domingo, 6 de octubre de 2013

puntos sobresalientes efesios 1 a 6

Para el repaso oral: de la Escuela del Ministerio Teocrático de Septiembre y Octubre de 2013
7ª Pregunta.-
¿Qué hay que hacer para “observar la unidad del espíritu”? (Efes. 4:3.)
[7 de oct., w12 15/7 pág. 28 párr. 7.]
¿Qué hay que hacer para “observar la unidad del espíritu”? (Efes. 4:3.) [7 de oct., w12 15/7 pág. 28 párr. 7.]
w12 15/7 pág. 28 párr. 7 Jehová reúne a su familia
7 Sobre la base del sacrificio redentor de Cristo, Jehová ha declarado justos como hijos a sus ungidos y justos
como amigos a las otras ovejas. Sin embargo, mientras cualquiera de nosotros siga vivo en la Tierra en este
sistema de cosas, sin duda surgirán diferencias personales (Rom. 5:9; Sant. 2:23). De otro modo no hubiera sido
necesario el consejo inspirado de que los cristianos sigan “soportándose unos a otros”. ¿Cómo alcanzamos,
pues, la unidad con nuestros hermanos en la fe? Necesitamos cultivar “completa humildad mental y apacibilidad”.
Además, Pablo nos anima a hacer todo lo posible “por observar la unidad del espíritu en el vínculo unidor de la
paz” (léase Efesios 4:1-3). Para aplicar este consejo hay que dejarse guiar por el espíritu de Dios y permitir que
produzca su fruto en nosotros. En contraste con las divisivas obras de la carne, el fruto del espíritu lima cualquier
desavenencia que pueda surgir.
Capítulo 1
it-1 pág. 479 Cielo
¿Cómo pueden personas que están en “lugares celestiales” seguir viviendo en la Tierra?
En su carta a los Efesios, el apóstol Pablo habla de los cristianos que en aquel entonces vivían en la Tierra
como si ya disfrutasen de una posición celestial, levantados y “[sentados] juntos en los lugares celestiales en
unión con Cristo Jesús”. (Efesios 1:3; 2:6.) El contexto muestra que así es como Dios ve a los cristianos ungidos
debido a que los ha ‘asignado como herederos’ con su Hijo en la heredad celestial. Estando aún en la Tierra, han
sido ensalzados o ‘levantados’ por medio de tal asignación. (Ef 1:11, 18-20; 2:4-7, 22.)
w08 15/8 pág. 27 Puntos sobresalientes de las cartas a los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses y a los
Colosenses
Respuestas a preguntas bíblicas:
Efesios 1:4-7. ¿En qué sentido predeterminó Dios a los cristianos ungidos mucho antes de que
nacieran? En el sentido de que determinó de antemano que existiría esa colectividad, aunque no determinó
quiénes serían sus integrantes. Lo hizo antes de que llegara a existir el mundo de la humanidad pecadora.
En efecto, antes de que fuera concebido el primer ser humano pecador, Jehová dio la profecía de Génesis 3:15,
que daba a entender su propósito de que algunos seguidores de Cristo reinaran con él en el cielo (Gál. 3:16, 29).
g 8/06 pág. 11 El verdadero valor de la sangre
La Biblia explica más a fondo por qué es tan sagrada la sangre. La vida humana que Jesucristo entregó por la
humanidad, la sangre que él derramó, es esencial para la esperanza cristiana. Gracias a esa sangre existe el
perdón de los pecados y la esperanza de vida eterna. Por tanto, al abstenerse de sangre, el cristiano está
demostrando su fe en que solo la sangre derramada de Jesucristo puede redimirlo y realmente salvarle la vida
(Efesios 1:7).
w97 1/1 págs. 28-29 Aborrezcamos lo que es inicuo
¿Qué pasa si un cristiano adulto bautizado abusa sexualmente de un niño? ¿Es el pecador tan malvado que
Jehová no lo perdonará nunca? No necesariamente. Jesús dijo que ‘la blasfemia contra el espíritu santo’ era
imperdonable. Y Pablo dijo que no queda sacrificio por los pecados del que practica voluntariosamente el pecado
a pesar de conocer la verdad. (Lucas 12:10; Hebreos 10:26, 27.) Pero la Biblia no dice en ningún lugar que
no pueda perdonarse a un cristiano adulto que abuse sexualmente de un niño, se trate de incesto o no. En
efecto, se pueden lavar sus pecados si se arrepiente con sinceridad desde el corazón y cambia su conducta, si
bien tal vez tenga que seguir peleando contra los impulsos carnales impropios que fomentó. (Efesios 1:7.) Y
quizá haya consecuencias que no pueda evitar.
Dependiendo de la ley del país donde viva, es probable que lo encarcelen o que el Estado le imponga otras
sanciones. La congregación no lo protegerá de estas consecuencias. Además, ese hombre ha demostrado una
seria debilidad que en lo sucesivo tendrá que tomarse en cuenta. Si parece estar arrepentido, se le animará a
progresar espiritualmente, a salir al servicio del campo e incluso a participar en la Escuela del Ministerio
Teocrático y tener asignaciones que no impliquen enseñanza en la Reunión de Servicio. Eso no quiere decir, sin
embargo, que llenará los requisitos para ocupar una posición de responsabilidad en la congregación. ¿Cuáles
son las razones bíblicas para ello?
w12 15/7 págs. 27-28 párr. 3 Jehová reúne a su familia
3. ¿Qué es la administración de Dios mencionada en Efesios 1:10, y cuándo comenzó su primera fase?
3 Los actos de Jehová siempre están en armonía con su propósito. Por lo tanto, “al límite cabal de los tiempos
señalados”, Dios puso en marcha “una administración”, es decir, un programa que tiene como objetivo unificar a
todas sus criaturas inteligentes (léase Efesios 1:8-10). Dicha administración cumplirá esa meta en dos fases.
En la primera se prepara a la congregación de ungidos para la vida celestial con Jesucristo como su Cabeza
espiritual. Esta fase empezó en el Pentecostés del año 33 de nuestra era, cuando Jehová comenzó a reunir a las
personas que reinarían con Cristo en los cielos (Hech. 2:1-4). Gracias al sacrificio redentor de Cristo, los ungidos
han sido declarados justos y, por tanto, dignos de vivir para siempre. Por eso, reconocen gustosos que han sido
adoptados como “hijos de Dios” (Rom. 3:23, 24; 5:1; 8:15-17).
w03 15/6 págs. 17-18 párr. 2 Busquemos el lado bueno de las personas
2. a) ¿En qué se basa Jehová para actuar bondadosamente? b) ¿En qué se fija Jehová al observar
nuestra respuesta a su bondad?
2 ¿En qué se basa Jehová para actuar bondadosamente? Pues bien, desde la caída de Adán, no ha dejado de
centrarse en las virtudes de las personas (Salmo 130:3, 4). Se propone restablecer el Paraíso, para beneficio de
la humanidad obediente (Efesios 1:9, 10). Además, nos muestra bondad inmerecida al brindarnos la esperanza
de que la Descendencia prometida nos libere del pecado y la imperfección (Génesis 3:15; Romanos 5:12, 15). Al
haber aceptado el rescate, Jehová ha preparado el camino para que el hombre recupere con el tiempo la
perfección. Ahora nos observa para ver, entre otras cosas, nuestra respuesta a su generosidad (1 Juan 3:16). En
efecto, se fija en todas las acciones con que demostramos gratitud por su bondad. Como indicó el apóstol Pablo,
“Dios no es injusto para olvidar la obra de ustedes y el amor que mostraron para con su nombre” (Hebreos 6:10).
w06 15/2 pág. 17 párr. 7 Dios realiza su propósito mediante una administración
7. ¿Qué propósito reveló Jehová mediante el apóstol Pablo?
7 En su carta a los cristianos de Éfeso, el apóstol Pablo da una magnífica explicación de la manera como
Jehová dirige los asuntos para llevar a cabo su propósito. Él escribió: “Nos dio a conocer el secreto sagrado de
su voluntad. Es según su beneplácito que él se propuso en sí mismo para una administración al límite cabal de
los tiempos señalados, a saber: reunir todas las cosas de nuevo en el Cristo, las cosas en los cielos y las cosas
en la tierra” (Efesios 1:9, 10). El glorioso propósito de Jehová es producir un universo unido, habitado por
criaturas que se sometan a su soberanía por amor (Revelación 4:11). De este modo, su nombre será santificado,
Satanás quedará como lo que es: un mentiroso, y se hará la voluntad divina “como en el cielo, también sobre la
tierra” (Mateo 6:10).
w06 15/2 págs. 17-18 párr. 8 Dios realiza su propósito mediante una administración
8. ¿Qué significa la palabra traducida por “administración”?
8 Según el “beneplácito” de Jehová, él realizará su propósito mediante “una administración”. Pablo usó aquí
una palabra cuyo significado literal es “administración doméstica”. Esta expresión se refiere a la forma de
manejar los asuntos, y no a un gobierno en sí, como lo es el Reino mesiánico. La extraordinaria manera como
Jehová administraría los asuntos para cumplir su propósito entrañaba un “secreto sagrado” que iría revelándose
poco a poco a lo largo de los siglos (Efesios 1:10; 3:9, notas).
w12 15/7 págs. 27-28 párrs. 3-5 Jehová reúne a su familia
3. ¿Qué es la administración de Dios mencionada en Efesios 1:10, y cuándo comenzó su primera fase?
4, 5. ¿En qué consiste la segunda fase del programa de la administración mencionada en Efesios 1:10?
3 Los actos de Jehová siempre están en armonía con su propósito. Por lo tanto, “al límite cabal de los tiempos
señalados”, Dios puso en marcha “una administración”, es decir, un programa que tiene como objetivo unificar a
todas sus criaturas inteligentes (léase Efesios 1:8-10). Dicha administración cumplirá esa meta en dos fases.
En la primera se prepara a la congregación de ungidos para la vida celestial con Jesucristo como su Cabeza
espiritual. Esta fase empezó en el Pentecostés del año 33 de nuestra era, cuando Jehová comenzó a reunir a las
personas que reinarían con Cristo en los cielos (Hech. 2:1-4). Gracias al sacrificio redentor de Cristo, los ungidos
han sido declarados justos y, por tanto, dignos de vivir para siempre. Por eso, reconocen gustosos que han sido
adoptados como “hijos de Dios” (Rom. 3:23, 24; 5:1; 8:15-17).
4 En la segunda fase se prepara a los que vivirán en el Paraíso terrestre como súbditos del Reino mesiánico
de Cristo. La parte inicial de ese grupo la compone la “gran muchedumbre” (Rev. 7:9, 13-17; 21:1-5). Y durante el
Reinado Milenario se les unirán miles de millones de resucitados (Rev. 20:12, 13). ¡Qué magnífica oportunidad
nos brindará la resurrección para demostrar aún más nuestra unidad! Al final de los mil años, “las cosas en la
tierra” serán sometidas a una prueba final, y los que permanezcan fieles serán adoptados como “hijos de Dios”
que habitarán este planeta (Rom. 8:21; Rev. 20:7, 8).
5 Hoy día están avanzando las dos fases: la celestial y la terrestre. Pero ¿cómo podemos colaborar
personalmente con la administración de Dios?
it-2 págs. 1191-1192 Verdad
El cristianismo es “el camino de la verdad” (2Pe 2:2), y los que ayudan a otros a adelantar los intereses del
cristianismo se convierten en “colaboradores en la verdad”. (3Jn 8.) El conjunto de enseñanzas cristianas, que
más tarde formó parte de la Palabra escrita de Dios, es “la verdad” o “la verdad de las buenas nuevas”. Adherirse
a esta verdad, ‘andar’ en ella, es esencial para que una persona consiga la salvación. (Ro 2:8; 2Co 4:2; Ef 1:13;
1Ti 2:4; 2Ti 4:4; Tit 1:1, 14; Heb 10:26; 2Jn 1-4; 3Jn 3, 4.) En el caso de los que se comportan de modo correcto,
la verdad —la conformidad de sus caminos a la Palabra de Dios y los mismos resultados de su proceder— da
testimonio de que son ejemplos dignos de imitar. (3Jn 11, 12.) Por otro lado, una persona que se aparta de las
enseñanzas fundamentales del cristianismo, sea por comportarse de manera impropia o por abogar a favor de
una doctrina falsa, ya no está “andando” en la verdad. Esta era la situación de los que insistían en que la
circuncisión era necesaria para conseguir la salvación. Su enseñanza era contraria a la verdad cristiana, y los
que la aceptaban dejaban de obedecer la verdad o de andar en ella. (Gál 2:3-5; 5:2-7.) De manera similar,
cuando el apóstol Pedro, por su manera de actuar, hizo una distinción impropia entre los judíos y los no judíos, el
apóstol Pablo le corrigió por no ‘andar’ en armonía con “la verdad de las buenas nuevas”. (Gál 2:14.)
w07 1/1 pág. 31 Preguntas de los lectores
Con respecto al momento en que se realiza la etapa inicial del sellado, el apóstol Pablo explicó en una carta
dirigida a cristianos ungidos: “Ustedes también esperaron en él después que oyeron la palabra de la verdad, las
buenas nuevas acerca de su salvación. Por medio de él también, después que ustedes creyeron, fueron sellados
con el espíritu santo prometido” (Efesios 1:13, 14). En la Biblia se encuentran muchos casos de cristianos del
siglo primero que efectivamente fueron sellados poco después de oír las buenas nuevas y hacerse creyentes
(Hechos 8:15-17; 10:44). Dicho sellado demostraba que contaban con la aprobación de Dios, pero
no garantizaba que esta fuera definitiva. ¿Por qué no?
Pablo dijo que los cristianos ungidos son “sellados para un día de liberación” (Efesios 4:30). Estas palabras
dan a entender que tras esa primera etapa del sellado transcurre cierto período de tiempo, que pueden ser
muchos años. Así pues, los ungidos tienen que mantener su fidelidad desde el día en que son sellados con
espíritu santo hasta el ‘día en que se los libera’ de su cuerpo humano, en otras palabras, hasta la muerte
(Romanos 8:23; Filipenses 1:23; 2 Pedro 1:10). De ahí que solo al final de su vida Pablo pudo afirmar: “He
corrido la carrera hasta terminarla, he observado la fe. De este tiempo en adelante me está reservada la corona
de la justicia” (2 Timoteo 4:6-8). El propio Jesús, dirigiéndose a una congregación de cristianos ungidos, dijo:
“Pruébate fiel hasta la misma muerte, y yo te daré la corona de la vida” (Revelación 2:10; 17:14).
w98 1/1 pág. 7 párr. 7 ¡No abandone la carrera cuya meta es la vida!
7. ¿Cómo pudiera el sistema del que hemos salido ejercer influencia en nuestra forma de correr la carrera
hacia la vida?
7 ¿Vemos lo mismo hoy en día? Pues bien, el panorama no es exactamente el mismo. Sin embargo, los
cristianos han salido de un sistema caracterizado por la ostentación. El mundo hace ofertas muy tentadoras, pero
a cambio impone cargas opresivas. Además, muchos vivimos en países donde se ha generalizado el
escepticismo y un enfoque egoísta de la vida, en el que todos buscan sus propios intereses. Si permitimos que
ese sistema nos influya, la visión de los ‘ojos de nuestro corazón’ podría nublarse con facilidad (Efesios 1:18).
¿Y cómo correremos bien la carrera por la vida, si ya no distinguimos claramente hacia dónde vamos?
w00 1/4 págs. 16-17 párr. 17 Prestemos atención a la palabra profética de Dios
17. ¿Por qué necesitamos la luz espiritual de Dios?
17 La luz física nos permite ver. También hace posible el crecimiento de los cultivos que nos suministran una
gran variedad de alimentos. No podemos subsistir sin la luz física. Pero, ¿qué puede decirse de la luz espiritual?
Esta nos guía y nos muestra el futuro según se predice en la Palabra de Dios, la Biblia (Salmo 119:105). Jehová
Dios amorosamente ‘envía su luz y su verdad’ (Salmo 43:3). Estas son provisiones que debemos agradecer
profundamente. Por lo tanto, hagamos todo lo que esté a nuestro alcance por absorber la luz del “glorioso
conocimiento de Dios” a fin de que este ilumine nuestro corazón figurativo (2 Corintios 4:6; Efesios 1:18).
w11 15/5 págs. 11-12 párrs. 3-4 Familias cristianas, manténganse listas
3, 4. a) ¿Contra qué trampa deben estar en guardia las familias cristianas? b) ¿Qué significa tener el ojo
“sencillo”?
3 Si queremos que nuestra familia esté alerta cuando llegue Cristo, no podemos dejar que nada nos distraiga
del servicio a Jehová; hemos de mantener la guardia bien en alto. El materialismo ha entrampado a un buen
número de familias. De ahí que sea tan oportuno el consejo de Jesús acerca de tener el ojo “sencillo” (léase
Mateo 6:22, 23). Tal como una lámpara nos alumbra el camino y evita que caigamos, así los ojos simbólicos —
“los ojos [del] corazón”— pueden iluminarnos y ayudarnos a andar sin tropiezos por la vida (Efe. 1:18).
4 Para que el ojo literal vea con claridad, debe estar sano y ser capaz de enfocar bien los objetos. Eso mismo
sucede con los ojos del corazón. Tener el ojo sencillo significa concentrarse en alcanzar un solo objetivo. Implica
enfocar la vista en los asuntos espirituales, en vez de vivir únicamente para obtener bienes materiales o para
satisfacer las necesidades físicas de la familia (Mat. 6:33). En otras palabras, debemos estar contentos con lo
que tenemos y poner el servicio sagrado en primer lugar en la vida (Heb. 13:5).
w02 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted? ***
¿Quiénes son los verdaderos santos según la Biblia, y cómo ayudarán a la humanidad?
Todos los antiguos cristianos eran santos verdaderos, constituidos en tales por Dios, no por los hombres
ni ninguna organización (Romanos 1:7). Una vez resucitados a la vida celestial, los santos, junto con Cristo,
bendecirán a los siervos fieles de la Tierra (Efesios 1:18-21).—15/9, páginas 5-7.
w07 1/4 págs. 21-22 párrs. 1-2 Seamos leales a Cristo y a su esclavo fiel
1, 2. a) Según las Escrituras, ¿quién es nuestro Líder? b) ¿Qué indicación hay de que Cristo dirige
activamente la congregación cristiana?
EN CIERTA ocasión, Jesús dijo: “[No] esperen que la gente los trate como líderes, porque yo, el Mesías, soy
su único líder” (Mateo 23:10, Traducción en lenguaje actual). Con estas palabras dejó claro a sus discípulos que
no tendrían en la Tierra ningún líder humano. Su único Líder sería celestial, a saber, el propio Jesucristo, quien
ocupa esta posición por nombramiento divino. En efecto, Jehová “lo levantó de entre los muertos [...] y lo hizo
cabeza sobre todas las cosas en cuanto a la congregación, la cual es su cuerpo” (Efesios 1:20-23).
2 Dado que Cristo es “cabeza sobre todas las cosas” referentes a la congregación, tiene bajo su control todo lo
que ocurre en ella, sin que nada escape a su atención. Observa con mucho cuidado la condición espiritual de
cada una de las comunidades de cristianos, también llamadas congregaciones. Este punto se indica con claridad
en la revelación que recibió el apóstol Juan a finales del siglo primero. En ella, Jesús se dirigió a siete
congregaciones y les envió mensajes donde señaló cinco veces que conocía sus “hechos”, sus virtudes y sus
deficiencias, y les dio ánimo o consejos, según lo necesitaran (Revelación [Apocalipsis] 2:2, 9, 13, 19; 3:1, 8, 15).
Podemos estar seguros de que él conocía igual de bien la condición espiritual de las demás congregaciones,
estuvieran en Asia Menor, Palestina, Siria, Babilonia, Grecia, Italia o cualquier otro lugar (Hechos 1:8). ¿Será
igual en la actualidad?
w09 15/10 pág. 5 párr. 10 “Fulguren con el espíritu”
10. ¿Qué autoridad deben reconocer las “otras ovejas”?
10 Aunque las “otras ovejas” no forman parte del “cuerpo” de Cristo, pueden aprender mucho de esta
comparación (Juan 10:16). Pablo señala que Jehová “sujetó todas las cosas debajo de [los] pies [de Cristo], y lo
hizo cabeza sobre todas las cosas en cuanto a la congregación” (Efe. 1:22). Entre las cosas que Dios ha puesto
bajo la dirección de su Hijo se encuentran estas otras ovejas. Además, este grupo está entre los “bienes” que el
Hijo encargó a su “esclavo fiel y discreto” (Mat. 24:45-47). Por tanto, quienes esperan vivir para siempre en la
Tierra deben reconocer a Jesús como la Cabeza. También deben obedecer al esclavo fiel y discreto, a su Cuerpo
Gobernante y a los hombres que han sido nombrados superintendentes (Heb. 13:7, 17). Todo esto promueve la
unidad de la congregación.
w10 15/9 pág. 22 párr. 7 “Solamente tienen un Líder, [...] el Cristo”
7. ¿Qué medios utiliza Jesús para supervisar la congregación cristiana?
7 Después de resucitar y poco antes de volver junto al Padre, Jesús les dijo a sus discípulos: “Toda autoridad
me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra” (Mat. 28:18). Recibió de parte de Dios el encargo de transmitir el
espíritu santo a sus seguidores para afianzarlos en la verdad (Juan 15:26). Y lo hizo derramándolo sobre ellos en
el Pentecostés del año 33, lo que marcó el comienzo de la congregación cristiana (Hech. 2:33). Además, Jehová
nombró a su Hijo Cabeza de la congregación (léanse Efesios 1:22 y Colosenses 1:13, 18). Desde entonces,
Jesús la dirige desde el cielo valiéndose del espíritu santo y de los ángeles, quienes “fueron sujetados a él”
(1 Ped. 3:22).
w07 1/4 pág. 22 párr. 3 Seamos leales a Cristo y a su esclavo fiel
3. ¿Por qué es adecuado comparar a la congregación con un cuerpo y a Cristo con la cabeza?
3 Después de resucitar, y poco antes de ascender al cielo para reunirse con su Padre, Jesús dijo a sus
discípulos: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra”. Y añadió: “¡Miren!, estoy con ustedes
todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas” (Mateo 28:18-20). Estaría con ellos al seguir
dirigiéndolos activamente como Cabeza. En sus cartas a los cristianos de Éfeso y Colosas, el apóstol Pablo
comparó la congregación cristiana con un “cuerpo” que tiene a Cristo por Cabeza (Efesios 1:22, 23; Colosenses
1:18). Esta metáfora “no solo indica la unión vital con la Cabeza, sino también que la voluntad de la Cabeza se
lleva a cabo a través de los miembros, que son Sus instrumentos” (The Cambridge Bible for Schools and
Colleges). Ahora bien, desde que Cristo recibió el poder del Reino en 1914, ¿a qué colectividad ha utilizado como
instrumento? (Daniel 7:13, 14.)
Capítulo 2
re cap. 40 pág. 290 párr. 14 Se le aplasta la cabeza a la Serpiente
14. a) ¿Qué declaración añade Juan acerca de “los demás de los muertos”? b) ¿Cómo arrojan luz sobre la
expresión ‘llegar a vivir’ unas declaraciones del apóstol Pablo?
Los demás de los muertos
14 Pero ¿a quiénes juzgarán estos reyes si, según la información que introduce aquí Juan, “(los demás de los
muertos no llegaron a vivir sino hasta que se terminaron los mil años)”? (Revelación 20:5a.) De nuevo, la
expresión “llegaron a vivir” tiene que entenderse en armonía con el contexto. Esta expresión puede tener
diversos significados en diversas circunstancias. Por ejemplo, Pablo dijo lo siguiente sobre sus compañeros
cristianos ungidos: “A ustedes Dios los vivificó aunque estaban muertos en sus ofensas y pecados”. (Efesios
2:1.) Sí, los cristianos ungidos por espíritu fueron ‘vivificados’, hasta en el primer siglo, cuando se les declaró
justos sobre la base de su fe en el sacrificio de Jesús. (Romanos 3:23, 24.)
w98 1/9 págs. 12-13 párr. 19 Seguridad dentro de la organización de Dios
19. a) ¿Quién es el primer responsable de que se arraigue en el corazón del cristiano un modo de pensar
erróneo? b) ¿Cómo puede el cristiano superar el modo de pensar erróneo?
19 ¿A quién podemos culpar si notamos que se arraiga en nuestro corazón un modo erróneo de pensar? ¿A
Satanás? En cierta medida sí. Él es el “gobernante de la autoridad del aire” de este mundo, en el que tales
actitudes están muy extendidas (Efesios 2:1, 2; Tito 2:12). Pero por regla general el modo erróneo de pensar
hunde sus raíces en nuestra carne imperfecta. Después de prevenirnos contra la amistad del mundo, Santiago
escribió: “¿Se figuran ustedes que la escritura dice en balde: ‘Es con tendencia hacia la envidia con lo que el
espíritu que se ha domiciliado en nosotros sigue anhelando’?” (Santiago 4:5). Todos tenemos una tendencia
innata al mal (Génesis 8:21; Romanos 7:18-20). Pero podemos combatir esta tendencia si admitimos nuestras
debilidades y confiamos en la ayuda de Jehová para superarlas. Santiago dice: “La bondad inmerecida que [Dios]
da es mayor [que nuestra tendencia innata a la envidia]” (Santiago 4:6). Los cristianos fieles no sucumben a las
debilidades de la carne gracias a la ayuda del espíritu santo de Dios, al apoyo de los hermanos cristianos fieles y
al mérito del sacrificio redentor de Jesús (Romanos 7:24, 25). Están seguros en la organización de Dios, y son
amigos de Dios, no del mundo.
w11 15/9 pág. 23 párr. 13 “Corran de tal modo que lo alcancen”
13. ¿Qué nos ayudará a seguir corriendo sin que nos asfixie el “aire” del mundo?
13 Día tras día nos relacionamos con gente que promueve los objetivos, valores y opiniones del mundo (léase
Efesios 2:1, 2). ¿Cuánto impacto tendrán en nosotros? Eso dependerá, en buena medida, de cómo
reaccionemos ante su influencia. Pablo señaló que la forma de pensar mundana es como el “aire” que nos rodea.
Pero es un aire muy tóxico, que ocasiona la muerte espiritual. Por eso, debemos esforzarnos por evitarlo al
máximo. Si no, nos asfixiaremos y nunca llegaremos a la meta. ¿Qué nos ayudará a seguir adelante? No perder
de vista a Jesús, el líder de la carrera (Heb. 12:2). Otro excelente ejemplo es el de Pablo, quien se incluyó entre
los participantes de esta prueba y, de hecho, animó a sus hermanos a imitarlo (1 Cor. 11:1; Fili. 3:14).
g 8/10 pág. 21 ¿Quiénes son los demonios?
La moral del “todo vale”. “El mundo entero yace en el poder del inicuo”, dice 1 Juan 5:19. Valiéndose de los
medios de comunicación y de otros canales, Satanás y sus demonios promueven la maliciosa idea de que los
seres humanos deben dar rienda suelta a sus más bajos deseos (Efesios 2:1-3). Por esa razón, el mundo de hoy
está plagado de perversiones sexuales y de todo tipo de inmoralidad. Estas conductas llegan incluso a verse
como normales, mientras que los principios bíblicos se suelen considerar anticuados o intolerantes.
w96 1/2 pág. 25 párr. 13 Confíe en Jehová y en su Palabra
13. ¿Por qué no es fácil que los cristianos jóvenes crezcan con una fe firme en Jehová y en su Palabra?
13 No les resulta fácil a los cristianos jóvenes crecer fuertes en la fe rodeados como están de un mundo inicuo.
Efectivamente, “el mundo entero yace en el poder del inicuo”, Satanás el Diablo. (1 Juan 5:19.) Los jóvenes se
ven amenazados por este malévolo enemigo capaz de hacer que lo malo parezca bueno. La actitud del yo
primero, las ambiciones egoístas, el anhelo de hacer lo que es malo y cruel, la búsqueda excesiva de placeres:
todo ello conforma un patrón de pensamiento común, dominante, que la Biblia llama “el espíritu que ahora opera
en los hijos de la desobediencia”. (Efesios 2:1-3.) Satanás ha fomentado astutamente dicho “espíritu” a través de
los textos escolares, buena parte de la música, los deportes y otros tipos de entretenimiento. Los padres deben
estar alerta para contrarrestar tales influencias y ayudar a sus hijos a crecer confiando en Jehová y en su
Palabra.
w10 15/7 págs. 3-4 párr. 5 ¿Qué revelará el día de Jehová?
5. ¿Qué abarcan los elementos simbólicos?
“Los elementos [...] serán disueltos”
5 ¿Qué son “los elementos” que “serán disueltos”? Los especialistas señalan que el término griego para
“elementos” se refiere a los “fundamentos”, “rudimentos” o “principios elementales”. Un diccionario bíblico agrega:
“Se usaba [para hablar] de las letras del alfabeto” como primeros “elementos del lenguaje” escrito. Por lo tanto,
“los elementos” que menciona Pedro son las cosas básicas que hacen que el mundo tenga características,
actitudes, metas y comportamientos contrarios a la voluntad de Dios. “Los elementos” incluyen “el espíritu del
mundo”, el cual “opera en los hijos de la desobediencia” (1 Cor. 2:12; léase Efesios 2:1-3). Este espíritu también
es llamado “aire”, pues está difundido por todo el mundo controlado por el Diablo. Y consigue que los
pensamientos, planes, conversaciones y acciones de la gente reflejen la mentalidad del “gobernante de la
autoridad del aire”, que no es otro que el orgulloso y desafiante Satanás.
w11 15/12 págs. 15-16 párr. 13 ¿Por qué necesitamos que nos guíe el espíritu de Dios?
13. ¿Qué es el espíritu del mundo, y cuáles son sus efectos?
13 La tercera razón por la que necesitamos la guía del espíritu santo es que evita que nos extravíe el sucio
espíritu que opera en la mayoría de la gente. A las personas del mundo las impulsa una fuerza muy poderosa,
una fuerza que las arrastra a comportarse de un modo diametralmente opuesto al que fomenta el espíritu de
Dios. En vez de conducirlas a adoptar la mentalidad de Cristo, las lleva a pensar y actuar como Satanás, el
gobernante del mundo (léanse Efesios 2:1-3 y Tito 3:3). Todo el que ceda a ese espíritu y practique las obras de
la carne sufrirá graves consecuencias. No heredará el Reino de Dios (Gál. 5:19-21).
w97 15/8 págs. 12-13 párrs. 3-4 ¿Vivimos para el presente, o para un futuro eterno?
3, 4. a) Según Pedro, ¿a qué peligrosa actitud sucumbirían algunas personas durante los últimos días?
b) ¿Qué tenemos que seguir recordándonos?
3 Hoy día mucha gente tiene una actitud pesimista, de vivir para el momento. (Efesios 2:2.) Ocurre lo que
profetizó el apóstol Pedro, quien dijo que habría “burlones con su burla [...] diciendo: ‘¿Dónde está esa prometida
presencia de él? Pues, desde el día en que nuestros antepasados se durmieron en la muerte, todas las cosas
continúan exactamente como desde el principio de la creación’”. (2 Pedro 3:3, 4.) Si los verdaderos adoradores
de Dios sucumbieran a tal idea, podrían hacerse “inactivos o infructíferos”. (2 Pedro 1:8.) Felizmente, eso no es lo
que les ocurre a la mayoría de los siervos de Dios de la actualidad.
4 No es impropio interesarse por el fin venidero del actual sistema inicuo. Recordemos el interés que
demostraron los propios apóstoles de Jesús: “Señor, ¿estás restaurando el reino a Israel en este tiempo?”. Él
contestó: “No les pertenece a ustedes adquirir el conocimiento de los tiempos o sazones que el Padre ha
colocado en su propia jurisdicción”. (Hechos 1:6, 7.) Esas palabras contenían el mensaje fundamental que había
transmitido en el monte de los Olivos: “No saben en qué día viene su Señor. [...] A una hora que no piensan que
es, viene el Hijo del hombre”. (Mateo 24:42, 44.) Tenemos que seguir recordándonos ese consejo. Puede que a
algunos les tiente esta actitud: “Quizá debería aflojar el paso un poco y tomarme las cosas con más tranquilidad”.
Ese sería un gran error. Veamos el caso de Santiago y Juan, los “Hijos del Trueno”. (Marcos 3:17.)
w98 15/11 pág. 11 párr. 6 Los primeros pasos en nuestro andar con Dios
6. ¿Qué rumbo nos permite tomar el conocimiento exacto de la Biblia?
6 La verdad bíblica es poderosa y nos motiva a hacer cambios en la vida (Hebreos 4:12). Antes de conocer las
Escrituras, solo podíamos andar “conforme al sistema de cosas de este mundo” (Efesios 2:2). Pero el
conocimiento exacto de la Palabra de Dios nos marca un rumbo distinto para que “[andemos] de una manera
digna de Jehová a fin de que le [agrademos] plenamente” (Colosenses 1:10). Es un gozo dar los primeros pasos
en nuestro andar con Jehová, la Persona más magnífica de todo el universo (Lucas 11:28).
w04 1/5 págs. 11-12 párrs. 16-17 Seamos animosos como Jeremías
16, 17. ¿Cuál era el punto de vista de Jeremías sobre las compañías, y cómo podemos seguir su ejemplo?
16 Jeremías indicó otro factor que le ayudó a ser animoso, cuando dijo: “No me he sentado en el grupo íntimo
de los que gastan bromas, para empezar entonces a alborozarme. A causa de tu mano me he sentado
absolutamente solo, porque es con denunciación con lo que me has llenado” (Jeremías 15:17). El profeta prefería
estar solo a que las malas compañías lo corrompieran, y nosotros somos de ese mismo parecer. Nunca
olvidemos la advertencia del apóstol Pablo de que “las malas compañías echan a perder los hábitos útiles”,
incluso las buenas costumbres que nos han acompañado por muchos años (1 Corintios 15:33).
17 Las malas compañías pueden hacer que el espíritu del mundo contamine nuestro modo de pensar
(1 Corintios 2:12; Efesios 2:2; Santiago 4:4). Agucemos, pues, nuestras facultades perceptivas para identificar
cuáles son las compañías perjudiciales y evitémoslas por completo (Hebreos 5:14). Si Pablo viviera en la Tierra
hoy, ¿qué le diría a un cristiano que viera películas de contenido inmoral o violento, o que presenciara deportes
violentos? ¿Qué le aconsejaría a un hermano que buscara en Internet la amistad de completos desconocidos?
¿Qué pensaría de un cristiano que pasara horas y horas entretenido con videojuegos o viendo la televisión, pero
que no tuviera buenos hábitos de estudio personal? (2 Corintios 6:14b; Efesios 5:3-5, 15, 16.)
w05 15/2 págs. 17-18 párrs. 2-3 Protejamos nuestra identidad cristiana
2, 3. ¿Por qué supone un desafío conservar una marcada identidad cristiana?
2 ¿No es verdad que nos deleita ser parte de un pueblo que goza de la aprobación y bendición de Jehová?
Con todo, supone un desafío conservar una marcada identidad cristiana en estos “tiempos críticos, difíciles de
manejar” (2 Timoteo 3:1). Es especialmente así en el caso de los jóvenes criados en familias cristianas. Uno de
ellos admite: “Asistía a las reuniones, pero no tenía ninguna meta espiritual definida y, francamente, tampoco
sentía un deseo claro de servir a Jehová”.
3 Aunque quieren agradar a Dios, algunos jóvenes pudieran desviarse debido a la intensa presión de grupo,
las influencias del mundo y la tendencia al pecado. Y es que cuando soportamos presión, corremos el peligro de
perder gradualmente nuestra identidad cristiana. Por ejemplo, mucha gente piensa que los valores morales
basados en la Biblia están anticuados o no se adaptan a la sociedad actual (1 Pedro 4:4). Hay quien dice que
no es preciso adorar a Dios tal como él manda (Juan 4:24). En la carta a los Efesios, Pablo menciona que el
mundo posee un “espíritu”, es decir, una actitud predominante (Efesios 2:2). Tal espíritu ejerce presión en la
gente para que adopte la mentalidad de una sociedad que no conoce a Jehová.
w06 1/1 págs. 25-26 párr. 6 Buscar la justicia nos protege
6. ¿Por qué era el mundo un lugar peligroso para los primeros cristianos?
6 Cuando los discípulos de Jesús recibieron la comisión de ser testigos suyos “hasta la parte más distante de
la tierra”, se enfrentaron a una difícil situación (Hechos 1:8). El territorio que se les asignó estaba bajo “el poder
del inicuo”, Satanás (1 Juan 5:19). El mundo estaba contagiado del espíritu depravado que él aviva, y los
cristianos se verían expuestos a su influencia contaminante (Efesios 2:2). Para ellos, el mundo era un lugar
peligroso. Solo si buscaban primero la justicia de Dios, podrían mantener intacta su fidelidad. La mayoría así lo
hizo, pero hubo algunos que se desviaron de “la senda de la justicia” (Proverbios 12:28; 2 Timoteo 4:10).
w07 1/10 págs. 17-18 párr. 8 La búsqueda del verdadero propósito de la vida
8. a) ¿Por qué lucha tanta gente por conseguir riquezas y una buena posición social? b) ¿De qué no se
dan cuenta muchas personas?
8 La expresión “la vida de verdad” pudiera transmitirles a muchos una imagen de placeres y lujos, como
cuando se dice: “¡Esto sí que es vida!”. Una revista de noticias asiática señala: “Quienes ven películas o
programas de televisión aprenden a desear lo que ven, a soñar con lo que podrían tener”. Muchas personas solo
viven para conseguir riquezas y una buena posición social, aunque para ello tengan que sacrificar su juventud, su
salud, su familia y sus valores espirituales. Pocos se paran a pensar que esa buena vida que fomentan los
medios de comunicación no es más que un reflejo del “espíritu del mundo”, la forma de pensar que impulsa a la
mayoría de la gente a actuar en contra del propósito de Dios (1 Corintios 2:12; Efesios 2:2). ¡Con razón hay
tantas personas que no se sienten contentas! (Proverbios 18:11; 23:4, 5.)
w08 15/8 pág. 27 Puntos sobresalientes de las cartas a los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses y a los
Colosenses
Respuestas a preguntas bíblicas:
Efesios, 2:2. ¿Por qué se compara al espíritu del mundo con el aire, y por qué se dice que tiene
autoridad? “El espíritu del mundo”, es decir, el espíritu de independencia y desobediencia, es como el aire que
respiramos, pues está en todos lados (1 Cor. 2:12). Se dice que tiene autoridad o poder porque influye en la
gente de forma implacable y casi imperceptible.
w09 15/11 pág. 14 párr. 5 Valoremos nuestro lugar en la congregación
5. ¿Por qué no debemos dejar que se desarrolle en nosotros una actitud independiente?
5 “El espíritu que [...] opera en los hijos de la desobediencia” está tan extendido como el aire que respiramos
(Efe. 2:2). Ese espíritu, o actitud, puede llevarnos a creer que no necesitamos la guía de la organización de
Jehová. A ninguno de nosotros le gustaría ser como Diótrefes, que no recibía “nada [del apóstol Juan] con
respeto” (3 Juan 9, 10). Por eso, no debemos dejar que se desarrolle en nosotros una actitud independiente.
No cuestionemos jamás, ni con palabras ni con obras, el medio que Jehová utiliza para comunicarse con
nosotros hoy día (Núm. 16:1-3). En vez de eso, valoremos el honor de colaborar con el esclavo fiel y
esforcémonos por ser obedientes y sumisos a los hombres que están al frente de la congregación a la que
asistimos (léase Hebreos 13:7, 17).
w12 15/4 pág. 14 párr. 6 Sigamos sirviendo a Jehová con un corazón completo
6. ¿Qué hay que reconocer sobre nuestro deseo de servir a Jehová?
6 Nuestra celosa participación en las actividades cristianas refleja el intenso deseo que tenemos de servir a
Jehová con un corazón completo. Pero hay que reconocer que las fuertes presiones del malvado mundo de
Satanás y nuestra inevitable tendencia al pecado pueden apagar dicho deseo (Jer. 17:9; Efe. 2:2). Por eso, a fin
de cerciorarnos de que no se debilite la determinación que tenemos de servir a Dios, debemos examinar
constantemente nuestro corazón. ¿Cómo?
w01 15/8 pág. 19 párr. 18 Abrahán, un ejemplo de fe
18. ¿Qué relación mantuvo Abrán con los habitantes de Canaán?
18 Abrán no permaneció mucho tiempo en ninguno de aquellos territorios. “Levantó el campamento, y fue
entonces de campamento en campamento hacia el Négueb”, la región semiárida que estaba al sur de las
montañas de Judá (Génesis 12:9). Al no dejar de ir de un lado a otro y ganarse la fama de ser adorador de
Jehová en todos los lugares nuevos a los que llegaba, él y su casa “declararon públicamente que eran extraños y
residentes temporales en la tierra” (Hebreos 11:13). En todo momento rehuyeron el contacto estrecho con sus
vecinos paganos. Del mismo modo, los cristianos no debemos ser “parte del mundo” (Juan 17:16). Somos
amables y corteses con nuestros vecinos y compañeros de trabajo, pero tenemos cuidado de no comportarnos
de una manera que refleje el espíritu del mundo alejado de Dios (Efesios 2:2, 3).
w05 15/2 pág. 13 párr. 6 Orgullosos de ser cristianos
6. ¿Por qué no les resulta fácil a algunos mantener una idea clara de su identidad cristiana?
6 Ha de reconocerse que no siempre resulta fácil mantener una idea clara de nuestra identidad cristiana.
Cierto joven criado en un hogar cristiano recuerda que pasó por una época de debilidad espiritual: “A veces era
como si no supiera por qué era testigo de Jehová. Conocía la verdad desde pequeño, pero en ocasiones me
sentía como si perteneciera a cualquier otra religión convencional”. Hay quienes tal vez se han dejado moldear
por el entretenimiento, los medios de comunicación y la actitud irreverente ante la vida (Efesios 2:2, 3). Puede
que de vez en cuando algunos cristianos abriguen dudas y se replanteen sus valores y metas.
w10 15/6 págs. 28-29 párrs. 17-18 Las actividades espirituales nos reaniman
17, 18. a) ¿Qué actitud debemos evitar los siervos de Dios? b) ¿Qué podría pasar si convertimos los
placeres en el centro de nuestra vida?
17 Por otro lado, los siervos de Jehová no debemos dejarnos llevar por la actitud de este mundo obsesionado
con el placer (léase Efesios 2:2-5). De lo contrario, podrían entramparnos “el deseo de la carne y el deseo de los
ojos y la exhibición ostentosa del medio de vida de uno” (1 Juan 2:16). O podríamos llegar a pensar que seremos
felices si cedemos a los deseos contrarios a la voluntad de Dios (Rom. 8:6). Por ejemplo, hay quienes han
recurrido a las drogas, al alcohol, a la pornografía, a los deportes extremos e incluso a actividades ilícitas con el
fin de estimular sus sentidos. Con sus “métodos astutos”, Satanás intenta engañarnos y hacernos creer que lo
malo produce verdadera satisfacción (Efe. 6:11, Hendriksen).
18 Claro, no hay nada de malo en comer, beber o disfrutar de diversiones sanas, siempre que se haga con
moderación. Sin embargo, no podemos dejar que esas cosas se conviertan en el centro de nuestra vida.
Es imprescindible ser equilibrados y saber dominarse, sobre todo en vista de los tiempos en que vivimos. Si nos
dedicamos a alcanzar objetivos personales, podríamos agobiarnos y terminar siendo “inactivos o infructíferos
respecto al conocimiento exacto de nuestro Señor Jesucristo” (2 Ped. 1:8).
w08 15/11 pág. 24 párrs. 6-7 Veamos el cuidado de la salud como lo ve Jehová
6, 7. ¿Por qué no es bueno obsesionarse con la salud?
6 Como es bien sabido, los testigos de Jehová aceptamos asistencia médica, así como diversos tipos de
tratamiento, y agradecemos el apoyo y la cooperación de los profesionales de la salud. De hecho, la revista
¡Despertad! presenta a menudo artículos sobre cuestiones de salud, aunque no recomienda ningún tratamiento
específico. Ahora bien, sabemos que hoy día no es posible gozar de salud perfecta; por eso lo más aconsejable
es no obsesionarse con el tema de la salud. Nuestra manera de ver las cosas debe ser distinta de la de quienes
no tienen esperanza y piensan que esta vida es todo lo que hay. En su afán de curarse, esas personas son
capaces de recurrir a cualquier tratamiento (Efe. 2:2, 12). Nosotros, en cambio, jamás trataríamos de conservar
nuestra vida actual si eso pusiera en peligro nuestra relación con Jehová, pues estamos convencidos de que si
somos fieles, lograremos “[asirnos] firmemente de la vida que realmente lo es”, la vida eterna en el nuevo mundo
que Dios nos ha prometido (1 Tim. 6:12, 19; 2 Ped. 3:13).
7 Otra razón por la cual no debemos inquietarnos excesivamente por nuestra salud es que corremos el riesgo
de concentrarnos demasiado en nosotros mismos. Pablo advirtió de este peligro a los filipenses cuando les
aconsejó que no vigilaran “con interés personal solo sus propios asuntos, sino también [...] los de los demás” (Fili.
2:4). No está mal que atendamos nuestra salud, pero el profundo interés que tenemos por nuestros hermanos y
por la gente a la que llevamos las “buenas nuevas del reino” impedirá que nos obsesionemos (Mat. 24:14).
w03 15/5 pág. 11 párrs. 7-8 Cristo habla a las congregaciones
7, 8. ¿Qué grave problema existía en la congregación de Éfeso, y qué podríamos hacer si nos sucediera
lo mismo?
7 Ahora bien, en la congregación de Éfeso existía un grave problema. “Tengo esto contra ti —dijo Jesús—: que
has dejado el amor que tenías al principio.” Era preciso que aquellos cristianos reavivaran su primer amor por
Jehová (Marcos 12:28-30; Efesios 2:4; 5:1, 2). Nosotros también hemos de mantenernos en guardia para
no perder nuestro amor inicial por Dios (3 Juan 3). Pero ¿y si adquieren demasiada relevancia en nuestra vida
deseos como el afán de adquirir riquezas o disfrutar de diversos placeres? (1 Timoteo 4:8; 6:9, 10.) En ese caso,
debemos suplicar la ayuda divina para sustituir tales tendencias por un profundo sentimiento de amor a Jehová y
de gratitud por todo lo que él y su Hijo han hecho por nosotros (1 Juan 4:10, 16).
8 Cristo instó a la congregación efesia: “Recuerda de qué has caído, y arrepiéntete, y haz los hechos de
antes”. ¿Qué le ocurriría en caso contrario? “Si no lo haces —le advirtió Jesús—, vengo a ti, y removeré tu
candelabro de su lugar.” Si todas las ovejas perdían el amor que tenían al principio, el “candelabro”, es decir, la
congregación, dejaría de existir. Por consiguiente, seamos cristianos celosos y trabajemos con ahínco para que
la congregación siga resplandeciendo en sentido espiritual (Mateo 5:14-16).
w07 15/9 pág. 22 párr. 5 “Su Padre es misericordioso”
5. ¿Cómo ilustra la historia de Israel que Jehová es “rico en misericordia”?
5 Como vemos, la persona misericordiosa no se conforma con sentir compasión, sino que la demuestra
actuando a favor de quienes necesitan ayuda. Veamos cómo actuó Jehová hace tres mil quinientos años, cuando
sus siervos vivían bajo el yugo egipcio. Él le dijo a Moisés: “Indisputablemente he visto la aflicción de mi pueblo
que está en Egipto, y he oído el clamor de ellos a causa de los que los obligan a trabajar; porque conozco bien
los dolores que sufren. Y estoy procediendo a bajar para librarlos de la mano de los egipcios y para hacerlos
subir de aquella tierra a una tierra buena y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel” (Éxodo 3:7, 8). Unos
quinientos años después de aquella liberación, Jehová les recordó: “Yo fui quien hizo subir a Israel de Egipto y
quien los fue librando de la mano de Egipto y de la mano de todos los reinos que los oprimían” (1 Samuel 10:18).
Vez tras vez, los israelitas se metieron en graves aprietos. Aunque su penosa situación se debía a que habían
desobedecido las justas normas divinas, Jehová se compadecía de ellos y acudía en su auxilio (Jueces 2:11-16;
2 Crónicas 36:15). La historia de Israel ilustra cómo responde el Dios de amor cuando sus siervos hacen frente a
necesidades, peligros o dificultades. Resulta evidente que Jehová es “rico en misericordia” (Efesios 2:4).
w11 15/8 págs. 24-25 párr. 8 Jehová, “el Dios que da paz”
8. ¿Cómo nos sentimos al reflexionar en todo lo que ha hecho Jehová para que estemos en paz con él?
8 En su carta a los cristianos ungidos de Éfeso, Pablo escribió: “Dios, que es rico en misericordia, [...] nos
vivificó junto con el Cristo, aun cuando estábamos muertos en ofensas”. Y añadió: “Por bondad inmerecida han
sido salvados ustedes” (Efe. 2:4, 5). ¡Cuánta gratitud por el rescate revelan estas palabras! Todos nosotros, sea
que esperemos vivir eternamente en el cielo o en la Tierra, tenemos una gran deuda con Jehová. Al comprender
el enorme sacrificio que hizo para que pudiéramos disfrutar de paz con él, nuestro corazón rebosa de
agradecimiento por su bondad y misericordia. Sin duda, Jehová demuestra a la perfección lo que significa
promover la paz. Hacemos bien en tener siempre presente su ejemplo e imitarlo, sobre todo cuando surgen
situaciones que ponen en peligro la armonía y la unidad de la congregación.
w06 15/2 pág. 21 párr. 3 Se reúnen las cosas en los cielos y las cosas en la Tierra
3. ¿Por qué puede decirse que los ungidos ‘se sientan en los lugares celestiales’ mientras aún están en la Tierra?
3 Los cristianos ungidos son engendrados, o nacen de nuevo, mediante el espíritu santo y se convierten en hijos
espirituales de Jehová (Juan 1:12, 13; 3:5-7). Al ser adoptados por Jehová como “hijos” suyos, llegan a ser
hermanos de Jesús (Romanos 8:15; Efesios 1:5). De estos se dice que, aún estando en la Tierra, han sido
‘levantados juntos y se sientan juntos en los lugares celestiales en unión con Cristo Jesús’ (Efesios 1:3; 2:6).
Ocupan esta elevada posición espiritual porque fueron “sellados con el espíritu santo prometido, que es una
prenda por anticipado de [la] herencia” que tienen reservada en los cielos (Efesios 1:13, 14; Colosenses 1:5).
Estos son, pues, “las cosas en los cielos”, cuyo número total predeterminado por Jehová debía ser reunido.
w08 15/8 pág. 27 Puntos sobresalientes de las cartas a los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses y a los
Colosenses
Respuestas a preguntas bíblicas:
Efesios, 2:6. ¿Cómo pueden estar los cristianos ungidos “en los lugares celestiales” mientras todavía
se encuentran en la Tierra? La expresión “lugares celestiales” utilizada en este pasaje no se refiere a la
herencia celestial que se les ha prometido. Más bien, se refiere a la elevada posición espiritual que ocupan por
haber sido “sellados con el espíritu santo prometido” (Efe. 1:13, 14).
it-2 págs. 1041-1042 Sistemas de cosas
El sistema de cosas venidero. Jesús dijo en Mateo 12:32 que todo el que hable contra el espíritu santo
no será perdonado “ni en este sistema de cosas ni en el venidero”. Estas palabras podrían entenderse como una
referencia al sistema de cosas judío y al sistema de cosas que Cristo iba a introducir por medio del nuevo pacto.
Sin embargo, los hechos muestran que más bien se estaba refiriendo al presente sistema de cosas inicuo y a un
sistema de cosas futuro; se refería al mismo del que habló cuando prometió que los que dejaran su hogar y
familia por causa del reino de Dios recibirían “muchas veces más en este período [forma de kai·rós, que significa
“tiempo señalado”], y en el sistema de cosas [forma de ai·ṓn] venidero la vida eterna”. (Lu 18:29, 30.) En ese
sistema de cosas venidero también resucitarán las personas y tendrán la oportunidad de ser hijos de Dios. (Lu
20:34, 35.) Por otra parte, en Efesios 2:7 se habla de los “sistemas de cosas venideros” (forma plural de ai·ṓn)
en los que los cristianos ungidos, “en unión con Cristo Jesús”, experimentarán una demostración extraordinaria
de la bondad inmerecida de Dios. (Compárese con Ef 1:18-23; Heb 6:4, 5.) De este modo se indica que habrá
sistemas de cosas, o estados de cosas, dentro del “sistema de cosas venidero” general, tal como el sistema de
cosas del pacto de la Ley fue contemporáneo y estuvo relacionado con otros sistemas, como ya se ha mostrado.
w00 1/8 págs. 14-15 párr. 5 “La sabiduría está con los modestos”
5. ¿Cómo mostró Pablo que tenía una opinión modesta de sí mismo?
5 Ya que Pablo fue a la vanguardia de la actividad cristiana, pudo haber acaparado la atención o hasta haber
hecho ostentación de su autoridad. Sin embargo no lo hizo; Pablo fue modesto. Se llamó “el más pequeño de los
apóstoles”, y añadió: “no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la congregación de Dios”
(1 Corintios 15:9). Como había perseguido a los cristianos, Pablo nunca olvidó que fue solo por bondad
inmerecida que pudo disfrutar de una relación con Dios y de privilegios de servicio especiales (Juan 6:44;
Efesios 2:8). Por lo tanto, nunca pensó que sus extraordinarios logros en el ministerio lo hicieran superior a los
demás (1 Corintios 9:16).
w97 15/5 pág. 17 párr. 7 La administración teocrática en la era cristiana
7. ¿Qué diferencia notable existe entre la composición del Cuerpo Gobernante actual y la del cuerpo
gobernante del siglo primero?
7 Según parece desde 33 E.C. hasta la tribulación que le sobrevino a Jerusalén, el cuerpo gobernante se
componía de cristianos judíos. Cuando visitó esta ciudad en 56 E.C., Pablo se dio cuenta de que a pesar de
“[tener] la fe de nuestro Señor Jesucristo”, muchos cristianos judíos de Jerusalén todavía eran “celosos por la Ley
[mosaica]”. (Santiago 2:1; Hechos 21:20-25.) A dichos judíos tal vez se les hubiera hecho difícil imaginarse a un
gentil como miembro del cuerpo gobernante. Sin embargo, en tiempos modernos ha habido otro cambio en la
composición de este cuerpo. Hoy en día está formado en su totalidad de cristianos ungidos gentiles, y Jehová ha
bendecido abundantemente su superintendencia. (Efesios 2:11-15.)
w00 1/6 págs. 9-10 párr. 2 Mantengamos radiante nuestra “esperanza de la salvación”
2. ¿De qué maneras es fundamental para la adoración verdadera “la esperanza de la salvación”?
2 “La esperanza respecto al futuro no era una característica del mundo pagano” que rodeaba a los cristianos
del siglo primero, dice The International Standard Bible Encyclopedia (Efesios 2:12; 1 Tesalonicenses 4:13).
No obstante, “la esperanza de la salvación” es un elemento fundamental de la adoración verdadera. ¿En qué
sentido? En primer lugar, la salvación de los siervos de Jehová se relaciona con Su propio nombre. El salmista
Asaf oró: “Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre; y líbranos” (Salmo 79:9; Ezequiel
20:9). Además, la confianza en las bendiciones que Jehová ha prometido es esencial para disfrutar de una buena
relación con él. Pablo lo explicó de este modo: “Sin fe es imposible serle de buen agrado, porque el que se
acerca a Dios tiene que creer que él existe y que llega a ser remunerador de los que le buscan solícitamente”
(Hebreos 11:6). También indicó que la salvación de los arrepentidos fue una de las razones principales de la
venida de Jesús a la Tierra, al decir: “Fiel y merecedor de plena aceptación es el dicho de que Cristo Jesús vino
al mundo para salvar a pecadores” (1 Timoteo 1:15). Y el apóstol Pedro se refirió a la salvación como ‘el fin [o, el
resultado] de nuestra fe’ (1 Pedro 1:9). Está claro que es apropiado esperar la salvación. Pero ¿qué es realmente
la salvación? ¿Y qué se requiere para conseguirla?
it-1 págs. 849-850 Esperanza
De nuevo, Pablo recuerda a los cristianos gentiles que antes de tener conocimiento de la esperanza que Dios
ha dado mediante Cristo, estaban alejados de la nación con la que Dios había tratado en el pasado, y que en
aquel entonces, como gentiles, “no tenían esperanza, y estaban sin Dios en el mundo”. (Efesios 2:12.)
Las expresiones que son comunes entre los que no tienen esperanza en Dios y en su promesa de una
resurrección de los muertos son similares a las palabras de los habitantes desobedientes de Jerusalén, dieron
rienda suelta a sus deseos sensuales, en lugar de mostrar arrepentimiento, cuando se encararon a la amenaza
de la destrucción de su ciudad. Dijeron: “Que se coma y se beba, porque mañana moriremos”. (Isa 22:13.) El
apóstol dice que no debemos contagiarnos de la actitud de aquellos que no tienen esperanza. (1Co 15:32, 33.)
w97 15/6 pág. 22 párr. 12 Busque la paz de Dios en la vida familiar
12. ¿Por qué deberían ser pacíficos los hogares cristianos?
12 Si todos los miembros de nuestra familia procuran hacer la voluntad de Jehová, esta debe disfrutar de la
paz de Dios. Un hogar cristiano debería estar compuesto de ‘amigos de la paz’. Lucas 10:1-6 muestra que Jesús
pensaba en esta clase de personas cuando dijo a los 70 discípulos que envió como ministros: “Dondequiera que
entren en una casa, digan primero: ‘Tenga paz esta casa’. Y si hay allí un amigo de la paz, la paz de ustedes
descansará sobre él”. Cuando los siervos de Jehová van pacíficamente de casa en casa con “las buenas nuevas
de la paz”, buscan a los amigos de la paz. (Hechos 10:34-36; Efesios 2:13-18.) Sin lugar a dudas, un hogar
cristiano compuesto de amigos de la paz debe ser pacífico.
w97 15/11 pág. 28 La Misná y la Ley que Dios dio a Moisés
Efesios 2:14: “Él [Jesús] es nuestra paz, el que hizo de los dos grupos uno solo y destruyó el muro de en medio
que los separaba”. La Misná dice: “Dentro del monte del Templo había un enrejado (el Soreg), de una altura de
diez anchos de mano”. (Middot 2:3, The Mishnah, de Herbert Danby.) A los gentiles se les prohibía pasar más
allá de este punto y entrar en los patios interiores. Cuando el apóstol Pablo escribió a los Efesios en 60 ó 61 E.C.,
quizás haya aludido de forma figurativa a este muro, que aún estaba en pie. El muro simbólico era el pacto de la
Ley, que había separado por largo tiempo a los judíos de los gentiles. No obstante, sobre la base de la muerte de
Cristo en 33 E.C., se abolió ese muro.
w07 1/1 pág. 22 párrs. 9-10 “Serán ustedes completamente dichosos”
9, 10. ¿Cómo se simbolizó a la congregación de cristianos ungidos en la fiesta de Pentecostés?
9 Los dos panes que se mecían delante de Jehová en la fiesta de Pentecostés fueron un símbolo de la
congregación de cristianos ungidos. El hecho de que se hornearan con levadura mostraba que dichos cristianos
aún conservarían la levadura del pecado heredado; pero a pesar de esto, podrían acercarse a Jehová sobre la
base del sacrificio redentor de Jesús (Romanos 5:1, 2). ¿Y por qué dos panes? Quizás para indicar que los hijos
ungidos de Dios provendrían de dos grupos: primero de los judíos naturales y después de los gentiles (Gálatas
3:26-29; Efesios 2:13-18).
10 Estos panes se elaboraban con harina de las primicias de la cosecha del trigo. De la misma manera, los
cristianos engendrados por espíritu son llamados “ciertas primicias de sus criaturas” (Santiago 1:18). Son los
primeros a quienes se les perdonan los pecados mediante la sangre derramada de Jesús, lo que hace posible
que se les otorgue vida inmortal en el cielo, donde gobiernan con él en su Reino (1 Corintios 15:53; Filipenses
3:20, 21; Revelación 20:6). En esta posición, pronto “pastoreará[n] a [las naciones] con vara de hierro” y verán ‘a
Satanás aplastado bajo sus pies’ (Revelación 2:26, 27; Romanos 16:20). El apóstol Juan dijo: “Estos son los que
van siguiendo al Cordero no importa adónde vaya. Estos fueron comprados de entre la humanidad como
primicias para Dios y para el Cordero” (Revelación 14:4).
w10 15/3 págs. 12-13 párrs. 10-11 Bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del espíritu santo
10, 11. a) ¿Qué deuda tenemos con Jesús? b) ¿Qué sentimientos le produce saber que Jesús dio su vida
para rescatarnos?
10 Volvamos al discurso de Pedro. El apóstol hizo hincapié en la necesidad de aceptar a Jesús, lo cual está
directamente relacionado con el bautismo “en el nombre [...] del Hijo”. ¿Por qué era eso tan importante, y por qué
sigue siéndolo hoy? Porque aceptar a Jesús y bautizarse en su nombre implica reconocer el papel que
desempeña en nuestra relación con el Creador. Pensemos en los beneficios que logró al morir en un madero de
tormento. Para empezar, eliminó la maldición de la Ley que pendía sobre los judíos (Gál. 3:13). Pero consiguió
algo aún más importante: suministró el rescate que necesitaba la humanidad (Efe. 2:15, 16; Col. 1:20; 1 Juan
2:1, 2). Para ello, tuvo que soportar injusticias, humillaciones y torturas, y finalmente morir. ¿Cuánto aprecia
usted ese sacrificio? Comprenderemos mejor el valor de lo que hizo Jesús imaginando esta escena de la vida
real: un niño de 12 años está viajando a bordo del Titanic en el año 1912. De pronto, el transatlántico choca con
un enorme témpano de hielo y comienza a hundirse. El niño intenta subir a un bote salvavidas, pero ya no hay
espacio. Entonces, un ocupante del bote se despide de su esposa con un beso, salta de vuelta a la cubierta y lo
sube en su lugar. ¿Cómo se habría sentido usted si hubiera sido ese niño? Profundamente agradecido, ¿no es
cierto? Pues bien, Jesús hizo mucho más que eso por usted: murió para darle la oportunidad de vivir para
siempre.
11 ¿Cómo se sintió cuando le explicaron por primera vez lo que el Hijo de Dios había hecho a favor suyo?
(Léase 2 Corintios 5:14, 15.) Muy agradecido, ¿verdad? De seguro, eso lo impulsó a dedicarse a Jehová y a “no
[vivir] ya para sí, sino para el que murió por [usted]”. Bautizarse en el nombre del Hijo implica reconocer lo que
Jesús ha hecho por nosotros y aceptar su autoridad como “Agente Principal de la vida” (Hech. 3:15; 5:31). Antes
de bautizarnos, no teníamos ninguna relación con Jehová y carecíamos de una esperanza sólida para el futuro.
Pero ahora, gracias a nuestra fe en la sangre derramada de Cristo, somos amigos del Padre (Efe. 2:12, 13).
Es tal como escribió el apóstol Pablo: “A ustedes, que en otro tiempo estaban alejados y eran enemigos porque
tenían la mente puesta en las obras que eran inicuas, [Dios] ahora los ha reconciliado de nuevo por medio del
cuerpo carnal de [Jesús] mediante su muerte, para presentarlos santos y sin tacha” (Col. 1:21, 22).
w07 1/4 pág. 24 párrs. 12-13 Seamos leales a Cristo y a su esclavo fiel
12, 13. ¿Qué razones nos da la Biblia para mostrar respeto al esclavo?
12 Una razón esencial para mostrar el debido respeto al esclavo fiel es que de este modo respetamos al Amo,
Jesucristo. Pablo escribió a los ungidos: “El que haya sido llamado siendo hombre libre es esclavo de Cristo.
Ustedes fueron comprados por precio” (1 Corintios 7:22, 23; Efesios 6:6). Así pues, cuando nos sometemos
lealmente a la dirección del esclavo fiel y su Cuerpo Gobernante, nos estamos sometiendo a Cristo, el Amo del
esclavo. De hecho, mostrar el debido respeto al instrumento que él usa para administrar sus bienes en la Tierra
es una forma de reconocer “abiertamente [...] que Jesucristo es Señor para la gloria de Dios el Padre” (Filipenses
2:11).
13 Hay otra razón para respetar a los cristianos ungidos que viven en la Tierra. La Biblia indica que constituyen
un “templo” simbólico donde Jehová mora “por espíritu” y que, como tal, son un grupo “santo” (1 Corintios
3:16, 17; Efesios 2:19-22). Jesús ha encomendado sus bienes en la Tierra al esclavo colectivo, descrito como un
templo santo, y por eso dicho esclavo tiene en la congregación ciertos derechos y obligaciones que son
competencia exclusiva suya. De ahí que todos consideremos un deber sagrado acatar las instrucciones del
esclavo fiel y su Cuerpo Gobernante. Sin duda, para las “otras ovejas” es un gran honor ayudarles a atender los
intereses del Amo (Juan 10:16).
w10 15/9 pág. 17 párrs. 3-4 Nuestra unidad cristiana glorifica a Dios
3, 4. ¿Cómo destaca el tema de la unidad la carta a los Efesios?
3 Pablo comprendía que, a fin de mantener un espíritu de cooperación y concordia, es preciso que cada
cristiano ponga de su parte. Por inspiración, escribió a los efesios una carta que subraya el tema de la unidad.
En ella señaló, por ejemplo, que el propósito de Dios es “reunir todas las cosas de nuevo en el Cristo” (Efe. 1:10).
También comparó a los cristianos ungidos con las piedras que componen una construcción, y dijo: “El edificio
entero, unido armoniosamente, va creciendo para ser un templo santo para Jehová” (Efe. 2:20, 21). Además,
destacó los vínculos que unían a los hermanos de las naciones con los de origen judío y les recordó que, a fin de
cuentas, todos habían recibido la vida de Jehová, “el Padre, a quien toda familia en el cielo y en la tierra debe su
nombre” (Efe. 3:5, 6, 14, 15).
4 Al repasar el capítulo 4 de Efesios, veremos por qué exige esfuerzo alcanzar la unidad, cómo nos ayuda
Jehová a conservarla y qué actitudes contribuyen a que no la perdamos. A fin de sacarle el máximo partido a
este estudio, es recomendable leer primero el capítulo completo.
Capítulo 3
w00 15/11 págs. 19-20 párrs. 19-20 ¿Quiénes son los ministros de Dios hoy día?
19, 20. ¿Qué actitud deben cultivar los ministros cristianos?
19 Por lo general, los ministros de la cristiandad se consideran merecedores de respeto especial y aceptan
títulos como “reverendo” y “padre”. En cambio, los ministros cristianos saben que Jehová es el único digno de
reverencia (1 Timoteo 2:9, 10). Nunca se atribuyen tal respeto ni aspiran a recibir semejantes títulos honoríficos
(Mateo 23:8-12). Comprenden que el sentido esencial de di·a·ko·ní·a es “servicio”. En la Biblia, a veces se
emplea el verbo emparentado con este nombre para servicios personales, como atender mesas (Lucas 4:39;
17:8; Juan 2:5). Aunque la palabra di·á·ko·nos se use de modo más elevado en el contexto del ministerio
cristiano, sigue refiriéndose a un siervo.
20 Por lo tanto, ningún ministro cristiano tiene motivos para engreírse. Los verdaderos ministros cristianos —
hasta si desempeñan funciones especiales en la congregación— son esclavos humildes. “El que quiera llegar a
ser grande entre ustedes tiene que ser ministro de ustedes, y el que quiera ser el primero entre ustedes tiene que
ser esclavo de ustedes”, señaló Jesús (Mateo 20:26, 27). Demostrando a sus discípulos la actitud que debían
cultivar, les lavó los pies, labor que correspondía al esclavo de menor rango (Juan 13:1-15). ¡Qué servicio tan
humilde! Por consiguiente, los ministros cristianos sirven con humildad a Jehová Dios y a Jesucristo (2 Corintios
6:4; 11:23). Manifiestan esta disposición mental al servirse mutuamente. Y cuando predican las buenas nuevas,
prestan un servicio altruista a sus vecinos no creyentes (Romanos 1:14, 15; Efesios 3:1-7).
w96 15/5 pág. 19 párr. 14 Leamos la Palabra de Dios y sirvámosle en verdad
14. ¿Por qué hay que estudiar tanto las Escrituras Hebreas como las Escrituras Griegas Cristianas?
14 El aprecio de la verdad bíblica debe impulsarnos a leer y estudiar tanto las Escrituras Griegas Cristianas
como las Escrituras Hebreas. Así veremos la conexión entre las Escrituras Griegas y el propósito de Dios, y
cómo estas arrojan luz sobre las profecías de las Escrituras Hebreas. (Romanos 16:25-27; Efesios 3:4-6;
Colosenses 1:26.) La Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras es utilísima a este respecto. Fue
preparada por siervos dedicados de Dios que se sirvieron del conocimiento más amplio con que se cuenta hoy
del texto original de la Biblia, del entorno y de las expresiones idiomáticas. También son esenciales las ayudas
para el estudio bíblico que Jehová ha suministrado mediante “el esclavo fiel y discreto”.
w06 15/2 pág. 19 párr. 14 Dios realiza su propósito mediante una administración
14. a) ¿Qué participación tendrían personas no judías en “el secreto sagrado del reino de Dios”? b) ¿Qué
hace posible que entendamos estas “cosas profundas de Dios”?
14 Otro elemento del secreto sagrado relacionado con el futuro Reino era que Dios se proponía incluir a
personas no judías en el pequeño grupo que reinaría con Cristo en el cielo. Pablo explicó del siguiente modo esta
faceta de la “administración” de Jehová, es decir, de la manera como él realiza su propósito: “En otras
generaciones este secreto no fue dado a conocer a los hijos de los hombres como ahora ha sido revelado a sus
santos apóstoles y profetas por espíritu, a saber, que gente de las naciones hubieran de ser coherederos y
miembros del cuerpo y participantes con nosotros de la promesa en unión con Cristo Jesús mediante las buenas
nuevas” (Efesios 3:5, 6). A los “santos apóstoles” se les reveló esta parte del secreto sagrado. Así mismo hoy
día, si no fuera por la ayuda del espíritu santo, resultaría imposible comprender estas “cosas profundas de Dios”
(1 Corintios 2:10; 4:1; Colosenses 1:26, 27).
w06 15/2 pág. 19 párr. 14 Dios realiza su propósito mediante una administración
14. a) ¿Qué participación tendrían personas no judías en “el secreto sagrado del reino de Dios”? b) ¿Qué
hace posible que entendamos estas “cosas profundas de Dios”?
14 Otro elemento del secreto sagrado relacionado con el futuro Reino era que Dios se proponía incluir a personas
no judías en el pequeño grupo que reinaría con Cristo en el cielo. Pablo explicó del siguiente modo esta faceta de
la “administración” de Jehová, es decir, de la manera como él realiza su propósito: “En otras generaciones este
secreto no fue dado a conocer a los hijos de los hombres como ahora ha sido revelado a sus santos apóstoles y
profetas por espíritu, a saber, que gente de las naciones hubieran de ser coherederos y miembros del cuerpo y
participantes con nosotros de la promesa en unión con Cristo Jesús mediante las buenas nuevas” (Efesios
3:5, 6). A los “santos apóstoles” se les reveló esta parte del secreto sagrado. Así mismo hoy día, si no fuera
por la ayuda del espíritu santo, resultaría imposible comprender estas “cosas profundas de Dios” (1 Corintios
2:10; 4:1; Colosenses 1:26, 27).
w10 15/9 pág. 17 párrs. 3-4 Nuestra unidad cristiana glorifica a Dios
3, 4. ¿Cómo destaca el tema de la unidad la carta a los Efesios?
3 Pablo comprendía que, a fin de mantener un espíritu de cooperación y concordia, es preciso que cada
cristiano ponga de su parte. Por inspiración, escribió a los efesios una carta que subraya el tema de la unidad.
En ella señaló, por ejemplo, que el propósito de Dios es “reunir todas las cosas de nuevo en el Cristo” (Efe. 1:10).
También comparó a los cristianos ungidos con las piedras que componen una construcción, y dijo: “El edificio
entero, unido armoniosamente, va creciendo para ser un templo santo para Jehová” (Efe. 2:20, 21). Además,
destacó los vínculos que unían a los hermanos de las naciones con los de origen judío y les recordó que, a fin de
cuentas, todos habían recibido la vida de Jehová, “el Padre, a quien toda familia en el cielo y en la tierra debe su
nombre” (Efe. 3:5, 6, 14, 15).
4 Al repasar el capítulo 4 de Efesios, veremos por qué exige esfuerzo alcanzar la unidad, cómo nos ayuda
Jehová a conservarla y qué actitudes contribuyen a que no la perdamos. A fin de sacarle el máximo partido a
este estudio, es recomendable leer primero el capítulo completo.
w01 15/12 pág. 27 La buena disposición los impulsa a ir a Galaad
“Agradezcan su privilegio, una dádiva de Dios” fue el título del último de los discursos de apertura. Wallace
Liverance, secretario de la Escuela de Galaad, ayudó a los graduados a comprender que los privilegios de
servicio son expresiones de la bondad inmerecida de Dios, no algo a lo que tengan derecho o se hayan ganado.
Se valió del ejemplo del apóstol Pablo para señalar el siguiente punto: “Jehová no escogió a Pablo para ser
apóstol a las naciones debido a las obras de este, como si se hubiera ganado el derecho a disfrutar de esa
asignación o la mereciera. Tampoco lo seleccionó por su antigüedad o experiencia; desde una óptica humana,
hubiera parecido que la elección lógica era Bernabé. Y no fue tampoco atendiendo a sus aptitudes que lo
escogió, pues al parecer, Apolos era más elocuente que Pablo. Fue una expresión de la bondad inmerecida de
Dios” (Efesios 3:7, 8). El hermano Liverance animó a los graduados a usar su dádiva, es decir, su privilegio de
servicio, para ayudar a las personas a hacerse amigos de Dios y recibir “el don que Dios da [...:] vida eterna por
Cristo Jesús nuestro Señor” (Romanos 6:23).
w00 1/7 pág. 8 párrs. 5-6 Declaremos con entusiasmo las buenas nuevas
5, 6. ¿Qué actitud tenía el apóstol Pablo respecto al privilegio de predicar?
5 El ministerio que Jehová nos ha encomendado es demasiado valioso como para permitir que se vuelva
trivial. El apóstol Pablo consideraba que la predicación de las buenas nuevas era un magnífico privilegio, y se
juzgaba indigno de que se le hubiera confiado. Dijo: “A mí, hombre que soy menos que el más pequeño de todos
los santos, me fue dada esta bondad inmerecida, de declarar a las naciones las buenas nuevas acerca de las
riquezas insondables del Cristo, y de hacer ver a los hombres cómo se administra el secreto sagrado que desde
el pasado indefinido ha estado escondido en Dios, que creó todas las cosas” (Efesios 3:8, 9).
6 La actitud positiva de Pablo respecto al ministerio constituye un magnífico ejemplo para nosotros. Dijo en su
carta a los Romanos: “Tengo vivo interés en declararles las buenas nuevas”. No se avergonzaba de las buenas
nuevas (Romanos 1:15, 16). Tenía la actitud correcta y muchos deseos de llevar a cabo su ministerio.
w06 15/5 pág. 13 ¿Tiene usted “franqueza de expresión”?
¿Se trata de una cualidad innata en nosotros? Piense en estas palabras que el apóstol Pablo escribió a los
cristianos de Éfeso: “A mí, hombre que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta
bondad inmerecida, de declarar a las naciones las buenas nuevas acerca de las riquezas insondables del Cristo”.
Y añadió que gracias a Jesucristo “tenemos esta franqueza de expresión y un acceso con confianza mediante
nuestra fe en él” (Efesios 3:8-12). Por lo tanto, la franqueza de expresión no es un don innato, sino que es el
fruto de una estrecha relación con Jehová Dios basada en la fe en Jesucristo. Analicemos cómo adquirirla y
cómo manifestarla al predicar, al enseñar y al orar.
w09 15/5 pág. 24 párr. 15 Los ángeles: “espíritus para servicio público”
15. ¿Cómo demuestran los ángeles que tienen una paciencia ejemplar?
15 Los ángeles también son un ejemplo de paciencia. Ellos están muy deseosos de conocer los secretos
sagrados de Dios. Como dice la Biblia, “en estas mismas cosas los ángeles desean mirar con cuidado” (1 Ped.
1:12). No obstante, algunos de esos secretos todavía no se les han revelado. ¿Y cómo reaccionan? Esperan
pacientemente a que Dios decida cuándo es el momento de dar “a conocer mediante la congregación” su
“diversificada sabiduría” (Efe. 3:10, 11).
w07 1/11 pág. 29 párr. 9 Escudriñemos “las cosas profundas de Dios”
9. ¿Por qué es un privilegio entender “las cosas profundas de Dios”?
9 Pablo también indicó el deseo de Dios de que “en los lugares celestiales se diera a conocer mediante la
congregación la grandemente diversificada sabiduría de Dios” (Efesios 3:10). Los ángeles se benefician de
observar cómo Jehová dirige a la congregación cristiana, pues así llegan a conocer mejor la sabiduría divina.
¡Qué privilegio tenemos de entender cosas que interesan a los mismísimos ángeles! (1 Pedro 1:10-12.)
A continuación, Pablo nos exhorta a “comprender con todos los santos cuál es la anchura y longitud y altura y
profundidad” de la fe cristiana (Efesios 3:11, 18).
w96 1/4 págs. 11-12 párrs. 7-8 ¡Alabemos al Rey de la eternidad!
7, 8. a) ¿Qué maravillosa perspectiva de vida aguarda al género humano, y cómo puede alcanzarse?
b) ¿Por qué debemos alegrarnos de que la educación divina continúe por toda la eternidad?
7 Jesucristo oró a Jehová: “Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único
Dios verdadero, y de aquel a quien tú enviaste, Jesucristo”. (Juan 17:3.) ¿Cómo se obtiene ese conocimiento?
Hay que estudiar la Palabra de Dios, la Santa Biblia. Solo así adquirimos conocimiento exacto de los grandiosos
propósitos de Dios, entre los que se cuenta su provisión de otorgar, mediante su Hijo, vida eterna en una Tierra
paradisíaca. Esta constituirá “la vida que realmente lo es”, referida en 1 Timoteo 6:19, y estará en conformidad
con lo que Efesios 3:11 denomina “el propósito eterno que [Dios] formó con relación al Cristo, Jesús nuestro
Señor”.
8 Sí, nosotros, seres humanos pecadores, podemos alcanzar vida eterna gracias a la educación divina y la fe
en el sacrificio redentor de Jesús. ¿Por cuánto tiempo continuará esta educación? Por toda la eternidad, pues la
humanidad será instruida progresivamente en la sabiduría de nuestro Creador, y la sabiduría de Jehová no tiene
límites. En reconocimiento de este hecho, el apóstol Pablo exclamó: “¡Oh la profundidad de las riquezas y de la
sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán inescrutables son sus juicios e ininvestigables sus caminos!”.
(Romanos 11:33.) Por consiguiente, es muy adecuado que 1 Timoteo 1:17 llame a Jehová “el Rey de la
eternidad”.
w10 15/4 págs. 7-8 párrs. 2-3 El espíritu santo y el propósito de Jehová
2, 3. a) ¿Qué abarca el propósito divino, y cómo afrontó Jehová la rebelión de Adán y Eva? b) ¿Por qué
debemos actuar en sintonía con el propósito de Jehová?
2 Para hacer su voluntad, Jehová no sigue un plan inalterable, sino que actúa de acuerdo con un propósito que
se desarrolla de forma gradual (Efe. 3:11). Este propósito está relacionado con lo que él ha querido desde el
principio: que la Tierra se convierta en un paraíso y que la humanidad viva eternamente en ella disfrutando de
paz, felicidad y perfección (Gén. 1:28). Ahora bien, cuando Adán y Eva pecaron, Jehová tuvo que tomar medidas
para garantizar el cumplimiento de su propósito (léase Génesis 3:15). Determinó que su mujer simbólica
produciría una “descendencia”, un Hijo que terminaría destruyendo a quien sembró las semillas de la rebelión,
Satanás, y corrigiendo los daños que este ha causado (Heb. 2:14; 1 Juan 3:8).
3 No existe poder ni en el cielo ni en la Tierra capaz de impedir que el propósito de Jehová se haga realidad
(Isa. 46:9-11). Su “éxito [es] seguro” (Isa. 55:10, 11). ¿Por qué? Porque está garantizado por una fuerza
irresistible: el espíritu santo. Dado que nuestra vida futura depende del cumplimiento del propósito divino,
hacemos bien en prestar atención a su desarrollo y actuar en sintonía con este. Además, repasar la manera
como Jehová utiliza su espíritu fortalece nuestra fe. Por ello, veamos el papel que ha tenido, tiene y tendrá el
espíritu santo en la realización de su propósito.
w06 1/6 Jehová anuncia “desde el principio el final”
8. ¿Qué es “el propósito eterno” de Dios?
8 En su carta a los cristianos efesios, el apóstol Pablo mencionó que Dios tiene un “propósito eterno” (Efesios
3:11). No se trata simplemente de un plan de acción, como si Dios necesitara planificar la ejecución de sus
obras. Más bien, se relaciona con su determinación de cumplir lo que se propuso desde un principio para el
hombre y la Tierra (Génesis 1:28). Para comprender mejor lo infalible que es el propósito divino, analicemos la
primera profecía que se registra en la Biblia.
w02 15/12 pág. 8 párrs. 3-4 ‘Acerquémonos a Dios’
3, 4. a) Probablemente, ¿qué les recordó a los cristianos del siglo primero la expresión “acérquense a
Dios”? b) ¿Por qué estamos seguros de que es posible aproximarse a Dios?
3 Santiago empleó una expresión que muchos de sus lectores de aquel tiempo conocían. La Ley mosaica
daba pautas claras a los sacerdotes para “acerca[rse]”, o aproximarse, a Jehová en favor de su pueblo (Éxodo
19:22). Así, Santiago tal vez hizo recordar a sus lectores que acercarse a Jehová no es algo que deba darse por
sentado, pues Él es el más grande dignatario del universo.
4 Por otra parte, como destaca cierto biblista, “esta exhortación [la de Santiago 4:8] revela un gran optimismo”.
Santiago sabía que Jehová siempre había extendido a los seres humanos imperfectos una afectuosa invitación
para que se le acercaran (2 Crónicas 15:2). De hecho, el sacrificio de Jesús abrió el camino para hacerlo a mayor
grado (Efesios 3:11, 12). En la actualidad, el medio para aproximarse a Dios está al alcance de millones de
personas. Pues bien, ¿cómo podemos aprovechar esta magnífica oportunidad? Analizaremos de manera breve
tres medios que nos permitirán acercarnos a Jehová Dios.
it-2 pág. 1155 Tribulación
Sin embargo, hay veces que ciertas personas se hacen temerosas debido a la tribulación que otros
experimentan. Con esto presente, Pablo animó a los cristianos efesios, diciéndoles: “Les pido que no se rindan
por causa de estas tribulaciones mías a favor de ustedes, porque estas significan gloria para ustedes”. (Efesios
3:13.) Las persecuciones o tribulaciones que Pablo padeció fueron una consecuencia de su ministerio a favor de
los efesios y de otros creyentes. Por esta razón pudo decir que eran tribulaciones ‘a favor de ellos’. Su
perseverancia fiel bajo tales tribulaciones significaba “gloria” para los cristianos efesios, puesto que demostraba
que lo que ellos tenían por ser cristianos (lo que incluía las promesas seguras de Dios y su preciosa relación con
Jehová Dios y su Hijo Jesucristo) merecía su perseverancia. (Compárese con Col 1:24.) Si Pablo, como apóstol,
se hubiese rendido, esto habría significado oprobio para la congregación. Otros podrían haber tropezado.
(Compárese con 2Co 6:3, 4.)
w96 15/7 págs. 10-11 párrs. 2-3 La familia de Jehová disfruta de preciosa unidad
2, 3. a) ¿Quiénes forman parte ahora de la familia universal de Dios, y con qué puede compararse hoy día
la totalidad de los testigos de Jehová? b) ¿Qué preguntas analizaremos?
2 El apóstol Pablo escribió: “Doblo mis rodillas ante el Padre, a quien toda familia en el cielo y en la tierra debe
su nombre”. (Efesios 3:14, 15.) Todo linaje en la Tierra debe su nombre a Dios porque él es el Creador. Si bien
no existen familias humanas en el cielo, metafóricamente hablando Dios está casado con su organización
celestial y Jesús se unirá a una novia espiritual en los cielos. (Isaías 54:5; Lucas 20:34, 35; 1 Corintios 15:50;
2 Corintios 11:2.) Los fieles ungidos en la Tierra ahora forman parte de la familia universal de Dios, y las “otras
ovejas” de Jesús, que abrigan la esperanza terrenal, son sus miembros futuros. (Juan 10:16; Romanos 8:14-17;
La Atalaya del 15 de enero de 1996, página 31.) Por otro lado, el colectivo de los testigos de Jehová de la
actualidad puede compararse con una familia mundial unida.
3 ¿Forma usted parte de la maravillosa familia internacional de siervos de Dios? De ser así, disfruta de una de
las mayores bendiciones que alguien pueda tener. Millones de personas pueden atestiguar que la familia mundial
de Jehová, su organización visible, es un oasis de paz y unidad en medio del desierto de conflictos y desunión de
este mundo. ¿Cómo puede describirse la unidad de la familia mundial de Jehová? ¿Y qué factores contribuyen a
la misma?
w10 15/5 pág. 27 párrs. 15-16 Varones, siembren con miras al espíritu y háganse disponibles para servir
15, 16. ¿Cuánto influye la familia en que un hombre pueda ser nombrado siervo ministerial o anciano?
15 Cuando se evalúa si un padre cristiano reúne los requisitos para ser siervo ministerial o anciano, siempre se
tiene en cuenta la situación de su esposa y sus hijos. En efecto, la espiritualidad y la reputación de ellos
determinarán en gran manera si es nombrado o no. Esto subraya la importancia de que la familia entera lo ayude
a alcanzar su meta de trabajar en la congregación como siervo ministerial o anciano (léase 1 Timoteo 3:4, 5, 12).
16 A Jehová le complace que todos los miembros del hogar cooperen (Efe. 3:14, 15). Por un lado, los cabezas
tienen que equilibrar sus deberes en la congregación con la responsabilidad de “[presidir] de manera
excelente [...] sus propias casas”. Es fundamental que los ancianos y siervos ministeriales celebren cada semana
la adoración en familia con su esposa e hijos. Y además de dirigir estas sesiones de estudio bíblico, deben
acompañarlos regularmente al ministerio. Por otro lado, es importante que todos colaboren con las iniciativas del
padre.
w11 15/12 pág. 17 párr. 19 ¿Por qué necesitamos que nos guíe el espíritu de Dios?
19. ¿Qué tenemos que hacer para que el espíritu santo sea la fuerza que nos guíe en la vida?
19 El espíritu santo aún opera en las mentes y corazones que se dejan motivar y guiar por él. ¿Qué debemos
hacer para que actúe en nosotros y nos conduzca por el buen camino? Pedirle constantemente a Jehová que nos
envíe esta fuerza y nos ayude a ceder a su influencia (léase Efesios 3:14-16). Luego hemos de trabajar en
conformidad con nuestras oraciones buscando los consejos que brinda la Biblia, que es obra del espíritu santo
(2 Tim. 3:16, 17). Debemos obedecer las sabias instrucciones de la Palabra escrita de Dios y aceptar con gusto
la dirección del espíritu. Sí, demostremos siempre en nuestra vida que confiamos plenamente en que Jehová
puede guiarnos en nuestro caminar por este mundo malo.
w96 15/1 pág. 31 Preguntas de los lectores - Preguntas de los lectores
Efesios 3:14, 15 dice que “toda familia en el cielo y en la tierra debe su nombre” a Dios. ¿Hay familias en
el cielo? ¿Da Jehová de algún modo a cada familia humana el nombre que la designa?
En el cielo no existen familias como las terrenales, constituidas por el padre, la madre y los hijos, relacionados
todos ellos por un vínculo carnal. (Lucas 24:39; 1 Corintios 15:50.) Jesús señaló con toda claridad que los
ángeles no se casan, y no hay la más mínima indicación de que en modo alguno tengan prole. (Mateo 22:30.)
Ahora bien, la Biblia sí dice, en lenguaje figurado, que Jehová Dios está casado con su organización celestial;
casado, pero en sentido espiritual. (Isaías 54:5.) Dicha organización celestial tiene descendientes, entre ellos los
ángeles. (Job 1:6; 2:1; 38:4-7.) Por consiguiente, en este sentido hay una maravillosa familia espiritual en el cielo.
Además, en el cielo se está formando otra familia espiritual simbólica, integrada por Jesucristo y su novia, la
congregación de los 144.000. (2 Corintios 11:2.) Ya han muerto la mayoría de estos ungidos, cuya esperanza era
la vida celestial. Otros aún están vivos en la Tierra. Todos ansían que se lleven a cabo las “bodas [celestiales] del
Cordero”. La Biblia enlaza estas bodas con el tiempo de la cercana gran tribulación: la destrucción de Babilonia la
Grande y la consiguiente eliminación del resto del sistema satánico. (Revelación [Apocalipsis] 18:2-5; 19:2, 7, 11-
21; Mateo 24:21.)
En lo que a las familias de la Tierra se refiere, el apóstol Pablo no indica en Efesios 3:15 que cada una reciba
su nombre directamente de Jehová. Parece que Pablo se refería, más bien, a las familias extensas o clanes
familiares que perpetúan un nombre. Hallamos un ejemplo en Josué 7:16-19. En aquella ocasión, Jehová
desenmascaró el pecado de Acán. En primer lugar se limitó o restringió la culpa a la tribu de Judá. Luego se
concretó en la familia de los zerahítas. Finalmente se denunció a la casa de Acán. Se consideraba que este, su
esposa y sus hijos formaban parte de la casa (o familia) de Zabdí, el abuelo de Acán. La familia de Zabdí, a su
vez, constituía el clan que perpetuaba el nombre de su antepasado Zérah.
w02 1/11 pág. 10 párr. 4 “Mantengan excelente su conducta entre las naciones”
4. ¿Qué responsabilidades mutuas tienen los miembros de las familias cristianas?
4 Las parejas cristianas reconocen que tienen obligaciones mutuas de índole emocional, espiritual y física
(1 Corintios 7:3-5; Efesios 5:21-23; 1 Pedro 3:7). Los padres cristianos tienen serias responsabilidades para con
su prole (Proverbios 22:6; 2 Corintios 12:14; Efesios 6:4). Y los hijos de hogares cristianos aprenden, según van
creciendo, que sobre ellos también recaen ciertos deberes (Proverbios 1:8, 9; 23:22; Efesios 6:1; 1 Timoteo 5:3,
4, 8). Asumir las obligaciones familiares exige entrega y dedicación, así como amor y espíritu de sacrificio. Sin
embargo, cuanto mejor cumplen todos los miembros de la familia con las obligaciones divinas, más se benefician
unos a otros y a la congregación. Y aún más importante, honran al Fundador de la familia, Jehová Dios (Génesis
1:27, 28; Efesios 3:15).
w07 1/9 pág. 22 párr. 6 Padres, eduquen a sus hijos con amor
6. ¿Por qué no es lo mismo ser pacientes con los hijos que consentirles todo?
6 Ahora bien, el que los padres sean pacientes con sus hijos no quiere decir que les consientan todo. Un
proverbio bíblico hace esta advertencia: “El muchacho que se deja a rienda suelta causará vergüenza a su
madre”. Y ese mismo proverbio indica cómo impedir que esto ocurra: “La vara y la censura son lo que da
sabiduría” (Proverbios 29:15). En ocasiones, los hijos van a cuestionar el derecho de sus padres a corregirlos.
Pero las familias cristianas no son una democracia: para poder aplicar sus normas, los padres no tienen que
pedir permiso a los hijos. Jehová, quien es el Cabeza supremo de las familias, ha delegado en ellos la autoridad
de educar y disciplinar con amor (1 Corintios 11:3; Efesios 3:15; 6:1-4). En realidad, la disciplina guarda relación
directa con la siguiente característica del amor que menciona Pablo.
w99 15/7 pág. 20 párr. 17 Anclados por la esperanza, motivados por el amor
17. ¿Qué fuerza dinámica nos suministra Jehová, y cómo se destaca su importancia en Hechos 1:8 y
Efesios 3:16?
17 Aunque la fuerza principal que impulsa nuestra vida cristiana es el amor a Dios y a su Hijo, Jehová nos
suministra otro elemento impulsor, que nos da energía y fuerzas para seguir adelante en su servicio. Es su fuerza
activa o espíritu santo. Las palabras hebrea y griega que se traducen por “espíritu” se refieren fundamentalmente
al movimiento dinámico del aire, como es el viento. Los barcos de vela como los que Pablo abordó dependían de
la fuerza invisible del viento para llegar a su destino. De igual modo, nosotros necesitamos el amor y la acción de
la fuerza activa invisible de Dios para que nuestro barco de la fe siga llevándonos hacia adelante en Su servicio
(Hechos 1:8; Efesios 3:16).
w03 1/10 pág. 19 párr. 18 El aguante en las pruebas alaba a Jehová
18. ¿Qué garantía tenemos de que podemos aguantar hasta las pruebas más difíciles?
18 Sin importar qué pruebas puedan sobrevenirnos, sabemos que sufrimos porque ponemos a Jehová y su
Reino en primer lugar, algo que consideramos un auténtico privilegio y motivo de gozo. Estas tranquilizadoras
palabras de Pedro nos infunden valor: “Si a ustedes los están vituperando por el nombre de Cristo, son felices,
porque el espíritu de gloria, sí, el espíritu de Dios, descansa sobre ustedes” (1 Pedro 4:14). Con el poder del
espíritu de Jehová tenemos las fuerzas para soportar hasta las pruebas más difíciles, todo para su gloria y
alabanza (2 Corintios 4:7; Efesios 3:16; Filipenses 4:13).
w10 15/5 pág. 25 párr. 6 Varones, siembren con miras al espíritu y háganse disponibles para servir
6. ¿Qué se necesita para recibir más responsabilidades de servicio?
6 ¿De qué otra manera se preparan los hermanos para asumir responsabilidades en la congregación?
Haciéndose “poderosos en el hombre que son en el interior, con poder mediante el espíritu [santo]” (Efe. 3:16).
Nadie debe aspirar a ser siervo ministerial o anciano con la idea de que será elegido para una posición de
prestigio. Debe verlo, más bien, como un honorable servicio que solo está al alcance de personas maduras
espiritualmente. ¿Y qué deben hacer los varones para crecer en la fe? Seguir “andando por espíritu” y cultivando
su fruto (Gál. 5:16, 22, 23). Al demostrar las cualidades necesarias y aplicar los consejos que reciban, lograrán
que “[su] adelantamiento sea manifiesto a todos” (1 Tim. 4:15).
w98 1/10 pág. 31 Siga progresando espiritualmente
En efecto, todos los cristianos, tengan la esperanza de vida inmortal en los cielos o de vida eterna en el
Paraíso en la Tierra, deben ‘extenderse hacia adelante’, estirarse, por decirlo así, para alcanzar la meta de la
vida. El bautismo supuso un buen comienzo, pero no es más que el principio. Siga luchando por progresar
espiritualmente. Mediante las reuniones y el estudio personal, ‘llegue a estar plenamente desarrollado en
facultades de entendimiento’ (1 Corintios 14:20). ‘Sea capaz de comprender cuál es la anchura y longitud y altura
y profundidad’ de la verdad (Efesios 3:18). El progreso que realice no solo le ayudará a conservar el gozo y la
alegría ahora: también le permitirá conseguir un lugar seguro en el nuevo mundo de Dios, donde, bajo el dominio
de Su Reino celestial, podrá progresar eternamente
w98 1/1 págs. 8-9 párrs. 11-12 ¡No abandone la carrera cuya meta es la vida!
11, 12. ¿Por qué no deberíamos conformarnos con conocer las doctrinas cristianas fundamentales?
11 Más adelante en su carta, Pablo añade este inestimable consejo: “Aunque deberían ser maestros en vista
del tiempo, de nuevo necesitan que alguien les enseñe desde el principio las cosas elementales de las sagradas
declaraciones formales de Dios; y han llegado a ser como quienes necesitan leche, no alimento sólido [...]. El
alimento sólido pertenece a personas maduras, a los que mediante el uso tienen sus facultades perceptivas
entrenadas para distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto” (Hebreos 5:12-14). Por lo visto, algunos cristianos
judíos no habían progresado en entendimiento. Habían aceptado con lentitud el esclarecimiento progresivo con
respecto a la Ley y a la circuncisión (Hechos 15:27-29; Gálatas 2:11-14; 6:12, 13). Puede que algunos todavía
asignaran importancia a tradiciones como la observancia semanal del sábado o el solemne Día de Expiación
anual (Colosenses 2:16, 17; Hebreos 9:1-14).
12 De ahí que Pablo les instara: “Ya que hemos dejado la doctrina primaria acerca del Cristo, pasemos
adelante a la madurez” (Hebreos 6:1). El corredor de maratón que vigila con cuidado su dieta puede aguantar
mejor esa larga y agotadora carrera. De igual manera, si un cristiano presta mucha atención a su nutrición
espiritual, y no se limita a las ‘doctrinas primarias’ fundamentales, podrá mantenerse en la carrera y terminarla
(compárese con 2 Timoteo 4:7). Esto significa interesarse en “la anchura y longitud y altura y profundidad” de la
verdad, para de esta manera progresar hacia la madurez (Efesios 3:18).
w99 1/10 págs. 18-19 párr. 7 Podemos aguantar hasta el fin
7. a) ¿Por qué no deberíamos conformarnos con conocer tan solo las doctrinas cristianas básicas?
b) ¿Cómo podemos “[pasar] adelante a la madurez”?
7 Con el fin de perseverar en la carrera del discipulado cristiano, tenemos que ir más allá de la básica “doctrina
primaria” y “[pasar] adelante a la madurez” (Hebreos 6:1). De modo que debemos cultivar interés por “la anchura
y longitud y altura y profundidad” de la verdad y nutrirnos con “el alimento sólido [que] pertenece a personas
maduras” (Efesios 3:18; Hebreos 5:12-14). Pongamos por ejemplo el caso de los cuatro relatos confiables de la
vida de Jesús en la Tierra: los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Al estudiarlos cuidadosamente,
no solo llegamos a conocer las obras y la personalidad de Jesús, sino que también percibimos la forma de
pensar que motivaba sus acciones, lo que nos ayuda finalmente a “[tener] la mente de Cristo” (1 Corintios 2:16).
w99 15/3 pág. 17 párr. 6 Enseñemos con perspicacia y persuasión ***
6. ¿Cómo dieron Pablo y Jesús el ejemplo de enseñar con sencillez?
6 Mantener la enseñanza sencilla es otra valiosa cualidad docente. Es cierto que deseamos que los
estudiantes de la Biblia “sean enteramente capaces de comprender con todos los santos cuál es la anchura y
longitud y altura y profundidad” de la verdad (Efesios 3:18). Algunos aspectos de las doctrinas bíblicas son muy
interesantes y, a menudo, complejos (Romanos 11:33). No obstante, cuando Pablo predicó a los griegos, se
centró en el mensaje sencillo de “[Cristo] fijado en el madero” (1 Corintios 2:1, 2). De igual modo, Jesús predicó
de manera clara y atractiva. En su Sermón del Monte utilizó un vocabulario sencillo. No obstante, este contiene
algunas de las verdades más profundas que jamás se han pronunciado (Mateo, caps. 5-7).
w05 15/7 págs. 23-24 párrs. 14-15 “Sigan dando prueba de lo que ustedes mismos son”
14, 15. ¿Por qué debemos poner gran empeño en estudiar las cosas profundas de la Palabra de Dios?
14 No obstante, antes de adiestrar las facultades perceptivas, tenemos que adquirir conocimiento. Para ello es
esencial el estudio personal diligente. Cuando estudiamos con regularidad, sobre todo las cosas profundas de la
Palabra de Dios, agudizamos nuestras facultades perceptivas. La revista La Atalaya ha analizado muchos
asuntos profundos a lo largo de los años. ¿Cómo reaccionamos cuando encontramos artículos que explican
verdades profundas? ¿Evitamos leerlos por el simple hecho de que contienen “algunas cosas difíciles de
entender”? (2 Pedro 3:16.) Al contrario: ponemos mayor empeño en comprender lo que dicen (Efesios 3:18).
15 ¿Y si nos cuesta trabajo estudiar? Es de vital importancia cultivar el gusto por el estudio (1 Pedro 2:2). Para
llegar a la madurez hemos de aprender a nutrirnos con alimento sólido, es decir, con las verdades profundas de
la Palabra de Dios. Si no lo hacemos, nuestras facultades perceptivas permanecerán forzosamente limitadas.
Pero dar prueba de madurez significa más que solo adquirir facultades perceptivas. También debemos aplicar en
la vida cotidiana el conocimiento que obtenemos mediante el estudio personal concienzudo.
w03 15/1 pág. 11 párrs. 6-7 ¿Realmente tiene fe en las buenas nuevas?
6, 7. ¿Por qué es apropiado que en nuestras oraciones pidamos fe?
6 La fe no es producto de la fuerza de voluntad que tengamos, sino que es parte del fruto del espíritu santo de
Dios, Su fuerza activa (Gálatas 5:22, 23). Por consiguiente, ¿qué debemos hacer en caso de que nuestra fe
necesite fortalecerse? Jesús razonó: “Si ustedes [...] saben dar buenos regalos a sus hijos, ¡con cuánta más
razón dará el Padre en el cielo espíritu santo a los que le piden!” (Lucas 11:13). Sí, pidamos en oración espíritu
santo, pues este nos infundirá la fe que se requiere para cumplir la voluntad de Dios incluso en las peores
circunstancias (Efesios 3:20).
7 Es apropiado que en nuestras oraciones pidamos más fe. Cuando Jesús estaba a punto de expulsar un
demonio que tenía poseído a un muchacho, el padre de este le rogó: “¡Tengo fe! ¡Ayúdame donde necesite fe!”
(Marcos 9:24). Y los discípulos le dijeron a Jesús: “Danos más fe” (Lucas 17:5). Por lo tanto, pidamos fe a Dios,
seguros de que él contestará tales oraciones (1 Juan 5:14).
w10 15/3 pág. 16 párr. 8 Andemos por espíritu y vivamos fieles a nuestra dedicación
8. ¿Por qué es esencial pedirle a Jehová su espíritu?
8 Claro, ni el estudio bíblico ni la meditación son suficientes. También es preciso orar siempre por ayuda y
guía, pues Dios “puede hacer más que sobreabundantemente [...] todas las cosas que pedimos o concebimos”
(Efe. 3:20; Luc. 11:13). Pero tal vez alguien diga: “¿Por qué tienen los cristianos que seguir rogándole a Dios, si
él ya sabe ‘qué cosas necesitan [...] antes que se las pidan’?” (Mat. 6:8). Para empezar, porque al pedirle espíritu
santo demostramos que confiamos en él. Pensemos en las razones que nos llevan a ayudar a una persona.
¿No es cierto que a veces lo hacemos porque nos gusta que haya confiado en nosotros y nos haya pedido
ayuda? (Compárese con Proverbios 3:27.) Del mismo modo, a Jehová le complace que acudamos a él para
pedirle su espíritu, y sin falta nos lo dará (Pro. 15:8).
w10 15/9 pág. 16 párr. 1 Nuestra unidad cristiana glorifica a Dios
1. ¿De qué manera glorificaba a Dios la congregación de Éfeso del siglo primero?
EN EL siglo primero había una congregación cuya extraordinaria unidad daba gloria al Dios verdadero. Nos
referimos a la congregación de Éfeso. En aquel próspero centro mercantil, algunos cristianos disfrutaban de una
posición acomodada e incluso poseían esclavos, mientras que otros vivían en esclavitud y seguramente eran
muy pobres (Efe. 6:5, 9). Además, algunos hermanos eran judíos que habían aprendido la verdad durante los
tres meses que predicó Pablo en su sinagoga, mientras que otros eran gentiles que habían dado culto a Ártemis
y practicado la magia (Hech. 19:8, 19, 26). Es patente que la religión verdadera había juntado a personas de
orígenes muy diversos. El propio Pablo reconoció que esa unidad glorificaba a Jehová, pues escribió: “A él sea la
gloria por medio de la congregación” (Efe. 3:21).
Capítulo 4
w01 1/11 págs. 15-16 párr. 10 ‘Vistámonos de gran paciencia’
10. a) ¿Cómo nos ayuda el amor a ser sufridos, y qué consejo da al respecto el apóstol Pablo? b) ¿Qué
comentario hizo un escriturario sobre la gran paciencia y la bondad de Dios? (Véase la nota.)
10 “El amor es sufrido y bondadoso. El amor [...] no busca sus propios intereses, no se siente provocado.” De
modo que el amor nos ayuda de muchas maneras a ser sufridos (1 Corintios 13:4, 5). Nos permite soportarnos
con paciencia unos a otros y recordar que somos imperfectos y que tenemos defectos. Contribuye a que seamos
considerados y perdonadores. El apóstol Pablo nos anima a andar “con completa humildad mental y apacibilidad,
con gran paciencia, soportándo[nos] unos a otros en amor, esforzándo[nos] solícitamente por observar la unidad
del espíritu en el vínculo unidor de la paz” (Efesios 4:1-3).
[Nota]
Acerca de la afirmación de Pablo de que “el amor es sufrido y bondadoso”, el escriturario Gordon D. Fee escribe:
“En la teología paulina, [la gran paciencia y la bondad] representan los dos lados de la actitud divina para con
la humanidad (cf. Rom. 2:4). Por una parte, el que Dios contenga su cólera por la rebelión del hombre pone de
manifiesto su paciencia y amor; por otra, su bondad se ve en la infinidad de sus expresiones de misericordia.
Así, la descripción paulina del amor comienza con esta descripción doble de Dios, que mediante Cristo ha sido
paciente y bondadoso con quienes merecen el juicio divino”.
w09 15/12 pág. 14 párr. 14 Pongamos de manifiesto nuestro progreso espiritual
14. ¿Cómo subrayan las Escrituras que es fundamental amarnos unos a otros?
14 El amor es una característica esencial del cristianismo verdadero. Jesús les dijo a sus discípulos: “En esto
todos conocerán que ustedes son mis discípulos, si tienen amor entre sí” (Juan 13:35). ¿Cómo demostramos ese
amor? La Palabra de Dios nos exhorta a soportarnos “unos a otros en amor”, a ser “bondadosos unos con otros,
tiernamente compasivos, [a perdonarnos] liberalmente unos a otros” y a ser hospitalarios (Efe. 4:2, 32; Heb.
13:1, 2). “En amor fraternal ténganse tierno cariño unos a otros”, escribió el apóstol Pablo (Rom. 12:10).
w10 15/9 pág. 17 párr. 5 Nuestra unidad cristiana glorifica a Dios
5. ¿Por qué pueden los ángeles servir a Dios en armonía, pero por qué nos resulta más difícil a nosotros?
5 Pablo suplicó a los cristianos de Éfeso que siguieran “esforzándose solícitamente por observar la unidad del
espíritu” (Efe. 4:3). Algo que nos permitirá entender mejor por qué se requiere tanto empeño es compararnos con
los fieles ángeles. Dado que en la Tierra no hay dos seres vivos completamente iguales, es lógico pensar que
también son diferentes entre sí los millones de seres espirituales (Dan. 7:10). Sin embargo, todos ellos sirven a
Jehová en armonía. ¿Por qué? Porque escuchan su palabra y hacen su voluntad (léase Salmo 103:20, 21).
Ahora bien, en nuestro caso nos resulta más difícil mantener la unidad, pues aunque poseemos como ellos
muchísimas cualidades, nosotros tenemos además numerosos defectos.
w11 15/6 pág. 26 párr. 10 “Respeten a los que trabajan duro entre ustedes”
10. ¿De qué tareas menos visibles se encargan los ancianos?
10 Por otro lado, muchos ancianos realizan un buen número de tareas administrativas. El coordinador del
cuerpo de ancianos prepara los programas para las reuniones de cada semana. El secretario compila los
informes de servicio mensuales y anuales de la congregación. El superintendente de la escuela confecciona con
mucho cuidado la lista de asignaciones. Además, diversos hermanos intervienen las cuentas de la congregación
cada tres meses. Y todos los ancianos han de leer las cartas que les envía la sucursal y seguir las instrucciones
a fin de mantener “la unidad en la fe” (Efe. 4:3, 13). Estas labores permiten que “todas las cosas se efectúen
decentemente y por arreglo”, es decir, de forma correcta y ordenada (1 Cor. 14:40).
w01 1/3 pág. 7 Cómo hallar la verdadera felicidad
Un concepto reciente al que se ha dado en llamar psicología positiva sostiene que el optimismo, cultivado
mediante el pensamiento positivo y el enfoque en las fuerzas personales, lleva a la felicidad. Pocos negarían que
un punto de vista optimista de la vida y del futuro nos hace más felices. No obstante, tal optimismo tiene que
fundarse en hechos, no en meras ilusiones. Además, por más optimistas que seamos, eso no eliminará las
guerras, el hambre, las enfermedades, la contaminación, el envejecimiento, la mala salud o la muerte, problemas
que privan de felicidad a tanta gente. Sin embargo, el optimismo tiene su lugar.
Es interesante notar que la Biblia no emplea la palabra optimismo, sino que utiliza una más impactante:
esperanza. El Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento exhaustivo, de W. E. Vine,
define ese vocablo, tal y como se usa en la Biblia, como “esperanza favorable y confiada; [...] la feliz espera del
bien”. En el uso bíblico, la esperanza es más que ver con optimismo una situación. También se refiere a aquello
que se espera (Efesios 4:4; 1 Pedro 1:3). La esperanza cristiana, por ejemplo, es que todas las cosas
indeseables mencionadas en el párrafo anterior pronto sean eliminadas (Salmo 37:9-11, 29). Y aún abarca más.
Los cristianos anhelan que llegue el tiempo en que los seres humanos fieles obtengan vida perfecta en una
Tierra paradisíaca (Lucas 23:42, 43). Revelación (Apocalipsis) 21:3, 4 da más detalles sobre dicha esperanza:
“¡Mira! La tienda de Dios está con la humanidad, y él residirá con ellos, y ellos serán sus pueblos. [...] Y limpiará
toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas
anteriores han pasado”.
w03 1/11 pág. 18 párr. 18 Las cristianas fieles: valiosas adoradoras de Dios
18. ¿Cómo podemos mostrar que apreciamos la congregación cristiana que ha provisto Jehová?
18 Dios proporciona gran parte de su ayuda mediante la congregación cristiana, con su programa de
alimentación espiritual, su hermandad cristiana y sus “dádivas en hombres” maduros en sentido espiritual
(Efesios 4:8). Muchos ancianos fieles trabajan con ahínco por fortalecer a todo integrante de la congregación y
dedican especial atención a las necesidades de “los huérfanos y de las viudas en su tribulación” (Santiago 1:27).
Por esa razón, es necesario estar cerca del pueblo de Dios y nunca aislarse (Proverbios 18:1; Romanos 14:7).
w08 15/8 pág. 27 Puntos sobresalientes de las cartas a los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses y a los
Colosenses
Lecciones para nosotros:
Efesios 4:8, 11-15. Jesucristo “se llevó cautivos”, es decir, le arrebató a Satanás el control sobre algunos
hombres, e hizo de ellos dádivas para la edificación de la congregación cristiana. Si somos obedientes y sumisos
a los que dirigen la congregación y cooperamos con ellos, “[creceremos] en todas las cosas en aquel que es la
cabeza, Cristo” (Heb. 13:7, 17).
w10 15/9 pág. 18 párr. 8 Nuestra unidad cristiana glorifica a Dios
8. ¿Qué medio utiliza Cristo para ayudarnos a combatir las influencias que pueden desunirnos?
8 Pablo señaló que, a fin de fomentar la unidad, Jesús le había proporcionado a la congregación “dádivas en [la
forma de] hombres”. Con estas palabras aludió a una práctica común entre los guerreros de la antigüedad.
Cuando regresaban victoriosos a casa, a veces traían consigo como esclavos algunos prisioneros para que
ayudaran a sus esposas con las labores domésticas (Sal. 68:1, 12, 18). De igual modo, al haber vencido al
mundo, Jesús consiguió muchos “cautivos” que le sirven por voluntad propia (léase Efesios 4:7, 8). ¿Qué tareas
les ha encargado a estos esclavos? Pablo responde: “Dio algunos como apóstoles, algunos como profetas,
algunos como evangelizadores, algunos como pastores y maestros, con miras al reajuste de los santos, para
obra ministerial, para la edificación del cuerpo del Cristo, hasta que todos logremos alcanzar la unidad en la fe”
w10 15/5 págs. 29-30 párrs. 7-8 No contristemos el espíritu santo de Jehová
7, 8. ¿Por qué debemos decir siempre la verdad?
7 Digamos siempre la verdad. En Efesios 4:25, Pablo escribió: “Ahora que han desechado la falsedad, hable
verdad cada uno de ustedes con su prójimo, porque somos miembros que nos pertenecemos unos a otros”.
En vista de que estamos muy unidos, como “miembros que nos pertenecemos unos a otros”, jamás debemos
actuar de manera sinuosa, manipulando los hechos o tratando de conducir a nuestros hermanos a conclusiones
erróneas, pues eso equivale a mentir. Si alguien persistiera en ese hábito, terminaría perdiendo su amistad con
Dios (léase Proverbios 3:32).
8 Las palabras y acciones poco honradas perturban la unidad de la congregación. Por eso, debemos imitar al
profeta Daniel, un hombre confiable a quien nadie podía acusar de corrupto (Dan. 6:4). Recordemos lo que Pablo
les dijo a los cristianos que tienen esperanza celestial: al ser parte del “cuerpo del Cristo”, cada miembro
pertenece a todos los demás, por lo que debe mantenerse unido al conjunto de veraces hermanos de Jesús (Efe.
4:11, 12). Los cristianos que deseamos vivir para siempre en la Tierra también debemos contribuir a la unidad del
pueblo de Dios diciendo siempre la verdad.
(Efe. 4:11-13).
w99 1/6 pág. 12 párr. 12 “Dádivas en hombres” que cuidan de las ovejas de Jehová
12. ¿Qué indica la expresión “la edificación del cuerpo de Cristo”, y cuál es la clave para edificar al
rebaño?
12 En segundo lugar, se ha suministrado a las “dádivas en hombres” con miras a “la edificación del cuerpo del
Cristo” (Efesios 4:12). Pablo utiliza en este pasaje una figura retórica. El término “edificación” nos recuerda una
construcción, y el ‘cuerpo de Cristo’ se refiere a personas, a los miembros de la congregación cristiana ungida
(1 Corintios 12:27; Efesios 5:23, 29, 30). Los ancianos tienen que ayudar a sus hermanos a hacerse fuertes en
sentido espiritual. Su objetivo es ‘edificar’ al rebaño, no ‘demolerlo’ (2 Corintios 10:8). La clave para edificar al
rebaño es el amor, dado que “el amor edifica” (1 Corintios 8:1).
w01 15/9 pág. 19 párrs. 15-16 La bendición de Jehová nos enriquece
15, 16. ¿Quiénes son las “dádivas en hombres”? Dé ejemplos.
15 Cuando los ancianos de la congregación procuran ser buenos evangelizadores, pastores y maestros, nos
dan razones válidas para estimar estas “dádivas en hombres” (Efesios 4:8, 11). Quienes se benefician de su
servicio amoroso tal vez no expresen siempre su agradecimiento, pero Jehová ve todo lo que hacen los ancianos
fieles y no olvidará el amor que muestran a su nombre al atender a su pueblo (1 Timoteo 5:17; Hebreos 6:10).
16 Veamos el caso de un anciano diligente que visitó a una joven cristiana que se iba a someter a una
operación cerebral. “Fue muy bondadoso, muy cariñoso, y nos dio mucho apoyo —escribió una amiga de la
familia—. Pidió permiso para orar a Jehová con nosotros. Mientras hacía la oración, el padre [que no es testigo
de Jehová] sollozaba, y a todos los que estábamos en la habitación del hospital se nos caían las lágrimas. ¡Qué
oración más tierna hizo aquel anciano, y cuánto amor demostró Jehová enviándolo en el momento preciso!” Otra
paciente Testigo dijo lo siguiente sobre los ancianos que la visitaron: “Cuando se acercaron a mi cama en la
unidad de cuidados intensivos, supe que, independientemente de lo que sucediera a partir de entonces, podría
aguantarlo. Me sentí fuerte y tranquila”. ¿Es posible comprar ese interés amoroso? Claro que no. Es un regalo de
Dios que está a nuestra disposición en la congregación cristiana (Isaías 32:1, 2).
w02 15/3 pág. 15 párr. 10 Cristo dirige a su congregación
10. ¿De qué manera mostramos respeto a los ancianos nombrados de la congregación?
10 Nuestro Caudillo ha otorgado a las congregaciones “dádivas en hombres”, “algunos como evangelizadores,
algunos como pastores y maestros” (Efesios 4:8, 11, 12). Nuestra actitud hacia ellos y la manera de tratarlos
dicen mucho sobre si aceptamos o no el acaudillamiento de Cristo. Desde luego, es justo que ‘nos mostremos
agradecidos’ por estos hombres aptos espiritualmente que Cristo nos ha dado (Colosenses 3:15). Pero además
merecen respeto. “Que los ancianos que presiden excelentemente sean tenidos por dignos de doble honra”,
escribió el apóstol Pablo (1 Timoteo 5:17). ¿Cómo demostramos gratitud y aprecio por los ancianos, o
superintendentes, de la congregación? Pablo da la respuesta: “Sean obedientes a los que llevan la delantera
entre ustedes, y sean sumisos” (Hebreos 13:17). En efecto, hemos de obedecerlos y ser sumisos a ellos, es
decir, seguir su guía.
w02 1/9 pág. 19 párrs. 1-2 Imitemos al Gran Maestro
1, 2. a) En cierto sentido, ¿cómo somos maestros todos nosotros? b) ¿Qué responsabilidad singular
recae sobre los cristianos verdaderos en lo que toca a la enseñanza?
¿ES USTED un maestro? En cierto sentido, todos lo somos. Cada vez que orientamos a un viajero perdido,
indicamos a un compañero de trabajo cómo efectuar cierta tarea o mostramos a un niño cómo anudarse los
cordones de los zapatos, estamos enseñando. ¿No es verdad que ayudar a los demás de maneras como estas
nos reporta cierta satisfacción?
2 En lo que toca a la enseñanza, sobre los cristianos verdaderos recae una responsabilidad singular. Se nos
ha encomendado que “haga[mos] discípulos [...], enseñándoles” (Mateo 28:19, 20). En la congregación también
tenemos oportunidad de enseñar. En ella se nombra a hombres capacitados para que sean “pastores y
maestros”, con el propósito de edificarla (Efesios 4:11-13). Asimismo, las mujeres maduras han de ser “maestras
de lo que es bueno” en sus actividades cristianas diarias, a fin de instruir a las más jóvenes (Tito 2:3-5). Y a todos
se nos exhorta a animar a nuestros hermanos, lo cual podemos lograr usando la Biblia para fortalecerlos
(1 Tesalonicenses 5:11). Realmente, es un gran privilegio ser un maestro de la Palabra de Dios y transmitir
valores espirituales que producen beneficios permanentes.
w02 1/3 pág. 16 párr. 11 ¿Cuánto valor tiene para nosotros la verdad?
11. ¿Qué obligaciones tenemos cuando asistimos a las reuniones cristianas?
11 La asistencia a las reuniones también nos impone ciertas obligaciones. A los cristianos se nos aconseja que
‘nos animemos unos a otros’ y que incitemos al resto de la congregación “al amor y a las obras excelentes”.
Si nos preparamos para todas las reuniones, asistimos a ellas y participamos, fortaleceremos nuestra fe y
estimularemos a los demás (Hebreos 10:23-25). Tal como hay niños pequeños que son melindrosos con la
comida, así también algunos adultos quizá necesiten que se les anime de continuo a alimentarse espiritualmente
(Efesios 4:13). Es amoroso dar ese estímulo a quienes lo precisan, pues deseamos que lleguen a ser cristianos
maduros. Sobre esta clase de cristianos el apóstol Pablo escribió: “El alimento sólido pertenece a personas
maduras, a los que mediante el uso tienen sus facultades perceptivas entrenadas para distinguir tanto lo correcto
como lo incorrecto” (Hebreos 5:14).
w10 15/9 págs. 18-19 párr. 9 Nuestra unidad cristiana glorifica a Dios
9. a) ¿Cómo nos ayudan a conservar la unidad las “dádivas en [la forma de] hombres”? b) ¿Por qué
debemos colaborar todos para que la congregación esté unida?
9 Estas “dádivas en [la forma de] hombres” cumplen el papel de pastores que velan por la armonía de la
congregación. Por ejemplo, ¿qué puede hacer un anciano si observa que dos hermanos andan siempre
compitiendo entre sí? Debe darles consejo en privado. Al animarles “con espíritu de apacibilidad” a reajustar su
actitud, consolidará la unidad de la congregación (Gál. 5:26–6:1). Las “dádivas en [la forma de] hombres” también
cumplen el papel de maestros, pues fortalecen nuestra fe en las enseñanzas de la Biblia. Así promueven la
unidad y nos ayudan a alcanzar la madurez. Pablo señaló que trabajan “a fin de que ya no seamos pequeñuelos,
aventados como por olas y llevados de aquí para allá por todo viento de enseñanza por medio de las tretas de los
hombres, por medio de astucia en tramar el error” (Efesios 4:13, 14). No obstante, todos los cristianos debemos
colaborar para que nuestra hermandad esté unida, tal como todas las partes del cuerpo contribuyen al bienestar
de las demás realizando sus funciones respectivas (léase Efesios 4:15, 16).
w03 15/10 pág. 22 párr. 15 Para ganar el premio, ejerzamos autodominio
15. ¿Qué indica la falta de autodominio, pero qué objetivo nos marca la Biblia?
15 Así mismo, para ser cristianos maduros debemos aprender a manifestar autodominio. La falta de autocontrol
indica que todavía somos bebés en sentido espiritual. La Biblia nos exhorta a que estemos “plenamente
desarrollados en facultades de entendimiento” (1 Corintios 14:20). Nuestro objetivo es “alcanzar la unidad en la fe
y en el conocimiento exacto del Hijo de Dios, a un hombre hecho, a la medida de estatura que pertenece a la
plenitud del Cristo”. ¿Por qué? “A fin de que ya no seamos pequeñuelos, aventados como por olas y llevados de
aquí para allá por todo viento de enseñanza por medio de las tretas de los hombres, por medio de astucia en
tramar el error.” (Efesios 4:13, 14.) Es patente que aprender a dominarnos es esencial para nuestra
espiritualidad.
w01 1/8 pág. 12 párr. 19 ¿‘Distinguimos tanto lo correcto como lo incorrecto’?
19. ¿Qué bendiciones conseguiremos si entrenamos progresivamente las facultades perceptivas?
19 El entrenamiento progresivo de las facultades perceptivas persigue que “no seamos pequeñuelos,
aventados como por olas y llevados de aquí para allá por todo viento de enseñanza por medio de las tretas de los
hombres, por medio de astucia en tramar el error” (Efesios 4:14). Al contrario, basándonos en nuestro
conocimiento y entendimiento de lo que Dios acepta, tomaremos buenas decisiones, sean estas de mucha o
poca importancia, que nos serán de provecho, fortalecerán a nuestros hermanos en la fe y, sobre todo,
agradarán a nuestro Padre celestial (Proverbios 27:11). ¡Cómo nos beneficia y protege eso en estos tiempos
críticos!
w02 1/3 pág. 18 párr. 20 ¿Cuánto valor tiene para nosotros la verdad?
20. ¿Qué ayuda de parte de Jehová recibimos cuando ponemos la verdad en primer lugar en la vida?
20 Pablo dio esta exhortación: “Hablando la verdad, por el amor crezcamos en todas las cosas en aquel que es
la cabeza, Cristo” (Efesios 4:15). En efecto, la verdad nos causará ahora mismo felicidad sin igual si la ponemos
en primer lugar en la vida y dejamos que Jehová dirija nuestros pasos mediante su espíritu santo. Tengamos
presente asimismo el apoyo que dan los santos ángeles a la evangelización (Revelación 14:6, 7; 22:6). ¡Qué
magnífico privilegio tenemos de contar con tal respaldo en la obra que Jehová nos ha encomendado! Nuestra
integridad resultará en que alabemos a Jehová, el Dios de la verdad, por toda la eternidad. ¿Acaso hay algo más
valioso? (Juan 17:3.)
w02 1/12 pág. 22 párr. 17 El estudio personal nos prepara para ser maestros
17. a) ¿De qué veneno se vale hoy Satanás para tratar de minar nuestra espiritualidad? b) ¿Cuál es el
antídoto?
17 Satanás conoce las debilidades de la carne caída, y por ello, sus maquinaciones son insidiosas. Una de las
maneras como propaga su influencia nociva es haciendo que la pornografía esté más asequible que nunca a
través de la televisión, Internet, vídeos y publicaciones impresas. Algunos cristianos han permitido que este
veneno atraviese sus debilitadas defensas, lo que ha provocado la pérdida de sus privilegios en la congregación
o incluso ha tenido repercusiones más serias (Efesios 4:17-19). ¿Cuál es el antídoto para el veneno espiritual
del Diablo? No descuidar el estudio personal y constante de la Biblia, las reuniones cristianas y la armadura
completa que proviene de Dios. Todos estos elementos juntos nos proporcionan la capacidad de distinguir entre
lo bueno y lo malo y de odiar lo que Dios odia (Salmo 97:10; Romanos 12:9).
w03 15/12 pág. 16 párr. 11 Estar alerta se hace más urgente
11. ¿Qué atmósfera moral iguala nuestros tiempos a los de Noé?
11 ¿Y qué puede decirse de la atmósfera moral de la actualidad? En estos últimos días, la vida de muchas
personas gira en torno al sexo. En una expresiva descripción, Pablo dice de ellas que han llegado a estar “más
allá de todo sentido moral”; muchas se han entregado “a la conducta relajada para obrar toda clase de inmundicia
con avidez” (Efesios 4:19). La pornografía, las relaciones prematrimoniales, el abuso de menores y la
homosexualidad están a la orden del día. Algunos ya están “recibiendo en sí mismos la recompensa completa”
en forma de enfermedades de transmisión sexual, ruptura de los lazos familiares y otros males sociales
(Romanos 1:26, 27).
w04 15/2 págs. 13-14 párrs. 14-15 Mantengámonos castos salvaguardando el corazón
14, 15. a) ¿Qué punto de vista erróneo tienen algunos sobre el significado de “fornicación”? b) ¿Qué
clase de actos incluye la “fornicación”, y cómo pueden los cristianos ‘huir’ de ella?
14 El conocimiento también es esencial. En realidad, no podemos huir de la fornicación si no sabemos en qué
consiste. En el mundo actual, hay quienes han adoptado un concepto falso del significado de “fornicación”. Se
imaginan que, siempre y cuando se abstengan del acto sexual propiamente dicho, pueden satisfacer sus
impulsos sexuales con alguien con quien no están casados. En un intento por reducir la cantidad de embarazos
no deseados entre adolescentes, incluso respetadas instituciones médicas han animado a los jóvenes a
participar en comportamientos sexuales pervertidos que no conllevan el riesgo de embarazo. Tal consejo es
totalmente erróneo. Evitar el embarazo fuera del matrimonio no es lo mismo que mantenerse castos, y la
verdadera definición de “fornicación” no es tan limitada ni estrecha.
15 La palabra griega por·néi·a, que se traduce “fornicación”, tiene un significado mucho más amplio. Abarca las
relaciones sexuales con alguien que no sea el cónyuge, y se refiere al uso indebido de los órganos sexuales.
Por·néi·a incluye actos como el sexo oral, el sexo anal y masturbar a otra persona, prácticas que suelen
relacionarse con prostíbulos. Quienes piensan que tales actos no son “fornicación” se engañan a sí mismos y han
caído en uno de los lazos de Satanás (2 Timoteo 2:26). Por otra parte, mantenerse castos implica más que
abstenerse de cualquier conducta que constituya fornicación. Para ‘huir’ de ella debemos evitar toda forma de
inmundicia sexual o conducta relajada que pueda llevarnos a cometer el grave pecado de por·néi·a (Efesios
4:19). Tan solo así nos mantendremos castos.
w01 15/12 pág. 20 párr. 23 “Aprendan de mí”
23. ¿Qué importante lección aprendieron los discípulos del ejemplo de Jesús, y a qué conclusiones les
permitió llegar?
23 Además, en el corazón de numerosas personas se grabó profundamente la importancia de permanecer en
unión con Cristo e irradiar su mismo espíritu. Él dijo a sus discípulos: “Así como me ha amado el Padre y yo los
he amado a ustedes, permanezcan en mi amor. Si observan mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así
como yo he observado los mandamientos del Padre y permanezco en su amor” (Juan 15:9, 10). Para ser buenos
ministros y siervos de Dios, tendrían que aplicar con diligencia lo que habían aprendido de Jesús, tanto respecto
a predicar y enseñar en público las maravillosas buenas nuevas de Dios como en lo referente al modo de tratar a
su familia y amigos. A medida que la hermandad creciera y se formaran congregaciones, necesitarían recordarse
a menudo que ese era el proceder correcto. Lo que él enseñó era la verdad, y la vida que le habían visto llevar
era aquella a la que debían aspirar (Juan 14:6; Efesios 4:20, 21).
w02 1/12 pág. 14 párr. 7 Disfrutemos del estudio personal de la Palabra de Dios
7. ¿Por qué debemos estar presentes en las reuniones cristianas siempre que podamos y prestar
atención a lo que se dice?
7 ¿‘Prestamos atención’ y escuchamos con cuidado cuando se expone la Palabra de Dios en nuestras
reuniones? (Efesios 4:20, 21.) ¿‘Inclinamos el corazón’ para adquirir discernimiento? Quizás el orador no sea el
más experto, pero mientras maneja la Palabra de Dios, merece que lo escuchemos con todo nuestro interés.
Claro está, para prestar atención a la sabiduría de Jehová, debemos estar presentes en las reuniones siempre
que podamos (Proverbios 18:1). Imaginémonos la desilusión de alguien que se hubiese perdido la reunión
celebrada en Jerusalén, en un aposento superior, el Pentecostés del año 33 E.C. Si bien nuestras reuniones
no son tan espectaculares como aquella, en ellas se estudia la Biblia, nuestro principal libro de texto. Por tanto,
cada reunión puede resultar ser una bendición para nosotros si prestamos atención y leemos en nuestros
ejemplares los textos bíblicos que se citan (Hechos 2:1-4; Hebreos 10:24, 25).
w03 15/11 pág. 11 párr. 17 ‘Manejemos la Palabra de Dios correctamente’
17. Explique qué poder transformador tiene la Palabra de Dios.
17 La Palabra de Dios saca a la luz lo que la persona realmente es por dentro, en contraste con lo que ella
misma piensa que es o con lo que permite que los demás vean de ella (1 Samuel 16:7). Hasta los inicuos ocultan
a veces su verdadera condición con una apariencia de benevolencia o piedad. Los malos motivos llevan a los
malvados a esconderse tras fachadas falsas. Los orgullosos se disfrazan con una humildad fingida que encubre
su anhelo de oír cómo los aplauden los hombres. Sin embargo, la Palabra de Dios pone al descubierto lo que en
realidad hay en el corazón, impulsando con vigor a los humildes a quitarse la vieja personalidad y “vestirse de la
nueva personalidad que fue creada conforme a la voluntad de Dios en verdadera justicia y lealtad” (Efesios 4:22-
24). Las enseñanzas de la Palabra de Dios también pueden hacer que personas tímidas se transformen en
valerosos testigos de Jehová y celosos proclamadores del Reino (Jeremías 1:6-9).
w02 1/4 pág. 16 párr. 4 Sigamos sirviendo a Jehová con corazón constante
4. ¿Qué pasos precedieron a nuestro bautismo como cristianos?
4 Nos pusimos de parte de la fe verdadera cuando nos dedicamos sin reservas a Jehová y simbolizamos tal
dedicación mediante la inmersión en agua. Ahora bien, ¿qué pasos precedieron al bautismo? Primero,
adquirimos conocimiento exacto de la Palabra de Dios (Juan 17:3). Como consecuencia, tuvimos fe y nos
sentimos motivados a arrepentirnos, a expresar auténtico pesar por haber obrado mal en el pasado (Hechos
3:19; Hebreos 11:6). Luego llegó la conversión, es decir, abandonamos nuestras malas costumbres a fin de vivir
en armonía con la voluntad de Dios (Romanos 12:2; Efesios 4:23, 24). Después, nos dedicamos
incondicionalmente a Jehová en oración (Mateo 16:24; 1 Pedro 2:21). Le solicitamos una buena conciencia y nos
bautizamos en símbolo de nuestra dedicación a él (1 Pedro 3:21). Reflexionar sobre estos pasos nos ayudará a
mantenernos concentrados en la necesidad de esforzarnos día tras día por vivir en conformidad con la
dedicación y continuar sirviendo a Jehová con corazón constante.
w01 15/3 pág. 14 párr. 16 Venzamos las debilidades humanas
16. ¿Cómo podemos conservar la rectitud moral?
16 Las Escrituras nos instan a vestirnos de la nueva personalidad (Efesios 4:24). Ello supone dejar que
Jehová nos moldee y transforme. Pablo escribió a su compañero Timoteo: “Sigue tras la justicia, la devoción
piadosa, la fe, el amor, el aguante, la apacibilidad de genio. Pelea la excelente pelea de la fe, logra asirte
firmemente de la vida eterna para la cual fuiste llamado” (1 Timoteo 6:11, 12). ‘Seguimos tras la justicia’ cuando
estudiamos con diligencia la Palabra de Dios a fin de adquirir un conocimiento profundo de Su personalidad, y
cuando nos conducimos de acuerdo con Sus requisitos. También es fundamental que contemos con un programa
completo de actividades cristianas, como la predicación de las buenas nuevas y la asistencia a las reuniones.
Acercarnos a Dios y aprovechar al máximo sus provisiones espirituales nos permitirá crecer espiritualmente y
conservar la rectitud moral (Santiago 4:8).
w02 15/11 pág. 9 párr. 3 Los cristianos nos necesitamos unos a otros
3. ¿Cómo muestra Efesios 4:25 que los cristianos nos necesitamos unos a otros?
3 Al igual que los interdependientes órganos del cuerpo humano, los cristianos nos necesitamos unos a otros.
El apóstol Pablo dijo a sus hermanos ungidos por espíritu: “Ahora que han desechado la falsedad, hable verdad
cada uno de ustedes con su prójimo, porque somos miembros que nos pertenecemos unos a otros” (Efesios
4:25). Como los miembros del Israel espiritual (el “cuerpo del Cristo”) se ‘pertenecen unos a otros’, entre ellos
existe comunicación franca y total cooperación. Así es, cada uno pertenece a los demás (Efesios 4:11-13). Y a
estos se ha unido gustosamente un grupo de sinceros colaboradores con esperanza terrenal.
w02 15/9 págs. 18-19 párr. 13 Sigamos practicando lo que hemos aprendido
13. ¿Cómo podríamos difundir cuentos falsos inadvertidamente?
13 Hay otro tipo de cuentos falsos contra los que debemos estar en guardia. Circula una gran cantidad de
historias sensacionalistas, a menudo a través del correo electrónico. Conviene ser cautelosos en este asunto,
sobre todo si no sabemos cuál es el origen de la información. Aunque una experiencia o relato proceda de un
cristiano de confianza, es posible que tal persona no conozca de primera mano los hechos. Por este motivo, es
importante ser discretos para no repetir o reenviar relatos no confirmados. De seguro no deseamos esparcir
“impíos cuentos”, o “cuentos falsos que violan lo que es santo” (1 Timoteo 4:7, Miguens). Puesto que también
tenemos la obligación de ser veraces unos con otros, la sabiduría dicta que evitemos todo lo que pueda
inducirnos a difundir falsedades, aunque sea inadvertidamente (Efesios 4:25).
w01 15/8 pág. 27 párr. 7 No desistamos de hacer lo que es excelente
7. a) ¿Qué debe hacer un cristiano si otro le ha ofendido? b) ¿Qué excelente ejemplo dio Abrahán de
mantener buenas relaciones con los demás?
7 Nos resulta difícil ser pacíficos cuando pensamos que un hermano nos ha tratado injustamente. Proverbios
12:18 dice: “Existe el que habla irreflexivamente como con las estocadas de una espada”. Las palabras
irreflexivas, aunque se digan sin mala intención, pueden causarnos un profundo dolor, que se intensifica si
creemos que se nos ha calumniado o que hemos sido objeto de habladurías crueles (Salmo 6:6, 7). Sin embargo,
los cristianos no han de permitir que los sentimientos heridos los venzan. Quien se encuentre en esa situación
debe tomar la iniciativa y arreglar el problema hablando bondadosamente con quien le haya ofendido (Mateo
5:23, 24; Efesios 4:26). Debe estar dispuesto a perdonarlo (Colosenses 3:13). Si no albergamos resentimientos,
conseguiremos que cicatricen las heridas emocionales y salvaremos la relación con nuestro hermano. Abrahán
no guardó rencor a Lot, por el contrario, acudió a toda prisa en su ayuda y la de su familia (Génesis 14:12-16).
w10 15/9 pág. 20 párrs. 14-15 Nuestra unidad cristiana glorifica a Dios
14. ¿Por qué es peligroso dar rienda suelta a la ira?
15. ¿Qué pasa cuando uno toma lo que no es suyo?
14 Muy relacionada con el maltrato verbal está la ira. Si este sentimiento se sale de control, puede separar
incluso a las personas más allegadas. Es como un fuego que se propaga fácilmente, con consecuencias
catastróficas (Pro. 29:22). Aunque existan razones válidas para expresar descontento, hay que tener cuidado de
no exaltarse, pues se corre el riesgo de perder relaciones muy apreciadas. Los cristianos debemos perdonar de
corazón, dejar atrás el resentimiento y no echar en cara los errores del pasado (Sal. 37:8; 103:8, 9; Pro. 17:9).
Pablo aconsejó a los efesios: “Estén airados, y, no obstante, no pequen; que no se ponga el sol estando ustedes
en estado [de irritación], ni dejen lugar para el Diablo” (Efesios 4:26, 27). Quien no controle su cólera le dará
oportunidad al Diablo de sembrar discordia y conflictos en la congregación.
15 Otra cosa que contribuye a la unidad de la congregación es el respeto por la propiedad ajena. Por eso,
Pablo agrega: “El que hurta, ya no hurte más” (Efesios 4:28). Entre los siervos de Jehová reina la confianza
mutua. Cuando alguien abusa de tal confianza apropiándose de lo que no es suyo, se deteriora esa maravillosa
unidad.
w01 1/2 pág. 6 Cómo hallar seguridad en un mundo peligroso
A fin de enriquecerse enseguida, muchas personas arriesgan sobremanera su dinero. Lamentablemente,
hacerlo suele resultar en pérdidas económicas o en la ruina. Sin embargo, la Biblia dice al siervo de Dios: “Que
haga trabajo duro, haciendo con las manos lo que sea buen trabajo, para que tenga algo que distribuir a alguien
que tenga necesidad” (Efesios 4:28). Es verdad que quien trabaja arduamente no siempre se hace rico. Pero
disfruta de tranquilidad de ánimo y amor propio, y hasta tal vez cuente con fondos que donar para obras buenas.
w02 15/4 págs. 17-18 párr. 18 Las leyes divinas son para nuestro bien
18. ¿Son prácticas las leyes de Dios en cuestiones económicas? Explíquelo.
18 Las normas divinas han resultado prácticas también en cuestiones económicas. La Biblia insta a los
cristianos a ser honrados y diligentes (Lucas 16:10; Efesios 4:28; Colosenses 3:23). Dado que siguen este
consejo, muchos cristianos han obtenido ascensos o han conservado su empleo cuando otros lo han perdido.
También reciben beneficios económicos quienes no tienen hábitos antibíblicos ni vicios como el juego, el tabaco
o la drogadicción. Seguramente recordamos otros ejemplos de lo prácticas que son las normas de Dios en
sentido económico.
w10 15/5 pág. 30 párrs. 10-11 No contristemos el espíritu santo de Jehová
10, 11. ¿Por qué no debemos robar o actuar con falta de honradez?
10 No cedamos a la tentación de robar o actuar con falta de honradez. Pablo escribió: “El que hurta, ya
no hurte más, sino, más bien, que haga trabajo duro, haciendo con las manos lo que sea buen trabajo, para que
tenga algo que distribuir a alguien que tenga necesidad” (Efe. 4:28). Si un cristiano robara, estaría “acomet[iendo]
el nombre de [su] Dios”, es decir, deshonrándolo (Pro. 30:7-9). Nada justifica un acto así, ni siquiera la pobreza.
Quienes aman a Dios y al prójimo tienen muy clara esta verdad (Mar. 12:28-31).
11 Pero el apóstol no se limita a decirnos lo que hemos de evitar. También nos indica qué hemos de hacer.
Si vivimos y andamos por espíritu santo, trabajaremos arduamente para mantener a nuestra familia e incluso
tener “algo que distribuir a alguien que tenga necesidad” (1 Tim. 5:8). No seremos como Judas Iscariote, quien
robaba dinero del fondo que Jesús y sus apóstoles habían formado para ayudar a los pobres (Juan 12:4-6).
Es obvio que aquel traidor no seguía la dirección del espíritu. En cambio, quienes sí la seguimos nos
comportamos “honradamente en todas las cosas”, tal como hacía Pablo (Heb. 13:18). Así evitamos contristar el
espíritu de Jehová.
w10 15/6 pág. 22 párr. 12 Hablemos “con gracia” y nos llevaremos mejor con los demás
12. ¿Por qué debemos usar palabras amables con los hermanos?
12 Los hermanos no nos sirven a nosotros ni a ningún otro ser humano, sino a Dios. Pero, como es natural, les
gusta recibir nuestra aprobación. Si les hablamos con amabilidad, les aliviaremos las cargas, mientras que si los
criticamos implacablemente, se las haremos más pesadas y tal vez hasta los llevemos a pensar que han perdido
el favor de Jehová. Queremos animarlos con palabras sinceras y decirles solo lo “que sea bueno para [su]
edificación según haya necesidad”. Nuestro deseo es “[impartirles] lo que sea favorable” (Efe. 4:29).
w10 15/5 págs. 30-31 párrs. 12-13 No contristemos el espíritu santo de Jehová
12, 13. a) Según Efesios 4:29, ¿qué lenguaje tenemos que evitar? b) ¿Cómo debemos expresarnos?
12 Cuidemos nuestras palabras. Pablo señaló: “No proceda de la boca de ustedes ningún dicho corrompido,
sino todo dicho que sea bueno para edificación según haya necesidad, para que imparta lo que sea favorable a
los oyentes” (Efe. 4:29). Nuevamente, el apóstol no se limita a decir lo que hay que evitar; también nos dice lo
que hay que hacer. Impulsados por el espíritu de Dios, debemos hablar de manera edificante a fin de beneficiar a
quienes nos escuchan. Además, nunca debería salir de nuestra boca “ningún dicho corrompido”. La palabra
griega que se traduce “corrompido” solía usarse para calificar a la fruta, la carne o el pescado en
descomposición. Tal como nos repugnan los alimentos podridos, tenemos que detestar la forma de hablar que
Jehová condena.
13 Siempre hemos de expresarnos con amabilidad y decencia. Nuestra forma de hablar debe estar “sazonada
con sal”, es decir, ser agradable (Col. 3:8-10; 4:6). Al escucharnos, las personas deben notar que somos
distintos. Hablando lo que sea “bueno para [su] edificación” lograremos ayudarlas. Adoptemos la actitud del
salmista, quien cantó: “Que los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón lleguen a ser placenteros
delante de ti, oh Jehová, mi Roca y mi Redentor” (Sal. 19:14).
w95 15/1 pág. 16 párr. 5 Sirva a Jehová con gozo de corazón
5. ¿De dónde proviene el gozo piadoso?
5 Sin embargo, para servir a Jehová con gozo de corazón, no basta con simplemente tener una actitud
positiva. Es provechoso que seamos positivos, pero el gozo piadoso no se produce mediante el desarrollo del
carácter. Es un fruto del espíritu de Jehová. (Gálatas 5:22, 23.) Si no tenemos este gozo, quizás debamos hacer
cambios para no pensar ni actuar de ninguna manera antibíblica que pudiera contristar el espíritu de Dios.
(Efesios 4:30.) Por otra parte, no temamos que como estamos dedicados a Jehová, la falta de gozo sincero
ocasional es un indicio de la desaprobación divina. Somos imperfectos y propensos al dolor, la tristeza e incluso
la depresión temporal, pero Jehová nos comprende. (Salmo 103:10-14.) Por eso, pidamos su espíritu santo,
recordando que el gozo, uno de sus frutos, proviene de Dios. Nuestro amoroso Padre celestial contestará esas
oraciones y nos permitirá servirle con gozo de corazón. (Lucas 11:13.)
w02 15/10 pág. 11 párr. 12 “Opónganse al Diablo”
12. ¿Cuáles son algunos ardides que Satanás emplea para tender un lazo a los siervos de Jehová de la
actualidad?
12 Ya hemos visto en el caso de Eva cómo Satanás recurrió a la astucia para corromper su modo de pensar
(2 Corintios 11:3). Hoy, uno de los lazos del Diablo consiste en hacer que los cristianos piensen que si hacen
todo lo posible por demostrar que los testigos de Jehová son como las demás personas, lograrán atraer a
algunos a la verdad cristiana. Hay quienes han ido demasiado lejos, y ha ocurrido lo contrario (Ageo 2:12-14).
Otra de las artimañas de Satanás es incitar a cristianos dedicados, tanto jóvenes como adultos, a llevar una
doble vida y ‘contristar el espíritu santo de Dios’ (Efesios 4:30). Algunos han caído en esta trampa por culpa del
mal uso de Internet.
w10 15/5 pág. 31 párr. 14 No contristemos el espíritu santo de Jehová
14. Según Efesios 4:30, 31, ¿qué cosas debemos rechazar?
14 Rechacemos la amargura, la cólera, los insultos y toda maldad. Después de aconsejar a sus hermanos que
no contristaran el espíritu de Dios, Pablo escribió: “Que se quiten toda amargura maliciosa y cólera e ira y gritería
y habla injuriosa, junto con toda maldad” (Efe. 4:30, 31). Actuar así exige un gran esfuerzo, pues somos
imperfectos. Si no controláramos nuestros pensamientos y acciones y nos llenáramos de “amargura maliciosa y
cólera e ira”, contristaríamos el espíritu santo. Lo mismo pasaría si fuéramos rencorosos y lleváramos la cuenta
de las ofensas que nos han hecho, o si nos negáramos a reconciliarnos con quienes las cometieron. Si nos
acostumbráramos a pasar por alto los consejos de la Biblia, desarrollaríamos rasgos de personalidad que podrían
llevarnos a pecar contra el espíritu, y las consecuencias serían desastrosas.
w05 15/5 págs. 29-30 párr. 17 ‘Mantengámonos reprimidos’ ante el mal
17. Si la situación se pone tensa en un hogar cristiano, ¿qué consejos bíblicos pueden ser de ayuda?
17 Aun si todos los que viven en una casa son cristianos, la imperfección humana pudiera causar situaciones
tensas en las que las palabras se tornen ásperas. Es digno de mención que a los cristianos de la antigua Éfeso
se les aconsejara despojarse de “toda amargura maliciosa y cólera e ira y gritería y habla injuriosa, junto con toda
maldad” (Efesios 4:31). Al parecer, el ambiente que rodeaba a los cristianos de Éfeso, su propia imperfección
y, en algunos casos, su anterior estilo de vida habían influido en ellos. ¿Qué los ayudaría a cambiar? Tenían que
“ser hechos nuevos en la fuerza que [impulsaba] su mente” (Efesios 4:23). El fruto del espíritu santo se
manifestaría más plenamente en su vida a medida que estudiaran la Palabra de Dios y meditaran sobre cómo
debía influir en su vida, se relacionaran con sus hermanos cristianos y oraran con sinceridad. Aprenderían a
‘hacerse bondadosos unos con otros, tiernamente compasivos, y a perdonarse liberalmente unos a otros, así
como Dios también por Cristo liberalmente los había perdonado a ellos’ (Efesios 4:32). Prescindiendo de lo que
hagan los demás, tenemos que saber dominarnos y ser bondadosos, compasivos y perdonadores. No debemos
“[devolver] mal por mal a nadie” (Romanos 12:17, 18). Demostrar amor sincero imitando a Dios es siempre el
proceder correcto (1 Juan 4:8).
w03 1/4 pág. 21 párr. 3 Despleguemos “toda apacibilidad para con todos los hombres”
3. ¿Qué problemas familiares son un reflejo del espíritu del mundo?
3 Un ámbito donde resulta esencial la apacibilidad es en el seno familiar. La Organización Mundial de la Salud
considera que la violencia doméstica plantea mayores riesgos para la mujer que los accidentes automovilísticos y
el paludismo juntos. Por ejemplo, en Londres, una cuarta parte de los delitos violentos denunciados se cometen
en el hogar. Es común que al acudir la policía, la gente esté desfogándose con “gritería y habla injuriosa”. Y lo
que es peor, muchos matrimonios dejan que la “amargura maliciosa” socave su relación. Todo lo anterior es el
lamentable reflejo del “espíritu del mundo”, por lo que es inadmisible en las familias cristianas (Efesios 4:31;
1 Corintios 2:12).
w10 15/5 pág. 31 párr. 15 No contristemos el espíritu santo de Jehová
15. ¿Cómo debemos responder si alguien nos ofende?
15 Seamos amables, compasivos y perdonadores. Pablo aconsejó: “Háganse bondadosos unos con otros,
tiernamente compasivos, y perdónense liberalmente unos a otros, así como Dios también por Cristo liberalmente
los perdonó a ustedes” (Efe. 4:32). Aun si alguien nos lastima profundamente, debemos perdonar tal como lo
hace Dios (Luc. 11:4). Imagínese que un hermano ha hablado mal de usted. En un esfuerzo por arreglar las
cosas, usted decide abordarlo, y él se siente mal por lo sucedido y le pide una disculpa sincera. ¿Basta con
perdonarlo? No. Hay algo más que hacer, como dice Levítico 19:18: “No debes tomar venganza ni tener rencor
contra los hijos de tu pueblo; y tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy Jehová”.
Capítulo 5
w97 1/12 pág. 16 párr. 5 ‘Continúen perdonándose liberalmente unos a otros’
5. ¿Qué importante razón para perdonar se indica en Efesios 5:1?
5 Una razón importante para perdonar se indica en Efesios 5:1: “Por lo tanto, háganse imitadores de Dios,
como hijos amados”. ¿De qué manera debemos hacernos “imitadores de Dios”? La locución “por lo tanto”
conecta esta frase con el versículo precedente, que dice: “Háganse bondadosos unos con otros, tiernamente
compasivos, y perdónense liberalmente unos a otros, así como Dios también por Cristo liberalmente los perdonó
a ustedes”. (Efesios 4:32.) Sí, en lo que tiene que ver con el perdón, debemos hacernos imitadores de Dios. Al
igual que el niño intenta ser como su padre, nosotros, hijos amados de Jehová, debemos querer ser como
nuestro perdonador Padre celestial. ¡Cuánto debe complacer el corazón de Jehová mirar desde los cielos y ver
que sus hijos terrestres procuran ser como él al perdonarse unos a otros! (Lucas 6:35, 36; compárese con Mateo
5:44-48.)
w97 1/8 págs. 16-17 párr. 9 Que su amor fraternal continúe
9. ¿Cómo muestra Jehová que aprecia lo bueno que hay en nosotros?
9 Una segunda manera de alimentar el amor fraternal es mediante el aprecio. Para apreciar a los demás,
debemos centrarnos en sus buenas cualidades y sus esfuerzos, y valorarlos. De este modo imitamos a Jehová
mismo. (Efesios 5:1.) Él nos perdona diariamente muchos pecados menores. Nos perdona incluso pecados
graves, siempre que nos arrepintamos sinceramente. Y cuando lo hace, no sigue pensando en ellos. (Ezequiel
33:14-16.) El salmista preguntó: “Si errores fuera lo que tú vigilas, oh Jah, oh Jehová, ¿quién podría estar de
pie?”. (Salmo 130:3.) En lo que Jehová se fija es en las buenas acciones que realizamos al servirle. (Hebreos
6:10.)
w98 1/4 pág. 18 párrs. 14-15 Un libro procedente de Dios
14, 15. a) ¿De qué modo suministra la Biblia más que consejo sabio? b) ¿Qué enseñanzas bíblicas
pueden ayudar a hombres y mujeres de distintas razas y naciones a considerarse iguales unos a
otros?
14 La Biblia suministra más que consejo sabio. Su mensaje apela al corazón. Hebreos 4:12 dice: “La palabra
de Dios es viva, y ejerce poder, y es más aguda que toda espada de dos filos, y penetra hasta dividir entre alma y
espíritu, y entre coyunturas y su tuétano, y puede discernir pensamientos e intenciones del corazón”. Veamos un
ejemplo de la fuerza motivadora de la Biblia.
15 Hoy día las barreras raciales, nacionales y étnicas dividen a la gente. Estos muros artificiales contribuyen a
que por todo el mundo mueran en las guerras seres humanos inocentes. Por otro lado, la Biblia contiene
enseñanzas que ayudan a los hombres y las mujeres de diferentes razas y naciones a considerarse iguales unos
a otros. Por ejemplo, Hechos 17:26 dice que Dios “hizo de un solo hombre toda nación de hombres”, lo cual
indica que hay una sola especie: la humanidad. Además, la Biblia nos anima a ‘hacernos imitadores de Dios’, de
quien dice: “No es parcial, sino que, en toda nación, el que le teme y obra justicia le es acepto” (Efesios 5:1;
Hechos 10:34, 35). Para quienes verdaderamente procuran vivir según las enseñanzas de la Biblia, este
conocimiento tiene un efecto unificador. Influye en lo más profundo, en el corazón, y elimina las barreras que el
hombre ha levantado y que dividen a la gente. ¿Realmente funciona en el mundo actual?
w07 1/10 pág. 30 párr. 18 No caigamos en las trampas del “pajarero”
18. ¿Cómo nos ayuda el ejemplo de Jehová a resolver las diferencias personales?
18 Jehová no solo está “listo para perdonar”, sino que también concede “el verdadero perdón” (Salmo 86:5;
130:4). Una forma de demostrar que somos hijos amados de Jehová es imitándolo (Efesios 5:1). Todos somos
pecadores y necesitamos desesperadamente el perdón de Jehová. Por eso, debemos tener cuidado si nos
damos cuenta de que nos cuesta perdonar a alguien. Podríamos acabar como el esclavo de la parábola de Jesús
que se negó a perdonar la deuda de otro esclavo. Cuando se enteró su amo —que le había perdonado a él una
deuda muchísimo mayor—, lo mandó encerrar en prisión. Jesús concluyó su parábola diciendo: “Del mismo
modo también tratará mi Padre celestial con ustedes si no perdonan de corazón cada uno a su hermano” (Mateo
18:21-35). Meditemos en esta ilustración y pensemos cuántas veces nos ha perdonado Jehová a nosotros.
De seguro, eso nos animará a resolver cualquier diferencia personal que tengamos con nuestros hermanos
(Salmo 19:14).
w03 15/5 pág. 11 párrs. 7-8 Cristo habla a las congregaciones
7, 8. ¿Qué grave problema existía en la congregación de Éfeso, y qué podríamos hacer si nos sucediera
lo mismo?
7 Ahora bien, en la congregación de Éfeso existía un grave problema. “Tengo esto contra ti —dijo Jesús—: que
has dejado el amor que tenías al principio.” Era preciso que aquellos cristianos reavivaran su primer amor por
Jehová (Marcos 12:28-30; Efesios 2:4; 5:1, 2). Nosotros también hemos de mantenernos en guardia para
no perder nuestro amor inicial por Dios (3 Juan 3). Pero ¿y si adquieren demasiada relevancia en nuestra vida
deseos como el afán de adquirir riquezas o disfrutar de diversos placeres? (1 Timoteo 4:8; 6:9, 10.) En ese caso,
debemos suplicar la ayuda divina para sustituir tales tendencias por un profundo sentimiento de amor a Jehová y
de gratitud por todo lo que él y su Hijo han hecho por nosotros (1 Juan 4:10, 16).
8 Cristo instó a la congregación efesia: “Recuerda de qué has caído, y arrepiéntete, y haz los hechos de
antes”. ¿Qué le ocurriría en caso contrario? “Si no lo haces —le advirtió Jesús—, vengo a ti, y removeré tu
candelabro de su lugar.” Si todas las ovejas perdían el amor que tenían al principio, el “candelabro”, es decir, la
congregación, dejaría de existir. Por consiguiente, seamos cristianos celosos y trabajemos con ahínco para que
la congregación siga resplandeciendo en sentido espiritual (Mateo 5:14-16).
w97 15/3 pág. 20 párr. 11 Permitamos que el discernimiento nos salvaguarde
11. ¿Qué consejo dio Pablo con respecto a la avidez y el amor al dinero?
11 Algunos cristianos se han desilusionado o hasta han perdido su espiritualidad por el fracaso de sus
arriesgadas operaciones comerciales. Al no permitir que el discernimiento los salvaguardara, han sufrido dolor y
amargura. La avidez ha entrampado a muchos. ‘Que la avidez ni siquiera se mencione entre ustedes, tal como es
propio de personas santas’, escribió Pablo. (Efesios 5:3.) Y advirtió: “Los que están resueltos a ser ricos caen en
tentación y en un lazo y en muchos deseos insensatos y perjudiciales, que precipitan a los hombres en
destrucción y ruina. Porque el amor al dinero es raíz de toda suerte de cosas perjudiciales, y, procurando realizar
este amor, algunos han sido descarriados de la fe y se han acribillado con muchos dolores”. (1 Timoteo 6:9, 10.)
w01 1/8 pág. 7 párr. 3 ¿‘Distinguimos tanto lo correcto como lo incorrecto’?
3. ¿Qué decisiones son realmente importantes?
3 Hay otras decisiones que son todavía más importantes. Por ejemplo, el que optemos por casarnos o
permanecer solteros tiene, obviamente, un efecto profundo y duradero en la vida. Por cierto, escoger el cónyuge
adecuado, nuestra pareja para toda la vida, no es una cuestión insignificante (Proverbios 18:22). Además, la
elección de amigos y compañeros, educación, empleo y diversiones influye de manera importante, es más,
decisiva, en nuestra espiritualidad y, por tanto, en nuestro bienestar eterno (Romanos 13:13, 14; Efesios 5:3, 4).
w96 1/10 pág. 18 párr. 16 La hospitalidad cristiana en un mundo dividido
16. ¿Qué pautas de conducta apropiada debemos seguir aun en celebraciones especiales?
16 En nuestro estudio de la Biblia aprendemos qué es conducta apropiada para los cristianos y nos apegamos
a esa norma siempre. (Romanos 13:12-14; Gálatas 5:19-21; Efesios 5:3-5.) Las reuniones sociales, tanto si se
trata de una boda como de otro tipo de celebración, no nos dan licencia para abandonar los principios cristianos
ni para hacer algo que normalmente evitaríamos. Tampoco estamos obligados a observar todas las costumbres
del país donde vivimos; muchas de ellas se basan en prácticas religiosas falsas o supersticiones, y otras incluyen
actos obviamente inaceptables para el cristiano. (1 Pedro 4:3, 4.)
w98 15/8 pág. 10 párr. 1 Jehová debe ser nuestra confianza
1. ¿Qué indica que muchas personas no confían en Dios, aun cuando digan hacerlo?
EN LOS billetes y monedas de Estados Unidos aparece el lema “En Dios confiamos”. Pero ¿confían en Dios
todas las personas que utilizan ese dinero en aquel país o en cualquier otro? ¿O confían más en el dinero
mismo? La confianza en el dinero de ese país o de cualquier otro no puede conciliarse con la confianza en el
omnipotente Dios de amor, quien nunca abusa de su poder ni tiene ninguna clase de avidez. De hecho, él
condena la avidez en términos inequívocos (Efesios 5:5).
w02 1/3 págs. 10-11 párr. 12 La luz de Dios elimina la oscuridad
12. ¿De qué maneras nos ha beneficiado acudir a la luz?
12 ¿Qué cambios hemos realizado desde que llegamos a conocer la luz de la verdad? En ocasiones es
conveniente mirar atrás y analizar el progreso espiritual realizado. ¿Qué vicios hemos dejado? ¿Qué situaciones
hemos logrado enderezar en nuestra vida? ¿Cómo han cambiado nuestros planes para el futuro? Con las fuerzas
que da Jehová y la ayuda de su espíritu santo, podemos seguir haciendo cambios en nuestra personalidad y
modo de pensar que demuestren que estamos respondiendo a la luz (Efesios 4:23, 24). Pablo lo expresó con
estas palabras: “En un tiempo ustedes eran oscuridad, pero ahora son luz en relación con el Señor. Sigan
andando como hijos de la luz, porque el fruto de la luz consiste en toda clase de bondad y justicia y verdad”
(Efesios 5:8, 9). Dejarnos guiar por la luz de Jehová nos da esperanza y propósito, y mejora la vida de quienes
nos rodean. Además, el que hagamos tales cambios alegra sobremanera el corazón de Jehová (Proverbios
27:11).
w99 1/9 págs. 14-15 párr. 6 Jóvenes: entrenen sus facultades perceptivas
6. ¿Cómo puedes ‘asegurarte de lo que es aceptable al Señor’ Jehová?
6 Si estás equipado con el conocimiento de los principios de Jehová, te resultará más fácil ‘asegurarte de lo
que es acepto al Señor’ (Efesios 5:10). Pero ¿y si no estás seguro de qué hacer en una situación determinada?
Pide a Jehová en oración que te guíe (Salmo 119:144). Consulta el asunto con tus padres o con un cristiano
maduro (Proverbios 15:22; 27:17). También puedes hallar guía útil en la Biblia y en las publicaciones Watch
Tower (Proverbios 2:3-5). Cuanto más uses tus facultades perceptivas, tanto más afinadas estarán.
w01 1/8 pág. 10 párr. 12 ¿‘Distinguimos tanto lo correcto como lo incorrecto’?
12. ¿Por qué debemos probar para nosotros mismos lo que es la “voluntad de Dios”?
12 Dado que no debemos confiar ni en la sabiduría del mundo ni en lo que nosotros creemos en cuanto a lo
que es bueno y lo que es malo, ¿qué haremos? Fijémonos en este claro e inequívoco consejo del apóstol Pablo:
“Cesen de amoldarse a este sistema de cosas; más bien, transfórmense rehaciendo su mente, para que prueben
para ustedes mismos lo que es la buena y la acepta y la perfecta voluntad de Dios” (Romanos 12:2). ¿Por qué
tenemos que probar para nosotros mismos lo que es la voluntad de Dios? Jehová nos da en la Biblia una
respuesta sencilla, pero convincente: “Como los cielos son más altos que la tierra, así mis caminos son más altos
que los caminos de ustedes, y mis pensamientos que los pensamientos de ustedes” (Isaías 55:9). Así que en
lugar de confiar en el llamado sentido común o en nuestra opinión sobre lo que está bien, se nos da esta
recomendación: “Sigan asegurándose de lo que es acepto al Señor” (Efesios 5:10).
w07 15/10 pág. 29 párr. 18 Respondamos a nuestra conciencia
18. ¿Qué razón tenemos para sentir alegría?
18 En la mayoría de las congregaciones encontramos ejemplos de todas las fases del desarrollo cristiano. Así,
hallamos bastantes personas que son nuevas en la fe. Su conciencia tal vez se queda muda ante algunos
asuntos, mientras que ante otros grita. Estos hermanos tienen que afinar su voz interior de acuerdo con la guía
de Jehová y aprender a responder mejor a los dictados de su conciencia, y para ello seguramente necesitan
tiempo y ayuda (Efesios 4:14, 15). Felizmente, en las congregaciones también suele haber muchos hermanos
con conocimiento profundo, experiencia al aplicar los principios bíblicos y una conciencia en sintonía con la
voluntad de Dios. ¡Qué alegría poder estar con esos hermanos “limpios” que ven como moral y espiritualmente
“limpias” todas las cosas que el Señor acepta! (Efesios 5:10.) Pongámonos todos la meta de alcanzar ese nivel
de desarrollo espiritual y de mantener una buena conciencia, en armonía con el conocimiento exacto de la verdad
y la devoción a Dios (Tito 1:1).
w02 1/3 pág. 11 párr. 13 La luz de Dios elimina la oscuridad
13. ¿Cómo podemos demostrar a Jehová nuestra gratitud por su luz, y qué se necesita para ello?
13 Demostramos nuestra gratitud por gozar de una vida más feliz reflejando la luz de Jehová, es decir, dando a
conocer lo que hemos aprendido en la Biblia a familiares, amigos y vecinos (Mateo 5:12-16; 24:14).
La predicación y nuestra conducta cristiana ejemplar constituyen una censura para quienes no desean
escucharnos. “Sigan asegurándose de lo que es acepto al Señor; y cesen de participar con ellos en las obras
infructíferas que pertenecen a la oscuridad, sino, más bien, hasta censúrenlas”, dice Pablo (Efesios 5:10, 11).
Ayudar a otras personas a abandonar la oscuridad y escoger la luz exige valor de nuestra parte. Más importante
aún, exige compasión e interés por nuestros semejantes y un deseo sincero de transmitirles la luz de la verdad
para su beneficio eterno (Mateo 28:19, 20).
w12 15/3 pág. 17 párr. 13 Mantengamos nuestro sentido de urgencia
13. Ahora que hemos llegado a ser cristianos, ¿cómo podemos conservar nuestro sentido de urgencia?
13 En vista de que la mayor parte del mundo está sumida en un peligroso sueño espiritual, ¿cómo podemos
conservar nuestro sentido de urgencia? Recordemos que una vez dormíamos en la oscuridad espiritual, pero un
día nos despertaron. Entonces, el conocimiento de Cristo resplandeció ante nosotros, como señaló Pablo.
Y ahora tenemos el honor de iluminar a otros (léase Efesios 5:14). Tras mencionar eso, el apóstol escribió:
“Vigilen cuidadosamente que su manera de andar no sea como imprudentes, sino como sabios, comprándose
todo el tiempo oportuno que queda, porque los días son inicuos” (Efe. 5:15, 16). Compremos “el tiempo oportuno”
para realizar actividades que nos mantengan espiritualmente despiertos en medio de este mundo malvado.
w06 1/7 pág. 30 párr. 17 Joven, escoge servir a Jehová
17. ¿En qué aspectos es necesario que sigamos percibiendo cuál es “la voluntad de Jehová”?
17 La dedicación y el bautismo marcan el principio de una vida en la que tomamos en cuenta la voluntad de
Jehová para todo. A fin de cumplir con nuestra dedicación debemos ‘comprar tiempo’. ¿Y cómo se compra? Pues
en primer lugar, tomándolo de actividades poco importantes en las que quizá lo emplearíamos, y luego
dedicándolo a estudiar seriamente la Biblia, asistir con regularidad a las reuniones y participar al mayor grado
posible en la predicación de las “buenas nuevas del reino” (Efesios 5:15, 16; Mateo 24:14). Nuestra dedicación a
Jehová y el deseo de hacer su voluntad tendrán una influencia beneficiosa en todos los aspectos de nuestra vida,
y esto incluye lo que hacemos en nuestro tiempo libre, nuestros hábitos de comer y beber, y el tipo de música
que escuchamos. ¿Por qué no escoges una clase de esparcimiento del que puedas disfrutar por toda la
eternidad? Miles de Testigos jóvenes que son realmente felices pueden asegurarte que hay muchísimas maneras
saludables de divertirse sin traspasar los límites de “la voluntad de Jehová” (Efesios 5:17-19).
w00 15/3 pág. 17 párr. 8 Cómo nos guía Jehová
8. ¿Qué medidas toman algunos padres para ayudar a sus hijos a prestar atención en las reuniones?
8 Los padres cristianos saben que las necesidades espirituales de sus hijos se satisfacen en parte con lo que
aprenden en las reuniones. Por lo tanto, algunos padres procuran que duerman un poco antes de estas para que
lleguen al Salón del Reino despejados y dispuestos a aprender. Otros limitan estrictamente el tiempo que sus
hijos pueden ver televisión las noches de reunión o, sabiamente, incluso lo impiden por completo (Efesios
5:15, 16). Tales padres mantienen las distracciones a un mínimo, animando a sus hijos a escuchar y a aprender,
según su edad y capacidad (Proverbios 8:32).
w06 15/7 pág. 27 párr. 10 Jehová libra a los afligidos
10. ¿Cómo pueden desanimarnos las limitaciones?
10 A algunos cristianos los desanima ver que ciertas circunstancias limitan su servicio a Dios. ¿Es ese su
caso? Puede que una enfermedad grave, la edad avanzada u otras limitaciones le impidan dedicar al ministerio
tanto tiempo como antes. Es cierto que al cristiano se le aconseja comprar tiempo para el servicio a Dios
(Efesios 5:15, 16). Pero ¿qué puede hacer usted si sus circunstancias le impiden participar más en el ministerio,
y esa es la causa de su desánimo?
w06 1/7 pág. 30 párr. 17 Joven, escoge servir a Jehová
17. ¿En qué aspectos es necesario que sigamos percibiendo cuál es “la voluntad de Jehová”?
17 La dedicación y el bautismo marcan el principio de una vida en la que tomamos en cuenta la voluntad de
Jehová para todo. A fin de cumplir con nuestra dedicación debemos ‘comprar tiempo’. ¿Y cómo se compra? Pues
en primer lugar, tomándolo de actividades poco importantes en las que quizá lo emplearíamos, y luego
dedicándolo a estudiar seriamente la Biblia, asistir con regularidad a las reuniones y participar al mayor grado
posible en la predicación de las “buenas nuevas del reino” (Efesios 5:15, 16; Mateo 24:14). Nuestra dedicación a
Jehová y el deseo de hacer su voluntad tendrán una influencia beneficiosa en todos los aspectos de nuestra vida,
y esto incluye lo que hacemos en nuestro tiempo libre, nuestros hábitos de comer y beber, y el tipo de música
que escuchamos. ¿Por qué no escoges una clase de esparcimiento del que puedas disfrutar por toda la
eternidad? Miles de Testigos jóvenes que son realmente felices pueden asegurarte que hay muchísimas maneras
saludables de divertirse sin traspasar los límites de “la voluntad de Jehová” (Efesios 5:17-19).
w96 15/12 pág. 18 párr. 13 Se nos enseña a hacer la voluntad de Jehová
13. ¿Cómo pueden beneficiarse las familias de comentar el texto diario?
13 Se anima a las familias a que comenten habitualmente el texto diario del folleto Examinando las Escrituras
diariamente. Leer el texto y el comentario está bien, pero es aún más provechoso analizarlo y aplicarlo. Por
ejemplo, si el texto es Efesios 5:15-17, la familia puede razonar sobre cómo ‘comprar tiempo oportuno’ para el
estudio personal, participar en alguna forma del ministerio de tiempo completo y encargarse de otras
asignaciones teocráticas. Sí, el comentario del texto en familia puede ayudar a uno o a varios miembros a
‘percibir más plenamente cuál es la voluntad de Jehová’.
w01 1/10 pág. 12 párr. 18 Imitemos a Jehová al educar a los hijos
18. ¿Cómo pueden los padres comprar tiempo para un estudio regular de la Biblia en familia?
18 Entre las mejores maneras de instruir a los hijos figuran la de tener un estudio regular de la Biblia en familia
y la de efectuar un análisis diario de un pasaje bíblico. Las sesiones de estudio son mucho más efectivas cuando
son periódicas. Si se dejan al azar o no se planean, lo más probable es que sean muy esporádicas, en el mejor
de los casos. De ahí que los padres deban ‘comprar tiempo’ para el estudio (Efesios 5:15-17). La verdad es que
supone un reto encontrar un espacio de tiempo fijo que sea conveniente para toda la familia. Un padre se dio
cuenta de que conforme crecían sus hijos se hacía cada vez más difícil reunirlos a todos debido a que tenían
horarios distintos. Sin embargo, siempre estaban juntos las noches en que se reunía la congregación, así que el
padre organizó el estudio de familia para una de esas noches, y surtió efecto. Sus tres hijos son siervos de
Jehová bautizados.
w98 1/3 pág. 16 párr. 11 Valoremos las reuniones cristianas
11. ¿Por qué es necesaria la autodisciplina a fin de estar preparados para las reuniones?
11 Las actividades y las diversiones que no son esenciales para nuestra salud espiritual pueden consumirnos
demasiado tiempo. Si ese es el caso, tenemos que examinarnos y ‘dejar de hacernos irrazonables’ en el empleo
del tiempo (Efesios 5:17). Nuestro objetivo ha de ser ‘comprarlo’ de asuntos menos importantes de modo que
dediquemos más tiempo al estudio personal de la Biblia y la preparación para las reuniones, así como al servicio
del Reino (Efesios 5:16). Cierto, eso no siempre es sencillo, y exige autodisciplina. Los jóvenes que prestan
atención a esta necesidad ponen un buen fundamento para su progreso futuro. Pablo escribió a su joven
compañero Timoteo: “Reflexiona sobre estas cosas [el consejo de Pablo a Timoteo]; hállate intensamente
ocupado en ellas, para que tu adelantamiento sea manifiesto a todos” (1 Timoteo 4:15).
w99 1/11 pág. 14 párr. 20 ¿Cuánto amamos la Palabra de Dios?
20. ¿Qué tenemos que hacer a fin de disponer de tiempo para la lectura regular de la Biblia?
20 Quizá tengamos que ‘comprar el tiempo’ de otras actividades a fin de leer la Biblia con regularidad (Efesios
5:16). Sin embargo, los beneficios superarán con creces cualquier sacrificio que haya que hacer. A medida que
desarrollemos el hábito de leer la Biblia todos los días, nuestro amor por la Palabra de Dios crecerá. En poco
tiempo nos veremos motivados a decir con el salmista: “¡Cómo amo tu ley, sí! Todo el día ella es mi interés
intenso” (Salmo 119:97). Tal actitud nos será de gran beneficio ahora y en el futuro, como veremos en el
siguiente artículo.
w99 1/10 pág. 18 párrs. 5-6 Podemos aguantar hasta el fin
5, 6. a) Para aguantar en la carrera por la vida, ¿en qué debemos fijarnos? b) ¿Qué provisiones
espirituales debemos aprovechar, y por qué?
5 Cerca de la ciudad griega de Corinto se hallaba el lugar donde antiguamente se celebraban los famosos
juegos ístmicos. Sin duda, Pablo sabía que los hermanos corintios estaban familiarizados con las pruebas de
atletismo y con el resto de las competiciones que allí tenían lugar. Se valió del conocimiento que ellos poseían
para recordarles la carrera por la vida en la que participaban: “¿No saben ustedes que los corredores en una
carrera todos corren, pero solo uno recibe el premio? Corran de tal modo que lo alcancen”. Pablo resaltó la
importancia de permanecer en la carrera y de seguir adelante hasta la meta. Pero ¿qué les ayudaría a
perseverar? “Todo hombre que toma parte en una competencia ejerce autodominio en todas las cosas”, añadió.
Así es, con el fin de ganar, los participantes en los juegos antiguos se sometían a un entrenamiento riguroso y
vigilaban escrupulosamente lo que comían y bebían, así como el resto de sus actividades (1 Corintios 9:24, 25).
6 ¿Qué puede decirse de la carrera en la que participan los cristianos? “Si queremos aguantar en la carrera
por la vida, tenemos que fijarnos en cómo nos alimentamos espiritualmente”, dice un anciano de congregación de
los testigos de Jehová. Veamos qué alimento espiritual nos ha dado Jehová, “el Dios que suministra aguante”
(Romanos 15:5). Nuestra principal fuente de nutrición espiritual es su Palabra, la Biblia. ¿No deberíamos tener un
buen programa de lectura bíblica? A través del “esclavo fiel y discreto”, Jehová también ha proporcionado
oportunamente las revistas La Atalaya y ¡Despertad!, así como otras publicaciones basadas en las Escrituras
(Mateo 24:45). Si las estudiamos a conciencia, nos fortaleceremos espiritualmente. En efecto, debemos sacar
tiempo, ‘comprarnos todo el tiempo oportuno que queda’, para el estudio personal (Efesios 5:16).
w02 1/4 págs. 17-18 párrs. 12-13 Sigamos sirviendo a Jehová con corazón constante
12, 13. ¿Qué relación hay entre nuestra voluntad, y la dedicación y el bautismo?
12 La dedicación y el bautismo han traído, sin duda, enormes beneficios a millones de personas de todo el
planeta. Cuando simbolizamos nuestra dedicación a Dios mediante el bautismo en agua, renunciamos a nuestro
modo de vida anterior, pero no al libre albedrío. Como recibimos una buena enseñanza, en realidad decidimos
por voluntad propia dedicarnos a Dios en oración y bautizarnos. Para dedicarse y bautizarse, hay que determinar
cuál es la voluntad de Jehová y optar deliberadamente por hacerla (Efesios 5:17). Así imitamos a Jesús, quien
por su propia elección dejó a un lado el oficio de carpintero, se bautizó y se dedicó por completo a efectuar la
voluntad de su Padre celestial (Salmo 40:7, 8; Juan 6:38-40).
13 Jehová Dios se propuso que su Hijo fuera ‘perfeccionado mediante sufrimientos’. Por tanto, Jesús tuvo que
hacer uso de su albedrío para estar dispuesto a aguantar tales sufrimientos con fidelidad. Con ese fin, “ofreció
ruegos y también peticiones [...] con fuertes clamores y lágrimas, y fue oído favorablemente por su temor
piadoso” (Hebreos 2:10, 18; 5:7, 8). Si profesamos un temor reverencial a Dios similar al de Jesús, también
tendremos la seguridad de que Jehová nos ‘oirá favorablemente’ y nos ayudará a servirle con constancia como
Testigos dedicados (Isaías 43:10).
w97 15/7 pág. 12 párr. 17 Virtuosos en un mundo dominado por el vicio
17. ¿Cómo ven los cristianos verdaderos el uso de las bebidas alcohólicas?
17 Los cristianos verdaderos no comparten la opinión mundana de que hay vicios de aparente poca
importancia. Por ejemplo, mucha gente ve hoy el abuso de las bebidas alcohólicas como algo cómico o gracioso.
Pero el pueblo de Jehová sigue el consejo de Efesios 5:18: “No anden emborrachándose con vino, en lo cual
hay disolución, sino sigan llenándose de espíritu”. Si un cristiano opta por beber, lo hace con moderación.
(Proverbios 23:29-32.)
w01 15/3 pág. 16 párr. 8 Pongamos la mente en el espíritu y vivamos
8. ¿Por qué es imprescindible estudiar la Biblia?
8 Dios produjo su Palabra, la Biblia, mediante su espíritu. Por consiguiente, para que este influya en nosotros,
es esencial leer y estudiar las Escrituras, a diario si es posible (1 Corintios 2:10, 11; Efesios 5:18). Una mente y
un corazón llenos de verdades y principios bíblicos nos ayudarán a resistir los ataques contra nuestra
espiritualidad. En efecto, cuando se presentan tentaciones inmorales, el espíritu de Dios puede traernos a la
memoria recordatorios y principios guiadores de la Palabra de Dios, los cuales reforzarán nuestra determinación
de actuar en armonía con la voluntad divina (Salmo 119:1, 2, 99; Juan 14:26). De este modo no se nos
persuadirá a seguir un mal camino (2 Corintios 11:3).
w11 15/4 págs. 20-21 párrs. 12-13 “El fruto del espíritu” glorifica a Dios
12, 13. ¿Cómo podemos combatir los sentimientos negativos?
12 No obstante, debemos ser realistas: hay ocasiones en las que incluso los siervos de Jehová nos
desanimamos y tenemos que luchar por mantener una actitud optimista (Fili. 2:25-30). ¿Qué nos ayuda en esos
casos? Aplicar esta recomendación de Efesios 5:18, 19: “Sigan llenándose de espíritu, hablándose a sí mismos
con salmos y alabanzas a Dios y canciones espirituales, cantando y acompañándose con música en el corazón a
Jehová”. ¿Cómo podemos poner en práctica este consejo?
13 Cuando nos invadan los sentimientos negativos, oremos a Dios y meditemos en asuntos edificantes y
dignos de alabanza (léase Filipenses 4:6-9). Algunos han visto que se sienten más animados y optimistas cuando
escuchan los cánticos del Reino y los van tarareando. Un hermano solía sentir frustración y desaliento debido a
un grave problema. ¿Qué lo ayudaba? “Además de orar con constancia y devoción —recuerda—, me aprendí de
memoria varios cánticos. Me llenaba de paz entonar estas hermosas alabanzas a Jehová, fuera en voz alta o en
silencio. Por aquellos días también salió el libro Acerquémonos a Jehová. Lo leí dos veces en un año. Era como
un bálsamo para el corazón. Estoy seguro de que Jehová bendijo todos mis esfuerzos.”
w00 15/3 págs. 18-19 párrs. 12-13 Cómo nos guía Jehová
12, 13. ¿Por qué es importante entonar los cánticos en las reuniones?
12 El rey David cantó: “Marcharé alrededor de tu altar, oh Jehová, para hacer que la acción de gracias se oiga
en voz alta” (Salmo 26:6, 7). Las reuniones de los testigos de Jehová suministran espléndidas oportunidades
para expresar la fe en voz alta. Una manera de hacerlo es entonando los cánticos en la congregación. Este es un
aspecto importante de nuestra adoración, pero es fácil descuidarlo.
13 Algunos niños que aún no saben leer memorizan la letra de los cánticos del Reino que se usan en las
reuniones todas las semanas. Les gusta mucho cantar con los mayores. Sin embargo, cuando crecen un poco
no siempre tienen tantos deseos de cantar en el Salón. A algunos adultos también les cuesta hacerlo. Con todo,
el canto es parte de nuestra adoración, así como lo es el ministerio del campo (Efesios 5:19). Hacemos cuanto
podemos para alabar a Jehová en el ministerio del campo. ¿No podemos también glorificarlo elevando nuestras
voces, sean melódicas o no, en sinceros cánticos de alabanza? (Hebreos 13:15.)
w02 15/7 págs. 20-21 párr. 4 Siguen andando en la verdad
4. ¿Qué papel ha desempeñado el canto en las reuniones cristianas?
4 Es probable que los primeros cristianos también cantaran en sus reuniones (Efesios 5:19; Colosenses 3:16).
El profesor Henry Chadwick dice que Celso, crítico del siglo segundo, encontró los melódicos cánticos de los que
se llamaban cristianos “tan hermosos, que hasta se sintió molesto por su emotividad”. Chadwick añade:
“Clemente de Alejandría es el escritor cristiano más antiguo que habla sobre la clase de música apropiada para
uso cristiano. Indica que no debe ser la relacionada con la danza erótica” (The Early Church, [La Iglesia primitiva]
págs. 274, 275). Todo apunta a que los primeros cristianos cantaban en sus reuniones. Del mismo modo, los
testigos de Jehová suelen entonar cánticos basados en la Biblia, entre ellos himnos fervorosos en alabanza de
Dios y del Reino
w02 1/11 pág. 10 párr. 4 “Mantengan excelente su conducta entre las naciones”
4. ¿Qué responsabilidades mutuas tienen los miembros de las familias cristianas?
4 Las parejas cristianas reconocen que tienen obligaciones mutuas de índole emocional, espiritual y física
(1 Corintios 7:3-5; Efesios 5:21-23; 1 Pedro 3:7). Los padres cristianos tienen serias responsabilidades para con
su prole (Proverbios 22:6; 2 Corintios 12:14; Efesios 6:4). Y los hijos de hogares cristianos aprenden, según van
creciendo, que sobre ellos también recaen ciertos deberes (Proverbios 1:8, 9; 23:22; Efesios 6:1; 1 Timoteo 5:3,
4, 8). Asumir las obligaciones familiares exige entrega y dedicación, así como amor y espíritu de sacrificio. Sin
embargo, cuanto mejor cumplen todos los miembros de la familia con las obligaciones divinas, más se benefician
unos a otros y a la congregación. Y aún más importante, honran al Fundador de la familia, Jehová Dios (Génesis
1:27, 28; Efesios 3:15).
w96 1/2 págs. 24-25 párr. 12 Confíe en Jehová y en su Palabra
12. a) ¿Sobre qué problemas comunes en el matrimonio aconseja la Biblia? b) ¿Por qué se necesita que
ambos esposos actúen a la manera de Jehová?
12 ¿Gira el problema en torno a la comunicación, el respeto a los sentimientos de cada uno, a la jefatura o a la
forma en que se toman las decisiones? ¿Tiene que ver con la crianza de los hijos o con el punto de vista
equilibrado de las necesidades sexuales? ¿Acaso se relaciona con el presupuesto familiar, el entretenimiento, las
amistades, si la esposa ha de trabajar fuera del hogar o no, o el lugar donde vivirán? Sea cual fuere el problema,
la Biblia suministra consejo práctico, o bien en forma directa mediante leyes, o indirectamente mediante
principios. (Mateo 19:4, 5, 9; 1 Corintios 7:1-40; Efesios 5:21-23, 28-33; 6:1-4; Colosenses 3:18-21; Tito 2:4, 5;
1 Pedro 3:1-7.) La dicha aumenta cuando ambos cónyuges evitan las exigencias egoístas y dejan que el amor se
exprese a plenitud en el hogar. Los dos deben tener un deseo muy grande de efectuar los cambios que sean
necesarios, de actuar a la manera de Jehová. “El que está mostrando perspicacia en un asunto hallará el bien, y
feliz es el que está confiando en Jehová.” (Proverbios 16:20.)
w07 1/5 pág. 22 párrs. 13-14 No separemos lo que Dios ha unido
13. ¿Qué principios bíblicos son útiles para las esposas?
14. ¿Por qué no degrada a la mujer el principio bíblico de sujeción?
Esposas que obedecen los principios bíblicos
13 La Biblia también contiene principios útiles para las esposas. Efesios 5:22-24, 33 dice así: “Que las
esposas estén en sujeción a sus esposos como al Señor, porque el esposo es cabeza de su esposa como el
Cristo también es cabeza de la congregación, siendo él salvador de este cuerpo. De hecho, como la
congregación está en sujeción al Cristo, así también lo estén las esposas a sus esposos en todo. [...] La esposa
debe tenerle profundo respeto a su esposo”.
14 Observe cuánta importancia dio Pablo a la sujeción y el respeto. A la esposa se le recuerda que debe
sujetarse a la autoridad de su esposo, según el orden que Dios ha dispuesto. Todo ser vivo, tanto en el cielo
como en la Tierra, está sujeto a alguien. Hasta Jesús se somete a Jehová Dios (1 Corintios 11:3). Claro está, a la
esposa le resultará más fácil permanecer en sujeción a su esposo si él ejerce su autoridad de la manera
apropiada
w08 15/8 pág. 27 Puntos sobresalientes de las cartas a los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses y a los
Colosenses
Lecciones para nosotros:
Efesios 5:22-24, 33. Además de estar en sujeción a su esposo, la mujer debe respetarlo. ¿Cómo puede
hacerlo? Manifestando un “espíritu quieto y apacible”, hablando bien de él a los demás y apoyando sus
decisiones para que tengan buenos resultados (1 Ped. 3:3, 4; Tito 2:3-5).
w99 1/12 pág. 15 párr. 4 Seamos lectores felices del libro de Revelación
4. ¿Qué medios sigue utilizando Jehová hoy día para dirigir a su pueblo en la Tierra?
4 Jehová todavía utiliza a su Hijo, el “cabeza de la congregación”, para enseñar a sus siervos en la Tierra
(Efesios 5:23; Isaías 54:13; Juan 6:45). También emplea su espíritu para instruir a su pueblo (Juan 15:26;
1 Corintios 2:10). Y del mismo modo como Jesús usó “a su esclavo Juan” con el fin de transmitir alimento
espiritual nutritivo a las congregaciones del siglo primero, hoy usa al “esclavo fiel y discreto”, compuesto de sus
“hermanos” ungidos en la Tierra, para dar a sus domésticos y a los compañeros de estos “alimento [espiritual] al
tiempo apropiado” (Mateo 24:45-47; 25:40). Felices son los que reconocen a la Fuente de estas ‘dádivas buenas’,
que recibimos en la forma de alimento espiritual, y aceptan el conducto que está utilizando para ello (Santiago
1:17).
w09 15/10 págs. 16-17 párr. 18 “Ustedes son mis amigos”
18. ¿Por qué debemos seguir la guía que nos dan los ancianos basándose en la Biblia?
18 Una tercera manera de demostrar que somos amigos de Jesús es aceptando de buena gana la dirección de
los superintendentes. Estos hombres han sido nombrados por espíritu santo bajo la supervisión de Cristo (Efe.
5:23). El apóstol Pablo escribió: “Sean obedientes a los que llevan la delantera entre ustedes, y sean sumisos”
(Heb. 13:17). Sin embargo, puede haber ocasiones en que se nos haga difícil seguir la guía que los ancianos nos
dan basándose en la Biblia. Como vemos sus defectos, podríamos restarles validez a sus consejos. Pero aunque
son imperfectos, Cristo, que es Cabeza de la congregación, se complace en emplearlos. Por esta razón, la
manera en que respondemos a la autoridad de ellos influye directamente en nuestra amistad con Jesús. Si en
vez de concentrarnos en los defectos de los ancianos, seguimos de buena gana su guía, demostraremos que
amamos a Jesús.
w96 1/9 pág. 20 párr. 5 Vivamos en conformidad con la ley del Cristo
5. a) ¿Cómo pueden los padres cumplir la ley del Cristo en el hogar? b) ¿Qué necesitan recibir los hijos
de sus padres, y qué obstáculos deben superar algunos padres a fin de suministrarlo?
5 El apóstol Pablo escribió: “Esposos, continúen amando a sus esposas, tal como el Cristo también amó a la
congregación y se entregó por ella”. (Efesios 5:25.) Cuando el esposo imita a Cristo y trata a su esposa con
amor y comprensión, cumple un aspecto fundamental de la ley del Cristo. Además, Jesús exteriorizó su afecto a
los niños tomándolos en brazos, poniendo las manos sobre ellos y bendiciéndolos. (Marcos 10:16.) Los padres
que cumplen la ley del Cristo también muestran afecto a sus hijos. Es cierto que a algunos les resulta difícil imitar
a Cristo en este aspecto, pues no son expresivos por naturaleza. Padres, no permitan que nada les impida
demostrar a sus hijos el amor que les tienen. No es suficiente que ustedes sepan que los aman. Ellos también
deben saberlo. Y no lo sabrán a menos que ustedes encuentren la manera de demostrárselo. (Compárese con
Marcos 1:11.)
w08 15/8 pág. 27 Puntos sobresalientes de las cartas a los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses y a los
Colosenses
Lecciones para nosotros:
Efesios 5:25, 28, 29. Tal como se alimenta a sí mismo, el marido debe “alimentar” a su esposa, es decir,
satisfacer sus necesidades físicas, emocionales y espirituales. También debe demostrarle su cariño hablándole y
tratándola con ternura, y dedicándole el tiempo que ella necesite.
w03 15/8 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Cómo aprende a amar el ser humano?
En primer lugar, los seres humanos aprenden a amar gracias al ejemplo y la educación que les dan sus padres.
Cuando el esposo y la esposa se muestran amor y respeto, los hijos aprenden a amar (Efesios 5:28; Tito 2:4).
Incluso si la persona no viene de una familia afectuosa, puede aprender a amar aceptando la guía paternal de
Jehová, valiéndose de la ayuda del espíritu santo y beneficiándose del apoyo cariñoso de la hermandad
cristiana.—1/7, páginas 4-7.
w12 15/7 pág. 30 párr. 15 Jehová reúne a su familia
15. ¿Qué aspecto de la relación de Cristo con la congregación destaca Pablo en Efesios 5:28?
AMOR Y RESPETO EN EL ÁMBITO FAMILIAR
15 La Biblia compara la relación que hay entre Cristo y la congregación a la que existe entre dos personas
casadas. Este solo hecho ilustra que el esposo debe guiar, amar y cuidar a la esposa, y que esta debe sujetarse
a él (Efe. 5:22-33). Pablo escribió: “De esta manera los esposos deben estar amando a sus esposas como a sus
propios cuerpos” (Efesios 5:28). ¿Qué quiso decir con la expresión “de esta manera”? Acababa de hablar de la
manera en que “Cristo también amó a la congregación y se entregó por ella, [...] limpiándola con el baño de agua
por medio de la palabra”. Por lo tanto, para trabajar en armonía con el propósito de Jehová de reunir todas las
cosas de nuevo en el Cristo, el esposo debe estar muy pendiente de alimentar espiritualmente a su familia.
w96 15/10 pág. 18 párr. 17 Cómo equilibrar los deberes de esposo y anciano ***
17. ¿Qué les ha ocurrido a algunas esposas, y cómo pudiera haberse evitado esto?
17 El celo de un anciano es ciertamente digno de alabanza. Sin embargo, ¿es equilibrado el cristiano que por
cumplir sus deberes en la congregación descuida las obligaciones bíblicas para con su esposa? El anciano
equilibrado estará deseoso de apoyar a los miembros de la congregación, pero al mismo tiempo ha de velar por
la espiritualidad de su mujer. Las esposas de algunos ancianos se han debilitado, y hay quienes han
“experimentado naufragio” espiritual. (1 Timoteo 1:19.) Si bien toca a la esposa obrar su propia salvación, en
algunos casos pudo haberse evitado el problema espiritual si el anciano hubiera ‘alimentado y acariciado’ a su
esposa, “como también el Cristo hace con la congregación”. (Efesios 5:28, 29.) Está claro que los ancianos
deben ‘prestar atención a sí mismos y a todo el rebaño’, lo que incluye a sus esposas si son casados. (Hechos
20:28.)
w97 15/8 pág. 18 párr. 4 Sea de “juicio sano” al acercarse el fin
4. a) ¿Qué puede suceder si el esposo trata a su esposa con dureza? b) ¿Cómo puede la esposa fomentar
la paz con Dios y la felicidad en la familia?
4 ¿Qué puede decirse de nuestro cónyuge? “Los esposos deben estar amando a sus esposas como a sus
propios cuerpos. El que ama a su esposa, a sí mismo se ama, porque nadie jamás ha odiado a su propia carne;
antes bien, la alimenta y la acaricia, como también el Cristo hace con la congregación.” (Efesios 5:28, 29.) El
hombre que es grosero, dominante o irrazonable no solo pone en peligro la tranquilidad de su hogar, sino que
socava su relación con Dios. (1 Pedro 3:7.) ¿Y las esposas? Ellas de igual manera deben estar “en sujeción a
sus esposos como al Señor”. (Efesios 5:22.) El que la esposa piense en agradar a Dios le ayudará a pasar por
alto las debilidades de su esposo y estar en sujeción a él sin resentimiento. Puede que a veces ella se sienta
obligada a expresar francamente lo que piensa. Proverbios 31:26 dice de la esposa capaz: “Ha abierto la boca
con sabiduría, y la ley de bondad amorosa está en su lengua”. Si trata a su esposo con bondad y respeto,
mantendrá la paz con Dios y promoverá la felicidad de toda la familia. (Proverbios 14:1.)
w00 15/2 págs. 17-18 párrs. 10-11 ¿Tenemos “la mente de Cristo”?
10, 11. ¿Cómo podemos demostrar consideración por los sentimientos ajenos en la congregación y en la
familia?
10 Jesús fue muy considerado con los demás. Era sensible a los sentimientos ajenos, lo cual lo motivó a actuar
de manera acorde con esos sentimientos. Como cristianos, hacemos bien en cultivar y demostrar la mente de
Cristo a este respecto. La Biblia nos exhorta: “Todos ustedes sean de un mismo ánimo y parecer, compartiendo
sentimientos como compañeros, teniendo cariño fraternal, siendo tiernamente compasivos, de mente humilde”
(1 Pedro 3:8). Esto realmente requiere que hablemos y actuemos de tal modo que se tengan en cuenta los
sentimientos ajenos.
11 En la congregación podemos demostrar consideración por los sentimientos de los demás tratándolos con
dignidad y como nos gustaría que se nos tratara a nosotros (Mateo 7:12). Eso supone tener cuidado con lo que
decimos y cómo lo decimos (Colosenses 4:6). Recordemos que ‘las palabras irreflexivas pueden ser como
estocadas de una espada’ (Proverbios 12:18). ¿Y qué decir de la familia? El esposo y la esposa que
verdaderamente se aman son sensibles a los sentimientos de su pareja (Efesios 5:33). Evitan las palabras
duras, la crítica constante y el sarcasmo mordaz, pues no es fácil curar sentimientos heridos. Los hijos también
tienen sentimientos, y los padres amorosos los tienen en cuenta. Cuando se necesita corrección, tales padres la
dan respetando la dignidad de sus hijos y no haciéndoles pasar vergüenza innecesaria (Colosenses 3:21).
Cuando demostramos consideración por los demás, evidenciamos que tenemos la mente de Cristo.
w01 1/1 pág. 14 párr. 4 ¿Hasta dónde llega nuestro amor?
4. ¿Dónde manifiestan amor en primer lugar los cristianos?
4 Los cristianos aman a los miembros de su familia: la esposa al esposo, este a ella y los padres a sus hijos
(Eclesiastés 9:9; Efesios 5:33; Tito 2:4). Cierto es que los lazos de amor natural existen en la mayoría de las
familias. No obstante, las noticias sobre matrimonios rotos, esposas maltratadas e hijos abandonados y
maltratados indican que hoy la familia está sometida a tensiones, y puede que los afectos familiares por sí solos
no tengan fuerza suficiente para mantenerla unida (2 Timoteo 3:1-3). Para que su familia sea verdaderamente
feliz, los cristianos han de tener la clase de amor que tienen Jehová y Jesús (Efesios 5:21-27).
w09 1/6 pág. 7 La mejor guía para la vida
Para dar estabilidad al matrimonio
“Que cada uno de ustedes [...] ame a su esposa tal como se ama a sí mismo; por otra parte, la esposa debe
tenerle profundo respeto a su esposo.” (Efesios 5:33.)
“Vístanse de los tiernos cariños de la compasión, la bondad, la humildad mental, la apacibilidad y la gran
paciencia. Continúen soportándose [...] y perdonándose liberalmente unos a otros.” (Colosenses 3:12, 13.)
Capítulo 6
w07 15/2 pág. 26 párrs. 12-13 “Hijos, sean obedientes a sus padres”
12. ¿Cómo puede la obediencia salvarte la vida?
13. a) ¿Por qué debes obedecer a tus padres? b) ¿Cuándo estaría justificado que un hijo no hiciera lo que
sus padres piden?
Obedecer no es fácil
12 No siempre es fácil ser obediente, como lo demuestra un incidente ocurrido hace unos años. Dos niñas
estaban a punto de cruzar corriendo una autopista de seis carriles. “¡Vamos, John! Vienes con nosotras, ¿no?”, le
dijeron a un compañero que se dirigía a un paso elevado cercano. Al ver que dudaba, una de ellas quiso
provocarlo y le gritó: “¡Eres un gallina!”. Aunque no tenía miedo, John contestó: “Lo siento, pero tengo que
obedecer a mi madre”. Momentos más tarde, sobre el paso elevado, John oyó un chirrido de neumáticos y miró
hacia abajo, justo en el instante en que un automóvil atropellaba a las dos niñas. Una de ellas murió, y la otra
quedó tan malherida que le tuvieron que amputar una pierna. La madre de las niñas, que les había advertido que
cruzaran siempre por el paso elevado, le dijo más tarde a la madre de John: “¡Ojalá ellas hubieran sido tan
obedientes como tu hijo!” (Efesios 6:1).
13 ¿Por qué dice Dios: “Hijos, sean obedientes a sus padres”? Pues bien, al obedecer a tus padres, también le
obedeces a él. Además, tus padres tienen más experiencia que tú. Por ejemplo, pensemos en la madre de John.
Tan solo cinco años antes, el hijo de una amiga suya había perdido la vida... tratando de cruzar esa misma
autopista. Claro, quizá haya veces que no sea fácil obedecer a tus padres, pero Dios te manda hacerlo. Ahora
bien, si tus padres u otras personas te piden que mientas, robes o hagas algo que Jehová no aprueba, entonces
debes “obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres”. Esa es la razón por la que, tras decir
“sean obedientes a sus padres”, la Biblia añade “en unión con el Señor”. Esto significa que debes obedecer a tus
padres en todo lo que esté en armonía con las leyes divinas (Hechos 5:29).
w00 15/6 pág. 15 párr. 14 Honremos a quienes se ha dado autoridad sobre nosotros
14. ¿Qué implica honrar a los padres?
14 ¿Qué decir de los hijos? La Palabra de Dios manda: “Hijos, sean obedientes a sus padres en unión con el
Señor, porque esto es justo: ‘Honra a tu padre y a tu madre’; que es el primer mandato con promesa” (Efesios
6:1-3). Observemos que la obediencia a los padres se considera equivalente a ‘honrar a tu padre y a tu madre’.
La palabra griega que se traduce “honrar” comunica la idea de “apreciar” o “fijar el valor o precio de una cosa”.
Así, la obediencia supone más que seguir a regañadientes las reglas paternas que puedan parecerte
irrazonables. Dios te pide que tengas en alta estima a tus padres y valores su dirección (Proverbios 15:5).
w07 15/2 pág. 23 párr. 3 “Hijos, sean obedientes a sus padres”
3. ¿Qué es “la vida de verdad” para la mayoría de nosotros, y qué tienen que hacer los hijos para
disfrutar de ella?
3 La obediencia a tus padres protege tu “vida de ahora”, pero además hará posible que disfrutes de la vida
“que ha de venir”, llamada “la vida que realmente lo es” o “la vida de verdad” (1 Timoteo 4:8; 6:19; Nuevo
Testamento de José María Valverde). Para la mayoría de nosotros, “la vida de verdad” es una vida sin fin sobre
la Tierra en el nuevo mundo de Dios, que él promete a quienes siguen fielmente sus mandamientos. Y entre
estos, uno de los más importantes dice así: “‘Honra a tu padre y a tu madre’; que es el primer mandato con
promesa: ‘Para que te vaya bien y dures largo tiempo sobre la tierra’”. Por tanto, si obedeces a tus padres, serás
feliz. Tendrás un futuro seguro y podrás disfrutar de la vida eterna en un paraíso terrestre (Efesios 6:2, 3).
w97 1/8 pág. 17 párr. 12 Que su amor fraternal continúe
12. ¿Por qué deben los padres expresar su aprecio por lo bueno que hay en sus hijos?
12 Los niños también necesitan sentirse apreciados. No que los padres deban colmar a sus hijos de halagos
vacíos, sino encomiarlos por sus cualidades meritorias y todo lo que hacen bien. Recuerde el ejemplo de Jehová
cuando expresó que aprobaba a Jesús. (Marcos 1:11.) Recuerde también el ejemplo de Jesús, representado por
el “amo” de la parábola. Encomió a dos ‘esclavos buenos y fieles’ por igual, aunque había una diferencia en lo
que a cada uno se le había dado y una diferencia correspondiente en lo que cada uno había producido. (Mateo
25:20-23; compárese con Mateo 13:23.) Los padres prudentes de igual manera hallan formas de expresar su
aprecio por las cualidades, aptitudes y logros singulares de cada uno de sus hijos. Al mismo tiempo, no dan
demasiado énfasis a los logros para que sus hijos no se sientan obligados a sobresalir constantemente.
No desean que estos se exasperen ni se descorazonen. (Efesios 6:4; Colosenses 3:21.)
w01 15/5 pág. 22 párr. 5 Cómo formar una familia fuerte espiritualmente
5. a) ¿Qué es lo primero que hay que hacer para enseñar a los hijos a amar a Jehová? b) ¿Qué consejo se
da a los padres en Deuteronomio 6:5-7?
5 Lo primero que hay que hacer para enseñar a los hijos a amar a Jehová es amarlo uno mismo. El amor
intenso a Dios nos motivará a obedecer fielmente todas sus instrucciones, entre ellas la de criar a los hijos “en la
disciplina y regulación mental de Jehová” (Efesios 6:4). Dios aconseja a los padres que den el ejemplo a sus
hijos, se comuniquen con ellos y les enseñen. Deuteronomio 6:5-7 dice: “Tienes que amar a Jehová tu Dios con
todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza vital. Y estas palabras que te estoy mandando hoy tienen
que resultar estar sobre tu corazón; y tienes que inculcarlas en tu hijo y hablar de ellas cuando te sientes en tu
casa y cuando andes por el camino y cuando te acuestes y cuando te levantes”. Mediante la exhortación y
repetición frecuentes, conseguiremos inculcar en nuestros hijos los mandamientos de Dios. De ese modo, ellos
percibirán el amor que sentimos por Jehová, lo cual los inducirá a cultivar también una relación íntima con él
(Proverbios 20:7).
w09 1/5 pág. 12 Cómo preparar a un hijo adolescente para la vida
Efesios 6:4: “No estén irritando a sus hijos, sino sigan criándolos en la disciplina y regulación mental de
Jehová”. La expresión “regulación mental” se refiere a una educación basada en algo más que normas: implica
apelar a la conciencia del hijo para que esta influya en sus acciones. Alcanzar este objetivo es especialmente
importante durante la adolescencia. Un padre de familia llamado Andre explica: “Según van creciendo, a los hijos
hay que darles más argumentos y menos órdenes” (2 Timoteo 3:14).
¿POR QUÉ NO INTENTAN ESTO? Cuando surja un problema, propónganle a su hijo intercambiar
papeles: ¿qué consejo les daría si él fuera el padre? Pídanle que investigue y se prepare para defender sus
argumentos y rebatir los de ustedes. Traten el tema unos días después.
w12 15/7 págs. 30-31 párr. 16 Jehová reúne a su familia
16. ¿Qué buenos resultados se obtienen cuando los padres cumplen sus obligaciones bíblicas?
16 Los padres nunca deben olvidar que están cumpliendo una encomienda de Jehová. Por desgracia, en este
mundo hay muchas personas que no tienen “cariño natural” (2 Tim. 3:1, 3). Innumerables hombres eluden sus
obligaciones para con sus hijos, quienes por ello salen muy perjudicados. Pero Pablo aconsejó a los varones
cristianos: “No estén irritando a sus hijos, sino sigan criándolos en la disciplina y regulación mental de Jehová”
(Efesios 6:4). ¿Dónde sino en casa adquieren los niños sus primeras nociones de lo que es el amor y el
respeto? Por consiguiente, los padres que han logrado inculcarles estas cualidades han actuado en consonancia
con la administración de Jehová. Cuando nuestro hogar es un cálido refugio libre de ira e insultos, enseñamos a
nuestros hijos lecciones vitales sobre mostrar amor y respetar la autoridad. Y eso los preparará para vivir en el
nuevo mundo de Dios.
w08 15/8 pág. 27 Puntos sobresalientes de las cartas a los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses y a los
Colosenses
Lecciones para nosotros:
Efesios 6:10-13. Para resistir la influencia de los demonios, tenemos que ponernos la armadura completa que
proviene de Dios.
w12 15/7 pág. 31 párr. 17 Jehová reúne a su familia
17. ¿Qué necesitamos para resistir los ataques del Diablo?
17 Tenemos que comprender que el primero que quebrantó la paz universal, el Diablo, se opondrá intensamente a
que hagamos la voluntad de Dios. No hay duda de que el aumento de divorcios, de parejas que viven juntas sin
casarse y de matrimonios homosexuales cumple los malvados fines de Satanás. Pero nosotros no dejamos que
las tendencias populares moldeen nuestro comportamiento y puntos de vista. Más bien, nuestro modelo es Cristo
(Efe. 4:17-21). De ahí que la Biblia nos inste a ponernos “la armadura completa que proviene de Dios” para
resistir los ataques del Diablo y sus demonios (léase Efesios 6:10-13).
w99 1/9 pág. 8 párrs. 1-2 Jóvenes, resistan el espíritu del mundo
1, 2. a) ¿Qué contraste puede verse entre los jóvenes del mundo y los que se encuentran en las
congregaciones de los testigos de Jehová? b) ¿Qué encomio afectuoso puede darse a la mayoría de
los Testigos jóvenes?
“NUESTRA juventud está desalentada, se siente rechazada y se rebela.” Así se expresó el periódico
australiano The Sun-Herald, y añadió: “Las estadísticas de los tribunales muestran que el número de jóvenes
acusados de delitos graves ha aumentado un 22% [con respecto al año anterior]. [...] Los suicidios entre los niños
se han triplicado desde mediados de los años sesenta [...]. Y la brecha generacional se ha convertido en un
verdadero abismo en el que un número cada vez mayor de jóvenes son engullidos al olvido por las drogas, el
alcohol y la autoaniquilación”. Sin embargo, esta situación no se limita a un solo país. Por todo el mundo, los
padres, los maestros y los profesionales de la salud mental se lamentan de la condición en que se encuentran los
jóvenes.
2 ¡Qué gran contraste existe entre la mayoría de los jóvenes de la actualidad y los jóvenes sanos que hay en
las congregaciones de los testigos de Jehová! No que estos sean perfectos; ellos también tienen que luchar
contra “los deseos que acompañan a la juventud” (2 Timoteo 2:22). Pero, por lo general, estos jóvenes han
adoptado una postura valerosa en favor de lo que es correcto, y no se han dejado vencer por las presiones del
mundo. Encomiamos sinceramente a todos los jóvenes que están ganando la guerra contra las “artimañas” de
Satanás (Efesios 6:11, nota). Nos sentimos motivados a decir, como el apóstol Juan: “Les escribo, jóvenes,
porque son fuertes y la palabra de Dios permanece en ustedes, y han vencido al inicuo” (1 Juan 2:14).
w08 15/9 pág. 18 párrs. 12-13 Cómo puede usted lograr que su matrimonio sea una “cuerda triple”
12, 13. a) ¿Por qué es fundamental que las parejas oren juntas? b) ¿Qué otras actividades cristianas
pueden fortalecer el matrimonio?
12 Los matrimonios felices también oran juntos. Si el esposo le abre el corazón a Jehová y menciona las
necesidades particulares de su matrimonio, la relación de pareja se fortalecerá (Sal. 62:8). Por ejemplo, cuando
usted y su cónyuge tienen desacuerdos, ¿no le parece que los resolverían más fácilmente si buscaran la guía del
Todopoderoso? (Mat. 6:14, 15.) También sería muy bueno que ambos actuaran en conformidad con su oración,
ayudándose el uno al otro y “soportándose [...] y perdonándose liberalmente” (Col. 3:13). Recordemos que orar
es una prueba de que confiamos en Dios. El rey David dijo: “A ti miran con esperanza los ojos de todos” (Sal.
145:15). Al orar a Dios y cifrar nuestra esperanza en él, nos sentimos menos agobiados, pues sabemos que se
interesa por nosotros (1 Ped. 5:7).
13 Otra clave para que Jehová siga formando parte del matrimonio es asistir a las reuniones y pasar tiempo
juntos en el ministerio. En las reuniones, las parejas aprenden a combatir las “artimañas” que Satanás emplea
para dividir a las familias (Efe. 6:11, nota). Y la costumbre de predicar juntos les ayudará a ser “constantes,
inmovibles” en su servicio a Dios (1 Cor. 15:58).
w11 15/2 pág. 25 párr. 6 Amemos la justicia de todo corazón
6. ¿Por qué es vital revisar nuestra armadura espiritual?
6 Siempre debemos llevar puesta una pieza clave de la armadura espiritual: “la coraza de la justicia” (Efesios
6:11, 14). Sea que nos hayamos dedicado a Jehová en años recientes o que tengamos a nuestras espaldas
décadas de servicio, es vital revisar todos los días la armadura que Dios nos ha dado. ¿Por qué? Porque
Satanás ha sido arrojado a la Tierra junto con sus demonios (Rev. 12:7-12). Está furioso y sabe que le queda
poco tiempo. Por eso ha recrudecido sus ataques contra el pueblo de Dios. Sin duda, esta es una poderosa
razón para usar en todo momento “la coraza de la justicia”.
w02 1/12 pág. 22 párr. 15 El estudio personal nos prepara para ser maestros
15. ¿Con qué defensa espiritual contamos, y cómo podemos mantenerla en óptimas condiciones?
15 Entonces, ¿con qué defensa contamos? El apóstol Pablo nos recuerda: “Tomen la armadura completa que
proviene de Dios, para que puedan resistir en el día inicuo y, después de haber hecho todas las cosas
cabalmente, estar firmes” (Efesios 6:13). La eficacia de esa armadura espiritual depende no solo de su calidad
inicial, sino también de que se mantenga en buen estado. Por eso, tal equipamiento completo procedente de Dios
debe incluir un conocimiento actualizado de su Palabra. Lo dicho subraya la importancia de mantenerse al día
con el entendimiento de la verdad revelada por Jehová mediante su Palabra y la clase del esclavo fiel y discreto.
El estudio constante de la Biblia y de las publicaciones bíblicas es imprescindible para mantener la armadura
espiritual en óptimas condiciones (Mateo 24:45-47; Efesios 6:14, 15).
w07 15/3 pág. 29 párr. 14 Los demonios: cómo oponernos a ellos
14. ¿Qué significa tener “calzados los pies con el equipo de las buenas nuevas de la paz”?
14 Los soldados romanos solían ir bien calzados, preparados para largas marchas por las calzadas que,
extendiéndose cientos de kilómetros, cruzaban el imperio. ¿Y qué significa para los cristianos tener “calzados los
pies con el equipo de las buenas nuevas de la paz”? (Efesios 6:15.) Significa estar preparados para entrar en
acción, siempre listos para declarar las buenas nuevas del Reino de Dios en toda ocasión apropiada (Romanos
10:13-15). La participación activa en el ministerio cristiano nos sirve de protección contra las “maquinaciones”, o
“artimañas” de Satanás (Efesios 6:11, nota).
w02 1/12 pág. 22 párr. 16 El estudio personal nos prepara para ser maestros
16. ¿Qué podemos hacer para asegurarnos de que “el escudo grande de la fe” está en buen estado?
16 Pablo hace hincapié en una parte esencial de nuestra armadura protectora: “el escudo grande de la fe”, que
nos sirve para desviar y apagar los proyectiles encendidos —cargados de acusaciones falsas y enseñanzas
apóstatas— que envía Satanás (Efesios 6:16). Por ello es primordial que nos aseguremos de que nuestro
escudo de la fe sea resistente y de que hemos tomado las medidas oportunas para mantenerlo y fortalecerlo.
Pudiéramos plantearnos las siguientes preguntas: “¿Cómo me preparo para el estudio semanal de la Biblia
mediante La Atalaya? ¿He estudiado lo suficiente para ‘incitar a los demás al amor y a las obras excelentes’ con
mis comentarios bien pensados durante las reuniones? ¿Abro la Biblia y leo los textos citados que no están
copiados textualmente? ¿Animo a los demás con mi participación entusiasta en las reuniones?”. Nuestro
alimento espiritual es sólido, y necesitamos digerirlo bien para sacarle el máximo partido (Hebreos 5:14; 10:24).
w11 15/2 pág. 25 párr. 8 Amemos la justicia de todo corazón
8. ¿Por qué necesitamos “el escudo grande de la fe”?
8 La armadura espiritual también incluye “el escudo grande de la fe”, pieza indispensable para “apagar todos
los proyectiles encendidos” del Diablo (Efesios 6:16). La fe nos permite seguir en el camino de la rectitud, el cual
nos lleva a la vida eterna. Pero también necesitamos amor ferviente por Jehová, pues cuanto más lo amemos,
más amaremos su justicia. Contamos, además, con la ayuda de nuestra conciencia. ¿Cómo contribuye esta a
que demostremos amor por la justicia divina?
w07 15/3 págs. 29-30 párr. 15 Los demonios: cómo oponernos a ellos
15. a) ¿Qué muestra que el escudo grande de la fe es muy importante? b) ¿Qué “proyectiles
encendidos” pueden perjudicar nuestra fe?
15 Pablo continúa: “Sobre todo, tomen el escudo grande de la fe, con el cual podrán apagar todos los
proyectiles encendidos del inicuo” (Efesios 6:16). El consejo de tomar el escudo grande de la fe va precedido por
la expresión “sobre todo”, lo que muestra que esta pieza de la armadura es muy importante. Nuestra fe no puede
tener ninguna deficiencia. A semejanza de un gran escudo protector, la fe nos protege de “los proyectiles
encendidos” de Satanás. ¿Qué “proyectiles” podrían ser estos? Quizás insultos, mentiras y medias verdades que
enemigos y apóstatas lanzaran contra nosotros con el objetivo de debilitar nuestra fe. También podrían ser
tentaciones materialistas, que nos llevaran a preocuparnos por comprar muchas cosas y hasta a competir con
quienes han caído en un estilo de vida ostentoso. Tal vez estas personas hayan invertido en mayores y mejores
casas o vehículos, o exhiban costosas joyas o ropa de última moda. Pero sin importar lo que hagan los demás,
debemos tener una fe tan fuerte que desvíe estos “proyectiles encendidos”. ¿Cómo podemos desarrollar y
mantener una fe fuerte? (1 Pedro 3:3-5; 1 Juan 2:15-17.)
w98 1/5 págs. 22-23 párr. 11 El juicio de la llanura baja de la decisión
11. ¿Cómo desafía Jehová a sus enemigos para que entren en guerra?
11 A continuación, Jehová convoca a su pueblo para que proclame por las naciones este desafío: “¡Santifiquen
guerra! ¡Despierten a los hombres poderosos! ¡Que se acerquen! ¡Que suban, todos los hombres de guerra!”
(Joel 3:9). Así declara una guerra de naturaleza insólita: guerra justa. Los leales testigos de Jehová confían en
las armas espirituales al responder a la propaganda mentirosa, contrarrestando la falsedad con la verdad
(2 Corintios 10:4; Efesios 6:17). Pronto, Dios santificará “la guerra del gran día de Dios el Todopoderoso”
(Revelación 16:14). Esta eliminará de la Tierra a todos los enemigos de la soberanía de Dios. Su pueblo
no combatirá físicamente en la Tierra, pues ha ‘batido sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en podaderas’
literal y figurativamente (Isaías 2:4). Pero Jehová desafía a las naciones enemigas a hacer lo contrario: “Batan
sus rejas de arado en espadas, y sus podaderas en lanzas” (Joel 3:10). Las invita a utilizar todo su arsenal de
maquinaria bélica y armamento moderno. Pero no triunfarán, pues la batalla y la victoria pertenecen a Jehová.
w02 1/12 págs. 22-23 párr. 18 El estudio personal nos prepara para ser maestros
18. ¿Para qué nos puede servir “la espada del espíritu” en la lucha espiritual?
18 Si mantenemos buenos hábitos de estudio de la Biblia, no solo tendremos la robusta defensa que nos
proporciona el conocimiento exacto de la Palabra de Dios, sino, además, la capacidad de una buena ofensiva
mediante “la espada del espíritu, es decir, la palabra de Dios”, la cual es “más aguda que toda espada de dos
filos, y penetra hasta dividir entre alma y espíritu, y entre coyunturas y su tuétano, y puede discernir
pensamientos e intenciones del corazón” (Efesios 6:17; Hebreos 4:12). Si nos hacemos hábiles en el manejo de
dicha “espada”, cuando afrontemos tentaciones no nos engañará lo que tal vez parezca inofensivo, o hasta
atrayente, sino que descubriremos que es una trampa mortal de Satanás. El conocimiento y entendimiento bíblico
almacenado nos impelerá a rechazar lo que es malo y a hacer lo que es bueno. Por tanto, todos hemos de
preguntarnos: “¿Está mi espada afilada o embotada? ¿Me cuesta recordar textos bíblicos que puedan reforzar mi
ofensiva?”. Mantengamos buenos hábitos de estudio personal y resistamos al Diablo (Efesios 4:22-24).
w07 15/3 pág. 30 párr. 17 Los demonios: cómo oponernos a ellos
17. ¿Cómo podemos “acept[ar] el yelmo de la salvación?
17 Pablo concluye su descripción de la armadura espiritual con este consejo: “Acepten el yelmo de la
salvación, y la espada del espíritu, es decir, la palabra de Dios” (Efesios 6:17). El yelmo protegía la cabeza y el
cerebro, el centro de la toma de decisiones. De modo similar, la esperanza cristiana protege nuestras facultades
mentales (1 Tesalonicenses 5:8). En vez de llenar la mente con metas mundanas y sueños materialistas,
debemos concentrarnos en la esperanza que Dios nos ha dado, tal como hizo Jesús (Hebreos 12:2).
w03 1/1 pág. 20 párrs. 10-11 ‘Mantengámonos alerta’
10, 11. a) ¿Qué ayudó a Jesús a mantenerse alerta en el jardín de Getsemaní, pese al cansancio? b) ¿Qué
aprendemos de lo que les ocurrió a los tres apóstoles cuando Jesús les pidió que se mantuvieran alerta?
10 Huelga decir que Jesús también estaba cansado aquella histórica noche; pero en vez de dormirse,
aprovechó los trascendentales y últimos momentos de libertad para orar con fervor. Unos días antes había
instado a sus discípulos a que oraran, diciéndoles: “Manténganse despiertos, pues, en todo tiempo haciendo
ruego para que logren escapar de todas estas cosas que están destinadas a suceder, y estar en pie delante del
Hijo del hombre” (Lucas 21:36; Efesios 6:18). Si atendemos al consejo de Jesús y seguimos su buen ejemplo en
cuanto a la oración, nuestras sinceras súplicas a Jehová contribuirán a que permanezcamos espiritualmente
despiertos.
11 Por supuesto, Jesús sabía —aunque sus discípulos no lo comprendían en aquel momento— que
no tardarían en detenerlo y condenarlo a muerte. Sus pruebas culminarían en una angustia extrema en el madero
de tormento. Él ya había advertido a sus apóstoles de todo ello, pero estos no entendieron lo que les dijo; de ahí
que se durmieran mientras él oraba (Marcos 14:27-31; Lucas 22:15-18). Como en el caso de los apóstoles,
nuestra carne también es débil, y aún desconocemos ciertos asuntos. Pero, si perdemos de vista la urgencia de
los tiempos en que vivimos, podríamos dormirnos en sentido espiritual. Solo si nos mantenemos alerta,
permaneceremos despiertos.
w04 1/5 pág. 21 párr. 12 Fortalezcámonos unos a otros
12. ¿Qué puede hacer todo miembro de la congregación para fortalecer a sus hermanos?
12 Todos los miembros de la congregación, incluidos los jóvenes, podemos hacer algo para animarnos
mutuamente. Por ejemplo, nuestra regularidad en la asistencia a las reuniones y en el servicio del campo
fortalece muchísimo la fe de los demás (Hebreos 10:24, 25). La constancia en el servicio sagrado es prueba de
nuestra lealtad a Jehová y de que nos mantenemos espiritualmente despiertos a pesar de las dificultades que tal
vez estemos atravesando (Efesios 6:18). Pues bien, es muy posible que esa constancia tenga un efecto
fortalecedor en otros hermanos (Santiago 2:18).
w07 1/6 pág. 29 párrs. 14-15 Los mayores: una bendición para los jóvenes ***
14, 15. ¿Cómo pueden los mayores de hoy imitar a Samuel en sus oraciones?
14 Todo esto pone de relieve un modo importantísimo en que los mayores pueden ejercer una influencia
positiva en otros siervos de Jehová. Prescindiendo de las limitaciones que les impongan la mala salud y otras
circunstancias, las personas de edad avanzada pueden orar por otros. Si usted es una de ellas, ¿se da cuenta de
lo mucho que sus oraciones benefician a la congregación? Debido a su fe en la sangre derramada de Cristo,
usted disfruta de una buena posición ante Jehová. Además, gracias a su historial de aguante, su fe ha
aumentado en calidad al haber sido “probada” (Santiago 1:3; 1 Pedro 1:7). Nunca lo olvide: “El ruego del hombre
justo, cuando está en acción, tiene mucho vigor” (Santiago 5:16).
15 Sus oraciones a favor de la obra del Reino de Jehová son necesarias. Algunos de nuestros hermanos están
en prisión debido a su neutralidad. Otros han sufrido los embates de desastres naturales, guerras y disturbios
civiles. Y hay miembros de nuestras propias congregaciones que afrontan tentaciones u oposición (Mateo
10:35, 36). Los hermanos que encabezan la predicación y los que supervisan las congregaciones también
necesitan que usted ore por ellos constantemente (Efesios 6:18, 19; Colosenses 4:2, 3). ¡Qué bueno es que
incluya a sus hermanos en sus oraciones, como lo hizo Epafras! (Colosenses 4:12.)
w08 15/8 pág. 16 párrs. 19-20 Honremos a Jehová actuando con dignidad
19, 20. a) ¿De qué manera conferimos dignidad a la gente? b) ¿A qué debemos resolvernos?
19 Los cristianos ungidos siempre actúan conforme a la dignidad del puesto que ocupan como “embajadores
en sustitución de Cristo” (2 Cor. 5:20). A las “otras ovejas”, que les dan todo su apoyo, también se les ha
conferido la dignidad de ser enviados del Reino mesiánico. Un embajador o un enviado hablan con firmeza y
dignidad en nombre de su gobierno. Así es como debemos hablar nosotros del gobierno de Dios, el Reino (Efe.
6:19, 20). ¿Y no es cierto que les conferimos dignidad a las personas a quienes llevamos “buenas nuevas de
algo mejor”? (Isa. 52:7.)
20 Resolvámonos a glorificar a Dios actuando de una manera que esté a la altura de su dignidad (1 Ped. 2:12).
Tengamos profundo respeto por él, por su adoración y por nuestros compañeros cristianos. De ese modo,
Jehová, el Dios que se ha vestido de dignidad y esplendor, se sentirá complacido con nuestra adoración.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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