miércoles, 2 de octubre de 2013

puntos sobresalientes galatas 1 a 6

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Para el repaso oral: de la Escuela del Ministerio Teocrático de Septiembre y Octubre de 2013
6ª Pregunta.-
¿Por qué es bueno que sigamos el consejo de Pablo registrado en Gálatas 6:4?
[30 de sept., w12 15/12 pág. 13 párr. 18.]
w12 15/12 pág. 13 Somos mayordomos de confianza
¿NOS CONVIENE COMPARARNOS CON OTROS?
18 Aunque cada uno puede evaluar su propia labor como mayordomo, no es sabio compararse con otros.
La Biblia nos aconseja: “Que cada uno pruebe lo que su propia obra es, y entonces tendrá causa para
alborozarse respecto de sí mismo solo, y no en comparación con la otra persona” (Gál. 6:4). En vez de comparar
lo que hacemos con lo que otros hacen, debemos centrarnos en lo que personalmente podemos hacer. De ese
modo ni nos hincharemos de orgullo ni nos desanimaremos. Al evaluarnos, tenemos que reconocer que las
circunstancias cambian. Puede que la mala salud, la vejez o las obligaciones no nos permitan rendir tanto como
antes. O quizás podamos dar más de lo que estamos dando. En este último caso, ¿por qué no tratar de
intensificar nuestro servicio?
Capítulo 1
w01 15/1 pág. 13 párr. 8 Nombramiento teocrático de superintendentes y siervos ministeriales ***
8. ¿En qué se diferencian los procedimientos democráticos de los teocráticos?
8 Como siervos del Gran Teócrata, Jehová, hacemos bien en tener presentes las diferencias entre los
procedimientos democráticos y los teocráticos. Los primeros se rigen por el principio de la representatividad, y
suelen caracterizarse por las campañas que se hacen para acceder a un puesto y por la elección de quienes
reciben el voto de la mayoría. Nada de esto se realiza en el caso de los nombramientos teocráticos, que
no proceden de los hombres ni de una entidad legal. Al parecer, Pablo hacía referencia a que Jesús y Jehová lo
habían nombrado “apóstol a las naciones” cuando dijo a los gálatas que tal designación no era “ni de parte de
hombres ni mediante algún hombre, sino mediante Jesucristo y Dios el Padre, que lo levantó de entre los
muertos” (Romanos 11:13; Gálatas 1:1).
w07 15/4 págs. 22-23 párr. 13 Alabemos a Jehová en la congregación
13. ¿Cuál es el uso más generalizado de la palabra congregación en la Biblia?
13 Otro uso aún más concreto y, a su vez, generalizado del término congregación alude a todos los cristianos
de una congregación local, aun si se reúnen en una casa. Pablo utilizó dos veces la expresión “las
congregaciones de Galacia” —en plural— para referirse a las que estaban esparcidas por aquella extensa
provincia romana. Tanto en Antioquía como en Derbe, Listra e Iconio había congregaciones en las que se
nombraron ancianos, o superintendentes, que llenaban los requisitos cristianos (1 Corintios 16:1; Gálatas 1:2;
Hechos 14:19-23). En las Escrituras, a todas ellas se las llamó “congregaciones de Dios” (1 Corintios 11:16;
2 Tesalonicenses 1:4).
w97 15/7 págs. 8-9 párrs. 4-5 Virtuosos en un mundo dominado por el vicio
4, 5. a) ¿Qué les sucedió a los reinos infieles de Israel y Judá? b) ¿Qué exhortación se da en Filipenses
2:14, 15, y qué preguntas se plantean?
4 Por tanto, el profeta Oseas declaró: “Oigan la palabra de Jehová, oh hijos de Israel, porque Jehová tiene una
causa judicial con los habitantes de la tierra, porque no hay verdad ni bondad amorosa ni conocimiento de Dios
en la tierra. Hay la pronunciación de maldiciones y práctica de engaño y asesinato y robo y perpetración de
adulterio que han estallado, y actos de derramamiento de sangre han tocado a otros actos de derramamiento de
sangre. Por eso la tierra estará de duelo, y todo habitante en ella tendrá que desvanecerse con la bestia salvaje
del campo y con la criatura voladora de los cielos, y hasta los mismos peces del mar serán recogidos en la
muerte”. (Oseas 4:1-3.) En el año 740 a.E.C., Asiria derrotó al corrupto reino septentrional de Israel. Unos cien
años más tarde, Babilonia conquistó al infiel reino meridional de Judá.
5 Estos sucesos ilustran lo peligroso que puede ser el que nos dejemos dominar por el vicio. Dios aborrece la
injusticia y no la tolerará entre su pueblo. (1 Pedro 1:14-16.) Es cierto que vivimos en el “inicuo sistema de cosas
actual”, en un mundo cada vez más corrupto. (Gálatas 1:4; 2 Timoteo 3:13.) De todos modos, la Palabra de Dios
exhorta a los cristianos a que sigan actuando de tal manera que resulten “sin culpa e inocentes, hijos de Dios sin
tacha en medio de una generación torcida y aviesa, entre los cuales [ellos] resplandecen como iluminadores en el
mundo”. (Filipenses 2:14, 15.) Pero, ¿cómo podemos ser virtuosos en un mundo dominado por el vicio? ¿Es eso
realmente posible?
2
w01 1/7 pág. 15 párr. 10 Participemos del gozo de dar
10. a) ¿Por qué tenía Jesús tesoros espirituales? b) ¿Cómo se dio por los demás, y qué grandes
beneficios supuso esto para ellos?
10 La diligencia en la obra de hacer discípulos resultará en que acumulemos “tesoros en el cielo”, en armonía
con lo que dijo Jesús, y sintamos el gozo que produce recibir. Si damos con altruismo, nos enriqueceremos.
Jesús mismo había servido fielmente a Jehová durante miles de millones de años. Pensemos en los tesoros que
había acumulado en el cielo. No obstante, no buscó sus propios intereses. “[Jesús] se dio por nuestros pecados
para librarnos del inicuo sistema de cosas actual según la voluntad de nuestro Dios y Padre”, escribió el apóstol
Pablo (Gálatas 1:4). No solo se gastó altruistamente en el ministerio, sino que entregó su propia vida como
rescate para que otras personas tuvieran la oportunidad de acumular tesoros en el cielo.
w03 15/7 pág. 18 párr. 11 ¿Cómo debemos ver al prójimo a medida que se acerca el día de Jehová?
11. ¿Qué es probable que pensara Abrahán acerca de quienes viven hoy?
11 Hoy se avecina otra destrucción, la que acabará con el actual sistema de cosas perverso en el gran día de
Jehová (Lucas 17:26-30; Gálatas 1:4; 2 Pedro 3:10). ¿Qué pensaría Abrahán acerca de la gente de este mundo
que pronto será destruido? Con toda probabilidad estaría preocupado por quienes aún no han oído las “buenas
nuevas del reino” (Mateo 24:14). Recordemos que repetidamente rogó a Dios por los justos que pudiera haber en
Sodoma. ¿Sentimos nosotros el mismo interés por las personas que rechazarían los caminos del mundo de
Satanás si se les diera la oportunidad de arrepentirse y servir a Jehová? (1 Juan 5:19; Revelación 18:2-4.)
w11 15/11 págs. 18-19 párr. 9 “Residentes temporales” en este mundo malvado
9. ¿Cómo demostramos los cristianos verdaderos que no somos “aborrecedores de la raza humana”?
9 ¿Cuál es nuestra postura frente al “inicuo sistema de cosas actual”? (Gál. 1:4.) La misma que la de los
cristianos primitivos. De ahí que seamos a veces víctimas de malentendidos y de la antipatía de la gente. Pero de
ningún modo somos “aborrecedores de la raza humana”. Por el contrario, movidos por el amor al prójimo, vamos
de casa en casa, esforzándonos por llevar las “buenas nuevas del reino [de Dios]” a todos los residentes (Mat.
22:39; 24:14). Lo hacemos porque estamos seguros de que el Reino que Jehová ha dejado en manos de Cristo
pronto eliminará a los gobiernos imperfectos del hombre, dando paso a un nuevo mundo de justicia (Dan. 2:44;
2 Ped. 3:13).
w08 15/8 pág. 26 Puntos sobresalientes de las cartas a los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses y a los
Colosenses
Lecciones para nosotros:
Colosenses 1:6-9. Los superintendentes cristianos tienen que actuar sin demora cuando surgen problemas
en la congregación. Si se valen de las Escrituras y de argumentos lógicos, lograrán rebatir sin problemas los
razonamientos falsos.
g96 8/7 págs. 26-27 ¿Son mensajeros de Dios los ovnis?
Al comienzo de la historia humana, Dios se comunicó con el hombre. En la Biblia se narran las
conversaciones de Dios con Adán y Eva, Noé, Abrahán y otros más. (Génesis 3:8-10; 6:13; 15:1.) Dios empleó
sueños, voces y visiones para darles a saber su voluntad y hacer que se escribiera la Biblia. Pero, cuando esta
quedó concluida, ¿era aún necesario que Dios se comunicara directamente con el hombre? No, en absoluto,
pues la Biblia menciona que las Santas Escrituras hacen que “el hombre de Dios sea enteramente competente y
esté completamente equipado para toda buena obra”. (2 Timoteo 3:17.) Según la Biblia, la guía para hacer frente
a estos tiempos difíciles debe provenir de la Palabra escrita de Dios. Entonces, ¿existe alguna base para creer
que Dios nos da instrucciones especiales personalmente o mediante algún portavoz extraterrestre? No, pues el
apóstol Pablo advirtió: “Aunque nosotros o un ángel del cielo les declarara como buenas nuevas algo que fuera
más allá de lo que nosotros les declaramos como buenas nuevas, sea maldito”. (Gálatas 1:8.)
w04 1/9 pág. 17 párr. 17 Cuidémonos de “la voz de los extraños”
17. a) ¿Cómo nos familiarizamos con la voz de Jehová? b) ¿Qué nos permite hacer el conocimiento de
Jehová?
17 Lógicamente, cuanto mejor conozcamos la voz, o el mensaje, de Jehová, mejor detectaremos la voz de un
extraño. La Biblia indica la forma en que adquirimos tal conocimiento: “Tus propios oídos oirán una palabra detrás
de ti que diga: ‘Este es el camino. Anden en él’” (Isaías 30:21). La “palabra” que oímos detrás de nosotros
proviene de la Palabra de Dios. Cada vez que la leemos, oímos, por así decirlo, la voz de nuestro Gran Pastor,
3
Jehová (Salmo 23:1). Por lo tanto, cuanto más estudiamos las Escrituras, más familiar nos resulta la voz divina.
A su vez, este profundo conocimiento nos permite detectar enseguida la voz de los extraños (Gálatas 1:8).
w95 15/6 pág. 21 párr. 13 “Servicio sagrado con su facultad de raciocinio”
13. ¿En qué sentido obraban los fariseos como dictadores morales?
13 Los ancianos tienen que permitir que quienes están bajo su cuidado usen su facultad de raciocinio. Los
miembros de la congregación no son esclavos de los hombres. “Si todavía estuviera agradando a hombres —
escribió Pablo—, no sería esclavo de Cristo.” (Gálatas 1:10; Colosenses 3:23, 24.) Por otro lado, los fariseos
querían que el pueblo creyera que era más importante ganarse la aprobación de los hombres que la de Dios.
(Mateo 23:2-7; Juan 12:42, 43.) Los fariseos se autonombraron dictadores morales que decretaban sus propias
reglas y luego juzgaban a los demás en conformidad con estas. Los seguidores de los fariseos fueron perdiendo
la costumbre de usar su conciencia educada por la Palabra de Dios, y por consiguiente se convirtieron en
esclavos de los hombres.
w03 1/3 págs. 9-10 párr. 7 ‘Seamos animosos y fuertes’
7. ¿En qué preguntas convendría reflexionar?
7 Pablo escribió a Timoteo: “Dios no nos dio un espíritu de cobardía, sino de poder [...]. Por lo tanto, no te
avergüences del testimonio acerca de nuestro Señor” (2 Timoteo 1:7, 8; Marcos 8:38). Al leer estas palabras,
conviene preguntarse: “¿Me avergüenzo de mis convicciones religiosas, o tengo valor? ¿Les digo a mis
compañeros de trabajo o de clase que soy testigo de Jehová, o trato de ocultarlo? ¿Me siento incómodo por ser
diferente de los demás, o considero un honor distinguirme por mi relación con Dios?”. Si alguien abriga cierto
temor a predicar las buenas nuevas o a adoptar una postura impopular, que recuerde el consejo que Jehová le
dio a Josué: “Sé animoso y fuerte”. Nunca olvidemos que no es la opinión de nuestros compañeros de trabajo o
de clase la que cuenta, sino la de Jehová y Jesucristo (Gálatas 1:10).
w05 15/3 págs. 17-18 párrs. 7-8 “Comprados por precio”
7, 8. a) ¿Por qué no debemos preocuparnos demasiado por agradar a los hombres? b) ¿Cómo superó una
hermana el temor al hombre?
7 Si somos esclavos de Dios, no podemos ser esclavos de los hombres (1 Corintios 7:23). Es cierto que nadie
quiere granjearse la antipatía de los demás, pero hemos de entender que los cristianos poseemos normas
morales distintas a las del mundo. Pablo preguntó: “[¿]Estoy procurando agradar a hombres?”. Y añadió como
conclusión: “Si todavía estuviera agradando a hombres, no sería esclavo de Cristo” (Gálatas 1:10).
Sencillamente, no podemos ceder ante la presión social y tratar de agradar a todo el mundo. Entonces, ¿qué
podemos hacer cuando nos veamos en situaciones difíciles?
8 Veamos cómo actuó Elena, una joven cristiana española. Algunos de sus compañeros de clase eran
donantes de sangre y sabían que ella, como testigo de Jehová, no donaba sangre ni aceptaba transfusiones.
Cuando surgió la oportunidad, Elena se ofreció a exponer su postura a toda la clase. “Francamente, tenía miedo
de hacerlo —dice—, pero me preparé bien, y los resultados fueron sorprendentes. Me gané el respeto de muchos
compañeros, y el profesor me dijo que admiraba la labor que hacía. Pero, sobre todo, quedé satisfecha de haber
defendido el nombre de Jehová y haber podido explicar con claridad los fundamentos de mi postura bíblica.”
(Génesis 9:3, 4; Hechos 15:28, 29.) Cierto, como esclavos de Dios y de Cristo, somos diferentes. Sin embargo,
podemos ganarnos el respeto de la gente si estamos preparados para defender respetuosamente nuestras
creencias (1 Pedro 3:15).
w08 15/1 pág. 14 párrs. 8-9 Los que están “correctamente dispuestos para vida eterna” responden al
mensaje
8, 9. a) ¿Qué clase de persona era Saulo antes de hacerse cristiano? b) ¿Qué aprendemos del caso del
apóstol Pablo?
8 Personas de toda clase se han convertido en siervos de Jehová. Un ejemplo destacado es el de Saulo de
Tarso, quien llegó a ser conocido como el apóstol Pablo. Saulo era un fariseo que perseguía sin piedad a los
cristianos porque creía sinceramente que estaban equivocados (Gál. 1:13). Desde el punto de vista humano
debía de parecer casi imposible que se hiciera cristiano. Pero Jesús vio algo bueno en su corazón y lo escogió
para una comisión especial. Con el tiempo, Saulo llegó a ser uno de los miembros más activos y celosos de la
congregación cristiana del siglo primero.
9 ¿Qué aprendemos del caso del apóstol Pablo? Es posible que en nuestro territorio haya ciertos grupos de
personas que parezcan hostiles al mensaje. Pues bien, aunque nosotros dudemos que alguno de sus integrantes
llegue a abrazar el cristianismo, intentemos siempre razonar con ellos. A veces acaba escuchando el mensaje
4
quien menos nos imaginamos. Recordemos que nuestra comisión es seguir predicando a todos “sin cesar” (léase
Hechos 5:42).
w05 1/12 pág. 27 párr. 4 Seamos ministros ingeniosos y adaptables
4. ¿Qué cambio tuvo que hacer Pablo para cumplir su misión?
4 La gran antipatía de Pablo al cristianismo podía deberse a su convicción de que la nueva fe iba a corromper
al judaísmo al mezclarlo con ideas extranjeras indeseables. Al fin y al cabo, él había sido “fariseo”, nombre que
significa “separado” (Hechos 23:6). Imagínese su asombro cuando oyó que Dios lo había elegido para predicar
acerca de Cristo nada más y nada menos que ¡a los gentiles! (Hechos 22:14, 15; 26:16-18.) Los fariseos incluso
rehusaban comer con las personas que consideraban pecadoras (Lucas 7:36-39). Seguramente, Pablo tuvo que
realizar un gran esfuerzo por cambiar su criterio y conformarlo a la voluntad de Dios, quien desea que gente de
toda clase se salve (Gálatas 1:13-17).
w05 15/3 págs. 19-20 párrs. 16-17 “Comprados por precio”
16, 17. a) ¿Cómo debemos considerar las cosas que hemos dejado atrás? b) ¿Por qué fue Pablo realista
al calificar de “montón de basura” sus expectativas mundanas?
16 Jesucristo desea que cumplamos con nuestra resolución de ser esclavos de Dios, pues dijo: “Nadie que ha
puesto la mano en el arado y mira a las cosas que deja atrás es muy apto para el reino de Dios” (Lucas 9:62).
Los siervos de Dios no debemos anhelar en absoluto lo que hemos dejado atrás por hacernos sus esclavos; más
bien, debemos apreciar todo cuanto hemos ganado por ello. Pablo escribió a los filipenses: “De veras sí
considero también que todas las cosas son pérdida a causa del sobresaliente valor del conocimiento de Cristo
Jesús mi Señor. Por motivo de él he sufrido la pérdida de todas las cosas y las considero como un montón de
basura, a fin de ganar a Cristo” (Filipenses 3:8).
17 Pensemos en todo lo que Pablo dejó atrás, considerándolo un montón de basura, a cambio de la
recompensa de ser esclavo de Dios. Renunció no solo a las comodidades de su mundo, sino también a la
posibilidad de ser un futuro caudillo del judaísmo. Si Pablo hubiese continuado profesando la religión de sus
padres, habría podido llegar a ocupar un puesto similar al de Simeón, el hijo del instructor de Pablo, Gamaliel
(Hechos 22:3; Gálatas 1:14). Simeón logró ser un eminente fariseo y desempeñó una función importante —pese
a tener algunas reservas— en la rebelión judía contra Roma de los años 66 a 70 de nuestra era. Sufrió una
muerte violenta, o bien a manos de los judíos radicales, o bien de las tropas romanas.
w08 15/5 pág. 23 párr. 12 Siga el ejemplo de Pablo y progresará espiritualmente
12. ¿Qué impulsó al insolente Saulo a convertirse en un afectuoso apóstol de Jesucristo?
12 ¿Por qué terminó aquel perseguidor abrazando la fe de sus víctimas? ¿Qué impulsó a aquel hombre
insolente a convertirse en un apóstol amable y afectuoso? ¿Por qué ahora estaba dispuesto a arriesgar su vida
para que otras personas aprendieran la verdad acerca de Dios y de Cristo? Dejemos que él mismo responda:
“Dios, que [...] me llamó por su bondad inmerecida, tuvo a bien revelar a su Hijo con relación a mí” (Gál.
1:15, 16). Además, a su amigo Timoteo le escribió: “Se me mostró misericordia [...] para que, por medio de mí
como el caso más notable, Cristo Jesús demostrara toda su gran paciencia como muestra de los que van a cifrar
su fe en él para vida eterna” (1 Tim. 1:16). Jehová había perdonado a Pablo, y tal bondad inmerecida y
misericordia lo motivó a mostrar amor al prójimo predicando las buenas nuevas.
w10 15/12 pág. 12 párr. 4 “Ahora es el tiempo especialmente acepto”
4. ¿De qué manera imitaba Pablo a Jesucristo?
4 El Hijo de Dios nos dejó a todos sus discípulos un ejemplo perfecto de celo y devoción. Eso fue
precisamente lo que destacó Pablo cuando hizo la siguiente invitación a sus hermanos en la fe: “Háganse
imitadores de mí, así como yo lo soy de Cristo” (1 Cor. 11:1). ¿De qué manera imitaba Pablo a Jesús?
Principalmente al no escatimar esfuerzos para predicar las buenas nuevas. Por eso, en sus cartas a las
congregaciones pudo exhortarlos con frases como “no sean holgazanes en sus quehaceres”, “sirvan a Jehová
como esclavos”, “siempre teniendo mucho que hacer en la obra del Señor” y “cualquier cosa que estén haciendo,
trabajen en ello de toda alma como para Jehová” (Rom. 12:11; 1 Cor. 15:58; Col. 3:23). El apóstol nunca olvidó la
ocasión en que se le apareció el Señor Jesucristo cuando iba rumbo a Damasco, así como el mensaje que sin
duda le transmitió el discípulo Ananías de parte de Jesús: “Este hombre me es un vaso escogido para llevar mi
nombre a las naciones así como a reyes y a los hijos de Israel” (Hech. 9:15; Rom. 1:1, 5; Gál. 1:16).
5
w08 15/5 pág. 22 párrs. 4-5 Siga el ejemplo de Pablo y progresará espiritualmente
4, 5. ¿Qué pudo hacer Pablo gracias a su estudio personal?
4 Como fariseo educado “a los pies de Gamaliel, instruido conforme al rigor de la Ley de [sus] antepasados”,
Pablo ya tenía conocimiento de las Escrituras (Hech. 22:1-3; Fili. 3:4-6). Inmediatamente después de su bautismo
‘se fue a Arabia’, puede que al desierto sirio o a algún lugar de la península arábiga propicio para meditar (Gál.
1:17). Al parecer, Pablo quería reflexionar sobre los pasajes de las Escrituras que demostraban que Jesús era el
Mesías prometido. Además, debía prepararse para la labor que tenía ante sí (léase Hechos 9:15, 16, 20, 22).
De modo que el apóstol dedicó tiempo a meditar en asuntos espirituales.
5 El conocimiento y la comprensión de las Escrituras que Pablo adquirió gracias a su estudio personal le
permitieron enseñar la verdad con eficacia. Por ejemplo, cuando habló en la sinagoga de Antioquía de Pisidia,
empleó por lo menos cinco citas directas de las Escrituras Hebreas para demostrar que Jesús era el Mesías, y
también se refirió varias veces a los Santos Escritos. Sus argumentos bíblicos eran tan convincentes que
“muchos de los judíos y de los prosélitos que adoraban a Dios siguieron a Pablo y a Bernabé” para aprender más
(Hech. 13:14-44). Cuando años más tarde un grupo de judíos de Roma lo visitaron en su casa, donde estaba
bajo custodia, Pablo les habló de varios asuntos “dando testimonio cabal respecto al reino de Dios y tratando de
persuadirlos respecto a Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los Profetas” (Hech. 28:17, 22, 23).
w97 15/5 pág. 15 párr. 3 La administración teocrática en la era cristiana ***
3. ¿Qué acontecimientos demuestran que la congregación cristiana primitiva estaba bien organizada?
3 Desde el comienzo, los seguidores ungidos de Jesús estuvieron organizados. Conforme aumentaba la
cantidad de discípulos, se establecían congregaciones locales y se nombraban ancianos. (Tito 1:5.) Después de
33 E.C., los doce apóstoles actuaron como un cuerpo gobernante con autoridad centralizada. Como tal, llevaron
la delantera valerosamente en la obra de dar testimonio. (Hechos 4:33, 35, 37; 5:18, 29.) Organizaron la
distribución de alimento a los necesitados, y enviaron a Pedro y Juan a Samaria con el fin de atender el interés
que había allí. (Hechos 6:1-6; 8:6-8, 14-17.) Bernabé condujo a Pablo ante ellos para confirmarles que este
antiguo perseguidor era ahora seguidor de Jesús. (Hechos 9:27; Gálatas 1:18, 19.) Después de predicar a
Cornelio y su casa, Pedro regresó a Jerusalén y explicó a los apóstoles y demás hermanos de Judea cómo el
espíritu santo había indicado cuál era la voluntad de Dios en este caso. (Hechos 11:1-18.)
w12 15/10 pág. 29 párrs. 6-7 Que su sí signifique sí
6, 7. a) ¿Por qué retrasó Pablo su regreso a Corinto? b) ¿Por qué no tenían razón quienes acusaban a
Pablo de no ser digno de confianza? c) ¿Cómo debemos tratar a las personas nombradas para
dirigirnos?
6 Pablo difundió con celo el mensaje del Reino por toda Asia Menor y algunas regiones de Europa, donde
fundó y volvió a visitar muchas congregaciones. A veces vio necesario garantizar con un juramento lo que
escribía (Gál. 1:20). Cuando algunos corintios lo acusaron de no ser digno de confianza, se defendió con estas
palabras: “En Dios se puede confiar respecto a que nuestra habla dirigida a ustedes no es Sí y, no obstante, No”
(2 Cor. 1:18). En ese momento, Pablo había salido de Éfeso y viajaba a través de Macedonia para después ir
hacia Corinto. En un principio había pensado hacerlo al revés, es decir, regresar primero a Corinto y luego ir a
Macedonia (2 Cor. 1:15, 16). Pero como les sucede a veces a los superintendentes viajantes, tuvo que cambiar el
itinerario, no por capricho o intereses personales, sino por motivos de fuerza mayor. En este caso, Pablo retrasó
su visita a Corinto por el bien de aquella congregación. Veamos por qué.
7 Algún tiempo después de planear su viaje, mientras aún estaba en Éfeso, Pablo se enteró de que en la
congregación de Corinto se toleraban brotes de desunión e inmoralidad (1 Cor. 1:11; 5:1). Para corregir la
situación, les escribió su primera carta. Luego, en vez de navegar directamente de Éfeso a Corinto, decidió darles
tiempo a sus hermanos para seguir sus consejos y que, cuando llegara, su visita resultara más animadora. Para
garantizarles que esa había sido la razón de su cambio de planes, les escribió en su segunda carta: “Invoco a
Dios como testigo contra mi propia alma al asegurarles que por consideración a ustedes no he ido todavía a
Corinto” (2 Cor. 1:23). Nunca seamos como quienes criticaron a Pablo; más bien, mostremos profundo respeto a
las personas nombradas para dirigirnos. Nos conviene imitar a Pablo, tal como él imitó el de Cristo (1 Cor. 11:1;
Heb. 13:7).
6
Capítulo 2
w02 15/9 pág. 17 párr. 8 Sigamos practicando lo que hemos aprendido
8. a) ¿Cómo procura Satanás acabar con nuestra fe hoy día? b) ¿Qué advertencia de Pablo leemos en
2 Timoteo 4:3, 4?
8 Satanás trata de quebrantar nuestra integridad sembrando dudas sobre lo que se nos ha enseñado. Hoy, tal
como en el siglo primero, hay apóstatas y otros individuos que procuran acabar con la fe de los ingenuos
(Gálatas 2:4; 5:7, 8). Algunas veces se valen de los medios de comunicación para difundir información
distorsionada o hasta mentiras descaradas respecto a los métodos y motivos del pueblo de Jehová. Pablo
advirtió de que algunos se dejarían apartar de la verdad. “Habrá un período —escribió— en que no soportarán la
enseñanza saludable, sino que, de acuerdo con sus propios deseos, acumularán para sí mismos maestros para
que les regalen los oídos; y apartarán sus oídos de la verdad, puesto que serán desviados a cuentos falsos.”
(2 Timoteo 4:3, 4.)
w03 15/5 pág. 11 párr. 6 Cristo habla a las congregaciones
6. ¿En qué se parecen los cristianos leales de hoy a los de la antigua Éfeso?
6 Cristo elogió a la congregación de Éfeso con estas palabras: “Conozco tus hechos, y tu labor y aguante, y
que no puedes soportar a hombres malos, y que pusiste a prueba a los que dicen ser apóstoles, pero no lo son, y
los hallaste mentirosos”. Hoy día, las congregaciones de los discípulos verdaderos de Jesús tienen un historial
similar de buenas obras, laboriosidad y aguante, y tampoco toleran a los falsos hermanos que desean ser
considerados apóstoles (2 Corintios 11:13, 26). Al igual que los efesios, los cristianos leales de hoy “no [pueden]
soportar a hombres malos”. A fin de preservar la pureza de la adoración de Jehová y proteger a la congregación,
rechazan la compañía de los apóstatas impenitentes (Gálatas 2:4, 5; 2 Juan 8-11).
w08 15/3 pág. 5 párr. 14 Estemos dispuestos a ceder y seamos equilibrados
14. ¿Por qué no debemos ceder nunca ante los apóstatas?
14 Aunque es bueno que estemos dispuestos a ceder, jamás debemos hacerlo ante los apóstatas. Hemos de
adoptar esta firme y clara postura a fin de preservar la pureza de las enseñanzas bíblicas y la unidad de la
congregación. Pablo dijo lo siguiente acerca de “los falsos hermanos”: “A estos no cedimos a manera de
sumisión, no, ni por una hora, para que la verdad de las buenas nuevas continuara con ustedes” (Gál. 2:4, 5).
Los brotes de apostasía son poco comunes, pero cuando surge alguno, los cristianos fieles se mantienen firmes
a favor de la justicia.
w96 15/5 pág. 20 párr. 18 Leamos la Palabra de Dios y sirvámosle en verdad
18. ¿Por qué debemos ‘andar en la verdad’?
18 No debemos quitar nada a la Biblia, pues el entero cuerpo de enseñanzas cristianas de la Palabra de Dios
es “la verdad” o “la verdad de las buenas nuevas”. La adherencia a dicha verdad —el ‘andar’ en ella— es
imprescindible para la salvación. (Gálatas 2:5; 2 Juan 4; 1 Timoteo 2:3, 4.) Dado que el cristianismo es el
“camino de la verdad”, cuando ayudamos a otros a adelantar los intereses de este, nos hacemos “colaboradores
en la verdad”. (2 Pedro 2:2; 3 Juan 8.)
w06 15/1 págs. 22-23 párrs. 10-11 No dejemos lugar para el Diablo
10, 11. ¿Qué tenemos que hacer para oponernos con firmeza al mayor mentiroso, Satanás?
10 El Diablo es un mentiroso. “Cuando habla la mentira —dijo Jesús—, habla según su propia disposición,
porque es mentiroso y el padre de la mentira.” (Juan 8:44.) Satanás le mintió a Eva; en cambio, Jesús vino al
mundo para dar testimonio de la verdad (Juan 18:37). Para oponernos con firmeza al Diablo como seguidores de
Cristo, no podemos recurrir a la mentira ni al engaño, sino que tenemos que ‘hablar verazmente’ (Zacarías 8:16;
Efesios 4:25). “Jehová el Dios de la verdad” sólo bendice a sus testigos veraces. Los impíos no tienen ningún
derecho a representarlo (Salmo 31:5; 50:16; Isaías 43:10).
11 Si valoramos el hecho de que se nos haya librado de las mentiras satánicas, nos aferraremos al
cristianismo, el “camino de la verdad” (2 Pedro 2:2; Juan 8:32). El conjunto de las enseñanzas cristianas
constituye “la verdad de las buenas nuevas” (Gálatas 2:5, 14). Nuestra salvación depende de que sigamos
“andando en la verdad”, ateniéndonos a ella y oponiéndonos con firmeza al “padre de la mentira” (3 Juan 3, 4, 8).
w06 1/2 pág. 24 párr. 10 “Testimonio a todas las naciones”
10. ¿Qué esfuerzos hicieron algunos de los primeros cristianos para dar testimonio a todas las naciones?
10 En su condición de “apóstol a las naciones”, Pablo recorrió miles de kilómetros por mar y tierra, y estableció
numerosas congregaciones en la provincia romana de Asia y en Grecia (Romanos 11:13). También viajó a Roma
7
y, posiblemente, a España. Entre tanto, el apóstol Pedro, a quien le fueron confiadas “las buenas nuevas [...] para
los circuncisos”, marchó en dirección opuesta a servir en Babilonia, un importante centro del judaísmo de la
época (Gálatas 2:7-9; 1 Pedro 5:13). Entre las muchas otras personas que hicieron la obra figuran mujeres como
Trifena y Trifosa, así como Pérsida, de quien se dice que “realizó muchas labores en el Señor” (Romanos 16:12).
w02 1/12 pág. 17 párr. 18 Disfrutemos del estudio personal de la Palabra de Dios
18. ¿Cómo nos ayuda la clase del esclavo fiel y discreto?
18 Aunque al esclavo se le llama “fiel y discreto”, Jesús no dijo que sería infalible. Este grupo de fieles
hermanos ungidos siguen siendo cristianos imperfectos. Aun teniendo las mejores intenciones, pueden
equivocarse, tal como lo hicieron a veces los hermanos del siglo primero (Hechos 10:9-15; Gálatas 2:8, 11-14).
No obstante, su motivación es pura, y Jehová los utiliza para suministrarnos ayudas para el estudio de la Biblia a
fin de fortalecer nuestra fe en la Palabra de Dios y sus promesas. El instrumento más importante para el estudio
personal que el esclavo nos ha dado es la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. De ella se han
impreso, completa o en parte, 114 millones de ejemplares en 42 idiomas, en varias ediciones. ¿Cómo podemos
emplearla con eficacia en nuestro estudio personal? (2 Timoteo 3:14-17.)
w11 15/6 págs. 20-21 párrs. 4-5 “Pastoreen el rebaño de Dios bajo su custodia”
4, 5. ¿Cómo deben ver los ancianos el rebaño? Explíquelo con un ejemplo.
4 Pedro aconsejó a los ancianos del siglo primero que vieran con la debida actitud el rebaño que se les había
encomendado (léase 1 Pedro 5:1, 2). Notemos que, aunque Pedro era una columna de la congregación, no se
dirigió a ellos con aires de superioridad, sino como un anciano más (Gál. 2:9). Pues bien, esa es la misma actitud
con la que el Cuerpo Gobernante les pide a los superintendentes que cumplan con la seria responsabilidad de
pastorear el rebaño de Dios.
5 El apóstol puntualizó que los ancianos tenían bajo su custodia “el rebaño de Dios”. Debían comprender que
las ovejas eran de Jehová y de Jesucristo, y que responderían ante ellos por la forma en que las atendieran.
Pongamos un ejemplo: digamos que un amigo se ausenta por un tiempo y nos pide que nos encarguemos de sus
hijos. ¿Verdad que nos esmeraríamos en cuidarlos y alimentarlos? Y si alguno se enfermara, seguramente nos
encargaríamos de que recibiera atención médica de inmediato. De igual modo, los superintendentes saben que
tienen a su cargo “la congregación de Dios, que él compró con la sangre del Hijo suyo” (Hech. 20:28). No olvidan
que cada una de las ovejas fue comprada con la sangre preciosa de Jesucristo. Como saben que se les va a
pedir cuentas, se aseguran de alimentar, proteger y cuidar el rebaño.
w01 15/8 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Qué prueba hay de que tenemos que cuidar de los huérfanos y las viudas necesitados?
Tenemos constancia de que tal ayuda caracterizaba a los verdaderos adoradores, tanto a los antiguos hebreos
como a los primeros cristianos (Éxodo 22:22, 23; Gálatas 2:9, 10; Santiago 1:27). El apóstol Pablo dio
instrucciones claras en las Escrituras para que los cristianos atendieran a las viudas necesitadas (1 Timoteo 5:3-
16).—15/6, páginas 9-11.
w98 15/1 págs. 15-16 párr. 11 Sigamos andando con Dios
11. a) ¿Qué puede protegernos del temor a los hombres? b) ¿Cómo ha ayudado Jehová a sus siervos que
han luchado contra el temor al hombre?
11 Lo que nos protegerá de esta trampa es la ‘confianza en Jehová’, no nuestras aptitudes naturales
(Proverbios 29:25b). Aun la persona tímida por naturaleza puede ser valiente y firme si confía en Dios. Mientras
nos rodeen las presiones de este sistema de cosas satánico, tendremos que estar en guardia contra el
esclavizante temor al hombre. El profeta Elías había servido a Dios con valor; sin embargo, huyó atemorizado
cuando Jezabel lo amenazó de muerte (1 Reyes 19:2-18). El apóstol Pedro tuvo miedo cuando estuvo bajo
presión y negó conocer a Jesucristo; años más tarde volvió a permitir que el temor lo hiciera comportarse de
manera contraria a la fe (Marcos 14:66-71; Gálatas 2:11, 12). Sin embargo, tanto Elías como Pedro aceptaron la
ayuda espiritual y, con confianza en Jehová, siguieron sirviendo a Dios y tuvieron su aprobación.
w96 15/3 págs. 18-19 párrs. 12-13 Respondamos a las exigencias de la lealtad
12, 13. ¿A qué exigencias particulares se enfrentan los ancianos?
12 La lealtad plantea exigencias particulares a los ancianos. Una de ellas es la confidencialidad. Cuando un
miembro de la congregación se confía a un anciano, la lealtad a aquel obliga al anciano a guardarse de violar el
principio de la confidencialidad y a actuar conforme al consejo de Proverbios 25:9: “No reveles el habla
confidencial de otro”. Esta orden significa que no lo revele ni siquiera a su propia esposa.
8
13 La lealtad también pone a prueba a los ancianos de otras maneras. ¿Complacerán a los hombres, o
ayudarán con valor y bondad a quienes necesiten corrección, aunque se trate de parientes o amigos íntimos? La
lealtad a la organización de Jehová nos moverá a los ancianos a dar asistencia espiritual a cualquiera que la
precise. (Gálatas 6:1, 2.) Si bien trataremos a nuestros compañeros ancianos con bondad, la lealtad nos inducirá
a ser francos con ellos, tal como Pablo fue franco al hablar con el apóstol Pedro. (Gálatas 2:11-14.) Por otro
lado, los superintendentes han de ejercer cuidado, no sea que por obrar con imprudencia o parcialidad, o por
abusar de su autoridad de otro modo, dificulten a los que están bajo su cuidado ser leales a la organización de
Dios. (Filipenses 4:5.)
w97 1/9 pág. 9 párrs. 6-7 Sigamos firmes en nuestra preciosa fe
6, 7. a) ¿Qué lección podemos aprender de la introducción de la carta de Pedro? b) Si damos consejo,
¿qué pudiera ser útil admitir en ocasiones?
6 ¿Podemos aprender alguna lección de la introducción de Pedro? ¿No es más aceptable el consejo si primero
repasamos con nuestros oyentes facetas de la grandiosa esperanza del Reino que tenemos en común? ¿Y por
qué no utilizar una experiencia personal? Es probable que después de la muerte de Jesús, Pedro contara a
menudo la visión que tuvo de Cristo en la gloria del Reino. (Mateo 17:9.)
7 Recuerde, también, que para el tiempo en que Pedro escribió su segunda carta, es muy probable que se
hubieran distribuido ampliamente el Evangelio de Mateo y la carta de Pablo a los Gálatas. De modo que es
posible que los contemporáneos de Pedro conocieran bien tanto sus fallos como su historial de fe. (Mateo 16:21-
23; Gálatas 2:11-14.) Este hecho no lo privó, sin embargo, de su franqueza de expresión. En realidad, debió
hacer más atractiva su carta a aquellos que eran conscientes de sus propias debilidades. Por lo tanto, cuando
ayudemos a quienes tienen problemas, ¿no sería útil admitir que nosotros también somos proclives al error?
(Romanos 3:23; Gálatas 6:1.)
w98 1/1 págs. 8-9 párrs. 11-12 ¡No abandone la carrera cuya meta es la vida!
11, 12. ¿Por qué no deberíamos conformarnos con conocer las doctrinas cristianas fundamentales?
11 Más adelante en su carta, Pablo añade este inestimable consejo: “Aunque deberían ser maestros en vista
del tiempo, de nuevo necesitan que alguien les enseñe desde el principio las cosas elementales de las sagradas
declaraciones formales de Dios; y han llegado a ser como quienes necesitan leche, no alimento sólido [...]. El
alimento sólido pertenece a personas maduras, a los que mediante el uso tienen sus facultades perceptivas
entrenadas para distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto” (Hebreos 5:12-14). Por lo visto, algunos cristianos
judíos no habían progresado en entendimiento. Habían aceptado con lentitud el esclarecimiento progresivo con
respecto a la Ley y a la circuncisión (Hechos 15:27-29; Gálatas 2:11-14; 6:12, 13). Puede que algunos todavía
asignaran importancia a tradiciones como la observancia semanal del sábado o el solemne Día de Expiación
anual (Colosenses 2:16, 17; Hebreos 9:1-14).
12 De ahí que Pablo les instara: “Ya que hemos dejado la doctrina primaria acerca del Cristo, pasemos
adelante a la madurez” (Hebreos 6:1). El corredor de maratón que vigila con cuidado su dieta puede aguantar
mejor esa larga y agotadora carrera. De igual manera, si un cristiano presta mucha atención a su nutrición
espiritual, y no se limita a las ‘doctrinas primarias’ fundamentales, podrá mantenerse en la carrera y terminarla
(compárese con 2 Timoteo 4:7). Esto significa interesarse en “la anchura y longitud y altura y profundidad” de la
verdad, para de esta manera progresar hacia la madurez (Efesios 3:18).
w06 1/5 pág. 17 párrs. 1-2 Pastores que son “ejemplos del rebaño”
1, 2. a) ¿Qué privilegio le concedió Jesús a Pedro, y por qué no quedó decepcionado por la confianza que
depositó en él? b) ¿Cómo considera Jehová a los pastores nombrados?
POCO antes del Pentecostés del año 33 de nuestra era, Pedro y otros seis discípulos desayunaban lo que
Jesús había preparado a orillas del mar de Galilea. No era la primera vez que Pedro veía al resucitado
Jesucristo, y sin duda estaba encantado de saber que estaba vivo. Pero es posible que también sintiera gran
inquietud; después de todo, hacía apenas unos días que había negado públicamente conocerlo (Lucas 22:55-60;
24:34; Juan 18:25-27; 21:1-14). ¿Reprendió Jesús al arrepentido Pedro por su falta de fe? No. Más bien, le
concedió el privilegio de alimentar y pastorear a sus “ovejitas” (Juan 21:15-17). Como muestra la historia bíblica
de la congregación cristiana del siglo primero, Jesús no quedó decepcionado por la confianza que depositó en
Pedro. En colaboración con los demás apóstoles y ancianos de Jerusalén, Pedro pastoreó la congregación
durante una época de rápido crecimiento y pruebas intensas (Hechos 1:15-26; 2:14; 15:6-9).
2 Hoy, mediante Jesucristo, Jehová ha nombrado a hombres capacitados para que sean pastores espirituales
y dirijan a Sus ovejas en la época más difícil de la historia humana (Efesios 4:11, 12; 2 Timoteo 3:1). ¿Han
defraudado estos su confianza? No, como lo corrobora la pacífica hermandad cristiana que existe por todo el
mundo. Es cierto que estos pastores no son infalibles, como tampoco lo fue Pedro (Gálatas 2:11-14; Santiago
9
3:2). Aun así, Jehová confía en que cuidarán de las ovejas que “él compró con la sangre del Hijo suyo” (Hechos
20:28). Les tiene mucho cariño a estos hombres y los considera “dignos de doble honra” (1 Timoteo 5:17).
w10 15/6 págs. 17-18 párr. 12 Venzamos el mal controlando la ira
12. ¿Por qué es tan doloroso tener problemas con los hermanos?
12 No nos sorprende tener ese tipo de dificultades con quienes no son cristianos. Estamos mentalizados de
que muchas personas del mundo son injustas y de que debemos resistir sus provocaciones (Sal. 37:1-11; Ecl.
8:12, 13; 12:13, 14). Lo que no esperamos es tener problemas con un hermano; eso es mucho más doloroso.
Una cristiana recuerda: “Cuando me hice Testigo, el obstáculo más grande fue aceptar que los siervos de Jehová
no son perfectos”. Viniendo de un mundo frío y egoísta, lo que queremos es que se nos trate con cariño y
amabilidad. Por eso, si un hermano actúa de forma desconsiderada o poco cristiana, podríamos sentirnos heridos
y enojarnos con él, sobre todo si tiene responsabilidades en la congregación. Quizás nos preguntemos: “¿Cómo
es posible que pase esto en el pueblo de Jehová?”. En realidad, esas situaciones se daban aun entre los
cristianos ungidos de la época de los apóstoles (Gál. 2:11-14; 5:15; Sant. 3:14, 15). ¿Cómo debemos reaccionar
cuando nos sucede algo así?
w12 15/1 págs. 4-5 párr. 3 Los verdaderos cristianos respetan la Palabra de Dios
3. ¿Qué conflicto amenazó la unidad de la congregación cristiana del siglo primero, y por qué era un
asunto tan delicado?
3 La primera persona que fue ungida por espíritu santo sin ser de origen judío ni estar circuncidada fue
Cornelio. Después de él abrazaron la fe cristiana más y más gentiles, lo cual desató una complicada polémica:
¿debían ellos circuncidarse, de acuerdo con la norma de Israel, antes de recibir el bautismo? Para quienes
habían nacido en el judaísmo, no era fácil responder esa pregunta. Recordemos que quienes observaban la Ley
se negaban a entrar en casa de cualquier gentil, y más aún a tratarlo como hermano. Por otro lado, los cristianos
de origen judío estaban sufriendo una persecución atroz por haber abandonado su antigua religión. Si aceptaban
con gusto a los gentiles, estaban condenados a tener más problemas, pues se ensancharía la brecha que los
separaba de quienes seguían practicando el judaísmo (Gál. 2:11-14).
w89 15/10 ¡Cuidado con el dañino chismear!
13. ¿En qué circunstancias que implicaban a Pedro resistió Pablo la posible tentación de chismear acerca
de un compañero cristiano?
13 Pablo también resistió una posible tentación de recurrir a dañoso chismear cuando censuró a Cefas (Pedro),
quien se había avergonzado de comer y asociarse con creyentes gentiles porque ciertos cristianos judíos de
Jerusalén estaban presentes. En vez de hablar a espaldas de Pedro, el apóstol Pablo ‘lo resistió cara a cara’ y le
habló “delante de todos ellos”. (Gálatas 2:11-14.) Pedro tampoco chismeó sobre su censurador. De hecho, más
tarde lo llamó “nuestro amado hermano Pablo”. (2 Pedro 3:15.) Por eso, aunque un compañero de creencia
necesite que se le corrija, eso no da excusa para chismear acerca de él. Hay muy buenas razones para evitar tal
habla y resistir la tentación de esparcir dañino chisme.
w00 15/6 pág. 14 párr. 10 Honremos a quienes se ha dado autoridad sobre nosotros
10. ¿Qué excelente ejemplo dio Pablo en lo que respecta a honrar la autoridad que Dios había concedido
al cuerpo gobernante, y a qué le condujo?
10 En la era cristiana también hallamos ejemplos sobresalientes de quienes honraron la autoridad dada por
Dios. Pongamos por caso a Pablo. Este respetó las decisiones del cuerpo gobernante de la congregación
cristiana del siglo primero. En su última visita a Jerusalén, el cuerpo gobernante le aconsejó que se limpiara
ceremonialmente para que la gente viera que no abrigaba ninguna animosidad contra la Ley mosaica. Pablo
pudo haber razonado: “Esos hermanos me dijeron que abandonara Jerusalén cuando mi vida corría peligro.
Ahora quieren que demuestre en público que respeto la Ley mosaica. Ya he escrito una carta a los gálatas en la
que les explico que no tienen que observar la Ley. Si voy al templo, es posible que se malinterprete mi acción y
se piense que estoy transigiendo por motivo de la clase circuncisa”. Sin embargo, Pablo evidentemente
no razonó de ese modo. Como no había ningún principio bíblico implicado, respetó y acató el consejo del cuerpo
gobernante del siglo primero. El resultado inmediato fue que tuvo que ser librado de una chusma judía y pasar
luego dos años en prisión. Pero a la larga se hizo la voluntad de Dios. Pablo dio testimonio ante altos cargos en
Cesarea y luego se le llevó a Roma, a expensas del gobierno, para dar testimonio ante el mismo César (Hechos
9:26-30; 21:20-26; 23:11; 24:27; Gálatas 2:12; 4:9, 10).
10
w02 15/7 pág. 16 párr. 6 Los cristianos adoran con espíritu y con verdad
6. a) ¿Cómo se define el término verdad? b) ¿Qué comisión dio Jesús a sus seguidores?
6 El término verdad se define como “lo que es u ocurre en la realidad” (Diccionario Salamanca). Sin embargo,
¿dio testimonio Jesús de la verdad en general? No. Él tenía presente una verdad en particular. Comisionó a sus
seguidores para declararla cuando les dijo: “Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las
naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo, enseñándoles a observar todas
las cosas que yo les he mandado” (Mateo 28:19, 20). Antes del fin de este sistema de cosas, los seguidores
verdaderos de Jesús declararían “la verdad de las buenas nuevas” por todo el mundo (Gálatas 2:14). De este
modo se cumplirían las palabras de Jesús: “Estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra
habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin” (Mateo 24:14). Por lo tanto, es
fundamental que identifiquemos a los que están enseñando la verdad a todas las naciones mediante
la predicación de las buenas nuevas del Reino.
w08 15/10 pág. 26 párr. 5 ¿Qué está usted dispuesto a hacer para obtener la vida eterna?
5. ¿Qué debemos hacer para recibir el don de la vida eterna?
5 Claro está, Jesús no quiso decir que la vida eterna es algo que podemos ganarnos por méritos propios. Hay
que recordar que hasta la vida relativamente corta que tenemos en este mundo es un regalo. Nadie puede
comprar la vida ni hacer nada para merecerla. Y la única manera de recibir el don de la vida eterna es poniendo
“nuestra fe en Cristo Jesús” y en Jehová, quien es “remunerador de los que le buscan solícitamente” (Gál. 2:16;
Heb. 11:6). Ahora bien, hay que respaldar esa fe con obras, pues “la fe sin obras está muerta” (Sant. 2:26). Por
tanto, cuando meditemos en la pregunta de Jesús, analicemos qué sacrificios estamos dispuestos a hacer en el
servicio a Jehová para demostrar que nuestra fe está viva.
w99 15/9 pág. 26 párr. 21 ¿Qué pide Jehová de nosotros hoy?
21. ¿Qué piensa usted del amor que Jehová y su Hijo han demostrado?
21 ¡Cuánto amor nos han demostrado Dios y su Hijo! Gracias al sacrificio de Jesús, la humanidad obediente
tiene la perspectiva de vivir para siempre en el Paraíso. De modo que no permitamos que nada enturbie nuestra
esperanza. Al contrario, identifiquémonos con lo que Jesús hizo posible, como Pablo, quien dijo: “El Hijo de
Dios [...] me amó y se entregó por mí” (Gálatas 2:20). Demostremos a nuestro amoroso Dios, Jehová, un
agradecimiento sincero, pues él nunca pide demasiado de nosotros.
w04 15/2 págs. 19-20 párr. 18 Protejámonos del engaño
18. ¿Cómo nos garantiza la Biblia que Jehová nos ama?
18 Tomemos a pecho lo que la Biblia dice sobre el amor que Dios siente por cada uno de nosotros. La Palabra
de Dios utiliza conmovedoras imágenes literarias para garantizarnos que Jehová nos toma en cuenta y nos
ama. Él guarda en su “odre” las lágrimas que derramamos en nuestra lucha por seguir fieles, lo que significa que
las ve y las recuerda (Salmo 56:8). Cuando estamos “quebrantados de corazón”, él lo sabe y se mantiene cerca
de nosotros (Salmo 34:18). De hecho, nos conoce con detalle, tanto que sabe hasta el número de “los
mismísimos cabellos de [nuestra] cabeza” (Mateo 10:29-31). Y, sobre todo, Dios “dio a su Hijo unigénito” por
cada uno de nosotros (Juan 3:16; Gálatas 2:20). Puede que a veces nos resulte difícil creer que tales textos se
refieren a nosotros mismos. Sin embargo, no debemos dudar de lo que Jehová nos dice; él quiere que estemos
convencidos de que nos ama, no solo como grupo, sino individualmente.
w08 15/8 pág. 26 Puntos sobresalientes de las cartas a los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses y a los
Colosenses
Lecciones para nosotros:
Gálatas 2:20. El rescate es un regalo que Dios nos ha hecho a cada uno de nosotros. Así es como tenemos que
aprender a verlo (Juan 3:16).
Capítulo 3
w01 1/11 págs. 27-28 “La bendición de Jehová... eso es lo que enriquece”
Abrahán también poseía cualidades que agradaban a Jehová. La principal era la fe (Hebreos 11:8-10). Dejó
una vida cómoda en Ur y posteriormente en Harán porque tenía fe en la promesa divina de que su descendencia
se multiplicaría y resultaría ser una bendición para todas las naciones (Génesis 12:2, 3). A pesar de muchos años
de pruebas, vio recompensada su fe cuando nació su hijo Isaac, mediante quien llegó a ser el antepasado de la
nación escogida de Dios, Israel, y finalmente del Mesías (Romanos 4:19-21). Además, Abrahán es “el padre de
11
todos los que tienen fe” y vino a ser llamado “amigo de Jehová” (Romanos 4:11; Santiago 2:23; Gálatas 3:7, 29).
¡Cuánto sentido tuvo su vida, y de qué abundantes bendiciones disfrutó!
w00 15/6 pág. 15 párr. 13 Honremos a quienes se ha dado autoridad sobre nosotros
13. ¿Cómo pueden las esposas honrar a sus esposos?
13 En el contexto Pedro dirige la atención al ejemplo de Sara, cuyo esposo, Abrahán, fue un modelo de fe
sobresaliente (Romanos 4:16, 17; Gálatas 3:6-9; 1 Pedro 3:6). ¿Deberían las esposas que tienen esposos
creyentes honrarles menos que si fueran incrédulos? ¿Qué debe hacer cuando no está de acuerdo con su
esposo en algún asunto? Jesús dio un consejo que es aplicable en sentido general a este caso: “Si alguien bajo
autoridad te obliga a una milla de servicio, ve con él dos millas” (Mateo 5:41). ¿Honra usted a su esposo
atendiendo a sus deseos? Si eso parece demasiado difícil, exprésele sus sentimientos. No dé por sentado que él
ya los conoce. Pero cuando le comunique sus deseos, hágalo de manera respetuosa, como la Biblia aconseja:
“Que su habla siempre sea con gracia, sazonada con sal, para que sepan cómo deben dar una respuesta a cada
uno” (Colosenses 4:6).
w11 15/6 pág. 7 párrs. 1-2 Las buenas noticias que tanto necesitamos
1, 2. ¿Por qué predicamos “las buenas nuevas del reino”, y qué aspectos solemos destacar?
“ME GUSTA hablar de las buenas nuevas todos los días.” Es probable que nos hayamos expresado así, o al
menos que lo hayamos pensado, pues los siervos de Jehová comprendemos la importancia que tiene la
predicación de “estas buenas nuevas del reino”. De hecho, seguramente sabemos de memoria lo que Jesús
predijo acerca de esta obra (Mat. 24:14).
2 Cuando predicamos “las buenas nuevas del reino”, estamos continuando la labor que Jesús inició (léase
Lucas 4:43). Sin duda, uno de los puntos que destacamos es que pronto Dios corregirá los males que sufre la
humanidad. Durante la “gran tribulación”, eliminará las religiones falsas y dejará la Tierra libre de toda
maldad (Mat. 24:21). De seguro también señalamos que, gracias al Reino de Dios, la Tierra entera se convertirá
en un paraíso donde gozaremos de inmensa paz y felicidad. En realidad, “las buenas nuevas del reino” forman
parte de “las buenas nuevas [anunciadas] de antemano a Abrahán, a saber: ‘Por medio de ti todas las naciones
serán bendecidas’” (Gál. 3:8).
ws cap. 10 ¡Se ha acercado lo que Dios juró hacer por la humanidad!
12, 13. a) A diferencia de su antepasado David, ¿por qué no ha de reinar sin compañía el “Príncipe de
Paz”? b) Para recibir la bendición prometida, ¿tuvieron que esperar hasta que el Reino fuera establecido
en 1914 los cristianos ungidos? ¿Cómo sabemos si fue así o no?
12 Como claramente cualquier persona puede notar, el Mesías prometido no gobierna en la Jerusalén terrestre
del Oriente Medio para cumplir el pacto abrahámico. A diferencia de su antepasado el David de la antigüedad, el
Mesías y “Príncipe de Paz” no ha de gobernar sin compañía. Él prometió asociar consigo en su gobernación a
sus 12 apóstoles fieles y a sus otros discípulos engendrados por espíritu, hasta el número total de 144.000.
(Revelación 7:1-8; 14:1-4.) Todavía queda un resto de esos discípulos en la Tierra. ¿Qué se ha hecho para ellos
en adelanto del cumplimiento del pacto abrahámico con relación al cual Dios hizo un juramento? Uno que fue
prominente entre los que tienen la perspectiva de estar asociados con el Mesías en ese Reino, el apóstol Pablo,
escribió en Gálatas 3:8: “Ahora bien, la Escritura, viendo por anticipado que Dios declararía justa a gente de las
naciones debido a fe, declaró las buenas nuevas de antemano a Abrahán, a saber: ‘Por medio de ti todas las
naciones serán bendecidas’”.
13 Los cristianos seleccionados de entre las naciones no tuvieron que esperar hasta el establecimiento del
Reino en 1914 para recibir la bendición prometida, porque el apóstol Pablo pasó a decir: “Por consiguiente, los
que se adhieren a la fe están siendo bendecidos junto con el Abrahán que tuvo fe”. (Gálatas 3:9.) Pablo era
cristiano y estaba recibiendo bendición, y lo mismo todos los demás cristianos engendrados por espíritu de su
día. Lo mismo sucede hoy: el resto, compuesto de cristianos engendrados por espíritu que se adhieren a la fe en
el Mesías como la “descendencia” principal de Abrahán para bendecir a toda la humanidad, está experimentando
la bendición prometida.
w01 15/8 pág. 14 párrs. 1-2 Abrahán, un ejemplo de fe
1, 2. a) ¿Qué es lo que más recuerdan de Abrahán los cristianos verdaderos de nuestros días? b) ¿Por
qué se llama a Abrahán “el padre de todos los que tienen fe”?
FUE el antepasado de una nación poderosa, un profeta, un hombre de negocios y un caudillo; pero lo que
más recuerdan de él los cristianos de nuestros días es una cualidad que motivó a Jehová Dios a considerarlo su
amigo: la fe inquebrantable (Isaías 41:8; Santiago 2:23). Su nombre fue Abrahán, y la Biblia lo llama “el padre de
todos los que tienen fe” (Romanos 4:11).
12
2 Ahora bien, ¿acaso no tuvieron fe algunos hombres que vivieron antes que él, como Abel, Enoc y Noé? Sí,
pero fue con Abrahán con quien se hizo el pacto para bendecir a todas las naciones de la Tierra (Génesis 22:18).
Así se convirtió en el padre simbólico de todos los que tienen fe en la Descendencia Prometida (Gálatas 3:8, 9).
Puede decirse que, en cierto sentido, es nuestro padre, pues su fe constituye un ejemplo que debemos imitar.
Toda su vida puede considerarse una expresión de fe, ya que a lo largo de ella sufrió numerosas penalidades.
De hecho, mucho antes de que se enfrentara a la que cabría denominar la prueba suprema de su fe —el
mandato de ofrecer en sacrificio a su hijo Isaac—, Abrahán había demostrado esta cualidad durante múltiples
pruebas de menor envergadura (Génesis 22:1, 2). Examinemos algunas de ellas y veamos qué lecciones nos
enseñan.
it-1 pág. 1215 Imparcialidad
Si Israel obedecía, se le bendecía más que a las naciones que no tenían la Ley. Si desobedecía, Dios era
paciente y misericordioso, aunque también los castigaba. Y aunque disfrutaban de una posición favorecida, su
responsabilidad delante de Dios era mayor, pues llevaban Su nombre y estaban bajo la Ley, que contenía
maldiciones para los que la quebrantasen: “Maldito es el que no ponga en vigor las palabras de esta ley
poniéndolas por obra”. (Dt 27:26.) Por violar la Ley, los judíos llegaron a estar bajo esta maldición, que venía a
añadirse a su condenación como prole del pecador Adán. (Ro 5:12.) Por lo tanto, para redimirlos de esta
desventaja especial, Cristo no solo tuvo que morir, sino que hubo de hacerlo en un madero de tormento, tal como
el apóstol Pablo explica en Gálatas 3:10-13.
bh pág. 205 ¿Deberían los cristianos utilizar la cruz?
El apóstol Pablo dice: “Cristo, por compra, nos libró de la maldición de la Ley, llegando a ser una maldición en
lugar de nosotros, porque está escrito: ‘Maldito es todo aquel que es colgado en un madero’”, o en “un palo”,
según la Nueva Biblia Española (Gálatas 3:13). Pablo cita en este versículo de Deuteronomio 21:22, 23, que
claramente se refiere a un madero, y no a una cruz. El madero convertía al ejecutado en “una maldición”. Por
esta razón, no estaría bien que el cristiano decorara su casa con imágenes de Cristo clavado en este instrumento
de ejecución.
w10 15/3 págs. 12-13 párrs. 10-11 Bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del espíritu santo
10, 11. a) ¿Qué deuda tenemos con Jesús? b) ¿Qué sentimientos le produce saber que Jesús dio su vida
para rescatarnos?
10 Volvamos al discurso de Pedro. El apóstol hizo hincapié en la necesidad de aceptar a Jesús, lo cual está
directamente relacionado con el bautismo “en el nombre [...] del Hijo”. ¿Por qué era eso tan importante, y por qué
sigue siéndolo hoy? Porque aceptar a Jesús y bautizarse en su nombre implica reconocer el papel que
desempeña en nuestra relación con el Creador. Pensemos en los beneficios que logró al morir en un madero de
tormento. Para empezar, eliminó la maldición de la Ley que pendía sobre los judíos (Gál. 3:13). Pero consiguió
algo aún más importante: suministró el rescate que necesitaba la humanidad (Efe. 2:15, 16; Col. 1:20; 1 Juan
2:1, 2). Para ello, tuvo que soportar injusticias, humillaciones y torturas, y finalmente morir. ¿Cuánto aprecia
usted ese sacrificio? Comprenderemos mejor el valor de lo que hizo Jesús imaginando esta escena de la vida
real: un niño de 12 años está viajando a bordo del Titanic en el año 1912. De pronto, el transatlántico choca con
un enorme témpano de hielo y comienza a hundirse. El niño intenta subir a un bote salvavidas, pero ya no hay
espacio. Entonces, un ocupante del bote se despide de su esposa con un beso, salta de vuelta a la cubierta y lo
sube en su lugar. ¿Cómo se habría sentido usted si hubiera sido ese niño? Profundamente agradecido, ¿no es
cierto? Pues bien, Jesús hizo mucho más que eso por usted: murió para darle la oportunidad de vivir para
siempre.
11 ¿Cómo se sintió cuando le explicaron por primera vez lo que el Hijo de Dios había hecho a favor suyo?
(Léase 2 Corintios 5:14, 15.) Muy agradecido, ¿verdad? De seguro, eso lo impulsó a dedicarse a Jehová y a “no
[vivir] ya para sí, sino para el que murió por [usted]”. Bautizarse en el nombre del Hijo implica reconocer lo que
Jesús ha hecho por nosotros y aceptar su autoridad como “Agente Principal de la vida” (Hech. 3:15; 5:31). Antes
de bautizarnos, no teníamos ninguna relación con Jehová y carecíamos de una esperanza sólida para el futuro.
Pero ahora, gracias a nuestra fe en la sangre derramada de Cristo, somos amigos del Padre (Efe. 2:12, 13).
Es tal como escribió el apóstol Pablo: “A ustedes, que en otro tiempo estaban alejados y eran enemigos porque
tenían la mente puesta en las obras que eran inicuas, [Dios] ahora los ha reconciliado de nuevo por medio del
cuerpo carnal de [Jesús] mediante su muerte, para presentarlos santos y sin tacha” (Col. 1:21, 22).
13
w10 15/2 pág. 11 párrs. 8-9 Manejemos hábilmente “la espada del espíritu”
8, 9. ¿Qué nos ayudará a comprender mejor un pasaje bíblico? Ilustre su respuesta con un ejemplo.
8 ¿Qué nos ayudará a “[manejar] la palabra de la verdad correctamente” en el ministerio? Si queremos explicar
la Biblia con claridad, primero tenemos que comprenderla nosotros. Para ello debemos estudiarla tomando en
cuenta el contexto. ¿Qué es el contexto de un versículo o pasaje? Es el “conjunto de las palabras, oraciones o
textos anteriores o posteriores que [...] contribuyen a clarificar o hacer comprensible su significado” (Gran
Diccionario de Uso del Español Actual).
9 Como vemos, para entender mejor un pasaje, hay que analizar bien su contexto. Para ilustrarlo, examinemos
lo que dijo Pablo en Gálatas 5:13: “Ustedes fueron llamados, por supuesto, para libertad, hermanos; solamente
que no usen esta libertad como incentivo para la carne; antes bien, mediante el amor, sírvanse como esclavos
unos a otros”. ¿De qué habían obtenido libertad aquellos cristianos? ¿Del pecado y la muerte? ¿De la religión
falsa? No. El contexto muestra que el apóstol les estaba hablando de la libertad cristiana que habían conseguido
gracias a que Jesús los había liberado de “la maldición de la Ley” (Gál. 3:13, 19-24; 4:1-5). Quienes valoraran
esa libertad debían servir a los demás con amor en vez de estar “mordiéndose y devorándose” (Gál. 5:15).
w98 15/4 pág. 31 ¿Recuerda usted?
¿Qué logró “el antiguo pacto”? (2 Corintios 3:14.)
Suministró vislumbres del nuevo pacto, y con sus sacrificios periódicos demostró la desesperada necesidad que
tenía el hombre de ser redimido del pecado y de la muerte. Fue un ‘tutor que conducía a Cristo’ (Gálatas 3:24).—
w12 15/1 pág. 20 párrs. 17-19 Lecciones que aprendemos de “la armazón [...] de la verdad”
17-19. a) ¿Qué debemos hacer si estamos agradecidos a Jehová por el sacrificio de Cristo? b) ¿Qué
veremos en el próximo artículo?
17 A diferencia de los cristianos, los israelitas tenían que contentarse con ver una simple “sombra” de los
propósitos divinos (Heb. 10:1). Aun así, las leyes sobre sacrificios los animaron a cultivar las actitudes necesarias
para ser amigos de Dios. Los ayudaron a manifestarle agradecimiento sincero, sentir el deseo de darle lo mejor y
tener claro que necesitaban ser redimidos. Nosotros contamos con mucho más: las explicaciones de las
Escrituras Griegas. Gracias a ellas conocemos los beneficios del rescate. En el futuro, el sacrificio de Jesús hará
posible que Jehová elimine para siempre los efectos del pecado, pero ya en la actualidad nos permite disfrutar de
una conciencia limpia a sus ojos. ¡Qué regalo tan maravilloso es el rescate! (Gál. 3:13; Heb. 9:9, 14.)
18 Ahora bien, no basta con entender el rescate para beneficiarse de él. Recordemos las palabras de Pablo:
“La Ley ha llegado a ser nuestro tutor que nos conduce a Cristo, para que se nos declarara justos debido a fe”
(Gál. 3:24). Así es, debemos demostrar fe, pero una fe que se traduzca en obras (Sant. 2:26). En el siglo primero
había muchos cristianos que conocían los principios básicos de la Ley —la armazón del conocimiento—, y el
apóstol los exhortó a ponerlos en práctica en su vida. Al hacerlo, su conducta estaría en armonía con los
principios que enseñaban (léase Romanos 2:21-23).
19 Aunque los cristianos ya no tenemos que guardar la Ley mosaica, aún tenemos que ofrecerle a Jehová
sacrificios gratos a sus ojos. En el próximo artículo veremos cómo podemos hacerlo.
w98 15/2 pág. 12 párr. 1 Jehová lleva a la gloria a muchos hijos
1. ¿Por qué podemos estar seguros de que se cumplirá el propósito de Dios para la humanidad?
JEHOVÁ creó la Tierra para que fuera el hogar eterno de una familia humana perfecta que disfrutara de una
vida sin fin (Eclesiastés 1:4; Isaías 45:12, 18). Es cierto que nuestro antepasado Adán pecó y así transmitió el
pecado y la muerte a su prole. Sin embargo, el propósito de Dios para la humanidad se cumplirá mediante la
Descendencia Prometida, Jesucristo (Génesis 3:15; 22:18; Romanos 5:12-21; Gálatas 3:16). Por su amor al
mundo de la humanidad, Jehová “dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido,
sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16). Y el amor motivó a Jesús a “dar su alma en rescate en cambio por
muchos” (Mateo 20:28). Este “rescate correspondiente” recompra los derechos y perspectivas que Adán perdió y
posibilita la vida eterna (1 Timoteo 2:5, 6; Juan 17:3).
w00 15/5 págs. 15-16 párr. 5 Tengamos fe en la palabra profética de Dios
5. ¿En quién se cumplió la promesa de Dios sobre la Descendencia, y por qué contestamos así?
5 El apóstol Pablo identificó a la Descendencia prometida de Dios cuando escribió: “Las promesas se hablaron
a Abrahán y a su descendencia. No dice: ‘Y a descendencias’, como si se tratara de muchos, sino
como tratándose de uno solo: ‘Y a tu descendencia’, que es Cristo” (Gálatas 3:16). La Descendencia mediante la
cual se bendecirían todas las naciones no incluyó a toda la prole de Abrahán. Los descendientes de su hijo
Ismael y de los hijos que tuvo con Queturá no fueron utilizados para bendecir a la humanidad. La Descendencia
14
de la bendición vino mediante su hijo Isaac y su nieto Jacob (Génesis 21:12; 25:23, 31-34; 27:18-29, 37; 28:14).
Jacob dijo que “pueblos” obedecerían a Siló, de la tribu de Judá, pero la Descendencia más tarde se circunscribió
al linaje de David (Génesis 49:10; 2 Samuel 7:12-16). Los judíos del siglo primero esperaban que viniera una
persona como Mesías o Cristo (Juan 7:41, 42). Y la profecía de Dios sobre la Descendencia se cumplió en su
Hijo, Jesucristo.
w06 15/2 págs. 18-19 párrs. 10-11 Dios realiza su propósito mediante una administración
10, 11. a) ¿Cómo reveló Jehová la identidad de la predicha Descendencia? b) ¿Con qué propósito vino el
Hijo unigénito de Dios a la Tierra?
10 En conformidad con la administración del propósito divino, cuando llegó el tiempo de que la predicha
Descendencia apareciera en la Tierra, Jehová envió al ángel Gabriel para que anunciara a María que daría a luz
un hijo, a quien debía poner por nombre Jesús. “Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo —dijo el
ángel—; y Jehová Dios le dará el trono de David su padre, y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y de
su reino no habrá fin.” (Lucas 1:32, 33.) Y así se dio a conocer la identidad de la predicha Descendencia (Gálatas
3:16; 4:4).
11 El Hijo unigénito de Jehová tenía que venir a la Tierra para ser probado hasta lo último. En sus manos
estaba la respuesta perfecta al desafío que había lanzado Satanás. ¿Le sería fiel a su Padre? La contestación a
esta pregunta formaba parte de un secreto sagrado. El apóstol Pablo explicó más tarde el papel de Jesús: “Se
reconoce que el secreto sagrado de esta devoción piadosa es grande: ‘Él fue puesto de manifiesto en carne, fue
declarado justo en espíritu, se apareció a ángeles, fue predicado entre naciones, fue creído en el mundo, fue
recibido arriba en gloria’” (1 Timoteo 3:16). En efecto, por su inquebrantable fidelidad hasta la muerte, Jesús
proporcionó la respuesta definitiva al desafío del Diablo. Con todo, aún quedaban por descubrirse otros detalles
del secreto sagrado.
w02 1/10 págs. 17-18 párr. 2 Cultivemos la obediencia mientras se acerca el fin
2. ¿Qué significa el término Siló, y sobre quiénes reinará Siló?
2 El término hebreo Siló significa “Aquel de Quien Es”, o “Aquel a Quien Pertenece”. En efecto, Siló heredaría
nada menos que el derecho a la gobernación y el poder de mando, como lo simbolizan el cetro y el bastón de
comandante, respectivamente. Además, no solo reinaría sobre los descendientes de Jacob, sino sobre todos “los
pueblos”, en armonía con la promesa de Jehová a Abrahán: “Tu descendencia tomará posesión de la puerta de
sus enemigos. Y mediante tu descendencia ciertamente se bendecirán todas las naciones de la tierra” (Génesis
22:17, 18). Jehová confirmó la identidad de esta “descendencia” en el año 29 E.C., cuando ungió con espíritu
santo a Jesús de Nazaret (Lucas 3:21-23, 34; Gálatas 3:16).
w07 1/6 pág. 27 párr. 7 Los mayores: una bendición para los jóvenes
7. ¿Qué influencia tuvo el aguante de Abrahán en su hijo Isaac, y cómo benefició a la humanidad?
7 El aguante de Abrahán tuvo una poderosa influencia en su hijo Isaac, quien residió como forastero en la
tierra de Canaán los ciento ochenta años que duró su vida. El aguante de Isaac estaba cimentado en su fe en la
promesa divina, una fe que le inculcaron sus ancianos padres y que más tarde se vio reforzada por las palabras
que Jehová le dirigió a él mismo (Génesis 26:2-5). La perseverancia de Isaac fue un factor clave en el
cumplimiento de la promesa divina de que la familia de Abrahán produciría una “descendencia” mediante la que
se bendeciría toda la humanidad. Siglos después, Jesucristo, la parte principal de aquella “descendencia”, abrió
el camino para que todos los que ejercen fe en él se reconcilien con Dios y tengan vida eterna (Gálatas 3:16;
Juan 3:16).
w09 15/5 pág. 23 párr. 11 Los ángeles: “espíritus para servicio público”
11. a) ¿Cómo ayudaron a Jesús los ángeles? b) ¿Qué demostró Jesús al mantenerse fiel a Dios?
11 Veamos cómo usó Jehová a los ángeles en el caso de Jesús. Los ángeles anunciaron el nacimiento y la
resurrección de Jesús, y le prestaron ayuda cuando vino a la Tierra. Por ejemplo, uno de ellos lo fortaleció poco
antes de su arresto. Sin embargo, no impidieron que fuera detenido y asesinado (Mat. 28:5, 6; Luc. 2:8-11;
22:43). ¿Por qué? Porque de acuerdo con el propósito de Jehová, Jesús tenía que sacrificar su vida; así
demostró que un hombre perfecto puede mantenerse íntegro aunque se le pruebe hasta el límite. Por eso Jehová
lo resucitó y le concedió vida inmortal en el cielo, le dio “toda autoridad” e hizo que los ángeles se sujetaran a él
(Mat. 28:18; Hech. 2:32; 1 Ped. 3:22). De esta manera quedó claro que Jesús era la parte principal de la
“descendencia” de la “mujer” de Dios (Gén. 3:15; Gál. 3:16).
15
w08 15/8 pág. 26 Puntos sobresalientes de las cartas a los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses y a los
Colosenses
Respuestas a preguntas bíblicas:
Gálatas 3:16-18, 28, 29. ¿Continúa vigente el pacto abrahámico? Sí. El pacto de la Ley no invalidó el que
Dios había hecho con Abrahán; solo se añadió a este. Por tanto, el pacto abrahámico continuó vigente después
de que se abolió la Ley (Efe. 2:15). Quienes reciben las promesas son la verdadera “descendencia” de Abrahán:
Jesucristo, que es la parte principal, y los que “pertenecen a Cristo”.
w09 15/8 pág. 4 párrs. 6-7 La vida eterna en la Tierra: una esperanza que Dios nos ha dado
6, 7. a) ¿Qué pacto hizo Jehová con Abrahán? b) ¿Qué esperanza le da a la humanidad la promesa que
Dios le hizo a Abrahán?
6 Debido a la gran fe de Abrahán, Jehová hizo un pacto con él, un pacto relacionado con la descendencia de
este fiel hombre (léase Génesis 22:18). La parte principal de esa “descendencia” resultó ser Jesucristo (Gál.
3:16). Jehová le dijo a Abrahán que su “descendencia” crecería hasta llegar a ser “como las estrellas de los
cielos y como los granos de arena que hay en la orilla del mar”, por lo que Abrahán no podría conocer su número
exacto (Gén. 22:17). Sin embargo, ese número se dio a conocer más tarde: además de Jesús habría 144.000
que gobernarían en el Reino de Dios. Todos ellos conforman la “descendencia” (Gál. 3:29; Rev. 7:4; 14:1).
El Reino mesiánico es el medio por el que “se bendecirán todas las naciones de la tierra”.
7 Aunque Abrahán no podía entender por completo la trascendencia del pacto que Jehová había hecho con él,
la Biblia dice que estaba esperando “la ciudad que tiene fundamentos verdaderos” (Heb. 11:10). Esa ciudad es el
Reino de Dios. Para recibir las bendiciones de ese Reino, Abrahán tendrá que volver a la vida. Y cuando resucite,
podrá vivir para siempre. Todos aquellos que resuciten en la Tierra, así como los que sobrevivan al Armagedón,
tendrán esa misma posibilidad (Rev. 7:9, 14; 20:12-14).
w11 1/1 pág. 10 El Paraíso y usted
LA DESCENDENCIA DE LA MUJER
Principalmente Jesucristo, quien provino de la parte celestial de la organización de Jehová. También incluye a los
hermanos espirituales de Cristo. A estos cristianos se los ha elegido para reinar con Jesús en el cielo y formar
una nación espiritual, “el Israel de Dios” (Gálatas 3:16, 29; 6:16; Génesis 22:18).
w12 15/6 págs. 7-8 párr. 4 Jehová es “un Revelador de secretos”
4. ¿Quiénes forman la descendencia de la mujer, y qué hará esta descendencia?
4 Poco después de la rebelión de Edén, Jehová profetizó que cierta “mujer” tendría una “descendencia” (léase
Génesis 3:15). Dicha descendencia le causaría a la serpiente —es decir, a Satanás— una herida mortal en la
cabeza. Tiempo después, Jehová reveló que la descendencia vendría de la familia de Abrahán, de la nación de
Israel, de la tribu de Judá y del linaje del rey David (Gén. 22:15-18; 49:10; Sal. 89:3, 4; Luc. 1:30-33). La parte
principal de esta descendencia resultó ser Jesucristo (Gál. 3:16). La parte secundaria está formada por los
miembros de la congregación cristiana que han sido ungidos con el espíritu santo (Gál. 3:26-29). Jesús y los
ungidos componen el Reino de Dios, el instrumento que Jehová empleará para aplastar a Satanás (Luc. 12:32;
Rom. 16:20).
w96 1/9 pág. 15 párrs. 6-7 La ley del Cristo
6, 7. ¿De qué manera ofrece más libertad la ley del Cristo que la Ley mosaica?
6 La ley del Cristo se relaciona en reiteradas ocasiones con la libertad. (Juan 8:31, 32.) Se la llama “la ley de
un pueblo libre” y “la ley perfecta que pertenece a la libertad”. (Santiago 1:25; 2:12.) Por supuesto, toda libertad
en el ámbito humano es relativa. De todos modos, esta ley ofrece mucha más libertad que su predecesora, la Ley
mosaica. ¿En qué sentido?
7 Por una parte, nadie nace bajo la ley del Cristo. Factores como la raza y el lugar de nacimiento son
irrelevantes. Los cristianos verdaderos deciden libremente en su corazón aceptar el yugo de la obediencia a esa
ley. Al hacerlo, se dan cuenta de que es un yugo suave, una carga ligera. (Mateo 11:28-30.) Si recordamos, la
Ley mosaica se había concebido para enseñar que el hombre es pecador y tiene la necesidad apremiante de un
sacrificio de rescate que lo redima. (Gálatas 3:19.) La ley del Cristo enseña que el Mesías ha venido, ha pagado
el precio del rescate con su vida y ha abierto el camino para que se nos libere de la terrible opresión del pecado y
de la muerte. (Romanos 5:20, 21.) Para beneficiarnos, necesitamos ‘ejercer fe’ en ese sacrificio. (Juan 3:16.)
16
w98 1/4 págs. 16-17 párrs. 8-9 Un libro procedente de Dios
8, 9. ¿Por qué puede decirse que el código sanitario de la Ley mosaica estaba muy adelantado a su
tiempo?
8 Este código sanitario manifiesta una sabiduría que estaba muy adelantada para la época. La medicina actual
ha aprendido mucho sobre la propagación y prevención de las enfermedades. Por ejemplo, los avances médicos
del siglo XIX llevaron a la adopción de la antisepsia, es decir, la limpieza para reducir las infecciones. El resultado
fue una disminución significativa de las infecciones y de las muertes prematuras. En el año 1900, la esperanza de
vida en muchos países europeos y en Estados Unidos era inferior a 50 años. A partir de entonces ha aumentado
drásticamente, no solo gracias al progreso médico en el control de las enfermedades, sino también a las mejoras
en la higiene y las condiciones de vida.
9 No obstante, milenios antes de que la medicina descubriera cómo se propagan las enfermedades, la Biblia
había prescrito medidas preventivas razonables para evitarlas. No sorprende que Moisés dijera que por lo
general los israelitas de su tiempo vivían 70 u 80 años (Salmo 90:10). ¿Cómo supo Moisés de aquellas normas
sanitarias? La Biblia misma lo contesta: La Ley “fue transmitida mediante ángeles” (Gálatas 3:19). En efecto, la
Biblia no es un libro de sabiduría humana; procede de Dios.
w06 15/2 pág. 18 párr. 9 Dios realiza su propósito mediante una administración
9. ¿Cómo fue revelando gradualmente Jehová el secreto sagrado de su voluntad?
9 Mediante una serie de pactos, Jehová reveló gradualmente cómo se desarrollaría su propósito relativo a la
Descendencia que él había prometido en Edén. La promesa vinculada al pacto abrahámico indicó que la futura
Descendencia vendría a la Tierra del linaje de Abrahán y que sería el medio por el cual se bendecirían “todas las
naciones de la tierra”. Este pacto también dio a entender que habría otras personas asociadas a la parte principal
de la descendencia (Génesis 22:17, 18). El pacto de la Ley que se celebró con el Israel carnal reveló el propósito
de Jehová de formar “un reino de sacerdotes” (Éxodo 19:5, 6). El pacto con David mostró que la Descendencia
sería el Rey de un Reino que duraría por tiempo indefinido (2 Samuel 7:12, 13; Salmo 89:3, 4). Una vez que el
pacto de la Ley condujo a los judíos hasta el Mesías, Jehová dio a conocer otros detalles sobre el cumplimiento
de su propósito (Gálatas 3:19, 24). Los seres humanos que estarían asociados a la parte principal de la
descendencia formarían el predicho “reino de sacerdotes” y entrarían en “un nuevo pacto” como un nuevo
“Israel”, un Israel espiritual (Jeremías 31:31-34; Hebreos 8:7-9).
w01 1/10 pág. 10 párr. 10 Imitemos a Jehová al educar a los hijos
10. ¿De qué maneras nos dio Jehová un buen ejemplo al comunicarse con los israelitas?
10 Para tener éxito en la educación de los hijos, los padres deben esforzarse por mantener abiertas las líneas
de comunicación. A pesar de saber todo lo que hay en nuestro corazón, Jehová nos anima a comunicarnos con
él (1 Crónicas 28:9). Después de dar la Ley a los israelitas, comisionó a los levitas para que los instruyeran y
envió a los profetas con la intención de razonar con ellos y corregirlos. Además, estuvo dispuesto a escuchar sus
oraciones (2 Crónicas 17:7-9; Salmo 65:2; Isaías 1:1-3, 18-20; Jeremías 25:4; Gálatas 3:22-24).
w91 15/9 pág. 12 párr. 14 Ejerza fe basada en la verdad
14. ¿Cómo mostró Pablo a los gálatas que la fe había adquirido nuevos aspectos?
14 Ahora que la verdad había venido a ser por medio de Jesucristo, había un fundamento más extenso sobre
el cual basar fe en “la promesa”. La fe se había hecho más firme, había adquirido nuevos aspectos, por decirlo
así. Respecto a esto Pablo dijo a compañeros cristianos ungidos: “La Escritura entregó todas las cosas juntas a
la custodia del pecado, para que la promesa que resulta de fe para con Jesucristo se diera a los que ejercen fe.
Sin embargo, antes que llegara la fe, estábamos guardados bajo ley, entregados juntos en custodia, esperando la
fe que estaba destinada a ser revelada. Por consiguiente, la Ley ha llegado a ser nuestro tutor que nos conduce
a Cristo, para que se nos declarara justos debido a fe. Pero ahora que ha llegado la fe, ya no estamos bajo tutor.
Todos ustedes, de hecho, son hijos de Dios mediante su fe en Cristo Jesús”. (Gálatas 3:22-26.)
w96 1/9 pág. 13 párrs. 20-21 La ley antes de Cristo
20, 21. a) ¿Qué efecto general tuvo en el judaísmo la predilección por las tradiciones? b) ¿Qué lección
aprendemos de lo que le sucedió al judaísmo?
20 Los líderes judíos no promovieron el amor. Sus tradiciones produjeron una religión obsesionada con las
formas, con la obediencia mecánica para salvar las apariencias: un buen caldo de cultivo para la hipocresía.
(Mateo 23:25-28.) Sus reglas alentaron un sinnúmero de pretextos para juzgar al prójimo. Por ello, los soberbios
y autoritarios fariseos se sintieron justificados para criticar a Jesucristo mismo. Perdieron de vista el propósito
17
principal de la Ley y rechazaron al verdadero Mesías. Como consecuencia, Jesús tuvo que decir a la nación
judía: “¡Miren! Su casa se les deja abandonada a ustedes”. (Mateo 23:38; Gálatas 3:23, 24.)
21 ¿Qué lección aprendemos? Está claro que la mentalidad rígida e influida por las tradiciones no promueve la
adoración pura de Jehová. Pero ¿significa esto que los adoradores actuales de Jehová no deben regirse por
ninguna regla en absoluto, a menos que se explicite en las Santas Escrituras? No. Para completar la respuesta,
examinemos ahora cómo sustituyó Jesucristo la Ley mosaica por una ley nueva y superior.
w96 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Cuál fue el propósito principal de la Ley mosaica?
En primer lugar, enseñó a los israelitas la necesidad que tenían de que el Mesías los redimiera de su estado
pecaminoso. (Gálatas 3:24.) La Ley también les enseñaba temor piadoso y obediencia, y ayudó a Israel a
mantenerse al margen de las prácticas corruptas de las naciones vecinas. (Levítico 18:24, 25.)—1/9, página 9.
w96 1/9 pág. 9 párr. 5 La ley antes de Cristo
5. a) ¿Qué enseñó Jehová a los israelitas mediante la Ley mosaica? b) ¿Cómo debía afectar la Ley a la
conducta de sus observantes?
5 ¿Cómo podía un pueblo así producir la Descendencia prometida y beneficiarse de ella? Jehová no los
controló como a autómatas, sino que les enseñó por medio de la ley. (Salmo 119:33-35; Isaías 48:17.) De hecho,
la palabra hebrea para “ley”, toh·ráh, significa “instrucción”. ¿Qué enseñaba? Fundamentalmente, la necesidad
que tenían los israelitas de que el Mesías los redimiera de su estado pecaminoso. (Gálatas 3:24.) La Ley
también les enseñaba temor piadoso y obediencia. Según la promesa abrahámica, los israelitas tenían que ser
testigos de Jehová ante todas las naciones. De modo que era misión de la Ley enseñarles un código de conducta
elevado y noble que hiciera honor a Jehová, y ayudarlos a mantenerse al margen de las prácticas corruptas de
las naciones vecinas. (Levítico 18:24, 25; Isaías 43:10-12.)
w96 1/7 pág. 10 párr. 11 ‘Una casa de oración para todas las naciones’
11. a) ¿Qué uso se daba a la sangre de las víctimas animales, y a qué señalaba esto? b) ¿Cómo ve Dios la
sangre humana y animal?
11 La sangre de los animales sacrificados se llevaba al altar. Este acto recordaba diariamente a la nación su
estado pecaminoso y su necesidad de un redentor cuya sangre vertida expiara permanentemente sus pecados y
la salvara de la muerte. (Romanos 7:24, 25; Gálatas 3:24; compárese con Hebreos 10:3.) Tal uso sagrado de la
sangre también recordaba a los israelitas que esta representa la vida y que la vida pertenece a Dios. Él ha
prohibido siempre al hombre cualquier otro uso de la sangre. (Génesis 9:4; Levítico 17:10-12; Hechos 15:28, 29.)
w96 1/4 pág. 15 párrs. 19-20 ¡Alabemos al Rey de la eternidad!
19, 20. a) ¿Por qué formó Jehová a la nación de Israel? b) ¿Cómo han respondido el Cordero y otros más
al desafío lanzado por Satanás?
19 ¿Por qué fue necesaria tal acción? La astuta Serpiente incitó a nuestros primeros padres a pecar en el
jardín de Edén, y como consecuencia, la imperfección pecaminosa se propagó a toda la humanidad. Pero el Rey
de la eternidad adoptó de inmediato las medidas pertinentes, con arreglo a su propósito original, para eliminar de
la Tierra a todos sus enemigos y restablecer las condiciones paradisíacas. El Rey de la eternidad formó a la
nación de Israel y le suministró su Ley con el fin de prefigurar cómo cumpliría su propósito. (Gálatas 3:24.)
20 Sin embargo, en el decurso del tiempo, la nación de Israel se hizo infiel a Dios, situación lamentable que
alcanzó su punto álgido cuando sus líderes entregaron al Hijo unigénito de Dios a los romanos para que lo
torturaran cruelmente y lo mataran. (Hechos 10:39; Filipenses 2:8.) Mas la integridad de Jesús hasta la muerte,
como el expiatorio “Cordero de Dios”, refutó de un modo sobresaliente el desafío lanzado por el antiguo
Adversario de Dios, Satanás, a saber, que ningún hombre podría mantenerse fiel a Dios si era sometido a
pruebas severas. (Juan 1:29, 36; Job 1:9-12; 27:5.) A pesar de haber heredado la imperfección de Adán, otros
millones de humanos temerosos de Dios han seguido los pasos de Jesús afrontando con integridad los ataques
satánicos. (1 Pedro 1:18, 19; 2:19, 21.)
w00 15/8 págs. 16-17 párr. 19 Sacrificios que agradaron a Dios
19. ¿Por qué no consiguió Israel el favor de Dios, pese a tener la Ley y sus sacrificios?
19 La Ley mosaica, con todos sus sacrificios y ofrendas, se dio a los israelitas para que pudieran acercarse a
Dios y conseguir y conservar su favor y bendición hasta la llegada de la Descendencia prometida. El apóstol
Pablo, que era judío, lo explica de este modo: “La Ley ha llegado a ser nuestro tutor que nos conduce a Cristo,
para que se nos declarara justos debido a fe” (Gálatas 3:24). Lamentablemente, la nación de Israel no respondió
a esa tutela, sino que abusó de su privilegio. En consecuencia, sus muchos sacrificios se hicieron repugnantes a
18
Jehová, quien dijo: “Suficiente he tenido ya de holocaustos de carneros y de la grasa de animales bien
alimentados; y en la sangre de toros jóvenes y corderos y machos cabríos no me he deleitado” (Isaías 1:11).
w02 1/6 pág. 15 párr. 11 Deleitémonos en la justicia de Jehová
11. ¿Cómo resultó ser la Ley un ‘tutor que conducía a Cristo’?
11 Siglos más tarde, Pablo señaló un aspecto aún más valioso de la Ley en su carta a los Gálatas: “La Ley ha
llegado a ser nuestro tutor que nos conduce a Cristo, para que se nos declarara justos debido a fe” (Gálatas
3:24). En tiempos de Pablo, un tutor (pedagogo, Versión interlineal griego-español del Nuevo Testamento) era un
sirviente o esclavo de una casa con muchos miembros, que tenía el deber de proteger a los niños y
acompañarlos a la escuela. De igual manera, la Ley protegía a los israelitas de las prácticas religiosas y la
moralidad degradadas de las naciones vecinas (Deuteronomio 18:9-13; Gálatas 3:23). Por otra parte, les hacía
tomar conciencia de su estado pecaminoso y de la necesidad de recibir el perdón y la salvación (Gálatas 3:19).
Los sacrificios mostraron que se precisaba un sacrificio redentor y suministraron un patrón profético que
permitiría identificar al verdadero Mesías (Hebreos 10:1, 11, 12). Por consiguiente, cuando Jehová expresó su
justicia mediante la Ley, lo hizo teniendo presente el bienestar y la salvación eterna de su pueblo.
w08 15/4 pág. 29 ¿Recuerda usted?
¿En qué sentido era la Ley un tutor, como dice Gálatas 3:24?
Por lo regular, el tutor era un esclavo de confianza que velaba por la seguridad del niño y por el cumplimiento de
los deseos del padre. De igual modo, la Ley protegió a los judíos de influencias corruptoras, como el matrimonio
con paganos. Pero como el tutor del niño, la Ley fue temporal y sirvió hasta que llegó Cristo.—1/3, páginas 18-21.
w07 1/1 pág. 22 párrs. 9-10 “Serán ustedes completamente dichosos”
9, 10. ¿Cómo se simbolizó a la congregación de cristianos ungidos en la fiesta de Pentecostés?
9 Los dos panes que se mecían delante de Jehová en la fiesta de Pentecostés fueron un símbolo de la
congregación de cristianos ungidos. El hecho de que se hornearan con levadura mostraba que dichos cristianos
aún conservarían la levadura del pecado heredado; pero a pesar de esto, podrían acercarse a Jehová sobre la
base del sacrificio redentor de Jesús (Romanos 5:1, 2). ¿Y por qué dos panes? Quizás para indicar que los hijos
ungidos de Dios provendrían de dos grupos: primero de los judíos naturales y después de los gentiles (Gálatas
3:26-29; Efesios 2:13-18).
10 Estos panes se elaboraban con harina de las primicias de la cosecha del trigo. De la misma manera, los
cristianos engendrados por espíritu son llamados “ciertas primicias de sus criaturas” (Santiago 1:18). Son los
primeros a quienes se les perdonan los pecados mediante la sangre derramada de Jesús, lo que hace posible
que se les otorgue vida inmortal en el cielo, donde gobiernan con él en su Reino (1 Corintios 15:53; Filipenses
3:20, 21; Revelación 20:6). En esta posición, pronto “pastoreará[n] a [las naciones] con vara de hierro” y verán ‘a
Satanás aplastado bajo sus pies’ (Revelación 2:26, 27; Romanos 16:20). El apóstol Juan dijo: “Estos son los que
van siguiendo al Cordero no importa adónde vaya. Estos fueron comprados de entre la humanidad como
primicias para Dios y para el Cordero” (Revelación 14:4).
w10 15/3 págs. 14-15 párrs. 2-3 Andemos por espíritu y vivamos fieles a nuestra dedicación
2, 3. a) Explique la diferencia entre ser bautizado con espíritu santo y ser bautizado en el nombre del
espíritu santo. b) ¿Por qué hay que bautizarse en agua para ser un verdadero cristiano?
2 ¿Existe alguna diferencia entre el bautismo con espíritu santo y el bautismo en el nombre del espíritu santo?
Sí. Solo quienes son bautizados con espíritu nacen de nuevo como hijos que Dios engendra espiritualmente
(Juan 3:3). Además, son ungidos, o nombrados, futuros reyes y sacerdotes del Reino celestial de Dios y se
convierten en miembros del simbólico cuerpo de Cristo (1 Cor. 12:13; Gál. 3:27; Rev. 20:6). Por consiguiente, el
bautismo con espíritu es el que Jehová ha estado realizando desde el día de Pentecostés a fin de elegir a los
coherederos de Cristo (Rom. 8:15-17). Ahora bien, ¿qué podemos decir del bautismo en el nombre del espíritu
santo que celebramos los testigos de Jehová en nuestras asambleas?
3 Mediante el bautismo en agua, el cristiano indica que se ha dedicado sin reservas a Jehová. Este paso
simbólico lo han tenido que dar tanto las personas que reciben la llamada celestial como los millones de hombres
y mujeres que esperan vivir para siempre en la Tierra. Así pues, independientemente de qué esperanza albergue
uno, para agradar a Dios es vital bautizarse en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo. Pero además,
después del bautismo es necesario que todos los cristianos “sigan andando por espíritu” (léase Gálatas 5:16).
Preguntémonos: “¿Estoy yo andando por espíritu y viviendo fiel a mi dedicación?”.
19
w98 1/9 pág. 15 párr. 9 Manténgase cerca de la teocracia
9. ¿Qué punto de vista equilibrado tienen los cristianos dedicados sobre las diferentes esperanzas y
privilegios de servicio que hay en la teocracia?
9 Hay quien no considera justo que solo hombres cualificados ejerzan la autoridad en la congregación o que la
esperanza de algunos sea celestial, y la de otros, terrenal (Salmo 37:29; Filipenses 3:20). Sin embargo, los
cristianos dedicados reconocen que eso es lo que dice la Palabra de Dios, lo teocrático. Quienes lo cuestionan
suelen ser aquellos que no aceptan los principios bíblicos. Además, los cristianos saben que para Jehová el
hombre y la mujer son iguales en lo que respecta a la salvación (Gálatas 3:28). Los cristianos verdaderos
consideran el mayor privilegio ser adoradores del Soberano del universo, y se alegran de ocupar el puesto que
Jehová les tenga designado (Salmo 31:23; 84:10; 1 Corintios 12:12, 13, 18). Además, la vida eterna, sea en el
cielo o en un paraíso terrestre, es ciertamente una esperanza maravillosa.
w00 1/8 pág. 11 párr. 9 La presunción conduce a la deshonra
9. a) ¿Qué actitud con respecto a las responsabilidades de la congregación debemos evitar? b) ¿Cuál es
el punto de vista apropiado sobre nuestro lugar en la organización de Dios?
9 Por supuesto, no está mal que un cristiano se esfuerce por alcanzar ciertas responsabilidades en la
congregación. Pablo incluso animó a ello (1 Timoteo 3:1). Sin embargo, nunca debemos ver los privilegios de
servicio como medallas personales, como una manera de ascender en el escalafón. Recordemos que Jesús dijo:
“Antes bien, el que quiera llegar a ser grande entre ustedes tiene que ser ministro de ustedes, y el que quiera ser
el primero entre ustedes tiene que ser esclavo de ustedes” (Mateo 20:26, 27). Está claro que sería impropio
envidiar a quienes tienen más responsabilidades, como si Dios nos valorara según nuestro “rango” en su
organización. Jesús dijo: “Todos ustedes son hermanos” (Mateo 23:8). En efecto, seamos publicadores o
precursores, recién bautizados o cristianos íntegros por muchos años, cuantos servimos a Jehová de toda alma
tenemos un lugar valioso en su organización (Lucas 10:27; 12:6, 7; Gálatas 3:28; Hebreos 6:10). Es una
verdadera bendición trabajar hombro a hombro con millones de personas que se esfuerzan por seguir el consejo
bíblico: “Cíñanse con humildad mental los unos para con los otros” (1 Pedro 5:5).
w05 1/3 págs. 17-18 párrs. 8-9 Consejos sabios para los casados
8, 9. ¿En qué sentidos es la mujer igual al hombre?
8 Al decir que la mujer es “un vaso más débil”, Pedro no dio a entender que el sexo femenino era menor que el
masculino en sentido intelectual o espiritual. Es cierto que muchos cristianos tienen privilegios de servicio en la
congregación a los que las cristianas no aspiran, y que en la familia ellas están sujetas a sus esposos
(1 Corintios 14:35; 1 Timoteo 2:12). Sin embargo, todos, hombres y mujeres, deben tener la misma fe y el mismo
aguante, y deben seguir las mismas elevadas normas morales. Como lo expresó el apóstol, ambos son
“herederos [...] del favor inmerecido de la vida”. En cuanto a la salvación, son iguales ante Jehová Dios (Gálatas
3:28). Pedro se dirigía a los cristianos ungidos del siglo primero, de ahí que sus palabras recordaran a los
esposos cristianos que, como “coherederos con Cristo”, tanto ellos como sus esposas tenían la misma esperanza
celestial (Romanos 8:17). En el futuro, servirían de sacerdotes y reyes en el Reino celestial de Dios (Revelación
[Apocalipsis] 5:10).
9 Las cristianas ungidas no eran en absoluto inferiores a sus esposos ungidos. Y, por extensión, puede decirse
lo mismo de quienes tienen la esperanza terrenal. Los miembros de la “gran muchedumbre”, tanto hombres como
mujeres, lavan sus ropas y las emblanquecen en la sangre del Cordero. Tanto hombres como mujeres alaban a
Jehová “día y noche” en todo el mundo (Revelación 7:9, 10, 14, 15). Tanto hombres como mujeres anhelan
disfrutar de “la gloriosa libertad de los hijos de Dios” y así hallar deleite en “la vida que realmente lo es”
(Romanos 8:21; 1 Timoteo 6:19). Sea que pertenezcan a los ungidos o a las otras ovejas, los cristianos sirven a
Jehová unidos como “un solo rebaño” bajo “un solo pastor” (Juan 10:16). ¿Verdad que es una razón más que
convincente para que los cónyuges cristianos se muestren el debido respeto?
w10 15/9 pág. 20 párr. 13 Nuestra unidad cristiana glorifica a Dios
13. ¿Qué debemos hacer para abandonar el lenguaje ofensivo?
13 Jehová desea que reinen el respeto y la unidad tanto en la congregación como en la familia, y por eso nos
marca límites que nunca debemos sobrepasar al comunicarnos: “No proceda de la boca de ustedes ningún dicho
corrompido [...]. Que se quiten toda amargura maliciosa y cólera e ira y gritería y habla injuriosa, junto con toda
maldad” (Efe. 4:29, 31). Para evitar las palabras ofensivas hay que cultivar una actitud más respetuosa hacia los
demás. Por ejemplo, quien hable mal a su esposa debe esforzarse por cambiar la forma en que la ve, sobre todo
al aprender cuánto valora Jehová a las mujeres. De hecho, las estima tanto que ha ungido a muchas de ellas
para que reinen con Cristo (Gál. 3:28; 1 Ped. 3:7). En la misma línea, la esposa que acostumbra gritar a su
20
marido debería sentirse motivada a cambiar al ver cómo se controló Jesús cuando lo provocaban (1 Ped. 2:21-
23).
w98 1/2 págs. 14-15 párr. 8 El nuevo pacto reporta mayores bendiciones
8. ¿Qué implicaba la bendición mediante la Descendencia de Abrahán para los cristianos del tiempo de
Pablo, y cuántos finalmente recibieron esta bendición?
8 Pablo dijo a los cristianos gálatas, sin importar su procedencia: “Si pertenecen a Cristo, realmente son
descendencia de Abrahán, herederos respecto a una promesa” (Gálatas 3:29). Para aquellos gálatas, la
bendición mediante la Descendencia de Abrahán incluía ser partícipes del nuevo pacto y también coherederos
con Jesús, es decir, parte con Jesús de la descendencia de Abrahán. No conocemos el número de habitantes del
antiguo Israel. Solo sabemos que llegó a ser “como los granos de arena que están junto al mar por su multitud”
(1 Reyes 4:20). En cambio, sí conocemos el número final de aquellos que formarán parte de la descendencia
espiritual con Jesús: 144.000 (Revelación 7:4; 14:1). Estos 144.000 proceden “de toda tribu y lengua y pueblo y
nación” de la humanidad y participan en administrar las bendiciones del pacto abrahámico a otras personas
(Revelación 5:9).
w12 15/10 pág. 24 párrs. 7-8 Obedezca a Dios y verá cumplidas sus promesas
7, 8. a) ¿Con qué propósito le hizo Dios un juramento a Abrahán? b) ¿Cómo se beneficiarán del juramento
de Dios las “otras ovejas”?
7 ¿Con qué propósito le juró Dios a Abrahán que sus promesas se cumplirían? Con el de animar y
fortalecerles la fe a las personas que compondrían la parte secundaria de la “descendencia” prometida, quienes
serían herederos con Cristo (léase Hebreos 6:13-18; Gál. 3:29). Como explicó el apóstol Pablo, Jehová “intervino
con un juramento, a fin de que, mediante dos cosas inmutables [su promesa y su juramento] en las cuales es
imposible que Dios mienta, tengamos [...] fuerte estímulo para asirnos de la esperanza puesta delante de
nosotros”.
8 Los cristianos ungidos no son los únicos que se benefician de ese juramento. Jehová juró que mediante la
“descendencia” de Abrahán se bendecirían personas de “todas las naciones de la tierra” (Gén. 22:18). Entre ellas
se encuentran las obedientes “otras ovejas” de Cristo, quienes abrigan la esperanza de vivir para siempre en una
Tierra hecha un paraíso (Juan 10:16). Sea que tengamos la esperanza de vivir en el cielo o en la Tierra,
debemos “asirnos”, o aferrarnos, a ella obedeciendo a Dios en todo aspecto de nuestra vida (léase Hebreos
6:11, 12).
Capítulo 4
w08 1/3 pág. 21 “La Ley ha llegado a ser nuestro tutor” “HOMBRES ENCARGADOS” Y “MAYORDOMOS”
Además de referirse a la figura de un tutor, el apóstol Pablo aludió a “hombres encargados” y “mayordomos”.
En Gálatas 4:1, 2 leemos: “Mientras el heredero es pequeñuelo en nada difiere del esclavo, aunque sea señor de
todas las cosas, sino que está bajo hombres encargados y bajo mayordomos hasta el día señalado de antemano
por su padre”. Aunque los “hombres encargados” y los “mayordomos” no tenían la misma función que los tutores,
el aspecto que Pablo quería resaltar era el mismo.
De acuerdo con la ley romana, un ‘hombre encargado’ era alguien a quien se le encomendaba legalmente el
cuidado de un huérfano menor de edad y la administración de sus recursos económicos hasta que alcanzara la
mayoría de edad. Así pues, como Pablo explica, aunque el niño fuera “señor” de su propia herencia, de momento
no tendría más derechos sobre esta que un simple esclavo.
Por otro lado, un ‘mayordomo’ tenía la misión de administrar un patrimonio. El historiador judío Flavio Josefo
cuenta que un joven llamado Hircano le pidió a su padre una carta en la que autorizara a su mayordomo a darle
dinero para comprar todo lo que necesitara.
Por consiguiente, al igual que estar bajo un tutor, vivir bajo la autoridad de un ‘hombre encargado’ o de un
‘mayordomo’ implicaba que la libertad del menor se veía restringida. Durante el tiempo que el padre establecía,
alguien más controlaba la vida del niño.
w10 15/2 pág. 11 párrs. 8-9 Manejemos hábilmente “la espada del espíritu”
8, 9. ¿Qué nos ayudará a comprender mejor un pasaje bíblico? Ilustre su respuesta con un ejemplo.
8 ¿Qué nos ayudará a “[manejar] la palabra de la verdad correctamente” en el ministerio? Si queremos explicar
la Biblia con claridad, primero tenemos que comprenderla nosotros. Para ello debemos estudiarla tomando en
cuenta el contexto. ¿Qué es el contexto de un versículo o pasaje? Es el “conjunto de las palabras, oraciones o
textos anteriores o posteriores que [...] contribuyen a clarificar o hacer comprensible su significado” (Gran
Diccionario de Uso del Español Actual).
21
9 Como vemos, para entender mejor un pasaje, hay que analizar bien su contexto. Para ilustrarlo, examinemos
lo que dijo Pablo en Gálatas 5:13: “Ustedes fueron llamados, por supuesto, para libertad, hermanos; solamente
que no usen esta libertad como incentivo para la carne; antes bien, mediante el amor, sírvanse como esclavos
unos a otros”. ¿De qué habían obtenido libertad aquellos cristianos? ¿Del pecado y la muerte? ¿De la religión
falsa? No. El contexto muestra que el apóstol les estaba hablando de la libertad cristiana que habían conseguido
gracias a que Jesús los había liberado de “la maldición de la Ley” (Gál. 3:13, 19-24; 4:1-5). Quienes valoraran
esa libertad debían servir a los demás con amor en vez de estar “mordiéndose y devorándose” (Gál. 5:15).
it-1 pág. 56 Adopción
Un significado cristiano. El apóstol Pablo usa varias veces en las Escrituras Griegas Cristianas el concepto
de la adopción, para referirse a la nueva condición de los que son llamados y escogidos por Dios. Por ser
descendientes del imperfecto Adán, estos estaban en esclavitud al pecado y no poseían la condición inherente
de hijos de Dios. No obstante, mediante Cristo Jesús reciben por compra la adopción como hijos y también llegan
a ser herederos con Cristo, el Hijo unigénito de Dios. (Gál 4:1-7; Ro 8:14-17.) No obtienen esa condición de hijos
por relación natural, sino por la elección de Dios y según Su voluntad. (Ef 1:5.)
w98 15/11 págs. 15-16 párrs. 3-4 Andemos con Dios con la eternidad en mira
3. ¿Cómo sabemos que Jehová tiene un “tiempo señalado” para cumplir sus propósitos?
3 Quienes andamos con Dios estamos muy interesados en cumplir su voluntad. Sabemos que Jehová es el
Gran Medidor del Tiempo, y confiamos en que nunca deja de cumplir sus propósitos a su tiempo señalado. Por
ejemplo, “cuando llegó el límite cabal del tiempo, Dios envió a su Hijo” (Gálatas 4:4). Al apóstol Juan se le dijo
que había un “tiempo señalado” para el cumplimiento de las profecías que vio en señales (Revelación 1:1-3).
Existe “el tiempo señalado para que los muertos sean juzgados” (Revelación 11:18). Hace más de
mil novecientos años, Dios inspiró al apóstol Pablo a decir que Él “ha fijado un día en que se propone juzgar la
tierra habitada con justicia” (Hechos 17:31).
w98 15/9 Los tiempos y sazones pertenecen a Jehová
14, 15. ¿Cómo sabemos que Dios fijó un tiempo para la venida de su Hijo a la Tierra, y qué esperaban
tanto los profetas como los ángeles?
‘Cuando llegó el tiempo’
14 Jehová había fijado un tiempo para la venida de su Hijo unigénito a la Tierra como Mesías. Pablo escribió:
“Cuando llegó el límite cabal del tiempo, Dios envió a su Hijo, que vino a ser procedente de una mujer y que llegó
a estar bajo ley” (Gálatas 4:4). Así se cumplió la promesa de Dios de enviar una Descendencia, es decir, a ‘Siló,
a quien pertenecerá la obediencia de los pueblos’ (Génesis 3:15; 49:10).
15 Los profetas de Dios —hasta los ángeles— esperaban la “sazón” en que aparecería en la Tierra el Mesías
y se haría posible la salvación de la humanidad pecadora. “Respecto a esta misma salvación —dijo Pedro—, los
profetas que profetizaron acerca de la bondad inmerecida que había de ser para ustedes hicieron una indagación
diligente y una búsqueda cuidadosa. Siguieron investigando qué época en particular, o qué suerte de época,
indicaba respecto a Cristo el espíritu que había en ellos cuando este de antemano daba testimonio acerca de los
sufrimientos para Cristo y acerca de las glorias que habían de seguir a estos. [...] En estas mismas cosas los
ángeles desean mirar con cuidado.” (1 Pedro 1:1-5, 10-12.)
it-2 pág. 439 Mundo
“Las cosas elementales del mundo.” En Gálatas 4:1-3, Pablo muestra que un hijo es como un esclavo en
el sentido de que está bajo mayordomos hasta llegar a cierta edad, y después dice: “Igualmente nosotros
también, cuando éramos pequeñuelos, continuábamos esclavizados por las cosas elementales [stoi·kjéi·a] que
pertenecen al mundo”. Luego pasa a mostrar que el Hijo de Dios vino al “límite cabal del tiempo” y liberó de estar
bajo la Ley a los que se hicieron sus discípulos, para que pudieran recibir la adopción de hijos. (Gál 4:4-7.)
w09 1/4 pág. 13 ¿Lo sabía?
¿Por qué usó Jesús la expresión “Abba, Padre” al orar a Jehová?
La palabra aramea ʼabbáʼ puede traducirse como “el padre” o también “oh Padre”. En las tres ocasiones en
que este término aparece en las Escrituras, siempre se refiere a Jehová, nuestro Padre celestial, y se encuentra
en el contexto de plegarias u oraciones. Pero ¿qué tiene de interesante que Jesús empleara esta expresión?
Cierta obra de consulta explica: “En tiempos de Jesús, ʼabbāʼ era un término coloquial que utilizaban
principalmente los niños para dirigirse a su padre de forma familiar, con cariño, pero también con respeto” (The
International Standard Bible Encyclopedia). Esta afectuosa manera de dirigirse al padre era una de las primeras
22
palabras que aprendía el niño. Jesús la utilizó en una ocasión muy especial. Estando en el jardín de Getsemaní,
pocas horas antes de su muerte, se dirigió fervorosamente a Jehová diciendo: “Abba, Padre” (Marcos 14:36).
La enciclopedia antes citada añade: “En las obras judías del período grecorromano apenas se encuentra la
expresión ʼabbāʼ para dirigirse a Dios, sin duda porque tal familiaridad se habría considerado irrespetuosa”.
Entonces, ¿a qué conclusión llega dicha obra? “El hecho de que Jesús empleara [...] este término al orar
confirma de forma indirecta la extraordinaria intimidad de su relación con Dios.” Las otras dos ocasiones en que
el término ʼabbáʼ aparece en la Biblia —en ambos casos en las cartas del apóstol Pablo— indican que los
primeros cristianos también lo utilizaban al dirigirse a Dios (Romanos 8:15; Gálatas 4:6).
w03 15/2 págs. 21-22 párr. 18 ¿Qué significa para usted la Cena del Señor?
18. ¿Cómo da el espíritu de Dios testimonio con el espíritu de los ungidos?
18 El testimonio del espíritu de Dios convence a los cristianos ungidos de que tienen la perspectiva celestial.
“Ustedes [...] recibieron un espíritu de adopción como hijos —escribió Pablo—, espíritu por el cual clamamos:
‘¡Abba, Padre!’. El espíritu mismo da testimonio con nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Pues, si somos
hijos, también somos herederos: herederos por cierto de Dios, pero coherederos con Cristo, con tal que suframos
juntamente para que también seamos glorificados juntamente.” (Romanos 8:15-17.) Bajo la influencia del espíritu
santo, el espíritu —o actitud dominante— de los ungidos los impele a aplicarse a sí mismos lo que las Escrituras
dicen tocante a los hijos espirituales de Jehová (1 Juan 3:2). El espíritu de Dios les comunica un sentido de
filiación respecto a Él y engendra en ellos una esperanza singular (Gálatas 4:6, 7). La vida eterna en la Tierra
como seres humanos perfectos rodeados de la familia y los amigos sería algo espléndido, sí, pero esa no es la
esperanza que Dios les ha otorgado. Por medio de su espíritu, él les ha implantado una esperanza celestial tan
fuerte que están dispuestos a sacrificar todo vínculo y perspectivas terrestres (2 Corintios 5:1-5, 8; 2 Pedro
1:13, 14).
w10 15/3 pág. 19 párr. 2 “Los justos resplandecerán tan brillantemente como el sol”
2. ¿Qué representa la semilla excelente en la parábola del trigo y la mala hierba?
2 Ahora bien, en el capítulo 13 de Mateo encontramos una comparación conocida popularmente como la
parábola del trigo y la cizaña. En ella, Jesús se centra en la recolección de los discípulos que gobernarán con él
en su Reino. Aunque anteriormente había utilizado la semilla para representar “la palabra del Reino”, en esta
ilustración se refiere a algo distinto: a “los hijos del reino” (Mat. 13:19, 38). Notemos que no se trata de los
súbditos del Reino, sino de “los hijos”, es decir, de los herederos que participarán en ese gobierno (Rom. 8:14-17;
léase Gálatas 4:6, 7).
w04 1/9 pág. 8 párrs. 3-4 Glorifiquemos a Dios “con una sola boca”
3, 4. a) ¿Qué distintos orígenes tenían los cristianos de Roma? b) ¿Cómo lograrían los cristianos de
Roma servir a Jehová “con una sola boca”?
3 Muchos cristianos de Roma eran amigos de Pablo (Romanos 16:3-16). Pese a los distintos orígenes de los
hermanos, el apóstol los aceptó a todos ellos como “amados de Dios”. Escribió: “Doy gracias a mi Dios mediante
Jesucristo acerca de todos ustedes, porque por todo el mundo se habla de la fe de ustedes”. Es evidente que los
hermanos de la congregación de Roma eran ejemplares en muchos aspectos (Romanos 1:7, 8; 15:14).
No obstante, algunos de ellos opinaban de manera diferente sobre determinados asuntos. Entre los cristianos de
nuestros días existe una gran diversidad de procedencias y culturas. Por ello, a fin de hablar “con una sola boca”,
nos conviene estudiar los consejos inspirados que dio Pablo sobre el punto de vista apropiado acerca de las
diferencias.
4 En Roma había creyentes tanto judíos como de origen gentil (Romanos 4:1; 11:13). Al parecer, algunos
cristianos judíos no habían abandonado ciertas costumbres de la Ley mosaica, si bien debían reconocer que
no eran esenciales para la salvación. En cambio, otros judíos habían aceptado el hecho de que el sacrificio de
Cristo los liberaba de diversas restricciones que tenían antes de abrazar el cristianismo. En consecuencia, habían
cambiado determinados hábitos y prácticas (Gálatas 4:8-11). Como señaló Pablo, a pesar de estas diferencias,
todos eran “amados de Dios” y podían alabar a Jehová “con una sola boca” si mantenían la debida actitud mental
para con los demás. También nosotros podemos tener distintos puntos de vista, así que hacemos bien en
examinar con cuidado la explicación de Pablo sobre este principio tan importante (Romanos 15:4).
w97 1/8 pág. 12 párr. 15 Servicio leal con la organización de Jehová
15. ¿Cómo demostraron algunos cristianos del siglo primero que sus lealtades estaban equivocadas?
15 Otra forma sutil de deslealtad es la lealtad equivocada. La verdadera lealtad en sentido bíblico no permite
que antepongamos ninguna otra lealtad a la que debemos a Jehová Dios. Muchos judíos del siglo primero se
atuvieron obstinadamente a la Ley mosaica y al sistema de cosas judío. Sin embargo, había llegado el momento
23
de que Jehová retirara su bendición de aquella nación rebelde y la diera a la nación del Israel espiritual. Solo un
número relativamente pequeño fue leal a Jehová y se adaptó a este cambio trascendental. Aun entre los
cristianos verdaderos, algunos judaizantes insistieron en volver a aquellas “débiles y miserables cosas
elementales” de la Ley mosaica, que se habían cumplido en Cristo. (Gálatas 4:9; 5:6-12; Filipenses 3:2, 3.)
w11 15/9 pág. 25 párr. 4 ¿Me conoce Jehová?
4. ¿Por qué debemos meditar sobre lo valiosa que es nuestra amistad con Dios?
4 Una vez que Jehová nos atrae a su lado, ¿cuál debería ser nuestro mayor interés? Mantenernos en su amor
(léase Judas 20, 21). La Biblia advierte que los cristianos pueden ser llevados “a la deriva” y “alejarse del Dios
vivo” (Heb. 2:1; 3:12, 13). Eso fue lo que les sucedió a Himeneo y Fileto, a quienes menciona el apóstol Pablo
justo antes de hacer el comentario de 2 Timoteo 2:19, nuestro texto temático. Por lo que vemos, estos dos
hombres pertenecieron a Jehová, pero luego se apartaron de la verdad (2 Tim. 2:16-18). Y lo mismo les ocurrió a
algunos miembros de las congregaciones de Galacia. Aunque llegaron a ser conocidos por Dios,
no permanecieron en su luz espiritual (Gál. 4:9). ¡Nunca cometamos esa equivocación! No hay nada en el mundo
que iguale el honor de ser amigos del Altísimo.
w00 15/6 pág. 14 párr. 10 Honremos a quienes se ha dado autoridad sobre nosotros
10. ¿Qué excelente ejemplo dio Pablo en lo que respecta a honrar la autoridad que Dios había concedido
al cuerpo gobernante, y a qué le condujo?
10 En la era cristiana también hallamos ejemplos sobresalientes de quienes honraron la autoridad dada por
Dios. Pongamos por caso a Pablo. Este respetó las decisiones del cuerpo gobernante de la congregación
cristiana del siglo primero. En su última visita a Jerusalén, el cuerpo gobernante le aconsejó que se limpiara
ceremonialmente para que la gente viera que no abrigaba ninguna animosidad contra la Ley mosaica. Pablo
pudo haber razonado: “Esos hermanos me dijeron que abandonara Jerusalén cuando mi vida corría peligro.
Ahora quieren que demuestre en público que respeto la Ley mosaica. Ya he escrito una carta a los gálatas en la
que les explico que no tienen que observar la Ley. Si voy al templo, es posible que se malinterprete mi acción y
se piense que estoy transigiendo por motivo de la clase circuncisa”. Sin embargo, Pablo evidentemente
no razonó de ese modo. Como no había ningún principio bíblico implicado, respetó y acató el consejo del cuerpo
gobernante del siglo primero. El resultado inmediato fue que tuvo que ser librado de una chusma judía y pasar
luego dos años en prisión. Pero a la larga se hizo la voluntad de Dios. Pablo dio testimonio ante altos cargos en
Cesarea y luego se le llevó a Roma, a expensas del gobierno, para dar testimonio ante el mismo César (Hechos
9:26-30; 21:20-26; 23:11; 24:27; Gálatas 2:12; 4:9, 10).
g93 8/6 pág. 13 ¿Cómo puedo hacer frente a mi minusvalía?
La trampa de hacerse ilusiones
Desde luego, es consustancial a la naturaleza humana negarse a aceptar una realidad desagradable y
hacerse la ilusión de que el problema simplemente desaparecerá. Parece ser que el apóstol Pablo sufría cierta
afección de la vista. (Compara con Gálatas 6:11.) Hablando de su primera visita a los cristianos de Galacia, dijo:
“Por una enfermedad de mi carne les declaré las buenas nuevas la primera vez. Y lo que fue una prueba para
ustedes en mi carne, no lo trataron con desdén ni escupieron contra ello con disgusto”. (Gálatas 4:13, 14.)
Algunos eruditos piensan que por causa de la enfermedad Pablo supuraba por los ojos o tenía una apariencia
poco grata. No sorprende, entonces, que dijera que ‘tres veces había suplicado al Señor que la enfermedad se
apartara de él’. Pero no lo consiguió. (2 Corintios 12:8, 9.) A pesar de su enfermedad, disfrutó de una carrera
sobresaliente como misionero, erudito y escritor.
w01 15/6 pág. 32 “La herida que inflige el amigo”
EL APÓSTOL Pablo vio la necesidad de dar consejo a los cristianos de Galacia del siglo primero.
Probablemente con el fin de que nadie albergara resentimiento contra él, preguntó: “Pues, entonces, ¿me he
hecho enemigo de ustedes porque les digo la verdad?” (Gálatas 4:16).
Pablo no se había hecho su enemigo por ‘decirles la verdad’. Estaba obrando, de hecho, en conformidad con
este principio bíblico: “Leal es la herida que inflige el amigo” (Proverbios 27:6, Levoratti-Trusso). Aunque sabía
que podía herir el orgullo de quienes habían errado, era consciente de que interponerse entre el pecador y la
disciplina que necesitaba podía impedir que la persona fuera objeto de una expresión del amor de Jehová Dios
(Hebreos 12:5-7). Por tanto, como amigo fiel que se interesaba en el bienestar duradero de la congregación,
Pablo no se retrajo de ofrecer consejo correctivo.
24
w00 1/8 pág. 12 párrs. 13-14 La presunción conduce a la deshonra
13. ¿Cómo puede arraigarse en el corazón del cristiano una actitud ambiciosa?
13 El ascenso de Absalón al poder y su subsecuente caída nos enseñan una lección. En el feroz mundo actual
es común que la gente adule a sus superiores para congraciarse con ellos, ya sea solo con el fin de causar una
buena impresión o hasta para conseguir algún tipo de privilegio o promoción. Al mismo tiempo, quizá hable con
sus subordinados en tono jactancioso, esperando obtener su aceptación y apoyo. Si no tenemos cuidado, esa
actitud ambiciosa puede arraigarse en nuestro corazón. Al parecer, eso es lo que les sucedió a algunos cristianos
del siglo primero, por lo que los apóstoles tuvieron que prevenir con firmeza contra tales personas (Gálatas 4:17;
3 Juan 9, 10).
14 Jehová no tiene ningún lugar en su organización para los maquinadores que se engrandecen a sí mismos e
intentan ‘buscar su propia gloria’ (Proverbios 25:27). De hecho, la Biblia advierte: “Jehová cortará todos los labios
melosos, la lengua que habla grandes cosas” (Salmo 12:3). Absalón tuvo unos labios melosos. Lisonjeó a
aquellos cuyo favor necesitaba para conseguir el codiciado puesto de autoridad. Por el contrario, qué bendición
supone estar en una hermandad que acata el consejo de Pablo: “No [hagan] nada movidos por espíritu de
contradicción ni por egotismo, sino [consideren] con humildad mental que los demás son superiores a ustedes”
(Filipenses 2:3).
it-2 pág. 700 Preñez
La angustia que siente la “mujer” celestial encinta antes de dar a luz hace recordar la expresión “dolores de
parto” que Pablo usa en Gálatas 4:19, que al parecer representa un interés profundo y deseo ferviente de ver el
desarrollo completo de un asunto (en el caso de Pablo, el que los creyentes gálatas se desarrollasen plenamente
como cristianos).
it-1 pág. 65 Agar
Según el apóstol Pablo, Agar fue parte de un drama simbólico en el que representaba a la nación del Israel
carnal, que estaba unida a Jehová por medio del pacto de la Ley, inaugurado en el monte Sinaí, pacto que dio a
luz “hijos para esclavitud”. Debido a su naturaleza pecaminosa, a la nación le fue imposible cumplir con las
condiciones de ese pacto. Bajo él, los israelitas no llegaron a ser un pueblo libre, sino que se hallaron
condenados como pecadores merecedores de muerte; eran, por lo tanto, esclavos. (Jn 8:34; Ro 8:1-3.) La
Jerusalén del día de Pablo correspondió a Agar, puesto que esta ciudad capital, que representaba a la
organización del Israel natural, estaba en esclavitud con sus hijos. Sin embargo, los cristianos ungidos por
espíritu son hijos de la “Jerusalén de arriba”, la mujer simbólica de Dios. Al igual que Sara, la mujer libre, esta
Jerusalén de los cielos nunca ha estado en esclavitud, pero tal como a Isaac lo persiguió Ismael, así también los
hijos de la “Jerusalén de arriba” (libertados por el Hijo) experimentaron persecución a manos de los hijos de la
Jerusalén esclavizada. No obstante, tal como a Agar y a su hijo se les expulsó, Jehová desechó al Israel natural
como nación. (Gál 4:21-31; véase también Jn 8:31-40.)
w89 1/7 Abrahán... un ejemplo para todos los que buscan la amistad de Dios
16. a) ¿Qué sucedió el día en que Isaac fue destetado? b) ¿Qué prefiguró el que se echara a Agar e
Ismael?
16 Isaac, cuyo nombre significa “Risa”, fue el hijo que Sara dio a luz el año siguiente. (Génesis 21:5, 6.) Pronto
llegó el tiempo para que fuera destetado. Durante el banquete, el envidioso Ismael persiguió a Isaac. Al ver esto,
Sara instó vehementemente a Abrahán a echar de la casa a la esclava, Agar, y a su hijo. Jehová Dios respaldó la
solicitud de Sara. Aunque tal acción le dolió a Abrahán, obedeció con prontitud. (Génesis 21:8-14.) Según
Gálatas 4:21-30, aquello representó que el Abrahán Mayor pondría fin a su relación con la nación del Israel
natural. Al igual que el resto de la humanidad, los israelitas nacieron como esclavos del pecado. (Romanos 5:12.)
Pero también rechazaron a Jesucristo, la verdadera descendencia de Abrahán, quien vino para libertarlos. (Juan
8:34-36; Gálatas 3:16.) Y tal como Ismael persiguió a Isaac, ellos persiguieron a la congregación cristiana recién
formada del Israel espiritual, la cual era la parte secundaria de la descendencia de Abrahán. (Mateo 21:43; Lucas
3:7-9; Romanos 2:28, 29; 8:14-17; 9:6-9; Gálatas 3:29.)
it-1 pág. 521 Concubina
Uso figurado. El apóstol Pablo compara a Jehová al esposo de una mujer libre, la “Jerusalén de arriba”, que
es la “madre” de los cristianos engendrados por espíritu, como Abrahán fue esposo de Sara. Asemeja la relación
de Jehová con la nación de Israel, representada por su ciudad capital Jerusalén, a la de un esposo y una
concubina. Mediante el pacto de la Ley, Jehová ‘se casó’ con la “sirvienta” (o ‘concubina’) Jerusalén, relación
análoga a la de Abrahán con la sierva y concubina Agar. (Gál 4:22-29; compárese con Isa 54:1-6.)
25
w06 15/3 pág. 11 “Un drama simbólico” valioso para nosotros - Dos mujeres, dos pactos
Pablo explicó los elementos de este “drama simbólico”. “Estas mujeres significan dos pactos —escribió él—,
el primero del monte Sinaí, que da a luz hijos para esclavitud, y el cual es Agar [...;] ella corresponde a la
Jerusalén de hoy, porque está en esclavitud con sus hijos.” (Gálatas 4:24, 25.) Agar representó al Israel literal,
que tenía su capital en Jerusalén. La nación judía estaba obligada a servir a Jehová debido al pacto de la Ley
que se instituyó en el monte Sinaí. Bajo ese pacto, a los israelitas se les recordaba constantemente que eran
esclavos del pecado y que necesitaban redención (Jeremías 31:31, 32; Romanos 7:14-24).
¿Y a quiénes representaron Sara —“la mujer libre”— y su hijo, Isaac? Pablo indicó que Sara, la “mujer
estéril”, simbolizó a la esposa de Dios, la parte celestial de su organización. Esta mujer celestial era estéril en el
sentido de que, antes de que Jesús viniera, ella no tenía “hijos” ungidos por espíritu en la Tierra (Gálatas 4:27;
Isaías 54:1-6). Sin embargo, en el Pentecostés del año 33 de nuestra era se derramó espíritu santo sobre un
grupo de hombres y mujeres, quienes así nacieron de nuevo como hijos de la mencionada mujer celestial. Los
hijos que produjo dicha organización fueron adoptados como hijos de Dios y se convirtieron en coherederos con
Jesucristo bajo un nuevo pacto (Romanos 8:15-17). Por ello, uno de estos hijos, el apóstol Pablo, pudo escribir:
“La Jerusalén de arriba es libre, y ella es nuestra madre” (Gálatas 4:26).
w95 1/8 Jehová, el Dios que enseña
8. Aunque Jehová rechazó a Israel en cuanto nación, ¿qué esposa antitípica de carácter simbólico tiene
todavía?
8 Finalmente, cuando Israel rechazó a Su Hijo Jesucristo y lo mató, Dios, por su parte, rechazó a aquella nación.
Ya no era su esposa simbólica, ni era ya él tampoco el Padre y Maestro de aquellos hijos descarriados. (Mateo
23:37, 38.) Ahora bien, Israel solo era una esposa típica, simbólica. El apóstol Pablo citó de Isaías 54:1, donde se
habla de una “mujer estéril” que es claramente distinta de “la mujer que tiene dueño marital”, la nación del Israel
natural. Pablo revela que los cristianos ungidos son hijos de la “mujer estéril”, a la que llama “Jerusalén de
arriba”. Esta mujer antitípica de carácter simbólico es la organización celestial de criaturas espirituales de Dios.
(Gálatas 4:26, 27.)
w01 15/8 pág. 26 párr. 5 No desistamos de hacer lo que es excelente
5. ¿Cómo podrían ser víctimas de persecución en la escuela los jóvenes cristianos?
5 Ahora bien, la persecución no conlleva necesariamente violencia. Andando el tiempo, a Abrahán se le
bendijo con dos hijos: Ismael e Isaac. Génesis 21:8-12 nos cuenta que en una ocasión Ismael “se burlaba” de
Isaac. En la carta a los Gálatas, Pablo indica que no se trataba de un juego de niños, sino de algo más grave,
pues dice que Ismael perseguía a Isaac (Gálatas 4:29). De modo que las burlas de los condiscípulos y los
ataques verbales de los opositores pueden considerarse con razón una persecución. Un joven cristiano llamado
Ryan recuerda lo mucho que le hicieron sufrir sus compañeros de clase: “Los quince minutos que duraba el
trayecto en autobús a la escuela y luego a casa me parecían horas a causa de los insultos de que era objeto.
Hasta me quemaron con unos sujetapapeles que habían calentado con un encendedor”. ¿Por qué sufrió este
trato cruel? “La educación teocrática me hacía distinto de los demás jóvenes de la escuela.” A pesar de todo, con
el apoyo de sus padres logró aguantar fielmente. Jóvenes, ¿se sienten desanimados por culpa de las burlas de
sus compañeros? En tal caso, no se rindan. Si aguantan con fidelidad, experimentarán el cumplimiento de estas
palabras de Jesús: “Felices son ustedes cuando los vituperen y los persigan y mentirosamente digan toda suerte
de cosa inicua contra ustedes por mi causa” (Mateo 5:11).
Capítulo 5
w98 15/3 La dedicación y la libertad de elección
7. ¿De qué iban a disfrutar los miembros del Israel de Dios, y qué se les dijo, por tanto, que evitaran?
8. ¿En qué sentido ofrece el sistema cristiano una libertad mayor que la que se experimentaba bajo el
pacto de la Ley?
7 Aunque los miembros de la nación santa eran “un pueblo para posesión especial”, no se les había de
esclavizar. Al contrario, iban a disfrutar de una libertad mayor que la que había poseído la nación dedicada del
Israel natural. Jesús prometió a los futuros miembros de esta nueva nación: “Conocerán la verdad, y la verdad los
libertará” (Juan 8:32). El apóstol Pablo señaló que a los cristianos se les había liberado de los requisitos del pacto
de la Ley. En este sentido, advirtió a sus compañeros de creencia de Galacia: “Para tal libertad Cristo nos libertó.
Por lo tanto, estén firmes, y no se dejen restringir otra vez en un yugo de esclavitud” (Gálatas 5:1).
8 A diferencia del Israel natural de tiempos antiguos, hasta el presente el Israel de Dios ha obedecido
estrictamente los requisitos de su dedicación, lo cual no debe sorprender, pues sus miembros optan libremente
por obedecer. En tanto que los israelitas naturales estaban dedicados en virtud de su nacimiento, en el caso de
26
los que pertenecen al Israel de Dios ha sido por elección. El sistema cristiano se contrapone así al pacto de la
Ley judía, que imponía la dedicación a las personas sin permitirles libertad de elección.
w04 1/9 pág. 10 párr. 8 Glorifiquemos a Dios “con una sola boca”
8. Aunque podían tomar en consideración la conciencia ajena, ¿qué debían evitar los cristianos de
Roma?
8 Pablo exhortó cordialmente a sus hermanos a ser pacientes con quienes luchaban con asuntos de
conciencia. Pero, al mismo tiempo, condenó con firmeza a los que intentaban obligar a otros cristianos a acatar la
Ley mosaica como condición para salvarse. Así, alrededor del año 61 E.C. escribió el libro de Hebreos, vigorosa
carta dirigida a los cristianos judíos, donde explicó muy claramente que obedecer la Ley mosaica ya no cumplía
ningún fin útil, pues los cristianos abrigaban una esperanza superior basada en el sacrificio redentor de Jesús
(Gálatas 5:1-12; Tito 1:10, 11; Hebreos 10:1-17).
w99 1/10 pág. 19 párrs. 9-10 Podemos aguantar hasta el fin
9, 10. a) ¿De qué forma pueden los espectadores ser una fuente de ánimo en una carrera de resistencia?
b) ¿Qué es ‘la gran nube de testigos que nos cerca’ mencionada en Hebreos 12:1?
9 Sin importar lo bien preparado que esté un corredor, a lo largo del trayecto pueden surgir imprevistos que le
hagan flaquear. “Ustedes estaban corriendo bien. ¿Quién les causó estorbo para que no siguieran obedeciendo
la verdad?”, preguntó Pablo (Gálatas 5:7). Según parece, algunos cristianos de Galacia frecuentaron malas
compañías y, en consecuencia, se distrajeron mientras corrían para obtener la vida. Por otro lado, el apoyo y el
ánimo de parte de otras personas pueden hacer que sea más fácil aguantar en la carrera. Esto se asemeja
bastante al efecto que tienen los espectadores de un encuentro deportivo. La multitud contagia su entusiasmo a
los jugadores motivándolos de principio a fin. Las aclamaciones del público, a menudo acompañadas de música
alta y aplausos, pueden dar a los participantes el empuje adicional que necesitan en la etapa final de la
competición. Así es, el apoyo de los espectadores puede tener un buen efecto en los corredores.
10 ¿Quiénes son los espectadores de la carrera por la vida en la que participan los cristianos? Después de
enumerar una serie de fieles testigos de Jehová precristianos, como recoge el capítulo 11 de Hebreos, Pablo
añadió: “Pues, entonces, porque tenemos tan grande nube de testigos que nos cerca, [...] corramos con aguante
la carrera que está puesta delante de nosotros” (Hebreos 12:1). Al emplear la metáfora de una nube, Pablo
no utiliza el término griego que designa una nube claramente delineada con forma y tamaño definidos. Más bien,
usa un término que, según el lexicógrafo W. E. Vine, “denota una masa nubosa informe cubriendo los cielos”. Es
evidente que Pablo pensaba en una gran multitud de testigos; tantos, que le recordaban una masa nubosa.
w99 15/1 pág. 11 párr. 5 ¿Están sus oraciones ‘preparadas como incienso’?
5. ¿Qué debemos hacer si precisamos sabiduría?
5 Imaginémonos que no tenemos la sabiduría necesaria para afrontar cierta prueba. Quizá no estemos
seguros de que se está cumpliendo ahora una profecía bíblica en particular. En vez de dejar que lo antedicho nos
desestabilice espiritualmente, pidamos sabiduría (Gálatas 5:7, 8; Santiago 1:5-8). Por supuesto, no podemos
esperar que Dios nos conteste de manera espectacular. Tenemos que demostrar que nuestras oraciones son
sinceras haciendo lo que él espera que hagan todos sus siervos. Es necesario que estudiemos las Escrituras
para fortalecer nuestra fe con la ayuda de las publicaciones provistas mediante “el esclavo fiel y discreto” (Mateo
24:45-47; Josué 1:7, 8). También hemos de progresar en conocimiento participando en las reuniones del pueblo
de Dios con asiduidad (Hebreos 10:24, 25).
w08 15/8 pág. 26 Puntos sobresalientes de las cartas a los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses y a los
Colosenses
Respuestas a preguntas bíblicas:
Gálatas 5:7-9. Las malas compañías pueden impedir que sigamos obedeciendo la verdad. Por eso debemos
evitarlas.
w02 15/9 pág. 17 párr. 8 Sigamos practicando lo que hemos aprendido
8. a) ¿Cómo procura Satanás acabar con nuestra fe hoy día? b) ¿Qué advertencia de Pablo leemos en
2 Timoteo 4:3, 4?
8 Satanás trata de quebrantar nuestra integridad sembrando dudas sobre lo que se nos ha enseñado. Hoy, tal
como en el siglo primero, hay apóstatas y otros individuos que procuran acabar con la fe de los ingenuos
(Gálatas 2:4; 5:7, 8). Algunas veces se valen de los medios de comunicación para difundir información
distorsionada o hasta mentiras descaradas respecto a los métodos y motivos del pueblo de Jehová. Pablo
advirtió de que algunos se dejarían apartar de la verdad. “Habrá un período —escribió— en que no soportarán la
27
enseñanza saludable, sino que, de acuerdo con sus propios deseos, acumularán para sí mismos maestros para
que les regalen los oídos; y apartarán sus oídos de la verdad, puesto que serán desviados a cuentos falsos.”
(2 Timoteo 4:3, 4.)
w01 1/10 pág. 17 párr. 17 ¿Cómo ayudar a un hijo “pródigo”?
17. ¿Qué deben tener presente los hermanos de la congregación cuando traten de ayudar a algún joven
que está a punto de descarriarse?
17 ¿Qué hacer si la fe de un joven que no está expulsado de la congregación cristiana se ha debilitado? “Si un
miembro sufre —escribió el apóstol Pablo—, todos los demás miembros sufren con él.” (1 Corintios 12:26.) Sería
apropiado mostrarle interés sincero; aunque, por supuesto, han de tomarse ciertas precauciones, ya que el joven
espiritualmente enfermo pudiera influir de manera perjudicial en otros (Gálatas 5:7-9). En una congregación,
varios adultos bienintencionados invitaron en diversas ocasiones a algunos jóvenes débiles en la fe a tocar juntos
música popular con la intención de animarlos. Pese a que estos accedieron con gusto y disfrutaron de las fiestas,
la influencia que ejercieron unos sobre otros acabó apartándolos de la congregación (1 Corintios 15:33; Judas
22, 23). Lo que quizás ayude al joven a recuperarse es el compañerismo que fomenta aprecio por los valores
espirituales, no las reuniones sociales sin orientación espiritual alguna.
w92 15/3 La libertad que Dios nos da trae gozo
9. ¿Qué debemos hacer para disfrutar de la bendición de continuar libres del error religioso?
9 Disfrutamos de la bendición de continuar libres del error religioso, pero tenemos que rechazar la apostasía para
retener esa libertad. Los gálatas habían estado corriendo bien la carrera cristiana, pero algunos querían
impedirles obedecer la verdad. El que inicuamente se les quisiera persuadir para que actuaran así no procedía
de Dios; era algo que debía resistirse. Como un poco de levadura fermenta toda la masa, así los maestros falsos
o una inclinación hacia la apostasía pueden corromper a una congregación entera. Pablo deseó que los
defensores de la circuncisión que procuraban derribar la fe de los gálatas no solo se circuncidaran, sino que se
mutilaran respecto a lo sexual. ¡Palabras fuertes en verdad! Pero nosotros tenemos que rechazar con igual
firmeza la apostasía para no perder la libertad que Dios nos ha dado del error religioso. (Gálatas 5:7-12.)
w97 1/9 págs. 17-18 párrs. 19-20 Cuidado con los falsos maestros
19, 20. a) ¿A qué se comparan las personas que son como Balaam, y por qué? b) ¿A quiénes atraen ellos,
y cómo? c) ¿Por qué podemos decir que sus seducciones son diabólicas, y cómo nos podemos proteger
de ellas y proteger a otros?
19 Al hablar de aquellos que son como Balaam, Pedro escribe: “Estos son fuentes [o, pozos] sin agua, y
neblinas [o, nubes] impelidas por una tempestad violenta”. Para un viajero sediento en el desierto, un pozo seco
puede significar la muerte. No extraña que a los que se asemejan a lo antedicho les haya “sido reservada la
negrura de la oscuridad”. “Porque profieren expresiones hinchadas de ningún provecho —continúa Pedro—, y
cautivan, por los deseos de la carne y por los hábitos relajados, a los que precisamente están escapando de
personas que se comportan en error.” Seducen a los inexpertos ‘prometiéndoles libertad’, dice Pedro, mientras
“ellos mismos existen como esclavos de la corrupción”. (2 Pedro 2:17-19; Gálatas 5:13.)
20 Las seducciones de estos maestros corruptos son diabólicas. Puede ser que digan, por ejemplo: “Dios sabe
que somos débiles y estamos sujetos a la pasión. De modo que si nos entregamos a nuestros deseos sexuales y
los satisfacemos, Dios nos tendrá misericordia. Si confesamos nuestro pecado, nos perdonará tal como hizo
cuando entramos en la verdad”. Recuerde que el Diablo usó un enfoque hasta cierto grado similar cuando
prometió a Eva que podía pecar impunemente. Le dio a entender que si pecaba contra Dios conseguiría
conocimiento y libertad. (Génesis 3:4, 5.) Si nos encontráramos con una persona corrupta como esta en la
congregación, tendríamos la obligación de protegernos y proteger a nuestros hermanos informando de su
presencia a los responsables de la congregación cristiana. (Levítico 5:1.)
w06 1/12 págs. 27-28 párr. 13 ¿Qué implica amar al prójimo?
13. ¿De qué formas demostramos amor por nuestros hermanos en la fe?
13 Los cristianos verdaderos “son enseñados por Dios a amarse” (1 Tesalonicenses 4:9). No deben hacerlo “de
palabra ni con la lengua, sino en hecho y verdad”, “sin hipocresía” de ningún tipo (1 Juan 3:18; Romanos 12:9).
El amor nos mueve a ser bondadosos, compasivos, perdonadores y pacientes, así como a evitar los celos, la
presunción, la arrogancia y el egoísmo (1 Corintios 13:4, 5; Efesios 4:32). También nos impulsa a servirnos
mutuamente “como esclavos” (Gálatas 5:13). Jesús mandó a sus discípulos que se amaran tal y como él los
había amado (Juan 13:34). De ahí que debamos estar dispuestos a dar la vida por los hermanos si es preciso.
28
w06 1/5 págs. 17-18 párrs. 4-5 Pastores que son “ejemplos del rebaño”
4, 5. a) ¿Cómo demuestran Jehová y Jesús amor por el rebaño? b) ¿De qué maneras manifiestan los
pastores espirituales amor al rebaño?
4 La cualidad principal que produce el espíritu de Dios es el amor. Jehová demuestra su amor a todo el rebaño
suministrándole abundante alimento espiritual (Isaías 65:13, 14; Mateo 24:45-47). Pero no se limita a alimentarlo,
sino que siente un gran cariño por cada una de sus ovejas (1 Pedro 5:6, 7). Jesús también ama al rebaño.
De hecho, entregó su alma a favor suyo y conoce a cada oveja personalmente, “por nombre” (Juan 10:3, 14-16).
5 Los pastores espirituales imitan a Jehová y Jesús. Aman a todo el rebaño de Dios y lo demuestran
‘aplicándose a la enseñanza’ de la congregación. Sus discursos bíblicos sirven para alimentar y proteger al
rebaño, y todos ven su arduo trabajo en este campo (1 Timoteo 4:13, 16). Pero no todos ven el tiempo que
invierten en llevar registros, encargarse de la correspondencia, elaborar programas y atender innumerables
detalles para asegurarse de que las reuniones y otras actividades de la congregación se efectúen “decentemente
y por arreglo” (1 Corintios 14:40). Gran parte de esta labor se realiza en privado, por lo que no suele recibir
mucho reconocimiento, pero es una verdadera manifestación de amor (Gálatas 5:13).
w10 15/5 págs. 26-27 párrs. 13-14 Varones, siembren con miras al espíritu y háganse disponibles para
servir
13, 14. a) ¿Cómo influía en Pablo el amor de Cristo? b) ¿Cómo debe influir en nosotros “el amor que el
Cristo tiene”?
13 Otra ayuda para avivar el deseo de servir es meditar en cuánto han hecho por nosotros Jehová y su Hijo.
Analicemos las palabras de 2 Corintios 5:14, 15 (léase). ¿En qué sentido puede decirse que “el amor que el
Cristo tiene nos obliga”? En el sentido de que el amor tan grande que demostró Jesús al obedecer la voluntad de
su Padre y entregar su vida por nosotros nos llena el corazón de gratitud y nos mueve a corresponderle. En el
caso de Pablo, el amor de Cristo controlaba sus pasos, pues le impedía actuar con egoísmo y lo impulsaba a
centrarse en el servicio a Dios y al prójimo, tanto dentro como fuera de la congregación.
14 Al reflexionar en el amor de Cristo por las personas, nos llenamos de gratitud. Comprendemos que no sería
justo de nuestra parte estar “sembrando con miras a [la] carne” o, lo que es lo mismo, centrarnos en metas
egoístas y en la gratificación personal. Por eso, organizamos nuestra vida para poner en primer lugar la obra que
nos ha encomendado Dios. Por amor, queremos servir “como esclavos” de los hermanos (léase Gálatas 5:13).
Si nos consideramos humildes esclavos suyos, los trataremos siempre con dignidad y respeto, sin adoptar en
ningún momento la actitud criticona y acusadora que promueve Satanás (Rev. 12:10).
w10 15/2 pág. 11 párrs. 8-9 Manejemos hábilmente “la espada del espíritu”
8, 9. ¿Qué nos ayudará a comprender mejor un pasaje bíblico? Ilustre su respuesta con un ejemplo.
8 ¿Qué nos ayudará a “[manejar] la palabra de la verdad correctamente” en el ministerio? Si queremos explicar
la Biblia con claridad, primero tenemos que comprenderla nosotros. Para ello debemos estudiarla tomando en
cuenta el contexto. ¿Qué es el contexto de un versículo o pasaje? Es el “conjunto de las palabras, oraciones o
textos anteriores o posteriores que [...] contribuyen a clarificar o hacer comprensible su significado” (Gran
Diccionario de Uso del Español Actual).
9 Como vemos, para entender mejor un pasaje, hay que analizar bien su contexto. Para ilustrarlo, examinemos
lo que dijo Pablo en Gálatas 5:13: “Ustedes fueron llamados, por supuesto, para libertad, hermanos; solamente
que no usen esta libertad como incentivo para la carne; antes bien, mediante el amor, sírvanse como esclavos
unos a otros”. ¿De qué habían obtenido libertad aquellos cristianos? ¿Del pecado y la muerte? ¿De la religión
falsa? No. El contexto muestra que el apóstol les estaba hablando de la libertad cristiana que habían conseguido
gracias a que Jesús los había liberado de “la maldición de la Ley” (Gál. 3:13, 19-24; 4:1-5). Quienes valoraran
esa libertad debían servir a los demás con amor en vez de estar “mordiéndose y devorándose” (Gál. 5:15).
w96 15/2 pág. 16 párr. 16 Gozosos ahora y para siempre
16. ¿De qué condiciones disfrutamos mientras andamos por el Camino de la Santidad?
16 Mientras usted ande por este Camino de Santidad, realmente no tendrá por qué temer a los hombres con
características animales. Es verdad que tiene que cuidarse, porque la gente codiciosa y repugnante de este
mundo puede ‘devorarlo’ en sentido figurado. Muchos tratan al prójimo salvajemente. ¡Qué contraste con el
pueblo de Dios! Allí usted se halla en un ambiente protegido. Por supuesto, nuestros compañeros cristianos
no son perfectos; a veces, algunos se equivocan o nos ofenden. Pero usted sabe que los hermanos no quieren
perjudicarlo intencionalmente, y menos devorarlo. (Salmo 57:4; Ezequiel 22:25; Lucas 20:45-47; Hechos 20:29;
2 Corintios 11:19, 20; Gálatas 5:15.) Por el contrario, se interesan por usted, lo han ayudado y quieren servir a su
lado.
29
w97 15/8 págs. 18-19 párr. 6 Sea de “juicio sano” al acercarse el fin
6. ¿Cómo podemos buscar la paz con nuestros compañeros de creencia?
6 También demostramos “juicio sano” cuando ‘buscamos la paz y seguimos tras ella’ al tratar con nuestros
compañeros de creencia. (1 Pedro 3:11.) De vez en cuando surgen desacuerdos y malentendidos. (Santiago
3:2.) Si permitimos que las animosidades se enconen, se puede poner en peligro la paz de toda la congregación.
(Gálatas 5:15.) Por lo tanto, resuelva rápidamente las disputas; busque soluciones pacíficas. (Mateo 5:23-25;
Efesios 4:26; Colosenses 3:13, 14.)
w10 15/3 págs. 14-15 párrs. 2-3 Andemos por espíritu y vivamos fieles a nuestra dedicación
2, 3. a) Explique la diferencia entre ser bautizado con espíritu santo y ser bautizado en el nombre del
espíritu santo. b) ¿Por qué hay que bautizarse en agua para ser un verdadero cristiano?
2 ¿Existe alguna diferencia entre el bautismo con espíritu santo y el bautismo en el nombre del espíritu santo?
Sí. Solo quienes son bautizados con espíritu nacen de nuevo como hijos que Dios engendra espiritualmente
(Juan 3:3). Además, son ungidos, o nombrados, futuros reyes y sacerdotes del Reino celestial de Dios y se
convierten en miembros del simbólico cuerpo de Cristo (1 Cor. 12:13; Gál. 3:27; Rev. 20:6). Por consiguiente, el
bautismo con espíritu es el que Jehová ha estado realizando desde el día de Pentecostés a fin de elegir a los
coherederos de Cristo (Rom. 8:15-17). Ahora bien, ¿qué podemos decir del bautismo en el nombre del espíritu
santo que celebramos los testigos de Jehová en nuestras asambleas?
3 Mediante el bautismo en agua, el cristiano indica que se ha dedicado sin reservas a Jehová. Este paso
simbólico lo han tenido que dar tanto las personas que reciben la llamada celestial como los millones de hombres
y mujeres que esperan vivir para siempre en la Tierra. Así pues, independientemente de qué esperanza albergue
uno, para agradar a Dios es vital bautizarse en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo. Pero además,
después del bautismo es necesario que todos los cristianos “sigan andando por espíritu” (léase Gálatas 5:16).
Preguntémonos: “¿Estoy yo andando por espíritu y viviendo fiel a mi dedicación?”.
w08 15/2 pág. 6 párr. 16 Tengamos siempre presente a Jehová
16. ¿Cómo ayudó el espíritu santo de Dios a ciertos ancianos del Israel antiguo?
16 Si tenemos siempre presente a Jehová, él nos guiará con su espíritu santo (Gál. 5:16-18). Dios concedió su
espíritu a los 70 ancianos seleccionados para ayudar a Moisés a “llevar la carga del pueblo” de Israel. Aunque
solo se menciona por nombre a Eldad y Medad, el espíritu los facultó a todos para llevar a cabo su comisión
(Núm. 11:13-29). Sin duda, eran hombres capaces, reverentes, confiables y honestos, como otros que fueron
escogidos antes que ellos (Éxo. 18:21). Esos son los mismos rasgos que caracterizan a los ancianos cristianos
hoy día.
w08 15/11 pág. 9 párr. 6 Ayudemos a quienes se han apartado del rebaño
6. ¿Por qué es hoy más necesario que nunca que los pastores ayuden a las ovejas de Dios?
6 Los pastores cristianos deben imitar al “pastor excelente”, Jesús (Juan 10:11). Él se interesaba
profundamente en las ovejas de Dios. Y destacó la importancia de cuidarlas cuando le dijo a Simón Pedro:
“Pastorea mis ovejitas” (léase Juan 21:15-17). Las ovejitas necesitan aún más cuidados hoy día, pues el Diablo
está más empeñado que nunca en quebrantar su lealtad a Dios. Él se aprovecha de las debilidades humanas y
utiliza el mundo para tratar de hacer que pequen (1 Juan 2:15-17; 5:19). Quienes están inactivos son
particularmente vulnerables; por eso necesitan que se les ayude a seguir el consejo de andar “por espíritu” (Gál.
5:16-21, 25). ¿Y qué deben hacer los ancianos para poder ayudarlos? Pedir la guía y el espíritu santo de Dios, y
usar las Escrituras hábilmente (Pro. 3:5, 6; Luc. 11:13; Heb. 4:12).
w10 15/5 pág. 25 párr. 6 Varones, siembren con miras al espíritu y háganse disponibles para servir
6. ¿Qué se necesita para recibir más responsabilidades de servicio?
6 ¿De qué otra manera se preparan los hermanos para asumir responsabilidades en la congregación?
Haciéndose “poderosos en el hombre que son en el interior, con poder mediante el espíritu [santo]” (Efe. 3:16).
Nadie debe aspirar a ser siervo ministerial o anciano con la idea de que será elegido para una posición de
prestigio. Debe verlo, más bien, como un honorable servicio que solo está al alcance de personas maduras
espiritualmente. ¿Y qué deben hacer los varones para crecer en la fe? Seguir “andando por espíritu” y cultivando
su fruto (Gál. 5:16, 22, 23). Al demostrar las cualidades necesarias y aplicar los consejos que reciban, lograrán
que “[su] adelantamiento sea manifiesto a todos” (1 Tim. 4:15).
30
w96 15/10 pág. 12 párr. 10 La soltería. Una puerta a la actividad sin distracción
10. ¿Cómo puede alguien ‘hacer lugar’ para el don de la soltería?
10 Aunque Jesús y Pablo aludieron a la soltería como un “don”, no dijeron que se tratara de un don milagroso
privativo de unos pocos. Jesús señaló que “no todos hacen lugar” para él, y exhortó a los que sí pueden a que
‘hagan lugar para ello’, siguiendo su propio ejemplo y el de Pablo. Cierto que Pablo escribió que “mejor es
casarse que estar encendidos de pasión”, pero refiriéndose a los que “no tienen autodominio”. (1 Corintios 7:9.)
En escritos anteriores, él mostró que los cristianos pueden evitar abrasarse de pasión. (Gálatas 5:16, 22-24.)
Andar por espíritu significa dejar que el espíritu de Jehová guíe cada uno de nuestros pasos. ¿Pueden hacer esto
los cristianos jóvenes? Sí, con tal de que observen atentamente la Palabra de Jehová. El salmista escribió:
“¿Cómo limpiará un joven [o una joven] su senda? Manteniéndose alerta conforme a tu palabra”. (Salmo 119:9.)
w11 15/2 pág. 10 párr. 20 El espíritu santo: la fuerza detrás de la creación
20. a) ¿Por qué creó Dios el universo y la humanidad? b) ¿Qué lograremos si nos guiamos a diario por el
espíritu santo?
20 Otro magnífico ejemplo de cómo usa Jehová su fuerza activa es la Biblia, pues sus escritores “hablaron de
parte de Dios al ser llevados por espíritu santo” (2 Ped. 1:21). Si la estudiamos con empeño, se fortalecerá
nuestra fe en que Jehová hizo todas las cosas (Rev. 4:11). Fue el amor, su cualidad más atrayente, lo que lo
impulsó a crear (1 Juan 4:8). Por lo tanto, hagamos todo lo posible por ayudar a la gente a conocer a nuestro
cariñoso Padre celestial y Amigo. Y no dejemos de guiarnos por su espíritu, pues así tendremos el honor de
seguir aprendiendo acerca de Jehová por toda la eternidad (Gál. 5:16, 25). Esforcémonos cada día por conocer
mejor su personalidad y sus maravillosas obras, y por imitar el inmenso amor que demostró al crear con su
espíritu los cielos, la Tierra y la humanidad.
w10 15/5 pág. 29 párrs. 5-6 No contristemos el espíritu santo de Jehová
5, 6. ¿Cómo podría un cristiano contristar el espíritu de Jehová?
5 ¿Cómo evitamos los cristianos causar tristeza al espíritu? “Andando” y “viviendo por espíritu”, pues de este
modo no nos dejaremos vencer por los deseos carnales ni manifestaremos actitudes impropias (Gál. 5:16,
25, 26). Claro, la situación podría cambiar. Si empezáramos a desviarnos, aunque fuera de manera casi
imperceptible, hacia conductas condenadas por la Palabra inspirada de Dios, entristeceríamos hasta cierto grado
al espíritu.
6 Si nos acostumbráramos a pasar por alto la guía del espíritu santo, lo estaríamos contristando. O, lo que es
lo mismo, estaríamos entristeciendo a Jehová, ya que él es la fuente de dicho espíritu. ¿Cómo debemos
comportarnos a fin de no caer en este error? Un análisis de Efesios 4:25-32 nos dará la respuesta.
w11 15/11 págs. 9-10 párrs. 18-19 “No te apoyes en tu propio entendimiento”
18, 19. a) ¿Por qué puede ser difícil resistir una tentación, pero cómo podemos vencerla? b) ¿Cuál debe
ser nuestra resolución?
18 No es fácil vencer una tentación o un vicio. “La carne está contra el espíritu en su deseo —escribió el
apóstol Pablo—, y el espíritu contra la carne.” Por lo tanto, “las mismísimas cosas que [quisiéramos] hacer, no las
[hacemos]” (Gál. 5:17). Para triunfar, debemos orar fervientemente en cuanto se presenten las tentaciones o los
malos pensamientos, y entonces ser consecuentes con nuestros ruegos. La Biblia nos recuerda: “Ninguna
tentación los ha tomado a ustedes salvo lo que es común a los hombres”; así que con la ayuda de Jehová
podemos serle fieles (1 Cor. 10:13).
19 Tanto si nos hallamos en medio de una situación difícil, tomando una decisión importante o tratando de
resistir una tentación, contamos con un regalo maravilloso de parte de Jehová: el precioso don de la oración.
Cuando buscamos su guía, demostramos que confiamos en él. Además, debemos seguir pidiéndole su espíritu
santo para que nos guíe y nos fortalezca (Lucas 11:9-13). Y sobre todo, confiemos siempre en Jehová y no nos
apoyemos en nuestro propio entendimiento.
w10 15/3 pág. 15 párr. 4 Andemos por espíritu y vivamos fieles a nuestra dedicación
4. En esencia, ¿cómo seguimos “andando por espíritu”?
4 Seguir “andando por espíritu” implica dejar que la fuerza activa de Dios actúe siempre en nuestra vida.
En otras palabras, aceptamos que gobierne nuestras actividades cotidianas. El capítulo 5 de Gálatas expresa
muy bien el contraste entre someterse a la dirección del espíritu y ceder a la influencia de la carne (léase Gálatas
5:17, 18).
31
w01 15/3 págs. 10-11 párr. 2 Venzamos las debilidades humanas
2. a) ¿Qué significa “tener la mente puesta en la carne”? b) ¿Qué conflicto interno entre “la carne” y “el
espíritu” sufren los seres humanos que desean agradar a Dios?
2 En ocasiones, las Escrituras emplean la expresión “la carne” para referirse al cuerpo humano (1 Reyes
21:27). También la utilizan para hacer referencia al hombre en su estado imperfecto de pecador descendiente del
rebelde Adán (Efesios 2:3; Salmo 51:5; Romanos 5:12). La herencia que este nos dejó ha producido ‘la debilidad
de la carne’ (Romanos 6:19). Y Pablo advirtió: “Tener la mente puesta en la carne significa muerte” (Romanos
8:6). “Tener la mente puesta en la carne” supone someterse al control y a los impulsos de la carne caída (1 Juan
2:16). Por tanto, al intentar agradar a Dios, se produce un conflicto constante entre nuestra espiritualidad y la
naturaleza pecaminosa, la cual nos empuja sin cesar a llevar a cabo “las obras de la carne” (Gálatas 5:17-23;
1 Pedro 2:11). Tras describir la penosa lucha interna que sufría, Pablo exclamó: “¡Hombre desdichado que soy!
¿Quién me librará del cuerpo que está padeciendo esta muerte?” (Romanos 7:24). ¿Era Pablo una víctima
indefensa de la tentación? La Biblia responde con un rotundo no.
w02 15/1 pág. 19 párr. 18 Sigamos desplegando bondad
18. ¿Qué nos ayudará a proceder con bondad?
18 Para proceder con bondad, es necesario que vigilemos las compañías y nos apartemos de quienes
no tienen “amor del bien” (2 Timoteo 3:2-5; 1 Corintios 15:33). La aplicación de ese consejo nos ayuda a
no “contrista[r] el espíritu santo de Dios” actuando en contra de su dirección (Efesios 4:30). Además, haremos lo
que es bueno si tenemos una relación estrecha con aquellos cuya vida da prueba de que aman el bien y se dejan
dirigir por el espíritu santo de Jehová (Amós 5:15; Romanos 8:14; Gálatas 5:18).
w09 15/11 págs. 7-8 párrs. 3-4 El estudio de la Biblia enriquece nuestras oraciones
3, 4. ¿Qué misión tenía el siervo de Abrahán, y qué aprendemos de la respuesta que recibió de Jehová?
3 El estudio de la Biblia nos enseña lo importante que es pedir siempre la guía de Dios. Recordemos el caso
del siervo de mayor edad de Abrahán, quien seguramente era Eliezer. Este hombre viajó a Mesopotamia por
orden de su amo en busca de una mujer que sirviera a Jehová y se casara con Isaac. Cuando vio a cierta joven
sacar agua de un pozo, oró a Jehová y le dijo: “Que la joven a quien yo diga: ‘Baja tu jarro de agua, por favor,
para que yo beba’, y que realmente diga: ‘Bebe, y también daré de beber a tus camellos’, esta sea la que tienes
que asignar a tu siervo, a Isaac; y mediante esto déjame saber que has ejecutado amor leal para con mi amo”
(Gén. 24:12-14).
4 El siervo de Abrahán recibió la respuesta a su oración cuando Rebeca dio de beber a sus camellos. Poco
después, ella se fue con él a Canaán y llegó a ser la amada esposa de Isaac. Claro, hoy día no podemos esperar
que Jehová nos guíe dándonos una señal especial. No obstante, él dirigirá nuestros pasos si le oramos y nos
dejamos guiar por su espíritu (Gál. 5:18).
w04 1/12 pág. 17 párrs. 20-21 Andemos en la senda de la integridad
20, 21. ¿Qué puede llevarnos a andar en el camino de los pecadores?
20 En el mundo hay una avalancha de prácticas inmorales. La televisión, las revistas y las películas fomentan
la conducta relajada, o dicho de otro modo, el libertinaje, el desenfreno o la conducta desvergonzada (Gálatas
5:19, nota). Hay quienes han caído en las garras de la pornografía, lo que suele acabar en actos inmorales. Los
jóvenes son especialmente vulnerables a tales influencias. En algunos países es común salir en pareja, y se
presiona a los adolescentes para que crean que deben amoldarse a esa costumbre. Muchos inician una relación
romántica cuando aún no tienen edad para casarse, de modo que no tardan en caer en conducta inmoral o
incluso en fornicación a fin de satisfacer los deseos sexuales que crecen en su interior.
21 Los adultos no son inmunes, ni mucho menos, a las influencias corruptoras. La falta de integridad se
manifiesta, además, en las prácticas comerciales fraudulentas y en la tendencia a tomar decisiones egoístas. Si
andamos en los caminos del mundo, solo lograremos distanciarnos de Jehová. Por lo tanto, “odie[mos] lo que es
malo y ame[mos] lo que es bueno”, y sigamos andando en la senda de la integridad (Amós 5:15).
w08 15/11 págs. 25-26 párrs. 13-14 Veamos el cuidado de la salud como lo ve Jehová
13, 14. a) ¿Cómo podría emplear Satanás las cuestiones de salud para quebrantar nuestra lealtad? b)
¿Por qué debemos mantenernos alejados de todo lo que raye en el ocultismo?
13 Satanás utiliza toda clase de tácticas para quebrantar la lealtad de los cristianos y alejarlos de la adoración
pura. En algunos casos se vale de la inmoralidad sexual y el materialismo, y en otros fomenta el uso de
tratamientos que están muy relacionados con el espiritismo y otras formas de ocultismo. En vista de que
constantemente le pedimos a Jehová que nos libre “del inicuo” y de “toda clase de desafuero”, o maldad,
32
no deberíamos recurrir a nada que rayara en el ocultismo, pues quedaríamos a merced del Diablo (Mat. 6:13; Tito
2:14).
14 Jehová les prohibió a los israelitas que recurrieran a la magia y a la adivinación (Deu. 18:10-12). Pablo
incluyó la “práctica de espiritismo” entre “las obras de la carne” (Gál. 5:19, 20). Y la Biblia advierte que “los que
practican espiritismo” no estarán en el nuevo mundo (Rev. 21:8). Como vemos, todo lo que se vincule de
cualquier modo con el ocultismo es detestable a los ojos de Jehová.
w96 1/8 págs. 12-13 párrs. 11-12 ‘Deben ser santos porque yo soy santo’
11, 12. ¿De dónde emana la conducta impura?
11 Jesús enseñó claramente que el modo de actuar y hablar de una persona evidencia lo que tiene en el
corazón; a los fariseos, que tenían pretensiones de superioridad moral, aunque no por ello eran santos, les dijo:
“Prole de víboras, ¿cómo pueden hablar cosas buenas cuando son inicuos? Porque de la abundancia del
corazón habla la boca”. Más tarde mostró que las acciones inicuas emanan de los pensamientos inicuos del
corazón, esto es, de la persona interior. Dijo: “Las cosas que proceden de la boca salen del corazón, y esas
cosas contaminan al hombre. Por ejemplo, del corazón salen razonamientos inicuos, asesinatos, adulterios,
fornicaciones, hurtos, testimonios falsos, blasfemias. Estas son las cosas que contaminan al hombre”. (Mateo
12:34; 15:18-20.)
12 Esto nos ayuda a entender que las acciones impuras no son espontáneas ni carecen de una causa previa.
Son el resultado de pensamientos corruptos que han estado latentes en el corazón: deseos secretos y,
posiblemente, fantasías. Por ello, Jesús dijo: “Oyeron ustedes que se dijo: ‘No debes cometer adulterio’. Pero yo
les digo que todo el que sigue mirando a una mujer a fin de tener una pasión por ella ya ha cometido adulterio
con ella en su corazón”. En otras palabras: antes de materializarse, la fornicación y el adulterio se arraigan
primero en el corazón. Luego, en las circunstancias propicias, los pensamientos impuros se convierten en
conducta impura. Fornicación, adulterio, sodomía, robo, blasfemia y apostasía son algunos de los resultados
evidentes de tales pensamientos. (Mateo 5:27, 28; Gálatas 5:19-21.)
w96 15/4 pág. 11 párr. 2 Por qué terminará la religión mundana
2. ¿Cuál es la situación actual de las religiones del mundo?
2 No obstante, alguien quizás pregunte: ‘¿Cómo puede decirse que Babilonia ha caído cuando la religión
parece prosperar en tantos países?’. El catolicismo y el islam afirman contar con más de mil millones de fieles
cada uno. El protestantismo sigue expandiéndose por el continente americano, donde continuamente aparecen
nuevos templos e iglesias. Centenares de millones de devotos observan los rituales del budismo y el hinduismo.
Sin embargo, ¿hasta qué punto ejerce la religión de estos miles de millones de personas una influencia positiva
en su conducta? ¿Ha impedido que católicos y protestantes se maten unos a otros en Irlanda del Norte? ¿Ha
engendrado verdadera paz entre judíos y musulmanes en el Oriente Medio? ¿Ha conducido a la armonía entre
hindúes y musulmanes en la India? Y más recientemente, ¿ha disuadido a los serbios ortodoxos, los croatas
católicos y los bosnios musulmanes de llevar a cabo la “limpieza étnica”, que ha desatado actos de pillaje,
violaciones y matanzas despiadadas? Con frecuencia la religión no es más que una simple etiqueta, una
envoltura tan frágil que se rompe a la menor presión. (Gálatas 5:19-21; compárese con Santiago 2:10, 11.)
w97 15/3 págs. 13-14 párr. 8 Inclinemos el corazón al discernimiento
8. ¿A qué puede llevarnos la impaciencia, pero cómo puede ayudarnos al respecto el discernimiento?
8 Evitar la mala salud no debería ser la única razón por la que actuar con discernimiento y ser ‘tardos para la
cólera’. La impaciencia puede llevarnos a obrar con insensatez, de lo cual nos lamentaremos. El discernimiento
permite que analicemos los resultados del habla desenfrenada o la conducta precipitada; así nos guarda de
cometer un acto imprudente y, como consecuencia, ‘ensalzar la tontedad’. Sobre todo, nos ayuda a comprender
que la cólera afecta el pensamiento, obnubilando nuestro juicio. Esta situación afectaría nuestra capacidad para
efectuar la voluntad divina y vivir en conformidad con los principios justos de Dios. En efecto, ceder a la cólera
incontrolada es espiritualmente perjudicial. De hecho, los “arrebatos de cólera” están clasificados entre las
detestables “obras de la carne” que impiden heredar el Reino de Dios. (Gálatas 5:19-21.) Como cristianos con
discernimiento, por tanto, seamos ‘prestos en cuanto a oír, lentos en cuanto a hablar, lentos en cuanto a ira’.
(Santiago 1:19.)
33
w99 1/9 págs. 11-12 párr. 14 Jóvenes, resistan el espíritu del mundo
14. a) ¿Cómo demostró un punto de vista desequilibrado sobre la diversión el pueblo de Dios en tiempos
de Isaías? b) ¿Con qué peligros se han encontrado algunos jóvenes cristianos en clubes nocturnos y
juergas?
14 Mantener el esparcimiento en su lugar también es importante. El profeta Isaías declaró: “¡Ay de los que se
levantan muy de mañana para buscar solo licor embriagante, que se quedan hasta tarde en la oscuridad
nocturna, de modo que el vino mismo los inflama! Y tiene que resultar que haya arpa e instrumento de cuerdas,
pandereta y flauta, y vino en sus banquetes; pero la actividad de Jehová no miran, y la obra de sus manos no han
visto” (Isaías 5:11, 12). Triste es decirlo, pero algunos jóvenes cristianos han participado en juergas similares.
Cuando se les pidió a un grupo de jóvenes cristianos que explicaran lo que se hace en los clubes nocturnos, una
hermana dijo: “Siempre se forman peleas; yo misma me he encontrado en medio de ellas”. Un hermano joven
añadió: “Se bebe, se fuma, y cosas así”. Otro admitió: “La gente se emborracha, actúa como idiota, y hay drogas.
Se hacen muchas cosas impropias. Si uno va allí y piensa que no le va a afectar, está equivocado”. Con buena
razón la Biblia incluye las diversiones estrepitosas o “juergas” entre “las obras de la carne” (Gálatas 5:19-21;
Barclay; Romanos 13:13).
w03 15/4 pág. 16 párr. 15 Jóvenes que regocijan el corazón de Jehová
15. ¿De qué formas te protegen los principios bíblicos del sufrimiento que acarrea la inmoralidad sexual?
15 Piensa también en la cuestión de la inmoralidad sexual. Cada año, por todo el mundo, innumerables
adolescentes solteras quedan embarazadas. Algunas dan a luz sin el deseo de criar al pequeño ni la capacidad
para ello. Otras se someten a un aborto y pagan el precio de una conciencia atormentada. Además, jóvenes de
ambos sexos contraen enfermedades de transmisión sexual, como el sida. Y para quien conoce a Jehová, la
peor consecuencia de todas sería, por supuesto, el perjuicio que causaría a su relación con Él (Gálatas 5:19-21).
Con buena razón, la Biblia dice: “Huyan de la fornicación” (1 Corintios 6:18).
w06 1/3 págs. 24-25 párr. 11 “Mantengan completamente su juicio”
11. ¿Qué retos plantean los problemas de salud graves?
11 Los problemas de salud graves, ya sean nuestros o de un ser querido, causan mucha angustia (Isaías 38:1-
3). Al buscar un tratamiento eficaz, es fundamental ceñirse a los principios bíblicos. Por ejemplo, los cristianos
siguen estrictamente el mandato bíblico de abstenerse de la sangre, y también evitan cualquier prueba
diagnóstica o terapéutica que tenga que ver con el espiritismo (Hechos 15:28, 29; Gálatas 5:19-21). No obstante,
si carecemos de conocimientos médicos, quizás nos sintamos desconcertados e intimidados al elegir un
tratamiento. ¿Qué puede ayudarnos a mantener completamente el juicio en estos casos?
w10 15/3 pág. 15 párr. 5 Andemos por espíritu y vivamos fieles a nuestra dedicación
5. ¿Qué obras hay que evitar a fin de vivir bajo la influencia del espíritu?
5 Quienes viven bajo la influencia del espíritu se esfuerzan por evitar las obras de la carne, es decir, de
nuestra naturaleza pecadora. Entre ellas se incluyen las siguientes: “fornicación, inmundicia, conducta relajada,
idolatría, [...] espiritismo, enemistades, contiendas, celos, arrebatos de cólera, altercaciones, divisiones, sectas,
envidias, borracheras [y] diversiones estrepitosas” (Gál. 5:19-21). En cierto sentido, los cristianos “hacen morir
las prácticas del cuerpo”. ¿Cómo lo logran? “Por el espíritu.” (Rom. 8:5, 13.) Como no se dejan controlar por los
deseos pecaminosos, les resulta más fácil fijar la mente en las cosas del espíritu y seguir su dirección.
w11 1/11 pág. 7 Diez preguntas sobre el sexo. La Biblia responde
¿Aprueba Dios la homosexualidad?
▪ Respuesta: La Biblia condena tajantemente la fornicación, que incluye las relaciones homosexuales (Romanos
1:26, 27; Gálatas 5:19-21). Aunque está claro que Dios desaprueba la homosexualidad, también sabemos que
“tanto amó [...] al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino
que tenga vida eterna” (Juan 3:16).
w11 15/10 pág. 9 párrs. 7-8 ¿Son sanas nuestras diversiones?
7, 8. ¿Cómo sabe el cristiano si la actividad que planea realizar es sana a los ojos de Jehová? Ponga un
ejemplo.
7 Hablemos ahora de la segunda categoría: las diversiones que no guardan relación directa con prácticas
condenadas expresamente en las Escrituras. ¿Cómo sabe el cristiano si la actividad que planea realizar es sana
a los ojos de Jehová? Mirándola a la luz de los principios bíblicos (Pro. 4:10, 11). Así podrá tomar una decisión
personal que lo deje con la conciencia tranquila (Gál. 6:5; 1 Tim. 1:19). ¿Qué le ayudará a hacer una buena
34
elección? Regresemos al ejemplo de la comida. Antes de probar un plato nuevo, solemos preguntar cuáles son
sus ingredientes. Igualmente, antes de elegir cierto tipo de entretenimiento, hemos de investigar cuál es su
contenido (Efe. 5:17).
8 Pongamos un caso. A muchos nos encantan ciertos deportes porque nos parecen emocionantes. Eso es
perfectamente comprensible. Ahora bien, ¿pudiera ser que también nos atraigan otros “ingredientes”, como la
competitividad salvaje, el riesgo, las lesiones, las celebraciones desenfrenadas o el patriotismo? Hagamos un
autoanálisis. Tal vez descubramos que nuestra actitud no encaja con el criterio de Jehová ni con el mensaje de
paz y amor que predicamos y optemos por renunciar a esa actividad (Isa. 61:1; Gál. 5:19-21). Pero si llegamos a
la conclusión de que los “ingredientes” de cierta diversión son compatibles con las normas bíblicas, llevarla a
cabo puede resultarnos revitalizante (Gál. 5:22, 23; léase Filipenses 4:8).
w01 1/8 Pongamos de manifiesto nuestro adelantamiento
13. ¿Qué cambio indica con claridad que estamos progresando?
14. Explique estas dos expresiones: “las obras de la carne” y “el fruto del espíritu”.
13 El apóstol pasó a hacer una lista de “las obras de la carne”, que son numerosas y “manifiestas”. Las
costumbres del mundo moldean la vida de las personas antes de que lleguen a valorar los requisitos divinos, y es
posible que en ella sean evidentes algunas de las cosas que mencionó Pablo: “fornicación, inmundicia, conducta
relajada, idolatría, práctica de espiritismo, enemistades, contiendas, celos, arrebatos de cólera, altercaciones,
divisiones, sectas, envidias, borracheras, diversiones estrepitosas, y cosas semejantes a estas” (Gálatas 5:19-
21). Ahora bien, quien progresa en sentido espiritual va dominando poco a poco estas indeseables “obras de la
carne” y dando cabida al “fruto del espíritu”. Este cambio visible es un claro indicio de que está adelantando hacia
la madurez cristiana (Gálatas 5:22).
14 Fijémonos en dos expresiones: “las obras de la carne” y “el fruto del espíritu”. Las “obras” son el producto
de nuestras acciones. En otras palabras: cada una de las obras de la carne que Pablo menciona es el resultado o
bien de un esfuerzo consciente, o bien de la influencia de la carne caída (Romanos 1:24, 28; 7:21-25). Por otro
lado, la expresión “el fruto del espíritu” implica que estas cualidades no son consecuencia de un intento por
desarrollar el carácter o mejorar la personalidad, sino de la actuación del espíritu de Dios en la gente. Tal como
los árboles dan fruto cuando están bien atendidos, manifestaremos el fruto del espíritu cuando el espíritu santo
fluya libremente en nuestra vida (Salmo 1:1-3).
w03 1/12 págs. 15-16 párr. 4 ‘Mostrémonos agradecidos’
4. ¿Por qué debemos agradecer a Jehová el compañerismo que encontramos en nuestras
congregaciones?
4 Aunque los siervos de Jehová no vivimos en ningún paraíso físico ni mucho menos, sí disfrutamos de un
paraíso en sentido espiritual. Cuando asistimos al Salón del Reino y a las asambleas, vemos en acción el fruto
del espíritu de Dios en nuestros hermanos. De hecho, al predicar a personas poco o nada religiosas, algunos
Testigos primero aluden a las palabras que escribió Pablo a los gálatas en cuanto a “las obras de la carne” y
luego les preguntan qué opinan al respecto (Gálatas 5:19-23). La mayoría admite enseguida que tal descripción
caracteriza a la sociedad humana de hoy día. Cuando se les muestran los aspectos del fruto del espíritu de Dios
y se les invita al Salón del Reino para que vean por sí mismas cómo se manifiestan, muchas reconocen: “Dios
verdaderamente está entre ustedes” (1 Corintios 14:25). Y esto no se limita solo al Salón del Reino. Sin importar
a qué lugar del mundo vayamos, encontramos el mismo espíritu gozoso y feliz cuando estamos con cualquiera
de los más de seis millones de testigos de Jehová. En verdad, este fortalecedor compañerismo es motivo para
dar gracias a Jehová, quien lo hace posible mediante su espíritu (Sofonías 3:9; Efesios 3:20, 21).
w12 15/2 pág. 22 párrs. 14-15 Cómo mantener un buen espíritu en la congregación
14, 15. a) ¿Qué le sucedería a la congregación si no se atendieran los pecados graves? b) ¿Qué debemos
hacer si sabemos que alguien ha cometido un pecado grave y lo está ocultando?
14 Ahora bien, ¿y si nos enteramos de que alguien es culpable de un pecado grave —como abusar del alcohol,
ver pornografía o llevar una vida inmoral— y lo está ocultando? (Efe. 5:11, 12.) Si actuáramos como si no pasara
nada, el espíritu santo de Jehová podría dejar de fluir libremente, y la paz de toda la congregación se vería
amenazada (Gál. 5:19-23). Para que reine un espíritu pacífico y saludable, debemos hacer lo mismo que los
corintios: mantener a la congregación libre de malas influencias. ¿Cómo podemos lograrlo?
15 Antes hablamos de la importancia de no revelar ciertos asuntos privados, especialmente cuando un
hermano nos confía sus sentimientos y opiniones. Divulgarlos sería una crueldad. No obstante, recordemos que
los superintendentes de la congregación tienen la responsabilidad bíblica de atender los casos de pecados
graves. Por tanto, deben ser informados (léase Levítico 5:1). Así pues, si sabemos que alguien ha cometido un
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pecado grave, nuestro deber es aconsejarle que pida ayuda a los ancianos (Sant. 5:13-15). Si no acude a ellos
dentro de un plazo razonable, tenemos que hacerlo nosotros.
w06 15/11 pág. 22 párr. 9 Mantengámonos en el amor de Dios
9. En relación con el espíritu santo, ¿qué puede sucedernos si persistimos en el pecado?
9 Para mantenernos en el amor de Dios, también es necesario pedir su espíritu santo y dejar que nos guíe
(Lucas 11:13; Gálatas 5:19-25). Si persistiéramos en el pecado, Jehová podría retirarnos su espíritu. Consciente
de este hecho, David suplicó a Dios después de haber pecado con Bat-seba: “No me arrojes de delante de tu
rostro; y tu espíritu santo, oh, no me lo quites” (Salmo 51:11). El rey Saúl, por el contrario, sí llegó a perder el
espíritu de Dios. ¿Por qué? Saúl pecó al ofrecer un sacrificio quemado y perdonar la vida al rey de los
amalequitas, así como al rebaño y a la vacada. Sin embargo, no se arrepintió, de modo que Jehová le retiró su
espíritu santo (1 Samuel 13:1-14; 15:1-35; 16:14-23).
g94 22/2 pág. 31 Las drogas, el espiritismo y la Biblia
Pablo advirtió a los cristianos del siglo primero que no ‘practicaran el espiritismo’. (Gálatas 5:20.) La palabra
griega que Pablo utilizó aquí —far·ma·kí·a— significa literalmente “uso de drogas”. “Como las brujas y
los hechiceros utilizaban drogas —explica The Interpreter’s Bible—, la palabra llegó a designar brujería,
encantamiento, hechicería y magia.”
No es de extrañar que la droga intervenga en las prácticas espiritistas del día moderno. Por ejemplo, es
sabido que en las ceremonias de iniciación de cultos satánicos se usan el alcohol y las drogas. También se dice
que a veces se emplean drogas para conseguir que la víctima sea más dócil y colabore con los ritos de las
ceremonias satánicas. Sea como fuere, Pedro escribió que el Diablo “anda en derredor como león rugiente,
procurando devorar a alguien”. (1 Pedro 5:8.) La palabra griega ka·ta·pí·no, traducida “devorar”, significa
figurativamente “consumir” o “tragar”. Esto es precisamente lo que hacen las drogas y el espiritismo. De ahí que
los cristianos tengan un fuerte incentivo para evitar cualquier tipo de drogadicción. (Compárese con 2 Corintios
4:4.)
w99 1/9 págs. 15-16 párrs. 9-10 Jóvenes: entrenen sus facultades perceptivas ***
9, 10. a) ¿Qué peligros presentan algunas reuniones sociales? b) ¿Qué preguntas puedes hacerte antes
de decidir si vas a asistir o no a una reunión social?
9 Sin embargo, las reuniones mal organizadas auguran problemas. En 1 Corintios 10:8 leemos sobre cómo las
compañías indebidas condujeron al pueblo de Dios a la inmoralidad y a la ejecución de “veintitrés mil [israelitas
infieles] en un día”. En Romanos 13:13 hallamos otra seria advertencia: “Como de día, andemos decentemente,
no en diversiones estrepitosas y borracheras, no en coito ilícito y conducta relajada, no en contienda y celos”
(compárese con 1 Pedro 4:3). Es verdad que no puede especificarse el tamaño que deben tener esas reuniones,
pero la experiencia demuestra que cuanto mayores son, más difícil es supervisarlas. Es menos probable que las
reuniones más pequeñas y bien atendidas se conviertan en “juergas” (Gálatas 5:21, Barclay).
10 Tu investigación probablemente haga que te plantees otras preguntas, como: “¿Habrá en la reunión
cristianos maduros adultos? En realidad, ¿quién la patrocina? ¿Tiene la reunión el propósito de promover
compañerismo sano, o se organiza con fines de lucro? ¿Está reservado el derecho de admisión? Si se planea la
reunión para el fin de semana, ¿terminará a una hora razonable de modo que los que asistan puedan participar
en el ministerio cristiano al día siguiente? Si va a haber música y baile, ¿estarán a la altura de las normas
cristianas?” (2 Corintios 6:3). Plantearse esas preguntas puede que no sea fácil. Pero Proverbios 22:3 advierte:
“Sagaz es el que ha visto la calamidad y procede a ocultarse, pero los inexpertos han pasado adelante y tienen
que sufrir la pena”. En efecto, si utilizas tus facultades perceptivas evitarás situaciones arriesgadas.
w97 1/7 pág. 18 párr. 7 Separados para ser alabadores gozosos por todo el mundo
7. ¿Por qué se sienten tan gozosos los alabadores de Jehová, y qué gozo fue suyo en el día de
Pentecostés de 33 E.C.?
7 ¿Por qué sienten tanto gozo los alabadores de Jehová? Porque el gozo es un fruto del espíritu santo de
Dios. En Gálatas 5:22 se coloca inmediatamente después del amor. Los discípulos de Jesús del siglo primero
manifestaron este fruto del espíritu de Jehová. En el día de Pentecostés de 33 E.C., cuando Dios derramó su
espíritu sobre unos ciento veinte discípulos de Jesús, todos ellos empezaron a alabar a Jehová en distintas
lenguas. Los judíos reverentes que habían acudido a Jerusalén procedentes de varias naciones “estaban
pasmados, y empezaron a admirarse”, y exclamaron: “Los oímos hablar en nuestras lenguas acerca de las cosas
magníficas de Dios”. (Hechos 2:1-11.) ¿Cuál fue la consecuencia de esta maravillosa alabanza plurilingüe a
Jehová? Unos tres mil judíos y prosélitos del judaísmo aceptaron las buenas nuevas del Reino sobre el Mesías.
36
Se bautizaron, recibieron el espíritu santo y con entusiasmo sumaron sus voces a las del grupo de alabadores
gozosos de Jehová. (Hechos 2:37-42.) ¡Qué gran bendición!
w11 15/8 págs. 27-28 párrs. 1-2 Busquemos la paz
1, 2. ¿Por qué razones reinan la paz y la concordia entre los testigos de Jehová?
EL MUNDO actual no disfruta de verdadera paz. Ni siquiera viven unidos quienes pertenecen al mismo país y
hablan el mismo idioma, pues a menudo los separan cuestiones religiosas, políticas y sociales. ¡Qué diferente es
el pueblo de Jehová! En él reina la paz, a pesar de que en su seno están representadas “todas las naciones y
tribus y pueblos y lenguas” (Rev. 7:9).
2 Pero esta bendición no es casualidad. ¿Qué razones explican que el pueblo de Jehová viva en armonía?
La primera y más importante es que sus integrantes están en “paz con Dios”, ya que han cifrado su fe en Jesús
y han sido redimidos por su sangre (Rom. 5:1; Efe. 1:7). La segunda razón es que, como sirven lealmente a
Jehová, reciben el espíritu santo, el cual produce como fruto diversas cualidades, entre ellas la paz (Gál. 5:22).
La tercera razón es que “no son parte del mundo” (Juan 15:19). Siempre se mantienen neutrales en asuntos
políticos y nunca participan en las guerras, sean dentro o fuera de su país, pues han convertido “sus espadas en
rejas de arado” (Isa. 2:4).
w09 15/9 págs. 14-15 párr. 16 Imitemos la obediencia y la valentía de Jesús
16. ¿Cómo podemos fortalecer nuestra fe?
16 Para que nuestra fe pueda resistir las pruebas que inevitablemente le sobrevienen a todo cristiano, tenemos
que leer y estudiar la Palabra de Dios todos los días y asistir a las reuniones. Así se nos quedarán grabadas en la
mente las verdades que sustentan nuestra fe (Rom. 10:17). Además, debemos reflexionar profundamente a fin
de que esas verdades echen raíces en el corazón. Solo una fe viva nos dará el valor que necesitamos para
actuar (Sant. 2:17). Finalmente, debemos pedirle a Dios su espíritu santo, pues la fe es parte del fruto de ese
espíritu (Gál. 5:22).
w96 1/8 pág. 15 párrs. 3-4 ‘Háganse ustedes mismos santos en toda su conducta’
3, 4. a) ¿Cómo podemos contrarrestar los malos deseos? b) ¿Deben los cristianos reprimir las
emociones? Explique.
3 ¿Se ha dado cuenta de que estos deseos son los que atraen a la carne, a los sentidos y a las emociones?
Cuando permitimos que dichos apetitos nos dominen, es muy fácil que nuestros pensamientos y acciones se
tornen impuros. Este hecho ilustra la necesidad de permitir que la facultad de raciocinio controle nuestras
acciones. Pablo lo expresó de esta manera: “Por consiguiente, les suplico por las compasiones de Dios,
hermanos, que presenten sus cuerpos como sacrificio vivo, santo, acepto a Dios, un servicio sagrado con su
facultad de raciocinio”. (Romanos 12:1, 2.)
4 Para presentar a Dios un sacrificio santo, la facultad de raciocinio debe primar sobre las emociones.
¡Cuántos sucumben a la inmoralidad por permitir que los sentimientos controlen su conducta! Esto no significa
que tengamos que reprimir las emociones, pues entonces, ¿cómo podríamos servir a Jehová con gozo? Ahora
bien, si queremos producir el fruto del espíritu en vez de las obras de la carne, tenemos que amoldar nuestra
mente al modo de pensar de Cristo. (Gálatas 5:22, 23; Filipenses 2:5.)
w96 15/4 págs. 19-20 párr. 11 Por qué bendice Dios la adoración verdadera
11. a) ¿Cómo ven los cristianos la guerra? b) ¿Qué base bíblica sirve de fundamento a su postura?
(2 Corintios 10:3-5.)
11 En vista de los últimos dos requisitos expuestos, el séptimo es muy obvio: los verdaderos cristianos
no toman partido en las guerras. Dado que la verdadera religión constituye una confraternidad mundial basada en
el amor, nada puede dividir ni socavar los fundamentos de esta ‘asociación de hermanos en el mundo’. Jesús
enseñó el amor, no el odio; la paz, no la guerra. (1 Pedro 5:9; Mateo 26:51, 52.) Satanás, el mismo “inicuo” que
indujo a Caín a asesinar a Abel, sigue sembrando el odio entre los hombres y provocando conflictos y
derramamiento de sangre por motivos políticos, religiosos y étnicos. Los verdaderos cristianos ‘no aprenden más
la guerra’, cueste lo que cueste. En sentido figurado, han ‘batido sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en
podaderas’, y manifiestan el pacífico fruto del espíritu de Dios. (1 Juan 3:10-12; Isaías 2:2-4; Gálatas 5:22, 23.)
w97 1/7 pág. 12 párr. 16 “Jehová no desamparará a su pueblo”
16. ¿Qué provisión de Jehová nos ayuda a aguantar, y cómo?
16 Aunque no podemos esperar una vida sin adversidades en este viejo sistema de cosas, “no se nos deja sin
ayuda”. (2 Corintios 4:8, 9.) Jesús prometió suministrar a sus seguidores un ayudante. Dijo: “Yo pediré al Padre, y
él les dará otro ayudante que esté con ustedes para siempre, el espíritu de la verdad”. (Juan 14:16, 17.) En
37
Pentecostés del año 33 E.C., el apóstol Pedro dijo a quienes lo escuchaban que podían recibir “la dádiva gratuita
del espíritu santo”. (Hechos 2:38.) ¿Nos ayuda hoy día el espíritu santo? Sí. La fuerza activa de Jehová produce
en nosotros un fruto maravilloso: “amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad,
autodominio”. (Gálatas 5:22, 23.) Todas estas son cualidades inapreciables que nos ayudan a aguantar.
w97 15/6 págs. 23-24 párr. 16 Busque la paz de Dios en la vida familiar
16. ¿Qué papel debe desempeñar el autodominio en la vida familiar?
16 Uno de estos principios se centra en el siguiente punto: el autodominio es fundamental para disfrutar de la
paz de Dios en la vida de familia. El rey Salomón dijo: “Como una ciudad en que se ha hecho irrupción, que
no tiene muro, es el hombre que no tiene freno para su espíritu”. (Proverbios 25:28.) Refrenar el espíritu, es decir,
ejercer autodominio, es esencial si queremos tener una vida de familia pacífica y feliz. Aunque somos
imperfectos, tenemos que ejercer autodominio, un fruto del espíritu santo de Dios. (Romanos 7:21, 22; Gálatas
5:22, 23.) El espíritu producirá en nosotros autodominio si pedimos esta cualidad en oración, seguimos el consejo
de la Biblia y nos relacionamos con otras personas que la poseen. Tal proceder nos ayudará a ‘huir de la
fornicación’. (1 Corintios 6:18.) El autodominio también nos ayudará a rechazar la violencia, evitar o superar el
alcoholismo y tratar con más calma las situaciones difíciles.
w97 1/4 pág. 17 párr. 16 Liberados para entrar en un nuevo mundo justo
16. ¿Por qué será connatural la justicia al nuevo mundo?
16 En el nuevo mundo se habrá eliminado la propaganda satánica. En su lugar, “justicia es lo que los
habitantes de la tierra productiva ciertamente aprenden”. (Isaías 26:9; 54:13.) Al recibir instrucción espiritual sana
un año tras otro, “la tierra ciertamente estará llena del conocimiento de Jehová como las aguas cubren el
mismísimo mar”. (Isaías 11:9.) Los pensamientos y las acciones edificantes serán connaturales a la humanidad.
(Filipenses 4:8.) Imagínese: una sociedad mundial de personas libres del delito, el egotismo, los celos; una
hermandad internacional en la que todos produzcan el fruto del espíritu de Dios. En realidad, actualmente ya hay
una gran muchedumbre de personas que cultivan esas cualidades. (Gálatas 5:22, 23.)
w98 1/11 pág. 18 párr. 17 Sigamos obrando nuestra propia salvación
17. ¿Qué cambios podemos hacer en nosotros, y cómo nos ayuda Jehová?
17 Tendremos que superar obstáculos, quizá toda una vida de malos hábitos e influencias dañinas que
distorsionan nuestro modo de pensar. No obstante, con la ayuda del espíritu de Jehová, podemos superarlos.
Como Pablo escribió a los cristianos corintios, la Palabra de Dios tiene fuerza suficiente para derrumbar hasta
“cosas fuertemente atrincheradas” (2 Corintios 10:4). De hecho, Jehová puede ayudarnos a hacer cambios
radicales en nuestra vida. Su Palabra nos insta a “desechar la vieja personalidad” y a ‘vestirnos de la nueva
personalidad que fue creada conforme a la voluntad de Dios en verdadera justicia y lealtad’ (Efesios 4:22-24).
¿Puede realmente el espíritu de Jehová ayudarnos a efectuar tales cambios? Claro que sí. El espíritu de Dios
produce en nosotros su fruto: cualidades hermosas, de gran valor, que todos debemos cultivar. La primera de
ellas es el amor (Gálatas 5:22, 23).
w98 1/11 págs. 12-13 párr. 17 ¿Aguantará el fuego su obra?
17. ¿Cómo se esfuerzan los padres cristianos por construir con materiales incombustibles?
17 A los padres cristianos también les interesa profundamente este asunto. Ellos desean de todo corazón que
sus hijos vivan para siempre. Por esa razón, procuran siempre ‘inculcar’ los principios de la Palabra de Dios en
su corazón (Deuteronomio 6:6, 7). No quieren que sus hijos conozcan solo la verdad como un conjunto de reglas
o una letanía de hechos, sino como un modo de vivir activo, gratificante y feliz (1 Timoteo 1:11). Para que sus
hijos lleguen a ser discípulos fieles de Cristo, los padres amorosos procuran emplear materiales incombustibles.
Atienden pacientemente a sus hijos y les ayudan a desarraigar las cualidades que Jehová odia y a cultivar
aquellas que él ama (Gálatas 5:22, 23).
w02 1/7 págs. 17-18 párr. 12 La gloria de Jehová brilla sobre su pueblo
12. ¿Cómo ha llegado a reinar la paz entre los cristianos verdaderos?
12 Los cristianos verdaderos acuden a Jehová en busca de instrucción y guía, con el resultado que Isaías
predijo: “Y todos tus hijos serán personas enseñadas por Jehová, y la paz de tus hijos será abundante” (Isaías
54:13). Además, el espíritu de Dios actúa sobre su pueblo, y una faceta del fruto de ese espíritu es la paz
(Gálatas 5:22, 23). La consiguiente paz de la que disfruta el pueblo de Jehová lo convierte en un refrescante
oasis en medio de un mundo violento. Estas condiciones pacíficas, fruto del amor que los cristianos verdaderos
se tienen unos a otros, constituyen un anticipo de cómo será la vida en el nuevo mundo (Juan 15:17; Colosenses
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3:14). Sin duda, a todos nos emociona poder disfrutar de esa paz y contribuir a ella, pues alaba y honra a Dios y
es un componente principal de nuestro paraíso espiritual (Isaías 11:9).
w02 15/3 pág. 14 párr. 7 Cristo dirige a su congregación
7. a) ¿Cómo utiliza Jesús al Cuerpo Gobernante para dirigir a las congregaciones de toda la Tierra?
b) ¿Por qué decimos que a los superintendentes cristianos los nombra el espíritu santo?
7 Igual que en el siglo primero, un pequeño grupo de superintendentes ungidos competentes forma hoy el
Cuerpo Gobernante, que actúa en representación del esclavo fiel y discreto. Mediante esta junta administrativa,
nuestro Caudillo designa a hombres cualificados, ungidos o no, para que sirvan de ancianos en las
congregaciones. A este respecto, es importantísimo el papel que desempeña el espíritu santo, que Jesús emplea
por la autoridad que ha recibido de Jehová (Hechos 2:32, 33). En primer lugar, estos superintendentes deben
reunir los requisitos expuestos en la Palabra de Dios, inspirada por espíritu (1 Timoteo 3:1-7; Tito 1:5-9; 2 Pedro
1:20, 21). Las recomendaciones y los nombramientos se hacen después de orar y bajo la guía del espíritu santo.
Además, los varones nombrados evidencian en su vida el fruto de dicho espíritu (Gálatas 5:22, 23). Por tanto,
este consejo de Pablo es aplicable con igual fuerza a todos los ancianos, sean ungidos o no: “Presten atención a
sí mismos y a todo el rebaño, entre el cual el espíritu santo los ha nombrado superintendentes” (Hechos 20:28).
Estos hombres nombrados reciben instrucciones del Cuerpo Gobernante y pastorean de buena gana a la
congregación. De esta manera, Cristo está con nosotros y dirige a la congregación.
w04 1/12 pág. 22 párrs. 18-19 Una actitud equilibrada ante las bebidas alcohólicas
18, 19. ¿Cómo puede abandonarse el consumo inmoderado de alcohol?
18 El apóstol Pablo aconsejó a los cristianos: “No anden emborrachándose con vino, en lo cual hay disolución,
sino sigan llenándose de espíritu” (Efesios 5:18). Determinemos qué sería un consumo inmoderado en nuestro
caso y fijémonos límites apropiados. Tomemos la firme decisión de no sobrepasarlos y demostremos
autodominio (Gálatas 5:22, 23). ¿Tenemos compañeros que nos presionan para que bebamos? Entonces,
estemos alerta. “El que está andando con personas sabias se hará sabio —afirma la Biblia—, pero al que está
teniendo tratos con los estúpidos le irá mal.” (Proverbios 13:20.)
19 En vez de evadir los problemas bebiendo, es mucho mejor afrontarlos directamente, aplicando los consejos
de la Palabra de Dios (Salmo 119:105). Si necesitamos ayuda, no dudemos en pedírsela a un anciano cristiano
en quien confiemos. Valgámonos de todos los medios que Jehová ha dispuesto para robustecer nuestra
espiritualidad. Fortalezcamos nuestra relación con Dios. Orémosle frecuentemente, mencionando en particular
nuestras debilidades y haciéndole esta petición: “Refina mis riñones y mi corazón” (Salmo 26:2). Como
estudiamos en el artículo anterior, hagamos lo sumo posible por andar en la senda de la integridad.
w04 1/8 págs. 11-12 párr. 16 Jehová revela su gloria a los humildes
16. ¿Cómo puede ayudarnos a perfeccionar la humildad meditar en el tipo de relación que tenemos con
Dios y con nuestro semejante?
16 Si bien la humildad no se enumera entre los frutos del espíritu, es una cualidad piadosa que debemos
cultivar (Gálatas 5:22, 23; Colosenses 3:10, 12). Hacerlo exige un esfuerzo consciente, pues forma parte de
nuestras actitudes, es decir, de la opinión que tenemos de nosotros mismos y de los demás. Algo que nos puede
ayudar a perfeccionar esta virtud es pensar seriamente en el tipo de relación que tenemos con Jehová y con
nuestro semejante. A los ojos de Dios, toda carne imperfecta es como la hierba verde que crece y después de un
tiempo se marchita. Los seres humanos somos como simples saltamontes (Isaías 40:6, 7, 22). ¿Tiene una brizna
de hierba motivos para jactarse porque sea más larga que las demás? ¿O un saltamontes para alardear de sus
proezas si salta un poco más que otros? Tan solo pensarlo resulta absurdo. Por eso, el apóstol Pablo les recordó
a los cristianos de su tiempo: “¿Quién hace que tú difieras de otro? En realidad, ¿qué tienes tú que no hayas
recibido? Entonces, si verdaderamente lo recibiste, ¿por qué te jactas como si no lo hubieras recibido?”
(1 Corintios 4:7). Meditar en textos bíblicos como estos contribuirá a que cultivemos la humildad y la
manifestemos.
w05 15/9 pág. 22 párrs. 6-7 Sigamos andando como Jesucristo anduvo
6, 7. ¿Cómo nos dirige Jesús mediante el espíritu santo?
6 “El ayudante, el espíritu santo, que el Padre enviará en mi nombre —indicó Jesús—, ese les enseñará todas
las cosas y les hará recordar todas las cosas que les he dicho.” (Juan 14:26.) El espíritu santo, enviado en el
nombre de Jesús, nos guía y nos fortalece, nos ilumina espiritualmente y nos ayuda a entender “hasta las cosas
profundas de Dios” (1 Corintios 2:10). Además, las cualidades cristianas de “amor, gozo, paz, gran paciencia,
benignidad, bondad, fe, apacibilidad [y] autodominio” son “el fruto del espíritu” (Gálatas 5:22, 23). Con la
asistencia del espíritu santo podemos desarrollar esas cualidades.
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7 A medida que estudiamos las Escrituras y ponemos en práctica lo aprendido, el espíritu de Jehová nos
ayuda a crecer en sabiduría, discernimiento, entendimiento, conocimiento, juicio y capacidad de pensar
(Proverbios 2:1-11). El espíritu santo también hace posible que resistamos las tentaciones y soportemos las
pruebas (1 Corintios 10:13; 2 Corintios 4:7; Filipenses 4:13). A los cristianos se nos exhorta a “[limpiarnos] de
toda contaminación de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad” (2 Corintios 7:1). Sin el auxilio del
espíritu santo, ¿podríamos estar a la altura de la santidad, o limpieza, que Dios exige? Así pues, uno de los
medios que Jesús utiliza para dirigirnos —con la autorización de Jehová Dios— es el espíritu santo (Mateo
28:18).
w06 1/11 pág. 25 párr. 13 ¿Nos adherimos al criterio de Jehová sobre las cosas sagradas?
13. ¿Qué fuerza es sagrada, y cómo dejamos que obre en nuestra vida?
13 Existe una fuerza en la vida de los cristianos ungidos y de sus compañeros que es, por supuesto, sagrada:
el espíritu santo. Dicho espíritu es la fuerza activa de Jehová, y ya que siempre actúa en armonía con la voluntad
del Dios santo, se le llama correctamente “espíritu santo”, o “espíritu de la santidad” (Juan 14:26; Romanos 1:4).
Por medio de él, Jehová fortalece a sus siervos para predicar las buenas nuevas (Hechos 1:8; 4:31). Él da su
espíritu “a los que le obedecen como gobernante”, a los que “[siguen] andando por espíritu” en vez de complacer
los deseos de la carne (Hechos 5:32; Gálatas 5:16, 25; Romanos 8:5-8). Es gracias a esta poderosa fuerza que
podemos producir las excelentes cualidades del “fruto del espíritu” y realizar “actos santos de conducta y hechos
de devoción piadosa” (Gálatas 5:22, 23; 2 Pedro 3:11). Si consideramos sagrado el espíritu santo, no haremos
nada que lo contriste, es decir, nada que le impida obrar en nuestra vida (Efesios 4:30).
w06 1/5 pág. 22 párr. 4 Jehová capacita a los pastores de su rebaño
4. ¿Cómo ayuda Jehová a quienes nombra para cuidar de sus ovejas?
4 ¿Espera Jehová que los hombres a quienes él nombra siervos ministeriales y ancianos lleven solos esta
responsabilidad extra? No. Al contrario, les da la ayuda práctica que les permite no solo asumirla, sino también
desempeñarla eficazmente. Como se comentó en el artículo anterior, Jehová les suministra su espíritu santo,
cuyo fruto contribuye a que cuiden de las ovejas con ternura (Hechos 20:28; Gálatas 5:22, 23). Además, les
imparte sabiduría, conocimiento y discernimiento (Proverbios 2:6). ¿De qué manera? Veamos tres formas en que
Jehová capacita a los hombres que él elige para cuidar del rebaño.
w07 15/9 pág. 25 párr. 18 “Su Padre es misericordioso”
18. ¿Por qué debemos esforzarnos por actuar con misericordia?
18 La misericordia engloba otras muchas virtudes, como el amor, la generosidad y la bondad. Recordemos que
son los sentimientos de compasión, ternura y empatía los que motivan las obras de misericordia. En el caso de
Jehová, él demuestra misericordia siendo tardo para la cólera, teniendo paciencia con los pecadores y dándoles
tiempo para arrepentirse, sin que esto suponga nunca violar sus normas de justicia (2 Pedro 3:9, 10). Como
vemos, la misericordia y la gran paciencia van de la mano. En vista de las cualidades que engloba la misericordia
—entre ellas algunos aspectos del fruto del espíritu—, una buena manera de cultivar todas estas valiosas
cualidades es siendo misericordiosos (Gálatas 5:22, 23). De ahí la importancia de que nos esforcemos por
actuar siempre con misericordia.
w09 15/2 pág. 25 párr. 5 “Van siguiendo al Cordero”
5. ¿Por qué es evidente que el espíritu de Dios está detrás del esclavo?
5 Además, Jehová bendice al esclavo fiel y discreto con su espíritu santo. Aunque esta fuerza es invisible,
podemos ver los efectos que produce en las personas en quienes opera. Pensemos en lo que el esclavo ha
logrado respecto a la comisión de dar testimonio sobre Jehová, su Hijo y el Reino. Los siervos de Jehová están
proclamando el mensaje del Reino en más de doscientos treinta países y territorios. ¿No es esta predicación
mundial una prueba irrefutable de que el espíritu de Dios está detrás del esclavo? (Léase Hechos 1:8.) Para dar
alimento espiritual oportuno a los siervos de Jehová de todo el mundo, este grupo debe tomar importantes
decisiones. Y tanto al tomarlas como al llevarlas a efecto demuestra amor, apacibilidad y otros aspectos del fruto
del espíritu (Gál. 5:22, 23).
w09 15/1 pág. 13 párr. 6 Sirvamos a los demás como “mayordomos de la bondad inmerecida de Dios”
6. ¿Cuáles son algunos de los dones que se nos han encomendado?
6 La Palabra de Dios señala: “Toda dádiva buena y todo don perfecto es de arriba” (Sant. 1:17). Jehová nos
muestra su bondad inmerecida al encomendarnos esos dones. Uno de los dones más importantes que recibimos
es el espíritu santo. Ese don nos ayuda a cultivar cualidades cristianas como el amor, la bondad y la apacibilidad,
cualidades que nos impulsan a tratar con afecto a los hermanos y apoyarlos. La sabiduría y el conocimiento
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también son dones que obtenemos gracias al espíritu santo (1 Cor. 2:10-16; Gál. 5:22, 23). De hecho, todos
nuestros talentos, habilidades y virtudes pueden verse como dones que nuestro Padre celestial nos ha otorgado
para que lo alabemos y honremos. Y Dios espera que los empleemos para hacer llegar a nuestros hermanos las
manifestaciones de su bondad inmerecida.
w10 15/7 pág. 4 párr. 9 ¿Qué revelará el día de Jehová?
9. a) ¿Qué debemos rechazar, y por qué razón? b) ¿Qué debemos cultivar, y por qué motivo?
9 En el día de Jehová, las personas que se han dejado moldear por el mundo y su malvado espíritu mostrarán
sin tapujos cómo son de verdad, llegando incluso a matarse unas a otras. De hecho, es probable que el
entretenimiento violento que predomina en la actualidad esté preparando la mente de muchos para el día en que
alzará “cada uno [...] su mano [...] contra la mano de su compañero” (Zac. 14:13). Por eso es imprescindible que
rechacemos cualquier película, libro, videojuego o actividad que siembre en nosotros el orgullo, el amor a la
violencia u otras actitudes que Dios detesta (2 Sam. 22:28; Sal. 11:5). Además, debemos cultivar el fruto del
espíritu, pues abarca cualidades incombustibles que nos permitirán sobrevivir cuando arda el fuego de la ira
divina (Gál. 5:22, 23).
w10 15/3 págs. 15-16 párr. 6 Andemos por espíritu y vivamos fieles a nuestra dedicación
6. ¿Qué se necesita para producir el fruto del espíritu? Ilústrelo con un ejemplo.
6 Al operar en nosotros esta fuerza divina, podemos producir “el fruto del espíritu”, o sea, el conjunto de
cualidades que agradan a Dios (Gál. 5:22, 23). Claro, sabemos que también tenemos que esforzarnos
personalmente. Ilustrémoslo con el ejemplo de un agricultor. Para cultivar la tierra necesita, como es obvio, agua
y sol. Sin ellos no va a cosechar nada. En cierto modo, el espíritu santo es comparable al sol, ya que es
fundamental para producir el fruto del espíritu. Pero no olvidemos que el agricultor no consigue mucho a menos
que trabaje con empeño (Pro. 10:4). De igual manera, si queremos tener una cosecha del fruto del espíritu que
sea abundante y de calidad, tenemos que cultivar bien la tierra del corazón. Por eso, preguntémonos: “¿Colaboro
con el espíritu y así permito que dé fruto en mi vida?”.
w08 15/5 pág. 3 párr. 5 ¿Cómo deberíamos tratar al prójimo?
5. ¿Qué logramos cuando imitamos la apacibilidad de Cristo?
5 Si tratamos con rudeza a los hermanos, seguramente se cansarán de nosotros y terminarán por evitarnos.
En cambio, si imitamos la apacibilidad de Jesús, se sentirán atraídos por nuestra personalidad agradable y
edificante. La apacibilidad es parte del fruto que el espíritu de Dios produce en quienes viven y andan por dicho
espíritu (léase Gálatas 5:22-25). ¿Verdad que todos deseamos estar entre las personas apacibles a quienes
Jehová guía mediante su fuerza activa?
w09 15/2 pág. 12 párrs. 10-11 Déjese moldear por las enseñanzas de Jesús
10, 11. ¿Qué nos ayudará a no caer en la inmoralidad sexual?
10 ¿Cómo podemos impedir que nuestros ojos se fijen en cosas inmorales? Job, un fiel siervo de Dios, declaró:
“Un pacto he celebrado con mis ojos. Por eso, ¿cómo pudiera mostrarme atento a una virgen?” (Job 31:1). Job
era un hombre casado que estaba resuelto a no violar las leyes morales de Dios. Y nosotros debemos tener esa
misma actitud, sea que estemos casados o solteros. Para evitar la inmoralidad sexual necesitamos la guía del
espíritu santo, el cual produce autodominio en los que aman a Dios (Gál. 5:22-25).
11 Así, hacemos bien en preguntarnos: “¿Permito que mis ojos despierten en mí un apetito por imágenes o
textos inmorales, que tan fácilmente se encuentran en libros, Internet o programas de televisión?”. Recordemos
estas palabras del discípulo Santiago: “Cada uno es probado al ser provocado y cautivado por su propio deseo.
Entonces el deseo, cuando se ha hecho fecundo, da a luz el pecado; a su vez, el pecado, cuando se ha
realizado, produce la muerte” (Sant. 1:14, 15). Por lo tanto, si alguien que está dedicado a Dios “sigue mirando” a
una persona del sexo opuesto con intenciones inmorales, tiene que hacer cambios radicales; debe, por decirlo
así, arrancarse el ojo y tirarlo (léase Mateo 5:27, 28).
w08 15/11 pág. 11 párrs. 14-15 Ayudemos a quienes se han apartado del rebaño
14, 15. ¿Qué bendiciones sería bueno recordarles a quienes están inactivos?
14 Algo que puede ser útil es recordarle al hermano algunas de las bendiciones que tenía cuando estaba cerca
de la congregación. Una de ellas era la oportunidad de conocer cada día mejor la Palabra y los propósitos de
Dios (Pro. 4:18). Seguro que, como andaba por espíritu, le era más fácil resistir las tentaciones (Gál. 5:22-26).
Gracias a ello podía orar a Dios con una conciencia limpia y tener “la paz de Dios que supera a todo
pensamiento” y que guarda nuestros “corazones y [...] facultades mentales” (Fili. 4:6, 7). Cuando hable con el
41
hermano, tenga presentes esas ideas, muestre verdadero interés por él y, sobre todo, anímelo con bondad a
regresar al rebaño (léase Filipenses 2:4).
15 Supongamos que usted es anciano y que está visitando a un matrimonio que se ha vuelto inactivo. Quizá
pueda animarlos a recordar cómo se sintieron cuando conocieron la verdad de la Palabra de Dios. ¡Qué
maravillosa y lógica era esa verdad! ¡Cómo llenó sus vidas y los liberó espiritualmente! (Juan 8:32.) De seguro su
corazón rebosaba de gratitud por lo que estaban aprendiendo sobre Jehová, su amor y sus extraordinarios
propósitos (compárese con Lucas 24:32). Recuérdeles el privilegio que tenemos los cristianos dedicados de orar
a Dios y de tener una relación estrecha con él. Invítelos a responder de nuevo a “las gloriosas buenas nuevas del
Dios feliz”, Jehová (1 Tim. 1:11).
w07 15/4 pág. 30 Preguntas de los lectores
¿Debe el cristiano evitar las bebidas y alimentos que contengan cafeína?
La Biblia no prohíbe el consumo de café, té, chocolate, mate y refrescos con cafeína; no obstante, contiene
principios que pueden servirnos para tomar buenas decisiones. Veamos en primer lugar por qué hay
quienes evitan las bebidas y los alimentos con cafeína.
Una razón importante es que la cafeína pudiera considerase una sustancia estimulante que altera el estado de
ánimo. Además, puede ser adictiva. Una reconocida obra de consulta de farmacia dice: “La ingestión crónica de
altas dosis de cafeína tiende a crear tolerancia, hábito y dependencia psicológica. Tras la suspensión brusca del
estimulante suelen aparecer síntomas como dolores de cabeza, irritabilidad, nerviosismo, ansiedad y mareos”.
De hecho, los editores del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales han considerado alistar el
síndrome de abstinencia de la cafeína junto con los síndromes de abstinencia producidos por otras sustancias.
Por eso, no es de extrañar que algunos cristianos tengan cierta preocupación sobre el tema, pues quieren
manifestar autodominio y desean evitar cualquier tipo de dependencia (Gálatas 5:23).
Hay quien afirma que la cafeína es dañina para la salud y que en el caso de una embarazada puede afectar al
feto. Los cristianos deben amar a Dios “con toda [su] alma”, de modo que evitan cualquier cosa que pueda
acortarles la vida. Y como obedecen el mandato de amar al prójimo, rechazan todo aquello que pueda perjudicar
a una criatura no nacida (Lucas 10:25-27).
¿Está justificada tal preocupación? Existe cierta disputa sobre la relación entre el consumo de cafeína y
algunas enfermedades; hay investigadores que hasta aseguran que el café es bueno para la salud. En 2006, la
revista Time informó: “Los primeros estudios indicaron [que la cafeína] causaba cáncer de vejiga, aumento de la
presión arterial y otras dolencias. Investigaciones más recientes han desmentido la mayoría de tales afirmaciones
y han descubierto que posee notables beneficios. Al parecer, la cafeína protege contra las enfermedades
hepáticas, el párkinson, la diabetes, el alzhéimer, los cálculos biliares, la depresión y tal vez algunos tipos de
cáncer”. Hablando de este tema, la misma revista dijo: “Como siempre, la clave es la moderación”.
Cada cristiano debe tomar su decisión basándose en la información existente sobre los efectos de la cafeína y
en los principios bíblicos que pudieran entrar en juego. Por ejemplo, una cristiana embarazada evitaría tomar
cafeína si llegara a la conclusión de que podría perjudicar a la criatura. Si al verse privado de su dosis regular de
cafeína, un cristiano experimentara cierta irritabilidad o malestar, tal vez sería conveniente que dejara de
consumirla por un tiempo (2 Pedro 1:5, 6). Los demás debemos respetar esas decisiones y no imponer nuestra
opinión.
Independientemente de la decisión que tomemos en cuanto a las bebidas y alimentos que contienen cafeína,
tengamos siempre presente el consejo de Pablo: “Sea que estén comiendo, o bebiendo, o haciendo cualquier
otra cosa, hagan todas las cosas para la gloria de Dios” (1 Corintios 10:31).
w02 1/11 págs. 13-14 párr. 18 “Mantengan excelente su conducta entre las naciones”
18. ¿En qué campos no abusamos de nuestra libertad los cristianos?
18 A continuación, Pedro da esta advertencia: “Sean como personas libres, y, sin embargo, tengan su libertad,
no como disfraz para la maldad, sino como esclavos de Dios” (1 Pedro 2:16; Gálatas 5:13). El conocimiento que
hoy tenemos de la verdad bíblica nos libera de las enseñanzas religiosas falsas (Juan 8:32). Además, poseemos
libre albedrío y capacidad de elección; con todo, no abusamos de nuestra libertad. Al escoger las compañías, el
modo de vestir y arreglarnos, las diversiones e incluso la comida y la bebida, recordamos que los cristianos
verdaderos son esclavos de Dios, que no se agradan a sí mismos. En vez de dejarnos dominar por nuestros
deseos carnales o por las modas y tendencias del mundo, optamos por servir a Jehová (Gálatas 5:24; 2 Timoteo
2:22; Tito 2:11, 12).
42
w01 1/11 pág. 15 párr. 8 ‘Vistámonos de gran paciencia’
8. ¿Qué nos permitirá cultivar el fruto del espíritu, la gran paciencia incluida?
8 Ahora bien, lo antedicho no implica que Jehová imponga su espíritu a las personas por la fuerza. Más bien,
debemos ceder voluntariamente a su influencia (2 Corintios 3:17; Efesios 4:30). Dejamos que el espíritu actúe en
nuestra vida al cultivar sus frutos en todo lo que hacemos. Tras enumerar las obras de la carne y el fruto del
espíritu, Pablo añadió: “Si estamos viviendo por espíritu, sigamos andando ordenadamente también por espíritu.
No se extravíen: de Dios uno no se puede mofar. Porque cualquier cosa que el hombre esté sembrando, esto
también segará; porque el que esté sembrando con miras a su carne, segará de su carne la corrupción; pero el
que esté sembrando con miras al espíritu, segará del espíritu vida eterna” (Gálatas 5:25; 6:7, 8). Para que
logremos cultivar la gran paciencia, también tenemos que cultivar el resto del fruto que el espíritu santo produce
en los cristianos.
g91 22/8 pág. 11 Cómo mantener los deportes en el lugar apropiado
La Biblia da la siguiente pauta: “No nos hagamos egotistas, promoviendo competencias unos con otros,
envidiándonos unos a otros”. (Gálatas 5:26.) Según algunas autoridades en griego, el vocablo que aquí se
traduce “promoviendo competencias” significa “llamar fuera”, “provocar”, “desafiar”, “retar al combate”. De ahí que
la Biblia de Jerusalén y otras versiones traduzcan el versículo como sigue: “No busquemos la gloria vana
provocándonos los unos a los otros”. La nota al pie de la página de la Traducción del Nuevo Mundo ofrece la
siguiente lectura alternativa: “Forzándonos unos a otros a una confrontación”.
Está claro, entonces, que no es sabio promover competencias. No contribuye a las buenas relaciones. Si
usted se ve obligado a tener una confrontación y sale derrotado, y además el vencedor se jacta de haberle
vencido, seguramente se sentirá humillado. Una actitud de intensa competencia refleja falta de amor. (Mateo
22:39.) No obstante, si la competición se mantiene dentro de un nivel amigable y bondadoso, puede contribuir al
interés y disfrute del partido.
w97 15/11 pág. 18 párr. 19 La fe nos motiva a actuar
19. ¿Qué efecto tendremos en los demás si nos guía la sabiduría celestial?
19 Todos necesitamos sabiduría para decir y hacer lo que es propio de personas que tienen fe. (Santiago 3:13-
18.) Si tememos a Dios con reverencia, él nos concederá la sabiduría celestial, es decir, la capacidad de utilizar
correctamente el conocimiento. (Proverbios 9:10; Hebreos 5:14.) Su Palabra nos enseña a tener la “apacibilidad
que pertenece a la sabiduría”. Y esa apacibilidad promueve la paz en la congregación. (1 Corintios 8:1, 2.)
Cualquiera que se jacte de ser un gran maestro de sus compañeros de creencia está ‘mintiendo contra la verdad
cristiana’, pues esta condena el egotismo. (Gálatas 5:26.) Su “sabiduría” es “terrenal”, característica de hombres
pecadores apartados de Dios. Es “animal”, pues es el producto de las inclinaciones carnales. Incluso es
“demoníaca”, ya que los espíritus inicuos son orgullosos. (1 Timoteo 3:6.) Actuemos, por tanto, con sabiduría y
humildad para que no hagamos nada que cree un ambiente en el que puedan florecer tales ‘cosas viles’ como la
calumnia y el favoritismo.
Capítulo 6
w99 1/6 pág. 11 párr. 9 “Dádivas en hombres” que cuidan de las ovejas de Jehová
9. ¿Cómo puede ayudar el anciano a reajustar a la oveja que se desvía?
9 A veces se pide a un anciano que ayude a una oveja que se ha desviado, que quizá ha ‘dado un paso en
falso antes de darse cuenta de ello’. ¿Cómo puede ayudar el anciano? “[Tratando] de reajustar a tal hombre con
espíritu de apacibilidad”, dice Gálatas 6:1. Por lo tanto, el anciano no regaña ni utiliza palabras severas cuando
aconseja al que ha errado. El consejo debe animar, no ‘aterrorizar’, al que lo recibe (2 Corintios 10:9; compárese
con Job 33:7). Es posible que la persona ya se sienta avergonzada, de modo que el pastor amoroso procura
no aplastar su espíritu. Cuando es evidente que el consejo, e incluso la censura firme, están motivados por el
amor y se dan con amor, probablemente reajusten el modo de pensar o la conducta del que ha errado, y logren
restaurarlo (2 Timoteo 4:2).
w01 1/9 pág. 13 párr. 19 “Busque la paz y siga tras ella”
19. ¿Cómo contribuyen los ancianos a que haya paz en la congregación?
19 Los ancianos fomentan la paz con los miembros del rebaño apoyándolos y no criticando indebidamente lo
que hacen. Es verdad que en ocasiones quizá tengan que reajustar a algunos hermanos (Gálatas 6:1). Ahora
bien, la labor principal del superintendente cristiano no es disciplinar. Muchas veces da encomio. Los ancianos
amorosos tratan de ver las buenas cualidades de los demás. Valoran la ardua labor de sus hermanos y confían
en que dan lo mejor de sí mismos (2 Corintios 2:3, 4).
43
w06 15/11 págs. 29-30 párr. 19 Aceptemos siempre la disciplina de Jehová
19. ¿Con qué actitud tratan los ancianos de reajustar al cristiano que ha pecado?
19 Además, los pastores cristianos son nombrados por espíritu santo y se dejan guiar por él. Por eso, en caso
de que “un hombre dé algún paso en falso antes que se dé cuenta” —es decir, si inadvertidamente cae en la
trampa del pecado—, estos cristianos que tienen las debidas cualidades espirituales tratan de “reajustar a tal
hombre con espíritu de apacibilidad” (Gálatas 6:1; Hechos 20:28). En efecto, los ancianos corrigen la forma de
pensar de esa persona con apacibilidad, al mismo tiempo que apoyan con firmeza las normas divinas. Se los
puede comparar al médico considerado que, cuando tiene que acomodar un hueso roto, trata de hacerlo con
cuidado a fin de causar el menor dolor posible (Colosenses 3:12). Tengamos presente que los ancianos oran y
consultan la Biblia antes de tomar cualquier decisión. Por lo tanto, la misericordia que muestren a la persona
reflejará el punto de vista de Dios (Mateo 18:18).
w06 15/8 pág. 28 párrs. 14-15 “Ustedes han oído del aguante de Job”
14, 15. a) ¿Qué cualidades caracterizan a un buen consejero? b) ¿Por qué fue Elihú de tanta ayuda para
Job?
14 Otra lección que nos enseña el relato de Job es lo valiosos que son los buenos consejeros. La Biblia los
compara a ‘hermanos nacidos para cuando hay angustia’ (Proverbios 17:17). Con todo, la experiencia de Job
ilustra que algunos consejeros pueden hacer más daño que bien. Un buen consejero muestra empatía, respeto y
amabilidad, tal como lo hizo Elihú. Los ancianos y otros cristianos maduros pueden sacar mucho provecho del
libro de Job, pues habrá ocasiones en que tengan que corregir el modo de pensar de hermanos abrumados por
los problemas (Gálatas 6:1; Hebreos 12:12, 13).
15 Podemos aprender muchas lecciones examinando la manera en que Elihú abordó la situación. Escuchó con
paciencia antes de contestar a las críticas infundadas de los tres compañeros de Job (Job 32:11; Proverbios
18:13). Llamó a Job por su nombre y le habló como amigo (Job 33:1). A diferencia de los tres falsos
consoladores, Elihú no se consideraba superior a él. “Del barro fui formado, yo también”, admitió. Tampoco
quería hacerle sufrir aún más con comentarios irreflexivos (Job 33:6, 7; Proverbios 12:18). En vez de criticar la
conducta de Job en el pasado, lo encomió por su justicia (Job 33:32). Más importante todavía, Elihú demostró
tener el punto de vista de Dios y ayudó a Job a concentrarse en que Jehová nunca actuaría injustamente (Job
34:10-12). Lo animó a esperar en Jehová en lugar de esforzarse por probar su propia justicia (Job 35:2;
37:14, 23). Los ancianos y otros cristianos sin duda pueden aprender mucho de estas lecciones.
w09 15/9 pág. 16 párr. 5 El amor de Cristo nos impulsa a amar
5. ¿Cómo pueden los ancianos imitar la actitud de Cristo al tratar con un pecador?
5 Al igual que Jesús, los ancianos deben defender las justas normas divinas en todo momento. Pero al
hacerlo, deben reflejar la apacibilidad, bondad y amor de Jehová. Cuando los cristianos que pecan se sienten
“quebrantados de corazón” y “aplastados en espíritu”, es decir, están sinceramente arrepentidos, a los ancianos
no les resulta muy difícil “reajustar[los] [...] con espíritu de apacibilidad” (Sal. 34:18; Gál. 6:1). Pero ¿qué ocurre si
el pecador tiene una actitud rebelde o muestra poco o ningún arrepentimiento?
w12 15/4 Jehová nos resguarda para la salvación
8. ¿Por qué tenemos que luchar para no dar un paso en falso?
9, 10. ¿Cómo intervino Jehová para que David no diera un paso en falso, y cómo nos ayuda en la
actualidad?
DIOS NOS GUARDA DE DAR UN PASO EN FALSO
8 Tanto las presiones de la vida como nuestra propia imperfección podrían distraernos espiritualmente. A su
vez, esto nos pondría en peligro de dar un paso en falso sin ser conscientes de ello (léase Gálatas 6:1).
Observemos cómo ilustra este hecho un suceso ocurrido durante la vida de David.
9 Cuando el rey Saúl lo perseguía, David demostró un admirable autocontrol y no se vengó de aquel monarca
envidioso (1 Sam. 24:2-7). Sin embargo, no mucho después, se dejó dominar por la imperfección. Como andaba
necesitado de provisiones para él y sus hombres, le pidió ayuda respetuosamente a un israelita llamado Nabal.
Cuando este respondió con insultos, David se enfureció tanto que, con espíritu vengativo, decidió ir a matar a
todos los hombres de la casa de Nabal. No se le ocurrió pensar que, al actuar así, Dios lo consideraría culpable
de derramar sangre inocente. Solo la oportuna intervención de Abigail, la esposa de Nabal, evitó que cometiera
aquella atrocidad. David reconoció que ella había sido un instrumento del cielo, por lo que le dijo: “¡Bendito sea
Jehová el Dios de Israel, que te ha enviado este día a mi encuentro! Y bendita sea tu sensatez, y bendita seas tú
que me has restringido este día de entrar en culpa de sangre y de hacer que mi propia mano venga en mi
salvación” (1 Sam. 25:9-13, 21, 22, 32, 33).
44
10 ¿Qué nos enseña este relato? Jehová se valió de Abigail para evitar que David diera un mal paso. Y hoy
sigue utilizando a seres humanos para ayudarnos. Como es evidente, no deberíamos esperar que cada vez que
vayamos a cometer un error nos envíe a alguien para evitarlo. Tampoco deberíamos pensar que sabemos
exactamente lo que va a hacer él en cada situación o lo que va a permitir o no para que se cumpla su propósito
(Ecl. 11:5). Sin embargo, podemos estar seguros de que Jehová conoce en todo momento nuestras
circunstancias y nos ayuda a serle fieles. De hecho, nos promete: “Te haré tener perspicacia, y te instruiré en el
camino en que debes ir. Ciertamente daré consejo con mi ojo [fijo] sobre ti” (Sal. 32:8). Pues bien, ¿cómo nos
aconseja Jehová? ¿Cómo podemos beneficiarnos de ello? ¿Y por qué podemos tener la certeza de que Jehová
guía a su pueblo en la actualidad? Veamos la respuesta que da a estas preguntas el libro de Revelación.
w98 1/10 pág. 9 párr. 8 “Jehová, un Dios misericordioso y benévolo”
8. a) ¿Qué ayuda se puede dar a los que desean vivir de manera contraria a las normas de Dios? b) ¿Por
qué debemos pensar con seriedad lo que optamos por hacer en materia de adoración?
8 Duele mucho el que un hermano en la fe diga que desea vivir de manera contraria a las normas de Dios
(Filipenses 3:18). Cuando esto sucede, los ancianos y otros hermanos cualificados espiritualmente se esfuerzan
por reajustarlo (Gálatas 6:1). No obstante, a nadie se le obliga a aceptar el yugo del discipulado cristiano (Mateo
11:28-30; 16:24). Incluso los jóvenes, cuando alcanzan la mayoría de edad, tienen que tomar una decisión
personal en cuanto a su adoración. En última instancia, todos tenemos libre albedrío y rendiremos cuentas de
nosotros mismos a Dios (Romanos 14:12). Por supuesto, también ‘segaremos lo que sembramos’, una lección
que el hijo pródigo de la parábola de Jesús pronto aprendería (Gálatas 6:7, 8).
w04 15/8 pág. 26 párr. 21 Nos cansamos, pero no desfallecemos
21. ¿Cómo podemos animarnos en las reuniones cristianas?
21 Las reuniones cristianas son dádivas de Jehová que nos infunden energía espiritual, pues nos brindan la
oportunidad de animarnos unos a otros tanto con la enseñanza como con el compañerismo mutuo (Hebreos
10:25). Todos los miembros de la congregación han de procurar que sus comentarios durante el programa o sus
intervenciones en la plataforma sean edificantes. En especial, quienes son maestros en la congregación deben
animar a los demás (Isaías 32:1, 2). Incluso cuando sea preciso exhortar o reprender, el tono empleado deberá
ser reconfortante (Gálatas 6:1, 2). Ciertamente, el amor al prójimo nos ayudará a servir a Jehová sin desfallecer
(Salmo 133:1; Juan 13:35).
w08 15/1 pág. 27 párr. 12 Considerados dignos de ser guiados a fuentes de aguas de vida
12. ¿Qué consejos bíblicos ayudan a recobrar las fuerzas a quienes se sienten desanimados?
12 ¿Ha sentido usted alguna vez el deseo de rendirse? ¿Le embargan de vez en cuando los sentimientos de
fracaso? Si así es, no deje que Satanás se aproveche de esa circunstancia para entorpecer su servicio a Jehová.
Estudie la Biblia con esmero, ore fervientemente, asista a todas las reuniones y busque la compañía de sus
hermanos cristianos. Todo esto lo fortalecerá e impedirá que ‘desfallezca en su alma’. Jehová ha prometido que
ayudará a sus siervos a recobrar el poder, y sus promesas nunca fallan (léase Isaías 40:30, 31). Manténgase
ocupado en el servicio del Reino; evite las distracciones que roban tiempo; concéntrese en ayudar a los demás.
Así obtendrá las fuerzas que necesita para aguantar a pesar del desánimo (Gál. 6:1, 2).
w08 15/8 pág. 26 Puntos sobresalientes de las cartas a los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses y a los
Colosenses
Lecciones para nosotros:
Gálatas 6:1, 2, 5. “Los que tienen las debidas cualidades espirituales” pueden ayudarnos a llevar las cargas,
tales como las dificultades que enfrentamos por haber dado algún paso en falso. En cambio, la carga de nuestras
responsabilidades espirituales la tenemos que llevar nosotros mismos.
w98 15/10 págs. 15-16 párr. 9 ¿Está Jerusalén ‘por encima de nuestra causa principal de regocijo’?
9. ¿Qué buen consejo da la Biblia a los cristianos que están casados con incrédulos?
9 ¿Qué pueden aprender de este relato los siervos de Jehová de la actualidad? Pues bien, los cristianos
no están bajo el pacto de la Ley, sino que obedecen “la ley del Cristo” (2 Corintios 3:14; Gálatas 6:2). De modo
que el cristiano cuyo cónyuge no es creyente debe seguir el consejo de Pablo: “Si algún hermano tiene esposa
incrédula, y sin embargo ella está de acuerdo en morar con él, no la deje” (1 Corintios 7:12). Es más, los
cristianos que están casados con incrédulos tienen la obligación bíblica de luchar por el éxito de su matrimonio
(1 Pedro 3:1, 2). La aplicación de este excelente consejo ha logrado en muchas ocasiones que el cónyuge
incrédulo cambie su actitud con respecto a la adoración verdadera. Algunos incluso se han convertido en fieles
cristianos bautizados (1 Corintios 7:16).
45
w98 1/9 págs. 14-15 párr. 6 Manténgase cerca de la teocracia
6. ¿Cómo puede gobernar Dios a una organización humana, visible?
6 ¿Cómo puede Jehová, que mora en los cielos invisibles, gobernar a una organización humana? (Salmo
103:19.) En el sentido de que sus componentes siguen el consejo inspirado: “Confía en Jehová con todo tu
corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento” (Proverbios 2:6; 3:5). Permiten que Dios los gobierne al
observar “la ley del Cristo” y seguir los principios inspirados de la Biblia en su vida diaria (Gálatas 6:2; 1 Corintios
9:21; 2 Timoteo 3:16; véase Mateo 5:22, 28, 39; 6:24, 33; 7:12, 21). Para ello tienen que ser estudiantes de la
Biblia (Salmo 1:1-3). No siguen a hombres, sino que comprueban de continuo en la Biblia todo lo que aprenden,
como hicieron los antiguos bereanos de ‘noble disposición’ (Hechos 17:10, 11; Salmo 119:33-36). Oran como el
salmista: “Enséñame bondad, la sensatez y el conocimiento mismos, porque en tus mandamientos he ejercido fe”
(Salmo 119:66).
w99 1/3 págs. 19-20 párr. 7 La bendición de Jehová sobre nuestra “tierra”
7. ¿Qué significado tiene el altar simbólico para los cristianos de la actualidad?
7 Del mismo modo, al pueblo de Dios de la actualidad se le bendice mediante un pacto mejor, el nuevo pacto
(Jeremías 31:31-34). A este también se le dio validez hace mucho tiempo mediante sangre, la de Jesucristo
(Hebreos 9:15-20). Hoy día, seamos ungidos —participantes del pacto— o de las “otras ovejas” —beneficiarios
de él—, el altar simbólico tiene un gran significado para nosotros. Representa la voluntad de Dios con respecto al
sacrificio de Cristo (Juan 10:16; Hebreos 10:10). Igual que el altar simbólico está en el mismo centro del templo
espiritual, el sacrificio de rescate de Cristo ocupa la posición central en la adoración pura. Es la base para el
perdón de nuestros pecados y, por tanto, el fundamento de todas nuestras esperanzas para el futuro (1 Juan
2:2). Por ello, procuramos vivir en conformidad con la ley relacionada con el nuevo pacto, “la ley del Cristo”
(Gálatas 6:2). Mientras lo hagamos, nos beneficiaremos de las provisiones de Jehová para la vida.
w99 15/2 pág. 6 ¿Qué se requiere para tener éxito en el matrimonio?
¿Tengo la madurez que se requiere para apoyar a un cónyuge durante tiempos difíciles? (Gálatas 6:2.)
“Cuando surgen problemas —dice un doctor—, la tendencia es culpar al cónyuge. Lo más importante no es
quién tiene la culpa, sino cómo cooperan el marido y la esposa para mejorar la relación matrimonial.” Las
palabras del sabio rey Salomón son aplicables a los matrimonios. “Mejores son dos que uno —escribió— [...].
Pues si uno de ellos cae, el otro puede levantar a su socio. Pero ¿cómo le irá al que está solo y cae cuando
no hay otro que lo levante?” (Eclesiastés 4:9, 10.)
w04 15/5 pág. 19 párr. 15 El cuidado de los mayores es un deber cristiano
15. ¿Por qué deben interesarse por el bienestar de los miembros mayores de la congregación todos los
cristianos?
15 No son solo los hijos de padres ancianos y los siervos nombrados quienes deben interesarse por los
mayores. Comparando a la congregación cristiana con el cuerpo humano, el apóstol Pablo escribió: “Dios
compuso el cuerpo, dando más abundante honra a la parte a que le hacía falta, para que no hubiera división en
el cuerpo, sino que sus miembros tuvieran el mismo cuidado los unos de los otros” (1 Corintios 12:24, 25). O
según otra versión: “para que cada parte del cuerpo se preocupe por cuidar de las demás” (La Palabra de Dios
para todos). A fin de que la congregación cristiana funcione armoniosamente, cada miembro debe interesarse por
el bienestar de sus hermanos en la fe, incluidos los mayores (Gálatas 6:2).
w05 15/3 págs. 10-11 párrs. 3-4 No vivamos ya para nosotros mismos
3, 4. a) ¿Por qué deberíamos contrarrestar el egoísmo? b) ¿Qué estudiaremos en este artículo?
3 Nosotros también debemos ‘seguir llevando las cargas los unos de los otros, y así cumplir la ley del Cristo’
(Gálatas 6:2). Ahora bien, el egoísmo es uno de los mayores obstáculos para obedecer dicha ley y ‘amar a
Jehová Dios con todo nuestro corazón, alma y mente, y amar al prójimo como a nosotros mismos’ (Mateo 22:37-
39). Debido a la imperfección, todos tenemos una tendencia natural al egocentrismo, que se intensifica cada vez
más debido a las presiones de la vida, los problemas económicos y el ambiente competitivo que se respira en la
escuela o el empleo. La inclinación al egoísmo no disminuye. De hecho, el apóstol Pablo advirtió: “En los últimos
días [...] la gente vivirá una vida centrada en el yo” (2 Timoteo 3:1, 2, Barclay).
4 Al acercarse la última etapa de su ministerio terrestre, Jesús dio a sus discípulos una fórmula para vencer el
egoísmo que constaba de tres pasos. ¿En qué consistía, y cómo nos benefician estas instrucciones?
46
w08 15/8 pág. 26 Puntos sobresalientes de las cartas a los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses y a los
Colosenses
Respuestas a preguntas bíblicas:
Gálatas 6:2. ¿Qué es “la ley del Cristo”? Son todas las enseñanzas y mandatos de Jesús, particularmente
el mandamiento de que los cristianos “se amen unos a otros” (Juan 13:34).
w08 15/11 pág. 13 párr. 4 Ayúdelos para que regresen lo antes posible
4. ¿Qué aprendemos de lo que dice Gálatas 6:2, 5?
4 Una manera de animar a alguien a regresar a la congregación es recordándole bondadosamente que Jehová
ama a sus ovejas y que no nos pide nada que no podamos hacer. Lo que nos pide es que estudiemos las
Escrituras, asistamos a las reuniones y prediquemos las buenas nuevas del Reino, entre otras cosas. Tal vez sea
conveniente leerle Gálatas 6:2, 5 y decirle que los cristianos podemos ayudarnos con nuestras cargas, pero que,
claro está, “cada uno llevará su propia carga de responsabilidad” ante Jehová, pues nadie puede servir a Dios
por nosotros.
w01 1/2 pág. 17 párr. 12 ¿Cumplimos con nuestra dedicación?
12. ¿Por qué no debemos hacer comparaciones?
12 No es necesario que nos comparemos con otros cristianos respecto al tiempo que dedicamos al servicio de
Dios, las publicaciones bíblicas que distribuimos o la cantidad de estudios bíblicos que dirigimos (Gálatas 6:3, 4).
Sin importar nuestros logros en el ministerio cristiano, todos debemos recordar unas palabras de Jesús que nos
enseñan humildad: “Así también ustedes, cuando hayan hecho todas las cosas que se les hayan asignado,
digan: ‘Somos esclavos que no servimos para nada. Lo que hemos hecho es lo que deberíamos haber hecho’”
(Lucas 17:10). ¿Cuántas veces podemos afirmar que hemos hecho “todas las cosas que se [nos han] asignado”?
Por tanto, la verdadera cuestión es: ¿Cuál debe ser la calidad de nuestro servicio a Dios? (2 Corintios 10:17, 18.)
w98 1/11 págs. 25-26 “Dios ama al dador alegre”
¿Pretendía Pablo con su alabanza de los macedonios fomentar un espíritu de competencia en los corintios?
En absoluto, pues sabía que esa no era la manera adecuada de motivar a nadie a actuar (Gálatas 6:4). Además,
sabía que a los corintios no había que avergonzarlos para que hicieran lo que era debido. Tenía confianza en que
amaban sinceramente a sus hermanos de Judea y deseaban hacer sus aportaciones a la campaña de socorro.
“Ya hace un año —les dijo— que ustedes iniciaron no solo el hacer, sino también el querer hacer.” (2 Corintios
8:10.) De hecho, en algunas facetas de dicha campaña los corintios mismos eran ejemplares. “Conozco su
prontitud de ánimo, de la cual me jacto ante los macedonios respecto de ustedes”, les dijo Pablo, y añadió: “El
celo de ustedes ha estimulado a la mayoría de ellos” (2 Corintios 9:2). No obstante, en ese momento los corintios
debían plasmar en acciones su celo y buena disposición.
w99 1/6 pág. 16 párr. 8 Valoremos las “dádivas en hombres”
8. ¿De qué maneras pueden los ancianos ayudar a sus hermanos a servir a Jehová con gozo?
8 Ancianos, ¿cómo pueden ayudar a sus hermanos a servir con gozo? Pueden animarlos mediante el ejemplo
(1 Pedro 5:3). Que se vea su celo y gozo en el ministerio, y los demás se animarán a imitar su ejemplo.
Encómielos por la labor que realizan de toda alma (Efesios 4:29). El encomio afectuoso y sincero los ayuda a
sentirse útiles y necesitados. Anima a las ovejas a hacer todo lo que pueden en el servicio a Dios. No hagan
comparaciones negativas (Gálatas 6:4). Tales comparaciones producen desánimo y no motivan a mejorar.
Además, las ovejas de Jehová son personas que se encuentran en diferentes circunstancias y poseen distintas
aptitudes. Al igual que Pablo, confíen en sus hermanos. El amor ‘cree todas las cosas’, de modo que hacemos
bien en creer que nuestros hermanos aman a Dios y quieren agradarle (1 Corintios 13:7). Cuando ‘mostramos
honra a los demás’, obtenemos lo mejor de ellos (Romanos 12:10). Podemos estar seguros de que cuando se
anima y refresca a las ovejas, la mayoría va a hacer todo lo que pueda para servir a Dios, y va a hallar gozo en
ese servicio (Mateo 11:28-30).
w03 1/12 pág. 18 párr. 13 ‘Mostrémonos agradecidos’
13. ¿Qué lección se extrae de las leyes sobre las contribuciones voluntarias y la rebusca?
13 También es provechoso analizar los otros dos medios por los cuales los israelitas mostraban su aprecio: las
contribuciones voluntarias y la rebusca. A diferencia del diezmo —un requisito que implicaba un compromiso bien
definido—, en las ofrendas voluntarias y en la rebusca no se estipulaban cantidades fijas. El siervo de Jehová
actuaba según lo que le dictaba su corazón agradecido. De modo similar, aunque comprendamos que la
participación en el ministerio y la asistencia a las reuniones cristianas son un deber fundamental de todo siervo
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de Jehová, cabe preguntarse si participamos en ellas de todo corazón y de buena gana. ¿Las vemos como una
oportunidad de expresar nuestra gratitud sincera por todo lo que Jehová ha hecho por nosotros? ¿Es generosa
nuestra participación en ellas, al grado que nos lo permiten las circunstancias? ¿O las vemos tan solo como una
obligación que hay que cumplir? Es obvio que cada cristiano debe responder a estas preguntas. El apóstol Pablo
lo expuso de este modo: “Que cada uno pruebe lo que su propia obra es, y entonces tendrá causa para
alborozarse respecto de sí mismo solo, y no en comparación con la otra persona” (Gálatas 6:4).
w05 1/6 pág. 16 párrs. 8-9 Salvados por bondad inmerecida, y no por obras solamente
8, 9. a) ¿Por qué no hay razón para que los ancianos cristianos compitan entre sí? b) ¿Por qué son
aplicables a todos los siervos de Dios las palabras de 1 Pedro 4:10?
8 Las siguientes palabras inspiradas expresan la actitud que el cristiano debe tener al adorar a Dios: “Que
cada uno pruebe lo que su propia obra es, y entonces tendrá causa para alborozarse respecto de sí mismo solo,
y no en comparación con la otra persona” (Gálatas 6:4). Los ancianos cristianos son conscientes de que
no deben competir entre sí, por lo que colaboran y trabajan unidamente como un cuerpo. Se alegran por el aporte
que cada uno hace al bienestar común de la congregación. Así, evitan la competencia perjudicial y ponen un
buen ejemplo de unidad para los demás.
9 Es posible que debido a la edad, la experiencia o los dones naturales haya ancianos que sean más eficientes
o perspicaces que otros; por ello, los ancianos desempeñan diversas funciones en la organización de Jehová.
En vez de hacer comparaciones, obran de acuerdo con este consejo: “En proporción al don que cada uno haya
recibido, úsenlo al ministrarse unos a otros como excelentes mayordomos de la bondad inmerecida de Dios
expresada de diversas maneras” (1 Pedro 4:10). En realidad, estas palabras son aplicables a todos los siervos de
Jehová, pues hasta cierto grado todos hemos recibido la dádiva del conocimiento exacto y todos gozamos del
privilegio de participar en el ministerio cristiano.
w06 15/7 pág. 27 párr. 11 Jehová libra a los afligidos
11. ¿Cómo nos beneficia el consejo de Pablo que se halla en Gálatas 6:4?
11 La Biblia nos manda que no seamos perezosos, sino “imitadores de los que mediante fe y paciencia
heredan las promesas” (Hebreos 6:12). Esto lo podremos hacer solamente si observamos su buen ejemplo y
procuramos imitar su fe. Sin embargo, no es bueno compararse con otros y llegar a la conclusión de que nada de
lo que uno hace es suficiente. Es mejor seguir el consejo de Pablo: “Que cada uno pruebe lo que su propia obra
es, y entonces tendrá causa para alborozarse respecto de sí mismo solo, y no en comparación con la otra
persona” (Gálatas 6:4).
w99 1/10 pág. 20 párrs. 14-15 Podemos aguantar hasta el fin
14, 15. a) ¿Por qué es importante que marquemos nuestro ritmo sabiamente? b) ¿Por qué debemos ser
razonables al ponernos metas?
14 Cuando un corredor participa en una carrera larga, por ejemplo un maratón, debe marcar su ritmo
sabiamente. “Salir demasiado rápido puede suponer su fracaso —señala la revista New York Runner—. Lo más
probable es que le espere una larga lucha en los últimos kilómetros, si es que no ha abandonado antes.”
Un corredor de maratón recuerda: “En una clase a la que asistí cuando me preparaba para la carrera se advirtió
claramente: ‘No intenten seguir a los que corren más rápido que ustedes. Vayan a su propio ritmo, o de lo
contrario se agotarán y quizás tengan que abandonar’. Hacer caso de este consejo me ayudó a terminar la
carrera”.
15 Los siervos de Dios han de esforzarse vigorosamente en la carrera por la vida (Lucas 13:24). Sin embargo,
el discípulo Santiago escribió: “La sabiduría de arriba es [...] razonable” (Santiago 3:17). Aunque el buen ejemplo
de otros puede animarnos a hacer más, ser razonables nos ayudará a ponernos metas realistas de acuerdo con
nuestras habilidades y circunstancias. Las Escrituras nos recuerdan: “Que cada uno pruebe lo que su propia obra
es, y entonces tendrá causa para alborozarse respecto de sí mismo solo, y no en comparación con la otra
persona. Porque cada uno llevará su propia carga de responsabilidad” (Gálatas 6:4, 5).
w04 15/8 pág. 24 párr. 13 Nos cansamos, pero no desfallecemos
13. ¿Cómo puede ayudarnos el espíritu razonable a ser equilibrados en cuanto a nuestro ministerio?
13 La Biblia nos anima a cultivar “la sabiduría práctica y la capacidad de pensar” (Proverbios 3:21, 22).
Y también muestra que “la sabiduría de arriba es [...] razonable” (Santiago 3:17). Hay quienes se han sentido
presionados a llevar el mismo ritmo que otros en el ministerio cristiano. Sin embargo, la Palabra de Dios ofrece
este consejo: “Que cada uno pruebe lo que su propia obra es, y entonces tendrá causa para alborozarse
respecto de sí mismo solo, y no en comparación con la otra persona. Porque cada uno llevará su propia carga de
responsabilidad” (Gálatas 6:4, 5). Es verdad que el ejemplo de otros cristianos puede animarnos a servir a
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Jehová de todo corazón, pero la sabiduría práctica y el espíritu razonable nos permitirán fijarnos metas realistas
tomando en cuenta nuestras propias circunstancias.
w11 15/11 pág. 31 párr. 16 Hay que ayudarlos a aceptar responsabilidades
16. a) ¿Quién es el principal responsable por el progreso espiritual de un hermano? b) ¿De qué manera
demuestra un varón que desea asumir responsabilidades en la congregación?
16 Si bien es cierto que otros pueden darle asistencia y apoyo, el principal responsable por su progreso es el
propio varón (léase Gálatas 6:5). Por supuesto, no es necesario ser siervo ministerial o anciano para ayudar a
los demás y participar plenamente en el ministerio. No obstante, las Escrituras dejan claro que el hermano que
desee trabajar en tales posiciones de servicio tendrá que esforzarse primero por cumplir ciertos requisitos (1 Tim.
3:1-13; Tito 1:5-9; 1 Ped. 5:1-3). Para alcanzar esta meta, debe examinar qué aspectos de su espiritualidad
tienen que mejorar. Ha de leer la Biblia regularmente, ser diligente en el estudio personal, meditar con seriedad,
orar con fervor y participar con celo en el ministerio cristiano. Así pondrá en práctica el consejo que Pablo le dio a
Timoteo: “Ve entrenándote con la devoción piadosa como mira” (1 Tim. 4:7).
w99 1/6 pág. 13 párr. 17 “Dádivas en hombres” que cuidan de las ovejas de Jehová
17. ¿Cómo pueden los ancianos ayudar a mantener la unidad de la congregación?
17 Los ancianos también se esfuerzan por promover la unidad en la congregación. Cuando las influencias
divisivas, como el chisme, la tendencia a imputar malos motivos o las actitudes contenciosas amenazan la paz,
ofrecen con presteza consejo útil (Filipenses 2:2, 3). Por ejemplo, tal vez los ancianos vean que algunos
hermanos son demasiado críticos o entremetidos en los asuntos ajenos (1 Timoteo 5:13; 1 Pedro 4:15). Los
ancianos intentan ayudar a estos a reconocer que su proceder es contrario a lo que Dios nos ha enseñado y que
cada uno debe “[llevar] su propia carga” (Gálatas 6:5, 7; 1 Tesalonicenses 4:9-12). Les explican con las
Escrituras que Jehová deja muchas cosas a la conciencia individual, y nadie debe juzgar a otros por estos
asuntos (Mateo 7:1, 2; Santiago 4:10-12). Para servir juntos en unidad debe existir un ambiente de confianza y
respeto en la congregación. Estas “dádivas en hombres” nos ayudan a mantener la paz y la unidad ofreciendo
consejo bíblico cuando es necesario (Romanos 14:19).
w02 1/4 Sigamos sirviendo a Jehová con corazón constante
7. ¿Qué capacita a una persona para enseñar la verdad de Dios al prójimo?
7 Todo aquel esfuerzo fue conveniente, pues Pablo escribió: “Que cualquiera a quien se esté enseñando
oralmente la palabra haga partícipe en todas las cosas buenas al que da dicha instrucción oral” (Gálatas 6:6).
El texto griego de este pasaje indica que las enseñanzas de la Palabra de Dios se hacen resonar en la mente y el
corazón de aquel a quien ‘se enseña oralmente’. De este modo llegamos a estar capacitados para ser maestros
de otras personas (Hechos 18:25). A fin de cumplir fielmente con nuestra dedicación, tenemos que conservar la
salud espiritual y la constancia mediante un estudio continuo de la Palabra de Dios (1 Timoteo 4:13; Tito 1:13;
2:2).
w04 15/2 pág. 19 párrs. 15-16 Protejámonos del engaño
15, 16. a) ¿Qué mentiras emplea Satanás para engañarnos? b) ¿Cómo podemos protegernos de tales
mentiras?
15 Satanás emplea diversas mentiras para engañarnos. Por ejemplo, intenta convencernos de que los bienes
materiales producen felicidad y satisfacción, aunque lo contrario suele ser cierto (Eclesiastés 5:10-12). Le
gustaría hacernos creer que este mundo malvado durará para siempre, pese a las pruebas innegables de que
vivimos en “los últimos días” (2 Timoteo 3:1-5). Satanás fomenta la idea de que llevar una vida inmoral es
inofensivo, pero la realidad es que quienes se entregan a los placeres suelen cosechar amargas consecuencias
(Gálatas 6:7). ¿Cómo podemos protegernos de tales mentiras?
16 Beneficiémonos de los ejemplos bíblicos amonestadores. En las Santas Escrituras leemos de personas que
creyeron las mentiras de Satanás. Amaron las cosas materiales, perdieron de vista los tiempos en que vivían o
se entregaron a la inmoralidad, siempre con malos resultados (Mateo 19:16-22; 24:36-42; Lucas 16:14;
1 Corintios 10:8-11). Aprendamos de los malos ejemplos de nuestros días. Triste es decirlo, pero de vez en
cuando algunos cristianos echan a un lado su sentido de urgencia y llegan a pensar que por servir a Dios se
están perdiendo algo bueno, y quizá abandonen la verdad para disfrutar de una vida de supuestos placeres. Sin
embargo, se hallan “en suelo resbaloso”, pues tarde o temprano su conducta impía les pasará factura (Salmo
73:18, 19). Conviene que aprendamos de los errores ajenos (Proverbios 22:3).
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w06 15/8 pág. 21 párr. 7 Job, ejemplo de integridad y aguante
7. ¿A qué dificultades similares a las de Job se enfrentan hoy los siervos de Dios?
7 Hoy día, la mayoría de los cristianos no tienen que soportar tantas dificultades como Job, pero todos sufren
de una forma u otra. Muchos hacen frente a la persecución o los problemas familiares. A otros los abruman las
dificultades económicas o la mala salud. Y algunos incluso han muerto por su fe. Claro, no es que Satanás sea
siempre el responsable directo de nuestras desgracias. A veces son consecuencia de nuestros propios errores o
de algún trastorno físico heredado (Gálatas 6:7). Además, los desastres naturales nos amenazan a todos.
¿Y quién de nosotros puede evitar los estragos de la vejez? La Biblia explica con claridad que, en nuestros
tiempos, Jehová no libra milagrosamente a sus siervos de estas aflicciones (Eclesiastés 9:11).
w09 1/5 págs. 11-12 Cómo preparar a un hijo adolescente para la vida
¿POR QUÉ NO INTENTAN ESTO? Cuando surja un problema, propónganle a su hijo intercambiar
papeles: ¿qué consejo les daría si él fuera el padre? Pídanle que investigue y se prepare para defender sus
argumentos y rebatir los de ustedes. Traten el tema unos días después.
Gálatas 6:7: “Cualquier cosa que el hombre esté sembrando, esto también segará”. A un niño pequeño se
le puede educar imponiéndole algún castigo, como por ejemplo, enviarlo a la cama o prohibirle hacer algo que le
gusta. Sin embargo, con un adolescente es mejor hacerlo consciente de las consecuencias de sus propios actos
(Proverbios 6:27).
w12 15/8 pág. 29 párrs. 18-19 Mantengámonos firmes contra las trampas de Satanás
18, 19. a) ¿Qué consecuencias sufren los adúlteros? b) ¿Qué beneficios cosecharemos si somos fieles a
nuestro cónyuge?
18 Si alguna vez siente la tentación de iniciar una relación indebida, medite en las desastrosas consecuencias
de la fornicación y el adulterio (Prov. 7:22, 23; Gál. 6:7). Quienes caen en la inmoralidad ofenden a Jehová,
hieren a su cónyuge y se perjudican a sí mismos (léase Malaquías 2:13, 14). Por otro lado, piense en los
beneficios de mantener la pureza moral. No solo abrigará la esperanza de vivir para siempre, sino que incluso
ahora tendrá una vida feliz y la conciencia tranquila (léase Proverbios 3:1, 2).
19 Un salmista cantó así a Jehová: “Paz abundante pertenece a los que aman tu ley, y no hay para ellos
tropiezo” (Sal. 119:165). En los tiempos que corren, es vital que los cristianos amen la verdad y “vigilen
cuidadosamente que su manera de andar no sea como imprudentes, sino como sabios” (Efes. 5:15, 16). El suelo
que pisamos está sembrado de trampas satánicas diseñadas para atrapar a los verdaderos siervos de Dios. Pero
Jehová nos ha proporcionado una excelente protección. En efecto, tenemos justo lo que necesitamos para “estar
firmes” y “apagar todos los proyectiles encendidos” del Diablo (Efes. 6:11, 16).
w98 1/7 pág. 7 Aprendamos de los errores del pasado Aprendamos de los errores del pasado
Las leyes morales de nuestro Creador son eternas e inmutables. Por esta razón, el principio de Gálatas 6:7
es aplicable hoy día: “Cualquier cosa que el hombre esté sembrando, esto también segará”. Es verdad que una
persona puede negar que deba rendir cuentas a Dios, pero la norma divina no cambia. A la larga, ningún ser
humano está exento de las consecuencias de sus actos.
¿Qué puede decirse de la persona rebelde que luego cambia y se hace siervo de Dios? Tal vez aún tenga
que sufrir las consecuencias de su modo de vida anterior. Eso no quiere decir, sin embargo, que Dios no la haya
perdonado. Al rey David le trajo muchas calamidades su adulterio con Bat-seba. No pudo librarse de ellas. Pero
él se arrepintió y Dios lo perdonó (2 Samuel 12:13-19; 13:1-31).
¿Nos hemos sentido desanimados alguna vez al sufrir las consecuencias de los errores cometidos? El
remordimiento bien entendido puede servirnos de recordatorio que nos permita ‘estar alerta para que no se nos
dirija a lo que es perjudicial’ (Job 36:21). En efecto, el pesar puede ayudarnos a no caer de nuevo en el pecado.
Aún mejor, David no solo utilizó la experiencia que ganó debido al pecado para provecho propio, sino para
favorecer a otras personas. Dijo: “Enseñaré a los transgresores tus caminos, para que los pecadores mismos se
vuelvan directamente a ti” (Salmo 51:13).
cl cap. 26 Un Dios “listo para perdonar”
18. ¿Por qué no implica el perdón que el arrepentido quede exento de todas las consecuencias de su mala
conducta?
18 ¿Se desprende de la actitud perdonadora de Jehová que el arrepentido queda exento de todas las
consecuencias de su mala conducta? De ninguna manera. No podemos pecar con impunidad. Pablo escribió:
“Cualquier cosa que el hombre esté sembrando, esto también segará” (Gálatas 6:7). Por tanto, quizá tengamos
que afrontar algunas repercusiones de nuestros actos. Sin embargo, esto no quiere decir que, después de
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absolvernos, Dios haga que suframos penalidades. Cuando estas surjan, los cristianos no deberían creer que él
los está castigando por sus faltas del pasado (Santiago 1:13). Por otro lado, él no nos resguarda de todos los
efectos de nuestros errores. Entre las secuelas ineludibles figuran divorcios, embarazos no deseados,
enfermedades de transmisión sexual y la pérdida de la confianza o el respeto. No olvidemos que aunque Jehová
perdonó a David las transgresiones cometidas en el caso de Bat-seba y Urías, no lo amparó de las calamidades
consiguientes (2 Samuel 12:9-12).
w01 1/12 pág. 20 párr. 5 Temamos a Jehová y guardemos sus mandamientos
5. a) ¿Cómo fortalecemos el temor piadoso y el odio al mal? b) ¿Qué nos enseña al respecto la historia de
la nación de Israel?
5 Si meditamos en los daños que acarrea el pecado, reforzaremos nuestro temor saludable y odio al mal. La
Biblia nos asegura que segaremos lo que sembremos, según lo hagamos con miras a la carne, o al espíritu
(Gálatas 6:7, 8). Por ello, Jehová enumeró con toda claridad las consecuencias inevitables de desoír sus
mandamientos y abandonar la adoración verdadera. Sin la protección divina, la pequeña y vulnerable nación de
Israel quedaría a merced de vecinos poderosos y crueles (Deuteronomio 28:15, 45-48). Las Escrituras refieren
con detalle los trágicos frutos de su desobediencia “para amonestación de nosotros”, es decir, para que
aprendamos la lección y cultivemos temor piadoso (1 Corintios 10:11).
w06 1/10 pág. 25 párrs. 19-20 El amor nos infunde valor
19, 20. a) ¿Cómo pueden encontrar el valor para regresar a Jehová las personas que han caído en el
pecado? b) ¿Qué examinaremos en el próximo artículo?
19 A muchos que se han dejado vencer por la debilidad espiritual, o incluso por el pecado, les resulta difícil
volver a Jehová. Pero encontrarán el valor para hacerlo si se arrepienten de corazón y avivan su amor a Dios.
Pensemos en Mario, quien vive en Estados Unidos. Tras abandonar la congregación, se hizo alcohólico y
toxicómano, y al cabo de veinte años terminó en la cárcel. Él relata lo que sucedió entonces: “Allí me puse a
pensar seriamente en mi futuro y volví a leer la Biblia. Con el tiempo llegué a valorar las cualidades de Jehová,
en particular su misericordia, algo que le pedía con frecuencia en mis oraciones. Cuando salí libre, evité mis
anteriores compañías, asistí a las reuniones y finalmente fui readmitido. Aunque hoy estoy cosechando en mi
cuerpo lo que sembré, al menos tengo una esperanza maravillosa. Nunca podré agradecer bastante a Jehová su
compasión y su perdón” (Salmo 103:9-13; 130:3, 4; Gálatas 6:7, 8).
20 Sin lugar a dudas, los que se hallan en una situación comparable a la de Mario tienen que hacer un gran
esfuerzo para volver a Jehová. Pero una vez que logren reavivar su amor con el estudio de la Biblia, la oración y
la meditación, tendrán el ánimo y la resolución que necesitan. Además, hay otra cosa que fortaleció a Mario: la
esperanza del Reino. Efectivamente, al igual que el amor, la fe y el temor de Dios, la esperanza es un poderoso
incentivo para actuar bien. En el próximo artículo examinaremos con más detalle este valiosísimo don espiritual.
w09 15/8 pág. 21 párr. 13 “Manténganse en el amor de Dios”
13. ¿Qué nos ayudará a elegir bien nuestras amistades?
13 ¿Qué nos ayudará a elegir bien nuestras amistades? Algo que será de utilidad es ver algunos ejemplos
bíblicos. Pensemos en la amistad que había entre Rut y su suegra Noemí, entre David y Jonatán, o entre
Timoteo y Pablo (Rut 1:16, 17; 1 Sam. 23:16-18; Fili. 2:19-22). La principal razón por la que estas amistades eran
tan sólidas era porque todos ellos amaban profundamente a Jehová. ¿Puede decirse lo mismo en nuestro caso?
¿Buscamos amigos que amen a Jehová tanto como nosotros? Podemos estar seguros de que en la
congregación es posible encontrar muchos amigos de esa clase. Tales amigos no nos perjudicarán
espiritualmente; todo lo contrario: nos ayudarán a obedecer a Jehová, a crecer como cristianos y a sembrar con
miras al espíritu (léase Gálatas 6:7, 8). En efecto, de esta manera nos mantendremos en el amor de Dios.
w11 15/11 pág. 14 párrs. 17-18 Para tener vida y paz, andemos en conformidad con el espíritu
17, 18. ¿Cómo podemos tener la mente puesta en las cosas del espíritu, y cuál será el resultado de
hacerlo?
17 Por otra parte, “tener la mente puesta en el espíritu significa vida y paz”: vida eterna en el futuro, así como
paz interior y paz con Dios ahora. ¿Cómo podemos seguir teniendo “la mente puesta en el espíritu”?
Acostumbrándonos a reflexionar en las cosas del espíritu y permitiendo que se desarrollen en nosotros
inclinaciones y actitudes espirituales. Al hacerlo, nuestra mente estará “sujeta a la ley de Dios” y “en armonía”
con su punto de vista. Cuando nos enfrentemos a una tentación, no tendremos dudas sobre qué camino seguir.
Tomaremos la decisión correcta, la que esté de acuerdo con el espíritu.
18 Por lo tanto, es fundamental que tengamos la mente puesta en las cosas del espíritu. Lo haremos
“fortifi[cando la] mente para actividad”, es decir, edificando nuestra vida alrededor de un programa espiritual que
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incluya la oración regular, la lectura y el estudio de la Biblia, la asistencia a las reuniones y el ministerio cristiano
(1 Ped. 1:13). En vez de permitir que las cosas de la carne nos distraigan, concentrémonos en las cosas del
espíritu. De esa forma seguiremos andando en conformidad con él. Y eso nos traerá bendiciones, pues tener la
mente puesta en las cosas del espíritu significa vida y paz (Gál. 6:7, 8).
w05 15/11 pág. 28 párrs. 7-8 “Los caminos de Jehová son rectos”
7, 8. a) ¿En qué circunstancias podemos gozar del amor leal de Dios? b) ¿Qué debemos hacer si hemos
cometido un pecado grave?
7 Si adoramos a Jehová sin hipocresía y con rectitud, nos atraeremos su bondad amorosa, o amor leal. A los
israelitas rebeldes se les dijo: “Siembren semilla para ustedes en justicia; sieguen de acuerdo con bondad
amorosa. Labren para ustedes tierra cultivable, cuando hay tiempo para buscar a Jehová, hasta que él venga y
les dé instrucción en justicia” (Oseas 10:12).
8 ¡Qué pena que los israelitas no buscaran arrepentidos a Jehová! De haberlo hecho, él con gusto “les [habría
dado] instrucción en justicia”. Por ello, si hemos cometido un pecado grave, busquemos a Jehová, imploremos su
perdón y solicitemos la ayuda espiritual de los ancianos de la congregación (Santiago 5:13-16). Busquemos
asimismo la guía del espíritu santo, pues “el que esté sembrando con miras a su carne, segará de su carne la
corrupción; pero el que esté sembrando con miras al espíritu, segará del espíritu vida eterna” (Gálatas 6:8). Si
‘sembramos con miras al espíritu’, seguiremos gozando del amor leal de Dios.
w08 15/8 pág. 26 Puntos sobresalientes de las cartas a los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses y a los
Colosenses
Respuestas a preguntas bíblicas:
Gálatas 6:8. ¿Qué significa ‘sembrar con miras al espíritu’? Significa vivir de tal manera que el espíritu
santo pueda obrar con total libertad en nosotros. Implica participar de todo corazón en las actividades cristianas,
las cuales fomentan el libre fluir del espíritu.
w05 1/6 pág. 29 No desistamos de hacer lo que es excelente
“MANTENGAN excelente su conducta entre las naciones”, exhortó el apóstol Pedro (1 Pedro 2:12).
El término griego que se traduce “excelente” se refiere a algo que es “hermoso, noble, honesto, puro”. En los días
en que vivimos quizá parezca totalmente irreal esperar que la gente tenga un comportamiento noble y honesto.
Sin embargo, el pueblo de Jehová ha logrado seguir la exhortación del apóstol a tal grado que se le conoce en
todo el mundo por su excelente conducta.
Lo anterior es especialmente digno de nota cuando pensamos en las tensiones y presiones que afrontamos
en estos “tiempos críticos, difíciles de manejar” (2 Timoteo 3:1). Las pruebas son parte de nuestra vida cotidiana,
y la oposición al modo de vivir cristiano está a la orden del día. Además, aunque algunas pruebas pasan pronto,
otras persisten y hasta aumentan en intensidad. No obstante, el apóstol Pablo exhortó: “No desistamos de hacer
lo que es excelente, porque al debido tiempo segaremos si no nos cansamos” (Gálatas 6:9).
w99 1/10 pág. 21 párr. 21 Podemos aguantar hasta el fin
21. a) ¿Qué nos fortalecerá mientras continuamos en la carrera por la vida? b) ¿Cuál debe ser nuestra
determinación ahora que el fin se acerca?
21 Por lo tanto, para ganar la carrera por la vida, debemos sacar fuerzas del alimento espiritual que Jehová nos
ha proporcionado amorosamente. Asimismo necesitamos todo el ánimo que obtenemos relacionándonos
regularmente con nuestros hermanos en la fe, que corren junto con nosotros. Incluso si la intensa persecución y
los imprevistos que pudieran surgir a lo largo del camino hicieran nuestra carrera más difícil, podríamos aguantar
hasta el fin gracias al “poder que es más allá de lo normal” que proviene de Jehová (2 Corintios 4:7). ¡Qué
tranquilizador es saber que Jehová desea que acabemos la carrera triunfalmente! Con firme determinación,
“corramos con aguante la carrera que está puesta delante de nosotros”, con la plena seguridad de que “al debido
tiempo segaremos si no nos cansamos” (Hebreos 12:1; Gálatas 6:9).
w99 15/2 pág. 22 párr. 18 El camino del amor nunca falla
18. ¿Por qué se necesita aguante aun en tiempo favorable?
18 La tribulación no es la única circunstancia que requiere aguante. A veces, aguantar significa perseverar,
continuar en un proceder establecido, ya sea en situaciones difíciles o no. El aguante implica mantener buenos
hábitos espirituales. Por ejemplo, ¿participamos en el ministerio según nos permiten nuestras circunstancias?
¿Leemos la Palabra de Dios y meditamos sobre ella y nos comunicamos con nuestro Padre celestial mediante la
oración? ¿Asistimos con regularidad a las reuniones de la congregación, y nos beneficiamos del intercambio de
estímulo con nuestros hermanos en la fe? Si así es, estamos aguantando, sea que ahora nos hallemos en tiempo
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favorable o dificultoso. No nos demos por vencidos, “porque al debido tiempo segaremos si no nos cansamos”
(Gálatas 6:9).
w04 1/5 pág. 12 párrs. 19-20 Seamos animosos como Jeremías
19, 20. a) ¿Qué nos ayudará a aguantar las pruebas? b) ¿A quiénes está dirigido el siguiente artículo, y
para quiénes será de interés también?
19 Jamás permitamos que quienes odian el mensaje bíblico nos intimiden y nos debiliten en la fe. Como en el
caso de los enemigos de Jeremías, quienes pelean contra nosotros pelean contra Dios. No pueden vencer.
Jehová, quien es mucho más fuerte que ellos, nos anima con estas palabras: “Espera en Jehová; sé animoso, y
sea fuerte tu corazón. Sí, espera en Jehová” (Salmo 27:14). Con la esperanza en Jehová bien arraigada en el
corazón, resolvámonos a no dejar de hacer lo que es excelente, convencidos de que, como Jeremías y
Baruc, segaremos si no nos cansamos (Gálatas 6:9).
20 Muchos cristianos sostienen una lucha constante contra el desánimo. Los que son jóvenes, sin embargo, se
enfrentan a dificultades muy especiales. Por otra parte, también disponen de magníficas oportunidades.
El siguiente artículo está dirigido en particular a nuestros jóvenes, pero también será de interés para los padres y
para todos los adultos dedicados de la congregación, quienes pueden ayudarlos con sus palabras, su ejemplo y
su apoyo directo.
w11 15/5 pág. 14 párr. 12 Familias cristianas, manténganse listas
12. ¿Cómo puede el padre fortalecer la espiritualidad de su familia?
12 Es recomendable que el padre se plantee en qué aspectos concretos de la vida cristiana puede mejorar su
familia y que luego fije metas realistas que se adapten a las circunstancias y aptitudes de cada uno (Pro. 13:12).
Claro está, las metas que valen la pena exigen tiempo. Por ello, quizás sea necesario sacar algunas horas de
pasatiempos como la televisión y dedicarlas a las actividades espirituales (Efe. 5:15, 16). El esfuerzo constante
permitirá a las familias cumplir los objetivos propuestos (Gál. 6:9). De ese modo, su progreso será “manifiesto a
todos” (1 Tim. 4:15).
w98 1/12 pág. 10 párr. 12 Odiados por su fe
12. ¿Cómo ponen en claro las Escrituras que Jesús desea que sus seguidores tengan un punto de vista
equilibrado en cuanto a los que no son cristianos?
12 Las enseñanzas de Jesús pusieron en claro que él quería que sus discípulos tuvieran un punto de vista
equilibrado en cuanto a los que no eran cristianos. Por un lado, dijo que sus seguidores estarían separados del
mundo, es decir, evitarían las actitudes y la conducta que estuvieran en conflicto con los justos caminos de
Jehová. Habrían de mantenerse neutrales en cuestiones bélicas y políticas (Juan 17:14, 16). Por otro lado, lejos
de predicar el desprecio hacia quienes no fueran cristianos, Jesús les enseñó a ‘amar a sus enemigos’ (Mateo
5:44). El apóstol Pablo exhortó a los cristianos: “Si tu enemigo tiene hambre, aliméntalo; si tiene sed, dale algo de
beber” (Romanos 12:20). También les dijo que ‘obraran lo que es bueno para con todos’ (Gálatas 6:10).
w01 1/6 pág. 15 párr. 13 “Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?”
13. ¿De qué modo contribuye el amor a la identificación del pueblo de Dios?
3 Son imparciales al obrar “lo que es bueno para con todos” (Gálatas 6:10). El amor cristiano no conoce la
parcialidad y acepta a todo el mundo independientemente del color de la piel, la situación económica, la
educación, la nacionalidad o el idioma. El que obren lo que es bueno para con todos, en especial para con los
que están relacionados con ellos en la fe, contribuye a que se identifique a quienes disfrutan del apoyo de Dios.
“En esto todos conocerán que ustedes son mis discípulos, si tienen amor entre sí”, dijo Jesús (Juan 13:35;
Hechos 10:34, 35).
w01 1/1 pág. 16 párr. 12 ¿Hasta dónde llega nuestro amor?
12. ¿Cómo imitamos a Jehová en nuestra actitud para con los que no comparten nuestra fe?
12 ¿Nos limitamos a amar a nuestra familia o a los hermanos? No si somos “imitadores de Dios”. “Tanto amó
Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga
vida eterna”, dijo Jesús (Efesios 5:1; Juan 3:16). Al igual que Jehová Dios, tratamos a todo el mundo con amor,
incluso a los que no comparten nuestra fe (Lucas 6:35, 36; Gálatas 6:10). Lo hacemos sobre todo al predicar las
buenas nuevas del Reino y hablar a otras personas del gran acto de amor de Dios a favor suyo. Esto puede
resultar en la salvación de los que escuchen (Marcos 13:10; 1 Timoteo 4:16).
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w99 1/11 págs. 17-19 párrs. 14-16 Beneficios de amar la Palabra de Dios
14-16. ¿Qué fruto producen los que aman la Palabra de Dios, según la oración de Pablo?
14 Pablo muestra así que conseguir conocimiento de la Biblia no es un fin en sí mismo, sino que el amor a la
Palabra de Dios debe motivarnos a ‘andar de una manera digna de Jehová’ al ‘llevar fruto en toda buena obra’.
¿Qué buenas obras? La predicación de las buenas nuevas del Reino es la principal tarea que se ha
encomendado a los cristianos en estos últimos días (Marcos 13:10). Además, los que aman la Palabra de Dios
hacen todo lo posible por apoyar económicamente esta obra de manera regular. Lo consideran un privilegio, pues
saben que “Dios ama al dador alegre” (2 Corintios 9:7). Sus contribuciones se utilizan para sufragar los gastos de
funcionamiento de más de cien complejos de Betel, desde los que se dirige la actividad de la predicación del
Reino y en algunos de los cuales se imprimen Biblias y publicaciones bíblicas. Esas contribuciones también
ayudan a sufragar los gastos de grandes asambleas cristianas y de los superintendentes viajantes, misioneros y
otros evangelizadores de tiempo completo.
15 Otras buenas obras tienen que ver con la construcción y mantenimiento de los centros que se usan para la
adoración verdadera. El amor a la Palabra de Dios motiva a Sus siervos a no descuidar los Salones de
Asambleas ni los Salones del Reino (compárese con Nehemías 10:39). Dado que el nombre de Dios aparece en
la fachada de estos edificios, es muy importante que se mantengan limpios y atractivos tanto por dentro como por
fuera, y que la conducta de los que asisten a ellos sea irreprochable (2 Corintios 6:3). A algunos cristianos les es
posible hacer aún más. El amor a la Palabra de Dios los motiva a viajar largas distancias a fin de participar en la
construcción de nuevos lugares de culto en zonas del mundo donde se les necesita debido a la falta de medios o
de especialistas (2 Corintios 8:14).
16 ‘Llevar fruto en toda buena obra’ también significa atender las obligaciones familiares e interesarse por los
compañeros cristianos. El amor a la Palabra de Dios hace que seamos sensibles a las necesidades de “los que
están relacionados con nosotros en la fe” y que ‘practiquemos devoción piadosa en nuestra propia casa’ (Gálatas
6:10; 1 Timoteo 5:4, 8). A este respecto, es una buena obra visitar a los enfermos y consolar a los que están de
duelo. También efectúan una obra excelente los ancianos de las congregaciones y los Comités de Enlace con los
Hospitales que ayudan a quienes se enfrentan a situaciones médicas delicadas (Hechos 15:29). Luego están los
muchos desastres, algunos de ellos naturales y otros causados por la insensatez humana. Con la ayuda del
espíritu de Dios, los testigos de Jehová se han labrado una buena reputación en muchas partes de la Tierra al
socorrer con prontitud a sus hermanos en la fe y otras víctimas de catástrofes y accidentes. Todo ello es parte del
buen fruto que manifiestan los que aman la Palabra de Dios.
w02 1/6 pág. 23 párr. 18 Un pueblo purificado para efectuar obras excelentes
18. ¿Cómo podemos demostrar que somos celosos de obras excelentes?
18 En primer lugar, debemos hacer un gran esfuerzo por declarar públicamente las buenas nuevas del Reino
de Dios (Mateo 24:14). De esa manera ofrecemos a la gente del mundo entero la esperanza de vivir para
siempre en una Tierra libre de todo tipo de contaminación (2 Pedro 3:13). Las obras excelentes también incluyen
la manifestación del fruto del espíritu de Dios en nuestra vida diaria, lo cual glorifica a nuestro Padre celestial
(Gálatas 5:22, 23; 1 Pedro 2:12). Y no olvidamos a las personas que no son creyentes y que quizá sufran los
estragos de desastres naturales u otras tragedias humanas. Tenemos presente el consejo de Pablo: “Realmente,
pues, mientras tengamos tiempo favorable para ello, obremos lo que es bueno para con todos, pero
especialmente para con los que están relacionados con nosotros en la fe” (Gálatas 6:10). Todo ello, ofrecido con
un corazón limpio y un motivo puro, agrada mucho a Dios (1 Timoteo 1:5).
w06 15/6 “¡Cómo amo tu ley, sí!”
14, 15. ¿Cómo podemos ser generosos, y cómo es posible que nos beneficie tanto a nosotros mismos
como a quienes ayudamos?
14 El apóstol Pablo exhortó: “Obremos lo que es bueno para con todos, pero especialmente para con los que
están relacionados con nosotros en la fe” (Gálatas 6:10). Por ello, tenemos que preocuparnos de que nuestros
hermanos reciban apoyo espiritual siempre que se enfrenten a pruebas de fe. Pero ¿necesitan quizás ayuda
práctica, por ejemplo para acudir al Salón del Reino o para hacer compras? ¿Hay algún hermano de edad o
alguien que esté enfermo o recluido en su casa que agradecería una visita animadora o que se le ayudara en
algo? Si nos esforzamos por estar pendientes de tales necesidades, Jehová podrá utilizarnos para responder las
oraciones de los necesitados. Aunque cuidar de nuestros hermanos es un deber cristiano, la persona que da la
ayuda también sale beneficiada. Demostrar amor verdadero nos reportará gran gozo y profunda satisfacción,
además de granjearnos la sonrisa de aprobación de Jehová (Proverbios 15:29).
15 Otra importante forma de manifestar una actitud generosa es usando nuestro tiempo y energías para hablar
del propósito de Dios (Mateo 28:19, 20). Todo el que haya tenido la dicha de contribuir a que otra persona llegue
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a dedicar su vida a Jehová sabe lo ciertas que son estas palabras de Jesús: “Hay más felicidad en dar que en
recibir” (Hechos 20:35).
w03 1/12 pág. 10 párr. 8 ‘Deleitémonos en Jehová’
8. ¿Cómo puede contribuir nuestra participación en el ministerio cristiano a que no nos afecte demasiado
la prosperidad de los inicuos?
8 Un antídoto para que no nos afecte la prosperidad de los inicuos es ocuparnos en buscar a las personas
mansas y hacer lo posible para que conozcan con exactitud el propósito de Jehová. En vista de que la maldad va
en aumento, hemos de dedicarnos plenamente a ayudar al prójimo. El apóstol Pablo dijo: “No olviden el hacer
bien y el compartir cosas con otros, porque dichos sacrificios le son de mucho agrado a Dios”. El mayor “bien”
que podemos compartir con los demás son las gloriosas buenas nuevas del Reino de Dios. Nuestra predicación
pública es realmente un “sacrificio de alabanza” (Hebreos 13:15, 16; Gálatas 6:10).
w03 1/11 pág. 18 párr. 20 Las cristianas fieles: valiosas adoradoras de Dios
20. a) ¿Cómo debe considerar la cristiana las aptitudes o dones que Dios le ha dado? b) ¿Qué buenas
cualidades manifestó Ester, y de qué manera la utilizó Jehová?
20 La mujer modesta que teme a Dios no trata ambiciosamente de autopromocionarse ni de competir con su
esposo (Proverbios 16:18). No centra su realización personal en las metas seglares, sino que usa los dones que
Dios le ha dado mayormente para servir a los demás: a su familia, a sus hermanos en la fe, a su prójimo y sobre
todo a Jehová (Gálatas 6:10; Tito 2:3-5). Un ejemplo lo tenemos en la reina Ester, una mujer de hermosa
apariencia, aunque también modesta y sumisa (Ester 2:13, 15). A diferencia de Vasti, la anterior esposa del rey,
Ester respetó de corazón a su marido, el rey Asuero (Ester 1:10-12; 2:16, 17). También aceptó con respeto los
consejos de su primo de más edad, Mardoqueo, aun después de ser reina. Pero tampoco fue una mujer de
carácter débil. Con valor desenmascaró a Hamán, un hombre poderoso y despiadado que tramaba aniquilar a los
judíos. Jehová usó a Ester de manera extraordinaria para preservar a su pueblo (Ester 3:8–4:17; 7:1-10; 9:13).
w03 1/12 pág. 10 párr. 8 ‘Deleitémonos en Jehová’
8. ¿Cómo puede contribuir nuestra participación en el ministerio cristiano a que no nos afecte demasiado
la prosperidad de los inicuos?
8 Un antídoto para que no nos afecte la prosperidad de los inicuos es ocuparnos en buscar a las personas
mansas y hacer lo posible para que conozcan con exactitud el propósito de Jehová. En vista de que la maldad va
en aumento, hemos de dedicarnos plenamente a ayudar al prójimo. El apóstol Pablo dijo: “No olviden el hacer
bien y el compartir cosas con otros, porque dichos sacrificios le son de mucho agrado a Dios”. El mayor “bien”
que podemos compartir con los demás son las gloriosas buenas nuevas del Reino de Dios. Nuestra predicación
pública es realmente un “sacrificio de alabanza” (Hebreos 13:15, 16; Gálatas 6:10).
w00 1/1 pág. 7 párr. 8 Sirvamos con el atalaya
8. ¿Quién llegó a ser testigo de Jehová, y por qué fue oportuna la advertencia de Pablo a este testigo?
8 Entretanto, había nacido “el Israel de Dios” cristiano, que desde entonces fue el testigo de Dios ante las
naciones (Gálatas 6:16). Satanás tramó sin dilación corromper a esta nueva nación espiritual. Para fines del siglo
primero, se notaban influencias sectarias en las congregaciones (Revelación 2:6, 14, 20). La advertencia de
Pablo era oportuna: “Cuidado: quizás haya alguien que se los lleve como presa suya mediante la filosofía y el
vano engaño según la tradición de los hombres, según las cosas elementales del mundo y no según Cristo”
(Colosenses 2:8).
w10 1/11 pág. 15 ¿Lo sabía?
¿Por qué dijo Pablo: “Llevo en mi cuerpo las marcas de un esclavo de Jesús”? (Gálatas 6:17.)
▪ Para los cristianos del siglo primero, la afirmación de Pablo tenía varias interpretaciones posibles. Por ejemplo,


en tiempos antiguos, a los prisioneros de guerra, los saqueadores de templos y los esclavos que habían
intentado huir se los marcaba con un hierro candente. Esa marca quedaba en su piel como un estigma, una señal
de deshonra.
Sin embargo, no se veía con esos tintes negativos a todas las marcas corporales. De hecho, muchas
personas las llevaban para identificarse como miembros de ciertas tribus o religiones. Una obra especializada
señala: “Los sirios se consagraban a los dioses Hadad y Atargatis por medio de señales en la muñeca o en el
cuello [...]. Los devotos de Dionisio solían grabarse una hoja de hiedra” (Theological Dictionary of the New
Testament).
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Por otro lado, muchos comentaristas bíblicos opinan que Pablo se refería a las cicatrices que le había dejado
el maltrato físico sufrido durante su obra misionera (2 Corintios 11:23-27). Con todo, al hablar de las “marcas”
que lo identificaban como cristiano, es posible que el apóstol no estuviera aludiendo a ninguna señal

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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