domingo, 4 de noviembre de 2012

puntos sobresalientes oseas 8 a 12


CAPITULO 8
kj cap. 7 págs. 128-129 párr. 38 La cristiandad sabrá... cuando le llegue el fin
38. ¿Qué cosa que ha empezado desde 1914 E.C. nos hace recordar la mención de
violencia, y cómo ha sucedido que la “violencia” haya llegado a ser una “vara” para
castigar la iniquidad?
38 La violencia que caracterizó a la Jerusalén y Judá del día de Ezequiel nos hace recordar que,
desde el año 1914 E.C., nosotros también hemos entrado en una “era de violencia,” especialmente
en la cristiandad. ¿Se “ha levantado” una violencia tal “en vara de iniquidad”? ¡Sí, con toda
seguridad! Un “viento” violento es lo que siguen sembrando los religiosos violentos, y “un viento de
tempestad es lo que segarán.” (Oseas 8:7) La violencia acarrea su propio castigo como por una
“vara” para su propia iniquidad. En el caso de estos religiosos violentos se tiene que demostrar la
verdad de Proverbios 13:21: “Es a los pecadores que la calamidad persigue, pero es a los justos
que el bien recompensa.” Los religiosos violentos no merecen que se les proteja de la “vara” de
castigo. No habrá de hallarse en ellos ninguna “eminencia,” ningún mérito que los exima de la
ejecución de las decisiones judiciales de Jehová. No hay disculpa que proceda de ellos, ni de sus
riquezas, ni de ellos mismos. Merecen sentir la “vara” por su iniquidad.
g72 22/12 pág. 4 ¿Somos muy humanos para sobrevivir?
Bueno, ¿es el hombre “demasiado humano” para sobrevivir? ¿Cómo podría eso ser cierto puesto
que el hombre fue creado ‘a la imagen de Dios y según la semejanza de Dios’? El primer hombre
tenía en potencia la habilidad de vivir para siempre, y eso en condiciones paradisíacas, puesto que
solo moriría si desobedecía a su Dios. Así es que el hombre tenía en potencia la habilidad —mental,
física, emocional y moral— de vivir para siempre.—Gén. 1:26, 27; 2:16, 17.
Entonces ¿por qué está el mundo en tal enredo? ¿Por qué parece que la extinción amenaza a la
humanidad? Hay dos razones básicas, y están estrechamente relacionadas. Una es que el hombre
desobedeció a Dios y decidió dirigir su propio camino. Sin embargo él no tenía ni el derecho ni la
habilidad para hacerlo. (Jer. 10:23) Sucedió tal como leemos: “El Dios verdadero hizo a la
humanidad recta, pero ellos mismos han buscado muchos planes.” (Ecl. 7:29) Debido a ir en contra
de la expresa voluntad de su Creador y Diseñador, el hombre por fuerza se vería en dificultades,
así como también se vería cualquiera que tratara de usar una maquinaria complicada de manera
contraria a las instrucciones del fabricante.—Ose. 8:7.
w74 15/5 pág. 296 párr. 2 Sembrando semillas de buenas nuevas en un mundo plagado
de guerras
2. (a) ¿Qué ley resulta en cuanto a lo que se siembra, no solo en el campo de la
agricultura, sino también en los asuntos internacionales? (b) ¿Qué regla que declaró
Pablo resulta verdadera en cuanto a sembrar semillas de buenas nuevas?
2 Las naciones armadas se ocupan en sembrar la semilla de la preparación para la guerra. Tanto
en el campo de la agricultura como en el campo de las relaciones internacionales siempre resulta
que lo que se siembra se reproduce, produce su propia clase o género. Esto ha sido cierto desde
que el primer hombre se hizo cultivador. (Gén. 3:17-19; 4:1, 2; 1:11, 12; 9:20) Esta ley también
funciona implacablemente en la vida de las naciones. La siguiente profecía divina se ha realizado en
muchas naciones, y no solo en el Israel antiguo: “Es viento lo que siguen sembrando, y un viento
de tempestad es lo que segarán.” (Ose. 8:7) Puesto que la mayoría de los hombres participan en
sembrar la semilla de la preparación para la guerra, ¿qué se dice de la semilla de las buenas
nuevas pacíficas? ¿Puede medrar y producir fruto y aumento? Sí, pues vez tras vez se ha
demostrado que es una regla infalible que “cualquier cosa que el hombre esté sembrando, esto
también segará.” (Gál. 6:7) El Creador del hombre fijó las cosas de ese modo.
w77 15/4 pág. 236 párr. 19 Un tiempo de angustia mundial... ¿por qué, y cuándo?
19. ¿Qué pudiera considerarse una razón para concluir que Dios pronto entrará en
acción?
19 El tiempo en el cual Dios pondrá fin a la iniquidad en la Tierra tiene que ser pronto, porque si
el Creador no pusiera fin a las condiciones actuales en empeoramiento, hombres egoístas le
pondrían fin a la humanidad en la Tierra, fuera por medio de contaminarla o por combate nuclear.
Según los ecólogos, el rápido esparcimiento de la contaminación en la tierra, en el aire y
particularmente en los océanos, presenta una clara amenaza a la supervivencia de la familia
humana. En conformidad con las palabras de Jesucristo, el inicuo sistema de cosas actual es una
casa dividida contra sí misma; por eso, no puede seguir en pie por mucho más tiempo. Y según
otra ilustración bíblica, las naciones ‘han sembrado el viento y por eso segarán la tempestad’ de la
destrucción.—Mat. 12:25, 26; Ose. 8:7.
w96 15/4 pág. 11 párr. 3 Por qué terminará la religión mundana
3. ¿Por qué está enjuiciando Dios a la religión?
3 Desde la óptica de Dios, el apoyo que las masas den a la religión no cambia para nada un
hecho ineludible: toda religión está siendo enjuiciada por Dios. Según se evidencia en su historia,
Babilonia la Grande merece ser condenada, pues “sus pecados se han amontonado hasta llegar al
cielo, y Dios ha recordado sus actos de injusticia”. (Revelación 18:5.) Oseas escribió en lenguaje
profético: “Porque es viento lo que siguen sembrando, y un viento de tempestad es lo que
segarán”. Por todo el mundo, el conjunto de las religiones falsas de Satanás pagará la pena
máxima por haber traicionado a Dios, Su amor, Su nombre y Su Hijo. (Oseas 8:7; Gálatas 6:7;
1 Juan 2:22, 23.)
si pág. 145 párr. 14 Libro bíblico número 28: Oseas
14. ¿Qué cumplimientos exactos de la profecía de Oseas debemos notar?
14 El libro de Oseas fortalece la fe en las profecías inspiradas de Jehová. Todo lo que Oseas
profetizó respecto a Israel y Judá se realizó. Israel fue abandonada por las naciones vecinas
idólatras que habían sido sus amantes y segó el viento de tempestad de la destrucción a manos de
Asiria en 740 a.E.C. (Ose. 8:7-10; 2 Rey. 15:20; 17:3-6, 18.) No obstante, Oseas había predicho
que Jehová mostraría misericordia a Judá y la salvaría, pero no por poder militar. Esto se cumplió
cuando el ángel de Jehová mató a 185.000 de los asirios que amenazaban a Jerusalén. (Ose. 1:7;
2 Rey. 19:34, 35.) Sin embargo, Judá estuvo incluida en el juicio de Oseas 8:14: “Y ciertamente
enviaré fuego en sus ciudades, y este tendrá que devorar las torres de habitación de cada una”,
una predicción que tuvo un terrible cumplimiento cuando Nabucodonosor desoló a Judá y Jerusalén
en 609-607 a.E.C. (Jer. 34:6, 7; 2 Cró. 36:19.) Las muchas profecías de restauración de Oseas se
cumplieron cuando Jehová unió a Judá e Israel y estas ‘subieron del país’ de su destierro en 537
a.E.C. (Ose. 1:10, 11; 2:14-23; 3:5; 11:8-11; 13:14; 14:1-9; Esd. 2:1; 3:1-3.)
w07 15/9 pág. 16 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 8:7, 13; 10:13. El principio de que “cualquier cosa que el hombre esté sembrando, esto
también segará” fue cierto en el caso de los israelitas idólatras (Gálatas 6:7).
si págs. 155-156 párr. 3 Libro bíblico número 33: Miqueas
3. ¿En qué tiempos significativos sirvió Miqueas, y por qué lo comisionó Jehová como
profeta?
3 Miqueas vivió en tiempos peligrosos y significativos. Uno tras otro, los desenvolvimientos
presagiaban destrucción para los reinos de Israel y Judá. La corrupción moral y la idolatría estaban
en plenitud en Israel, y esto significó destrucción para aquella nación a manos de Asiria,
evidentemente durante la misma vida de Miqueas. Judá pasó de hacer lo correcto durante el
reinado de Jotán a copiar la iniquidad de Israel durante el reinado rebelde de Acaz, y de eso a
recobrarse durante el reinado de Ezequías. Jehová levantó a Miqueas para dar una fuerte
advertencia a Su pueblo de lo que se proponía traerles. Las profecías de Miqueas corroboraron las
de Isaías y Oseas. (2 Rey. 15:32–20:21; 2 Cró., caps. 27-32; Isa. 7:17; Ose. 8:8; 2 Cor. 13:1.)
w07 15/9 pág. 16 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 8:8; 9:17; 13:16. Las profecías relacionadas con el reino de Israel se cumplieron cuando
su capital, Samaria, cayó en manos de Asiria (2 Reyes 17:3-6). Estamos seguros de que Dios hará
todo cuanto ha dicho y llevará a cabo todo lo que ha hablado (Números 23:19).
jd cap. 10 pág. 128 párrs. 8-9 Esforcémonos para que nuestra familia honre a Dios
8, 9. ¿Por qué aparece en la Biblia la historia de Oseas y Gómer?
8 Sin duda, estamos decididos a mantener fuerte nuestro matrimonio. No obstante, ninguna
pareja es inmune a los problemas de la vida de casados. ¿Cuál es la mejor manera de
solucionarlos, sobre todo si uno cree que el culpable es el otro? En los capítulos 2 y 4 de este libro
hablamos de Oseas. Su mujer, Gómer, se convirtió en “una esposa de fornicación” y anduvo
“corr[iendo] tras sus apasionados amantes”. Pero estos la abandonaron, y ella cayó en la pobreza y
la esclavitud. Oseas tuvo que pagar dinero para recuperarla, y Dios lo exhortó a amarla. ¿Por qué
razón? Para representar lo que estaba ocurriendo entre Jehová, el “dueño marital”, y la nación de
Israel, que estaba unida a él como una esposa (Oseas 1:2-9; 2:5-7; 3:1-5; Jeremías 3:14; Isaías
62:4, 5).
9 Desde muy antiguo, el pueblo de Israel había herido a Jehová al servir a otros dioses (Éxodo
32:7-10; Jueces 8:33; 10:6; Salmo 78:40, 41; Isaías 63:10). Sin embargo, en aquel tiempo, el
reino de diez tribus del norte, con su culto a becerros, se había hecho especialmente culpable
(1 Reyes 12:28-30). Además, aquellos israelitas no confiaron en Jehová, su Dueño Marital, sino en
sus amantes políticos. Hasta recurrieron a Asiria, como si fueran una terca cebra en celo (Oseas
8:9). ¿Cómo se sentiría uno si su cónyuge lo traicionara con tanto descaro?
jd cap. 3 págs. 30-31 párr. 4 El día de Jehová: un tema importantísimo
4. ¿Qué alusiones al día de Jehová hicieron los restantes de los doce profetas?
4 Los restantes de los doce profetas también hicieron varias alusiones al “día de Jehová”, aunque
no usaron dicha expresión. Por ejemplo, Oseas dijo que el Altísimo ajustaría cuentas primero con
Israel y luego con Judá (Oseas 8:13, 14; 9:9; 12:2). Por lo general, estos mensajes se referían a
ocasiones en las que Dios intervendría en aquella misma época. Así, Jonás proclamó la sentencia
contra Nínive, y Miqueas indicó lo que sucedería cuando Dios tomara medidas contra varios pueblos
rebeldes (Jonás 3:4; Miqueas 1:2-5). Por su parte, Nahúm prometió que Jehová se vengaría de Sus
adversarios (Nahúm 1:2, 3). Y Habacuc clamó por justicia y describió “el día de la angustia”
(Habacuc 1:1-4, 7; 3:16). Algunos de estos libros apuntaron claramente a sucesos en que estarían
implicados los cristianos verdaderos. Este es el caso de Ageo, uno de los profetas posteriores al
exilio, quien predijo que las naciones serían mecidas (Ageo 2:6, 7). Pues bien, el apóstol Pablo citó
Ageo 2:6 para animar a los cristianos a estar espiritualmente sanos cuando Dios elimine los
perversos cielos simbólicos (Hebreos 12:25-29; Revelación [Apocalipsis] 21:1).
jd cap. 5 págs. 59-60 párr. 7 “Busquen a Jehová” adorándolo como él desea
7. a) ¿Cómo es posible que los israelitas cayeran tan fácilmente en la desobediencia? b)
¿De qué maneras podría el cristiano “empez[ar] a olvidar a su Hacedor”?
7 Quizás nos preguntemos: “¿Cómo es posible que los israelitas cayeran tan fácilmente en la
desobediencia?”. Oseas describió así el proceso: “Israel empezó a olvidar a su Hacedor” (Oseas
8:14). La expresión “empezó a olvidar” transmite con exactitud el sentido de la forma verbal
hebrea utilizada en el texto original. Es obvio que no sufrieron un ataque de amnesia que les
borrara a Jehová de la memoria. Más bien, de forma gradual fueron perdiendo de vista la
importancia de adorarlo como él quería. ¿Qué hay del cristiano de nuestros días? ¿No es cierto que
podría caer en esa misma trampa? Por ejemplo, pensemos en el esposo que se preocupa por
mantener a su familia (1 Timoteo 5:8). Como es lógico, se toma en serio su trabajo. Sin embargo,
pudieran surgirle problemas, y quizás crea que tenga que faltar a algunas reuniones cristianas por
cuestiones laborales. Cada vez le duele menos perdérselas y se va acostumbrando a hacerlo con
más frecuencia. Poco a poco se debilita su relación con Dios. Sin darse cuenta, ya ha “empez[ado]
a olvidar a su Hacedor”. Lo mismo podría ocurrirle a quien tenga padres u otros familiares
no creyentes si no decide sabiamente cuánto tiempo les dedicará y cuándo lo hará (Éxodo 20:12;
Mateo 10:37). Además, ¿verdad que podría suceder igual si uno no decidiera bien cuánto tiempo y
atención va a dedicar a viajes, aficiones y otras diversiones?
w70 15/3 pág. 165 ¿Continúa usted progresando?
“Cuídate de que no vayas a olvidar a Jehová tu Dios de modo que no guardes sus mandamientos
y sus decisiones judiciales y sus estatutos que yo te estoy mandando hoy; por temor de que comas
y realmente te satisfagas, y edifiques casas buenas y realmente mores en ellas, y aumenten tu
vacada y tu rebaño, y se te aumenten la plata y el oro, y aumente todo lo que es tuyo; y tu
corazón realmente se eleve y realmente olvides a Jehová tu Dios.”—Deu. 8:11-14.
Más tarde la historia bíblica nos dice que eso fue exactamente lo que sucedió: “Israel empezó a
olvidar a su Hacedor.” (Ose. 8:14) ¡Pues, hasta se pusieron a adorar a un dios falso materialista
llamado Baal, atribuyéndole a él su prosperidad material! Así que, en vez de adquirir mayor favor
con el Dios verdadero, Jehová, la nación retrocedió. O, como Jehová mismo lo expresó, “se hicieron
retrógrados en dirección y no adelantadores.” (Jer. 7:24) Por no progresar espiritualmente debido a
falta de fe la nación por fin fue rechazada por Dios.—Heb. 3:19.
w07 15/9 pág. 16 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 8:14. Jehová envió “fuego en [las] ciudades [de Judá]” en 607 antes de nuestra era por
medio de los babilonios, cuando trajo la desolación pronosticada contra Jerusalén y la tierra de
Judá (2 Crónicas 36:19). La palabra de Dios nunca falla (Josué 23:14).
CAPITULO 9
w75 15/2 pág. 124 párr. 18 Libertad del temor a peligros espirituales
18. ¿A quiénes asemejan a pajareros Jeremías y Oseas, y cuáles son sus métodos?
18 Describiendo el método del pajarero simbólico, Jeremías 5:26 dice: “Porque entre mi pueblo
se ha hallado a hombres inicuos. Siguen atisbando, como cuando se agachan los pajareros. Han
colocado una trampa ruinosa. Es a hombres que atrapan.” En cuanto a cómo los falsos profetas
obraban a semejanza de pajareros en la nación apóstata de Efraín (el reino de Israel de diez
tribus), Oseas 9:8 dijo: “En lo que respecta a profeta, hay la trampa del pajarero en todos sus
caminos.” El gran “cazador” o “pajarero,” Satanás el Diablo, está empeñado en atrapar a hombres,
a los que se alojan “bajo la mismísima sombra del Todopoderoso.”
cl cap. 26 págs. 266-267 párrs. 16-17 Un Dios “listo para perdonar”
16, 17. ¿Qué significa la afirmación bíblica de que Jehová olvida nuestros pecados, y por
qué respondemos de este modo?
16 Jehová hizo esta promesa referente a los partícipes del nuevo pacto: “Perdonaré su error, y
no me acordaré más de su pecado” (Jeremías 31:34). ¿Quiere decir esto que cuando él dispensa
las faltas, las borra de su memoria? No, porque las Escrituras refieren los errores de muchas
personas a quienes perdonó, como David (2 Samuel 11:1-17; 12:13). Es obvio que Dios sigue
teniendo conciencia de ellos, y para beneficio nuestro, los ha dejado por escrito en su Palabra,
señalando además que el arrepentido obtuvo la remisión de sus pecados (Romanos 15:4).
Entonces, ¿qué significa la afirmación bíblica de que Jehová no se ‘acuerda’ de lo que perdonó?
17 El verbo hebreo traducido “me acordaré” supone más que traer a la memoria el pasado. Como
menciona la obra Theological Wordbook of the Old Testament, “conlleva además la idea de tomar la
acción pertinente”. De modo que “acordarse” del pecado implica en esta acepción adoptar medidas
contra los transgresores (Oseas 9:9). Por consiguiente, al decir Dios: “No me acordaré más de su
pecado”, nos garantiza que cuando perdone sus faltas al arrepentido, no tomará luego represalias
(Ezequiel 18:21, 22). Jehová olvida en el sentido de que no saca a colación en repetidas ocasiones
el mismo error para acusarnos o castigarnos una y otra vez. ¿Verdad que es reconfortante saber
que él perdona y olvida?
w97 1/12 pág. 13 párr. 13 Jehová, un Dios que está “listo para perdonar”
13. a) ¿Qué implica el significado del verbo hebreo que se traduce “me acordaré”?
b) Cuando Jehová dice: “No me acordaré más de su pecado”, ¿qué nos asegura?
13 El verbo hebreo que se traduce “me acordaré” implica más que solo recordar el pasado. Según
la obra Theological Wordbook of the Old Testament (Diccionario Teológico del Antiguo Testamento),
“implica también tomar medidas apropiadas”. De modo que en este sentido, ‘acordarse’ del pecado
incluye tomar medidas contra los pecadores. Cuando el profeta Oseas dijo con respecto a los
israelitas desobedientes: “Él [Jehová] recordará el error de ellos”, el profeta quiso decir que Jehová
actuaría contra ellos por no haberse arrepentido. Por ello, el resto del versículo añade: “Dará
atención a sus pecados”. (Oseas 9:9.) Por otra parte, cuando Jehová dice: “No me acordaré más
de su pecado”, nos asegura que después de perdonar al pecador arrepentido, no tomará medidas
contra él por sus pecados en ningún tiempo futuro. (Ezequiel 18:21, 22.) De modo que él olvida en
el sentido de que no nos recuerda repetidamente nuestros pecados con el fin de acusarnos o
castigarnos una y otra vez. Así Jehová nos da un espléndido ejemplo que debemos imitar en
nuestras relaciones interpersonales. Cuando surgen desacuerdos, es mejor no sacar a relucir las
ofensas pasadas que en su tiempo estuvimos dispuestos a perdonar.
pm cap. 22 pág. 402 párr. 13 Fiesta internacional en el Paraíso
13. (a) ¿Por qué es significativo el número de torillos que se sacrificaban, y cuántos se
benefician de ese sacrificio? (b) Para obtener bendiciones eternas, ¿a quién tienen
que dedicarse las naciones?
13 Parece que esos torillos se sacrificaban a favor de todas las familias de la Tierra, pues se
enumeran setenta cabezas de familia en el registro de Génesis, capítulo diez, que trata del
esparcimiento de la población de la Tierra después del diluvio del día de Noé. Setenta es el
producto de siete por diez; y, puesto que en las Escrituras estos dos números representan
perfección, lo completo, lo entero, espiritual y terrenalmente, los setenta torillos de la fiesta de los
tabernáculos o cabañas servirían figurativamente como un sacrificio por todo el mundo de la
humanidad, todas las naciones. (Números 29:12-34; Levítico 23:33-35; Deuteronomio 16:13-15;
Éxodo 23:16) Todas las naciones, sin excepción, tienen que volver sus espaldas a los dioses falsos,
a la religión falsa, a los cuales se habían ‘dedicado’ anteriormente. (Oseas 9:10) Ahora tienen que
dedicarse a la adoración del Dios-Rey Jehová en su templo. Esto resultará en bendición eterna para
ellas.—1 Tesalonicenses 1:9.
ka cap. 14 págs. 279-280 párrs. 49-50 Súbditos terrestres del reino de Dios
49, 50. (a) ¿Cómo responden a la predicación del Reino estas “ovejas” que no son
israelitas espirituales, y a quiénes se unen? (b) Por consiguiente, ¿en el nombre de
quién se bautizan éstos, adhiriéndose de ese modo a quién?
49 De esta manera estas personas semejantes a ovejas demostraron su fe en Jesucristo como el
Rey reinante. Se regocijaron por la predicación de las buenas nuevas del reino ya establecido de
Dios, y desearon darle su pleno apoyo. Respondieron a la obra de hacer discípulos de los
“embajadores” del Reino y se bautizaron en agua como discípulos de Cristo también, obedeciendo
sus enseñanzas. (2 Corintios 5:20; Mateo 24:14; 28:19, 20) Por ese proceder que hasta este
mismo momento adoptan así estas personas semejantes a ovejas que no son israelitas espirituales,
en este tiempo se está cumpliendo la siguiente profecía de Zacarías 2:11: “Muchas naciones
ciertamente se unirán [o llegarán a estar unidas] a Jehová en aquel día, y realmente llegarán a ser
mi pueblo; y ciertamente residiré en medio de ti.”—Traducción del Nuevo Mundo; Versión Moderna.
50 Estas personas semejantes a ovejas de “muchas naciones,” 207 países e islas según los
informes hasta ahora, no solo se bautizan en el nombre del Hijo y del espíritu santo, sino también
en el nombre del Padre, el Padre del Hijo, y ese Padre es Jehová. No creen solamente en el Hijo y
pasan por alto al Padre. No solo ‘creen en el Señor Jesús’ para ser salvos, sino que también
necesariamente reconocen que “todo el que invoque el nombre de Jehová será salvo.” (Hechos
16:31; Hechos 2:21; Romanos 10:13) Por eso sí invocan el nombre de Jehová y se bautizan en el
nombre de Él. Se ‘unen,’ se dedican, a Jehová para llegar a ser Su pueblo. Abandonan los dioses
falsos a quienes estaban dedicados anteriormente. (Oseas 9:10) Llegan a estar irrevocablemente
adheridos a Jehová Dios el Padre por medio de Jesucristo.
jd cap. 7 págs. 91-92 párrs. 17-18 Sirvamos a Jehová de acuerdo con sus elevadas
normas
17, 18. a) ¿Por qué es vital que odiemos el mal? b) Dé un ejemplo de cómo podemos
cultivar intenso odio hacia el mal.
17 Odiar el mal nos ayudará a no cometer actos que desagradan a Dios. Por ejemplo, alguien tal
vez tenga muy claro lo peligrosa que es la pornografía difundida por Internet y por ello procure
evitarla. Pero ¿qué hay del “hombre que [es] en el interior”? ¿Cuáles son sus sentimientos hacia los
contenidos pornográficos? (Efesios 3:16.) Si obedece la exhortación divina de Amós 5:15, le será
más fácil cultivar odio por el mal, y así salir victorioso en su lucha espiritual.
18 Veamos otro ejemplo. ¿Se imagina usted inclinándose ante ídolos, dando culto al sexo? ¡Qué
idea tan repugnante!, ¿verdad? Pues bien, como indicó Oseas, eso fue lo que hicieron los
antepasados de los israelitas al cometer actos inmorales frente al Baal de Peor (Números 25:1-3;
Oseas 9:10). Parece ser que la razón por la que el profeta se refirió a este incidente era porque la
adoración de Baal constituía en sus días un grave problema en Israel, el reino de diez tribus
(2 Reyes 17:16-18; Oseas 2:8, 13). Imagínese la espantosa escena: los israelitas postrándose ante
ídolos en medio de orgías sexuales. Tener presente que Dios condenó aquellos actos nos ayudará a
combatir las trampas que Satanás coloca valiéndose de Internet. Por otro lado, la gente de hoy
suele idolatrar a los hombres y mujeres más atractivos del mundo del espectáculo. Pero ¡qué
diferente es el comportamiento de quienes escuchamos a los profetas y sus advertencias contra la
idolatría!
w73 15/5 pág. 308 párr. 19 Siguiendo al Agente Principal de la Gobernación Divina
19. ¿Cuál era, según Pablo, la condición religiosa o espiritual de aquellos paganos
incircuncisos, y a quién tenían que dedicarse para obtener salvación?
19 Tenemos que recordar que estos paganos incircuncisos no solo estaban “sin Cristo,” sino
también “alejados del estado de Israel y extraños a los pactos de la promesa” y “sin Dios en el
mundo.” (Efe. 2:12) Pertenecían a aquella clase de paganos a quienes Pablo escribió, diciendo:
“Ustedes saben que cuando eran gente de las naciones, se dejaban llevar a aquellos ídolos mudos
según y como iban siendo llevados.” Además: “Ustedes se volvieron de sus ídolos a Dios para
servir como esclavos a un Dios vivo y verdadero.” (1 Cor. 12:2; 1 Tes. 1:9) Estaban dedicados a
aquellos ídolos o a los falsos dioses a quienes aquellos ídolos representaban. Es posible que
hubieran llevado en sus cuerpos marcas que indicaran públicamente de qué dios eran
especialmente devotos. (Compare con Ezequiel 9:4-6; Oseas 9:10.) Fundamentalmente, pues,
estos paganos ignorantes e incircuncisos necesitaban oír acerca del “Dios vivo y verdadero,” que es
Jehová. Entonces, para adquirir la salvación, tenían que dedicarse a Él, para hacer su voluntad.
Este Dios les informaría por medio de quién se podía hacer esta dedicación a Él. Obedeciéndolo a
Él, podían ser bautizados.
w73 15/5 pág. 300 párr. 17 Produciendo al Agente Principal de la Gobernación Divina
17. (a) ¿Cuántos murieron allí por quebrantar su pacto con Jehová? (b) ¿De qué manera
habla Jehová, en Oseas 9:10, del apego de ellos al Baal de Peor?
17 Hubo veinticuatro mil israelitas que murieron como resultado de este quebrantamiento de su
compromiso para hacer “todo cuanto ha hablado Jehová.” (Núm. 25:9; 1 Cor. 10:8) Más de
setecientos años después Jehová se refirió a este incidente sumamente alarmante y desagradable,
por medio de su profeta Oseas. Primero dice cuán deseable le era la nación de Israel y luego dice
cómo fue que muchos israelitas se hicieron repugnantes a él. Jehová dice: “Como uvas en el
desierto hallé a Israel. Como la breva en una higuera en su principio vi a los antepasados de
ustedes. Ellos mismos entraron a Baal de Peor, y procedieron a dedicarse a la cosa vergonzosa, y
se hicieron repugnantes como la cosa de su amor.” (Ose. 9:10, NM; AT) La traducción de la Biblia
de Moffatt dice: “Se dedicaron ellos mismos a Baal el Infame.” (También la de Leeser) Debido a
que era de Jehová Dios que se estaban separando esos israelitas para pasarse a otra deidad, la
Revised Standard Version dice: “Ellos . . . se consagraron a Baal.” (También Versión Moderna;
Bover-Cantera; Ed. Paulinas.)
w73 15/2 pág. 112 párrs. 21-22 El tiempo de decidir en el nombre de qué Dios andar
21, 22. ¿Cómo hacen estos pueblos de “muchas naciones” diametralmente lo contrario
de lo que hicieron los 24.000 israelitas en las llanuras de Moab, según Números 25:3-5 y
Oseas 9:10?
21 Estos pueblos de “muchas naciones” hacen diametralmente lo contrario de lo que hicieron
veinticuatro mil israelitas en las llanuras de Moab poco antes que la nación de Israel atravesara el
río Jordán para entrar en la Tierra Prometida. Estos veinticuatro mil abandonaron a Jehová; como
está escrito en Números 25:3-5: “De modo que Israel se apegó al Baal de Peor; y la cólera de
Jehová empezó a encenderse contra Israel. . . . Entonces Moisés dijo a los jueces de Israel: ‘Maten
cada uno de ustedes a sus hombres que tienen apego con el Baal de Peor.’”
22 En cuanto a esos israelitas renegados dice la profecía de Oseas 9:10: “Ellos mismos entraron
a Baal de Peor, y procedieron a dedicarse a la cosa vergonzosa, y se hicieron repugnantes como la
cosa de su amor.” En contraste completo con eso, hoy, mientras la “hija de Sión” está clamando
gozosamente y cantando porque Jehová se ha puesto a morar en ella como la “ciudad del Dios
vivo,” centenares de miles de personas de “muchas naciones” vienen y ‘se unen,’ se dedican a
Jehová y llegan a ser su pueblo.—Heb. 12:22.
w89 1/3 pág. 14 Jehová nuestro Dios es misericordioso
Oseas 9:10.—Los israelitas ‘se dedicaron a la cosa vergonzosa’ cuando se adhirieron al Baal de
Peor en las llanuras de Moab. (Números 25:1-5.) Oseas usó un verbo hebreo que significa
“retirarse a; mantenerse separados para”. Los israelitas estaban dedicados a Dios, pero se
separaron para Baal de Peor. Quizás se haya mencionado ese incidente porque la adoración de Baal
fue uno de los pecados principales del reino de diez tribus. (Oseas 2:8, 13.) Escuchemos esta
advertencia y nunca violemos nuestra dedicación a Jehová. (1 Corintios 10:8, 11.)
w07 15/9 pág. 16 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 9:10. Aunque estaban dedicados al Dios verdadero, los israelitas “entraron a Baal de
Peor, y procedieron a dedicarse a la cosa vergonzosa”. Hacemos bien en prestar atención a su
deplorable ejemplo y no quebrantar nuestra dedicación a Jehová (1 Corintios 10:11).
si pág. 144 párr. 11 Libro bíblico número 28: Oseas
11. ¿Qué suplica Oseas al pueblo, pero por qué significa ¡ay! para ellos?
11 Oseas suplica al pueblo: “Regresemos de veras a Jehová, porque [...] él nos sanará”. Jehová
se deleita en bondad amorosa y conocimiento divino más bien que en sacrificios y holocaustos,
pero la bondad amorosa de Efraín y Judá es “como el rocío que se va temprano” (6:1, 4). Efraín es
“como una paloma simple sin corazón”. El pueblo acude a Egipto y Asiria por ayuda en vez de
acudir a Jehová (7:11). Eso significa ¡ay! para ellos. ¿Por qué? Están holgazaneando, tramando lo
que es malo, traspasando el pacto de Jehová y transgrediendo Su ley. “Porque es viento lo que
siguen sembrando, y un viento de tempestad es lo que segarán” (8:7). Jehová recordará el error
de ellos y les pedirá cuentas por sus pecados. “Llegarán a ser fugitivos entre las naciones” (9:17).
Israel es una vid que degenera y cuyo corazón se ha hecho hipócrita. En vez de sembrar semilla
con justicia y segar según la bondad amorosa, Israel ha arado iniquidad y ha segado injusticia. “De
Egipto llamé a mi hijo”, recuerda Jehová (11:1). Sí, Él amó a Israel desde su niñez, pero Israel lo
ha rodeado con mentira y engaño. Jehová aconseja: “A tu Dios debes volver, guardando bondad
amorosa y justicia; y que haya un esperar en tu Dios constantemente” (12:6).
w05 15/11 pág. 26 párrs. 18-19 Andemos con Dios y cosechemos lo que es bueno
18, 19. ¿Qué principio hallamos en Oseas 8:7, y cómo se cumplió dicho principio en el
caso de los israelitas?
18 Pasemos a analizar la cuarta lección de los capítulos 6 a 9 de Oseas: qué hacer para cosechar
lo que es bueno. Aludiendo a los israelitas y a lo insensato y vano de su infiel proceder, el profeta
escribe: “Es viento lo que siguen sembrando, y un viento de tempestad es lo que segarán” (Oseas
8:7). He aquí un principio que no debemos olvidar: existe una relación directa entre lo que
hacemos ahora y lo que nos ocurrirá en el futuro. ¿Cómo se cumplió este principio en el caso de los
israelitas infieles?
19 Al practicar el pecado, aquellos israelitas estaban sembrando lo que era malo. ¿Podrían seguir
haciéndolo sin consecuencias? No. De ningún modo se librarían del castigo divino. Oseas 8:13 dice:
“[Jehová] recordará el error de ellos y pedirá cuentas por sus pecados”. Y en Oseas 9:17 leemos:
“Mi Dios los rechazará, porque no le han escuchado, y llegarán a ser fugitivos entre las naciones”.
Jehová los castigaría por sus pecados. Como habían sembrado lo malo, eso mismo cosecharían.
La sentencia divina contra ellos se ejecutó en el 740 antes de nuestra era, cuando los asirios
derrocaron el reino de diez tribus de Israel y se llevaron cautivos a sus habitantes.
CAPITULO 10
w76 1/8 pág. 469 párr. 27 La misericordia de Dios a la humanidad en nuestro siglo
veinte
27. A pesar del principio puro de Israel, ¿a qué condición llegó la situación nacional,
según Oseas 10:1, 2?
27 A pesar del principio puro de Israel bajo el profeta Moisés, la situación nacional había llegado
al estado que Jehová hizo que su profeta describiera por inspiración, en Oseas 10:1, 2: “Israel es
una vid que degenera. Sigue produciendo fruto para sí mismo. [Vid desenfrenada fue Israel, y llevó
fruto pródigamente. (Traducción de Moffatt)] En proporción con la abundancia de su fruto ha
multiplicado sus altares. En proporción con lo bueno de su tierra, erigieron buenas columnas
[piedras sagradas (Moffatt)]. El corazón de ellos se ha hecho hipócrita; ahora se les hallará
culpables.”
w05 15/11 pág. 27 párr. 5 “Los caminos de Jehová son rectos”
5. ¿Qué clase de servicio espera Dios que le rindamos?
5 Jehová espera que le rindamos servicio sagrado puro y sin hipocresía. No obstante, Israel se
había convertido en “una vid que degenera”. Los israelitas apóstatas habían “multiplicado sus
altares” y hasta habían erigido columnas —tal vez obeliscos destinados a la adoración pagana—.
Jehová quebraría dichos altares y derribaría sus columnas (Oseas 10:1, 2).
w07 15/9 págs. 16-17 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 10:1, 2, 12. Tenemos que adorar a Dios con un corazón libre de hipocresía. Cuando
‘sembramos semilla para nosotros en justicia, segamos de acuerdo con bondad amorosa’.
g75 8/11 págs. 27-28 El prestar juramentos
Los cristianos que reflexionan pesan el asunto a la luz de los principios bíblicos antes de prestar
un juramento. Al hacerlo, hallan que algunos juramentos no son aceptables según las Escrituras.
Por ejemplo, en los días del Tercer Reich, se requería que cada soldado alemán prestara este
juramento: “Juro por Dios esta declaración sagrada de que prestaré obediencia incondicional al
Führer del pueblo y Reich alemán, Adolfo Hitler, el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas,
y que como soldado valiente estaré preparado en todo tiempo a arriesgar mi vida por este
juramento.” Una persona dedicada al Dios Todopoderoso no puede sujetarse incondicionalmente a
un hombre pecador, porque Jehová exige “devoción exclusiva.” (Deu. 5:9) Además, ¿sería correcto
el que un cristiano verdadero, de quien Jesús dijo que no sería “parte del mundo,” se envolviera en
las controversias del mundo? (Juan 15:19; Sant. 1:27; Isa. 2:4) Por lo tanto, a pesar de la severa
persecución, los fieles testigos cristianos de Jehová en Alemania rehusaban prestar juramentos que
los sujetaran a Adolfo Hitler.
Un cristiano verdadero, entonces, no prestaría juramento a algo que lo implicara en las
controversias del mundo o que lo sometiera indisputablemente a la voluntad de otro hombre. Pero,
¿qué se puede decir si una nación requiere que presten un juramento de esa índole los que desean
hacerse ciudadanos? ¿Podría una persona dedicada a Dios prestar un juramento de esa clase con
reservas mentales, razonando que el sexo, la edad u otros factores harían improbable que jamás se
requiriera lo que se estaba jurando? El individuo tiene que decidir, pero no sería cristiano el hacer
un juramento falso de ninguna clase, aun si el rehusar hacerlo resultara en que se le negaran los
derechos de la ciudadanía.—Efe. 4:25; compare con Oseas 10:1, 4.
w76 15/3 pág. 183 párrs. 19-20 El desenmascaramiento del falso refugio del reino
19, 20. (a) ¿A qué experiencia de Jehová, según se manifiesta en Jeremías 2:21-23, ha
sido semejante la experiencia de Jesús con el grano de mostaza simbólico? (b) En
Oseas 10:1-4, ¿cómo representó Jehová la degeneración de Israel como “vid”
simbólica?
19 Así ilustró Jesucristo en las parábolas del Reino su enlace con la formación y el desarrollo de la
organización nominalmente cristiana de la cristiandad. Su relación con la cristiandad es similar a la
relación de su Padre celestial Jehová con el Israel apóstata de tiempos antiguos. El propósito de
Jehová al establecer la nación de Israel allá en 1513 a. de la E.C. fue bueno y justo. Pero ¿qué le
sucedió a aquella nación que él había escogido y plantado en la Tierra Prometida en Palestina?
Jehová mismo contesta esa pregunta en Jeremías 2:21-23. Allí él dice: “‘En cuanto a mí, yo te
había plantado como una vid roja selecta, toda ella semilla verdadera. ¿Cómo, pues, has sido
cambiada para conmigo en los sarmientos degenerados de una vid extranjera? Pero aunque
hicieras el lavamiento con álcali y tomaras para ti grandes cantidades de lejía, tu error ciertamente
sería una mancha delante de mí,’ es la expresión del Señor Soberano Jehová. ¿Cómo puedes decir:
‘No me he contaminado. Tras los Baales no he andado’? Ve tu camino en el valle. Nota lo que has
hecho. Una camella joven veloz corriendo a la ventura de acá para allá en sus caminos.”
20 También, en Oseas 10:1-4, Jehová dice: “Israel es una vid que degenera. Sigue produciendo
fruto para sí mismo. En proporción con la abundancia de su fruto ha multiplicado sus altares. En
proporción con lo bueno de su tierra, erigieron buenas columnas. El corazón de ellos se ha hecho
hipócrita; ahora se les hallará culpables. . . . Hablan palabras, haciendo juramentos falsos,
celebrando un pacto; y el juicio ha brotado como una planta venenosa en los surcos del campo
abierto.”
ip-1 cap. 24 págs. 320-321 párr. 11 Ninguna ayuda de este mundo
11. ¿Qué abultado historial de pecados tiene Israel, y cuál es el resultado final?
11 En su misericordia, Jehová envía vez tras vez a sus profetas para estimular a Israel a que se
arrepienta y vuelva a la adoración pura (2 Reyes 17:13). Pese a ello, la nación añade al pecado del
culto a los becerros la adivinación, la inmoral adoración de Baal y el uso de postes sagrados y
lugares altos. Incluso llega al punto de “pasar a sus hijos y a sus hijas por el fuego”, de sacrificar el
fruto de su propio vientre a dioses demoníacos (2 Reyes 17:14-17; Salmo 106:36-39; Amós 2:8).
A fin de acabar con la maldad de Israel, Jehová decreta: “Samaria y su rey ciertamente serán
reducidos a silencio, como una ramita arrancada sobre la superficie de aguas” (Oseas 10:1, 7). En
el año 742 a.E.C., las fuerzas asirias atacan Samaria, la capital de Israel. Después de tres años de
asedio, la ciudad cae, y el reino de diez tribus deja de existir en 740 a.E.C.
w89 1/3 pág. 14 Jehová nuestro Dios es misericordioso Oseas 10:5.—Bet-aven (que
significa “Casa de Nocividad”) se usaba de manera despectiva para referirse a Betel, que significa
“Casa de Dios”. (Ose. 10:5.) [11, Lectura semanal de la Biblia; véase w89-S 1/3.] Cierto.
w89 1/3 pág. 14 Jehová nuestro Dios es misericordioso Oseas 10:5.—Bet-aven (que
significa “Casa de Daño”) fue un término despectivo para Betel, que significa “Casa de Dios”. Betel
había sido una casa de Dios, pero se había convertido en una casa de daño por la adoración de
becerros que se practicaba allí. (1 Reyes 12:28-30.) Cuando el ídolo en forma de becerro fuera
llevado al destierro, la gente se asustaría por ello. El ídolo sin vida no podría protegerse a sí
mismo, y mucho menos protegería a sus adoradores. (Salmo 115:4-8.)
w89 1/3 pág. 14 Jehová nuestro Dios es misericordioso
Oseas10:5.—Bet-aven (que significa “Casa de Daño”) fue un término despectivo para Betel, que
significa “Casa de Dios”. Betel había sido una casa de Dios, pero se había convertido en una casa de
daño por la adoración de becerros que se practicaba allí. (1 Reyes 12:28-30.) Cuando el ídolo en
forma de becerro fuera llevado al destierro, la gente se asustaría por ello. El ídolo sin vida no podría
protegerse a sí mismo, y mucho menos protegería a sus adoradores. (Salmo 115:4-8.)
w07 15/9 págs. 16-17 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 10:5. Bet-aven (que significa “Casa de Nocividad”) fue un término despectivo para Betel
(que quiere decir “Casa de Dios”). Cuando el ídolo en forma de becerro de Bet-aven fue llevado al
destierro, la gente de Samaria lloró la pérdida del objeto de su devoción. ¡Qué absurdo es confiar
en un ídolo inerte, que ni siquiera puede protegerse a sí mismo! (Salmo 135:15-18; Jeremías 10:3-
5.)
jd cap. 8 págs. 98-99 párrs. 3-4 ¿Qué pide Jehová de usted?
3, 4. a) ¿Qué atrayente ruego incluye el libro de Miqueas? b) ¿Qué tiene que ver con
usted la pregunta de Miqueas 6:8?
3 La primera impresión que pudiéramos recibir al leer el libro de Miqueas es que no es más que
una larga lista de acusaciones contra los rebeldes israelitas. Y es cierto que Jehová no estaba ciego
a la decadencia moral de su pueblo dedicado, donde no faltaban los “odiadores de lo que es bueno
y amadores de la maldad” (Miqueas 3:2; 6:12). Sin embargo, además de denuncias, este libro
contiene una de las exhortaciones bíblicas más atrayentes y motivadoras. El profeta se centra en el
Autor de las normas justas y plantea una pregunta que nos invita a la reflexión: “¿Y qué es lo que
Jehová está pidiendo de vuelta de ti sino ejercer justicia y amar la bondad y ser modesto al andar
con tu Dios?” (Miqueas 6:8).
4 ¿Se ha fijado? Con esas palabras el Creador nos hace un ruego. Sí, nos recuerda con amor las
buenas actitudes que podemos adoptar en vez de dejarnos influir por la maldad que nos rodea.
Jehová sabe que sus siervos leales queremos imitar sus cualidades y no pierde la fe en nosotros.
Imagínese que le preguntaran directamente: “¿Qué pide Jehová de usted?”. ¿Qué diría? ¿Lograría
señalar aspectos de su vida donde se nota —o debería notarse— que es distinto a la mayoría de la
gente por seguir las normas morales de Dios? En efecto, seguir continuamente sus normas mejora
mucho la relación que tenemos con él y nuestra calidad de vida. Mientras esperamos el Paraíso
mundial que se avecina, nos infunde ánimo esta exhortación: “Siembren semilla para ustedes en
justicia; sieguen de acuerdo con bondad amorosa. Labren para ustedes tierra cultivable, cuando
hay tiempo para buscar a Jehová, hasta que él venga y les dé instrucción en justicia” (Oseas
10:12). Veamos ahora algunos puntos claves del excelente consejo de Miqueas 6:8.
w96 15/3 pág. 23 Jehová, amador de la justicia y el derecho
Mientras esperamos el justo nuevo mundo de Dios, tenemos que ‘buscar la justicia’ a fin de
contar con el favor divino. (Sofonías 2:3; 2 Pedro 3:13.) Esta idea se expresa bellamente en Oseas
10:12: “Siembren semilla para ustedes en justicia; sieguen de acuerdo con bondad amorosa.
Labren para ustedes tierra cultivable, cuando hay tiempo para buscar a Jehová, hasta que él venga
y les dé instrucción en justicia”.
En nuestra vida cotidiana tenemos muchas oportunidades de ‘sembrar semillas en justicia’, tal
como lo ilustró Jesús en la parábola del buen samaritano. Jehová se asegurará de que ‘seguemos
de acuerdo con bondad amorosa’. Si continuamos andando en la “senda de la justicia”, seguiremos
recibiendo instrucción en justicia bajo el Reino. (Isaías 40:14.) Con el tiempo sin duda
comprenderemos de manera más plena que Jehová es amador de la justicia y el derecho. (Salmo
33:4, 5.)
w98 1/8 págs. 14-15 párr. 13 Imitemos a Jehová actuando con justicia y conforme a
derecho
13. ¿Por qué se siente el justo obligado a predicar las buenas nuevas del Reino?
13 En tercer lugar, exhibimos la justicia divina cuando participamos en la predicación con
diligencia. “No retengas el bien de aquellos a quienes se les debe, cuando sucede que está en el
poder de tu mano hacerlo”, nos aconseja Jehová (Proverbios 3:27). No sería justo reservarnos para
nosotros el conocimiento vivificante que Dios tan generosamente nos ha proporcionado. Es cierto
que muchas personas rechazan el mensaje, pero mientras Dios les tenga misericordia, debemos
estar dispuestos a darles la oportunidad de ‘alcanzar el arrepentimiento’ (2 Pedro 3:9). Y, al igual
que Jesús, nos alegramos mucho cuando ayudamos a alguien a volverse a la justicia (Lucas 15:7).
Ahora es el tiempo favorable para ‘sembrar la semilla en justicia’ (Oseas 10:12).
w98 1/8 pág. 6 Al fin, justicia para todos
¿Tenemos derecho a quejarnos de la injusticia cuando nosotros mismos obramos injustamente?
Por otro lado, demostramos que de verdad amamos la justicia cuando tratamos de imitar a Jesús y
desarraigamos del corazón el prejuicio y el racismo, tratamos a todo el mundo con imparcialidad y
amor, y no devolvemos mal por mal.
Para que seguemos la justicia, la Biblia nos insta a que ‘sembremos semilla en justicia’ (Oseas
10:12). Prescindiendo de lo insignificante que parezca, cualquier victoria sobre la injusticia es
importante. Como escribió Martin Luther King, Jr. en su Carta desde la prisión de Birmingham: “La
injusticia, en cualquier parte que se cometa, constituye una amenaza para la Justicia en todas
partes”. Las personas que Dios selecciona para que hereden su justo nuevo mundo ya cercano son
aquellas que ‘buscan la justicia’ (Sofonías 2:3).
w02 15/7 pág. 28 Sembremos justicia, y segaremos la bondad amorosa de Dios
Resulta obvio que el principio aplicable es el siguiente: “Cualquier cosa que el hombre esté
sembrando, esto también segará” (Gálatas 6:7). El profeta Oseas precisó: “Siembren semilla para
ustedes en justicia; sieguen de acuerdo con bondad amorosa” (Oseas 10:12). Al obrar conforme a
las normas de Dios, estamos sembrando justicia, y, en consecuencia, segaremos su bondad
amorosa. Mediante el uso reiterado de tal principio, el rey israelita Salomón nos insta a que nuestra
disposición, habla y conducta se ajusten a lo que es apropiado. Un examen detenido de sus sabios
proverbios nos estimulará a sembrar semillas de justicia para nuestro provecho (Proverbios 11:15-
31).
w05 15/11 pág. 28 párrs. 7-8 “Los caminos de Jehová son rectos”
7, 8. a) ¿En qué circunstancias podemos gozar del amor leal de Dios? b) ¿Qué debemos
hacer si hemos cometido un pecado grave?
7 Si adoramos a Jehová sin hipocresía y con rectitud, nos atraeremos su bondad amorosa, o
amor leal. A los israelitas rebeldes se les dijo: “Siembren semilla para ustedes en justicia; sieguen
de acuerdo con bondad amorosa. Labren para ustedes tierra cultivable, cuando hay tiempo para
buscar a Jehová, hasta que él venga y les dé instrucción en justicia” (Oseas 10:12).
8 ¡Qué pena que los israelitas no buscaran arrepentidos a Jehová! De haberlo hecho, él con gusto
“les [habría dado] instrucción en justicia”. Por ello, si hemos cometido un pecado grave,
busquemos a Jehová, imploremos su perdón y solicitemos la ayuda espiritual de los ancianos de la
congregación (Santiago 5:13-16). Busquemos asimismo la guía del espíritu santo, pues “el que
esté sembrando con miras a su carne, segará de su carne la corrupción; pero el que esté
sembrando con miras al espíritu, segará del espíritu vida eterna” (Gálatas 6:8). Si ‘sembramos con
miras al espíritu’, seguiremos gozando del amor leal de Dios.
jd cap. 12 págs. 157-158 párr. 11 “Manténte en expectación”
11. A diferencia de Miqueas y Oseas, ¿qué actitud tuvieron sus contemporáneos?
11 Los profetas que vivieron cuando se acercaba la ejecución de los juicios de Jehová —primero
contra Israel y luego contra Judá— nos dejaron otra lección. Aunque Miqueas se mantuvo
“vigilante” y en “actitud de espera”, muchos de sus contemporáneos revelaron con su
comportamiento una disposición diferente. Se volvieron “odiadores de lo que es bueno y amadores
de la maldad”. El profeta les advirtió de lo que iba a sucederles a menos que cambiaran: “Clamarán
a Jehová por socorro, pero él no les responderá” (Miqueas 3:2, 4; 7:7). El profeta Oseas, que vivió
también en esa época, se valió del lenguaje agrícola para tratar de animar a los habitantes de
Israel (es decir, el reino del norte): “Siembren semilla para ustedes en justicia; sieguen de acuerdo
con bondad amorosa. Labren para ustedes tierra cultivable, cuando hay tiempo para buscar a
Jehová”. Pero la mayoría de ellos no le hicieron caso. Habían “arado iniquidad”, así que iban a
cosechar injusticia (Oseas 10:12, 13). Toleraban la corrupción e incluso la practicaban. Al actuar
así, mostraban que habían “confiado en [su] camino” y no en el de Jehová. Hoy alguien tal vez
pregunte: “¿Cómo es posible que cayeran en ese error algunos siervos del Dios verdadero, que
disfrutaban de vivir en la Tierra Prometida?”. Oseas mostró en qué consistía el problema: se
sentían despreocupados y “satisfechos”. Sin duda, se trata de una mala actitud que debemos evitar
si queremos mantenernos en expectación del gran día de Jehová.
w07 15/9 págs. 16-17 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 10:13. El principio de que “cualquier cosa que el hombre esté sembrando, esto también
segará” fue cierto en el caso de los israelitas idólatras (Gálatas 6:7).
CAPITULO 11
si pág. 143 párr. 4 Libro bíblico número 28: Oseas
4. ¿Qué citas y cumplimientos proféticos confirman la autenticidad de Oseas?
4 Se confirma la autenticidad de la profecía porque se cita de ella en varias ocasiones en las
Escrituras Griegas Cristianas. Jesús mismo citó Oseas 10:8 al pronunciar juicio sobre Jerusalén:
“Entonces comenzarán a decir a las montañas: ‘¡Caigan sobre nosotros!’, y a las colinas:
‘¡Cúbrannos!’”. (Luc. 23:30.) Hay una cita parcial de este mismo pasaje en Revelación 6:16. Mateo
cita Oseas 11:1 al mostrar el cumplimiento de la profecía: “De Egipto llamé a mi hijo”. (Mat.
2:15.) La profecía de Oseas sobre la restauración de todo Israel se cumplió por el hecho de que
muchos del reino de diez tribus se unieron a Judá antes de que Judá fuera al cautiverio, y sus
descendientes estuvieron entre los que volvieron después del destierro. (Ose. 1:11; 2 Cró. 11:13-
17; 30:6-12, 18, 25; Esd. 2:70.) Desde los tiempos de Esdras el libro ha ocupado su debido lugar
en el canon hebreo como “la palabra de Jehová por Oseas”. (Ose. 1:2.)
w85 15/8 pág. 26 párr. 14 Entrene a su hijo para que desarrolle devoción piadosa
14. ¿Por qué no debería el padre darse fácilmente por vencido si el hijo se ve envuelto en
algún problema grave?
14 El sufrir una decepción dolorosa ha hecho que muchos padres se den por vencidos fácilmente
al tratar con un hijo que esté yendo por mal camino. Aunque Jehová castigó y censuró
debidamente a la nación de Israel, que en un tiempo le fue como un “hijo”, él nunca se apresuró a
darla por perdida (Oseas 11:1; 2 Crónicas 36:15, 16; Salmo 78:37, 38; Nehemías 9:16, 17). Tal
como los entrenadores de la antigüedad sabían vendar las heridas y reducir las fracturas cuando un
atleta se lesionaba, los padres ahora tienen que esforzarse por ‘enderezar las manos que cuelgan
para que lo cojo no sea descoyuntado, sino más bien sea sanado’. (Hebreos 12:12, 13.)
w00 15/5 pág. 16 párr. 7 Tengamos fe en la palabra profética de Dios
7. Valiéndose de las Escrituras, indique cómo cumplió Jesús las profecías mesiánicas.
7 La fe en la palabra profética de Dios nos permite identificar al Mesías. De las muchas profecías
mesiánicas recogidas en las Escrituras Hebreas, los escritores de las Escrituras Griegas Cristianas
refirieron directamente a Jesús varias de ellas. Por ejemplo: Jesús nació de una virgen en Belén
(Isaías 7:14; Miqueas 5:2; Mateo 1:18-23; Lucas 2:4-11). Se le llamó de Egipto, y se dio muerte a
niños después de su nacimiento (Jeremías 31:15; Oseas 11:1; Mateo 2:13-18). Cargó con
nuestras enfermedades (Isaías 53:4; Mateo 8:16, 17). Tal como se predijo, entró en Jerusalén
montado en un pollino (Zacarías 9:9; Juan 12:12-15). Las palabras del salmista se cumplieron
cuando se fijó a Jesús en un madero, los soldados se repartieron la ropa entre ellos y echaron
suertes sobre su prenda de vestir interior (Salmo 22:18; Juan 19:23, 24). El que no le rompieran
los huesos y lo traspasaran también cumplió otra profecía (Salmo 34:20; Zacarías 12:10; Juan
19:33-37). Estos son tan solo unos pocos ejemplos de las profecías mesiánicas que los escritores
de la Biblia inspirados por Dios refirieron a Jesús.
w09 15/4 pág. 25 párr. 8 Valoremos el papel de Jesús, el Moisés Mayor
8. ¿Cuáles son algunas de las similitudes entre Moisés y Jesús?
8 La vida de Jesús se parece en varios aspectos a la de Moisés. Por ejemplo, cuando eran bebés,
tanto el uno como el otro estuvieron a punto de morir a manos de un cruel rey (Éxo. 1:22–2:10;
Mat. 2:7-14). Además, ambos salieron de Egipto por orden divina. El profeta Oseas puso por
escrito estas palabras de Jehová: “Cuando Israel era muchacho, entonces lo amé, y de Egipto llamé
a mi hijo” (Ose. 11:1). Dichas palabras se refieren a la ocasión en que Jehová hizo que su “hijo”,
el pueblo de Israel, saliera de Egipto dirigido por Moisés, su siervo nombrado (Éxo. 4:22, 23;
12:29-37). No obstante, tienen un significado profético, pues también se refieren a un suceso que
tendría lugar en el futuro: el regreso de Egipto de José y María con Jesús, después de la muerte del
rey Herodes (Mat. 2:15, 19-23).
w11 15/8 pág. 10 párr. 10 Esperaban al Mesías
10. ¿Cómo se cumplió Oseas 11:1 en el caso de Jesús?
10 Al igual que al pueblo de Israel, Dios lo haría salir de Egipto (Ose. 11:1). Antes de que
Herodes decretara el exterminio de los niños, un ángel avisó a José para que huyera a Egipto junto
con María y Jesús. De allí salieron tras “el fallecimiento de Herodes, para que se cumpliera lo que
Jehová había hablado por su profeta [Oseas], que dijo: ‘De Egipto llamé a mi hijo’” (Mat. 2:13-15).
Dado que Jesús no tenía control sobre ninguno de estos sucesos relacionados con su nacimiento y
primeros años de vida, es imposible que hubiera tramado algún plan para que se produjeran.
w05 15/11 pág. 28 párrs. 9-10 “Los caminos de Jehová son rectos”
9, 10. ¿Qué aplicación a Israel tienen las palabras de Oseas 11:1-4?
9 Podemos tener la seguridad de que Jehová siempre trata con amor a su pueblo, como lo
prueba Oseas 11:1-4, que dice: “Cuando Israel era muchacho, entonces lo amé, y de Egipto llamé
a mi hijo. [...] A las imágenes de Baal se pusieron a hacer sacrificios, y a las imágenes esculpidas
empezaron a hacer humo de sacrificio. Pero en cuanto a mí, enseñé a Efraín [los israelitas] a
andar, tomándolos sobre mis brazos; y no reconocieron que yo los había sanado. Con las sogas del
hombre terrestre seguí atrayéndolos, con las cuerdas del amor, de modo que llegué a ser para ellos
como los que alzan un yugo de sus quijadas, y con dulzura llevé alimento a cada uno”.
10 Israel es comparado aquí a un niñito a quien Jehová enseñó amorosamente a caminar y a
quien cargó en sus brazos, atrayéndolo con “las cuerdas del amor”. ¡Qué escena más tierna!
Imagínese que usted es un padre que está enseñando a su hijo a dar los primeros pasos y que, con
los brazos extendidos, usa unas cuerdas para que él se agarre de ellas y no se caiga. El amor que
Jehová nos tiene refleja esa misma ternura. A él le place guiarnos con “las cuerdas del amor”.
w07 15/9 pág. 17 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 11:1-4. Jehová siempre trata con amor a su pueblo; por lo tanto, la sumisión a él nunca es
opresiva.
jd cap. 11 págs. 142-143 párr. 7 ¿Deseamos como Jehová que la gente se salve?
7. a) ¿Por qué es tan necesario dar testimonio? b) ¿Cómo nos ayuda a soportar la apatía
pensar en la actitud de Jehová?
7 Cada vez que damos testimonio de la verdad bíblica —sea en las puertas, en la escuela, en el
trabajo o en cualquier otro lugar—, ofrecemos ayuda a alguien que necesita con urgencia la
misericordia y el perdón de Dios (Oseas 11:3, 4). Es cierto que encontraremos indiferencia y
apatía. Pero al no dejar que esas actitudes nos desanimen, imitamos a nuestro misericordioso Dios,
quien mediante Zacarías rogó a su pueblo descarriado: “Vuélvanse, por favor, de sus malos
caminos y de sus malos tratos” (Zacarías 1:4). Ninguno de nosotros sabemos cuántas personas
más responderán cuando les hablemos de la misericordia de Dios y les indiquemos el camino de la
vida. Nuevamente, no debemos olvidar que predicamos porque Jehová quiere que la gente se
salve, y porque nosotros también lo queremos.
jd cap. 10 págs. 133-134 párrs. 17-18 Esforcémonos para que nuestra familia honre a
Dios
17, 18. a) ¿Qué cualidad debería impulsar a los padres a disciplinar a sus hijos? b)
¿Cómo pueden los padres sostener “las cuerdas del amor” al tratar a sus hijos?
17 ¿Por qué disciplinan los padres a sus hijos? Algunos, porque no quieren que manchen la
reputación de la familia. Pues bien, ¿qué cualidad impulsaba a Jehová a corregir a su pueblo? Él
reveló cuál era cuando dijo: “Enseñé a Efraín a andar, tomándolos sobre mis brazos [...]. Con las
sogas del hombre terrestre seguí atrayéndolos, con las cuerdas del amor” (Oseas 11:3, 4).
En esta ocasión, Oseas asemeja la relación entre Jehová e Israel a la que existe entre un padre y
un hijo. Imagínese la escena: lleno de amor, un padre sostiene cuerdas en su mano para que el
niño pequeño se apoye en ellas y, con pasos inseguros, aprenda a caminar. Esas sogas le sirven de
guía y para agarrarse si tropieza (Jeremías 31:1-3).
18 ¿Y nosotros? ¿Imitaremos el amor que demostró Dios a Israel? Aunque su pueblo le dio la
espalda en incontables ocasiones, él no se apresuró a soltar las cuerdas del amor. En el caso de los
jóvenes, a veces pudieran parecer propensos a apartarse del buen camino y tropezar por
pequeñeces. Aun así, tratemos de mantener fuertes los lazos de amor que nos unen a ellos.
Recordemos, además, que Jehová no se dejó llevar por el favoritismo hacia su pueblo; no cerró los
ojos cuando este pecaba. Por el contrario, lo disciplinó con firmeza y amor, y dedicó tiempo para
darle la ayuda que necesitaba. Igualmente, si usted ve señales de que su hijo o hija está
alejándose de la verdad, no las pase por alto. Trate de que vuelva, empleando —por así decirlo—
las cuerdas que lo encaminen y dándole la ayuda afectuosa que requiere en esa etapa
problemática. Dedíquele tiempo. Sí, nunca está de más insistir en ello: ¡dedíquele tiempo!
w05 1/11 pág. 21 párrs. 1-2 ¿Andará usted con Dios?
1, 2. ¿Cómo se asemejan los sentimientos de Jehová por nosotros a los de un padre que
enseña a andar a su hijo?
EL BEBÉ, tambaleante, trata de agarrar los brazos extendidos de su padre o su madre al tiempo
que da sus primeros pasos. Aunque la ocasión pudiera parecer de poca importancia, para los
padres es todo un hito, un momento que los llena de expectativas. Están ansiosos por caminar de
la mano con su hijo en los meses y años por venir; esperan guiarlo y prestarle apoyo de muchas
maneras por largo tiempo.
2 Jehová Dios siente algo parecido por sus hijos terrestres. En cierta ocasión dijo refiriéndose a
su pueblo Israel (simbolizado por Efraín): “[Yo] enseñé a Efraín a andar, tomándolos sobre mis
brazos [...]. Con las sogas del hombre terrestre seguí atrayéndolos, con las cuerdas del amor”
(Oseas 11:3, 4). Aquí Jehová se asemeja a un padre cariñoso que con paciencia enseña a andar a
su hijo y lo carga en sus brazos cuando se cae. Jehová, el Padre por excelencia, ansía enseñarnos a
andar, y le causa placer acompañarnos a medida que progresamos. Como indica el texto temático,
es posible andar con él (Miqueas 6:8). Ahora bien, ¿qué significa andar con Dios? ¿Por qué
debemos hacerlo? ¿Cómo lo logramos? ¿Y cuáles son los beneficios? Analicemos estas cuatro
preguntas una por una.
km 8/84 pág. 2 párr. 5 Imitemos a nuestro Pastor Amoroso
5 Cuando enseñamos a otras personas, tenemos la responsabilidad de hacerlo de manera
bondadosa y, sin embargo, provechosa, siguiendo así el ejemplo de Jehová (Ose. 11:4). El apóstol
Pablo manifestaba cariño genuino por los nuevos mediante instruirlos en la obra de casa en casa, y
laboraba incansablemente a favor de ellos (Hech. 20:20, 21, 24). Como Pablo, cada uno de nosotros
debe sentir la responsabilidad de ayudar amorosamente a aquellas personas que están comenzando
a asociarse con nosotros. Que nuestro tierno cariño por todas las personas que Jehová ha
encomendado a nuestro cuidado nos mueva a compartir con ellas “no solo las buenas nuevas de
Dios, sino también nuestras propias almas” a medida que imitamos a nuestro Pastor Amoroso.
(1 Tes. 2:8.)
jd cap. 11 págs. 148-149 párrs. 17-18 ¿Deseamos como Jehová que la gente se salve?
17, 18. ¿Qué ayuda amorosa podemos dar a quienes regresan a Jehová, así como a los
familiares de los expulsados?
17 Jehová deja muy claro que respeta la dignidad de quienes regresan a él y que estos pueden
contar con todo su amor. En este sentido es igual que Oseas, que aceptó de buena gana a su
esposa, la cual le había sido infiel. Además, Jehová explica el trato que dio a sus siervos: “Llegué a
ser para ellos como los que alzan un yugo de sus quijadas, y con dulzura llevé alimento a cada
uno” (Oseas 11:4). ¿Verdad que es alentador notar con cuánto cariño atrae Jehová a quienes
vuelven a él? Pues bien, nosotros podemos imitarlo no siendo rígidos ni fríos con la persona que
manifieste tristeza piadosa y arrepentimiento de corazón. Y cuando sea readmitida en la
congregación, no le mostraremos rencor por sus errores del pasado, sino que le brindaremos
palabras de consuelo siempre que lo necesite (1 Tesalonicenses 5:14).
18 ¿Se nos ocurren más maneras de imitar a Jehová cuando alguien tiene que ser expulsado de
la congregación? Por ejemplo, ¿sería posible ayudar a los familiares del expulsado —como el
cónyuge o los hijos— para que sigan fieles a la verdad? Quizás ahora se les haga más difícil asistir
a las reuniones y salir al ministerio. ¿Les daremos el apoyo especial que requieran? Otra forma de
tratarlos con ternura y compasión es entablando con ellos conversaciones animadoras, con
“palabras buenas, palabras consoladoras” (Zacarías 1:13). Tenemos muchas oportunidades para
hacerlo: antes y después de las reuniones, en el ministerio y en otras ocasiones. No olvidemos que
son nuestros queridos compañeros en la congregación, por lo que no deberían sentirse ni excluidos
ni aislados. A veces, los hijos de la persona expulsada son los únicos de la familia que luchan por
servir a Jehová. Sin duda queremos ayudarlos a salvarse. ¿Cómo demostramos ese deseo?
jd cap. 14 pág. 186 párr. 15 “Una bendición hasta que no haya más carencia”
15. ¿Qué grandes beneficios recibimos al hacer caso a los doce profetas?
15 Pero aparte de decirnos qué evitar, los profetas subrayaron los beneficios que recibimos al
cumplir con las normas divinas. Para empezar, estrechamos nuestra relación con Jehová (Miqueas
4:5). También formamos parte de una congregación que, al regirse por la justicia, es más estable y
activa. Asimismo, tenemos matrimonios más sólidos, y familias más unidas y más centradas en lo
espiritual (Oseas 2:19; 11:4). Además, por ser justos y honrados, nos ganamos el respeto de
nuestros semejantes. Y al imitar la misericordia de Jehová, mostramos compasión y bondad, y
recibimos a cambio el mismo trato de los hermanos (Miqueas 7:18, 19). En efecto, vivimos
rodeados de personas espirituales que aman la verdad y la paz y, sobre todo, gozamos de la
amistad con Jehová (Zacarías 8:16, 19). ¿Verdad que usted ya disfruta ahora de estas
bendiciones?
w07 15/9 pág. 17 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 11:8-11. La palabra de Jehová sobre la restauración de su pueblo a la adoración verdadera
‘no volvió a él sin resultados’ (Isaías 55:11). En el año 537 antes de nuestra era finalizó el
destierro en Babilonia y un resto volvió a Jerusalén (Esdras 2:1; 3:1-3). Todo cuanto Jehová ha
hablado a través de sus profetas se cumplirá sin falta.
cl cap. 3 pág. 27 párrs. 4-5 “Santo, santo, santo es Jehová”
4, 5. a) ¿Qué significa santidad, y qué no implica? b) ¿En qué dos aspectos esenciales
está “separado” Jehová?
4 La santidad de Dios no implica engreimiento, altivez ni desdén, actitudes que él de hecho
detesta (Proverbios 16:5; Santiago 4:6). Entonces, ¿qué significa ser “santo”? El término bíblico
hebreo se deriva de un verbo que significa “separar”, y se emplea en contextos religiosos para todo
lo que se aparta del uso común y se considera sagrado. El sustantivo santidad también transmite
claramente las nociones de limpieza y pureza. ¿Cómo le aplica este vocablo a Jehová? ¿Indica que
esté “separado”, y por lo tanto muy lejos, de los seres humanos imperfectos?
5 De ningún modo, pues Jehová dijo que él, “el Santo de Israel”, moraba “en medio de” su
pueblo, aunque lo integraran personas pecadoras (Isaías 12:6; Oseas 11:9). De modo que la
santidad no lo convierte en un ser distante. ¿En qué sentidos está “separado”, entonces? En dos
aspectos esenciales. Primero, se distingue de toda la creación porque él, y nadie más, es el Altísimo
y posee pureza y limpieza a un grado absoluto e infinito (Salmo 40:5; 83:18). Segundo, se halla
aparte de todo lo pecaminoso, lo cual constituye una característica reconfortante. ¿Por qué?
re cap. 24 pág. 156 párr. 7 Un mensaje dulce y amargo
7. ¿Cómo clama el “ángel fuerte”, y qué significa su clamor?
7 Mientras Juan contempla a ese ángel fuerte, el mismo ángel lo interrumpe: “Y [el ángel]
clamó con voz fuerte como cuando ruge el león. Y cuando clamó, los siete truenos
profirieron sus propias voces”. (Revelación 10:3.) Un clamor tan poderoso atraería la
atención de Juan, y confirmaría que Jesús es en verdad “el León que es de la tribu de Judá”.
(Revelación 5:5.) Juan, además, estaría al tanto de que a veces se dice que Jehová, también,
“ruge”. Con su rugido Jehová anuncia proféticamente que se junta de nuevo al Israel espiritual y
que viene el destructivo “día de Jehová”. (Oseas 11:10; Joel 3:14, 16; Amós 1:2; 3:7, 8.) Está
claro, pues, que el clamor como de león de este ángel fuerte anuncia grandes acontecimientos
como esos para el mar y la tierra. Requiere que los siete truenos hablen.
w76 1/8 pág. 472 párrs. 7-8 La misericordia de Dios desplegada en Har-Magedón
7, 8. (a) ¿Por qué mostró misericordia Jehová a la casa de Judá? (b) Debido a la que
entonces era la potencia mundial dominante, ¿qué tendría que hacer Jehová a fin de
salvar a Judá sin equipo bélico?
7 Será bueno que notemos la razón convincente por la cual Jehová optó por mostrar misericordia
al reino de dos tribus de Judá que tenía su capital en Jerusalén. En Oseas 11:12 Jehová pone de
manifiesto la razón por la cual mostró misericordia divina, al decir: “Con mentir, Efraín me ha
rodeado, y con engaño la casa de Israel [que estaba representada por la tribu dominante, Efraín].
Pero Judá todavía vaga con Dios, y con el Santísimo es digno de confianza.” La casa de Judá
todavía ‘vagaba’ con Jehová como el Santísimo, su Dios. Por eso, por causa de su nombre, Jehová
estaba obligado a salvar la casa de Judá. Por eso dijo: “Los salvaré por Jehová su Dios.”
8 Jehová se proponía salvar a la casa de Judá al mismo tiempo que quitaba el reino de diez tribus
y hacía que el “gobierno leal de la casa de Israel” cesara. Para hacer esto, Jehová tenía que
confrontarse con el Imperio Asirio. Por medio de militarizarse en alto grado, Asiria había llegado a
ser la potencia mundial dominante de aquel día. En medio de esas circunstancias, para que Jehová
salvara a la casa de Judá sin un arco de batalla, espada, guerra, caballos para carros y hombres de
a caballo, se requeriría que ejecutara algún acto extraordinario.
CAPITULO 12
kj cap. 13 págs. 241-242 párr. 12 ¡Los asociados de la cristiandad se vuelven contra ella!
12. ¿Disolvió la división de Israel el pacto de Jehová para con las dos naciones
resultantes? ¿Cómo le rehusó la Oholá simbólica sujeción de esposa a su Dueño
marital?
12 Esta división de la nación de doce tribus de Israel no disolvió su pacto con Jehová en que
había entrado por el mediador Moisés en el monte Sinaí. Ambos nuevos reinos todavía estaban en
este pacto de la Ley mosaica y por lo tanto todavía estaban sujetos a Jehová como a un Esposo
espiritual. (1 Reyes 11:29-39) Pero el reino septentrional, la Oholá simbólica, le rehusó sujeción
como de mujer casada a Jehová y se hizo idólatra. Perdió su confianza en Él como su Protector y
empezó a practicar la política con las naciones paganas de su alrededor, especialmente la Asiria
imperial al nordeste. (2 Reyes 15:17-22; Oseas 5:13; 12:1) ¿Tuvo buen resultado para el reino de
diez tribus de Israel este ponerse en términos amigables con la potencia mundial política
militarizada de Asiria? ¿Resultó ser Asiria un amigo fiel y verdadero para esta simbólica Oholá?
Note lo que Jehová pasa a decir, en Ezequiel 23:5-10:
jd cap. 9 págs. 115-116 párr. 10 Tratemos a los demás como Dios quiere
10. ¿Qué dijeron los profetas sobre cierta conducta habitual en los antiguos reinos de
Israel y Judá?
10 Los profetas sabían que, a veces, hasta algunos hombres y mujeres dedicados a Jehová pasan
por alto sus mandamientos. Así ocurría en tiempos de Oseas, profeta que expresó lo indignado que
estaba Jehová con algunos de sus contemporáneos: “¡Despojo violento para ellos, porque han
transgredido contra mí! Y yo mismo procedí a redimirlos, pero ellos mismos han hablado mentiras
hasta contra mí”. Además de difamar a Jehová clara e innegablemente, algunos incurrían en otros
pecados, como “la pronunciación de maldiciones y [la] práctica de engaño”, quizás distorsionando
los hechos para inducir a error a su prójimo (Oseas 4:1, 2; 7:1-3, 13; 10:4; 12:1). Oseas escribió
lo anterior en Samaria, el reino del norte. Pero ¿iban mejor las cosas en Judá? Miqueas responde:
“Sus propios ricos se han llenado de violencia, y sus propios habitantes han hablado falsedad, y su
lengua es mañosa en su boca” (Miqueas 6:12). Conviene recordar que aquellos profetas
condenaron tanto la “práctica de engaño” como la “lengua [...] mañosa”. Por esta razón, hasta el
cristiano —que jamás contaría mentiras intencionadas— debe preguntarse: “¿Recurro a veces al
engaño o a la lengua ‘mañosa’? ¿Cómo quiere Dios que me comporte al comunicarme con los
demás?”.
w74 1/1 pág. 16 párrs. 11-12 ¿Está usted mirando atentamente hacia la herencia?
11, 12. Describa la actitud de los muchachos Jacob y Esaú a medida que crecían.
11 El registro bíblico dice: “Y fueron creciendo los muchachos, y Esaú llegó a ser hombre que
sabía cazar, hombre del campo, pero Jacob hombre sin culpa, que moraba en tiendas.”—Gén.
25:27.
12 ¿Cómo esclarecen estas palabras la actitud de los muchachos? Revelan lo que estaba en el
corazón de cada uno. Esaú era hombre de proezas como cazador. Pasaba su tiempo afuera en el
campo aprendiendo el arte de cazador. Jacob, por otra parte, estaba interesado en la casa de la
familia. La palabra hebrea que se vierte aquí “sin culpa” significa “sano,” “inocente,” “completo.”
Jacob, aunque no ostentaba su fuerza o habilidad como probablemente lo hacía Esaú, no obstante
no era alfeñique, porque Jehová más tarde refiriéndose a él dijo que tenía “energía dinámica.”
(Ose. 12:3) El hecho es que Jacob estimaba la promesa del pacto hecho con Abrahán por encima
de todo lo demás y dedicó todo cuanto tenía para aprender acerca de la promesa de parte de su
padre. Se dedicó a cuidar de los intereses de esta familia que Dios había nombrado como
herederos. Quería permanecer cerca de aquellos a quienes Dios estaba bendiciendo, aunque
consideraba a Esaú como aquel que estaba delante de él, puesto que Esaú era el primogénito.
w76 15/6 pág. 382 Génesis... una base y un modelo
Isaac el hijo de Abrahán continuó fiel y obediente, tal como su padre, y Jacob el hijo de Isaac se
portó de igual manera. Jacob verdaderamente apreció las cosas sagradas, como cuando mostró
interés en obtener la primogenitura y luchó toda la noche con un ángel por conseguir una
bendición, a lo cual también se alude en Oseas 12:3. En su lecho de muerte Jacob también dio
una profecía sumamente notable tocante a sus hijos. (Gén. 49:1-28) Pero se nos advierte que
no seamos como Esaú, hermano de Jacob, que no apreció las cosas sagradas.—Heb. 12:16; Gén.
25:34.
w05 15/11 pág. 29 párr. 12 “Los caminos de Jehová son rectos”
12. Según Oseas 12:6, ¿qué es preciso que hagamos para seguir andando con Dios?
12 Para seguir andando con Dios, debemos esperar constantemente en él. A los israelitas se les
dijo: “En lo que respecta a ti, a tu Dios debes volver, guardando bondad amorosa y justicia; y que
haya un esperar en tu Dios constantemente” (Oseas 12:6). Los habitantes de Israel podían probar
que volvían arrepentidos a Jehová si manifestaban bondad amorosa, obraban con justicia y
‘esperaban en Dios constantemente’. En nuestro caso, prescindiendo del tiempo que llevemos
andando con Dios, debemos tomar la determinación de hacer lo mismo (Salmo 27:14).
w07 15/9 pág. 17 Puntos sobresalientes del libro de Lecciones para nosotros:
Lecciones para nosotros:
12:6. Debemos tomar la firme determinación de manifestar bondad amorosa, obrar con justicia y
confiar siempre en Jehová.
w91 1/2 pág. 11 párr. 6 Honrar a Jehová... ¿por qué y cómo?
6. a) ¿Quién, más que toda otra persona, merece que le demos honra? b) ¿Por qué
describen apropiadamente a Jehová los términos “magnífico” o “gran”?
6 A través de la historia se ha conferido honra a seres humanos, a menudo sin que la merezcan.
(Hechos 12:21-23.) Sin embargo, ¿quién, más que toda otra persona, merece honra? Pues,
¡Jehová Dios, por supuesto! Merece que le demos honra porque ciertamente es magnífico. Con
frecuencia se aplican a él los términos “magnífico” o “gran”. Él es el Magnífico, el Magnífico
Hacedor, el Magnífico Creador, el Gran Rey, el Magnífico Instructor, el Gran Amo. (Salmo 48:2;
Eclesiastés 12:1; Isaías 30:20; 42:5; 54:5; Oseas 12:14.) El que es magnífico o grande es
majestuoso, dignificado, elevado, noble, ilustre e inspirador de temor. Jehová es incomparable, no
tiene igual, es ilimitado en grandeza. Él mismo da testimonio de ese hecho, cuando dice: “¿A quién
me asemejarán ustedes o me harán igual o me compararán, para que nos parezcamos uno al
otro?”. (Isaías 46:5.)
ip-1 cap. 21 pág. 279 párr. 16 La mano de Jehová llega a estar elevada
16. ¿Qué magnífico ejemplo de devoción hallamos en Isaías?
16 Concluida su triunfante canción, Isaías revela la profundidad de su devoción y las
recompensas de servir al Dios de la justicia (léase Isaías 26:7-9). El profeta es un digno ejemplo
de alguien que ‘espera en Jehová’ y siente anhelo por el “nombre” y la “memoria” divinos. ¿Qué
es la “memoria” de Jehová? Éxodo 3:15 dice: “Jehová [...] es mi nombre hasta tiempo indefinido, y
este es la memoria de mí a generación tras generación”. Isaías ama el nombre divino y cuanto este
significa, incluidas las normas y sendas justas de Jehová. Quienes cultivan un amor así por Él
pueden estar seguros de que los bendecirá (Salmo 5:8; 25:4, 5; 135:13; Oseas 12:5).
CAPITULO 13
es12 pág. 121
Por favor, complácete en las ofrendas voluntarias de mi boca, oh Jehová (Sal. 119:108).
Al trabajar con celo en el ministerio, damos prueba de que amamos a Dios y anhelamos su
aprobación. Pensemos en la exhortación que dirigió Oseas a los israelitas que habían perdido el
favor divino por practicar la religión falsa (Ose. 13:1-3). El profeta los invitó a rogarle a Jehová:
“Dígnate perdonar el error; y acepta lo que es bueno, y ciertamente ofreceremos en cambio los
toros jóvenes de nuestros labios” (Ose. 14:1, 2). ¿Qué simbolizan “los toros jóvenes de nuestros
labios”? Dado que el toro era el animal más valioso que podía sacrificar un israelita, esta expresión
se refiere a las palabras sinceras y bien meditadas con las que se alaba al Dios verdadero. ¿Cómo
respondía Jehová a quienes le hacían tales dádivas? Él mismo dio la respuesta: “Los amaré de mi
propio albedrío” (Ose. 14:4). Como vemos, por su propio deseo y voluntad, Dios brindaba su
perdón, su aprobación y su amistad a quienes le hacían dichos sacrificios de alabanza. Los
verdaderos siervos de Dios siempre se han distinguido por alabarlo públicamente. w11 15/2 2:14-
16
w11 15/2 pág. 16 párrs. 14-15 La aprobación de Dios nos conduce a la vida eterna
14, 15. ¿Qué tipo de sacrificios animó a ofrecer Oseas, y cómo los recibía Jehová?
14 Al trabajar con celo en el ministerio, damos prueba de que amamos a Dios y anhelamos su
aprobación. Pensemos en la exhortación que dirigió Oseas a los israelitas que habían perdido el
favor divino por practicar la religión falsa (Ose. 13:1-3). El profeta los invitó a rogarle a Jehová:
“Dígnate perdonar el error; y acepta lo que es bueno, y ciertamente ofreceremos en cambio los
toros jóvenes de nuestros labios” (Ose. 14:1, 2).
15 ¿Qué simbolizan “los toros jóvenes de nuestros labios”? Dado que el toro era el animal más
valioso que podía sacrificar un israelita, esta expresión se refiere a las palabras sinceras y bien
meditadas con las que se alaba al Dios verdadero. ¿Cómo respondía Jehová a quienes le hacían
tales dádivas? Él mismo dio la respuesta: “Los amaré de mi propio albedrío” (Ose. 14:4). Como
vemos, por su propio deseo y voluntad, Dios brindaba su perdón, su aprobación y su amistad a
quienes le hacían dichos sacrificios de alabanza.
w11 15/2 pág. 16 párrs. 14-16 La aprobación de Dios nos conduce a la vida eterna
14, 15. ¿Qué tipo de sacrificios animó a ofrecer Oseas, y cómo los recibía Jehová?
16. ¿Cómo recibe Jehová la alabanza de quienes comienzan a predicar movidos por la fe?
14 Al trabajar con celo en el ministerio, damos prueba de que amamos a Dios y anhelamos su
aprobación. Pensemos en la exhortación que dirigió Oseas a los israelitas que habían perdido el
favor divino por practicar la religión falsa (Ose. 13:1-3). El profeta los invitó a rogarle a Jehová:
“Dígnate perdonar el error; y acepta lo que es bueno, y ciertamente ofreceremos en cambio los
toros jóvenes de nuestros labios” (Ose. 14:1, 2).
15 ¿Qué simbolizan “los toros jóvenes de nuestros labios”? Dado que el toro era el animal más
valioso que podía sacrificar un israelita, esta expresión se refiere a las palabras sinceras y bien
meditadas con las que se alaba al Dios verdadero. ¿Cómo respondía Jehová a quienes le hacían
tales dádivas? Él mismo dio la respuesta: “Los amaré de mi propio albedrío” (Ose. 14:4). Como
vemos, por su propio deseo y voluntad, Dios brindaba su perdón, su aprobación y su amistad a
quienes le hacían dichos sacrificios de alabanza.
16 Los verdaderos siervos de Dios siempre se han distinguido por alabarlo públicamente. Para el
salmista era tan importante darle gloria que le dirigió esta súplica: “Por favor, complácete en las
ofrendas voluntarias de mi boca, oh Jehová” (Sal. 119:108). ¿Qué puede decirse de la actualidad?
Refiriéndose al sinnúmero de adoradores de nuestros tiempos, Isaías predijo: “Las alabanzas de
Jehová anunciarán” y “con [la] aprobación [de él] subirán [sus ofrendas] sobre [su] altar” (Isa.
60:6, 7). Hoy, millones de cristianos cumplimos estas palabras al ofrecerle el “sacrificio de
alabanza, es decir, el fruto de labios que hacen declaración pública de su nombre” (Heb. 13:15).
jd cap. 5 págs. 60-62 párrs. 9-10 “Busquen a Jehová” adorándolo como él desea
9, 10. a) ¿Qué podría llevar al cristiano a la desnutrición espiritual? b) ¿Por qué debemos
tener siempre presente el peligro de sufrir hambre espiritual?
9 Espiritualmente hablando, la descripción de Amós se cumple en el lamentable estado de la
cristiandad. A diferencia de ella, el pueblo internacional de Dios tiene abiertas “las compuertas de
los cielos” y disfruta de abundantes provisiones espirituales (Malaquías 3:10; Isaías 65:13, 14). Sin
embargo, cada cristiano hace bien en preguntarse: “¿Hasta qué grado participo de tales
manjares?”. A este respecto, es interesante señalar lo que se ha descubierto sobre el centro del
apetito. En investigaciones realizadas en laboratorio se vio que si los animales tienen dañado el
centro del apetito, pierden las ganas de comer, y acaban muriendo de hambre aunque los rodeen
alimentos de sobra. Pues bien, ¿qué hay del “centro del apetito” espiritual del cristiano? ¿Podría
deteriorarse tanto que lo llevara a morir desnutrido pese a tener ante sí un banquete espiritual?
10 Pensemos en nuestra situación individual al analizar el siguiente hecho: los israelitas habían
recibido abundante sustento espiritual de Jehová. Para empezar, contaban con la Ley, que podía
fortalecer su relación con Dios; asimismo, disponían de un programa educativo con el que
inculcaban a sus hijos el conocimiento del Creador; por último, tenían profetas que les explicaban
la voluntad divina. Con todo, comenzaron a olvidar a Jehová. La Biblia indica lo que ocurrió en los
días de Oseas: “Llegaron a estar satisfechos [materialmente] y su corazón empezó a ensalzarse”
(Oseas 13:6; Deuteronomio 8:11; 31:20). Como vemos, la prosperidad material puede llevarnos a
poner en segundo plano nuestra relación con Dios. Porque no queremos que eso ocurra, debemos
tener siempre presente ese peligro (Sofonías 2:3).
jd cap. 5 pág. 58 párr. 5 “Busquen a Jehová” adorándolo como él desea
5. ¿Qué carencia de los israelitas llevó a que Jehová los rechazara?
5 Los acaudalados israelitas podrían haber aprovechado la oportunidad para conocer mejor a
Jehová y hacer su divina voluntad; de este modo habrían regresado a él. Sin embargo, se creen
muy seguros, pues piensan: “La calamidad no se acercará ni llegará hasta nosotros” (Amós 9:10).
La razón de que se olvidaran de Jehová fue la siguiente: “Llegaron a estar satisfechos y su corazón
empezó a ensalzarse” (Oseas 13:6). Pero no pensemos que eso es historia pasada y no guarda
relación con nuestra vida. Veamos por qué tenía Jehová un litigio con Israel: “Porque el
conocimiento es lo que tú mismo has rechazado, yo también te rechazaré de servirme como
sacerdote”. Como vemos, aunque los israelitas y sus familias estaban dedicados a Jehová, a nivel
individual manifestaban una carencia: les faltaba el verdadero “conocimiento de Dios” (Oseas
4:1, 6).
w07 15/9 pág. 17 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 13:6. Los israelitas ‘llegaron a estar satisfechos y su corazón empezó a ensalzarse. Por
eso olvidaron a Jehová’. Evitemos toda tendencia al ensalzamiento personal.
w11 15/11 pág. 17 párr. 5 “Residentes temporales” en este mundo malvado
5. ¿Por qué rechazó Jehová a Israel, y a qué nueva nación concedió su favor?
5 No era un aviso sin fundamento. Mucho después, en tiempos de Nehemías, un grupo de levitas
recordó con vergüenza lo que habían hecho los israelitas tras la conquista de la Tierra Prometida.
Una vez que tuvieron viviendas cómodas y alimento y vino en abundancia, “empezaron a comer y a
satisfacerse y a engordar”. De hecho, se rebelaron contra Dios e incluso mataron a los profetas que
él les envió para corregirlos. Como consecuencia, Jehová los abandonó en manos de sus enemigos
(léase Nehemías 9:25-27; Ose. 13:6-9). Siglos más tarde, bajo el dominio de Roma, los judíos
no pusieron fe en el Mesías prometido y llegaron al punto de matarlo. Jehová los rechazó y
concedió su favor a una nueva nación: el Israel espiritual (Mat. 21:43; Hech. 7:51, 52; Gál. 6:16).
w95 15/7 pág. 11 párr. 5 El digno papel de la mujer entre los primeros siervos de Dios
5. a) ¿Cómo suelen utilizar los escritores de la Biblia el sustantivo hebreo que se traduce
“ayudante”? b) ¿Qué indica el que Jehová se refiriera a la primera mujer como un
“complemento”?
5 ¿Acaso indican las palabras “ayudante” y “complemento” que el papel que Dios asignó a la
mujer era degradante? Todo lo contrario. Los escritores de la Biblia muchas veces aplican a Dios el
sustantivo hebreo ʽé·zer, que se traduce “ayudante”. Por ejemplo, Jehová es “nuestro ayudador y
nuestro escudo”. (Salmo 33:20; Éxodo 18:4; Deuteronomio 33:7.) En Oseas 13:9, Jehová incluso
se refiere a sí mismo como el “ayudante” de Israel. En cuanto a la palabra hebrea né·ghedh, que se
traduce “complemento”, un especialista en textos bíblicos explica: “La ayuda referida no se limita a
secundar al hombre en su trabajo diario o en la procreación de hijos [...], sino que es el apoyo
mutuo que proporciona el compañerismo”.
si págs. 144-145 párr. 12 Libro bíblico número 28: Oseas
12. a) ¿Qué resume Oseas en el capítulo 13? b) ¿Qué restauración se promete?
12 En el capítulo 13 Oseas resume todo lo que ha pasado antes respecto a la promesa temprana
de Israel y el cuidado tierno de Jehová, así como lo olvidadiza que es Israel y cómo se vuelve
finalmente contra Jehová la nación. Jehová declara: “Procedí a darte un rey en mi cólera, y lo
quitaré en mi furor” (13:11). Pero después habrá restauración: “De la mano del Seol los redimiré;
de la muerte los recobraré. ¿Dónde están tus aguijones, oh Muerte? ¿dónde está tu poder
destructor, oh Seol?” (13:14). Con todo, el destino de la Samaria rebelde ciertamente será
horrible.
w76 15/8 pág. 507 párr. 25 Reconciliación por medio de la misericordia de Dios antes de
Har-Magedón
25. (a) Como ilustró Oseas, ¿cómo disciplinó Jehová al pueblo en pacto con él en tiempos
antiguos? (b) ¿Cómo fue buscado “David su rey,” y a qué buscadores se les mostró
la misericordia de Jehová?
25 Después que Oseas acogió de vuelta amorosamente a su esposa legal Gomer, la disciplinó con
restricciones sexuales, incluso, evidentemente, el retraerse él mismo de darle atenciones maritales.
Igualmente, también, los israelitas exiliados fueron disciplinados, al no permitírseles tener reyes
israelitas ni príncipes reales ni sacerdotes idólatras ni otros avíos de la adoración idólatra. (Ose.
13:11) Amorosamente, en 537 a. de la E.C. Jehová acogió de vuelta a su resto disciplinado,
arrepentido, que se apartó de la religión apóstata para volverse a él. Estos se pusieron a buscar y
esperar a su Libertador Mesiánico que los libraría del control gentil. Este Mesías era el Rey que
vendría en el linaje real de David. (Dan. 9:24-27) Al debido tiempo de Dios sí vino. En 33 E.C.
Jehová glorificó al Mesías Jesús como Rey en el cielo. Un resto de israelitas creyentes lo siguió
como Rey Mesiánico celestial de ellos. (Col. 1:13) Estos obtuvieron la misericordia de Jehová.—
Rom. 9:24-26; 1 Ped. 2:9, 10.
w71 1/1 págs. 9-10 párr. 3 Los siervos de Jehová son diferentes
3. ¿Cómo se manifestó temprano en la historia de Israel la tendencia de querer
amoldarse a los que estaban a su alrededor?
3 Temprano en la historia de la nación de Israel se manifestó la tendencia de seguir el proceder
impío de la gente a su alrededor. Mientras Moisés estuvo en el monte de Dios por cuarenta días los
israelitas adoptaron la adoración pagana y practicaron libertinaje pagano. (1 Cor. 10:7) Y tan
pronto murieron Josué y los hombres de mayor edad que sobrevivieron a éste, y “que habían visto
toda la gran obra de Jehová que él había hecho por Israel,” los hijos de Israel “abandonaron a
Jehová y se pusieron a servir a Baal y a las imágenes de Astoret.” (Jue. 2:7-13) Y en los días del
juez Samuel los israelitas insistieron en conformarse a las naciones a su alrededor en cuanto a
tener un rey visible, diciendo: “Tenemos que llegar a ser, nosotros también, como todas las
naciones, y nuestro rey tiene que juzgarnos y salir delante de nosotros y pelear nuestras batallas.”
Aunque Jehová les concedió lo que solicitaron, lo hizo con desagrado.—1 Sam. 8:7, 20; Ose.
13:11.
w89 1/1 pág. 20 párr. 9 “A Jehová pertenece la batalla”
9. En la actualidad, ¿quiénes han actuado en correspondencia con el modo de obrar del
rey Saúl, y de qué maneras?
9 ¿Dónde entra en este cuadro el rey Saúl? Antes, debido al espíritu rebelde de Saúl, Jehová se
había resuelto a ‘arrancar de él el regir real de Israel’. (1 Samuel 15:22, 28.) Ahora Saúl no había
sostenido la soberanía de Jehová frente al desafío de Goliat. Además, después procedió a perseguir
a David, el vencedor de Goliat y aquel a quien Jehová había ungido para reemplazar al linaje
gobernante de Saúl. ¡Cuán notablemente se ha conformado el clero de la cristiandad a esa manera
de actuar! Sus miembros se han rebelado contra la verdad bíblica, pues son parte de la gran
apostasía que ‘no obedece las buenas nuevas’ acerca de nuestro Señor Jesús y su Reino entrante.
Han fracasado por completo en cuanto a apoyar la soberanía universal de Jehová y han perseguido
enconadamente a los testigos ungidos de Jehová y a sus compañeros, la gran muchedumbre.
Jehová eliminará a esos apóstatas ‘en su furor’. (2 Tesalonicenses 1:6-9; 2:3; Oseas 13:11.)
w07 15/9 pág. 17 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 13:14. La palabra de Jehová sobre la restauración de su pueblo a la adoración verdadera
‘no volvió a él sin resultados’ (Isaías 55:11). En el año 537 antes de nuestra era finalizó el
destierro en Babilonia y un resto volvió a Jerusalén (Esdras 2:1; 3:1-3). Todo cuanto Jehová ha
hablado a través de sus profetas se cumplirá sin falta.
w89 1/3 pág. 14 Jehová nuestro Dios es misericordioso
Oseas13:14.—Jehová no perdonaría a los israelitas desobedientes rescatándolos del poder del
Seol ni recobrándolos de la muerte en aquel tiempo. No mostraría compasión, porque no merecían
misericordia. Pero el apóstol Pablo mostró que con el tiempo Dios se tragaría la muerte para
siempre y anularía la victoria de esta. Jehová demostró su poder para hacer esto cuando levantó de
la muerte y del Seol a Jesucristo, y dio así una garantía de que bajo el Reino en poder su Hijo
resucitará a los que estén en la memoria de Dios. (Juan 5:28, 29.)
mn págs. 17-18 párrs. 33-34 “¡Mira! Estoy haciendo nuevas todas las cosas”
33, 34. (a) ¿Cuál es la única manera en que el hombre pudiera ser redimido de la
muerte? (b) Ilústrelo.
33 Desde la antigüedad, los profetas de Dios han expresado su confianza, no en la inmortalidad
del hombre, sino en la esperanza de que Dios ‘los recobrara’ de la muerte. (Oseas 13:14) ¿Pero
cómo podía el hombre ser libertado de los lazos de la muerte? La perfecta justicia de Jehová exigía
‘alma por alma, ojo por ojo, diente por diente.’ (Deuteronomio 19:21) Por eso, ya que por Adán le
vino la muerte heredada a todo el género humano porque voluntariosamente tiró su propia vida
perfecta, otro humano perfecto tenía que substituir por Adán y dar en pago su vida perfecta, para
comprar de vuelta lo que Adán había perdido.
34 Ilustremos esto mediante una casa de empeños. Ya que casi toda persona trata de evitar las
casas de empeños, puede que sea apropiado describir de esta manera la condición actual del
hombre. Si alguien deja un reloj en la casa de empeños, la única manera de sacar de allí el reloj es
por medio de pagar el valor del reloj en dinero. Así es posible sacar libre el reloj. Hoy día, el género
humano, igual que ese reloj, está atado en esclavitud a imperfección a semejanza del cautiverio en
una casa de empeños, esclavitud que lleva a la muerte, así como un reloj, con el tiempo, pudiera
deteriorarse y hacerse inútil en la casa de empeños. Igual que el reloj, le es imposible al género
humano comprar su salida de esta condición miserable. Sin embargo, alguien que esté afuera
puede pagar el precio de la liberación del género humano, de la misma manera que sucede con el
reloj. Fue la pérdida de la vida humana perfecta de Adán lo que metió al hombre en esclavitud a la
muerte. Por eso tenía que entregarse otra vida humana perfecta en pago para libertar al hombre
del poder de la muerte.
Lmn págs. 18-19 párrs. 34-35 “¡Mira! Estoy haciendo nuevas todas las cosas” ***
34, 35. a) ¿De qué única manera podía ser el hombre redimido de la muerte? b) ¿Qué es
un rescate?
34 Desde tiempos antiguos, los profetas de Dios han expresado su confianza, no en la
inmortalidad del hombre, sino en la esperanza de que Dios los ‘recobraría’ de la muerte. (Oseas
13:14.) Pero ¿cómo podría ser liberado el hombre de las ataduras de la muerte? La justicia
perfecta de Jehová requería ‘alma por alma, ojo por ojo, diente por diente’. (Deuteronomio 19:21.)
Así, puesto que Adán acarreó la muerte a toda la humanidad al desobedecer voluntariamente a
Dios y así perder su vida perfecta, otro humano perfecto tenía que sustituir a Adán dando su vida
perfecta, para comprar de vuelta lo que Adán había perdido.
35 Este principio de justicia de pagar ‘igual por igual’ ha sido ampliamente aceptado durante toda
la historia. La expresión usada comúnmente es “pagar un rescate”. ¿Qué es un rescate? Es “el
precio que se paga para recobrar a una persona o cosa de alguien que la retiene en cautiverio. En
consecuencia se dice que los prisioneros de guerra o esclavos son rescatados cuando se les libera a
cambio de algo valioso. [...] Lo que se sustituye o cambia en compensación por ellos es su
rescate”. Desde que Adán pecó, todos los hombres han sido como prisioneros de guerra o esclavos,
atados por la imperfección y la muerte. Para liberarlos, tenía que proveerse un rescate. Para evitar
cualquier tipo de controversia en el momento o en el futuro respecto a la justicia del precio del
rescate, era necesario sacrificar una vida humana perfecta, es decir, el equivalente exacto de Adán.
si pág. 145 párr. 15 Libro bíblico número 28: Oseas
15. ¿Cómo aplican citas del libro de Oseas los escritores de las Escrituras Griegas
Cristianas?
15 Las referencias que hacen a la profecía de Oseas los escritores de las Escrituras Griegas
Cristianas también son muy provechosas para nosotros hoy. Por ejemplo, al considerar la
resurrección Pablo da una aplicación impresionante a Oseas 13:14: “Muerte, ¿dónde está tu
victoria? Muerte, ¿dónde está tu aguijón?”. (1 Cor. 15:55.) Al destacar la bondad inmerecida que
Jehová expresa hacia los vasos de misericordia, Pablo cita de Oseas 1:10 y 2:23: “Es como él dice
también en Oseas: ‘A los que no son pueblo mío llamaré “pueblo mío”, y a la que no era amada,
“amada”; y en el lugar donde se les dijo: “Ustedes no son mi pueblo”, allí serán llamados “hijos del
Dios vivo”’”. (Rom. 9:25, 26.) Pedro parafrasea estos mismos pasajes de Oseas al decir: “Porque
en un tiempo ustedes no eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios; eran aquellos a quienes no
se había mostrado misericordia, pero ahora son aquellos a quienes se ha mostrado misericordia”.
(1 Ped. 2:10.)
jd cap. 14 págs. 190-191 párrs. 23-24 “Una bendición hasta que no haya más carencia”
23, 24. a) Mencione algunas de las descripciones del Paraíso que hicieron los doce
profetas. b) ¿Cómo influyen los escritos de los doce profetas en la actitud con que
usted afronta el futuro?
23 A todos los que manifestamos “temor de Jehová” nos aguardan bendiciones eternas
(Malaquías 3:16). Algunos de los doce profetas ofrecieron un cuadro muy gráfico del Paraíso
terrestre que se avecina. En efecto, hicieron descripciones que nos llenan de alegría y anhelo. Por
ejemplo, Miqueas escribió: “Realmente se sentarán, cada uno debajo de su vid y debajo de su
higuera, y no habrá nadie que los haga temblar” (Miqueas 4:4). Así es: bajo el Reino de Dios
disfrutaremos de seguridad y veremos los frutos de nuestro trabajo.
24 Cuando usted anhela el fin de las enfermedades, el dolor e incluso la muerte, no está soñando
con imposibles. Imagínese, además, la alegría que sentirán las personas que resuciten y tengan la
oportunidad de alcanzar la perfección humana en la Tierra. A ellas les serán aplicables las palabras
de Oseas 13:14: “De la mano del Seol los redimiré; de la muerte los recobraré. ¿Dónde están tus
aguijones, oh Muerte? ¿Dónde está tu poder destructor, oh Seol?”. En realidad, esta es una
aplicación por extensión, pues Pablo citó el versículo para referirse a la resurrección celestial
(1 Corintios 15:55-57).
kl cap. 9 pág. 84 párr. 13 ¿Qué les sucede a nuestros difuntos?
13. ¿Con qué poder ha facultado Dios a Jesús, y cómo demostró él dicho poder?
13 Jehová Dios ha facultado a Jesucristo para que redima a la humanidad. (Oseas 13:14.) Por
consiguiente, tras las palabras de Marta, Jesús dijo: “Yo soy la resurrección y la vida. El que ejerce
fe en mí, aunque muera, llegará a vivir”. (Juan 11:25.) Luego fue a la tumba de Lázaro, que
llevaba muerto cuatro días, y lo resucitó, demostrando así el poder que Dios le había concedido.
(Juan 11:38-44.) Imagínese la alegría de los que presenciaron esta resurrección o cualquier otra de
las que ejecutó Jesucristo. (Marcos 5:35-42; Lucas 7:12-16.)
g91 8/2 pág. 19 “¿Por qué se llevó Dios a mi hijo?” “¿Qué esperanza hay para mi hijo?”
En lugar de culpar a Dios, los padres que han perdido a su hijo necesitan el consuelo que Dios
ofrece en la Biblia. La religión falsa ha dejado a muchas personas confundidas tocante a dónde
están sus hijos muertos y en qué condición se encuentran. El cielo, el infierno, el purgatorio, el
limbo... estos diversos destinos van desde lo incomprensible hasta lo realmente aterrador. Por otro
lado, la Biblia dice que los muertos están inconscientes, en una condición semejante al sueño.
(Eclesiastés 9:5, 10; Juan 11:11-14.) Por consiguiente, así como los padres no se preocupan
cuando ven a sus hijos dormir profundamente, tampoco tienen que preocuparse por lo que sus
hijos puedan experimentar después de la muerte. Jesús habló de un tiempo en el que “todos los
que están en las tumbas conmemorativas [...] saldrán” a una nueva vida en una Tierra paradisiaca.
(Juan 5:28, 29; Lucas 23:43.)
Es cierto que esa brillante esperanza no elimina el carácter trágico de la muerte. Por ejemplo, el
propio Jesús se abatió y lloró por la muerte de su amigo Lázaro, y eso que tan solo faltaban unos
minutos para que él mismo lo resucitase. Pero al menos, sabemos que la muerte no siempre es
definitiva. Tanto Jesús como su Padre Jehová odian la muerte. La Biblia la llama “el último
enemigo” y dice que será “reducida a nada”. (1 Corintios 15:26.) En el venidero Paraíso, cuando la
gobernación de Satanás haya pasado, la muerte habrá desaparecido para siempre y sus víctimas
inocentes serán reclamadas mediante la resurrección. Entonces, cuando los padres vuelvan a
reunirse con los hijos que perdieron en la muerte, al fin podremos decir: ‘Muerte, ¿dónde está tu
aguijón?’. (Oseas 13:14.)
g 12/07 págs. 7-8 ¿Acaba todo con la muerte?
La Biblia asemeja la muerte al sueño. Habla de ‘dormir en la muerte’ (Salmo 13:3). Antes de
resucitar a su amigo Lázaro, Jesús dijo a sus apóstoles: “Nuestro amigo Lázaro está descansando,
pero yo me voy allá para despertarlo del sueño”. Y así lo hizo. La Biblia cuenta que cuando él lo
llamó, “el hombre que había estado muerto [es decir, Lázaro] salió” de “la tumba conmemorativa”
completamente vivo (Juan 11:11, 38-44).
¿Por qué habló Jesús de la muerte como si fuera un sueño? Porque la persona que duerme se
encuentra en un estado de inactividad. Quien se sume en un sueño profundo no tiene conciencia
del mundo que lo rodea ni del paso del tiempo; no experimenta dolor ni sufrimiento. Del mismo
modo, en la muerte no hay actividad ni conciencia. Pero la comparación llega mucho más lejos: el
que duerme espera despertar. Y esa es precisamente la esperanza que brinda la Biblia para los
difuntos.
El Creador mismo promete: “De la mano del Seol [el sepulcro común] los redimiré; de la muerte
los recobraré. ¿Dónde están tus aguijones, oh Muerte? ¿Dónde está tu poder destructor, oh Seol?”
(Oseas 13:14). Otra profecía bíblica dice que Dios “realmente se tragará a la muerte para
siempre, y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro” (Isaías
25:8). Al proceso de devolver la vida a los muertos se le llama resurrección.
w72 1/9 pág. 515 “¡Buena salud a ustedes!”
Para afrontar la vida con éxito, todos, saludables o enfermos, necesitamos una esperanza válida,
bien fundada. El apropiado punto de vista mental y espiritual es esencial a fin de afrontar
enfermedades que vienen y aguantar males que uno tenga. Los doctores saben que hay que
considerar el bienestar total de los pacientes, mental y físico, para mejorar la salud. Dios el
Creador no solo conoce toda función del cuerpo; también está más interesado en nosotros que
cualquier otra persona. Por consiguiente, lo que él nos dice nos dará esperanza segura, confiable...
no una cosa pasajera, sino una esperanza que puede llenar nuestra vida.
La esperanza que ofrece el Creador es vida eterna en una Tierra hermoseada bajo Su
administración. Sea que nuestra salud resista hasta entonces o no, no es preciso que eso sea
nuestro interés principal, porque él ha provisto una resurrección. (Hech. 24:15) Puesto que la Biblia
muestra que los muertos están inconscientes (Ecl. 9:5, 10), si uno muriera antes que esta
condición justa se realizara en la Tierra, el tiempo que uno pasara en la condición de muerte le
parecería solo una fracción de segundo, aunque ascendiera a años. Sin embargo, uno despertaría
en el nuevo arreglo de cosas de Dios aquí en la Tierra, bajo el régimen de su Reino. (Rev. 21:1-4)
El saber esto es un gran paso hacia la salud de mente y cuerpo ahora, porque disminuye
muchísimo el temor a la muerte.—Ose. 13:14.
w89 1/3 pág. 14 Jehová nuestro Dios es misericordioso
Oseas 13:14.—Jehová no perdonaría a los israelitas desobedientes rescatándolos del poder del
Seol ni recobrándolos de la muerte en aquel tiempo. No mostraría compasión, porque no merecían
misericordia. Pero el apóstol Pablo mostró que con el tiempo Dios se tragaría la muerte para
siempre y anularía la victoria de esta. Jehová demostró su poder para hacer esto cuando levantó de
la muerte y del Seol a Jesucristo, y dio así una garantía de que bajo el Reino en poder su Hijo
resucitará a los que estén en la memoria de Dios. (Juan 5:28, 29.)
w92 1/4 pág. 14 párr. 21 Aclamemos el nuevo mundo de libertad de Dios
21. ¿Quiénes, sin duda, estarán entre los resucitados, y cómo es probable que
respondan?
21 Durante la resurrección los muertos volverán a la vida en una Tierra librada para siempre de la
muerte adánica heredada. Sin duda entre los resucitados habrá niños que fueron sacrificados a
dioses cananeos (como Mólek), jóvenes que fueron sacrificados a dioses aztecas, e incontables
millones de personas que fueron sacrificadas al dios de la guerra. ¡Cuán asombradas y contentas
estarán esas anteriores víctimas de creencias falsas! Esos resucitados entonces podrán decir
felizmente: “¿Dónde están tus aguijones, oh Muerte? ¿Dónde está tu poder destructor, oh Seol?”.
(Oseas 13:14.)
w93 15/11 págs. 4-5 “El último enemigo” será derrotado
Hablando en sentido figurado, el apóstol cristiano Pablo escribe sobre este enemigo: “Muerte,
¿dónde está tu victoria? Muerte, ¿dónde está tu aguijón?”. ¿Cuál es el aguijón que produce la
muerte? Pablo dice: “El aguijón que produce muerte es el pecado”. (1 Corintios 15:55, 56; Oseas
13:14.) ¿Cuál es, entonces, el origen de este mortal aguijón? En otro lugar de las Escrituras, Pablo
explica: “Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el
pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado”. (Romanos
5:12.) El apóstol no deja ninguna duda en cuanto a la identidad de este “solo hombre” cuando
dice: “En Adán todos están muriendo”. (1 Corintios 15:22.) Sí, por causa de la desobediencia de
nuestro primer antepasado, Adán, todos nos vemos afectados por el aguijón de la muerte. (Génesis
3:1-19.)
Nadie querría morir si tuviera buena salud y viviera en alrededores agradables con una familia
amorosa. No obstante, como muestra la Biblia, “el tiempo y el suceso imprevisto” pueden privarnos
de la vida. En realidad, no sabemos qué será de nuestra vida mañana. (Santiago 4:14.) Una cosa
es cierta: todos hemos heredado el pecado y la muerte. Por lo tanto, esta nos acecha y nos azota
como un enemigo.
w94 15/6 pág. 5 ¿Verá usted de nuevo a sus seres queridos que han muerto?
El Creador del hombre ciertamente no es insensible a este deseo natural humano. Por ello, ha
prometido que vendrá el tiempo en el que millones de personas serán reunidas con sus seres
queridos que han muerto. La Palabra de Dios contiene muchas referencias a esta promesa de una
venidera resurrección de los muertos. (Isaías 26:19; Daniel 12:2, 13; Oseas 13:14; Juan
5:28, 29; Revelación 20:12, 13.)
w96 15/10 págs. 4-5 Vida después de la muerte: cómo, dónde y cuándo ¿Es la
inmortalidad la respuesta?
Una creencia muy común es que una parte del ser humano es inmortal y que solo muere el
cuerpo. Seguro que ha oído este concepto. La parte que, según se afirma, es inmortal, suele
llamarse “alma” o “espíritu”. Se dice que sobrevive a la muerte del cuerpo y continúa viviendo en
otro lugar. A decir verdad, esta creencia no tiene origen bíblico. Es cierto que los antiguos
personajes hebreos mencionados en la Biblia esperaban una vida después de la muerte, pero
no debido a que una parte inmortal suya siguiera viviendo. Esperaban con confianza el regreso
futuro a la vida en la Tierra mediante el milagro de la resurrección.
El patriarca Abrahán es un ejemplo sobresaliente de fe en la resurrección futura de los muertos.
Hebreos 11:17-19 describe su disposición a ofrecer a su hijo Isaac de esta forma: “Por fe Abrahán,
cuando fue probado, ofreció, por decirlo así, a Isaac, [...] pero estimó que Dios podía levantarlo
hasta de entre los muertos; y de allí lo recibió también a manera de ilustración”, puesto que Dios
no exigió el sacrificio de Isaac. Otra prueba de que los israelitas creían que volverían a la vida en
un período posterior (en lugar de la continuidad inmediata de la vida en un mundo espiritual) se
encuentra en las palabras de Oseas: “De la mano del Seol [la sepultura común de la humanidad]
los redimiré; de la muerte los recobraré”. (Oseas 13:14.)
Entonces, ¿cuándo llegó a formar parte de la mentalidad y creencias judías la idea de la
inmortalidad inherente del hombre? La Encyclopaedia Judaica admite que “la doctrina de la
inmortalidad del alma formó parte del judaísmo probablemente debido a la influencia griega”.
No obstante, los judíos devotos hasta el tiempo de Cristo todavía creían en una resurrección futura
y la esperaban. Este hecho se desprende de la conversación que sostuvo Jesús con Marta cuando
murió su hermano Lázaro: “Marta entonces dijo a Jesús: ‘Señor, si hubieras estado aquí mi
hermano no habría muerto’. [...] Jesús le dijo: ‘Tu hermano se levantará’. Marta le dijo: ‘Yo sé que
se levantará en la resurrección en el último día’”. (Juan 11:21-24.)
w05 15/11 pág. 29 párrs. 13-14 “Los caminos de Jehová son rectos”
13, 14. ¿Cómo aplicó Pablo las palabras de Oseas 13:14, y qué razón nos dio para esperar
en Jehová?
13 Las profecías de Oseas sobre los israelitas nos dan una razón especial para esperar en Dios.
“De la mano del Seol los redimiré —dijo Jehová—; de la muerte los recobraré. ¿Dónde están tus
aguijones, oh Muerte? ¿Dónde está tu poder destructor, oh Seol?” (Oseas 13:14.) Jehová no iba a
librar de la muerte física a los israelitas en ese tiempo, pero sí llegaría el momento en que se
tragaría a la muerte para siempre, invalidando así su victoria.
14 Pablo citó de Oseas al escribir a sus hermanos cristianos ungidos: “Cuando esto que es
corruptible se vista de incorrupción y esto que es mortal se vista de inmortalidad, entonces se
efectuará el dicho que está escrito: ‘La muerte es tragada para siempre’. ‘Muerte, ¿dónde está tu
victoria? Muerte, ¿dónde está tu aguijón?’ El aguijón que produce muerte es el pecado, mas el
poder para el pecado es la Ley. ¡Pero gracias a Dios, porque él nos da la victoria mediante nuestro
Señor Jesucristo!” (1 Corintios 15:54-57). Jehová levantó a Jesús de entre los muertos, dando con
ello una alentadora garantía de que los que están en su memoria resucitarán (Juan 5:28, 29). ¡Qué
maravillosa razón para esperar en Jehová! Pero la esperanza de la resurrección no es la única
razón que nos mueve a andar con Dios.
w07 15/9 pág. 17 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 13:14. La palabra de Jehová sobre la restauración de su pueblo a la adoración verdadera
‘no volvió a él sin resultados’ (Isaías 55:11). En el año 537 antes de nuestra era finalizó el
destierro en Babilonia y un resto volvió a Jerusalén (Esdras 2:1; 3:1-3). Todo cuanto Jehová ha
hablado a través de sus profetas se cumplirá sin falta.
jd cap. 12 pág. 161 párr. 16 “Manténte en expectación”
16. ¿Por qué no saldrían beneficiados nuestros hijos si los animáramos a tener un estilo
de vida que los dejara materialmente “satisfechos”?
16 Los consejos que damos a nuestros hijos y a otras personas pudieran indicar que nuestra
expectación del gran día de Jehová ha perdido intensidad. Por ejemplo, un cristiano quizás piense:
“Decidí renunciar a ciertos estudios académicos y oportunidades profesionales porque creía que el
fin venía enseguida. Ahora quiero asegurarme de que mis hijos reciban la formación necesaria para
vivir sin aprietos económicos”. Tal vez algunos padres del tiempo de Oseas razonaran más o menos
así. Pero ¿iban a salir beneficiados sus hijos si los animaban a tener un estilo de vida que los dejara
materialmente “satisfechos”? Pues bien, si los hijos se entregaban a una vida cómoda, ¿en qué
situación estarían cuando llegara el año 740 antes de nuestra era y los asirios tomaran Samaria?
(Oseas 13:16; Sofonías 1:12, 13.)
jd cap. 10 págs. 131-132 párrs. 14-15 Esforcémonos para que nuestra familia honre a
Dios
14, 15. a) En vista de lo que dice Malaquías 4:1, ¿por qué debemos tomar muy en serio la
responsabilidad de educar a los hijos? b) ¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a
conocer a Jehová?
14 Los libros de los doce profetas nos enseñan cómo trató Jehová a los israelitas, y de este modo
nos ofrecen más lecciones para la vida familiar. En particular, contienen indicaciones sobre cómo
educar a los hijos. Decir que hoy en día no es fácil criarlos es quedarse corto. Sin duda, es una
responsabilidad que los padres deben tomar muy en serio. Por ejemplo, fijémonos en las siguientes
palabras: “El día que viene ciertamente los devorará [a los malvados] —ha dicho Jehová de los
ejércitos—, de modo que no les dejará raíz ni rama” (Malaquías 4:1). En ese día de ajuste de
cuentas, los niños pequeños (las ramas) recibirán un trato justo que dependerá de la evaluación
que haga Jehová de sus padres (las raíces), quienes son responsables por ellos (Isaías 37:31). Así
es: la vida que llevan los padres pudiera determinar el futuro de tales hijos, sea para bien o para
mal (Oseas 13:16). Padres, si ustedes (las raíces) no tienen una buena relación con Jehová, ¿qué
les ocurrirá a sus niños (las ramas) en el día de la furia divina? (Sofonías 1:14-18; Efesios 6:4;
Filipenses 2:12.) Por el contrario, si se esfuerzan con lealtad por tener la aprobación de Dios, sus
hijos podrán resultar beneficiados (1 Corintios 7:14).
15 Después de citar la profecía de Joel sobre la necesidad de invocar el nombre de Jehová, el
apóstol Pablo escribió: “¿Cómo invocarán a aquel en quien no han puesto fe? ¿Cómo, a su vez,
pondrán fe en aquel de quien no han oído?” (Romanos 10:14-17; Joel 2:32). Aunque Pablo hablaba
de nuestro ministerio público, podemos aplicar el mismo principio a la enseñanza de los hijos.
¿Cómo van a poner fe en Jehová si antes no oyen hablar de él? Por eso, padres, ¿dedican suficiente
tiempo todos los días a enseñarles lo bueno que es Jehová, así como a ayudarles a quererlo con
todo su corazón y apreciar la dirección que nos brinda? Si siempre oyen hablar de Jehová en la
casa, es muy probable que progresen espiritualmente (Deuteronomio 6:7-9).
w07 15/9 pág. 16 Puntos sobresalientes del libro de Oseas
Lecciones para nosotros:
Oseas 13:16. Las profecías relacionadas con el reino de Israel se cumplieron cuando su capital,
Samaria, cayó en manos de Asiria (2 Reyes 17:3-6). Estamos seguros de que Dios hará todo
cuanto ha dicho y llevará a cabo todo lo que ha hablado (Números 23:19).
CAPITULO 14
jd cap. 11 págs. 145-146 párrs. 11-12 ¿Deseamos como Jehová que la gente se salve?
11, 12. ¿Cómo pueden beneficiarse de la misericordia de Dios las personas que han
dejado de adorarlo?
11 Jehová se preocupa por las personas recién interesadas en la verdad y quiere que se salven.
Al mismo tiempo, no olvida a quienes le han servido por años. Por eso, nosotros también debemos
preocuparnos por ellos y tratar de ayudarlos a continuar en el camino de la vida. ¿De qué formas
prácticas demostramos ese interés?
12 Tal vez conozcamos a alguien que en su día aprendió la verdad sobre Jehová, demostró fe en
él y se hizo adorador activo, pero que hoy ya no le sirve. Los mensajes que transmitió Jehová
mediante los doce profetas revelan algo: él estaba dispuesto a tener misericordia de aquellos que
habían formado parte de su pueblo pero no perseveraron en la adoración verdadera. En la
actualidad sucede igual tanto con quienes se han ido alejando como con quienes han caído en el
pecado y deben arrepentirse (Hebreos 2:1; 3:12). Aunque no sean felices lejos de Jehová, tal vez
les cueste regresar. Pues bien, él los invita a hacerlo, como muestran las siguientes palabras de
uno de los profetas: “Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos: ‘Vuelvan a mí [...], y yo
volveré a ustedes’” (Zacarías 1:3). De igual modo, es muy alentadora esta exhortación de Oseas:
“Vuelve, sí, oh Israel, a Jehová tu Dios, porque has tropezado en tu error. Tomen con ustedes
palabras y vuelvan a Jehová. Díganle todos: ‘Dígnate perdonar el error; y acepta lo que es
bueno [...]’”. En efecto, hasta los que han cometido graves pecados pueden recibir el perdón de
Dios y recuperarse espiritualmente si retornan a él arrepentidos de corazón (Oseas 6:1; 14:1, 2;
Salmo 103:8-10). Las puertas estaban abiertas en tiempos de los profetas, y lo siguen estando en
la actualidad.
jd cap. 10 pág. 129 párrs. 10-11 Esforcémonos para que nuestra familia honre a Dios
10, 11. ¿Cómo puede uno imitar a Jehová si se enfrenta a un problema matrimonial
aparentemente causado por su cónyuge?
10 En los días de Oseas ya habían transcurrido más de setecientos años desde que los israelitas
entraron en un pacto con Jehová. Sin embargo, Dios estaba dispuesto a perdonarlos, siempre que
volvieran a él. Por lo visto, Oseas ya estaba realizando su labor profética para el año 803 antes de
nuestra era. Así pues, la paciencia de Jehová se extendió durante unos sesenta años más en el
caso de Israel y casi doscientos en el de Judá. Empleando la situación familiar de Oseas a modo de
ilustración, Jehová siguió invitando al pueblo del pacto a que se arrepintiera. La verdad es que
tenía razones legítimas para dar por terminado su matrimonio con Israel. Pero, en vez de eso,
no dejó de enviar profetas. Quería que ayudaran a su esposa simbólica a regresar a su lado,
aunque él tuviera que pagar un precio a cambio (Oseas 14:1, 2; Amós 2:11).
11 Supongamos que uno se enfrenta a algún problema matrimonial aparentemente causado por
su cónyuge. ¿Reaccionará como Jehová? ¿Dará el primer paso para que el matrimonio recobre la
armonía? (Colosenses 3:12, 13.) Para hacerlo se necesita humildad, una humildad que Jehová
ejemplificó de modo maravilloso en su relación con los israelitas (Salmo 18:35; 113:5-8).
En efecto, él les “habla[ba] a su corazón” e incluso les rogaba. Dado que somos humanos
imperfectos, ¿verdad que tenemos mayores razones para apelar al corazón de nuestro cónyuge,
tratando de resolver los problemas y de pasar por alto los errores? Cabe destacar que los esfuerzos
de Jehová dieron su fruto. Un resto de la nación le abrió el corazón cuando estaba en “el desierto”,
es decir, en el destierro en Babilonia, y luego regresó a su tierra llamando a Jehová “Mi esposo”
(Oseas 2:14-16).
w82 1/1 págs. 27-28 párr. 11 Sirviendo a Jehová “hombro a hombro”
11. (a) ¿Qué “lenguaje puro” se oye hoy día? (b) ¿Cuán extensamente se habla este
“lenguaje”? (c) ¿Cómo ‘invocan el nombre de Jehová’ los que hablan este
“lenguaje,” y con qué resultado?
11 Entonces, ¿qué significa este cambio a “un lenguaje puro”? Es el volverse al mensaje de la
verdad, las refrescantes “buenas nuevas,” el “modelo de sanas palabras,” que alaban a Jehová y
sus justos propósitos por medio de Cristo Jesús. (2 Timoteo 1:13) Este “lenguaje puro” los unifica.
También da testimonio de que, en el año trascendental de 1914, “el reino del mundo sí llegó a ser
el reino de nuestro Señor y de su Cristo, y él gobernará como rey para siempre jamás.”
(Revelación 11:15) Con este mensaje en sus labios, alrededor del mundo cristianos verdaderos
‘invocan el nombre de Jehová’ en dedicación a El y armoniosamente le rinden “servicio sagrado.”
Son el único pueblo verdaderamente unido de la Tierra, y van a los hogares de las personas, y
anuncian las “buenas nuevas” del reino establecido de Jehová. De este modo sirven a Jehová
“hombro a hombro.” (Mateo 24:14; Romanos 12:1) ¿Es usted uno de los que así se ha separado
del mundo, para servir a Dios celosamente por medio de dedicarse a El? Es por medio de trabajar
así, junto con el pueblo organizado de Jehová, como usted “escapará salvo.”—Joel 2:32; vea
también Oseas 14:1, 2; Hebreos 13:15.
w89 15/12 págs. 20-21 párrs. 1-2 Ofrezcamos sacrificios que agraden a Jehová
2. ¿Qué eran ‘los toros jóvenes de los labios’, y cómo aludió el apóstol Pablo a la profecía
de Oseas?
JEHOVÁ es el Ayudante de los que le ofrecen sacrificios aceptos. Por eso, hubo un tiempo en que
miró con favor a los israelitas que ofrecían en sacrificio animales. Pero ¿qué sucedió después que
estos pecaron vez tras vez? Mediante el profeta Oseas recibieron esta exhortación: “Vuelve, sí, oh
Israel, a Jehová tu Dios, porque has tropezado en tu error. Tomen con ustedes palabras y vuelvan
a Jehová. Díganle todos: ‘Dígnate perdonar el error; y acepta lo que es bueno, y ciertamente
ofreceremos en cambio los toros jóvenes de nuestros labios’”. (Oseas 14:1, 2.)
2 Así se animó al pueblo antiguo de Dios a ofrecer a Jehová Dios ‘los toros jóvenes de sus labios’.
¿Qué eran estos? Pues, ¡sacrificios de alabanza sincera! El apóstol Pablo aludió a esta profecía
cuando instó a los cristianos hebreos a ‘ofrecer a Dios sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de
labios que hacen declaración pública de su nombre’. (Hebreos 13:15.) ¿Qué puede ayudar a los
testigos de Jehová a ofrecer sacrificios como esos hoy día?
w11 15/2 pág. 16 párrs. 14-15 La aprobación de Dios nos conduce a la vida eterna
14, 15. ¿Qué tipo de sacrificios animó a ofrecer Oseas, y cómo los recibía Jehová?
14 Al trabajar con celo en el ministerio, damos prueba de que amamos a Dios y anhelamos su
aprobación. Pensemos en la exhortación que dirigió Oseas a los israelitas que habían perdido el
favor divino por practicar la religión falsa (Ose. 13:1-3). El profeta los invitó a rogarle a Jehová:
“Dígnate perdonar el error; y acepta lo que es bueno, y ciertamente ofreceremos en cambio los
toros jóvenes de nuestros labios” (Ose. 14:1, 2).
15 ¿Qué simbolizan “los toros jóvenes de nuestros labios”? Dado que el toro era el animal más
valioso que podía sacrificar un israelita, esta expresión se refiere a las palabras sinceras y bien
meditadas con las que se alaba al Dios verdadero. ¿Cómo respondía Jehová a quienes le hacían
tales dádivas? Él mismo dio la respuesta: “Los amaré de mi propio albedrío” (Ose. 14:4). Como
vemos, por su propio deseo y voluntad, Dios brindaba su perdón, su aprobación y su amistad a
quienes le hacían dichos sacrificios de alabanza.
km 11/87 pág. 4 párr. 7 Presentando las buenas nuevas... al tratar con expresiones que
pudieran detener la conversación
7 Los comentarios de apertura en la página 15 del libro Razonamiento nos recuerdan que el
mensaje del Reino es emocionante y fortalecedor de la fe. Tiene el poder para transformar la vida
de los que escuchan. Reconociendo estos hechos, cada proclamador del Reino querrá dar un mejor
sacrificio, “los toros jóvenes de nuestros labios”, al participar en la obra de testificar. (Ose. 14:2.)
No permita que las expresiones que pudieran detener la conversación disminuyan la calidad de su
servicio ni empañen su gozo. Haga buen uso del libro Razonamiento a medida que presenta
las buenas nuevas.
rs pág. 15 Cómo pudiera responder a expresiones que pudieran detener la conversación
Cómo pudiera responder a expresiones que pudieran detener la conversación
Comentarios: Las perspectivas de vida de la gente dependen de su actitud para con Jehová Dios y
Su Reino mediante Cristo Jesús. El mensaje del Reino de Dios es emocionante, y señala a la única
esperanza confiable para la humanidad. Es un mensaje que transforma vidas. Queremos que todos
lo oigan. Reconocemos que solamente una minoría lo recibirá con aprecio, pero sabemos que es
necesario que la gente por lo menos lo oiga para que pueda tomar una decisión basada en
conocimiento. Sin embargo, no toda persona está dispuesta a escuchar, y nosotros no tratamos de
obligar a la gente a prestar atención. Pero si ejercemos discernimiento, muchas veces es posible
convertir expresiones que pudieran detener una conversación en oportunidades para seguir
considerando asuntos. Aquí se dan unos ejemplos de lo que han utilizado algunos Testigos
experimentados en sus esfuerzos por buscar a los merecedores (Mat. 10:11). Recomendamos, no
que usted se aprenda de memoria algunas de estas respuestas, sino que ponga la idea en su
mente,……..
(Oseas 14:2) Tomen con ustedes palabras y vuelvan a Jehová. Díganle todos: ‘Dígnate perdonar
el error; y acepta lo que es bueno, y ciertamente ofreceremos en cambio los toros jóvenes de
nuestros labios.
km 10/91 pág. 1 párr. 6 Parte 4: Organizados para efectuar eficazmente nuestro
ministerio
6 El participar plenamente en “la obra santa de las buenas nuevas” en estos últimos días es un
privilegio que encierra bendiciones. (Rom. 15:16.) Debemos esforzarnos por efectuar nuestro
ministerio por medio de dar el mejor testimonio posible, “el fruto de labios”. (Heb. 13:15;
compárese con Oseas 14:2.) Para lograr esto, apartemos tiempo para participar regularmente en
el servicio del campo y establezcámonos metas razonables que nos permitan efectuar nuestro
ministerio para alabanza de Jehová.
km 12/96 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
20. ¿Qué exhortación recibieron los israelitas según Oseas 14:2, y cómo cumplen dicha
profecía los testigos de Jehová hoy día? (Heb. 13:15) [lectura semanal de la Biblia; véase
w94-S 15/9 pág. 10 §1, 2]. Se exhortó a los israelitas a que se arrepintieran y que
rindieran sacrificios de alabanza sincera a Dios. Hoy día los testigos de Jehová
ofrecen ‘los toros jóvenes de sus labios’ al alabar a Jehová en su obra de predicar el
Reino. (Con la idea es suficiente.)
w94 15/9 pág. 10 párrs. 1-2 Hagamos declaración pública del nombre de Jehová
1. ¿A hacer qué instó el profeta Oseas a sus compañeros israelitas?
2. ¿Qué clase de sacrificio dijo el apóstol Pablo que debían ofrecer los cristianos?
OSEAS, el profeta de Jehová, tenía un mensaje de suma importancia para sus compañeros
israelitas. En el siglo VIII antes de la era común, exhortó a sus contemporáneos descarriados a
arrepentirse. Les instó: “Tomen con ustedes palabras y vuelvan a Jehová. Díganle todos: ‘Dígnate
perdonar el error; y acepta lo que es bueno, y ciertamente ofreceremos en cambio los toros
jóvenes de nuestros labios’”. (Oseas 14:2.) Al instar a los israelitas a ofrecer a Jehová ‘los toros
jóvenes de sus labios’, la profecía de Oseas los estaba animando a arrepentirse y rendir sacrificios
de alabanza sincera a Dios.
2 Hoy día los testigos de Jehová ofrecen ‘los toros jóvenes de sus labios’. También obedecen la
amonestación del apóstol Pablo, que aludió a esas palabras de la profecía de Oseas cuando
escribió: “Mediante [Jesucristo] ofrezcamos siempre a Dios sacrificio de alabanza, es decir, el fruto
de labios que hacen declaración pública de su nombre”. (Hebreos 13:15.) Por consiguiente, una
manera como los siervos de Dios lo alaban gozosamente es predicando el Reino. (Mateo 24:14.)
si pág. 145 párr. 17 Libro bíblico número 28: Oseas
17. a) ¿Qué tiene que hacer cualquiera que caiga en adulterio espiritual? b) ¿Qué
promesa gozosa relacionada con el Reino contiene Oseas?
17 La ilustración de la esposa adúltera que de manera tan vívida se representó en la propia vida
de Oseas muestra que Jehová abomina a los que se apartan de él para volverse a la idolatría y la
adoración falsa, y cometen así adulterio espiritual. Cualquiera que haya tropezado y cometido un
error debe volver a Jehová, mostrar arrepentimiento genuino y ‘ofrecer en cambio los toros jóvenes
de sus labios’. (Ose. 14:2; Heb. 13:15.) Estas personas pueden regocijarse con el resto de los
hijos espirituales de Israel en el cumplimiento de la promesa de Oseas 3:5, que se relaciona con el
Reino: “Después los hijos de Israel volverán y ciertamente buscarán a Jehová su Dios, y a David su
rey; y ciertamente vendrán retemblando a Jehová y a su bondad en la parte final de los días”.
bw cap. 5 págs. 57-59 párrs. 13-15 El ejemplo perfecto... Cristo
13-15. ¿En qué consisten los “sacrificios espirituales,” y cómo puede probarse esto por
medio de las Escrituras?
13 Puesto que Pedro dice que son sacrificios “espirituales,” no son ofrendas animales ni de granos
que se presentaran en algún altar material. El tiempo para hacer sacrificios materiales de esta
naturaleza terminó cuando el Hijo de Dios se ofreció a sí mismo como sacrificio acepto en expiación
de pecados.—Hebreos 10:11, 12.
14 Hasta en las Escrituras Hebreas hallamos indicaciones en cuanto a la naturaleza de los
“sacrificios espirituales” aceptos, como en los siguientes pasajes: “Ofrece acción de gracias como tu
sacrificio a Dios.” (Salmo 50:14) “Ofrezcan los sacrificios de acción de gracias y declaren sus obras
con un clamor gozoso.” (Salmo 107:22) “Que mi oración esté preparada como incienso delante de
ti, el levantar las palmas de mis manos como la ofrenda de grano al atardecer.” (Salmo 141:2)
“Ofreceremos en cambio los toros jóvenes de nuestros labios.” (Oseas 14:2) Por lo tanto, los
“sacrificios espirituales” incluirían cosas como la oración, la alabanza y la acción de gracias.
15 Las Escrituras Griegas Cristianas nos proveen aún más detalles. Se nos dice: “Por medio de él
[Cristo] ofrezcamos siempre a Dios sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de labios que hacen
declaración pública de su nombre. Además, no olviden el hacer bien y compartir cosas con otros,
porque con dichos sacrificios Dios se agrada mucho.” (Hebreos 13:15, 16) En Filipenses 2:17, el
apóstol Pablo habla del “sacrificio y servicio público a los cuales los ha conducido la fe,” y sobre el
cual él mismo ‘estaba siendo derramado como libación.’ Estos pasajes recalcan la importancia de
interesarnos activamente en el bienestar espiritual y físico de otras personas, de que estemos
dispuestos a gastar tiempo, energías y bienes a favor de ellas. Manifestamos tal profundo interés al
compartir el mensaje de Dios con nuestro prójimo y prestar ayuda a personas afligidas con
necesidades físicas, como hizo nuestro Dechado, Jesucristo. Piense en ello: el Altísimo considera lo
que sus siervos hacen para promover el bienestar del prójimo como un agradable sacrificio de
alabanza.
jd cap. 14 págs. 182-183 párr. 9 “Una bendición hasta que no haya más carencia”
9. ¿Qué tipo de ofrendas y diezmos podemos entregar a Jehová?
9 ¿De qué manera se entregan “las décimas partes” a Jehová? Sabemos que ya no estamos
obligados a presentarle ofrendas y diezmos literales, como ordenaba la Ley; más bien, tenemos
que ofrecerle sacrificios espirituales. Como vimos en el capítulo anterior, el apóstol Pablo indicó que
nuestra obra de dar testimonio es una de tales ofrendas (Oseas 14:2). Y también mencionó otro
tipo de sacrificio: “No olviden el hacer bien y el compartir cosas [materiales] con otros, porque
dichos sacrificios le son de mucho agrado a Dios” (Hebreos 13:15, 16). Por lo tanto, es obvio que
“las décimas partes” mencionadas en Malaquías 3:10 representan ofrendas tanto espirituales como
materiales. Si bien es cierto que los cristianos bautizados estamos dedicados a Jehová por entero,
también es verdad que le ofrecemos diezmos, o sea, la porción de nuestros bienes que podemos
entregarle a él o usar en su obra. Entre tales bienes figuran el tiempo, las energías, los recursos y
las contribuciones materiales que podemos aportar para el servicio de Jehová.
jd cap. 13 págs. 177-178 párr. 22 “Proclamen esto entre las naciones”
22. ¿Por qué podemos decir que el ministerio está teniendo éxito en nuestro territorio?
22 Aunque es cierto que los doce profetas se encontraron con reacciones diferentes cuando
predicaban, todos cumplieron su comisión. Lo más importante no es cómo responde la gente a
nuestro mensaje de esperanza y advertencia, sino el hecho de que, al proclamarlo, estamos
ofreciendo a Jehová “los toros jóvenes de nuestros labios”, o en otras palabras, el mejor “sacrificio
de alabanza” que podemos (Oseas 14:2; Hebreos 13:15). Dejemos los resultados en manos de
Dios, quien sin duda atraerá a todas sus verdaderas ovejas (Juan 6:44). El éxito que tenemos
como proclamadores del mensaje divino en nuestro territorio no lo determina la respuesta de los
oyentes. Podemos estar seguros de que “los pies de [quien] trae buenas nuevas” y “publica la paz”
son hermosos para las personas que abrazan la verdad y, sobre todo, para Jehová (Nahúm 1:15;
Isaías 52:7). Puesto que su gran día está tan cerca, mantengámonos firmes en nuestra resolución
de seguir realizando la labor que Joel predijo para nuestros días: “Proclamen esto entre las
naciones: ‘¡Santifiquen guerra! ¡Despierten a los hombres poderosos!’”. Así es: anunciamos una
guerra, la guerra de Dios contra las naciones (Joel 3:9).
jd cap. 13 págs. 167-168 párr. 5 “Proclamen esto entre las naciones”
5. a) ¿Qué privilegio tenemos todos los cristianos? b) ¿Qué significa ofrecer “los toros
jóvenes de nuestros labios”, y por qué es un honor hacerlo?
5 ¿Y qué puede decirse sobre los miembros de la “gran muchedumbre” de “otras ovejas”? Ellos
no han sido engendrados por el espíritu santo para ser hijos de Dios. No obstante, les dicen a los
seguidores ungidos de Jesucristo: “Iremos con ustedes, porque hemos oído que Dios está con
ustedes” (Revelación [Apocalipsis] 7:9; Juan 10:16; Zacarías 8:23). Prescindiendo de que nuestra
esperanza sea vivir eternamente en el cielo o en la Tierra, todos tenemos el privilegio de ofrecer
“los toros jóvenes de nuestros labios” (Oseas 14:2). ¿Qué quiere decir esa expresión de Oseas?
“Los novillos [...] eran los mejores animales para las ofrendas de acción de gracias”, señala el
biblista C. F. Keil. El apóstol Pablo aludió a Oseas 14:2 al escribir: “Ofrezcamos siempre a Dios
sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de labios que hacen declaración pública de su nombre”
(Hebreos 13:15). Como vemos, la expresión “los toros jóvenes de nuestros labios” se refiere al
mejor uso que pueden recibir los labios: pronunciar palabras de alabanza a Jehová.
w89 15/12 págs. 23-24 párr. 14 Ofrezcamos sacrificios que agraden a Jehová
14. En ofrecer a Dios sacrificio acepto se destaca ¿qué obra?
14 El servicio sagrado que damos a Jehová “con temor piadoso y reverencia” se basa en amor
abnegado, como el que desplegó Jesús. (Hebreos 12:28; Juan 13:34; 15:13.) En este servicio se
destaca la obra de predicar, pues mediante Cristo como Sumo Sacerdote ‘ofrecemos a Dios
sacrificio de alabanza, el fruto de labios que hacen declaración pública de su nombre’. (Oseas
14:2; Romanos 10:10-15; Hebreos 7:26.) Por supuesto, ‘no olvidamos el hacer bien y el compartir
cosas con otros’, hasta con personas de quienes no se puede decir que ‘estén relacionadas con
nosotros en la fe’. (Gálatas 6:10.) Damos ayuda amorosa en sentido material y espiritual a
nuestros compañeros cristianos, especialmente cuando sufren alguna calamidad o están
necesitados o angustiados. ¿Por qué? Porque nos amamos unos a otros. También queremos que
ellos tengan firmemente asida la declaración pública de su esperanza sin titubear, “porque dichos
sacrificios le son de mucho agrado a Dios”. (Hebreos 10:23-25; Santiago 1:27.)
w02 1/5 págs. 12-13 párrs. 15-16 Satisfacer los requisitos divinos engrandece a Jehová
15, 16. a) ¿Cuál era la actitud de los sacerdotes con respecto a ofrecer sacrificios?
b) ¿Cómo ofrecen sus sacrificios los testigos de Jehová?
15 Los sacerdotes infieles de la antigua Jerusalén veían los sacrificios como una ceremonia
tediosa, una carga. Según Malaquías 1:13, Dios les dijo: “Han dicho: ‘¡Mira! ¡Qué aburrimiento!’, y
han hecho que se le resople”. Aquellos sacerdotes resoplaban por las cosas sagradas, es decir, las
despreciaban. Oremos a Jehová para que jamás caigamos en ese mismo error. Al contrario,
manifestemos siempre el espíritu que transmiten las palabras de 1 Juan 5:3: “Esto es lo que el
amor de Dios significa: que observemos sus mandamientos; y, sin embargo, sus mandamientos
no son gravosos”.
16 Deleitémonos en ofrecer sacrificios espirituales a Dios, y no los consideremos nunca una
carga. Prestemos atención a estas palabras proféticas: “Díganle todos [a Jehová]: ‘Dígnate
perdonar el error; y acepta lo que es bueno, y ciertamente ofreceremos en cambio los
toros jóvenes de nuestros labios’” (Oseas 14:2). La expresión “toros jóvenes de nuestros labios”
denota sacrificios espirituales, las palabras que pronunciamos cuando alabamos a Jehová y
explicamos sus propósitos. Hebreos 13:15 indica: “Mediante [Jesucristo] ofrezcamos siempre a
Dios sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de labios que hacen declaración pública de su
nombre”. ¡Qué felices nos sentimos de que nuestros sacrificios espirituales no sean simples
formalidades, sino manifestaciones sinceras del amor que profesamos a Dios! Esto nos lleva al
sexto punto que se desprende del primer capítulo de Malaquías.
jd cap. 11 pág. 150 párr. 20 ¿Deseamos como Jehová que la gente se salve?
20. ¿Cómo puede beneficiarse el joven “huérfano” de la ayuda de un “tutor” espiritual de
la congregación?
20 El interés de Sofonías por aquel joven rey ilustra cuánto se preocupa Jehová por los jóvenes
vulnerables y necesitados, como los hijos de los expulsados. Oseas señaló que “a un huérfano de
padre [Dios le] muestra misericordia” (Oseas 14:3). ¿Conoce usted a algún “huérfano” (o
“huérfana”) que necesite ayuda espiritual o de orden práctico? Tal vez sean huérfanos espirituales,
como los jóvenes que viven con solo uno de sus padres o los que sirven a Jehová sin el respaldo de
su familia. Muy a menudo, su apego a la congregación y su crecimiento en la verdad se verán
influidos por la presencia o ausencia de algún “tutor” espiritual. Más de un “huérfano” de este tipo
es ahora un adulto espiritual porque se benefició en su día del interés amoroso de algunos
cristianos maduros de la congregación (Salmo 82:3).
jd cap. 11 pág. 148 párr. 16 ¿Deseamos como Jehová que la gente se salve?
16. ¿Cómo debemos reaccionar si alguien es readmitido en la congregación?
16 Dios desea que la gente se salve. Por eso se alegra cuando se arrepiente un pecador o cuando
recupera el celo un siervo suyo que ha caído en la inactividad (Lucas 5:32). En el caso del corintio
que ya hemos mencionado, Pablo exhortó a la congregación a perdonarlo, animarlo y expresarle su
cariño más sincero: “Esta reprensión dada por la mayoría es suficiente para tal hombre, de modo
que [...] deben perdonarlo bondadosamente y consolarlo, para que de un modo u otro tal hombre
no sea tragado por hallarse demasiado triste. Por lo tanto, los exhorto a que confirmen su amor
para con él” (2 Corintios 2:6-8). Recordemos que, como indicó Oseas, Jehová dijo lo siguiente
acerca de los pecadores arrepentidos: “Sanaré la infidelidad de ellos. Los amaré de mi propio
albedrío” (Oseas 14:4). ¿Imitaremos nosotros a Jehová y nos sentiremos felices de contribuir a
que los enfermos espirituales se sanen y retomen el camino a la vida eterna?
si págs. 277-278 Estudio número 1: Una visita a la Tierra Prometida
31 Las montañas del Líbano dominan el panorama de la Tierra Prometida. Realmente son dos
cordilleras que corren paralelas. Las estribaciones de la cordillera del Líbano propiamente dicha
siguen hasta la Alta Galilea. En muchos lugares las estribaciones llegan justamente hasta el litoral.
El pico más elevado de esta cordillera mide unos 3.000 metros (10.000 pies) sobre el nivel del mar.
El pico más elevado de la cordillera adyacente del Antilíbano es el hermoso monte Hermón, que se
eleva 2.814 metros (9.232 pies) sobre el nivel del mar. Su nieve derretida constituye una
importante fuente de agua para el río Jordán y una fuente de rocío durante la temporada seca en la
primavera avanzada. (Sal. 133:3.) Las montañas del Líbano eran especialmente famosas por sus
cedros gigantescos, cuya madera figuró en la construcción del templo de Salomón. (1 Rey. 5:6-
10.) Aunque solo quedan unos cuantos bosquecillos de cedros hoy, las laderas inferiores todavía
sustentan viñas, olivares y huertos, como lo hacían en tiempos bíblicos. (Ose. 14:5-7.)
jd cap. 11 pág. 143 párr. 8 ¿Deseamos como Jehová que la gente se salve?
8. ¿Cómo nos anima recordar que casi siempre hay alguien que responde a la
misericordia de Dios?
8 Seguramente nos animará recordar este hecho: casi siempre hay alguien que responde a los
mensajes de Dios. Por ejemplo, Oseas pudo hablar de personas que comprendían que “los caminos
de Jehová son rectos”, y luego añadió: “Los justos son los que andarán en ellos” (Oseas 14:9).
En el transcurso de los siglos, muchas personas han aceptado la siguiente invitación de Dios:
“Vuelvan a mí con todo su corazón” (Joel 2:12). Aunque estas palabras de Jehová van dirigidas al
pueblo que lo había conocido, demuestran que él se interesa por quienes están empezando a
conocerlo. En efecto, Dios no ha perdido la confianza en la capacidad del hombre de sentir pesar
por sus malas acciones, arrepentirse y comenzar a hacer lo correcto. Los seres humanos que
actúan así entran en el camino que los llevará a sobrevivir (1 Timoteo 4:16).
jd cap. 9 pág. 123 párrs. 23-24 Tratemos a los demás como Dios quiere
23, 24. a) ¿Qué factores contribuyen a que seamos conocidos por nuestra actitud
no violenta? b) ¿Cómo ve Jehová a quienes tratan a los demás como él quiere?
23 En todo el mundo, los testigos de Jehová son conocidos por su actitud pacífica y no violenta.
Respetan y cumplen las leyes del César que prohíben las agresiones (Romanos 13:1-4). Por así
decirlo, convierten “sus espadas en rejas de arado” y persiguen la paz (Isaías 2:4). Procuran
vestirse de “la nueva personalidad”, la cual los ayuda a evitar la violencia (Efesios 4:22-26).
Y todos imitan el buen ejemplo que pone cada superintendente cristiano, quien no puede ser
“golpeador” ni con sus palabras ni con sus actos (1 Timoteo 3:3; Tito 1:7).
24 Es evidente que podemos —y debemos— tratar a los demás como Dios quiere. Así serán
aplicables a nuestro caso estas palabras de Oseas: “¿Quién es sabio, para que entienda estas
cosas? ¿Discreto, para que las sepa? Porque los caminos de Jehová son rectos, y los justos son los
que andarán en ellos” (Oseas 14:9).
jd cap. 7 págs. 87-88 párr. 11 Sirvamos a Jehová de acuerdo con sus elevadas normas
11. ¿Por qué queremos obedecer los mandamientos de Dios?
11 Oseas 14:9 también destaca las ventajas de seguir el camino de la justicia. Sin duda, cumplir
los preceptos divinos nos ofrece muchos beneficios. Dado que Jehová es el Creador, sabe cómo
estamos hechos y solo nos pide que hagamos lo que contribuye a nuestro bien. Podríamos ilustrar
el conocimiento que tiene Dios acerca de nosotros con lo que sabe el fabricante acerca del
automóvil que produce. En efecto, conoce a la perfección su diseño y estructura. Además, tiene
presente que hay que darle mantenimiento y por ello hace recomendaciones, como cambiar el
aceite cada cierto tiempo. ¿Qué ocurre si pasamos por alto esa indicación, razonando que el
vehículo va bien? El motor se deteriora prematuramente y termina averiado. Pues bien, igual
sucede con los seres humanos. Somos nosotros los que nos beneficiamos al guardar las
disposiciones del Creador (Isaías 48:17, 18). Por eso, si comprendemos los beneficios innegables
que recibimos, tendremos una razón más para satisfacer las normas de Dios, sí, para obedecer sus
mandamientos (Salmo 112:1).
w94 15/9 pág. 18 párrs. 10-11 Tomen por modelo a los profetas de Dios
10, 11. a) ¿Qué indica que el profeta Oseas tenía una actitud positiva? b) ¿Cómo
podemos mantener una actitud positiva cuando hablamos con la gente en nuestro
territorio?
10 Era preciso que los profetas tuvieran una actitud positiva mientras declaraban tanto los
mensajes de juicio como las profecías que reflejaban el interés amoroso de Dios por los fieles que
aún quedaban en Israel. Así fue en el caso de Oseas, profeta durante por lo menos cincuenta y
nueve años. Con una actitud positiva, siguió declarando los mensajes de Jehová y concluyó su libro
profético con estas palabras: “¿Quién es sabio, para que entienda estas cosas? ¿Discreto, para que
las sepa? Porque los caminos de Jehová son rectos, y los justos son los que andarán en ellos; pero
los transgresores son los que tropezarán en ellos”. (Oseas 14:9.) Mientras Jehová nos permita dar
testimonio, tengamos una actitud positiva y sigamos buscando a los que acepten con sabiduría la
bondad inmerecida de Dios.
11 Tenemos que perseverar y ver los asuntos de manera positiva para ‘buscar a los
merecedores’. (Mateo 10:11.) Por ejemplo, si perdemos nuestras llaves, retrocedemos y las
buscamos en los lugares donde hemos estado. Quizás tengamos que hacerlo varias veces para
encontrarlas. Perseveremos de la misma manera en buscar a las personas mansas como ovejas.
Qué gozo sentimos cuando aceptan las buenas nuevas en territorios que se trabajan con
frecuencia. Y cuánto nos regocija que Jehová esté bendiciendo nuestra obra en países donde antes
las restricciones limitaban nuestro ministerio público. (Gálatas 6:10.)

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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Jehová es mi pastor y nada me faltara.