domingo, 25 de noviembre de 2012

: Estudio de la Atalaya-Afrontemos con valentía los golpes de la vida “Dios es pa

Afrontemos con valentía los golpes de la vida

"Dios es para nosotros refugio y fuerza, una ayuda que puede hallarse
prontamente durante angustias." (SAL. 46:1)

¿QUÉ RESPONDERÍA?
¿Cómo podemos impedir que las desgracias nos abrumen?
¿Qué motivos tenemos para ser valientes?
¿Qué ayudas nos ha proporcionado Jehová para afrontar los problemas?

1, 2. ¿Qué desgracias son comunes hoy, y qué necesitamos los siervos de Dios?

VIVIMOS en una época de grandes desgracias. Terremotos, tsunamis,
incendios, inundaciones, volcanes, tornados, tifones y huracanes
causan estragos en todo el mundo. Además, las personas sufren todo
tipo de problemas personales y familiares que las llenan de temor y
tristeza. La Biblia lleva mucha razón cuando afirma que a cualquiera
nos puede ocurrir un "suceso imprevisto" (Ecl. 9:11).

2 En conjunto, los siervos de Dios nos hemos enfrentado con valor a
todas esas circunstancias difíciles. No obstante, necesitamos estar
preparados para lo que pueda venir según se acerca el fin de este
sistema. ¿Cómo podemos afrontar los problemas sin dejar que nos
abrumen? ¿Qué nos ayudará a sobrellevar con valentía los golpes de la
vida?

IMITEMOS A QUIENES AFRONTARON LA VIDA CON VALENTÍA

3. Según Romanos 15:4, ¿qué puede alentarnos cuando sufrimos problemas?

3 Aunque los problemas afectan hoy día a más gente que nunca, lo
cierto es que existen desde hace milenios. Veamos cómo lograron
afrontar los golpes de la vida algunos siervos de Dios de tiempos
bíblicos (Rom. 15:4).

4. ¿Qué tuvo que padecer David, y de dónde sacó las fuerzas?

4 En primer lugar, hablemos de David. Entre otras cosas, tuvo que
soportar la cólera de un rey, los ataques de sus enemigos, la captura
de sus esposas, la traición de sus propios hombres y una enorme
angustia emocional (1 Sam. 18:8, 9; 30:1-5; 2 Sam. 17:1-3; 24:15, 17;
Sal. 38:4-8). Los relatos bíblicos de su vida reflejan muy bien lo
mucho que sufrió. Sin embargo, los problemas no acabaron con su
espiritualidad. ¿De dónde sacó las fuerzas? Rebosante de fe, dijo:
"Jehová es la plaza fuerte de mi vida. ¿De quién he de sentir pavor?"
(Sal. 27:1; léase Salmo 27:5, 10).

5. ¿Cómo lograron Abrahán y Sara encarar las numerosas dificultades de su vida?

5 Pensemos ahora en Abrahán y Sara. Ambos vivieron la mayor parte de
su vida como extranjeros en tiendas de campaña. Y aunque las cosas a
veces se ponían difíciles, encararon con decisión problemas como el
hambre y los conflictos con naciones vecinas (Gén. 12:10; 14:14-16).
¿Cómo lo lograron? La Palabra de Dios señala que Abrahán "esperaba la
ciudad que tiene fundamentos verdaderos, cuyo edificador y hacedor es
Dios" (Heb. 11:8-10). En lugar de dejarse arrastrar por el mundo que
los rodeaba, los dos se concentraron en el futuro.

6. ¿En qué debemos imitar a Job?

6 Por su parte, Job también soportó presiones muy intensas. Para él
debió de ser horrible ver como su vida parecía derrumbarse a su
alrededor (Job 3:3, 11). Y lo peor era que no comprendía por qué le
estaba ocurriendo todo aquello. Pero nunca se dio por vencido, sino
que mantuvo su fe en Dios (léase Job 27:5). ¡Qué gran ejemplo de
integridad!

7. ¿Qué situaciones vivió Pablo durante su servicio a Dios, y qué le
dio valor para seguir adelante?

7 Veamos a continuación el ejemplo de Pablo. Este apóstol atravesó
"peligros en la ciudad", "en el desierto" y "en el mar". Además,
soportó "hambre y sed", "frío y desnudez". Incluso dijo que estuvo
"una noche y un día [...] en lo profundo", refiriéndose seguramente a
uno de sus varios naufragios (2 Cor. 11:23-27). Pero siempre manifestó
una buena actitud, como lo demuestra lo que dijo tras estar a punto de
perder la vida por servir a Dios: "Esto fue para que no tuviéramos
nuestra confianza en nosotros mismos, sino en el Dios que levanta a
los muertos. De tan grande cosa como la muerte nos libró y nos
librará" (2 Cor. 1:8-10). Pocas personas han vivido tantas situaciones
extremas como Pablo. No obstante, podemos identificarnos con sus
sentimientos y cobrar ánimo al examinar su ejemplo de coraje.

NO DEJEMOS QUE LAS DESGRACIAS NOS ABRUMEN

8. ¿En qué situaciones podemos vernos? Cuente un caso real.

8 A mucha gente le abruman los desastres, problemas y presiones del
mundo actual. Hasta a algunos cristianos les ocurre. Lani,* que servía
de tiempo completo junto con su esposo en Australia, recibió como un
jarro de agua fría la noticia de que tenía cáncer de mama. Ella
recuerda: "Los tratamientos me dejaron muy enferma y con la autoestima
por el suelo". Para colmo, su esposo se sometió a una operación de la
columna vertebral y ella tuvo que cuidarlo. ¿Qué podemos hacer si nos
vemos en una situación parecida?

{* Se han cambiado algunos nombres.}

9, 10. a) ¿Qué debemos impedirle al Diablo? b) ¿Qué efecto deben tener
en nosotros las palabras de Hechos 14:22?

9 No olvidemos que Satanás se vale de los problemas que tenemos para
atacar nuestra fe. No permitamos que nos robe la alegría de vivir.
Proverbios 24:10 advierte: "¿Te has mostrado desanimado en el día de
la angustia? Tu poder será escaso". Si reflexionamos en ejemplos
bíblicos como los que hemos analizado, podremos afrontar con valentía
los golpes de la vida.

10 Por supuesto, no es realista esperar que nunca nos ocurra nada
malo; más bien es al contrario (2 Tim. 3:12). Hechos 14:22 asegura que
"tenemos que entrar en el reino de Dios a través de muchas
tribulaciones". Pero en vez de tirar la toalla, debemos ver los
problemas como oportunidades de demostrar valor y fe en la ayuda
divina.

11. ¿Cómo podemos evitar que las desgracias nos abrumen?

11 Necesitamos concentrarnos en cosas positivas. La Palabra de Dios
explica: "Un corazón gozoso tiene buen efecto en el semblante, pero a
causa del dolor del corazón hay un espíritu herido" (Prov. 15:13).
Hace mucho que los científicos conocen los beneficios físicos del
optimismo. Muchos de los pacientes a los que se les administra un
placebo mejoran simplemente porque creen que están recibiendo un
medicamento real. De hecho, también se ha demostrado la existencia del
efecto contrario, conocido como nocebo: los pacientes empeoran
simplemente porque alguien les dijo que el fármaco que estaban tomando
les perjudicaría. Si nos obsesionamos con situaciones que no podemos
cambiar, solo conseguiremos desanimarnos. La buena noticia es que
Jehová nunca nos da simples "placebos". Cuando sufrimos una desgracia,
nos fortalece de manera real con su Palabra, con nuestra amorosa
hermandad y con el espíritu santo. Recurriendo a estas tres ayudas,
recuperaremos las fuerzas. Por tanto, en lugar de seguir dándole
vueltas a lo negativo, tomemos medidas prácticas para afrontar cada
problema y concentrémonos en las cosas buenas de nuestra vida (Prov.
17:22).

12, 13. a) ¿Qué ha ayudado a los siervos de Dios a superar las
consecuencias de los desastres? Dé algún ejemplo. b) Cuando ocurre un
desastre, ¿cómo se hace evidente lo que es más importante?

12 En los últimos años, varios países han sufrido desastres muy
graves, y los cristianos que viven allí han manifestado un aguante
admirable. A principios de 2010 se produjeron en Chile un potente
terremoto y un tsunami que arrasaron las viviendas de numerosos
hermanos. Muchos de ellos perdieron sus posesiones, y algunos, su
medio de vida. Pero su espiritualidad se mantuvo intacta. Samuel,
quien perdió su hogar, aseguró: "A pesar de esta situación tan dura,
mi esposa y yo nunca dejamos de ir a predicar y a las reuniones. Creo
que eso nos ayudó a no desesperarnos". Junto con muchos otros,
siguieron adelante sirviendo a Jehová.

13 En septiembre de 2009, las lluvias torrenciales inundaron más del
80% de Manila, la capital de Filipinas. Cierto hombre adinerado que
perdió mucho en el desastre dijo: "Las inundaciones nos han puesto a
todos al mismo nivel; ricos y pobres estamos padeciendo los mismos
problemas". Esto nos recuerda el sabio consejo de Jesús: "Acumulen
para sí tesoros en el cielo, donde ni polilla ni moho consumen, y
donde ladrones no entran por fuerza y hurtan" (Mat. 6:20). Quienes
dedican la vida a conseguir cosas materiales—que tan rápido se
esfuman— suelen acabar desilusionados. Es mucho mejor centrarnos en
cuidar nuestra relación con Jehová, una posesión que no se ve afectada
por nada de lo que suceda a nuestro alrededor (léase Hebreos 13:5, 6).

TENEMOS MOTIVOS PARA SER VALIENTES

14. ¿Qué motivos tenemos para ser valientes?

14 Jesús avisó a sus discípulos que durante su presencia se
producirían problemas, pero luego les dijo: "No se aterroricen" (Luc.
21:9). En efecto, con él como Rey y con el Creador del universo a
nuestro lado, tenemos motivos de sobra para ser valientes. Pablo animó
a Timoteo con las siguientes palabras: "Dios no nos dio un espíritu de
cobardía, sino de poder y de amor y de buen juicio" (2 Tim. 1:7).

15. ¿Quiénes demostraron tener una confianza inquebrantable en Dios, y
cómo podemos cultivar un valor similar?

15 Muchos siervos de Dios expresaron su inquebrantable confianza en
él. Por ejemplo, David afirmó: "Jehová es mi fuerza y mi escudo. En él
ha confiado mi corazón, y se me ha ayudado, de modo que mi corazón se
alboroza" (Sal. 28:7). Pablo declaró: "En todas estas cosas estamos
saliendo completamente victoriosos mediante el que nos amó" (Rom.
8:37). Y Jesús, al verse ante el peligro, dejó claro que tenía una
sólida relación con Dios cuando dijo: "No estoy solo, porque el Padre
está conmigo" (Juan 16:32). Las palabras de todos ellos evidencian que
confiaban por completo en Jehová. Si imitamos su actitud, tendremos
valor para hacer frente a cualquier problema (léase Salmo 46:1-3).

JEHOVÁ NOS AYUDA A SER VALIENTES

16. ¿Por qué es tan importante que estudiemos la Palabra de Dios?

16 Los cristianos no somos valientes porque confiemos en nosotros
mismos, sino porque conocemos a Dios y nos apoyamos en él. Para ello
debemos estudiar su Palabra, la Biblia. Una hermana que padece de
depresión explica lo que a ella le ayuda: "Leo una y otra vez los
pasajes que más me consuelan". ¿Y qué hay de la exhortación de dedicar
tiempo regularmente a adorar a Dios en familia? ¿Lo estamos haciendo?
Si así es, podremos cultivar la actitud del salmista que dijo: "¡Cómo
amo tu ley, sí! Todo el día ella es mi interés intenso" (Sal. 119:97).

17. a) ¿Qué nos ayudará a mantener una actitud positiva? b) Mencione
alguna biografía que lo haya ayudado en su caso.

17 También disponemos de publicaciones bíblicas que fortalecen nuestra
confianza en Jehová. A numerosos hermanos les han ayudado muchísimo
las biografías de nuestras revistas. Por citar un caso, una hermana de
Asia que sufre trastorno bipolar leyó la historia de un hermano que
había sido misionero y que estaba luchando con éxito contra la misma
enfermedad. Agradecida, escribió: "Me ayudó a comprender mi problema y
me infundió esperanza".

18. ¿Por qué debemos aprovechar al máximo la oración?

18 Además, contamos con una ayuda que está disponible en cualquier
situación: la oración. El apóstol Pablo destacó su gran valor cuando
dio este consejo: "No se inquieten por cosa alguna, sino que en todo,
por oración y ruego junto con acción de gracias, dense a conocer sus
peticiones a Dios; y la paz de Dios que supera a todo pensamiento
guardará sus corazones y sus facultades mentales mediante Cristo
Jesús" (Filip. 4:6, 7). ¿Aprovechamos al máximo esta ayuda para buscar
fuerzas cuando las cosas se ponen cuesta arriba? Alex, un joven
británico que lucha contra la depresión desde hace mucho, explica:
"Hablar con Jehová y escuchar lo que dice a través de su Palabra es
para mí un salvavidas".

19. ¿Cómo debemos ver la asistencia a las reuniones?

19 Otra ayuda que tenemos a nuestra disposición son las reuniones
cristianas. Un salmista escribió: "Mi alma ha anhelado, y también se
ha consumido, en su vivo deseo por los patios de Jehová" (Sal. 84:2).
¿Nos sentimos como él? Lani, mencionada anteriormente, cuenta cómo
veía las reuniones: "Asistir no era opcional. Sabía que si quería que
Jehová me ayudara, tenía que estar allí".

20. ¿Cómo nos ayuda la predicación?

20 Predicar las buenas nuevas del Reino también nos ayuda a ser
valientes (1 Tim. 4:16). Una hermana de Australia que ha pasado por
diversos problemas señala: "Un anciano me invitó a predicar, y aunque
en ese momento era lo último que quería hacer, acepté. Y debe de ser
que Jehová me estaba ayudando, porque cada vez que salía al ministerio
me sentía muy feliz" (Prov. 16:20). Muchos cristianos han comprobado
que, cuando fortalecen la fe de los demás, al mismo tiempo fortalecen
la de ellos. Además, alejan de la mente sus problemas y se concentran
en "las cosas más importantes" (Filip. 1:10, 11).

21. ¿De qué podemos estar seguros?

21 Jehová nos ha proporcionado numerosas ayudas para afrontar con
valentía los golpes de la vida. Si las aprovechamos, reflexionamos en
los relatos de los siervos de Dios e imitamos su ejemplo de valor,
podemos estar seguros de que lograremos enfrentarnos con éxito a los
problemas que se nos presenten. A medida que se acerca el fin de este
sistema, es posible que nos ocurran cosas negativas, pero podemos
hacer nuestras estas palabras del apóstol Pablo: "Se nos derriba, pero
no se nos destruye. [...] Por lo tanto no nos rendimos" (2 Cor. 4:9,
16). Mientras tengamos a Jehová de nuestro lado, podemos afrontar con
valentía los golpes de la vida (léase 2 Corintios 4:17, 18).
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La hierba verde se ha secado,la flor se ha marchitado,pero en cuanto a la
palabra de nuestro Dios JEHOVÁ,Durara hasta tiempo indefinido. ISAIAS 40;8
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