriagante, que van quedándose hasta tarde en la oscuridad nocturna de modo que el
vino mismo los inflama!” (Isa. 5:11) “¿Quién tiene el ¡ay!? ¿Quién tiene desasosiego? ¿Quién tiene
contiendas? ¿Quién tiene preocupación? ¿Quién tiene heridas sin causa? ¿Quién tiene deslustre de
ojos? Los que se quedan largo tiempo con el vino, los que entran en busca de vino mezclado.” (Pro.
23:29, 30) “No llegues a estar entre los que beben vino en exceso,” pues un exceso de alcohol
causa “pobreza,” “adormecimiento,” ‘quita el buen motivo,’ causa “furia,” hace que uno
‘holgazanee,’ o que cause ‘alboroto.’—Pro. 23:20, 21; Ose. 4:11; 7:5, 14; Zac. 9:15.
w90 15/2 pág. 29 Preguntas de los lectores
Preguntas de los lectores
▪ ¿Debería el cristiano evitar el café y el té porque contienen la droga adictiva cafeína?
La Biblia no menciona ni el café ni el té. Pero lo que dice puede ayudar al cristiano a decidir si va
a tomar café o té o si se abstendrá de hacerlo.
La cafeína puede afectar la mente y el cuerpo. El que diariamente se beban millones de tazas de
café y de té hizo que el Dr. Melvin Konner dijera: “[La cafeína] puede ser, en efecto, la droga
‘sicoactiva’ más común del mundo”. Puede hacer a uno más alerta, aumentar su nivel de adrenalina
y acelerarle la circulación y el metabolismo. El que la cafeína sea una droga no establece por sí
mismo que el cristiano deba evitar las bebidas —café, té, gaseosas de cola, mate— ni los alimentos
—como el chocolate— que la contengan.
El alcohol es también una droga que puede afectar la mente y el cuerpo; pero ¿qué dicen las
Escrituras sobre este? La Biblia reconoce que el vino —o alguna otra bebida alcohólica— puede
‘regocijar el corazón del hombre mortal’ o cambiar la disposición del alma angustiada. (Salmo
104:15; Proverbios 31:6, 7.) Pero la Palabra de Dios no indica que los adoradores verdaderos
tengan que evitar toda bebida alcohólica. Lo que la Biblia condena es el uso inmoderado de las
bebidas alcohólicas: la borrachera. (Deuteronomio 21:18-21; Proverbios 20:1; Oseas 4:11;
1 Corintios 5:11-13; 1 Pedro 4:3.)
Sin embargo, ¿qué hay de lo que se afirma de que uno puede hacerse adicto a la cafeína?
Muchas personas que acostumbran tomar café, té o mate desarrollan algún grado de dependencia,
aunque se debate si es una verdadera adicción clínica o no. Por lo menos sienten síntomas de
abstinencia, como dolores de cabeza o náuseas, si se les priva de su dosis normal de cafeína. No
obstante, recuerde de nuevo el punto de vista bíblico sobre las bebidas alcohólicas. Aunque muchas
personas se han hecho adictas al alcohol, a los cristianos no se les prohíbe tomar bebidas
alcohólicas con tal que lo hagan con moderación. Jesús bebió vino; hasta uno de sus milagros fue
hacer vino en un banquete de bodas. (Mateo 26:29; Juan 2:3-11.)
Con todo, un cristiano pudiera concluir que preferiría no arriesgarse a desarrollar una
dependencia de la cafeína. Si el verse privado de su consumo regular de cafeína lo hiciera irritable,
pudiera considerar el abstenerse de la cafeína como demostración de “autodominio”. (Gálatas
5:22, 23.) Dado que la Biblia no menciona el abstenerse de bebidas que contengan cafeína, la
decisión en cuanto a beber o no beber café o té es de índole personal. La moderación es apropiada
para el cristiano que tome café o té. (Compárese con Tito 2:2.)
La moderación es también importante en la cuestión de los posibles riesgos para la salud. Se
asegura que hay muchos peligros en el consumo regular de grandes dosis de cafeína (sea que esta
se halle en el café, el té, las gaseosas de cola u otras bebidas o alimentos). Sin embargo, por cada
estudio que enlaza la cafeína con cierto riesgo para la salud, otro estudio parece indicar lo
contrario.
El proceder lógico de la moderación se recalca por lo que la Biblia dice sobre la miel. La miel es
una sustancia natural, y el comerla como fuente de energía estimuladora es natural (en contraste
con introducir humo en los pulmones). (1 Samuel 14:26, 27; Mateo 3:4.) Sin embargo, la persona
que come demasiado de ella puede enfermar. La Biblia advierte: “¿Es miel lo que has hallado?
Come lo que te sea suficiente, para que no tomes demasiado de ella y tengas que vomitarla”.
(Proverbios 25:16, 27.)
w99 1/9 pág. 18 párrs. 15-16 Jóvenes: entrenen sus facultades perceptivas
15, 16. ¿Qué precauciones razonables pueden tomar las parejas para asegurar un
noviazgo honorable?
15 Si tienes novio o novia, es prudente que evites estar a solas con tu futuro cónyuge en
circunstancias impropias. Sería mejor que estuvieran juntos en compañía de otras personas o en
lugares públicos. Algunas parejas prefieren estar con un acompañante. Piensa también en las
palabras de Oseas 4:11: “Vino y vino dulce son lo que quitan el buen motivo”. El alcohol puede
nublar el buen juicio y llevar a la pareja a actuar de un modo del que luego se lamente.
16 Proverbios 13:10 dice: “Por la presunción solo se ocasiona una lucha, pero con los que
consultan juntos hay sabiduría”. Sí, ‘consulten juntos’ y hablen de cómo van a comportarse.
Pongan límites a las demostraciones de afecto, respetando cada uno los sentimientos y la
conciencia del otro (1 Corintios 13:5; 1 Tesalonicenses 4:3-7; 1 Pedro 3:16). Hablar sobre este
tema delicado puede resultar difícil al principio, pero evitará que surjan problemas serios en el
futuro.
w04 1/12 págs. 20-21 párr. 10 Una actitud equilibrada ante las bebidas alcohólicas
10. ¿Qué efectos tiene el alcohol en el cerebro, y por qué son peligrosos?
10 Beber sin moderación nos perjudica no solo física sino también espiritualmente. “Vino y vino
dulce son lo que quitan el buen motivo”, advierte la Biblia (Oseas 4:11). Sin duda, el alcohol tiene
efectos nocivos en el cerebro. “Cuando alguien se toma una copa —explica una publicación editada
por el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas, de Estados Unidos—, el alcohol pasa al torrente
sanguíneo a través del aparato digestivo y rápido llega al cerebro, lo que adormece las áreas que
controlan el pensamiento y las emociones. Se pierden las inhibiciones y aumenta la sensación de
libertad.” En tal estado, la persona “se descarría” más fácilmente, se toma más libertades y se
expone a muchas tentaciones (Proverbios 20:1).
w06 15/10 pág. 26 párr. 12 Demuestre su fe por su modo de vivir
12. ¿Qué debe tener en cuenta el novio respecto a las bebidas alcohólicas?
12 En armonía con lo que analizamos en el párrafo 5, algunas parejas deciden no ofrecer bebidas
alcohólicas en el banquete, pues su abuso podría echar a perder la felicidad de la ocasión
(Romanos 13:13; 1 Corintios 5:11). Ahora bien, si las ofrecen, el novio debe encargarse de que se
sirvan con moderación y de que se limite la cantidad. Es cierto que en la boda de Caná hubo vino, y
el que Jesús proporcionó era de excelente calidad. De hecho, el director de aquel banquete
comentó: “Todo otro hombre pone primero el vino excelente, y cuando la gente está embriagada,
el inferior. Tú has reservado el vino excelente hasta ahora” (Juan 2:10). Pero está claro que Jesús
no estaba contribuyendo a que nadie se embriagara, pues él condenaba la borrachera (Lucas
12:45, 46). No obstante, al expresar su sorpresa por la calidad del vino, el director indicó que
había visto bodas en las que algunos invitados se habían embriagado (Hechos 2:15;
1 Tesalonicenses 5:7). Por consiguiente, tanto el novio como el cristiano confiable a quien él
designe como director del banquete deben asegurarse de que todos los presentes obedezcan este
claro mandato: “No anden emborrachándose con vino, en lo cual hay disolución” (Efesios 5:18;
Proverbios 20:1; Oseas 4:11).
w10 1/1 págs. 4-6 ¿Qué dice la Biblia del alcohol? Según Oseas 4:11, ¿cual es uno de los
peligros de beber demasiado?
Peligros de beber demasiado
Es cierto que beber un poco de alcohol tiene efectos positivos, pero en grandes cantidades altera
el funcionamiento de nuestra mente y nuestro organismo. Veamos algunas consecuencias de su
abuso:
Nubla el juicio de la persona y le hace “pensar y decir tonterías” (Proverbios 23:33,
Versión Popular). Alberto, mencionado en el artículo anterior, lo explica de este modo: “El
alcoholismo es una enfermedad que no solo afecta el cuerpo; también afecta la forma de pensar y
de actuar. Uno no ve el daño que les causa a los demás”.
Disminuye las inhibiciones. La Biblia dice: “Vino y vino dulce son lo que quitan el buen
motivo” (Oseas 4:11). Así es, bajo los efectos del alcohol pueden empezar a parecernos
admisibles —o incluso tentadores— ciertos deseos que solemos reprimir. Como resultado, es
posible que restemos importancia a hacer lo que está bien, bajemos la guardia en cuestiones de
moralidad y acabemos ofendiendo a Dios.
El caso de John lo ilustra bien. En una ocasión en la que había discutido con su esposa salió
furioso hacia el bar. Ya había bebido varios tragos cuando se le acercó una mujer. Unas cuantas
copas después, se fue con ella y cometió adulterio. Terriblemente arrepentido, John reconoció más
tarde que, si no hubiera sido por el alcohol, nunca habría hecho algo semejante.
Hace perder el control de lo que se dice y se hace. “¿De quién son los lamentos? ¿De quién
los pesares? ¿De quién son los pleitos? ¿De quién las quejas?”, pregunta la Biblia. Y entonces
responde: “¡Del que no suelta la botella de vino ni deja de probar licores!” (Proverbios 23:29, 30,
NVI). Esa persona se sentirá “como aquel que anda mareado en medio del mar, como aquel que
anda allá arriba en lo más alto del mástil” (Proverbios 23:34, Sagrada Biblia, de Agustín Magaña).
Todavía peor, un día se despertará y dirá: “No sentí cuando me golpearon, me dieron una paliza y
ni cuenta me di” (Proverbios 23:35, PDT, 2008).
Perjudica la salud. En Proverbios 23:32 se nos advierte que el alcohol “al final muerde como
serpiente y envenena como víbora” (Nueva Biblia al Día [NBD]). Los médicos han confirmado que,
tal como indica este versículo, el alcohol en grandes cantidades puede actuar como un veneno
mortal. De hecho, se sabe que provoca diversos tipos de cáncer, hepatitis alcohólica, cirrosis,
pancreatitis, hipoglucemia en los diabéticos, síndrome alcohólico fetal, derrames cerebrales y fallos
cardíacos, entre otros. A veces basta con pasarse con la bebida en una sola ocasión para entrar en
coma o incluso morir. Sin embargo, la peor consecuencia del consumo excesivo de alcohol
no aparece en los libros de medicina.
Expone a la persona al mayor peligro de todos. Aun cuando uno no llegue al punto de
emborracharse, beber de más pone en peligro su relación con Dios. El profeta Isaías exclama en la
Biblia: “¡Ay de los que se levantan muy de mañana para buscar solo licor embriagante, que se
quedan hasta tarde en la oscuridad nocturna, de modo que el vino mismo los inflama!”. ¿Por qué
se lamenta? Porque conoce las consecuencias espirituales de esa conducta: “La actividad de Jehová
no miran, y la obra de sus manos no han visto” (Isaías 5:11, 12).
Dios recomienda en su Palabra que no seamos de “los que beben vino en exceso” (Proverbios
23:20). Y a las mujeres de edad avanzada les previene contra estar “esclavizadas a mucho vino”
(Tito 2:3). Pero ¿por qué conviene ser cuidadoso? Porque, por lo general, las personas comienzan
poco a poco a beber más cantidad y con más frecuencia. Casi sin darse cuenta, llegan al punto de
acostarse pensando: “¿Cuándo despertaré para ir a buscar otro trago?” (Proverbios 23:35, NBD).
Quienes necesitan un trago “para funcionar” por la mañana tras una noche de excesos ya han
cruzado un peligroso límite.
La Biblia también advierte que quienes se entregan a “excesos con vino, diversiones estrepitosas
[y] partidas de beber [...] rendirán cuenta al que está listo para juzgar a los vivos y a los muertos”
(1 Pedro 4:3, 5). Y Jesús, en una profecía relacionada con la llegada del día de Jehová Dios en
nuestros tiempos, dijo: “Presten atención a sí mismos para que sus corazones nunca lleguen a
estar cargados debido a comer con exceso y beber con exceso, y por las inquietudes de la vida, y
de repente esté aquel día sobre ustedes” (Lucas 21:34, 35).
jd cap. 8 págs. 99-100 párr. 6 ¿Qué pide Jehová de usted?
6. ¿Cómo nos beneficia ser modestos y reconocer los efectos del pecado?
6 ¿Por qué es vital que uno sea modesto y humilde si desea evitar el pecado voluntario? Porque
así reconocerá cuánto poder tiene el pecado (Salmo 51:3). Oseas nos ayuda a entender lo
atrayente que puede resultar el mal y lo destructivo que termina siendo. Por ejemplo, en aquel
entonces, Jehová prometió que iba a “pedir cuentas” a su pueblo por haberle desobedecido.
Cuando leemos esas palabras, ¿vemos alguna indicación de que fueran a librarse del castigo
aquellos pecadores, que obraban sin modestia? No. Eso es lo que quizás creyeran ellos, pues el
pecado suele engañar y esclavizar a quienes lo practican. Pero tiene un efecto aún peor: los separa
de Jehová, tal vez hasta el extremo de que sus propios “tratos”, o acciones, “no [les] permiten [...]
regresar a su Dios”. El pecado voluntario los corroe moralmente, los convierte en “practicantes de
lo que es dañino”. Además, hace que su vida sea un fracaso absoluto. Tal vez parezca que les va
bien por ahora, pero a menos que se arrepientan, no pueden esperar que Dios los apruebe (Oseas
1:4; 4:11-13; 5:4; 6:8).
jd cap. 14 pág. 185 párr. 14 “Una bendición hasta que no haya más carencia”
14. ¿Cómo le han ayudado los doce profetas a ver qué actitudes y prácticas detesta
Jehová?
14 Ahora bien, ¿cómo logrará usted que su nombre sea incluido en el “libro de recuerdo” que
hasta el día de hoy se escribe delante de Jehová? Repasemos algunos sabios consejos transmitidos
por los doce profetas. Gracias a sus escritos, entendemos mejor qué acciones, cualidades y
actitudes desagradan a Jehová. Por ejemplo, los profetas nos advirtieron de cosas como la
“conducta relajada” y el “espíritu [...] de fornicación”, cosas que no solo violan las justas normas
divinas, sino que pueden arruinarnos la vida (Oseas 4:12; 6:9). Además, dejaron muy claro que
Dios detesta a quienes traicionan a su cónyuge o, por extensión, a otros familiares (Malaquías
2:15, 16). Jehová también los inspiró para que mostraran cuánto le desagrada la violencia en todas
sus formas (Amós 3:10). Igualmente, les hizo destacar la necesidad de evitar la injusticia y la
deshonestidad en las actividades económicas y laborales (Amós 5:24; Malaquías 3:5). Asimismo,
los doce profetas recalcaron en sus libros que los hombres con autoridad no deben dejarse cegar
por el favoritismo o el interés (Miqueas 7:3, 4).
w05 15/11 págs. 17-18 párrs. 5-6 Las profecías de Oseas nos ayudan a andar con Dios
5, 6. a) ¿Hasta qué punto era común la fornicación en el reino de diez tribus de Israel? b)
¿Por qué es importante para nosotros la advertencia que se dio al antiguo reino de
Israel?
5 Dios le mandó a Oseas: “Ve, tómate una esposa de fornicación e hijos de fornicación, porque
por fornicación la tierra positivamente se vuelve de seguir a Jehová” (Oseas 1:2). ¿Hasta qué punto
era común la fornicación en Israel? El relato dice: “El espíritu mismo de fornicación ha hecho que
[los habitantes del reino de diez tribus] se vayan vagando, y por fornicación salen de debajo de su
Dios [...;] las hijas de ustedes cometen fornicación, y las propias nueras de ustedes cometen
adulterio [...;] en cuanto a los hombres, es con las rameras con quienes se apartan, y con las
prostitutas de templo con quienes hacen sacrificio” (Oseas 4:12-14).
6 La fornicación, tanto física como espiritual, reinaba en Israel, y por eso Jehová les ‘pidió
cuentas’ (Oseas 1:4; 4:9). Esta advertencia es muy importante para nosotros hoy día, pues
Jehová les pedirá cuentas a los que practican la inmoralidad y la adoración inmunda; pero los que
andan con Dios cumplen las normas divinas para la adoración pura y saben que “ningún
fornicador [...] tiene herencia alguna en el reino del Cristo y de Dios” (Efesios 5:5; Santiago 1:27).
CAPITULO 5
w89 1/3 pág. 14 Jehová nuestro Dios es misericordioso
Oseas 5:1.—Los sacerdotes y los reyes apóstatas de Israel se convirtieron en una trampa y una
red para la gente al atraerla hacia la adoración falsa. Puede que el monte Tabor (al oeste del
Jordán) y Mizpá (una ciudad al este de ese río) hayan sido centros de la adoración falsa. Por todo
Israel la gente practicaba la idolatría como resultado del mal ejemplo de sus líderes, y estos
recibirían el juicio adverso de Dios.
w07 15/9 pág. 16 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 5:1. Quienes dirigen al pueblo de Dios deben rechazar rotundamente la apostasía; de lo
contrario, podrían llevar a otros a participar de la adoración falsa, convirtiéndose para estos en ‘una
trampa y una red’.
w05 15/11 pág. 21 párr. 22 Las profecías de Oseas nos ayudan a andar con Dios
22. ¿Cómo debemos ver la apostasía?
22 Jehová espera que los que están al frente de su pueblo rechacen la apostasía. Sin embargo,
Oseas 5:1 dice: “Oigan esto, oh sacerdotes, y presten atención, oh casa de Israel, y ustedes, oh
casa del rey, presten oído, porque con ustedes tiene que ver el juicio; porque una trampa es lo que
han llegado a ser a Mizpá y como una red extendida sobre Tabor”. Los dirigentes apóstatas se
convirtieron para los israelitas en una trampa y en una red que los hicieron caer en la idolatría.
El monte Tabor y la localidad de Mizpá fueron posiblemente lugares donde se practicaba la
adoración falsa.
w90 1/3 pág. 14 párr. 18 Sigan tras la devoción piadosa como cristianos bautizados
18. Después de meditar sobre la misericordia de Jehová, como se recalca en Oseas, ¿qué
pudiera preguntarse usted?
18 Pero se requiere más que eso. Jesús dijo: “Felices son los misericordiosos, puesto que a ellos
se les mostrará misericordia”. (Mateo 5:7.) Por eso, después de meditar en la misericordia de
Jehová como se recalca en el libro de Oseas, pregúntese: ‘¿Cómo puedo imitar mejor la
misericordia de Jehová en mis tratos con otros? Si un hermano o una hermana que ha pecado
contra mí o me ha ofendido pide perdón, ¿perdono alegremente?’. (Romanos 12:8; Efesios 4:32.)
Si usted sirve en la congregación como anciano nombrado, pudiera preguntarse: ‘Cuando atiendo
asuntos judiciales, ¿cómo puedo imitar mejor a Jehová, quien está “listo para perdonar”,
especialmente cuando un malhechor da prueba genuina de arrepentimiento sincero?’. (Salmo 86:5;
Proverbios 28:13.) ‘¿Qué debo buscar como base para manifestar misericordia?’ (Compárese con
Oseas 5:4 y 7:14.)
w04 15/10 pág. 21 Joven, deja que tus padres te ayuden a salvaguardar el corazón
Atracción por el sexo opuesto
Los prácticos aconsejan a los capitanes de navío que se mantengan lo más alejados posible de
los bancos de arena, pues aunque son suaves, son muy traicioneros, debido a sus constantes
cambios de posición. De igual manera, tus padres desean que te mantengas lo más lejos posible de
situaciones que pudieran entramparte emocionalmente. Saben, por ejemplo, que los sentimientos
por alguien del sexo contrario son intensos y difíciles de definir. Y que cuando se despiertan,
pueden hacerte encallar.
El ejemplo de Dina ilustra lo insensato que es acercarnos demasiado al peligro. Tal vez la
curiosidad y el deseo de pasar un buen rato impulsaron a Dina a buscar la compañía de las
cananeas, que tenían una conducta moral relajada. Lo que al principio parecía ser una diversión
inocente, terminó en una tragedia: Dina fue violada por el joven “más honorable” de la ciudad
(Génesis 34:1, 2, 19).
En la época en que vivimos abundan tales peligros, pues se da mucho énfasis al sexo (Oseas
5:4). Algunos jóvenes quizás den la impresión de que divertirse con personas del sexo contrario es
la actividad más emocionante que existe. Puede que tu corazón palpite más rápido con tan solo
pensar en estar a solas con alguien a quien encuentres físicamente atractivo. Pero los padres
amorosos intentarán protegerte de la compañía de jóvenes que no respetan las normas de Dios.
jd cap. 6 págs. 74-75 párrs. 11-12 Demostremos que conocemos a Dios haciendo “que la
justicia fluya”
11, 12. a) ¿A qué práctica injusta se refiere Oseas 5:10? b) ¿Cómo podemos aplicar el
principio de Oseas 5:10?
11 Ahora veamos por qué estaba Jehová en contra de ciertos hombres influyentes del tiempo de
Oseas: “Los príncipes de Judá han llegado a ser [...] como los que echan atrás un lindero. Sobre
ellos derramaré mi furor [...] como si fuera agua” (Oseas 5:10). ¿Qué abuso denunciaba Oseas?
Pues bien, las parcelas donde se ganaban el sustento los agricultores de Judá tenían los linderos, o
límites, marcados con piedras o estacas. Por ello, quienes “echa[ba]n atrás un lindero” achicaban el
terreno y así privaban al labrador de parte de su medio de vida; en realidad, le estaban robando.
Por consiguiente, Oseas comparó a los príncipes de Judá, que deberían haber sido defensores de la
justicia, a ladrones de tierra que movían los límites (Deuteronomio 19:14; 27:17; Job 24:2;
Proverbios 22:28).
12 Hoy, algunos agentes inmobiliarios tal vez sientan la tentación de engañar al comprador con el
truco de quienes “echan atrás un lindero”. Pero el principio es válido para comerciantes, patronos,
empleados y clientes, sí, para todos los que intervienen en contratos o acuerdos. Como sabemos,
algunos negociantes no quieren poner las cosas por escrito, pues creen que así les será más fácil
incumplir lo prometido o exigir más de lo acordado. Otros sí firman contratos, pero con cláusulas
en letra pequeña preparadas para manipular la situación en beneficio propio, aunque perjudiquen a
la otra parte. ¿Qué opina usted de quien recurre a prácticas semejantes, sea comerciante o cliente,
patrono o empleado? ¿Conoce realmente esa persona al Dios de la justicia? En su Palabra, Jehová
advierte: “No muevas hacia atrás el lindero [...] de los huérfanos de padre. Porque su Redentor es
fuerte; él mismo defenderá la causa [judicial] que ellos tienen contigo” (Proverbios 23:10, 11;
Habacuc 2:9).
kj cap. 13 págs. 241-242 ¡Los asociados de la cristiandad se vuelven contra ella!
“OHOLÁ” PONE UN MAL EJEMPLO HISTÓRICO
12. ¿Disolvió la división de Israel el pacto de Jehová para con las dos naciones
resultantes? ¿Cómo le rehusó la Oholá simbólica sujeción de esposa a su Dueño
marital?
12 Esta división de la nación de doce tribus de Israel no disolvió su pacto con Jehová en que
había entrado por el mediador Moisés en el monte Sinaí. Ambos nuevos reinos todavía estaban en
este pacto de la Ley mosaica y por lo tanto todavía estaban sujetos a Jehová como a un Esposo
espiritual. (1 Reyes 11:29-39) Pero el reino septentrional, la Oholá simbólica, le rehusó sujeción
como de mujer casada a Jehová y se hizo idólatra. Perdió su confianza en Él como su Protector y
empezó a practicar la política con las naciones paganas de su alrededor, especialmente la Asiria
imperial al nordeste. (2 Reyes 15:17-22; Oseas 5:13; 12:1) ¿Tuvo buen resultado para el reino de
diez tribus de Israel este ponerse en términos amigables con la potencia mundial política
militarizada de Asiria? ¿Resultó ser Asiria un amigo fiel y verdadero para esta simbólica Oholá?
Note lo que Jehová pasa a decir, en Ezequiel 23:5-10:
CAPITULO 6
jd cap. 5 págs. 65-66 párr. 18 “Busquen a Jehová” adorándolo como él desea
18. a) ¿A quiénes transmiten los doce profetas un mensaje muy consolador? b) ¿Cómo se
siente usted al saber que Jehová suplica a la gente que regrese a él?
18 Como vemos, la labor de los doce profetas abarcó mucho más que lanzar denuncias y
condenas. La imagen que dieron de Jehová es la de un Dios que anima a su pueblo a volver a su
lado. Pensemos en los sentimientos que se traslucen en la invitación de Oseas: “Vengan, y
regresemos de veras a Jehová, porque él mismo ha despedazado, pero él nos sanará. Él siguió
golpeando, pero nos vendará. [...] Y ciertamente conoceremos, ciertamente seguiremos tras el
conocer a Jehová” (Oseas 6:1-3). En efecto, Jehová es un Dios justo que castigó primero a Israel
y luego a Judá. Sin embargo, su pueblo debió haber considerado que aquellos azotes tenían como
objetivo su recuperación espiritual (Hebreos 12:7-13). El mensaje que Dios hace llegar a su pueblo
descarriado es que, si regresa, él lo “sanará” y “vendará”. Imagínese a un hombre arrodillándose
para vendar las heridas de su prójimo. Pues bien, aplique el cuadro a Jehová. ¡Qué Dios tan
misericordioso, que venda a quienes aceptan regresar! ¿Verdad que es un aliciente para volver a su
lado si llegamos a pecar contra él? (Joel 2:13.)
w93 15/4 págs. 17-18 párrs. 13-14 Jóvenes, ¿tras qué siguen ustedes?
13, 14. a) ¿Por qué no basta con que huyamos de lo que es malo? b) ¿Cómo se puede
‘seguir tras el conocer a Jehová’?
13 Sin embargo, no basta con huir de lo que es malo. A Timoteo también se le instó a ‘seguir tras
la justicia, la fe, el amor y la paz’. Esto indica acción vigorosa. Del mismo modo, el profeta Oseas
rogó a la nación infiel de Israel: “Vengan, y regresemos de veras a Jehová [...] Ciertamente
seguiremos tras el conocer a Jehová”. (Oseas 6:1-3.) ¿Has seguido tú tras ese conocimiento?
Implica más que asistir a las reuniones y acompañar a tus padres al servicio del campo. Una
cristiana confesó: “Mis padres me criaron en la verdad, y me bauticé cuando era jovencita. [...]
Rara vez me perdí una reunión y nunca pasé un mes sin predicar, pero jamás cultivé una estrecha
relación personal con Jehová”.
14 Otra joven reconoce que tampoco llegó a conocer a Jehová como Amigo y Padre, pues lo veía
más como un Espíritu abstracto. Incurrió en inmoralidad y fue madre soltera a los 18 años. No
cometas el mismo error. ‘Sigue tras el conocer a Jehová’, como instó Oseas. Si oras y andas
diariamente con Jehová, llegará a ser tu amigo íntimo. (Compárese con Miqueas 6:8; Jeremías
3:4.) Si lo buscamos, “no está muy lejos de cada uno de nosotros”. (Hechos 17:27.) Por eso es
importante que sigamos un programa regular de estudio personal de la Biblia. Dicho estudio
no tiene que ser complicado. “Todos los días leo la Biblia durante unos quince minutos”, dice una
joven llamada Melody. Aparta tiempo para leer todos los números de La Atalaya y ¡Despertad!
Prepárate para las reuniones de congregación a fin de que puedas ‘incitar a los demás al amor y a
las obras excelentes’. (Hebreos 10:24, 25.)
w07 15/9 pág. 16 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Respuestas a preguntas bíblicas:
Oseas 6:1-3. ¿Quién decía: “Vengan, y regresemos de veras a Jehová”? Puede que
fueran los mismos israelitas desleales quienes se animaran entre ellos a regresar a Jehová. De ser
este el caso, sencillamente fingían estar arrepentidos. Su bondad amorosa era tan fugaz “como las
nubes de la mañana y como el rocío que se va temprano” (Oseas 6:4). Por otra parte, tal vez fuera
el propio Oseas quien con estas palabras implorara al pueblo que se volviera a Jehová. Sea como
fuere, los tercos habitantes del reino de diez tribus de Israel tenían que demostrar verdadero
arrepentimiento y regresar a Jehová.
w07 15/9 pág. 16 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 6:1-4; 7:14, 16. El arrepentimiento solo de palabra es hipócrita e inútil. Para recibir la
misericordia de Dios, el pecador debe manifestar sincero arrepentimiento, el cual se evidencia
volviéndose a algo “más elevado”, es decir, a una elevada forma de adoración. Su proceder debe
ajustarse a las altas normas de Dios (Oseas 7:16, nota).
si pág. 280 párr. 16 Estudio número 2: El tiempo y las Santas Escrituras
15, 16. a) ¿Cómo se puede subdividir la temporada lluviosa en la Tierra Prometida?
b) Describa las temporadas de las lluvias y la relación de tales temporadas con
la actividad agrícola.
16 Los meses de marzo y abril (aproximadamente los meses hebreos de Nisán e Iyar) son los
meses de “la lluvia primaveral”. (Zac. 10:1.) Esta es la lluvia tardía, que es necesaria para que se
hinche el grano plantado en el otoño, de modo que haya una buena cosecha. (Ose. 6:3; Sant.
5:7.) Esta es también la temporada de la cosecha temprana, y Dios mandó a Israel que ofreciera
las primicias de la cosecha el 16 de Nisán. (Lev. 23:10; Rut 1:22.) Es un tiempo de belleza y
deleite. “Las flores mismas han aparecido en la tierra, el mismísimo tiempo de la poda de las vides
ha llegado, y la voz de la tórtola misma se ha oído en nuestra tierra. En cuanto a la higuera, ha
obtenido un color maduro para sus brevas; y las vides están en cierne, han difundido su fragancia.”
(Cant. de Cant. 2:12, 13.)
jd cap. 5 págs. 66-67 párr. 19 “Busquen a Jehová” adorándolo como él desea
19. ¿Qué implica conocer a Jehová?
19 ¿Qué implica regresar a Dios? Oseas nos recuerda que no bastaría con “conocer[lo]”; sus
siervos “seguir[ían] tras el conocer a Jehová”. Con referencia a Oseas 6:3, un comentarista bíblico
moderno explica: “Hay una clara diferencia entre conocer de Dios y conocer a Dios, tal como no es
lo mismo leer acerca del amor que enamorarse”. Así pues, no es suficiente con tener un
conocimiento superficial de Jehová. Él tiene que ser real para nosotros, un amigo de confianza al
que podemos acudir con libertad (Jeremías 3:4). Si nuestra relación con Dios es así de estrecha,
entenderemos cómo se siente él cuando actuamos de cierta manera, y eso nos ayudará mucho a
adorarlo de acuerdo con su voluntad.
w86 1/11 pág. 17 párr. 7 Jóvenes que contribuyen a una familia unida y feliz
7. ¿Cómo puede expresarse la bondad amorosa con el fin de mejorar la comunicación?
7 “La bondad amorosa”, según el sentido de la palabra original hebrea, significa “amor leal”, y
alude al compromiso personal que existe en una relación. Por lo tanto, ¿eres leal a tus padres y
sientes el compromiso de mantenerte en estrecho enlace emocional con ellos? En Zacarías 7:9, 10,
la bondad amorosa se asocia con la misericordia y la compasión. ¿Eres compasivo con tus padres
tocante a las presiones que ellos afrontan? La bondad amorosa de algunas personas “es como las
nubes de la mañana y como el rocío que se va temprano”. (Oseas 6:4.) ¿Desaparece tu bondad
amorosa en medio de una discusión o cuando no te sales con la tuya? Cuando estás disgustado,
¿mantienes ‘la ley de la bondad amorosa en tu lengua’? La lealtad y la compasión son vitales en la
comunicación. (Proverbios 31:26.)
es12 pág. 103
Existe un amigo más apegado que un hermano (Pro. 18:24).
El amor leal debe notarse en todas nuestras relaciones con los hermanos. La ley de bondad
amorosa no debería apartarse de nuestra lengua nunca, ni siquiera en las circunstancias más
difíciles. Recordemos que a Jehová le dolió ver que la bondad amorosa de los israelitas se había
hecho tan efímera “como el rocío que se va temprano” (Ose. 6:4, 6). En cambio, siempre le ha
complacido que sus siervos reflejen esta cualidad en todo momento, y de hecho, los bendice por
ello. ¿Cómo? Proverbios 21:21 promete: “El que sigue tras la justicia y la bondad amorosa hallará
vida, justicia y gloria”. Como vemos, entre las bendiciones que recibirá la persona bondadosa está
la dicha de vivir, no solo por unos pocos años, sino por toda la eternidad. En efecto, Jehová la
ayudará a alcanzar “la vida que realmente lo es” (1 Tim. 6:12, 19). En vista de lo anterior, es vital
que todos nos tratemos con “bondad amorosa y misericordias” (Zac. 7:9). w10 15/8 3:17-19
w10 15/8 págs. 24-25 párrs. 17-19 Sigamos siempre “la ley de bondad amorosa” al
hablar
17 ¿Cómo deberíamos reaccionar cuando alguien acusa a uno o más testigos de Jehová
basándose en rumores difundidos por nuestros enemigos? En vez de poner en duda la fidelidad de
los hermanos, haremos bien en terminar la conversación o, si la persona es razonable, preguntarle
qué base tiene para hacer esos comentarios. Por otro lado, en el caso de que los enemigos del
pueblo de Dios quieran saber la localización de algún hermano para hacerle daño, el amor leal dicta
que no se la indiquemos (Pro. 18:24).
Quien muestra “bondad amorosa hallará vida”
18 El amor leal debe notarse en todas nuestras relaciones con los hermanos. La ley de bondad
amorosa no debería apartarse de nuestra lengua nunca, ni siquiera en las circunstancias más
difíciles. Recordemos que a Jehová le dolió ver que la bondad amorosa de los israelitas se había
hecho tan efímera “como el rocío que se va temprano” (Ose. 6:4, 6). En cambio, siempre le ha
complacido que sus siervos reflejen esta cualidad en todo momento, y de hecho, los bendice por
ello. ¿Cómo?
19 Proverbios 21:21 promete: “El que sigue tras la justicia y la bondad amorosa hallará vida,
justicia y gloria”. Como vemos, entre las bendiciones que recibirá la persona bondadosa está la
dicha de vivir, no solo por unos pocos años, sino por toda la eternidad. En efecto, Jehová la
ayudará a alcanzar “la vida que realmente lo es” (1 Tim. 6:12, 19). En vista de lo anterior, es vital
que todos nos tratemos con “bondad amorosa y misericordias” (Zac. 7:9).
w10 15/8 pág. 25 párrs. 18-19 Sigamos siempre “la ley de bondad amorosa” al hablar
18, 19. ¿Por qué debemos aplicar la ley de bondad amorosa al hablar con los hermanos?
18 El amor leal debe notarse en todas nuestras relaciones con los hermanos. La ley de bondad
amorosa no debería apartarse de nuestra lengua nunca, ni siquiera en las circunstancias más
difíciles. Recordemos que a Jehová le dolió ver que la bondad amorosa de los israelitas se había
hecho tan efímera “como el rocío que se va temprano” (Ose. 6:4, 6). En cambio, siempre le ha
complacido que sus siervos reflejen esta cualidad en todo momento, y de hecho, los bendice por
ello. ¿Cómo?
19 Proverbios 21:21 promete: “El que sigue tras la justicia y la bondad amorosa hallará vida,
justicia y gloria”. Como vemos, entre las bendiciones que recibirá la persona bondadosa está la
dicha de vivir, no solo por unos pocos años, sino por toda la eternidad. En efecto, Jehová la
ayudará a alcanzar “la vida que realmente lo es” (1 Tim. 6:12, 19). En vista de lo anterior, es vital
que todos nos tratemos con “bondad amorosa y misericordias” (Zac. 7:9).
si pág. 145 párr. 16 Libro bíblico número 28: Oseas
16. ¿Qué palabras de Oseas mencionó Jesús para mostrar los requisitos de Jehová para
la adoración?
16 Así se ve que la profecía de Oseas no solo se cumplió en el regreso de un resto en los días de
Zorobabel, sino también en el recogimiento misericordioso que ha efectuado Jehová de un resto
espiritual de personas que han llegado a ser ‘hijos amados del Dios vivo’. Oseas vio por inspiración
los requisitos que estos deberían satisfacer. No es presentar una apariencia de adoración con
ceremonia formal, sino, como se expresa en Oseas 6:6 (lo cual Jesús mencionó en Mateo 9:13 y
12:7): “En bondad amorosa me he deleitado, y no en sacrificio; y en el conocimiento de Dios más
bien que en holocaustos”.
si pág. 57 párr. 28 Libro bíblico número 9: 1 Samuel
28. ¿Cómo se recalca la obediencia, y qué consejo de Primero de Samuel repiten
posteriormente otros escritores de la Biblia?
28 Entre todas las palabras provechosas de este libro que debemos recordar claramente están las
que Jehová hizo que Samuel pronunciara bajo inspiración como juicio para Saúl por no “borrar la
mención de Amaleq de debajo de los cielos”. (Deu. 25:19.) La lección de que ‘la obediencia es
mejor que el sacrificio’ se repite en diferentes circunstancias en Oseas 6:6, Miqueas 6:6-8 y
Marcos 12:33. (1 Sam. 15:22.) ¡Es esencial que hoy nos beneficiemos de este registro inspirado
mediante obedecer cabal y completamente la voz de Jehová nuestro Dios! También se nos exhorta
a la obediencia en cuanto a reconocer la santidad de la sangre en 1 Samuel 14:32, 33. El comer
carne sin escurrir apropiadamente la sangre se consideró ‘pecar contra Jehová’. Esto también aplica
a la congregación cristiana, como se evidencia en Hechos 15:28, 29.
jd cap. 11 págs. 146-147 párr. 13 ¿Deseamos como Jehová que la gente se salve?
13. ¿Qué razones hay para mostrar misericordia a quienes Dios ha perdonado?
13 Ahora bien, ¿cómo debe influir lo anterior en los cristianos que nos hemos mantenido en el
camino a la vida? Sí, ¿cómo demostraremos que compartimos el criterio de Jehová sobre la gente?
Pues bien, él espera que seamos misericordiosos tanto con los recién llegados a la congregación
como con quienes hayan dejado de servirle. Mediante Oseas, nos indica qué espera de nosotros:
“En bondad amorosa me he deleitado, y no en sacrificio”. Jesucristo se basó en estas palabras y
expresó así la idea: “Vayan, pues, y aprendan lo que esto significa: ‘Quiero misericordia, y
no sacrificio’” (Oseas 6:6; Mateo 9:13). Para mantener viva nuestra amistad con Dios, es esencial
que demostremos tal misericordia. Observemos la relación que establece el apóstol Pablo entre ser
perdonadores e imitar a Jehová: “Háganse bondadosos unos con otros, tiernamente compasivos, y
perdónense liberalmente unos a otros, así como Dios también por Cristo liberalmente los perdonó a
ustedes. Por lo tanto, háganse imitadores de Dios, como hijos amados, y sigan andando en amor”
(Efesios 4:32–5:2). ¿Qué puede decirse de nosotros? ¿Estamos imitando a Dios en este particular?
jd cap. 5 págs. 63-64 párr. 14 “Busquen a Jehová” adorándolo como él desea
14. a) ¿Qué cosas debía incluir la adoración de los judíos que habían regresado del
cautiverio? b) ¿Qué declaraciones de los profetas destacan los aspectos más importantes
de la adoración verdadera?
14 Pues bien, ¿qué implica adorar a Jehová con todo el corazón? Pensemos en lo que él esperaba
de sus siervos tanto antes como después del cautiverio. Sabemos que tenían que respetar los
mandatos divinos de carácter moral y realizar ciertos actos exigidos por la Ley, como reunirse para
aprender la voluntad de Jehová. Además, él les había enviado profetas que recalcaron la necesidad
de esforzarse por mostrar bondad amorosa, justicia, mansedumbre, misericordia y modestia.
Observemos cuánta importancia dio él a estas cualidades: “En bondad amorosa me he deleitado, y
no en sacrificio; y en el conocimiento de Dios más bien que en holocaustos”. “Siembren semilla
para ustedes en justicia; sieguen de acuerdo con bondad amorosa.” (Oseas 6:6; 10:12; 12:6.) “¿Y
qué es lo que Jehová está pidiendo de vuelta de ti —dijo Miqueas al pueblo— sino ejercer justicia y
amar la bondad y ser modesto al andar con tu Dios?” (Miqueas 6:6-8.) “Busquen a Jehová —
exhortó Sofonías—, todos ustedes los mansos de la tierra [...]. Busquen justicia, busquen
mansedumbre.” (Sofonías 2:3.) Si queremos que Dios apruebe nuestra adoración, es esencial
manifestar estas actitudes.
w76 1/9 pág. 535 párr. 6 La adoración verdadera... un camino de buen éxito para la vida
6. ¿Qué ha sido siempre una parte necesaria de la adoración verdadera?
6 Aunque estos “requisitos legales” sobre los israelitas se hicieron necesarios por un tiempo, el
énfasis principal en la adoración de Jehová siempre se ha puesto en vivir en conformidad con las
verdades que jamás cambian. Fe, rectitud, justicia, libertad de culpa por derramamiento homicida
de sangre, veracidad y obediencia a la voluntad explícita de Dios siempre han sido las más
importantes credenciales para acercarse a Dios. Siempre ha sido cierto que, no el que simplemente
lleva dones a Dios, sino el “inocente de manos y limpio de corazón” podía ascender a la montaña
de Jehová. (Sal. 24:3-6; 15:1-4; Pro. 3:32) Estos principios fundamentales de la verdad son un
camino para la vida, un modo de vivir, que ha permanecido inmutable desde el principio. Miqueas
pregunta: “¿Con qué me presentaré a Jehová? ¿Con qué me inclinaré ante Dios en lo alto? ¿Me
presentaré con holocaustos, con becerros de un año de edad? . . . Él te ha dicho, oh hombre
terrestre, lo que es bueno. ¿Y qué es lo que Jehová está pidiendo de vuelta de ti sino ejercer
justicia y amar la bondad y ser modesto al andar con tu Dios?”—Miq. 6:6-8; Ose. 6:6; 1 Sam.
15:22.
w78 15/9 pág. 31 El Sermón del Monte... La cólera prolongada puede ser mortífera
La adoración aceptable tiene que incluir el tratar debidamente al congénere de uno. El apóstol
Pablo aconseja a compañeros de creencia: “Hagan que esto sea la decisión suya: el no poner
delante de un hermano tropiezo ni causa para dar un traspié.” (Rom. 14:13) Si surgiera tal causa
de tropiezo, el cristiano debería recordar las palabras de Jesús y ‘ocuparse en arreglar prestamente
los asuntos.’ (Mat. 5:25) “Porque en bondad amorosa me he deleitado,” dice Jehová, “y no en
sacrificio.”—Ose. 6:6.
w02 1/5 pág. 14 párr. 1 Jehová odia la traición
1. ¿Qué requiere Dios de nosotros para darnos vida eterna?
¿NOS gustaría vivir para siempre? Si creemos en esa esperanza prometida en la Biblia, es
probable que contestemos: “Desde luego que sí”. Pues bien, si queremos que Dios nos favorezca
con vida sin fin en su nuevo mundo, debemos satisfacer sus requisitos (Eclesiastés 12:13; Juan
17:3). ¿Es poco razonable esperar eso de seres humanos imperfectos? No, pues Jehová hace esta
alentadora declaración: “En bondad amorosa me he deleitado, y no en sacrificio; y en el
conocimiento de Dios más bien que en holocaustos” (Oseas 6:6). De modo que hasta los seres
humanos, propensos a cometer errores, pueden satisfacer los requisitos de Dios.
¿Que lección vital deberíamos aprender de Oseas 6:6?
w05 15/11 pág. 24 párrs. 10-11y 12 Andemos con Dios y cosechemos lo que es bueno
10, 11. Como lo ejemplificó el caso de Israel, ¿por qué no bastan los sacrificios para
agradar a Jehová?
12. ¿Qué advertencia contiene Oseas 6:6 para la gente de hoy día?
10 Analicemos ahora la segunda lección que nos ayudará a andar con Jehová, a saber, que los
sacrificios por sí solos no bastan para agradar a Dios. Oseas 6:6 dice: “En bondad amorosa [yo,
Jehová,] me he deleitado, y no en sacrificio; y en el conocimiento de Dios más bien que en
holocaustos”. Notemos que Jehová se deleita en la bondad amorosa, o amor leal —que es una
cualidad del corazón—, y en el conocimiento de él. “¿Por qué dice este versículo que Jehová no se
deleita en ‘sacrificio’ ni ‘holocaustos’? ¿Acaso no eran estos un requisito de la Ley de Moisés?”,
quizás pregunte usted.
11 Si bien los sacrificios y las ofrendas eran parte obligatoria de la Ley, los contemporáneos de
Oseas tenían un grave problema. Por lo visto había israelitas que presentaban sus ofrendas
escrupulosamente para hacer alarde de su devoción, pero al mismo tiempo seguían pecando.
Su conducta censurable indicaba que no tenían amor leal en el corazón y que habían rechazado el
conocimiento de Dios, pues no se regían por él. Puesto que su actitud de corazón no era pura
ni vivían como era debido, ¿de qué valían sus sacrificios? Jehová los consideraba ofensivos.
12 Las palabras de Oseas constituyen una advertencia para muchos feligreses de hoy día. Las
ofrendas que ellos presentan a Dios consisten en prácticas religiosas, pero su adoración influye
poco o nada en su conducta cotidiana. ¿De veras se complace Dios en personas cuyo corazón
no las mueve a adquirir conocimiento exacto de él y a aplicarlo abandonando su comportamiento
pecaminoso? Que nadie se imagine que los actos de devoción por sí solos agradan a Dios. Jehová
no se deleita en que los seres humanos procuren ganarse su favor con meros formalismos en vez
de vivir realmente conforme a su Palabra (2 Timoteo 3:5).
¿Que lección vital deberíamos aprender de Oseas 6:6?
w07 15/9 pág. 16 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 6:6. La práctica del pecado indica falta de amor leal a Dios. Ninguna cantidad de
sacrificios espirituales puede contrarrestar tal carencia.
w07 15/6 pág. 27 párr. 7 Jehová valora nuestra obediencia
7. ¿Por qué le concede Jehová más valor a la obediencia que a los sacrificios?
7 A este respecto, recordemos que en el pasado Jehová dijo a su pueblo que la obediencia valía
más que el sacrificio de animales (Proverbios 21:3, 27; Oseas 6:6; Mateo 12:7). Pero ¿por qué?
¿Acaso no fue él quien instituyó tales sacrificios? Pues bien, ¿qué motiva al que hace la ofrenda?
¿Lo hace para agradar a Dios, o solo para seguir un ritual? La persona que de verdad quiere
agradar a Dios cumplirá todos sus mandamientos. Dios no necesita que le ofrezcamos sacrificios
animales, pero nuestra obediencia sí es algo valioso que podemos ofrecerle.
w02 1/5 pág. 14 párr. 2 Jehová odia la traición
2. ¿Cómo trataron traidoramente a Jehová muchos israelitas?
2 Sin embargo, no todo el mundo desea hacer la voluntad de Jehová. Oseas revela que incluso
muchos israelitas no querían hacerla. Como nación, habían aceptado establecer un pacto, o un
acuerdo, con Dios para obedecer sus leyes (Éxodo 24:1-8). No obstante, al poco tiempo habían
“traspasado el pacto” al quebrantar dichas leyes. Por ello, Jehová dijo que los israelitas ‘trataron
traidoramente’ con él (Oseas 6:7). Así ha hecho mucha gente desde entonces. Pero Jehová odia la
traición, sea que se le traicione a él o a sus siervos que lo aman.
w05 15/11 pág. 25 párr. 15 Andemos con Dios y cosechemos lo que es bueno
15. Según Oseas 6:7, ¿cómo se estaban comportando algunos israelitas?
15 Aludiendo a los israelitas infieles, Jehová declara: “Ellos mismos, como el hombre terrestre,
han traspasado el pacto. Allí es donde han tratado traidoramente conmigo” (Oseas 6:7). El verbo
hebreo traducido “tratar traidoramente” también significa “engañar”, “obrar infielmente”.
En Malaquías 2:10-16 se emplea para calificar la infidelidad conyugal de algunos israelitas. Con
respecto al sentido con que se usa en Oseas 6:7, una obra de consulta indica que se trata de una
“metáfora matrimonial que confiere cualidades personales a la relación [...]. Refleja una
situación personal en la que se ha traicionado el amor”.
jd cap. 7 pág. 86 párrs. 8-9 Sirvamos a Jehová de acuerdo con sus elevadas normas
8, 9. a) ¿Por qué tiene Jehová el derecho de fijarnos normas a los seres humanos? b)
¿Por qué podía Jehová exigir a los israelitas que guardaran sus mandamientos?
8 Como Dios es el Creador, tiene el derecho de fijarnos normas a los seres humanos y esperar
que las cumplamos (Revelación [Apocalipsis] 4:11). Pero no tiene que especificarlo todo, pues nos
ha dado una valiosa guía: la conciencia (Romanos 2:14, 15). Jehová ordenó a nuestros primeros
padres que no comieran del “árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo”, árbol que representaba
el derecho de Dios a establecer las normas sobre el bien y el mal. Es bien sabido lo que ocurrió
(Génesis 2:17; 3:1-19). Aludiendo a la mala elección que hizo el primer hombre, Oseas señala que
los israelitas, “como el hombre terrestre [Adán], han traspasado el pacto” (Oseas 6:7). Al hacer
esta comparación, el profeta subraya que los israelitas pecan porque quieren.
9 Jehová indica en qué consiste su pecado: “No han cumplido con mi pacto”, es decir, el pacto de
la Ley (Traducción en lenguaje actual). Cuando Dios rescató de Egipto a su pueblo, se convirtió en
su dueño, lo que claramente le dio el derecho de fijarles normas. De hecho, los israelitas aceptaron
el pacto con él y se comprometieron así a guardar sus mandamientos (Éxodo 24:3; Isaías 54:5).
Sin embargo, muchos de ellos no lo hicieron; por el contrario, se volvieron culpables de fornicación
y derramamiento de sangre (Oseas 6:8-10).
jd cap. 14 pág. 185 párr. 14 “Una bendición hasta que no haya más carencia”
14. ¿Cómo le han ayudado los doce profetas a ver qué actitudes y prácticas detesta
Jehová?
14 Ahora bien, ¿cómo logrará usted que su nombre sea incluido en el “libro de recuerdo” que
hasta el día de hoy se escribe delante de Jehová? Repasemos algunos sabios consejos transmitidos
por los doce profetas. Gracias a sus escritos, entendemos mejor qué acciones, cualidades y
actitudes desagradan a Jehová. Por ejemplo, los profetas nos advirtieron de cosas como la
“conducta relajada” y el “espíritu [...] de fornicación”, cosas que no solo violan las justas normas
divinas, sino que pueden arruinarnos la vida (Oseas 4:12; 6:9). Además, dejaron muy claro que
Dios detesta a quienes traicionan a su cónyuge o, por extensión, a otros familiares (Malaquías
2:15, 16). Jehová también los inspiró para que mostraran cuánto le desagrada la violencia en todas
sus formas (Amós 3:10). Igualmente, les hizo destacar la necesidad de evitar la injusticia y la
deshonestidad en las actividades económicas y laborales (Amós 5:24; Malaquías 3:5). Asimismo,
los doce profetas recalcaron en sus libros que los hombres con autoridad no deben dejarse cegar
por el favoritismo o el interés (Miqueas 7:3, 4).
w84 15/2 págs. 23-24 Cuando el cónyuge se hace infiel
El propio ejemplo de Dios
Cierto ejemplo de los días del Israel antiguo nos ayuda a contestar esta pregunta. Un profeta de
Dios llamado Oseas se casó con una mujer llamada Gomer y tuvo un hijo por ella. Después, Gomer
le fue infiel y tuvo otros dos hijos por otros hombres. Entonces ella evidentemente abandonó a
Oseas para irse con sus amantes. No obstante, Oseas le mostró gran compasión. Después él volvió
a recibir a Gomer, aunque tuvo que pagar dinero por ella. (Se nos da a entender que sus amantes
la habían abandonado y que ella había caído en la pobreza y la esclavitud.) Por eso, en vez de
obrar de manera estrictamente justa para con su esposa, Oseas le mostró misericordia.
La misericordia de Oseas se usó en la Biblia para ilustrar un acto de misericordia aun mayor para
con una esposa infiel. Jehová Dios asemejó su propia relación con Israel a la de un esposo para con
su esposa. “Yo mismo los poseía como dueño marital”, dijo él en cierta ocasión (Jeremías 31:32).
Pero, como la esposa de Oseas, los israelitas fueron infieles. Frecuentemente adoraron dioses
falsos, de modo que cometieron adulterio en sentido espiritual (Oseas 6:10; 7:4). Basándose en
su propia ley, Dios podría haberse “divorciado” de ellos, haberlos abandonado. ¿Qué hizo él?
Al igual que Oseas, Él estuvo dispuesto a recibir a su “esposa” infiel si ella abandonaba su
derrotero inmoral. Él anhelaba el tiempo en que ‘los hijos de Israel volvieran y ciertamente
buscaran a Jehová su Dios, y a David su rey; y ciertamente vendrían retemblando a Jehová y a su
bondad en la parte final de los días’. (Oseas 3:5.)
CAPITULO 7
w07 15/9 pág. 16 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Respuestas a preguntas bíblicas:
Oseas 7:4. ¿En qué sentido eran los israelitas adúlteros como “un horno encendido”?
Esta analogía ilustra muy bien la intensidad con la que ardían en sus corazones los malos deseos.
g76 8/10 pág. 27 ¿Qué hay de la celebración de cumpleaños?
¿Cuál es el punto de vista bíblico? ¿Qué hay de la celebración de cumpleaños?
Los que creen que sí, a veces hacen referencia a Job 1:4 y Oseas 7:5. El primero de estos textos
dice que los siete hijos de Job “celebraban un banquete en la casa de cada uno en su propio día.” El
segundo dice que los príncipes israelitas ‘se causaron enfermedad debido al vino’ en una fiesta “en
el día de nuestro rey.” ¿Eran estas ocasiones festivas fiestas de cumpleaños? Evidentemente no. El
profesor G. Margoliouth escribe en la Encyclopædia of Religion and Ethics de Hastings: “La ocasión
del banquete a que se hace referencia en Job 14f. no está clara. Siendo que los siete días parecen
ser consecutivos, no es muy probable que hayan sido cumpleaños.” “La mención del ‘día de nuestro
rey’ en Hos 75 puede tomarse muy naturalmente como referencia al aniversario del ascenso del rey
al trono
jd cap. 8 pág. 108 párr. 20 ¿Qué pide Jehová de usted?
20. ¿A quiénes recurrieron algunos israelitas en busca de dirección?
20 Miqueas también puso el acento en la necesidad de andar con Jehová, confiar en él como el
Dios verdadero y pedirle que nos guíe (Proverbios 3:5, 6; Oseas 7:10). Sin embargo, a su regreso
del exilio, algunos judíos recurrieron a adivinos, clarividentes y dioses falsos. Tal vez buscaban
ayuda en algún momento difícil, como una sequía, pero en realidad estaban invocando a fuerzas
malignas, y eso a pesar de que Jehová había condenado expresamente todas esas prácticas
(Deuteronomio 18:9-14; Miqueas 3:6, 11; 5:12; Ageo 1:10, 11; Zacarías 10:1, 2). Lo cierto era
que aquellos judíos se estaban relacionando con espíritus que son enemigos del Dios verdadero.
si pág. 144 párr. 11 Libro bíblico número 28: Oseas
11. ¿Qué suplica Oseas al pueblo, pero por qué significa ¡ay! para ellos?
11 Oseas suplica al pueblo: “Regresemos de veras a Jehová, porque [...] él nos sanará”. Jehová
se deleita en bondad amorosa y conocimiento divino más bien que en sacrificios y holocaustos,
pero la bondad amorosa de Efraín y Judá es “como el rocío que se va temprano” (6:1, 4). Efraín es
“como una paloma simple sin corazón”. El pueblo acude a Egipto y Asiria por ayuda en vez de
acudir a Jehová (7:11). Eso significa ¡ay! para ellos. ¿Por qué? Están holgazaneando, tramando lo
que es malo, traspasando el pacto de Jehová y transgrediendo Su ley. “Porque es viento lo que
siguen sembrando, y un viento de tempestad es lo que segarán” (8:7). Jehová recordará el error
de ellos y les pedirá cuentas por sus pecados. “Llegarán a ser fugitivos entre las naciones” (9:17).
Israel es una vid que degenera y cuyo corazón se ha hecho hipócrita. En vez de sembrar semilla
con justicia y segar según la bondad amorosa, Israel ha arado iniquidad y ha segado injusticia. “De
Egipto llamé a mi hijo”, recuerda Jehová (11:1). Sí, Él amó a Israel desde su niñez, pero Israel lo
ha rodeado con mentira y engaño. Jehová aconseja: “A tu Dios debes volver, guardando bondad
amorosa y justicia; y que haya un esperar en tu Dios constantemente” (12:6).
w05 15/11 págs. 22-23 párrs. 6-8 Andemos con Dios y cosechemos lo que es bueno
6-8. ¿Qué tenía de malo el arrepentimiento de Israel?
6 ¿Quién pronunció las palabras anteriores? Algunos las atribuyen a los israelitas infieles,
diciendo que el pueblo desobediente fingía arrepentimiento y abusaba de la misericordia divina;
otros consideran que las dijo el profeta Oseas para suplicar al pueblo que regresara a Jehová.
En cualquier caso, la pregunta clave es: ¿se volvieron a Jehová la mayoría de los habitantes del
reino de diez tribus de Israel y expresaron arrepentimiento verdadero? No. Jehová pregunta
mediante el profeta: “¿Qué te haré, oh Efraín? ¿Qué te haré, oh Judá, cuando la bondad amorosa
de ustedes es como las nubes de la mañana y como el rocío que se va temprano?” (Oseas 6:4).
¡Qué testimonio de la deplorable condición espiritual del pueblo de Dios! La bondad amorosa —o
amor leal— había desaparecido casi por completo, como el rocío matinal que se evapora
rápidamente con la salida del Sol. Aunque el pueblo parecía estar arrepentido, Jehová no halló
razón para mostrarle misericordia. ¿En qué estribaba el problema?
7 El arrepentimiento de Israel no era sincero. Oseas 7:14 expresa el descontento de Jehová con
su pueblo al decir: “No clamaron a mí por socorro con su corazón, aunque siguieron aullando en
sus camas”. Y el versículo 16 añade: “Procedieron a regresar, no a nada más elevado”, es decir,
“no a una forma elevada de adoración” (nota). El pueblo no tenía ninguna intención de regresar a
la excelsa adoración de Jehová y efectuar los cambios necesarios para restablecer su relación con
él. En realidad, ellos no deseaban andar con Dios.
8 Había otro problema con el arrepentimiento de Israel, y es que el pueblo seguía cometiendo
pecados de todo tipo, principalmente fraude, asesinato, robo, idolatría e imprudentes alianzas con
otras naciones. Oseas 7:4 equipara al pueblo con el “horno” de un panadero, seguramente porque
arde de malos deseos. En vista de su lamentable estado espiritual, ¿merecería compasión? Claro
que no. Oseas le dijo al pueblo rebelde que Jehová “recordar[ía] el error de ellos” y “dar[ía]
atención a sus pecados” (Oseas 9:9). No habría misericordia para ellos.
it-1 pág. 614 Cumpleaños
En la Biblia solo se registra la celebración de dos cumpleaños: el de Faraón de Egipto (siglo XVIII
a. E.C.) y el de Herodes Antipas (siglo I E.C.). Estos dos relatos guardan cierta semejanza, ya que
en ambas ocasiones hubo grandes festejos y se otorgaron favores. Asimismo, en los dos casos se
produjeron ejecuciones: en el primero murió ahorcado el jefe de los panaderos de Faraón y en el
segundo se decapitó a Juan el Bautista. (Gé 40:18-22; 41:13; Mt 14:6-11; Mr 6:21-28.)
La expresión de Oseas 7:5, “en el día de nuestro rey”, puede referirse a una fiesta de
cumpleaños del rey apóstata de Israel, en la que los príncipes ‘se causaron enfermedad debido al
vino’, aunque también podría haber sido el aniversario de su ascensión al trono, una ocasión en la
que solían celebrarse este tipo de fiestas.
……………………………………………………………………………………………………
La llegada del cristianismo no supuso ningún cambio en el punto de vista sobre las celebraciones
de cumpleaños. Jesús dio comienzo a una conmemoración obligatoria de su muerte, no de su
nacimiento, cuando dijo: “Sigan haciendo esto en memoria de mí”. (Lu 22:19.) Si los cristianos
primitivos no celebraban o conmemoraban el cumpleaños de su Salvador, con mucha menos razón
el suyo propio. El historiador Augusto Neander escribe: “La noción de una fiesta de cumpleaños
estaba lejos de las ideas de los cristianos de este período”. (The History of the Christian Religion
and Church, During the Three First Centuries, traducción de H. J. Rose, 1848, pág. 190.) “Orígenes
[comentarista de la Biblia del siglo III E.C.] [...] insiste en que ‘no se relata que ninguna de las
personas santas mencionadas en las Escrituras haya celebrado una fiesta o hecho un gran
banquete en su cumpleaños. Son solo los pecadores (como Faraón y Herodes) quienes hacen
grandes festividades el día en que nacieron en este mundo’.” (The Catholic Encyclopedia, 1913, vol.
10, pág. 709.)
Queda claro, entonces, que la celebración de los cumpleaños no se origina ni en las Escrituras
Hebreas ni en las Griegas. Por otra parte, la Cyclopædia de M’Clintock y Strong (1882, vol. 1, pág.
817) dice que los judíos “consideraban las celebraciones de cumpleaños como parte de la adoración
idolátrica [...], probablemente debido a los ritos idolátricos que se observaban en ellas en honor del
que era tenido por dios patrón del día en que nacía el homenajeado”.
it-2 pág. 1146 Torta
Jehová dijo por medio del profeta Oseas: “Efraín mismo ha llegado a ser una torta redonda a la
que no se ha dado la vuelta al otro lado”. (Os 7:8.) Efraín (Israel) se había mezclado con pueblos
paganos, había asimilado sus costumbres y buscado alianzas con ellos. Por lo tanto, era como una
torta a la que no se había dado la vuelta. No era infrecuente hacer tortas sobre ceniza o piedras
calientes. Si no se les daba la vuelta, podían cocerse o hasta quemarse por un lado, pero quedar
crudas por el otro.
it-2 pág. 593 Panadero
En tiempos bíblicos el pan solía cocerse en hornos. (Véase HORNO.) Sin embargo, en algunas
ocasiones se seguía otro procedimiento. Se encendía un fuego sobre unas piedras que se habían
colocado juntas. Cuando estaban bien calientes, se apartaban las cenizas y se colocaba la masa
sobre las piedras. Al rato se daba la vuelta a la torta y se dejaba sobre las piedras hasta que el pan
estaba completamente cocido. (Os 7:8.) Los viajeros a veces cocían un pan basto en un hoyo poco
profundo lleno de guijarros calientes sobre los que se había encendido un fuego. Se quitaban las
ascuas, se colocaba la masa sobre las piedras calentadas y posiblemente se le daba la vuelta varias
veces mientras se cocía. (1Re 19:6.)
it-2 págs. 814-815 Reino de Dios
La realeza de Jehová no se ve afectada. La destrucción de los reinos de Israel y Judá
no desacreditó de ningún modo la calidad de la propia gobernación de Jehová Dios, ni tampoco
indicó que fuera débil. Durante toda la historia de la nación israelita, Jehová hizo patente que
quería que le sirvieran y obedecieran de buena gana. (Dt 10:12-21; 30:6, 15-20; Isa 1:18-20; Eze
18:25-32.) Él instruyó, reprendió, disciplinó, advirtió y castigó; pero no se valió de su poder para
obligar al rey o al pueblo a seguir un proceder justo. Ellos tuvieron la culpa de las malas
condiciones que se manifestaron, el sufrimiento que experimentaron y su fin desastroso, porque
obstinadamente endurecieron su corazón e insistieron en seguir un proceder independiente que
perjudicaba tontamente sus propios intereses. (Lam 1:8, 9; Ne 9:26-31, 34-37; Isa 1:2-7; Jer 8:5-
9; Os 7:10, 11.)
it-2 págs. 589-590 Paloma
La paloma tiene alas fuertes, puede volar largas distancias en busca de alimento y es lo bastante
rápida como para eludir a la mayoría de sus enemigos. (Sl 55:6-8.) Sin embargo, suele ser
bastante confiada ante el hombre, por lo que es posible entramparla o cazarla fácilmente con una
red. Por eso, a la tribu apóstata de Efraín, que confió tontamente primero en Egipto y después en
Asiria, se la asemejó a una “paloma simple”, porque la iban a entrampar en una red. (Os
7:11, 12.) Jesús aconsejó a sus discípulos que fueran “inocentes como palomas”, pero también
“cautelosos como serpientes” a causa de los opositores lobunos. (Mt 10:16.)
w07 15/9 pág. 16 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 7:14, 16. El arrepentimiento solo de palabra es hipócrita e inútil. Para recibir la
misericordia de Dios, el pecador debe manifestar sincero arrepentimiento, el cual se evidencia
volviéndose a algo “más elevado”, es decir, a una elevada forma de adoración. Su proceder debe
ajustarse a las altas normas de Dios (Oseas 7:16, nota).
* “No a nada más elevado.” Lit.: “no hacia arriba”, es decir, no a una forma elevada de adoración.
Heb.: lo’ ‛al.
it-1 pág. 212 Arrepentimiento
Como puede verse, el pesar, el remordimiento y las lágrimas no son en sí mismos pruebas de
arrepentimiento genuino; el factor determinante es el motivo del corazón. Oseas dice que Jehová
denunció a Israel debido a que en su aflicción “no clamaron a [Él] por socorro con su corazón,
aunque siguieron aullando en sus camas. A causa de su grano y vino dulce siguieron
holgazaneando [...]. Y procedieron a regresar, no a nada más elevado [...]”. Era el egoísmo lo que
estaba detrás de su ruego por alivio en tiempo de calamidad, y si se les concedía ese alivio,
no aprovechaban la oportunidad para mejorar su relación con Dios adhiriéndose más
estrechamente a sus elevadas normas (compárese con Isa 55:8-11); eran como un “arco flojo” que
nunca da en el blanco. (Os 7:14-16; compárese con Sl 78:57; Snt 4:3.) El ayuno, el llanto y el
plañir eran manifestaciones válidas, pero solo si los arrepentidos ‘rasgaban sus corazones’ y
no simplemente sus prendas de vestir. (Joe 2:12, 13; véanse AYUNO; DUELO.)
w72 1/12 pág. 726 EL arrepentimiento verdadero... ¿cómo podemos identificarlo?
Oseas 7:14-16 entonces revela el factor clave que falta en muchas expresiones de
arrepentimiento aun hoy día, diciendo: “No clamaron a mí por socorro con su corazón, aunque
siguieron aullando en sus camas. A causa de su grano y vino dulce siguieron holgazaneando . . .
procedieron a volverse, no a nada más elevado . . .” Su ‘aullar’ por alivio en tiempo de dificultad
fue motivado egoístamente y, si se les concedía alivio, no usaban la oportunidad para mejorar y
fortalecer su relación con Dios adhiriéndose más estrechamente a sus normas elevadas. (Sant. 4:3)
Oseas dice que eran como un “arco flojo,” un arco que jamás da en el blanco. (Ose. 7:16; Sal.
78:57) Su arrepentimiento realmente no era de corazón.—Joel 2:12, 13.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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Jehová es mi pastor y nada me faltara.