martes, 10 de septiembre de 2013

puntos sobresalientes 1corintios 10 a 16

1
1 Corintios capítulos 10 a 16
Semana del 9 Septiembre (año de servicio 2014)
Piensa en esto:
¿A qué se refirió Pablo al decir que las mujeres debían guardar silencio en las congregaciones?
(1 Cor. 14:34.) [9 de sept., w12 1/9 pág. 9, recuadro.]
w12 1/9 pág. 9 Dios respeta y valora a la mujer
¿Prohibió el apóstol Pablo que hablaran las mujeres?
El apóstol Pablo recomendó que “las mujeres guard[aran] silencio en las congregaciones” (1 Corintios 14:34).
¿Qué quiso decir? ¿Consideraba él que no tenían la inteligencia necesaria para enseñar? No pudo ser eso,
pues a menudo alabó su labor de evangelización (2 Timoteo 1:5; Tito 2:3-5). En una de sus cartas a los
corintios, Pablo aconsejó —no solo a las mujeres, sino también a quienes tenían el don de lenguas y de
profetizar— que guardaran silencio cuando otro cristiano estuviera hablando (1 Corintios 14:26-30, 33). Puede
que algunas cristianas, entusiasmadas con lo que estaban aprendiendo, interrumpieran al orador para hacer
preguntas, como se acostumbraba hacer en esa parte del mundo. Por eso, a fin de mantener el orden, Pablo las
animó a “interrog[ar] a sus propios esposos en casa” (1 Corintios 14:35).
Capítulo 10
w01 15/6 No nos hagamos oidores olvidadizos
7. ¿Qué prueba innegable del amor de Jehová
recibieron los israelitas?
8. ¿Cuáles fueron las consecuencias de la falta de
memoria espiritual de los israelitas?
9. ¿Qué había dado Jehová a su pueblo Israel, y cómo
reaccionó este?
10. ¿Por qué debemos acordarnos siempre de Dios?
Repudiemos los deseos mundanos
7 Los comentarios de Pablo sobre los israelitas
sirven de advertencia para los cristianos. El apóstol
escribe en parte lo siguiente: “No quiero que ignoren,
hermanos, que nuestros antepasados todos estuvieron
bajo la nube y todos pasaron por el mar y todos fueron
bautizados en Moisés por medio de la nube y del mar”
(1 Corintios 10:1-4). El pueblo de Israel de los días de
Moisés había visto manifestaciones magníficas del
poder divino, como la milagrosa columna de nube que
los guiaba de día y los ayudó a huir a través del mar
Rojo (Éxodo 13:21; 14:21, 22). En efecto, aquellos
israelitas recibieron prueba innegable del amor que les
profesaba Jehová.
8 “Sin embargo —continúa Pablo—, sobre la mayor
parte de ellos Dios no expresó su aprobación, pues
quedaron tendidos en el desierto.” (1 Corintios 10:5.)
¡Qué lamentable! La mayoría de los israelitas que
salieron de Egipto se privaron a sí mismos de la
oportunidad de entrar en la Tierra Prometida. Murieron
en el desierto sin la aprobación de Dios por su falta de fe
(Hebreos 3:16-19). ¿Qué aprendemos? Dice Pablo:
“Estas cosas llegaron a ser nuestros ejemplos, para que
nosotros no seamos personas que deseen cosas
perjudiciales, tal como ellos las desearon” (1 Corintios
10:6).
9 Los israelitas tenían muchas cosas en las que
centrar su atención espiritual mientras estaban en el
desierto. Habían entrado en un pacto con Jehová y se
habían convertido en una nación dedicada a él. Además,
Dios les había dado el sacerdocio y el tabernáculo, que
sería el centro de su adoración, y había dispuesto que le
ofrecieran sacrificios. Pues bien, en vez de alegrarse por
estas dádivas espirituales, se mostraron descontentos
con cómo satisfacía Dios sus necesidades materiales
(Números 11:4-6).
10 A diferencia de los israelitas que viajaban por el
desierto, el pueblo de Jehová de la actualidad disfruta
de la aprobación divina. No obstante, es de capital
importancia que nos acordemos de Dios a nivel
particular. Hacerlo nos ayudará a rechazar los anhelos
egoístas que pudieran nublar nuestra visión espiritual.
Debemos estar resueltos a “repudiar la impiedad y los
deseos mundanos y a vivir con buen juicio y justicia y
devoción piadosa en medio de este sistema de cosas
actual” (Tito 2:12). Quienes formamos parte de la
congregación cristiana desde la niñez no debemos
pensar jamás que nos estamos perdiendo algo bueno.
Si alguna vez se nos ocurre tal idea, haremos bien en
recordar a Jehová y las maravillosas bendiciones que
nos tiene reservadas (Hebreos 12:2, 3).
*** w99 15/5 Sigamos andando en el camino de
Jehová ***
6, 7. ¿En qué ocasiones y por qué se desviaron los
israelitas aunque eran adoradores de Jehová
Dios?
8. ¿Qué aprendemos de las experiencias de Israel?
6 Sucedió en el antiguo Israel, como indicó Pablo:
“Estas cosas llegaron a ser nuestros ejemplos, para que
nosotros no seamos personas que deseen cosas
perjudiciales, tal como ellos las desearon. Ni nos
hagamos idólatras, como hicieron algunos de ellos; así
como está escrito: ‘Se sentó el pueblo a comer y beber,
y se levantaron para divertirse’. Ni practiquemos
fornicación, como algunos de ellos cometieron
fornicación, de modo que cayeron, veintitrés mil de ellos
en un día” (1 Corintios 10:6-8).
2
7 Pablo se refirió en primer lugar a la ocasión en la
que Israel adoró a un becerro de oro al pie del monte
Sinaí (Éxodo 32:5, 6). Lo que hicieron supuso
desobedecer directamente el mandamiento divino que
solo unas semanas antes habían concordado en
observar (Éxodo 20:4-6; 24:3). Luego, Pablo alude a la
ocasión en la que Israel se inclinó ante Baal con las
hijas de Moab (Números 25:1-9). La adoración de
becerros se caracterizaba por sus ‘diversiones’ de
desenfreno sensual. La adoración de Baal iba
acompañada de crasa inmoralidad sexual (Revelación
[Apocalipsis] 2:14). ¿Por qué cometieron esos pecados
los israelitas? Porque permitieron que su corazón
‘deseara cosas perjudiciales’, ya fuera la idolatría o las
prácticas licenciosas que la acompañaban.
8 Pablo dijo que deberíamos aprender de esos
sucesos. Aprender ¿qué? Es impensable que un
cristiano se incline ante un becerro de oro o un antiguo
dios moabita. Pero ¿qué puede decirse de la
inmoralidad o el desenfreno sensual? Estos son
comunes hoy, y si permitimos que nuestro corazón
llegue a desearlos, se interpondrán entre nosotros y
Jehová. El resultado será el mismo que si hubiéramos
cometido idolatría: nos alejaremos de Dios (compárese
con Colosenses 3:5; Filipenses 3:19). De hecho, Pablo
concluye su exposición de aquellos sucesos exhortando
a sus compañeros cristianos con estas palabras: “Huyan
de la idolatría” (1 Corintios 10:14).
*** w12 15/4 Jehová nos resguarda para la salvación
1, 2. a) ¿Qué garantía tenemos de que Dios nos
ayudará a permanecer íntegros? b) ¿Hasta
qué punto nos conoce Jehová?
“EL QUE haya aguantado hasta el fin es el que será
salvo.” (Mat. 24:13.) Al hacer esta afirmación, Jesús dejó
claro que para sobrevivir al castigo que traerá su Padre
contra el mundo de Satanás tenemos que mantenernos
íntegros hasta el fin. Esto no quiere decir, sin embargo,
que Jehová espere que aguantemos apoyándonos en
nuestra propia fuerza y sabiduría. La Biblia nos da esta
garantía: “Dios es fiel, y no dejará que sean tentados
más allá de lo que pueden soportar, sino que junto con
la tentación también dispondrá la salida para que
puedan aguantarla” (1 Cor. 10:13). ¿Qué implican estas
palabras?
2 Es evidente que Jehová tiene que saber todo
acerca de nosotros —las dificultades que afrontamos,
nuestra forma de ser y nuestra resistencia personal—,
pues solo así puede estar seguro de que la tentación
que permite que pasemos no sea superior a nuestras
fuerzas. Pero ¿de verdad nos conoce tan a fondo? Sin
la menor duda. Las Escrituras muestran que es
consciente hasta del más mínimo detalle de cada uno.
No se le escapa nada de nuestra vida y costumbres.
Lo que es más, lee nuestros pensamientos y capta
nuestras intenciones (léase Salmo 139:1-6).
*** w06 15/2 Se reúnen las cosas en los cielos y las
cosas en la Tierra ***
10. ¿En qué sentido ‘participan de la sangre del Cristo’
los que beben del vino de la Conmemoración?
10 Con relación al vino que beben los cristianos ungidos
en la Conmemoración, Pablo escribió: “La copa de
bendición que bendecimos, ¿no es un participar de la
sangre del Cristo?” (1 Corintios 10:16). ¿De qué
manera ‘participan de la sangre del Cristo’ los que
toman del vino? Por supuesto, no intervienen en
proporcionar el sacrificio de rescate, pues ellos mismos
necesitan que se les redima. Por su fe en el poder
redentor de la sangre de Cristo obtienen el perdón de
los pecados y se les declara justos para vivir en el cielo
(Romanos 5:8, 9; Tito 3:4-7). Es por medio de la sangre
que Cristo derramó que sus 144.000 coherederos son
‘santificados’, apartados, limpiados de pecado para ser
“santos” (Hebreos 10:29; Daniel 7:18, 27; Efesios 2:19).
Efectivamente, es con su sangre derramada que Cristo
‘compra para Dios personas de toda tribu y lengua y
pueblo y nación, y hace que sean un reino y sacerdotes
para nuestro Dios, y han de reinar sobre la tierra’
(Revelación 5:9, 10).
*** w93 15/1 ¿Por qué debemos guardarnos de la
idolatría? ***
16. ¿Cómo expresaría en sus propias palabras lo que
dijo Pablo sobre las cosas sacrificadas a
ídolos?
17. ¿En qué circunstancias podía un cristiano del
siglo I E.C. comer carne sacrificada a ídolos, y
por qué?
18. ¿Cómo podían llegar a tener relación con los
demonios aquellos que comieran cosas
sacrificadas a un ídolo?
16 Otra razón por la que debemos guardarnos de la
idolatría es para evitar el demonismo. El apóstol Pablo
dijo a los cristianos de Corinto respecto a la Cena del
Señor: “Huyan de la idolatría. [...] La copa de bendición
que bendecimos, ¿no es un participar de la sangre del
Cristo? El pan que partimos, ¿no es un participar del
cuerpo del Cristo? Porque hay un solo pan, nosotros,
aunque muchos, somos un solo cuerpo, porque todos
participamos de ese solo pan. Miren a aquello que es
Israel según la carne: Los que comen los sacrificios, ¿no
son partícipes con el altar? Entonces, ¿qué he de decir?
¿Que lo que se sacrifica a un ídolo es algo, o que un
ídolo es algo? No; pero digo que las cosas que las
naciones sacrifican, a demonios las sacrifican, y no a
Dios; y no quiero que ustedes se hagan partícipes con
los demonios. No pueden estar bebiendo la copa de
Jehová y la copa de demonios; no pueden estar
participando de ‘la mesa de Jehová’ y de la mesa de
demonios. ¿O ‘estamos incitando a Jehová a celos’?
Nosotros no somos más fuertes que él, ¿verdad?”.
(1 Corintios 10:14-22.)
17 Parte del animal se sacrificaba a un ídolo, una
porción era para los sacerdotes y el adorador recibía
otra porción para una fiesta. Sin embargo, parte de la
carne podía venderse en el mercado. No era
aconsejable que un cristiano entrara en un templo de
ídolos para comer carne, aunque no la comiera como
parte de un rito, pues esto pudiera hacer tropezar a
otros o causar que la persona misma cayera en la
adoración falsa. (1 Corintios 8:1-13; Revelación 2:12, 14,
3
18, 20.) El ofrecer un animal a un ídolo no producía
ningún cambio en la carne, de modo que el cristiano
podía comprarla en el mercado. Y cuando comía en
casa de otra persona, tampoco era necesario que
preguntara dónde había conseguido la carne. Pero si
alguien decía que había sido ‘ofrecida en sacrificio’, el
cristiano no la comía para no hacer tropezar a nadie.
(1 Corintios 10:25-29.)
18 Una creencia común era que, después del rito del
sacrificio, el dios permanecía en la carne y entraba en el
cuerpo de aquellos que la consumían en la fiesta de los
adoradores. Tal como las personas que comían juntas
formaban un vínculo entre sí, del mismo modo las que
comían los animales ofrecidos en sacrificio eran
partícipes en el altar y tenían comunión con el dios
demoníaco representado por el ídolo. Mediante esta
idolatría, los demonios impedían que las personas
adoraran al único Dios verdadero. (Jeremías 10:1-15.)
¡Con razón el pueblo de Jehová tenía que seguir
absteniéndose de cosas sacrificadas a ídolos! La lealtad
a Dios, la aceptación de la guía de su espíritu santo y de
su organización y la resolución de no tener nada que ver
con el demonismo son también incentivos poderosos
para guardarse de la idolatría en nuestros tiempos.
*** rs pág. 135 párr. 4 Espiritismo ***
1 Cor. 10:21: “No pueden estar bebiendo la copa
de Jehová y la copa de demonios.” (Los que quieren
tener la amistad y la protección de Jehová tienen que
dejar de participar en reuniones espiritistas. En armonía
con el ejemplo que se registra en Hechos 19:19, es
importante también destruir todo objeto que uno posea
que se relacione con el espiritismo, o deshacerse
debidamente de ellos.)
*** w86 15/8 ¡Felices son los que ejercen poder
correctamente! ***
4. ¿Por qué es sabio temer a Jehová?
4 Debido al hecho de que Jehová Dios es todopoderoso,
lo sensato es que temamos desagradarle. “El temor de
Jehová es el comienzo de la sabiduría, y el
conocimiento del Santísimo es lo que entendimiento es.”
(Proverbios 9:10.) Pablo nos advierte contra el incitar a
Jehová Dios a celos al participar en cualquier clase de
idolatría porque “nosotros no somos más fuertes que él,
¿verdad?”. ¡En absoluto! (1 Corintios 10:22.) Sin
embargo, ¡todos los que deliberadamente violan los
justos mandamientos de Dios obran como si fueran más
fuertes que Jehová! Pero las siguientes palabras de
Pablo recalcan lo siguiente: “Nuestro Dios es también un
fuego consumidor”. (Hebreos 12:29.)
*** w98 15/3 Vivamos a la altura de la dedicación
cristiana en libertad ***
5. ¿Cómo ha de entenderse 1 Corintios 10:23?
El espíritu de Dios reduce la necesidad de normas
5 “Todas las cosas son lícitas; pero no todas las
cosas son ventajosas”, observó el apóstol Pablo, y
añadió: “Todas las cosas son lícitas; pero no todas las
cosas edifican” (1 Corintios 10:23). Es obvio que Pablo
no quería decir que es lícito hacer lo que la Palabra de
Dios condena expresamente. En comparación con las
aproximadamente seiscientas leyes del antiguo Israel,
son relativamente pocos los mandatos explícitos que
regulan la vida cristiana. Por ello, muchos asuntos se
dejan a la conciencia personal. Quien se ha dedicado a
Jehová disfruta de la libertad que resulta de la guía del
espíritu de Dios. Al haber hecho suya la verdad, el
cristiano se rige por su conciencia educada por la Biblia
y confía en la dirección que Dios da mediante el espíritu
santo, lo cual ayuda al cristiano dedicado a determinar
qué ‘edifica’ y qué es ‘ventajoso’ para sí mismo y para
los demás. Se da cuenta de que las decisiones que
tome afectarán su relación personal con Dios, a quien
está dedicado.
*** wt cap. 15 Escuchemos el consejo, aceptemos la
disciplina ***
12. a) ¿Qué importante cualidad está muy relacionada
con la humildad? b) ¿Por qué debe
preocuparnos el efecto que nuestra conducta
tenga en otras personas?
13. ¿Qué ejemplo pudiera indicar si tenemos por
costumbre aplicar los consejos bíblicos?
12 Una cualidad muy relacionada con la humildad es
el altruismo, la inclinación a preocuparse por el bien
ajeno. El apóstol Pablo escribió: “Que cada uno siga
buscando, no su propia ventaja, sino la de la otra
persona. [...] Por esto, sea que estén comiendo, o
bebiendo, o haciendo cualquier otra cosa, hagan todas
las cosas para la gloria de Dios. Eviten hacerse causas
de tropiezo tanto a judíos como a griegos y a la
congregación de Dios” (1 Corintios 10:24-33). Con estas
palabras, Pablo no nos pide que renunciemos a todas
nuestras preferencias personales; más bien, nos exhorta
a no hacer nada que pueda animar a alguien a actuar en
contra de los dictados de su conciencia.
13 ¿Antepone usted el bienestar de los demás a sus
preferencias? Todos deberíamos aprender a hacerlo así.
Podemos manifestar altruismo en muchos campos,
pero, a modo de ejemplo, hablemos de la ropa y el
arreglo personal. Es cierto que se trata de una cuestión
de gustos, siempre y cuando se respete la norma bíblica
de ser modestos, pulcros y limpios. Pero si nos
enterásemos de que nuestra forma de vestir o
arreglarnos impide que escuchen el mensaje del Reino
ciertas personas de la comunidad de antecedentes
distintos a los nuestros, ¿haríamos los cambios
pertinentes? No cabe duda de que ayudar a otra
persona a alcanzar la vida eterna es más importante que
complacernos a nosotros mismos.
*** w10 1/10 pág. 12 ¿Lo sabía? ***
¿Por qué habló Pablo de la carne sacrificada a los
ídolos que se vendía en las carnicerías?
▪ El apóstol Pablo escribió a los corintios: “Todo lo que
se vende en la carnicería, sigan comiéndolo, sin inquirir
nada por causa de su conciencia” (1 Corintios 10:25).
¿De dónde procedía esa carne?
4
En los templos griegos y romanos, el rito más
importante era el sacrificio de animales. Durante esta
ceremonia se consumía parte de la carne ofrendada, y
lo que sobraba se vendía en el mercado. Ahora bien,
cierta obra explica: “A los que oficiaban el culto [...] se
los llama en otros contextos cocineros, o incluso
carniceros. Estos vendían en el mercado parte de la
carne que recibían como pago por sacrificar el animal”
(Idol Meat in Corinth [La carne sacrificada a ídolos en
Corinto]).
Como vemos, en los mercados se vendía carne que
no se había utilizado en ceremonias religiosas.
De hecho, en el mercado de carne (en latín, macellum)
de la antigua Pompeya se han desenterrado esqueletos
enteros de oveja. Y ¿qué sugiere este hallazgo? Según
el biblista Henry J. Cadbury, “es posible que, además de
animales previamente sacrificados en algún templo, se
vendieran animales vivos o degollados en el propio
macellum”.
En definitiva, ¿qué quería enseñar Pablo? Que, si
bien los cristianos jamás participarían en ritos
idolátricos, sí podían comer la carne de un animal
sacrificado en un templo pagano, pues esta no quedaba
automáticamente contaminada.
*** it-1 pág. 521 Conciencia ***
Pablo da a entender que así como él no deseaba
hacer algo por lo que un hermano débil se ofendiera y le
juzgara, el débil, por su parte, ha de tener consideración
por su hermano y esforzarse por alcanzar madurez
obteniendo más conocimiento e instrucción, de manera
que su conciencia no se ofenda con facilidad y vea de
modo equivocado a los demás. (1Co 10:29, 30; Ro
14:10.)
*** it-1 pág. 1021 Gloria ***
A los siervos de Dios se les aconseja que “hagan
todas las cosas para la gloria de Dios”. (1Co 10:31.) La
gloria de Dios se hace manifiesta por la honra y la
alabanza que sus siervos le dan. El comportamiento del
cristiano puede hacer que otras personas ‘den gloria a
Dios’. (Mt 5:16; 1Pe 2:12.)
*** w92 1/9 Todos los verdaderos cristianos tienen
que ser evangelizadores ***
18, 19. a) ¿De qué manera importante se esforzó Pablo
por imitar a su Amo, Jesucristo? b) Relate una
experiencia (la que se menciona en el párrafo
o una personal) que muestre la importancia de
evitar ser causa de tropiezo para las personas
a quienes predicamos las buenas nuevas.
Dispuestos a renunciar a nuestros derechos
18 Cuando el apóstol Pablo escribió: “Háganse
imitadores de mí, así como yo lo soy de Cristo”, acababa
de considerar la importancia de no ser causa de tropiezo
para los demás, al decir: “Sea que estén comiendo, o
bebiendo, o haciendo cualquier otra cosa, hagan todas
las cosas para la gloria de Dios. Eviten hacerse causas
de tropiezo tanto a judíos como a griegos y a la
congregación de Dios, así como yo estoy agradando a
toda la gente en todas las cosas, no buscando mi propia
ventaja, sino la de los muchos, para que se salven”.
(1 Corintios 10:31-33; 11:1.)
19 Evangelizadores como Pablo, que están
dispuestos a hacer sacrificios a favor de las personas a
quienes predican, siegan bendiciones. Por ejemplo, en
un país africano, un matrimonio de misioneros fue a
cenar a un hotel para celebrar su aniversario de bodas.
Habían decidido pedir vino con la comida, puesto que la
Biblia no condena el uso moderado de las bebidas
alcohólicas. (Salmo 104:15.) Pero entonces la pareja
cambió de parecer y no lo pidió debido a la posibilidad
de que algunos allí se ofendieran. “Algún tiempo
después —recuerda el esposo— conocimos al jefe de
cocina de aquel hotel, y empezamos a estudiar la Biblia
con él. Mucho tiempo después nos dijo: ‘¿Recuerdan la
ocasión en que vinieron a cenar al hotel? Todos
estábamos tras la puerta de la cocina vigilándolos. Lo
hicimos porque los misioneros de la iglesia nos dicen
que es incorrecto tomar bebidas alcohólicas. Sin
embargo, cuando vienen al hotel, no tienen reparos en
pedir vino. Por eso decidimos que si ustedes pedían una
bebida alcohólica, no los escucharíamos cuando nos
predicaran’.” Hoy, ese jefe de cocina y otros
trabajadores de aquel hotel son Testigos bautizados.
Capítulo 11
*** w10 15/12 “Ahora es el tiempo especialmente
acepto” ***
4. ¿De qué manera imitaba Pablo a Jesucristo?
4 El Hijo de Dios nos dejó a todos sus discípulos un
ejemplo perfecto de celo y devoción. Eso fue
precisamente lo que destacó Pablo cuando hizo la
siguiente invitación a sus hermanos en la fe: “Háganse
imitadores de mí, así como yo lo soy de Cristo” (1 Cor.
11:1). ¿De qué manera imitaba Pablo a Jesús?
Principalmente al no escatimar esfuerzos para predicar
las buenas nuevas. Por eso, en sus cartas a las
congregaciones pudo exhortarlos con frases como “no
sean holgazanes en sus quehaceres”, “sirvan a Jehová
como esclavos”, “siempre teniendo mucho que hacer en
la obra del Señor” y “cualquier cosa que estén haciendo,
trabajen en ello de toda alma como para Jehová” (Rom.
12:11; 1 Cor. 15:58; Col. 3:23). El apóstol nunca olvidó
la ocasión en que se le apareció el Señor Jesucristo
cuando iba rumbo a Damasco, así como el mensaje que
sin duda le transmitió el discípulo Ananías de parte de
Jesús: “Este hombre me es un vaso escogido para llevar
mi nombre a las naciones así como a reyes y a los hijos
de Israel” (Hech. 9:15; Rom. 1:1, 5; Gál. 1:16).
*** w95 1/12 págs. 3-4 ¿Debe la tradición estar en
conflicto con la verdad? ***
LAS creencias tradicionales a menudo han estado
en conflicto con los hechos, con la verdad. Incluso
pueden influir negativamente en el comportamiento de la
gente.
Esto no significa, por supuesto, que la tradición
siempre esté en conflicto con la verdad. De hecho, el
apóstol Pablo animó a los cristianos de su día a que
5
siguieran observando las tradiciones que les transmitió:
“Ahora los alabo porque [...] tienen firmemente asidas
las tradiciones exactamente como se las transmití”.
(1 Corintios 11:2; véase también 2 Tesalonicenses
2:15; 3:6.)
¿Qué quiso decir Pablo con la palabra
“tradiciones”? La obra Perspicacia para comprender las
Escrituras, volumen 2, página 1148, dice que el término
griego que él usó para “tradición”, pa·rá·do·sis, se
refiere a “lo que se transmite oralmente o por escrito”. La
palabra española significa “conjunto de conocimientos,
doctrinas o costumbres que pasan de padres a hijos o
que se convierten en modo invariable de pensar o
actuar”. Como las tradiciones que transmitió el apóstol
Pablo procedían de una buena fuente, los cristianos
hacían bien en asirse firmemente de ellas.
*** w09 15/5 pág. 20 Esposos, imiten el amor de
Cristo ***
Por otra parte, usted es cabeza de su esposa.
La Biblia enseña: “La cabeza de todo varón es el Cristo;
a su vez, la cabeza de la mujer es el varón” (1 Cor.
11:3). ¿Cómo se espera que usted ejerza esa
autoridad? Con amor, no repitiendo una y otra vez este
versículo y exigiendo respeto, sino tratando a su esposa
de la manera como ejemplificó Jesús; esa es la clave
(1 Ped. 2:21).
*** w07 15/1 pág. 6 El hombre y la mujer: un papel
digno para cada uno ***
Las diversas tareas del varón
Dios ha asignado un papel al varón cristiano y
espera que este lo cumpla. Pablo explicó: “Quiero que
sepan que la cabeza de todo varón es el Cristo; a su
vez, la cabeza de la mujer es el varón; a su vez, la
cabeza del Cristo es Dios” (1 Corintios 11:3). En efecto,
el varón también tiene un cabeza: Cristo. Por
consiguiente, debe rendir cuentas a Cristo y, en último
término, a Dios. ¿Y qué espera Dios del varón? Que
ejerza su autoridad con amor (Efesios 5:25). Esto ha
sido así desde que los seres humanos fueron creados.
La Biblia muestra que Dios encomendó tareas al
varón de acuerdo con su papel de cabeza. Así, por
ejemplo, Jehová ordenó a un varón llamado Noé que
construyera un arca para conservar la vida durante el
Diluvio (Génesis 6:9–7:24). A Abrahán, otro varón, le
prometió que mediante su descendencia se bendecirían
todas las familias y naciones de la Tierra. Y la parte
principal de esta descendencia es Cristo Jesús (Génesis
12:3; 22:18; Gálatas 3:8-16). Por otra parte, Dios
estipuló que fuera un varón, Moisés, quien dirigiera a los
israelitas en su éxodo de Egipto (Éxodo 3:9, 10, 12, 18).
Y mediante Moisés, Jehová dio su código de leyes
conocido como el pacto de la Ley, o Ley mosaica
(Éxodo 24:1-18). Además, hay que mencionar que todos
los escritores de la Biblia fueron, sin excepción, varones.
Jesús, en su papel de Cabeza de la congregación
cristiana, “dio dádivas en hombres” (Efesios 1:22; 4:7-
13). Al enumerar los requisitos para estos
superintendentes, Pablo aludió a varones (1 Timoteo
3:1-7; Tito 1:5-9). Esto explica por qué en las
congregaciones de los testigos de Jehová son hombres
tanto los que sirven de superintendentes, o ancianos,
como los que son nombrados siervos ministeriales
(Filipenses 1:1, 2; 1 Timoteo 3:8-10, 12). Únicamente los
hombres pueden ejercer de pastores de la congregación
cristiana (1 Pedro 5:1-4). No obstante, como hemos
visto, las mujeres también tienen magníficas
responsabilidades encomendadas por Dios.
*** it-1 págs. 497-498 Cobertura para la cabeza ***
Además de ser una prenda de vestir, la cobertura
para la cabeza tiene un significado espiritual para los
siervos de Dios relacionado con la jefatura y la sujeción.
El apóstol Pablo expone del siguiente modo el principio
divino de jefatura para la congregación cristiana: “La
cabeza de todo varón es el Cristo; a su vez, la cabeza
de la mujer es el varón; a su vez, la cabeza del Cristo es
Dios”. (1Co 11:3.) Pablo señala que la cobertura para la
cabeza es una “señal de autoridad” que la mujer debe
llevar cuando ora o profetiza en la congregación, en
reconocimiento de la jefatura del varón y de su sumisión
a la autoridad teocrática. (1Co 11:4-6, 10.)
El apóstol muestra, por otra parte, que el hombre
no debe llevar cobertura para la cabeza cuando sirve en
la congregación, como a la hora de orar o profetizar. Es
su posición normal en el orden fijado por Dios. Si el
hombre llevara una cobertura en tales ocasiones, sería
una vergüenza para su propia cabeza, y además
mostraría falta de respeto a su cabeza, Jesucristo, así
como al Cabeza Supremo, Jehová Dios, pues el hombre
es la “imagen y gloria de Dios”, creado en un principio
como representante de Dios en la Tierra. No debería
oscurecer este hecho llevando una cobertura para la
cabeza. Al hombre se le creó primero, antes que a la
mujer, quien “procede” del varón y fue creada “por causa
del varón”. Sus cualidades son una expresión del honor
y la dignidad del varón, del mismo modo que las del
varón son un reflejo del honor y la dignidad de Dios. Por
lo tanto, la mujer cristiana debería reconocer con agrado
su posición subordinada siendo modesta y sumisa, y
debería estar dispuesta a representarlo visiblemente
llevando un velo u otra prenda como cobertura para la
cabeza. No debería intentar usurpar la posición del
varón, sino, por el contrario, debería apoyar su jefatura.
(1Co 11:4, 7-10.)
*** w09 15/5 Los ángeles: “espíritus para servicio
público” ***
16. ¿Cómo influye nuestra conducta en los ángeles?
16 Las Escrituras señalan que, en cierto sentido, los
cristianos que se hallan en dificultades son un
“espectáculo teatral” para los ángeles (1 Cor. 4:9). Ellos
observan nuestra conducta y se alegran mucho cuando
nos ven comportarnos con fidelidad. También se sienten
muy complacidos cuando se arrepiente un pecador (Luc.
15:10). Y hay un aspecto particular de la conducta de las
cristianas que no pasa desapercibido a la vista de los
ángeles. La Biblia indica que “la mujer debe tener una
señal de autoridad sobre la cabeza, debido a los
ángeles” (1 Cor. 11:3, 10). Así es, a los ángeles les
agrada ver que las cristianas, así como los demás
6
siervos de Dios, se someten a la autoridad teocrática.
Nuestra obediencia les sirve de modelo a estos hijos
espirituales de Jehová.
*** it-2 pág. 982 Secta ***
Los que se negaran a implicarse en crear divisiones
dentro de la congregación o en apoyar a una facción en
particular se distinguirían por su proceder fiel y
mostrarían tener la aprobación de Dios. Al parecer, esto
es a lo que Pablo se refería cuando dijo a los corintios:
“También tiene que haber sectas entre ustedes, para
que las personas aprobadas también se hagan
manifiestas entre ustedes”. (1Co 11:19.)
*** w04 15/3 pág. 4 ¿Cómo se conmemora la Cena
del Señor? ***
EL APÓSTOL cristiano Pablo arroja luz sobre la
conmemoración de la Cena del Señor al escribir: “Yo
recibí del Señor lo que también les transmití, que el
Señor Jesús, la noche en que iba a ser entregado, tomó
un pan y, después de dar gracias, lo partió y dijo: ‘Esto
significa mi cuerpo a favor de ustedes. Sigan haciendo
esto en memoria de mí’. Hizo lo mismo respecto a la
copa también, después de haber cenado, al decir: ‘Esta
copa significa el nuevo pacto en virtud de mi sangre.
Sigan haciendo esto, cuantas veces la beban, en
memoria de mí’. Porque cuantas veces coman este pan
y beban esta copa, siguen proclamando la muerte del
Señor, hasta que él llegue” (1 Corintios 11:23-26).
Pablo dice que Jesús instituyó la Cena del Señor “la
noche en que iba a ser entregado” por Judas Iscariote a
los guías religiosos judíos, quienes presionaron a los
romanos para que fijaran a Cristo en un madero.
Tomaron esa comida la noche del jueves 31 de marzo
del año 33 E.C. Jesús murió en un madero de tormento
la tarde del viernes 1 de abril. Dado que en el calendario
judío el día comenzaba al anochecer y se extendía
hasta la siguiente puesta de sol, tanto la Cena del Señor
como la muerte de Jesucristo tuvieron lugar el mismo
día: 14 de Nisán de 33 E.C.
Quienes participaran del pan y el vino debían
“[seguir] haciendo esto” en memoria de Jesús. Según
otra versión, Jesús dijo: “Hagan esto en conmemoración
mía” (1 Corintios 11:24, Pedro Ortiz). La Cena del
Señor también recibe el nombre de Conmemoración de
la muerte de Cristo.
*** w03 1/1 pág. 31 Preguntas de los lectores: ¿Con
qué frecuencia debe conmemorarse la muerte de
Cristo?
Refiriéndose a la ocasión en que se instituyó la
Conmemoración de la muerte de Jesús, Pablo escribió:
“Cuantas veces coman este pan y beban esta copa,
siguen proclamando la muerte del Señor, hasta que él
llegue” (1 Corintios 11:25, 26). Algunos creen que la
muerte de Cristo debería conmemorarse
frecuentemente, es decir, muchas veces, y por esta
razón la conmemoran más de una vez al año. Pero ¿fue
eso lo que quiso decir Pablo?
Ya han transcurrido casi dos mil años desde que
Jesús instituyó la Conmemoración de su muerte. Por lo
tanto, aunque esta ceremonia se haya llevado a cabo
solo una vez al año, puede decirse que se ha celebrado
muchas veces desde 33 E.C. Sin embargo, en el
contexto de 1 Corintios 11:25, 26, Pablo no estaba
hablando de la frecuencia con que debe celebrarse la
Conmemoración, sino de la manera de hacerlo. En el
texto griego original no empleó la palabra pol·lá·kis, que
significa “repetidas veces” o “frecuentemente”; más bien,
usó el vocablo ho·sá·kis, que se traduce “cuantas
veces”, “siempre que” o “cada vez que”. De modo que
Pablo estaba diciendo: ‘Cada vez que hagan esto,
siguen proclamando la muerte del Señor’.
Entonces, ¿con qué frecuencia debe
conmemorarse la muerte de Jesús? Es apropiado
hacerlo solo una vez al año, pues se trata de una
conmemoración, y las conmemoraciones suelen
celebrarse anualmente. Además, Jesús murió en el día
de la Pascua judía, que tenía lugar una vez al año. Por
esa razón, Pablo se refirió a Jesús como “Cristo nuestra
pascua”, ya que su muerte en sacrificio abrió el camino
a la vida para el Israel espiritual, tal como el primer
sacrificio pascual conservó con vida a los primogénitos
del Israel natural en Egipto y abrió el camino para que
se liberara a la nación de la esclavitud (1 Corintios 5:7;
Gálatas 6:16). Dicha relación con la Pascua judía anual
es otra prueba de que la Conmemoración de la muerte
de Jesús debe llevarse a cabo solo una vez al año.
Pablo también relacionó la muerte de Jesús con
otra fiesta judía anual: el Día de Expiación. En Hebreos
9:25, 26, leemos: “Tampoco es con el fin de que [Jesús]
se ofreciera a sí mismo muchas veces, como realmente
entra el sumo sacerdote en el lugar santo de año en año
[en el Día de Expiación] con sangre ajena. [...] Mas
ahora se ha manifestado una vez para siempre, en la
conclusión de los sistemas de cosas, para quitar de en
medio el pecado mediante el sacrificio de sí mismo”.
Puesto que el sacrificio de Jesús reemplazó al que se
ofrecía en el Día de Expiación anual, lo propio es que la
Conmemoración de su muerte se efectúe anualmente.
Por lo tanto, no existe ninguna razón bíblica para
celebrar la Conmemoración con más frecuencia.
En conformidad con estos hechos, el historiador
John Laurence von Mosheim dice que durante el siglo
segundo los cristianos de Asia Menor acostumbraban
conmemorar la muerte de Jesús “el decimocuarto día
del primer mes judío [Nisán]”. No fue sino hasta años
después que la cristiandad adoptó la costumbre de
celebrar dicho acontecimiento más de una vez al año.
w03 15/2 ¿Qué significa para usted la Cena del
Señor?
2. ¿Qué advertencia se da en 1 Corintios 11:27?
3. ¿Cómo se comportaban muchos cristianos corintios
en la Cena del Señor?
4, 5. ¿Por qué es esencial que los que participan de los
emblemas de la Conmemoración se hagan un
autoexamen?
7
2 Quienquiera que participe de los emblemas de la
Conmemoración ha de hacerlo de manera digna. Así lo
aclaró el apóstol Pablo al escribir a los cristianos de la
antigua Corinto, donde la Cena del Señor se estaba
celebrando de forma impropia (1 Corintios 11:20-22).
“Cualquiera que coma el pan o beba la copa del Señor
indignamente, será culpable respecto al cuerpo y la
sangre del Señor”, escribió él (1 Corintios 11:27).
¿Cuánta importancia revisten estas palabras?
Algunos la observaban indignamente
3 Muchos cristianos corintios tomaban parte en la
Conmemoración de manera indigna. Había divisiones
entre ellos y, al menos durante algún tiempo, algunos
llevaban su propia cena y la tomaban antes de la
reunión o en el transcurso de la misma, a menudo
comiendo y bebiendo en exceso. No estaban alerta
ni mental ni espiritualmente. Todo ello los hacía
“culpable[s] respecto al cuerpo y la sangre del Señor”.
Los que no habían cenado tenían hambre y se distraían.
La verdad era que muchos participaban con falta de
respeto y sin una comprensión cabal de la seriedad del
acontecimiento. No es de extrañar, pues, que se
acarrearan juicio sobre sí (1 Corintios 11:27-34).
4 Todos los años, al acercarse la Conmemoración,
es esencial que quienes participan de los emblemas se
hagan un autoexamen. Para que puedan tener parte
apropiadamente en esta comida de comunión, deben
gozar de una condición espiritual saludable. Cualquiera
que trate el sacrificio de Jesús con falta de respeto, o
hasta con desdén, corre el riesgo de ser ‘cortado del
pueblo de Dios’, como le ocurría al israelita que estando
impuro comía de un sacrificio de comunión (Levítico
7:20; Hebreos 10:28-31).
5 Pablo comparó la Conmemoración a una comida
de comunión en el antiguo Israel. Tras explicar que los
comensales se hallaban en comunión con Cristo,
agregó: “No pueden estar bebiendo la copa de Jehová y
la copa de demonios; no pueden estar participando de
‘la mesa de Jehová’ y de la mesa de demonios”
(1 Corintios 10:16-21). Si alguien que participa de los
emblemas de la Conmemoración comete un pecado
grave, debe confesarlo a Jehová y buscar la ayuda
espiritual de los ancianos de la congregación
(Proverbios 28:13; Santiago 5:13-16). Si de veras se
arrepiente y produce fruto propio del arrepentimiento,
no estaría participando indignamente (Lucas 3:8)
*** w90 15/2 ‘Discernamos lo que somos’ al tiempo
de la Conmemoración ***
17, 18. a) ¿Qué hábito desarrollaron algunos cristianos
de Corinto? b) ¿Por qué era un asunto tan
serio el comer y beber en demasía? (Hebreos
10:28-31.)
17 Pablo sacó a relucir este asunto en su carta a los
corintios cuando algunos apóstoles todavía estaban
vivos y Dios estaba haciendo un llamamiento a los
cristianos para que ‘fueran santos’. Pablo dijo que se
había desarrollado una práctica mala allí entre los que
tenían que participar de los emblemas. Algunos
tomaban comidas de antemano y comían o bebían
demasiado, lo cual los ponía soñolientos y embotaba
sus sentidos. Como resultado, no podían ‘discernir el
cuerpo’, el cuerpo físico de Jesús representado por el
pan. ¿Era muy serio eso? ¡Sí! Por participar
indignamente se hacían ‘culpables respecto al cuerpo y
la sangre del Señor’. Si se mantenían alerta tanto mental
como espiritualmente, ‘podrían discernir lo que eran y no
se les juzgaría’. (1 Corintios 1:2; 11:20-22, 27-31.)
18 ¿Qué tenían que discernir aquellos cristianos, y
cómo? En primer lugar tenían que comprender en el
corazón y la mente que se les había llamado para estar
entre los 144.000 herederos de la vida celestial. ¿Cómo
discernían eso?, y ¿deberían creer muchos hoy que son
parte de ese grupito que Dios ha escogido desde los
días de los apóstoles?
Capítulo 12
*** w07 15/7 ¿Seguiremos “andando por espíritu”?
4, 5. Si andamos por espíritu, ¿qué reconoceremos en
cuanto a Jesús?
Permanezcamos unidos a Dios y a Cristo
4 Como andamos por espíritu santo, podemos
mantener una relación estrecha con Dios y su Hijo.
Hablando de los dones espirituales, el apóstol Pablo
escribió lo siguiente a los hermanos de Corinto, quienes
anteriormente adoraban ídolos: “Quiero que sepan que
nadie que habla por espíritu de Dios dice: ‘¡Jesús es
maldito!’, y nadie puede decir: ‘¡Jesús es Señor!’, salvo
por espíritu santo” (1 Corintios 12:1-3). Cualquier
espíritu, o fuerza, que incite a alguien a maldecir a Jesús
tiene que proceder de Satanás. Pero como los cristianos
andamos por espíritu santo, estamos convencidos de
que Jehová resucitó a Jesús y lo elevó sobre toda otra
creación (Filipenses 2:5-11). Tenemos fe en el sacrificio
redentor de Cristo y aceptamos a Jesús como el Señor
nombrado por Dios sobre nosotros.
5 En el siglo primero hubo quienes afirmaban ser
cristianos pero negaban que Jesús hubiera venido en la
carne (2 Juan 7-11). Algunos aceptaron esa mentira y
rechazaron las enseñanzas verdaderas sobre Jesús, el
Mesías (Marcos 1:9-11; Juan 1:1, 14). Si andamos por
espíritu santo, no caeremos en tal apostasía. Y solo si
nos mantenemos alerta en sentido espiritual,
continuaremos disfrutando de la bondad inmerecida de
Jehová y seguiremos “andando en la verdad” (3 Juan
3, 4). Por lo tanto, estemos resueltos a rechazar toda
apostasía, para así mantener una relación fuerte con
nuestro Padre celestial.
*** w11 15/12 Guiados por el espíritu de Dios en el
siglo primero y en nuestros días ***
12-14. ¿Actúa el espíritu de Dios de la misma forma en
todos sus siervos? Explique su respuesta.
“Variedades de operaciones”
12 Sin duda, quienes hemos dedicado la vida a Dios
recibimos una inyección de estímulo al recordar cómo
bendijo Jehová a la congregación de cristianos ungidos
del siglo primero. Notemos qué dijo Pablo sobre los
8
dones milagrosos del espíritu al dirigir a los corintios su
carta inspirada: “Hay variedades de dones, pero hay el
mismo espíritu; y hay variedades de ministerios, y sin
embargo hay el mismo Señor; y hay variedades de
operaciones, y sin embargo es el mismo Dios quien
ejecuta todas las operaciones en todos” (1 Cor. 12:4-
6, 11). Como vemos, dependiendo del objetivo que deba
lograrse, el espíritu puede operar de manera diferente
en cada siervo de Dios. Y ciertamente ayuda tanto al
“rebaño pequeño” de Cristo como a sus “otras ovejas”
(Luc. 12:32; Juan 10:16). No obstante, no actúa de igual
modo en todos los miembros de la congregación.
13 Por ejemplo, los ancianos son nombrados por
espíritu santo (Hech. 20:28). Ahora bien, no todos los
ungidos ocupan esta posición de servicio. Este hecho
nos confirma que la fuerza activa de Dios actúa de
diferentes maneras en los hermanos de la congregación.
14 Jehová infunde en los ungidos “un espíritu de
adopción”, o en otras palabras, los hace conscientes de
que son sus hijos. Para ello, se vale del espíritu santo, el
mismo espíritu con el que resucitó a su Hijo unigénito y
le concedió vida inmortal en el cielo (léase Romanos
8:11, 15). Es también el mismo con el que creó el
universo (Gén. 1:1-3). Y es, igualmente, el mismo con el
que ayudó a Bezalel a construir el tabernáculo, a
Sansón a realizar proezas sobrehumanas y a Pedro a
caminar sobre las aguas. Pero no nos confundamos:
una cosa es que el espíritu de Dios guíe a alguien y otra
muy distinta es que este sea ungido. En realidad, la
operación de ungir no es más que una forma especial en
la que actúa el espíritu. Y el que decide quién recibe la
unción y quién no es Jehová.
*** w96 15/7 Conservemos la unidad en estos
últimos das ***
18. ¿Cómo ilustró Pablo la unidad de la congregación
cristiana?
Conservemos siempre la unidad cristiana
18 En el capítulo 12 de la primera carta a los
Corintios, Pablo se valió del cuerpo humano para ilustrar
la unidad de la congregación cristiana, resaltando la
interdependencia y la importancia de cada miembro. “Si
todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el
cuerpo? —preguntó Pablo—. Pero ahora son muchos
miembros, aunque un solo cuerpo. El ojo no puede decir
a la mano: ‘No tengo necesidad de ti’; o, de nuevo, la
cabeza no puede decir a los pies: ‘No tengo necesidad
de ustedes’.” (1 Corintios 12:19-21.) Así mismo, aunque
no todos los componentes de la familia de adoradores
de Jehová ejecutamos la misma función, estamos
unidos y nos necesitamos unos a otros.
*** w97 15/10 Jehová valora su servicio de toda alma
9, 10. a) ¿A qué razonamiento negativo puede
conducirnos el corazón? b) ¿Cómo muestra la
ilustración de 1 Corintios 12:14-26 que
Jehová no compara lo que hacemos con lo que
hacen los demás?
11, 12. a) ¿Por qué es posible que algunos piensen que
son “más débiles” o “menos honorables”?
b) ¿Cómo ve Jehová nuestro servicio?
No en comparación con otra persona
9 Es posible que de todos modos nuestro corazón
imperfecto juzgue las cosas de otra manera. Quizá
compare nuestro servicio con el de los demás y razone:
“Otros hacen mucho más que yo en el ministerio.
¿Cómo puede complacerle a Dios mi servicio?”.
(Compárese con 1 Juan 3:19, 20.)
10 Los pensamientos y caminos de Jehová son
mucho más altos que los nuestros. (Isaías 55:9.)
Primera a los Corintios 12:14-26 nos ayuda a
comprender cómo ve Jehová nuestro esfuerzo
individual, pues en este pasaje se compara la
congregación a un cuerpo con muchos miembros: ojos,
manos, pies, orejas, etc. Piense, por un momento, en el
cuerpo literal. ¡Qué ridículo sería comparar los ojos a las
manos o los pies a las orejas! Cada miembro tiene una
función diferente, pero todos ellos son útiles y valiosos.
De igual manera, Jehová valora su servicio de toda alma
aunque otros estén haciendo más o haciendo menos.
(Gálatas 6:4.)
11 Debido a las limitaciones que impone la mala
salud, la edad avanzada u otras circunstancias, a veces
algunos de nosotros podemos pensar que somos “más
débiles” o “menos honorables”. Pero no es así como
Jehová ve las cosas. La Biblia nos dice: “Los miembros
del cuerpo que parecen ser más débiles son necesarios,
y a las partes del cuerpo que creemos que son menos
honorables, a estas las cercamos de más abundante
honra [...]. No obstante, Dios compuso el cuerpo, dando
más abundante honra a la parte a que le hacía falta”.
(1 Corintios 12:22-24.) De modo que Jehová puede
querernos a cada uno de nosotros. Valora nuestro
servicio en el marco de nuestras limitaciones. ¿No lo
motiva el corazón a hacer todo cuanto pueda al servir a
un Dios tan comprensivo y amoroso?
12 Lo que a Jehová le importa, entonces, no es el
que usted haga tanto como otros, sino el que haga lo
que usted, su alma, personalmente pueda hacer. Lo que
Jesús dijo a dos mujeres muy diferentes en los últimos
días de su vida en la Tierra demuestra de manera
conmovedora que Jehová valora nuestro esfuerzo
individual.
*** w07 15/6 pág. 20 ¿Imitamos a Jehová al
interesarnos por los demás? ***
Por su parte, el apóstol Pablo comparó la
congregación de cristianos ungidos al cuerpo humano:
“Dios compuso el cuerpo [...] para que no hubiera
división en el cuerpo, sino que sus miembros tuvieran el
mismo cuidado los unos de los otros” (1 Corintios
12:12, 24-26). La frase griega “tuvieran el mismo
cuidado los unos de los otros” significa literalmente
“preocuparse los unos por los otros”. De modo que se
espera que los miembros de la congregación cristiana
muestren gran interés unos por otros (Filipenses 2:4).
¿Cómo pueden los cristianos verdaderos demostrar
que ‘se preocupan los unos por los otros’? Su interés
9
por los demás miembros de la congregación puede
demostrarse orando por ellos y ofreciendo ayuda
práctica a aquellos que la necesiten.
*** it-1 págs. 720-721 Dones de Dios ***
Otras operaciones del espíritu. Cuando Pablo
hizo mención de algunas de las operaciones del espíritu
relacionadas con la colocación de los miembros
individuales del cuerpo de Cristo, dijo: “Dios ha colocado
a las personas respectivas en la congregación: primero,
apóstoles; segundo, profetas; tercero, maestros; luego
obras poderosas; luego dones de curaciones; servicios
de ayuda, capacidades directivas, diferentes lenguas”.
(1Co 12:27, 28.) Los “servicios de ayuda” puede que
hayan incluido el organizar auxilio material para los
hermanos necesitados, como, por ejemplo, distribuir
alimento a las viudas necesitadas, para lo que se
nombraron siete hombres “llenos de espíritu y de
sabiduría” en la congregación de Jerusalén. (Hch 6:1-6.)
Las “capacidades directivas” eran necesarias para poder
llevar a cabo la comisión de hacer discípulos que Jesús
les encargó. (Mt 28:19, 20.) Esta obra misional, así
como el fundar nuevas congregaciones y guiar las
actividades de estas, requería dirección diestra. A este
respecto cabe indicar que cuando Pablo se refirió a su
participación en el programa de edificación de Dios, dijo
de sí mismo que era un “sabio director de obras”. (1Co
3:10.)
*** w09 15/12 págs. 26-27 Cultivemos el amor que
nunca falla ***
Sigamos el camino que supera a todos
12 Alguien que siguió muy de cerca los pasos de
Cristo fue Pablo, quien por ello podía ponerse de
modelo para sus hermanos corintios (1 Cor. 11:1).
Aunque les animó a afanarse por obtener los dones
milagrosos que tenían a su alcance en el siglo primero,
como hablar en lenguas y curar enfermos, también les
recalcó que podían ponerse una meta mejor. Les dijo:
“Todavía les muestro un camino sobrepujante” (1 Cor.
12:31). Al examinar los versículos siguientes, vemos
que se refería al amor. Pero ¿en qué sentido era un
camino que sobrepujaba o superaba a los demás?
Encontramos la respuesta en la ilustración que el
apóstol dio a continuación (léase 1 Corintios 13:1-3). Por
inspiración, señaló que uno puede tener grandes
talentos y realizar logros impresionantes, pero si carece
de amor, no le sirve de nada. ¡Con cuánta contundencia
destacó este punto tan importante!
Capítulo 13
*** w92 15/7 págs. 28-31 Sigamos el camino
sobrepujante del amor ***
Sin amor, nada somos
Pablo razonó: “Si hablo en las lenguas de los
hombres y de los ángeles, pero no tengo amor, he
venido a ser un pedazo de bronce sonante o un
címbalo estruendoso”. (1 Corintios 13:1.) Sin amor,
de nada valdría hablar en un idioma comunicado por el
espíritu, fuera una lengua del hombre o de los ángeles
celestiales. Pablo prefería decir cinco palabras
edificantes a diez mil en una lengua que no se
entendiera. (1 Corintios 14:19.) La persona desamorada
sería como “un pedazo de bronce sonante” (un gong
ruidoso y molesto) o un “címbalo estruendoso”,
disonante. Hablar en lenguas cuando faltaba el amor no
glorificaba a Dios ni ayudaba a su pueblo, pues no
comunicaba calma ni resultaba en edificación espiritual.
Hoy mostramos amor al emplear palabras entendibles
en el ministerio cristiano.
El apóstol dijo a continuación: “Si tengo el don de
profetizar y estoy enterado de todos los secretos
sagrados y de todo el conocimiento, y si tengo toda
la fe como para trasladar montañas, pero no tengo
amor, nada soy”. (1 Corintios 13:2.) El don de
profetizar milagrosamente, la comprensión especial de
secretos sagrados y el conocimiento transmitido por
espíritu quizás beneficiaran a otras personas, pero no
beneficiaban a quienes poseyeran tales dones si estos
no tenían amor. Pablo se valió del entendimiento
especial de los secretos sagrados para ayudar a los
demás, y el don de conocimiento hizo posible que
predijera la supervivencia de ciertos náufragos. (Hechos
27:20-44; 1 Corintios 4:1, 2.) Sin embargo, aunque
tuviera ‘todo el conocimiento y toda la fe’, si era
desamorado no sería nada a la vista de Jehová.
En la actualidad el espíritu de Jehová permite que
sus Testigos entiendan las profecías bíblicas y los
secretos sagrados, y los guía cuando imparten este
conocimiento a los demás. (Joel 2:28, 29.) El espíritu
también da la fe precisa para superar obstáculos que
parecen montañas. (Mateo 17:20.) Ya que estas cosas
se logran mediante el espíritu, es impropio que nosotros
procuremos recibir la gloria por ellas. No valemos nada
a menos que actuemos para la gloria de Dios y por amor
a él y a nuestros congéneres. (Gálatas 5:6.)
De nada aprovecha el sacrificio sin amor
Pablo dijo: “Si doy todos mis bienes para
alimentar a otros, y si entrego mi cuerpo, para
jactarme, pero no tengo amor, de nada
absolutamente me aprovecha”. (1 Corintios 13:3.)
Sin amor, de nada le aprovecharía a Pablo dar todas
sus posesiones para alimentar al semejante. Dios nos
recompensa por el amor que impulsa nuestras dádivas,
no por su valor material ni porque, como los mentirosos
Ananías y Safira, busquemos gloria al dar. (Hechos 5:1-
11.) Pablo dio un buen ejemplo al darse amorosamente
en relación con un ministerio de socorro a los creyentes
de Judea. (1 Corintios 16:1-4; 2 Corintios 8:1-24; 9:7.)
Sin amor, ni siquiera el martirio en testimonio de la
verdad tiene valor alguno para Dios. (Proverbios 25:27.)
Jesús habló de su sacrificio, pero no se jactó en cuanto
a ello. Por el contrario, se dio voluntariamente por amor.
(Marcos 10:45; Efesios 5:2; Hebreos 10:5-10.) Sus
hermanos espirituales ‘presentan sus cuerpos como
sacrificio vivo’ al servir a Dios, no en alardes de martirio,
sino de formas que no son llamativas, pero que
glorifican a Jehová y le demuestran su amor. (Romanos
12:1, 2.)
10
Cómo actuaremos si nos impulsa el amor
Pablo escribió: “El amor es sufrido y
bondadoso”. (1 Corintios 13:4a.) Para muchos, la gran
paciencia que ha mostrado Dios desde que Adán pecó
ha significado arrepentimiento que conduce a la
salvación. (2 Pedro 3:9, 15.) Si tenemos amor,
enseñaremos la verdad con paciencia. Evitaremos los
arrebatos temperamentales y seremos atentos y
perdonadores. (Mateo 18:21, 22.) El amor es también
bondadoso, y la bondad de Dios nos atrae a él. La
bondad, fruto de su espíritu, nos impide exigir a otros
más de lo que él nos exige a nosotros. (Efesios 4:32.) El
amor hasta nos impulsa a ser bondadosos con los
desagradecidos. (Lucas 6:35.)
Pablo añadió: “El amor no es celoso, no se
vanagloria, no se hincha”. (1 Corintios 13:4b.) Los
celos son un fruto de la carne que nos excluye del Reino
de Dios. (Gálatas 5:19-21.) El amor nos impide envidiar
las posesiones o ventajas ajenas. Si alguien recibe un
privilegio de servicio que deseábamos, el amor nos hará
compartir su alegría, apoyarle y dar gracias a Dios por el
hecho de que se pueda utilizar a esa persona para
beneficio de la congregación.
Ya que el amor “no se vanagloria”, no nos impulsa
a jactarnos de lo que Dios nos permite efectuar en su
servicio. Aunque algunos corintios se jactaban como si
los dones del espíritu se originaran de ellos, estos
provenían de Dios, al igual que los privilegios en su
organización moderna. Así, en vez de jactarnos de
nuestro puesto en la organización de Dios, cuidémonos
de no caer. (1 Corintios 1:31; 4:7; 10:12.) Mientras que
el amor “no se hincha”, la mente del desamorado puede
llenarse de presunción. El amoroso no se cree superior
a los demás. (1 Corintios 4:18, 19; Gálatas 6:3.)
No es indecente, egoísta ni rencoroso
El amor “no se porta indecentemente, no busca
sus propios intereses, no se siente provocado”.
(1 Corintios 13:5a.) Fomenta la cortesía, la conducta
piadosa, el respeto a la autoridad y el decoro en las
reuniones cristianas. (Efesios 5:3-5; 1 Corintios 11:17-
34; 14:40; compárese con Judas 4, 8-10.) Puesto que el
amor hace que cada uno se sienta útil y necesario,
como todos los miembros del cuerpo humano, la
congregación en que reina el amor es un lugar de paz y
un refugio. (1 Corintios 12:22-25.) En vez de ser egoísta
y ‘buscar sus propios intereses’, el amor a veces nos
hace sacrificar nuestros derechos e interesarnos
personalmente en nuestro semejante y en su bienestar.
(Filipenses 2:1-4.) El amor nos mueve a ‘hacernos toda
cosa a gente de toda clase, para salvar a algunos’
mediante nuestro ministerio. (1 Corintios 9:22, 23.)
El amor “no se siente provocado”. Los arrebatos de
cólera son obras de la carne pecaminosa, pero el amor
nos hace ‘lentos en cuanto a la ira’. (Santiago 1:19;
Gálatas 5:19, 20.) Aunque tengamos motivo para
enfadarnos, el amor no nos permite seguir en un estado
provocado y dejar así lugar para el Diablo. (Efesios
4:26, 27.) Los ancianos, en particular, no han de
enfadarse si sus compañeros de creencia no prestan
atención a alguna sugerencia.
Pablo dijo también del amor: “No lleva cuenta del
daño”. (1 Corintios 13:5b.) El amor no guarda una lista
de ofensas, como si fueran apuntes en un libro de
contabilidad. Se concentra en las buenas cualidades de
sus compañeros de creencia y no se venga de las
ofensas, sean reales o imaginarias. (Proverbios 20:22;
24:29; 25:21, 22.) El amor nos ayuda a ‘seguir tras las
cosas que contribuyen a la paz’. (Romanos 14:19.)
Aunque Pablo y Bernabé tuvieron un altercado que los
hizo ir por separado en su servicio a Dios, el amor
permitió que se reconciliaran e impidió que se guardaran
rencor. (Levítico 19:17, 18; Hechos 15:36-41.)
Inclinado a la justicia y la verdad
Pablo pasó a decir del amor: “No se regocija por
la injusticia, sino que se regocija con la verdad”.
(1 Corintios 13:6.) Algunos aman tanto la injusticia que
“no duermen a menos que hagan maldad”. (Proverbios
4:16.) Pero en la organización de Dios no peleamos
entre nosotros ni nos alegra que alguien caiga en el lazo
del pecado. (Proverbios 17:5; 24:17, 18.) Si la
congregación corintia hubiera tenido suficiente amor a
Dios y a la justicia, no habría tolerado la inmoralidad.
(1 Corintios 5:1-13.) Entre otras cosas, el amor a la
justicia impide que disfrutemos de programas que se
presenten en la televisión, el cine y el teatro que hagan
resaltar la injusticia.
El amor “se regocija con la verdad”. En este punto
se contraponen la verdad y la injusticia. Con ello se
indica evidentemente que el amor hace que nos
regocijemos por cómo la verdad influye en que la gente
sea justa. Nos deleitamos con las cosas que edifican y
que adelantan la causa de la verdad y la justicia. El
amor nos impide mentir y hace que nos alegremos
cuando se halla inocente al justo y cuando triunfa la
verdad de Dios. (Salmo 45:4.)
Cómo se comporta el amor en todas las cosas
Pablo continuó su definición del amor: “Todas las
cosas las soporta, todas las cree, todas las espera,
todas las aguanta”. (1 Corintios 13:7.) Como ‘soporta
todas las cosas’, el amor no deja penetrar el rencor, tal
como el buen tejado no deja entrar la lluvia. Si alguien
nos ofende, pero luego nos pide perdón, debido al amor
soportamos el daño y perdonamos al ofensor, en vez de
contar a otros el asunto. Por amor, intentamos ‘ganar a
nuestro hermano’. (Mateo 18:15-17; Colosenses 3:13.)
El amor ‘cree todas las cosas’ de la Palabra de Dios
y nos hace agradecidos por el alimento espiritual que
dispensa “el esclavo fiel y discreto”. (Mateo 24:45-47.)
Aunque no somos incautos, el amor nos impide tener un
corazón incrédulo e imputar malos motivos a nuestros
compañeros de creencia. (Eclesiastés 7:21, 22.)
Además, ‘espera todas las cosas’ que registran las
Escrituras, entre ellas las verdades con relación al Reino
de Dios. Por amor, esperamos los mejores resultados en
las situaciones difíciles y oramos por esto. El amor
también nos impulsa a dar a la gente razón de nuestra
esperanza. (1 Pedro 3:15.) Además, el amor ‘soporta
todas las cosas’, entre ellas pecados que se cometen en
contra nuestra. (Proverbios 10:12.) El amor a Dios
11
también nos ayuda a soportar persecución y otras
pruebas.
Pablo agregó: “El amor nunca falla”. (1 Corintios
13:8a.) Tal como Jehová no puede fallar, el amor
tampoco falla. Ya que nuestro Dios eterno personifica el
amor, esta cualidad no cesará nunca. (1 Timoteo 1:17;
1 Juan 4:16.) El universo se regirá siempre por el amor.
Por eso, oremos a Dios que nos ayude a vencer las
actitudes egoístas y a demostrar este infalible fruto del
espíritu. (Lucas 11:13.)
Cosas que desaparecerían
Pablo dijo del futuro: “Pero sea que haya dones
de profetizar, serán eliminados; sea que haya
lenguas, cesarán; sea que haya conocimiento, será
eliminado”. (1 Corintios 13:8b.) Los ‘dones de
profetizar’ permitieron que sus poseedores pronunciaran
nuevas profecías. Aunque aquellos dones
desaparecieron una vez que quedó establecida la
congregación cristiana como organización de Dios, Su
poder profético nunca desaparece y Su Palabra contiene
todas las profecías que necesitamos en la actualidad.
Como se había predicho, también cesó la facultad
transmitida por espíritu de hablar en lenguas, y el
conocimiento especial fue “eliminado”. Pero la Palabra
completa de Jehová nos da el conocimiento que
necesitamos para alcanzar la salvación. (Romanos 10:8-
10.) Además, el pueblo de Dios está lleno de Su espíritu
y produce su fruto.
Pablo prosiguió: “Porque tenemos conocimiento
parcial y profetizamos parcialmente; pero cuando
llegue lo que es completo, lo que es parcial será
eliminado”. (1 Corintios 13:9, 10.) Los dones de
conocimiento y profecía eran incompletos. Al parecer,
aquella profecía no era detallada, y el profeta revelaba el
futuro de manera parcial, pues no conocía a cabalidad lo
que predecía. Sin embargo, el entendimiento de la
profecía es hoy cada vez más completo. Por ejemplo,
los hechos que cumplen la profecía bíblica confirman
que Jesús recibió poder real sobre la humanidad en
1914. Desde entonces vivimos en “el tiempo del fin” y
cada vez tenemos más conocimiento espiritual y
comprensión de las profecías bíblicas. (Daniel 12:4.) Por
ello, nos acercamos al conocimiento perfecto y “lo que
es completo” ha de estar próximo.
Permanece la mayor cualidad
Pablo pasa a escribir sobre el progreso de la
congregación: “Cuando yo era pequeñuelo, hablaba
como pequeñuelo, pensaba como pequeñuelo,
razonaba como pequeñuelo; pero ahora que he
llegado a ser hombre, he eliminado las cosas
características de pequeñuelo”. (1 Corintios 13:11.)
Puesto que el pequeñuelo actúa conforme a un
conocimiento y desarrollo físico limitados, se le puede
mover de una opinión a otra, como si se le acunara.
Pero el hombre tiene mayor desarrollo físico y más
conocimiento, por lo que no suele ser fácil hacerle
cambiar de opinión. Ha abolido ideas, actitudes y
métodos pueriles. De igual modo, al crecer la
organización terrestre de Dios y salir de la infancia, Él
estimó que ya no necesitaba los dones de profecía,
lenguas y conocimiento procedentes del espíritu.
Aunque los miembros actuales de la congregación, ya
de edad avanzada, tampoco los ven necesarios, están
contentos de servir a Dios bajo la guía de su espíritu.
Pablo añadió: “Porque en la actualidad vemos en
contorno nebuloso por medio de un espejo de metal,
pero entonces será cara a cara. En la actualidad
conozco parcialmente, pero entonces conoceré con
exactitud así como soy conocido con exactitud”.
(1 Corintios 13:12.) La infancia de la congregación no
era el tiempo para que Dios revelara ciertos asuntos.
Por consiguiente, se veían en contorno nebuloso, como
si los cristianos miraran en un espejo de metal, sin una
buena superficie reflectante. (Hechos 1:6, 7.) Pero
hemos dejado atrás la visión nebulosa. El cumplimiento
de la profecía y el tipo saltan a la vista, pues ahora es el
tiempo en que Dios revela el significado de estos.
(Salmo 97:11; Daniel 2:28.) Aunque Pablo mismo
conocía a Dios, el máximo grado del conocimiento de
Jehová y la relación más íntima con Él vendrían cuando
el apóstol resucitara a vida celestial y recibiera así la
recompensa plena por su derrotero cristiano.
Pablo concluye su epítome del amor: “Ahora, sin
embargo, permanecen la fe, la esperanza, el amor,
estos tres; pero el mayor de estos es el amor”.
(1 Corintios 13:13.) Pese a la ausencia de los dones
milagrosos del espíritu, la congregación cuenta hoy con
un conocimiento más completo y con razones para tener
un mayor grado de fe, esperanza y amor. Tiene fe en
que puede dar por cumplidas todas las promesas de
Dios. (Hebreos 11:1.) Algunas características de la fe
terminarán al realizarse las profecías de la Palabra de
Dios. Ciertos aspectos de la esperanza cesarán cuando
veamos lo que esperamos. No obstante, el amor
permanecerá eternamente. Por esta razón, que todos
los testigos de Jehová sigan de continuo el camino
sobrepujante del amor.
Capítulo 14
*** w10 15/10 ¿Contribuye usted a que las reuniones
cristianas sean edificantes? ***
13. a) ¿Qué efecto deben tener las reuniones en
quienes asisten a ellas? b) ¿Qué pregunta es
importante que se hagan los ancianos?
Reuniones que nos edifican, animan y confortan
13 Pablo dice que las reuniones de congregación
cumplen un importante propósito: edificar, animar y
confortar a quienes asisten a ellas (1 Cor. 14:3). Los
ancianos cristianos hacen bien en preguntarse si sus
intervenciones realmente levantan el ánimo de los
hermanos y los confortan. Para averiguarlo, conviene
analizar una reunión que Jesús dirigió poco después de
su resurrección.
Respecto a la diferencia entre los términos griegos que
se traducen por “animar” y “confortar”, el Diccionario
expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo
Testamento exhaustivo, de W. E. Vine, explica que la
palabra que se traduce “confortar” conlleva un matiz
12
“más entrañable” que la que se traduce “animar”
(compárese con Juan 11:19).
*** it-1 pág. 720 Dones de Dios ***
Si el que hablaba en una lengua no podía traducir,
ni él mismo ni los que no estuviesen familiarizados con
esa lengua entenderían lo que estaba diciendo. Por lo
tanto, Pablo animó a los que tenían el don de lenguas a
que orasen para que también pudiesen traducir y así
edificar a todos los oyentes. Todo lo susodicho permite
ver con facilidad por qué Pablo, bajo inspiración,
clasificó el hablar en lenguas como un don menor, y
señaló que en una congregación prefería hablar cinco
palabras con su mente (entendimiento) que diez mil en
una lengua. (1Co 14:11, 13-19.)
*** w86 15/5 pág. 23 Ore con corazón humilde ante
otras personas ***
Pablo tocó otro principio importante cuando
escribió: “Si estoy orando en una lengua, mi don del
espíritu es lo que está orando, pero mi mente es
infructífera. [...] De otro modo, si ofreces alabanzas con
un don del espíritu, ¿cómo dirá ‘Amén’ a tu expresión de
gracias el hombre que ocupa el asiento de la persona
común, puesto que no sabe lo que estás diciendo?”.
(1 Corintios 14:14-16.) En los días de Pablo ciertos
cristianos recibieron el don milagroso de hablar en
lenguas, y aparentemente algunos de ellos oraron en
esas lenguas delante de la congregación. Pero como
mostró Pablo, el resto de la congregación no les
entendía.
Hoy día, no tenemos tales dones milagrosos. Pero
los cristianos que oran en favor de otros deben orar de
manera que se les entienda. Por ejemplo, antes de un
discurso público invitamos al auditorio a que se una a
nosotros en oración. Está claro que en dicha oración lo
razonable sería no usar un vocabulario o tema que a los
visitantes se les hiciera difícil entender
*** w07 1/2 pág. 11 ¿Qué podemos aprender de los
niños? ***
“Sean pequeñuelos en cuanto a la maldad”
Los niñitos, aunque imperfectos de nacimiento, son
puros de mente y corazón. De ahí que la Biblia exhorte a
los cristianos: “Sean pequeñuelos en cuanto a la
maldad” (1 Corintios 14:20).
Veamos el caso de Monique, una niña de cinco
años que le dijo entusiasmada a su madre: “¡Mi nueva
amiga, Sarah, tiene el pelo rizado igual que yo!”. La niña
no mencionó que Sarah tenía un color de piel diferente
al suyo y que era de otro origen étnico. Una madre dice:
“Para los niños pequeños no hay colores. Para ellos
no hay razas, ellos no tienen prejuicios”. ¡De qué
manera tan bonita reflejan los niños el criterio de nuestro
Dios, que es imparcial y ama a personas de todas las
naciones! (Hechos 10:34, 35.)
w88 15/11 Cómo ayudar a otros a adorar a Dios
5. ¿Qué base bíblica hay para cautela al tratar con
ciertas personas?
6. ¿Cómo pueden ser “censurados” por las reuniones
los “incrédulos”, y qué clase de censura es
esa?
5 Nos deleita ver que se acercan a Dios. Con todo,
tenemos presente que todavía no son creyentes
bautizados. Considere también dos lecciones basadas
en el artículo anterior. 1) Los israelitas ejercían cautela
con los pobladores forasteros que, aunque se asociaban
con el pueblo de Dios y obedecían algunas leyes, no
eran prosélitos circuncisos, hermanos en la adoración.
2) Los cristianos corintios que trataban con ‘incrédulos y
personas comunes’ se mantenían alerta debido a las
palabras de Pablo: “No lleguen a estar unidos bajo yugo
desigual con los incrédulos. Porque, ¿qué consorcio
tienen la justicia y el desafuero?”. (2 Corintios 6:14.)
6 Por eso, aunque recibimos con gusto a ‘incrédulos
y personas comunes’, estamos al tanto de que todavía
no satisfacen las normas de Dios. Como indica la Biblia
en 1 Corintios 14:24, 25, estas personas quizás tengan
que ser ‘examinadas detenidamente’, hasta
‘censuradas’, por lo que están aprendiendo. Esa
censura no es de tipo judicial; no se llama a estas
personas ante un comité judicial de la congregación,
puesto que todavía no son miembros bautizados de ella.
Más bien, como resultado de lo que están aprendiendo,
estos nuevos quedan convencidos de que Dios condena
las prácticas y costumbres egoístas e inmorales.
*** w06 1/3 pág. 28 Preguntas de los lectores : ¿Qué
quiso decir el apóstol Pablo cuando mandó que las
mujeres “guard[aran] silencio en las
congregaciones”?
En su carta a la congregación cristiana de Corinto,
Pablo escribió: “Como en todas las congregaciones de
los santos, las mujeres guarden silencio en las
congregaciones, porque no se permite que hablen”
(1 Corintios 14:33, 34). A fin de entender correctamente
este consejo, nos será útil examinar el contexto en el
que se dio.
En el capítulo 14 de su primera carta a los
Corintios, Pablo analizó asuntos relacionados con las
reuniones de la congregación cristiana: qué temas
deberían tratarse en ellas y cuál era la forma apropiada
de dirigirlas (1 Corintios 14:1-6, 26-34). Asimismo,
enfatizó su objetivo: “que la congregación reciba
edificación” (1 Corintios 14:4, 5, 12, 26).
La orden de Pablo de guardar silencio aparece tres
veces en este capítulo, y cada una de ellas va dirigida a
un grupo diferente dentro de la congregación, pero
siempre con la misma finalidad: para que “todas las
cosas se efectúen decentemente y por arreglo”
(1 Corintios 14:40).
En primer lugar, Pablo dijo: “Si alguno habla en una
lengua, limítese esto a dos o tres a lo más, y por turno; y
que alguien traduzca. Pero si no hay traductor, que
guarde silencio en la congregación y hable consigo
13
mismo y con Dios” (1 Corintios 14:27, 28). Con esto
no quiso decir que tal persona nunca podría hablar en
las reuniones, sino que habría momentos en los que
debería permanecer callada. Al fin y al cabo, si hablara
en una lengua que nadie entendiera, no se lograría el
objetivo de las reuniones, a saber, fortalecerse
mutuamente.
En segundo lugar, Pablo indicó: “Hablen dos o tres
profetas, y los demás disciernan el significado. Pero si
hay una revelación a otro mientras está sentado allí, que
el primero calle”. Estas palabras no implicaban que el
primer profeta tuviera que abstenerse de hablar en las
reuniones, pero sí que en ocasiones tendría que guardar
silencio. De ese modo, el que estaba teniendo la
revelación milagrosa podría dirigirse a la congregación,
y se cumpliría así con el propósito de las reuniones, el
cual era que “todos recib[ieran] estímulo” (1 Corintios
14:26, 29-31).
Por último, dirigiéndose únicamente a las mujeres
cristianas, Pablo dijo: “Las mujeres guarden silencio en
las congregaciones, porque no se permite que hablen,
sino que estén en sujeción” (1 Corintios 14:34). ¿Por
qué razón dio este mandato? Para mantener el orden en
la congregación. Él añade: “Pues, si quieren aprender
algo, interroguen a sus propios esposos en casa, porque
es vergonzoso que una mujer hable en la congregación”
(1 Corintios 14:35).
Quizás algunas hermanas refutaban lo que se
decía en la congregación. El consejo de Pablo las
ayudaba a evitar tal actitud rebelde y a aceptar
humildemente su posición según el principio de
autoridad dado por Jehová, en particular con relación a
sus esposos (1 Corintios 11:3). Además, al guardar
silencio, las hermanas demostrarían que no aspiraban a
ser maestras en la congregación. Cuando escribió a
Timoteo, Pablo dejó claro que sería impropio que una
mujer asumiera el papel de maestra: “No permito que la
mujer enseñe, ni que ejerza autoridad sobre el hombre,
sino que esté en silencio” (1 Timoteo 2:12).
¿Significa esto que las cristianas jamás deben
hablar en las reuniones de congregación? No. En tiempo
de Pablo hubo ocasiones en que algunas cristianas,
quizás impulsadas por el espíritu santo, oraron o
profetizaron en la congregación. En esos momentos,
ellas reconocían su posición cubriéndose la cabeza
(1 Corintios 11:5). Es más, tanto en los días de Pablo
como en la actualidad, se insta a hermanos y hermanas
por igual a hacer declaración pública de su esperanza
(Hebreos 10:23-25). Aparte de hacerlo mediante la
predicación, ellas declaran su esperanza y animan a
otros durante las reuniones cristianas ofreciendo
comentarios bien pensados cuando se les invita a
hacerlo y participando en asignaciones estudiantiles y
demostraciones.
Por lo tanto, las cristianas ‘guardan silencio’ al
no intentar ocupar el lugar del varón ni enseñar en la
congregación. No plantean preguntas con el afán de
polemizar, desafiando así la autoridad de los que
enseñan. Cuando desempeñan su papel dentro de la
congregación, las cristianas contribuyen enormemente a
crear una atmósfera de paz en la que “todas las cosas”
en las reuniones de congregación se efectúan “para
edificación” (1 Corintios 14:26, 33).
[Nota]
Hoy en día, las hermanas maduras siguen ese ejemplo
cuando, debido a las circunstancias, han de
sustituir a un hombre bautizado en la congregación
(véase La Atalaya del 15 de julio de 2002, pág. 26).
*** w93 15/10 pág. 31 Preguntas de los lectores :
¿Quiere decir la expresión “dotado del espíritu” de
1 Corintios 14:37 que el cristiano ha recibido el
espíritu santo como ungido, o significa que tiene un
don milagroso del espíritu?
Este versículo lee así en la Traducción del Nuevo
Mundo de las Santas Escrituras: “Si alguno piensa que
es profeta o está dotado del espíritu, que reconozca las
cosas que les escribo, porque son mandamiento del
Señor”. (1 Corintios 14:37.)
El lector podría entender la expresión “dotado del
espíritu” como una referencia al hecho de que los
cristianos del siglo I habían sido engendrados por el
espíritu y eran hijos espirituales de Dios. También puede
entenderse que la expresión se refiere al que ha recibido
un don especial del espíritu santo. Este último
significado es el más probable, como se desprende del
contexto.
El apóstol Pablo utilizó en este texto la palabra
griega pneu·ma·ti·kós, cuyo significado fundamental es
el de “relativo al espíritu, espiritual”. Este término se usa
en las expresiones “cuerpo espiritual”, “bendición
espiritual”, “comprensión espiritual” y “casa espiritual”. (1
Corintios 15:44; Efesios 1:3; Colosenses 1:9; 1 Pedro
2:5.)
En esos casos la Biblia especifica el objeto (cuerpo,
bendición, comprensión, casa) al que califica el adjetivo
“espiritual”. Pero en otros casos, el contexto debe
determinar el sentido y la debida traducción del término
“espiritual”. Por ejemplo, 1 Corintios 2:14, 15 contrasta la
actitud del hombre físico con ho pneu·ma·ti·kós, en cuyo
caso lógicamente significa “el hombre espiritual”.
Los capítulos 12 a 14 de Primera a los Corintios se
centran en los dones milagrosos del espíritu santo. Dios
otorgó estos dones a algunos de los primeros cristianos
para demostrar que ya no utilizaba al Israel natural y que
ahora bendecía al “Israel de Dios” cristiano. (Gálatas
6:16.) Respecto a estos dones Pablo escribió: “Ahora
bien, hay variedades de dones, pero hay el mismo
espíritu”. (1 Corintios 12:4.) Entre los dones del espíritu
se contaban la sabiduría, el conocimiento y la fe en un
sentido especial, así como el profetizar, el hablar en
lenguas y su interpretación. (1 Corintios 12:8-11.)
Los cristianos de Corinto a quienes Pablo escribió
fueron ungidos con el espíritu santo de Dios. Pablo dijo:
“Pero ustedes han sido lavados, pero ustedes han sido
santificados, pero ustedes han sido declarados justos en
el nombre de nuestro Señor Jesucristo y con el espíritu
de nuestro Dios”. (1 Corintios 6:11; 12:13.) Sí, todos
habían recibido “la prenda de lo que ha de venir, es
decir, el espíritu”. (2 Corintios 5:5.) Sin embargo,
14
no todos ellos recibieron un don especial mediante el
espíritu santo. Y parece ser que a muchos les fascinaba
hablar en lenguas, don al que atribuían una importancia
desmedida. Pablo les escribió para corregir su modo de
pensar e indicó que las lenguas no beneficiarían a
tantas personas como el don de profetizar. Al final del
capítulo 12 Pablo aconsejó a los corintios: “Sigan
procurando celosamente los dones mayores”.
(1 Corintios 12:28-31.)
Luego, al empezar el capítulo 14, instó: “Sigan tras
el amor; sin embargo, sigan procurando celosamente [ta
pneu·ma·ti·ká], pero preferiblemente que profeticen”.
¿Procurando qué? Aquellos cristianos no tenían que
procurar el ungimiento por espíritu, puesto que ya lo
tenían. De modo que es lógico concluir que Pablo se
refirió a los “dones” del espíritu, los mismos que al final
del capítulo 12 dijo que debían procurar. De modo que la
Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras
traduce 1 Corintios 14:1 del siguiente modo: “Sigan
procurando celosamente los dones espirituales”. La
mayoría de las versiones de la Biblia traducen ta
pneu·ma·ti·ká en este texto por “los dones espirituales”
o “dones del Espíritu”.
En esta línea, Pablo relaciona el profetizar con
pneu·ma·ti·kós poco antes de concluir el capítulo 14.
Como en el versículo 1, el contexto da a entender que
hace referencia a estar dotado del espíritu. La Sagrada
Biblia, de A. Magaña, escoge la siguiente traducción: “Si
alguno cree que es profeta, o que tiene dones del
Espíritu, reconozca que lo que os escribo es un mandato
del Señor”.
Sí, todos los cristianos, sea que tuvieran el don de
profetizar o cualquier otro don del espíritu, tenían que
aceptar y seguir el consejo que Pablo escribió sobre
cómo debían efectuarse las cosas en la congregación.
*** lv cap. 4 pág. 49 ¿Por qué respetar la autoridad?
La Biblia no indica con lujo de detalles cómo debe
efectuarse cada tarea en la congregación. Lo que sí
exige es que todo se efectúe de forma decente y
ordenada (1 Corintios 14:40). El Cuerpo Gobernante
obedece ese principio al establecer pautas y
procedimientos para que todo marche bien. Por su
parte, los responsables de la congregación dan el
ejemplo obedeciendo dichas instrucciones. Adoptan una
actitud razonable y están listos para obedecer a quienes
supervisan su labor (Santiago 3:17). De esta forma,
todos los grupos, congregaciones, circuitos, distritos y
países disfrutan de ser parte de una hermandad que
está unida y bien organizada, como es propio de
los siervos del Dios feliz (1 Corintios 14:33; 1 Timoteo
1:11).
Capítulo 15
*** w98 1/7 “Los muertos serán levantados” ***
7. a) ¿En qué idea clave se centró Pablo? b) ¿Quiénes
vieron a Jesús resucitado?
8, 9. a) ¿Qué importancia tiene la creencia en la
resurrección? b) ¿En qué ocasión es posible
que Jesús se apareciera a “más de quinientos
hermanos”?
7 En los dos primeros versículos del capítulo 15 de
Primera a los Corintios, Pablo fija el tema: “Les doy a
conocer, hermanos, las buenas nuevas que les declaré,
las cuales también recibieron, en las cuales también
están firmes, mediante las cuales también están siendo
salvados, [...] a no ser, de hecho, que se hayan hecho
creyentes en balde”. Si los corintios no se asían
firmemente de las buenas nuevas, habían aceptado la
verdad en vano. Pablo continuó: “Les transmití, entre las
primeras cosas, lo que yo también recibí: que Cristo
murió por nuestros pecados según las Escrituras; y que
fue enterrado, sí, que ha sido levantado al tercer día
según las Escrituras; y que se apareció a Cefas,
entonces a los doce. Después de eso se apareció a más
de quinientos hermanos de una vez, de los cuales la
mayoría permanece hasta ahora, pero algunos se han
dormido en la muerte. Después de eso se apareció a
Santiago, luego a todos los apóstoles; pero último de
todos también se me apareció a mí como si fuera a uno
nacido prematuramente” (1 Corintios 15:3-8).
8 La creencia en la resurrección de Jesús no era
opcional para quienes habían aceptado las buenas
nuevas. Había muchos testigos presenciales que podían
confirmar que “Cristo murió por nuestros pecados” y que
había resucitado. Uno era Cefas, o Pedro, como mejor
se le conoce. Después de haber negado a Jesús la
noche de su traición y arresto, debió haberle fortalecido
mucho que este se le apareciera. Jesús también visitó a
“los doce”, el grupo apostólico, una experiencia que sin
duda les ayudó a superar el temor y a ser testigos
denodados de su resurrección (Juan 20:19-23; Hechos
2:32).
9 Cristo también se apareció a un grupo mayor,
“más de quinientos hermanos”. Como Jesús solamente
tenía muchos seguidores en Galilea, es posible que esta
fuera la ocasión a la que se hace referencia en Mateo
28:16-20, cuando Jesús dio el mandato de hacer
discípulos. ¡Qué elocuente testimonio podían dar estas
personas! Algunas aún estaban vivas en el año 55,
cuando Pablo escribió esta primera carta a los corintios.
Observe, sin embargo, que de los que habían muerto se
dice que se habían “dormido en la muerte”. Aún no se
les había resucitado para recibir su recompensa
celestial.
*** w88 15/1 pág. 30 Preguntas de los lectores :
¿Quiénes fueron “los doce” a quienes se apareció
Jesús, como se menciona en 1 Corintios 15:5?
Parece que la aparición mencionada en 1 Corintios
15:5 es la registrada en Juan 20:26-29, que implicó a
Tomás. Sin embargo, la expresión se refiere a los
apóstoles como grupo y probablemente incluyó a
Matías.
Pablo, considerando la resurrección, escribió sobre
las apariciones de Jesús a humanos después de haber
sido resucitado. El apóstol dijo que Cristo “se apareció a
Cefas, entonces a los doce. Después de eso se
15
apareció a más de quinientos hermanos”. (1 Corintios
15:5, 6.)
De entre los que lo seguían como discípulos, Jesús
seleccionó 12 apóstoles. (Mateo 10:2-5.) Judas Iscariote
fue uno de los 12, pero se hizo traidor, entregó a Jesús,
y después se ahorcó. (Mateo 26:20-25; 27:3-10.) Por
eso, cuando Cristo murió y después resucitó, de los
12 apóstoles originales quedaron solo 11 fieles. Jesús
se apareció a varios discípulos entre su resurrección y
su ascensión al cielo. Después los apóstoles
reconocieron que era necesario reemplazar a Judas.
Con guía divina, se seleccionó a Matías, y “él fue
contado junto con los once apóstoles”. (Hechos 1:6-26.)
Por eso, algunos se han preguntado por qué
escribiría Pablo que Jesús se apareció a “los doce”,
cuando para aquel tiempo Judas había muerto y todavía
no se había seleccionado a Matías. Específicamente, en
aquel tiempo había solo “once apóstoles” originalmente
designados y enviados por Jesús. (Lucas 6:13-16.)
Es normal usar un término colectivo al referirse a un
grupo aunque falte uno de sus miembros. (“La junta de
directores decidió...” “El cuerpo de ancianos se
reunió...”) Por eso, el término “los doce” bien puede
haberse usado para referirse a todo el grupo de
apóstoles, aunque uno o dos estuvieran ausentes en
alguna ocasión. (Compárese con Hechos 6:1-6.) La
primera vez que Jesús se apareció a los discípulos en
una habitación asegurada con cerradura, “Tomás, uno
de los doce, [...] no estaba con ellos”. Ocho días
después estuvo presente y pudo librarse de toda
incertidumbre. (Juan 20:19-29.) Aunque para entonces
Matías no había sido designado para reemplazar a
Judas, era discípulo de mucho tiempo atrás. (Hechos
1:21, 22.) Puesto que estaba en estrecha asociación con
los apóstoles originales y poco después fue “contado
junto con” ellos, el comentario en retrospección acerca
de que Jesús se apareció a “los doce” probablemente
incluyó a Matías.
*** bt cap. 14 pág. 112 “Hemos llegado a un acuerdo
unánime” ***
SANTIAGO, “EL HERMANO DEL SEÑOR”
Hijo de José y María que aparece el primero en la lista
de medio hermanos de Cristo (el primogénito), lo que
probablemente indica que era el segundo de los varones
por orden de nacimiento (Mat. 13:54, 55). Se crió con
Jesús, lo vio desempeñar su ministerio y conocía sus
“obras poderosas”, sea de oídas o de forma directa. Sin
embargo, durante esos años, Santiago y sus hermanos
“no ejercían fe en él” (Juan 7:5). Tal vez hasta
compartían la opinión de otros parientes, quienes decían
acerca de Cristo: “Ha perdido el juicio” (Mar. 3:21).
Sea como fuere, cambió de actitud tras la resurrección
de su hermano. Es patente que fue a él —y no a alguno
de los otros tres Santiagos que mencionan las Escrituras
Griegas— a quien Cristo se le apareció personalmente
en algún momento durante los cuarenta días que
siguieron a su resurrección (1 Cor. 15:7). Puede que
este hecho lo llevara a aceptar la verdadera identidad de
su hermano mayor. En todo caso, no habían pasado
ni diez días de la ascensión, cuando él, su madre y sus
hermanos ya estaban orando con los apóstoles en un
aposento alto (Hech. 1:13, 14).
*** w00 1/8 “La sabiduría está con los modestos” ***
4. ¿De qué privilegios singulares disfrutó Pablo?
Pablo: ‘subordinado’ y ‘mayordomo’
4 Pablo fue una figura destacada entre los primeros
cristianos, y se entiende que lo fuera. Viajó miles de
kilómetros por mar y tierra, y estableció muchas
congregaciones durante su ministerio. Además, Jehová
lo bendijo con visiones y el don de hablar en lenguas
extranjeras (1 Corintios 14:18; 2 Corintios 12:1-5).
También lo inspiró a escribir catorce cartas que ahora
forman parte de las Escrituras Griegas Cristianas. Por
tanto, puede decirse que las labores de Pablo
excedieron a las de los demás apóstoles (1 Corintios
15:10).
*** w97 15/8 ¿Vivimos para el presente, o para un
futuro eterno? ***
1. ¿Qué enseñaban los epicúreos, y qué efecto tuvo en
algunos cristianos esa clase de filosofía?
2. a) ¿Por qué era tan peligroso negar la resurrección?
b) ¿Cómo fortaleció Pablo la fe de los
cristianos corintios?
EL APÓSTOL Pablo escribió lo siguiente a los
cristianos que vivían en Corinto: “¿Cómo dicen algunos
entre ustedes que no hay resurrección de los muertos?”.
(1 Corintios 15:12.) Al parecer, la perniciosa filosofía
del sabio griego Epicuro se había infiltrado entre los
cristianos del siglo primero. Por ello Pablo enfocó la
atención en la enseñanza epicúrea: “Comamos y
bebamos, porque mañana hemos de morir”. (1 Corintios
15:32.) Como desdeñaban toda esperanza de vida
después de la muerte, los seguidores de este filósofo
creían que el placer carnal era el mayor o el único bien
en la vida. (Hechos 17:18, 32.) La filosofía epicúrea era
egocéntrica, cínica y, a la larga, degradante.
2 Esta negación de la resurrección tenía profundas
implicaciones. Pablo razonó: “Realmente, si no hay
resurrección de los muertos, tampoco ha sido levantado
Cristo. Pero si Cristo no ha sido levantado, nuestra
predicación ciertamente es en vano, y nuestra fe es en
vano. [...] Si solo en esta vida hemos esperado en
Cristo, de todos los hombres somos los más dignos de
lástima”. (1 Corintios 15:13-19.) En efecto, sin la
esperanza de un futuro eterno, el cristianismo sería “en
vano”, no tendría propósito. No es de extrañar, por tanto,
que bajo la influencia de este pensamiento pagano, la
congregación corintia se hubiera convertido en un
semillero de problemas. (1 Corintios 1:11; 5:1; 6:1;
11:20-22.) Por tanto, Pablo tenía la intención de
fortalecer su fe en la resurrección. Con una lógica
convincente, citas de las Escrituras e ilustraciones,
probó fuera de toda duda que la esperanza de la
resurrección no era una invención, sino una realidad de
seguro cumplimiento. Sobre este fundamento podía
instar a sus compañeros de creencia: “Háganse
constantes, inmovibles, siempre teniendo mucho que
hacer en la obra del Señor, sabiendo que su labor no es
16
en vano en lo relacionado con el Señor”. (1 Corintios
15:20-58.)
*** w98 1/7 “Los muertos serán levantados” ***
12. a) ¿Qué da a entender el que Cristo constituya “las
primicias de los que se han dormido en la
muerte”? b) ¿Cómo hizo posible Cristo la
resurrección?
12 Sin embargo, esa no era la realidad. Pablo continúa:
“Cristo ha sido levantado de entre los muertos”. Lo que
es más, es “las primicias de los que se han dormido en
la muerte” (1 Corintios 15:20). Cuando los israelitas
entregaban obedientemente las primicias de su
producción, Jehová los bendecía con una gran cosecha
(Éxodo 22:29, 30; 23:19; Proverbios 3:9, 10). Al llamar a
Cristo “las primicias”, Pablo da a entender que otra
cosecha de personas sería levantada de la muerte para
vivir en el cielo. “Dado que la muerte es mediante un
hombre —dice Pablo—, la resurrección de los muertos
también es mediante un hombre. Porque así como en
Adán todos están muriendo, así también en el Cristo
todos serán vivificados.” (1 Corintios 15:21, 22.) Jesús
hizo posible la resurrección al dar su vida humana
perfecta como rescate, abriendo así el camino para
liberar a la humanidad de la esclavitud al pecado y a la
muerte (Gálatas 1:4; 1 Pedro 1:18, 19).
*** w07 15/7 pág. 26 Preguntas de los lectores : Si la
cosecha comenzaba oficialmente cuando todos los
varones israelitas estaban celebrando la fiesta de las
Tortas no Fermentadas, ¿quién cosechaba las
primicias de la cebada que se llevaban al santuario?
La Ley mosaica daba este mandato a los israelitas:
“Tres veces al año todo varón tuyo debe presentarse
delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escoja: en
la fiesta de las tortas no fermentadas y en la fiesta de las
semanas y en la fiesta de las cabañas” (Deuteronomio
16:16). Desde los tiempos del rey Salomón en adelante,
el lugar escogido por Dios fue el templo de Jerusalén.
La primera de las tres fiestas se celebraba a
principios de la primavera y era conocida como la fiesta
de las Tortas no Fermentadas. Comenzaba el día
después de la celebración de la Pascua —que tenía
lugar el 14 de nisán— y se extendía por siete días, hasta
el 21 del mismo mes. El día 16 —el segundo día de la
fiesta— marcaba el inicio de la primera cosecha del año,
según el calendario sagrado. Ese día el sumo sacerdote
tenía que tomar “una gavilla de las primicias” de la
cosecha de la cebada y mecerla “de acá para allá
delante de Jehová” en el santuario (Levítico 23:5-12).
Puesto que se exigía que todos los varones estuvieran
presentes en la fiesta de las Tortas no Fermentadas,
¿quién cosechaba dicha ofrenda?
El mandato de ofrecer a Jehová las primicias de la
cosecha durante la fiesta de las Tortas no Fermentadas
se dio a la nación en conjunto, por lo que no era
necesario que todos y cada uno de los israelitas
cosecharan y llevaran las primicias al santuario. Unas
pocas personas lo hacían en representación de todo el
pueblo. Por lo tanto, se podía enviar una delegación a
algún campo de cebada cercano a fin de preparar la
gavilla para la fiesta de las Tortas no Fermentadas.
La Encyclopaedia Judaica explica: “Si la cebada estaba
madura, se cosechaba de los alrededores de Jerusalén;
si no, podía traerse de cualquier punto de Israel.
La segaban tres hombres, cada uno con una guadaña y
un cesto”. Entonces se llevaba una gavilla de cebada al
sumo sacerdote, y este la ofrecía a Jehová.
El mandato de ofrecer las primicias de la cebada
brindó a los israelitas una magnífica oportunidad de
expresarle a Dios su gratitud por la forma en que
bendecía sus tierras y su cosecha (Deuteronomio 8:6-
10). Pero lo más importante es que esta ofrenda
ceremonial constituía “una sombra de las buenas cosas
por venir” (Hebreos 10:1). Resulta interesante que
Jesucristo resucitara un 16 de nisán, día en que se
ofrecían a Jehová las primicias de la cosecha. El apóstol
Pablo escribió con relación a la resurrección de Jesús:
“Cristo ha sido levantado de entre los muertos, las
primicias de los que se han dormido en la muerte. [...]
Porque [...] en el Cristo todos serán vivificados. Pero
cada uno en su propia categoría: Cristo las primicias,
después los que pertenecen al Cristo durante su
presencia” (1 Corintios 15:20-23). La gavilla de las
primicias que el sumo sacerdote mecía de acá para allá
delante de Jehová prefiguraba a Jesucristo resucitado,
pues él fue el primero en ser levantado de entre los
muertos a fin de vivir eternamente. De este modo, Jesús
abrió el camino para liberar a la humanidad del pecado y
la muerte.
*** w98 1/7 “La muerte ha de ser reducida a nada” ***
9, 10. a) En el contexto de 1 Corintios 15:24, ¿qué es
“el fin”, y qué sucede entonces? b) ¿Qué tiene
que suceder para que la muerte sea reducida a
nada?
¿Una resurrección terrestre?
9 ¿Hay algún futuro para los millones de personas
que no tienen la esperanza de heredar una vida
espiritual inmortal en el cielo? Por supuesto que lo hay.
Tras explicar que la resurrección celestial tiene lugar
durante la presencia de Cristo, Pablo pasa a indicar lo
que sucederá después: “En seguida, el fin, cuando él
entrega el reino a su Dios y Padre, cuando haya
reducido a nada todo gobierno y toda autoridad y poder”
(1 Corintios 15:23, 24).
10 “El fin” es el fin del Reinado de Mil Años de
Cristo, cuando Jesús entrega, humilde y lealmente, el
Reino a su Dios y Padre (Revelación 20:4). El propósito
de Dios de “reunir todas las cosas de nuevo en el Cristo”
se habrá cumplido (Efesios 1:9, 10). Pero primero Cristo
destruirá “todo gobierno y toda autoridad y poder” que
se oponen a la voluntad soberana de Dios. Esto implica
más que la destrucción que ocurrirá en Armagedón
(Revelación 16:16; 19:11-21). Pablo dice: “[Cristo] tiene
que reinar hasta que Dios haya puesto a todos los
enemigos debajo de sus pies. Como el último enemigo,
la muerte ha de ser reducida a nada” (1 Corintios
15:25, 26). Efectivamente, todo vestigio del pecado y la
muerte adánicos habrá sido eliminado. Para ese tiempo,
Dios habrá vaciado ya todas las “tumbas
conmemorativas”, es decir, habrá traído a los muertos
de nuevo a la vida (Juan 5:28).
17
*** wt cap. 21 El glorioso cumplimiento del propósito
de Jehová ***
13. ¿Qué hará Cristo al fin del Reinado Milenario, y con
qué resultado?
13 Cuando Cristo haya llevado a la humanidad a la
perfección, entonces devolverá al Padre la autoridad
que Él le confirió para realizar dicha labor: “Entrega[rá]
el reino a su Dios y Padre, cuando haya reducido a nada
todo gobierno y toda autoridad y poder. Porque él tiene
que reinar hasta que Dios haya puesto a todos los
enemigos debajo de sus pies” (1 Corintios 15:24, 25).
El Reinado Milenario habrá logrado todos sus objetivos,
de modo que ya no se precisará que ese gobierno
auxiliar siga mediando entre Jehová y el hombre.
Y como el pecado y la muerte se habrán erradicado y la
humanidad habrá sido redimida, la función de Redentor
que desempeñaba Jesús dejará de ser necesaria.
La Biblia explica: “Entonces el Hijo mismo también se
sujetará a Aquel que le sujetó todas las cosas, para que
Dios sea todas las cosas para con todos” (1 Corintios
15:28).
*** w07 1/12 ¿Apoya usted la soberanía de Jehová?
17, 18. ¿Qué momento glorioso podemos esperar si
apoyamos la soberanía de Jehová?
El día en que Dios sea “todas las cosas para con
todos”
17 Sigamos esforzándonos por demostrar con
nuestra conducta y nuestro ministerio que apoyamos la
soberanía de Jehová. Así podremos esperar con
confianza el día en que Jesucristo entregue “el reino a
su Dios y Padre”. ¿Cuándo será eso? El apóstol Pablo
explica: “Cuando haya reducido a nada todo gobierno y
toda autoridad y poder. Porque él tiene que reinar hasta
que Dios haya puesto a todos los enemigos debajo de
sus pies [...;] entonces el Hijo mismo también se sujetará
a Aquel que le sujetó todas las cosas, para que Dios sea
todas las cosas para con todos” (1 Corintios 15:24,
25, 28).
18 El día en que Jehová sea “todas las cosas para
con todos” será un momento realmente glorioso.
El Reino habrá logrado su objetivo. Todos los enemigos
de la soberanía de Jehová habrán sido eliminados, y el
universo habrá recuperado la paz y el orden. Como
escribió el salmista, la creación entera cantará:
“Atribuyan a Jehová la gloria que pertenece a su
nombre [...]. Digan entre las naciones: ‘Jehová mismo ha
llegado a ser rey’” (Salmo 96:8, 10).
*** w08 15/7 pág. 27 Puntos sobresalientes de las
cartas a los Corintios ***
15:29. ¿Qué significa bautizarse “con el
propósito de ser personas muertas”? Estas palabras
no significan que haya que bautizarse en favor de las
personas que han muerto sin estar bautizadas.
El apóstol habla de la vida que llevan los ungidos como
si fuera una inmersión. Tienen que mantenerse íntegros
hasta la muerte para luego levantarse en la resurrección
como seres espirituales.
*** w98 1/7 “Los muertos serán levantados” ***
14. ¿En qué sentido se bautizan los ungidos “con el
propósito de ser personas muertas”?
14 “De otro modo —pregunta Pablo—, ¿qué harán los
que se bautizan con el propósito de ser personas
muertas? Si los que han muerto no han de ser
levantados en manera alguna, ¿por qué se bautizan
ellos también con el propósito de contarse entre los
tales? ¿Por qué también estamos nosotros en peligro
cada hora?” (1 Corintios 15:29, 30.) Pablo no quiso
decir que los vivos se bautizaban en favor de los
muertos, como parecen indicar algunas traducciones de
la Biblia. Esta no debe ser la idea, pues el bautismo está
relacionado con el discipulado cristiano, y las almas
muertas no pueden ser discípulos (Juan 4:1). Más bien,
Pablo estaba hablando de cristianos vivos, muchos de
los cuales, como Pablo mismo, estaban “en peligro cada
hora”. A los cristianos ungidos ‘se les bautizaba en la
muerte de Cristo’ (Romanos 6:3). Desde su ungimiento,
se les estaba bautizando, por decirlo así, en un camino
que les llevaría a una muerte como la de Cristo (Marcos
10:35-40). Estos cristianos morirían con la esperanza de
recibir una gloriosa resurrección celestial (1 Corintios
6:14; Filipenses 3:10, 11).
*** w07 15/10 pág. 3 ¿Debería usted vivir solo para el
presente? ***
Por supuesto, esa actitud general no es algo nuevo.
El lema de los antiguos epicúreos era: “Come, bebe,
goza. El resto nada es”. Algunos contemporáneos del
apóstol Pablo tenían un punto de vista semejante:
“Comamos y bebamos, porque mañana hemos de morir”
(1 Corintios 15:32). Estaban convencidos de que lo
único que poseemos es esta vida corta y que después
no hay nada más, así que fomentaban la idea de que se
le debe sacar el mayor partido posible.
*** w12 15/7 Sirvamos al Dios de la libertad ***
11-13. a) ¿Qué valiosas lecciones nos enseñan Salmo
26:4, Proverbios 13:20 y 1 Corintios 15:33?
b) ¿Cómo aplicaríamos estos principios
bíblicos en nuestra vida?
11 Como vemos, para conocer bien a Jehová es
imprescindible estudiar la Biblia y reflexionar en lo que
leemos. Para ilustrarlo, analicemos varios versículos que
contienen importantes principios sobre las amistades.
Salmo 26:4 dice: “No me he sentado con hombres de
falsedad; ni entro con los que esconden lo que son”.
En Proverbios 13:20 leemos: “El que está andando con
personas sabias se hará sabio, pero al que está
teniendo tratos con los estúpidos le irá mal”.
Y 1 Corintios 15:33 afirma: “Las malas compañías
echan a perder los hábitos útiles”.
12 Estos versículos nos enseñan lecciones muy
valiosas. Primero, que Jehová quiere que elijamos bien
nuestros amigos, pues desea protegernos moral y
espiritualmente. Y segundo, que es inevitable que
nuestras amistades influyan en nosotros, para bien o
para mal. Por otro lado, la forma en que estos pasajes
están redactados revela que Jehová pretende apelar a
18
nuestros sentimientos. ¿En qué sentido? Notemos que
no se trata de mandatos que nos dicen “No hagas esto o
aquello”, sino de afirmaciones directas que exponen
claras verdades. Es como si Jehová nos dijera: “Las
cosas son así y así. Y ahora, ¿qué vas a hacer? ¿Qué
hay en tu corazón?”.
13 Además, gracias a que los versículos están
redactados como dichos, o sentencias, son válidos en
cualquier época y para muchas situaciones. Por
ejemplo, preguntémonos: “¿Cómo puedo evitar hacerme
amigo de ‘los que esconden lo que son’? ¿Qué
situaciones me llevarían a relacionarme con ellos? (Pro.
3:32; 6:12.) ¿Quiénes son las ‘personas sabias’ que
Jehová me recomienda como amigos, y quiénes son ‘los
estúpidos’? (Sal. 111:10; 112:1; Pro. 1:7.) ¿Cuáles son
los ‘hábitos útiles’ que echaré a perder si me junto con
quien no debo? ¿Las malas compañías están
únicamente en el mundo? (2 Ped. 2:1-3.)”. Conviene que
meditemos en las respuestas.
*** w88 15/6 Abomine totalmente el vergonzoso
derrotero del mundo ***
12, 13. a) ¿Qué peligro hay si los cristianos se exponen
a razonamiento mundano? b) ¿Cuál era la raíz
del problema en Corinto? c) ¿Qué debemos
hacer para no ser afectados por un punto de
vista egoísta de la vida?
12 Debe notarse que, al parecer, algunos cristianos
de Corinto habían sido afectados por esa manera de
razonar. Al escribir a la congregación de aquel lugar,
Pablo reconoció que “si los muertos no han de ser
levantados”, entonces tendría alguna lógica la expresión
común de aquel tiempo: “Comamos y bebamos, porque
mañana hemos de morir”. Pero se apresura a denunciar
aquel razonamiento falso: “No se extravíen. Las malas
compañías echan a perder los hábitos útiles. Despierten
de manera justa al estado sobrio y no practiquen el
pecado, porque algunos no tienen conocimiento de Dios.
Hablo para hacer que sientan vergüenza”. (1 Corintios
15:32-34.)
13 Note cómo Pablo llega directamente a la raíz del
problema de aquellos cristianos corintios. Su pensar
equivocado venía de la mala compañía. Debemos sacar
una lección de esto. Si no ejercemos cuidado, puede ser
que empecemos a pensar que deberíamos probar
algunos placeres prohibidos antes de que envejezcamos
demasiado para poder disfrutar de ellos, o antes de que
muramos. Si tendemos de alguna manera a razonar de
ese modo, tenemos que apresurarnos a dejar de pensar
así. ¿Cómo lo haremos? Recuerde que ese modo de
pensar egoísta pasa por alto las normas justas de Dios.
Manifiesta falta de fe en las promesas seguras de Dios,
entre ellas la esperanza de la resurrección. Hasta desde
un punto de vista práctico, los que viven una vida de
disolución se causan muchos dolores y problemas. Para
conseguir la perspectiva apropiada, tienen que
‘despertar de manera justa al estado sobrio’. No pueden
razonar correcta ni sobriamente si “no tienen
conocimiento de Dios”.
*** w00 15/7 La esperanza de la resurrección tiene
poder ***
11. ¿Cómo ilustró Pablo la resurrección de los cristianos
ungidos?
Con qué cuerpo se resucita
11 A continuación, Pablo contesta a varias
preguntas (1 Corintios 15:35-41). Para poner en tela de
juicio la resurrección, alguien tal vez inquiera: “¿Cómo
han de ser levantados los muertos? Sí, ¿con qué clase
de cuerpo vienen?”. Como Pablo indicó, la semilla que
se siembra de hecho muere cuando se transforma para
convertirse en una planta. De igual modo, el ser humano
engendrado por espíritu tiene que morir. Y tal como la
planta brota de la semilla con un cuerpo nuevo, el
cuerpo resucitado del cristiano ungido ya no es de carne
humana. Su personalidad es la misma que tenía antes
de morir, pero se levanta como una nueva criatura con
un cuerpo espiritual, que puede vivir en el cielo.
Naturalmente, a los que resuciten en la Tierra se les
levantará con cuerpos humanos.
*** it-1 pág. 431 Carne ***
CARNE
La palabra hebrea ba·sár y la griega sarx se
refieren esencialmente a la sustancia blanda de un
cuerpo físico, ya sea humano o animal, en particular, a
las partes compuestas fundamentalmente de músculo y
grasa. La Biblia señala que no es igual la carne de las
diferentes clases de seres vivos (1Co 15:39), un hecho
cuya veracidad han descubierto los investigadores,
puesto que la composición química y la estructura
celular de la carne de los hombres, del ganado, de las
aves y de los peces varía de forma considerable.
*** w98 1/7 “La muerte ha de ser reducida a nada” ***
6. ¿Por qué es razonable creer que Dios puede dar a
los resucitados cuerpos espirituales
apropiados?
7. ¿Qué significa incorrupción?, ¿e inmortalidad?
8. a) ¿Cómo sabemos que los resucitados son las
mismas personas que fueron cuando vivían en la Tierra?
b) ¿Qué profecías se cumplen con la resurrección?
6 ¿Es esto demasiado difícil de creer? No. Pablo
razona que los animales tienen cuerpos de muchas
clases diferentes. También, contrasta a los ángeles
celestiales con los hombres de carne y sangre, al decir:
“Hay cuerpos celestes, y cuerpos terrestres”. La
creación inanimada es asimismo muy variada. “Estrella
difiere de estrella en gloria”, dijo Pablo, mucho antes de
que la ciencia descubriera cuerpos celestes como las
estrellas azules, las gigantes rojas y las enanas blancas.
En tal caso, ¿no es razonable que Dios pueda
proveerles cuerpos espirituales apropiados a los ungidos
resucitados? (1 Corintios 15:39-41.)
7 Pablo luego dice: “Así también es la resurrección
de los muertos. Se siembra en corrupción, se levanta en
incorrupción” (1 Corintios 15:42). El cuerpo humano,
aun en estado de perfección, es corruptible. Se le puede
causar la muerte. Pablo dijo a este respecto que el
19
resucitado Jesús estaba “destinado a nunca más volver
a la corrupción” (Hechos 13:34). Nunca más volvería a
vivir en un cuerpo humano perfecto, pero corruptible. El
cuerpo que Dios da a los ungidos resucitados es
incorruptible, es decir, no puede morir
ni descomponerse. Pablo continúa: “Se siembra en
deshonra, se levanta en gloria. Se siembra en debilidad,
se levanta en poder. Se siembra cuerpo físico, se
levanta cuerpo espiritual” (1 Corintios 15:43, 44). Y
añade: “Esto que es mortal tiene que vestirse de
inmortalidad”. La inmortalidad significa vida sin fin e
indestructible (1 Corintios 15:53; Hebreos 7:16). De este
modo, los resucitados llevan “la imagen del celestial”,
Jesús, quien hizo posible su resurrección (1 Corintios
15:45-49).
8 A pesar de esta transformación, los resucitados
siguen siendo las mismas personas que eran antes de
morir. Resucitarán con los mismos recuerdos y las
mismas excelentes cualidades cristianas (Malaquías 3:3;
Revelación 21:10, 18). En esto se asemejan a
Jesucristo. Él pasó de ser un espíritu a ser un hombre.
Luego murió y fue resucitado como espíritu de nuevo.
Aun así, “Jesucristo es el mismo ayer y hoy, y para
siempre” (Hebreos 13:8). ¡Qué glorioso privilegio tienen
los ungidos! Pablo dice: “Pero cuando esto que es
corruptible se vista de incorrupción y esto que es mortal
se vista de inmortalidad, entonces se efectuará el dicho
que está escrito: ‘La muerte es tragada para siempre’.
‘Muerte, ¿dónde está tu victoria? Muerte, ¿dónde está tu
aguijón?’” (1 Corintios 15:54, 55; Isaías 25:8; Oseas
13:14).
*** g05 22/4 pág. 4 ¿Quién es Jesucristo? ***
Parecido al primer hombre, Adán
Jesús fue similar a Adán en muchos sentidos. Por
ejemplo, ambos fueron seres perfectos que no tuvieron
padre humano (Génesis 2:7, 15). Por ello, la Biblia llama
a Jesús “el último Adán”, un hombre perfecto que podría
servir de “rescate correspondiente”. La vida de Jesús
correspondía a la del “primer hombre, Adán”, a quien
Dios creó como ser humano perfecto (1 Corintios
15:45; 1 Timoteo 2:5, 6).
En la Biblia se llama al primer Adán “hijo de Dios”
(Lucas 3:38). Sin embargo, Adán perdió esa preciada
relación con el Creador cuando le desobedeció a
sabiendas. Por otro lado, Jesús fue siempre fiel a su
Padre celestial, y siguió siendo el Hijo aprobado de Dios
(Mateo 3:17; 17:5). La Biblia dice que todo el que ejerce
fe en Jesús y lo acepta como su Salvador puede recibir
vida eterna (Juan 3:16, 36; Hechos 5:31; Romanos 5:12,
17-19).
*** w93 15/1 pág. 6 ¿Cómo son ‘arrebatados al
encuentro del Señor’? ***
Pablo escribió a los cristianos de Corinto: “Esto
digo, hermanos: que carne y sangre no pueden heredar
el reino de Dios, ni tampoco la corrupción hereda la
incorrupción. ¡Miren! Les digo un secreto sagrado:
No todos nos dormiremos en la muerte, pero todos
seremos cambiados, en un momento, en un abrir y
cerrar de ojos, durante la última trompeta. Porque
sonará la trompeta, y los muertos serán levantados
incorruptibles, y nosotros seremos cambiados”.
(1 Corintios 15:50-52.) Después de morir fieles durante
la presencia de Cristo, cada uno de los del resto del
Israel espiritual recibe instantáneamente su galardón
celestial. “En un abrir y cerrar de ojos” es resucitado
como espíritu y “arrebatado” al encuentro de Jesús para
ser cogobernante con él en el Reino de los cielos.
*** w98 1/7 “Los muertos serán levantados” ***
13. a) ¿Cuándo tiene lugar la resurrección celestial?
b) ¿Cómo se explica el que algunos ungidos
no ‘se duerman en la muerte’?
13 Pablo continúa: “Pero cada uno en su propia
categoría: Cristo las primicias, después los que
pertenecen al Cristo durante su presencia” (1 Corintios
15:23). Cristo resucitó en el año 33. Sin embargo, sus
seguidores ungidos —“los que pertenecen a Cristo”—
tendrían que esperar hasta poco después del comienzo
de la presencia real de Jesús, que, según la profecía
bíblica, tuvo lugar en 1914 (1 Tesalonicenses 4:14-16;
Revelación 11:18). ¿Y qué les sucedería a los que
vivieran durante su presencia? Pablo dice: “¡Miren! Les
digo un secreto sagrado: No todos nos dormiremos en la
muerte, pero todos seremos cambiados, en un
momento, en un abrir y cerrar de ojos, durante la última
trompeta. Porque sonará la trompeta, y los muertos
serán levantados incorruptibles, y nosotros seremos
cambiados” (1 Corintios 15:51, 52). Está claro que
no todos los ungidos se duermen en el sepulcro a la
espera de la resurrección. Los que mueren durante la
presencia del Cristo son transformados
instantáneamente (Revelación 14:13).
*** w09 15/2 “Van siguiendo al Cordero” ***
6, 7. ¿Hasta qué punto confía Jehová en el esclavo fiel?
6 A fin de comprender hasta qué punto confía
Jehová en el esclavo fiel, pensemos en lo que ha
prometido a quienes componen este grupo. El apóstol
Pablo escribió: “Sonará la trompeta, y los muertos serán
levantados incorruptibles, y nosotros seremos
cambiados. Porque esto que es corruptible tiene que
vestirse de incorrupción, y esto que es mortal tiene que
vestirse de inmortalidad” (1 Cor. 15:52, 53). Tras servir
a Dios fielmente y morir en cuerpos humanos
corruptibles, los seguidores ungidos de Cristo son
resucitados como seres espirituales. Pero se les da algo
más que vida eterna: se les da inmortalidad, es decir,
una vida perdurable e indestructible. También reciben
incorruptibilidad, pues se les dan cuerpos que
no pueden corromperse y que, al parecer, son
independientes de fuentes exteriores de energía.
Revelación 4:4 los representa sentados en tronos con
coronas de oro sobre la cabeza, indicando así que les
espera la gloria de ser reyes. Pero eso no es todo.
7 Revelación 19:7, 8 declara: “Han llegado las
bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Sí, a
ella se le ha concedido estar vestida de lino fino,
brillante y limpio, porque el lino fino representa los actos
justos de los santos”. Jehová ha elegido a los cristianos
ungidos para que sean la futura novia de su Hijo. Como
hemos visto, les ha concedido inmortalidad,
20
incorruptibilidad, el privilegio de ser reyes y el honor de
componer la novia del Cordero. Estos imponentes dones
demuestran a las claras que Dios confía en los ungidos,
quienes “van siguiendo al Cordero no importa adónde
vaya”.
*** it-1 pág. 1221 Incorrupción ***
Levantado a inmortalidad e incorrupción.
Cuando Cristo Jesús resucitó de entre los muertos,
obtuvo la inmortalidad, y desde entonces posee una
“vida indestructible”. (1Ti 6:15, 16; Heb 7:15-17.) Siendo
“la representación exacta [del] mismo ser” de su Padre,
que es el Dios incorruptible (Heb 1:3; 1Ti 1:17), el
resucitado Jesús también disfruta de incorruptibilidad.
Unidos con Jesús en la semejanza de su
resurrección, a sus coherederos también se les resucita,
no solo a vida eterna como espíritus, sino a inmortalidad
e incorrupción. Después de haber vivido, servido
fielmente y muerto con cuerpos corruptibles, reciben
cuerpos espirituales incorruptibles, como Pablo
manifiesta con claridad en 1 Corintios 15:42-54. Por lo
tanto, la inmortalidad debe referirse a la calidad de la
vida de que disfrutan, su perdurabilidad e
indestructibilidad, en tanto que la incorrupción tiene que
ver con el organismo o cuerpo que Dios les da, el cual,
por constitución, no puede deteriorarse, descomponerse
ni ser destruido. De modo que al parecer Dios les otorga
el poder de ser autárquicos, independientes de fuentes
exteriores de energía, a diferencia de las demás
criaturas carnales y espíritus. Esto es una prueba
conmovedora de la confianza que Dios deposita en
ellos. Sin embargo, esta existencia independiente e
indestructible no les exime de la autoridad de Dios, y
ellos, al igual que su cabeza, Jesucristo, continúan
sujetos a la voluntad e instrucciones de su Padre. (1Co
15:23-28; véanse ALMA; INMORTALIDAD.)
*** w05 15/11 “Los caminos de Jehová son rectos”
13, 14. ¿Cómo aplicó Pablo las palabras de Oseas
13:14, y qué razón nos dio para esperar en
Jehová?
13 Las profecías de Oseas sobre los israelitas nos
dan una razón especial para esperar en Dios. “De la
mano del Seol los redimiré —dijo Jehová—; de la
muerte los recobraré. ¿Dónde están tus aguijones, oh
Muerte? ¿Dónde está tu poder destructor, oh Seol?”
(Oseas 13:14.) Jehová no iba a librar de la muerte física
a los israelitas en ese tiempo, pero sí llegaría el
momento en que se tragaría a la muerte para siempre,
invalidando así su victoria.
14 Pablo citó de Oseas al escribir a sus hermanos
cristianos ungidos: “Cuando esto que es corruptible se
vista de incorrupción y esto que es mortal se vista de
inmortalidad, entonces se efectuará el dicho que está
escrito: ‘La muerte es tragada para siempre’. ‘Muerte,
¿dónde está tu victoria? Muerte, ¿dónde está tu
aguijón?’ El aguijón que produce muerte es el pecado,
mas el poder para el pecado es la Ley. ¡Pero gracias a
Dios, porque él nos da la victoria mediante nuestro
Señor Jesucristo!” (1 Corintios 15:54-57). Jehová
levantó a Jesús de entre los muertos, dando con ello
una alentadora garantía de que los que están en su
memoria resucitarán (Juan 5:28, 29). ¡Qué maravillosa
razón para esperar en Jehová! Pero la esperanza de la
resurrección no es la única razón que nos mueve a
andar con Dios.
*** w98 1/7 “La muerte ha de ser reducida a nada” ***
18. a) ¿Qué victoria destaca Pablo? b) ¿Por qué
confiamos en la esperanza de la resurrección?
18 Pablo concluye su argumento exclamando: “¡Gracias
a Dios, porque él nos da la victoria mediante nuestro
Señor Jesucristo!” (1 Corintios 15:57). Sí, se consigue
la victoria sobre la muerte adánica mediante el sacrificio
redentor de Jesucristo, y tanto los ungidos como las
“otras ovejas” se benefician de esta victoria. Por
supuesto, las “otras ovejas” que viven hoy tienen una
esperanza exclusiva de esta generación. Como parte de
una “gran muchedumbre” que va en aumento, es posible
que sobrevivan a la venidera “gran tribulación” y nunca
experimenten la muerte física (Revelación 7:9, 14). Sin
embargo, incluso los que mueran debido al “tiempo y el
suceso imprevisto”, o a manos de los agentes de
Satanás, pueden confiar en la esperanza de la
resurrección (Eclesiastés 9:11).
*** w03 15/5 pág. 22 Corramos con constancia para
ganar la carrera de la vida ***
La actividad cristiana nos aporta estabilidad
Una forma de seguir constantes en la carrera de la
vida es participar de lleno en la predicación del Reino.
En efecto, el ministerio cristiano contribuye de modo
significativo a que el corazón y la mente se centren en la
realización de la voluntad de Dios y no pierdan de vista
el premio de la vida eterna. Tocante a esto, Pablo
exhortó a los corintios: “Amados hermanos míos,
háganse constantes, inmovibles, siempre teniendo
mucho que hacer en la obra del Señor, sabiendo que su
labor no es en vano en lo relacionado con el Señor”
(1 Corintios 15:58). El adjetivo constante quiere decir
que “demuestra firmeza o perseverancia”. El término
traducido “inmovibles” puede significar “que no dejan
soltar sus amarras”. De modo que nuestra trayectoria
cristiana es más estable si estamos muy ocupados en el
ministerio. Sin lugar a dudas, la labor de ayudar al
prójimo a conocer a Jehová nos aporta sentido en la
vida y felicidad (Hechos 20:35).
Capítulo 16
*** w98 1/11 pág. 24 “Dios ama al dador alegre” ***
Colecta para los necesitados
Pablo consiguió la ayuda de congregaciones hasta
de Macedonia, y se encargó de que se hiciera una
colecta para los empobrecidos cristianos de Judea.
Escribió a los corintios: “Así como di órdenes a las
congregaciones de Galacia, háganlo de esa manera
ustedes también. Cada primer día de la semana, que
cada uno de ustedes en su propia casa ponga algo
aparte en reserva según vaya prosperando”
(1 Corintios 16:1, 2).
21
[Nota]
El que Pablo ‘diera órdenes’ no significa que hiciese
requerimientos arbitrarios y obligatorios.
Él sencillamente supervisaba la colecta, en la que
participaban varias congregaciones. Además, Pablo dijo
que cada uno “en su propia casa” había de dar “según
[fuera] prosperando”. En otras palabras: las
contribuciones habían de hacerse en privado y de forma
voluntaria. No se coaccionaba a nadie.
*** w08 15/7 pág. 28 Puntos sobresalientes de las
cartas a los Corintios ***
16:2. La planificación y la regularidad son
esenciales para no descuidar nuestra aportación
monetaria a favor de la obra del Reino.
*** w89 1/12 pág. 24 ‘Lo genuino de su amor
sometido a prueba’ ***
Al presupuestar así su dinero, nadie se sentiría
obligado ni presionado a contribuir cuando llegara el
momento de recoger la colecta. Los hermanos no
temían que se malversara o malgastara su dinero. Solo
a ‘hombres aprobados’ se les permitiría llevar los fondos
reunidos, y Pablo mismo los acompañaría si pareciera
necesario. (1 Corintios 16:3-5.)
*** w08 15/12 Decididos a dar testimonio cabal de las
buenas nuevas ***
8. ¿Cómo es probable que haya llegado el mensaje a la
gente del distrito de Asia?
8 Con respecto a su ministerio en Éfeso, Pablo dijo que
se le había abierto “una puerta grande que conduce a la
actividad” (1 Cor. 16:8, 9). ¿En qué sentido se le abrió
una puerta? En el sentido de que su ministerio en Éfeso
abrió la oportunidad para que el mensaje llegara a más
personas. Tomemos como ejemplo las ciudades
cercanas de Colosas, Hierápolis y Laodicea. ¿Cómo
contribuyó Pablo a que las buenas nuevas llegaran a
dichas ciudades si nunca las visitó? Pues bien,
probablemente lo hizo mediante Epafras, quien procedía
de esa región (Col. 2:1; 4:12, 13). Aunque la Biblia no lo
dice específicamente, tal vez Epafras se hizo cristiano
cuando escuchó a Pablo en Éfeso. Más tarde, cuando
Epafras predicó las buenas nuevas en la región de
donde era originario, probablemente lo hizo en
representación de Pablo (Col. 1:7). También es probable
que el mensaje haya llegado a ciudades como Filadelfia,
Sardis y Tiatira en los años en que Pablo predicó en
Éfeso.
*** w09 15/5 Joven, pon de manifiesto tu progreso ***
8. ¿A qué dificultades tuvo que enfrentarse Timoteo?
9. ¿Qué es el buen juicio, y por qué podemos decir que
es todo lo contrario de la cobardía?
8 Timoteo también tuvo que enfrentarse a varias
dificultades a lo largo de su carrera espiritual. Por
ejemplo, tenía “frecuentes casos de enfermedad” debido
a problemas estomacales (1 Tim. 5:23). Además, parece
que tenía que luchar con su timidez. ¿Por qué decimos
eso? Porque cuando Pablo lo envió a Corinto para
resolver un problema —causado por algunos hermanos
que estaban cuestionando la autoridad del apóstol—,
pidió a los corintios que cooperaran con él, para que
estuviera “libre de temor” entre ellos (1 Cor. 4:17;
16:10, 11).
9 Para ayudar a Timoteo, Pablo le recordó más
adelante: “Dios no nos dio un espíritu de cobardía, sino
de poder y de amor y de buen juicio” (2 Tim. 1:7).
El “buen juicio” es la capacidad de pensar con sensatez.
Esta cualidad te ayudará a enfrentarte con madurez a
las situaciones de la vida, por desagradables que sean.
Es triste decirlo, pero algunos jóvenes no tienen la
madurez ni el valor para enfrentarse a los problemas y
tratan de escapar de ellos pasándose el día en la cama
o viendo la televisión, consumiendo drogas y alcohol,
yendo de fiesta en fiesta o llevando una vida inmoral.
Pero a los cristianos se nos anima a “repudiar la
impiedad y los deseos mundanos y a vivir con buen
juicio y justicia y devoción piadosa en medio de este
sistema de cosas actual” (Tito 2:12).
*** w96 1/10 pág. 22 Apolos: elocuente proclamador
de la verdad cristiana ***
Al igual que Pablo, los corintios estimaban mucho a
Apolos y deseaban que los visitara de nuevo. Pero
cuando Pablo invitó a Apolos a regresar a Corinto, el
alejandrino rechazó la invitación. Pablo dice: “Ahora
bien, respecto a Apolos nuestro hermano, le supliqué
mucho que fuera a ustedes [...], y sin embargo no fue su
voluntad de manera alguna ir a ustedes ahora; pero irá
cuando tenga la oportunidad”. (1 Corintios 16:12.)
Puede que Apolos no deseara regresar por temor a
causar más conflictos, o quizás porque estaba ocupado
en otro lugar.
*** w03 1/1 ‘Mantengámonos alerta’ ***
5. ¿Cómo podemos reaccionar a la exhortación de
Pablo de ‘mantenernos despiertos’?
5 “Manténganse despiertos, estén firmes en la fe”,
exhortó Pablo a los corintios (1 Corintios 16:13). Así es,
el que nos mantengamos despiertos se vincula a que
estemos firmes en la fe cristiana. ¿Cómo mantenernos
despiertos? Adquiriendo un conocimiento más profundo
de la Palabra de Dios (2 Timoteo 3:14, 15). Los buenos
hábitos de estudio personal y la asistencia regular a las
reuniones contribuirán a fortalecer nuestra fe. Un
aspecto importante de ella es tener siempre presente el
día de Jehová. De modo que haremos bien en repasar
de vez en cuando las pruebas bíblicas de que vivimos
cerca del fin de este mundo, pues nos ayudará a
no perder de vista las verdades importantes tocantes al
inminente fin. Además, es conveniente prestar atención
al desarrollo de los acontecimientos mundiales que
cumplen profecías bíblicas. Un hermano de Alemania
escribió: “El ver las noticias —las guerras, los
terremotos, la violencia y la contaminación del planeta—
me hace reflexionar en lo cerca que está el fin”.
22
*** w88 1/10 “Sigan teniendo aprecio a hombres de
esa clase” ***
18, 19. a) ¿Cómo expresó Pablo su aprecio a sus
colaboradores? b) ¿Qué ejemplo muestra que
Pablo no se quedaba resentido contra sus
hermanos?
“Reconozcan a hombres de esa clase”
18 En su primera carta a los Corintios, Pablo
escribió: “Ahora los exhorto, hermanos: ustedes saben
que la casa de Estéfanas es las primicias de Acaya, y
que ellos se pusieron a servir a los santos. Sigan
ustedes también sometiéndose a personas de esa clase
y a todo el que coopera y labora. Pero me regocijo por la
presencia de Estéfanas y de Fortunato y de Acaico,
porque ellos han compensado por la ausencia de
ustedes. Porque han refrescado mi espíritu y el de
ustedes. Por lo tanto, reconozcan a hombres de esa
clase”. (1 Corintios 16:15-18.)
19 ¡Qué excelente y generosa actitud desplegó
Pablo para con sus hermanos, algunos de los cuales no
eran extensamente conocidos! Pero Pablo los amaba
porque ‘cooperaban’ y ‘laboraban’ con empeño en sus
esfuerzos por ministrar a los santos. Pablo también dio
un ejemplo noble de olvidar las diferencias del pasado.
Aunque Juan Marcos lo había desilusionado durante su
primer viaje misional, Pablo después lo recomendó
afectuosamente a la congregación de Colosas. (Hechos
13:13; 15:37, 38; Colosenses 4:10.) Cuando estuvo en
prisión en Roma, Pablo solicitó la presencia de Marcos
porque, como dijo: “[Marcos] me es útil para ministrar”.
(2 Timoteo 4:11.) ¡No había resentimiento en eso!
*** it-1 pág. 232 Asia ***
Durante su tercer viaje (c. 52-56 E.C.), Pablo pasó
unos dos años en Éfeso, con el resultado de que “todos
los que habitaban en el distrito de Asia oyeron la palabra
del Señor, tanto judíos como griegos”. (Hch 19:1-10, 22.)
Fue en ese tiempo (c. 55 E.C.) cuando Pablo escribió
desde Éfeso su primera carta a los Corintios, a los que
envió saludos de las “congregaciones de Asia”, una
prueba de que la obra había prosperado en aquella
provincia. (1Co 16:19.)
*** it-1 pág. 317 Beso ***
El “beso santo”. Las Escrituras Griegas hablan del
“beso santo” (Ro 16:16; 1Co 16:20; 2Co 13:12; 1Te
5:26) o “beso de amor” (1Pe 5:14), que posiblemente se
daban individuos del mismo sexo. Esta forma de saludar
de los primeros cristianos puede que corresponda con la
antigua práctica hebrea de saludar a alguien con un
beso. Aunque en las Escrituras no se dan detalles, es
evidente que el “beso santo” o “beso de amor” reflejaba
el amor sano y la unidad que existía en la congregación
cristiana. (Jn 13:34, 35.)
*** it-1 págs. 554-555 Corintios, Cartas a los ***
En la introducción de Primera a los Corintios Pablo
menciona a un compañero, Sóstenes, quien tal vez haya
escrito la carta dictada por el apóstol. Esta idea parece
verosímil en vista de las palabras de conclusión: “Aquí
está mi saludo, de Pablo, de mi propia mano”. (1Co 1:1;
16:21.)

Etiquetas

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Jehová es mi pastor y nada me faltara.