martes, 26 de marzo de 2013

puntos sobresalientes lucas 4a 6


Punto del Repaso de la Escuela que se dará al final del mes de Abril.
5º¿Qué deberíamos hacer en vista de que Satanás busca el mejor momento para probarnos? (Luc. 4:13.)
(25 de marzo, w11 15/1 pág.24 párr. 10.)
w11 15/1 pág. 24 párr. 10 Poder para superar las tentaciones y el desánimo
10 El relato de las tentaciones que sufrió Jesús encierra otra lección. Cuando Satanás se le acercó en el
desierto, el Hijo de Dios llevaba cuarenta días sin comer. De seguro, el Diablo vio que era un “tiempo [muy]
conveniente” para ponerlo a prueba (Luc. 4:13). Hoy hace lo mismo con nosotros: busca el momento más
oportuno para ponernos a prueba y nos ataca cuando percibe que estamos más débiles. Por eso es
imprescindible que nos mantengamos siempre espiritualmente fuertes. Cuando nos invade el cansancio o el
desánimo, es más necesario que nunca rogarle a Jehová que nos proteja y nos dé su espíritu (2 Cor. 12:8-10)
6ª Pregunta.-
¿Cómo hemos de aplicar los cristianos las palabras de Lucas 6:27, 28?) (25 de marzo, w08 15/5 pág.8 párr. 4.)
w08 15/5 pág. 8 párr. 4 Hagamos siempre el bien
4 Jesús, en cambio, dijo: “Continúen amando a sus enemigos y orando por los que los persiguen” (Mat. 5:44).
Sus discípulos tenían que tratar con amor a quienes fueran hostiles con ellos. Según el evangelista Lucas, Jesús
declaró: “Les digo a ustedes los que escuchan: Continúen amando a sus enemigos, haciendo bien a los que los
odian, bendiciendo a los que los maldicen, orando por los que los insultan” (Luc. 6:27, 28). Nosotros, al igual que
los discípulos del siglo primero, tomamos a pecho las enseñanzas de Jesús. ¿Cómo ‘hacemos el bien a los que
nos odian’? Respondiendo a su hostilidad con actos bondadosos. ¿Cómo ‘bendecimos a los que nos maldicen’?
Hablándoles de forma amable y considerada. Y ¿cómo ‘oramos por los que nos persiguen’ valiéndose de
violencia física o de insultos? Pidiéndole a Jehová que tales personas cambien y obtengan su favor. Cuando así
lo hacemos, demostramos que amamos a nuestros enemigos.
CAPITULO 4
w07 1/12 pág. 26 párr. 3 ¿Apoya usted la soberanía de Jehová?
3. ¿Cómo se preparó Jesús para cumplir con su misión y apoyar la soberanía de Jehová?
3 A fin de prepararse para su misión, “Jesús, lleno de espíritu santo, se apartó del Jordán, y el espíritu lo
condujo por aquí y por allá en el desierto” (Lucas 4:1; Marcos 1:12). Durante los cuarenta días que pasó a solas,
pudo reflexionar profundamente en el desafío del Diablo a la soberanía de Jehová y en lo que él tendría que
hacer para defenderla. Aquel desafío implica a todas las criaturas inteligentes, tanto las del cielo como las de la
Tierra. Así que nos conviene examinar la fiel trayectoria de Jesús y pensar en lo que debemos hacer nosotros
para apoyar y defender la soberanía de Jehová (Job 1:6-12; 2:2-6).
w11 15/12 pág. 15 párrs. 10-11 ¿Por qué necesitamos que nos guíe el espíritu de Dios?
10, 11. ¿Qué anhelaba el Hijo unigénito de Dios, y de qué forma lo ayudó el espíritu santo?
10 La segunda razón por la que necesitamos la guía del espíritu, es que este fue el medio por el cual Dios
dirigió a su propio Hijo unigénito. Ya antes de venir a la Tierra, Jesús conocía bien esta profecía: “Sobre él tiene
que asentarse el espíritu de Jehová, el espíritu de sabiduría y de entendimiento, el espíritu de consejo y de
poderío, el espíritu de conocimiento y del temor de Jehová” (Isa. 11:2). ¡Cuánto debió de anhelar él la ayuda del
espíritu santo, con el cual podría encarar las grandes dificultades que le esperaban en la Tierra!
11 Jesús vio hacerse realidad la promesa de Jehová. Los Evangelios señalan lo que le sucedió justo después
de bautizarse: “Lleno de espíritu santo, se apartó del Jordán, y el espíritu lo condujo por aquí y por allá en el
desierto” (Luc. 4:1). Allí se dedicó al ayuno, la oración y la meditación, y probablemente recibió instrucciones e
iluminación de Jehová sobre la tarea que le aguardaba. La fuerza activa de Dios operaba en la mente y corazón
de Cristo para guiar sus pensamientos y decisiones. Por eso, él siempre supo qué hacer en cada situación y
actuó en completo acuerdo con los deseos de su Padre.
w11 15/1 pág. 23 párr. 8 Poder para superar las tentaciones y el desánimo
8. ¿Con qué medios contamos para obtener el espíritu santo?
8 Jesús no solo resistió la tentación porque conocía las Escrituras, sino también porque estaba “lleno de
espíritu santo” (Luc. 4:1). Al igual que él, nosotros podemos ser más fuertes y capaces si mantenemos una
estrecha relación con Jehová. Pero ¿cómo podemos acercarnos a Dios? Aprovechando al máximo los medios
que él ha provisto para llenarnos con su espíritu, entre ellos, el estudio de la Biblia, la oración y la congregación
(Sant. 4:7, 8). Muchos hermanos reconocen que es muy beneficioso mantenerse ocupado en las actividades
cristianas. Señalan, por ejemplo, que les ayuda a fijar la mente en pensamientos que edifican la espiritualidad.
w06 15/8 págs. 26-27 párr. 7 “Ustedes han oído del aguante de Job”
7. ¿Cuál es la mejor forma de contrarrestar la debilidad física?
7 Nunca olvidemos que el Diablo aprovechará cualquier dificultad que afrontemos para tratar de distanciarnos
de Jehová. Por ejemplo, ¿cuándo tentó a Jesús? Cuando este se hallaba hambriento tras haber ayunado muchos
días (Lucas 4:1-3). Aun así, pudo rechazar con firmeza las tentaciones del Diablo gracias a su fortaleza
espiritual. Por lo tanto, para contrarrestar cualquier debilidad física —debida quizás a una enfermedad o a la edad
avanzada—, es de vital importancia que fortalezcamos nuestra espiritualidad. Aunque “el hombre que somos
exteriormente se vaya desgastando”, no nos rendimos, pues “el hombre que somos interiormente va
renovándose de día en día” (2 Corintios 4:16).
w03 1/3 pág. 11 párr. 12 ‘Seamos animosos y fuertes’
12. ¿Qué magnífico ejemplo de valor nos dio Jesús, y cómo animó a sus discípulos?
12 Meditar en personajes bíblicos que, como Jeremías, actuaron con valor contribuirá a que seamos más
valerosos (Salmo 77:12). Por ejemplo, al examinar el ministerio de Jesús, nos impresiona el denuedo que
manifestó cuando Satanás lo tentó y cuando se enfrentó a la férrea oposición de los líderes judíos (Lucas 4:1-13;
20:19-47). Gracias al poder de Jehová, nadie logró doblegar a Jesús. Por ello, poco antes de su muerte, les dijo a
sus discípulos: “En el mundo están experimentando tribulación, pero ¡cobren ánimo!, yo he vencido al mundo”
(Juan 16:33; 17:16). Si ellos imitaban su modelo, también saldrían vencedores (1 Juan 2:6; Revelación 2:7, 11,
17, 26). Ahora bien, tenían que ‘cobrar ánimo’.
w11 15/3 pág. 11 párr. 20 Resistamos el espíritu del mundo y recibamos el de Dios
20. ¿Cuál era el centro de la vida de Jesús, y cómo podemos imitar su ejemplo?
20 Estudiemos a fondo la Biblia. Al enfrentarse a los ataques directos que Satanás lanzó contra su fe, Jesús
citó de las Escrituras (Luc. 4:1-13). Y también las tomó como autoridad al responder a sus adversarios religiosos
(Mat. 15:3-6). De hecho, dedicó toda su vida a conocer y cumplir la ley de Jehová (Mat. 5:17). Nosotros también
tenemos que alimentar continuamente nuestra fe con la Palabra de Dios (Fili. 4:8, 9). Algunos cristianos tal vez
piensen que no tienen tiempo para el estudio personal y en familia. En tal caso, conviene recordar que muchas
veces no es cuestión de tener tiempo, sino de sacarlo (Efe. 5:15-17).
w11 15/2 pág. 29 párrs. 6-7 ¿Odiamos la maldad?
6, 7. a) ¿Cómo reaccionó Jesús ante Satanás y sus demonios? b) ¿Por qué están tan extendidas las artes
ocultas?
6 Durante toda su vida en la Tierra, Jesús se opuso con firmeza a Satanás y sus demonios. Cuando el Diablo
lanzó ataques directos contra él, se mantuvo leal a Dios (Luc. 4:1-13). Y también supo resistir cuando el
Enemigo intentó de forma más velada corromper su pensamiento y conducta (Mat. 16:21-23). Además, a muchas
personas necesitadas de su ayuda las libró del cruel dominio de los espíritus malignos (Mar. 5:2, 8, 12-15; 9:20,
25-27).
7 Después de ser coronado en 1914, Jesús libró a los cielos de la contaminante presencia de Satanás y sus
demonios. Por este motivo, el Diablo está más empeñado que nunca en seguir “extraviando [con sus engaños] a
toda la tierra habitada” (Rev. 12:9, 10). Con razón hay cada vez más interés por el ocultismo. Ciertamente, es
una plaga muy extendida de la que debemos protegernos. La cuestión es: ¿cómo podemos hacerlo?
w08 15/4 pág. 12 párrs. 3-4 Jóvenes, acuérdense ahora de su Magnífico Creador
3, 4. ¿Cómo demostró Jesús que confiaba en Jehová, y por qué es importante que nosotros también
confiemos en él?
3 El mayor ejemplo de confianza en Dios lo dio, por supuesto, Jesucristo. Él vivía conforme a las palabras de
Proverbios 3:5, 6: “Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. En todos
tus caminos tómalo en cuenta, y él mismo hará derechas tus sendas”. Poco después del bautismo de Jesús,
Satanás trató de tentarlo ofreciéndole todo el poder y la gloria de este mundo (Luc. 4:3-13). Pero Jesús no se
dejó engañar. Él sabía que las ‘riquezas, la gloria y la vida’ verdaderas son “el resultado de la humildad y del
temor de Jehová” (Pro. 22:4).
4 El mundo de hoy está dominado por la codicia y el egoísmo. En vista del ambiente que nos rodea, es
imprescindible que sigamos el ejemplo de Jesús. Recuerda, joven, que Satanás está haciendo todo lo posible por
sacar a los siervos de Jehová del camino estrecho que lleva a la vida. A él le gustaría que todos anduvieran en el
camino ancho que lleva a la destrucción. ¡No te dejes engañar por él! Más bien, resuélvete a acordarte de tu
Magnífico Creador. Confía en él con todo el corazón y esfuérzate por alcanzar “la vida que realmente lo es”, la
vida de verdad. Ten la seguridad de que esta esperanza pronto se hará realidad (1 Tim. 6:19).
w05 1/9 pág. 30 “El dicho de Jehová” nos salvaguarda
Cuando Satanás tentó a Jesús en el desierto, este lo rebatió con citas exactas de la Palabra de Dios (Lucas
4:1-13). No se puso a discutir con el Diablo recurriendo simplemente a su ingenio. Más bien, basó su
argumentación en las Escrituras y habló con el corazón. Por eso, la estrategia del Diablo, que había funcionado
en Edén, fracasó en el caso de Jesús. Las maquinaciones de Satanás tampoco serán efectivas en nuestro caso
si llenamos el corazón con los dichos de Jehová. Y nada puede ser más importante, porque “procedentes [del
corazón] son las fuentes de la vida” (Proverbios 4:23).
Además, debemos vigilar de continuo el corazón, sin descuidarnos. Aunque Satanás no logró su objetivo en el
desierto, siguió poniendo a prueba a Jesús (Lucas 4:13). Lo mismo hará con nosotros, probando diversas
tácticas a fin de quebrantar nuestra integridad (Revelación [Apocalipsis] 12:17). Por lo tanto, debemos imitar a
Jesús y cultivar un amor profundo por la Biblia, a la vez que le pedimos incesantemente a Dios espíritu santo y
sabiduría (1 Tesalonicenses 5:17; Hebreos 5:7). Jehová, por su parte, promete a todos los que se refugian en él
que ninguno de ellos sufrirá daño espiritual (Salmo 91:1-10; Proverbios 1:33).
w08 15/3 pág. 31 Puntos sobresalientes del libro de Lucas
Lecciones para nosotros:
4:4. No debemos dejar que pase un solo día sin que hayamos analizado algún tema espiritual.
w09 15/4 pág. 17 párrs. 12-13 La creación revela la sabiduría de Jehová
12, 13. ¿Qué lecciones podemos aprender del damán?
12 ¿Qué lecciones aprendemos del damán? Para empezar, este animalito no se expone a los ataques de los
depredadores. Más bien, aprovecha su aguda visión para divisarlos a la distancia y siempre está cerca de un
hoyo o una grieta para poder esconderse. Del mismo modo, nosotros tenemos que desarrollar una visión
espiritual aguda a fin de percibir los peligros que acechan en el mundo de Satanás. El apóstol Pedro recomendó
lo siguiente a los cristianos: “Mantengan su juicio, sean vigilantes. Su adversario, el Diablo, anda en derredor
como león rugiente, procurando devorar a alguien” (1 Ped. 5:8). Mientras estuvo en la Tierra, Jesús siempre se
mantuvo en guardia contra los intentos de Satanás de quebrantar su lealtad (Mat. 4:1-11). ¡Qué excelente
ejemplo para todos nosotros!
13 Algo que nos ayudará a mantenernos en guardia es aprovechar la protección que Jehová nos ofrece. Por
eso, no podemos descuidar el estudio de la Palabra de Dios ni la asistencia a las reuniones (Luc. 4:4; Heb.
10:24, 25). Además, tal como los damanes sobreviven gracias a las comunidades tan unidas que forman,
nosotros tenemos que mantenernos cerca de nuestros hermanos, de modo que podamos tener “un intercambio
de estímulo” con ellos (Rom. 1:12). Si buscamos la protección que Jehová nos ofrece, podremos decir lo mismo
que el salmista David, quien escribió: “Jehová es mi peñasco y mi plaza fuerte y el Proveedor de escape para mí.
Mi Dios es mi roca. En él me refugiaré” (Sal. 18:2).
wt cap. 8 pág. 71 párr. 4 ‘Una lucha contra fuerzas espirituales inicuas’
4. ¿De quién proviene el poder de los gobiernos humanos, y cómo lo sabemos?
4 Juan vio a continuación una bestia salvaje de siete cabezas y diez cuernos, la cual tenía autoridad “sobre
toda tribu y pueblo y lengua y nación”. Esta bestia representa todo el sistema político mundial. A Juan se le dijo
que “el dragón [Satanás el Diablo] dio a la bestia su poder y su trono y gran autoridad” (Revelación 13:1, 2, 7).
En efecto: el poder y la autoridad de los gobiernos humanos provienen de Satanás. Por consiguiente, tal como
escribió el apóstol Pablo, los auténticos “gobernantes mundiales” son “las fuerzas espirituales inicuas en los
lugares celestiales”, que controlan a los gobiernos humanos. Quienes desean adorar a Jehová han de captar
todo lo que esto implica (Lucas 4:5, 6).
su cap. 2 págs. 14-15 párr. 4 Las cuestiones que determinan nuestro porvenir
4. a) ¿De dónde vino Satanás? b) ¿Qué deseo incorrecto permitió él que se desarrollara?
4 En aquel tiempo toda la creación era perfecta. A diferencia de los animales, tanto los ángeles como los
humanos tenían la facultad de libre albedrío. Pero poco después de la creación del hombre uno de los ángeles
abusó de su maravillosa facultad de tomar decisiones personales, y se rebeló contra la soberanía de Jehová. Así,
hizo de sí mismo un adversario, o resistidor, que es el significado literal del nombre Satanás. (Compárese con
Santiago 1:14, 15; Revelación 12:9.) Movido por la ambición, Satanás procuró apartar de Jehová Dios a la
primera pareja humana mediante seducirlos para ponerlos bajo su propia influencia. Vio en ellos la posibilidad de
tener una Tierra llena de humanos que lo honraran a él como dios de ellos. (Compárese con Isaías 14:12-14;
Lucas 4:5-7.) El relato de lo que tuvo lugar en Edén no es simple fábula. Jesucristo se refirió a ello como realidad
histórica. (Mateo 19:4, 5.)
re cap. 32 págs. 227-228 párr. 16 Se lleva a término la cólera de Dios
16. a) ¿A quién sirven las naciones, sea que estén al tanto de ello o no? Explique. b) ¿Cómo refleja el
mundo la personalidad de Satanás? c) ¿Cuándo será derribado el trono de la bestia salvaje?
16 ¿Cómo se sostiene esta relación entre Satanás y las naciones? Cuando Satanás tentó a Jesús, le mostró
todos los reinos del mundo en una visión y le ofreció “toda esta autoridad y la gloria de ellos”. Pero había una
condición... primero Jesús tenía que ejecutar un acto de adoración delante de Satanás. (Lucas 4:5-7.)
¿Podemos imaginarnos que los gobiernos del mundo reciban su autoridad a menor precio que ese? De ninguna
manera. Según la Biblia, Satanás es el dios de este sistema de cosas, de modo que, sea que las naciones se
den cuenta de ello o no, le sirven. (2 Corintios 4:3, 4.) Esta situación se revela en la composición del sistema
mundial actual, que está construido sobre una base de nacionalismo estrecho, odio y egotismo. Está organizado
como Satanás lo desea... para mantener bajo su control a la humanidad. La corrupción en el gobierno, la
ambición de poder, la diplomacia mentirosa, la carrera de armamentos... estas cosas reflejan la personalidad
degradada de Satanás. El mundo sigue las normas injustas de Satanás, y así hace de él su dios. El trono de la
bestia salvaje será derribado cuando se le quite la existencia a esa bestia y finalmente la Simiente o
Descendencia de la mujer de Dios abisme al mismo Satanás. (Génesis 3:15; Revelación 19:20, 21; 20:1-3.)
w07 15/3 pág. 27 párr. 7 Los demonios: cómo oponernos a ellos
7. ¿Cuánto poder tiene Satanás sobre este mundo?
7 Satanás ha calumniado a Jehová a lo largo de la historia (Proverbios 27:11). Además, ha logrado influir en
gran parte de la humanidad. Tanto es así, que 1 Juan 5:19 declara que “el mundo entero yace en el poder del
inicuo”. Es por eso que el Diablo pudo tentar a Jesús ofreciéndole la autoridad y la gloria de “todos los reinos de
la tierra habitada” (Lucas 4:5-7). Refiriéndose a Satanás, el apóstol Pablo dice: “Ahora, si las buenas nuevas que
declaramos están de hecho veladas, están veladas entre los que están pereciendo, entre quienes el dios de este
sistema de cosas ha cegado las mentes de los incrédulos, para que no pase a ellos la iluminación de las
gloriosas buenas nuevas acerca del Cristo, que es la imagen de Dios” (2 Corintios 4:3, 4). Satanás es “mentiroso
y el padre de la mentira”, pero se presenta como un “ángel de luz” (Juan 8:44; 2 Corintios 11:14). Tiene el poder y
los métodos necesarios para cegar la mente de los gobernantes del mundo y sus súbditos. Con su propaganda y
sus mentiras y mitos religiosos, ha extraviado a la humanidad.
w08 15/6 págs. 9-10 párr. 13 ¿De qué cosas debemos huir los cristianos?
13. ¿De qué formas sutiles de idolatría debemos huir?
13 La Biblia también habla de otras formas sutiles de idolatría; por ejemplo, la codicia (Col. 3:5). Codiciar es
desear algo prohibido, como lo que le pertenece a otra persona (Éxo. 20:17). El ángel que se convirtió en
Satanás dejó que creciera en él el deseo codicioso de ser como el Altísimo y recibir adoración (Luc. 4:5-7). Esto
lo llevó a rebelarse contra Jehová y a seducir a Eva para que codiciara algo que Dios había prohibido. En cierto
modo, Adán también se hizo idólatra al dejar que su deseo egoísta de tener la compañía de su esposa fuera más
importante que obedecer a su amoroso Padre celestial. Todos los que quieran huir del día de la ira divina deben
adorar solo a Jehová y evitar tales manifestaciones de codicia.
su cap. 12 pág. 91 párr. 6 ¿Identificados para destrucción, o para sobrevivir?
6. a) ¿Cómo será destruida Babilonia la Grande? b) Cuando Jesús estuvo en la Tierra, ¿cómo mostró
que no toleraba ninguna rivalidad respecto a Jehová?
6 El relato no nos está autorizando a destruir ni edificios que pertenezcan a grupos religiosos ni a personas
que estén dedicadas a la adoración falsa. Para ejecutar sus juicios rectos, Jehová ha nombrado como Jehú
Mayor al glorificado Jesucristo, y no a sus testigos del día moderno. Al permitir que las potencias políticas
combinadas expresen el odio que ellas mismas le tienen a Babilonia la Grande, el Rey celestial efectuará la
aniquilación del imperio mundial de la religión falsa (Revelación 6:2; 17:16; 19:1, 2). Cuando estuvo en la Tierra,
Jesús se negó a ejecutar siquiera un solo acto de adoración que honrara al Diablo. Expresó denuncia contra el
poner a un lado la Palabra de Dios para aceptar la tradición humana, y usar la adoración de Dios para ganancia
comercial. No toleró rivalidad alguna respecto a Jehová. (Lucas 4:5-8; Mateo 15:3-9; 21:12, 13.)
w93 15/1 pág. 10 párr. 9 Portadores de luz, ¿con qué propósito?
9. ¿Por qué no se dedicó Jesús a mejorar el sistema de cosas de sus días?
9 ¿Con qué propósito fue Jesús la luz del mundo? Ciertamente no fue con ningún propósito mundano ni
materialista. No aceptó que ni Satanás, el gobernante del mundo, ni el pueblo lo hicieran rey, y rehusó tratar de
enderezar el sistema político de aquel tiempo. (Lucas 4:5-8; Juan 6:15; 14:30.) Jesús mostró gran compasión por
los afligidos y los alivió de maneras que otras personas no podían. Pero sabía que la gente no podía recibir alivio
permanente en medio de una sociedad humana que estaba bajo condenación divina debido al pecado heredado
y que estaba manipulada por fuerzas espirituales inicuas. Como tenía una visión penetrante respecto a los
asuntos divinos, hizo que toda su vida girara en torno a hacer la voluntad de Dios. (Hebreos 10:7.)
re cap. 28 pág. 189 párr. 12 La lucha contra dos bestias feroces
12. a) ¿Qué significa el que la bestia salvaje salga “del mar”, y cuándo comenzó a surgir de allí? b) ¿Qué
indica el que el dragón dé a la bestia simbólica su gran autoridad?
12 La bestia salvaje sale “del mar”, que es símbolo apropiado de las masas turbulentas de las cuales brota el
gobierno humano. (Isaías 17:12, 13.) Esta bestia salvaje empezó a salir del mar de la humanidad turbulenta allá
en los días de Nemrod (alrededor del siglo XXI a.E.C.), cuando empezó a manifestarse un sistema de cosas en
oposición a Jehová después del Diluvio. (Génesis 10:8-12; 11:1-9.) Pero solo durante el día del Señor se ha
manifestado de lleno la última de sus siete cabezas. Debe notarse, además, que fue el dragón quien “dio a la
bestia su poder y su trono y gran autoridad”. (Compárese con Lucas 4:6.) La bestia es la creación política de
Satanás entre las masas de la humanidad. Ciertamente Satanás es “el gobernante de este mundo”. (Juan 12:31.)
w11 15/3 pág. 9 párrs. 8-9 Resistamos el espíritu del mundo y recibamos el de Dios
8, 9. ¿Qué preguntas sobre el entretenimiento deberíamos plantearnos?
8 El espíritu de Dios promueve todo lo contrario: la pureza, la apacibilidad y la misericordia. Por eso, hacemos
bien en preguntarnos: “¿Me ayudan las diversiones que elijo a cultivar buenas cualidades?”. La persona que
tiene la sabiduría de arriba vive su vida “sin ser hipócrita”. En efecto, quien permite que el espíritu santo guíe sus
pasos no predica en la calle la pureza y la paz, y luego en casa se entretiene viendo escenas de salvajismo o
inmoralidad sexual.
9 Jehová espera devoción exclusiva. Pero Satanás no pide tanto. Como vemos por las tentaciones que le puso
a Jesús, él se conforma con un solo acto de adoración (Luc. 4:7, 8). Por eso, preguntémonos: “¿Me permiten mis
diversiones darle a Dios la devoción que se merece? ¿Me ayudan a resistir el espíritu del mundo, o me lo hacen
más difícil? ¿Tendré que seleccionarlas con más cuidado?”.
w99 1/12 págs. 14-15 párr. 2 Seamos lectores felices del libro de Revelación
2. ¿Por qué es de interés para los cristianos que viven en la actualidad la situación en la que se
encontraban Juan y sus hermanos cristianos?
2 Las circunstancias en que se escribió este libro bíblico son muy significativas para los cristianos que vivimos
en la actualidad. Juan sufría persecución porque daba testimonio de Jehová y de su Hijo, Cristo Jesús. Tanto él
como sus hermanos cristianos vivían en un ambiente de hostilidad debido a que, si bien procuraban ser buenos
ciudadanos, no adoraban al emperador (Lucas 4:8). Los cristianos verdaderos se encuentran hoy día en una
situación parecida en algunos países, donde el Estado se arroga el derecho de definir lo que es “religiosamente
correcto”. Por ello, son muy consoladoras las palabras de la introducción del libro de Revelación: “Feliz es el que
lee en voz alta, y los que oyen, las palabras de esta profecía, y que observan las cosas que se han escrito en
ella; porque el tiempo señalado está cerca” (Revelación 1:3). En efecto, los lectores atentos y obedientes de
Revelación pueden hallar felicidad verdadera y muchas bendiciones.
w05 15/5 pág. 22 párr. 12 Conozcamos los caminos de Jehová
12. ¿Cómo debería haber influido en Israel saber que Jehová exige devoción exclusiva?
12 Demos a Jehová devoción exclusiva. La nación de Israel estaba presente cuando Jehová declaró que exige
devoción exclusiva (Éxodo 20:2-5). Los israelitas tenían muchas pruebas de que Jehová es el Dios verdadero
(Deuteronomio 4:33-35). Jehová dejó claro que, sin importar lo que hicieran otras naciones, él no toleraría
ninguna forma de idolatría ni espiritismo entre su pueblo. Su devoción a él no podía ser un simple formalismo.
Todos tenían que amar a Jehová con todo el corazón, con toda el alma y con toda la fuerza vital (Deuteronomio
6:5, 6). Y ese amor debería reflejarse en su habla, su conducta y, en realidad, en todo aspecto de su vida
(Levítico 20:27; 24:15, 16; 26:1). El mismo Jesucristo expuso claramente que Jehová exige devoción exclusiva
(Marcos 12:28-30; Lucas 4:8).
w10 15/11 pág. 9 párrs. 9-10 Joven, resiste la presión de grupo
9, 10. ¿Cómo te ayuda a enfrentarte a la presión de grupo el que estés convencido de tus creencias?
9 Si eres adolescente, estás en una etapa de la vida en la que tu “facultad de raciocinio” —tu capacidad de
analizar las cosas— se está desarrollando como nunca antes (léase Romanos 12:1, 2). Este es el momento de
pensar seriamente en lo que significa para ti ser testigo de Jehová. Eso te permitirá fortalecer tus convicciones.
Entonces, cuando tus compañeros te presionen, sabrás responder de inmediato y con más confianza. Te sentirás
como una joven cristiana que dijo: “Cuando me mantengo firme ante mis compañeros, les estoy mostrando quién
soy yo. Mi religión no es una simple etiqueta. Es lo que da forma a mis opiniones, mis metas, mis principios.
Es mi vida entera”.
10 No es fácil mantenerse firme y defender los principios justos (Luc. 13:24). Y probablemente te preguntes si
vale la pena tanto esfuerzo. Pero recuerda: si das la impresión de que te estás disculpando o de que te
avergüenzas de tus creencias, tus compañeros lo notarán y quizás hasta se pongan más pesados. En cambio, si
te expresas con convicción, tal vez te sorprenda lo rápido que se dan por vencidos (compárese con Lucas
4:12, 13).
w08 15/11 págs. 30-31 párr. 15 “Opónganse al Diablo” como hizo Jesús
15. ¿Por qué debemos estar siempre alertas?
15 Después de tres intentos fallidos por quebrantar la lealtad de Jesús, “el Diablo lo dejó” (Mat. 4:11). Pero
no se dio por vencido, pues la Biblia dice: “Habiendo concluido toda la tentación [en el desierto], se retiró de él
hasta otro tiempo conveniente” (Luc. 4:13). Aunque hayamos superado una tentación —y estemos agradecidos a
Jehová por ello—, debemos seguir buscando la ayuda divina. No olvidemos que Satanás seguirá tratando de
tentarnos, y lo hará cuando mejor le convenga, no necesariamente cuando lo estemos esperando. Por eso es tan
importante que estemos siempre alertas, listos para afrontar las pruebas que vengan y decididos a seguir
sirviendo a Jehová.
km 7/06 pág. 4 párr. 3 Siembre buenos hábitos y coseche abundantes bendiciones
3. ¿Qué bendiciones cosechamos si asistimos con regularidad a las reuniones?
3 Jesús tenía la costumbre de acudir a la sinagoga, donde se leían las Escrituras (Luc. 4:16). No hay duda de
que esto le dio fuerzas para enfrentar las pruebas que iba a sufrir. A nosotros también nos fortalece la instrucción
espiritual que se imparte en las reuniones de congregación, así como el sano “intercambio de estímulo” (Rom.
1:12). Reunirnos con nuestros hermanos nos ayuda a aguantar las dificultades de estos últimos días (Heb.
10:24, 25). ¿Tiene usted aún la costumbre de asistir a todas las reuniones?
w02 15/3 pág. 10 párr. 8 ¿Es real para nosotros el acaudillamiento de Cristo?
8. ¿Qué acostumbraba hacer Jesús en la sinagoga, y cómo pueden imitarlo los jóvenes?
8 Cristo tenía la costumbre de ir a la sinagoga a escuchar la lectura de las Escrituras y participar en ella
(Lucas 4:16; Hechos 15:21). Los jóvenes se benefician mucho de seguir su ejemplo al asistir con asiduidad a las
reuniones cristianas, donde se lee y estudia la Biblia. Richard, de 14 años, expresa su gratitud por ellas con las
siguientes palabras: “Las reuniones son valiosas para mí. Allí se me recuerda constantemente qué es bueno y
qué es malo, qué es moral y qué es inmoral, qué es cristiano y qué no lo es. No tengo que aprenderlo por las
malas, por experiencia”. En efecto, “el recordatorio de Jehová es fidedigno, hace sabio al inexperto” (Salmo 19:7).
Nicole también procura estar presente en las cinco reuniones semanales. Además, dedica de dos a tres horas a
prepararse para ellas (Efesios 5:15, 16).
w07 1/3 pág. 23 párr. 14 Ensalcemos juntos el nombre de Jehová
14. a) ¿Se contentó David con alabar a Jehová en privado? b) ¿Qué ejemplo dio Jesús en cuanto a adorar
públicamente a Dios?
14 “Oh, engrandezcan ustedes a Jehová conmigo, y juntos ensalcemos su nombre.” (Salmo 34:3.) David no se
contentó con alabar a Jehová en privado, sino que invitó afectuosamente a sus compañeros a unírsele y ensalzar
juntos el nombre de Dios. El David Mayor, Jesucristo, también se complacía en alabar a Jehová en público: en la
sinagoga, durante las fiestas en el templo de Jerusalén y en compañía de sus discípulos (Lucas 2:49; 4:16-19;
10:21; Juan 18:20). Nosotros tenemos el gozoso privilegio de imitar a Jesús glorificando a Jehová con nuestros
hermanos en toda ocasión, especialmente ahora, “al contemplar [...] que el día se acerca” (Hebreos 10:24, 25).
dn págs. 22-23 párr. 32 Gobernación divina... la única esperanza de toda la humanidad
32. (a) ¿Qué gobernación reconoció Jesús, según lo indicó el mensaje que predicó? (b) A este respecto,
¿qué aguardaba Jesús que Jehová Dios hiciera?
32 Rotundamente Jesucristo rehusó la gobernación humana de manos de Satanás el Diablo. Reconoció la
gobernación divina, la de Jehová Dios. Por eso fue por toda la tierra de la nación de Israel proclamando:
“Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado.” Después de su bautismo en el río Jordán había
sido ungido con el espíritu de Dios para predicar ese mensaje. Envió a sus doce apóstoles a predicar ese mismo
mensaje de esperanza para toda la humanidad. (Mateo 4:13-17; Lucas 4:16-21; 9:1-6; Mateo 10:1-7) Jesucristo
aguardaba a que Dios expresara su gobernación divina estableciendo el reino celestial en manos de la
Descendencia Prometida que ha de quebrantar a la Gran Serpiente, magullándolo en la cabeza y así
reduciéndolo a la nada para que toda la humanidad sea emancipada. Jesús murió fiel a la gobernación divina,
reconociendo únicamente a Jehová Dios como el Gobernante Supremo, el Soberano Universal.
gu pág. 30 párr. 4 ¿Es el texto de las Santas Escrituras una guía confiable de Dios?
4. a) ¿Hasta qué grado se esforzaban los copistas de las Santas Escrituras por no cometer errores?
b) ¿Dudaron en algún momento Jesús y sus seguidores de la exactitud de las copias que
utilizaban?
4 Desde el principio se hicieron copias a mano (manuscritos) de los textos originales de las Santas Escrituras.
Dicha labor se efectuó bajo la dirección de Dios para que el hombre pudiera conocer y seguir Su guía
(compárese con Deuteronomio 17:18). Los copistas eran sumamente meticulosos en su trabajo. Por ejemplo, los
antiguos copistas hebreos hasta contaban cada letra de la Torá para impedir que se deslizaran errores al copiar
los manuscritos. Cada vez que copiaban uno, contaban las letras que habían escrito para ver si correspondían
con las que contenía el original y así se aseguraban de que eran idénticos. Se informa que contaron un total de
815.140 letras en las Escrituras Hebreas. En el siglo primero de la era común, Jesús y sus seguidores citaron de
los manuscritos existentes en su día sin dudar en lo más mínimo de la exactitud del texto (Lucas 4:16-21;
Hechos 17:1-3). La precisión de los hombres que con el paso de los siglos han copiado las Escrituras ha
contribuido a que el texto se haya transmitido con exactitud hasta nuestro día.
w92 15/3 pág. 11 párr. 15 Usemos con el propósito debido la libertad que Dios nos ha dado
15. ¿Qué papel desempeñó Jesús en restaurar la libertad a la humanidad?
15 Para dar de nuevo libertad a la humanidad, Dios envió a su Hijo a la Tierra como hombre. Jesucristo, el Hijo
de Dios, al ceder voluntariamente su vida humana perfecta, proveyó el sacrificio de rescate, la base para libertar
a la humanidad. (Mateo 20:28.) También proclamó un mensaje de liberación. Al principio de su ministerio se
aplicó a sí mismo las palabras: “El espíritu del Señor Soberano Jehová está sobre mí, por razón de que Jehová
me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los mansos. Me ha enviado para vendar a los quebrantados de
corazón, para proclamar libertad a los que han sido llevados cautivos y la apertura ancha de los ojos aun a los
prisioneros”. (Isaías 61:1; Lucas 4:16-21.)
w97 15/1 pág. 11 párr. 6 Nuestro papel de mensajeros de la paz de Dios
6. ¿Quién es el mayor mensajero de la paz de Jehová, y qué comisión se aplicó a sí mismo?
6 Jesucristo es el mayor mensajero de la paz de Jehová. Es la Palabra de Dios, el Vocero personal de Jehová.
(Juan 1:14.) De modo que poco después de bautizarse en el río Jordán, Jesús fue a la sinagoga de Nazaret, se
puso de pie y leyó en voz alta su comisión directamente del capítulo 61 de Isaías. Esa comisión mostraba con
claridad que se le había enviado para predicar “liberación” y “recobro”, así como la oportunidad de conseguir la
aceptación de Jehová. Pero Jesús hizo más que limitarse a proclamar un mensaje de paz. Dios también lo envió
para que colocara el fundamento de una paz permanente. (Lucas 4:16-21.)
w08 15/2 págs. 18-19 párr. 10 Imitemos al más grande de los misioneros
10. ¿Con qué magnífico instrumento contamos para enseñar las verdades de la Biblia?
10 Jesús basó su enseñanza en lo que había aprendido directamente de Jehová y en lo que decían las Santas
Escrituras (Luc. 4:16-21; Juan 8:28). Y nosotros imitamos su ejemplo cuando seguimos su guía y nos basamos
en la Palabra de Dios al enseñar. Así, todos hablaremos de lo mismo y tendremos la misma forma de pensar, lo
que sin duda fortalecerá nuestra unidad (1 Cor. 1:10). “El esclavo fiel y discreto” suministra publicaciones bíblicas
para ayudarnos a impartir la misma enseñanza en todo el mundo y cumplir nuestra comisión de predicar.
¿Verdad que estamos muy agradecidos por ello? (Mat. 24:45; 28:19, 20.) Una de dichas publicaciones es el libro
Enseña, editado en 179 idiomas.
w00 15/11 pág. 17 párr. 9 ¿Quiénes son los ministros de Dios hoy día?
9. ¿Cuándo recibió Jesús la ordenación, y quién la realizó?
9 Examinemos el ejemplo de Cristo para ver cuándo se lleva a cabo la ordenación del cristiano y quién la
efectúa. Jesús no poseía diplomas de ordenación ni títulos de seminarios que lo acreditaran como ministro,
ni tampoco había recibido su nombramiento de hombre alguno. Entonces, ¿por qué afirmamos que era ministro?
Porque en él se cumplían las palabras divinamente inspiradas de Isaías: “El espíritu de Jehová está sobre mí,
porque él me ungió para declarar buenas nuevas” (Lucas 4:17-19; Isaías 61:1). Este pasaje muestra sin lugar a
dudas que Jesús tenía la comisión de predicar las buenas nuevas. Pero ¿quién se la había dado? Es patente que
la ordenación la había realizado Jehová Dios, pues su espíritu santo había ungido a Jesús para efectuar la obra.
¿Cuándo aconteció este hecho? Dado que el espíritu santo bajó sobre él en el momento en que se bautizó, fue
entonces cuando tuvo lugar su ordenación (Lucas 3:21, 22).
w94 1/12 págs. 10-11 párr. 12 El lugar legítimo de la adoración de Jehová en nuestra vida
12. ¿Cómo demostraron los discípulos de Jesús que daban prioridad a la adoración de Jehová?
12 Jesús también fijó un modelo para sus discípulos en la manera como cumplió su comisión de libertar de las
cargas de las prácticas religiosas falsas a los judíos fieles que estaban oprimidos. (Lucas 4:18.) En conformidad
con el mandato de Jesús de hacer discípulos y bautizarlos, los primeros cristianos proclamaron con valor la
voluntad de Jehová con respecto a su Señor resucitado. A Jehová le agradó mucho que dieran prioridad a su
adoración. Por eso, el ángel de Dios libertó milagrosamente de la cárcel a los apóstoles Pedro y Juan, y les
mandó: “Váyanse, y, puestos de pie en el templo, sigan hablando al pueblo todos los dichos acerca de esta vida”.
Obedecieron esas palabras con nuevas fuerzas. Todos los días, tanto en el templo de Jerusalén como de casa
en casa, “continuaban sin cesar enseñando y declarando las buenas nuevas acerca del Cristo, Jesús”. (Hechos
1:8; 4:29, 30; 5:20, 42; Mateo 28:19, 20.)
w09 15/7 pág. 22 párr. 11 Imite a Jesús: predique con valor
11. ¿Cómo se relacionan la valentía y el amor?
11 Lo que sí le dijo Jesús a Pilato fue lo siguiente: “Para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para
dar testimonio acerca de la verdad” (Juan 18:37). Su Padre celestial lo había comisionado para predicar las
buenas nuevas, y como Jesús lo amaba profundamente, cumplió esa comisión con mucho gusto (Luc. 4:18, 19).
Jesús también amaba a la gente y conocía los muchos problemas que tenían. Del mismo modo, nosotros
predicamos con valor porque amamos a Dios y al prójimo (Mat. 22:36-40).
w94 15/10 pág. 17 párr. 3 ¿Enseña usted como Jesús?
3. ¿Qué diferencias había entre la manera como daban su mensaje Jesús y los escribas y fariseos?
3 La diferencia entre la enseñanza de Jesús y la de los escribas no estribaba tan solo en el contenido —las
verdades de Dios, en vez de pesadas tradiciones orales de origen humano—, sino también en la manera de
impartirse. Los escribas y fariseos eran arrogantes, duros y altivos, y reclamaban títulos honoríficos, mientras que
menospreciaban a la gente común, llamándolos “malditos”. Jesús, por el contrario, era manso, amable,
bondadoso, compasivo y condescendiente, y se apiadaba de ellos. No solo les enseñaba con términos correctos,
sino que le brotaban del corazón palabras llenas de gracia que calaban hondo en sus oyentes. Atraía a la gente
con su alegre mensaje, al grado que iban de madrugada al templo para oírle, estaban pendientes de él y lo
escuchaban con gusto. Acudían a raudales para oírle y se iban diciendo: “Jamás ha hablado otro hombre así”.
(Juan 7:46-49; Marcos 12:37; Lucas 4:22; 19:48; 21:38.)
w09 15/7 pág. 15 párr. 1 Imite a Jesús: enseñe con amor
1. ¿Qué efecto tuvo en la gente la manera de enseñar de Jesús?
¿SE IMAGINA lo fascinante que debió de haber sido escuchar a Jesús? La Biblia nos muestra el efecto que
su manera de enseñar tuvo en la gente de su tiempo. Por ejemplo, el evangelista Lucas dice que los habitantes
de Nazaret “se maravillaban de las palabras llenas de gracia que procedían de su boca”. Mateo indica que las
personas que escucharon el Sermón del Monte “quedaron atónitas por su modo de enseñar”. Y Juan relata que
los guardias que fueron a arrestar a Jesús regresaron con las manos vacías y dijeron: “Jamás ha hablado otro
hombre así” (Luc. 4:22; Mat. 7:28; Juan 7:46).
km 8/97 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
No existe prueba bíblica de que el apóstol Pedro fuera un hombre casado [Lectura semanal de la Biblia]. Falso.
Lucas 4:38 indica que Pedro era casado.
w12 15/2 pág. 6 párrs. 11-12 Imitemos la actitud vigilante de Jesús
11, 12. a) ¿Qué les dijo Jesús a quienes intentaron distraerlo de su misión? b) ¿Cómo demostró Jesús equilibrio
en su labor?
11 Hubo personas que trataron de distraer a Jesús de su labor, aunque con buenas intenciones. Tomemos por
caso a los habitantes de Capernaum. Cuando vieron las curaciones milagrosas que realizó, se emocionaron tanto
que trataron de evitar que se marchara. Su deseo es comprensible. No obstante, la misión de Jesús era predicar
a todas “las ovejas perdidas de la casa de Israel”, no solo a las de una ciudad (Mat. 15:24). Así que les dijo:
“También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado”
(Luc. 4:40-44). Está visto que Jesús centró su vida en el ministerio y no dejó que nada ni nadie lo desviara de su
propósito.
12 Ahora bien, ¿se enfrascó Jesús tanto en su labor que se volvió un fanático o un asceta que rehuía toda
comodidad y placer? ¿Se absorbió tanto en su ministerio que estaba ajeno a las necesidades prácticas de las
familias? No. Jesús fue un ejemplo perfecto de equilibrio. Disfrutó de la vida y compartió momentos felices con
los amigos. Les otorgó gran valor a las familias y mostró que comprendía perfectamente sus necesidades y
problemas; además, expresó abiertamente su cariño por los niños (léase Marcos 10:13-16).
km 4/08 pág. 3 párr. 4 “Sigan sus pasos con sumo cuidado y atención”
4. ¿Cómo podemos hacer del Reino el tema de nuestra predicación?
4 Se concentró en el Reino. Las buenas nuevas del Reino fueron el tema de la predicación de Jesús (Luc.
4:43). En nuestro caso, tal vez no mencionemos de inmediato o directamente el Reino, pero tenemos presente la
importancia de que la persona vea que lo necesita. Aun si mencionamos las malas condiciones del mundo, que
indican que vivimos en los últimos días, principalmente declaramos “buenas nuevas de cosas buenas” (Rom.
10:15).
km 7/10 pág. 1 párr. 1 La predicación es nuestra prioridad
1. ¿Cómo demostró Jesús que para él era importante el ministerio?
1 Para Jesús, el ministerio tenía prioridad absoluta. Tanto se entregó a él, que recorrió a pie cientos de
kilómetros por toda Palestina, para llegar a cuantas personas le fuera posible. Por la misma razón, mantuvo su
vida sin complicaciones, de modo que pudiera dedicarle al servicio más tiempo y atención (Mat. 8:20). De hecho,
cuando las multitudes quisieron detenerlo para que curara a sus enfermos, les dijo: “También a otras ciudades
tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado” (Luc. 4:43).
km 2/10 pág. 2 párr. 3 “Ven, sé mi seguidor”
3. ¿Cómo podemos imitar el punto de vista de Jesús sobre el ministerio?
3 “Para esto fui enviado.” La predicación del Reino ocupó el primer lugar en la vida de Jesús (Luc. 4:43).
Él dio todo de sí mismo en el ministerio. Porque lo consideró urgente, siempre buscó oportunidades de hablar del
Reino. Ahora bien, nosotros somos sus seguidores. ¿Adónde nos llevan sus pasos? En nuestro vivir cotidiano,
¿hay personas a quienes podamos comunicarles las buenas nuevas? Que el amor de Cristo nos impulse a
difundir las buenas nuevas al máximo de nuestras capacidades (2 Cor. 5:14).
cf cap. 8 págs. 85-86 párrs. 19-20 “Para esto fui enviado”
19, 20. ¿Qué imagen usó Jesús para ilustrar la urgencia de predicar?
19 En tercer lugar, Jesús estaba siempre consciente de la urgencia de efectuar su ministerio. Recordemos la
conversación que sostuvo con la samaritana en el pozo cerca de Sicar. Es obvio que los apóstoles no vieron que
en aquella situación fuera urgente predicar las buenas nuevas. “¿No dicen ustedes que todavía hay cuatro meses
antes que venga la siega? —les preguntó Jesús—. ¡Miren! Les digo: Alcen los ojos y miren los campos, que
están blancos para la siega.” (Juan 4:35.)
20 Jesús tomó esta imagen de la época del año en que estaban. Era, por lo visto, el mes de kislev (noviembrediciembre),
y todavía faltaban cuatro meses para la siega de la cebada, que tiene lugar alrededor de la Pascua
(celebrada el 14 de nisán). No había razón para que los agricultores se apresuraran, pues aún quedaba mucho
tiempo. Pero ¿podía decirse lo mismo de la “siega” de discípulos? ¡Claro que no! Había muchas personas que
estaban listas para escuchar, para aprender, para seguir a Cristo y obtener la maravillosa esperanza que Jehová
les ofrecía. Era como si Jesús pudiera alzar la mirada sobre aquellos campos simbólicos y ver que estaban
blancos de mies madura que se mecía suavemente con la brisa, lo que señalaba que estaba lista para ser
cosechada. Había llegado la hora, y era urgente realizar el trabajo. Por eso, cuando los habitantes de una ciudad
trataron de retenerlo, él les contestó: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino
de Dios, porque para esto fui enviado” (Lucas 4:43).
cl cap. 21 pág. 211 párr. 4 Jesús revela la “sabiduría procedente de Dios”
4. a) ¿Cuál era el tema del mensaje de Jesús, y por qué revestía suma importancia? b) ¿Por qué eran las
recomendaciones de Jesús siempre prácticas y sumamente beneficiosas para sus oyentes?
4 Examinemos primero sus enseñanzas. El mensaje, “las buenas nuevas del reino”, revestía suma importancia
en vista del papel que desempeñaría dicho gobierno en vindicar la soberanía de Jehová y traer bendiciones
eternas para la humanidad (Lucas 4:43). Con su instrucción, Jesús también ofrecía consejos sensatos para el
diario vivir, dando así prueba de ser el “Maravilloso Consejero” predicho en las Escrituras (Isaías 9:6). Tales
consejos eran, sin duda, auténticas maravillas. Conocía a fondo la Palabra y la voluntad de Dios, así como la
naturaleza de la humanidad, por la que sentía gran cariño. Por ello, sus recomendaciones siempre eran prácticas
y sumamente beneficiosas para los oyentes. Quienes siguieran sus palabras, sus “dichos de vida eterna”,
alcanzarían la salvación (Juan 6:68).
cl cap. 2 págs. 23-24 párrs. 19-20 ¿De verdad podemos ‘acercarnos a Dios’?
19, 20. a) ¿Por qué puede decirse que Jesús fue un ejemplo sublime de amor? b) ¿Qué debemos tener
presente cuando leemos acerca de Jesús?
19 Jesús fue un ejemplo sublime de amor. Durante su ministerio demostró esta cualidad en sus múltiples
facetas, tales como la empatía y la misericordia. No podía presenciar el sufrimiento sin apiadarse, lo que lo
llevaba a actuar vez tras vez (Mateo 14:14). Aunque curó a los enfermos y alimentó a los hambrientos, expresó
su compasión de una forma mucho más decisiva: ayudando al prójimo a conocer, aceptar y amar la verdad
acerca del Reino de Dios, el gobierno que traerá bendiciones permanentes a la humanidad (Marcos 6:34; Lucas
4:43). No obstante, su mayor muestra de amor altruista fue la entrega voluntaria de su alma a favor de otras
personas (Juan 15:13).
20 ¿No es natural que este hombre tierno, afectuoso y de intensos sentimientos atrajera a gente de todas las
edades y antecedentes? (Marcos 10:13-16.) Pues bien, cuando leamos y meditemos sobre el ejemplo vivo de
Jesús, tengamos siempre presente que el Hijo es el claro reflejo de su Padre (Hebreos 1:3).
w93 15/4 pág. 31 ¿Recuerda usted?
¿De qué maneras fue Jesús un portador de luz? (Juan 8:12.) Jesús se dedicó a la predicación de las buenas
nuevas del Reino de Dios. (Lucas 4:43; Juan 18:37.) Además, desenmascaró las falsedades religiosas y así dio
libertad espiritual a los que estaban en esclavitud religiosa. (Mateo 15:3-9.) Probó de manera notable que era la
luz del mundo al entregar su vida humana perfecta como rescate. (Mateo 20:28; Juan 3:16.)—15/1, páginas
10, 11.
w93 15/1 págs. 10-11 párr. 10 Portadores de luz, ¿con qué propósito?
10. ¿De qué maneras y con qué propósito fue Jesús la luz del mundo?
10 Entonces, ¿de qué maneras y con qué propósito fue Jesús la luz del mundo? Se dedicó a la predicación de
las buenas nuevas del Reino de Dios. (Lucas 4:43; Juan 18:37.) También glorificó el nombre de su Padre
celestial al dar testimonio de la verdad acerca del propósito de Jehová. (Juan 17:4, 6.) Además, siendo la luz del
mundo, desenmascaró las falsedades religiosas y así dio libertad espiritual a los que estaban en esclavitud
religiosa. Denunció a Satanás como el manipulador invisible de los que se dejan usar por él. También identificó
claramente las obras que pertenecen a la oscuridad. (Mateo 15:3-9; Juan 3:19-21; 8:44.) Probó de manera
notable que era la luz del mundo al entregar su vida humana perfecta como rescate, y así abrió el camino para
que los que ejercen fe en esta provisión reciban perdón de sus pecados, tengan con Dios una relación aprobada
y contemplen la perspectiva de vivir para siempre como parte de la familia universal de Jehová. (Mateo 20:28;
Juan 3:16.) Y, finalmente, al mantener devoción piadosa perfecta durante toda su vida, Jesús sostuvo la
soberanía de Jehová y probó que el Diablo es un mentiroso, haciendo posible que los que aman la justicia
reciban beneficios eternos. Ahora bien, ¿sería Jesús el único portador de luz?
w00 15/2 págs. 21-22 párrs. 6-7 ¿Nos sentimos impulsados a actuar como Jesús?
6, 7. a) Según los Evangelios, ¿qué fue prioritario para Jesús cuando satisfizo las necesidades de la
gente? b) ¿Qué impulsaba a Jesús a predicar y enseñar?
6 Observemos la secuencia en un relato paralelo y qué da a entender sobre lo que es prioritario. Lo escribió
Lucas, un médico que se interesaba sinceramente por el bienestar físico de la gente. “Las muchedumbres [...] lo
siguieron [a Jesús]. Y él los recibió amablemente y se puso a hablarles del reino de Dios, y sanó a los que tenían
necesidad de curación.” (Lucas 9:11; Colosenses 4:14.) Aunque no sucede lo mismo en todas las narraciones de
milagros, en este caso, ¿qué pone en primer lugar el relato inspirado de Lucas? El hecho de que Jesús enseñó a
la gente.
7 Esto concuerda con lo que destaca Marcos 6:34. Este versículo muestra con claridad de qué manera en
particular se sintió impulsado Jesús a expresar su compasión: enseñando a la gente y satisfaciendo sus
necesidades espirituales. Jesús había dicho con anterioridad en su ministerio: “También a otras ciudades tengo
que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado” (Lucas 4:43). Sin embargo, nos
equivocaríamos si pensáramos que Jesús proclamó el mensaje del Reino por un mero sentido del deber, de
manera mecánica. No, lo que lo impulsó principalmente a predicar las buenas nuevas fue su compasión amorosa
por la gente. El mayor bien que Jesús podía hacer, incluso a los enfermos, los endemoniados, los pobres y los
hambrientos, era ayudarlos a conocer, aceptar y amar la verdad del Reino de Dios. Esta era una verdad de
fundamental importancia por causa del papel del Reino en la vindicación de la soberanía de Jehová y la
bendición permanente de la humanidad.
w08 15/4 págs. 15-16 párr. 17 Jóvenes, acuérdense ahora de su Magnífico Creador ***
17. ¿Por qué son Jesús, Pablo y Timoteo tan buenos ejemplos para los siervos de Dios de la actualidad?
17 A fin de ayudarnos a seguir en el camino que lleva a la vida, la Palabra de Dios presenta numerosos
ejemplos dignos de ser imitados. Pongamos por caso a Jesús. Aunque él fue el hombre más talentoso de la
historia, se concentró en la única labor que traería beneficios eternos a la gente: “declarar las buenas nuevas del
reino” (Luc. 4:43). ¿Y qué podemos decir del apóstol Pablo? Él quería darle a Jehová lo mejor de sí, por lo que
abandonó una prometedora carrera y dedicó todo su tiempo y energías a predicar las buenas nuevas. Y Timoteo,
“un hijo genuino en la fe”, imitó el excelente ejemplo de Pablo (1 Tim. 1:2). ¿Se arrepintieron Jesús, Pablo o
Timoteo de lo que hicieron con su vida? De ningún modo. De hecho, Pablo consideró que lo que el mundo
ofrecía era “un montón de basura” comparado con el honor de servir a Dios (Fili. 3:8-11).
w10 15/4 págs. 27-28 párr. 13 ¿Seguimos plenamente a Cristo?
13. ¿Cómo podemos saber si estamos sirviendo a Dios con toda el alma?
13 Ahora bien, conviene señalar que el celo no se mide necesariamente por el tiempo que dedicamos al
ministerio. Las circunstancias varían de una persona a otra. Así, un publicador que solo pasa una o dos horas al
mes en la predicación puede muy bien estar agradando a Jehová si eso es todo lo que le permite la salud
(compárese con Marcos 12:41-44). Por eso, cada uno debe evaluar con honradez sus propias aptitudes y
circunstancias a fin de determinar si está sirviendo a Dios con toda el alma. Además, dado que somos discípulos
de Cristo, queremos tener la misma actitud que nuestro Maestro (léase Romanos 15:5; 1 Cor. 2:16). ¿Y cuál era
su prioridad? Él mismo dio la respuesta al decir a los habitantes de Capernaum: “También a otras ciudades tengo
que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado” (Luc. 4:43; Juan 18:37).
Teniendo presente el empeño con el que Jesús efectuaba su ministerio, haremos bien en analizar si podemos
hacer más en el servicio del Reino (1 Cor. 11:1).
w10 15/1 pág. 13 párrs. 6-7 Demostremos que somos cristianos de verdad
6, 7. ¿Qué otra diferencia hay entre los verdaderos cristianos y los falsos?
6 Jesús dijo: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para
esto fui enviado” (Luc. 4:43). ¿Por qué eligió el Reino como tema central de su ministerio? Porque sabía que él
sería el Rey de dicho gobierno y que, con la colaboración de los ungidos resucitados, eliminaría a los causantes
del sufrimiento de la humanidad: Satanás y el pecado (Rom. 5:12; Rev. 20:10). Por eso mandó a sus discípulos a
proclamar el Reino hasta que llegara el fin (Mat. 24:14). Los miembros de la cristiandad no llevan a cabo esta
labor ni pueden hacerlo. ¿Por qué? Al menos por tres razones. La primera, porque no pueden hablar de lo que
no entienden. La segunda, porque carecen en su mayoría de la humildad y el valor necesarios para afrontar la
hostilidad y las burlas que suscita el mensaje (Mat. 24:9; 1 Ped. 2:23). Y la tercera, porque no cuentan con el
espíritu de Jehová (Juan 14:16, 17).
7 Por otro lado, los verdaderos discípulos de Cristo sí comprenden qué es el Reino de Dios y qué logrará. Por
eso le dan el primer lugar en su vida y lo anuncian por todo el mundo con la ayuda del espíritu santo (Zac. 4:6).
¿Qué puede decirse de cada uno de nosotros? ¿Participamos en el ministerio con regularidad? ¿Tratamos de
dedicarle más tiempo o de ser más eficaces? Y, dado que “la palabra de Dios es viva, y ejerce poder”, ¿nos
esforzamos por emplear mejor las Escrituras? Si así lo hacemos, estaremos imitando a Pablo, quien solía usarlas
al razonar con sus oyentes (Heb. 4:12; Hech. 17:2, 3).
w12 15/2 pág. 21 párr. 9 Cómo mantener un buen espíritu en la congregación
9. ¿Cómo repercute nuestra actitud hacia el ministerio en el espíritu de la congregación?
9 Si queremos que la congregación goce de un espíritu sano y positivo, debemos participar con celo en la
predicación. Uno de los objetivos por los que estamos organizados en congregaciones es buscar a las personas
de buen corazón y enseñarles la verdad. Así que es necesario que imitemos a Jesús y participemos en esta labor
de enseñanza con verdadero empeño (Mat. 28:19, 20; Luc. 4:43). Somos “colaboradores de Dios”, y cuanto
mayor es nuestro entusiasmo, más unidos estamos (1 Cor. 3:9). El amor y respeto que sentimos por nuestros
hermanos cristianos crece más y más cuando los vemos defender su fe y expresar su aprecio por las cosas
espirituales. En efecto, servir “hombro a hombro” en el ministerio genera un espíritu de unidad en la congregación
(léase Sofonías 3:9).
CAPITULO 5
cf cap. 11 pág. 108 párrs. 1-2 “Jamás ha hablado otro hombre así”
1, 2. a) ¿Por qué regresaron con las manos vacías los guardias enviados a detener a Jesús? b) ¿Por qué
era Jesús un maestro tan extraordinario?
LOS fariseos están furiosos. Jesús se encuentra en el templo, enseñando la verdad acerca de su Padre ante
un público dividido: muchos ponen fe en Jesús, pero otros quieren que sea arrestado. La ira termina
consumiendo a los líderes religiosos, así que envían a un grupo de guardias para que lo detengan. Sin embargo,
estos regresan con las manos vacías. Los sacerdotes principales y los fariseos exigen una explicación: “¿Por qué
no lo trajeron?”. Los guardias responden: “Jamás ha hablado otro hombre así”. En efecto, les ha impresionado
tanto su forma de enseñar que no se han atrevido a arrestarlo (Juan 7:45, 46).
2 Pero aquellos guardias no eran los únicos a quienes les asombraba la manera como enseñaba Jesús.
Multitudes de personas se congregaban tan solo para oírlo (Marcos 3:7, 9; 4:1; Lucas 5:1-3). ¿Por qué razón era
un maestro tan extraordinario? Como vimos en el capítulo 8, él amaba las verdades que transmitía y a las
personas a las que enseñaba. Además, dominaba magistralmente los métodos de enseñanza. Examinemos tres
de estas eficaces técnicas docentes y cómo podemos imitarlas.
w10 15/4 págs. 24-25 párrs. 1-2 ¿Seguimos plenamente a Cristo?
1, 2. a) ¿Qué sucesos extraordinarios presenciaron los contemporáneos de Jesús? b) ¿Por qué es
también nuestra época muy emocionante?
¿ALGUNA vez se ha imaginado lo maravilloso que hubiera sido vivir en Israel durante la época de Jesús?
Quizá hubiera querido que lo sanara de una dolorosa enfermedad. O tal vez le hubiera encantado escucharlo y
recibir su instrucción, o verlo realizar alguno de sus milagros (Mar. 4:1, 2; Luc. 5:3-9; 9:11). ¡Qué gran honor
hubiera sido estar allí y ser testigo de sus obras! (Luc. 19:37.) Ninguna otra generación ha presenciado nada
semejante. Es más, “mediante el sacrificio de sí mismo”, Jesús logró un triunfo irrepetible: quitar de en medio el
pecado (Heb. 9:26; Juan 14:19).
2 Y sin embargo, el nuestro también es un momento crucial. Vivimos en el predicho “tiempo del fin”, en “los
últimos días” (Dan. 12:1-4, 9; 2 Tim. 3:1). Satanás ha sido echado de los cielos y pronto será atado y arrojado “al
abismo” (Rev. 12:7-9, 12; 20:1-3). Además, se nos ha otorgado el gran privilegio de realizar una obra que jamás
se repetirá: proclamar por toda la Tierra las “buenas nuevas del reino” y la esperanza del Paraíso (Mat. 24:14).
w07 1/4 pág. 28 párr. 9 Seamos humildes y sometámonos a nuestros amorosos pastores
9. ¿Por qué es necesario que, además de obedientes, seamos sumisos?
9 Pero ¿y si no estamos convencidos de que ciertas instrucciones de los ancianos sean las mejores? Aquí es
donde entra en juego la sumisión. No es difícil obedecer cuando se ve todo claro y se está conforme, pero, como
veremos, ser sumiso de verdad implica ceder aunque uno no comprenda el motivo de determinada instrucción.
Así lo hizo Pedro, quien más tarde llegó a ser uno de los apóstoles (Lucas 5:4, 5).
it-2 pág. 800 Red barredera
Otro método era unir la red juntándola en un círculo que se estrechaba. Luego los pescadores se sumergían
en el agua y tiraban de una parte del extremo lastrado de la red por debajo de esta para que sirviera de fondo.
Después la red se subía a una o más embarcaciones. (Lu 5:6, 7.) A veces la red se arrastraba a aguas menos
profundas antes de vaciarla. (Compárese con Jn 21:8, 11.)
kj cap. 21 págs. 393-394 párr. 29 Vida en seguridad bajo el reinado del Mesías
29. ¿Dónde están ubicadas En-gadi y En-eglaim, y a quiénes no representan los pescadores entre esos
dos lugares?
29 Hoy En-gadi (“Fuente del Cabrito”) está aproximadamente a mitad de camino por la margen occidental del
mar Muerto. En-eglaim (“Fuente de Dos Becerros”) se entiende hoy que está en Ain Feshka, donde hay una
fuente de agua dulce que desemboca en el mar Muerto, a unos veintinueve kilómetros al norte de En-gadi. Esto
significaría que por veintinueve kilómetros habría pescadores echando sus redes barrederas y sacando pescados
de toda clase del mar Muerto. La variedad de pescados cogidos correspondería a la variedad que se encuentra
en el mar Grande o mar Mediterráneo. Estos pescadores no representan a los discípulos a quienes Jesucristo
dijo cuando estuvo en la Tierra: “Vengan en pos de mí, y los haré pescadores de hombres.” (Mateo 4:19; Lucas
5:10) Durante el reinado de mil años del Mesías Jesús no habrá pesca de hombres como peces para que lleguen
a ser discípulos de Jesús.
w04 1/7 pág. 10 párr. 9 ‘Vayan y hagan discípulos’
9. a) ¿Qué revela el relato de la pesca extraordinaria sobre el motivo adecuado para obedecer a Cristo? b)
¿Cuál es la motivación apropiada para obedecer a Dios y a Cristo hoy día, y por qué?
9 El relato de la extraordinaria pesca también destaca la importancia de tener el motivo adecuado para
obedecer a Cristo: el amor. Cuando Pedro dijo: “Apártate de mí, porque soy varón pecador”, Jesús no se apartó
de él, ni tampoco lo condenó por algún pecado (Lucas 5:8). Ni siquiera lo recriminó por pedirle que se alejara de
él, sino que le respondió con cariño: “Deja de tener miedo”. El temor malsano no habría sido la motivación
apropiada para obedecer a Cristo. Jesús, más bien, les dijo a Pedro y a sus compañeros que se convertirían en
útiles pescadores de hombres. Hoy día, nosotros tampoco nos valemos del miedo ni de otros sentimientos
negativos, como la culpa o la vergüenza, para obligar a los demás a sujetarse a Cristo. Lo que hace que el
corazón de Jehová se regocije es la obediencia sincera que nace del amor que sentimos por él y por Cristo
(Mateo 22:37).
w02 15/8 pág. 12 párr. 12 “Yo les he puesto el modelo”
12. ¿Cómo mostró Jesús que no deseaba intimidar a sus discípulos?
12 El profundo amor de Jesús por la gente fue una constante en su enseñanza. A diferencia de los seres
humanos orgullosos, él nunca intimidó a quienes enseñaba (Eclesiastés 8:9). Tras presenciar uno de sus
milagros, Pedro, extasiado y atónito, cayó a las rodillas de Jesús. Pero este no deseaba que sus discípulos le
temieran, así que bondadosamente le dijo: “Deja de tener miedo”. Entonces pasó a hablarle de la emocionante
obra de hacer discípulos en la que Pedro tomaría parte (Lucas 5:8-10). Jesús quería que fuera el amor por las
preciosas verdades sobre Dios, y no el miedo a su maestro, lo que impulsara a los discípulos.
si pág. 187 párrs. 2-3 Libro bíblico número 42: Lucas
2, 3. ¿Qué prueba externa e interna señala al médico Lucas como el escritor de este Evangelio?
2 Aunque no se nombra a Lucas en ningún lugar del relato, las autoridades antiguas concuerdan en que él fue
el escritor. Este Evangelio se atribuye a Lucas en el Fragmento Muratoriano (c. 170 E.C.), y lo reconocieron
escritores del siglo II como Ireneo y Clemente de Alejandría. La prueba interna también señala firmemente a
Lucas. En Colosenses 4:14 Pablo lo llama “Lucas el médico amado”, y su obra es producto de la erudición que
uno esperaría de un hombre bien educado, como un médico. Su lenguaje bien escogido y su extenso
vocabulario, mayor que el de los otros tres evangelistas combinados, permiten una manera muy cuidadosa y
abarcadora de tratar su importante asunto. Algunos consideran que su relato del hijo pródigo es la mejor “novela
corta” que se ha escrito.
3 Lucas usa más de 300 términos médicos, o palabras a las cuales da un significado médico, que no usan del
mismo modo (si acaso los usan) los demás escritores de las Escrituras Griegas Cristianas. Por ejemplo, Lucas no
usa siempre el mismo término que los demás cuando habla de la lepra. Para ellos lepra es lepra, pero para el
médico hay diferentes etapas de lepra, como cuando Lucas habla de “un varón lleno de lepra”. Lázaro, dice él,
estaba “lleno de úlceras”. Ningún otro escritor de los Evangelios dice que la suegra de Pedro tenía “una fiebre
alta” (5:12; 16:20; 4:38). Aunque los otros tres evangelistas nos dicen que Pedro le cortó la oreja al esclavo del
sumo sacerdote, solamente Lucas menciona que Jesús lo sanó (22:51). Es de un médico decir que una mujer
tenía “un espíritu de debilidad desde hacía dieciocho años, y estaba encorvada y no podía levantarse de manera
alguna”. Y ¿quién sino “Lucas el médico amado” habría registrado tan detalladamente los primeros auxilios que
prestó a un hombre el samaritano que “le vendó sus heridas, y vertió en ellas aceite y vino” (13:11; 10:34)?
cf cap. 14 pág. 142 párr. 10 “Se le acercaron grandes muchedumbres”
10. A diferencia de los líderes religiosos, ¿cómo trató Jesús a los enfermos?
10 También los enfermos, a quienes los líderes religiosos trataban como marginados, acudieron en masa a
Jesús. Es cierto que la Ley mosaica mandaba poner en cuarentena a los leprosos por razones sanitarias, pero
esto de ninguna manera era una justificación para que se los tratara con crueldad (Levítico, capítulo 13). Sin
embargo, las reglas rabínicas escritas posteriormente consideraban a los leprosos tan repulsivos como el
excremento. Algunos de aquellos dirigentes llegaban al extremo de arrojarles piedras para mantenerlos a
distancia. ¿Cómo podría una persona víctima de semejante trato encontrar el valor para abordar a un maestro?
Pero sí hubo leprosos que abordaron a Jesús. Probablemente recuerde que uno de ellos, mostrando gran fe, dijo:
“Señor, si tan solo quieres, puedes limpiarme” (Lucas 5:12). En el próximo capítulo analizaremos la contestación
de Jesús. Pero, de momento, este relato nos ayuda a ver con claridad cuán accesible era él.
cl cap. 29 págs. 293-295 párrs. 11-12 “Conocer el amor del Cristo”
11, 12. a) ¿Qué trato recibían los leprosos en tiempos bíblicos, y cómo reaccionó Jesús cuando se le
acercó un hombre “lleno de lepra”? b) ¿Qué efecto pudo tener en el leproso que Jesús lo tocara, y cómo
ilustra este hecho la experiencia de un médico?
11 La compasión lo movió a aliviar el sufrimiento. Quienes estaban aquejados de diversas dolencias se sentían
atraídos a Jesús porque percibían que era compasivo. Este hecho fue evidente cuando un hombre “lleno de
lepra” se le acercó en un momento en el que las multitudes lo seguían (Lucas 5:12). En tiempos bíblicos se
ponía en cuarentena a los leprosos para que no contaminaran a la gente (Números 5:1-4). Pero los guías
rabínicos terminaron adoptando un criterio implacable ante la lepra e impusieron reglas opresivas. Ahora bien,
observemos cómo reaccionó Jesús ante aquel enfermo: “También vino a él un leproso, y le suplicó hasta de
rodillas, diciéndole: ‘Si tan solo quieres, puedes limpiarme’. Con esto, él se enterneció, y extendió la mano y lo
tocó, y le dijo: ‘Quiero. Sé limpio’. E inmediatamente la lepra desapareció de él” (Marcos 1:40-42). Cristo sabía
muy bien que era ilícito hasta que el leproso estuviera allí. Sin embargo, en vez de echarlo, se conmovió tanto
que hizo lo impensable: lo tocó.
12 ¿Podemos hacernos una idea de lo que significó para aquel enfermo de lepra que Cristo lo tocara?
Ilustrémoslo con una experiencia. Paul Brand, especialista en esta afección, nos cuenta el caso de un joven
leproso al que trató en la India. Cuando lo examinó, le puso la mano en el hombro y le explicó mediante una
intérprete qué tratamiento seguiría. El paciente rompió a llorar, de modo que el médico inquirió: “¿He dicho algo
malo?”. La intérprete le preguntó al hombre en su idioma y luego respondió: “No, doctor. Dice que llora porque le
ha puesto la mano en el hombro. Antes de venir aquí, llevaba años sin que nadie lo tocara”. Para el leproso que
se acercó a Jesús, ese gesto fue aún más importante, pues tras ello desapareció el mal que lo había marginado.
w12 15/4 pág. 5 párr. 10 El Hijo está dispuesto a revelarnos al Padre
10. ¿Cómo reflejaron los hechos de Jesús la personalidad de su Padre?
10 La segunda manera como Jesús reveló a sus discípulos la personalidad de su Padre fue con sus hechos.
Por eso, cuando el apóstol Felipe le pidió que les mostrara al Padre, él pudo responderle: “El que me ha visto a
mí ha visto al Padre también” (Juan 14:8, 9). Veamos varios casos en los que Cristo manifestó las cualidades de
Dios. Cuando un hombre “lleno de lepra” le suplicó que lo curara, él lo tocó y le dijo: “Quiero. Sé limpio”. No hay
duda de que aquel leproso vio la mano de Jehová en lo que Jesús hizo (Luc. 5:12, 13). Y con motivo de la
muerte de Lázaro, los discípulos vieron reflejada la compasión del Padre cuando Jesús “gimió en el espíritu y se
perturbó; y [...] cedió a las lágrimas”. Aunque sabía que iba a resucitarlo, lo conmovió el dolor de los familiares y
amigos del difunto (Juan 11:32-35, 40-43). Sin duda todos tenemos nuestros relatos favoritos que, por así decirlo,
nos permiten ver a nuestro misericordioso Padre en los hechos de su Hijo.
tp cap. 9 págs. 103-104 párrs. 21-22 Paz y seguridad por toda la Tierra... una esperanza confiable
21, 22. ¿Por qué no es cosa demasiado buena esperar que haya una restauración completa de la salud?
21 Hoy día la ciencia médica puede producir “drogas milagrosas” y ejecutar hazañas quirúrgicas que hubieran
parecido increíbles hasta pocas décadas atrás. ¿Deberíamos dudar que el Creador del ser humano pueda
efectuar hazañas mucho más sorprendentes de curación? De seguro el Creador puede hacer que las personas
de corazón recto vuelvan a disfrutar de salud vibrante, y hasta hacer que el proceso de envejecer cambie a uno
de rejuvenecer. Y puede hacerlo sin recurrir a drogas, cirugía ni órganos artificiales. En despliegue de
consideración, Dios ha suministrado prueba de que esas bendiciones no son demasiado buenas para que las
esperemos.
22 Mientras su Hijo estuvo en la Tierra, Dios le dio poder para ejecutar poderosas obras de curación. Estas
obras nos dan seguridad de que no hay ninguna debilidad, defecto ni enfermedad que el poder de Dios no pueda
sanar. Cuando un hombre cuya carne estaba comida de lepra le imploró a Jesús que lo sanara, Jesús, movido
por la compasión, tocó al hombre y le dijo: “Sé limpio”. Y, como dice el registro histórico: “Inmediatamente quedó
limpio de la lepra”. (Mateo 8:2, 3.) Jesús hizo estas cosas a la vista de muchos testigos, como lo informa el
historiador Mateo: “Se le acercaron grandes muchedumbres, teniendo consigo personas que eran cojas, mancas,
ciegas, mudas, y muchas en otras condiciones, y casi se las tiraron a los pies, y él las curó; de modo que la
muchedumbre se asombró [...] y glorificaron al Dios de Israel”. (Mateo 15:30, 31.) Lea usted mismo el relato de
Juan 9:1-21 para que vea lo verdadero y fiel a la realidad de la vida que es el informe histórico de estas
curaciones. Estos acontecimientos tienen el testimonio de muchos testigos, entre ellos un doctor, el médico
Lucas. (Marcos 7:32-37; Lucas 5:12-14, 17-25; 6:6-11; Colosenses 4:14.)
tp73 cap. 9 págs. 105-106 párrs. 21-22 Paz y seguridad por toda la Tierra... una esperanza confiable
21, 22. ¿Por qué no es cosa demasiado grande para esperarla la expectativa de que se restaure la salud
completa?
21 Científicos médicos modernos producen hoy “drogas milagrosas” y ejecutan hazañas quirúrgicas que
hubieran parecido increíbles hace siglos. ¿Deberíamos dudar que el Creador del hombre pueda hacer cosas
mucho mayores y más sorprendentes para restaurar a las personas de corazón justo a la salud vibrante, hasta
invertir el proceso del envejecimiento... todo sin recurrir a hospitales, salas de operaciones ni órganos artificiales?
Con consideración, Dios nos ha suministrado la evidencia de que esas bendiciones no son demasiado grandes
para esperarlas.
22 Dio poder a su Hijo mientras éste estuvo en la Tierra para que ejecutara poderosas obras de curación.
Estas obras nos aseguran que no hay ninguna debilidad, defecto ni enfermedad que el poder de Dios no pueda
sanar. Cuando un hombre cuya carne estaba llena de lepra le imploró a Jesús que lo sanara, Jesús
compasivamente tocó al hombre y dijo: “Sé limpio.” Y, como dice el registro histórico, “al instante quedó limpio de
la lepra.” (Mateo 8:2, 3) Jesús no hizo estas cosas en un lugar aislado, fuera de la vista del público. El historiador
Mateo Leví informa lo siguiente: “Se le acercaron grandes muchedumbres, teniendo consigo personas que eran
cojas, mancas, ciegas, mudas y muchas en otras condiciones, y casi se las tiraron a los pies, y él las curó; de
modo que la muchedumbre se asombró . . . y glorificó al Dios de Israel.” (Mateo 15:30, 31) Lea usted mismo el
relato de Juan 9:1-21 como ejemplo de lo verdadero y fiel a la realidad de la vida que es el informe histórico de
estas curaciones. Estos acontecimientos tienen el testimonio de muchos testigos, entre éstos un doctor, el
médico Lucas.—Marcos 7:32-37; Lucas 5:12-14, 17-25; 6:6-11; Colosenses 4:14.
cf cap. 13 págs. 133-134 párrs. 14-15 “Yo amo al Padre”
14, 15. a) ¿Por qué buscaba Jesús la soledad? b) ¿Cómo revelan intimidad y respeto las oraciones de
Jesús a su Padre?
14 Otra forma en que Jesús mantuvo fuerte su amor a Jehová fue orando de continuo. Aunque era un hombre
amigable y disfrutaba de estar con otras personas, es interesante notar lo mucho que valoraba la soledad. Por
ejemplo, Lucas 5:16 dice que “continuaba en retiro en los desiertos áridos [...] orando”. Asimismo, Mateo 14:23
relata: “Por fin, habiendo despedido a las muchedumbres, subió solo a la montaña a orar. Aunque se hizo tarde,
estaba allí solo”. Jesús buscó la soledad en estas y en otras ocasiones, no porque fuera un ermitaño ni porque
rehuyera la compañía de los demás, sino porque deseaba estar a solas con su Padre y hablar libremente con él
mediante la oración.
15 En sus oraciones, Jesús empleó a veces la expresión “Abba, Padre” (Marcos 14:36). En aquel entonces,
Abba era una palabra cariñosa para “padre”, muy común en el uso familiar; figuraba entre las primeras palabras
que aprendían los niños. Al mismo tiempo, era un término respetuoso. Si bien revelaba la intimidad del Hijo que
habla a su Padre amado, también indicaba profundo respeto por la autoridad paterna de Jehová. Tal combinación
de intimidad y respeto se percibe en todas las oraciones de Jesús registradas en la Biblia. Por ejemplo, en el
capítulo 17 de Juan, el apóstol puso por escrito la larga y sincera oración que Jesús hizo la última noche de su
vida humana. Cuando la estudiamos, nos sentimos profundamente conmovidos. Pero es fundamental que
hagamos algo más: que imitemos dicha oración. ¿Cómo podemos hacerlo? No repitiéndola, por supuesto, sino
buscando la forma de hablar desde el corazón con nuestro Padre celestial cuantas veces sea posible. Al hacerlo,
mantendremos vivo y fuerte nuestro amor por él.
w09 15/11 pág. 6 párr. 17 ¿Qué revelan sobre usted sus oraciones?
17. ¿Por qué es bueno buscar momentos para orar a solas?
17 Jesús solía buscar oportunidades para orar a solas, lejos de las multitudes (Mat. 14:13; Luc. 5:16; 6:12).
También nosotros necesitamos esos momentos. Cuando oramos en calma y sin distracciones, es más fácil tomar
decisiones que agraden a Dios y que contribuyan a nuestro bienestar espiritual. Ahora bien, Jesús también oraba
en público. ¿Cómo debemos orar nosotros cuando se nos da el privilegio de representar a los demás?
lp cap. 15 pág. 172 párr. 11 El fin de las enfermedades y la muerte
11. (a) ¿Cómo se logrará la perfección? (b) ¿Por qué hay que efectuar un cambio espiritual antes de que
acontezca la sanidad física?
11 Sin embargo, evidentemente la perfección plena del cuerpo vendrá solo a medida que el individuo, debido a
su fe en Cristo, vaya progresando espiritualmente en ‘vestirse de la nueva personalidad.’ Aunque una persona
haya sido sanada de grandes incapacidades físicas, a medida que practique lo que es correcto se irá acercando
cada vez más a la perfección. Con regularidad estará participando de la provisión de Dios para su sanidad por
medio del sacrificio expiatorio de Cristo. (Revelación 22:2) Cristo removerá misericordiosamente todas las
imperfecciones de esa persona. Este cambio espiritual tendrá que hacerse primero, porque el pecado es la causa
de la muerte, y la persona no puede ser perfecta en el cuerpo físico sino hasta cuando el pecado sea
completamente removido de su personalidad. La Biblia siempre conecta la enfermedad con el pecado.—Lucas
5:18-25; 1 Corintios 15:56; Romanos 6:23.
w95 15/10 pág. 26 párr. 15 ¿Qué les depara el futuro a las ovejas y las cabras?
15. a) ¿De qué manera han demostrado ser como cabras muchas personas? b) ¿Por qué no debemos
decir que cierta persona es oveja o cabra?
15 ¿Cómo se ha tratado a los hermanos de Cristo y a los millones de otras ovejas que se han unido a ellos
para formar un solo rebaño? Puede que muchas personas no hayan atacado personalmente a los representantes
de Cristo, pero tampoco han tratado a su pueblo con amor. Las personas semejantes a cabras prefieren el
mundo inicuo y rechazan el mensaje del Reino, sea que lo oigan directa o indirectamente. (1 Juan 2:15-17.) Claro
está, a fin de cuentas, Jesús es quien ha sido nombrado para juzgar. No nos corresponde a nosotros determinar
quiénes son ovejas y quiénes son cabras. (Marcos 2:8; Lucas 5:22; Juan 2:24, 25; Romanos 14:10-12;
1 Corintios 4:5.)
w10 15/10 pág. 11 párr. 15 Sigamos buscando primero “la justicia de Dios”
15. ¿Por qué decimos que nuestro punto de vista sobre la justicia es limitado e incluso podría estar
distorsionado?
15 Un segundo factor que hemos de tener en cuenta al toparnos con una situación aparentemente injusta es
que nuestro punto de vista es limitado e incluso puede estar distorsionado. ¿Qué puede inducirnos al error?
La imperfección, los prejuicios o las diferencias culturales. Los seres humanos estamos limitados, pues
no podemos saber qué hay en el corazón de los demás ni cuáles son sus verdaderas intenciones. En cambio,
Jehová y Jesús no tienen esas limitaciones (Pro. 24:12; Mat. 9:4; Luc. 5:22).
ip-2 cap. 14 pág. 201 párr. 18 Jehová ensalza a su Siervo Mesiánico
18. Puesto que Jesús nunca tuvo problemas de salud, ¿en qué sentido fue “un hombre que era para
dolores y para estar familiarizado con la enfermedad”?
18 Puesto que era perfecto, Jesús nunca tuvo problemas de salud. Aun así, fue “un hombre que era para
dolores y para estar familiarizado con la enfermedad”. No es que él tuviera dolores y afecciones. Más bien, vino
desde el cielo a un mundo enfermo. Vivió en medio de padecimientos y angustias, pero no rehuyó a quienes
sufrían en sentido físico o espiritual. Al igual que un doctor afectuoso, se familiarizó íntimamente con el dolor de
quienes lo rodeaban. Es más, hizo lo que ningún médico puede hacer (Lucas 5:27-32).
sl cap. 4 pág. 53 párr. 17 La transformación del “Siervo” Mesiánico
17. Puesto que Jesús mismo nunca enfermó, ¿cómo resultó ser “un hombre que era para dolores y para
estar familiarizado con enfermedad”?
17 Como criatura humana perfecta, hombre nacido sin el pecado heredado ni debilidad, Jesús nunca tuvo un
día en que estuviera enfermo en su vida terrestre. Y sin embargo Isaías 53:3 había dicho: “Fue . . . un hombre
que era para dolores y para estar familiarizado con enfermedad.” Pero esos dolores no eran los suyos, y esa
enfermedad no era la suya. Él vino de un cielo saludable pero a un mundo que estaba enfermo, agobiado de
dolores y familiarizado con enfermedades de toda clase, hasta la muerte. Él vino a la manera de un médico
amoroso. A muchos curó de sus enfermedades físicas y alivió de sus dolores corporales. Pero vino
especialmente para librar de sus males espirituales a la gente cargada de pecados y quitarles los dolores de la
conciencia que los condenaba. Él no evitó ni al que tenía dolencias físicas ni al que tenía dolencias espirituales.
Mientras se alojaba en casa del recaudador de impuestos Zaqueo de Jericó y lo ayudaba a recobrar la salud
espiritual, Jesús dijo: “El Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido.” (Lucas 19:1-10) Cuando
los escribas y fariseos judíos lo criticaron por comer con recaudadores de impuestos y pecadores que buscaban
cura espiritual, Jesús dijo: “Los que están sanos no necesitan médico, pero los que se hallan mal sí. No he
venido a llamar a justos, sino a pecadores a arrepentimiento.” (Lucas 5:27-32) Sin embargo, los sacerdotes
principales y escribas y fariseos judíos consideraban que el enfermo y doliente, que necesitaba los servicios
religiosos de ellos, era Jesús.
w91 15/4 págs. 17-18 párrs. 15-16 ¿Imitará usted la misericordia de Dios?
15, 16. ¿Qué impulsó a Jesús a dar las ilustraciones de Lucas 15?
15 Esas ilustraciones dan testimonio del interés misericordioso de Dios en los pecadores y pintan un cuadro
armonioso que podemos imitar. Considere el marco de circunstancias de las ilustraciones: “Más bien, todos los
recaudadores de impuestos y los pecadores seguían acercándose a [Jesús] para oírle. Por consiguiente, tanto
los fariseos como los escribas seguían murmurando, diciendo: ‘Este hombre recibe con gusto a pecadores, y
come con ellos’”. (Lucas 15:1, 2.)
16 Todos los implicados eran judíos. Los fariseos y los escribas se enorgullecían de su presunta adherencia
minuciosa a la Ley de Moisés, una especie de justicia legalista. Pero Dios no concordaba con la justicia que
aquellas personas proclamaban que tenían. (Lucas 16:15.) Parece que los recaudadores de impuestos
mencionados eran judíos que recaudaban impuestos para Roma. Puesto que muchos de ellos exigían sumas
excesivas a sus coterráneos, componían un grupo despreciado. (Lucas 19:2, 8.) Se les clasificaba con los
“pecadores”, en los que se incluía a personas inmorales, hasta a rameras. (Lucas 5:27-32; Mateo 21:32.) Pero
Jesús preguntó a aquellos líderes religiosos que se quejaban en cuanto a él:
fy cap. 8 pág. 98 párr. 19 Protejamos a la familia de las influencias destructivas
19. ¿Qué ejemplos bíblicos muestran que no es impropio que las familias se diviertan?
19 ¿Condena la Biblia el divertirse? De ninguna manera. La Biblia dice que hay “tiempo de reír [...] y tiempo de
dar saltos”. (Eclesiastés 3:4.) En el antiguo Israel, el pueblo de Dios disfrutaba de la música y el baile, y también
de juegos y acertijos. Jesucristo asistió a un banquete de bodas y a “un gran banquete de recepción” que le
preparó Mateo Leví. (Lucas 5:29; Juan 2:1, 2.) Está claro que Jesús no era un aguafiestas. Que nunca se vean
como pecado la risa y la diversión en nuestro hogar.
w92 15/8 pág. 16 párr. 6 Entretenimiento en grupo: Disfrute de los beneficios, evite las trampas
6. ¿Cómo nos ayudan las Escrituras Griegas Cristianas a ver el entretenimiento?
6 Nosotros también debemos ser equilibrados en cuanto al entretenimiento. ¿Entendemos, por ejemplo, que
Jesús no fue un asceta? Pasó tiempo en comidas refrescantes, como el “gran banquete de recepción” que
ofreció Leví. Y cuando algunos que eran justos en demasía lo criticaron por comer y beber, Jesús condenó sus
puntos de vista y modos de actuar. (Lucas 5:29-31; 7:33-36.) Recuerde que también asistió a una boda y
contribuyó a la celebración. (Juan 2:1-10.) Judas, el medio hermano de Jesús, menciona que los cristianos tenían
“fiestas de amor”, al parecer comidas en las que los necesitados podían disfrutar de alimento y compañerismo
agradable y relajante. (Judas 12.)
w08 15/5 pág. 8 párrs. 5-6 Hagamos siempre el bien
5, 6. ¿Por qué debemos amar a nuestros enemigos?
5 ¿Por qué deben los cristianos tratar con amor a sus enemigos? ‘Para demostrar que son hijos de su Padre
que está en los cielos’, señaló Jesús (Mat. 5:45). ¿Y en qué sentido demostramos así que somos hijos de Dios?
En el sentido de que lo estamos imitando, pues Jehová “hace salir su sol sobre inicuos y buenos y hace llover
sobre justos e injustos” o, como lo expresa Lucas, “es bondadoso para con los ingratos e inicuos” (Luc. 6:35).
6 Jesús destacó así la importancia de que sus discípulos amaran a sus enemigos: “Si aman a los que los
aman, ¿qué galardón tienen? ¿No hacen también la misma cosa los recaudadores de impuestos? Y si saludan a
sus hermanos solamente, ¿qué cosa extraordinaria hacen? ¿No hace la misma cosa también la gente de las
naciones?” (Mat. 5:46, 47). Si solo mostráramos amor a quienes nos lo muestran a nosotros, no mereceríamos
ningún “galardón” de parte de Dios, es decir, no mereceríamos su favor. Hasta los recaudadores de impuestos, a
quienes muchos judíos consideraban despreciables, trataban con amor a las personas que los amaban (Luc.
5:30; 7:34).
w11 15/2 pág. 31 párr. 13 ¿Odiamos la maldad?
13. ¿Cómo veía Jesús a las personas que se negaban a abandonar el pecado?
13 Jesús señaló que había venido a invitar al arrepentimiento a quienes estaban violando la ley de Dios (Luc.
5:30-32). Ahora bien, ¿cómo veía él a la gente que se negaba a abandonar el pecado? Advirtió a sus oyentes
que tales personas eran una influencia peligrosa (Mat. 23:15, 23-26). Y afirmó: “No todo el que me dice: ‘Señor,
Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos
me dirán en aquel día [en que Dios traiga el juicio]: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu
nombre expulsamos demonios, y en tu nombre ejecutamos muchas obras poderosas?’”. A esos individuos, que
en realidad no están arrepentidos ni han dejado de practicar el pecado, Cristo les dirá: “Apártense de mí” (Mat.
7:21-23). ¿Por qué los juzgará con tanta severidad? Porque con sus malas acciones han estado deshonrando a
Dios y haciendo daño a sus semejantes.
jr cap. 7 págs. 87-88 párrs. 12-13 “Saturaré al alma cansada”
12, 13. ¿Qué podemos hacer si sufrimos de marcados cambios en nuestro estado de ánimo?
12 Algunos siervos de Dios experimentan cambios en su estado de ánimo. Dichos cambios pueden obedecer a
causas físicas, como alteraciones hormonales o un desequilibrio químico. En tales casos, será un médico quien
mejor pueda recomendar un tratamiento (Luc. 5:31). Pero, por lo general, la euforia o la tristeza que a veces nos
embarga no es ni extremada ni anormal. La mayoría de los sentimientos negativos forman parte de la vida
humana imperfecta y pueden deberse al cansancio, la pérdida de un ser querido, etc. Al atravesar una situación
así, recordemos que aunque Jeremías experimentó cambios de humor, conservó el favor divino. Quizás sea
necesario alterar la rutina para descansar más o darnos tiempo para reponernos de una pérdida dolorosa.
De todos modos, es de vital importancia que no faltemos a las reuniones cristianas y que participemos con
regularidad en las demás actividades teocráticas, dos factores esenciales para conservar el gozo y el equilibrio
en el servicio a Dios (Mat. 5:3; Rom. 12:10-12).
13 La experiencia de Jeremías es muy consoladora para todos, sea que el desaliento nos invada de manera
aislada o recurrente. Como vimos, el profeta anduvo a veces muy alicaído, mas no por eso se alejó del Dios a
quien amaba y servía fielmente. Cuando sus rivales le pagaron el bien con el mal, acudió a Jehová y confió en él
(Jer. 18:19, 20, 23). Resolvámonos a imitar a Jeremías (Lam. 3:55-57).
w00 1/5 págs. 11-12 párr. 18 Defendamos con firmeza la enseñanza piadosa
18. ¿Cómo podemos mantener el equilibrio cristiano en lo que respecta a la información seglar?
18 No cabe duda de que para pelear la excelente pelea de la fe se necesita discernimiento (Proverbios 2:11;
Filipenses 1:9). Por ejemplo, no sería razonable desconfiar de toda la información seglar (Filipenses 4:5;
Santiago 3:17). No todas las ideas humanas están en conflicto con la Palabra de Dios. Jesús aludió a la
necesidad que tiene el enfermo de consultar a un médico competente, es decir, a un profesional de este mundo
(Lucas 5:31). A pesar de la naturaleza relativamente primitiva de la medicina en el siglo primero, Jesús reconoció
que la ayuda médica podía producir ciertos beneficios. Los cristianos hoy son equilibrados en lo que respecta a la
información seglar, pero no se exponen a ningún tipo de esta que pueda perjudicarles en sentido espiritual.
jd cap. 11 pág. 148 párr. 16 ¿Deseamos como Jehová que la gente se salve?
16. ¿Cómo debemos reaccionar si alguien es readmitido en la congregación?
16 Dios desea que la gente se salve. Por eso se alegra cuando se arrepiente un pecador o cuando recupera el
celo un siervo suyo que ha caído en la inactividad (Lucas 5:32). En el caso del corintio que ya hemos
mencionado, Pablo exhortó a la congregación a perdonarlo, animarlo y expresarle su cariño más sincero: “Esta
reprensión dada por la mayoría es suficiente para tal hombre, de modo que [...] deben perdonarlo
bondadosamente y consolarlo, para que de un modo u otro tal hombre no sea tragado por hallarse demasiado
triste. Por lo tanto, los exhorto a que confirmen su amor para con él” (2 Corintios 2:6-8). Recordemos que, como
indicó Oseas, Jehová dijo lo siguiente acerca de los pecadores arrepentidos: “Sanaré la infidelidad de ellos. Los
amaré de mi propio albedrío” (Oseas 14:4). ¿Imitaremos nosotros a Jehová y nos sentiremos felices de contribuir
a que los enfermos espirituales se sanen y retomen el camino a la vida eterna?
lv cap. 7 págs. 80-82 párr. 17 ¿Damos a la vida el mismo valor que le da Dios?
17. ¿Cómo podemos tranquilizar a quien haya abortado antes de aprender las normas divinas?
17 Pero, ¿y si alguien abortó antes de aprender las verdades bíblicas? ¿Debe pensar que Dios no tendrá
misericordia? De ningún modo. Todo el que se arrepiente de corazón puede estar seguro de recibir el perdón de
Jehová en virtud de la sangre derramada de Jesús (Salmo 103:8-14; Efesios 1:7). El propio Cristo dijo que
“no [había] venido a llamar a justos, sino a pecadores” para que se arrepintieran (Lucas 5:32).
w95 15/8 pág. 19 párr. 5 “Mi yugo es suave y mi carga es ligera”
5. ¿Por qué no sería una experiencia severa tomar el yugo de Jesús?
5 ¿No es contradictorio decir que hay que tomar un yugo para hallar refrigerio? En realidad, no lo es, pues
Jesús dijo que su yugo es “suave”. Esta palabra significa bueno, placentero, grato. (Mateo 11:30; Lucas 5:39;
Romanos 2:4; 1 Pedro 2:3.) Como había sido carpintero, es muy probable que Jesús hubiera hecho arados y
yugos, de modo que supiera qué forma dar al yugo para que el animal pudiera realizar el máximo trabajo de la
manera más cómoda posible. Tal vez los forrara con tela o cuero. Muchos se fabricaban de esa manera para que
no rozaran el cuello excesivamente. De igual modo, el yugo figurativo que Jesús nos ofrece es “suave”. Aunque
ser su discípulo implica ciertas obligaciones y responsabilidades, no es una experiencia severa ni opresiva, sino
refrescante. Los mandamientos de su Padre Celestial, Jehová, tampoco son gravosos. (Deuteronomio 30:11;
1 Juan 5:3.)
w11 15/7 pág. 30 párr. 9 ¿Ha entrado usted en el descanso de Dios?
9. ¿Cómo debemos responder cuando el esclavo modifica una explicación bíblica?
9 En la actualidad también hemos visto cómo se han ido aclarando diversas doctrinas bíblicas. Lejos de
inquietarnos, estas actualizaciones refuerzan nuestra confianza en el esclavo. Sabemos que el Cuerpo
Gobernante, que actúa en nombre de este, no duda en revisar o corregir algún punto cuando comprende que es
necesario. Y no tiene miedo a las críticas. Para estos hermanos, lo más importante es mantenerse al día con el
desarrollo del propósito de Dios. ¿Qué hay de nosotros? ¿Cómo respondemos cuando se modifica una
explicación bíblica? (Léase Lucas 5:39.)
CAPITULO 6
w00 15/9 pág. 13 párr. 11 “Todavía no había llegado su hora”
11. a) ¿Por qué acuden a escuchar a Jesús algunos guías religiosos? b) ¿Por qué se acusa a Jesús de
violar el sábado?
11 Los guías religiosos —escribas, fariseos, saduceos y otros— suelen estar presentes cuando Jesús predica.
Muchos de ellos no acuden para escucharle y aprender, sino para criticarlo y encontrar la manera de entramparlo
(Mateo 12:38; 16:1; Lucas 5:17; 6:1, 2). Por ejemplo, cuando Jesús visita Jerusalén en la Pascua del año
31 E.C., cura a un hombre que lleva treinta y ocho años enfermo. Los líderes religiosos judíos lo acusan de violar
el sábado. Él responde: “Mi Padre ha seguido trabajando hasta ahora, y yo sigo trabajando”. Entonces los judíos
lo acusan de blasfemia por afirmar que es Hijo de Dios y llamar a Dios su propio Padre. Intentan matarlo, pero él
se marcha con sus discípulos de Jerusalén a Galilea. En nuestro caso, también es prudente que evitemos
confrontaciones innecesarias con los opositores cuando predicamos el Reino y hacemos discípulos (Juan 5:1-18;
6:1)
it-2 pág. 881 Sábado
Restricciones rabínicas del sábado. El propósito del sábado en sus comienzos era el de ser una ocasión de
gozo y edificación espiritual. No obstante, el afán de los guías religiosos judíos por distinguirse al máximo de los
gentiles los llevó —sobre todo a partir del regreso del exilio babilonio— a ir aumentando las restricciones
sabáticas hasta alcanzar el número de treinta y nueve, con innumerables restricciones subsidiarias, que
convirtieron el sábado en una carga. La compilación posterior de estas restricciones llenaba dos grandes
volúmenes. Por ejemplo, estaba prohibido atrapar una pulga debido a que era cazar. No se podía atender a un
enfermo a menos que estuviese en peligro de muerte. No se permitía colocar en su lugar un hueso dislocado, ni
tampoco vendar una torcedura. Los guías religiosos judíos habían anulado el verdadero propósito del sábado,
puesto que habían convertido al pueblo en esclavos de la tradición, en vez de dejar que el sábado les sirviese
para honrar a Dios. (Mt 15:3, 6; 23:2-4; Mr 2:27.) Cuando los discípulos de Jesús arrancaron espigas y las
frotaron con las manos para comérselas, por lo visto se les acusó de dos cosas: de cosechar y de trillar en día de
sábado. (Lu 6:1, 2.) Los rabinos tenían un dicho: “Los pecados del que observe escrupulosamente toda ley del
sábado, aunque sea idólatra, son perdonados”.
it-2 pág. 592 Pan de la proposición
La Biblia solo registra una ocasión en la que comieran los panes ya reemplazados personas que no fuesen
del linaje de Aarón. Cuando David huía de Saúl, pidió al sumo sacerdote Ahimélec pan para él y sus hombres.
Como Ahimélec no tenía “pan común”, le dio a David panes de la proposición que habían sido reemplazados.
Ahora bien, el sumo sacerdote, que creía que David estaba en una misión del rey, hizo esto solo después que
David le aseguró que tanto él como sus hombres estaban ceremonialmente limpios. (1Sa 21:1-6.) Jesucristo se
refirió a este incidente cuando los fariseos se quejaron de que sus discípulos habían arrancado unas espigas en
sábado. (Mt 12:3-7; Lu 6:1-4.)
tp cap. 9 págs. 103-104 párrs. 21-22 Paz y seguridad por toda la Tierra... una esperanza confiable
21, 22. ¿Por qué no es cosa demasiado buena esperar que haya una restauración completa de la salud?
21 Hoy día la ciencia médica puede producir “drogas milagrosas” y ejecutar hazañas quirúrgicas que hubieran
parecido increíbles hasta pocas décadas atrás. ¿Deberíamos dudar que el Creador del ser humano pueda
efectuar hazañas mucho más sorprendentes de curación? De seguro el Creador puede hacer que las personas
de corazón recto vuelvan a disfrutar de salud vibrante, y hasta hacer que el proceso de envejecer cambie a uno
de rejuvenecer. Y puede hacerlo sin recurrir a drogas, cirugía ni órganos artificiales. En despliegue de
consideración, Dios ha suministrado prueba de que esas bendiciones no son demasiado buenas para que las
esperemos.
22 Mientras su Hijo estuvo en la Tierra, Dios le dio poder para ejecutar poderosas obras de curación. Estas
obras nos dan seguridad de que no hay ninguna debilidad, defecto ni enfermedad que el poder de Dios no pueda
sanar. Cuando un hombre cuya carne estaba comida de lepra le imploró a Jesús que lo sanara, Jesús, movido
por la compasión, tocó al hombre y le dijo: “Sé limpio”. Y, como dice el registro histórico: “Inmediatamente quedó
limpio de la lepra”. (Mateo 8:2, 3.) Jesús hizo estas cosas a la vista de muchos testigos, como lo informa el
historiador Mateo: “Se le acercaron grandes muchedumbres, teniendo consigo personas que eran cojas, mancas,
ciegas, mudas, y muchas en otras condiciones, y casi se las tiraron a los pies, y él las curó; de modo que la
muchedumbre se asombró [...] y glorificaron al Dios de Israel”. (Mateo 15:30, 31.) Lea usted mismo el relato de
Juan 9:1-21 para que vea lo verdadero y fiel a la realidad de la vida que es el informe histórico de estas
curaciones. Estos acontecimientos tienen el testimonio de muchos testigos, entre ellos un doctor, el médico
Lucas. (Marcos 7:32-37; Lucas 5:12-14, 17-25; 6:6-11; Colosenses 4:14.)
it-2 pág. 251 Locura
Gran furor. Algunas expresiones griegas que se traducen “locura” o “insensatez” se usan en la Biblia con el
significado de “gran furor”. Por ejemplo: cuando Jesús curó en un día de sábado a un hombre que tenía la mano
derecha seca, los escribas y fariseos que estaban observando “se llenaron de insensatez [“furor”, NC], y se
pusieron a hablar unos con otros en cuanto a qué podrían hacerle a Jesús”. (Lu 6:6-11.) Para designar su estado
de ánimo, Lucas utilizó la palabra griega á·noi·a, que significa literalmente “carencia de inteligencia” (el término
español “paranoia” está emparentada con ese vocablo).
w12 15/4 pág. 17 párr. 18 Sigamos sirviendo a Jehová con un corazón completo
18. a) ¿Qué pregunta debemos hacernos respecto a nuestras oraciones, y por qué? b) ¿Qué factores
repercuten en la salud de nuestro corazón figurado, y de qué maneras? (Véase el recuadro de la
página 16.)
18 ¿Qué efecto tendrán en nosotros las oraciones que hagamos? El apóstol Pablo declaró: “En todo, por
oración y ruego junto con acción de gracias, dense a conocer sus peticiones a Dios; y la paz de Dios que supera
a todo pensamiento guardará sus corazones” (Fili. 4:6, 7). Sí, orar fervientemente y con frecuencia es esencial
para seguir sirviendo a Jehová con un corazón completo (Luc. 6:12). Por eso, cada uno de nosotros debe
preguntarse: “¿Oro yo con frecuencia y fervor?” (Mat. 7:7; Rom. 12:12). Nuestra respuesta indicará con cuánta
intensidad deseamos servir a Dios.
[Recuadro de la página 16]
TRES CLAVES PARA CUIDAR EL CORAZÓN
Así como hay ciertas medidas que contribuyen al bienestar del corazón físico, también existen algunos factores
que repercuten en la salud del corazón figurado. A continuación se destacan tres.
1 Alimentación. El corazón literal requiere de una buena cantidad de nutrientes. El cristiano debe consumir
suficiente alimento espiritual nutritivo mediante el estudio personal, la meditación y la asistencia a las reuniones
(Sal. 1:1, 2; Pro. 15:28; Heb. 10:24, 25).
2 Ejercicio. Para que el corazón se mantenga saludable, a veces es preciso hacerlo bombear con más fuerza.
De igual modo, la intensa participación del cristiano en el ministerio —quizás obligándose a dar más de sí—
contribuye a la salud de su corazón figurado (Luc. 13:24; Fili. 3:12).
3 Reducción del estrés. Tanto el corazón literal como el figurado sufren los efectos del estrés que causa el
ambiente mundano en el que viven y trabajan los cristianos. La clave para reducir dicho estrés está en
relacionarse lo más frecuentemente posible con los hermanos cristianos, quienes de veras se interesan por uno y
le sirven a Jehová con un corazón completo (Sal. 119:63; Pro. 13:20).
es13 pág. 112 - [Jesús] pasó toda la noche en oración a Dios (Luc. 6:12).
7, 8. ¿Qué consejo dio Jesús con respecto a la oración, y qué ejemplo nos dio?
¿Nos enseña el ejemplo de Jesús que tenemos que pasar largas horas orando? No, pues él bondadosamente
reconoció lo siguiente sobre sus discípulos: “El espíritu, por supuesto, está pronto, pero la carne es débil” (Mat.
26:41). Aun así, podemos imitarlo. Por ejemplo, ¿consultamos con nuestro Padre celestial antes de tomar
decisiones que nos afecten a nosotros, a nuestra familia o a nuestros hermanos espirituales? Al orar, ¿incluimos
los asuntos que nos preocupan sobre nuestros hermanos en la fe? ¿Hablamos desde el corazón en lugar de
repetir siempre las mismas frases? Notemos también que Jesús valoraba mucho las conversaciones privadas,
íntimas, con su Padre. En el mundo en que vivimos es muy fácil dejarse llevar por el ritmo frenético de la vida y
olvidarse de las cosas que de verdad importan. Sin embargo, si dedicamos suficiente tiempo a orar de manera
profunda y personal, estaremos espiritualmente más despiertos (Mat. 6:6, 7). Nos acercaremos más a Jehová,
deseosos de fortalecer nuestra relación con él (Sal. 25:14). w12 15/2 1:8, 9
w12 15/2 pág. 5 párrs. 8-9 Imitemos la actitud vigilante de Jesús
8 Jesús fue el mejor ejemplo de oración. Tal vez recordemos que en una ocasión se pasó toda la noche
orándole a su Padre. Tratemos de imaginar la escena (léase Lucas 6:12, 13). Es primavera. Jesús
probablemente se halla cerca de la ciudad pesquera de Capernaum, donde tiene fijada su residencia. Al caer la
tarde, sube a una de las montañas que dominan el mar de Galilea. Mientras contempla el paisaje que se va
oscureciendo, es posible que divise el parpadeo de las lámparas de aceite abajo en Capernaum y otros pueblos
vecinos. En el momento en que se dirige a Jehová, se embebe en su oración. Pasan los minutos, pasan las
horas. Una a una, las luces que brillan en la lejanía se van apagando. La Luna se desliza por el firmamento. Los
animales nocturnos del bosque salen a comer. Pero él poca cuenta se da. Su oración seguramente gira en torno
a la crucial decisión que debe tomar: la de elegir a sus doce apóstoles. Nos lo imaginamos contándole a su Padre
todo lo que piensa y lo que le preocupa sobre cada uno de sus discípulos, al tiempo que le ruega que lo guíe y le
dé sabiduría.
wt cap. 19 págs. 169-170 párr. 6 Continuemos proclamando valerosamente la palabra de Dios
6. ¿Cómo demostramos nuestra confianza en Jehová, y cómo nos ayuda esto a continuar hablando con valor?
6 Para desarrollar confianza en Jehová, debemos adquirir la costumbre de orarle con sinceridad, conscientes
de que necesitamos su ayuda. ¿Lo hace usted? Jesús oró en numerosas ocasiones durante su ministerio
terrestre (Lucas 3:21; 6:12, 13; 22:39-44). Y la noche antes de morir en el madero, dirigió a sus discípulos la
siguiente exhortación: “Manténganse alerta y orando, para que no entren en tentación” (Marcos 14:38). Si la
gente responde con indiferencia al mensaje del Reino, podemos vernos tentados de aflojar el paso en nuestro
ministerio cristiano. Igualmente, si somos objeto de burla o persecución, tal vez nos sintamos inclinados a dejar
de predicar para evitarnos problemas. Para no ceder a tales tentaciones, pidámosle de todo corazón a Jehová
que nos ayude mediante su espíritu a continuar hablando con valor (Lucas 11:13; Efesios 6:18-20).
w97 1/2 págs. 18-19 párrs. 17-18 “Aunque ustedes nunca lo vieron, lo aman”
17, 18. a) ¿Cómo demostró Jesús su confianza humilde en su Padre? b) ¿Por qué es tan importante para
nosotros lo que él hizo?
17 Jesús mismo dio el ejemplo. La oración desempeñó un papel importante en su vida. (Mateo 14:23; Lucas
9:28; 18:1.) Cuando llegó el momento de escoger a los apóstoles, no confió simplemente en su propio juicio,
aunque antes había tenido bajo su supervisión a todos los ángeles del cielo. Humildemente, pasó toda una noche
orando a su Padre. (Lucas 6:12, 13.) Cuando se encaró al arresto y a una muerte dolorosa, nuevamente acudió
a su Padre y le oró de todo corazón. No pensaba que conocía bien a Satanás y podía enfrentarse fácilmente a
cualquier plan que este ser inicuo hubiera maquinado. Jesús sabía lo importante que era no fallar. Su fracaso
hubiera traído mucho oprobio a su Padre. Y habría significado una gran pérdida para la humanidad, cuyas
perspectivas de vivir dependían del sacrificio que Jesús iba a ofrecer.
18 Jesús oró repetidamente: cuando estaba con los apóstoles en un aposento superior de Jerusalén e incluso
con más fervor en el jardín de Getsemaní. (Mateo 26:36-44; Juan 17:1-26; Hebreos 5:7.) Cuando estaba
sufriendo en el madero de tormento, no injurió a los que se burlaban de él. Al contrario, oró a favor de los que
actuaban por ignorancia: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”. (Lucas 23:34.) Mantuvo su mente
centrada en su Padre, “encomendándose al que juzga con justicia”. Sus últimas palabras en el madero de
tormento fueron una oración a su Padre. (1 Pedro 2:23; Lucas 23:46.) ¡Qué agradecidos estamos de que, con
total confianza en Jehová, Jesús terminara fielmente el cometido que su Padre le había confiado! Aunque nunca
hemos visto a Jesucristo, lo amamos profundamente por lo que hizo.
w98 15/11 pág. 14 párr. 18 Los primeros pasos en nuestro andar con Dios
18. ¿De qué modo dio Jesús el ejemplo en cuanto a la oración?
18 Jesús fue un hombre de oración. Oró con ocasión de su bautismo (Lucas 3:21). Antes de escoger a los
doce apóstoles, pasó toda la noche orando (Lucas 6:12, 13). Enseñó a sus discípulos a orar (Lucas 11:1-4). La
noche anterior a su muerte, oró con sus discípulos y también por ellos (Juan 17:1-26). La oración fue una parte
importante de su vida, como debe ocurrir en nuestro caso, pues somos sus seguidores. Es un gran honor hablar
en oración con el Soberano del universo. Además, Jehová contesta las oraciones, pues Juan escribió: “Esta es la
confianza que tenemos para con él, que, no importa qué sea lo que pidamos conforme a su voluntad, él nos oye.
Además, si sabemos que nos oye respecto a cualquier cosa que estemos pidiendo, sabemos que hemos de
tener las cosas pedidas porque se las hemos pedido a él” (1 Juan 5:14, 15).
w07 1/2 pág. 19 párrs. 8-9 Jehová aprecia lo que hacemos
8, 9. Según lo demostró Jesús, ¿qué clase de oraciones le complacen a Jehová?
8 Otra prueba de que Jehová valora nuestros actos de devoción piadosa la hallamos en lo que la Biblia dice
sobre la oración. “La oración de los rectos le es un placer [a Dios]”, afirmó el sabio (Proverbios 15:8). En los días
de Jesús, muchos líderes religiosos oraban en público movidos por el deseo de impresionar a los hombres,
no por auténtica piedad. “Ellos ya disfrutan de su galardón completo”, sentenció Jesús. Y continuó diciendo a sus
seguidores: “Tú, sin embargo, cuando ores, entra en tu cuarto privado y, después de cerrar tu puerta, ora a tu
Padre que está en lo secreto; entonces tu Padre que mira en secreto te lo pagará” (Mateo 6:5, 6).
9 Es obvio que Jesús no condenó la oración pública, pues él mismo oró delante de la gente más de una vez
(Lucas 9:16). El punto es que a Jehová le complacen mucho las oraciones que se hacen con sinceridad de
corazón, sin afán de exhibirse. De hecho, las oraciones privadas son un excelente indicativo de cuánto amamos
a Dios y confiamos en él. No sorprende, por tanto, que Jesús buscara a menudo lugares solitarios para orar.
En una ocasión oró “muy de mañana, mientras todavía estaba oscuro”; en otra, “subió solo a la montaña a orar”,
y antes de escoger a los doce apóstoles, se pasó toda la noche orando en completa soledad (Marcos 1:35;
Mateo 14:23; Lucas 6:12, 13).
w12 15/2 págs. 4-5 párrs. 7-8 Imitemos la actitud vigilante de Jesús
7, 8. ¿Qué consejo dio Jesús con respecto a la oración, y qué ejemplo nos dio?
7 La Biblia establece una íntima conexión entre la vigilancia espiritual y la oración (Col. 4:2; 1 Ped. 4:7).
Al poco rato de haberles pedido a sus discípulos que se mantuvieran alerta con él, Jesús dijo: “Manténganse
alerta y oren de continuo, para que no entren en tentación” (Mat. 26:41). ¿Era este consejo aplicable únicamente
a la grave situación en que se hallaban? No. Su consejo encierra un principio por el que debemos guiarnos todos
los días.
8 Jesús fue el mejor ejemplo de oración. Tal vez recordemos que en una ocasión se pasó toda la noche
orándole a su Padre. Tratemos de imaginar la escena (léase Lucas 6:12, 13). Es primavera. Jesús
probablemente se halla cerca de la ciudad pesquera de Capernaum, donde tiene fijada su residencia. Al caer la
tarde, sube a una de las montañas que dominan el mar de Galilea. Mientras contempla el paisaje que se va
oscureciendo, es posible que divise el parpadeo de las lámparas de aceite abajo en Capernaum y otros pueblos
vecinos. En el momento en que se dirige a Jehová, se embebe en su oración. Pasan los minutos, pasan las
horas. Una a una, las luces que brillan en la lejanía se van apagando. La Luna se desliza por el firmamento. Los
animales nocturnos del bosque salen a comer. Pero él poca cuenta se da. Su oración seguramente gira en torno
a la crucial decisión que debe tomar: la de elegir a sus doce apóstoles. Nos lo imaginamos contándole a su Padre
todo lo que piensa y lo que le preocupa sobre cada uno de sus discípulos, al tiempo que le ruega que lo guíe y le
dé sabiduría.
w93 15/5 pág. 14 párr. 9 ‘Llame a los ancianos’
9. a) ¿Quiénes eran las dádivas en hombres del siglo primero? b) ¿Quiénes son las dádivas en hombres
hoy día?
9 Pues bien, ¿quiénes son estas “dádivas en hombres” (es decir: “consistentes en hombres”)? Pablo explica
que el Representante Principal de Dios “dio algunos como apóstoles, algunos como profetas, algunos como
evangelizadores, algunos como pastores y maestros, con miras al reajuste de los santos, para obra ministerial,
para la edificación del cuerpo del Cristo”. (Efesios 4:11, 12.) Todos los seguidores de Cristo que sirvieron de
apóstoles, profetas, evangelizadores, pastores y maestros lo hicieron bajo la dirección teocrática. (Lucas 6:12-
16; Hechos 8:12; 11:27, 28; 15:22; 1 Pedro 5:1-3.) En nuestros días, ancianos capacitados en sentido espiritual
nombrados por espíritu santo sirven de superintendentes en unas setenta mil congregaciones de los testigos de
Jehová por todo el mundo. Son nuestras dádivas en hombres. (Hechos 20:28.) Con el aumento rápido y
constante en la obra de predicar el Reino por toda la Tierra, cada vez más hermanos ‘procuran alcanzar un
puesto de superintendente’ y atender las responsabilidades que este conlleva. (1 Timoteo 3:1.) Al recibir ese
nombramiento, también llegan a ser dádivas en hombres.
w99 15/1 pág. 16 párrs. 3-4 Alcemos manos leales en oración
3, 4. a) ¿Por qué es provechoso pensar de antemano lo que vamos a decir en las oraciones públicas?
b) ¿Qué indican las Escrituras en cuanto a la duración de las oraciones?
3 Si se nos pide que oremos en público, probablemente podamos pensar de antemano lo que vamos a decir.
Así podremos mencionar asuntos que sean adecuados e importantes sin extendernos demasiado ni divagar en la
oración. Por supuesto, nuestras oraciones privadas también pueden decirse en voz alta y pueden extenderse
cuanto sea necesario. Jesús pasó una noche entera orando antes de escoger a sus doce apóstoles. Sin
embargo, cuando instituyó la Conmemoración de su muerte, sus oraciones sobre el pan y el vino parece que
fueron más bien cortas (Marcos 14:22-24; Lucas 6:12-16). Y, sin lugar a dudas, estas oraciones breves de Jesús
también fueron totalmente aceptables a Dios.
4 Supongamos que tenemos el privilegio de representar a la familia en oración para una comida. Esa oración
puede ser relativamente corta y debería incluir alguna expresión de gratitud por el alimento. Si oramos en público
al empezar o terminar una reunión cristiana, no es necesario que nos extendamos y hablemos sobre muchos
asuntos. Jesús criticó a los escribas quienes ‘hacían largas oraciones por pretexto’ (Lucas 20:46, 47). Nunca
debería hacer eso la persona piadosa. No obstante, a veces puede ser pertinente una oración pública algo más
larga. Por ejemplo, el anciano elegido para hacer la oración final en una asamblea debería pensarla de antemano
y podría incluir en ella diferentes ideas. Aun así, incluso esa oración no debería ser excesivamente larga.
w03 15/9 pág. 18 párr. 11 ¿Por qué debemos orar incesantemente?
11. ¿Cómo nos ayuda la oración a afrontar los problemas?
11 La oración también puede ayudarnos a afrontar los problemas. ¿Soportamos una pesada carga o estamos
viviendo situaciones penosas? La Biblia nos dice: “Arroja tu carga sobre Jehová mismo, y él mismo te sustentará.
Nunca permitirá que tambalee el justo” (Salmo 55:22). Cuando tenemos que tomar decisiones difíciles, podemos
imitar el ejemplo de Jesús, quien pasó una noche entera orando en privado antes de escoger a sus doce
apóstoles (Lucas 6:12-16). Y la noche previa a su muerte oró con tanta intensidad que “su sudor se hizo como
gotas de sangre que caían al suelo” (Lucas 22:44). ¿Con qué resultado? “Fue oído favorablemente por su temor
piadoso.” (Hebreos 5:7.) Nuestras oraciones fervientes e incesantes nos ayudarán a hacer frente a las
situaciones de mucha tensión y las pruebas difíciles.
w05 1/2 pág. 11 párr. 14 “Hallar una perla de gran valor”
14. ¿Cómo preparó Jesús a los apóstoles para la predicación del Reino, y cuál fue el resultado?
14 A medida que Jesús efectuaba su ministerio, capacitó a otras personas para que buscaran el Reino y les
ayudó a hacerlo. Primero seleccionó a doce de sus discípulos, a quienes comisionó para ser apóstoles, es decir,
enviados suyos. A estos les dio instrucciones detalladas para llevar a cabo su ministerio y les advirtió de las
dificultades y obstáculos que afrontarían (Mateo 10:1-42; Lucas 6:12-16). Durante los siguientes dos años,
aproximadamente, acompañaron a Jesús en sus giras de predicación por todo el país, lo que les permitió
disfrutar de una estrecha relación con él. Oyeron sus enseñanzas, presenciaron sus obras poderosas y
observaron su ejemplo (Mateo 13:16, 17). Aquello sin duda les impresionó hasta el grado de que, como el
comerciante viajero, emprendieron la búsqueda del Reino con celo y entrega.
w00 1/9 págs. 15-16 párr. 17 Mostremos una actitud de espera
17. ¿Qué hizo Jesús para ayudar a sus contemporáneos, y qué no hizo?
17 Los Testigos demuestran así la misma confianza en Jehová que tuvo Jesús cuando vivió en la Tierra. En el
siglo primero, Jesús ejecutó milagros de curación (Lucas 6:17-19). Incluso resucitó a los muertos (Lucas 7:11-15;
8:49-56). Pero no eliminó el problema de la enfermedad ni acabó con la muerte, el enemigo de la humanidad.
Sabía que aún no era el tiempo debido de Dios para ello. Con la tremenda capacidad de un hombre perfecto,
Jesús pudo haber hecho mucho más para aliviar los graves problemas políticos y sociales. Parece ser que
algunos de sus contemporáneos querían que asumiera el poder con ese fin, pero él se negó. Leemos: “Cuando
los hombres vieron las señales que él ejecutó, empezaron a decir: ‘Con certeza este es el profeta que había de
venir al mundo’. Por lo tanto, Jesús, sabiendo que estaban a punto de venir y prenderlo para hacerlo rey, se retiró
otra vez a la montaña, él solo” (Juan 6:14, 15).
w10 15/8 págs. 29-30 párrs. 7-8 ¿Quién puede librar a los que claman por ayuda?
7, 8. ¿Qué demostraciones hizo Jesús de su poder para curar enfermos?
7 La razón por la que Jesús pudo realizar milagros fue porque Jehová le había dado el poder, tal como lo
ilustra el siguiente relato. “Una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años” había visto cómo su
salud iba de mal en peor, y eso a pesar de que había recurrido a “muchos médicos [que] le habían hecho pasar
muchas penas” y de que “había gastado todos sus recursos”. Por este motivo, se introdujo entre la multitud y fue
a tocar a Jesús, violando así un precepto de la Ley referente a las personas con “flujo de [...] sangre” (Lev.
15:19, 25). Al darse cuenta de que había salido poder de él, Cristo preguntó quién lo había tocado. “Atemorizada
y temblando”, la mujer “cayó delante de él y le dijo toda la verdad”. Comprendiendo que Jehová la había sanado,
Jesús la trató con ternura y le dijo: “Hija, tu fe te ha devuelto la salud. Ve en paz, y queda sana de tu penosa
enfermedad” (Mar. 5:25-27, 30, 33, 34).
8 Las curaciones que hizo Jesús valiéndose de sus poderes de origen divino no solo beneficiaron a los
enfermos, sino que seguramente causaron una profunda impresión entre los observadores. Así tuvo que suceder
cuando sanó a los enfermos antes de pronunciar su célebre Sermón del Monte (Luc. 6:17-19). Y lo mismo debió
de ocurrir con los dos mensajeros que envió Juan el Bautista para confirmar que Jesús era el Mesías. Ellos
fueron testigos de cómo “curó a muchos de enfermedades y de penosas dolencias y de espíritus inicuos, y
concedió a muchos ciegos el favor de ver”. Finalmente, Cristo les dijo a los dos enviados: “Informen a Juan lo que
vieron y oyeron: los ciegos reciben la vista, los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los
muertos son levantados, a los pobres se anuncian las buenas nuevas” (Luc. 7:19-22). ¡Cuánto habrá animado
ese informe a Juan!
es13 pág. 86 - Felices son ustedes cuando los hombres los odien (Luc. 6:22).
11. ¿Cómo preparó Jesús a sus discípulos para afrontar el temor al hombre?
12. ¿De qué maneras podemos ayudar a los nuevos a superar el temor al hombre?
Aunque ninguno de los apóstoles de Jesús era cobarde, todos lucharon con el temor al hombre (Mar. 14:50,
66-72). ¿Cómo les ayudó Cristo a progresar a pesar de la intensa presión de sus contemporáneos?
Preparándolos para la oposición que sufrirían (Mar. 10:29, 30; Luc. 12:4-12). Nosotros también tenemos que
ayudar a los estudiantes de la Biblia a superar el temor al hombre. Sin duda, les será más fácil mantenerse firmes
si se adelantan al problema (Juan 15:19). Pudiéramos enseñarles a preparar respuestas bíblicas simples y
lógicas para las preguntas que quizás les hagan sus compañeros de trabajo y otras personas. Además,
deberíamos presentarles a otros miembros de la congregación, en particular a quienes se encuentren en
circunstancias afines a las suyas. Sobre todo, tenemos que animarlos a orar con frecuencia y de todo corazón.
Así podrán acercarse a Jehová y hacer de él su Roca y Refugio (Sal. 94:21-23; Sant. 4:8). w11 15/11 4:11, 12
w11 15/11 págs. 26-27 párrs. 11-12 Ayudemos a los varones a progresar espiritualmente
11 Aunque ninguno de los apóstoles de Jesús era cobarde, todos lucharon con el temor al hombre (Mar. 14:50,
66-72). ¿De qué manera les ayudó Cristo a progresar a pesar de la intensa presión de sus contemporáneos?
Preparándolos para la oposición que sufrirían. En primer lugar, les advirtió que, por ser discípulos suyos, iban a
venirles críticas: “Felices son ustedes cuando los hombres los odien, y cuando los excluyan y los vituperen y
desechen su nombre como inicuo por causa del Hijo del hombre” (Luc. 6:22). Además, les garantizó que
recibirían ánimo y fortaleza si se lo pedían a Dios (Luc. 12:4-12). Por otra parte, invitó a los recién interesados en
su mensaje a relacionarse libremente con sus discípulos y entablar amistad con ellos (Mar. 10:29, 30).
w11 15/11 pág. 26 párr. 11 Ayudemos a los varones a progresar espiritualmente
11. ¿Cómo preparó Jesús a sus discípulos para afrontar el temor al hombre?
11 Aunque ninguno de los apóstoles de Jesús era cobarde, todos lucharon con el temor al hombre (Mar. 14:50,
66-72). ¿De qué manera les ayudó Cristo a progresar a pesar de la intensa presión de sus contemporáneos?
Preparándolos para la oposición que sufrirían. En primer lugar, les advirtió que, por ser discípulos suyos, iban a
venirles críticas: “Felices son ustedes cuando los hombres los odien, y cuando los excluyan y los vituperen y
desechen su nombre como inicuo por causa del Hijo del hombre” (Luc. 6:22). Además, les garantizó que
recibirían ánimo y fortaleza si se lo pedían a Dios (Luc. 12:4-12). Por otra parte, invitó a los recién interesados en
su mensaje a relacionarse libremente con sus discípulos y entablar amistad con ellos (Mar. 10:29, 30).
bw cap. 8 pág. 136 párr. 53 Ayuda para poder aguantar bajo sufrimiento
53. (a) Al sufrir aflicción, ¿qué consuelo podemos derivar del hecho de que Jehová sea un “fiel Creador”?
(b) ¿Cuál debe ser nuestra respuesta con relación a nuestros perseguidores?
53 Nos pueden sobrevenir pruebas que simplemente no podríamos aguantar con nuestra propia fuerza. Sin
embargo, por más lamentable que se ponga nuestra situación, Jehová Dios puede sostenernos y deshacer por
completo todo el daño que experimentemos. Cuando nos encomendamos de lleno a él, él puede fortalecernos
por medio de su espíritu para que aguantemos bajo sufrimiento. Puesto que es, como declara Pedro, un “fiel
Creador,” un Dios en quien podemos confiar, no resultará infiel a la promesa que ha hecho de acudir en socorro
de sus siervos. (1 Pedro 4:19) Este conocimiento puede ayudarnos a evitar el error de responder para con
nuestros perseguidores de un modo que deshonre a Dios. En vez de luchar contra ellos y pagar con la misma
moneda, queremos seguir haciendo el bien.—Lucas 6:27, 28.
w97 15/11 págs. 17-18 párrs. 17-18 La fe nos motiva a actuar
17, 18. ¿Qué inconsecuencia se señala en Santiago 3:9-12, y qué debemos hacer al respecto?
17 La fe en Dios y el deseo de agradarle puede protegernos de la apostasía y evitar que utilicemos la lengua
de manera inconsecuente. Santiago alude a la inconsecuencia de algunas personas y dice que ‘con la lengua
bendecimos a nuestro Padre, Jehová, y maldecimos a hombres que han llegado a la existencia a la semejanza
de Dios’. (Génesis 1:26.) Jehová es nuestro Padre porque él “da a toda persona vida y aliento y todas las cosas”.
(Hechos 17:24, 25.) También es el Padre de los cristianos ungidos en sentido espiritual. Todos estamos hechos a
“la semejanza de Dios” en lo que se refiere a cualidades mentales y morales, como el amor, la justicia y la
sabiduría, cualidades que nos distinguen de los animales. Por lo tanto, ¿cómo debemos actuar si tenemos fe en
Jehová?
18 Maldecir a los hombres significa invocar el mal contra ellos. Como nosotros no somos profetas inspirados
por Dios ni estamos autorizados a invocar el mal sobre nadie, este tipo de habla sería indicación de odio, lo que
convertiría en vana la acción de bendecir a Dios. No es propio que “bendición y maldición” salgan de la misma
boca. (Lucas 6:27, 28; Romanos 12:14, 17-21; Judas 9.) ¡Qué pecaminoso sería cantar alabanzas a Dios en las
reuniones y después hablar mal de nuestros compañeros de creencia! De la misma fuente no puede brotar agua
dulce y amarga. Tal como “la higuera no puede producir aceitunas, ni la vid higos”, el agua salada no puede
producir agua dulce. Algo anda mal espiritualmente si nosotros, que debemos hablar lo que es bueno, nos
expresamos habitualmente con palabras amargas. Si hemos caído en esa práctica, oremos a Jehová para que
nos ayude a no seguir hablando de ese modo. (Salmo 39:1.)
sh cap. 10 págs. 242-244 párr. 12 El cristianismo... ¿era Jesús el camino a Dios?
12. a) ¿Cómo manifestó Jesús amor en sus enseñanzas y acciones? b) ¿Cuán diferente sería el mundo si
realmente se practicara el amor cristiano?
12 En sus tratos con sus seguidores y el público en general Jesús manifestó amor y compasión. (Marcos 6:30-
34.) Mientras predicaba el mensaje del Reino de Dios, también practicó personalmente el amor y la humildad.
Así, en las horas finales de su vida pudo decir a sus discípulos: “Les doy un nuevo mandamiento: que se amen
unos a otros; así como yo los he amado, que ustedes también se amen los unos a los otros. En esto todos
conocerán que ustedes son mis discípulos, si tienen amor entre sí”. (Juan 13:34, 35.) Por lo tanto, la esencia del
cristianismo en la práctica es el amor abnegado basado en principios. (Mateo 22:37-40.) En la práctica esto
significa que el cristiano debe amar aun a sus enemigos, aunque odie sus malas obras. (Lucas 6:27-31.) Haga
una pausa ahora y piense en eso. ¡Qué diferente sería este mundo si toda persona en realidad practicara esa
clase de amor! (Romanos 12:17-21; 13:8-10.)
sh cap. 1 págs. 10-11 párr. 17 ¿Por qué interesarnos en otras religiones?
17. ¿Por qué no debemos odiar a los que difieren de nosotros en punto de vista religioso?
17 La antigua ley judía declaraba: “No odiarás a tu hermano en tu corazón; ciertamente reprenderás a tu
prójimo, para que no lleves pecado por su causa. No te vengarás, ni guardarás rencor contra los hijos de tu
pueblo; sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor [Jehová]”. (Levítico 19:17, 18, La Biblia,
ES.) El Fundador del cristianismo declaró: “Pero les digo a ustedes los que escuchan: Continúen amando a sus
enemigos, haciendo bien a los que los odian, [...] y su galardón será grande, y serán hijos del Altísimo, porque él
es bondadoso para con los ingratos e inicuos”. (Lucas 6:27, 35.) Bajo el encabezamiento “La examinada”, el
Corán declara un principio similar (sura 60:7, JC): “Quizá establezca Dios la amistad entre vosotros y los que de
ellos tenéis por enemigos. Dios es capaz, Dios es indulgente, misericordioso”.
hp cap. 5 págs. 45-46 párr. 14 Usted puede enfrentarse con éxito a los problemas de la vida
¿Cómo puede el consejo bíblico ayudarnos a hacer frente a la tensión? (12-14)
14 Y ese consejo no se limita a solo la familia. A medida que la persona aplica el consejo de la Biblia en cuanto
a mostrar amor —incluso la ‘regla áurea’ de hacer a otros lo que uno quisiera que ellos le hicieran a uno— la
gente querrá más a la persona que eso hace. (Lucas 6:31) Eso ha resultado cierto en el trabajo, en la escuela,
en la comunidad. Es verdad que quizás haya alguna fricción, pero ciertamente habrá menos. Es fácil ver que,
como resultado de este consejo, usted se enfrentará a menos tensión.
lv cap. 13 pág. 154 párr. 18 Fiestas que desagradan a Dios
18. ¿Qué principios bíblicos deben orientar tanto a las parejas que van a casarse como a sus invitados?
18 Los siervos de Jehová tampoco admiten prácticas que resten dignidad a las bodas y banquetes, o que
puedan ofender a algunas conciencias. No toman la palabra para hacer comentarios sarcásticos o insinuantes,
ni abochornan a los novios o a otras personas con bromas de mal gusto (Proverbios 26:18, 19; Lucas 6:31;
10:27). También evitan las bodas espectaculares y fastuosas que, sin modestia alguna, no son más que pura
“exhibición ostentosa” de la posición social (1 Juan 2:16). El deseo de Jehová es que las parejas puedan recordar
ese día especial con cariño, y no con pesar.
uw cap. 17 pág. 137 párr. 15 “Tengan amor intenso los unos para los otros”
15. ¿Qué puede ayudarnos a crecer en el amor hacia cualesquiera a quienes personalmente no nos
sintamos atraídos?
15 ¿Hay en la congregación personas con las cuales se nos hace difícil establecer lazos estrechos? Si
hacemos esfuerzos extraordinarios por cubrir cualesquiera transgresiones menores por parte de ellas, como
quisiéramos que ellas hicieran para con nosotros, esto puede ayudar a hacer más afectuosa la relación entre
nosotros (Pro. 17:9; 19:11). Lo que sentimos hacia esas personas puede mejorar también si nosotros procuramos
ver sus buenas cualidades y concentramos la atención en éstas. ¿Hemos notado realmente las maneras como
Jehová está utilizando a estos hermanos? Esto de seguro hará que incremente el amor que les tenemos. (Luc.
6:32, 33, 36.)
w97 1/12 pág. 16 párr. 5 ‘Continúen perdonándose liberalmente unos a otros’
5. ¿Qué importante razón para perdonar se indica en Efesios 5:1?
5 Una razón importante para perdonar se indica en Efesios 5:1: “Por lo tanto, háganse imitadores de Dios,
como hijos amados”. ¿De qué manera debemos hacernos “imitadores de Dios”? La locución “por lo tanto”
conecta esta frase con el versículo precedente, que dice: “Háganse bondadosos unos con otros, tiernamente
compasivos, y perdónense liberalmente unos a otros, así como Dios también por Cristo liberalmente los perdonó
a ustedes”. (Efesios 4:32.) Sí, en lo que tiene que ver con el perdón, debemos hacernos imitadores de Dios. Al
igual que el niño intenta ser como su padre, nosotros, hijos amados de Jehová, debemos querer ser como
nuestro perdonador Padre celestial. ¡Cuánto debe complacer el corazón de Jehová mirar desde los cielos y ver
que sus hijos terrestres procuran ser como él al perdonarse unos a otros! (Lucas 6:35, 36; compárese con Mateo
5:44-48.)
w95 1/6 págs. 14-15 párrs. 18-19 Alivio del “Dios de todo consuelo”
18, 19. ¿Cómo podemos mostrar tacto en lo que decimos?
18 Cuando una persona está de duelo, hay cosas que no debemos hacer ni decir. Proverbios 12:18 advierte:
“Existe el que habla irreflexivamente como con las estocadas de una espada, pero la lengua de los sabios es una
curación”. A veces, sin darnos cuenta, actuamos sin tacto. Por ejemplo, tal vez digamos: “Sé cómo se siente”.
Pero ¿de verdad lo sabe? ¿Ha sufrido usted exactamente la misma pérdida? Además, no todo el mundo
reacciona igual. Tal vez usted no reaccionó exactamente igual que el doliente. Quizá sea más prudente decirle:
“Te compadezco, porque yo sufrí una pérdida similar cuando falleció mi... hace unos años”.
19 Tampoco es prudente hacer comentarios sobre si el fallecido resucitará o no. Algunos hermanos y
hermanas se han sentido muy heridos a causa de los comentarios sentenciosos que se han hecho respecto a las
perspectivas futuras de su difunto cónyuge incrédulo. Nosotros no somos los jueces que determinan quién
resucitará y quién no. Puede consolarnos el hecho de que Jehová, que ve el corazón, será mucho más
misericordioso de lo que la mayoría de nosotros jamás podría serlo. (Salmo 86:15; Lucas 6:35-37.)
w91 15/10 pág. 16 párr. 4 ¡Vístase de apacibilidad! ***
4. ¿De qué cualidades está tejida la prenda de vestir figurativa que llevan los cristianos verdaderos?
4 Los cristianos verdaderos se esfuerzan por ‘amortiguar los miembros de su cuerpo en cuanto a fornicación,
inmundicia, apetito sexual, deseo perjudicial y codicia’, y procuran quitarse cualquier prenda de vestir vieja cuyo
tejido sea de ira, cólera, maldad, habla injuriosa y habla obscena. (Colosenses 3:5-11.) Se desnudan de “la vieja
personalidad” (literalmente: “el hombre viejo”) y se visten de “la nueva personalidad” (o: “el hombre nuevo”), una
vestidura apropiada. (Efesios 4:22-24, Kingdom Interlinear.) Su nueva prenda de vestir —tejida de compasión,
bondad, humildad mental, apacibilidad y gran paciencia— les ayuda a resolver dificultades y a llevar una vida
piadosa. (Mateo 5:9; 18:33; Lucas 6:36; Filipenses 4:2, 3.)
w91 15/8 págs. 20-21 párrs. 9-10 Produzca “toda clase de bondad”
9, 10. ¿Por qué deben ser misericordiosos los cristianos, y cómo puede mostrarse esa clase de bondad?
9 Se percibe otra clase de bondad en algunas de las parábolas de Jesús. En una Jesús habló acerca de un
samaritano que se encontró con un hombre a quien habían asaltado, golpeado cruelmente y dejado tendido en el
camino. Un levita y un sacerdote habían pasado cerca del hombre herido y no habían querido ayudarle. Pero el
samaritano se detuvo, lo socorrió e hizo más de lo que tal vez habría de esperarse razonablemente. El relato se
conoce con frecuencia como la parábola del Buen Samaritano. ¿Qué clase de bondad manifestó el samaritano?
Misericordia. Cuando Jesús pidió a su oyente que identificara al que había manifestado ser el prójimo del hombre
herido, el oyente contestó correctamente: “El que actuó misericordiosamente para con él”. (Lucas 10:37.)
10 Los cristianos misericordiosos imitan a Jehová, de quien Moisés dijo a los israelitas: “Jehová tu Dios es un
Dios misericordioso. Él no te desamparará ni te arruinará ni se olvidará del pacto de tus antepasados que él les
juró”. (Deuteronomio 4:31.) Jesús mostró el efecto que debe tener en nosotros la misericordia de Dios:
“Continúen haciéndose misericordiosos, así como su Padre es misericordioso”. (Lucas 6:36.) ¿Cómo podemos
mostrar misericordia? Como lo indicó la parábola de Jesús, una manera de mostrarla es al estar dispuestos a
ayudar a nuestro semejante aunque ello implique algún riesgo o inconveniencia. La persona buena no pasa por
alto el sufrimiento de su hermano si puede hacer algo al respecto. (Santiago 2:15, 16.)
cl cap. 16 pág. 162 párrs. 12-13 Debemos “ejercer justicia” al andar con Dios
12, 13. a) ¿Por qué no debemos apresurarnos a juzgar al prójimo? b) ¿Qué implica el consejo de Jesús
“dejen de juzgar” y “dejen de condenar”? (Véase también la nota.)
Altísimo evaluara implacablemente sus motivos y defectos? Él no procede así con nosotros, como bien indicó
el salmista: “Si errores fuera lo que tú vigilas, oh Jah, oh Jehová, ¿quién podría estar de pie?” (Salmo 130:3).
¿Verdad que agradecemos que el Dios justo y misericordioso no se centre en nuestros fallos? (Salmo 103:8-10.)
Entonces, ¿cómo deberíamos tratar al semejante?
13 Si comprendemos que la justicia divina es misericordiosa, no nos apresuraremos a juzgar al prójimo en
asuntos que no nos conciernan o que sean de importancia secundaria. En el Sermón del Monte, Jesús advirtió a
su auditorio: “Dejen de juzgar, para que no sean juzgados” (Mateo 7:1). De acuerdo con el evangelista Lucas,
luego añadió: “Dejen de condenar, y de ninguna manera serán condenados” (Lucas 6:37). Cristo demostró que
conocía la tendencia del hombre imperfecto a erigirse en juez de su semejante. Era preciso que los oyentes de
Jesús que acostumbraran juzgar con severidad dejaran de hacerlo.
w95 1/12 pág. 19 párr. 17 Jehová da poder al cansado
17. ¿Por qué tienen que escuchar con empatía los ancianos?
17 “Todo hombre tiene que ser presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar”, dice Santiago 1:19. Para
ayudar a los cansados a recobrar el poder, los ancianos tienen que escuchar con empatía. Puede que algunos
miembros de la congregación estén luchando con problemas o presiones que no pueden resolverse en este
sistema de cosas. Tal vez lo que necesiten no es una solución para resolver el problema, sino una persona que
sepa escucharlos. El que sabe escuchar no dirá a la persona cómo debe sentirse, sino que la escuchará sin
juzgar. (Lucas 6:37; Romanos 14:13.)
tp73 cap. 15 pág. 176 párr. 26 ¿Por qué importarnos lo que les suceda a otros?
26. Para obrar con verdadero beneficio para nosotros mismos y para otros, ¿qué necesitamos?
26 Prescindiendo del aspecto de la vida que consideremos, pues, es patente que es necesario que no solo nos
consideremos a nosotros mismos, sino también a otros. Nosotros mismos recibiremos amor si hacemos una
práctica de proceder con interés altruista en otros. (Lucas 6:38) Pero para demostrar amor genuino y no ser
extraviados por el miope razonamiento humano, es necesario que lleguemos a conocer a Jehová Dios y
disfrutemos de una excelente relación con él. Sin embargo, el que hagamos eso envuelve una selección que
tenemos que hacer personalmente.
tr cap. 16 pág. 150 párr. 24 Costumbres populares que no agradan a Dios
24. (a) ¿Cuándo dan regalos los cristianos verdaderos y pasan buenos ratos juntos? (b) ¿De qué manera
es esto mejor que lo que el mundo hace?
24 Los cristianos verdaderos pueden dar regalos y pasar buenos ratos juntos durante todo el año. (Lucas 6:38)
Los padres no tienen que esperar a los cumpleaños o a la Navidad, sino que pueden dar regalos a sus hijos en
varias ocasiones durante el año. Esto hace que haya muchas ocasiones de felicidad en vez de una o dos.
Además, los niños saben que son sus padres quienes les están dando los regalos, y que lo hacen por amor a
ellos. Esto ayuda a estrechar el vínculo de amor entre padres e hijos. Además, no estimula a los hijos a ser
ingratos a los hombres ni a Dios, al hacerles pensar que tienen derecho a esperar regalos en ciertos días.—
Colosenses 3:14.
w06 15/6 págs. 22-23 párr. 13 “¡Cómo amo tu ley, sí!”
13. ¿Qué nos enseña la antigua ley de la rebusca?
13 El principio en que se basa la ley de la rebusca aún permanece: Jehová espera que sus siervos sean
generosos, en particular con los necesitados. Cuanto más generosos seamos, mayores serán nuestras
bendiciones. De hecho, Jesús afirmó: “Practiquen el dar, y se les dará. Derramarán en sus regazos una medida
excelente, apretada, remecida y rebosante. Porque con la medida con que ustedes miden, se les medirá en
cambio” (Lucas 6:38).
w93 1/8 pág. 20 párr. 19 Que nadie eche a perder nuestros hábitos útiles
19. ¿Qué opinión deben inculcar los padres en sus hijos?
19 Si usted es padre o madre, ¿tiene presente este consejo cuando razona con sus hijos y toma decisiones
que les afectan? Algo que le puede ayudar es reconocer que no se quiere decir que todos los jóvenes con los
que se relacionan sus hijos en la vecindad o en la escuela son malas personas. Algunos pueden ser agradables y
decentes, como en el caso de algunos de sus vecinos, parientes y compañeros de trabajo. Intente que sus hijos
comprendan este punto y vean que usted pone en práctica con equilibrio el consejo paternal que Pablo dio a los
corintios. Cuando se den cuenta de cómo equilibra usted los asuntos, les será más fácil imitarle. (Lucas 6:40;
2 Timoteo 2:22.)
es13 pág. 56 -Todo el que esté perfectamente instruido será como su maestro (Luc. 6:40).
18. ¿Cómo pueden los padres enseñar a sus hijos a tomar buenas decisiones?
Hay mucho que pueden hacer los padres para ayudar a un hijo a tomar decisiones que honren a Dios. Una de
las mejores maneras de enseñarle es con el ejemplo. Quizás podrían explicarle los pasos que ellos mismos
dieron antes de hacer cierta elección. Tal vez quieran dejarlo decidir en algunos asuntos. Si da un paso acertado,
no deben olvidarse de felicitarlo. Pero ¿y si se equivoca? La primera reacción suele ser protegerlo de las
consecuencias. Sin embargo, eso no siempre es lo mejor. Pensemos en un padre que le permite a su hijo
obtener una licencia de conducir. Imagínese que el muchacho comete una infracción y recibe una multa. El padre
podría pagarla, ¿verdad? En cambio, si le pide que trabaje para conseguir el dinero, es más probable que
aprenda a responsabilizarse de sus actos (Rom. 13:4). w11 15/4 2:18
kl cap. 15 pág. 146 párr. 17 Cómo formar una familia que honre a Dios
17. ¿Qué es necesario para que los hijos lleguen a tener la ley de Dios grabada en su corazón?
17 Ponga un buen ejemplo. A los padres israelitas se les mandó lo siguiente: “Tienes que inculcarlas [las
palabras de Dios] en tu hijo y hablar de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino y
cuando te acuestes y cuando te levantes”. Los padres debían enseñar a sus hijos las normas de Dios. Pero este
precepto estaba antecedido por la exhortación: “Estas palabras que te estoy mandando hoy tienen que resultar
estar sobre tu corazón”. (Deuteronomio 6:6, 7.) En efecto, los padres no pueden dar lo que no tienen. Las leyes
de Dios han de estar bien arraigadas primero en el corazón de los padres si estos quieren grabarlas en el de sus
hijos. (Proverbios 20:7; compárese con Lucas 6:40.)
w99 1/7 pág. 18 párr. 2 Familias, alaben a Dios con Su congregación
2. a) ¿Por qué es la preparación un factor clave para que los jóvenes disfruten de las reuniones? b) ¿El
ejemplo de quiénes es importante?
2 Es verdad que ayudar a los jóvenes a que se integren en las saludables actividades cotidianas de la
congregación puede suponer un reto. ¿Qué hacer si algunos niños que van con sus padres a las reuniones
no parecen disfrutar de estas? Es obvio que la mayoría de los pequeños no pueden mantener la atención por
períodos prolongados y se aburren con facilidad. La preparación puede contribuir a resolver el problema. Sin
preparación, los niños no pueden intervenir de manera significativa en las reuniones (Proverbios 15:23). Sin
preparación, les resultará difícil lograr el progreso espiritual que produce satisfacción (1 Timoteo 4:12, 15). ¿Qué
puede hacerse? En primer lugar, los padres han de preguntarse si ellos mismos se preparan para las reuniones,
pues su ejemplo tiene mucha influencia en sus hijos (Lucas 6:40). Otro factor importante sería pensar
detenidamente de antemano en la información que se va a analizar en el estudio de familia.
w99 15/4 pág. 30 ¿Recuerda usted?
Al enseñar a otras personas, ¿qué es más importante que las aptitudes naturales?
Las cualidades que poseemos y los hábitos espirituales que hemos cultivado, los cuales los estudiantes pueden
imitar (Lucas 6:40; 2 Pedro 3:11).—15/3, página 12.
w08 15/3 pág. 31 Puntos sobresalientes del libro de Lucas
Lecciones para nosotros:
Lucas 6:40. Un maestro de la Palabra de Dios debe dar un buen ejemplo a sus estudiantes y poner en
práctica lo que predica.
w08 15/1 pág. 9 párrs. 3-4 Prestemos atención a nuestro “arte de enseñar”
3, 4. a) ¿Cómo cultivamos el “arte de enseñar”? b) ¿Cómo nos ayuda la Escuela del Ministerio Teocrático
a ser mejores maestros?
3 Un arte es una habilidad que se desarrolla por medio del estudio, la observación o la práctica. Pues bien, si
queremos llegar a ser maestros eficaces de las buenas nuevas, no podemos pasar por alto ninguno de estos tres
factores. Hemos de estudiar, después de haber orado, para comprender bien el tema en cuestión (léase Salmo
119:27, 34). Hemos de observar cómo enseñan los ministros experimentados a fin de imitar los métodos que
emplean. Y hemos de esforzarnos por poner en práctica lo que aprendemos para pulir nuestras habilidades (Luc.
6:40; 1 Tim. 4:13-15).
4 Jehová es nuestro Magnífico Instructor y, mediante la parte visible de su organización, instruye a sus siervos
terrestres para que sepan cómo cumplir su comisión de predicar (Isa. 30:20, 21). Por ejemplo, las
congregaciones celebran semanalmente la Escuela del Ministerio Teocrático, la cual ha sido concebida para
ayudar a los matriculados a convertirse en proclamadores eficaces del Reino de Dios. El principal libro de texto
de dicha escuela es la Biblia. La Palabra inspirada de Dios no solo nos indica qué debemos enseñar, sino qué
métodos de enseñanza son más efectivos. La Escuela del Ministerio Teocrático nos recuerda vez tras vez que
para ser mejores maestros tenemos que basar nuestra enseñanza en la Biblia, utilizar hábilmente las preguntas,
enseñar con sencillez e interesarnos sinceramente en los demás. A continuación analizaremos cada uno de
estos puntos. Veremos, además, cómo llegar al corazón de nuestros estudiantes.
w11 15/4 pág. 17 párr. 18 Tomemos decisiones que honren a Dios
18. ¿Cómo pueden los padres enseñar a sus hijos a tomar buenas decisiones?
18 Hay mucho que pueden hacer los padres para ayudar a un hijo a tomar decisiones que honren a Dios. Una
de las mejores maneras de enseñarle es con el ejemplo (Luc. 6:40). Quizás podrían explicarle los pasos que
ellos mismos dieron antes de hacer cierta elección. Tal vez quieran dejarlo decidir en algunos asuntos. Si da un
paso acertado, no deben olvidarse de felicitarlo. Pero ¿y si se equivoca? La primera reacción suele ser protegerlo
de las consecuencias. Sin embargo, eso no siempre es lo mejor. Pensemos en un padre que le permite a su hijo
obtener una licencia de conducir. Imagínese que el muchacho comete una infracción y recibe una multa. El padre
podría pagarla, ¿verdad? En cambio, si le pide que trabaje para conseguir el dinero, es más probable que
aprenda a responsabilizarse de sus actos (Rom. 13:4).
w05 1/3 págs. 12-13 párrs. 12-13 El matrimonio puede triunfar en el mundo de hoy ***
12, 13. ¿Por qué hay que ser realistas en cuanto al matrimonio?
12 Por consiguiente, el proceder sabio es tomarse el tiempo necesario para conocer a la otra persona. Una
hermana con experiencia aconseja: “Cuando te fijes en un posible cónyuge, piensa en diez requisitos básicos
que quisieras que reuniera. Si solo satisface siete, pregúntate: ‘¿Puedo prescindir de los otros tres? ¿Podría
tolerar esas carencias todos los días?’. Si tienes dudas, detente y piénsalo de nuevo”. Claro está, hay que ser
realistas. Si alguien desea casarse, ha de saber que nunca encontrará a la pareja ideal. Pero, obviamente, la
persona con quien uno se case tampoco habrá encontrado al cónyuge perfecto (Lucas 6:41).
13 El matrimonio exige sacrificios. Pablo recalcó este hecho al decir: “Quiero que estén libres de inquietud.
El hombre no casado se inquieta por las cosas del Señor, en cuanto a cómo ganar la aprobación del Señor. Pero
el hombre casado se inquieta por las cosas del mundo, en cuanto a cómo ganar la aprobación de su esposa, y
está dividido. Además, la mujer no casada —y la virgen— se inquieta por las cosas del Señor, para ser santa
tanto en su cuerpo como en su espíritu. Sin embargo, la mujer casada se inquieta por las cosas del mundo, en
cuanto a cómo ganar la aprobación de su esposo” (1 Corintios 7:32-34).
w08 15/5 pág. 10 párr. 16 Hagamos siempre el bien
16. ¿Por qué puede decirse que los fariseos tenían “una viga” en el ojo?
16 Los líderes religiosos judíos siempre estaban criticando a los demás. Por ejemplo, en cierta ocasión, un
ciego a quien Jesús había curado dijo que este tenía que haber sido enviado por Dios, a lo que los fariseos
respondieron: “Tú naciste del todo en pecados, ¿y sin embargo nos enseñas a nosotros?” (Juan 9:30-34). Los
fariseos no tenían ni visión espiritual ni capacidad para juzgar debidamente porque en su propio ojo tenían “una
viga” que los cegaba por completo. Por eso Jesús dijo lo siguiente de todo aquel que actuaba como ellos:
“¡Hipócrita! Primero extrae la viga de tu propio ojo, y entonces verás claramente cómo extraer la paja del ojo de tu
hermano” (Mat. 7:5; Luc. 6:42). Si estamos resueltos a hacer el bien a los demás, no seremos criticones
ni estaremos buscando “pajas” en los ojos de nuestros hermanos. Reconoceremos que somos imperfectos y que,
por tanto, no debemos juzgar a nuestros queridos compañeros.
km 8/79 pág. 7 párr. 10 ¿Cómo apoya usted el Reino?
10 Por nuestra actitud para con la obra de predicar y el tiempo y consideración que le damos a ésta, le
mostramos de manera positiva a Jehová nuestro amor y aprecio por su gobierno. Cuando una persona está
intensamente interesada en algo —si es algo cercano a su corazón— no puede evitar hablar de ello. De la misma
manera, si consideramos nuestras bendiciones futuras bajo el gobierno del Reino como algo que debemos
atesorar, de buena gana y anhelantemente nos uniremos en reconocer públicamente nuestro apoyo leal al Reino
sobre una base regular.—Luc. 6:45.
km 2/06 pág. 3 párr. 3 Mostremos al prójimo “la luz del mundo”
3. ¿Cómo podemos demostrar que apreciamos la Conmemoración?
3 Si apreciamos profundamente la dádiva divina de la salvación, contagiaremos nuestro entusiasmo por la
Conmemoración a nuestros estudiantes de la Biblia, a las personas a las que revisitamos, a familiares, vecinos,
compañeros de escuela y de trabajo, y a otros a quienes invitemos a esta ocasión especial (Luc. 6:45).
Pongamos, por tanto, un especial empeño en entregarles a todos una invitación impresa que les sirva de
recordatorio. A fin de no olvidarse de nadie, muchos hermanos preparan una lista de personas a las que suelen
invitar, y la actualizan cada año. Organizarnos bien en este sentido es una magnífica manera de agradecer a
Jehová Dios “su indescriptible dádiva gratuita” (2 Cor. 9:15).
km 7/07 pág. 4 párr. 2 Por qué seguimos regresando
2. ¿Cuál es la principal razón por la que seguimos predicando?
2 Por amor a Jehová y al prójimo. La principal razón por la que seguimos predicando es por amor a Jehová.
Nuestro corazón se siente impulsado a hablar a los demás sobre nuestro gran Dios (Luc. 6:45). El amor a
Jehová nos motiva a obedecer sus mandamientos y ayudar al prójimo a hacer lo mismo (Pro. 27:11; 1 Juan 5:3).
Nuestra perseverancia fiel en esta obra no depende de la reacción de los amos de casa. Cuando los cristianos
del siglo primero fueron perseguidos, no dejaron de predicar (Hech. 5:42). En vez de desanimarnos porque
alguien no nos quiera escuchar, seguimos firmes, demostrando así el alcance de nuestro amor y devoción por
Jehová.
km 3/12 pág. 1 párr. 3 “Sigan haciendo esto”. La Conmemoración será el 5 de abril
3. ¿De qué manera nos permite la predicación demostrar la importancia que tiene la Conmemoración para
nosotros?
3 Prediquemos. Otra forma de demostrar que la Conmemoración es importante para nosotros es participando
intensamente en el ministerio (Luc. 6:45). A partir del sábado 17 de marzo se realizará una campaña mundial
para invitar a las personas a la Conmemoración. ¿Podría adaptar su horario a fin de pasar más tiempo en el
ministerio, o incluso hacer el precursorado auxiliar? ¿Por qué no lo comenta con los miembros de su casa en la
próxima Noche de Adoración en Familia?
w94 1/1 págs. 17-18 párr. 13 Refúgiese en Jehová
13. ¿Por qué no se nos obliga a predicar por vergüenza?
13 El pueblo de Jehová canta con confianza la canción del Reino con fe absoluta en que Jehová es su refugio.
(Salmo 31:14.) Sus siervos no serán avergonzados, él no los humillará, pues cumplirá su palabra. (Salmo 31:17.)
El Diablo y sus cohortes demoníacas serán avergonzados. Dado que se ha comisionado a los siervos de Jehová
a predicar un mensaje libre de vergüenza, nadie los obliga a predicar por vergüenza. Esta no es la manera como
Jehová ni su Hijo incitan a su pueblo a adorarlo. Cuando el corazón de las personas rebosa de fe y
agradecimiento debido a la benignidad y bondad amorosa de Jehová, la buena condición de su corazón las
impulsa a hablar. (Lucas 6:45.) Por eso, el tiempo que dedicamos al servicio del campo cada mes es bueno,
no vergonzoso, sobre todo si es todo lo que podemos hacer. Jesús y su Padre agradecieron profundamente el
óbolo de la viuda, ¿no es cierto? (Lucas 21:1-4.)
w05 15/6 pág. 20 párrs. 10-11 Padres, provean a las necesidades de su familia
10, 11. ¿Cuál es la necesidad más importante de los seres humanos, y qué deben hacer primero los
padres cristianos a fin de satisfacer dicha necesidad en sus hijos?
10 Más importante aún que suministrar las cosas materiales es proveer lo necesario en sentido espiritual. Dijo
Jesús: “No de pan solamente debe vivir el hombre, sino de toda expresión que sale de la boca de Jehová” (Mateo
4:4; 5:3). ¿Cómo pueden los padres satisfacer las necesidades espirituales de su familia?
11 En lo que a este tema se refiere, quizás ningún otro pasaje de las Escrituras se cite tanto como
Deuteronomio 6:5-7. Sírvanse abrir la Biblia y leer esos versículos. Fíjense en que a los padres se les manda
primero cultivar su propia espiritualidad acrecentando su amor a Jehová y tomando a pecho sus palabras.
Es imperioso que ustedes sean estudiantes concienzudos de la Palabra de Dios, que la lean con regularidad y
mediten en ella, pues de ese modo podrán entender y amar de verdad los caminos, principios y leyes de Jehová.
Entonces su corazón rebosará de verdades bíblicas fascinantes que les infundirán gozo, reverencia y amor a
Jehová, y tendrán así muchas cosas buenas que transmitir a sus hijos (Lucas 6:45).
w06 15/9 pág. 22 párr. 12 Demuestre amor y respeto controlando su lengua
12. Para controlar la lengua, ¿qué debemos pedir en oración, y por qué?
12 Para refrenar la lengua, no basta con vigilar lo que decimos. Al fin y al cabo, las palabras proceden en
realidad del corazón, no de la boca. Jesús explicó: “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón produce lo
bueno; pero el hombre inicuo produce lo que es inicuo de su tesoro inicuo; porque de la abundancia del corazón
habla su boca” (Lucas 6:45). Por consiguiente, para controlar la lengua es necesario pedir en oración lo mismo
que pidió David: “Crea en mí hasta un corazón puro, oh Dios, y pon en mí un espíritu nuevo, uno que sea
constante” (Salmo 51:10).

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casa de los patriarcas.

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