domingo, 18 de agosto de 2013

puntos sobresalientes romanos 9 a 12

1
Romanos capítulos 9 a 12
Semana del 19 de Agosto
Capítulo 9
*** w97 1/8 pág. 4 Cómo educar la conciencia ***
La mente, el corazón y la conciencia
El apóstol Pablo dijo: “Digo la verdad en Cristo; no miento,
puesto que mi conciencia da testimonio conmigo en espíritu santo”.
(Romanos 9:1.) Así pues, la conciencia puede dar testimonio y
analizar cierto proceder, aprobándolo o condenándolo. Nuestro
Creador nos implantó gran parte del sentido del bien y del mal que
poseemos. Aun así, la conciencia se puede moldear y educar.
¿Cómo? Adquiriendo conocimiento de la Palabra de Dios. “Cesen
de amoldarse a este sistema de cosas; más bien, transfórmense
rehaciendo su mente, para que prueben para ustedes mismos lo
que es la buena y la acepta y la perfecta voluntad de Dios”, dijo el
apóstol Pablo. (Romanos 12:2.) Cuando introducimos en la mente
los pensamientos y la voluntad de Dios, la conciencia empieza a
reaccionar de una manera más piadosa.
*** w93 15/9 pág. 31 Preguntas de los lectores ***
En Romanos 9:3 el apóstol Pablo escribió: “Podría desear que
yo mismo fuera separado del Cristo como el maldito a favor de
mis hermanos, mis parientes según la carne”. ¿Quiso decir
que estaba dispuesto a sacrificar su vida por sus parientes
judíos?
Jesús fijó el modelo superlativo de amor. Estuvo dispuesto a
entregar su alma, es decir, su vida, por la humanidad pecadora. En
su ministerio se gastó a favor de sus coterráneos judíos, para que
tantos como fuese posible se beneficiaran de su sacrificio de
rescate. (Marcos 6:30-34.) La insensibilidad y oposición de los
judíos al mensaje de salvación nunca menoscabaron el interés
amoroso que sintió por ellos. (Mateo 23:37.) Y dejó ‘un dechado
para que sigamos sus pasos’. (1 Pedro 2:21.)
¿Es posible que seres humanos imperfectos sigan el ejemplo
de amor de Jesús? Sí, y muy bien lo ilustra el caso del apóstol
Pablo, quien se interesaba tanto en sus parientes judíos que, por
amor a ellos, dijo que preferiría ser “separado del Cristo como el
maldito” a su favor.
Pablo utilizó aquí una hipérbole, o exageración, para dar peso
a su argumento. Jesús usó una exageración parecida en Mateo
5:18 al decir: “Antes pasarían el cielo y la tierra que pasar de modo
alguno una letra diminuta o una pizca de una letra de la Ley sin
que sucedan todas las cosas”. Jesús sabía que el cielo y la tierra
no pasarían. Tampoco Pablo iba a ser un maldito ni todos los
judíos iban a aceptar el cristianismo. Lo que Pablo deseaba
comunicar era que estaría dispuesto a hacer prácticamente
cualquier cosa para ayudar a los judíos a valerse de la salvación
de Dios mediante Jesucristo. No sorprende que Pablo animara a
sus hermanos cristianos: “Háganse imitadores de mí, así como yo
lo soy de Cristo”. (1 Corintios 11:1.)
Hoy día, los cristianos debemos tener el mismo interés de
Jesús y Pablo por los incrédulos. Nunca debemos permitir que la
indiferencia o la oposición de la gente del territorio que predicamos
enfríen nuestro amor al prójimo y nuestro deseo de ayudarles a
conocer la senda de la salvación. (Mateo 22:39.)
*** it-1 pág. 56 Adopción ***
En Romanos 9:4 Pablo habla de los israelitas carnales como
aquellos “a quienes pertenecen la adopción como hijos y la gloria y
los pactos y la promulgación de la Ley”, una alusión a la posición
singular que tuvo Israel mientras fue el pueblo de Dios. De manera
que en ocasiones Dios se refirió a Israel como “mi hijo”. (Éx
4:22, 23; Dt 14:1, 2; Isa 43:6; Jer 31:9; Os 1:10; 11:1; compárese
con Jn 8:41.) No obstante, la filiación verdadera tenía que esperar
a la provisión del rescate mediante Cristo Jesús, y dependía de la
aceptación de esta provisión divina y de que se pusiera fe en ella.
(Jn 1:12, 13; Gál 4:4, 5; 2Co 6:16-18.)
*** rs pág. 411-pág. 412 Trinidad ***
Romanos 9:5:
BJ dice: “Los patriarcas; de los cuales también procede Cristo
según la carne, el cual está por encima de todas las cosas, Dios
bendito por los siglos. Amén”. (VV, TA presentan una lectura
parecida.) Sin embargo, en NM la parte final del versículo dice: “de
quienes provino el Cristo según la carne: Dios, que está sobre
todos, sea bendito para siempre. Amén”. (Todas estas versiones:
NBE [y nota al pie de la página], BD, PB [y nota], FF [y nota] usan
una fraseología parecida a la de NM.)
¿Dice este versículo que Cristo esté “sobre todos” y que por
consiguiente él sea Dios? ¿O se refiere a Dios y a Cristo como
individuos distintos y dice que Dios está “sobre todos”? ¿Cuál de
las traducciones de Romanos 9:5 concuerda con Romanos 15:5, 6,
donde primero se establece una distinción entre Dios y Cristo
Jesús y entonces se insta al lector a ‘glorificar al Dios y Padre de
nuestro Señor Jesucristo’? (Véanse también 2 Corintios 1:3 y
Efesios 1:3.) Considere lo que se dice después en el capítulo 9 de
Romanos. Los versículos 6-13 muestran que el cumplimiento del
propósito de Dios no depende de la herencia según la carne, sino
de la voluntad de Dios. Los versículos 14-18 hacen referencia al
mensaje de Dios a Faraón, conforme se encuentra registrado en
Éxodo 9:16, para hacer resaltar el hecho de que Dios está sobre
todos. En los versículos 19-24 se da otra ilustración de la
superioridad de Dios mediante la analogía de un alfarero y las
vasijas de barro que él fabrica. ¡Cuán apropiada es, entonces, la
expresión del versículo 5: “Dios, que está sobre todos, sea bendito
para siempre. Amén” (NM)!
El diccionario teológico en inglés The New International Dictionary
of New Testament Theology declara: “Existe una controversia
sobre Rom. 9:5. [...] Sería fácil, y desde el punto de vista lingüístico
sería perfectamente posible, aplicar la expresión a Cristo. El
versículo entonces diría: ‘Cristo quien es Dios sobre todos, bendito
para siempre. Amén’. Aun así, Cristo no sería igualado con Dios en
sentido absoluto, sino solamente descrito como un ser de
naturaleza divina, porque la palabra theos no tiene artículo. [...] La
2
explicación mucho más probable es que la declaración sea una
doxología dirigida a Dios” (Grand Rapids, Michigan; 1976,
traducido del alemán, tomo 2, pág. 80).
Véase también el apéndice de la edición con
referencias de NM (en inglés) de 1984,
págs. 1580, 1581.
*** w03 15/10 pág. 29 Jacob apreciaba los valores espirituales
Jacob no usurpó en modo alguno la herencia de Esaú. Antes
de que nacieran, Jehová había dicho que “el mayor servir[ía] al
menor” (Génesis 25:23). Pero puede que alguien pregunte:
“¿No habría sido más fácil si Dios hubiera hecho que Jacob
naciera primero?”. Lo que sucedió después nos enseña verdades
importantes. Dios no reserva bendiciones para quienes creen que
tienen el derecho de recibirlas, pero sí muestra bondad inmerecida
a quienes él escoge. Por ello, Jacob recibió la primogenitura, no su
hermano mayor, quien la había despreciado. De igual manera,
debido a que los judíos naturales como nación mostraron la misma
actitud que Esaú, se les reemplazó con el Israel espiritual
(Romanos 9:6-16, 24). Hoy la buena relación con Jehová no se
consigue mediante una herencia recibida sin esfuerzo alguno por
haber nacido en el seno de una familia que teme a Dios o en un
ambiente espiritual. Los que desean recibir bendiciones divinas
tienen que esforzarse por ser piadosos y tienen que estimar de
verdad las cosas espirituales.
*** it-2 pág. 706 Presciencia, predeterminación ***
En el caso de Esaú y Jacob, la presciencia de Dios tampoco
fijó sus destinos eternos; lo que hizo fue determinar o
predeterminar cuál de los grupos nacionales que descenderían de
ellos conseguiría una posición dominante sobre el otro. (Gé 25:23-
26.) Al prever que dominaría Jacob, también se mostró que él sería
quien obtendría el derecho de primogénito, lo que conllevaba el
privilegio de pertenecer al linaje por medio del cual vendría la
“descendencia” abrahámica. (Gé 27:29; 28:13, 14.) De este modo,
Jehová Dios dejó claro que cuando selecciona individuos para
usarlos de determinada manera, no se rige por las costumbres o
procedimientos usuales que se conforman a las expectativas
humanas. Tampoco se ve obligado a otorgar ciertos privilegios
únicamente sobre la base de obras, de modo que alguien pudiera
llegar a creer que se ha ‘ganado el derecho’ a tales privilegios y
que ‘se le deben’. El apóstol Pablo destacó este punto cuando
mostró por qué Dios, por su bondad inmerecida, pudo conceder a
las naciones gentiles privilegios que en otro tiempo parecía que
estaban reservados a Israel. (Ro 9:1-6, 10-13, 30-32.)
*** w91 15/3 pág. 21 ¿Quiénes han recibido de veras un
llamamiento celestial? ***
¿A qué se deben las suposiciones equivocadas?
Puede que algunos participen equivocadamente de los
emblemas de la Conmemoración porque en realidad no reconocen
que la unción “no depende del que desea ni del que corre, sino de
Dios”. (Romanos 9:16.) Y al individuo no le toca decidir que
quisiera ser admitido en el nuevo pacto y llegar a ser coheredero
con Cristo en el Reino celestial. Lo que cuenta es la selección que
Jehová hace. En el Israel de la antigüedad Dios escogió a los que
le servirían de sacerdotes, y ejecutó a Coré por actuar
presuntuosamente al procurar el sacerdocio que Dios había
asignado a la familia de Aarón. (Éxodo 28:1; Números 16:4-11, 31-
35; 2 Crónicas 26:18; Hebreos 5:4, 5.) De igual manera, a Jehová
le desagradaría que alguien se presentara como uno de los que
han sido llamados para estar entre los reyes y sacerdotes
celestiales aunque Dios no le hubiera otorgado tal vocación o
llamamiento. (Compárese con 1 Timoteo 5:24, 25.)
Alguien pudiera suponer erróneamente que tiene la vocación o
el llamamiento celestial debido a una intensa perturbación
emocional ocasionada por problemas serios. La muerte del
cónyuge, u otra tragedia, pudiera hacer que la persona perdiera
interés en vivir en la Tierra. O quizás alguien allegado afirme que
es de los ungidos, y la persona desee tener el mismo destino.
Factores como esos pudieran llevarla a creer que lo que le
corresponde es vida en el cielo. Pero no es así como Dios da a
nadie el espíritu del que está en relación de hijo con él. Mostraría
falta de gratitud al propósito de Dios respecto a la Tierra el que uno
deseara ir al cielo debido a situaciones indeseables o angustias
emocionales con relación a la vida terrestre.
También las ideas religiosas que la persona hubiera tenido
antes pudieran llevarla a concluir equivocadamente que ha recibido
el llamamiento celestial. Tal vez en un tiempo se asociaba con una
religión falsa que presentaba la vida celestial como la única
esperanza para los fieles. Por lo tanto, el cristiano tiene que evitar
que su estado emocional e ideas equivocadas del pasado lo dirijan.
*** w99 1/2 El Gran Alfarero y su obra ***
5. ¿Cómo iba a seguir la obra del Gran Alfarero después de la
creación inicial?
6, 7. a) ¿Qué hacen muchos hoy por lo que se les moldea para
deshonra? b) ¿Cómo se moldea a los justos para uso
honroso?
El Alfarero extiende su obra
5 Felizmente, la obra del Creador como Alfarero iba a seguir
mucho después de haber moldeado la creación inicial de la
humanidad. El apóstol Pablo nos dice: “Oh hombre, ¿quién, pues,
eres tú, realmente, para que repliques contra Dios? ¿Acaso la cosa
moldeada dirá al que la moldeó: ‘¿Por qué me hiciste de esta
manera?’? ¿Qué? ¿No tiene el alfarero autoridad sobre el barro,
para hacer de la misma masa un vaso para uso honroso, otro para
uso deshonroso?” (Romanos 9:20, 21).
6 En efecto, parte de la obra del Gran Alfarero será moldeada
para uso honroso, y otra parte, para uso deshonroso. A los que
optan por seguir al mundo que se hunde cada vez más en el
cenagal de la impiedad se les moldea para la destrucción. Cuando
el Rey glorioso, Cristo Jesús, venga para juzgar, entre estos vasos
deshonrosos se contarán todos los obstinados seres humanos,
semejantes a cabras, que, como dice Mateo 25:46, “partirán al
cortamiento eterno”. Pero los “justos” semejantes a ovejas, a
quienes se ha moldeado para uso “honroso”, heredarán “la vida
eterna”.
7 Estos justos se han sometido humildemente a Dios para que
él los moldee. Han entrado en el camino de Dios. Han aceptado el
3
consejo que se halla en 1 Timoteo 6:17-19: “Cifren su esperanza,
no en las riquezas inseguras, sino en Dios, que nos proporciona
todas las cosas ricamente para que disfrutemos de ellas”. Se han
aplicado a ‘trabajar en lo bueno, a ser ricos en obras excelentes,
ser liberales, listos para compartir, atesorando para sí con
seguridad un fundamento excelente para el futuro, para que logren
asirse firmemente de la vida que realmente lo es’. La verdad divina
los moldea y tienen una fe inmovible en la provisión de Jehová
mediante Cristo Jesús, quien “se dio a sí mismo como rescate
correspondiente” a fin de restablecer todo lo que se perdió con el
pecado de Adán (1 Timoteo 2:6). Por tanto, deberíamos estar muy
dispuestos a seguir el consejo de Pablo de “[vestirnos] de la nueva
personalidad, que mediante conocimiento exacto va haciéndose
nueva [moldeándose] según la imagen de Aquel que la ha creado”
(Colosenses 3:10).
*** w91 1/11 El aguante que lleva a la victoria ***
4, 5. a) ¿Cómo muestra la ilustración de Pablo sobre un alfarero el
aguante y la misericordia que ha ejercido Dios?
b) ¿Cómo se demostrará que Dios no ha mostrado
misericordia en vano?
4 El apóstol Pablo señala tanto al aguante como a la
misericordia de Dios cuando dice: “¿No tiene el alfarero autoridad
sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para uso
honroso, otro para uso deshonroso? Pues, si Dios, aunque tiene la
voluntad de demostrar su ira y de dar a conocer su poder, toleró
con mucha y gran paciencia vasos de ira hechos a propósito para
la destrucción, a fin de dar a conocer las riquezas de su gloria
sobre vasos de misericordia, que él preparó de antemano para
gloria, a saber, nosotros, a quienes llamó no solo de entre los
judíos, sino también de entre las naciones, ¿qué hay de ello?”.
(Romanos 9:21-24.)
5 Como muestran esas palabras, durante el período actual de
su aguante Jehová sigue adelante con su glorioso propósito y
muestra misericordia a algunos vasos humanos. Prepara estos
vasos para gloria eterna y así derrota los propósitos inicuos de su
gran opositor, Satanás el Diablo, y de todos los secuaces de este.
No todos los seres humanos han resultado ser vasos de ira, vasos
que merezcan destrucción. Eso habla bien del aguante paciente
del Dios Todopoderoso. Él no habrá mostrado misericordia en
vano. Esta redundará en: 1) una gloriosa familia del Reino en los
cielos bajo el Hijo amado de Jehová, Jesucristo, y 2) una raza de
criaturas humanas rehabilitadas y perfeccionadas en una Tierra
paradisíaca, todas herederas de la vida eterna.
*** it-1 pág. 1269 Israel de Dios ***
El profeta Oseas predijo que cuando Dios rechazara a la
nación del Israel natural por la nación espiritual, que incluye a los
gentiles, diría “a los que no son mi pueblo: ‘Tú eres mi pueblo’”.
(Os 2:23; Ro 9:22-25.) A su debido tiempo, el reino de Dios se le
quitó a la nación de los judíos naturales y se le dio a una nación
espiritual que produjese el fruto del Reino. (Mt 21:43.) Desde
luego, hubo judíos naturales que formaron parte del Israel
espiritual. Los apóstoles y los demás que recibieron espíritu santo
en el Pentecostés de 33 E.C. (unos 120), los que se añadieron en
ese día (unos 3.000) y los que después aumentaron el número
hasta unos 5.000, todos fueron judíos y prosélitos. (Hch 1:13-15;
2:41; 4:4.) Pero aun así eran, como Isaías los describió, “un simple
resto” que se salvó de esa nación rechazada. (Isa 10:21, 22; Ro
9:27.)
*** ip-1 cap. 2 Un padre con hijos rebeldes ***
22, 23. ¿Por qué dejó Jehová ‘que quedaran unos cuantos’ en el
siglo primero?
22 En el siglo primero, Israel atravesó su última crisis como el
pueblo en pacto con Dios. Cuando Jesús se presentó como el
Mesías prometido, la nación lo rechazó, y en consecuencia,
Jehová los rechazó a ellos (Mateo 21:43; 23:37-39; Juan 1:11).
¿Supuso eso que Jehová ya no tendría una nación especial sobre
la Tierra? No. El apóstol Pablo indicó que Isaías 1:9 tenía aún otro
cumplimiento. Citando de la versión Septuaginta, escribió: “Así
como Isaías había dicho en otro tiempo: ‘A menos que Jehová de
los ejércitos nos hubiera dejado descendencia, habríamos llegado
a ser justamente como Sodoma, y habríamos quedado justamente
como Gomorra’” (Romanos 9:29).
23 En esta ocasión, los sobrevivientes fueron los cristianos
ungidos, los cuales demostraron fe en Jesucristo. Este grupo se
compuso al principio de cristianos de origen judío, a los que más
tarde se unieron otros de origen gentil. Juntos constituyeron un
nuevo Israel, “el Israel de Dios” (Gálatas 6:16; Romanos 2:29). Esa
“descendencia” sobrevivió a la destrucción del sistema de cosas
judío en 70 E.C. De hecho, “el Israel de Dios” aún está con
nosotros, y se le han unido millones de creyentes de las naciones,
los cuales componen “una gran muchedumbre, que ningún hombre
[puede] contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas”
(Revelación 7:9).
Capítulo 10
*** w05 1/7 Proclamemos las “buenas nuevas de algo mejor”
19. a) ¿Por qué es comprensible que a veces nos desanimemos?
b) ¿Qué ayudó a Pablo a seguir predicando?
19 También nosotros predicamos las buenas nuevas del Reino
movidos por la compasión, de modo que es comprensible que nos
desanimemos cuando muchos las rechazan. Tal reacción
demuestra que nos preocupamos sinceramente por el bienestar
espiritual de la gente a quien predicamos. No obstante, debemos
recordar el ejemplo del apóstol Pablo. ¿Qué le ayudó a seguir
predicando? Aunque le afligió mucho que los judíos no aceptaran
las buenas nuevas, no los consideró a todos un caso perdido.
Confiaba en que aún habría algunos que aceptarían a Cristo; de
ahí que escribiera lo siguiente sobre sus sentimientos hacia los
judíos como individuos: “La buena voluntad de mi corazón y mi
ruego a Dios por ellos son, en realidad, para su salvación”
(Romanos 10:1).
*** w02 1/4 págs. 3-4 ¿Debe la fe basarse en la razón? ***
Quienes de verdad desean agradar al Creador deberían
analizar con cuidado si lo que creen acerca de él es cierto.
El apóstol Pablo mencionó a ciertos devotos de su día que tenían
“celo por Dios; mas no conforme a conocimiento exacto”
(Romanos 10:2). Tales individuos pudieran compararse a un pintor
4
que pone gran empeño en pintar una casa pero, por no prestar
atención a las instrucciones del dueño, lo hace con los colores
equivocados. Aunque él mismo quede satisfecho con su trabajo,
¿le agradará al propietario?
*** w02 1/6 Deleitémonos en la justicia de Jehová ***
6. ¿Qué dijo Pablo sobre ciertos judíos incrédulos de su día, y por
qué?
7. ¿Cómo se manifiesta la justicia de Jehová?
6 El apóstol Pablo destacó este asunto en su carta a los
cristianos romanos cuando escribió sobre ciertos judíos incrédulos:
“A causa de no conocer la justicia de Dios, pero de procurar
establecer la suya propia, no se sujetaron a la justicia de Dios”
(Romanos 10:3). ¿Por qué dijo Pablo que aquellos judíos ‘no
conocían la justicia de Dios’? ¿Acaso no habían sido instruidos en
la Ley, las justas normas divinas? Por supuesto que sí.
No obstante, la mayoría de ellos consideraban la justicia
únicamente como una virtud personal que se alcanzaba por
medio de la observancia escrupulosa y concienzuda de las reglas
religiosas, en lugar de verla como una norma que los guiara en sus
relaciones interpersonales. Al igual que los caudillos religiosos del
tiempo de Jesús, no entendían el verdadero significado de la
justicia (Mateo 23:23-28).
7 La justicia de Jehová es muy diferente, pues se manifiesta y
se observa con claridad en todos sus tratos. Aunque tal cualidad le
impide pasar por alto los pecados de los transgresores obstinados,
eso no lo convierte en un Dios frío y exigente, alguien temible de
quien debamos mantenernos a distancia. Al contrario, Sus actos
justos han sentado la base para que la humanidad pueda
acercarse a él y salvarse de las terribles consecuencias del
pecado. Por lo tanto, resulta muy apropiado llamar a Jehová “un
Dios justo y un Salvador” (Isaías 45:21).
*** g88 8/5 págs. 22-23 ¿Se deben obedecer los Diez
Mandamientos? ***
¿Siguieron en vigor para los cristianos?
No obstante, ¿eran los Diez Mandamientos de naturaleza tan
universal que seguirían siempre en vigor y aplicarían también a los
no israelitas? No. Siglos más tarde, cuando se formó la
congregación cristiana, este código de leyes no continuó en vigor.
¿Por qué? Porque la Biblia dice que “Cristo es el fin de la Ley”.
(Romanos 10:4.) ¿Qué significa eso?
Para ilustrarlo: allá en 1912 el récord mundial de salto de
altura al aire libre era de 2,01 metros. Setenta y cinco años más
tarde, en 1987, el récord era de 2,41 metros. Sin embargo, tiene
que haber una altura tope a la que un hombre pueda saltar
superando un listón apoyado sobre dos postes. En el supuesto de
que un campeón llegase a ese límite, terminaría con todos los
récords mundiales de salto de altura. Pudiera considerarse “el fin”
de esos récords. Ahora bien, ¿cómo aplica esto a los Diez
Mandamientos?
Cuando Dios instituyó y dio a los israelitas “la Ley” —que
incluía los Diez Mandamientos, además de otras 600 leyes y
estatutos—, estableció con ello la meta o norma de perfección
definitiva. Por decirlo así, subió el listón al nivel más alto. Esta Ley
divina exigía una norma de moralidad tan elevada, que solo un
humano perfecto podría alcanzarla. Eclesiastés 7:20 dice: “No hay
en la tierra hombre justo que siga haciendo el bien y no peque”.
De manera que el listón —las normas justas de Dios— fue
colocado demasiado alto para los israelitas o judíos, que eran
imperfectos. ¿Por qué? El apóstol cristiano Pablo explica: “[La ley]
fue añadida para poner de manifiesto las transgresiones, hasta que
llegara la descendencia [el Mesías o Cristo] a quien se había
hecho la promesa”. (Gálatas 3:19.) Mediante la Ley, Dios mostró a
los judíos que todos ellos eran transgresores imperfectos,
incapaces de alcanzar la meta de ser declarados justos debido a
sus propios méritos.
Solo había una persona que podía superar aquel listón: el
Mesías o Cristo prometido. Por lo tanto, aquella elevada norma fue
puesta ante los judíos como algo a lo que intentar aproximarse
mientras esperaban que el “Campeón” definitivo, el Mesías, la
superase de una vez para siempre.
*** it-1 pág. 27 Abismo ***
El texto de Romanos 10:6, 7 ayuda a entender el significado
del “abismo”, al decir: “Pero la justicia que resulta de la fe habla de
esta manera: ‘No digas en tu corazón: “¿Quién ascenderá al
cielo?”, esto es, para hacer bajar a Cristo; o: “¿Quién descenderá
al abismo?”, esto es, para hacer subir a Cristo de entre los
muertos’”. (Compárese con Dt 30:11-13.) Es evidente que aquí el
“abismo” se refiere al lugar donde Cristo Jesús pasó parte de tres
días y de donde su Padre lo resucitó. (Compárese con Sl
71:19, 20; Mt 12:40.) Revelación 20:7 llama al abismo “prisión”, lo
que armoniza con la reclusión absoluta a la que la muerte somete
a sus víctimas, como en el caso de Jesús. (Compárese con Hch
2:24; 2Sa 22:5, 6; Job 38:16, 17; Sl 9:13; 107:18; 116:3.)
*** w97 15/12 Haga declaración pública para salvación ***
9. a) ¿Qué clase de fe anima a tener Romanos 10:8, 9?
b) ¿Cuándo y cómo debemos hacer confesión de nuestra
fe?
10. ¿Qué debemos hacer con la “‘palabra’ de fe”, según Romanos
10:10, 11?
11. ¿Cuánto deben proclamarse las buenas nuevas, y por qué?
12. ¿Qué relación tiene Romanos 10:12 con la comisión del ángel
de Revelación 14:6?
Declaremos “la ‘palabra’ de fe”
9 Para la salvación se requiere una fe perdurable. Pablo dijo,
citando de Deuteronomio 30:14: “‘La palabra está cerca de ti, en tu
propia boca y en tu propio corazón’; es decir, la ‘palabra’ de fe, que
predicamos”. (Romanos 10:8.) A medida que predicamos la
“‘palabra’ de fe”, esta se graba más profundamente en nuestro
corazón. Así le sucedió a Pablo, y lo que dijo a continuación puede
fortalecer nuestra resolución de predicar esta fe como él lo hizo: “Si
declaras públicamente aquella ‘palabra en tu propia boca’, que
Jesús es Señor, y en tu corazón ejerces fe en que Dios lo levantó
de entre los muertos, serás salvo”. (Romanos 10:9.) Esa confesión
de fe no debe hacerse ante otras personas solo al tiempo del
bautismo, sino continuamente; es un celoso testimonio público
acerca de todas las grandiosas facetas de la verdad. Esta verdad
5
se centra en el precioso nombre del Señor Soberano Jehová; en
nuestro Rey mesiánico y Redentor, el Señor Jesucristo; y en las
magníficas promesas del Reino.
10 No hay salvación para nadie que no acepte y ponga por
obra esta “‘palabra’ de fe”, como Pablo dice a continuación: “Con el
corazón se ejerce fe para justicia, pero con la boca se presenta
declaración pública para salvación. Pues dice la Escritura:
‘Ninguno que cifre su fe en él será desilusionado’”. (Romanos
10:10, 11.) Debemos conseguir conocimiento exacto de la
“‘palabra’ de fe” y seguir alimentándola en nuestro corazón de
modo que nos motive a declararla al prójimo. Jesús mismo nos
recuerda: “El que se avergüence de mí y de mis palabras en esta
generación adúltera y pecadora, el Hijo del hombre también se
avergonzará de él cuando llegue en la gloria de su Padre con los
santos ángeles”. (Marcos 8:38.)
11 Como predijo el profeta Daniel, a “los que [tienen]
perspicacia” se les ve “[brillar] como el resplandor de la expansión”
en este tiempo del fin en que el testimonio del Reino se está
difundiendo hasta los cabos de la Tierra. Estos ‘han traído a los
muchos a la justicia’, y el verdadero conocimiento se ha hecho en
verdad abundante, pues Jehová hace cada vez más claras las
profecías sobre este tiempo del fin. (Daniel 12:3, 4.) He aquí un
mensaje de salvación vital para la supervivencia de todos aquellos
que aman la verdad y la justicia.
12 El apóstol Pablo continúa: “No hay distinción entre judío y
griego, puesto que hay el mismo Señor sobre todos, que es rico
para con todos los que lo invocan”. (Romanos 10:12.) Las “buenas
nuevas” deben predicarse hoy a una escala mundial todavía
mayor: a todos los pueblos, hasta los mismos cabos de la Tierra. El
ángel de Revelación 14:6 sigue volando en medio del cielo, y nos
ha confiado las “buenas nuevas eternas que declarar como noticias
gozosas a los que moran en la tierra, y a toda nación y tribu y
lengua y pueblo”. ¿Cómo se beneficiarán todos los que respondan
favorablemente?
*** jd cap. 14 “Una bendición hasta que no haya más carencia”
18. ¿Qué condición esencial expone Joel 2:32, y qué otro aspecto
relacionado añadió el apóstol Pablo?
19. ¿Qué implica invocar el nombre de Jehová?
LA FE CONDUCE A LA SALVACIÓN
18 Joel subrayó una condición esencial para gozar siempre de
la aprobación de Dios: “Todo el que invoque el nombre de Jehová
escapará salvo” (Joel 2:32). Dicha condición la citaron dos
apóstoles: Pedro y Pablo (Hechos 2:21; Romanos 10:13). Este
último añadió otro aspecto relacionado al preguntar: “¿Cómo
invocarán a aquel en quien no han puesto fe?” (Romanos 10:14).
No hay duda: todos queremos invocar el nombre de Jehová y
demostrar fe en él, tanto ahora como por toda la eternidad.
19 Invocar el nombre de Jehová es algo más que conocer y
usar el nombre propio de Dios (Isaías 1:15). El contexto de Joel
2:32 destaca el arrepentimiento sincero y la confianza en el perdón
de Jehová (Joel 2:12, 13). Por lo tanto, invocar el nombre de Dios
implica conocer de verdad a Jehová, confiar en él, obedecer sus
mandatos y ponerlo en primer lugar en nuestra vida. Así es,
significa dar la máxima prioridad a su adoración. Como
consecuencia, disfrutamos de una vida feliz y perdurable, una
auténtica bendición divina (Mateo 6:33).
*** w88 1/1 Siga predicando el Reino ***
10. ¿De qué único modo sabrá la gente adónde acudir si desea
buscar la verdad, según Romanos 10:13, 14?
11. ¿Qué nueva generación surge, y qué responsabilidad tenemos
para con los jóvenes que se van desarrollando en
adultos?
10 Es necesario recordarle de continuo a la gente que “todo el
que invoque el nombre de Jehová será salvo”. Sin embargo, como
pasa a decir Pablo en su carta a los romanos: “¿Cómo invocarán a
aquel en quien no han puesto fe? ¿Cómo, a su vez, pondrán fe en
aquel de quien no han oído? ¿Cómo, a su vez, oirán sin alguien
que predique?”. (Romanos 10:13, 14.) Esas palabras deberían
grabar en cada uno de nosotros la necesidad de persistir en
predicar las buenas nuevas del Reino de Dios.
11 Mientras ha ido adelantando el tiempo del fin, han nacido
niños que han llegado a ser adultos o han alcanzado una edad de
responsabilidad. Muchas veces sucede que estos jóvenes no han
prestado ninguna atención a la verdad. Puede que sus padres
hayan rechazado el mensaje y hasta se hayan expresado en
contra de él. Pero ahora estos jóvenes tienen suficiente madurez
para pensar seriamente por sí mismos sobre las condiciones
mundiales, el futuro y su propósito en la vida. Ellos, también, tienen
que invocar el nombre de Jehová para salvarse. Pero “¿cómo [...]
pondrán fe en aquel de quien no han oído?”. (Romanos 10:14.) En
muchos casos estos adolescentes y adultos jóvenes responden a
la verdad, de modo que tenemos que buscarlos y predicarles.
*** ip-2 cap. 13 ¡“Clamen gozosamente a una”! ***
13. a) ¿Cómo amplía el apóstol Pablo el significado de la
expresión: “Cuán hermosos sobre las montañas son los
pies del que trae buenas nuevas”? b) ¿Por qué puede
decirse que los pies de los mensajeros son “hermosos”?
13 En su carta a los Romanos, el apóstol Pablo cita de Isaías 52:7
para resaltar la importancia de predicar las buenas nuevas.
Formula una serie de preguntas que inducen a la reflexión, entre
otras, ‘¿cómo oirá la gente sin alguien que predique?’. Y entonces
pasa a decir: “Así como está escrito: ‘¡Cuán hermosos son los pies
de los que declaran buenas nuevas de cosas buenas!’” (Romanos
10:14, 15). Pablo amplía de este modo la aplicación de Isaías 52:7,
y emplea el plural “los que declaran” en vez del singular que figura
en el texto original. A imitación de Jesucristo, todos los cristianos
son mensajeros de las buenas nuevas de la paz. ¿Por qué puede
decirse que sus pies son “hermosos”? Isaías habla como si un
heraldo se aproximara a Jerusalén procedente de las cercanas
montañas de Judá. Desde lejos, es imposible verle los pies, por lo
que estos representan al propio emisario, en quien se centra toda
la atención. Tal como Jesús y sus discípulos constituyeron una
hermosa vista para las personas mansas del siglo primero, los
Testigos de la actualidad son una visión agradable para los
humildes que obedecen el mensaje salvador de las buenas
nuevas.
6
*** ip-2 cap. 14 Jehová ensalza a su Siervo Mesiánico ***
13. ¿Cómo indicó Pablo que la profecía de Isaías se cumplió en
Jesús, pero qué respuesta hubo?
13 Sin ningún género de dudas, la respuesta es sí. En su carta a los
Romanos, Pablo cita las palabras de Isaías para indicar que la
profecía que este oyó y escribió se cumplió en Jesús, pues su
glorificación tras los sufrimientos que soportó en la Tierra significó
buenas nuevas. “Sin embargo —señala Pablo refiriéndose a los
judíos incrédulos—, no todos obedecieron las buenas nuevas.
Pues Isaías dice: ‘Jehová, ¿quién puso fe en la cosa oída de parte
de nosotros?’. De modo que la fe sigue a lo oído. A su vez, lo oído
es mediante la palabra acerca de Cristo.” (Romanos 10:16, 17.)
Por desgracia, en los días del apóstol fueron pocos los que
pusieron fe en las buenas nuevas respecto al Siervo de Dios.
*** w05 15/2 Protejamos nuestra identidad cristiana ***
10. ¿Por qué no hay nada malo en plantear preguntas sinceras con
un buen motivo?
10 La fe sólida se fundamenta en el conocimiento. “La fe sigue
a lo oído”, afirmó Pablo (Romanos 10:17). ¿Qué quiso decir con
ello? Que consolidamos nuestra fe y confianza en Jehová, sus
promesas y su organización nutriéndonos de su Palabra. Plantear
preguntas bíblicas sinceras puede llevarnos a encontrar respuestas
tranquilizadoras. Además, en Romanos 12:2 hallamos este consejo
de Pablo: “Prueben para ustedes mismos lo que es la buena y la
acepta y la perfecta voluntad de Dios”. Ahora bien, ¿cómo
podemos hacerlo? Adquiriendo “el conocimiento exacto de la
verdad” (Tito 1:1). El espíritu de Jehová nos ayudará a comprender
incluso asuntos difíciles (1 Corintios 2:11, 12). Cuando
no entendamos bien algo, busquemos la ayuda de Dios (Salmo
119:10, 11, 27). Él desea que entendamos su Palabra, creamos en
ella y la obedezcamos. De hecho, no rechaza las preguntas
sinceras formuladas con un buen motivo.
*** w04 1/1 Declaren todos la gloria de Jehová ***
6. ¿Cómo aplicó Pablo Salmo 19:4?
6 Entonces el apóstol utiliza una secuencia lógica de preguntas:
“¿Cómo invocarán a aquel en quien no han puesto fe? ¿Cómo, a
su vez, pondrán fe en aquel de quien no han oído? ¿Cómo, a su
vez, oirán sin alguien que predique?” (Romanos 10:14). Con
referencia a Israel, pasa a señalar que “no todos obedecieron las
buenas nuevas”. ¿Y por qué no las obedecieron? No por falta de
oportunidades, sino por falta de fe. En apoyo de su argumento,
Pablo cita Salmo 19:4 y lo aplica a la predicación cristiana, no al
testimonio silencioso de la creación. Leemos: “Pues, de hecho, ‘por
toda la tierra salió su sonido, y hasta las extremidades de la tierra
habitada sus expresiones’” (Romanos 10:16, 18). En efecto, tal
como la creación inanimada glorifica a Jehová, los cristianos del
siglo primero predicaron por doquier las buenas nuevas de
salvación, y de ese modo alabaron a Dios en “toda la tierra”. En su
carta a los Colosenses también se refirió a la enorme difusión que
habían alcanzado las buenas nuevas, al afirmar que se habían
predicado “en toda la creación que está bajo el cielo” (Colosenses
1:23).
*** it-1 pág. 456 Celoso (celo, celos) ***
Manera apropiada de incitar a celos. Jehová mostró
misericordia a la nación de Israel aun después que todos, excepto
un resto, habían rechazado al Mesías. El resto de los judíos
creyentes fue el germen de la congregación cristiana, que
entonces tenía el favor de Jehová en lugar de la nación judía
rechazada. Jehová dio prueba de este cambio por medio de
señales, portentos y obras poderosas. (Heb 2:3, 4.) Aunque abrió
el camino para que los gentiles consiguieran su favor, no le ‘cerró
la puerta’ a Israel completamente. Las Escrituras señalan:
“¿Tropezaron ellos [todos los israelitas] de modo que cayeran por
completo? ¡Jamás suceda eso! Pero por su paso en falso hay
salvación para gente de las naciones, para incitarlos a celos a
ellos”. (Ro 11:11.) Esto era lo que con siglos de anterioridad
Jehová había dicho que haría, lo que resultó en la salvación de
algunos. (Dt 32:21; Ro 10:19.) El apóstol Pablo, un hombre que
buscó con sinceridad el bien de sus compañeros israelitas, siguió
este principio, pues dijo: “Por cuanto soy, en realidad, apóstol a las
naciones, glorifico mi ministerio, por si de algún modo incite a celos
a los que son mi propia carne, y salve a algunos de entre ellos”.
(Ro 11:13, 14; 10:1.)
ip-2 cap.26“Estén gozosos para siempre en lo que voy a crear”
. a) ¿Quién buscará a Jehová, en contraste con su pueblo rebelde?
b) ¿Qué aplicación hizo el apóstol Pablo de Isaías
65:1, 2?
Jehová tiende la mano a “un pueblo terco”
3 Recordemos que Isaías 63:15–64:12 contiene la oración
profética de Isaías en nombre de los judíos desterrados en
Babilonia. Como muestran las palabras del profeta, muchos de
ellos no están adorando a Dios con devoción, pero otros se han
arrepentido y han vuelto a él. ¿Restablecerá Jehová a la nación
por causa de ese resto arrepentido? El capítulo 65 de Isaías nos
da la respuesta. Pero antes de hacer una promesa de liberación
para los fieles, Dios menciona el castigo que les espera al gran
número de judíos sin fe.
4 Jehová ha soportado la rebeldía persistente de su pueblo,
pero llegará el momento en que lo entregará al enemigo y con
gusto extenderá su favor a otro grupo. Mediante Isaías le revela:
“Me he dejado buscar por los que no habían preguntado por
mí. Me he dejado hallar por los que no me habían buscado. He
dicho: ‘¡Aquí estoy, aquí estoy!’, a una nación que no invocaba
mi nombre” (Isaías 65:1). La gente de las naciones acudirá a
Jehová, pero la obstinada nación de Judá se negará a hacerlo,
lo cual dice muy poco en favor del pueblo del pacto divino. Isaías
no es el único profeta en predecir que Dios terminaría escogiendo
a un pueblo al que antes no reconocía (Oseas 1:10; 2:23). El
apóstol Pablo citó Isaías 65:1, 2 de la Septuaginta para demostrar
que gente de las naciones alcanzaría “la justicia que resulta de la
fe”, aun cuando los judíos naturales no quisieron hacerlo
(Romanos 9:30; 10:20, 21).
7
Capítulo 11
*** g90 8/7 pág. 13 ¿Son los judíos el pueblo escogido de
Dios? ***
Pablo, un apóstol judío de Cristo, explicó: “Dios no rechazó a
su pueblo, a quien primero reconoció. [...] También en la época
presente ha llegado a haber un resto según una selección que se
debe a bondad inmerecida”. (Romanos 11:2, 5.) Del mismo modo
que podrían ser muchos los invitados a una boda, pero al final ser
pocos los asistentes, Dios había invitado a toda la nación judía
para que disfrutase de una relación especial con Él, pero solo un
resto de ellos mantuvo, gracias a su fidelidad, aquella intimidad
especial con Él. La indulgencia de Dios fue una verdadera muestra
de bondad inmerecida.
*** it-2 págs. 545-546 Ojo ***
Visión espiritual. Tanto el ojo espiritual como el físico son
dones de Dios (Pr 20:12); Él promete curar ambos y eliminar toda
causa de lágrimas. (Isa 35:5; Rev 21:4.) Resulta imposible
entender los propósitos de Dios si no se tiene el don de la visión
espiritual. Por otra parte, Jehová esconde su verdad de los ojos de
aquellos que son tozudos o rebeldes y permite que ‘se les
oscurezcan los ojos’. (Ro 11:8-10; Lu 19:42.) “Tienen ojos
[literales], pero no pueden ver [espiritualmente].” (Jer 5:21; Isa
59:10.)
*** it-2 pág. 440 Mundo ***
pues se conservó mediante Noé y su familia. La mayor parte
de la humanidad volvió a desviarse de la justicia después del
Diluvio, y produjo otra sociedad humana inicua; no obstante,
algunos emprendieron un proceder diferente y se adhirieron a la
justicia. Con el transcurso del tiempo, Dios designó a Israel como
su pueblo escogido y lo introdujo en una relación de pacto con Él.
Debido a que este hecho distinguió a los israelitas del mundo en
general, en Romanos 11:12-15 Pablo pudo usar kó·smos,
“mundo”, como equivalente de “gente de las naciones” (NM) o
“gentiles” (BJ), es decir, los que no eran israelitas. En este pasaje
muestra que la apostasía de Israel hizo que Dios aboliera su
relación de pacto con ellos y abrió el camino para que los gentiles
entrasen en tal relación y participasen de sus riquezas al ser
reconciliados con Dios. (Compárese con Ef 2:11-13.) Por lo tanto,
durante este período postdiluviano y precristiano, el “mundo”, o
kó·smos, volvió a referirse a toda la humanidad aparte de los
siervos aprobados de Dios, y específicamente a los que
no pertenecían a Israel durante el tiempo en que este pueblo
estuvo en una relación de pacto con Jehová. (Compárese con Heb
11:38.)
*** w03 15/11 ‘Manejemos la Palabra de Dios correctamente’ ***
6, 7. ¿Cómo glorificó Pablo su ministerio, y cómo podemos
nosotros hacer lo mismo?
6 Como celoso proclamador del Reino, Pablo ‘glorificó su
ministerio’ (Romanos 11:13). ¿De qué manera? No le interesaba
promocionarse, ni tampoco se avergonzaba de que todos supieran
que era uno de los trabajadores de Dios. Más bien, consideraba su
ministerio como el mayor honor. Manejaba la Palabra de Dios con
habilidad y eficacia. Su fiel actividad motivó a otros,
incentivándolos a servir a Jehová de modo más pleno, y también
de esta forma glorificó su ministerio.
7 Al igual que Pablo, nosotros podemos glorificar el trabajo
que efectuamos como ministros empleando con frecuencia y
eficacia la Palabra de Dios. En todas las facetas del ministerio del
campo, nuestro objetivo debe ser transmitir algo de las Escrituras a
cuantas personas nos sea posible. ¿Cómo podemos ser
persuasivos al hacerlo? Veamos tres importantes maneras:
1) dirigir la atención a la Palabra de Dios de un modo que infunda
respeto por ella; 2) explicar con tacto lo que la Biblia dice y mostrar
su aplicación práctica, y 3) razonar con las Escrituras de forma
convincente.
*** w11 15/5 ¡Qué profunda es la sabiduría de Dios! ***
14, 15. ¿Quiénes son las ramas “desgajadas” del olivo de huerto, y
quiénes son las ramas injertadas?
14 En la ilustración del olivo, los judíos que nunca aceptaron a
Jesús son comparados a ramas que, al haber sido “desgajadas”, o
arrancadas, del árbol perdieron la oportunidad de formar parte de
la descendencia de Abrahán (Rom. 11:17). ¿Quiénes serían los
reemplazos? Serían personas en las que nunca habrían pensado
los judíos, quienes tan orgullosos se sentían de tener por
antepasado a Abrahán. Pero no olvidemos que Juan el Bautista ya
les había advertido que, si Jehová lo deseaba, podía crear
descendientes de Abrahán hasta de las propias piedras (Luc. 3:8).
15 Entonces, ¿qué hizo Jehová para realizar su propósito?
Como explica Pablo, sustituyó las ramas desgajadas por otras de
acebuche. O, lo que es lo mismo, injertó ramas de olivo silvestre en
el olivo cultivado (léase Romanos 11:17, 18). En conformidad con
estas palabras, los cristianos ungidos procedentes de las naciones
—entre ellos los miembros gentiles de la congregación de Roma—
fueron injertados, o incorporados, al olivo simbólico. De este modo
llegaron a formar parte de la descendencia de Abrahán. Aunque en
un principio no habían tenido ninguna posibilidad de participar en
ese pacto especial, pues eran como ramas de acebuche, Jehová
les dio la oportunidad de convertirse en judíos espirituales (Rom.
2:28, 29).
*** w11 15/5 ¡Qué profunda es la sabiduría de Dios! ***
18. ¿Qué oportunidad tuvieron los judíos aun después del año 36?
19, 20. Tal como indica la comparación del olivo, ¿qué logra
Jehová?
18 ¿Quiere decir lo anterior que después del año 36 ya
no podría ningún judío entrar a formar parte de la descendencia de
Abrahán? No. Pablo explica: “[Los judíos] también, si
no permanecen en su falta de fe, serán injertados; porque Dios
puede injertarlos de nuevo. Porque si tú fuiste cortado del olivo que
por naturaleza es silvestre, y contrario a la naturaleza fuiste
injertado en el olivo de huerto, ¡cuánto más estos que son
naturales serán injertados en su propio olivo!” (Rom. 11:23, 24).
“Todo Israel será salvo”
19 Ciertamente, el propósito divino sobre “el Israel de Dios” se
está cumpliendo de un modo maravilloso (Gál. 6:16). Como indicó
Pablo, “todo Israel será salvo” (Rom. 11:26). Cuando llegue el
momento que Jehová ha establecido, “todo Israel” —o sea, el
8
número pleno de israelitas espirituales— realizará sus funciones en
el cielo. En efecto, servirán como reyes y sacerdotes. ¡Nada puede
impedir que se realice el propósito de Dios!
20 Gracias a la descendencia de Abrahán, formada por
Jesucristo y los 144.000, la “gente de las naciones” podrá recibir
grandes bendiciones, cumpliéndose así la promesa divina (Rom.
11:12; Gén. 22:18). Como vemos, los beneficios se extenderán al
pueblo de Dios en su totalidad. Sin duda, al contemplar cómo se va
haciendo realidad el propósito eterno de Jehová, no podemos
menos que exclamar: “¡Oh la profundidad de las riquezas y de la
sabiduría y del conocimiento de Dios!” (Rom. 11:33).
*** w11 15/5 ¡Qué profunda es la sabiduría de Dios! ***
19, 20. Tal como indica la comparación del olivo, ¿qué logra
Jehová?
“Todo Israel será salvo”
19 Ciertamente, el propósito divino sobre “el Israel de Dios” se
está cumpliendo de un modo maravilloso (Gál. 6:16). Como indicó
Pablo, “todo Israel será salvo” (Rom. 11:26). Cuando llegue el
momento que Jehová ha establecido, “todo Israel” —o sea, el
número pleno de israelitas espirituales— realizará sus funciones en
el cielo. En efecto, servirán como reyes y sacerdotes. ¡Nada puede
impedir que se realice el propósito de Dios!
20 Gracias a la descendencia de Abrahán, formada por
Jesucristo y los 144.000, la “gente de las naciones” podrá recibir
grandes bendiciones, cumpliéndose así la promesa divina (Rom.
11:12; Gén. 22:18). Como vemos, los beneficios se extenderán al
pueblo de Dios en su totalidad. Sin duda, al contemplar cómo se va
haciendo realidad el propósito eterno de Jehová, no podemos
menos que exclamar: “¡Oh la profundidad de las riquezas y de la
sabiduría y del conocimiento de Dios!” (Rom. 11:33).
*** it-2 pág. 404 Misericordia ***
) Pablo explica que a Israel se le dio la primera oportunidad,
pero que en su mayor parte fueron desobedientes. Como
consecuencia, se abrió el camino para que los gentiles fuesen
parte del prometido “reino de sacerdotes y una nación santa”. (Éx
19:5, 6.) Pablo concluye: “Porque Dios los ha encerrado a todos
juntos [judíos y gentiles] en la desobediencia, para mostrarles
misericordia a todos ellos”. Gracias al sacrificio de rescate de
Cristo, podría eliminarse de todos los que ejercieran fe (entre ellos
los gentiles) el pecado adámico que había trascendido a toda la
humanidad, y gracias a su muerte en el madero de tormento, se
podría librar de la maldición de la Ley a los que estaban obligados
a ella (los judíos), a fin de que todos pudieran recibir misericordia.
El apóstol exclama: “¡Oh la profundidad de las riquezas y de la
sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán inescrutables son sus
juicios e ininvestigables sus caminos!”. (Ro 11:30-33; Jn 3:16; Col
2:13, 14; Gál 3:13.)
*** cl cap. 17 ‘¡Oh la profundidad de la sabiduría de Dios!’
17, 18. ¿Por qué dice la Biblia que Jehová es “solo sabio”, y por
qué debe inspirarnos temor reverente su sabiduría?
Jehová es “solo sabio”
17 Ante tales pruebas, es natural que la Biblia señale el
carácter superlativo de esta cualidad de Jehová. Dice, por ejemplo,
que él es “solo sabio” (Romanos 16:27), así como la fuente de toda
sabiduría verdadera, pues nadie más la posee en sentido absoluto
(Proverbios 2:6). Por ello, pese a que Jesús era la criatura más
sabia, nunca hablaba basándose en sus propias ideas, sino en las
de su Padre (Juan 12:48-50).
18 Notemos cómo destacó el apóstol Pablo la singularidad de
este atributo de Jehová: “¡Oh la profundidad de las riquezas y de la
sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán inescrutables son sus
juicios e ininvestigables sus caminos!” (Romanos 11:33). Al abrir
el versículo con la interjección “oh”, Pablo dejó ver la intensidad de
sus emociones, en este caso, gran temor reverencial. El término
griego que usó para “profundidad” está emparentado con la voz
traducida “abismo”. De esta manera, transmitió una imagen muy
gráfica con sus palabras: meditar sobre la sabiduría divina es como
observar un abismo insondable, un ámbito tan profundo y amplio,
que nos resulta imposible entender su inmensidad y mucho menos
trazar sus rasgos con detalle (Salmo 92:5). ¿No nos infunde
humildad esta idea?
Capítulo 12
*** w12 15/1 Ofrezcamos sacrificios a Jehová con toda nuestra
alma ***
1-3. a) En vista de que Jesús murió en el madero, ¿ya no es
necesario que le ofrezcamos a Jehová ningún sacrificio?
Explique la respuesta. b) ¿De qué deberíamos
asegurarnos al hacer sacrificios?
EN EL siglo primero, Jehová reveló a su pueblo que la Ley
mosaica había quedado abolida por el sacrificio redentor de Jesús
(Col. 2:13, 14). Por este motivo, las ofrendas de animales y otros
productos —que los judíos llevaban siglos presentando— se
habían vuelto innecesarias y habían perdido su valor. Como si
fuera un “tutor”, la Ley había cumplido con su misión de conducir a
los judíos a Cristo (Gál. 3:24).
2 Pero esto no significa que a los cristianos no nos interesen
los sacrificios. ¡Todo lo contrario! El apóstol Pedro señala que
debemos “ofrecer sacrificios espirituales aceptos a Dios mediante
Jesucristo” (1 Ped. 2:5). Y el apóstol Pablo deja claro que todas las
facetas de nuestra vida —la cual hemos dedicado a Dios— pueden
considerarse un “sacrificio” (Rom. 12:1).
3 Los cristianos le hacemos sacrificios a Jehová cuando le
ofrecemos algo o cuando renunciamos a ciertas cosas por su
causa. Por eso, nos conviene estar seguros de que dichos
sacrificios sean de su agrado, teniendo siempre presentes las
condiciones que él puso a los israelitas.
*** w11 15/2 La aprobación de Dios nos conduce a la vida
eterna ***
12. Si no quieren ofender a Dios, ¿qué prácticas deben evitar
quienes le “presenten sus cuerpos como sacrificio”?
12 El apóstol Pablo escribió a los cristianos de Roma: “Presenten
sus cuerpos como sacrificio vivo, santo, acepto a Dios, un servicio
sagrado con su facultad de raciocinio” (Rom. 12:1). Como vemos,
si deseamos recibir el favor divino, debemos mantener nuestro
9
cuerpo en un estado que Jehová acepte. Él lo rechazaría como
sacrificio si lo estuviéramos contaminando con el abuso del alcohol
o el consumo de tabaco, hojas de coca, nueces de betel u otras
drogas (2 Cor. 7:1). También lo consideraría ofensivo si tuviéramos
una conducta inmoral, pues “el que practica la fornicación peca
contra su propio cuerpo” (1 Cor. 6:18). Ciertamente, es preciso que
los hombres y mujeres que desean agradar a Dios sean
“santos [...] en toda su conducta” (1 Ped. 1:14-16).
*** jr cap. 4 Evitemos los engaños de un corazón traicionero
6, 7. a) ¿Qué pudiera llegar a pensar imprudentemente un
cristiano, a pesar de los consejos del esclavo fiel? b)
¿Cómo pudiera resentirse nuestra asistencia a las
reuniones?
6 Hoy no estamos bajo la ley del sábado, pero la reacción de
los judíos, que indicó el estado de su corazón, encierra una
advertencia (Col. 2:16). Para hacer la voluntad de Dios, ya hemos
dejado a un lado nuestros objetivos egoístas o mundanos, pues
sabemos lo inútil que sería tratar de servir a Dios según nuestra
conveniencia. Y seguramente conocemos a muchos hermanos que
han dedicado su vida a hacer la voluntad divina y les ha resultado
muy satisfaciente y agradable. Entonces, ¿cómo pudiéramos
dejarnos engañar?
7 Un cristiano podría creer erróneamente que su corazón
nunca lo va a traicionar, como les ocurrió a muchos
contemporáneos de Jeremías. Imaginemos que alguien pensara:
“No puedo perder el empleo; tengo una familia que mantener”, lo
cual es muy comprensible. Pero ¿y si ese razonamiento lo llevara a
este otro: “Tengo que ampliar mis conocimientos para conseguir o
mantener un buen trabajo”? Como esta reflexión también parece
lógica, podría acabar diciendo: “Los tiempos han cambiado, y para
sobrevivir necesito un título universitario”. ¿Vemos con qué
facilidad pudiera uno comenzar a restarle importancia a las sabias
recomendaciones del esclavo fiel y discreto sobre la educación
suplementaria y empezar a perderse reuniones? Algunos cristianos
se han dejado moldear por la forma de pensar del mundo sobre
este asunto (Efe. 2:2, 3). Con razón la Biblia nos exhorta:
“No permitáis que el mundo a vuestro alrededor os meta dentro de
su molde” (Romanos 12:2, Comentario Bíblico Beacon).
*** w09 15/10 “Fulguren con el espíritu” ***
7. ¿Por qué debemos ser humildes y modestos?
Humildad y modestia
7 (Léase Romanos 12:3, 16.) Cualquier don que tengamos se
debe a “la bondad inmerecida” de Jehová. Pablo les dijo lo
siguiente a los corintios: “El estar nosotros adecuadamente
capacitados proviene de Dios” (2 Cor. 3:5). De modo que nunca
deberíamos presumir de nuestros logros. Hemos de reconocer con
humildad que todo lo que alcancemos en el servicio a Dios se debe
a su bendición, no a nuestras propias habilidades (1 Cor. 3:6, 7).
El apóstol dijo: “A cada uno que está allí entre ustedes [le digo] que
no piense más de sí mismo de lo que sea necesario pensar”.
Es importante tener cierto grado de autoestima y sentir alegría y
satisfacción al servir a Jehová. Sin embargo, debemos ser
modestos, es decir, estar conscientes de nuestras limitaciones, a
fin de no convertirnos en personas dogmáticas e inflexibles.
Debemos pensar “de tal modo que tenga[mos] juicio sano”.
*** w05 1/8 pág. 5 La Biblia nos ayuda a sentirnos satisfechos
Mantengamos el equilibrio
La Palabra de Dios nos anima a tener una opinión equilibrada
de nosotros mismos. El apóstol Pablo escribió bajo inspiración:
“Por la bondad inmerecida que se me ha dado digo a cada uno que
está allí entre ustedes que no piense más de sí mismo de lo que
sea necesario pensar; sino que piense de tal modo que tenga juicio
sano, cada uno según le haya distribuido Dios una medida de fe”
(Romanos 12:3).
Por supuesto, no queremos darnos tanta importancia que nos
volvamos engreídos; pero tampoco queremos irnos al otro extremo
y concluir que no valemos nada. Más bien, nuestro objetivo debe
ser formarnos un concepto realista de nosotros mismos, y para ello
debemos tener en cuenta tanto nuestros puntos fuertes como
nuestras limitaciones. Una cristiana lo expuso de este modo:
“Ni soy la maldad personificada ni soy la mejor persona del mundo.
Tengo virtudes y tengo defectos, como el resto de la gente”.
*** w09 15/10 “Fulguren con el espíritu” ***
9. ¿Por qué comparó Pablo a los cristianos ungidos con los
miembros de un cuerpo?
10. ¿Qué autoridad deben reconocer las “otras ovejas”?
11. a) ¿En qué se basa nuestra unidad? b) ¿Qué otros consejos
dio Pablo?
La unidad de la congregación
9 (Léase Romanos 12:4, 5, 9, 10). Pablo comparó a los
cristianos ungidos con los miembros de un cuerpo que trabajan en
armonía bajo la dirección de la cabeza (Col. 1:18). Así como un
cuerpo está formado por muchas partes que desempeñan
funciones distintas, así los cristianos ungidos, “aunque [son]
muchos”, conforman “un solo cuerpo en unión con Cristo”, su
Cabeza. A los cristianos de Éfeso, Pablo les dijo algo parecido:
“Por el amor crezcamos en todas las cosas en aquel que es la
cabeza, Cristo. De él todo el cuerpo, por estar unido
armoniosamente y hacérsele cooperar mediante toda coyuntura
que da lo que se necesita, conforme al funcionamiento de cada
miembro respectivo en la medida debida, contribuye al crecimiento
del cuerpo para la edificación de sí mismo en amor” (Efe. 4:15, 16).
10 Aunque las “otras ovejas” no forman parte del “cuerpo” de
Cristo, pueden aprender mucho de esta comparación (Juan 10:16).
Pablo señala que Jehová “sujetó todas las cosas debajo de [los]
pies [de Cristo], y lo hizo cabeza sobre todas las cosas en cuanto a
la congregación” (Efe. 1:22). Entre las cosas que Dios ha puesto
bajo la dirección de su Hijo se encuentran estas otras ovejas.
Además, este grupo está entre los “bienes” que el Hijo encargó a
su “esclavo fiel y discreto” (Mat. 24:45-47). Por tanto, quienes
esperan vivir para siempre en la Tierra deben reconocer a Jesús
como la Cabeza. También deben obedecer al esclavo fiel y
discreto, a su Cuerpo Gobernante y a los hombres que han sido
nombrados superintendentes (Heb. 13:7, 17). Todo esto promueve
la unidad de la congregación.
10
11 Dicha unidad se basa en el amor, el “vínculo perfecto de
unión” (Col. 3:14). En el capítulo 12 de Romanos, Pablo enfatiza
esta idea al decir que nuestro amor debe ser “sin hipocresía” y que
entre nosotros debe haber “tierno cariño” y “amor fraternal”. Todo
esto propicia el respeto mutuo. El apóstol dice: “En cuanto a
mostrarse honra unos a otros, lleven la delantera”. Claro,
no debemos confundir el amor con el sentimentalismo. Tenemos
que hacer todo lo posible por mantener limpia la congregación. Por
eso, a este consejo sobre el amor, Pablo añadió lo siguiente:
“Aborrezcan lo que es inicuo; adhiéranse a lo que es bueno”.
*** w09 15/10 “Fulguren con el espíritu” ***
4, 5. ¿Cómo deben usar sus dones los superintendentes
cristianos?
Diversos dones
4 (Léase Romanos 12:6-8, 11.) De acuerdo con Pablo, todos
“tenemos dones que difieren según la bondad inmerecida que se
nos ha dado”. Algunos de ellos —como el don de exhortar y el de
presidir— tienen que ver especialmente con los superintendentes
cristianos, a quienes se les manda que presidan “con verdadera
solicitud” y diligencia.
5 Pablo dice que esa misma diligencia debe percibirse cuando
los ancianos sirven de maestros y llevan a cabo su ministerio.
¿Qué es este ministerio? El contexto parece indicar que se trata de
“un ministerio” que se realiza dentro de la congregación, a la cual
Pablo llama “un solo cuerpo” (Rom. 12:4, 5). Los apóstoles
hablaron de un ministerio similar en Hechos 6:4: “Nosotros nos
dedicaremos a la oración y al ministerio de la palabra”. Dicho
ministerio consiste en fortalecer a los miembros de la
congregación. Así es, los superintendentes se ocupan “en este
ministerio” al darles guía e instrucción bíblica. Y lo que les ayudará
a enseñar y pastorear al rebaño es el estudio, la oración y la
investigación. Ellos deben esforzarse por usar sus dones y cuidar
de las ovejas “con alegría” (Rom. 12:7, 8; 1 Ped. 5:1-3).
*** it-1 pág. 690 Diligencia ***
A fin de evitar hacerse inactivo o infructífero, el cristiano debe
‘contribuir en respuesta [a las promesas de Dios] todo esfuerzo
solícito’ para suministrar a su fe virtud, conocimiento, autodominio,
aguante, devoción piadosa, cariño fraternal y amor. (2Pe 1:4-8.)
Esto requiere perseverancia diligente (2Ti 2:15; Heb 4:11) y
atención constante (Heb 2:1), para lo cual gran parte de la fuerza
que se necesita proviene de la ayuda del espíritu de Jehová. ¿Qué
podría expresar de manera más enérgica la necesidad de ser
diligentes que el consejo del apóstol Pablo: “No sean holgazanes
en sus quehaceres. Fulguren con el espíritu. Sirvan a Jehová como
esclavos”? Este requisito de diligencia aplica a todos los ministros
(“ocupémonos en este ministerio”), pero con especial fuerza a
aquellos que están en posición de presidir en las reuniones y
actividades de la congregación: “El que preside, hágalo con
verdadera solicitud”. (Ro 12:7, 8, 11.)
*** w07 1/7 “No devuelvan mal por mal a nadie” ***
7. ¿A qué tipo de amor se refiere el capítulo 12 de Romanos?
8. ¿Cómo podemos mostrar amor sin hipocresía?
“Amor sin hipocresía”
7 Pero, aparte del deber moral, hay otra razón que nos mueve
a no vengarnos: el amor. Observemos la forma en que el apóstol
Pablo pasa a analizar esta segunda motivación. En la carta a los
Romanos, Pablo ya había empleado varias veces la palabra griega
a·gá·pe para referirse al amor que Dios y Cristo nos tienen
(Romanos 5:5, 8; 8:35, 39). Sin embargo, en el capítulo 12 utiliza
ese término de forma distinta: ahora se refiere al amor que
nosotros mostramos al prójimo. Aunque menciona primero que
no todos los cristianos tenemos los mismos dones espirituales,
luego señala que hay una cualidad que sí debemos cultivar todos:
“amor sin hipocresía” (Romanos 12:4-9). Ciertamente, el amor al
prójimo es la marca que nos distingue como cristianos verdaderos
(Marcos 12:28-31). Y Pablo nos anima a asegurarnos de que ese
amor sea sincero.
8 Luego, Pablo indica cómo se muestra el amor sin hipocresía,
pues sigue diciendo: “Aborrezcan lo que es inicuo; adhiéranse a lo
que es bueno” (Romanos 12:9). “Aborrezcan” y “adhiéranse” son
palabras enérgicas. El término original para “aborrezcan” puede
verterse también “odien fuertemente”. No solo debemos detestar
las consecuencias del mal, sino el mal en sí mismo (Salmo 97:10).
Por su parte, la palabra “adhiéranse” traduce una forma verbal
griega que, literalmente, significa “péguense (a algo)”. El cristiano
que tiene amor genuino se “pega” a la bondad, adhiriéndose a esta
cualidad con tanta firmeza que llega a ser un componente
inseparable de su personalidad.
*** w10 15/10 ¿Tomamos la iniciativa en honrar a nuestros
hermanos? ***
4, 5. ¿Qué relación hay entre mostrar honra y sentir respeto?
Ilústrelo con un ejemplo.
4 ¿Qué abarca honrar a alguien? Ante todo, debe sentirse
respeto por esa persona. De hecho, los términos honra y respeto
están muy relacionados, por lo que suelen usarse juntos. Cuando
uno pone de manifiesto, o demuestra, el respeto que siente por
alguien, puede decirse que lo está honrando. En otras palabras, el
respeto se refiere principalmente a cómo vemos al hermano, y la
honra, a cómo lo tratamos.
5 ¿Cómo va a mostrar un cristiano verdadera honra a sus
hermanos si no los respeta en su corazón? (3 Juan 9, 10.) Tal
como una planta ha de estar arraigada en tierra fértil para crecer
bien y durar, la honra, para que sea auténtica y duradera, tiene que
estar arraigada en el respeto de corazón. En el caso de la honra
insincera, como no brota del respeto de corazón, tarde o temprano
se marchita. De ahí que Pablo, antes de exhortar a los cristianos a
mostrarse honra, dijera sin ambigüedades: “Sea su amor sin
hipocresía” (Rom. 12:9; léase 1 Pedro 1:22).
*** w09 15/7 pág. 14 ¿Sigue usted el camino que supera a
todos? ***
El amor: un vínculo singular
El vínculo que nos une a los cristianos es singular. El apóstol
Pablo escribió: “Sea su amor [agápe] sin hipocresía. [...] En amor
fraternal ténganse tierno cariño unos a otros” (Rom. 12:9, 10). Así
es, el amor que nos tenemos los cristianos es sincero, “sin
hipocresía”. No es simplemente una emoción que brota del
11
corazón, sino que se arraiga en los principios de la Biblia. Pero en
este versículo Pablo también habla del “amor fraternal” (filadelfía) y
del “tierno cariño” (filóstorgos, un compuesto de fílos y storgué).
De acuerdo con un especialista, el amor fraternal es “un amor
afectuoso, bondadoso, compasivo y servicial”. Cuando esta
cualidad se combina con agápe, se logra un estrecho
compañerismo entre los siervos de Jehová (1 Tes. 4:9, 10).
En cuanto a filóstorgos (“tierno cariño”), este término solo aparece
una vez en la Biblia y se refiere a la calidez e intimidad
características de una familia.
El vínculo que une a los cristianos verdaderos es una
combinación de amor por la familia, afecto por los amigos y amor
basado en principios bíblicos. La congregación cristiana no es un
club social ni una corporación, sino una familia que adora unida a
Jehová. A nuestros compañeros los llamamos hermanos porque
así es como los vemos: como parte de nuestra familia. Además,
son nuestros amigos y nos esforzamos por tratarlos de acuerdo
con los principios de la Biblia. Sigamos fortaleciendo los lazos de
amor que caracterizan a la congregación cristiana y la mantienen
unida (Juan 13:35).
*** w10 15/12 “Ahora es el tiempo especialmente acepto” ***
16. ¿Qué le infundió valor y celo al apóstol Pablo?
17. ¿Qué contribuye a que los cristianos “fulguren con el espíritu”?
“Fulguren con el espíritu”
16 ¿Cómo podemos avivar nuestro celo por la religión
verdadera? Hay quienes son tímidos o reservados, por lo que les
cuesta ser expresivos y sociables. No obstante, conviene recordar
que el celo no es tan solo una demostración externa de emoción o
entusiasmo y que no depende de la personalidad de uno. Pablo
mostró la clave para ser un cristiano celoso al decir: “Fulguren con
el espíritu” (Rom. 12:11). En efecto, fue el espíritu santo lo que le
infundió a él el valor y el vigor que necesitaba para realizar su
ministerio. Durante los treinta años que pasaron desde que recibió
el llamamiento de Jesús hasta que fue encarcelado y martirizado
en Roma, nunca se apagó su entusiasmo. Siempre acudió a Dios,
quien le dio las fuerzas necesarias mediante su espíritu. Con razón
dijo: “Para todas las cosas tengo la fuerza en virtud de aquel que
me imparte poder” (Fili. 4:13). ¡Cuánto podemos aprender de su
ejemplo!
17 La palabra griega que se traduce “fulguren” significa
literalmente “hirvientes” (Bover-Cantera). Pensemos en el agua.
¿Qué se necesita para mantenerla hirviendo? Una fuente
constante de calor. Del mismo modo, para que los cristianos
“fulguren con el espíritu”, necesitan espíritu santo continuamente.
Pero ¿cómo se obtiene? Aprovechando bien todo lo que Jehová
nos da para fortalecer nuestra espiritualidad. Debemos tomar muy
en serio nuestra adoración, tanto en el hogar como en la
congregación, lo cual implica ser constantes en el estudio personal
y en familia, así como en la oración y las reuniones cristianas. Eso
nos dará el “fuego” que nos mantendrá “hirviendo”, fulgurando con
el espíritu (léanse Hechos 4:20 y 18:25).
*** w09 15/10 “Sean pacíficos con todos los hombres” ***
18. ¿Qué tres exhortaciones nos da Pablo en Romanos 12:12?
18 (Léase Romanos 12:12.) Además de todos estos atinados y
prácticos consejos, Pablo da tres exhortaciones. Nos dice que
“persevere[mos] en la oración”, pues sería imposible seguir todos
los consejos del capítulo 12 de Romanos sin la ayuda de Jehová.
La oración nos ayudará también a seguir la segunda
recomendación de Pablo: “Aguanten bajo tribulación”. Y por último,
nos anima a mantener nuestra mirada fija en el futuro que Jehová
ha preparado para nosotros. Así nos “[regocijaremos] en la
esperanza” de la vida eterna, sea en los cielos o en la Tierra.
*** w09 15/10 “Fulguren con el espíritu” ***
12. ¿Qué nos enseña el ejemplo de generosidad de los cristianos
de Macedonia?
13. ¿Qué significa la frase “sigan la senda de la hospitalidad”?
14. a) ¿Qué dos palabras componen el término griego que se
traduce “hospitalidad”? b) ¿Cómo podemos demostrar
nuestro amor por los extranjeros en la predicación?
La senda de la hospitalidad
12 (Léase Romanos 12:13.) El amor por nuestros hermanos
nos impulsará a “compart[ir] con los santos según las necesidades
de estos” y de acuerdo con nuestras posibilidades. Aun si nuestros
recursos son escasos, hacemos bien en compartirlos. Pablo dijo lo
siguiente sobre los cristianos de Macedonia: “Durante una gran
prueba, bajo aflicción, su abundancia de gozo y su profunda
pobreza hicieron abundar las riquezas de su generosidad. Porque
según lo que verdaderamente podían hacer —sí, yo testifico, más
allá de lo que verdaderamente podían hacer— fue esto, mientras
espontáneamente siguieron rogándonos con fuerte súplica por el
privilegio de dar bondadosamente y de tener participación en el
ministerio destinado para los santos [de Judea]” (2 Cor. 8:2-4).
Aunque eran pobres, aquellos cristianos eran muy generosos.
Consideraban un privilegio compartir lo que tenían con sus
hermanos necesitados de Judea.
13 La frase “sigan la senda de la hospitalidad” vierte una
expresión griega que transmite la idea de tomar la iniciativa.
La Epístola a los Romanos, de C. E. B. Cranfield, traduce así dicha
expresión: “Buscad las oportunidades [...] para ser hospitalarios”.
Una manera de seguir este consejo sería invitando a alguien a
comer, lo cual es una hermosa muestra de amor. Pero si estamos
atentos, encontraremos muchas otras oportunidades de ser
hospitalarios. Por ejemplo, si no tenemos los medios o las energías
para ofrecer a alguien una comida, ¿podríamos invitarlo a tomar
una taza de café o de té, o un refresco? Eso también es
hospitalidad.
14 La hospitalidad es una cuestión de actitud. El término griego
que se traduce “hospitalidad” está compuesto por dos palabras que
significan “amor” y “extraño”. ¿Qué actitud tenemos hacia los
extraños, como por ejemplo los extranjeros? Los publicadores que
se esfuerzan por aprender otro idioma para predicar a los
extranjeros que viven en su territorio están siguiendo la senda de la
hospitalidad. Claro, muchos de nosotros no podemos hacer eso.
Lo que sí podemos hacer es tratar de ayudar a los extranjeros con
el folleto Buenas nuevas para gente de todas las naciones, que
contiene un mensaje bíblico en muchos idiomas. ¿Ha tenido usted
alguna buena experiencia en el ministerio con este folleto?
12
*** w93 1/9 La familia cristiana ayuda a los de edad avanzada
16, 17. ¿De qué maneras podemos mostrar hospitalidad a los de
edad avanzada de la congregación?
16 La hospitalidad es una costumbre que se remonta a tiempos
bíblicos. Hasta el día de hoy, en muchos países del Oriente Medio
se acoge hospitalariamente a los extraños, por lo menos al grado
de ofrecerles una taza de té o de café. Por eso no debe
sorprendernos que Pablo escribiera: “Compartan con los santos
según las necesidades de estos. Sigan la senda de la
hospitalidad”. (Romanos 12:13.) La palabra griega para
hospitalidad, fi·lo·xe·ní·a, significa literalmente “amor (afecto o
bondad) a los extraños”. Si el cristiano ha de mostrar hospitalidad a
los extraños, ¿no debería mostrarla aún más a los que están
relacionados con él en la fe? Cuando una persona de edad recibe
una invitación a una comida, suele significar un cambio agradable
en su rutina. Si usted desea contar con la voz de la sabiduría y la
experiencia en sus reuniones sociales, invite a los de edad
avanzada. (Compárese con Lucas 14:12-14.)
17 Hay muchas maneras de animar a los mayores. Por
ejemplo, si organizamos un grupo para viajar en automóvil al Salón
del Reino o a una asamblea, ¿pudiéramos incluir a algunas
personas de edad que quisieran acompañarnos? No espere hasta
que se lo pidan. Ofrézcales transporte. Otra manera práctica de
ayudarlos es haciéndoles las compras. Y si ellos pueden hacerlo,
¿por qué no invitarlos a ir con nosotros de compras? Asegúrese de
llevarlos a lugares donde puedan descansar y tomar un refresco en
caso de que fuera necesario. No hay duda de que se requerirá
paciencia y bondad, pero la gratitud sincera de una persona mayor
puede ser una fuente de gran satisfacción personal. (2 Corintios
1:11.)
*** w07 1/7 “No devuelvan mal por mal a nadie” ***
10. ¿De qué manera podemos bendecir a quienes nos persiguen?
“Sigan bendiciendo a los que los persiguen”
10 Pensemos en el consejo de Pablo: “Sigan bendiciendo a los
que los persiguen” (Romanos 12:14). ¿Cómo podemos
obedecerlo? Jesús mandó a sus discípulos: “Continúen amando a
sus enemigos y orando por los que los persiguen” (Mateo 5:44;
Lucas 6:27, 28). Por lo tanto, podemos seguir el consejo del
apóstol orando por nuestros opositores, rogándole a Jehová que, si
alguno nos persigue por ignorancia, le abra los ojos a la verdad
(2 Corintios 4:4). Quizás nos sintamos raros pidiéndole a Dios que
bendiga a nuestros enemigos. Sin embargo, cuanto más nos
esforcemos por adoptar la mentalidad de Cristo, más fácil se nos
hará amarlos (Lucas 23:34). ¿Y cuál pudiera ser el resultado de
mostrar ese amor?
*** w09 15/10 “Fulguren con el espíritu” ***
15. ¿Cómo manifestó Jesús la empatía de la que se habla en
Romanos 12:15?
16. ¿De qué manera podemos manifestar nuestra empatía, y
quiénes en particular deben hacerlo?
La empatía
15 (Léase Romanos 12:15.) El consejo de Pablo que se
registra en este versículo puede resumirse en dos palabras:
mostrar empatía. Tenemos que aprender a comprender y compartir
los sentimientos ajenos, ya sean de alegría o de tristeza.
Si fulguramos con el espíritu, los demás percibirán que nos
alegramos por las cosas buenas que les ocurren y que nos
compadecemos de su dolor. Jesús era así. Él compartió la alegría
de los 70 discípulos que envió a predicar. Cuando ellos le contaron
lo bien que les había ido, “se llenó de gran gozo en el espíritu
santo” (Luc. 10:17-21). En cambio, cuando murió su amigo Lázaro,
lloró con los que lloraban (Juan 11:32-35).
16 Debemos seguir el ejemplo de Jesús. Debemos compartir
las alegrías de nuestros hermanos, pero también ser sensibles a
su dolor. Algo que puede aliviar a un hermano que se siente
afligido es escucharlo con paciencia y ponerse en su lugar.
De hecho, hay ocasiones en las que quizás nos sintamos tan
conmovidos que no podamos contener las lágrimas (1 Ped. 1:22).
Los ancianos en particular deben esforzarse por seguir la
recomendación del apóstol Pablo sobre la empatía.
*** w09 15/10 “Fulguren con el espíritu” ***
8. ¿Cómo podemos evitar hacernos “discretos a [nuestros] propios
ojos”?
Romanos 12: 16
8 Sería absurdo presumir de nuestros logros, pues en realidad es
“Dios [el] que lo hace crecer” (1 Cor. 3:7). Pablo señaló que Jehová
le ha dado a cada miembro de la congregación “una medida de fe”.
Así que, en vez de sentirnos superiores a los demás, debemos
reconocer los logros que ellos obtienen gracias a esa medida de fe.
Pablo añadió: “Estén dispuestos para con otros del mismo modo
como lo están para consigo mismos”. Y en otra de sus cartas nos
aconseja que no hagamos “nada movidos por espíritu de
contradicción ni por egotismo”, sino que consideremos “con
humildad mental que los demás son superiores a [nosotros]” (Fili.
2:3). Claro, se requiere verdadera humildad y un esfuerzo
consciente a fin de reconocer que hay algo en lo que cada uno de
nuestros hermanos es superior a nosotros. Pero esa humildad
evitará que nos hagamos “discretos a [nuestros] propios ojos”.
Es posible que quienes tienen responsabilidades especiales en la
organización reciban más atención que los demás, pero todos
debemos sentirnos muy contentos al llevar a cabo “cosas
humildes”, tareas que suelen pasar desapercibidas a la gente
(1 Ped. 5:5).
*** w09 15/10 “Sean pacíficos con todos los hombres” ***
3, 4. ¿Cómo puede aplicarse el consejo de Romanos 12:17 a) en
las familias donde solo uno de los cónyuges sirve a
Jehová? b) con los vecinos?
“Provean cosas excelentes”
3 (Léase Romanos 12:17.) Pablo indicó que no debemos
pagar con la misma moneda a quienes nos tratan con hostilidad.
Este consejo es particularmente importante para los cristianos cuyo
cónyuge no sirve a Jehová. El cristiano debe controlarse para
no responder a los comentarios hirientes o a los actos
desconsiderados. No gana nada devolviendo mal por mal; al
contrario, así solo empeora la situación.
13
4 Pablo da esta recomendación: “Provean cosas excelentes a
[la] vista de todos los hombres”. Si un esposo incrédulo le hace
comentarios desagradables a su esposa sobre sus creencias, ella
puede evitar una confrontación tratándolo con bondad (Pro. 31:12).
Carlos, que es betelita, recuerda que cuando era niño, su madre
logró vencer la dura oposición de su padre siendo bondadosa con
él y esmerándose por ser una buena ama de casa. “Mi madre nos
decía que teníamos que ser respetuosos con mi padre —relata
Carlos—. Y me insistía para que jugara con él a la petanca [un
juego muy popular conocido también como bochas]. Lo cierto es
que ese no era mi juego preferido, pero a mi padre lo ponía de
buen humor.” Con el tiempo, el padre de Carlos empezó a estudiar
la Biblia y finalmente se bautizó. Los testigos de Jehová han
logrado vencer el prejuicio de mucha gente “prove[yendo] cosas
excelentes a [la] vista de todos los hombres”. Lo han hecho, por
ejemplo, ayudando a sus vecinos cuando se produce un desastre.
*** w09 15/10 “Sean pacíficos con todos los hombres” ***
7. a) ¿Qué paz les da Cristo a sus discípulos? b) ¿A qué nos
impulsa esa paz?
8. ¿Cómo podemos promover la paz en la familia y en la
congregación?
9. Aunque queremos ser “pacíficos con todos los hombres”, ¿qué
debemos tener presente?
“Sean pacíficos con todos los hombres”
7 (Léase Romanos 12:18.) La última noche que estuvo con
sus apóstoles, Jesús les dijo: “La paz les dejo, mi paz les doy”
(Juan 14:27). La paz que Cristo nos da es la sensación de sosiego
que sentimos al saber que contamos con el amor y la aprobación
de él y de su Padre. Esa serenidad debería impulsarnos a vivir en
paz con quienes nos rodean. Los cristianos verdaderos no solo
aman la paz, sino que también la promueven; por eso se les puede
llamar “pacificadores” (Mat. 5:9, nota).
8 Una manera de promover la paz es resolviendo cuanto antes
las diferencias que se producen en la familia, lo cual evita que se
agraven los problemas (Pro. 15:18; Efe. 4:26). Y lo mismo
debemos hacer en la congregación. El apóstol Pedro señaló que
para alcanzar la paz es necesario reprimir la lengua (1 Ped.
3:10, 11). Santiago también advirtió sobre los peligros de dar mal
uso a la lengua y sobre la importancia de evitar los celos y las
rivalidades. Luego agregó: “La sabiduría de arriba es primeramente
casta, luego pacífica, razonable, lista para obedecer, llena de
misericordia y buenos frutos, sin hacer distinciones por parcialidad,
sin ser hipócrita. Además, en cuanto al fruto de la justicia, su
semilla se siembra en condiciones pacíficas para los que están
haciendo la paz” (Sant. 3:17, 18).
9 En Romanos 12:18, Pablo señala que no basta con ser
pacífico en el hogar y en la congregación. Él dijo que debemos
serlo “con todos los hombres”, entre quienes están nuestros
vecinos, los compañeros de trabajo y de estudios y la gente a la
que predicamos. No obstante, el apóstol hizo una aclaración al
utilizar las expresiones “si es posible” y “en cuanto dependa de
ustedes”. Eso quiere decir que aunque hacemos lo que está a
nuestro alcance por ser “pacíficos con todos”, jamás pasamos por
alto los justos principios divinos para lograrlo.
*** w09 15/10 “Sean pacíficos con todos los hombres” ***
10, 11. ¿Qué significa el consejo “cédanle lugar a la ira”, y por qué
es tan apropiado?
La venganza le pertenece a Jehová
10 (Léase Romanos 12:19.) El cristiano se mantiene
“reprimido bajo lo malo” y trata “con apacibilidad” incluso “a los que
no están favorablemente dispuestos”, es decir, a los que se niegan
a escucharnos o hasta se oponen duramente a nuestra obra
(2 Tim. 2:23-25). Después de aconsejar a sus hermanos que no se
vengaran, Pablo les hizo esta exhortación: “Cédanle lugar a la ira”.
¿A la ira de quién se estaba refiriendo? ¿A la nuestra? Claro que
no. Él no estaba diciendo que diéramos rienda suelta a nuestra ira,
sino que le dejáramos lugar a la ira de Dios. Los cristianos
sabemos que no podemos tomarnos la justicia por nuestra mano.
El salmista escribió: “Depón la cólera y deja la furia; no te muestres
acalorado solo para hacer mal” (Sal. 37:8). Y Salomón aconsejó:
“No digas: ‘¡Ciertamente pagaré el mal!’. Espera en Jehová, y él te
salvará” (Pro. 20:22).
11 Si nuestros enemigos nos hacen daño, lo mejor es dejar
que Jehová les dé su castigo cuando él lo decida, si esa es su
voluntad. Pablo agregó: “Está escrito: ‘Mía es la venganza; yo
pagaré, dice Jehová’”, lo cual demuestra que efectivamente estaba
pensando en la ira de Dios (compárese con Deuteronomio 32:35).
Intentar vengarnos sería un atrevimiento de nuestra parte, pues
estaríamos atribuyéndonos un derecho que solo le pertenece a
Jehová. Además, estaríamos demostrando falta de fe en esta
promesa suya: “Yo pagaré”.
*** w10 15/6 Venzamos el mal controlando la ira ***
10. ¿Cómo deben ver la venganza los cristianos?
La actitud cristiana
10 Los casos de Simeón y Leví, y de David y Abigail
demuestran sin lugar a dudas que Jehová condena la ira
descontrolada y la violencia, pero bendice a quienes buscan la paz.
Bien lo dijo el apóstol Pablo: “Si es posible, en cuanto dependa de
ustedes, sean pacíficos con todos los hombres. No se venguen,
amados, sino cédanle lugar a la ira; porque está escrito: ‘Mía es la
venganza; yo pagaré, dice Jehová’. Pero, ‘si tu enemigo tiene
hambre, aliméntalo; si tiene sed, dale algo de beber; porque
haciendo esto amontonarás brasas ardientes sobre su cabeza’.
No te dejes vencer por el mal, sino sigue venciendo el mal con el
bien” (Rom. 12:18-21).*
* [Nota]
La imagen de amontonar “brasas ardientes” está tomada de
un antiguo método de fundición en el que se calentaba el
mineral por encima y por debajo para derretirlo y extraer el
metal. Quiere decir que si respondemos con bondad a quienes
nos tratan mal, probablemente ablandemos su actitud y
saquemos lo mejor de ellos.
14
*** w09 1/5 pág. 15 Las figuras retóricas de la Biblia: ¿le
gustaría comprenderlas? ***
Asegurémonos de entender bien la comparación
Para no malinterpretar una figura retórica, tenemos que
asegurarnos de entender bien el punto de comparación. Veamos,
por ejemplo, las palabras de Romanos 12:20: “Si tu enemigo tiene
hambre, aliméntalo; si tiene sed, dale algo de beber; porque
haciendo esto amontonarás brasas ardientes sobre su cabeza”.
¿A qué alude el hecho de amontonar brasas ardientes sobre la
cabeza de alguien? ¿A una forma de desquitarse? No, en absoluto.
Esta metáfora alude al antiguo proceso de fundición, durante el
cual el mineral que contenía el metal se colocaba sobre una capa
de brasas y se cubría con otra. El calor fundía el metal, y este
quedaba separado de las impurezas. De igual modo, las muestras
de bondad pueden ablandar la actitud de la persona y hacer que
surjan sus mejores cualidades.
*** w08 15/6 pág. 31 Puntos sobresalientes de la carta a los
Romanos ***
12:21. ¿Cómo podemos seguir “venciendo el mal con el
bien”? Una manera de hacerlo es predicando sin temor las buenas
nuevas del Reino hasta que hayamos cumplido esta asignación de
Jehová a su entera satisfacción (Mar. 13:10).
*** w93 1/7 Andemos en sabiduría para con el mundo ***
13, 14. ¿Qué consejo dio Pablo a los cristianos de Roma, y cómo
podemos aplicarlo nosotros al tratar con los de afuera?
‘Si es posible, sean pacíficos con todos’
13 Pablo dio este consejo a los cristianos que vivían en la
ciudad pagana de Roma: “No devuelvan mal por mal a nadie.
Provean cosas excelentes a vista de todos los hombres. Si es
posible, en cuanto dependa de ustedes, sean pacíficos con todos
los hombres. No se venguen, amados, sino cédanle lugar a la ira;
porque está escrito: ‘Mía es la venganza; yo pagaré, dice Jehová’.
Pero, ‘si tu enemigo tiene hambre, aliméntalo; si tiene sed, dale
algo de beber; porque haciendo esto amontonarás brasas
ardientes sobre su cabeza’. No te dejes vencer por el mal, sino
sigue venciendo el mal con el bien”. (Romanos 12:17-21.)
14 Cuando los cristianos verdaderos tratamos con los de
afuera, nos encontramos inevitablemente con opositores. En el
pasaje citado en el párrafo anterior, Pablo muestra que el proceder
sabio es que nos esforcemos por vencer la oposición con bondad.
Puede ser que estos actos de bondad, como si de brasas ardientes
se tratase, derritan la enemistad y ablanden al opositor, de modo
que trate con más bondad al pueblo de Jehová o incluso se
interese en las buenas nuevas. Así se vence al mal con el bien.
¿Qué implica la expresión “sigan la senda de la
hospitalidad”? (Rom. 12:13.) [19 de ag., w09 15/10
págs. 5, 6 párrs. 12, 13.]
w09 15/10 págs. 5-6 “Fulguren con el espíritu”
La senda de la hospitalidad
12 (Léase Romanos 12:13.) El amor por
nuestros hermanos nos impulsará a
“compart[ir] con los santos según las
necesidades de estos” y de acuerdo con
nuestras posibilidades. Aun si nuestros
recursos son escasos, hacemos bien en
compartirlos. Pablo dijo lo siguiente sobre los
cristianos de Macedonia: “Durante una gran
prueba, bajo aflicción, su abundancia de gozo
y su profunda pobreza hicieron abundar las
riquezas de su generosidad. Porque según lo
que verdaderamente podían hacer —sí, yo
testifico, más allá de lo que verdaderamente
podían hacer— fue esto, mientras
espontáneamente siguieron rogándonos con
fuerte súplica por el privilegio de dar
bondadosamente y de tener participación en el
ministerio destinado para los santos [de
Judea]” (2 Cor. 8:2-4). Aunque eran pobres,
aquellos cristianos eran muy generosos.
Consideraban un privilegio compartir lo que
tenían con sus hermanos necesitados de
Judea.
13 La frase “sigan la senda de la
hospitalidad” vierte una expresión griega que
transmite la idea de tomar la iniciativa.
La Epístola a los Romanos, de
C. E. B. Cranfield, traduce así dicha expresión:
“Buscad las oportunidades [...] para ser
hospitalarios”. Una manera de seguir este
consejo sería invitando a alguien a comer, lo
cual es una hermosa muestra de amor. Pero si
estamos atentos, encontraremos muchas
otras oportunidades de ser hospitalarios. Por
ejemplo, si no tenemos los medios o las
energías para ofrecer a alguien una comida,
¿podríamos invitarlo a tomar una taza de café
o de té, o un refresco? Eso también es
hospitalidad.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Jehová es mi pastor y nada me faltara.