lunes, 18 de febrero de 2013

puntos sobresalientes marcos1 a 4


CAPITULO 1
w83 1/4 pág. 24 párr. 17 “Pórtense como hombres”
17. ¿En qué sentido tiene el resto ungido de hoy día un privilegio más honroso que el de Juan el
Bautizante?
17 El privilegio que tenemos hoy día es más grande y honroso que el que tuvo Juan el Bautizante en el primer
siglo. A él se le honró con el privilegio de ser el precursor de Jesucristo, el futuro Rey, en el cumplimiento típico o
en pequeña escala de la profecía de Malaquías 3:1 (Marcos 1:1, 2). Al hablar acerca de este “mensajero” a
quien se envió para despejar un camino delante de Jehová, Jesús dijo: “En verdad les digo: Entre los nacidos de
mujer no ha sido levantado uno mayor que Juan el Bautista; mas el que sea de los menores en el reino de los
cielos mayor es que él” (Mateo 11:7-11). Hoy, desde que terminó la I Guerra Mundial en el año 1918, el resto de
los herederos ungidos del Reino celestial no están obrando como embajadores de un gobierno real futuro, sino
de un Reino celestial que fue establecido al final de los Tiempos de los Gentiles en 1914, cuando al glorificado
Jesucristo se le sentó en el trono. En el caso de ellos llega a ser una realidad aún más grandiosa lo que escribió
el apóstol Pablo: “Somos por lo tanto embajadores sustituyendo por Cristo, como si Dios estuviera haciendo
súplica por medio de nosotros. Como sustitutos por Cristo rogamos: ‘Reconcíliense con Dios’”. (2 Corintios 5:20.)
w88 1/6 pág. 14 párr. 18 Jesucristo... el amado Hijo de Dios
18. ¿Qué enseña la Biblia acerca del espíritu santo?
18 ¿Qué hay de la supuesta tercera persona de la Trinidad, el espíritu santo, que, según se dice, es igual en
poder, sustancia y eternidad al Padre y al Hijo? En ningún lugar en la Biblia se menciona al espíritu santo con
Dios y Cristo como igual a ellos. Por ejemplo, en el bautismo de Jesús, Marcos 1:10 muestra que el espíritu
santo bajó sobre Jesús “como paloma”, no en forma humana. El espíritu santo no fue ninguna persona que
viniera sobre Jesús, sino que era la fuerza activa de Dios. Ese poder de Dios capacitó a Jesús para sanar a los
enfermos y resucitar a los muertos. Como dice Lucas 5:17 en la Versión Bover-Cantera: “El poder del Señor
[Dios] estaba en Él [Jesús] para sanar”. Después, en el Pentecostés, los apóstoles también recibieron el poder de
Dios para sanar y levantar a los muertos. ¿Los hizo eso parte de alguna deidad múltiple? No; sencillamente se
les dio poder de Dios, mediante Cristo, para hacer lo que normalmente los humanos no podían hacer.
w02 15/7 págs. 19-20 párrs. 23-24 Los cristianos adoran con espíritu y con verdad
23, 24. ¿Cómo debe efectuarse el bautismo cristiano?
23 La inmersión total en agua es la forma apropiada de llevar a cabo el bautismo. Jesús “subió del agua”
después de bautizarse en el río Jordán (Marcos 1:10). El eunuco etíope se bautizó en una “masa de agua”. Él y
Felipe “bajaron al agua” y luego ‘subieron’ de ella (Hechos 8:36-40). La comparación bíblica del bautismo con un
entierro simbólico es otra evidencia de que el primero debe efectuarse por inmersión completa en agua
(Romanos 6:4-6; Colosenses 2:12).
24 La obra The Oxford Companion to the Bible (Guía Oxford de la Biblia) dice: “Las descripciones de bautismos
en el Nuevo Testamento indican que se bautizaba a la persona sumergiéndola en agua”. Según la obra francesa
Larousse du XXe Siècle (Larousse del siglo XX) (París, 1928), “los primeros cristianos recibían el bautismo por
inmersión dondequiera que hubiera agua”. Y el libro After Jesus—The Triumph of Christianity (El triunfo del
cristianismo después de Jesús) dice: “En su forma más elemental, la persona [que iba a bautizarse] tenía que
hacer una confesión de fe y luego sumergirse completamente en agua en el nombre de Jesús”.
w08 15/2 pág. 28 Puntos sobresalientes del libro de Marcos
Respuestas a preguntas bíblicas:
Marcos 1:15. ¿A qué se refería Jesús cuando dijo que se había cumplido “el tiempo señalado”? Jesús
quiso decir que se había cumplido el tiempo señalado para que comenzara su ministerio. Puesto que él estaba
presente como el futuro rey que Jehová había elegido, podía afirmar que el Reino de Dios se había acercado.
Las personas sinceras que se sintieran motivadas por su predicación podrían entonces dar pasos para obtener la
aprobación divina.
w04 1/7 pág. 9 párr. 6 ‘Vayan y hagan discípulos’
6. a) ¿Qué indica el relato de la pesca milagrosa sobre el tipo de obediencia que espera Jesús? b) ¿Cómo
imitamos a Jesús?
6 Jesús no encomendó a Pedro, Andrés y los demás apóstoles la misión de “ser pescadores de hombres” sino
hasta después de capturar aquella gran cantidad de peces (Marcos 1:16, 17). Es obvio que no esperaba de ellos
obediencia ciega, pues les había dado una razón convincente para que le obedecieran. Tal como se produjeron
resultados sorprendentes por haber acatado su mandato de bajar las redes, si acataban el de ‘pescar hombres’,
también habría grandes bendiciones. Los apóstoles reaccionaron con gran fe. El relato termina diciendo:
“Volvieron a traer las barcas a tierra, y abandonaron todo y le siguieron” (Lucas 5:11). Hoy día imitamos a Jesús
cuando animamos a los demás a participar en la obra de hacer discípulos. No les exigimos que hagan lo que les
decimos, sino que les damos razones convincentes para que obedezcan el mandato de Jesús.
km 1/12 pág. 1 párr. 4 No demos golpes al aire
4. ¿Qué nos ayudará a ser buenos “pescadores de hombres”?
4 Jesús dijo que los evangelizadores eran “pescadores de hombres” (Mar. 1:17). El buen pescador no se
conforma con echar las redes al agua, sino que hace todo lo posible por atrapar peces: busca la hora más
apropiada y el mejor lugar para hallarlos y comienza a pescar sin demora. Sí, dirige eficazmente sus esfuerzos.
Demostremos nosotros también esa misma diligencia en nuestro ministerio (Heb. 6:11).
w84 1/12 pág. 10 párr. 6 ¡Felices son aquellos a quienes se halle vigilando!
6. ¿Cómo se criaba a los jóvenes judíos, y cómo contribuyó esto a que algunos de ellos llegaran a ser
discípulos de Jesús?
6 José y María sabían que el niño que ellos estaban criando, Jesús, había de llegar a ser el Mesías. Al hablar
acerca de su crianza, The New Encyclopædia Britannica declara: “Lo más probable es que Jesús creciera en el
ambiente piadoso cultivado en el hogar y en la sinagoga (que incluía el estudio de la Biblia, la obediencia a la
Ley, la oración y la expectación de la venida final del Mesías)”. En otros jóvenes que fueron criados en los
hogares del fiel resto judío se inculcó la esperanza mesiánica, y esta expectación apropiada permitió que por lo
menos algunos de ellos aceptaran con prontitud la invitación de llegar a ser discípulos de Jesús. (Marcos 1:17-
20; Juan 1:35-37, 43, 49.)
w70 1/8 pág. 472 párr. 28 Jóvenes, prueben que son discípulos de Cristo
28. ¿Cómo mostraron los cristianos del primer siglo que eran seguidores de Cristo, y cómo es cierto esto
hoy también de los cristianos jóvenes?
28 En el primer siglo los seguidores de Jesucristo proclamaron públicamente el mensaje distintivo que él les
había enseñado, y esto los marcó como seguidores suyos. Cuando hablaban de asuntos bíblicos hablaban con
autoridad, como él lo hacía. Hoy los cristianos jóvenes pueden hacer lo mismo debido al excelente entrenamiento
que reciben de la organización terrestre de testigos de Jehová. De modo que por el mensaje distintivo acerca del
reino de Dios, el fin del mundo de la humanidad pecaminosa y la resurrección de los muertos que proclaman y
por la manera en que usan la Biblia para prestar autoridad a lo que dicen, muestran que son seguidores de Cristo
en este siglo veinte.—Mar. 1:22; Hech. 4:13.
w84 1/11 pág. 10 párrs. 4-5 “Deberían ser maestros”
4, 5. ¿Qué ayuda tenemos para llegar a ser buenos maestros?
4 Pero el enseñar no es fácil. Es un arte (2 Timoteo 4:2). ¿Cómo pueden los cristianos, muchos de los cuales
no son “sabios según la carne”, desarrollar este arte? (1 Corintios 1:26.) Esto solo se puede lograr con la ayuda
de Jehová (Mateo 19:26). Jehová da sabiduría a los que la piden (Santiago 1:5). Su espíritu santo apoya a los
que se esfuerzan por hacer Su voluntad, y Dios nos ha dado la Biblia, que es “provechosa para enseñar”, y
puede ayudarnos a estar “equipados para toda buena obra”, incluso el enseñar. (2 Timoteo 3:16, 17.)
5 La Biblia nos ayuda a llegar a ser mejores maestros. Lo hace especialmente por medio de informar de
manera fiel sobre el ministerio de Jesús, cuya aptitud docente causó tanto asombro entre sus contemporáneos
(Marcos 1:22). Si aprendemos en cuanto a lo que lo hizo tan buen maestro, podemos tratar de imitarlo. El hecho
es que tenemos que considerar dos aspectos en el asunto de la enseñanza: las cualidades del maestro mismo, y
su manera de enseñar. Veamos cómo fue cierto esto en el caso de Jesús, y lo que podemos aprender de su
ejemplo.
cf cap. 10 pág. 101 párr. 7 “Está escrito”
7.¿Qué diferencia había entre la forma de enseñar de Jesús y la de los escribas?
7 Las citas que Jesús hizo demostraban su profunda reverencia por la Palabra de Dios. Sus oyentes
“quedaban atónitos por su modo de enseñar, porque allí estaba enseñándoles como quien tiene autoridad, y
no como los escribas” (Marcos 1:22). A los escribas les encantaba salpicar sus explicaciones con referencias a
la llamada ley oral, para lo cual citaban las palabras de los instruidos rabinos de la antigüedad. Pero Jesús nunca
se basó en la ley oral o en las ideas de algún rabino. Más bien, tomaba la Palabra de Dios como la autoridad
final. Vez tras vez nos lo encontramos diciendo: “Está escrito”. Usó esa expresión y otras semejantes tanto al
enseñar a sus discípulos como al corregir ideas erróneas.
us pág. 39 párr. 77 Espíritus en invisibilidad... ¿nos ayudan, o nos perjudican?
77. Al rebelarse contra Dios, ¿desafiaron Satanás y sus demonios el poder de Dios?
77 Esto se debe a que aquella rebelión fue un desafío a Jehová Dios. Satanás y sus demonios no desafían la
omnipotencia de Dios, pues saben que él es más poderoso que ellos y tiene poder para destruirlos. En la Biblia,
en Santiago 2:19, leemos: “Tú crees que hay un solo Dios, ¿verdad? Haces bastante bien. Y sin embargo los
demonios creen y se estremecen.” Se estremecen porque saben que Jehová ha declarado su propósito de
destruirlos. Cuando Jesucristo, obrando como representante de Dios, estaba a punto de librar a ciertas personas
de la influencia de unos demonios, éstos clamaron preguntando si él había venido a ‘destruirlos antes del tiempo
debido.’ (Mateo 8:29; Marcos 1:24) Así es que estos hijos rebeldes que son de la región espiritual saben que
no pueden desafiar con éxito el poder del Dios Todopoderoso.
bw cap. 6 pág. 87 párr. 53 La sumisión a autoridades que es recompensadora
53. ¿Qué debe gobernar la manera en que el esposo mora con su esposa?
53 Es digno de notarse que el apóstol inspirado, él mismo un hombre casado, primero llama atención al hecho
de que la manera en que el esposo mora o vive con su esposa debe ser gobernada por “conocimiento.” (Marcos
1:30; 1 Corintios 9:5) Ciertamente el esposo desearía conocer bien a su esposa... los sentimientos, fuerzas,
limitaciones, gustos y aversiones de ella. Pero, y esto es de mayor importancia aún, también debería llegar a
conocer lo que son las responsabilidades de él como esposo cristiano. Al realmente conocer a su esposa y
también conocer el papel que Dios le ha asignado a él, el esposo puede ‘continuar morando con su esposa de
acuerdo con conocimiento.’
km 11/10 pág. 7 párr. 1 La meditación: esencial para conservar el celo
1. ¿Qué le ayudó a Jesús a no distraerse de su labor principal?
1 Jesús había estado curando enfermos y expulsando demonios desde el atardecer hasta el anochecer. Al no
encontrarlo a la mañana siguiente, sus discípulos se dedicaron a ver dónde estaba y, al hallarlo, le dijeron:
“Todos te buscan”, queriendo decir que esperaban que continuara con sus obras milagrosas. Pero Jesús,
decidido a no distraerse de su labor principal de predicar las buenas nuevas, les respondió: “Vamos a otra parte,
a las villas cercanas, para que predique también allí, porque con este propósito he salido”. ¿Qué le ayudó a
mantener claro su objetivo? Haberse levantado muy temprano para meditar y orar (Mar. 1:32-39). Y a nosotros,
¿cómo nos ayuda la meditación?
w04 1/8 pág. 16 párr. 10 Adoptemos el parecer de Cristo sobre la grandeza
10. ¿Qué indica que la vida de Jesús estuvo marcada por un servicio abnegado?
10 El ejemplo de entrega total que dio el Hijo más importante de Dios demostró lo que entraña la verdadera
grandeza. Jesús no vino a la Tierra para que se le sirviera, sino para servir, razón por la que curó “diversas
enfermedades” y liberó a la gente de la opresión de los demonios. A pesar de que a veces sintió cansancio y tuvo
que reposar, siempre antepuso las necesidades de los demás a las suyas propias, desviviéndose por consolarlos
(Marcos 1:32-34; 6:30-34; Juan 11:11, 17, 33). Su amor lo movió a ayudar a la gente en sentido espiritual y a
viajar cientos de kilómetros por caminos polvorientos para predicar las buenas nuevas del Reino (Marcos
1:38, 39). Sin duda, Jesús se preocupó por servir a otros.
us pág. 32 párr. 62 Espíritus en invisibilidad... ¿nos ayudan, o nos perjudican?
62. ¿Qué experiencias tuvieron Jesús y sus discípulos con los espíritu malos?
62 Cuando Jesucristo estuvo en la Tierra, Satanás el adversario de Dios, y los espíritus rebeldes que se
unieron a él, se opusieron a Jesús. Cuando Satanás se esforzó por hacer que Jesús ejecutara un acto de
adoración a Satanás a cambio de poder y gloria, Jesús respondió: “¡Vete, Satanás! Porque está escrito [en la
Biblia, en Deuteronomio 5:9; 6:13]: ‘Es a Jehová tu Dios que tienes que adorar, y es a él solo que tienes que
rendir servicio sagrado.’” (Mateo 4:8-10) En muchas ocasiones, él y sus apóstoles también expulsaron de la
gente a espíritus malos o demonios que la afligían.—Marcos 1:39; 3:14, 15.
km 6/06 pág. 3 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Por qué es esencial mostrar afecto al enseñar, y cómo podemos manifestarlo? [be pág. 118 § 2–pág. 119 § 5.]
El afecto añade colorido y belleza a nuestra forma de hablar y es fundamental si deseamos influir en la
vida de los que nos escuchan y llegar a su corazón. Manifestaremos esta importante cualidad si sentimos
compasión por las personas, como hizo Jesús, y de veras queremos ayudarles (Mar. 1:40, 41; Luc. 8:48).
cf cap. 15 págs. 152-153 párrs. 5-6 “Se enterneció”
5, 6. ¿Qué ejemplos muestran que Jesús sentía empatía?
5 Jesús era un hombre que sentía profunda empatía por los demás, pues se identificaba con los que sufrían y
sabía ponerse en su lugar. Aunque no pasó por las mismas circunstancias que ellos, sentía su dolor en el
corazón (Hebreos 4:15). Cuando sanó a una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, describió
su enfermedad como “penosa”, reconociendo la profunda angustia y aflicción que debió de haberle causado
(Marcos 5:25-34). Al ver a María y a los que la acompañaban llorando por la muerte de Lázaro, le afectó tanto su
pena que se agitó en lo más íntimo de su ser, y aunque sabía que pronto resucitaría a su amigo, se conmovió
hasta las lágrimas (Juan 11:33, 35).
6 En otra ocasión vino a él un leproso y le suplicó: “Si tan solo quieres, puedes limpiarme”. ¿Cómo reaccionó
Jesús? Recordemos que, por ser un hombre perfecto, nunca se había enfermado. Sin embargo, sintió mucha
lástima, sí, “se enterneció” (Marcos 1:40-42). Entonces hizo algo insólito. Él sabía muy bien que la Ley
consideraba impuros a los leprosos y que les estaba prohibido entremezclarse con la gente (Levítico 13:45, 46).
Sin duda alguna, hubiera podido sanar a aquel hombre sin necesidad de tener contacto físico con él (Mateo 8:5-
13). No obstante, prefirió extender la mano y tocarlo mientras le decía: “Quiero. Sé limpio”. Y al instante
desapareció la lepra. ¡Cuánta empatía y ternura encierra este gesto de Jesús!
w86 1/12 pág. 13 párr. 13 ¿Tiene usted la mente de Cristo?
13. ¿Cómo reaccionaba la gente con relación a Jesús?
13 Pues bien, ¿qué otra cosa nos enseña eso acerca de la mente de Cristo? Ilustra su firmeza para con sus
discípulos cuando estos erraban, y su actitud de compasión por los menores. Él comprendía lo que movía a los
padres a llevar sus hijos a él. Querían que él tocara y bendijera a sus hijos. ¿Y qué nos dice esto acerca de
Jesús? Que la gente no le temía ni lo miraba con pavor. Él sabía responder a lo común, y la gente deseaba estar
con él. Hasta los niños se sentían cómodos en su presencia... y él se sentía cómodo en la presencia de los niños.
¿Se siente la gente —hasta los niños— cómoda en la presencia suya? (Marcos 1:40-42; Mateo 20:29-34.)
CAPITULO 2
si pág. 183 párr. 14 Libro bíblico número 41: Marcos
14. ¿Cómo prueba Jesús que tiene autoridad para perdonar pecados?
14 Jesús declara su misión: “Para que predique” (1:38). Predica por toda Galilea. Adondequiera que va,
expulsa demonios y sana a los enfermos, incluso a un leproso y a un paralítico a quien dice: “Tus pecados son
perdonados”. Algunos de los escribas razonan en el corazón: ‘Esto es blasfemia. ¿Quién puede perdonar
pecados sino uno solo, Dios?’. Jesús discierne lo que piensan estos y prueba que “el Hijo del hombre tiene
autoridad para perdonar pecados” diciéndole al paralítico que se levante y se vaya a su casa. La gente glorifica a
Dios. Cuando Leví (Mateo), el recaudador de impuestos, se hace seguidor suyo, Jesús dice a los escribas: “No
vine a llamar a justos, sino a pecadores”. Demuestra que es “Señor hasta del sábado” (2:5, 7, 10, 17, 28).
km 6/04 pág. 3 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
A diferencia de la enseñanza de los fariseos, ¿cómo apelaba al corazón la enseñanza de Jesús? [be-S pág. 59 §
2, 3]. Jesús enseñó la obediencia sincera motivada por el amor a Dios (Mat. 15:8), y animó a sus oyentes
a evaluarse en cuanto a sus motivos (Mar. 2:8). En contraste, los fariseos pasaban por alto asuntos más
importantes y hacían hincapié en cumplir los detalles ínfimos de la Ley y las reglas que ellos mismos
establecían, lo que resultaba en una mera apariencia externa de santidad (Luc. 11:42).
be pág. 59 párrs. 2-3 Hágase un buen maestro
Jesús sabía que los seres humanos se dejan llevar por la apariencia externa, mientras que Jehová mira el
corazón (1 Sam. 16:7). Lo que debe impulsarnos a servir a Dios es el amor que le tenemos, no el deseo de
impresionar a los demás (Mat. 6:5-8). Los fariseos, en cambio, efectuaban muchas cosas para lucirse. Hacían
hincapié en cumplir los detalles de la Ley y las reglas que ellos mismos establecían, pero no reflejaban
cualidades que los vincularan al Dios que decían adorar (Mat. 9:13; Luc. 11:42). Jesús enseñó que la obediencia
a los requisitos divinos es importante, pero también que el valor de tal obediencia depende de lo que anide en el
corazón (Mat. 15:7-9; Mar. 7:20-23; Juan 3:36). Si imitamos a Jesús, obtendremos los mejores resultados.
Aunque es primordial que enseñemos a los demás lo que Dios espera de todos nosotros, también lo es que
conozcan la personalidad de Jehová y lo amen, de modo que su conducta refleje lo mucho que valoran su buena
relación con el Dios verdadero.
Claro está, para beneficiarse de tal enseñanza, la gente tiene que hacerse un examen de conciencia. Jesús
animó a sus oyentes a evaluarse en cuanto a sus motivos y sentimientos. Cuando corregía una idea errónea, les
preguntaba por qué pensaban, decían o hacían algo determinado. Sin embargo, iba más allá, pues acompañaba
sus preguntas con alguna declaración, ilustración o acto que les hiciera ver las cosas desde la perspectiva
correcta (Mar. 2:8; 4:40; 8:17; Luc. 6:41, 46). Usted también puede sugerir a quienes lo escuchen que se hagan
preguntas como: “¿Por qué me atrae este proceder?” o “¿Por qué reacciono así ante esta situación?”. Después
motívelos para que adopten los puntos de vista de Jehová.
w88 15/4 pág. 27 párr. 7 Disciplina que puede dar fruto pacífico
7. ¿Cómo diferiría nuestra conducta para con dos clases de pecadores?
7 Los cristianos no se mantienen alejados de la gente. Tenemos comunicación normal con vecinos,
compañeros de trabajo, condiscípulos y otras personas, y les testificamos, aunque algunos sean ‘fornicadores,
personas dominadas por la avidez, extorsionistas o idólatras’. Pablo escribió que no podemos evitarlos
completamente, ‘de otro modo tendríamos que salirnos del mundo’. Sin embargo, dio instrucciones de que se
habría de tratar de manera diferente a un “hermano” que viviera de ese modo: “Cesen de mezclarse en la
compañía de cualquiera que, llamándose hermano, [haya vuelto a aquellas costumbres], y ni siquiera coman con
tal hombre”. (1 Corintios 5:9-11; Marcos 2:13-17.)
w99 15/10 pág. 22 párr. 22 Podemos ganar a nuestro hermano
22. ¿Cómo podemos todavía ganar a nuestro hermano?
22 Jesús no pensaba que la gente de las naciones y los recaudadores de impuestos estuvieran fuera del
alcance de la redención. Uno de estos últimos, Mateo Leví, se arrepintió, ‘siguió a Jesús’ sinceramente e incluso
fue escogido como apóstol (Marcos 2:15; Lucas 15:1). En consecuencia, si un pecador hoy “no escucha
ni siquiera a la congregación” y se le excluye de ella, podemos esperar para ver si con el tiempo se arrepiente y
hace sendas rectas para sus pies. Si así sucede y vuelve a pertenecer a la congregación, nos sentiremos felices
de haber ganado de nuevo a nuestro hermano al redil de la adoración verdadera.
w86 1/7 pág. 27 párr. 15 Póngase de parte de los que mantienen integridad a Jehová
15. ¿Por qué menosprecian algunos a los testigos de Jehová?
15 En algunos casos el camino de la dedicación y la integridad puede significar una pérdida de estima a la vista
de otras personas. (1 Corintios 4:12, 13.) ¿Por qué tiene que ser esto así? Porque ahora usted practica una
religión que no se considera “respetable”. (Compárese con Marcos 2:15, 16.) Después de todo, no es respetable
el ‘ir de casa en casa molestando a otras personas con la religión de uno’. No es respetable ir a la cárcel en vez
de violar nuestra neutralidad en asuntos de nacionalismo y patriotismo. (Juan 18:36.) No es respetable rehusar
transfusiones de sangre debido a una conciencia entrenada por los principios bíblicos... aunque la actual plaga
del SIDA está haciendo que algunas personas recapaciten sobre este asunto. (Compárese con Hechos
15:28, 29; 17:6, 7; 24:5.)
w08 15/2 págs. 28-29 Puntos sobresalientes del libro de Marcos
Lecciones para nosotros:
2:18; 7:11; 12:18; 13:3. Marcos habla de costumbres, expresiones, creencias y lugares tal vez poco
conocidos para los lectores que no fueran judíos. Aclara que los fariseos “practicaban el ayuno”, que corbán es
“una dádiva dedicada a Dios”, que los saduceos decían que “no hay resurrección”, y que el templo estaba “a la
vista” desde “el monte de los Olivos”. Puesto que la genealogía del Mesías posiblemente interesara solo a los
judíos, ni siquiera la menciona. Marcos nos pone así un ejemplo. Debemos tomar en consideración los
antecedentes de las personas cuando estemos predicando o pronunciando discursos en las reuniones de
congregación.
km 6/05 pág. 3 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
. Al seleccionar las ilustraciones, ¿qué debemos tener presente para que sean más eficaces? [be-S pág. 244 §
1, 2.] Nuestras ilustraciones deben ser adecuadas al auditorio. Para ello hemos de observar lo que nos
rodea y analizar detenidamente las actividades y los antecedentes culturales de nuestros oyentes (Mar.
2:22; 4:2-9; Juan 10:1-5).
be lección 46 pág. 244 párrs. 1-2 Ilustraciones basadas en situaciones conocidas
NO HAY duda de que es fundamental que las ilustraciones se adapten al tema que se está tratando. Sin
embargo, para que sean más eficaces, es igualmente importante que sean adecuadas al auditorio.
¿Qué efecto debe tener en sus ilustraciones el tipo de público al que se dirija? ¿Qué hizo Jesucristo? Tanto si
enseñaba a las muchedumbres como a sus discípulos, no habló de culturas diferentes a la israelita, pues ello les
habría resultado extraño a sus oyentes. Por ejemplo, no se refirió a la vida en la corte de Egipto o a las prácticas
religiosas de la India. Más bien, basó sus ilustraciones en actividades comunes a todos los pueblos, tales como
remendar ropa, hacer negocios, perder un objeto valioso y asistir a banquetes de boda. Sabía cómo
reaccionaban las personas en distintas circunstancias y aplicó ese conocimiento (Mar. 2:21; Luc. 14:7-11; 15:8, 9;
19:15-23). Puesto que su predicación pública se dirigía en particular al pueblo de Israel, generalmente aludía a
artículos y tareas que eran parte de la vida diaria de la gente. Se refirió, por tanto, a las labores del campo, a la
respuesta de las ovejas al pastor y a los odres de cuero en que se guardaba el vino (Mar. 2:22; 4:2-9; Juan 10:1-
5). También recurrió a episodios históricos conocidos, como el de la creación de la primera pareja humana, el
Diluvio de los días de Noé, la destrucción de Sodoma y Gomorra, y la muerte de la esposa de Lot, entre otros
(Mat. 10:15; 19:4-6; 24:37-39; Luc. 17:32). Al seleccionar las ilustraciones, ¿tiene usted presentes, de la misma
manera, las actividades con las que sus oyentes están familiarizados, así como sus antecedentes culturales?
w73 1/2 pág. 80 párrs. 23-24 El dador de testimonio dentro de nosotros
23, 24. ¿Quiénes tuvieron un interés similar en reglas específicas? Dé ejemplos.
23 Los fariseos y otros líderes religiosos fueron los que fomentaron esa actitud. Por encima y más allá del
pacto de la Ley edificaron un código suplementario de tradiciones y reglas, tratando de abarcar todo aspecto
secundario de la aplicación del pacto de la Ley. Cada restricción que contenía la Ley fue dividida así en una
multitud de restricciones menores.
24 Por ejemplo, la ley del sábado prohibía hacer trabajo en el séptimo día. Pero, ¿qué se incluye en “trabajo”?
Estos líderes religiosos trataban de definir con exactitud extremada lo que abarcaba dicho “trabajo.” El arrancar
grano para comer (como lo hicieron los apóstoles un día de sábado) se dispuso que era una forma de segar, por
consiguiente “trabajo” prohibido en sábado. (Mar. 2:23, 24) Una tradición disponía que hasta el coger una pulga
el sábado era incorrecto porque era una forma de cazar. Abundaban los tecnicismos. Una regla sustentaba que
‘si un hombre desgarraba prendas de vestir y prendía fuego a objetos con la única intención de destruirlos, no era
culpable de violar el sábado. Pero si los destruía con la mira de mejoramiento posterior (como al destruir un
edificio a fin de reedificarlo) habría de ser castigado.’—The Jewish Encyclopedia, 1909, tomo X, pág. 599;
compare con Mateo 15:4-6; 23:16-19.
w73 1/3 pág. 138 párr. 34 Logren asirse firmemente de la vida que lo es realmente
34. En otra ocasión, ¿por qué se levantó la acusación de quebrar el sábado contra los discípulos de
Jesús?
34 Después de la Pascua en Jerusalén, al regresar al distrito de Galilea los discípulos de Jesús arrancaron y
comieron unas cuantas espigas cuando pasaban por un campo. Otra vez los fariseos los acusaron de quebrar el
sábado. En respuesta, Jesús dijo que el sábado fue hecho para el hombre, no el hombre para el sábado, y
además, “el Hijo del hombre es Señor aun del sábado.”—Mar. 2:23-28.
w95 1/3 pág. 7 Lecciones de los milagros de Jesús
Las curaciones de Jesús en sábado también mostraron claramente que los escribas y fariseos eran ‘justos en
demasía’, inflexibles y desequilibrados en su forma de pensar. (Eclesiastés 7:16.) Obviamente no era la voluntad
de Dios que las buenas obras se limitaran a ciertos días de la semana, y él tampoco se proponía que el sábado
fuera un vano ejercicio legal. Jesús dijo en Marcos 2:27: “El sábado vino a existir por causa del hombre, y no el
hombre por causa del sábado”. Jesús amaba a la gente, no reglas arbitrarias.
De igual modo, no es conveniente que los cristianos sean inflexibles o de mentalidad legalista. Los que tienen
autoridad en la congregación se abstienen de cargar a los demás con sus propias reglas y normas excesivas. El
ejemplo de Jesús también nos anima a buscar oportunidades para hacer el bien. Por ejemplo, un cristiano jamás
pensaría que su deber de compartir las verdades bíblicas se limita a participar formalmente en el ministerio de
casa en casa o dar un discurso. El cristiano, dice el apóstol Pedro, debe estar ‘siempre listo para presentar una
defensa ante todo el que le exija razón de su esperanza’. (1 Pedro 3:15.) Hacer el bien no está limitado por el
tiempo.
w06 15/6 pág. 21 párrs. 7-8 “¡Cómo amo tu ley, sí!”
7, 8. a) ¿Qué distinción hizo Dios entre el sábado y los demás días? b) ¿Para qué sirvió el sábado?
7 La ley del sábado subrayaba el valor de cultivar la espiritualidad. La primera vez que aparece la palabra
sábado en la Biblia es con relación a la dádiva del maná provista en el desierto. Se mandó a los israelitas recoger
aquel pan milagroso durante seis días. En la última jornada tenían que acumular “el pan de dos días”, pues
no habría maná el séptimo día. Este sería “un sábado santo a Jehová”, durante el cual cada uno habría de
quedarse ‘sentado en su lugar’ (Éxodo 16:13-30). Uno de los Diez Mandamientos establecía, bajo pena de
muerte, que no se realizara ningún tipo de trabajo el sábado, pues era un día sagrado (Éxodo 20:8-11; Números
15:32-36).
8 La ley del sábado reflejaba el interés de Jehová por el bienestar físico y espiritual de su pueblo. “El sábado
vino a existir por causa del hombre”, dijo Jesús (Marcos 2:27). Esta disposición no solo permitía descansar a los
israelitas, sino que también les daba la oportunidad de acercarse a su Creador y demostrarle que lo amaban
(Deuteronomio 5:12). Era un día dedicado exclusivamente a los asuntos espirituales, en el que la familia podía
adorar a Dios, orarle y meditar sobre su Ley. El sábado sirvió para evitar que los israelitas emplearan todo su
tiempo y energías en ir tras intereses materiales, pues les recordaba que su relación con Jehová era lo más
importante en la vida. Jesús reiteró este principio inmutable al decir: “Está escrito: ‘No de pan solamente debe
vivir el hombre, sino de toda expresión que sale de la boca de Jehová’” (Mateo 4:4).
w08 15/2 págs. 28-29 Puntos sobresalientes del libro de Marcos
Respuestas a preguntas bíblicas:
2:28. ¿Por qué se llama a Jesús “Señor hasta del sábado”? El apóstol Pablo escribió que “la Ley tiene una
sombra de las buenas cosas por venir” (Heb. 10:1). Tal como estipulaba la Ley, el sábado venía al cabo de seis
días de trabajo, y Jesús realizó muchas de sus curaciones en sábado. Aquello prefiguró el descanso pacífico y
otras bendiciones que la humanidad disfrutará bajo el Reinado de Mil Años de Cristo una vez termine la opresiva
dominación de Satanás. Por lo tanto, el Rey de ese Reino es también “Señor del sábado” (Mat. 12:8; Luc. 6:5).
CAPITULO 3
w73 1/2 pág. 81 párr. 26 El dador de testimonio dentro de nosotros
26. ¿Qué ejemplo muestra cómo las reglas tradicionales impedían que los judíos ejercitaran
correctamente sus conciencias? ¿Y qué efecto tuvo en sus corazones?
26 Más tarde, en una sinagoga, Jesús hizo un llamamiento a sus conciencias al aplicar la ley de Dios. El pacto
de la Ley no decía nada en cuanto a esfuerzos que se hicieran por cuidar de los enfermos en el sábado, pero la
tradición judía permitía esto solo cuando la vida de la persona estaba en peligro. Ante un hombre que tenía una
mano seca y ante la pregunta que los líderes religiosos le habían planteado en cuanto a si era ‘lícito curar en
sábado’ o no, Jesús preguntó: ‘¿Qué hombre entre ustedes que tenga una sola oveja no la sacaría de un hoyo si
cayera en él en sábado? En realidad, ¡de cuánto más valor es un hombre que una oveja! ¿Es lícito hacer una
buena obra, una obra excelente, en sábado?’ Pero ellos rehusaron ejercitar sus conciencias; se quedaron
callados. Entonces Jesús se indignó, “estando cabalmente contristado por la insensibilidad de sus corazones,” y
procedió a sanar al hombre.—Mat. 12:9-13; Mar. 3:1-5.
bw cap. 5 págs. 53-54 párr. 7 El ejemplo perfecto... Cristo
7. ¿Cómo fue rechazado Jesucristo en calidad de “piedra viva”?
7 Como señaló Pedro, Jesús fue ‘rechazado, es verdad, por los hombres.’ En especial los orgullosos líderes
religiosos no vieron en el Hijo de Dios nada que ellos consideraran digno de imitación. No vieron con aprecio la
compasión y amor ejemplares que le tenía a la humanidad. Cuando Jesús dio ayuda espiritual a personas a
quienes se reconocía como pecadores, los líderes religiosos objetaron: “Este hombre recibe con gusto a
pecadores y come con ellos.” (Lucas 15:2) Ellos fueron testigos de que, movido por la compasión, el Hijo usó el
sábado para abrir los ojos de los ciegos, curar a enfermos y librar de su aflicción a los tullidos. Pero en vez de
regocijarse y alabar a Dios, los líderes religiosos se enfurecieron y tramaron matarlo. (Mateo 12:9-14; Marcos
3:1-6; Lucas 6:7-11; 14:1-6) Le dijeron a un ciego cuya vista había sido restaurada: “Éste no es hombre de Dios,
porque no observa el sábado.” (Juan 9:16) Finalmente, el tribunal supremo judío, el Sanedrín, usando para ello la
falsa acusación de blasfemia, sentenció a muerte a Jesús. (Mateo 26:63-66) Con el propósito de llevar a cabo la
pena, los gobernantes judíos cambiaron la acusación que presentaban contra Jesús de blasfemia a sedición. A
instigación de ellos, el gobernador romano, Pilato, ordenó la ejecución de Jesús en un madero como un criminal
político de la peor clase.—Lucas 23:1-24.
cf cap. 18 págs. 187-188 párrs. 15-16 “Continúa siguiéndome”
15, 16. a) ¿Qué siente Jesús ante la falta de amor que reina hoy día, y cómo lo sabemos? b) ¿Qué ha
hecho la cristiandad para merecer la ira de Jesús?
15 Hay otra situación que, sin lugar a dudas, enfurece a nuestro Rey: la falta de amor que reina hoy en el
mundo. Recordemos cómo se sintió Jesús cuando los fariseos lo criticaron por curar en sábado. Tenían el
corazón tan endurecido y eran tan obstinados que no veían más allá de su estrecha interpretación de la Ley
mosaica y la ley oral. A ellos poco les importaban los inmensos beneficios que producían los milagros de Jesús:
cuánta alegría y alivio causaban, cuánto fortalecían la fe. ¿Qué sintió Jesús ante su actitud? En cierta ocasión
miró “en derredor con indignación, [...] cabalmente contristado por la insensibilidad de sus corazones” (Marcos
3:5).
16 En la actualidad, Jesús ve muchas más cosas que lo hacen sentirse “cabalmente contristado”. Los líderes
de la cristiandad están cegados por su devoción a doctrinas y tradiciones que contradicen las Escrituras.
Asimismo, están enfurecidos por la predicación de las buenas nuevas del Reino de Dios, por lo que han
fomentado en muchas partes del mundo la persecución despiadada contra los cristianos que se esfuerzan por
dar a conocer el mensaje de Jesús (Juan 16:2; Revelación 18:4, 24). Además, suelen animar a sus fieles a ir a la
guerra y matar a sus semejantes... ¡como si eso le agradara a Jesucristo!
w08 15/2 págs. 28-29 Puntos sobresalientes del libro de Marcos
Respuestas a preguntas bíblicas:
Marcos 3:5; 7:34; 8:12. ¿Cómo pudo Marcos conocer detalles relativos a los sentimientos de Jesús?
Marcos no era uno de los doce apóstoles ni tampoco un amigo íntimo de Jesús. Según la tradición antigua,
obtuvo buena parte de la información de su gran amigo, el apóstol Pedro (1 Ped. 5:13).
w01 15/12 pág. 10 párr. 7 Un remedio práctico contra las tensiones de la vida
7. ¿Qué acogida tuvo el mensaje de Jesús?
7 Es evidente que la invitación de Jesús dirigida a todos los que en aquel tiempo ‘se afanaban y estaban
cargados’ tuvo que resultar muy atractiva para muchos de sus oyentes (Mateo 4:25; Marcos 3:7, 8). Y no olvide
que además prometió: “Yo los refrescaré”. Dado que esta promesa sigue en vigor hoy día, puede cumplirse en
nosotros en el caso de que ‘nos afanemos y estemos cargados’, y también en nuestros seres amados, quienes
quizá se hallen en esa misma situación.
w74 1/9 pág. 532 párrs. 5-6 ¿Es usted realmente una persona espiritual?
5, 6. (a) ¿Cómo llegaron a ser hombres espirituales los apóstoles? (b) ¿Qué les impartió a los apóstoles el
entrenamiento de Jesús?
5 Para principiar, todos los que Dios dio a Jesús como apóstoles eran hombres humildes, trabajadores asiduos
y devotos. Estas cualidades los hicieron receptivos a la enseñanza de Jesús. Después de ser seleccionados,
algunos estuvieron en asistencia virtualmente constante con él durante un período de unos dos años. Vieron los
milagros que hizo, oyeron sus discursos, se apoyaron en su fuerza, contemplaron su manera de tratar a los
amigos y enemigos, y observaron su posición firme a favor de los principios correctos. Como Pedro habría de
decir algunos años después: “Nosotros somos testigos de todas las cosas que hizo.” (Hech. 10:39; Mar. 3:14)
Les enseñó, también, que deberían expresar voluntariamente su creencia a otros.
6 Este maravilloso entrenamiento fue lo que ayudó a los apóstoles a hacerse hombres espirituales. Les
impartió “la mente de Cristo,” los sentimientos, temperamento y puntos de vista de Cristo, de modo que podían
juzgar las cosas a la manera de él, la cual también es la manera de Jehová. Los hombres espirituales ven las
cosas desde “el punto de vista de nuestro Dios.”—1 Cor. 2:16; 1 Ped. 4:6; Sant. 1:27.
w00 15/2 pág. 22 párr. 9 ¿Nos sentimos impulsados a actuar como Jesús?
9. ¿Para quiénes debían ser prioritarias la predicación y enseñanza?
9 Jesús no era el único que debía dar prioridad a la predicación y a la enseñanza, como expresión de amor y
compasión, sino que exhortó a sus seguidores a imitar sus motivos, prioridades y acciones. Por ejemplo, cuando
Jesús seleccionó a sus doce apóstoles, ¿qué les dijo que hicieran? Marcos 3:14, 15 nos explica: “Formó un
grupo de doce, a quienes también dio el nombre de ‘apóstoles’, para que continuaran con él y para enviarlos a
predicar y a tener autoridad para expulsar los demonios”. ¿Percibimos qué es lo que debía ser prioritario para los
apóstoles?
km 12/04 pág. 8 párr. 5 Cómo predicar a nuestros familiares
5. ¿Qué deberíamos hacer si nuestros parientes no responden bien cuando les predicamos?
5 Hubo un tiempo en el que los familiares de Jesús pensaban que había perdido la razón (Mar. 3:21).
No obstante, más tarde se hicieron creyentes (Hech. 1:14). Si sus primeros intentos de predicar la verdad a sus
parientes no son bien recibidos, no se rinda. Sus circunstancias y su actitud pueden cambiar. No deje de buscar
otras oportunidades de conversar sobre algún asunto que pueda despertar su curiosidad. Quizás experimente la
alegría de ayudarlos a emprender el camino a la vida eterna (Mat. 7:13, 14).
bh cap. 4 págs. 45-46 párrs. 20-21 ¿Quién es Jesucristo?
20, 21. ¿Por qué podemos decir que Jesús es el mejor ejemplo de obediencia y lealtad a Dios?
20 Jesús es el mejor ejemplo de obediencia y lealtad a Dios. En toda circunstancia permaneció fiel a su Padre
celestial, a pesar de soportar todo tipo de oposición y sufrimientos. Rechazó con firmeza las tentaciones de
Satanás (Mateo 4:1-11). Hubo un tiempo en que algunos de sus propios parientes no creyeron en él. Incluso
llegaron a decir: “Ha perdido el juicio” (Marcos 3:21). Pero Jesús no se desanimó y siguió efectuando la obra de
Dios. Cuando sus adversarios lo insultaron y agredieron, siempre supo contenerse y no intentó hacerles daño
(1 Pedro 2:21-23).
21 Jesús fue fiel hasta la muerte, una muerte cruel y dolorosa a manos de sus enemigos (Filipenses 2:8).
Piense en lo que soportó el último día de su vida como hombre. Tuvo que aguantar que las autoridades lo
arrestaran, que testigos falsos lo acusaran, que jueces corruptos lo condenaran, que la gente se burlara de él y
que los soldados lo torturaran. Clavado en el madero, exclamó con su último aliento: “¡Se ha realizado!” (Juan
19:30). Tres días después, su Padre celestial lo resucitó como criatura espiritual (1 Pedro 3:18). Al cabo de pocas
semanas regresó al cielo, donde “se sentó a la diestra de Dios” a la espera de recibir el poder para reinar
(Hebreos 10:12, 13).
w74 1/3 pág. 147 párr. 13 “La fe divorciada de obras está exánime como un cadáver”
13. Aunque no fue discípulo de Jesús al principio, ¿qué derrotero de fe siguió con el tiempo Santiago, el
medio hermano de Jesús?
13 El discípulo Santiago, medio hermano de Jesús, sin duda estaba familiarizado con las actividades de su
hermano, pero no hay ningún dato que indique que haya sido un discípulo que siguió a Jesús durante su
ministerio terrestre. Es posible que Santiago haya estado entre los parientes suyos que dijeron de Jesús: “Ha
perdido el juicio.” (Mar. 3:21) Sin embargo, muy probablemente es este Santiago el que vio a Jesús después de
su resurrección. Pablo evidentemente se refirió a él cuando escribió a los corintios: “Después de eso se les
apareció a más de quinientos hermanos de una vez . . . Después de eso se le apareció a Santiago, luego a todos
los apóstoles.” (1 Cor. 15:6, 7) De modo que es probable que este Santiago, después de la muerte de Jesús y
antes del Pentecostés de 33 E.C., se reunió para oración junto con su madre y los apóstoles y otros en el
aposento de arriba en Jerusalén. (Hech. 1:13, 14) Llegó a ser creyente de que Jesús es Señor, y también supo
que Jesús fue levantado de entre los muertos. Más tarde Santiago llegó a ser un seguidor prominente de Cristo
Jesús y, en años posteriores, fue uno de los que participaban en hacer decisiones en el interés de todas las
congregaciones cuando el cuerpo de ancianos se reunía en Jerusalén.—Hech. 15:6, 13.
w08 15/2 págs. 28-29 Puntos sobresalientes del libro de Marcos
Lecciones para nosotros:
Marcos 3:21. Los parientes de Jesús no eran creyentes. Por lo tanto, él comprende cómo se sienten quienes
debido a su fe reciben oposición o burlas de sus familiares incrédulos.
w10 15/5 pág. 32 párr. 17 No contristemos el espíritu santo de Jehová
17. ¿Qué puede pasarnos si dejamos de orar y bajamos la guardia?
17 Si dejamos de orar y bajamos la guardia, podríamos caer en malos hábitos o prácticas inmundas y así
contristar el espíritu. Recordemos que el espíritu es la fuerza que emplea nuestro Padre celestial para efectuar su
voluntad. Por eso, contristar, o entristecer, el espíritu equivale a contristar, o entristecer, a Jehová, y eso es algo
que jamás querríamos hacer (Efe. 4:30, nota). En el siglo primero, los escribas judíos afirmaron con malicia que
si Jesús realizaba milagros, era debido al poder de Satanás (léase Marcos 3:22-30). Y al hacerlo, aquellos
enemigos de Cristo “blasfema[ron] contra el espíritu santo”, lo cual es un pecado imperdonable. ¡Que nunca nos
suceda eso a nosotros!
w90 1/2 pág. 11 párr. 8 Identificación del “hombre del desafuero”
8. ¿Quién es el hombre del desafuero, y qué rasgos ayudan a identificarlo?
8 ¿A quiénes representa? La prueba muestra que es al cuerpo o grupo de los clérigos orgullosos y ambiciosos
de la cristiandad, quienes a través de los siglos han dictado sus propias leyes a otros. Esto se puede ver por el
hecho de que hay miles de diferentes religiones y sectas en la cristiandad, cada una con su clero, pero cada una
en conflicto con las demás en algún aspecto de la doctrina o la práctica. Esta división es prueba clara de que no
siguen la ley de Dios. No pueden haber venido de Dios. (Compárese con Miqueas 2:12; Marcos 3:24; Romanos
16:17; 1 Corintios 1:10.) Lo que todas estas religiones tienen en común es que no se adhieren a las enseñanzas
bíblicas, pues han violado la regla: “No vayas más allá de las cosas que están escritas”. (1 Corintios 4:6; véase
también Mateo 15:3, 9, 14.)
w82 1/10 págs. 27-28 párr. 7 Supervivencia o destrucción en la “grande tribulación”
7. ¿Qué otra cosa prueba que Jehová pronuncia juicio final contra algunos aun durante el sistema de
cosas actual?
7 El mismo hecho de que Jesús haya declarado que la “blasfemia contra el espíritu santo” no sería perdonada
ni “en este sistema de cosas ni en el venidero” debe bastar para que cualquiera que tenga dudas sobre este
asunto quede convencido de que Jehová pronuncia juicio final o definitivo en contra de algunas personas aun
durante “este sistema.” Ellas llegan a ser ‘culpables de pecado eterno.’ ‘No tendrán perdón jamás.’ (Marcos 3:28,
29) Entonces, ¿por qué deberían ser resucitados?
¿A que se debió la reacción de Jesús cuando se le dijo que su madre y sus hermanos lo estaban
buscando? (Mar. 3: 31-35.)
w08 15/2 pág. 29 Puntos sobresalientes del libro de Marcos
Lecciones para nosotros:
Marcos 3:31-35. Al bautizarse, Jesús se convirtió en Hijo espiritual de Dios, y “la Jerusalén de arriba”
llegó a ser su madre (Gál. 4:26). A partir de ese momento, Jesús sintió más cariño y afecto por sus
discípulos que por sus parientes carnales. Esto nos enseña a poner los intereses espirituales en primer lugar
en nuestra vida (Mat. 12:46-50; Luc. 8:19-21).
w81 15/11 págs. 24-25 párr. 24 Si se expulsa a un pariente...
24. ¿De qué asociación pueden derivar más gozo los cristianos leales? (Pro. 18:24)
24 Por eso, a veces le puede parecer al cristiano que no es posible dejar que un pariente expulsado o
desasociado esté presente en una ocasión social o celebración que normalmente incluiría a los miembros de la
familia. Sin embargo, los cristianos pueden disfrutar de la asociación de los miembros leales de la congregación,
a la vez que tienen presentes estas palabras de Jesús: “Cualquiera que hace la voluntad de Dios, éste es mi
hermano y hermana y madre.”—Mar. 3:35.
CAPITULO 4
it-1 pág. 1204 Ilustraciones
2) El sembrador (Mt 13:3-8; Mr 4:3-8; Lu 8:5-8). No hay ninguna clave en la ilustración para poder
interpretarla, pero la explicación se expresa claramente en Mateo 13:18-23; Marcos 4:14-20 y Lucas 8:11-15. La
atención se centra en las circunstancias que afectan la tierra, o corazón, y las influencias que pueden estorbar el
crecimiento de la semilla, o palabra del Reino
w00 1/6 pág. 17 párr. 12 ‘Salvémonos nosotros y a los que nos escuchan’
12. ¿Cómo podemos asegurarnos de que el estudiante entiende lo que le enseñamos?
12 El maestro no espera que el estudiante dé tan solo respuestas mecánicas a las preguntas que se le hacen.
Hay que ayudar a este a entender lo que está aprendiendo. Su educación, experiencia en la vida y conocimiento
de la Biblia influirá en su comprensión de lo que le explicamos. Por ello, preguntémonos: “¿Entiende el
significado de los textos que se citan en la información?”. Podemos ayudarle planteándole preguntas que
no puedan contestarse con un simple sí o no, sino que requieran una explicación (Lucas 9:18-20). Por otra parte,
algunos estudiantes no se atreven a hacer preguntas a su maestro. Estos quizá sigan adelante sin comprender
por completo lo que se les enseña. Animemos al estudiante a plantear preguntas y a que nos haga saber lo que
no entiende bien (Marcos 4:10; 9:32, 33).
si págs. 183-184 párr. 16 Libro bíblico número 41: Marcos
16. ¿Qué enseña Jesús acerca “del reino de Dios” mediante ilustraciones?
16 Jesús empieza a enseñar “el secreto sagrado del reino de Dios” por medio de ilustraciones. Habla del
hombre que siembra la semilla que cae sobre varias clases de tierra (ilustrando las distintas clases de oidores de
la palabra) y de la lámpara que brilla desde su candelero. En otra ilustración, Jesús dice que el Reino de Dios es
como cuando un hombre arroja semillas sobre la tierra: “Por sí misma la tierra gradualmente fructifica: primero el
tallo de hierba, luego la espiga, finalmente el grano lleno en la espiga” (4:11, 28). También da la ilustración de un
grano de mostaza, que, aunque es la más pequeña de todas las semillas, alcanza gran tamaño, con ramas
grandes que pueden servir de albergue.
km 11/09 pág. 1 párrs. 2-3 Volver para atender el interés... ¿cuándo?
2, 3. ¿Por que deberíamos tratar de volver tan pronto como sea posible?
2 ¿Por qué volver pronto? La predicación de “estas buenas nuevas del reino” ha avanzado mucho, y está
cerca el fin del presente sistema de cosas (Mat. 24:14; 1 Ped. 4:7). Con todo, sigue habiendo un “día de
salvación” para quienes muestran interés. Por tanto, es urgente ‘predicar la palabra’, y eso incluye volver tan
pronto como sea posible para cultivar el interés que encontramos (2 Cor. 6:1, 2; 2 Tim. 4:2).
3 Satanás no pierde el tiempo en su afán de eliminar cualquier semilla del Reino que sembramos en el corazón
de una persona (Mar. 4:14, 15). El interés en la Biblia a menudo se ve amenazado por las burlas de miembros de
la familia y compañeros de trabajo, entre otros. Si volvemos pronto, será más fácil retomar la conversación y
alimentar dicho interés antes de que los demás logren extinguirlo.
w91 1/11 pág. 16 párr. 11 Corramos la carrera con aguante
11. ¿Cómo puede ayudarnos la Palabra de Dios a aguantar, y por qué no debemos ser como los
pedregales de la parábola de Jesús?
11 Pablo señaló a otra ayuda para desarrollar aguante cuando dijo que ‘mediante aguante paciente, y mediante
el estímulo que proviene de las Escrituras, podemos asirnos firmemente de nuestra esperanza’. (Romanos 15:4,
The Twentieth Century New Testament [Nuevo Testamento del siglo XX].) La verdad —la Palabra de Dios— tiene
que quedar profundamente arraigada en nosotros para que podamos responder apropiadamente en todo
momento. No nos beneficiamos en absoluto si somos como el suelo rocoso que Jesús describió en su parábola
del sembrador: “Estos son los que han sido sembrados sobre los pedregales: luego que han oído la palabra, la
aceptan con gozo. Sin embargo, no tienen raíz en sí mismos, sino que continúan por un tiempo; entonces, luego
que surge tribulación o persecución a causa de la palabra, se les hace tropezar”. (Marcos 4:16, 17.) La verdad
de la Palabra de Dios no se arraiga profundamente en tales personas; por eso, en tiempos de tribulación no
pueden apoyarse en ella como la fuente verdadera de fortaleza y esperanza.
km 11/11 pág. 1 párr. 4 Reguemos la semilla a fin de que crezca
4. ¿Por qué hay que perseverar si queremos cultivar el interés de la gente?
4 Persevere. Satanás hará todo lo posible por “llev[arse] la palabra” que ha sido plantada en el corazón de la
gente (Mar. 4:14, 15). Por eso, si no vuelve a encontrar en casa a las personas interesadas, no se rinda. ¿Podría
dejarles una notita o enviarles una carta? Cierta precursora empezó un estudio bíblico con una señora en la
puerta de su casa, pero no volvió a encontrarla; así que le envió una carta. Cuando por fin la halló, la mujer le dijo
que su amable gesto la había conmovido profundamente. Regar las semillas de la verdad nos permitirá sentir la
dicha de verlas germinar, crecer y dar “fruto de a treinta y a sesenta y a ciento por uno” (Mar. 4:20).
w99 15/11 pág. 29 ¿Qué hacer en caso de desánimo?
Tener presentes con claridad los objetivos que fijó Jesús nos ayudará a no desalentarnos ante la indiferencia
en el ministerio. Cristo quería que los discípulos buscaran a los merecedores, no que hicieran conversiones en
masa. Indicó en varias ocasiones que la inmensa mayoría de la gente no aceptaría las buenas nuevas, tal como
la mayor parte de los israelitas no escuchó a los profetas de la antigüedad (Ezequiel 9:4; Mateo 10:11-15;
Marcos 4:14-20).
Las personas “que tienen conciencia de su necesidad espiritual” reciben con gratitud las “buenas nuevas del
reino” (Mateo 5:3; 24:14). Quieren servir a Dios tal como él estipula. Por lo tanto, los resultados de nuestra
actividad guardan más relación con la condición de corazón de la gente que con nuestra aptitud para presentar el
mensaje. Claro, nosotros tenemos que hacer lo posible por que las buenas nuevas resulten atrayentes, pero los
resultados dependen de Dios, pues Jesús dijo: “Nadie puede venir a mí a menos que el Padre, que me envió, lo
atraiga” (Juan 6:44).
La evangelización da a conocer el nombre de Jehová. Escuchen o no las personas, la predicación contribuye
a la santificación del santo nombre de Jehová. Además, mediante la evangelización demostramos que somos
discípulos de Cristo, y tenemos el privilegio de tomar parte en la misión más importante que se lleva a cabo en
nuestros días (Mateo 6:9; Juan 15:8).
w07 1/8 págs. 21-22 párr. 5 “Guárdense de toda suerte de codicia”
5. ¿Qué dejaba entrever la petición del hombre?
5 Alguien dijo una vez que “el carácter de una persona a menudo se evidencia por la dirección que toman sus
pensamientos cuando escucha una exhortación religiosa”. Pues bien, parece que mientras Jesús hablaba de
asuntos espirituales serios, aquel hombre estaba pensando en cómo podría obtener ciertas ventajas económicas.
El relato no aclara si su motivo de queja con respecto a la herencia era justificado o no. Tal vez quiso sacar
partido a la autoridad de Jesús y a su reputación de juez justo (Isaías 11:3, 4; Mateo 22:16). En cualquier caso,
su petición dejaba entrever un problema de fondo: una grave falta de aprecio por las cuestiones espirituales.
¿Y nosotros? ¿No deberíamos examinarnos a este respecto? En las reuniones cristianas, por ejemplo, es fácil
que nuestra mente divague o que nos pongamos a pensar en lo que haremos más tarde. En vez de eso,
debemos escuchar atentamente la información que se presenta y buscar maneras prácticas de aplicarla en
nuestra vida. Así mejoraremos nuestra relación con nuestro Padre celestial, Jehová Dios, y con nuestros
hermanos cristianos (Salmo 22:22; Marcos 4:24).
w98 1/9 pág. 16 párr. 12 Manténgase cerca de la teocracia
12. ¿Qué ejemplo imitan los cristianos cuando son perseguidos por las autoridades?
12 ¿Y si las autoridades persiguen a los cristianos verdaderos? Estos imitan entonces el ejemplo de los
primeros cristianos, que aguantaron tiempos de gran persecución (Hechos 8:1; 13:50). Estas pruebas de su fe
no fueron inesperadas, pues Jesús les había advertido de ellas (Mateo 5:10-12; Marcos 4:17). Pero aquellos
primeros cristianos no se vengaron de sus perseguidores ni la presión logró debilitar su fe. Antes bien, siguieron
el ejemplo de Jesús: “Cuando lo estaban injuriando, no se puso a injuriar en cambio. Cuando estaba sufriendo,
no se puso a amenazar, sino que siguió encomendándose al que juzga con justicia” (1 Pedro 2:21-23). En efecto,
los principios cristianos se han impuesto a las provocaciones de Satanás (Romanos 12:21).
su cap. 23 pág. 181 párr. 13 “Tienen necesidad de perseverancia”
13. a) Para que continuemos perseverando, ¿qué tenemos que tener enfocada? b) ¿Qué tenemos que
reconocer en cuanto a los métodos de Satanás?
13 Para no salir perdiendo con relación a la maravillosa perspectiva de alcanzar la vida en la “nueva tierra”, es
vital que mantengamos claramente enfocada la gran cuestión con que se encara la creación entera... la cuestión
de la soberanía universal. ¿Estamos firmemente del lado de Jehová, sin transigir? ¿Comprendemos plenamente
que solo hay dos lados, que no hay terreno medio? Para que no seamos bajas en esta guerra, es necesario que
reconozcamos que Satanás usa tanto la hostilidad como métodos de seducción o atracción para quebrantar
nuestra integridad, para hacer que dejemos de obedecer a Dios, para apartarnos de la obra vital de dar
testimonio acerca del Reino Mesiánico. (1 Pedro 5:8, 9; Marcos 4:17-19.)
w02 1/4 pág. 19 párr. 16 Sigamos sirviendo a Jehová con corazón constante
16. ¿Qué hacer si la preocupación excesiva nos dificulta vivir a la altura de nuestra dedicación a Dios?
16 Es posible que algunas personas, antes de conocer la verdad, se sintieran agobiadas por las diversas
inquietudes de la vida. Sin embargo, cuando abrazaron la esperanza del Reino, su corazón rebosó de gozo,
gratitud y amor a Dios. Meditar sobre las bendiciones de que han disfrutado desde entonces tal vez les ayude a
vivir en conformidad con su dedicación a Jehová. Ahora bien, ¿qué hacer si la preocupación excesiva por los
problemas corrientes en este sistema amenaza con ahogar “la palabra de Dios”, igual que los espinos impiden
que las plantas jóvenes crezcan y den fruto? (Lucas 8:7, 11, 14; Mateo 13:22; Marcos 4:18, 19.) En el caso de
que percibamos que a nosotros o a nuestra familia nos empieza a ocurrir esto, volquemos nuestra inquietud
sobre Jehová y pidámosle ayuda para sentir más amor y agradecimiento. Si arrojamos nuestra carga sobre él,
nos sostendrá y nos dará las fuerzas para proseguir en su servicio con alegría y un corazón constante (Salmo
55:22; Filipenses 4:6, 7; Revelación 2:4).
w04 15/8 pág. 23 párr. 10 Nos cansamos, pero no desfallecemos
10. ¿Qué nos enseñó Jesús en cuanto a las riquezas en su parábola del sembrador?
10 ¿Podría ser que el cansancio y el desánimo en el servicio a Dios se deban a que los intereses materiales
están ahogando a los espirituales? Esta posibilidad es muy real, como indicó Jesús en su parábola del
sembrador. En ella asemejó “las inquietudes de este sistema de cosas y el poder engañoso de las riquezas y los
deseos de las demás cosas” a espinos que “van entrando y ahogan” la semilla de la Palabra de Dios implantada
en nuestro corazón (Marcos 4:18, 19). De ahí que la Biblia nos dé este consejo: “Que su modo de vivir esté
exento del amor al dinero, y estén contentos con las cosas presentes. Porque él ha dicho: ‘De ningún modo te
dejaré y de ningún modo te desampararé’” (Hebreos 13:5).
w04 1/5 pág. 21 párr. 13 Fortalezcámonos unos a otros
13. ¿Qué podría llevar a algunos a caer en la inactividad, y qué puede hacerse para ayudarlos?
13 En ocasiones, las presiones de la vida u otras dificultades pueden llevar a algunos a aflojar el paso o
hacerse inactivos en el servicio del campo (Marcos 4:18, 19). Aunque tal vez no los veamos en las reuniones de
la congregación, es probable que los inactivos todavía abriguen amor por Jehová en su corazón. ¿Qué hacer
para fortalecer su fe? Los ancianos pueden visitarlos y ofrecerles ayuda (Hechos 20:35). Asimismo, quizá se
solicite la colaboración de otros miembros de la congregación. Es fácil que tales visitas amorosas sean la
medicina precisa, por así decirlo, para reavivar a los débiles en la fe.
w11 15/11 pág. 24 párrs. 3-4 Ayudemos a los varones a progresar espiritualmente
3, 4. a) ¿Cuál es una de las mayores preocupaciones de muchos hombres? b) ¿Por qué anteponen
algunos varones el trabajo a los asuntos espirituales?
3 En cierta ocasión un escriba le prometió a Jesús: “Maestro, te seguiré adondequiera que estés para ir”. Pero
cuando Cristo le explicó que “el Hijo del hombre no [tenía] dónde recostar la cabeza”, ya no lo tuvo tan claro.
Parece que al escriba no le gustó la incertidumbre sobre dónde iba a comer la próxima vez o dónde iba a
alojarse, pues nada indica que se hiciera discípulo de Cristo (Mat. 8:19, 20).
4 Muchos hombres anteponen la seguridad material a la espiritualidad. A menudo dan preferencia a la
educación avanzada y los trabajos bien retribuidos. Creen que ganar dinero es más urgente y beneficioso que
estudiar las Escrituras y forjar una buena relación con Dios. Puede que les gusten las enseñanzas bíblicas, pero
“las inquietudes de este sistema de cosas y el poder engañoso de las riquezas” ahogan su interés (Mar.
4:18, 19). Veamos cómo ayudó Jesús a sus discípulos a tener el debido orden de prioridades.
w12 15/4 págs. 16-17 párrs. 14-15 Sigamos sirviendo a Jehová con un corazón completo
14, 15. a) ¿De qué se vale el Diablo con tal de perjudicar nuestro corazón? b) ¿Cómo demuestra la
ilustración del párrafo lo peligroso que es el método que emplea Satanás?
14 El amor a Jehová nos impulsó a dedicarnos a él. Y muchos de nosotros hemos demostrado a lo largo de los
años que estamos resueltos a seguir sirviendo a Jehová con un corazón completo. Ahora bien, Satanás no se ha
rendido; aún tiene nuestro corazón en la mira (Efe. 6:12). Quizá ya se ha dado cuenta de que no dejaremos a
Jehová de golpe. Pero puede debilitar poco a poco nuestro celo valiéndose astutamente de “este sistema de
cosas” (léase Marcos 4:18, 19). Este método le ha dado resultado. ¿A qué se debe?
15 Para responder a esta pregunta, imagínese que usted se pone a leer de noche usando una bombilla de 100
vatios, pero de pronto se funde. El problema es obvio: se ha quedado a oscuras. Así que coloca otra bombilla, y
la habitación se ilumina de nuevo. Ahora bien, sin que usted se entere, esa bombilla es reemplazada al día
siguiente por una de 95 vatios. ¿Notará la diferencia la próxima vez que la encienda? Puede que no. Y si al otro
día se la cambian por una de 90 vatios, a lo mejor tampoco lo percibirá. ¿Por qué no? Porque la intensidad de la
luz ha disminuido de forma tan gradual que el problema no resulta obvio. De igual modo, la influencia de este
mundo puede reducir poco a poco la intensidad de nuestro celo en el servicio a Jehová. Un cristiano que no esté
alerta quizá no perciba, por decirlo así, si el Diablo ha cambiado su bombilla espiritual (Mat. 24:42; 1 Ped. 5:8).
w02 15/1 pág. 4 ¿Confía usted en un Dios real?
Hoy día también es común idolatrar, venerar o adorar a personalidades del mundo del entretenimiento, figuras
del deporte, sistemas políticos y ciertos líderes religiosos. Además, el dinero es un dios para una multitud de
personas. Todos estos ídolos se presentan como poseedores de cualidades y valores que no tienen. No proveen
ni pueden proveer todo lo que sus fieles esperan de ellos. Por ejemplo, tal vez parezca que el dinero es la
solución a muchos problemas, pero el poder de las riquezas es engañoso (Marcos 4:19). Un investigador
preguntó: “¿Cómo es posible que algo que tanta gente desea con suma avidez y que se considera un curalotodo,
cause, una vez obtenido, tantos efectos nocivos, que van desde la desilusión hasta los auténticos traumas?”.
En efecto, la búsqueda de riquezas pudiera exigir que la persona sacrificara lo que es de verdadero valor: la
buena salud, una vida familiar gratificante, amigos íntimos o una preciosa relación con el Creador. Finalmente, su
dios no es más que un ‘ídolo de la falsedad’ (Jonás 2:8).
w94 1/9 pág. 12 párrs. 16-17 ¡Sigamos adelante a pesar de que somos polvo!
16, 17. ¿Cómo aplica Jehová el principio que se expone en Gálatas 6:4 con respecto a juzgar?
16 La experiencia ha enseñado a muchos padres y maestros lo sabio que es juzgar a los niños o estudiantes
según sus habilidades personales y no en comparación con sus hermanos carnales o compañeros de clase. Este
hecho está en conformidad con un principio bíblico que se espera que sigan los cristianos: “Que cada uno pruebe
lo que su propia obra es, y entonces tendrá causa para alborozarse respecto de sí mismo solo, y no en
comparación con la otra persona”. (Gálatas 6:4.)
17 En armonía con este principio, Jehová juzga a sus siervos individualmente aunque trata con ellos como un
grupo organizado. Romanos 14:12 dice: “Cada uno de nosotros rendirá cuenta de sí mismo a Dios”. Jehová
conoce bien la constitución genética de cada uno de sus siervos. Conoce su estructura física y mental, sus
habilidades, sus puntos fuertes y sus puntos débiles heredados, sus posibilidades y el grado al que las
aprovechan para producir fruto cristiano. Los comentarios de Jesús acerca de la viuda que echó dos monedas
pequeñas en la tesorería del templo y su ilustración de la semilla que se sembró en la tierra excelente, son
ejemplos animadores para los cristianos que quizás se sientan deprimidos por compararse imprudentemente con
otras personas. (Marcos 4:20; 12:42-44.)
w04 15/3 pág. 18 párrs. 15-16 “Efectúa tu ministerio plenamente”
15, 16. a) ¿Cómo podríamos ayudar a un estudiante que no entienda alguna ilustración bíblica? b) ¿Qué
podemos hacer si una de nuestras publicaciones emplea una ilustración que a cierto estudiante le
resulte difícil de entender?
15 Puede que un estudiante de la Biblia no conozca alguna ilustración que se halle en las Escrituras. Tal vez
no comprenda, por ejemplo, lo que Jesús quiso decir cuando habló de poner una lámpara en un candelero
(Marcos 4:21, 22). Él se refería a las antiguas lámparas de aceite que se encendían prendiendo una mecha y
que se colocaban en un soporte especial para iluminar cierta parte de la casa. A fin de aclarar la ilustración de
Jesús, es posible que se requiera buscar información sobre el tema “lámpara” en una publicación como
Perspicacia para comprender las Escrituras. ¡Pero qué gratificante es ir al estudio con una explicación que la
persona entienda y agradezca!
16 Tal vez alguna publicación que sirva de ayuda para el estudio de la Biblia emplee una ilustración que a la
persona le resulte difícil de entender. Tómese tiempo para explicarla o use otra ilustración que transmita la misma
lección. Por ejemplo, puede que una publicación destaque el hecho de que en el matrimonio es importante contar
con un buen compañero y coordinar esfuerzos. Para ilustrar este asunto, quizá se haga referencia a un acróbata
que se balancea en un trapecio, se suelta de él y depende de que otro trapecista lo agarre para no caer. Como
alternativa, podríamos poner el ejemplo de dos trabajadores que para descargar un barco colaboran entre sí
pasándose cajas de uno a otro.
w08 15/7 págs. 19-20 párr. 13 No sabemos dónde tendrá éxito
13. ¿Qué nos enseña la parábola de la levadura sobre el crecimiento espiritual?
13 En tercer lugar, Jesús no dijo que la levadura hubiera corrompido la masa, haciéndola inservible.
Simplemente estaba hablando del método de elaboración del pan. La mujer de la parábola agregó levadura a la
masa a propósito, y los resultados fueron positivos. Ahora bien, como la levadura estaba escondida en la masa,
el proceso de fermentación quedó oculto a sus ojos. Esto nos recuerda la parábola del hombre que siembra la
semilla y duerme de noche. Jesús dijo que “la semilla brota y crece alta —precisamente cómo, [el hombre] no lo
sabe—” (Mar. 4:27). ¡Qué forma tan sencilla de ilustrar que el proceso de crecimiento espiritual no es visible! Sin
embargo, aunque al principio no podamos verlo, al final los resultados son obvios.
km 6/11 pág. 1 párr. 3 Nuestro ministerio se caracteriza por la paciencia
3. ¿Por qué se requiere paciencia al hacer revisitas y dirigir estudios bíblicos?
3 Estudiantes de la Biblia. Cultivar una planta requiere mucha paciencia. Podemos nutrirla, pero no podemos
acelerar su crecimiento (Sant. 5:7). De modo parecido, el crecimiento espiritual es un proceso gradual, por etapas
(Mar. 4:28). Quizás a nuestros estudiantes les sea difícil abandonar ciertas creencias o costumbres que chocan
con las Escrituras. No tratemos de apresurar su crecimiento presionándolos para que cambien; más bien,
seamos pacientes y démosles tiempo para que el espíritu de Dios obre en su corazón (1 Cor. 3:6, 7).
w08 15/7 pág. 15 párrs. 15-16 Es Dios quien “lo hace crecer”
15, 16. ¿Qué verdad expresó Jesús sobre el crecimiento de una planta y el de un discípulo en la parábola
del sembrador?
15 Jesús dice que el sembrador “duerme de noche y se levanta de día”. Esas palabras no indican que sea
negligente, sino que sigue la rutina de vida de la mayoría de la gente, es decir, trabaja de día y duerme de noche.
Mientras tanto, “la semilla brota y crece alta”. Jesús añade: “Precisamente cómo, él no lo sabe”. En el pasaje se
destaca el hecho de que la tierra fructifica “por sí misma”.
16 ¿Qué quería enseñar Jesús con esta parábola? Notemos que lo que se enfatiza es el crecimiento gradual
de la planta. “Por sí misma la tierra gradualmente fructifica: primero el tallo de hierba, luego la espiga,
finalmente el grano lleno en la espiga.” (Mar. 4:28.) El crecimiento de una planta se produce poco a poco y por
etapas. Ninguno de nosotros puede forzarlo ni acelerarlo. Lo mismo sucede con el crecimiento espiritual.
La persona correctamente dispuesta para la vida eterna va progresando por etapas en la medida en que Jehová
permite que la verdad vaya creciendo en su corazón (Hech. 13:48; Heb. 6:1).
w99 15/3 pág. 19 párrs. 13-14 Enseñemos con perspicacia y persuasión
13, 14. a) ¿Qué significa ilustrar algo? b) ¿Por qué son eficaces las buenas ilustraciones?
13 Otro modo de llegar al corazón de los oyentes y estudiantes de la Biblia es mediante el uso de ilustraciones
eficaces. La expresión griega que se traduce por ilustración significa literalmente “colocación al lado;
yuxtaposición”. Cuando ilustramos una idea, la explicamos ‘colocándola al lado’ de algo similar. Por ejemplo,
Jesús preguntó: “¿A qué hemos de asemejar el reino de Dios, o en qué ilustración lo presentaremos?”. En
respuesta a su pregunta, hizo mención del conocido grano de mostaza (Marcos 4:30-32).
14 Los profetas de Dios utilizaron muchas ilustraciones impactantes. Cuando los asirios, a quienes Dios había
usado como instrumento para castigar a los israelitas, recurrieron a la crueldad sin sentido, Isaías expuso su
presuntuosidad con esta ilustración: “¿Se dará realce a sí misma el hacha sobre el que corta con ella, o se
engrandecerá la sierra sobre el que la mueve de acá para allá?” (Isaías 10:15). Jesús también utilizó muchas
ilustraciones cuando enseñaba. Se dice que “sin ilustración no les hablaba” (Marcos 4:34). Las buenas
ilustraciones son eficaces porque atraen tanto a la mente como al corazón. Permiten que los oyentes absorban
nueva información con rapidez comparándola con algo que les resulta familiar.
km 6/01 pág. 8 párr. 5 Lleguemos al corazón de los estudiantes
Reforcemos nuestra enseñanza con ilustraciones. Las ilustraciones no solo ayudan a la persona a
entender con más facilidad la información, sino que tienen efecto en las emociones. Influyen tanto en la mente
como en el corazón. Jesús las empleó con frecuencia (Mar. 4:33, 34). Claro, para que la ilustración sea eficaz,
debe encajar con el asunto que se esté analizando y debe relacionarse con la vida del estudiante.
w02 1/9 pág. 22 párr. 16 Imitemos al Gran Maestro
16. ¿Por qué son valiosas las ilustraciones en el campo de la enseñanza?
16 Las ilustraciones eficaces son un aderezo que hace más apetecible nuestra enseñanza. ¿Por qué son tan
valiosas en este campo? Cierto educador señala: “El pensamiento abstracto es uno de los logros humanos que
encierra mayor dificultad”. Las ilustraciones nos graban en la mente imágenes llenas de significado y nos ayudan
a comprender mejor los nuevos conceptos. Jesús las empleó de un modo sobresaliente (Marcos 4:33, 34).
Veamos cómo podemos valernos de este método de enseñanza.
w02 1/9 pág. 14 párr. 5 “Sin ilustración no les hablaba”
5. ¿Cómo separaban las ilustraciones de Jesús a los oyentes humildes de los orgullosos?
5 ¿De qué modo servían las ilustraciones de Jesús para separar a la gente? En algunos casos, sus oyentes
tenían que profundizar a fin de captar el pleno significado de sus palabras, y los humildes se sentían impulsados
a solicitar más información (Mateo 13:36; Marcos 4:34). Así pues, con este método revelaba la verdad a aquellos
cuyo corazón la ansiaba y, a la vez, la escondía de las personas orgullosas. ¡Qué maestro tan sobresaliente fue
Jesús! Examinemos ahora algunos factores que contribuyeron a la eficacia de sus ilustraciones
kc cap. 3 pág. 24 párr. 9 Lo que el Reino significa para nuestra Tierra
9. ¿Qué seguridad tenemos de que nada entonces causará daño a la humanidad?
9 Además, podemos esperar que el Reino ejerza control sobre trastornos naturales, tales como terremotos y
huracanes. Jesús indicó cómo se podría hacer esto cuando apaciguó “una grande y violenta tempestad de
viento.” Así, sus discípulos notaron que “aun el viento y el mar le obedecen.” (Marcos 4:37-41) En toda la esfera
de dominio del reino de Dios en la Tierra no habrá nada que perjudique, cause daño o arruine.—Compare con
Isaías 11:6-9.

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