domingo, 15 de septiembre de 2013

puntos sobresalientes 2corintios 1 a 7

1
2 Corintios capítulos 1 a 7
Semana del 16 Septiembre (año de servicio 2014)
Piensa en esto:
¿Qué pueden aprender los ancianos de las palabras de Pablo registradas en 2 Corintios 1:24?
[16 de sept., w13 15/1 pág. 27 párrs. 2, 3.]
2 Poco después, Pablo escribe su segunda carta a los Corintios, en la cual les dice: “No que seamos nosotros
amos sobre la fe de ustedes, sino que somos colaboradores para su gozo, porque es por su fe que están firmes”
(2 Cor. 1:24). ¿Qué quiso decir? ¿Qué pueden aprender de estas palabras los ancianos cristianos de la actualidad?
NUESTRA FE Y GOZO
3 El apóstol Pablo mencionó dos características fundamentales de nuestra adoración: la fe y el gozo. En cuanto a
la fe, escribió: “No que seamos nosotros amos sobre la fe de ustedes, [...] porque es por su fe
que están firmes”. Él reconoció que los cristianos de Corinto eran fieles gracias a su fe en Dios, no gracias a él o a
otras personas. Opinaba que no era necesario controlar la fe de sus hermanos, y tampoco lo deseaba, pues
confiaba en que querían hacer lo correcto (2 Cor. 2:3). Los superintendentes cristianos de hoy imitan a Pablo, pues
demuestran su confianza en la fe y los motivos que tienen sus hermanos para servir a Dios (2 Tes.3:4). En vez de
establecer reglas rígidas en la congregación, siguen los principios bíblicos y la dirección de la organizacion de
Jehová. Al fin y al cabo, no son dueños de la fe de los demás (1 Ped. 5: 2, 3).
Introducción
si pág. 214
Libro bíblico número 47: 2 Corintios
Escritor: Pablo Dónde se escribió: Macedonia Cuándo se completó: c. 55 E.C.
QUIZÁS corría ahora el final del verano o el principio del otoño de 55 E.C. En la congregación cristiana de Corinto
todavía había asuntos que preocupaban al apóstol Pablo. No habían pasado muchos meses desde que él había escrito su
primera carta a los corintios. Tito ya había sido enviado a Corinto para ayudar en la colecta que se efectuaba allí para los
santos de Judea y posiblemente también para observar cómo habían reaccionado los corintios a la primera carta. (2 Cor.
8:1-6; 2:13.) ¿Cómo la habían tomado? ¡Qué consuelo fue para Pablo saber que la carta los había movido a sentir pesar y
a arrepentirse! Tito había vuelto con este buen informe a Pablo, que se hallaba en Macedonia, y ahora el corazón del
apóstol rebosaba de amor a sus amados compañeros de creencia corintios (7:5-7; 6:11).
2 Así que Pablo les escribió de nuevo. Esta conmovedora y enérgica segunda carta se escribió desde Macedonia, y
parece que fue entregada por Tito (9:2, 4; 8:16-18, 22-24). Una de las preocupaciones por las cuales Pablo escribió era
que entre los corintios había “apóstoles superfinos”, a quienes él describió también como “apóstoles falsos, obreros
engañosos” (11:5, 13, 14). Estaba en peligro el bienestar espiritual de aquella congregación relativamente nueva, y la
autoridad de Pablo como apóstol estaba bajo ataque. Por eso su segunda carta a Corinto satisfizo una gran necesidad.
3 Puede señalarse que Pablo dijo: “Esta es la tercera vez que estoy listo para ir a ustedes”. (2 Cor. 12:14; 13:1.) Él
había hecho planes para visitarlos por segunda vez al tiempo de escribir su primera carta, pero, aunque se preparó para
ello, este “segundo motivo de gozo” no se realizó. (1 Cor. 16:5; 2 Cor. 1:15.) Así que en realidad Pablo había estado allí
solo una vez antes, por 18 meses, durante 50-52 E.C., cuando se fundó la congregación cristiana de Corinto. (Hech. 18:1-
18.) Con todo, posteriormente Pablo vio realizado su deseo de visitar de nuevo a Corinto. Mientras estuvo en Grecia por
tres meses, probablemente en 56 E.C., pasó por lo menos parte del tiempo en Corinto, y desde allí escribió su carta a los
romanos. (Rom. 16:1, 23; 1 Cor. 1:14.)
4 Segunda a los Corintios siempre se ha considerado junto con Primera a los Corintios y las demás epístolas paulinas
como parte auténtica del canon de la Biblia. De nuevo se nos permite mirar dentro de la congregación de Corinto y derivar
provecho de las palabras que Pablo escribió bajo inspiración como consejo a ellos y a nosotros.
Capítulo 1
*** w11 15/10 Confiemos en Jehová, “el
Dios de todo consuelo” ***
5. ¿Qué nos permite consolar a los demás?
5 Pablo escribió que Jehová es “el Dios de
todo consuelo”. La palabra consuelo significa:
“Alivio que siente una persona de una pena,
dolor o disgusto”. Eso es exactamente lo que
nos da nuestro Padre celestial (léase
2 Corintios 1:3, 4). No hay nada ni nadie que
le impida actuar a favor de quienes lo
amamos con toda el alma. Y dispone de todos
los medios necesarios para hacerlo. Gracias
al ánimo que nos infunde, nosotros podemos
confortar a nuestros hermanos “en cualquier
clase de tribulación”. Para ello recurrimos al
“consuelo con que nosotros mismos estamos
siendo consolados por Dios”. ¡Qué bien
expresan las palabras que dirigió Pablo a los
2
corintios la incomparable capacidad de
Jehová de brindar aliento a quienes sufren!
*** w08 1/7 pág. 7 Cómo vivir con ese dolor
***
“El Dios de todo consuelo”
“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro
Señor Jesucristo, el Padre de tiernas
misericordias y el Dios de todo consuelo.”
(2 Corintios 1:3)
Este versículo bíblico nos da la garantía de
que Dios puede ayudar a sus siervos fieles a
aguantar cualquier dificultad. Uno de los
medios que quizás utilice es un amigo o un
familiar que tenga las mismas creencias.
Leonardo, que perdió a su padre, recuerda
una experiencia que lo consoló y fortaleció
muchísimo. Acababa de llegar a casa y, al
darse cuenta de que no había nadie, se puso
a llorar desconsoladamente. Entonces decidió
ir a un parque cercano y se sentó en un
banco. Entre sollozos, le suplicó a Dios que lo
ayudara. De pronto, una camioneta se detuvo
a poca distancia, y Leonardo vio que el
conductor era precisamente uno de sus
hermanos cristianos, que estaba haciendo
repartos y se había equivocado de calle.
Su sola presencia fue un gran consuelo para
Leonardo.
Un señor que había perdido a su esposa se
sentía muy triste y solo. Totalmente
desesperanzado y sin poder dejar de llorar, le
imploró a Dios su ayuda. Aún no había
terminado de orar cuando sonó el teléfono.
Era su nieta. Él recuerda: “Conversar un ratito
con ella fue suficiente para darme fuerzas.
Estaba seguro de que su llamada había sido
la respuesta a mi oración”.
*** w96 1/11 Participemos del consuelo que
Jehová suministra ***
9. a) ¿Qué nos ayudará a aguantar el
sufrimiento? b) ¿Cómo consuela a
otros el que aguantemos fielmente la
tribulación?
9 Pablo aguantó sus muchos sufrimientos
gracias al abundante consuelo que recibió de
Dios mediante Cristo. (2 Corintios 1:5.)
Nosotros también podemos obtener mucho
consuelo si meditamos en las maravillosas
promesas de Dios, pedimos el apoyo de su
espíritu santo y experimentamos la respuesta
de Dios a nuestras oraciones. De este modo
se nos fortalece para seguir sosteniendo la
soberanía de Jehová y probando que el
Diablo es un mentiroso. (Job 2:4; Proverbios
27:11.) Cuando aguantamos fielmente
cualquier clase de tribulación, debemos
atribuir todo el mérito a Jehová, como hizo
Pablo, pues es su consuelo el que permite
que los cristianos se mantengan fieles bajo
prueba. El aguante de los cristianos fieles
tiene un efecto consolador en la hermandad, y
hace que otros se resuelvan a “aguantar los
mismos sufrimientos”. (2 Corintios 1:6.)
*** w96 1/11 Participemos del consuelo que
Jehová suministra ***
16. a) ¿Por qué pueden identificarse muchos
testigos de Jehová con las
tribulaciones que sufrió Pablo?
b) ¿Qué seguridad podemos tener con
relación a los que han muerto debido
a su fe? c) ¿Qué buen efecto ha
tenido el que a algunos cristianos se
les haya librado de la muerte en el
último momento?
Ejemplos de tiempos modernos
16 Muchos cristianos de la actualidad
pueden identificarse con las tribulaciones que
Pablo sufrió. (2 Corintios 11:23-27.) Hoy, los
cristianos también han estado “bajo
extremada presión más allá de [sus] fuerzas”,
y han afrontado situaciones en las que ‘se han
sentido muy inseguros en cuanto a su vida’.
(2 Corintios 1:8.) Algunos han muerto en
matanzas masivas y a manos de
perseguidores crueles. Podemos tener la
seguridad de que el poder consolador de Dios
los ayudó a aguantar, y que murieron con el
corazón y la mente fijos en el cumplimiento de
su esperanza, ya fuera de naturaleza celestial
o terrenal. (1 Corintios 10:13; Filipenses 4:13;
Revelación 2:10.) En otros casos, Jehová ha
maniobrado los asuntos y ha librado de la
muerte a nuestros hermanos. No cabe duda
de que estos han adquirido una confianza
mayor “en el Dios que levanta a los muertos”.
(2 Corintios 1:9.) Después, han podido
comunicar el consolador mensaje de Dios a
otras personas con una convicción aún mayor.
(Mateo 24:14.)
*** it-2 pág. 556 Oración ***
De manera similar, aunque no se puede
presionar a Jehová Dios para que actúe por la
mera cantidad de suplicantes, Él advierte el
grado de interés que muestran sus siervos en
conjunto y actúa cuando colectivamente
muestran profunda preocupación e interés
unido. (Compárese con Éx 2:23-25.) Cuando
existe cierto grado de apatía, Dios puede
retener su ayuda. En la reconstrucción del
templo de Jerusalén, un proyecto que
no recibió el apoyo necesario durante algún
tiempo (Esd 4:4-7, 23, 24; Ag 1:2-12), hubo
interrupciones y retrasos, mientras que más
tarde Nehemías reconstruyó los muros de la
ciudad con oración y buen apoyo en tan solo
cincuenta y dos días. (Ne 2:17-20; 4:4-23;
6:15.) En la carta a la congregación corintia,
Pablo habla de cómo Dios lo libró de la
muerte, y dice: “Ustedes también pueden
coadyuvar con su ruego por nosotros, a fin de
que por muchos se den gracias a favor
3
nuestro por lo que se nos da bondadosamente
debido a muchos rostros vueltos hacia arriba
en oración”. (2Co 1:8-11; compárese con Flp
1:12-20.) Se destaca con frecuencia el poder
de la oración de intercesión, tanto individual
como colectiva. Con respecto a ‘orar unos por
otros’ Santiago dijo: “El ruego del hombre
justo, cuando está en acción, tiene mucho
vigor”. (Snt 5:14-20; compárese con Gé
20:7, 17; 2Te 3:1, 2; Heb 13:18, 19.)
*** w08 15/12 El singular papel de Jesús en
el propósito divino ***
8, 9. a) ¿Qué significa la palabra “amén”, y
por qué se le llama así a Jesús? b)
¿Cómo demostró Jesús que es “el
Amén”?
“El Amén”
8 (Léase Revelación 3:14.) ¿Por qué se le
llama “el Amén” a Jesús? La palabra “amén”
es una transliteración de un término hebreo
que significa “así sea, seguro”. Este término, a
su vez, se deriva de una raíz que significa
“fiel, fidedigno”. Es interesante notar que esta
raíz hebrea también se emplea para referirse
a la fidelidad de Jehová (Deu. 7:9; Isa. 49:7).
Pero ¿cómo destaca el carácter singular de
Jesús el que se le llame “el Amén”?
La respuesta la leemos en 2 Corintios
1:19, 20: “El Hijo de Dios, Cristo Jesús, que
fue predicado entre ustedes [...], no llegó a ser
Sí y, no obstante, No, sino que el Sí ha
llegado a ser Sí en el caso de él. Porque
no importa cuántas sean las promesas de
Dios, han llegado a ser Sí mediante él. Por
eso también mediante él se dice el ‘Amén’ a
Dios, para gloria”.
9 Jesús es “el Amén” de todas las
promesas divinas. Su intachable trayectoria
en la Tierra y su sacrificio redentor
confirmaron la veracidad de las promesas de
Jehová e hicieron posible su cumplimiento.
Al permanecer fiel, Jesús demostró que es
falsa la afirmación de Satanás que leemos en
el libro de Job de que los siervos de Dios lo
repudiarán si sufren privaciones y otros
problemas (Job 1:6-12; 2:2-7). De todos los
hijos de Dios, el Primogénito era quien mejor
podía responder dicha acusación. También
podía defender mejor que nadie la legítima
soberanía de su Padre, una cuestión aún más
importante.
*** w07 1/1 págs. 30-31 Preguntas de los
lectores ***
En cierta ocasión, Pablo comparó el
espíritu santo a un sello al decir: “El que
garantiza que ustedes y que nosotros
pertenecemos a Cristo, y el que nos ha
ungido, es Dios. Él también ha puesto su sello
sobre nosotros y nos ha dado la prenda de lo
que ha de venir, es decir, el espíritu, en
nuestros corazones” (2 Corintios 1:21, 22).
Así pues, Jehová unge con su espíritu santo a
estos cristianos para indicar que le
pertenecen.
No obstante, el proceso de sellar a los
ungidos se efectúa en dos etapas. Ambas
difieren entre sí en 1) el propósito y 2) el
momento. La primera etapa del sellado sirve
para elegir a una nueva persona a fin de
incorporarla al grupo de los cristianos ungidos.
La segunda etapa del sellado sirve para
confirmar que esta persona, que ya ha sido
elegida y sellada, ha demostrado plenamente
su lealtad. Y es entonces, durante esta etapa
final, cuando el sello quedará
permanentemente impreso “en la frente” de
los cristianos ungidos, identificándolos de
manera indiscutible como “esclavos de
nuestro Dios” probados y fieles. El sellado que
se menciona en Revelación 7:3 corresponde a
esta última etapa del sellado
*** w03 15/1 ¿Es fuerte su fe? ***
3. ¿Cómo nos ayudan los ancianos cristianos
amorosos en lo que respecta a la fe?
3 Ancianos cristianos amorosos nos fortalecen
la fe con consejos y palabras de ánimo
basados en las Escrituras. Tienen la misma
disposición que el apóstol Pablo, quien dijo a
los corintios: “Somos colaboradores para su
gozo, porque es por su fe que están firmes”
(2 Corintios 1:23, 24). Otra traducción lo
vierte así: “Estamos seguros de que su fe es
muy fuerte. Lo que queremos es trabajar junto
con ustedes para que sean felices” (La
Palabra de Dios para todos). El justo vive a
causa de la fe. Claro está, nadie puede tener
fe por nosotros ni hacer que seamos leales e
íntegros. A este respecto, ‘debemos llevar
nuestra propia carga de responsabilidad’
(Gálatas 3:11; 6:5).
*** w99 1/6 Valoremos las “dádivas en
hombres” ***
6. ¿Cómo demostró Pablo una actitud
humilde, pese a su autoridad
apostólica?
7. ¿Qué reconocen los ancianos humildes
sobre su papel en la congregación, y
qué confianza tienen en sus
colaboradores?
6 Estas “dádivas en hombres” no procuran
controlar la vida ni la fe de sus hermanos.
Aunque Pablo tenía autoridad apostólica, dijo
humildemente a los corintios: “No que seamos
nosotros amos sobre la fe de ustedes, sino
que somos colaboradores para su gozo,
porque es por su fe que están firmes”
(2 Corintios 1:24). Pablo no deseaba
controlar la fe ni la manera de vivir de sus
4
hermanos. En realidad, no vio ninguna
necesidad de hacerlo, pues tenía la confianza
de que ya eran hombres y mujeres fieles que
estaban en la organización de Jehová porque
querían hacer lo que era correcto. Es como si
Pablo hubiera dicho de sí mismo y de su
compañero de viaje, Timoteo: “Nuestra tarea
es colaborar con ustedes para servir a Dios
con gozo” (2 Corintios 1:1). ¡Qué actitud más
humilde!
7 Las “dádivas en hombres” tienen la
misma responsabilidad hoy. Son
‘colaboradores para nuestro gozo’. Los
ancianos humildes reconocen que no les toca
a ellos decidir cuánto pueden hacer los demás
en el servicio a Dios. Saben que aun cuando
pueden animar a sus hermanos a ampliar o a
mejorar su ministerio, el servicio a Dios debe
emanar de un corazón dispuesto (compárese
con 2 Corintios 9:7). Entienden que si sus
colaboradores tienen gozo, harán todo lo que
puedan. Así pues, su deseo sincero es ayudar
a los hermanos a ‘servir a Jehová con
regocijo’ (Salmo 100:2).
Capítulo 2
*** w96 1/11 Busquemos el consuelo de Jehová ***
18. a) ¿Qué período de la vida del apóstol Pablo fue
particularmente dificultoso? b) ¿Cómo
podemos confortar a los ancianos compasivos
que trabajan duro?
18 El apóstol Pablo también pasó por períodos de prueba
severa. Por ejemplo, su ministerio en Éfeso estuvo
marcado “con lágrimas y con las pruebas que [le]
sobrevinieron por los complots de los judíos”. (Hechos
20:17-20.) Finalmente, Pablo se fue de Éfeso cuando los
seguidores de la diosa Ártemis alborotaron a la ciudad
debido a su predicación. (Hechos 19:23-29; 20:1.)
Cuando Pablo se dirigió hacia el norte, a la ciudad de
Troas, estaba muy preocupado. Un poco antes del
alboroto de Éfeso, había recibido una noticia inquietante.
La joven congregación de Corinto estaba dividida y
toleraba la fornicación. De modo que Pablo escribió
desde Éfeso una carta de censura fuerte con la
esperanza de corregir la situación. Eso no fue fácil para
él. “De en medio de mucha tribulación y angustia de
corazón les escribí con muchas lágrimas”, les confesó
más tarde en una segunda carta. (2 Corintios 2:4.)
Como en el caso de Pablo, a los ancianos compasivos
no les resulta fácil corregir mediante consejo o censurar,
en parte porque son muy conscientes de sus propias
debilidades. (Gálatas 6:1.) Así que confortemos a los
que llevan la delantera entre nosotros respondiendo con
presteza a su consejo amoroso basado en la Biblia.
(Hebreos 13:17.)
*** w10 15/6 Sigamos edificándonos unos a otros ***
13, 14. a) ¿Qué medida correctiva tomó la congregación
de Corinto, y por qué razón? b) ¿Qué se logró
con la expulsión?
15. ¿Cómo debemos ver a las personas que son
readmitidas en la congregación?
“Deben perdonarlo bondadosamente y consolarlo”
13 Los cristianos de Corinto del siglo primero se
vieron frente al caso de un hombre que vivía en
fornicación y no demostraba arrepentimiento.
Su conducta amenazaba la pureza de la congregación y
escandalizaba incluso a los no creyentes. Por ese
motivo, Pablo dio la acertada instrucción de expulsarlo
(1 Cor. 5:1, 7, 11-13).
14 Aquella medida disciplinaria dio buenos
resultados. La congregación quedó protegida de la mala
influencia del pecador, y este terminó recapacitando y
demostrando con sus obras que se había arrepentido de
todo corazón. En vista de ello, Pablo señaló a los
corintios en su segunda carta que tenían que readmitirlo.
Pero no bastaba con eso, pues también les dijo: “Deben
perdonarlo bondadosamente y consolarlo, para que de
un modo u otro tal hombre no sea tragado por hallarse
demasiado triste” (léase 2 Corintios 2:5-8).
15 Veamos qué nos enseña este relato. Es cierto
que nos llena de tristeza que alguien tenga que ser
expulsado. Además, puede que haya deshonrado el
nombre de Dios y la congregación. Y tal vez hasta nos
haya perjudicado personalmente. Ahora bien, ¿qué
sucede si el pecador pide ser readmitido? Los ancianos
encargados evaluarán su solicitud siguiendo la dirección
divina. Y si determinan que está arrepentido y merece
ser readmitido, esa decisión indicará que ya ha recibido
el perdón de Jehová (Mat. 18:17-20). Por lo tanto, si
Dios le ha demostrado misericordia, ¿no deberíamos
nosotros hacer igual? En realidad, si fuéramos
implacables, estaríamos oponiéndonos a Jehová.
Nuestro deseo es fomentar la paz y la unidad en la
congregación y gozar de la aprobación divina. Por eso,
¿no deberíamos confirmarle nuestro amor a todo
pecador que se arrepienta y sea readmitido? (Mat.
6:14, 15; Luc. 15:7.)
*** w06 15/1 Opongámonos al Diablo, y él huirá ***
13, 14. ¿Por qué debían los corintios cambiar la forma
de tratar al hombre que había sido inmoral en
la congregación?
No dejemos que el Diablo nos engañe
13 Al instar a los cristianos de Corinto a ser
perdonadores, Pablo escribió: “Cualquier cosa que le
perdonen bondadosamente a cualquiera, yo también se
la perdono. De hecho, en cuanto a mí, lo que yo he
perdonado bondadosamente, si es que
bondadosamente he perdonado algo, ha sido por causa
de ustedes a vista de Cristo; para que no seamos
alcanzados [o “engañados”, según Reina-Valera, 1909]
por Satanás, porque no estamos en ignorancia de sus
designios” (2 Corintios 2:10, 11). El Diablo puede
engañarnos de diversos modos; pero ¿por qué dijo
Pablo las palabras que acabamos de citar?
14 Pablo había recriminado a los corintios por
consentir que cierto hombre inmoral continuara en la
congregación. Satanás debía de estar encantado, pues
5
la congregación había sufrido deshonra por tolerar “tal
fornicación como ni siquiera la hay entre las naciones”.
Finalmente, se expulsó al pecador (1 Corintios 5:1-5, 11-
13). Con el tiempo, el hombre se arrepintió. Si ahora los
corintios se negaban a perdonarlo y readmitirlo, caerían
en otra trampa del Diablo. ¿Cómo? Serían duros y
despiadados, como Satanás. Si el hombre arrepentido
era “tragado por hallarse demasiado triste” y
abandonaba el cristianismo, los ancianos en particular
cargarían con parte de la culpa ante Jehová, el Dios
misericordioso (2 Corintios 2:7; Santiago 2:13; 3:1). Por
supuesto, ningún cristiano verdadero quiere imitar a
Satanás siendo cruel, duro y despiadado.
*** w10 1/8 pág. 23 ¿Lo sabía? ***
Lo sabía?
¿A qué se refería el apóstol Pablo cuando habló de
una “procesión triunfal”?
▪ En 2 Corintios 2:14-16, el apóstol Pablo escribió:
“Dios [...] nos conduce en una procesión triunfal en
compañía con el Cristo y hace que el olor del
conocimiento de él sea perceptible en todo lugar por
medio de nosotros”. Y agregó: “Somos para Dios un olor
grato de Cristo entre los que están siendo salvados y
entre los que están pereciendo; a estos un olor que
proviene de muerte para muerte, a aquellos un olor que
proviene de vida para vida”.
Pues bien, ¿qué era esa “procesión triunfal”? Pablo
estaba haciendo referencia a la costumbre romana de
celebrar las victorias militares con espectaculares
desfiles en honor de sus generales. En tales actos se
exhibía el botín de guerra y los prisioneros, mientras la
multitud vitoreaba al general y su ejército. Los festejos
terminaban con el sacrificio de toros —que habían
formado parte del desfile— y, a menudo, con la
ejecución de muchos de los enemigos capturados.
¿Y a qué se refería el apóstol al hablar del “olor
grato de Cristo”, que para unos significaba la vida, y
para otros, la muerte? Cierta enciclopedia indica que
esta metáfora “tal vez proceda de la práctica romana de
quemar incienso durante todo el desfile”. Y añade: “Los
vencedores relacionaban este característico olor con el
triunfo, mientras que los cautivos lo asociaban con su
más que probable ejecución” (The International
Standard Bible Encyclopedia).
*** w08 15/7 pág. 28 Puntos sobresalientes de las
cartas a los Corintios ***
Respuestas a preguntas bíblicas:
2:15, 16. ¿En qué sentido somos “un olor grato
de Cristo”? Los cristianos obedecemos lo que dice la
Biblia y predicamos su mensaje. De este modo,
difundimos un “olor” que resulta muy agradable para
Jehová y para la gente de buen corazón, pero que a los
injustos les produce repugnancia.
*** w05 1/9 pág. 31 “El dicho de Jehová” nos
salvaguarda ***
Protegidos por “un olor grato”
Como el pueblo de Dios es fiel a la Biblia y da a
conocer su mensaje consolador, desprende “un olor
grato” de vida, comparable al incienso, que complace a
Jehová. En cambio, para las personas injustas,
nosotros, los portadores de este mensaje, “olemos a
muerte que anuncia la muerte”, según la expresión
utilizada en el Comentario al Nuevo Testamento, de
William Barclay. El sentido figurado del olfato de los
malvados está tan distorsionado por el mundo de
Satanás que se sienten incómodos en presencia de
quienes difundimos el “olor grato de Cristo”, y hasta se
vuelven hostiles. Por otra parte, al proclamar con celo
las buenas nuevas nos convertimos en “un olor grato de
Cristo entre los que están siendo salvados” (2 Corintios
2:14-16). Las personas sinceras a menudo se indignan
ante la hipocresía y las mentiras de la religión falsa.
Por eso, cuando abrimos la Palabra de Dios y
les mostramos el mensaje del Reino, se sienten atraídas
a Cristo y quieren saber más (Juan 6:44).
Así, cuando la respuesta de alguien al mensaje del
Reino es negativa, no tenemos razón para
desanimarnos. Debemos, más bien, ver el “olor grato de
Cristo” como una protección que ahuyenta a individuos
potencialmente dañinos para la espiritualidad del pueblo
de Dios, a la vez que atrae a la gente de buen corazón
(Isaías 35:8, 9).
*** w90 15/7 Esparzamos la fragancia del
conocimiento de Dios ***
10. ¿Por qué no está capacitado el clero para la obra de
esparcir la fragancia del conocimiento de Dios?
11, 12. a) ¿Por qué no son “vendedores ambulantes de
la palabra de Dios” los Testigos porque
aceptan donaciones? b) En contraste con la
versión adulterada del cristianismo que
muchos han comprado, ¿qué presentan los
testigos de Jehová?
10 El clero de la cristiandad, que procura estar en
buenas relaciones con este mundo, no está capacitado
ni es apto para este servicio altruista. ¿Por qué? Porque
no satisface el requisito que señaló Pablo al declarar:
“No somos vendedores ambulantes de la palabra de
Dios como muchos hombres, sino que, como movidos
por sinceridad, sí, como enviados de parte de Dios, bajo
la mirada de Dios, en compañía con Cristo, hablamos”.
(2 Corintios 2:17.) O como lo expresa la Versión
Levoratti-Trusso: “Pero nosotros no somos como
muchos que trafican con la Palabra de Dios, sino que
hablamos con sinceridad en nombre de Cristo, como
enviados de Dios y en presencia del mismo Dios”.
11 Los testigos de Jehová son enviados de Dios y
están efectuando su testificación ante la vista de Dios.
Aunque suministran a las personas que se interesan en
su mensaje valiosos libros y otras publicaciones que
explican la Palabra de Dios, y aceptan donaciones
voluntarias para la predicación del Reino por todo el
mundo, esa práctica no constituye ni una venta ni una
adulteración de la Palabra de Dios. De hecho, esas
donaciones son simplemente una ayuda para esparcir el
conocimiento de Dios a más personas.
6
12 Muchísimas personas hoy, a sabiendas o sin
saberlo, han comprado una versión adulterada del
cristianismo, porque se acomoda a sus deseos egoístas
y no presenta obstáculo a su estilo de vida. Creen que
Dios las acepta porque afirman que lo aman desde el
corazón. Sin embargo, cuando se les deja ver que la
Palabra de Dios no está de acuerdo con las creencias y
la conducta de ellas, tuercen las Escrituras para elevar
sus opiniones personales por encima del entendimiento
bíblico correcto. (Mateo 15:8, 9; 2 Pedro 3:16.) Pero los
testigos de Jehová presentan la verdad bíblica de
manera pura y sin adulterar, y así producen una suave
fragancia acepta a Dios y a sus adoradores verdaderos.
Por eso se apartan de todas las tradiciones e
impedimentos religiosos para tener el verdadero
conocimiento de Dios.
Capítulo 3
*** w90 15/7 Esparzamos la fragancia del
conocimiento de Dios ***
15. ¿Cómo mostró el apóstol Pablo que los cristianos
verdaderos no necesitan “cartas de
recomendación”?
16. ¿Qué clase de carta presentan los testigos de
Jehová como prueba testimonial de que su
ministerio procede de Dios?
15 El apóstol Pablo hizo frente a una situación que
le presentó un desafío similar en sus días mediante este
argumento: “¿Comenzamos de nuevo a recomendarnos
a nosotros mismos? ¿O acaso necesitamos, como
algunos hombres, cartas de recomendación para
ustedes o de ustedes? Ustedes mismos son nuestra
carta, inscrita en nuestros corazones y conocida y leída
por toda la humanidad. Porque queda mostrado que
ustedes son carta de Cristo escrita por nosotros como
ministros, no inscrita con tinta, sino con espíritu de un
Dios vivo, no en tablas de piedra, sino en tablas de
carne, en corazones”. (2 Corintios 3:1-3.)
16 Las autoridades mundanas no reconocen nuestra
comisión de testigos de Jehová. ¡Pero que nuestra obra
de esparcir la fragancia del conocimiento de Jehová
hable por sí misma! Esta obra no se puede borrar,
aunque algunos hombres rehúsan leer esta prueba
testimonial de nuestro ministerio. Los clérigos presentan
sus certificados concedidos por juntas de dirección
clericales. Con todo, esos documentos son pedazos de
papel, palabra del hombre. Los testigos de Jehová,
además de citar en apoyo de su obra la Palabra de Dios,
son un testimonio en carne y sangre. La gran
muchedumbre de otras ovejas a la que han llegado las
buenas nuevas del Reino también ha sido reunida a la
diestra del Rey de Jehová. (Mateo 25:33, 34.) Todas
estas personas son nuestra carta de recomendación,
una carta que nosotros como testigos de Jehová
llevamos a todas partes en el corazón y la mente, y que
podemos mostrar con confianza. Los que se ponen del
lado de la soberanía universal de Dios y participan en
servir a Dios en compañía con los testigos de Jehová
son en sí un documento de recomendación que
inevitablemente tienen que leer y conocer todos los
hombres.
*** w88 15/6 pág. 30 Cómo se llega a ser ministro
ordenado... ¡a la manera de Dios! ***
¿Qué prueba tenían aquellos ministros de que
habían sido ordenados? Pablo dice en 2 Corintios 3:1-
3: “¿Comenzamos de nuevo a recomendarnos a
nosotros mismos? ¿O acaso necesitamos, como
algunos hombres, cartas de recomendación para
ustedes o de ustedes? Ustedes mismos son nuestra
carta, inscrita en nuestros corazones y conocida y leída
por toda la humanidad. Porque queda mostrado que
ustedes son carta de Cristo escrita por nosotros como
ministros, no inscrita con tinta, sino con espíritu de un
Dios vivo, no en tablas de piedra, sino en tablas de
carne, en corazones”. El efecto del espíritu de Dios en el
corazón de los que habían sido instruidos producía una
nueva personalidad cristiana, que podía ser leída por
todos los observadores. Esto era suficiente testimonio
de que Dios realmente había ordenado a los que
participaban en enseñar a estos nuevos discípulos.
*** w90 15/7 Esparzamos la fragancia del
conocimiento de Dios ***
19. ¿Cómo describe Pablo lo que capacita a los
“ministros de un nuevo pacto”, y qué efecto ha
tenido la obra de ellos en la gran
muchedumbre?
19 En 2 Corintios 3:4-6 Pablo pasa a decir: “Ahora bien,
mediante el Cristo tenemos esta clase de confianza para
con Dios. No que de nosotros mismos estemos
adecuadamente capacitados para estimar algo como
proveniente de nosotros mismos, sino que el estar
nosotros adecuadamente capacitados proviene de Dios,
quien verdaderamente nos ha capacitado
adecuadamente para ser ministros de un nuevo pacto”.
Aunque solo los del resto ungido son “ministros de un
nuevo pacto”, su obra ha tenido efecto en la gran
muchedumbre de otras ovejas, y todavía afectará a un
sinnúmero de esas otras ovejas aún por reunir. Esta es
la confianza que tienen todos los testigos de Jehová
mediante Cristo Jesús en Jehová Dios. Con
agradecimiento el resto ungido anima a la gran
muchedumbre de otras ovejas a participar de todo
corazón en este ministerio de ‘escribir las cartas’ que
Jesucristo predijo en Mateo 24:14 y Mateo 28:19, 20.
*** w90 15/7 Nuestro tesoro, un ministerio de gloria
en nuestros tiempos ***
2. ¿Qué prefiguró el servicio de la Ley de Moisés, y por
qué es más glorioso el ministerio que vino
después?
3. a) ¿Qué debe ser cierto del ministerio de los testigos
de Jehová, pero por qué no ven esto
patentemente muchas personas? b) ¿Qué
probó que Moisés había estado ante la
gloriosa presencia de Jehová?
2 Los versículos 32 a 34 añaden: “Después de eso
se le acercaron todos los hijos de Israel, y él se puso a
mandarles todo lo que Jehová había hablado con él en
7
el monte Sinaí. Cuando Moisés acababa de hablar con
ellos, se ponía un velo sobre el rostro. Pero cuando
Moisés entraba delante de Jehová para hablar con él, se
quitaba el velo hasta que salía”. El servicio de la Ley de
Moisés prefiguró el ministerio del nuevo pacto por el
Mediador, Jesucristo. Por consiguiente, si el ministerio
anterior fue glorioso, ¡cuánto más tiene que excederlo
en gloria el ministerio posterior, “la administración del
espíritu”! (2 Corintios 3:7-11.) Este es más glorioso
porque tiene una gloria que permanece, y los seguidores
de Jesucristo participan de ella. (Romanos 12:11.)
3 De esto se desprende que el ministerio de los
testigos de Jehová es glorioso. No obstante, las muchas
personas a quienes la religión falsa ha cegado no ven
esto patentemente. Aunque muchos tienen la Biblia y
quizás la lean, no tienen ‘ojos que ven’. (2 Pedro 1:5-9.)
Para que el velo les sea quitado de delante de los ojos
tienen que volverse a Jehová Dios con fe, pues cuando
Moisés se situaba delante de la presencia de Jehová se
quitaba el velo que ocultaba de los judíos su rostro.
(2 Corintios 3:16.) Los israelitas tenían miedo de ver la
gloria de Dios en el rostro de su mediador y pidieron que
les fuera velada u ocultada de sus ojos. Tal como una
sustancia fosforescente que ha sido expuesta a la luz
brilla después en la oscuridad, así Moisés, su
intermediario, reflejaba la gloria de Jehová como prueba
de que había estado ante Su presencia.
*** w05 15/8 Los cristianos reflejan la gloria de
Jehová ***
4. Según indicó el apóstol Pablo, ¿qué significó el
hecho de que Moisés llevara el velo?
Oportunidades perdidas
4 El apóstol Pablo indicó que el hecho de que
Moisés llevara el velo tenía que ver con la mente y el
corazón de los israelitas. Escribió lo siguiente: “Los hijos
de Israel no podían fijar la vista con intensidad en el
rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro [...;]
sus facultades mentales fueron embotadas” (2 Corintios
3:7, 14). ¡Qué lamentable! Los israelitas eran el pueblo
escogido de Dios, quien deseaba que se acercaran a él
(Éxodo 19:4-6). Sin embargo, ellos se resistieron a mirar
fijamente el reflejo de Su gloria. En vez de dirigir a
Jehová sus corazones y mentes con amor y devoción,
en cierto modo le dieron la espalda.
*** w05 15/8 Los cristianos reflejan la gloria de
Jehová ***
15. ¿De qué manera contemplan los cristianos la gloria
de Dios?
15 Al igual que Moisés y Jesús, los testigos de Jehová de
nuestros días anhelamos contemplar la gloria de Dios, y
por eso no hemos vuelto la espalda a las gloriosas
buenas nuevas. El apóstol Pablo escribió: “Cuando hay
un volverse a Jehová [para hacer su voluntad], se quita
el velo” (2 Corintios 3:16). Si estudiamos las Escrituras,
es porque deseamos hacer la voluntad de Dios. Nos
admiramos ante la gloria reflejada en el rostro del Hijo y
Rey ungido de Jehová, Jesucristo, y seguimos su
ejemplo. Como a Moisés y Jesús, Jehová nos ha
bendecido con un ministerio, el cual consiste en enseñar
al prójimo la verdad sobre el glorioso Dios al que
adoramos.
*** w12 15/7 Jehová nos hace realmente libres ***
13. ¿Cómo contribuye el espíritu santo de Dios a que
seamos libres?
EL ESPÍRITU SANTO NOS AYUDA A SER LIBRES
13 En 2 Corintios 3:17 leemos: “Donde está el
espíritu de Jehová, hay libertad”. ¿Cómo contribuye el
espíritu santo a que seamos libres? Entre otras cosas,
produce en nosotros cualidades esenciales para que
exista libertad, como “amor, gozo, paz, gran paciencia,
benignidad, bondad, fe, apacibilidad [y] autodominio”
(Gál. 5:22, 23). El mundo en que vivimos demuestra a
las claras que ninguna sociedad puede ser realmente
libre sin estas virtudes, sobre todo el amor. Después de
enumerarlas, el apóstol Pablo añadió: “Contra tales
cosas no hay ley”. En efecto, ni existe ni puede existir
ninguna ley que limite el desarrollo del fruto del espíritu
de Dios (Gál. 5:18). ¿Qué sentido tendría una ley así?
La voluntad de Jehová es que cultivemos las cualidades
cristianas sin ninguna restricción y por toda la eternidad.
*** w12 15/5 ¿Refleja usted la gloria de Jehová? ***
3. ¿Qué podemos sentir al servir a Jehová?
3 Los cristianos ungidos reflejan la gloria de Jehová. Uno
de ellos, el apóstol Pablo, escribió: “Todos nosotros,
mientras con rostros descubiertos reflejamos como
espejos la gloria de Jehová, somos transformados en la
misma imagen de gloria en gloria” (2 Cor. 3:18). Cuando
el profeta Moisés bajó del monte Sinaí con los Diez
Mandamientos, su rostro emitía rayos de luz porque
Jehová había hablado con él (Éxo. 34:29, 30). Por
supuesto, los cristianos no hemos vivido esa
experiencia, y nuestra cara no resplandece literalmente.
No obstante, sí irradiamos gozo cuando hablamos con el
prójimo acerca de Jehová, sus cualidades y su
maravilloso propósito para la humanidad. Al igual que
los espejos de metal pulido de la antigüedad, los
ungidos y los demás cristianos reflejamos la gloria de
Dios en nuestra vida y nuestro ministerio (2 Cor. 4:1).
Por eso, cada uno de nosotros hace bien en
preguntarse: “¿Estoy reflejando la gloria de Jehová con
mi conducta cristiana y mi constancia en la predicación
del Reino?”.
Capítulo 4
*** w05 15/8 ¿Reflejará usted la gloria de Dios? ***
4. a) ¿Cómo reflejan la gloria de Jehová los cristianos
ungidos? b) ¿De qué maneras pueden reflejar
la gloria de Dios quienes abrigan la esperanza
de vivir en la Tierra?
4 Aunque los cristianos no reflejamos la gloria de Dios
despidiendo rayos del rostro, nuestra faz se ilumina
cuando hablamos al prójimo de Su gloriosa personalidad
y propósitos. Con respecto a sus siervos de la
actualidad, Jehová predijo mediante el profeta Isaías:
“De seguro anunciarán mi gloria entre las naciones”
(Isaías 66:19). Además, en 2 Corintios 4:1, 2 leemos:
8
“Teniendo este ministerio [...], hemos renunciado a las
cosas solapadas de las cuales hay que avergonzarse, y
no andamos con astucia, ni adulteramos la palabra de
Dios, sino que mediante poner de manifiesto la verdad,
nos recomendamos a toda conciencia humana a vista
de Dios”. Pablo hablaba en particular de los cristianos
ungidos, quienes son “ministros de un nuevo pacto”
(2 Corintios 3:6). Su ministerio ha resultado en que un
sinnúmero de personas haya adquirido la esperanza de
vivir para siempre en la Tierra. Y el ministerio de ambos
grupos entraña reflejar la gloria de Jehová no solo por lo
que enseñan, sino también por la forma en que viven.
Reflejar la gloria del Dios Altísimo es un deber, así como
un gran privilegio.
*** w90 15/7 Nuestro tesoro, un ministerio de gloria
en nuestros tiempos ***
10. ¿Por qué no es culpa de los testigos de Jehová el
que las buenas nuevas del Reino estén
veladas para algunas personas?
11. ¿Por qué están veladas para muchos de la
humanidad las gloriosas buenas nuevas?
10 Si para los ojos de algunos las buenas nuevas
del Reino están veladas, eso no es culpa de los testigos
de Jehová, sino culpa de ellos mismos. Nadie está
ocultando las buenas nuevas del Reino. La obra de
predicar de los testigos de Jehová por todo el mundo es
bien conocida. Por eso ellos pueden decir lo que dijo el
apóstol Pablo: “Esto no se ha hecho en un rincón”. Sí;
como él escribió, las buenas nuevas se han “predicado
en toda la creación que está bajo el cielo”. (Hechos
26:26; Colosenses 1:23.)
11 Las buenas nuevas del Reino de Dios están
ocultas para los opositores, a quienes ha cegado el
Diablo. (Compárese con Mateo 12:30.) Si estos no
abandonan la religión falsa y los lazos del Diablo, les
espera destrucción. Bajo influencia demoníaca, esas
personas ponen un velo ante sus propios ojos, pues el
apóstol Pablo dice en 2 Corintios 4:3-5: “Ahora, si las
buenas nuevas que declaramos están de hecho
veladas, están veladas entre los que están pereciendo,
entre quienes el dios de este sistema de cosas ha
cegado las mentes de los incrédulos, para que no pase
a ellos la iluminación de las gloriosas buenas nuevas
acerca del Cristo, que es la imagen de Dios. Porque no
nos estamos predicando a nosotros mismos, sino a
Cristo Jesús como Señor, y a nosotros como esclavos
de ustedes por causa de Jesús”.
*** g05 22/4 pág. 9 “Aquellos que son llamados
‘dioses’” ***
¿Quién es “el dios de este mundo”?
Está claro, pues, que hay muchos dioses. Algunos,
como hemos visto, se mencionan por nombre en la
Biblia. Sin embargo, muchas personas de la antigüedad
que vieron el poder de Jehová exclamaron: “¡Jehová es
el Dios verdadero! ¡Jehová es el Dios verdadero!”
(1 Reyes 18:39). Ahora bien, hay otro dios que también
tiene poder. La Biblia habla de “los incrédulos, cuyo
entendimiento cegó el dios de este mundo” (2 Corintios
4:4, BJL).
La noche antes de morir, Jesús advirtió tres veces a
sus discípulos acerca de este dios, a quien llamó “el
gobernante de este mundo”. Dijo que este poderoso
gobernante, o dios, “será echado fuera” (Juan 12:31;
14:30; 16:11). ¿Quién es, y qué es el mundo en el que
gobierna?
Se trata del ángel rebelde, Satanás. ¿Cómo lo
sabemos? La Biblia explica que cuando tentó a Jesús, el
Diablo le mostró “todos los reinos del mundo y su gloria,
y le dijo: ‘Todas estas cosas te las daré si caes y me
rindes un acto de adoración’” (Mateo 4:8, 9). Si Satanás
le hubiera ofrecido algo que no era suyo, esta oferta
no habría sido una tentación para Jesús. De hecho, el
apóstol Juan declaró: “El mundo entero yace en el poder
del inicuo” (1 Juan 5:19).
*** w04 15/3 “Efectúa tu ministerio plenamente” ***
9, 10. ¿Cómo es posible reflejar la gloria de Jehová?
9 Respecto a la Fuente de la luz física y espiritual,
Pablo escribió: “Dios es el que dijo: ‘De la oscuridad
resplandezca la luz’, y él ha resplandecido en nuestros
corazones para iluminarlos con el glorioso conocimiento
de Dios por el rostro de Cristo” (2 Corintios 4:6;
Génesis 1:2-5). Dado que se nos ha concedido el
inestimable honor de ser ministros de Dios,
mantengámonos limpios de modo que podamos reflejar
como espejos la gloria de Jehová.
10 Las personas sumidas en la oscuridad espiritual
no pueden ver la gloria de Jehová ni su reflejo en
Jesucristo, el Moisés Mayor. Pero los siervos de Jehová
captamos y reflejamos la gloriosa luz de las Escrituras.
Quienes ahora se hallan en tinieblas necesitan la luz de
Dios para librarse de la destrucción. Por esta razón, con
gran gozo y celo obedecemos el mandato divino de
hacer que la luz brille en la oscuridad para la gloria de
Jehová.
*** w12 1/2 págs. 28-29 “Hagan sonreír a Jehová” ***
“Tenemos este tesoro en vasos de barro”
David Splane, quien también forma parte del
Cuerpo Gobernante, pronunció este discurso bíblico
(2 Corintios 4:7). ¿De qué tesoro hablaba? ¿Del
conocimiento? ¿De la sabiduría? “No —respondió él—.
El tesoro que mencionó el apóstol Pablo es nuestro
ministerio de dar a conocer la verdad.” (2 Corintios 4:1,
2, 5.) El hermano Splane recordó a los estudiantes cuál
había sido el objetivo de los pasados cinco meses de
clases: prepararlos para una asignación especial en el
ministerio, la cual deben valorar muchísimo.
El conferenciante aclaró que los “vasos de barro”
representan nuestros cuerpos. Luego estableció una
comparación entre un vaso de barro y uno de oro.
A diferencia de los vasos de barro, que se usan a diario,
los de oro no se utilizan a menudo. Si guardáramos algo
de gran valor en un vaso de oro, puede que le diéramos
la misma relevancia al vaso que al contenido. Por eso, el
hermano Splane dijo a los estudiantes: “No atraigan la
9
atención hacia ustedes mismos. Los misioneros deben
dirigir la atención de la gente a Jehová. Deben ser
humildes vasos de barro”.
Siguiendo con la comparación, el orador indicó que
en tiempos bíblicos había vasos de barro resistentes al
fuego. De hecho, algunos tenían un fuerte vidriado para
que no se astillaran fácilmente. De forma parecida, los
misioneros desarrollarán un resistente “vidriado” durante
los primeros meses en su asignación. Esto los hará
menos susceptibles a las críticas e impedirá que se
ofendan con facilidad. “Verán que son más fuertes de lo
que piensan”, les aseguró el hermano Splane. Jehová
no ha confiado este valioso ministerio cristiano a los
ángeles, sino a vasos de barro. El conferenciante
concluyó afirmando: “Eso demuestra que Jehová confía
en ustedes”.
*** w90 15/7 Nuestro tesoro, un ministerio de gloria
en nuestros tiempos ***
15, 16. a) ¿Qué muestra que el poder que es más allá
de lo normal procede de Dios y no de nosotros
mismos? b) ¿Por qué, prescindiendo de la
oposición que presente, le será imposible al
mundo quebrar los vasos de barro de Dios?
15 Entonces, ¿cómo se demuestra que el poder que
es más allá de lo normal procede de Dios y no de
nosotros mismos? De esta manera: Nosotros, como
vasos de barro frágiles que tenemos este atesorado
servicio y comisión, nunca seríamos dignos de tener tal
honor, ni pudiéramos tenerlo, por mérito propio.
Además, nosotros los testigos de Jehová estamos
expuestos a toda clase de presión por parte del
enemigo, quien procura quebrarnos y hacernos estallar
para que ya no podamos cumplir con la comisión de
Dios. Por consiguiente, tiene que ser el poder del Gran
Comisionado lo que nos ayuda a resistir el gran maltrato
procedente del mundo, apegarnos a nuestra comisión y
probarnos dignos de que se nos mantenga en su
servicio. Así, prescindiendo de la oposición que
presente, el mundo no podrá quebrar los vasos de barro
de Dios ni robarles su precioso tesoro, pues en
2 Corintios 4:8-12 está escrito:
16 “Se nos oprime de toda manera, mas no se nos
aprieta de tal modo que no podamos movernos; nos
hallamos perplejos, pero no absolutamente sin salida; se
nos persigue, pero no se nos deja sin ayuda; se nos
derriba, pero no se nos destruye. Siempre aguantamos
por todas partes en nuestro cuerpo el tratamiento
mortífero que se dio a Jesús, para que la vida de Jesús
también se haga manifiesta en nuestro cuerpo. Porque a
nosotros los que vivimos se nos está poniendo siempre
cara a cara con la muerte por causa de Jesús, para que
la vida de Jesús también se haga manifiesta en nuestra
carne mortal. Por consiguiente, la muerte está
obrando en nosotros, pero la vida [mediante la
predicación de las buenas nuevas del Reino] en
ustedes”.
*** w08 15/7 pág. 28 Puntos sobresalientes de las
cartas a los Corintios ***
4:16. Jehová renueva “de día en día” al “hombre
que somos interiormente”. Por ello, tenemos que
aprovechar siempre las ayudas que nos da y no permitir
que pase una sola jornada sin hacer algo por nuestra
espiritualidad.
4:17, 18. Tener presente que “la tribulación es
momentánea y liviana” nos ayudará a soportarla.
*** w96 15/2 pág. 27 Mire más allá de lo que ve ahora
***
Mire más allá de lo que ve ahora
LA BUENA vista física es una bendición. De hecho,
la generalidad de las personas admiten que este sentido
es una de sus posesiones más valiosas. Sin embargo, el
apóstol Pablo habló de una clase de vista que para los
cristianos es de mucho más valor que la buena vista
física. Él escribió: “Tenemos los ojos fijos, no en las
cosas que se ven, sino en las que no se ven”.
(2 Corintios 4:18.) Ciertamente debe ser una vista muy
especial, pues nos permite contemplar cosas que no se
ven. Pudiéramos decir que se trata de una excelente
vista espiritual.
Capítulo 5
*** w98 15/2 Jehová lleva a la gloria a muchos hijos
***
13. Según 2 Corintios 5:1-5, ¿cuál era el ‘anhelo
intenso’ de Pablo, y qué indica esto de los que
son engendrados por espíritu?
mismo que el apóstol Pablo, quien escribió: “Sabemos
que si nuestra casa terrestre, esta tienda, fuera disuelta,
hemos de tener un edificio procedente de Dios, una
casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. Porque
en esta casa de habitación verdaderamente gemimos,
deseando con intenso anhelo ponernos la que es para
nosotros procedente del cielo, para que, realmente
habiéndonosla puesto, no se nos halle desnudos. De
hecho, nosotros los que estamos en esta tienda
gemimos, estando cargados; porque lo que queremos
no es quitárnosla, sino ponernos la otra, para que lo
mortal sea tragado por la vida. Ahora bien, el que nos
produjo para esta mismísima cosa es Dios, que nos dio
la prenda de lo que ha de venir, es decir, el espíritu”
(2 Corintios 5:1-5). El “intenso anhelo” de Pablo era la
resurrección celestial como criatura espiritual inmortal.
Hablando del cuerpo humano, empleó la metáfora de
una tienda plegable, una morada frágil y temporal
comparada a una casa. Aunque ahora viven en la Tierra
en un cuerpo de carne mortal, los cristianos que tienen
el espíritu como prenda de una vida celestial futura
esperan el “edificio procedente de Dios”, es decir, un
cuerpo espiritual, incorruptible e inmortal (1 Corintios
15:50-53). Del mismo modo que Pablo, pueden decir de
todo corazón: “Tenemos buen ánimo y preferiblemente
nos place bien ausentarnos del cuerpo [humano] y hacer
nuestro hogar [en el cielo] con el Señor” (2 Corintios
5:8).
*** w98 15/12 ¡Este es el día de salvación! ***
10
3. ¿Cómo siguió Pablo “persuadiendo a los hombres”, y
por qué debemos hacerlo nosotros hoy?
el juicio con la predicación al decir: “Todos tenemos que
ser puestos de manifiesto ante el tribunal del Cristo,
para que cada uno reciba su retribución por las cosas
que haya hecho mediante el cuerpo, según las cosas
que haya practicado, sea cosa buena o vil. Conociendo,
pues, el temor del Señor, seguimos persuadiendo a los
hombres” (2 Corintios 5:10, 11). El apóstol ‘siguió
persuadiendo a los hombres’ mediante la predicación de
las buenas nuevas. ¿Y nosotros? Puesto que se está
acercando el fin de este inicuo sistema de cosas,
deberíamos hacer todo lo posible por persuadir a otras
personas a dar los pasos necesarios para conseguir el
juicio favorable de Jesús y la aprobación de la Fuente de
la Salvación, Jehová Dios.
*** w98 15/12 ¡Este es el día de salvación! ***
4, 5. a) ¿Por qué no debemos jactarnos de nuestros
logros en el servicio de Jehová? b) ¿En qué
sentido se jactó Pablo “para Dios”?
4 Sin embargo, no debemos jactarnos por el hecho
de que Dios haya bendecido nuestro ministerio. En
Corinto hubo quienes se jactaban de sí mismos o de
otros, causando de este modo divisiones en la
congregación (1 Corintios 1:10-13; 3:3, 4). Con respecto
a esta situación, Pablo escribió: “No nos estamos
recomendando de nuevo a ustedes, sino que les
estamos dando un incentivo para jactarse respecto a
nosotros, para que tengan con qué responder a los que
se jactan de la apariencia externa, mas no del corazón.
Porque si perdimos el juicio, fue para Dios; si somos de
juicio sano, es para ustedes” (2 Corintios 5:12, 13). Los
altivos no estaban interesados en la unidad de la
congregación ni en su bienestar espiritual. Querían
jactarse de la apariencia externa en vez de ayudar a sus
hermanos en la fe a cultivar un buen corazón ante Dios.
Por lo tanto, Pablo censuró a la congregación y
posteriormente dijo: “El que se jacta, jáctese en Jehová”
(2 Corintios 10:17).
5 ¿No se jactó Pablo mismo? Puede que algunos lo
pensaran por lo que dijo sobre ser apóstol. Pero él tuvo
que jactarse “para Dios”. Se jactó de sus credenciales
como apóstol a fin de que los corintios no se apartaran
de Jehová. Lo hizo con el objetivo de recuperarlos para
Dios, pues los falsos apóstoles los estaban desviando
(2 Corintios 11:16-21; 12:11, 12, 19-21; 13:10). En
cualquier caso, Pablo no estaba siempre intentando
impresionar a todo el mundo con sus logros (Proverbios
21:4).
*** w10 15/5 Varones, siembren con miras al espíritu
y háganse disponibles para servir ***
13, 14. a) ¿Cómo influía en Pablo el amor de Cristo? b)
¿Cómo debe influir en nosotros “el amor que el
Cristo tiene”?
13 Otra ayuda para avivar el deseo de servir es
meditar en cuánto han hecho por nosotros Jehová y su
Hijo. Analicemos las palabras de 2 Corintios 5:14, 15
(léase). ¿En qué sentido puede decirse que “el amor
que el Cristo tiene nos obliga”? En el sentido de que el
amor tan grande que demostró Jesús al obedecer la
voluntad de su Padre y entregar su vida por nosotros
nos llena el corazón de gratitud y nos mueve a
corresponderle. En el caso de Pablo, el amor de Cristo
controlaba sus pasos, pues le impedía actuar con
egoísmo y lo impulsaba a centrarse en el servicio a Dios
y al prójimo, tanto dentro como fuera de la
congregación.
14 Al reflexionar en el amor de Cristo por las
personas, nos llenamos de gratitud. Comprendemos que
no sería justo de nuestra parte estar “sembrando con
miras a [la] carne” o, lo que es lo mismo, centrarnos en
metas egoístas y en la gratificación personal. Por eso,
organizamos nuestra vida para poner en primer lugar la
obra que nos ha encomendado Dios. Por amor,
queremos servir “como esclavos” de los hermanos
(léase Gálatas 5:13). Si nos consideramos humildes
esclavos suyos, los trataremos siempre con dignidad y
respeto, sin adoptar en ningún momento la actitud
criticona y acusadora que promueve Satanás (Rev.
12:10).
*** w08 15/7 pág. 28 Puntos sobresalientes de las
cartas a los Corintios ***
5:16. ¿Cómo es que los ungidos “no [conocen]
a nadie según la carne”? Ellos no juzgan a ninguna
persona según criterios carnales, es decir, haciendo
distinciones étnicas, sociales o nacionales. Consideran
que lo más importante es su relación espiritual con los
hermanos en la fe.
*** w98 15/12 ¡Este es el día de salvación! ***
8. ¿Cómo han llegado a estar “en unión con Cristo”
algunas personas?
8 Dirigiéndose todavía a los ungidos, Pablo añade: “Si
alguien está en unión con Cristo, es una nueva creación;
las cosas viejas pasaron, ¡miren!, cosas nuevas han
llegado a existir” (2 Corintios 5:17). Estar “en unión con
Cristo” significa ser uno con él (Juan 17:21). Esta
relación llega a existir para la persona cuando Jehová la
atrae hacia su Hijo y la engendra con espíritu santo.
Como hijo de Dios engendrado por Su espíritu, la
persona es entonces “una nueva creación” con la
perspectiva de participar con Cristo en el Reino celestial
(Juan 3:3-8; 6:44; Gálatas 4:6, 7). A estos cristianos
ungidos se les ha dado un magnífico privilegio de
servicio.
*** w10 15/12 “Ahora es el tiempo especialmente
acepto” ***
6, 7. ¿Qué gran honor se ha concedido a los ungidos de
la actualidad, y quiénes colaboran hoy con
ellos?
6 Unos versículos antes, Pablo había hablado del
gran honor que habían recibido él y los demás cristianos
ungidos (léase 2 Corintios 5:18-20). Explicó que Dios
los había llamado para cumplir un objetivo específico.
Tenían que llevar a cabo “el ministerio de la
reconciliación” y rogar a las personas: “Reconcíliense
11
con Dios”. En otras palabras, debían invitarlas a hacer
las paces con él y recuperar su amistad.
7 Cuando se rebelaron en el jardín de Edén, los
seres humanos se apartaron de Jehová (Rom. 3:10, 23).
Y al alejarse de su luz espiritual, quedaron condenados
al sufrimiento y la muerte. Como bien dijo Pablo:
“Sabemos que toda la creación sigue gimiendo
juntamente y estando en dolor juntamente hasta ahora”
(Rom. 8:22). Sin embargo, Dios decidió invitar a las
personas —incluso con ruegos— a que volvieran a su
lado y se reconciliaran con él. Esa era la comisión que
tenían en el siglo primero Pablo y los demás cristianos
ungidos. Aquel “tiempo especialmente acepto” sería un
“día de salvación” para todo el que pusiera fe en Jesús.
En la actualidad, los ungidos y sus compañeros de las
“otras ovejas” siguen invitando a las personas a
aprovechar el “tiempo especialmente acepto” en el que
vivimos (Juan 10:16).
*** w00 15/8 Sacrificios de alabanza que agradan a
Jehová ***
5, 6. ¿Qué manera mejor de acercarnos a Dios
tenemos los cristianos?
5 Hablando acerca de este papel especial que
Jesús desempeñó, Pablo dice: “Al que no conoció
pecado, [Dios] lo hizo pecado por nosotros, para que
nosotros llegáramos a ser justicia de Dios por medio de
él” (2 Corintios 5:21). La expresión “lo hizo pecado”
también puede traducirse por ‘lo hizo como una ofrenda
por el pecado’. El apóstol Juan dice: “Él es un sacrificio
propiciatorio por nuestros pecados, pero no solo por los
nuestros, sino también por los de todo el mundo”
(1 Juan 2:2). De modo que si los israelitas dispusieron
de los sacrificios como un medio temporal de acercarse
a Dios, los cristianos disponemos de otro muy superior:
el sacrificio de Jesucristo (Juan 14:6; 1 Pedro 3:18). Si
tenemos fe en el sacrificio redentor que Dios ha
suministrado y somos obedientes, nosotros también
podemos recibir el perdón de nuestros pecados y
disfrutar de Su favor y bendición (Juan 3:17, 18). ¿No
nos consuela esta realidad? Pero ¿cómo demostrar que
tenemos fe en el sacrificio redentor?
6 Después de explicar que los cristianos disponen
de un medio superior para acercarse a Dios, el apóstol
Pablo expone en Hebreos 10:22-25 tres maneras de
demostrar que tenemos fe en esa amorosa provisión de
Dios y que la valoramos. Aunque Pablo dirigió
principalmente su exhortación a los que tienen el
“camino de entrada al lugar santo”, es decir, a los
cristianos ungidos que han recibido el llamamiento
celestial, no cabe duda de que toda la humanidad debe
prestar atención a estas palabras inspiradas de Pablo a
fin de beneficiarse del sacrificio propiciatorio de Jesús
(Hebreos 10:19).
Capítulo 6
*** w10 15/12 “Ahora es el tiempo especialmente
acepto” ***
13. ¿Qué consejo sobre el propósito de Dios debemos
tomar muy en serio?
13 Siguen siendo ciertas las palabras de Pablo: “Ahora
es el tiempo especialmente acepto”. Sin duda estamos
muy agradecidos de que, en su bondad inmerecida,
Jehová nos haya dado la oportunidad de escuchar y
aceptar el mensaje de la reconciliación. En vez de
dormirnos en los laureles, tomamos muy en serio este
consejo de Pablo: “Les suplicamos que no acepten la
bondad inmerecida de Dios y dejen de cumplir su
propósito” (2 Cor. 6:1). El propósito por el que Jehová
muestra su bondad inmerecida es “[reconciliar] consigo
mismo a un mundo” mediante Cristo (2 Cor. 5:19).
*** w98 15/12 ¡Este es el día de salvación! ***
12. ¿Qué importante ministerio llevan a cabo los
embajadores de Jehová y sus enviados?
“El tiempo especialmente acepto”
12 Para conseguir la salvación tenemos que actuar
en armonía con las palabras de Pablo: “En colaboración
con él [Jehová], nosotros también les suplicamos que
no acepten la bondad inmerecida de Dios y dejen de
cumplir su propósito. Porque él dice: ‘En un tiempo
acepto te oí, y en día de salvación te ayudé’. ¡Miren!
Ahora es el tiempo especialmente acepto. ¡Miren! Ahora
es el día de salvación” (2 Corintios 6:1, 2). Los
embajadores ungidos de Jehová y sus enviados, las
“otras ovejas”, no aceptan la bondad inmerecida de su
Padre celestial y dejan de cumplir el propósito de esta
(Juan 10:16). Mediante su conducta recta y ministerio
celoso en este “tiempo acepto” buscan el favor divino e
informan a los habitantes de la Tierra que este es “el día
de salvación”.
*** it-1 pág. 914 Falta ***
Un ministerio intachable. El profundo
agradecimiento y aprecio que Pablo tuvo por el glorioso
tesoro del ministerio cristiano le impulsaron a glorificar
su ministerio, observando un cuidado exquisito en todo
aspecto de su vida y comportamiento. En su carta a la
congregación de Corinto dijo: “De ninguna manera
estamos dando causa alguna para tropiezo, para que
no se encuentre falta en nuestro ministerio”. (2Co 6:3.)
Había en aquella congregación un grupo de hombres
que cuestionaba el apostolado de Pablo, le criticaba con
dureza y hasta le calumniaba, a fin de rebajarle y
erosionar su autoridad apostólica sobre la congregación.
Consciente de esta situación y del peligro que encerraba
la crítica y las disputas sobre cuestiones relacionadas
con dinero, Pablo informó a la congregación que les
enviaría a Tito y a otro hermano de confianza nombrado
por las congregaciones, para encargarse de las
contribuciones. “Así —dijo Pablo— evitamos que
hombre alguno encuentre falta en nosotros respecto a
esta contribución liberal que ha de ser administrada por
nosotros.” (2Co 8:16-21.)
*** w00 15/11 ¿Quiénes son los ministros de Dios
hoy día? ***
22, 23. a) ¿Por qué deben tener aguante los ministros
cristianos de la actualidad? b) ¿Qué
maravillosos frutos produce el aguante
cristiano?
12
22 Hoy también se requiere aguante de los
auténticos ministros de Dios. No son pocos los que
batallan a diario con enfermedades o con achaques de
la edad. Los padres trabajan afanosamente —en
muchos casos sin cónyuge— para criar a sus hijos. Los
escolares resisten con valentía las malas influencias que
los rodean. Un buen número de cristianos se enfrenta a
graves problemas económicos. Y una cantidad
considerable sufre persecución o penurias en estos
“tiempos críticos, difíciles de manejar” (2 Timoteo 3:1).
En efecto, los casi seis millones de ministros de Jehová
de la actualidad se hacen eco de las palabras del
apóstol Pablo: “De toda manera nos recomendamos
como ministros de Dios, por el aguante de mucho”
(2 Corintios 6:4). Nunca se rinden, y manifiestan un
aguante encomiable.
23 Al igual que en el caso de Pablo, el aguante
produce frutos extraordinarios. Permite mantener una
estrecha relación con Jehová y regocijarle el corazón
(Proverbios 27:11). Y gracias a él también fortalecemos
nuestra fe y hacemos discípulos, con el consiguiente
crecimiento de la hermandad cristiana (1 Timoteo 4:16).
Durante estos últimos días, Jehová ha sustentado a sus
ministros y ha bendecido su ministerio. Como
consecuencia, se ha recogido a los últimos de los
144.000 y a millones de personas que tienen la
esperanza viva de gozar eternamente de una Tierra
paradisíaca (Lucas 23:43; Revelación 14:1). Es patente
que el ministerio cristiano constituye una muestra de la
misericordia de Jehová (2 Corintios 4:1). ¡Tengámoslo
siempre en alta estima, agradecidos de que sus frutos
perduren para siempre! (1 Juan 2:17.)
*** w98 15/12 ¡Este es el día de salvación! ***
17. a) ¿Qué cualidades debemos tener para
recomendarnos como ministros de Dios?
b) ¿Cuáles son “las armas de la justicia”?
17 Al igual que Pablo y sus compañeros, nosotros
podemos recomendarnos como ministros de Dios.
¿Cómo? “Por pureza”, o castidad, y actuando en
armonía con el conocimiento exacto de la Biblia.
Podemos recomendarnos “por gran paciencia”,
aguantando pacientemente el mal o la provocación, y
“por bondad”, ayudando a los demás. Por otra parte,
podemos recomendarnos como ministros de Dios
aceptando la guía del espíritu santo de Dios,
demostrando “amor libre de hipocresía”, hablando la
verdad y pidiéndole a él la fuerza para llevar a cabo el
ministerio. Es de interés que Pablo también probó que
era ministro “mediante las armas de la justicia a diestra y
a siniestra”. Los guerreros de la antigüedad solían
sostener la espada con la mano derecha y el escudo
con la izquierda. En su guerrear espiritual contra los
falsos maestros, Pablo no empleó las armas de la carne
pecaminosa, como la tortuosidad, las artimañas o el
engaño (2 Corintios 6:6, 7; 11:12-14; Proverbios 3:32).
Se valió de “armas” o medios justos para fomentar la
adoración verdadera. Lo mismo debemos hacer
nosotros.
*** w98 15/12 ¡Este es el día de salvación! ***
18. ¿Cómo nos comportaremos si somos ministros de
Dios?
19. ¿Cómo se puede ‘enriquecer a muchos’ en sentido
espiritual?
18 Si somos ministros de Dios, nos comportaremos
como Pablo y sus colaboradores. Actuaremos como
cristianos ya sea que se nos respete o no. Los
comentarios negativos sobre nosotros no detendrán
nuestra predicación, ni tampoco los positivos nos harán
altivos. Hablaremos la verdad y posiblemente se nos
reconozca por nuestras obras piadosas. Cuando nos
hallemos en peligro de muerte bajo el ataque enemigo,
confiaremos en Jehová. Y aceptaremos la disciplina con
gratitud (2 Corintios 6:8, 9).
19 Para terminar su exposición sobre el ministerio
de la reconciliación, Pablo habló de sí mismo y de sus
colaboradores “como apesadumbrados, pero siempre
regocijados, como pobres, pero enriqueciendo a
muchos, como no teniendo nada y, sin embargo,
poseyendo todas las cosas” (2 Corintios 6:10). Aunque
aquellos ministros tenían motivo para apesadumbrarse
debido a sus aflicciones, sentían un gozo interior. Eran
pobres en sentido material, pero ‘enriquecían a muchos’
en sentido espiritual. De hecho, ‘poseían todas las
cosas’ porque su fe les reportaba riquezas espirituales,
entre ellas la perspectiva de llegar a ser hijos celestiales
de Dios. Y disfrutaban de una vida gratificante, feliz,
como ministros cristianos (Hechos 20:35). Al igual que
ellos, nosotros podemos ‘enriquecer a muchos’
participando en el ministerio de la reconciliación ahora
mismo, en este día de salvación.
*** w07 1/1 págs. 9-10 ¿Puede usted ‘ensanchar’ su
amor? ***
Los corintios, “apretados y escasos de lugar”
Pablo escribió su primera carta a los Corintios en el
año 55 de nuestra era, y en ese mismo año les envió la
segunda. Sus comentarios indican que algunos
miembros de la congregación corintia no apreciaban a
sus hermanos. El apóstol describió la situación como
sigue: “Nuestra boca se ha abierto para ustedes,
corintios, nuestro corazón se ha ensanchado. Ustedes
no se hallan apretados y escasos de lugar en nosotros,
pero sí se hallan apretados y escasos de lugar en sus
propios tiernos cariños” (2 Corintios 6:11, 12). ¿Qué
quiso decir con las palabras “se hallan apretados y
escasos de lugar”?
Se refería a que su corazón se había hecho
mezquino, se había cerrado. Un biblista señala que el
amor de los corintios hacia Pablo había quedado
“obstaculizado por los escollos que surgieron debido a
sus sospechas infundadas [...] y su orgullo herido”.
Fíjese en el consejo que Pablo les ofreció: “Como
recompensa, en cambio —hablo como a hijos—,
ustedes, también, ensánchense” (2 Corintios 6:13). Él
animó a los corintios a ‘ensancharse’, es decir, a ser
magnánimos y ver a sus hermanos con una actitud
positiva, sin dejarse influir por la desconfianza ni por
ofensas insignificantes
13
*** w10 1/6 pág. 27 ¿Qué opinan los testigos de
Jehová de los movimientos interconfesionales? ***
Los primeros cristianos vivían en una sociedad de
gran diversidad religiosa y cultural. No obstante, al
hablar sobre la idea de fusionar el cristianismo
verdadero con otras religiones, Pablo les preguntó qué
relación podía tener “una persona fiel con un incrédulo”.
Y les aconsejó: “Sálganse de entre ellos, y sepárense”
(2 Corintios 6:15, 17). Es obvio que estaba en contra
de unirse con otras religiones. Pero ¿por qué?
Como él mismo explicó, si un cristiano verdadero
estableciera vínculos espirituales con alguien que no lo
es, se estaría poniendo bajo un “yugo desigual”
(2 Corintios 6:14). En otras palabras, su unión sería
totalmente inadecuada. En tal situación, la fe del
cristiano se vería perjudicada. La inquietud de Pablo
puede compararse a la de un padre preocupado por el
mal comportamiento de ciertos niños de su vecindario.
Como es un buen padre, le indica a su hijo que
no juegue con ellos. Aunque otros se ofendan, la
realidad es que el niño se beneficiará si se mantiene
separado de esas malas influencias. Del mismo modo,
Pablo sabía que lo mejor es que el cristiano se
mantenga alejado de las demás religiones y de sus
prácticas.
*** w91 1/12 Libertados de la religión falsa ***
12. ¿Qué liberación del cautiverio babilónico se efectuó
en el siglo I E.C., y qué advertencia dio Pablo?
12 Para el tiempo en que Jesús apareció en Israel,
la mayoría de los judíos practicaban diversas formas del
judaísmo, una religión que había adoptado muchos
conceptos religiosos babilónicos. Se había adherido a
Babilonia la Grande. Cristo condenó el judaísmo y libró a
sus discípulos del cautiverio babilónico. (Mateo,
capítulo 23; Lucas 4:18.) Puesto que los lugares donde
Pablo predicó estaban saturados de religión falsa y
filosofía griega, el apóstol citó de la profecía de Isaías y
aplicó las palabras de aquel profeta a los cristianos,
quienes tenían que mantenerse libres de la influencia
inmunda de Babilonia la Grande. Escribió: “¿Qué
acuerdo tiene el templo de Dios con los ídolos
[babilónicos]? Porque nosotros somos templo de un
Dios vivo; así como dijo Dios: ‘Yo residiré entre ellos y
andaré entre ellos, y yo seré su Dios, y ellos serán mi
pueblo’. ‘“Por lo tanto, sálganse de entre ellos, y
sepárense —dice Jehová—, y dejen de tocar la cosa
inmunda”’; ‘“y yo los recibiré”’”. (2 Corintios 6:16, 17.)
*** it-2 pág. 1141 Todopoderoso ***
En 2 Corintios 6:18 Pablo cita de las Escrituras
Hebreas cuando insta a los cristianos a apartarse de la
adoración falsa y de los ídolos carentes de vida y poder,
y llegar a ser hijos del “Todopoderoso [Pan·to·krá·tōr]”.
En vista de la cita del apóstol, es obvio que este título
aplica a Jehová Dios.
Capítulo 7
*** lv cap. 8 Dios ama a las personas limpias ***
20, 21. ¿Qué quiere Jehová que evitemos, y qué buena
razón nos da para hacerlo?
20 “Dado que tenemos estas promesas, amados,
limpiémonos de toda contaminación de la carne y del
espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de
Dios.” (2 Corintios 7:1.) Como vemos, Jehová quiere
que evitemos cualquier cosa que ensucie la “carne” (es
decir, el cuerpo) o que corrompa el “espíritu” (o sea, la
disposición mental que predomina en nosotros). Por
eso, nos abstenemos de todo aquello que cree adicción
y perjudique la salud física y mental.
21 En el mismo pasaje, la Biblia nos da una buena
razón para “[limpiarnos] de toda contaminación” que
podamos tener. Notemos que 2 Corintios 7:1 comienza
diciendo: “Dado que tenemos estas promesas”. ¿Qué
promesas? Las que Jehová hace en los versículos
anteriores: “Yo los recibiré. Y yo seré para ustedes
padre” (2 Corintios 6:17, 18). ¡Qué maravilla! Nos
promete cuidarnos con el mismo amor que un padre a
sus hijos. Pero nos pone una condición: que evitemos
“toda contaminación de la carne y del espíritu”. Sin
duda, sería una locura que, por algún vicio repugnante a
los ojos de Jehová, sacrificáramos el privilegio de
disfrutar de tan estrecha relación con él.
*** w06 15/5 pág. 15 ¿Tiene usted “franqueza de
expresión”? ***
La franqueza de expresión no solo es esencial al
dar consejos, sino que también es indispensable en
otras ocasiones. Pablo escribió a la congregación
cristiana de Corinto: “Tengo gran franqueza de
expresión para con ustedes. Tengo mucho de qué
jactarme respecto a ustedes” (2 Corintios 7:4). Pablo
no dudó en elogiar a sus hermanos cuando era
oportuno. El amor lo movió a centrarse en las buenas
cualidades de sus compañeros cristianos, aunque era
consciente de sus debilidades. Del mismo modo, la
congregación cristiana se fortalece cuando los ancianos
elogian y animan a los hermanos con frecuencia.
*** w92 15/7 pág. 19 Usted puede hallar consuelo en
tiempo de angustia ***
Un apóstol angustiado halla consuelo
El apóstol Pablo sabía lo que era sentirse
deprimido. “De hecho —dijo—, cuando llegamos a
Macedonia, no obtuvo alivio nuestra carne [...] Había
peleas por fuera, temores por dentro. No obstante, Dios,
que consuela a los abatidos, nos consoló con la
presencia de Tito.” (2 Corintios 7:5, 6.) La depresión de
Pablo se debió a la concurrencia de varias situaciones
angustiosas. Existían “peleas por fuera”, esto es, fuerte
persecución que ponía en peligro su vida. (Compárese
con 2 Corintios 1:8.) Además, había “temores por
dentro”, es decir, su preocupación por las
congregaciones, como la de Corinto.
Unos meses antes, Pablo había escrito su primera
carta a los cristianos corintios. En ella había condenado
varias situaciones muy lamentables que habían surgido
en la congregación y, al parecer, le preocupaba cómo
reaccionarían los corintios al leer su carta. Sin embargo,
14
Pablo se sintió confortado cuando Tito regresó de
Corinto con un informe favorable. De igual manera,
Jehová puede utilizar a uno de sus siervos de tiempos
modernos para traernos buenas noticias y aliviar nuestra
angustia
*** it-1 pág. 211 Arrepentimiento ***
Tristeza piadosa, no como la del mundo. En la
segunda carta que Pablo escribe a los corintios, el
apóstol hace referencia a la “tristeza de manera
piadosa” que estos expresaron como resultado de la
reprensión que les había dado en la primera carta. (2Co
7:8-13.) Había ‘sentido pesar’ (me·ta·mé·lo·mai) por
haberles tenido que escribir con tanta severidad y como
consecuencia haberles causado dolor, pero dejó de
sentirlo al ver que su reprensión había producido en
ellos tristeza piadosa, una tristeza que les había llevado
a un arrepentimiento sincero (me·tá·noi·a) de su actitud
y proceder incorrectos. Sabía que el dolor que les había
causado había obrado para su bien y no les haría
ningún “daño”. La tristeza que conducía al
arrepentimiento no era algo por lo que ellos tuvieran que
sentir pesar, pues les mantenía en el camino de la
salvación, evitando que reincidieran o apostataran, y les
daba la esperanza de vida eterna. Contrasta esta
tristeza con “la tristeza del mundo [que] produce
muerte”, tristeza que no se deriva de la fe y del amor
que se le tiene a Dios y a la justicia, sino que nace del
fracaso, la decepción, la pérdida, el castigo por el mal y
la vergüenza (compárese con Pr 5:3-14, 22, 23; 25:8-
10), y suele dar lugar a amargura, resentimiento y
envidia, por lo que no conduce a beneficio duradero
alguno, ni a mejoras ni a una esperanza genuina.
(Compárese con Pr 1:24-32; 1Te 4:13, 14.) La tristeza
del mundo se lamenta por las consecuencias
desagradables del pecado, pero no por el pecado en sí
ni por el oprobio que este le ocasiona al nombre de
Dios. (Isa 65:13-15; Jer 6:13-15, 22-26; Rev 18:9-11, 15,
17-19; contrástese con Eze 9:4.)
*** w97 1/12 Jehová, un Dios que está “listo para
perdonar” ***
17. Cuando nuestros pecados perjudican a los demás,
¿qué espera Jehová que hagamos?
17 Aunque no estamos bajo la Ley mosaica, esta nos
permite entender el modo de pensar de Jehová, incluso
en lo que tiene que ver con el perdón. (Colosenses 2:13,
14.) Cuando nuestros pecados hieren o perjudican al
prójimo, a Jehová le complace que hagamos lo que esté
a nuestro alcance por ‘corregir el abuso’. (2 Corintios
7:11.) Esto implica reconocer el pecado, admitir la culpa
y pedir disculpas a la víctima. Luego podemos acudir a
Jehová sobre la base del sacrificio de Jesús a fin de
sentir el alivio de una conciencia limpia y la seguridad de
que Dios nos ha perdonado. (Hebreos 10:21, 22.)
*** w98 15/11 pág. 30 Tito: “colaborador para bien de
ustedes” ***
Aunque a Pablo le había preocupado el
recibimiento que darían a su enviado, Dios ayudó a Tito
a cumplir su comisión. Lo habían recibido con “temor y
temblor” (2 Corintios 7:8-15). En palabras del
comentarista W. D. Thomas, “podemos suponer que sin
atenuar la fuerza de la censura de Pablo, [Tito] suplicó a
los corintios con habilidad y tacto que actuaran; y les
aseguró que al hablarles como lo había hecho, Pablo
solo pensaba en su bienestar espiritual”. Mientras
cumplía con su asignación, Tito llegó a amar a los
cristianos corintios debido a su disposición obediente y a
los cambios positivos que realizaron. La encomiable
actitud de estos había resultado en una fuente de
estímulo para él.
.

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