domingo, 25 de agosto de 2013

puntos sobresalientes romanos 13 a 16

1
Romanos 13 a 16
Semana del 26 Agosto
Capítulo 13
*** w10 15/1 El gobierno de Satanás fracasará sin
remedio ***
3. ¿Qué postura adoptamos ante los gobiernos?
3 Al rechazar la dirección de Jehová, los seres humanos
tuvieron que crear sus propias formas de gobierno. La carta
de Pablo a los cristianos de Roma las denomina
“autoridades superiores”. En aquel entonces correspondían
principalmente con el Imperio romano, dirigido por el césar
Nerón entre los años 54 y 68. El apóstol señala que tales
administraciones humanas “están colocadas por Dios en sus
posiciones relativas” (léase Romanos 13:1, 2). Es evidente
que, al hablar de “autoridades superiores”, Pablo no quería
decir que fueran superiores a Jehová. Sencillamente estaba
mostrando que eran el “arreglo” u orden establecido por Dios
y que, mientras él permitiera que existieran, los cristianos
deberíamos respetarlas.
*** w08 15/6 pág. 31 Puntos sobresalientes de la carta a
los Romanos ***
13:1. ¿En qué sentido “están colocadas por Dios en
sus posiciones relativas” las autoridades superiores?
En el sentido de que las autoridades gobiernan por permiso
de Dios. Cuando él previó la existencia de algunos gobiernos
e hizo registrar en la Biblia profecías sobre ciertos
gobernantes, pudiera decirse que estas autoridades fueron
“colocadas por Dios en sus posiciones relativas”.
*** w91 15/8 Produzca “toda clase de bondad” ***
5. ¿Cuál es una de las clases de la bondad, y por qué debe
cultivarla el cristiano?
‘Siga haciendo el bien’
5 Pablo se refirió a una de ellas en su carta a los
romanos. Hablando de sujeción a “las autoridades
superiores”, dijo: “¿Quieres, pues, no temer a la autoridad?
Sigue haciendo el bien, y tendrás alabanza de ella”. El “bien”
a que se refiere es obediencia a las leyes y disposiciones de
las autoridades seglares. ¿Por qué debe el cristiano
someterse a ellas? Para evitar un conflicto innecesario con
las autoridades, por lo cual se arriesgaría a recibir castigo, y
—más importante— para mantener una conciencia limpia
ante Dios. (Romanos 13:1-7.) Aunque el cristiano obedece
en primer lugar a Jehová, “honra al rey” y no se rebela contra
las autoridades que Jehová Dios permite que existan.
(1 Pedro 2:13-17.) De esta manera los cristianos son buenos
vecinos, buenos ciudadanos y buenos ejemplos.
*** g03 8/12 págs. 10-11 ¿Debemos pagar impuestos? ***
Las autoridades superiores
Analicemos el contexto de las palabras de Pablo.
En Romanos 13:1 leemos: “Toda alma esté en sujeción a las
autoridades superiores, porque no hay autoridad a no ser por
Dios; las autoridades que existen están colocadas por Dios
en sus posiciones relativas”. Cuando Israel contaba con
dirigentes temerosos de Dios, era fácil considerar el apoyo
económico de la nación como un deber cívico y religioso.
Pero ¿tenían los cristianos la misma obligación cuando los
regían personas no creyentes e idólatras? Claro que sí, pues
Pablo mostró que Dios les había concedido “autoridad” a
dichos gobernantes.
Los gobiernos se valen de muchos medios para
mantener el orden, y eso permite a los cristianos realizar sus
actividades espirituales (Mateo 24:14; Hebreos 10:24, 25).
Por eso, Pablo dijo respecto a las autoridades de su tiempo:
“Es ministro de Dios para ti para bien tuyo” (Romanos 13:4).
Él mismo aprovechó la protección de Roma. Por ejemplo,
fueron soldados romanos quienes lo rescataron cuando su
vida peligró ante una turba. Más tarde apeló a la justicia
romana para continuar en el servicio misional (Hechos
22:22-29; 25:11, 12).
Por consiguiente, el apóstol dio tres razones para pagar
tributos. En primer lugar, los gobiernos castigan con “ira” a
los infractores. En segundo lugar, el fraude perjudicaría
gravemente la conciencia del cristiano, y por último, los
impuestos constituyen una compensación por los servicios
que prestan las autoridades en calidad de “siervos públicos”
(Romanos 13:1-6).
*** w97 15/6 pág. 30 Preguntas de los lectores ***
¿Cuál fue la situación después de fundada la
congregación cristiana? Pues bien, sabemos que Jehová
autorizó la existencia de los gobiernos humanos, a los que
llamó autoridades superiores. De hecho, tras aconsejar a los
cristianos que sean obedientes a tales autoridades
gubernamentales, la Biblia indica que estas sirven de
“ministro de Dios para ti para bien tuyo. Pero si estás
haciendo lo que es malo, teme: porque no es sin propósito
que lleva la espada; porque es ministro de Dios, vengador
para expresar ira sobre el que practica lo que es malo”.
(Romanos 13:1-4.)
¿Significa esto que los gobiernos están autorizados
incluso para quitar la vida a los que cometen delitos graves?
Por las palabras de 1 Pedro 4:15 hemos de concluir que así
es. Allí, el apóstol dio esta exhortación a sus hermanos:
“Que ninguno de ustedes sufra como asesino, o ladrón, o
malhechor, o como entremetido en asuntos ajenos”. ¿Se fijó
en la frase “que ninguno de ustedes sufra como asesino”?
Pedro no dio a entender que los gobiernos no tenían
derecho a hacer que un asesino sufriera por su delito; por el
contrario, indicó que este podía recibir con justicia el debido
castigo. ¿Podría incluir el castigo la pena de muerte?
Sí, como se desprende claramente de las palabras de
Pablo en el capítulo 25 de Hechos.
*** w11 1/9 págs. 21-22 ¿Debe usted pagar impuestos?
Fíjese en que los cristianos obedecieron el mandato del
capítulo 13 de Romanos, no solo para evitar el castigo, sino
también “por causa de su conciencia” (Romanos 13:5).
En efecto, la conciencia del cristiano le exige pagar
impuestos, aun si se utilizan para apoyar actividades que él
2
rechaza. Para esclarecer esta aparente contradicción,
debemos reconocer un hecho importante sobre la
conciencia, la voz interior que nos indica si lo que hacemos
es correcto o no.
*** w11 1/9 pág. 22 ¿Debe usted pagar impuestos? ***
Observemos que el apóstol Pablo llamó a los gobiernos
“siervos públicos de Dios” (Romanos 13:6). ¿Qué significa
esto? En esencia, que mantienen el orden y prestan valiosos
servicios a la sociedad. Hasta los más corruptos suelen
proporcionar servicio de correos y bomberos, educación
pública y fuerzas de seguridad. Y aunque Dios conoce a
fondo las deficiencias de estas autoridades humanas,
permite que existan por un tiempo. Además, nos manda que
paguemos impuestos por respeto al orden que él ha
establecido, es decir, al hecho de que les permita gobernar a
la humanidad.
Sin embargo, el permiso que Dios ha concedido a los
gobiernos humanos es temporal. Su voluntad es
reemplazarlos con su Reino celestial y, en definitiva, sanar
todas las heridas que la gobernación humana ha causado a
la gente durante siglos (Daniel 2:44; Mateo 6:10). Pero
mientras llega ese cambio, Dios no ha autorizado a los
cristianos a participar en actos de desobediencia civil, ya sea
negándose a pagar impuestos o de cualquier otra forma.
*** w96 1/5 Dios y el César ***
3. a) ¿Qué posición ocupan los gobiernos de las naciones
delante de Jehová? b) ¿Por qué puede decirse que
la sujeción a los gobiernos mundanos no significa
someterse a Satanás, el dios de este mundo?
3 De igual manera, el Estado ejerce su autoridad solamente
porque Dios, como Gobernante Soberano, se lo permite.
(Juan 19:11.) En este sentido puede decirse que “las
autoridades que existen están colocadas por Dios en sus
posiciones relativas”. Comparada con la autoridad soberana
y suprema de Jehová, la del Estado es mucho menor. Sin
embargo, las autoridades civiles son ‘ministros de Dios’,
“siervos públicos de Dios”, por cuanto prestan servicios
necesarios, velan por el mantenimiento de la ley y el orden y
castigan a los que obran mal. (Romanos 13:1, 4, 6.) Los
cristianos, pues, deben entender que por el hecho de que
Satanás sea el gobernante invisible de este mundo, o
sistema, no están sometiéndose a él cuando reconocen que
deben sujeción relativa al Estado; más bien, están
obedeciendo a Dios. Todavía en este año de 1996 el Estado
político forma parte del “arreglo de Dios”, un orden temporal
cuya existencia Dios permite y el cual sus siervos terrenales
han de aceptar como tal. (Romanos 13:2.)
*** g 9/08 pág. 20 ¿Es correcto usar títulos honoríficos?
Honrar no equivale a aprobar
El apóstol Pablo aconsejó a sus hermanos: “Den a
todos lo que les es debido: [...] al que pide honra, dicha
honra” (Romanos 13:7). Honrar a los funcionarios públicos
incluiría llamarlos por sus títulos honoríficos. Hoy es común
emplear fórmulas como Su Excelencia u Honorable al
dirigirse a individuos con cierta dignidad. “¿Pero cómo puedo
dar ese tratamiento a una persona cuya conducta no me
parece ni excelente ni honorable?”, quizás objete alguien.
Si bien es cierto que muchos funcionarios cumplen sus
deberes a conciencia, no todos son merecedores de
confianza; aun así, la Biblia nos manda someternos a reyes
y gobernadores “por causa del Señor” (1 Pedro 2:13, 14).
Reconocer que los poderes públicos gobiernan con el
permiso de Dios nos impulsará a dispensarles el debido
respeto y la debida honra (Romanos 13:1).
*** w00 15/6 Honremos a quienes se ha dado autoridad
sobre nosotros ***
11. ¿Cómo respetamos la autoridad seglar?
¿Somos nosotros respetuosos?
11 ¿Mostramos el debido respeto a los que tienen
autoridad? A los cristianos se les manda que “den a todos lo
que les es debido: al que pide [...] honra, dicha honra”. La
sujeción a “las autoridades superiores” no solo implica el
pago de nuestros impuestos, sino también honrarlas
mediante nuestra conducta y habla (Romanos 13:1-7).
Cuando nos enfrentamos a autoridades gubernamentales
severas, ¿cómo reaccionamos? En el estado de Chiapas
(México) las autoridades de una comunidad se apropiaron de
las tierras de 57 familias de testigos de Jehová, por
no participar estos en ciertas fiestas religiosas. En las
reuniones que se celebraron para dirimir el caso, los
Testigos se presentaron limpios y bien arreglados, y siempre
hablaron con dignidad y respeto. Un año más tarde, las
autoridades dictaron un fallo favorable. La actitud de estos
cristianos se ganó el respeto de algunos observadores al
grado que también quisieron hacerse testigos de Jehová.
*** g99 8/4 págs. 18-19 Los préstamos entre amigos ***
Examinemos los principios aplicables al deudor. El
apóstol Pablo exhortó a los cristianos a “[no deber] a nadie
ni una sola cosa, salvo el amarse unos a otros” (Romanos
13:8). Aunque aquí Pablo estaba enunciando un principio
general, su consejo ciertamente puede tomarse como una
advertencia contra el endeudarse. A veces resulta mejor
arreglárselas sin dinero que deberlo. ¿Por qué? Proverbios
22:7 explica que “el que toma prestado es siervo del hombre
que hace el préstamo”. El prestatario tiene que reconocer
que, hasta que pague la deuda, está bajo obligación. En
principio, los bienes que posee no son de su entera
propiedad. Reembolsar la deuda con arreglo a los términos
acordados debe tener prioridad en su vida, o de lo contrario
surgirán dificultades.
Por ejemplo, si pasa el tiempo sin que el deudor
devuelva el préstamo, es probable que el acreedor se
irrite y vea con sospecha ciertas acciones de aquel,
como comprar ropa, comer en restaurantes o irse de
vacaciones. Podría germinar el resentimiento, y la
relación entre ambos y hasta entre sus familias podría
ponerse tirante, o algo peor. Tales serían las tristes
consecuencias de que el deudor no cumpliera su
palabra (Mateo 5:37).
3
*** w12 15/3 Ayudemos a las personas para que
“despierten del sueño” ***
6. ¿Por qué debe el cristiano esforzarse al máximo por
mantenerse despierto espiritualmente?
DEBEMOS MANTENERNOS DESPIERTOS
6 Para que podamos despertar a otros, nosotros mismos
debemos estar despiertos. ¿Qué implica esto? La Palabra de
Dios establece una conexión entre el sueño figurado y “las
obras que pertenecen a la oscuridad”, como juergas,
borracheras, relaciones sexuales inmorales, desvergüenza,
riñas y celos (léase Romanos 13:11-14). Evitar ese tipo de
conductas puede ser muy difícil. Por eso, es imprescindible
no bajar la guardia. Cuando un conductor subestima el
riesgo de quedarse dormido, pone su vida en peligro. Qué
importante es, entonces, que el cristiano esté al tanto de que
el sueño espiritual puede ser mortal.
*** g96 8/6 págs. 14-15 ¿Es el carnaval una celebración
propia, o impropia? ***
¿Diversión inocente, o estrepitosa?
La Palabra de Dios dice que hay “tiempo de llorar [...] y
tiempo de dar saltos”. (Eclesiastés 3:4.) Como la palabra
hebrea para “reír” también puede traducirse “celebrar”, está
claro que al menos en lo que a nuestro Creador concierne,
no hay nada impropio en pasar un buen rato de forma sana.
(Véase 1 Samuel 18:6, 7.) Es más, la Palabra de Dios
recomienda la alegría y el regocijo. (Eclesiastés 3:22; 9:7.)
De modo que la Biblia aprueba la diversión apropiada.
Ahora bien, la Palabra de Dios no respalda toda suerte
de diversión. El apóstol Pablo dice que las diversiones
estrepitosas o parrandas pertenecen a “las obras de la
carne” y que los que participan en ellas “no heredarán el
reino de Dios”. (Gálatas 5:19-21.) Por lo tanto, Pablo exhortó
a los cristianos a ‘andar decentemente, no en diversiones
estrepitosas’. (Romanos 13:13.) Así que la cuestión es: ¿en
qué categoría debe encuadrarse el carnaval? ¿Es una
diversión inocente, o estrepitosa y desenfrenada? Para
responder a esta pregunta veamos primero lo que la Biblia
considera diversión estrepitosa.
La expresión “diversión estrepitosa” (kó·mos en griego)
aparece tres veces en las Escrituras Griegas Cristianas y
siempre se utiliza en sentido peyorativo. (Romanos 13:13;
Gálatas 5:21; 1 Pedro 4:3.) Esto no es de extrañar, pues el
término kó·mos deriva de unas celebraciones infames que
los primeros cristianos de habla griega conocían bien.
¿Cuáles?
El historiador Will Durant explica: “Un grupo de gente,
llevando falos sagrados y entonando ditirambos [cánticos] en
honor a Dioniso [...] constituía lo que en griego se llamaba un
komos, es decir, una parranda”. Dioniso, el dios del vino de
la mitología griega, fue adoptado posteriormente por los
romanos, quienes le dieron el nuevo nombre de Baco. De
todos modos, el kó·mos sobrevivió al cambio de nombre.
James Macknight, doctor en teología, escribe: ‘La palabra
kó·mois [plural de kó·mos] procede de Como, el dios del
festejo y la parranda. Estas fiestas se celebraban en honor a
Baco, al que por esta razón se le llamó Comasta’. Sí, las
fiestas de Dioniso y Baco fueron la encarnación de la
diversión estrepitosa. ¿Qué caracterizaba a esas
festividades?
*** w05 1/1 Sigamos el modelo que puso Jesús ***
20-22. ¿En qué sentido se visten los cristianos del Señor
Jesucristo?
Vístanse del Señor Jesucristo”
20 Pablo escribió a la congregación de Roma: “Vístanse
del Señor Jesucristo, y no estén haciendo planes con
anticipación para los deseos de la carne” (Romanos 13:14).
Los cristianos se visten de Jesús, como si de una prenda se
tratara. Procuran imitar sus cualidades y acciones hasta el
grado de convertirse en un reflejo —aunque imperfecto— de
su Amo (1 Tesalonicenses 1:6).
21 Lograremos ‘vestirnos del Señor Jesucristo’ si nos
familiarizamos con su vida y nos esforzamos por vivir como
él, imitando su humildad, su amor a la justicia, su odio hacia
la impiedad, su amor por sus hermanos, su renuncia a
formar parte del mundo y su aguante paciente ante el
sufrimiento. No hacemos “planes con anticipación para los
deseos de la carne”, es decir, no nos centramos en alcanzar
objetivos que satisfagan los deseos carnales. Más bien,
antes de tomar una decisión o abordar un problema, cada
uno de nosotros se pregunta: “¿Qué haría Cristo? ¿Cómo le
gustaría que reaccionara?”.
22 También podemos imitar a Jesús “predicando las
buenas nuevas” con empeño (Mateo 4:23; 1 Corintios
15:58). Esta es otra forma en la que los cristianos seguimos
el modelo que puso Cristo.
Capítulo 14
*** w10 15/4 pág. 15 ¿Dejamos que Jehová nos
interrogue? ***
“¿Quién eres tú para juzgar al sirviente de casa ajeno?”
(Rom. 14:4.) En su carta a los Romanos, Pablo trató
diversas situaciones que afectaban a los cristianos del siglo
primero. Algunos, por ejemplo, no respetaban las diferencias
culturales y criticaban enseguida las decisiones y la
conducta de sus hermanos. Por lo tanto, al dirigirles esta
pregunta, el apóstol les estaba recordando que tenían que
recibirse unos a otros con los brazos abiertos, y dejar que los
juicios los hiciera Jehová.
Hoy sucede igual. Los siervos de Dios venimos de
antecedentes muy diversos. Pero Jehová nos permite
disfrutar de una maravillosa unidad. ¿Contribuimos cada uno
de nosotros a mantenerla? Si tuviéramos la costumbre de
condenar rápidamente a hermanos que actúan con buena
conciencia, sin duda sería sabio recordar las citadas
palabras del apóstol.
*** w10 1/2 pág. 14 ¿Debe guardarse un día de descanso
semanal? ***
¿Cómo se puede aplicar el razonamiento de Pablo a la
cuestión del sábado? Veamos otra ilustración: Puede que
dentro del programa de estudios de un joven se incluya
cierto día a la semana una materia técnica, como la
carpintería. Ahora bien, si se hace carpintero, no utilizará sus
4
conocimientos solo un día a la semana, sino todos los días.
De igual manera, bajo la Ley de Moisés, los israelitas tenían
que destinar un día cada semana al descanso y el culto.
Pero los cristianos tienen que adorar a Dios, no un solo día a
la semana, sino todos los días.
Esto no significa que esté mal reservar un día a la
semana para descansar y adorar a Dios. Las Santas
Escrituras dan margen para que cada persona decida lo que
hará, pues declara: “Unos piensan que un día es más
importante que otro, y hay quienes piensan que todos los
días son iguales. Cada uno debe decidir por sí mismo”
(Romanos 14:5, La Palabra de Dios para Todos). Aunque
haya quienes consideren que cierto día de la semana es
más importante que los demás, la Biblia indica claramente
que Dios no espera que los cristianos guarden el sábado, o
día de descanso semanal.
*** it-1 pág. 259 Ayuno ***
Si bien los cristianos primitivos no practicaron el ayuno
como requisito religioso, sí ayunaban en ocasiones
especiales. Por ejemplo, cuando se apartó a Bernabé y
Pablo para la obra misional en Asia Menor, hubo ayuno y
oración. También se ofrecieron oraciones “con ayunos”
cuando se nombraron ancianos en una nueva congregación.
(Hch 13:2, 3; 14:23.) Por consiguiente, los cristianos
no están bajo el mandato de ayunar, pero tampoco se les
prohíbe hacerlo. (Ro 14:5, 6.)
*** w02 1/11 Cristianos neutrales en los últimos días ***
4. ¿De qué maneras demostramos que pertenecemos a
Jehová?
4 Juan señaló que los cristianos, a diferencia del mundo, “nos
originamos de Dios”. Todo el que se dedica a Jehová le
pertenece a él. El apóstol Pablo dijo a este respecto: “Tanto
si vivimos, vivimos para Jehová, como si morimos, morimos
para Jehová. Por consiguiente, tanto si vivimos como si
morimos, pertenecemos a Jehová” (Romanos 14:8; Salmo
116:15). Dado que pertenecemos a Jehová, le damos
devoción exclusiva (Éxodo 20:4-6). De modo que
no dedicamos nuestra vida a ninguna causa seglar. Aunque
respetamos los emblemas nacionales, no los adoramos
ni con hechos ni con nuestra actitud. Y, desde luego,
tampoco adoramos a estrellas del deporte ni a otros ídolos
modernos. Por supuesto, respetamos el derecho que los
demás tienen de hacer lo que quieran, pero nosotros
adoramos únicamente al Creador (Mateo 4:10; Revelación
19:10). Este es otro factor que nos separa del mundo.
*** w04 1/9 Glorifiquemos a Dios “con una sola boca” ***
9, 10. ¿Qué deben evitar los cristianos, y por qué?
9 Como vemos, el apóstol argumenta que, mientras
no haya una clara violación de los principios cristianos, la
diversidad de criterios no tiene por qué amenazar la unidad.
De ahí que pregunte a los cristianos de conciencia débil:
“¿Por qué juzgas a tu hermano?”. Asimismo, a los más
fuertes (quizá aquellos cuya conciencia les permite trabajar
en sábado o comer alimentos prohibidos por la Ley) les dice:
“¿O por qué también menosprecias a tu hermano?”
(Romanos 14:10). El apóstol explica que el cristiano cuya
conciencia es débil no tiene derecho a condenar a otros
hermanos de criterio menos restrictivo. Al mismo tiempo, los
cristianos fuertes no deben menospreciar a quienes aún
tienen una conciencia débil en ciertos campos. Todo siervo
de Dios debe respetar los buenos motivos de los demás y
“no [pensar] más de sí mismo de lo que sea necesario
pensar” (Romanos 12:3, 18).
10 Pablo expuso así el punto de vista equilibrado: “El
que come no menosprecie al que no come, y el que no come
no juzgue al que come, porque Dios ha recibido con gusto a
ese”. Y agregó: “Cristo también nos recibió con gusto a
nosotros, con gloria a Dios en mira”. Puesto que Dios y
Cristo aceptan tanto a los fuertes como a los débiles,
nosotros hemos de imitarlos y “[recibirnos] con gusto unos a
otros” (Romanos 14:3; 15:7). ¿Quién se atrevería a negar
este hecho?
*** w01 15/6 Continuemos constantes como si viéramos
a Quien es invisible ***
16. ¿Qué nos ayuda a cumplir con las elevadas normas de
Jehová?
17. ¿Con qué clase de interés nos observa Jehová?
16 Conviene recordar las siguientes palabras del apóstol
Pablo: “Cada uno de nosotros rendirá cuenta de sí mismo a
Dios” (Romanos 14:12). Tenemos que estar al tanto de que
cada vez que pecamos, lo hacemos contra Jehová, pues
saberlo nos ayuda a cumplir con sus elevadas normas y a
evitar la conducta inmunda. La Biblia nos recuerda: “No hay
creación que no esté manifiesta a la vista de él, sino que
todas las cosas están desnudas y abiertamente expuestas a
los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” (Hebreos
4:13). Cierto, hemos de rendir cuentas a Dios, pero la razón
principal por la que hacemos su voluntad y nos regimos por
sus justas normas es, desde luego, el profundo amor que le
profesamos. Por tanto, seamos prudentes al escoger las
diversiones y al tratar con el sexo opuesto.
17 Jehová se interesa mucho por nosotros, lo cual
no quiere decir que esté esperando a que cometamos
errores para castigarnos. Al contrario, nos observa con el
mismo interés amoroso de un padre que desea recompensar
a sus hijos obedientes. Es muy reconfortante saber que a
nuestro Padre celestial le complace nuestra fe y que es
“remunerador de los que le buscan solícitamente” (Hebreos
11:6). Tengamos fe absoluta en Jehová y ‘sirvámosle con
corazón completo’ (1 Crónicas 28:9).
*** g05 8/10 pág. 27 ¿Deberían las mujeres ocultar su
belleza? ***
Los motivos importan
El apóstol Pablo escribió: “Ya no andemos juzgándonos
unos a otros, sino más bien hagan que esto sea su decisión:
el no poner delante de un hermano tropiezo ni causa para
dar un traspié” (Romanos 14:13). ¿De qué modo influye
este consejo en la forma de acicalarnos?
En primer lugar, Pablo nos pide que “no andemos
juzgándonos unos a otros”. Debemos procurar “no poner
delante de un hermano tropiezo”. Las normas de lo que es
aceptable varían de un país a otro y de una cultura a otra.
Así pues, lo que aquí y ahora está bien puede estar mal en
otro tiempo y lugar. No deberíamos hacer tropezar ni ofender
5
a nadie adornándonos con artículos que la cultura en la que
vivimos relaciona con un estilo de vida censurable. Las
mujeres piadosas deberían preguntarse: “¿Qué opina la
comunidad de lo que me pongo? ¿Hace que los hermanos
de la congregación se sientan incómodos, sorprendidos o
avergonzados?”. Aun cuando tenga derecho a vestirse y
arreglarse de cierta forma, la cristiana renunciará a ese
derecho si su estilo resulta ofensivo (1 Corintios 10:23, 24).
Además, concentrarse demasiado en la apariencia
puede llevar a desarrollar una actitud poco apropiada.
En muchos países hay mujeres que recurren al arreglo
personal insinuante y falto de modestia para llamar la
atención sobre sí mismas. Las cristianas, en contraste,
evitan ese mal uso y tratan de demostrar juicio sano y
castidad en estas cuestiones personales “para que no se
hable injuriosamente de la palabra de Dios” (Tito 2:4, 5).
*** w08 15/6 pág. 31 Puntos sobresalientes de la carta a
los Romanos ***
Lecciones para nosotros:
14:14, 15. No debemos contristar a nuestro hermano
ni hacerlo tropezar por la comida o la bebida que le
ofrecemos.
14:17. Lo principal para contar con el favor de Dios
no es lo que uno come o bebe, o lo que uno evita comer o
beber, sino la justicia, la paz y el gozo.
*** w04 1/9 Glorifiquemos a Dios “con una sola boca” ***
15. ¿Cuándo podría el cristiano abstenerse de hacer valer
sus derechos por el bien de sus hermanos?
16. ¿Cómo podemos mostrar consideración a las personas
de nuestro territorio?
No causemos tropiezos
15 Por último, Pablo señala otro importante principio en
su consejo a los hermanos de Roma. En ocasiones, un
cristiano con la conciencia bien formada tal vez renuncie a
una opción perfectamente válida para él. ¿Por qué razón?
Por entender que dicha elección podría causar daño a otros.
Si nos viéramos en ese caso, ¿qué deberíamos hacer?
Pablo responde: “Es bueno no comer carne, ni beber vino,
ni hacer cosa alguna por la cual tu hermano tropiece”
(Romanos 14:14, 20, 21). Por lo tanto, “los que somos
fuertes [...] debemos soportar las debilidades de los que
no son fuertes, y no estar agradándonos a nosotros mismos.
Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es
bueno para la edificación de este” (Romanos 15:1, 2). Ante
la posibilidad de herir la conciencia de un hermano en la fe
con nuestros actos, el amor fraternal nos impulsará a ser
considerados y abstenernos de tal proceder. Un ejemplo
sería el consumo de bebidas alcohólicas. El cristiano tiene el
derecho de beber vino con moderación, pero no insistiría en
ejercerlo si con ello hiciera tropezar a su hermano.
16 Este principio también es aplicable a nuestra relación
con personas ajenas a la congregación cristiana. Por
ejemplo, supongamos que vivimos en una zona donde la
religión predominante impone a sus adeptos descansar
cierto día de la semana. Por tal motivo, y a fin de no causar
tropiezos ni crear obstáculos a la predicación, evitaríamos en
lo posible actuar de tal modo que ofendiéramos a los
vecinos. He aquí otra situación: un cristiano adinerado se
traslada a un sector humilde donde hay gran necesidad de
predicadores. Por consideración a sus nuevos vecinos, quizá
decida vestir con sencillez o llevar en otros aspectos una
vida más modesta que la que podría permitirse.
Capítulo 15
*** lv cap. 2 La importancia de mantener una buena
conciencia ***
14, 15. ¿Qué problema relacionado con la diversidad de
conciencias surgió en el siglo primero, y qué
solución propuso Pablo?
14 Ya en el siglo primero, el apóstol Pablo observó que
había gran diversidad de conciencias en las congregaciones.
Por ejemplo, algunos cristianos tenían escrúpulos ante
ciertos alimentos que se sacrificaban a los ídolos y luego se
vendían en el mercado (1 Corintios 10:25). Pero Pablo
no veía ningún problema en aceptarlos. Para él, los ídolos
no eran nada; a fin de cuentas, esos alimentos no les
pertenecían a ellos, sino a Jehová, que los había creado. Sin
embargo, Pablo comprendía que no todos iban a compartir
su opinión. Algunos habían sido idólatras antes de abrazar el
cristianismo, y por eso sentían repugnancia ante todo lo que
hubiera tenido la más mínima relación con la idolatría. ¿Cuál
era la solución?
15 Pablo dijo: “Los que somos fuertes [...] debemos
soportar las debilidades de los que no son fuertes, y no estar
agradándonos a nosotros mismos. Porque hasta el Cristo
no se agradó a sí mismo” (Romanos 15:1, 3). Esto significa
que, al igual que Jesús, debemos anteponer el bienestar de
nuestros hermanos al nuestro. En otro pasaje relacionado,
Pablo llegó a afirmar que prefería no comer carne antes que
hacer tropezar a una de las valiosas ovejas por las que
Cristo había dado la vida (1 Corintios 8:13; 10:23, 24, 31-33).
*** w00 1/9 Reflejemos la actitud mental de Cristo ***
4, 5. ¿Qué aspecto de la actitud de Jesús se resalta en
Romanos 15:1-3, y cómo pueden imitarlo los
cristianos?
4 ¿Qué supone tener la actitud mental de Cristo Jesús?
El capítulo 15 de la carta que Pablo escribió a los Romanos
nos ayuda a contestar esta pregunta. Pablo se refiere a una
cualidad sobresaliente de Jesús en los primeros versículos
de este capítulo, al decir: “Nosotros, pues, los que somos
fuertes, debemos soportar las debilidades de los que no son
fuertes, y no estar agradándonos a nosotros mismos. Cada
uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno
para la edificación de este. Porque hasta el Cristo no se
agradó a sí mismo; sino que, así como está escrito: ‘Los
vituperios de los que te vituperaban han caído sobre mí’”
(Romanos 15:1-3).
5 A fin de imitar la actitud de Jesús, se anima a los
cristianos a prepararse para satisfacer humildemente las
necesidades ajenas en vez de agradarse solo a sí mismos.
De hecho, esta buena disposición de servir con humildad a
los demás es una característica de los que “son fuertes”.
6
Jesús, el hombre con mayor fortaleza espiritual de todos los
tiempos, dijo de sí mismo: “Así como el Hijo del hombre
no vino para que se le ministrara, sino para ministrar y para
dar su alma en rescate en cambio por muchos” (Mateo
20:28). Como cristianos, nosotros también queremos
esforzarnos por servir a los demás, entre ellos a “los que
no son fuertes”.
*** w04 1/9 Glorifiquemos a Dios “con una sola boca” ***
18, 19. a) ¿Cómo seguimos el ejemplo de Jesús al ser
considerados con los demás? b) ¿En qué campo
actuamos todos al unísono, y qué examinaremos
en el siguiente artículo?
18 Cuando actuamos así, seguimos el mejor de los
ejemplos. Pablo dice: “Hasta el Cristo no se agradó a sí
mismo; sino que, así como está escrito: ‘Los vituperios de los
que te vituperaban han caído sobre mí’”. Si Jesús estuvo
dispuesto a sacrificar su vida por nosotros, sin duda no nos
pesará sacrificar algunos derechos a fin de que “los que
no son fuertes” glorifiquen a Dios con nosotros. Sin lugar a
dudas, tal tolerancia y generosidad para con los cristianos de
conciencia más débil —demostradas al privarnos
voluntariamente de algo sin insistir en nuestros derechos—
evidencia “la misma actitud mental que tuvo Cristo Jesús”
(Romanos 15:1-5).
19 Nuestros puntos de vista pueden ser algo distintos en
cuestiones donde no hay implicado ningún principio bíblico,
pero actuamos al unísono en lo que tiene que ver con la
adoración (1 Corintios 1:10). Esta unidad se hace patente,
por ejemplo, en nuestra postura para con quienes se oponen
a la adoración verdadera. La Palabra de Dios califica de
extraños a tales opositores y nos advierte que nos
guardemos de “la voz de los extraños” (Juan 10:5).
*** w00 1/9 Reflejemos la actitud mental de Cristo ***
13. ¿Qué aprendemos en cuanto a la actitud apropiada en el
relato bíblico de Job?
14. ¿Cómo podemos imitar a Job si recibimos consejo sobre
nuestra actitud?
Aprendamos de los demás
13 Pablo muestra en el capítulo 15 de Romanos que
meditar sobre los ejemplos históricos puede ayudarnos a
modificar nuestra actitud. Allí dice: “Todas las cosas que
fueron escritas en tiempo pasado fueron escritas para
nuestra instrucción, para que mediante nuestro aguante y
mediante el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza”
(Romanos 15:4). Algunos de los siervos fieles de Jehová de
tiempos pasados tuvieron que corregir ciertos aspectos de
su actitud. Job, por ejemplo, tuvo una buena actitud general.
Nunca atribuyó el mal a Jehová ni permitió que el sufrimiento
hiciera tambalear su confianza en él (Job 1:8, 21, 22). Sin
embargo, su predisposición era la de justificarse. Jehová
mandó a Elihú para ayudarle a rectificar esa tendencia. Job
no se sintió insultado por ello, sino que aceptó humildemente
que debía cambiar su actitud, y lo hizo con presteza (Job
42:1-6).
14 ¿Reaccionaríamos como lo hizo Job si un compañero
cristiano nos dijera bondadosamente que estamos dando
muestras de una actitud defectuosa? Al igual que Job, nunca
‘atribuyamos nada impropio a Dios’ (Job 1:22). Si sufrimos
injustamente, no nos quejemos nunca ni pensemos que Dios
es responsable de nuestras dificultades. No tratemos de
justificarnos ni olvidemos que, sin importar los privilegios que
tengamos en el servicio de Jehová, aún somos “esclavos
que no servimos para nada” (Lucas 17:10).
*** w04 1/9 Glorifiquemos a Dios “con una sola boca” ***
2. ¿Cómo recalcó Pablo la necesidad de estar unidos?
La importancia de la unidad cristiana
2 Pablo sabía que la unidad entre los cristianos es
esencial, de modo que les dio muy buenos consejos para
que se soportaran con amor (Efesios 4:1-3; Colosenses
3:12-14). Sin embargo, tras fundar muchas congregaciones y
visitar a los hermanos durante más de veinte años,
comprendía que mantener la unidad no era fácil (1 Corintios
1:11-13; Gálatas 2:11-14). De ahí que dirigiera estas
palabras a los cristianos de Roma: “Que el Dios que
suministra aguante y consuelo les conceda [...] que, de
común acuerdo, con una sola boca glorifiquen al Dios y
Padre de nuestro Señor Jesucristo” (Romanos 15:5, 6).
De igual modo, también los siervos de Jehová Dios de hoy
debemos glorificarlo “con una sola boca”, como grupo unido.
*** w09 15/11 Amemos cada día más a nuestros
hermanos ***
8, 9. ¿Cómo nos ayuda el consejo de Romanos 15:7 a
mostrar más amor a nuestros hermanos?
8 Las palabras que Pablo escribió a los romanos nos
ayudan a cultivar la debida actitud hacia nuestros hermanos
en la fe (léase Romanos 15:7). La palabra griega que se
traduce “recíbanse” en este versículo significa “acoger
amable y hospitalariamente a alguien, aceptarlo en nuestro
círculo de amistades”. En tiempos bíblicos, la costumbre era
que cuando una persona invitaba a casa a sus amigos, les
dijera lo contento que se sentía de tenerlos allí. Esa es la
actitud con la que Cristo nos ha recibido en la congregación,
y a nosotros se nos anima a hacer lo mismo con los demás
cristianos.
9 Al saludar a los hermanos en el Salón del Reino o en
otros lugares, ¿por qué no dedica unos minutos a aquellos a
los que lleva tiempo sin ver o con quienes no ha hablado
recientemente? Si en la siguiente reunión hace lo mismo con
otros hermanos, verá que en poco tiempo habrá tenido
agradables conversaciones con casi todos los miembros de
la congregación. No se preocupe si no puede hablar con
todo el mundo en una sola reunión; nadie debería ofenderse
si usted no puede saludarlo en todas las reuniones.
*** w97 1/7 Separados para ser alabadores gozosos por
todo el mundo ***
10. ¿Cómo se predijo desde tiempos antiguos que gente de
todas las naciones alabaría a Jehová?
11. ¿Cómo ha ayudado Dios a gente de todas las naciones a
aprender sus verdades, y cuál ha sido el resultado?
7
10 Jehová había predicho desde la antigüedad que lo
alabaría gente de todas las naciones. Tendría alabadores
gozosos en todas las naciones. Para demostrarlo, el apóstol
Pablo citó profecías de las Escrituras Hebreas. Dijo a la
congregación internacional de cristianos de Roma:
“Recíbanse con gusto unos a otros, así como el Cristo
también nos recibió con gusto a nosotros, con gloria a Dios
en mira. Porque digo que Cristo realmente llegó a ser
ministro de los circuncisos a favor de la veracidad de Dios,
para confirmar las promesas que Él hizo a los antepasados
de ellos, y para que las naciones glorificaran a Dios por su
misericordia. Así como está escrito [en Salmo 18:49]: ‘Por
eso te reconoceré abiertamente entre las naciones y
ciertamente tocaré melodía a tu nombre’. Y de nuevo dice
[en Deuteronomio 32:43]: ‘Alégrense, oh naciones, con su
pueblo’. Y otra vez [en Salmo 117:1]: ‘Alaben a Jehová,
naciones todas, y alábenlo pueblos todos’”. (Romanos 15:7-
11.)
11 La gente no puede alabar unida a Jehová a menos
que deposite su esperanza en Jesucristo, a quien Dios ha
nombrado para gobernar sobre personas de todas las
naciones. A fin de enseñarles a observar Sus verdades, que
llevan a la vida eterna, Dios ha instituido un programa de
enseñanza internacional. Y da instrucciones mediante la
clase del esclavo fiel. (Mateo 24:45-47.) ¿Con qué
resultado? Más de cinco millones de voces gozosas están
cantando alabanzas a Jehová en más de doscientos treinta
países, y otros millones de personas muestran interés en
hacer lo mismo.
*** it-2 pág. 78 Jesé ***
La promesa profética de que la “raíz de Jesé” ‘estaría
de pie como señal enhiesta para los pueblos’ y juzgaría con
justicia se cumplió en Cristo Jesús, quien, debido a su
inmortalidad, mantiene viva la línea genealógica de Jesé.
(Isa 11:1-5, 10; Ro 15:8, 12.)
*** w06 1/10 Esperar en Jehová nos infunde valor ***
5. ¿Cómo podemos “abund[ar] en la esperanza”?
6. ¿Qué no podemos permitir si queremos mantener viva
nuestra esperanza?
5 ¿Qué importancia debe tener la esperanza cristiana en
nuestra vida? Notemos la respuesta que da Romanos
15:13: “Que el Dios que da esperanza los llene de todo gozo
y paz por el creer de ustedes, para que abunden en la
esperanza con poder de espíritu santo”. Este pasaje nos
deja ver que la esperanza no es como una vela en la
oscuridad, sino como los brillantes rayos del sol matinal,
pues nos llena de paz, gozo y ánimo, y le da sentido a la
vida. Además, el texto indica que, para que “abunden en la
esperanza”, los cristianos tienen que creer en la Palabra
escrita de Dios y recibir el espíritu santo. Romanos 15:4 dice:
“Todas las cosas que fueron escritas en tiempo pasado
fueron escritas para nuestra instrucción, para que mediante
nuestro aguante y mediante el consuelo de las Escrituras
tengamos esperanza”. Por ello, hacemos bien en
preguntarnos: “¿Mantengo viva mi esperanza estudiando
con interés la Biblia y leyéndola todos los días? ¿Le pido a
Dios muchas veces que me dé su espíritu?” (Lucas 11:13).
6 Jesús, nuestro Dechado, se nutría con la Palabra de
Dios, dándonos un ejemplo en el que debemos meditar con
seriedad para no “cansar[nos]” y “desfallecer” (Hebreos
12:3). Ahora bien, ¿qué ocurrirá si permitimos que la
esperanza divina se vaya borrando de la mente y el corazón,
o que se centre en otros objetivos, como los bienes
materiales y las metas de este mundo? Lógicamente, el
cansancio espiritual nos invadirá enseguida y mermará las
fuerzas y el ánimo que necesitamos para vivir de acuerdo
con los principios morales. En ese estado mental, nuestra fe
pudiera sufrir “naufragio” (1 Timoteo 1:19). Sin embargo,
algo que logrará fortalecerla es la esperanza verdadera.
*** km 9/11 Valoremos nuestro privilegio de servir a
Jehová ***
2. ¿Por qué puede decirse que la predicación es una “obra
santa”?
2 “La obra santa.” El apóstol Pablo dijo que la predicación
es una “obra santa” (Rom. 15:15, 16). Y es que al participar
en esta obra colaboramos con nuestro santo Dios y
contribuimos a la santificación de su nombre (1 Cor. 3:9;
1 Ped. 1:15). Jehová ve nuestro ministerio como un
“sacrificio de alabanza”, por lo cual es un aspecto esencial
de la adoración que le damos (Heb. 13:15).
*** w05 15/10 págs. 16-17 La palabra de Jehová se
remonta en “el país del águila” ***
La visita de un renombrado misionero
Sin duda, la atractiva personalidad de la gente y la
belleza del paisaje debieron captar la atención de un viajero
especial de la antigüedad. Hacia el año 56 de nuestra era, el
apóstol Pablo, quien había viajado mucho, escribió: “Hasta
Ilírico he predicado cabalmente las buenas nuevas acerca
del Cristo” (Romanos 15:19). El sur de la provincia romana
de Ilírico corresponde hoy día al norte y centro de Albania.
Pablo escribió estas palabras en Corinto (Grecia), al sur de
Ilírico. Al decir que predicó cabalmente “hasta Ilírico” indica
que, o bien llegó hasta la frontera, o bien penetró en la
región. En cualquier caso, lo cierto es que por lo menos
predicó en lo que ahora es el sur de Albania. Así que fue
Pablo el primero de quien se sabe que difundió el mensaje
del Reino de Dios en Albania.
*** si pág. 207 párr. 7 Libro bíblico número 45: Romanos
En Romanos 15:23 Pablo escribió: “Ya no tengo
territorio sin tocar en estas regiones”, y en el versículo
siguiente indica que se propone extender su obra misional
hacia el oeste, a España. Bien podía escribir así hacia fines
de su tercer viaje, a principios del año 56 E.C.
*** it-1 págs. 848-849 España ***
ESPAÑA
País situado en la península ibérica, al SO. de Europa.
El apóstol Pablo esperaba que los cristianos de Roma le
acompañasen parte del camino en esa dirección después de
visitarlos a ellos. (Ro 15:23, 24, 28.) No se sabe con
seguridad si el apóstol llegó a España. Sin embargo,
Clemente de Roma dijo (c. 95 E.C.) que Pablo llegó “hasta el
límite del Occidente”, lo que podría haber incluido España.
8
(Carta primera de San Clemente a los corintios, V.) De haber
sido así, es probable que esta visita hubiese tenido lugar
entre la primera (c. 61 E.C.) y la segunda (c. 65 E.C.)
estancia en prisión del apóstol Pablo. En aquel tiempo
España estaba dominada por los romanos. Algunos
identifican Tarsis con la parte S. de España. (Véase TARSIS
núm. 4.)
*** w86 15/10 Sea feliz, muestre favor a los afligidos ***
19. ¿Qué pruebas tenemos de que Pablo y otros obraron de
acuerdo con su interés por los pobres?
20. ¿Por qué podían sentirse felices los hermanos que
contribuyeron para ayudar a “los pobres”?
19 Cuando los cristianos en Jerusalén y Judea sufrieron
debido a pobreza, hambre o persecución, algunas
congregaciones distantes respondieron a la situación. Por
supuesto, habrían estado orando porque Dios diera apoyo y
consuelo a sus hermanos necesitados. Pero no es eso todo
lo que hicieron. Pablo escribió que “los de Macedonia y de
Acaya han tenido gusto en compartir sus cosas haciendo
una contribución a los pobres de entre los santos que están
en Jerusalén”. (Romanos 15:26, 27.) Los que contribuyeron
financieramente a favor de sus hermanos afligidos estaban
“siendo enriquecidos para toda clase de generosidad, la cual
produce, mediante nosotros, una expresión de gracias a
Dios”. (2 Corintios 9:1-13.) ¿No sería esto causa para que
ellos se sintieran felices?
20 Los hermanos que compartieron sus fondos con “los
pobres de entre los santos que están en Jerusalén” tuvieron
una razón adicional para estar felices. El acto de aportar
para el cuidado de los afligidos ayudaría a los contribuidores
a tener la aprobación de Dios. Podemos ver el porqué al
notar que la palabra griega que se traduce como
“contribución” en Romanos 15:26 y 2 Corintios 9:13 da la
idea de “señal de compañerismo, prueba de unidad fraternal,
aun de obsequio”. Se usa en Hebreos 13:16, que dice: “No
olviden el hacer bien y el compartir cosas con otros, porque
dichos sacrificios son de mucho agrado a Dios”.
*** w89 1/12 pág. 24 ‘Lo genuino de su amor sometido a
prueba’ ***
La base de la prueba
Como dos décadas después de fundarse el
cristianismo, la congregación de Jerusalén se halló en
grandes apuros económicos. A través de los años, los
cristianos que vivían en aquel baluarte de la oposición y el
prejuicio judíos habían ‘aguantado una gran contienda bajo
sufrimientos’ y hasta habían experimentado “el saqueo de
sus bienes”. (Hebreos 10:32-34.) Se hizo imprescindible
recibir ayuda de otro lugar.
De seguro sus hermanos gentiles se habrían sentido
impelidos a socorrerlos. Después de todo, tenían una
“deuda” especial con los cristianos de Jerusalén. ¿Acaso no
les habían llegado desde Jerusalén las buenas nuevas a los
gentiles? Pablo pensaba de este modo: “Así como los
creyentes judíos compartieron sus bienes espirituales con
los no judíos [gentiles], éstos, a su vez, deben ayudar con
sus bienes materiales a los creyentes judíos”. (Romanos
15:27, Versión Popular.)
*** w02 15/9 pág. 5 ¿Cómo pueden ayudarle los
verdaderos santos? ***
Pretendiendo demostrar que los “santos” interceden por
la gente, algunos teólogos citan Romanos 15:30, que dice:
“Los exhorto, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por
el amor del espíritu, a que se esfuercen conmigo en
oraciones a Dios por mí”. ¿Estaba Pablo animando a sus
hermanos en la fe a que le oraran a él o a que invocaran su
nombre al dirigirse a Dios? No. Si bien la Biblia alienta las
oraciones a favor de los verdaderos santos, en ningún lugar
de ella manda Dios que se las dirijamos a ellos ni a través de
ellos (Filipenses 1:1, 3, 4).
Capítulo 16
*** g 7/10 pág. 28 ¿Está bien que haya ministras
religiosas? ***
Ministras del primer siglo
¿En qué piensa cuando escucha la palabra ministro?
A muchos les viene a la mente la imagen de un líder
religioso —hombre o mujer— que encabeza el culto en una
iglesia. Pero la Biblia utiliza dicho término (en griego
diákonos) en un sentido más amplio. Veamos el caso de
Febe, a quien el apóstol Pablo describió como “nuestra
hermana, que es ministra [o diaconisa] de la congregación
que está en Cencreas” (Romanos 16:1).
¿Dirigiría Febe los servicios religiosos de la
congregación de Cencreas? ¿En qué consistía realmente su
ministerio? En la carta a los Filipenses, Pablo dice lo
siguiente de ciertas cristianas: “Trabajaron mucho a mi lado
para dar a conocer a otros la Buena Noticia”, es decir, el
mensaje del Reino (cursivas nuestras; Filipenses 4:2, 3,
Nueva Traducción Viviente).
La principal manera en que los primeros cristianos
daban a conocer las buenas nuevas era predicando
“públicamente y de casa en casa” (Hechos 20:20).
Cualquiera que participara en esta obra era, en efecto, un
ministro, incluso si se trataba de una mujer. Pongamos por
caso a Priscila. La Biblia dice que ella y su esposo
“expusieron con mayor exactitud el camino de Dios” a un
hombre devoto que aún no se había bautizado como
cristiano (Hechos 18:25, 26). Sin duda, Febe y Priscila, así
como muchas otras mujeres, eran ministras eficaces de las
buenas nuevas.
*** w88 1/10 Aprecio a nuestros hermanos ***
13. ¿Cómo mostró Pablo que apreciaba a Febe, y por qué?
Cálido aprecio
13 Pablo escribió su carta a los romanos desde Corinto
alrededor del año 56 E.C., durante su tercer viaje misional.
Parece que entregó el manuscrito a una cristiana llamada
Febe, miembro de la congregación cercana de Cencreas,
pues ella estaba de viaje hacia Roma. (Léanse los
versículos 1, 2.) Note cuán afectuosamente él la
recomienda a los hermanos de Roma. De alguna manera
ella había defendido a muchos cristianos, entre ellos a
Pablo, quizás durante los viajes de ellos por el bullicioso
9
puerto de Cencreas. No hay duda de que Febe, pecadora
imperfecta como todo otro ser humano, tenía sus
debilidades. Pero en vez de advertir a la congregación
romana acerca de las faltas de Febe, Pablo les dio
instrucciones de ‘recibirla con gusto en el Señor, de una
manera digna de los santos’. ¡Qué excelente y positiva
aquella actitud!
*** w88 1/10 Aprecio a nuestros hermanos ***
14. ¿Cómo se expresó bondadosamente Pablo de Prisca y
Áquila?
15. ¿Cómo mostró Pablo su generosidad y humildad cuando
envió saludos a Andrónico y a Junias?
16. a) ¿Con qué términos amorosos se refirió Pablo a otros
cristianos de Roma? b) ¿Por qué podemos estar
seguros de que estos saludos eran ejemplos de
“cariño fraternal sin hipocresía”?
14 Desde el versículo 3 hasta el versículo 15 Pablo envía
saludos a más de 20 cristianos a quienes menciona por
nombre y a muchos otros a quienes menciona individual o
colectivamente. (Léanse los versículos 3, 4.) ¿Puede usted
percibir el cariño fraternal de Pablo hacia Prisca (o Priscila;
compárese con Hechos 18:2) y Áquila? Este matrimonio se
había expuesto a peligros por Pablo. Ahora él saludaba a
estos colaboradores con gratitud y les enviaba una expresión
de gracias de parte de las congregaciones gentiles. ¡Cómo
debe haber animado a Áquila y Priscila aquel saludo sincero!
15 Parece que Pablo llegó a ser cristiano devoto un año
o dos después de la muerte de Cristo. Para cuando Pablo
escribió su carta a los romanos, por muchos años Cristo lo
había utilizado prominentemente como apóstol a las
naciones. (Hechos 9:15; Romanos 1:1; 11:13.) Sin embargo,
note su generosidad y humildad. (Léase el versículo 7.)
Saludó a Andrónico y a Junias como “insignes entre los
apóstoles [enviados]”, y confesó que habían estado sirviendo
a Cristo por más tiempo que él. ¡Ninguna indicación de
envidia mezquina en aquello!
16 Poco o nada sabemos de cristianos primitivos como
Epéneto, Ampliato y Estaquis. (Léanse los versículos 5,
8, 9.) Pero la misma forma del saludo de Pablo a estos tres
nos da certeza de que eran hombres fieles. Tanto se había
encariñado Pablo con ellos que llama a cada uno “mi
amado”. Pablo también se expresó bondadosamente de
Apeles y Rufo, a quienes llamó, respectivamente, “el
aprobado en Cristo” y “el escogido en el Señor”. (Léanse los
versículos 10, 13.) ¡Qué excelentes cumplidos para estos
dos cristianos! Y puesto que conocemos la franqueza de
Pablo, podemos estar seguros de que aquellas expresiones
no eran simplemente formalidad. (Compárese con
2 Corintios 10:18.) De paso, Pablo no olvidó saludar a la
madre de Rufo.
*** w02 15/11 pág. 7 No dejemos de asistir a nuestras
reuniones ***
‘La congregación que está en su casa’
Examinar dónde y cómo se celebraban las reuniones
cristianas del siglo primero nos permitirá contar con un
patrón a seguir en la actualidad. Las Escrituras señalan que
los cristianos normalmente se reunían en hogares privados.
Por ejemplo, el apóstol Pablo escribió: “Den mis saludos a
Prisca y a Áquila mis colaboradores en Cristo Jesús, y
saluden a la congregación que está en casa de ellos”
(Romanos 16:3, 5; Colosenses 4:15; Filemón 2). La palabra
griega para “congregación” (ek·klē·sí·a) se traduce “iglesia”
en algunas versiones españolas, como la Reina-Valera. Pero
el término alude a un grupo de personas que se reúne con
un propósito común, no a un edificio (Hechos 8:1; 13:1). Por
tanto, los cristianos verdaderos no necesitan adorar a Dios
en edificios religiosos ornamentados.
*** it-2 pág. 1174 Urbano ***
URBANO
(del lat., significa: “Refinado; Elegante”).
Cristiano de Roma a quien Pablo envía saludos en su
carta. (Ro 16:9.) El nombre se encuentra con cierta
frecuencia en inscripciones pertenecientes a la casa de
César, aunque nada se dice respecto a si este Urbano era
sirviente de la casa imperial.
*** w93 15/10 Cómo hallar la clave del cariño fraternal ***
15. ¿Cuáles son algunas maneras de mostrar cariño
fraternal?
16. ¿Qué oportunidades tenemos de mostrar cariño fraternal
en el Salón del Reino?
*** w93 15/10 págs. 15-16 párrs. 15-16 Cómo hallar la
clave del cariño fraternal ***
15 En tiempos apostólicos, los cristianos acostumbraban
saludarse con un “beso santo” o un “beso de amor”.
(Romanos 16:16; 1 Pedro 5:14.) Esta era una verdadera
muestra de cariño fraternal. Hoy día, en la mayoría de los
lugares de la Tierra, una manera más apropiada de hacerlo
sería mediante una sonrisa amigable y un fuerte apretón de
manos. En los países latinoamericanos, como México, las
personas suelen saludarse con un abrazo, que es una
verdadera muestra de cariño. Es posible que el cariño
intenso de estos hermanos sea en parte la razón del gran
aumento de publicadores que se produce en esos países.
16 Cuando entramos en el Salón del Reino, ¿hacemos
un esfuerzo especial por demostrar cariño fraternal? Si así
es, nos sentiremos impulsados a decir algo animador a
nuestros hermanos, sobre todo a los que parecen estar
deprimidos. Se nos manda que “[hablemos]
confortadoramente a las almas abatidas”. (1 Tesalonicenses
5:14.) Esta es una buena manera de comunicar lo cálido del
cariño fraternal. Otra excelente manera de hacerlo es
agradeciendo un buen discurso público, una asignación bien
presentada en el programa de la reunión, lo bien que se ha
esforzado un estudiante en la Escuela del Ministerio
Teocrático y así por el estilo.
*** w11 15/7 ¿Haremos caso de las claras advertencias
de Jehová? ***
6. ¿Qué mandato acerca de los falsos maestros nos da la
Biblia?
10
7, 8. a) ¿De qué diversas maneras evitamos a los falsos
maestros? b) ¿Por qué razón toma usted una postura tan
firme en contra de los falsos maestros?
6 ¿Cómo nos protegemos? Siguiendo los consejos de
Jehová (léanse Romanos 16:17 y 2 Juan 9-11). La Biblia
pide a los cristianos que “eviten” a los apóstatas, o, según
otras versiones, que “se aparten”, “permanezcan lejos” e
incluso “huyan” de ellos. ¡Más claro, imposible! ¿Cuál es
nuestra reacción cuando un médico nos manda evitar todo
contacto con alguien porque tiene una enfermedad mortal
muy contagiosa? Ante una instrucción tan directa, no nos
cabe ninguna duda de que debemos seguirla rigurosamente.
Pues bien, Jehová, el Gran Doctor, nos manda evitar todo
contacto con cualquier maestro desleal a la verdad, pues es
alguien “mentalmente enfermo” que procura infectarnos con
sus doctrinas (1 Tim. 6:3, 4). Como vemos, el mandato
divino también es muy directo, pero ¿estamos igual de
decididos a seguirlo en todas las circunstancias?
7 ¿Cómo evitamos a los falsos maestros? No los
saludamos ni los recibimos en nuestro hogar. Nunca leemos
ni escuchamos la propaganda que difunden a través de la
televisión, la página impresa o Internet, y tampoco añadimos
nuestros comentarios a las páginas personales que tienen
en la Red. ¿Por qué somos tan firmes? Por amor. En primer
lugar, porque amamos a Jehová, “el Dios de la verdad”. Por
eso no nos interesan las manipulaciones que contradicen su
Palabra de verdad (Sal. 31:5; Juan 17:17). Y en segundo
lugar, porque amamos a su organización, gracias a la cual
hemos aprendido cosas como el nombre divino y su
significado, el propósito con que fue creada la Tierra, el
estado de los muertos y la esperanza de la resurrección.
¿Recordamos cómo nos sentimos cuando nos explicaron por
primera vez estas maravillosas verdades? Entonces, ¿para
qué escuchar a los apóstatas, a quienes les encanta insultar
a la organización que tanto nos ha enseñado? Solo
lograríamos contagiarnos de su amargura (Juan 6:66-69).
8 ¡Que digan lo que quieran los falsos maestros! No les
haremos el menor caso. ¿Para qué íbamos a hacerlo? Son
pozos secos que solo ofrecen engaños e insatisfacciones.
Estamos decididos a ser leales a Jehová y a su
organización, la cual lleva mucho tiempo saciando nuestra
sed con las refrescantes aguas de la Biblia (Isa. 55:1-3; Mat.
24:45-47).
*** w11 1/9 pág. 9 Se desenmascara al gobernante
secreto del mundo ***
Las siguientes palabras del apóstol Pablo a sus
hermanos cristianos los llenan de esperanza: “El Dios que da
paz aplastará a Satanás bajo los pies de ustedes en breve”
(Romanos 16:20).
Pronto, el Diablo dejará escapar su último suspiro. Bajo
el gobierno amoroso de Cristo, los seres humanos justos
convertirán la Tierra en un paraíso. La violencia, el odio y la
codicia habrán desaparecido para siempre. “Las cosas
anteriores no serán recordadas”, promete la Biblia (Isaías
65:17). ¡Qué alivio será quedar por fin libres del dominio del
gobernante secreto de este mundo!
*** w97 15/7 pág. 30 Tercio, fiel secretario de Pablo ***
‘Yo, Tercio, los saludo’
Entre los saludos incluidos al final de la carta a los
Romanos están los del secretario de Pablo, quien escribió:
“Yo, Tercio, que he escrito esta carta, los saludo en el
Señor”. (Romanos 16:22.) Esta es la única ocasión en que
aparece en los escritos de Pablo una referencia explícita a
uno de sus secretarios.
Sabemos poco de Tercio. De su saludo “en el Señor”
deducimos que se trataba de un cristiano fiel. Probablemente
pertenecía a la congregación de Corinto, y tal vez lo
conocían muchos cristianos de Roma. El biblista Giuseppe
Barbaglio piensa que era un esclavo o un liberto. ¿Por qué?
En primer lugar, porque “los escribas solían pertenecer a esa
clase; luego, porque su nombre latino [...] era muy habitual
entre los esclavos y los libertos”. “Por tanto —dice
Barbaglio—, no se trataba de un escritor profesional ‘neutral’,
sino de un compañero que ayudó de este modo a Pablo a
compilar su escrito más extenso y elocuente: un servicio de
gran valor que permitió a Pablo ahorrarse tiempo y fatigas.”
Este trabajo de Tercio es sin duda valioso. Baruc realizó
un trabajo similar para Jeremías, como Silvano lo hizo para
Pedro. (Jeremías 36:4; 1 Pedro 5:12.) Estos colaboradores
tuvieron un gran privilegio.
*** w97 1/6 Un secreto que los cristianos no se atreven a
ocultar ***
6. a) ¿Por qué puede decirse que el “secreto sagrado” se
‘guardó en silencio por tiempos de larga duración’?
b) ¿Cómo se reveló progresivamente?
6 Desde que Dios mencionó por primera vez su propósito de
poner la base para el Reino mesiánico hasta que quedó
“terminado el secreto sagrado”, transcurrió un extenso
espacio de tiempo. (Revelación [Apocalipsis] 10:7; Génesis
3:15.) Quedaría terminado cuando se instaurara el Reino,
como lo prueba una comparación de Revelación 10:7 con
11:15. De hecho, pasaron unos cuatro mil años entre que se
dio la primera promesa del Reino, en Edén, hasta que
apareció el Rey designado, en 29 E.C. Pasaron otros mil
ochocientos ochenta y cinco años antes de que el Reino se
estableciera en los cielos, en 1914. Así, el “secreto sagrado”
se reveló progresivamente durante un período de casi seis
mil años. (Véase la página 16.) Pablo estaba totalmente en
lo cierto cuando habló de “la revelación del secreto sagrado
que [había] sido guardado en silencio por tiempos de larga
duración, pero que [entonces había] sido puesto de
manifiesto y dado a conocer”. (Romanos 16:25-27; Efesios
3:4-11.)
*** w09 15/4 La creación revela la sabiduría de Jehová ***
2, 3. a) ¿Por qué dice la Biblia que Jehová es “el único que
es sabio”? b) ¿En qué se diferencia la sabiduría
divina de la sabiduría mundana?
2 ¡Qué diferente es el resultado de quienes consiguen la
verdadera sabiduría, la sabiduría que proviene de Jehová!
De hecho, la Biblia nos dice que él es “el único que es sabio”
(Rom. 16:27, Biblia del nuevo milenio). Él sabe todo lo que
hay que saber acerca del universo, como su composición e
historia. Él diseñó las leyes físicas de la naturaleza, de las
11
cuales se valen los seres humanos para realizar sus
investigaciones. Por eso a él no lo impresionan los inventos
del hombre ni lo cautiva su “elevado” pensamiento filosófico.
“La sabiduría de este mundo es necedad para con Dios.”
(1 Cor. 3:19.)
3 La Biblia señala que Jehová “da la sabiduría” a sus
siervos (Pro. 2:6). A diferencia de la filosofía del hombre, la
sabiduría divina no es vaga e imprecisa. Más bien, se basa
en conocimiento bien fundado y en una comprensión clara
de los asuntos, por lo que nos ayuda a tomar buenas
decisiones (léase Santiago 3:17). Pablo quedó tan
asombrado por la sabiduría de Jehová que escribió: “¡Oh la
profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del
conocimiento de Dios! ¡Cuán inescrutables son sus juicios e
ininvestigables sus caminos!” (Rom. 11:33). Así es, Jehová
es el ser más sabio que existe. Por eso estamos tan
convencidos de que sus leyes promueven el mejor modo de
vivir. Después de todo, él sabe mejor que nadie lo que
necesitamos para ser felices (Pro. 3:5, 6).
¿De qué manera obedecemos la exhortación:
“Vístanse del Señor Jesucristo”, que escribió
el apóstol Pablo? (Rom. 13:14.) [26 de ago.,
w05 1/1 págs. 11, 12 párrs. 20-22.]
*** w05 1/1 págs. 11-12 Sigamos el modelo
que puso Jesús ***
“Vístanse del Señor Jesucristo”
20 Pablo escribió a la congregación de
Roma: “Vístanse del Señor Jesucristo, y
no estén haciendo planes con anticipación
para los deseos de la carne” (Romanos
13:14). Los cristianos se visten de Jesús,
como si de una prenda se tratara. Procuran
imitar sus cualidades y acciones hasta el
grado de convertirse en un reflejo —aunque
imperfecto— de su Amo (1 Tesalonicenses
1:6).
21 Lograremos ‘vestirnos del Señor
Jesucristo’ si nos familiarizamos con su vida
y nos esforzamos por vivir como él, imitando
su humildad, su amor a la justicia, su odio
hacia la impiedad, su amor por sus
hermanos, su renuncia a formar parte del
mundo y su aguante paciente ante el
sufrimiento. No hacemos “planes con
anticipación para los deseos de la carne”, es
decir, no nos centramos en alcanzar
objetivos que satisfagan los deseos carnales.
Más bien, antes de tomar una decisión o
abordar un problema, cada uno de nosotros
se pregunta: “¿Qué haría Cristo? ¿Cómo le
gustaría que reaccionara?”.
22 También podemos imitar a Jesús
“predicando las buenas nuevas” con empeño
(Mateo 4:23; 1 Corintios 15:58). Esta es otra
forma en la que los cristianos seguimos el
modelo que puso Cristo. El siguiente artículo
analiza este tema.

Etiquetas

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Jehová es mi pastor y nada me faltara.