domingo, 22 de septiembre de 2013

puntos sobresalientes 2corintios 8 a 13

Para el repaso oral: de la Escuela del Ministerio Teocrático de Septiembre y Octubre de 2013
5ª Pregunta.
. ¿Qué podemos hacer para dejarnos llevar por el principio que hallamos en 2 Corintios 9:7?
[23 de sept., g 5/08 pág. 21, recuadro.]
g 5/08 pág. 21 ¿Es la filantropía la respuesta?
[Ilustración y recuadro de la página 21]
“Dios ama al dador alegre”
Estas palabras, recogidas en la Biblia en 2 Corintios 9:7, constituyen un principio rector para los testigos de Jehová. Al donar nuestro tiempo, energías y bienes para el beneficio de nuestros semejantes, seguimos el consejo que dice: ―No amemos de palabra ni con la lengua, sino en hecho y verdad‖ (1 Juan 3:18).
Cuando surge una necesidad, como en el caso de un desastre natural, consideramos un privilegio auxiliar a las víctimas. Por ejemplo, tras el paso de los huracanes Katrina, Rita y Wilma por el sur de Estados Unidos, miles de Testigos acudieron a las zonas damnificadas para colaborar en las obras de asistencia y reconstrucción. Estos voluntarios, supervisados por comités de socorro locales, repararon y restauraron más de cinco mil seiscientas viviendas de sus hermanos espirituales y noventa Salones del Reino, prácticamente todos los que habían sufrido daño.
Los testigos de Jehová no exigimos el diezmo ni pedimos dinero de ninguna otra manera. Nuestra labor se sostiene enteramente por donaciones voluntarias (Mateo 6:3, 4; 2 Corintios 8:12).
Capítulo 8
w96 1/11 pág. 30 ¿Por qué dar a Jehová?
Los siervos de Jehová no suelen pensar que si no son acomodados, sencillamente pueden dejar que otros lleven la carga. Tal actitud pudiera hacer que desatendiéramos este aspecto de la adoración. Según el apóstol Pablo, a pesar de que los cristianos de Macedonia sufrían ―profunda pobreza‖, rogaron que se les concediera el privilegio de dar; y lo que dieron, según testimonia él, estuvo ―más allá de lo que verdaderamente podían hacer‖. (2 Corintios 8:1-4.)
La cuarta razón por la que Jehová ha incorporado el dar a la adoración verdadera es que contribuye a nuestra felicidad. El propio Jesús dijo: ―Hay más felicidad en dar que en recibir‖. (Hechos 20:35.) Así nos hizo Jehová. Esta es, además, otra razón por la que sentimos que, démosle lo que le demos, nunca lograremos mostrarle todo el aprecio de corazón que le tenemos. Felizmente, Jehová no espera de nosotros más allá de nuestras posibilidades. Podemos estar seguros de que se alegra cuando damos con gozo lo que nos es posible. (2 Corintios 8:12; 9:7.)
w02 15/11 pág. 13 párrs. 17-18 Los cristianos nos necesitamos unos a otros
17, 18. a) ¿Por qué organizó Pablo una colecta para los cristianos de Judea? b) ¿Qué efecto tuvieron estas donaciones voluntarias en los cristianos judíos y en los de origen gentil?
17 Sin importar nuestras circunstancias, el amor nos impulsa a ayudar a nuestros hermanos necesitados (Juan 13:34, 35; Santiago 2:14-17). Fue el amor a sus hermanos de Judea lo que motivó a Pablo a organizar una colecta para ellos en las congregaciones de Acaya, Galacia, Macedonia y el distrito de Asia. La persecución, los disturbios civiles y el hambre que afrontaron los discípulos de Jerusalén tal vez fueran la causa de los ―sufrimientos‖, ―tribulaciones‖ y ―el saqueo de sus bienes‖ que menciona Pablo (Hebreos 10:32-34; Hechos 11:27–12:1). Por ello, él supervisó el fondo que se había creado para los cristianos pobres de Judea (1 Corintios 16:1-3; 2 Corintios 8:1-4, 13-15; 9:1, 2, 7).
18 Las donaciones voluntarias para los santos de Judea demostraron que existía un sentimiento de hermandad entre los cristianos judíos y los de origen gentil. Permitieron, además, que estos últimos mostraran su agradecimiento por las riquezas espirituales transmitidas por sus hermanos judíos. Por tanto, hubo un intercambio de bienes materiales y espirituales (Romanos 15:26, 27). Hoy día, las contribuciones para los hermanos necesitados son asimismo voluntarias y están motivadas por el amor (Marcos 12:28-31). A este respecto también nos necesitamos unos a otros, para que haya una igualación y a ‗la persona que tenga poco no le falte‘ (2 Corintios 8:15).
w96 15/12 pág. 18 párr. 15 Se nos enseña a hacer la voluntad de Jehová ***
15. ¿En qué circunstancias puede ponerse a prueba la autenticidad de nuestro amor fraternal?
15 En armonía con el nuevo mandamiento de Jesús, ‗Dios nos enseña a amarnos unos a otros‘. (1 Tesalonicenses 4:9.) Cuando las cosas están tranquilas y marchan bien, puede parecernos que amamos a todos nuestros hermanos. Pero ¿qué sucede cuando surgen diferencias personales o nos ofendemos por lo que otro cristiano hace o dice? En estas ocasiones se pone a prueba la autenticidad de nuestro amor. (Compárese con 2 Corintios 8:8.) ¿Qué nos enseña la Biblia a hacer en tales situaciones? Por una parte, nos indica que
debemos esforzarnos por mostrar amor en el sentido más pleno. (1 Pedro 4:8.) En vez de procurar nuestros propios intereses, enojarnos por deficiencias menores o llevar cuenta del daño, debemos permitir que el amor cubra una multitud de pecados. (1 Corintios 13:5.) Sabemos que esta es la voluntad de Dios, pues es lo que su Palabra enseña.
w97 15/11 págs. 13-14 párrs. 3-4 La fe nos motiva a actuar
3, 4. ¿Qué efecto debe tener la fe en la manera de tratar a los demás?
3 Si tenemos una fe genuina en Dios y en Cristo, no mostraremos favoritismo. (Santiago 2:1-4.) Algunos cristianos a los que Santiago escribió no actuaban con la imparcialidad que se requiere de los cristianos verdaderos. (Romanos 2:11.) Por ello, Santiago pregunta: ―Ustedes no tienen la fe de nuestro Señor Jesucristo, nuestra gloria, con actos de favoritismo, ¿verdad?‖. Se debía recibir bien tanto al incrédulo rico que acudía a una reunión con anillos de oro y ropa espléndida como al no creyente ―pobre con ropa sucia‖; sin embargo, se daba un trato especial a los ricos. Les ofrecían los asientos ―en un lugar excelente‖, mientras que a los no creyentes pobres se les hacía estar de pie o sentarse en el suelo a los pies de otra persona.
4 Jehová proveyó el sacrificio de rescate de Jesucristo tanto para los ricos como para los pobres. (2 Corintios 5:14.) Por lo tanto, si favoreciéramos a los ricos, supondría una desviación de la fe de Cristo, quien ‗se hizo pobre para que nos hiciéramos ricos mediante su pobreza‘. (2 Corintios 8:9.) No evaluemos nunca a la gente de ese modo ni la honremos con el motivo impropio. Dios no es parcial, y si nosotros lo fuéramos, estaríamos ‗dictando fallos inicuos‘. (Job 34:19.) Si deseamos agradar a Dios, no sucumbiremos a la tentación de mostrar favoritismo o de ‗admirar personalidades para nuestro propio provecho‘. (Judas 4, 16.)
w01 1/1 págs. 15-16 párrs. 10-11 ¿Hasta dónde llega nuestro amor?
10, 11. ¿Cómo podemos demostrar nuestro amor a hermanos a los que no conocemos en persona?
10 No obstante, nuestro amor no se limita a los cristianos que conocemos en persona. El apóstol Pedro dijo: ―Tengan amor a toda la asociación de hermanos‖ (1 Pedro 2:17). Amamos a los hermanos porque todos adoran a Jehová Dios. Las épocas de crisis pueden ofrecer la oportunidad de demostrar este amor. Por ejemplo, durante el año de servicio 2000, unas graves inundaciones asolaron Mozambique, y en Angola, numerosas personas se sumieron en la pobreza por culpa de la guerra civil que continúa peleándose en el país. Estos sucesos han afectado a muchos de los 31.725 hermanos de Mozambique y de los 41.222 de Angola. Por ello, los Testigos de la vecina Sudáfrica han enviado grandes cantidades de provisiones para aliviar la angustia de los hermanos de esos países. La buena disposición para donar su ―sobrante‖ a los hermanos necesitados puso de manifiesto su amor (2 Corintios 8:8, 13-15, 24).
11 El amor también se ve cuando los hermanos de muchos países aportan contribuciones para la construcción de Salones del Reino y Salones de Asambleas en naciones menos prósperas. Un ejemplo lo tenemos en las islas Salomón. Pese a los múltiples disturbios que hubo en ellas, la cantidad de publicadores aumentó en un 6%, con un máximo de 1.697. De modo que hicieron planes para construir un Salón de Asambleas. Aunque muchos isleños huían del país, llegaron voluntarios de Australia para colaborar en la construcción. Con el tiempo tuvieron que marcharse, pero no sin antes haber enseñado a los hermanos locales a terminar los cimientos. La estructura de hierro prefabricada se envió desde Australia. La finalización de este magnífico edificio con fines religiosos, en un momento en que muchas obras están abandonadas, constituirá un excelente testimonio del nombre de Jehová y del amor de los hermanos.
w05 1/1 págs. 14-15 párrs. 13-14 Se nos prepara para dar testimonio cabal
13, 14. a) ¿Qué cosas que pudieran distraerlo evitó Jesús? b) ¿Qué logró Jesús pese a su pobreza?
13 Las riquezas tampoco distrajeron a Jesús. Él no fue alguien adinerado; de hecho, ni siquiera poseía una casa. En una ocasión dijo: ―Las zorras tienen cuevas, y las aves del cielo tienen donde posarse, pero el Hijo del hombre no tiene dónde recostar la cabeza‖ (Mateo 8:20). Según la Biblia, su única posesión valiosa al morir era la prenda de vestir sobre la que echaron suertes los soldados romanos (Juan 19:23, 24). Pero ¿puede alguien decir que fracasó en la vida? ¡En absoluto!
14 Jesús logró mucho más de lo que nunca hubiera conseguido el más rico de los filántropos. Pablo señaló: ―Ustedes conocen la bondad inmerecida de nuestro Señor Jesucristo, que, aunque era rico, se hizo pobre por causa de ustedes, para que ustedes se hicieran ricos mediante la pobreza de él‖ (2 Corintios 8:9; Filipenses 2:5-8). Pese a su pobreza, Jesús hizo posible que los humildes tuvieran la oportunidad de gozar de vida eterna en perfección, algo por lo cual le estamos infinitamente agradecidos. Nos alegra muchísimo que recibiera su recompensa por concentrarse en hacer la voluntad de Dios (Salmo 40:8; Hechos 2:32, 33, 36).
w09 15/2 pág. 13 párrs. 15-16 Déjese moldear por las enseñanzas de Jesús
15, 16. a) ¿Qué ejemplo de generosidad dio Jesús? b) ¿Qué significan las palabras de Lucas 6:38?
15 Jesús nos enseñó a ser generosos tanto por sus palabras como por su ejemplo. De hecho, estuvo dispuesto a venir a la Tierra por el bien de la humanidad imperfecta (léase 2 Corintios 8:9). De buena gana dejó atrás su gloria celestial para nacer como hombre y dar su vida por seres humanos pecadores. Gracias a su sacrificio, algunos de ellos obtendrían riquezas en el cielo al convertirse en sus coherederos en el Reino (Rom. 8:16, 17). Y Jesús ciertamente nos animó a ser generosos cuando dijo:
16 “Practiquen el dar, y se les dará. Derramarán en sus regazos una medida excelente, apretada, remecida y rebosante. Porque con la medida con que ustedes miden, se les medirá en cambio.” (Luc. 6:38.) La expresión ―derramarán en sus regazos‖ alude a la costumbre que tenían algunos vendedores de llenar una especie de bolsa que el cliente formaba sujetando con su cinturón el pliegue de su amplia prenda exterior de vestir. Las palabras de Jesús recalcan que nuestros actos espontáneos de generosidad pueden hacer que recibamos a cambio ―una medida excelente‖, quizá cuando más lo necesitemos (Ecl. 11:2).
w99 1/10 pág. 20 párr. 16 Podemos aguantar hasta el fin
16. ¿Cómo nos ayuda la modestia a marcar el ritmo que debemos llevar?
16 En Miqueas 6:8, se nos formula una pregunta que invita a la reflexión: ―¿Qué es lo que Jehová está pidiendo de vuelta de ti sino [...] ser modesto al andar con tu Dios?‖. La modestia implica el reconocimiento de nuestras limitaciones. ¿Limitan nuestro servicio a Dios la mala salud o la edad avanzada? No nos desanimemos. Jehová acepta nuestros esfuerzos y sacrificios ‗según lo que tenemos, no según lo que no tenemos‘ (2 Corintios 8:12; compárese con Lucas 21:1-4).
w01 1/2 pág. 16 párr. 10 ¿Cumplimos con nuestra dedicación?
10. a) ¿Cómo debemos ver nuestra dedicación? b) ¿Cómo ve Jehová el servicio que le rendimos?
10 ¿Cómo vemos nuestra dedicación a Dios para hacer su voluntad? ¿Ocupa el primer lugar en nuestra vida? Independientemente de nuestras circunstancias —seamos jóvenes o viejos, casados o solteros, o estemos sanos o enfermos—, tenemos que luchar por vivir de acuerdo con nuestra dedicación. A una persona su situación quizá le permita servir de ministro de tiempo completo como precursor, voluntario en una sucursal de la Sociedad Watch Tower, misionero o ministro viajante. Por otra parte, algunos padres tal vez estén muy ocupados atendiendo las necesidades físicas y espirituales de su familia. ¿Poseen menos valor a los ojos de Jehová las relativamente pocas horas al mes que dedican estos padres al ministerio, comparadas con las muchas que dedica un siervo de tiempo completo? No. Dios jamás espera de nosotros lo que no tenemos. El apóstol Pablo enunció el siguiente principio: ―Si primero está allí la prontitud, es especialmente acepto según lo que tiene la persona, no según lo que no tiene‖ (2 Corintios 8:12).
w02 15/7 págs. 22-23 párrs. 11-12 Siguen andando en la verdad
11, 12. ¿Cómo han sostenido siempre su predicación quienes andan en la verdad?
11 Quienes conocen la verdad consideran un privilegio dedicar su tiempo, energía y otros recursos a la predicación de las buenas nuevas (Marcos 13:10). La evangelización de los primeros cristianos se sostenía por medio de donaciones voluntarias (2 Corintios 8:12; 9:7). Tertuliano dijo: ―Aunque tenemos una especie de caja, sus ingresos no provienen de cuotas fijas, como si con ello se pusiera un precio a la religión, sino que cada uno, si quiere o si puede, aporta una pequeña cantidad el día señalado de cada mes o cuando quiere. En esto no hay compulsión [u obligación] alguna, sino que las aportaciones son voluntarias‖ (El Apologético, cap. 39).
12 La obra mundial de predicar el Reino que llevan a cabo los testigos de Jehová también se sostiene mediante donaciones voluntarias. Además de los Testigos, muchas personas interesadas que se sienten agradecidas consideran un privilegio apoyar esta obra con sus contribuciones. Una similitud más entre los primeros cristianos y los testigos de Jehová.
w03 1/12 pág. 18 párr. 14 „Mostrémonos agradecidos‟
14. ¿Qué espera Jehová de nuestro servicio?
14 Jehová Dios conoce bien nuestras circunstancias y está al tanto de nuestras limitaciones. Valora los sacrificios, grandes o pequeños, que sus siervos le ofrecen de buena gana. Él no espera que todos demos lo mismo; de hecho, tampoco podemos hacerlo. Al tocar el tema de las dádivas materiales, Pablo dijo a los cristianos corintios: ―Si primero está allí la prontitud, es especialmente acepto según lo que tiene la persona, no según lo que no tiene‖ (2 Corintios 8:12). Este principio se puede aplicar asimismo a nuestro servicio a Dios. Lo que hace que Jehová acepte nuestro servicio no es la cantidad, sino el modo de efectuarlo: con gozo y de toda alma (Salmo 100:1-5; Colosenses 3:23).
w03 15/8 pág. 23 párr. 19 ¿Qué espera Jehová de nosotros?
19. ¿Qué tiene que ver la modestia con nuestras limitaciones?
19 Ser modestos al andar con Dios nos ayuda a tener una opinión realista de nuestras circunstancias, pues la modestia implica el reconocimiento de nuestras limitaciones. La edad avanzada o la mala salud tal vez restrinjan en cierto modo el servicio que podemos rendir a Jehová. No obstante, en lugar de permitir que eso nos desanime, debemos recordar que Dios acepta los esfuerzos y sacrificios ―según lo que tiene la persona, no según lo que no tiene‖ (2 Corintios 8:12). Así es, Jehová espera que le sirvamos de toda alma, al grado que nos lo permitan las circunstancias (Colosenses 3:23). Cuando, de manera fervorosa y celosa, hacemos todo lo que podemos en su servicio, recibimos abundantes bendiciones de parte de Dios (Proverbios 10:22).
w08 15/1 pág. 6 párrs. 12-13 “Sigue vigilando el ministerio que aceptaste en el Señor”
12, 13. ¿A qué dificultades se enfrentan algunos cristianos y cómo han intentado vencerlas?
12 Otra de las razones por las que pudiéramos perder el entusiasmo es que la gente sea indiferente al mensaje del Reino o casi nunca esté en su casa. ¿Qué podemos hacer si pasa esto en nuestro territorio? Podemos armarnos de valor y dar más testimonio informal. Además, tal vez tengamos que hacer algunos cambios en nuestro horario de predicación o concentrar nuestros esfuerzos en los lugares donde encontremos a más personas (compárese con Juan 4:7-15; Hechos 16:13; 17:17).
13 Otras dificultades a las que muchos se enfrentan son la vejez y la mala salud, las cuales limitan su participación en la obra de predicar. Si a usted le sucede así, no se desanime. Jehová conoce muy bien sus limitaciones y valora mucho todo lo que puede hacer (léase 2 Corintios 8:12). Sin importar cuál sea el problema que encare —oposición, indiferencia al mensaje o mala salud—, haga todo lo posible dentro de las circunstancias por dar a conocer las buenas nuevas (Pro. 3:27; compárese con Marcos 12:41-44).
w10 15/12 pág. 22 párr. 12 Cantemos a Jehová
12. ¿Cómo demostramos aprecio por los cánticos del Reino?
12 Dado que la música ocupa un lugar primordial en la religión verdadera, deberíamos preguntarnos: ―¿Demuestro el debido aprecio por los cánticos? ¿Hago todo lo posible por llegar a tiempo a las reuniones y asambleas a fin de participar junto con mis hermanos en el cántico de apertura? ¿Canto con ganas? ¿Cómo ve mi familia los cánticos que se entonan entre la Escuela del Ministerio Teocrático y la Reunión de Servicio, así como entre el discurso público y el Estudio de La Atalaya? ¿Les enseño a mis hijos que esos cánticos no son un intermedio ni una ocasión para dejar los asientos por razones triviales, como estirar las piernas?‖. Jamás olvidemos que el canto es parte de nuestra adoración. Da igual que uno sea un ―perito‖ o tan solo un ―aprendiz‖. Todos tenemos la oportunidad y el deber de unir nuestras voces para alabar a Jehová (compárese con 2 Corintios 8:12).
w12 1/12 pág. 5 Tiempo de dar regalos
“Si primero está allí la prontitud, es especialmente acepto según lo que tiene la persona, no según lo que no tiene.” (2 Corintios 8:12.) Dios no quiere que sus siervos se endeuden por comprar regalos costosos. Para él, aquello que la persona da ―según lo que tiene‖, es algo más que aceptable: es algo “especialmente acepto‖. ¡Qué diferente al mensaje de ―compre ahora y pague después‖ que se escucha durante estas fiestas!
w03 15/7 págs. 19-20 párr. 17 ¿Cómo debemos ver al prójimo a medida que se acerca el día de Jehová?
17. ¿Cómo podemos estimular a los misioneros y otros hermanos que sirven en el extranjero?
17 Millones de personas aún no han oído el mensaje del Reino. Aparte de nuestra predicación, ¿podemos interesarnos por tales personas sin siquiera salir de casa? Pues bien, ¿conocemos misioneros u otros siervos de tiempo completo que sirvan en el extranjero? Si así es, quizá podamos escribirles para hacerles saber cuánto apreciamos su labor. ¿Cómo beneficiará eso a la gente en general? Muy sencillo: nuestras cartas de estímulo y encomio fortalecerán a los misioneros para que permanezcan en su asignación y ayuden a muchas más personas a conocer la verdad (Jueces 11:40). También podemos orar por ellos y por quienes tienen hambre de la verdad en otros países (Efesios 6:18-20). Además, demostramos nuestro interés cuando apoyamos con donaciones monetarias la obra mundial de los testigos de Jehová (2 Corintios 8:13, 14; 9:6, 7).
w99 15/6 págs. 12-13 ¿Deberíamos ser de mentalidad más abierta?
Si pensamos en las urgentes necesidades que tienen nuestros hermanos en nuestra congregación y en todo el mundo, veremos mejor cómo ayudarles. Cuando los que están en condición de hacerlo comparten generosamente lo que tienen con otros, se produce una igualación. Así cuidamos de todos nuestros hermanos que padecen necesidad. Un anciano cristiano lo expresó de esta manera: ―Si hay hermanos con carencias, los de otra parte del mundo acudirán en su ayuda. Si a estos no les es posible ayudar, entonces los hermanos de algún
otro lugar lo harán. De esta forma se satisfacen las necesidades de nuestros hermanos a nivel mundial. Nuestra hermandad internacional es verdaderamente maravillosa‖ (2 Corintios 8:13-15; 1 Pedro 2:17).
w96 15/10 pág. 20 párrs. 1-2 Padre y anciano. Cómo cumplir con ambos papeles
1, 2. a) En el siglo I, ¿cómo sirvieron a los hermanos los superintendentes solteros y los superintendentes casados sin hijos? b) ¿De qué manera son Áquila y Priscila un ejemplo para muchos matrimonios hoy día?
LOS superintendentes de la congregación cristiana primitiva podían ser solteros, casados sin hijos o padres de familia con hijos. Sin duda, algunos de aquellos cristianos siguieron el consejo del apóstol Pablo en el capítulo 7 de su primera carta a los Corintios y eligieron vivir célibes. Jesús había dicho: ―Hay eunucos que a sí mismos se han hecho eunucos por causa del reino de los cielos‖. (Mateo 19:12.) Estos solteros, como Pablo y quizás algunos de sus compañeros itinerantes, gozaban de libertad para viajar y ayudar a los hermanos.
2 La Biblia no dice si Bernabé, Marcos, Silas, Lucas, Timoteo y Tito eran solteros. De ser casados, sus obligaciones familiares por lo visto les dejaban suficiente margen para viajar extensamente en diversas misiones. (Hechos 13:2; 15:39-41; 2 Corintios 8:16, 17; 2 Timoteo 4:9-11; Tito 1:5.) Pudiera ser que fueran acompañados de sus mujeres, como Pedro y ―los demás apóstoles‖, quienes, al parecer, llevaban consigo a sus esposas cuando viajaban de un lugar a otro. (1 Corintios 9:5.) Un ejemplo de un matrimonio que estuvo dispuesto a mudarse es el de Áquila y Priscila. Ambos acompañaron a Pablo desde Corinto hasta Éfeso, luego marcharon a Roma y después volvieron a Éfeso. La Biblia no precisa si tenían hijos. Su servicio devoto a los hermanos les ganó la gratitud de ―todas las congregaciones de las naciones‖. (Romanos 16:3-5; Hechos 18:2, 18; 2 Timoteo 4:19.) De seguro, en la actualidad existen parejas que, como Áquila y Priscila, podrían servir a otras congregaciones, quizás mudándose a zonas donde hay más necesidad.
Capítulo 9
w02 15/11 pág. 13 párrs. 17-18 Los cristianos nos necesitamos unos a otros
17, 18. a) ¿Por qué organizó Pablo una colecta para los cristianos de Judea? b) ¿Qué efecto tuvieron estas donaciones voluntarias en los cristianos judíos y en los de origen gentil?
17 Sin importar nuestras circunstancias, el amor nos impulsa a ayudar a nuestros hermanos necesitados (Juan 13:34, 35; Santiago 2:14-17). Fue el amor a sus hermanos de Judea lo que motivó a Pablo a organizar una colecta para ellos en las congregaciones de Acaya, Galacia, Macedonia y el distrito de Asia. La persecución, los disturbios civiles y el hambre que afrontaron los discípulos de Jerusalén tal vez fueran la causa de los ―sufrimientos‖, ―tribulaciones‖ y ―el saqueo de sus bienes‖ que menciona Pablo (Hebreos 10:32-34; Hechos 11:27–12:1). Por ello, él supervisó el fondo que se había creado para los cristianos pobres de Judea (1 Corintios 16:1-3; 2 Corintios 8:1-4, 13-15; 9:1, 2, 7).
18 Las donaciones voluntarias para los santos de Judea demostraron que existía un sentimiento de hermandad entre los cristianos judíos y los de origen gentil. Permitieron, además, que estos últimos mostraran su agradecimiento por las riquezas espirituales transmitidas por sus hermanos judíos. Por tanto, hubo un intercambio de bienes materiales y espirituales (Romanos 15:26, 27). Hoy día, las contribuciones para los hermanos necesitados son asimismo voluntarias y están motivadas por el amor (Marcos 12:28-31). A este respecto también nos necesitamos unos a otros, para que haya una igualación y a ‗la persona que tenga poco no le falte‘ (2 Corintios 8:15).
w02 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Por qué no es el diezmo un requisito para los cristianos?
Bajo la Ley entregada al antiguo Israel, el diezmo servía para apoyar a la tribu de Leví y atender a los necesitados (Levítico 27:30; Deuteronomio 14:28, 29). La muerte expiatoria de Jesús abolió la Ley y, con ella, el requisito del diezmo (Efesios 2:13-15). En la congregación primitiva, la norma era que cada cristiano hiciera una donación según sus posibilidades y según hubiera resuelto en el corazón (2 Corintios 9:5, 7).—1/12, páginas 4-6.
w04 1/6 pág. 19 párr. 22 Dichosos los que dan gloria a Dios
22. a) ¿De qué otras maneras glorificamos a Dios? b) ¿Qué maravilloso futuro nos aguarda?
22 Recordemos, no obstante, que la predicación es tan solo uno de los medios de glorificar a Dios. Alegramos el corazón de Jehová cuando nuestra conducta y apariencia son ejemplares en nuestro trabajo, en la escuela y en el hogar (Proverbios 27:11). Proverbios 28:20 promete: ―El hombre de actos fieles recibirá muchas bendiciones‖. Por lo tanto, ‗sembremos liberalmente‘ en nuestro servicio a Dios, conscientes de que recibiremos abundantes bendiciones (2 Corintios 9:6). Si así lo hacemos, tendremos el maravilloso privilegio de estar vivos cuando ―toda cosa que respira‖ le dé a Jehová la gloria que tanto merece (Salmo 150:6).
w09 15/1 pág. 10 párrs. 13-14 La obra de hacer discípulos produce gran felicidad
13, 14. ¿Qué podríamos hacer para disfrutar más de nuestro ministerio?
13 En zonas donde la gente es bastante indiferente al mensaje bíblico, muchos publicadores han encontrado maneras de seguir disfrutando de su ministerio. ¿Qué han hecho? Han decidido aprender otro idioma. Una pareja de más de 60 años de edad descubrió que en su territorio vivían miles de estudiantes chinos con sus familias. ―Pensamos que sería una buena idea aprender su idioma —explica el esposo—. Teníamos que estudiar todos los días, pero valió la pena, pues logramos empezar muchos estudios bíblicos.‖
14 Aun si no nos es posible aprender otro idioma, podemos usar el folleto Buenas nuevas para gente de todas las naciones cuando nos encontramos con alguien que no habla nuestro idioma. Además, es posible conseguir publicaciones en los idiomas de la gente a la que le predicamos. Claro, comunicarse con alguien que tiene una cultura y una lengua diferentes a las nuestras exige un mayor esfuerzo de nuestra parte. Pero nunca olvidemos este principio bíblico: ―El que siembra liberalmente, liberalmente también segará‖ (2 Cor. 9:6).
w95 1/4 págs. 17-18 párr. 9 Cómo incitarnos al amor y a las obras excelentes
9. a) ¿Qué métodos de incitar a otras personas debemos evitar, y por qué? b) ¿Qué debe motivarnos a dar de nosotros en el servicio de Jehová?
9 Sin embargo, cuídese de no incitar a otros de manera impropia. Por ejemplo, puede que sin darnos cuenta los hagamos sentir culpables de no hacer más. Tal vez los avergoncemos sin querer al compararlos desfavorablemente con quienes participan a mayor grado en las actividades cristianas, o quizás hasta establezcamos normas rígidas y menospreciemos a los que no las alcanzan. Estos métodos podrían impulsar a algunos a actuar por algún tiempo; sin embargo, Pablo no escribió ‗incítense a la culpabilidad y a las obras excelentes‘. No, más bien debemos incitarnos al amor; entonces las obras serán la consecuencia de una buena motivación. A nadie debería motivarlo principalmente lo que puedan pensar los demás de la congregación si defraudamos sus expectativas. (Compárese con 2 Corintios 9:6, 7.)
w02 15/1 pág. 20 párrs. 24-25 Sigamos desplegando bondad
24, 25. ¿De qué maneras hacemos el bien en la congregación, y de qué podemos estar seguros si seguimos desplegando bondad?
24 No subestimemos jamás los beneficios de la bondad. Seguiremos manifestando esta cualidad al apoyar a la congregación cristiana y hacer lo que esté en nuestra mano para cuidar sus intereses y bienestar. No hay duda de que hacemos el bien cuando asistimos con regularidad a las reuniones y participamos en ellas. Nuestra misma presencia estimula a los hermanos, y los comentarios bien preparados los fortalecen espiritualmente. También hacemos el bien cuando empleamos nuestros recursos para mantener el Salón del Reino y ayudamos a cuidarlo (2 Reyes 22:3-7; 2 Corintios 9:6, 7). De hecho, ―mientras tengamos tiempo favorable para ello, obremos lo que es bueno para con todos, pero especialmente para con los que están relacionados con nosotros en la fe‖ (Gálatas 6:10).
25 No es posible prever toda situación que requiera que actuemos con bondad. Por eso, cuando afrontemos nuevas dificultades, busquemos esclarecimiento en las Escrituras, pidamos a Jehová espíritu santo y hagamos lo posible por llevar a cabo su buena y perfecta voluntad (Romanos 2:9, 10; 12:2). Podemos estar seguros de que Jehová nos colmará de bendiciones si seguimos desplegando bondad.
g03 8/1 pág. 27 ¿Deben ser pobres los cristianos?
Los cristianos acomodados pueden protegerse de estos peligros siendo ―ricos en obras excelentes‖. Entre dichas obras está el ser ―liberales, listos para compartir‖, es decir, el dar generosamente a los necesitados (1 Timoteo 6:18). Por otro lado, tanto los cristianos ricos como los pobres pueden emplear parte de sus recursos para apoyar la difusión de las buenas nuevas del Reino de Dios, una labor de primordial importancia para los cristianos verdaderos de hoy en día. Su generosidad revela que tienen una actitud apropiada con respecto a los bienes materiales. Además, esta cualidad les granjea el cariño de Jehová Dios y Jesucristo, quienes aman a los dadores alegres (Mateo 24:14; Lucas 16:9; 2 Corintios 9:7).
g 12/10 págs. 7-8 El verdadero origen de la Navidad
Lo que dice la Biblia. La alegría y la generosidad caracterizan a la adoración verdadera. La Biblia invita: ―Estén gozosos, ustedes los justos; y clamen gozosamente‖ (Salmo 32:11). Ese tipo de gozo suele estar relacionado con la generosidad (Proverbios 11:25). Jesucristo aseguró: ―Hay más felicidad en dar que en recibir‖ (Hechos 20:35). Y exhortó: ―Practiquen el dar‖, o lo que es lo mismo, hagan que dar sea una acción habitual en su vida (Lucas 6:38).
Dar de esa forma es muy diferente de hacerlo por obligación o como parte de un rito, tal vez por una costumbre social. La Biblia describe el auténtico espíritu de generosidad en estos términos: ―Cada uno debe decidir en su corazón cuánto dar; y no den de mala gana ni bajo presión, ‗porque Dios ama a la persona que da
con alegría‘‖ (2 Corintios 9:7, Nueva Traducción Viviente). Quienes siguen estos excelentes principios bíblicos dan porque su corazón generoso los motiva a hacerlo, sea cual sea la época del año. No hay duda de que esa forma de dar cuenta con la bendición de Dios y nunca resulta una carga.
w95 1/12 pág. 29 “¿De dónde sale el dinero?”
En estos casos es patente que no hubo ningún tipo de coacción. Toda donación era estrictamente ‗voluntaria‘ y se hacía ―con corazón completo‖. Jehová no habría estado satisfecho con menos. De igual modo, cuando surgió la oportunidad de contribuir dinero para socorrer a algunos cristianos necesitados, el apóstol Pablo indicó que no debía ser ―como algo sacado por fuerza‖, y luego agregó: ―Que cada uno haga tal como lo ha resuelto en su corazón, no de mala gana ni como obligado, porque Dios ama al dador alegre‖. (2 Corintios 9:5, 7.)
w95 1/12 pág. 19 párrs. 18-19 Jehová da poder al cansado
18, 19. a) ¿Cómo puede el anciano que escucha con presteza evitar agobiar aún más a una persona cansada? b) ¿Cuál es el resultado de que los ancianos muestren “sentimientos como compañeros”?
18 Ancianos, el que ustedes escuchen con presteza les ayudará a no agobiar aún más sin querer a los que están cansados. Por ejemplo, si un hermano o hermana no ha estado presente en algunas reuniones o ha disminuido su actividad en el ministerio del campo, ¿necesita realmente consejo en cuanto a hacer más en el ministerio o respecto a asistir con más regularidad a las reuniones? Pudiera ser. Pero ¿conoce usted todas sus circunstancias? ¿Ha empeorado la salud de la persona? ¿Han cambiado sus responsabilidades familiares recientemente? ¿Existen otras circunstancias o presiones que la agobian? Recuerde que a lo mejor la persona se siente ya muy culpable por no poder hacer más.
19 ¿Cómo, entonces, puede usted ayudar al hermano o hermana? Antes de llegar a conclusiones y ofrecer consejo, ¡escuche! (Proverbios 18:13.) Con discernimiento, haga preguntas para ‗sacar‘ lo que la persona siente en el corazón. (Proverbios 20:5.) No pase por alto esos sentimientos; por el contrario, téngalos muy en cuenta. A la persona cansada quizá se la tenga que tranquilizar asegurándole que Jehová se interesa por nosotros y comprende que a veces nuestras circunstancias limitan lo que podemos hacer. (1 Pedro 5:7.) Cuando los ancianos muestran estos ―sentimientos como compañeros‖, los cansados ‗hallan refrigerio para sus almas‘. (1 Pedro 3:8; Mateo 11:28-30.) En tal caso no es necesario decirles que hagan más, pues su corazón los impulsa a hacer todo lo que razonablemente pueden en el servicio a Jehová. (Compárese con 2 Corintios 8:12; 9:7.)
w98 15/11 pág. 12 párr. 9 Los primeros pasos en nuestro andar con Dios
9. ¿Por qué dedican las personas su vida a Jehová?
9 Jehová Dios jamás presiona ni coacciona a nadie para que se dedique a él (compárese con 2 Corintios 9:7). Tampoco espera que nadie le dedique su vida como fruto de una emoción pasajera. La persona debe ser un discípulo antes de bautizarse, lo cual exige un esfuerzo concienzudo por adquirir conocimiento (Mateo 28:19, 20). Pablo suplicó a quienes ya estaban bautizados que ―[presentaran] sus cuerpos como sacrificio vivo, santo, acepto a Dios, un servicio sagrado con su facultad de raciocinio‖ (Romanos 12:1). Mediante un empleo similar de la facultad de raciocinio nos dedicamos a Jehová Dios. Tras aprender lo que ello implica y pensarlo detenidamente, dedicamos la vida a Dios con gozo y de buena gana (Salmo 110:3).
w98 1/6 pág. 11 párr. 9 „Sigan andando en unión con Cristo‟
9. a) ¿Qué metas prácticas podríamos 9 ponernos para imitar a Cristo en nuestro ministerio? b) ¿Cómo sabemos que Jehová quiere que disfrutemos de nuestro ministerio?
9 Jesús nos encomendó la predicación y la enseñanza de las buenas nuevas (Mateo 24:14; 28:19, 20). Él dio el ejemplo perfecto, pues predicó con denuedo y eficiencia. Es evidente que nunca podremos hacerlo como él. Sin embargo, el apóstol Pedro coloca esta meta ante nosotros: ―Santifiquen al Cristo como Señor en su corazón, siempre listos para presentar una defensa ante todo el que les exija razón de la esperanza que hay en ustedes, pero haciéndolo junto con genio apacible y profundo respeto‖ (1 Pedro 3:15). Si piensa que no está ‗siempre listo para presentar una defensa‘, no pierda la esperanza. Póngase metas razonables que le permitan acercarse progresivamente a ese modelo. La preparación por anticipado puede ayudarle a variar sus presentaciones o a incluir en ellas uno o dos textos bíblicos. Puede fijarse la meta de distribuir más publicaciones bíblicas, hacer más revisitas o empezar un estudio bíblico. El acento no debe ponerse estrictamente en la cantidad, como el número de horas, colocaciones o estudios, sino en la calidad. Ponerse metas razonables y esforzarse por alcanzarlas contribuirá al gozo de nuestro ministerio. Eso es lo que Jehová desea: que le sirvamos ―con regocijo‖ (Salmo 100:2; compárese con 2 Corintios 9:7).
w98 15/3 pág. 14 párr. 11 La dedicación y la libertad de elección
11. ¿Con qué capacidad se creó al hombre, y cómo debe utilizarse?
11 Dios creó a los seres humanos para que tuvieran en gran estima la libertad. Les concedió libre albedrío. El primer matrimonio humano se valió de su libertad de elección. No obstante, con imprudencia y falta de amor, tomaron una decisión que los llevó al desastre a ellos y a su prole. De todas formas, este incidente demuestra con claridad que Jehová nunca obliga a las criaturas inteligentes a emprender un derrotero contrario a sus
motivos o deseos internos. Y ya que ―Dios ama al dador alegre‖, la única dedicación que él acepta es la que se basa en el amor, la que se hace por voluntad propia y con alegría, que se fundamenta en la libertad de elección (2 Corintios 9:7). Toda otra clase de dedicación es inaceptable.
w99 1/11 págs. 17-19 párrs. 14-16 Beneficios de amar la Palabra de Dios
14-16. ¿Qué fruto producen los que aman la Palabra de Dios, según la oración de Pablo?
14 Pablo muestra así que conseguir conocimiento de la Biblia no es un fin en sí mismo, sino que el amor a la Palabra de Dios debe motivarnos a ‗andar de una manera digna de Jehová‘ al ‗llevar fruto en toda buena obra‘. ¿Qué buenas obras? La predicación de las buenas nuevas del Reino es la principal tarea que se ha encomendado a los cristianos en estos últimos días (Marcos 13:10). Además, los que aman la Palabra de Dios hacen todo lo posible por apoyar económicamente esta obra de manera regular. Lo consideran un privilegio, pues saben que ―Dios ama al dador alegre‖ (2 Corintios 9:7). Sus contribuciones se utilizan para sufragar los gastos de funcionamiento de más de cien complejos de Betel, desde los que se dirige la actividad de la predicación del Reino y en algunos de los cuales se imprimen Biblias y publicaciones bíblicas. Esas contribuciones también ayudan a sufragar los gastos de grandes asambleas cristianas y de los superintendentes viajantes, misioneros y otros evangelizadores de tiempo completo.
15 Otras buenas obras tienen que ver con la construcción y mantenimiento de los centros que se usan para la adoración verdadera. El amor a la Palabra de Dios motiva a Sus siervos a no descuidar los Salones de Asambleas ni los Salones del Reino (compárese con Nehemías 10:39). Dado que el nombre de Dios aparece en la fachada de estos edificios, es muy importante que se mantengan limpios y atractivos tanto por dentro como por fuera, y que la conducta de los que asisten a ellos sea irreprochable (2 Corintios 6:3). A algunos cristianos les es posible hacer aún más. El amor a la Palabra de Dios los motiva a viajar largas distancias a fin de participar en la construcción de nuevos lugares de culto en zonas del mundo donde se les necesita debido a la falta de medios o de especialistas (2 Corintios 8:14).
16 ‗Llevar fruto en toda buena obra‘ también significa atender las obligaciones familiares e interesarse por los compañeros cristianos. El amor a la Palabra de Dios hace que seamos sensibles a las necesidades de ―los que están relacionados con nosotros en la fe‖ y que ‗practiquemos devoción piadosa en nuestra propia casa‘ (Gálatas 6:10; 1 Timoteo 5:4, 8). A este respecto, es una buena obra visitar a los enfermos y consolar a los que están de duelo. También efectúan una obra excelente los ancianos de las congregaciones y los Comités de Enlace con los Hospitales que ayudan a quienes se enfrentan a situaciones médicas delicadas (Hechos 15:29). Luego están los muchos desastres, algunos de ellos naturales y otros causados por la insensatez humana. Con la ayuda del espíritu de Dios, los testigos de Jehová se han labrado una buena reputación en muchas partes de la Tierra al socorrer con prontitud a sus hermanos en la fe y otras víctimas de catástrofes y accidentes. Todo ello es parte del buen fruto que manifiestan los que aman la Palabra de Dios.
w99 1/6 págs. 15-16 párr. 7 Valoremos las “dádivas en hombres”
7. ¿Qué reconocen los ancianos humildes sobre su papel en la congregación, y qué confianza tienen en sus colaboradores?
7 Las ―dádivas en hombres‖ tienen la misma responsabilidad hoy. Son ‗colaboradores para nuestro gozo‘. Los ancianos humildes reconocen que no les toca a ellos decidir cuánto pueden hacer los demás en el servicio a Dios. Saben que aun cuando pueden animar a sus hermanos a ampliar o a mejorar su ministerio, el servicio a Dios debe emanar de un corazón dispuesto (compárese con 2 Corintios 9:7). Entienden que si sus colaboradores tienen gozo, harán todo lo que puedan. Así pues, su deseo sincero es ayudar a los hermanos a ‗servir a Jehová con regocijo‘ (Salmo 100:2).
w02 1/11 pág. 30 El apoyo a la adoración verdadera: pasado y presente Características de las donaciones voluntarias
En sus cartas a los corintios, el apóstol Pablo mencionó tres características importantes de las donaciones voluntarias. 1) Dio las siguientes instrucciones sobre cómo hacer una colecta: ―Cada primer día de la semana, que cada uno de ustedes en su propia casa ponga algo aparte en reserva‖ (1 Corintios 16:2a). Así pues, las donaciones deben planificarse con antelación y aportarse sistemáticamente. 2) Pablo añadió que debían ser ―conforme a sus ingresos‖ (1 Corintios 16:2b, Nueva Versión Internacional). En otras palabras, quien desee aportar una donación voluntaria puede hacerlo proporcionalmente. Aunque un cristiano gane poco dinero, Jehová valora su pequeña aportación (Lucas 21:1-4). 3) El apóstol también señaló: ―Que cada uno haga tal como lo ha resuelto en su corazón, no de mala gana ni como obligado, porque Dios ama al dador alegre‖ (2 Corintios 9:7). En efecto, los cristianos sinceros dan de corazón, alegremente.
w04 15/12 pág. 6 ¿Cómo debemos recordar a Jesucristo?¿Desaprueba la Biblia los banquetes y la costumbre de dar regalos?
Dar regalos
La Biblia aprueba la práctica de dar regalos, pues a Jehová mismo se le llama el Dador de ―toda dádiva buena y todo don perfecto‖ (Santiago 1:17). Jesús señaló que los buenos padres dan regalos a sus hijos (Lucas 11:11-13). Los amigos y familiares de Job le entregaron obsequios cuando recobró su salud (Job 42:11). No fue necesario entregarlos en un día festivo señalado; les nació del corazón (2 Corintios 9:7).
w07 15/9 pág. 30 párrs. 18-19 ¿De qué maneras practicamos la misericordia? ***
18, 19. ¿Por qué debemos esforzarnos por darle a la misericordia un lugar cada vez más destacado en nuestra vida?
18 Jesús dijo: ―Den como dádivas de misericordia las cosas que están dentro [de ustedes]‖ (Lucas 11:41). Para que una buena acción sea realmente misericordiosa, tiene que proceder de nuestro interior, de un corazón lleno de amor y ganas de ayudar (2 Corintios 9:7). En este mundo, donde priman la rudeza, el egoísmo y la indiferencia ante los problemas y el dolor del prójimo, ¡qué gusto da ver que se lleva a la práctica la misericordia cristiana!
19 Así pues, esforcémonos por darle a la misericordia un lugar cada vez más destacado en nuestro diario vivir. Cuanto mejor lo hagamos, más nos pareceremos a Dios, lo que nos permitirá disfrutar de una vida llena de sentido y satisfacción (Mateo 5:7).
w09 15/10 págs. 16-17 párrs. 17-18 “Ustedes son mis amigos”
16, 17. ¿Cómo podemos demostrar que somos amigos de los hermanos de Cristo?
17 Una segunda forma es apoyar económicamente la predicación. Jesús les dijo a sus discípulos que usaran ―las riquezas injustas‖ para hacer amigos (Luc. 16:9). Esto no quiere decir que se pueda comprar la amistad de Jesús o la de Jehová. Lo que quiere decir es que emplear nuestros recursos económicos para apoyar la obra del Reino es una buena manera de demostrar nuestro amor y amistad, ―no [...] de palabra ni con la lengua, sino en hecho y verdad‖ (1 Juan 3:16-18). Por ejemplo, utilizamos nuestros recursos al predicar las buenas nuevas. También hacemos donaciones para la obra mundial de predicación y para la construcción y el mantenimiento de las instalaciones en las que nos reunimos. Sean grandes o pequeñas nuestras donaciones, Jehová y Jesús agradecen muchísimo que contribuyamos con alegría (2 Cor. 9:7).
18 Una tercera manera de demostrar que somos amigos de Jesús es aceptando de buena gana la dirección de los superintendentes. Estos hombres han sido nombrados por espíritu santo bajo la supervisión de Cristo (Efe. 5:23). El apóstol Pablo escribió: ―Sean obedientes a los que llevan la delantera entre ustedes, y sean sumisos‖ (Heb. 13:17). Sin embargo, puede haber ocasiones en que se nos haga difícil seguir la guía que los ancianos nos dan basándose en la Biblia. Como vemos sus defectos, podríamos restarles validez a sus consejos. Pero aunque son imperfectos, Cristo, que es Cabeza de la congregación, se complace en emplearlos. Por esta razón, la manera en que respondemos a la autoridad de ellos influye directamente en nuestra amistad con Jesús. Si en vez de concentrarnos en los defectos de los ancianos, seguimos de buena gana su guía, demostraremos que amamos a Jesús.
w09 15/3 págs. 25-26 párr. 6 Los justos alabarán a Dios para siempre
6. ¿Qué bendiciones recibe el hombre que se describe en el Salmo 112?
6 “Feliz es el hombre que teme a Jehová, en cuyos mandamientos se ha deleitado muchísimo. Poderosa en la tierra llegará a ser su prole. En cuanto a la generación de los rectos, será bendecida.” (Sal. 112:1, 2.) Observemos que el salmista menciona primero a un solo hombre y luego cambia al plural al referirse a ―los rectos‖ en la última parte del versículo 2. Esto parece indicar que el Salmo 112 habla de un grupo formado por muchos individuos. De hecho, es de interés que el apóstol Pablo aplicara por inspiración las palabras de Salmo 112:9 a los cristianos del siglo primero (léase 2 Corintios 9:8, 9). ¡Qué bien describe este salmo cómo pueden ser felices los seguidores de Cristo de hoy día!
w00 15/11 págs. 11-12 párrs. 9-10 Los cristianos somos felices al prestar servicio
9, 10. ¿Cuáles son algunos aspectos del servicio público de los cristianos?
9 Ningún ser humano efectúa un servicio público tan excelso como el de Jesús. No obstante, cuando los cristianos ungidos reciben su recompensa en el cielo, ocupan un puesto junto a él y colaboran en su servicio público como reyes y sacerdotes celestiales (Revelación 20:6; 22:1-5). Sin embargo, los cristianos también prestan servicio público en la Tierra, lo cual les causa mucho gozo. Por ejemplo, cuando escaseaban los alimentos en Palestina, el apóstol Pablo llevó consigo los donativos que habían hecho los hermanos de Europa para paliar los apuros de los cristianos judíos que vivían en Judea. Tales medidas constituían un servicio público
(Romanos 15:27; 2 Corintios 9:12). En la actualidad, los cristianos se complacen en realizar un servicio similar, al ayudar con prontitud a los hermanos afligidos por catástrofes naturales u otras desgracias (Proverbios 14:21).
10 Pablo hizo mención de otro servicio público cuando escribió: ―Aun si yo estoy siendo derramado como libación sobre el sacrificio y servicio público a los cuales los ha conducido la fe, me alegro y me regocijo con todos ustedes‖ (Filipenses 2:17). Sus arduas labores a favor de los filipenses constituían un servicio público desempeñado con amor y diligencia. Hoy también existe un servicio público semejante, realizado especialmente por los cristianos ungidos, quienes forman ―el esclavo fiel y discreto‖, que brinda a su debido tiempo el alimento espiritual (Mateo 24:45-47). Son además, como colectividad, ―un sacerdocio santo‖ encargado de ―ofrecer sacrificios espirituales aceptos a Dios mediante Jesucristo‖ y declarar ―en público las excelencias de aquel que los llamó de la oscuridad a su luz maravillosa‖ (1 Pedro 2:5, 9). Como Pablo, se regocijan por tener tales privilegios, aunque impliquen ‗derramarse‘ en el cumplimiento de sus deberes. Y sus compañeros de las ―otras ovejas‖ se les unen y los apoyan en la obra de anunciar a la humanidad quién es Jehová y cuáles son sus propósitos (Juan 10:16; Mateo 24:14). ¡Qué grandioso servicio es este y cuánto alborozo les produce! (Salmo 107:21, 22.)
Capítulo 10
w07 15/7 pág. 23 párr. 15 ¿Seguiremos “andando por espíritu”?
15. ¿Cómo se manifiestan la benignidad y la bondad, y quiénes demuestran estas cualidades?
15 La benignidad y la bondad, cualidades muy relacionadas, se manifiestan cuando nos interesamos en los demás y les hacemos el bien con nuestras palabras y acciones. Tanto Jehová como su Hijo son bondadosos (Romanos 2:4; 2 Corintios 10:1). Y a los siervos de Dios y de Cristo se nos exhorta a serlo también (Miqueas 6:8; Colosenses 3:12). Hasta personas que no tienen una relación estrecha con Dios son capaces de manifestar ―extraordinaria bondad humana‖ (Hechos 27:3; 28:2). Por lo tanto, es de esperar que quienes ‗andamos por espíritu‘ seamos bondadosos.
w07 1/7 págs. 29-30 párr. 11 “Sigue venciendo el mal con el bien”
11. En los países donde está proscrita la obra del Reino, ¿a quién recurren los cristianos para resistir el mal, y qué hacen para vencer el mal con el bien?
11 La oposición que sufren los cristianos puede ser muy violenta. En algunos países, los enemigos de la adoración verdadera constituyen una fuerza abrumadora. Humanamente hablando, nuestros hermanos no tienen ninguna posibilidad ante sus feroces ataques. No obstante, estos Testigos confían en que ―Dios mismo peleará por [ellos]‖. Todos los cristianos perseguidos por su fe saben por experiencia que Jehová contesta sus oraciones y frustra los planes de los enemigos, por poderosos que sean. Aun si la obra del Reino está proscrita en su país, se las ingenian para seguir predicando las buenas nuevas. Antes vimos que, en la antigüedad, los trabajadores de Jerusalén tuvieron que hacer cambios. Hoy, a fin de seguir predicando, los testigos de Jehová que son perseguidos también tienen que hacer cambios, aunque es obvio que nunca recurren a las armas (2 Corintios 10:4). No dejan de predicar ni siquiera ante las amenazas de agresión (1 Pedro 4:16). Al contrario, estos valientes hermanos siguen ―venciendo el mal con el bien‖.
w00 1/8 pág. 18 párr. 15 “La sabiduría está con los modestos”
15. ¿De qué maneras prácticas podemos demostrar buen juicio en la predicación?
15 Nosotros también deberíamos cumplir nuestra comisión con modestia. Gedeón fue discreto y procuró no encolerizar innecesariamente a sus opositores. De igual modo, debemos ser modestos y discretos cuando hablamos a otras personas en la predicación. Es cierto que participamos en una guerra espiritual y tenemos que derrumbar ‗cosas y razonamientos fuertemente atrincherados‘ (2 Corintios 10:4, 5). Pero no deberíamos hablar con aires de superioridad ni darle a nadie ninguna causa válida para sentirse ofendido por nuestro mensaje. Por el contrario, debemos respetar las opiniones de nuestros interlocutores, destacar aquello en lo que concordamos y centrarnos en los aspectos positivos del mensaje (Hechos 22:1-3; 1 Corintios 9:22; Revelación [Apocalipsis] 21:4).
w00 15/1 pág. 21 ¿Qué opinión tenemos de nosotros mismos?
Los testigos de Jehová podemos toparnos con burlas y rechazo en el ministerio público. Tenemos que recordar que esa oposición en realidad no se dirige contra nosotros, sino contra Jehová, de quien procede nuestro mensaje. Ahora bien, una opinión deformada de nuestra valía puede tener graves consecuencias. Hace años, un hermano se ofendió ante el ataque verbal de un amo de casa y le contestó groseramente (Efesios 4:29). Después de aquel incidente, no volvió a salir al ministerio de casa en casa. En efecto, el orgullo puede ser la causa de que perdamos la calma en la predicación. Hagamos lo posible para que nunca nos suceda. En lugar de
reaccionar así, busquemos la ayuda de Jehová para continuar teniendo en la estima debida el privilegio de participar en el ministerio cristiano (2 Corintios 4:1, 7; 10:4, 5).
w05 1/8 pág. 30 párrs. 18-19 Jehová es “remunerador de los que le buscan solícitamente”
18, 19. ¿Cómo es Dios “mayor que nuestro corazón”, y en qué sentido “conoce todas las cosas”?
18 Hay que admitir que no es fácil eliminar el desánimo cuando está profundamente arraigado. No obstante, el espíritu de Jehová puede ayudarle a ir derrumbando ―cosas fuertemente atrincheradas [...] que se levanta[n] contra el conocimiento de Dios‖ (2 Corintios 10:4, 5). Cuando los pensamientos negativos amenacen con apoderarse de usted, reflexione sobre las siguientes palabras de Juan: ―En esto conoceremos que nos originamos de la verdad, y aseguraremos nuestro corazón delante de él respecto a cualquier cosa en que nos condene nuestro corazón, porque Dios es mayor que nuestro corazón y conoce todas las cosas‖ (1 Juan 3:19, 20).
19 ¿Qué quiere decir la expresión ―Dios es mayor que nuestro corazón‖? A veces el corazón puede condenarnos, sobre todo cuando somos plenamente conscientes de nuestras imperfecciones y faltas. O puede que debido a nuestra formación tengamos una acentuada tendencia a vernos de manera negativa, como si nada de lo que hiciéramos fuera del agrado de Jehová. Las palabras del apóstol Juan nos aseguran que Jehová es mayor que dichos sentimientos. Él ve más allá de nuestros errores y percibe lo que realmente podemos llegar a ser. Además, conoce nuestros motivos e intenciones. David escribió: ―Él mismo conoce bien la formación de nosotros, y se acuerda de que somos polvo‖ (Salmo 103:14). En efecto, Jehová nos conoce mejor que nosotros mismos.
g96 22/8 pág. 14 ¿Me convienen los juegos de computadora y vídeo?
En el caso de que los padres no controlen el uso de juegos de informática o vídeo, los hijos deben tener en cuenta el consejo de Eclesiastés 2:14: ―Respecto al sabio, tiene los ojos en la cabeza‖. Esta afirmación quiere decir que la persona sabia mira por dónde va y ve lo que tiene por delante. Es indudable que hay muchos factores en el mundo del entretenimiento informático que están en pugna con el conocimiento de Dios. (Compáralo con 2 Corintios 10:5.) ¿Y quién sabe con qué más saldrán los magos de la programación? Por lo tanto, antes de que un joven compre, alquile o instale un juego, hace bien en preguntarse: ‗¿De qué se trata? ¿Insinúa el título alguna relación con el ocultismo? ¿Se representa en la portada violencia brutal?‘.
w02 15/2 págs. 13-14 párr. 6 Sobrellevaron las espinas en la carne
6. ¿Qué quiso decir Pablo por “una espina en la carne”, y qué pudo haber sido esta?
6 Pablo, quien había sufrido innumerables pruebas, escribió por inspiración: ―Me fue dada una espina en la carne, un ángel de Satanás, que siguiera abofeteándome, para que no me ensalzara desmedidamente‖ (2 Corintios 12:7). ¿De qué se trataba? Veamos: una espina alojada debajo de la piel es, desde luego, bastante dolorosa. Esta metáfora indica, por tanto, que había algo que al apóstol le producía dolor, fuera este físico, emocional o de ambos tipos. Quizá padecía una dolencia en los ojos o alguna otra enfermedad física. Por otro lado, cabe la posibilidad de que la espina tuviera que ver con ciertos individuos que cuestionaban sus credenciales como apóstol y ponían en entredicho su predicación y enseñanza (2 Corintios 10:10-12; 11:5, 6, 13). Fuera lo que fuese la espina, no era posible sacarla, sino que permanecía donde estaba clavada.
g98 22/9 pág. 20 ¿Cómo puedo concentrarme?
Escuchar atentamente favorece la concentración. Dice Matthew: ―Trato de anticiparme a lo que el orador dirá en su discurso, y entonces veo cómo lo hace‖. Pregúntate: ―¿Cuáles son las ideas principales que se van a tratar? ¿Cómo puedo utilizar lo que se está enseñando?‖. Adelantarte a lo que el orador dirá a continuación puede ayudar a que te concentres. Trata de seguir su razonamiento. Fíjate en los argumentos bíblicos que emplea. Reflexiona en las ideas principales y resúmelas. Toma apuntes breves y significativos. Cuando se pida al auditorio que participe, hazlo. Así mantendrás la mente ocupada y evitarás ponerte a pensar en otra cosa.
Hay que reconocer que no es fácil escuchar a un orador carente de entusiasmo o cuya presentación no tenga vida. Recuerda la opinión que expresaron algunos cristianos del siglo I sobre la oratoria de Pablo: ―Su presencia en persona es débil, y su habla desdeñable‖ (2 Corintios 10:10). Mas Pablo respondió a tal crítica diciendo: ―Aunque yo sea inexperto en el habla, ciertamente no lo soy en conocimiento‖ (2 Corintios 11:6). En efecto, si quienes escuchaban a Pablo hubieran mirado más allá de su oratoria y se hubieran centrado en la sustancia de su mensaje, habrían aprendido muchas de ―las cosas profundas de Dios‖ (1 Corintios 2:10). De igual manera, tú puedes aprender hasta de un orador monótono si te concentras y escuchas. ¿Quién sabe? A lo mejor menciona un matiz de significado o aplica un texto bíblico de una forma que nunca se te había ocurrido.
g98 22/3 pág. 22 ¿Puedo mejorar mi rendimiento escolar?
Sin embargo, a veces el bajo rendimiento escolar tiene que ver con la clase de amigos que se escogen. ¿Favorecen tus amistades el buen desempeño en los estudios, o son ellos mismos estudiantes mediocres? Un proverbio bíblico dice: ―El que está andando con personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal‖ (Proverbios 13:20). Por eso, sé sabio al seleccionar tus amigos. Busca relacionarte con los que ven con buenos ojos los estudios. No vaciles en hablar con tu profesor sobre la meta de mejorar tus calificaciones. Seguramente hará lo posible por ayudarte.
Si te abruman pensamientos negativos sobre tus aptitudes, recuerda el ejemplo del apóstol Pablo. Cuando criticaron su habilidad en la oratoria, respondió: ―Aunque yo sea inexperto en el habla, ciertamente no lo soy en conocimiento‖ (2 Corintios 10:10; 11:6). En efecto, Pablo se concentró más en sus aptitudes que en sus debilidades. ¿Cuáles son tus aptitudes? Si no puedes identificarlas, ¿por qué no hablas con un adulto comprensivo? Un amigo así puede ayudarte a conocer tus talentos y aprovecharlos al máximo.
w96 15/11 pág. 13 párr. 14 Los superintendentes viajantes: dádivas en hombres
14. ¿Por qué debemos apreciar, y no criticar, a los ancianos viajantes?
14 El superintendente de circuito intenta brindar ayuda espiritual tanto a jóvenes como a mayores. Por ello deberíamos agradecer su esfuerzo, y no criticar sus debilidades ni compararlo desfavorablemente con otros que han visitado la congregación, pues esto pudiera descorazonarlo. A Pablo no le animó oír que se criticaba su obra. Al parecer, algunos cristianos corintios hablaban con desprecio de su apariencia y su oratoria. Él mismo citó a estos críticos que decían: ―Sus cartas son de peso y enérgicas, pero su presencia en persona es débil, y su habla desdeñable‖. (2 Corintios 10:10.) Afortunadamente, los superintendentes viajantes suelen oír palabras de amor y aprecio.
w08 15/7 pág. 28 Puntos sobresalientes de las cartas a los Corintios
Lecciones para nosotros:
2 Corintios 10:13. Por lo general, debemos limitarnos a predicar en el territorio asignado a nuestra congregación, a menos que nos pidan que ayudemos en cierta zona donde hay necesidad.
w98 15/12 pág. 16 párrs. 4-5 ¡Este es el día de salvación!
4, 5. a) ¿Por qué no debemos jactarnos de nuestros logros en el servicio de Jehová? b) ¿En qué sentido se jactó Pablo “para Dios”?
4 Sin embargo, no debemos jactarnos por el hecho de que Dios haya bendecido nuestro ministerio. En Corinto hubo quienes se jactaban de sí mismos o de otros, causando de este modo divisiones en la congregación (1 Corintios 1:10-13; 3:3, 4). Con respecto a esta situación, Pablo escribió: ―No nos estamos recomendando de nuevo a ustedes, sino que les estamos dando un incentivo para jactarse respecto a nosotros, para que tengan con qué responder a los que se jactan de la apariencia externa, mas no del corazón. Porque si perdimos el juicio, fue para Dios; si somos de juicio sano, es para ustedes‖ (2 Corintios 5:12, 13). Los altivos no estaban interesados en la unidad de la congregación ni en su bienestar espiritual. Querían jactarse de la apariencia externa en vez de ayudar a sus hermanos en la fe a cultivar un buen corazón ante Dios. Por lo tanto, Pablo censuró a la congregación y posteriormente dijo: ―El que se jacta, jáctese en Jehová‖ (2 Corintios 10:17).
5 ¿No se jactó Pablo mismo? Puede que algunos lo pensaran por lo que dijo sobre ser apóstol. Pero él tuvo que jactarse ―para Dios‖. Se jactó de sus credenciales como apóstol a fin de que los corintios no se apartaran de Jehová. Lo hizo con el objetivo de recuperarlos para Dios, pues los falsos apóstoles los estaban desviando (2 Corintios 11:16-21; 12:11, 12, 19-21; 13:10). En cualquier caso, Pablo no estaba siempre intentando impresionar a todo el mundo con sus logros (Proverbios 21:4).
w01 1/2 pág. 17 párr. 12 ¿Cumplimos con nuestra dedicación?
12. ¿Por qué no debemos hacer comparaciones?
12 No es necesario que nos comparemos con otros cristianos respecto al tiempo que dedicamos al servicio de Dios, las publicaciones bíblicas que distribuimos o la cantidad de estudios bíblicos que dirigimos (Gálatas 6:3, 4). Sin importar nuestros logros en el ministerio cristiano, todos debemos recordar unas palabras de Jesús que nos enseñan humildad: ―Así también ustedes, cuando hayan hecho todas las cosas que se les hayan asignado, digan: ‗Somos esclavos que no servimos para nada. Lo que hemos hecho es lo que deberíamos haber hecho‘‖ (Lucas 17:10). ¿Cuántas veces podemos afirmar que hemos hecho ―todas las cosas que se [nos han] asignado‖? Por tanto, la verdadera cuestión es: ¿Cuál debe ser la calidad de nuestro servicio a Dios? (2 Corintios 10:17, 18.)
Capítulo 11
w08 15/7 pág. 28 Puntos sobresalientes de las cartas a los Corintios
Respuestas a preguntas bíblicas:
2 Corintios 11:1, 16; 12:11. ¿Fue Pablo irrazonable y presumido con los corintios? No, pero algunos quizás lo pensaran al escuchar las cosas que tuvo que decir para defender su autoridad como apóstol.
w95 15/9 pág. 12 párr. 15 Celosos por la adoración pura de Jehová
15. ¿Cómo imitó Pablo a Jesús en su celo por la adoración de Jehová?
15 El apóstol Pablo era imitador de Cristo. Con el fin de proteger a los cristianos recién bautizados de las influencias malsanas en sentido espiritual, dijo: ―Estoy celoso de ustedes con un celo piadoso‖. (2 Corintios 11:2.) Anteriormente, el celo de Pablo por la adoración pura lo había motivado a dar instrucciones a esa misma congregación para que expulsara a un fornicador impenitente, que la estaba contaminando. Aquellas instrucciones inspiradas han ayudado mucho a los ancianos de la actualidad a mantener limpias las más de setenta y cinco mil quinientas congregaciones de los testigos de Jehová. (1 Corintios 5:1, 9-13.)
w95 1/4 pág. 11 párr. 3 Usted es de gran valor a los ojos de Dios
3. ¿Qué medio emplea Satanás hoy para tratar de convencer a las personas de que no valen nada y que nadie las quiere?
3 Satanás todavía emplea esta ‗artimaña‘ para tratar de convencer a las personas de que nadie las quiere y que no valen nada. (Efesios 6:11, nota.) Es cierto que muchas veces seduce a la gente apelando a su vanidad y orgullo. (2 Corintios 11:3.) Sin embargo, también le deleita destruir el amor propio de las personas vulnerables. Este es especialmente el caso en estos críticos ―últimos días‖. Muchas personas hoy día crecen en el seno de familias que no tienen ―cariño natural‖; y muchas otras tienen que tratar a diario con personas feroces, egoístas y testarudas. (2 Timoteo 3:1-5.) El sometimiento por años al maltrato, al racismo, al odio y al insulto puede haberlas convencido de que no valen nada y que nadie las quiere. Un hombre escribió: ―No quiero a nadie y nadie me quiere a mí. Me cuesta mucho creer que Dios tenga algún interés por mí‖.
w95 1/1 págs. 9-10 párr. 21 Triunfemos sobre Satanás y sus obras
21. ¿Qué advertencia dan las Escrituras sobre las tácticas astutas de Satanás?
21 Sabemos que el objetivo de Satanás es corromper nuestra mente de algún modo, como advirtió el apóstol Pablo en 2 Corintios 11:3: ―Tengo miedo de que de algún modo, así como la serpiente sedujo a Eva por su astucia, las mentes de ustedes sean corrompidas y alejadas de la sinceridad y castidad que se deben al Cristo‖. La ruina actual de toda carne, es decir, la sociedad humana apartada de Dios, nos recuerda el efecto degradante que tuvieron en la Tierra los ―derribadores‖ de los días de Noé, aquella prole híbrida corrupta y violenta. (Génesis 6:4, 12, 13, nota; Lucas 17:26.) Por ello, no sorprende que Satanás recurra a artimañas y tácticas astutas para descargar su ira, sobre todo contra el pueblo de Dios. (1 Pedro 5:8; Revelación 12:17.)
w06 1/1 pág. 28 párr. 16 Buscar la justicia nos protege
16. ¿Qué espíritu indebido manifestaron Eva y algunos contemporáneos de Pablo?
16 En Edén, Satanás supo estimular el deseo egoísta de Eva de ser independiente, de decidir por sí misma lo que era bueno y lo que era malo (Génesis 3:1-6). En el siglo primero, algunos miembros de la congregación corintia tenían el mismo espíritu independiente. Creían que sabían más que Pablo, quien los llamó sarcásticamente apóstoles superfinos (2 Corintios 11:3-5; 1 Timoteo 6:3-5).
w03 1/4 págs. 23-24 párrs. 13-14 Despleguemos “toda apacibilidad para con todos los hombres”
13, 14. ¿Qué resultados suelen obtenerse al instruir “con apacibilidad a los que no están favorablemente dispuestos”?
13 En el siglo primero, Pablo y su compañero Timoteo tuvieron problemas con algunos miembros de la congregación. El apóstol le aconsejó a este último que fuera precavido con los hermanos comparables a ―vasos [...] para un propósito falto de honra‖, y razonó que ―el esclavo del Señor no tiene necesidad de pelear, sino de ser amable para con todos, capacitado para enseñar, manteniéndose reprimido bajo lo malo, instruyendo con apacibilidad a los que no están favorablemente dispuestos‖. Cuando conservamos esa actitud frente a las provocaciones, quienes no están de acuerdo con nosotros suelen sentirse impulsados a replantearse sus críticas. Y, como sigue diciendo Pablo, puede que Jehová ―les dé arrepentimiento que conduzca a un conocimiento exacto de la verdad‖ (2 Timoteo 2:20, 21, 24, 25). Como vemos en este pasaje, la apacibilidad se relaciona tanto con la amabilidad como con el autocontrol.
14 Además, Pablo aplicaba sus propios consejos. Cuando tuvo que lidiar con los ―apóstoles superfinos‖ de la congregación corintia, exhortó así a los hermanos: ―Ahora yo mismo, Pablo, les suplico por la apacibilidad y bondad del Cristo, yo que soy humilde de apariencia entre ustedes, mientras que estando ausente soy denodado
para con ustedes‖ (2 Corintios 10:1; 11:5). Sin duda, él imitaba a Cristo. Notemos que apeló a sus hermanos ―por la apacibilidad‖ del Cristo. De ahí que evitara actitudes autoritarias o dominantes. Seguramente, su exhortación fue bien recibida por los hermanos de corazón receptivo. Con ello aflojó la tirantez y sentó las bases para la paz y la unidad de la congregación. ¿No es esta una línea de conducta que debemos tratar de seguir todos? Los ancianos, en particular, deben copiar los modelos de Cristo y Pablo.
w02 15/2 págs. 13-14 párr. 6 Sobrellevaron las espinas en la carne
6. ¿Qué quiso decir Pablo por “una espina en la carne”, y qué pudo haber sido esta?
6 Pablo, quien había sufrido innumerables pruebas, escribió por inspiración: ―Me fue dada una espina en la carne, un ángel de Satanás, que siguiera abofeteándome, para que no me ensalzara desmedidamente‖ (2 Corintios 12:7). ¿De qué se trataba? Veamos: una espina alojada debajo de la piel es, desde luego, bastante dolorosa. Esta metáfora indica, por tanto, que había algo que al apóstol le producía dolor, fuera este físico, emocional o de ambos tipos. Quizá padecía una dolencia en los ojos o alguna otra enfermedad física. Por otro lado, cabe la posibilidad de que la espina tuviera que ver con ciertos individuos que cuestionaban sus credenciales como apóstol y ponían en entredicho su predicación y enseñanza (2 Corintios 10:10-12; 11:5, 6, 13). Fuera lo que fuese la espina, no era posible sacarla, sino que permanecía donde estaba clavada.
w10 15/7 págs. 16-17 párrs. 5-6 Participemos plenamente en la gran cosecha espiritual
5, 6. ¿Cómo nos ayuda la humildad a participar plenamente en la cosecha? Mencione un ejemplo.
5 Hoy, como ayer, son muchos los que tienen como principal objetivo en la vida adquirir poder, riquezas y una posición. Como consecuencia, apenas disponen de tiempo para lo espiritual (Mat. 13:22). Pero el siervo de Jehová sabe que para recibir la bendición y la aprobación del Amo de la mies es preciso que ―se haga pequeño‖ a los ojos de los demás. De hecho, adopta con gusto esa actitud humilde (Mat. 6:24; 2 Cor. 11:7; Fili. 3:8).
6 Tomemos como ejemplo a Francisco, superintendente de una congregación sudamericana. De joven, dejó los estudios universitarios para hacerse precursor. ―Más tarde —explica—, me comprometí para casarme. Pude haber buscado un trabajo que nos aportara mayor seguridad económica. Pero decidimos llevar una vida más sencilla y continuar juntos en el servicio de tiempo completo. Luego vinieron los hijos, y se hizo más difícil. Pero Jehová nos ayudó a seguir adelante con nuestra meta. Durante más de treinta años he podido ser anciano y asumir muchas otras responsabilidades especiales. Jamás hemos lamentado llevar una vida sencilla.‖
w02 1/3 pág. 11 párr. 14 La luz de Dios elimina la oscuridad
14. ¿A qué advertencia respecto a la luz debemos prestar atención?
14 A los que se encuentran en alta mar durante la noche les alegra divisar una luz. En el pasado se encendían hogueras en los rocosos acantilados de las costas inglesas con objeto de indicar a los navegantes dónde resguardarse de las tormentas. Las tripulaciones agradecían que tales luces las guiaran a un lugar seguro. No obstante, algunas hogueras tenían el propósito de engañar a los marineros y, en muchos casos, en vez de dirigir a las embarcaciones a una ensenada, las hacían naufragar en las rocosas costas del país, donde les robaban el cargamento. En este mundo mentiroso, debemos tener cuidado de que no nos conduzcan al naufragio espiritual luces engañosas. La Biblia nos advierte de que ―Satanás mismo sigue transformándose en ángel de luz‖ y de que, del mismo modo, sus siervos, como por ejemplo los apóstatas, son ―obreros engañosos‖ que ―también sig[uen] transformándose en ministros de justicia‖. Si prestamos atención a sus falsos razonamientos, corremos el peligro de que se debilite nuestra confianza en la Palabra de verdad de Jehová, la Biblia, y se muera nuestra fe (2 Corintios 11:13-15; 1 Timoteo 1:19).
w05 1/1 pág. 9 párr. 11 Sigamos el modelo que puso Jesús ***
11. ¿Qué es necesario hacer para adoptar el criterio de Jesús sobre el bien y el mal?
11 Tenemos que entender con claridad lo que está bien y lo que está mal a los ojos de Jehová, algo que solo lograremos si estudiamos la Palabra de Dios, la Biblia. Al hacerlo, es necesario que oremos como el salmista: ―Hazme conocer tus propios caminos, oh Jehová; enséñame tus propias sendas‖ (Salmo 25:4). Por otra parte, no podemos olvidar que Satanás es un maestro del engaño (2 Corintios 11:14). Sabe camuflar el mal y convertirlo en algo admisible para el cristiano incauto. Por eso, hemos de reflexionar profundamente en lo que aprendemos y obedecer todos los consejos del ―esclavo fiel y discreto‖ (Mateo 24:45-47). El estudio, la oración y la meditación nos permitirán madurar y estar entre los que ―mediante el uso tienen sus facultades perceptivas entrenadas para distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto‖ (Hebreos 5:14). De esa manera nos sentiremos inclinados a odiar lo malo y amar lo bueno.
w12 15/4 pág. 16 párr. 13 Sigamos sirviendo a Jehová con un corazón completo
13. ¿Qué implica servir a Jehová con un corazón completo?
13 La enseñanza es clara. Asistir a las reuniones de congregación y participar regularmente en el ministerio del campo y en otros deberes teocráticos es muy bueno. Pero servir a Dios con un corazón completo implica más (2 Cró. 25:1, 2, 27). Si en el fondo un cristiano sigue amando ―las cosas que [ha dejado] atrás‖ —es decir, las que forman parte del estilo de vida del mundo—, corre el peligro de perder la aprobación de Jehová (Luc. 17:32). A fin de ser ―apto[s] para el reino de Dios‖ es indispensable obedecer este mandato: ―Aborrezcan lo que es inicuo; adhiéranse a lo que es bueno‖ (Luc. 9:62; Rom. 12:9). Así pues, todos debemos cuidarnos para que nada de lo que hay en el mundo de Satanás, por muy ventajoso o atractivo que parezca, nos impida servir a Jehová con un corazón completo (2 Cor. 11:14; léase Filipenses 3:13, 14).
w98 15/12 pág. 16 párrs. 4-5 ¡Este es el día de salvación!
4, 5. a) ¿Por qué no debemos jactarnos de nuestros logros en el servicio de Jehová? b) ¿En qué sentido se jactó Pablo “para Dios”?
4 Sin embargo, no debemos jactarnos por el hecho de que Dios haya bendecido nuestro ministerio. En Corinto hubo quienes se jactaban de sí mismos o de otros, causando de este modo divisiones en la congregación (1 Corintios 1:10-13; 3:3, 4). Con respecto a esta situación, Pablo escribió: ―No nos estamos recomendando de nuevo a ustedes, sino que les estamos dando un incentivo para jactarse respecto a nosotros, para que tengan con qué responder a los que se jactan de la apariencia externa, mas no del corazón. Porque si perdimos el juicio, fue para Dios; si somos de juicio sano, es para ustedes‖ (2 Corintios 5:12, 13). Los altivos no estaban interesados en la unidad de la congregación ni en su bienestar espiritual. Querían jactarse de la apariencia externa en vez de ayudar a sus hermanos en la fe a cultivar un buen corazón ante Dios. Por lo tanto, Pablo censuró a la congregación y posteriormente dijo: ―El que se jacta, jáctese en Jehová‖ (2 Corintios 10:17).
5 ¿No se jactó Pablo mismo? Puede que algunos lo pensaran por lo que dijo sobre ser apóstol. Pero él tuvo que jactarse ―para Dios‖. Se jactó de sus credenciales como apóstol a fin de que los corintios no se apartaran de Jehová. Lo hizo con el objetivo de recuperarlos para Dios, pues los falsos apóstoles los estaban desviando (2 Corintios 11:16-21; 12:11, 12, 19-21; 13:10). En cualquier caso, Pablo no estaba siempre intentando impresionar a todo el mundo con sus logros (Proverbios 21:4).
w00 15/11 págs. 19-20 párrs. 19-20 ¿Quiénes son los ministros de Dios hoy día?
19, 20. ¿Qué actitud deben cultivar los ministros cristianos?
19 Por lo general, los ministros de la cristiandad se consideran merecedores de respeto especial y aceptan títulos como ―reverendo‖ y ―padre‖. En cambio, los ministros cristianos saben que Jehová es el único digno de reverencia (1 Timoteo 2:9, 10). Nunca se atribuyen tal respeto ni aspiran a recibir semejantes títulos honoríficos (Mateo 23:8-12). Comprenden que el sentido esencial de di·a·ko·ní·a es ―servicio‖. En la Biblia, a veces se emplea el verbo emparentado con este nombre para servicios personales, como atender mesas (Lucas 4:39; 17:8; Juan 2:5). Aunque la palabra di·á·ko·nos se use de modo más elevado en el contexto del ministerio cristiano, sigue refiriéndose a un siervo.
20 Por lo tanto, ningún ministro cristiano tiene motivos para engreírse. Los verdaderos ministros cristianos —hasta si desempeñan funciones especiales en la congregación— son esclavos humildes. ―El que quiera llegar a ser grande entre ustedes tiene que ser ministro de ustedes, y el que quiera ser el primero entre ustedes tiene que ser esclavo de ustedes‖, señaló Jesús (Mateo 20:26, 27). Demostrando a sus discípulos la actitud que debían cultivar, les lavó los pies, labor que correspondía al esclavo de menor rango (Juan 13:1-15). ¡Qué servicio tan humilde! Por consiguiente, los ministros cristianos sirven con humildad a Jehová Dios y a Jesucristo (2 Corintios 6:4; 11:23). Manifiestan esta disposición mental al servirse mutuamente. Y cuando predican las buenas nuevas, prestan un servicio altruista a sus vecinos no creyentes (Romanos 1:14, 15; Efesios 3:1-7).
w00 15/8 pág. 30 ¿Recuerda usted?
Qué hizo el apóstol Pablo durante sus llamados “años desconocidos”?
Puede ser que ayudara a establecer y fortalecer a las congregaciones de Siria y Cilicia. Muchas de las penurias mencionadas en 2 Corintios 11:23-27 deben haber ocurrido durante ese período, lo que indica que estaba cumpliendo activamente su ministerio.—15/7, páginas 26, 27.
w08 15/4 pág. 10 párrs. 12-13 Busquemos la guía de Dios en todo lo que hagamos
12, 13. a) ¿Qué cualidad nos motiva a seguir la guía divina? b) ¿Por qué es esencial tener fe?
12 El amor a Jehová nos motiva a seguir su guía (1 Juan 5:3). Sin embargo, hace falta algo más que amor. Pablo dijo: ―Andamos por fe, no por vista‖ (2 Cor. 5:6, 7). ¿Por qué es tan importante la fe? Pues bien, Jehová nos ―guía por los senderos trillados de la justicia‖, pero esos senderos no llevan a una vida de riquezas y
privilegios (Sal. 23:3). Por eso debemos fijar bien los ojos de la fe en las incomparables recompensas espirituales que obtienen quienes sirven a Dios (léase 2 Corintios 4:17, 18). La fe nos ayudará a sentirnos contentos aun teniendo poco en sentido material (1 Tim. 6:8).
13 Jesús señaló que la adoración verdadera implica hacer sacrificios, lo cual también requiere fe (Luc. 9:23, 24). Algunos siervos fieles de Dios han llevado vidas muy sacrificadas y difíciles: han sufrido pobreza, se les ha oprimido y discriminado, y hasta han sido perseguidos (2 Cor. 11:23-27; Rev. 3:8-10). Solo la fe firme les ha permitido aguantar sin perder el gozo (Sant. 1:2, 3). Cuando tenemos una fe firme, estamos completamente seguros de que seguir la guía de Jehová es siempre lo mejor, es siempre para nuestro bien. No nos cabe la menor duda: quienes aguantan fielmente recibirán un galardón que compensará con creces cualquier sufrimiento actual (Heb. 11:6).
w10 1/11 pág. 15 ¿Lo sabía?
Por qué dijo Pablo: “Llevo en mi cuerpo las marcas de un esclavo de Jesús”? (Gálatas 6:17.)
▪ Para los cristianos del siglo primero, la afirmación de Pablo tenía varias interpretaciones posibles. Por ejemplo, en tiempos antiguos, a los prisioneros de guerra, los saqueadores de templos y los esclavos que habían intentado huir se los marcaba con un hierro candente. Esa marca quedaba en su piel como un estigma, una señal de deshonra.
Sin embargo, no se veía con esos tintes negativos a todas las marcas corporales. De hecho, muchas personas las llevaban para identificarse como miembros de ciertas tribus o religiones. Una obra especializada señala: ―Los sirios se consagraban a los dioses Hadad y Atargatis por medio de señales en la muñeca o en el cuello [...]. Los devotos de Dionisio solían grabarse una hoja de hiedra‖ (Theological Dictionary of the New Testament).
Por otro lado, muchos comentaristas bíblicos opinan que Pablo se refería a las cicatrices que le había dejado el maltrato físico sufrido durante su obra misionera (2 Corintios 11:23-27). Con todo, al hablar de las ―marcas‖ que lo identificaban como cristiano, es posible que el apóstol no estuviera aludiendo a ninguna señal literal, sino a su manera de vivir.
w11 15/10 págs. 13-14 párrs. 5-6 Consejos sabios sobre la soltería y el matrimonio
5, 6. ¿Por qué recomendó Pablo la soltería?
5 En su mensaje a la congregación de Corinto, Pablo destacó los beneficios espirituales de estar soltero (léase 1 Corintios 7:8). Aunque no estaba casado, jamás actuó como los religiosos de la cristiandad que se creen mejores por guardar el celibato. Lo que hizo fue señalar que la soltería les proporciona a los proclamadores del Reino una ventaja. ¿Cuál?
6 En muchos casos, pueden aceptar responsabilidades de servicio que tal vez quedarían fuera de su alcance si estuvieran casados. Sin ir más lejos, Pablo tuvo el gran privilegio de ser ―apóstol a las naciones‖ (Rom. 11:13). Cuando leemos los capítulos 13 a 20 de Hechos, vemos que, como parte de su ministerio, viajó con otros misioneros, abrió territorios y fundó congregaciones en un lugar tras otro. En su servicio se enfrentó a problemas que casi ninguno de nosotros ha experimentado (2 Cor. 11:23-27, 32, 33). Pero disfrutaba tanto haciendo discípulos que no le importaba llevar una vida tan sacrificada (1 Tes. 1:2-7, 9; 2:19). ¿Habría alcanzado todos esos logros de haber tenido esposa e hijos? Es poco probable.
w12 15/10 pág. 8 párr. 7 Afrontemos con valentía los golpes de la vida
7. ¿Qué situaciones vivió Pablo durante su servicio a Dios, y qué le dio valor para seguir adelante?
7 Veamos a continuación el ejemplo de Pablo. Este apóstol atravesó ―peligros en la ciudad‖, ―en el desierto‖ y ―en el mar‖. Además, soportó ―hambre y sed‖, ―frío y desnudez‖. Incluso dijo que estuvo ―una noche y un día [...] en lo profundo‖, refiriéndose seguramente a uno de sus varios naufragios (2 Cor. 11:23-27). Pero siempre manifestó una buena actitud, como lo demuestra lo que dijo tras estar a punto de perder la vida por servir a Dios: ―Esto fue para que no tuviéramos nuestra confianza en nosotros mismos, sino en el Dios que levanta a los muertos. De tan grande cosa como la muerte nos libró y nos librará‖ (2 Cor. 1:8-10). Pocas personas han vivido tantas situaciones extremas como Pablo. No obstante, podemos identificarnos con sus sentimientos y cobrar ánimo al examinar su ejemplo de coraje.
w11 15/1 págs. 29-30 párr. 15 Poder para superar todas las dificultades
15. ¿Qué le ayudó a Pablo a aguantar las pruebas?
15 A causa de su fe, Pablo tuvo que enfrentarse a muchas situaciones que pusieron en peligro su vida (2 Cor. 11:23-28). ¿Qué le ayudó a no perder el equilibrio ni la estabilidad emocional? La oración y la confianza en Jehová. Durante un período de grandes pruebas, que probablemente culminó en su martirio, escribió: ―El Señor estuvo cerca de mí y me infundió poder, para que por medio de mí la predicación se efectuara plenamente y todas las naciones la oyeran; y fui librado de la boca del león‖ (2 Tim. 4:17). De modo que el apóstol sabía muy
bien lo que decía cuando exhortó a sus hermanos: ―No se inquieten por cosa alguna‖ (léase Filipenses 4:6, 7, 13).
w99 15/7 págs. 18-19 párrs. 10-11 Anclados por la esperanza, motivados por el amor
10, 11. ¿A qué asemejó Pablo nuestra esperanza, y por qué es apropiada esta comparación?
10 Pablo explicó que Jehová había hecho una promesa de bendiciones que vendrían mediante Abrahán. Luego el apóstol añadió: ―Dios [...] intervino con un juramento, a fin de que, mediante dos cosas inmutables [su palabra y su juramento] en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos nosotros, los que hemos huido al refugio, fuerte estímulo para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros. Esta esperanza la tenemos como ancla del alma, tanto segura como firme‖ (Hebreos 6:17-19; Génesis 22:16-18). La esperanza que se da a los cristianos ungidos es la de vida inmortal en el cielo. En la actualidad, la inmensa mayoría de los siervos de Jehová tienen la espléndida esperanza de vivir para siempre en una Tierra paradisíaca (Lucas 23:43). Sin tal esperanza no se puede tener fe.
11 Las anclas son pesados utensilios de seguridad, indispensables para sujetar a los barcos en un lugar e impedir que vayan a la deriva. Ningún marinero se aventuraría a zarpar sin un ancla. Como Pablo pasó por varios naufragios, sabía por experiencia que la vida de los navegantes dependía a menudo del ancla de sus embarcaciones (Hechos 27:29, 39, 40; 2 Corintios 11:25). En el siglo primero, los barcos no tenían motores que permitieran al capitán maniobrar la nave a voluntad. Excepto en el caso de los buques de guerra de remos, las embarcaciones dependían principalmente del viento para moverse. El único recurso que tenía un capitán para evitar que el viento estrellara su nave contra las rocas era echar el ancla y aguantar la tormenta, esperando que aquella no perdiera su agarre en el suelo marino. De ahí que Pablo comparara la esperanza cristiana a un ―ancla del alma, tanto segura como firme‖ (Hebreos 6:19). Cuando nos enfrentamos a tormentas de oposición o experimentamos otras pruebas, nuestra maravillosa esperanza actúa a modo de ancla que nos estabiliza como almas vivientes, a fin de que nuestro barco de la fe no vaya a la deriva hacia los peligrosos bajíos de la duda o las desastrosas rocas de la apostasía (Hebreos 2:1; Judas 8-13).
w07 15/7 pág. 30 párrs. 16-17 Esperemos con aguante el día de Jehová ***
16, 17. a) ¿Por qué no podemos librarnos por completo de las preocupaciones? b) ¿Qué sentiremos si aplicamos las palabras de Filipenses 4:6, 7?
16 Pablo escribió: ―No se inquieten por cosa alguna, sino que en todo, por oración y ruego junto con acción de gracias, dense a conocer sus peticiones a Dios; y la paz de Dios que supera a todo pensamiento guardará sus corazones y sus facultades mentales mediante Cristo Jesús‖ (Filipenses 4:6, 7). Está claro que, como descendientes imperfectos de Adán, no podemos librarnos por completo de las preocupaciones (Romanos 5:12). Por ejemplo, para los fieles Isaac y Rebeca, las mujeres hititas con las que se casó su hijo Esaú ―fueron una fuente de amargura de espíritu‖ (Génesis 26:34, 35). Cristianos como Timoteo y Trófimo debieron de preocuparse por la enfermedad que padecían (1 Timoteo 5:23; 2 Timoteo 4:20). Pablo sintió inquietud por sus hermanos en la fe (2 Corintios 11:28). Pero el ―Oidor de la oración‖ siempre está dispuesto a escuchar a quienes lo aman (Salmo 65:2).
17 Mientras esperamos el día de Jehová, contamos con el respaldo y el consuelo del ―Dios de la paz‖ (Filipenses 4:9). Él es ―misericordioso y benévolo‖, está ―listo para perdonar‖ y ―se acuerda de que somos polvo‖ (Éxodo 34:6; Salmo 86:5; 103:13, 14). Por consiguiente, ‗démosle a conocer nuestras peticiones‘ y sentiremos ―la paz de Dios‖: una tranquilidad que los seres humanos no alcanzamos a comprender.
w07 1/4 págs. 29-30 párr. 14 Seamos humildes y sometámonos a nuestros amorosos pastores
14. ¿Qué actitud de parte nuestra podría llevar a que los ancianos realizaran su labor “con suspiros”, y cuáles serían los resultados?
14 Pablo aportó una cuarta razón para ser humildes y someternos a los superintendentes cristianos: ―Para que ellos lo hagan con gozo y no con suspiros, por cuanto esto les sería gravemente dañoso a ustedes‖ (Hebreos 13:17). Dado que tienen los serios deberes de enseñar, pastorear, encabezar la predicación, criar a sus familias y atender los problemas que surgen en la congregación, los ancianos llevan una gran carga (2 Corintios 11:28, 29). Si nos resistiéramos a seguir su dirección, les haríamos esa carga aún más pesada, lo que los llevaría a suspirar abrumados. Nuestra actitud poco colaboradora desagradaría a Jehová y tal vez nos perjudicaría. Por otro lado, cuando demostramos respeto y un espíritu de cooperación, los ancianos pueden desempeñar sus funciones con gozo. Como consecuencia, todos estamos más unidos y participamos con más alegría en la predicación del Reino (Romanos 15:5, 6).
w97 1/8 pág. 16 párr. 8 Que su amor fraternal continúe
8. ¿Cómo deberíamos reaccionar cuando un hermano está pasando por alguna dificultad?
8 Pablo escribió que la congregación es como un cuerpo, con diferentes miembros que deben trabajar juntos en unidad, y añadió: ―Si un miembro sufre, todos los demás miembros sufren con él‖. (1 Corintios 12:12-26.) Tenemos que sufrir con aquellos que están pasando por alguna prueba, ponernos en su lugar. Los ancianos llevan la delantera en este asunto. Pablo también escribió: ―¿Quién es débil, y no soy débil yo? ¿A quién se hace tropezar, y no ardo yo de indignación?‖. (2 Corintios 11:29.) Los ancianos y los superintendentes viajantes imitan a Pablo a este respecto. En sus discursos, en la obra de pastoreo e incluso al tratar asuntos judiciales, se esfuerzan por compartir sentimientos como compañeros. Pablo recomendó: ―Lloren con los que lloran‖. (Romanos 12:15.) Cuando las ovejas ven que los pastores realmente se compadecen de ellas, entienden sus limitaciones y comprenden las dificultades que afrontan, suelen estar más dispuestas a aceptar el consejo, la dirección y la disciplina que se les da. Asisten con ilusión a las reuniones, confiando en que van a hallar ―refrigerio para sus almas‖. (Mateo 11:29.)
Capítulo 12
w04 15/10 pág. 10 párr. 9 ¿Estará usted en el Paraíso?
9. ¿Qué “paraíso” vio Pablo, y cuándo llegó a existir?
9 Este modelo histórico nos permite comprender lo que Pablo contempló en su visión. Esta tenía que ver con la congregación cristiana, a la que él llamó ―campo de Dios bajo cultivo‖ y que había de ser fructífera (1 Corintios 3:9). ¿Cuándo debería cumplirse aquella visión? Pablo se refirió a ella como una ‗revelación‘, es decir, algo futuro. Él sabía que tras su muerte surgiría una apostasía de grandes proporciones (2 Corintios 12:1; Hechos 20:29, 30; 2 Tesalonicenses 2:3, 7). Difícilmente podría compararse a los cristianos verdaderos con un campo fructífero mientras los apóstatas predominaran sobre ellos y parecieran ocultarlos. Sin embargo, llegaría la hora en que se volvería a ensalzar la adoración verdadera. El pueblo de Dios sería restaurado, de modo que ‗los justos podrían resplandecer tan brillantemente como el sol en el reino de su Padre‘ (Mateo 13:24-30, 36-43). Eso fue lo que en realidad ocurrió pocos años después de establecerse el Reino de Dios en los cielos. Y con el paso de las décadas se ha hecho patente que los siervos de Dios disfrutan de un paraíso espiritual, el paraíso que Pablo contempló de antemano en su visión.
w97 1/7 pág. 8 párrs. 1-2 “Jehová no desamparará a su pueblo”
1, 2. a) ¿Cómo bendice Jehová a su pueblo hoy día? b) ¿A qué se enfrentan muchos cristianos, y qué preguntas se plantean?
EN CUMPLIMIENTO de la profecía bíblica, los adoradores de Jehová moran en un paraíso espiritual. (2 Corintios 12:1-4.) Los testigos de Jehová pertenecen a una hermandad internacional que se caracteriza por el amor y la unidad. (Juan 13:35.) Disfrutan de un conocimiento profundo y exhaustivo de las verdades bíblicas. (Isaías 54:13.) Están muy agradecidos a Jehová de que les conceda el privilegio de ser huéspedes en su tienda espiritual. (Salmo 15:1.)
2 Si bien todos los que componen la organización de Jehová gozan de prosperidad espiritual, algunos parecen vivir en relativa paz y tranquilidad, mientras que otros experimentan aflicciones de uno u otro tipo. Un gran número de cristianos llevan mucho tiempo soportando una situación lamentable sin que haya indicios de que vaya a resolverse. En esas circunstancias es natural desanimarse. (Proverbios 13:12.) ¿Son las calamidades una prueba de que no contamos con el favor de Dios? ¿Protege Jehová especialmente a algunos cristianos mientras que desampara a otros?
w08 15/7 pág. 28 Puntos sobresalientes de las cartas a los Corintios
Respuestas a preguntas bíblicas:
2 Corintios 12:1-4. ¿Quién “fue arrebatado al paraíso”? Es razonable pensar que fue Pablo, pues él habla de este suceso justo después de haber defendido su condición de apóstol, y en ningún lugar de la Biblia se dice que otra persona tuviera la visión mencionada. Probablemente, lo que Pablo contempló fue el paraíso espiritual del que disfrutaría la congregación cristiana en ―el tiempo del fin‖ (Dan. 12:4).
w04 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Quién era el hombre, mencionado en 2 Corintios 12:2-4, que fue arrebatado al paraíso?
Este pasaje se encuentra a continuación de los versículos en los que Pablo defendió su apostolado. Dado que la Biblia no menciona a ninguna otra persona que haya tenido tal experiencia y es el propio Pablo quien la relata, parece probable que fuera él quien tuvo esa visión.—15/10, página 8.
g98 22/3 pág. 13 Se puede afrontar el estrés
Aprenda de las circunstancias angustiosas. Pablo escribió que tenía que soportar ―una espina en la carne‖, por lo visto una afección que le afligía mucho (2 Corintios 12:7). Pero unos cinco años después pudo decir: ―En toda cosa y en toda circunstancia he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, tanto de tener abundancia como de padecer necesidad. Para todas las cosas tengo la fuerza en virtud de aquel que me imparte poder‖ (Filipenses 4:12, 13). No disfrutaba teniendo ―una espina en la carne‖, pero al sobrellevarla aprendió a apoyarse aún más en la fuerza que Dios le daba (Salmo 55:22).
g03 8/10 pág. 15 ¿Aprueba Dios los estilos de vida alternativos?
Dios también nos ayuda mediante la verdadera hermandad cristiana, compuesta por personas de todo tipo de antecedentes. En la congregación corintia del siglo primero hubo quienes, antes de ser cristianos, estuvieron en la categoría de ―hombres que se tienen para propósitos contranaturales‖ y ―hombres que se acuestan con hombres‖. Sin embargo, cambiaron; fueron limpiados por la sangre de Cristo y aceptados por Dios (1 Corintios 6:9-11). Algunas personas hoy día necesitan hacer cambios parecidos, y en su lucha contra los deseos impropios cuentan con el apoyo de la congregación cristiana.
¿Quiere decir esto que al hacerse cristiano se eliminan de manera automática los deseos pervertidos o la confusión sobre la identidad sexual? No necesariamente. La aplicación persistente de los principios bíblicos ha permitido a algunos cristianos llevar vidas normales. Aun así, muchos de ellos tienen que librar una lucha diaria contra las malas tendencias, por lo que sirven a Dios llevando, figurativamente, ―una espina en la carne‖ (2 Corintios 12:7). Mientras sigan combatiendo las inclinaciones impropias y mantengan una conducta justa, Dios los verá como siervos fieles y limpios, y podrán mirar con confianza al futuro, cuando toda la humanidad ―será libertada de la esclavitud a la corrupción y tendrá la gloriosa libertad de los hijos de Dios‖ (Romanos 8:21).
Mientras tanto, todos los que deseen agradar a Dios tienen que adherirse a sus normas justas. La elección del cristiano verdadero es servir a Dios, no seguir sus propios deseos egoístas. Quienes se sometan humildemente a la voluntad divina en todo aspecto de la vida serán recompensados con felicidad y satisfacción eternas (Salmo 128:1; Juan 17:3).
w06 15/8 pág. 21 párr. 8 Job, ejemplo de integridad y aguante
8. ¿Qué pretende lograr Satanás aprovechándose de nuestras dificultades?
8 Aun así, Satanás puede aprovecharse de estas u otras dificultades para debilitar nuestra fe. El apóstol Pablo habló del sufrimiento que le producía ―una espina en la carne, un ángel de Satanás‖, que no dejaba de ―abofete[arlo]‖ (2 Corintios 12:7). Puede que se tratara de una dolencia física —como una deficiencia en la visión— o de algún otro problema. En cualquier caso, Pablo sabía que Satanás podía utilizar esa ―espina‖ y la frustración que le causaba para arrebatarle el gozo y socavar su integridad (Proverbios 24:10). En la actualidad, el Diablo puede incitar a familiares, compañeros de clase o incluso gobiernos dictatoriales a que hostiguen de diversos modos a los siervos de Dios.
w08 15/6 pág. 26 párr. 16 No perdamos „el amor que teníamos al principio‟
16. ¿En qué error no debemos caer al autoexaminarnos con la ayuda de la Biblia?
16 Al examinarse con sinceridad, encontrará debilidades, pero no permita que eso lo desmoralice. Recuerde que el objetivo de dicho examen es precisamente identificar los defectos para poder corregirlos. A Satanás le gustaría que nuestros defectos nos hicieran pensar que no servimos para nada. En el pasado hubo quien llegó a asegurar que Dios desprecia nuestros esfuerzos por servirle (Job 15:15, 16; 22:3). Sin embargo, eso es una mentira, y Jesús la refutó enérgicamente. Dios valora a cada uno de sus siervos (léase Mateo 10:29-31). El que usted sea consciente de sus imperfecciones debe motivarlo, más bien, a esforzarse con humildad por mejorar con la ayuda de Jehová (2 Cor. 12:7-10). Si la edad o la enfermedad lo limitan, póngase metas realistas, pero no se rinda ni deje que se enfríe su amor.
w09 15/5 pág. 23 párr. 10 Los ángeles: “espíritus para servicio público”
10. Además de usar a los ángeles, ¿qué más puede hacer Jehová para ayudarnos?
10 La Biblia no dice que cada uno de nosotros tenga un ángel de la guarda. Lo que sí dice es que podemos orar a Dios con la seguridad de que ―no importa qué sea lo que pidamos conforme a su voluntad, él nos oye‖ (1 Juan 5:14). Claro está, Jehová puede enviar un ángel a socorrernos, pero quizá decida intervenir de otra manera. Por ejemplo, puede motivar a algún hermano para que nos ayude o consuele. O tal vez nos dé la sabiduría y la fortaleza para sobrellevar alguna ―espina en la carne‖ que nos haga sentir como si nos estuviera abofeteando ―un ángel de Satanás‖ (2 Cor. 12:7-10; 1 Tes. 5:14).
w11 15/1 págs. 23-24 párrs. 9-10 Poder para superar las tentaciones y el desánimo
9, 10. a) ¿Cuáles son las tentaciones más comunes donde usted vive? b) ¿Cómo pueden ayudarnos la meditación y la oración a vencer las tentaciones, sobre todo si nos encontramos cansados?
9 Pensemos en tentaciones que quizás se nos hayan presentado. Si estamos casados, ¿hemos tenido ganas de coquetear con alguien? O si somos solteros y un no creyente nos ha invitado a salir, ¿nos ha costado trabajo rechazar la invitación? Si nos hemos topado con imágenes sucias en la televisión o en Internet, ¿nos hemos sentido tentados a seguir mirando? Para evitar estos peligros, lo mejor es meditar de antemano en las consecuencias: un paso en falso podría dar lugar a otro y llevarnos a cometer un pecado grave (Sant. 1:14, 15). Debemos pensar también en el dolor que les causaremos a Jehová, a la congregación y a nuestra familia si actuamos deslealmente. Por el contrario, si respetamos los principios divinos, disfrutaremos de una conciencia tranquila (léanse Salmo 119:37 y Proverbios 22:3). Siempre que nos enfrentemos con una situación como las anteriores, pidámosle a Dios fuerzas para resistir.
10 El relato de las tentaciones que sufrió Jesús encierra otra lección. Cuando Satanás se le acercó en el desierto, el Hijo de Dios llevaba cuarenta días sin comer. De seguro, el Diablo vio que era un ―tiempo [muy] conveniente‖ para ponerlo a prueba (Luc. 4:13). Hoy hace lo mismo con nosotros: busca el momento más oportuno para ponernos a prueba y nos ataca cuando percibe que estamos más débiles. Por eso es imprescindible que nos mantengamos siempre espiritualmente fuertes. Cuando nos invade el cansancio o el desánimo, es más necesario que nunca rogarle a Jehová que nos proteja y nos dé su espíritu (2 Cor. 12:8-10).
w05 15/8 pág. 17 párr. 12 ¿Reflejará usted la gloria de Dios?
12. ¿Por qué es un motivo de regocijo el que nos mantengamos fieles frente a la oposición de Satanás?
12 ¿Resiste usted las tentaciones del mundo y se mantiene fiel pese a las burlas y la oposición? Entonces tiene motivos para regocijarse. Jesús aseguró a sus discípulos: ―Felices son ustedes cuando los vituperen y los persigan y mentirosamente digan toda suerte de cosa inicua contra ustedes por mi causa. Regocíjense y salten de gozo, puesto que grande es su galardón en los cielos; porque de esa manera persiguieron a los profetas antes de ustedes‖ (Mateo 5:11, 12). Su aguante es prueba de que el poderoso espíritu santo de Jehová obra en usted, capacitándolo para reflejar Su gloria (2 Corintios 12:9).
w00 1/12 págs. 13-14 párr. 21 Jehová reanima al cansado
21. ¿Qué comentarios de los apóstoles Pedro y Pablo indican que necesitamos la fortaleza divina?
21 Nuestra naturaleza humana es frágil, pero si le pedimos ayuda a Jehová, nos infundirá energías para hacer su voluntad. El apóstol Pedro, consciente de que necesitamos la ayuda divina, escribió: ―Si alguno ministra, que ministre como dependiendo de la fuerza que Dios suministra‖ (1 Pedro 4:11). Y Pablo indicó que confiaba en el vigor que Dios imparte cuando dijo: ―Me complazco en debilidades, en insultos, en necesidades, en persecuciones y dificultades, por Cristo. Porque cuando soy débil, entonces soy poderoso‖ (2 Corintios 12:10). Hagamos nuestra su convicción y glorifiquemos al Señor Soberano Jehová, quien da poder al cansado (Isaías 12:2).
w04 15/9 págs. 13-14 párr. 18 “Sigan adquiriendo poder en el Señor”
18. ¿Por qué no debemos rendirnos ni siquiera si nuestras fuerzas se ven menguadas por circunstancias penosas?
18 A veces, Satanás nos ataca cuando no nos sentimos fuertes espiritualmente, como el león que se abalanza sobre una presa debilitada. Los problemas familiares, económicos o de salud pueden minar nuestras fuerzas espirituales. Pero no desistamos de hacer lo que complace a Dios, ya que Pablo afirmó: ―Cuando soy débil, entonces soy poderoso‖ (2 Corintios 12:10; Gálatas 6:9; 2 Tesalonicenses 3:13). ¿Qué quiso decir? Pues que si recurrimos a Dios, su fuerza compensará nuestras debilidades humanas. La victoria de David sobre Goliat demuestra que Él puede fortalecer, y de hecho fortalece, a sus siervos, y los testigos de Jehová de la actualidad dan fe de que en momentos extremadamente difíciles han sentido la mano de Dios sobre ellos (Daniel 10:19).
w06 1/10 pág. 25 párrs. 17-18 El amor nos infunde valor
17, 18. ¿Qué ayuda a muchos hermanos a soportar las enfermedades y otras dificultades? Dé ejemplos locales.
17 Las enfermedades crónicas también pueden desalentarnos y hasta deprimirnos. ―En mi estudio de libro —relata un superintendente— hay una hermana con diabetes y fallos renales, otra con cáncer, dos con artritis severa y otra con lupus y fibromialgia. A veces se desaniman, pero solo faltan a las reuniones si están muy enfermas o en el hospital, y todas participan regularmente en el ministerio. Me recuerdan al apóstol Pablo, que dijo: ‗Cuando soy débil, entonces soy poderoso‘. Las admiro por su amor y valentía. Seguramente, la situación
que atraviesan las ayuda a concentrarse en las cosas de la vida que de veras valen la pena.‖ (2 Corintios 12:10.)
18 Es preciso que los que luchan con las enfermedades y otros problemas ―oren incesantemente‖ pidiendo ayuda para no desanimarse (1 Tesalonicenses 5:14, 17). Claro, uno siempre va a tener sus altas y sus bajas, pero debe tratar de centrarse en algo positivo, por ejemplo, en cosas espirituales como la preciosa esperanza del Reino. ―En mi caso —explica una hermana—, el ministerio es una terapia.‖ Llevar las buenas nuevas a la gente la ayuda a mantener el optimismo.
w08 15/7 pág. 28 Puntos sobresalientes de las cartas a los Corintios
Respuestas a preguntas bíblicas:
2 Corintios 12:11. ¿Fue Pablo irrazonable y presumido con los corintios? No, pero algunos quizás lo pensaran al escuchar las cosas que tuvo que decir para defender su autoridad como apóstol.
w98 15/12 pág. 16 párrs. 4-5 ¡Este es el día de salvación!
4, 5. a) ¿Por qué no debemos jactarnos de nuestros logros en el servicio de Jehová? b) ¿En qué sentido se jactó Pablo “para Dios”?
4 Sin embargo, no debemos jactarnos por el hecho de que Dios haya bendecido nuestro ministerio. En Corinto hubo quienes se jactaban de sí mismos o de otros, causando de este modo divisiones en la congregación (1 Corintios 1:10-13; 3:3, 4). Con respecto a esta situación, Pablo escribió: ―No nos estamos recomendando de nuevo a ustedes, sino que les estamos dando un incentivo para jactarse respecto a nosotros, para que tengan con qué responder a los que se jactan de la apariencia externa, mas no del corazón. Porque si perdimos el juicio, fue para Dios; si somos de juicio sano, es para ustedes‖ (2 Corintios 5:12, 13). Los altivos no estaban interesados en la unidad de la congregación ni en su bienestar espiritual. Querían jactarse de la apariencia externa en vez de ayudar a sus hermanos en la fe a cultivar un buen corazón ante Dios. Por lo tanto, Pablo censuró a la congregación y posteriormente dijo: ―El que se jacta, jáctese en Jehová‖ (2 Corintios 10:17).
5 ¿No se jactó Pablo mismo? Puede que algunos lo pensaran por lo que dijo sobre ser apóstol. Pero él tuvo que jactarse ―para Dios‖. Se jactó de sus credenciales como apóstol a fin de que los corintios no se apartaran de Jehová. Lo hizo con el objetivo de recuperarlos para Dios, pues los falsos apóstoles los estaban desviando (2 Corintios 11:16-21; 12:11, 12, 19-21; 13:10). En cualquier caso, Pablo no estaba siempre intentando impresionar a todo el mundo con sus logros (Proverbios 21:4).
w99 1/9 págs. 9-10 párrs. 7-9 Jóvenes, resistan el espíritu del mundo
7-9. a) Mencione algunas maneras en las que se manifiesta el espíritu del mundo entre los jóvenes de hoy en día. b) ¿Ha observado algunas de estas donde usted vive?
7 ¿Cuáles son algunas manifestaciones del espíritu del mundo entre los jóvenes hoy en día? La falta de honradez y la rebeldía. Una revista informó que más del setenta por ciento de los universitarios admitieron haber hecho trampas en la escuela secundaria. También es común el lenguaje irrespetuoso, sarcástico y sucio. Es cierto que en ocasiones Job y el apóstol Pablo utilizaron lo que pudiera parecer lenguaje sarcástico para expresar justa indignación (Job 12:2; 2 Corintios 12:13). Sin embargo, el sarcasmo cruel que se oye en boca de muchos jóvenes es con frecuencia insultante.
8 Los excesos en el esparcimiento también son manifestaciones del espíritu del mundo. Los clubes nocturnos, las fiestas rave y otras juergas son populares entre los jóvenes. Los extremos en la manera de vestir y arreglarse también son comunes. Desde los estilos muy holgados del hip-hop hasta las modas estrafalarias, como la perforación corporal, identifican a muchos de los jóvenes de la actualidad con el espíritu rebelde del mundo (compárese con Romanos 6:16). La preocupación por los bienes materiales es otra de las manifestaciones. Según una revista educativa, ―los comerciantes están bombardeando a los jóvenes a cada momento con un formidable arsenal de técnicas y un sinnúmero de productos‖. Para cuando los jóvenes de Estados Unidos se gradúan de la escuela secundaria han visto 360.000 anuncios de televisión. Sus compañeros también los presionan para que compren. Una chica de 14 años dice: ―Todo el mundo siempre te está preguntando: ‗¿De qué marca es tu suéter, tu chaqueta o tus vaqueros?‘‖.
9 Desde los tiempos bíblicos Satanás ha utilizado el arma de la música malsana para estimular la conducta inmunda (compárese con Éxodo 32:17-19; Salmo 69:12; Isaías 23:16). No sorprende, pues, que se haya popularizado la música con letra de connotación sexual —si no explícitamente sexual—, blasfema y con ritmos desenfrenados y excitantes. Otra manifestación del espíritu inmundo de este sistema es, por tanto, la inmoralidad sexual (1 Corintios 6:9-11). El periódico The New York Times dice: ―Para muchos adolescentes el sexo se ha convertido en un rito de iniciación [...]. Más del sesenta por ciento de los estudiantes de último año de la escuela secundaria han tenido relaciones íntimas‖. Un artículo del periódico The Wall Street Journal aportó pruebas de que los niños entre 8 y 12 años de edad se están ―volviendo sexualmente más activos‖. Dice una consejera escolar recién retirada: ―Estamos empezando a ver a niñas de sexto grado embarazadas‖.
g98 22/1 pág. 6 Cómo ayudarles a independizarse La partida de los hijos en las familias monoparentales
Rebecca, que cría sola a sus hijos, comenta lo siguiente: ―A los padres que no tenemos cónyuge nos cuesta mucho dejar que se independicen los hijos. Si no nos vigilamos, tendemos a sobreprotegerlos y reprimir su desarrollo‖. El libro El secreto de la felicidad familiar (páginas 107, 108) da estos útiles consejos:
―Es natural que los padres solos se sientan especialmente allegados a sus hijos, aunque deben tener cuidado de no propiciar una inversión de los papeles asignados por Dios a los padres y a los hijos. Por ejemplo, puede causar serias dificultades el que la madre sola pretenda que su hijo asuma las responsabilidades de cabeza de la casa o el que trate a su hija como a una confidente, cargándola con problemas íntimos. Esta postura es impropia, causa tensión en los hijos y puede confundirlos.
‖Asegure a sus hijos que usted, como padre o madre, va a cuidar de ellos, y no viceversa. (Compárese con 2 Corintios 12:14.) Es posible que los padres solos a veces necesiten algún consejo o un poco de apoyo. Puede pedirlo a los ancianos de la congregación o también a cristianas maduras, no a sus hijos menores. (Tito 2:3.)‖
En las familias monoparentales no suele ser tan dura la emancipación de los hijos si el progenitor define bien los papeles y mantiene una relación sana con ellos.
w97 15/8 pág. 20 párr. 10 Sea de “juicio sano” al acercarse el fin
10. ¿Cómo pueden “ahorrar” los padres cristianos para sus hijos?
10 Las Escrituras también dicen: ―Los hijos no deben ahorrar para los padres, sino los padres para los hijos‖. (2 Corintios 12:14.) En el mundo es común que los padres ahorren dinero para la educación futura de los hijos y su boda, a fin de darles un buen comienzo en la vida. ¿Se ha planteado usted ahorrar para el futuro espiritual de sus hijos? Suponga, por ejemplo, que un hijo adulto está en el ministerio de tiempo completo. Aunque los siervos de tiempo completo no deben exigir ni esperar ayuda externa, los padres amorosos pueden optar por ‗compartir con él según sus necesidades‘ a fin de ayudarle a permanecer en el servicio de tiempo completo. (Romanos 12:13; 1 Samuel 2:18, 19; Filipenses 4:14-18.)
w07 1/10 pág. 22 párr. 5 Vivamos de acuerdo con el propósito de Dios
5. ¿Por qué es necesario que planeemos bien las cosas si queremos vivir de acuerdo con el propósito de Dios? Dé un ejemplo.
5 Para vivir de acuerdo con el propósito de Dios, también es necesario planear bien lo que vamos a hacer. Conviene evitar que se nos acumulen las deudas, pues de lo contrario este sistema nos atrapará de tal modo que nuestro servicio a Dios se verá muy limitado. La Biblia nos advierte: ―El que toma prestado es siervo del hombre que hace el préstamo‖ (Proverbios 22:7). Algo que nos ayudará a mantener los asuntos en su debido lugar es confiar en Jehová y dar prioridad a las cosas espirituales. Veamos el caso de Guoming. Él vive con su madre y sus dos hermanas en una zona donde el costo de la vivienda es muy elevado y no resulta fácil encontrar un empleo estable. Aunque ha habido épocas en que no todos tenían trabajo, han logrado salir adelante compartiendo los gastos y utilizando sus recursos con mucho cuidado. ―A veces entra en casa muy poco dinero —comenta Guoming—, pero aun así hemos podido seguir en el precursorado y al mismo tiempo atender bien a nuestra madre. Ella no nos pide lujos porque no quiere que sacrifiquemos las actividades espirituales, lo cual le agradecemos mucho.‖ (2 Corintios 12:14; Hebreos 13:5.)
w00 1/7 pág. 19 ¿Se beneficia usted de los buenos ejemplos?
El abnegado ejemplo de Jesús ejerció una fuerte influencia en el apóstol Pablo, quien dijo a los cristianos corintios: ―Por mi parte muy gustosamente gastaré y quedaré completamente gastado por sus almas‖ (2 Corintios 12:15). Su actitud fue semejante a la de Cristo. Y cuando nosotros contemplamos el ejemplo perfecto de Cristo, también debemos sentirnos impulsados a imitarlo en nuestra vida.
w10 15/4 pág. 28 párrs. 15-16 ¿Seguimos plenamente a Cristo?
15, 16. Mencione ejemplos de personas que siguieron con celo a Jesús.
15 Pensemos en algunos de los hombres que llegaron a ser apóstoles de Jesús. ¿Qué hicieron al recibir la invitación de ser sus discípulos? Mateo, ―dejándolo todo atrás, [...] se levantó y se puso a seguirlo‖ (Luc. 5:27, 28). Pedro y Andrés, que eran pescadores, ―[abandonaron] en seguida las redes, [y] le siguieron‖. Por último, Santiago y Juan, a los que Jesús encontró remendando redes con su padre, ―[dejaron] en seguida la barca y a su padre, [y] le siguieron‖ (Mat. 4:18-22).
16 Otro caso sobresaliente es el de Saulo, quien llegó a ser el apóstol Pablo. Aunque había perseguido ferozmente a los cristianos, corrigió el rumbo de su vida y se convirtió en ―un vaso escogido‖ para llevar el nombre de Jesús. El relato dice: ―Inmediatamente en las sinagogas se puso a predicar a Jesús, que Este es el Hijo de Dios‖ (Hech. 9:3-22). Y a pesar de sufrir dificultades y persecución, nunca perdió el entusiasmo (2 Cor. 11:23-29; 12:15).
Capítulo 13
w95 15/6 pág. 13 párr. 4 ¿Qué lo motiva a servir a Dios?
4. a) ¿En qué sentido pudiera convertirse nuestro servicio a Dios en un ritual? b) ¿Por qué es necesario hacer un examen de conciencia?
4 Existe un peligro. Con el paso del tiempo, nuestro servicio a Dios pudiera convertirse en un ritual. Una cristiana se expresó así: ―Salía a predicar, iba a las reuniones, estudiaba y oraba, pero lo hacía automáticamente, sin sentir nada‖. Por supuesto, los siervos de Dios son dignos de encomio cuando se esfuerzan vigorosamente a pesar de sentirse ‗derribados‘ o ‗abatidos‘. (2 Corintios 4:9; 7:6.) Ahora bien, cuando nuestras actividades cristianas se vuelven rutinarias, tenemos que examinar el motor, por decirlo así. Tal como hasta los mejores automóviles necesitan revisiones periódicas, de igual modo todos los cristianos necesitamos hacer examen de conciencia con regularidad. (2 Corintios 13:5.) Otras personas pueden ver nuestras obras, pero no lo que impulsa nuestras acciones. Por eso, todos debemos preguntarnos: ‗¿Qué me motiva a servir a Dios?‘.
w00 1/5 págs. 14-15 párr. 7 Escuchemos lo que el espíritu dice
7. ¿Por qué es fundamental la lectura de la Biblia, y con qué frecuencia se nos anima a leerla?
7 Los ―pensamientos e intenciones del corazón‖ pueden cambiar con el paso del tiempo y por las experiencias de la vida, tanto las positivas como las negativas. Si no estudiamos constantemente la Palabra de Dios, nuestros pensamientos, actitudes y emociones dejarán de armonizar con los principios piadosos. Por ello, la Biblia nos aconseja: “Sigan poniéndose a prueba para ver si están en la fe, sigan dando prueba de lo que ustedes mismos son‖ (2 Corintios 13:5). Si queremos seguir oyendo lo que el espíritu dice, debemos acatar el consejo de leer la Palabra de Dios diariamente (Salmo 1:2).
w04 15/2 págs. 18-19 párrs. 13-14 Protejámonos del engaño
13, 14. a) ¿Qué ejemplo bíblico muestra que la conciencia no siempre es una guía segura? b) ¿Cómo podemos evitar engañarnos a nosotros mismos?
13 ¿Cómo podemos estar en guardia para no engañarnos a nosotros mismos? Para empezar, debemos recordar que la conciencia humana no siempre es confiable. Pensemos en el apóstol Pablo: antes de llegar a ser cristiano, persiguió a los discípulos de Cristo (Hechos 9:1, 2). Tal vez no le remordiera la conciencia, pero es obvio que estaba desencaminada. ―Era ignorante y obré con falta de fe‖, dijo más tarde el apóstol (1 Timoteo 1:13). De modo que el simple hecho de que ciertas diversiones no perturben nuestra conciencia no garantiza que estén bien. Solo una conciencia saludable y debidamente educada por la Palabra de Dios constituye una guía segura.
14 Hay algunas sugerencias útiles que debemos recordar para no engañarnos a nosotros mismos. En primer lugar, examinémonos con oración (Salmo 26:2; 2 Corintios 13:5). Un autoanálisis honrado puede abrirnos los ojos a la necesidad de hacer algunos cambios en nuestros caminos o criterios. En segundo lugar, escuchemos a otras personas (Santiago 1:19). El autoexamen tiende a ser subjetivo, así que es prudente prestar atención a los comentarios objetivos de cristianos maduros. Si resulta que hermanos espirituales equilibrados y con experiencia consideran cuestionables algunas de nuestras decisiones o actos, cabría preguntarse: ―¿Es posible que mi conciencia no esté bien educada o que el corazón me esté engañando?‖. Además, alimentémonos asiduamente estudiando la Biblia y las publicaciones cristianas (Salmo 1:2). De este modo armonizaremos nuestros pensamientos, actitudes y sentimientos con los principios bíblicos.
w05 15/2 pág. 13 párr. 7 Orgullosos de ser cristianos
7. a) ¿Qué tipo de autoexamen es apropiado para los siervos de Dios? b) ¿Dónde radica el peligro?
7 ¿Está mal reexaminarse de vez en cuando? No. Seguramente recordamos que el apóstol Pablo animó a los cristianos a hacerse un examen de conciencia. ―Sigan poniéndose a prueba —escribió— para ver si están en la fe, sigan dando prueba de lo que ustedes mismos son.‖ (2 Corintios 13:5.) Con estas palabras, los instó a esforzarse por identificar cualquier debilidad espiritual que pudiera haber surgido y tomar las medidas pertinentes para corregirla. El cristiano que desea asegurarse de que está en la fe debe determinar si sus hechos y palabras armonizan con lo que afirma creer. No obstante, la reflexión será en vano y posiblemente demoledora en sentido espiritual si no está bien encauzada y nos lleva a tratar de ―encontrarnos a nosotros mismos‖ o de hallar respuestas en un plano ajeno a nuestra relación con Jehová o la congregación cristiana. Nunca quisiéramos ‗experimentar el naufragio de nuestra fe‘ (1 Timoteo 1:19).
w06 1/10 pág. 29 párr. 16 Esperar en Jehová nos infunde valor
16. ¿Por qué requiere fe y valor mantener el ojo sencillo?
16 Mantener el ojo sencillo requiere fe y valor. Por ejemplo, si el patrono insiste constantemente en que trabajemos cuando debemos estar en las reuniones cristianas, ¿tendremos el valor de aferrarnos a nuestras
prioridades espirituales? Si no estamos seguros de que Jehová va a cumplir su promesa de cuidar a sus siervos, Satanás se aprovechará. Solo tendrá que aumentar la presión y logrará que abandonemos por completo las reuniones. En efecto, si demostramos falta de fe, nos dominará y conseguirá que sea él, y no Jehová, quien nos fije las prioridades. ¡Qué tragedia! (2 Corintios 13:5.)
w06 1/1 pág. 28 párr. 15 Buscar la justicia nos protege
15. ¿Cómo podemos asegurarnos de que no estamos olvidando a Jehová?
15 ¿Pudiera sucedernos algo parecido a nosotros? Sí, si nos equivocamos al fijar nuestras prioridades. Pero si buscamos primero la justicia de Dios, la adoración pura será primordial en nuestra vida. Como exhortó Pablo, ―[compraremos] todo el tiempo oportuno que queda‖ y efectuaremos nuestro ministerio con un sentido de urgencia (Colosenses 4:5; 2 Timoteo 4:2). Por otro lado, si diéramos más importancia al descanso y la búsqueda de diversiones que a la asistencia a las reuniones y el servicio del campo, entonces podríamos olvidar a Jehová en el sentido de que lo desplazaríamos a un lugar secundario en nuestra vida. Pablo dijo que en los últimos días los hombres serían ―amadores de placeres más bien que amadores de Dios‖ (2 Timoteo 3:4). El cristiano sincero se hace constantemente un examen de conciencia para asegurarse de que tal actitud no ha influido en él (2 Corintios 13:5).
w07 1/10 pág. 28 párr. 10 No caigamos en las trampas del “pajarero”
10. ¿Qué autoexamen deben hacerse los cristianos?
10 Otra táctica con la que el ―pajarero‖ entrampa a la gente consiste en socavar su sentido innato de lo que está bien y lo que está mal. La misma actitud que había en Sodoma y Gomorra domina gran parte de la industria del entretenimiento actual. Hasta algunos noticieros de televisión y artículos de revistas serias realzan la violencia y alimentan un morboso interés por el sexo. De hecho, buena parte del entretenimiento nubla la capacidad de la gente ―para distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto‖ (Hebreos 5:14). No olvidemos, sin embargo, lo que Jehová advirtió por boca del profeta Isaías: ―¡Ay de los que dicen que lo bueno es malo y lo malo es bueno[!]‖ (Isaías 5:20). Pues bien, ¿ha conseguido el ―pajarero‖ corromper nuestra forma de pensar con este entretenimiento dañino? Los cristianos debemos hacernos un autoexamen a este respecto (2 Corintios 13:5).
w08 15/7 pág. 28 Puntos sobresalientes de las cartas a los Corintios
Lecciones para nosotros:
2 Corintios 13:5. Los cristianos deben estar ―poniéndose a prueba para ver si están en la fe‖, es decir, examinando si su conducta está de acuerdo con lo que manda la Biblia. Además, deben estar ―dando prueba de lo que [...] son‖, o sea, evaluando su espiritualidad, sus ―facultades perceptivas‖ y sus obras de fe (Heb. 5:14; Sant. 1:22-25). Sin duda, los sabios consejos de Pablo nos ayudan a seguir en el camino de la verdad.
w08 15/6 págs. 24-25 párrs. 11-12 No perdamos „el amor que teníamos al principio‟
11, 12. Si el amor de un cristiano por la verdad se ha enfriado, ¿cuál podría ser la causa, y qué consejo dio Jesús?
11 Si su amor por Dios y por la verdad se ha enfriado, no es porque él haya cambiado. Jehová no cambia (Mal. 3:6; Sant. 1:17). Él se interesa por usted hoy tanto como antes. Entonces, ¿qué puede haber cambiado en su relación con él? Tal vez las presiones y las preocupaciones han hecho que usted ya no ore con el fervor de antes ni pase tanto tiempo estudiando y meditando. Quizás ya no es tan celoso en el ministerio o se pierde algunas reuniones (2 Cor. 13:5).
12 Es posible que ese no sea su caso, pero si lo es, ¿qué lo ha llevado a esa situación? Puede ser que preocupaciones legítimas como la de atender su salud o mantener a la familia hayan debilitado el sentido de urgencia que debe tener en vista de lo cerca que está el fin. Jesús dijo a sus apóstoles: ―Presten atención a sí mismos para que sus corazones nunca lleguen a estar cargados debido a comer con exceso y beber con exceso, y por las inquietudes de la vida, y de repente esté aquel día sobre ustedes instantáneamente como un lazo. Porque vendrá sobre todos los que moran sobre la haz de toda la tierra. Manténganse despiertos, pues, en todo tiempo haciendo ruego para que logren escapar de todas estas cosas que están destinadas a suceder‖ (Luc. 21:34-36).
w10 15/11 págs. 8-9 párrs. 6-7 Joven, resiste la presión de grupo
6, 7. a) ¿Por qué es importante que estés convencido de lo que crees, y cómo puedes lograrlo? b) ¿Qué preguntas puedes hacerte para fortalecer tu fe?
6 ¿Estás convencido de que tus creencias y las normas que sigues son las correctas? Ese es el primer paso para resistir la presión de grupo (léase 2 Corintios 13:5). ¿Por qué? Porque si estás seguro de lo que crees, tendrás el valor de defenderlo, aunque seas tímido por naturaleza (2 Tim. 1:7, 8). En cambio, si solo lo crees a medias, te va a costar mucho trabajo, aunque sientas una gran confianza en ti mismo. Así que, ¿por qué
no compruebas si es cierto lo que te han enseñado de la Biblia? Empieza por lo más básico. Por ejemplo, tú crees en Dios y has oído las razones por las que otras personas también creen en él. Pero ahora pregúntate: ―¿Qué me convence a mí de que Dios existe?‖. Claro, el propósito al plantearte esta cuestión no es llenarte de dudas, sino fortalecer tu fe. Así mismo, podrías preguntarte: ―¿Cómo sé que Dios inspiró la Biblia?‖ (2 Tim. 3:16). ―¿Qué pruebas tengo de que vivimos en ‗los últimos días‘?‖ (2 Tim. 3:1-5.) ―¿Qué motivos tengo para pensar que las normas de Jehová son para mi bien?‖ (Isa. 48:17, 18.)
7 Tal vez dudes en hacerte esas preguntas por miedo a no poder contestarlas. Pero eso sería tan ilógico como negarte a ver el marcador de combustible del automóvil por temor de que el tanque esté vacío. Si ese fuera el caso, necesitarías saberlo para tomar medidas. Del mismo modo, deberías averiguar si hay algún campo en el que tengas que fortalecer tu fe (Hech. 17:11).
w10 15/2 pág. 9 párr. 16 Hablemos la palabra de Dios con valentía
16. ¿Qué podemos hacer si ya no tenemos tantas ganas de predicar como antes?
16 Pero ¿qué podemos hacer si ya no tenemos tantas ganas de predicar como antes? Lo primero de todo, realizar un autoexamen sincero, tal y como nos recomienda Pablo: ―Sigan poniéndose a prueba para ver si están en la fe, sigan dando prueba de lo que ustedes mismos son‖ (2 Cor. 13:5). Preguntémonos: ―¿Mantengo vivo el fuego del espíritu? ¿Le pido a Jehová que me dé su fuerza activa? ¿Muestran mis oraciones que confío en que Dios me ayudará a hacer su voluntad? ¿Le doy las gracias por el honor de servir en el ministerio? ¿Tengo buenos hábitos de estudio? ¿Cuánto tiempo dedico a meditar en lo que leo y escucho? ¿Participo activamente en las reuniones?‖. Plantearnos preguntas como estas nos permitirá identificar nuestros puntos débiles y tomar las medidas que correspondan.
w99 15/11 pág. 19 párr. 5 ¿Estamos cumpliendo con todo nuestro deber para con Dios?
5. ¿Qué debemos hacer si las actividades normales de la vida se han convertido en nuestro principal interés?
5 Jesucristo dijo de nuestros tiempos críticos: ―Así como eran los días de Noé, así será la presencia del Hijo del hombre. Porque como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, los hombres casándose y las mujeres siendo dadas en matrimonio, hasta el día en que Noé entró en el arca; y no hicieron caso hasta que vino el diluvio y los barrió a todos, así será la presencia del Hijo del hombre‖ (Mateo 24:37-39). No hay nada impropio en comer y beber con moderación, y el matrimonio es en sí una institución divina (Génesis 2:20-24). No obstante, si nos damos cuenta de que las actividades normales de la vida se han convertido en nuestro interés principal, ¿por qué no hacer de este asunto tema de oración? Jehová puede ayudarnos a mantener los intereses del Reino en primer lugar, hacer lo que es correcto y cumplir con nuestro deber para con Él (Mateo 6:33; Romanos 12:12; 2 Corintios 13:7).
w03 15/12 pág. 21 párr. 8 Demuestre estar listo para el día de Jehová
8. ¿Qué debemos hacer si los asuntos cotidianos se han convertido en nuestra ocupación principal?
8 ¿Y si nos damos cuenta de que los asuntos cotidianos nos mantienen tan ocupados que están desplazando los intereses espirituales? ¿Hay poca diferencia entre nuestra forma de vida y la de nuestros vecinos que carecen de un conocimiento exacto de las Escrituras y no son proclamadores del Reino? Si ese fuera el caso, debemos orar al respecto, pues Jehová puede infundirnos la actitud mental apropiada (Romanos 15:5; Filipenses 3:15). Puede ayudarnos a dar prioridad a los intereses del Reino, a hacer lo correcto y a cumplir nuestras obligaciones para con Él (Romanos 12:2; 2 Corintios 13:7).
w06 15/11 pág. 22 párr. 6 Mantengámonos en el amor de Dios
6. ¿Qué puede pasar si pecamos deliberadamente?
6 Para resistir la tentación de pecar, también debemos orar de continuo a nuestro amoroso Padre celestial y pedirle ayuda (Mateo 6:13; Romanos 12:12). Si seguimos los consejos divinos, nuestras oraciones no se verán estorbadas (1 Pedro 3:7). Pero si pecamos deliberadamente, las consecuencias pueden ser desastrosas, ya que Jehová no permite que las oraciones de las personas rebeldes lleguen hasta él. Es como si les bloqueara el paso con una masa de nubes (Lamentaciones 3:42-44). Así pues, seamos humildes y pidamos ayuda a Dios para no hacer nada que estorbe nuestras oraciones (2 Corintios 13:7).
w09 15/11 págs. 4-5 párr. 11 ¿Qué revelan sobre usted sus oraciones?
11. ¿Por qué no está mal que les pidamos a los demás que oren por nosotros?
11 También es muy necesario que los padres oren por sus hijos. Por ejemplo, si un padre se entera de que sus hijos se sienten tentados a copiar en los exámenes, puede orar por ellos y ayudarlos con la Biblia a ver la importancia de ser honrados y no ceder a la tentación. Pablo les dijo a los corintios: ―Oramos a Dios [para] que no hagan ustedes nada malo‖ (2 Cor. 13:7). Orar con humildad a favor de otras personas agrada a Jehová y
demuestra la clase de personas que somos (léase Proverbios 15:8). Asimismo, podemos pedirles a los demás que oren por nosotros, tal como hizo Pablo. Él escribió: ―Ocúpense en orar por nosotros, porque confiamos en que tenemos una conciencia honrada, puesto que deseamos comportarnos honradamente en todas las cosas‖ (Heb. 13:18).
w12 15/8 pág. 23 párr. 13 ¡Cuidado con las trampas del Diablo!
13. ¿Qué necesitamos para resistir la presión?
13 De los relatos de Pilato y Pedro podemos extraer otra lección importante: para soportar la presión necesitamos tener conocimiento exacto, ser humildes, ser modestos, amar a Jehová y temer a Dios, no a los hombres. Si nuestra fe personal se basa en conocimiento exacto, defenderemos nuestras creencias hablando con valentía y convicción. De esta forma seremos capaces de vencer la presión y el miedo. Claro, nunca debemos sobrevalorar nuestras fuerzas, sino ser humildes y reconocer que nos hace falta el poder de Dios. Hay que pedirle a Jehová su espíritu y cultivar un amor por él tan intenso que nos motive a obedecer sus normas y defender su nombre. Además, es crucial prepararse de antemano para soportar la presión. Así pues, los padres hacen bien en orar con sus hijos y ensayar lo que estos harán cuando sus compañeros los inciten a hacer algo malo (2 Cor. 13:7).
w96 15/3 pág. 25 Cómo le sirven a usted los pastores cristianos
Cuando un anciano visita un hogar, va preparado para animar a sus compañeros de creencia y ayudarlos a permanecer firmes en la fe. (Romanos 1:11.) Por eso, ¿cómo reacciona usted cuando uno o dos ancianos desean visitarlo? Un superintendente viajante dijo: ―Si las visitas de pastoreo solo se efectúan cuando surgen problemas, la reacción inicial de la persona a quien se va a visitar pudiera ser: ‗¿Qué he hecho mal?‘‖. Los pastores espirituales amorosos imitan a Jehová, quien cuidó al salmista y siempre ‗refrescó su alma‘, particularmente en tiempos de angustia y necesidad especial. (Salmo 23:1-4.)
El objetivo de la visita de pastoreo es ‗edificar, no demoler‘. (2 Corintios 13:10.) Anima mucho a la persona escuchar palabras de aprecio por su aguante, celo y fiel servicio. Cierto anciano comentó: ―No es conveniente dar la impresión de que se ha ido con el propósito de detectar problemas y hablar de estos. Desde luego, pudiera ser que el publicador deseara hablar de cierta dificultad. Y si una oveja está cojeando o aislándose del rebaño, el anciano debe tomar medidas para ayudarla‖.
Los pastores cristianos sin duda cuidarán de manera especial de cualquiera que se encuentre en la siguiente situación: ―A la perdida buscaré [dice Jehová], y a la dispersada traeré de vuelta, y a la quebrada vendaré y a la doliente fortaleceré‖. (Ezequiel 34:16.) Tal vez sea necesario buscar a la oveja perdida, traerla de vuelta, vendarla y fortalecerla. Los pastores de Israel no cumplieron con tales responsabilidades. Esta labor exige que el pastor se acerque a la oveja y atienda a sus necesidades. Este aspecto, en esencia, debe distinguir toda visita de pastoreo hoy en día.
w11 15/4 pág. 13 párrs. 19-20 Tomemos muy en serio nuestro servicio a Dios
19, 20. ¿Qué actitud equilibrada debemos esforzarnos por tener sobre nosotros mismos y nuestro servicio?
19 Todos debemos esforzarnos por tener una opinión equilibrada de nosotros mismos y no darnos demasiada importancia. Ningún cristiano quisiera ser ―justo en demasía‖ (Ecl. 7:16). El sentido del humor nos es de gran ayuda cuando se producen momentos de tensión, ya sea en casa, en el empleo o en la congregación. Además, no debemos ser criticones con nuestra familia, pues podríamos arruinar el ambiente de paz que debe reinar en todo hogar. Y en la congregación tenemos que aprender a reírnos con nuestros hermanos en la fe y a disfrutar de ratos agradables con ellos. Al mismo tiempo, nuestras conversaciones y nuestra manera de enseñar han de ser siempre edificantes y positivas (2 Cor. 13:10; Efe. 4:29).
20 Este mundo no demuestra respeto por Jehová y sus leyes. En cambio, los cristianos nos preocupamos por obedecerlo y serle fieles. ¡Qué placer es formar parte de este gran pueblo que sirve a Jehová ―con toda seriedad‖! Sin duda, estamos más decididos que nunca a tomar muy en serio nuestra forma de vivir y nuestra adoración.
w03 1/6 pág. 14 párrs. 7-8 “No tengan miedo ni se aterroricen”
7, 8. a) ¿Qué no implica la neutralidad de los testigos de Jehová, y por qué? b) ¿Cómo excluye Romanos 13:1, 2 la participación en actos violentos contra los gobiernos?
7 La neutralidad que asumimos los testigos de Jehová no implica de ningún modo que apoyemos o disculpemos los actos violentos. Si así lo hiciéramos, estaríamos contradiciendo nuestra afirmación de servir al ―Dios de amor y de paz‖ (2 Corintios 13:11). Más bien, hemos aprendido que su criterio sobre la violencia es el que expone el salmista: ―Jehová mismo examina al justo así como al inicuo, y Su alma ciertamente odia a
cualquiera que ama la violencia‖ (Salmo 11:5). Y también sabemos que Jesús dijo al apóstol Pedro: ―Vuelve tu espada a su lugar, porque todos los que toman la espada perecerán por la espada‖ (Mateo 26:52).
8 Aunque la historia deja muy claro que los cristianos de nombre han recurrido con frecuencia a ―la espada‖, no sucede así con los testigos de Jehová, quienes no intervenimos en tales actividades. No obstante, obedecemos fielmente la orden de Romanos 13:1, 2: ―Toda alma esté en sujeción a las autoridades superiores [o sea, a los gobernantes], porque no hay autoridad a no ser por Dios; las autoridades que existen están colocadas por Dios en sus posiciones relativas. Por lo tanto, el que se opone a la autoridad se ha puesto en contra del arreglo de Dios; los que se han puesto en contra de este recibirán juicio para sí‖.
w08 15/10 pág. 24 párr. 14 ¿Trata usted a los demás con profundo respeto?
14. ¿Cómo demuestra la congregación que respeta a los superintendentes viajantes, y qué efecto tiene eso?
14 Pero ¿y si nos pidieran que hiciéramos algo a lo que no estamos acostumbrados? En ese caso, una manera de mostrar respeto sería luchar contra la tendencia de poner excusas como ―Aquí no lo hacemos así‖ o ―Eso quizá funcione en otro lugar, pero no en nuestra congregación‖. Algo que nos ayudará a seguir las instrucciones es tener siempre presente que la congregación le pertenece a Jehová y que Jesús es la Cabeza. Cuando la congregación recibe con entusiasmo las recomendaciones del superintendente viajante y las pone en práctica, está demostrando que de verdad lo respeta. El apóstol Pablo felicitó a los hermanos de Corinto por obedecer las instrucciones que les había dado el superintendente Tito (2 Cor. 7:13-16). Hoy día podemos estar seguros de que si seguimos de buena gana las instrucciones de los superintendentes viajantes, disfrutaremos mucho más del ministerio que realizamos (léase 2 Corintios 13:11).

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