domingo, 8 de septiembre de 2013

ministerio del reino septiembre 2013

 Reunión de Servicio

Cántico 89

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* Publicaciones que se ofrecerán en septiembre y octubreLa Atalaya y ¡DespertadNoviembre: campaña especial para distribuir el tratado Noticias del Reino número 38, titulado “¿Será posible que los muertos vuelvan a vivir?”. Si la congregación abarca todo su territorio o agota sus existencias de este tratado, los publicadores podrán ofrecer el libro ¿Qué enseña realmente la Biblia? o el tratado ¿Le gustaría saber la verdad? Diciembre: ¿Qué enseña realmente la Biblia? o uno de los siguientes tratados: ¿Le gustaría saber la verdad?¿Podrá sobrevivir este mundo?,¿Quién es Jehová? y ¿Quién es Jesucristo?
* El discurso especial de la temporada de la Conmemoración del año 2014 se presentará durante la semana del 21 de abril. Más adelante se anunciará el título. Las congregaciones que ese fin de semana tengan asamblea o la visita del superintendente de circuito tendrán el discurso especial la semana siguiente. En ninguna congregación debe presentarse antes del 21 de abril.
Rasgos sobresalientes del servicio
El 28 de abril de 2013 se celebró una reunión especial en la Arena Ciudad de México por la visita de zona a la sucursal. Por primera vez en la historia de la obra de México y América Central, el programa completo se transmitió a 7.855 lugares, con un total de 1.327.704 asistentes, de los cuales 1.208.423 lo presenciaron en Salones del Reino y 119.281 en Salones de Asambleas. Los dos superintendentes de zona presentaron discursos animadores, que resultaron en “un gran regocijo” para la entera audiencia (Neh. 8:12)

10 min. Joven, ¿qué harás con tu vida? (Primera parte.) Discurso basado en los párrafos 1 a 9 del tratado Tu vida. Felicite a los jóvenes que se están esforzando por poner el Reino en primer lugar.
“QUIERO sacarle el máximo partido a la vida”, dijo una chica adolescente. Sin duda, tú deseas lo mismo, pero la cuestión es cómo obtener ese “máximo”. Los medios de comunicación, tus compañeros y hasta tus profesores quizá digan que la clave está en ganar mucho dinero y tener una profesión de prestigio, es decir, ser un triunfador.
La Biblia, en cambio, advierte a los jóvenes de que concentrarse en metas materiales no es más que “esforzarse tras el viento” (Eclesiastés 4:4). En realidad, pocos jóvenes se hacen ricos y famosos, y los que sí lo consiguen sufren a menudo una amarga desilusión. Un muchacho británico que fue en pos de una prestigiosa carrera académica comenta: “Es como una caja vacía: cuando miras en su interior, no hay nada”. Si bien es cierto que el empleo reporta a veces riqueza y reconocimiento, no puede satisfacer tu “necesidad espiritual” (Mateo 5:3). Además, 1 Juan 2:17 nos avisa de que “el mundo va pasando”. Aunque llegaras a triunfar en este mundo, ese triunfo duraría poco.
Por consiguiente, Eclesiastés 12:1 te da esta exhortación: “Acuérdate de tu Creador ahora que eres joven” (Versión Popular). En efecto, la mejor manera de vivir tu vida es sirviendo a Jehová Dios. Sin embargo, antes has de reunir los requisitos para ello. ¿Cómo puedes lograrlo? ¿Y qué implica una vida de servicio a Dios?
Qué necesitas para ser testigo de Jehová
Para empezar, debes alimentar el deseo de servir a Dios, un deseo que no sentirás automáticamente por el hecho de que tus padres sean cristianos. Es preciso que tengas tu propia relación con Jehová, y, como dice cierta joven, “la oración te ayuda a cultivarla” (Salmo 62:8;Santiago 4:8).
Romanos 12:2 pone de relieve otro paso que debes dar: “Prueben para ustedes mismos lo que es la buena y la acepta y la perfecta voluntad de Dios”. ¿Has dudado en ocasiones de algunas de las cosas que te han enseñado? En ese caso, sigue este consejo y ‘pruébate a ti mismo’ que son ciertas. Haz tu propia investigación. Lee la Biblia y las publicaciones basadas en ella. Ahora bien, conocer a Dios no es un simple ejercicio mental. Tómate el tiempo necesario para meditar en lo que lees de modo que se arraigue en tu corazón, pues así harás que crezca tu amor por Jehová (Salmo 1:2, 3).
Luego, trata de hablar en un marco informal de lo que aprendas, tal vez con tus compañeros de clase. El siguiente paso es predicar de casa en casa. Puede que al hacerlo te encuentres de vez en cuando con algún condiscípulo, y eso te ponga nervioso al principio. Pero la Biblia dice que ‘no nos avergoncemos de las buenas nuevas’ (Romanos 1:16). Llevas un mensaje de vida y de esperanza, así que no hay razón para que te abochornes de él.
Ahora bien, si tus padres son cristianos, es probable que ya los acompañes en esta obra. No obstante, ¿puedes hacer algo más que quedarte callado en la puerta o limitarte a distribuir revistas y tratados? ¿Eres capaz de conversar tú mismo con los amos de casa y de utilizar la Biblia para enseñarles? Si no es así, pide ayuda a tus padres o a algún cristiano maduro de tu congregación. Ponte la meta de reunir los requisitos para ser un publicador no bautizado de las buenas nuevas.
Con el tiempo, te sentirás impulsado a dedicarte a Dios, es decir, a hacerle el voto de servirle de ese momento en adelante (Romanos 12:1). Pero la dedicación no es solo un asunto privado, ya que Dios espera que todos hagamos “declaración pública para salvación” (Romanos 10:10). Cuando te bautizas, primero haces una expresión verbal de tu fe, a la que sigue la inmersión en agua (Mateo 28:19, 20). Aunque es cierto que se trata de un paso muy serio, no te retengas de darlo por miedo a fallar en un futuro. Si le pides a Dios que te fortalezca, él te dará “el poder que es más allá de lo normal” para que logres mantenerte firme (2 Corintios 4:7; 1 Pedro 5:10).
En el momento de tu bautismo llegas a ser testigo de Jehová (Isaías 43:10). Este hecho debería tener un profundo efecto en cómo vivirás tu vida, ya que la dedicación implica ‘repudiarte a ti mismo’ (Mateo 16:24). Quizá renuncies a algunas metas y aspiraciones personales a fin de ‘buscar primero el reino de Dios’ (Mateo 6:33). La dedicación y el bautismo te abren la puerta a muchas oportunidades de dar prioridad al Reino. Veamos algunas.
Oportunidades para servir a Dios a tiempo completo
  • El servicio de precursor es una de ellas. Un precursor es un cristiano bautizado ejemplar que organiza su vida para dedicar un mínimo de setenta horas mensuales a la predicación de las buenas nuevas. Pasar más tiempo en el servicio del campo te permitirá desarrollar tus aptitudes para la predicación y la enseñanza. Muchos precursores han experimentado el gozo de contribuir a que sus estudiantes de la Biblia se hicieran Testigos bautizados. ¿Qué empleo podría ser más fascinante y remunerador?
  • La mayoría de los precursores cubren sus gastos con un trabajo a tiempo parcial. Muchos se preparan aprendiendo un oficio, sea el de sus padres o alguno que se enseñe en un programa escolar. Si la opinión tanto de tus padres como tuya es que te convendría recibir cierta educación adicional al terminar la escuela secundaria, asegúrate de que la razón no sea ganar mucho dinero, sino sostenerte para servir a Jehová, quizá como ministro de tiempo completo.
    La vida del precursor no gira en torno a su empleo, sino a su ministerio: se concentra en ayudar al prójimo a conseguir la vida. ¿Por qué no te fijas la meta de ser precursor? Esta actividad suele abrir la puerta a otros privilegios. Por ejemplo, algunos precursores se mudan a zonas con mayor necesidad de publicadores del Reino, y otros estudian un nuevo idioma para servir en una congregación de habla extranjera de la localidad o hasta en otro país. En efecto, el precursorado es un modo muy gratificante de vivir.
  • El servicio misional es otra oportunidad que se abre ante ti. Desde 1943, la Escuela Bíblica de Galaad de la Watchtower ha impartido a precursores capacitados un magnífico curso de preparación para el servicio misional. A los graduados se les envía en calidad de predicadores de tiempo completo a distintos países. Debido a las duras condiciones de vida que predominan en muchos de ellos, la buena salud y la resistencia física son esenciales. Aun así, la vida de los misioneros es emocionante y remuneradora.
  • La Escuela de Entrenamiento Ministerial se instituyó para formar a ancianos y siervos ministeriales capacitados que sean solteros. El curso intensivo de ocho semanas trata temas como las responsabilidades de los ancianos y los siervos ministeriales, la organización y la oratoria pública. A algunos graduados se les asigna a servir en su propio país, mientras que a otros se les invita a trasladarse al extranjero.
  • El servicio de Betel implica trabajar de voluntario en una de las sucursales de los testigos de Jehová. Algunos miembros de la familia Betel colaboran directamente en la producción de publicaciones basadas en la Biblia, mientras que otros desempeñan labores de apoyo, como las relacionadas con el mantenimiento de los edificios y el equipo, o el cuidado físico de los betelitas. Toda asignación es un sagrado privilegio de servicio a Jehová. Además, quienes trabajan en Betel tienen el gozo de saber que la labor que realizan, sea cual sea, beneficia a un gran número de sus hermanos en todo el mundo.
  • Aunque a veces se invita a servir en Betel a Testigos con habilidades específicas, a la mayoría se les prepara después que llegan. Quienes trabajan allí no buscan ganancias materiales, sino que se sienten satisfechos con la comida, el alojamiento y un módico reembolso de sus gastos personales. Cierto miembro joven de la familia Betel dice con respecto a su servicio: “¡Es fantástico! Adaptarse al horario no es fácil, pero he recibido muchísimas bendiciones”.
  • El servicio internacional permite tomar parte en la construcción de sucursales y Salones del Reino. Los siervos internacionales, como se les llama a los que participan en esa labor, viajan a otros países para colaborar en tales edificaciones. Se trata de un servicio sagrado semejante al de quienes construyeron el templo de Salomón (1 Reyes 8:13-18). El cuidado que reciben los siervos internacionales es similar al que se brinda a la familia Betel. Estos hermanos y hermanas disfrutan de un espléndido privilegio al trabajar en este tipo de actividad para la alabanza de Jehová.
  • Sirve a Jehová con toda tu alma
    Servir a Jehová es el mejor modo de vivir la vida. ¿Por qué no te fijas la meta de servirle a tiempo completo? Habla de ello con tus padres, con los ancianos de tu congregación y con el superintendente de circuito. Si estás interesado en Betel, Galaad o la Escuela de Entrenamiento Ministerial, asiste a las reuniones para posibles solicitantes que tienen lugar en las asambleas de circuito y de distrito.
    Claro está, no todos llenarán los requisitos o podrán emprender el servicio de tiempo completo. En ocasiones, problemas de salud, dificultades económicas u obligaciones familiares limitan lo que podemos hacer. Sin embargo, todos los cristianos dedicados deben obedecer este mandato bíblico: “Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente” (Mateo 22:37). Jehová espera que hagas lo máximo dentro de tus circunstancias. De modo que, sin importar cuál sea tu situación, procura que tu vida gire en torno al servicio a Dios. Fíjate metas teocráticas realistas. Sí, “acuérdate de tu Creador ahora que eres joven”, y recibirás bendiciones eternas.

    10 min. Experiencias con el folleto Buenas noticias. Análisis con el auditorio. Invite a los presentes a que cuenten las buenas experiencias que hayan tenido al usar el folleto Buenas noticias para comenzar estudios bíblicos. Incluya una demostración de cómo utilizar el folleto para revisitar a alguien que aceptó las revistas (véase Nuestro Ministerio del Reino de marzo de 2013, página 7).


    10 min. “Tomen por modelo a los profetas: Amós.” Preguntas y respuestas.
    1. ¿Cómo puede animarnos el ejemplo de Amós?
    ¿Ha pensado alguna vez que no puede predicar por ser pobre o no tener mucha educación seglar? En ese caso, el ejemplo de Amós puede animarlo. Él era un humilde pastor de ovejas y realizaba trabajos de temporada, pero Jehová le concedió el honor de proclamar un Importante mensaje (Amós 1:1; 7:14, 15). Y hoy Jehová también utiliza a personas humildes (1 Cor. 1:27-29). ¿De qué otras maneras puede ayudarnos el ejemplo de Amós en nuestro ministerio?
    2. ¿Por qué podemos permanecer firmes cuando nos enfrentemos a oposición en el ministerio?
    Permaneció firme a pesar de la oposición.Cuando Amós proclamó su profecía en el reino norteño de diez tribus de Israel, Amasías —sacerdote del culto a los becerros— le dijo que se fuera y dejara tranquilo al pueblo, que ellos ya tenían su propia religión (Amós 7:12, 13). Y para lograr que el rey Jeroboán prohibiera la labor de Amós, Amasías torció las palabras del profeta (Amós 7:7-11). Pero Amós no se dejó intimidar. En la actualidad, algunos religiosos buscan el apoyo de los políticos para atacar al pueblo de Dios. No obstante, Jehová nos asegura que ningún arma que se forme contra nosotros tendrá verdadero éxito (Is. 54:17).
    3. ¿Qué dos aspectos abarca el mensaje que declaramos hoy día?
    Anunció el juicio de Dios y bendiciones futuras.Aunque Amós profetizó el juicio contra el reino de diez tribus de Israel, terminó el libro bíblico que lleva su nombre con la promesa de que Dios restauraría y bendeciría a su pueblo (Amós 9:13-15). Nosotros también anunciamos el “día del juicio” de Dios, pero esta es solo una parte de las “buenas nuevas del reino” que debemos declarar (2 Ped. 3:7; Mat. 24:14). Cuando Jehová destruya a los malvados en Armagedón, despejará el camino para que la Tierra se convierta en un paraíso (Sal. 37:34).
    4. ¿Qué garantía tenemos de que podremos cumplir con la voluntad de Jehová?
    Predicar el mensaje del Reino en medio de tanta oposición sin duda pone a prueba nuestra determinación de obedecer a Jehová y de cumplir con el voto de dedicación que le hicimos (Juan 15:19). Pero estamos seguros de que él seguirá ayudándonos a hacer su voluntad, tal como lo hizo con Amós (2 Cor. 3:5).
    Cántico 96 y oración

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