lunes, 28 de octubre de 2013

puntos sobresalientes 1timoteo y 2timoteo

Para el repaso oral: de la Escuela del Ministerio Teocrático de Septiembre y Octubre de 2013
10ª Pregunta.-
¿Cuál es la correspondencia en la que se basa el rescate? (1 Tim. 2:6.)
[28 de oct.,w11 15/6 pág. 13 párr. 11.]
w11 15/6 pág. 13 párr. 11 Dios nos recomienda su amor
11. ¿Cuál es la correspondencia en la que se basa el rescate?
11 En otro pasaje, Pablo lo llama un “rescate correspondiente” (1 Tim. 2:6). La cuestión es: ¿a qué
corresponde? Al pecar, Adán trajo la imperfección y la muerte a sus descendientes, o sea, a miles de millones de
personas. Es cierto que, como Jesús era perfecto, pudiera haber procreado miles de millones de seres humanos
perfectos. Y basándonos en ello, en el pasado afirmamos que la combinación de la vida de Jesús y la de sus
potenciales descendientes perfectos constituía un sacrificio que correspondía, o equivalía, a la vida de Adán y la
de sus descendientes imperfectos. Pero ¿habla la Biblia en algún lugar de descendientes potenciales de Cristo
que formen parte del rescate? No. Romanos 5:15-19 señala que fue la muerte de “un solo hombre” la que trajo la
liberación. Como vemos, es la vida perfecta de Jesús la que corresponde a la de Adán. La atención debe
centrarse exclusivamente en Jesucristo. Lo único que permitió que hombres de toda clase recibieran la dádiva
gratuita de ser declarados justos y obtener la vida fue el “solo acto de justificación” de Jesús, es decir, su total
obediencia y fidelidad a Jehová hasta la muerte (2 Cor. 5:14, 15; 1 Ped. 3:18). Ahora bien, ¿cómo nos absuelve
Dios gracias al rescate
Capítulo 1
w08 15/4 págs. 15-16 párr. 17 Jóvenes, acuérdense ahora de su Magnífico Creador
17. ¿Por qué son Jesús, Pablo y Timoteo tan buenos ejemplos para los siervos de Dios de la actualidad?
17 A fin de ayudarnos a seguir en el camino que lleva a la vida, la Palabra de Dios presenta numerosos
ejemplos dignos de ser imitados. Pongamos por caso a Jesús. Aunque él fue el hombre más talentoso de la
historia, se concentró en la única labor que traería beneficios eternos a la gente: “declarar las buenas nuevas del
reino” (Luc. 4:43). ¿Y qué podemos decir del apóstol Pablo? Él quería darle a Jehová lo mejor de sí, por lo que
abandonó una prometedora carrera y dedicó todo su tiempo y energías a predicar las buenas nuevas. Y Timoteo,
“un hijo genuino en la fe”, imitó el excelente ejemplo de Pablo (1 Tim. 1:2). ¿Se arrepintieron Jesús, Pablo o
Timoteo de lo que hicieron con su vida? De ningún modo. De hecho, Pablo consideró que lo que el mundo
ofrecía era “un montón de basura” comparado con el honor de servir a Dios (Fili. 3:8-11).
w01 1/1 pág. 11 párr. 14 Edificados por el amor
14. ¿De qué maneras demostramos que nuestro amor a Dios es sincero?
14 En todo el mundo hay muchas personas que afirman amar a Dios, pero cuyas acciones demuestran que
no es cierto. ¿Cómo podemos saber que de verdad amamos a Jehová? Digámosle en oración cómo nos
sentimos y actuemos de un modo que demuestre nuestro amor. El apóstol Juan dijo: “Cualquiera que sí observa
[la] palabra [de Dios], verdaderamente en esta persona el amor a Dios ha sido perfeccionado. En esto tenemos el
conocimiento de que estamos en unión con él” (1 Juan 2:5; 5:3). La Palabra de Dios nos dice, entre otras cosas,
que nos reunamos y llevemos vidas limpias, morales. Evitamos la hipocresía, hablamos la verdad y mantenemos
limpios nuestros pensamientos (2 Corintios 7:1; Efesios 4:15; 1 Timoteo 1:5; Hebreos 10:23-25). Demostramos
amor dando ayuda material a los necesitados (1 Juan 3:17, 18). Además, no nos retraemos de hablar de Jehová
con el prójimo, lo cual incluye tomar parte en la predicación mundial de las buenas nuevas del Reino (Mateo
24:14; Romanos 10:10). La obediencia a la Palabra de Dios en tales campos es prueba de que nuestro amor a
Jehová es sincero.
w07 15/7 pág. 25 párr. 20 ¿Seguiremos “andando por espíritu”?
20. ¿Qué es “el pecado que fácilmente nos enreda”, y cómo podemos evitar dicho pecado y las obras de
la carne?
20 La falta de fe es “el pecado que fácilmente nos enreda” (Hebreos 12:1). A fin de evitar las obras de la carne,
el materialismo y las doctrinas falsas que destruyen la fe, debemos dejarnos guiar por el espíritu de Dios
(Colosenses 2:8; 1 Timoteo 6:9, 10; 2 Timoteo 4:3-5). Este genera en los siervos de Jehová de la actualidad una
fe como la que tuvieron los testigos precristianos y otras personas mencionadas en la Biblia (Hebreos 11:2-40).
Además, nuestra “fe sin hipocresía” puede fortalecer la fe de los demás (1 Timoteo 1:5; Hebreos 13:7).
w11 15/4 pág. 27 párr. 18 ¿Permitimos que nos guíe el espíritu de Dios?
18. ¿Qué medidas podría adoptar un cristiano para vigilar su corazón, y cómo entra en juego el
autodominio en estos casos?
18 Por supuesto, si nos encontramos con una imagen excitante no tenemos por qué seguir mirándola:
podemos —y debemos— demostrar autodominio tomando de inmediato las medidas oportunas. Claro, es mucho
mejor evitar el peligro desde el principio (Pro. 22:3). Damos prueba de autocontrol cuando adoptamos
precauciones y las respetamos. Algunos toman la sabia medida de colocar la computadora en una zona del
hogar que sea transitada. Otros deciden navegar por la Red o ver la televisión únicamente si están
acompañados. Y hay quienes optan por no usar Internet (léase Mateo 5:27-30). En fin, cada uno debe dar los
pasos que vea necesario para protegerse a sí mismo y a su familia, de forma que puedan adorar a Jehová con
“corazón limpio”, “buena conciencia” y “fe sin hipocresía” (1 Tim. 1:5).
w00 15/11 pág. 10 párrs. 2-3 Los cristianos somos felices al prestar servicio
2. ¿Qué ejemplos muestran que dar causa felicidad?
2 ¿De verdad se es más feliz dando que recibiendo? Efectivamente. Pensemos en Jehová Dios, en quien
reside “la fuente de la vida” (Salmo 36:9). Él nos proporciona cuanto necesitamos para que nuestra existencia
sea dichosa y productiva. Sí, es el Origen de “toda dádiva buena y todo don perfecto” (Santiago 1:17). Jehová, el
“Dios feliz”, no deja nunca de dar (1 Timoteo 1:11). Ama a su creación humana y le hace grandes dádivas (Juan
3:16). Reflexionemos también en las familias humanas. Los padres saben bien que criar a un hijo exige muchos
sacrificios y mucha entrega. Aunque por años este no sea consciente de tal altruismo y hasta lo dé por sentado,
sus progenitores son felices al ver que, gracias a su entrega abnegada, crece con estabilidad. ¿Por qué se
sienten así? Porque le quieren.
3 De igual modo, la adoración verdadera se distingue por las dádivas fundadas en el amor. Por amor a Jehová
y a nuestros hermanos en la fe nos complacemos en servirles, en entregarnos a ellos (Mateo 22:37-39). Quienes
adoren a Dios motivados por el egoísmo no sentirán mucho gozo. Pero los que le sirvan con altruismo, más
preocupados por lo que pueden dar que por lo que esperan recibir, serán sin duda alguna felices. Esta verdad se
comprende mejor al analizar cómo se emplean en las Escrituras varios términos relacionados con nuestra
adoración. Examinemos tres de ellos en este artículo y el siguiente.
w00 15/4 pág. 13 párr. 1 ¿Estará usted en el nuevo mundo?
1. ¿Por qué podemos ser optimistas en cuanto al futuro?
MUCHAS personas piensan que el Dios Todopoderoso es severo y estricto. Sin embargo, su Palabra
inspirada dice lo que leemos en el texto supracitado. Esta verdad armoniza con el hecho de que él sea el “Dios
feliz” y que colocara a nuestros primeros padres en un paraíso terrestre (1 Timoteo 1:11; Génesis 2:7-9).
Cuando analizamos el futuro que Dios promete a su pueblo, no debemos sorprendernos al saber que nos
esperan condiciones que redundarán en nuestro gozo eterno.
w02 15/8 pág. 20 párr. 20 “Sígame de continuo”
20. Mencione algunas formas en que podemos enseñar mediante el ejemplo.
20 Enseñar mediante el ejemplo es otra manera de mostrar nuestro deseo de servir al prójimo. Una de las
cosas que queremos enseñar es que servir a Jehová, el “Dios feliz”, es el modo más gratificante de vivir
(1 Timoteo 1:11). Pues bien, cuando los demás observan cómo nos comportamos con nuestros vecinos,
compañeros de escuela o compañeros de trabajo, ¿ven que somos felices y nos sentimos realizados? De forma
similar, enseñamos a los estudiantes de la Biblia que la congregación cristiana es un oasis de amor en un mundo
insensible y cruel. ¿Perciben ellos fácilmente que amamos a todos los miembros de la congregación y
procuramos mantener la paz entre nosotros? (1 Pedro 4:8.)
¿Cómo pueden los seres humanos alegrar a Dios?
Como toda persona viva real, Jehová posee la capacidad de pensar, actuar y sentir. Él es el “Dios feliz” y se
deleita en llevar a cabo su propósito (1 Timoteo 1:11; Salmo 104:31). Cuanto mejor conozcamos sus
sentimientos, mejor sabremos qué hacer para alegrar su corazón.—15/5, páginas 4-7.
w12 15/2 pág. 6 párr. 13 Imitemos la actitud vigilante de Jesús
13. ¿Cómo podemos imitar la actitud vigilante y equilibrada de Jesús al predicar el Reino?
13 ¿Cómo podemos imitar la actitud vigilante de Jesús y al mismo tiempo ser equilibrados? No dejando que
este mundo nos distraiga de nuestra labor, ni siquiera cuando amigos y familiares bienintencionados nos
aconsejen tomarnos con más calma el ministerio o llevar una vida “normal”. Al igual que Jesús, vemos nuestro
ministerio como un alimento que nos nutre espiritualmente y nos llena de felicidad (Juan 4:34). Por otro lado,
no vamos al extremo de volvernos ascetas ni de creernos superiores a los demás. Como nuestro Maestro,
queremos servir al “Dios feliz” con alegría y equilibrio (1 Tim. 1:11).
w12 15/1 pág. 22 párr. 7 Ofrezcamos sacrificios a Jehová con toda nuestra alma ***
7. ¿Qué implica la dedicación cristiana?
7 Cuando dedicamos nuestra vida a Jehová, lo hicimos sin reservas. En otras palabras, le prometimos ponerlo
a él en primer lugar al enfrentarnos a cualquier situación (léase Hebreos 10:7). Sin duda, fue la mejor opción que
pudimos tomar. Y de seguro hemos visto que si nos esforzamos por determinar qué desea Dios que hagamos en
cada situación y luego lo llevamos a la práctica, los resultados son siempre excelentes (Isa. 48:17, 18). Somos un
pueblo santo y alegre porque reflejamos las cualidades de nuestro divino Instructor (Lev. 11:44; 1 Tim. 1:11).
w04 15/8 pág. 15 párr. 15 Odiados sin causa
15. ¿Qué nos ayudará a no amargarnos ni guardar resentimiento cuando suframos?
15 ¿Qué nos ayudará a no amargarnos ni guardar resentimiento hacia quienes nos odian sin causa? Recuerde
que nuestros principales adversarios son Satanás y los demonios (Efesios 6:12). Aunque hay seres humanos que
nos persiguen intencional y deliberadamente, muchos de los que se oponen al pueblo de Dios lo hacen por
ignorancia o manipulados por otros (Daniel 6:4-16; 1 Timoteo 1:12, 13). Jehová desea dar a “hombres de toda
clase” la oportunidad de que “se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad” (1 Timoteo 2:4).
De hecho, algunos que en un tiempo se opusieron a la verdad son ahora nuestros hermanos cristianos por haber
observado nuestra conducta intachable (1 Pedro 2:12). Además, podemos aprender una lección del ejemplo de
José, hijo de Jacob. Aunque sufrió mucho por culpa de sus medio hermanos, no les guardó rencor. ¿Por qué no?
Porque vio la mano de Jehová en lo sucedido, cómo Él dirigía los acontecimientos para llevar a cabo Su
propósito (Génesis 45:4-8). De igual modo, Jehová puede hacer que cualquier sufrimiento injusto que estemos
pasando sirva para dar gloria a su nombre (1 Pedro 4:16).
w04 15/2 págs. 18-19 párrs. 13-14 Protejámonos del engaño
13, 14. a) ¿Qué ejemplo bíblico muestra que la conciencia no siempre es una guía segura? b) ¿Cómo
podemos evitar engañarnos a nosotros mismos?
3 ¿Cómo podemos estar en guardia para no engañarnos a nosotros mismos? Para empezar, debemos
recordar que la conciencia humana no siempre es confiable. Pensemos en el apóstol Pablo: antes de llegar a ser
cristiano, persiguió a los discípulos de Cristo (Hechos 9:1, 2). Tal vez no le remordiera la conciencia, pero es
obvio que estaba desencaminada. “Era ignorante y obré con falta de fe”, dijo más tarde el apóstol (1 Timoteo
1:13). De modo que el simple hecho de que ciertas diversiones no perturben nuestra conciencia no garantiza que
estén bien. Solo una conciencia saludable y debidamente educada por la Palabra de Dios constituye una guía
segura.
14 Hay algunas sugerencias útiles que debemos recordar para no engañarnos a nosotros mismos. En primer
lugar, examinémonos con oración (Salmo 26:2; 2 Corintios 13:5). Un autoanálisis honrado puede abrirnos los
ojos a la necesidad de hacer algunos cambios en nuestros caminos o criterios. En segundo lugar, escuchemos a
otras personas (Santiago 1:19). El autoexamen tiende a ser subjetivo, así que es prudente prestar atención a los
comentarios objetivos de cristianos maduros. Si resulta que hermanos espirituales equilibrados y con experiencia
consideran cuestionables algunas de nuestras decisiones o actos, cabría preguntarse: “¿Es posible que mi
conciencia no esté bien educada o que el corazón me esté engañando?”. Además, alimentémonos asiduamente
estudiando la Biblia y las publicaciones cristianas (Salmo 1:2). De este modo armonizaremos nuestros
pensamientos, actitudes y sentimientos con los principios bíblicos.
w00 1/6 págs. 9-10 párr. 2 Mantengamos radiante nuestra “esperanza de la salvación”
2. ¿De qué maneras es fundamental para la adoración verdadera “la esperanza de la salvación”?
2 “La esperanza respecto al futuro no era una característica del mundo pagano” que rodeaba a los cristianos
del siglo primero, dice The International Standard Bible Encyclopedia (Efesios 2:12; 1 Tesalonicenses 4:13).
No obstante, “la esperanza de la salvación” es un elemento fundamental de la adoración verdadera. ¿En qué
sentido? En primer lugar, la salvación de los siervos de Jehová se relaciona con Su propio nombre. El salmista
Asaf oró: “Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre; y líbranos” (Salmo 79:9; Ezequiel
20:9). Además, la confianza en las bendiciones que Jehová ha prometido es esencial para disfrutar de una buena
relación con él. Pablo lo explicó de este modo: “Sin fe es imposible serle de buen agrado, porque el que se
acerca a Dios tiene que creer que él existe y que llega a ser remunerador de los que le buscan solícitamente”
(Hebreos 11:6). También indicó que la salvación de los arrepentidos fue una de las razones principales de la
venida de Jesús a la Tierra, al decir: “Fiel y merecedor de plena aceptación es el dicho de que Cristo Jesús vino
al mundo para salvar a pecadores” (1 Timoteo 1:15). Y el apóstol Pedro se refirió a la salvación como ‘el fin [o, el
resultado] de nuestra fe’ (1 Pedro 1:9). Está claro que es apropiado esperar la salvación. Pero ¿qué es realmente
la salvación? ¿Y qué se requiere para conseguirla?
w09 15/9 págs. 16-17 párr. 6 El amor de Cristo nos impulsa a amar
6. ¿Qué no deben hacer nunca los ancianos al tratar con un pecador, y por qué?
6 Cuando un pecador rechaza los consejos bíblicos o trata de echarles a los demás la culpa, los ancianos y
otros miembros de la congregación tal vez se sientan indignados. Como saben el daño que dicha persona ha
causado y ven su actitud, quizá se sientan tentados a expresar su indignación. Sin embargo, enojarse no hace
ningún bien ni refleja “la mente de Cristo” (1 Cor. 2:16; léase Santiago 1:19, 20). Hubo ocasiones en las que
Jesús reprendió enérgicamente a algunas personas, pero nunca dijo nada movido por el odio ni con la intención
de herir a nadie (1 Ped. 2:23). Al contrario, siempre dejó claro que los pecadores pueden arrepentirse y recobrar
el favor de Jehová. De hecho, una de las razones por las que Jesús vino a la Tierra fue para “salvar a pecadores”
(1 Tim. 1:15).
w01 1/11 pág. 14 párr. 6 ‘Vistámonos de gran paciencia’
6. ¿Cómo se benefició Pablo de la gran paciencia de Jesús, y qué aprendemos de ello?
6 Jesús siguió teniendo esta cualidad tras su muerte y resurrección. El apóstol Pablo estaba especialmente al
tanto de ello, pues había perseguido a los cristianos. “Fiel y merecedor de plena aceptación es el dicho de que
Cristo Jesús vino al mundo para salvar a pecadores —escribió—. De estos yo soy el más notable. No obstante, la
razón por la cual se me mostró misericordia fue para que, por medio de mí como el caso más notable, Cristo
Jesús demostrara toda su gran paciencia como muestra de los que van a cifrar su fe en él para vida eterna.”
(1 Timoteo 1:15, 16.) Independientemente de cuál haya sido nuestro pasado, Jesús nos tratará con gran
paciencia si ponemos fe en él, mientras espera, claro está, que produzcamos “obras propias del arrepentimiento”
(Hechos 26:20; Romanos 2:4). Sus mensajes a las siete congregaciones de Asia Menor revelan que aun cuando
es muy paciente, espera que mejoremos (Revelación, capítulos 2, 3).
w01 1/11 pág. 16 párr. 13 ‘Vistámonos de gran paciencia’
13. ¿Qué le permitió a Pablo aguantar, y cómo nos ayuda su ejemplo a hacer lo mismo?
13 En el siglo primero de nuestra era, el apóstol Pablo fue un buen ejemplo de gran paciencia (2 Corintios 6:3-
10; 1 Timoteo 1:16). Como parte del consejo que dirigió hacia el final de su vida a su joven compañero Timoteo,
le advirtió de que todos los cristianos tendrían pruebas. Pablo citó su propio ejemplo y le recomendó cualidades
cristianas fundamentales necesarias para aguantar. “Tú has seguido con sumo cuidado y atención mi enseñanza,
el derrotero de mi vida, mi propósito, mi fe, mi gran paciencia, mi amor, mi aguante, mis persecuciones, mis
sufrimientos, la clase de cosas que me sucedieron en Antioquía, en Iconio, en Listra, la clase de persecuciones
que he soportado; y, no obstante, de todas ellas el Señor me libró. De hecho, todos los que desean vivir con
devoción piadosa en asociación con Cristo Jesús también serán perseguidos”, escribió (2 Timoteo 3:10-12;
Hechos 13:49-51; 14:19-22). Para aguantar, todos necesitamos fe, amor y gran paciencia
w05 15/8 pág. 21 párr. 8 Los cristianos reflejan la gloria de Jehová
8. ¿De qué manera están cegadas por la ignorancia muchas personas, y cómo podemos impedir que a
nosotros nos pase lo mismo?
8 En sentido figurado, los ojos de gran cantidad de personas están cegados por la ignorancia. La Biblia dice
que las naciones están “mentalmente [...] en oscuridad, y alejadas de la vida que pertenece a Dios, a causa de la
ignorancia que hay en ellas” (Efesios 4:18). Por ejemplo, Pablo, un hombre versado en la Ley, estaba tan ciego
por la ignorancia antes de hacerse cristiano que persiguió a la congregación de Dios (1 Corintios 15:9). Sin
embargo, Jehová le reveló la verdad. Pablo mismo explica: “La razón por la cual se me mostró misericordia fue
para que, por medio de mí como el caso más notable, Cristo Jesús demostrara toda su gran paciencia como
muestra de los que van a cifrar su fe en él para vida eterna” (1 Timoteo 1:16). Al igual que Pablo, muchas
personas que eran enemigas de la verdad divina ahora sirven a Dios. Esta es una buena razón para seguir
dando testimonio hasta a quienes se nos oponen. Y mientras lo hacemos, estudiar constantemente la Palabra de
Dios y captar su sentido impide que, por ignorancia, actuemos de un modo que desagrade a Jehová.
w07 15/7 pág. 23 párrs. 13-14 ¿Seguiremos “andando por espíritu”?
13, 14. ¿Qué es la gran paciencia, y por qué debemos demostrarla?
13 La gran paciencia se relaciona con la paz, pues es la virtud que consiste en sufrir con entereza y serenidad
las ofensas o el mal, sin perder la esperanza de que la situación mejore. Dios tiene gran paciencia (Romanos
9:22-24). Jesús también manifiesta esta cualidad, y nosotros nos beneficiamos de ello, pues Pablo escribió: “La
razón por la cual se me mostró misericordia fue para que, por medio de mí como el caso más notable, Cristo
Jesús demostrara toda su gran paciencia como muestra de los que van a cifrar su fe en él para vida eterna”
(1 Timoteo 1:16).
14 La cualidad de la gran paciencia nos ayuda a aguantar cuando nos dicen o hacen cosas que nos hieren o
demuestran falta de consideración. “Tengan gran paciencia para con todos”, exhortó Pablo a sus hermanos
cristianos (1 Tesalonicenses 5:14). Como todos somos imperfectos y nos equivocamos, agradecemos que los
demás sean pacientes con nosotros cuando no los tratamos debidamente. Por lo tanto, esforcémonos por ser
“sufridos con gozo” (Colosenses 1:9-12).
w00 15/5 pág. 18 párr. 14 Tengamos fe en la palabra profética de Dios
14. ¿Cómo se recompensa a los cristianos ungidos por su fe en la palabra profética de Jehová?
14 Tal como la palabra profética de Dios se cumplió en el pasado, podemos tener fe en que también se
cumplirá lo que predice para el futuro. Por ejemplo, la presencia de Cristo en la gloria del Reino es ahora una
realidad, y los cristianos ungidos que fueron fieles hasta la muerte han experimentado el cumplimiento de la
promesa profética: “Al que venza, le concederé comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios”
(Revelación 2:7, 10; 1 Tesalonicenses 4:14-17). Jesús concede a estos vencedores el privilegio de “comer del
árbol de la vida” en el “paraíso [celestial] de Dios”. Cuando resucitan, participan de la inmortalidad y la
incorrupción que, mediante Jesucristo, les otorga Jehová, el “Rey de la eternidad, incorruptible, invisible, el único
Dios” (1 Timoteo 1:17; 1 Corintios 15:50-54; 2 Timoteo 1:10). Esta es una magnífica recompensa por su
imperecedero amor a Dios y su inquebrantable fe en su palabra profética.
w01 15/6 págs. 18-19 párr. 2 Continuemos constantes como si viéramos a Quien es invisible ***
2. ¿Por qué no podemos ver a Dios con los ojos físicos?
2 Las Escrituras indican que Jehová es un Espíritu invisible (Juan 4:24; Colosenses 1:15; 1 Timoteo 1:17). Por
tanto, Jesús no se refería a que los seres humanos viéramos en realidad a Jehová con los ojos físicos. Es cierto
que los cristianos ungidos lo verán en los cielos cuando él los resucite como espíritus, pero también pueden ‘ver’
a Dios los hombres y mujeres de “corazón puro” que abrigan la esperanza de vivir para siempre en la Tierra.
¿Cómo es posible?
w04 15/8 pág. 13 párr. 5 Odiados sin causa
5. ¿Qué se oculta tras el odio de Satanás por los adoradores verdaderos?
5 ¿Qué se oculta tras el odio de Satanás por los adoradores verdaderos? En una conspiración que revela un
descomunal engreimiento, el Diablo se ha enfrentado al “Rey de la eternidad”, Jehová Dios (1 Timoteo 1:17;
3:6). Se atreve a afirmar que la forma en que Dios gobierna a sus criaturas es demasiado restrictiva y que nadie
sirve a Jehová con un motivo puro, sino tan solo con propósitos egoístas. Asegura que si se le permite someter a
prueba a los seres humanos, él puede hacer que todos ellos dejen de servir a Dios (Génesis 3:1-6; Job 1:6-12;
2:1-7). Al insultar a Jehová llamándole opresor, mentiroso y fracasado, intenta alzarse como un soberano rival.
De modo que su cólera contra los siervos de Dios se debe a que ansía recibir adoración (Mateo 4:8, 9).
w10 15/8 pág. 20 ¿Recuerda usted?
¿Cómo sabemos que Dios no tuvo principio?
Porque Moisés así lo indicó en una oración a Dios (Sal. 90:2). Por consiguiente, solo a Jehová se lo puede llamar
“Rey de la eternidad” (1 Tim. 1:17; 1/7, página 28)
w08 15/9 pág. 30 Puntos sobresalientes de las cartas a los Tesalonicenses y a Timoteo
Respuestas a preguntas bíblicas:
1 Timoteo 1:18; ¿Qué “predicciones” se habían hecho respecto a Timoteo? Tal vez se trate de ciertas
profecías sobre la futura labor de Timoteo en la congregación cristiana, que se pronunciaron por inspiración
cuando Pablo visitó Listra durante su segundo viaje misional (Hech. 16:1, 2). Basándose en estas predicciones,
los ancianos de la congregación ‘le impusieron las manos’ al joven Timoteo, apartándolo para un servicio en
particular.
w01 1/2 pág. 12 párr. 14 ¿Vivimos la verdad?
14. ¿Por qué han sido víctimas algunos cristianos de las maquinaciones de Satanás?
14 Algunos cristianos han sucumbido a la curiosidad y han contaminado la mente y el corazón viendo
pornografía blanda o incluso dura. Se han dejado caer en la atrayente trampa de Satanás, lo cual ha resultado a
menudo en naufragio espiritual. No han seguido siendo “pequeñuelos en cuanto a la maldad” ni han llegado a
estar “plenamente desarrollados en facultades de entendimiento” (1 Corintios 14:20). Todos los años, miles
pagan el precio por no respetar los principios y las normas de la Palabra de Dios. No se han preocupado de
ponerse y conservar “la armadura completa que proviene de Dios” (Efesios 6:10-13; Colosenses 3:5-10;
1 Timoteo 1:18, 19).
w07 1/5 pág. 18 párr. 18 Dejemos que la Palabra de Dios guíe nuestros pasos
18. ¿Qué bendiciones recibimos cuando nos dejamos guiar por la Palabra de Dios?
acertadas. Podemos estar seguros de que la Palabra escrita de Jehová “hace sabio al inexperto” (Salmo
19:7). Además, cuando seguimos la dirección que nos da la Biblia, tenemos una conciencia limpia y la
satisfacción de saber que estamos agradando a Jehová (1 Timoteo 1:18, 19). Finalmente, si dejamos que los
dichos de Dios nos guíen de día en día, él nos premiará con la mayor bendición de todas: la vida eterna (Juan
17:3).
w 00 1/10 págs. 21-22 párr. 13 Compremos tiempo para leer y estudiar
13. ¿Cuáles son algunos de los malos hábitos alimentarios?
13 Para beneficiarnos plenamente de esa “medida de víveres” suministrada al debido tiempo, debemos adoptar
buenos hábitos alimentarios. Es esencial tener un horario regular para la lectura de la Biblia y el estudio personal,
y atenerse a él. ¿Hemos adoptado buenos hábitos de alimentación espiritual y dedicamos tiempo con regularidad
al estudio personal profundo? ¿O solo leemos superficialmente la información que se ha preparado con cuidado
para nosotros, engulléndola deprisa, por decirlo así, o incluso saltándonos algunas comidas? Los malos hábitos
de alimentación espiritual han hecho que algunos se debiliten en la fe, a veces hasta el grado de abandonarla
(1 Timoteo 1:19; 4:15, 16).
w02 1/3 pág. 11 párr. 14 La luz de Dios elimina la oscuridad
14. ¿A qué advertencia respecto a la luz debemos prestar atención?
14 A los que se encuentran en alta mar durante la noche les alegra divisar una luz. En el pasado se encendían
hogueras en los rocosos acantilados de las costas inglesas con objeto de indicar a los navegantes dónde
resguardarse de las tormentas. Las tripulaciones agradecían que tales luces las guiaran a un lugar seguro.
No obstante, algunas hogueras tenían el propósito de engañar a los marineros y, en muchos casos, en vez de
dirigir a las embarcaciones a una ensenada, las hacían naufragar en las rocosas costas del país, donde les
robaban el cargamento. En este mundo mentiroso, debemos tener cuidado de que no nos conduzcan al naufragio
espiritual luces engañosas. La Biblia nos advierte de que “Satanás mismo sigue transformándose en ángel de
luz” y de que, del mismo modo, sus siervos, como por ejemplo los apóstatas, son “obreros engañosos” que
“también sig[uen] transformándose en ministros de justicia”. Si prestamos atención a sus falsos razonamientos,
corremos el peligro de que se debilite nuestra confianza en la Palabra de verdad de Jehová, la Biblia, y se muera
nuestra fe (2 Corintios 11:13-15; 1 Timoteo 1:19).
w04 1/5 pág. 17 párr. 21 Joven, ¿estás poniendo un buen fundamento para el futuro?
21. ¿Cómo podemos guardarnos de adoptar las malas actitudes de quienes no adoran a Jehová?
21 Por lo tanto, no dejes que te intimiden las actitudes de tus compañeros de escuela que no adoran a Jehová
(2 Corintios 4:18). Algunos hablarán con desdén de los temas espirituales. Además, los medios de comunicación
difundirán propaganda sutil que dé a entender que es normal cometer actos inmorales, emborracharse o ser mal
hablado. Lucha contra esas influencias. No dejes de reunirte regularmente con quienes están “manteniendo la fe
y una buena conciencia”. Ten siempre “mucho que hacer en la obra del Señor” (1 Timoteo 1:19; 1 Corintios
15:58). Mantente ocupado trabajando en el Salón del Reino y en el servicio del campo. En tus años escolares
haz el precursorado auxiliar de vez en cuando. Así reforzarás tu visión espiritual y no perderás el equilibrio
(2 Timoteo 4:5).
w05 15/9 pág. 20 párrs. 19-20 Andemos por fe, no por vista
19, 20. ¿Qué estamos resueltos a hacer, y por qué razón?
19 Dice la Biblia: “Tenemos una lucha, no contra sangre y carne, sino contra los gobiernos, contra las
autoridades, contra los gobernantes mundiales de esta oscuridad, contra las fuerzas espirituales inicuas en los
lugares celestiales” (Efesios 6:12). Nuestro principal enemigo es el Diablo. En su intento de destruir nuestra fe en
Jehová, no desaprovechará ningún instrumento de persuasión que pueda desviarnos de nuestra decisión de
servir a Dios (1 Pedro 5:8). ¿Cómo evitamos que nos engañe la apariencia exterior del sistema de Satanás?
¡Andando por fe, no por vista! La confianza en las promesas de Jehová impedirá que experimentemos “naufragio
respecto a [nuestra] fe” (1 Timoteo 1:19). Por lo tanto, resolvámonos por todos los medios a seguir andando por
fe, con absoluta confianza en la bendición de Jehová, y sigamos orando para que podamos escapar de las
cosas que han de suceder pronto (Lucas 21:36).
20 En nuestro andar por fe y no por vista, contamos con un Modelo magnífico. “Cristo sufrió por ustedes —dice
la Biblia—, dejándoles dechado para que sigan sus pasos con sumo cuidado y atención.” (1 Pedro 2:21.)
El siguiente artículo analizará cómo podemos seguir andando como él anduvo.
w06 1/3 págs. 18-19 párrs. 6-7 Diversión sana que reconforta
6, 7. ¿Con qué ayudas contamos para decidir lo que es o no es diversión apropiada?
6 ¿Cómo podemos estar seguros de que cierta forma de entretenimiento es apropiada para el cristiano? Es
cierto que los padres dan guía a sus hijos y que los ancianos brindan orientación cuando es preciso. Sin
embargo, en realidad nadie debería tener que decirnos que cierto libro, película, juego, baile o canción es
inaceptable, pues Pablo mencionó que las “personas maduras [...] mediante el uso tienen sus facultades
perceptivas entrenadas para distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto” (Hebreos 5:14; 1 Corintios 14:20).
La Biblia contiene principios guiadores, y si escuchamos la voz de nuestra conciencia educada por la Palabra de
Dios, tomaremos buenas decisiones (1 Timoteo 1:19).
7 Jesús afirmó que “por su fruto se conoce el árbol” (Mateo 12:33). Si un pasatiempo produce el fruto podrido
de la atracción a la violencia, la inmoralidad o el espiritismo, debemos evitarlo. Tampoco es admisible si pone en
peligro la vida o la salud, si nos impone una carga económica o nos causa desaliento, o si hace tropezar a otros.
El apóstol Pablo nos advirtió que si herimos la conciencia de nuestro hermano, estamos pecando. Escribió:
“Cuando ustedes pecan así contra sus hermanos y hieren la conciencia de ellos que es débil, están pecando
contra Cristo. Por lo tanto, si el alimento hace tropezar a mi hermano, no volveré a comer carne jamás, para
no hacer tropezar a mi hermano” (1 Corintios 8:12, 13).
w00 1/5 pág. 12 párrs. 19-20 Defendamos con firmeza la enseñanza piadosa
19, 20. a) ¿Cómo demuestran discernimiento los ancianos cuando ayudan a los que hablan
imprudentemente? b) ¿Qué hace la congregación con los que insisten en promover enseñanzas
falsas?
19 También es fundamental que los ancianos tengan discernimiento cuando se les pide que ayuden a los que
hablan de manera imprudente (2 Timoteo 2:7). Puede que en ocasiones algunos miembros de la congregación se
envuelvan en disputas sobre insignificancias y especulaciones. Para proteger la unidad de la congregación, los
ancianos deben corregir con prontitud tales situaciones, sin imputar malos motivos a los hermanos ni verlos
enseguida como apóstatas.
20 Pablo describió el espíritu con el que debe prestarse la ayuda. Dijo: “Hermanos, aunque un hombre dé
algún paso en falso antes que se dé cuenta de ello, ustedes los que tienen las debidas cualidades espirituales
traten de reajustar a tal hombre con espíritu de apacibilidad” (Gálatas 6:1). Y Judas escribió específicamente con
referencia a los cristianos que dudaban: “Continúen mostrando misericordia a algunos que tienen dudas;
sálvenlos, arrebatándolos del fuego” (Judas 22, 23). Por supuesto, si alguien sigue promoviendo enseñanzas
falsas después de repetidas admoniciones, los ancianos deben adoptar medidas contundentes para proteger a la
congregación (1 Timoteo 1:20; Tito 3:10, 11).
Capítulo 2
w11 15/4 pág. 9 párrs. 3-4 Tomemos muy en serio nuestro servicio a Dios
3, 4. ¿Qué consejos bíblicos destacan la importancia de comportarse con seriedad?
3 Sobra decir que el mundo está lleno de “amadores de placeres” que solo piensan en divertirse (2 Tim. 3:4).
Esta obsesión es una auténtica amenaza para la espiritualidad (Pro. 21:17). Por esa razón, Pablo incluyó en sus
cartas a Timoteo y Tito algunos consejos que destacan la importancia de comportarse con seriedad y que nos
ayudan a contrarrestar la actitud frívola de este mundo (léanse 1 Timoteo 2:1, 2 y Tito 2:2-8).
4 Siglos antes, Salomón explicó que hay momentos en los que es necesario renunciar a las diversiones para
atender asuntos más serios (Ecl. 3:4; 7:2-4). En efecto, la vida es tan breve que debemos esforzarnos
vigorosamente por alcanzar la salvación (Luc. 13:24). Y eso exige dedicar tiempo a las cosas que son “de seria
consideración” (Fili. 4:8, 9). En otras palabras, hemos de prestar cuidadosa atención a todo aspecto de la vida
cristiana.
w03 1/4 pág. 25 párrs. 18-19 Despleguemos “toda apacibilidad para con todos los hombres”
18, 19. a) ¿Por qué podría hacérsele difícil al cristiano mostrar apacibilidad en el trato con las autoridades
civiles? b) ¿Qué nos ayudará a ser apacibles con las autoridades, y cuál puede ser el resultado?
18 A muchos se les hace difícil mostrar apacibilidad en el trato con las autoridades civiles. Es cierto que
quienes mandan actúan en algunos casos sin bondad ni compasión (Eclesiastés 4:1; 8:9). Sin embargo, por amor
a Jehová, reconocemos Su autoridad suprema y préstamos a los miembros de la administración la sumisión
relativa que les corresponde (Romanos 13:1, 4; 1 Timoteo 2:1, 2). Hasta si hay altos cargos que tratan de limitar
las facetas públicas de nuestra adoración a Jehová, buscamos con gusto otros medios disponibles de ofrecer el
sacrificio de alabanza (Hebreos 13:15).
19 No obstante, jamás recurrimos a la agresividad. Por el contrario, procuramos ser razonables, pero sin
traicionar los principios justos. Esta actitud, que nos permite efectuar nuestro ministerio en 234 países, está en
consonancia con el consejo de Pablo: “Estén en sujeción y sean obedientes a los gobiernos y a las autoridades
como gobernantes, [...] estén listos para toda buena obra, [...] no hablen perjudicialmente de nadie, [...] no sean
belicosos, [...] sean razonables, y desplieguen toda apacibilidad para con todos los hombres” (Tito 3:1, 2).
03 15/11 págs. 17-18 párrs. 18-19 Ayudemos al prójimo a aceptar el mensaje del Reino
18, 19. a) ¿Cómo ve Dios nuestro ministerio, y por qué debemos adoptar su punto de vista? b) ¿Qué nos
ayudará a obtener buenos resultados al hacer revisitas? (Véase el recuadro “Cómo obtener buenos
resultados al hacer revisitas”, en la pág. 16.)
18 Otra forma de llegar al corazón de quiene w s nos escuchan consiste en ver el ministerio desde el punto de
vista de Dios y ser pacientes. La voluntad divina es que hombres de toda clase “lleguen a un conocimiento exacto
de la verdad” (1 Timoteo 2:3, 4). ¿Acaso no deseamos nosotros lo mismo? Además, Jehová es paciente, y esta
cualidad les da a muchos la oportunidad de alcanzar el arrepentimiento (2 Pedro 3:9). Por consiguiente, cuando
encontramos a alguien que está dispuesto a prestar atención al mensaje del Reino, quizá sea necesario visitarlo
una y otra vez para cultivar su interés. Ver crecer las semillas de la verdad exige tiempo y paciencia (1 Corintios
3:6). El recuadro titulado “Cómo obtener buenos resultados al hacer revisitas” ofrece sugerencias al respecto.
Hay que recordar que las vidas de las personas —sus problemas y circunstancias— cambian continuamente. Tal
vez las encontremos en casa solo después de muchos intentos, pero el esfuerzo vale la pena, pues queremos
darles la oportunidad de oír el mensaje divino de salvación. Por tanto, pidamos a Jehová Dios la sabiduría
necesaria para desarrollar las aptitudes de persuasión al ayudar al prójimo a aceptar el mensaje del Reino.
19 Una vez que hallamos a alguien que desea adquirir mayor conocimiento sobre el mensaje del Reino, ¿qué
más podemos hacer como trabajadores cristianos? Veremos la respuesta en el siguiente artículo.
w03 1/8 pág. 15 párr. 7 Imitemos al Dios de la verdad
7. ¿Para quiénes son comprensibles las verdades bíblicas, y para quiénes no lo son?
7 ¿Entiende usted la verdad bíblica? Si así es, ha recibido una gran bendición. Cuando alguien escribe un
libro, normalmente lo hace pensando en un público determinado. Algunos libros están dirigidos a gente muy
culta, otros a niños y otros a especialistas en cierta materia. Aunque la Biblia está al alcance de todo el mundo,
se escribió de modo que la entendiera y la apreciara un grupo de personas en particular. Jehová la dirigió a los
humildes, los mansos de la Tierra. Estos pueden captar el mensaje de la Biblia prescindiendo de su nivel
educativo y cultural, posición social o antecedentes étnicos (1 Timoteo 2:3, 4). Por otra parte, a quienes
no tienen la disposición correcta se les niega el entendimiento de la verdad bíblica, sin importar lo inteligentes o
instruidos que sean. Los altivos y orgullosos no pueden comprender las preciosas verdades de la Palabra de
Dios (Mateo 13:11-15; Lucas 10:21; Hechos 13:48). Solo Dios podía hacer un libro así.
w01 1/4 pág. 18 párr. 13 Prevalece el cristianismo verdadero
13. ¿Qué características que faltan en la cristiandad abundan entre los testigos de Jehová?
13 Son impresionantes las similitudes entre los testigos de Jehová de hoy día y los que abrazaron el
cristianismo verdadero en el siglo primero. Igual de notable es el contraste entre los testigos de Jehová y la
cristiandad. Tras escribir sobre el celo evangélico de los primeros cristianos, un erudito se lamenta en estos
términos: “A menos que haya una transformación en la vida de la iglesia contemporánea para que una vez más
se considere la evangelización una tarea que incumbe a todo cristiano bautizado, y esté respaldada por una
calidad de vida que brilla lo mejor posible delante de los incrédulos, no adelantaremos mucho en nuestras
técnicas de evangelización”. Las mismas características que le faltan a la cristiandad abundan entre los testigos
de Jehová. Su fe es viva, auténtica, una fe basada en la verdad bíblica, sobre la que se sienten impelidos a
hablar a todo el que escuche (1 Timoteo 2:3, 4).
w09 15/7 págs. 18-19 párrs. 18-19 Imite a Jesús: enseñe con amor
18, 19. a) ¿Por qué estamos dispuestos a hacer sacrificios para predicar? b) ¿Cómo sabemos que la
gente percibe el cariño que le tenemos? Dé un ejemplo.
18 En la actualidad, los testigos de Jehová también están buscando por toda la Tierra a las personas que
desean conocer a Dios y servirle. De hecho, llevamos ya diecisiete años dedicando más de mil millones de horas
anuales a predicar y hacer discípulos. Y aunque tenemos que sacrificar tiempo, energías y recursos, lo hacemos
con mucho gusto. Al igual que Jesús, sabemos que nuestro amoroso Padre celestial desea que la gente adquiera
el conocimiento que lleva a la vida eterna (Juan 17:3; 1 Tim. 2:3, 4). El amor nos impulsa a ayudar a las
personas sinceras para que conozcan a Jehová y lo amen tanto como nosotros.
19 La gente percibe nuestro cariño. Por ejemplo, una precursora de Estados Unidos acostumbra enviar cartas
de consuelo a las personas que han perdido un ser querido. Un día recibió una carta de respuesta que en parte
decía: “Al principio me sorprendió mucho que alguien se hubiera tomado la molestia de escribir a un desconocido
para ayudarlo en un momento tan difícil. Pero llegué a la conclusión de que usted tiene que amar al prójimo y al
Dios que ilumina nuestros pasos”.
w01 1/4 pág. 18 párr. 13 Prevalece el cristianismo verdadero
13. ¿Qué características que faltan en la cristiandad abundan entre los testigos de Jehová?
13 Son impresionantes las similitudes entre los testigos de Jehová de hoy día y los que abrazaron el
cristianismo verdadero en el siglo primero. Igual de notable es el contraste entre los testigos de Jehová y la
cristiandad. Tras escribir sobre el celo evangélico de los primeros cristianos, un erudito se lamenta en estos
términos: “A menos que haya una transformación en la vida de la iglesia contemporánea para que una vez más
se considere la evangelización una tarea que incumbe a todo cristiano bautizado, y esté respaldada por una
calidad de vida que brilla lo mejor posible delante de los incrédulos, no adelantaremos mucho en nuestras
técnicas de evangelización”. Las mismas características que le faltan a la cristiandad abundan entre los testigos
de Jehová. Su fe es viva, auténtica, una fe basada en la verdad bíblica, sobre la que se sienten impelidos a
hablar a todo el que escuche (1 Timoteo 2:3, 4).
w11 15/5 pág. 11 párr. 20 Familias cristianas, manténganse despiertas
20. ¿Quiénes recibirán el premio en la carrera de la vida?
20 En las competiciones de las que habló Pablo solo había un ganador. Pero la carrera de la vida es distinta.
La voluntad de Dios es que “hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad”
(1 Tim. 2:3, 4). Antes de ti ha habido muchos que han ganado la carrera, y hay otros que están corriendo a la par
contigo (Heb. 12:1, 2). El premio será para quienes no se den por vencidos. Tú puedes alcanzarlo.
w00 1/7 pág. 11 párr. 13 Declaremos con entusiasmo las buenas nuevas
13. ¿Qué nos impele a hablar a otras personas de la esperanza de salvación?
13 También predicamos por amor a la gente y para no tener culpa de sangre (Ezequiel 33:8; Marcos 6:34).
Guarda relación con esta afirmación lo que Pablo dijo al hablar de las personas que no pertenecían a la
congregación cristiana: “Tanto a griegos como a bárbaros, tanto a sabios como a insensatos, soy deudor”
(Romanos 1:14). Pablo sentía que declarar las buenas nuevas era una deuda que tenía con las personas, pues
la voluntad de Dios es “que hombres de toda clase se salven” (1 Timoteo 2:4). Hoy día sentimos el mismo amor
por nuestro semejante y la misma obligación para con él. El amor de Jehová a la humanidad lo motivó a enviar a
su Hijo a la Tierra para que muriera por ella (Juan 3:16). Fue un gran sacrificio. Imitamos el amor de Jehová
cuando dedicamos tiempo y energías a hablar a los demás de las buenas nuevas de salvación basadas en el
sacrificio de Jesús.
w01 1/11 pág. 18 párrs. 19-20 ‘Vistámonos de gran paciencia’
19, 20. a) ¿Cómo evitaremos ver como una prueba para nosotros el que Jehová siga mostrando gran
paciencia? b) ¿Qué beneficios obtendremos de ser sufridos?
19 La gran paciencia constante de Jehová no será una prueba para nosotros si estamos “[llenos] del
conocimiento exacto de su voluntad”, a saber: “que hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento
exacto de la verdad” (1 Timoteo 2:4). Continuaremos “llevando fruto en toda buena obra”, en particular la de
predicar “estas buenas nuevas del reino” (Mateo 24:14). Si seguimos haciéndolo con fidelidad, Jehová nos hará
“poderosos con todo poder”, lo que nos capacitará para ‘aguantar plenamente y ser sufridos con gozo’. Al obrar
así, ‘andaremos de una manera digna de Jehová’ y disfrutaremos de la paz que da saber que le estamos
‘agradando plenamente’.
20 Que no nos quepa ninguna duda de la sabiduría que encierra la gran paciencia de Jehová, la cual resulta en
nuestra salvación y la de aquellos que escuchan nuestra predicación y enseñanza (1 Timoteo 4:16). Cultivar el
fruto del espíritu, esto es, amor, benignidad, bondad, apacibilidad y autodominio, nos permitirá tener gran
paciencia con gozo. Nos será más fácil vivir en paz con los miembros de nuestra familia y con los hermanos de la
congregación. Esta cualidad también nos ayudará a ser pacientes con los compañeros de trabajo y los
condiscípulos. Y tendrá un propósito: salvar a los pecadores y glorificar al Dios de la gran paciencia, Jehová.
w02 1/3 págs. 11-12 párr. 15 La luz de Dios elimina la oscuridad
15. ¿Qué nos ayudará a permanecer en el camino que conduce a la vida?
15 “Tu palabra es una lámpara para mi pie, y una luz para mi vereda”, escribió el salmista (Salmo 119:105).
En efecto, nuestro amoroso Dios, Jehová, “cuya voluntad es que hombres de toda clase se salven y lleguen a un
conocimiento exacto de la verdad”, ilumina claramente ‘el camino estrecho que conduce a la vida’ (1 Timoteo
2:4; Mateo 7:14). La aplicación de los preceptos bíblicos nos ayudará a no desviarnos del camino estrecho y así
evitar meternos en los senderos de la oscuridad. Pablo señaló que “toda Escritura es inspirada de Dios y
provechosa para enseñar, para censurar, para rectificar las cosas, para disciplinar en justicia” (2 Timoteo 3:16).
A medida que crecemos espiritualmente, la Palabra de Dios nos va enseñando. A la luz de ella, podemos
censurarnos a nosotros mismos o, si es necesario, recibir la corrección de pastores amorosos de la
congregación. Del mismo modo, podemos rectificar las cosas y aceptar con humildad la justa disciplina a fin de
mantenernos en el camino de la vida.
w03 15/6 págs. 18-19 párrs. 5-6 Busquemos el lado bueno de las personas
5, 6. ¿Por qué debemos seguir visitando los mismos hogares?
5 Cuando hacemos visitas inesperadas, podemos observar la reacción de la gente ante el mensaje. En
ocasiones, nos está escuchando alguien de la casa, y otro miembro de la familia pone fin a la conversación
diciendo desde dentro: “No nos interesa”. Ciertamente nos duele que la oposición o el desinterés de una persona
influya en la reacción de otra. ¿Qué haremos para seguir buscando el lado bueno de todas las personas?
6 Puede que al volver a predicar en la zona visitemos de nuevo el mismo domicilio y tengamos oportunidad de
hablar con quien nos interrumpió. Algo que nos ayudará a ir preparados es tener en cuenta lo que sucedió en
aquel momento. Puede que el opositor haya obrado de buena fe, convencido de que debía impedir que el otro
siguiera oyendo el mensaje del Reino, tal vez condicionado por informaciones falsas sobre nuestras intenciones.
Pero eso no impide que sigamos llevando las buenas nuevas del Reino a su hogar, al tiempo que tratamos de
corregir los malentendidos con tacto. Nuestro interés es ayudarlo a adquirir un conocimiento exacto de Jehová,
quien luego tal vez lo atraiga a él (Juan 6:44; 1 Timoteo 2:4).
w11 1/2 pág. 17 ¿Quién es Dios?
¿Qué espera Dios de nosotros?
Jehová nos creó con la capacidad de conocerlo y amarlo. Por eso, desea que aprendamos la verdad sobre él
(1 Timoteo 2:4). Estudiar la Biblia nos acerca a Jehová y nos permite ser sus amigos. (Lea Proverbios 2:4, 5.)
w00 1/9 pág. 19 párr. 4 ¿Qué significa para nosotros nuestra valiosa herencia?
4. ¿Cómo podemos conseguir la herencia que Adán perdió?
4 Jehová dispuso misericordiosamente que la prole de Adán y Eva tuviera la oportunidad de recibir la herencia
que Adán había perdido. ¿Cómo? A su tiempo señalado, su propio Hijo, Jesucristo, entregó su vida humana
perfecta en favor de los descendientes de Adán y de esta manera los compró a todos. Sin embargo, estos
no reciben la herencia automáticamente. Tienen que granjearse el favor de Dios ejerciendo fe en el valor
expiatorio del sacrificio de Jesús y demostrando esa fe por medio de la obediencia (Juan 3:16, 36; 1 Timoteo
2:5, 6; Hebreos 2:9; 5:9). ¿Demuestra nuestro proceder en la vida que agradecemos esa provisión?
w02 1/4 pág. 12 párr. 10 ¿Por qué bautizarse?
10. ¿Qué significa bautizarse ‘en el nombre del Hijo’?
10 Bautizarse ‘en el nombre del Hijo’ significa admitir el puesto y la autoridad de Jesús como el Hijo unigénito
de Dios (1 Juan 4:9). Los que reúnen las condiciones para bautizarse aceptan que Jesús es aquel mediante el
cual Jehová ha suministrado un “rescate en cambio por muchos” (Mateo 20:28; 1 Timoteo 2:5, 6). Asimismo, han
de reconocer que Dios ha ensalzado a su Hijo a “un puesto superior” (Filipenses 2:8-11; Revelación [Apocalipsis]
19:16).
w08 15/12 pág. 15 El singular papel de Jesús en el propósito divino
El Mediador del nuevo pacto (1 Tim. 2:5, 6). En su papel de intermediario legal, Jesús ha hecho posible la
creación de una nueva nación, “el Israel de Dios”, compuesta por cristianos que formarán “un sacerdocio real”
en los cielos (Gál. 6:16; 1 Ped. 2:9).
w09 15/12 págs. 22-23 párrs. 14-15 Dios nos salva mediante el Mesías
14, 15. a) ¿Por qué dos razones permitió Jehová que muriera Jesús? b) ¿Qué hizo Jesús después de
resucitar?
14 Jehová permitió que su Hijo muriera por dos importantísimas razones. La primera, para dejar resuelto un
aspecto clave del “secreto sagrado”. Al ser fiel hasta la muerte, Jesús probó de forma indiscutible que un hombre
perfecto puede mostrar devoción a Dios y defender la soberanía divina a pesar de sufrir los peores ataques de
Satanás (1 Tim. 3:16). La segunda razón la indicó el propio Jesús al decir: “El Hijo del hombre [...] vino [...] para
dar su alma en rescate en cambio por muchos” (Mat. 20:28). Como vemos, su vida fue el “rescate
correspondiente” que se pagó para librarnos del pecado que hemos heredado de Adán. Además, nos permite
tener vida eterna si aceptamos a Jesús como el medio que Dios nos da para alcanzar la salvación (1 Tim. 2:5, 6).
15 Cristo resucitó al tercer día y durante los siguientes cuarenta días se apareció a sus discípulos para
demostrarles que estaba vivo y darles instrucciones adicionales (Hech. 1:3-5). Después ascendió al cielo a fin de
presentar ante Jehová el valor de su incomparable sacrificio. Y aunque luego tuvo que esperar a que comenzara
su presencia como Rey Mesiánico, durante todo ese tiempo se mantuvo muy ocupado.
w11 15/8 pág. 32 ¿Recuerda usted?
¿Formaron parte del rescate los potenciales descendientes perfectos de Jesús?
No. Aunque es cierto que Jesús pudiera haber procreado miles de millones de seres humanos perfectos, estos
no formaron parte del rescate. Es únicamente la vida perfecta de Jesús la que corresponde a la de Adán (1 Tim.
2:6) (15/6, página 13).
w10 15/9 pág. 23 párrs. 9-10 “Solamente tienen un Líder, [...] el Cristo”
9, 10. ¿Qué medidas tomó Cristo para expandir la predicación de las buenas nuevas?
9 Desde el principio, Jesús supervisó personalmente la obra de predicación y enseñanza. De hecho, determinó
en qué orden se difundirían las buenas nuevas por todo el mundo. Durante su ministerio, dio estas instrucciones
a sus apóstoles: “No se vayan por el camino de las naciones, y no entren en ciudad samaritana; sino, más bien,
vayan continuamente a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Al ir, prediquen, diciendo: ‘El reino de los cielos
se ha acercado’” (Mat. 10:5-7). Obedeciéndole fielmente, predicaron con celo entre los judíos y prosélitos, sobre
todo a partir del Pentecostés del año 33 (Hech. 2:4, 5, 10, 11; 5:42; 6:7).
10 Luego, Jesús empleó el espíritu santo para ampliar el alcance de la predicación y llegar a los samaritanos y
más tarde a las demás naciones (Hech. 8:5, 6, 14-17; 10:19-22, 44, 45). A fin de favorecer la difusión de las
buenas nuevas entre los no judíos, Jesús intervino directamente llamando a Saulo de Tarso a convertirse al
cristianismo. En una visión, uno de los discípulos, llamado Ananías, recibió de Cristo esta orden: “Levántate, ve a
la calle llamada Recta, y busca en casa de Judas a un hombre cuyo nombre es Saulo, de Tarso. [...] Ponte en
camino, porque este hombre me es un vaso escogido para llevar mi nombre a las naciones así como a reyes y a
los hijos de Israel” (Hech. 9:3-6, 10, 11, 15). “Este hombre” llegó a ser el apóstol Pablo (1 Tim. 2:7).
w02 15/11 pág. 19 párr. 23 Sigamos sirviendo hombro a hombro
23. ¿Qué no debemos olvidar y a qué hemos de resolvernos?
23 En la congregación cristiana, semejante a una familia, también esperamos, y con razón, encontrar lealtad.
El apóstol Pablo escribió: “Deseo que en todo lugar los hombres se ocupen en orar, alzando manos leales, libres
de ira y debates” (1 Timoteo 2:8). Pablo vinculó así la lealtad con las oraciones públicas expresadas “en todo
lugar” donde se reúnen los cristianos. Solo los hombres leales deben representar en oración a la congregación.
Claro está, Dios espera que todos nosotros le seamos leales, no solo a él, sino también a nuestros hermanos
(Eclesiastés 12:13, 14). Por consiguiente, resolvámonos a cooperar armoniosamente, como los miembros del
cuerpo humano, y a servir unidos como parte de la familia de adoradores de Jehová. Sobre todo, no olvidemos
que nos necesitamos unos a otros y que disfrutaremos de Su aprobación y bendiciones si seguimos sirviendo a
Jehová hombro a hombro.
w08 15/2 pág. 4 párr. 8 Tengamos siempre presente a Jehová
8. a) ¿Cómo sabemos que los ancianos de Éfeso valoraban la oración? b) ¿Cómo debemos considerar la
oración?
8 ¿Se nos conoce como personas que valoran la oración? Cuando Pablo se reunió con los ancianos de Éfeso,
“se arrodilló con todos ellos y oró”. Luego “prorrumpió gran llanto entre todos ellos, y se echaron sobre el cuello
de Pablo y lo besaron tiernamente, porque especialmente les causaba dolor la palabra que había hablado en el
sentido de que no iban a contemplar más su rostro” (Hech. 20:36-38). Ignoramos los nombres de aquellos
ancianos; lo que sí sabemos es que se trataba de hombres que valoraban la oración. Nosotros también debemos
considerar un honor orar a Dios. Sigamos siendo leales, “alzando [nuestras] manos”, seguros de que nuestro
Padre celestial nos contestará (1 Tim. 2:8).
w09 15/11 pág. 6 párr. 18 ¿Qué revelan sobre usted sus oraciones?
18. ¿Qué deben tener presente los hermanos que tienen el privilegio de orar en la congregación?
18 En nuestras reuniones hay hombres leales que oran en representación de la congregación (1 Tim. 2:8).
Al final de esas oraciones, todos los presentes deben poder decir “amén”, expresión que significa “así sea”.
Claro, para que puedan hacerlo, tienen que estar de acuerdo con lo que se ha dicho. En el padrenuestro, Jesús
no dijo nada que pudiera ofender o perturbar a los demás (Luc. 11:2-4). Tampoco se puso a repasar los
problemas ni las necesidades de cada uno de los presentes. Los asuntos personales deben reservarse para las
oraciones que hacemos en privado, no en público. Y debemos tener cuidado de no revelar información
confidencial al orar en público.
w06 1/11 pág. 29 párr. 9 Respetemos nuestras reuniones sagradas
9. ¿Cómo podemos demostrar respeto por las reuniones sagradas con nuestro arreglo personal y
conducta?
9 Una manera más de demostrar profundo respeto por el carácter sagrado de las reuniones es yendo bien
arreglados. El vestido y el peinado realzan mucho la dignidad de tales ocasiones. Sobre el particular, el apóstol
Pablo aconsejó: “Deseo que en todo lugar los hombres se ocupen en orar, alzando manos leales, libres de ira y
debates. Igualmente deseo que las mujeres se adornen en vestido bien arreglado, con modestia y buen juicio,
no con estilos de cabellos trenzados y oro o perlas o traje muy costoso, sino como es propio de mujeres que
profesan reverenciar a Dios, a saber, mediante buenas obras” (1 Timoteo 2:8-10). Cuando celebramos
asambleas en instalaciones al aire libre podemos vestirnos según el tiempo que haga, pero siempre con decoro.
No comer ni masticar chicle durante las sesiones es otra forma de mostrar respeto. La buena apariencia y la
buena conducta honran a Jehová Dios y su adoración, así como a nuestros hermanos
w06 1/4 pág. 30 párr. 17 Cómo llenar los requisitos para el bautismo cristiano ***
17. ¿Cómo pueden contribuir tanto los candidatos al bautismo como los observadores a la dignidad de la
ocasión?
17 El bautismo es una ocasión seria y al mismo tiempo gozosa. La Biblia dice que Jesús estaba orando cuando
Juan lo sumergió en las aguas del río Jordán (Lucas 3:21, 22). En conformidad con este ejemplo, los candidatos
al bautismo deben comportarse con el decoro que exige la ocasión. Y puesto que la Biblia nos exhorta a vestir
siempre con modestia, ¡con cuánta más razón debemos seguir ese consejo el día de nuestro bautismo!
(1 Timoteo 2:9.) Los presentes también pueden mostrar el debido respeto escuchando el discurso con atención y
observando el bautismo de forma ordenada (1 Corintios 14:40).
w09 15/2 págs. 20-21 ¿Debería insistir en sus preferencias personales?
Los estilos y las modas cambian cada temporada. Sin embargo, los principios bíblicos sobre la manera como
debemos vestir y arreglarnos son permanentes. Pablo instó a las cristianas a “adorn[arse] en vestido bien
arreglado, con modestia y buen juicio”, un principio que es igualmente aplicable a los hombres (1 Tim. 2:9). Él
no estaba abogando por la austeridad en el vestir ni tampoco estaba diciendo que todos los cristianos deben
tener los mismos gustos. Pero sí recomendó vestirse con modestia. Los diccionarios definen la modestia como
“falta de engreimiento o de vanidad”, la cualidad de quien “muestra recato en su comportamiento y en su aspecto
w10 15/2 págs. 10-11 párr. 5 Manejemos hábilmente “la espada del espíritu”
5. ¿De qué diversas maneras nos guía la Biblia, y cómo nos beneficia?
5 Por otro lado, la Biblia es un libro de sabiduría incomparable que nos enseña a vivir en este mundo lleno de
complicaciones. Al igual que una lámpara, alumbra tanto nuestros pasos como el camino, es decir, nos guía en
todas las situaciones, a corto y a largo plazo (Sal. 119:105). Ciertamente, es una ayuda inestimable en el diario
vivir, pues nos permite afrontar los problemas y tomar decisiones sobre asuntos como las amistades, las
diversiones, el empleo y la ropa (Sal. 37:25; Pro. 13:20; Juan 15:14; 1 Tim. 2:9). Y también nos facilita la
convivencia con los demás (Mat. 7:12; Fili. 2:3, 4). Pero, además, las Escrituras iluminan nuestro camino a la
distancia, pues nos ayudan a percibir las consecuencias a largo plazo de nuestras acciones (1 Tim. 6:9).
Y predicen lo que hará Dios en el futuro, lo cual nos impulsa a vivir en armonía con su voluntad (Mat. 6:33;
1 Juan 2:17, 18). Sin duda, la vida cobra sentido cuando nos dejamos guiar por los principios bíblicos.
w11 15/7 págs. 12-13 párrs. 12-13 ¿Seguiremos la amorosa guía de Jehová?
12, 13. a) ¿Qué deberíamos hacer si solemos fijar la mirada en lo que no debemos? b) ¿Por qué
deberíamos esforzarnos por no despertar malos deseos en los demás?
12 Es importantísimo que sepamos controlarnos. Si tendemos a fijar la mirada en lo que no debemos,
necesitamos actuar con la misma resolución que Job, quien, por así decirlo, hizo un acuerdo con sus ojos para
que no miraran nunca con deseo a ninguna mujer salvo a su esposa (Job 31:1). Igualmente, el rey David tomó
esta decisión: “No pondré enfrente de mis ojos ninguna cosa que no sirva para nada” (Sal. 101:3). Sin duda, todo
lo que pueda dañar nuestra conciencia y nuestra amistad con Jehová es una cosa que no sirve para nada bueno.
Por eso, no deberíamos fijar la mirada en nada que siembre malos deseos en nuestro corazón y nos tiente a
pecar.
13 ¿Pudiera darse el caso de que, sin querer, nos convirtiéramos nosotros mismos en una “cosa que no sirva
para nada”? En cierto sentido, sí. ¿Cómo? Si lleváramos a otras personas a contemplar algo que les despierte
malos deseos. Por ejemplo, caeríamos en este error si pasáramos por alto el consejo bíblico de vestir de modo
“bien arreglado” y “con modestia”, o decencia (1 Tim. 2:9). Para saber si cierta ropa es modesta, no basta con
nuestra propia opinión. Tenemos que examinar si pudiera herir la conciencia y la sensibilidad de quienes nos
rodean. La paz y el bienestar de nuestros semejantes deben ser más importantes que nuestros gustos y
preferencias (Rom. 15:1, 2). Afortunadamente, en las congregaciones hay miles de jóvenes que se arreglan de
forma ejemplar. ¡Qué orgullosos estamos de ellos! Demuestran que no están “siguiendo sus corazones y sus
ojos”, sino, más bien, esforzándose por agradar a Jehová en todo.
w00 15/11 págs. 19-20 párrs. 19-20 ¿Quiénes son los ministros de Dios hoy día?
19, 20. ¿Qué actitud deben cultivar los ministros cristianos?
19 Por lo general, los ministros de la cristiandad se consideran merecedores de respeto especial y aceptan
títulos como “reverendo” y “padre”. En cambio, los ministros cristianos saben que Jehová es el único digno de
reverencia (1 Timoteo 2:9, 10). Nunca se atribuyen tal respeto ni aspiran a recibir semejantes títulos honoríficos
(Mateo 23:8-12). Comprenden que el sentido esencial de di·a·ko·ní·a es “servicio”. En la Biblia, a veces se
emplea el verbo emparentado con este nombre para servicios personales, como atender mesas (Lucas 4:39;
17:8; Juan 2:5). Aunque la palabra di·á·ko·nos se use de modo más elevado en el contexto del ministerio
cristiano, sigue refiriéndose a un siervo.
20 Por lo tanto, ningún ministro cristiano tiene motivos para engreírse. Los verdaderos ministros cristianos —
hasta si desempeñan funciones especiales en la congregación— son esclavos humildes. “El que quiera llegar a
ser grande entre ustedes tiene que ser ministro de ustedes, y el que quiera ser el primero entre ustedes tiene que
ser esclavo de ustedes”, señaló Jesús (Mateo 20:26, 27). Demostrando a sus discípulos la actitud que debían
cultivar, les lavó los pies, labor que correspondía al esclavo de menor rango (Juan 13:1-15). ¡Qué servicio tan
humilde! Por consiguiente, los ministros cristianos sirven con humildad a Jehová Dios y a Jesucristo (2 Corintios
6:4; 11:23). Manifiestan esta disposición mental al servirse mutuamente. Y cuando predican las buenas nuevas,
prestan un servicio altruista a sus vecinos no creyentes (Romanos 1:14, 15; Efesios 3:1-7).
w01 1/8 pág. 7 párr. 2 ¿‘Distinguimos tanto lo correcto como lo incorrecto’?
2. ¿Qué decisiones se consideran triviales, pero cómo las ven los cristianos dedicados?
2 Muchas de las decisiones que tomamos a diario se consideran rutinarias o triviales. Por ejemplo, hemos de
escoger qué ropa ponernos, qué comer, a qué personas ver, y así por el estilo, elecciones que hacemos casi de
manera automática, sin pensarlas mucho. Ahora bien, ¿son de verdad triviales? A los cristianos dedicados nos
interesa muchísimo que las decisiones que tomemos con relación a la ropa y la apariencia, lo que comemos y
bebemos, y nuestras conversaciones y conducta, reflejen siempre que somos siervos del Altísimo, Jehová Dios.
Se nos recuerdan las palabras del apóstol Pablo: “Sea que estén comiendo, o bebiendo, o haciendo cualquier
otra cosa, hagan todas las cosas para la gloria de Dios” (1 Corintios 10:31; Colosenses 4:6; 1 Timoteo 2:9, 10).
w04 1/9 pág. 11 párr. 14 Glorifiquemos a Dios “con una sola boca”
14. ¿En qué situaciones deben los cristianos guiarse por el espíritu del consejo de Pablo a los cristianos
de Roma?
14 Hay otras situaciones que exigen que nos guiemos por el espíritu del consejo de Pablo a los cristianos de
Roma. Puesto que la congregación está compuesta por muchas personas con distintas preferencias, es posible
que difieran en sus decisiones, por ejemplo en cuanto al arreglo personal. Por supuesto, la Biblia contiene
principios claros que todo cristiano sincero debe observar. Ninguno de nosotros luciría estilos de ropa o peinado
excéntricos, inmodestos o característicos de elementos indeseables del mundo (1 Juan 2:15-17). Los cristianos
recuerdan que en todo momento, incluso en sus ratos de ocio, son ministros que representan al Soberano
Universal (Isaías 43:10; Juan 17:16; 1 Timoteo 2:9, 10). Sin embargo, en muchos campos hay una amplia
variedad de opciones aceptables.
w05 15/9 pág. 23 párrs. 13-14 Sigamos andando como Jesucristo anduvo
13, 14. ¿De qué manera pueden los ancianos imitar a Cristo al animar a sus hermanos a servir a Dios?
13 Jesús tomó en consideración las limitaciones de sus discípulos. No les exigió más de lo que podían dar
(Juan 16:12). Los animó, sin presionarlos, a ‘esforzarse vigorosamente’ por hacer la voluntad de Dios (Lucas
13:24). Lo hizo dando él mismo el ejemplo y apelando a su corazón. De igual manera, los ancianos cristianos
no intimidan a sus hermanos, avergonzándolos o haciéndolos sentir culpables, para que sirvan a Dios. Por el
contrario, los animan a servir a Jehová por amor a él, a Jesús y al prójimo (Mateo 22:37-39).
14 Jesús no abusó de su autoridad controlando la vida de los demás; tampoco fijó normas inalcanzables
ni dictó un sinfín de reglas. Motivó a la gente llegándole al corazón con los principios contenidos en la Ley de
Moisés (Mateo 5:27, 28). A imitación de él, los ancianos deben abstenerse de formular reglas arbitrarias o insistir
en sus propias ideas. En lo que tiene que ver con el arreglo personal o el entretenimiento, tratan de llegar al
corazón utilizando principios bíblicos, como los que encontramos en Miqueas 6:8, 1 Corintios 10:31-33 y
1 Timoteo 2:9, 10.
w08 15/6 pág. 13 párr. 9 Virtudes que debemos perseguir
9. ¿Cómo podemos demostrar devoción piadosa?
9 Como nosotros somos pecadores, no podemos demostrar devoción piadosa a la perfección. Pero sí
podemos demostrarla a mayor grado cada día. Para ello, hemos de imitar cuidadosamente el modelo que Jesús
fijó (1 Ped. 2:21). De este modo evitaremos ser como los hipócritas que solo tienen “una forma [o “apariencia”,
según Reina-Valera] de devoción piadosa, pero [resultan] falsos a su poder” (2 Tim. 3:5). Claro, lo anterior
no significa que la devoción piadosa no deba reflejarse en la apariencia. Todo lo contrario. Por ejemplo, cuando
vamos a escoger qué ropa ponernos —sea para ocasiones especiales, como el día de nuestra boda, o para
actividades cotidianas, como ir de compras—, debemos recordar que nuestra apariencia siempre debe ser la de
personas que “profesan reverenciar a Dios” (1 Tim. 2:9, 10). En efecto, para demostrar devoción piadosa,
debemos tener presentes las justas normas divinas en todo momento.
w12 15/8 págs. 13-14 párrs. 8-9 Comportémonos como ciudadanos del Reino
8, 9. ¿Cómo puede usted saber si de verdad ama las leyes divinas?
8 ¿Cómo puede usted determinar si de verdad ama las leyes de Dios? Piense en cómo reacciona cuando lo
aconsejan en algún campo que considera de elección personal, como su modo de vestir y arreglarse. Antes de
hacerse ciudadano del Reino, quizás prefería un estilo descuidado o provocativo. Pero al crecer su amor por
Dios, empezó a vestirse de modo que le trajera honra a su nombre (1 Tim. 2:9, 10; 1 Ped. 3:3, 4). Ahora tal vez
le parezca que su ropa es modesta. Pero si un anciano le dijera que su apariencia perturba seriamente a varios
publicadores de la congregación, ¿qué haría? ¿Se pondría a la defensiva? ¿Se ofendería o se obstinaría en su
opinión? Una ley fundamental del Reino de Dios es que todos sus ciudadanos deben imitar a Cristo (1 Ped. 2:21).
Y a este respecto, el apóstol Pablo escribió: “Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno para
la edificación de este. Porque hasta el Cristo no se agradó a sí mismo” (Rom. 15:2, 3). A fin de preservar la paz
de la congregación, el cristiano maduro está dispuesto a ceder con gusto y poner en primer lugar la conciencia de
los demás (Rom. 14:19-21).
9 Veamos otros dos campos de vital importancia: nuestra actitud en cuanto al sexo y nuestra forma de ver el
matrimonio. Quienes no son ciudadanos del Reino de Dios quizás toleren la homosexualidad, consideren que la
pornografía es una diversión inofensiva y opinen que el adulterio y el divorcio son asuntos de decisión personal.
En cambio, los ciudadanos del Reino han dejado atrás esos criterios miopes y egoístas. Aunque muchos llevaban
vidas inmorales antes de ser cristianos, ahora comprenden que el sexo y el matrimonio son regalos de Jehová.
Valoran las elevadas normas divinas y tienen muy claro que quienes practican actos sexuales inmorales son
indignos de ser ciudadanos del Reino (1 Cor. 6:9-11). Sin embargo, también reconocen que el corazón es
traicionero (Jer. 17:9). Por eso agradecen recibir advertencias concretas que los ayuden a mantener elevadas
normas morales.
w04 15/9 pág. 11 párr. 6 “Sigan adquiriendo poder en el Señor”
6. Basándose en las Escrituras, indique distintas tácticas que el Diablo puede emplear para debilitar
nuestra fe.
6 El Diablo es capaz de actuar como una serpiente, un león rugiente o hasta un ángel de luz (2 Corintios
11:3, 14; 1 Pedro 5:8). Puede valerse de agentes humanos para perseguirnos o desanimarnos (Revelación
[Apocalipsis] 2:10). Con el mundo entero a su disposición, le es posible sacar partido de los deseos y atractivos
de este sistema para atraparnos (2 Timoteo 2:26; 1 Juan 2:16; 5:19). Y también recurre a las ideas mundanas o
apóstatas para extraviarnos y engañarnos, como hizo con Eva (1 Timoteo 2:14).
w04 1/4 pág. 9 párr. 1 Rechacemos el espíritu de un mundo cambiante
1. ¿De qué maneras fue engañada Eva?
“LA SERPIENTE... ella me engañó.” (Génesis 3:13.) Con estas pocas palabras, Eva, la primera mujer, trató
de explicar por qué se había rebelado contra Jehová Dios. Si bien lo que dijo era cierto, de ningún modo
justificaba su proceder. Mucho después, el apóstol Pablo escribió por inspiración divina: “[Eva] fue cabalmente
engañada” (1 Timoteo 2:14). En efecto, ella creyó la mentira de que un acto de desobediencia —comer del fruto
prohibido— la beneficiaría, la haría igual a Dios. También fue engañada respecto a la identidad del que la
extravió. Poco se imaginaba que la serpiente había sido tan solo un instrumento de Satanás (Génesis 3:1-6).
w12 15/10 pág. 23 párr. 3 Obedezca a Dios y verá cumplidas sus promesas
3. a) ¿Qué rebelión se produjo tras iniciarse el día de descanso de Dios? b) ¿Cómo expresó Jehová su
voluntad de aplastar la rebelión?
3 Tras iniciarse ese día de descanso, sobrevino el desastre. Satanás, quien era un ángel de Dios, se alzó
como un dios rival cuando le dijo a Eva la primera mentira y la indujo a desobedecer a su Creador (1 Tim. 2:14).
A su vez, ella consiguió que su esposo se le uniera en su mal proceder (Gén. 3:1-6). Incluso en ese triste
momento de la historia universal en que se puso en duda su veracidad, Jehová no vio necesario confirmar con un
juramento que su propósito se haría realidad a pesar de todo. Más bien, con palabras que se entenderían cuando
él lo estimara oportuno, simplemente declaró cómo se aplastaría la rebelión. Le dijo a Satanás: “Pondré
enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Él [la Descendencia prometida]
te magullará en la cabeza y tú le magullarás en el talón” (Gén. 3:15; Rev. 12:9).
w08 15/9 pág. 30 Puntos sobresalientes de las cartas a los Tesalonicenses y a Timoteo
Respuestas a preguntas bíblicas:
1 Timoteo 2:15. ¿Qué significa que a la mujer “se le manten[ga] en seguridad mediante el tener hijos”?
Tener hijos, cuidar de ellos y atender el hogar puede mantener a una mujer “en seguridad” porque evita que se
convierta en una persona desocupada, ‘chismosa y entremetida en asuntos ajenos’ (1 Tim. 5:11-15).
Capítulo 3
w00 1/8 pág. 11 párr. 9 La presunción conduce a la deshonra
9. a) ¿Qué actitud con respecto a las responsabilidades de la congregación debemos evitar? b) ¿Cuál es
el punto de vista apropiado sobre nuestro lugar en la organización de Dios?
9 Por supuesto, no está mal que un cristiano se esfuerce por alcanzar ciertas responsabilidades en la
congregación. Pablo incluso animó a ello (1 Timoteo 3:1). Sin embargo, nunca debemos ver los privilegios de
servicio como medallas personales, como una manera de ascender en el escalafón. Recordemos que Jesús dijo:
“Antes bien, el que quiera llegar a ser grande entre ustedes tiene que ser ministro de ustedes, y el que quiera ser
el primero entre ustedes tiene que ser esclavo de ustedes” (Mateo 20:26, 27). Está claro que sería impropio
envidiar a quienes tienen más responsabilidades, como si Dios nos valorara según nuestro “rango” en su
organización. Jesús dijo: “Todos ustedes son hermanos” (Mateo 23:8). En efecto, seamos publicadores o
precursores, recién bautizados o cristianos íntegros por muchos años, cuantos servimos a Jehová de toda alma
tenemos un lugar valioso en su organización (Lucas 10:27; 12:6, 7; Gálatas 3:28; Hebreos 6:10). Es una
verdadera bendición trabajar hombro a hombro con millones de personas que se esfuerzan por seguir el consejo
bíblico: “Cíñanse con humildad mental los unos para con los otros” (1 Pedro 5:5).
w01 15/8 págs. 27-28 párrs. 9-10 No desistamos de hacer lo que es excelente
9, 10. a) ¿Cómo causa sufrimiento el deseo de destacarse? b) ¿Qué podría hacer hoy un hermano para
portarse como “uno de los menores”?
9 Veamos otro aspecto. La Biblia nos da esta firme advertencia: “Si alguien piensa que es algo, no siendo
nada, está engañando su propia mente” (Gálatas 6:3). Además, nos exhorta a “no hac[er] nada movidos por
espíritu de contradicción ni por egotismo, sino [...] con humildad mental” (Filipenses 2:3). Algunos se causan
sufrimientos porque no aplican este consejo. Como desean destacarse en lugar de hacer “una obra excelente”,
se desaniman y contrarían cuando no reciben privilegios en la congregación (1 Timoteo 3:1).
10 Abrahán dio un buen ejemplo al ‘no pensar más de sí mismo de lo necesario’ (Romanos 12:3). Cuando se
encontró con Melquisedec, no actuó como si fuera superior debido a que gozaba del favor de Dios, más bien, le
pagó un diezmo en reconocimiento de su superioridad como sacerdote (Hebreos 7:4-7). Del mismo modo, hoy
los cristianos deben estar dispuestos a portarse como “los menores” y no exigir ser el centro de atención (Lucas
9:48). Si nos parece que quienes llevan la delantera en la congregación no nos dan determinadas asignaciones,
hagamos un examen de conciencia honrado para determinar en qué debemos mejorar nuestra personalidad y la
manera de hacer las cosas. En vez de amargarnos porque no tenemos ciertos privilegios, aprovechemos al
máximo el que sí tenemos, a saber, ayudar al prójimo a conocer a Jehová. En efecto, ‘humillémonos bajo la
poderosa mano de Dios, para que él nos ensalce al tiempo debido’ (1 Pedro 5:6).
w04 1/3 pág. 16 párr. 14 ¡“El esclavo fiel” supera la prueba! ***
14. ¿Por qué no se esperaba que todos negociaran en la misma medida?
14 Esta última expresión indica que no todos los cristianos del siglo primero tuvieron las mismas circunstancias
ni posibilidades. Hubo quienes, como Pablo y Timoteo, contaron con una libertad que les permitió participar al
mayor grado posible en la obra de predicar y enseñar. Pero en el caso de otros, tal vez su situación limitara
mucho lo que podían hacer. Por ejemplo, quizá fueran esclavos o de edad avanzada, o tuvieran problemas de
salud o responsabilidades familiares. Claro está, ciertos privilegios no estaban al alcance de todos los discípulos.
Las mujeres ungidas y algunos hombres ungidos no enseñaban en la congregación (1 Corintios 14:34;
1 Timoteo 3:1; Santiago 3:1). Aun así, sin importar su situación en la vida, todos los discípulos ungidos de Cristo,
hombres y mujeres, tenían el encargo de negociar, de aprovechar bien sus oportunidades y circunstancias en el
ministerio cristiano. Los discípulos de Cristo del día moderno hacen lo mismo.
w03 15/7 pág. 14 párr. 17 ¿Tenemos “una actitud de espera”?
17. ¿Qué debe motivarnos a alcanzar privilegios de servicio en la congregación cristiana?
17 Puesto que deseamos que se nos halle “sin tacha”, es conveniente que examinemos nuestros motivos en
todo lo que hagamos. Hemos dejado atrás la característica mundana de actuar movidos por razones egoístas,
como las ansias de riqueza o poder. Si procuramos alcanzar privilegios de servicio en la congregación cristiana,
asegurémonos de que nuestra motivación sea pura y de que siempre nos impulse el amor a Jehová y a los
demás. Es alentador ver a hombres espirituales “procurando alcanzar un puesto de superintendente” con gozo y
con el humilde deseo de servir como esclavos a Jehová y a sus hermanos en la fe (1 Timoteo 3:1; 2 Corintios
1:24). Verdaderamente, quienes cumplen los requisitos para ser ancianos “pastore[a]n el rebaño de Dios [...] de
buena gana; [no] por amor a ganancia falta de honradez, sino con empeño; tampoco como enseñoreándose de
los que son la herencia de Dios, sino haciéndose ejemplos del rebaño” (1 Pedro 5:1-4).
w03 15/7 pág. 14 párr. 17 ¿Tenemos “una actitud de espera”?
17. ¿Qué debe motivarnos a alcanzar privilegios de servicio en la congregación cristiana?
17 Puesto que deseamos que se nos halle “sin tacha”, es conveniente que examinemos nuestros motivos en
todo lo que hagamos. Hemos dejado atrás la característica mundana de actuar movidos por razones egoístas,
como las ansias de riqueza o poder. Si procuramos alcanzar privilegios de servicio en la congregación cristiana,
asegurémonos de que nuestra motivación sea pura y de que siempre nos impulse el amor a Jehová y a los
demás. Es alentador ver a hombres espirituales “procurando alcanzar un puesto de superintendente” con gozo y
con el humilde deseo de servir como esclavos a Jehová y a sus hermanos en la fe (1 Timoteo 3:1; 2 Corintios
1:24). Verdaderamente, quienes cumplen los requisitos para ser ancianos “pastore[a]n el rebaño de Dios [...] de
buena gana; [no] por amor a ganancia falta de honradez, sino con empeño; tampoco como enseñoreándose de
los que son la herencia de Dios, sino haciéndose ejemplos del rebaño” (1 Pedro 5:1-4).
w09 15/2 pág. 7 párr. 10 Las enseñanzas de Jesús pueden hacerlo feliz
10. ¿Cómo perjudicaría la falta de apacibilidad nuestra relación con los demás y nuestras posibilidades
de recibir privilegios de servicio?
10 Al igual que Jesús, debemos ser apacibles. Pero ¿qué pasaría si tuviéramos fama de ser agresivos o de
tratar con dureza a los demás? Seguramente los ahuyentaríamos. Por otra parte, si un hermano quisiera asumir
responsabilidades en la congregación, esa conducta se lo impediría (1 Tim. 3:1, 3). Pablo le dijo a Tito que les
recordara a los cristianos de Creta que no fueran belicosos, que fueran razonables y que trataran a todos con
apacibilidad (Tito 3:1, 2). Sin duda, las personas apacibles son una gran bendición para los demás
w06 1/5 pág. 19 párrs. 8-9 Pastores que son “ejemplos del rebaño”
8, 9. a) ¿Cómo mostró un anciano que amaba a su esposa? b) ¿Cuánta importancia tiene que el pastor
manifieste amor a su familia?
8 El amor que el pastor siente por el rebaño se evidencia particularmente en la manera de tratar a su familia
(1 Timoteo 3:1, 4). Si es casado, el amor y la honra que le muestra a su esposa sirven de ejemplo para los
demás esposos (Efesios 5:25; 1 Pedro 3:7). Una cristiana llamada Linda, cuyo esposo fue superintendente más
de veinte años antes de morir, comenta: “Mi marido siempre estaba muy ocupado cuidando de la congregación,
pero me hacía sentir que yo era parte del equipo. Me agradecía muchas veces el apoyo que le daba y me
dedicaba su tiempo libre; así que me sentía amada y nunca tuve celos del tiempo que dedicaba a la
congregación”.
9 El pastor cristiano que disciplina con amor y encomia con frecuencia a sus hijos pondrá un buen modelo para
otros padres (Efesios 6:4). En realidad, el amor que manifieste a su familia es una prueba constante de que
merece la confianza que se ha depositado en él en virtud de su nombramiento por espíritu santo (1 Timoteo
3:4, 5).
w01 15/1 págs. 13-14 párr. 10 Nombramiento teocrático de superintendentes y siervos ministeriales ***
10. ¿En qué sentido desempeña el espíritu santo un papel fundamental en los nombramientos
teocráticos?
10 ¿En qué sentido desempeña el espíritu santo un papel fundamental? En primer lugar, el libro donde se
encuentran los requisitos de los superintendentes espirituales fue inspirado por espíritu santo. Pablo expuso en
sus cartas a Timoteo y Tito las condiciones que deben reunir los superintendentes y siervos ministeriales, hasta
un total de dieciséis requisitos distintos. Por ejemplo, los superintendentes tenían que ser irreprensibles,
moderados en los hábitos, de juicio sano, ordenados, hospitalarios, capacitados para enseñar y cabezas de
familia ejemplares. Debían ser equilibrados en el consumo de bebidas alcohólicas, no ser amantes del dinero y
tener autodominio. Del mismo modo, se fijaron normas elevadas para los hombres que procuraran alcanzar el
puesto de siervos ministeriales (1 Timoteo 3:1-10, 12, 13; Tito 1:5-9).
w10 15/5 págs. 24-25 párrs. 4-5 Varones, siembren con miras al espíritu y háganse disponibles para servir
4, 5. a) ¿Qué funciones deben esforzarse por alcanzar los varones bautizados? b) ¿Cómo se demuestra el
deseo de asumir responsabilidades?
4 Ningún hombre se convierte en superintendente de forma automática. Tiene que trabajar con empeño para
alcanzar esta “obra excelente” (1 Tim. 3:1). Y eso incluye atender con verdadero interés las necesidades de sus
hermanos (léase Isaías 32:1, 2). En vez de actuar movido por ambiciones o intenciones ocultas, su único deseo
es ayudar.
5 Quien aspira a ser superintendente o siervo ministerial tiene que esforzarse por llenar las condiciones que
establece la Biblia (1 Tim. 3:1-10, 12, 13; Tito 1:5-9). Todo varón bautizado debería preguntarse: “¿Participo
plenamente en la predicación, y ayudo a otros hermanos a hacer lo mismo? ¿Me preocupo por el bienestar de los
demás y procuro fortalecerlos? ¿Se me conoce por ser un buen estudiante de la Palabra de Dios? ¿Trato de
mejorar la calidad de mis comentarios? ¿Realizo con entusiasmo las labores que me confían los ancianos?”
(2 Tim. 4:5). Sin duda, son preguntas dignas de examinarse.
w00 15/11 pág. 19 párrs. 17-18 ¿Quiénes son los ministros de Dios hoy día?
17, 18. a) ¿En qué ministerio participan los cristianos? b) ¿Cuánta importancia concede el ministro
cristiano a la predicación?
17 Otro tanto ocurre con los ministros cristianos de hoy. Llevan a cabo un ministerio público, una labor
evangelizadora por la que explican al prójimo que la salvación se consigue en virtud del sacrificio de Jesús, y
también enseñan a los mansos a invocar el nombre de Jehová (Hechos 2:21; 4:10-12; Romanos 10:13).
Muestran con la Biblia que el Reino es la única esperanza para la atribulada humanidad y que, aun en la
actualidad, lo mejor es guiarse por los principios divinos (Salmo 15:1-5; Marcos 13:10). Pero el ministro cristiano
no predica un evangelio social. Más bien, enseña que “la devoción piadosa [...] encierra promesa de la vida de
ahora y de la que ha de venir” (1 Timoteo 4:8).
18 Es cierto que la mayoría de los ministros efectúan otros servicios, que varían de un cristiano a otro. Así, un
buen número tiene obligaciones familiares (Efesios 5:21–6:4). Los ancianos y siervos ministeriales realizan
diversas funciones en la congregación (1 Timoteo 3:1, 12, 13; Tito 1:5; Hebreos 13:7). Muchos cristianos
colaboran en la construcción de Salones del Reino, y otros disfrutan del magnífico privilegio de trabajar como
voluntarios en uno de los hogares Betel de la Sociedad Watch Tower. No obstante, todos ellos, sin excepciones,
predican las buenas nuevas, pues esa labor los distingue públicamente como auténticos ministros cristianos.
w01 1/9 págs. 12-13 párr. 18 “Busque la paz y siga tras ella”
18. ¿Cómo fomentan los ancianos la paz entre sí?
18 Los ancianos de la congregación son los primeros en actuar como pacificadores. Jehová predijo lo siguiente
sobre su pueblo: “Nombraré la paz como tus superintendentes, y la justicia como los que te asignan tus tareas”
(Isaías 60:17). En armonía con estas palabras proféticas, quienes sirven de pastores cristianos hacen lo posible
por fomentar la paz entre sí y entre el rebaño. Los ancianos mantienen la paz entre sí manifestando la “sabiduría
de arriba”, que es pacífica y razonable (Santiago 3:17). A veces tienen opiniones diferentes, pues sus
antecedentes y experiencias en la vida varían. ¿Significa eso que les falta paz? No si manejan la situación como
es debido. Los pacificadores expresan con modestia sus ideas y escuchan con respeto las de los demás. En vez
de insistir en su opinión, analizan con oración la de sus hermanos. Si no se viola ningún principio bíblico, por lo
general hay lugar para diversos pareceres. Los pacificadores ceden y apoyan la decisión de la mayoría, aun
cuando esta difiera de la suya, y de ese modo demuestran que son razonables (1 Timoteo 3:2, 3). Los ancianos
experimentados saben que es más importante conservar la paz que lograr que las cosas se hagan a su modo.
w08 15/3 pág. 5 párr. 15 Estemos dispuestos a ceder y seamos equilibrados
15. ¿De qué manera pueden ceder los superintendentes en sus reuniones?
15 Uno de los requisitos que deben cumplir los superintendentes es el de ser flexibles. Pablo escribió: “El
superintendente, por lo tanto, debe ser [...] razonable [o “flexible, dispuesto a ceder”]” (1 Tim. 3:2, 3). Esto es
especialmente necesario cuando se reúnen para tratar asuntos de congregación. Antes de tomar decisiones,
cada uno puede expresarse libremente, aunque no hace falta que todos opinen. Después de escuchar los
principios bíblicos que se citan en la reunión, algún anciano podría cambiar de opinión. Así es, en vez de cerrarse
a las ideas de los demás y aferrarse a puntos de vista personales, el anciano maduro cede. Es probable que al
principio haya opiniones distintas, pero la oración y la reflexión, junto con una actitud modesta y flexible,
promoverán la unidad entre los ancianos (1 Cor. 1:10; léase Efesios 4:1-3).
w06 15/10 págs. 24-25 párr. 5 Demuestre su fe por su modo de vivir
5. ¿Por qué debe el anfitrión pensar detenidamente en si servirá bebidas alcohólicas o pondrá música?
5 Muchos anfitriones se han enfrentado a la cuestión de si servir o no bebidas alcohólicas. En realidad, estas
no son necesarias para que la reunión sea edificante. Recordemos lo que hizo Jesús para alimentar a un grupo
considerable de personas que acudió a él: multiplicó unos pocos panes y pescados. El relato no dice que les
diera vino milagrosamente, aunque sabemos que él podía haberlo hecho (Mateo 14:14-21). Si usted decide
ofrecer bebidas alcohólicas en una reunión social, sea moderado en cuanto a la cantidad y asegúrese de que
haya opciones atrayentes para los que prefieran no tomar alcohol (1 Timoteo 3:2, 3, 8; 5:23; 1 Pedro 4:3).
Y desde luego, nunca haga que nadie se sienta presionado a beber; no olvide que, en muchas ocasiones, el
alcohol “muerde justamente como una serpiente” (Proverbios 23:29-32). ¿Y con respecto a oír música y cantar?
Si va a haber algún tipo de música, sin duda tendrá que seleccionar bien las canciones, teniendo en cuenta tanto
el ritmo como la letra (Colosenses 3:8; Santiago 1:21). Muchos cristianos han comprobado que poner las
Melodías del Reino o hasta entonarlas juntos contribuye a crear un ambiente agradable (Efesios 5:19, 20).
Y, claro está, controle constantemente el volumen para que la música no impida disfrutar de la conversación
ni moleste a los vecinos (Mateo 7:12).
w00 15/3 pág. 19 párrs. 16-17 Cómo nos guía Jehová
16, 17. ¿Qué consejo dio un anciano a un siervo ministerial, y por qué fue eficaz?
16 En las reuniones de los testigos de Jehová, se nos recuerda a menudo que leamos diariamente la Palabra
de Dios para nuestro fortalecimiento. También se nos ayuda a tomar decisiones prudentes, corregir defectos de
personalidad, resistir tentaciones y recuperar el equilibrio espiritual si hemos dado algún paso en falso (Salmo
19:7).
17 Los ancianos con experiencia pueden darnos el consejo bíblico que necesitemos. Todo lo que tenemos que
hacer es ‘sacárselo’, es decir, pedirles su asesoramiento basado en las Escrituras (Proverbios 20:5). Un día un
siervo ministerial joven y entusiasta preguntó a un anciano qué debía hacer para ser más útil en la congregación.
El anciano, que lo conocía bien, abrió la Biblia por 1 Timoteo 3:3, donde dice que los hombres nombrados deben
ser ‘razonables’. Con bondad, le indicó maneras en las que podía ser razonable en sus relaciones
interpersonales. ¿Se ofendió este por el consejo franco que recibió? En absoluto. “El anciano leyó de la Biblia —
explicó—, de modo que vi que el consejo procedía de Jehová.” El siervo ministerial tomó a pecho la exhortación
agradecido y está progresando muy bien.
w02 15/4 pág. 17 párr. 17 Las leyes divinas son para nuestro bien
17. ¿Cómo nos beneficia la aplicación de las normas de Jehová sobre el consumo de alcohol?
17 Otra prueba de que las normas divinas son beneficiosas radica en el hecho de que Jehová condena la
borrachera; incluso desaprueba el que alguien ‘sea dado a mucho vino’ (1 Timoteo 3:3, 8; Romanos 13:13).
Gran cantidad de personas que pasan por alto las normas de Dios a este respecto sufren enfermedades
causadas o agravadas por beber en exceso. Algunas no tienen en cuenta el consejo bíblico sobre la moderación
y adquieren el hábito de beber mucho para “relajarse”. Son innumerables los problemas derivados de beber en
demasía, entre los que destacamos la pérdida de respeto, las tensiones dentro de la familia o la desintegración
de esta, el despilfarro de los ingresos y la pérdida del empleo (Proverbios 23:19-21, 29-35). ¿No nos protegen las
normas de Jehová sobre el consumo de alcohol?
w05 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Puede el cristiano mantener una buena conciencia si acepta un empleo en el que tiene que ir armado?
Aceptar un empleo que requiera portar un arma de fuego o de otro tipo es una decisión personal. Pero tal empleo
pone a la persona en riesgo de incurrir en derramamiento de sangre si utiliza el arma, o de resultar herida o
perder la vida en un ataque o por una represalia. El cristiano que porta armas no llena los requisitos para tener
privilegios especiales en la congregación (1 Timoteo 3:3, 10).—1/11, página 31.
w11 15/4 pág. 12 párr. 17 Tomemos muy en serio nuestro servicio a Dios
17. ¿Cómo demostramos que estamos tomando en serio nuestras obligaciones espirituales en el hogar?
17 El cristiano que satisface las necesidades materiales de su familia, pero descuida las espirituales, no está
obrando con sensatez y sabiduría (Deu. 6:6, 7). Por eso, 1 Timoteo 3:4 señala que si desea asumir más
responsabilidades en la congregación, debe ser un “hombre que presida su propia casa excelentemente, que
tenga hijos en sujeción con toda seriedad”. Si usted es padre, pregúntese: “¿Celebro todas las semanas la Noche
de Adoración en Familia?”. Lamentablemente, hay hermanas que casi les tienen que rogar a sus maridos que
tomen la iniciativa. Todo esposo debe ver con seriedad esta importante obligación. Y sobra decir que la esposa
debe apoyarlo para que logre cumplir con el programa establecido.
w01 15/9 pág. 19 párr. 14 La bendición de Jehová nos enriquece
14. ¿Qué se requiere del cristiano que desea servir de anciano o siervo ministerial?
14 Los cristianos que desean servir a sus hermanos en la fe en calidad de ancianos o siervos ministeriales
persiguen una buena meta (1 Timoteo 3:1, 8). A fin de llenar los requisitos para obtener estos privilegios, deben
ser espirituales, muy versados en las Escrituras y celosos en el ministerio del campo (Hechos 18:24; 1 Timoteo
4:15; 2 Timoteo 4:5). Han de tener humildad, modestia y paciencia, pues las bendiciones divinas no alcanzan a
los insolentes, orgullosos ni ambiciosos (Proverbios 11:2; Hebreos 6:15; 3 Juan 9, 10). Los casados tienen que
ser cabezas de familia amorosos que presidan bien su casa (1 Timoteo 3:4, 5, 12). Como valoran las riquezas
espirituales, recibirán las bendiciones de Jehová (Mateo 6:19-21).
w10 15/5 pág. 27 párrs. 15-16 Varones, siembren con miras al espíritu y háganse disponibles para servir
15, 16. ¿Cuánto influye la familia en que un hombre pueda ser nombrado siervo ministerial o anciano?
15 Cuando se evalúa si un padre cristiano reúne los requisitos para ser siervo ministerial o anciano, siempre se
tiene en cuenta la situación de su esposa y sus hijos. En efecto, la espiritualidad y la reputación de ellos
determinarán en gran manera si es nombrado o no. Esto subraya la importancia de que la familia entera lo ayude
a alcanzar su meta de trabajar en la congregación como siervo ministerial o anciano (léase 1 Timoteo 3:4, 5, 12).
16 A Jehová le complace que todos los miembros del hogar cooperen (Efe. 3:14, 15). Por un lado, los cabezas
tienen que equilibrar sus deberes en la congregación con la responsabilidad de “[presidir] de manera
excelente [...] sus propias casas”. Es fundamental que los ancianos y siervos ministeriales celebren cada semana
la adoración en familia con su esposa e hijos. Y además de dirigir estas sesiones de estudio bíblico, deben
acompañarlos regularmente al ministerio. Por otro lado, es importante que todos colaboren con las iniciativas del
padre.
w11 15/6 pág. 26 párrs. 11-12 “Respeten a los que trabajan duro entre ustedes”
11, 12. ¿Quiénes presiden la congregación, y qué implica su labor?
11 En la carta que dirige a los tesalonicenses, Pablo también les dice que sus ancianos “los presiden”. El verbo
griego significa literalmente “están parados [o de pie] delante”, y también puede traducirse “dirigen” y “llevan la
delantera” (1 Tes. 5:12; nota). Notemos que estos son los mismos superintendentes de los que el apóstol ya ha
dicho que “trabajan duro”. Por tanto, son todos ellos los que presiden la congregación, y no uno solo. Hoy día, la
gran mayoría de los ancianos están literalmente “parados [o de pie] delante” de sus hermanos cuando dirigen las
reuniones. Y el cambio de la designación “superintendente presidente” a “coordinador del cuerpo de ancianos”
nos ayuda a verlos a todos por igual como miembros de un cuerpo unido.
12 Ahora bien, presidir la congregación implica algo más que enseñar. Pablo empleó el mismo verbo en
1 Timoteo 3:4, cuando explicó que el superintendente debe ser un “hombre que presida su propia casa
excelentemente, que tenga hijos en sujeción con toda seriedad”. Es obvio que, en este caso, presidir no es tan
solo enseñar a los hijos, sino también tenerlos “en sujeción” y dirigir a toda la familia. De igual modo, los ancianos
han de dirigir la congregación y ayudar a todos sus miembros a estar en sujeción a Jehová (1 Tim. 3:5).
w11 15/6 pág. 26 párrs. 11-12 “Respeten a los que trabajan duro entre ustedes”
11, 12. ¿Quiénes presiden la congregación, y qué implica su labor?
11 En la carta que dirige a los tesalonicenses, Pablo también les dice que sus ancianos “los presiden”. El verbo
griego significa literalmente “están parados [o de pie] delante”, y también puede traducirse “dirigen” y “llevan la
delantera” (1 Tes. 5:12; nota). Notemos que estos son los mismos superintendentes de los que el apóstol ya ha
dicho que “trabajan duro”. Por tanto, son todos ellos los que presiden la congregación, y no uno solo. Hoy día, la
gran mayoría de los ancianos están literalmente “parados [o de pie] delante” de sus hermanos cuando dirigen las
reuniones. Y el cambio de la designación “superintendente presidente” a “coordinador del cuerpo de ancianos”
nos ayuda a verlos a todos por igual como miembros de un cuerpo unido.
12 Ahora bien, presidir la congregación implica algo más que enseñar. Pablo empleó el mismo verbo en
1 Timoteo 3:4, cuando explicó que el superintendente debe ser un “hombre que presida su propia casa
excelentemente, que tenga hijos en sujeción con toda seriedad”. Es obvio que, en este caso, presidir no es tan
solo enseñar a los hijos, sino también tenerlos “en sujeción” y dirigir a toda la familia. De igual modo, los ancianos
han de dirigir la congregación y ayudar a todos sus miembros a estar en sujeción a Jehová (1 Tim. 3:5).
w07 1/5 pág. 21 párrs. 8-9 No separemos lo que Dios ha unido
8, 9. ¿Qué necesidades de la esposa satisface el esposo cristiano?
8 Si usted es un esposo cristiano, ¿cómo puede rechazar las tendencias egoístas y demostrar verdadero amor
a su esposa? En las palabras de la carta a los Efesios citadas antes, Pablo indicó que debe hacer dos cosas:
alimentar a su esposa, es decir, atender sus necesidades, y acariciarla, o cuidarla como a su propio cuerpo. ¿De
qué maneras puede satisfacer las necesidades de ella? Una es materialmente, atendiendo sus necesidades
físicas. Pablo escribió a Timoteo: “Ciertamente si alguno no provee para los que son suyos, y especialmente para
los que son miembros de su casa, ha repudiado la fe y es peor que una persona sin fe” (1 Timoteo 5:8).
9 Sin embargo, no basta con darle un techo, alimento y ropa. ¿Por qué no? Porque un esposo podría
satisfacer con creces las necesidades materiales de la esposa y, aun así, no atenderla bien en sentido emocional
ni espiritual. Y esto último es esencial. Es verdad que muchos varones cristianos están muy ocupados con las
tareas de la congregación. Pero el hecho de tener importantes responsabilidades teocráticas no excusa al
esposo de cumplir con los deberes que Dios le ha asignado como cabeza de familia (1 Timoteo 3:5, 12). Hace
unos años, esta misma revista hizo el siguiente comentario al respecto: “En armonía con los requisitos bíblicos,
se puede decir que ‘el pastoreo empieza en casa’. Si un anciano descuida su familia, pudiera poner en peligro su
nombramiento”. Está claro que es vital que usted satisfaga las necesidades de su esposa, tanto en sentido físico
como emocional y, por encima de todo, espiritual.
w05 15/10 págs. 28-29 párrs. 12-13 Cultivemos la verdadera humildad
12, 13. a) ¿De qué manera constituye el mundo un obstáculo para la humildad cristiana? b) ¿Quién
dificulta aún más nuestra lucha por cultivar la humildad?
12 Otro obstáculo que nos dificulta ser humildes es que estamos rodeados de un mundo que anima a las
personas a esforzarse por ser superiores a los demás. Entre sus metas más comunes figura la de satisfacer a
toda costa “el deseo de la carne [pecaminosa] y el deseo de los ojos y la exhibición ostentosa del medio de vida
de uno” (1 Juan 2:16). Los discípulos de Jesús no debemos dejar que estos deseos mundanos nos dominen;
más bien, hemos de mantener el ojo sencillo y concentrarnos en cumplir la voluntad de Dios (Mateo 6:22-24, 31-
33; 1 Juan 2:17).
13 Una tercera razón por la que se hace difícil cultivar y demostrar humildad es que el Diablo, quien dio origen
a la altanería, gobierna este mundo (2 Corintios 4:4; 1 Timoteo 3:6). Satanás quiere que otros adopten sus
características malvadas. Por ejemplo, procuró que Jesús lo adorara a cambio de “todos los reinos del mundo y
su gloria”. Pero él, humilde en todo momento, rechazó de plano la oferta (Mateo 4:8, 10). De igual manera,
Satanás tienta a los cristianos a buscar gloria para sí; no obstante, tenemos que ser humildes y esmerarnos por
seguir el ejemplo de Jesús al dirigir a Dios toda la alabanza y la honra (Marcos 10:17, 18).
w05 1/1 págs. 7-8 párr. 4 Sigamos el modelo que puso Jesús
4. ¿De qué se enorgullece el ser humano, y por qué es el orgullo un sentimiento peligroso?
4 Lo contrario de la humildad es la altanería, o el orgullo, sentimiento que provocó la caída de Satanás
(Proverbios 6:16-19; 1 Timoteo 3:6). El orgullo fácilmente echa raíces en el corazón, y una vez allí, cuesta
mucho desarraigarlo. La gente se siente superior a causa de su país, su raza, sus posesiones, su educación, sus
logros mundanos, su posición social, su físico, su capacidad atlética, etc. No obstante, nada de lo anterior es
importante para Dios (1 Corintios 4:7). Nuestra relación con él se perjudica si nos enorgullecemos de estas
cosas, pues “Jehová es alto, y, no obstante, al humilde lo ve; pero al altanero lo conoce solo de distancia” (Salmo
138:6; Proverbios 8:13).
w12 15/10 págs. 14-15 párr. 9 ¿Qué clase de espíritu manifiesta usted?
9. a) ¿A qué prueba puede verse sometido un cristiano cuando se le corrige o disciplina? b) ¿Cómo
debemos ver la censura?
9 La actitud de un cristiano también puede verse sometida a prueba cuando se le corrige o se le retiran sus
privilegios de servicio. En una congregación, los ancianos hablaron con un hermano joven sobre su costumbre de
jugar con videojuegos violentos. Por desgracia, no escuchó sus consejos y tuvo que ser dado de baja como
siervo ministerial porque ya no satisfacía los requisitos bíblicos (Sal. 11:5; 1 Tim. 3:8-10). Después de eso
comenzó a manifestar en público su desacuerdo, envió a la sucursal numerosas cartas de queja y hasta animó a
otros miembros de la congregación a hacer lo mismo. ¿De veras vale la pena poner en peligro la paz de toda la
congregación solo para tratar de justificar nuestros actos? Es mucho mejor ver la censura como un medio para
descubrir defectos propios que tal vez no veíamos y entonces aceptar la corrección sin quejarnos (léase
Lamentaciones 3:28, 29).
w03 15/6 págs. 21-22 párrs. 16-17 Busquemos el lado bueno de las personas
16, 17. ¿De qué manera miran los adultos los aspectos positivos de los jóvenes de la congregación?
16 Cada hermano mayor debe interesarse por los jóvenes de la congregación y, de ser posible, tomar la
iniciativa y darles palabras de aliento (Filipenses 2:4). Dado que en las reuniones suelen presentarse puntos
importantes, puede preguntarles si hubo algo que les gustara o les llamara la atención y que piensen aplicar. En
vista de que forman parte integral de la congregación, merecen encomio por su atención y por sus comentarios o
intervenciones durante el programa. Un indicador de que pueden recibir más responsabilidades cuando crezcan
será su relación con los hermanos adultos y su colaboración en tareas domésticas sencillas (Lucas 16:10).
17 Algunos jóvenes asumen sus obligaciones y llegan a reunir las cualidades espirituales necesarias para
recibir asignaciones de más peso. Además, como están ocupados, es más difícil que se comporten de manera
imprudente (2 Timoteo 2:22). Tales tareas permiten que “se pruebe [...] en cuanto a aptitud” a los hermanos que
procuran ser siervos ministeriales (1 Timoteo 3:10). Su disposición a participar en las reuniones, su celo en el
ministerio y su interés por todos los miembros de la congregación permiten a los ancianos determinar si tienen
potencial para asumir más responsabilidades.
w02 15/11 págs. 17-18 párr. 16 Sigamos sirviendo hombro a hombro
16. ¿Qué dijo Pablo sobre ciertas personas chismosas, y a qué deberían impelernos sus consejos?
16 Dado que las habladurías pueden llevarnos a la calumnia, el apóstol Pablo corrigió a ciertos chismosos.
Tras mencionar a viudas que llenaban los requisitos para recibir asistencia de parte de la congregación, se refirió
a otras que habían aprendido a “estar desocupadas, andorreando por las casas; sí, no solo a estar desocupadas,
sino también a ser chismosas y entremetidas en asuntos ajenos, hablando de cosas que no debieran” (1 Timoteo
5:11-15). Si alguna cristiana reconoce que siente debilidad por hablar de una manera que pudiera caer en la
calumnia, hará bien en obedecer el consejo de Pablo de ser ‘seria, no calumniadora’ (1 Timoteo 3:11). Huelga
decir que los varones cristianos también tienen que evitar el chisme (Proverbios 10:19).
w06 1/1 págs. 28-29 párr. 17 Buscar la justicia nos protege
17. ¿Cómo podemos evitar que se desarrolle en nosotros un espíritu independiente?
17 En el mundo actual abundan los individuos “testarudos, hinchados de orgullo”, y algunos cristianos se han
dejado influir por ese modo de pensar. Unos cuantos hasta se han convertido en opositores de la verdad
(2 Timoteo 3:4; Filipenses 3:18). En lo que se refiere a la adoración pura, es indispensable que nos dejemos
guiar por Jehová y que colaboremos con “el esclavo fiel y discreto” y los ancianos de la congregación. Así
buscamos la justicia y no dejamos que se desarrolle en nosotros un espíritu independiente (Mateo 24:45-47;
Salmo 25:9, 10; Isaías 30:21). La congregación de los ungidos es “columna y apoyo de la verdad”, y Jehová nos
la ha dado para guiarnos y protegernos (1 Timoteo 3:15). Reconocer el papel vital que esta desempeña nos
ayudará a ‘no hacer nada movidos por egotismo’ y a someternos humildemente a la justa voluntad de Jehová
(Filipenses 2:2-4; Proverbios 3:4-6).
w07 1/12 pág. 25 párr. 19 La soberanía de Jehová y el Reino de Dios
19. Con el nacimiento de Jesús, ¿qué emocionante suceso se había acercado?
19 Por fin se había acercado el momento de que se revelara el “secreto sagrado”. Estaba a punto de aparecer
la parte principal de la “descendencia” prometida (Gálatas 4:4; 1 Timoteo 3:16). Es cierto que Satanás le
magullaría el talón, pero la “descendencia” le magullaría la cabeza a Satanás y así acabaría de una vez por todas
con él y sus secuaces. Tal “descendencia” también demostraría que, mediante el Reino de Dios, se reparará todo
el daño que el Diablo ha causado y se vindicará la soberanía de Jehová (Hebreos 2:14; 1 Juan 3:8). Ahora bien,
¿cómo haría Jesús todo esto? ¿Y qué ejemplo nos dejó para que lo imitáramos? Estas preguntas se contestarán
en el siguiente artículo.
w08 15/9 págs. 30-31 Puntos sobresalientes de las cartas a los Tesalonicenses y a Timoteo
Respuestas a preguntas bíblicas:
; 1 Timoteo 3:16. ¿Cuál es el secreto sagrado de la devoción piadosa? La cuestión de si algún ser
humano podría mantenerse siempre leal a la soberanía de Jehová fue durante siglos un secreto. Jesús resolvió
dicha cuestión al mantener integridad perfecta ante Dios hasta la muerte.
Capítulo 4
w03 1/8 pág. 17 párr. 15 Imitemos al Dios de la verdad
15 Dar a conocer la verdad bíblica produce felicidad. Al igual que los discípulos de Jesús del siglo primero,
nosotros declaramos las buenas nuevas —un mensaje de esperanza— a personas que están “desolladas y
desparramadas como ovejas sin pastor” y ciegas y confundidas por las “enseñanzas de demonios” (Mateo 9:36;
1 Timoteo 4:1). El apóstol Juan escribió: “No tengo mayor causa de sentir agradecimiento que estas cosas: que
oiga yo que mis hijos siguen andando en la verdad” (3 Juan 4). Así como la fidelidad de sus “hijos” —tal vez
aquellos a quienes llevó la verdad— le produjo gran satisfacción al apóstol, a nosotros también nos hace muy
felices ver que hay personas que responden con aprecio a la Palabra de Dios.
w06 15/3 pág. 31 párr. 19 Mantengámonos alejados de la adoración falsa
19. ¿Por qué es de vital importancia que estemos atentos a cualquier cosa que amenace nuestra
espiritualidad?
19 Debemos estar atentos a cualquier cosa que amenace nuestra espiritualidad. No olvidemos que los peligros
son reales. El apóstol Pablo advierte: “La expresión inspirada dice definitivamente que en períodos posteriores
algunos se apartarán de la fe, prestando atención a expresiones inspiradas que extravían y a enseñanzas de
demonios” (1 Timoteo 4:1). Vivimos en los “períodos posteriores” que mencionó el apóstol. Quienes no se
mantengan alejados de la adoración falsa pueden ser “aventados como por olas y llevados de aquí para allá por
todo viento de enseñanza por medio de las tretas de los hombres, por medio de astucia en tramar el error”
(Efesios 4:13, 14).
w12 15/8 pág. 4 párr. 3 “Yo estoy contigo”
3. ¿Qué pasó con “el verdadero conocimiento” tras la muerte de los apóstoles?
3 Tras la muerte de los apóstoles, la predicha apostasía del cristianismo verdadero creció y se extendió como
el fuego (Hech. 20:28-30; 2 Tes. 2:1-3). Durante los siglos posteriores, “el verdadero conocimiento” no abundó en
lo más mínimo, ni siquiera entre los que se decían cristianos. Aunque afirmaban creer en las Escrituras, los
líderes de la cristiandad propagaron mentiras religiosas, “enseñanzas de demonios” que deshonraban a Dios
(1 Tim. 4:1). Así mantuvieron a la gente en ignorancia espiritual. Entre otras doctrinas falsas, enseñaron que Dios
es una trinidad, que el alma no muere y que algunas almas sufren tormentos eternos en el infierno.
w04 15/6 pág. 24 párr. 18 Aceptemos la guía del Dios vivo
18. ¿Cómo evita un cristiano que se le insensibilice la conciencia en lo que tiene que ver con decisiones
sobre la sangre?
18 Hay otro punto que pone de relieve la importancia de las decisiones con respecto a la sangre: el efecto que
estas pueden tener en usted. Si su conciencia educada por la Biblia le dicta que no acepte una fracción pequeña
de sangre, no la acalle. Tampoco lo haga solo porque alguien le diga que no está mal aceptar cierta fracción y
que muchos lo hacen. Recuerde que millones de personas hoy día acallan tanto su conciencia que llegan a
insensibilizarla, lo que las lleva a mentir o cometer otros males sin remordimiento alguno. Los cristianos, desde
luego, no quieren que les suceda eso (2 Samuel 24:10; 1 Timoteo 4:1, 2).
w09 15/8 págs. 19-20 párrs. 8-9 “Manténganse en el amor de Dios”
8, 9. a) ¿Qué limitaciones tiene la conciencia? b) ¿Qué podemos hacer para que nuestra conciencia sea
un instrumento realmente útil?
8 Pero al igual que la brújula, la conciencia tiene limitaciones. Si el explorador colocara un imán cerca de la
brújula, la aguja dejaría de señalar al norte. De igual modo, si nosotros nos dejáramos controlar por los deseos
egoístas del corazón, estos distorsionarían el funcionamiento de nuestra conciencia. No hay que olvidar que “el
corazón es más traicionero que cualquier otra cosa, y es desesperado” (Jer. 17:9; Pro. 4:23). Por otro lado, de
poco le serviría la brújula al explorador si no contara con un mapa confiable. De la misma manera, si
no recurriéramos a la infalible orientación de la Biblia, de poco nos serviría tener una conciencia (Sal. 119:105).
Lamentablemente, mucha gente se deja dominar por su corazón y apenas se preocupa por las normas expuestas
en la Palabra de Dios (léase Efesios 4:17-19). Eso explica por qué tantas personas llegan a cometer auténticas
atrocidades a pesar de tener la facultad de la conciencia (1 Tim. 4:2).
9 Nosotros no queremos ser así. Por eso, dejamos que la Palabra de Dios eduque nuestra conciencia para
que esta sea un instrumento realmente útil. Y en vez de permitir que nuestros deseos apaguen la voz de la
conciencia, la escuchamos con atención. Al mismo tiempo, tratamos de respetar la conciencia de nuestros
amados hermanos en la fe. Por eso nos esforzamos por no hacerlos tropezar y tenemos presente que su
conciencia puede ser más sensible o restrictiva que la nuestra (1 Cor. 8:12; 2 Cor. 4:2; 1 Ped. 3:16).
w11 15/2 págs. 25-26 párr. 9 Amemos la justicia de todo corazón
9. ¿Qué beneficios conseguimos al mantener una buena conciencia?
9 El día que nos bautizamos presentamos ante Jehová nuestra “solicitud [...] para una buena conciencia”
(1 Ped. 3:21). Gracias a la fe en el rescate, la sangre de Jesús cubre nuestros pecados, lo que nos permite
reconciliarnos con Dios. No obstante, para seguir en el camino de la salvación necesitamos mantener limpia la
conciencia. Cuando esta nos avisa o nos muestra que algo está mal, deberíamos estar agradecidos. ¿Por qué?
Porque eso demuestra que no está encallecida, sino que funciona como debe y sigue sensible a los rectos
principios de Jehová (1 Tim. 4:2). Pero la conciencia también nos ayuda de otro modo a cultivar amor por la
justicia.
w00 1/5 pág. 12 párrs. 21-22 Defendamos con firmeza la enseñanza piadosa
21, 22. ¿Qué debemos escoger con cuidado, y con qué debemos llenar la mente?
21 La congregación cristiana evita las palabras perjudiciales que ‘se esparcen como gangrena’ (2 Timoteo
2:16, 17; Tito 3:9). Lo hacen tanto si reflejan la errónea “sabiduría” seglar, la propaganda de los apóstatas o el
habla irreflexiva dentro de la congregación. Aunque el deseo saludable de aprender cosas nuevas puede ser
provechoso, la curiosidad descontrolada nos expone a ideas perjudiciales. No estamos en ignorancia de los
designios de Satanás (2 Corintios 2:11). Sabemos que está haciendo todo lo posible para distraernos a fin de que
aflojemos el paso en nuestro servicio a Dios.
22 Como ministros excelentes, defendamos con firmeza la enseñanza piadosa (1 Timoteo 4:6). Usemos con
prudencia el tiempo y escojamos con cuidado la información que recibimos. De esa manera, la propaganda
inspirada por Satanás no nos zarandeará. Efectivamente, sigamos considerando “cuantas cosas sean
verdaderas, cuantas sean de seria consideración, cuantas sean justas, cuantas sean castas, cuantas sean
amables, cuantas sean de buena reputación, cualquier virtud que haya y cualquier cosa que haya digna de
alabanza”. Si llenamos la mente y el corazón de tales cosas, la paz de Dios estará con nosotros (Filipenses
4:8, 9).
w11 15/11 pág. 31 párr. 16 Hay que ayudarlos a aceptar responsabilidades
16. a) ¿Quién es el principal responsable por el progreso espiritual de un hermano? b) ¿De qué manera
demuestra un varón que desea asumir responsabilidades en la congregación?
16 Si bien es cierto que otros pueden darle asistencia y apoyo, el principal responsable por su progreso es el
propio varón (léase Gálatas 6:5). Por supuesto, no es necesario ser siervo ministerial o anciano para ayudar a
los demás y participar plenamente en el ministerio. No obstante, las Escrituras dejan claro que el hermano que
desee trabajar en tales posiciones de servicio tendrá que esforzarse primero por cumplir ciertos requisitos (1 Tim.
3:1-13; Tito 1:5-9; 1 Ped. 5:1-3). Para alcanzar esta meta, debe examinar qué aspectos de su espiritualidad
tienen que mejorar. Ha de leer la Biblia regularmente, ser diligente en el estudio personal, meditar con seriedad,
orar con fervor y participar con celo en el ministerio cristiano. Así pondrá en práctica el consejo que Pablo le dio a
Timoteo: “Ve entrenándote con la devoción piadosa como mira” (1 Tim. 4:7).
w00 1/12 pág. 10 párrs. 3-4 Jehová reanima al cansado
3, 4. a) ¿Cuáles son algunos factores que pueden agotarnos? b) ¿Qué pregunta debemos analizar?
3 Mientras que el poder de Dios es infinito, el ser humano se agota. Sin importar adónde miremos, vemos
gente que se levanta cansada, acude al trabajo o a la escuela cansada, regresa cansada y se acuesta, no ya
cansada, sino exhausta. Hay quienes desearían marcharse a algún lugar para obtener un poco del reposo que
tanto necesitan. Los siervos de Jehová también nos fatigamos, pues nuestra devoción piadosa exige muchos
esfuerzos (Marcos 6:30, 31; Lucas 13:24; 1 Timoteo 4:8). Además, hay muchos otros factores que nos restan
vitalidad.
4 El que seamos cristianos no nos exime de los problemas que afectan a la humanidad en general (Job 14:1).
Las enfermedades, los problemas económicos u otras dificultades de la vida pueden desalentarnos y, por
consiguiente, debilitarnos. A esto hay que añadir las pruebas que padecen quienes son perseguidos por causa
de la justicia (2 Timoteo 3:12; 1 Pedro 3:14). Es posible que las presiones cotidianas del mundo y la oposición a
nuestra obra de predicar el Reino dejen a algunos tan extenuados que piensen en ir a paso más lento en el
servicio de Jehová. Además, por todo medio a su alcance, Satanás el Diablo intenta quebrantar la integridad que
debemos a Dios. Así pues, ¿dónde obtendremos las fuerzas necesarias para no rendirnos y abandonar la lucha?
w01 1/7 pág. 12 párr. 2 Participemos del gozo de dar
2. a) ¿Qué dijo Jesús sobre dar? b) ¿Qué felicidad sentimos cuando enseñamos al prójimo la verdad
bíblica?
2 Del mismo modo, cuando Jesús estuvo en la Tierra, se sentía feliz al observar la reacción favorable de la
gente a su enseñanza. El apóstol Pablo citó estas palabras suyas: “Hay más felicidad en dar que en recibir”
(Hechos 20:35). Cuando enseñamos la verdad bíblica al prójimo, no sentimos solo la satisfacción de ver que
alguien concuerda con nuestras creencias religiosas, sino algo mucho más profundo: la alegría de saber que lo
que le damos tiene valor auténtico y perdurable. Al dar en sentido espiritual, ayudamos a la gente a beneficiarse
ahora y por toda la eternidad (1 Timoteo 4:8).
w01 1/1 pág. 10 párr. 9 Edificados por el amor
9 La importancia de que nos motive el amor se ve de otro modo. La Biblia promete abundantes beneficios
ahora y bendiciones inimaginables en el futuro a los que siguen tras la devoción piadosa por amor (1 Timoteo
4:8). La firme creencia en estas promesas y la convicción de que Jehová “llega a ser remunerador de los que le
buscan solícitamente” permiten a los cristianos permanecer sólidos en la fe (Hebreos 11:6). La mayoría de
nosotros anhelamos el cumplimiento de las promesas divinas y nos hacemos eco del sentimiento del apóstol
Juan: “¡Amén! Ven, Señor Jesús” (Revelación [Apocalipsis] 22:20). En efecto, meditar sobre las bendiciones que
nos aguardan si somos fieles nos fortalece para perseverar, igual que a Jesús le ayudó a aguantar “el gozo que
fue puesto delante de él” (Hebreos 12:1, 2).
w02 15/7 pág. 12 párr. 14 Añadamos devoción piadosa a nuestro aguante
14. ¿Qué debemos recordar si nos atrae el lazo del materialismo?
14 El materialismo es un lazo que se cobra muchas víctimas. Podríamos engañarnos incluso a nosotros
mismos “[pensando] que la devoción piadosa es un medio de ganancia [material]”, de modo que nos
atreviéramos a abusar de la confianza de nuestros hermanos en la fe (1 Timoteo 6:5). Hasta pudiéramos cometer
el error de suponer que no hay nada malo en presionar a un cristiano adinerado para que nos haga un préstamo
que probablemente nos sea imposible devolver (Salmo 37:21). Sin embargo, lo que “encierra promesa de la vida
de ahora y de la que ha de venir” no es la adquisición de bienes materiales, sino la devoción piadosa (1 Timoteo
4:8). Puesto que “nada hemos traído al mundo, y tampoco podemos llevarnos cosa alguna”, pongamos aún más
empeño en cultivar “devoción piadosa junto con autosuficiencia” y ‘contentémonos con tener sustento y con qué
cubrirnos’ (1 Timoteo 6:6-11).
w02 1/1 pág. 15 párrs. 8-9 Las bendiciones de las buenas nuevas
8, 9. a) ¿Qué cambios hacen quienes aceptan las buenas nuevas? b) ¿Qué experiencias ilustran el poder
de las buenas nuevas?
8 Las buenas nuevas tienen que ver con lo que Pablo llamó “la vida de ahora y [...] la que ha de venir”
(1 Timoteo 4:8). No solo ofrecen una esperanza segura y maravillosa para el futuro, sino que también mejoran
“la vida de ahora”. Cada testigo de Jehová se deja guiar por la Palabra de Dios, la Biblia, a fin de poner su vida
en armonía con la voluntad divina (Salmo 119:101). Su propia personalidad se hace nueva al cultivar cualidades
como la justicia y la lealtad (Efesios 4:24).
9 Veamos el caso de Franco, un hombre dado a la cólera. Cuando las cosas le salían mal, estallaba con
violencia y rompía objetos. El ejemplo cristiano de los testigos de Jehová, quienes daban cursos bíblicos a su
esposa, poco a poco le ayudó a comprender que tenía que cambiar; de modo que inició las clases de la Biblia
con ellos y finalmente logró manifestar paz y autodominio, frutos del espíritu santo (Gálatas 5:22, 23). Fue uno de
los 492 que se bautizaron en Bélgica durante el año de servicio 2001. Repasemos también el ejemplo de
Alejandro, un joven a quien el vicio de las drogas le hizo caer tan bajo, que vivía de lo que encontraba en un
vertedero de basuras, de donde sacaba cualquier cosa que pudiera vender para mantener el vicio. Cuando tenía
22 años, los testigos de Jehová le ofrecieron un curso bíblico, que él aceptó. Adquirió el hábito de leer la Biblia
todos los días y asistir a las reuniones cristianas. Limpió su vida con tanta rapidez que en menos de seis meses
era uno de los 10.115 que participaron en la obra de evangelización el año pasado en Panamá.
w03 15/5 pág. 11 párrs. 7-8 Cristo habla a las congregaciones
7, 8. ¿Qué grave problema existía en la congregación de Éfeso, y qué podríamos hacer si nos sucediera
lo mismo?
7 Ahora bien, en la congregación de Éfeso existía un grave problema. “Tengo esto contra ti —dijo Jesús—: que
has dejado el amor que tenías al principio.” Era preciso que aquellos cristianos reavivaran su primer amor por
Jehová (Marcos 12:28-30; Efesios 2:4; 5:1, 2). Nosotros también hemos de mantenernos en guardia para
no perder nuestro amor inicial por Dios (3 Juan 3). Pero ¿y si adquieren demasiada relevancia en nuestra vida
deseos como el afán de adquirir riquezas o disfrutar de diversos placeres? (1 Timoteo 4:8; 6:9, 10.) En ese caso,
debemos suplicar la ayuda divina para sustituir tales tendencias por un profundo sentimiento de amor a Jehová y
de gratitud por todo lo que él y su Hijo han hecho por nosotros (1 Juan 4:10, 16).
8 Cristo instó a la congregación efesia: “Recuerda de qué has caído, y arrepiéntete, y haz los hechos de
antes”. ¿Qué le ocurriría en caso contrario? “Si no lo haces —le advirtió Jesús—, vengo a ti, y removeré tu
candelabro de su lugar.” Si todas las ovejas perdían el amor que tenían al principio, el “candelabro”, es decir, la
congregación, dejaría de existir. Por consiguiente, seamos cristianos celosos y trabajemos con ahínco para que
la congregación siga resplandeciendo en sentido espiritual (Mateo 5:14-16).
w11 15/10 pág. 12 párr. 16 ¿Son sanas nuestras diversiones?
16. ¿A qué prueba debemos someter las actividades que practicamos en nuestro tiempo libre?
16 En resumen, hemos analizado tres aspectos relacionados con nuestro tiempo libre: qué diversiones
elegimos, cuándo las realizamos y con quién. Y hemos visto que para que nuestro entretenimiento nos beneficie,
tiene que estar a la altura de las normas bíblicas en cada uno de esos tres puntos. Antes de elegir cualquier
actividad, debemos someterla a la siguiente prueba: ¿Qué incluye? Hay que asegurarse de que no contenga
nada impropio para un cristiano (Pro. 4:20-27). ¿Cuándo la realizaremos? No podemos permitir que nos consuma
demasiado tiempo (1 Tim. 4:8). ¿Quién nos acompañará? Debemos evitar a toda costa las malas influencias
(Ecl. 9:18; 1 Cor. 15:33).
w08 15/4 pág. 3 párr. 3 Rechacemos las “cosas que nada valen”
3. ¿Cómo se relaciona con nuestra adoración la advertencia bíblica sobre las cosas que nada valen?
3 Traslademos ahora el principio de este proverbio al campo de la adoración. Si un cristiano sirve con fidelidad
y diligencia a Jehová, goza de verdadera seguridad, pues cuenta con la bendición divina y con una esperanza
sólida para el futuro (Mat. 6:33; 1 Tim. 4:10). Pero si deja que las cosas que nada valen lo distraigan, pone en
peligro su relación con Jehová y su futuro eterno. ¿Cómo puede evitarlo? Identificando esas cosas sin valor y
resolviéndose a rechazarlas (léase Tito 2:11, 12).
w12 15/5 pág. 21 párrs. 17-18 Confiemos en Jehová, el Dios de “tiempos y sazones”
17, 18. a) ¿Qué hará Jehová dentro de poco con sus enemigos? b) ¿Qué error no debemos cometer?
17 No es momento de titubear “con falta de fe”, sino de cultivar una fe fuerte y sólida (Rom. 4:20). Los
enemigos de Dios —Satanás y todos aquellos a quienes controla— intentan detener la obra que Jesús nos
encargó (Mat. 28:19, 20). El Diablo nos ataca, pero nosotros sabemos que Jehová es “un Dios vivo, que es
Salvador de hombres de toda clase, especialmente de los fieles”. Además, él “sabe librar de la prueba a
personas de devoción piadosa” (1 Tim. 4:10; 2 Ped. 2:9).
18 Dentro de poco, Jehová terminará con este mundo perverso. Cristo acabará con los enemigos de Dios, y la
soberanía de Jehová será vindicada. No sabemos exactamente cuándo ni cómo ocurrirá, pero sí sabemos que
será justo en el momento preciso. Así pues, no cometamos el error de pasar por alto “los tiempos y [...] sazones”
en que vivimos. No caigamos en la trampa de creer que “todas las cosas continúan exactamente como desde el
principio de la creación” (1 Tes. 5:1; 2 Ped. 3:3, 4).
w12 15/5 pág. 21 párrs. 17-18 Confiemos en Jehová, el Dios de “tiempos y sazones”
17, 18. a) ¿Qué hará Jehová dentro de poco con sus enemigos? b) ¿Qué error no debemos cometer?
17 No es momento de titubear “con falta de fe”, sino de cultivar una fe fuerte y sólida (Rom. 4:20). Los
enemigos de Dios —Satanás y todos aquellos a quienes controla— intentan detener la obra que Jesús nos
encargó (Mat. 28:19, 20). El Diablo nos ataca, pero nosotros sabemos que Jehová es “un Dios vivo, que es
Salvador de hombres de toda clase, especialmente de los fieles”. Además, él “sabe librar de la prueba a
personas de devoción piadosa” (1 Tim. 4:10; 2 Ped. 2:9).
18 Dentro de poco, Jehová terminará con este mundo perverso. Cristo acabará con los enemigos de Dios, y la
soberanía de Jehová será vindicada. No sabemos exactamente cuándo ni cómo ocurrirá, pero sí sabemos que
será justo en el momento preciso. Así pues, no cometamos el error de pasar por alto “los tiempos y [...] sazones”
en que vivimos. No caigamos en la trampa de creer que “todas las cosas continúan exactamente como desde el
principio de la creación” (1 Tes. 5:1; 2 Ped. 3:3, 4).
w01 15/6 págs. 22-23 párr. 19 Continuemos constantes como si viéramos a Quien es invisible
19. ¿Cuáles son algunos beneficios de tener una fe fuerte en Jehová?
19 Los siervos fieles de Jehová somos de gran valor para él (Mateo 10:29-31). Aunque es invisible, puede ser
real para nosotros, y nosotros podemos apreciar mucho la valiosa relación que tenemos con él. Manifestar tal
actitud para con nuestro Padre celestial nos reporta muchos beneficios. Nuestra fe fuerte nos ayuda a poseer un
corazón limpio y una buena conciencia ante Jehová. La fe sin hipocresía también impide que llevemos una doble
vida (1 Timoteo 1:5, 18, 19). Nuestra fe inquebrantable en Dios da un buen ejemplo a quienes nos rodean y tiene
un efecto positivo en ellos (1 Timoteo 4:12). Además, fomenta la conducta piadosa y regocija el corazón de
Jehová (Proverbios 27:11).
w02 15/6 págs. 21-22 párr. 19 Aprendamos y enseñemos la moralidad cristiana
19. ¿Por qué es esencial que sigamos los principios de la moralidad cristiana?
19 No puede haber ninguna duda válida sobre la sabiduría de actuar de ese modo. Santiago 3:17 dice que “la
sabiduría de arriba”, procedente de Jehová mismo, es “primeramente casta”, lo que indica con claridad que
debemos seguir las normas morales de Dios. De hecho, Jehová exige que quienes lo representan enseñando la
Biblia sean ejemplos “en castidad” (1 Timoteo 4:12). El estilo de vida de los primeros discípulos, como Pablo y
Timoteo, lo demuestra; ellos se abstuvieron de la inmoralidad. Pablo incluso dijo: “Que la fornicación y la
inmundicia de toda clase, o la avidez, ni siquiera se mencionen entre ustedes, tal como es propio de personas
santas; tampoco comportamiento vergonzoso, ni habla necia, ni bromear obsceno” (Efesios 5:3, 4).
w02 1/4 págs. 16-17 párr. 7 Sigamos sirviendo a Jehová con corazón constante
7. ¿Qué capacita a una persona para enseñar la verdad de Dios al prójimo?
7 Todo aquel esfuerzo fue conveniente, pues Pablo escribió: “Que cualquiera a quien se esté enseñando
oralmente la palabra haga partícipe en todas las cosas buenas al que da dicha instrucción oral” (Gálatas 6:6).
El texto griego de este pasaje indica que las enseñanzas de la Palabra de Dios se hacen resonar en la mente y el
corazón de aquel a quien ‘se enseña oralmente’. De este modo llegamos a estar capacitados para ser maestros
de otras personas (Hechos 18:25). A fin de cumplir fielmente con nuestra dedicación, tenemos que conservar la
salud espiritual y la constancia mediante un estudio continuo de la Palabra de Dios (1 Timoteo 4:13; Tito 1:13;
2:2).
w06 1/4 págs. 24-25 párrs. 14-15 ‘Vayan y hagan discípulos, bautizándolos’
14, 15. a) ¿Qué papel desempeña la organización de Jehová en nuestro crecimiento espiritual? b) ¿De
qué ayudas disponemos para mantener nuestra espiritualidad?
14 La segunda pregunta también les recuerda a los candidatos el deber que tienen de cooperar con la
organización que el espíritu de Jehová dirige. No estamos solos en nuestro servicio a Dios y precisamos la
ayuda, el apoyo y el ánimo de “toda la asociación de hermanos” (1 Pedro 2:17; 1 Corintios 12:12, 13).
La organización de Dios desempeña un papel decisivo en nuestro crecimiento espiritual. Esta suministra un
caudal de publicaciones bíblicas para que aumentemos en conocimiento exacto, actuemos sabiamente ante las
dificultades y desarrollemos una relación estrecha con Dios. Como una madre que vela por que su hijo esté bien
alimentado y atendido, “el esclavo fiel y discreto” proporciona para nuestro adelantamiento una abundancia de
alimento espiritual al tiempo oportuno (Mateo 24:45-47; 1 Tesalonicenses 2:7, 8).
15 Las reuniones semanales nos imparten la enseñanza y el ánimo que necesitamos para seguir siendo fieles
testigos de Jehová (Hebreos 10:24, 25). La Escuela del Ministerio Teocrático nos enseña a hablar en público,
mientras que la Reunión de Servicio nos capacita para presentar el mensaje con eficacia. Tanto en las reuniones
como a través del estudio personal de las publicaciones bíblicas, vemos prueba de que el espíritu de Jehová
dirige a su organización. Dios se vale de estas ayudas constantes para prevenirnos contra los peligros,
facultarnos para ser ministros eficaces y mantenernos despiertos en sentido espiritual (Salmo 19:7, 8, 11;
1 Tesalonicenses 5:6, 11; 1 Timoteo 4:13).
w06 1/5 págs. 17-18 párrs. 4-5 Pastores que son “ejemplos del rebaño”
4, 5. a) ¿Cómo demuestran Jehová y Jesús amor por el rebaño? b) ¿De qué maneras manifiestan los
pastores espirituales amor al rebaño?
4 La cualidad principal que produce el espíritu de Dios es el amor. Jehová demuestra su amor a todo el rebaño
suministrándole abundante alimento espiritual (Isaías 65:13, 14; Mateo 24:45-47). Pero no se limita a alimentarlo,
sino que siente un gran cariño por cada una de sus ovejas (1 Pedro 5:6, 7). Jesús también ama al rebaño.
De hecho, entregó su alma a favor suyo y conoce a cada oveja personalmente, “por nombre” (Juan 10:3, 14-16).
5 Los pastores espirituales imitan a Jehová y Jesús. Aman a todo el rebaño de Dios y lo demuestran
‘aplicándose a la enseñanza’ de la congregación. Sus discursos bíblicos sirven para alimentar y proteger al
rebaño, y todos ven su arduo trabajo en este campo (1 Timoteo 4:13, 16). Pero no todos ven el tiempo que
invierten en llevar registros, encargarse de la correspondencia, elaborar programas y atender innumerables
detalles para asegurarse de que las reuniones y otras actividades de la congregación se efectúen “decentemente
y por arreglo” (1 Corintios 14:40). Gran parte de esta labor se realiza en privado, por lo que no suele recibir
mucho reconocimiento, pero es una verdadera manifestación de amor (Gálatas 5:13).
w00 15/11 pág. 18 párr. 13 ¿Quiénes son los ministros de Dios hoy día?
13. ¿Cuándo recibió Timoteo la ordenación ministerial, y por qué podemos decir que en ese momento
no concluyó su adelantamiento espiritual?
13 En vista del mandato de Jesús referido en Mateo 28:19, 20, tenemos la certeza de que la fe impulsó a
Timoteo a bautizarse en imitación de Cristo (Mateo 3:15-17; Hebreos 10:5-9). Con ello simbolizó que se había
dedicado sin reservas a Dios. Al bautizarse, se convirtió en ministro de Dios y puso a su entera disposición su
vida, su energía y sus posesiones. Dado que este acto formaba parte integral de su adoración, constituía “un
servicio sagrado”. Pero Timoteo no se durmió en los laureles. Siguió creciendo en espiritualidad y maduró como
ministro cristiano. A ello contribuyeron su relación estrecha con cristianos maduros como Pablo, su estudio
personal y su fervorosa participación en la obra de predicar (1 Timoteo 4:14; 2 Timoteo 2:2; Hebreos 6:1).
w01 15/9 pág. 19 párr. 14 La bendición de Jehová nos enriquece
14. ¿Qué se requiere del cristiano que desea servir de anciano o siervo ministerial?
14 Los cristianos que desean servir a sus hermanos en la fe en calidad de ancianos o siervos ministeriales
persiguen una buena meta (1 Timoteo 3:1, 8). A fin de llenar los requisitos para obtener estos privilegios, deben
ser espirituales, muy versados en las Escrituras y celosos en el ministerio del campo (Hechos 18:24; 1 Timoteo
4:15; 2 Timoteo 4:5). Han de tener humildad, modestia y paciencia, pues las bendiciones divinas no alcanzan a
los insolentes, orgullosos ni ambiciosos (Proverbios 11:2; Hebreos 6:15; 3 Juan 9, 10). Los casados tienen que
ser cabezas de familia amorosos que presidan bien su casa (1 Timoteo 3:4, 5, 12). Como valoran las riquezas
espirituales, recibirán las bendiciones de Jehová (Mateo 6:19-21).
w08 15/9 pág. 31 Puntos sobresalientes de las cartas a los Tesalonicenses y a Timoteo
Lecciones para nosotros:
1 Timoteo 4:15. Sin importar que hayamos abrazado el cristianismo recientemente o hace mucho tiempo,
debemos esforzarnos por seguir progresando en sentido espiritual.
w08 15/6 págs. 25-26 párrs. 14-15 No perdamos ‘el amor que teníamos al principio’ ***
14, 15. a) ¿Cómo puede ayudarnos la Biblia a mejorar nuestra espiritualidad? b) ¿En qué asuntos
podríamos reflexionar?
14 Una persona puede usar un espejo para comprobar su apariencia y, de ser necesario, corregirla. Por
ejemplo, si un hombre ve su corbata torcida, puede enderezarla, y si una mujer ve su cabello despeinado, puede
arreglárselo. De igual modo, la Biblia nos permite ver lo que somos en realidad. Al compararnos con el modelo
que se presenta en ella, la estamos usando como espejo. Ahora bien, ¿de qué nos sirve mirarnos en el espejo si
no hacemos nada para corregir los problemas que detectamos? Lo que debemos hacer es actuar en conformidad
con lo que descubrimos en “la ley perfecta” de Dios, ponerla en práctica. En caso de que percibamos que nuestro
amor inicial por Jehová y por la verdad se ha enfriado, hagámonos las siguientes preguntas: “¿Qué presiones
estoy experimentando, y cómo estoy reaccionando a ellas? ¿Cómo reaccionaba antes? ¿Qué ha cambiado?”. Si
este autoexamen revela alguna deficiencia, no la pasemos por alto. Efectuemos de inmediato los cambios que se
requieran (Heb. 12:12, 13).
15 Este ejercicio de reflexión también nos permitirá fijarnos metas razonables para crecer espiritualmente. Por
inspiración divina, el apóstol Pablo le dio el siguiente consejo a su joven compañero Timoteo para ayudarlo a
mejorar en su ministerio: “Reflexiona sobre estas cosas; hállate intensamente ocupado en ellas, para que tu
adelantamiento sea manifiesto a todos”. También nosotros debemos reflexionar con la ayuda de la Palabra de
Dios para determinar en qué aspectos podemos mejorar (1 Tim. 4:15).
w11 15/5 pág. 14 párr. 12 Familias cristianas, manténganse listas
12. ¿Cómo puede el padre fortalecer la espiritualidad de su familia?
12 Es recomendable que el padre se plantee en qué aspectos concretos de la vida cristiana puede mejorar su
familia y que luego fije metas realistas que se adapten a las circunstancias y aptitudes de cada uno (Pro. 13:12).
Claro está, las metas que valen la pena exigen tiempo. Por ello, quizás sea necesario sacar algunas horas de
pasatiempos como la televisión y dedicarlas a las actividades espirituales (Efe. 5:15, 16). El esfuerzo constante
permitirá a las familias cumplir los objetivos propuestos (Gál. 6:9). De ese modo, su progreso será “manifiesto a
todos” (1 Tim. 4:15).
w00 1/12 pág. 19 párr. 19 ¿Amamos en sumo grado los recordatorios de Jehová?
19. ¿Cómo demostramos que es práctico y provechoso observar los recordatorios de Jehová?
19 Si hacemos caso de los recordatorios de Jehová y ayudamos a otras personas a obedecerlos, nos
salvaremos nosotros y quienes nos escuchen (1 Timoteo 4:16). ¿Cómo demostramos que es práctico y
provechoso observarlos? Conduciéndonos según los principios bíblicos. De este modo, quienes estén
“correctamente dispuestos para vida eterna” dispondrán de pruebas de que el proceder que indica la Palabra de
Dios es, sin duda, el mejor (Hechos 13:48). También verán que “Dios verdaderamente está entre [nosotros]” y se
sentirán motivados a unírsenos en la adoración al Señor Soberano Jehová (1 Corintios 14:24, 25).
w00 15/11 pág. 20 párrs. 22-23 ¿Quiénes son los ministros de Dios hoy día?
22, 23. a) ¿Por qué deben tener aguante los ministros cristianos de la actualidad? b) ¿Qué maravillosos
frutos produce el aguante cristiano?
22 Hoy también se requiere aguante de los auténticos ministros de Dios. No son pocos los que batallan a diario
con enfermedades o con achaques de la edad. Los padres trabajan afanosamente —en muchos casos sin
cónyuge— para criar a sus hijos. Los escolares resisten con valentía las malas influencias que los rodean. Un
buen número de cristianos se enfrenta a graves problemas económicos. Y una cantidad considerable sufre
persecución o penurias en estos “tiempos críticos, difíciles de manejar” (2 Timoteo 3:1). En efecto, los casi seis
millones de ministros de Jehová de la actualidad se hacen eco de las palabras del apóstol Pablo: “De toda
manera nos recomendamos como ministros de Dios, por el aguante de mucho” (2 Corintios 6:4). Nunca se
rinden, y manifiestan un aguante encomiable.
23 Al igual que en el caso de Pablo, el aguante produce frutos extraordinarios. Permite mantener una estrecha
relación con Jehová y regocijarle el corazón (Proverbios 27:11). Y gracias a él también fortalecemos nuestra fe y
hacemos discípulos, con el consiguiente crecimiento de la hermandad cristiana (1 Timoteo 4:16). Durante estos
últimos días, Jehová ha sustentado a sus ministros y ha bendecido su ministerio. Como consecuencia, se ha
recogido a los últimos de los 144.000 y a millones de personas que tienen la esperanza viva de gozar
eternamente de una Tierra paradisíaca (Lucas 23:43; Revelación 14:1). Es patente que el ministerio cristiano
constituye una muestra de la misericordia de Jehová (2 Corintios 4:1). ¡Tengámoslo siempre en alta estima,
agradecidos de que sus frutos perduren para siempre! (1 Juan 2:17.)
w00 1/7 pág. 12 párr. 18 Declaremos con entusiasmo las buenas nuevas
18. ¿Cómo pueden prepararnos las reuniones cristianas para manejar la palabra de la verdad
correctamente?
18 Las reuniones cristianas también desempeñan un papel fundamental en que manejemos con habilidad la
Palabra de Dios. Cuando se leen textos bíblicos durante los discursos públicos y otras exposiciones bíblicas,
hacemos bien en buscarlos en nuestra propia Biblia. Es prudente que prestemos mucha atención a las distintas
secciones de las reuniones, entre ellas las que tratan específicamente sobre la predicación. Jamás deberíamos
subestimar el valor de las demostraciones, de modo que nos distraigamos durante ellas. Una vez más son
necesarias la autodisciplina y la concentración (1 Timoteo 4:16). Las reuniones cristianas nos fortalecen la fe,
nos ayudan a anhelar la Palabra de Dios y nos preparan para ser proclamadores entusiastas de las buenas
nuevas.
w02 15/9 págs. 13-14 párr. 14 “Prestemos más de la acostumbrada atención”
14. ¿En qué estriba realmente el éxito de una reunión?
14 Algunos tienden a medir la calidad de las reuniones por las aptitudes docentes de los participantes. Según
ese criterio, una buena reunión sería aquella en la que los oradores estuvieran muy capacitados. Pero cuando la
calidad de la enseñanza no parece alcanzar cierto nivel, quizá nos inclinemos a pensar lo contrario. Es cierto que
quienes intervienen en el programa han de hacer cuanto esté a su alcance por emplear el arte de enseñar y,
sobre todo, por llegar al corazón (1 Timoteo 4:16). Aun así, los que escuchamos no debemos ser demasiado
críticos. Aunque las aptitudes docentes de los participantes son importantes, este no es el único factor que
contribuye al éxito de una reunión. ¿No es verdad que lo principal para nosotros no debería ser la habilidad del
orador al pronunciar el discurso, sino el interés con que lo escuchamos? Cuando asistimos a las reuniones y
prestamos atención, adoramos a Dios acorde con su voluntad. En eso estriba el éxito de las reuniones. Si
estamos ansiosos de adquirir el conocimiento de Dios, nos beneficiaremos de ellas sin importar la habilidad de
los oradores (Proverbios 2:1-5). Así pues, resolvámonos con todas nuestras fuerzas a ‘prestar más de la
acostumbrada atención’ en nuestras reuniones.
w05 1/1 págs. 16-17 párr. 22 Se nos prepara para dar testimonio cabal
22. ¿Por qué predicamos los cristianos?
22 Pablo escribió: “Realmente, ¡ay de mí si no declarara las buenas nuevas!” (1 Corintios 9:16). El apóstol
no tomaba a la ligera las buenas nuevas, pues estaban en juego su vida y la de sus oyentes (1 Timoteo 4:16).
Nosotros vemos el ministerio de la misma manera. Queremos ayudar al prójimo y manifestarle a Jehová cuánto
lo queremos. Deseamos también evidenciar que amamos a Jesús y agradecemos el gran amor que demostró por
nosotros. Por eso, predicamos las buenas nuevas y vivimos, “ya no para los deseos de los hombres, sino para
[hacer] la voluntad de Dios” (1 Pedro 4:1, 2).
w12 15/10 pág. 11 párr. 20 Afrontemos con valentía los golpes de la vida
20. ¿Cómo nos ayuda la predicación?
20 Predicar las buenas nuevas del Reino también nos ayuda a ser valientes (1 Tim. 4:16). Una hermana de
Australia que ha pasado por diversos problemas señala: “Un anciano me invitó a predicar, y aunque en ese
momento era lo último que quería hacer, acepté. Y debe de ser que Jehová me estaba ayudando, porque cada
vez que salía al ministerio me sentía muy feliz” (Prov. 16:20). Muchos cristianos han comprobado que, cuando
fortalecen la fe de los demás, al mismo tiempo fortalecen la de ellos. Además, alejan de la mente sus problemas
y se concentran en “las cosas más importantes” (Filip. 1:10, 11).
w12 15/3 págs. 11-12 párr. 9 Ayudemos a las personas para que “despierten del sueño”
9. ¿Cómo beneficia la predicación de las buenas nuevas tanto a nosotros como a otras personas?
9 También nosotros nos beneficiamos cuando predicamos las buenas nuevas (léase 1 Timoteo 4:16). ¿Nos
hemos dado cuenta de que hablar de Jehová y del Reino fortalece nuestra fe y amor por Dios? ¿Verdad que nos
ha ayudado a cultivar cualidades cristianas? ¿No es cierto que expresar nuestra devoción a Dios participando en
el ministerio nos hace felices? Muchos cristianos que han tenido la bendición de enseñar la verdad a otras
personas han experimentado la alegría de ver cómo el espíritu de Dios las ayudaba a mejorar su vida.
Capítulo 5
w08 15/6 pág. 14 párrs. 12-13 Virtudes que debemos perseguir
12, 13. a) ¿Cuál es el nuevo mandamiento que dio Jesús? b) ¿De qué maneras podemos demostrar amor
cristiano?
12 Léase 1 Timoteo 5:1, 2. Pablo dio consejos prácticos que nos ayudan a tratar con amor a los hermanos.
La devoción piadosa debe impulsarnos a obedecer el nuevo mandamiento de Jesús de “[amarnos] los unos a los
otros” como él nos amó (Juan 13:34). El apóstol Juan dijo: “Cualquiera que tiene los medios de este mundo para
el sostén de la vida, y contempla a su hermano pasar necesidad, y sin embargo le cierra la puerta de sus tiernas
compasiones, ¿de qué manera permanece el amor de Dios en él?” (1 Juan 3:17). ¿Puede usted recordar
ocasiones en las que haya demostrado su amor con acciones?
13 Otra manera de demostrar amor es perdonar a nuestros hermanos y no guardarles resentimiento (léase
1 Juan 4:20). Sigamos este consejo inspirado: “Continúen soportándose unos a otros y perdonándose
liberalmente unos a otros si alguno tiene causa de queja contra otro. Como Jehová los perdonó liberalmente a
ustedes, así también háganlo ustedes” (Col. 3:13). ¿Hay alguien en la congregación con quien usted deba poner
en práctica este consejo? Si así es, ¿lo hará?
w08 15/3 pág. 6 párr. 17 Estemos dispuestos a ceder y seamos equilibrados
17. ¿Cómo pueden demostrar todos los miembros de la congregación que saben ceder?
17 Los miembros mayores de la congregación agradecen el valioso apoyo de los más jóvenes y los tratan con
dignidad. Por su parte, los jóvenes respetan a los mayores por sus años de experiencia en el servicio de Jehová
(1 Tim. 5:1, 2). Los superintendentes buscan hombres capacitados a quienes confiar ciertas responsabilidades y
los preparan para que les ayuden a cuidar el rebaño de Dios (2 Tim. 2:1, 2). Todos los cristianos deben hacer
caso de la exhortación que por inspiración dio Pablo: “Sean obedientes a los que llevan la delantera entre
ustedes, y sean sumisos [literalmente, “estén cediendo debajo”, nota], porque ellos están velando por las almas
de ustedes como los que han de rendir cuenta; para que ellos lo hagan con gozo y no con suspiros, por cuanto
esto les sería gravemente dañoso a ustedes” (Heb. 13:17).
w11 15/4 págs. 11-12 párr. 15 Tomemos muy en serio nuestro servicio a Dios
15. En armonía con el consejo de 1 Timoteo 5:1, 2, ¿cómo demuestra el cristiano seriedad en su trato con
los demás?
15 Comportarse con seriedad incluye tratar con dignidad y respeto a todos los hermanos, tal como aconsejó
Pablo a Timoteo (léase 1 Timoteo 5:1, 2). Esto es especialmente necesario al relacionarnos con los miembros
del sexo opuesto. Job nos dejó un excelente ejemplo, pues siempre respetó la dignidad de las mujeres, y sobre
todo la de su esposa. Así lo demostró al hacer un esfuerzo consciente por no mirar con deseo a nadie más (Job
31:1). Quien trata con seriedad a sus hermanos y hermanas evita coquetear y nunca hace nada que pueda
incomodarlos. En particular, los siervos de Dios que entablan una relación con miras a casarse deben respetar la
dignidad de su pareja. El cristiano serio jamás jugaría con las emociones de alguien del sexo opuesto (Pro.
12:22).
w08 15/10 pág. 24 párr. 15 ¿Trata usted a los demás con profundo respeto?
15. ¿De qué maneras podemos mostrar respeto por los hermanos?
15 Pablo escribió: “No critiques severamente a un hombre mayor. Por lo contrario, ínstale como a un padre, a
los de menos edad como a hermanos, a las mujeres de más edad como a madres, a las de menos edad como a
hermanas, con toda castidad. Honra a las viudas que realmente son viudas” (1 Tim. 5:1-3). En efecto, la Palabra
de Dios nos exhorta a honrar a todos los miembros de la congregación cristiana. Ahora bien, ¿qué pasaría si
tuviéramos alguna diferencia con cierto hermano? ¿Dejaríamos de respetarlo? ¿No sería mejor que nos
concentráramos en sus cualidades espirituales y le diéramos la honra que se merece como siervo de Dios? Por
otra parte, los que ocupan puestos de autoridad han de tener muy presente el respeto que les deben a sus
hermanos y evitar a toda costa enseñorearse del rebaño (1 Ped. 5:3). Sin duda, en la congregación cristiana, en
la que reina un amor sincero, hay muchísimas oportunidades para honrarnos unos a otros (léase Juan 13:34, 35).
w00 15/7 pág. 20 párr. 21 La esperanza de la resurrección tiene poder
21. ¿Por qué debemos hacer el bien a los demás sin demora?
21 Puede que algunos de nuestros amigos y seres queridos hayan servido a Dios durante décadas y ya sean
muy ancianos. La edad avanzada tal vez les haga difícil enfrentarse a los desafíos de la vida, por lo que es muy
amoroso de nuestra parte ofrecerles toda la ayuda que podamos ahora. Así no nos arrepentiremos de haberles
fallado de algún modo si la muerte los reclama (Eclesiastés 9:11; 12:1-7; 1 Timoteo 5:3, 8). Podemos tener la
seguridad de que Jehová no se olvidará de todo el bien que hagamos a los demás, sin importar su edad o
circunstancias. “Mientras tengamos tiempo favorable para ello —escribió Pablo—, obremos lo que es bueno para
con todos, pero especialmente para con los que están relacionados con nosotros en la fe.” (Gálatas 6:10;
Hebreos 6:10.)
w01 15/8 pág. 17 párrs. 10-11 Abrahán, un ejemplo de fe
10, 11. a) ¿Por qué razón, probablemente, se quedó Abrán en Harán algún tiempo? b) ¿Qué estímulo
puede darse a los cristianos que atienden a sus padres envejecidos?
10 Abrán se domicilió en Harán, probablemente por consideración a Taré, su anciano padre (Levítico 19:32).
Muchos cristianos de nuestros días también tienen el privilegio de cuidar a sus padres envejecidos o enfermos;
algunos hasta han debido hacer ciertos cambios con ese fin. Cuando eso es necesario, estos hermanos pueden
tener la certeza de que sus amorosos sacrificios son ‘aceptos a vista de Dios’ (1 Timoteo 5:4).
11 Pasó el tiempo, “y los días de Taré llegaron a ser doscientos cinco años. Entonces murió Taré en Harán”.
No cabe duda de que Abrán lloró la pérdida de su padre, pero una vez que acabó el período de duelo, partió de
inmediato. “Abrán tenía setenta y cinco años de edad cuando salió de Harán. Así que Abrán tomó a Sarai su
esposa y a Lot el hijo de su hermano y todos los bienes que ellos habían acumulado y las almas que habían
adquirido en Harán, y procedieron a salir para ir a la tierra de Canaán.” (Génesis 11:32; 12:4, 5.)
w05 15/10 pág. 30 párr. 17 Cultivemos la verdadera humildad
17. ¿Qué deberes cristianos requieren humildad?
17 Son muchos los que con humildad cumplen sus deberes cristianos, anteponiendo los intereses ajenos a los
propios. Por ejemplo, un padre cristiano ha de ser humilde para sacar tiempo de sus actividades con objeto de
prepararse bien y dirigir un estudio bíblico eficaz a sus hijos. La humildad también ayuda a los hijos a honrar y
obedecer a sus padres, que son imperfectos (Efesios 6:1-4). Las cristianas con esposos no creyentes a menudo
se enfrentan a situaciones que exigen humildad al tratar de ganarlos mediante su “conducta casta junto con
profundo respeto” (1 Pedro 3:1, 2). Y la humildad y el amor abnegado son asimismo valiosos a la hora de cuidar
con cariño a nuestros padres enfermos o envejecidos (1 Timoteo 5:4).
w04 1/7 pág. 16 párr. 9 ‘Enséñenles a observar todas las cosas que yo les he mandado’
9. ¿Cómo aprende el nuevo discípulo lo que significa obedecer el mandamiento de amar?
9 Tal vez un estudiante de la Biblia observe a una madre sola que hace todo lo posible por asistir al Salón del
Reino con sus niños pequeños. Quizás vea a una persona deprimida que pese a su lucha con la enfermedad
nunca falta a las reuniones, a una viuda mayor que lleva consigo a otras ancianas a las reuniones de
congregación, o a un adolescente que colabora en la limpieza del Salón del Reino. Es posible que se fije en un
superintendente que es ejemplar en la predicación, aunque en la congregación tenga muchas responsabilidades.
O quizás conozca a un Testigo minusválido que, incluso confinado en casa, es una fuente de ánimo para cuantos
lo visitan. Puede que observe a un matrimonio haciendo grandes cambios en su vida para atender a sus padres
ya ancianos. Al ver a estos cristianos cariñosos, serviciales y dignos de confianza, el nuevo discípulo aprende
con casos reales lo que significa obedecer el mandamiento de Cristo de amar a Dios y al prójimo, especialmente
a los hermanos en la fe (Proverbios 24:32; Juan 13:35; Gálatas 6:10; 1 Timoteo 5:4, 8; 1 Pedro 5:2, 3). Así,
todos los integrantes de la congregación cristiana pueden y deben ser maestros y guías (Mateo 5:16).
w07 1/10 pág. 27 párr. 7 No caigamos en las trampas del “pajarero”
7. ¿Cómo consigue Satanás que algunos padres pierdan su equilibrio espiritual?
7 Los padres cristianos se toman muy en serio su obligación bíblica de mantener a la familia (1 Timoteo 5:8).
Sin embargo, Satanás quiere desequilibrarlos en este aspecto, y a veces lo consigue. Algunos cristianos ceden a
la presión de sus jefes para que trabajen más horas y se pierden habitualmente las reuniones. O temen pedir
días libres para asistir a todas las sesiones de la asamblea de distrito y adorar a Dios con sus hermanos en la fe.
Pues bien, la clave para no caer en esta trampa es “conf[iar] en Jehová” (Proverbios 3:5, 6). Otra cosa que nos
permitirá mantener el equilibrio es recordar que somos miembros de la casa de Jehová y que él se ha
comprometido a cuidarnos. Padres, ¿están convencidos de que Jehová los va a ayudar a ustedes y su familia de
una u otra forma, si hacen su voluntad? ¿O caerán en la trampa del Diablo y, por temor al hombre, harán lo que
él quiere? Los animamos a orar y reflexionar sobre estas preguntas.
w11 15/6 pág. 22 párr. 13 “Pastoreen el rebaño de Dios bajo su custodia”
13. ¿Qué equilibrio deben mantener los ancianos?
13 Ahora bien, es necesario que los ancianos compaginen las responsabilidades pastorales con las familiares
(1 Tim. 5:8). No olvidemos que las horas que pasan atendiendo a la congregación es tiempo valioso que
no dedican a su esposa e hijos. Algo que puede ayudarlos a mantener el equilibrio es invitar de vez en cuando a
otros hermanos a la Noche de Adoración en Familia. Eso es lo que hacen Masanao y su familia. Este anciano de
Japón lleva varios años invitando a su hogar a cristianos solteros y a familias cuyo padre no es Testigo. Con el
tiempo, algunos de estos hermanos han sido nombrados superintendentes y han adoptado la misma costumbre
de Masanao.
w12 15/2 pág. 7 párr. 15 Imitemos la actitud vigilante de Jesús
15. En tiempos de estrechez, ¿qué pudiera verse tentado a hacer un cabeza de familia?
15 Un cabeza de familia, por ejemplo, puede verse en serios aprietos para mantener a “los que son suyos”
(1 Tim. 5:8). Debido a ello, quizás se sienta tentado a aceptar un trabajo que le impida con frecuencia asistir a las
reuniones cristianas, dirigir la adoración en familia o participar en el ministerio. Desde su óptica, tal decisión
pudiera parecer lo correcto; no obstante, podría acabar en enfermedad o muerte espiritual. Mucho mejor es
seguir el consejo de Salomón en Proverbios 3:5, 6, que dice: “Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te
apoyes en tu propio entendimiento. En todos tus caminos tómalo en cuenta, y él mismo hará derechas tus
sendas”
w02 15/11 págs. 17-18 párr. 16 Sigamos sirviendo hombro a hombro
16. ¿Qué dijo Pablo sobre ciertas personas chismosas, y a qué deberían impelernos sus consejos?
16 Dado que las habladurías pueden llevarnos a la calumnia, el apóstol Pablo corrigió a ciertos chismosos.
Tras mencionar a viudas que llenaban los requisitos para recibir asistencia de parte de la congregación, se refirió
a otras que habían aprendido a “estar desocupadas, andorreando por las casas; sí, no solo a estar desocupadas,
sino también a ser chismosas y entremetidas en asuntos ajenos, hablando de cosas que no debieran”
(1 Timoteo 5:11-15). Si alguna cristiana reconoce que siente debilidad por hablar de una manera que pudiera
caer en la calumnia, hará bien en obedecer el consejo de Pablo de ser ‘seria, no calumniadora’ (1 Timoteo 3:11).
Huelga decir que los varones cristianos también tienen que evitar el chisme (Proverbios 10:19).
w00 15/12 pág. 16 párr. 13 Ayudemos al prójimo a andar de una manera digna de Jehová
13. ¿Qué tipo de situaciones es adecuado que incluyamos en las oraciones personales?
13 Si bien es verdad que no debemos entremeternos en la vida privada de nadie, es apropiado que en las
oraciones manifestemos verdadero interés por aquellos a quienes conocemos y queremos (1 Timoteo 5:13;
1 Pedro 4:15). Es posible que un hermano haya perdido su empleo. Tal vez no esté en nuestra mano darle otro,
pero sí podemos citarlo por nombre en las oraciones personales y referirnos específicamente a su problema
(Salmo 37:25; Proverbios 10:3). ¿Conocemos a una hermana que se haya hecho mayor y no tenga ni esposo
ni hijos por haber mantenido su resolución de casarse “solo en el Señor”? (1 Corintios 7:39.) ¿Por qué no pedir a
Jehová, cuando oramos en privado, que la bendiga y la ayude a continuar leal en su servicio? Veamos otro
ejemplo: puede ser que dos ancianos aconsejen a un hermano que ha errado. ¿No convendría que lo
mencionaran por nombre de vez en cuando en sus oraciones?
w00 15/6 pág. 22 párr. 17 “Todos ustedes son hermanos”
17. a) ¿Por qué deben ser accesibles los ancianos? b) ¿De qué maneras pueden los ancianos imitar a
Jehová al tratar con los miembros de la congregación?
17 Es cierto que Pablo nos animó a tratar a ciertos ancianos como merecedores de “doble honra”, pero aún
siguen siendo nuestros hermanos (1 Timoteo 5:17). Si podemos acercarnos “con franqueza de expresión al
trono de la bondad inmerecida” del Soberano Universal, ¿no deberíamos poder acercarnos del mismo modo a los
ancianos, quienes han de imitar a Jehová? (Hebreos 4:16; Efesios 5:1.) Los superintendentes pueden evaluar lo
accesibles que son pensando en la frecuencia con que se acude a ellos en busca de consejo o para ofrecerles
sugerencias. Aprendamos de cómo Jehová invita a sus criaturas a participar en sus proyectos. Él las trata con
dignidad al delegarles responsabilidades. Aun si un Testigo ofrece una sugerencia que no parece práctica, los
ancianos deben valorar el interés que se ha tomado. Recordemos cómo respondió Jehová a las preguntas
perspicaces de Abrahán y al clamor de angustia de Habacuc.
w01 15/9 pág. 19 párrs. 15-16 La bendición de Jehová nos enriquece
15, 16. ¿Quiénes son las “dádivas en hombres”? Dé ejemplos.
15 Cuando los ancianos de la congregación procuran ser buenos evangelizadores, pastores y maestros, nos
dan razones válidas para estimar estas “dádivas en hombres” (Efesios 4:8, 11). Quienes se benefician de su
servicio amoroso tal vez no expresen siempre su agradecimiento, pero Jehová ve todo lo que hacen los ancianos
fieles y no olvidará el amor que muestran a su nombre al atender a su pueblo (1 Timoteo 5:17; Hebreos 6:10).
16 Veamos el caso de un anciano diligente que visitó a una joven cristiana que se iba a someter a una
operación cerebral. “Fue muy bondadoso, muy cariñoso, y nos dio mucho apoyo —escribió una amiga de la
familia—. Pidió permiso para orar a Jehová con nosotros. Mientras hacía la oración, el padre [que no es testigo
de Jehová] sollozaba, y a todos los que estábamos en la habitación del hospital se nos caían las lágrimas. ¡Qué
oración más tierna hizo aquel anciano, y cuánto amor demostró Jehová enviándolo en el momento preciso!” Otra
paciente Testigo dijo lo siguiente sobre los ancianos que la visitaron: “Cuando se acercaron a mi cama en la
unidad de cuidados intensivos, supe que, independientemente de lo que sucediera a partir de entonces, podría
aguantarlo. Me sentí fuerte y tranquila”. ¿Es posible comprar ese interés amoroso? Claro que no. Es un regalo de
Dios que está a nuestra disposición en la congregación cristiana (Isaías 32:1, 2).
w04 15/3 pág. 15 párrs. 1-2 “Efectúa tu ministerio plenamente”
1, 2. Aunque todos los cristianos son evangelizadores, ¿qué se exige de los ancianos en las Escrituras?
¿ES USTED proclamador del Reino? Agradezca a Dios tan maravilloso privilegio. ¿Es anciano de
congregación? Entonces Jehová le ha otorgado un honor añadido. Pero nunca olvide que ni la educación seglar
ni la elocuencia capacitan a ninguno de nosotros para el ministerio ni para la superintendencia de la
congregación. Jehová es quien nos capacita para el ministerio, y si a algunos hombres se les concede ser
superintendentes, es porque cumplen requisitos bíblicos concretos (2 Corintios 3:5, 6; 1 Timoteo 3:1-7).
2 Todos los cristianos dedicados son evangelizadores, pero en especial los superintendentes, o ancianos,
deben ser ejemplares en el ministerio. La labor de los ancianos que “trabajan duro en hablar y enseñar” no pasa
desapercibida a Dios ni a Cristo, ni tampoco al resto de sus compañeros Testigos (1 Timoteo 5:17; Efesios 5:23;
Hebreos 6:10-12). En toda circunstancia, la enseñanza de un anciano debe ser espiritualmente saludable, pues
el apóstol Pablo dijo al superintendente Timoteo: “Habrá un período en que no soportarán la enseñanza
saludable, sino que, de acuerdo con sus propios deseos, acumularán para sí mismos maestros para que les
regalen los oídos; y apartarán sus oídos de la verdad, puesto que serán desviados a cuentos falsos. Tú, sin
embargo, mantén tu juicio en todas las cosas, sufre el mal, haz la obra de evangelizador, efectúa tu ministerio
plenamente” (2 Timoteo 4:3-5).
w09 15/1 pág. 14 párrs. 8-9 Sirvamos a los demás como “mayordomos de la bondad inmerecida de Dios”
8, 9. a) ¿Cuáles son algunas maneras en que los cristianos atienden las necesidades de sus hermanos?
b) ¿Cómo se ayudan los hermanos de su congregación?
8 La Biblia menciona varias maneras en que los cristianos del siglo primero servían a sus hermanos (léanse
Romanos 15:25, 26 y 2 Timoteo 1:16-18). También hoy día, los cristianos verdaderos obedecen fielmente el
mandato de usar sus dones para servir a sus hermanos. Veamos cómo lo hacen.
9 Muchos hermanos pasan horas y horas todos los meses preparando sus discursos y buscando información
valiosa que compartir con la congregación. De esa manera, sus palabras bien escogidas ayudan a la
congregación a seguir aguantando (1 Tim. 5:17). Hay hermanos y hermanas fieles que sobresalen por la calidez
y compasión con que tratan a los demás (Rom. 12:15). Y hay quienes nunca se olvidan de visitar a los
deprimidos y orar con ellos (1 Tes. 5:14). Algunos escriben hermosas cartas de estímulo a los que están
atravesando dificultades. Otros se ofrecen para llevar a las reuniones a los que tienen problemas de salud.
Y miles más participan en labores de socorro, ayudando a sus hermanos a reconstruir sus casas tras algún
desastre. El cariño y la ayuda que todos estos generosos cristianos dan a sus hermanos son manifestaciones “de
la bondad inmerecida de Dios expresada de diversas maneras” (léase 1 Pedro 4:11).
w06 15/11 pág. 30 párrs. 22-23 Aceptemos siempre la disciplina de Jehová
22, 23. ¿Por qué debemos aceptar siempre la disciplina de Jehová?
22 A fin de contar con la aprobación divina, todo cristiano debe prestar atención a la disciplina de Jehová
(1 Timoteo 5:20). Así pues, dejémonos corregir cuando estudiamos la Biblia y las publicaciones cristianas o
cuando se nos aconseja en las reuniones y asambleas de los testigos de Jehová. Nunca nos descuidemos en
cuanto a hacer la voluntad divina. De esta manera, la disciplina de Dios será para nosotros como un resistente
muro espiritual que nos protegerá del pecado.
23 Aceptar la disciplina que proviene de Jehová nos permitirá mantenernos en el amor de Dios. Es cierto que
algunas personas han sido expulsadas de la congregación cristiana, pero eso no nos pasará a nosotros si
‘salvaguardamos el corazón’ y ‘andamos como sabios’ (Proverbios 4:23; Efesios 5:15). Ahora bien, ¿qué hay de
quienes ya han sido expulsados de la congregación? Si usted se halla en esa situación, ¿por qué no da los pasos
necesarios para ser readmitido? Dios desea que todos los que nos hemos dedicado a él lo adoremos fielmente y
con “gozo de corazón” (Deuteronomio 28:47). Y podremos hacerlo por la eternidad si siempre aceptamos la
disciplina de Jehová (Salmo 100:2).
w09 15/9 pág. 16 párr. 4 El amor de Cristo nos impulsa a amar
4. ¿En qué situación es especialmente necesario tener la misma actitud que Jesús?
4 Hay muchas situaciones en las que es necesario tener la misma actitud que Jesús, pero una de las más
difíciles y dolorosas es cuando alguien de nuestra familia o de la congregación comete un pecado grave.
Lamentablemente, cuanto más nos acercamos al fin de este sistema satánico, más daño causa el espíritu del
mundo. Los cristianos, sean jóvenes o mayores, pueden contagiarse de la indiferencia y rebeldía de la gente
hacia las normas morales, y eso podría debilitar su determinación de seguir en el camino estrecho que lleva a la
vida. En el siglo primero, algunos cristianos tuvieron que ser expulsados de la congregación, y otros fueron
censurados. Lo mismo sucede hoy (1 Cor. 5:11-13; 1 Tim. 5:20). Pero si los ancianos tratan con amor al
hermano que ha pecado, pueden llegar a su corazón.
w11 15/8 pág. 30 párr. 12 Busquemos la paz
12. ¿Qué ejemplos ilustran el peligro de emitir un juicio sobre un conflicto sin haber oído antes a todas
las partes?
12 Ciertamente, formarse una opinión sin conocer antes las dos versiones es muy peligroso. Así lo demuestra
el ejemplo de tres personajes bíblicos. El primero es Potifar, quien creyó a su esposa cuando esta le contó que
José había intentado violarla. Se enojó tanto con él que lo encarceló injustamente (Gén. 39:19, 20). El segundo
es el rey David. Cuando Zibá aseguró que su amo, Mefibóset, se había pasado al enemigo, David no comprobó
si era cierto. Simplemente le dijo: “¡Mira! Tuyo es todo lo que pertenece a Mefibóset” (2 Sam. 16:4; 19:25-27).
El tercero es Artajerjes, rey de Persia. En cierta ocasión recibió un informe de que los judíos estaban reedificando
las murallas de Jerusalén e iban a rebelarse contra él. La acusación era falsa, pero el monarca la dio por
verdadera y ordenó paralizar todas las obras. Como consecuencia, se detuvo la reconstrucción del templo de
Dios (Esd. 4:11-13, 23, 24). Estos casos contienen una importante lección para los ancianos: antes de emitir
cualquier juicio, deben informarse bien y, como aconsejó Pablo, evitar a toda costa el favoritismo (léase
1 Timoteo 5:21).
w03 15/1 págs. 13-14 párrs. 18-19 ¿Realmente tiene fe en las buenas nuevas?
18, 19. ¿Cómo nos ayuda la fe a soportar las enfermedades y a consolar a los hermanos que están
enfermos?
18 Una enfermedad grave que padezcamos nosotros o algún ser querido podría someter nuestra fe a una dura
prueba. Aunque en la Biblia no hay constancia de que cristianos como Epafrodito, Timoteo y Trófimo se curaran
milagrosamente, no cabe duda de que Jehová los ayudó a sobrellevar sus dolencias (Filipenses 2:25-30;
1 Timoteo 5:23; 2 Timoteo 4:20). Además, con respecto a “cualquiera que obra con consideración para con el de
condición humilde”, el salmista aseguró: “Jehová mismo lo sustentará sobre un diván de enfermedad; ciertamente
cambiarás toda su cama durante su enfermedad” (Salmo 41:1-3). ¿Cómo nos ayudan estas palabras a consolar
a los hermanos que están enfermos?
19 Un modo de animar espiritualmente a los enfermos es orar con ellos y por ellos. Aunque en nuestros días
no solicitamos curaciones milagrosas, sí podemos pedir a Dios que les dé entereza para soportar su
padecimiento y la fuerza espiritual necesaria para seguir aguantando en tales períodos de debilidad. Jehová los
sustentará, y su fe se reforzará al mirar hacia el futuro, al día en que “ningún residente dirá: ‘Estoy enfermo’”
(Isaías 33:24). Verdaderamente nos consuela saber que, por medio de Jesucristo resucitado y del Reino de Dios,
la humanidad obediente será liberada para siempre del pecado, la enfermedad y la muerte. Agradecemos esta
espléndida perspectiva a Jehová, ‘quien sanará todas nuestras dolencias’ (Salmo 103:1-3; Revelación 21:1-5).
w12 1/8 pág. 26 ¿Lo sabía?
¿Por qué se empleaba el vino con fines medicinales en tiempos bíblicos?
▪ En una de sus parábolas, Jesús habló de un hombre que fue golpeado por una banda de ladrones.
Un samaritano lo ayudó vendando sus heridas y curándolas con “aceite y vino” (Lucas 10:30-34). Por otro lado, el
apóstol Pablo le dio a su amigo Timoteo el siguiente consejo: “Ya no bebas agua, sino usa un poco de vino a
causa de tu estómago y de tus frecuentes casos de enfermedad” (1 Timoteo 5:23). ¿Eran acertados estos
remedios?
El libro Ancient Wine (Los orígenes del vino) describe el vino como “analgésico, desinfectante y medicina, los
tres en uno”. En Egipto, Mesopotamia y Siria era común usarlo como tratamiento para la salud. De hecho, “para
la medicina antigua el uso moderado del vino era considerado como remedio saludable en determinadas
enfermedades” (Biblia Comentada, de los profesores de Salamanca). ¿Qué hay del consejo de Pablo a Timoteo?
El libro La cultura del vino, de Oriol Segarra, menciona que el vino es “más eficaz contra algunas bacterias que
algunos antibióticos actuales por el efecto combinado no sólo del alcohol, sino de ácidos y taninos”. Estudios
recientes han confirmado que algunos de los más de quinientos componentes del vino tienen los beneficios ya
descritos y muchos otros.
Capítulo 6
w08 15/9 págs. 30-31 Puntos sobresalientes de las cartas a los Tesalonicenses y a Timoteo
Lecciones para nosotros:
1 Timoteo 6:2. Si estamos trabajando para un compañero de creencia, no deberíamos intentar aprovecharnos
de la situación. El hecho de que sea nuestro hermano y no alguien de fuera de la congregación debería
impulsarnos a trabajar con mayor diligencia.
w00 1/5 pág. 11 párrs. 16-17 Defendamos con firmeza la enseñanza piadosa
16, 17. ¿Qué ha depositado Dios a nuestro cuidado, y cómo debemos guardarlo?
16 ¿Cómo puede beneficiarnos hoy esta amorosa advertencia? A Timoteo se le confió un “depósito”, algo
valioso que debía cuidar y proteger. ¿Qué era? Pablo explica: “Sigue reteniendo el modelo de palabras
saludables que oíste de mí con la fe y el amor que hay en relación con Cristo Jesús. Este excelente depósito a tu
cuidado, guárdalo mediante el espíritu santo que mora en nosotros” (2 Timoteo 1:13, 14). El depósito que se
confió a Timoteo incluía las “palabras saludables”, “la enseñanza que va de acuerdo con la devoción piadosa”
(1 Timoteo 6:3). En armonía con estas palabras, los cristianos hoy están resueltos a proteger su fe y el cuerpo
de la verdad que se les ha confiado.
17 Guardar ese depósito implica cultivar buenos hábitos de estudio de la Biblia y perseverar en la oración, así
como obrar “lo que es bueno para con todos, pero especialmente para con los que están relacionados con
nosotros en la fe” (Gálatas 6:10; Romanos 12:11-17). Pablo continúa aconsejando: “Sigue tras la justicia, la
devoción piadosa, la fe, el amor, el aguante, la apacibilidad de genio. Pelea la excelente pelea de la fe, logra
asirte firmemente de la vida eterna para la cual fuiste llamado y presentaste la excelente declaración pública
enfrente de muchos testigos” (1 Timoteo 6:11, 12). Las frases que Pablo utiliza, “pelea la excelente pelea” y
“logra asirte firmemente”, demuestran con claridad que tenemos que resistir activamente y con determinación las
influencias dañinas en sentido espiritual.
w02 15/8 págs. 19-20 párrs. 17-18 “Sígame de continuo”
17, 18. a) ¿Cómo debemos reaccionar a las actitudes críticas en lo referente a nuestra capacitación como
ministros? b) ¿Por qué no es esencial para los estudiantes de la Biblia el conocimiento de los
idiomas bíblicos antiguos?
17 No hay necesidad de impresionar a los demás con nuestro conocimiento o nivel académico. Si alguien de
su territorio se niega a escuchar a quien no tenga ciertos títulos o estudios universitarios, no se deje desanimar
por su actitud. Jesús hizo caso omiso a la objeción de que no había asistido a las prestigiosas escuelas rabínicas
de su tiempo, y tampoco se doblegó a los prejuicios populares tratando de impresionar a otros con su gran saber
(Juan 7:15).
18 La humildad y el amor son mucho más importantes para los ministros cristianos que cualquier grado de
educación seglar. Jehová, el Gran Educador, nos capacita para el ministerio (2 Corintios 3:5, 6). Y prescindiendo
de lo que digan algunos clérigos de la cristiandad, para ser maestros de la Palabra de Dios no es preciso que
aprendamos los idiomas bíblicos antiguos. Jehová inspiró la escritura de la Biblia en términos tan claros y
concretos, que prácticamente todo el mundo puede captar sus preciosas verdades, las cuales permanecen sin
cambios aunque se hayan traducido a cientos y cientos de lenguas. De modo que el conocimiento de los idiomas
antiguos, si bien resulta útil en ocasiones, no es esencial. Por otro lado, enorgullecerse de sus aptitudes
lingüísticas puede llevar a las personas a perder una característica primordial para el cristiano verdadero: la de
dejarse enseñar (1 Timoteo 6:4).
w00 1/5 pág. 10 párrs. 11-12 Defendamos con firmeza la enseñanza piadosa
11, 12. a) ¿Cuál fue una fuente de ideas perjudiciales en la congregación del siglo primero? b) ¿Por qué
no defendieron con firmeza la enseñanza piadosa algunos cristianos?
11 Veamos otra posible fuente de ideas perjudiciales. Aunque sin intención de enseñar falsedades, puede que
un cristiano dedicado adopte el hábito de hablar irreflexivamente (Proverbios 12:18). Debido a nuestra naturaleza
imperfecta, todos pecamos a veces con la lengua (Proverbios 10:19; Santiago 3:8). Está claro que en los días del
apóstol Pablo algunos miembros de la congregación no controlaron la lengua y se envolvieron en debates
insustanciales sobre palabras (1 Timoteo 2:8). También hubo quienes pensaban que sus opiniones eran las
mejores e incluso se atrevieron a desafiar la autoridad de Pablo (2 Corintios 10:10-12). Esta actitud ocasionó
conflictos innecesarios.
12 Tales desacuerdos se convirtieron a veces en “disputas violentas acerca de insignificancias”, lo que
perturbó la paz de la congregación (1 Timoteo 6:5; Gálatas 5:15). Pablo escribió sobre los que promovían esas
discusiones: “Si cualquier hombre enseña otra doctrina y no se aviene a palabras saludables, las de nuestro
Señor Jesucristo, ni a la enseñanza que va de acuerdo con la devoción piadosa, está hinchado de orgullo, y
no entiende nada, sino que está mentalmente enfermo sobre cuestiones y debates acerca de palabras. De estas
cosas provienen envidia, contienda, discursos injuriosos, sospechas inicuas” (1 Timoteo 6:3, 4).
w08 15/3 pág. 23 párrs. 13-14 “¿Quién es sabio y entendido entre ustedes?”
13, 14. Mencione algunas situaciones en las que podría demostrarse un espíritu carnal.
13 Ese espíritu de discordia pudiera ir introduciéndose en la congregación con cosas que parezcan de poca
importancia. Por ejemplo, cuando se construye un Salón del Reino, a veces surgen diferencias de opinión sobre
la forma de hacer las cosas. Quizás un hermano se moleste porque no se acepta su sugerencia y se ponga a
discutir o a criticar abiertamente las decisiones que se han tomado. Puede que incluso se niegue a seguir
colaborando en la construcción. Quien actúa de ese modo olvida que para que un trabajo de la congregación
salga bien, lo más importante no es utilizar un método en particular, sino que haya paz entre los hermanos.
Jehová bendice el espíritu apacible, y no el de discordia (1 Tim. 6:4, 5).
14 Pensemos en otro ejemplo. En una congregación hay un hermano que es anciano desde hace bastantes
años, pero los demás ancianos ven claramente que ya no reúne los requisitos bíblicos. Cuando los visita el
superintendente de circuito, este observa que el hermano recibió consejos en el pasado pero no ha mejorado, de
modo que también recomienda que sea dado de baja como anciano. ¿Cómo reaccionará el hermano? ¿Aceptará
la decisión unánime y los consejos bíblicos de los demás ancianos con un espíritu humilde y apacible? ¿Se
esforzará por reunir de nuevo los requisitos para ser superintendente? ¿O, por el contrario, se resentirá por haber
perdido el privilegio y sentirá celos de los otros ancianos? ¿Por qué habría de insistir en que reúne los requisitos
si todos los demás ancianos han llegado a la conclusión de que no es así? Sin duda sería mucho más sabio de
su parte actuar con humildad y aceptar la decisión y los consejos de los ancianos.
w02 15/9 pág. 20 párrs. 19-20 Sigamos practicando lo que hemos aprendido
19, 20. ¿Cómo nos beneficiará actuar en conformidad con lo que aprendemos en las Escrituras?
19 Quienes practican lo que han aprendido en la Palabra de Dios cosechan muchos beneficios. El discípulo
Santiago escribió: “El que mira con cuidado en la ley perfecta que pertenece a la libertad, y persiste en ella, este,
por cuanto se ha hecho, no un oidor olvidadizo, sino un hacedor de la obra, será feliz al hacerla” (Santiago 1:25).
En efecto, si actuamos en conformidad con lo que hemos aprendido en las Escrituras, seremos verdaderamente
felices y estaremos mejor preparados para afrontar las presiones de la vida. Y, más importante aún, tendremos la
bendición de Jehová y la perspectiva de vivir para siempre (Proverbios 10:22; 1 Timoteo 6:6).
20 Por tanto, pongamos todo nuestro empeño en aplicarnos al estudio de la Palabra de Dios. Reunámonos
regularmente con quienes adoran a Jehová y prestemos atención a la información que se expone en las
reuniones cristianas. Practiquemos lo que aprendamos, sigamos poniéndolo por obra, y ‘el Dios de la paz estará
con nosotros’ (Filipenses 4:9).
w03 15/10 pág. 20 párr. 11 Para ganar el premio, ejerzamos autodominio
11. ¿Por qué nos beneficia aprender a llevar una vida sencilla, pero qué lo dificulta?
11 Si nos cuesta diferenciar entre lo que deseamos y lo que de verdad necesitamos, quizás sea útil tomar
medidas para no actuar de manera irresponsable. Por ejemplo, si luchamos contra la tendencia a comprar
impulsivamente, sería conveniente resolverse a no pagar con la tarjeta de crédito o a solo llevar cierta cantidad
de dinero en efectivo. Recordemos que Pablo dijo que la “devoción piadosa junto con autosuficiencia” es “un
medio de gran ganancia”. Y razonó así: “Nada hemos traído al mundo, y tampoco podemos llevarnos cosa
alguna. Teniendo, pues, sustento y con qué cubrirnos, estaremos contentos con estas cosas” (1 Timoteo 6:6-8).
¿Lo estamos nosotros? Aunque aprender a llevar una vida sencilla, sin muchos caprichos, exige fuerza de
voluntad y autodominio, vale la pena.
w04 1/2 pág. 13 párrs. 2-3 Jehová satisface nuestras necesidades diarias
2, 3. ¿Qué lecciones espirituales encierra el hecho de que Jesús nos enseñara a pedir el pan para el día?
2 ¿Por qué, entonces, incluyó Jesús en su oración modelo la petición “Danos hoy nuestro pan para este día”?
(Mateo 6:11.) Esta sencilla solicitud encierra profundas lecciones espirituales. En primer lugar, nos recuerda que
Jehová es el Gran Proveedor (Salmo 145:15, 16). Los seres humanos pueden plantar y cultivar, pero solo Dios
hace que las cosas crezcan, tanto en términos espirituales como físicos (1 Corintios 3:7). Lo que comemos y
bebemos es un don de Dios (Hechos 14:17). Rogarle que cubra nuestras necesidades diarias significa que
no damos por sentadas tales dádivas, si bien, claro está, no nos libera de la responsabilidad de trabajar si
podemos hacerlo (Efesios 4:28; 2 Tesalonicenses 3:10).
3 En segundo lugar, pedir “nuestro pan para este día” indica que no debemos preocuparnos demasiado por el
futuro. Como también afirmó Jesús: “Nunca se inquieten y digan: ‘¿Qué hemos de comer?’, o ‘¿qué hemos de
beber?’, o ‘¿qué hemos de ponernos?’. Porque todas estas son las cosas en pos de las cuales las naciones van
con empeño. Pues su Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas estas cosas. Sigan, pues, buscando
primero el reino y la justicia de Dios, y todas estas otras cosas les serán añadidas. Por lo tanto, nunca se
inquieten acerca del día siguiente, porque el día siguiente tendrá sus propias inquietudes” (Mateo 6:31-34).
La petición de “pan para este día” fija el modelo para llevar vidas sencillas de “devoción piadosa junto con
contentamiento” (1 Timoteo 6:6-8, nota).
w11 1/6 pág. 10 Cómo vivir dentro de sus posibilidades
Conténtese con lo necesario. Este principio va de la mano con el consejo de llevar una vida sencilla.
En 1 Timoteo 6:8, la Biblia nos recomienda: “Teniendo, pues, sustento y con qué cubrirnos, estaremos contentos
con estas cosas”. Algunas de las personas más felices del mundo tienen poco dinero. Pero están contentas con
lo que sí tienen, que no solo incluye cosas materiales, sino también el amor de la familia y los amigos (Proverbios
15:17).
w12 15/12 pág. 18 ¿Recuerda usted? ***
¿Cómo pueden los matrimonios afrontar las deudas?
Es importante que hablen con calma y franqueza de las deudas. Les será útil calcular su presupuesto y ver si
pueden aumentar los ingresos o reducir los gastos. Deben decidir qué deudas pagar primero. Quizá puedan
negociar un nuevo plan de pagos con sus acreedores. Con todo, deben ser realistas y no darle al dinero más
importancia de la que tiene (1 Tim. 6:8) (1/11, páginas 19 a 21).
w12 15/12 pág. 18 ¿Recuerda usted? ***
¿Cómo pueden los matrimonios afrontar las deudas?
Es importante que hablen con calma y franqueza de las deudas. Les será útil calcular su presupuesto y ver si
pueden aumentar los ingresos o reducir los gastos. Deben decidir qué deudas pagar primero. Quizá puedan
negociar un nuevo plan de pagos con sus acreedores. Con todo, deben ser realistas y no darle al dinero más
importancia de la que tiene (1 Tim. 6:8) (1/11, páginas 19 a 21).
w00 1/1 págs. 14-16 párrs. 16-17 “El pequeño” ha llegado a ser “mil”
16, 17. a) ¿Por qué es fundamental mantener las elevadas normas de Jehová, aunque resulte difícil?
b) ¿Qué experiencia demuestra que los jóvenes pueden evitar la corrupción del mundo?
16 Jesús dijo: “El que practica cosas viles odia la luz” (Juan 3:20). Por otra parte, los que permanecen en la luz
aman las elevadas normas de Jehová, quien dijo mediante Isaías: “En cuanto a tu pueblo, todos ellos serán
justos” (Isaías 60:21a). Puede suponer un reto mantener normas elevadas en un mundo donde la inmoralidad
sexual, la mentira, la avaricia y el orgullo se han extendido tanto. En algunos países la economía está en auge, y
es fácil distraerse e ir en pos de las riquezas. Sin embargo, Pablo advirtió: “Los que están resueltos a ser ricos
caen en tentación y en un lazo y en muchos deseos insensatos y perjudiciales, que precipitan a los hombres en
destrucción y ruina” (1 Timoteo 6:9). Es trágico el que alguien se dedique con tanto empeño a las empresas
comerciales que sacrifique lo que es verdaderamente importante: el compañerismo cristiano, el servicio sagrado,
los principios morales y las responsabilidades familiares.
17 A los jóvenes puede resultarles especialmente difícil mantener normas elevadas cuando muchos de sus
compañeros consumen drogas o son inmorales. En Surinam, un muchacho apuesto se acercó en la escuela a
una joven de 14 años y la invitó a tener relaciones sexuales. Ella se negó y le explicó que la Biblia prohíbe tal
intimidad fuera del matrimonio. Otras muchachas de la escuela se mofaron de ella e intentaron presionarla para
que cambiara de opinión, diciéndole que todo el mundo quería acostarse con ese chico en particular.
No obstante, permaneció firme. Unas cuantas semanas más tarde se diagnosticó que el joven era VIH positivo, y
cayó muy enfermo. La muchacha se sintió muy feliz de haber obedecido el mandato de Jehová de ‘abstenerse de
la fornicación’ (Hechos 15:28, 29). Los testigos de Jehová están muy orgullosos de sus jóvenes que defienden
firmemente lo que es correcto. Su fe, y la de sus padres, ‘hermosea’, es decir, honra, el nombre de Jehová
(Isaías 60:21b).
w03 15/12 págs. 23-24 párr. 17 Demuestre estar listo para el día de Jehová
17. ¿En qué sentido es el materialismo una fuente de inquietudes?
17 El materialismo es otra fuente de inquietudes. Por ejemplo, hay quienes se complican la vida viviendo por
encima de sus posibilidades. Algunos se han dejado engañar por el señuelo de inversiones arriesgadas o de
otros medios para hacerse ricos rápidamente. Y a otros los ha entrampado el deseo de adquirir una educación
seglar que les permita lograr éxito económico. Hay que admitir que cierto nivel de estudios puede ser útil para
conseguir empleo, pero la verdad es que por ir tras una educación superior, que tanto tiempo consume, algunos
hermanos se han perjudicado en sentido espiritual, una situación sumamente peligrosa ahora que el día de
Jehová se acerca. La Biblia da esta advertencia: “Los que están resueltos a ser ricos caen en tentación y en un
lazo y en muchos deseos insensatos y perjudiciales, que precipitan a los hombres en destrucción y ruina”
(1 Timoteo 6:9).
w10 15/2 págs. 10-11 párr. 5 Manejemos hábilmente “la espada del espíritu”
5. ¿De qué diversas maneras nos guía la Biblia, y cómo nos beneficia?
5 Por otro lado, la Biblia es un libro de sabiduría incomparable que nos enseña a vivir en este mundo lleno de
complicaciones. Al igual que una lámpara, alumbra tanto nuestros pasos como el camino, es decir, nos guía en
todas las situaciones, a corto y a largo plazo (Sal. 119:105). Ciertamente, es una ayuda inestimable en el diario
vivir, pues nos permite afrontar los problemas y tomar decisiones sobre asuntos como las amistades, las
diversiones, el empleo y la ropa (Sal. 37:25; Pro. 13:20; Juan 15:14; 1 Tim. 2:9). Y también nos facilita la
convivencia con los demás (Mat. 7:12; Fili. 2:3, 4). Pero, además, las Escrituras iluminan nuestro camino a la
distancia, pues nos ayudan a percibir las consecuencias a largo plazo de nuestras acciones (1 Tim. 6:9).
Y predicen lo que hará Dios en el futuro, lo cual nos impulsa a vivir en armonía con su voluntad (Mat. 6:33;
1 Juan 2:17, 18). Sin duda, la vida cobra sentido cuando nos dejamos guiar por los principios bíblicos.
w01 15/8 pág. 27 párr. 8 No desistamos de hacer lo que es excelente
8. a) ¿Cómo podrían ‘acribillarse con muchos dolores’ los cristianos? b) ¿Por qué tenía Abrahán una
actitud equilibrada con respecto a los bienes materiales?
8 Hay que reconocer que a veces somos nosotros mismos quienes nos causamos sufrimientos. Veamos, por
ejemplo, lo que Jesús mandó a sus seguidores: “Dejen de acumular para sí tesoros sobre la tierra, donde la
polilla y el moho consumen, y donde ladrones entran por fuerza y hurtan” (Mateo 6:19). Pese a ello, algunos
hermanos ‘se acribillan con muchos dolores’ porque anteponen los intereses materiales a los del Reino
(1 Timoteo 6:9, 10). Abrahán estuvo dispuesto a sacrificar las comodidades a fin de agradar a Dios. “Por fe
residió como forastero en la tierra de la promesa como en tierra extranjera, y moró en tiendas con Isaac y Jacob,
herederos con él de la mismísima promesa. Porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos verdaderos, cuyo
edificador y hacedor es Dios.” (Hebreos 11:9, 10.) La fe de Abrahán en una “ciudad” futura, es decir, el gobierno
de Dios, le ayudó a no confiar en las riquezas. ¿No sería prudente que hiciéramos lo mismo?
w05 1/1 pág. 10 párrs. 13-14 Sigamos el modelo que puso Jesús
13, 14. a) ¿Por qué es peligroso que el cristiano ame las cosas del mundo? b) ¿Qué podemos hacer para
no amar las cosas del mundo?
13 Hay quienes piensan que no todo lo que existe en el mundo es malo. Aunque así es, este sistema y sus
atractivos pueden distraernos fácilmente de servir a Jehová. Además, nada de lo que se ofrece tiene como objeto
acercarnos a Dios. Por eso, si llegamos a amar las cosas del mundo, aunque no sean en sí inaceptables,
corremos un gran riesgo (1 Timoteo 6:9, 10). De todos modos, buena parte de lo que el mundo nos presenta sí
es perjudicial y puede corrompernos. Si miramos, por ejemplo, películas o programas de televisión que resaltan
la violencia, el materialismo o la inmoralidad sexual, tal vez terminemos aceptando tales conductas y
sucumbiendo ante las tentaciones. Cuando nos rodeamos de personas cuyo principal interés es mejorar su estilo
de vida o emprender nuevos negocios, lo más probable es que acabemos pensando como ellos (Mateo 6:24;
1 Corintios 15:33).
14 Por otro lado, cuando nos deleitamos en la Palabra de Jehová, “el deseo de la carne y el deseo de los ojos
y la exhibición ostentosa del medio de vida de uno” pierden gran parte de su encanto. Asimismo, andar en la
compañía de quienes dan prioridad a los intereses del Reino nos incitará a imitarlos, amando lo que ellos aman y
rechazando lo que ellos rechazan (Salmo 15:4; Proverbios 13:20).
w07 1/5 pág. 28 párrs. 20-21 Joven, ve tras metas que honren a Dios
20, 21. a) Menciona algunas bendiciones que reciben los jóvenes que van tras metas espirituales. b) ¿Qué
estás decidido a hacer?
20 Timoteo colaboró estrechamente con Pablo durante unos quince años. Fue testigo de la formación de
nuevas congregaciones a medida que se difundían las buenas nuevas por casi toda la costa norte del
Mediterráneo. Su vida fue mucho más fascinante y satisfactoria que si hubiera optado por una vida “normal”. Si
vas tras metas espirituales, tú también cosecharás inestimables bendiciones. Te acercarás a Jehová y te ganarás
el amor y el respeto de otros cristianos. En vez del dolor y la frustración que acarrea la búsqueda de riquezas,
disfrutarás de verdadera felicidad, la felicidad de dar desinteresadamente. Y lo mejor de todo es que te asirás con
fuerza de “la vida que realmente lo es”, la vida eterna en un paraíso terrestre (1 Timoteo 6:9, 10, 17-19; Hechos
20:35).
21 Por lo tanto, si aún no lo has hecho, te animamos a que empieces sin demora a “[entrenarte] con la
devoción piadosa como mira”. Busca la compañía y la guía de quienes pueden ayudarte a alcanzar metas
espirituales. Da prioridad al estudio de la Palabra de Dios. Resuélvete a resistir el espíritu materialista de este
mundo. Y nunca olvides que el Dios que “nos proporciona todas las cosas ricamente para que disfrutemos de
ellas” te promete que recibirás abundantes bendiciones tanto ahora como en el futuro si vas tras metas que le
honren a él (1 Timoteo 6:17).
w10 15/11 pág. 5 párrs. 11-12 Joven, deja que te guíe la Palabra de Dios
11, 12. a) ¿Qué actitud recomienda la Biblia ante el dinero, y por qué? b) ¿Cómo te pueden ayudar tus
padres a administrarte?
11 Un versículo bíblico reconoce que “el dinero es [...] una protección”, pero inmediatamente aclara que la
sabiduría es aún más beneficiosa (Ecl. 7:12). Aunque la Palabra de Dios nos anima a valorar debidamente el
dinero, nos advierte que no debemos tenerle amor, pues entonces se convertiría en un peligro. Un cuchillo afilado
puede ser un utensilio muy útil o una auténtica amenaza, dependiendo de que lo maneje un cocinero hábil o una
persona imprudente. Pues lo mismo pasa con el dinero: es beneficioso para quienes lo utilizan con prudencia,
pero para “los que están resueltos a ser ricos” es muy perjudicial, pues muchas veces los lleva a sacrificar su
relación con los amigos, con la familia e incluso con Dios. Todo el que actúa así termina “acribillado con muchos
dolores” (léase 1 Timoteo 6:9, 10).
12 ¿Cómo puedes aprender a administrarte? Salomón dijo que “el sabio escucha y absorbe más instrucción, y
el entendido es el que adquiere dirección diestra”, es decir, el que busca buena orientación (Pro. 1:5). Así que
pídeles a tus padres que te expliquen cómo hacer un presupuesto. Eso es lo que hizo una joven llamada Anna,
quien cuenta: “Con mi padre aprendí a hacer un presupuesto y vi lo importante que es administrar los fondos de
manera organizada”. Su madre también le dio lecciones prácticas: “Me enseñó a comparar los precios”. Anna
reconoce cuánto se ha beneficiado: “He aprendido a organizarme. Soy muy cuidadosa con lo que gasto y
no tengo deudas innecesarias. Así vivo más tranquila
w10 1/9 pág. 4 ¿Por qué la gente se comporta así?
“El amor al dinero es raíz de toda clase de males.” (1 TIMOTEO 6:10, VERSIÓN POPULAR)
Suele decirse que todo hombre tiene su precio. Esta difundida frase destaca que hasta la persona más
decente está dispuesta a quebrantar las normas morales por la cantidad de dinero adecuada. Y es que una
persona que en circunstancias normales es afable y bondadosa puede transformarse en un ser desagradable y
agresivo cuando hay dinero de por medio. Basta con repasar los numerosos delitos motivados por la avaricia: el
chantaje, la extorsión, el fraude, el secuestro e incluso el asesinato.
w01 1/7 págs. 10-11 párr. 13 Alegres de tener el conocimiento de Jehová
13. ¿Qué beneficios físicos obtenemos de prestar atención a la Palabra de Dios?
13 Los principios piadosos que contiene la Biblia nos enseñan a vivir de un modo que resulte en nuestro
beneficio físico. Por ejemplo, aprendemos a abstenernos de prácticas que contaminan el cuerpo, como el
consumo de tabaco y otras drogas, y el abuso del alcohol (2 Corintios 7:1). Prestar atención a las leyes morales
de Dios nos protege de las enfermedades de transmisión sexual (1 Corintios 6:18). Al seguir el consejo divino de
no amar el dinero, no arruinamos nuestra paz interior yendo tras las riquezas, como les ha ocurrido a muchos
(1 Timoteo 6:10). ¿Qué beneficios físicos ha obtenido usted de aplicar en su vida la Palabra de Dios?
w02 1/3 pág. 17 párr. 16 ¿Cuánto valor tiene para nosotros la verdad?
16. a) ¿Qué puede ocurrir si nuestra meta principal es ganar dinero? b) ¿Cómo hallamos la felicidad
verdadera?
16 Muchas personas creen que cuanto más dinero posean, más felices serán. Sin embargo, si nuestra meta
principal en la vida es ganar dinero, tal vez suframos “muchas preocupaciones angustiosas” (1 Timoteo 6:10,
Serafín de Ausejo). Son muchos los que compran billetes de lotería, gastan dinero en los casinos o juegan
grandes sumas en la bolsa soñando con hacer una fortuna, pero son pocos, muy pocos, los que convierten su
sueño en realidad. Y quienes lo consiguen por lo general se dan cuenta de que su repentina riqueza no les
produce dicha. La felicidad duradera procede, más bien, de hacer la voluntad divina y trabajar junto con la
congregación cristiana bajo la dirección del espíritu santo de Jehová y con la ayuda de los ángeles (Salmo 1:1-3;
84:4, 5; 89:15). Cuando actuamos así, recibimos bendiciones inesperadas. ¿Es la verdad tan valiosa para usted
como para que le reporte tales bendiciones?
w01 1/1 pág. 14 párr. 6 ¿Hasta dónde llega nuestro amor?
6. ¿Cómo puede el amor cristiano contribuir a que se fortalezca el vínculo matrimonial?
6 Pablo dijo que el amor es “un vínculo perfecto de unión”, y que puede conservar la unión marital incluso
durante períodos turbulentos (Colosenses 3:14, 18, 19; 1 Pedro 3:1-7). Cuando un señor de Rurutu, una pequeña
isla que está a 700 kilómetros de Tahití, comenzó a estudiar la Biblia con los testigos de Jehová, su esposa se
opuso enérgicamente. Con el tiempo, ella lo abandonó y se marchó con sus hijos a vivir a Tahití. No obstante, él
le demostró su amor enviándole dinero periódicamente y telefoneándole para preguntarle si ella o los niños
necesitaban algo. De ese modo, hizo todo lo que pudo por cumplir con sus obligaciones cristianas (1 Timoteo
5:8). A menudo pedía en oración que su familia volviera a unirse, y andando el tiempo su esposa regresó con él.
Cuando lo hizo, él la trató con ‘amor, aguante y apacibilidad de genio’ (1 Timoteo 6:11). En 1998 él se bautizó, y
tiempo después se alegró mucho cuando su esposa aceptó un estudio de la Biblia, uno de los 1.351 que se
dirigieron el año pasado en el territorio que atiende la sucursal de Tahití.
w02 15/7 pág. 10 párr. 5 Añadamos devoción piadosa a nuestro aguante ***
5. ¿Por qué necesitamos aguante?
5 Tanto Pedro como Pablo enlazan la devoción piadosa con el aguante (1 Timoteo 6:11). Aguantar no es solo
soportar con firmeza las adversidades, sino afrontar las pruebas, los obstáculos, las tentaciones o la persecución
sin perder la esperanza, con paciencia, perseverancia y valor. Puesto que vivimos “con devoción piadosa en
asociación con Cristo Jesús”, es de esperar que se nos persiga (2 Timoteo 3:12). A fin de demostrar que
amamos a Jehová y cultivar las cualidades necesarias para la salvación, debemos aguantar (Romanos 5:3-5;
2 Timoteo 4:7, 8; Santiago 1:3, 4, 12). Sin aguante no obtendremos la vida eterna (Romanos 2:6, 7; Hebreos
10:36).
w02 1/6 pág. 17 párr. 17 Deleitémonos en la justicia de Jehová
17. ¿Qué pasos debemos dar para alcanzar la justicia?
17 Aunque Jehová ha suministrado amorosamente a su Hijo, Jesucristo, como el medio para que los humanos
alcancen una condición justa ante Él, esta no se consigue ni mucho menos de forma automática. Debemos tener
fe en el rescate, armonizar nuestra vida con la voluntad divina, y dedicarnos a Jehová y simbolizarlo mediante
bautismo en agua. Luego debemos continuar yendo tras la justicia, así como tras otras cualidades espirituales.
Timoteo, cristiano bautizado y participante del llamamiento celestial, recibió la siguiente exhortación de Pablo:
“Sigue tras la justicia, la devoción piadosa, la fe, el amor, el aguante, la apacibilidad de genio” (1 Timoteo 6:11;
2 Timoteo 2:22). Jesús también destacó la necesidad de realizar un esfuerzo continuo. “Sigan, pues, buscando
primero el reino y la justicia de Dios”, recomendó. Es posible que estemos buscando encarecidamente las
bendiciones del Reino de Dios, pero ¿nos esmeramos de igual modo en seguir tras los caminos justos de
Jehová? (Mateo 6:33.)
w07 1/5 pág. 27 párr. 14 Joven, ve tras metas que honren a Dios
14. ¿Por qué no es el proceder más fácil ir tras metas espirituales?
14 Dar prioridad a metas que honran a Dios es el proceder más sabio, pero de ninguna manera el más fácil.
Por ejemplo, a la hora de decidir a qué vas a dedicarte, quizá tengas que soportar la fuerte presión de parientes,
compañeros y educadores bien intencionados que creen que las claves del éxito y la felicidad son una educación
superior y una profesión bien pagada (Romanos 12:2). Como Timoteo, tendrás que “pelea[r] la excelente pelea
de la fe” a fin de “asirte firmemente de la vida eterna” que Jehová te ofrece (1 Timoteo 6:12; 2 Timoteo 3:12).
w08 15/11 pág. 24 párrs. 6-7 Veamos el cuidado de la salud como lo ve Jehová
6, 7. ¿Por qué no es bueno obsesionarse con la salud?
6 Como es bien sabido, los testigos de Jehová aceptamos asistencia médica, así como diversos tipos de
tratamiento, y agradecemos el apoyo y la cooperación de los profesionales de la salud. De hecho, la revista
¡Despertad! presenta a menudo artículos sobre cuestiones de salud, aunque no recomienda ningún tratamiento
específico. Ahora bien, sabemos que hoy día no es posible gozar de salud perfecta; por eso lo más aconsejable
es no obsesionarse con el tema de la salud. Nuestra manera de ver las cosas debe ser distinta de la de quienes
no tienen esperanza y piensan que esta vida es todo lo que hay. En su afán de curarse, esas personas son
capaces de recurrir a cualquier tratamiento (Efe. 2:2, 12). Nosotros, en cambio, jamás trataríamos de conservar
nuestra vida actual si eso pusiera en peligro nuestra relación con Jehová, pues estamos convencidos de que si
somos fieles, lograremos “[asirnos] firmemente de la vida que realmente lo es”, la vida eterna en el nuevo mundo
que Dios nos ha prometido (1 Tim. 6:12, 19; 2 Ped. 3:13).
7 Otra razón por la cual no debemos inquietarnos excesivamente por nuestra salud es que corremos el riesgo
de concentrarnos demasiado en nosotros mismos. Pablo advirtió de este peligro a los filipenses cuando les
aconsejó que no vigilaran “con interés personal solo sus propios asuntos, sino también [...] los de los demás” (Fili.
2:4). No está mal que atendamos nuestra salud, pero el profundo interés que tenemos por nuestros hermanos y
por la gente a la que llevamos las “buenas nuevas del reino” impedirá que nos obsesionemos (Mat. 24:14).
w08 15/9 págs. 30-31 Puntos sobresalientes de las cartas a los Tesalonicenses y a Timoteo
Respuestas a preguntas bíblicas:
1 Timoteo 6:15, 16. ¿Son aplicables estas palabras a Jehová Dios o a Jesucristo? Estas palabras se
refieren a Aquel cuya manifestación mencionan estos versículos, es decir, a Jesucristo (1 Tim. 6:14). A diferencia
de simples seres humanos que gobiernan como reyes y señores, Jesús es el “único Potentado”, y solo él es
inmortal (Dan. 7:14; Rom. 6:9). Desde que ascendió a los cielos invisibles, ningún hombre en la Tierra lo “ha
visto” con los ojos literales.
w11 15/4 pág. 20 párr. 10 “El fruto del espíritu” glorifica a Dios
10. ¿Cómo nos llena Jehová de gozo?
10 A diferencia de “las riquezas inseguras” que nos ofrecen Satanás y su mundo, los tesoros espirituales que
nos regala Jehová nunca pierden su valor (1 Tim. 6:17; Mat. 6:19, 20). Él nos llena de alegría al poner ante
nosotros un futuro eterno. También nos infunde una dicha incomparable al hacernos parte de una hermandad
mundial. Y, sobre todo, nos colma de gozo al concedernos su amistad. Hacemos nuestros los sentimientos de
David, quien, durante el tiempo en que vivió fugitivo, cantó en un himno a Jehová: “Porque tu bondad amorosa es
mejor que la vida, mis propios labios te encomiarán. Así te bendeciré durante el transcurso de mi vida” (Sal.
63:3, 4). Como vemos, la alabanza a Dios brota con júbilo de nuestro corazón aun en medio de las más duras
pruebas.
w05 1/1 pág. 8 párr. 5 Sigamos el modelo que puso Jesús
5. ¿Por qué es fundamental que los ancianos sean humildes?
5 Ni nuestra participación ni nuestros logros en el servicio de Jehová deberían volvernos orgullosos, tampoco
las tareas que desempeñemos en la congregación (1 Crónicas 29:14; 1 Timoteo 6:17, 18). En realidad, cuanto
mayores sean nuestras responsabilidades, más humildes debemos ser. El apóstol Pedro animó a los ancianos a
que no estuvieran “enseñoreándose de los que son la herencia de Dios”, sino a que se hicieran “ejemplos del
rebaño” (1 Pedro 5:3). A tales hermanos se les nombra para que sean siervos y ejemplos, no señores y amos
(Lucas 22:24-26; 2 Corintios 1:24).
w02 1/10 págs. 21-22 párr. 18 Cultivemos la obediencia mientras se acerca el fin
18. ¿Cómo evitaremos caer en lo que Dios considera tibieza espiritual?
18 Hoy día, algunos cristianos que en un tiempo eran fieles también han caído en ese proceder de
desobediencia. Tal vez han permitido que el espíritu del mundo socave su sentido de la urgencia y han
desarrollado una actitud de tibieza espiritual hacia el estudio de la Biblia, la oración, las reuniones cristianas y el
ministerio (2 Pedro 3:3, 4, 11, 12). Es de capital importancia que obedezcan a Cristo invirtiendo en riquezas
espirituales, que ‘compren de Cristo oro acrisolado por fuego’ (Revelación 3:18). Esta riqueza auténtica incluye
ser ‘ricos en obras excelentes, liberales, listos para compartir’. Al invertir en estos valores verdaderamente
preciosos, ‘atesoramos con seguridad un fundamento excelente para el futuro, para que logremos asirnos
firmemente de la vida que realmente lo es’ (1 Timoteo 6:17-19).
w07 1/1 pág. 7 Cómo puede usted tener éxito
La esperanza. Tener a Dios como nuestro Amigo también nos da esperanza para el futuro. El apóstol Pablo
insta a los cristianos a que “cifren su esperanza, no en las riquezas inseguras, sino en Dios”. De este modo,
estarán “atesorando para sí con seguridad un fundamento excelente para el futuro, para que logren asirse
firmemente de la vida que realmente lo es” (1 Timoteo 6:17-19). Esta vida, la vida en el pleno sentido de la
palabra, llegará pronto, cuando el Reino celestial de Dios restaure el Paraíso en la Tierra (Lucas 23:43).
Si usted aplica los principios bíblicos no estará libre de problemas, pero se evitará mucha de la angustia y el
pesar que los inicuos se acarrean a sí mismos. Millones de personas han aprendido el valor de aplicar los
principios de la Biblia en su vida. David, mencionado antes, después de encontrar un empleo con un horario
conveniente, dijo: “Estoy muy agradecido por la relación que tengo con mi esposa y mis hijos, así como por el
privilegio de poder servir a Jehová Dios como anciano en mi congregación”. Con razón dice el salmo respecto a
la persona que presta atención a los consejos de Dios: “Todo lo que haga tendrá éxito”.
w09 15/7 pág. 4 párr. 6 Busquemos los tesoros “cuidadosamente ocultados” en Cristo ***
6. ¿Por qué debe interesarnos el consejo de Pablo?
6 Hoy día, nosotros también tenemos que luchar contra la influencia de Satanás y de su mundo malvado. Las
filosofías mundanas, como el humanismo secular y la teoría de la evolución —que descartan la figura de Dios—,
han moldeado la vida de la gente, así como su manera de pensar, sus metas y sus principios morales. Las
festividades más populares de este mundo están basadas en mentiras religiosas. La industria del entretenimiento
busca satisfacer los más bajos instintos de la gente, y buena parte del contenido de Internet supone un verdadero
peligro para jóvenes y adultos. La exposición constante a estas y otras influencias malsanas fácilmente puede
afectar nuestra manera de ver la guía que Dios nos da. Y esto, a su vez, podría hacer que dejáramos de
aferrarnos a la esperanza de obtener la vida que realmente es vida (léase 1 Timoteo 6:17-19). Por lo tanto, si no
queremos caer en las astutas trampas de Satanás, es preciso que entendamos bien el sentido de las palabras
que Pablo dirigió a los colosenses y que tomemos en serio su consejo
w08 15/8 pág. 20 párr. 15 Jehová cuida con ternura a sus siervos de edad avanzada
15. ¿Qué pueden hacer los mayores para mantener una actitud positiva?
15 Jehová siempre recordará lo que usted ha hecho y sigue haciendo para darle gloria. Él “no es injusto para
olvidar la obra de [sus siervos] y el amor que mostraron para con su nombre” (Heb. 6:10). Así que luche contra
los pensamientos negativos. No caiga en el error de pensar que ya no es útil para Jehová. Concéntrese en cosas
positivas, como por ejemplo, las bendiciones que ya ha recibido y la magnífica esperanza que abriga. Los
cristianos tenemos “un futuro y una esperanza” inigualables, que están garantizados por el propio Jehová (Jer.
29:11, 12; Hech. 17:31; 1 Tim. 6:19). Medite en la esperanza que Dios le ha dado, luche por mantener un espíritu
joven y no olvide lo necesaria que es su presencia en la congregación.
w03 15/9 págs. 11-12 párr. 10 Las conversaciones espirituales edifican
10. ¿Cómo pueden incluir cosas verdaderas nuestras conversaciones?
10 Las cosas verdaderas abarcan más que simplemente lo que es cierto y no es falso; incluyen todo lo que es
recto y confiable, como por ejemplo, la verdad de la Palabra de Dios. De modo que cuando hablamos de
verdades bíblicas que nos impactaron, de discursos que nos estimularon o de consejos bíblicos que nos
ayudaron, estamos considerando cosas verdaderas. Por otra parte, rechazamos el “falsamente llamado
‘conocimiento’”, que solo es veraz en apariencia (1 Timoteo 6:20). También evitamos divulgar chismes y contar
experiencias dudosas que no puedan verificarse.
w00 1/5 pág. 8 párr. 3 Defendamos con firmeza la enseñanza piadosa
3. ¿Qué advertencias da la Biblia en cuanto a la búsqueda de sabiduría humana?
3 La curiosidad ha sido siempre una característica humana. En los días del rey Salomón ya se reconoció el
peligro de dedicar demasiado tiempo a conseguir información de poco valor o incluso perjudicial. Este rey dijo:
“Acepta una advertencia: El hacer muchos libros no tiene fin, y el aplicarse mucho a ellos es fatigoso a la carne”
(Eclesiastés 12:12). Siglos más tarde, el apóstol Pablo escribió a Timoteo: “Guarda lo que ha sido depositado a tu
cuidado, apartándote de las vanas palabrerías que violan lo que es santo, y de las contradicciones del falsamente
llamado ‘conocimiento’. Por ostentar tal conocimiento algunos se han desviado de la fe” (1 Timoteo 6:20, 21). En
efecto, hoy los cristianos no deben exponerse innecesariamente a ideas perjudiciales.
2 Timoteo:
Capítulo 1.
w04 15/5 págs. 19-20 párr. 17 El cuidado de los mayores es un deber cristiano
17. ¿Cómo podemos demostrar que nos interesamos por los cristianos de edad avanzada que no pueden
salir de su casa?
17 ¿Y si algunos cristianos de edad avanzada no pueden asistir a las reuniones? Santiago 1:27 indica que
tenemos el deber de “cuidar de los huérfanos y de las viudas en su tribulación”. El verbo griego que se traduce
por “cuidar de” también significa “visitar” (Hechos 15:36). Y ¡cuánto agradecen nuestras visitas los mayores!
Cuando Pablo estaba preso en Roma alrededor del año 65 E.C., siendo ya un “hombre de edad”, se encontraba
prácticamente solo. Como anhelaba ver a su colaborador Timoteo, le escribió: “Haz lo sumo posible por venir a
mí dentro de poco” (Filemón 9; 2 Timoteo 1:3, 4; 4:9). Hoy día hay cristianos de edad avanzada que no pueden
salir de su casa por problemas de salud. Aunque no están literalmente presos, tal vez estén rogando: “Haz lo
sumo posible por visitarme pronto”. ¿Respondemos a esos llamamientos?
w00 1/6 pág. 19 párr. 19 ‘Salvémonos nosotros y a los que nos escuchan’
19. ¿Por qué es mejor que sean los padres mismos quienes estudien con sus hijos?
19 Algunos padres quizá piensen que no están preparados para estudiar con sus hijos. Sin embargo,
no debemos sentirnos de esa manera, porque nadie está en mejor condición de enseñar a nuestros hijos que
nosotros mismos (Efesios 6:4). Estudiar con ellos nos permitirá conocer bien lo que hay en su corazón y mente.
¿Son sus expresiones sinceras, o superficiales? ¿Creen realmente lo que están aprendiendo? ¿Es Jehová real
para ellos? Solo podremos conocer las respuestas a estas preguntas fundamentales y a otras si estudiamos
personalmente con nuestros hijos (2 Timoteo 1:5).
w12 1/9 pág. 9 Dios respeta y valora a la mujer¿Prohibió el apóstol Pablo que hablaran las mujeres?
El apóstol Pablo recomendó que “las mujeres guard[aran] silencio en las congregaciones” (1 Corintios 14:34).
¿Qué quiso decir? ¿Consideraba él que no tenían la inteligencia necesaria para enseñar? No pudo ser eso, pues
a menudo alabó su labor de evangelización (2 Timoteo 1:5; Tito 2:3-5). En una de sus cartas a los corintios,
Pablo aconsejó —no solo a las mujeres, sino también a quienes tenían el don de lenguas y de profetizar— que
guardaran silencio cuando otro cristiano estuviera hablando (1 Corintios 14:26-30, 33). Puede que algunas
cristianas, entusiasmadas con lo que estaban aprendiendo, interrumpieran al orador para hacer preguntas, como
se acostumbraba hacer en esa parte del mundo. Por eso, a fin de mantener el orden, Pablo las animó a
“interrog[ar] a sus propios esposos en casa” (1 Corintios 14:35).
w09 15/5 pág. 15 párr. 9 Joven, pon de manifiesto tu progreso
9. ¿Qué es el buen juicio, y por qué podemos decir que es todo lo contrario de la cobardía?
9 Para ayudar a Timoteo, Pablo le recordó más adelante: “Dios no nos dio un espíritu de cobardía, sino de
poder y de amor y de buen juicio” (2 Tim. 1:7). El “buen juicio” es la capacidad de pensar con sensatez. Esta
cualidad te ayudará a enfrentarte con madurez a las situaciones de la vida, por desagradables que sean. Es triste
decirlo, pero algunos jóvenes no tienen la madurez ni el valor para enfrentarse a los problemas y tratan de
escapar de ellos pasándose el día en la cama o viendo la televisión, consumiendo drogas y alcohol, yendo de
fiesta en fiesta o llevando una vida inmoral. Pero a los cristianos se nos anima a “repudiar la impiedad y los
deseos mundanos y a vivir con buen juicio y justicia y devoción piadosa en medio de este sistema de cosas
actual” (Tito 2:12).
w08 15/9 pág. 31 Puntos sobresalientes de las cartas a los Tesalonicenses y a Timoteo
Lecciones para nosotros:
2 Timoteo 1:5; 3:15. La educación bíblica que Timoteo recibió desde la infancia lo llevó a tener fe en Cristo
Jesús, y esa fe ejerció una gran influencia en todo lo que hizo. Es de suma importancia que los padres piensen
seriamente en cómo van a cumplir con la responsabilidad que tienen ante Dios y sus hijos.
w12 15/10 págs. 9-10 párr. 14 Afrontemos con valentía los golpes de la vida
14. ¿Qué motivos tenemos para ser valientes?
14 Jesús avisó a sus discípulos que durante su presencia se producirían problemas, pero luego les dijo: “No se
aterroricen” (Luc. 21:9). En efecto, con él como Rey y con el Creador del universo a nuestro lado, tenemos
motivos de sobra para ser valientes. Pablo animó a Timoteo con las siguientes palabras: “Dios no nos dio un
espíritu de cobardía, sino de poder y de amor y de buen juicio” (2 Tim. 1:7).
w00 1/10 págs. 11-12 párrs. 14-15 La lectura de la Biblia, provechosa y placentera
14, 15. a) ¿Qué privilegio nos concede el Autor de la Biblia? b) ¿Cómo podemos beneficiarnos de la
sabiduría divina? (Dé ejemplos.)
14 La lectura de la Biblia más provechosa no se empieza leyendo, sino orando. La oración es un privilegio
extraordinario. Es como si comenzáramos a examinar un libro sobre un tema profundo y recurriéramos a su autor
para que nos ayudara a entenderlo. Esa puede ser una gran ventaja. El Autor de la Biblia, Jehová, nos ofrece ese
privilegio. Un miembro del cuerpo gobernante del siglo primero escribió a sus hermanos: “Si alguno de ustedes
tiene deficiencia en cuanto a sabiduría, que siga pidiéndole a Dios, porque él da generosamente a todos, y sin
echar en cara; y le será dada. Pero que siga pidiendo con fe, sin dudar nada” (Santiago 1:5, 6). El Cuerpo
Gobernante de la actualidad nos exhorta constantemente a leer la Biblia bajo oración.
15 La sabiduría es la aplicación práctica del conocimiento. Por lo tanto, antes de abrir la Biblia, pidamos a
Jehová que nos ayude a percibir puntos de la lectura que debamos aplicar a nuestra vida personal.
Relacionemos las nuevas ideas que aprendemos con lo que ya sabemos. Encajémoslas en “el modelo de
palabras saludables” que hemos aceptado (2 Timoteo 1:13). Reflexionemos sobre episodios de la vida de
siervos de Jehová de tiempos pasados y preguntémonos cómo hubiéramos actuado nosotros en circunstancias
similares (Génesis 39:7-9; Daniel 3:3-6, 16-18; Hechos 4:18-20).
w00 1/6 pág. 17 párr. 15 ‘Salvémonos nosotros y a los que nos escuchan’
15. a) ¿Por qué es importante que el estudiante cultive la debida motivación para servir a Jehová?
b) ¿Cómo podemos ayudarle a progresar en sentido espiritual?
15 Deseamos que el estudiante sirva a Jehová por amor, no solamente para no ser destruido en Armagedón.
Si le ayudamos a cultivar tal motivación pura, edificaremos con materiales resistentes al fuego que le ayudarán a
superar las pruebas que afronte su fe (1 Corintios 3:10-15). Una motivación impropia, como un deseo desmedido
de imitarnos a nosotros o a cualquier otro ser humano, no le dará la fuerza para resistir las influencias
anticristianas ni el valor para hacer lo que es debido. Recordemos que no vamos a estar siempre enseñándole.
Mientras tengamos la oportunidad, animémosle a acercarse más a Jehová leyendo su Palabra todos los días y
meditando sobre ella. De ese modo seguirá absorbiendo “el modelo de palabras saludables” de la Biblia y las
publicaciones bíblicas mucho después que terminemos de estudiar con él (2 Timoteo 1:13).
w07 1/11 pág. 28 párr. 4 Escudriñemos “las cosas profundas de Dios”
4. ¿En qué consiste un buen estudio de la Biblia?
4 Ahora bien, para entender cosas profundas hay que estudiar. No basta con leer una información
superficialmente; hay que leerla con detenimiento tratando de ver cómo complementa lo que ya sabemos
(2 Timoteo 1:13). Tenemos que captar las razones de lo que se dice. Cuando estudiamos la Biblia, también
hemos de reflexionar en cómo emplearemos lo aprendido para tomar buenas decisiones y ayudar al prójimo.
Y dado que “toda Escritura es inspirada de Dios y provechosa”, nuestro estudio debe abarcar “toda expresión que
sale de la boca de Jehová” (2 Timoteo 3:16, 17; Mateo 4:4). Es cierto que el estudio de la Biblia va a exigir mucho
esfuerzo, pero también puede convertirse en un verdadero placer. Además, entender “las cosas profundas de
Dios” no es tan difícil.
w08 15/9 pág. 31 Puntos sobresalientes de las cartas a los Tesalonicenses y a Timoteo
Respuestas a preguntas bíblicas:
2 Timoteo 1:13. ¿Qué es “el modelo de palabras saludables”? Las “palabras saludables” son “las de
nuestro Señor Jesucristo”, es decir, las enseñanzas cristianas verdaderas (1 Tim. 6:3). Ahora bien, lo que Jesús
enseñó e hizo estaba en armonía con la Palabra de Dios, por lo que la expresión “palabras saludables” puede
referirse por extensión a todas las enseñanzas que hallamos en las Escrituras. Estas enseñanzas nos ayudan a
ver lo que Jehová espera de nosotros. Seguimos “reteniendo” dicho modelo al poner en práctica lo que hemos
aprendido en la Biblia.
w08 15/9 pág. 31 Puntos sobresalientes de las cartas a los Tesalonicenses y a Timoteo
Lecciones para nosotros:
2 Timoteo 1:16-18. Cuando nuestros hermanos en la fe pasan por pruebas, se enfrentan a persecución o son
encarcelados, debemos orar a favor de ellos y hacer todo lo posible por ayudarlos (Pro. 3:27; 1 Tes. 5:25).
Capítulo 2.
w01 15/7 pág. 14 párr. 18 Seamos segadores felices
18. ¿Cómo ayudamos a los nuevos a hacerse discípulos de Jesucristo?
18 Con la ayuda del libro El conocimiento que lleva a vida eterna y de folletos como ¿Qué exige Dios de
nosotros?, es posible dirigir cursos bíblicos eficaces y ayudar así a las personas recién interesadas a hacerse
discípulos. Como tratamos de imitar al Gran Maestro, Jesucristo, es probable que los estudiantes también
aprendan de nuestra paz y gozo, nuestra sinceridad y nuestro respeto a las normas y pautas de Jehová. Cuando
contestemos a los nuevos las preguntas que nos planteen, hagamos asimismo lo posible por enseñarles a dar
respuesta a quienes les formulen preguntas a ellos (2 Timoteo 2:1, 2; 1 Pedro 2:21). Como segadores
simbólicos, no hay duda de que nos complace que el pasado año de servicio se dirigieran en todo el mundo un
promedio de 4.766.631 estudios de la Biblia. Nos causa una satisfacción especial ser de los segadores que
imparten cursos bíblicos
w08 15/3 pág. 6 párr. 17 Estemos dispuestos a ceder y seamos equilibrados
17. ¿Cómo pueden demostrar todos los miembros de la congregación que saben ceder?
17 Los miembros mayores de la congregación agradecen el valioso apoyo de los más jóvenes y los tratan con
dignidad. Por su parte, los jóvenes respetan a los mayores por sus años de experiencia en el servicio de Jehová
(1 Tim. 5:1, 2). Los superintendentes buscan hombres capacitados a quienes confiar ciertas responsabilidades y
los preparan para que les ayuden a cuidar el rebaño de Dios (2 Tim. 2:1, 2). Todos los cristianos deben hacer
caso de la exhortación que por inspiración dio Pablo: “Sean obedientes a los que llevan la delantera entre
ustedes, y sean sumisos [literalmente, “estén cediendo debajo”, nota], porque ellos están velando por las almas
de ustedes como los que han de rendir cuenta; para que ellos lo hagan con gozo y no con suspiros, por cuanto
esto les sería gravemente dañoso a ustedes” (Heb. 13:17).
w00 15/11 pág. 18 párr. 13 ¿Quiénes son los ministros de Dios hoy día?
13. ¿Cuándo recibió Timoteo la ordenación ministerial, y por qué podemos decir que en ese momento
no concluyó su adelantamiento espiritual?
13 En vista del mandato de Jesús referido en Mateo 28:19, 20, tenemos la certeza de que la fe impulsó a
Timoteo a bautizarse en imitación de Cristo (Mateo 3:15-17; Hebreos 10:5-9). Con ello simbolizó que se había
dedicado sin reservas a Dios. Al bautizarse, se convirtió en ministro de Dios y puso a su entera disposición su
vida, su energía y sus posesiones. Dado que este acto formaba parte integral de su adoración, constituía “un
servicio sagrado”. Pero Timoteo no se durmió en los laureles. Siguió creciendo en espiritualidad y maduró como
ministro cristiano. A ello contribuyeron su relación estrecha con cristianos maduros como Pablo, su estudio
personal y su fervorosa participación en la obra de predicar (1 Timoteo 4:14; 2 Timoteo 2:2; Hebreos 6:1).
w02 15/9 pág. 15 párr. 19 “Prestemos más de la acostumbrada atención”
19. a) ¿Cómo han aumentado algunos su capacidad de concentración en el estudio personal? b) ¿Cuál
debe ser nuestra actitud para con el estudio, y qué beneficios nos reportará esta importante
actividad?
19 ¿Y si nuestra capacidad de concentración es escasa y nuestra mente empieza a vagar a los pocos minutos
de ponernos a estudiar? Algunos han aumentado su concentración comenzando con períodos de estudio más
breves y alargándolos poco a poco. En vez de ir a toda prisa, queremos saborear el estudio, y para ello hemos de
cultivar un interés intenso por el tema que estemos analizando. Podemos investigar más recurriendo al enorme
caudal de información que nos proporciona la clase del esclavo fiel y discreto. Escudriñar “las cosas profundas de
Dios” es de gran valor (1 Corintios 2:10). Ello nos permite ampliar nuestro conocimiento de Dios y desarrollar
nuestras facultades perceptivas (Hebreos 5:14). Si somos estudiantes diligentes de la Palabra de Dios,
estaremos “adecuadamente capacitados para enseñar a otros” (2 Timoteo 2:2).
w06 1/5 págs. 23-24 párr. 9 Jehová capacita a los pastores de su rebaño
9. ¿Qué deber tienen los pastores maduros, y por qué?
9 Si debe ponerse a prueba a los hermanos bautizados, es lógico que primero se les prepare. A modo de
ejemplo: si a un alumno se le sometiera a un examen difícil sin haber recibido la debida instrucción de sus
profesores, ¿lo aprobaría? Muy probablemente no. Está claro, entonces, que la preparación es fundamental.
Ahora bien, el buen maestro no solo prepara a sus estudiantes para que aprueben un examen, sino para que
sepan utilizar los conocimientos que adquieren. De igual manera, los ancianos diligentes deben preparar a los
hermanos bautizados en campos específicos a fin de ayudarlos a cultivar las cualidades que han de tener los
siervos nombrados. Y hacen esto no solo con el objetivo de que los hermanos satisfagan los requisitos y sean
nombrados, sino para que sepan cuidar bien del rebaño (2 Timoteo 2:2). Como es natural, los hermanos
bautizados han de esforzarse por reunir las cualidades que se esperan de un siervo ministerial o un anciano (Tito
1:5-9). De todos modos, los ancianos experimentados lograrán acelerar el progreso de quienes desean alcanzar
responsabilidades en la congregación si los preparan de buena gana.
w07 1/5 pág. 28 párrs. 18-19 Joven, ve tras metas que honren a Dios
18, 19. a) ¿Qué puedes hacer para no perder de vista las metas espirituales? b) Explica qué sacrificios
estás haciendo por el Reino.
18 Al parecer, en tiempos de Timoteo había cristianos con puntos de vista similares (1 Timoteo 6:17). A fin de
que su joven compañero no perdiera de vista las metas espirituales, Pablo lo animó con estas palabras: “Ningún
hombre que sirve como soldado se envuelve en los negocios comerciales de la vida, a fin de conseguir la
aprobación de aquel que lo alistó como soldado” (2 Timoteo 2:4). El soldado en servicio activo no puede darse el
lujo de distraerse con metas civiles. Tanto su vida como la de otras personas dependen de que esté siempre listo
para ejecutar las órdenes de su superior. Pues bien, como soldado de Cristo, tú también debes concentrarte en
tu servicio y no enredarte en metas materialistas que podrían impedirte cumplir plenamente el ministerio salvador
que se te ha encomendado (Mateo 6:24; 1 Timoteo 4:16; 2 Timoteo 4:2, 5).
19 En vez de proponerte llevar una vida cómoda, cultiva un espíritu de sacrificio. “Afronta penas y trabajos
como buen soldado de Cristo Jesús.” (2 Timoteo 2:3, Juan José de la Torre.) En compañía de Pablo, Timoteo
aprendió el secreto de estar contento aun en las circunstancias más difíciles (Filipenses 4:11, 12; 1 Timoteo 6:6-
8). Tú puedes hacer lo mismo. ¿Estás dispuesto a hacer sacrificios por el Reino?
w00 1/5 pág. 12 párrs. 19-20 Defendamos con firmeza la enseñanza piadosa
19, 20. a) ¿Cómo demuestran discernimiento los ancianos cuando ayudan a los que hablan
imprudentemente? b) ¿Qué hace la congregación con los que insisten en promover enseñanzas
falsas?
19 También es fundamental que los ancianos tengan discernimiento cuando se les pide que ayuden a los que
hablan de manera imprudente (2 Timoteo 2:7). Puede que en ocasiones algunos miembros de la congregación
se envuelvan en disputas sobre insignificancias y especulaciones. Para proteger la unidad de la congregación,
los ancianos deben corregir con prontitud tales situaciones, sin imputar malos motivos a los hermanos ni verlos
enseguida como apóstatas.
20 Pablo describió el espíritu con el que debe prestarse la ayuda. Dijo: “Hermanos, aunque un hombre dé
algún paso en falso antes que se dé cuenta de ello, ustedes los que tienen las debidas cualidades espirituales
traten de reajustar a tal hombre con espíritu de apacibilidad” (Gálatas 6:1). Y Judas escribió específicamente con
referencia a los cristianos que dudaban: “Continúen mostrando misericordia a algunos que tienen dudas;
sálvenlos, arrebatándolos del fuego” (Judas 22, 23). Por supuesto, si alguien sigue promoviendo enseñanzas
falsas después de repetidas admoniciones, los ancianos deben adoptar medidas contundentes para proteger a la
congregación (1 Timoteo 1:20; Tito 3:10, 11).
w00 1/10 pág. 22 párr. 15 Compremos tiempo para leer y estudiar
15. ¿Cómo nos ayudan la lectura y el estudio de la Biblia a ser mejores ministros de la Palabra de Dios?
15 Los beneficios que obtenemos al leer y estudiar la Biblia son numerosos. Se nos ayuda a cumplir una de
nuestras responsabilidades cristianas básicas, a saber, la de convertirnos todos en ‘trabajadores que no tienen
de qué avergonzarse, que manejan la palabra de la verdad correctamente’ (2 Timoteo 2:15). Cuanto más leemos
y estudiamos la Biblia, más se llena nuestra mente de los pensamientos divinos. Así nos será posible ‘razonar
con la gente a partir de las Escrituras, explicando y probando por referencias’ la maravillosa verdad de los
propósitos de Jehová, como lo hizo Pablo (Hechos 17:2, 3). La calidad de nuestra enseñanza mejorará, y
nuestras conversaciones, discursos y consejo serán más edificantes en sentido espiritual (Proverbios 1:5).
w01 15/5 págs. 24-25 párrs. 13-14 Cómo formar una familia fuerte espiritualmente
13, 14. a) ¿Por qué deben salir los padres al ministerio con sus hijos? b) ¿Qué contribuirá a que el
servicio del campo sea beneficioso y gozoso para los niños?
13 Los padres prudentes encauzarán las energías juveniles de sus hijos en el servicio de Jehová y los
ayudarán a colocar la predicación en un lugar importante en su vida (Hebreos 13:15). Salir al ministerio con ellos
es la única manera que tienen los padres de asegurarse de que reciben la preparación necesaria para ser
ministros “que no tiene[n] de qué avergonzarse, que maneja[n] la palabra de la verdad correctamente”
(2 Timoteo 2:15). ¿Y usted? Si tiene hijos, ¿los ayuda a prepararse para el servicio del campo? De este modo
contribuirá a que el ministerio sea para ellos gozoso, significativo y productivo.
14 ¿Por qué beneficia tanto a padres como a hijos salir juntos al servicio del campo? De este modo, los
pequeños se fijan en el buen ejemplo de sus padres y lo imitan. Al mismo tiempo, los padres observan la actitud,
el comportamiento y la aptitud de los niños. Participemos con nuestros hijos en las distintas facetas del ministerio.
De ser posible, que cada uno de ellos cuente con su maletín o bolso para la predicación, y enseñémosles a
mantenerlo ordenado y presentable. La preparación y el estímulo constantes infundirán verdadera estima por el
ministerio, y los niños verán la predicación como un medio de demostrar amor a Dios y al prójimo (Mateo 22:37-
39; 28:19, 20).
w03 15/11 págs. 22-23 párrs. 18-19 Prediquemos para hacer discípulos
18, 19. ¿Qué importante mandato de Jesús no debemos olvidar, y qué debemos resolvernos a hacer para
ello?
18 Como proclamadores del Reino, quizá deseemos probar las sugerencias ofrecidas en este artículo. Por
supuesto, siempre es prudente tener en cuenta las costumbres locales al pensar en nuevos métodos de
predicación, pero, por encima de todo, no debemos olvidar el mandato de Jesús de buscar a los merecedores y
ayudarlos a hacerse discípulos (Mateo 10:11; 28:19).
19 Para ello, ‘manejemos la palabra de la verdad correctamente’. Lo lograremos si somos persuasivos y nos
basamos firmemente en las Escrituras. De ese modo llegaremos al corazón de las personas receptivas y las
moveremos a actuar. Mientras nos apoyamos en Jehová mediante la oración, podemos tomar parte en ayudar a
algunos a hacerse discípulos de Jesucristo, una labor sumamente remuneradora. Por lo tanto, ‘hagamos lo sumo
posible para presentarnos aprobados a Dios’, honrando siempre a Jehová como celosos proclamadores del
Reino que predican con el propósito de hacer discípulos (2 Timoteo 2:15).
w03 15/11 págs. 22-23 párrs. 18-19 Prediquemos para hacer discípulos
18, 19. ¿Qué importante mandato de Jesús no debemos olvidar, y qué debemos resolvernos a hacer para
ello?
18 Como proclamadores del Reino, quizá deseemos probar las sugerencias ofrecidas en este artículo. Por
supuesto, siempre es prudente tener en cuenta las costumbres locales al pensar en nuevos métodos de
predicación, pero, por encima de todo, no debemos olvidar el mandato de Jesús de buscar a los merecedores y
ayudarlos a hacerse discípulos (Mateo 10:11; 28:19).
19 Para ello, ‘manejemos la palabra de la verdad correctamente’. Lo lograremos si somos persuasivos y nos
basamos firmemente en las Escrituras. De ese modo llegaremos al corazón de las personas receptivas y las
moveremos a actuar. Mientras nos apoyamos en Jehová mediante la oración, podemos tomar parte en ayudar a
algunos a hacerse discípulos de Jesucristo, una labor sumamente remuneradora. Por lo tanto, ‘hagamos lo sumo
posible para presentarnos aprobados a Dios’, honrando siempre a Jehová como celosos proclamadores del
Reino que predican con el propósito de hacer discípulos (2 Timoteo 2:15).
w03 15/11 págs. 9-10 párrs. 9-10 ‘Manejemos la Palabra de Dios correctamente’
9, 10. En lo que respecta al empleo de la Palabra de Dios, ¿qué podemos aprender del consejo de Pablo a
Timoteo?
9 ¿De qué modo podemos emplear la Palabra de Dios como una herramienta eficaz? Obedeciendo las
palabras que Pablo dirigió a su colaborador Timoteo: “Haz lo sumo posible para presentarte aprobado a Dios,
trabajador que no tiene de qué avergonzarse, que maneja la palabra de la verdad correctamente” (2 Timoteo
2:15). ¿Qué implica “maneja[r] la palabra de la verdad correctamente”?
10 La palabra griega que se traduce “que maneja [...] correctamente” significa en sentido literal “que corta
rectamente” o “que abre un camino recto”, y la única vez que aparece en las Escrituras Griegas Cristianas es en
esta exhortación de Pablo a Timoteo. Este mismo término podría emplearse para definir la acción de arar en
línea recta. Un surco torcido sería motivo de vergüenza para un labrador experto. A fin de que Timoteo fuera
como un “trabajador que no tiene de qué avergonzarse”, se le recordó que no se desviara lo más mínimo de las
enseñanzas verdaderas de la Palabra de Dios. No debía permitir que sus propias opiniones moldearan su
enseñanza, pues tanto esta como toda su predicación tenían que ceñirse estrictamente a las Escrituras
(2 Timoteo 4:2-4). De esta forma ayudaría a las personas de corazón honrado a tener la mente de Jehová en
todo asunto en vez de adoptar la filosofía mundana (Colosenses 2:4, 8). Lo mismo es cierto hoy.
w07 15/1 págs. 29-30 párrs. 16-17 Ayudemos al prójimo a obedecer lo que la Biblia enseña
16, 17. ¿Qué metas puede ponerse y alcanzar un estudiante de la Biblia?
16 Ayude al estudiante de la Biblia a ponerse metas que pueda alcanzar. Por ejemplo, anímelo a hablar con
algún amigo o familiar de lo que está aprendiendo. Además, propóngale la meta de leer toda la Biblia. Si usted lo
ayuda a establecer y mantener un programa de lectura diaria de la Biblia, él seguirá cosechando los beneficios
de esta buena costumbre mucho tiempo después de bautizarse. Y puesto que al principio de cada capítulo del
libro Enseña aparecen unas preguntas clave, ¿por qué no le sugiere que trate de recordar por lo menos un texto
bíblico que conteste una de tales preguntas? De esa forma, el estudiante llegará a ser un “trabajador que no tiene
de qué avergonzarse, que maneja la palabra de la verdad correctamente” (2 Timoteo 2:15).
17 En vez de animarle a simplemente recitar versículos o a dar una vaga idea de lo que dicen, enséñele a
explicar los textos bíblicos. Así estará preparado para responder a quienes le hagan preguntas sobre su fe. Será
muy útil tener breves sesiones de práctica en las que usted haga de un pariente o compañero de trabajo que le
pide que explique sus creencias. En esas ocasiones, muestre al estudiante cómo responder “con genio apacible
y profundo respeto” (1 Pedro 3:15).
w09 15/1 pág. 11 párr. 18 La obra de hacer discípulos produce gran felicidad
18. ¿Cómo podemos superar el temor al fracaso?
18 ¿Y cómo podemos superar el temor al fracaso? Debemos recordar que el que alguien acepte la verdad
no depende solo del maestro. No es como preparar una comida, cuyo éxito depende de una sola persona: el
cocinero. En realidad, en la labor de hacer discípulos hay por lo menos tres partes implicadas. Por un lado está
Jehová; él se encarga de lo más importante: atraer a las personas (Juan 6:44). Por otro lado, nosotros y los
demás hermanos hacemos todo lo posible por enseñarle la verdad al estudiante y ayudarlo a progresar (léase
2 Timoteo 2:15). Y por último, el propio estudiante tiene que poner en práctica lo que aprende (Mat. 7:24-27).
Es verdad que nos sentimos desanimados cuando alguien deja de estudiar la Biblia, pues siempre esperamos
que los estudiantes decidan servir a Jehová. Pero sabemos que cada cual “rendirá cuenta de sí mismo a Dios”
(Rom. 14:12).
w04 15/2 págs. 16-17 párr. 8 Protejámonos del engaño
8. ¿Qué métodos emplean los apóstatas para lograr su objetivo?
8 ¿Qué métodos emplean los apóstatas para lograr su objetivo? Con frecuencia recurren a tergiversaciones,
medias verdades y mentiras descaradas. Jesús sabía que sus discípulos serían blanco de individuos que
levantarían “toda clase de calumnias” contra ellos (Mateo 5:11, Nueva Versión Internacional, 1990). Esos
opositores malévolos dirían falsedades malintencionadas. El apóstol Pedro advirtió de que los apóstatas usarían
“palabras fingidas” y ‘torcerían las Escrituras’ para alcanzar sus fines (2 Pedro 2:3, 13; 3:16). Y, por desgracia,
así consiguen “[subvertir] la fe de algunos” (2 Timoteo 2:18).
w05 15/2 pág. 16 párrs. 14-15 Orgullosos de ser cristianos
14, 15. ¿Qué implica el que nos jactemos de nuestra identidad cristiana?
14 Todos estos siervos de Dios tuvieron éxito porque cultivaron un orgullo sano por su posición ante Jehová.
¿Y nosotros? ¿Qué implica el que, por decirlo así, nos jactemos de nuestra identidad cristiana?
15 En primer lugar incluye un profundo agradecimiento por ser parte del pueblo de Jehová y contar con Su
bendición y aprobación. Dios no tiene ninguna duda sobre quiénes son los suyos. El apóstol Pablo, que vivió en
una época de gran confusión religiosa, escribió: “Jehová conoce a los que le pertenecen” (2 Timoteo 2:19;
Números 16:5). Dios se enorgullece de “los que le pertenecen”, y afirma: “El que los toca a ustedes está tocando
el globo de mi ojo” (Zacarías 2:8). Innegablemente, Jehová nos ama. Es lógico, pues, que nuestra relación con
Dios esté cimentada en un profundo amor a él. Pablo señaló: “Si alguien ama a Dios, este es conocido por él”
(1 Corintios 8:3).
w02 15/11 pág. 19 párrs. 20-21 Sigamos sirviendo hombro a hombro
20, 21. ¿Qué significan para nosotros las palabras de 2 Timoteo 2:20, 21?
20 Hay que reconocer que los cristianos somos vasos de barro frágiles a quienes se ha encomendado el
glorioso tesoro del ministerio (2 Corintios 4:7). Si hemos de llevar a cabo esta bendita obra para la alabanza de
Jehová, debemos mantener una posición honrosa ante él y su Hijo. La única manera de lograrlo y así ser útiles a
Dios es no perdiendo nuestra pureza moral y espiritual. Pablo escribió al respecto: “En una casa grande no hay
solamente vasos de oro y de plata, sino también de madera y barro, y algunos para un propósito honroso, pero
otros para un propósito falto de honra. Por eso, si alguien se mantiene apartado de estos, será un vaso para
propósito honroso, santificado, útil a su dueño, preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 2:20, 21).
21 Quienes no se comportan de acuerdo con los requisitos divinos son ‘vasos faltos de honra’. Por otra parte,
si nosotros seguimos un derrotero piadoso, seremos ‘vasos para un propósito honroso, santificados, o
separados, para el servicio a Jehová y preparados para toda buena obra’. De modo que cabe preguntarse: “¿Soy
un ‘vaso honroso’? ¿Soy una buena influencia para mis hermanos? ¿Trabajo hombro a hombro con ellos?”.
w06 1/3 págs. 19-20 párrs. 11-12 Diversión sana que reconforta
11, 12. a) ¿Qué podemos hacer para incluir a otros en nuestros planes de esparcimiento? b) ¿Qué clase
de reuniones son para muchos ocasiones inolvidables?
11 ¿Podemos, ya sea individualmente o como familia, incluir a otros hermanos en nuestros planes de
esparcimiento? Quizás haya alguien que necesite ánimo, como una viuda, una persona soltera o una familia que
cuenta con solo uno de los padres (Lucas 14:12-14). También podríamos incluir a algunas personas que han
empezado a asistir a las reuniones, eso sí, cuidando de no exponer a nadie a una mala influencia (2 Timoteo
2:20, 21). Si hay enfermos a los que se les dificulte salir, sería bueno llevar a su casa la comida preparada y
compartirla con ellos (Hebreos 13:1, 2).
12 Las reuniones en las que se disfruta de una comida sencilla y algunos cuentan cómo se han hecho
cristianos y qué les ha ayudado a ser fieles a Dios son para muchos ocasiones inolvidables. Se puede hablar de
temas bíblicos e invitar a todos los presentes, incluidos los niños, a intervenir. Este tipo de conversaciones son
una buena forma de animarnos unos a otros sin hacer sentir a nadie incómodo o fuera de lugar.
w03 1/11 pág. 18 párr. 21 Las cristianas fieles: valiosas adoradoras de Dios
21. ¿Cómo puede una cristiana ser cada vez más valiosa para Jehová?
21 Está claro que tanto en el pasado como en el presente ha habido muchas mujeres piadosas que han
evidenciado su devoción exclusiva a Jehová y su adoración. Por tal razón, las mujeres temerosas de Dios son
muy valiosas a Sus ojos. Hermanas cristianas: permitan que Jehová utilice su espíritu para moldearlas
progresivamente a fin de ser un “vaso” cada vez más preciado, “preparado para toda buena obra” (2 Timoteo
2:21; Romanos 12:2). Respecto a estas queridas adoradoras de Dios, su Palabra dice: “Denle del fruto de sus
manos, y alábenla sus obras aun en las puertas” (Proverbios 31:31). Que así sea en el caso de cada una de
ustedes.
w02 1/6 pág. 17 párr. 17 Deleitémonos en la justicia de Jehová
17. ¿Qué pasos debemos dar para alcanzar la justicia?
17 Aunque Jehová ha suministrado amorosamente a su Hijo, Jesucristo, como el medio para que los humanos
alcancen una condición justa ante Él, esta no se consigue ni mucho menos de forma automática. Debemos tener
fe en el rescate, armonizar nuestra vida con la voluntad divina, y dedicarnos a Jehová y simbolizarlo mediante
bautismo en agua. Luego debemos continuar yendo tras la justicia, así como tras otras cualidades espirituales.
Timoteo, cristiano bautizado y participante del llamamiento celestial, recibió la siguiente exhortación de Pablo:
“Sigue tras la justicia, la devoción piadosa, la fe, el amor, el aguante, la apacibilidad de genio” (1 Timoteo 6:11;
2 Timoteo 2:22). Jesús también destacó la necesidad de realizar un esfuerzo continuo. “Sigan, pues, buscando
primero el reino y la justicia de Dios”, recomendó. Es posible que estemos buscando encarecidamente las
bendiciones del Reino de Dios, pero ¿nos esmeramos de igual modo en seguir tras los caminos justos de
Jehová? (Mateo 6:33.)
w03 15/10 pág. 22 párr. 18 Para ganar el premio, ejerzamos autodominio
18. a) ¿Qué abarca nuestra lucha por el autodominio? b) ¿Qué garantía proporciona Jehová?
18 Recordemos, sobre todo, que el autodominio abarca los pensamientos y las emociones, idea que se
desprende de las palabras de Jesús: “Todo el que sigue mirando a una mujer a fin de tener una pasión por ella
ya ha cometido adulterio con ella en su corazón” (Mateo 5:28; Santiago 1:14, 15). A la persona que aprende a
dominar sus pensamientos y sentimientos le resulta más fácil controlar su cuerpo. Por lo tanto, intensifiquemos
nuestra resolución de abstenernos, no solo de hacer lo que está mal, sino también de pensar en hacerlo. Si nos
vienen malos pensamientos, despidámoslos de inmediato. Podremos huir de la tentación si oramos y fijamos
nuestra vista en Jesús (1 Timoteo 6:11; 2 Timoteo 2:22; Hebreos 4:15, 16). Si ponemos todo nuestro empeño,
se cumplirán en nosotros las palabras de Salmo 55:22: “Arroja tu carga sobre Jehová mismo, y él mismo te
sustentará. Nunca permitirá que tambalee el justo”.
w04 1/9 pág. 18 párr. 20 Cuidémonos de “la voz de los extraños”
20. ¿Cómo debemos reaccionar ante a) los apóstatas y sus engaños, b) las malas compañías, y c) las
noticias tendenciosas de los medios de comunicación?
20 Por consiguiente, ante quienes difunden ideas apóstatas, debemos seguir la exhortación de la Palabra de
Dios: “Que vigilen a los que causan divisiones y ocasiones de tropiezo contrario a la enseñanza que ustedes han
aprendido, y que los eviten” (Romanos 16:17; Tito 3:10). Así mismo, frente al peligro de las malas compañías, los
cristianos jóvenes hacen bien en aplicar el consejo de Pablo a Timoteo: “Huye de los deseos que acompañan a la
juventud”. Y cuando los medios de comunicación difundan acusaciones falsas, recordaremos esta otra
advertencia de Pablo a Timoteo: “[Quienes escuchan la voz de los extraños] serán desviados a cuentos falsos.
Tú, sin embargo, mantén tu juicio en todas las cosas” (2 Timoteo 2:22; 4:3-5). Sin importar lo acaramelada que
parezca la voz de los extraños, huimos de todo lo que atenta contra nuestra fe (Salmo 26:5; Proverbios 7:5, 21;
Revelación 18:2, 4).
w08 15/9 pág. 31 Puntos sobresalientes de las cartas a los Tesalonicenses y a Timoteo
Lecciones para nosotros:
2 Timoteo 2:22. En vez de dedicar tanto tiempo a la música, el entretenimiento, las aficiones, los viajes, los
deportes, el desarrollo de la musculatura, las conversaciones superficiales y cosas semejantes, los cristianos, en
particular los jóvenes, deben dar más importancia a los asuntos espirituales.
11, 12. a) ¿Por qué les resulta difícil a algunos jóvenes aceptar la autoridad de Jehová? b) Relate una experiencia que
demuestre lo insensato que es violar las leyes y principios de Jehová.
w08 15/6 págs. 20-21 párrs. 11-12 Aceptemos la autoridad de Jehová
11, 12. a) ¿Por qué les resulta difícil a algunos jóvenes aceptar la autoridad de Jehová? b) Relate una
experiencia que demuestre lo insensato que es violar las leyes y principios de Jehová.
11 Si eres un joven cristiano, recuerda que eres uno de los blancos preferidos de Satanás. Él no desea que te
sometas a la autoridad de Jehová. Por eso utiliza “los deseos que acompañan a la juventud” y la presión de otros
jóvenes para hacerte creer que las leyes divinas son muy difíciles de cumplir (2 Tim. 2:22). No te dejes
convencer. Esfuérzate por ver lo sabias que son las normas de Jehová. Por ejemplo, la Biblia dice: “Huyan de la
fornicación” (1 Cor. 6:18). Pregúntate: “¿Por qué es sabio este mandato? ¿Qué beneficios recibiré si lo
obedezco?”. Tal vez conozcas a algunos que decidieron desobedecerlo y pagaron muy caro su error. Puede que
ni siquiera estén ya en la organización de Jehová. ¿Dirías que ahora son más felices? ¿Llevan una vida mejor
que la que llevaban cuando servían a Dios? ¿Han descubierto un secreto para la felicidad que los demás siervos
de Dios no conocemos? (Léase Isaías 65:14.)
12 Veamos lo que escribió hace algún tiempo una cristiana llamada Sharon: “Desobedecí a Jehová y contraje
una enfermedad mortal, el sida. A menudo pienso en lo feliz que fui durante los muchos años que le serví
fielmente”. Sharon reconoció que fue una insensatez de su parte violar las leyes divinas y que debió haberlas
valorado más. En efecto, las normas de Jehová nos protegen. Sharon falleció tan solo siete semanas después de
escribir esas palabras. Su trágica experiencia demuestra que Satanás no tiene nada bueno que ofrecer a quienes
se unen a este sistema malvado. Él hace muchas promesas, pero como es el “padre de la mentira”, ninguna de
ellas se cumple, como se vio en el caso de la promesa que le hizo a Eva (Juan 8:44). Está claro que lo mejor
para nosotros es aceptar siempre la autoridad de Jehová.
w11 15/10 pág. 12 párrs. 14-15 ¿Son sanas nuestras diversiones?
14, 15. a) ¿Qué buen ejemplo dio Jesús a la hora de elegir amistades? b) ¿Qué preguntas debemos
plantearnos al seleccionar nuestros amigos?
14 A la hora de elegir nuestras compañías, hacemos bien en imitar el ejemplo de Jesús. Desde el comienzo de
la creación, él ha amado siempre a los seres humanos (Pro. 8:31). Y cuando estuvo en la Tierra, trató con
bondad y consideración a todos sus semejantes (Mat. 15:29-37). No obstante, tenía clara en su mente la línea
divisoria entre la simple cordialidad y la amistad verdadera. Se llevaba bien con las personas en general, pero
únicamente entablaba relaciones estrechas con quienes cumplían con una condición. ¿Cuál? La misma que les
señaló a sus once apóstoles fieles: “Ustedes son mis amigos si hacen lo que les mando” (Juan 15:14; véase
también Juan 13:27, 30). Es patente que Jesús solo aceptaba en su círculo íntimo a quienes eran discípulos
suyos y siervos de Jehová.
15 Esa es la actitud que debemos adoptar nosotros. Para determinar si alguien merece nuestra amistad,
preguntémonos: “¿Demuestra con sus palabras y acciones que obedece los mandatos de Jehová y de Jesús?
¿Comparte mis creencias y valores bíblicos? ¿Será una influencia positiva y me ayudará a mantenerme fiel a
Jehová y buscar primero el Reino?”. Si respondemos afirmativamente a estas cuestiones, podemos tener la
confianza de que tal persona será un buen compañero para nuestros momentos de ocio (léase Salmo 119:63;
2 Cor. 6:14; 2 Tim. 2:22).
w06 15/1 pág. 23 párrs. 12-13 No dejemos lugar para el Diablo
12, 13. ¿Cómo debemos tratar a los apóstatas?
12 El espíritu que se convirtió en el Diablo estuvo una vez en la verdad, pero, como señaló Jesús, “no
permaneció firme en la verdad, porque la verdad no está en él” (Juan 8:44). El principal apóstata ha seguido
oponiéndose sin cesar al “Dios de la verdad”. Algunos cristianos del siglo primero cayeron en el “lazo del Diablo”,
por lo visto convirtiéndose en sus víctimas al ser engañados y desviados de la verdad. Por tal motivo, Pablo instó
a su colaborador Timoteo para que los instruyera con apacibilidad a fin de que se recuperaran espiritualmente y
escaparan del lazo de Satanás (2 Timoteo 2:23-26). Desde luego, es mucho mejor aferrarse a la verdad y
no dejarse entrampar por las ideas apóstatas.
13 Nuestros primeros padres apostataron porque escucharon al Diablo en vez de rechazar sus mentiras.
En vista de ello, ¿deberíamos nosotros escuchar a los apóstatas, leer lo que publican o visitar sus sitios en
Internet? No si amamos a Dios y la verdad. No admitamos en nuestros hogares a los apóstatas y ni siquiera los
saludemos, pues el que lo hace “es partícipe en sus obras inicuas” (2 Juan 9-11). Jamás caigamos en las tretas
del Diablo abandonando el “camino [cristiano] de la verdad” para ir tras maestros falsos que procuran ‘enseñar
con disimulo sus dañinas ideas’ e intentan ‘explotarnos con falsas enseñanzas’ (2 Pedro 2:1-3, Versión Popular).
w05 15/5 pág. 30 párr. 18 ‘Mantengámonos reprimidos’ ante el mal
18. ¿Por qué fue oportuno el consejo de 2 Timoteo 2:24 para un anciano de la antigua Éfeso, y cómo
puede beneficiarnos a todos los cristianos?
18 El consejo de ‘mantenerse reprimidos’ ante el mal es para todos los cristianos (2 Timoteo 2:24). Pero se dio
por primera vez a Timoteo, quien lo necesitó cuando servía de anciano en Éfeso. En aquella congregación había
algunos a quienes les gustaba hacer oír sus opiniones y que estaban enseñando doctrinas falsas. Al no entender
plenamente el propósito de la Ley mosaica, no se daban cuenta del valor de la fe, el amor y una buena
conciencia. El orgullo provocaba contiendas, puesto que debatían sobre palabras, sin captar las enseñanzas de
Cristo y la importancia de la devoción piadosa. Para resolver esta situación, Timoteo tenía que defender con
firmeza la verdad bíblica y a la vez ser amable con los hermanos. Al igual que los ancianos de hoy día, él sabía
que el rebaño no era suyo y que debía tratar a los demás de un modo que fomentara el amor y la unidad (Efesios
4:1-3; 1 Timoteo 1:3-11; 5:1, 2; 6:3-5).
w05 15/5 pág. 26 párr. 4 ‘Mantengámonos reprimidos’ ante el mal
4. ¿Cómo pudiéramos responder si alguien nos dice: “No me interesa”, antes de que siquiera tengamos
la oportunidad de explicarle el motivo de nuestra visita?
4 Puede que, sin tan siquiera escucharnos, nuestro interlocutor diga con brusquedad: “No me interesa”.
En muchos casos podemos decir: “Solo deseaba leerle brevemente un texto de la Biblia”. Tal vez no ponga
objeción a ello. En otros casos, pudiéramos responder: “Quería hablarle de un tiempo en el que no habrá más
injusticias y en el que todo el mundo aprenderá a amar a los demás”. Si esto no despierta el interés, podemos
añadir: “Pero quizá sea mejor hablar de ello en otra ocasión”. Aun si la persona no responde pacíficamente al
mensaje, ¿deberíamos llegar a la conclusión de que no lo merece? Sea cual sea su reacción, recordemos el
consejo bíblico de ser “amable[s] para con todos, [...] manteniéndo[nos] reprimidos” ante el mal (2 Timoteo 2:24).
w10 1/8 págs. 11-12 Sugerencias prácticas para los recién casados
HABLEN CON TACTO
¿Por qué es difícil? Muchas personas han sido educadas en familias o en culturas donde no se considera
ofensivo expresarse con cierta brusquedad. Liam, por ejemplo, que vive en Europa, admite: “De donde yo vengo,
la gente no se anda con rodeos. Por eso, tuve que aprender a expresar mis deseos con tacto para no ofender a
mi esposa”.
¿Cuál es la solución? Piensen que no todo el mundo está acostumbrado a que lo traten con el mismo grado
de franqueza (Filipenses 2:3, 4). El apóstol Pablo dio un consejo a cierto misionero que puede resultarles muy útil
a los recién casados: “El esclavo del Señor no tiene necesidad de pelear, sino de ser amable”. El término griego
original que se vierte “amable” también puede traducirse por “lleno de tacto” (2 Timoteo 2:24; nota). Así pues, los
recién casados harán bien en cultivar tacto, es decir, la habilidad para intervenir en asuntos delicados o para
tratar a los demás en situaciones comprometidas sin ofenderlos.
¿POR QUÉ NO INTENTAN ESTO? Si su pareja hace algo que le molesta, piense en cómo se lo diría si, en vez
de ser su cónyuge, fuera un buen amigo o su jefe. ¿Emplearía el mismo tono y las mismas palabras? Que cada
uno haga una lista de por qué su cónyuge merece que lo traten con más respeto y tacto que un amigo o un jefe
(Colosenses 4:6).
w12 15/3 pág. 13 párr. 15 Ayudemos a las personas para que “despierten del sueño”
15. ¿Por qué debemos ser siempre amables al predicar?
15 ¿Nos gusta que nos despierten bruscamente de un sueño profundo? A muchas personas les molesta, así
que suele ser preferible hacerlo con suavidad. Pasa igual cuando intentamos despertar espiritualmente a la
gente. Por ejemplo, si alguien se enoja por nuestra visita, ¿qué es lo mejor que podemos hacer? Pues tratar de
comprender cómo se siente, darle las gracias por su sinceridad y marcharnos con calma (Pro. 15:1; 17:14; 2 Tim.
2:24). Nuestra amabilidad quizás lo impulse a atender mejor al próximo Testigo que llame a su puerta.
w10 15/6 pág. 22 párr. 13 Hablemos “con gracia” y nos llevaremos mejor con los demás
13. a) ¿Qué deben tener presente los superintendentes al dar consejo? b) ¿Qué deben recordar los
ancianos al preparar una carta?
13 Los ancianos, en particular, han de ser amables y tiernos con el rebaño (1 Tes. 2:7, 8). Tienen que tratar
“con apacibilidad [incluso] a los que no están favorablemente dispuestos” a escuchar sus consejos (2 Tim.
2:24, 25). También deben demostrar cortesía y consideración al comunicarse por escrito, sea con otro cuerpo de
ancianos o con la sucursal. Es necesario que se expresen con bondad y tacto, según el principio expuesto en
Mateo 7:12.
w04 15/2 págs. 13-14 párrs. 14-15 Mantengámonos castos salvaguardando el corazón
14, 15. a) ¿Qué punto de vista erróneo tienen algunos sobre el significado de “fornicación”? b) ¿Qué
clase de actos incluye la “fornicación”, y cómo pueden los cristianos ‘huir’ de ella?
14 El conocimiento también es esencial. En realidad, no podemos huir de la fornicación si no sabemos en qué
consiste. En el mundo actual, hay quienes han adoptado un concepto falso del significado de “fornicación”. Se
imaginan que, siempre y cuando se abstengan del acto sexual propiamente dicho, pueden satisfacer sus
impulsos sexuales con alguien con quien no están casados. En un intento por reducir la cantidad de embarazos
no deseados entre adolescentes, incluso respetadas instituciones médicas han animado a los jóvenes a
participar en comportamientos sexuales pervertidos que no conllevan el riesgo de embarazo. Tal consejo es
totalmente erróneo. Evitar el embarazo fuera del matrimonio no es lo mismo que mantenerse castos, y la
verdadera definición de “fornicación” no es tan limitada ni estrecha.
15 La palabra griega por·néi·a, que se traduce “fornicación”, tiene un significado mucho más amplio. Abarca las
relaciones sexuales con alguien que no sea el cónyuge, y se refiere al uso indebido de los órganos sexuales.
Por·néi·a incluye actos como el sexo oral, el sexo anal y masturbar a otra persona, prácticas que suelen
relacionarse con prostíbulos. Quienes piensan que tales actos no son “fornicación” se engañan a sí mismos y han
caído en uno de los lazos de Satanás (2 Timoteo 2:26). Por otra parte, mantenerse castos implica más que
abstenerse de cualquier conducta que constituya fornicación. Para ‘huir’ de ella debemos evitar toda forma de
inmundicia sexual o conducta relajada que pueda llevarnos a cometer el grave pecado de por·néi·a (Efesios
4:19). Tan solo así nos mantendremos castos.
w07 1/10 pág. 26 párr. 2 No caigamos en las trampas del “pajarero”
2. ¿Por qué se compara a Satanás con un pajarero?
2 En el pasado se atrapaban aves por diversas razones. Unas veces era para disfrutar de su melodioso trino o
de su colorido plumaje, y otras veces era para comerlas o para ofrecerlas como sacrificio. Dado que estas
criaturas —cautas y huidizas por naturaleza— no eran presa fácil, el pajarero de tiempos bíblicos tenía que
estudiar detenidamente las peculiaridades y costumbres de cada ave a fin de preparar trampas eficaces. Pues
bien, al comparar a Satanás con un pajarero, la Biblia nos ayuda a comprender mejor sus métodos. El Diablo nos
estudia a cada uno por separado. Primero se fija en cómo somos y en qué hábitos tenemos y, después, nos
tiende sutiles trampas con el objetivo de capturarnos vivos (2 Timoteo 2:26). Caer en sus trampas puede
llevarnos a la ruina espiritual y, finalmente, a la destrucción. De modo que si queremos escapar de este
“pajarero”, nos conviene conocer sus trampas.
w12 15/8 págs. 21-22 párrs. 6-7 ¡Cuidado con las trampas del Diablo!
6, 7. a) ¿Qué motivos pueden llevarnos a ser criticones? b) ¿Cómo debemos reaccionar si alguien habla
mal de nosotros?
6 ¿Qué otros motivos pueden llevarnos a ser criticones? Tal vez busquemos que se reconozcan nuestros
méritos o pretendamos estar por encima de los demás, aunque para ello tengamos que rebajarlos. O quizás
estemos buscando una forma de justificar nuestra falta de esfuerzo. Si lo que nos mueve es el orgullo, la envidia
o la inseguridad, las consecuencias serán desoladoras.
7 A veces podríamos pensar que tenemos buenas razones para hablar mal de alguien, como cuando un
cristiano nos ofende con algún comentario irreflexivo. Pero recordemos que la venganza no conduciría a nada
bueno; solo conseguiríamos echar más leña al fuego. Además, no estaríamos haciendo la voluntad de Dios, sino
la de Satanás (2 Tim. 2:26). Es mejor imitar la actitud de Jesús: “Cuando lo estaban injuriando, no se puso a
injuriar en cambio [...], sino que siguió encomendándose al que juzga con justicia” (1 Ped. 2:21-23). Estaba
convencido de que Jehová intervendría en el momento y de la manera que estimara conveniente. Nosotros
deberíamos tener esa misma confianza. Cuando empleamos la lengua para curar, contribuimos a proteger “el
vínculo unidor de la paz” en la congregación (léase Efesios 4:1-3).
Capítulo 3.
w03 1/3 pág. 14 párr. 6 Confiemos en Jehová con todo el corazón
6. ¿Por qué recibimos presiones los cristianos, y en quién debemos confiar?
6 En estos “tiempos críticos, difíciles de manejar”, nosotros, al igual que los israelitas, nos encaramos con
enemigos que nos superan por mucho (2 Timoteo 3:1). Recibimos presiones en sentido moral, espiritual y, en
algunos casos, físico. Por nosotros mismos somos incapaces de soportar tales presiones, puesto que se originan
de una fuerza sobrehumana: Satanás el Diablo (Efesios 6:12; 1 Juan 5:19). ¿Adónde, pues, podemos acudir por
ayuda? Un hombre fiel de la antigüedad oró a Jehová: “Los que conocen tu nombre confiarán en ti” (Salmo 9:10).
Si en realidad conocemos a Jehová y comprendemos lo que representa su nombre, confiaremos en él al mismo
grado que lo hicieron Josué y Caleb (Juan 17:3).
w04 1/5 pág. 8 párrs. 2-3 Seamos animosos como Jeremías
2, 3. ¿Qué deben aguantar los cristianos verdaderos?
2 Sin embargo, el que vivamos en el paraíso espiritual no significa que no tengamos pruebas. Seguimos
siendo imperfectos y estando sujetos a la enfermedad y la vejez, y con el tiempo nos sobreviene la muerte.
Además, en la actualidad asistimos al cumplimiento de las profecías referentes a “los últimos días” (2 Timoteo
3:1). Las guerras, la delincuencia, las enfermedades, el hambre y otras graves calamidades afligen a toda la
humanidad, y los testigos de Jehová no somos inmunes a ellas (Marcos 13:3-10; Lucas 21:10, 11).
3 Además de todo esto, sabemos muy bien que fuera del cálido ambiente de nuestro paraíso espiritual soplan
fríos vientos de oposición. Jesús advirtió a sus discípulos: “Porque ustedes no son parte del mundo, sino que yo
los he escogido del mundo, a causa de esto el mundo los odia. Tengan presente la palabra que les dije: El
esclavo no es mayor que su amo. Si ellos me han perseguido a mí, a ustedes también los perseguirán” (Juan
15:18-21). La situación no es distinta hoy. La mayoría de la gente sigue sin entender ni apreciar nuestra
adoración a Dios. Hay quienes nos critican, nos ridiculizan o hasta llegan a odiarnos, como predijo Jesús (Mateo
10:22). A menudo somos víctimas de la desinformación y la propaganda malintencionada de los medios de
comunicación (Salmo 109:1-3). En efecto, todos afrontamos circunstancias difíciles, y algunos quizás
empecemos a desanimarnos. ¿Cómo podemos aguantar las pruebas?
w11 1/9 pág. 16 ¿Cómo podemos acercarnos a Dios?
¿Por qué se reúnen los cristianos?
Acercarse a Dios no es fácil porque vivimos entre personas que no tienen fe en él y se burlan de su promesa
de paz en la Tierra (2 Timoteo 3:1, 4; 2 Pedro 3:3, 13). Por eso necesitamos el compañerismo estimulante de
otros cristianos. (Lea Hebreos 10:24, 25.)
Uno puede acercarse a Dios haciéndose amigo de quienes lo aman. Las reuniones de los testigos de Jehová
permiten beneficiarse de ver la fe de otros. (Lea Romanos 1:11, 12.)
w06 15/7 págs. 27-28 párrs. 13-14 Jehová libra a los afligidos
13, 14. a) ¿De qué maneras nos afligen los “tiempos críticos” en que vivimos? b) ¿Cómo se evidencia hoy
día la falta de cariño natural?
13 Si bien anhelamos la llegada del justo nuevo mundo de Dios, ahora mismo vivimos “tiempos críticos,
difíciles de manejar” (2 Timoteo 3:1). Aunque nos reconforta saber que los sucesos angustiantes de la actualidad
son señal de que nuestra liberación se acerca, no por ello dejan de afectarnos las condiciones reinantes. Por
ejemplo, ¿está usted desempleado? Puede que los trabajos escaseen y que, a medida que pasan los meses,
comience a preguntarse si Jehová ve su situación o si oye sus oraciones. O quizás ha sido víctima de
discriminación u otro tipo de injusticia. O es posible que con solo hojear los periódicos se sienta como el justo Lot,
quien debido a la conducta desenfrenada de sus vecinos estaba ‘sumamente angustiado’, o “deprimido”, según el
Nuevo Testamento, de Santiago García Rodríguez (2 Pedro 2:7).
14 Hay un rasgo en particular de los últimos días que no podemos pasar por alto, y es que la Biblia predijo que
muchas personas ‘no tendrían cariño natural’ (2 Timoteo 3:3). En muchos hogares, el cariño brilla por su
ausencia. De hecho, según informa el libro Family Violence (Violencia en la familia), “las pruebas indican que hay
más probabilidades de que una persona sea asesinada o que sufra agresiones físicas, maltrato emocional y
abuso sexual a manos de un familiar que de un desconocido. [...] Para algunos adultos y niños, el lugar donde
deberían sentirse amados y seguros es, por el contrario, el más peligroso de todos”. Quienes provienen de un
entorno familiar como este pueden experimentar en años posteriores ataques de ansiedad y angustia. ¿Es esa
su experiencia?
w04 15/5 pág. 15 párrs. 19-20 Los mayores son miembros valiosos de nuestra hermandad cristiana
19, 20. a) ¿Cómo ve Jehová las actividades de sus siervos ancianos? b) ¿De qué trata el siguiente
artículo?
19 El mundo de hoy, caracterizado por su falta de gratitud, apenas tiene en cuenta a los ancianos (2 Timoteo
3:1, 2). Y cuando los recuerda, suele ser por sus logros del pasado, por lo que eran, no por lo que son.
En cambio, la Biblia dice: “Dios no es injusto para olvidar la obra de ustedes y el amor que mostraron para con su
nombre, por el hecho de que han servido a los santos y continúan sirviendo” (Hebreos 6:10). Jehová Dios
recuerda las obras fieles que usted ha hecho, por supuesto. Pero también lo valora por lo que continúa haciendo
en su servicio. En efecto, él ve a los cristianos mayores fieles como personas fructíferas, espiritualmente
saludables y vigorosas, un testimonio vivo de Su poder (Filipenses 4:13).
20 ¿Vemos a los mayores de nuestra hermandad cristiana como Jehová los ve? Si lo hacemos, nos sentiremos
impulsados a amarlos (1 Juan 3:18). En el siguiente artículo se exponen algunas maneras prácticas de
mostrarles amor al atender sus necesidades.
w03 15/10 pág. 13 párr. 4 Suministremos al conocimiento, autodominio
4. ¿Por qué creen muchas personas que el autodominio no les supone ningún problema, pero qué indica
esto?
4 Es cierto que millones de personas tal vez crean que el autodominio no les supone ningún problema, pues
viven la vida a su antojo, obrando, a sabiendas o no, según los dictados de la carne imperfecta y prestando poca
consideración a las consecuencias que se derivan de sus actos, tanto para ellos como para los demás
(Judas 10). En la actualidad es más patente que nunca que la gente carece de la capacidad y la voluntad de
decir no, lo cual indica que estamos viviendo en “los últimos días” a los que aludió Pablo cuando predijo: “Se
presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar. Porque los hombres serán amadores de sí mismos, amadores
del dinero, presumidos, altivos, blasfemos, [...] sin autodominio” (2 Timoteo 3:1-3).
w05 15/6 pág. 19 párrs. 5-6 Padres, provean a las necesidades de su familia
5, 6. a) ¿Frente a qué dificultades se ven quienes procuran proveer en sentido material para los suyos? b)
¿Qué punto de vista sobre el trabajo ayudará a los padres a seguir sosteniendo a sus familias?
5 ¿A qué clase de necesidades se refería Pablo en 1 Timoteo 5:8? El contexto deja entrever que estaba
hablando directamente de las necesidades materiales de la familia. En el mundo en que vivimos, el cabeza de
familia encuentra muchos obstáculos para cumplir con esta obligación. Los problemas económicos, los despidos,
el desempleo y el creciente costo de la vida están a la orden del día. ¿Qué ayudará al padre a perseverar ante
tales dificultades?
6 El padre que sostiene a su familia debe recordar que está cumpliendo un encargo de Jehová. Las palabras
inspiradas de Pablo indican que el hombre que está en condiciones de obedecer este mandato y, sin embargo,
no lo hace es comparable a uno que “ha repudiado la fe”. El cristiano debe procurar por todos los medios que
Dios no lo considere así. Lamentablemente, en el mundo hay muchas personas que carecen de “cariño natural”
(2 Timoteo 3:1, 3). De hecho, infinidad de padres eluden su obligación y dejan a sus familias en una situación
muy desafortunada. Los esposos cristianos no comparten esa actitud insensible e irresponsable. A diferencia de
muchos de sus compañeros de trabajo, ellos consideran hasta el empleo más humilde como algo digno e
importante, un medio para agradar a Jehová Dios, puesto que les permite suministrar lo necesario a sus seres
queridos.
w04 15/9 págs. 11-12 párrs. 8-9 “Sigan adquiriendo poder en el Señor”
8, 9. ¿A qué pruebas sometió Satanás a Job para quebrantar su integridad, y a qué peligros espirituales
nos enfrentamos hoy?
8 No estamos en ignorancia de los designios de Satanás, pues las Escrituras revelan sus tácticas preferidas
(2 Corintios 2:11). El Diablo afligió a Job con grave quebranto económico, la muerte de seres queridos, oposición
familiar, sufrimiento físico y críticas infundadas de falsos amigos, lo que llevó a aquel hombre justo a deprimirse y
a pensar que Dios lo había abandonado (Job 10:1, 2). Aunque Satanás quizá no sea el causante directo de estas
dificultades hoy, lo cierto es que afectan a muchos cristianos, y él puede explotarlas para lograr sus malvados
fines.
9 En este tiempo del fin se han multiplicado las amenazas a nuestra espiritualidad. Vivimos en un mundo en el
que las metas materialistas desplazan a las espirituales. Los medios de difusión presentan continuamente las
relaciones sexuales inmorales como fuente de felicidad más que de dolor. Y la mayoría de los seres humanos se
han vuelto “amadores de placeres más bien que amadores de Dios” (2 Timoteo 3:1-5). A menos que “luche[mos]
tenazmente por la fe”, esas ideas podrían desestabilizarnos en sentido espiritual (Judas 3).
w06 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿De qué dos maneras nos ayudan las Santas Escrituras a identificar “los últimos días”?
La Biblia predice acontecimientos que tendrían lugar durante “la conclusión del sistema de cosas” (Mateo 24:3,
7, 8; Lucas 21:11). También describe los cambios que se producirían en la actitud y el comportamiento de la
gente de “los últimos días” (2 Timoteo 3:1-5). Un hecho significativo es que, según la Biblia, en ese tiempo se
predicarían las buenas nuevas del Reino.—15/9, páginas 4-6.
w06 1/12 pág. 29 párrs. 19-20 ¿Qué implica amar al prójimo?
19, 20. ¿Qué implica amar al prójimo como a uno mismo?
19 Jesús dijo: “Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo”. De modo que es normal que uno se quiera y
goce de una sana autoestima. Si no fuera así, el anterior mandamiento prácticamente carecería de sentido. Pero
no hay que confundir la debida valoración de uno mismo con el afecto egocéntrico mencionado por el apóstol
Pablo en 2 Timoteo 3:2. Se trata más bien de tener un concepto razonable de la valía personal. Como indica un
biblista, es “el amor propio de quien, con total equilibrio, no cae ni en el narcisismo de pensar ‘Soy divino’ ni en el
masoquismo de afirmar ‘Soy basura’”.
20 Amar a nuestros semejantes como a nosotros mismos significa tener con ellos la actitud que nos gustaría
que ellos tengan con nosotros y darles el trato que desearíamos recibir. Bien dijo Jesús: “Todas las cosas que
quieren que los hombres les hagan, también ustedes de igual manera tienen que hacérselas a ellos” (Mateo
7:12). Observamos que Jesús no dijo que estuviéramos siempre dándole vueltas a alguna ofensa del pasado y
que pagáramos con la misma moneda. Más bien, nos animó a pensar en cómo preferiríamos que se comportaran
con nosotros los demás y luego actuar de igual manera con ellos. También hay que destacar que él no limitó la
aplicación de su consejo a hermanos y amigos, pues empleó la palabra “hombres”, seguramente para animarnos
a seguir esta norma de conducta con todas las personas que encontremos.
w08 15/3 págs. 7-8 párr. 3 Cómo tener un matrimonio feliz
3. ¿Cómo ven muchas personas el don del matrimonio, y qué preguntas surgen?
3 Lamentablemente, en el mundo de hoy reina una actitud de rebeldía, la cual genera graves problemas. Por
supuesto, esto no es culpa de Dios. Muchas personas rechazan con desdén el don del matrimonio, pues lo
consideran anticuado, una fuente de frustración y desacuerdos. Y un gran número de quienes sí se casan
terminan divorciándose. Hay muchos padres que no dan cariño a sus hijos. Otros los utilizan para chantajearse
cuando se pelean. Los cónyuges no están dispuestos a ceder, ni siquiera para tener un poco de paz y armonía
(2 Tim. 3:3). En vista de que vivimos en tiempos tan difíciles, ¿qué pueden hacer los matrimonios cristianos para
seguir siendo felices? ¿Por qué son esenciales la flexibilidad y la sumisión a Dios para evitar rupturas? ¿Qué
podemos aprender de quienes llevan muchos años felizmente casados?
w03 1/10 pág. 12 párr. 12 Perseguidos por causa de la justicia
12. ¿Por qué no es simple historia la persecución de los cristianos?
12 Sería una gran equivocación pensar que la crueldad con que se trató a los discípulos de Cristo es algo del
pasado. Pablo, quien como hemos visto atravesó muchas dificultades, escribió: “Todos los que desean vivir con
devoción piadosa en asociación con Cristo Jesús también serán perseguidos” (2 Timoteo 3:12). Y en referencia
a la persecución, Pedro dijo: “De hecho, ustedes fueron llamados a este curso, porque hasta Cristo sufrió por
ustedes, dejándoles dechado para que sigan sus pasos con sumo cuidado y atención” (1 Pedro 2:21). Desde
entonces y hasta estos “últimos días” del actual sistema de cosas, el pueblo de Jehová no ha dejado de ser
objeto de odio y hostilidad (2 Timoteo 3:1). En todo el planeta, ya sea bajo dictaduras o en países democráticos,
los testigos de Jehová han sufrido persecución en un momento u otro, tanto a nivel individual como colectivo.
w03 1/5 pág. 18 párr. 15 ¿Dónde hallar verdadero consuelo?
15. a) ¿Qué presiones han sufrido los cristianos del pasado y de la actualidad? b) ¿Por qué pudiera
necesitar consuelo el consolador?
15 Aunque todos los siervos fieles de Jehová sufren algún tipo de persecución, en el caso de muchos la
presión ha sido enorme (2 Timoteo 3:12). En nuestra época, algunos han sido hostigados por turbas, recluidos
en campos de concentración o de trabajos forzados, o encerrados en prisiones, a menudo en condiciones
inhumanas. Hay gobiernos que se convierten en perseguidores o toleran que elementos descontrolados actúen a
su antojo con total impunidad. Otros cristianos afrontan graves problemas de salud y crisis familiares. También es
posible que se vea sometido a presión el cristiano maduro que ayuda vez tras vez a sus hermanos en la fe a
encarar situaciones difíciles. En tal caso, bien puede ser que el consolador necesite consuelo.
w04 1/11 págs. 16-17 párr. 14 Perseguidos, pero felices
14. ¿Qué razones tenemos para alegrarnos por ser perseguidos por causa de la justicia?
14 El hecho de que se nos persiga por causa de la justicia demuestra que vivimos con devoción piadosa, como
se espera de los verdaderos cristianos, y ese es otro motivo de felicidad para nosotros. El apóstol Pablo escribió:
“Todos los que desean vivir con devoción piadosa en asociación con Cristo Jesús también serán perseguidos”
(2 Timoteo 3:12). Nos sentimos sumamente felices de pensar que nuestra integridad ante las pruebas añade
peso a la respuesta al desafío de Satanás de que todas las criaturas inteligentes sirven a Jehová por egoísmo
(Job 1:9-11; 2:3, 4). Nos alegramos de poder participar, aunque sea en pequeña escala, en la vindicación de la
justa soberanía de Jehová (Proverbios 27:11).
w07 1/5 pág. 27 párr. 14 Joven, ve tras metas que honren a Dios
14. ¿Por qué no es el proceder más fácil ir tras metas espirituales?
14 Dar prioridad a metas que honran a Dios es el proceder más sabio, pero de ninguna manera el más fácil.
Por ejemplo, a la hora de decidir a qué vas a dedicarte, quizá tengas que soportar la fuerte presión de parientes,
compañeros y educadores bien intencionados que creen que las claves del éxito y la felicidad son una educación
superior y una profesión bien pagada (Romanos 12:2). Como Timoteo, tendrás que “pelea[r] la excelente pelea
de la fe” a fin de “asirte firmemente de la vida eterna” que Jehová te ofrece (1 Timoteo 6:12; 2 Timoteo 3:12).
w07 15/1 pág. 28 párrs. 8-9 Ayudemos al prójimo a obedecer lo que la Biblia enseña
8, 9. a) ¿Cómo puede usted preparar al estudiante de la Biblia para enfrentarse a los obstáculos y las
pruebas que se le presenten? b) ¿Dónde se encuentran los materiales resistentes al fuego que se
necesitan para edificar una fe fuerte?
8 Cuando la persona comience a obedecer lo que la Biblia enseña, probablemente se le presentarán
obstáculos que pudieran frenar su progreso. El apóstol Pablo dijo: “Todos los que desean vivir con devoción
piadosa en asociación con Cristo Jesús también serán perseguidos” (2 Timoteo 3:12). Pablo comparó esas
dificultades a un fuego que destruye los materiales de menor calidad pero que deja intactos otros más duraderos,
como el oro, la plata y las piedras preciosas (1 Corintios 3:10-13; 1 Pedro 1:6, 7). Pues bien, para que el
estudiante cultive las cualidades que le permitan resistir las pruebas, usted debe ayudarlo edificando con
materiales resistentes al fuego, por decirlo así.
9 El salmista compara “los dichos de Jehová” a “plata refinada en un horno de fundición de tierra, clarificada
siete veces” (Salmo 12:6). En efecto, todos los materiales de calidad que se necesitan para edificar una fe fuerte
se encuentran en la Biblia (Salmo 19:7-11; Proverbios 2:1-6). Y a este respecto, el libro Enseña nos ayuda a usar
las Escrituras con eficacia.
w10 15/11 pág. 16 párr. 17 Joven, ¿qué harás con tu vida?
17. ¿Qué te ayudará a soportar las pruebas de fe después de bautizarte?
17 Seguramente, después de bautizarte estarás muy entusiasmado con tu servicio a Dios. Pero enseguida
vendrán situaciones que pondrán a prueba tu fe y tu aguante (2 Tim. 3:12). No pienses que tienes que
enfrentarte a ellas solo. Pide consejo a tus padres. Busca la ayuda de hermanos maduros. Hazte amigo de
quienes puedan ayudarte a ser fiel. Nunca olvides que Jehová te ama y te dará fuerzas para que puedas resistir
lo que venga (1 Ped. 5:6, 7).
w03 15/7 pág. 11 párr. 6 ¿Tenemos “una actitud de espera”?
6. ¿Qué hemos de hacer para ser santos?
6 Para ser santos hemos de mantenernos limpios en sentido físico, mental, moral y espiritual. ¿Nos estamos
preparando para el “día de Jehová” preservando la santidad que corresponde a quienes portan el nombre divino?
Esto no es fácil hoy día, pues las normas morales del mundo degeneran sin cesar (1 Corintios 7:31; 2 Timoteo
3:13). ¿Percibimos que la brecha entre nuestros valores morales y los del mundo se va ensanchando? Si no es
así, tenemos motivo para preocuparnos. ¿Podría ser que nuestras normas personales, pese a ser más elevadas
que las del mundo, se estén rebajando? Si ese fuera el caso, tomemos medidas definidas para corregir la
situación a fin de agradar a Dios.
w10 15/11 pág. 3 párrs. 1-2 Joven, deja que te guíe la Palabra de Dios
1, 2. a) ¿Qué le ayudó a Pablo a superar sus luchas internas? b) ¿Cómo puedes adquirir sabiduría y
entendimiento?
“CUANDO deseo hacer lo que es correcto, lo que es malo está presente conmigo.” ¿Sabes quién pronunció
estas palabras? Ni más ni menos que el apóstol Pablo. Aunque él amaba muchísimo a Jehová, en ocasiones
tenía que hacer un gran esfuerzo para actuar como debía. ¿Qué sentimientos le producía esa lucha interna?
Él mismo lo indicó al exclamar: “¡Hombre desdichado que soy!” (Rom. 7:21-24). ¿Te pasa a ti lo mismo?
¿A veces te resulta difícil comportarte bien y por eso te sientes frustrado como Pablo? Si así es, ¡ánimo!
Él consiguió superar las dificultades, y tú también puedes.
2 Pablo salió adelante porque se dejó guiar por las “palabras saludables” de la verdad cristiana (2 Tim.
1:13, 14). Así adquirió la sabiduría y el entendimiento que necesitaba para enfrentarse a los problemas y tomar
buenas decisiones. Jehová también puede ayudarte a ti a entender bien las cosas y actuar con sabiduría
(Pro. 4:5). En su Palabra, la Biblia, te ofrece los mejores consejos (léase 2 Timoteo 3:16, 17). Veamos algunos
que te ayudarán a llevarte mejor con tus padres, administrar con cuidado el dinero y comportarte bien incluso
cuando estás solo.
w10 15/4 págs. 4-5 párr. 9 Joven, cultiva el deseo de servir a Jehová
9. ¿Por qué es tan importante leer la Biblia y meditar en ella?
9 Para crecer espiritualmente, debes adoptar la costumbre de leer la Biblia a diario y seguir haciéndolo toda la
vida (Sal. 71:17). ¿Por qué te ayudará a progresar? Porque te permitirá conocer mejor a Jehová. Jesús dijo en
una oración a su Padre: “Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios
verdadero” (Juan 17:3). Y mientras mejor conozcas a Jehová, más real será para ti, y mayor será el cariño que le
tengas (Heb. 11:27). Por eso, cada vez que leas las Escrituras, trata de aprender algo nuevo sobre él.
Pregúntate, por ejemplo: “¿Qué me enseña este pasaje sobre la personalidad de Jehová? ¿Cómo muestra que él
me ama y se preocupa por mí?”. Si meditas en esas preguntas, entenderás mejor la forma de pensar de Dios,
sus sentimientos y lo que espera de ti (léase Proverbios 2:1-5). Igual que el joven Timoteo, te sentirás
“persuadido a creer”, o sea, te convencerás de lo que dice la Biblia, y querrás servir a Jehová de todo corazón
(2 Tim. 3:14).
w03 15/11 pág. 14 párrs. 6-7 Ayudemos al prójimo a aceptar el mensaje del Reino
6, 7. a) ¿Qué significa “persuadir” en la Biblia? b) ¿Qué papel desempeña la persuasión en ayudar al
prójimo a aceptar una enseñanza bíblica?
6 En el libro de Hechos repetidamente se emplean en conexión con Pablo las palabras griegas que transmiten
la idea de persuasión. ¿Qué relación tiene esto con nuestra labor de hacer discípulos?
7 En el idioma original de las Escrituras Griegas Cristianas, “persuadir” significa “prevalecer sobre o ganarse
a”, inducir “un cambio de manera de pensar mediante la influencia de la razón o de consideraciones morales”,
explica el Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento, de Vine. Aún más esclarecedor es un
examen de su significado básico, el cual transmite la idea de confianza. Por consiguiente, si persuadimos a
alguien de que acepte una enseñanza bíblica, nos hemos ganado su confianza, de modo que pone fe en la
veracidad de esa enseñanza. Obviamente, para que crea y actúe en consecuencia no basta con decirle lo que la
Biblia enseña. La persona debe convencerse de que nuestras palabras son ciertas, ya se trate de un niño, un
vecino, un pariente o un compañero de trabajo o de estudios (2 Timoteo 3:14, 15).
w03 1/1 págs. 18-19 párr. 5 ‘Mantengámonos alerta’
5. ¿Cómo podemos reaccionar a la exhortación de Pablo de ‘mantenernos despiertos’?
5 “Manténganse despiertos, estén firmes en la fe”, exhortó Pablo a los corintios (1 Corintios 16:13). Así es, el
que nos mantengamos despiertos se vincula a que estemos firmes en la fe cristiana. ¿Cómo mantenernos
despiertos? Adquiriendo un conocimiento más profundo de la Palabra de Dios (2 Timoteo 3:14, 15). Los buenos
hábitos de estudio personal y la asistencia regular a las reuniones contribuirán a fortalecer nuestra fe. Un aspecto
importante de ella es tener siempre presente el día de Jehová. De modo que haremos bien en repasar de vez en
cuando las pruebas bíblicas de que vivimos cerca del fin de este mundo, pues nos ayudará a no perder de vista
las verdades importantes tocantes al inminente fin. Además, es conveniente prestar atención al desarrollo de los
acontecimientos mundiales que cumplen profecías bíblicas. Un hermano de Alemania escribió: “El ver las noticias
—las guerras, los terremotos, la violencia y la contaminación del planeta— me hace reflexionar en lo cerca que
está el fin”.
w05 1/10 pág. 30 párrs. 14-15 Padres, ¿qué futuro desean para sus hijos?
14, 15. a) Contrariamente a la opinión popular, ¿qué consejo bíblico es oportuno hoy día? b) ¿Qué
preguntas pueden hacerse los jóvenes?
14 Hoy día, la opinión popular es que los jóvenes solo podrán triunfar en la vida si van a la universidad. Pero en
lugar de guiarse por la opinión popular, los cristianos obedecen esta exhortación bíblica: “Cesen de amoldarse a
este sistema de cosas; más bien, transfórmense rehaciendo su mente, para que prueben para ustedes mismos lo
que es la buena y la acepta y la perfecta voluntad de Dios” (Romanos 12:2). ¿Cuál es la voluntad de Dios para
sus siervos, tanto jóvenes como mayores, en esta etapa final del tiempo del fin? Pablo instó a Timoteo: “Mantén
tu juicio en todas las cosas, sufre el mal, haz la obra de evangelizador, efectúa tu ministerio plenamente”.
No cabe duda de que estas palabras son muy oportunas para todos nosotros (2 Timoteo 4:5).
15 En vez de dejarnos atrapar por la actitud materialista del mundo, todos debemos ‘mantener nuestro juicio’,
nuestra orientación espiritual. Si eres joven, pregúntate: “¿Me esfuerzo todo lo que puedo por ‘efectuar mi
ministerio’, por ser un ministro capacitado de la Palabra de Dios? ¿Qué planes tengo para efectuar mi ministerio
‘plenamente’? ¿He pensado en hacer del servicio de tiempo completo la carrera de mi vida?”. Son preguntas
difíciles de contestar, sobre todo cuando ves a otros jóvenes yendo en pos de metas egoístas, “buscando cosas
grandes” que en su opinión les garantizarán un brillante porvenir (Jeremías 45:5). Esto subraya la necesidad de
que, desde la infancia, los padres proporcionen a sus hijos la clase de ambiente y formación que favorezca su
desarrollo espiritual (Proverbios 22:6; Eclesiastés 12:1; 2 Timoteo 3:14, 15).
w08 15/9 pág. 31 Puntos sobresalientes de las cartas a los Tesalonicenses y a Timoteo
Lecciones para nosotros:
2 Timoteo 3:15. La educación bíblica que Timoteo recibió desde la infancia lo llevó a tener fe en Cristo Jesús,
y esa fe ejerció una gran influencia en todo lo que hizo. Es de suma importancia que los padres piensen
seriamente en cómo van a cumplir con la responsabilidad que tienen ante Dios y sus hijos.
w08 15/9 pág. 21 párrs. 5-6 Resistamos “el espíritu del mundo”
5, 6. ¿Qué puede hacer por nosotros el espíritu santo, pero qué se espera que hagamos para recibirlo?
5 La dádiva del espíritu santo no era solo para los cristianos del siglo primero. Hoy también contamos con esa
ayuda. El espíritu de Dios nos puede dar las fuerzas para obrar bien y para estar activos en su servicio (Rom.
12:11; Fili. 4:13). También puede producir en nosotros cualidades como el amor, la benignidad y la bondad, que
son aspectos del “fruto del espíritu” (Gál. 5:22, 23). Claro está, Jehová no obliga a nadie a recibir el espíritu
santo.
6 Sería razonable que todos nos preguntáramos lo que podemos hacer para recibir el espíritu santo. Hay
varias cosas, como bien indica la Biblia. Una muy importante, y simple a la vez, es pedírselo a Dios (léase Lucas
11:13). Otra muy útil es estudiar la Palabra de Dios, inspirada por su espíritu, y poner en práctica sus consejos
(2 Tim. 3:16). Desde luego, no todo el que lee la Biblia sin más recibe el espíritu de Dios. Pero cuando un
cristiano sincero la estudia, logra asimilar los sentimientos y el punto de vista que se reflejan en ella. Otro factor
fundamental es que aceptemos a Jesús como representante nombrado por Jehová y como aquel mediante el que
Dios envía su espíritu (Col. 2:6). De modo que tenemos que seguir el ejemplo de Jesús y adaptar nuestra vida a
sus enseñanzas (1 Ped. 2:21). Cuanto más nos esforcemos por ser como Cristo, más espíritu santo recibiremos.
w08 15/4 pág. 11 párrs. 16-17 Busquemos la guía de Dios en todo lo que hagamos
16 La fuente más sobresaliente de guía divina es la Palabra inspirada de Dios, la Biblia (léase 2 Timoteo
3:16, 17). Si queremos sacar el máximo provecho de ella, no debemos esperar a que surja una dificultad seria
para buscar ayuda en sus páginas. Más bien, debemos habituarnos a leerla todos los días (Sal. 1:1-3). Así
conoceremos mejor sus consejos inspirados. Pensaremos igual que Dios y estaremos listos para enfrentar
cualquier problema, aunque sea inesperado.
17 Pero además, es fundamental que meditemos en lo que leamos en la Biblia y que oremos al respecto.
Cuando reflexionamos en los pasajes bíblicos, extraemos lecciones que luego podemos poner en práctica en
situaciones concretas (1 Tim. 4:15). Si surge una dificultad grave, oremos a Jehová para pedirle que nos guíe.
Su espíritu nos ayudará a recordar principios útiles que hayamos leído en la Biblia o en nuestras publicaciones
(léase Salmo 25:4, 5).
w10 15/3 págs. 13-14 párrs. 16-17 Bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del espíritu santo
16, 17. ¿Qué implica bautizarse en el nombre del espíritu santo?
16 ¿Qué significa bautizarse en el nombre del espíritu santo? Ya dijimos antes que quienes escucharon a
Pedro el día de Pentecostés sabían de la existencia del espíritu santo. De hecho, fueron testigos oculares de que
Jehová seguía utilizándolo, pues vieron cómo el apóstol y los demás discípulos “se llenaron de espíritu santo y
comenzaron a hablar en lenguas diferentes” (Hech. 2:4, 8). Hay quienes afirman que la expresión “en el nombre
del [...] espíritu santo” da a entender que el espíritu es una persona, pero ¿tiene base sólida este razonamiento?
No. Por ejemplo, muchas veces decimos que algo se hace “en el nombre de la ley” sin dar a entender por ello
que la ley sea una persona. Eso mismo ocurre con el espíritu santo. Todo el que se bautiza en su nombre
entiende que no es una persona, sino la fuerza activa de Dios, y reconoce el papel que desempeña en el
propósito divino.
17 Lo que sabemos acerca del espíritu proviene de nuestro estudio de la Biblia. Por ejemplo, hemos aprendido
que Dios lo utilizó para inspirar las Escrituras (2 Tim. 3:16). Al progresar en la verdad, también comprendimos
mejor la garantía de Jesús de que “el Padre en el cielo [dará] espíritu santo a los que le piden”, incluidos nosotros
(Luc. 11:13). Y de seguro hemos percibido el efecto que produce en nuestra vida la fuerza activa de Dios. ¿Qué
hay si usted todavía no se ha bautizado en el nombre del espíritu santo? Entonces recuerde que si lo hace, verá
cumplirse la garantía de Jesús: recibirá esta poderosa fuerza y disfrutará de grandes bendiciones.
w11 1/1 pág. 17 ¿Por qué aprender acerca de Dios?
¿Quién es el autor de la Biblia?
La Biblia se compone de 66 libros escritos por unos 40 hombres. Los cinco primeros los escribió Moisés hace
tres mil quinientos años, mientras que el último fue escrito hace mil novecientos años por el apóstol Juan.
Ninguno de aquellos hombres escribió sus propias ideas, sino las de Dios. Por tanto, el autor de la Biblia es Dios.
(Lea 2 Timoteo 3:16 y 2 Pedro 1:21.)
¿Por qué podemos estar seguros de que la Biblia viene de Dios? Porque predice el futuro con total exactitud,
algo imposible para el ser humano (Isaías 46:9, 10). Por otro lado, en cada una de sus páginas está reflejada la
maravillosa personalidad de Dios. Y además, tiene el poder de cambiar por completo la vida de la gente. Por
estas razones, millones de personas están convencidas de que Dios es el autor de la Biblia. (Lea Josué 23:14 y
1 Tesalonicenses 2:13.)
Capítulo 4.
w08 15/1 pág. 14 párr. 7 Los que están “correctamente dispuestos para vida eterna” responden al
mensaje
7. ¿Por qué no debemos juzgar a las personas a quienes predicamos?
7 Jehová ha nombrado Juez a Jesús, de modo que ninguno de nosotros tiene el derecho de juzgar a nadie.
Los seres humanos basamos nuestros juicios en la ‘apariencia de las cosas a nuestros ojos’ y en ‘lo que oyen
nuestros oídos’, mientras que Jesús puede leer los pensamientos y ver lo que hay en lo más hondo del corazón
(Isa. 11:1-5; 2 Tim. 4:1).
w08 15/10 págs. 9-10 párr. 11 Los ojos de Jehová velan por nosotros
11. ¿Qué papel desempeña Cristo, y cómo refleja en su trato con nosotros la actitud de su Padre?
11 Jesús, al igual que Jehová, no es un policía celestial. Él nos examina con los ojos del amor. Uno de sus
títulos es el de “Padre Eterno”, lo que nos recuerda el papel que desempeñará cuando conceda vida eterna a
todos los que pongan fe en él (Isa. 9:6). Por otra parte, como Cabeza de la congregación, puede mover a
cristianos maduros y serviciales, en especial a los ancianos, a animar y consolar a los hermanos cuando sea
necesario (1 Tes. 5:14; 2 Tim. 4:1, 2).
w06 1/1 pág. 28 párr. 15 Buscar la justicia nos protege
15. ¿Cómo podemos asegurarnos de que no estamos olvidando a Jehová?
15 ¿Pudiera sucedernos algo parecido a nosotros? Sí, si nos equivocamos al fijar nuestras prioridades. Pero si
buscamos primero la justicia de Dios, la adoración pura será primordial en nuestra vida. Como exhortó Pablo,
“[compraremos] todo el tiempo oportuno que queda” y efectuaremos nuestro ministerio con un sentido de
urgencia (Colosenses 4:5; 2 Timoteo 4:2). Por otro lado, si diéramos más importancia al descanso y la búsqueda
de diversiones que a la asistencia a las reuniones y el servicio del campo, entonces podríamos olvidar a Jehová
en el sentido de que lo desplazaríamos a un lugar secundario en nuestra vida. Pablo dijo que en los últimos días
los hombres serían “amadores de placeres más bien que amadores de Dios” (2 Timoteo 3:4). El cristiano sincero
se hace constantemente un examen de conciencia para asegurarse de que tal actitud no ha influido en él
(2 Corintios 13:5).
w02 15/2 pág. 25 párrs. 5-6 Maestros de la Palabra de Dios completamente equipados
5, 6. ¿Qué efecto tienen en los cristianos verdaderos las Santas Escrituras?
5 En primer lugar, ¿cómo nos convierte la Palabra de Dios en ministros capacitados? Pablo escribió: “Toda
Escritura es inspirada de Dios y provechosa para enseñar, para censurar, para rectificar las cosas, para
disciplinar en justicia, para que el hombre de Dios sea enteramente competente y esté completamente
equipado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16, 17). Así pues, las Santas Escrituras pueden hacer que ‘seamos
enteramente competentes y estemos completamente equipados’ para efectuar la “buena obra” de enseñar al
prójimo la Palabra de Dios. Entonces, ¿y los adeptos de las iglesias de la cristiandad? Ellos también tienen la
Biblia. ¿Cómo es que un mismo libro capacita a unas personas para que sean ministros y a otras no? La clave
radica en nuestra actitud hacia ella.
6 Lamentablemente, muchos de los que asisten a la iglesia no aceptan el mensaje bíblico “como lo que
verdaderamente es, como palabra de Dios” (1 Tesalonicenses 2:13). La cristiandad se ha labrado un historial
vergonzoso al respecto. Tras años de estudio en instituciones teológicas, ¿son los miembros del clero maestros
capacitados de la Palabra de Dios? Ni mucho menos. Algunos estudiantes tienen fe en la Biblia cuando entran en
el seminario, pero al graduarse se declaran escépticos. A partir de entonces, en vez de predicar la Palabra de
Dios, en la que muchos de ellos ya no creen, encauzan su ministerio en otras direcciones: toman partido en
contiendas políticas, promueven el llamado evangelio social o impregnan sus sermones con las filosofías de este
mundo (2 Timoteo 4:3). En cambio, los cristianos auténticos siguen el ejemplo de Jesucristo.
w10 15/5 págs. 24-25 párrs. 4-5 Varones, siembren con miras al espíritu y háganse disponibles para servir
4, 5. a) ¿Qué funciones deben esforzarse por alcanzar los varones bautizados? b) ¿Cómo se demuestra el
deseo de asumir responsabilidades?
4 Ningún hombre se convierte en superintendente de forma automática. Tiene que trabajar con empeño para
alcanzar esta “obra excelente” (1 Tim. 3:1). Y eso incluye atender con verdadero interés las necesidades de sus
hermanos (léase Isaías 32:1, 2). En vez de actuar movido por ambiciones o intenciones ocultas, su único deseo
es ayudar.
5 Quien aspira a ser superintendente o siervo ministerial tiene que esforzarse por llenar las condiciones que
establece la Biblia (1 Tim. 3:1-10, 12, 13; Tito 1:5-9). Todo varón bautizado debería preguntarse: “¿Participo
plenamente en la predicación, y ayudo a otros hermanos a hacer lo mismo? ¿Me preocupo por el bienestar de los
demás y procuro fortalecerlos? ¿Se me conoce por ser un buen estudiante de la Palabra de Dios? ¿Trato de
mejorar la calidad de mis comentarios? ¿Realizo con entusiasmo las labores que me confían los ancianos?”
(2 Tim. 4:5). Sin duda, son preguntas dignas de examinarse.
w00 1/7 pág. 18 párr. 18 Sembremos las semillas de la verdad del Reino
18. ¿Cómo podemos prestar constante atención a nuestro ministerio, y por qué deberíamos hacerlo?
18 Aprovechemos toda oportunidad apropiada para sembrar profusamente las semillas de la verdad del Reino.
No olvidemos nunca que, si bien somos nosotros quienes las plantamos y regamos, es Jehová quien las hace
crecer (1 Corintios 3:6, 7). No obstante, igual que Jesús y los ángeles realizan la labor que les corresponde,
Jehová espera que nosotros efectuemos nuestro ministerio plenamente (2 Timoteo 4:5). Prestemos constante
atención a nuestra enseñanza, a nuestra actitud y a nuestro entusiasmo en el ministerio. ¿Por qué? Pablo
contesta: “Haciendo esto te salvarás a ti mismo y también a los que te escuchan” (1 Timoteo 4:16).
w08 15/5 pág. 25 párrs. 20-21 Siga el ejemplo de Pablo y progresará espiritualmente
20, 21. ¿Qué nos ayudará a correr la carrera por la vida y a alcanzar la meta?
20 La vida del cristiano se puede comparar a una carrera de larga distancia. De ahí que Pablo escribiera: “He
corrido la carrera hasta terminarla, he observado la fe. De este tiempo en adelante me está reservada la corona
de la justicia, que el Señor, el justo juez, me dará como galardón en aquel día; sin embargo, no solo a mí, sino
también a todos los que han amado su manifestación” (2 Tim. 4:7, 8).
21 Seguir el ejemplo de Pablo nos ayudará a correr la carrera por la vida eterna y a alcanzar la meta (Heb.
12:1). Sin falta, pues, sigamos progresando espiritualmente teniendo un buen programa de estudio personal,
cultivando profundo amor por los demás y siendo humildes.
w12 15/3 pág. 17 párr. 11 Mantengamos nuestro sentido de urgencia
11. ¿Qué ha llevado a algunos a perder su sentido de urgencia?
11 Las distracciones pueden impedirnos pensar en la importancia que tiene la predicación. El sistema de
Satanás está concebido para mantenernos absortos en intereses personales y asuntos que carecen de
importancia (1 Ped. 5:8; 1 Juan 2:15-17). Algunos que antes daban prioridad al servicio de Jehová han perdido
de vista la urgencia de los tiempos. Eso fue lo que le ocurrió a un cristiano del siglo primero llamado Demas.
Aunque era uno de los colaboradores de Pablo, se dejó distraer por este sistema de cosas alejado de Dios.
En vez de permanecer junto al apóstol para fortalecerlo en un período especialmente difícil, lo abandonó (File.
23, 24; 2 Tim. 4:10).
w08 15/2 pág. 8 párr. 6 Andemos en los caminos de Jehová
6. ¿Cómo mostró Tíquico que era un cristiano confiable?
6 Tíquico, que vivió en el siglo primero, fue un cristiano confiable, un “fiel ministro” (Col. 4:7). Viajó con el
apóstol Pablo desde Grecia hasta Asia Menor, pasando por Macedonia, y quizá llegó con él a Jerusalén (Hech.
20:2-4). Es probable que él haya sido el hermano que ayudó a Tito a distribuir la dádiva a favor de los cristianos
necesitados de Judea (2 Cor. 8:18, 19; 12:18). Cuando Pablo fue encarcelado en Roma por primera vez, le confió
a Tíquico la misión de llevar las cartas para las congregaciones de Éfeso y Colosas (Efe. 6:21, 22; Col. 4:8, 9).
Y durante su segundo encarcelamiento en Roma, lo envió a Éfeso (2 Tim. 4:12). Si nosotros somos tan
confiables como él, también disfrutaremos de muchos privilegios en el servicio de Jehová.
w08 15/9 pág. 31 Puntos sobresalientes de las cartas a los Tesalonicenses y a Timoteo
Respuestas a preguntas bíblicas:
2 Timoteo 4:13. ¿Qué eran “los pergaminos”? El pergamino era un tipo de piel preparado para que se
escribiera sobre él. Es posible que Pablo estuviera pidiendo que le llevaran porciones de las Escrituras Hebreas
para estudiarlas mientras se hallaba encarcelado en Roma. Tal vez algunos de los rollos que pidió fueran de
papiro, pero otros eran de pergamino.
w08 15/5 pág. 22 párr. 6 Siga el ejemplo de Pablo y progresará espiritualmente
6. Cuando Pablo se enfrentó a dificultades, ¿qué le ayudó a permanecer espiritualmente fuerte?
6 Cuando afrontó dificultades, Pablo continuó examinando las Escrituras y obteniendo fortaleza de su mensaje
inspirado (Heb. 4:12). Hasta cuando estuvo preso en Roma justo antes de su ejecución, le pidió a Timoteo que le
trajera “los rollos” y “los pergaminos” (2 Tim. 4:13). Aquellos documentos probablemente eran porciones de las
Escrituras Hebreas que Pablo utilizó para efectuar su minucioso estudio personal. El conocimiento bíblico que
adquirió gracias a su costumbre de estudiar la Biblia fue esencial para que permaneciera firme.
w02 15/2 pág. 19 párrs. 5-6 Cómo sobrellevar “una espina en la carne”
5, 6. a) ¿Cómo enseñó Jehová a Pablo que el poder divino ‘se perfecciona en la debilidad’? b) ¿Cómo
demostró el caso de Pablo que Satanás es un mentiroso?
5 La bondad inmerecida de Jehová es suficiente en otro sentido. El poder divino nos da ayuda de sobra para
soportar las pruebas (Efesios 3:20). Jehová le dijo a Pablo que Su poder ‘se perfecciona en la debilidad’.
¿Cómo? Él le suministró amorosamente las fuerzas que necesitaba para sobrellevar la prueba. A su vez, el
aguante de Pablo y su confianza absoluta en Jehová revelaron a todo el mundo que el poder divino triunfaba en
el caso de este hombre débil y pecador. Pensemos en el efecto que tuvo en el Diablo, quien afirma que los seres
humanos solo sirven a Dios cuando llevan una vida cómoda y sin complicaciones. La integridad de Pablo fue
como una bofetada en el rostro de este calumniador.
6 Pablo, que había sido un antiguo aliado de Satanás en su lucha contra Dios, un perseguidor insolente de los
cristianos, un fariseo celoso que, seguramente, en un tiempo disfrutó de muchas comodidades por formar parte
de una clase privilegiada, ahora servía a Jehová y a Cristo como “el más pequeño de los apóstoles” (1 Corintios
15:9). Como tal, se sometía con humildad a la autoridad del cuerpo gobernante cristiano del siglo primero.
Y aguantaba fielmente pese a tener una espina en la carne. Para gran frustración de Satanás, las pruebas
no hacían menguar el fervor de Pablo, quien nunca perdió de vista la esperanza de formar parte del Reino
celestial de Cristo (2 Timoteo 2:12; 4:18). Ninguna espina, por dolorosa que fuera, enfriaría su celo. Que el
nuestro también continúe fuerte. Al apoyarnos durante las pruebas, Jehová nos concede el privilegio de ayudarle
a demostrar que el Diablo es un mentiroso, y de ese modo nos dignifica (Proverbios 27:11).
w07 15/7 pág. 30 párrs. 16-17 Esperemos con aguante el día de Jehová
16, 17. a) ¿Por qué no podemos librarnos por completo de las preocupaciones? b) ¿Qué sentiremos si
aplicamos las palabras de Filipenses 4:6, 7?
16 Pablo escribió: “No se inquieten por cosa alguna, sino que en todo, por oración y ruego junto con acción de
gracias, dense a conocer sus peticiones a Dios; y la paz de Dios que supera a todo pensamiento guardará sus
corazones y sus facultades mentales mediante Cristo Jesús” (Filipenses 4:6, 7). Está claro que, como
descendientes imperfectos de Adán, no podemos librarnos por completo de las preocupaciones (Romanos 5:12).
Por ejemplo, para los fieles Isaac y Rebeca, las mujeres hititas con las que se casó su hijo Esaú “fueron una
fuente de amargura de espíritu” (Génesis 26:34, 35). Cristianos como Timoteo y Trófimo debieron de
preocuparse por la enfermedad que padecían (1 Timoteo 5:23; 2 Timoteo 4:20). Pablo sintió inquietud por sus
hermanos en la fe (2 Corintios 11:28). Pero el “Oidor de la oración” siempre está dispuesto a escuchar a quienes
lo aman (Salmo 65:2).
17 Mientras esperamos el día de Jehová, contamos con el respaldo y el consuelo del “Dios de la paz”
(Filipenses 4:9). Él es “misericordioso y benévolo”, está “listo para perdonar” y “se acuerda de que somos polvo”
(Éxodo 34:6; Salmo 86:5; 103:13, 14). Por consiguiente, ‘démosle a conocer nuestras peticiones’ y sentiremos “la
paz de Dios”: una tranquilidad que los seres humanos no alcanzamos a comprender.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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