martes, 13 de noviembre de 2012

puntos sobresaliente amos 1 a 9


CAPITULO 1
w04 15/11 pág. 10 párrs. 1-2 Proclamemos con valor la palabra de Dios
1, 2. ¿Quién era Amós, y qué revela la Biblia en cuanto a él?
MIENTRAS participaba en el ministerio, un testigo de Jehová Dios tuvo que enfrentarse a un
sacerdote que le gritaba: “¡Deja de predicar! ¡Vete de aquí!”. ¿Cómo respondió? ¿Cedió a esa
exigencia, o siguió proclamando valerosamente la palabra de Dios? Podemos averiguarlo, pues esta
persona puso por escrito sus vivencias en un libro que lleva su nombre: el libro bíblico de Amós.
Más adelante profundizaremos en su enfrentamiento con el sacerdote, pero antes veamos algunos
datos sobre Amós.
2 ¿Quién era Amós? ¿Cuándo y dónde vivió? Encontramos las respuestas a estas preguntas en
Amós 1:1: “Las palabras de Amós, que se contaba entre los ganaderos de ovejas de Teqoa, [...]
en los días de Uzías el rey de Judá y en los días de Jeroboán hijo de Joás, el rey de Israel”. Amós
era natural de Teqoa, población del territorio de Judá situada a 16 kilómetros al sur de Jerusalén, y
vivió a finales del siglo IX a.E.C., cuando el rey Uzías gobernaba en Judá y el rey Jeroboán II en el
reino de diez tribus de Israel. Era ganadero de ovejas. En realidad, Amós 7:14 muestra que no solo
era “guarda de ganado”, sino también “punzador de higos de sicómoros”. Así pues, durante cierta
época del año era trabajador temporero. Su labor consistía en punzar, o agujerear, higos a fin de
acelerar su maduración, una tarea tediosa.
w81 1/11 págs. 13-14 Calamidades y desastres... Amós suministra entendimiento
Él profetizó en algún tiempo entre los años 829 y 803 a. de la E.C., durante el período en que
Jeroboán II gobernaba el reino norteño de Israel y Uzías era rey de Judá al sur. Amós dijo que la
visión tuvo lugar “dos años antes del terremoto.” (Amós 1:1) El historiador Josefo dice que hubo
un terremoto cuando, impíamente, Uzías intentó ofrecer incienso en el Santo del templo de Jehová.
Pero parece que el terremoto al que Amós alude ocurrió algún tiempo antes durante el reinado de
Uzías, y fue tan severo que Zacarías también lo menciona.—2 Cró. 26:16-27:1; Zac. 14:5.
Amós llegó a ser profeta en un tiempo en que todo parecía hallarse estable y marchando bien.
En el sur, Uzías había obtenido victorias militares con el apoyo de Jehová. También, parecía que
había seguridad para el reino norteño. Jeroboán había restaurado las fronteras de Israel hasta la
extensión territorial anterior, y la maquinaria de guerra de los asirios, que había afectado a Siria,
todavía no parecía presentarle amenaza a Israel.—2 Rey. 14:23-28.
si pág. 149 párr. 7 Libro bíblico número 30: Amós
7. Amós advierte de los juicios de Jehová contra ¿qué naciones?
7 Juicios contra las naciones (1:1–2:3). “Jehová... desde Sión rugirá” (1:2). Amós pasa a
advertir acerca de los juicios ardientes de Jehová contra las naciones. Damasco (Siria) ha trillado a
Galaad con trillos de hierro. Gaza (Filistea) y Tiro han entregado a Edom israelitas cautivos. Edom
mismo carece de misericordia y amor fraternal. Ammón ha invadido a Galaad. Moab ha quemado
los huesos del rey de Edom para cal. La mano de Jehová está contra todas estas naciones, y él
dice: ‘No la volveré atrás’ (1:3, 6, 8, 9, 11, 13; 2:1).
w07 1/10 pág. 14 Puntos sobresalientes de los libros de Joel y Amós
Lecciones para nosotros:
1:3, 6, 9, 11, 13. Respecto al furor que siente hacia Israel, Judá y las seis naciones que las
rodean, Jehová asegura: “No lo volveré atrás”. Es imposible escapar a los castigos divinos (Amós
9:2-5).
w89 1/4 pág. 22 Muerte de una nación
Amós 1:5.—Las ciudades antiguas tenían muros elevados y puertas enormes. Para cerrar estas
puertas se colocaban barras largas de hierro o bronce contra ellas por el interior. ‘Quebrar la barra
de Damasco’ significaba que la capital Siria caería ante los asirios. Sería como si las puertas de su
ciudad no pudieran ser cerradas porque se hubieran quebrado sus barras. (2 Reyes 16:8, 9.)
si pág. 151 párr. 3 Libro bíblico número 31: Abdías
3. ¿Habían actuado los edomitas como hermanos para con Israel?
3 Los edomitas eran descendientes de Esaú, el hermano de Jacob. El nombre de Jacob fue
cambiado a Israel, así que los edomitas eran parientes cercanos de los israelitas; eran tan cercanos
que se les consideraba ‘hermanos’. (Deu. 23:7.) Sin embargo, la conducta de Edom no había sido
fraternal en absoluto. Poco antes de que los israelitas entraran en la Tierra Prometida, Moisés envió
palabra al rey de Edom solicitando permiso para pasar pacíficamente por su tierra, pero los hostiles
edomitas les negaron fríamente el paso, y apoyaron su negativa con una exhibición de fuerza.
(Núm. 20:14-21.) Aunque los edomitas fueron sojuzgados por David, más tarde, en los días de
Jehosafat, conspiraron con Ammón y Moab contra Judá, se rebelaron contra el rey Jehoram, hijo de
Jehosafat, recibieron judíos cautivos de Gaza y Tiro e hicieron incursiones contra Judá en los días
del rey Acaz para tomar aún más cautivos. (2 Cró. 20:1, 2, 22, 23; 2 Rey. 8:20-22; Amós 1:6, 9;
2 Cró. 28:17.)
w04 15/11 pág. 16 párr. 6 Los malvados no escaparán al castigo de Jehová
6. ¿Por qué iba Dios a ocasionar grandes desgracias a Siria, Filistea y Tiro?
6 Por ejemplo, Jehová condenó a los sirios “debido a que trillaron a Galaad” (Amós 1:3). Los
sirios invadieron esta región de Israel situada al este del río Jordán y causaron graves daños a los
siervos de Dios que allí vivían. ¿Qué hay de Filistea y Tiro? Los filisteos eran culpables de capturar
israelitas, llevarlos al destierro y venderlos a los edomitas. Además, algunos israelitas acababan en
manos de tirios que se dedicaban al tráfico de esclavos (Amós 1:6, 9). En efecto: ¡vendían a
siervos de Dios como esclavos! No es de extrañar que Jehová fuera a castigar con grandes
desgracias a Siria, Filistea y Tiro.
si pág. 152 párr. 10 Libro bíblico número 31: Abdías
10. ¿Qué otras profecías predijeron la condenación de Edom, y por qué será provechoso
considerarlas junto con las de Abdías?
10 Como testimonio de que este mensaje de juicio contra Edom se cumpliría infaliblemente,
Jehová hizo que otros profetas suyos hicieran declaraciones similares. Entre ellas sobresalen estas:
Joel 3:19; Amós 1:11, 12; Isaías 34:5-7; Jeremías 49:7-22; Ezequiel 25:12-14; 35:2-15. Es
obvio que las declaraciones formales más tempranas se refieren a actos de hostilidad de tiempos
pasados, mientras que está claro que las de fecha posterior son acusaciones contra Edom por su
conducta imperdonable, a la que hace referencia Abdías, cuando los babilonios capturaron a
Jerusalén. El examinar cómo le sobrevinieron a Edom las calamidades predichas fortalecerá nuestra
fe en el poder de profetizar de Jehová. Además, edificará nuestra confianza en Jehová como el Dios
que siempre cumple el propósito que ha declarado. (Isa. 46:9-11.)
w04 15/11 pág. 16 párr. 7 Los malvados no escaparán al castigo de Jehová
7. ¿Qué tenían Edom, Ammón y Moab en común con Israel, pero cómo trataron a los
israelitas?
7 Edom, Ammón y Moab compartían una peculiaridad: las tres naciones estaban emparentadas
con Israel. Los edomitas descendían de Abrahán por parte de Esaú, el hermano gemelo de Jacob,
así que en cierto sentido eran hermanos de los israelitas. Por otro lado, los ammonitas y los
moabitas eran descendientes de Lot, sobrino de Abrahán. Pues bien, ¿trataron Edom, Ammón y
Moab a sus parientes israelitas como hermanos? ¡Desde luego que no! Edom usó la espada sin
piedad contra “su propio hermano”, y los ammonitas trataron con extrema crueldad a los
prisioneros israelitas (Amós 1:11, 13). Y aunque Amós no hace referencia directa al maltrato que
el pueblo de Dios recibió de los moabitas, estos tenían un largo historial de oposición contra Israel.
A estas tres naciones emparentadas les esperaba un severo castigo. Jehová prometió traer sobre
ellas una destrucción implacable.
CAPITULO 2
w07 1/10 pág. 14 Puntos sobresalientes de los libros de Joel y Amós
Lecciones para nosotros:
Amós 2:1, 4, 6. Respecto al furor que siente hacia Israel, Judá y las seis naciones que las
rodean, Jehová asegura: “No lo volveré atrás”. Es imposible escapar a los castigos divinos (Amós
9:2-5).
w04 15/11 págs. 16-17 párr. 9 Los malvados no escaparán al castigo de Jehová
9. ¿Qué merecían los habitantes de Judá, y por qué?
9 A continuación, Amós se centra en una séptima nación: Judá, su tierra de origen. Quizá a sus
oyentes del reino norteño les sorprendiera oírlo proclamar una condena contra el reino de Judá.
¿Por qué merecían tal sentencia sus habitantes? “Debido a que rechazaron la ley de Jehová”,
contesta Amós 2:4. Jehová no tomó a la ligera semejante falta de respeto deliberada a su Ley.
Según Amós 2:5, predijo: “Enviaré un fuego dentro de Judá, y tendrá que devorar las torres de
habitación de Jerusalén”.
si pág. 149 párr. 8 Libro bíblico número 30: Amós
8 Juicio contra Judá e Israel (2:4-16). Jehová tampoco volverá atrás su cólera de contra
Judá. Ellos han transgredido al ‘rechazar la ley de Jehová’ (2:4). ¿Y qué hay de Israel? Jehová
había aniquilado por ellos a los terribles amorreos y les había dado la buena tierra. Había levantado
nazareos y profetas entre ellos, pero los israelitas habían hecho que los nazareos violaran su voto y
habían dado a los profetas el mandato: “No deben profetizar” (2:12). Por eso Jehová hace que sus
cimientos tambaleen como un carro que está cargado de grano recién cortado. En cuanto a sus
hombres poderosos, huirán desnudos.
jd cap. 8 págs. 105-107 párrs. 16-17 ¿Qué pide Jehová de usted?
16, 17. a) ¿Qué muestras de codicia eran comunes en el tiempo de Amós y en el de
Miqueas? b) ¿Cómo ve Dios la avidez?
16 La bondad y la benignidad también mueven a los cristianos a evitar la avidez. En tiempos de
Amós era común la codicia más extrema. Algunos individuos eran depredadores insaciables
dispuestos a “vend[er] a alguien justo” —a su propio hermano en la fe— “por simple plata” (Amós
2:6). En la época de Miqueas ocurría más o menos igual, pues los ricos de Judá arrebataban a la
gente indefensa sus posesiones, tomándolas por la fuerza si hacía falta (Miqueas 2:2; 3:10).
Al apoderarse de los campos de sus vecinos, esos saqueadores violaban la Ley de Jehová. Sí,
incumplían el último de los Diez Mandamientos y las normas que prohibían la venta a perpetuidad
de las tierras de la familia (Éxodo 20:13, 15, 17; Levítico 25:23-28).
17 Vender y esclavizar seres humanos quizás no sea tan frecuente hoy como en tiempos de los
profetas. Pero ¿qué diremos de lucrarse a costa del prójimo o explotarlo? El cristiano que ama la
bondad nunca se aprovecha de sus hermanos en la fe. Por ejemplo, comprende que no sería justo
ni bondadoso emprender un negocio o promover una inversión donde ellos fueran los principales
clientes. En la Biblia, Dios nos advierte contra la avidez, y ciertamente sería una muestra de avidez
hacer planes para enriquecerse a corto plazo a costa de otros cristianos (Efesios 5:3; Colosenses
3:5; Santiago 4:1-5). Pero la avidez no solo se manifiesta en el amor al dinero, sino también en el
afán de poder e incluso en el deseo descontrolado de comida, bebida, sexo u otras cosas. Miqueas
dirigió estas palabras a la persona interesada e insaciable: “No te satisfarás”. Igual les ocurrirá a
quienes hoy tienen esa actitud (Miqueas 6:14).
w04 15/11 pág. 17 párrs. 11-13 Los malvados no escaparán al castigo de Jehová
11-13. ¿Contra qué nación profetizó Amós principalmente, y qué formas de opresión
existían en ella?
11 El profeta acababa de declarar las sentencias de Jehová contra siete naciones. Quienes
creyeran que con ello había terminado de profetizar se equivocaron, pues aún le quedaba mucho
por decir. En realidad, la comisión que Amós recibió consistía principalmente en anunciar una
implacable condena contra el reino norteño de Israel, un castigo merecido debido al deplorable
estado de decadencia moral y espiritual de la nación.
12 Amós denunció la opresión que proliferaba en el reino de Israel. En Amós 2:6, 7 leemos al
respecto: “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Debido a tres sublevaciones de Israel, y debido a
cuatro, no lo volveré atrás, debido a que vendieron a alguien justo por simple plata, y a alguien
pobre por el precio de un par de sandalias. Jadean por el polvo de la tierra sobre la cabeza de
personas de condición humilde; y el camino de la gente mansa desvían’”.
13 A los justos los vendían “por simple plata”, lo que probablemente significa que los jueces se
dejaban sobornar con dinero y condenaban a los inocentes. Los acreedores vendían a los pobres
como esclavos por el precio de “un par de sandalias”, quizá debido a deudas de poca cuantía. Los
hombres despiadados ‘jadeaban’, o se afanaban con ansia, para rebajar a las “personas de
condición humilde”, hasta el punto de que estas se arrojaban polvo sobre la cabeza en señal de
angustia, duelo o humillación. La corrupción estaba tan extendida que “la gente mansa” no podía
esperar justicia alguna.
si pág. 41 párr. 32 Libro bíblico número 5: Deuteronomio
32. ¿En qué sentido son ejemplos excelentes para nosotros Josué, Gedeón y los profetas?
32 No solo los escritores de las Escrituras Griegas Cristianas, sino también los siervos de Dios de
tiempos precristianos derivaron instrucción y ánimo de Deuteronomio. Hacemos bien en seguir su
ejemplo. Considere la obediencia sin vacilación del sucesor de Moisés, Josué, al dar por entero a la
destrucción las ciudades conquistadas durante la invasión de Canaán y no tomar botín como hizo
Acán. (Deu. 20:15-18 y 21:23—Jos. 8:24-27, 29.) El que Gedeón eliminara de su ejército a los
‘temerosos y de corazón tímido’ fue obedecer la Ley. (Deu. 20:1-9—Jue. 7:1-11.) Por fidelidad a la
ley de Jehová, los profetas de Israel y Judá hablaron denodada y valerosamente en condenación de
las descarriadas naciones. Amós suministra un ejemplo excelente de esto. (Deu. 24:12-15—Amós
2:6-8.) Por cierto, hay literalmente centenares de ejemplos que enlazan Deuteronomio con el resto
de la Palabra de Dios, lo cual muestra que es parte integrante y provechosa del conjunto
armonioso.
jd cap. 8 págs. 101-102 párr. 9 ¿Qué pide Jehová de usted?
9. En tiempos de los doce profetas, ¿de qué maneras desobedecían muchas personas las
normas de Jehová?
9 Los doce profetas nos ofrecen armas eficaces. Aunque vivieron siglos antes de la era de los
multicines y los videoclubes, los rodeaban símbolos fálicos, prostitución “sagrada” y promiscuidad
descarada (1 Reyes 14:24; Isaías 57:3, 4; Habacuc 2:15). Así lo atestiguan estas palabras de los
profetas: “En cuanto a los hombres, es con las rameras con quienes se apartan, y con las
prostitutas de templo con quienes hacen sacrificio”. “Un hombre y su propio padre han ido a la
misma muchacha, con el propósito de profanar mi santo nombre.” Algunos llegaban a pagar
regularmente el “salario de prostitutas”, con las que participaban en ritos de fertilidad. El adulterio
estaba a la orden del día, pues muchos cónyuges infieles estaban “yendo tras sus amantes
apasionados” (Oseas 2:13; 4:2, 13, 14; Amós 2:7; Miqueas 1:7, La Nueva Biblia Latinoamérica).
w04 15/11 pág. 11 párr. 8 Proclamemos con valor la palabra de Dios
8. ¿Qué conducta pasaban por alto los sacerdotes malvados?
8 Mientras tanto, ¿qué hacían los sacerdotes de Israel? Para averiguarlo, centremos nuestra
atención en otro escenario. Fijémonos en qué pecados permitían los sacerdotes “en la casa de sus
dioses”. Mediante Amós, Dios dijo: “Un hombre y su propio padre han ido a la misma muchacha,
con el propósito de profanar mi santo nombre” (Amós 2:7, 8). ¡Qué desvergüenza! Padres e hijos
israelitas cometían actos inmorales con la misma prostituta de templo, y aquellos sacerdotes
malvados pasaban por alto semejante inmundicia (Levítico 19:29; Deuteronomio 5:18; 23:17).
ip-1 cap. 24 págs. 320-321 párr. 11 Ninguna ayuda de este mundo
11. ¿Qué abultado historial de pecados tiene Israel, y cuál es el resultado final?
11 En su misericordia, Jehová envía vez tras vez a sus profetas para estimular a Israel a que se
arrepienta y vuelva a la adoración pura (2 Reyes 17:13). Pese a ello, la nación añade al pecado del
culto a los becerros la adivinación, la inmoral adoración de Baal y el uso de postes sagrados y
lugares altos. Incluso llega al punto de “pasar a sus hijos y a sus hijas por el fuego”, de sacrificar el
fruto de su propio vientre a dioses demoníacos (2 Reyes 17:14-17; Salmo 106:36-39; Amós 2:8).
A fin de acabar con la maldad de Israel, Jehová decreta: “Samaria y su rey ciertamente serán
reducidos a silencio, como una ramita arrancada sobre la superficie de aguas” (Oseas 10:1, 7). En
el año 742 a.E.C., las fuerzas asirias atacan Samaria, la capital de Israel. Después de tres años de
asedio, la ciudad cae, y el reino de diez tribus deja de existir en 740 a.E.C.
w74 15/12 pág. 747 Cómo dioses falsos sedujeron al Israel antiguo
Luego, también, las fiestas religiosas, con su extenso banquetear y beber, atraían a los
amadores de placer. En Amós 2:8 leemos: “Sobre vestiduras tomadas en prenda se estiran al lado
de todo altar; y el vino de los que han sido multados beben en la casa de sus dioses.” De una fiesta
religiosa en Siquem, la Biblia nos dice: “Salieron al campo como siempre y se ocuparon en
vendimiar las uvas de sus viñas y en pisarlas y en llevar a cabo un alborozo festivo, después de lo
cual entraron en la casa de su dios y comieron y bebieron.”—Jue. 9:27.
w04 15/11 págs. 11-12 párrs. 9-10 Proclamemos con valor la palabra de Dios
9, 10. ¿De qué violaciones de la Ley de Dios eran culpables los israelitas, y qué paralelo
se observa hoy día?
9 Con referencia a otro mal proceder, Jehová declaró: “Sobre vestiduras tomadas en prenda se
estiran al lado de todo altar; y el vino de los que han sido multados beben en la casa de sus dioses”
(Amós 2:8). Está claro que los sacerdotes y el pueblo en general tampoco obedecían la ley que se
halla en Éxodo 22:26, 27, donde dice que el vestido tomado en prenda tenía que devolverse antes
de que se pusiera el Sol. Por el contrario, lo empleaban como manta en la que tenderse mientras
banqueteaban y bebían en honor de dioses falsos. Y con las multas que imponían a los pobres,
compraban el vino que bebían en celebraciones paganas. ¡Cuánto se habían apartado de la senda
de la adoración pura!
10 Los israelitas estaban infringiendo descaradamente los dos mayores mandamientos de la Ley:
amar a Jehová y amar al prójimo. Por consiguiente, Jehová envió a Amós para que condenara su
infidelidad. Hoy día, tanto las naciones de la cristiandad como las del resto del mundo se ven
plagadas por la misma corrupción que existía en el antiguo Israel. Mientras unas pocas personas
prosperan, las prácticas inmorales de los líderes corruptos de las grandes empresas, la política o la
religión falsa arruinan en sentido económico y emocional a muchas otras. No obstante, Jehová se
interesa por aquellos que sufren y que se sienten impulsados a buscarlo. Por este motivo, ha
encomendado a sus siervos de la actualidad una tarea semejante a la de Amós: proclamar Su
palabra con valor.
w07 15/2 págs. 30-31 Preguntas de los lectores
Puesto que en la Biblia no se mencionan los brindis, ¿por qué no brindan los testigos
de Jehová?
¿Qué se puede decir sobre el consumo de vino en conexión con actos religiosos? Por ejemplo,
hubo una ocasión en que los hombres de Siquem —que adoraban a Baal— “entraron en la casa de
su dios y comieron y bebieron e invocaron el mal contra Abimélec”, hijo de Gedeón (Jueces 9:22-
28). ¿Cree usted que alguien leal a Jehová habría bebido con ellos, quizá invocando a un dios falso
para que perjudicara a Abimélec? Acerca de los numerosos israelitas que en cierto período se
rebelaron contra Jehová, el profeta Amós dijo: “Se estiran al lado de todo altar; y el vino de los que
han sido multados beben en la casa de sus dioses” (Amós 2:8). ¿Habría hecho eso un siervo
verdadero de Dios, ya sea que el vino se derramara en honor de los dioses o sencillamente se
bebiera en esas circunstancias? (Jeremías 7:18.) ¿Cree que un adorador de Jehová habría alzado
una copa de vino para pedir a algún dios que actuara a favor de alguien o bendijera su futuro?
…………………………………………………………………………………………………………………………
………………A muchas personas que hoy participan en los brindis quizá no les parezca que estén
pidiendo el favor o la bendición de algún dios, pero tampoco pueden explicar por qué alzan su copa
de vino hacia el cielo. Sin embargo, el hecho de que tales personas ni siquiera piensen en ello no es
razón para que los cristianos verdaderos se sientan obligados a imitarlas.
Es bien sabido que, en otras situaciones, los testigos de Jehová tampoco realizan gestos que la
mayoría de la gente sí efectúa. Por ejemplo, muchas personas saludan emblemas nacionales, como
la bandera, y no ven en ese gesto un acto de adoración. Los cristianos verdaderos no interfieren en
lo que los demás hacen, pero ellos mismos no efectúan tales saludos. Si saben en qué momento
puede tener lugar alguna de esas ceremonias, muchos Testigos actúan con discreción para
no ofender a los presentes. En cualquier caso, los siervos de Dios están decididos a no llevar a cabo
gestos o saludos de carácter patriótico, pues estos violan los principios bíblicos (Éxodo 20:4, 5;
1 Juan 5:21). Es cierto que quizá muchas personas no consideren que brindar sea un gesto de
carácter religioso. Aun así, hay razones válidas para que los cristianos no participen en los brindis,
ya que esta práctica tiene raíces religiosas e incluso hoy puede ser considerada como una solicitud
de favor a ‘los cielos’, como si se pidiera la ayuda de una fuerza sobrenatural (Éxodo 23:2).
w04 15/11 págs. 23-24 párr. 17 Busquemos a Jehová, Aquel que examina los corazones
17. ¿Para qué condujo Jehová a los israelitas de la antigüedad a la Tierra Prometida?
17 Jehová recordó a los contemporáneos de Amós que Él había introducido a sus antepasados en
la Tierra Prometida y los había ayudado a limpiar la región de todos sus enemigos (Amós 2:9, 10).
Pero ¿por qué había sacado Dios a aquellos israelitas de Egipto y los había guiado a la tierra de la
promesa? ¿Fue para que llevaran una vida de ocio y lujo, y rechazaran a su Creador? ¡Claro que
no! Más bien, lo hizo para que pudieran adorarlo como pueblo libre y espiritualmente puro.
No obstante, los habitantes del reino de diez tribus de Israel no odiaban lo malo ni amaban lo
bueno. Por el contrario, daban gloria a imágenes esculpidas y no a Jehová Dios. ¡Qué vergüenza!
jd cap. 10 pág. 129 párrs. 10-11 Esforcémonos para que nuestra familia honre a Dios
10, 11. ¿Cómo puede uno imitar a Jehová si se enfrenta a un problema matrimonial
aparentemente causado por su cónyuge?
10 En los días de Oseas ya habían transcurrido más de setecientos años desde que los israelitas
entraron en un pacto con Jehová. Sin embargo, Dios estaba dispuesto a perdonarlos, siempre que
volvieran a él. Por lo visto, Oseas ya estaba realizando su labor profética para el año 803 antes de
nuestra era. Así pues, la paciencia de Jehová se extendió durante unos sesenta años más en el
caso de Israel y casi doscientos en el de Judá. Empleando la situación familiar de Oseas a modo de
ilustración, Jehová siguió invitando al pueblo del pacto a que se arrepintiera. La verdad es que
tenía razones legítimas para dar por terminado su matrimonio con Israel. Pero, en vez de eso,
no dejó de enviar profetas. Quería que ayudaran a su esposa simbólica a regresar a su lado,
aunque él tuviera que pagar un precio a cambio (Oseas 14:1, 2; Amós 2:11).
11 Supongamos que uno se enfrenta a algún problema matrimonial aparentemente causado por
su cónyuge. ¿Reaccionará como Jehová? ¿Dará el primer paso para que el matrimonio recobre la
armonía? (Colosenses 3:12, 13.) Para hacerlo se necesita humildad, una humildad que Jehová
ejemplificó de modo maravilloso en su relación con los israelitas (Salmo 18:35; 113:5-8).
En efecto, él les “habla[ba] a su corazón” e incluso les rogaba. Dado que somos humanos
imperfectos, ¿verdad que tenemos mayores razones para apelar al corazón de nuestro cónyuge,
tratando de resolver los problemas y de pasar por alto los errores? Cabe destacar que los esfuerzos
de Jehová dieron su fruto. Un resto de la nación le abrió el corazón cuando estaba en “el desierto”,
es decir, en el destierro en Babilonia, y luego regresó a su tierra llamando a Jehová “Mi esposo”
(Oseas 2:14-16).
w98 1/8 pág. 25 Tengamos en alta estima los privilegios de servicio sagrado
LAS asignaciones de servicio sagrado no deben tomarse a la ligera. Cuando los sacerdotes de
Judá de la antigüedad manifestaron una actitud indiferente hacia sus privilegios relacionados con el
templo de Jehová, él les dio una fuerte censura (Malaquías 1:6-14). Y cuando ciertos israelitas
pecadores instaron a los nazareos a no dar mucha importancia a las responsabilidades que habían
aceptado como parte de su servicio sagrado, Jehová los reprendió (Amós 2:11-16). Los cristianos
verdaderos también rinden servicio sagrado, y lo toman en serio (Romanos 12:1). Este servicio
cuenta con muchas facetas, y todas son importantes.
w04 15/11 pág. 23 párrs. 14-15 Busquemos a Jehová, Aquel que examina los corazones
14, 15. a) ¿Quiénes estaban haciendo lo bueno en Israel, pero cómo se les trataba en
algunos casos? b) ¿Cómo podemos animar a los siervos de tiempo completo de
nuestros días?
14 No todos los israelitas estaban practicando lo que era malo a los ojos de Jehová. Por ejemplo,
Oseas y Amós ‘amaban lo que era bueno’ y fueron fieles profetas. Otros hicieron el voto de ser
nazareos. Durante el período de su nazareato se abstenían de los productos de la vid, en particular
del vino (Números 6:1-4). ¿Cómo veían los demás israelitas la trayectoria de sacrificio de estas
personas de fe? La sorprendente respuesta a esta pregunta revela hasta qué punto se había
degradado la nación. Amós 2:12 contesta: “Ustedes siguieron dando de beber vino a los nazareos,
y sobre los profetas pusieron un mandato, diciendo: ‘No deben profetizar’”.
15 El fiel ejemplo de los nazareos y los profetas debería haber avergonzado a aquellos israelitas
ávidos de placeres y haberlos impulsado a cambiar. Pero en vez de eso, mostrando falta de amor,
procuraban desanimar a los que eran leales para que no glorificaran a Dios. No instemos nunca a
nuestros hermanos precursores, misioneros, superintendentes viajantes o miembros de la familia
Betel a que abandonen su servicio de tiempo completo simplemente para volver a una supuesta
vida normal. Más bien, animémoslos a proseguir con su buena labor.
w07 1/10 pág. 14 Puntos sobresalientes de los libros de Joel y Amós
Lecciones para nosotros:
Amós 2:12. No deberíamos desmoralizar a los diligentes precursores, superintendentes
viajantes, misioneros o miembros de la familia Betel insistiendo en que dejen su servicio de tiempo
completo a fin de llevar una vida supuestamente normal. Al contrario, debemos animarlos a seguir
realizando su buena obra.
CAPITULO 3
ws cap. 17 pág. 137 párr. 4 Recordada con lealtad la organización de Jehová
4. ¿Cómo sabemos que la nación de Israel era la organización visible de Jehová en aquel
tiempo?
4 Durante el reinado del rey David la nación de Israel resultó leal a Jehová. David fue el dechado
para toda la nación. Aquella nación era la organización visible de Jehová. Eran un pueblo
organizado que era particularmente Suyo. Indudablemente eso es lo que significa este recordatorio
procedente de Dios que se da en Amós 3:1, 2: “Oigan esta palabra que Jehová ha hablado en
cuanto a ustedes, oh hijos de Israel, en cuanto a la entera familia que hice subir de la tierra de
Egipto, diciendo: ‘Solo a ustedes he conocido de todas las familias del suelo’”. (Compárese con
1 Reyes 8:41-43.)
po cap. 9 pág. 119 párrs. 43-44 Una nación que entró en un pacto con Dios
43, 44. ¿Cuán singularmente había sido favorecido el Israel antiguo en comparación con
todas las otras naciones terrestres, y cómo podían ellos por lo tanto alabar a
Jehová?
43 ¡Cuán altamente favorecida fue esta nación que estaba compuesta de los descendientes de
Abrahán, Isaac y Jacob (Israel) y que había sido introducida en un pacto con el único Dios vivo y
verdadero! Tenían la adoración verdadera de él y disfrutaban de la expectativa de llegar a ser para
Él un “reino de sacerdotes y una nación santa.”
44 Dijo el profeta Amós: “Oigan esta palabra que Jehová ha hablado en cuanto a ustedes, oh
hijos de Israel, en cuanto a la entera familia que hice subir de la tierra de Egipto, diciendo: ‘Solo a
ustedes he conocido de todas las familias del suelo.’” (Amós 3:1, 2) Fue una comparación exacta
la que expresó el salmista en uno de los salmos del Aleluya, al decir: “Él está anunciando su
palabra a Jacob, sus disposiciones reglamentarias y sus decisiones judiciales a Israel. No le ha
hecho así a ninguna otra nación; y en cuanto a sus decisiones judiciales, no las han conocido.
¡Alaben a Jah!” (Salmo 147:19, 20) La nación favorecida ciertamente tenía buena razón para
alabar a Jehová por medio de observar Su pacto. El que hicieran aquello o no, se mostraría ahora
durante lo que pudiera ser llamado la Era del Pacto de la Ley que ahora había comenzado.
w79 15/7 pág. 30 El requisito de Dios de que su obra se haga “precisamente así”
La Palabra de Dios muestra que él siempre ha tenido una sola agencia visible para dirigir su obra
en la Tierra. Al tiempo del Diluvio fue Noé. En años posteriores fue la nación de Israel; él la
reconoció únicamente a ella. (Amós 3:2) Por eso el rey Salomón le pidió a Jehová Dios que oyera
al extranjero que orara hacia la casa de Jehová. (1 Rey. 8:41-43) Cuando el Hijo de Dios vino a la
Tierra, llegó a ser la única agencia que su Padre usaba y toda persona tenía que reconocer ese
hecho. (Mat. 12:30; Juan 14:6) Con el derramamiento del espíritu de Dios sobre los discípulos que
esperaban en Jerusalén llegó a existir una clase del “esclavo fiel y discreto.” Jehová utilizó a este
cuerpo o agrupación de los discípulos de Cristo para suministrar alimento espiritual, y para dar
dirección a la obra que Jesús mandó a sus discípulos que hicieran.—Mat. 24:45-47; Hech. 2:1-42.
w89 1/4 pág. 23 Muerte de una nación
Presten atención a la advertencia divina. “Solo a ustedes he conocido de todas las familias
del suelo”, dice Jehová a Israel. (Amós 3:2.) Sin embargo, el proceder pecaminoso de aquel
pueblo demostró desprecio al nombre y la soberanía de Dios. Muchos israelitas estaban resueltos a
hacerse ricos, y vivían una vida de lujo e indolencia con ‘una casa de invierno además de una casa
de verano’, a expensas de sus propios hermanos. (Amós 3:15.) Con pesas engañosas, engañaban
por egoísmo a los pobres. Su abandono de la adoración verdadera significaba que merecían el
castigo de Jehová. Sin embargo, ‘Jehová no haría nada a menos que lo revelara a sus siervos’. Así,
Amós predice los juicios de Jehová y les advierte: ‘Prepárense para encontrarse con su Dios’.
(Amós 3:1–4:13.)
g78 22/12 pág. 16 Un andar que es muy provechoso
La Biblia dice: “¿Andarán dos juntos a menos que se hayan encontrado por cita?” (Amós 3:3)
¿Cómo aplica esto a nuestro andar con Dios? El Altísimo ha extendido a los seres humanos la
invitación de andar con él como sus siervos y amigos aprobados. Uno acepta esa invitación o hace
una “cita” para andar con Dios esforzándose por entrar en una relación con él. Desde entonces, uno
debe conducirse en sus tratos diarios como si estuviera en la presencia literal de Dios. Debe seguir
la admonición bíblica que dice: “Sea que estén comiendo, o bebiendo, o haciendo cualquier otra
cosa, hagan todas las cosas para la gloria de Dios.” (1 Cor. 10:31) Al andar así tenemos que ser
modestos. (Miq. 6:8) Esto significa reconocer que los caminos de Dios son superiores a los nuestros
y humildemente someternos a éstos.
g 8/07 pág. 4 Haga de su casa un oasis de amor
El problema. La vida en este mundo desamorado y egoísta provoca muchas tensiones en el
seno familiar (2 Timoteo 3:1-5). Las presiones económicas y emocionales que conlleva la crianza
de los hijos agravan los problemas en el matrimonio. Por ejemplo, las diferencias de opinión sobre
la manera de disciplinar y premiar a los hijos pueden aumentar la tirantez entre dos personas que
ya de por sí tienen dificultades para comunicarse.
La solución. Planifique regularmente actividades en familia. Las parejas también necesitan
apartar tiempo para estar a solas (Amós 3:3). Utilicen bien el tiempo de que disponen después de
que los niños se van a la cama. No dejen que la televisión les robe tan valiosos momentos.
Mantengan vivo el romanticismo expresándose cariño constantemente (Proverbios 25:11; El Cantar
de los Cantares 4:7-10). Y en vez de estar siempre “señalando faltas”, busquen a diario maneras
de alabar a su cónyuge (Salmo 103:9, 10; Proverbios 31:28).
Dígales a sus hijos que los ama. Jehová dio el ejemplo al expresar abiertamente el cariño que
sentía por su Hijo, Jesús (Mateo 3:17; 17:5). Fleck, un padre de Austria, dice: “He aprendido que
los hijos son un tanto como las flores, que buscan el Sol para que les dé luz y calor. Los hijos
acuden a sus padres para recibir amor y la confirmación de que son miembros valiosos de la
familia”.
Sea que tenga cónyuge o que su familia sea monoparental, si enseña a los suyos a amarse
mutuamente y a amar a Dios, su vida familiar experimentará una mejora sustancial.
Ahora bien, ¿qué dice la Palabra de Dios sobre el modo de ejercer los padres la autoridad?
jd cap. 13 pág. 165 párr. 1 “Proclamen esto entre las naciones”
1. ¿Qué semejanza hay entre la reacción de la gente cuando ruge un león y la de un
profeta cuando habla Jehová?
¿HA OÍDO alguna vez el rugido de un león? Dicen que suena más fuerte que un martillo
neumático. ¿Qué haría si lo oyera cerca de usted en el silencio de la noche? Seguramente
reaccionaría de inmediato. Pues bien, Amós —uno de los doce profetas cuyos escritos estamos
estudiando— empleó la siguiente comparación: “¡Hay un león que ha rugido! ¿Quién no tendrá
miedo? ¡El Señor Soberano Jehová mismo ha hablado! ¿Quién no profetizará?” (Amós 3:3-8).
No hay duda: si uno oyera al propio Jehová hablando, ¿verdad que reaccionaría igual que Amós?
En efecto, él comenzó sin demora a profetizar contra Israel, es decir, el reino de diez tribus.
g99 22/1 pág. 19 El león africano: majestuoso felino crinado
El rugido también permite que los integrantes de la manada se localicen cuando se ven separados
por la distancia o la oscuridad. Si un miembro del grupo mata una presa, su voz indica a los demás
la ubicación del festín. En alusión a esta característica, la Biblia dice: “¿Dará un leoncillo crinado su
voz desde su escondite si no ha prendido absolutamente nada?” (Amós 3:4).
Por extraño que parezca, cuando el rey de la selva caza, no recurre al rugido para atemorizar a
las fieras. En su libro The Behavior Guide to African Mammals (Guía de la conducta de los
mamíferos africanos), Richard Estes comenta que no hay “indicación alguna de que los leones rujan
deliberadamente para tender una emboscada a sus presas (en mi experiencia, tales animales
no suelen hacer caso del rugido)”.
Entonces ¿por qué habla la Biblia de Satanás como ‘león rugiente que procura devorar a alguien’?
(1 Pedro 5:8.) Aunque no parece que el rugido de este felino intimide a los animales salvajes,
no ocurre igual con el hombre y sus rebaños. En la oscuridad de la noche, la aterradora y
resonante voz intimida a todo el que no esté resguardado tras una puerta. Antaño se dijo con
acierto: “¡Hay un león que ha rugido! ¿Quién no tendrá miedo?” (Amós 3:8).
Satanás emplea con maestría el temor para intimidar y dominar a la gente. Afortunadamente, el
pueblo de Dios tiene un poderoso aliado. Con fe firme en el respaldo de Jehová logrará resistir al
vigoroso “león rugiente”. De ahí que se inste a los cristianos a ‘ponerse en contra de él, sólidos en
la fe’ (1 Pedro 5:9).
ip-1 cap. 23 pág. 310 párrs. 17-18 Mantengámonos en expectativa de Jehová
17, 18. ¿Cómo nos guía Jehová incluso en tiempos difíciles?
17 A continuación, Isaías recuerda a sus oyentes que sufrirán penalidades. El pueblo recibirá
“pan en la forma de angustia y agua en la forma de opresión” (Isaías 30:20a). Cuando
estén sitiados, la angustia y la opresión se les harán tan normales como el pan y el agua. Sin
embargo, Jehová está listo para acudir al rescate de los amantes de la justicia. “Tu Magnífico
Instructor ya no se esconderá, y tus ojos tienen que llegar a ser ojos que vean a tu
Magnífico Instructor. Y tus propios oídos oirán una palabra detrás de ti que diga: ‘Este es
el camino. Anden en él’, en caso de que ustedes se fueran a la derecha o en caso de que
se fueran a la izquierda.” (Isaías 30:20b, 21.)
18 El “Magnífico Instructor” es Jehová. No hay maestro que lo iguale. Pero ¿cómo puede la gente
‘verlo’ y ‘oírlo’? Jehová se revela por medio de sus profetas, cuyas palabras están escritas en la
Biblia (Amós 3:6, 7). Cuando los adoradores fieles de la actualidad la leen, es como si la voz
paternal de Dios les indicara el camino por el que deben ir y los exhortara a reajustar su proceder
para andar en él. Todo cristiano debe escuchar atentamente lo que Jehová dice en las páginas de la
Biblia y mediante las publicaciones basadas en esta que proporciona “el esclavo fiel y discreto”
(Mateo 24:45-47). Leamos la Biblia asiduamente, pues ‘significa nuestra vida’ (Deuteronomio
32:46, 47; Isaías 48:17).
dg cap. 4 pág. 9 párrs. 1-2 Dios nos informa de sus propósitos
1, 2. ¿Cómo sabemos que Dios suple respuestas a los que las piden con sinceridad?
UN DIOS amoroso ciertamente revela sus propósitos a las personas sinceras que lo buscan.
Provee a los humanos inquisitivos la respuesta a preguntas como: ¿por qué ha permitido el
sufrimiento?
2 La Biblia dice: “Si tú lo buscas [a Dios], él se dejará hallar de ti”. “Existe un Dios en los cielos
que es un Revelador de secretos.” “El Señor Soberano Jehová no hará ni una cosa a no ser que
haya revelado su asunto confidencial a sus siervos los profetas.” (1 Crónicas 28:9; Daniel 2:28;
Amós 3:7.)
rq lección 2 pág. 5 párr. 6 ¿Quién es Dios?
6.-¿De qué dos maneras podemos aprender acerca de Dios?
6. ¿Cómo podemos llegar a conocer mejor a Dios? Una manera es observando las cosas que ha
creado y meditando profundamente en lo que estas nos dicen de él. Las creaciones de Dios nos
muestran que tiene gran poder y sabiduría. En todo lo que ha hecho percibimos su amor. (Salmo
19:1-6; Romanos 1:20.) Otra manera de aprender de Dios es estudiando la Biblia. En ella él nos
dice mucho más acerca de la clase de Dios que es. También nos comunica su propósito y lo que
quiere que hagamos. (Amós 3:7; 2 Timoteo 3:16, 17.)
km 5/99 pág. 6 párr. 24 Asambleas de distrito “La palabra profética de Dios” 1999
24 Según Amós 3:7, Jehová dijo que “no hará ni una cosa a no ser que haya revelado su asunto
confidencial a sus siervos los profetas”. Como “Revelador de secretos”, Jehová ha hecho que se
recojan en la Biblia cientos de profecías que se han cumplido totalmente y con exactitud (Dan.
2:28, 47). Aún quedan por realizarse magníficas promesas. Las asambleas de distrito “La palabra
profética de Dios” 1999 fortalecerán su fe en las promesas de Dios. Escuche atentamente la
palabra de Jehová para usted. Ponga en práctica en el ministerio, en la congregación y en su vida
personal lo que vea y oiga. Pedimos a Jehová en oración que colme de bendiciones sus
preparativos para asistir todos los días a este rico banquete espiritual
ip-2 cap. 1 pág. 7 párr. 6 Un profeta de Dios ilumina a la humanidad
6. ¿En qué sentido es Jehová superior a los vaticinadores humanos?
6 Jehová es el único que puede hacer con justicia dicha afirmación. Algunas personas vaticinan el
futuro inmediato basándose en su percepción del clima político y social de su día. Pero solo Jehová
puede prever con certeza absoluta lo que sucederá en cualquier momento, aunque sea del futuro
distante. También puede facultar a sus siervos para que predigan los acontecimientos mucho antes
de que tengan lugar. La Biblia asegura: “El Señor Soberano Jehová no hará ni una cosa a no ser
que haya revelado su asunto confidencial a sus siervos los profetas” (Amós 3:7).
sl cap. 13 pág. 240 párr. 31 ¡Cuando ya no haya más cristiandad ni judaísmo!
31. ¿Quiénes son el pueblo que se destaca por ser separado y distinto de la cristiandad y
el judaísmo, y de qué condiciones disfrutan aun ahora?
31 Por eso, ¡se acerca el tiempo cuando no habrá más Babilonia la Grande! ¡Esto significa que
tiene que venir el tiempo cuando ya no haya más cristiandad ni judaísmo! Pero, ¿qué hay de los
proclamadores del reino mesiánico establecido de Dios, a saber, los testigos cristianos de Jehová?
¿Qué hay del paraíso espiritual en el cual ahora residen? Las Escrituras proféticas inspiradas les
revelan qué esperar.—Amós 3:7; Revelación 1:1-3.
cl cap. 2 ¿De verdad podemos ‘acercarnos a Dios’?
Cabe señalar que la misma palabra que se traduce “intimidad” aparece en Amós 3:7, donde dice
que el Señor Soberano Jehová revela su “asunto confidencial” a sus siervos, a quienes comunica
de antemano sus propósitos.
Por ejemplo, la Biblia lo presenta como si tuviera rostro, ojos, oídos, nariz, boca, brazos y pies
(Salmo 18:15; 27:8; 44:3; Isaías 60:13; Mateo 4:4; 1 Pedro 3:12). Tales expresiones son
figurativas y por tanto no hemos de entenderlas al pie de la letra, igual que no interpretamos de
forma literal que Jehová sea “la Roca” o un “escudo” (Deuteronomio 32:4; Salmo 84:11).
g71 8/9 pág. 13 La sabiduría de Dios al tratar con el hombre
Sin embargo, Dios, aunque tiene el poder para hacerlo, jamás obra arbitrariamente. Antes de
obrar pone un fundamento sólido. Por ejemplo, al ejecutar juicio, da amplia advertencia de
antemano. (Eze. 3:17-21; Amós 3:7) Además, deja que las condiciones progresen hasta el grado
en que es obvio que se necesita esa acción, y que no hay razón legal o moral para demorarla más.
Esto lo ilustraron los 1.656 años antes del Diluvio y más tarde el hecho de que pacientemente se
retuviera de destruir a Sodoma y Gomorra, y a los cananeos (entre los cuales eran prominentes los
amorreos).—Gén. 18:20, 21; 15:13-16.
g92 8/2 págs. 18-19 ¿Son los desastres naturales un castigo de Dios?
Pero ¿qué hay de hoy día? Cristo Jesús profetizó que habría un tiempo de calamidades a escala
mundial, como se registra en los capítulos 24 de Mateo, 13 de Marcos y 21 de Lucas. En ellos dio
advertencia profética de una serie de sucesos y condiciones que estarían relacionados con la
conclusión de este sistema de cosas, y lo hizo a fin de que cualquier persona pensadora pudiera
darse cuenta de que él estaba gobernando invisiblemente desde el cielo. Estas profecías se están
cumpliendo hoy. No obstante, hay un detalle respecto a los juicios mencionados al principio de este
subtema que no debe pasarse por alto: en las tres ocasiones Jehová Dios dio advertencias claras y
repetidas antes de que se produjese la destrucción. (Amós 3:7.) En el caso de los desastres
naturales que ocurren en nuestro tiempo, en cambio, las advertencias suelen venir de autoridades
de este mundo y se basan en observaciones científicas.
w70 15/3 pág. 176 párr. 1 Un modelo profético para nuestro día
1. ¿Qué consideración muestra Jehová al hacer que se cumplan sus profecías?
JEHOVÁ es el Dios de la profecía verdadera. Al cumplir sus propias profecías, avanza
irresistiblemente en su gran propósito de librar al universo de todos los rebeldes. Sin embargo, se
dijo acerca de Dios en tiempos antiguos que “el Señor Jehová no hará ni una cosa a no ser que
haya revelado su asunto confidencial a sus siervos los profetas.” (Amós 3:7) En tiempos
modernos, también, los siervos de Dios pueden estar seguros de que les notificará con anticipación
lo que está por suceder, para que puedan obrar para la salvación de ellos mismos y de otros.—
1 Tim. 4:16.
w71 15/12 pág. 754 párr. 22 Poseyendo la verdad que lleva a vida eterna
22. ¿De qué otra manera podemos determinar a quiénes está usando Jehová hoy para
dispensar la verdad?
22 Hay otra manera, entre varias, de determinar a quiénes está usando hoy Jehová. La profecía
bíblica, historia escrita con anticipación, proviene de Dios. (2 Ped. 1:20, 21) Él puede prever las
condiciones futuras con exactitud total y mantener a sus siervos al corriente en cuanto a ellas.
Jehová es “Aquel que declara desde el principio el final, y desde hace mucho las cosas que no se
han hecho.” (Isa. 46:10) Jehová ha dado a conocer estas cosas a los que le obedecen como
gobernante: “El Señor Soberano Jehová no hará ni una cosa a no ser que haya revelado su asunto
confidencial a sus siervos los profetas.” (Amós 3:7, New World Translation) En este siglo, ¿quiénes
han sido informados correctamente acerca del futuro? ¿el clero? ¿los líderes políticos? ¿los cabezas
económicos? ¿O han sido los testigos de Jehová? El siguiente artículo examinará esta cuestión.
w77 1/12 pág. 719 párr. 3 Siga confiando en Jehová para recibir el galardón
3. ¿Qué consoladora seguridad suministra Jehová a sus siervos?
3 Además, Jehová muestra su interés amoroso en sus siervos al mantenerlos informados acerca
de sus propósitos: “El Señor Soberano Jehová no hará ni una cosa a no ser que haya revelado su
asunto confidencial a sus siervos los profetas.” (Amós 3:7) Dice Jehová: “Nuevas cosas estoy
anunciando. Antes que empiecen a brotar, hago que ustedes las oigan.” (Isa. 42:9) ¡Qué
tranquilizador es el que Dios les diga a sus siervos con anticipación lo que él va a efectuar en el
futuro! Y a medida que se van cumpliendo sus promesas, se edifica una confianza todavía mayor
en él. Jesús dijo: “Se lo he dicho a ustedes antes que suceda, para que, cuando suceda, crean.”—
Juan 14:29.
w79 1/7 pág. 21 párrs. 3-4 ¿Quiénes, realmente, tienen la verdad?
3, 4. (a) ¿Cómo anda uno en la verdad? (b) ¿Por qué desea Jehová que los humanos
anden en la verdad?
3 Sería lógico esperar que el Dios de la verdad quisiera que su creación humana anduviera en la
verdad. ¿Cómo se puede hacer esto? Por medio de adquirir conocimiento exacto de quién es Dios y
qué propósitos tiene; entonces por medio de aprender lo que él desea que hagamos, y hacerlo.
(Juan 17:3; 1 Juan 2:3, 4) Esto realmente significa que el andar en la verdad llega ser un modo de
vivir, un camino que se sigue en la vida, el “Camino,” como dice la Biblia.—Hech. 9:2.
4 Una razón por la cual Dios desea que los humanos anden en la verdad es que cuando su
creación humana refleja las excelentes cualidades de él, ello redunda en gloria y gozo para el
Creador. (Compare con Génesis 1:26, 27; Proverbios 23:24, 25.) Otra es que, puesto que Dios hizo
a los humanos, él sabe lo que les conviene. Por lo tanto, los que siguen sus instrucciones benefician
de la mejor manera a su propia persona y a otros, hasta con beneficios eternos. (Isa. 48:17) Una
razón adicional es que por medio de andar en la verdad los humanos pueden tener el privilegio de
asociarse con el pueblo que Dios utiliza para informar acerca de sus propósitos a la gente que
busca la verdad. Es como sucedió en los tiempos bíblicos de los cuales escribió Amós: “El Señor
Soberano Jehová no hará ni una cosa a no ser que haya revelado su asunto confidencial a sus
siervos los profetas.”—Amós 3:7.
w81 1/4 pág. 17 párrs. 1-2 Se acerca la ejecución de la “gran ramera”
1, 2. ¿Qué información proporciona Dios a sus siervos, y, por qué?
EL CREADOR, Jehová Dios, sabe exactamente lo que va a suceder en el futuro. Él es “Aquel que
declara desde el principio el final.” (Isa. 46:10) Dado que es “perfecto en conocimiento,” él sabe los
detalles con relación al “final” de este sistema de cosas en la venidera “grande tribulación.” (Job
37:16; Mat. 24:21) Porque es un Dios de amor, a los que realmente le sirven él revela estos
detalles en suficiente medida como para que ellos queden adecuadamente informados, y para
edificarlos y protegerlos. La Biblia declara lo siguiente: “El Señor Soberano Jehová no hará ni una
cosa a no ser que haya revelado su asunto confidencial a sus siervos los profetas.”—Amós 3:7.
2 Así, a sus siervos humildes Dios da conocimiento especial que otras personas no tienen. Como
dijo el apóstol Pablo: “Esta sabiduría ni uno de los gobernantes de este sistema de cosas la llegó a
conocer . . . Pues es a nosotros que Dios las ha revelado por medio de su espíritu.” (1 Cor. 2:8-10)
Puesto que tienen conocimiento por adelantado procedente de Jehová, sus siervos son equipados
—sí, comisionados, por Dios— para proclamar por todo el mundo la advertencia de que se acerca el
fin de este sistema, a la vez que dan el mensaje consolador acerca del nuevo orden.—Mat. 24:14.
w94 15/3 pág. 12 párr. 11 Jehová, el Dios de propósito
11. ¿Cómo ha revelado Jehová sus propósitos a la humanidad?
11 Jehová reveló sus propósitos para la Tierra y los seres humanos cuando comenzó la historia
del hombre. (Génesis 1:26-30.) Sin embargo, una vez que nuestros primeros padres rechazaron la
soberanía de Dios, la humanidad se hundió en la oscuridad espiritual y la muerte. (Romanos 5:12.)
No obstante, Jehová sabía que habría personas que desearían servirle. Por eso, a través de los
siglos ha revelado progresivamente sus propósitos a sus siervos fieles. Algunos de aquellos con
quienes se comunicó fueron Enoc (Génesis 5:24; Judas 14, 15), Noé (Génesis 6:9, 13), Abrahán
(Génesis 12:1-3) y Moisés (Éxodo 31:18; 34:27, 28). Amós, profeta de Dios, escribió: “El Señor
Soberano Jehová no hará ni una cosa a no ser que haya revelado su asunto confidencial a sus
siervos los profetas”. (Amós 3:7; Daniel 2:27, 28.)
w99 1/10 pág. 5 párr. 4 “Para todo hay un tiempo señalado”
4. ¿Cómo deben ayudarnos Amós 3:7 y Mateo 24:45 a esperar pacientemente en Jehová?
4 Por otra parte, si no entendemos completamente algunos textos bíblicos o algunas
explicaciones que se han dado en las publicaciones Watch Tower, ¿tenemos razón para
impacientarnos? El proceder de la sabiduría es esperar el tiempo señalado de Jehová para aclarar
los asuntos. “Porque el Señor Soberano Jehová no hará ni una cosa a no ser que haya revelado su
asunto confidencial a sus siervos los profetas.” (Amós 3:7.) ¡Qué promesa tan maravillosa! Pero
debemos ser conscientes de que Jehová revela sus asuntos confidenciales cuando él lo considera
conveniente. Para este propósito ha autorizado al “esclavo fiel y discreto” a dar a Su pueblo “su
alimento [espiritual] al tiempo apropiado” (Mateo 24:45). Por lo tanto, no tenemos razón para
preocuparnos demasiado ni inquietarnos porque algunos asuntos no se hayan explicado del todo.
Por el contrario, podemos tener la confianza de que si esperamos pacientemente en Jehová, él
proveerá mediante el esclavo fiel lo que sea necesario “al tiempo apropiado”.
w04 1/8 pág. 11 párr. 14 Jehová revela su gloria a los humildes
14. ¿Qué bendiciones procedentes de Dios reciben los humildes?
14 ¿Qué aprendemos de estos ejemplos? Que Jehová favorece a los humildes y les revela
conocimiento y entendimiento de sus fines. Elige a personas que tal vez no estén a la altura de las
expectativas de algunos y las utiliza para comunicar su glorioso propósito. Todo lo anterior debería
animarnos a continuar acudiendo a Jehová, su Palabra profética y su organización en busca de
guía. Podemos tener la seguridad de que Dios seguirá informando a sus siervos humildes sobre el
desenvolvimiento de su glorioso propósito. El profeta Amós declaró: “El Señor Soberano Jehová
no hará ni una cosa a no ser que haya revelado su asunto confidencial a sus siervos los profetas”
(Amós 3:7).
si pág. 149 párr. 9 Libro bíblico número 30: Amós
9. ¿Qué prueba que Jehová ha hablado, y contra quiénes profetiza especialmente Amós?
9 El ajuste de cuentas con Israel (3:1–6:14). Por vívidas ilustraciones Amós hace resaltar que
el mismo hecho de que él esté profetizando prueba que Jehová ha hablado. “Porque el Señor
Soberano Jehová no hará ni una cosa a no ser que haya revelado su asunto confidencial a sus
siervos los profetas. [...] ¡El Señor Soberano Jehová mismo ha hablado! ¿Quién no profetizará?”
(3:7, 8). Amós sí profetiza especialmente contra los despojadores dados al lujo que moran en
Samaria. Jehová los arrancará de sus divanes espléndidos, y sus casas de marfil perecerán.
w80 15/7 pág. 19 Jehová revela sus juicios
Jehová Dios no deja a la gente en ignorancia de sus juicios. El libro bíblico de Amós nos informa:
“El Señor Soberano Jehová no hará ni una cosa a no ser que haya revelado su asunto confidencial a
sus siervos los profetas. ¡Hay un león que ha rugido! ¿Quién no tendrá miedo? ¡El Señor Soberano
Jehová mismo ha hablado! ¿Quién no profetizará?”—Amós 3:7, 8.
Un examen del registro bíblico muestra claramente que los siervos de Dios eran los primeros en
saber lo que él pensaba hacer. Noé fue el primero que supo que los impíos serían destruidos en un
diluvio global, a Abrahán se le dijo cómo Jehová consideraba a Sodoma y las ciudades
circundantes, y a los profetas de Israel se les informó repetidamente lo que sucedería en el futuro.
Esto puso a los profetas en una posición que les permitió dar advertencias y hacer llamamientos a
los israelitas para que abandonaran sus sendas de desafuero.
El rugido de un león es un sonido de advertencia, que despierta temor en los que lo oyen. De
igual manera, cuando Jehová hablaba y revelaba sus juicios a sus profetas, esto causaba efecto en
ellos. Se sentían impulsados a profetizar, a declarar lo que se les había hecho saber.
w88 1/1 págs. 21-22 párr. 9 “Primero tienen que predicarse las buenas nuevas”
9. a) ¿Cómo quizás arguyan algunos que hoy no es obligatorio para todos los cristianos
predicar las buenas nuevas? b) ¿A quiénes utilizó Jehová en el pasado para predicar
su palabra, y qué significa eso para nosotros hoy?
9 Hoy, ¿quiénes deberían participar en la predicación? Parece obvio que la cristiandad cree que
esa obligación no es para todos, y es cierto que cuando Jesús dijo que las buenas nuevas se
predicarían no especificó quiénes harían la obra. Sin embargo, ¿a quiénes utilizaría Jehová para tal
obra sino a los que han puesto fe en Su Palabra y han empezado a aplicarla en su vida? En los días
de Noé, cuando Jehová decidió dar advertencia al mundo inicuo de la humanidad respecto a la
destrucción venidera, utilizó a un hombre que “andaba con el Dios verdadero”. (Génesis 6:9,
13, 14; 2 Pedro 2:5.) Cuando quiso que se enviaran mensajes proféticos a Israel, envió ‘a sus
siervos, los profetas’. (Jeremías 7:25; Amós 3:7, 8.) La nación dedicada de Israel era una nación
de testigos Suyos. (Éxodo 19:5, 6; Isaías 43:10-12.) Sí, Jehová utiliza a sus siervos dedicados
como Sus testigos.
w94 15/2 págs. 8-9 párr. 3 “¿Qué será la señal de tu presencia?”
3. ¿Por qué es adecuado dirigirse a Dios en busca de conocimiento sobre el futuro?
3 El Dios verdadero dijo: “De seguro tal como he calculado, así tiene que suceder; y tal como he
aconsejado, eso es lo que se realizará”. (Isaías 14:24, 27; 42:9.) Sí, Jehová ha podido aconsejar a
la humanidad sobre lo que acontecerá, haciéndolo frecuentemente mediante voceros humanos.
Uno de ellos escribió: “Jehová no hará ni una cosa a no ser que haya revelado su asunto
confidencial a sus siervos los profetas”. (Amós 3:7, 8; 2 Pedro 1:20, 21.)
w84 1/7 pág. 9 párr. 5 Cómo enfrentarse con confianza a esta era de violencia
5. ¿Cómo deberíamos responder a la declaración de Jehová que se halla en Amós 3:8?
5 ¿Consideramos este “asunto confidencial” de la profecía de Amós como algo de importancia
secundaria que podamos atender en el tiempo que nos sobre, por decirlo así? Pues si estuviéramos
solos a campo raso y súbitamente la tranquilidad fuera interrumpida por el rugir de un león, ¿cómo
responderíamos? En tal situación de vida o muerte, ¿no tomaríamos medidas inmediatamente? ¡No
nos demoraríamos! Así, ¿no deberíamos responder de manera similar a las declaraciones proféticas
de Jehová? Jehová mismo declara: “¡Hay un león que ha rugido! ¿Quién no tendrá miedo? ¡El Señor
Soberano Jehová mismo ha hablado! ¿Quién no profetizará?” (Amós 3:8). Entonces, es vital que
demos a conocer a otras personas la profecía y su significado. Pero ¿cómo?
w07 1/10 págs. 14-15 Puntos sobresalientes de los libros de Joel y Amós
Lecciones para nosotros:
Amós 3:8. Tal como una persona siente miedo cuando oye rugir a un león, Amós se sintió
impelido a predicar cuando escuchó que Jehová le decía: “Ve, profetiza a mi pueblo” (Amós 7:15).
El temor de Dios debería motivarnos a predicar con celo el mensaje del Reino.
jd cap. 14 pág. 185 párr. 14 “Una bendición hasta que no haya más carencia”
14. ¿Cómo le han ayudado los doce profetas a ver qué actitudes y prácticas detesta
Jehová?
14 Ahora bien, ¿cómo logrará usted que su nombre sea incluido en el “libro de recuerdo” que
hasta el día de hoy se escribe delante de Jehová? Repasemos algunos sabios consejos transmitidos
por los doce profetas. Gracias a sus escritos, entendemos mejor qué acciones, cualidades y
actitudes desagradan a Jehová. Por ejemplo, los profetas nos advirtieron de cosas como la
“conducta relajada” y el “espíritu [...] de fornicación”, cosas que no solo violan las justas normas
divinas, sino que pueden arruinarnos la vida (Oseas 4:12; 6:9). Además, dejaron muy claro que
Dios detesta a quienes traicionan a su cónyuge o, por extensión, a otros familiares (Malaquías
2:15, 16). Jehová también los inspiró para que mostraran cuánto le desagrada la violencia en todas
sus formas (Amós 3:10). Igualmente, les hizo destacar la necesidad de evitar la injusticia y la
deshonestidad en las actividades económicas y laborales (Amós 5:24; Malaquías 3:5). Asimismo,
los doce profetas recalcaron en sus libros que los hombres con autoridad no deben dejarse cegar
por el favoritismo o el interés (Miqueas 7:3, 4).
w84 1/7 pág. 11 párr. 15 Cómo enfrentarse con confianza a esta era de violencia
14, 15. ¿Por qué es evidente que en Juan 10:7-10 Jesús se refirió a un nuevo aprisco de ovejas?
14 “Por lo tanto Jesús dijo otra vez —en Juan 10:7-10—: ‘Muy verdaderamente les digo: Yo soy
la puerta de las ovejas. Todos los que han venido en lugar de mí son ladrones y saqueadores; pero
las ovejas no les han escuchado. Yo soy la puerta; cualquiera que entra por mí será salvo, y
entrará y saldrá y hallará pastos. El ladrón no viene sino para hurtar y degollar y destruir. Yo he
venido para que tengan vida y la tengan en abundancia’.”
15 ¿Cuál será el resultado final de la confrontación entre las superpotencias mundiales? Jehová
tiene algo que decir al respecto, pues leemos en Amós 3:11: “Por lo tanto esto es lo que ha dicho
el Señor Soberano Jehová: ‘Hay un adversario aun alrededor del país, y ciertamente rebajará tu
fuerza de ti, y tus torres de habitación realmente serán saqueadas’”. ¿Quién es este “adversario”?
Allá en los días de Amós el “adversario” era la Potencia Mundial Asiria. Jehová manipuló al
poderoso ejército de Asiria y lo usó como “vara” simbólica para ejecutar juicio contra la Samaria
apóstata, como se describe en Isaías 10:5, 6: “¡Ajá, el asirio, la vara para mi cólera, y el palo que
está en la mano de ellos para mi denunciación! Contra una nación apóstata lo enviaré, y contra el
pueblo de mi furor le daré una orden, para que tome mucho despojo y para que tome mucho botín
y para que haga de él un lugar de holladura como el barro de las calles”.
w07 1/10 págs. 14-15 Puntos sobresalientes de los libros de Joel y Amós
Lecciones para nosotros:
Amós 3:13-15. Con la ayuda de Jehová, el humilde guarda de ganado Amós pudo “d[ar]
testimonio” a personas que eran ricas y por consiguiente se sentían satisfechas de sí mismas.
De igual modo, Jehová puede capacitarnos para declarar el mensaje del Reino sin importar lo difícil
que sea un territorio.
jd cap. 3 págs. 32-33 párrs. 8-9 El día de Jehová: un tema importantísimo
8, 9. a) ¿Qué hecho conviene tener claro para entender por qué va a castigar Jehová a los
malvados? b) ¿Qué relación hay entre la lealtad en nuestra vida diaria y las medidas
que Jehová tomará contra sus enemigos?
8 Probablemente haya oído preguntar: “Si Dios es amor, ¿cómo es posible que vaya a enviar
semejante catástrofe contra sus enemigos? ¿Es necesario que cause esos estragos en la Tierra?
¿Acaso no nos mandó Jesús que amáramos a nuestros enemigos y demostráramos así que somos
hijos de nuestro Padre celestial?” (Mateo 5:44, 45). Para responder estas preguntas, conviene
tener claro el origen de los problemas del hombre. Fueron nuestros primeros padres —pese a ser
perfectos y estar hechos a la imagen y semejanza de Dios— los que introdujeron el pecado y la
muerte en la familia humana, sí, en nuestra vida. Así, en la disputa sobre quién tiene el derecho
supremo a gobernar a la humanidad, ellos tomaron partido por Satanás (Génesis 1:26; 3:1-19).
En el transcurso de los siglos, el Diablo ha intentado demostrar que, dándoles el incentivo
adecuado, logrará que los seres humanos dejen de servir a Jehová. Como bien sabemos, Satanás
ha fracasado en su intento, pues Jesucristo y muchos otros se han mantenido fieles a Dios y han
dado prueba de que le obedecen por amor (Hebreos 12:1-3). ¿Verdad que puede mencionar por
nombre a muchas personas que sirven leales a Dios?
9 Lo que es más, cada uno de nosotros está implicado en esta disputa que llevará a que Jehová
acabe con la maldad. Por ejemplo, al leer los escritos de los doce profetas, observará que varios de
ellos denuncian las actitudes de algunos siervos de Dios que descuidan la adoración de Jehová y
viven entregados al lujo. Además, los invitan a transformar sus vidas y les exhortan: “Pongan su
corazón en sus caminos” (Ageo 1:2-5; 2:15, 18; Amós 3:14, 15; 5:4-6). En efecto, muestran a
sus oyentes el camino que deben seguir en la vida. Todos los que acepten su invitación
reconocerán a Jehová como su Soberano y de esta manera probarán que Satanás es un mentiroso.
Jehová corresponderá a la lealtad que demuestran tomando medidas contra Sus enemigos, a los
cuales aniquilará (2 Samuel 22:26).
CAPITULO 4
km 4/89 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
9. La expresión las “vacas de Basán” se refirió a la excelente condición espiritual de los habitantes
de Samaria. (Amós 4:1.) [14, Lectura semanal de la Biblia; véase w89-S 1/4.] Falso. Se
refería a las samaritanas amantes del lujo y que incitaban egoístamente a sus
esposo a extorsionar dinero a los pobres.
w89 1/4 pág. 22 Muerte de una nación
Amós 4:1.—Se llamó “vacas de Basán” a las moradoras de Samaria que amaban el lujo. Los ricos
pastos de Basán contribuían a la producción de excelentes razas de animales. (Deuteronomio
32:14; Ezequiel 39:18.) Estas egoístas “vacas de Basán” obviamente incitaban a sus “amos” o
esposos para que se apoderaran del dinero de los pobres para llenar sus propias “casas de marfil”.
(Amós 3:15.) Pero aquellas acciones tendrían como resultado el pago merecido por parte de Dios.
w07 1/10 pág. 14 Puntos sobresalientes de los libros de Joel y Amós
Respuestas a preguntas bíblicas:
Amós 4:1. ¿A quiénes representan las “vacas de Basán”? La elevada meseta de Basán,
una región situada al este del mar de Galilea, era conocida por sus excelentes animales de raza,
entre los que figuraban las vacas. Los fértiles pastos de la zona contribuían a su crianza. Amós
comparó a las mujeres de Samaria amantes del lujo con las vacas de Basán. A fin de satisfacer su
amor al lujo, dichas mujeres sin duda presionaban a “sus amos”, o esposos, para que estafaran a
los pobres.
w78 15/2 pág. 32 Preguntas de los lectores
¿Cuál es el significado de la profecía de Amós dirigida contra las “vacas de Basán”?
Esta profecía se encuentra en Amós 4:1-3 y dice: “Oigan esta palabra, vacas de Basán, que
están en la montaña de Samaria, que están defraudando a los de condición humilde, que están
aplastando a los pobres, que están diciendo a sus amos: ‘¡Traigan, sí, y bebamos!’ El Señor
Soberano Jehová ha jurado por su santidad: ‘“¡Miren! vienen días sobre ustedes, y ciertamente los
alzará con ganchos de carnicero y a la última parte de ustedes con anzuelos de pesca. Y por
brechas saldrán, cada uno derecho adelante.”’”
Estas “vacas de Basán” eran las mujeres de Samaria que, para continuar viviendo en lujo,
aguijoneaban a sus esposos a defraudar y oprimir a los de condición humilde. Pedían a sus
“‘amos,” o esposos, que les obtuvieran las cosas que deseaban para llevar una vida de desenfreno.
Sin embargo, el Altísimo no consideraba con favor tal injusticia. Él es santo, limpio o puro y, por lo
tanto, juró por su santidad actuar contra las “vacas de Basán.” Serían violentamente removidas de
Samaria como con ganchos de carnicero, y el resto sobreviviente sería removido como con
anzuelos de pesca más pequeños. El enemigo arrojaría a estas mujeres por las brechas que se
hicieran en los muros de la ciudad conquistada.
cl cap. 3 págs. 27-28 párr. 6 “Santo, santo, santo es Jehová”
6. ¿Por qué nos reconforta saber que Jehová está separado por completo del pecado?
6 Vivimos en un mundo donde escasea la verdadera santidad. Todos los elementos de la
humanidad alejada de Dios están contaminados de una forma u otra, manchados por el pecado y la
imperfección. Cada persona tiene que combatir el pecado que alberga en su interior y, por tanto,
corre peligro de dejar que este la domine si baja la guardia (Romanos 7:15-25; 1 Corintios 10:12).
Pero no es así con Jehová, quien está separado por completo del pecado, por lo que jamás sufrirá
la más mínima contaminación. Esta realidad lo hace merecedor de total confianza y, en
consecuencia, nos confirma que es el Padre ideal. A diferencia de muchos padres pecadores, nunca
incurrirá en actos corruptos, disolutos o abusivos, dado que se lo impide la santidad. De hecho, a
veces ha llegado a jurar por esta cualidad, ya que no hay nada más fiable (Amós 4:2). ¿Verdad
que resulta tranquilizador?
w04 15/11 pág. 24 párr. 19 Busquemos a Jehová, Aquel que examina los corazones
19. ¿Qué había llegado a amar la mayoría de los israelitas, como indica Amós 4:4, 5?
19 Lamentablemente, la mayoría de los israelitas no prestó atención al impactante mensaje de
Amós. El profeta puso al descubierto el deterioro espiritual de sus corazones con estas palabras
que leemos en Amós 4:4, 5: “Vengan a Betel y cometan transgresión. En Guilgal sean frecuentes
en cometer transgresión, [...] porque así lo han amado, oh hijos de Israel”. Los israelitas no habían
cultivado buenos deseos. No habían protegido su corazón. Como consecuencia, en su mayoría
habían llegado a amar lo malo y a odiar lo bueno. Aquellos obstinados adoradores de becerros
no cambiaron de proceder, así que Jehová les pediría cuentas y tendrían que morir en sus pecados.
km 4/89 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
10. La expresión “limpieza de dientes” se refiere a un tiempo de hambre; los dientes estarían
limpios porque no habría nada que comer. (Amós 4:6.) [14, w89-S 1/4.] Cierto.
w89 1/4 pág. 22 Muerte de una nación
Amós 4:6.—La expresión “limpieza de dientes” se explica por la frase paralela “falta de pan”. Por
eso parece que se refiere a un tiempo de hambre, en que los dientes estaban limpios porque no
había nada de comer. Evidentemente Jehová había expresado su desaprobación del reino idolátrico
de diez tribus enviando hambre a la tierra, tal como había advertido mucho tiempo antes.
(Deuteronomio 28:48.) Sin embargo, ni esta expresión ni otras de juicio divino llegaron al corazón
de este pueblo que quebrantaba su pacto con Dios. (Amós 4:6, 8-11.)
como si ya hubiera sucedido.
w07 1/10 pág. 14 Puntos sobresalientes de los libros de Joel y Amós
Respuestas a preguntas bíblicas:
Amós 4:6. ¿Qué quiere decir la expresión “limpieza de dientes”? Puesto que se usa junto
con la expresión “falta de pan”, podría referirse a una época de hambre en la que los dientes se
mantendrían limpios por falta de alimento.
w04 15/11 pág. 12 párrs. 12-13 Proclamemos con valor la palabra de Dios
12, 13. ¿Cómo mostró Jehová el desagrado que le causaban los israelitas, y cuál fue la
reacción de ellos?
12 Los testigos de Jehová centramos nuestro ministerio cristiano en la obra de predicar el Reino y
hacer discípulos (Mateo 28:19, 20; Marcos 13:10). Sin embargo, también damos a conocer las
advertencias divinas, de la misma forma que Amós declaró que Jehová condenaría a los inicuos.
Por ejemplo, Amós 4:6-11 muestra que en repetidas ocasiones Dios expresó claramente el
desagrado que le causaban los israelitas. Los castigó con “falta de pan”, retuvo de ellos “el
aguacero”, los hirió con “abrasamiento y tizón”, y les envió “una peste”. ¿Consiguieron todas estas
desgracias que los israelitas se arrepintieran? “No volvieron a mí”, dijo Dios. De hecho, lo
rechazaron una y otra vez.
13 Así pues, los israelitas impenitentes sufrieron el castigo divino, pero no sin antes recibir una
advertencia profética. En armonía con esto, Dios había declarado: “El Señor Soberano Jehová
no hará ni una cosa a no ser que haya revelado su asunto confidencial a sus siervos los profetas”
(Amós 3:7). Tal como Jehová había revelado a Noé la venida del Diluvio y le había dicho que
advirtiera a la gente, de igual modo comisionó a Amós para que diera una última advertencia.
Lamentablemente, Israel no prestó atención a este mensaje divino ni rectificó su conducta.
w77 1/1 pág. 12 párr. 2 Jehová, un ayudante sin igual
2. ¿Cómo ha tratado generalmente Jehová con las criaturas humanas faltas de aprecio?
2 Solo en raras ocasiones ha usado Jehová Dios su poder para retener el sol y la lluvia de los que
obraban de modo contrario a su voluntad. (Éxo. 10:21; Amós 4:7) Como regla general, hasta las
personas faltas de aprecio se han beneficiado de sus generosas provisiones. Jesucristo llamó la
atención a este hecho, diciendo: “Él hace salir su sol sobre inicuos y buenos y hace llover sobre
justos e injustos.”—Mat. 5:45.
w03 15/5 pág. 25 Cada uno se sentará debajo de su higuera
Los higos revestían gran importancia en la dieta israelita. Por ese motivo se consideraba una
calamidad —en ocasiones un castigo de Jehová— tener una mala cosecha de este fruto (Oseas
2:12; Amós 4:9). Pese a todo, dijo el profeta Habacuc: “Aunque la higuera misma no florezca, y
no haya fruto en las vides; la obra del olivo realmente resulte un fracaso, y los terraplenes mismos
realmente no produzcan alimento [...], ciertamente me alborozaré en Jehová mismo; ciertamente
estaré gozoso en el Dios de mi salvación” (Habacuc 3:17, 18).
w04 15/11 pág. 12 párr. 14 Proclamemos con valor la palabra de Dios
14. ¿Qué semejanzas existen entre la época de Amós y la nuestra?
14 De seguro concordaremos en que la época de Amós y la nuestra guardan notables
semejanzas. Jesucristo profetizó que en el tiempo del fin se producirían numerosas calamidades, y
también predijo una obra de predicación mundial (Mateo 24:3-14). Sin embargo, al igual que en los
días de Amós, la mayoría de la gente pasa por alto tanto las señales de los tiempos como el
mensaje del Reino. Las consecuencias para estas personas serán las mismas que sufrieron los
israelitas que no se arrepintieron, a quienes Jehová advirtió: “Prepárate para encontrarte con tu
Dios” (Amós 4:12). Se encontraron con Dios cuando él ejecutó su sentencia: fueron conquistados
por Asiria. En nuestros días, este mundo impío ‘se encontrará con Dios’ en Armagedón (Revelación
[Apocalipsis] 16:14, 16). Pero mientras Jehová siga mostrando paciencia, dirigimos a cuantas
personas podemos esta exhortación: “Busquen a Jehová, y sigan viviendo” (Amós 5:6).
jd cap. 4 págs. 44-45 párrs. 4-5 Jehová, el Dios que predice y cumple
4, 5. a) ¿Qué verdad esencial acerca de Dios destacaron los doce profetas? b) ¿Cómo
influye en usted saber que Jehová es todopoderoso?
4 Recuerde que, como vimos en el capítulo anterior, Satanás cuestionó el derecho que Dios tiene
de gobernar. Además, algunos ángeles manifestaron rebeldía contra Jehová y desconfianza en Sus
motivos. Tales sentimientos los llevaron a desobedecerle y hacer estragos en la Tierra. Pues bien,
es esencial que se respete y acate la soberanía de Dios, porque solo así reinarán el orden y la
armonía en el universo, lo que incluye la paz entre los hombres. Con toda razón, Jehová está
decidido a vindicar su soberanía. Veamos cómo aclaran este punto los doce libros proféticos.
5 Dado que los profetas eran mensajeros de Jehová, destacaron la posición sublime que él
ocupa. Por ejemplo, Amós ensalza el nombre y la soberanía del Todopoderoso llamándolo veintiuna
veces “Señor Soberano”. Este título indica que el Dios verdadero posee una grandeza inmensa y
que nada escapa a su control (Amós 9:2-5; véase el recuadro “Jehová, el Todopoderoso”). Es, sin
duda, el único Soberano legítimo del universo, infinitamente superior a las imágenes sin vida que
idolatra la gente (Miqueas 1:7; Habacuc 2:18-20; Sofonías 2:11). Como Jehová es el Creador de
todas las cosas, posee el derecho natural de ejercer el poder soberano sobre todas ellas (Amós
4:13; 5:8, 9; 9:6). ¿Por qué es importante que tengamos presente este hecho?
g88 8/10 pág. 31 Monumentos de alabanza
Durante mucho tiempo, las majestuosas montañas han hecho reflexionar a personas pensadoras
sobre la pequeñez del hombre. Es muy difícil que alguien, al hallarse entre encumbrados peñascos,
no se quede impresionado ante su altura e inmensidad. Para algunos pueblos de la antigüedad,
estas imponentes y elevadas masas de roca que se extienden hacia lo alto no podían ser otra cosa
sino la morada de sus dioses.
Además de su grandiosidad, las montañas recogen y almacenan el agua o la canalizan hacia los
ríos y lagos. Las montañas sostienen la vida vegetal, y así sus tierras más bajas son lugares
idóneos para cultivar cereales y fruta. También son idóneas como lugar de refugio tanto para el
hombre como para los animales. Las montañas sirven apropiadamente como monumentos de
alabanza a su Formador. (Amós 4:13
w08 1/9 pág. 27 Nuestro planeta tiene “fiebre”: ¿Será posible detenerla?
Hace dos mil setecientos años, Jehová mandó incluir en la Biblia la siguiente descripción de un
proceso atmosférico: “La lluvia fuerte desciende [...] desde los cielos, y no vuelve a ese lugar, a
menos que realmente sature la tierra” (Isaías 55:10). ¡Qué explicación tan sencilla del ciclo
hidrológico, más conocido como ciclo del agua! El vapor de las nubes se condensa y cae como
lluvia, “satur[ando] la tierra”. Pero, a consecuencia del calor del sol, el agua se evapora y “vuelve a
ese lugar”, la atmósfera, donde se reanuda el ciclo. Como vemos, la Palabra de Dios reveló
asombrosos detalles sobre el sistema climático siglos antes que los demás escritos. Este hecho nos
infunde aún más confianza en Jehová y en su incomparable capacidad. Por eso, al plantearnos en
qué terminará la crisis climática actual, ¿verdad que es lógico acudir al “Creador del viento” y
“padre [de] la lluvia”, quien sabe mejor que nadie cómo funciona el planeta? (Amós 4:13; Job
38:28.)
CAPITULO 5
si pág. 149 párr. 10 Libro bíblico número 30: Amós
10. ¿Qué le recuerda Jehová a Israel, y qué día de ayes ha de venir?
10 Jehová relata los castigos y las correcciones que ha dado a Israel. Cinco veces les recuerda:
“No volvieron a mí”. Por lo tanto, oh Israel, “prepárate para encontrarte con tu Dios” (4:6-12).
Amós entona una endecha profética: “La virgen, Israel, ha caído; no puede levantarse de nuevo.
Ha sido abandonada sobre su propio suelo; no hay nadie que la levante” (5:2). Con todo, Jehová,
el Hacedor de cosas maravillosas en el cielo y la Tierra, sigue llamando a Israel para que lo busque
y siga viviendo. Sí, “busquen lo que es bueno, y no lo que es malo, a fin de que sigan viviendo”
(5:4, 6, 14). Pero ¿qué significará para ellos el día de Jehová? Será un día de ayes. Como un
torrente, los barrerá al destierro más allá de Damasco, y las casas con adornos de marfil donde
celebran sus grandes fiestas serán convertidas en ripio y escombros.
jd cap. 3 págs. 40-41 párr. 21 El día de Jehová: un tema importantísimo
21. ¿De qué maneras nos beneficiarán los siguientes capítulos de este libro?
21 Además de enseñarnos a esperar en el Dios de la salvación, ¿de qué otras maneras nos
beneficiarán los siguientes capítulos de este libro? Ciertamente nos ofrecen información
interesantísima, pues se centran en una parte de la Biblia que pudiera resultarnos poco familiar: los
“profetas menores”. Examinemos algunos ejemplos. La sección 2 nos explica cómo podemos
“bus[car] a Jehová” y seguir viviendo (Amós 5:4, 6). Veremos cómo nos ayudan estos doce libros
a conocer mejor a Dios y las características de su personalidad. También podremos apreciar con
más claridad lo que implica servirle y las oportunidades de hacerlo a mayor grado. La sección 3 nos
invita a examinar con detalle qué comportamiento espera Jehová que tengamos con nuestra familia
y con otras personas, lo que contribuirá a que estemos listos para Su gran día. Por último, la
sección 4 plantea qué actitud recomiendan los profetas que tengamos al irse acercando el día de
Jehová y cómo debe influir dicha actitud en nuestro ministerio cristiano. Y sin duda nos emocionará
saber qué dicen ellos sobre lo que nos depara el futuro.
si pág. 150 párr. 13 Libro bíblico número 30: Amós
13. ¿Cómo podemos beneficiarnos hoy de las advertencias de Amós?
13 El percibir por qué se hizo que Amós diera sus advertencias a Israel, Judá y sus vecinos
cercanos puede ser provechoso para los que leen la Biblia hoy. Los que rechazan la ley de Jehová,
defraudan y oprimen al pobre, son codiciosos e inmorales y practican la idolatría, no pueden tener
la aprobación de Jehová. Pero Jehová perdona a los que se apartan de prácticas como esas y se
arrepienten, y les muestra misericordia. Somos sabios si nos apartamos de la compañía de este
mundo que procura corrompernos y prestamos atención a esta exhortación de Jehová:
“Búsquenme, y sigan viviendo” (5:4, 6, 14).
w80 1/7 pág. 31 Preguntas de los lectores
¿Cuál es el significado de Amós 5:5, que dice: “No busquen a Betel”?
Los israelitas del reino norteño fueron muy celosos en su práctica de la adoración falsa. Esto se
puede ver por las palabras que se les dirigieron por medio del profeta Amós: “‘Vengan a Betel y
cometan transgresión. En Guilgal sean frecuentes en cometer transgresión, y traigan sus sacrificios
por la mañana; al tercer día, sus décimas partes. Y de lo que está leudado hagan humear un
sacrificio de acción de gracias, y proclamen ofrendas voluntarias; publíquenlo, porque así lo han
amado, oh hijos de Israel,’ es la expresión del Señor Soberano Jehová.”—Amós 4:4, 5.
Betel fue un centro de adoración falsa. Fue allí donde Jeroboán, el primer rey del reino norteño,
colocó un becerro de oro (1 Rey. 12:28-30) También Guilgal debe haber sido un lugar donde se
efectuó adoración apóstata. Por lo tanto, el que Israel ofreciera sacrificios en Betel y en Guilgal era
realmente una transgresión contra Jehová.
Es notable el hecho de que en su adoración idolátrica los israelitas también adoptaron otras
prácticas que hubieran sido contrarias a la Ley. La Ley estipulaba: “Ninguna ofrenda de grano que
ustedes presenten a Jehová debe ser cosa hecha con levadura.” (Lev. 2:11) Sin embargo, los
israelitas apóstatas hacían ofrendas con levadura como “sacrificio de acción de gracias.” De manera
similar, todo el espíritu tras de los sacrificios voluntarios era uno de no anunciarlos. Sin embargo,
los israelitas idólatras les daban publicidad. Amaban su adoración falsa, pero Jehová la odiaba.
Por lo tanto, al continuar los israelitas en su derrotero infiel no podían escapar de la ejecución
del juicio de Jehová. Solo por medio de abandonar la adoración falsa y regresar a Jehová con
arrepentimiento podían tener la esperanza de escapar. Por eso al profeta Amós se le inspiró a
declarar: “Esto es lo que ha dicho Jehová a la casa de Israel: ‘Búsquenme, y sigan viviendo. Y no
busquen a Betel, y a Guilgal no deben venir, y a Beer-seba no deben pasar [es decir, pasar a esta
ciudad enclavada de Simeón]; porque Guilgal misma sin falta irá al destierro; y en lo que respecta
a Betel, llegara a ser algo mágico [evidentemente una ruina desolada que llenaría de temor
supersticioso a los transeúntes]. Busquen a Jehová, y sigan viviendo, para que él no se haga
operativo justamente como un fuego, oh casa de José [el reino de diez tribus, del cual la parte
principal la componían descendientes de Efraín y Manasés, los hijos de José], y éste realmente no
devore, y Betel no quede sin quien lo extinga.’”—Amós 5:4-6; Jos. 19:1, 2.
No era por medio de ir en peregrinación a Betel, Guilgal y Beer-seba, todas las cuales eran
ciudades del reino norteño de Israel, que los israelitas podían esperar escape de la calamidad. El
que buscaran el favor divino en aquellos lugares solo traería la ira de Dios sobre la gente. Betel,
Guilgal y Beer-seba, junto con sus santuarios, quedarían reducidas a nada. La única esperanza de
Israel era ‘buscar a Jehová,’ regresar a él con corazón completo.
De igual manera hoy, sin importar lo celosas que sean las personas en sus prácticas religiosas, si
sus practicas no están en armonía con la verdad de la Palabra de Dios, no son de ningún beneficio.
w07 1/10 pág. 15 Puntos sobresalientes de los libros de Joel y Amós
Lecciones para nosotros:
Amós 5:4, 6, 14. A pesar de que en repetidas ocasiones los israelitas “no volvieron” a Jehová,
se les aconsejó: “Busquen a Jehová, y sigan viviendo”. Mientras Jehová continúe permitiendo
pacientemente la existencia de este malvado sistema de cosas, debemos instar a las personas a
que busquen a Dios.
w07 1/10 pág. 14 Puntos sobresalientes de los libros de Joel y Amós
Amós 5:5. ¿En qué sentido no debía Israel ‘buscar a Betel’? Jeroboán I había instaurado la
adoración de becerros en Betel. Desde entonces, aquella ciudad se había convertido en un centro
de adoración falsa. Es probable que Guilgal y Beer-seba también fueran centros de adoración
apóstata. Para escapar de la calamidad predicha, Israel tenía que dejar de hacer peregrinaciones a
estos lugares y comenzar a buscar a Jehová.
w04 15/11 pág. 11 párr. 7 Proclamemos con valor la palabra de Dios
7. ¿Qué hacía posible que los comerciantes quebrantaran la Ley de Dios?
7 Ahora bien, ¿cómo conseguían librarse del castigo por quebrantar la Ley divina, que mandaba:
“Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo”? (Levítico 19:18.) Se salían con la suya porque
estaban confabulados con los jueces, quienes deberían haber velado por el cumplimiento de la Ley.
En la puerta de la ciudad, donde se atendían los casos judiciales, los jueces ‘tomaban dinero con el
que se compraba su silencio y desviaban a la gente pobre’. En lugar de proteger a los pobres, los
traicionaban a cambio de un soborno (Amós 5:10, 12). Como vemos, los jueces también hacían
caso omiso de la Ley de Dios.
w07 1/10 pág. 15 Puntos sobresalientes de los libros de Joel y Amós
Lecciones para nosotros:
Amós 5:11. Con la ayuda de Jehová, el humilde guarda de ganado Amós pudo “d[ar]
testimonio” a personas que eran ricas y por consiguiente se sentían satisfechas de sí mismas.
De igual modo, Jehová puede capacitarnos para declarar el mensaje del Reino sin importar lo difícil
que sea un territorio.
kp pág. 12 Ha llegado “la hora del juicio”
Es ahora, antes de que la destrucción del actual sistema de cosas malvado dé por terminada “la
hora del juicio”, cuando se nos da la siguiente exhortación: “Teman a Dios y denle gloria”. ¿Lo está
haciendo usted? No basta con decir: “Creo en Dios” (Mateo 7:21-23; Santiago 2:19, 20). El temor
a Dios debería impulsarnos a tratarlo con reverencia y alejarnos de la maldad (Proverbios 8:13).
Debería motivarnos a amar lo bueno y odiar lo malo (Amós 5:14, 15). Si glorificamos a Dios, lo
escucharemos con el mayor respeto, por lo que no habrá nada que nos tenga tan ocupados que
descuidemos la lectura regular de su Palabra, la Biblia. Confiaremos en él con todo nuestro corazón
y en todo momento (Salmo 62:8; Proverbios 3:5, 6). Quienes de veras lo honran reconocen que es
el Creador del cielo y la Tierra y, por lo tanto, se someten con amor a su soberanía universal. Si
nos damos cuenta de que deberíamos prestar más atención a estos asuntos, hagámoslo sin
demora.
es12 pág. 89
El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón produce lo bueno; pero el hombre
inicuo produce lo que es inicuo de su tesoro inicuo; porque de la abundancia del corazón
habla su boca (Luc. 6:45).
Joven, si quieres ser leal a Dios cuando estás a solas, debes desarrollar tus “facultades
perceptivas”, es decir, tu capacidad de “distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto”. Luego
debes entrenar esas facultades “mediante el uso”, o sea, haciendo lo que está bien (Heb. 5:14).
Tomemos por ejemplo las ocasiones en que te planteas si hay algo malo en una canción, en una
película o en un sitio de Internet. Algo que te ayudará a decidirte por lo que es justo y rechazar el
pecado es preguntarte: “¿Qué efecto tendrá en mí lo que elija? ¿Me enseñará a ser más compasivo,
o hará que me alegre ‘por el desastre ajeno’?” (Pro. 17:5). “¿Me ayudará a amar el bien y odiar el
mal, o, por el contrario, me lo hará más difícil?” (Amós 5:15.) Lo que hagas a solas indicará cuáles
son los valores que realmente aprecias. w10 15/11 1:17
w10 15/11 pág. 6 párr. 17 Joven, deja que te guíe la Palabra de Dios
17. ¿Qué preguntas deberías plantearte sobre las diversiones? PONE LO MISMO QUE EL
TEXTO
17 Si quieres ser leal a Dios cuando estás a solas, debes desarrollar tus “facultades perceptivas”,
es decir, tu capacidad de “distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto”. Luego debes entrenar
esas facultades “mediante el uso”, o sea, haciendo lo que está bien (Heb. 5:14). Tomemos por
ejemplo las ocasiones en que te planteas si hay algo malo en una canción, en una película o en un
sitio de Internet. Algo que te ayudará a decidirte por lo que es justo y rechazar el pecado es
preguntarte: “¿Qué efecto tendrá en mí lo que elija? ¿Me enseñará a ser más compasivo, o hará
que me alegre ‘por el desastre ajeno’?” (Pro. 17:5). “¿Me ayudará a amar el bien y odiar el mal, o,
por el contrario, me lo hará más difícil?” (Amós 5:15.) Lo que hagas a solas indicará cuáles son los
valores que realmente aprecias (Luc. 6:45).
uw cap. 6 págs. 51-52 párr. 10 La cuestión que tiene que afrontar toda la creación
10. ¿Cómo es posible para nosotros, que somos humanos imperfectos, probar que
verdaderamente somos leales a Jehová?
10 ¿Debemos llegar por esto a la conclusión de que para que alguien sea leal a Jehová tiene que
ser perfecto, que el que comete un error ha fracasado por completo? ¡De ninguna manera! La Biblia
nos menciona específicamente ocasiones en que Moisés falló. Esto desagradó a Jehová, pero él no
rechazó a Moisés. Los apóstoles, aunque fueron ejemplares en muchos respectos, tuvieron sus
debilidades. La lealtad exige obediencia consecuente desde el corazón. Pero Jehová, tomando en
consideración nuestra herencia de imperfección, queda complacido si no pasamos por alto
deliberadamente su voluntad en respecto alguno. Si, por debilidad, nos envolvemos en la comisión
de un mal, es importante que nos arrepintamos sinceramente y así no hagamos una práctica de tal
mal. Así demostramos que verdaderamente amamos lo que Jehová dice que es bueno y odiamos lo
que él muestra que es malo. Con nuestra fe en el valor expiatorio del sacrificio de Jesús como
base, podemos disfrutar de una posición de limpios ante Dios. (Amós 5:15; Hech. 3:19; Heb.
9:14.)
jd cap. 8 pág. 104 párr. 13 ¿Qué pide Jehová de usted?
13. ¿Cómo ‘apartamos la fornicación’, por así decirlo, y evitamos la tentación?
13 Oseas le ruega al pueblo que “aparte sus fornicaciones de su presencia”, es decir, que tome
medidas concretas para proteger su moralidad (Oseas 2:2, Versión Moderna). Hoy aplicamos este
consejo cuando actuamos con prudencia y nos alejamos del peligro. Por poner un caso, tal vez
afrontemos una tentación constante en el centro de estudios o en el vecindario. Aunque nos resulte
imposible cambiar de escuela o de casa, podemos dar otros pasos para huir de la tentación y, por
así decirlo, ‘apartar de nuestra presencia la fornicación’. Uno de estos pasos es decirles a los demás
que somos cristianos verdaderos, testigos de Jehová, y explicarles con respeto y claridad nuestros
valores y creencias. Debemos dejarles muy claro que estamos firmemente decididos a seguir las
elevadas normas de Jehová (Amós 5:15). Otra manera de ‘apartar la fornicación’ es evitando la
pornografía y el entretenimiento poco recomendable. Para ello, quizás haya que tirar alguna revista
o buscar nuevas amistades que amen a Jehová y que reconozcan como nosotros que debemos
hacer lo que Dios pide (Miqueas 7:5). Así es: con la ayuda de Jehová evitaremos que nos
contamine la inmoralidad del mundo.
jd cap. 6 págs. 79-80 párrs. 19-20 Demostremos que conocemos a Dios haciendo “que la
justicia fluya”
19, 20. a) ¿Por qué estamos seguros de que los doce profetas pueden enseñar mucho a
los superintendentes cristianos? b) ¿Cómo muestran los ancianos que conocen a
Jehová y la justicia divina?
19 El apóstol Pablo citó parcialmente Zacarías 8:16 en una carta a un grupo de cristianos (Efesios
4:15, 25). Por lo tanto, de algo podemos estar seguros: las advertencias y recomendaciones que
dieron los doce profetas acerca de la justicia son aplicables en la congregación cristiana actual. Sus
ancianos, o superintendentes, deben mostrar con el ejemplo que conocen a Jehová e imitan su
justicia. ¡Cuánto nos anima leer en Isaías 32:1 que son “príncipes [que gobiernan] para derecho
mismo”! ¿Qué aspectos prácticos aprenden ellos de los avisos y consejos de los doce profetas?
20 Los superintendentes cristianos tienen que guiarse por la Biblia, es decir, por las verdades que
contiene y por las pautas que indican cuál es el punto de vista de Jehová. Deben decidir basándose
en la Palabra de Dios, y no en sus propias opiniones ni en su “instinto”. Las Escrituras admiten que
hay casos difíciles, cuya preparación toma más tiempo. Para ello, los ancianos no solo deben
investigar sobre tales asuntos en la Biblia, sino también en las publicaciones cristianas, en las
cuales encontrarán los sabios consejos de la clase del esclavo fiel y discreto (Éxodo 18:26; Mateo
24:45). Si actúan así, será más probable que odien lo que Dios ve mal y amen lo que ve bien. Esto
permitirá que “den a la justicia un lugar en la puerta” y que “con verdadera justicia hagan su [labor
de] juzgar” (Amós 5:15; Zacarías 7:9).
w85 15/5 pág. 25 párr. 18 “Ustedes son la sal de la tierra”
18. a) ¿Qué preguntas harían bien en considerar los padres cristianos? b) ¿Qué se
recomienda a los padres que tienen dificultad en ayudar a sus hijos?
18 Por lo tanto, padres cristianos, consideren cuidadosamente la condición de su familia. ¿Están
progresando en sentido espiritual todos los miembros de ella? ¿Han evitado ustedes que la
corrupción mundana contamine a sus propios jovencitos? ¿Saben lo que ellos hacen y lo que
realmente piensan y sienten respecto a la adoración verdadera? ¿Aborrecen ellos las cosas
inmundas de este mundo, o están en peligro de sucumbir a ellas? (Amós 5:14, 15.) Si ustedes,
como padres, no están suficientemente unidos a sus hijos como para ayudarlos, o se les hace difícil
hacerlo, ¿por qué no consideran este asunto con Jehová en oración sincera? De seguro él puede
ayudarlos a vencer esta barrera. (1 Juan 5:14.)
w07 1/10 pág. 29 párrs. 13-14 No caigamos en las trampas del “pajarero”
13, 14. ¿Qué dijeron algunos lectores sobre cómo les habían beneficiado las advertencias
sobre la televisión?
13 A muchos cristianos les benefició prestar atención a esa advertencia del “esclavo fiel y
discreto” (Mateo 24:45-47). Tras leer sus francas recomendaciones basadas en la Biblia, algunos
lectores escribieron para explicar cómo les habían ayudado aquellos artículos. Una mujer confesó:
“He sido adicta a las telenovelas durante trece años. Creía que, con asistir a las reuniones y
predicar de vez en cuando, mi espiritualidad no se vería afectada. Pero no fue así. Acabé
adoptando la actitud mundana típica de las telenovelas: si tu esposo te trata mal o no te hace
sentir querida, el adulterio está justificado; la culpa es de él. Creyendo que estaba ‘justificada’,
finalmente cometí adulterio y así pequé contra Jehová y contra mi cónyuge”. Esta mujer fue
expulsada de la congregación, pero con el tiempo recapacitó, se arrepintió y fue readmitida.
Aquellos artículos que prevenían contra las telenovelas le dieron fuerzas para evitar la clase de
entretenimiento que Jehová odia (Amós 5:14, 15).
14 Otra carta decía: “Lloré al leer los artículos, porque me di cuenta de que mi corazón ya no le
pertenecía por completo a Jehová. Así que le prometí en oración que me libraría de la adicción a
estas series”. Después de agradecer los artículos, una cristiana que reconoció ser adicta a las
telenovelas dijo: “Me pregunté [...] si podrían estar afectando mi relación con Jehová. ¿Cómo podía
ser amiga de ‘ellos’ [los personajes de las series] y al mismo tiempo ser amiga de Jehová?”. Si
hace casi veinticinco años ese tipo de programas de televisión ya corrompían el corazón de las
personas, ¿qué efecto tendrán ahora? (2 Timoteo 3:13.) No subestimemos, por tanto, la trampa
satánica del entretenimiento dañino en cualquiera de sus variantes, ya sea en forma de
telenovelas, videojuegos violentos o videos musicales inmorales.
cl cap. 3 pág. 35 párr. 20 “Santo, santo, santo es Jehová”
20. a) ¿Por qué es importante tener presente que podemos estar limpios a los ojos del
Dios santo? b) ¿Qué efecto tuvo en Isaías conocer que sus pecados habían sido
expiados?
20 Jehová ama la rectitud y la pureza, pero odia el pecado (Habacuc 1:13). Sin embargo, no nos
odia a nosotros. Nos perdona siempre que mantengamos su criterio sobre el pecado —es decir,
mientras aborrezcamos el mal y amemos el bien— y luchemos por seguir los pasos perfectos de
Cristo (Amós 5:15; 1 Pedro 2:21). Saber que podemos estar limpios a los ojos del Dios santo
tiene un profundo efecto en nosotros. Tengamos presente que, al principio, la santidad divina le
recordó a Isaías su propia impureza, por lo que exclamó: “¡Ay de mí!”. Pero al comprender que sus
pecados habían sido expiados, cambió de actitud. Así, cuando Jehová solicitó un voluntario, el
profeta, aun sin saber en qué consistiría la misión, respondió al instante: “¡Aquí estoy yo! Envíame
a mí” (Isaías 6:5-8).
g02 8/7 pág. 21 ¿Es la pornografía solo un pasatiempo inofensivo?
Al representar actos inmorales y lascivos sin ningún miramiento, la pornografía debilita o
sabotea los esfuerzos del cristiano por ‘odiar lo que es malo’ (Amós 5:15). Fomenta la práctica del
pecado y contraviene totalmente la exhortación de Pablo a los efesios, a saber, “que la fornicación
y la inmundicia de toda clase, o la avidez, ni siquiera se mencionen entre ustedes, tal como es
propio de personas santas; tampoco comportamiento vergonzoso [...] ni bromear obsceno, cosas
que no son decorosas” (Efesios 5:3, 4).
La pornografía no tiene nada de inofensivo. Es explotadora y corruptora. Puede destruir las
relaciones pervirtiendo la expresión natural e íntima de la sexualidad y convirtiéndola en el objetivo
de curiosos enfermizos. Envenena la mente y la espiritualidad de quien sucumbe a ella. Fomenta el
egoísmo y la codicia, y enseña a ver a los demás como objetos que solo sirven para satisfacer
deseos lascivos. Socava los esfuerzos del cristiano por hacer el bien y tener una buena conciencia.
Y más importante aún, puede dañar o incluso destruir su relación espiritual con Dios (Efesios 4:17-
19). No cabe duda de que la pornografía es una plaga que debemos evitar (Proverbios 4:14, 15).
w01 15/3 pág. 13 párr. 11 Venzamos las debilidades humanas
11. ¿Qué podríamos hacer si nos viéramos ante una tentación recurrente?
11 Aunque a veces se considera que huir es de cobardes, salir físicamente de la situación suele
ser el mejor modo de proceder. Es posible que en el trabajo nos veamos ante una tentación
recurrente. Tal vez no podamos cambiar de empleo, pero quizás haya otras maneras de escapar de
circunstancias comprometedoras. Debemos huir de todo lo que sabemos que es malo y resolvernos
a practicar únicamente lo bueno (Amós 5:15). Además, no ceder a la tentación requiere que
evitemos los sitios de pornografía de Internet y los lugares de dudosa reputación. También podría
suponer deshacerse de alguna revista o entablar nuevas amistades, las de quienes aman a Dios y
pueden ayudarnos (Proverbios 13:20). Lo prudente es rechazar con resolución cualquier cosa que
nos incite a pecar (Romanos 12:9).
w04 1/12 pág. 17 párrs. 20-21 Andemos en la senda de la integridad
20, 21. ¿Qué puede llevarnos a andar en el camino de los pecadores?
20 En el mundo hay una avalancha de prácticas inmorales. La televisión, las revistas y
las películas fomentan la conducta relajada, o dicho de otro modo, el libertinaje, el desenfreno o la
conducta desvergonzada (Gálatas 5:19, nota). Hay quienes han caído en las garras de la
pornografía, lo que suele acabar en actos inmorales. Los jóvenes son especialmente vulnerables a
tales influencias. En algunos países es común salir en pareja, y se presiona a los adolescentes para
que crean que deben amoldarse a esa costumbre. Muchos inician una relación romántica cuando
aún no tienen edad para casarse, de modo que no tardan en caer en conducta inmoral o incluso en
fornicación a fin de satisfacer los deseos sexuales que crecen en su interior.
21 Los adultos no son inmunes, ni mucho menos, a las influencias corruptoras. La falta de
integridad se manifiesta, además, en las prácticas comerciales fraudulentas y en la tendencia a
tomar decisiones egoístas. Si andamos en los caminos del mundo, solo lograremos distanciarnos de
Jehová. Por lo tanto, “odie[mos] lo que es malo y ame[mos] lo que es bueno”, y sigamos andando
en la senda de la integridad (Amós 5:15).
w10 15/11 pág. 6 párr. 17 Joven, deja que te guíe la Palabra de Dios
17. ¿Qué preguntas deberías plantearte sobre las diversiones?
17 Si quieres ser leal a Dios cuando estás a solas, debes desarrollar tus “facultades perceptivas”,
es decir, tu capacidad de “distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto”. Luego debes entrenar
esas facultades “mediante el uso”, o sea, haciendo lo que está bien (Heb. 5:14). Tomemos por
ejemplo las ocasiones en que te planteas si hay algo malo en una canción, en una película o en un
sitio de Internet. Algo que te ayudará a decidirte por lo que es justo y rechazar el pecado es
preguntarte: “¿Qué efecto tendrá en mí lo que elija? ¿Me enseñará a ser más compasivo, o hará
que me alegre ‘por el desastre ajeno’?” (Pro. 17:5). “¿Me ayudará a amar el bien y odiar el mal, o,
por el contrario, me lo hará más difícil?” (Amós 5:15.) Lo que hagas a solas indicará cuáles son los
valores que realmente aprecias (Luc. 6:45).
jd cap. 3 págs. 31-32 párrs. 5-6 El día de Jehová: un tema importantísimo
5, 6. Según indicaron los profetas, ¿cómo será el día de Jehová?
5 Hay buenas razones para plantearse cómo será el día de Jehová. De hecho, quizás nos
preguntemos: “¿Tendrá algo que ver con mi vida, sea en la actualidad o en el futuro?”. Según
indicaron los profetas, es un día de batalla, un período en el que Jehová ejecuta la sentencia que
ha dictado contra sus enemigos. En aquel temible día es probable que haya fenómenos celestes:
“El sol y la luna mismos ciertamente se oscurecerán, y las estrellas mismas realmente retirarán su
resplandor” (Joel 2:2, 11, 30, 31; 3:15; Amós 5:18; 8:9). ¿Y qué sucederá con nuestro planeta?
Miqueas responde: “Las montañas tienen que derretirse bajo [Jehová], y las llanuras bajas mismas
se henderán, como cera debido al fuego, como aguas que se derraman por un lugar empinado”
(Miqueas 1:4). Aunque este pasaje tal vez emplee lenguaje figurado, indica que la intervención
divina tendrá consecuencias catastróficas para la Tierra y sus habitantes. Pero no para todos, pues
los profetas señalan que algunos sobrevivirán y recibirán abundantes bendiciones por haber
obedecido esta exhortación: “Busquen lo que es bueno” (Amós 5:14; Joel 3:17, 18; Miqueas
4:3, 4).
6 Otros integrantes del grupo de doce profetas plasmaron imágenes más dramáticas del día de
Jehová. Por ejemplo, Habacuc dijo de forma muy gráfica que Jehová desmenuzará “las montañas
eternas” y aplastará “las colinas de duración indefinida”. Tales montañas y colinas son símbolos
adecuados de las organizaciones humanas, que pudieran dar la apariencia de ser perdurables
(Habacuc 3:6-12). En efecto, será un “día de furor, día de angustia y de zozobra, día de tempestad
y de desolación, día de oscuridad y de tenebrosidad, día de nubes y de densas tinieblas” (Sofonías
1:14-17).
w07 1/10 pág. 15 Puntos sobresalientes de los libros de Joel y Amós
Lecciones para nosotros:
Amós 5:18, 19. “Desea[r] con vehemencia el día de Jehová” sin estar verdaderamente
preparado para él es una necedad. La situación del hombre que actúa así se asemeja a la de
alguien que consigue huir de un león pero entonces se encuentra con un oso, y después logra
escapar del oso pero lo muerde una serpiente. Haríamos bien en “mant[enernos] despiertos” y
alerta en sentido espiritual (Lucas 21:36).
w03 15/12 pág. 19 párr. 1 Demuestre estar listo para el día de Jehová
1. ¿Por qué debe interesarnos profundamente el día de Jehová?
SERÁ un día de batalla y de furia, de angustia y penurias, de oscuridad y desolación. Tal como el
Diluvio ahogó al mundo impío de los días de Noé, nada impedirá que el día de Jehová, “grande e
inspirador de temor”, venga sobre este sistema de cosas malvado. No habrá forma de eludirlo. Sin
embargo, “todo el que invoque el nombre de Jehová escapará salvo” (Joel 2:30-32; Amós 5:18-
20). Dios destruirá a sus enemigos y salvará a su pueblo. Con tono de urgencia, el profeta Sofonías
declara: “El gran día de Jehová está cerca. Está cerca, y hay un apresurarse muchísimo de él”
(Sofonías 1:14). ¿Cuándo, pues, se ejecutará esta sentencia divina?
si pág. 150 párr. 14 Libro bíblico número 30: Amós
14. ¿Se beneficiaron los judíos del tiempo de Esteban de los recordatorios de Amós?
14 Al tiempo de su martirio, Esteban citó de Amós. Recordó a los judíos que ellos habían ido al
cautiverio porque Israel había idolatrado a dioses extranjeros, como Moloc y Refán. ¿Se
beneficiaron aquellos judíos de oír de nuevo las palabras de Amós? ¡No! Encolerizados, lapidaron a
Esteban, y así se encaminaron a más calamidad, que les vendría cuando Jerusalén fuera destruida
en 70 E.C. (Amós 5:25-27; Hech. 7:42, 43.)
jd cap. 5 págs. 56-57 párrs. 2-3 “Busquen a Jehová” adorándolo como él desea
2, 3. a) ¿Por qué llegó a odiar Jehová la adoración de su pueblo en la antigüedad? b) ¿Por
qué debemos examinar los mensajes que proclamaron los profetas?
2 El antiguo Israel era una nación dedicada a Jehová que se diferenciaba de las demás por el
conjunto de mandatos divinos que había recibido (Deuteronomio 4:33-35). Sin embargo, hacia
finales del siglo IX antes de nuestra era, la situación de los israelitas había cambiado radicalmente,
por lo que Dios les dijo por boca del profeta Amós: “He odiado, he rechazado sus fiestas [...;] si
ustedes me ofrecen holocaustos, ni siquiera en sus ofrendas de dádivas me complaceré” (Amós
5:21, 22). Es cierto que Dios no le dice hoy nada semejante a su congregación mundial. Con todo,
imaginémonos por un momento cómo nos habríamos sentido si él hubiera evaluado así la adoración
que le rendimos. ¿Encierra este pasaje alguna lección para cada uno de nosotros?
3 En los días de Amós, los israelitas afirmaban adorar a Jehová como él quería. Sin embargo,
muchos daban culto a divinidades paganas, como al dios cananeo Baal y a las estatuas de
becerros, y ofrecían sacrificios en los lugares altos. Hacían juramentos a Jehová, pero al mismo
tiempo se inclinaban ante el ejército de los cielos. Por ello, el Dios verdadero les envió profetas
para animarlos a volver a él y a la adoración pura (2 Reyes 17:7-17; 21:3; Amós 5:26). Hoy en
día, también pudiera ocurrirnos igual. Es posible que incluso los siervos dedicados de Dios
tengamos que mejorar en ciertos aspectos, y para hacerlo quizá debamos examinar nuestras
acciones y actitudes, a fin de asegurarnos de que estén
w89 1/4 pág. 22 Muerte de una nación
Amós 5:2.—Cuando Amós profetizó, ni el pueblo ni la tierra de Israel habían sido subyugados ni
desolados por alguna potencia extranjera. Por eso, se les personificó mediante una virgen. Sin
embargo, en pocos años la virgen Israel caería en manos de los asirios y ‘se iría al destierro más
allá de Damasco’. (Amós 5:27.) Tan seguro está Amós de la destrucción que le vendrá a Israel por
la infidelidad de la nación, que describe la destrucción como si ya hubiera sucedido.
CAPITULO 6
it-2 pág. 918 Samaria
Durante el tiempo de Acab. Tras la muerte de Omrí, su hijo Acab continuó con la edificación
de la ciudad durante sus veintidós años de reinado. Entre otras cosas construyó un templo y un
altar a Baal, y “el poste sagrado” de adoración; todo esto evidenciaba la implantación en esta
ciudad recientemente creada de la religión cananea fomentada por Jezabel, la esposa fenicia de
Acab. (1Re 16:28-33; 18:18, 19; 2Re 13:6.) Acab también embelleció Samaria con una hermosa
“casa de marfil”, que probablemente estaba provista de “lechos de marfil”, una casa similar a la
que el profeta Amós había mencionado cien años antes. (1Re 22:39; Am 3:12, 15; 6:1, 4.) Los
arqueólogos han hallado en las ruinas de Samaria más de 500 fragmentos de marfil, muchos de
ellos tallados artísticamente.
w94 1/12 pág. 14 párr. 7 “Háganse amigos por medio de las riquezas injustas”
7. ¿Qué lección aprendemos de lo que ocurrió en los días de Amós?
7 No obstante, las tribus de Israel no siguieron dando prioridad a la adoración de Jehová en su
mente y corazón. Para el siglo IX a.E.C., la nación dividida de Israel se había hecho culpable de
negligencia espiritual. Respecto al reino septentrional de diez tribus de Israel, Jehová declaró
mediante Amós: “¡Ay de los que están en desahogo en Sión y de los que confían en la montaña de
Samaria!”. Dijo que eran hombres “que se acuestan en lechos de marfil y se echan sobre los
divanes de estos, y comen los carneros de un rebaño y los toros jóvenes de entre los becerros
engordados; [...] que beben de tazones de vino”. Pero su opulencia no les serviría de protección.
Dios advirtió: “Irán ellos al destierro a la cabeza de los que van al destierro, y la jarana de los que
se echan tiene que partir”. Israel sufrió el cumplimiento de estas palabras cuando Asiria lo
conquistó en 740 a.E.C. (Amós 6:1, 4, 6, 7.) Andando el tiempo, el reino meridional de Judá
también sucumbió al materialismo. (Jeremías 5:26-29.)
w84 1/7 pág. 8 párr. 3 Cómo enfrentarse con confianza a esta era de violencia
3. ¿Qué “asunto confidencial” oportuno fue revelado mediante Amós?
3 ¿Eludió Amós aquella asignación? ¡De ninguna manera! Aquéllos eran tiempos de violencia,
pero la gente tenía que tomar en cuenta que se aproximaba un “día calamitoso” que era peor aún.
La vida de la gente giraba en torno al comer y beber. Echados en sus lechos de marfil y divanes
lujosos, no pensaban en Jehová ni en su adoración verdadera (Amós 6:3-6). Jehová se resolvió a
castigarlos, pero primero tenían que recibir una advertencia profética. En armonía con esto, Jehová
mismo declaró: “El Señor Soberano Jehová no hará ni una cosa a no ser que haya revelado su
asunto confidencial a sus siervos los profetas”. (Amós 3:7.)
w04 15/11 pág. 21 párr. 6 Busquemos a Jehová, Aquel que examina los corazones
6. ¿Cuál era el estado espiritual de Israel en tiempos de Amós?
6 Los que ‘se echaban sobre sus divanes, comían los carneros del rebaño, bebían vino e
inventaban instrumentos de canto’ se iban a llevar una sorpresa. A tales hombres se les preguntó:
“¿Están ustedes poniendo fuera de su mente el día calamitoso [...]?”. Las condiciones que reinaban
en Israel deberían haberles preocupado muchísimo, pero lo cierto era que “no [habían] enfermado
ante la catástrofe de José” (Amós 6:3-6). Pese a la prosperidad económica de la nación, Jehová
vio que José —es decir, Israel— se hallaba en un estado espiritual desastroso. No obstante, el
pueblo seguía indiferente, absorto en sus quehaceres cotidianos. Muchas personas manifiestan hoy
una actitud parecida. Quizás reconozcan que vivimos en tiempos difíciles, pero mientras ellos no se
vean afectados, poco les importan los problemas ajenos. Además, ven con total indiferencia los
asuntos espirituales.
w87 15/5 pág. 25 “Tesoros de Tierra Santa”
Marfiles de Samaria.—Grabados de Samaria de los siglos IX a VIII a.E.C. Recuerdan ‘la casa de
marfil’ que Acab construyó en Samaria o los adornos de los “lechos de marfil” que fueron
característicos de la vida disoluta contra la cual habló el profeta Amós. (1 Reyes 22:39; Amós
3:15; 6:4.) Puesto que los artesanos fenicios se especializaban en marfil, algunas de estas
miniaturas artísticas reflejan el culto pagano de Baal, quizás introducido por Jezabel, la esposa
fenicia de Acab.
Muchos de los objetos en exhibición tienen formas y colores hermosos. Pero algunos, como las
estatuas de las diosas de la fertilidad, ilustran las degradadas prácticas religiosas del país. Otros
ayudan a comprender cómo las influencias extranjeras dieron forma a su carácter. La exhibición
“Tesoros de Tierra Santa” y otras como ella amplían el entendimiento de la gente, la política, la
religión y el arte de la tierra de la Biblia.
it-2 pág. 315 Marfil
Se ha relacionado el marfil con los lujos de la vida: obras de arte, mobiliario suntuoso y bienes
valiosos. Una vez cada tres años, los barcos de Salomón llevaban grandes cantidades de marfil
desde lugares lejanos. (1Re 10:22; 2Cr 9:21.) En conformidad con su gloria y grandeza, Salomón
“hizo un gran trono de marfil, y lo revistió de oro refinado”. (1Re 10:18; 2Cr 9:17.) En los Salmos
se menciona “el magnífico palacio de marfil” en conexión con instrumentos musicales de cuerdas.
(Sl 45:8.) En el hermoso Cantar de los Cantares, el escritor utiliza el marfil como una metáfora y
un símil para expresar la belleza: “Su abdomen es una lámina de marfil cubierta de zafiros”; “Tu
cuello es como torre de marfil”. (Can 5:14; 7:4.) El rey Acab también se construyó un palacio
valiéndose del costoso marfil, palacio que convirtió en una verdadera “casa de marfil”. (1Re 22:39.)
En los días de Amós se hacían casas y lechos con marfil. (Am 3:15; 6:4.) Los descubrimientos
arqueológicos han confirmado que Israel y otras naciones vecinas usaron bastante el marfil.
jd cap. 12 págs. 158-159 párr. 12 “Manténte en expectación”
12. a) Según indica Oseas, ¿qué mala actitud adoptaron los israelitas con anterioridad a
la destrucción del año 740 antes de nuestra era? b) ¿Qué detalles muestran que
habían llegado a “estar satisfechos”?
12 Una vez afincado en la Tierra Prometida, tierra que manaba leche y miel, el pueblo de Dios
gozó de gran prosperidad. ¿Cómo asimilaron los israelitas tanta abundancia? Oseas lo indica al
reproducir las siguientes palabras de Jehová: “Según su apacentamiento ellos también llegaron a
estar satisfechos. Llegaron a estar satisfechos y su corazón empezó a ensalzarse. Por eso me
olvidaron” (Oseas 13:6). Siglos antes, Dios les había prevenido de este peligro (Deuteronomio
8:11-14; 32:15). Pese a todo, los israelitas de tiempos de Oseas y Amós habían caído en la
trampa, pues “llegaron a estar satisfechos”. Amós aporta más detalles significativos, como que
muchas familias poseían muebles lujosos, y algunas hasta una segunda residencia. Además, dice
que consumían los más sabrosos manjares, bebían buen vino en finas copas y se aplicaban “los
más selectos aceites”, probablemente cosméticos perfumados (Amós 3:12, 15; 6:4-6). Como
vemos, ninguna de estas cosas era censurable en sí misma; lo malo era la importancia que les
daban.
w81 1/11 pág. 14 Calamidades y desastres... Amós suministra entendimiento
La prosperidad externa de muchos israelitas, caracterizada por una vida despreocupada, los
ponía en camino al juicio. Los ricos vivían en un derroche de lujos. Tenían casas de verano y casas
de invierno, algunas construidas de piedra labrada de gran valor. Los descubrimientos
arqueológicos han confirmado el informe de Amós en el sentido de que los ricos adornaban sus
lechos con incrustaciones o decoraciones de marfil. Bebían vino selecto, no en tazas, sino en
tazones, y con indulgencia se saciaban de los mejores aceites y alimentos.—Amós 3:12, 15; 5:11;
6:4, 6.
w03 15/3 págs. 16-17 párr. 7 Procure ver a los demás como Jehová los ve
7. ¿En qué circunstancias había servido Jonás a Jehová en Israel, y cómo influye este
hecho en la opinión que usted tiene de él?
7 En realidad, Jonás había efectuado una fiel labor en Israel, un territorio muy ingrato. El profeta
Amós, contemporáneo de Jonás, calificó a los israelitas de la época de materialistas y amantes del
placer. Veían con total indiferencia las maldades que se perpetraban en el país (Amós 3:13-15;
4:4; 6:4-6). Aun así, Jonás cumplió fielmente, día tras día, con su comisión de predicarles. Si
usted es proclamador de las buenas nuevas, sabe lo difícil que es hablar a personas apáticas y
satisfechas de sí mismas. De modo que, aunque tengamos presentes las debilidades de Jonás,
no pasemos por alto la fidelidad y el aguante con que predicó a los infieles israelitas.
w04 15/11 págs. 20-21 párrs. 3-4 Busquemos a Jehová, Aquel que examina los
corazones
3, 4. Según Amós 6:4-6, ¿qué condiciones existían en el reino de diez tribus de Israel?
3 ¿Qué vio Aquel que examina los corazones cuando, allá en los días de Amós, fijó su mirada en
el reino de diez tribus de Israel? Amós 6:4-6 habla de hombres ‘que se acostaban en lechos de
marfil, se echaban sobre sus divanes, y comían los carneros del rebaño y los toros jóvenes de entre
los becerros engordados’. Además, ‘habían inventado para sí instrumentos de canto y bebían de
tazones de vino’.
4 A primera vista, la escena podría parecer agradable. En la comodidad de sus lujosos hogares,
los ricos disfrutaban de la comida y bebida más selecta, y se entretenían con los mejores
instrumentos musicales. También poseían “lechos de marfil”. En Samaria, la capital del reino de
Israel, los arqueólogos han hallado piezas de marfil exquisitamente talladas (1 Reyes 10:22).
Es muy probable que muchas de ellas estuvieran adheridas al mobiliario o incrustadas en los
paneles decorativos de las paredes.
w83 1/6 págs. 3-4 ¿Qué clase de música le agrada?
La música fue algo que tuvo aceptación en la vida patriarcal después del Diluvio de los días de
Noé. Por ejemplo, Labán se quejó ante su yerno Jacob así: “¿Por qué tuviste que huir secretamente
[...] y no informarme, para que te enviara con regocijo y con canciones, con pandereta y con
arpa?”. (Génesis 31:27.)
Siglos más tarde, para servir en el templo de Dios, había “cuatro mil [levitas] dadores de
alabanza a Jehová con los instrumentos que, como dijo David, ‘he hecho para dar alabanza’”
(1 Crónicas 23:5). El mismísimo rey David de Israel era un músico consumado que tocaba el arpa
de diez cuerdas, y puede que haya diseñado nuevos instrumentos musicales. (Salmo 144:9;
2 Crónicas 7:6; 29:26, 27; Amós 6:5.)
w95 1/2 pág. 32 La creatividad, dádiva generosa de Dios
Por lo tanto no sorprende que la Biblia hable favorablemente del canto, el baile, la tejeduría, la
cocina, la artesanía y otras labores creativas. (Éxodo 35:25, 26; 1 Samuel 8:13; 18:6, 7;
2 Crónicas 2:13, 14.) Bezalel, un artesano, utilizó su talento para “diseñar medios útiles” y
colaboró en la construcción del tabernáculo. (Éxodo 31:3, 4.) Puede que Jabal, que era pastor,
inventara la tienda de campaña, un artículo creativo muy útil para la vida nómada. (Génesis 4:20.)
David no solo fue músico y compositor, sino que además diseñó nuevos instrumentos musicales.
(2 Crónicas 7:6; Salmo 7:17; Amós 6:5.) Puede que Míriam coreografiara el jubiloso baile con
el que se celebró la liberación milagrosa de los israelitas cuando cruzaron el mar Rojo. (Éxodo
15:20.)
w79 15/10 pág. 20 La recreación que de veras refresca
En las reuniones sociales o banquetes de aquel tiempo se acostumbraba tomar vino y derramar
en la cabeza y la ropa aceite de otras sustancias fragantes. (Pro. 27:9; Amós 6:6) Las personas
que amaban estas festividades pronto descubrían que, para perjuicio de ellas, éstas tenían mal
efecto en otras actividades de la vida. Un sinnúmero de malas experiencias ha mostrado que,
cuando se hace cosa regular la celebración de actividades festivas puramente recreativas, éstas
tienden a gravitar hacia la mundanalidad. Por eso, es necesario ejercer precaución.
CAPITULO 7
w07 1/10 pág. 14 Puntos sobresalientes de los libros de Joel y Amós
Respuestas a preguntas bíblicas:
Amós 7:1. ¿A qué se refiere la expresión “la hierba cortada del rey”? Probablemente se
refiera al impuesto exigido por el rey para sufragar el mantenimiento de sus caballos y jinetes.
Dicho impuesto debía pagarse “al comienzo de la subida del sembrado tardío”. Después, la gente
podía recoger sus cosechas. Pero antes de que lograran hacerlo, se formó un enjambre de
langostas que devoró sus cosechas junto con el resto de la vegetación.
w89 1/4 pág. 23 Muerte de una nación
Teman a Jehová, no a los opositores. La destrucción de Israel pudiera venir mediante un
enjambre de langostas o un fuego que todo lo consumiera. Amós rogó a Dios a favor de Israel, y
“Jehová sintió pesar” por su juicio, de modo que no fue ejecutado de esta manera. Sin embargo,
como un edificador que con una plomada investiga la verticalidad de un muro, Jehová ‘ya no
volverá a excusar’ a Israel. (Amós 7:1-8.) La nación tiene que ser desolada. Encolerizado por el
mensaje del profeta, Amasías, un sacerdote de la adoración del becerro, acusa falsamente a Amós
de traición, y le ordena ‘irse corriendo a la tierra de Judá y no volver a profetizar’ en Betel. (Amós
7:12, 13.) ¿Se acobarda Amós? ¡No! Denodadamente predice la muerte de Amasías y calamidad
para su familia. Tal como se recoge el fruto en el tiempo de la cosecha, así ha llegado el tiempo
para que Jehová llame a cuentas a Israel. No habrá escape. (Amós 7:1–8:14.)
jd cap. 7 págs. 84-85 párr. 5 Sirvamos a Jehová de acuerdo con sus elevadas normas
5. ¿Cómo indicó Jehová mediante Amós que es necesario cumplir sus normas?
5 Al construir una casa hay que satisfacer normas de calidad. Por ejemplo, si una pared no es
vertical, tal vez acabe inclinado el edificio. O si hay huecos entre un muro y otro, quizás sea
inhabitable la vivienda. Pues bien, ese es el punto que se destaca en una visión de Amós, quien
profetizó en el siglo IX antes de nuestra era. En esa visión, referente al estado en que se encuentra
Israel (el reino de diez tribus), el profeta ve a Jehová junto a un muro con “una plomada en su
mano” y diciendo: “Voy a colocar una plomada en medio de mi pueblo Israel. Ya no volveré a
excusarlo” (Amós 7:7, 8). Amós ve a Jehová junto a un muro simbólico “hecho con plomada”, es
decir, con una pesa colgada de un cordel con la cual se mide la exactitud vertical de una pared.
Cuando aquel muro se construyó, estaba a plomo, o sea, derecho. Sin embargo, para la época de
Amós se encontraba torcido: espiritualmente hablando, los israelitas son como una pared
desnivelada que debe demolerse antes de que se derrumbe.
be lección 47 pág. 248 párr. 1 Uso eficaz de medios visuales
Maneras de utilizar los medios visuales. A diferencia de Jehová, no nos es posible
comunicarnos mediante visiones. No obstante, las publicaciones de los testigos de Jehová cuentan
con numerosas ilustraciones que invitan a la reflexión. Empléelas para ayudar a las personas
interesadas a visualizar el Paraíso terrestre que nos promete la Palabra de Dios. O muestre al
estudiante de la Biblia un dibujo que se relacione con el tema que estén tratando y pregúntele qué
observa allí. Es de destacar que Jehová, al darle ciertas visiones al profeta Amós, le preguntó:
“¿Qué ves, Amós?” (Amós 7:7, 8; 8:1, 2). Interrogantes similares le resultarán útiles cuando dirija
la atención de sus oyentes a las láminas concebidas con fines didácticos
w79 15/5 pág. 15 ‘Una plomada en la mano de Jehová’
Al reino de diez tribus de Israel se le compara con un muro que, según se determinó por medio
de una plomada, era recto, pero con el tiempo empezó a inclinarse a un lado. Leemos: “¡Mire!
Jehová estaba apostado en un muro hecho con plomada, y había una plomada en su mano.
Entonces Jehová me dijo: ‘¿Qué ves, Amós?’ De modo que dije: ‘Una plomada.’ Y Jehová pasó a
decir: ‘Aquí estoy colocando una plomada en medio de mi pueblo Israel. Ya no volveré a
excusarlo.’”—Amós 7:7, 8.
Al medírsele por la norma de Jehová, o su plomada, Israel como muro se había inclinado
demasiado lejos de la posición perpendicular. Ya el Altísimo no seguirá excusando o perdonando el
error del pueblo. Tal como, para evitar daño a los transeúntes, se hace necesario derribar un muro
que este inclinado, así la infiel nación de diez tribus de Israel experimentaría juicio adverso de Dios.
si págs. 149-150 párr. 11 Libro bíblico número 30: Amós
11. ¿Qué autoridad tiene Amós para insistir en profetizar contra Israel?
11 Amós profetiza a pesar de oposición (7:1-17). Jehová muestra a su profeta una plomada
colocada en medio de Israel. Ya no volverá a excusarlos. Devastará los santuarios de Israel y se
levantará con una espada contra la casa de Jeroboán II. Amasías el sacerdote de Betel envía este
mensaje a Jeroboán: “Amós ha conspirado contra ti” (7:10). Amasías dice a Amós que se vaya a
profetizar en Judá. Amós indica claramente la fuente de su autoridad: “Jehová procedió a tomarme
de seguir tras el rebaño, y Jehová pasó a decirme: ‘Ve, profetiza a mi pueblo Israel’” (7:15). Amós
entonces predice calamidad para Amasías y su casa.
jd cap. 13 pág. 177 párr. 21 “Proclamen esto entre las naciones”
21. ¿Qué nos enseña el ejemplo de Amós ante las amenazas de Amasías?
21 No disponemos de muchos detalles sobre las reacciones a los mensajes de Joel, Abdías,
Nahúm, Habacuc y Malaquías. Lo que sí sabemos es cómo respondió a la predicación de Amós una
persona en particular. Nos referimos a Amasías, quien lanzó graves amenazas contra el profeta, lo
acusó de conspirar contra el rey y trató de conseguir que le prohibieran predicar en Betel (Amós
7:10-13). Pero Amós fue muy valiente y se encaró con su adversario. De igual modo, hoy los
líderes religiosos intentan que los políticos persigan al pueblo de Jehová o incluso que proscriban su
beneficioso ministerio. ¿Imitaremos nosotros el ejemplo de Amós y proclamaremos con intrepidez
las buenas nuevas a pesar de la oposición?
w94 15/9 págs. 16-17 párrs. 3-4 Tomen por modelo a los profetas de Dios
3, 4. ¿Cómo reaccionó el profeta Amós a la oposición de Amasías?
3 Los profetas de Jehová sufrieron el mal, es decir, fueron maltratados, en muchas ocasiones.
Por ejemplo, en el siglo IX a.E.C., el sacerdote Amasías, adorador de becerros, se opuso con
malicia al profeta Amós. Amasías afirmó falsamente que Amós había conspirado contra Jeroboán II
al profetizar que el rey moriría por la espada y que Israel iría al destierro. Amasías dijo con desdén
a Amós: “Oh hombre de visiones, anda, vete corriendo a la tierra de Judá, y allí come pan, y allí
puedes profetizar. Pero en Betel ya no debes volver a profetizar, porque es el santuario de un rey y
es la casa de un reino”. Amós no dejó que este ataque lo intimidara, y contestó: “Yo no era
profeta, ni era hijo de profeta; sino que era guarda de ganado y punzador de higos de sicómoros. Y
Jehová procedió a tomarme de seguir tras el rebaño, y Jehová pasó a decirme: ‘Ve, profetiza a mi
pueblo Israel’”. (Amós 7:10-15.)
4 El espíritu de Jehová facultó a Amós para predicar con valor. Imagínese la reacción de Amasías
cuando Amós dijo: “Oye la palabra de Jehová: ‘¿Dices: “No debes profetizar contra Israel, y
no debes dejar que palabra alguna caiga contra la casa de Isaac”? Por lo tanto, esto es lo que ha
dicho Jehová: “En lo que respecta a tu esposa, en la ciudad llegará a ser una prostituta. Y en lo que
respecta a tus hijos y tus hijas, a espada caerán. Y en lo que respecta a tu suelo, por la soga de
medir será repartido. Y en lo que respecta a ti mismo, en suelo inmundo morirás; y en lo que
respecta a Israel, sin falta irá al destierro desde su propio suelo”’”. Esta profecía se cumplió.
(Amós 7:16, 17.) ¡Qué conmoción para el apóstata Amasías!
w04 15/11 págs. 13-14 Proclamemos con valor la palabra de Dios - Afrontemos la
oposición como lo hizo Amós
15-17. a) ¿Quién era Amasías, y cómo respondió a las declaraciones de Amós? b) ¿Qué
acusaciones presentó Amasías contra Amós?
15 No solo podemos imitar a Amós respecto a qué proclamar, sino también respecto a cómo
hacerlo. Este hecho se resalta en el capítulo 7, donde encontramos al sacerdote mencionado al
comienzo. Nos referimos a “Amasías el sacerdote de Betel” (Amós 7:10). La ciudad de Betel era
un centro de la religión apóstata de Israel, la cual incluía la adoración de becerros. Por lo tanto,
Amasías era un sacerdote de la religión oficial de la nación. ¿Qué hizo al oír las valientes
declaraciones de Amós?
16 Amasías dijo al profeta: “Oh hombre de visiones, anda, vete corriendo a la tierra de Judá, y
allí come pan, y allí puedes profetizar. Pero en Betel ya no debes volver a profetizar, porque es el
santuario de un rey y es la casa de un reino” (Amós 7:12, 13). En esencia, le dijo: “¡Vete a tu
casa! Tenemos nuestra propia religión”. Además, procuró que el gobierno proscribiera las
actividades de Amós diciendo a Jeroboán II: “Amós ha conspirado contra ti dentro de la misma
casa de Israel” (Amós 7:10). En efecto, Amasías acusó al profeta de traición. Le aseguró al rey:
“Esto es lo que ha dicho Amós: ‘A espada Jeroboán morirá; y en lo que respecta a Israel, sin falta
irá al destierro desde su propio suelo’” (Amós 7:11).
17 Amasías condensó en esa única oración tres afirmaciones engañosas. Por un lado, declaró:
“Esto es lo que ha dicho Amós”. Pero Amós nunca se había atribuido la autoría de la profecía.
Al contrario, siempre aseguraba: “Esto es lo que ha dicho Jehová” (Amós 1:3). Amasías también lo
acusó de afirmar: “A espada Jeroboán morirá”. Sin embargo, como vemos en Amós 7:9, lo que él
en realidad había profetizado era esto: “Yo [Jehová] ciertamente me levantaré contra la casa de
Jeroboán con una espada”. Dios había anunciado que tal calamidad le sobrevendría a “la casa” del
rey, es decir, a sus descendientes. Por último, Amasías aseguró que Amós había dicho: ‘Israel sin
falta irá al destierro’. No obstante, Amós también había revelado que los israelitas que se pusieran
de parte de Dios serían bendecidos. Obviamente, Amasías se valió de medias verdades para que se
proscribiera de forma oficial la predicación de Amós.
w07 1/10 pág. 15 Puntos sobresalientes de los libros de Joel y Amós
Lecciones para nosotros:
(Amós 7:12-17. Deberíamos ser intrépidos al declarar el mensaje divino.
jd cap. 13 págs. 165-166 párr. 2 “Proclamen esto entre las naciones”
2. a) ¿Qué disposición de Amós debemos imitar nosotros al cumplir la comisión de
profetizar? b) ¿Qué preguntas vamos a examinar en este capítulo?
2 Pero tal vez diga usted: “¡Es que yo no soy ningún profeta!”. Quizás no se sienta capacitado
para serlo, pues no ha recibido una formación que lo acredite como tal. En ese caso, recuerde lo
que dijo Amós cuando se encaró con él Amasías, el sacerdote del culto a los becerros: “Yo no era
profeta, ni era hijo de profeta; sino que era guarda de ganado y punzador de higos de sicómoros”
(Amós 7:14). Aunque venía de familia humilde, Amós tuvo la disposición de aceptar la comisión de
Jehová y ser profeta suyo. ¿Qué hay de usted? ¿Comprende que ha recibido un encargo que en
algunos aspectos es semejante al de los doce profetas? Así es: tiene que declarar el mensaje de
Dios para nuestros días, además de enseñar a la gente y hacer discípulos. ¿Cómo ve esa labor tan
importante? ¿Qué abarca el mensaje que debe proclamarse entre las naciones? ¿Se esfuerza usted
por cumplir su misión exhaustivamente? ¿Qué determinará si la está llevando a cabo con éxito?
Veamos las respuestas.
w04 15/11 pág. 10 párr. 3 Proclamemos con valor la palabra de Dios
3. ¿Cómo nos ayudará el ejemplo de Amós si no nos sentimos capacitados para predicar?
3 Amós admitió con franqueza: “Yo no era profeta, ni era hijo de profeta” (Amós 7:14). Así es,
ni su padre era profeta ni él mismo había recibido formación de profeta. Sin embargo, de entre
todos los habitantes de Judá, Jehová asignó Su obra a Amós, no a un poderoso rey ni a un
ilustrado sacerdote ni a un acaudalado jefe. Esto nos enseña una reconfortante lección. Quizá
nosotros tampoco tengamos una elevada posición social ni mucha formación académica. Pero
¿deberíamos sentirnos por ello incapaces de predicar la palabra de Dios? ¡Por supuesto que no!
Jehová puede capacitarnos para proclamar su mensaje incluso en territorios difíciles. Puesto que
eso fue precisamente lo que hizo con Amós, analizar el ejemplo de este valeroso profeta beneficiará
a todos los que deseen proclamar la palabra de Dios con valor.
w04 15/11 pág. 10 párrs. 1-2 Proclamemos con valor la palabra de Dios
1, 2. ¿Quién era Amós, y qué revela la Biblia en cuanto a él?
MIENTRAS participaba en el ministerio, un testigo de Jehová Dios tuvo que enfrentarse a un
sacerdote que le gritaba: “¡Deja de predicar! ¡Vete de aquí!”. ¿Cómo respondió? ¿Cedió a esa
exigencia, o siguió proclamando valerosamente la palabra de Dios? Podemos averiguarlo, pues esta
persona puso por escrito sus vivencias en un libro que lleva su nombre: el libro bíblico de Amós.
Más adelante profundizaremos en su enfrentamiento con el sacerdote, pero antes veamos algunos
datos sobre Amós.
2 ¿Quién era Amós? ¿Cuándo y dónde vivió? Encontramos las respuestas a estas preguntas en
Amós 1:1: “Las palabras de Amós, que se contaba entre los ganaderos de ovejas de Teqoa, [...] en
los días de Uzías el rey de Judá y en los días de Jeroboán hijo de Joás, el rey de Israel”. Amós era
natural de Teqoa, población del territorio de Judá situada a 16 kilómetros al sur de Jerusalén, y
vivió a finales del siglo IX a.E.C., cuando el rey Uzías gobernaba en Judá y el rey Jeroboán II en el
reino de diez tribus de Israel. Era ganadero de ovejas. En realidad, Amós 7:14 muestra que
no solo era “guarda de ganado”, sino también “punzador de higos de sicómoros”. Así pues, durante
cierta época del año era trabajador temporero. Su labor consistía en punzar, o agujerear, higos a
fin de acelerar su maduración, una tarea tediosa.
km 12/02 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
6. Amós era uno de “los hijos de los profetas” cuando Jehová lo llamó y lo envió a profetizar a
Judá e Israel (2 Rey. 2:3) [si-S pág. 148 §1]. Falso. Cuando Dios lo llamó al servicio
público, Amós era ganadero y punzador de higos de sicómoro, una ocupación
temporal de baja categoría (Amós 7:14, 15).
km 6/05 pág. 3 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
5. ¿Cómo podemos emplear medios visuales en el ministerio del campo? [be-S pág. 248 § 1–
pág. 249 § 2.] Podemos recurrir a las ilustraciones, los mapas, las líneas del tiempo y
los cálculos matemáticos que aparecen en nuestras publicaciones, y pedirle a la
persona que explique lo que ve (Amós 7:7, 8; 8:1, 2). También podríamos utilizar
nuestras videocintas para enseñar verdades vitales.
km 11/07 pág. 4 párr. 4 No tenga miedo
4. ¿Qué aprendemos de Amós?
4 En ocasiones, Jehová reprendió a personajes en altos puestos mediante mensajeros que venían
de familias humildes. Uno de tales mensajeros, Amós, admitió: “Yo no era profeta, ni era hijo de
profeta; sino que era guarda de ganado y punzador de higos” (Amós 7:14). Con todo, Amós
no tuvo miedo de entregarle el mensaje condenatorio a Amasías, sacerdote del culto a los becerros
(Amós 7:16, 17). Igualmente, nosotros siempre debemos recordar que la obra es de Dios y que él
nos capacitará para realizarla (2 Tim. 3:17).
km 11/08 pág. 4 párr. 2 ¿Maestro yo?
2. ¿Por qué algunos no se atreven a dirigir un estudio bíblico, y cómo pueden vencer ese
problema?
2 Apóyese en Jehová. En el pasado hubo siervos fieles de Dios que dudaron de su capacidad
para cumplir su comisión. Con todo, personas comunes y corrientes, como Moisés, Jeremías y
Amós, entre otras, fueron capaces de vencer sus temores e inseguridades y realizar una obra
extraordinaria porque se apoyaron en Jehová (Éxo. 4:10-12; Jer. 1:6, 7; Amós 7:14, 15).
El apóstol Pablo dijo de él y sus compañeros: “Cobramos denuedo”, o literalmente, “nos hicimos
francos”. ¿Cómo lo lograron? Pablo confesó que fue “por medio de nuestro Dios” (1 Tes. 2:2, nota).
Podemos estar seguros, por lo tanto, de que Jehová nos dará la ayuda, sabiduría y fortaleza
necesarias para que dirijamos estudios bíblicos productivos (Isa. 41:10; 1 Cor. 1:26, 27; 1 Ped.
4:11).
si pág. 148 párr. 1 Libro bíblico número 30: Amós
1. ¿Quién era Amós?
NI PROFETA ni hijo de profeta, sino ganadero de ovejas y punzador de higos de sicómoros...
esas eran las ocupaciones de Amós cuando Jehová lo llamó y lo envió a profetizar no solo a su
propia nación de Judá, sino particularmente al reino norteño de Israel. Fue uno de los profetas a
quienes se alude en 2 Reyes 17:13, 22, 23. Vino de Teqoa de Judá, que estaba a unos
16 kilómetros (10 millas) al sur de Jerusalén y a aproximadamente un día de viaje desde la
frontera sur del reino de diez tribus de Israel. (Amós 1:1; 7:14, 15.)
w07 1/2 pág. 16 Amós: ¿cosechador, o punzador de higos?
EN EL siglo IX antes de nuestra era, Amasías —un malvado sacerdote que adoraba becerros—
ordenó a Amós que dejara de profetizar en Israel. Amós replicó: “Yo [...] era guarda de ganado y
punzador de higos de sicómoros. Y Jehová procedió a tomarme de seguir tras el rebaño, y Jehová
pasó a decirme: ‘Ve, profetiza a mi pueblo Israel’” (Amós 7:14, 15). Amós no se nombró a sí
mismo profeta; fue Jehová quien lo envió como tal. Pero ¿qué quiso decir Amós cuando señaló que
era “punzador” de higos de sicómoros?
Este es el único lugar de la Biblia en el que aparece el término hebreo que la Traducción del
Nuevo Mundo vierte “punzador”. Otras traducciones bíblicas utilizan términos como “cosechador”,
“cultivador”, “recogedor” o “recolector” en lugar de “punzador”. Sin embargo, la revista Economic
Botany comenta que “punzador” es una traducción apropiada del término porque esta palabra se
refiere a un tratamiento especial que se efectuaba en el cultivo de higos de sicómoros.
La práctica de punzar los higos de sicómoros, o hacerles pequeñas incisiones, ha sido común en
Egipto y Chipre desde tiempos remotos. En Israel ya no se practica, pues allí se cultivan otras
variedades de higos que no exigen dicho tratamiento. No obstante, sí era común en los días de
Amós porque los sicómoros que había en Israel en aquel tiempo eran descendientes de las
variedades egipcias.
Parece ser que al punzar los higos de sicómoros, estos absorben agua y se hacen jugosos.
También aumenta la producción de etileno, lo cual acelera el proceso de maduración a fin de que el
fruto sea más grande y más dulce. Además, las avispas polinizadoras no dañan el fruto porque este
se madura rápidamente.
A pesar de sus antecedentes humildes como pastor y punzador de higos de sicómoros, Amós
no se dejó intimidar por sus enemigos. Antes bien, declaró con valor el mensaje de juicio de Jehová
contra Israel. ¡Qué magnífico ejemplo para los siervos de Dios hoy día, que también tienen que
declarar un mensaje impopular! (Mateo 5:11, 12; 10:22.)
w80 1/12 págs. 28-29 Dios llama a su servicio a los de humilde condición
EL HOGAR de Amós está en Tecoa, un pueblo a unos 16 kilómetros al sur de Jerusalén. Al este
está el desierto de Judá, con sus colinas redondeadas y yermas, hendidas por valles y barrancos.
Durante la estación lluviosa esta zona produce poca vegetación. Aquí Amós está empleado como
humilde ganadero de ovejas. También efectúa trabajo de temporada como pellizcador de higos de
sicómoro, punzando el fruto o arrancándole un pedacito para apresurar su maduración y aumentar
su tamaño y dulzura.—Amós 1:1; 7:14, 15.
Mientras desempeña su obra de pastoreo, Amós recibe una llamada para servir de profeta para
Jehová. Impulsado por el espíritu de Dios, se dirige hacia el norte al territorio del reino de 10 tribus
de Israel. Valerosamente, Amós anuncia un mensaje de condenación para la casa real de Jeroboán,
hijo de Joás, y también predice el exilio de Israel.—Amós 6:7; 7:9, 11.
En Betel, un centro de la adoración de becerros, el profetizar de Amós perturba en gran manera
al sacerdote idólatra Amasías. Procurando asustar al profeta de Jehová, Amasías le dice: “Oh
hombre de visiones, anda, vete corriendo a la tierra de Judá, y allí come pan, y allí puedes
profetizar. Pero en Betel ya no debes volver a profetizar, porque es el santuario de un rey y es la
casa de un reino.”—Amós 7:12, 13.
Por el denuedo que le comunica el espíritu de Dios, Amós se mantiene firme. “Yo no era profeta,
ni era hijo de profeta,” dice, “sino que era guarda de ganado y arrancador de higos de sicómoros. Y
Jehová procedió a tomarme de seguir tras el rebaño, y Jehová pasó a decirme: ‘Ve, profetiza a mi
pueblo Israel.’” Entonces declara a Amasías el juicio que le sobrevendrá a éste por oponerse al
mensaje de Dios: “En lo que respecta a tu esposa, en la ciudad llegará a ser una prostituta [al ser
violada por soldados del ejército conquistador]. Y en lo que respecta a tus hijos y tus hijas, a
espada caerán. Y en lo que respecta a tu suelo, por la soga de medir será repartido [por los que
vengan a ocupar la tierra]. Y en lo que respecta a ti mismo, en suelo inmundo [fuera de la tierra de
Israel] morirás.”—Amós 7:14-17.
pm cap. 20 pág. 356 párrs. 22-23 Se conserva una “tercera parte” en una tierra
purificada
22, 23. (a) Cómo avergüenza Jehová a los falsos profetas? (b) ¿Cómo describe Jehová a
los falsos profetas que tratan de esconder la razón que tienen para avergonzarse?
22 Jehová, el Dios de los verdaderos profetas, avergonzará a todos los falsos profetas por, o
no cumplir la falsa predicción de estos profetas que se engrandecen y presumen de sí mismos, o
por hacer que las propias profecías de Él se cumplan de manera opuesta a la que hayan predicho
los falsos profetas. Los falsos profetas tratarán de esconder la razón que tienen para avergonzarse
por medio de negar quiénes son realmente. Tratarán de evitar ser muertos o ser pronunciados
muertos espiritualmente por los adoradores leales de Jehová. Él predijo esto haciendo que Zacarías
su verdadero profeta pasara a decir además:
23 “Y tiene que ocurrir en aquel día que los profetas se avergonzarán, cada uno de su visión
cuando profetice; y no usarán un vestido oficial de pelo con el propósito de engañar. Y ciertamente
dirá: ‘No soy profeta. Soy un hombre que cultiva el terreno, porque un hombre terrestre mismo me
adquirió desde mi juventud en adelante.’ Y uno tendrá que decirle: ‘¿Qué son estas heridas en tu
persona entre tus manos?’ Y él tendrá que decir: ‘Son aquellas con las cuales me hirieron en la
casa de los que me amaban intensamente.’”—Zacarías 13:4-6, NM; BJ; NC; contraste con Amós
7:14-17.
w04 15/11 págs. 10-11 párr. 4 Proclamemos con valor la palabra de Dios
4. ¿Por qué constituyó un desafío para Amós profetizar en Israel?
4 Jehová dio este mandato a Amós: “Ve, profetiza a mi pueblo Israel” (Amós 7:15). Dicha
comisión representaba un reto. En ese momento, el reino de diez tribus de Israel disfrutaba de paz,
seguridad y prosperidad material. Muchos israelitas tenían “casa[s] de invierno” y “casa[s] de
verano” construidas, no con simples adobes, sino con costosa “piedra labrada”. Algunos poseían
elegantes muebles con incrustaciones de marfil y bebían vino procedente de “viñas deseables”
(Amós 3:15; 5:11). Como resultado, un gran número de ellos se habían vuelto apáticos.
En realidad, el territorio de Amós quizá fuera muy parecido a aquel donde muchos de nosotros
efectuamos nuestro ministerio.
w07 1/10 pág. 15 Puntos sobresalientes de los libros de Joel y Amós
Lecciones para nosotros:
(Amós 7:15). El temor de Dios debería motivarnos a predicar con celo el mensaje del Reino.
w04 15/11 pág. 14 párrs. 19-20 Proclamemos con valor la palabra de Dios
19, 20. ¿Cómo reaccionó Amós ante la oposición de Amasías?
19 ¿Cómo reaccionó Amós ante la oposición de Amasías? En primer lugar, preguntó al sacerdote:
“¿Dices: ‘No debes profetizar contra Israel [...]’?”. Entonces, el valeroso profeta de Dios proclamó
sin vacilar precisamente lo que Amasías detestaba oír (Amós 7:16, 17). Amós no se dejó
intimidar. ¡Qué magnífico ejemplo para nosotros! Jamás desobedeceremos a Dios en lo que
respecta a declarar su palabra, ni siquiera en los países donde Amasías modernos estén
promoviendo crueles persecuciones. Al igual que Amós, seguiremos proclamando: “Esto es lo que
ha dicho Jehová”. Y los opositores nunca lograrán detener nuestra predicación, pues “la mano de
Jehová” está con nosotros (Hechos 11:19-21).
20 Amasías debería haber sabido que sus amenazas no servirían de nada. Amós ya había
explicado por qué nadie en la Tierra podría silenciarlo, y este es el tercer punto que examinaremos.
Como vemos en Amós 3:3-8, el profeta empleó una serie de preguntas para ilustrar que todo
suceso tiene una causa, y luego dio esta aplicación: “¡Hay un león que ha rugido! ¿Quién no tendrá
miedo? ¡El Señor Soberano Jehová mismo ha hablado! ¿Quién no profetizará?”. En otras palabras,
Amós dijo a sus oyentes: “Tal como uno no puede evitar asustarse cuando oye el rugido de un
león, yo no puedo dejar de predicar la palabra de Dios, pues he oído el mandato de Jehová de que
lo haga”. El temor piadoso, su profunda reverencia por Jehová, lo impelió a hablar con valor.
CAPITULO 8
km 6/05 pág. 3 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
5. ¿Cómo podemos emplear medios visuales en el ministerio del campo? [be-S pág. 248 § 1–
pág. 249 § 2.] Podemos recurrir a las ilustraciones, los mapas, las líneas del tiempo y
los cálculos matemáticos que aparecen en nuestras publicaciones, y pedirle a la
persona que explique lo que ve (Amós 7:7, 8; 8:1, 2). También podríamos utilizar
nuestras videocintas para enseñar verdades vitales.
be lección 47 pág. 248 párr. 1 Uso eficaz de medios visuales
Maneras de utilizar los medios visuales. A diferencia de Jehová, no nos es posible
comunicarnos mediante visiones. No obstante, las publicaciones de los testigos de Jehová cuentan
con numerosas ilustraciones que invitan a la reflexión. Empléelas para ayudar a las personas
interesadas a visualizar el Paraíso terrestre que nos promete la Palabra de Dios. O muestre al
estudiante de la Biblia un dibujo que se relacione con el tema que estén tratando y pregúntele qué
observa allí. Es de destacar que Jehová, al darle ciertas visiones al profeta Amós, le preguntó:
“¿Qué ves, Amós?” (Amós 7:7, 8; 8:1, 2). Interrogantes similares le resultarán útiles cuando dirija
la atención de sus oyentes a las láminas concebidas con fines didácticos.
w07 1/10 pág. 14 Puntos sobresalientes de los libros de Joel y Amós
Respuestas a preguntas bíblicas:
Amós 8:1, 2. ¿Qué significaba la expresión “una cesta de fruto del verano”? Daba a
entender que el día de Jehová estaba cerca. El fruto del verano se recoge hacia el final de la
temporada de la siega, es decir, al final del año agrícola. Jehová hizo que Amós viera “una cesta de
fruto del verano” para indicar que se acercaba el fin de Israel. Por lo tanto, Dios le dijo a Amós: “El
fin ha llegado a mi pueblo Israel. Ya no volveré a excusarlos”.
jd cap. 12 pág. 159 párr. 13 “Manténte en expectación”
13. ¿En qué grave error habían caído los israelitas, fueran ricos o pobres?
13 Claro, en el reino del norte no todos vivían en la abundancia y “satisfechos”. Había pobres que
a duras penas lograban ganarse la vida y alimentar a su familia (Amós 2:6; 4:1; 8:4-6). Hoy
ocurre igual en muchas regiones del planeta. ¿Ha sido útil la advertencia de Oseas 13:6 para las
personas pobres, tanto las del antiguo Israel como las de la actualidad? ¡Sin duda! Con dicha
advertencia, Jehová mostró que sus siervos verdaderos —tuvieran pocas o muchas posesiones—
no deberían caer en el error de preocuparse tanto por los aspectos materiales de la vida que se
“olvidar[an]” de Dios (Lucas 12:22-30).
w81 1/11 pág. 14 Calamidades y desastres... Amós suministra entendimiento
¿Cómo habían obtenido y mantenido su riqueza estos israelitas acaudalados? Mediante injusticia,
opresión y prácticas malas. Defraudaban egoístamente a los pobres vendiéndoles una medida
pequeña de grano (para colmo, grano de calidad inferior o de desecho) y usaban balanzas
engañosas. No vacilaban en vender como esclavos a los pobres por deudas pequeñas, y no
devolvían a los pobres las vestiduras que ellos, los ricos, les habían tomado en prenda y que los
pobres tanto necesitaban.—Amós 2:6, 8; 8:4-6.
w92 15/6 pág. 31 Preguntas de los lectores
Todos comprendemos que los compradores procuran comprar mercancías al mejor precio. Por
todo el mundo las mujeres buscan buenas rebajas, tratan de aplazar sus compras hasta la
temporada en que bajan los precios o compran en mercados donde se vende a granel o en tiendas
con pocos gastos generales, y por eso, a mejores precios. (Proverbios 31:14.) No obstante, ese
interés en obtener una ganga debe tener límites morales. Los leales en los días de Nehemías
rehusaron hacer compras en sábado, aunque pudieran haber obtenido buenas rebajas en esos días.
(Nehemías 10:31; compárese con Amós 8:4-6.) La situación de los cristianos es parecida. El que
rechacen el hurto los ayuda a dominar cualquier tentación a comprar artículos a bajo precio que
evidentemente hayan sido robados.
w04 15/11 pág. 11 párr. 6 Proclamemos con valor la palabra de Dios
6. ¿Cómo explotaban a su prójimo los comerciantes israelitas?
6 Vayamos en primer lugar al mercado, donde comerciantes deshonestos hacían “pequeño el efá”
y “grande el siclo”, e incluso vendían “simple desecho” como si fuera grano (Amós 8:5, 6).
Estafaban a sus compradores en la cantidad, en el precio y en la calidad del producto.
Se aprovechaban de los pobres hasta arruinarlos, y cuando a estos no les quedaba más remedio
que venderse como esclavos, los compraban “por el precio de un par de sandalias” (Amós 8:6).
Para aquellos mercaderes avarientos, sus hermanos israelitas no valían más que simple calzado.
¡Qué forma de humillar a los necesitados, y qué grave violación de la Ley de Dios! Sin embargo,
estos mismos negociantes guardaban “el sábado” (Amós 8:5). En efecto, su devoción no era más
que una fachada.
su cap. 10 págs. 78-79 párr. 9 “Ya no tendrán más hambre”
9. a) ¿Qué da cuenta del hambre espiritual que existe en el mundo hoy día? b) ¿Por qué
es ésta una de las causas fundamentales de los problemas de la humanidad?
9 Una de las causas fundamentales de los problemas de la humanidad es el hambre espiritual.
Porque la humanidad ha desechado a Jehová, él no la favorece con entendimiento de su Palabra, y,
a consecuencia de ello, la humanidad experimenta “un hambre, no de pan, y una sed, no de agua,
sino de oír las palabras de Jehová” (Amós 8:11). La gente que padece hambre espiritual busca a
tientas la respuesta a preguntas vitales como: ¿Qué significado tiene la vida? ¿Por qué muere la
gente? ¿Hay verdadera esperanza para el futuro? Enloquecidas debido al hambre espiritual, tales
personas suelen causarse daño a sí mismas y perjudicar a otras mientras participan en conducta
inmoral y criminal para satisfacer sus deseos vehementes
cf cap. 18 págs. 186-187 párrs. 11-13 “Continúa siguiéndome”
11-13. ¿Por qué tal vez les sorprenda a algunos que Jesús hable en términos tan duros a
quienes hacen “muchas obras poderosas” en su nombre, pero por qué está tan
furioso? Ilústrelo.
11 Muchos que dicen ser cristianos quizás se sorprendan por estas palabras. ¿Por qué hablaría
Jesús en términos tan duros a personas que han hecho “muchas obras poderosas” en su nombre?
Las iglesias de la cristiandad han auspiciado obras de caridad, han ayudado a los pobres, han
construido escuelas y hospitales, y han realizado muchas obras más. Entonces, ¿por qué está Jesús
tan furioso? La siguiente ilustración nos ayudará a entender la razón.
12 Unos padres tienen que irse de viaje. Como no pueden llevarse a los hijos, contratan los
servicios de una niñera. Sus instrucciones son muy sencillas: “Atiende a los niños, dales de comer,
mantenlos limpios y cuídalos bien para que no se vayan a lastimar”. Sin embargo, a su regreso
quedan horrorizados: los niños están hambrientos, sucios y enfermos. Están llorando
desconsolados para que la niñera les preste atención, pero ella no les hace ningún caso. ¿Por qué?
Porque está subida en una escalera lavando las ventanas. Los padres, furiosos, le exigen una
explicación, a lo que ella les responde: “¡Miren todo lo que he hecho! Las ventanas están limpias,
¿no? También arreglé varias cosas de la casa; todo lo hice por ustedes”. ¿Se sentirán mejor los
padres? ¡Por supuesto que no! Ellos nunca le pidieron que hiciera esos trabajos; solo querían que
cuidara a sus hijos. Están furiosos porque ella no siguió sus instrucciones.
13 La cristiandad ha actuado como la niñera del ejemplo. Jesús mandó a sus representantes que
alimentaran espiritualmente a las personas, les enseñaran la verdad de la Palabra de Dios y les
ayudaran a mantenerse espiritualmente puras (Juan 21:15-17). Pero la cristiandad no ha
obedecido en absoluto el mandato de Jesús. Ha dejado a la gente hambrienta en sentido espiritual,
en total ignorancia de las verdades bíblicas elementales y completamente confundida con sus
mentiras (Isaías 65:13; Amós 8:11). Ni siquiera sus intentos de mejorar este mundo justifican su
desobediencia deliberada. Al fin y al cabo, este sistema mundial es como una casa destinada a ser
demolida, pues la Palabra de Dios enseña con claridad que el mundo de Satanás pronto será
aniquilado (1 Juan 2:15-17).
ip-1 cap. 15 pág. 192 párr. 8 El consejo de Jehová contra las naciones
8. a) ¿En qué se han parecido a Filistea algunas naciones? b) Como en el pasado, ¿qué ha
hecho Jehová hoy para apoyar a su pueblo?
8 Como la antigua Filistea, algunas naciones actuales se oponen enconadamente a quienes
adoran a Dios. Han confinado a muchos testigos cristianos de Jehová en prisiones y campos de
concentración. Los han proscrito. A algunos les han dado muerte. Los opositores continuamente
“hacen ataques agudos contra el alma del justo” (Salmo 94:21). Quizá, a los ojos de sus
adversarios, quienes componen este grupo cristiano sean “de condición humilde” y “pobres”. Pero,
con el apoyo de Jehová, tienen abundancia espiritual mientras sus enemigos padecen hambre
(Isaías 65:13, 14; Amós 8:11). Cuando Jehová extienda su mano contra los filisteos modernos,
estas personas “de condición humilde” estarán a salvo. ¿Dónde? Junto a “la casa de Dios”, de la
que Jesús es la sólida piedra angular de fundamento (Efesios 2:19, 20). Además, los protegerá la
“Jerusalén celestial”, el Reino celestial de Jehová, cuyo Rey es Jesucristo (Hebreos 12:22;
Revelación 14:1).
jd cap. 5 pág. 60 párr. 8 “Busquen a Jehová” adorándolo como él desea
8. En los días de Amós, ¿qué significaba tener “limpieza de dientes”?
8 ¿Qué más podemos analizar todos los que hemos estudiado la Palabra de Dios y la ponemos en
práctica? Conviene que nos fijemos en una frase que emplea el libro de Amós: “limpieza de
dientes”. Mediante este profeta, Dios advirtió a su pueblo: “Yo también, por mi parte, les di a
ustedes limpieza de dientes en todas sus ciudades y falta de pan en todos sus lugares” (Amós 4:6).
No tenían los dientes limpios por habérselos cepillado, sino porque había escasez de alimentos y
no habían comido nada. Esa situación les avisaba además de que iba a enviarles “un hambre, no de
pan, y una sed, no de agua, sino de oír las palabras de Jehová” (Amós 8:11)
¿En quién se cumplen las palabras de Amós 8:11, y qué pregunta deberíamos hacernos en
vista de que contamos con abundante alimento espiritual? (jd pág. 60 párr. 9.)
(Amós 8:11) ”‘¡Mira! Vienen días —es la expresión del Señor Soberano Jehová—, y ciertamente enviaré
un hambre al país, un hambre, no de pan, y una sed, no de agua, sino de oír las palabras de Jehová.
jd cap. 5 págs. 60-61 párr. 9 “Busquen a Jehová” adorándolo como él desea
9 Espiritualmente hablando, la descripción de Amós se cumple en el lamentable estado de la cristiandad.
A diferencia de ella, el pueblo internacional de Dios tiene abiertas “las compuertas de los cielos” y
disfruta de abundantes provisiones espirituales (Malaquías 3:10; Isaías 65:13, 14). Sin embargo, cada
cristiano hace bien en preguntarse: “¿Hasta qué grado participo de tales manjares?”. A este respecto, es
interesante señalar lo que se ha descubierto sobre el centro del apetito. En investigaciones realizadas en
laboratorio se vio que si los animales tienen dañado el centro del apetito, pierden las ganas de comer, y
acaban muriendo de hambre aunque los rodeen alimentos de sobra. Pues bien, ¿qué hay del “centro del
apetito” espiritual del cristiano? ¿Podría deteriorarse tanto que lo llevara a morir desnutrido pese a tener
ante sí un banquete espiritual?
g88 22/3 pág. 8 ¿Apacientan las religiones a sus rebaños, o los esquilan?
Verdaderamente hoy ocurre lo mismo que en el tiempo de Jesús: “Al ver las muchedumbres, se
compadeció de ellas, porque estaban desolladas y desparramadas como ovejas sin pastor”. (Mateo
9:36.) Entonces, “comenzó a enseñarles muchas cosas”. (Marcos 6:34.) No obstante, Jesús tiene
hoy en la Tierra seguidores que andan en sus pisadas, predican tal como él lo hizo y enseñan las
verdades de la Biblia que apaciguan el hambre espiritual. (Amós 8:11.)
w86 1/10 pág. 24 ¿Cuál es la manera más práctica de “amar a tu prójimo”?
Muchas organizaciones religiosas de la cristiandad señalan con orgullo a sus “buenas obras” de
atender a los enfermos, los necesitados y los desafortunados. Pero ellos harían mejor si dieran más
énfasis a ofrecer ayuda espiritual, tal como lo hizo Jesús. A semejanza de los líderes religiosos del
primer siglo, no han llevado a cabo la comisión más importante. Tal vez han alimentado
literalmente a algunos pobres, pero han dejado que la mente y el corazón de ellos padezca de
hambre de las palabras de la verdad. (Véase Amós 8:11.) Tal vez han contribuido dinero para
ayudar a los necesitados de muchas naciones, pero no han declarado “a las naciones las buenas
nuevas acerca de las riquezas insondables del Cristo” ni acerca de la gobernación del Reino de
Dios. (Efesios 3:8.) Sus misioneros tal vez han ayudado a las naciones subdesarrolladas a ser más
hábiles en el uso del arado, pero no las han inducido a “batir sus espadas en rejas de arado y sus
lanzas en podaderas”. (Isaías 2:4.)
w04 15/11 pág. 25 párr. 21 Busquemos a Jehová, Aquel que examina los corazones
21. ¿Qué clase de hambre padecen quienes no practican la adoración verdadera?
21 ¿Qué les esperaba a quienes no apoyaban la adoración verdadera? La peor clase de hambre:
la espiritual. “Vienen días —dijo el Señor Soberano Jehová— [...], y ciertamente enviaré un hambre
al país, un hambre, no de pan, y una sed, no de agua, sino de oír las palabras de Jehová.” (Amós
8:11.) La cristiandad está sumida en dicha hambre, pero las personas sinceras que hay en ella ven
la prosperidad espiritual del pueblo de Dios y acuden a Su organización. Las siguientes palabras de
Jehová marcan muy bien el contraste entre la situación de la cristiandad y la de los verdaderos
cristianos: “¡Miren! Mis propios siervos comerán, pero ustedes mismos padecerán hambre. ¡Miren!
Mis propios siervos beberán, pero ustedes mismos padecerán sed. ¡Miren! Mis propios siervos se
regocijarán, pero ustedes mismos sufrirán vergüenza” (Isaías 65:13).
w87 1/5 págs. 10-11 párr. 3 Hambre mortífera en tiempo de abundancia
3. ¿Cuál es el hambre de mayor importancia, y cómo se predijo?
3 De máxima importancia en la Tierra hoy día es la lamentable hambre espiritual. Está
directamente relacionada con la falta de paz. La humanidad tambalea, buscando
desesperadamente un camino de salida. El Dios Todopoderoso hizo que su profeta escribiera lo
siguiente sobre esta situación, desde muchos siglos atrás: “‘¡Mira! Vienen días —es la expresión del
Señor Soberano Jehová—, y ciertamente enviaré un hambre al país, un hambre, no de pan, y una
sed, no de agua, sino de oír las palabras de Jehová. Y ciertamente tambalearán de mar a mar, y de
norte aun al naciente. Seguirán discurriendo mientras buscan la palabra de Jehová, pero no la
hallarán’”. (Amós 8:11, 12.)
w97 15/9 pág. 13 párrs. 15-16 ¿Será usted fiel como Elías?
15, 16. En contraste con la cristiandad, ¿quiénes han disfrutado de un suministro regular
de alimento espiritual, y por qué medio?
15 Cuando el mundo entró en “el tiempo del fin”, la cristiandad fue presa de un hambre
espiritual. (Daniel 12:4; Amós 8:11, 12.) Pero el pequeño grupo de cristianos ungidos disfrutó “al
tiempo apropiado” de un suministro regular de alimento espiritual procedente de Dios, tal como
Jehová alimentó a Elías durante el hambre de sus días. (Mateo 24:45; 1 Reyes 17:6, 13-16.)
Conocidos en un tiempo como Estudiantes Internacionales de la Biblia, estos fieles siervos de Dios
recibieron más tarde el nombre bíblico de testigos de Jehová. (Isaías 43:10.)
16 Elías vivió en conformidad con el significado de su nombre: “Mi Dios es Jehová”. La revista
oficial de los siervos terrestres de Jehová, La Atalaya, ha usado constantemente el nombre de Dios.
De hecho, el segundo número (agosto de 1879) expresó la confianza de que la revista contaba con
el apoyo de Jehová. Esta revista y otras publicaciones de la Sociedad Watch Tower ponen al
descubierto las enseñanzas antibíblicas de la cristiandad y el resto de Babilonia la Grande, el
imperio mundial de religión falsa, y defienden la veracidad de la Palabra de Dios, la Biblia.
(2 Timoteo 3:16, 17; Revelación [Apocalipsis] 18:1-5.)
CAPITULO 9
w04 15/11 pág. 18 párrs. 15-16 Los malvados no escaparán al castigo de Jehová
15, 16. a) ¿Por qué se advirtió a Israel que ‘se preparara para encontrarse con su Dios’?
b) ¿Cómo indica Amós 9:1, 2 que los pecadores no escaparían a la ejecución de la
sentencia divina? c) ¿Qué le ocurrió al reino de diez tribus de Israel en el año 740 a.E.C.?
15 Puesto que la inmoralidad y otros pecados abundaban en Israel, el profeta Amós tenía buenas
razones para advertir al pueblo rebelde: “Prepárate para encontrarte con tu Dios” (Amós 4:12).
La infiel nación de Israel no podría escapar al castigo divino que se aproximaba, pues Jehová
declaró por octava vez: “No lo volveré atrás” (Amós 2:6). Respecto a los pecadores que quizá
trataran de ocultarse, Dios dijo: “Ninguno de ellos que huya logrará escapar, y ninguno de ellos
que escape logrará su fuga. Si cavan hasta dentro del Seol, de allí mi propia mano los tomará; y si
suben a los cielos, de allí los haré bajar” (Amós 9:1, 2).
16 Los malvados no escaparían a la ejecución de la sentencia de Jehová cavando “hasta dentro
del Seol”, lo que en sentido figurado alude a sus intentos de esconderse en las partes más bajas de
la Tierra. Tampoco escaparían subiendo “a los cielos”, es decir, buscando refugio en las montañas
altas. La advertencia de Jehová era clara: no hay escondrijo que esté fuera de su alcance.
La justicia divina exigía que el reino norteño respondiera por su maldad, y el momento señalado
llegó. En el año 740 a.E.C., unos sesenta años después de que Amós pusiera por escrito su
profecía, el reino de Israel cayó ante los conquistadores asirios.
jd cap. 4 págs. 44-45 párrs. 4-5 Jehová, el Dios que predice y cumple
4, 5. a) ¿Qué verdad esencial acerca de Dios destacaron los doce profetas? b) ¿Cómo
influye en usted saber que Jehová es todopoderoso?
4 Recuerde que, como vimos en el capítulo anterior, Satanás cuestionó el derecho que Dios tiene
de gobernar. Además, algunos ángeles manifestaron rebeldía contra Jehová y desconfianza en Sus
motivos. Tales sentimientos los llevaron a desobedecerle y hacer estragos en la Tierra. Pues bien,
es esencial que se respete y acate la soberanía de Dios, porque solo así reinarán el orden y la
armonía en el universo, lo que incluye la paz entre los hombres. Con toda razón, Jehová está
decidido a vindicar su soberanía. Veamos cómo aclaran este punto los doce libros proféticos.
5 Dado que los profetas eran mensajeros de Jehová, destacaron la posición sublime que él
ocupa. Por ejemplo, Amós ensalza el nombre y la soberanía del Todopoderoso llamándolo veintiuna
veces “Señor Soberano”. Este título indica que el Dios verdadero posee una grandeza inmensa y
que nada escapa a su control (Amós 9:2-5; véase el recuadro “Jehová, el Todopoderoso”). Es, sin
duda, el único Soberano legítimo del universo, infinitamente superior a las imágenes sin vida que
idolatra la gente (Miqueas 1:7; Habacuc 2:18-20; Sofonías 2:11). Como Jehová es el Creador de
todas las cosas, posee el derecho natural de ejercer el poder soberano sobre todas ellas (Amós
4:13; 5:8, 9; 9:6). ¿Por qué es importante que tengamos presente este hecho?
w79 15/5 pág. 11 Una condición aprobada ante de Jehová
El hecho de que alguien haya recibido el favor divino en cierto tiempo no garantiza en sí mismo
que ese individuo continúe siendo siervo aprobado de Jehová. Por ejemplo, a los israelitas se les
libró de la esclavitud en Egipto y se les llevó al país de Canaán. Sin embargo, el que ellos llegaran a
ser el pueblo escogido de Dios no les aseguró una relación incambiable con el Altísimo. Cuando se
hicieron idólatras y de otras maneras pasaron por alto la ley de Jehová, el hecho de que Jehová les
hubiera escogido por amor a los antepasados fieles de ellos perdió su significado. Por medio de su
profeta Amós, el Todopoderoso declaró: “‘¿No son ustedes como los hijos de los cusitas para mí, oh
hijos de Israel?’ es la expresión de Jehová. ‘¿No hice subir a Israel mismo de la tierra de Egipto, y a
los filisteos de Creta, y a Siria de Kir?’”—Amós 9:7.
w07 1/10 pág. 15 Puntos sobresalientes de los libros de Joel y Amós
Lecciones para nosotros
Amós 9:7-10. Ser descendientes de los patriarcas fieles y de los que fueron liberados de Egipto
como pueblo escogido de Dios no impidió que los israelitas infieles cayeran en una situación tan
desaprobada como la de los cusitas. Lograr la aprobación del Dios imparcial no solo depende de
proceder de cierto linaje, sino de ‘temerle y obrar justicia’ (Hechos 10:34, 35).
jd cap. 4 págs. 51-53 párrs. 17-18 Jehová, el Dios que predice y cumple
17, 18. a) ¿Qué motivos para tener esperanza da Dios a los seres humanos? b) ¿Cómo
debemos ver la disciplina de Jehová?
17 Cuando Jehová cumple sus promesas, no lo hace sencillamente para exhibir su capacidad de
predecir el futuro, como si pretendiera impresionar a los seres humanos. La razón de todos sus
actos es muy distinta: actúa movido por un amor regido por principios, pues “Dios es amor”
(1 Juan 4:8). Recordemos el caso de Oseas, del siglo VIII antes de nuestra era. Tal como este
profeta fue víctima de la infidelidad de su esposa Gómer, Jehová sufrió la traición de los israelitas,
cuya idolatría era comparable al adulterio. Así es: ellos habían adulterado la adoración pura de
Jehová mezclándola con el culto a Baal; además, habían “cometido fornicación”, por así decirlo, con
Asiria y Egipto. ¿Cuál sería la reacción del Altísimo? Del mismo modo que Oseas tendría que buscar
a su esposa infiel y traerla de vuelta consigo, Jehová buscaría a su pueblo. Y lo haría movido por el
amor: “Con las sogas del hombre terrestre seguí atrayéndolos, con las cuerdas del amor, [...] y con
dulzura llevé alimento a cada uno” (Oseas 2:5; 11:4). Dios los perdonaría y restablecería su
relación con ellos si demostraban arrepentimiento sincero (Oseas 1:3, 4; 2:16, 23; 6:1-3; 14:4).
¡Qué cariño tan conmovedor! Pues bien, uno debería preguntarse: “Si Jehová demostró tanto
afecto en el pasado, ¿tengo motivos para dudar de que sienta por mí un cariño eterno, un amor
leal y constante, una ternura inagotable?” (Oseas 11:8).
18 Los doce libros proféticos también nos permiten ver la disciplina de Jehová como una
demostración de su amor. Así, él avisó a su pueblo descarriado de que iba a corregirlo, pero le hizo
esta promesa: “No [te] aniquilaré completamente” (Amós 9:8). Cuando fue necesario castigarlo,
no se contuvo; sin embargo, tuvo que ser muy tranquilizador saber que se trataba de una medida
temporal. Malaquías 1:6 compara a Jehová a un padre afectuoso, y sabemos que los padres
disciplinan a sus hijos queridos para corregirlos (Nahúm 1:3; Hebreos 12:6). No obstante, nuestro
Padre celestial es amoroso, y por ello es lento para la cólera; además, recompensa con generosidad
a sus siervos, como vemos confirmado en Malaquías 3:10, 16.
w81 1/11 pág. 15 Calamidades y desastres... Amós suministra entendimiento
Al final de la temporada se recogen los frutos; de manera similar, el fin de Israel está cerca.
Jehová jura por sí mismo que le pedirá cuentas. Cuando llegue el tiempo para la ejecución de ese
juicio, los israelitas buscarán algún mensaje del Dios celestial, pero será muy tarde. Ninguno
escapará mediante esconderse, ni siquiera en las cuevas del monte Carmelo.—Amós 8:1-9:7.
Dios sacudirá la tierra como si Israel no fuera una nación dedicada a él. ¡Pero no se ha perdido la
esperanza! Aunque los pecadores que dicen: “La calamidad no se acercará” han de llegar a su fin,
sin embargo algunos de la descendencia de Jacob han de ser protegidos de la destrucción. Y en
efecto, se les protegió. En 537 a. de la E.C. regresaron del cautiverio personas de Israel y de
Judá.—Amós 9:8-10, 13-15.
Para mayor consuelo, Amós profetiza que se reconstruirá la “cabaña de David.” En 49 E.C., el
discípulo Santiago citó esta parte de la profecía de Amós. Para aquel tiempo ya había un rey en
perspectiva ungido que venía de la línea de David, Jesucristo. El recogimiento de los discípulos
cristianos, tanto judíos como gentiles, para que llegaran a ser gobernantes asociados con Jesucristo
fue un maravilloso cumplimiento de las palabras que se encuentran en Amós 9:11, 12.—Hech.
15:13-18.
si pág. 150 párr. 16 Libro bíblico número 30: Amós
16. ¿Cómo indicó Santiago un cumplimiento de Amós 9:11, 12 con relación a la
congregación cristiana?
16 Sin embargo, hubo un cumplimiento glorioso y edificante de la profecía de Amós en los días de
los apóstoles. Cuando bajo inspiración Santiago considera el recogimiento de los no israelitas a la
congregación cristiana, hace claro que esto se había predicho en la profecía de Amós 9:11, 12.
Indica que ‘la reedificación de la cabaña de David que estaba caída’ se cumple con relación a la
congregación cristiana, “para que los que queden de los hombres busquen solícitamente a Jehová,
junto con gente de todas las naciones, personas que son llamadas por mi nombre, dice Jehová”. En
realidad, allí estaba el apoyo bíblico para el nuevo suceso que relata Simón Pedro... que Dios
estaba sacando de entre las naciones “un pueblo para su nombre”. (Hech. 15:13-19.)
po cap. 13 pág. 164 párr. 20 Se revelan otros misterios relacionados con el Mesías
20. (a) Por eso, ¿qué no se levantaría ya como barrera entre el judío y el no judío?
(b) Por lo tanto, ¿a quiénes dio ahora atención favorable Dios?
20 A la mitad de la ‘septuagésima semana’ en 33 E.C., Dios había abolido el pacto de la Ley
Mosaica y había inaugurado el mejor “nuevo pacto” con el Israel espiritual. Por eso el viejo pacto
de la Ley ya no debería levantarse como una barrera entre el judío y el gentil. Por eso, pasando por
una senda limpiada, como se declara en Efesios 2:13-18, Jehová Dios dio su atención favorable a
las naciones gentiles incircuncisas para “tomar de entre ellas un pueblo para su nombre.”—Hechos
15:14; Amós 9:11, 12, Versión de los Setenta griega.
jd cap. 4 pág. 54 párr. 21 Jehová, el Dios que predice y cumple
21. a) ¿Qué señalaron los doce profetas acerca del Mesías? b) ¿Qué profecías mesiánicas
le resultan más interesantes?
21 Jehová también predijo la base legal para recibir perdón duradero. Sí, anunció la llegada del
Mesías, quien sacrificaría su vida humana como “rescate correspondiente” a favor de la humanidad
pecadora (1 Timoteo 2:6). Por ejemplo, Amós señaló que el Mesías, el hijo de David, llevaría a
cabo una restauración (Amós 9:11, 12; Hechos 15:15-19). Y Miqueas indicó incluso dónde nacería
Jesús, el cual ofrecería vida eterna a quienes mostraran fe en su sacrificio (Miqueas 5:2).
Asimismo, Zacarías dijo que el “Brote” (es decir, Jesús) llegaría a “sentarse y gobernar en su trono”
(Zacarías 3:8; 6:12, 13; Lucas 1:32, 33). Sin lugar a dudas, nuestra fe crecerá si examinamos más
de estas profecías (véase el recuadro “Importantes profecías acerca del Mesías”).
g76 22/6 pág. 26 ‘Absténganse de la sangre’... ¿hasta cuándo?
En la reunión del concilio, Pedro, Pablo y Bernabé informaron lo que Dios hizo por medio de
ellos. Los conversos gentiles habían sido aceptados sobre la base de fe sin conformarse primero al
reglamento de la ley mosaica. Pedro razonó que no había necesidad de tratar de insistir en que los
gentiles guardaran un código de leyes que ni siquiera los judíos podían guardar. Entonces el
concilio consideró Amós 9:11, 12, que contenía una indicación inspirada de que Dios aceptaría a
gente de las naciones. Era patente que los gentiles no iban a tener que circuncidarse y conformarse
a la ley de Moisés antes que pudieran hacerse cristianos. (Hech. 15:16-18) El discípulo Santiago,
que parece haber sido el presidente, dijo:
w77 1/8 págs. 476-477 párrs. 14-15 Ancianos de congregación... ¡‘presidan
excelentemente’!
14, 15. (a) ¿Qué contribuyeron Pedro, luego Pablo y Bernabé y finalmente Santiago a
aquella histórica consideración del concilio? (b) ¿Qué factores resultaron en el
“acuerdo unánime” al que se llegó en aquella ocasión?
14 Después que “se hubo disputado mucho,” Pedro relató su experiencia de ser usado por Jehová
para abrir el camino para que los gentiles oyeran las buenas nuevas. Planteó una pregunta en
cuanto a si era razonable imponer cargas a aquellos creyentes gentiles cuando es la bondad
inmerecida de Dios por medio de Jesucristo lo que hace posible la salvación. En seguida, note el
silencio respetuoso que se menciona en el versículo doce cuando Pablo y Bernabé agregaron su
testimonio. Estos apóstoles viajantes (“enviados” de la congregación de Antioquía) habían recibido
evidencia de la bendición de Dios mediante “muchas señales y portentos” a medida que estuvieron
predicando entre las naciones. Esto apoyó la recomendación de Pedro de lo que debía hacerse.—
Hech. 15:7-12.
15 Entonces Santiago pidió que se le oyera. Usó como fundamento las palabras de los profetas,
como en Amós 9:11, 12, que estaban de acuerdo con lo que Pedro había relatado y confirmaban
lo que el espíritu de Dios había efectuado por medio de Pablo y Bernabé. Así, Santiago tenía el
apoyo de las Escrituras y el respaldo del espíritu de Dios para su decisión. Desde esa posición firme
propuso que ellos escribieran a los creyentes de las naciones que se estaban dirigiendo a Dios y les
dijeran cuáles eran realmente los requisitos de Dios para ellos. Los apóstoles y los hombres de
mayor edad habían llegado a un acuerdo unánime. Se había resuelto con toda humildad un asunto
controversial.—Hech. 15:13-29.
w03 15/6 págs. 13-14 párrs. 8-9 Imitemos a Jehová, el Dios imparcial
8, 9. ¿Cómo demostró Jehová imparcialidad en sus relaciones con Abrahán y con la
nación de Israel?
8 El discípulo Santiago destacó la bondad inmerecida que manifestó Dios en su relación con
Abrahán y su prole. En el caso del patriarca, no fue su origen, sino su fe, lo que lo hizo “amigo de
Jehová” (Santiago 2:23). Además, gracias a su fe y a su amor a Dios legó grandes bendiciones a
sus descendientes (2 Crónicas 20:7). Jehová le prometió: “De seguro te bendeciré y de seguro
multiplicaré tu descendencia como las estrellas de los cielos y como los granos de arena que hay en
la orilla del mar”. Además, le hizo este otro juramento, que encontramos en el versículo siguiente:
“Mediante tu descendencia ciertamente se bendecirán todas las naciones de la tierra” (Génesis
22:17, 18; Romanos 4:1-8).
9 El trato que Jehová dio a Israel no revela en modo alguno parcialidad, sino más bien, lo que él
puede hacer en favor de quienes le obedecen. De hecho, ejemplifica su manera de expresar amor
leal a sus siervos fieles. Aunque aquel pueblo era su “propiedad especial”, los demás no quedaban
excluidos de su benevolencia (Éxodo 19:5; Deuteronomio 7:6-8). Es cierto que Jehová había
redimido a los israelitas de la esclavitud en Egipto y luego había declarado: “Solo a ustedes he
conocido de todas las familias del suelo”. Sin embargo, mediante siervos suyos como el profeta
Amós, también ofreció un maravilloso futuro a gente de “todas las naciones” (Amós 3:2;
9:11, 12; Isaías 2:2-4).
si pág. 150 párr. 17 Libro bíblico número 30: Amós
17. ¿Qué prosperidad y permanencia predice Amós respecto al Reino de Dios?
17 De Jesucristo, el Cabeza de esta congregación cristiana, se dice en otros lugares que es el
“hijo de David”, que hereda “el trono de David su padre” y gobierna para siempre. (Luc. 1:32, 33;
3:31.) Así la profecía de Amós señala al cumplimiento del pacto con David para un reino. Las
palabras de conclusión de Amós no solo dan una visión maravillosa de la prosperidad
sobreabundante que viene cuando se levanta “la cabaña de David”, sino que también subrayan la
permanencia del Reino de Dios: “‘Y ciertamente los plantaré sobre su suelo, y ya no serán
desarraigados de su suelo que les he dado’, ha dicho Jehová tu Dios”. ¡La Tierra rebosará de
bendiciones eternas a medida que Jehová restaura por completo “la cabaña de David”! (Amós
9:13-15.)
jd cap. 14 pág. 191 párr. 25 “Una bendición hasta que no haya más carencia”
25. ¿Qué sentimientos tendrá usted en el nuevo mundo?
25 La promesa de que habrá una resurrección terrenal no debería parecer demasiado difícil de
creer (Zacarías 8:6). En su día, también tuvo que ser difícil de creer el anuncio que hicieron Amós y
Miqueas de que el pueblo de Dios regresaría del exilio. Pero sabemos que se cumplió (Amós
9:14, 15; Miqueas 2:12; 4:1-7). A su regreso, los judíos dijeron: “Nos pusimos como los que
estaban soñando. En aquel tiempo nuestra boca se llenó de risa, y nuestra lengua de clamor
gozoso. [...] Jehová ha hecho una cosa grande en lo que ha hecho con nosotros. Nos hemos puesto
gozosos” (Salmo 126:1-3). Esos mismos son los sentimientos que usted tendrá en el nuevo mundo
cuando reciba “una bendición hasta que no haya más carencia”.

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