sábado, 26 de enero de 2013

puntos sobresalientes mateo 16 a 21


CAPITULO 16
w05 15/5 pág. 28 párrs. 10-11 ‘Mantengámonos reprimidos’ ante el mal
10, 11. a) Aunque los fariseos figuraban entre los opositores más críticos de Jesús, ¿por qué les
predicó a algunos de ellos? b) ¿Cómo respondía a veces Jesús a sus opositores, pero qué fue lo que
nunca hizo?
10 Durante su ministerio, Jesús habló con muchos fariseos. Aunque algunos trataron de entramparlo en su
habla, Jesús no concluyó que todos tenían malas intenciones. Simón, un fariseo con cierta tendencia a la crítica,
aparentemente quería conocer mejor a Jesús y lo invitó a comer. Pues bien, Jesús aceptó su invitación y predicó
a los presentes (Lucas 7:36-50). En otra ocasión, un prestigioso fariseo llamado Nicodemo visitó a Jesús al
amparo de la noche. Jesús no le reprochó que hubiera esperado hasta ese momento, sino que le dio testimonio
acerca del amor que Dios había mostrado al enviar a su Hijo para abrir el camino de la salvación a los que
ejercieran fe. También le señaló con bondad la importancia de someterse a lo que Dios había dispuesto (Juan
3:1-21). Posteriormente, Nicodemo defendió a Jesús cuando otros fariseos restaron importancia a un informe
favorable acerca de él (Juan 7:46-51).
11 Jesús podía ver la hipocresía de los que trataban de entramparlo y no permitió que sus opositores lo
condujeran a debates inútiles. Sin embargo, cuando lo consideró apropiado, sí dio breves y contundentes
respuestas enunciando principios, usando ilustraciones o citando pasajes de las Escrituras (Mateo 12:38-42;
15:1-9; 16:1-4). En otras ocasiones, cuando era obvio que hablar no serviría de nada, optó sencillamente por
quedarse callado (Marcos 15:2-5; Lucas 22:67-70).
w83 15/3 pág. 31 Preguntas de los lectores
¿Qué fue “la señal de Jonás” que se menciona en Mateo 16:4?
En respuesta a los fariseos y saduceos, que le pidieron una señal, Jesús dijo: “Una generación inicua y
adúltera sigue buscando una señal, pero no se le dará señal alguna sino la señal de Jonás”. (Mateo 16:1-4.)
Estos líderes religiosos evidentemente estaban buscando una señal visible procedente del cielo antes de
aceptar a Jesús como el Mesías, y basaban su expectativa en un entendimiento erróneo de Daniel 7:13, 14.
Exigían que el Mesías se conformara a sus opiniones predeterminadas, y hacían caso omiso de las cosas
maravillosas que Jesús estaba haciendo y enseñando (Juan 4:25-29, 42; 7:31; 9:30-33). Por eso Jesús dijo a los
fariseos y saduceos que la única “señal” adicional que se proveería sería “la señal de Jonás”.
Muchos meses antes, Jesús había mencionado “la señal de Jonás”. Lo que agregó entonces puede
ayudarnos a comprender el punto que quería comunicar: “Porque así como Jonás estuvo en el vientre del gran
pez tres días y tres noches, así el Hijo del hombre estará en el corazón de la tierra tres días y tres noches”.
(Mateo 12:38-40.)
Jonás estuvo, en cierto sentido, en el Seol, o sepulcro, mientras estuvo en el vientre del gran pez que se lo
tragó (Jonás 2:1, 2). Entonces salió, como por resurrección, para efectuar su asignación profética en Nínive. En
el caso de Jesús había de suceder algo parecido, pero de manera aún más milagrosa.
Jesús predijo que él moriría y que al tercer día sería levantado de entre los muertos (Mateo 16:21; 20:17-19;
Juan 2:19-21). Cuando, de hecho, se levantó de entre los muertos al tercer día, sus discípulos recordaron lo que
él había dicho, y esto fortaleció la fe que tenían en él (Juan 2:22; 1 Corintios 15:3-8). Hasta algunos sacerdotes
judíos que se enteraron de “la señal de Jonás” y del mensaje cristiano ‘empezaron a ser obedientes a la fe’
(Hechos 6:7). Pero éstos ciertamente eran una minoría. La mayor parte de los líderes judíos que habían
rehusado dejarse impresionar por las maravillosas obras y enseñanzas de Jesús cuando él anduvo entre ellos no
cambiaron de parecer. Rechazaron “la señal de Jonás”, la resurrección de Jesús de entre los muertos al tercer
día.
km 12/89 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Qué fue “la señal de Jonás” que se menciona en Mateo 16:4? [1, Lectura semanal de la Biblia; véase w83-S
15/3 pág. 31.] “La señal de Jonás” fue la resurrección de Jesús de entre los muertos al tercer día.
si pág. 155 párr. 12 Libro bíblico número 32: Jonás
12. a) ¿Qué más dice Jesús de los ninivitas y de los judíos de su generación? b) ¿Cómo se presentó
“algo más que Jonás”, y qué relación tiene eso con el Reino de Jehová y la salvación?
12 En esa misma consideración Jesús hace un contraste entre el arrepentimiento de los ninivitas y la dureza de
corazón y rechazo categórico de que él fue objeto por los judíos durante su propio ministerio, al decir: “Varones
de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron por lo que
Jonás predicó, pero, ¡miren!, algo más que Jonás está aquí”. (Véanse también Mateo 16:4 y Lucas 11:30, 32.)
“Algo más que Jonás”... ¿qué quiso decir Jesús con estas palabras? Hacía referencia a sí mismo como el mayor
de los profetas, el Enviado de Jehová para predicar: “Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha
acercado”. (Mat. 4:17.) Sin embargo, muchos de los judíos de aquella generación rechazaron la “señal de Jonás”.
¿Qué hay de hoy día? Aunque muchos no hacen caso del mensaje de advertencia que viene de Jehová, millares
por todo el mundo tienen la gloriosa oportunidad de oír las buenas nuevas del Reino de Dios que fueron
predicadas primero por Jesús, “el Hijo del hombre”. Como los ninivitas arrepentidos, que fueron bendecidos
mediante la predicación de Jonás, estos también pueden participar de la provisión abundante y misericordiosa de
Jehová de una vida extendida, porque verdaderamente “la salvación pertenece a Jehová”. (Jon. 2:9.)
jr cap. 13 págs. 156-157 párrs. 6-7 “Jehová ha hecho lo que tenía pensado”
6, 7. a) ¿Por qué deben interesarnos las profecías de Jeremías? b) ¿Qué fortalecerá nuestra confianza en
el mensaje que predicamos?
6 ¿Qué razones tenemos nosotros para seguir prestando atención a las profecías de Jeremías? Primero, su
confianza en las palabras de Jehová estaba justificada. Segundo, algunas de las predicciones que Dios hizo por
boca de él se están verificando ahora, y otras las veremos cumplirse más adelante. Tercero, la cantidad de
mensajes que pronunció en nombre de Dios, así como el ímpetu con el que acometió su misión, lo distinguieron
como un extraordinario siervo de Dios. “Entre todos los profetas, Jeremías descuella como un gigante”, comenta
un erudito. Jeremías fue una figura tan notoria en las relaciones de Dios con Su pueblo que cuando algunos
oyeron hablar a Jesús, pensaron que era él (Mat. 16:13, 14).
7 Nosotros también vivimos en un tiempo en que se están cumpliendo importantes profecías bíblicas, y al igual
que Jeremías, necesitamos mantener la confianza en la veracidad de las promesas divinas (2 Ped. 3:9-14).
¿Cómo lo logramos? Afianzando día a día nuestra convicción de que la Palabra profética de Dios es
absolutamente confiable. Con este objetivo, el presente capítulo analizará varias profecías de Jeremías que se
cumplieron en vida suya, otras que se realizaron después y otras que tienen que ver directamente con nosotros y
nuestro porvenir. Esperamos que este examen fortalezca su confianza en la Palabra profética de Jehová y lo
convenza aún más de que él ‘hará lo que tiene pensado’ (Lam. 2:17).
w08 1/12 pág. 6 Jesús, nuestro modelo en la vida
Somos nosotros tan responsables como Jesús en el cuidado de nuestra familia?
Supo ser un buen amigo. Jesús fue el mejor de los amigos. ¿Por qué? Él nunca se alejó de sus amigos
porque cometieran errores, aun cuando los repitieran una y otra vez. Es cierto que ellos no siempre actuaron
como a Jesús le hubiera gustado. Aun así, él les demostró su amistad concentrándose en sus buenas
cualidades, en vez de atribuirles malos motivos (Marcos 9:33-35; Lucas 22:24-27). Tampoco les impuso sus
opiniones. Al contrario, los animaba a expresarse con libertad (Mateo 16:13-15).
Pero por encima de todo, Jesús los quería sinceramente (Juan 13:1). ¡Y hasta qué punto! Él mismo dijo:
“Nadie tiene mayor amor que este: que alguien entregue su alma a favor de sus amigos” (Juan 15:13). ¿Puede
alguien ofrecer algo más valioso que su propia vida?
w09 15/5 pág. 28 párrs. 1-2 ¿Por qué debemos seguir a Cristo?
1, 2. ¿Por qué es importante analizar las razones que tenemos para seguir a Cristo?
¡QUÉ feliz debe de sentirse Jehová al ver a tantas personas, jóvenes y mayores, dando sus primeros pasos
en la verdad! Si usted es una de esas personas, siga estudiando la Biblia y asistiendo a las reuniones, pues así
aumentará su conocimiento de las valiosas verdades bíblicas. Y llegado el momento, será necesario que piense
seriamente en esta invitación de Jesús: “Si alguien quiere venir en pos de mí, repúdiese a sí mismo y tome su
madero de tormento día tras día y sígame de continuo” (Luc. 9:23). Tal como lo muestran estas palabras, se
espera que usted renuncie a sí mismo y se convierta en seguidor de Cristo. ¿Por qué es tan importante que lo
haga? En este artículo veremos la respuesta a esta pregunta (Mat. 16:13-16).
2 ¿Y qué hay de los que ya llevamos tiempo siguiendo los pasos de Jesús? A nosotros se nos invita a “[seguir]
haciéndolo más plenamente” (1 Tes. 4:1, 2). Sea que hayamos aceptado la verdad recientemente o hace muchos
años, debemos reflexionar en las razones que tenemos para seguir a Cristo, pues así podremos hacerlo “más
plenamente”, como aconsejó Pablo. Veamos cinco de esas razones.
uw cap. 14 pág. 111 párr. 4 ‘Hago con ustedes un pacto para un Reino’
4. a) ¿Cuándo fueron ungidos con espíritu santo los primeros discípulos de Jesús? b) ¿Qué muestra que
se estaba dirigiendo atención desde entonces en adelante al recogimiento de los herederos del Reino?
4 En el Pentecostés de 33 E.C. los primeros de ellos fueron ungidos con espíritu santo (Hech. 2:1-4; 2 Cor.
1:21, 22). Se dio a conocer la provisión de Dios para salvación que llevaba a vida inmortal en los cielos. Pedro
usó “las llaves del reino de los cielos” para abrir o hacer disponible este conocimiento... primero a los judíos,
después a los samaritanos, y luego a gente de las naciones gentiles (Mat. 16:19). Se estaba dando atención
especial a componer el gobierno que gobernaría a la humanidad por 1.000 años, y casi todas las cartas
inspiradas que se hallan en las Escrituras Griegas Cristianas están principalmente dirigidas a este grupo de
herederos del Reino... “los santos”, “participantes del llamamiento celestial”.
w97 15/10 págs. 13-14 párr. 5 Jehová valora su servicio de toda alma
5. ¿Cómo muestra el ejemplo de los apóstoles que no todos tienen que hacer lo mismo en el ministerio?
5 ¿Significa servir de toda alma que todos debemos hacer lo mismo en el ministerio? Esto sería muy difícil,
pues las circunstancias y las habilidades difieren de un alma a otra. Piense en los apóstoles fieles de Jesús.
No todos pudieron hacer lo mismo. Por ejemplo, sabemos muy poco de algunos de ellos, como de Simón el
cananita y de Santiago el hijo de Alfeo. Puede que su labor como apóstoles fuera más bien limitada. (Mateo 10:2-
4.) Por otra parte, a Pedro le fue posible aceptar muchas responsabilidades de peso, y Jesús hasta le entregó
“las llaves del reino”. (Mateo 16:19.) Ahora bien, no se elevó a Pedro por encima de los demás. Cuando Juan
recibió la visión de la Nueva Jerusalén en la Revelación (alrededor de 96 E.C.), vio doce piedras de fundamento y
en ellas inscritos “los doce nombres de los doce apóstoles”. (Revelación [Apocalipsis] 21:14.) Jehová valoró el
servicio de todos los apóstoles, aunque algunos evidentemente pudieron hacer más que otros.
bt cap. 17 pág. 134 párrs. 6-7 “Razonó con ellos a partir de las Escrituras”
6. ¿Cómo usaba Cristo la Biblia en sus razonamientos, y qué resultados tenía?
7. ¿Por qué es indispensable que nos basemos en la Biblia al enseñar?
6 Pablo imitó al Gran Maestro, quien siempre usó la Biblia como fundamento de su enseñanza. Por ejemplo,
durante su ministerio, Jesús dijo a sus discípulos que, en cumplimiento de las profecías sobre el Hijo del Hombre,
él tendría que padecer, morir y levantarse de entre los muertos (Mat. 16:21). Y después de su resurrección se
manifestó a sus seguidores. Aunque este prodigio bastaba para confirmar que había dicho la verdad, les aportó
más pruebas. En una ocasión se apareció a dos discípulos y “comenzando desde Moisés y todos los Profetas les
interpretó cosas referentes a él en todas las Escrituras”. Como resultado, ellos dijeron: “¿No nos ardía el corazón
cuando él venía hablándonos por el camino, cuando nos estaba abriendo por completo [el sentido de] las
Escrituras?” (Luc. 24:13, 27, 32).
7 Dado que la Palabra de Dios ejerce poder, los cristianos de la actualidad nos basamos en ella siempre,
siguiendo el ejemplo de Jesús, Pablo y los demás apóstoles (Heb. 4:12). Cuando razonamos con las personas en
la predicación, les mostramos pasajes que sustentan nuestras creencias y se los explicamos con claridad.
Al remitirnos constantemente a la Biblia, pueden ver que no les llevamos ideas de nuestra propia cosecha, sino
enseñanzas divinas. Además, nosotros también nos beneficiamos de tener claro el sólido fundamento de
nuestras enseñanzas. ¿De qué manera? Nos sentimos más seguros y más decididos a proclamar el mensaje con
valor, tal como hizo Pablo.
gu pág. 21 párr. 11 La guía de Dios en el Evangelio (Inchil)
11. ¿Por qué les parecía extraño a algunos que Jesús tuviera que morir?
11 ¿Le parece extraño que Jesús tuviera que morir? Hasta Pedro, uno de sus discípulos, puso reparos a tal
idea (Mateo 16:21-23). Era obvio que no entendía plenamente el propósito de Dios para Jesús. Por ello, cuando
se apresuró a defender a Jesús con una espada, este le dijo: “Vuelve tu espada a su lugar, porque todos los que
toman la espada perecerán por la espada. ¿O crees que no puedo apelar a mi Padre para que me suministre en
este momento más de doce legiones de ángeles? En tal caso, ¿cómo se cumplirían las Escrituras en el sentido
de que tiene que suceder de esta manera?” (Mateo 26:52-54). ¿Qué decían las Escrituras que tenía que
suceder?
cf cap. 6 pág. 64 párr. 21 “Aprendió la obediencia”
21. ¿Cómo enfrentó Jesús la presión de algunos seres humanos para que desobedeciera a Dios, y qué
ejemplo nos dio así?
21 Jesús no permitió que nadie —ni siquiera algún amigo bienintencionado— lo hiciera desobedecer a Jehová.
En cierta ocasión, el apóstol Pedro intentó persuadirlo de que no era necesario que sufriera tantas penalidades
ni que muriera. Sin embargo, Jesús rechazó categóricamente el consejo de Pedro de ser bondadoso consigo
mismo, consejo que, aunque se dio con las mejores intenciones, estaba equivocado (Mateo 16:21-23). De igual
forma, a veces hay familiares bienintencionados que tratan de disuadirnos de obedecer las leyes y principios
divinos. Es entonces cuando, a imitación de los discípulos de Jesús del siglo primero, “tenemos que obedecer a
Dios como gobernante más bien que a los hombres” (Hechos 5:29).
w97 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Cómo puede debilitar nuestra integridad el ponzoñoso espíritu del mundo?
El espíritu del mundo puede debilitar nuestra integridad haciendo que no estemos conformes con lo que tenemos
y que deseemos anteponer nuestras necesidades e intereses a los de Dios. (Compárese con Mateo 16:21-23.)—
1/10, página 29.
bt cap. 22 págs. 175-176 párrs. 9-10 “Efectúese la voluntad de Jehová”
9, 10. a) Al ver lo preocupados que estaban los hermanos de Tiro, ¿qué pudo haber recordado Pablo? b)
¿Qué actitud predomina en el mundo, pero qué recomienda Jesús?
9 Al ver lo preocupados que estaban los hermanos, Pablo tal vez recordó que Jesús se había enfrentado a
objeciones parecidas. Cuando les explicó a sus discípulos que iría a Jerusalén a padecer grandes sufrimientos y
dar la vida, Pedro, en un arranque de sentimentalismo, le dijo: “Sé bondadoso contigo mismo, Señor; tú [...]
no tendrás este destino”. Pero él replicó: “¡Ponte detrás de mí, Satanás! Me eres un tropiezo, porque no [tienes]
los pensamientos de Dios, sino los de los hombres” (Mat. 16:21-23). Cristo estaba decidido a seguir la trayectoria
que le había trazado el Padre, con todos los sacrificios que eso implicaba. Y Pablo compartía la misma
determinación. Es obvio que, al igual que Pedro, los cristianos tirios actuaban con buenas intenciones, pero
no habían llegado a distinguir bien cuál era la voluntad de Dios.
10 Hoy, la mayoría de las personas prefieren seguir el camino del menor esfuerzo y ahorrarse las
incomodidades, por lo que buscan una religión poco exigente. Pero Jesús recomendó una actitud muy distinta
cuando dijo a sus discípulos: “Si alguien quiere venir en pos de mí, repúdiese a sí mismo y tome su madero de
tormento y sígame de continuo” (Mat. 16:24). Ir tras los pasos de Cristo es siempre la mejor opción, pero no la
más fácil.
km 4/04 pág. 8 párr. 5 Imitemos la actitud mental de Jesús
5. ¿Por qué debemos seguir esforzándonos por imitar la actitud mental de Jesús?
5 Todos libramos una batalla entre nuestra carne imperfecta y nuestro deseo de agradar a Jehová (Rom. 7:21-
23). Tenemos que oponernos al espíritu autocomplaciente de este mundo (Mat. 16:22, 23). Jehová puede
ayudarnos a lograrlo mediante su espíritu santo (Gál. 5:16, 17). Mientras aguardamos la liberación para entrar en
el justo nuevo mundo de Dios, imitemos la actitud mental de Jesús: antepongamos los intereses del Reino y del
prójimo a los nuestros (Mat. 6:33; Rom. 15:1-3).
w72 1/9 pág. 533 párr. 7 No se excuse sino sea diligente hasta el fin
7. (a) ¿Qué clase de razonamiento resulta en excusarse uno? (b) ¿La voluntad de quién siempre tiene que
hacerse?
7 El tratar de excusarse uno de lo que debería hacer o el dar menos de uno mismo de lo que ha prometido dar
por lo general resulta de razonamiento humano, defectuoso. Esto sucedió con Pedro, que en una ocasión hasta
le suplicó a Jesús que se excusara. ¡Quizás sus intenciones hayan sido buenas pero qué desatino! “Jesucristo
comenzó a mostrar a sus discípulos que él tenía que ir a Jerusalén y sufrir muchas cosas de parte de los
hombres de mayor edad y de los principales sacerdotes y de los escribas, y ser muerto, y al tercer día ser
levantado. Con eso Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo, diciendo: ‘Ten consideración de ti, Señor; tú
absolutamente no tendrás este destino.’ Mas él, dándole la espalda, le dijo a Pedro: ‘¡Ponte detrás de mí,
Satanás! Me eres un tropiezo, porque tú no piensas los pensamientos de Dios, sino los de los hombres.’” (Mat.
16:21-23) Sí, discierna la voluntad de Jehová y entonces no se retraiga de hacerla. “Confía en Jehová con todo
tu corazón y no te apoyes en tu propio entendimiento. En todos tus caminos tómalo en cuenta, y él mismo hará
derechas tus sendas.”—Pro. 3:5, 6.
w85 15/7 pág. 20 párr. 18 ‘Corran de tal modo que alcancen el premio’
18. a) ¿Cómo podrían algunos hermanos, quizás inconscientemente, poner obstáculos en nuestra carrera
hacia la vida? b) ¿Qué puede protegernos de tales influencias malsanas?
18 Por eso, cuídese de cualquier persona que pudiera privarlo del premio de la vida. Por supuesto, esto no
quiere decir que usted debería sospechar de sus hermanos. Pero a veces, inconscientemente, algunos hermanos
tal vez digan cosas que podrían desanimarlo. (‘¿Por qué te afanas tanto? ¿Crees que eres el único que va a
alcanzar la vida?’) Quizás hasta juzguen con dureza los esfuerzos sinceros de uno. (‘No puedo comprender por
qué eres precursor teniendo una familia. Eso no es justo para tus hijos.’) No obstante, recuerde que Jesús
rechazó la exhortación de Pedro para que lo ‘tomara con calma’ (Mateo 16:22, 23). Utilice su oído entrenado por
la Biblia para poner a “prueba las palabras”, y no se deje influenciar por las que no suenen veraces (Job 12:11).
Recuerde lo que Pablo dijo: “Si alguien compite aun en los juegos, no es coronado a menos que haya competido
de acuerdo con las reglas” (2 Timoteo 2:5). Sí, las “reglas” de Dios —no las opiniones antibíblicas— deben guiar
sus pensamientos. (Compárese con 1 Corintios 4:3, 4.)
fu págs. 30-31 párr. 44 Un futuro seguro... cómo usted puede obtenerlo
44) ¿Por qué es importante el bautismo en agua, y qué es necesario antes que una persona esté lista para
bautizarse? (Mateo 28:19, 20)
44 Es necesario que reconozcamos con aprecio que debemos nuestra vida a Dios y que si de manera alguna
no usamos nuestra vida en obediencia a Dios es incorrecto. Si sinceramente nos lamentamos porque en el
pasado de algún modo no hayamos usado nuestra vida en armonía con la voluntad de Dios rechazaremos ese
proceder incorrecto y nos volveremos, amoldando nuestra vida en armonía con la voluntad de Dios. Esto incluye
el hacer lo que Jesús dijo que sus discípulos debían hacer, es decir, ‘repudiarse a sí mismos.’ (Mateo 16:24) El
que hace esto ya no alega que tiene el “derecho” de vivir su vida solamente para satisfacer sus propios deseos
egoístas, sin interesarse en la voluntad de Dios. En vez de eso, se somete cabalmente a hacer la voluntad de
Dios según lo dirija su Hijo. Y hace esto debido a que es lo correcto y porque está convencido de que todo lo que
Jehová hace tiene un propósito bueno y justo, y que lo que Dios hace resultará en bendiciones para nosotros si
amamos la justicia. Verdaderamente ama a Jehová ‘con todo su corazón, mente, alma y fuerzas.’ (Marcos 12:29,
30) Al haber hecho esa promesa en su propio corazón, está listo para presentarse públicamente para bautismo
en agua, en imitación de Jesucristo y en obediencia a las instrucciones que él dio a sus discípulos. Solamente de
esta manera, bosquejada en la Palabra de Dios, puede uno llegar a estar en una relación aprobada con el Dios
verdadero y participar de la seguridad que sus siervos disfrutan.
km 8/03 pág. 8 párr. 6 Las bendiciones del ministerio de precursor
6. ¿Qué cualidades deben tener los precursores, y quiénes también se benefician?
6 Además de contar con las circunstancias propicias, los precursores deben tener una fe fuerte, un amor
genuino a Dios y al prójimo, y la disposición a sacrificarse (Mat. 16:24; 17:20; 22:37-39). No obstante, como
testifican sus rostros radiantes, las bendiciones de este servicio son incomparables (Mal. 3:10). Estas
bendiciones no se limitan solo a los precursores, pues el magnífico espíritu que estos ministros manifiestan
también beneficia mucho a sus familias y a la congregación (Fili. 4:23).
pe cap. 14 pág. 124 párr. 13 ¿Quiénes van al cielo, y por qué?
13. (a) ¿Por qué no irán al cielo los infantes? (b) Respecto a cantidad, ¿cómo describió Jesús a los que
reciben el Reino?
13 Puesto que han de gobernar sobre la Tierra, es obvio que los que van al cielo serán seguidores de Cristo
que habrán sido examinados y probados para ello. Esto significa que no se llevará al cielo a infantes o niñitos,
quienes no habrán sido sometidos a una prueba completa durante años de servicio cristiano. (Mateo 16:24) Sin
embargo, esos jóvenes que mueren tienen la esperanza de que se les levante a la vida en la Tierra. (Juan 5:28,
29) De modo que la cantidad total de los que van al cielo será pequeña en comparación con los muchos que
recibirán vida en la Tierra bajo la gobernación del Reino. Jesús dijo a sus discípulos: “No teman, rebaño
pequeño, porque su Padre ha aprobado darles el reino.”—Lucas 12:32.
bt cap. 3 pág. 27 párr. 17 “Se llenaron de espíritu santo”
17. ¿Qué pasos hay que dar para poder bautizarse?
17 Hoy, quien desee llegar a la dedicación y el bautismo, también tiene que dar varios pasos indicados en la
Palabra de Dios. Primero, adquirir conocimiento bíblico (Juan 17:3). Luego, demostrar fe y arrepentirse de los
errores del pasado, probando que los lamenta de todo corazón (Hech. 3:19). A continuación debe convertirse, o
cambiar de dirección en la vida, y comenzar a hacer buenas obras, es decir, acciones en armonía con la voluntad
de Jehová (Rom. 12:2; Efe. 4:23, 24). Por último, tiene que hacer una oración en la que dedique la vida a Dios, y
luego ser bautizado (Mat. 16:24; 1 Ped. 3:21).
cf cap. 7 pág. 69 párr. 9 “Consideren con sumo cuidado [...] al que ha aguantado”
9. ¿Qué conlleva tomar nuestro “madero de tormento” y seguir a Jesús?
9 Como seguidores de Cristo, ¿qué cosas pudiera tocarnos aguantar? Jesús dijo: “Si alguien quiere venir en
pos de mí, [...] tome su madero de tormento y sígame de continuo” (Mateo 16:24). La expresión “madero de
tormento” simboliza aquí el sufrimiento, la vergüenza y hasta la misma muerte. Seguir a Cristo no es fácil. Las
normas cristianas nos hacen diferentes, y el mundo nos odia porque no somos parte de él (Juan 15:18-20;
1 Pedro 4:4). Aun así, estamos dispuestos a tomar nuestro madero de tormento, sí, estamos listos para sufrir —y
hasta morir— antes que dejar de seguir a nuestro Modelo (2 Timoteo 3:12).
w93 15/8 pág. 31 ¿Recuerda usted?
¿Qué quiso decir Jesús cuando dijo que el que quiera seguirlo tiene que “repudiarse a sí mismo”? (Mateo
16:24.) “Repudiarse a sí mismo” significa que uno deja de pertenecerse a sí mismo y llega a ser posesión de
Jehová. (1 Corintios 6:19, 20.) Significa que uno ya no vive para agradar a su yo, sino a Dios. (Romanos 14:8.)—
1/6, página 9.
w93 15/4 pág. 31 ¿Recuerda usted?
¿Qué simboliza el bautismo en agua? El bautismo es un símbolo externo de la dedicación a Jehová Dios. La
inmersión en agua indica que los que se bautizan han muerto en cuanto a un modo de vida que se centraba en sí
mismos. El que se les levante del agua simboliza que a partir de ese momento viven para hacer la voluntad de
Dios, poniendo esta en primer lugar en su vida. (Mateo 16:24.)—1/4, páginas 5, 6.
w99 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Qué pide Jehová de nosotros hoy?
Básicamente, lo que Jehová pide de nosotros es: escuchar a su Hijo y seguir su ejemplo y enseñanzas (Mateo
16:24; 1 Pedro 2:21).—15/9, página 22.
w71 15/3 pág. 181 párr. 12 Un yugo que es suave y una carga que es ligera
12. ¿Qué es el yugo de Cristo hoy?
12 Pero, ¿qué es el yugo de Cristo hoy? No es un yugo de ociosidad, ni es una exención de trabajo ni de
ninguna exigencia honorable, sino un modo de vivir con remuneraciones eternas en mira. Es una vida que
requiere sacrificio y ejemplo. (Mat. 16:24-26; 19:16-29) Por lo tanto, no es una vida desenfrenada, una vida de
irresponsabilidad, una vida de “libertades irregulares,” vida que pronto irrita y cansa, debido a su falta de
responsabilidad, logro y consecución. Por lo tanto, hoy el yugo es lo mismo que fue en el día de Jesús; es un
yugo de dedicación completa a Dios como discípulo de Jesucristo. Es un modo de vivir, que uno vive por fe como
siervo verdadero de Jehová con vida eterna en mira.—Heb. 10:7-10; Sal. 40:6-8.
rq lección 12 pág. 25 párr. 6 Respetemos la vida y la sangre
¿Abarca también las transfusiones de sangre? (6)
6. ¿Está mal aceptar una transfusión de sangre? Recuerde que Jehová exige que nos abstengamos de ella.
Esto significa que no debemos introducir en nuestro cuerpo, por ninguna vía, la sangre de otra persona,
ni siquiera la nuestra propia si ha sido almacenada. (Hechos 21:25.) De modo que los cristianos verdaderos
no aceptan transfusiones de sangre. Pero sí aceptan otros tipos de tratamiento médico, como las transfusiones
de sustancias no sanguíneas. Quieren vivir, pero no tratarán de salvar su vida violando las leyes de Dios. (Mateo
16:25.)
w73 15/10 pág. 617 párr. 17 ¿Por qué quiere la vida para usted mismo y otros?
17. (a) ¿Qué más tiene que añadirse para hacer la vida completamente satisfaciente? (b) ¿Cómo puede
lograrse esto según Juan 17:3?
17 Aunque la vida llega a ser algo inmediatamente hermoso y precioso para uno mismo y para otros cuando se
emplea en el servicio de Dios —y eso puede parecer como galardón suficiente— no obstante el vivir tan
plenamente con solo la muerte en mira no sería verdaderamente satisfaciente. La muerte es enemiga, no amiga.
(1 Cor. 15:26) Jesús puso de relieve la necesidad del hombre de vida eterna, cuando dijo: “Porque ¿de qué
provecho le será al hombre si gana todo el mundo pero lo paga con perder su alma?” (Mat. 16:26) El logro
material con la muerte en mira no es logro en absoluto. Para serle útil a Dios, el hombre tiene que vivir; los
muertos no honran a Dios. (Sal. 115:17) La entera búsqueda del ministerio cristiano es ésta: reconciliar al hombre
con Dios a fin de que viva eternamente para gloria de Dios. Pero, ¿es posible esto? Sí, y éstas son las buenas
nuevas que declaró Cristo. (Juan 17:3) Por lo tanto, el propósito en la vida de uno debe ser llegar a conocer a
Dios y Cristo para que uno viva eternamente. Pues “el don que Dios da” no es una vida de solo unos años
limitados, sino “vida eterna por Cristo Jesús nuestro Señor.” (Rom. 6:23) Es el esforzarse por recibir este don lo
que hace que la vida del cristiano como testigo de Jehová sea tan emocionante, tan significativa, tan satisfaciente
aun ahora.
w85 15/9 págs. 21-22 párr. 9 Siervos ministeriales... ¡mantengan una excelente posición!
9. En conformidad con Mateo 16:26, ¿cuál es el proceder sabio, en particular para los siervos
ministeriales más jóvenes?
9 En particular ustedes, los siervos ministeriales más jóvenes, observen el ejemplo de los hombres “de éxito”
que se dedican a carreras mundanas o acumulan riquezas pero que no toman en cuenta a Jehová en sus planes.
(Compárese con Proverbios 16:3; 19:21.) Exactamente, ¿cuán sabio sería seguir el ejemplo de personas
carentes de espiritualidad, materialistas y cuyas vidas pronto se extinguirán durante la “grande tribulación”?
(Mateo 24:21.) ¿Qué siervo de Jehová quisiera estar en el lugar en que se encuentran ellos? “Porque —como
dijo Jesús— ¿de qué provecho le será al hombre si gana todo el mundo pero lo paga con perder su alma?”
(Mateo 16:26.) Sin duda, el proceder sabio es edificar un futuro seguro con la organización de Jehová más bien
que uno muy inseguro y corto con este mundo moribundo que yace bajo el poder de Satanás. (1 Juan 5:19.)
km 6/06 pág. 3 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
. ¿En qué sentido viene Jesús, y a qué ‘venida’ aludía él cuando dijo las palabras registradas en Mateo 16:28?
[w04 1/3 pág. 16, recuadro.] Jesús viene, o llega, en el sentido de que dirige su atención a la humanidad o a
sus seguidores, con frecuencia en calidad de Juez (Mat. 24:46, 50; 25:19, 31). En Mateo 16:28, Jesús
alude a su venida para iniciar su presencia como Rey Mesiánico entronizado en 1914.
w04 1/3 pág. 16 ¡“El esclavo fiel” supera la prueba!
¿Cuándo viene Jesús?
En los capítulos 24 y 25 de Mateo se dice que Jesús “viene” en distintos sentidos. Él no necesita desplazarse
físicamente para ‘venir’, sino que “viene” en el sentido de que dirige su atención a la humanidad o a sus
seguidores, con frecuencia en calidad de Juez. Así, en 1914 ‘vino’ para empezar su presencia como Rey
entronizado (Mateo 16:28; 17:1; Hechos 1:11). En 1918 ‘vino’ como mensajero del pacto y juzgó en primer lugar
a los que afirmaban servir a Jehová (Malaquías 3:1-3; 1 Pedro 4:17). Y en Armagedón ‘vendrá’ a ejecutar la
sentencia contra los enemigos de Dios (Revelación 19:11-16).
La venida (o llegada) a la que se alude varias veces en Mateo 24:29-44 y 25:31-46 tendrá lugar en “la gran
tribulación” (Revelación 7:14). Por otra parte, la venida que se menciona repetidamente en Mateo 24:45 a 25:30
tiene que ver con la acción de juzgar, a partir de 1918, a los que afirman ser sus discípulos. No sería razonable
decir, por ejemplo, que las acciones de recompensar al esclavo fiel y de castigar a las vírgenes necias y al
esclavo indolente, que escondió el talento del Amo, tendrán lugar cuando Jesús ‘venga’ en la gran tribulación.
Eso significaría que a muchos de los ungidos se les hallaría infieles en ese momento y, por tanto, tendrían que
ser reemplazados. Sin embargo, Revelación 7:3 indica que para entonces todos los esclavos ungidos de Cristo
ya habrán sido “sellado[s]” de manera permanente.
CAPITULO 17
lp cap. 11 pág. 122 párrs. 11-12 Usted puede conocer el propósito de Dios
11, 12. Aunque la Biblia fue escrita por hombres imperfectos, ¿cómo podemos estar seguros de que es
auténtica y correcta?
11 Es verdad que Dios nos transmitió su mensaje por mano de hombres imperfectos. Pero no hay razón para
pensar que la Biblia tiene menos autenticidad que la que tendría un mensaje de Dios comunicado verbalmente,
por medio de ángeles, o por un libro que hubiese sido escrito en el cielo y dejado caer hacia la Tierra. Y encierra
mucho más atractivo para las criaturas humanas. La prueba del atractivo de la Biblia es el hecho de que es, por
mucho, el libro de más amplia distribución, traducido en muchos más idiomas que cualquier otro libro. Es el libro
más durable, y ha dado guía a hombres y mujeres de todas las edades y en todos los lugares.
12 Dios no es mentiroso. (Números 23:19) Al hacer que un mensaje le llegara a la raza humana, él ciertamente
se encargaría de que no contuviera mentiras. La visión de la “transfiguración” es un ejemplo de los casos en los
cuales una visión procedente de Dios, junto con las palabras de Dios, corroboró la autenticidad de
acontecimientos y personajes del “Viejo Testamento.”—Mateo 17:1-9.
w00 15/5 pág. 17 párr. 11 Tengamos fe en la palabra profética de Dios
11. ¿De qué fue un anticipo la transfiguración de Jesús, y qué impacto tuvo aquella visión en Pedro?
11 Teniendo presente este Reino, Jesús dijo a sus discípulos: “Hay algunos de los que están en pie aquí que
de ningún modo gustarán la muerte hasta que primero vean al Hijo del hombre viniendo en su reino” (Mateo
16:28). Seis días después, Jesús tomó a Pedro, Santiago y Juan y los llevó a una montaña encumbrada donde
se transfiguró delante de ellos. Cuando una nube brillante cubrió a los apóstoles, Dios declaró: “Este es mi Hijo,
el amado, a quien he aprobado, escúchenle” (Mateo 17:1-9; Marcos 9:1-9). Este suceso fue un anticipo de la
gloria del Reino de Cristo. No extraña que Pedro, refiriéndose a esta deslumbrante visión, dijera: “Por
consiguiente, tenemos la palabra profética hecha más segura” (2 Pedro 1:16-19).
w92 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Qué tres pruebas se dan en las Escrituras Griegas Cristianas en apoyo del hecho de que Jesús era el
Mesías? El linaje de Jesús es la primera de estas pruebas. (Mateo 1:1-16; Lucas 3:23-38.) Otra prueba es el
cumplimiento de profecías. Hay literalmente veintenas de profecías, como la que se halla en Daniel 9:25, que
identifican a Jesús como el Mesías. La tercera prueba es el propio testimonio de Dios, que dio en tres ocasiones
con su propia voz. (Mateo 17:5; Lucas 3:21, 22; Juan 12:28.)—1/10, páginas 10, 12.
w92 15/2 pág. 15 párr. 9 ¿Responderá usted al amor de Jesús?
9. ¿Qué quiere decir escuchar a Jesús?
9 De seguro no hay estudio más importante para nadie hoy que el de la vida y el ministerio de Jesucristo.
‘Miren atentamente a Jesús’, instó el apóstol Pablo. ‘Sí, considérenlo con sumo cuidado y atención.’ (Hebreos
12:2, 3.) Durante la transfiguración de Jesús, Dios mismo dio este mandato respecto a su Hijo: “Escúchenle”.
(Mateo 17:5.) No obstante, hay que recalcar que el escuchar a Jesús significa más que simplemente oír lo que
dice. Quiere decir obedecer sus instrucciones, sí, imitarlo haciendo lo que él hizo y tal como lo hizo.
Respondemos al amor de Jesús al tomarlo como nuestro dechado, al seguir sus pisadas con sumo cuidado y
atención.
w00 1/5 págs. 13-14 párrs. 1-2 Escuchemos lo que el espíritu dice
1, 2. ¿Cómo se ha comunicado Jehová con el ser humano a través de la historia?
EN LA isla de Puerto Rico se encuentra el mayor y más sensible radiotelescopio de plato único del mundo.
Durante décadas, los científicos han esperado recibir mensajes de seres vivos extraterrestres, mediante este
enorme aparato. Pero no han recibido ninguno. Sin embargo, todos nosotros podemos recibir en cualquier
momento claros mensajes externos al ámbito humano sin tener que emplear para ello ningún tipo de instrumento
ultramoderno. Estos proceden de una Fuente mucho más elevada que cualquier extraterrestre imaginario.
¿Quién es esta Fuente de comunicación, y quiénes están recibiendo tales mensajes? ¿Qué dicen estos?
2 La Biblia contiene varios relatos de ocasiones en las que el ser humano oyó mensajes de origen divino.
Algunas veces los entregaron criaturas espirituales que actuaban como mensajeros de Dios (Génesis 22:11, 15;
Zacarías 4:4, 5; Lucas 1:26-28). En tres ocasiones se oyó la propia voz de Jehová (Mateo 3:17; 17:5; Juan
12:28, 29). Dios también habló a través de profetas humanos, muchos de los cuales pusieron por escrito lo que él
les inspiró a decir. Hoy tenemos la Biblia, que incluye un relato escrito de muchos de esos comunicados, así
como de las enseñanzas de Jesús y sus discípulos (Hebreos 1:1, 2). Jehová sin duda ha estado transmitiendo
información a sus criaturas humanas.
km 4/97 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿En qué sentido apareció “Elías el profeta” en el siglo I, en cumplimiento de Malaquías 4:5? [si-S pág. 174 §15].
Juan el Bautizante efectuó una obra preparatoria parecida a la del profeta Elías. (Mat. 17:10-13.)
(Con la idea es suficiente.)
si pág. 174 párr. 15 Libro bíblico número 39: Malaquías
15. ¿Quién es el “Elías” de la profecía de Malaquías?
15 Luego, en Malaquías 4:5, 6, Jehová prometió: “¡Miren! Les envío a Elías el profeta”. ¿Quién es este “Elías”?
Tanto Jesús como el ángel que se le apareció a Zacarías aplican estas palabras a Juan el Bautizante, lo que
muestra que este sería quien ‘restauraría todas las cosas’ y ‘alistaría para Jehová un pueblo preparado’ para
recibir al Mesías. Sin embargo, Malaquías también dice que “Elías” es precursor “del día de Jehová, grande e
inspirador de temor”, lo que indica un cumplimiento todavía futuro en un día de juicio. (Mat. 17:11; Luc. 1:17; Mat.
11:14; Mar. 9:12.)
w81 1/1 pág. 15 párr. 16 Cómo orar a Jehová para ser oído
16. ¿Qué textos bíblicos muestran la importancia de la fe con relación a la oración?
16 El acudir a Jehová con fe es otro requisito importante para que él nos oiga. Esta condición para la oración
se nos señala vez tras vez en la Palabra de Dios. Jesús dijo: “Si tienen fe del tamaño de un grano de mostaza . . .
nada les será imposible.” (Mat. 17:20) En Hebreos 11:6 se nos dice que para agradar a Dios bien no solo
tenemos que tener fe en que él existe, sino también en que recompensa a los que “le buscan encarecidamente.”
El discípulo Santiago escribió: “Siga pidiendo en fe, no dudando nada, porque el que duda” no “recibirá cosa
alguna de Jehová.”—Sant. 1:6, 7.
km 2/07 pág. 6 párr. 1 Imitemos al Gran Maestro cuando usemos el libro Enseña
1. ¿Cómo enseñaba Jesús?
1 Jesús, el Gran Maestro, siempre explicaba las cosas de manera sencilla y clara. Para hacer reflexionar a sus
oyentes, a veces les preguntaba primero su punto de vista (Mat. 17:24-27). Dirigía la atención a la Palabra de
Dios (Mat. 26:31; Mar. 7:6). Tenía cuidado de no abrumar a sus discípulos con demasiada información, pues
sabía que seguirían aprendiendo gradualmente (Juan 16:12). También quería estar seguro de que creían y
entendían lo que les enseñaba (Mat. 13:51). El libro Enseña está concebido para ayudarnos a enseñar de una
manera parecida.
km 10/11 pág. 1 párr. 3 Ayudemos a nuestros oyentes a razonar
3. ¿Cómo nos ayudan las preguntas bien pensadas a razonar con los demás?
3 Hagámosles preguntas bien pensadas. Es imposible dirigir por teléfono a alguien que va de camino a
cierto lugar si no sabemos por dónde va. De igual modo, es imposible ayudar a nuestros oyentes a llegar a la
conclusión correcta si desconocemos lo que piensan. Antes de hacer razonar a las personas, Jesús solía
plantearles preguntas para saber lo que pensaban. Por ejemplo, cuando alguien le preguntó: “¿Qué he de hacer
para heredar la vida eterna?”, Jesús indagó su parecer antes de contestarle (Luc. 10:25-28). En otra ocasión,
cuando Pedro expresó un punto de vista incorrecto, Jesús le formuló preguntas bien pensadas para corregir su
modo de ver las cosas (Mat. 17:24-26). Por tanto, cuando nuestros oyentes expresen dudas o alguna idea
incorrecta, usemos preguntas para ayudarlos a razonar.
fy cap. 5 págs. 58-59 párr. 18 Eduquemos a los hijos desde la infancia
18. ¿Qué métodos docentes de Jesús se anima a los padres a imitar?
18 Jesús llegó al corazón de sus oyentes mediante el uso de ilustraciones. (Marcos 13:34; Lucas 10:29-37.)
Este método docente es especialmente efectivo en el caso de los niños. Enséñeles los principios bíblicos
utilizando historias interesantes e impactantes, como las que se hallan en la publicación Mi libro de historias
bíblicas. Envuelva a los niños en el relato. Permítales usar su creatividad dibujando o representando
acontecimientos bíblicos. Jesús también utilizó preguntas. (Mateo 17:24-27.) Siga este método durante el estudio
de familia. En vez de limitarse a expresar una ley de Dios, formule preguntas como: ¿Por qué nos dio Jehová
esta ley? ¿Qué nos sucederá si la observamos? ¿Qué nos sucederá si no la observamos? Estas preguntas
ayudan al niño a razonar y a ver que las leyes de Dios son prácticas y buenas. (Deuteronomio 10:13.)
w82 1/9 pág. 31 Preguntas de los lectores
¿Qué quiso decir Jesús cuando dijo acerca de un demonio: “Este género con nada puede salir salvo con
oración”?
Cierto hombre cuyo hijo caía bajo posesión de “un espíritu mudo pidió a Jesús que expulsara al espíritu inicuo,
pues los discípulos no habían podido hacerlo. Jesús, con el poderoso apoyo de Dios, expulsó al demonio. Más
tarde los discípulos preguntaron a Jesús: “¿Por qué no pudimos nosotros expulsarlo?” Según el registro de
Marcos, Cristo contestó: “Este género con nada puede salir salvo con oración.” (Marcos 9:14-29) En el registro
paralelo de Mateo, éste presenta la respuesta de Jesús así: “Por su poca fe.”—Mateo 17:14-20.
¿Por qué enfatizó él la fe y la oración? La experiencia muestra que no necesariamente tienen todos los
demonios los mismos intereses ni habilidades. Por ejemplo, parece que algunos se concentran en embrujar
casas, mientras que otros espíritus inicuos se dan a hostigar a criaturas humanas o posesionarse de éstas. Y
podemos concluir, basándonos en la respuesta de Jesús, que algunos demonios son especialmente
poderosos.—Efesios 6:12.
Mientras Jesús estuvo en la Tierra, Dios dio poder a algunos de Sus siervos para que expulsaran espíritus
inicuos que se posesionaban de personas desdichadas. A los doce apóstoles y a setenta discípulos se les dio un
poder de esa índole. (Mateo 10:8; Lucas 10:17) Pero los apóstoles que tuvieron que ver con el caso de Mateo
17:14-20 y Marcos 9:14-29 no pudieron expulsar al demonio. ¿Por qué? ¿Qué les faltaba? Evidentemente era la
preparación que se requería para enfrentarse al tipo de demonio que estaba implicado en aquel caso. Se
necesitaba fe firme, junto con haber orado de antemano pidiendo de Dios ayuda que les comunicara poder.
Aunque los registros no mencionan que Jesús haya ofrecido una oración específica en relación con aquel caso,
es probable que lo haya hecho. Entonces logró expulsar al poderoso demonio.
w91 15/9 pág. 15 párr. 4 “¡Ayúdame donde necesite fe!”
4. ¿Por qué no hay nada imposible para los que tienen fe?
4 La fe permite que los cristianos hagan frente a las dificultades que se presenten. Jesús dijo a sus discípulos
que si tenían “fe del tamaño de un grano de mostaza” nada les sería imposible. (Mateo 17:20.) De ese modo hizo
resaltar el poder de la fe, que es un fruto del espíritu santo. Así Jesús recalcó, no lo que los humanos pueden
efectuar, sino lo que el espíritu o fuerza activa de Dios puede hacer. Los que se guían por este no exageran los
problemas ni obstáculos pequeños. El aplicar la sabiduría que el espíritu de Dios imparte les ayuda a ver los
asuntos en su justa perspectiva. Hasta problemas serios no parecen tan graves cuando se someten al poder
sostenedor de la fe. (Mateo 21:21, 22; Marcos 11:22-24; Lucas 17:5, 6.)
w92 1/2 pág. 9 párr. 7 El espíritu santo, dádiva de Jehová
7. a) Mencione razones por las cuales hizo milagros el espíritu santo. b) Aunque ya no suceden milagros
por espíritu santo, ¿por qué es confortador el registro bíblico de ellos?
7 Sí, mediante su espíritu Jehová hizo milagros poderosos que beneficiaron a los israelitas en el tiempo de
Moisés, y lo mismo hizo en otros tiempos. ¿Con qué intención se hicieron aquellos milagros? Promovieron los
propósitos de Jehová, dieron a conocer su nombre y demostraron su poder. Y a veces, como en el caso de
Moisés, probaron claramente que cierta persona tenía el apoyo de Jehová. (Éxodo 4:1-9; 9:14-16.) Con todo, los
milagros realizados por espíritu santo han sido poco comunes por toda la historia. Es probable que la mayoría de
las personas que vivieron en tiempos bíblicos nunca presenciaran uno, y hoy día no suceden. No obstante,
mientras hoy luchamos con problemas aparentemente insuperables, ¿no es confortador saber que, si le pedimos
a Jehová con fe, él nos dará el mismo espíritu que apoyó a Moisés ante Faraón y abrió un camino para los
israelitas a través del mar Rojo? (Mateo 17:20.)
w08 15/1 pág. 30 Puntos sobresalientes del libro de Mateo
Lecciones para nosotros:
Mateo 17:20. Se necesita fe para superar los obstáculos que impiden el progreso espiritual, sobre todo si son
tan grandes como montañas. Por lo tanto, esforcémonos siempre por fortalecer nuestra fe en Jehová y en sus
promesas (Mar. 11:23; Luc. 17:6).
w84 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
Al hacer discípulos, ¿cuáles son algunos puntos que se deben tener presentes para llegar al corazón del
que escucha?
Primero, se debe dar el ejemplo correcto (Lucas 6:40). Segundo, haga preguntas que pongan a pensar y a
razonar al estudiante (Mateo 17:24-27). Tercero, ayude al estudiante a ver la sabiduría de obedecer las leyes de
Dios (Deuteronomio 10:12, 13). Cuarto, ayude al estudiante a conocer íntimamente a Jehová. (Juan 17:3.)—1⁄8,
páginas 13-17.
w90 1/11 pág. 24 párr. 5 Nuestra sujeción relativa a las autoridades superiores
5. ¿Qué significa la expresión “den a todos lo que les es debido”?
5 Pablo continúa: “Den a todos lo que les es debido: al que pide impuesto, el impuesto; al que pide tributo, el
tributo; al que pide temor, dicho temor; al que pide honra, dicha honra”. (Romanos 13:7.) La palabra “todos”
abarca toda autoridad seglar que sea siervo público de Dios. No hay excepciones. Hasta si vivimos bajo un
sistema político que personalmente no nos agrada, pagamos los impuestos. Si donde vivimos se exime a las
religiones del pago de impuestos, las congregaciones pueden aprovecharse de esto. Y como otros ciudadanos,
los cristianos pueden usar cualesquiera provisiones legales que se hagan para limitar los impuestos que pagan.
Pero ningún cristiano debe adoptar el proceder ilegal de evadir el pago de impuestos. (Compárese con Mateo
5:41; 17:24-27.)
w91 15/8 pág. 29 ¿Recuerda usted?
¿Qué técnicas docentes que utilizó Jesús han hallado eficientes los padres al enseñar a sus hijos?
Los padres hacen bien en usar ilustraciones para hacer atrayentes al corazón de sus hijitos las verdades
bíblicas, y pueden usar preguntas bien pensadas para discernir lo que verdaderamente piensan sus hijos de más
edad que otros. (Compárese con Mateo 17:24-27.)—1/7, página 26.
w92 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
Qué es esencial para tener un buen estudio de familia? Debe comprarse tiempo para el estudio. No debemos
permitir que la televisión u otras diversiones lo desplacen. Deben considerarse las necesidades particulares de la
familia. Hacer preguntas de punto de vista para asegurarse de que los hijos entienden lo que están aprendiendo.
(Mateo 17:25.) Mantener un ambiente relajado. Ser entusiástico y hacer que todos participen en el estudio.—
15/10, páginas 16, 17.
w92 15/10 pág. 17 párr. 16 Su familia: esfuércese por conservarla para que entre en el nuevo mundo de
Dios
16. a) ¿Cómo puede asegurarse de que sus hijos comprenden lo que están aprendiendo? b) Por lo
general, ¿qué debe evitarse durante el estudio de familia?
16 ¿Cómo puede asegurarse de que sus hijos realmente comprenden lo que están aprendiendo? El Maestro
de Maestros, Jesús, hacía preguntas de punto de vista, como: “¿Qué te parece?”. (Mateo 17:25.) Cuando usted
lo haga, trate de averiguar lo que sus hijos verdaderamente piensan sobre los asuntos. Anímelos a expresarse en
sus propias palabras. Claro está que si se alarma y se enfada debido a sus respuestas sinceras, tal vez titubeen
en hablarle abiertamente de nuevo. De modo que manténgase calmado. No convierta el estudio de familia en una
ocasión para castigar a los hijos. Debe ser deleitable y edificante. “Si me entero de que uno de mis hijos tiene un
problema —dice un padre—, lo considero con él en otra ocasión.” Una madre añade: “Cuando se trata el
problema con el niño a solas no está tan apenado y es probable que se exprese con mayor libertad que si se le
aconseja durante el estudio de familia”.
w07 15/11 págs. 24-25 párr. 17 Cultivemos las cualidades necesarias para hacer discípulos
17. ¿Cómo podemos ayudar a la gente a razonar a partir de las Escrituras?
17 Además de ofrecer datos, Jesús ayudaba a razonar. Por ejemplo, en una ocasión preguntó: “¿Qué te
parece, Simón? ¿De quiénes reciben los reyes de la tierra contribuciones o la capitación? ¿De sus hijos, o de los
extraños?” (Mateo 17:25). Hoy, cuando damos clases de la Biblia, debemos permitir que la persona dé su
opinión o explique el asunto que estemos analizando. Para ello tendremos que controlarnos, sobre todo si nos
encanta explicar las verdades bíblicas. Por otra parte, no se trata de bombardear con preguntas al estudiante,
sino de plantearle con tacto unas cuantas preguntas y comparaciones bien pensadas. De este modo lo
ayudaremos a entender los razonamientos basados en la Biblia que se presentan en nuestras publicaciones.
w05 1/4 pág. 10 párr. 13 Los hijos son una preciada herencia
13. ¿Por qué no deben los padres responder con brusquedad a las preguntas de los niños?
13 Los pequeños necesitan sentir el amor e interés de sus progenitores. Jesús quiso saber lo que pensaban
sus discípulos, así que los escuchó cuando le formularon preguntas y les pidió su opinión sobre algunos asuntos
(Mateo 17:25-27). En realidad, prestar atención y mostrar interés sincero son aspectos fundamentales para dar
una buena educación. El progenitor debe evitar la tendencia a desalentar a un niño inquisitivo diciéndole
bruscamente: “Déjame en paz, ¿no ves que estoy ocupado?”. Si en realidad lo está, es bueno decirle al pequeño
que hablarán del asunto más tarde. Ahora bien, ha de asegurarse de cumplir su palabra, pues de este modo el
hijo percibirá su verdadero interés y estará más dispuesto a expresarse con franqueza.
CAPITULO 18
es12 pág. 50
Cualquiera que se humille como este niñito [o “se haga pequeño como este niño”], es el mayor en el
reino de los cielos (Mat. 18:4; La Nueva Biblia Latinoamérica, 2005).
¿Cómo nos ayuda la humildad a participar plenamente en la cosecha?
Los discípulos han estado discutiendo sobre cuál de ellos es el más importante. Entonces, Jesús pide a un
chiquillo que se ponga en medio de ellos. Y dirigiendo la atención a él, dice las palabras citadas arriba (Mat. 18:1-
3). En vez de adoptar el criterio del mundo, que mide el valor de la gente por su autoridad, riqueza y posición, los
discípulos deben comprender que la verdadera grandeza depende de que uno “se haga pequeño” a los ojos de
los demás. Si ellos desean que Jehová los bendiga y utilice, deben demostrar sincera humildad. Hoy, como ayer,
son muchos los que tienen como principal objetivo en la vida adquirir poder, riquezas y una posición. Como
consecuencia, apenas disponen de tiempo para lo espiritual (Mat. 13:22). Pero el siervo de Jehová sabe que para
recibir la bendición y la aprobación del Amo de la mies es preciso que “se haga pequeño” a los ojos de los
demás. De hecho, adopta con gusto esa actitud humilde (Mat. 6:24; 2 Cor. 11:7; Fili. 3:8). w10 15/7 3:4, 5
w86 15/9 pág. 16 párrs. 7-8 El consejo que es ‘sazonado con sal’
7, 8. a) ¿Cómo estuvo ‘sazonado con sal’ el consejo que Jesús dio a sus seguidores? b) ¿Por qué son
valiosas las ilustraciones cuando damos consejo?
7 Otra ocasión en que Jesús dio consejo fue cuando sus discípulos estaban preocupados respecto a quién
tendría el primer lugar en el Reino de los cielos. Él pudo haber reprendido severamente a sus seguidores por tal
actitud. Pero en vez de eso, ‘sazonó sus palabras con sal’. Llamó a un niñito y dijo: “Cualquiera que se humille
como este niñito, es el mayor en el reino de los cielos”. (Mateo 18:1-4; Lucas 9:46-48.) El consejo fue claro, pero
bondadoso y edificante. Al explicar que el Reino de los cielos era muy diferente de los reinos de este mundo,
Jesús animó a sus seguidores a ser humildes y trató de eliminar la causa de la disputa.
8 Fíjese también en el método eficaz de enseñanza que Jesús usó en este caso. Una ilustración viviente... ¡un
niño! Los consejeros sabios con frecuencia sazonan con “sal” sus palabras por medio de usar ilustraciones, pues
estas pueden hacer hincapié en la seriedad de un asunto o ayudar a la persona que recibe el consejo a razonar y
ver el problema desde otro ángulo. A menudo las ilustraciones ayudan a reducir la tensión.
w08 15/1 pág. 30 Puntos sobresalientes del libro de Mateo
Lecciones para nosotros:
Mateo 18:1-4; 20:20-28. A los discípulos de Jesús les gustaba destacar entre los demás, en parte por la
imperfección humana y en parte por haberse criado en una religión que daba mucha importancia al prestigio y la
posición social. Es fundamental que cultivemos la humildad, evitemos las tendencias pecaminosas y tengamos
una visión equilibrada de los privilegios y las responsabilidades.
fl cap. 9 págs. 118-119 párr. 11 Educando a los hijos desde la infancia
11. ¿Por qué no es sabio comparar desfavorablemente a un hijo con otro?
11 El padre o madre puede fomentar un espíritu de competencia egoísta al dar a entender, por comparaciones,
que una criatura es superior o inferior a otra. Aunque temprano en la vida los niñitos dan señales de egoísmo
innato, al principio están libres de ideas de rango, superioridad y sentimientos de su propia importancia. Por eso
Jesús pudo usar a un niñito como ejemplo para corregir el espíritu de ambición y la preocupación por la
importancia personal que mostraron sus discípulos en cierta ocasión. (Mateo 18:1-4) Por eso, evite comparar
desfavorablemente a un niño con otro. Para el niño esto pudiera significar que se le rechaza. Al principio se
sentirá herido, y si se le continúa tratando así, probablemente se haga hostil. Por otra parte, el niño a quien se
presente como superior puede hacerse arrogante e incurrir en el desagrado de otros. Como padre o madre, el
amor y la aceptación suya nunca deben depender de cómo sea un niño en comparación con otro. La variedad es
deleitable. Una orquesta tiene instrumentos de muchas diferentes clases que añaden variedad y riqueza, pero
todos están en armonía. La diferencia de personalidades añade sabor e interés al círculo de la familia, y sin
embargo no se perjudica la armonía cuando todos se dejan moldear por los principios correctos de su Creador.
cf cap. 3 págs. 32-33 párrs. 17-19 “Soy [...] humilde de corazón”
17-19. a) ¿De qué manera les dio Jesús a sus discípulos una lección imborrable de humildad la noche
antes de su muerte? b) ¿Cuál es la lección de humildad más impresionante que dio Jesús durante
su vida humana?
17 A decir verdad, se les hizo difícil. No fue ni la primera ni la última vez que Jesús les daría una lección así. Ya
antes habían discutido sobre quién era el más importante. En esa ocasión, él puso a un chiquillo en el centro y
les dejó claro que debían imitar a los niños, quienes por lo general están libres del orgullo, la ambición y el interés
por la posición social, características tan comunes en los adultos (Mateo 18:1-4). Aun así, la misma noche antes
de morir vio que sus apóstoles seguían discutiendo con orgullo. De modo que les dio una lección imborrable.
Atándose una toalla a la cintura, realizó la tarea más humilde que existía, la que solían realizar los sirvientes con
los huéspedes: lavó los pies a todos los apóstoles, incluido Judas, que iba a traicionarlo (Juan 13:1-11).
18 Jesús destacó por qué lo había hecho al decirles: “Yo les he puesto el modelo” (Juan 13:15). ¿Les llegó por
fin la lección al corazón? Bueno, esa misma noche volvieron a discutir sobre quién era el más importante (Lucas
22:24-27). Pese a todo, Cristo no perdió la paciencia con ellos, sino que les recalcó una vez más que fueran
humildes. Luego les dio la lección más impresionante de toda su vida humana: “Se humilló y se hizo obediente
hasta la muerte, sí, muerte en un madero de tormento” (Filipenses 2:8). En efecto, se sometió voluntariamente a
una muerte humillante, condenado sin razón como delincuente y blasfemo. De este modo, el Hijo de Dios
demostró que era incomparable, pues de todas las criaturas que Jehová había creado, fue la que dio la mayor
prueba, perfecta en todo sentido, de humildad.
19 Es probable que fuera esta lección de humildad —la lección definitiva que dio Jesús como hombre— la que
grabara este punto de forma imborrable en el corazón de sus apóstoles fieles. La Biblia relata que estos hombres
realizaron su servicio con toda humildad durante años y hasta décadas. ¿Qué puede decirse de nosotros?
w08 15/1 pág. 30 Puntos sobresalientes del libro de Mateo
Mateo 18:1-4; 20:20-28. A los discípulos de Jesús les gustaba destacar entre los demás, en parte por la
imperfección humana y en parte por haberse criado en una religión que daba mucha importancia al prestigio y la
posición social. Es fundamental que cultivemos la humildad, evitemos las tendencias pecaminosas y tengamos
una visión equilibrada de los privilegios y las responsabilidades
lr cap. 1 pág. 12 Por qué fue Jesús un Gran Maestro
Una vez, Jesús utilizó a un niño para enseñarles una importante lección a Sus amigos. Puso al niñito en medio
de sus discípulos, o seguidores, y les indicó que aunque eran adultos, debían cambiar de actitud y llegar a ser
como aquel niño.
¿Qué quiso decir Jesús con esto? ¿Sabes cómo podría un adulto, o incluso un jovencito, ser como un niño?...
Bueno, un niño no sabe tanto como una persona mayor y quiere aprender. Así pues, lo que Jesús quiso decir fue
que sus discípulos debían ser humildes, como los niños. Lo cierto es que todos podemos aprender mucho de
otras personas. También deberíamos comprender que las enseñanzas de Jesús son más importantes que
nuestras propias ideas (Mateo 18:1-5).
w74 15/8 pág. 500 párr. 12 Una dádiva personal de parte de Jehová
12. (a) ¿Qué quiso decir Jesús cuando dijo “lleguen a ser como niñitos”? (b) Al adquirir conocimiento,
¿qué peligro debemos evitar?
12 Hay algo más que es esencial para recibir esta dádiva inapreciable de parte de Dios y esto se menciona en
el salmo: “Él hará que los mansos anden en su decisión judicial, y enseñará a los mansos su camino.” (Sal. 25:9)
Por eso, la persona orgullosa y arrogante no puede esperar adquirir este conocimiento hasta que cambie su
actitud. Tenemos que ‘llegar a ser como niñitos,’ con mente y corazón receptivos, enseñables, para entender la
Palabra de Dios. (Mat. 18:3) Esto nos ayuda a comprender por qué muchos hombres a pesar de haber hecho un
estudio analítico de la Biblia quizás no entiendan cosas tan básicas como el propósito de Dios para esta Tierra.
Es posible que conozcan los lenguajes bíblicos originales: hebreo, arameo y griego, pero a menudo han
permitido que su conocimiento ‘los hinche.’ Es como Jesús dijo: “Te alabo públicamente, Padre, Señor del cielo y
de la tierra, porque has escondido estas cosas de los sabios e intelectuales y las has revelado a los
pequeñuelos.” (Mat. 11:25) Pablo expresa el punto de vista apropiado tocante a cualquier conocimiento que
tengamos al decir bajo inspiración: “Si alguien piensa que ha adquirido conocimiento de algo, todavía no lo sabe
exactamente como debe saberlo.” (1 Cor. 8:2) La humildad y el confiar en la ayuda de Dios por medio de su
espíritu son esenciales para adquirir conocimiento exacto de la Biblia.—1 Cor. 8:1; Sant. 1:5.
uw cap. 16 págs. 128-129 párr. 7 Escuche el consejo, acepte la disciplina
7. ¿Qué cualidad mostró Jesús que es necesario que tengan las personas para entrar en el Reino?
7 Para estar en buena relación con Jehová y con nuestros hermanos cristianos, tenemos que desarrollar
ciertas cualidades personales. Jesús hizo resaltar una de éstas cuando puso a un niñito en medio de sus
discípulos y dijo: “A menos que se vuelvan y lleguen a ser como niñitos, de ninguna manera entrarán en el reino
de los cielos. Por eso, cualquiera que se humille como este niñito es el que es mayor en el reino de los cielos”
(Mat. 18:3, 4). A aquellos discípulos les era necesario efectuar cambios. Tenían que librarse de su orgullo y
cultivar la humildad.
wt cap. 15 págs. 139-140 párr. 10 Escuchemos el consejo, aceptemos la disciplina
10. ¿Qué cualidad indicó Jesús que era necesaria para entrar en el Reino?
10 Para disfrutar de una buena relación con Jehová y con nuestros hermanos cristianos, debemos cultivar
ciertas cualidades. Jesús se refirió a una de ellas cuando colocó a un niño en medio de sus discípulos y dijo: “A
menos que ustedes se vuelvan y lleguen a ser como niñitos, de ninguna manera entrarán en el reino de los
cielos. Por eso, cualquiera que se humille como este niñito, es el mayor en el reino de los cielos” (Mateo 18:3, 4).
Los discípulos de Jesús tenían que ser más humildes, pues habían estado discutiendo sobre quién era el mayor
(Lucas 22:24-27).
¿Qué lección enseño Jesús cuando dijo: “A menos que ustedes se vuelvan y lleguen a ser como niñitos,
de ninguna manera entrarán en el reino de los cielos”? (Mat. 18:3.) (28 de enero, w07 1/2 pág. 9 párrs.
3,4.)
w07 1/2 pág. 9 ¿Qué podemos aprender de los niños?
1.Jesús se sentó, llamó a los discípulos y dijo: “Si alguien quiere ser el primero, tiene que ser el último de
todos y ministro de todos” (Marcos 9:35). Esas palabras seguramente los dejaron atónitos. El razonamiento de
Jesús era totalmente contrario a los conceptos judíos sobre la grandeza. A continuación llamó a un niñito y,
abrazándolo con ternura, recalcó la misma idea: “Verdaderamente les digo: A menos que ustedes se vuelvan y
lleguen a ser como niñitos, de ninguna manera entrarán en el reino de los cielos. Por eso, cualquiera que se
humille como este niñito, es el mayor en el reino de los cielos” (Mateo 18:3, 4).
2.¡Qué gran ejemplo de humildad! Imagínese la escena: un niñito rodeado de una serie de hombres adultos,
de aspecto serio, que lo miran fijamente. ¡Qué inocente y confiado se le ve! No tiene malicia ni ningún
sentimiento de rivalidad. Ahí está: sumiso, sin pretensiones. ¡De qué manera tan hermosa demuestra el pequeño
la cualidad de la humildad!
3.La lección que Jesús enseñó es muy clara. Todos debemos cultivar la humildad de los niños si queremos
heredar el Reino de Dios. Entre los miembros de la hermandad cristiana no hay lugar para el orgullo ni para el
espíritu competitivo que promueve contiendas (Gálatas 5:26). Esas son precisamente las actitudes que
impulsaron a Satanás a rebelarse contra Dios. ¡Con razón las odia Jehová! (Proverbios 8:13.)
4.Los cristianos verdaderos tratan de servir, no de ejercer poder. La verdadera humildad nos mueve a servir a
los demás, por desagradable que sea la tarea o insignificante la persona. El servicio que se presta con humildad
tiene muchas recompensas. Jesús dijo: “Cualquiera que reciba a uno de tales niñitos sobre la base de mi
nombre, a mí me recibe; y cualquiera que me recibe a mí, no me recibe a mí solamente, sino también al que me
envió” (Marcos 9:37). Si cultivamos un espíritu generoso y humilde como el de un niño, estaremos en unión con
el Personaje más excelso del universo y con su Hijo (Juan 17:20, 21; 1 Pedro 5:5). Obtendremos, además, la
felicidad que viene de dar (Hechos 20:35). Y sentiremos la satisfacción de contribuir a la paz y unidad que
caracteriza al pueblo de Dios (Efesios 4:1-3).
w07 1/3 pág. 24 párr. 17 Ensalcemos juntos el nombre de Jehová
17. ¿De qué maneras nos ayudan los ángeles de Dios?
17 Además, los ángeles pueden intervenir para sacar del pueblo de Jehová a quienes hacen tropezar a otros
(Mateo 13:41; 18:6, 10). Y aunque en el momento no nos demos cuenta de ello, eliminan obstáculos que pueden
entorpecer nuestro servicio a Dios y nos protegen de cosas que pudieran afectar nuestra relación con él. Más
importante aún, nos dirigen en la proclamación de las “buenas nuevas eternas” a todas las personas, incluidas
las que viven en lugares donde es muy peligroso predicar (Revelación 14:6). En nuestras publicaciones aparecen
relatos que confirman la intervención angélica, y son tan abundantes que no pueden calificarse de simples
coincidencias.
ws cap. 22 pág. 186 párr. 14 El Dios del “Príncipe de Paz” se hace “todas las cosas para con todos”
14. a) ¿A qué otra clase de criaturas de la región espiritual no debemos pasar por alto? b) ¿Cuántos son?
14 No hay que pasar por alto entre la multitud de las criaturas de la región espiritual a los ángeles. Hay muchos
millones de ellos. (Daniel 7:9, 10.) Entre ellos se encuentran los ángeles a quienes se ha dado la asignación de
ministrar a los adoradores de Jehová en la Tierra. Jesús advirtió que nadie debería causar tropiezo a ninguno de
los adoradores de Jehová porque “sus ángeles en el cielo siempre contemplan el rostro de mi Padre que está en
el cielo”. (Mateo 18:10; Hebreos 1:14.) Al fin de los 40 días de ayuno de Jesús en el desierto, y después de
haber resistido victoriosamente las tres cruciales tentaciones que le presentó el Diablo, ¡qué privilegio tuvieron los
ángeles de servir como ministros que suplieran al enflaquecido y hambriento Jesús lo que necesitaba en sentido
físico! (Mateo 4:11.)
es12 pág. 8
Si tu hermano comete un pecado, ve y pon al descubierto su falta entre tú y él a solas. Si te escucha,
has ganado a tu hermano (Mat. 18:15).
¿Por qué es tan importante seguir el consejo de Efesios 4:26, 27?
Resistamos los ataques del Diablo y no dejemos que dañe nuestra espiritualidad (Sant. 4:7). El espíritu santo
nos ayudará a oponernos a Satanás. Una manera de resistir al Adversario es teniendo cuidado de no perder los
estribos ni ceder a la cólera. Pablo escribió: “Estén airados, y, no obstante, no pequen; que no se ponga el sol
estando ustedes en estado provocado, ni dejen lugar para el Diablo” (Efe. 4:26, 27). Incluso si uno se enoja por
causas justificadas, lo mejor es que ore de inmediato en silencio. Así logrará controlarse y mantenerse “sereno
de espíritu”, y evitará hacer cualquier cosa que contriste el espíritu santo (Pro. 17:27). No debemos permanecer
en un estado de irritación, pues Satanás podría aprovechar para incitarnos a cometer un pecado (Sal. 37:8, 9).
Otra forma de resistir sus ataques es siguiendo el consejo de Jesús de arreglar cuanto antes nuestras diferencias
con los demás (Mat. 5:23, 24). w10 15/5 4:9
w10 1/11 pág. 16 Los seres espirituales influyen en nosotros
Además, explicó que a estos se les dio la responsabilidad de ayudar a los siervos de Dios a mantener una
buena relación con su Padre celestial. A eso se refería al advertir a sus discípulos que no hicieran nada que
molestara la conciencia de sus hermanos, pues estos tienen “ángeles en el cielo [que] siempre contemplan el
rostro de [su] Padre” (Mateo 18:10). Con estas palabras, no quiso decir que cada uno de sus seguidores tuviera
un ángel de la guarda. Más bien, estaba destacando que estas criaturas espirituales al servicio de Dios están
muy interesadas en los cristianos verdaderos.
cf cap. 11 págs. 111-112 párrs. 8-9 “Jamás ha hablado otro hombre así”
8, 9. a) ¿Con qué propósito planteaba preguntas Jesús? b) ¿Cómo ayudaron las preguntas de Jesús a
que Pedro sacara la conclusión correcta sobre el pago del impuesto del templo?
8 Jesús utilizó las preguntas de manera admirable. Incluso las empleó en ocasiones en que se hubiera tardado
menos explicando directamente el punto. Pero entonces, ¿para qué hacía las preguntas? Pues bien, a veces las
planteaba con la intención de sacar a la luz los motivos de sus adversarios y así hacerlos callar (Mateo 21:23-27;
22:41-46). Sin embargo, en otros casos las utilizaba para lograr que sus discípulos le expresaran lo que
pensaban o para estimular y desarrollar su capacidad de razonamiento. Por eso, empleaba fórmulas como “¿Qué
les parece?” y “¿Crees tú esto?” (Mateo 18:12; Juan 11:26). Con estas preguntas, lograba llegarles al corazón.
Veamos un ejemplo.
9 En cierta ocasión, unos recaudadores le preguntaron a Pedro si Jesús pagaba el impuesto del templo. Sin
pensarlo dos veces, Pedro respondió que sí. Más tarde, Jesús razonó con él: “¿Qué te parece, Simón? ¿De
quiénes reciben los reyes de la tierra contribuciones o la capitación? ¿De sus hijos, o de los extraños?”. Pedro le
contestó: “De los extraños”. Y Jesús repuso: “Entonces, realmente, los hijos están libres de impuestos” (Mateo
17:24-27). Sin duda, el punto que destacaban las preguntas era obvio para Pedro, pues todos sabían que las
familias de los reyes estaban exentas de tributos. Por consiguiente, estaba claro que Jesús, al ser el Hijo
unigénito del Rey celestial al que se adoraba en el templo, no estaba obligado a pagar el impuesto. Notamos que,
en vez de decirle directamente a Pedro la respuesta acertada, Jesús empleó con tacto las preguntas para
ayudarle a sacar la conclusión correcta, y tal vez para ayudarle a ver que en el futuro era mejor que pensara un
poco más antes de responder.
w73 15/6 pág. 382 ¿Recuerda usted?
En Mateo 18:15, ¿qué se entiende por ‘ganar a su hermano’?
Quiere decir ganarlo en el sentido de ayudarlo a mantenerse en la congregación, haciendo que se vuelva de
un proceder que podría llevar a que fuera expulsado de ella.—Pág. 754.
En armonía con Mateo 18:15, ¿qué clase de pecados estaría uno obligado a poner al descubierto entre
uno mismo y su hermano cristiano?
Estos serían pecados verdaderos y no imaginarios. Podrían estar incluidos en éstos tales pecados como el
fraude y la calumnia.—Pág. 754.
w90 1/8 pág. 17 párr. 9 ¿Aprecia usted lo que Dios ha hecho?
9. ¿Cuál sería el proceder correcto si tiene un problema con alguna persona de la congregación?
9 A veces algunos se retraen debido a un problema real o imaginario que han tenido con alguna persona de la
congregación. ¿Lo ha ofendido alguien seriamente? Entonces siga la norma que Jesús dio: “Ve y pon al
descubierto su falta entre tú y él a solas”. (Mateo 18:15.) Puede que le sorprenda enterarse de que la persona
quizás ni sabe que usted se ha ofendido. Pero aunque lo sepa, usted todavía pudiera ‘ganar a su hermano’,
como dijo Jesús. También pudiera ayudarle a no ser causa de tropiezo para otra persona. Además, al pensar en
el asunto, ¿a quién sirve usted en realidad?: ¿a esa persona, o a Dios? ¿Es su amor a Dios tan limitado que
usted permitiría que algún error de un humano imperfecto afectara ese amor?
w94 1/11 pág. 21 párrs. 18-19 Sean tiernamente compasivos
18, 19. a) ¿Cómo deben tratar los ancianos a los débiles y a los que yerran? b) Aunque sea preciso
convocar un comité judicial, ¿por qué es importante que los ancianos traten a los pecadores con tierna
compasión?
18 Los ancianos en especial tienen que ser tiernamente compasivos. (Hechos 20:29, 35.) La Biblia manda:
“Nosotros, [...] los que somos fuertes, debemos soportar las debilidades de los que no son fuertes”. (Romanos
15:1.) Como somos imperfectos, todos erramos. (Santiago 3:2.) Se requiere ternura para ayudar a la persona que
‘da algún paso en falso antes de darse cuenta de ello’. (Gálatas 6:1.) Los ancianos jamás deben ser como los
fariseos santurrones que aplicaban la Ley de Dios de manera irrazonable.
19 Al contrario, los ancianos siguen el ejemplo de Jehová Dios y Jesucristo siendo tiernamente compasivos. Su
labor principal es alimentar, animar y reconfortar a las ovejas de Dios. (Isaías 32:1, 2.) En lugar de intentar
controlar los asuntos con muchas reglas, recurren a los excelentes principios de la Palabra de Dios. Por
consiguiente, la función de los ancianos debe ser fomentar el gozo y el aprecio por la bondad de Jehová en el
corazón de sus hermanos. Si un compañero de creencia comete un error de poca importancia, el anciano
normalmente no lo corregirá en presencia de otras personas. Si es preciso hablar del problema, los tiernos
sentimientos de compasión moverán al anciano a hacerlo en privado. (Compárese con Mateo 18:15.) Sin
importar lo difícil que sea tratar con cierta persona, el anciano ha de ser paciente y servicial. Nunca debe buscar
excusas para echar a nadie de la congregación. Incluso cuando se tenga que convocar un comité judicial, los
ancianos mostrarán tierna compasión al hablar con la persona que haya pecado gravemente. Su ternura pudiera
impulsar al pecador a arrepentirse. (2 Timoteo 2:24-26.)
wt cap. 16 págs. 147-148 párr. 9 “Tengan amor intenso unos para con otros”
9. a) ¿Quiénes atienden los casos de pecados graves en la congregación? b) ¿Cuándo debe tomar la
iniciativa el ofendido, y con qué objetivo?
9 Si un miembro de la congregación comete un pecado grave —inmoralidad sexual, por ejemplo—, hay que
atender el caso de inmediato. ¿Quién debe hacerlo? Los ancianos (Santiago 5:14, 15). No obstante, cuando el
pecado se comete contra un individuo por tratarse tal vez de un asunto comercial o de difamación, el ofendido
tiene que intentar primero hablar con el ofensor en privado (Mateo 18:15). En caso de que no se resuelva el
problema, habrá que tomar otras medidas, como indica Mateo 18:16, 17. El amor al hermano que ha errado y el
deseo de ‘ganarlo’ nos impulsarán a dirigirnos a él de manera que le toquemos el corazón (Proverbios 16:23).
km 4/97 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿En qué parte del libro de Mateo encontramos los buenos consejos de Jesús para zanjar las desavenencias
serias? [Lectura semanal de la Biblia; véase w95-S 15/7 pág. 22]. Dichos consejos se encuentran en Mateo
5:23, 24 y 18:15-17. (Cualquiera.)
uw cap. 17 pág. 136 párr. 12 “Tengan amor intenso los unos para los otros”
12. a) Si hay la comisión de un mal craso en la congregación, ¿quiénes se encargan de eso? b) Pero ¿en
medio de qué circunstancias tiene la persona contra la cual se ha pecado la responsabilidad de
actuar primeramente? ¿Con qué objeto o fin actúa?
12 Sin embargo, si alguien de la congregación se envuelve en algún mal craso, esto necesita atención pronta.
Pero ¿quién debe dar esta atención? Por lo general los ancianos. Sin embargo, si lo envuelto es un asunto de
negocio entre hermanos, o posiblemente un caso en que se haya usado mal la lengua de modo que se haya
causado daño serio a alguien, entonces la persona contra la cual se ha pecado debe primero esforzarse por
ayudar al ofensor mediante tratar el asunto personalmente con él. Eso quizá sea difícil para algunas personas.
Pero es lo que Jesús aconseja en Mateo 18:15-17. El amor que uno siente por su hermano, y el deseo sincero
de mantener a esa persona como hermano de uno, ayudarán a uno a hacer eso de tal manera que, si es posible,
llegue al corazón del que ha cometido un error. (Pro. 16:23.)
w86 15/11 pág. 20 párr. 18 Mantenga la unidad cristiana en sus relaciones comerciales
18. ¿Qué puede hacer un cristiano si cree que otro cristiano le ha perjudicado seriamente en asuntos de
negocio?
18 Sin embargo, cuando un cristiano cree que un compañero de creencia le ha perjudicado seriamente en
asuntos de negocio, se deben seguir con cuidado los pasos que se delinean en Mateo 18:15-17. Con el primer
paso, o los primeros dos, se debería solucionar la cuestión. Si no, el tercer paso consistiría en que los ancianos
nombrados examinaran el caso. De suceder esto, los ancianos recomendarían enfáticamente a los hermanos
que no se demandaran uno al otro ante los tribunales. Una demanda judicial en contra de un compañero de
creencia significaría “del todo derrota para ustedes”, como dijo Pablo. Agregó: “¿Por qué no dejan más bien que
les hagan injusticias? ¿Por qué no dejan más bien que los defrauden?”. (1 Corintios 6:1-8.) Es mejor sufrir
pérdidas financieras que causar oprobio al nombre de Jehová y al de la congregación y perturbar nuestra unidad
al llevar a un creyente a las cortes. Por supuesto, aunque el caso no se lleve a un tribunal judicial, tal vez sea
necesario que la congregación intervenga de algún modo si se ha cometido algún acto falto de honradez.
w89 15/11 pág. 19 párr. 15 Interésese personalmente en los demás
15. Cuando surgen dificultades serias entre hermanos, ¿qué consejo de Jesús en Mateo 18:15 se debe
seguir, y con qué propósito?
15 El compañerismo fomenta la unidad entre los siervos de Jehová. No obstante, a veces puede que surjan
discrepancias personales. Cuando se trata de cuestiones serias, los cristianos deben seguir el consejo de Jesús
registrado en Mateo 18:15-17. Note el primer paso. Es hablar con su hermano en privado para ‘poner al
descubierto su falta’. ¿Con qué propósito? Pues ¡‘ganarse a su hermano’! Jesús dijo: “Si te escucha, has ganado
a tu hermano”. Felizmente, el hablar juntos en privado es por lo general todo lo que se necesita para restablecer
las relaciones pacíficas entre usted y su compañero que también adora a Jehová.
w99 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿A qué clase de pecados se refiere Mateo 18:15-17, y qué lo indica?
Jesús aludía a pecados tan graves que podía llegar a considerarse al malhechor “como hombre de las naciones y
como recaudador de impuestos”. Los judíos no confraternizaban con los gentiles y también evitaban a los
recaudadores de impuestos. De modo que, en sentido estricto, Mateo 18:15-17 hace referencia a pecados
graves, no a ofensas personales o daños que simplemente puedan perdonarse y olvidarse (Mateo 18:21, 22).—
15/10, página 19.
w07 15/12 pág. 13 párr. 15 ¿Está usted preparado para el día de Jehová?
15. ¿Qué se espera que hagamos si tenemos una relación tensa con otro cristiano?
15 Supongamos que existe una relación tensa entre otro cristiano y usted. Si así fuera, haga cuanto pueda por
zanjar las diferencias, pues de ese modo fomentará la paz y la unidad en la congregación (Salmo 133:1-3). Siga
la exhortación de Jesús de Mateo 5:23, 24 o la de Mateo 18:15-17, según sea el caso. Si el Sol ya se ha puesto
y usted todavía está enojado, no espere más para solucionar el problema. A menudo, lo único que se necesita es
querer perdonar. Pablo escribió al respecto: “Háganse bondadosos unos con otros, tiernamente compasivos, y
perdónense liberalmente unos a otros, así como Dios también por Cristo liberalmente los perdonó a ustedes”
(Efesios 4:25, 26, 32).
km 8/02 pág. 3 párr. 2 Demostremos lealtad cristiana cuando se expulsa a un pariente
2. Según la Biblia, ¿cómo deben tratar los cristianos a los que han sido expulsados de la congregación?
2 Cómo tratar a los expulsados. La Palabra de Dios manda a los cristianos que no se relacionen con alguien
que ha sido expulsado de la congregación al decir: “Cesen de mezclarse en la compañía de cualquiera que,
llamándose hermano, sea fornicador, o persona dominada por la avidez, o idólatra, o injuriador, o borracho, o que
practique extorsión, y ni siquiera coman con tal hombre. [...] Remuevan al hombre inicuo de entre ustedes”
(1 Cor. 5:11, 13). Las palabras de Jesús anotadas en Mateo 18:17 también son aplicables: “[Que el expulsado]
sea para ti exactamente como hombre de las naciones y como recaudador de impuestos”. Quienes oyeron a
Jesús sabían muy bien que sus contemporáneos judíos no confraternizaban de modo alguno con los gentiles y
evitaban a los recaudadores de impuestos como si fueran marginados. Con estas palabras, Jesús ordenó a sus
seguidores que no se relacionaran con los expulsados (véase La Atalaya del 15 de noviembre de 1981, págs. 12-
14).
w75 1/6 pág. 348 ¿Recuerda usted?
¿Qué significa el tratar a un pecador impenitente como “hombre de las naciones y como recaudador de
impuestos”?—Mat. 18:17.
Los cristianos verdaderos no fraternizarían con uno que hubiese sido expulsado de la congregación.
No obstante, les mostrarían a estos cortesía y consideración comunes. Y especialmente los ancianos de la
congregación se interesarían en ayudar a los que abandonan toda práctica de pecado craso y manifiestan el
deseo de volver a formar parte de la congregación.—Págs. 752, 760.
uw cap. 22 págs. 170-171 párr. 5 Continúe hablando la Palabra de Dios con denuedo
5. a) Para que resultemos ser siervos fieles de Dios, ¿qué requisito fundamental tenemos que satisfacer?
b) ¿Por qué son tan importantes las reuniones?
5 Por supuesto, hay muchos factores envueltos en ser un fiel siervo de Dios. Pero algo fundamental en todos
ellos es el confiar en Jehová y en sus provisiones. ¿Cómo mostramos tal confianza? Una manera de hacer eso
es asistir a las reuniones de la congregación. Las Escrituras nos instan a no descuidarlas (Heb. 10:23-25). Los
que han seguido siendo fieles testigos de Jehová, haya sido frente a la apatía pública o a la persecución, se han
esforzado por asistir con regularidad a las reuniones junto con sus compañeros de adoración. En estas reuniones
aumenta nuestro conocimiento de las Escrituras, pero lo que nos atrae a ellas no es simplemente el que nos
fascinen las cosas nuevas (compare con Hechos 17:21). Nuestro aprecio de verdades bien conocidas crece, y
nos hacemos más perspicaces en cuanto a maneras de usar esas verdades. El ejemplo que nos dio Jesús se
nos graba con profundidad en la mente y el corazón (Efe. 4:20-24). La relación de nosotros con nuestros
hermanos cristianos en adoración unida se estrecha, y personalmente recibimos fortaleza para continuar
efectuando la voluntad de Dios. El espíritu de Jehová suministra guía mediante la congregación, y por ese
espíritu Jesús está en medio de nosotros cuando nos congregamos en Su nombre. (Rev. 3:6; Mat. 18:20.)
wt cap. 19 págs. 168-169 párr. 4 Continuemos proclamando valerosamente la palabra de Dios
4. a) ¿Qué es esencial para ser siervos fieles de Dios? b) ¿Por qué son tan importantes las reuniones
cristianas?
4 Para ser un siervo fiel de Jehová, es esencial confiar en sus dádivas. Entre estas figuran las reuniones de
congregación, de modo que las Escrituras nos instan a no faltar a ellas (Hebreos 10:23-25). Los testigos de
Jehová que se han mantenido fieles se han esforzado por reunirse con asiduidad con sus hermanos en la fe.
Tales reuniones enriquecen nuestro conocimiento bíblico, aumentan nuestra comprensión de las verdades ya
conocidas y nos hacen más conscientes de su aplicación práctica. Además, en ellas nos fortalecemos para
cumplir la voluntad de Dios y, al adorarle en unidad, estrechamos los vínculos que nos unen a nuestros
hermanos cristianos. El espíritu de Jehová nos guía por medio de la congregación y, mediante dicho espíritu,
Jesús está en medio de nosotros (Mateo 18:20; Revelación 3:6).
w90 1/11 págs. 27-28 párrs. 18-19 Nuestra sujeción relativa a las autoridades superiores
18, 19. ¿Cómo puede ayudar una actitud de profundo respeto y el ser razonables si la autoridad limita
nuestra libertad de adoración?
18 Cuando surge persecución debido a un malentendido de la autoridad en cuanto a la postura cristiana o
debido a que los líderes religiosos de la cristiandad han representado falsamente a los testigos de Jehová ante la
autoridad, el presentar los hechos a la autoridad pudiera resultar en alivio de la presión. Porque tiene genio
apacible y manifiesta profundo respeto, el cristiano no contraataca físicamente a los perseguidores. Sin embargo,
sí usa todo medio legal disponible para defender su fe. Entonces deja los asuntos en las manos de Jehová.
(Filipenses 1:7; Colosenses 4:5, 6.)
19 El profundo respeto también hace que el cristiano haga cuanto pueda, sin violar su conciencia, por obedecer
la autoridad. Por ejemplo, si se proscriben las reuniones en las congregaciones, los cristianos hallarán alguna
manera menos obvia de continuar alimentándose a la mesa de Jehová. La Autoridad Suprema, Jehová Dios, nos
dice mediante Pablo: “Considerémonos unos a otros para incitarnos al amor y a las obras excelentes, sin
abandonar el reunirnos, como algunos tienen por costumbre”. (Hebreos 10:24, 25.) Pero esas reuniones se
pueden celebrar con circunspección. Aunque solo haya unas cuantas personas presentes, podemos confiar en
que Dios bendice tales arreglos. (Compárese con Mateo 18:20.)
w98 15/4 pág. 31 ¿Recuerda usted?
¿Por qué es un privilegio asistir a las reuniones cristianas?
Jesús dijo: “Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:20; 28:20).
También, las reuniones de la congregación y las asambleas constituyen un medio importante de suministrar el
alimento espiritual (Mateo 24:45).—1/3, página 14.
km 12/04 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
. ¿Qué tenemos que hacer para que nuestra disculpa sea sincera y nos lleve a ‘hacer las paces con nuestro
hermano’? (Mat. 5:23, 24.) [w02-S 1/11 pág. 6 § 1, 5.] Para que la disculpa sea sincera, tenemos que
reconocer el error, pedir perdón y hacer todo lo posible por reparar el daño. El ofendido, por su parte,
debería estar dispuesto a hacer concesiones y perdonar al ofensor arrepentido (Mat. 18:21, 22).
fl cap. 6 pág. 72 párrs. 10-11 El amor, “un vínculo perfecto de unión”
10, 11. ¿Qué esperaríamos de un cónyuge matrimonial que sea sufrido y bondadoso?
10 “El amor es sufrido y bondadoso.” ¿Es usted sufrido con su cónyuge? Aun cuando una situación tiende a
provocarlo, y tal vez se hagan acusaciones injustas, ¿se refrena usted? Jehová es sufrido con todos nosotros, y
‘la cualidad bondadosa de Dios está tratando de conducir a la gente al arrepentimiento.’ El ser sufrido, o la
benignidad, al igual que la bondad, son frutos del espíritu de Dios.—Romanos 2:4; Gálatas 5:22.
11 El amor no aprueba las malas acciones, pero no es “quisquilloso.” No es impaciente. Toma en cuenta las
circunstancias atenuantes. (1 Pedro 4:8; Salmo 103:14; 130:3, 4) Y hasta en asuntos serios está presto a
conceder perdón. Sin duda el apóstol Pedro pensó que estaba siendo sufrido cuando le preguntó a Jesús:
“¿Cuántas veces ha de pecar contra mí mi hermano y he yo de perdonarle? ¿Hasta siete veces?” Jesús
respondió: “No te digo: Hasta siete veces, sino: Hasta setenta y siete veces.” (Mateo 18:21, 22; Lucas 17:3, 4) El
amor perdona repetidas veces, y siempre es bondadoso. ¿Lo es usted?
wt cap. 16 págs. 146-147 párr. 6 “Tengan amor intenso unos para con otros”
6. a) ¿Cuántas veces debemos perdonar a nuestro hermano? b) ¿Comprender qué hecho nos ayuda a
perdonar los pecados cometidos contra nosotros?
6 ¿Cómo deberíamos responder si alguien peca repetidamente contra nosotros, pero la naturaleza de su mal
no es tan grave como para que se le expulse de la congregación? Cuando el apóstol Pedro sugirió que tales
faltas menores debían perdonarse “hasta siete veces”, Jesús le respondió: “No te digo: Hasta siete veces, sino:
Hasta setenta y siete veces”. A continuación resaltó lo enorme que es nuestra deuda para con Dios en
comparación con lo que cualquier ser humano nos pueda deber (Mateo 18:21-35). Todos los días pecamos
contra Jehová de muchas formas aun sin darnos cuenta: con acciones egoístas, con lo que decimos o
pensamos, o al no hacer lo que deberíamos (Romanos 3:23). Y, sin embargo, él sigue mostrándonos
misericordia (Salmo 103:10-14; 130:3, 4). Por lo tanto, espera que nosotros también la mostremos a nuestro
prójimo (Mateo 6:14, 15; Efesios 4:1-3). Si lo hacemos, estaremos practicando la clase de amor que “no lleva
cuenta del daño” (1 Corintios 13:4, 5; 1 Pedro 3:8, 9).
tp cap. 15 pág. 167 párr. 10 ¿Por qué interesarnos en otros?
10. a) ¿Cómo podemos mostrar consideración a otros por la manera como les hablamos? b) ¿Qué
ayudará a uno a aprender a mostrar amor de esta manera?
10 Muchas veces —especialmente cuando lo que se ha hecho no ha salido bien— lo que otros necesitan no es
algo material, sino bondad. Sin embargo, ¿qué sucede en las situaciones en que las faltas de alguien salen a la
luz? Puede que haya estallidos de cólera, habla abusiva o dichos cortantes. Hasta algunos que reconocen que
esto es incorrecto pierden las riendas de la lengua. ¿Cómo puede uno vencer ese hábito? Fundamentalmente, lo
que falta es amor, y eso indica que es necesario llegar a conocer a Dios. Cuando alguien llega a apreciar cuánta
misericordia Dios le ha mostrado, se le hace mucho más fácil perdonar a otros. Hasta pudiera comenzar a ver
maneras de ayudar al ofensor, y ofrecer ayuda bondadosa con la mira de mejorar la situación. (Mateo 18:21-35;
Efesios 4:31–5:2.)
pe cap. 9 pág. 88 párr. 18 ¿Qué clase de lugar es el infierno?
18. ¿Qué significa el que el Diablo haya de ser atormentado para siempre en “el lago de fuego”?
18 ‘Sin embargo, la Biblia dice que el Diablo será atormentado para siempre en el lago de fuego,’ quizás señale
alguien. (Revelación 20:10) ¿Qué significa esto? Cuando Jesús estuvo en la Tierra, a veces se llamaba
“atormentadores” o “torturadores” a los carceleros. Como dijo Jesús de cierto hombre en una de sus
ilustraciones: “Irritado, [su señor] le entregó a los torturadores hasta que pagase toda la deuda.” (Mateo 18:34,
Versión Nácar-Colunga) Puesto que los que son arrojados en “el lago de fuego” entran en la “muerte segunda” de
la cual no hay resurrección, son, por decirlo así, encarcelados para siempre en la muerte. Permanecen en la
muerte como bajo custodia de carceleros por toda la eternidad. Por supuesto, a los inicuos no se les atormenta o
tortura literalmente, porque, como hemos visto, cuando alguien está muerto está completamente fuera de
existencia. No está consciente de nada.
w74 1/8 págs. 468-469 párr. 23 “Háganse imitadores de Dios”
23. ¿Qué razón vital hay para que imitemos a Dios y seamos perdonadores de otros?
23 También nos ayudan a imitar a Jehová Dios las razones que se dan en su Palabra para que lo hagamos.
¿Queremos que Dios nos perdone? Entonces tenemos que imitarlo siendo perdonadores. Como dijo Jesús al
concluir su ilustración acerca del esclavo que no perdonó: “Del mismo modo también tratará mi Padre celestial
con ustedes si no perdonan de corazón cada uno a su hermano.” Y escribió el apóstol Pablo: “Háganse
bondadosos los unos con los otros, tiernamente compasivos, libremente perdonándose unos a otros así como
Dios también por Cristo libremente los perdonó a ustedes.” No hay duda en cuanto a ello, al considerar
cuidadosamente la Palabra de Dios aprenderemos cómo imitar a Jehová Dios y al mismo tiempo también
seremos movidos a hacerlo.—Mat. 18:35; Efe. 4:32.
CAPITULO 19
km 12/06 pág. 7 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
. ¿De qué maneras podemos aclarar la aplicación de los textos bíblicos que leemos? [be pág. 154 § 4–pág. 155
§ 4.] Una manera de hacerlo es aislar las palabras clave, las que tienen que ver con el punto en
cuestión. Jesús se centró en la expresión “una sola carne” al explicar el significado de Génesis 2:24
(Mat. 19:3-6). También podemos hacer preguntas que resalten las palabras clave del texto que
queremos leer. El objetivo es atraer la atención a la porción del texto que tenga que ver con nuestra
exposición de modo que el auditorio vea con claridad la conexión entre el tema y los textos bíblicos
que usamos.
be lección 22 pág. 154 párr. 4-pág. 155 párr. 4 Empleo correcto de los textos bíblicos
Relacione los textos bíblicos con los argumentos. Asegúrese de que las personas a quienes enseña
perciban con claridad la relación entre el tema que está tratando y las citas bíblicas que emplea. Si remite a sus
oyentes a un texto mediante una pregunta, hágales ver la respuesta que este ofrece. Al emplear cierto versículo
en apoyo de una afirmación, cerciórese de que captan la forma en que la cita confirma el punto.
Normalmente no basta con leer los textos bíblicos, aunque sea con énfasis. Recuerde que el ciudadano medio
no suele conocer la Biblia, así que es probable que con una sola lectura no entienda la cuestión. De modo que
resalte aquella porción de la cita que atañe al asunto.
Para ello, con frecuencia será preciso que aísle las palabras clave, las que tienen que ver con el punto en
cuestión. El método más sencillo consiste en repetirlas. Cuando converse con una sola persona, podría formular
preguntas que la ayuden a encontrar tales expresiones. Si se dirige a un grupo, podría optar por emplear
sinónimos o reiterar la idea, como prefieren hacer algunos discursantes; sin embargo, en este caso, procure que
el auditorio no pierda de vista la relación entre el argumento y las palabras que figuran en la cita bíblica.
Una vez aisladas las palabras clave, habrá sentado una buena base y podrá seguir adelante con su
exposición. ¿Explicó con claridad el motivo por el que deseaba leer el texto? Si así lo hizo, indique cómo se
relaciona el comentario introductorio con las palabras que ha resaltado. Declare sin rodeos cuál es la conexión.
Incluso si la introducción del pasaje no ha sido tan explícita, debe quedar claro por qué se ha leído.
Los fariseos le plantearon a Jesús esta cuestión que consideraban difícil de contestar: “¿Es lícito para un
hombre divorciarse de su esposa por toda suerte de motivo?”. Jesús basó su respuesta en Génesis 2:24, pero
observe que se centró en solo parte del versículo, tras lo cual relacionó la pregunta con esa expresión citada.
Después de señalar que el hombre y su esposa llegan a ser “una sola carne”, concluyó: “Por lo tanto, lo que Dios
ha unido bajo un yugo, no lo separe ningún hombre” (Mat. 19:3-6).
su cap. 2 págs. 14-15 párr. 4 Las cuestiones que determinan nuestro porvenir
4. a) ¿De dónde vino Satanás? b) ¿Qué deseo incorrecto permitió él que se desarrollara?
4 En aquel tiempo toda la creación era perfecta. A diferencia de los animales, tanto los ángeles como los
humanos tenían la facultad de libre albedrío. Pero poco después de la creación del hombre uno de los ángeles
abusó de su maravillosa facultad de tomar decisiones personales, y se rebeló contra la soberanía de Jehová. Así,
hizo de sí mismo un adversario, o resistidor, que es el significado literal del nombre Satanás. (Compárese con
Santiago 1:14, 15; Revelación 12:9.) Movido por la ambición, Satanás procuró apartar de Jehová Dios a la
primera pareja humana mediante seducirlos para ponerlos bajo su propia influencia. Vio en ellos la posibilidad de
tener una Tierra llena de humanos que lo honraran a él como dios de ellos. (Compárese con Isaías 14:12-14;
Lucas 4:5-7.) El relato de lo que tuvo lugar en Edén no es simple fábula. Jesucristo se refirió a ello como realidad
histórica. (Mateo 19:4, 5.)
w11 1/11 págs. 5-6 Diez preguntas sobre el sexo. La Biblia responde
¿Permite Dios la poligamia?
▪ Respuesta: Dios permitió durante un tiempo que el hombre tuviera más de una esposa (Génesis 4:19; 16:1-4;
29:18–30:24). Sin embargo, él no dio origen a esta práctica, pues a Adán solo le dio una mujer.
Dios había establecido que cada hombre tuviera una única esposa y, con el tiempo, autorizó a Jesucristo a
restaurar su norma original (Juan 8:28). Respondiendo a una pregunta acerca del matrimonio, Jesús declaró: “El
que los creó desde el principio los hizo macho y hembra y dijo: ‘Por esto el hombre dejará a su padre y a su
madre y se adherirá a su esposa, y los dos serán una sola carne’” (Mateo 19:4, 5).
Más tarde, Dios inspiró a uno de los discípulos de Jesús para que escribiera: “Que cada hombre tenga su
propia esposa y que cada mujer tenga su propio esposo” (1 Corintios 7:2). La Biblia también indica que, para
recibir responsabilidades en la congregación cristiana, el hombre casado debe ser “esposo de una sola mujer”
(1 Timoteo 3:2, 12).
tp73 cap. 13 pág. 145 párr. 5 Su punto de vista acerca del sexo... ¿importa?
5. ¿Qué dice la Biblia acerca de participar en relaciones sexuales fuera del matrimonio?
5 La Biblia da esta exhortación: “Que el matrimonio sea honorable entre todos, y el lecho conyugal sea sin
contaminación, porque Dios juzgará a los fornicadores y a los adúlteros.” (Hebreos 13:4) Por consiguiente, Dios
está contra las personas que participan en relaciones sexuales fuera del matrimonio. Esto está en consistencia
con el hecho de que, al suministrar compañera al primer hombre, Dios mostró que su voluntad era que el hombre
y su esposa llegaran a ser “una sola carne,” en un lazo de unión duradero. Unos cuatro mil años más tarde, el
Hijo de Dios mostró que su Padre no había abandonado esta norma. (Génesis 2:22-24; Mateo 19:4-6) Pero, ¿es
innecesariamente restrictiva esa norma? ¿Nos priva de algo bueno? Veamos.
w11 15/2 pág. 30 párr. 9 ¿Odiamos la maldad?
9. ¿Cómo podría una persona alimentar en su corazón amor por la maldad?
9 Jesús siempre respaldó las normas divinas sobre moralidad sexual. Dijo: “¿No leyeron que el que los creó
desde el principio los hizo macho y hembra y dijo: ‘Por esto el hombre dejará a su padre y a su madre y se
adherirá a su esposa, y los dos serán una sola carne’? De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Por lo
tanto, lo que Dios ha unido bajo un yugo, no lo separe ningún hombre” (Mat. 19:4-6). Cristo sabía, además, que
lo que entra por los ojos llega hasta el corazón. Por eso, en el Sermón del Monte señaló: “Oyeron ustedes que se
dijo: ‘No debes cometer adulterio’. Pero yo les digo que todo el que sigue mirando a una mujer a fin de tener una
pasión por ella ya ha cometido adulterio con ella en su corazón” (Mat. 5:27, 28). La persona que no hace caso de
estos consejos de Jesús está alimentando en su interior amor por la maldad.
w03 15/8 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Ha cambiado Jehová su modo de ver la poligamia?
No, Jehová no ha cambiado su postura sobre la poligamia (Malaquías 3:6). Dios se propuso que el primer
hombre se “[adhiriera] a su esposa” y que llegara a ser una sola carne con ella (Génesis 2:24). Jesús dijo que
quien se divorcia, a no ser por motivo de fornicación, y se vuelve a casar es un adúltero (Mateo 19:4-6, 9).
Jehová dejó de tolerar la poligamia cuando se formó la congregación cristiana.—1/8, página 28.
w85 1/11 págs. 16-17 párrs. 2-4 Halle gozo en el don del matrimonio
2-4. a) ¿Qué situación existe hoy día en muchos países con relación a prestar atención a las palabras de
Jesús que se encuentran en Mateo 19:6? b) ¿Qué actitud revelan los que pasan por alto el consejo
de la Biblia sobre la permanencia del matrimonio?
2 Hoy día, en muchos países las personas tienen en muy poca estima el arreglo matrimonial y la conservación
de lo que Dios ha unido bajo un yugo. En un país tras otro el divorcio ha alcanzado proporciones que pudieran
considerarse epidémicas. En los países donde el gobierno no ha legalizado el divorcio no se presenta un cuadro
más alentador, porque en tales países las personas a menudo abandonan a su cónyuge y se ponen a vivir con
otra persona. Así que millones de personas, tanto en la cristiandad como fuera de ella, no están prestando
atención al valioso consejo de Jesús registrado en Mateo 19:6. ¿Se debe esto a que el consejo de Jesús sea
malo, o a que las personas no escuchan cuando Jesús habla y les interesa muy poco el consejo de Jesús sobre
este asunto?
3 Es patente que gran parte de la gente no considera el matrimonio como un contrato para toda la vida si
interfiere con su propio modo de vivir y sus deseos. Para tales personas basta con que el matrimonio sea un
arreglo provisional si choca con sus intereses, sus gustos o sus aversiones. De modo que casi parece que con la
misma facilidad con la que uno se quita un abrigo o un sombrero, otras personas se deshacen de su cónyuge, sin
pensar por un momento en el consejo que Jesús dio a los que participan en la relación matrimonial.
4 Puesto que es tan común la actitud de que “todos lo hacen”, los que desean seguir el consejo seguro de la
Biblia pueden ceder a influencias que los alejen de la buena enseñanza de la Palabra de Dios. Se dan buenos
consejos por medio de la página impresa y oralmente, pero el no prestar atención al consejo de la Biblia puede
resultar en problemas maritales. (Compárese con Salmo 19:7-11.) Si adoptamos la actitud de que cualquier cosa
en el matrimonio que interfiera con nuestro modo de vivir, con nuestros placeres y deseos, puede cambiarse con
solo desacatar las instrucciones de Dios con relación al matrimonio, entonces estamos en peligro. El tener
semejante actitud nos pone frente a frente con uno de los problemas más graves de la humanidad, el egoísmo.
Porque el egoísmo generalmente es la raíz de los problemas matrimoniales. ¿Por qué decimos esto?
w81 15/11 págs. 21-22 párr. 9 Si se expulsa a un pariente...
9. ¿Qué situación existe respecto a las obligaciones de familia si el cónyuge de uno no es cristiano, o si
está expulsado?
9 Alguien pudiera llegar a ser cristiano sin que otros de su círculo familiar aceptaran la fe. Por ejemplo, pudiera
ser que una esposa estuviera sirviendo a Jehová, pero su esposo no. A pesar de eso, ella todavía es “una sola
carne” con su esposo y tiene la obligación de amarlo y respetarlo. (Gén. 2:24; 1 Ped. 3:1-6) O pudiera ser que
ella estuviera casada con un hombre que fuera cristiano dedicado, pero a quien más tarde se expulsara de la
congregación. Sin embargo, eso no pondría fin a los vínculos maritales de ellos; solo la muerte o un divorcio
bíblico harían eso.—1 Cor. 7:39; Mat. 19:9.
w11 1/11 pág. 6 Diez preguntas sobre el sexo. La Biblia responde
¿Admite la Biblia el divorcio?
▪ Respuesta: Sí lo admite. No obstante, Jesús indicó que solo hay una razón válida: “Cualquiera que se divorcie
de su esposa, a no ser por motivo de fornicación [relaciones sexuales fuera del matrimonio], y se case con otra,
comete adulterio” (Mateo 19:9).
Dios odia que alguien recurra al engaño y la traición para divorciarse. Él pedirá cuentas a quienes abandonan
a sus cónyuges por razones de poco peso, sobre todo si es con la intención de casarse con otra persona
(Malaquías 2:13-16; Marcos 10:9).
km 12/98 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
Dado que Jesús no fue parcial al bendecir a los niñitos, no debemos pensar que los niños varones son superiores
a las niñas [Mat. 19:13-15] [fy-S pág. 52 §4].
fy cap. 5 pág. 52 párr. 4 Eduquemos a los hijos desde la infancia
4. ¿Por qué no debemos pensar que los hijos varones son superiores a las niñas?
4 ¿Qué piensa de sus hijos? Se dice que en Asia “las niñas no suelen ser bien recibidas”, y también que ese
prejuicio todavía existe en Latinoamérica, incluso entre las “familias más educadas”. Sin embargo, es preciso
indicar que las niñas no son hijos de segunda categoría. Jacob, un padre famoso de tiempos antiguos, se refirió a
toda su descendencia, incluidas las hijas que entonces tuviera, como “los hijos con quienes Dios [me] ha
favorecido”. (Génesis 33:1-5; 37:35.) De igual manera, Jesús bendijo a todos “los niñitos” (niños y niñas) que le
trajeron. (Mateo 19:13-15.) Podemos estar seguros de que esta acción reflejó el punto de vista de Jehová.
(Deuteronomio 16:14.)
w82 15/2 pág. 30 párr. 13 “¿Qué impide que yo sea bautizado?”
13. (a) ¿Qué reconocemos acerca de los niñitos que se hallan entre nosotros? (b) ¿Cuándo debería
bautizarse un joven?
13 Y finalmente, usted pudiera pensar que todavía es demasiado joven para tener suficiente entendimiento
como para dedicarse. En el caso de muchas personas, esto pudiera ser así, puesto que hay miles de niñitos que
se asocian con los testigos de Jehová... algo que nos regocija. (Mateo 19:13-15) Mientras éstos siguen creciendo
hasta alcanzar suficiente madurez mental y física como para aceptar plenamente la responsabilidad de la
dedicación y el bautismo, podemos confiar en que Dios ‘marca’ a esos niños como “santos,” siempre y cuando
ellos obedezcan a sus padres creyentes y respondan favorablemente. (1 Corintios 7:14) Pero el tiempo no se
detiene. Si tú, joven, has aceptado “la disciplina y regulación mental de Jehová” con que tus padres te han criado
y te has aplicado a aprender, tanto en el hogar como en la congregación, ¿ha llegado ya el tiempo de que te
dediques a Jehová? Si así es, después de considerar este asunto con tus padres y con los ancianos de tu
congregación, te animamos a realizar tu decisión de dedicar tu vida a Jehová Dios y bautizarte.—Efesios 6:1-4;
2 Timoteo 1:5-7.
w11 1/10 pág. 17 ¿Cómo pueden ser felices las familias?
¿Qué desea Dios para los hijos?
Jehová desea que los hijos sean felices. Por eso les enseña el mejor modo de disfrutar de su juventud.
También quiere que aprovechen la sabiduría y experiencia de sus padres (Colosenses 3:20). Y valora todo lo que
los jóvenes hacen para alabarlo. (Lea Eclesiastés 11:9–12:1 y Mateo 19:13-15; 21:15, 16.)
w87 1/2 págs. 19-20 párr. 16 Hagamos lo sumo posible para declarar las buenas nuevas
16. Como cristianos dedicados, ¿en qué deberíamos invertir el tiempo y las energías? (Proverbios 3:9.)
16 Por lo tanto, es fácil comprender por qué el estar contentos con menos de lo que se puede tener en sentido
material es un factor tan importante en hacer lo sumo posible en el servicio de Jehová. Si estamos recargados
con muchas cosas materiales o con obligaciones, puede que lleguemos a ser como el joven gobernante rico que
rechazó la invitación de Jesús de hacerse su seguidor, no porque no pudiera hacerlo, sino porque no estaba
dispuesto a abandonar sus “muchas posesiones”. (Mateo 19:16-22; Lucas 18:18-23.) Por eso, en vez de
desperdiciar nuestro tiempo y nuestras energías siguiendo tras cosas que pronto ‘pasarán’, queremos invertir
estas posesiones valiosas de un modo que resulte en nuestro bienestar duradero. (1 Juan 2:16, 17.)
w70 1/9 pág. 537 párr. 9 Cuando edifique discípulos, impela el corazón
9. ¿Qué ejemplos tenemos que muestran que es apropiado informar a otros sus debilidades, y cuál ha
sido el resultado de tal consejo?
9 Por lo tanto, esté alerta para notar los puntos débiles de la fe del estudiante. Dios le dio advertencia a Caín y
lo amonestó indicándole qué hacer. “Si te diriges a hacer lo bueno, ¿no habrá ensalzamiento? Pero si no te
diriges a hacer lo bueno, hay pecado agazapado a la entrada, y su deseo vehemente es por ti; y tú, por tu parte,
¿lograrás el dominio sobre él?” (Gén. 4:7) Jesucristo discernió cuál era la debilidad del rico gobernante joven y le
dijo que ‘fuera y vendiera sus bienes y diera a los pobres y tendría tesoro en el cielo.’ (Mat. 19:21) Pero ni Caín
ni el joven rico prestaron atención al buen consejo. Sin embargo, hubo un sinnúmero de otros que sí prestaron
atención al consejo sano de hacerse siervos de Dios.
w85 1/4 págs. 19-20 párrs. 13-14 Siga evitando el lazo de la avaricia
13, 14. a) ¿Qué equilibrio tienen que mantener los cristianos adinerados? ¿Y los que no son ricos?
b) ¿Cómo nos ayuda la oración de Proverbios 30:8 a aprender a ser razonables en el asunto de las
riquezas?
13 Finalmente, Pablo escribió a Timoteo: “Los que están determinados a ser ricos caen en tentación y en un
lazo y en muchos deseos insensatos y dañinos, que precipitan a los hombres en destrucción y ruina” (1 Timoteo
6:9). El ser rico no es pecado, aunque las riquezas van acompañadas de sus propios problemas y tentaciones
(Mateo 19:24-26). El peligro estriba en ‘estar determinado a hacerse rico’. Por ejemplo, cierto anciano dijo: “A
menudo el problema surge cuando algún hombre se fija en su hermano cristiano que es rico y dice: ‘¿Por qué no
puedo ser así?’”.
14 La Biblia da la siguiente exhortación: “Que su modo de vivir sea exento del amor al dinero, estando
contentos con las cosas presentes. Porque él ha dicho: ‘De ningún modo te dejaré y de ningún modo te
desampararé’” (Hebreos 13:5). Si usted es adinerado, ¿considera esto como un don, algo que usted puede
emplear en el servicio de Jehová? En cierta ocasión Jesús dijo a un joven hombre rico que tendría que repartir
todas sus riquezas si quería ser su seguidor. Si Jesús le hubiera dicho eso a usted, ¿hubiera escogido retener
sus riquezas, o seguir a Jesús? (Mateo 19:20-23.) Si usted no es rico, ¿puede estar conforme con eso? ¿Puede
evitar el lazo de la codicia? ¿Está dispuesto a confiar en la siguiente promesa de Jehová: “De ningún modo te
dejaré y de ningún modo te desampararé”? (Véase también Proverbios 30:8.)
km 8/06 pág. 3 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Por qué nos hará mejores maestros mantener contacto visual con la gente? (Mat. 19:25, 26; Hech. 14:9, 10.)
[be pág. 124 § 3–pág. 125 § 2.] Mantener un buen contacto visual con la persona con quien hablamos
es una señal de interés sincero y de que tenemos algo importante que decir. Mirarla con simpatía y
con una sonrisa cálida contribuirá a que se relaje. Al observar la expresión de sus ojos, tendremos
una idea de cómo tratar su situación en particular.
be lección 13 pág. 124 párr. 3-pág. 125 párr. 2 Contacto visual
No obstante, en los lugares donde no es ofensivo, el que se mire a los ojos cuando se hace una afirmación
importante subraya lo que se dice y se interpreta como señal de convicción. Note la respuesta de Jesús cuando
sus discípulos, muy sorprendidos, le preguntaron: “¿Quién, realmente, puede ser salvo?”. La Biblia indica:
“Mirándolos al rostro, Jesús les dijo: ‘Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todas las cosas son
posibles’” (Mat. 19:25, 26). Las Escrituras también muestran que el apóstol Pablo observaba con atención las
reacciones de la gente. En una ocasión se encontraba entre su auditorio un hombre cojo de nacimiento. Hechos
14:9, 10 relata: “Este estaba escuchando hablar a Pablo, el cual, mirándolo fijamente, y viendo que tenía fe para
recibir la salud, dijo con voz fuerte: ‘Levántate erguido sobre tus pies’”.
Sugerencias para el ministerio del campo. Cuando se dirija a la gente en el servicio del campo, sea
amigable y afectuoso. Si es oportuno, haga preguntas que inviten a la reflexión para iniciar un diálogo sobre un
tema que pueda ser de interés mutuo. Procure establecer contacto visual desde el principio, o al menos mire a su
interlocutor a la cara de forma respetuosa y cordial. Una sonrisa cálida, acompañada de una mirada que irradia
gozo, resulta muy atractiva. Tal expresión facial le dice mucho al amo de casa sobre el tipo de persona que es
usted y contribuye a que se relaje mientras le escucha.
Donde sea apropiado, observe la expresión de los ojos de la persona, pues pudiera indicarle cómo tratar la
situación. Posiblemente capte si el amo de casa está enojado, no tiene interés o no le comprende. También
notará si se está impacientando o, por el contrario, si sigue sus palabras con vivo interés. De la expresión de sus
ojos puede deducir que debe hablar más despacio o más deprisa, tratar de que intervenga en la conversación,
concluir esta o proseguir con una demostración de cómo estudiar la Biblia.
Sea que esté dando testimonio público o dirigiendo un estudio bíblico, esfuércese por mantener contacto
visual con su interlocutor de manera respetuosa. No clave la vista en él, pues hará que se sienta incómodo
(2 Rey. 8:11). Más bien, mírele a menudo a la cara con naturalidad y simpatía, lo cual en muchos países denota
interés sincero. Por supuesto, si está leyendo la Biblia u otra publicación, tendrá la vista fija en la página impresa,
pero cuando desee hacer hincapié en una idea, puede mirar a la persona, aunque brevemente. Al levantar la
vista alguna que otra vez, también le será posible observar su reacción a lo que le está leyendo.
km 12/97 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
. “Las doce tribus de Israel” mencionadas en Lucas 22:30, significan lo mismo que en Mateo 19:28, donde la
aplicación se extiende más allá de los subsacerdotes de Jesús engendrados por espíritu e incluye a todos
los demás de la humanidad [Lectura semanal de la Biblia; véase w87-S 1/3 pág. 27 § 10; pág. 28 § 12].
Cierto.
w87 1/3 pág. 28 párr. 12 Haciendo nuevas todas las cosas
10. a) ¿Qué dijo Jesús acerca de una “re-creación”? b) ¿En qué se invita a participar a los de la “nueva
creación”?
12. ¿Cómo explica cierto diccionario el significado de “la re-creación”?
10 Sin embargo, ¿es esta “nueva creación” que comenzó con Jesucristo la única cosa “nueva” que aparece
“bajo el sol”? ¡De ninguna manera! Jesús, mientras todavía se hallaba en la Tierra, dijo a sus discípulos: “En
verdad les digo: En la re-creación, cuando el Hijo del hombre se siente sobre su trono glorioso, ustedes los que
me han seguido también se sentarán sobre doce tronos y juzgarán a las doce tribus de Israel”. (Mateo 19:28.)
Así se invita al “rebaño pequeño” de discípulos probados de Jesús —a 144.000 discípulos— a participar con
Jesús en su Reino y a ‘sentarse sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel’. (Lucas 12:32; 22:28-30;
Revelación 14:1-5.)
12 “Las doce tribus de Israel” significan lo mismo en Mateo 19:28. Aquí la aplicación se extiende a más allá
que los subsacerdotes engendrados por espíritu de Jesús e incluye a todos los demás de la humanidad. An
Expository Dictionary of New Testament Words, por W. E. Vine, define la palabra griega que se emplea aquí para
“re-creación”, pa·lin·ge·ne·sía, como “nuevo nacimiento [...] regeneración espiritual”, y añade: “En Mat[eo] 19:28
la palabra es utilizada, en el discurso del Señor, en el sentido más amplio, de la ‘restauración de todas las cosas’
(Hechos 3:21, R.V.), cuando, como resultado de la Segunda Venida de Cristo, Jehová ‘pone a su rey sobre Sión,
su santo monte’ (Sal. 2:6) [...] Así se logrará librar al mundo del poder y el engaño de Satanás y de los
gobernantes despóticos y anticristianos de las naciones”.
w89 15/8 pág. 29 ¿Recuerda usted?
¿Qué es “la re-creación” de que habla Jesús en Mateo 19:28?
Aquí Jesús mostró que habrá una “re-creación” de las condiciones en la Tierra para que lleguen a ser como
eran en el jardín de Edén.—1/8, página 9.
w08 15/1 págs. 29-30 Puntos sobresalientes del libro de Mateo
Respuestas a preguntas bíblicas:
19:28. ¿Qué representan “las doce tribus de Israel” que serán juzgadas? Para empezar, no pueden
representar a las doce tribus del Israel espiritual (Gál. 6:16; Rev. 7:4-8). ¿Cómo lo sabemos? Porque los
apóstoles a quienes estaba hablando Jesús formarían parte del Israel espiritual, y no iban a juzgarse a sí
mismos. ¿Qué representan, entonces? Pues bien, Jesús celebró un pacto con sus discípulos “para un reino”. Iba
a hacer de ellos “un reino y sacerdotes para [...] Dios” (Luc. 22:28-30; Rev. 5:10). Además, los que componen el
Israel espiritual “juzgarán al mundo” (1 Cor. 6:2). Por lo tanto, “las doce tribus de Israel” (que son juzgadas por los
que están en los tronos celestiales) deben representar a todos los humanos que no forman parte de esa clase
real y sacerdotal y que fueron prefigurados por las doce tribus no sacerdotales en el Día de Expiación (Lev., cap.
16).
CAPITULO 20
km 4/97 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Qué es el “denario” mencionado en la parábola de Jesús que aparece en Mateo 20:1-16? [Lectura semanal de
la Biblia; véase gt-S 97 §6.]. El denario es el privilegio de ser un israelita espiritual, ungido para
predicar el Reino de Dios. (Con la idea es suficiente.)
w77 1/10 pág. 583 ¿Por qué tan caro?
El “nardo genuino” que María la hermana de Lázaro derramó sobre la cabeza y los pies de Jesucristo tenía un
valor de 300 denarios. (Mar. 14:3-9; Juan 12:3-8) Esto equivalía a aproximadamente el salario de un año. (Mat.
20:2) Por lo general se cree que el producto que María usó vino de la pequeña planta aromática del espicanardo
(Nardostachys jatamansi) que se encuentra en los montes del Himalaya. El hecho de que el “nardo genuino”
viniera de un lugar tan lejano, además de su rareza, explicaría por qué era tan caro.
w09 15/7 pág. 9 párr. 9 Las familias cristianas siguen el ejemplo de Jesús
9. ¿Por qué es Jesús el ejemplo perfecto de sumisión?
9 Jesús, en cambio, nos dio el ejemplo perfecto, pues siempre respetó la autoridad de su Cabeza. Su actitud y
su manera de comportarse dejaron claro que él “no dio consideración a una usurpación, a saber, que debiera ser
igual a Dios”. Todo lo contrario: “se despojó a sí mismo y tomó la forma de un esclavo” (Fili. 2:5-7). Y hoy día, aun
siendo Rey, tiene la misma actitud. Se sujeta al Padre con humildad y siempre acata su autoridad (Mat. 20:23;
Juan 5:30; 1 Cor. 15:28).
w11 15/11 pág. 30 párr. 12 Hay que ayudarlos a aceptar responsabilidades
12. ¿Por qué surtían efecto los consejos de Jesús?
12 Al instruir a sus discípulos, Jesús adaptaba los consejos a las necesidades de cada uno. Por ejemplo,
corrigió a Santiago y Juan por haber pensado en pedir que cayera fuego del cielo sobre algunos samaritanos que
no habían querido recibirlos (Luc. 9:52-55). Y cuando la madre de estos dos apóstoles le rogó que les concediera
posiciones de favor en el Reino, él atacó de raíz el problema hablando directamente con los dos hermanos. Les
dijo: “Esto de sentarse a mi derecha y a mi izquierda no es cosa mía darlo, sino que pertenece a aquellos para
quienes ha sido preparado por mi Padre” (Mat. 20:20-23). Cristo no solo hacía siempre recomendaciones claras,
prácticas y fieles a los principios divinos, sino que enseñaba a sus discípulos a razonar basándose en tales
principios (Mat. 17:24-27). Nunca olvidaba que tenían limitaciones ni esperaba perfección de ellos. Si los
aconsejaba, era porque los amaba de verdad (Juan 13:1).
w76 1/6 pág. 340 párr. 11 Sirviendo unidamente como asociación de hermanos
11. ¿Estaban los demás apóstoles sin culpa en esto? ¿Qué consejo les dio Jesús?
11 Los condiscípulos de ellos se “indignaron.” Sin embargo la disputa anterior que éstos habían tenido en
cuanto a grandeza mostraba que ellos mismos no estaban plenamente libres de la ambición. Por eso Jesús los
llamó todos a sí y dijo: “Como ustedes saben, los jefes de las naciones las gobiernan como amos, y los grandes
entre ellos les hacen sentir su autoridad [hacen sentir su importancia, NAB]. Pero no será así entre ustedes. Al
contrario, el que quiera ser grande entre ustedes, debe servir [ser ministro, NM] a los demás; y cualquiera de
ustedes que quiera ser el primero, debe ser el esclavo de los otros, así como el Hijo del Hombre no vino para que
le sirvan, sino para servir, y para dar su vida como precio por la salvación de muchos.”—Mat. 20:24-28, VP.
w02 15/8 pág. 14 párr. 19 “Yo les he puesto el modelo”
19. ¿Cómo puso Jesús el modelo al tratar con humildad, paciencia y bondad a sus discípulos?
19 Jesús se mostró igualmente dispuesto a servir a sus discípulos, y lo hizo enseñándoles con bondad y
paciencia. Cuando tardaban en entender algunas lecciones fundamentales, no se daba por vencido ni perdía los
estribos ni los regañaba, sino que trataba de inculcárselas de otras maneras. Por ejemplo, basta pensar en la
frecuencia con que discutían sobre quién de ellos era el mayor. Una y otra vez, hasta la noche previa a su
ejecución, Jesús halló nuevas formas de enseñarles que debían ser humildes unos con otros. Y en este campo
de la humildad, como en todos los demás, Jesús bien podía afirmar: “Yo les he puesto el modelo” (Juan 13:5-15;
Mateo 20:25; Marcos 9:34-37).
w04 15/4 pág. 20 párr. 11 Cultivemos la bondad en un mundo hostil
11. ¿Qué desafíos afrontan los jóvenes a la hora de mostrar bondad a los compañeros de la escuela?
11 Mostrar bondad en el lugar de estudios puede suponer un verdadero desafío. A menudo, los jóvenes
procuran que sus compañeros los acepten. Con tal de quedar bien ante los demás estudiantes, hay quienes se
portan de forma agresiva y hasta se convierten en abusones (Mateo 20:25). A algunos les gusta alardear de sus
logros en los estudios, los deportes y otras actividades. Al exhibirse de ese modo, suelen tratar con brusquedad a
sus compañeros de clase y a los demás estudiantes, con la idea equivocada de que, de alguna manera, eso los
hace superiores. Los jóvenes cristianos deben tener cuidado de no imitar a esa clase de personas (Mateo
20:26, 27). El apóstol Pablo dijo que “el amor es sufrido y bondadoso”, y que “no se vanagloria, no se hincha”.
Por lo tanto, al tratar a sus compañeros de clase, los cristianos están obligados a seguir las pautas bíblicas, no el
mal ejemplo de quienes se comportan con rudeza (1 Corintios 13:4).
w93 1/8 pág. 13 párrs. 15-16 Evitemos el lazo de la avidez
15, 16. ¿En qué aspectos pudiera entrampar al cristiano el deseo de tener más poder? (Filipenses 2:3.)
15 Todos convivimos con otros seres humanos, sean estos familiares más o menos cercanos, aquellos con los
que trabajamos o vamos a la escuela, amigos o los hermanos de la congregación. Habrá ocasiones, quizás
frecuentes, en que tengamos voz decisoria sobre qué se va a hacer, cómo y cuándo. Esto no es en sí incorrecto
ni malo. Ahora bien, ¿disfrutamos en exceso de valernos de la autoridad que tenemos? ¿Pudiera ser que nos
guste tener la última palabra y que queramos hacer uso de ese derecho cada vez más? Los gerentes y jefes de
este mundo suelen dar muestra de esta actitud al rodearse de una camarilla de aduladores que nunca les llevan
la contraria ni desafían la búsqueda mundana —la avidez— de poder de sus superiores.
16 Tenemos que eludir este lazo en nuestra relación con los compañeros cristianos. Dijo Jesús: “Ustedes
saben que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los grandes ejercen autoridad sobre ellas.
No es así entre ustedes; antes bien, el que quiera llegar a ser grande entre ustedes tiene que ser ministro de
ustedes”. (Mateo 20:25, 26.) Esta humildad debe manifestarse con claridad en cómo se tratan los ancianos y
cómo tratan a los siervos ministeriales y al rebaño. Por ejemplo, ¿no pudiera ser un reflejo de afán de poder el
que el superintendente presidente solo consultara a los demás ancianos en asuntos de poca monta y tomara las
decisiones importantes por su cuenta? ¿Está de verdad dispuesto a encomendar tareas a los demás? Podrían
surgir problemas si un siervo ministerial que dirige una reunión para el servicio del campo adoptara medidas
irrazonables y hasta fijara reglas. (1 Corintios 4:21; 9:18; 2 Corintios 10:8; 13:10; 1 Tesalonicenses 2:6, 7.)
w77 15/10 pág. 629 párr. 15 ¿Puede usted entrar por la puerta abierta?
15. Como lo muestran claramente las palabras de Jesús en Mateo 20:25-27, ¿qué es fundamental para
que un hombre califique para ser siervo o anciano en la congregación?
15 Según las Escrituras, los que son siervos en la congregación y los ancianos no son una clase que lleve
título, sino que son esclavos de sus hermanos. Jesucristo dijo a los apóstoles: “Ustedes saben que los
gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas y los grandes ejercen autoridad sobre ellas. No es así entre
ustedes; antes el que quiera llegar a ser grande entre ustedes tiene que ser ministro de ustedes, y el que quiera
ser el primero entre ustedes tiene que ser esclavo de ustedes.” (Mat. 20:25-27) Por lo tanto, para que un hombre
califique como siervo en la congregación o como anciano es fundamental que tenga el deseo de servir de esclavo
para sus hermanos, sacrificando su tiempo y energías a favor de ellos.
w77 1/8 pág. 477 párr. 19 Ancianos de congregación... ¡‘presidan excelentemente’!
19. (a) En contraste con la manera en que los gobernantes mundanos tratan a la gente, ¿cuál es el arreglo
que existe entre nosotros, en armonía con el consejo de Jesús y de Pablo? (b) ¿Qué beneficios nos
vienen de tener ancianos que presidan excelentemente?
19 Cuando vemos la confusión deplorable que hay en este mundo, ¡cuán agradecidos estamos por los
ancianos de la congregación de Jehová por toda la Tierra que presiden excelentemente! La humanidad anda
buscando a tientas una salida de sus problemas, pues sus gobernantes ‘se enseñorean de ellos’ en vez de
dirigirlos de manera amorosa, provechosa y refrescante. (Mat. 20:25-27) Entre nosotros tenemos hombres
espiritualmente maduros que son ejemplos del rebaño, y les tenemos consideración mientras ellos presiden entre
nosotros. (1 Tes. 5:12, 13) Ningún hombre por sí solo en la congregación, ciudad, país o sección del mundo hace
esto, sino que todos los ancianos, dentro de su esfera asignada, tienen la responsabilidad de presidir. Con la
amorosa ayuda y dirección que suministra esta multitud de consejeros, la obra de predicar el Reino y hacer
discípulos avanza hacia una consumación satisfactoria. La congregación está unificada en sus esfuerzos bajo los
ancianos que presiden excelentemente. Así se nos pone en más estrecha alineación con la jefatura de Jesucristo
como Cabeza, todo para gloria de Jehová.
w81 15/1 pág. 16 párr. 6 Interés y preocupación por el “rebaño de Dios”
6. ¿Qué deben tener presente los superintendentes al tratar con “el rebaño”?
6 Para ser ejemplo correcto, el subpastor cristiano no puede estar interesado en ganancia egoísta o falta de
honradez, ni en lograr prominencia indebida. Cualquier ‘grandeza’ envuelta en los asuntos proviene de ponerse a
la disposición de sus hermanos, de ser abordable, de servir en el interés espiritual de ellos. Puesto que saben
que “el rebaño” pertenece a Jehová, quien lo compró con la sangre de su Hijo, los ancianos ejemplares no ‘se
enseñorean de los que son la herencia de Dios.’ Más bien, estos subpastores tratan al “rebaño” tierna y
protectoramente, y así siguen el consejo y el modelo que suministró el Pastor Excelente.—Mat. 20:25-27; Tito
1:7; contraste con Ezequiel 34:2-4; Judas 16.
w81 15/1 pág. 22 párr. 4 Superintendentes... sean ejemplos excelentes para “el rebaño”
4. (a) ¿Cómo recalcan 1 Timoteo 3:1 y Mateo 20:26, 27 lo que está envuelto en servir de
superintendentes cristianos? (b) ¿Qué se requiere del anciano para que cumpla con sus
responsabilidades? (c) Según 1 Tesalonicenses 5:12, 13, ¿para quiénes deben los hermanos tener
respeto, y cómo deben mostrarlo?
4 Esto no quiere decir que, como anciano nombrado, usted sea indispensable. De ninguna manera. Pero usted
tiene una “obra excelente” al servir a sus hermanos y hermanas espirituales. (1 Tim. 3:1) El puesto que usted
ocupa no es uno de supuesta ‘grandeza’ que resulte de sus esfuerzos. (Mat. 20:26, 27) Sí, usted tiene más
privilegios y responsabilidades. Pero para poder cumplir con éstos adecuadamente usted tendrá que servir
humildemente como esclavo para Jehová, Jesucristo y sus compañeros de creencia. (Rom. 12:11; Gál. 5:13; Col.
3:23, 24) En realidad, usted tendrá que trabajar duro, presidir, amonestar y hacer otras cosas en el interés de sus
hermanos y hermanas en la fe. Ellos reconocen que usted tiene un nombramiento; pero es el trabajo duro que
usted hace, junto con su ejemplo, lo que los mueve a responder y prestar apoyo a los esfuerzos de usted. Tal
manifestación de respeto es propio y está en armonía con estas palabras del apóstol Pablo: “Ahora les
solicitamos, hermanos, que respeten a los que están trabajando duro entre ustedes y presidiéndolos en el Señor
y amonestándolos; y que les den consideración más que extraordinaria en amor por causa de su trabajo.”—1
Tes. 5:12, 13.
w00 15/11 págs. 19-20 párrs. 19-20 ¿Quiénes son los ministros de Dios hoy día?
19, 20. ¿Qué actitud deben cultivar los ministros cristianos?
19 Por lo general, los ministros de la cristiandad se consideran merecedores de respeto especial y aceptan
títulos como “reverendo” y “padre”. En cambio, los ministros cristianos saben que Jehová es el único digno de
reverencia (1 Timoteo 2:9, 10). Nunca se atribuyen tal respeto ni aspiran a recibir semejantes títulos honoríficos
(Mateo 23:8-12). Comprenden que el sentido esencial de di·a·ko·ní·a es “servicio”. En la Biblia, a veces se
emplea el verbo emparentado con este nombre para servicios personales, como atender mesas (Lucas 4:39;
17:8; Juan 2:5). Aunque la palabra di·á·ko·nos se use de modo más elevado en el contexto del ministerio
cristiano, sigue refiriéndose a un siervo.
20 Por lo tanto, ningún ministro cristiano tiene motivos para engreírse. Los verdaderos ministros cristianos —
hasta si desempeñan funciones especiales en la congregación— son esclavos humildes. “El que quiera llegar a
ser grande entre ustedes tiene que ser ministro de ustedes, y el que quiera ser el primero entre ustedes tiene que
ser esclavo de ustedes”, señaló Jesús (Mateo 20:26, 27). Demostrando a sus discípulos la actitud que debían
cultivar, les lavó los pies, labor que correspondía al esclavo de menor rango (Juan 13:1-15). ¡Qué servicio tan
humilde! Por consiguiente, los ministros cristianos sirven con humildad a Jehová Dios y a Jesucristo (2 Corintios
6:4; 11:23). Manifiestan esta disposición mental al servirse mutuamente. Y cuando predican las buenas nuevas,
prestan un servicio altruista a sus vecinos no creyentes (Romanos 1:14, 15; Efesios 3:1-7).
w02 1/2 pág. 15 párr. 5 ¿Se cuenta usted entre las personas a las que Dios ama?
5. ¿Cómo demostró Jesús su amor a sus discípulos?
5 En el mismo comienzo de su relato sobre la última reunión de Jesús con los apóstoles, Juan subraya el
profundo amor que este tenía a sus seguidores. El apóstol escribió: “Ahora bien, puesto que antes de la fiesta de
la pascua sabía que había llegado su hora para irse de este mundo al Padre, Jesús, habiendo amado a los suyos
que estaban en el mundo, los amó hasta el fin” (Juan 13:1). Aquella memorable noche, Cristo les dio una lección
inolvidable sobre servir con cariño al prójimo: les lavó los pies. Este era un servicio que todos ellos tenían que
haber estado dispuestos a realizar por Jesús y sus hermanos, pero no fue así. De modo que él llevó a cabo esa
humilde tarea y les dijo: “Si yo, aunque soy Señor y Maestro, les he lavado los pies a ustedes, ustedes también
deben lavarse los pies unos a otros. Porque yo les he puesto el modelo, que, así como yo hice con ustedes,
ustedes también deben hacerlo” (Juan 13:14, 15). Los cristianos verdaderos han de estar dispuestos a servir a
sus hermanos y sentirse felices de hacerlo (Mateo 20:26, 27, nota; Juan 13:17).
w78 1/7 págs. 18-19 párr. 16 Base para una vida con propósito
16. ¿Por qué se necesitaba un fundamento o base legal para que Dios tratara con la humanidad?
16 Ahora bien, para tener tratos con los que habían nacido en pecado, aunque no fuera por culpa de ellos, Dios
tenía que tener algún fundamento legal que le sirviera para tratar con ellos. De otro modo, todos los hombres
tendrían que morir para siempre, puesto que la ley de Dios exigía que los pecadores fueran removidos del
universo. Solo el sacrificio de otro hombre, uno perfecto, como aquel precio “precioso” que estaba más allá del
alcance de la humanidad, podría comprar de nuevo lo que Adán había perdido, y cancelar el juicio que el tribunal
justo de Dios tenía contra la humanidad. Acerca de esto, Jesús dijo: “El hijo del hombre no vino para que se le
sirviera, sino para servir y para dar su alma en rescate en cambio por muchos.”—Mat. 20:28.
sm págs. 57-58 párr. 13 Lo que la Biblia dice acerca de Jesús
13. ¿Qué propósito tuvo el que Jesús naciera de una virgen?
13 Pero ¿qué propósito tenía todo esto? Solo la Biblia nos dice. Jesús, como hombre perfecto y sin pecado, no
merecía morir. Él pudiera haber vivido para siempre, tal como Adán pudiera haber vivido para siempre si no
hubiera pecado. Jesús no pecó, pero voluntariamente sacrificó su vida humana para beneficio nuestro. Tomó
sobre sí el castigo por nuestros pecados, y así llegó a ser un rescate para nosotros. La Biblia nos dice: “Hay un
solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, un hombre, Cristo Jesús, que se dio a sí mismo como
rescate correspondiente por todos” (1 Timoteo 2:5, 6). De nuevo, la Biblia dice: “Por medio de él [Jesús] tenemos
la liberación por rescate mediante la sangre de ése, sí, el perdón de nuestras ofensas” (Efesios 1:7). Jesús
mismo dijo: “El Hijo del hombre no vino para que se le sirviera, sino para servir y para dar su alma en rescate en
cambio por muchos”. (Mateo 20:28.)
mn pág. 19 párr. 36 “¡Mira! Estoy haciendo nuevas todas las cosas”
36. ¿Cómo demostró Jesús su amistad para con todos los hombres que desean tener vida?
36 Jesús creció, llegó a ser hombre, se presentó a Jehová y se bautizó. Jehová entonces lo comisionó para
que hiciera la voluntad divina de Él. (Mateo 3:13, 16, 17) Puesto que la vida terrestre de Jesús provino del cielo, y
era perfecta, él podía sacrificar esa vida humana perfecta, usándola para libertar de la muerte a todo el género
humano. (Romanos 6:23; 5:18, 19) Como él mismo dijo: “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en
abundancia.” “Nadie tiene mayor amor que éste: que alguien entregue su alma a favor de sus amigos.” (Juan
10:10; 15:13) Al someterse a morir en un madero de tormento, Jesús demostró su gran amistad para con todos
los del género humano que desean conseguir vida en abundancia por medio de su provisión del rescate.—Mateo
20:28; 1 Timoteo 2:5, 6.
fg lección 4 pág. 8 ¿Quién es Jesucristo?
¿Por qué vino Jesús a la Tierra?
Dios envió a su Hijo a la Tierra. Para ello, transfirió su vida a la matriz de María, una joven virgen judía. Así
pues, Jesús no tuvo un padre humano (Lucas 1:30-35). Él vino a la Tierra con tres objetivos: 1) enseñar la verdad
acerca de Dios, 2) enseñarnos con su ejemplo a hacer la voluntad de Dios, incluso ante las dificultades, y 3) dar
su vida perfecta como “rescate”.—Lea Mateo 20:28.
fy cap. 4 págs. 44-45 párr. 11 Cómo administrar la casa
11. ¿Cómo dio Jesús un buen ejemplo a cada uno de los componentes de la familia?
11 Jesús dio el mejor ejemplo de complacer a Dios y hacer felices a quienes le rodeaban. Aunque no se casó,
fue un buen modelo para los esposos, así como para las esposas y los hijos. Dijo de sí mismo: “El Hijo del
hombre no vino para que se le ministrara, sino para ministrar”, es decir, para servir a otros. (Mateo 20:28.) ¡Qué
agradables son las familias en las que todos los miembros cultivan esa misma actitud!
wt cap. 12 pág. 112 párr. 6 El significado de su bautismo
6. ¿Cuánta importancia concedió Jesús a cumplir la voluntad divina?
6 La voluntad de Dios respecto a Cristo Jesús incluía actividades relacionadas con el Reino (Lucas 8:1) y el
ofrecimiento de su vida humana perfecta como sacrificio redentor y como base de un nuevo pacto (Mateo 20:28;
26:26-28; Hebreos 10:5-10). Jesús tomó muy en serio lo que simbolizó su bautismo, así que no permitió que
nada lo distrajera de su objetivo. Hizo de la predicación del Reino de Dios su labor principal, y hasta el fin de su
vida terrestre llevó a cabo fielmente la voluntad divina (Juan 4:34).
g71 8/3 pág. 3 Una invitación al Memorial
¿Qué efectuó precisamente para la humanidad la muerte de Jesús?
En virtud de que fue la muerte de un varón perfecto, sin pecado, proveyó el medio de rescatar a la familia
humana del pecado y de la muerte, facultándonos para volver a estar en armonía con Jehová Dios y conseguir
vida eterna. La Biblia explica esta provisión amorosa que Jehová Dios hizo para nosotros de esta manera: “Tanto
amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que
tenga vida eterna.”—Juan 3:16; Mat. 20:28.
w86 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Por qué fue apropiado para Jesús el término “Hijo del hombre”?
Cuando Jesús se aplicó este término a sí mismo, él era humano, y por eso era literalmente “un hijo del
hombre”. También dio su vida para rescatar a la humanidad, por lo cual llegó a tener el parentesco más cercano
con esta... verdaderamente un “Hijo del hombre”. (Mateo 20:28; Hebreos 2:11-17.)—15/10, página 6.
w79 1/12 pág. 9 párr. 5 Celo por la casa de Jehová
5. (a) ¿En qué se concentró el ministerio de Jesús? (b) ¿Con qué otro propósito provechoso había venido
él?
5 Este ministro pionero, o en obra de precursor, vino con un mensaje que afectaría a todo el mundo. (Compare
con Hebreos 2:10; 12:2, Nueva Biblia Española.) Su obra fue una dinámica predicación del Reino por el cual
también enseñó a sus discípulos a orar: “Venga tu reino.” En aquella misma ocasión, en una montaña de Galilea,
aconsejó a sus oyentes que no pusieran el corazón en las cosas materiales, sino que más bien ‘siguieran
buscando el reino de Dios y Su justicia.’ (Mat. 6:10, 19-21, 24-34) Jesús vino a ministrar o servir a la humanidad,
de la cual él es el rey futuro. Vino también “para dar su alma en rescate en cambio por muchos.” (Mat. 20:28)
Todos los que ejercieran fe en su sacrificio de rescate hallarían vida eterna en la región o campo gobernado por
el reino de él.—Juan 17:3.
w86 15/4 pág. 31 ¿Recuerda usted?
¿Hasta qué grado mostró Jesús su amor a la humanidad?
Voluntariamente dejó un hogar celestial de paz y seguridad para venir a comer, dormir y asociarse con la
humanidad enferma y moribunda. Después de eso, Jesús renunció voluntariamente a su existencia humana
perfecta para proveer un rescate a favor de la humanidad. (Mateo 20:28.)—15⁄12, páginas 3, 4.
w93 15/4 pág. 31 ¿Recuerda usted?
¿De qué maneras fue Jesús un portador de luz? (Juan 8:12.) Jesús se dedicó a la predicación de las buenas
nuevas del Reino de Dios. (Lucas 4:43; Juan 18:37.) Además, desenmascaró las falsedades religiosas y así dio
libertad espiritual a los que estaban en esclavitud religiosa. (Mateo 15:3-9.) Probó de manera notable que era la
luz del mundo al entregar su vida humana perfecta como rescate. (Mateo 20:28; Juan 3:16.)—15/1, páginas
10, 11.
w09 1/11 pág. 17 Cómo tener una familia feliz
Jesús es un magnífico ejemplo para el esposo. Él estuvo dispuesto a sacrificarse por su esposa simbólica, la
congregación (Efesios 5:25). De hecho, dijo: “No vine a este mundo para que me sirvan, sino para servir a los
demás” (Mateo 20:28, Traducción en lenguaje actual). Nunca abusó de su autoridad ni trató duramente a
quienes estaban a su cargo. Al contrario, procuraba que todos se sintieran a gusto con él (Mateo 11:28).
El esposo debe imitar su forma amable de ejercer la autoridad.
La esposa también puede aprender mucho de Jesús. La Biblia indica que “la cabeza del Cristo es Dios” y que
“la cabeza de la mujer es el varón” (1 Corintios 11:3). A Jesús no le parecía denigrante tener que someterse a la
autoridad de su Padre, pues sentía por él un profundo respeto. Jesús dijo: “Yo siempre hago las cosas que le
agradan” (Juan 8:29). La esposa que ama y respeta a Dios también acepta de buena gana la autoridad de su
esposo.
w75 1/1 pág. 17 párr. 14 ¿Abarca la misericordia de Dios todos nuestros pecados?
14. ¿Cómo ponen de relieve los actos de misericordia de Jesús el significado del término?
14 Así sucede también con Jesús. No limitó sus actos de misericordia a los que se oponían a él o lo ofendían.
Los ciegos, los poseídos por demonios, los leprosos, y aquellos cuyos hijos estaban atribulados se hallaban entre
los que evocaban la expresión de su misericordia y piedad. (Mat. 9:27; 15:22; 17:15; Mar. 5:18, 19; Luc.
17:12, 13) En respuesta a la súplica, “Ten misericordia de nosotros,” Jesús ejecutaba milagros que aliviaban a
éstos. Lo hacía, no de manera rutinaria, indiferente, sino porque estaba “enternecido.”—Mat. 20:33, 34.
w12 1/11 pág. 9 Tercera pregunta: ¿Por qué permite Dios que yo sufra?
Demostró que Dios no castiga a la gente haciéndola sufrir. Los milagros que hizo Jesús —como curar
enfermos, cojos y ciegos— prueban dos cosas (Mateo 15:30). Primero, que Jesús utilizaba el poder de Dios para
aliviar el sufrimiento, no para causarlo. Y segundo, que él nunca curaba de forma fría y mecánica, sino que
actuaba motivado por la compasión (Mateo 20:29-34). Las palabras y las acciones de Jesús reflejaron a la
perfección lo que siente su Padre. Por eso sabemos que a Dios también le duele ver el sufrimiento de las
personas y que desea aliviarlo (Juan 14:7, 9).
CAPITULO 21
bh cap. 4 pág. 44 párr. 18 ¿Quién es Jesucristo?
18. ¿Qué cualidades de Jesús le atraen más?
18 Jesús fue un hombre tierno, cariñoso y de gran corazón. Trataba a la gente con sencillez y amabilidad, y
hasta los niños se sentían cómodos a su lado (Marcos 10:13-16). No mostraba favoritismo. Odiaba la corrupción
y la injusticia (Mateo 21:12, 13). En una época en la que se mostraba poco respeto y consideración a las
mujeres, él las trató con dignidad (Juan 4:9, 27). Jesús era humilde de verdad. En cierta ocasión les lavó los pies
a los apóstoles, una tarea que solían realizar los criados de menor categoría.
cl cap. 2 pág. 23 párr. 18 ¿De verdad podemos ‘acercarnos a Dios’?
18. ¿Cómo manifestó Jesús el poder, la justicia y la sabiduría divinas?
18 Hallamos en Cristo una hermosa expresión de los cuatro atributos principales de Dios. Tenía poder sobre la
enfermedad, el hambre e incluso la muerte; pero, a diferencia de los hombres egoístas que abusan del poder,
nunca utilizó sus facultades milagrosas en beneficio propio o para hacer daño (Mateo 4:2-4). Amaba la justicia,
por lo que se llenó de recta indignación al ver a los abusivos mercaderes lucrarse con la gente (Mateo 21:12, 13).
Trató con imparcialidad a pobres y oprimidos, y los ayudó a ‘hallar refrigerio para sus almas’ (Mateo 11:4, 5, 28-
30). Jesús —quien era “más que Salomón”— manifestó en su doctrina una sabiduría incomparable, aunque
nunca alardeó de ello (Mateo 12:42). Sus enseñanzas eran claras, sencillas y prácticas, y por eso llegaban al
corazón de la gente común.
cf cap. 10 págs. 101-102 párrs. 8-9 “Está escrito”
8, 9. a) ¿Cómo se valió Jesús de la autoridad de la Palabra de Dios al echar del templo a los mercaderes?
b) ¿Por qué podemos decir que los líderes religiosos mostraron gran falta de respeto a la Palabra de
Dios en el templo?
8 Cuando Jesús echó del templo de Jerusalén a los mercaderes, dijo: “Está escrito: ‘Mi casa será llamada casa
de oración’, pero ustedes la hacen cueva de salteadores” (Mateo 21:12, 13; Isaías 56:7; Jeremías 7:11). El día
antes había realizado muchos milagros allí. Los niños que los vieron quedaron tan impresionados que se
pusieron a alabarlo. Sin embargo, los líderes religiosos le preguntaron con indignación si estaba escuchando lo
que los niños decían. Les respondió: “Sí. ¿Nunca leyeron esto: ‘De la boca de los pequeñuelos y de los lactantes
has proporcionado alabanza’?” (Mateo 21:16; Salmo 8:2). Jesús quería que ellos supieran que la Palabra de
Dios aprobaba lo que los muchachitos estaban haciendo.
9 Más tarde, los guías religiosos se reunieron en el templo para confrontar a Jesús y preguntarle: “¿Con qué
autoridad haces estas cosas?” (Mateo 21:23). Él dejó muy claro el origen de su autoridad. No era un innovador
que estuviera exponiendo nuevas doctrinas. Se limitaba a aplicar lo que decía la Palabra inspirada de Dios.
En realidad, eran los sacerdotes y escribas quienes estaban mostrando gran falta de respeto a Jehová y su
Palabra. Tenían bien merecido que Jesús los censurara y denunciara sus malas intenciones (Mateo 21:23-46).
w11 1/10 pág. 10 ¿Lo sabía?
¿Por qué había cambistas en el templo de Jerusalén?
▪ Poco antes de su muerte, Jesús corrigió una grave situación que había en el templo. La Biblia narra este
episodio así: “Jesús [...] echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los
cambistas y los bancos de los que vendían palomas. Y les dijo: ‘Está escrito: “Mi casa será llamada casa de
oración”, pero ustedes la hacen cueva de salteadores’” (Mateo 21:12, 13).
En el siglo primero, muchos judíos y prosélitos viajaban al templo de Jerusalén desde países y ciudades
distantes. A fin de pagar el impuesto anual para el templo, comprar los animales que iban a sacrificar y hacer
otras ofrendas voluntarias, tenían que cambiar las diversas monedas que llevaban consigo a la moneda exigida
en el templo. Eso era lo que hacían los cambistas a cambio de una comisión. Por eso, cuando se aproximaban
las festividades judías, instalaban sus puestos en el Atrio de los Gentiles del templo.
Jesús acusó a los cambistas de convertir el templo en una “cueva de salteadores”. Esto parece indicar que las
comisiones que estaban cobrando eran desorbitadas.
cl cap. 15 págs. 149-151 párrs. 5-7 Jesús ‘establece la justicia en la Tierra’
5-7. a) ¿Cómo influyó en el sentido de la justicia de Jesús su existencia prehumana, y qué aprendemos al
estudiar su ejemplo? b) ¿Cómo ha combatido Cristo las injusticias relativas a la soberanía y el
nombre de Jehová?
5 Los mercaderes, claro está, terminaron regresando. Unos tres años más tarde, Cristo se enfrentó a la misma
injusticia, y entonces citó las palabras de condena que había dirigido Jehová a quienes convertían Su casa en
“cueva de salteadores” (Mateo 21:13; Jeremías 7:11). En efecto, al ver la codiciosa explotación que sufría el
pueblo y la profanación del templo divino, se sintió como su Padre celestial. Y no es de extrañar, en vista de que
había recibido su instrucción por incontables millones de años y, por lo tanto, estaba imbuido de su sentido de la
justicia. Se convirtió en vivo ejemplo del refrán: De tal palo, tal astilla. De ahí que el mejor modo de hacernos una
idea clara de este atributo divino sea reflexionar sobre la vida de Jesús (Juan 14:9, 10).
6 El Unigénito estuvo presente cuando, sin justificación alguna, Satanás acusó a Jehová de ser mentiroso y
cuestionó la rectitud de Su dominio. ¡Qué calumnias! También escuchó su posterior desafío de que nadie serviría
a Dios por amor altruista. Aquellas falsas imputaciones sin duda afligieron al recto corazón del Hijo. Así pues,
debió de emocionarse mucho al enterarse de que desempeñaría el papel más importante en la refutación de
dichas mentiras (2 Corintios 1:20). ¿De qué manera lo haría?
7 Como vimos en el capítulo 14, Jesús aportó la respuesta definitiva a la acusación satánica que cuestionaba
la integridad de las criaturas de Jehová. Por consiguiente, sentó la base para la vindicación final de la soberanía
de Dios y la santificación de Su nombre. En su calidad de Agente Principal del Altísimo, implantará la justicia
divina en todo el universo (Hechos 5:31). Durante toda su vida en la Tierra reflejó ese atributo del Creador, quien
había dicho del Hijo: “Pondré mi espíritu sobre él, y aclarará a las naciones lo que es la justicia” (Mateo 12:18).
¿Cómo cumplió Cristo tales palabras?
w75 15/11 pág. 701 párr. 22 Sea constante en la oración
22. Describa los beneficios de la oración de familia.
22 Es hermoso ver a una familia orar junta a la hora de las comidas y en otras ocasiones, como cuando están
disfrutando de alimento espiritual. La oración de familia puede ser una bendición maravillosa para un hogar, y
promover la obediencia, el orden y la decencia en la vida de familia. La familia es arreglo de Dios, y se debe
buscar Su guía en éste. Todos los miembros de la familia pueden aprender a orar. Sin duda a Jesús, cuando era
muy joven, le enseñaron a arrodillarse y orar en su hogar. Cuando creció, apreciaba a grado cabal la oración; de
hecho, contribuyó a enseñar a otros a orar apropiadamente. (Mat. 21:13; Luc. 11:1) A los niños en su simplicidad
pueril se les puede enseñar a hablar reverentemente a su Padre que está en el cielo, expresando gratitud por la
vida de que disfrutan y por tener ante sí la esperanza de una Tierra paradisíaca bajo el reino de Dios. Jóvenes y
viejos por igual pueden formar el hábito de la oración, el cual pueden llevar consigo a todas partes, prescindiendo
de las circunstancias en que se encuentren.
w82 15/5 pág. 19 párr. 3 Juventud feliz en un mundo corrupto
3. ¿Por qué no es nadie demasiado joven para estar interesado en servir a Dios?
3 Puede que pienses: ‘¡Oh, soy demasiado joven para pensar en todas esas cosas!’ Pero, ¿lo eres realmente?
La Biblia insta a los jóvenes —a muchachos y muchachas— a servir a Dios. (Salmo 148:12, 13) Nos habla
acerca de una niñita hebrea que ayudó a Naamán, un oficial del ejército sirio, a llegar a ser siervo de Jehová.
(2 Reyes 5:2, 3, 15-17) Nos dice que unos niños aclamaron a Jesús, y que cuando los líderes religiosos se
enfadaron por ello, Jesús les preguntó: “¿No han leído ustedes la Escritura que habla de esto? Dice así: Has
hecho que los pequeños y los niños de pecho canten perfecta alabanza.” (Mateo 21:15, 16, El Nuevo
Testamento de la Versión Popular [1966]) Jesús mostró interés personal en los jóvenes. Dijo que dejaran que
ellos vinieran a él. De igual manera, hoy día las congregaciones de los testigos de Jehová por toda la Tierra
están particularmente interesadas en los jóvenes... y en las cosas excelentes que ellos hacen para servir a
Dios.—Mateo 19:14.
w02 15/11 pág. 13 párr. 16 Los cristianos nos necesitamos unos a otros
16. a) ¿Qué gritaron unos muchachos cuando Jesús daba testimonio en el templo? b) ¿Qué privilegio
tienen los jóvenes cristianos de la actualidad?
16 Es posible que ustedes, los jóvenes, hablen de Jehová en la escuela o de casa en casa junto con sus
padres (Isaías 43:10-12; Hechos 20:20, 21). Mientras Jesús daba testimonio y curaba a la gente en el templo
poco antes de su muerte, unos muchachos gritaron: “¡Salva, rogamos, al Hijo de David!”. Furiosos, los
sacerdotes principales y los escribas protestaron: “¿Oyes lo que estos están diciendo?”. “Sí —respondió Jesús—.
¿Nunca leyeron esto: ‘De la boca de los pequeñuelos y de los lactantes has proporcionado alabanza’?” (Mateo
21:15-17.) Como aquellos niños, ustedes, los jóvenes de la congregación, tienen el magnífico privilegio de alabar
a Dios y a su Hijo. Deseamos, sí, necesitamos que colaboren con nosotros en proclamar el Reino.
w84 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Qué dos puntos debemos tener presentes al leer el libro de los Jueces?
Uno de ellos es que es muy fácil dejar que nuestra fe en Dios se debilite u olvidar todo lo que él ha hecho por
nosotros (Revelación 2:4). El otro punto que debemos recordar es que Dios puede utilizarnos para efectuar obras
sobresalientes si tenemos una fe firme. (Mateo 21:21.)—1⁄11, páginas 27, 28.
w85 1/9 págs. 23-24 párrs. 9-10 Los ministros de Dios prueban que están capacitados
9, 10. a) ¿Por qué no debería sorprender a los testigos de Jehová que se ponga en tela de juicio hoy día
el que ellos estén capacitados como ministros? b) ¿Cómo trató Jesús con los líderes religiosos que
desafiaron su autoridad, y qué efecto tuvo esto?
9 En vista de lo que sucedió en el caso de Jesús, a los testigos de Jehová no les sorprende que líderes
religiosos de hoy día pongan en tela de juicio el que ellos estén capacitados como ministros autorizados de Su
Padre. Puesto que los que desafiaron la autoridad de Jesús hicieron caso omiso de las muchas obras milagrosas
de él, él hizo surgir una pregunta que los puso en un aprieto. Y los discípulos de Jesús de la actualidad pueden
hacer lo mismo en el caso de los que pasan por alto deliberadamente las obras de dichos discípulos.
10 Cuando los principales sacerdotes y ancianos preguntaron a Jesús: “¿Quién te dio esta autoridad?”, él no
hizo una pregunta abstracta, sino que dijo: “Yo, también, les preguntaré una cosa. Si me la dicen, yo también les
diré con qué autoridad hago estas cosas: El bautismo por Juan, ¿de dónde era? ¿Del cielo o de los hombres? —
El registro añade:— Mas ellos discurrían entre sí, diciendo: ‘Si decimos: “Del cielo,” nos dirá: “¿Por qué, pues, no
le creyeron?” Sin embargo, si decimos: “De los hombres,” tenemos la muchedumbre a quien temer, porque todos
tienen a Juan por profeta.’ De modo que en respuesta a Jesús dijeron: ‘No sabemos.’ Él, a su vez, les dijo:
‘Tampoco les digo yo con qué autoridad hago estas cosas’” (Mateo 21:23-27). Hoy los testigos de Jehová
pueden cuestionar bíblicamente al clero de manera que tenga un efecto parecido.
w78 1/6 pág. 20 párr. 33 ¿Es difícil de aceptar el consejo suyo?
33. ¿Qué ejemplos muestran la manera apropiada de recibir el consejo?
33 Sin embargo, nosotros debemos aceptar el consejo que tiene el apoyo de la Palabra de Dios. Cuando el
profeta Natán reprendió a David, éste respondió: “He pecado contra Jehová.” (2 Sam. 12:13) La congregación de
Corinto aceptó el consejo de Pablo y se limpió de toda culpa. Jesús ilustró un derrotero apropiado cuando
describió a un padre que tenía dos hijos, a quienes les dijo que fueran a trabajar a su viña. Uno estuvo de
acuerdo en hacerlo, pero no fue. El otro rehusó, pero más tarde fue, y obtuvo la aprobación aunque al principio
respondió con lentitud. (Mat. 21:28-31) Las personas que dan consejo deben ejercer paciencia y dar tiempo a
que la persona que ha sido censurada evalúe el consejo.
w08 15/1 pág. 31 Puntos sobresalientes del libro de Mateo
Lecciones para nosotros:
Mateo 21:28-31. Lo que cuenta para Jehová es que hagamos su voluntad. Por ejemplo, debemos participar
con celo en la obra de predicar el Reino y hacer discípulos (Mat. 24:14; 28:19, 20).
hp cap. 18 págs. 173-174 párrs. 14-16 ¿Hay algo bueno en todas las religiones?
¿Qué posición adopta el verdadero cristianismo en cuanto a adherirse a las normas morales de Dios?
(14-16)
14 Como otro factor que le ayude a determinar si un grupo religioso tiene o no la aprobación de Dios, considere
si ese grupo sostiene las normas morales de Dios más bien que simplemente hacer la vista gorda ante la
comisión de males. Jesús trató de ayudar a personas que estaban cargadas de pecado, entre ellas borrachos y
rameras. Sus discípulos habían de hacer lo mismo. (Mateo 9:10-13; 21:31, 32; Lucas 7:36-48; 15:1-32) Y si una
persona que ya hubiese llegado a ser cristiana pecaba, otros cristianos podían ayudarla y tratar de restaurarla al
favor de Dios y a la fortaleza espiritual. (Gálatas 6:1; Santiago 5:13-16) Pero, ¿qué pasaría si una persona, sin
arrepentirse, practicara el pecado?
15 Eso sucedió en el caso de un hombre de Corinto. Pablo escribió:
“Cesen de mezclarse en la compañía de cualquiera que llamándose hermano sea fornicador, o avariento, o
idólatra, o injuriador, o borracho, o que practique extorsión, ni siquiera comiendo con tal hombre. . . . ‘Remuevan
al hombre inicuo de entre ustedes mismos.’”—1 Corintios 5:11-13.
Los testigos de Jehová siguen las instrucciones de Dios en esto. Si alguien que es pecador craso rehúsa aceptar
ayuda y no abandona su camino de inmoralidad, esa persona tiene que ser expulsada de la congregación. Puede
que la sacudida resulte en que ella recobre el sentido. Sin embargo, sea que eso suceda o no, este proceder
sirve para proteger a los miembros sinceros de la congregación, que, aunque son imperfectos ellos mismos,
están esforzándose por sostener las normas de Dios.—1 Corintios 5:1-8; 2 Juan 9-11.
16 Sin embargo, puede que usted conozca a personas que van a las iglesias y que practican públicamente el
pecado, y que hasta quizás reciban honores especiales en su iglesia debido a la riqueza o prominencia que
tienen. Las iglesias, al negarse a seguir el mandato de Dios de expulsar a los pecadores que no se arrepienten,
hacen que otros piensen que no hay razón para que ellos no pequen también. (Eclesiastés 8:11; 1 Corintios
15:33) Dios no puede aprobar a los que producen tal fruto.—Mateo 7:15-20; Revelación 18:4-8.
w10 1/1 pág. 14 ¿Por qué mandó Dios exterminar a los cananeos?
Dios no favorece hoy a ninguna nación en particular. Al rechazar a Jesús como Mesías, la nación de Israel
dejó de actuar como representante de Dios y, por tanto, de ejecutar sentencias en Su nombre (Mateo
21:42, 43). A partir de ese momento, Israel pasó a ser una nación como otra cualquiera (Levítico 18:24-28).
Desde entonces, ninguna nación tiene derecho a afirmar que cuenta con el respaldo divino en una guerra.
tr cap. 13 págs. 116-117 párr. 7 La iglesia verdadera y su fundamento
7. ¿Cómo identificaron Jesús y el apóstol Pablo a la piedra angular de fundamento de la iglesia
verdadera?
7 ¿Quién es el fundamento de la iglesia verdadera? Jesucristo mostró que él mismo es ese fundamento. Aplicó
a sí mismo la profecía del Salmo 118:22 [117:22, TA], diciendo: “La piedra que los edificadores rechazaron es la
que ha venido a ser la principal piedra angular.” (Mateo 21:42-44) El apóstol Pablo añade su testimonio
señalando que Jesús es la “principal piedra angular,” al escribir a los cristianos de Éfeso diciendo que eran
“conciudadanos de los santos y domésticos . . . de Dios; . . . edificados sobre el fundamento de los apóstoles y
profetas, . . . en Jesucristo, el cual es la principal piedra angular.” (Efesios 2:19, 20, TA) El apóstol se expresó
muy definidamente acerca de esto, diciendo de nuevo: “Pues nadie puede poner otro fundamento que el que ya
ha sido puesto, el cual es Jesucristo.”—1 Corintios 3:11, TA.
ip-1 cap. 2 págs. 20-21 párrs. 22-23 Un padre con hijos rebeldes
22, 23. ¿Por qué dejó Jehová ‘que quedaran unos cuantos’ en el siglo primero?
22 En el siglo primero, Israel atravesó su última crisis como el pueblo en pacto con Dios. Cuando Jesús se
presentó como el Mesías prometido, la nación lo rechazó, y en consecuencia, Jehová los rechazó a ellos (Mateo
21:43; 23:37-39; Juan 1:11). ¿Supuso eso que Jehová ya no tendría una nación especial sobre la Tierra? No. El
apóstol Pablo indicó que Isaías 1:9 tenía aún otro cumplimiento. Citando de la versión Septuaginta, escribió: “Así
como Isaías había dicho en otro tiempo: ‘A menos que Jehová de los ejércitos nos hubiera dejado descendencia,
habríamos llegado a ser justamente como Sodoma, y habríamos quedado justamente como Gomorra’” (Romanos
9:29).
23 En esta ocasión, los sobrevivientes fueron los cristianos ungidos, los cuales demostraron fe en Jesucristo.
Este grupo se compuso al principio de cristianos de origen judío, a los que más tarde se unieron otros de origen
gentil. Juntos constituyeron un nuevo Israel, “el Israel de Dios” (Gálatas 6:16; Romanos 2:29). Esa
“descendencia” sobrevivió a la destrucción del sistema de cosas judío en 70 E.C. De hecho, “el Israel de Dios”
aún está con nosotros, y se le han unido millones de creyentes de las naciones, los cuales componen “una gran
muchedumbre, que ningún hombre [puede] contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas”
(Revelación 7:9).
re cap. 43 pág. 312 párr. 26 La ciudad esplendorosa
26. ¿Quiénes pudieran estar incluidos en los árboles de vida, y por qué?
26 Aquellos árboles, bien regados por el río, quizás incluyan a los 144.000 miembros de la esposa del Cordero.
Ellos beben de la provisión de Dios para la vida mediante Jesucristo mientras están en la Tierra. Cabe señalar
que a estos hermanos de Cristo engendrados por espíritu se les llama proféticamente “árboles grandes de
justicia”. (Isaías 61:1-3; Revelación 21:6.) Ya han producido mucho fruto espiritual para la alabanza de Jehová.
(Mateo 21:43.) Y durante el Reinado de Mil Años participarán en dispensar las provisiones del rescate que
servirán para ‘curar a las naciones’ del pecado y la muerte. (Compárese con 1 Juan 1:7.)
w80 15/2 pág. 14 párr. 15 “Vengan en pos de mí, y los haré pescadores de hombres”
15. (a) Según la ilustración que Jesucristo dio acerca de la vid, ¿por qué deben los cristianos mantener
una relación estrecha con él en todo momento? (b) ¿Qué parte desempeña el amor cristiano en esto?
15 A fin de tener buen éxito en su obra, los seguidores de Jesús tienen que mantenerse en estrecha unión con
él y demostrar que son sus discípulos. Jesús ilustró esto por medio de la vid y sus sarmientos, recalcando lo
necesario que les era permanecer en la vid y llevar fruto a fin de que su Padre fuera glorificado. Producirían fruto
por medio de dar el testimonio del Reino y manifestar una personalidad semejante a la de Cristo. Los hombres
verían que eran discípulos de él debido al amor genuino que los discípulos manifestarían entre sí.—Mat. 21:43;
Juan 13:34, 35; 15:1-12; vea también La Atalaya del 15 de febrero de 1979.

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