sábado, 2 de marzo de 2013

puntos sobresalientes marcos 9 a 12


CAPITULO 9
w91 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Qué significado tiene para nosotros hoy día la transfiguración de Jesús? (Marcos 9:2-4.)
La transfiguración puede edificar fe en la palabra profética de Jehová y fortalecer nuestra fe en que Jesucristo
es el Hijo de Dios y el Mesías prometido. También puede hacernos más firmes creyentes en que Jesús fue
resucitado como espíritu y aumentar nuestra fe en el gobierno de Dios.—15/9, página 23.
w03 15/5 págs. 10-11 párr. 4 Cristo habla a las congregaciones
4. ¿Cómo se benefician los ancianos de prestar atención a los mensajes de Cristo a las congregaciones?
4 Las “estrellas” se encuentran en la mano derecha de Jesús, es decir, se benefician de su mandato, control,
favor y protección. Por tal motivo, han de rendirle cuentas. Los ancianos de la actualidad deben prestar atención
a las palabras dirigidas a cada una de las siete congregaciones, pues les enseñarán a tratar situaciones
parecidas a las que surgieron en ellas. Por supuesto, todos los cristianos debemos escuchar al Hijo de Dios
(Marcos 9:7). ¿Qué aprendemos al estudiar los mensajes de Cristo a las congregaciones?
km 12/89 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Qué quiso decir Jesús cuando declaró acerca de un demonio: “Este género con nada puede salir salvo con
oración”? (Mar. 9:29.) [12,Lectura semanal de la Biblia; véase w82-S 1/9 pág. 31.] No todos los demonios
tienen las mismas características. (Basta con la sustancia.)
* w82 1/9 pág. 31 Preguntas de los lectores - Preguntas de los lectores
▪ ¿Qué quiso decir Jesús cuando dijo acerca de un demonio: “Este género con nada puede salir salvo
con oración”?
Cierto hombre cuyo hijo caía bajo posesión de “un espíritu mudo pidió a Jesús que expulsara al espíritu inicuo,
pues los discípulos no habían podido hacerlo. Jesús, con el poderoso apoyo de Dios, expulsó al demonio. Más
tarde los discípulos preguntaron a Jesús: “¿Por qué no pudimos nosotros expulsarlo?” Según el registro de
Marcos, Cristo contestó: “Este género con nada puede salir salvo con oración.” (Marcos 9:14-29) En el registro
paralelo de Mateo, éste presenta la respuesta de Jesús así: “Por su poca fe.”—Mateo 17:14-20.
¿Por qué enfatizó él la fe y la oración? La experiencia muestra que no necesariamente tienen todos los
demonios los mismos intereses ni habilidades. Por ejemplo, parece que algunos se concentran en embrujar
casas, mientras que otros espíritus inicuos se dan a hostigar a criaturas humanas o posesionarse de éstas. Y
podemos concluir, basándonos en la respuesta de Jesús, que algunos demonios son especialmente
poderosos.—Efesios 6:12.
Mientras Jesús estuvo en la Tierra, Dios dio poder a algunos de Sus siervos para que expulsaran espíritus
inicuos que se posesionaban de personas desdichadas. A los doce apóstoles y a setenta discípulos se les dio un
poder de esa índole. (Mateo 10:8; Lucas 10:17) Pero los apóstoles que tuvieron que ver con el caso de Mateo
17:14-20 y Marcos 9:14-29 no pudieron expulsar al demonio. ¿Por qué? ¿Qué les faltaba? Evidentemente era la
preparación que se requería para enfrentarse al tipo de demonio que estaba implicado en aquel caso. Se
necesitaba fe firme, junto con haber orado de antemano pidiendo de Dios ayuda que les comunicara poder.
Aunque los registros no mencionan que Jesús haya ofrecido una oración específica en relación con aquel caso,
es probable que lo haya hecho. Entonces logró expulsar al poderoso demonio.
pe cap. 27 pág. 226 párr. 6 Cómo obtener ayuda mediante la oración
6. (a) ¿Por qué se les hace difícil a muchas personas orar? (b) ¿Qué necesitamos para que nuestras
oraciones sean oídas?
6 A muchas personas se les hace difícil orar. “Se me hace difícil orar a alguien a quien no puedo ver,” confesó
una joven. Puesto que ningún humano ha visto a Dios, tenemos que tener fe para orar y para ser oídos por Dios.
Es necesario que creamos que Jehová realmente existe y que puede hacer lo que le pedimos. (Hebreos 11:6) Si
tenemos esa clase de fe, y si nos acercamos a Dios con corazón sincero, podemos estar seguros de que él nos
ayudará. (Marcos 9:23) Así, sucedió que, aunque Cornelio, un oficial del ejército romano, no era por el momento
parte de la organización de Dios, cuando oró sinceramente por guía Dios contestó su oración.—Hechos 10:30-
33.
w91 15/9 pág. 14 párr. 22 Ejerza fe basada en la verdad
22. ¿Cómo puede fortalecerse la fe?
22 Si usted sirve a Jehová, pero descubre que en algún sentido su fe es débil, ¿qué puede hacer? Fortalezca
su fe mediante estudiar con diligencia la Palabra de Dios y dejar que de su boca salgan burbujeando las aguas
de la verdad que le llenan el corazón. (Proverbios 18:4.) Si no la fortalece con regularidad, su fe podría
debilitarse, hacerse inactiva o hasta morir. (1 Timoteo 1:19; Santiago 2:20, 26.) Resuélvase a nunca permitir que
eso le ocurra a su fe. Suplique el socorro de Jehová y ore: “¡Ayúdame donde necesite fe!”. (Marcos 9:24.)
w08 15/2 págs. 29-30 Puntos sobresalientes del libro de Marcos
Lecciones para nosotros:
Marcos 9:24. No deberíamos avergonzarnos de hablar de nuestra fe ni de pedir que se nos conceda más fe
(Luc. 17:5).
w92 15/2 pág. 13 párr. 24 El hombre más grande de todos los tiempos
24. ¿Por qué podemos decir que Jesús fue indudablemente el hombre más grande de todos los tiempos?
24 Con todo, lo que en especial hizo que la gente se acercara a Jesús y la impulsó a hacer lo bueno fue que la
propia vida de él estaba en perfecta armonía con lo que enseñaba. Él practicaba lo que predicaba. Soportó con
paciencia las faltas y debilidades de otros. Cuando sus discípulos riñeron en cuanto a quién era el mayor, los
corrigió con bondad en vez de reprenderlos con dureza. Atendió humildemente las necesidades de ellos, y hasta
les lavó los pies. (Marcos 9:30-37; 10:35-45; Lucas 22:24-27; Juan 13:5.) Por último, sufrió voluntariamente una
muerte dolorosa, no solo por ellos, ¡sino por toda la humanidad! No cabe duda de que Jesús fue el hombre más
grande de todos los tiempos.
w00 1/6 pág. 17 párr. 12 ‘Salvémonos nosotros y a los que nos escuchan’
12. ¿Cómo podemos asegurarnos de que el estudiante entiende lo que le enseñamos?
12 El maestro no espera que el estudiante dé tan solo respuestas mecánicas a las preguntas que se le hacen.
Hay que ayudar a este a entender lo que está aprendiendo. Su educación, experiencia en la vida y conocimiento
de la Biblia influirá en su comprensión de lo que le explicamos. Por ello, preguntémonos: “¿Entiende el
significado de los textos que se citan en la información?”. Podemos ayudarle planteándole preguntas que
no puedan contestarse con un simple sí o no, sino que requieran una explicación (Lucas 9:18-20). Por otra parte,
algunos estudiantes no se atreven a hacer preguntas a su maestro. Estos quizá sigan adelante sin comprender
por completo lo que se les enseña. Animemos al estudiante a plantear preguntas y a que nos haga saber lo que
no entiende bien (Marcos 4:10; 9:32, 33).
w99 1/8 pág. 19 párr. 10 Honremos a las demás personas
10. ¿Qué impactante lección enseñó Jesús a sus discípulos, y por qué era necesaria?
10 Jesús enseñó a sus discípulos una y otra vez la necesidad de que fueran personas de mente humilde y
honraran al prójimo, pues ellos seguían manifestando una actitud egoísta. En cierta ocasión, tras una disputa
entre los discípulos, Jesús les preguntó: “¿Qué discutían [...]?”. Ellos se quedaron callados, porque “habían
discutido entre sí sobre quién era el mayor” (Marcos 9:33, 34). Hasta la noche anterior a la muerte de Jesús,
“también se suscitó entre ellos una disputa acalorada sobre quién de ellos parecía ser el mayor” (Lucas 22:24).
De modo que durante la cena de la Pascua, Jesús “echó agua en una palangana y comenzó a lavar los pies de
los discípulos”. ¡Qué lección tan impactante! Él era el Hijo de Dios, solo inferior a Jehová en todo el universo, y
pese a todo les lavó los pies a los discípulos y así les enseñó la lección de que debían honrarse unos a otros.
Dijo: “Les he puesto el modelo, que, así como yo hice con ustedes, ustedes también deben hacerlo” (Juan 13:5-
15).
w08 1/12 pág. 6 Jesús, nuestro modelo en la vida
¿Somos nosotros tan responsables como Jesús en el cuidado de nuestra familia?
Supo ser un buen amigo. Jesús fue el mejor de los amigos. ¿Por qué? Él nunca se alejó de sus amigos
porque cometieran errores, aun cuando los repitieran una y otra vez. Es cierto que ellos no siempre actuaron
como a Jesús le hubiera gustado. Aun así, él les demostró su amistad concentrándose en sus buenas
cualidades, en vez de atribuirles malos motivos (Marcos 9:33-35; Lucas 22:24-27). Tampoco les impuso sus
opiniones. Al contrario, los animaba a expresarse con libertad (Mateo 16:13-15).
Pero por encima de todo, Jesús los quería sinceramente (Juan 13:1). ¡Y hasta qué punto! Él mismo dijo:
“Nadie tiene mayor amor que este: que alguien entregue su alma a favor de sus amigos” (Juan 15:13). ¿Puede
alguien ofrecer algo más valioso que su propia vida?
cf cap. 16 págs. 162-163 párrs. 4-5 “Los amó hasta el fin”
4, 5. a) ¿Por qué necesitó Jesús paciencia al tratar con sus discípulos? b) ¿Cómo reaccionó Jesús
cuando tres de sus apóstoles no se mantuvieron vigilantes en el jardín de Getsemaní?
4 El amor y la paciencia siempre van unidos. “El amor es sufrido”, afirma 1 Corintios 13:4, y para ser sufridos
es necesario tener paciencia con otros. ¿Necesitó Jesús paciencia con sus discípulos? Sí, ¡y mucha! Como
vimos en el capítulo 3, a los apóstoles no les resultó fácil aprender a ser humildes. Más de una vez discutieron
sobre quién era el más importante. ¿Cómo reaccionó Jesús? ¿Se enojó y los regañó? No; más bien, razonó con
ellos pacientemente. Lo hizo incluso la última noche, cuando surgió “una disputa acalorada” por aquel mismo
tema (Lucas 22:24-30; Mateo 20:20-28; Marcos 9:33-37).
5 Más tarde esa noche, Jesús se retiró con sus once apóstoles fieles al jardín de Getsemaní, donde de nuevo
se puso a prueba su paciencia. Dejando a ocho de ellos atrás, se adentró en el jardín junto con Pedro, Santiago y
Juan. Entonces les dijo: “Mi alma está hondamente contristada, hasta la muerte. Quédense aquí y manténganse
alerta conmigo”. Alejándose un poco, se puso a orar con gran fervor. Tras una prolongada oración, volvió a
donde estaban los tres apóstoles, y ¿qué encontró? Que en este momento tan trascendental, su hora de máxima
prueba, ellos dormían profundamente. ¿Los reprendió por no estar vigilantes? No, sino que los aconsejó con
paciencia. Sus amables palabras indicaron que comprendía las tensiones a las que habían estado sometidos, así
como sus debilidades. Les dijo: “El espíritu, por supuesto, está pronto, pero la carne es débil”. Jesús no perdió la
paciencia ni siquiera cuando volvió a hallarlos dormidos dos veces más esa misma noche (Mateo 26:36-46).
jr cap. 1 págs. 4-5 párrs. 3-4 “He puesto mis palabras en tu boca”
3, 4. ¿Qué concepto tienen algunas personas de los libros de Jeremías y Lamentaciones, y por qué es
erróneo? Dé ejemplos.
3 Sin embargo, hay lectores que consideran que los libros de Jeremías y Lamentaciones no son para ellos.
Se imaginan que solo contienen advertencias alarmistas y predicciones sombrías. ¿Se ciñen tales ideas a la
realidad?
4 Es cierto que Jeremías escribió amonestaciones y consejos en términos muy francos, ¿pero acaso no es eso
lo que hace un amigo a veces? Hasta Jesús corrigió abiertamente a sus amigos, los apóstoles, cuando
manifestaron una mala actitud (Mar. 9:33-37). No obstante, el grueso de su mensaje fue positivo, pues mostró
cómo lograr la aprobación de Dios y la felicidad futura (Mat. 5:3-10, 43-45). Algo parecido sucede con los escritos
de Jeremías, los cuales forman parte de “toda Escritura”, que es útil para “rectificar las cosas” (2 Tim. 3:16). Por
un lado, exponen claramente el parecer de Dios sobre los que afirmaban servirle pero merecían cosechar las
consecuencias de sus malos actos; por otro, contienen un mensaje esperanzador y nos muestran cómo gozar de
un futuro bendito. Los libros de Jeremías y Lamentaciones incluyen profecías sobre la manera como Dios trataría
a su pueblo, cuyo cumplimiento nos atañe directamente hoy día; además, encierran declaraciones positivas que
nos llenan de ánimo (léanse Jeremías 31:13, 33, 33:10, 11 y Lamentaciones 3:22, 23).
w94 15/5 pág. 12 párr. 9 Padres, sus hijos necesitan atención especial
9. a) ¿Qué deben evitar los padres, y por qué? b) ¿Qué es necesario que hagan los padres mientras el
hijo se desarrolla, y qué ejemplo deben seguir?
9 Los hijos son también como las plantas en el sentido de que no todos tienen las mismas características ni
responden a los mismos métodos de cuidado. Los padres sabios respetan esas diferencias y no comparan a los
hijos unos con otros. (Compárese con Gálatas 6:4.) Para que sus hijos se transformen en adultos sanos, es
necesario que ustedes observen las características distintivas de su personalidad, y cultiven las buenas y
erradiquen las malas. ¿Qué deben hacer si descubren que su hijo tiene una debilidad o una tendencia impropia,
quizás hacia la falta de honradez, el materialismo o el egoísmo? Corríjanla con bondad, tal como Jesús corrigió
las debilidades de sus apóstoles. (Marcos 9:33-37.) En especial, encomien a cada hijo regularmente por sus
buenos rasgos y cualidades.
w05 1/4 págs. 9-10 párr. 10 Los hijos son una preciada herencia
10. ¿Cómo enseñó Jesús a sus discípulos una lección de humildad, y con qué resultado al principio?
10 Jesús sabía del constante afán de protagonismo de sus discípulos. Cierto día, después de llegar a
Capernaum, les preguntó: “‘¿Qué discutían en el camino?’. Se quedaron callados, porque en el camino habían
discutido entre sí sobre quién era el mayor”. En vez de reprenderlos con dureza, Jesús les dio pacientemente una
lección práctica de humildad (Marcos 9:33-37). ¿Produjo los resultados esperados? No enseguida. Unos seis
meses más tarde, Santiago y Juan convencieron a su madre para que pidiese al Maestro que les diera puestos
encumbrados en su Reino. De nuevo, Jesús, armado de paciencia, tuvo que corregir la forma de pensar de los
discípulos (Mateo 20:20-28).
km 10/04 pág. 7 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Qué es la repetición, y por qué es importante? [be-S pág. 206 § 1-4.] La repetición consiste en reiterar las
ideas que deseemos que recuerde el auditorio. Jehová Dios y Jesucristo nos ponen el ejemplo al
respecto (Deu. 6:5; 10:12; 11:13; Mar. 9:34-37; 10:35-45). Si los oyentes recuerdan nuestro mensaje, este
influirá en sus creencias y modo de vida.
be lección 35 pág. 206 párrs. 1-4 Repetición para dar énfasis
EL BUEN maestro hace uso de la repetición, pues hay más posibilidades de que se retengan los puntos
importantes si se mencionan varias veces. Y cuando se vuelven a enunciar de una manera algo diferente, puede
que incluso se comprendan mejor.
Su mensaje no tendrá ningún efecto en las creencias y el modo de vida de los oyentes si estos olvidan lo que
les ha dicho. Pero si da énfasis especial a ciertas ideas, probablemente seguirán pensando en ellas.
Jehová, nuestro Magnífico Instructor, nos pone el ejemplo al respecto. Cuando dio los Diez Mandamientos a la
nación de Israel, utilizó un portavoz angélico para que el pueblo los escuchara en el monte Sinaí. Posteriormente
se los entregó a Moisés en forma escrita (Éxo. 20:1-17; 31:18; Deu. 5:22). Por indicación divina, Moisés se los
repitió a los israelitas cuando estaban a punto de entrar en la Tierra Prometida, y los puso por escrito mediante el
espíritu santo, tal como leemos en Deuteronomio 5:6-21. Entre estos preceptos dados a Israel se encontraba el
de amar y servir a Jehová con todo el corazón, el alma y la fuerza vital, mandato que también se les expuso vez
tras vez (Deu. 6:5; 10:12; 11:13; 30:6). ¿Por qué razón? Porque, en palabras de Jesús, era “el más grande y el
primer mandamiento” (Mat. 22:34-38). Por medio del profeta Jeremías, Jehová recordó al pueblo de Judá en más
de veinte ocasiones la importancia de obedecer todo lo que les había ordenado (Jer. 7:23; 11:4; 12:17; 19:15).
Y mediante Ezequiel, declaró más de sesenta veces que las naciones ‘tendrían que saber que él era Jehová’
(Eze. 6:10; 38:23).
En los relatos del ministerio de Jesús observamos, asimismo, un uso eficaz de las repeticiones. Por ejemplo,
cada uno de los cuatro Evangelios recoge acontecimientos relevantes que también se narran en uno o más de
los otros evangelios, pero los presenta desde una perspectiva un poco diferente. El propio Jesús enseñó la
misma idea básica en más de una ocasión, pero de distintas maneras (Mar. 9:34-37; 10:35-45; Juan 13:2-17).
Unos días antes de morir, en el monte de los Olivos, recurrió a la repetición para subrayar el trascendental
recordatorio: “Manténganse alerta, [...] porque no saben en qué día viene su Señor” (Mat. 24:42; 25:13).
w91 15/5 págs. 13-14 párr. 13 Consideremos dechados de gran paciencia
13. ¿Qué prueba bíblica hay de que Jesucristo tuvo gran paciencia?
13 Al sobresaliente ejemplo de gran paciencia que Dios ha dado le sigue en importancia el de su Hijo, el
Mesías, Jesucristo. Él es un ejemplo espléndido de autorrefrenamiento sin tomar represalias apresuradas a pesar
de provocación. El profeta Isaías predijo que el Mesías tendría gran paciencia cuando dijo: “Estuvo en severa
estrechez, y él fue dejando que se le afligiera; no obstante, no abría la boca. Se le fue llevando justamente como
una oveja a la degollación; y, como una oveja que delante de sus esquiladores ha enmudecido, él igualmente no
abría la boca”. (Isaías 53:7.) La siguiente declaración de Pedro da testimonio de la misma verdad: “Cuando lo
estaban injuriando, no se puso a injuriar en cambio. Cuando estaba sufriendo, no se puso a amenazar, sino que
siguió encomendándose al que juzga con justicia”. (1 Pedro 2:23.) ¡Cuánto tienen que haber irritado a Jesús sus
discípulos por sus repetidas disputas sobre quién era el mayor! Con todo, ¡cuán sufrido y paciente fue él con
ellos! (Marcos 9:34; Lucas 9:46; 22:24.)
pm cap. 16 págs. 275-276 párr. 31 La presentación del Rey trae liberación a los prisioneros ***
31. Hasta diciembre de 1918, ¿qué prueba hay de si la cristiandad recibió al Mesías de Jehová como su
Rey o no?
31 No según lo que la cristiandad le hizo al resto ungido de sus “hermanos” espirituales, lo cual fue igual que
hacérselo a Jesús el Mesías mismo. (Mateo 25:40, 45; Marcos 9:37) Tres años y medio después del fin de los
Tiempos de los Gentiles, la cristiandad, envuelta en guerra, llevó a una gran culminación la persecución y
supresión del resto de los hermanos espirituales de Cristo, en la primavera de 1918 E.C. (Revelación 11:2-10)
No fue sino hasta después de haber hecho eso que la cristiandad puso fin a su primera guerra mundial, el 11 de
noviembre de 1918. Imitando a la Jerusalén del primer siglo E.C., la cristiandad rehusó recibir al Rey Mesiánico
de Jehová. Al mes siguiente (diciembre, 1918), la cristiandad se declaró públicamente a favor de la propuesta
Liga o Sociedad de Naciones como “la expresión política del Reino de Dios en la Tierra.”
su cap. 15 pág. 117 párr. 9 División de la gente por la cuestión del Reino
9. a) ¿Cómo se relacionan con el ministerio del Reino las circunstancias que se describen en Mateo
25:35-40? b) Así, ¿a qué prueba ha tenido que enfrentarse la gente por todas partes?
9 Los “hermanos” de Cristo, que tienen la unción del espíritu, se han visto bajo pruebas severas por predicar
denodadamente el Reino de Dios, mientras se mantienen separados del mundo (Juan 15:19, 21). Algunos han
experimentado hambre, sed y falta de ropa. Muchos han partido de sus hogares para servir en zonas donde han
sido extranjeros. Mientras cumplían con su ministerio, han padecido enfermedades y experimentado
encarcelamiento, y algunos hasta han muerto a manos de perseguidores. Estas experiencias de los “hermanos”
de Cristo han hecho que personas de todas las naciones se vean ante una prueba. ¿Haría el amor a Dios y a
Cristo que estas personas ayudaran a estos embajadores del Reino celestial? (Mateo 25:35-40; compárese con
2 Corintios 5:20.) Lo que el rey cuenta como algo que se ha hecho a él personalmente no es principalmente el
despliegue de bondad humanitaria, sino la ayuda que se da a ellos porque pertenecen a Cristo. (Marcos 9:41;
Mateo 10:42.)
ka cap. 14 pág. 278 párr. 47 Súbditos terrestres del reino de Dios
47. Según lo declaró Jesús, ¿por qué tienen mérito especial los actos de ayuda por parte de las “ovejas”
justas?
47 Más bien, las personas a quienes Jesús el dador de la parábola designa “ovejas” y llama “justos” sí ejercen
juicio distintivo denodadamente. Inteligente y deliberadamente les hacen bien a los “hermanos” de Cristo porque
reconocen que éstos son tal cosa. Creen que estos “hermanos” están imitando a Jesucristo y están haciendo la
obra que él les mandó hacer. Es por esta razón que sus actos de ayuda a los hermanos de Cristo tienen un
mérito especial a la vista de él, porque actos de esa clase tienen un verdadero motivo cristiano. A sus apóstoles
Jesús les mostró claramente este punto de vista de los asuntos, cuando dijo: “El que no está contra nosotros,
está a favor de nosotros. Porque cualquiera que les dé un vaso de agua de beber debido a que pertenecen a
Cristo, verdaderamente les digo, de ninguna manera perderá su galardón.” (Marcos 9:40, 41) “Y cualquiera que
dé de beber tan solo un vaso de agua fría a uno de estos pequeños porque es discípulo, de cierto les digo, de
ninguna manera perderá su galardón.”—Mateo 10:42.
tp cap. 15 pág. 169 párr. 15 ¿Por qué interesarnos en otros?
15. Si los comentarios de alguien acerca de raza o nacionalidad hicieran tropezar a un compañero de
creencia, ¿qué efecto tendría esto en su propia posición delante de Dios y Cristo?
15 Tarde o temprano, lo que está en nuestro corazón sale de nuestra boca. Como dijo Cristo Jesús: “De la
abundancia del corazón habla [la] boca”. (Lucas 6:45.) ¿Qué hay si declaraciones que reflejaran prejuicio
causaran tropiezo a alguien que estuviera mostrando interés en la organización de Jehová? Este asunto es tan
serio que Jesús advirtió: “Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeños que creen, mejor le sería que
se le pusiera alrededor del cuello una piedra de molino como la que el asno hace girar y realmente fuera arrojado
al mar”. (Marcos 9:42.)
hs cap. 3 pág. 40 párr. 12 El espíritu tras el viejo orden actual
12. ¿Cómo se convirtió en homicida el Diablo, y qué le espera ahora?
12 A pesar de todos estos manejos, el Diablo resultó mentiroso. Sus víctimas sí murieron como almas
humanas, porque Jehová Dios el Juez los sentenció a muerte e impidió que llegaran al “árbol de la vida” por
medio de echarlos del paradisíaco Jardín de Edén. (Génesis 3:17-24) Por haber inducido desamoradamente la
muerte del primer hombre y su esposa, el Diablo se convirtió en “homicida.” Por esto merecía que se le diera
muerte según la regla que declaró el Fundador del cristianismo: “Cualquiera que haga caer en pecado a uno de
estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera ser echado en el mar con una gran piedra de molino amarrada al
cuello.” (Marcos 9:42, Versión Popular) En exacta armonía con eso, destrucción sin fin sí le espera al homicida,
el Diablo.
w93 1/8 pág. 15 párr. 22 Evitemos el lazo de la avidez
22. ¿Qué debemos hacer si durante el estudio vemos que tenemos algún punto débil o peligroso?
22 Todos hemos heredado la tendencia a la avidez, y puede que el influjo de este mundo malvado la haya
acrecentado. Si en el transcurso de este estudio sobre la avidez —de riqueza, posesiones, poder y autoridad,
comida o placer sexual— nos encontramos algún punto débil, ¿qué debemos hacer? Tomar en serio el consejo
de Jesús: “Si en cualquier tiempo tu mano te hace tropezar, córtala; mejor te es entrar manco en la vida que con
dos manos irte al Gehena”. (Marcos 9:43.) Hagamos los cambios de actitud o intereses que sean precisos.
Evitemos el lazo mortal de la avaricia. De este modo, con la ayuda de Dios, podremos ‘entrar en la vida’.
bw cap. 10 págs. 158-159 párr. 20 Salvaguarde su esperanza cristiana
20. (a) ¿Qué efecto tienen en la congregación las personas que se dan a excesos? (b) ¿Cómo sucede que
hasta ocasiones nobles se transforman en juergas?
20 Como dijo el apóstol Pedro, los que obran de esta manera son como manchas y tachas sobre la
congregación cristiana. Perjudican la limpia apariencia de los verdaderos siervos de Dios. Son como manchas
sobre una prenda de vestir limpia o como una fea tacha sobre un rostro que, sin tal tacha, sería atractivo. Debido
a que la intención de ciertas personas es ‘no aflojar’ en la satisfacción de su deseo de placer, convierten hasta
ocasiones que normalmente pueden ser excelentes en ocasiones de comportamiento alborotador. Tratan de
influir en otros o enseñarles a que los acompañen en el baile desenfrenado y en beber con exceso mientras
alegan que lo que hacen es solo ‘diversión normal.’ Puede ser que se manifiesten los “ojos llenos de adulterio” de
que habla Pedro. En los asuntos sociales, los ojos de los varones pudieran empezar a mirar con interés inmoral a
las mujeres atractivas que se hallaran presentes. Puede ser que los deseos impuros se hagan tan poderosos que
hasta los ojos de hombres casados sencillamente no puedan menos que hacerse culpables de pecado.
(Compare con Mateo 5:28; Marcos 9:47.) Las mujeres que no están firmemente establecidas en los principios
cristianos, como “almas inconstantes,” pueden fácilmente llegar a ser víctimas de hombres corruptos.—Compare
con 2 Timoteo 3:6, 7.
w96 1/2 pág. 20 párr. 16 ¿Captamos el sentido de lo que es el Reino de Dios?
16. ¿Cómo nos ayudará a evitar la conducta impropia ‘captar el sentido’ del Reino de Dios?
16 Cuando la congregación corintia se mostró tolerante con la inmoralidad, el apóstol Pablo le escribió con toda
franqueza: “¡Qué! ¿No saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se extravíen. Ni fornicadores, ni
idólatras, ni adúlteros, ni hombres que se tienen para propósitos contranaturales, ni hombres que se acuestan
con hombres, ni ladrones, ni personas dominadas por la avidez, ni borrachos, ni injuriadores, ni los que practican
extorsión heredarán el reino de Dios”. (1 Corintios 6:9, 10.) Si ‘captamos el sentido’ del Reino de Dios, no nos
engañaremos pensando que Jehová nos consentirá actos inmorales solo porque nos ocupamos en el servicio
cristiano. La inmundicia ni siquiera debe mencionarse entre nosotros. (Efesios 5:3-5.) ¿Ha notado que ideas o
prácticas repugnantes de este mundo están infiltrándose en su vida? ¡Elimínelas de inmediato! El Reino es
demasiado precioso para perderlo por causa de tales cosas. (Marcos 9:47.)
km 8/97 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Qué quiso decir Jesús con las palabras: “Tengan sal en ustedes, y mantengan paz entre unos y otros”? (Mar.
9:50) [Lectura semanal de la Biblia; véase w85-S 15/5 pág. 24 § 12]. Al comportarnos con buen gusto, siendo
discretos y considerados, promoveremos relaciones pacíficas con nuestros hermanos cristianos. (Con la
idea es suficiente.)
w85 15/5 pág. 24 párr. 12 “Ustedes son la sal de la tierra”
12 Es obvio que Jesús no se refería allí a la pequeña cantidad de sal literal que se hallaba en el cuerpo físico
de sus discípulos. Más bien, se refería a que fueran considerados, discretos, sanos y pacíficos en su habla y
conducta... que se comportaran con buen gusto para con otros. Esto es vital para que los cristianos verdaderos
puedan permanecer en paz entre sí.
CAPITULO 10
w98 1/3 pág. 17 párr. 13 Valoremos las reuniones cristianas
13. ¿Qué buen ejemplo daban los judíos fieles mientras Jesús estuvo en la Tierra?
13 Jesús también se crió en una familia numerosa. Todos los años, la familia recorría unos 100 kilómetros
desde Nazaret hacia el sur para asistir a la fiesta de la Pascua en Jerusalén. Había dos posibles rutas. Quien
tomaba la más directa descendía al valle de Meguidó y luego ascendía unos 600 metros a través del territorio
samaritano hasta Jerusalén. La otra ruta popular fue la que tomó Jesús en su último viaje a Jerusalén, en el año
33 E.C. Esta descendía por el valle del Jordán hasta llegar a “los términos de Judea [...] al otro lado del Jordán”,
por debajo del nivel del mar (Marcos 10:1). Desde este lugar, “el camino que sube a Jerusalén” es de unos
30 kilómetros, con un ascenso de más de 1.100 metros (Marcos 10:32). Multitudes de fieles celebrantes hacían
habitualmente este difícil viaje desde Galilea hasta Jerusalén (Lucas 2:44). ¡Qué magnífico ejemplo para los
siervos de Jehová que viven en países prósperos hoy día, muchos de los cuales pueden asistir a las reuniones
cristianas con relativa facilidad gracias a los medios de transporte modernos!
w06 15/10 pág. 19 párr. 5 Bodas honorables a la vista de Dios y los hombres
5. ¿Por qué desean muchos cristianos incluir un discurso de boda en su casamiento, y qué se destaca en
dicho discurso?
5 Casi todas las parejas cristianas desean que en su boda se pronuncie un discurso basado en la Biblia.
Reconocen que Jehová originó el matrimonio y que en su Palabra proporciona sabios consejos para que los
cónyuges sean felices (Génesis 2:22-24; Marcos 10:6-9; Efesios 5:22-33). La mayoría de los novios también
desean que amigos cristianos y parientes compartan con ellos el gozo que sienten. Ahora bien, ¿cómo debemos
considerar la gran variedad de requisitos legales, procedimientos y hasta costumbres locales? Este artículo
examinará situaciones que se dan en diversos lugares. Algunas quizá difieran bastante de lo que usted conoce o
de lo que se hace donde usted vive. No obstante, observaremos ciertos principios o aspectos que son
importantes para los siervos de Dios de todo el mundo.
Que importante recordatorio dio Jesús sobre el matrimonio en Marcos 10:6-9
w08 15/2 pág. 30 Puntos sobresalientes del libro de Marcos
Lecciones para nosotros:
Marcos 10:6-9. El propósito de Dios es que los cónyuges permanezcan juntos. Por lo tanto, en vez de recurrir
enseguida al divorcio, la pareja debe esforzarse por poner en práctica los principios bíblicos para superar
cualquier dificultad que surja en su matrimonio (Mat. 19:4-6).
w99 1/10 págs. 8-9 párrs. 16-17 “Para todo hay un tiempo señalado”
16, 17. ¿Cómo ven la amistad, el noviazgo y el matrimonio los testigos de Jehová, y por qué?
16 Los siervos de Jehová escogen como amigos a personas que tienen el mismo amor a Jehová y su justicia
que ellos. Aunque valoran la compañía de sus amigos y disfrutan de ella, evitan prudentemente el punto de vista
permisivo y demasiado liberal sobre el noviazgo que es común en muchos países hoy en día. No lo consideran
una diversión inofensiva, sino un paso serio que conduce al matrimonio, paso que solo debe darse cuando se
está preparado física, mental y espiritualmente —así como bíblicamente libre— para formalizar un compromiso
permanente (1 Corintios 7:36).
17 A algunos les puede parecer anticuado este criterio sobre el noviazgo y el matrimonio. Pero los testigos de
Jehová no permiten que la presión de grupo influya en su elección de amigos ni en sus decisiones sobre el
noviazgo y el matrimonio. Saben que “la sabiduría queda probada justa por sus obras” (Mateo 11:19). Jehová
siempre sabe lo que es mejor, de modo que toman muy en serio su consejo de casarse “solo en el Señor”
(1 Corintios 7:39; 2 Corintios 6:14). No se casan precipitadamente con la idea equivocada de que el divorcio o la
separación son opciones aceptables en el caso de que la relación fracase. Se toman el tiempo para hallar la
pareja adecuada, pues reconocen que cuando ofrecen los votos matrimoniales, les es aplicable la ley de Jehová:
“De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Por lo tanto, lo que Dios ha unido bajo un yugo, no lo separe
ningún hombre” (Mateo 19:6; Marcos 10:9).
w11 1/11 pág. 6 Diez preguntas sobre el sexo. La Biblia responde
¿Admite la Biblia el divorcio?
Respuesta: Sí lo admite. No obstante, Jesús indicó que solo hay una razón válida: “Cualquiera que se divorcie
de su esposa, a no ser por motivo de fornicación [relaciones sexuales fuera del matrimonio], y se case con otra,
comete adulterio” (Mateo 19:9).
Dios odia que alguien recurra al engaño y la traición para divorciarse. Él pedirá cuentas a quienes abandonan
a sus cónyuges por razones de poco peso, sobre todo si es con la intención de casarse con otra persona
(Malaquías 2:13-16; Marcos 10:9).
w12 15/5 pág. 8 párr. 1 Luche por salvar su matrimonio
1. ¿Cómo ven los cristianos el matrimonio, y por qué?
CUANDO un cristiano se casa, hace un voto ante Dios, de modo que contrae una responsabilidad que
no debe tomar a la ligera (Ecl. 5:4-6). Jehová “ha unido bajo un yugo” a quienes se unen en matrimonio, pues fue
él quien dio origen a la institución marital (Mar. 10:9). Ese yugo existe a la vista de Dios sin importar lo que digan
las leyes seglares que regulen el matrimonio. Y los cristianos deben verlo como él lo ve, sea que se hayan
casado antes o después de conocer a Jehová.
w99 1/7 pág. 15 párr. 10 Estudiemos regularmente la Palabra de Dios en familia
10. ¿Qué podemos hacer para que los niños se interesen por el estudio y que este sea una ocasión de la
cual disfruten?
10 Si hay niños en la casa, ¿cómo puede lograr que el estudio no les parezca una simple rutina familiar, sino
una ocasión edificante, interesante y feliz? Procure mantener su interés, de modo que la atención se dirija a la
información que se estudia. Si es posible, encárguese de que todos ellos tengan su propia Biblia y la revista que
se va a estudiar. Si alguno es de corta edad, el padre o la madre puede imitar la ternura de Jesús sentándose
junto a él, tal vez rodeándolo con el brazo (compárese con Marcos 10:13-16). El cabeza de familia puede pedir a
un jovencito que explique algún grabado que aparezca en la información. A los niños pequeños se les puede
asignar de antemano la lectura de algún texto bíblico, y a los mayores se les puede encargar que indiquen
ocasiones en las que poner en práctica la información que se estudia.
w04 1/8 págs. 15-16 párr. 9 Adoptemos el parecer de Cristo sobre la grandeza
9. ¿Qué ejemplo dio Jesús al tratar con los demás?
9 Jesús mostró a sus seguidores que el concepto del mundo sobre la grandeza difiere del suyo. Nunca adoptó
una actitud de superioridad ni tampoco hizo sentirse inferiores a aquellos a quienes servía. Todo tipo de personas
se sentían a gusto con él, ya fueran hombres, mujeres o niños, ricos, pobres o figuras influyentes, así como
pecadores conocidos (Marcos 10:13-16; Lucas 7:37-50). Los seres humanos solemos impacientarnos con los
que tienen limitaciones, pero ese no fue el caso de Jesús. Aunque sus discípulos en ocasi
w12 15/2 pág. 6 párrs. 11-12 Imitemos la actitud vigilante de Jesús
11, 12. a) ¿Qué les dijo Jesús a quienes intentaron distraerlo de su misión? b) ¿Cómo demostró Jesús
equilibrio en su labor?
11 Hubo personas que trataron de distraer a Jesús de su labor, aunque con buenas intenciones. Tomemos por
caso a los habitantes de Capernaum. Cuando vieron las curaciones milagrosas que realizó, se emocionaron tanto
que trataron de evitar que se marchara. Su deseo es comprensible. No obstante, la misión de Jesús era predicar
a todas “las ovejas perdidas de la casa de Israel”, no solo a las de una ciudad (Mat. 15:24). Así que les dijo:
“También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado”
(Luc. 4:40-44). Está visto que Jesús centró su vida en el ministerio y no dejó que nada ni nadie lo desviara de su
propósito.
12 Ahora bien, ¿se enfrascó Jesús tanto en su labor que se volvió un fanático o un asceta que rehuía toda
comodidad y placer? ¿Se absorbió tanto en su ministerio que estaba ajeno a las necesidades prácticas de las
familias? No. Jesús fue un ejemplo perfecto de equilibrio. Disfrutó de la vida y compartió momentos felices con
los amigos. Les otorgó gran valor a las familias y mostró que comprendía perfectamente sus necesidades y
problemas; además, expresó abiertamente su cariño por los niños (léase Marcos 10:13-16).
w95 1/10 pág. 16 párr. 14 Padres e hijos, ¡pongan a Dios en primer lugar!
14. a) ¿Cómo deben los padres cuidar de sus hijos? b) ¿Qué incluye educar debidamente a los hijos?
14 La Biblia nos recuerda que los hijos son una herencia de parte de Jehová. (Salmo 127:3.) ¿Cuida a sus
hijos como si pertenecieran a Dios, como si fueran un don que él le ha encomendado? Es muy probable que su
hijo responda favorablemente si usted lo toma en los brazos y le da cariño y atención con amor. (Marcos 10:16.)
Sin embargo, ‘entrenar al hijo conforme al camino para él’ requiere más que simplemente abrazarlo y besarlo. El
hijo también necesita disciplina amorosa a fin de estar dotado con la sabiduría necesaria para evitar los escollos
de la vida. El padre muestra su amor verdadero cuando ‘busca a su hijo con disciplina’. (Proverbios 13:1, 24;
22:6.)
w09 15/9 pág. 10 párr. 14 Imitemos la actitud mental de Cristo
14. ¿Cómo beneficia a los niños recibir el cariño de la congregación?
14 Imagínese lo que algunos de esos niños sintieron años después, ya de adultos, al recordar que Jesús los
había tomado en sus brazos y los había bendecido (Mar. 10:16). Hoy día, los niños del pueblo de Dios reciben
los cuidados y el interés sincero de los ancianos y de otros miembros de la congregación, y cuando crezcan
también recordarán con cariño toda esa atención. Lo que es más importante: estos niños aprenden desde
pequeños que el espíritu santo de Jehová está con su pueblo
km 4/94 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
Puesto que Jesús era perfecto y jamás pecó, ¿por qué objetó a que el gobernante rico lo llamara ‘bueno’?
(Marcos 10:17, 18.) [16, gt-S cap. 96.] Es probable que el joven empleara la palabra “buen” como título, por
lo que Jesús le hizo ver que dicho título solo le pertenece a Dios. (Con la idea es suficiente.)
w05 15/10 págs. 28-29 párrs. 12-13 Cultivemos la verdadera humildad
12, 13. a) ¿De qué manera constituye el mundo un obstáculo para la humildad cristiana? b) ¿Quién
dificulta aún más nuestra lucha por cultivar la humildad?
12 Otro obstáculo que nos dificulta ser humildes es que estamos rodeados de un mundo que anima a las
personas a esforzarse por ser superiores a los demás. Entre sus metas más comunes figura la de satisfacer a
toda costa “el deseo de la carne [pecaminosa] y el deseo de los ojos y la exhibición ostentosa del medio de vida
de uno” (1 Juan 2:16). Los discípulos de Jesús no debemos dejar que estos deseos mundanos nos dominen;
más bien, hemos de mantener el ojo sencillo y concentrarnos en cumplir la voluntad de Dios (Mateo 6:22-24, 31-
33; 1 Juan 2:17).
13 Una tercera razón por la que se hace difícil cultivar y demostrar humildad es que el Diablo, quien dio origen
a la altanería, gobierna este mundo (2 Corintios 4:4; 1 Timoteo 3:6). Satanás quiere que otros adopten sus
características malvadas. Por ejemplo, procuró que Jesús lo adorara a cambio de “todos los reinos del mundo y
su gloria”. Pero él, humilde en todo momento, rechazó de plano la oferta (Mateo 4:8, 10). De igual manera,
Satanás tienta a los cristianos a buscar gloria para sí; no obstante, tenemos que ser humildes y esmerarnos por
seguir el ejemplo de Jesús al dirigir a Dios toda la alabanza y la honra (Marcos 10:17, 18).
w08 15/2 pág. 30 Puntos sobresalientes del libro de Marcos
Respuestas a preguntas bíblicas:
Marcos 10:17, 18. ¿Por qué corrigió Jesús al hombre que lo llamó “Buen Maestro”? Al negarse a
aceptar dicho título halagador, Jesús dirigió la gloria a Jehová y mostró que el Dios verdadero es la fuente de
todas las cosas buenas. Además, Jesús llamó la atención sobre una verdad fundamental: que el Creador de
todo, Jehová Dios, es el único que tiene el derecho a establecer las normas respecto a lo que es bueno o malo
(Mat. 19:16, 17; Luc. 18:18, 19).
km 2/04 pág. 7 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático ***
Según Mateo 5:3-12 y Marcos 10:17-21, ¿qué característica sobresaliente de la forma de enseñar de Jesús
podemos imitar? [be-S pág. 163 § 1.] Jesús enseñaba con sencillez. Imitaremos al Gran Maestro si
utilizamos un vocabulario preciso. Deberíamos aclarar las ideas, no oscurecerlas. Evitar la verbosidad
facilita la comprensión y la retención del conocimiento exacto.
be lección 24 pág. 163 párr. 1 Buen uso del vocabulario
Emplear los términos adecuados también le permite comunicar las ideas sin ser verboso. Mientras que la
verbosidad oscurece las ideas, la sencillez facilita la comprensión y retención de los hechos importantes. Ayuda a
transmitir conocimiento exacto. La enseñanza de Jesucristo sobresalió por su lenguaje sencillo; aprenda de él
(véanse los ejemplos de Mateo 5:3-12 y Marcos 10:17-21). Practique para expresarse con concisión valiéndose
de un vocabulario preciso.
w07 1/5 pág. 16 párr. 10 Dejemos que la Palabra de Dios guíe nuestros pasos
10. a) ¿Cómo eligió Jesús a sus amigos? b) ¿Qué preguntas nos ayudan a tomar buenas decisiones en
cuanto a las compañías?
10 Pensemos en el ejemplo de Jesús, quien se encariñó con los seres humanos desde el momento en que
fueron creados (Proverbios 8:31). Cuando estuvo en la Tierra, forjó una relación estrecha con sus discípulos
(Juan 13:1). Incluso “sintió amor” por un hombre que tenía ideas religiosas erróneas (Marcos 10:17-22). Pero
Jesús también estableció límites claros al elegir a sus amigos, pues no entabló ninguna relación estrecha con
nadie que no estuviera sinceramente interesado en hacer la voluntad de su Padre. De hecho, en una ocasión
afirmó: “Ustedes son mis amigos si hacen lo que les mando” (Juan 15:14). Quizá usted se lleve bien con cierto
compañero o compañera de trabajo, pero pregúntese: “¿Está dispuesta esa persona a hacer lo que Jesús dice?
¿Desea conocer a Jehová, aquel al que Jesús nos mandó adorar? ¿Tiene las mismas normas morales que tengo
yo como cristiano?” (Mateo 4:10). Las respuestas se harán evidentes al hablar con sus compañeros de trabajo y
observar cómo reaccionan ante su insistencia en obedecer las normas bíblicas
w91 15/8 pág. 19 párr. 4 Produzca “toda clase de bondad”
4. ¿Qué es la bondad, y cómo se percibe en el cristiano?
4 Como mostró el artículo anterior, la bondad es la cualidad o condición de excelencia moral, virtud. Jesús dijo
que solo Jehová es bueno en sentido absoluto. (Marcos 10:18.) No obstante, el cristiano puede imitar a Jehová
mediante cultivar la bondad como fruto del espíritu. (Gálatas 5:22.) Al comentar sobre a·ga·thós, la palabra griega
que se vierte “bueno”, el Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento, por Vine (traducción de
S. Escuain), dice: “Describe aquello que, siendo bueno en su carácter o constitución, es beneficioso en sus
efectos”. Por lo tanto, el cristiano que cultiva la bondad es bueno y hace lo bueno. (Compárese con
Deuteronomio 12:28.) También evita las cosas opuestas a la bondad, “las obras infructíferas que pertenecen a la
oscuridad”. Las diversas maneras como el cristiano puede manifestar bondad en su conducta son las ‘clases de
bondad’ que Pablo mencionó. ¿Cuáles son algunas?
cf cap. 2 pág. 15 párrs. 1-2 “El camino y la verdad y la vida”
1, 2. ¿Por qué no puede ninguno de nosotros hallar por su cuenta el camino que nos acerca a Dios, y
cómo nos ayuda a hacerlo Jesucristo?
¿HA ESTADO usted perdido alguna vez? Puede que recuerde ocasiones en las que, yendo a visitar a amigos
o familiares, no lograba dar con la dirección. Al ir avanzando por caminos desconocidos, ¿se detuvo en algún
momento a pedir ayuda? Imagínese que, en una situación como esa, se encuentra con una persona bondadosa
que no se limita a explicarle cómo llegar, sino que le dice: “Mejor sígame, que lo acompaño”. ¡Qué gran alivio!
2 Pues bien, en cierto sentido, eso es lo que ha hecho Jesús por los seres humanos. Por cuenta propia,
ninguno de nosotros podría hallar el camino que nos acerca a Dios. Como hemos heredado la imperfección y el
pecado, todos nos encontramos perdidos, “alejad[o]s de la vida que pertenece a Dios” (Efesios 4:17, 18).
Y justamente por eso necesitamos orientación y guía. Pero Jesús, nuestro bondadoso Modelo, no solo nos
aconseja y dirige. Como vimos en el capítulo 1, nos hace esta invitación: “Ven, sé mi seguidor” (Marcos 10:21).
Además, nos da una razón muy convincente para aceptar su ofrecimiento. En una ocasión dijo: “Yo soy el camino
y la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6). Veamos algunas razones por las que solo
podemos acercarnos al Padre a través del Hijo. Luego, con estas razones presentes, examinemos de qué
maneras demuestra él que es “el camino y la verdad y la vida”.
w92 15/2 págs. 17-18 párr. 18 ¿Responderá usted al amor de Jesús?
18. a) ¿Qué ejemplo dio Jesús por su actitud hacia otras personas? b) ¿Cómo respondía la gente a la
personalidad de Jesús?
18 Para ayudar a la gente al mayor grado posible, tenemos que sentir para la gente lo mismo que sintió Jesús.
Respecto a él se profetizó: “Le tendrá lástima al de condición humilde y al pobre”. (Salmo 72:13.) Sus seguidores
pudieron notar que Jesús ‘sentía amor’ por las personas a quienes hablaba, y que de veras quería darles ayuda.
(Marcos 1:40-42; 10:21.) “Al ver las muchedumbres —dice la Biblia—, se compadeció de ellas, porque estaban
desolladas y desparramadas como ovejas sin pastor.” (Mateo 9:36.) Hasta pecadores crasos percibían su amor y
se sentían atraídos a él. Su tono de voz, su comportamiento y su modo de enseñar les hacía sentirse tranquilos y
a gusto con él. Como resultado, hasta despreciados recaudadores de impuestos y rameras lo buscaban. (Mateo
9:9-13; Lucas 7:36-38; 19:1-10.)
w09 15/1 pág. 3 párrs. 1-2 “Ven, sé mi seguidor”
1, 2. a) ¿Qué afectuosa invitación hizo Jesús? b) ¿Cómo ha respondido usted a esa invitación?
POCO antes de terminar su ministerio, Jesús estaba predicando en Perea, una región ubicada al noreste de
Judea, al otro lado del Jordán. Allí, un joven se le acercó y le preguntó qué tenía que hacer para heredar la vida
eterna. Al ver que el joven estaba cumpliendo fielmente la Ley de Moisés, Jesús le hizo esta extraordinaria
invitación: “Ve, vende las cosas que tienes, y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo, y ven, sé mi seguidor”
(Mar. 10:21). ¡Imagínese: seguir a Jesús, el Hijo unigénito de Dios!
2 Aunque aquel joven rechazó la invitación, hubo quienes sí la aceptaron. Ya antes Jesús le había dicho a
Felipe: “Sé mi seguidor” (Juan 1:43). Felipe accedió y más tarde llegó a ser uno de los apóstoles. Jesús invitó
también a Mateo y recibió la misma respuesta (Mat. 9:9; 10:2-4). De hecho, Jesús “dijo a todos: ‘Si alguien quiere
venir en pos de mí, repúdiese a sí mismo y tome su madero de tormento día tras día y sígame de continuo’” (Luc.
9:23). De modo que todos los que aman la justicia pueden seguir a Jesús si de verdad lo desean. ¿Es ese su
caso? La mayoría de nosotros ya hemos aceptado la afectuosa invitación de Jesús, y al predicar le hacemos a la
gente la misma invitación.
cf cap. 1 pág. 7 párr. 6 ¿Qué implica la invitación de Jesús “Sé mi seguidor”?
6. ¿Qué invitación le hizo Jesús al joven y acaudalado gobernante, y qué condición de corazón reveló
este con su manera de reaccionar?
6 A fin de dejar claro lo que le faltaba a aquel joven, Jesús le hizo este ofrecimiento excepcional: “Ven, sé mi
seguidor”. ¡Imagínese: el propio Hijo del Altísimo invitándolo en persona a seguirlo! Además, le prometía una
recompensa que él jamás hubiera podido soñar: “Tendrás tesoro en el cielo”. ¿Aceptó de inmediato esa gloriosa
invitación el adinerado gobernante? El relato aclara que, más bien, “se entristeció por el dicho, y se fue
contristado, porque tenía muchas posesiones” (Marcos 10:21, 22). Por lo tanto, la respuesta inesperada de
Jesús sacó a la luz el problema que había en el corazón de aquel hombre: sentía excesivo apego por sus
posesiones y, seguramente, por la autoridad y el prestigio que le proporcionaban. Por desgracia, amaba más
todo aquello que a Cristo. Esto nos permite ver qué “cosa” le faltaba: aunque tuviera amor a Jesús y a Jehová,
no era un amor incondicional ni sacrificado. Por ello rechazó una invitación sin igual. Ahora bien, ¿qué tiene que
ver todo esto con nosotros?
w93 1/8 pág. 19 párr. 17 Que nadie eche a perder nuestros hábitos útiles
17. ¿Cómo puede afectarnos el compañerismo con los vecinos y otras personas?
17 Algunos vecinos y parientes mundanos pueden ser amigables y serviciales, aunque nunca se hayan
interesado en lo espiritual ni hayan mostrado amor a la justicia. (Marcos 10:21, 22; 2 Corintios 6:14.) No vamos a
volvernos huraños ni ser poco amistosos porque nos hayamos hecho cristianos. Jesús nos aconsejó que nos
interesáramos de verdad en los demás. (Lucas 10:29-37.) Pero el consejo que dio Pablo de tener cuidado con las
compañías es igualmente inspirado y necesario. Queremos poner en práctica el primer consejo sin descuidar el
segundo. Si no tenemos presentes ambos principios, nuestros hábitos pueden verse perjudicados. ¿Cómo son
sus hábitos tocante a la honradez o la obediencia al César en comparación con los de sus vecinos o parientes?
Por ejemplo, ellos quizás opinen que a la hora de los impuestos, está justificado, o incluso es necesario para
sobrevivir, declarar menos ingresos o ganancias comerciales que los reales. Quizás le defienden sus opiniones
de modo persuasivo mientras se toman una taza de café o durante una breve visita. ¿Cómo pueden afectar las
opiniones que ellos tienen su manera de pensar y sus hábitos honrados? (Marcos 12:17; Romanos 12:2.) “No se
extravíen. Las malas compañías echan a perder los hábitos útiles.”
it-1 pág. 401 Camello
Uso figurado. Jesús hizo referencia al camello en sentido figurado. En una ocasión dijo que sería más fácil
que un camello pasase por el ojo de una aguja que el que un rico entrase en el Reino. (Mt 19:24; Mr 10:25; Lu
18:25.) Ha habido cierta duda en cuanto a si en este pasaje la traducción correcta debería ser “maroma” en vez
de “camello”. De hecho, la traducción al inglés de George M. Lamsa usa la palabra “maroma” en el texto
principal, y en una nota al pie de la página de Mateo 19:24 explica: “La palabra aramea gamla significa maroma y
camello”. Por otra parte, las palabras griegas para maroma (ká·mi·los) y camello (ká·mē·los) son muy similares, y
hay quien opina que en ese texto pudieran haberse confundido. (Véanse las notas de FF, Ga, Scío, TA.) La obra
A Greek-English Lexicon (de Liddell y Scott, revisión de H. Jones, Oxford, 1968, pág. 872) traduce ká·mi·los
como “maroma”, pero añade que posiblemente se creó para enmendar la frase: “Más fácil es que un camello
pase por el ojo de una aguja que el que un rico entre en el reino de Dios”, en cuyo caso el término griego original
hubiera sido ká·mē·los, no ká·mi·los.
Es más, los manuscritos griegos más antiguos que existen del evangelio de Mateo, el Sinaítico, el Vaticano
núm. 1209 y el Alejandrino, emplean la palabra ká·mē·los. Mateo escribió su relato de la vida de Jesús en hebreo
y es posible que él mismo lo tradujera al griego. Como sabía con exactitud lo que Jesús dijo y quiso decir,
utilizaría la palabra apropiada, y esa palabra, según los manuscritos griegos más antiguos que existen, es
ká·mē·los. Por lo tanto, hay buenas razones para creer que el pasaje debe decir “camello”.
Por medio de esta ilustración, que no debe tomarse literalmente, Jesús estaba indicando que tal como no era
posible que un camello literal pasase por el ojo de una aguja, aún era menos posible que un rico que siguiera
aferrándose a sus riquezas entrase en el reino de Dios. (Véase AGUJA, OJO DE.)
w09 15/8 pág. 23 ¿Recuerda usted?
Si una criatura muere antes de nacer, ¿volverá a la vida en la resurrección?
La vida comienza en el momento de la concepción. Jehová tiene el poder para resucitar a cualquier persona sin
importar en qué etapa de su vida se encontraba al morir, pues para él “todas las cosas son posibles” (Mar.
10:27). No obstante, la Biblia no especifica qué hará Jehová en el caso de la criatura que muere en el vientre
materno (15/4, páginas 12, 13).
w11 15/1 pág. 21 párr. 18 Cómo aprovechar al máximo la soltería
18. ¿Cómo podemos animar y ayudar a los cristianos solteros?
18 Los cristianos no casados que están dando lo mejor de sí a Jehová merecen nuestras más sinceras
felicitaciones. Apreciamos sus hermosas cualidades y la valiosa ayuda que prestan en la congregación. Todos
debemos demostrarles que somos para ellos auténticos “hermanos, y hermanas, y madres, e hijos”. Así nunca se
sentirán solos (léase Marcos 10:28-30).
w12 15/3 pág. 28 párrs. 13-14 No mire “a las cosas que deja atrás”
13, 14. ¿Cómo podemos imitar el ejemplo del apóstol Pablo?
13 Si notamos que estamos empezando a pensar demasiado en oportunidades “desaprovechadas”, haríamos
bien en imitar a Pablo. ¿Cómo? Apreciando lo que ahora tenemos. Ciertamente, nuestra relación con Jehová y
nuestro historial de fidelidad tienen un valor incalculable (Heb. 6:10). Además, lo que este mundo pueda
ofrecernos no tiene ni punto de comparación con el inmenso valor de las bendiciones espirituales de que
disfrutamos hoy y las que llegarán en el futuro (léase Marcos 10:28-30).
14 ¿Cómo podemos seguir fielmente adelante? Unos versículos después, el propio Pablo explicó cómo lo
lograba él: “Olvidando las cosas que quedan atrás, y extendiéndome hacia adelante a las cosas más allá” (Fili.
3:13). El apóstol destacó dos pasos que son imprescindibles. Primero, olvidar las cosas que dejamos atrás, en
lugar de malgastar nuestro valioso tiempo y energías preocupándonos en exceso por el pasado. Y segundo,
“extendernos” hacia adelante para alcanzar nuestro objetivo, como si fuéramos atletas que están cruzando la
línea de llegada.
km 8/98 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Cómo compensará Jehová cualquier sacrificio que hagamos por adorarle? [kl-S pág. 169 §20.] Prescindiendo
de lo que hayamos dejado atrás o tengamos que aguantar, en el pueblo de Dios podemos encontrar
compañerismo muy agradable y seguridad espiritual (Mal. 3:10; Mar. 10:29, 30).
kl cap. 17 pág. 169 párr. 20 Halle seguridad dentro del pueblo de Dios
20. ¿Cómo compensará Jehová cualquier sacrificio que hagamos por adorarle?
20 Podemos estar muy agradecidos de que Jehová conceda amorosas provisiones espirituales mediante su
Palabra y su organización. Acérquese al pueblo de Dios. No se retenga de hacerlo por temor a lo que algunos
amigos o parientes puedan pensar de usted por haber aceptado el conocimiento de Dios. Es posible que algunos
no aprueben que usted se relacione con los testigos de Jehová y asista a las reuniones que se celebran en el
Salón del Reino. Pero Dios compensará con creces cualquier sacrificio que haga por adorarle. (Malaquías 3:10.)
Además, Jesús dijo: “Nadie ha dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos, o campos, por
causa de mí y por causa de las buenas nuevas, que no reciba el céntuplo ahora en este período de tiempo:
casas, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y campos, con persecuciones, y en el sistema de cosas
venidero vida eterna”. (Marcos 10:29, 30.) En efecto, prescindiendo de lo que haya dejado atrás o tenga que
aguantar, en el pueblo de Dios puede encontrar compañerismo muy agradable y seguridad espiritual.
kl cap. 18 págs. 177-178 párr. 16 Póngase el objetivo de servir a Dios para siempre
16. ¿Qué beneficios obtendrá de servir a Jehová?
16 No sería realista pensar en los costos sin tomar en cuenta los beneficios de servir a Jehová. Considere, por
ejemplo, el caso de la oposición familiar. Jesús prometió que aunque sus discípulos perdieran el afecto de sus
familiares por seguirle a él, ganarían una familia espiritual mucho mayor. (Marcos 10:29, 30.) Estos compañeros
de creencia le tendrán amor fraternal, le ayudarán a aguantar persecución y le apoyarán en el camino que
conduce a la vida. (1 Pedro 5:9.) Especialmente los ancianos nombrados de la congregación pueden ayudarle a
afrontar problemas y vencer otras dificultades. (Santiago 5:14-16.) En lo que concierne a perder la aceptación de
este mundo, haría bien en preguntarse: ‘¿Hay algo que pueda compararse con tener la aprobación del Creador
del universo y regocijar su corazón con la vida que he escogido?’. (Proverbios 27:11.)
w04 1/10 pág. 18 párr. 15 “Ténganse tierno cariño unos a otros”
15. ¿Qué efecto tienen las palabras de encomio, o la ausencia de ellas, en otras personas?
15 Jesús debió de alegrarse muchísimo cuando, con ocasión de su bautismo, oyó estas palabras procedentes
del cielo: “Te he aprobado” (Marcos 1:11). Tal muestra de aceptación sin duda reafirmó su convencimiento de
que su Padre sentía cariño por él (Juan 5:20). Por desgracia, hay personas que jamás escuchan algo así de
aquellos a quienes respetan y aman. “Muchos jóvenes como yo no tienen familiares que compartan sus
creencias —dice Ann—. En casa, lo único que oímos son críticas, y eso nos pone muy tristes.” Sin embargo,
cuando llegan a formar parte de la congregación, sienten el calor, el interés y el apoyo de una familia espiritual:
padres, madres, hermanos y hermanas en la fe (Marcos 10:29, 30; Gálatas 6:10).
w09 15/10 pág. 17 párrs. 19-20 “Ustedes son mis amigos”
19, 20. a) ¿Qué encontraremos dentro de la congregación? b) ¿De qué hablaremos en el siguiente
artículo?
19 Jesús no solo nos cuida dándonos ancianos que nos pastorean con amor, sino también dándonos madres,
hermanos y hermanas espirituales (léase Marcos 10:29, 30). ¿Recuerda cómo reaccionaron sus familiares
cuando usted empezó a acercarse al pueblo de Jehová? Quizás se alegraron de que diera ese paso. Pero Jesús
dijo que habría ocasiones en que “los enemigos del hombre [serían] personas de su propia casa” (Mat. 10:36).
Por eso, es reconfortante saber que en la congregación encontramos amigos con los que podemos entablar una
relación más fuerte incluso que la que podríamos tener con un hermano carnal (Pro. 18:24).
20 Tal como lo demuestran los saludos con los que Pablo concluyó su carta a la congregación de Roma, él
logró forjar muchas amistades entrañables (Rom. 16:8-16). Por su parte, el apóstol Juan finalizó su tercera carta
con estas palabras: “Da mis saludos a los amigos por nombre” (3 Juan 14). Como vemos, él también hizo muy
buenos amigos. ¿De qué forma podemos imitar el ejemplo de Jesús y el de los primeros cristianos? ¿Cómo
podemos hacer amistades en la congregación y conservarlas? Encontraremos las respuestas en el siguiente
artículo.
w09 15/9 págs. 24-25 párrs. 14-15 El insuperable valor de la educación divina
14, 15. ¿Qué bendiciones tenemos los “colaboradores de Dios”?
14 Al igual que Pablo, los cristianos de la actualidad hacemos sacrificios por causa de las buenas nuevas (Mar.
10:29, 30). ¿Nos faltará lo necesario por ello? Veamos las siguientes palabras de Robert, a quien mencionamos
al principio, pues reflejan bien el sentir de muchos hermanos: “No me arrepiento de nada. El ministerio de tiempo
completo me da muchas alegrías y satisfacciones. Me ha permitido ‘gustar y ver que Jehová es bueno’. Siempre
que he sacrificado algo para alcanzar una meta espiritual, Jehová me ha bendecido dándome más de lo que
estuve dispuesto a dejar. Al final, es como si no hubiera sacrificado nada, pues siempre salgo ganando” (Sal.
34:8; Pro. 10:22).
15 Si usted lleva algún tiempo participando en la obra de predicar y enseñar, seguro que también ha visto lo
bueno que es Jehová. ¿Ha percibido alguna vez la ayuda del espíritu santo al presentar las buenas nuevas? ¿Ha
visto cómo se ilumina el rostro de las personas cuando Jehová les abre el corazón para que presten atención al
mensaje? (Hech. 16:14.) ¿Le ha ayudado él a superar algún obstáculo que le impedía dedicarse más de lleno al
ministerio? ¿Ha sentido su apoyo en los momentos difíciles y ha recibido las fuerzas necesarias para seguir
adelante cuando creía que no podía más? (Fili. 4:13.) Cuando vemos la mano de Jehová ayudándonos en
nuestro ministerio, sentimos que él es más real y nos acercamos más a él (Isa. 41:10). ¿Verdad que es una
auténtica bendición ser “colaboradores de Dios” en la importantísima obra de educación bíblica? (1 Cor. 3:9.)
w11 15/11 pág. 26 párr. 11 Ayudemos a los varones a progresar espiritualmente
11. ¿Cómo preparó Jesús a sus discípulos para afrontar el temor al hombre?
11 Aunque ninguno de los apóstoles de Jesús era cobarde, todos lucharon con el temor al hombre (Mar. 14:50,
66-72). ¿De qué manera les ayudó Cristo a progresar a pesar de la intensa presión de sus contemporáneos?
Preparándolos para la oposición que sufrirían. En primer lugar, les advirtió que, por ser discípulos suyos, iban a
venirles críticas: “Felices son ustedes cuando los hombres los odien, y cuando los excluyan y los vituperen y
desechen su nombre como inicuo por causa del Hijo del hombre” (Luc. 6:22). Además, les garantizó que
recibirían ánimo y fortaleza si se lo pedían a Dios (Luc. 12:4-12). Por otra parte, invitó a los recién interesados en
su mensaje a relacionarse libremente con sus discípulos y entablar amistad con ellos (Mar. 10:29, 30).
w08 1/12 págs. 5-6 Jesús, nuestro modelo en la vida
Fue imparcial y respetuoso. Los Evangelios indican que Jesús sentía un cariño especial por su discípulo
Juan, quizás por tener personalidades afines o por estar emparentados. Sin embargo, él nunca lo favoreció por
encima de los demás (Juan 13:23). De hecho, cuando Juan y su hermano Santiago le pidieron puestos
destacados en el Reino de Dios, Jesús les contestó: “Esto de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa
mía darlo” (Marcos 10:35-40).
Además, siempre trataba con respeto a todo el mundo. Él no tenía los prejuicios de sus contemporáneos.
Aunque muchos consideraban que las mujeres eran inferiores, él las trataba con la debida dignidad. Por ejemplo,
la primera persona a la que Jesús dijo claramente que era el Mesías fue una mujer. Su comportamiento es aún
más destacable si tenemos en cuenta que ella era samaritana, pues los judíos en general sentían tal desprecio
por los samaritanos que ni siquiera los saludaban (Juan 4:7-26). Pero eso no fue todo: también fueron mujeres
las primeras personas a quienes Jesús les concedió el privilegio de verlo resucitado (Mateo 28:9, 10).
it-1 pág. 293 Bautismo
Bautismo en Cristo Jesús, en su muerte. Cuando fue bautizado en el río Jordán, Jesús sabía que
empezaba para él una etapa de sacrificio. Sabía que su ‘cuerpo preparado’ tenía que morir y que habría de
hacerlo en inocencia, como un sacrificio humano perfecto cuyo valor serviría de rescate para la humanidad. (Mt
20:28.) Entendía que debía sumirse en la muerte, pero que sería levantado de ella al tercer día. (Mt 16:21.) Por
eso, comparó su experiencia a un bautismo en la muerte. (Lu 12:50.) Explicó a sus discípulos que durante su
ministerio ya estaba experimentando este bautismo. (Mr 10:38, 39.) Jesús fue completamente bautizado en la
muerte el día que murió en el madero de tormento (el 14 de Nisán de 33 E.C.). Este bautismo quedó consumado
cuando su Padre, Jehová Dios, lo resucitó al tercer día (el levantarlo formaba parte del bautismo). El bautismo de
Jesús en la muerte es, sin duda, distinto de su bautismo en agua. Fue bautizado en agua al principio de su
ministerio, y en ese momento dio comienzo su bautismo en la muerte.
it-1 págs. 293-294 Bautismo
Los fieles apóstoles de Jesucristo fueron bautizados en agua según el bautismo de Juan. (Jn 1:35-37; 4:1.)
Pero todavía no se les había bautizado con espíritu santo cuando Jesús les indicó que también se les sometería
a un bautismo simbólico como el suyo, el bautismo en la muerte. (Mr 10:39.) Por lo tanto, el bautismo en su
muerte es algo diferente del bautismo en agua. Pablo dijo lo siguiente en su carta a la congregación cristiana de
Roma: “¿O ignoran que todos los que fuimos bautizados en Cristo Jesús fuimos bautizados en su muerte?”. (Ro
6:3.)
Jehová es el responsable de ejecutar este bautismo en Cristo Jesús, así como el bautismo en su muerte
w07 15/4 pág. 25 párrs. 2-3 Edifiquémonos en la congregación
2, 3. ¿Cómo mostró Jesús que la congregación estaría organizada?
2 Como vimos en el artículo anterior, Jesús predijo la formación de esta congregación de discípulos ungidos
cuando le dijo al apóstol Pedro: “Sobre esta masa rocosa [Jesucristo mismo] edificaré mi congregación, y las
puertas del Hades no la subyugarán” (Mateo 16:18). Es más, mientras aún estaba con los apóstoles, dictó pautas
sobre el funcionamiento y la organización de la congregación que pronto iba a nacer.
3 Jesús mostró de palabra y obra que habría quienes dirigirían la congregación, y que lo harían sirviendo, o
ministrando, a los demás integrantes. Dijo: “Ustedes saben que los que parecen gobernar a las naciones se
enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen autoridad sobre ellas. No es así entre ustedes; antes bien, el que
quiera llegar a ser grande entre ustedes tiene que ser ministro de ustedes, y el que quiera ser el primero entre
ustedes tiene que ser el esclavo de todos” (Marcos 10:42-44). Queda claro, pues, que “la congregación de Dios”
no se compondría de cristianos dispersos y aislados, sin ningún tipo de cohesión, sino de personas que estarían
organizadas y que se apoyarían unas a otras.
es13 pág. 112 No es así entre ustedes (Mar. 10:43).
¿Qué aprendemos del error en que cayeron?
¿Qué deben recordar los ancianos cuando tomen medidas para proteger el rebaño?
El cristiano que esté “procurando alcanzar un puesto de superintendente” hace bien en preguntarse qué lo
motiva (1 Tim. 3:1). De igual modo, quienes ya realizan esa función deben plantearse con franqueza: “¿Habré
caído yo en el mismo error que los apóstoles?”. Si a ellos les costó resistirse a los encantos del poder, lo mismo
puede ocurrirles a los ancianos. Está claro que no pueden bajar la guardia. Por supuesto, hay momentos en que
los pastores tienen que demostrar firmeza. Este es el caso, por ejemplo, cuando el rebaño se ve atacado por
“lobos opresivos” (Hech. 20:28-30). La firmeza es igualmente necesaria para aplicar el consejo que Pablo le dio a
Tito: “Sigue [...] exhortando y censurando con plena autoridad” (Tito 2:15). Pero incluso en tales situaciones, han
de tratar a los implicados con respeto y dignidad. ¿Por qué? Porque la mejor manera de llegarles al corazón y
motivarlos a cambiar no es criticándolos con severidad, sino persuadiéndolos con amor. w11 15/6 3:17-19
w11 15/6 pág. 23 párrs. 17-19 “Pastoreen el rebaño de Dios bajo su custodia”
17 Como vimos, los ancianos han de recordar siempre que el rebaño no es suyo, sino de Jehová. Por esa
razón, no deben tratar con actitud prepotente a “los que son la herencia de Dios” (léase 1 Pedro 5:3). Hubo
ocasiones en las que los apóstoles de Jesús intentaron alcanzar puestos de autoridad por motivos puramente
egoístas. Parece que, al igual que los gobernantes de su época, se habían dejado dominar por las ansias de
poder (léase Marcos 10:42-45).
17¿Por qué les costaba trabajo a los apóstoles demostrar humildad cristiana?
fu pág. 18 párr. 25 Un futuro seguro... cómo usted puede obtenerlo
25. ¿Qué más resultó de la muerte de Jesús como una criatura humana perfecta, y qué nos ofrece eso? (1
Timoteo 2:3-6)
25 Sin embargo, el Hijo de Dios nos suministró algo más que un ejemplo excelente. Jesús mismo explicó que
él vino “para dar su alma en rescate en cambio por muchos.” (Marcos 10:45) Esto era necesario a fin de que la
humanidad fuera exonerada del pecado, y de la enfermedad y la muerte que resultan del pecado. Según la ley de
Dios, el precio de rescate tenía que ser una vida humana perfecta que correspondiera con la vida humana
perfecta que Adán perdió. Ningún descendiente imperfecto de Adán podía haber suministrado eso.
Amorosamente Jehová mismo hizo esa provisión. Envió a su propio Hijo a la Tierra. Entonces, después de la
muerte de Jesús, Dios lo levantó a la vida de nuevo, ahora como una persona espíritu, y aceptó el valor de su
vida humana como un sacrificio a favor de la humanidad. Esto nos suministró la oportunidad de recobrar lo que
Adán había perdido. Tal como explica la Biblia: “Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que
todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3:16) ¡Qué maravillosas
expectativas nos ofrece eso, con tal de que ejerzamos fe en el Hijo de Dios, aprendiendo lo que él enseñó y
viviendo en plena armonía con ello!
kl cap. 7 pág. 66 párr. 14 Lo que Dios ha hecho para salvar a la humanidad
14. ¿Por qué permitió Dios que su Hijo sufriera y muriera?
14 Así pues, el 14 de Nisán del año 33 E.C. Jesús dio su vida “como rescate correspondiente por todos”.
(Marcos 10:45; 1 Timoteo 2:5, 6.) Desde el cielo, Jehová vio a su querido Hijo sufrir y morir. ¿Por qué permitió
que sucediera algo tan espantoso? Por su amor a la humanidad. Jesús dijo: “Tanto amó Dios al mundo que dio a
su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna”. (Juan 3:16.)
La muerte de Jesús también nos enseña que Jehová es un Dios de justicia perfecta. (Deuteronomio 32:4.)
Quizás alguien se pregunte por qué no se abstuvo de aplicar su principio de justicia que requiere alma por alma y
dispensó el precio que debía pagarse por el pecado de Adán. La razón es que Jehová siempre obra de acuerdo
con sus leyes y las defiende, aunque eso le suponga un gran sacrificio.
w92 15/1 págs. 10-11 párr. 6 A los dadores piadosos les espera felicidad eterna
6. ¿Cómo satisfizo el Hijo de Dios las necesidades que imponía la situación en que se hallaba la
humanidad pecaminosa, y qué dijo al respecto?
6 Solo el Hijo primogénito de Jehová satisfaría las necesidades especiales que imponía la situación en que se
hallaba la humanidad pecaminosa. Él es tan clara imagen de su Padre celestial en mostrar cariño a los miembros
de la familia que Dios ha producido que no tiene igual entre los hijos de Dios. Puesto que toda otra criatura
inteligente llegó a existir mediante él, su cariño a esas criaturas ciertamente sería abundante. Además, el amor
es una cualidad dominante del Hijo unigénito de Jehová, Jesucristo, porque “él es el reflejo de su gloria [la de
Dios] y la representación exacta de su mismo ser”. (Hebreos 1:3.) Para mostrar que estaba dispuesto a expresar
ese amor al mayor grado mediante dar su vida a favor de la humanidad pecaminosa, Jesús dijo a sus
12 apóstoles: “El Hijo del hombre no vino para que se le ministrara, sino para ministrar y para dar su alma en
rescate en cambio por muchos”. (Marcos 10:45; véase también Juan 15:13.)
w05 1/6 pág. 10 párrs. 5-6 Jehová salvaguarda a los que confían en él
5, 6. a) ¿Cómo se ha protegido en la actualidad al pueblo de Dios? b) ¿Qué relación tienen con Jehová los
ungidos, y qué puede decirse de los que abrigan la esperanza terrenal?
5 En la actualidad, Jehová ha suministrado los medios para proteger a sus siervos en sentido espiritual. Si bien
no los ha librado de la persecución o las dificultades y tragedias de la vida, sí les ha dado lealmente la ayuda y el
aliciente necesarios para preservar su estrecha relación con él. Tal relación tiene por fundamento la fe en el
rescate que Dios, en su amor, ha proporcionado. Algunos de estos fieles cristianos han sido ungidos por el
espíritu de Dios para que lleguen a ser gobernantes con Cristo en el cielo. Ya que se les ha declarado justos y
adoptado como hijos de Dios, les son aplicables las siguientes palabras: “Él nos libró de la autoridad de la
oscuridad y nos transfirió al reino del Hijo de su amor, por medio de quien tenemos nuestra liberación por
rescate, el perdón de nuestros pecados” (Colosenses 1:13, 14).
6 A millones de otros cristianos fieles se les asegura que ellos también pueden beneficiarse del don divino del
rescate, pues leemos que “el Hijo del hombre no vino para que se le ministrara, sino para ministrar y para dar su
alma en rescate en cambio por muchos” (Marcos 10:45). Estos cristianos anhelan que llegue el tiempo en que
puedan gozar de “la gloriosa libertad de los hijos de Dios” (Romanos 8:21). Entre tanto, estiman mucho su
amistad personal con Dios y hacen un verdadero esfuerzo por fortalecerla.
it-2 pág. 825 Rescate
Los escritores griegos usaban el vocablo lý·tron (del verbo lý·ō, que significa “desatar”) especialmente para
referirse a un precio pagado para rescatar prisioneros de guerra o liberar a los que estaban en cautiverio o
esclavitud. (Compárese con Heb 11:35.) Las dos veces que se utiliza en las Escrituras se refiere a que Cristo da
“su alma en rescate en cambio por muchos”. (Mt 20:28; Mr 10:45.)
w00 15/2 pág. 14 párr. 15 Conozcamos “la mente de Cristo”
15. ¿Cómo se evidenciaron los tiernos sentimientos de Jesús en su modo de ver y tratar a los demás?
15 Los tiernos sentimientos de Jesús se hicieron patentes en especial por su manera de ver y tratar a otras
personas. Se acercó a los pobres y oprimidos, y los ayudó a ‘hallar refrigerio para sus almas’ (Mateo 11:4, 5, 28-
30). No estaba demasiado ocupado para satisfacer las necesidades de los afligidos, ya fuera la mujer que sufría
una hemorragia y que tocó su prenda de vestir sin atraer la atención, o el mendigo ciego al que no se le pudo
hacer callar (Mateo 9:20-22; Marcos 10:46-52). Jesús buscaba lo bueno que había en las personas y las
encomiaba, aunque también las censuró cuando fue necesario (Mateo 16:23; Juan 1:47; 8:44). En una época en
la que las mujeres tenían pocos derechos, Jesús las trató con dignidad y respeto (Juan 4:9, 27). Es
comprensible, por tanto, que un grupo de mujeres le ministraran voluntariamente de sus propios bienes (Lucas
8:3).
CAPITULO 11
it-1 pág. 240 Asno
Hay quien opina que los relatos de los evangelios acerca del animal sobre el que Jesús cabalgó cuando entró
triunfalmente en Jerusalén no están de acuerdo. Marcos (11:7), Lucas (19:35) y Juan (12:14, 15) indican que
Jesús cabalgó sobre un pollino o un asno joven, pero no dicen que también hubiese un asna. Sin embargo,
Mateo (21:7) escribe que los discípulos “trajeron el asna y su pollino, y pusieron sobre estos las prendas de vestir
exteriores de ellos, y él se sentó sobre estas”. Es obvio que Jesús no se sentó sobre los dos animales, sino sobre
las prendas de vestir que se habían colocado encima del pollino. Así pues, ya que no cabalgó sobre el asna, sino
sobre su pollino, Marcos, Lucas y Juan no hacen ninguna referencia en sus relatos a que también hubiese un
asna.
w11 15/8 pág. 16 párr. 20 Hallaron al Mesías
20. ¿Qué dicen las profecías acerca del reinado del Mesías?
20 Sería reconocido por Dios como Hijo suyo (léanse Salmo 2:7 y Mateo 3:17). Además, Jesús contó con el
reconocimiento de las multitudes cuando hizo su entrada triunfal en Jerusalén. Hoy, nosotros también aclamamos
con gran alegría a Cristo y su glorioso gobierno (Mar. 11:7-10). El Mesías “cabalga en la causa de la verdad y la
humildad y la justicia”, y pronto acabará con sus enemigos (Sal. 2:8, 9; 45:1-6). Gracias a su reinado, la Tierra
entera disfrutará de paz y prosperidad (Sal. 72:1, 3, 12, 16; Isa. 9:6, 7). Como testigos de Jehová, debemos
anunciar que su amado Hijo ya reina en los cielos y va a traer un futuro maravilloso. ¡Qué honor tan grande
tenemos!
w00 15/9 págs. 16-17 párr. 5 “La hora ha llegado”
5. ¿Qué sucede cuando Jesús va al templo?
5 Como es su costumbre cuando visita Jerusalén, Jesús, el Gran Maestro, va al templo a enseñar. Allí se le
acercan los ciegos y los cojos, y él los cura. Cuando los sacerdotes principales y los escribas lo ven y oyen a los
muchachos exclamar en el templo: “¡Salva, rogamos, al Hijo de David!”, se indignan. “¿Oyes lo que estos están
diciendo?”, protestan. “Sí —contesta Jesús—. ¿Nunca leyeron esto: ‘De la boca de los pequeñuelos y de los
lactantes has proporcionado alabanza’?” Luego sigue enseñando y observa con detenimiento lo que ocurre en el
templo (Mateo 21:15, 16; Marcos 11:11).
it-2 pág. 679 Poder, Obras poderosas
Ejercicio responsable del poder. Jesús siempre utilizó su poder de manera responsable, y nunca para hacer
una mera exhibición. La maldición de la higuera infructífera obviamente tuvo un significado simbólico. (Mr 11:12-
14; compárese con Mt 7:19, 20; 21:42, 43; Lu 13:6-9.)
it-1 pág. 1142 Higuera
Hacia febrero suelen aparecer en las ramas de la temporada anterior los primeros brotes de la fruta, que
preceden en unos dos meses a las hojas, dado que estas últimas no salen hasta finales de abril o principios de
mayo. (Mt 24:32.) En El Cantar de los Cantares 2:13 se relaciona el primer indicio que dan las brevas verdes
(heb. pagh) de estar maduras con el florecimiento de las vides, que comienza alrededor de abril. En
consecuencia, cuando el árbol está repleto de hojas, ya debería tener fruto. La higuera que Jesús maldijo el día
10 de Nisán del año 33 E.C. había producido hojas prematuramente. Su apariencia daba pie para esperar que
también hubiera producido fruto comestible antes de la estación, y el registro de Marcos 11:12-14 indica que
Jesús se acercó al árbol pensando de esa manera, a pesar de que “no era la época de los higos”, es decir, el
tiempo para que se recogiera el fruto. El hecho de que el árbol no tuviese más que hojas mostró que no iba a
producir ninguna cosecha y que, por lo tanto, su apariencia engañaba. Jesús lo maldijo por ser improductivo, y se
secó. (Compárese con Mt 7:19; 21:43; Lu 13:6-9.)
it-1 pág. 133 Anás
La acaudalada y poderosa casa levita de Anás tenía en la venta de animales para sacrificios dentro de los
terrenos del templo una de sus principales fuentes de ingresos, razón suficiente para procurar matar a Jesús,
quien limpió dos veces el templo, al que ellos habían convertido en una “cueva de salteadores”. (Jn 2:13-16; Mt
21:12, 13; Mr 11:15-17; Lu 19:45, 46.
it-1 pág. 399 Cambista
Fue en el templo donde Jesucristo volcó en dos ocasiones las mesas de los cambistas y los condenó por
haber convertido el templo en “una casa de mercancías” o “una cueva de salteadores”. (Jn 2:13-16; Mt 21:12, 13;
Mr 11:15-17.) Seguramente Jesús consideró desmesurados los honorarios de los cambistas. Cabe mencionar
que en algunas ocasiones se hicieron grandes ganancias con la venta de animales para sacrificios. La Misná
cuenta que en cierta ocasión el precio de un par de palomas fue de un denario de oro (25 denarios de plata).
Debido a esto, Simeón, el hijo de Gamaliel, se sintió impulsado a decir: “¡Por el Templo! No me acostaré esta
noche hasta que no estén a un denario (de plata)”. Aquel mismo día se redujo drásticamente el precio. (Keritot
1:7, traducción de Carlos del Valle.)
cf cap. 4 págs. 40-41 párr. 17 “¡Mira! El León que es de la tribu de Judá”
17. ¿Qué acción tomó Jesús en el templo, y por qué motivo?
17 El valor también llevó a Jesús a luchar por la pureza del pueblo de Dios y por todo lo relacionado con la
adoración pura. En los comienzos de su ministerio entró en el templo de Jerusalén y se horrorizó al ver a los
mercaderes y cambistas comerciando allí. Lleno de justa indignación, echó fuera a estos hombres codiciosos
junto con sus mercancías (Juan 2:13-17). Un episodio similar se produjo al final de su ministerio (Marcos 11:15-
18). Aunque con estas acciones Jesús debió de ganarse la enemistad de hombres poderosos, no por ello vaciló.
¿Por qué? Porque desde niño llamaba al templo la casa de su Padre, y lo hacía de todo corazón (Lucas 2:49).
Que se profanara el lugar donde se adoraba a Jehová era una injusticia que no podía tolerar. El celo por la
adoración verdadera le dio el valor necesario para hacer lo que debía.
it-2 pág. 1177 Utensilios
) En relación con la segunda ocasión en la que limpió el templo, Marcos informa que “no dejaba que nadie
llevara utensilio alguno por el templo”. (Mr 11:16.) Esta frase parece dar a entender que Jesús no permitía que
nadie detrajese la santidad del patio del templo al usarlo como atajo para llevar utensilios o género alguno a otras
zonas de Jerusalén.
si pág. 124 párr. 3 Libro bíblico número 24: Jeremías
3. a) ¿Cómo se establecieron la canonicidad y autenticidad del libro de Jeremías en tiempos hebreos?
b) ¿Qué testimonio adicional sobre esto hay en las Escrituras Griegas Cristianas?
3 En hebreo el nombre del profeta y de su libro es Yir·meyáh o Yir·meyá·hu, que posiblemente significa:
“Jehová Exalta; o Jehová Afloja [probablemente desde la matriz]”. El libro aparece en todos los catálogos de las
Escrituras Hebreas, y su canonicidad es de aceptación general. El cumplimiento dramático de algunas de sus
profecías durante la propia vida de Jeremías es clara prueba de su autenticidad. Además, varias veces las
Escrituras Griegas Cristianas hacen referencia por nombre a Jeremías. (Mat. 2:17, 18; 16:14; 27:9.) Evidencia de
que Jesús había estudiado el libro de Jeremías se ve por el hecho de que al limpiar el templo él combinó el
lenguaje de Jeremías 7:11 con el de Isaías 56:7. (Mar. 11:17; Luc. 19:46.) Por el denuedo y valor de Jesús,
algunos hasta pensaron que él era Jeremías. (Mat. 16:13, 14.) En Hebreos 8:8-12 y 10:16, 17 Pablo hace
referencia a la profecía de Jeremías sobre un nuevo pacto. (Jer. 31:31-34.) Pablo cita Jeremías 9:24 cuando
dice: “El que se jacta, jáctese en Jehová”. (1 Cor. 1:31.) En Revelación 18:21 hay una aplicación aún más
enérgica de la ilustración de Jeremías (Jer. 51:63, 64) sobre la caída de Babilonia.
cf cap. 6 págs. 62-64 párrs. 19-20 “Aprendió la obediencia”
19, 20. a) A diferencia de los demás seres humanos, ¿qué dificultades enfrentó Jesús al tener que
obedecer a hombres imperfectos? b) ¿Por qué deben ser obedientes los cristianos verdaderos de hoy a
quienes dirigen la congregación?
19 La obediencia a hombres imperfectos le planteó a Jesús ciertas dificultades por las que los cristianos de la
actualidad nunca hemos tenido que pasar. Piense, por ejemplo, en la singular época en que vivió. Si bien el
sistema religioso judío —con el templo de Jerusalén y el sacerdocio— gozaba de la aprobación de Jehová desde
hacía mucho tiempo, estaba a punto de ser rechazado y sustituido por la congregación cristiana (Mateo 23:33-
38). Mientras llegaba aquel momento, muchos de los líderes religiosos enseñaban doctrinas falsas derivadas de
la filosofía griega. Además, la corrupción en el templo estaba tan extendida que Jesús lo llamó “una cueva de
salteadores” (Marcos 11:17). ¿Lo alejó esto del templo y las sinagogas? No, pues todavía eran instrumentos de
Jehová. Hasta que Dios intervino y cambió las cosas, Jesús celebró obedientemente las fiestas en el templo y
acudió a la sinagoga (Lucas 4:16; Juan 5:1).
20 Si Jesús obedeció en tales circunstancias, ¡cuánto más deberíamos hacerlo los verdaderos cristianos!
Después de todo, vivimos en tiempos muy diferentes: vivimos en la era en que se ha restablecido la adoración
pura, como se había anunciado muchos siglos atrás. Dios nos asegura que nunca permitirá que Satanás
corrompa a su pueblo restaurado (Isaías 2:1, 2; 54:17). Es cierto que en la congregación cristiana encontramos
fallas e imperfecciones. Pero ¿debemos escudarnos en las faltas ajenas para desobedecer a Jehová, quizás
dejando de ir a las reuniones o criticando a los ancianos? ¡Jamás! Más bien, debemos apoyar de toda alma a los
que dirigen la congregación. Mostramos nuestra obediencia al asistir a las reuniones y asambleas, y seguir los
consejos bíblicos que se nos dan (Hebreos 10:24, 25; 13:17).
ip-2 cap. 17 págs. 255-256 párr. 16 Extranjeros reunidos en la casa de oración de Dios
16. ¿Qué privilegios y obligaciones tienen “los extranjeros”?
16 Así, poco a poco se fue comprendiendo que “los extranjeros” desempeñan un papel importante en los
propósitos de Jehová en estos últimos días. Acuden al Israel de Dios para adorar a Jehová (Zacarías 8:23), y
junto con esa nación espiritual ofrecen sacrificios aceptables a Dios y entran en el descanso sabático (Hebreos
13:15, 16). Además, rinden culto en el templo espiritual de Dios, que, al igual que el templo de Jerusalén, es una
“casa de oración para todas las naciones” (Marcos 11:17). Manifiestan fe en el sacrificio redentor de Jesucristo,
pues se dice que “han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero”. Además, “le
están rindiendo servicio sagrado [a Jehová] día y noche”, es decir, le sirven con constancia (Revelación 7:14, 15).
w95 15/9 pág. 11 párrs. 12-13 Celosos por la adoración pura de Jehová
12, 13. ¿Cómo puso Jesús un ejemplo sobresaliente de celo por la adoración pura de Dios?
12 Jesucristo puso el ejemplo más sobresaliente de celo por la adoración pura de Dios. En el primer año de su
ministerio vio a los codiciosos mercaderes negociando en los patios del templo. Puede que los judíos de otros
lugares necesitaran los servicios de los cambistas a fin de cambiar la moneda extranjera por dinero aceptable
para pagar el impuesto del templo. También tenían que comprar animales y aves para los sacrificios que
estipulaba la Ley de Dios. Esas transacciones comerciales debieron realizarse fuera de los patios del templo.
Peor aún, parece ser que los mercaderes se aprovechaban de las obligaciones religiosas de sus hermanos
cobrándoles precios exorbitantes. Consumido de celo por la adoración pura de Dios, Jesús utilizó un látigo para
sacar las ovejas y el ganado vacuno de allí. También volcó las mesas de los cambistas, diciendo: “¡Dejen de
hacer de la casa de mi Padre una casa de mercancías!”. (Juan 2:14-16.) De esta manera, Jesús cumplió las
palabras de Salmo 69:9: “El puro celo por tu casa me ha consumido”.
13 Tres años después, Jesús encontró de nuevo a los codiciosos mercaderes negociando en el templo de
Jehová. ¿Lo limpiaría por segunda vez? Su celo por la adoración pura de Dios era tan fuerte como al principio de
su ministerio. Echó tanto a los vendedores como a los compradores y presentó una razón más fuerte para actuar
de esa manera al decir: “¿No está escrito: ‘Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones’? Pero
ustedes la han hecho una cueva de salteadores”. (Marcos 11:17.) ¡Qué magnífico ejemplo de inextinguible celo
piadoso!
w95 15/6 págs. 16-17 párr. 15 ¿Qué lo motiva a servir a Dios?
15. Mencione algunos ejemplos que muestran que Jesús ve más allá de las apariencias.
15 La apariencia exterior de una copa, de un plato o incluso de un edificio solo revela ciertas cosas. La
hermosura del templo de Jerusalén asombraba a los discípulos de Jesús, pero él lo llamó “una cueva de
salteadores” por lo que ocurría en su interior. (Marcos 11:17; 13:1.) Lo que era cierto en el caso del templo
también lo es respecto a millones de personas que afirman ser cristianas, como lo muestra la historia de la
cristiandad. Jesús dijo que juzgaría a algunos que ejecutaban “obras poderosas” en su nombre como “obradores
del desafuero”. (Mateo 7:22, 23.) Por otra parte, dijo lo siguiente respecto a una viuda que contribuyó en el
templo una cantidad de dinero tan pequeña que de hecho era insignificante: “Esta viuda pobre echó más que
todos los que están echando dinero en las arcas de la tesorería; [...] ella, de su indigencia, echó cuanto poseía,
todo lo que tenía para vivir”. (Marcos 12:41-44.) ¿Emitió juicios contradictorios? En absoluto. Jesús reflejó el
parecer de Jehová en ambas situaciones. (Juan 8:16.) Vio los motivos que había tras las obras y juzgó en
consecuencia.
w93 15/6 págs. 16-17 párr. 14 Conozca a Jehová mediante su Palabra
14. a) ¿Qué situación hizo que Jesús se enterneciera? b) ¿Por qué se sentía impulsado el pueblo a
congregarse para oír a Jesús?
14 Jesús vio a personas leprosas, minusválidas, sordas, ciegas y endemoniadas, así como a personas que se
lamentaban por la muerte de seres queridos. Enternecido, curó a enfermos y levantó a muertos. Vio las
muchedumbres desolladas y desparramadas en sentido espiritual, y empezó a enseñarles muchas cosas.
No solo enseñaba con palabras apropiadas, sino con palabras llenas de gracia que procedían de su corazón y
llegaban directamente al corazón de sus oyentes; el resultado era que estos se sentían atraídos a él, pues
acudían temprano al templo para oírlo y estaban pendientes de él, escuchándole con gusto. Multitudes se
congregaban para oírlo, y decían que ‘jamás había hablado otro hombre como él’; los oyentes quedaban atónitos
por su modo de enseñar. (Juan 7:46; Mateo 7:28, 29; Marcos 11:18; 12:37; Lucas 4:22; 19:48; 21:38.) Y cuando
sus enemigos procuraron entramparlo con preguntas, les volvió las tornas y los hizo callar. (Mateo 22:41-46;
Marcos 12:34; Lucas 20:40.)
w91 15/9 pág. 15 párr. 4 “¡Ayúdame donde necesite fe!”
4. ¿Por qué no hay nada imposible para los que tienen fe?
4 La fe permite que los cristianos hagan frente a las dificultades que se presenten. Jesús dijo a sus discípulos
que si tenían “fe del tamaño de un grano de mostaza” nada les sería imposible. (Mateo 17:20.) De ese modo hizo
resaltar el poder de la fe, que es un fruto del espíritu santo. Así Jesús recalcó, no lo que los humanos pueden
efectuar, sino lo que el espíritu o fuerza activa de Dios puede hacer. Los que se guían por este no exageran los
problemas ni obstáculos pequeños. El aplicar la sabiduría que el espíritu de Dios imparte les ayuda a ver los
asuntos en su justa perspectiva. Hasta problemas serios no parecen tan graves cuando se someten al poder
sostenedor de la fe. (Mateo 21:21, 22; Marcos 11:22-24; Lucas 17:5, 6.)
it-2 pág. 424 Monte, montaña
Obstáculos. Algunas veces las montañas representan obstáculos. Por ejemplo, se compararon a montañas
los obstáculos que se interpusieron en el camino de Israel cuando volvía del exilio de Babilonia y los que más
tarde impidieron el progreso de la obra de reconstrucción del templo. (Isa 40:1-4; Zac 4:7.) La fe puede mover
obstáculos semejantes a montañas, y si fuera la voluntad de Dios, incluso montañas literales. (Mt 17:20; 21:21;
Mr 11:23; 1Co 13:2.)
w10 15/9 pág. 11 párr. 18 Busquemos con empeño la bendición de Jehová
18. ¿A qué estamos decididos, y por qué?
18 Por consiguiente, entreguémonos de todo corazón a realizar las labores que se nos encomienden y
apoyémonos siempre en Dios para llevarlas a cabo (Mar. 11:23, 24). No olvidemos que “el que busca halla” (Mat.
7:8). Los ungidos serán premiados con “la corona de la vida” en el cielo (Sant. 1:12). Y los miembros de las “otras
ovejas”, quienes procuran recibir una bendición mediante la descendencia de Abrahán, escucharán complacidos
cuando su Pastor, Jesucristo, les diga: “Vengan, ustedes que han sido bendecidos por mi Padre, hereden el reino
preparado para ustedes desde la fundación del mundo” (Juan 10:16; Mat. 25:34). De este modo, “los que están
siendo bendecidos por [Jehová] poseerán [...] la tierra [...] y residirán para siempre sobre ella” (Sal. 37:22, 29).
bh cap. 17 pág. 166 párr. 6 La oración nos acerca a Dios
6. Para que Dios escuche nuestras oraciones, ¿qué es esencial que tengamos, y cómo demostramos que
lo tenemos?
6 Una condición esencial es tener fe (Marcos 11:24). El apóstol Pablo escribió: “Sin fe es imposible agradar a
Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo
buscan” (Hebreos 11:6, Nueva Versión Internacional). Sin embargo, para tener fe verdadera no basta con saber
que Dios existe y que escucha y responde las oraciones. La fe se demuestra con acciones. En nuestro modo de
vida debe notarse claramente que tenemos fe (Santiago 2:26).
w91 15/12 págs. 17-18 párr. 16 Manténgase cerca de Jehová
16. Cuando alguna carga nos perturba, ¿qué debemos hacer?
16 El persistir en la oración muestra lo profunda que es nuestra devoción. Cuando invocamos a Dios, el efecto
que eso tiene en nosotros es bueno aun antes de que él nos conteste. Si alguna carga perturba nuestro
pensamiento, podemos mantenernos cerca de Jehová mediante seguir este consejo: “Arroja tu carga sobre
Jehová mismo, y él mismo te sustentará”. (Salmo 55:22.) Al arrojar todas nuestras cargas —inquietudes,
preocupaciones, desilusiones, temores, y así por el estilo— sobre Dios, con plena fe en él, recibimos tranquilidad
de corazón, “la paz de Dios que supera a todo pensamiento”. (Filipenses 4:4, 7; Salmo 68:19; Marcos 11:24;
1 Pedro 5:7.)
cf cap. 16 págs. 168-169 párr. 14 “Los amó hasta el fin”
14. ¿Por qué tenemos que aprender a perdonar, y cómo podemos demostrar que estamos dispuestos a
hacerlo?
14 Como discípulos de Cristo, necesitamos aprender a perdonar. ¿Por qué? Porque a diferencia de Jesús,
somos imperfectos, así como también lo son quienes pecan contra nosotros. Todos tropezamos de vez en
cuando, sea con palabras o con acciones (Romanos 3:23; Santiago 3:2). Si perdonamos con misericordia cuando
hay justificación para ello, abrimos el camino para que Dios nos perdone a nosotros (Marcos 11:25). ¿Cómo,
entonces, demostramos que estamos dispuestos a perdonar a los demás? En muchos casos, el amor nos
impulsará a simplemente pasar por alto sus pequeñas faltas (1 Pedro 4:8). Cuando alguien nos ofende pero se
arrepiente con sinceridad, como lo hizo Pedro, hacemos bien en imitar la disposición de Jesús a perdonar.
En lugar de guardar rencor, es mejor librarse del resentimiento (Efesios 4:32). Así contribuimos a la paz de la
congregación y a nuestra propia tranquilidad mental (1 Pedro 3:11).
tr cap. 17 pág. 155 párr. 9 Cómo orar y ser oído por Dios
9. (a) Cuando oramos, ¿se exige alguna posición particular? (b) ¿Qué mostró Jesús acerca de la oración
personal? (c) ¿Qué clase de oración condenó Jesús?
9 ¿Exige Dios que nos coloquemos en cierta posición particular cuando oramos o que vayamos a un edificio
particular para orar? Su Palabra muestra que no. (Nehemías 8:6; Daniel 6:10; Marcos 11:25; Juan 11:41) Jesús
indicó que es bueno estar solo para hacer oración personal, yendo uno a su propio cuarto a orar. (Mateo 6:6) Y
aunque Jesús mismo oró a veces en lugares públicos, fuertemente condenó el orar delante de otros solo para ser
visto por ellos y para exhibir la “santidad” de uno. También mostró que Dios no aprueba el usar las mismas
palabras vez tras vez en la oración. (Mateo 6:5, 7, 8) ¿A qué se debe esto?
bh cap. 17 pág. 168 párr. 10 La oración nos acerca a Dios
10. ¿Por qué no es necesario adoptar una postura especial para orar?
10 ¿Hay que adoptar una postura especial? No. Jehová no nos pide que pongamos de cierta manera las
manos o el cuerpo entero. La Biblia enseña que hay varias posturas adecuadas para orar. Por ejemplo, la
persona puede estar sentada, inclinada, arrodillada o de pie (1 Crónicas 17:16; Nehemías 8:6; Daniel 6:10;
Marcos 11:25). Lo que de verdad importa no es adoptar una postura para que nos vean, sino tener la debida
actitud. De hecho, podemos orar en silencio y en cualquier lugar, tanto si estamos realizando nuestras labores
habituales como si surge una emergencia. Puede que nadie se dé cuenta de que estamos orando, pero Jehová
sí nos escucha (Nehemías 2:1-6).
w97 1/12 pág. 17 párr. 7 ‘Continúen perdonándose liberalmente unos a otros’
7. ¿Cómo puede perjudicar nuestra relación con Jehová no perdonar cuando hay base para tener
misericordia?
7 Todavía más importante: si no perdonamos al prójimo cuando hay base para tener misericordia,
perjudicamos nuestra relación con Dios. Jehová no solo nos pide que nos perdonemos unos a otros; espera que
lo hagamos. Según las Escrituras, parte de la motivación que tenemos para perdonar es poder recibir el perdón
de Jehová o haberlo recibido ya. (Mateo 6:14; Marcos 11:25; Efesios 4:32; 1 Juan 4:11.) Entonces, si
no estamos dispuestos a perdonar al prójimo cuando hay base para hacerlo, ¿podemos en realidad esperar que
Jehová nos perdone a nosotros? (Mateo 18:21-35.)
w99 15/10 págs. 16-17 párr. 21 Perdonemos de corazón
21. ¿Qué consejo detallado sobre perdonar dio Jesús?
21 Antes hicimos referencia a una fase de un ciclo: Dios perdonó muchos pecados que cometimos en el
pasado, de modo que debemos imitarlo y perdonar a nuestros hermanos (Salmo 103:12; Isaías 43:25). Pero este
ciclo tiene otra fase. Tras dar la oración modelo, Jesús dijo: “Si perdonan a los hombres sus ofensas, su Padre
celestial también los perdonará a ustedes”. Un año más tarde repitió la idea al enseñar a sus discípulos a orar:
“Perdónanos nuestros pecados, porque nosotros mismos también perdonamos a todo el que nos debe” (Mateo
6:12, 14; Lucas 11:4). Luego, días antes de su muerte, Jesús añadió: “Cuando estén de pie orando, perdonen lo
que tengan contra alguno; para que su Padre que está en los cielos también les perdone sus ofensas” (Marcos
11:25).
w04 1/2 pág. 15 párrs. 9-10 Jehová satisface nuestras necesidades diarias
9, 10. a) ¿Qué explicación añadió Jesús a la oración modelo, y qué subrayó con ella? b) ¿Cómo ilustró
también Jesús que es necesario que perdonemos?
9 Es de interés que la solicitud “perdónanos nuestras deudas, como nosotros también hemos perdonado a
nuestros deudores”, es la única parte de la oración modelo sobre la que Jesús dio una explicación. Tras concluir
dicha oración, añadió: “Porque si perdonan a los hombres sus ofensas, su Padre celestial también los perdonará
a ustedes; mientras que si no perdonan a los hombres sus ofensas, tampoco perdonará su Padre las ofensas de
ustedes” (Mateo 6:14, 15). Como vemos, Jesús indicó muy claramente que si esperamos que Jehová nos
perdone, tenemos que estar dispuestos a perdonar (Marcos 11:25).
10 En otra oportunidad, Jesús usó una ilustración para mostrar que es necesario que perdonemos a los demás
si esperamos que Jehová nos perdone. Habló de un rey que con generosidad canceló la enorme deuda de un
esclavo y que, más tarde, castigó a ese mismo hombre por haberse negado a perdonar a un coesclavo una
deuda muchísimo menor. Jesús concluyó su parábola diciendo: “Del mismo modo también tratará mi Padre
celestial con ustedes si no perdonan de corazón cada uno a su hermano” (Mateo 18:23-35). La lección está clara:
la deuda del pecado que Jehová nos ha perdonado a cada uno de nosotros es infinitamente mayor que las
transgresiones que cualquiera pueda haber cometido contra nosotros. Además, Jehová nos perdona todos los
días. Por lo tanto, de seguro nosotros podemos perdonar las ofensas de las que de vez en cuando somos
víctimas.
w08 15/5 pág. 9 párr. 11 Hagamos siempre el bien
11. ¿A quiénes perdona Jehová?
11 Para que Dios nos perdone, primero tenemos que perdonar a quienes han pecado contra nosotros (Mar.
11:25). Así lo destacó Jesús cuando dijo: “Si perdonan a los hombres sus ofensas, su Padre celestial también los
perdonará a ustedes; mientras que si no perdonan a los hombres sus ofensas, tampoco perdonará su Padre las
ofensas de ustedes” (Mat. 6:14, 15). En efecto, Jehová solo perdona a quienes perdonan de todo corazón a sus
semejantes. Así pues, sigamos este consejo de Pablo: “Como Jehová los perdonó liberalmente a ustedes, así
también háganlo ustedes” (Col. 3:13). Esta es, sin duda, una forma de hacer el bien al prójimo.
w10 15/3 pág. 13 párrs. 12-13 Bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del espíritu santo
12, 13. Si nos hemos bautizado en el nombre del Hijo, a) ¿cómo debemos reaccionar ante las ofensas?, b)
¿qué obligación tenemos?
12 Aunque nos hemos bautizado en el nombre del Hijo, comprendemos que no por eso desaparece nuestra
inclinación al pecado. Ser conscientes de este hecho nos ayuda en el diario vivir. Por ejemplo, ¿qué debería
hacer el cristiano si alguien lo ofende? Recordar que tanto él como la otra persona son pecadores, por lo que
ambos necesitan recibir el perdón de Dios y saber perdonar (Mar. 11:25). Jesús ilustró esta necesidad con la
historia de un hombre que le perdonó a uno de sus esclavos una deuda de sesenta millones de denarios (diez mil
talentos). No obstante, este mismo esclavo se negó más tarde a perdonarle a uno de sus compañeros una deuda
de solo cien denarios. El punto de Jesús era el siguiente: si no perdonamos a nuestros hermanos, Jehová no nos
perdonará a nosotros (Mat. 18:23-35). Quien se bautiza en el nombre del Hijo no solo debe reconocer su
autoridad, sino esforzarse también por seguir su ejemplo y sus enseñanzas, entre ellas la del perdón (1 Ped.
2:21; 1 Juan 2:6).
13 Aunque somos pecadores y no podemos imitar a Jesús a la perfección, tenemos que seguir sus pasos al
mayor grado posible y así cumplir con nuestra dedicación incondicional a Dios. Por eso nos esforzamos día a día
por desnudarnos de la vieja personalidad y vestirnos con la nueva (léase Efesios 4:20-24). Cuando admiramos a
un amigo, tratamos de copiar su ejemplo y cualidades. ¡Con cuánta más razón deberíamos aprender de Cristo e
imitarlo!
w09 15/6 pág. 17 párrs. 6-7 Digámosle siempre la verdad a nuestro prójimo
6, 7. a) ¿Por qué no estamos obligados a revelar toda la información que sepamos sobre algo? b)
¿Quiénes tienen derecho a recibir la información que piden?
6 ¿Quiere decir lo anterior que tenemos que responder todas las preguntas que nos hagan y revelar toda la
información que sepamos sobre un determinado asunto? No necesariamente. Jesús dejó claro que hay quienes
no merecen recibir respuestas directas ni que se les dé cierto tipo de información. Cuando los hipócritas líderes
religiosos le preguntaron con qué poder o autoridad realizaba sus milagros, él respondió: “Les haré una pregunta.
Contéstenme, y yo también les diré con qué autoridad hago estas cosas”. Como ellos se negaron a darle una
respuesta, él les dijo: “Tampoco les digo yo con qué autoridad hago estas cosas” (Mar. 11:27-33). En vista de las
malas acciones y la falta de fe de aquellos hombres, Jesús no se sintió obligado a contestarles (Mat. 12:10-13;
23:27, 28). Hoy día, los cristianos tenemos que cuidarnos de los apóstatas y de quienes tratan de engañarnos y
aprovecharse de nosotros (Mat. 10:16; Efe. 4:14).
7 También Pablo indicó que hay personas que no tienen derecho a recibir toda la información que piden.
Él habló de las personas chismosas y entrometidas, que siempre están “hablando de cosas que no debieran”
(1 Tim. 5:13). Si alguien tiene fama de entrometido o de no saber guardar las confidencias, difícilmente le
confiarán los demás sus asuntos personales. Por inspiración, Pablo dio este oportuno consejo: “Traten de vivir
tranquilos, ocúpense de sus propios asuntos” (1 Tes. 4:11, Traducción en lenguaje actual). Claro, habrá
ocasiones en que los ancianos tengan que hacernos alguna pregunta personal para poder cumplir con sus
responsabilidades. En esos casos es importante decir la verdad, ya que así les ayudaremos a llevar a cabo su
trabajo (1 Ped. 5:2).
CAPITULO 12
it-1 pág. 1209 Ilustraciones
Los cultivadores homicidas (Mt 21:33-44; Mr 12:1-11; Lu 20:9-18). Pronunciada en el templo de Jerusalén solo
tres días antes de que se diera muerte a Jesús. También pronunció esta ilustración en respuesta a la pregunta
sobre quién le había dado autoridad. (Mr 11:27-33.) Los evangelios dicen que cuando Jesús terminó la
ilustración, los líderes religiosos se dieron cuenta de que estaba hablando de ellos. (Mt 21:45; Mr 12:12; Lu
20:19.)
La cerca de la viña tal vez fuese de piedra (Pr 24:30, 31) o quizás un seto de arbustos. (Isa 5:5.) El depósito
para el vino se solía excavar en la roca y constaba de dos niveles, de modo que el mosto fluía del superior al
inferior. La torre era un lugar de vigilancia para el guarda de la viña, que tenía que protegerla de ladrones y
animales. En algunos casos los cultivadores contratados recibían cierta porción de los frutos, y en otros pagaban
un alquiler en dinero o concordaban en dar al dueño una cantidad determinada del producto, como parece ser el
caso de la ilustración. Al dar muerte al hijo, el heredero, quizás pensaran en apropiarse de la viña, puesto que el
que la plantó se hallaba fuera del país. En Isaías 5:1-7 se dice que la “viña de Jehová” es “la casa de Israel”.
Como lo muestran los escritores de los evangelios, Jesús citó el Salmo 118:22, 23 como una clave para entender
la ilustración.
w11 15/8 págs. 12-13 párr. 4 Hallaron al Mesías
4. ¿Cómo se cumplió Salmo 118:22, 23?
4 Sería muy valioso para Dios, pero muchos no lo aceptarían como el Mesías. Una profecía señala cómo lo
considerarían quienes cerraran los ojos a la evidencia: “Fue despreciado [...] como [si fuera] de ninguna
importancia” (Isa. 53:3; Mar. 9:12). No obstante, el salmista había indicado por inspiración: “La piedra que los
edificadores rechazaron ha llegado a ser cabeza del ángulo. Esto ha venido a ser de parte de Jehová” (Sal.
118:22, 23). Jesús se aplicó a sí mismo estas palabras cuando habló con sus enemigos, y Pedro también
reconoció que se cumplían en Cristo (Mar. 12:10, 11; Hech. 4:8-11). Ciertamente, el Hijo de Dios se convirtió en
la “piedra angular de fundamento”, o sea, la base sobre la que se construiría la congregación de cristianos
ungidos. Esta piedra fue “rechazada, es verdad, por los hombres [incrédulos], pero [resultó] escogida, preciosa,
para con Dios” (1 Ped. 2:4-6).
it-2 pág. 662 Piedra angular
El Salmo 118:22 revela que la piedra que los edificadores rechazaron “ha llegado a ser cabeza del ángulo”
(heb. roʼsch pin·náh). Jesús citó y se aplicó esta profecía a sí mismo como “la principal piedra angular” (gr.
ke·fa·lḗ gō·ní·as, cabeza del ángulo). (Mt 21:42; Mr 12:10, 11; Lu 20:17.) Tal como la piedra que corona un
edificio, Jesucristo es la piedra de remate de la congregación cristiana de ungidos, semejante a un templo
espiritual. Pedro también aplicó el Salmo 118:22 a Cristo, indicando que era “la piedra” rechazada por los
hombres, pero escogida por Dios para ser “la cabeza del ángulo”. (Hch 4:8-12; véase también 1Pe 2:4-7.)
it-1 pág. 1134 Herodes, Partidarios de
Debieron ser o bien partisanos judíos o partidarios de la dinastía de los Herodes, que había recibido su
autoridad de Roma. Durante el ministerio terrestre de Jesucristo, encabezaba esta dinastía Herodes Antipas.
No se hace mención de los herodianos en la historia extrabíblica y en las Escrituras hay poca información
acerca de ellos. (Mt 22:16; Mr 3:6; 12:13.) No obstante, es muy discutible que, como algunos opinan, los
herodianos fuesen sirvientes de la casa de Herodes, sus soldados u oficiales de su corte.
……………………………………………………………………………………………….
La segunda ocasión de la que hay constancia fue casi dos años después, solo tres días antes de la ejecución
de Jesús, cuando los discípulos de los fariseos y los partidarios de Herodes unieron sus fuerzas para poner a
prueba a Jesús en cuanto al pago de impuestos. A estos hombres se les había contratado en secreto “para que
se fingieran justos, a fin de sorprenderlo en su habla, para así entregarlo al gobierno y a la autoridad del
gobernador”. (Lu 20:20.) Introdujeron su pregunta directa acerca de los impuestos con palabras aduladoras para
que Jesús se confiase. Sin embargo, Jesús se dio cuenta de su malicia, y les dijo: “¿Por qué me ponen a prueba,
hipócritas?”. Su respuesta sobre el pago de impuestos los dejó sin palabras. (Mt 22:15-22; Lu 20:21-26.)
it-1 págs. 1130-1131 Herodes
“La levadura de Herodes.” Durante la gobernación de Herodes Antipas, Jesús advirtió a sus seguidores:
“Mantengan los ojos abiertos, cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes”. (Mr 8:15.)
Estas dos sectas, los fariseos y los herodianos, o partidarios de Herodes, se opusieron a Jesucristo y sus
enseñanzas, y aunque estaban enemistadas entre sí, tenían a Cristo como enemigo común y lo combatían
conjuntamente. Los herodianos eran más políticos que religiosos; se ha dicho que alegaban seguir la Ley, pero
opinaban que era lícito que los judíos reconocieran a un príncipe extranjero (pues los Herodes no eran
verdaderos judíos, sino idumeos). Eran muy nacionalistas y no querían ni un gobierno teocrático bajo reyes
judíos ni el gobierno romano, sino la restauración del reino nacional bajo uno de los hijos de Herodes.
Un ejemplo que puso de manifiesto su “levadura” nacionalista fue la pregunta capciosa que le hicieron a Jesús
junto con los fariseos para entramparlo: “¿Es lícito pagar la capitación a César, o no? ¿Debemos pagar, o
no debemos pagar?”. (Mr 12:13-15.) Jesús los llamó “hipócritas” y mostró que estaba al tanto de su “levadura”,
pues su respuesta los desarmó y no pudieron ni acusarle de sedición ni levantar al pueblo contra él. (Mt 22:15-
22.)
km 12/97 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
El matrimonio de los cristianos verdaderos debe estar debidamente inscrito en el registro civil, sea que a las
autoridades civiles se les considere justas o injustas [kl-S pág. 122 § 11]. Cierto. (Mar. 12:17.)
kl cap. 13 pág. 122 párr. 11 Por qué produce felicidad llevar una vida piadosa
11. ¿Qué se requiere para tener un matrimonio honorable que sea legal y permanente?
11 Los que viven juntos como marido y mujer deben asegurarse de que su matrimonio esté debidamente
inscrito en el registro civil. (Marcos 12:17.) También han de considerar el vínculo matrimonial como una
responsabilidad seria. Es cierto que en algunos casos, como cuando se niega la manutención, existe maltrato
físico extremo o se pone en verdadero peligro la espiritualidad, pudiera ser necesario recurrir a la separación.
(1 Timoteo 5:8; Gálatas 5:19-21.) Pero las palabras del apóstol Pablo en 1 Corintios 7:10-17 exhortan a los
cónyuges a permanecer juntos. Como es lógico, para que sean verdaderamente felices, tienen que ser fieles el
uno al otro. Pablo escribió: “Que el matrimonio sea honorable entre todos, y el lecho conyugal sea sin
contaminación, porque Dios juzgará a los fornicadores y a los adúlteros”. (Hebreos 13:4.) La locución “lecho
conyugal” se refiere a las relaciones sexuales entre un hombre y una mujer legalmente casados. Ninguna otra
relación sexual, como por ejemplo la poligamia, puede calificarse de “honorable entre todos”. Además, la Biblia
condena las relaciones sexuales premaritales y la homosexualidad. (Romanos 1:26, 27; 1 Corintios 6:18.)
cf cap. 11 págs. 109-110 párr. 5 “Jamás ha hablado otro hombre así”
5. Dé algunos ejemplos de frases de Jesús que eran sencillas pero que tenían un profundo significado.
5 Cuando enseñaba a las personas, Jesús utilizaba por lo general frases sencillas y breves, pero con un
profundo significado. De este modo, mucho antes de la llegada de la imprenta, logró que su mensaje quedara
grabado de forma imborrable en la mente y el corazón de quienes lo escucharon. Tan solo pensemos en algunos
ejemplos: “Dejen de juzgar, para que no sean juzgados”. “Los que están sanos no tienen necesidad de médico,
sino los enfermos.” “El espíritu [...] está pronto, pero la carne es débil.” “Paguen a César las cosas de César, pero
a Dios las cosas de Dios.” “Hay más felicidad en dar que en recibir.” (Mateo 7:1; 9:12, Reina-Valera, 1909; 26:41;
Marcos 12:17; Hechos 20:35.) Casi dos milenios después, estos dichos siguen siendo tan valiosos como el día
que se pronunciaron.
tr cap. 18 pág. 159 párr. 5 Obediencia cristiana a la ley
5. (a) ¿Es ilimitada la obediencia cristiana a las autoridades políticas? (b) ¿Cómo mostró Jesús que hay
dos aspectos que debemos considerar?
5 Pero, ¿hasta dónde llega esta sujeción a las autoridades políticas? ¿Es ilimitada? ¿Es la obediencia a la ley
humana aun más importante que la obediencia a la ley de Dios? ¡Ciertamente que no! Note que en el texto
bíblico citado más arriba se dice que la “razón apremiante” para la obediencia incluye “la conciencia de ustedes.”
De modo que la conciencia de uno no se debe pasar por alto, especialmente si esa conciencia ha sido entrenada
por la Palabra de Dios. Jesucristo mostró que hay dos aspectos que debemos considerar. Señalando que era
propio pagar impuestos al Estado romano, dijo: “Paguen de vuelta a César las cosas de César,” y entonces
añadió: “Pero a Dios las cosas de Dios.” (Marcos 12:17) De modo que es importante que cada uno de nosotros
examine su proceder en la vida para estar seguro de que, sobre todo, no está contribuyendo a la extensa
desatención a la ley de Dios.—Salmo 1:1-3.
bh cap. 15 págs. 149-150 párr. 12 La adoración que Dios aprueba
12. ¿Qué significa no ser parte del mundo?
12 Los verdaderos siervos de Dios no son parte del mundo. Cuando Jesús se hallaba ante el gobernador
romano Pilato, que lo estaba juzgando, le dijo: “Mi reino no es parte de este mundo” (Juan 18:36). Sin importar el
país en que vivan, los verdaderos discípulos de Cristo se someten a su Reino celestial. Por eso, no intervienen
ni en la política ni en los conflictos de este mundo, sino que se mantienen totalmente neutrales. Sin embargo, si
otras personas quieren afiliarse a un partido político, ser candidatos electorales o votar, ellos no se entrometen
en su decisión. Y aunque son neutrales en la política, obedecen las leyes. ¿Por qué? Porque la Palabra de Dios
manda al cristiano que “esté en sujeción a las autoridades superiores”, es decir, a los gobernantes (Romanos
13:1). Pero cuando un sistema político exige algo que va en contra de los mandatos divinos, los adoradores
verdaderos siguen el ejemplo de los apóstoles, quienes dijeron: “Tenemos que obedecer a Dios como
gobernante más bien que a los hombres” (Hechos 5:29; Marcos 12:17).
kl cap. 13 pág. 122 párr. 11 Por qué produce felicidad llevar una vida piadosa
11. ¿Qué se requiere para tener un matrimonio honorable que sea legal y permanente?
11 Los que viven juntos como marido y mujer deben asegurarse de que su matrimonio esté debidamente
inscrito en el registro civil. (Marcos 12:17.) También han de considerar el vínculo matrimonial como una
responsabilidad seria. Es cierto que en algunos casos, como cuando se niega la manutención, existe maltrato
físico extremo o se pone en verdadero peligro la espiritualidad, pudiera ser necesario recurrir a la separación.
(1 Timoteo 5:8; Gálatas 5:19-21.) Pero las palabras del apóstol Pablo en 1 Corintios 7:10-17 exhortan a los
cónyuges a permanecer juntos. Como es lógico, para que sean verdaderamente felices, tienen que ser fieles el
uno al otro. Pablo escribió: “Que el matrimonio sea honorable entre todos, y el lecho conyugal sea sin
contaminación, porque Dios juzgará a los fornicadores y a los adúlteros”. (Hebreos 13:4.) La locución “lecho
conyugal” se refiere a las relaciones sexuales entre un hombre y una mujer legalmente casados. Ninguna otra
relación sexual, como por ejemplo la poligamia, puede calificarse de “honorable entre todos”. Además, la Biblia
condena las relaciones sexuales premaritales y la homosexualidad. (Romanos 1:26, 27; 1 Corintios 6:18.)
lv cap. 5 pág. 53 párr. 6 Qué implica no ser parte del mundo
6. ¿Qué efecto tiene en nuestra relación con el César el hecho de que estemos dedicados a Dios?
6 Además, los cristianos verdaderos han dedicado su vida a Dios, y no a algún hombre o mujer, o a alguna
institución humana o país. De hecho, 1 Corintios 6:19, 20 dice que ellos “no se pertenecen a sí mismos, porque
fueron comprados por precio”. Así, aunque dan al “César” lo suyo —honor, impuestos y sujeción relativa—, su
deber principal es dar “a Dios las cosas de Dios” (Marcos 12:17; Romanos 13:1-7). Entre “las cosas de Dios”
figuran la adoración, el amor de todo corazón, la obediencia, la lealtad y hasta la propia vida, si fuera necesario
darla (Lucas 4:8; 10:27; Hechos 5:29; Romanos 14:8).
w92 1/11 pág. 17 párr. 8 Educación con un propósito
8. ¿Qué textos bíblicos aplican a la educación seglar y al que una persona pueda mantenerse a sí misma?
8 Por consiguiente, parece apropiado que ahora analicemos la actitud que debe tener el cristiano para con la
educación seglar. ¿Qué principios bíblicos aplican a este asunto? En primer lugar, en la mayoría de los países la
sumisión a “César” requiere que los padres manden a sus hijos a la escuela. (Marcos 12:17; Tito 3:1.) Al realizar
sus tareas escolares, los jóvenes Testigos deben recordar lo que dice Colosenses 3:23: “Cualquier cosa que
estén haciendo, trabajen en ello de toda alma como para Jehová, y no para los hombres”. Otro principio que
aplica a este asunto es que los cristianos deben poder mantenerse a sí mismos, incluso si son ministros
precursores de tiempo completo. (2 Tesalonicenses 3:10-12.) El cristiano casado debe poder mantener a su
esposa y a sus hijos, y tener un poco más para dar a los necesitados y para apoyar la obra mundial de predicar.
(Efesios 4:28; 1 Timoteo 5:8.)
w92 15/3 pág. 9 párr. 9 Usemos con el propósito debido la libertad que Dios nos ha dado
9. ¿En qué sentido limita nuestra libertad el que seamos parte de la sociedad humana?
9 En cuarto lugar, el que el hombre sea parte de la sociedad humana limita su libertad. Por eso, la libertad de
un hombre debe llegar únicamente hasta donde no interfiera injustamente con la libertad de los demás. Los
cristianos tenemos que sujetarnos a las “autoridades superiores” gubernamentales, y obedecerlas siempre que
no exijan que violemos las leyes de Dios. (Romanos 13:1; Hechos 5:29.) Por ejemplo, debemos obedecer las
leyes respecto al pago de impuestos, la velocidad a que conducimos un automóvil, y así por el estilo. El que
tengamos que obedecer esas leyes de “César” también muestra que la libertad que Dios nos ha dado no es
absoluta. (Marcos 12:17; Romanos 13:7.)
w01 1/6 pág. 15 párr. 12 “Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?”
12. ¿Qué postura equilibrada sobre los gobiernos humanos exige Dios de quienes desean contar con su
respaldo?
12 Se sujetan a los gobiernos humanos y al mismo tiempo permanecen neutrales. Quien no está “en sujeción a
las autoridades superiores” no puede pensar que va a contar con el respaldo divino. ¿Por qué razón? Porque “las
autoridades que existen están colocadas por Dios en sus posiciones relativas. Por lo tanto, el que se opone a la
autoridad se ha puesto en contra del arreglo de Dios” (Romanos 13:1, 2). No obstante, Jesús reconoció la
posibilidad de que hubiera un conflicto de intereses, cuando mandó: “Paguen a César las cosas de César, pero a
Dios las cosas de Dios” (Marcos 12:17). Quienes desean contar con el apoyo divino deben seguir “buscando
primero el reino y la justicia de Dios”, a la vez que obedecen las leyes del país que son compatibles con las
obligaciones más importantes que tienen para con Dios (Mateo 6:33; Hechos 5:29). Jesús recalcó que sus
discípulos debían ser neutrales al decir de ellos: “No son parte del mundo, así como yo no soy parte del mundo”.
Más tarde añadió: “Mi reino no es parte de este mundo” (Juan 17:16; 18:36).
w01 15/4 pág. 29 ¿Recuerda usted?
¿Por qué deberían los cristianos ser cautos al entregar o recibir copias de programas informáticos
comerciales?
La mayoría de los programas informáticos, incluidos los juegos, están supeditados a una licencia que limita al
usuario y propietario a instalarlos en una única computadora. Normalmente, constituye una violación de la ley de
derechos de reproducción copiarlos para otras personas, aun si los regalamos. Los cristianos desean obedecer la
ley y ‘pagar a César las cosas de César’ (Marcos 12:17).—15/2, páginas 28, 29.
w06 15/10 pág. 19 párrs. 6-7 Bodas honorables a la vista de Dios y los hombres
6, 7. ¿Por qué debemos interesarnos en los aspectos legales del casamiento, y cómo manifestamos tal
interés?
6 Aunque fue Jehová quien originó el matrimonio, es apropiado que los gobiernos humanos ejerzan cierto
control sobre la manera en que se lleva a cabo. A este respecto, Jesús dijo: “Paguen a César las cosas de César,
pero a Dios las cosas de Dios” (Marcos 12:17). Del mismo modo, el apóstol Pablo instó a los cristianos: “Toda
alma esté en sujeción a las autoridades superiores, porque no hay autoridad a no ser por Dios; las autoridades
que existen están colocadas por Dios en sus posiciones relativas” (Romanos 13:1; Tito 3:1).
7 En la mayoría de los países, el César —es decir, la autoridad civil— determina quiénes cumplen los
requisitos para contraer matrimonio. Por lo tanto, cuando dos cristianos que están bíblicamente libres para
casarse deciden dar ese paso, cumplen al pie de la letra las leyes locales. Hacerlo suele exigir que se obtenga
una licencia, que quien oficie la boda esté autorizado por el gobierno o que se registre debidamente la unión.
Cabe mencionar que, cuando César Augusto ordenó que se efectuara cierta “inscripción”, María y José
obedecieron aquel mandato y viajaron a Belén “para inscribirse” (Lucas 2:1-5).
kl cap. 3 págs. 30-31 párr. 22 ¿Quién es el Dios verdadero?
22. ¿Por qué no adoran a una Trinidad los que aceptan la Biblia?
22 Los egipcios de la antigüedad adoraban a muchos dioses, pero Jehová es “un Dios que exige devoción
exclusiva”. (Éxodo 20:5.) Moisés recordó a los israelitas que “Jehová nuestro Dios es un solo Jehová”.
(Deuteronomio 6:4.) Y Jesucristo lo repitió. (Marcos 12:28, 29.) Por consiguiente, los que aceptan la Biblia como
la Palabra de Dios no adoran a una Trinidad compuesta de tres personas o dioses en un solo Dios. De hecho, la
palabra “Trinidad” ni siquiera aparece en la Biblia. El Dios verdadero es una sola Persona, distinta de Jesucristo.
(Juan 14:28; 1 Corintios 15:28.) El espíritu santo de Dios no es una persona. Es la fuerza activa de Jehová,
utilizada por el Todopoderoso para llevar a cabo sus propósitos. (Génesis 1:2; Hechos 2:1-4, 32, 33; 2 Pedro
1:20, 21.)
fy cap. 8 págs. 95-96 párr. 15 Protejamos a la familia de las influencias destructivas
15. ¿Cómo pueden ayudar los padres a los hijos a escoger amigos?
15 Como bien saben los padres, los hijos no siempre hacen la mejor elección; necesitan orientación. No es
asunto de escogerles los amigos, sino de enseñarles, a medida que se hacen mayores, a distinguir las
cualidades que deben valorar en un amigo. La cualidad principal es el amor a Jehová y el deseo de hacer lo que
es recto a Sus ojos. (Marcos 12:28-30.) Hay que enseñarles a amar y respetar a las personas honradas,
bondadosas, generosas y diligentes. En el estudio de familia se les puede ayudar a reconocer esas cualidades
en los personajes bíblicos y luego a relacionarlas con otras similares que manifiestan los miembros de la
congregación. Los padres deben dar el ejemplo usando los mismos criterios para elegir a sus propios amigos.
kc cap. 1 págs. 10-11 párrs. 12-13 ¡“Venga tu reino”!
12, 13. El reino de Dios tiene ¿qué clase de (a) leyes? (b) ¿arreglo educativo? (c) ¿programa de salud?
12 ¿Qué hay de leyes? Sí, el reino de Dios funciona por medio de leyes... las mejores leyes, hechas por Dios
para beneficiar a la gente. Usted puede leer acerca de ellas en la Biblia. (Deuteronomio 6:4-9; Marcos 12:28-31)
¿Tiene el Reino un sistema educativo? ¡Ciertamente lo tiene! En este mismo momento su programa educativo se
extiende para ayudar a las personas sinceras de todas las naciones y pueblos y lenguas, con el propósito de
prepararlas para la vida eterna bajo la justa administración del Reino. Prescindiendo del país de la Tierra en el
cual usted viva, usted personalmente puede valerse de este curso docente.—Mateo 24:14; Revelación 7:9, 10;
Isaías 54:13.
13 ¿Tiene el Reino un programa de salud? Tiene el más práctico de todos los programas de salud... el que se
basa en el sacrificio de rescate del Señor Jesucristo. Este programa librará a los humanos de sus dolencias y
debilidades físicas, para que puedan alcanzar vida eterna en la plenitud de la buena salud. (Isaías 25:8; Juan
10:10) Jesús, mientras estuvo en la Tierra, ejecutó muchos milagros, y así ilustró que él tendría autoridad y poder
para curar a los enfermos, devolver la vista a los ciegos, sanar a los cojos, y hasta hacer volver a la vida a los
muertos. (Lucas 7:20-23) Aunque este programa del Reino todavía está en el futuro, los que están aprendiendo
acerca de él hoy día están aprendiendo también a llevar vidas limpias y morales y están siendo restaurados
ahora mismo a radiante salud espiritual. Su esperanza es genuina.—Isaías 65:14; Romanos 10:11.
hp cap. 16 págs. 158-160 párrs. 25-27 Un gobierno que traerá paz por toda la Tierra
¿Cómo podemos mostrar que apoyamos el Reino? (25-27)
25 Millones de testigos de Jehová de hoy día están dando prueba de que confían en Cristo y sus corregentes,
y están mostrando lo real que es el Reino para ellos. Hacen esto por medio de ser súbditos leales del reino de
Dios. (Proverbios 14:28) Aceptan y recomiendan las leyes de éste escritas en la Biblia, pues creen
verdaderamente que el cristianismo es el mejor modo de vivir. Participan en el programa educativo de este
gobierno. La Biblia es el principal libro de texto, y se usa junto con obras de consulta y ayudas cristianas para su
estudio. En las reuniones de congregación los Testigos aprenden más acerca del Reino y del vivir cristiano. Y
llevan el programa educativo a otras personas por medio de enseñar públicamente y en los hogares.—Hechos
20:20.
26 Jesús dijo que un rasgo de la señal de los “últimos días” sería: “Estas buenas nuevas del reino se
predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.” (Mateo
24:14) Antes de que Jesús ascendiera al cielo dio énfasis al hecho de que era necesario que sus discípulos
participaran activamente en esta obra de evangelizar.—Mateo 28:19, 20; Hechos 1:8.
27 Hoy los cristianos se dan cuenta de que el participar en esta obra de predicar y enseñar es una importante
manera de demostrar su amor a Dios y a su prójimo. (Marcos 12:28-31) Hay vidas envueltas en esto, de modo
que es una responsabilidad seria. (Hechos 20:26, 27; 1 Corintios 9:16) También es una fuente de considerable
felicidad y satisfacción. (Hechos 20:35) Gustosamente los testigos de Jehová le ayudarán a prepararse para
enseñar a otros acerca del reino de Dios ya en funciones.
w02 15/11 pág. 13 párrs. 17-18 Los cristianos nos necesitamos unos a otros
17, 18. a) ¿Por qué organizó Pablo una colecta para los cristianos de Judea? b) ¿Qué efecto tuvieron
estas donaciones voluntarias en los cristianos judíos y en los de origen gentil?
17 Sin importar nuestras circunstancias, el amor nos impulsa a ayudar a nuestros hermanos necesitados (Juan
13:34, 35; Santiago 2:14-17). Fue el amor a sus hermanos de Judea lo que motivó a Pablo a organizar una
colecta para ellos en las congregaciones de Acaya, Galacia, Macedonia y el distrito de Asia. La persecución, los
disturbios civiles y el hambre que afrontaron los discípulos de Jerusalén tal vez fueran la causa de los
“sufrimientos”, “tribulaciones” y “el saqueo de sus bienes” que menciona Pablo (Hebreos 10:32-34; Hechos
11:27–12:1). Por ello, él supervisó el fondo que se había creado para los cristianos pobres de Judea (1 Corintios
16:1-3; 2 Corintios 8:1-4, 13-15; 9:1, 2, 7).
18 Las donaciones voluntarias para los santos de Judea demostraron que existía un sentimiento de hermandad
entre los cristianos judíos y los de origen gentil. Permitieron, además, que estos últimos mostraran su
agradecimiento por las riquezas espirituales transmitidas por sus hermanos judíos. Por tanto, hubo un
intercambio de bienes materiales y espirituales (Romanos 15:26, 27). Hoy día, las contribuciones para los
hermanos necesitados son asimismo voluntarias y están motivadas por el amor (Marcos 12:28-31). A este
respecto también nos necesitamos unos a otros, para que haya una igualación y a ‘la persona que tenga poco
no le falte’ (2 Corintios 8:15).
sh cap. 12 págs. 296-297 párr. 25 Islam... el camino a Dios por sumisión
25. ¿Qué expresiones paralelas encontramos en el Corán y en la Biblia?
25 La enseñanza principal del islam, por su absoluta sencillez, es lo que se conoce como la shahada o
confesión de fe, que todo musulmán sabe de memoria: “La ilāh illa Allāh; Muḥammad rasūl Allāh” (No hay más
dios que Alá; Mahoma es el mensajero de Alá). Esto concuerda con la expresión coránica: “Vuestro Dios es un
Dios Uno. No hay más dios que Él, el Compasivo, el Misericordioso”. (Sura 2:163.) Esta idea se expresó
2.000 años antes en el antiguo llamamiento a Israel: “Escucha, oh Israel: Jehová nuestro Dios es un solo
Jehová”. (Deuteronomio 6:4.) Jesús repitió este mandato, el mayor, que está escrito en Marcos 12:29, unos
600 años antes de Mahoma, y en ninguna parte afirmó Jesús ser Dios o igual a Él. (Marcos 13:32; Juan 14:28;
1 Corintios 15:28.)
w93 1/5 pág. 22 párr. 4 Libertad al tiempo de la revelación de Jesucristo
4. ¿Por qué merece el clero la sentencia que se ejecutará sobre él al tiempo de la revelación de Jesús?
4 En el tiempo de Pablo, gran parte de la tribulación fue causada por los líderes religiosos judíos. Hoy, de igual
manera, la oposición a los apacibles testigos de Jehová es instigada frecuentemente por aquellos que afirman
ser representantes de Dios, en particular el clero de la cristiandad. Estas personas aseguran que conocen a Dios,
pero rechazan al Dios Jehová de la Biblia, que es ‘uno solo’, y lo reemplazan por una misteriosa Trinidad.
(Marcos 12:29.) No obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús, pues acuden al gobierno del
hombre en busca de alivio y rechazan las buenas nuevas del entrante Reino justo de Cristo. Todos estos
opositores religiosos perecerán al tiempo de “la revelación de nuestro Señor Jesús desde el cielo”.
tp cap. 16 págs. 179-180 párr. 13 La selección que asegura vida en verdadera paz y seguridad
13. a) ¿Qué significa la declaración de Jesús de que sus seguidores tienen que ‘repudiarse’? b) ¿Por qué
nos sometemos así a Jehová, y cómo afecta esto nuestra vida?
13 Parte de este arrepentimiento y volverse incluye lo que Jesús llamó ‘repudiarnos a nosotros mismos’.
(Mateo 16:24.) Es decir, ya no vivimos según solamente nuestros propios deseos egoístas sin dar consideración
a la voluntad y los propósitos de Dios. En vez de eso, reconocemos que Jehová Dios en realidad tiene pleno
derecho a nuestra vida como nuestro Creador y nuestro Comprador mediante el sacrificio de rescate que dio su
Hijo. Como lo expresa la Biblia, ‘no nos pertenecemos a nosotros mismos, porque fuimos comprados por precio’.
(1 Corintios 6:19, 20.) Por eso, en vez de dar mal uso a la magnífica libertad que la verdad nos hace disponible,
nos sometemos de lleno a hacer la voluntad de Dios. (Gálatas 5:13; 1 Pedro 2:16.) Y no hacemos esto sólo
porque es correcto hacerlo, sino también porque amamos a Jehová Dios con ‘todo nuestro corazón, alma, mente
y fuerzas’. (Marcos 12:29, 30.) Esto de seguro exige que cada uno de nosotros viva una vida de dedicación a
Dios. En vez de ser una carga, este proceder nos permite disfrutar de la vida como nunca antes. (Mateo 11:28-
30.)
tp73 cap. 16 págs. 181-182 párr. 13 La selección que asegura vida en verdadera paz y seguridad
13. (a) ¿Qué significa la declaración de Jesús de que los que quieren seguirlo a él tienen que
‘repudiarse’? (b) ¿Por qué razón nos sometemos así completamente a Jehová, y cómo afecta esto
nuestra vida?
13 Parte de este arrepentimiento y volverse incluye hacer lo que Jesucristo dijo que sus discípulos tienen que
hacer, a saber, ‘repudiarse a sí mismos.’ (Mateo 16:24) Es decir, ya no afirmamos egoístamente que nos
pertenecemos a nosotros mismos ni que tenemos algún supuesto ‘derecho’ a vivir nuestra vida según solo
nuestros propios deseos egoístas sin consideración a la voluntad y propósitos de Dios. En vez de eso,
reconocemos que Jehová Dios de hecho tiene pleno derecho a nuestra vida, no solo por ser el Creador, sino más
especialmente debido a que su Hijo compró a toda la raza humana por medio de su sacrificio de rescate. Como
lo expresa el apóstol Pablo, ‘no nos pertenecemos a nosotros mismos, porque fuimos comprados por precio.’
(1 Corintios 6:19, 20) Por eso, no usamos mal la magnífica libertad que la verdad nos hace disponible, sino que
más bien nos sometemos cabalmente a hacer la voluntad de Dios según nos dirige su Hijo. (Gálatas 5:13;
1 Pedro 2:16) Y no hacemos esto solo porque es correcto hacerlo, sino también porque amamos a Jehová Dios
con ‘todo nuestro corazón, alma, mente y fuerzas.’ (Marcos 12:29, 30) Esto de seguro exige que cada uno de
nosotros vivamos una vida de dedicación o devoción cabal a Dios. ¿Es fatigoso u opresivo este proceder? Al
contrario, hace posible que uno disfrute de la vida como nunca antes.—Mateo 11:28-30.
tp73 cap. 14 págs. 161-162 párrs. 20-21 Respeto al don de la vida
20, 21. (a) El hecho de que la Biblia no condene esos hábitos por nombre, ¿significa que no hay nada
malo en ellos? (b) ¿Qué principios bíblicos muestran que esos hábitos no tienen lugar en la vida de la
persona que seriamente desea hacer la voluntad de Dios?
20 Alguien pudiera decir que todas estas cosas son creaciones de Dios. Es verdad, pero lo mismo es cierto de
los hongos, y sin embargo hay variedades de éstos que matan al hombre si las come. Otro pudiera decir que la
Biblia no menciona ni condena específicamente esos hábitos. No, pero, como hemos visto, hay muchas cosas
que no se condenan específicamente en la Biblia que son obviamente malas. La Biblia en ningún lugar prohíbe
específicamente el usar el patio del vecino de uno como basurero. Si embargo el mandamiento de ‘amar al
prójimo como a uno mismo’ debería ser suficiente para que cualquiera de nosotros reconociera lo malo que sería
eso.—Mateo 22:39.
21 En 2 Corintios 7:1 la Palabra de Dios nos dice que nos ‘limpiemos de toda contaminación de la carne y del
espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.’ El que algo sea “santo” significa que es “brillante,
limpio, inmaculado, incorrupto.” Jehová Dios se mantiene limpio y libre de la corrupción; nunca se rebaja a actuar
de manera no santa. Correctamente Dios espera que nosotros continuemos “perfeccionando la santidad” hasta el
grado posible para nosotros, criaturas humanas. (Romanos 12:1) Además, espera que ‘lo amemos con todo el
corazón, alma, mente y fuerza,’ pero ¿cómo puede alguien hacer esto si se entrega a prácticas que contamina su
cuerpo, perjudican su salud y acortan su vida?—Marcos 12:29, 30.
kl cap. 19 pág. 182 párrs. 4-5 Cuando la Tierra esté llena del conocimiento de Dios
4, 5. a) ¿Cómo se hará realidad la esperanza del Paraíso? b) ¿Por qué debemos pensar en nuestra
esperanza respecto al futuro?
4 El conocimiento de Dios conlleva una responsabilidad ante Jehová. (Santiago 4:17.) Pero piense en las
bendiciones que usted tendrá si utiliza ese conocimiento para conseguir la vida eterna. En su Palabra, la Biblia,
Jehová Dios nos da una hermosa descripción de cómo será la vida en esa Tierra paradisíaca que tan próxima
está. Por supuesto, los que formamos parte del pueblo de Jehová no le servimos solo por el deseo de recibir una
recompensa. Le servimos porque le amamos. (Marcos 12:29, 30.) Además, la vida no se gana sirviendo a
Jehová. La vida eterna es un regalo de Dios. (Romanos 6:23.) Conviene que meditemos en esa vida porque la
esperanza del Paraíso nos recuerda la clase de Dios que es Jehová, el amoroso “remunerador de los que le
buscan solícitamente”. (Hebreos 11:6.) Si mantenemos viva la esperanza en nuestra mente y corazón, nos
costará menos aguantar las dificultades del mundo de Satanás. (Jeremías 23:20.)
5 Centremos nuestra atención seguidamente en la esperanza bíblica de vida eterna en el futuro Paraíso
terrestre. ¿Cómo será la vida cuando la Tierra esté llena del conocimiento de Dios?
w92 1/1 págs. 8-9 párr. 3 El amor a Jehová, estímulo a la adoración verdadera
3. ¿Qué contraste se nota entre la mayoría de los que afirman ser cristianos y los testigos de Jehová?
3 En contraste con la mayoría de los que afirman ser cristianos, para quienes la religión es, convenientemente,
un simple accesorio en la vida, los testigos de Jehová demuestran un amor intenso a Dios que los mueve a
seguir “buscando primero el reino y la justicia de Dios”. Esto ha requerido sacrificio, ¡pero ese sacrificio realmente
ha valido la pena! (Mateo 6:33; 16:24.) Ha estado de acuerdo con el primer gran mandamiento, declarado
inicialmente por Moisés y repetido por Jesucristo: “Jehová nuestro Dios es un solo Jehová, y tienes que amar a
Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas”. (Marcos
12:29, 30; Deuteronomio 6:4, 5.)
w97 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Qué significa servir a Jehová de toda alma?
“Alma” denota a la persona completa, con todas sus facultades físicas y mentales. Servir de toda alma a Jehová
quiere decir dar de nosotros, usando todas nuestras facultades y energías al mayor grado posible en el servicio a
Dios. (Marcos 12:29, 30.)—15/10, página 13.
w03 1/7 pág. 19 párr. 24 “Dios es amor”
24. ¿Cómo responderá usted al amor de Jehová?
24 ¿Verdad que es emocionante meditar en el amor de nuestro Padre celestial? El artículo anterior nos recordó
que Jehová ha ejercitado con amor su poder, justicia y sabiduría a fin de beneficiarnos. Y en este hemos visto
que él ha expresado directamente su amor por la humanidad —y por cada uno de nosotros— de formas
extraordinarias. Por tanto, conviene que individualmente nos preguntemos: “¿Cómo responderé yo al amor de
Jehová?”. Amémoslo con todo nuestro corazón, alma, mente y fuerzas (Marcos 12:29, 30). Vivamos día tras día
de tal modo que demostremos el sincero deseo de acercarnos cada vez más a él. ¡Y que Jehová, el Dios que es
amor, se acerque cada vez más a nosotros, por toda la eternidad! (Santiago 4:8.)
w04 15/2 pág. 10 párr. 4 Mantengámonos castos salvaguardando el corazón
4. ¿Qué es el corazón figurado, y por qué debemos salvaguardarlo?
4 La clave para mantenerse castos es proteger el corazón. La Biblia aconseja: “Más que todo lo demás que ha
de guardarse, salvaguarda tu corazón, porque procedentes de él son las fuentes de la vida” (Proverbios 4:23).
¿Qué significa la expresión “tu corazón”? No se trata del órgano físico, sino del corazón figurado. Se refiere a la
persona que somos por dentro, lo que incluye los pensamientos, sentimientos y motivos. La Palabra de Dios nos
dice: “Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza vital”
(Deuteronomio 6:5). Jesús enseñó que este es el mayor mandamiento (Marcos 12:29, 30). Está claro que ese
corazón tiene un valor inmenso, de modo que vale la pena que lo salvaguardemos.
w10 15/11 págs. 14-15 párr. 13 Joven, ¿qué harás con tu vida?
13. ¿Por qué debes bautizarte?
13 Una buena razón para bautizarse es que Jesús encargó esta comisión a sus seguidores: “Hagan
discípulos [...], bautizándolos”. De hecho, él mismo dio el ejemplo al ser sumergido en agua (léanse Mateo
28:19, 20 y Marcos 1:9). Otra razón es que se trata de un paso esencial para salvarse. Después de mencionar
que Noé construyó un arca en la que él y su familia sobrevivieron al Diluvio, el apóstol Pedro señaló: “Lo que
corresponde a esto ahora también los está salvando a ustedes, a saber, el bautismo [...], mediante la
resurrección de Jesucristo” (1 Ped. 3:20, 21). Pero no debes ver el bautismo como un seguro contra todo riesgo,
sino como un paso que das porque amas a Jehová y deseas servirle con todo tu corazón, alma, mente y fuerzas
(Mar. 12:29, 30).
kc cap. 8 pág. 74 párr. 12 ‘El reino se ha acercado’
12. ¿Qué patrón o modelo de servicio sagrado fijó Jesús para nosotros?
12 Cuando fue hombre perfecto, Jesús fue ejemplar en su despliegue de amor a Dios y al prójimo. Como
miembro de Israel la nación de Dios, dedicada a Jehová, Jesús dio el ejemplo al obedecer los dos mayores
mandamientos. Dijo: “El primero [de los mandamientos] es: ‘Oye, oh Israel, Jehová nuestro Dios es un solo
Jehová, y tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con
todas tus fuerzas.’ El segundo es éste: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo.’” (Marcos 12:29-31;
Deuteronomio 6:4, 5) Jesús dio de sí mismo sin retraerse en su servicio a Jehová y al enseñar a su prójimo judío.
Cuando algunos trataron de detenerlo para oír más, les dijo:
“También a las otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto
fui enviado.” (Lucas 4:43)
Al rendir servicio sagrado Jesús fue trabajador y dio el ejemplo que habían de seguir todos los cristianos
verdaderos.—Compare con Juan 5:17.
km 4/06 pág. 7 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Cómo podemos cultivar amor a Dios? (Mar. 12:30.) [w04 1/3 págs. 19-21.] Cultivaremos amor a Dios si
estudiamos concienzudamente su Palabra, la Biblia, y aumentamos así nuestro conocimiento sobre
Jehová y su propósito. Además, podemos meditar sobre su actividad y percibir cómo debería motivarnos
lo que aprendemos (Sal. 77:6, 11, 12). Nuestro amor por él también se fortalecerá si recordamos las
buenas experiencias que hemos tenido sirviéndole y los resultados positivos de hacer las cosas a su
manera (Pro. 3:5, 6).
w04 1/3 pág. 20 Cómo demostramos que amamos a Dios
El amor a Dios florecerá en el corazón de todo el que medite sobre los caminos de Jehová, tal como hizo el
salmista.
Además, recordar las buenas experiencias que hemos tenido en el servicio de Jehová afianza nuestra relación
con él. El apóstol Pablo dijo que somos “colaboradores” de Dios, y de esta vinculación tan cercana puede brotar
una amistad muy especial (1 Corintios 3:9). Cuando le manifestamos a Jehová nuestro amor, él lo valora, y su
corazón se regocija (Proverbios 27:11). Entonces, cuando le pedimos su apoyo y él nos ayuda a afrontar alguna
dificultad, percibimos que está cerca de nosotros, con lo que nuestro amor aumenta.
La amistad entre dos personas se estrecha a medida que se expresan mutuamente sus sentimientos. De igual
modo, cuando le decimos a Jehová por qué le tenemos cariño, nuestro amor se intensifica, lo cual nos lleva a
reflexionar en estas palabras de Jesús: “Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu
alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas” (Marcos 12:30). Pues bien, ¿qué hemos de hacer para
no dejar nunca de amar a Jehová con todo el corazón, toda el alma, toda la mente y todas las fuerzas?
cf cap. 13 págs. 129-130 párrs. 4-5 “Yo amo al Padre”
4, 5. ¿Qué clase de amor fomenta la Biblia? ¿Qué puede decirse del amor de Jesús por Jehová?
4 Para muchos, ser amoroso equivale a ser blando. Tal vez piensen en los poemas y las canciones de amor o
hasta en la frivolidad que a veces se asocia con el amor romántico. Es cierto que la Palabra de Dios habla del
amor romántico, pero lo hace de una manera más digna que la que es habitual en este mundo (Proverbios 5:15-
21). Sin embargo, la Biblia le concede mucha más atención a otra clase de amor. No se trata de simple pasión
ni de una emoción pasajera; tampoco es un concepto puramente filosófico o teórico. En realidad, en él
intervienen tanto la mente como el corazón. Brota desde lo más recóndito de nuestro ser, se rige por nobles
principios y se traduce en buenas acciones. No es para nada frívolo. “El amor nunca falla”, asegura la Palabra de
Dios (1 Corintios 13:8).
5 De todos los seres humanos que han vivido a lo largo de la historia, Jesús es quien más ha amado a Jehová.
Nadie ha cumplido a mayor grado el mandamiento que él mismo citó como el más importante: “Tienes que amar
a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas” (Marcos
12:30). ¿Cómo desarrolló Jesús este amor tan intenso por su Padre? ¿Cómo lo mantuvo fuerte mientras vivió en
la Tierra? ¿Y de qué manera podemos imitar su ejemplo?
kl cap. 3 pág. 31 párr. 23 ¿Quién es el Dios verdadero?
23. a) ¿Cómo puede aumentar su amor a Dios? b) ¿Qué dijo Jesús respecto a amar a Dios, y qué
necesitamos aprender acerca de Cristo?
23 Cuando piensa en lo maravilloso que es Jehová, ¿no reconoce que él merece que usted lo adore? A
medida que vaya estudiando Su Palabra, la Biblia, lo conocerá mejor y aprenderá lo que él requiere para su
felicidad y bienestar eternos. (Mateo 5:3, 6.) Además, aumentará su amor a Dios. Y así debe ser, pues Jesús
dijo: “Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas
tus fuerzas”. (Marcos 12:30.) Es obvio que Jesús sentía esa clase de amor a Dios. Ahora bien, ¿qué nos revela
la Biblia sobre Jesucristo? ¿Qué papel desempeña en el propósito de Jehová?
lv cap. 6 págs. 63-64 párr. 5 Cómo elegir diversiones sanas
5. En vista de la prohibición de Levítico 22:18-20, ¿qué seria advertencia encierra Romanos 12:1?
5 Como vemos, todo lo que hacemos en la vida guarda relación con nuestro servicio a Jehová. Pablo recalcó
este hecho al dirigir a los cristianos de Roma estas impactantes palabras: “Presenten sus cuerpos como sacrificio
vivo, santo, acepto a Dios, un servicio sagrado con su facultad de raciocinio” (Romanos 12:1). ¿A qué se refería
Pablo al hablar del cuerpo? Se refería a todo nuestro ser, lo que incluye la mente, el corazón y las fuerzas
(Marcos 12:30). ¿Y cómo entregamos nuestros cuerpos como sacrificio? Sirviendo a Dios con toda nuestra
alma, con todo lo que somos. El uso de la palabra “sacrificio” encierra además una seria advertencia para todos
nosotros. ¿Por qué? Porque la Ley de Moisés prohibía sacrificar animales con defectos; Dios no los aceptaba
(Levítico 22:18-20). Del mismo modo, si un cristiano presenta un sacrificio espiritual inadecuado, Jehová tampoco
lo aceptará. Ahora bien, ¿qué cosas podrían llevar a que él rechace el sacrificio que le ofrecemos?
cl cap. 10 págs. 105-106 párrs. 19-20 ‘Hagámonos imitadores de Dios’ en el uso del poder
19, 20. a) Dado que el alma abarca el corazón, la mente y las fuerzas, ¿por qué se mencionan estos por
separado en Marcos 12:30? b) ¿Qué implica servir a Jehová con toda el alma?
19 ¿Qué implica servir a Dios con toda el alma? El alma se refiere al entero ser, con la plenitud de aptitudes
físicas y mentales. Dado que abarca el corazón, la mente y las fuerzas, ¿por qué se mencionan estos por
separado en Marcos 12:30? Ilustrémoslo. En tiempos bíblicos, un hombre podía venderse a sí mismo (su alma)
como esclavo. Pero quizás no sirviera al amo con todo su corazón, ni buscara los intereses de él con toda su
potencia física e intelectual (Colosenses 3:22). Al parecer, Jesús mencionó estas facultades con el objeto de
subrayar que no debemos retener nada al prestar servicio a Jehová. Cuando lo hacemos con toda el alma,
usamos nuestras fuerzas y energías al máximo de nuestra capacidad.
20 ¿Conlleva servir con toda el alma que todos dediquemos al ministerio la misma cantidad de tiempo y
energías? No, pues las circunstancias y las aptitudes personales varían. Por ejemplo, a un joven robusto tal vez
le sea posible dedicar más horas a la predicación que a un publicador con las fuerzas mermadas por la edad.
Igualmente, un soltero sin cargas familiares pudiera hacer más que el hermano que sí las tiene. Debemos estar
muy agradecidos si las energías y circunstancias nos permiten hacer mucho en la obra, pero no debemos
adoptar una actitud crítica ni compararnos con los demás (Romanos 14:10-12). Más bien, usemos nuestro poder
para fortalecerlos.
w96 1/5 págs. 17-18 párrs. 9-10 Paguemos al César las cosas del César
9, 10. ¿Qué pudiera hacer que el cristiano dudara si pagar lo que debe al César o no, pero qué factores
debe tener en cuenta?
9 ¿Qué cosas pudiera reclamar el Estado sin invadir el ámbito de lo que le corresponde a Dios por legítimo
derecho? Algunos han pensado que es admisible dar dinero al César bajo la forma de impuestos y nada más.
Ciertamente les incomodaría dar al César cualquier cosa que les consumiera el tiempo que pudieran emplear en
actividades teocráticas. No obstante, si bien es cierto que debemos ‘amar a Jehová nuestro Dios con todo el
corazón, alma, mente y fuerzas’, también lo es que él cuenta con que pasaremos tiempo en actividades ajenas al
servicio sagrado. (Marcos 12:30; Filipenses 3:3.) Por ejemplo, al cristiano casado se le aconseja dedicar tiempo
a complacer a su cónyuge. No hay nada de malo en tales actividades, a pesar de que el apóstol Pablo las llama
“las cosas del mundo”, no “las cosas del Señor”. (1 Corintios 7:32-34; compárese con 1 Timoteo 5:8.)
10 Además, Cristo autorizó a sus seguidores a “pagar” impuestos, lo que indudablemente supone invertir
tiempo dedicado a Jehová, puesto que toda nuestra vida está dedicada a él. Si el impuesto promedio sobre la
renta en un determinado país es del 33% (en algunos países es mayor), esto significa que el empleado medio
paga anualmente al fisco el equivalente a cuatro meses de salario. Dicho de otro modo, al final de su vida laboral,
el empleado medio habrá pasado cerca de quince años trabajando para ganar el dinero de los impuestos
exigidos por “César”. Considere también el asunto de la escolaridad. La legislación de casi todo país exige que
los padres envíen sus hijos a la escuela por una cantidad mínima de años, la cual varía de un país a otro. En la
mayoría de los países, la escolaridad obligatoria abarca un período de tiempo considerable. Aunque es verdad
que dicha educación suele ser útil, es el César quien determina cuántos años de su vida debe emplear el niño
estudiando, y los padres cristianos acatan su decisión.
¿Qué significa servir a Jehová con toda alma? (Marcos 12:30.)
w97 15/10 pág. 13 párr. 4 Jehová valora su servicio de toda alma
4 ¿Qué significa servir a Jehová de toda alma? El término griego que se traduce “de toda alma” significa
literalmente “del alma”. “Alma” denota a la persona completa, con todas sus facultades físicas y mentales. Por lo
tanto, servir de toda alma quiere decir dar de nosotros, usando todas nuestras facultades y energías al mayor
grado posible en el servicio a Dios. Dicho sencillamente, significa hacer todo lo que nuestra alma pueda. (Marcos
12:29, 30.)
w06 1/12 pág. 22 párr. 11 Amemos al Dios que nos ama
11. ¿Cómo están implicados en el amor a Dios el corazón, la mente, el alma y las fuerzas?
11 Como indicó Jesús, en el amor a Dios están implicados el corazón, la mente, el alma y las fuerzas (Marcos
12:30). Este amor sin duda procede del corazón —la sede de nuestros sentimientos, deseos y más íntimos
pensamientos— y nos infunde el ferviente anhelo de agradar a Jehová. Pero este amor también abarca la mente,
pues la devoción a Dios no es irracional, sino que se basa en el conocimiento de él y de sus cualidades, normas
y propósitos. Por último, el amor a Dios exige que, a fin de servirle y alabarlo, usemos el alma —es decir, la
totalidad de nuestra vida y ser— y también el conjunto de nuestras fuerzas.
w08 15/11 pág. 23 párr. 4 Veamos el cuidado de la salud como lo ve Jehová
4. ¿Por qué se preocupan los siervos de Jehová por su salud, pero qué tienen presente?
4 Como el resto de las personas, los siervos de Jehová sufrimos debido a los problemas de salud o a los
achaques de la vejez. De modo que es natural y hasta provechoso que nos preocupemos por tener buena salud.
Después de todo, ¿no deseamos servir a Jehová con todas nuestras fuerzas? (Mar. 12:30.) Ahora bien, aunque
queremos estar sanos, debemos ser realistas y reconocer que es imposible retrasar por completo el proceso de
envejecimiento o no enfermarse nunca.
it-1 pág. 97 Alma
Servicio de toda alma. Tal como se ha mostrado, “alma” significa básicamente toda la persona. Sin embargo,
ciertos textos nos exhortan a buscar, amar y servir a Dios con ‘todo nuestro corazón y toda nuestra alma’. (Dt
4:29; 11:13, 18.) Deuteronomio 6:5 dice: “Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu
alma y con toda tu fuerza vital”. Jesús dijo que era necesario servir con toda el alma y todas las fuerzas y,
además, “con toda tu mente”. (Mr 12:30; Lu 10:27.) Ahora bien, surge la pregunta de por qué se mencionan estos
otros conceptos junto con el alma si esta los abarca todos. Ilustremos el probable significado: una persona
pudiera venderse a sí misma (su alma) en esclavitud a otra persona, de modo que llegara a ser posesión de su
dueño y amo. Sin embargo, pudiera ocurrir que no sirviera a su amo de todo corazón, con plena motivación y
deseo de agradarle, y que por lo tanto no utilizase todas sus fuerzas o facultades mentales en favor de los
intereses de su amo. (Compárese con Ef 6:5; Col 3:22.) Por consiguiente, estas otras facetas probablemente se
mencionan para destacarlas, de modo que no las olvidemos o pasemos por alto en nuestro servicio a Dios, a
quien pertenecemos, y al servir a su Hijo, cuya vida fue el precio de rescate que nos compró. El servicio a Dios
“de toda alma” comprende a toda la persona, sin exclusión de parte alguna del cuerpo, función, capacidad o
deseo. (Compárese con Mt 5:28-30; Lu 21:34-36; Ef 6:6-9; Flp 3:19; Col 3:23, 24.)
lv cap. 5 págs. 57-58 párr. 15 Qué implica no ser parte del mundo
15. ¿Por qué no ha dejado Jehová en la Biblia una lista de reglas sobre la ropa, el aseo y los demás
aspectos del arreglo personal?
15 Jehová no ha dejado en la Biblia una lista de reglas sobre la ropa, el aseo y los demás aspectos del arreglo
personal. ¿Por qué? Porque no tiene intenciones de coartar nuestra libertad de elegir y pensar por nosotros
mismos. Más bien, quiere que seamos cristianos maduros que sacan buenas conclusiones basándose en los
principios bíblicos, cristianos que “mediante el uso tienen sus facultades perceptivas entrenadas para distinguir
tanto lo correcto como lo incorrecto” (Hebreos 5:14). Sobre todo, desea que nos guiemos por el amor a Dios y al
prójimo (Marcos 12:30, 31). Dentro de estos límites, hay una amplia variedad de estilos de ropa y formas de
arreglarse. No hay más que ir a una asamblea de los testigos de Jehová en cualquier país para ver la diversidad
de colores y la alegría que reinan entre los asistentes.
w96 15/3 pág. 20 párr. 20 Respondamos a las exigencias de la lealtad
20. Sobre todo, ¿qué cualidad nos ayudará a ser leales a Jehová y a aquellos a quienes debemos lealtad?
20 El aprecio por las cualidades de Jehová también contribuye a la lealtad. Sobre todo nos ayudará a ser leales
amar a nuestro Padre celestial sin egoísmo, con todo el corazón, el alma, la mente y las fuerzas, y agradecer
todo lo que él ha hecho en favor nuestro. Además, mostrar la clase de amor que Jesús dijo que identificaría a sus
seguidores nos ayudará a guardar lealtad a todos los cristianos en la congregación y en la familia. En otras
palabras: la lealtad es en realidad asunto de ser egoístas o altruistas. Ser desleales equivale a ser egoístas; ser
leales, a ser altruistas. (Marcos 12:30, 31; Juan 13:34, 35.)
w06 1/5 pág. 22 párrs. 1-2 Jehová capacita a los pastores de su rebaño
1, 2. ¿Por qué se esfuerzan los hermanos bautizados por asumir mayores responsabilidades en la
congregación?
“ME ALEGRÉ muchísimo cuando me nombraron anciano —dice Nick, que lleva siete años de
superintendente—. Veía este privilegio como una oportunidad para ampliar mi servicio a Jehová. Estaba en
deuda con él por todo lo que ha hecho por mí. Además, quería ayudar a los hermanos lo máximo posible, igual
que otros ancianos han hecho conmigo.” Sin embargo, junto con la alegría, albergaba algunos temores.
“No llegaba a los 30 años cuando fui nombrado —añade Nick—, así que me preocupaba no tener las cualidades
necesarias —el discernimiento y la sabiduría— para pastorear bien a la congregación.”
2 Aquellos a quienes Jehová encarga el cuidado de su rebaño tienen muchas razones para sentirse felices.
El apóstol Pablo les recordó una de ellas a los ancianos de Éfeso cuando, citando a Jesús, dijo: “Hay más
felicidad en dar que en recibir” (Hechos 20:35). Ser siervo ministerial o anciano ofrece a los hermanos bautizados
más posibilidades de “dar” a Jehová y a la congregación. Los siervos ministeriales, por ejemplo, colaboran con
los ancianos y atienden numerosas tareas que toman mucho tiempo, pero que son necesarias. Sin duda, es el
amor a Dios y al prójimo lo que impulsa a estos hermanos a prestar un servicio tan valioso (Marcos 12:30, 31).
hp cap. 10 págs. 98-99 párrs. 7-9 Mejor salud y vida más larga... ¿cómo?
¿Qué consejo bíblico está relacionado con el uso del tabaco? (7-9)
7 El Dr. Joel Posner informa que en los Estados Unidos, por ejemplo, del dinero que se gasta en asistencia
médica el 60 por ciento es para enfermedades relacionadas con el tabaco y el alcohol. ¿Qué ayuda da la Biblia a
ese respecto?
8 En armonía con el consejo de Dios sobre la limpieza o pureza, el apóstol Pablo escribió lo siguiente a los
cristianos: “Debemos mantenernos limpios de todo lo que pueda mancharnos, tanto en el cuerpo como en el
espíritu.” (2 Corintios 7:1, Versión Popular) Muchas personas han entendido que el usar tabaco choca con ese
consejo. No es natural aspirar humo y hacerlo entrar en los pulmones. Eso contamina el cuerpo y acorta la vida.
Entre los que fuman hay más enfermedad cardíaca, cáncer pulmonar, hipertensión y pulmonía fatal que entre los
que no lo hacen.
9 Además, considere los efectos que se producen en las personas que están alrededor del individuo que
fuma... su familia y asociados. Jesucristo dijo que el segundo mandamiento de la ley que Dios dio a Israel era
éste: “Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo.” (Marcos 12:31) ¿No es eso lo que usted desea hacer?
Pero, ¿cuáles son los efectos del fumar? Perjudica al fumador, y a otras personas a su alrededor.
w92 1/5 pág. 14 párr. 2 ¿Quién escapará del “tiempo de angustia”?
2. ¿Cuál es el resultado de que pensemos en el nombre de Jehová?
2 El pensar en el nombre de Jehová conduce al conocimiento exacto acerca de él, su Cristo y todos sus
magníficos propósitos del Reino. Así su pueblo aprende a mostrarle reverencia, a entrar en una relación íntima
con él mediante la dedicación y a amarlo “con todo el corazón y con todo el entendimiento y con todas las
fuerzas”. (Marcos 12:33; Revelación 4:11.) Jehová ha hecho la bondadosa provisión —mediante el sacrificio de
Jesucristo— para que los mansos de la Tierra alcancen vida eterna. Por eso pueden expresar con confianza las
palabras del ejército celestial que alabó a Dios cuando nació Jesús, al decir: “Gloria en las alturas a Dios, y sobre
la tierra paz entre los hombres de buena voluntad”. (Lucas 2:14.)
cf cap. 8 págs. 83-84 párrs. 14-15 “Para esto fui enviado”
14, 15. a) ¿Cómo demostró Jesús que era “algo más que Salomón”? b) ¿De qué manera podemos imitar a
Jesús al transmitir a otros el mensaje del Reino?
14 Como comprobaremos a lo largo de esta sección, Jesús enseñaba de una manera atractiva y llena de vida;
conseguía llegar al corazón de sus oyentes. Esto nos recuerda al sabio rey Salomón, quien procuró hallar
palabras verdaderas, deleitables y correctas para escribir las ideas que recibió por inspiración divina (Eclesiastés
12:10). Gracias a la “anchura de corazón” que Jehová le otorgó a este hombre imperfecto, él podía disertar sobre
una gran diversidad de temas, desde los árboles y los arbustos hasta los peces y las bestias. La gente acudía
desde muy lejos para oírlo (1 Reyes 4:29-34). Con todo, no olvidemos que Jesús era “algo más que Salomón”
(Mateo 12:42). Esto quiere decir que él era mucho más sabio, que tenía más “anchura de corazón”. Cuando
enseñaba, recurría al conocimiento superior que poseía sobre la Palabra de Dios, así como sobre las distintas
clases de animales, el clima, la agricultura, la historia, los sucesos importantes de su día y las condiciones
sociales. Sin embargo, nunca presumió de sus conocimientos ni buscó impresionar a los demás. Por el contrario,
su mensaje fue siempre sencillo y claro. No sorprende, pues, que las multitudes lo escucharan con tanto gusto
(Marcos 12:37; Lucas 19:48).
15 Hoy, los cristianos tratamos de seguir el ejemplo de Cristo. Aunque no tenemos su inmensa sabiduría y
conocimiento, sí poseemos ciertos conocimientos y experiencia que podemos utilizar al enseñar las verdades de
la Palabra de Dios. Los padres, por ejemplo, pueden valerse de la experiencia que han adquirido en la crianza de
su familia para ilustrar el amor que Jehová siente por Sus hijos. También podemos extraer ejemplos o
ilustraciones del trabajo, la escuela, el comportamiento de la gente o los sucesos de actualidad. Al mismo tiempo,
debemos evitar cualquier cosa que desvíe la atención del mensaje que llevamos: las buenas nuevas del Reino de
Dios (1 Timoteo 4:16).
w94 15/10 pág. 17 párr. 3 ¿Enseña usted como Jesús?
3. ¿Qué diferencias había entre la manera como daban su mensaje Jesús y los escribas y fariseos?
3 La diferencia entre la enseñanza de Jesús y la de los escribas no estribaba tan solo en el contenido —las
verdades de Dios, en vez de pesadas tradiciones orales de origen humano—, sino también en la manera de
impartirse. Los escribas y fariseos eran arrogantes, duros y altivos, y reclamaban títulos honoríficos, mientras que
menospreciaban a la gente común, llamándolos “malditos”. Jesús, por el contrario, era manso, amable,
bondadoso, compasivo y condescendiente, y se apiadaba de ellos. No solo les enseñaba con términos correctos,
sino que le brotaban del corazón palabras llenas de gracia que calaban hondo en sus oyentes. Atraía a la gente
con su alegre mensaje, al grado que iban de madrugada al templo para oírle, estaban pendientes de él y lo
escuchaban con gusto. Acudían a raudales para oírle y se iban diciendo: “Jamás ha hablado otro hombre así”.
(Juan 7:46-49; Marcos 12:37; Lucas 4:22; 19:48; 21:38.)
tp cap. 11 pág. 121 párr. 13 Los sobrevivientes ‘no pueden ser parte del mundo’
13. ¿Cómo pudiera el amor al mundo hacer que uno se retrajera de servir a Dios?
13 En los días de Jesús muchas personas amaban los caminos del mundo. Por eso evitaron declararse
denodadamente discípulos de Jesús. No querían perder su popularidad ni su puesto entre la gente en sus
círculos sociales y religiosos. Amaban la alabanza de los hombres más que la aprobación de Dios. (Juan
12:42, 43.) Es verdad que algunas hacían obras de caridad y ejecutaban otros actos religiosos. Pero efectuaban
estas cosas principalmente porque deseaban la alta estima de otras personas. (Mateo 6:1-6; 23:5-7; Marcos
12:38-40.) ¿No ve usted que la gente muestra ese mismo amor por el mal proceder del mundo hoy día? Sin
embargo, la Biblia indica que esa clase de “amor” solamente puede llevar a la destrucción.
it-2 pág. 1113 Tesoro
Escrituras Griegas Cristianas. Cuando Jesús estuvo en la Tierra, una parte del templo de Jerusalén se
denominaba “la tesorería”. (Jn 8:20.) Parece ser que estaba en la zona llamada el atrio de las mujeres. Según
fuentes rabínicas, en el templo reedificado por Herodes había trece cajas del tesoro en ese patio colocadas a lo
largo del muro. (La Misná, Sheqalim 2:1; 6:1, 5.) Tenían la forma de trompetas, con pequeñas aberturas en la
parte superior, y se depositaban en ellas diversas contribuciones y ofrendas. (Mr 12:41.) Los sacerdotes se
negaron a depositar en el tesoro sagrado las piezas de plata que Judas arrojó dentro del templo, “porque —
dijeron— son el precio de sangre”. (Mt 27:6.) Se cree que en este templo también había una cámara del tesoro
principal donde se depositaba el dinero de las arcas de la tesorería.
km 12/89 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
Al echar dos monedas de muy poco valor la mujer pobre de Marcos 12:41-44 dio un excelente ejemplo de
abnegación al apoyar la adoración verdadera. [13, Lectura semanal de la Biblia; véase w89-S 15/10 pág.
31.] Cierto.
w89 15/10 pág. 31 Joyas del Evangelio de Marcos
Después de informar sobre el ministerio posterior de Jesús en Galilea y Su obra en Perea, Marcos fijó la
atención en los sucesos que tuvieron lugar en Jerusalén y sus alrededores. Por ejemplo, habló de una ocasión en
que Cristo observaba a la gente echar dinero en las arcas de la tesorería del templo. Jesús vio que una viuda
pobre contribuyó solamente ‘dos monedas pequeñas de muy poco valor’. Sin embargo, dijo que ella había dado
más que todos los demás, porque ellos habían contribuido de lo que les sobraba, mientras que ella, ‘de su
indigencia, echó todo lo que tenía para vivir’ (12:41-44). Según el texto griego, ella contribuyó dos leptones. El
leptón era la más pequeña moneda judía de cobre o de bronce, y hoy su valor monetario es casi insignificante.
Pero aquella pobre hizo cuanto pudo, y dio un ejemplo excelente de generosidad en apoyo de la adoración
verdadera. (2 Corintios 9:6, 7.)
w94 1/7 pág. 27 párrs. 14-15 Sujeción gozosa a la autoridad
14, 15. a) ¿Cómo pudiera un anciano privar a ciertos hermanos o hermanas del gozo que deben sentir al
servir a Jehová, y por qué no sería esto teocrático? b) ¿Cómo mostró Jesús que aprecia el amor que
manifestamos mediante nuestro servicio, y no la cantidad? c) ¿Qué deben tomar en cuenta los ancianos?
14 Ser teocrático también significa servir a Jehová con gozo. Jehová es el “Dios feliz”. (1 Timoteo 1:11.) Quiere
que sus adoradores le sirvan con gozo. Los que son rigoristas en cuanto a las reglas deben recordar que una de
las disposiciones reglamentarias que Israel debía “tener cuidado de poner por obra” era la siguiente: “Tienes que
regocijarte delante de Jehová tu Dios en toda empresa tuya”. (Deuteronomio 12:1, 18.) Todo lo que hagamos en
el servicio de Jehová debe ser un gozo, no una carga. Los superintendentes pueden hacer mucho por ayudar a
los hermanos a estar contentos de hacer lo que pueden en el servicio de Jehová. Por otro lado, si los ancianos
no tienen cuidado, pueden robar el gozo a algunos hermanos. Por ejemplo, si comparan a unos con otros,
encomiando a los que han alcanzado o superado el promedio de horas que la congregación dedica a dar
testimonio y criticando indirectamente a los que no lo han logrado, ¿cómo se sentirán los que quizás tengan una
razón válida para informar mucho menos tiempo? ¿No los haría sentirse culpables innecesariamente y los
privaría de su gozo?
15 Detrás de las pocas horas que a algunos les es posible dedicar a dar testimonio pudiera haber un esfuerzo
mayor que tras las muchas horas que otros pasan predicando, pues han de tomarse en cuenta la edad, la salud y
otras circunstancias. En lo que a esto se refiere, los ancianos no deben juzgarlos. Es más, es a Jesús a quien el
Padre ha dado “autoridad para hacer juicio”. (Juan 5:27.) ¿Criticó él a la viuda pobre porque su ofrenda
no alcanzaba el promedio? No, fue sensible a lo que aquellas dos monedas pequeñas significaban realmente
para ella. Eran todo “cuanto poseía, todo lo que tenía para vivir”. ¡Qué amor profundo a Jehová representaban!
(Marcos 12:41-44.) ¿Deberían ser los ancianos menos sensibles a los esfuerzos amorosos de aquellos cuya
actividad total no alcanza el “promedio”? En lo que se refiere al amor a Jehová, puede ser que tales esfuerzos
estén muy por encima del promedio.
w97 15/8 pág. 31 ¿Recuerda usted?
¿Cómo debe considerar el cristiano la enfermedad y la edad avanzada?
No debe considerar esas pruebas como un factor que limita su servicio a Jehová, sino como una oportunidad de
aumentar su confianza en él. Además, debe recordar que la valía del cristiano no la determina su grado de
participación en la obra, sino su fe y la profundidad de su amor. (Marcos 12:41-44.)—1/6, página 26.
w97 1/6 pág. 26 La debilidad humana exalta el poder de Jehová
¿Qué se puede decir de usted? ¿Se enfrenta a algún tipo de “espina en la carne”, quizás una enfermedad o
circunstancia en la vida que le preocupa mucho? Si así es, ¡cobre ánimo! Aunque Jehová no elimine
milagrosamente el obstáculo, puede darle la sabiduría y la fortaleza necesarias para hacerle frente, a la vez que
usted sigue poniendo en primer lugar en la vida los intereses del Reino. (Mateo 6:33.)
Si la enfermedad o la edad avanzada le impiden lograr tanto como quisiera en la actividad cristiana, no pierda
las esperanzas. No considere su prueba como un factor que limita su servicio a Jehová, sino como una
oportunidad de aumentar su confianza en él. Además, recuerde que la valía del cristiano no lo determina su
grado de participación en la obra, sino su fe y la profundidad de su amor. (Compárese con Marcos 12:41-44.)
Amar a Jehová con toda el alma implica servirle según su propia capacidad; no según la de los demás. (Mateo
22:37; Gálatas 6:4, 5.)
w00 15/6 págs. 19-20 párrs. 8-9 “Todos ustedes son hermanos”
8, 9. ¿Cómo puede el esposo imitar a Jehová y a Jesucristo al honrar a su esposa?
8 Los esposos y los padres hacen bien en imitar a Jehová y Jesucristo al ejercer la autoridad que se les ha
concedido. Pedro aconsejó: “Ustedes, esposos, continúen morando con [sus esposas] de igual manera, de
acuerdo con conocimiento, asignándoles honra como a un vaso más débil, el femenino” (1 Pedro 3:7). Imagínese
manipulando un delicado vaso de porcelana, obviamente más frágil que uno de madera. ¿No lo haría con el
mayor cuidado? El esposo puede hacer lo mismo si imita a Jehová y escucha las opiniones de su esposa al
tomar decisiones sobre asuntos familiares. Recordemos que Jehová dedicó tiempo a razonar con Abrahán.
Como el esposo es imperfecto, puede que no perciba todo lo implicado en un determinado asunto. Por tanto, ¿no
sería prudente que honrara a su esposa teniendo en cuenta sinceramente su opinión?
9 En los países en los que no se cuestiona la autoridad masculina, el esposo debe entender que su esposa
quizá tenga que superar una enorme barrera para expresarle sus sentimientos más íntimos. Imite, por tanto, la
manera en que Jesucristo trató a sus discípulos, parte de la futura clase de la novia, cuando estuvo en la Tierra.
Él los valoró y tomó en consideración sus limitaciones físicas y espirituales aun antes de que ellos expresaran
sus necesidades (Marcos 6:31; Juan 16:12, 13; Efesios 5:28-30). Además, tómese tiempo para ver lo que su
esposa está haciendo por usted y su familia, y agradézcaselo de palabra y con hechos. Tanto Jehová como
Jesucristo valoraron, encomiaron y bendijeron a los merecedores (1 Reyes 3:10-14; Job 42:12-15; Marcos
12:41-44; Juan 12:3-8). Una cristiana oriental dijo cuando su esposo se hizo testigo de Jehová: “Mi marido solía
andar tres o cuatro pasos por delante de mí, y dejaba que yo cargara con todo. Ahora él lleva las bolsas y
agradece lo que hago en casa”. Una palabra de agradecimiento sincero puede hacer que la esposa se sienta en
verdad valorada (Proverbios 31:28).
w02 15/12 pág. 18 párr. 19 ‘Él se acercará a nosotros’
19. a) ¿Por qué podemos estar seguros de que Jehová valora lo que hacemos en la predicación y la obra
de hacer discípulos? b) ¿Cómo recompensa Jehová los actos de servicio en apoyo de su Reino?
19 Jehová valora de forma especial lo que realizamos en favor de su Reino. Cuando nos acercamos a él, lo
normal es que deseemos utilizar nuestro tiempo, energías y recursos económicos al mayor grado posible para
predicar el Reino y hacer discípulos (Mateo 28:19, 20). A veces, quizá pensemos que no estamos logrando
mucho, y hasta nuestro corazón imperfecto haga que nos preguntemos si le complacen a Jehová nuestros
esfuerzos (1 Juan 3:19, 20). Pero él estima cada ofrenda —por pequeña que sea— que parte de un corazón
movido por amor (Marcos 12:41-44). La Biblia nos asegura: “Dios no es injusto para olvidar la obra de ustedes y
el amor que mostraron para con su nombre” (Hebreos 6:10). En efecto, Jehová recuerda y recompensa hasta el
servicio más pequeño prestado en apoyo de su Reino. Además de las abundantes bendiciones espirituales de
hoy, podemos esperar con ilusión los gozos de vivir en el nuevo mundo cercano, donde Jehová abrirá
generosamente su mano y satisfará los justos deseos de todos los que están cerca de él (Salmo 145:16; 2 Pedro
3:13).
w08 15/2 Puntos sobresalientes del libro de Marcos
Lecciones para nosotros:
12:41-44. El ejemplo de la viuda pobre nos enseña que debemos ser generosos al apoyar la adoración
verdadera.
w10 15/4 págs. 27-28 párr. 13 ¿Seguimos plenamente a Cristo?
13. ¿Cómo podemos saber si estamos sirviendo a Dios con toda el alma?
13 Ahora bien, conviene señalar que el celo no se mide necesariamente por el tiempo que dedicamos al
ministerio. Las circunstancias varían de una persona a otra. Así, un publicador que solo pasa una o dos horas al
mes en la predicación puede muy bien estar agradando a Jehová si eso es todo lo que le permite la salud
(compárese con Marcos 12:41-44). Por eso, cada uno debe evaluar con honradez sus propias aptitudes y
circunstancias a fin de determinar si está sirviendo a Dios con toda el alma. Además, dado que somos discípulos
de Cristo, queremos tener la misma actitud que nuestro Maestro (léase Romanos 15:5; 1 Cor. 2:16). ¿Y cuál era
su prioridad? Él mismo dio la respuesta al decir a los habitantes de Capernaum: “También a otras ciudades tengo
que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado” (Luc. 4:43; Juan 18:37).
Teniendo presente el empeño con el que Jesús efectuaba su ministerio, haremos bien en analizar si podemos
hacer más en el servicio del Reino (1 Cor. 11:1).
w94 1/9 pág. 12 párrs. 16-17 ¡Sigamos adelante a pesar de que somos polvo!
16, 17. ¿Cómo aplica Jehová el principio que se expone en Gálatas 6:4 con respecto a juzgar?
16 La experiencia ha enseñado a muchos padres y maestros lo sabio que es juzgar a los niños o estudiantes
según sus habilidades personales y no en comparación con sus hermanos carnales o compañeros de clase. Este
hecho está en conformidad con un principio bíblico que se espera que sigan los cristianos: “Que cada uno pruebe
lo que su propia obra es, y entonces tendrá causa para alborozarse respecto de sí mismo solo, y no en
comparación con la otra persona”. (Gálatas 6:4.)
17 En armonía con este principio, Jehová juzga a sus siervos individualmente aunque trata con ellos como un
grupo organizado. Romanos 14:12 dice: “Cada uno de nosotros rendirá cuenta de sí mismo a Dios”. Jehová
conoce bien la constitución genética de cada uno de sus siervos. Conoce su estructura física y mental, sus
habilidades, sus puntos fuertes y sus puntos débiles heredados, sus posibilidades y el grado al que las
aprovechan para producir fruto cristiano. Los comentarios de Jesús acerca de la viuda que echó dos monedas
pequeñas en la tesorería del templo y su ilustración de la semilla que se sembró en la tierra excelente, son
ejemplos animadores para los cristianos que quizás se sientan deprimidos por compararse imprudentemente con
otras personas. (Marcos 4:20; 12:42-44.)
it-1 pág. 696 Dinero
En el siglo I E.C., dos gorriones costaban un asarion (el salario de cuarenta y cinco minutos) y cinco gorriones
se podían obtener por el doble. (Mt 10:29; Lu 12:6.) La contribución que depositó en el templo la viuda necesitada
a la que Jesús hizo referencia era aún menor: dos leptones (1 cuadrante), o una sesentaicuatroava parte del
salario de un día. Sin embargo, Cristo Jesús encomió su dádiva como mayor que la de aquellos que habían
hecho grandes donativos, pues había contribuido no de lo que le sobraba, sino “cuanto poseía, todo lo que tenía
para vivir”. (Mr 12:42-44; Lu 21:2-4.) El impuesto anual para el templo que pagaban los judíos era de dos
dracmas o un didracma (el salario de unos dos días). (Mt 17:24.) Como un dracma era el equivalente de
aproximadamente el salario de un día, era lógico que una mujer barriera toda su casa y buscara con diligencia
una moneda de dracma que se le hubiera perdido. (Lu 15:8, 9.)
w03 1/2 págs. 21-22 párr. 12 “Sigan llevando mucho fruto”
12. ¿Está al alcance de todos los cristianos llevar fruto del Reino? Explique.
12 Jesús dijo: “[El] que se sembró sobre la tierra excelente [...] produce, este de a ciento por uno, aquel de a
sesenta, el otro de a treinta” (Mateo 13:23). El rendimiento del grano que se siembra en un campo varía en
función de las circunstancias. De forma parecida, lo que podemos hacer por proclamar las buenas nuevas varía
según nuestras circunstancias, y Jesús reconoció este hecho. Algunos tienen más oportunidades, o tal vez más
salud y vigor. Por este motivo, lo que logremos quizá sea más o sea menos de lo que otros logran, pero si es lo
máximo que podemos dar, Jehová se complace (Gálatas 6:4). Aun si la edad avanzada o una enfermedad
debilitante limita nuestra participación en la obra de predicar, nuestro compasivo Padre, Jehová, nos incluye entre
los que ‘siguen llevando mucho fruto’. ¿Por qué razón? Porque le damos ‘todo lo que tenemos’: nuestro servicio
de toda alma (Marcos 12:43, 44; Lucas 10:27).
km 8/97 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Qué valiosa lección aprendemos de la reacción de Jesús ante la contribución de la viuda pobre? (Mar. 12:42-
44) [Lectura semanal de la Biblia; véase w87-S 1/12 pág. 29 § 7 a pág. 30 § 1]. Aunque todos tenemos el
privilegio de apoyar la adoración verdadera con nuestras contribuciones materiales, lo que en verdad es
precioso a la vista de Dios no es que demos lo que, de todos modos, no nos hace falta, sino lo que nos
es valioso. (Con la idea es suficiente.)
w87 1/12 págs. 29-30 ¿Es sacrificio su contribución?
Todo esto simplemente da énfasis a la ilustración de Jesús sobre la pequeña contribución que la viuda pobre
echó, sin duda, en una de las cajas marcadas “Ofrendas voluntarias”. Por ser viuda, no se exigía que ella diera la
capitación, y debido a sus recursos limitados lo probable era que no podía satisfacer los requisitos mínimos para
las ofrendas quemadas de la madera ni de las ofrendas de incienso. Sin embargo, quería hacer algo para
mostrar su amor a Jehová. No quería que la excluyeran, o solo dejar que contribuyeran los que ‘podían darse tal
lujo’. Jesús dijo: “Ella, de su indigencia, echó cuanto poseía, todo lo que tenía para vivir”. (Marcos 12:44.)
De este relato podemos aprender muchas lecciones valiosas. Quizás la más sobresaliente es que, aunque
todos tenemos el privilegio de apoyar la adoración verdadera mediante las posesiones materiales, lo que en
verdad es precioso a la vista de Dios no es que demos o contribuyamos lo que, de todos modos, no nos hace
falta, sino que demos lo que es valioso para nosotros. En otras palabras ¿estamos dando algo que en realidad no
echaremos de menos, o es un verdadero sacrificio nuestra contribución?
Adelanto a la adoración verdadera hoy
Hoy, los testigos de Jehová contribuyen al adelanto de la adoración verdadera predicando celosamente “estas
buenas nuevas del reino [...] en toda la tierra habitada”. (Mateo 24:14.) El efectuar esta obra mundial no implica
solo esfuerzo, tiempo y energía, sino también gastos considerables. El Anuario de los testigos de Jehová
para 1987 informa que “durante 1986 se gastó un total de 23.545.801,70 de dólares en suministrar ayuda
económica a los [...] 2.762 misioneros, 13.351 precursores especiales y los superintendentes viajantes y sus
respectivas esposas, que sirven en los 3.353 circuitos y distritos en todo el mundo”. Esto se añadió a “muchos
gastos en cuanto a comprar, construir y renovar propiedades, equipar fábricas y oficinas en la sede central y las
93 sucursales de la Sociedad, así como para satisfacer las necesidades materiales de los 8.920 voluntarios que
sirven en las familias Betel”.
Frecuentemente se hace esta pregunta: ‘¿De dónde vienen esos fondos?’. A diferencia de las iglesias de la
cristiandad, los testigos de Jehová no hacen colectas ni envían sobres para solicitar donaciones. Más bien, en
sus Salones del Reino colocan cajas de contribución, como las arcas de la tesorería de los tiempos bíblicos. A
veces se colocan otras cajas con propósitos designados, como para la construcción de Salones del Reino o
Salones de Asamblea o para ayudar a los misioneros a asistir a asambleas en su país natal

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