martes, 9 de abril de 2013

puntos sobresalientes lucas 10 a 12

CAPITULO 10
km 5/04 pág. 4 párr. 4 “Ensánchense”
4. ¿Cómo podemos estrechar nuestra relación con los hermanos de la congregación?
4 Interesémonos por los demás. ¿Cómo ensanchar nuestros tiernos cariños por los hermanos en la fe?
Además de saludarlos en las reuniones cristianas, esforcémonos por entablar conversaciones significativas con
ellos. Sin entrometernos en su vida privada, manifestemos interés personal (Fili. 2:4; 1 Ped. 4:15). Otra manera
de demostrar que nos importan es invitándolos a comer (Luc. 14:12-14). También se pueden hacer planes para
salir al ministerio del campo juntos (Luc. 10:1). Cuando tomamos la iniciativa para conocer mejor a nuestros
hermanos, fomentamos la unidad en la congregación (Col. 3:14).
km 11/08 pág. 4 párr. 5 ¿Maestro yo?
5. ¿Qué otro medio de capacitación tenemos dentro de la congregación para llegar a ser maestros?
5 Los primeros cristianos sin duda aprendían unos de otros mientras participaban juntos en la obra de hacer
discípulos (Luc. 10:1). Siguiendo su ejemplo, procure en lo posible acompañar a publicadores de experiencia —
como precursores, ancianos y superintendentes viajantes— en la obra de dirigir estudios. Fíjese en cómo
explican las verdades bíblicas valiéndose de las sencillas ilustraciones y de otras ayudas que se hallan en
nuestras publicaciones. Pídales sugerencias para ser mejor maestro (Pro. 1:5; 27:17). Vea toda esa enseñanza
como lo que es: capacitación divina (2 Cor. 3:5).
w12 15/2 pág. 21 párr. 10 Cómo mantener un buen espíritu en la congregación
10. ¿Cómo beneficia a los miembros de la congregación nuestro empeño por mejorar la calidad de
nuestra predicación?
10 Algo que también influye positivamente en los demás es nuestro empeño por mejorar la calidad de nuestra
predicación. En la medida en que nos interesemos por las personas y nos esforcemos por tocarles el corazón,
aumentará el entusiasmo que sentimos por esta labor (Mat. 9:36, 37). Y es muy probable que les transmitamos
ese mismo ánimo a quienes nos acompañan. Pensemos: ¿por qué envió Jesús a sus discípulos de dos en dos?
(Luc. 10:1.) No solo para que se animaran y aprendieran unos de otros, sino también para que se intensificara su
celo por el ministerio. Al fin y al cabo, ¿quién no agradece salir con hermanos que predican con entusiasmo? Su
espíritu nos alienta y nos incita a seguir anunciando el Reino (Rom. 1:12).
w12 15/11 págs. 28-29 párr. 11 Perdónense liberalmente unos a otros
11. ¿Cómo debemos responder cuando la gente no nos recibe bien en la predicación?
11 ¿Cómo puede controlarse si alguien es desconsiderado con usted en la predicación? Cuando Jesús envió a
los 70, les dijo que desearan la paz a todos los hogares que visitaran. Y añadió: “Si hay allí un amigo de la paz, la
paz de ustedes descansará sobre él. Pero si no lo hay, se volverá a ustedes” (Luc. 10:1, 5, 6). Nos alegramos
cuando alguien responde favorablemente a nuestro ministerio, pues en ese caso puede beneficiarse del mensaje
que llevamos. No obstante, a veces la respuesta no es nada pacífica. ¿Qué hará usted cuando eso le suceda?
Jesús indicó que la paz que le desea a la persona ha de quedarse con usted. Sin importar cómo lo reciba la
gente, debe irse de su casa sin perder la calma. Si respondiera a las provocaciones, no podría conservar la paz.
w96 15/12 pág. 16 párr. 9 Se nos enseña a hacer la voluntad de Jehová
9. a) ¿Cómo puede prepararnos para el ministerio la Reunión de Servicio? b) ¿Cuál debe ser nuestra
actitud con respecto a la predicación?
9 Uno de nuestros deberes primordiales es ser ministros de Dios. La Reunión de Servicio se ha concebido
para enseñarnos a cumplir eficazmente con esta responsabilidad. En ella aprendemos a abordar a las personas,
qué decir, qué hacer cuando la respuesta es favorable y también cómo actuar cuando la gente rechaza el
mensaje. (Lucas 10:1-11.) Los métodos eficaces que se estudian y demuestran en esta reunión semanal nos
preparan para llegar mejor a la gente, no solo cuando vamos de casa en casa, sino también cuando predicamos
en la calle, en los aparcamientos, en el transporte público, en los aeropuertos, en los negocios o en las escuelas.
En armonía con nuestra petición “Enséñame a hacer tu voluntad”, queremos aprovechar toda oportunidad para
hacer lo que nos aconsejó nuestro Amo: “Resplandezca la luz de ustedes delante de los hombres, para que [...]
den gloria al Padre de ustedes que está en los cielos”. (Mateo 5:16.)
km 8/07 pág. 5 párr. 7 Una magnífica meta para el nuevo año de servicio
7. ¿Por qué es conveniente mencionar el precursorado en nuestras oraciones?
7 Cómo lograrlo. Cuando oremos a Jehová, debemos contarle cuántos deseos tenemos de ampliar nuestro
servicio y pedirle que bendiga los esfuerzos que estamos haciendo (Rom. 12:11, 12). Él nos guiará para que
tomemos buenas decisiones al elaborar un nuevo horario (Sant. 1:5). Y si nos faltan las ganas, pidámosle que
nos ayude a disfrutar de la predicación (Luc. 10:1, 17).
w12 15/4 págs. 15-16 párr. 12 Sigamos sirviendo a Jehová con un corazón completo
12. ¿Qué semejanza pudiera existir entre el campesino mencionado en Lucas 9:62 y algunos cristianos de
nuestros días?
12 Ahora establezcamos una semejanza con una situación actual. El campesino pudiera representar a un
cristiano que se ve activo en la congregación, pero cuyo corazón está en peligro. Aunque participa regularmente
en el ministerio y asiste a las reuniones, no puede dejar de pensar en ciertas cosas del mundo que le llaman la
atención. De hecho, en el fondo las anhela. Finalmente, después de varios años de fiel servicio, le resulta
imposible seguir luchando con las ganas de disfrutar de lo que el mundo ofrece, y acaba por darse la vuelta para
mirar “las cosas que [ha dejado] atrás”. Pese a que aún queda mucho por hacer en el ministerio, ya no tiene “la
palabra de vida asida con fuerza”, y su participación en las actividades teocráticas se ve afectada (Fili. 2:16).
¡Qué triste sería defraudar a Jehová, el “Amo de la mies”, por haber aflojado el paso! (Luc. 10:2.)
km 4/08 pág. 3 párr. 7 “Sigan sus pasos con sumo cuidado y atención”
7. ¿Por qué perseveró Jesús en su ministerio?
7 Perseveró a pesar de la apatía y la oposición. Aunque Jesús efectuó obras poderosas, muchos no le
hicieron caso (Luc. 10:13). Incluso hubo miembros de su propia familia que pensaron: “Ha perdido el juicio” (Mar.
3:21). Con todo, Jesús perseveró. Conservó su actitud positiva porque estaba completamente convencido de que
tenía la verdad que podía liberar a los hombres (Juan 8:32). Nosotros también estamos decididos a no rendirnos,
con la ayuda de Jehová (2 Cor. 4:1).
km 10/03 pág. 8 párr. 1 “Sirvan a Jehová con regocijo”
1. ¿Cuál puede ser una fuente de mucho gozo para los siervos de Jehová?
1 “Siempre regocíjense en el Señor —escribió el apóstol Pablo—. Una vez más diré: ¡Regocíjense!” (Fili. 4:4.)
El privilegio de dar a conocer las buenas nuevas y ayudar a las personas mansas como ovejas a adorar a Jehová
es una fuente de mucho gozo (Luc. 10:17; Hech. 15:3; 1 Tes. 2:19). Pero si nos damos cuenta de que
no disfrutamos de nuestro ministerio, ¿qué podemos hacer al respecto?
w01 1/5 págs. 9-10 párr. 9 Gozosos con el Dios feliz
9. ¿Cómo recuperó Jeremías el gozo, y de qué modo nos ayuda su ejemplo?
9 Jehová desea que seamos felices en su servicio, una felicidad que no debe depender de los resultados que
obtengamos (Lucas 10:17, 20). El profeta Jeremías predicó durante años en un territorio improductivo. Cuando
se centró en la reacción negativa de la gente, perdió el gozo (Jeremías 20:8). En cambio, cuando meditó sobre lo
que hacía que el mensaje fuera tan bueno, recuperó la alegría. Dijo a Jehová: “Fueron halladas tus palabras, y
procedí a comerlas; y tu palabra llega a ser para mí el alborozo y el regocijo de mi corazón; porque tu nombre ha
sido llamado sobre mí, oh Jehová” (Jeremías 15:16). En efecto, Jeremías se alegró de tener el privilegio de
predicar la palabra de Dios, y nosotros también podemos sentirnos así.
w09 15/7 pág. 8 párr. 5 Las familias cristianas siguen el ejemplo de Jesús
5. ¿Cómo ejerció Jesús su autoridad sobre sus discípulos?
5 Jesús era “de genio apacible y humilde de corazón” (Mat. 11:29). Además, siempre actuó con decisión y
nunca evadió sus responsabilidades (Mar. 6:34; Juan 2:14-17). Aconsejó con bondad a los discípulos todas las
veces que fue necesario (Mat. 20:21-28; Mar. 9:33-37; Luc. 22:24-27). Pero nunca los sermoneó ni los humilló.
Tampoco les dio a entender que no los quería o que nunca serían capaces de seguir sus instrucciones. Más bien,
elogiaba sus cualidades y los animaba (Luc. 10:17-21). Con un carácter tan cariñoso y compasivo, no sorprende
que se ganara rápidamente el respeto de los discípulos.
w08 15/3 págs. 31-32 Puntos sobresalientes del libro de Lucas
Respuestas a preguntas bíblicas:
Lucas 10:18. ¿A qué se refería Jesús cuando les dijo a los 70 discípulos: “Contemplaba yo a Satanás ya
caído como un relámpago del cielo”? Jesús no estaba diciendo que Satanás ya hubiera sido expulsado del
cielo. Eso no aconteció sino hasta poco después de que Cristo fuera entronizado como Rey celestial en 1914
(Rev. 12:1-10). Aunque no podemos ser dogmáticos en este asunto, al hablar de un acontecimiento futuro
utilizando el tiempo pasado, Jesús aparentemente quería destacar que sin duda ocurriría.
km 6/07 pág. 3 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Por qué debemos esforzarnos por llegar al corazón del estudiante? [be pág. 59 § 1.] Porque la adoración
verdadera no consiste simplemente en memorizar hechos y conformarse a ciertas normas. Más bien, está
basada en una buena relación con Jehová y en el aprecio por sus sendas (Deu. 10:12, 13; Luc. 10:25-27).
be pág. 59 párr. 1 Hágase un buen maestro
Los maestros que captan el sentido de la Palabra de Dios se dan cuenta de que la adoración verdadera
no consiste simplemente en memorizar hechos y conformarse a ciertas normas. Más bien, está basada en una
buena relación con Jehová y en el aprecio por sus sendas, de modo que el corazón entra en el cuadro (Deu.
10:12, 13; Luc. 10:25-27). En las Escrituras, el vocablo corazón suele referirse a la persona interior en su
conjunto, e incluye, entre otros aspectos, sus deseos, afectos, sentimientos y motivos.
km 10/03 pág. 7 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Cómo nos puso el ejemplo Jesús, “el testigo fiel y verdadero”, al emplear la Biblia en el ministerio? (Rev. 3:14.)
[be-S pág. 143 § 2, 3.] Jesús solía citar, parafrasear o referirse a las Escrituras al enseñar (Mat. 4:3-10;
12:1-8; Luc. 10:25-28; 17:32; 24:27, 44-47). Podía decir, con razón, que cuanto enseñaba no provenía de él
(Juan 8:26; 14:10). Nosotros también deberíamos acostumbrarnos a contestar las preguntas con la Biblia.
be lección 18 pág. 143 párrs. 2-3 Uso de la Biblia para contestar preguntas
Tenemos muy presente la responsabilidad que entraña nuestro nombre: somos testigos de Jehová (Isa.
43:12). Por ello fundamentamos nuestras respuestas, no en la filosofía humana, sino en lo que dice Jehová en su
Palabra inspirada. Aunque es cierto que a título personal nos hemos formado una opinión sobre diversos
asuntos, dejamos que la Palabra de Dios moldee nuestro parecer, pues estamos absolutamente convencidos de
que es la verdad. Como es natural, las Escrituras dejan cierto margen de libertad en cuestión de preferencias.
De modo que, en vez de imponer nuestro criterio a otras personas, deseamos enseñarles los principios bíblicos a
fin de que gocen de la misma libertad de elección que nosotros. Como el apóstol Pablo, queremos “promover
obediencia por fe” (Rom. 16:26).
En Revelación 3:14 se llama a Jesucristo “el testigo fiel y verdadero”. ¿Cómo contestaba él a los interrogantes
que le planteaban y cómo afrontaba las situaciones en las que se veía envuelto? A veces lo hacía mediante
ilustraciones que motivaran la reflexión. En otras ocasiones preguntaba a quien lo había abordado cómo entendía
cierto texto de las Escrituras, y con frecuencia citaba de ellas directa o indirectamente (Mat. 4:3-10; 12:1-8; Luc.
10:25-28; 17:32). En el siglo primero se guardaban los rollos bíblicos en las sinagogas. No existen pruebas de
que Jesús poseyera dichos manuscritos; sin embargo, los conocía bien y se refería a ellos con frecuencia cuando
instruía a otras personas (Luc. 24:27, 44-47). Podía decir, con razón, que cuanto enseñaba no provenía de él,
sino que lo había oído de su Padre (Juan 8:26).
km 10/11 pág. 1 párr. 3 Ayudemos a nuestros oyentes a razonar
3. ¿Cómo nos ayudan las preguntas bien pensadas a razonar con los demás?
3 Hagámosles preguntas bien pensadas. Es imposible dirigir por teléfono a alguien que va de camino a
cierto lugar si no sabemos por dónde va. De igual modo, es imposible ayudar a nuestros oyentes a llegar a la
conclusión correcta si desconocemos lo que piensan. Antes de hacer razonar a las personas, Jesús solía
plantearles preguntas para saber lo que pensaban. Por ejemplo, cuando alguien le preguntó: “¿Qué he de hacer
para heredar la vida eterna?”, Jesús indagó su parecer antes de contestarle (Luc. 10:25-28). En otra ocasión,
cuando Pedro expresó un punto de vista incorrecto, Jesús le formuló preguntas bien pensadas para corregir su
modo de ver las cosas (Mat. 17:24-26). Por tanto, cuando nuestros oyentes expresen dudas o alguna idea
incorrecta, usemos preguntas para ayudarlos a razonar.
km 8/05 pág. 4 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
. ¿Por qué es importante hacer preguntas eficaces al razonar con alguien sobre un asunto? [be-S pág. 253
§ 3, 4.] Las preguntas empleadas con eficacia permiten que las personas expresen lo que tienen en el
corazón, y les dan la oportunidad de pensar y razonar sobre el asunto que se está tratando. En vez de
apresurarnos a contestar las preguntas o hablar sin parar, podemos plantear preguntas que ayuden a
nuestro interlocutor a reflexionar y a llegar a sus propias conclusiones (Luc. 10:25-37).
be lección 48 pág. 253 párrs. 3-4 Argumentación que induce a razonar
Formule preguntas. La manera en que Jesús razonó con sus oyentes constituye un magnífico ejemplo para
nosotros. Tuvo en cuenta sus antecedentes y se valió de ilustraciones que ellos entendieran con facilidad.
Empleó con eficacia las preguntas, con lo cual les dio la oportunidad de expresarse y revelar lo que albergaba su
corazón. Además, los estimuló a razonar sobre el asunto del que les hablaba.
Un hombre versado en la Ley inquirió: “Maestro, ¿qué he de hacer para heredar la vida eterna?”. Jesús pudo
haberle respondido sin más, pero, en vez de eso, lo invitó a expresarse preguntándole: “¿Qué está escrito en la
Ley? ¿Cómo lees?”, interrogantes que aquel contestó correctamente. ¿Supuso esto el fin de la conversación?
Ni mucho menos. Jesús dejó que el hombre siguiera hablando, y este reveló su intención de probar su propia
justicia al preguntar: “¿Quién, verdaderamente, es mi prójimo?”. En lugar de darle una definición, que su
interlocutor tal vez hubiera rechazado debido a la actitud hacia los gentiles y los samaritanos que imperaba entre
los judíos, Jesucristo lo guió en el razonamiento con una ilustración. Le habló de un samaritano bondadoso que,
en claro contraste con un sacerdote y un levita que no brindaron ningún auxilio, socorrió a un viajero al que unos
salteadores habían robado y golpeado. Planteando una pregunta sencilla, Jesús se aseguró de que su oyente
captara la lección. Su modo de hacer razonar confirió a la palabra “prójimo” un sentido que aquel hombre nunca
había imaginado (Luc. 10:25-37). ¡Qué excelente ejemplo! En vez de decirlo todo y pensar por el amo de casa,
aprenda a emplear con tacto preguntas e ilustraciones que inviten a la reflexión
w07 15/1 pág. 28 párr. 10 Ayudemos al prójimo a obedecer lo que la Biblia enseña
10. ¿Cómo se puede lograr que el estudiante centre su atención en la Biblia?
10 Durante el estudio, centre la atención en los textos bíblicos que se citan en cada capítulo. Hágale preguntas
al estudiante para ayudarle a comprender los textos clave y ver cómo aplicarlos en su vida. Pero no le diga lo que
debe hacer; más bien, imite el ejemplo de Jesús. Cuando un hombre versado en la Ley mosaica le hizo una
pregunta, él le contestó: “¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees?”. El hombre respondió citando un principio
de las Escrituras, y Jesús le ayudó a ver cómo aplicarlo. Con una ilustración, le hizo comprender también el
efecto que dicha enseñanza debería tener en su propia vida (Lucas 10:25-37). De manera parecida, el libro
Enseña está lleno de comparaciones sencillas que usted puede emplear para que el estudiante aprenda a aplicar
los principios bíblicos.
km 7/07 pág. 4 párr. 3 Por qué seguimos regresando
3. ¿Cómo nos ayuda el amor a seguir predicando?
3 También seguimos predicando por amor al prójimo (Luc. 10:27). Jehová no quiere que nadie sea destruido
(2 Ped. 3:9). Incluso en los territorios que trabajamos a menudo, seguimos encontrando personas que quieren
servir a Jehová. Por ejemplo, en la isla de Guadalupe, donde 1 de cada 56 habitantes es testigo de Jehová, se
bautizaron 214 nuevos discípulos el año pasado. Y a la Conmemoración asistieron casi veinte mil personas, es
decir, 1 de cada 22 habitantes.
cf cap. 13 págs. 136-137 párr. 18 “Yo amo al Padre”
18. ¿Cuál es la manera más importante de seguir a Jesús, y por qué razón?
18 Debemos seguir a Jesús de muchas maneras, pero la más importante es esta: amar a Jehová con todo
nuestro corazón, alma, mente y fuerzas (Lucas 10:27). Este amor no se mide solo por nuestros sentimientos,
sino también por nuestros actos. Jesús no se contentó con sentir amor por su Padre, ni se limitó a decir: “Yo amo
al Padre”. Más bien, declaró: “Para que el mundo conozca que yo amo al Padre, así como el Padre me ha dado
mandamiento de hacer, así hago” (Juan 14:31). Satanás afirmó que ningún ser humano serviría a Jehová por
amor desinteresado (Job 2:4, 5). A fin de dar la más contundente respuesta a esa vil calumnia, Jesús mostró
valientemente al mundo cuánto amaba a su Padre. Lo obedeció hasta el punto de entregar su propia vida.
¿Seguiremos a Jesús? ¿Le mostraremos al mundo que de verdad amamos a Jehová Dios?
19 Nuestro Padre sabe que tenemos una profunda necesidad espiritual de demostrarle el amor que sentimos
por él, y por ello ha dispuesto que lo adoremos de tal manera que ese amor se nutra y fortalezca. Cuando
asistamos a las reuniones cristianas, recordemos que estamos allí para adorar a Dios, lo cual incluye, entre otras
cosas, orar con sinceridad, entonar cánticos de alabanza, prestar atención al programa y participar cuando sea
posible. Las reuniones también nos brindan la oportunidad de animar a los hermanos en la fe (Hebreos
10:24, 25). Si adoramos a Jehová con regularidad en las reuniones, nuestro amor a él se hará más y más fuerte.
20 Lo mismo puede decirse del estudio personal, la meditación y la oración. Pensemos en estas acciones
como formas de estar a solas con Jehová. Cuando estudiamos la Palabra escrita de Dios y meditamos en ella,
recibimos los pensamientos que él nos quiere comunicar.
w12 15/8 pág. 13 párr. 7 Comportémonos como ciudadanos del Reino
7. ¿Qué elevada norma seguimos los ciudadanos del Reino?
7 Para seguir siendo ciudadanos del Reino, no solo tenemos que conocer las leyes divinas, sino también
amarlas. En este mundo, muchas personas dicen que aceptan las normas del país en que viven. Sin embargo,
cuando algo no les conviene y creen que nadie los ve, quebrantan la ley. Con frecuencia, solo hacen las cosas
para “agradar a los hombres” (Col. 3:22). Pero los ciudadanos del Reino nos regimos por una norma más
elevada. Acatamos con gusto las leyes divinas aunque ningún otro ser humano nos esté viendo. ¿Por qué razón?
Porque amamos a Aquel que las promulgó (Is. 33:22; léase Lucas 10:27).
fy cap. 5 págs. 58-59 párr. 18 Eduquemos a los hijos desde la infancia
18. ¿Qué métodos docentes de Jesús se anima a los padres a imitar?
18 Jesús llegó al corazón de sus oyentes mediante el uso de ilustraciones. (Marcos 13:34; Lucas 10:29-37.)
Este método docente es especialmente efectivo en el caso de los niños. Enséñeles los principios bíblicos
utilizando historias interesantes e impactantes, como las que se hallan en la publicación Mi libro de historias
bíblicas. Envuelva a los niños en el relato. Permítales usar su creatividad dibujando o representando
acontecimientos bíblicos. Jesús también utilizó preguntas. (Mateo 17:24-27.) Siga este método durante el estudio
de familia. En vez de limitarse a expresar una ley de Dios, formule preguntas como: ¿Por qué nos dio Jehová
esta ley? ¿Qué nos sucederá si la observamos? ¿Qué nos sucederá si no la observamos? Estas preguntas
ayudan al niño a razonar y a ver que las leyes de Dios son prácticas y buenas. (Deuteronomio 10:13.)
w93 15/10 pág. 21 párr. 16 Amor (agape): lo que no es y lo que es
16. ¿De qué maneras pueden ser bondadosos los unos con los otros los miembros de la familia?
16 Pablo también dice que el amor es “bondadoso”. En otras palabras es amable, atento y considerado con
otras personas. La bondad se manifiesta tanto en cosas grandes como pequeñas. El buen samaritano sin duda
mostró bondad al hombre a quien atacaron unos ladrones. (Lucas 10:30-37.) Al amor le gusta decir “por favor”.
Expresamos un mandato si decimos: “Páseme el pan”. Pero lo convertimos en una petición si decimos: “¿Me
pasa el pan, por favor?”. Los esposos son bondadosos con sus esposas cuando siguen el consejo de 1 Pedro
3:7: “Ustedes, esposos, continúen morando con ellas de igual manera, de acuerdo con conocimiento,
asignándoles honra como a un vaso más débil, el femenino, puesto que ustedes también son herederos con ellas
del favor inmerecido de la vida, a fin de que sus oraciones no sean estorbadas”. Las esposas son bondadosas
con sus esposos cuando les muestran “profundo respeto”. (Efesios 5:33.) Los padres son bondadosos con sus
hijos cuando obedecen el consejo de Efesios 6:4: “Padres, no estén irritando a sus hijos, sino sigan criándolos en
la disciplina y regulación mental de Jehová”.
w98 15/8 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Qué lecciones aprendemos de la parábola de Jesús del samaritano que fue buen prójimo? (Lucas 10:30-
37.)
La parábola de Jesús nos enseña que la persona verdaderamente recta no solo obedece las leyes de Dios, sino
que también imita sus cualidades (Efesios 5:1). Además, dicha parábola demuestra que ser buen prójimo debe
trascender toda barrera nacional, cultural y religiosa (Gálatas 6:10).—1/7, página 31.
w91 15/8 págs. 20-21 párrs. 9-10 Produzca “toda clase de bondad”
9, 10. ¿Por qué deben ser misericordiosos los cristianos, y cómo puede mostrarse esa clase de bondad?
9 Se percibe otra clase de bondad en algunas de las parábolas de Jesús. En una Jesús habló acerca de un
samaritano que se encontró con un hombre a quien habían asaltado, golpeado cruelmente y dejado tendido en el
camino. Un levita y un sacerdote habían pasado cerca del hombre herido y no habían querido ayudarle. Pero el
samaritano se detuvo, lo socorrió e hizo más de lo que tal vez habría de esperarse razonablemente. El relato se
conoce con frecuencia como la parábola del Buen Samaritano. ¿Qué clase de bondad manifestó el samaritano?
Misericordia. Cuando Jesús pidió a su oyente que identificara al que había manifestado ser el prójimo del hombre
herido, el oyente contestó correctamente: “El que actuó misericordiosamente para con él”. (Lucas 10:37.)
10 Los cristianos misericordiosos imitan a Jehová, de quien Moisés dijo a los israelitas: “Jehová tu Dios es un
Dios misericordioso. Él no te desamparará ni te arruinará ni se olvidará del pacto de tus antepasados que él les
juró”. (Deuteronomio 4:31.) Jesús mostró el efecto que debe tener en nosotros la misericordia de Dios:
“Continúen haciéndose misericordiosos, así como su Padre es misericordioso”. (Lucas 6:36.) ¿Cómo podemos
mostrar misericordia? Como lo indicó la parábola de Jesús, una manera de mostrarla es al estar dispuestos a
ayudar a nuestro semejante aunque ello implique algún riesgo o inconveniencia. La persona buena no pasa por
alto el sufrimiento de su hermano si puede hacer algo al respecto. (Santiago 2:15, 16.)
km 12/01 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
. ¿Qué le indicó Jesús a Marta con su leve reprensión? (Luc. 10:40, 41.) [w99-S 1/9 pág. 30 §7.] Jesús le indicó
que, a causa de su excesiva inquietud por la comida, Marta estaba desaprovechando la extraordinaria
oportunidad de recibir instrucción directa del Hijo de Dios.
w11 15/4 pág. 28 ¿Recuerda usted?
¿Cuál fue la intención de Jesús al decirle a Marta: “Son pocas [...] las cosas que se necesitan, o solo
una”? (Luc. 10:41, 42.)
No la estaba acusando de materialista por preparar varios platos. Tampoco estaba subestimando su arduo
trabajo. Más bien, quería mostrarle cuál era la prioridad en ese momento. Marta se estaba perdiendo aquella
oportunidad única de aumentar su fe (1/4, páginas 12 y 13).
w04 1/10 pág. 16 párr. 9 “Ténganse tierno cariño unos a otros”
9. ¿Qué pasos han dado algunos cristianos para estrechar los lazos de amistad con sus hermanos en la
fe? (Pueden mencionarse ejemplos locales.)
9 Ya sea como familia o individualmente, podemos ‘ensancharnos’ visitando a otros hermanos, compartiendo
alguna comida sencilla o realizando actividades sanas juntos (Lucas 10:42; 14:12-14). Hakop, quien de vez en
cuando organiza comidas campestres para grupos pequeños, explica: “Vienen hermanos de todas las edades,
así como padres que crían solos a sus hijos. Todos se llevan un feliz recuerdo a casa y se sienten más cerca
unos de otros”. Los cristianos no debemos contentarnos con estar unidos en la fe; debemos esforzarnos por ser
verdaderos amigos (3 Juan 14).
w05 1/6 págs. 12-13 párrs. 13-14 Jehová salvaguarda a los que confían en él
13, 14. ¿Qué significa ser egocéntrico, y por qué conviene evitar tal actitud?
13 Por naturaleza, los seres humanos buscamos el bienestar propio; pero cuando los deseos e intereses
personales priman sobre todo lo demás en la vida, aparecen las dificultades. Por esta razón y a fin de que
conservemos la amistad con él, Jehová nos manda evitar el egocentrismo. Con este término se designa la
“actitud de la persona que se considera a sí misma el centro de todo y no se preocupa de lo que afecta a los
demás”. ¿No es esta una descripción fiel de muchos individuos de hoy día? Es significativo el hecho de que la
Biblia predice que “en los últimos días” del perverso mundo de Satanás, “los hombres serán amadores de sí
mismos”, o egocéntricos (2 Timoteo 3:1, 2).
14 El cristiano reconoce la sabiduría de obedecer el mandato bíblico de velar por el bien ajeno y amar al
prójimo como a sí mismo (Lucas 10:27; Filipenses 2:4). Aunque la gente en general no lo considere muy
práctico, este principio es de fundamental importancia si deseamos tener matrimonios de éxito, relaciones
familiares felices y buenos amigos. Así pues, el verdadero siervo de Jehová nunca debe permitir que el interés
natural por sus propios asuntos domine su vida hasta el punto de excluir cuestiones más importantes y, sobre
todo, nunca debe excluir los intereses de Jehová, el Dios al que adora.
w11 15/11 pág. 19 párrs. 10-11 “Residentes temporales” en este mundo malvado
10, 11. a) ¿En qué sentido usamos el mundo de manera limitada? b) ¿De qué formas muestran los
cristianos que están alerta y no usan el mundo a plenitud?
10 Este sistema se encuentra en las últimas. ¡Su fin está muy cerca! Por eso, los siervos de Jehová
comprendemos que no es el momento de echar raíces en él. Tenemos muy presentes las palabras de Pablo:
“Esto digo, hermanos: el tiempo que queda está reducido. En adelante, [...] los que compran [sean] como los que
no poseen, y los que hacen uso del mundo, como los que no lo usan a plenitud; porque la escena de este mundo
está cambiando” (1 Cor. 7:29-31). ¿Cómo hacemos uso del mundo los cristianos de la actualidad? Al utilizar
algunos de los medios que brinda. Por ejemplo, empleamos sus adelantos tecnológicos —incluidas las redes de
comunicación— para difundir internacionalmente el conocimiento de la Biblia en centenares de idiomas. También
nos valemos de forma limitada de este sistema de cosas para ganarnos la vida y adquirir los bienes y servicios
que necesitamos. Sin embargo, nunca lo usamos a plenitud, pues mantenemos en su debido lugar las
posesiones y ocupaciones que ofrece (léase 1 Timoteo 6:9, 10).
11 El siervo de Dios que se mantiene alerta tampoco usa el mundo a plenitud en lo referente a los estudios
superiores. Mucha gente los considera indispensables para obtener prestigio y prosperidad. Sin embargo,
nosotros vivimos como residentes temporales y perseguimos otros objetivos. No tenemos “la mente puesta en
cosas encumbradas” (Rom. 12:16; Jer. 45:5). Somos discípulos de Cristo, y por eso hacemos caso de su
advertencia: “Mantengan abiertos los ojos y guárdense de toda suerte de codicia, porque hasta cuando uno tiene
en abundancia, su vida no resulta de las cosas que posee” (Luc. 12:15). Si eres un cristiano joven, trázate metas
espirituales. Te animamos a no buscar más formación de la que precises para cubrir tus necesidades básicas.
Lo principal es que te prepares para servir a Jehová “con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus
fuerzas y con toda tu mente” (Luc. 10:27). De este modo podrás ser “rico para con Dios” (Luc. 12:21; léase
Mateo 6:19-21).
CAPITULO 11
w04 15/4 pág. 27 ¿Recuerda usted?
¿Cómo sabemos que Jesús no pretendía que los cristianos recitaran de memoria la oración modelo?
Jesús había dado un modelo para orar en el Sermón del Monte. Unos dieciocho meses después, repitió la
esencia de esta oración modelo (Mateo 6:9-13; Lucas 11:1-4). No obstante, cabe destacar que no la recitó
palabra por palabra, lo que sugiere que Jesús no la consideraba un rezo litúrgico que debiera aprenderse de
memoria.—1/2, página 8.
w04 1/2 pág. 8 párr. 2 “Señor, enséñanos a orar”
2. a) ¿Qué indica que Jesús no pretendía que repitiéramos la oración modelo palabra por palabra?
b) ¿Por qué debe interesarnos aprender a orar?
2 Unos dieciocho meses antes, en su Sermón del Monte, Jesús había dado a sus discípulos un modelo en el
que basarse para orar (Mateo 6:9-13). Es posible que ese discípulo en particular no estuviera presente en aquella
ocasión, de modo que Jesús bondadosamente volvió a enumerar los puntos clave de su oración modelo. Cabe
destacar que no los recitó palabra por palabra, lo que indica que no se trataba de un rezo litúrgico que debiera
aprenderse de memoria (Lucas 11:1-4). Al igual que aquel discípulo cuyo nombre no se menciona, nosotros
también deseamos aprender a orar, a fin de que nuestras oraciones nos acerquen más a Jehová. Examinemos,
pues, la versión más ampliada de la oración modelo, la escrita por el apóstol Mateo. Se compone de siete
peticiones, tres de las cuales se relacionan con los propósitos de Dios, y las otras cuatro, con nuestras
necesidades materiales y espirituales. En este artículo nos centraremos en las tres primeras.
w08 15/3 pág. 32 Puntos sobresalientes del libro de Lucas
Lecciones para nosotros:
Lucas 11:1-4. Al comparar estas instrucciones con las palabras ligeramente diferentes de la oración modelo —
que se pronunció en el Sermón del Monte cerca de un año y medio antes—, queda claro que nuestras oraciones
no deben ser una mera repetición de ciertas palabras (Mat. 6:9-13).
w08 15/3 pág. 32 Puntos sobresalientes del libro de Lucas
Lecciones para nosotros:
Lucas 11:5, 13. Aunque Jehová desea contestar nuestras oraciones, debemos ser persistentes al orar
(1 Juan 5:14).
w03 15/9 pág. 18 párr. 12 ¿Por qué debemos orar incesantemente?
12. ¿Cómo ilustra la oración el interés de Jehová en cada uno de nosotros?
12 Otra razón para acercarnos a Jehová mediante la oración es que él, a su vez, se acerca a nosotros
(Santiago 4:8). Cuando nos sinceramos con Jehová en oración, notamos que él se interesa en nuestras
necesidades y nos cuida tiernamente. Experimentamos su amor de un modo muy personal. Jehová no ha
delegado en nadie la responsabilidad de escuchar todas y cada una de las oraciones que sus siervos le dirigen a
él como su Padre celestial (Salmo 66:19, 20; Lucas 11:2). Además, nos invita a ‘echar sobre él toda nuestra
inquietud, porque él se interesa por nosotros’ (1 Pedro 5:6, 7).
w03 15/1 pág. 12 párr. 11 ¿Realmente tiene fe en las buenas nuevas?
11. ¿Qué seguridad nos infunde la fe en la Palabra de Dios con respecto a las necesidades diarias?
11 Si sufrimos privaciones o vivimos en la pobreza, la fe en la Palabra de Dios nos infunde la seguridad de que
Jehová se encargará de cubrir nuestras necesidades diarias y de que, en el futuro, todos los que lo aman
no carecerán de nada (Salmo 72:16; Lucas 11:2, 3). Puede animarnos reflexionar sobre la forma en que Jehová
alimentó a su profeta Elías durante una hambruna. Más tarde, milagrosamente hizo que no se agotara el
suministro de harina y aceite que conservó con vida a una mujer, al hijo de esta y a Elías (1 Reyes 17:2-16). De
modo parecido, Jehová sustentó al profeta Jeremías cuando Babilonia asedió Jerusalén (Jeremías 37:21).
Aunque ambos profetas no tuvieron mucho para comer, Jehová los cuidó, lo mismo que hace hoy con quienes
tienen fe en él (Mateo 6:11, 25-34).
km 8/97 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
Al comparar Mateo 6:9, 10 con Lucas 11:2-4, ¿por qué podemos concluir que la oración modelo no se dio con el
objeto de que la repitiéramos palabra por palabra? [Lectura semanal de la Biblia; véase w90-S 15/5 pág. 16 § 6].
La fraseología de Mateo difiere algo de la de Lucas, lo que nos lleva a concluir que Jesús no se proponía
que repitiéramos la oración palabra por palabra. Él enseñó a sus seguidores cómo orar, no qué decir
exactamente. (Con la idea es suficiente.)
kl cap. 18 pág. 178 párr. 18 Póngase el objetivo de servir a Dios para siempre
18. Después del bautismo, ¿qué otras metas podría ponerse?
18 Para aguantar en el servicio a Jehová, tiene que ponerse metas espirituales. Una meta loable es la de
aumentar su conocimiento de Dios mediante el estudio personal regular de su Palabra. Aparte tiempo para leer la
Biblia todos los días. (Salmo 1:1, 2.) Asista a las reuniones cristianas con regularidad, pues el compañerismo que
allí encuentra contribuirá a su fortaleza espiritual. ¿Por qué no se pone la meta de comentar en las reuniones de
congregación y así alabar a Jehová y esforzarse por edificar a los presentes? (Romanos 1:11, 12.) Otra meta
podría ser la de mejorar la calidad de sus oraciones. (Lucas 11:2-4.)
w09 15/11 pág. 6 párr. 18 ¿Qué revelan sobre usted sus oraciones?
18. ¿Qué deben tener presente los hermanos que tienen el privilegio de orar en la congregación?
18 En nuestras reuniones hay hombres leales que oran en representación de la congregación (1 Tim. 2:8).
Al final de esas oraciones, todos los presentes deben poder decir “amén”, expresión que significa “así sea”.
Claro, para que puedan hacerlo, tienen que estar de acuerdo con lo que se ha dicho. En el padrenuestro, Jesús
no dijo nada que pudiera ofender o perturbar a los demás (Luc. 11:2-4). Tampoco se puso a repasar los
problemas ni las necesidades de cada uno de los presentes. Los asuntos personales deben reservarse para las
oraciones que hacemos en privado, no en público. Y debemos tener cuidado de no revelar información
confidencial al orar en público.
w99 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
□ ¿Cuánta importancia tiene el que estemos dispuestos a perdonar?
Nuestras perspectivas de seguir recibiendo el perdón de Dios dependen en gran medida de que estemos
dispuestos a perdonar (Mateo 6:12, 14; Lucas 11:4).—15/10, página 17.
w08 15/8 pág. 29 ¿Recuerda usted?
Cuando Jesús nos enseñó a pedir a Jehová que perdone nuestras deudas, ¿a qué se refería?
Si comparamos Mateo 6:12 con Lucas 11:4, vemos que Jesús no estaba hablando de deudas económicas, sino
de pecados. Tenemos que imitar a Dios estando dispuestos a perdonar a los demás (15/5, página 9).
km 10/05 pág. 7 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Qué significa “busca[r] solícitamente” a Jehová, y cómo podemos demostrar que lo estamos haciendo? (Heb.
11:6.) [w03-S 15/8 pág. 25 § 2; pág. 26 § 1, 2; pág. 27 § 2.] “Busca[r] solícitamente” conlleva un esfuerzo
enérgico e intenso —una “persistencia atrevida”— en conformidad con la voluntad de Dios (Luc. 11:8;
1 Juan 5:14). Demostramos que buscamos solícitamente la aprobación de Jehová si nos esmeramos en
cualquier actividad teocrática en la que podamos participar. Esto incluye prepararnos bien para las
reuniones, mejorar la calidad de nuestra predicación y ampliar nuestro servicio.
es13 pág. 126 - Sigan pidiendo, y se les dará (Luc. 11:9).
A veces la gente se burla porque no dejamos de anunciar las buenas nuevas del Reino. Recordemos que si nos
“están vituperando por el nombre de Cristo, [somos] felices, porque el espíritu de gloria, sí, el espíritu de Dios,
descansa sobre [nosotros]” (1 Ped. 4:14). Si lo pedimos con sinceridad, recibiremos el regalo del espíritu santo, el
cual potenciará tanto nuestras habilidades como nuestro deseo de servir a Jehová con toda el alma. Bien dice la
Biblia: “Dios es el que, por causa de su beneplácito, está actuando en ustedes a fin de que haya en ustedes tanto
el querer como el actuar”. Es preciso que sigamos “obrando [nuestra] propia salvación con temor y temblor”
apoyándonos en el maravilloso don del espíritu y luchando por mantener “la palabra de vida asida con fuerza”
(Fili. 2:12, 13, 16). Si confiamos plenamente en el espíritu santo, pondremos todo nuestro corazón en las labores
cristianas que nos encomienden, nos esforzaremos por realizarlas cada vez mejor y acudiremos a Jehová en
busca de ayuda (Sant. 1:5). w11 15/12 4:17-19
w11 15/12 págs. 25-26 párrs. 17-19 Guiados por el espíritu de Dios en el siglo primero y en nuestros días
17. ¿Cómo damos prueba de que tenemos el espíritu de Dios?
18, 19. ¿Qué ayuda nos brindará Jehová por medio de su espíritu, y qué estamos decididos a hacer?
17 Por eso, no importa si nuestra esperanza es vivir para siempre en el cielo o en la Tierra: Jehová nos da a
todos el “poder [...] más allá de lo normal” que nos permitirá mantenernos fieles y alcanzar la recompensa (2 Cor.
4:7………….19…………..Él nos dará los medios necesarios para entender su Palabra, enfrentarnos a los problemas
de la vida y predicar las buenas nuevas. A la hora de solicitar a Dios su espíritu, recordemos esta exhortación:
“Sigan pidiendo, y se les dará; sigan buscando, y hallarán; sigan tocando, y se les abrirá” (Luc. 11:9, 13). Así es:
no dejemos de rogarle a Jehová que, tal como ha estado haciendo a lo largo de toda la historia, continúe
dándonos su espíritu para que nos guíe.
w00 1/9 pág. 12 párr. 6 Mostremos una actitud de espera
6. ¿Cómo ayuda la actitud de espera al que lucha contra un problema personal?
6 Tal vez se requiera una actitud de espera cuando nos preocupa un problema personal o luchamos contra
una debilidad. Supongamos que pedimos ayuda a Jehová, pero el problema persiste. ¿Qué hacer entonces?
Tenemos que seguir efectuando lo que esté a nuestro alcance para remediar el problema y tener fe en las
palabras de Jesús: “Sigan pidiendo, y se les dará; sigan buscando, y hallarán; sigan tocando, y se les abrirá”
(Lucas 11:9). Oremos de continuo y esperemos en Jehová. Al debido tiempo y a su debida manera, Jehová
contestará nuestras oraciones (1 Tesalonicenses 5:17).
w07 15/12 pág. 13 párr. 14 ¿Está usted preparado para el día de Jehová?
14. Si deseamos cultivar autodominio, ¿por qué debemos pedir espíritu santo?
14¿Qué puede hacer si tiene mal genio y se da cuenta de que necesita más autodominio? Esta cualidad es
parte del fruto que el espíritu santo puede producir en usted. Por lo tanto, pídale a Jehová su espíritu. Recuerde
que Jesús dijo: “Sigan pidiendo, y se les dará; sigan buscando, y hallarán; sigan tocando, y se les abrirá [...;] si
ustedes, aunque son inicuos, saben dar buenos regalos a sus hijos, ¡con cuánta más razón dará el Padre en el
cielo espíritu santo a los que le piden!” (Lucas 11:9-13).
br78 pág. 28 Preguntas que tienen los que se interesan - ¿Cómo podré contestar preguntas sobre la
Biblia?
Es preciso que usted estudie la Biblia y medite en ella, mientras pide la dirección del espíritu de Dios.
(Proverbios 15:28; Lucas 11:9-13.) “Si alguno de ustedes tiene deficiencia en cuanto a sabiduría —dice la
Biblia—, que siga pidiéndole a Dios, porque él da generosamente a todos, y sin echar en cara; y le será dada.”
(Santiago 1:5.) Además, vale la pena consultar ciertas ayudas para el estudio de la Biblia. Por lo general se
necesita ayuda de otras personas, como cuando Felipe consideró la Biblia con el etíope. (Hechos 8:26-35.) Los
testigos de Jehová gustosamente van a los hogares de los que se interesan en la Biblia y conducen estudios
bíblicos gratuitos con ellos. No vacile en solicitar este servicio.
w01 1/10 pág. 10 párr. 11 Imitemos a Jehová al educar a los hijos
11. a) ¿Cómo pueden los padres fomentar la buena comunicación con sus hijos? b) ¿Por qué es
importante que sepan escucharlos?
11 ¿Cómo pueden los padres imitar a Jehová al comunicarse con sus hijos? En primer lugar, han de dedicarles
tiempo. También es bueno evitar comentarios irreflexivos que los pongan en ridículo, como: “¿Eso es todo?
Pensé que era algo importante”; “¡Qué tontería!”; “Bueno, ¿y qué esperabas? Eres solo un niño” (Proverbios
12:18). Los padres sensatos que desean que sus hijos les hablen con franqueza procuran escucharles con
atención. Quienes no hacen caso a sus hijos cuando son pequeños tal vez reciban el mismo trato de su parte
cuando estos crezcan. Jehová siempre ha estado presto a escuchar a sus siervos. De hecho, atiende a todos los
que le oran con humildad (Salmo 91:15; Jeremías 29:12; Lucas 11:9-13).
w11 15/12 pág. 26 párrs. 18-19 Guiados por el espíritu de Dios en el siglo primero y en nuestros días
18, 19. ¿Qué ayuda nos brindará Jehová por medio de su espíritu, y qué estamos decididos a hacer?
18 Si lo pedimos con sinceridad, recibiremos el regalo del espíritu santo, el cual potenciará tanto nuestras
habilidades como nuestro deseo de servir a Jehová con toda el alma. Bien dice la Biblia: “Dios es el que, por
causa de su beneplácito, está actuando en ustedes a fin de que haya en ustedes tanto el querer como el actuar”.
Es preciso que sigamos “obrando [nuestra] propia salvación con temor y temblor”. ¿Cómo podremos lograrlo?
Apoyándonos en el maravilloso don del espíritu y luchando por mantener “la palabra de vida asida con fuerza”,
sin soltarla jamás (Fili. 2:12, 13, 16).
19 Si confiamos plenamente en el espíritu santo, pondremos todo nuestro corazón en las labores cristianas que
nos encomienden, nos esforzaremos por realizarlas cada vez mejor y acudiremos a Jehová en busca de ayuda
(Sant. 1:5). Él nos dará los medios necesarios para entender su Palabra, enfrentarnos a los problemas de la vida
y predicar las buenas nuevas. A la hora de solicitar a Dios su espíritu, recordemos esta exhortación: “Sigan
pidiendo, y se les dará; sigan buscando, y hallarán; sigan tocando, y se les abrirá” (Luc. 11:9, 13). Así es:
no dejemos de rogarle a Jehová que, tal como ha estado haciendo a lo largo de toda la historia, continúe
dándonos su espíritu para que nos guíe.
w11 15/12 pág. 15 párr. 12 ¿Por qué necesitamos que nos guíe el espíritu de Dios?
12. ¿Por qué es esencial pedirle a Dios que su espíritu nos guíe?
12 Como Jesús comprendía la importancia que tenía el espíritu santo en su propia vida, recalcó a sus
discípulos la necesidad de pedírselo a Dios y dejarse guiar por él (léase Lucas 11:9-13). ¿Por qué es
indispensable que actuemos así? Porque la fuerza activa de Dios puede transformar nuestra mentalidad para que
se parezca a la de Cristo (Rom. 12:2; 1 Cor. 2:16). Si dejamos que nos guíe en la vida, pensaremos como Cristo
y nos esforzaremos por vivir como él (1 Ped. 2:21).
w07 15/4 pág. 19 ¿Recuerda usted?
¿Qué lección nos enseña la parábola de Jesús sobre el amigo persistente? (Lucas 11:5-10.)
Esta parábola muestra cuál debe ser nuestra actitud al orar. Tenemos que ‘seguir pidiendo’, es decir, pedir con
insistencia, especialmente el espíritu santo de Dios (Lucas 11:11-13).—15/12, páginas 20-22.
km 12/01 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
Dado que la fe es un fruto del espíritu de Dios, las personas sin fe no están buscando dicho espíritu, lo buscan
con el propósito incorrecto o luchan contra el funcionamiento de este en su vida (Luc. 11:13; Gál. 5:22) [rs-
S pág. 162 §1]. Cierto.
pe cap. 27 pág. 225 párr. 1 Cómo obtener ayuda mediante la oración
1. ¿Qué ayuda necesitamos de Dios, y cómo la recibimos?
PARA QUE SE MANTENGAN LIBRES de la influencia inicua del mundo, los cristianos necesitan
especialmente la ayuda que se recibe mediante la oración. Jesús dijo: “Dará el Padre en el cielo espíritu santo a
los que le piden.” (Lucas 11:13) Necesitamos el espíritu santo o fuerza activa de Dios, tal como necesitamos
estudiar su Palabra y asociarnos con Su organización. Pero para recibir espíritu santo, tenemos que orar por él.
bt cap. 2 págs. 16-17 párrs. 11-12 “Serán testigos de mí”
11, 12. a) ¿Qué comisión dio Jesús a sus discípulos? b) ¿Por qué fue sabio que Jesús hablara del espíritu
santo antes de mencionar la comisión de predicar?
11 Las palabras que Jesús dirigió luego a sus apóstoles les recordaron cuál debería ser su principal interés:
“Recibirán poder cuando el espíritu santo llegue sobre ustedes, y serán testigos de mí tanto en Jerusalén como
en toda Judea, y en Samaria, y hasta la parte más distante de la tierra” (Hech. 1:8). Como vemos, tendrían que
proclamar la resurrección de Cristo en círculos cada vez más amplios: primero, en la ciudad donde había sido
ejecutado, Jerusalén; luego, por toda Judea; más tarde, en Samaria, y así hasta llegar a regiones muy apartadas.
12 Sabiamente, antes de dar esa comisión, Jesús reiteró su promesa de enviarles una ayuda: el espíritu santo.
Esta es una de las más de cuarenta veces que aparece la expresión “espíritu santo” en Hechos. Y si por algo se
destaca este libro es por recalcar en multitud de ocasiones lo imprescindible que es apoyarse en dicha fuerza
para hacer la voluntad de Jehová. ¡Cuánto necesitamos pedir día tras día ese espíritu! (Luc. 11:13.) Nos hace
más falta que nunca.
kl cap. 18 pág. 179 párr. 19 Póngase el objetivo de servir a Dios para siempre
19. ¿Qué cualidades puede ayudarle a manifestar el espíritu santo?
19 Si quiere vivir en conformidad con el significado de su bautismo, tiene que prestar constante atención a lo
que hace, permitiendo que el espíritu santo de Dios produzca en usted cualidades como amor, gozo, paz, gran
paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad y autodominio. (Gálatas 5:22, 23; 2 Pedro 3:11.) Recuerde que
Jehová da su espíritu santo a todos los que se lo piden en oración y los que le obedecen como siervos fieles.
(Lucas 11:13; Hechos 5:32.) De modo que pida a Dios que le conceda su espíritu y le ayude a manifestar las
cualidades que a él le agradan. Y al permitir que el espíritu de Dios influya en su vida, dichas cualidades se harán
más perceptibles en su habla y conducta. Todo miembro de la congregación cristiana se esfuerza por desarrollar
“la nueva personalidad” a fin de parecerse más a Cristo. (Colosenses 3:9-14.) En ese empeño, todos nos
enfrentamos a obstáculos diferentes, pues cada uno se encuentra en una fase distinta de progreso espiritual. Por
causa de la imperfección, usted necesita esforzarse mucho para conseguir una personalidad semejante a la de
Cristo. Pero nunca desespere, pues puede lograrlo con la ayuda de Dios.
hs cap. 1 págs. 11-12 párr. 14 La Fuente sobrehumana de espíritu santo
14. ¿Qué es “espíritu santo,” y quién lo da?
14 De Dios sale una fuerza activa invisible por medio de la cual él hace que se efectúe su voluntad. No es una
simple influencia como la que un hombre pudiera ejercer en otros debido a su poderosa personalidad. Es una
fuerza que es operativa, y sale de Dios, quien es santo, es decir, absolutamente limpio y justo. Él la envía para
efectuar lo que es santo. Por eso se le llama correctamente “espíritu santo.” Así se le menciona en la Palabra
escrita de Dios. Jesucristo mismo reconoció a Dios como la Fuente de espíritu santo. En prueba de esto, dijo a
padres humanos de su día: “Si ustedes, aunque son inicuos, saben dar buenos dones a sus hijos, ¡con cuánta
más razón dará el Padre en el cielo espíritu santo a los que le piden!”—Lucas 11:13.
w91 15/9 pág. 19 párr. 21 “¡Ayúdame donde necesite fe!”
21. ¿Qué debemos hacer hoy para ser “salvados mediante fe”?
21 Por medio de su organización visible, Jehová ha hecho excelentes provisiones para fortalecer la fe.
Aprovéchelas todas, y de lleno. Asista con regularidad a las reuniones del pueblo de Dios y participe en ellas.
(Hebreos 10:24, 25.) Estudie con diligencia su Palabra y las publicaciones cristianas. Pídale a Jehová su espíritu
santo. (Lucas 11:13.) Imite la fe de los que humildemente llevan la delantera en la congregación. (Hebreos 13:7.)
Resista las tentaciones mundanas. (Mateo 6:9, 13.) Sí, y profundice su relación personal con Jehová de toda
manera posible. Sobre todo, siga ejerciendo fe. Entonces podrá hallarse entre los que agradan a Jehová y
alcanzan la salvación, pues Pablo declaró: “Por [...] bondad inmerecida, en verdad, ustedes han sido salvados
mediante fe; y esto no debido a ustedes: es dádiva de Dios”. (Efesios 2:8.)
w01 15/8 pág. 29 párr. 16 No desistamos de hacer lo que es excelente
16. ¿Qué haremos cuando los problemas nos parezcan insoportables?
16 Cuando los problemas nos parezcan insoportables, recordemos que Jehová nos ama igual que amó a
Abrahán y que desea que salgamos adelante victoriosos (Filipenses 1:6). Pongamos toda nuestra confianza en
Jehová, seguros de que “no dejará que sea[mos] tentados más allá de lo que [podamos] soportar, sino que junto
con la tentación también dispondrá la salida para que [podamos] aguantarla” (1 Corintios 10:13). Adoptemos la
costumbre de leer todos los días la Palabra de Dios (Salmo 1:2). Perseveremos en la oración y pidamos a
Jehová que nos ayude a aguantar (Filipenses 4:6). Él dará “espíritu santo a los que le piden” (Lucas 11:13).
Aprovechemos todas las ayudas que Jehová nos suministra para nuestro sustento espiritual, como las
publicaciones bíblicas. Procuremos también el apoyo de la hermandad (1 Pedro 2:17). Asistamos fielmente a las
reuniones cristianas, pues en ellas recibiremos el estímulo que nos hace falta para aguantar (Hebreos 10:24, 25).
Regocijémonos convencidos de que el aguante resulta en tener una condición aprobada ante Dios y de que
nuestra fidelidad alegra su corazón (Proverbios 27:11; Romanos 5:3-5).
w10 15/9 pág. 10 párrs. 13-14 Busquemos con empeño la bendición de Jehová
13, 14. ¿Cómo ha demostrado Dios que puede capacitar a sus siervos con su espíritu?
13 Pero ¿qué hay si nos sentimos incapaces de aceptar cierta posición de servicio o participar en el ministerio?
En ese caso, debemos pedirle a Jehová que nos conceda su espíritu, el cual potenciará nuestras habilidades
(léase Lucas 11:13). Con su fuerza activa, él capacita a sus siervos para que cumplan con cualquier labor o
asignación, independientemente de su experiencia y sus circunstancias del pasado. Por ejemplo, muy poco
después de la salida de Egipto, el espíritu santo fortaleció a simples pastores y esclavos, sin ninguna formación
militar, para que lograran derrotar a los ejércitos enemigos (Éxo. 17:8-13). No mucho más tarde, el mismo espíritu
facultó a Bezalel y Oholiab para que ejecutaran los detallados planos del tabernáculo que Dios había revelado
(Éxo. 31:2-6; 35:30-35).
14 En la época actual, ese poderoso espíritu también posibilitó que algunos siervos de Dios adquirieran las
destrezas necesarias cuando la organización tuvo que empezar a imprimir directamente sus obras. En una carta
publicada en 1927, el superintendente de la imprenta, Robert J. Martin, relató así el progreso realizado: “El Señor
nos abrió la puerta en el momento preciso, y llegó a nuestras manos una gran rotativa cuya estructura y manejo
desconocíamos por completo. Pero el Señor sabe avivar las mentes de quienes se han entregado a él por
entero. [...] Al cabo de unas semanas, ya teníamos la máquina en marcha; y aún sigue funcionando, realizando
trabajos que ni siquiera los fabricantes se habían imaginado que haría”. Hasta el día de hoy, Jehová bendice
esfuerzos semejantes.
w12 15/6 pág. 29 párr. 17 Fueron “llevados por espíritu santo”
17. ¿Cómo le beneficiará leer a diario la Palabra de Dios y meditar en lo que dice?
17 La Biblia es un maravilloso regalo que nos ha hecho Jehová mediante su espíritu santo. Disfrute de leerla a
diario, y de ese modo crecerá su amor por ella y por su Autor (Sal. 1:1, 2). Comience cada sesión de estudio con
una oración para pedir que el espíritu de Dios guíe sus pensamientos (Luc. 11:13). La Biblia contiene las ideas
de Dios, así que al meditar en lo que dice, usted adoptará el punto de vista de él sobre los asuntos.
it-1 págs. 649-650 Dedo, I
Hablando en sentido figurado, se dice que Dios escribió los Diez Mandamientos en tablas de piedra (Éx 31:18;
Dt 9:10), hizo milagros (Éx 8:18, 19) y creó los cielos (Sl 8:3) con su “dedo” o sus “dedos”. Del relato de Génesis
sobre la creación se deduce que con la expresión “dedos” de Dios se alude a su espíritu santo o fuerza activa,
pues se dice que esta fuerza (rú·aj, “espíritu”) estaba moviéndose sobre la superficie de las aguas. (Gé 1:2.) Las
Escrituras Griegas Cristianas determinan el significado de este simbolismo, pues mientras Mateo explica que
Jesús expulsó demonios mediante el ‘espíritu santo de Dios’, Lucas dice que fue por el “dedo de Dios”. (Mt 12:28;
Lu 11:20.)
w08 15/3 pág. 32 Puntos sobresalientes del libro de Lucas
Lecciones para nosotros:
Lucas 11:27, 28. La verdadera felicidad proviene de cumplir fielmente la voluntad de Dios y no de las
relaciones familiares o los logros materiales.
it-2 pág. 620 Pecho, seno
Después de escuchar a Jesús, una mujer exclamó: “¡Feliz es la matriz que te llevó y los pechos que
mamaste!”. Puesto que el deseo de toda mujer era tener un hijo de valía, y las hebreas deseaban el privilegio de
ser la madre de un profeta, en especial del Mesías, se comprende que esta mujer judía se expresase de este
modo. No obstante, la respuesta de Jesús fue: “No; más bien: ¡Felices son los que oyen la palabra de Dios y la
guardan!”, lo que mostró que lo importante no era la proximidad a Jesús en sentido físico, sino la espiritualidad.
Este principio excluye la veneración a María como madre de nuestro Señor. (Lu 11:27, 28.)
w92 15/8 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿De qué depende la verdadera felicidad? La verdadera felicidad depende de nuestra preciada relación con
Jehová, su aprobación y su bendición. (Proverbios 10:22.) Por consiguiente, no podemos alcanzar la felicidad
verdadera si desobedecemos a Jehová y no nos sometemos con gozo a su voluntad. (Lucas 11:28.)—15/5,
páginas 16, 19.
w97 15/11 pág. 12 párr. 18 Manténgase firme en la fe a pesar de las pruebas
18. ¿Cómo difiere el que es solo oidor de la palabra del que también es hacedor?
18 ¿Cómo mostramos que nos guiamos por la palabra? Siendo obedientes ‘hacedores de ella, y no solamente
oidores’. (Lucas 11:28.) Los “hacedores” tienen fe que produce obras, como la participación celosa en el
ministerio cristiano y la asistencia regular a las reuniones del pueblo de Dios. (Romanos 10:14, 15; Hebreos
10:24, 25.) Un mero oidor de la palabra “es semejante al hombre que mira su rostro natural en un espejo”. Se
mira, se va y se olvida de lo que quizá deba corregir en su apariencia. Como “hacedores de la palabra”,
estudiamos y obedecemos con cuidado la “ley perfecta” de Dios, que incluye todo lo que él demanda de
nosotros. La libertad de que disfrutamos así es precisamente lo opuesto de la esclavitud al pecado y a la muerte,
pues aquella conduce a la vida. De modo que ‘persistamos en la ley perfecta’, escudriñándola y obedeciéndola
en todo momento. Y recuerde: como ‘hacedores de la palabra y no oidores olvidadizos’, obtenemos el gozo que
resulta del favor de Dios. (Salmo 19:7-11.)
w00 1/11 pág. 16 párr. 20 Podemos preservar nuestra pureza moral
20. ¿Cómo nos beneficiamos al obedecer los justos mandatos divinos?
20 “¡Felices son los que oyen la palabra de Dios y la guardan!”, declaró Jesús (Lucas 11:28). La obediencia a
los justos mandatos divinos nos hará felices ahora y por toda la eternidad. Si hemos permanecido puros en
sentido moral, sigamos en la misma senda aprovechándonos de todo lo que Jehová nos proporciona para
ayudarnos. Si hemos caído en la inmoralidad, animémonos al saber que Jehová está dispuesto a perdonar a
quienes se arrepienten sinceramente, y resolvámonos a no reincidir jamás (Isaías 55:7).
w09 15/7 págs. 15-16 párr. 3 Imite a Jesús: enseñe con amor
3. ¿Por qué fue Jesús un maestro tan diferente a los líderes religiosos de su día?
3 Entre los escribas y fariseos seguramente había hombres que tenían mucho conocimiento y eran muy
buenos maestros. Entonces, ¿por qué fue Jesús un maestro tan diferente? En primer lugar, porque los líderes
religiosos de su día no amaban al pueblo, sino que lo despreciaban; para ellos, no eran más que “unos malditos”
(Juan 7:49). En cambio, Jesús sentía lástima por las personas, pues, como él dijo, estaban “desolladas y
desparramadas como ovejas sin pastor”; además, era afectuoso, amable y compasivo (Mat. 9:36). En segundo
lugar, los líderes religiosos no amaban a Dios (Juan 5:42). Jesús, por el contrario, amaba profundamente a su
Padre y disfrutaba de hacer su voluntad. Y por último, los escribas y fariseos manipulaban las Escrituras según
su conveniencia, mientras que Jesús amaba “la palabra de Dios”; por eso la enseñó, la explicó, la defendió y rigió
su vida por ella (Luc. 11:28). En efecto, el amor estaba presente en todo aspecto de la vida de Cristo: en sus
palabras, en su manera de tratar a la gente y en su forma de enseñar.
it-2 pág. 505 Nube
Pese a todas las pruebas que identificaban a Jesús como el Mesías, los judíos se negaron egoístamente a
reconocerlo porque esperaban como prueba que cumpliese de modo literal la visión de Daniel 7:13, 14, en la que
se muestra al Hijo del hombre que llega con las nubes del cielo ante la presencia del Anciano de Días, Jehová,
para recibir de sus manos el Reino. Es evidente que confundieron su presencia en el poder del Reino con su
presencia física. Jesús les contestó que no se les daría esa señal. (Lu 11:29.)
w97 15/2 págs. 12-13 párr. 20 ¿Qué propósito tiene la vida?
20. a) ¿En qué caso es mejor el día de la muerte que el día del nacimiento? b) ¿Qué efecto debió tener en
muchas personas la resurrección de Lázaro?
20 Esto significa que el día de la muerte puede ser mejor que el día en que uno nace si para entonces la
persona se ha hecho un buen nombre a los ojos de Jehová, quien puede resucitar a los fieles que mueran. El
Salomón Mayor, Jesucristo, lo demostró. Por ejemplo, devolvió la vida al fiel Lázaro. (Lucas 11:31; Juan 11:1-
44.) Como puede imaginarse, a muchos de los que estaban presentes cuando Lázaro volvió a la vida les impactó
ese suceso, y pusieron fe en el Hijo de Dios. (Juan 11:45.) ¿Piensa que ellos se sentían sin propósito en la vida,
que no tenían ni idea de quiénes eran ni adónde iban? Al contrario, podían ver que no tenían por qué ser como
simples animales, que nacen, viven por un tiempo y luego mueren. Su propósito en la vida estaba directa e
íntimamente ligado con conocer al Padre de Jesús y hacer Su voluntad. ¿Qué puede decirse de nosotros? ¿Nos
ha ayudado este estudio a comprender, tal vez con más claridad, cómo nuestra vida puede y debe tener un
verdadero propósito?
w04 15/3 págs. 13-14 párrs. 20-21 “Haz la obra de evangelizador”
20, 21. ¿Cuáles son algunas bendiciones y beneficios de mantenernos ocupados en la evangelización?
20 Otra bendición de que disfrutamos los evangelizadores es que nos hacemos más comprensivos. Cuando la
gente habla de sus problemas —enfermedades, desempleo, dificultades en el hogar—, no asumimos el papel de
consejeros, sino que les mostramos textos bíblicos que animan y consuelan. Nos interesamos por las personas
que han sido cegadas en sentido espiritual, pero que parecen tenerle amor a la justicia (2 Corintios 4:4). ¡Y qué
bendición es dar ayuda espiritual a quienes están “correctamente dispuestos para vida eterna”! (Hechos 13:48.)
21 La participación regular en la evangelización nos mantiene concentrados en los asuntos espirituales (Lucas
11:34). Esto es muy beneficioso, pues de otro modo podríamos ceder a las tentaciones materialistas, tan
abundantes en este sistema. El apóstol Juan exhortó a los cristianos: “No estén amando ni al mundo ni las cosas
que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él; porque todo lo que hay en el
mundo —el deseo de la carne y el deseo de los ojos y la exhibición ostentosa del medio de vida de uno— no se
origina del Padre, sino que se origina del mundo. Además, el mundo va pasando, y también su deseo, pero el
que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” (1 Juan 2:15-17). Mantenernos ocupados en la
evangelización, con mucho que hacer en la obra del Señor, impide que amemos al mundo (1 Corintios 15:58).
w08 15/3 pág. 32 Puntos sobresalientes del libro de Lucas
Lecciones para nosotros:
Lucas 11:41. Nuestras dádivas de misericordia deben proceder de un corazón bien dispuesto y lleno de amor.
km 6/04 pág. 3 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
A diferencia de la enseñanza de los fariseos, ¿cómo apelaba al corazón la enseñanza de Jesús? [be-S pág. 59 §
2, 3]. Jesús enseñó la obediencia sincera motivada por el amor a Dios (Mat. 15:8), y animó a sus oyentes
a evaluarse en cuanto a sus motivos (Mar. 2:8). En contraste, los fariseos pasaban por alto asuntos más
importantes y hacían hincapié en cumplir los detalles ínfimos de la Ley y las reglas que ellos mismos
establecían, lo que resultaba en una mera apariencia externa de santidad (Luc. 11:42).
be pág. 59 párrs. 2-3 Hágase un buen maestro
Jesús sabía que los seres humanos se dejan llevar por la apariencia externa, mientras que Jehová mira el
corazón (1 Sam. 16:7). Lo que debe impulsarnos a servir a Dios es el amor que le tenemos, no el deseo de
impresionar a los demás (Mat. 6:5-8). Los fariseos, en cambio, efectuaban muchas cosas para lucirse. Hacían
hincapié en cumplir los detalles de la Ley y las reglas que ellos mismos establecían, pero no reflejaban
cualidades que los vincularan al Dios que decían adorar (Mat. 9:13; Luc. 11:42). Jesús enseñó que la obediencia
a los requisitos divinos es importante, pero también que el valor de tal obediencia depende de lo que anide en el
corazón (Mat. 15:7-9; Mar. 7:20-23; Juan 3:36). Si imitamos a Jesús, obtendremos los mejores resultados.
Aunque es primordial que enseñemos a los demás lo que Dios espera de todos nosotros, también lo es que
conozcan la personalidad de Jehová y lo amen, de modo que su conducta refleje lo mucho que valoran su buena
relación con el Dios verdadero.
Claro está, para beneficiarse de tal enseñanza, la gente tiene que hacerse un examen de conciencia. Jesús
animó a sus oyentes a evaluarse en cuanto a sus motivos y sentimientos. Cuando corregía una idea errónea, les
preguntaba por qué pensaban, decían o hacían algo determinado. Sin embargo, iba más allá, pues acompañaba
sus preguntas con alguna declaración, ilustración o acto que les hiciera ver las cosas desde la perspectiva
correcta (Mar. 2:8; 4:40; 8:17; Luc. 6:41, 46). Usted también puede sugerir a quienes lo escuchen que se hagan
preguntas como: “¿Por qué me atrae este proceder?” o “¿Por qué reacciono así ante esta situación?”. Después
motívelos para que adopten los puntos de vista de Jehová.
it-1 pág. 1140 Hierbabuena
Planta muy aromática mencionada dos veces en la Biblia. Se hace referencia a ella cuando se habla del
cuidado escrupuloso que ejercían los escribas y fariseos al dar el décimo de la hierbabuena, mientras
descuidaban los asuntos de más peso de la Ley. (Mt 23:23; Lu 11:42.) En Palestina y en Siria hay diversas
variedades de hierbabuena, siendo la más común la Mentha longifolia. Es probable que la palabra griega
hē·dý·o·smon (literalmente, “bienoliente”) no aplicara tan solo a una variedad en particular, sino que abarcara las
diversas clases conocidas de hierbabuena.
it-2 pág. 1165 Tumba conmemorativa
No eran ostentosas. Aunque servían de recuerdo del fallecido, parece ser que las tumbas conmemorativas
judías no solían adornarse ostentosamente. Algunas pasaban tan inadvertidas que la gente podía caminar sobre
ellas sin darse cuenta. (Lu 11:44.) Aunque la costumbre de los pueblos paganos vecinos era adornar las tumbas
tan lujosamente como las circunstancias lo permitiesen, las sepulturas judías más antiguas que se han
encontrado se caracterizan por su sencillez. Esto se debía a que la religión judía no les permitía venerar a los
difuntos ni fomentaba la creencia en una existencia posterior a la muerte en la región de los espíritus, ideas en
las que sí creían los egipcios, cananeos y babilonios. Por lo tanto, aun cuando muchos críticos aseguran que la
adoración del pueblo de Israel era desde sus comienzos sincrética, es decir, que combinaba doctrinas
contradictorias, y que se desarrolló al añadírsele dogmas y costumbres de cultos anteriores, la resistencia
fundamental a tal corrupción religiosa vuelve a demostrarse en la sencillez de sus sepulturas.
km 12/93 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
Jesús debió referirse en Lucas 11:51 a la lapidación de Zacarías, hijo de Jehoiadá. (2 Cró. 24:20, 21.) [6, Lectura
semanal de la Biblia; véase w80-S 1/8 pág. 28.] Cierto.
w80 1/8 pág. 28 Un rey que olvidó la gratitud
A Zacarías, el hijo de Joiada, se le inspiró divinamente a proclamar: “Esto es lo que ha dicho el Dios
verdadero: ‘¿Por qué están ustedes traspasando los mandamientos de Jehová, de modo que no pueden tener
buen éxito? Porque ustedes han dejado a Jehová, él, a su vez, los dejará a ustedes.’”—2 Cró. 24:20.
¿Respondió Joás con aprecio a la palabra que Jehová dio por medio de su primo? Al contrario, ni siquiera
tomó en consideración la bondad que Joiada, el padre de su primo, le había mostrado. Joás ordenó que Zacarías
fuera muerto a pedradas en el patio del templo. Cuando estaba a punto de morir, Zacarías dijo: “Jehová lo vea y
lo reclame.”—2 Cró. 24:21, 22.
Está claro que siglos más tarde Jesucristo se refirió a este incidente, cuando dijo: “La sabiduría de Dios
también dijo: ‘Yo les enviaré profetas y apóstoles, y a algunos de ellos matarán y perseguirán, para que la sangre
de todos los profetas derramada desde la fundación del mundo sea demandada a esta generación, desde la
sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que fue muerto entre el altar y la casa.’”—Luc. 11:49-51.
Joás ciertamente recibió el castigo que merecía, al igual que más tarde la infiel generación de judíos del
primer siglo E.C. Jehová Dios retiró de aquel rey ingrato su bendición y protección. Una pequeña fuerza militar
siria bajo el mando de Hazael invadió a Judá con éxito y obligó a Joás a entregar tesoros del santuario. Cuando
el ejército sirio se retiró, el rey era un hombre enfermo y arruinado. Finalmente, dos de sus propios siervos lo
asesinaron.—2 Rey. 12:17-21; 2 Cró. 24:23-27.
¡Qué diferente pudo haber sido la vida de Joás si hubiera continuado siendo un siervo de Jehová que hubiera
mostrado aprecio y hubiera continuado experimentando la protección y el favor divinos! En nuestro caso, la vida
también puede ser diferente, siempre y cuando continuemos mostrando que apreciamos los justos requisitos de
Dios. Un espíritu de ingratitud solo puede causar ruina, como sucedió en el caso de Joás. Por lo tanto,
esforcémonos por continuar apreciando intensamente la dirección divina.
kl cap. 5 pág. 48 párr. 12 ¿La adoración de quiénes acepta Dios?
12. ¿Qué contaminó la adoración de Israel, y con qué resultado?
12 En un principio los israelitas practicaban la religión pura que Dios les había dado, pero con el tiempo la
contaminaron con enseñanzas y filosofías humanas. (Jeremías 8:8, 9; Malaquías 2:8, 9; Lucas 11:52.) Aunque
los fariseos —caudillos religiosos judíos— pensaban que Dios aceptaba su forma de adorar, Jesús les dijo:
“Aptamente profetizó Isaías acerca de ustedes, hipócritas, como está escrito: ‘Este pueblo me honra con los
labios, pero su corazón está muy alejado de mí. En vano me siguen adorando, porque enseñan como doctrinas
mandatos de hombres’”. (Marcos 7:6, 7.)
w02 15/6 pág. 13 párr. 8 Sigamos el modelo real
8. ¿Por qué no les servía de nada a los líderes religiosos judíos leer y estudiar la Biblia?
8 Sin embargo, quizá nos extrañe un pasaje que pudiera dar a entender que Jesús no fomentaba el estudio de
la Biblia. En Juan 5:39, 40 leemos lo que Jesús dijo a algunas personas de su día: “Ustedes escudriñan las
Escrituras, porque piensan que por medio de ellas tendrán la vida eterna; y estas son las mismas que dan
testimonio acerca de mí. Y con todo, ustedes no quieren venir a mí para que tengan vida”. Con estas palabras
Jesús no quiso desanimar a sus oyentes judíos de estudiar las Escrituras. Solo puso de relieve que no eran
sinceros ni consecuentes. Ellos sabían que las Escrituras podían llevarlos a la vida eterna, pero las mismas
Escrituras que escudriñaban también deberían haberlos conducido al Mesías, Jesús. Sin embargo, no quisieron
aceptarlo. Por lo tanto, el estudio carecía de valor en su caso, ya que no eran sinceros ni se dejaban enseñar
(Deuteronomio 18:15; Lucas 11:52; Juan 7:47, 48).
CAPITULO 12
sl cap. 12 págs. 208-209 párr. 11 La cristiandad y el judaísmo se encaran ahora a la desolación
11. (a) En los tiempos de la Biblia, ¿qué era la levadura, y qué efecto tiene? (b) En las Escrituras, ¿cómo
se usa figurativamente la levadura? Ilustre.
11 La levadura, en los tiempos de la Biblia, era una porción de masa de pan agria, o fermentada, que había
sido conservada y que se añadía a una nueva masa para hacerla fermentar y formar burbujas de gas que
leudarían o aligerarían la masa entera. La fermentación es en realidad un proceso de desintegración, una
corrupción, y por eso a menudo hace que las cosas se dañen o pudran. Por esta razón en la Santas Escrituras
por lo general se le usa en mal sentido figurativamente. Por ejemplo, los fariseos y saduceos incrédulos eran
portadores de levadura espiritual, acerca de la cual Jesús dijo a sus discípulos: “Guárdense de la levadura de los
fariseos y saduceos.” Los discípulos captaron que esto significaba las “enseñanzas de los fariseos y saduceos.”
(Mateo 16:6-12) Según Lucas 12:1, Jesús dijo a sus discípulos: “Guárdense de la levadura de los fariseos, que
es la hipocresía.” Esta levadura doctrinal y de ritos también podía tener un matiz político, según lo representaban
los seguidores judíos del partido del rey Herodes; por eso Jesús dijo: “Mantengan los ojos abiertos, cuídense de
la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes.”—Marcos 8:15.
km 4/03 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Qué quiso decir Jesús con las palabras recogidas en Lucas 12:2? Aunque una demostración exterior de
piedad ocultaba la iniquidad de los fariseos, con el tiempo quedaría desenmascarada. Los discípulos de
Jesús pondrían al descubierto valerosamente la malvada hipocresía farisaica a riesgo de su propia vida.
(Basta con la sustancia.) (Luc. 12:3-5.)
w95 15/4 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿De qué tres maneras muestra la Biblia que somos de gran valor a los ojos de Dios? La Biblia enseña que
todos somos valiosos a los ojos de Dios (Lucas 12:6, 7); muestra lo que Jehová valora en nosotros (Malaquías
3:16), y dice lo que Jehová ha hecho para demostrar su amor por nosotros. (Juan 3:16.)—1/4, páginas 11, 12, 14.
it-1 pág. 1231 Inquietud
Incluso si a un cristiano se le lleva ante las autoridades para ser interrogado en tiempos de persecución, su
confianza en la ayuda de Dios puede evitarle la inquietud. Jehová puede sostenerle mediante Su espíritu para
que sea capaz de hacer frente a la prueba, y hasta hacer posible que en esas circunstancias dé un buen
testimonio. (Mt 10:18-20; Lu 12:11, 12.)
km 12/97 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Por qué no quiso involucrarse Jesús en una disputa respecto a una herencia? (Luc. 12:13, 14) [Lectura
semanal de la Biblia; véase w97-S 1/4 pág. 28]. Jesús vino a declarar las buenas nuevas del Reino, no a
dirimir contiendas legales. Además, la Ley de Dios ya había prescrito la manera de resolver las disputas.
(Deu. 1:16, 17.)
w96 1/9 págs. 22-23 párr. 13 Vivamos en conformidad con la ley del Cristo
13. En vez de responder directamente a las preguntas o dar sus propias opiniones, ¿por qué nos ayudan
los ancianos a que analicemos los asuntos?
13 ¿Por qué actúa de ese modo el anciano con experiencia? Por al menos dos razones. En primer lugar, Pablo
dijo a una congregación que él no era ‘amo sobre la fe de ellos’. (2 Corintios 1:24.) Al ayudar a su hermano a
razonar sobre la base de las Escrituras y a tomar su propia decisión con conocimiento de causa, el anciano imita
la actitud de Pablo. Reconoce los límites de su autoridad, tal como Jesús reconoció los suyos. (Lucas 12:13, 14;
Judas 9.) Al mismo tiempo, los ancianos ofrecen con presteza consejo bíblico útil, y a veces firme, siempre que
es necesario. En segundo lugar, está preparando a su compañero cristiano. El apóstol Pablo dijo: “El alimento
sólido pertenece a personas maduras, a los que mediante el uso tienen sus facultades perceptivas entrenadas
para distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto”. (Hebreos 5:14.) Así que para pasar a la madurez tenemos
que usar nuestras facultades perceptivas y no esperar siempre que otra persona nos diga qué debemos hacer. Al
enseñar a su compañero cristiano a razonar sobre la base de las Escrituras, el anciano le ayuda a progresar.
w02 15/4 pág. 20 párr. 9 Dirijamos nuestros pasos siguiendo los principios divinos
9. ¿Por qué no es siempre sencillo entender y aplicar los principios bíblicos?
9 Entender y aplicar los principios bíblicos no es tan sencillo como seguir un código legal. Los seres humanos
imperfectos tal vez rehuyamos el esfuerzo que exige razonar partiendo de principios, y prefiramos la comodidad
de seguir una regla al tomar decisiones o vernos ante una disyuntiva. Es posible que en ocasiones busquemos la
dirección de un cristiano maduro —por ejemplo, un anciano de congregación— con la esperanza de que nos dé
una regla específica pertinente para el caso. Sin embargo, puede ser que ni la Biblia ni las publicaciones que en
ella se basan suministren una regla categórica, y aun si se nos proporciona una, no nos servirá en todo momento
ni en toda circunstancia. Quizá recordemos que cierto hombre hizo esta petición a Jesús: “Maestro, di a mi
hermano que divida conmigo la herencia”. En lugar de apresurarse a dictar una norma para resolver las disputas
entre hermanos carnales, Jesús enunció un principio más general: “Mantengan abiertos los ojos y guárdense de
toda suerte de codicia”. De ese modo suministró una pauta que fue útil entonces y sigue siéndolo hoy día (Lucas
12:13-15).
fu págs. 5-6 párr. 5 Un futuro seguro... cómo usted puede obtenerlo
5. ¿Qué punto de vista práctico nos anima la Biblia a adoptar con respecto al dinero y otras posesiones
materiales? (Eclesiastés 7:12)
5 La Biblia nos ayuda a ver la vida de una manera práctica y apegada a la realidad. Con miras a nuestro
bienestar duradero, nos insta a poner nuestra confianza en aquello que perdurará. Hoy millones de personas
ponen su confianza en las posesiones materiales. La Biblia, aunque reconoce el valor del dinero y otras
posesiones materiales, muestra que éstas no son las cosas importantes en la vida. Declara la innegable verdad
de que “aun cuando uno tenga en abundancia, su vida no resulta de las cosas que posee.” (Lucas 12:15) Las
posesiones pueden perder su valor. Pueden ser robadas o destruidas. La vida del dueño puede ser puesta en
peligro por alguien que esté tratando de robar su dinero. La seguridad verdadera debe hallarse en otra parte.
Pero, ¿dónde?
es13 pág. 99 Guárdense de toda suerte de codicia (Luc. 12:15).
Toda familia cristiana debería evaluar seriamente cuánto tiempo y dinero dedica al entretenimiento y a la
adquisición de bienes materiales. Antes de hacer una compra no solo debemos evaluar si está dentro de nuestro
presupuesto. También hay otros factores que tomar en cuenta. Preguntémonos, por ejemplo: “¿Tendré tiempo
para usar el artículo y mantenerlo en buen estado? ¿Me tomará mucho aprender a utilizarlo?”. Los jóvenes, por
su parte, deberían preguntarse: “¿Soy equilibrado, o me he dejado arrastrar por la publicidad y estoy siempre
pidiéndoles a mis padres que me compren ropa u otros artículos de marca?”. Sin duda, todos los miembros del
hogar deberían pensar en lo siguiente: “Si adquiero cierto artículo, ¿ayudaré a mi familia a estar preparada para
la venida del Hijo del hombre?”. Nunca perdamos la confianza en esta promesa de Jehová: “De ningún modo te
dejaré y de ningún modo te desampararé” (Heb. 13:5). w11 15/5 2:7, 8
w11 15/5 pág. 12 párrs. 7-8 Familias cristianas, manténganse listas
7. ¿Por qué debemos tener bien “abiertos los ojos”?
8. ¿Cómo podemos mantener “abiertos los ojos” al hacer compras?
7 La codicia es fácil de detectar en los demás, pero no en uno mismo. Por eso es bueno seguir este consejo
de Jesús: “Mantengan abiertos los ojos y guárdense de toda suerte de codicia” (Luc. 12:15). Para lograrlo,
debemos examinarnos a fondo y ver en qué tenemos puesto el corazón. Toda familia cristiana debería evaluar
seriamente cuánto tiempo y dinero dedica al entretenimiento y a la adquisición de bienes materiales.
8 Antes de hacer una compra no solo debemos evaluar si está dentro de nuestro presupuesto. También hay
otros factores que tomar en cuenta. Preguntémonos, por ejemplo: “¿Tendré tiempo para usar el artículo y
mantenerlo en buen estado? ¿Me tomará mucho aprender a utilizarlo?”. Los jóvenes, por su parte, deberían
preguntarse: “¿Soy equilibrado, o me he dejado arrastrar por la publicidad y estoy siempre pidiéndoles a mis
padres que me compren ropa u otros artículos de marca?”. Sin duda, todos los miembros del hogar deberían
pensar en lo siguiente: “Si adquiero cierto artículo, ¿ayudaré a mi familia a estar preparada para la venida del Hijo
del hombre?”. Nunca perdamos la confianza en esta promesa de Jehová: “De ningún modo te dejaré y de ningún
modo te desampararé” (Heb. 13:5).
tp73 cap. 10 pág. 117 párr. 17 ¿Está usted dispuesto a encararse a la verdad en su vida?
17. (a) Cuando alguien fija su corazón en adquirir riquezas materiales, ¿qué verdad está pasando por
alto? (b) ¿Qué evidencia hay de que es práctico en nuestro día aplicar los principios de la honradez y la
veracidad al ganarse el sustento?
17 Cuando alguien cede al deseo de riquezas, no está encarándose resueltamente al hecho de que, como dijo
Jesucristo, “aun cuando uno tenga en abundancia, su vida no resulta de las cosas que posee.” (Lucas 12:15)
Mucho mejor es poner fe en que Dios puede suministrar a sus siervos lo que necesitan. En más de doscientos
países entre los más de millón y medio de testigos de Jehová hay prueba viviente de que Dios sí provee. Bajo
toda forma de gobierno y en toda clase de empleo legítimo, Testigos de toda raza y antecedentes pueden
continuar viviendo vidas felices, y tienen suministrado lo que necesitan. Es verdad que aguantan burlas y, en
algunos lugares persecución física debido a su fe. No obstante, su fe en que Dios puede proveer aun cuando la
honradez los pone en una aparente desventaja ha sido recompensada. Han obtenido el respeto de sus
semejantes y a menudo son preferidos como empleados debido a su honradez. Hasta en este mundo falto de
honradez, la gente todavía quiere tratar con los que son dignos de confianza. Pero lo más importante es que los
rectos disfrutan de una conciencia limpia debido a su honradez; y, porque hacen la voluntad de Dios, tienen la
expectativa de vida eterna en su nuevo orden.
lv cap. 5 págs. 58-59 párr. 16 Qué implica no ser parte del mundo
16. ¿En qué sentido es el espíritu del mundo contrario a las enseñanzas de Jesús, y qué preguntas
deberíamos hacernos?
16 El espíritu del mundo es muy engañoso. Mueve a millones de personas a buscar la felicidad en el dinero y
los bienes materiales. Sin embargo, Jesús dijo que “hasta cuando uno tiene en abundancia, su vida no resulta de
las cosas que posee” (Lucas 12:15). Jesús no fue extremista ni recomendó llevar una vida austera de constantes
privaciones. Pero sí enseñó que solo conseguirán la verdadera felicidad y la salvación “los que tienen conciencia
de su necesidad espiritual” y mantienen el ojo “sencillo”, es decir, los que gozan de una visión espiritual clara,
centrada y pura (Mateo 5:3; 6:22, 23). Por eso, preguntémonos: “¿De verdad creo lo que Jesús enseñó, o estará
influyendo en mí ‘el padre de la mentira’?” (Juan 8:44). “¿Qué dan a entender mis palabras, mis metas, mis
prioridades y mi forma de vivir?” (Lucas 6:45; 21:34-36; 2 Juan 6.)
w03 15/7 pág. 12 párr. 10 ¿Tenemos “una actitud de espera”?
10. ¿Por qué debemos estar en guardia contra “el poder engañoso de las riquezas”?
10 Abundaremos en hechos de devoción piadosa si damos prioridad al Reino de Dios en nuestra vida (Mateo
6:33). Para ello se requiere un punto de vista equilibrado de los bienes materiales, tal como Jesús nos advirtió:
“Mantengan abiertos los ojos y guárdense de toda suerte de codicia, porque hasta cuando uno tiene en
abundancia, su vida no resulta de las cosas que posee” (Lucas 12:15). Es posible que nos cueste imaginar que
alguna vez el amor al dinero pueda cegarnos, pero conviene recordar que “la inquietud de este sistema de cosas
y el poder engañoso de las riquezas ahogan la palabra” de Dios (Mateo 13:22). A veces no es fácil ganarse la
vida. En algunas partes del mundo, este hecho induce a muchos a pensar que si desean vivir mejor deben
mudarse a un país más próspero, quizá separándose de su familia por varios años. Incluso hay siervos de Dios
que han razonado así. Ir al extranjero probablemente les permita proporcionar comodidades modernas a los
seres queridos que dejaron atrás, pero ¿qué puede ocurrir con la salud espiritual de ellos? Sin una jefatura
apropiada en el hogar, ¿tendrán la espiritualidad necesaria para sobrevivir al día de Jehová?
km 4/90 pág. 5 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Cual es el punto clave de la ilustración que se halla en Lucas 12:16-21? [6, Lectura semanal de la Biblia; véase
w86-S 15/7 pág. 31.] De algún modo aquel hombre iba a morir esa misma noche. Pero, ¿en qué condición
se hallaba el ante Dios?
w05 15/12 pág. 27 párr. 12 Ahora es el momento de actuar con decisión
12. ¿En qué situación peligrosa se hallan algunos cristianos bautizados, y qué deben hacer?
12 Por desgracia, algunos cristianos bautizados se han hecho irregulares o inactivos en su servicio a Dios
(Hebreos 10:23-25; 13:15, 16). Otros han perdido el celo debido a la persecución, la lucha por conseguir el
sustento, el afán de riquezas o la búsqueda de placeres egoístas. Jesús advirtió que estas cosas harían tropezar,
ahogarían y entramparían a algunos de sus seguidores (Mateo 10:28-33; 13:20-22; Lucas 12:22-31; 21:34-36).
Pero en vez de ‘cojear entre dos opiniones’, por así decirlo, deben ‘ser celosos y arrepentirse’ y cumplir de
manera resuelta con su dedicación a Dios (Revelación 3:15-19).
mn pág. 20 párr. 38 “¡Mira! Estoy haciendo nuevas todas las cosas”
38. (a) ¿Cómo usa Jesús el valor de su sacrificio, y primeramente a favor de quiénes? (b) ¿De qué otro
gran milagro habló Jesús?
38 Después de cuarenta días el resucitado Jesús ascendió a la misma presencia de Dios en los cielos, para
presentar allí el valor de su sacrificio humano perfecto como medio de liberación para toda la humanidad. “Pero
este hombre ofreció un solo sacrificio por los pecados perpetuamente y se sentó a la diestra de Dios, esperando
desde entonces hasta que sus enemigos fuesen colocados como banquillo para sus pies.” (Hebreos 10:12, 13)
Los primeros que son libertados mediante este rescate son un “rebaño pequeño” de cristianos fieles “que
pertenecen al Cristo.” (Lucas 12:32; 1 Corintios 15:22, 23) Estos son “comprados de entre la humanidad,” y por
eso en la resurrección llegan a ser socios espíritus de Cristo en los cielos. (Revelación 14:1-5) Sin embargo,
¿qué hay de las grandes masas de la humanidad que actualmente yacen muertas en sus sepulcros? Cuando
Jesús estuvo en esta Tierra, habló de otro gran milagro que se ejecutará al tiempo que él restaure la Tierra
paradisíaca. Dijo: “No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas
conmemorativas oirán su voz y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que
practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.”—Juan 5:28, 29.
km 4/90 pág. 6 Repaso de la Escuela del Ministerio Teocrático
¿Qué dos grupos de personas responden hoy a la voz de Jesús, siguen su guía y disfrutan de su cuidado
amoroso? (Juan 10:27, 28.) [16, Lectura semanal de la Biblia; véase w90-S 15/3.] El “rebaño pequeño” y las
“otras ovejas”. (Luc. 12:32; Juan 10:16.)
km 3/05 pág. 1 párr. 1 Mayor énfasis en la Biblia
1. En su origen, ¿para quién se publicaba principalmente la revista The Watchtower? ¿Y The Golden Age?
1 El 1 de octubre de 1919 salió a la luz el primer número de la revista The Golden Age (La edad de oro), que
comenzó a editarse en español en 1932 con el nombre Luz y Verdad. Esta publicación resultó ser un valioso
instrumento para la predicación. La razón era que estaba destinada al gran público, en contraste con la revista
The Watchtower (hoy conocida en español como La Atalaya), que por años se dirigió principalmente al “rebaño
pequeño” (Luc. 12:32). The Golden Age fue recibida con tanto entusiasmo entre los publicadores del Reino, que
durante muchos años su tirada fue muy superior a la de la revista The Watchtower.
pe cap. 14 pág. 124 párr. 13 ¿Quiénes van al cielo, y por qué?
13. (a) ¿Por qué no irán al cielo los infantes? (b) Respecto a cantidad, ¿cómo describió Jesús a los que
reciben el Reino?
13 Puesto que han de gobernar sobre la Tierra, es obvio que los que van al cielo serán seguidores de Cristo
que habrán sido examinados y probados para ello. Esto significa que no se llevará al cielo a infantes o niñitos,
quienes no habrán sido sometidos a una prueba completa durante años de servicio cristiano. (Mateo 16:24) Sin
embargo, esos jóvenes que mueren tienen la esperanza de que se les levante a la vida en la Tierra. (Juan 5:28,
29) De modo que la cantidad total de los que van al cielo será pequeña en comparación con los muchos que
recibirán vida en la Tierra bajo la gobernación del Reino. Jesús dijo a sus discípulos: “No teman, rebaño
pequeño, porque su Padre ha aprobado darles el reino.”—Lucas 12:32.
wt cap. 9 págs. 79-80 párr. 3 El poder de la esperanza de la resurrección
3. a) ¿Por qué razones es importante la resurrección en el cumplimiento del propósito de Jehová? b) ¿En
qué situaciones en especial es una fuente de fortaleza para nosotros la esperanza de la
resurrección?
3 La resurrección nos libra del miedo morboso a la muerte. Jehová puede permitir, sin que ello ocasione un
daño irreparable a sus siervos fieles, que Satanás vaya hasta el extremo en su intento de probar la maliciosa
acusación de que “todo lo que el hombre tiene lo dará en el interés de su alma” (Job 2:4). Puesto que Jesús fue
fiel a Jehová hasta la misma muerte, Él lo resucitó para vivir en el cielo. De este modo, el Hijo de Dios pudo
presentar ante el trono celestial de su Padre el valor de su sacrificio humano perfecto, sacrificio que nos permite
obtener la vida. La resurrección también hace posible que los componentes del “rebaño pequeño”, por ser
coherederos con Cristo, tengan la perspectiva de unirse a él en el Reino celestial (Lucas 12:32). En el caso de
otras personas, existe la esperanza de que resuciten para vivir eternamente en un paraíso terrestre (Salmo
37:11, 29). Para todo cristiano que se enfrenta a pruebas que lo ponen cara a cara con la muerte, la esperanza
de la resurrección es una fuente de fortaleza “más allá de lo normal” (2 Corintios 4:7).
w04 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Por qué dicen los testigos de Jehová que el número 144.000 es literal?
Después de que se le hablara de los 144.000, al apóstol Juan se le mostró “una gran muchedumbre, que ningún
hombre podía contar” (Revelación [Apocalipsis] 7:4, 9). Si el número 144.000 fuera simbólico, se perdería la
fuerza del contraste. Cuando Jesús habló de los que gobernarían con él, los llamó “rebaño pequeño” (Lucas
12:32).—1/9, página 30.
it-2 pág. 691 Posturas y ademanes
Ceñirse los lomos indica prepararse para la acción. Se basaba en la costumbre de tiempos bíblicos de
recogerse las amplias prendas de vestir con un cinturón o faja de manera que no estorbasen al trabajar,
correr, etc. (Job 40:7; Jer 1:17; Lu 12:37; 1Pe 1:13, nota.)
es13 pág. 88 Septiembre Manténganse listos (Luc. 12:40).
3, 4. a) ¿Contra qué trampa deben estar en guardia las familias cristianas? b) ¿Qué significa tener el ojo
“sencillo”?
Si queremos que nuestra familia esté alerta cuando llegue Cristo, no podemos dejar que nada nos distraiga del
servicio a Jehová; hemos de mantener la guardia bien en alto. De ahí que sea tan oportuno el consejo de Jesús
acerca de tener el ojo “sencillo” (Mat. 6:22, 23). Tal como una lámpara nos alumbra el camino y evita que
caigamos, así los ojos simbólicos —“los ojos [del] corazón”— pueden iluminarnos y ayudarnos a andar sin
tropiezos por la vida (Efe. 1:18). Para que el ojo literal vea con claridad, debe estar sano y ser capaz de enfocar
bien los objetos. Eso mismo sucede con los ojos del corazón. Tener el ojo sencillo significa concentrarse en
alcanzar un solo objetivo. Implica enfocar la vista en los asuntos espirituales, en vez de vivir únicamente para
obtener bienes materiales o para satisfacer las necesidades físicas de la familia (Mat. 6:33). w11 15/5 2:3, 4
km 4/04 pág. 4 párr. 5 Alimento espiritual al debido tiempo
5. ¿Qué motivos de alegría nos proporcionan las asambleas de distrito?
5 Toda asamblea celebrada antes del Armagedón —ya sea en un campo de refugiados, en un país en guerra,
o en un marco más pacífico y multitudinario— constituye una victoria sobre Satanás. Dado que formamos una
hermandad unida, atesoramos cada oportunidad de congregarnos en las asambleas de distrito (Eze. 36:38).
Estamos seguros de que, en su gran amor, Jehová nos proveerá una vez más “víveres a su debido tiempo” (Luc.
12:42).
km 5/09 pág. 3 párr. 1 ¿Cuánto valor tienen nuestras publicaciones?
1. ¿Cómo podemos imitar el aprecio de Jesús por las provisiones de Jehová?
1 Tras alimentar milagrosamente a una multitud, Jesús ordenó que se guardaran los sobrantes (Mat. 14:19-
21). Tal aprecio por las provisiones de Jehová nos pone un excelente ejemplo: hay que concederle el debido
valor a todo lo que Jehová nos provee mediante el “mayordomo fiel”. En otras palabras, se nos dice: “Muéstrense
agradecidos” (Col. 3:15; Luc. 12:42; Mat. 24:45-47).
w92 15/4 págs. 16-17 párr. 21 La “gente dada”... provisión de Jehová
21. ¿Qué deberes y privilegios adicionales han recibido algunos hermanos que tienen la esperanza
terrestre?
21 Los privilegios adicionales de los netineos tuvieron que ver directamente con actividades espirituales.
Parece que los hijos de los siervos de Salomón recibieron responsabilidades administrativas. Hoy, también,
Jehová ha bendecido a su pueblo con “dádivas en hombres” para que atiendan las necesidades de este. (Efesios
4:8, 11, 12.) Esta provisión incluye a muchos centenares de hermanos maduros y experimentados que participan
en ‘pastorear los rebaños’ al servir de superintendentes de circuito y de distrito y en Comités de Sucursales en
las 98 sucursales de la Sociedad Watch Tower. (Isaías 61:5.) Hombres capaces reciben adiestramiento para
ayudar a preparar los víveres espirituales en la sede mundial de la Sociedad, bajo la dirección del “mayordomo
fiel” y su Cuerpo Gobernante. (Lucas 12:42.) Otros voluntarios dedicados de mucha experiencia han sido
adiestrados para encargarse del manejo de hogares Betel y fábricas y para supervisar, por toda la Tierra,
programas de construcción de nuevas sucursales y salones para la adoración cristiana. Han sobresalido en
colaborar estrechamente con el resto ungido, que constituye parte del sacerdocio real. (Compárese con
1 Corintios 4:17; 14:40; 1 Pedro 2:9.)
w06 15/1 pág. 29 párr. 16 Opongámonos al Diablo, y él huirá
16. ¿Cómo podemos estar siempre protegidos contra las fuerzas espirituales malignas?
16 A fin de estar siempre protegidos contra las fuerzas espirituales malignas, tenemos, entre otras cosas, que
leer y estudiar la Palabra de Dios con regularidad, haciendo para ello buen uso de las publicaciones que nos
proporciona “el mayordomo fiel” (Lucas 12:42). Así llenaremos la mente de sana información espiritual, en
armonía con el consejo de Pablo: “Hermanos, cuantas cosas sean verdaderas, cuantas sean de seria
consideración, cuantas sean justas, cuantas sean castas, cuantas sean amables, cuantas sean de buena
reputación, cualquier virtud que haya y cualquier cosa que haya digna de alabanza, continúen considerando
estas cosas” (Filipenses 4:8).
w03 15/5 pág. 17 párr. 11 ¡Escuche lo que el espíritu dice!
11. ¿Qué debemos hacer si nos estamos adormeciendo espiritualmente?
11 Ninguno de nosotros desea caer en el lastimoso estado de la congregación de Sardis, pero ¿y si percibimos
que nuestra espiritualidad se está adormeciendo? Por nuestro propio bien, actuemos sin demora. Si nos estamos
yendo por malos caminos o hemos descuidado las reuniones o el ministerio, roguemos a Jehová que nos ayude
(Filipenses 4:6, 7, 13). La lectura diaria de la Biblia y el estudio de las Escrituras y de las publicaciones del
“mayordomo fiel” nos mantendrán despiertos espiritualmente (Lucas 12:42-44). De ese modo nos pareceremos a
los cristianos de Sardis que contaban con la aprobación de Cristo y seremos una bendición para nuestros
hermanos en la fe.
w06 15/11 pág. 26 párr. 2 Aceptemos siempre la disciplina de Jehová
2. ¿Qué implica la disciplina, y a través de qué medios podemos recibirla?
2 La “disciplina” mencionada en la Biblia implica castigo y corrección, al igual que instrucción y educación.
El apóstol Pablo escribió: “Ninguna disciplina parece por el presente ser cosa de gozo, sino penosa; sin embargo,
después, a los que han sido entrenados por ella, da fruto pacífico, a saber, justicia” (Hebreos 12:11). Lo cierto es
que cuando aceptamos y acatamos la disciplina divina, nos mantenemos en la senda de la justicia y nos
acercamos al Dios santo, Jehová (Salmo 99:5). La corrección puede venir a través de otros cristianos, de lo que
oímos en las reuniones y de lo que aprendemos al estudiar la Palabra de Dios y las publicaciones del
“mayordomo fiel” (Lucas 12:42-44). ¡Cuánto debemos agradecer que se nos indiquen los cambios que tenemos
que efectuar!
ka cap. 17 pág. 362 párr. 64 El “esclavo” que vivió para ver la “señal”
64. ¿Con quiénes asigna el amo a los que son como “aquel esclavo malo,” para que tengan su porción,
pero con quiénes no quiso que estuvieran?
64 Aquella clase que fue ‘cortada’ desplegó las características y sufrió las consecuencias de “aquel esclavo
malo” descrito por Jesús y, por lo menos de manera limitada, se le pudiera llamar la clase del “esclavo malo.” En
su ilustración Jesús dijo que el amo “le asignará su parte con los hipócritas.” (Mateo 24:51) En la ilustración
correspondiente en la cual al “esclavo” se le llama un “mayordomo,” Jesús dice: “Le asignará una parte con los
infieles.” (Lucas 12:46) Durante su parousía o presencia el Señor Jesús definitivamente no quiere tener dentro
de su “servidumbre” o grupo de “domésticos” a cristianos solo por afirmación que tengan los rasgos de “aquel
esclavo malo” o “mayordomo” malo. El cristianismo de ésos resulta ser hipócrita y ellos merecen estar con los
hipócritas religiosos de la cristiandad. Dan prueba de ser infieles, no fieles, no confiables, no dignos de confianza
en aquello para lo cual fueron nombrados por el Señor. Les corresponde estar con los individuos infieles de la
cristiandad que afirman ser cristianos.
bw cap. 4 pág. 46 párr. 12 Alimento que es esencial para vida eterna
12. ¿Qué relación tiene nuestra actitud para con el obtener conocimiento exacto con las bendiciones que
podemos recibir?
12 Nuestra actitud para con la obtención de un mejor entendimiento de la Palabra de Dios está directamente
relacionada con las bendiciones que recibiremos. Puede que el no usar a grado cabal las oportunidades que
tenemos para llegar a conocer mejor a Jehová Dios no resulte necesariamente en que perdamos la vida. Pero
podría resultar en que fuéramos culpables de no efectuar la voluntad divina en ciertos aspectos, y en que, debido
a esto, perdiéramos ciertas bendiciones. En una de sus ilustraciones, Jesús mostró que la ignorancia
no escudaría a uno a grado cabal de sufrir pérdida. Al siervo que por no entender la voluntad de su amo hace
cosas que merecen azotes se le castiga, pero no tan severamente como al esclavo que, con pleno conocimiento,
desobedece deliberadamente. (Lucas 12:47, 48) Por lo tanto, es un asunto serio cuando uno no deja lugar en su
vida para el estudio regular de la Palabra de Dios y, como resultado de ello no adelanta como es necesario en la
conducta y la actividad cristianas.
w08 15/3 pág. 32 Puntos sobresalientes del libro de Lucas
Lecciones para nosotros:
Lucas 12:47, 48. Quien recibe más responsabilidades pero no cumple con ellas es más censurable que quien
no conoce o comprende a cabalidad sus obligaciones.
sg estudio 10 pág. 52 párrs. 12-13 Desarrollando el arte de enseñar
12, 13. ¿Por qué es provechoso usar preguntas tanto en el ministerio de casa en casa como al pronunciar
un discurso desde la plataforma?
12 Las preguntas son útiles también en el ministerio de casa en casa. Por ejemplo, usted quiere saber lo que el
amo de casa está pensando porque eso le permitirá ayudarlo de mejor manera a entender las verdades bíblicas.
Usted también hace preguntas y lo invita a comentar porque usted sabe que si se le da la oportunidad de
expresar su punto de vista estará más dispuesto a escuchar lo que usted diga.
13 Aun al pronunciar un discurso desde la plataforma, a veces usted hace preguntas que quiere que le
contesten. De modo que invita al auditorio a responder. Pero a veces usted usa preguntas retóricas también...
preguntas que se hacen para estimular el pensamiento, sin esperar respuesta del auditorio. (Luc. 12:49-51)
Usted mismo suministra las respuestas. A veces posiblemente quiera usar una serie de preguntas, sin dar
respuesta hasta llegar a la última. La clase de pregunta que usted use depende de su auditorio y de lo que usted
esté enseñando.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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Jehová es mi pastor y nada me faltara.