sábado, 9 de febrero de 2013

Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático 2013,.-11 de Febr. Lectura de la Biblia: Mateo 26-28

11 de Febr. Lectura de la Biblia: Mateo 26-28
Núm. 1: Mateo 27: 24-44 
Núm. 2: ¿Qué tiene que ver la paciencia de Dios con nuestra salvación? (2 Ped. 3:9,15)
Núm. 3: Si alguien dice: "Ustedes dan demasiado énfasis a las profecías" (rs pág. 288 párrs. 1, 2)

Lectura de la Biblia: Mateo 26-28

*** w08 1/15 pág. 31 Puntos sobresalientes del libro de Mateo ***
Respuestas a preguntas bíblicas: 
27:3-5.  ¿Qué hizo que Judas sintiera remordimiento? Nada indica que Judas sintiera remordimiento porque 
estuviera arrepentido de verdad. En lugar de pedir perdón a Dios, fue a confesar su pecado a los sacerdotes 
principales y a los ancianos. Como había cometido "un pecado que sí incurre en muerte", lo atormentaban los 
sentimientos de culpa y de desesperación, y con razón (1 Juan 5:16). Lo que hizo que Judas sintiera remordimiento fue la situación desesperada en que se hallaba.
*** it-1 pág. 212 Arrepentimiento ***
Como puede verse, el pesar, el remordimiento y las lágrimas no son en sí mismos pruebas de arrepentimiento genuino; el factor determinante es el motivo del corazón. Oseas dice que Jehová denunció a Israel debido a 
que en su aflicción "no clamaron a [Él] por socorro con su corazón, aunque siguieron aullando en sus camas. A 
causa de su grano y vino dulce siguieron holgazaneando [...]. Y procedieron a regresar, no a nada más elevado 
[...]". Era el egoísmo lo que estaba detrás de su ruego por alivio en tiempo de calamidad, y si se les concedía 
ese alivio, no aprovechaban la oportunidad para mejorar su relación con Dios adhiriéndose más estrechamente a sus elevadas normas (compárese con Isa 55:8-11); eran como un "arco flojo" que nunca da en el blanco. 
(Os 7:14-16; compárese con Sl 78:57; Snt 4:3.) El ayuno, el llanto y el plañir eran manifestaciones válidas, pero 
solo si los arrepentidos 'rasgaban sus corazones' y no simplemente sus prendas de vestir. (Joe 2:12, 13; véanse 
AYUNO; DUELO.)
La confesión del mal. La persona arrepentida se humilla y busca el rostro de Dios (2 Cr 7:13, 14; 33:10-13; 
Snt 4:6-10), suplicando su perdón. (Mt 6:12.) No es como el fariseo santurrón de la ilustración de Jesús, sino 
como el recaudador de impuestos a quien describió golpeándose el pecho y diciendo: "Oh Dios, sé benévolo 
para conmigo, que soy pecador". (Lu 18:9-14.) El apóstol Juan dice: "Si hacemos la declaración: 'No tenemos 
pecado', a nosotros mismos nos estamos extraviando y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros 
pecados, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda injusticia". (1 Jn 1:8, 9.) "El 
que encubre sus transgresiones no tendrá éxito, pero al que las confiesa y las deja se le mostrará misericordia." 
(Pr 28:13; compárese con Sl 32:3-5; Jos 7:19-26; 1 Ti 5:24.)

Núm. 1: Mateo 27:24-44 
Núm. 2: ¿Qué tiene que ver la paciencia de Dios con nuestra salvación? (2 Ped. 3:9,15)

*** w10 1/1 pág. 23 ¿Desaparecerá algún día la Tierra? ***
¿Verdad que todos queremos vivir en un mundo así? Pues nuestro Padre celestial también ansía que llegue 
el momento de cumplir sus promesas (Isaías 9:6, 7). Sin embargo, puede que usted piense: "Ya han pasado 
muchos siglos desde que se escribió la Biblia. ¿Por qué no se han cumplido todavía las promesas de Dios?". 
Respondamos esa pregunta.
LA PACIENCIA DE DIOS Y NUESTRA SALVACIÓN
En realidad, "Jehová no es lento respecto a su promesa". Al contrario, está siendo paciente porque nos ama. 
Por eso, la Biblia nos anima a ver "la paciencia de nuestro Señor como salvación" (2 Pedro 3:9, 15). Pero ¿qué 
tiene que ver la paciencia de Dios con nuestra salvación?
Él sabe que, para darles un mundo seguro y feliz a las personas buenas, primero tiene que acabar con quienes "están arruinando la tierra" (Revelación 11:18). Sin embargo, él ama a todos los seres humanos y "no desea 
que ninguno sea destruido". De ahí que haya decidido ser paciente y advertir a las personas malas por medio 
de una campaña mundial de predicación (Ezequiel 3:17, 18). Quienes escuchen el mensaje del Reino y obedezcan los principios divinos se salvarán y vivirán eternamente en un paraíso terrestre.
*** w06 2/1 pág. 17-18 párrs. 3-7 Imitemos la paciencia de Jehová *** 
3 Hay una palabra griega que la Traducción del Nuevo Mundo vierte tres veces "paciencia". Su significado 
literal es "largura de espíritu", por lo que a menudo se traduce "gran paciencia" y, en una ocasión, "ejercer paciencia". Tanto en hebreo como en griego, los vocablos que se traducen "paciencia" transmiten la idea de 
refrenarse y ser lento para la ira. ¿Cómo nos beneficia la paciencia de Jehová? ¿Qué lecciones debemos aprender de la paciencia y el aguante de Jehová y de sus fieles siervos? ¿Cómo sabemos que la paciencia de Jehová 
no es infinita? Veamos.
MEDITEMOS EN LA PACIENCIA DE JEHOVÁ
4 El apóstol Pedro escribió lo siguiente acerca de la paciencia de Jehová: "No vayan a dejar que este hecho en 
particular se les escape, amados, que un día es para con Jehová como mil años, y mil años como un día. Jehová 
no es lento respecto a su promesa, como algunas personas consideran la lentitud, pero es paciente para con 
ustedes porque no desea que ninguno sea destruido; más bien, desea que todos alcancen el arrepentimiento" 
(2 Pedro 3:8, 9). Este pasaje contiene dos verdades que nos ayudan a entender mejor la paciencia de Jehová.
5 La primera verdad es que Jehová no ve el tiempo del mismo modo que nosotros. Para Aquel que es eterno, 
mil años son como un día. Es cierto que no se ve limitado ni presionado por el tiempo, pero no por ello obra 
con lentitud. En su infinita sabiduría, Jehová sabe cuál es el mejor momento para actuar en beneficio de todos, 
y espera con paciencia a que llegue ese momento. Pero eso no quiere decir que sea insensible a los sufrimientos que mientras tanto experimenten sus siervos, pues es un Dios de "tierna compasión", la personificación 
misma del amor (Lucas 1:78; 1 Juan 4:8). Él puede reparar de manera total y permanente cualquier daño que 
pudiera haber ocasionado el que haya permitido temporalmente el sufrimiento (Salmo 37:10).
6 Sabemos que resulta difícil esperar algo que anhelamos ardientemente (Proverbios 13:12). De ahí que cuando alguien se demora en cumplir sus promesas, tal vez pensemos que ya no lo hará. ¡Qué grave error sería 
pensar eso de Dios! Si confundimos su paciencia con la lentitud, es fácil que el paso del tiempo nos haga ceder 
a la duda y el desánimo y que corramos el riesgo de adormecernos en sentido espiritual. Peor aún, podríamos 
ser engañados por aquellos contra quienes Pedro nos previene unos versículos antes, a saber, los burladores, 
hombres sin fe que dicen con sarcasmo: "¿Dónde está esa prometida presencia de él? Pues, desde el día en 
que nuestros antepasados se durmieron en la muerte, todas las cosas continúan exactamente como desde el 
principio de la creación" (2 Pedro 3:4).
7 La segunda verdad que extraemos de las palabras de Pedro es que Jehová muestra paciencia porque quiere 
que todos nos arrepintamos. Si bien es cierto que quienes se nieguen con obstinación a abandonar su mala 
conducta morirán a manos de Jehová, también lo es que él no se complace en la muerte del malvado. Más bien, 
es su deseo que este se arrepienta, se vuelva de su maldad y siga viviendo (Ezequiel 33:11). Si Jehová continúa 
ejerciendo paciencia y está haciendo que se declaren las buenas nuevas en toda la Tierra, es con el fin de que 
la gente tenga amplia oportunidad de obtener la vida.

Núm. 3: Si alguien dice: "Ustedes dan demasiado énfasis a las profecías" (rs pág. 288 párrs. 1, 2)
*** rs pág. 288 párrs. 1-2 Profecía ***
SI ALGUIEN DICE...
'Ustedes dan demasiado énfasis a las profecías. Lo único que hace falta es aceptar a Cristo 
como Salvador y llevar una buena vida cristiana'
Usted pudiera contestar: 'Por supuesto que es vital apreciar el papel que Jesucristo desempeña. Pero ¿sabe 
usted que una de las razones por las cuales los judíos del primer siglo no lo aceptaron fue que no prestaron suficiente atención a las profecías?'. Entonces pudiera añadir: 1) 'Las profecías de las Escrituras Hebreas 
habían predicho cuándo aparecería el Mesías (Cristo) y lo que haría. Pero los judíos en general no prestaron 
atención a lo que decían aquellas profecías. Tenían sus propias ideas en cuanto a lo que el Mesías debería 
hacer, y, como resultado, rechazaron al Hijo de Dios. (Vea las páginas 208, 209 en la sección "Jesucristo")'. 2) 
'Nosotros vivimos hoy en el tiempo en que Cristo ha comenzado a gobernar como Rey celestial y está separando a gente de todas las naciones, con miras a recibir o vida o destrucción (Mat. 25:31-33, 46). Pero la mayoría 
de la gente está esperando algo diferente'.
O contestar: 'Reconozco que es importante ser buen cristiano. Pero ¿sería yo buen cristiano si hiciera algunas 
de las cosas que Jesús enseñó, pero pasara por alto lo que dijo que deberíamos poner en primer lugar en la 
vida?... Note lo que él dijo, según se registra aquí en Mateo 6:33'. Entonces pudiera añadir: '¿No es cierto que 
Jesús nos enseñó a orar por ese Reino, incluso a ponerlo delante de nuestra petición de perdón, por nuestra fe 
en él como Salvador? (Mat. 6:9-12)
--
La hierba verde se ha secado,la flor se ha marchitado,pero en cuanto a la
palabra de nuestro Dios JEHOVÁ,Durara hasta tiempo indefinido.  ISAIAS 40;8
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Macpela.

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