lunes, 21 de enero de 2013

puntos sobresalientes mateo 7 a 11


CAPITULO 7
lv cap. 2 págs. 20-21 párr. 16 La importancia de mantener una buena conciencia
16. ¿Por qué no debemos juzgar a quienes hacen cosas que nuestra conciencia no nos permite?
16 Ahora bien, si otros cristianos hacen cosas que nuestra conciencia no nos permite, no debemos criticarlos,
como si todo el mundo tuviera que opinar lo mismo en asuntos de decisión personal (Romanos 14:10).
En realidad, la conciencia es para juzgarnos a nosotros mismos y no a los demás. No olvidemos que Jesús dijo:
“Dejen de juzgar, para que no sean juzgados” (Mateo 7:1). Ningún miembro de la congregación debería crear
polémica en torno a asuntos de conciencia. Nuestro objetivo no es derribarnos unos a otros, sino edificarnos,
promoviendo el amor y la unidad entre todos (Romanos 14:19).
cl cap. 16 págs. 161-162 párrs. 12-13 Debemos “ejercer justicia” al andar con Dios
12, 13. a) ¿Por qué no debemos apresurarnos a juzgar al prójimo? b) ¿Qué implica el consejo de Jesús
“dejen de juzgar” y “dejen de condenar”? (Véase también la nota.)
12 También ejercitamos la justicia tratando a los demás como nos trata el Creador. Es fácil juzgarlos, criticarlos
y cuestionar sus intenciones. Pero ¿a quién le gustaría que el Altísimo evaluara implacablemente sus motivos y
defectos? Él no procede así con nosotros, como bien indicó el salmista: “Si errores fuera lo que tú vigilas, oh Jah,
oh Jehová, ¿quién podría estar de pie?” (Salmo 130:3). ¿Verdad que agradecemos que el Dios justo y
misericordioso no se centre en nuestros fallos? (Salmo 103:8-10.) Entonces, ¿cómo deberíamos tratar al
semejante?
13 Si comprendemos que la justicia divina es misericordiosa, no nos apresuraremos a juzgar al prójimo en
asuntos que no nos conciernan o que sean de importancia secundaria. En el Sermón del Monte, Jesús advirtió a
su auditorio: “Dejen de juzgar, para que no sean juzgados” (Mateo 7:1). De acuerdo con el evangelista Lucas,
luego añadió: “Dejen de condenar, y de ninguna manera serán condenados” (Lucas 6:37). Cristo demostró que
conocía la tendencia del hombre imperfecto a erigirse en juez de su semejante. Era preciso que los oyentes de
Jesús que acostumbraran juzgar con severidad dejaran de hacerlo.
cf cap. 16 págs. 170-171 párrs. 18-19 “Los amó hasta el fin”
18-20. a) ¿Cómo podemos mostrar que confiamos en nuestros hermanos espirituales? b) ¿De qué forma
podemos imitar la disposición de Jesús a delegar?
18 ¿De qué manera podemos seguir el ejemplo de Jesús al relacionarnos con los demás? Tener confianza en
nuestros hermanos espirituales es una expresión de nuestro amor. No olvidemos que el amor se centra en lo
positivo, y no en lo negativo. Cuando otros nos decepcionen —lo que de seguro pasará alguna que otra vez—, el
amor evitará que nos apresuremos a atribuirles malas intenciones (Mateo 7:1, 2). Si vemos a nuestros hermanos
de manera positiva, los trataremos de una forma que edifique y no que derribe (1 Tesalonicenses 5:11).
19 ¿Cómo podemos imitar la disposición de Jesús a delegar? Es bueno que quienes dirigen la congregación
deleguen en otros hermanos tareas adecuadas y útiles, confiando en que estos pondrán todo su empeño en
realizarlas. Así, los ancianos con experiencia pueden dar la capacitación que es tan necesaria y valiosa a los
jóvenes que están “procurando” ayudar en la congregación (1 Timoteo 3:1; 2 Timoteo 2:2). Dicha capacitación es
esencial, pues a medida que Jehová siga acelerando el crecimiento de la obra del Reino, será necesario preparar
a más hermanos (Isaías 60:22).
pe cap. 28 pág. 235 párr. 14 Cómo llevarnos bien unos con otros en amor
14. ¿Qué consejo dio Jesús contra el andar criticando a otros?
14 Puesto que todos somos tan imperfectos, Jesús enseñó que no debemos adoptar la actitud de criticar a
otros. Es verdad que otros tienen faltas, pero nosotros también las tenemos. “¿Por qué, pues, miras la paja en el
ojo de tu hermano, pero no tomas en cuenta la viga en tu propio ojo?,” preguntó Jesús. (Mateo 7:1-5) El tener
presente ese sabio consejo nos ayudará a llevarnos bien con nuestros hermanos y hermanas.
w97 1/8 págs. 8-9 párr. 4 Servicio leal con la organización de Jehová
4. a) ¿Por qué es fácil que veamos con ojos críticos a los que tienen autoridad? b) ¿Cómo fue Coré
desleal a la organización de Jehová?
4 Cuando un hermano ocupa una posición de responsabilidad, sus faltas pueden parecer más evidentes. Es
muy fácil criticar ‘la paja que hay en el ojo de nuestro hermano y no tomar en cuenta la viga que hay en el
nuestro’. (Mateo 7:1-5.) Ahora bien, concentrarse en las faltas puede engendrar deslealtad. Para ilustrarlo:
analice el contraste entre Coré y David. Coré tenía mucha responsabilidad, y posiblemente fue leal por muchos
años, pero se hizo ambicioso. Se resintió por la autoridad de sus primos, Moisés y Aarón. Aunque Moisés era el
hombre más manso, es probable que Coré empezara a verlo con ojos críticos. Posiblemente halló faltas en él.
Sin embargo, esas faltas no justificaban la deslealtad de Coré a la organización de Jehová. Fue muerto y
desapareció de en medio de la congregación. (Números 12:3; 16:11, 31-33.)
w02 15/11 pág. 18 párrs. 17-18 Sigamos sirviendo hombro a hombro
17, 18. a) ¿Qué dijo Jesús en cuanto a juzgar a nuestro hermano? b) ¿Qué nos enseñan las palabras de
Jesús sobre el juzgar?
17 Aun cuando no calumniemos a nadie, tal vez tengamos que hacer un esfuerzo concienzudo por no erigirnos
en jueces. Jesús condenó tal actitud con las palabras: “Dejen de juzgar, para que no sean juzgados; porque con
el juicio con que ustedes juzgan, serán juzgados; y con la medida con que miden, se les medirá. Entonces, ¿por
qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano, pero no tomas en cuenta la viga que hay en tu propio ojo? O,
¿cómo puedes decir a tu hermano: ‘Permíteme extraer la paja de tu ojo’; cuando ¡mira!, hay una viga en tu propio
ojo? ¡Hipócrita! Primero extrae la viga de tu propio ojo, y entonces verás claramente cómo extraer la paja del ojo
de tu hermano” (Mateo 7:1-5).
18 Ni siquiera deberíamos pensar en ofrecernos a extraer una simple “paja” del ojo de nuestro hermano,
cuando una “viga” reduce nuestra capacidad para emitir un juicio justo. De hecho, si en realidad entendemos el
alcance de la misericordia de Dios, no nos sentiremos inclinados a juzgar a nuestros hermanos espirituales.
¿Acaso seríamos capaces de comprenderlos como lo hace nuestro Padre celestial? Con razón Jesús nos advirtió
que ‘dejáramos de juzgar para que no fuéramos juzgados’. Una evaluación sincera de nuestras propias
imperfecciones impedirá que juzguemos al prójimo de una manera que Dios consideraría injusta.
bf cap. 11 págs. 262-263 párr. 36 Invitación para beber “agua de vida”
36. ¿A quiénes se mantiene fuera de la “santa ciudad”? ¿Qué recompensa o retribución reciben éstos de
Jehová?
36 Esos guardas angélicos saben a quiénes mantener fuera de las doce puertas. Fuera se mantiene a la gente
que es como perros comedores de basura de las calles, que practican homosexualidad, sodomía, lesbianismo,
depravación, crueldad (Deuteronomio 23:18; Salmo 22:16, 20; Mateo 7:6; Filipenses 3:2); también los espiritistas
que se comunican con los demonios; las adúlteras y las rameras y los hombres que cometen inmoralidad sexual
con ellas; los asesinos y los odiadores, cuyo odio es equivalente a asesinato de hecho; los que idolatran a la
simbólica “bestia salvaje” y su “imagen” y estatuas religiosas y otras cosas materiales o hasta personalidades
humanas; y los mentirosos, cualquiera que prefiere las mentiras a la verdad y que lleva a cabo la mentira o un
sistema edificado sobre mentiras. A todos éstos se les mantiene fuera de la “santa ciudad, la Nueva Jerusalén,” y
son arrojados al simbólico “lago que arde con fuego y azufre,” es decir, “la muerte segunda.” (Revelación 21:8)
Esta es la recompensa o retribución que reciben de Jehová Dios según sus obras en la Tierra. Así Dios mantiene
limpio y respetable su gobierno celestial.
cf cap. 7 págs. 72-73 párr. 17 “Consideren con sumo cuidado [...] al que ha aguantado”
17. Para no rendirnos ante las adversidades, ¿por qué debemos alzar los ojos al cielo, y cómo podemos
hacerlo?
17 Para no rendirnos ante las adversidades, nosotros también tenemos que mirar hacia arriba, por así decirlo,
pues es necesario que alcemos los ojos al cielo, al Dios que “imparte poder” (Filipenses 4:13). Si el Hijo perfecto
de Dios sintió la necesidad de implorar ayuda a Jehová, ¡cuánto más tendremos que hacerlo nosotros! Como
Jesús, tal vez tengamos que suplicarle a Jehová en repetidas ocasiones (Mateo 7:7). Aunque no esperamos
recibir una visita angelical, de una cosa sí estamos seguros: nuestro amoroso Dios responderá a las plegarias del
cristiano leal que “persiste en ruegos y oraciones noche y día” (1 Timoteo 5:5). Sean cuales sean las pruebas que
afrontemos —la mala salud, la muerte de un ser querido o la persecución—, Jehová nos responderá cuando le
pidamos con fervor que nos conceda sabiduría, valor y fuerzas para aguantar (2 Corintios 4:7-11; Santiago 1:5).
es12 pág. 42
Todas las cosas que quieren que los hombres les hagan, también ustedes de igual manera tienen
que hacérselas a ellos (Mat. 7:12).
¿Por qué debemos usar palabras amables con los hermanos?
a) ¿Qué deben tener presente los superintendentes al dar consejo? b) ¿Qué deben recordar los ancianos
al preparar una carta?
Si hablamos con amabilidad a los hermanos, les aliviaremos las cargas, mientras que si los criticamos
implacablemente, se las haremos más pesadas. Tal vez hasta los llevemos a pensar que han perdido el favor de
Jehová. Queremos animarlos con palabras sinceras y decirles solo lo “que sea bueno para [su] edificación según
haya necesidad”. Nuestro deseo es “[impartirles] lo que sea favorable” (Efe. 4:29).
Los ancianos, en particular, han de ser amables y tiernos con el rebaño (1 Tes. 2:7, 8). Tienen que tratar “con
apacibilidad [incluso] a los que no están favorablemente dispuestos” a escuchar sus consejos (2 Tim. 2:24, 25).
También deben demostrar cortesía y consideración al comunicarse por escrito, sea con otro cuerpo de ancianos
o con la sucursal. Es necesario que se expresen con bondad y tacto, según el principio expuesto en el texto de
hoy. w10 15/6 4:12, 13
pc págs. 16-17 párrs. 13-15 Una guía para toda la humanidad
13-15. ¿Por qué sabemos que los consejos que nos ofrece la Biblia son prácticos y muy superiores a la
sabiduría humana?
13 El egoísta mundo en el que vivimos está plagado de problemas. Muchas familias sufren dificultades
económicas o matrimoniales, y los jóvenes se hacen numerosas preguntas relacionadas con sus amigos, el sexo,
el alcohol o las drogas. Si la Biblia es la guía de Dios para la humanidad, es de esperar que nos ayude a
enfrentarnos a los problemas. Vamos a comprobarlo.
14 Aunque no siempre concuerden con la opinión generalizada, los consejos bíblicos siempre son útiles y
eficaces. Por ejemplo, cuando surge un conflicto en una pareja, ¿qué suele ocurrir? En muchos casos, que los
consejeros les recomienden separarse o divorciarse. No obstante, la Biblia enseña que el matrimonio es algo
muy serio. Además, aconseja a los cónyuges que se amen y se respeten, lo cual puede evitar muchos problemas
(Efesios 5:22-28). Respecto al dinero, nos advierte contra la avaricia y nos anima a vivir contentos con lo que
tengamos. También nos exhorta a no malgastar el dinero apostando, abusando del alcohol, fumando o
consumiendo drogas (1 Timoteo 6:7-10). Y en cuanto a las relaciones humanas, la Biblia aconseja: “Todas las
cosas que quieren que los hombres les hagan, también ustedes de igual manera tienen que hacérselas a ellos”
(Mateo 7:12). En efecto, si siempre actuamos con amor, nos ganaremos la amistad y el respeto de los demás; de
ese modo nos evitaremos tensiones y problemas.
15 ¿Qué le parece? ¿No opina que los consejos bíblicos son prácticos y muy superiores a la sabiduría
humana? Hoy día, millones de personas de todo el mundo afrontan sus problemas con éxito gracias a la Biblia.
Así es: si hacemos caso de sus consejos, podemos hallar paz y felicidad duraderas.
kl cap. 5 pág. 51 párr. 19 ¿La adoración de quiénes acepta Dios?
19. ¿Cómo influye la adoración verdadera en nuestra forma de tratar a los demás?
19 Nuestra relación con el prójimo también debería reflejar las normas de Dios. Jesucristo nos exhortó a tratar
a los demás como quisiéramos que nos trataran a nosotros, puesto que tal conducta es parte de la adoración
verdadera. (Mateo 7:12.) Observe lo que dijo también respecto al amor fraternal: “En esto todos conocerán que
ustedes son mis discípulos, si tienen amor entre sí”. (Juan 13:35.) Los discípulos de Jesús deben amarse unos a
otros y hacer el bien a sus compañeros de fe y a otras personas. (Gálatas 6:10.)
g 5/09 pág. 19 ¿Por qué no les gusto a las muchachas?
Presta atención a tu higiene. Un buen aseo personal revela respeto por los demás... y por ti mismo (Mateo
7:12). Y si te respetas a ti mismo, es muy probable que los demás también lo hagan. Por el contrario, si
descuidas tu higiene, tú mismo estarás saboteando tus posibilidades de gustarle a una muchacha
g 10/09 pág. 6 Cuarta clave: Mostrar respeto
Lo que significa. En todas las familias se producen desacuerdos, pero las que son felices los afrontan sin
recurrir al sarcasmo, los insultos u otras palabras hirientes. Los miembros de dichas familias tratan a los demás
como quisieran que los trataran a ellos (Mateo 7:12).
g 10/09 pág. 11 ¿Qué puedo hacer para conocer mejor a mis padres?
Primer beneficio: Tus padres seguramente agradecerán tu interés. Sin duda les alegrará que te intereses
por ellos lo suficiente como para preguntarles acerca de su vida. Y, quién sabe, puede que después comprendan
mejor lo que tú sientes (Mateo 7:12).
g 1/09 pág. 20 ¿Deberíamos romper?
Juega limpio. Si fuera tu novio el que tomara la iniciativa en romper, ¿verdad que te gustaría que te explicara
las razones? (Mateo 7:12.) Por lo tanto, no te limites a enviarle un simple mensajito en su correo electrónico, su
celular o su buzón de voz que diga: “¡Lo nuestro se acabó!”.
g 12/10 pág. 23 ¿Cómo explicar lo que dice la Biblia sobre la homosexualidad?
¿No deberían los cristianos respetar a todas las personas sin importar su preferencia sexual? Claro
que sí. La Biblia declara: “Honren a hombres de toda clase”, o como dice la versión El libro del Pueblo de Dios:
“Respeten a todo el mundo” (1 Pedro 2:17). De modo que los cristianos no son homofóbicos, sino que respetan a
todo el mundo, incluidos los homosexuales (Mateo 7:12).
Si alguien te pregunta: “¿No crees que tu opinión promueve el prejuicio contra los homosexuales?”.
Podrías responder: “Para nada. No estoy en contra de los homosexuales, sino de la conducta
homosexual”.
• Y podrías añadir: “Pongamos un caso. Yo no fumo; de hecho, me da asco. Ahora supongamos que tú
piensas diferente porque eres fumador. Yo no te juzgaría porque fumas, y sé que tú no me juzgarías
porque no fumo, ¿verdad? Pues lo mismo pasa con la manera en que ambos vemos la homosexualidad”.
w09 15/7 pág. 8 párr. 3 Las familias cristianas siguen el ejemplo de Jesús
3. ¿Qué enseñó Jesús sobre el matrimonio?
3 Durante su ministerio, Jesús recalcó que el matrimonio debe ser una unión permanente. También enseñó
varios principios que contribuyen a evitar las actitudes y conductas que ponen en peligro la felicidad del
matrimonio y de toda la familia (Mat. 5:27-37; 7:12). En este artículo veremos cómo el ejemplo que dio Jesús,
tanto por palabra como por obra, ayuda a esposos, esposas, padres e hijos a ser más felices.
rq lección 13 pág. 26 párr. 1 Cómo puede usted encontrar la religión verdadera
¿Agradan a Dios todas las religiones, o solo una?
1. Jesús fundó una sola religión cristiana verdadera. Por lo tanto, hoy día únicamente tiene que haber un
grupo de adoradores verdaderos de Jehová Dios. (Juan 4:23, 24; Efesios 4:4, 5.) La Biblia enseña que son
pocos los que andan por el camino estrecho que lleva a la vida. (Mateo 7:13, 14.)
gf lección 3 pág. 5 Tenemos que conocer a Dios
No todas las religiones nos ayudan a ser amigos de Dios. Jesús, el mejor amigo de Dios, habló de dos
caminos. Uno es ancho y está lleno de gente. Este camino conduce a la destrucción. El otro es estrecho y por él
van muy pocas personas. Ese camino conduce a la vida eterna. Esto significa que si queremos tener la amistad
de Dios, debemos saber cuál es el modo correcto de adorarlo (Mateo 7:13, 14).
w11 1/8 pág. 16 ¿Cómo saber cuál es la religión verdadera?
¿Por qué hay tantas religiones que afirman ser cristianas?
Los falsos profetas han corrompido el cristianismo y lo han utilizado para su propio beneficio. Como predijo
Jesús, aparentan ser sus ovejas, pero se comportan como lobos voraces (Mateo 7:13-15, 21, 23). El cristianismo
falso se desarrolló sobre todo tras la muerte de los apóstoles. (Lea Hechos 20:29, 30.)
w11 1/8 pág. 16 ¿Cómo saber cuál es la religión verdadera?
. ¿Hay una sola religión verdadera?
Jesús enseñó a sus discípulos una sola religión, la única verdadera. Es como una senda que lleva a la vida, y
según dijo Jesús, “pocos son los que la hallan” (Mateo 7:14). Dios solo acepta la adoración que se basa en su
Palabra de verdad, la Biblia. Por tanto, los cristianos verdaderos están unidos en una sola fe. (Lea Juan 4:23, 24;
14:6; Efesios 4:4, 5.)
ol parte 6 pág. 19 párr. 3 ¿Acepta Dios todas las religiones?
3. ¿Cuál es una forma de distinguir la religión verdadera de la falsa?
3 ¿Cómo se puede saber si a Dios le agrada o no una religión en concreto? Jesús dijo: “Todo árbol bueno
produce fruto excelente, pero todo árbol podrido produce fruto inservible [...]. Realmente, pues, por sus frutos
reconocerán a aquellos hombres”. En otras palabras, si una religión proviene de Dios, dará buen fruto; pero si
proviene de Satanás, dará mal fruto (Mateo 7:15-20).
gf lección 10 pág. 16 Cómo hallar la religión verdadera
Podemos saber cuál es la religión verdadera observando a las personas que la practican. Como Jehová
es bueno, sus verdaderos adoradores deben ser buenas personas. Igual que un buen naranjo produce buenas
naranjas, la religión verdadera produce gente buena (Mateo 7:15-20).
w08 15/1 pág. 29 Puntos sobresalientes del libro de Mateo
Respuestas a preguntas bíblicas:
Mateo 7:16. ¿Qué abarcan los “frutos” que identifican a la religión verdadera? Abarcan no solo nuestra
conducta, sino también nuestras creencias, las enseñanzas que seguimos.
gf lección 11 pág. 19 Rechacemos la religión falsa
Como un árbol podrido produce malos frutos, la religión falsa produce personas que hacen cosas
malas. El mundo está lleno de problemas debido a las cosas malas que hace la gente. Hay inmoralidad, peleas,
robos, opresión, asesinatos y violaciones. Muchas de las personas que hacen estas cosas tienen su religión,
pero esta religión no los mueve a hacer lo que es bueno. No pueden ser amigos de Dios a no ser que dejen de
hacer cosas malas (Mateo 7:17, 18).
hu pág. 22 párrs. 38-39 Fracasan los planes humanos mientras triunfa el propósito de Dios
38, 39. (a) ¿Por qué no podía ser la cristiandad ese “cuerpo del Cristo”? (b) Por el fruto que ha dado, ¿qué
le sucederá a ella?
38 La cristiandad alega que es este “cuerpo del Cristo.” Pero, ¿cómo pudiera ser eso jamás? Porque después
de más de dieciséis siglos de funcionamiento ella ha fracasado vergonzosamente en cuanto a lograr esa unidad
cristiana. Está dividida de mil maneras, por sectas religiosas, todas enseñando doctrinas diferentes en conflicto.
No es un solo “cuerpo” religioso, no es una sola iglesia. Sus sectas religiosas separadas no son las ramas
separadas o individuales de la “vid” del Cristo. (Juan 15:1-8) Esto es cierto a pesar del Concilio Mundial de
Iglesias de la cristiandad. La religión de la cristiandad ha resultado ser una de las fuerzas más divisivas de la
experiencia humana. Debido a esto el registro de ella ha sido un registro sangriento, con el hedor de la sangre
humana.
39 Este no es el fruto del cristianismo verdadero. Jesucristo dijo: “Un árbol bueno no puede dar fruto inservible,
tampoco puede un árbol podrido producir fruto excelente. Todo árbol que no produce fruto excelente llega a ser
cortado y echado al fuego. Realmente, pues, por sus frutos reconocerán a aquellos hombres.” (Mateo 7:18-20)
Como un árbol podrido, la cristiandad necesariamente será cortada pronto y destruida como si fuera consumida
por el fuego. No le irá mejor que a los otros miembros de la religiosa Babilonia la Grande, el imperio mundial de la
religión falsa.—Revelación 17:1 a 18:8 inclusive.
cf cap. 1 págs. 11-12 párrs. 16-17 ¿Qué implica la invitación de Jesús “Sé mi seguidor”?
16, 17. ¿Qué suele faltarles a muchos que afirman ser cristianos, y qué distingue a los verdaderos
seguidores de Cristo?
16 Jesús señaló que no se reconocería a sus verdaderos discípulos solo porque afirmaran seguirlo o ser
cristianos, sino principalmente por sus actos. Así, aseguró en cierta ocasión: “No todo el que me dice: ‘Señor,
Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo
7:21). ¿Por qué son tantas las personas que afirman tener a Jesús por Señor, pero luego no hacen la voluntad
de Su Padre? Por lo general, porque les pasa igual que al joven y acaudalado gobernante. Hay “una cosa [que
les] falta”: no aman con toda el alma ni a Jesús ni a su Padre, quien lo envió.
17 Pero ¿por qué decimos eso? ¿Acaso no hay millones de feligreses en la cristiandad que aseguran amar a
Cristo? Así es. Sin embargo, el amor a Jesús y a Jehová no debe quedarse en simples afirmaciones. Cristo dijo:
“Si alguien me ama, observará mi palabra” (Juan 14:23). Y hablando como pastor, señaló: “Mis ovejas escuchan
mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen” (Juan 10:27). Como vemos, el auténtico amor a Cristo no se
demuestra tan solo con los sentimientos y palabras, sino también con las acciones.
km 12/96 pág. 3 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Por qué no son prueba del favor o el apoyo de Dios las obras poderosas que se ejecutan en el nombre de
Jesús? [kl-S pág. 46 §6, 7]. Porque Jesús dijo, según Mateo 7:21-23, que muchos de los que afirman ser
cristianos y que ejecutan esas obras serían rechazados por él debido a que no hacen la voluntad de Dios.
(Con la idea es suficiente.)
kl cap. 5 pág. 46 párrs. 6-7 ¿La adoración de quiénes acepta Dios?
6, 7. ¿Por qué no reconoce Jesús a algunos que dicen ser sus discípulos?
6 Leamos Mateo 7:21-23 y veamos si podemos aislar un factor decisivo que indica si Dios acepta toda forma
de adoración. Jesús dijo: “No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino el que
hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿no
profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios [criaturas espirituales inicuas], y en tu nombre
ejecutamos muchas obras poderosas?’. Y sin embargo, entonces les confesaré: ¡Nunca los conocí! Apártense de
mí, obradores del desafuero”.
7 En la adoración verdadera es esencial reconocer a Jesucristo como Señor. Pero este texto indica que a la
adoración de muchos de los que afirmarían ser discípulos de Jesús le faltaría algo. Él dijo que algunos
ejecutarían “obras poderosas”, como por ejemplo, supuestas curaciones milagrosas. Sin embargo, les faltaría
algo que Jesús consideró fundamental. No estarían ‘haciendo la voluntad de su Padre’. Si deseamos complacer a
Dios, tenemos que aprender cuál es la voluntad del Padre, y entonces hacerla.
es12 pág. 128
No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos (Mat. 7:21).
¿Cómo veía Jesús a las personas que se negaban a abandonar el pecado?
¿Por qué se expulsa de la congregación a quienes se niegan a arrepentirse?
Jesús señaló que había venido a invitar al arrepentimiento a quienes estaban violando la ley de Dios (Luc.
5:30-32). Ahora bien, ¿cómo veía él a la gente que se negaba a abandonar el pecado? Advirtió a sus oyentes
que tales personas eran una influencia peligrosa (Mat. 23:15, 23-26). A esos individuos, que en realidad no están
arrepentidos ni han dejado de practicar el pecado, Cristo les dirá: “Apártense de mí” (Mat. 7:22, 23). ¿Por qué los
juzgará con tanta severidad? Porque con sus malas acciones han estado deshonrando a Dios y haciendo daño a
sus semejantes.
La Palabra de Dios manda sacar de la congregación a quienes rehúsan arrepentirse de sus pecados (1 Cor.
5:9-13). Esta medida es necesaria al menos por tres razones: 1) para que no se ensucie el nombre de Jehová,
2) para que no se contamine la congregación y 3) para animar al propio pecador a arrepentirse. ¿Tenemos el
mismo criterio que Jesús sobre las personas que se empeñan en violar la ley de Dios? w11 15/2 4:13-15
pe cap. 3 pág. 31 párr. 16 Sí importa qué religión usted sigue
16. ¿Qué dijo Jesús como indicación de que no basta con la sinceridad para que una persona reciba la
aprobación de Dios?
16 Pero alguien quizás pregunte: ‘Si uno es sincero en sus creencias, ¿no tendrá la aprobación de Dios
aunque su religión esté equivocada?’ Pues bien, Jesús dijo que él no aprobaría a los “obreros del desafuero”
aunque ellos creyeran que estuvieran haciendo lo correcto. (Mateo 7:22, 23) Por eso, Dios tampoco aprobaría
solamente sinceridad. En cierta ocasión Jesús dijo a sus seguidores: “Viene la hora en que todo el que los mate
se imaginará que ha rendido servicio sagrado a Dios.” (Juan 16:2) Pudiera ser que tales matadores de cristianos
creyeran sinceramente que de ese modo estarían sirviendo a Dios, pero está claro que no estarían haciendo eso.
Dios no aprobaría lo que hicieran.
cf cap. 5 págs. 51-52 párr. 12 “Todos los tesoros de la sabiduría”
12. ¿Cómo ven los seguidores de Jesús sus consejos, y por qué?
12 ¡Cuánta sabiduría hay en las palabras de Jesús! Es natural que “las muchedumbres quedar[a]n atónitas por
su modo de enseñar” (Mateo 7:28). Para quienes lo seguimos, sus sabios consejos son una guía para la vida.
Por eso, procuramos cultivar las cualidades que él recomendó —entre ellas la misericordia, la apacibilidad y el
amor—, pues reconocemos que estas son el fundamento de la conducta que agrada a Dios. Por otro lado, nos
esforzamos al máximo por desarraigar del corazón los sentimientos y deseos perjudiciales contra los cuales él
nos advirtió, como la ira y los deseos inmorales. No olvidemos que hacer esto nos ayudará a no caer en el
pecado (Santiago 1:14, 15).
w10 15/12 pág. 17 párrs. 7-8 Las bendiciones que nos ofrece el Rey que Dios guía con su espíritu
7, 8. ¿De qué formas ayudó el espíritu santo a Jesús durante su ministerio?
7 Jesús fue ungido con espíritu santo. Él mismo dijo: “El espíritu de Jehová está sobre mí, porque él me ungió
para declarar buenas nuevas a los pobres, me envió para predicar una liberación a los cautivos y un recobro de
vista a los ciegos, para despachar a los quebrantados con una liberación, para predicar el año acepto de Jehová”
(Luc. 4:18, 19). Probablemente, cuando Jesús se bautizó, el espíritu santo le recordó las cosas que había
aprendido en el cielo, entre ellas lo que Dios quería que hiciera como Mesías durante su ministerio en la Tierra
(léanse Isaías 42:1, Lucas 3:21, 22 y Juan 12:50).
8 Además de ser perfecto de cuerpo y mente, Jesús contaba con el poder que le daba el espíritu. Por eso,
no solo fue el hombre más grande, sino también el mejor maestro que ha vivido en la Tierra. De hecho, leemos
que dejaba a las personas “atónitas por su modo de enseñar” (Mat. 7:28). Para empezar, era capaz de
comprender las verdaderas raíces de los problemas del hombre: el pecado, la imperfección y la ignorancia
espiritual. Además, podía leer los corazones y tratar a la gente según lo que veía en su interior (Mat. 9:4; Juan
1:47).
CAPITULO 8
km 8/76 pág. 1 párr. 1 Queremos ayudar a la gente
1 Jehová Dios ha demostrado inequívocamente su deseo de ayudar a la gente, pues dio el tesoro más
preciado de su corazón, su Hijo unigénito, a favor de la humanidad. (Juan 3:16) Durante el ministerio terrestre de
Jesús, que incluyó su muerte en sacrificio, él exhibió el mismo deseo sincero de ayudar a la gente. (Mat. 8:3;
20:28) Queremos imitar el ejemplo de ellos ayudando a la gente, y esto es especialmente urgente porque
estamos muy dentro del tiempo del fin. No basta con suministrar literatura bíblica a la gente; en realidad
necesitan ayuda personal para conocer y entender los propósitos de Dios, y podemos darles esa ayuda por
medio de un estudio bíblico de casa.—Juan 17:3.
w73 1/3 pág. 140 párr. 39 Logren asirse firmemente de la vida que lo es realmente
39. Además de sus asombrosas enseñanzas, ¿qué más continuó haciendo Jesús para convencer a la
gente de que él era el Mesías?
39 Además de usar métodos eficaces de enseñar, este Gran Maestro continuó acentuando con milagros la
segunda mitad de su ministerio al ir de lugar en lugar. En Capernaum sanó al siervo paralítico de un oficial del
ejército no israelita, porque, como dijo Jesús: “No he hallado en Israel a nadie con tan grande fe.” Cuando el
féretro que llevaba el cuerpo del único hijo de una viuda iba pasando en camino al cementerio de Naín, Jesús lo
tocó y al dar la orden se hizo al joven volver a la vida. ¡Qué testimonio fue eso para el Mesiazgo de Jesús!—Mat.
8:5-13; Luc. 7:11-17.
w81 1/3 pág. 14 párrs. 14-15 “Trabajando duro y esforzándonos”
14, 15. ¿Quiso decir Jesús, por lo que dijo en Juan 14:12, que sus seguidores ejecutarían mayores
milagros que los que él ejecutó? ¿Por qué?
14 ¿Cómo podrían los discípulos de Jesús hacer obras mayores que las que él hizo? ¿Pudiera usted participar
en hacer estas obras mayores? La Biblia revela que Dios hizo que algunos cristianos pudieran ejecutar milagros,
como los de expulsar demonios, sanar a gente enferma y, en unos cuantos casos, resucitar a personas que
habían muerto. Dios hizo esto para manifestar que entonces estaba tratando con la congregación cristiana y
bendiciéndola. (Hech. 3:2-8; 5:12-16; 9:36-40; 16:16-18) Pero, ¿fueron mayores esas obras que las que Jesús
hizo? Él sanó a todos los que vinieron a él y hasta a algunos que estaban a cierta distancia, alimentó
milagrosamente a miles de personas, resucitó a los muertos y controló las fuerzas de la naturaleza. (Mat. 8:5-16,
23-27; 14:14-33; Juan 11:39-44) Además, los milagrosos dones del espíritu que algunos cristianos desplegaban
habrían de terminar o ser eliminados. (1 Cor. 13:8-10) Por lo tanto, ¿cómo habrían de hacer los cristianos obras
mayores que las de Jesús?
15 Jesús había hablado lo que su Padre quería que él hablara. El mayor bien que él hizo, y el más duradero,
no fue por sus milagros, sino por su maravillosa enseñanza acerca del Reino. (Luc. 4:32, 43) Después que Jesús
fue resucitado, comisionó a los que seguían sus pisadas a ‘hacer discípulos de gente de todas las naciones,
enseñándoles.’ (Mat. 28:19, 20) Sí, los cristianos habrían de llevar a cabo una extensa obra de testificación. Esta
habría de hacerse en escala más amplia que la predicación de Jesús, por un período más largo y a muchísima
más gente. Así, harían obras mayores que las que él hizo.
w92 15/8 pág. 30 ¿Recuerda usted?
Cuando Jesús efectuaba curaciones milagrosas, ¿tenía que ejercer fe la persona que era sanada? Se
requirió cierto grado de fe de parte de muchos para acudir a Jesús a fin de ser sanados. (Mateo 8:13.) Sin
embargo, no se requirió ninguna profesión de fe para que Jesús efectuara los milagros, como cuando sanó a un
cojo que no sabía quién era Jesús. (Juan 5:5-13.) Jesús hasta restauró la oreja cortada del siervo del sumo
sacerdote, que formaba parte del grupo de enemigos de Jesús. (Lucas 22:50, 51.) Aquellos milagros se
efectuaron con el poder del espíritu santo de Dios, no por la fe del enfermo.—1/6, página 3.
w95 1/10 pág. 14 párr. 5 Padres e hijos, ¡pongan a Dios en primer lugar!
5. a) ¿Cómo sabemos que la mayoría de los apóstoles, si no todos, estaban casados y que tal vez tenían
hijos? b) ¿Qué consejo debían tomar en serio los cabezas de familia?
5 Es significativo que incluso los apóstoles tuvieron que equilibrar sus responsabilidades familiares con la
obligación de predicar y pastorear el rebaño de Dios. (Juan 21:1-3, 15-17; Hechos 1:8.) Fue así porque la
mayoría de ellos, si no todos, estaban casados. Por ello, el apóstol Pablo explicó: “Tenemos autoridad para llevar
en derredor a una hermana como esposa, tal como los demás apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas,
¿verdad?”. (1 Corintios 9:5; Mateo 8:14.) Puede que algunos apóstoles también tuvieran hijos. Algunos
historiadores de la antigüedad, como Eusebio, dicen que Pedro tenía hijos. Todos los padres cristianos de aquel
tiempo debían prestar atención al consejo bíblico: “Ciertamente si alguno no provee para los que son suyos, y
especialmente para los que son miembros de su casa, ha repudiado la fe y es peor que una persona sin fe”.
(1 Timoteo 5:8.)
w77 1/11 págs. 661-662 párrs. 6-7 “Teniendo la palabra de vida asida con fuerza”
6, 7. Respecto a enfermedad, ¿de qué conocimiento pueden sacar consuelo y fuerza los siervos de
Jehová?
6 La enfermedad les sobreviene a pobres y ricos por igual. (Ecl. 5:16, 17; 6:1, 2) Jesucristo dijo que sus
hermanos espirituales estarían enfermos a veces. (Mat. 25:39, 40) Y cristianos primitivos como Epafrodito,
Timoteo y Trófimo fueron atacados por enfermedades. (Fili. 2:25-30; 1 Tim. 5:23; 2 Tim. 4:20) Por eso, los siervos
actuales de Jehová pueden consolarse hasta cierto grado con el conocimiento de que la enfermedad no es una
experiencia singular entre el pueblo de Dios hoy día.
7 Sin embargo, fortalece el saber que Jehová Dios puede remover la enfermedad. (Deu. 7:15) El recobro físico
del rey Ezequías cuando estuvo enfermo es un caso a propósito. Dios lo sanó, en contestación a la oración de
Ezequías. (2 Rey. 20:1-11) Jesucristo, cuando estuvo en la Tierra, efectuó tanto curación física como espiritual.
(Mat. 8:14-17; Isa. 53:4) La base para estas curaciones fue el sacrificio de rescate que Dios proveyó por medio
de Cristo, lo cual fue la culminación del derrotero que siguió Jesús después que el espíritu de Dios vino sobre él
en el río Jordán en 29 E.C. Por lo tanto, los cristianos pueden confiar en que por medio del resucitado Jesucristo
y bajo el gobierno del reino de Dios la humanidad obediente reciba liberación permanente del pecado, la
enfermedad y la muerte. ¡Qué apropiado, entonces, que David bendijera a Jehová como Aquel “que está
sanando todas [nuestras] dolencias”!—Sal. 103:1-3.
w09 15/9 pág. 20 párrs. 16-17 El amor de Cristo nos impulsa a amar
16, 17. ¿Cómo podemos imitar la actitud de Jesús al tratar a los hermanos enfermos?
16 Aunque relativamente pocos de nosotros hemos sufrido los efectos de un desastre natural, casi todos
tenemos problemas de salud o familiares enfermos. La actitud que Jesús tuvo hacia los enfermos también puede
servirnos de ejemplo. Cuando le trajeron a quienes sufrían padecimientos, su amor lo hizo compadecerse de
ellos y curar “a todos los que se sentían mal” (Mat. 8:16; 14:14).
17 Hoy día no podemos curar a los enfermos de manera milagrosa, como hizo Jesús, pero sí podemos
tratarlos con la misma compasión que él. Por ejemplo, los ancianos imitan la actitud de Jesús al organizar y
supervisar programas de ayuda para los hermanos enfermos de la congregación, siguiendo el principio que se
expone en Mateo 25:39, 40 (léase).
ip-2 cap. 14 págs. 204-205 párr. 23 Jehová ensalza a su Siervo Mesiánico
23. ¿En qué sentido llevó Jesús los sufrimientos ajenos?
23 ¿En qué sentido llevó Jesús los sufrimientos ajenos? El Evangelio de Mateo cita de Isaías 53:4 en el
siguiente pasaje: “La gente le trajo muchos endemoniados; y con una palabra él expulsó a los espíritus, y curó a
todos los que se sentían mal; para que se cumpliera lo que se había hablado mediante Isaías el profeta, que dijo:
‘Él mismo tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias’” (Mateo 8:16, 17). Al devolver la salud a los
que acudieron a él con diversas enfermedades, Jesús cargó en realidad con el sufrimiento de ellos. Además,
tales curaciones le restaban vitalidad (Lucas 8:43-48). Por su capacidad para sanar todo tipo de dolencias, tanto
físicas como espirituales, demostró que estaba facultado para limpiar los pecados de la gente (Mateo 9:2-8).
w89 1/10 pág. 20 párr. 21 Conserve su fe y su salud espiritual
21. ¿Qué bendiciones están reservadas para los que logran conservar su fe y su salud espiritual en este
mundo enfermo?
21 No se pierda las magníficas bendiciones que Jehová tiene reservadas para los que lo aman. No habrán sido
en vano todos los esfuerzos que haya hecho por resistir las influencias mundanas, luchar contra sus debilidades
carnales y desviar los proyectiles encendidos del Diablo. En el nuevo mundo que Jehová ha prometido, usted
podrá ser testigo ocular del tiempo en que “ningún residente dirá: ‘Estoy enfermo’”. (Isaías 33:24.) Esto se hará
realidad debido a la provisión de Dios mediante el sacrificio de rescate de Jesucristo, aquel que “tomó nuestras
enfermedades y llevó nuestras dolencias”. (Mateo 8:17; Isaías 53:4.) Usted podrá beber del simbólico “río de
agua de vida” y comer de los “árboles de vida” que tienen hojas “para la curación de las naciones”. (Revelación
22:1, 2.) Su recompensa por conservar su fe y su salud espiritual en este mundo enfermo será vida sin fin en
perfección y felicidad.
w95 1/8 pág. 14 párrs. 1-2 Enseñados por Jehová hasta el día de hoy
1, 2. a) ¿Para qué preparó Jehová a su alumno predilecto, y qué resultados obtuvo? b) ¿Cómo reconoció
Jesús la Fuente de sus enseñanzas?
JEHOVÁ DIOS es Maestro desde el mismo momento en que se convirtió en Padre. Tiempo después de la
rebelión de algunos hijos suyos, preparó a su alumno predilecto, su Primogénito, para que se hiciera cargo de un
ministerio en la Tierra. (Proverbios 8:30.) De manera profética, el capítulo 50 de Isaías pone en boca de este
alumno las siguientes palabras: “El Señor Soberano Jehová mismo me ha dado la lengua de los enseñados, para
que sepa responder al cansado con una palabra”. (Isaías 50:4.) Dado que Jesús aplicó la enseñanza de su Padre
mientras estuvo en la Tierra, fue una fuente de refrigerio para todos los que se hallaban ‘cansados y cargados’.
(Mateo 11:28-30.)
2 Jesús realizó muchas obras poderosas en el siglo primero. Aunque abrió los ojos a los ciegos e incluso
resucitó a los muertos, adquirió renombre entre sus contemporáneos como maestro. Así lo llamaron tanto sus
seguidores como sus detractores. (Mateo 8:19; 9:11; 12:38; 19:16; Juan 3:2.) Jesús nunca se atribuyó el mérito
de lo que enseñaba, sino que reconoció con humildad: “Lo que yo enseño no es mío, sino que pertenece al que
me ha enviado”. “Hablo estas cosas así como el Padre me ha enseñado.” (Juan 7:16; 8:28; 12:49.)
cf cap. 8 pág. 84 párrs. 16-17 “Para esto fui enviado”
16, 17. a) ¿Cuál fue la actitud de Jesús hacia su ministerio? b) ¿Cómo demostró Jesús que el ministerio
era el centro de su vida?
16 Jesús consideraba su ministerio un preciado tesoro. Le daba un inmenso placer enseñar a la gente a ver a
su Padre celestial tal como es en realidad, sin el velo de confusas doctrinas y tradiciones humanas. Se complacía
en ayudarles a tener una buena relación con Jehová y a aferrarse a la esperanza de la vida eterna. Disfrutaba
llevándoles el consuelo y el gozo de las buenas nuevas. ¿Cómo manifestó él esos sentimientos? Veamos tres
maneras.
17 En primer lugar, Jesús hizo del ministerio el centro de su vida. Hablar del Reino era su verdadera vocación,
la obra de su vida, su mayor interés. Por eso, como se explicó en el capítulo 5, decidió con sabiduría llevar una
vida sencilla. Aplicando él mismo lo que enseñaba, mantuvo la vista fija en lo más importante y no se distrajo
acumulando bienes que tendría que pagar y luego mantener, reparar o reemplazar. Vivió con sencillez para que
nada lo apartara innecesariamente de su ministerio (Mateo 6:22; 8:20).
cl cap. 29 pág. 291 párr. 6 “Conocer el amor del Cristo”
6 ¿De qué maneras mostró Jesús amor abnegado durante su ministerio en la Tierra?
6 Durante su ministerio en la Tierra, Jesús demostró amor abnegado de diversas maneras. Fue totalmente
altruista. Se entregó de tal modo a su ministerio, que sacrificó las comodidades esenciales a las que estamos
acostumbrados. Llegó a decir: “Las zorras tienen cuevas, y las aves del cielo tienen donde posarse, pero el Hijo
del hombre no tiene dónde recostar la cabeza” (Mateo 8:20). Como era un carpintero hábil, podría haber sacado
tiempo para construirse una casa acogedora o hacer muebles hermosos con cuya venta obtendría más dinero.
Sin embargo, no se valió de sus destrezas para conseguir bienes materiales.
w83 1/6 pág. 25 párr. 8 Armados para la pelea contra los espíritus inicuos
8. a) ¿Qué ejemplo dejó para nosotros Jesucristo? b) ¿Qué preguntas es apropiado que nos hagamos?
8 Siempre tenemos que tener presente la actitud y el ejemplo de nuestro Maestro, Jesucristo. Aunque Cristo
pudiera haber poseído gran gloria y riqueza, y pudiera haber vivido en lujo, él no procuró esas cosas. A veces ni
siquiera tenía lo que muchas personas consideran las cosas esenciales de la vida (Mateo 4:8, 9; 8:20). ¿Por qué
era él tan abnegado? Porque tenía un sentido correcto de lo que era más importante. Reconocía que el hacer la
voluntad de Dios tenía prioridad por encima de todo lo demás (Juan 4:34). ¿Consideramos el ejemplo de él y nos
esforzamos por imitarlo en nuestro modo de vivir? ¿Para qué estamos viviendo en realidad... para tener una vida
fácil y cómoda ahora, o para ganar la vida eterna en el nuevo sistema de Dios? (Hebreos 12:2, 3; 1 Pedro 2:21-
24; 3:14.)
w84 15/5 pág. 31 párr. 19 ¡Rechace los deseos mundanos!
19. ¿Cómo suministró Jesucristo el mejor ejemplo de no ser mundano?
19 Jesucristo suministra el ejemplo principal de no ser mundano. Aunque fue un hombre perfecto con mucho
más potencial de tener éxito en el mundo que cualquier otro humano, su interés primordial fue lo espiritual... tanto
que no tenía “donde recostar la cabeza” (Mateo 8:20). Lejos de ser corrompido moralmente por este mundo, se
describe a Jesús como “leal, sin engaño, incontaminado, separado de los pecadores” (Hebreos 7:26). Nosotros,
que somos imperfectos, no podemos ahora seguir los pasos de Jesús perfectamente. Pero debemos hacer
cuanto podamos, con la ayuda de Jehová. (1 Pedro 2:21, 22.)
w02 15/8 pág. 14 párr. 20 “Yo les he puesto el modelo”
20. ¿Qué método de enseñanza distinguió a Jesús de los fariseos, y por qué era eficaz?
20 Observemos que Jesús no se limitó a decir a sus discípulos cuál era el modelo que debían seguir; él ‘les
puso el modelo’. Les enseñó con el ejemplo. No les habló desde un pedestal, como si se considerara por encima
de las cosas que les mandaba. Ese era el proceder de los fariseos. “Dicen y no hacen”, afirmó respecto a ellos
(Mateo 23:3). Jesús vivía lo que enseñaba, lo ponía en práctica, y de este modo mostró con humildad a sus
estudiantes a qué se refería exactamente. Por eso, cuando instó a los discípulos a que llevaran una vida sencilla
y exenta de materialismo, ellos no tuvieron que adivinar qué quería decir. Veían la realidad de estas palabras que
él pronunció: “Las zorras tienen cuevas, y las aves del cielo tienen donde posarse, pero el Hijo del hombre
no tiene dónde recostar la cabeza” (Mateo 8:20). Al servir a sus discípulos con humildad, Jesús les puso el
modelo que habrían de seguir.
w08 1/12 pág. 4 Jesús, nuestro modelo en la vida
Jesús fue razonable y equilibrado. Aunque es verdad que, como él mismo dijo, “no [tenía] dónde recostar la
cabeza”, nunca llevó una vida extremadamente austera ni esperaba que otros lo hicieran (Mateo 8:20). La Biblia
indica que asistió a algunos banquetes (Lucas 5:29). De hecho, el primer milagro suyo del que se tiene
constancia —convertir el agua en vino durante un banquete de bodas— demuestra que no rehuía el trato con las
personas (Juan 2:1-11). Así y todo, siempre dejó claro qué era lo más importante para él: “Mi alimento es hacer la
voluntad del que me envió y terminar su obra” (Juan 4:34).
□ “¿Y yo? —podríamos preguntarnos—. ¿Puedo ser más equilibrado al fijar mis metas materiales y
espirituales?”
w10 1/4 pág. 5 Enseñanzas de Jesús sobre sí mismo
“El Hijo del hombre” Esta fue la expresión que más utilizó para referirse a sí mismo (Mateo 8:20). Así aclaró
que era un ser humano en toda regla, y no un ángel materializado, ni una encarnación de Dios o de cualquier otro
ser espiritual. Mediante el espíritu santo, Dios transfirió la vida de su Hijo a la matriz de una virgen de nombre
María. Jesús pasó de vivir en los cielos a nacer en la Tierra como un ser humano perfecto, es decir, sin pecado
(Mateo 1:18; Lucas 1:35; Juan 8:46).
hp cap. 16 págs. 153-154 párrs. 7-10 Un gobierno que traerá paz por toda la Tierra
¿Por qué podemos estar seguros de que Jesús será un gobernante sobresaliente? (7-10)
7 Éste es el Mesías predicho, aquel a quien Dios prometió dar gobernación duradera sobre la humanidad.
¿Qué podemos esperar de Jesús como gobernante? Examinemos parte de su registro.
8 Jesús siempre ha estado plenamente dedicado a Dios y a hacer la voluntad de Dios. (Hebreos 10:9; Isaías
11:3) Una manera en que él mostró su lealtad a Dios fue por medio de rehusar sobornos de riqueza o
prominencia, lo cual contrasta en gran manera con lo que ha sucedido en el caso de muchos gobernantes
humanos. (Lucas 4:5-8) Fue denodado en sostener la verdad, de modo que no se retrajo de desenmascarar la
hipocresía religiosa.—Juan 2:13-17; Marcos 7:1-13.
9 Cristo también ama sobresalientemente a la humanidad, lo cual demostró por el hecho de que dio su vida
por nosotros. (Juan 13:34; 15:12, 13) Impulsado por la compasión, Jesús sanó a los enfermos, levantó a los
muertos y suministró alimento para los necesitados. (Lucas 7:11-15, 22; 9:11-17) También tiene poder sobre las
fuerzas naturales y usó ese poder para beneficio de la gente. (Mateo 8:23-27) Pero es abordable; hasta los niños
se sentían tranquilos en la presencia de este hombre de genio apacible.—Mateo 11:28-30; 19:13-15.
10 ¡Imagínese la bendición de tenerlo como Gobernante, con sus cualidades, y aptitudes! Esa es la magnífica
perspectiva que tienen los adoradores de Jehová.
w77 15/4 pág. 238 párrs. 8-9 La fe que significa sobrevivir
8. Dé una de las razones por las cuales ciertas personas no pueden ejercer fe en Jehová Dios y en su
Palabra.
9. Mencione unos textos bíblicos que indican que hay diferentes grados de fe
8 De lo anterior se desprende claramente que solo cuando uno tiene la condición de corazón correcta puede la
verdad de la Palabra de Dios despertar una respuesta en su corazón. Tiene que haber lo que ha sido llamado “la
voluntad de creer” lo que es verdad. La persona que orgullosa e hipócritamente desafía las evidencias sobre las
cuales se edifica la fe, y que está resuelta a dudar, no puede ser convencida, porque sencillamente no quiere
creer. Es como si sintiera una necesidad emocional de ser hipercrítica, de dudar de las cosas.
9 Obviamente, hay diferentes grados de fe. Por ejemplo, la Biblia menciona tal cosa como el ser ‘débil en la fe,’
y Jesús censuró a sus discípulos porque tenían “poca fe.” (Rom. 4:19; Mat. 8:26) Por otra parte, la Palabra de
Dios también habla de ‘firmeza de fe,’ de “tan grande fe” y de fe tan sobresaliente que “por todo el mundo se
habla” de ella.—Col. 2:5; Mat. 8:10; Rom. 1:8.
w10 15/12 pág. 18 párr. 11 Las bendiciones que nos ofrece el Rey que Dios guía con su espíritu
11. ¿Por qué podemos confiar plenamente en Jesús como Redentor?
11 Sin duda, es muy apropiado que sea principalmente Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, quien nos aplique los
beneficios de su sacrificio. De hecho, su ministerio nos da un vistazo por adelantado de lo que hará como
Redentor durante el Reino de Mil Años, del cual podremos disfrutar si somos fieles. Cristo curó a enfermos y
discapacitados, resucitó muertos, alimentó a multitudes e incluso controló los elementos naturales (Mat. 8:26;
14:14-21; Luc. 7:14, 15). Y no lo hizo por exhibir su autoridad y poder, sino por amor y compasión. Cuando un
leproso le preguntó si quería curarlo, le contestó sin vacilación: “Quiero” (Mar. 1:40, 41). Durante el Milenio
demostrará esa misma misericordia, pero a toda la humanidad.
w73 15/8 pág. 497 párrs. 8-9 Acercamiento a Jehová, o a los demonios... ¿cuál?
8, 9. ¿Por qué es muy peligroso ser asociados de las personas mundanas?
8 El tratar de imitar a las personas mundanas, o a las personas que siguen el pensamiento del mundo, o ser
asociados de ellas, es sumamente peligroso. El seguir sus caminos o tratar de agradarlos es un medio que con el
tiempo puede resultar en que uno sea controlado por los demonios. Sin importar lo excelentes que parezcan ser
tales personas, no son guiadas por el espíritu de Dios, sino “conforme al sistema de cosas de este mundo,
conforme al gobernante de la autoridad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de la desobediencia.” Es
por eso que debemos tomar en serio la advertencia bíblica: “Las malas asociaciones echan a perder los hábitos
útiles.”—Efe. 2:2; 1 Cor. 15:33.
9 Una vez que los demonios se apoderan de una persona puede caer rápidamente en degradación completa y
sufrir una muerte prematura. Eso es lo que a los demonios les gusta ver, y se deleitan especialmente en la ruina
de uno que en otro tiempo haya servido a Dios.—Compare con Mateo 8:28-32.
us pág. 39 párr. 77 Espíritus en invisibilidad... ¿nos ayudan, o nos perjudican?
77. Al rebelarse contra Dios, ¿desafiaron Satanás y sus demonios el poder de Dios?
77 Esto se debe a que aquella rebelión fue un desafío a Jehová Dios. Satanás y sus demonios no desafían la
omnipotencia de Dios, pues saben que él es más poderoso que ellos y tiene poder para destruirlos. En la Biblia,
en Santiago 2:19, leemos: “Tú crees que hay un solo Dios, ¿verdad? Haces bastante bien. Y sin embargo los
demonios creen y se estremecen.” Se estremecen porque saben que Jehová ha declarado su propósito de
destruirlos. Cuando Jesucristo, obrando como representante de Dios, estaba a punto de librar a ciertas personas
de la influencia de unos demonios, éstos clamaron preguntando si él había venido a ‘destruirlos antes del tiempo
debido.’ (Mateo 8:29; Marcos 1:24) Así es que estos hijos rebeldes que son de la región espiritual saben que
no pueden desafiar con éxito el poder del Dios Todopoderoso.
CAPITULO 9
w10 15/12 pág. 17 párrs. 7-8 Las bendiciones que nos ofrece el Rey que Dios guía con su espíritu
7, 8. ¿De qué formas ayudó el espíritu santo a Jesús durante su ministerio?
7 Jesús fue ungido con espíritu santo. Él mismo dijo: “El espíritu de Jehová está sobre mí, porque él me ungió
para declarar buenas nuevas a los pobres, me envió para predicar una liberación a los cautivos y un recobro de
vista a los ciegos, para despachar a los quebrantados con una liberación, para predicar el año acepto de Jehová”
(Luc. 4:18, 19). Probablemente, cuando Jesús se bautizó, el espíritu santo le recordó las cosas que había
aprendido en el cielo, entre ellas lo que Dios quería que hiciera como Mesías durante su ministerio en la Tierra
(léanse Isaías 42:1, Lucas 3:21, 22 y Juan 12:50).
8 Además de ser perfecto de cuerpo y mente, Jesús contaba con el poder que le daba el espíritu. Por eso,
no solo fue el hombre más grande, sino también el mejor maestro que ha vivido en la Tierra. De hecho, leemos
que dejaba a las personas “atónitas por su modo de enseñar” (Mat. 7:28). Para empezar, era capaz de
comprender las verdaderas raíces de los problemas del hombre: el pecado, la imperfección y la ignorancia
espiritual. Además, podía leer los corazones y tratar a la gente según lo que veía en su interior (Mat. 9:4; Juan
1:47).
w73 15/9 pág. 558 párr. 6 “Hagan discípulos, bautizándolos”
6. (a) ¿Cómo indicó Jesús, temprano en su ministerio, que tenía pensado que sus discípulos hicieran
discípulos de otros? (b) ¿Cómo se les estaba preparando para efectuar esa obra?
6 No hay duda de que Jesús tenía pensado desde el principio de su ministerio terrestre la obra de hacer
discípulos que habrían de llevar a cabo sus seguidores. Ese fue el significado de sus palabras a Andrés y Pedro
que pescaban en el mar de Galilea: “Vengan en pos de mí, y los haré pescadores de hombres.” (Mat. 4:19)
Santiago y Juan fueron otros pescadores que dejaron sus barcas para seguir a Jesús y personalmente oyeron su
enseñanza y predicación, también presenciando los milagros que él ejecutaba. (Mat. 4:21-23) De modo que por
su asociación con Jesús aprendieron cómo se hacen discípulos. Los primeros vieron que Jesús invitó a otros a
ser sus seguidores, como, por ejemplo, Mateo, que dejó el recaudar impuestos para ser un seguidor, y pudieron
beneficiarse por los métodos docentes que usó Jesús.—Mat. 9:9.
w04 1/7 pág. 13 párr. 17 ‘Vayan y hagan discípulos’
17. ¿Cómo podríamos llegar a más personas del territorio de nuestra congregación?
17 Como es lógico, las circunstancias de la mayoría de nosotros no nos permiten echar las “redes” en
territorios de lengua extranjera. No obstante, tal vez pudiéramos hablar con más personas en el territorio de
nuestra congregación que con las que logramos hacerlo ahora. ¿De qué manera? Variando, no el mensaje, sino
los métodos. Cada vez más personas viven en edificios de alta seguridad, y muchas otras no están en casa
cuando vamos a predicarles a su domicilio. Por ello, quizá tengamos que lanzar nuestras “redes” a diferentes
horas y en diversos lugares. Así imitaremos a Jesús, quien procuró hablar con su prójimo en cualquier lugar
(Mateo 9:9; Lucas 19:1-10; Juan 4:6-15).
w71 1/7 pág. 394 párr. 11 Proclamando buenas nuevas por todo el mundo
11. ¿Cómo puso Jesús un ejemplo en cuanto a la manera en que deberían predicarse las buenas nuevas?
11 Jesús llevó las buenas nuevas del Reino directamente a la gente yendo a ella y predicándole. “Y recorría
toda la Galilea, enseñando en sus sinagogas y predicando las buenas nuevas del reino.” (Mat. 4:23) También
predicaba a la gente en sus hogares privados. Visitó el hogar de Zaqueo en Jericó, el hogar de Mateo y el hogar
de un gobernante cuya hija había muerto, para mencionar solo unos cuantos. (Luc. 19:5; Mat. 9:9, 10, 18, 23)
También predicaba en las montañas, a la orilla del mar y en los mercados. Predicaba a gente de toda clase...
gobernantes, sacerdotes, comerciantes, pescadores, recaudadores de impuestos, rameras, soldados, etc. Jesús
así puso un ejemplo de la manera en que sus seguidores deberían predicar las buenas nuevas del Reino.
w95 15/8 pág. 13 párr. 6 Una invitación amorosa a los cansados
6. a) ¿Cómo funcionaba el sistema de recaudar impuestos en los días de Jesús? b) ¿Por qué tenían tan
mala reputación los recaudadores de impuestos? c) ¿Qué vio Pablo necesario recordar a sus
compañeros cristianos?
6 Lo que hacía aún más agobiante la situación era el sistema tributario de aquellos días. Los funcionarios
romanos arrendaban a los mejores postores el derecho de recaudar impuestos en las provincias. Estos, a su vez,
empleaban a personas de la comunidad local para supervisar a los que recaudaban personalmente los
impuestos. Todos los que participaban en este sistema piramidal se sentían con pleno derecho de añadir su
propia comisión al impuesto ya fijado. Por ejemplo, Lucas relata que “había un varón que se llamaba por nombre
Zaqueo; y era principal recaudador de impuestos, y era rico”. (Lucas 19:2.) Parece que Zaqueo, un “principal
recaudador de impuestos”, y las personas que estaban bajo su supervisión, se habían enriquecido a costa del
pueblo. El abuso y la corrupción que engendraba este sistema hacía que el pueblo viera a los recaudadores de
impuestos al mismo nivel que a los pecadores y las rameras, y es probable que en la mayoría de los casos
merecidamente. (Mateo 9:10; 21:31, 32; Marcos 2:15; Lucas 7:34.) Como el pueblo sentía que la carga era casi
insoportable, no extraña que el apóstol Pablo viera la necesidad de recordar a sus compañeros cristianos que
no se irritaran por el yugo romano, sino que ‘dieran a todos lo que les era debido: al que pidiera impuesto, el
impuesto; al que pidiera tributo, el tributo’. (Romanos 13:7a; compárese con Lucas 23:2.)
w74 15/12 pág. 752 párr. 19 La misericordia divina señala la senda de regreso a los que han errado
19. (a) ¿Qué concepto tenían generalmente los judíos acerca de los recaudadores de impuestos?
(b) ¿Cómo manifestó Jesús equilibrio apropiado en sus tratos con ellos?
19 Así, también, sucedía con los recaudadores de impuestos que generalmente no eran gentiles sino judíos.
Debido a que los recaudadores de impuestos tan a menudo eran faltos de honradez, sus compatriotas judíos por
lo común los tenían por personas de mala reputación, que habrían de clasificarse con pecadores y rameras
conocidos. (Mat. 9:10, 11; 21:31, 32) Aunque no condonó el proceder incorrecto de éstos, Jesús no se retuvo de
ayudarlos cuando mostraban una inclinación hacia la justicia, como lo hicieron recaudadores de impuestos como
Mateo Leví y Zaqueo. Debido a que ayudó a éstos a progresar espiritualmente, Jesús fue acusado falsamente de
ser “amigo de recaudadores de impuestos y pecadores.” Sin embargo, había una diferencia entre la amistad y los
esfuerzos de Jesús por sanar a los que estaban espiritualmente enfermos y dirigirlos al arrepentimiento y a la
senda de la justicia.—Mat. 11:19; Luc. 5:27-36; 19:2-10.
w07 15/9 pág. 21 párrs. 1-2 “Su Padre es misericordioso”
1, 2. ¿Cómo recalcó Jesús la importancia de la misericordia en las palabras que dirigió a los escribas y
fariseos, así como a sus discípulos?
MEDIANTE Moisés, Jehová dio a los israelitas una ley compuesta por seiscientas reglas y normas. Es cierto
que Dios pedía que las cumplieran todas, pero también consideraba esencial que fueran misericordiosos. Así se
lo indicó Jesús a los fariseos, quienes demostraban una notable falta de misericordia. En dos ocasiones tuvo que
recordarles que Dios había dicho: “Quiero misericordia, y no sacrificio” (Mateo 9:10-13; 12:1-7; Oseas 6:6).
Es más, hacia el final de su ministerio, les dijo: “¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas!, porque dan el
décimo de la hierbabuena y del eneldo y del comino, pero han desatendido los asuntos de más peso de la Ley, a
saber: la justicia y la misericordia y la fidelidad” (Mateo 23:23).
2 Estas palabras dejan claro que Jesús concedía mucha importancia a la misericordia. De hecho, mandó a sus
discípulos: “Continúen haciéndose misericordiosos, así como su Padre es misericordioso” (Lucas 6:36). Ahora
bien, si queremos ser “imitadores de Dios” a este respecto, antes tenemos que saber en qué consiste la
verdadera misericordia (Efesios 5:1). Y si además vemos los beneficios que produce esta cualidad, nos
sentiremos motivados a manifestarla a mayor grado en nuestra vida.
w95 1/8 pág. 14 párrs. 1-2 Enseñados por Jehová hasta el día de hoy
1, 2. a) ¿Para qué preparó Jehová a su alumno predilecto, y qué resultados obtuvo? b) ¿Cómo reconoció
Jesús la Fuente de sus enseñanzas?
JEHOVÁ DIOS es Maestro desde el mismo momento en que se convirtió en Padre. Tiempo después de la
rebelión de algunos hijos suyos, preparó a su alumno predilecto, su Primogénito, para que se hiciera cargo de un
ministerio en la Tierra. (Proverbios 8:30.) De manera profética, el capítulo 50 de Isaías pone en boca de este
alumno las siguientes palabras: “El Señor Soberano Jehová mismo me ha dado la lengua de los enseñados, para
que sepa responder al cansado con una palabra”. (Isaías 50:4.) Dado que Jesús aplicó la enseñanza de su Padre
mientras estuvo en la Tierra, fue una fuente de refrigerio para todos los que se hallaban ‘cansados y cargados’.
(Mateo 11:28-30.)
2 Jesús realizó muchas obras poderosas en el siglo primero. Aunque abrió los ojos a los ciegos e incluso
resucitó a los muertos, adquirió renombre entre sus contemporáneos como maestro. Así lo llamaron tanto sus
seguidores como sus detractores. (Mateo 8:19; 9:11; 12:38; 19:16; Juan 3:2.) Jesús nunca se atribuyó el mérito
de lo que enseñaba, sino que reconoció con humildad: “Lo que yo enseño no es mío, sino que pertenece al que
me ha enviado”. “Hablo estas cosas así como el Padre me ha enseñado.” (Juan 7:16; 8:28; 12:49.)
w75 15/6 pág. 359 ¿Es usted demasiado malo para ser perdonado por Dios?
Y el ejemplo y enseñanza de Jesús y sus apóstoles le suministran a usted estímulo semejante. Jesús extendió
la esperanza de perdón hasta a prostitutas y recaudadores de impuestos (considerados entre los pecadores más
viles de su día) que reconocieron su necesidad de él y se arrepintieron de su anterior proceder. Como dijo a sus
críticos: “Personas en salud no necesitan médico, pero los enfermizos sí. . . . No vine a llamar a justos, sino a
pecadores.” Y en otra ocasión dijo: “Les digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se
arrepiente que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de arrepentimiento.”—Mat. 9:11-13; Luc.
15:7.
w97 15/4 pág. 5 “El Dios de la paz” se preocupa por los afligidos
Cuando nos sentimos afligidos, no es en absoluto impropio tomar la iniciativa razonable para solucionar el
problema. Por ejemplo, si un cristiano está desempleado, ¿no debe buscar trabajo? O si sufre de alguna
dolencia, ¿no buscará atención médica? De hecho, hasta Jesús, que tenía el poder para curar toda clase de
enfermedad, reconoció que ‘los enfermizos necesitan médico’. (Mateo 9:12; compárese con 1 Timoteo 5:23.) Por
supuesto, algunas dificultades no tienen solución; sencillamente hay que aguantarlas. Sin embargo, un cristiano
verdadero no considera el sufrimiento como una virtud en sí misma, como algunos afirman. (Compárese con
1 Reyes 18:28.) Al contrario, toma las medidas que tiene a su alcance para paliar su aflicción.
Al mismo tiempo, es razonable que le comunique el asunto a Jehová en oración. ¿Por qué? En primer lugar,
apoyarnos en nuestro Creador nos ayuda a ‘asegurarnos de las cosas más importantes’. (Filipenses 1:10.) Por
ejemplo, al buscar empleo, la confianza en Dios y la oración nos ayudarán a no aceptar un trabajo que
contravenga los principios bíblicos. También nos ayudarán a no ‘descarriarnos de la fe’ por amor al dinero.
(1 Timoteo 6:10.) En realidad, al tomar decisiones de peso, ya sea sobre el empleo o cualquier otra faceta de la
vida, es necesario seguir el consejo de David: “Arroja tu carga sobre Jehová mismo, y él mismo te sustentará.
Nunca permitirá que tambalee el justo”. (Salmo 55:22.)
w06 15/7 págs. 28-29 párr. 18 Jehová libra a los afligidos
18. ¿Qué medidas puede tomar una persona deprimida?
18 En ocasiones, la angustia es producto de una depresión clínica. De ser este su caso, trate de dedicar al
menos parte de sus pensamientos al nuevo mundo de Dios y al día en que “ningún residente dirá: ‘Estoy
enfermo’” (Isaías 33:24). Si los sentimientos negativos parecen ser mucho más que un episodio pasajero de
tristeza, quizás le convenga buscar ayuda profesional (Mateo 9:12). El cuidado físico es importante también. Una
dieta sana y un poco de ejercicio pueden serle de utilidad. Procure descansar lo suficiente. No se quede hasta
altas horas de la noche viendo la televisión, y evite pasatiempos que lo agoten física y emocionalmente. Sobre
todo, siga realizando obras que agradan a Dios. Aunque todavía no es el momento para que Jehová “[limpie]
toda lágrima de [los] ojos”, él lo ayudará a aguantar (Revelación 21:4; 1 Corintios 10:13).
km 8/89 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
Las palabras de Jesús en Mateo 9 :16,17 indican que él no vino a arreglar o a perpetuar el judaísmo, sino a
establecer un nuevo sistema de adoración. [14, Lectura semanal de la Biblia; véase w89-S 15/7] Cierto.
w91 15/9 pág. 18 párr. 15 “¡Ayúdame donde necesite fe!”
15. ¿Qué dijo Jesús en varias ocasiones a personas que curó, pero por qué no apoya eso las curaciones
por fe de hoy día?
15 Jesús no limitó sus obras de curación física a las personas que tenían fe. (Juan 5:5-9, 13.) Por eso su
actividad no apoya la doctrina antibíblica de la curación por fe. Es cierto que Jesús a veces dijo a personas a
quienes curó: “Tu fe te ha devuelto la salud”. (Mateo 9:22; Marcos 5:34; 10:52; Lucas 8:48; 17:19; 18:42.) Pero al
decir eso sencillamente señalaba una verdad obvia: Si los afligidos no hubieran tenido fe en que Jesús podía
ejecutar curaciones, ni siquiera habrían ido a él para que los curara.
w92 15/12 págs. 14-15 párr. 4 Andemos con un corazón unificado
4. En cuanto a nuestras acciones, ¿qué ejemplo nos puso Jesús?
4 Jesús, el Hijo de Dios, también llamado “Hijo de David”, buscó siempre la instrucción de Jehová. (Mateo
9:27.) Dijo: “El Hijo no puede hacer ni una sola cosa por su propia iniciativa, sino únicamente lo que ve hacer al
Padre. Porque cualesquiera cosas que Aquel hace, estas cosas también las hace el Hijo de igual manera”. “No
hago nada por mi propia iniciativa; sino que hablo estas cosas así como el Padre me las enseñó.” (Juan 5:19;
8:28.) Jesús nos dejó un dechado ‘para que sigamos sus pasos con sumo cuidado y atención’. (1 Pedro 2:21.)
¡Imagínese! Si estudiamos como debió hacerlo Jesús, podremos actuar en cualquier situación como Jehová
desea que lo hagamos. El camino de Jehová es siempre el correcto.
g83 8/2 pág. 21 “Según su fe”
LECCIÓN PARA NOSOTROS: Meditemos en las palabras: “Quizás Jehová obre por nosotros”. Fe en que
Dios movería a Jonatán a tomar acción. Jehová si obró. Israel salió de su escondite, los filisteos huyeron, y
“Jehová procedió en aquel día a salvar a Israel” (1 Samuel 14:23). Todo gracias a la fe de Jonatán. Los cristianos
de hoy no participan en una guerra carnal como lo hicieron los siervos de Jehová de tiempos pasados. No
obstante, sí necesitamos Su apoyo en las actividades cristianas que efectuamos hoy, y cuando progresamos con
fe, damos a Jehová causa para que obre a favor de nosotros. Jesús dijo: “Según su fe, sucédales” (Mateo 9:29).
Jehová extiende esta invitación: “Pruébenme, por favor” (Malaquías 3:10). Por eso, seamos como Jonatán y
obremos según nuestra fe firme. “Quizás Jehová obre por nosotros” también.
es12 pág. 37
Jesús emprendió un recorrido [...] enseñando [...] y predicando las buenas nuevas del reino (Mat. 9:35).
¿Qué era lo más importante en la vida de Jesús?
Jesús realizó su ministerio con tanto empeño porque comprendía el momento en el que se encontraba según
el horario de Dios. Gracias a la profecía de Daniel, podía saber que el ministerio del Mesías terminaría “a la mitad
de la semana” profética, es decir, después de tres años y medio (Dan. 9:27). Poco después de realizar su
entrada triunfal en Jerusalén en la primavera del año 33, Jesús aseguró: “Ha llegado la hora para que el Hijo del
hombre sea glorificado” (Juan 12:23). Como vemos, sabía que su muerte era inminente. Pero esa no fue la
principal razón por la que se esforzó tanto. Más bien, fue porque lo más importante en su vida era hacer la
voluntad de su Padre y mostrar su amor al prójimo en toda ocasión. w10 15/12 1:5, 6
w88 15/7 pág. 10 párr. 3 No desista de hacer lo excelente
3. a) ¿Cómo respondieron los discípulos de Jesús a Su ejemplo personal y su mandato? b) ¿Qué actitud
edificó Jesús en sus discípulos?
3 Jesús dio excelente ejemplo a sus seguidores en su carácter de Gran Maestro. Enseñó públicamente e hizo
discípulos mediante ‘predicar las buenas nuevas del reino’. (Mateo 9:35.) Al imitar a Jesús, los nuevos
seguidores también se hicieron hacedores de discípulos, porque el verdadero discípulo es “uno que acepta y
ayuda a difundir las doctrinas de otro”. Al principio su obra de hacer discípulos se limitó a judíos y prosélitos. A
pesar de la reacción adversa en aquel campo, ¿‘fueron continuamente’, “sin cesar”, los seguidores de Jesús en
obediencia a Su mandato? Sí, fueron “a las ovejas perdidas de la casa de Israel” hasta el tiempo en que los
primeros gentiles se hicieron creyentes en 36 E.C. (Mateo 10:5, 6; Hechos 5:42.) De los discípulos se dijo que
‘habían llenado a Jerusalén de su enseñanza’. (Hechos 5:28.) No desistieron de su excelente obra. En vez de
eso, la llevaron a cabo con fidelidad.
w06 15/5 pág. 6 El propósito de Dios para la Tierra pronto se realizará
Nadie sufrirá enfermedades. Sí, “ningún residente dirá: ‘Estoy enfermo’” (Isaías 33:24; 35:5, 6). Cuando
Jesucristo estuvo en la Tierra, curó a leprosos y sanó a cojos y ciegos (Mateo 9:35; Marcos 1:40-42; Juan 5:5-9).
¡Imagínese lo que hará en el nuevo mundo! Piense en la felicidad que producirá ver como los ciegos, cojos,
sordos y mudos quedan sanados.
bh cap. 4 págs. 43-44 párr. 17 ¿Quién es Jesucristo?
17. ¿Dónde enseñaba Jesús, y por qué se esforzó tanto por hacerlo?
17 ¿Dónde enseñaba Jesús? En cualquier lugar donde hubiera gente: tanto en el campo como en las
ciudades, los pueblos, los mercados y las casas. Jesús no se sentaba a esperar a que las personas acudieran a
él, sino que iba a buscarlas (Marcos 6:56; Lucas 19:5, 6). ¿Por qué dedicó tanto tiempo y esfuerzo a predicar y
enseñar? Porque esa era la voluntad de su Padre, y Jesús siempre la cumplió (Juan 8:28, 29). Pero había otra
razón, y era que sentía compasión por las multitudes que iban a verlo (Mateo 9:35, 36). Los líderes religiosos
deberían haberles enseñado la verdad sobre Dios y sus propósitos, pero las habían dejado abandonadas. Sin
embargo, Jesús sabía cuánto necesitaban escuchar el mensaje del Reino.
w89 15/11 pág. 13 párr. 13 Háganlo todo por causa de las buenas nuevas
13. ¿Cómo pudiéramos mostrar consideración a las personas a quienes testificamos?
13 Sea considerado. En cuanto a esto, se pueden hacer varias cosas por causa de las buenas nuevas. Por
ejemplo, la consideración impedirá que usted mantenga de pie a la puerta por mucho tiempo a personas de edad
avanzada o enfermas. Pudiera sugerir hablar con la persona dentro de la casa, donde tal vez esté más cómoda.
O quizás le parezca bueno abreviar su visita debido a las circunstancias. En todo caso, sea considerado.
¡Muestre que se interesa en el bien de la persona! (Mateo 9:35, 36.)
es12 pág. 123
Se compadeció de [las personas] (Mat. 9:36).
¿Por qué decimos que el amor impulsó a Jeremías a predicar a pesar de las adversidades?
¿Por qué proclamó Jeremías su mensaje a pesar de las adversidades? Porque quería a sus hermanos judíos.
Él sabía que muchos estaban sufriendo por culpa de los falsos pastores (Jer. 23:1, 2). Por eso se compadecía y
realizaba su labor con mucho cariño. Deseaba que escucharan el mensaje de Dios y siguieran viviendo (Jer.
8:21; 9:1). ¿Cómo reaccionamos nosotros cuando vemos que las personas están “desolladas y desparramadas
como ovejas sin pastor”? ¿Sentimos el deseo de llevarles el consolador mensaje del Reino de Dios?
En vez de dejarse ayudar, los judíos hicieron sufrir mucho a Jeremías. Sin embargo, él no se amargó ni tomó
represalias. Siempre fue paciente y bondadoso con ellos, incluso con el corrupto rey Sedequías. A pesar de que
este monarca lo había entregado a quienes deseaban su muerte, el profeta le rogó más tarde que obedeciera la
voz de Jehová (Jer. 38:4, 5, 19, 20). ¿Amamos nosotros al prójimo tanto como Jeremías? w11 15/3 4:7, 8
bt cap. 8 pág. 63 párrs. 11-12 “La congregación [...] entró en un período de paz”
11, 12. ¿Qué aprendemos de estos sucesos en que intervinieron Jesús, Ananías y Saulo?
11 ¿Qué aprendemos de todos estos sucesos en que intervinieron Jesús, Ananías y Saulo? Entre otras cosas,
que Jesús es fiel a su promesa de dirigir la predicación (Mat. 28:20). Aunque hoy no se comunica directamente
con ningún ser humano, coordina esta obra a través de una colectividad: el esclavo fiel, al que ha dejado a cargo
de todos sus bienes (Mat. 24:45-47). Este esclavo, cuyo representante es el Cuerpo Gobernante, envía
publicadores, precursores y misioneros en busca de quienes anhelan conocer mejor a Cristo. Y como vimos en el
capítulo anterior, muchos de ellos han recibido la ayuda de los testigos de Jehová en respuesta a sus oraciones
(Hech. 9:11).
12 Ananías fue obediente, aceptó su misión y por ello disfrutó de la bendición divina. ¿Qué hay de nosotros?
¿Cumplimos con el mandato de dar testimonio cabal, participando en todas las facetas del ministerio, incluso en
las que nos producen más aprensión? A algunos cristianos, la sola idea de ir de casa en casa a hablar con
extraños les crea ansiedad. A otros les cuesta predicar en los comercios, en las calles o por teléfono. Si ese es
nuestro caso, imitemos a Ananías. Él hizo acopio de valor y, como consecuencia, tuvo el honor de ayudar al
futuro apóstol a recibir el espíritu. Logró realizar su comisión porque confió en Jesús y aceptó a Saulo como
hermano. De igual modo, nosotros venceremos nuestros temores si, como Ananías, confiamos en que Cristo
dirige la evangelización, nos ponemos en el lugar de la gente y recordamos que hasta quienes más nos intimidan
pudieran llegar a ser hermanos nuestros (Mat. 9:36).
cl cap. 22 pág. 225 párr. 16 ¿Influye en nuestra vida “la sabiduría de arriba”?
16, Además del amor a Dios, ¿qué nos mueve a predicar, y por qué?
16 Sin duda, una forma importante de hacerlo es proclamar las buenas nuevas del Reino de Dios. ¿Qué nos
mueve a realizar esta labor? Sobre todo, el amor a Jehová, pero también la misericordia, la compasión por el
prójimo (Mateo 22:37-39). En la actualidad hay muchas personas “desolladas y desparramadas como ovejas sin
pastor” (Mateo 9:36). Desconocen los sabios consejos bíblicos y las bendiciones que pronto traerá el Reino a la
Tierra, pues los falsos guías religiosos las han descuidado y cegado espiritualmente. Cuando reflexionamos
sobre la escasez espiritual que sufren quienes nos rodean, sentimos una profunda compasión que nos incita a
hacer cuanto podamos para explicarles el amoroso propósito divino.
w99 15/3 pág. 10 párrs. 1-2 Prestemos constante atención a nuestra enseñanza
1, 2. ¿Por qué se necesitan hoy maestros celosos?
“VAYAN [...] y hagan discípulos de gente de todas las naciones, [...] enseñándoles a observar todas las cosas
que yo les he mandado.” (Mateo 28:19, 20.) En vista de este mandato de Jesucristo, todos los cristianos deben
esforzarse por ser maestros. Se necesitan maestros celosos para ayudar a las personas de corazón sincero a
conseguir conocimiento de Dios antes de que sea demasiado tarde (Romanos 13:11). El apóstol Pablo escribió:
“Predica la palabra, ocúpate en ello urgentemente en tiempo favorable, en tiempo dificultoso” (2 Timoteo 4:2).
Esto supone enseñar tanto dentro como fuera de la congregación. De hecho, la comisión de predicar implica más
que solo anunciar el mensaje de Dios. Para que las personas interesadas se hagan discípulos se necesita una
buena enseñanza.
2 Vivimos en “tiempos críticos, difíciles de manejar” (2 Timoteo 3:1). Las filosofías seglares y enseñanzas
falsas han lavado el cerebro a la gente. Muchas personas se hallan ‘en oscuridad mental’ y están “más allá de
todo sentido moral” (Efesios 4:18, 19). Algunas sufren profundas heridas emocionales. En efecto, las personas
están “desolladas y desparramadas como ovejas sin pastor” (Mateo 9:36). No obstante, si hacemos uso del arte
de enseñar podemos ayudar a las que son sinceras a efectuar los cambios necesarios.
km 11/85 pág. 8 párr. 2 Presentando las buenas nuevas... con una actitud positiva
2 Puede ser que a veces desarrollemos una actitud negativa para con el territorio que se nos ha asignado
porque nos parece que es infructífero. El que dejáramos de predicar mostraría que no nos interesamos en la
gente. Aunque Jesús sabía que muy pocos responderían favorablemente a las buenas nuevas, él “se
compadeció” de las personas a quienes él predicaba. A medida que continuó predicando intrépidamente, instruyó
a sus discípulos a pedir al Padre que enviara más “obreros a su siega”. (Mat. 9:36-38.) El punto de vista de Jesús
siempre fue optimista. Estaba resuelto a ayudar a las personas que le rodeaban.
es12 pág. 46
La mies es mucha, pero los obreros son pocos (Mat. 9:37).
¿Cuál es la tarea más urgente que tenemos hoy los cristianos?
Si necesitamos que cierta persona revise un documento antes de que acabe el día, ¿qué hacemos antes de
enviárselo? Ponerle la etiqueta de “URGENTE”. Y si vamos en taxi rumbo a una cita importante pero se nos está
haciendo tarde, ¿qué le decimos al conductor? “Acelere, por favor; es URGENTE que llegue.” Así es, cuando
tenemos una tarea importante y nos apremia el tiempo, nos ponemos tensos y nerviosos. La adrenalina recorre
nuestro cuerpo y trabajamos a toda máquina. Esos son los conocidos efectos de la urgencia.
Hoy día, no hay nada más urgente para los cristianos que predicar las buenas nuevas del Reino y hacer
discípulos de gente de todas las naciones (Mat. 24:14; 28:19, 20). Según indicó Marcos en su Evangelio, Jesús
dijo que esta labor debe llevarse a cabo “primero”, o sea, antes de que llegue el fin (Mar. 13:10). Y así tiene que
suceder. Además, Jesús indicó que “la mies [o cosecha] es mucha, pero los obreros son pocos”, subrayando la
urgencia de esta obra, pues las cosechas no pueden esperar: tienen que recogerse antes de que termine la
temporada (Mat. 9:37). w10 15/12 1:1, 2
w75 15/12 pág. 756 párr. 16 ¿Quién califica para ser anciano?
16. ¿Se circunscribe el ser hospitalario a simplemente extender la bienvenida a los nuevos en el Salón del
Reino?
16 Cuando el rey Salomón oró por prosperidad al tiempo de la dedicación del templo en Jerusalén, se refirió a
los ‘extranjeros,’ a los no israelitas que vinieran a adorar allí. Sin duda hizo provisión para ellos. Hoy Jehová nos
está bendiciendo con un gran aumento de ‘extranjeros,’ es decir, personas que hasta ahora no habían sido
adoradores de Jehová. Se tiene que hacer provisión adecuada para extenderles la bienvenida. Esto coloca una
carga sobre los superintendentes, no en cuanto a simplemente saludarlos en el Salón del Reino, sino en cuanto a
ayudarlos a progresar en el camino cristiano. Esto es verdadera hospitalidad, un requisito para el que quiera ser
superintendente.—1 Rey. 8:41-43; Miq. 4:1, 2; Mat. 9:37; Heb. 13:1, 2; 3 Juan 5.
es12 pág. 34
La mies es mucha, pero los obreros son pocos. Por lo tanto, rueguen al Amo de la mies que envíe
obreros a su siega (Mat. 9:37, 38).
¿Cómo se está cumpliendo Mateo 9:37, 38, y qué necesidad hay por ello en las congregaciones?
En nuestros días, Jehová está contestando dicha oración como nunca antes. En el año de servicio 2009 se
formaron 2.031 congregaciones, lo que hace un total mundial de 105.298. Y cada día se bautizaron como
promedio 757 personas. En vista del crecimiento, hacen falta más hermanos que sepan pastorear y enseñar a las
ovejas (Efe. 4:11). A lo largo de las décadas, Jehová ha levantado, o nombrado, pastores capacitados para
cuidar de ellas, y sabemos que va a seguir haciéndolo. La profecía de Miqueas 5:5 garantiza que el pueblo de
Dios contará en los últimos días con “siete pastores” y “ocho adalides”, o sea, un número considerable de
hombres con las cualidades necesarias para asumir la dirección. w10 15/5 3:1, 2
es12 pág. 16
La mies es mucha, pero los obreros son pocos. Por lo tanto, rueguen al Amo de la mies que envíe
obreros a su siega (Mat. 9:37, 38).
¿Cómo podemos ampliar nuestro ministerio?
Una evaluación sincera tal vez nos lleve a la conclusión de que podemos dedicar más tiempo al ministerio. Así
lo han hecho miles de jóvenes que han terminado sus estudios y ahora son precursores entusiastas. ¿Le gustaría
sentir la misma satisfacción que ellos? Hay hermanos que deciden mudarse a algún lugar donde se necesitan
más predicadores, sea en su país o fuera de él, y otros aprenden un idioma para ayudar a los extranjeros que
viven en su territorio. Ampliar nuestro servicio puede ser un reto, pero ofrece muchas recompensas; entre ellas,
darles a más personas la oportunidad de que “lleguen a un conocimiento exacto de la verdad” (1 Tim. 2:3, 4;
2 Cor. 9:6). w10 15/4 4:14
cf cap. 9 págs. 93-94 párr. 13 “Vayan [...] y hagan discípulos”
13. ¿De qué maneras demostramos que tomamos en serio las instrucciones que Jesús dio a sus
discípulos del siglo primero?
13 Nosotros también tomamos a pecho las instrucciones que Jesús dio a los discípulos del siglo primero.
Depositamos nuestra total confianza en Jehová al realizar nuestro ministerio (Proverbios 3:5, 6). Sabemos que, si
seguimos “buscando primero el reino”, nunca careceremos de lo indispensable para la vida (Mateo 6:33). Por
todo el mundo hay predicadores del Reino de tiempo completo que dan fe de que la mano de Jehová nunca se
queda corta, ni siquiera en los momentos más difíciles (Salmo 37:25). Reconocemos asimismo la necesidad de
evitar las distracciones, pues si nos descuidamos, este mundo puede desviarnos fácilmente de nuestro objetivo
(Lucas 21:34-36). Ahora no es momento para distraernos: hay vidas en juego, y el mensaje que llevamos es
urgente (Romanos 10:13-15). Mantener vivo en el corazón el sentido de urgencia impedirá que las distracciones
de este mundo nos roben el tiempo y la energía que sería mejor emplear en el ministerio. No olvidemos que el
tiempo es corto, y la cosecha, abundante (Mateo 9:37, 38).
w08 15/1 pág. 30 Puntos sobresalientes del libro de Mateo
Lecciones para nosotros:
Mateo 9:37, 38. Si le pedimos al Amo que “envíe obreros a su siega”, debemos ser consecuentes y participar
con celo en la obra de hacer discípulos (Mat. 28:19, 20).
CAPITULO 10
km 9/81 págs. 1-2 párrs. 3-4 “Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo”
3 Podemos compartir con otras personas las buenas nuevas de aquel mismo reino que Jesús predicó. Entre
las primeras cosas que Jesús hizo después de escoger a algunos de sus discípulos estuvo el enviarlos a predicar
las buenas nuevas del Reino. (Mat. 10:5-7) Y Jesús también dijo en su profecía del capítulo 24 de Mateo que
parte de la señal que marcaría el fin cercano de este mundo inicuo sería la obra mundial de predicar las buenas
nuevas del Reino para testimonio. En estos “últimos días” tan significativos en los que se ve el cumplimiento de
los ayes y problemas que Jesús predijo, tenemos el deber y privilegio de ser imitadores de Cristo Jesús y
proclamadores del Reino, demostrando así que de veras amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos.
Ahora es el tiempo para que todos los siervos de Jehová compartan con otros las buenas nuevas y cumplan con
el segundo de los dos mandamientos más grandes.
4 Mientras participamos en esta obra tan importante, disfrutamos de gozo interno y tranquilidad de ánimo. En
nuestra mente y nuestro corazón confiamos en que estamos haciendo exactamente lo que Jesús y sus primeros
discípulos hicieron, llevar las buenas nuevas del Reino a los que están ‘desollados y desparramados como
ovejas sin pastor,’ demostrando así que amamos a nuestro prójimo.
w04 1/11 pág. 13 párr. 1 Perseguidos, pero felices
1. ¿Qué aseguró Jesús a sus seguidores en cuanto a la felicidad y la persecución?
LA PRIMERA vez que Jesús envió a sus apóstoles a predicar el Reino, les advirtió que afrontarían oposición:
“Serán objeto de odio de parte de toda la gente por motivo de mi nombre” (Mateo 10:5-18, 22). Sin embargo, en
el Sermón del Monte, ya les había dicho a sus apóstoles y a los demás presentes que la oposición no tenía por
qué poner en peligro su profunda felicidad. De hecho, Jesús vinculó tal felicidad con la persecución que sufrirían
por ser cristianos. ¿Cómo es posible que la persecución redunde en felicidad?
pe cap. 23 pág. 200 párrs. 25-26 La organización visible de Dios
25, 26. ¿Qué propósito tienen la Escuela del Ministerio Teocrático y la Reunión de Servicio?
25 La Escuela del Ministerio Teocrático se ha preparado para ayudar a los estudiantes a hacerse más eficaces
al hablar a otros acerca del reino de Dios. De vez en cuando los que se matriculan en la Escuela presentan a
todo el grupo reunido discursos breves sobre temas bíblicos. Entonces un anciano experimentado ofrece
sugerencias para que se mejore.
26 Por lo general en la misma noche se celebra también una Reunión de Servicio. El bosquejo para esta
reunión se publica en Nuestro Ministerio del Reino, una publicación mensual de dos o más páginas publicada por
el cuerpo gobernante. Durante esta reunión se presentan sugerencias y demostraciones prácticas acerca de las
maneras eficaces de hablar a otros acerca del mensaje del Reino. De manera parecida, Cristo estimuló a sus
seguidores y les dio instrucciones en cuanto a cómo efectuar su ministerio.—Juan 21:15-17; Mateo 10:5-14.
km 5/01 pág. 8 párr. 3 “¡Hemos predicado el territorio muchas veces!”
3 La perseverancia produce buenos frutos. Incluso en zonas que se predican con frecuencia hay quienes
responden al mensaje del Reino y llegan a conocer la verdad. Por consiguiente, tenemos que seguir visitando el
territorio una y otra vez con la esperanza de hallar más personas sinceras (Isa. 6:8-11). Como hicieron los
primeros discípulos de Jesús, ‘vayamos continuamente’ a la gente de nuestro territorio asignado y procuremos
estimular su interés en el Reino de Dios (Mat. 10:6, 7).
km 4/84 pág. 8 párrs. 3-4 Presentando las buenas nuevas... siembre las semillas donde puedan crecer
3 Todos los publicadores pueden participar en la testificación informal. No es necesario tener un territorio
personal. Jesús dijo: “Al ir, prediquen” (Mat. 10:7). Las personas que se prestan a esta clase de testificación las
hallamos en nuestros tratos comerciales, entre nuestros compañeros de viaje en los autobuses, trenes, aviones,
automóviles, el metro o el subterráneo, en las estaciones de gasolina, restaurantes, hoteles y moteles u
hospederías. Para los que trabajan seglarmente la hora del almuerzo es un tiempo excelente para testificar. Si
usted es ama de casa, puede hablar a los vendedores, a los que hacen los repartos, al cartero y a otras personas
que vienen a su hogar. Ustedes los jóvenes en la escuela pueden testificar a sus condiscípulos a la hora del
almuerzo, durante el tiempo de recreo y en camino a la escuela o cuando regresan de ella. Cuando escriba
cartas, ¿por qué no incluye un tratado? Cuando converse por teléfono con sus conocidos y parientes, mencione
la esperanza del Reino.
4 Muchas personas tienen una disposición mental receptiva cuando se les habla de manera informal.
Aprovechemos, estas oportunidades para presentar las buenas nuevas.
w88 1/1 pág. 23 párr. 16 “Primero tienen que predicarse las buenas nuevas”
16. ¿Qué consideración más objetiva de las palabras de Jesús en Mateo 10:11 indica cómo deberían
buscar los apóstoles a los dignos o merecedores?
16 No obstante, debe tenerse presente que en la mayoría de los casos los teólogos de la cristiandad no van de
casa en casa, y muchos comentadores de la Biblia tienden a interpretar las Escrituras fundándose en sus propias
experiencias. Una consideración más objetiva de las instrucciones de Jesús indica que estaba diciendo que sus
discípulos deberían buscar a las personas una a una, fuera de casa en casa o en público, y presentarles el
mensaje del Reino. (Mateo 10:7.) La respuesta de las personas indicaría si eran merecedoras o no. (Mateo
10:12-15.)
us págs. 24-25 párr. 44 Espíritus en invisibilidad... ¿nos ayudan, o nos perjudican?
44. ¿Cómo muestran amor al dinero los hechiceros, curanderos o médiums espiritistas, contrario al
espíritu que mostraron Jesús y sus discípulos?
44 ¿Con cuánta frecuencia ha oído usted de hechiceros o curanderos o médiums espiritistas que den
gratuitamente su servicio a la gente? Jesús dijo a sus discípulos: “Recibieron gratis, den gratis.” (Mateo 10:7, 8)
¿Es eso lo que se ve entre los que practican el espiritismo? En un país del África austral un hechicero o sanador
por fe viene a un hogar y rocía una mezcla de cenizas, hierbas y agua alrededor del lugar, y quizás marca cruces
sobre la puerta y hasta “inocula” a la familia con parte de la mezcla que ha traído. ¿Se hace esto como expresión
de bondad, gratuitamente? No; en vez de eso, por esta supuesta protección contra el perjuicio que pudieran traer
los espíritus que no se ven, el hechicero cobra una suma de dinero que puede equivaler a la que el dueño de la
casa quizás gane en tres o cuatro semanas de trabajo.
w82 15/3 pág. 19 párr. 12 ¡Adelante, ministros del Reino!
12. Aunque el ministerio de casa en casa pudiera ser difícil, ¿cómo beneficia a los que participan en él?
12 Se admite que para algunos no es fácil ir de casa en casa con las buenas nuevas del reino de Dios. Pero el
valor y la eficacia que tiene el hacerlo han quedado demostrados vez tras vez. (Mateo 10:7, 11-13; Hechos
20:20, 21) El que hayamos utilizado tan eficazmente el método de predicar de casa en casa ha señalado ese
método como “marca registrada” de los siervos verdaderos de Jehová. Y esta actividad de predicar de casa en
casa no solo es un modo eficaz de dar testimonio a otros, sino que también beneficia en gran manera a todos los
que participamos en ella. El mismísimo hecho de que la carne de uno puede retraerse de esta actividad la
convierte en victoria cada vez que un ministro cristiano participa en ella.—1 Corintios 9:16, 27.
km 6/82 pág. 4 párrs. 7-8 ¿Debemos regalar la literatura?
7 Al compartir la verdad con otros, damos gratuitamente de nuestro tiempo y nuestra energía. Esto es muy
correcto, pues Jesús dijo: “Recibieron gratis, den gratis.” (Mat. 10:8) El hacer eso requiere que hagamos
sacrificios en cuanto a tiempo y también dinero para los gastos de transportación. Sin embargo, no tenemos que
sentirnos obligados a pagar todos los gastos de la literatura que colocamos a las personas en el campo. En
contraste con los costosos libros y revistas populares de hoy, nuestra literatura todavía está disponible por una
contribución razonable. Por lo general ésta está al alcance de casi toda persona en este país. La pequeña
contribución que se pide realza el valor que tiene la literatura para el amo de casa. No hay razón para que
alguien piense que está vendiendo literatura sólo porque pide una pequeña contribución para sufragar los gastos
de impresión y distribución.
8 Sigamos teniendo en alta estima las publicaciones de la Sociedad y ayudemos a las personas que hallamos
en nuestro ministerio a tenerlas en igual estima, pues el conocimiento que suministra nuestra literatura puede
llevar a vida eterna.—Juan 17:3.
cf cap. 9 pág. 95 párr. 16 “Vayan [...] y hagan discípulos”
16. Al decir “vayan”, ¿qué nos manda hacer Jesús, y cómo cumplimos esta encomienda?
16 Ahora Jesús pasa a explicar la misión en sí, la cual comienza con una sola palabra: “Vayan” (versículo 19).
Como vemos, él quiere que seamos nosotros quienes vayamos y llevemos a otros el mensaje del Reino. Para
cumplir con esta encomienda podemos usar diversos métodos. Por ejemplo, predicamos de casa en casa, lo cual
es una de las formas más eficaces de tener contacto personal con la gente (Hechos 20:20). También creamos
oportunidades para dar testimonio informalmente, pues estamos deseosos de entablar conversaciones sobre las
buenas nuevas en cualquier momento oportuno del día. Y aunque los métodos en sí varían según las
necesidades y circunstancias locales, hay una cosa que no cambia: todos ‘vamos’ y buscamos hasta descubrir
quién es merecedor (Mateo 10:11).
w88 15/7 pág. 11 párr. 9 No desista de hacer lo excelente
9. ¿Qué muestra que no toda persona escucharía el mensaje del Reino con aprecio, y cómo se habría de
reaccionar a los que no mostraran interés en el mensaje?
9 Jesús dijo a sus discípulos que no toda la gente de su territorio respondería con favor. Dijo: “En cualquier
ciudad o aldea que entren, busquen hasta descubrir quién en ella es merecedor”. Si todos fueran a aceptar el
mensaje del Reino, no habría motivo para usar la expresión “busquen”. ¿Cómo habrían de reaccionar los
discípulos cuando no se mostrara interés en el mensaje? “Dondequiera que alguien no los reciba ni escuche sus
palabras, al salir de aquella casa o de aquella ciudad, sacúdanse el polvo de los pies”, partiendo en paz y
dejando las consecuencias al juicio de Jehová. (Mateo 10:11, 14.)
km 9/03 pág. 1 párr. 2 Vistámonos de humildad
2 En la predicación. Los cristianos hablamos humildemente de las buenas nuevas a gente de toda clase y
no prejuzgamos a los demás por motivos de raza, cultura u origen (1 Cor. 9:22, 23). Si alguien nos falta al
respeto o rechaza con arrogancia el mensaje del Reino, no le respondemos igual, sino que seguimos
pacientemente buscando a los merecedores (Mat. 10:11, 14). En vez de tratar de impresionar al prójimo con
nuestro conocimiento o preparación, dirigimos la atención a la Palabra de Dios, pues reconocemos que sus
dichos son más persuasivos que lo que cualquiera de nosotros pudiera decir (1 Cor. 2:1-5; Heb. 4:12). Damos
toda la alabanza a Dios, imitando así a Jesús (Mar. 10:17, 18).
w95 15/8 pág. 31 ¿Recuerda usted?
¿Qué recompensas tiene el ser pacientes en el ministerio del campo? La paciencia ayuda al publicador del
Reino a aguantar la indiferencia y la oposición. En vez de discutir con los amos de casa enojados, los ministros
pacientes podrán dar una respuesta apacible o marcharse tranquilamente, conservando así su paz y su gozo.
(Mateo 10:12, 13.) Además, las personas de cualidad de oveja se sentirán atraídas al mensaje del Reino.—15/6,
página 12.
yp2 cap. 11 pág. 103 ¿Qué hay de malo en hacer amigos por Internet?
Si haces alguna transacción comercial, ten mucho cuidado. Piénsalo muy bien antes de dar tus datos
personales. De lo contrario, podrías ser víctima de un fraude... o de algo mucho peor (Mateo 10:16).
w97 1/6 pág. 15 párr. 14 Un secreto que los cristianos no se atreven a ocultar
14. ¿Por qué no debemos vacilar en adorar a Jehová abiertamente?
14 En muchos lugares, los testigos de Jehová son cada vez más el centro de atención de los medios de
comunicación. Más o menos como les ocurrió a los primeros cristianos, muchas veces se les representa en
falsos colores y se les coloca en la misma categoría que las sectas religiosas cuestionables y las organizaciones
secretas. (Hechos 28:22.) ¿Pudiera ser que se nos ataque más debido a que predicamos abiertamente? Desde
luego, sería insensato de nuestra parte y no seguiríamos el consejo de Jesús si nos hiciéramos objeto de
polémica innecesariamente. (Proverbios 26:17; Mateo 10:16.) Sin embargo, la provechosa obra de predicar el
Reino y ayudar a la gente a mejorar su vida no debe esconderse. Glorifica a Jehová, lo exalta y dirige la atención
de la gente a él y a su Reino establecido. La gratificante respuesta a la verdad bíblica que se ha dado
últimamente en Europa oriental y en algunos lugares de África, se ha debido en parte a que ahora puede
predicarse en esos lugares más abiertamente.
w85 15/11 pág. 12 párrs. 6-7 ¿Puede usted prepararse ahora para la persecución?
6, 7. a) ¿Por qué es difícil prepararse en sentido físico para la persecución? b) ¿Qué preparación mucho
más importante se puede efectuar para la persecución?
6 Es difícil prepararse físicamente para la persecución debido a que uno no sabe exactamente cuál será la
situación. Hasta que ocurra en realidad, uno no sabe si se pondrá en vigor una proscripción estricta o una sin
trabas, o incluso qué se proscribirá. Quizás lo único que se prohíba sea la obra de predicar de casa en casa, o tal
vez las reuniones religiosas. A veces se disuelve la organización legal de los testigos de Jehová o se encarcela
inmediatamente a ciertos individuos. Podemos tener presentes varios lugares donde se pudiera ocultar literatura
si fuera necesario hacerlo. Pero aparte de eso, hay pocas cosas que podemos hacer para prepararnos en sentido
físico.
7 Sin embargo, usted puede preparar la mente y el corazón, y esto es mucho más importante. Fije el
pensamiento en la razón por la que se permite la persecución y por qué tal vez se le lleve ante gobernantes.
“Para un testimonio”, dijo Jesús. (Mateo 10:16-19.) Si el corazón suyo está completamente preparado para
mantenerse fiel prescindiendo de lo que suceda, Jehová puede darle a conocer la manera sabia de actuar
cuando sea necesario. Por eso, ¿cómo podemos prepararnos en sentido espiritual para la persecución?
w92 1/2 págs. 17-18 párr. 17 ‘En el nombre del espíritu santo’
17. ¿Cómo hay espíritu santo implicado hoy en la obra de predicar?
17 Hoy también hay espíritu santo profundamente implicado en la obra de predicar. En otro cumplimiento de
Isaías 61:1, 2 el espíritu de Jehová ha ungido a los hermanos de Jesús para que prediquen. En el cumplimiento
final de Marcos 13:10 estos ungidos, con la ayuda de la gran muchedumbre, de hecho han predicado las buenas
nuevas en “todas las naciones”. (Revelación 7:9.) Y el espíritu los apoya a todos en esto. Como en el primer
siglo, abre territorios y guía el progreso general de la obra. Fortalece a individuos y les ayuda a vencer la timidez
y a desarrollar sus aptitudes de enseñanza. Además, Jesús dijo a sus discípulos: “Los llevarán ante
gobernadores y reyes por mi causa, para un testimonio a ellos y a las naciones[.] Sin embargo, cuando los
entreguen, no se inquieten acerca de cómo o qué han de hablar [...], porque los que hablan no son únicamente
ustedes, sino que el espíritu de su Padre habla por ustedes”. (Mateo 10:18-20.)
sg estudio 12 págs. 58-59 párrs. 1-2 Oratoria espontánea e improvisada
1, 2. ¿Cómo nos ayuda Jehová a hablar?
1 “No se inquieten acerca de cómo o qué han de hablar; porque se les dará en aquella hora lo que han de
hablar; porque los que hablan no son únicamente ustedes, sino que el espíritu de su Padre es lo que habla por
ustedes.” (Mat. 10:19, 20) Esas palabras deben haber infundido maravillosa confianza en los primeros discípulos
de Jesús. Y fortalecen a los ministros de las buenas nuevas de Dios hoy día cuando se les exige que den un
testimonio ante funcionarios gubernamentales. Eso no significa que los cristianos de hoy día, los testigos de
Jehová, reciben “habla de sabiduría” y “habla de conocimiento” milagrosas como las que recibieron algunos de
aquellos testigos cristianos del primer siglo. (1 Cor. 12:8) No obstante, sí disfrutamos de la oportunidad de
adquirir una excelente educación teocrática y, según se prometió, el espíritu de Dios nos hace recordar las
respuestas cuando surge la necesidad de ello.
2 Debido al entrenamiento que usted recibe en los estudios bíblicos, las sesiones de la Escuela del Ministerio
Teocrático y otras reuniones de congregación, va acumulando un amplio caudal de conocimiento bíblico.
Aprende principios fundamentales de la justicia y cómo aplicarlos en su propia vida en una variedad de
circunstancias. Entonces, aplicándose al ministerio del campo, adquiere experiencia en hablar a otros,
impartiendo la información que ha adquirido. De modo que usted puede hablar de manera espontánea o
improvisadamente.
w71 15/10 pág. 623 párr. 4 Cómo tener buen éxito en el servicio de precursor
4. ¿Qué buenas razones han expresado algunos para permanecer en el ministerio de precursor?
4 Esta carrera de ser cristiano leal no tiene fin de este lado de la “tribulación grande,” y el ganarla significa que
hay que continuar corriendo con eficacia en el ministerio. (Mat. 10:22) Muchos han trabajado duro por años para
adelantarse en alguna profesión, pero cuando aprenden la verdad deciden que nada puede compararse con este
privilegio de servir a Jehová, y muchos de ellos lo hacen como precursores de tiempo cabal. Los que han estado
mucho tiempo en el servicio de precursor le dicen a uno que su deseo de continuar y su aprecio al ministerio
aumentan mientras más tiempo continúan. Hablan de los gozos del servicio y cómo les ha ayudado. ¡Cuánto
gusto les da poder ayudar a una o dos o aun más personas a ponerse en el camino a la vida cada año como lo
hacen muchos precursores! En comparación con el promedio de unas diez horas que dedican muchos
publicadores de congregación en el servicio —lo cual es bueno— el precursor puede dedicar de diez a quince
veces más tiempo a ayudar a otros, y como resultado se multiplican las bendiciones. El aprecio personal y la
aptitud al usar las Escrituras y enseñar a otros también aumentan rápidamente.
w98 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Por qué son “objeto de odio” los testigos de Jehová? (Mateo 10:22.)
A los testigos de Jehová se les odia injustamente por las mismas razones por las que los primeros cristianos
sufrieron persecución. En primer lugar, actúan de acuerdo con sus creencias religiosas de maneras que
desagradan a algunas personas. En segundo lugar, han sido el blanco de acusaciones falsas, tanto de mentiras
descaradas como de tergiversación de sus creencias.—1/12, página 14.
w83 15/8 págs. 12-13 párrs. 3-4 ¡Felices, aunque perseguidos!
3, 4. a) ¿Quién promueve realmente la persecución que reciben los testigos de Jehová? b) ¿Cómo
identificó Jesús al instigador principal de esa persecución?
3 Los gobernantes romanos no tenían nada que temer con relación a los cristianos genuinos, amadores de la
paz. Aquellos testigos de Jehová estaban en sujeción relativa a las “autoridades superiores” gubernamentales y
‘pagaban a César las cosas de César, pero a Dios las cosas de Dios’ (Romanos 13:1-7; Mateo 22:21). Poco se
imaginaban los emperadores de Roma que, entre bastidores, alguien había estado atizando continuamente el
odio contra los testigos de Jehová, y que había hecho eso desde tanto tiempo atrás como en el tiempo del “justo
Abel” (Mateo 23:33-36; Hebreos 11:4, 32-40; 12:1). El malvado que ha promovido semejante persecución hasta
este mismísimo día es nada menos que Satanás el Diablo. Como adversario de Dios, y del pueblo de Jehová,
“anda en derredor como león rugiente, procurando devorar a alguien”. (1 Pedro 5:8.)
4 En varias ocasiones Jesús dijo a sus discípulos que ellos recibirían persecución. Por ejemplo, les dijo: “El
esclavo no es mayor que su amo. Si ellos me han perseguido a mí [lo cual ciertamente hicieron], a ustedes
también los perseguirán” (Juan 15:20; 16:2; Mateo 10:22, 23). Además, Cristo no dejó lugar a dudas en cuanto a
quién era el instigador principal de tal persecución, cuando dijo a una de las “siete congregaciones”: “¡Mira! El
Diablo seguirá echando a algunos de ustedes en la prisión para que sean puestos a prueba plenamente”
(Revelación 1:1, 4; 2:10). No obstante, ¿qué propósito tiene el Diablo al perseguir a los testigos de Jehová?
w97 15/8 pág. 14 párr. 11 ¿Vivimos para el presente, o para un futuro eterno?
11. a) ¿Hasta qué grado se ha cumplido Mateo 24:14? b) ¿Qué indican las palabras de Jesús recogidas en
Mateo 10:23?
11 También contamos con la predicción de Jesús de que “estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda
la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”. (Mateo 24:14.) Hoy día, los
testigos de Jehová llevan a cabo su obra en 233 países, archipiélagos y territorios. Es verdad que aún quedan
territorios sin tocar, y quizá se abra una puerta de oportunidad en el momento debido de Jehová. (1 Corintios
16:9.) No obstante, las palabras de Jesús anotadas en Mateo 10:23 nos hacen pensar: “De ninguna manera
completarán el circuito de las ciudades de Israel hasta que llegue el Hijo del hombre”. Aunque no cabe duda de
que las buenas nuevas se anunciarán por toda la Tierra, no alcanzaremos en persona todas las partes del
planeta con el mensaje del Reino antes de que Jesús “llegue” en calidad de Ejecutor.
w00 15/1 pág. 13 párr. 17 “Manténganse alerta”
17. ¿Cómo demuestra también la predicación del Reino que vivimos en el tiempo del fin?
17 Quinto, vemos que se está efectuando una obra de predicación mundial, la cual, según dijo Jesús, tendría
lugar justo antes del fin de este sistema de cosas. Jesús declaró: “Estas buenas nuevas del reino se predicarán
en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin” (Mateo 24:14). Hoy se
está cumpliendo esa profecía en una escala sin precedentes. Es cierto que aún quedan territorios a los que no se
ha llegado, y puede ser que al debido tiempo de Jehová se abra una puerta que conduzca a mayor actividad
(1 Corintios 16:9). No obstante, la Biblia no dice que Jehová esperará hasta que la última persona de la Tierra
reciba un testimonio personal. Las buenas nuevas se predicarán al grado que Jehová lo considere conveniente.
Entonces vendrá el fin (compárese con Mateo 10:23).
¿Por qué afirmó Jesús que sus discípulos no completarían el circuito de predicación “hasta que
lleg[ara] el hijo del hombre”? (Mat. 10:23.) (14 de enero, w10 15/9 pág. 9 párr. 12; w87 1/8 pág. 8 párr. 6.)
w10 15/9 págs. 9-10 párr. 12 Busquemos con empeño la bendición de Jehová ***
12. ¿De qué podemos estar seguros?
12 Comprendemos que el fin puede llegar en cualquier momento. El horario divino ya está establecido, y
no depende de que nosotros alcancemos a dar testimonio personalmente a cada habitante del planeta (Mat.
10:23). No obstante, Jehová nos ha dado instrucciones que nos permiten realizar la predicación de la forma más
eficaz posible. Con fe participamos en esta obra dando lo mejor de nosotros y utilizando todos los recursos a
nuestro alcance. ¿Abrazarán la verdad muchas personas en los territorios donde predicamos? En realidad,
no podemos saberlo de antemano (léase Eclesiastés 11:5, 6). Nuestra responsabilidad es anunciar el mensaje,
confiando en que Jehová bendecirá nuestra labor (1 Cor. 3:6, 7). Podemos estar seguros de que él ve cuánto
empeño ponemos y de que, valiéndose de su espíritu, siempre nos dará las instrucciones que necesitemos (Sal.
32:8).
w87 1/8 págs. 8-9 párr. 6 Preparados para la persecución
¿Por qué aplican también a los cristianos de hoy día las instrucciones de Jesús?
Por eso, cuando Jesús dijo que sus discípulos no completarían su circuito de predicación “hasta que llegue el
Hijo del hombre”, estaba diciéndonos, proféticamente, que sus discípulos no completarían el circuito de toda la
Tierra habitada con la predicación del Reino establecido de Dios antes que el glorificado Rey Jesucristo llegara
como el funcionario encargado de ejecutar el juicio de Jehová en Armagedón ……………………………………
…………..…………………………………………………….
Jesús termina sus instrucciones explicando que los que reciben a sus discípulos lo reciben a él también. “Y
cualquiera que dé de beber tan solo un vaso de agua fría a uno de estos pequeños porque es discípulo, de cierto
les digo, de ninguna manera perderá su galardón.” (Mateo 10:16-42.)
km 4/02 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
Una lectura cuidadosa de Mateo 10:28 nos permite ver que el Gehena ardiente (es un lugar de tormento
consciente; representa destrucción eterna; denota distanciamiento de Dios) [rs-S pág. 191 §3].
rs pág. 191 párr. 3 Infierno
En Mateo 10:28 Jesús aconsejó a sus oyentes que “[temieran] al que puede destruir tanto el alma como el
cuerpo en el Gehena”. ¿Qué quieren decir esas palabras? Note que ahí no hay ninguna mención de
tormento en las llamas del Gehena; más bien, él dice que ‘temamos al que puede destruir en el Gehena’. Al
referirse por separado al “alma”, Jesús enfatiza ahí que Dios puede destruir todas las perspectivas de vida
de una persona; de modo que no hay esperanza de resurrección para ella. Entonces, las referencias al
‘Gehena ardiente’ tienen el mismo significado que ‘el lago de fuego’ de Revelación 21:8, a saber,
destrucción, “muerte segunda
w76 1/3 pág. 158 ¿Recuerda usted?
Aunque los hombres pueden matar el cuerpo, ¿qué cosa es el “alma” que ellos no pueden destruir?—
Mat. 10:28.
No pueden destruir el título dado por Dios a la persona para ser un ser viviente.—Pág. 373.
w85 15/7 pág. 17 párrs. 8-9 ‘Corran de tal modo que alcancen el premio’
8, 9. a) Hoy día, ¿cómo podría el cristiano desplegar temor al hombre? b) ¿Cómo se puede vencer este
temor?
8 Los cristianos deben esforzarse por vencer esos temores. Si a usted no le gusta predicar en territorios
cercanos a su hogar, o si se retrae de testificar a sus parientes, compañeros de trabajo o compañeros de
escuela, entonces recuerde la pregunta que Jehová hace en Isaías 51:12: “¿Quién eres tú para que le tengas
miedo a un hombre mortal que morirá, y a un hijo de la humanidad que quedará como simple hierba verde?”.
(Compárese con Mateo 10:28.) Recuerde que “el que está confiando en Jehová será protegido” (Proverbios
29:25). Pedro venció su temor al hombre y finalmente murió como mártir (Juan 21:18, 19). Hoy día muchos
hermanos muestran un valor similar.
9 Una misionera que sirve en un país donde la obra estaba proscrita dijo: “Se necesita fe para asistir a las
reuniones o participar en la predicación, sabiendo que en cualquier momento uno podría ser arrestado por la
policía”. Pero al igual que el salmista los hermanos de ese país decían: “Jehová está de parte mía; no temeré.
¿Qué puede hacerme el hombre terrestre?” (Salmo 118:6). La obra en ese país ha florecido, pues recientemente
se le dio reconocimiento legal. No hay duda de que el participar con regularidad en el ministerio del campo le
ayudará a usted a desarrollar esta misma confianza en Jehová.
w92 15/3 pág. 22 párr. 18 La libertad que Dios nos da trae gozo
18. ¿Cómo se ha librado de inquietud abrumadora a los que tienen el gozo de Jehová?
18 Porque tenemos el gozo de Jehová, Dios nos libra de la inquietud que nos abrumaría. “No se inquieten por
cosa alguna —dijo Pablo—, sino que en todo, por oración y ruego junto con acción de gracias, dense a conocer
sus peticiones a Dios; y la paz de Dios que supera a todo pensamiento guardará sus corazones y sus facultades
mentales mediante Cristo Jesús.” (Filipenses 4:6, 7.) La paz de Dios es una incomparable tranquilidad hasta en
las circunstancias más difíciles. Con ella nuestro corazón permanece en calma... algo que nos beneficia en
sentido espiritual, emocional y físico. (Proverbios 14:30.) También nos ayuda a mantener equilibrio mental, pues
sabemos que nada de lo que Dios permite puede ocasionarnos daño permanente. (Mateo 10:28.) Tenemos esa
paz, procedente de una estrecha relación con Dios mediante Cristo, porque estamos dedicados a Jehová y nos
sometemos a la guía de su espíritu, el cual produce frutos como gozo y paz.
w82 1/9 pág. 25 párr. 17 “Cada uno en su lugar”
17. ¿Se interesa personalmente Jehová en cada uno de nosotros?
17 Por eso, podemos ver el significado pleno de las palabras en Jueces 7:21: “Cada uno en su lugar.” A
medida que servimos en la organización de Jehová, estemos contentos con servir dondequiera que él nos
asigne, y efectuar con la mayor fidelidad posible el trabajo. Estemos convencidos de que Aquel que nota la caída
de un gorrioncillo tiene mucho más interés en nosotros a medida que trabajamos con lealtad en cualquier cosa
que se nos asigne. (Mateo 10:29-31) El sabe qué entrenamiento necesitamos, y para qué trabajo estamos
capacitados, y por eso trata con nosotros en armonía con esto. Podemos estar seguros de que no se nos pasa
por alto.—1 Pedro 5:10.
w11 15/1 pág. 18 párr. 4 Cómo aprovechar al máximo la soltería
4. ¿Por qué no hay ninguna razón para que los solteros se sientan incompletos al servir a Jehová?
4 Los solteros saben bien que no necesitan casarse para que Jehová y su organización los reconozcan y
valoren. Él ama a todos y cada uno de sus siervos (Mat. 10:29-31). Nada ni nadie puede separarlos de su amor
(Rom. 8:38, 39). Por eso, seamos casados o solteros, no tenemos ninguna razón para sentirnos incompletos al
servir a Jehová.
bw cap. 8 pág. 121 párr. 21 Ayuda para poder aguantar bajo sufrimiento
21. ¿Qué quiere decir el que nuestra fe “sea hallada causa de alabanza y gloria y honra al tiempo de la
revelación de Jesucristo”?
21 Al acudir a Dios en busca de dirección y al confiar pacientemente en que él nos muestre cómo conseguir
alivio de nuestras pruebas, podemos dejar que estas experiencias penosas nos ayuden a llegar a ser mejores
siervos de él. Entonces la fe que desplegamos será realmente “hallada causa de alabanza y gloria y honra al
tiempo de la revelación de Jesucristo.” El Hijo de Dios ‘alabará,’ elogiará o loará nuestra fe. Por motivo de nuestra
fe, nos recompensará abundantemente y así nos otorgará “gloria.” Delante de Jehová Dios y los ángeles, nos
‘honrará’ como discípulos de él. (Compare con Mateo 10:32; Lucas 12:8; 18:8.) Esto significará que veremos
extenderse ante nosotros un futuro interminable de vida feliz.
w75 15/5 pág. 318 Aprendiendo a confiar en Jehová
La confianza en Jehová envuelve más que la fe en que él cuidará de nosotros. Incluye mostrar denuedo, el
hablar con franqueza de expresión de nuestra parte, el adherirnos a principios bíblicos y dar a saber a otros
nuestra posición. Jesús dijo: “Todo aquel, pues, que confiese unión conmigo delante de los hombres, yo también
confesaré unión con él delante de mi Padre que está en los cielos.”—Mat. 10:32.
w86 15/7 pág. 14 párr. 23 Siga andando en la luz divina
23. ¿Cómo afecta nuestra relación con Dios y nuestras perspectivas el que ‘confesemos al Hijo’?
23 Los apóstatas que niegan a Cristo no tienen a Jehová como su Amigo. (Juan 5:23.) Pero los que
públicamente ‘confesamos al Hijo tenemos al Padre’ y una relación aprobada con Dios. (Mateo 10:32, 33.) Los
primeros seguidores leales de Jesús se asieron de lo que habían oído acerca del Hijo de Dios “desde el principio”
de sus vidas como cristianos. Si la misma verdad está en nuestro corazón, ‘continuaremos en unión’ con Dios y
con Cristo y recibiremos “la cosa prometida”, a saber, vida eterna. (Juan 17:3.)
w08 15/1 pág. 30 Puntos sobresalientes del libro de Mateo
Lecciones para nosotros:
10:32, 33. Nunca nos debe dar miedo hablar de nuestra fe.
w95 15/10 pág. 28 párrs. 22-23 ¿Qué les depara el futuro a las ovejas y las cabras?
22, 23. Dado que el cumplimiento de la parábola todavía está en el futuro, ¿por qué es de suma
importancia la obra de predicar hoy día?
22 Aunque el juicio que se menciona en la parábola ocurrirá en el futuro cercano, hoy día se realiza una labor
de suma importancia. Los cristianos participamos en la obra salvadora de proclamar un mensaje que divide a la
gente. (Mateo 10:32-39.) Pablo escribió: “Porque ‘todo el que invoque el nombre de Jehová será salvo’. Sin
embargo, ¿cómo invocarán a aquel en quien no han puesto fe? ¿Cómo, a su vez, pondrán fe en aquel de quien
no han oído? ¿Cómo, a su vez, oirán sin alguien que predique?”. (Romanos 10:13, 14.) Nuestro ministerio
público, que destaca el nombre de Dios y su mensaje salvador, se lleva a personas de más de doscientos treinta
países. Los hermanos ungidos de Cristo aún van a la vanguardia de esta obra. Ahora unos cinco millones de
otras ovejas colaboran con ellos. Personas de todo el mundo responden favorablemente al mensaje que
proclaman los hermanos de Jesús.
23 Muchas personas oyen nuestro mensaje cuando predicamos de casa en casa o informalmente. Otras quizá
sepan de nosotros y de lo que representamos de maneras que desconocemos. Cuando llegue la hora del juicio,
¿hasta qué grado tomará en cuenta Jesús la responsabilidad de comunidad y el mérito de familia? No lo
sabemos, y no vale la pena especular sobre este asunto. (Compárese con 1 Corintios 7:14.) Muchas personas
cierran los oídos, se burlan o participan directamente en perseguir al pueblo de Dios. Por lo tanto, es un tiempo
crucial; tales personas pueden estar convirtiéndose en las que Jesús juzgará como cabras. (Mateo 10:22; Juan
15:20; 16:2, 3; Romanos 2:5, 6.)
w06 1/3 pág. 6 ¿Quiénes son los auténticos cristianos?
¿Cómo reaccionaría Jesús si quienes afirman ser sus discípulos dejaran deliberadamente de ‘permanecer en
su palabra’ y de satisfacer otros requisitos? Él advirtió: “A cualquiera que me repudie delante de los hombres, yo
también lo repudiaré delante de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 10:33). Como es lógico, Jesús
no repudia a quien, pese a su sincero deseo de ser fiel, comete un error. Por ejemplo, aunque el apóstol Pedro lo
negó tres veces, se arrepintió y recibió el perdón (Mateo 26:69-75). En cambio, Jesús repudia a aquellas
personas o instituciones que son como lobos disfrazados de oveja, que aparentan seguirlo pero rechazan sus
enseñanzas deliberada y persistentemente. De tales falsos maestros, Jesús dijo: “Por sus frutos reconocerán a
aquellos hombres” (Mateo 7:15-20).
w09 15/1 pág. 10 párrs. 15-16 La obra de hacer discípulos produce gran felicidad
15, 16. a) ¿Por qué decimos que la obra de hacer discípulos es una labor de equipo? b) ¿Qué papel
desempeñan los hermanos de edad avanzada?
15 Ahora bien, la obra de hacer discípulos no es una labor individual, sino de equipo. ¿Por qué decimos eso?
Pues bien, Jesús señaló: “En esto todos conocerán que ustedes son mis discípulos, si tienen amor entre sí”
(Juan 13:35). Y ese amor es lo que las personas perciben cuando acuden a las reuniones. Una estudiante de la
Biblia escribió: “Me encanta ir a las reuniones. ¡Son todos tan amables conmigo!”. Jesús advirtió que sus
discípulos tal vez tendrían oposición de sus familias (léase Mateo 10:35-37). Pero prometió que en la
congregación encontraríamos “hermanos, y hermanas, y madres, e hijos” (Mar. 10:30).
16 Los hermanos de edad avanzada también desempeñan un importante papel en el progreso de los
estudiantes. ¿Por qué? Porque aunque no siempre pueden dirigir un estudio bíblico, sus comentarios en las
reuniones fortalecen la fe de los nuevos. Además, llevan muchos años “en el camino de la justicia”, y eso
enriquece a la congregación y atrae a las personas sinceras a la verdad (Pro. 16:31).
us págs. 50-51 párr. 95 Espíritus en invisibilidad... ¿nos ayudan, o nos perjudican?
95. ¿Qué métodos suele usar Satanás para debilitarnos?
95 Satanás y sus demonios pueden emplear muchos métodos diferentes para tratar de debilitarnos. Quizás
usen a parientes o amigos que se nos opongan. A menudo sucede como predijo Jesús: “Los enemigos del
hombre serán personas de su propia casa.” (Mateo 10:36) Si usted está tratando de mantenerse libre de todas
las prácticas demoníacas a fin de demostrar su amor a Dios y ser fiel a Sus mandamientos prescindiendo de lo
que otras personas hagan o digan, considere ahora unas cuantas de las muchas pruebas a las cuales quizás
tenga que enfrentarse uno.—1 Juan 5:3; Colosenses 2:8.
rk sección 12 pág. 28 Demuestre que tiene fe verdadera
Tal vez utilice a otras personas, incluso a sus seres queridos, para presionarlo a fin de que no investigue las
Santas Escrituras. Con relación a esto, Jesús predijo: “Los enemigos del hombre serán personas de su propia
casa” (Mateo 10:36). Sus familiares y amigos bienintencionados quizás no sepan que la Palabra de Dios
contiene verdades maravillosas. O tal vez tengan miedo del qué dirán. Sin embargo, las Escrituras aseguran: “El
temblar ante los hombres es lo que tiende un lazo, pero el que confía en Jehová será protegido” (Proverbios
29:25). Si uno deja de aprender de las Escrituras por complacer a los demás, ¿complacerá eso a Dios? Claro
que no. Por otra parte, cuando mostramos fe verdadera, Dios nos ayuda. “Nosotros no somos de la clase que se
retrae para destrucción, sino de la clase que tiene fe que resulta en conservar viva el alma.” (Hebreos 10:39.)
w78 1/2 pág. 20 párrs. 16-17 En las familias divididas... ¿se puede hallar felicidad?
16, 17. ¿A dónde se puede dirigir uno en busca de consuelo y alivio, y qué buen consejo de Pedro se
debe tener presente?
16 No hay duda de que presenta dificultades el enfrentarse a estos problemas de soledad e inquietud y
depresión o abatimiento debidos a un hogar que se ha deshecho. Pero si usted presta atención al consejo del
salmista: “Arroja tu carga sobre Jehová mismo,” descubrirá que ‘él mismo le sustentará’ y le ayudará a
enfrentarse con buen éxito hasta a estos desafíos de la vida.—Sal. 55:22.
17 Siempre tenga presente la razón por la cual usted está en sus circunstancias actuales. Puesto que es
porque desea estar entre los que siguen al Señor Jesucristo, entonces ciertamente la Palabra de Dios le traerá
mucho consuelo por su proceder. (1 Ped. 3:17) Trate de andar en fidelidad, efectuando la voluntad de Jehová, y
puede tener la seguridad de que nuestro Magnífico Creador, Jehová Dios, no dejará que la buena conducta de
usted pase inadvertida.—Mat. 10:36-39.
CAPITULO 11
km 1/78 pág. 4 párrs. 5-6 Presentando las buenas nuevas... concentrando la atención en la Biblia
5 Si a usted le gustaría recibir ayuda para usar la Biblia en el servicio del campo, ¿por qué no habla con su
conductor de estudio de libro u otro anciano y le pide que le acompañe? Una de las responsabilidades de los
ancianos es entrenar a otros en el campo y poner el ejemplo en la proclamación del Reino. Cristo Jesús proveyó
el modelo según se registra en Mateo 11:1: “Ahora bien, cuando Jesús hubo acabado de dar instrucciones a sus
doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en las ciudades de ellos.”
6 El esfuerzo adicional que se requiera para prepararse y mejorar en nuestro uso de la Biblia en el campo será
abundantemente recompensado. Podemos estar seguros de que a medida que concentramos la atención en la
Palabra de Dios, su espíritu aumentará el impacto de nuestro mensaje a fin de llegar al corazón de las personas
mansas y ayudarlas a comenzar a escudriñar las Escrituras.—Sal. 119:130.
km 8/70 pág. 3 párr. 5 Oportunidades sin precedente
5 La mayoría de nosotros queremos participar en la obra de casa en casa. Tenemos el motivo correcto en
cuanto a Jehová y los que son como ovejas. Sin embargo, algunos quizás vacilen en cuanto a participar en esta
obra, por no estar seguros de lo que deben decir. Si esto es lo que sucede en su caso, ¿por qué no hacer un
arreglo para salir en el servicio con su siervo de estudio de libro o cualquier otro siervo de modo que pueda
disfrutar de este excelente privilegio? Si los siervos ponen el ejemplo y llevan la delantera en la obra de casa en
casa, el resultado será una gran bendición para la congregación. (Mat. 11:1) Si se hacen arreglos fijos de
antemano, quizás para participar juntos en el servicio ese mismo fin de semana, mucho se puede lograr
progresivamente en el campo del entrenamiento de casa en casa. Si usted no puede pasar largos períodos de
tiempo en esto, pase lo que pueda, porque seguramente esto es aceptable a Jehová.—Luc. 21:2-4.
w03 1/2 pág. 22 párr. 14 “Sigan llevando mucho fruto”
14. a) ¿Qué doble objetivo tuvo la labor de Juan el Bautizante y de Jesús? b) ¿Cómo definiría la labor
cristiana que hoy se lleva a cabo?
14 El primer proclamador del Reino del que se habla en los Evangelios es Juan el Bautizante (Mateo 3:1, 2;
Lucas 3:18). Su principal objetivo fue “dar testimonio”, y lo hizo con fe firme y con la esperanza de que “gente de
toda clase creyera” (Juan 1:6, 7). De hecho, algunos de aquellos a quienes habló llegaron a ser discípulos de
Cristo (Juan 1:35-37). Vemos, pues, que no solo predicó, sino que además hizo discípulos. Asimismo, Jesús fue
tanto predicador como maestro (Mateo 4:23; 11:1). Por consiguiente, no sorprende que Jesús no solo mandara a
sus seguidores predicar el mensaje del Reino, sino también ayudar a quienes lo aceptaran a convertirse en
discípulos de él (Mateo 28:19, 20). En conformidad con este hecho, la obra que hoy llevamos a cabo combina la
predicación y la enseñanza.
w82 1/6 pág. 18 párr. 8 ‘Luz ha relumbrado para el justo’
8. ¿Cómo mostró Juan el Bautizante, mediante una pregunta que hizo, que su entendimiento no era
completo?
8 El último de aquellos profetas fue Juan el Bautizante. Dios lo utilizó para preparar el camino delante del
Cristo, Jesús. (Lucas 1:16, 17, 76-79) Juan fue altamente favorecido al recibir de Dios la señal que identificaba al
Mesías, y al presentarlo a Israel. (Juan 1:26-36) Aun así, Juan no entendió claramente todos los detalles
relacionados con la primera venida de Jesús. Esto puede verse por el hecho de que, mientras Juan estaba en
prisión, envió a sus discípulos para que preguntaran a Jesús: “¿Eres tú El Que Viene, o hemos de esperar a uno
diferente?” La pregunta de Juan no fue una expresión de falta de fe, sino un deseo de tener una confirmación
más específica. La contestación de Jesús, que señalaba a sus obras, sin duda consoló a Juan.—Mateo 11:2-6.
w08 15/1 pág. 29 Puntos sobresalientes del libro de Mateo
Respuestas a preguntas bíblicas:
Mateo 11:2-6. Juan ya sabía que Jesús era el Mesías, pues había escuchado a Jehová aprobándolo.
¿Por qué, entonces, le preguntó a Jesús si él era “Aquel Que Viene”? Tal vez quería que el propio Jesús se
lo confirmara. Pero es muy probable que, además, quisiera saber si iba a venir “uno diferente” con poder del
Reino para cumplir todas las esperanzas de los judíos. La respuesta que recibió Juan mostró que Jesús no iba a
tener ningún sucesor.
w03 1/5 págs. 14-15 párr. 4 ¿Dónde hallar verdadero consuelo?
4. a) ¿Qué nos ha dejado Jehová para fortalecer nuestra confianza en sus promesas de socorro?
b) ¿Cómo nos ayuda Jehová a determinar cuándo llegará el auxilio predicho?
4 Con objeto de fortalecer la confianza que tenemos en sus promesas, Dios ha dejado abundantes testimonios
de que todo lo que predice se cumple (Josué 23:14). Así, ha incluido en la Biblia una crónica de sus
intervenciones para liberar a sus siervos de dificultades cuya solución resultaba humanamente imposible (Éxodo
14:4-31; 2 Reyes 18:13–19:37). Además, ha demostrado mediante Jesucristo que se propone curar “toda suerte
de dolencia” e incluso resucitar a los muertos (Mateo 9:35; 11:3-6). ¿Cuándo lo hará? Hallamos la respuesta
bíblica en la descripción de Jesús sobre los últimos días de este viejo mundo, el cual precede a los nuevos cielos
y nueva tierra que Dios introducirá. Dicha descripción coincide con nuestros tiempos (Mateo 24:3-14; 2 Timoteo
3:1-5).
pe cap. 6 pág. 66 párr. 24 Jesucristo... ¿enviado por Dios?
24. ¿Qué mostraron respecto al futuro los milagros de Jesús?
24 Sin embargo, los milagros que Jesús ejecutó fueron solo de beneficio temporal. Las personas a quienes él
curó volvieron a tener problemas físicos. Y las personas a quienes resucitó murieron de nuevo. Pero los milagros
de Jesús probaron que él había sido enviado por Dios, que realmente era el Hijo de Dios. Y probaron que, con el
poder de Dios, todos los problemas humanos pueden ser resueltos. Sí, mostraron en escala pequeña lo que
acontecerá en la Tierra bajo el reino de Dios. ¡En ese tiempo se alimentará a los hambrientos, se sanará a los
enfermos y hasta se levantará a la vida a los muertos! Y nunca más causarán desdicha la enfermedad ni la
muerte ni otras aflicciones. ¡Qué bendición!—Revelación 21:3, 4; Mateo 11:4, 5.
km 6/99 pág. 1 párrs. 3-5 ¿Se deja llevar solo por las apariencias?
3 Imitemos el ejemplo de Jesús. Jesús sabía que daría su vida por todos. Así que la apariencia de los demás
no le hizo desistir de su propósito. Entendía que hasta los que tenían una mala reputación podrían cambiar si se
les proveía la motivación y el respaldo apropiados (Mat. 9:9-13). Trató de ayudar a ricos y pobres por igual (Mat.
11:5; Mar. 10:17-22). No juzguemos a las personas que encontremos en el ministerio por su aspecto,
cegándonos a lo que pudiera ser una buena condición de corazón (Mat. 7:1; Juan 7:24). ¿Qué nos animará a
copiar el modelo sobresaliente de Jesús?
4 A través de nuestro estudio de la Biblia hemos llegado a percibir que la Palabra de Dios tiene el poder para
cambiar la manera de pensar, la conducta y la personalidad de la gente (Efe. 4:22-24; Heb. 4:12). Por lo tanto,
aunque seamos justificadamente precavidos, debemos mantener una actitud positiva y dejar el resto en manos
de Jehová, Aquel que lee nuestros corazones (1 Sam. 16:7; Hech. 10:34, 35).
5 Que la predicación imparcial de las buenas nuevas a toda clase de personas, sea cual sea su apariencia,
contribuya a la gran siega de estos últimos días (1 Tim. 2:3, 4).
w02 1/9 pág. 21 párr. 11 Imitemos al Gran Maestro
11. ¿De qué maneras pueden los conferenciantes utilizar con eficacia las preguntas?
11 Los conferenciantes también pueden utilizar con eficacia las preguntas. Las de tipo retórico, es decir, las
que no requieren una respuesta audible, ayudan al auditorio a pensar y razonar. Jesús las empleó con cierta
frecuencia (Mateo 11:7-9). Tras los comentarios introductorios, el orador tal vez se valga de preguntas para
anunciar los puntos principales que se dispone a tratar. Podría decir: “En este discurso daremos respuesta a las
siguientes preguntas...”. Luego, en la conclusión, podría referirse otra vez a ellas para repasar los puntos
principales
w87 15/6 pág. 12 párr. 9 Un tiempo de pruebas y zarandeos
9. En cumplimiento de la profecía de Malaquías, ¿quién fue el “mensajero”? ¿Por qué contesta usted así?
9 El Gran Juez, hablando desde su encumbrado trono en el cielo, dice: “¡Miren! Estoy enviando mi mensajero,
y él tiene que despejar un camino delante de mí”. (Malaquías 3:1a.) ¿Quién fue ese “mensajero”? Marcos, uno de
los escritores de la Biblia, combina las profecías de Malaquías 3:1 e Isaías 40:3 y aplica ambas a Juan el
Bautizante. (Marcos 1:1-4.) Jesucristo, también, identificó posteriormente a Juan como aquel “mensajero”.
(Mateo 11:10-14.) Así sucedió que, en la primavera de 29 E.C., Juan el Bautizante empezó su obra como
“mensajero”, precursor. Había de preparar el camino para la venida de Jehová en juicio por medio de preparar a
los israelitas para la venida del Representante Principal de Dios, Jesucristo.
kc cap. 6 págs. 54-55 párrs. 17-18 Esfuerzos por obtener el Reino
17, 18. (a) ¿Quiénes son los únicos que heredarán el reino celestial? (b) ¿Quiénes son algunos de los
fieles que serán resucitados en la Tierra? (c) Nuestro reconocimiento de esto debería estimularnos
a hacer ¿qué?
17 No es que todos nosotros podamos esperar que estaremos en el reino celestial con Jesús, porque esa
oportunidad se da a solo un “rebaño pequeño” de sus discípulos. (Lucas 12:32) Ni siquiera el rey David tuvo tal
esperanza. Se nos dice: “De hecho David no ascendió a los cielos.” (Hechos 2:34) Tampoco entran en “el reino
de los cielos” Juan el Bautizante ni otros hombres y mujeres fieles de la antigüedad.—Mateo 11:11; Hebreos
11:39, 40.
18 Sin embargo, tales fieles guardadores de integridad serán resucitados aquí mismo sobre esta Tierra, y
muchos de ellos llegarán a ser “príncipes” en el arreglo divino del Reino. (Salmo 45:16) ¿No quisiera usted darles
la bienvenida cuando vuelvan del sepulcro y disfrutar de rico compañerismo con ellos? ¡De seguro que sí!
Entonces resuélvase, también, a esforzarse por obtener esa “ciudad” por medio de hacerse ‘colaborador para el
reino de Dios’ con todos los demás que hoy día aprecian esa magnífica oportunidad.—Colosenses 4:11.
w01 1/5 pág. 22 El espiritismo y la búsqueda de la verdadera espiritualidad
¿ENSEÑA LA BIBLIA LA REENCARNACIÓN?
¿Hay algún texto bíblico que apoye la doctrina de la reencarnación? Veamos algunos de los que citan quienes
creen en esta doctrina:
“Porque todos, los Profetas y la Ley, profetizaron hasta Juan [...]: Él mismo es ‘Elías, que está destinado
a venir’.” (Mateo 11:13, 14.)
¿Se reencarnó Elías en Juan el Bautizante? A la pregunta de si él era Elías, Juan contestó claramente: “No lo
soy” (Juan 1:21). Sin embargo, se había predicho que Juan precedería al Mesías “con el espíritu y poder de
Elías” (Lucas 1:17; Malaquías 4:5, 6). En otras palabras, Juan el Bautizante era Elías en el sentido de que llevó a
cabo una obra comparable a la suya
w95 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Qué es la “generación” que mencionó Jesús con tanta frecuencia?
Con la expresión “esta generación”, Jesús se refirió a las muchedumbres de su día y a sus “guías ciegos”, que
juntos componían la nación judía. (Mateo 11:16; 15:14; 24:34.)—1/11, página 14.
fl cap. 9 págs. 124-125 párrs. 21-22 Educando a los hijos desde la infancia
21. ¿En vista de qué tendencia de los niños es importante que los padres den buen ejemplo a su prole?
22. ¿Qué efecto puede tener en los hijos la conducta de los padres?
21 En cierta ocasión Jesús comparó a la gente de su tiempo con “niñitos sentados en las plazas del mercado,
que dan voces a sus compañeros de juego, diciendo: ‘Les tocamos la flauta mas no danzaron; plañimos, mas
no se golpearon en desconsuelo.’” (Mateo 11:16, 17) Los juegos de los niños eran una imitación de las personas
mayores y sus festividades y funerales. Debido a que el niño tiende naturalmente a imitar a otros, el ejemplo de
los padres desempeña un papel poderoso en su educación.
22 Desde cuando nace, su bebé está aprendiendo de usted... no solo por lo que usted dice, sino por la manera
en que lo dice, por el tono de voz que usa al hablar: al bebé mismo, a su cónyuge y a otras personas. La criatura
observa la manera en que los padres se tratan entre sí, y cómo tratan a otros miembros de la familia y a los
visitantes. El ejemplo de usted en estas cosas puede empezar a comunicar lecciones mucho más importantes
que hasta el que su hijo aprenda a andar o a contar o el abecedario. Puede colocar un fundamento para el
conocimiento y entendimiento que conducen a la felicidad verdadera en la vida. Ese ejemplo puede hacer que la
criatura esté dispuesta a recibir la comunicación de normas justas cuando haya alcanzado la edad que le permita
aprender por lo que se le diga y por la lectura.
w93 1/8 págs. 19-20 párr. 18 Que nadie eche a perder nuestros hábitos útiles
18. ¿Por qué aplica 1 Corintios 15:33 también a los jóvenes?
18 A los jóvenes les afecta mucho lo que ven y oyen. ¿Se ha fijado en que hay niños que tienen los mismos
ademanes y estilo que sus padres o hermanos? No debería sorprendernos, por consiguiente, que los muchachos
con los que juegan o van a la escuela influyan mucho en los hijos. (Compárese con Mateo 11:16, 17.) Si sus
hijos andan con jóvenes que hablan sin respeto de sus padres, ¿se cree que eso no les va afectar? ¿Y qué
pasará si escuchan habitualmente el lenguaje grosero de los demás jóvenes? ¿Qué ocurrirá si a sus compañeros
de escuela o a sus vecinos les seduce un nuevo estilo de calzado o unas joyas de moda? ¿Debemos
imaginarnos que los jóvenes cristianos son inmunes a su influencia? ¿Limitó Pablo 1 Corintios 15:33 a una edad
mínima?
w05 1/4 pág. 9 párrs. 8-9 Los hijos son una preciada herencia
8. ¿Cómo dejó Jesús un magnífico modelo para los padres?
9. ¿Por qué son mucho más importantes nuestras obras que nuestras palabras?
8 Cuando Jesús estuvo en la Tierra, dejó un magnífico modelo para los padres. ¿Cómo? Dedicó tiempo a los
niños pese a estar muy ocupado y bajo presión. Por ejemplo, los observó jugar en la plaza del mercado e
incorporó a su enseñanza aspectos del comportamiento infantil (Mateo 11:16, 17). En el último viaje que hizo
Jesús a Jerusalén, los discípulos ya sabían que él tenía que sufrir y morir. Por ello, cuando la gente llevó sus
hijos a Jesús, los discípulos trataron de impedirlo, quizás con la intención de evitarle más preocupaciones. Sin
embargo, él los corrigió y, demostrando que los pequeños eran sus “delicias”, dijo: “Dejen que los niñitos vengan
a mí; no traten de detenerlos” (Marcos 10:13, 14).
9 El ejemplo de Jesús encierra buenas lecciones para todos. ¿Cómo reaccionamos si los niños acuden a
nosotros cuando estamos ocupados? ¿Reaccionamos como él? Los hijos necesitan, sobre todo de sus padres, lo
que Jesús estuvo dispuesto a darles: tiempo y atención. Es cierto que expresarles con palabras cuánto se les
ama es importante; pero, como reza el refrán: Obras son amores y no buenas razones. El amor no solo se
demuestra con lo que se dice, sino, más bien, con lo que se hace. Se manifiesta dedicándoles tiempo, atención y
cuidados a los pequeños. Sin embargo, no siempre se producirán resultados palpables, o al menos, no tan rápido
como se desearía. Por eso, hace falta paciencia, cualidad que podemos cultivar si imitamos la manera como
Jesús trató a sus discípulos.
w74 15/11 pág. 704 Preguntas de los lectores
¿Cuál es el punto de la ilustración de Jesús, en Mateo 11:16, 17, acerca de los niños que en sus juegos
tocaban la flauta y plañían?—EE. UU.
Mateo 11:16, 17 dice: “¿A quién compararé esta generación? Es semejante a los niñitos sentados en las
plazas de mercado, que dan voces a sus compañeros de juego, diciendo: ‘Les tocamos la flauta, mas
no danzaron; plañimos, mas no se golpearon en desconsuelo.’”
Jesucristo estaba comparando esa generación a niños con sus juegos variados. Aplicando el punto de la
ilustración, Jesús continuó: “Correspondientemente, Juan vino sin comer ni beber, sin embargo dicen: ‘Tiene
demonio’; el Hijo del hombre sí vino comiendo y bebiendo, no obstante dicen: ‘¡Miren! Un hombre glotón y dado a
beber vino, amigo de recaudadores de impuestos y pecadores.’”—Mat. 11:18, 19.
Verdaderamente los conciudadanos de Jesús estaban comportándose como niños. La vida sencilla de Juan el
Bautista como nazareno no les agradó, pues no se lamentaron por sus pecados ni se arrepintieron. Y
no asumieron la gozosa disposición de ánimo de Jesús, pues no se regocijaron a causa de las buenas nuevas
del reino que él predicaba. Su juicio no se basaba en pautas bíblicas, sino en ideas personales preconcebidas.
Simplemente no se les podía satisfacer con cualquiera de los dos representantes de Dios, fuera Juan o Jesús.
No querían que éstos les determinaran la disposición de ánimo diciéndoles francamente la voluntad de Dios para
ellos y que era necesario amoldarse a ella. No querían someterse a la voluntad de Dios.
w73 1/11 págs. 654-655 párr. 9 ¿Está usted listo para vivir en el nuevo orden de Dios?
9. (a) ¿Por qué ni siquiera una resurrección de entre los muertos, de por sí, transformará a las personas
para la justicia? (b) ¿Cómo muestra Mateo 21:31, 32 por qué la gente de Tiro, Sidón y Sodoma
quizás progrese mejor en el nuevo orden de Dios que la gente de las ciudades que Jesús
reprendió?
9 Ni siquiera una resurrección de entre los muertos —de por sí— cambiará a la gente. Sabemos esto debido a
lo que Jesús dijo a la gente de ciertas ciudades de Israel: “Les será más soportable a Tiro y a Sidón [y a la tierra
de Sodoma] en el Día de Juicio que a ustedes.” (Mat. 11:20-24) ¿Por qué? Porque las personas de estas
antiguas ciudades de Tiro, Sidón y Sodoma no habían tenido el beneficio de la predicación, enseñanza y
ejecución de las obras poderosas que estos judíos del primer siglo estaban recibiendo por medio del Hijo de
Dios. Por eso, Jesús estaba diciendo que cuando los moradores de ciudades como Capernaum, Corazín y
Betsaida regresaran en la resurrección durante su reinado de mil años volverían con las mismas personalidades
orgullosas, tercas, que estaban manifestando en aquel entonces. Aunque claramente injusta, la gente de Tiro,
Sidón y Sodoma no había manifestado esas características y por eso estaría en mejor posición en cuanto a
aceptar la verdad e instrucción en los principios justos de Dios.—Compare con Mateo 21:31, 32.
pe cap. 21 pág. 179 párrs. 9-10 El Día del Juicio y después
9, 10. ¿Qué indican las Escrituras sobre la probabilidad de que sean resucitadas las personas inicuas de
Sodoma?
9 ¿Serán resucitadas durante el Día del Juicio esas personas tan terriblemente inicuas? Según lo que las
Escrituras indican, parece que no será así. Por ejemplo, uno de los discípulos inspirados de Jesús, Judas,
primero escribió acerca de los ángeles que abandonaron su lugar en el cielo para tener relaciones sexuales con
las hijas de los hombres. Entonces añadió: “Así también Sodoma y Gomorra y las ciudades circunvecinas —
después que ellas de la misma manera como los anteriores hubieron cometido fornicación con exceso, e ido en
pos de carne para uso contranatural— son puestas delante de nosotros como ejemplo amonestador al sufrir el
castigo judicial de fuego eterno.” (Judas 6, 7; Génesis 6:1, 2) Sí; por su inmoralidad excesiva la gente de Sodoma
y de las ciudades circunvecinas sufrió una destrucción de la cual parece que nunca será resucitada.—2 Pedro
2:4-6, 9, 10a.
10 Jesús también indicó que quizás no se resucite a los sodomitas. Al hablar de Capernaum, ciudad donde
ejecutó milagros, dijo: “Si las obras poderosas que se efectuaron en ti [Capernaum] se hubieran efectuado en
Sodoma, habría permanecido hasta este mismo día. Por consiguiente, les digo: Le será más soportable a la tierra
de Sodoma en el Día del Juicio que a ti.” (Mateo 11:22-24) Al decir que les sería más soportable a los sodomitas
de la antigüedad, quienes desde el punto de vista de los israelitas que oían aquellas palabras no merecían en
absoluto la resurrección del Día del Juicio, Jesús recalcaba lo reprensibles que eran los habitantes de
Capernaum.
km 2/03 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
Cierto o falso: La declaración de Jesús registrada en Mateo 11:24 significa que los habitantes de Sodoma y
Gomorra que Jehová destruyó serán resucitados. Explique. Falso.
Jesús no estaba hablando directamente sobre el juicio eterno y la resurrección. La idea que quería comunicar era
la insensibilidad de la gente de Corazín, Betsaida y Capernaum y la escasa probabilidad de que se reformaran.
Cuando Jesús dijo que sería “más soportable” para Tiro y Sidón, y Sodoma y Gomorra “en el Día del Juicio”,
empleó una hipérbole, o exageración, la cual no pretendía que se interpretara literalmente. Además, ya que la
Biblia usa a Sodoma, Gomorra y el Diluvio como modelos de la destrucción que pondrá fin al actual sistema
malvado, es obvio que la destrucción de las personas a quienes Dios ejecutó en aquellos justos castigos del
pasado es irreversible (2 Ped. 2:4-9; Jud. 7).
w04 15/12 págs. 14-15 párr. 14 Jehová es nuestra ayuda
14. ¿Cómo ha empleado Jehová su espíritu santo para iluminar a su pueblo?
14 Jehová también empleó el espíritu santo para iluminar a su pueblo. Así, por este medio capacitó a José para
interpretar los sueños proféticos de Faraón (Génesis 41:16, 38, 39). Igualmente, se valió de su fuerza activa con
el objeto de revelar sus propósitos a los humildes y ocultarlos a los orgullosos (Mateo 11:25). Por ello, el apóstol
Pablo dijo lo siguiente sobre lo que Jehová ha hecho a favor de “los que lo aman”: “Es a nosotros a quienes Dios
[lo] ha revelado mediante su espíritu” (1 Corintios 2:7-10). En efecto, solo podemos comprender bien la voluntad
divina con la ayuda del espíritu santo.
w73 1/2 pág. 80 párr. 21 El dador de testimonio dentro de nosotros
21. Como cristianos, ¿qué conocimiento debe formar la base del testimonio que nos da nuestra
conciencia? ¿Tienen que estar los textos en forma de mandato directo, prohibición o ley específica
para que tengan un efecto modelador en nuestra conciencia?
21 Por supuesto, como cristianos tenemos tanto las inspiradas Escrituras Hebreas como las Griegas dándonos
discernimiento espléndido de la personalidad de Dios, de sus caminos y normas, propósitos y voluntad. En ellas
tenemos los registros de las palabras y hechos del Hijo de Dios que vino a la Tierra y reveló o ‘explicó’ a su
Padre a los hombres, para que por medio de él podamos ‘conocer plenamente al Padre.’ (Juan 1:18; Mat. 11:27)
Por lo tanto, aunque las leyes y mandamientos específicos que se nos dan como cristianos sean pocos en
comparación con el pacto de la Ley y sus centenares de estatutos y reglamentos, estamos mucho mejor
equipados para saber cómo obrar a la ‘semejanza e imagen de Dios.’ En realidad, somos responsables de TODO
lo que sabemos acerca de Dios, y TODO ese conocimiento debe tener su efecto en nuestra conciencia, sea que
se declare como mandato, ley o prohibición directos para los cristianos o no.
es12 pág. 56
Vengan a mí, todos los que se afanan y están cargados, y yo los refrescaré (Mat. 11:28).
¿Qué tienen que hacer los ancianos, en imitación de Jesús, para que las reuniones sean alentadoras?
Hoy día, los ancianos imitan a Jesús al ver las reuniones como oportunidades de confirmar a los hermanos
que nada los separará del amor de Jehová (Rom. 8:38, 39). Por ello, durante sus intervenciones se enfocan en
las virtudes de sus hermanos, no en sus debilidades. Y no cuestionan sus motivos. Más bien, sus palabras
revelan que los consideran personas que aman a Jehová y que desean hacer lo que a él le agrada (1 Tes. 4:1, 9-
12). Por supuesto, hay ocasiones en las que los ancianos quizás tengan que dar un consejo para corregir a la
congregación en general, pero si solo hace falta aconsejar a unos cuantos, suele ser mejor hacerlo en privado
(Gál. 6:1; 2 Tim. 2:24-26). Cuando los ancianos se dirigen a la entera congregación, hacen lo posible por
expresarse de tal manera que al concluir la reunión todos los presentes se sientan alentados y fortalecidos (Isa.
32:2; Hech. 15:32). w10 15/10 4:
km 12/06 pág. 7 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
Puesto que enseñar la Palabra de Dios constituye una seria responsabilidad, ¿qué debemos hacer para
“maneja[r] la palabra de la verdad correctamente”? (2 Tim. 2:15.) [be pág. 153 § 1-3 y recuadro; pág. 154 §
1, 2.] Debemos asegurarnos de que nuestra explicación de los textos bíblicos esté en armonía con el contexto,
con lo que la Biblia misma enseña y con lo que ha publicado “el esclavo fiel y discreto” (Mat. 24:45). No debemos
añadir nuestras propias ideas ni hacer que un texto parezca decir lo que nosotros queremos que diga (Jer.
23:16). Además, tenemos que esforzarnos por imitar a Jesucristo, quien empleó la Palabra de Dios para animar y
no para atemorizar (Mat. 11:28).
w95 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
En conformidad con la invitación de Mateo 11:28, ¿cómo va uno a Jesús?
Jesús dijo: “Si alguien quiere venir en pos de mí, repúdiese a sí mismo y tome su madero de tormento y sígame
de continuo”. (Mateo 16:24.) Por tanto, ir a Jesús implica someter nuestra voluntad a la de Dios y a la de Cristo,
aceptar cierta carga de responsabilidad y cumplir con ella de continuo.—15/8, página 17.
w10 15/10 págs. 24-25 párr. 16 ¿Contribuye usted a que las reuniones cristianas sean edificantes?
16. ¿Qué tienen que hacer los ancianos, en imitación de Jesús, para que las reuniones sean alentadoras?
16 Hoy día, los ancianos imitan a Jesús al ver las reuniones como oportunidades de confirmar a los hermanos
que nada los separará del amor de Jehová (Rom. 8:38, 39). Por ello, durante sus intervenciones se enfocan en
las virtudes de sus hermanos, no en sus debilidades. Y no cuestionan sus motivos. Más bien, sus palabras
revelan que los consideran personas que aman a Jehová y que desean hacer lo que a él le agrada (1 Tes. 4:1, 9-
12). Por supuesto, hay ocasiones en las que los ancianos quizás tengan que dar un consejo para corregir a la
congregación en general, pero si solo hace falta aconsejar a unos cuantos, suele ser mejor hacerlo en privado
(Gál. 6:1; 2 Tim. 2:24-26). Cuando los ancianos se dirigen a la entera congregación, procuran dar encomio
siempre que sea oportuno (Isa. 32:2). Hacen lo posible por expresarse de tal manera que al concluir la reunión
todos los presentes se sientan alentados y fortalecidos (Mat. 11:28; Hech. 15:32).
es11 pág. 122
Vengan a mí, [...] y yo los refrescaré. Tomen sobre sí mi yugo y aprendan de mí, porque soy de genio
apacible y humilde de corazón (Mat. 11:28, 29).
¿Por qué no debemos pensar que somos incapaces de satisfacer las expectativas de Jehová?
Quizás uno se pregunte si logrará satisfacer las expectativas de Jehová. Ciertamente, la idea de servirle,
cumplir siempre su ley y ser portavoces suyos puede resultar intimidante. Así le ocurrió a Moisés, quien no se
sintió a la altura de su comisión de anunciar el mensaje divino a los israelitas y al faraón de Egipto. Pero Jehová
no era irrazonable en sus demandas. Lo que es más, prometió darle el apoyo necesario: “[Te] enseñaré lo que
[has] de hacer” (Éxo. 3:11; 4:1, 10, 13-15). Moisés aceptó la ayuda y por eso tuvo el gozo de hacer la voluntad
divina. Hoy, Jehová es igual de comprensivo con nosotros. Sabe que somos imperfectos y desea ayudarnos (Sal.
103:14). Servirle como discípulos de Cristo no es una carga, sino una satisfacción, pues nos permite alegrar su
corazón y mostrar amor al prójimo. w10 15/1 2:6
w11 15/1 pág. 25 párr. 14 Poder para superar las tentaciones y el desánimo
14. ¿Qué es lo peor que podemos hacer si nos sentimos agobiados, y por qué?
14 Si estamos agotados o bajo mucha presión, pudiéramos pensar que nos sentiríamos mejor dedicando
menos tiempo al estudio personal y en familia, al ministerio y a las reuniones. Pero eso es lo peor que podríamos
hacer. ¿Por qué? Porque las actividades cristianas nos permiten recibir espíritu santo, y por eso siempre nos
reconfortan y revitalizan (léase Mateo 11:28, 29). ¿No es verdad que en ocasiones llegamos agotados a la
reunión, pero cuando esta termina nos sentimos con nuevas energías? ¡Es como si se nos hubieran recargado
las pilas espirituales!
gu pág. 24 párr. 3 La guía de Dios señala hacia su Reino
3. ¿Por qué es apropiado que Jesús sea el Rey del Reino?
3 Jesús demostró unas cualidades sumamente deseables en un rey. Era bondadoso y compasivo. Amaba
mucho a la gente, y ayudaba a todos (Mateo 9:36; Lucas 19:2-10). Esta es su afectuosa invitación: “Vengan a mí,
todos los que se afanan y están cargados, y yo los refrescaré” (Mateo 11:28-30). Las personas temerosas de
Dios se sentían atraídas a Cristo y esperaban con anhelo su reinado (Juan 12:19).
w04 1/11 págs. 10-11 párr. 7 Los felices siervos de Jehová
7. ¿Qué no da a entender la expresión “genio apacible”?
7 Jesús siguió diciendo en su Sermón del Monte: “Felices son los de genio apacible, puesto que ellos
heredarán la tierra” (Mateo 5:5). A veces se relaciona la apacibilidad con un carácter débil; pero no es así. En su
explicación etimológica de la palabra que se traduce “genio apacible”, cierto biblista escribió: “La suprema
característica del hombre [apacible] es estar bajo un perfecto control. No es una docilidad pusilánime, una ternura
sentimentaloide, un quietismo pasivo. Es fuerza bajo control”. Jesús afirmó de sí mismo: “Soy de genio apacible y
humilde de corazón” (Mateo 11:29). No obstante, defendió con valor los principios justos (Mateo 21:12, 13;
23:13-33).
w71 15/12 pág. 763 ¿Recuerda usted?
¿Qué es el yugo al que se refirió Jesús cuando dijo: “Tomen mi yugo sobre ustedes”?—Mat. 11:29.
Es el “yugo” de dedicación completa a Dios como discípulo de Jesús.—Pág. 181.
w89 15/8 pág. 29 ¿Recuerda usted?
¿Cómo puede traer refrigerio el yugo del discipulado, según lo indican las palabras de Jesús en Mateo
11:29, 30?
Puesto que Jesús no es irrazonable, es refrescante trabajar con él bajo el mismo yugo. Él toma en
consideración nuestras limitaciones y debilidades. ¡Y cuán refrescante es decir a otros que pueden vivir para
siempre en el Paraíso!—15/7, página 20.
w89 15/7 págs. 19-20 párr. 17 ‘Hallen refrigerio para el alma’
17. a) Para obtener refrigerio, ¿qué se requiere, y por qué no es pedir demasiado de nosotros esto?
b) ¿Qué envuelve el aceptar el yugo de Cristo?
17 Pero el obtener refrigerio requiere más que simplemente ir a Jesús. Él añadió: “Tomen sobre sí mi yugo [o:
“Pónganse debajo de mi yugo conmigo”] y aprendan de mí, porque soy de genio apacible y humilde de corazón, y
hallarán refrigerio para sus almas. Porque mi yugo es suave y mi carga es ligera”. (Mateo 11:29, 30, Biblia con
Referencias [Traducción del Nuevo Mundo], nota al pie de la página.) El tomar sobre uno un yugo significa
trabajo. Pero note que Jesús no nos pide que tomemos sobre nosotros el yugo y hagamos todo el trabajo solos.
Vamos a ponernos debajo del yugo con él. En este caso el aceptar el yugo que Cristo ofrece envuelve el
dedicarse uno a Dios y simbolizarlo por bautismo en agua, y entonces asumir la responsabilidad de ser discípulo
de Cristo. Pero ¿cómo puede traer refrigerio ese yugo del discipulado?
w01 15/12 pág. 20 párr. 22 “Aprendan de mí”
22. ¿Qué actitud mental aprendieron de Jesús sus discípulos?
22 Los que escucharon a Jesús y se hicieron sus discípulos apreciaron la verdad de la declaración: “Mi yugo es
suave y mi carga es ligera” (Mateo 11:30). Jesús nunca los hizo sentir cargados, acosados ni recriminados, sino
más libres y felices, más seguros respecto a su relación con Dios y entre sí (Mateo 7:1-5; Lucas 9:49, 50). De él
aprendieron que un guía espiritual debe reconfortar a los demás, manifestar humildad mental y de corazón
(1 Corintios 16:17, 18; Filipenses 2:3).

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